JUEVES 5 DE MAYO DE 2011

Articulos en prensa que formaran parte de los cuadernos de cátedra N° 2
Autora: Grisel Adissi A propósito de los usos de Gramsci: el Modelo Médico Hegemónico de Eduardo Menéndez

El objetivo de este artículo es mostrar cómo un concepto puede funcionar a modo de herramienta para aprehender la realidad. En este sentido, es nuestra inquietud describir no sólo la aplicación concreta a una esfera específica, sino además mostrar cómo una aproximación conceptual permite poner en visibilidad determinados aspectos de lo existente. Eduardo Menéndez es un antropólogo argentino exiliado durante la última dictadura militar, y que vive desde entonces en México. Se ha dedicado a abordar temáticas relacionadas con los procesos sociales implicados en el enfermar, el padecer, el atenderse y curarse, siendo en la intersección entre Ciencias Sociales y Salud un referente indiscutible, sobre todo para quienes investigamos y trabajamos en América Latina. La perspectiva de Menéndez se ha difundido por el continente principalmente a través de un concepto nuclear a su planteo: el denominado ´Modelo Médico Hegemónicoµ. Puesto que para construir tal concepto la referencia a Gramsci es indiscutible, nos interesa en este artículo describir suscintamente los desarrollos de Menéndez en torno a esta construcción teórica, a fin de acercarnos a la comprensión de cómo un concepto gramsciano puede ser exitosamente apropiado para hacer referencia a un área novedosa. Decimos que se trata de una apropiación exitosa puesto que Menéndez no sólo repite un nombre como ´hegemoníaµ, sino que usa el concepto de modo conciente, a fin de asumir cabalmente el cúmulo de implicancias que la elección de este término conlleva. De esta manera, la impronta gramsciana en el análisis de Menéndez funciona a

y es esta diferencia la que marca el modo en que se relacionan las distintas prácticas y saberes. Mientras existen una multiplicidad de prácticas y criterios -de definir un problema de salud.modo de prevención contra todo análisis simplista. distintas a las que se suponen en un modelo evolutivo simple. uno de los más conocidos. de considerar que se ha curado. previene ante el suponer a priori qué sentido o función cumple un determinado accionar: eso sólo puede saberse como resultado de una indagación empírica. situada. sus planteos surgen en discusión tanto con quienes denuncian a la biomedicina como una forma de control social -podemos mencionar entre ellos a Foucault.como con quienes intentan implantarla a como dé lugar. Es en el marco de esta discusión que Menéndez piensa las implicancias de la biomedicina. Una construcción teórica desde y para América Latina Así como Gramsci acude al concepto de hegemonía en su preocupación por entender dinámicas sociales particulares. De igual modo. es análitica: no es que en la . y no hacerlo . Sólo uno de ellos está legitimado e institucionalizado a modo de sistema.hay sólo algunos que se encuentran oficializados. Si bien lo que describe podría aplicarse a otros contextos. Es nuestra intención aquí mostrar cómo y por qué hablar de ´hegemoníaµ da lugar a la complejidad y la historicidad como modos de comprender y explicar un proceso social. Menéndez ubica las distintas prácticas y saberes en tres modelos . en tanto saber hegemónico consagrado por el sistema de salud y que tiende a ignorar o marginar una inmensa cantidad de prácticas. Menéndez parte de su preocupación por comprender la complejidad de lo que denomina proceso salud/enfermedad/atención en los países dependientes. entendiendo que el resto de las prácticas sólo constituyen un ´atraso culturalµ que es necesario erradicar. el englobamiento responde también a la necesidad de comprender la diferencia entre acudir a un curador ajeno a los microgrupos sociales. Esta distinción en tres modelos. De entre los otros dos. de tratarlo. A fin de delimitar metodológicamente este abigarrado proceso. vale subrayarlo.

realidad estos fenómenos se presenten separados. MMH) es descripto como ´el conjunto de prácticas. el cual desde fines del siglo XVIII ha ido logrando dejar como subalternos al conjunto de prácticas. Menéndez distingue tres modelos: el Modelo Médico Hegemónico. saberes e ideologías que dominaban en los conjuntos sociales. pese a incluir en el análisis desarrollos posteriores del autor. El Modelo Médico Hegemónico (en adelante. legales.con lo existente.es quizás la dimensión más gravitante en términos de atribución de legitimidad. No debemos confundir un ´modeloµ -instrumento metodológico construido con una finalidad heurística. Considerando la propuesta de este artículo tomaremos esta división tripartita. el Modelo Médico Alternativo Subordinado y el Modelo de Autoatención. saberes y teorías generadas por el desarrollo de lo que se conoce como medicina científica. Tres modelos y una hegemonía En su libro ´Morir de Alcoholµ (1990). etc. hasta lograr idenfiticarse como la única forma de atender la enfermedad.). como intentaremos mostrar. Si la hegemonía de toda práctica tiene como condición el que ella sea considerada legítima. no es negar la complejidad de lo existente sino más bien considerarlo de modo sistemático. Por el contrario. legitimada tanto por criterios científicos como por el Estadoµ (1990). su intención es extrapolar y aislar algunos rasgos básicos. el delimitarlos teóricamente permite aproximarnos a la comprensión de sus dinámicas concretas. la normatización estatal. la sanción de algo como ´oficialµ -es decir. El objetivo de un modelo. Los rasgos de un modelo sólo aparecen como absolutos en su mayor nivel de abstracción: todo análisis de lo real los relativiza indefectiblemente . trabajo que requiere un grado de abstracción tal que necesariamente debe articularse con la descripción y el análisis de situaciones específicas. Aquello oficializado por el Estado cobra ante los ojos de los sujetos un carácter ´naturalµ tal que lleva a olvidar su carácter histórico y contigente . asistenciales. pues se impone de modo conjunto en distintos ámbitos (educativos. Entre aquellas prácticas. saberes e ideologías . sino que por el contrario.

se mencionan el Modelo Médico Alternativo Subordinado y el de Autoatención. Su tendencia reciente a la mercantilización es un dato fuerte de esto último. grupales. El primero de ellos integra a todas las practicas que generalmente son englobadas como ´tradicionalesµ. a quien ´tira el cueritoµ. o bien que siéndolo aplican técnicas distintas a las del saber oficializado. Si bien esto lleva a reunir una heterogeneidad muy amplia de situaciones. A lo largo de sus trabajos. En tercer lugar. la existencia de un curador especializado. el otro Modelo subalterno es el denominado ´de Autoatenciónµ. o a la gemoterapia. Se entiende por autoatención a las prácticas basadas en el . psicológicas. En caso de la atención a la salud. En segundo lugar. lo ´tradicionalµ logra continuidad merced a su incorporación de distintos elementos provenientes del MMH. Ubicamos entonces en el Modelo Médico Alternativo Subordinado a todos aquellos modos de atención de padecimientos llevados adelante por agentes especializados que no son profesionales médicos. anímicas.que quedan en lugar subalterno pueden a su vez distinguirse analíticamente dos grandes grupos. Menéndez irá considerando asimismo las prácticas de una serie de curadores procedentes de otras culturas así como las denominadas ´new ageµ. precisamente. Podemos ejemplificar citando tanto al shamán de un grupo étnico como a un curandero. quien se dedica a la medicina ayurvédica. Por el contrario. Menéndez subraya que ninguna práctica o creencia subsiste en estado ´puroµ o incontaminado. etcétera. a quien realiza acupuntura. Mientras que el adjetivo de ´tradicionalµ connota un sentido de algo de otra época que simplemente sobrevive en la actualidad. la condición de su perdurabilidad es su adaptación a las distintas circunstancias. donde estos no remiten meramente a la biología sino que tienden a incorporar dimensiones espirituales. la relación subordinada con el sistema sanitario. A diferencia de esto último. entre muchísimas otras. comparten básicamente una concepción globalizadora de los padecimientos. su primer rasgo en común es. Siguiendo con el abordaje en términos de modelos. Englobaremos entonces en este segundo modelo tanto prácticas y concepciones que son hegemónicas al interior de otros sistemas culturales -como la medicina mandarina o ayurvédicacomo otras provenientes de los pueblos originarios americanos.

Y políticas. alivio. decidir cuándo un bebé está llorando lo suficiente como para hacerlo ver: todas estas constituyen actividades todas de autoatención. La consagración de la biomedicina como práctica hegemónica de atención a la salud se debe. Que uno de los tres modelos que hemos aquí descripto brevemente sea hegemónico.incluye la delimitación de los umbrales de dolor o molestia a partir de los cuales se realiza la consulta a un especialista de alguno de los otros dos modelos. cabe señalar que ni el Modelo Médico Hegemónico resuelve todos los problemas de salud.diagnóstico. Pero también. cura o prevención de todo aquello que consideran afectando su salud en términos reales o imaginarios. siempre que entendamos que la dinámica histórica no se produce sin conflictos. agudos y transitorios. podemos considerar a la autoatención como una actitud racional en términos de costo-beneficio en cuanto asumimos en toda su envergadura la frecuencia con que estas situaciones acontecen en la vida cotidiana. Tomarse una aspirina. control. también: la automedicación es quizás la parte de la autoatención que más ha sido considerada por parte de los medios de comunicación y los sectores profesionales. sino que son la base de todas las decisiones relacionadas con la salud. Si bien su hegemonía no se produjo al margen de su efectividad. Esto incluye las acciones de atención. ni los restantes modelos dejan de brindar respuestas. ni obedece a ninguna propiedad inmanente a ese tipo de prácticas. dado el lugar estructural que ocupa este modelo -inserto en la cotidianeidad de los sujetos de modo constante. hacerse un té digestivo. saberes e ideologías. claro. no es un hecho casual. tomarse la temperatura. a razones de índole eminentemente históricas. Ponerse agua oxigenada y una ´curitaµ cuando uno se corta. entonces. Dado que la mayoría de los episodios son leves. la evitación -prevención. Es decir que las prácticas de autoatención no sólo que no pueden erradicarse. y pueden hallar solución o por lo menos alivio. El Modelo Médico Hegemónico y sus rasgos constitutivos .o curación que son llevadas a cabo por la propia persona o bien por personas inmediatas pertenecientes a los microgrupos.

están saturados de concepciones ideológicas propias de la burguesía. Estos rasgos son pensados en términos de potenciación. Junto con estos. Es decir que. como veremos. valga subrayarlo. la a-historicidad y el aculturalismo. ningún tipo de concepciones y prácticas particulares logran la hegemonía si no es artículándose con la representación de los estratos dominantes a nivel social. la tendencia a escindir teoría e investigación de práctica. principal criterio de diferenciación con otras formas de diagnóstico y asistencia: la biomedicina se constituye en torno a la asimilación de los sujetos con organismos vivos. es decir. la medicina comunitaria. A lo anterior . cabe insistir en que se trata de un ´modeloµ. puesto que es el aparecer combinados lo que hace que se subrayen las implicancias de cada uno de ellos. Al biologicismo se le agregan una serie de rasgos. y alberga también en su seno otro tipo de prácticas y concepciones -como la medicina preventiva. algunas dinámicas históricas del campo de la Salud. formaban parte de la burguesía en ascenso. período constitutivo de la profesionalización médica. Esto es: no se desconoce que la medicina es asimismo plural. definidos por el autor en términos negativos. Entonces. su eficacia pragmática. la profesionalización institucionalmente formalizada. a que cada vez más aspectos vitales caigan bajo su égida . Por si el sólo recuento de los rasgos del MMH dejara alguna duda. Finalmente. y la identificación ideológica con la racionalidad científica. Se trata de la a-sociabilidad. etcétera. si bien esto no implica una determinación mecánica en términos de cuál sea su contenido sustantivo.Menéndez describe al MMH en base a una serie de rasgos estructurales. todos aquellos rasgos del MMH. estos rasgos estructurales poseen un origen histórico. Esto no es casual: los primeros médicos en el capitalismo de los países centrales entre 1750 y 1880. Sino más bien producir una herramienta de análisis para comprender. Por otra parte. la consideración de los procesos de salud/enfermedad a modo de mercancía de la mano con una tendencia a la medicalización creciente de los problemas. que refuerzan en el MMH su recorte unidimensional del factor biológico. El rasgo dominante es el biologicismo. su orientación curativa. se menciona su individualismo. una relación médico-paciente asimétrica donde el saber del paciente es subordinado de modo sistemático.

debe agregarse el señalamiento de que ellos se corresponden con la práctica médica individual y privada. con la consagración de la denominada ´industria de la saludµ -industria farmacológica y de aparatología diagnóstica y asistencial. A partir de mediados del siglo XX la expansión del MMH comenzaría un ritmo vertiginoso debido al éxito de los antibióticos y la difusión de la anestesia. social. Entre la posición jerarquizada del MMH y los otros dos se producen constantes transacciones. sino que es constantemente renovada.tiene una historia. posee un carácter incompleto.condujo a su expansión e institucionalización. Pero su historicidad no sólo se debe a su origen contingente y a su vinculación con determinadas formaciones históricas. toda relación de hegemonía/subalternidad es un proceso histórico: deriva de una secuencia de eventos y se continúa también en el tiempo. Toda relación -personal. conflictivo y provisorio. esto es. sino que también está signada por su constante dinamismo. dicha expansión ha alcanzado límites otrora inimaginables . Y en consecuencia. saberes e ideologías que permanecen subordinados: no existe hegemonía sin subalternidad o más bien. Como hemos mencionado. existe hegemonía porque existe subalternidad. En las últimas décadas. lo cual nos nos lleva a la necesidad de historizar y contextualizar la dinámica a partir de la cual se va produciendo y sosteniendo aquella hegemonía. procesos de . La utilización de una perspectiva gramsciana pone el acento en el hecho de que esa predominancia no se da de una vez y para siempre. hay transacciones En tanto la biomedicina es definida como hegemónica. En consecuencia. a otros dos modelos de atención de los padecimientos.como uno de los negocios mundiales más rentables. a la par del MMH. colectiva. Menéndez describe. parte fundamental de aquel. su correlato inherente resulta una serie de prácticas. Práctica a la que el desarrollo económico y político -junto con el colonialismo. entre otros avances técnicos. aquella que fue dominante en los países centrales durante el siglo XIX. sin lograr nunca estabilizarse o consolidarse de modo definitivo. Donde hay hegemonía.

Debemos advertir que para indagar estas especificidades concretas el énfasis investigativo debe estar puesto en la consideración las prácticas. siguiendo las distintas transacciones realizadas desde el Modelo de Autoatención . En el caso del MMH. los modelos subordinados toman elementos del MMH. a fin de sostener su legitimidad en los márgenes o bien de disputar su incorporación a las instituciones oficiales . Por otro lado. transformándolos en esa apropaición. Es que un análisis en el nivel de las representaciones. cuando sectores acomodados recurren a distintas terapias alternativas en la búsqueda de una juventud eterna que. el sistema sanitario no puede garantizarles por más que lo pretenda. Las dinámicas transaccionales siempre se producen contextualmente. El concepto de ´transaccionesµ (1990). tanto para sostener su presencia como para asentar la posible necesidad de consulta. más allá de que considere lógico decir una u otra cosa. siendo apelado mayormente en términos de prevención y control de enfermedades . Es este contexto específico el que permite atribuirles un sentido. Se ve en esos casos que los sujetos y sus grupos de pertenencia no sólo recurren a distintos curadores según el caso. . debemos señalar que también existen transacciones orientadas por la búsqueda de acrecentar la eficacia simbólica . cuando esta no cede en el tiempo o modo esperado. esta transacción ha sido condición de su propia expansión. Pero también. como suele suceder en los estratos populares. De modo recíproco. es decir. resignificándolos. Esto se pone de manifiesto cuando se hace un análisis de trayectorias. por cierto. Ahora bien. tanto el MMH como el Modelo Médico Alternativo Subordinado recurren al Modelo de Autoatención en términos de aliado.reapriopiacion y rearticulación . mientras las transacciones ejemplificadas se orientan bajo la intención de incrementar la eficacia terapéutica. permite describir y explicar las relaciones entre lo hegemónico y lo subalterno: en el caso del MMH. entonces. Lo mismo sucede cuando por distintos motivos no resulta posible acudir en busca de un profesional médico. suelen intentar soluciones que a priori parecerían incompatibles entre sí. resulta indicativo de aquellas el observar cómo su expansión incorpora fragmentos de los modelos subalternos. teorías o discursos nos suele llevar a visibilizar los antagonismos. en un determinado momento y en determinado lugar. diciéndonos poco acerca de lo que la gente efectivamente hace. sino que además para una misma dolencia.

pero esto no implica que dejen de ser tales: pese a que se interpenetran constantemente. Ahora bien. Son los procesos transaccionales que operan entre los tres modelos los que posibilitan la supervivencia de cada uno de aquellos en base a su adaptación recíproca. Es que sus identidades son relacionales y. la biomedicina puede por momentos cumplir una función de . o a los intereses económicos o políticos de los sectores dominantes. y vinculándolas con la sociedad global de la que forman parte. desde una perspectiva gramsciana tal como la que sostiene Menéndez. por tanto. En esos procesos históricos existen relaciones de hegemonía/subalternidad entre diversos sectores sociales: es en este marco que se produce y reproduce el saber técnico. De tal manera. La complejidad del MMH: importancia de una mirada histórica y social Los distintos factores que afectan a la salud. dado que se debe suponer un límite al interior del cual un modelo puede modificarse de modo continuo sin por eso perder su identidad o aquello que lo distingue. La influencia de la industria de la salud a partir de los ´70 y su importancia para el desarrollo y mantenimiento del capitalismo constituye un ejemplo clave en este sentido. es erróneo considerar de modo estático que un saber o una práctica obedecen al aparato de Estado. Resulta interesante la concepción identitaria subyacente. son fenómenos que tienen lugar dentro de procesos históricos de orden ampliado. Esto implica una transformación conjunta en base a las constantes reapropiaciones. La dominación social no puede ser reducida a una mera función mecánica. y los significados sociales atribuidos a la salud.Dado que lo conceptualizamos como una relación. así como la delimitación de incumbencias profesionales. Por otra parte. no por eso se funden. dinámicas. y al mismo tiempo. debemos entender que la expansión del MMH no sólo supone la subordinación ideológica y práctica de los otros dos sino además. las transacciones entre modelos sólo se comprenden de modo particular. y a las distintas terapéuticas. su permanencia. a los distintos padecimientos.

el trabajo infantil. Una atención diferencial a lo largo de los distintos sectores . por sólo citar algunos ejemplos. incluir en el análisis el hecho de que los sectores populares padecen de enfermedades prevenibles o curables. Por otra parte. al mismo tiempo. Para este autor. y que el acceso a la salud se produce de un modo desigual según la pertenencia social. etc. la expansión de la cobertura médica es un reclamo ineludible al pensar en función de revertir la desigualdad social. su rol puede ser democratizador o incluso emancipador. enfatizando unilateralmente su vinculación con la industria farmacéutica. el acceso a la biomedicina puede mejorar la condición de salud de vastos sectores poblacionales. el hecho de que los sectores empobrecidos se ven expuestos a padecer una serie de problemáticas de salud que hacen a su misma condición de pobreza -como la contaminación. defendiendo sus prácticas de cuidado a la salud como genuinamente autóctonas o propias de una pseudo sabiduría popular. Estas perspectivas románticas suelen desconsiderar no sólo la desigualdad social que es constitutiva. Con lo cual. desvinculada de procesos de tipo económico-políticos. Es decir que si bien es fuertemente cuestionable tanto la mercantilización de la salud como la medicalización de esferas cada vez más amplias del comportamiento (opacando otras dimensiones. sino también la realidad de que estas prácticas no operan sin transacciones con la biomedicina. si bien no resuelve los determinantes. sin prestar atención a las altas tasas de mortalidad o discapacidad existentes. según el contexto. Desde estas concepciones se exalta la medicina popular como integrador cultural. dado que la salud es antes que nada influida por las condiciones de vida y las condiciones laborales.control social. la autoexplotación. Por otro lado. cabe señalar que la autonomía cultural en sí misma. como sucede entre otros en los terrenos de las adicciones y en el de la contaminación). el hambre. el afán de lucro profesional. Menéndez advierte sobre los riesgos de sostener una perspectiva compasiva o incluso idílica hacia los sectores empobrecidos. o las políticas de regulación poblacional. Menéndez discute fuertemente con aquellos que sólo ven su cariz de dominación. el desafío teóricoinvestigativo pasa por no dejar de considerar estos factores pero. no soluciona los problemas de salud más graves. De la mano con lo anterior. Pero también. Y que esto debe ser considerado a la luz de que los distintos sectores sociales enferman de modos diferenciales.

Dicho lo anterior. Así. librados a la suerte de la eficacia de productos económicosconvalida la estratificación social existente. las viejas indicaciones -que los sujetos siguen llevando adelante. con acceso a medicina de alta complejidad. el que no sea tenido en cuenta. Podemos en tal sentido seguir el ejemplo planteado por Menéndez respecto de la automedicación -uno de los componentes del Modelo de Autoatención. el aparato médico-sanitario tiene una localización subordinada en la estructura de poder social. es necesario mantener una actitud analítica rigurosa. mientras que las transformaciones no son comunicadas como equivocación anterior o cambio técnico. . Distinta es una tendencia que afecta mayormente a quienes están ubicados en el otro extremo de la escala social. se vincula con la ahistoricidad y asocialidad del MMH. que dada su consulta con más de un profesional o bien su búsqueda autónoma de información. pero no son transmitidas a la población. mientras se suele criticar el mal uso que la población haría al consumir por propia iniciativa productos farmacéuticos. Dado el acceso diferencial a los bienes culturales. llegando incluso a cuestionarle directamente sus indicaciones o prescripciones. Los modos concretos de dominación. La invisibilización de este hecho. es decir. cabe señalar que los sectores sociales a los que más lentamente llega -si es que lo hace. tampoco son estáticos.la información acerca de los cambios en la perspectiva biomédica son los más desfavorecidos socialmente. o le sugieren líneas terapéuticas.son vistas como error popular . y que estas modificaciones circulan entre los expertos. En este caso. discuten con el médico. los desfavorecidos. por otra parte. que no considere a priori ninguna práctica o creencia como ´buenaµ o ´malaµ en sí misma. Nos referimos a los pacientes bien informados. De tal manera. es decir que no puede comprenderse sin hacer alusión a su localización en ella . Es que se tiende a ignorar el hecho de que la práctica médica se modifica de modo continuo. estamos en condiciones de afirmar que mientras la biomedicina ocupa un lugar hegemónico al interior del campo de la salud. el uso autoadministrado de fármacos tiende a ser propiciado en algunos casos por los propios médicos: esto incluye gran parte de los usos considerados erróneos.sociales -los más favorecidos.

Debemos subrayar en lo anterior el calificativo de ´modernaµ: mientras que anteriormente quienes ejercían la medicina como profesión liberal manejaban una serie de terapéuticas sin comprobación científica (purgas.la biomedicina moderna se desarrolla a partir de una inquietud en términos de salud pública. Así. sangrías.Breve historizació del Modelo Médico Hegemónico A fin de contar con una aproximación dinámica a lo referido arriba. porque estas acciones en salud eran muchísimo más económicas -en términos de recursos monetarios tanto como de costo político. haremos una breve descripción de algunos elementos relativos a la historia de la biomedicina.y del otro lado con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de las poblaciones explotadas -sea para asegurar la explotación o por razones de gobernabilidad. los primeros sanitaristas enfatizan la importancia del consumo de agua potable y el saneamiento ambiental. Para la clase obrera. Entre los primeros factores. etcétera).que apuntar a revertir la explotación. De un lado por el temor a que estas enfermedades alcanzaran a aquellos sectores sociales acomodados -lo cual pasaba con cierta frecuencia. mientras la explotación y la estratificación social se ponían de manifiesto en el surgimiento de enfermedades y su localización concentrada. Dicho de otro modo. Novedad derivada de los procesos de industrialización. . en términos de garantizar su supervivencia. grandes concentraciones de personas vivían en condiciones precarias. Los médicos como profesionales dedicados a la atención clínica con título habilitante surgen en paralelo o incluso con posterioridad a un tipo de profesional ligado a la planificación. la innovación consiste en pensar intervenciones basadas en análisis rigurosos y sistemáticos de los factores que determinan los daños a la salud. debemos mencionar que el MMH se instituyó en un momento histórico donde la preocupación central giraba en torno de los nacientes conglomerados urbanos. control y administración de las poblaciones. Es que tanto las clases dominantes como la clase obrera poseen un mismo interés: la urgencia de controlar la enfermedad. En primer lugar. ayunos. saltan a la vista las condiciones de habitabilidad. Para la clase dominante. donde las enfermedades se propagaban con peculiar virulencia.

dado el interés de buscar factores genéticos que permitan anticipar una supuesta propensión a la delincuencia . a un mismo tiempo. fue apareciendo la regulación de las condiciones laborales tanto como una tarea del Estado como a modo de demanda por parte de los trabajadores organizados.fue necesario forzar políticamente un deslizamiento que invisibilizara esta determinación. fundamentalmente en los estratos urbanos. mayormente de sujetos internados en asilos. la importancia atribuida a lo ambiental llegó a extenderse a los procesos de trabajo. contribuyendo a la reproducción de la productividad de la mano de obra. Será este enclave público el que subsumirá la organización social de la prevención . tanto como su enseñanza y aprendizaje sin el recurso a cuerpos muertos y vivos de personas pertenecientes a estratos subalternos. Tanto en un caso como en el otro. orfelinatos. Pero el devenir del MMH tomaría otro rumbo: la primacía de las prácticas curativas junto con un constante incremento en los costos de salud. lo social es fundante de su origen. sino como factores para lograr el abatimiento de los daños. En aras de lograr una organización contra la enfermedad que garantice la supervivencia de los trabajadores y sus familias. De tal modo. la desigualdad social forma parte ineludible de la conformación de la medicina como disciplina científica. hospitales de beneficencia (Menéndez. Es decir que mientras el MMH niega lo social. cárceles. por otro lado. No obstante. En aras de contribuir aun más con tal afirmación. Distintos hitos fundamentales en la historia de la asistencia médica se debieron a desarrollos farmacológicos. podemos mencionar la invención de . El desarrollo capitalista conducirá. el cual tenderá a asumir las condiciones sociales y económicas de la atencion curativa tomando como objeto a quienes no poseen cobertura de salud. 1980). debemos señalar que sería impensable pensar su desarrollo sin las investigaciones basadas en experimentos con poblaciones pobres. y a la paralela consolidación de un enclave público. inicialmente los procesos sociales no sólo aparecían como determinantes en la distribución diferencial de los padecimientos. Vale señalar que los primeros desarrollos de la biomedicina se dan casi de modo simultáneo en el área de la medicina forense. cediendo a cambio en el otorgamiento de mejoras que hacen a la calidad de vida . En primer lugar. a la mercantilización de la asistencia por un lado.

llegando a recibir fuertes críticas en los ´70. este proceso llega en las décadas de los ´40 y ´50 -con un impacto diferencial según los países. a los antibióticos. En los países periféricos. tiende a referir de modo fuerte a la persistencia de daños a la salud evitables. con el hecho de que las enfermedades que generan tasas más altas de enfermedad y muerte (morbi-mortalidad) ya han dejado de ser las infecciosas. Entonces. a la eficacia relativa del recurso a lo biológico se suma el reconocimiento social reforzada por el hecho de que incorporar innovaciones tecnológicas lleva a la medicina a revestirse con el aura de veracidad que rodea a la Ciencia. El MMH comenzó a ser cuestionado en los ´60 en los países centrales. Los motivos de su legitimación son los mismos que llevan a la biomedicina a excluir de sus injerencias los factores sociales: requiere resolver problemas generales y diferenciados de modo unidimensional. En Europa principalmente. la eficacia lograda en solucionar problemas de salud aumentó exponencialmente. si bien no está desvinculada de lo anterior (puesto que en los sectores más acomodados que son de donde muchas veces provienen tales críticas. unos años más tarde.y de orden claramente social -como los distintos accidentes o las distintas adicciones y violencias. el surgimiento de estas críticas se encuentra vinculado de modo complejo con un cambio en el perfil epidemiológico. es decir. la emergencia de los cuestionamientos. En segundo lugar. Si bien podría discutirse (Menéndez lo hace) que el brusco descenso de las tasas de mortalidad se debió a modificaciones en las condiciones de vida y trabajo. Se suma la especialización resultante características propias de un proceso de profesionalización mediatizado por el mercado. este patrón de morbi-mortalidad se repite). el hecho es que a los ojos de la población. Con estas medidas.la anestesia.de tipo crónico -como la diabetes o la hipertensión. debido a las condiciones infrahumanas de pobreza en que permanecen . la biomedicina se consagraba como terapéutica. Este cuestionamiento tuvo también su onda expansiva en los países dependientes. La eficacia real y simbólica de medicina científica se pone en evidencia en los países centrales a partir de 1930 aproximadamente. y son de tipo degenerativas -como el cáncer. En América Latina. Esto nuevamente pone sobre el tapete los límites de la biomedicina y la importancia de la calidad de vida.

el aumento de la iatrogenia -entendida como los daños provocados por la intervención de la biomedicina-. ante lo cual la biomedicina constituye una respuesta meramente paliativa. El conflicto se resuelve muchas veces en el marco de la persistencia de esta dualidad: medicina de punta para los sectores dominantes. la propensión desmedida al uso de medicamentos. el énfasis desmedido en lo curativo en detrimento de lo preventivo y promocional. Así. medicina de segunda para los sectores empobrecidos. y la existencia de productores de enfermedad a los que el sector salud deja incuestionados (claramente.sólo tienen acceso a prácticas que requieren ínfimo desarrollo tecnológico. o bien -de modo no excluyente su tendencia a convertirse en gran fuente de negocios privados. Si consideramos el incremento de tecnología médica que lleva a que la biomedicina sea cada vez más costosa -llegando al extremo por ejemplo . Las críticas provenían de distintos ámbitos.hay sectores que ante la escasez de servicios médicos -y la mala remuneración y dotación de recursos en aquellos existentes. El mismo Menéndez suscribe posturas distintas al respecto a lo largo de sus distintos escritos.grandes sectores de la población. de modo generalizante. la mercantilización de la biomedicina que lleva que se valoren más los criterios de productividad y rendimiento que los de calidad. puesto que existen soluciones a estas crisis que pueden darse dentro del marco del capitalismo. Entre la diversidad de quienes critican. podemos decir que este autor tiende a señalar que el MMH siempre consigue echar mano a soluciones que hacen que salga airoso de todas aquellas críticas. en el caso de la contaminación ambiental). Ahora bien. sobresale un punto en común: todos tienden a señalar de modo correlativo la relación estrecha entre biomedicina y capitalismo. sea en términos de las funciones que cumple en aras del control social e ideológico. la invención interesada de nuevos padecimientos -poniendo en interdicción la consideración de estos como ´descubrimientoµ-. es materia de debate. Hasta qué punto estas críticas representan una ´crisis de la biomedicinaµ. Tal es el caso de aquellas medidas simples y conocidas que se ponen en juego para actuar en situaciones de pobreza. En primer lugar. mientras la medicina incluye cada vez prácticas de mayor compljiedad -basadas en técnicas sofisticadas y costosas. y en su mayor parte apuntaban a cuestionar el aumento en los costos de atención.

De la mano con lo anterior. En el campo de la salud.en relación con los avances de la genética. puesto que opaca gran parte de sus determinaciones en última instancia. en la construcción analítica realizada. lo cual sería totalmente insensato. sino contextualizarla. el acto médico es entendido como un acto técnico. Según aquel. sociales. Conclusiones Hemos descripto brevemente el modo en que el concepto gramsciano de hegemonía puede ser aplicado para comprender problemas de distinta índole. lo manifiesto de la enfermedad es recortado como problema discreto. Menéndez delimita lo subalterno bajo la construcción de otros dos modelos: el alternativo subordinado y el de autoatención. recortadas de las dimensiones culturales. El Modelo Médico Hegemónico. Esto tiende a simplificar los daños a la salud. su crisis es condición de su constante expansión (2004). para comprender cabalmente las implicancias del MMH lo anterior no basta: es necesario analizarlo en sus relaciones. despojándolo de sus sentidos sociales e ideológicos. el MMH posee una gran capacidad de adaptabilidad en términos de incorporación en su propio seno de prácticas inicialmente ´alternativasµ -como ha sido el caso de la acupuntura o la homeopatía. Es en el marco de sus articulaciones y cuestionamientos recíprocos donde se puede dimensionar el verdadero significado del MMH y las funciones que . remite a un modo de entender los daños la salud y de actuar sobre ellos. En todo caso. la asistencia. dejando por fuera de la comprensión a la red de relaciones sociales dentro de la cual todo proceso de salud/enfermedad/atención tiene lugar.es en base a contenidos de orden biológico. históricas e incluso psicológicas. La formación médica -y por tanto. dado que la biomedicina se caracteriza por su permanente innovación -tanto en lo tecnológico como en lo organizacional. Menéndez lo utiliza como herramienta clave para pensar el rol de la biomedicina. Ahora bien.llegamos fácilmente a la conclusión de que esta bifurcación es cada vez más aguda. en lo que al campo de la salud respecta. En segundo lugar. Esto no pretende exluir ni restar importancia a la dimensión biológica. Entre estas relaciones.

Son estas últimas las que explican en gran medida las transacciones entre los distintos actores sociales. Proceso que no se da en forma mecánica o unilateral. sino ante un proceso continuo de hegemonización. esta vez al interior del campo de la salud. El predominio del mercado en las distintas soluciones terapéuticas es un claro ejemplo de lo anterior. Se orienta así la lectura de la realidad en términos de relaciones activas: la hegemonía no puede ser entendida como la mera dominación. como todo discurso y toda práctica sociales. se encuentra la vinculación con las relaciones de hegemonía/subalternidad que operan en el contexto social ampliado. Desde el aparato médico sanitario se desarrollan propuestas que oscilan entre la aceptación subordinada y la negación de aquello diferente. Hemos así intentado graficar los planteos de Gramsci.los conjuntos sociales. Esto nos lleva a la advertencia respecto de los apriorismos en el análisis: es necesario estudiar en cada caso las cadenas de alianzas y rivalidades para aclarar la especificidad y el sentido de las propuestas. Nada nos dice cada saber o cada práctica de forma aislada. Cabe señalar por otro lado que. Esperamos haber contribuido a la comprensión de la complejidad que ello implica. estamos no ante un dato de partida.cumple. al describir brevemente cómo Eduardo Menéndez aplica sus concepciones al abordaje del campo de la salud. aunque esto último siempre sucede de forma subalterna. los conceptos y accionares pueden ser apropiados y utilizados por distintas tendencias técnicas e ideológicas -incluso. De tal manera. por aquellas que son opuestas entre sí. Por otra parte. mostrando su potencialidad explicativa. o no. también aquello diferente oscila entre quedarse al margen e intentar incluirse en el marco de lo legítimo. Estamos ante la comprensión de ´el conflicto como motor de la historiaµ. sino que es necesario re-integrarlos en el análisis en su relación con las condiciones sociales en que viven -y en que enferman y son curados. dado de una vez y para siempre. sino conflictiva. Bibliografía . Articulada con la relación entre modelos de atención al padecimiento.

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