Otro hombre del maletín con miles que agrava al PT

Entre escándalos y rumores de renuncias, ayer continuó la reforma ministerial en Brasil. La policía brasileña detuvo en el aeropuerto de San Pablo a un asesor del Partido de los Trabajadores (PT) cuando intentaba abordar un vuelo con una alta suma de dinero, informó el canal de televisión Bandeirantes. Ayer, el presidente Luiz Inácio “Lula” da Silva incorporó a tres ministros de centroderecha y nombró a un nuevo ministro de Trabajo: Luiz Marinho, líder de la principal central sindical de Brasil. Se supo también que el PT recibió un segundo préstamo bancario con el aval del publicista Marcos Valerio, acusado de ser intermediario en la compra de votos de diputados en Brasil. Maria do Rosario Nunes, candidata a la presidencia del PT, pidió que toda la dirección de ese partido renuncie. Hoy comienza una reunión del directorio nacional de la formación en la que se discutirá la suerte de su presidente, José Genoino. La persona detenida en el aeropuerto fue identificada como José Adalberto Vieira da Silva. Se le decomisaron 200 mil reales en efectivo (unos 85 mil dólares), que llevaba en una maleta de mano, y 100 mil dólares, que escondía en su ropa interior. Vieira da Silva, que no supo explicar el origen del dinero, es asesor de José Nobre Guimaraes, diputado del PT en el estado de Ceará (nordeste) y hermano del presidente nacional de esa fuerza política, José Genoino, dijo la Policía Federal, según Bandeirantes. Pretendía abordar un vuelo con destino a Fortaleza, capital de Ceará, con escala en Brasilia, la capital brasileña. La detención de Vieira da Silva se produce en momentos en que se multiplican las denuncias de corrupción contra el oficialismo por el supuesto pago de sobornos a parlamentarios y contra el propio Genoino. El PT obtuvo en mayo del 2003 un préstamo de 3 millones de reales (1,25 millón de dólares, al cambio actual) del Banco Rural. La operación bancaria tiene las firmas de Genoino, del tesorero Delubio Soares y de Valerio, las mismas que aparecen en otro préstamo obtenido por el PT en febrero del 2003 ante el Banco de Minas Gerais (BMG), por 2,4 millones de reales (un millón de dólares). Según Veja, Valerio avalaba préstamos al PT y cubría cuotas impagas y era recompensado con contratos de publicidad en empresas estatales. Valerio aseguró el miércoles ante una comisión parlamentaria que ese préstamo ante el BMG era el único que había avalado. Genoino, por su lado, se justificó diciendo que había firmado el primer préstamo sin examinar atentamente su contenido por confianza en Soares. Negó además cualquier influencia del PT en los contratos con las estatales. El PT admitió en una nota la existencia de ese segundo préstamo y especificó que Valerio había dejado de ser el garante tras el vencimiento de la primera cuota, que hasta ahora no abonó; lo mismo habría sucedido con la primera operación, precisa el documento. El diario O Globo ayer publicó otro informe, con declaraciones del ex chofer de una diputada del PT, el cual asegura que el año pasado fue a buscar una valija con casi 59 mil dólares a la sede del partido en San Pablo para ayudar a candidatos del PT y de otras fuerzas aliadas en las

elecciones municipales de Goiania. Genoino explicó que la ayuda del directorio nacional a las secciones de los diferentes estados era habitual y que la operación Goiania estaba registrada en el ejercicio 2004 del PT; pero negó que el dinero se haya enviado en una maleta. La suerte de Genoino se discutirá en una reunión del directorio nacional del PT que comienza hoy en suelo paulista. La candidata a la presidencia del PT, Maria do Rosario Nunes, pidió ayer que toda la dirección nacional de esa formación deje su cargo. “La crisis de credibilidad que vive el partido sólo será superada si salimos de la inercia política y nos disponemos realmente a cortar nuestra propia carne”, declaró la diputada socialista. Según Nunes, Genoino, quien aspira a ser reelegido en las internas previstas para septiembre próximo, también debería renunciar. “No es posible mantenerlo como nuestro principal dirigente, pues su imagen ha sido dañada y su legitimidad frente a la sociedad también”, afirmó. Tras las denuncias de corrupción, Lula emprendió una profunda reforma ministerial. Ayer asumieron tres nuevos ministros del Partido del Movimiento Democrático (PMDB). Los nuevos ministros son el de Minas y Energía, Silas Rondeau Cavalcante Silva; Salud, José Saraiva Felipe; y Comunicaciones, Hélio Calixto da Costa. El mandatario confirmó en su cargo al secretario de Comunicación, Luiz Gushiken, acusado de favorecer desde el gobierno a una empresa que era suya y cuya facturación aumentó un 600 por ciento en los dos últimos años. Ayer se anunció la designación del nuevo ministro de Trabajo, el sindicalista Luiz Marinho. Marinho expresó su intención de “ayudar” al mandatario a superar la crisis gestada por denuncias de corrupción y cuestionar desde el gobierno la política económica de severos ajustes. Crítico de la política del ministro de Hacienda, Antonio Palocci – centrada en la lucha contra la inflación y en elevadas metas de superávit fiscal para pagar la deuda pública–, Marinho afirmó que ahora llevará ese debate “desde la sociedad hasta el seno del gobierno”, junto a otros ministros que comparten su opinión.