Sociedad

Escritos para la juventud

Las fuerzas morales
por José Ingenieros “Dichosos los pueblos de Amèrica Latina SI LOS JÓVENES DE LA NUEVA GENERACIÓN DESCUBREN EN SÌ MISMOS LAS FUERZAS MORALES PARA LA MAGANA OBRA: DESENVOLVER LA JUSTICIA SOCIAL EN LA NACIONALIDAD CONTINENTAL...” Cada vez que una generación envejece y reemplaza su ideario por bastardeados apetitos, la vida pública se abisma en la inmoralidad y en la violencia. En esa obra deben los jóvenes empuñar la Antorcha y pronunciar el Verbo: es su misión renovar el mundo moral y en ellos ponen su esperanza los pueblos que anhelan ensanchar los cimientos de la justicia. Libres de dogmatismos, pensando una humanidad mejor, pueden aumentar la parte de felicidad común y disminuir el lote de comunes sufrimientos. Los jóvenes cuyos ideales expresan inteligentemente el devenir constituyen una Nueva Generación, que es tal por su espíritu, no por sus años. Basta una sola, pensadora y actuante, para dar a su pueblo personalidad en el mundo. La justa previsión de un destino común permite unificar el esfuerzo e infundir en la vida social normas superiores de solidaridad. El siglo está cansado de inválidos y de sombras, de enfermos y de viejos. No quiere seguir creyendo en las virtudes de un pasado que hundió al mundo en la maldad y en la sangre. Todo lo espera de una juventud entusiasta y viril. Cada generación anuncia una aurora nueva, la arranca de la sombra, la enciende en su anhelar inquieto. Si mira alto y lejos, es fuerza creadora. Cada generación abre las alas adonde las ha cerrado la anterior, para volar más lejos, siempre más. La juventud aduna el entusiasmo por el estudio y la energía para la acción, que se funden en el gozo de vivir. El joven que piensa y trabaja es optimista, acera su corazón a la vez que eleva su entendimiento. No conoce el odio ni le atormenta la envidia. Cosecha las flores de su jardín y admira las del ajeno. Se siente dichoso entre la dicha de los demás. Ríe, canta, juega, ama, sabiendo que el hado es siempre propicio a quien confía en sus propias virtudes generadoras. Un brazo vale cien brazos cuando lo mueve un cerebro ilustrado; un cerebro vale cien cerebros cuando lo sostiene un brazo firme. Los jóvenes tocan a rebato en toda generación; no necesitan programas que marquen un término, sino ideales que señalen el camino. La meta importa menos que el rumbo. Quien pone bien la proa no necesita saber hasta dónde va, sino hacia dónde. Los pueblos, como los hombres, navegan sin llegar nunca; cuando cierran el velamen, es la quietud, la muerte. Los senderos de perfección no tienen fin. Frente a los viejos que recitan credos retrospectivos, entonan los jóvenes himnos constructivos. Es de pueblos exhaustos contemplar el ayer en vez de prepara el mañana. Es misión de la juventud tomar a los ciegos de la mano y guiarlos hacia el porvenir. Arrastrarlos si dudan, abandonarlos si resisten. El enamorado de un ideal, de cualquiera – pues solo es triste no tener ninguno-, es una chispa; contagia a cuanto le rodea el incendio de su ánimo apasionado. Los entusiastas despiertan los temperamentos afines, los conmueven, los afiebran, hasta traerlos a su propio camino; obran como si todo obedeciera a su gesto, como si hubiera fuerza de imán en sus deseos, en sus palabras, en el sonido mismo de su voz, en la inflexión de su acento. La juventud se termina cuando se apaga el entusiasmo. Solo el que ha poblado de ideales su juventud y ha sabido servirlos con fe entusiasta puede esperar una madurez serena y sonriente, bondadosa con los que no pueden, tolerante con los que no saben. Sin estudio no se tienen ideales, sino fanatismos, el entusiasmo vidente de los hombres que piensan no es confundible con la exaltada ceguera de los ignorantes. No basta en la vida pensar un ideal: hay que aplicar todo el esfuerzo a su realización. Cada ser humano es cómplice de su propio destino; miserable es el que malbarata su dignidad, esclavo el que se forja la cadena, ignorante el que desprecia la cultura, suicida el que vierte la cicuta en su propia copa. Los jóvenes deben ser actores en la escena del mundo, midiendo sus fuerzas

por la incesante floración de ensueños capaces de embellecer la vida. cada generación debe llegar como ola vigorosa a romperse contra la mole del pasado para hermosear la historia con el iris de nuevos ideales. Loados los que conciben más justicia. quien sabe pensarlo contra la resistencia ajena. El hombre justo se inclina respetuoso ante los valores reales. La solidaridad consiste en equilibrarlas. imposible es realizar grandes ensueños colectivos. El porvenir de los pueblos está en la libre iniciativa de los jóvenes. ni sacrificar alguna parte en beneficio de otras. los admira en los otros y aspira a poseerlos él mismo. es servidumbre precoz. quien puede sostenerlo contra los intereses creados. y es provechosa. entran a ella los hombres que merecen . poniendo en un mundo ideal la recompensa que es común destino de los grandes perseguidos. es propender hacia un equilibrio que favorece la unidad funcional. imprimiendo a la conducta el sello inequívoco de la personalidad. por el deseo de emprender obras dignas. ni convendría suprimirlas aunque se pudiese. Injusticia: imponer deberes sin respetar los derechos correspondientes. INQUIETA Y RENOVADORA. Quien tiende hacia la perfección procura armonizar vida con sus ideales. porque engendra las desigualdades necesarias para las múltiples funciones de la vida social. La energía juvenil crea la grandeza moral de los pueblos. se plasmarán nuevos destinos de los pueblos. Obran como si la felicidad consistiera en la virtud. Repitamos a la juventud de nuestra América que ningún hermoso ideal fue servido por paralíticos y obtusos. LA JUVENTUD ES. es peso muerto para el progreso de su pueblo. creando la igualdad ante el derecho. a todos los que aumentan con su esfuerzo el bienestar de sus semejantes. encarnan ideales que tienden a realizarse en la humanidad. Sin ideales no puede haber iniciativa. Ama a todos los virtuosos. la cohesión de un pueblo depende exclusivamente del unísono con que ritmen las esperanzas. Hay solidaridad en una comunión de hombres cuando la dicha del mejor enorgullece a todos y la miseria del más triste llena a todos de vergüenza. Merece llamarse hombre libre el que tiene capacidad de iniciativa frente a la coerción ajena. ni contemplar los ciegos un luminoso amanecer. los que por ella mueren. ningún derecho sin deberes”. los que por ella luchan. Sin ellos las sociedades se estancarían en la quietud que paraliza y mata. Son plasmadores del porvenir.para realizar acciones posibles y evitando la perplejidad que nace de meditar sobre finalidades absurdas. se adquiere un sentimiento de fortaleza que ahuyenta el dolor y vence la cobardía. Joven es quien siente dentro de sí la fuerza de su propio destino. Juventud sin espíritu. la cristalina corriente del progreso. Todos los males resultan pequeños frente al supremo bien de sentirse digno de sí mismo. a todos los que elevan su personalidad en el estudio. La heterogeneidad es natural. Loados sean los jóvenes que izan bandera de justicia para aumentar en el mundo el equilibrio entre el bienestar y el trabajo. para que todas las desigualdades puedan desenvolverse íntegramente en beneficio de la sociedad. las desigualdades no pueden suprimirse. que jamás se detiene. La juventud se mide por el inquieto afán de renovarse. la libertad moral es la aptitud para obrar en el sentimiento determinado por la propia experiencia. los intereses y los ideales de todos. Los jóvenes que no saben mirar hacia el pasado y trabajar par él. La rebeldía es la más alta disciplina del carácter. Gobernar un pueblo no es igualar a sus componentes. Educando la energía. no pueden marchar lejos los tullidos. son miserables lacayos del pasado y viven asfixiándose entre sus escombros. templa la fe y enseña a sufrir. a todos los que trabajan. Por eso la solidaridad puede considerarse definida en la más sencilla fórmula de moral social: “Ningún deber sin derechos. POR DEFINICIÓN. por la diferencia de aptitudes y de tendencias humanas. Sin esta fuerza que acomuna las voluntades y los corazones. Violencia: reclamar derechos sin aceptar el cumplimiento de los deberes que les son correlativos. la humanidad venera sus nombres y no recuerda el de sus perseguidores. La santidad es de este mundo. enseñando a admirarla. Siendo naturales. los que por ella trabajan. desenvolviendo la solidaridad entre las partes. que son heterogéneas sin ser antagónicas. juventud que no embiste.

joven que quieres honrar tu juventud. más remotas cuanto más altas. ser bueno sería más fácil. Sigue su ruta. que sueñas y amas. el hombre firme no los escucha ni se detiene a contarlos. Hora podrá llegar en que los hombres jóvenes no busquen la complicidad de utilitarios dioses. La voluntad de vivir en continua ascensión y la energía para perseverar en el esfuerzo. y. en teniéndola. Si la pides. el que no es bueno no puede creerse feliz. Cada hora. sembrarlo donde falta. tu paladar sentirá el acíbar de la servidumbre a que la debes. planta un árbol y espera. nunca desees lo que sólo puedas obtener del favor ajeno. La juventud es. Quien ame la grandeza de su pueblo debe enseñar que el buen camino suele resultar el más difícil. debe ser sabiamente aprovechado en el trabajo o en el placer. No merecen llamarse libres los que declinan su dignidad. acaso inventados para consuelo de víctimas o para justificación de verdugos. vida. irreductible en su fe. pero la tendrás seguramente y será toda tuya. pues el que soporta la maldad ajena está condenado a sacrificarle alguna parte de su dicha. antes que traicionar la esperanza puesta en cada nueva generación. Pero es necesaria la bondad de todos para que sea completa la felicidad de cada uno. no es seguro que la alcances. anhela con firmeza todo lo que pueda realizar tu propia energía. Combatir la injusticia es la manera eficaz de capacitar a los hombres para el bien. La fe es pasión de servir un ideal. Cada nueva generación contiene gérmenes de perfeccionamiento moral. alentándolos en los demás. imperturbable en su acción. de todas. es eterna y eternamente se renueva. cultivándolos en sí mismo. exigen confianza en la dignidad propia y en la justicia social. quien logra fiar en ellas no necesita apoyarse en dogmatismos providenciales ni en preceptivas metafísicas. la fe acentuará entonces las fuerzas morales que les impongan buscar en la sabiduría las . Se puede. La juventud que no sabe trabajar es tan desgraciada como la que no sabe divertirse. La tendrás. Con la bondad aumenta la propia dicha. Juventud que se entrega es fuerza muerta. la fuerza renovadora más digna de confianza. el que los corazones acobardados consideran peligroso. el esfuerzo de cada uno para abuenarse podría disminuir los obstáculos que dificultan el advenimiento de una justicia cada vez menos imperfecta. los hombres maduros son árboles torcidos que difícilmente se enderezan. y los ancianos no podrían destorcerse sin morir. cada minuto. entretanto. y aun menos peligroso. En toda lucha por un ideal se tropieza con adversarios y se levantan enemigos. Aunque el resultado inmediato fuera ilusorio. Nada deben los pueblos a los que anteponen el inmediato provecho individual al triunfo de finalidades sociales. sino realizar un equilibrio entre el empleo útil de todas las aptitudes y la satisfacción deleitosa de todas las inclinaciones. Cada hombre joven debe buscar en torno suyo los elementos de renovación que incesantemente germinan.pasar al futuro como ejemplos de una humanidad más perfecta. acaso tardes en obtenerla mucho mas que si hubieras plantado el árbol. Los que aman apasionadamente un ideal demuestran fe si lo predican con firmeza o lo defienden con heroísmo. cuando en todos los corazones vibrase la esperanza de que la bondad será alentada. pierde el empuje renovador. y sabrá a miel cuando la toquen tus labios. todo lo esperan de jóvenes capaces de renunciar a bienes. porque no implica una creencia particular. ¡guay de los pueblos en que los viejos logran ahogar en la juventud los ideales y rebeldías que son presagio de renovación ulterior! Los que afirman la perennidad del orden moral presente conspiran contra su posible perfeccionamiento futuro. Si quieres hincar tu diente en una fruta sabrosa. El problema individual de la conducta está implícito en el de la ética social. en cuanto la bondad se desenvuelve en función de la justicia. no la pidas. sino un estado de conciencia que puede coexistir con todas. cultivar la bondad donde existe. honores. no encontrando el mal atmósfera propicia. Joven que piensas y trabajas. Vivir con intensidad no significa extenuarse en el sacrificio ni refinarse en la disipación. aunque tarde. Quien marcha hacia una luz no puede ver lo que ocurre en la sombra. La ilusión misma es una fuerza moral y sentirse más bueno es mejorarse.

el hombre digno prefiere morir una sola vez. tiende sin cesar el ala hacia una estrella. verán que un águila. como hacen muchos ricos incrédulos que fomentan la religión para domesticar a los pobres. impulsa a renovar incesantemente las fuerzas morales del individuo y de la sociedad. aumentar la común felicidad de los hombres y permitirles una vida mas digna. En el corazón de los jóvenes la verdad es generadora.fuentes insecables del deber y la responsabilidad. Son instrumentos de educación moral. la fe sobrevivirá a todas las supersticiones. doctrinas con doctrinas. aumentan su sentimiento de responsabilidad moral frente a las contingencias de la vida. equivale a renegar de toda moral. examinando el valor lógico de las creencias. algunos privilegiados predicaron otrora “la ciencia por la ciencia”. sin alcanzarla nunca. Nada debe acatarse antes de comparar hechos con hechos. ideas con ideas. pensada. El único límite de su difusión debe ser la capacidad para comprenderlas. los pequeños motines se fraguan con armas de soldados. devuelven a la humanidad su rango legítimo en la naturaleza y desarrollan un bello sentimiento de serenidad ante la instable armonía del Universo. Temiendo las consecuencias sociales de la extensión cultural. La verdad es la más temida de las fuerzas revolucionarias. un grupo o un pueblo son idealistas cuando conciben esos perfeccionamientos y ponen su energía al servicio de su realización. Patrimonio común de la sociedad. El amor a la verdad obliga a no creer lo que no pueda probarse. Primer en el primer catecismo que se nos enseña o se nos impone. llevando incólume su tesoro. Cuando la sabiduría deje de ser un deporte de epicúreos podrá convertirse en fuerza moral de enaltecimiento humano. compeliendo al hombre hacia la perfección moral. Merecen las ciencias el culto que les profesan los hombres libres. que es infinita. Y cuanto un hábito de siglos les haga mirar a lo alto. Cada sociedad humana vive en continuo devenir para perfeccionar su adaptación a un medio que incesantemente varía. porque ésta. por la mejor comprensión de sí mismo y del medio en que vive. como la cree. contagiada. lícito que algunos hombres monopolicen sus resultados en perjuicio de los demás. Sólo merecen el nombre de idealistas los hombres que anhelan algún futuro mejor . siempre invencible. conspira contra la dignificación de su pueblo. causa inquietud entre los que viven a la sombra de intereses creados. la mentira la teme. el destino único de sus aplicaciones. produce en los pueblos cambios mas profundos que la violencia. escrita. a no aceptar lo indemostrable. El error ignora la crítica. el que expresa su verdad en voz alta. el que ama su verdad no la calle. han temido contra los conspiradores políticos que a los heraldos de la verdad. Ella –siempre perseguida. Eliminan los vanos temores que nacen de la superstición. lealmente. como el calor del sol que en los jardines se convierte en flores. el hombre hace mal uso de la función de pensar. En todos los tiempos y lugares. hablada. convirtiéndose en vasallo de las pasiones propias o de los sofismas ajenos.es el más eficaz instrumento de redención moral que se ha conocido en la historia de la humanidad. pretendiendo reducirla a un placer solitario. Sin la firme resolución de cumplir los deberes de la crítica. el ideal. las grandes revoluciones se hacen con doctrinas de pensadores. adherir intencionalmente al que conviene a nuestros intereses materiales. Un hombre. la verdad nace de ella. El que en nombre de errores tradicionales se opone a la libre investigación de la verdad. las etapas venideras de ese proceso funcional son concebidas por la imaginación de los hombres en forma de ideales. los tiempos nuevos han reclamado “la ciencia para la vida”. por eso ningún sentimiento es más odiado por los que medran mentir. enseñan a dominar los instintos antisociales. es renunciar a nuestra personalidad. que son las más humillantes. abuenan el corazón. en cualquier tiempo y lugar. tornándose pasión. La duda metódica es la condición primera del espíritu científico y la actitud mas propicia al incremento de la sabiduría. elevan la mente. El amor a ellas. Liberan al hombre de cadenas misteriosas. palanca de bienestar y de progreso. Amar la verdad es contribuir a la elevación del mundo moral. las ciencias no deben constituir un privilegio de castas herméticas ni es. Pero aunque a toda hora le acechen la intriga y la venganza. Todos los que han pretendido eternizar una injusticia. Ningún sistema del pasado merece que se le sacrifique una hipótesis del porvenir.

Mediante una intensa vida cívica escolar se irá formando el ciudadano. opinando y deliberando en asambleas. que después se aplicará al desarrollo de la vocación. La educación es el arte de capacitar al hombre para la vida social. cada ideal solo será legítimo donde sean efectivas las condiciones que lo engendran. Siendo su finalidad inmediata convertir el niño en ciudadano. Al principio se educará para el trabajo no especializado. para la educación de las manos y de la inteligencia. con la familia. dignidad. para formar una personalidad armoniosa y fecunda. no violentando su temperamento ni sus inclinaciones. Sus métodos deben converger al desarrollo de todas las aptitudes individuales. proponiendo iniciativas. debe la escuela preparar al hombre para cumplirlo. Desde la escuela de primeras letras hasta el aula de la universidad. nada más triste que privarse de aprender lo que se desea. nada hay más estéril que el estudio forzado de lo que no se comprende. que otros hacen y él no comprende. firmeza. entre todas las que se practiquen y estudien. adquiriendo el hábito de ser libre y veraz. con el pueblo. intensa en el esfuerzo. Siendo el trabajo el primer deber social. No será un autómata repetidor de programas. entrando a actuar en la vida civil como un hombre y no como una sombra. El perfeccionamiento de la capacidad técnica convertirá a todo oficio en un arte y todo trabajador aspirara a ser un artista en su profesión. vinculada a sus sentimientos. ni que los de hoy la conserven mañana. cada uno preferirá más tarde las que mejor se adapten a su temperamento y vocación. sino un animador de . cuando la escuela le resulte más divertida que el hogar.contra un actual imperfecto. a sus esfuerzos. el que no sabe prestarla es un parásito. Siendo indispensable el bienestar de todos la cooperación de cada uno. como los castigos y los exámenes. hay cien preguntas de todo orden que el hombre debe plantearse. PERO DONDE NADIE DEJE DE HACERLO POR FALTA DE LIBROS. señalando imperfecciones. amará el trabajo. cada hombre debe aplicar su inteligencia a sus aptitudes. La primera función de la escuela es demostrar que la actividad es agradable cuando se aplica a cosas de provecho. escribir y las cuatro operaciones es un residuo fósil de las sociedades medievales. Hay cien pequeñas cosas que el hombre libre debe hacer. estimulando la agudeza de ingenio y la habilidad manual. remontándose hacia las cumbres inalcanzables de la perfección infinita. FELIZ LA SOCIEDAD EN QUE NO LEA EL QUE NO QUIERA LEER. Si en cada momento del tiempo se modifica la realidad social no es concebible que los ideales de ayer tengan función hoy. con el derecho de intervenir en la organización educativa. estética o moral. El niño debe aprender a trabajar jugando. para que la imaginación superase siempre a la realidad. como espontánea retribución de las enseñanzas recibidas. La escuela será después taller y ateneo. Mientras coexistan en el espacio sociedades heterogéneas. con la calle. Desde la escuela debe formarse en el niño el sentimiento de la responsabilidad social. La escuela es un puente entre el hogar y la sociedad. En todo tiempo han merecido el nombre de maestros los que supieron encender en los jóvenes el amor a la verdad y el deseo de investigarla por los caminos de la ciencia. El joven tendrá carácter. La educación es eficaz cuando respeta la vocación de los niños. mezclando los juegos a la producción de cosas útiles. El maestro del porvenir tendrá a su cargo la función más grave de la vida social. a sus ideales. entre caricias y sonrisas. pero fueron Maestros entre los maestros los que trataron de ennoblecer ese amor y ese deseo sugiriendo ideales adecuados a su medio y a su tiempo. sin necesidad de tutores. educar al hombre significa ponerlo en condiciones en ser útil a la sociedad. deberá estar en contacto con la vida social misma. Y. adquiriendo hábitos de trabajo inteligente aplicables a la producción económica. digan de vivir en una sociedad que tenga por ideal la justicia. para bastarse a sí mismo. con las espontáneas limitaciones implicadas en la desigualdad de las inteligencias. La escuela de leer. científica. lo deseará y al fin estará satisfecho viendo salir de sus manos cosas estimadas. antes de aprender un arte es necesario adquirir el hábito del esfuerzo. entre pájaros y flores. si aspira a tener personalidad. serena en la satisfacción.

que prevén el ritmo del inmediato devenir. por el ascenso ético. La exigüidad del pasado es. Un pueblo que acorta el paso ha cesado virtualmente de vivir. Los ideales comunes. y de tiempo en tiempo necesita inspirarse en credos nuevos. reemplazando el zigzagueo dramático del devenir social con un quieto panorama de leyendas convencionales. renunciando a las posibilidades de ser más o mejor. un arte nacional. sino del esfuerzo de grupos ilustrados que las orientan. una política nacional. suprimir la ociosidad. se encierra en lo que es y contempla lo que ha sido. Ame la juventud ese pasado en marche y subraye admirativamente sus valores en la historia de los pueblos nuevos. estimular la iniciativa. Todo progreso histórico ha sido y será obra de minorías revolucionarias que reemplazan a otras minorías. no son igualmente sentidos por todos los miembros de una sociedad. En una hora grata de juventud. despertar la energía. sacudiendo el yugo de las malsanas idolatrías. pues cambiar el derrotero no es seguir adelante. haciendo. representados por la conciencia social. ante la inercia pasiva de los más. adaptando los caracteres de las múltiples razas originarias la marco de nuestro medio físico y sociológico. Nació la conciencia revolucionaria con el anhelo de la independencia. El progreso no resulta del querer de las masas. se envanecen de su pasado y desdeñan a los que. el tesoro de los pueblos jóvenes. desenvolver la cooperación. La historia que de tiempo en tiempo no se repiensa. Conviene que la juventud venere lo mejor del pasado. Educar debe ser un arte agradable. Rinda culto la juventud de nuestros pueblos a los grandes hombres que lucharon por la emancipación política. presionando la voluntad social. nada parecen ser en el presente. amando. su destino está en defenderse de todo senil tradicionalismo que intente envenenar las fuentes vivas que acrecerán el cauce de su venidera grandeza. pues los que fueron ayer sus enemigos los son hoy también y mañana lo serán por fuerza. acomodando los valores históricos al régimen de sus intereses creados. casi siempre conformistas. por jóvenes. pierden el rumbo. con más esperanzas que recuerdos. Los hombres representativos de sus ciencias y de sus artes se desorientan. Los pueblos viejos. La capacidad de iniciar las variaciones necesarias. triunfó derribando el feudalismo colonial. como los hombres. es obra de los jóvenes transfundirle su sangre nueva. un sentimiento nacional. en vano intentan probar caminos. suele ser privilegio de hombres selectos que se anticiparán a su tiempo. va convirtiéndose de viva en muerta. pensando. capaces de ser núcleos de nuevas culturas. Así . Virtudes cívicas modernas deben sobreponerse a las antiguas. renació en cada nueva generación y fue el núcleo de ideales sin cesar integrados por las minorías ilustradas. siguen creyéndose videntes cuando ya son estràbicos. Pero sólo será justa si al mismo tiempo reprueba a cuantos obstruyeron la obra secular. a amar. pero más conviene que sepulte las tradiciones regresivas que en su tiempo fueron dañinas y hoy serían peores. obedientes por igual a cualquiera de los vencedores. El sentimiento de solidaridad nacional debe tener un hondo significado de justicia. Es justo desear para la parte de humanidad a que pertenecemos un puesto de avanzada en las luchas por el progreso y la civilización. El bienestar de los pueblos es incompatible con rutinarios intereses creados. Cada generación debe repensar la historia. La juventud de los pueblos nuevos debe vivir en tensión hacia el porvenir. convirtiendo el sentimiento nacionalista en fecundo amor al pueblo. por la justicia social. aunque todo pueden devenir en el futuro. si apartaran a la juventud de su misión renovadora. con más ensueños que leyendas. a pensar. ni basta cambiarlo para adelantar. el maestro formar caracteres como el escultar plasma estatuas. anticipamos éstas palabras explícitas: “Aspiremos a crear una ciencia nacional. extinguir el parasitismo. discurriendo. conforme a los ideales del siglo. precisamente. tantean fuera del sendero. a discurrir.vocaciones múltiples que laten el niño buscando aplicaciones eficaces. fue enriquecida por obra de pensadores y estadistas. Despertará capacidades con el ejemplo. lo digno de ejemplificar el presente. Los hombres envejecidos se la entregan corrompida. enseñará a hacer. solamente son claros y firmes en los núcleos admiradores. manteniendo la continuidad del espíritu renovador en el curso de la historia.

toda familia en su clase. se sienten amigos o hermanos. Esa posibilidad histórica merece convertirse en ideal común. que necesitan mantener divididos a nuestros pueblos. Se lo señala en su época como “El conductor de las juventudes americanas” y vivió siempre “con la obsesión constante de educar y orientar a la juventud”. cautivándola sin violencia. José Ingenieros nació en Italia en 1877. Son sus cómplices la tiranía política. Sea ella capaz de resistir a las pequeñas tentaciones del presente. Hora es de repetir que. Toda renovación de instituciones se inicia por una revolución en los espíritus. pues son comunes a todos sus pueblos las esperanzas de progreso y los peligros de vasallaje. sino llegara a cumplirse tal destino. El progreso de la solidaridad se caracterizará en el porvenir por el desarrollo de organismos jurídicos. de clase o de partido. todos los hombres que ene el mundo comparten las mismas creencias y se animan por los mismos intereses. mientras adquiera las fuerzas morales que la capaciten para emprender nuestra gran obra del porvenir: DESENVOLVER LA JUSTICIA SOCIAL EN LA NACIONALIDAD CONTINENTAL Fragmentos extraídos del libro de José Ingenieros “Las Fuerzas Morales” del año 1925. extendida desde el río Bravo hasta el estrecho de Magallanes. sacrificándose por emanciparlo de todos los yugos. y todo ideal está ya en los comienzos de su realización. toda clase en su pueblo. Sarmiento y Mitre. Filosóficamente. el que cree que la patria no es la celda del esclavo. explotando sus odios recíprocos a favor de los intereses creados en cien años de feudalismo tradicional. Sólo es patriota el que ama a sus conciudadanos. Disgregados hace un siglo por la incomunicación y el feudalismo. si logra ser tan nueva por su espíritu como por sus años. armonizando el bienestar de la familia. El ideal presente de perfeccionamiento político es una coordinación federativa de grupos sociológicos afines. Ninguna convergencia histórica parece más natural que una federación de los pueblos de la América Latina. sería inevitable su colonización por el imperialismo que desde hace cien años los acecha: la oblicua Doctrina Monroe. cien años antes. Convertirla en instrumento de facción. afirmando que “los jóvenes de América Latina escucharon. falleciendo en Buenos Aires el 31 de Octubre de 1925. es empequeñecerla. . No es patriotismo el que de tiempo en tiempo chisporrotea en adjetivos. la esperanza de acercarnos a una firme solidaridad sólo puede ser puesta en la Nueva Generación. que. Un equilibrio instable y perfectible permitirá la coordinación de las partes. de las regiones. el parasitismo económico y la superstición religiosa. sino el que trabaja de manera constante para la dicha o la gloria común. firme voluntad de los Estados Unidos. recogiendo la herencia de Alberdi. Trabajo y cultura son dos aspectos de un mismo advenimiento de la historia de la nacionalidad. pueden ya plantear de nuevo el problema de su futura unidad nacional. que respete sus características propias y las armonice en una poderosa nacionalidad común. económicos y morales que regulen las relaciones de los pueblos. Frente a estas fuerzas inmorales del pasado. Nadie tiene derecho de invocar la patria mientras no pruebe que ha contribuido con obras a honrarla y engrandecerla. donde realizó su monumental trayectoria. por la diplomacia del dólar. de los Estados. por primera vez. a los pocos años de edad arribó a la Argentina. la nueva gran voz que habría de llevarlos a la conciencia de sí mismos”. La capacidad de simpatía va creciendo con la civilización. La solidaridad entre los pueblos se extiende a medida que ellos amplían su experiencia y elevan sus ideales. habían vibrado por análogos sentimientos. Ingenieros fue el exponente más prestigioso y evidente del positivismo. aspiremos también a que nuestro pueblo sea alguien en la humanidad”.como todo hombre aspira a ser alguien en su familia. emancipando al pueblo de una opresión que envilecía. expresa hoy su decisión de tutelar y explotar nuestra América Latina. Y en la ovación que subrayó en éstas palabras creímos sentir un homenaje a los revolucionarios de América. lucha por el bienestar de su pueblo. sino el solar del hombre libre.