MISION PASTORAL DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO Comision Pastoral Profética Instrucción Pastoral Plan Diocesano de Pastoral TEMA

I: EL KERIGMA EL KERIGMA Y SU TERMINOLOGIA Los vocablos griegos Kerigma y Kerisso se formaron a partir del sustantivo Kerix que significa heraldo, pregonero, predicado. El verbo Kerisso se traduce como gritar en voz alta, proclamar pregonar, anunciar dar a conocer, predicar, también tiene otros matices y a veces significa ofrecer, ordenar, pedir. Kerigma es un sustantivo abstracto que significa “lo que el heraldo anuncia “(de aquí “mensaje””noticia” como producto del acto de proclamar) SIGNIFICADO DEL KERIGMA EN EL NT El heraldo es el servidor del rey y no puede actuar por voluntad propia si no proclamar exactamente lo que su superior le ordeno no se le permite la inventiva de la explicación, además el heraldo lo que anuncia entra en vigor apenas lo vocea. CF (1 Tim 2,7; 2TIM 1,11 Y 2 Pe 2,5.) Lo más importante es el mensaje, que el mismo heraldo que lo lleva. En el nuevo testamento podemos ver como Cristo es el heraldo de Dios, el exégeta del Padre (Jn 24,26) Ningún heraldo humano puede penetrar en la intimidad de Dios como su hijo parar dar a conocer su misterio; Cristo no solo es el heraldo o mensajero de Dios si no el mensaje y su único proclamador (Jn 1,1-32) Los primeros enviados son los mismos apóstoles, los evangelizadores, con un mensaje determinado y en el nombre de Jesús son enviados por el Espíritu Santo para que se extienda la fe en la comunidad (Iglesia naciente) KERIGMA O MENSAJE Mt 12,41; Lc 11,32; Rm 16,25;1 Cor 1,21;2,4;15,4; 2Tm 4,17;Tt 1,3 Consiste en la proclamación de Jesús en cuanto Mesías muerto y resucitado para salvación de todos, promesa anunciada por el Padre mediante los profetas y cumplida en su hijo mismo. El contenido fundamental del kerigma es la muerte y la resurrección de Cristo Jesús en cuanto acontecimiento salvifico actual. Ya que si la muerte de Cristo es un acontecimiento pasado no podemos llamarnos Cristianos ya que somos llamados desde al bautismo somos hijos de Dios y hermanos de Cristo por lo que es un acontecimiento que se nos recuerda a diario en la santa Eucaristía ya que se vuelve a vivir el sacrificio de Cristo pero no se queda ahí si no que también se nos da como alimento como un Cristo resucitado “Anunciamos tu muerte Señor, proclamamos tu resurrección ven Señor Jesús” La finalidad de proclamar el kerigma es suscitar la fe en Jesús de Nazareth en cuanto Mesías e hijo de Dios de forma que tal aceptación se actualice en la salvación para el creyente, es decir en vida eterna (2Tm 4,17) La aceptación del Kerigma es la realización del ideal de justicia y misericordia que el Mesías hizo posible con su encarnación y misterio Pascual. Aceptar el kerigma es derrotar toda otra soberanía que no sea la trinitaria; derrotar a Satanás, el pecado y la maldad (Flp 2,9) y abrirse como hijo liberado al amor de Dios con todo el corazón, con todas las fuerzas…. (Mc 12,29-31) El Kerigma introduce al discípulo en el reino de Dios haciendo que Dios sea su Señor es decir vivir bajo la soberanía Trinitaria. EL KERIGMA COMO ACONTECIMIENTO DE COMUNICACIÓN

El Kerigma es la proclamación de un acontecimiento que proclama la adhesión de la fe en nuestro caso se proclama la fe en Jesucristo desde su Palabra la Buena Nueva pero no solo eso si no que se proclama por medio de las obras ya que para que el discípulo de Jesús se fortalezca la fe se suscité la conversión, la practica de los sacramentos y de los mandamientos es necesario proclamar mi propia fe en su misterio pascual y dar el testimonio de Cristo en que el resucito para darnos vida eterna “ Yo soy el camino la verdad y la vida………..” LOS PASOS DEL DICIPULO EN EL KERIGMA EL ENCUENTRO Este se puede vivir de muchas maneras (en oración, en los sacramentos; en las obras de misericordia etc..) pero el primer paso para vivir el kerigma es el encuentro personal con Jesús es decir dejarme seducir con sus palabras (Lc 10,38-42) esto implica creer que Jesucristo es Dios (Jn 1, 1-18) y por amor a los hombres murió para darme vida eterna (Jn 1,35-42 ; Hch 2, 14-36 Rm 5,12-21) y aceptarlo como mi Señor. Este encuentro es muchas veces propiciado por el heraldo que habla de Cristo y que invita a vivir como Cristo y seguir escuchando es decisión de cada persona para saber lo que tiene que decirme y sobre todo lo que el quiere enseñar (Mt 5 1,48) ya que no solo mediante las circunstancias me puede llamar si no que el habla a todos y dice “Sígueme” (Mc 1,14; Mt 9,9) ya que esto propicia un iniciación y reiniciación cristiana en todo aquel que quiera seguir al maestro. LA CONVERSIÓN Es la respuesta inicial de quien escucha al Señor con admiración, cree en el por la acción del Espíritu, se dice ser su Amigo he ir tras el cambiando su forma de pensar y de vivir aceptando la cruz de Cristo, conciente de que morir al pecado es alcanzar la vida eterna En el Bautismo y en el sacramento de la Reconciliación se actualiza para nosotros la redención. La conversión implica acudir a la gracia de los sacramentos, principalmente a frecuentar la confesión y la dirección espiritual Sensibilizarme hacia mi hermano teniendo en cuenta sus necesidades (Obras de misericordia) Auto conocimiento de mi persona, logrando autoestima, humildad; madurez y concientes de que no lo sabemos todo. Testimonio vivo y esforzado que obliga en y ante mi familia y comunidad Comprometerme a vivir conforme Cristo quiere que viva haciéndonos una sabia proposición la vida eterna (Jn 6,35) Escuchar a Cristo descubre al discípulo cuales son los planes de Dios y con frecuencia estos son diferentes a los nuestros. La escucha abre al discípulo a un proyecto fuera de el, no es una conversión interior de los propios pensamientos y proyectos, si no algo que viene de fuera y cuestiona, conmociona e invita a con-verter, dar una nueva orientación a la propia vida. EL DICIPULADO La persona conciente madura en el conocimiento, amor y seguimiento de Jesús Maestro, profundiza en el misterio de su persona, de su ejemplo y de su doctrina. Para este paso, es de fundamental importancia la catequesis permanente y la vida sacramental, que fortalece la conversión inicial y permite que los discípulos misioneros puedan perseverar en la vida cristiana y en la misión en medio del mundo qué los desafía. Lo primero que advertimos al examinar estas palabras es que el origen del discipulado se encuentra en la llamada de Jesús. En la mayoría de los casos fue Jesús quien tomo la iniciativa, que llamo a sus discípulos con autoridad poco común y que su llamada implicaba una intensa vinculación con el. La llamada de Jesús, ante todo, es una invitación a seguirle (Lc 9,60; Mc 1,18; 10,28) a ir detrás de él (Mc 1,1720)

Ahora bien en las tradiciones sobre el discipulado, estas expresiones tienen un significado rico que incluye el seguimiento físico pero también va más allá de él. Los evangelios reflejan que los discípulos acompañaban a Jesús en todo momento, esto implicaba la convivencia continua no solo para aprender las enseñanzas del maestro si no para ser testigos de las acciones en las que se hacían presentes el reino de Dios. (Lc 10,23). Ver y oír es la primera tarea del discípulo y hay tres niveles importantes para el discipulado 1.- Testigos ¿de qué? : De los signos del maestro de este modo se acepta a Jesucristo como modelo y guía. 2.-“escuchar las enseñanzas”: Jesús siempre hablo e instruyo a la gente y a sus discípulos mas cercanos que son destinatarios de las enseñanzas, exigencias y convergencias del seguimiento (Mc 9,33-37; 10,10-11) (Mc 4,10-12) 3.-La experiencia religiosa en Dios: Jesús no solo enseña a los discípulos la importancia de la oración si no que les enseña como tenían que orar (Mt 6,5-15) y los introduce en la experiencia del encuentro con Dios como lo revela el relato de la transfiguración. (Mc 9,1-8) En conclusión el discipulado se define como la relación intensa y continua con Jesús que implica reconocerlo como modelo, como maestro y como Dios es seguir a Cristo e ir tras de él. LA COMUNION No puede haber vida cristiana si no en comunidad en las familias, las parroquias, las comunidades de vida consagrada, las comunidades de base y en los movimientos. Como los primeros cristianos, que se reunían en comunidad, el discípulo participa en la vida de la Iglesia y en el encuentro con los hermanos, viviendo el amor de Cristo en la vida fraterna solidaria. La palabra comunión etimológicamente significa “compartir el ser” La comunión expresa la vida de la Trinidad, es el don que Dios hizo al hombre, llamándolo a la existencia “a su imagen y semejanza” Por su naturaleza el hombre está llamado a vivir en comunión con Dios y en razón de esta comunión con Dios, también está llamado a vivir en comunión con sus hermanos los hombres. Desde el comienzo Jesús asocio a sus discípulos con su vida (Mc 1,1-6-20) (Mc 3,13-19) les revelo su reino (Mt 13, 10-17) les dio parte en su misión, en su alegría (Lc 10,17-20) y en su sufrimientos _(Lc 22,28-30), Jesús habla de una comunión todavía más intima entre él y los que los sigan “Permanezcan en mí, como Yo en ustedes, Yo soy la vid y ustedes los sarmientos (Jn 15,4-5) “Quien come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y Yo en él”.(Jn 6,56) Así pues no puede haber comunión entre los hombres sin Dios y viceversa. El pecado es la ruptura de esta comunión con Dios y con los hombres más la redención es la reconciliación traída por Cristo para restablecer la comunión y la misión de Cristo es esencialmente el restablecimiento de la comunión con el hombre, y de los hombres con Dios entre sí. La Iglesia ha entendido las exigencias de esta comunión para la misión desde su nacimiento y ha vivido intensamente. En la comunidad primitiva de los discípulos “Acudían asiduamente a las enseñanzas de los Apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones”. (Hch 2,42) Las características fundamentales de la vida interna de la Iglesia desde sus comienzos, fue el amor fraterno (Hch 4,31-37) que se concretaba en la comunión de los bienes. La oración comunitaria se basa en la reflexión sobre la Palabra de Dios, aplicada a las circunstancias de la vida (Hch 4,23-30) y esta oración esta aplicada a la fracción del pan en la Cena Eucarística que es la realización de la comunión con Cristo y su Iglesia es el amen del amor de Dios por el Hombre. MISION El discípulo a medida que conoce ama a su señor, experimenta la necesidad de compartir con otros su alegría de ser enviado, de ir al mundo a anunciar, a Jesús muerto y resucitado, a hacer realidad el amor y el servicio en la persona de los más necesitados, en una palabra, a construir el

reino de Dios. La misión es inseparable del discipulado por lo cual no debe entenderse como una etapa posterior a la formación, aunque se la realice de diversas maneras de acuerdo a la propia vocación y al momento de la maduración humana y cristiana en que se encuentre la persona. En nuestro tema es conveniente poner énfasis en la expresión del texto de Lucas que dice: Empezando por Moisés y los profetas, le explico lo que decía de él las escrituras” (Lc 24,27) esto que quiere decir que para todo hay un proceso de tal manera que el camino de la enseñanza y formación teológica que Jesús siguió, al compartirles las escrituras. Él tenía claridad no dudemos que fue profundo en sus explicaciones, los discípulos de Emaús seguramente fueron hilando lo que escuchaban y por eso fueron capaces de aterrizar correctamente, cuando Jesús partió el pan:..”con razón nuestro corazón ardía al escucharlo…” El ser de ellos ardía de amor y de alegría, porque Jesús pudo haber partido el pan y ellos no haberlo reconocido. Los agentes de pastoral tenemos una gran responsabilidad, tenemos que aterrizar correctamente cuando estudiemos, que El “es el Señor”; y cuando estemos compartiendo con los otros, las Enseñanzas de las Sagradas Escrituras, tenemos que lograr que el corazón de las personas vaya ardiendo mientras reciben la formación por el testimonio que nosotros demos de nuestra fe.