Into the Night “Esta situación puede conmigo. No logré soportar el dolor de perderte.

Dos veces te perdí, pero solo una vez volviste a mí. ¿Cuánto tiempo tendré que esperarte? ¿Cuándo volverás por mí? ¿Qué fue lo que hice para que te separaran de mi lado? ¿Amarte? ¿Tan malo es lo que siento por ti? Porque aún lo siento, aún siento este amor que me quema por dentro. El tiempo podrá pasar, pero sigues viviendo en mí. Me diste la mejor noche de toda mi vida, volví a estar entre tus brazos, volví a sentirme vivo, en otras palabras volví a sentir.” Que haces cuando toda tu vida cambia de un momento a otro, cuando todo lo que conocías no es ni la cuarta parte de lo que una vez viste, cuando amaste a esa persona y no pudiste decírselo. Que haces, cuando la muerte cambia todo en ti… _________________________ Capítulo 1 — Bill ¿estás listo? – dijo Georg esa noche que auguraba ser larga y triste. — Ya casi, solo me faltan un par de cosas – replicó Bill desde la cocina. — ¿Qué tanto haces Bill? – indaga Gustav mientras entra. — Estoy terminando el postre favorito de Tom… — Hablando de él ¿No debería estar acá ya? – pregunto Georg observando su reloj. — Si debería, seguro tuvo que esperar a que mamá tomara el tren de regreso, sabes que ella odia volar. — Si – dice Gustav acomodándose en el desayunador - Esperemos entonces, debemos celebrar otro lanzamiento de video – sonríe mientras se frota las manos con emoción. — Si y creo que este será el favorito para muchas de las fans – termina Georg Mientras en la estación de trenes había un revuelo increíble, la vía estaba cerrada uno de los trenes había colapsado y habían muchos heridos. — Bueno, parece que no me podré mover de acá hasta mañana – dice Simone tomada del brazo de su hijo mayor.

— ¿Qué dices? ¡Eso jamás Simone Kaulitz! Vamos a la casa, hay habitaciones de sobra para que pases la noche con nosotros mamá. — No mi niño – le acaricia su mejilla – es mejor que me quede acá, mañana tienen muchas cosas que hacer, su agenda está demasiado apretada. Es mejor que espere acá. Igual me puedo quedar en un hotel. — No mamá… – Piensa unos minutos, quiere llegar y decirle todo a Bill, quiere tomarlo entre sus brazos y decirle cuánto le ama, pero no puede dejar a su madre sola en la estación – Vamos te dejaré en casa, serán un par de horas nada más. — ¿¡Qué!? No Tom… – niega con su cabeza – Mañana debes levantare temprano. No puedo permitir eso. — Mamá no seas igual que Bill, deja de ser tan cabeza dura, dale, vamos yo te llevo – sonríe. Simone se da por vencida ante esa hermosa sonrisa. Ya sabía por qué las chicas adoraban a su pequeño hijo. Caminaron hacia el auto y se encaminaron hacia Leipzig. Sería un largo camino, pero con su madre al lado el rato se le hacía muy ameno. En menos de unas horas Simone Kaulitz ya estaba en su casa. — Llama en cuanto llegues Tom. — Si mamá… – dice un poco molesto. — Tom Kaulitz – eleva la voz un poco – te hablo enserio, ya es muy tarde y hay mucho peligro en la calle. Cuídate corazón ¿Si? — Está bien… – dice sonriendo – Te llamaré en cuanto llegue. — Llama a tu hermano, debe estar preocupado. — Lo sé – sonríe – lo siento. Volvió a tomar el camino hacia su felicidad. Su amado hermano lo esperaba y el estaba ansioso de poder decirle todo lo que sentía, no podía reprimirse más, debía ser valiente y afrontar lo que se vendría. Porque algo muy dentro de sí le decía que su hermano sentía lo mismo. Las horas pasaban y Tom no aparecía, estaban un poco preocupados, ya que él nunca tardaba tanto.

— Voy a llamarlo, esta angustia no me deja tranquilo – dijo Bill mientras caminaba hacia la sala. Antes de que pudiese marcar, su móvil estaba comenzando a sonar, su hermano, lo que más amaba le estaba llamando. “Me habrá sentido, habrá sentido mi preocupación…” — ¡TOMI! – Dice Bill en un grito ahogado – ¿Dónde demonios estas? Me tienes preocupado… — Tranquilo Bill, ya voy de camino, tuve que ir a dejar a mamá hasta la casa, el tren se descarriló y sabes lo que mamá odia volar. — Bueno, está bien – dice Bill un poco triste. — Llegaré a tiempo Bill, sabes que nunca te dejaré solo… — Lo sé Tomi. Te quiero… — Yo también te quiero Billi… La llamada termina, algo dentro de Bill sigue dándole lata, sabe que algo malo está por suceder. “Deja de pensar en estupideces Bill Kaulitz, nada va a pasar”. Se retaba a sí mismo. — ¿Y? ¿Qué dijo Tom? – pregunta Georg mientras se come un pedazo de lechuga que había en un tazón. — Ya casi viene, tuvo que ir a dejar a mamá. Algo pasó con un tren entonces se la llevo. ¡Deja de comerte eso Geo! Es para la cena… — Si es que tenemos cena – dice Gustav sonriente – al paso que vamos, Georg acabará con todo. Los tres amigos comienzan a reír. Solo esperaban al mayor de los Kaulitz para el gran día, la premier de su tercer video. Tom termina la llamada, una sonrisa dibujaba su rostro. Ansiaba llegar y poder ver a Bill. “Ya casi llego Bill, espera un poco más mi amor, hoy te diré todo, no me importa nada, hoy te diré todo lo que siento por ti…” Tom venía absorto en sus pensamientos, que no se percató del auto que venía directo hacia él. “Bill” pensó para sí mismo. Trató de esquivarlo, pero la velocidad a la que venía hizo que perdiera el control de su auto. Este dio vueltas aparatosas sobre la carretera, su cuerpo salió por el parabrisas.

Su cuerpo inerte yacía sobre el asfalto de esa carretera. Tratando de respirar, aún seguía vivo, pero el dolor que sentía en su cuerpo hacía que sus fuerzas se fuesen perdiendo poco a poco. Sus ojos color avellana, abiertos de par en par miraban hacia el infinito y lo único que pudo dibujarse en ese cielo oscuro fue el rostro sonriente de su hermano, el cual no dejó de mirar hasta que sus ojos fueron cerrándose poco a poco. Bill estaba poniendo todo en su lugar cuando sintió a su hermano llamarle, el tazón con la ensalada se le resbaló de las manos y una lágrima rodó por su mejilla. Georg y Gustav llegaron hacia donde el menor de los gemelos estaba, su mirada estaba perdida, su piel más blanca de lo habitual. — Bill… ¿Que sucede? – indaga Gustav con su rostro a punto de entrar en pánico. — To…Tom – balbucea. — ¿Qué pasó con Tom? – dice Georg tomándolo por los hombros sin comprender ese cambio en su amigo. — Está… Está muerto. No… No lo siento, ya no siento su corazón latiendo junto al mío. Esas palabras retumbaron en sus oídos, Bill cae al suelo llorando desconsolado, apoyado en los vidrios que se encontraban en el suelo, cortándose las manos mientras gritaba desesperado, su hermano se había ido, lo había dejado. Los G’s se miraban el uno al otro, era mentira, no podían creerlo. No podía ser verdad. ¿Pero quién más que Bill para saber sobre su hermano aunque fuese a kilómetros de ahí? La vida les estaba jugando una mala pasada, eso no podía pasar, no podía, su amigo ya no estaba en el mundo de los vivos. ¿Qué pasaría ahora con Bill? Una ambulancia llegó al lugar, junto con la policía. El accidente había sido desastroso. Uno de los paramédicos se acerca al cuerpo que se encontraba en medio de la calle luego de atender al que aún se encontraba en el otro auto. El otro chico tenía golpes varios, mientras que el otro… podía morir en cualquier momento. — Melissa, el joven del otro lado todavía respira, debemos de darnos prisa para llegar al hospital. ¿Cuál es el estado del otro chico? — Está muy mal Derek, y mira quién es… — ¡Oh por Dios! Tom Kaulitz… — Debemos llamar a su familia – dice la joven – puede morir en cualquier momento. Comienzan a entubarlo para hacerlo respirar, debían de mantenerlo vivo unos minutos, no querían que muriera en una fría calle por culpa de un alcohólico. Lo subieron a la

se decían entre ellos. deben estar acá lo más pronto posible. Me vale una mierda mis manos… Su corazón se encogía con cada timbre que el teléfono daba. “Contesta maldita sea Tomi. su hermano ha sido ingresado a nuestro centro hace algunos minutos. Lo único que necesito saber es si Tom está bien. toma el móvil Tomi… tómalo” pensaba cuando sonaba mientras llamaba. — ¿Qué sucedió? — Tom Kaulitz. debían salvarlo. Varias fracturas a nivel de extremidades y costillas y un gran trauma craneal al lado derecho. 20 años. — ¿Señor Kaulitz? – un vacío se formó en el estómago del pelinegro en cuanto escuchó esa voz al otro lado del teléfono. tiene mucha vida por delante. — Déjame Gustav – grita desesperado – ahora yo no importo. una luz para saber que estás vivo mi amor y que todo esto es una pesadilla.ambulancia y lo llevaron al hospital más cercano. Decía que ese dolor no se comparaba con el que estaba sintiendo en esos momentos. quiere morir en ese preciso instante. no dejó que sus amigos le curaran las heridas. Kraum los recibió. — Bill… – le llama Gustav con miedo – Déjame curarte amigo… Eso no se ve muy bien. trató de limpiarlas en el sofá y en la alfombra pero era inútil. Sus manos sangraban. no puede seguir hablando. — ¿¡Tomi!? – pregunta Bill con su voz entre cortada. Paul. Al llegar al hospital el Dr. se arrodilla. no cesaba el sangrado. ya escucharon. Un dolor punzante lo trae a la realidad. quiere gritar. A quirófano. — Muy bien señores. podría venir por favor. . Sus manos todavía sangraban aún más. — Si… ¿Quién habla? — Le hablamos del hospital St. Bill marcaba una y otra vez al móvil de Tom y este no lo tomaba. dame una esperanza. Llora a lo que su cuerpo le deja. el perder a su hermano. Ha perdido mucha sangre. fue accidente automovilístico. Señorita – se dirige a la enfermera – comuníquese con su familia. A Bill se le cae el teléfono y sus lágrimas comienzan a brotar más rápidamente. llevó la peor parte. Hasta que el sonido del teléfono fijo los asusta y corre a contestar.

— ¡¿COMO ESTÁ?! ¡MALDITA SEA GEORG DIME COMO ESTA TOM.— ¿Cómo se encuentra? – pregunta de pronto el bajista de la banda. El joven Kaulitz puede morir en cualquier momento. En la recepción les dijeron que debían esperar a que el médico apareciera. — El… – Georg no puede hablar su voz se le corta. tu hermano no está nada bien – Bill se tapa la boca y comienza a llorar – tiene su estómago perforado. se sentía mareado. Bill no paraba de moverse. vamos. que ya le avisarían de la presencia de los familiares que en ese momento estaba atendiendo a Tom. Había pasado una hora desde que llegaron. con solo los rostros de sus amigos le indicaba que Tom estaba verdaderamente mal. — Buenas noches. y este lo que hace es abrazarlo y llorar con él. — Bill. yo soy su hermano gemelo Bill. Mientras venían en el auto. pero para él habían sido horas interminables. dejó que Georg se las curara. lloraba. por eso deben venir lo más pronto posible. su cara de frustración nadie podía quitársela. Sus manos estaban lavadas y con unas vendas. el corazón le latía a mil por hora. tiene varias fracturas a nivel de extremidades y tórax además de un severo trauma craneal… . y deseaba que alguien llegara a darle noticias de su hermano. soy el doctor Kraum ¿Son los familiares de Tom Kaulitz? — Si… sí. deseaba ver a Tom cuanto antes. Todo eso era una puta pesadilla de la cual quería despertar de una maldita vez. Gustav que solo observaba absorto en sus pensamientos y sentimientos. no podía ser verdad. toma las llaves de su auto y apresura a los chicos para salir. A los pocos minutos aparece el médico. — Está muy mal. diciéndole que si Tom lo veía así se enojaría mucho con ellos por no cuidarlo. en ese momento alguien debía ser el fuerte. dígame doctor ¿Cómo se encuentra mi hermano? — No voy a mentirte Bill. Tom nos necesita — ¿Co…cómo está? – trata de calmarse Bill. Georg corta la llamada y sus ojos se llenan de lágrimas. Gustav no hizo pregunta alguna. y a él no le quedaba de otra que hacerlo por ellos. sentía su pecho encogerse más y más. DIME COMO SE ENCUENTRA MI OTRA MITAD…! Bill golpea a Georg. Llegaron al hospital en menos de 15 minutos. sabía de sobra lo que sucedía uno de sus amigos no había regresado mientras que su hermano quería morir en esos mismos instantes frente a sus ojos.

vamos acompáñame… Georg y Gustav se quedan en la sala. no creo que sea recomendable que veas a Tom – dice Gustav. — Vamos Tom es hora de que salgas de ahí hermano – dice Georg por décima vez. otro automóvil invadió su carril. — Vamos Tomi – le llama su hermano mientras sonríe con sus amigos de oreja a oreja – no puede ser tan malo. Iban para una fiesta de disfraces. todos llevamos el mismo disfraz. — Está bien Bill. Igual siempre lo habían sido así que un poco más o un poco menos no hacía mucho la diferencia. tu hermano salió por el parabrisas. — El está estable. que alguno de ellos pase primero… — Disculpe doctor – interrumpe Georg – pero yo no tengo el valor de ver a mi amigo en ese estado… — ¡Yo voy a verlo. la comidilla del lugar. — ¿Qué parte de no voy a salir no han entendido? – vuelve a gritar Tom desde el baño. — ¿Y el otro conductor? – pregunta Gustav. — ¡No quiero! ¡Váyanse sin mí! Yo no voy a salir con este ridículo disfraz. es mi hermano. quien sufrió la peor parte fue el señor Kaulitz… — ¿¡Sigue vivo!? Es increíble – dice Georg enfadado – tenía que venir ebrio ¿Cierto? — Si. y por los reportes de los paramédicos.— ¡Dios! – Dice Georg – ¿Pero cómo fue que sucedió el accidente? — A lo que se tiene entendido. su nivel de alcohol en la sangre era muy alto. no después de todo lo que habían pasado juntos. es mejor que no lo vea. ¿Cómo no voy a verlo? — Su amigo tiene razón. no tenían el valor para ver a Tom. . — Gus. Dios… No te lo lleves… ¿Pue…puedo verlo? — Bill. quieran o no! – dice Bill poniéndose de pie y tomando fuerzas de quien sabe dónde. querían ser el centro de atención. por algo el accidente fue tan aparatoso… — No… no por favor.

no quiero. — Bill. nunca pensé que Igor el burro te sentaba tan bien. Gustav solo asiente. Bill caminaba junto al médico. ésta es su habitación. — Es mejor que no lo veas. Tenlo por seguro. es mejor que te tomes el tiempo para verlo… — Doctor. PORQUE DE ESTE MALDITO LUGAR NO ME MUEVO! Gustav le pegó una patada a la puerta del baño y cuando vio a Tom no pudo contener la risa. Porque llevarlo él por los tres no sería nada fácil. se fue . sentía que ese maldito pasillo era demasiado largo. más bien sus dedos. se me parte el alma en mil pedazos Geo. mientras Tom tenía su cara hecha un tomate. estaré con tus amigos en la sala. estrecharlo en sus brazos y que abriera sus ojos y que salieran de ese hospital. Tom. pero más Tom. si necesitas algo. debo advertirte una cosa. está conectado a una máquina para que le ayude a respirar. están engrapados… — ¿Cómo? “Tomi…” – Bill pierde el balance de su cuerpo. — Es su hermano. — Gracias… Bill fue entrando poco a poco a esa habitación. no es el mismo al que estás acostumbrado a ver. será muy duro. Los chicos comenzaron a reír. jamás le dejará. — No. La voz del médico lo hizo despertar y voltearlo a ver. sus… sus manos. por más dolor. aunque me tome todo el tiempo del mundo nada me preparará para ver a mi hermano. aunque al final terminó riendo y haciendo bromas con sus amigos. Hemos pasado tantas cosas juntos que con sólo imaginarme que Tom pueda morir. Yo no sé cómo hace Bill. solo espera que su amigo sea fuerte y sepa sobrellevar el dolor. — ¿Quieres ir a verlo? – le pregunta Georg. quería ver a su Tomi. siempre había odiado los hospitales. — Está bien. — ¡Deja de reírte no es gracioso! — Es que te vez tan tierno Tom. se le hacía enorme. inundado por la rabia. Bill jamás dejará solo a Tom. por más todo.— ¡TOM! – Grita Gustav – ¡O SALES O TE SACO! — ¡PUES SÁCAME. y ahí estaba él acostado en esa cama de hospital.

¿Recuerdas?. no sabe como abrazar a su hermano. — Tomi… – sus lágrimas comienzan a caer . no sabíamos lo que decíamos – sonríe. no le habla.” Tom tenía su cabeza vendada. — Abre los ojos Tomi – susurra – por favor abre tus ojos y mírame mi amor… — “Nunca vas a dejarme. Tom saca la navaja que su abuelo le dio hacía dos navidades atrás. . Ve como su hermano se dirige a la mesita de noche que se encuentra del lado de su cama. no quería verlo. tenía su rostro con cortes profundos y golpes varios.Dijiste que nunca ibas a dejarme. sus dedos estaban engrapados a como el médico había dicho. quiere que despierte. juramos que juntos nos iríamos de este mundo. — ¿Confías en mi Bill? — Más que a nadie en este mundo – contestó mientras le tendía su mano. “Necesito tu mano Tomi. dijiste que… Que nunca estaría solo Tomi. solo tu mano me tranquiliza. — Éramos unos niños Tom. y en ese momento no lo estaba y lo que estaba comenzando a ver era aterrador. y tampoco encontraba una respuesta del porqué él seguía con vida aún.acercando poco a poco. — Esto te va a doler un poco. así que te prohíbo que lo hagas Tom Kaulitz.responde Tom mientras acaricia su cabello. no quería ver ese estado en el que se encontraba. además de que cuando tenía miedo su hermano siempre estaba a su lado. así que no te atrevas a dejarme. no ahora. para él eran su mundo. aunque iguales a los suyos. no puedes dejarme Tomi. con el pretexto de ir de camping algún día. Pero si quieres volvemos hacer el pacto… — ¿Enserio?. ¡Dios Tomi! Bill rompe a llorar nuevamente. pero Tom no reacciona. hicimos un pacto cuando éramos niños. el piercing en su labio lo habían quitado. — Yo si lo sabía Bill. — Dame tu mano derecha – le pidió suavemente — ¿Qué harás Tom? – sus ojos denotaban miedo. quiere ver los orbes de sus preciosos ojos. ¿verdad Tom? — Jamás Bill. sus trenzas habían desaparecido. no sabía cómo él seguía respirando. no abre sus ojos. que le diga que todo estará bien.pregunta Bill sorprendido y a la vez feliz.

pero se decía a sí mismo que era un amor de hermanos. con ese recuerdo vivo en su memoria.Tom corta el dorso de su mano y el de Bill. NO ME SEPARES DE LA PERSONA QUE MAS AMO EN EL MUNDO…! Los gritos desgarradores de Bill llegaban hasta la sala. ¿Lo iba amar toda su vida? Su mente estaba comenzando a volar. grita y llora desesperado.” Capítulo 2 Bill sale corriendo de la habitación. me lo quieren quitar. tratando de retenerlo. Cae al suelo de rodillas. pero eso le salió desde lo más profundo de su ser. Tom va a estar bien… – lo abraza tratando de darle la fuerza que está necesitando en ese momento. no soporta el dolor. — Tranquilo amigo. Georg y Gustav corrieron hasta el pasillo y se arrodillaron con él. mira la cicatriz en su mano. — Gus. levántate – pide Gustav tratando de controlar sus lágrimas. NO ME LO QUITES. El Dr. Solo la muerte… Eso último que dijo su hermano lo sacó de sí. Una enfermera por órdenes del médico inyecta a Bill con un sedante suave. la desesperación. un pacto que para ellos sería inquebrantable a partir de ese momento. me quieren quitar a Tom… – se aferra a la chaqueta de su amigo mientras su cuerpo convulsiona por su incontrolado llanto. Su pacto sería de sangre. Kraum entendía de sobra su . Ahora… ¿Quién lo protegería? ¿Quién lo consolaría cuando estuviese llorando? ¿Quién velaría su sueño cuando tuviese una pesadilla? — ¡MALDITA SEA…! ¡LLEVAME CON EL SI PIENSAS LLEVARTELO. ¿Por qué pasaba eso? ¿Por qué los separaban? ¿Qué habían hecho mal? ¿Qué había hecho mal él para que lo separaran de Tom? — Vamos Bill. Sonríen mutuamente. no puede imaginarse la vida sin Tom. — Sangre llama Sangre – dice Tom mientras sujeta la mano de su hermano con la suya. impotencia y dolor mezclados con todo el amor y el odio que sentía crecer en su pecho. quiere que descanse hasta que su madre aparezca en el hospital. ahora nada ni nadie podría separarlos jamás. Dejaron sus manos unidas por unos minutos más hasta que su sangre dejó de correr y sus heridas comenzaron a cicatrizar. su cuerpo temblaba por el llanto. — Cuerpo llama Cuerpo – continúa Bill — Juro que no me iré sin ti de ésta vida – Tom lo mira a los ojos con firmeza — Y yo te amaré toda la vida – Bill se sorprende con su continuación.

¡Soy fuerte! – Grita mientras dobla sus brazos – soy ¡SUPER TOM! Ambos amigos ríen ante esa escena y entran al cálido apartamento. el joven que en este momento iba en brazos de su otro amigo se lo había dicho. ¿Por qué la vida era tan cruel? Apenas era un niño con toda una vida por delante. eran hermanos gemelos. el cuerpo de su amigo estaba despedazado. sus ojos estaban rojos. vamos deja de hacerte el fuerte. Georg llega con ellos. Ayúdenme a despertar. y pone una mano en su cabeza cuidadosamente.actitud. su miedo. no puedes dejarte vencer. de tantos que tuvieron mientras su amigo aún “vivía”. no ahora que debo decirle a Bill cuánto lo amo” — Vamos hermano. dolía saber que Tom en cualquier momento podría morir. no era nada de lo que una vez conoció de él. que mañana contaremos con un guitarrista enfermo. Bill estaba igual o peor que Tom. con una sonrisa en la cara. Gustav trataba de calmar el llanto de su amigo. Respira profundo y se decide a darle la cara a su amigo y lo que ve hace que caiga de rodillas y deje sus lágrimas fluir. de verlo lleno de vida. no te vayas. tú eres fuerte Tom. aunque tuviese 20 años. debes salir de ésta Tom. No quería. deja de hacerte el payaso y entra ya. . pero era imposible. — ¿Qué no hace frío? ¡Tom. Mientras en la sala. uno solo. no quiero morir. mírate! Estás temblando. Georg se dirige a la habitación de Tom. Georg tuvo que salir. Un pequeño momento. no me dejes solo por favor. por favor Georg no me dejen morir. para él todavía eran niños. Bill te necesita. tenía miedo que él también muriera con su hermano. No quiero estar aquí. no soportó verlo de esa manera. lo pensaba una y otra vez para mirarlo. había llorado como nunca en su vida. — Yo no me hago el fuerte Hagen. quiero despertar”. hace demasiado frío para que estés ahí afuera – le reta Georg mientras le pasa uno de sus abrigos a su amigo — Casi no hace frío no lo siento – dice mientras sus dientes le castañean lo que hace que el castaño comience a reír. — “No Geo. — “Georg hermano. sabes que odio estar solo. tantos años juntos. si Bill había reaccionado de esa manera no quería imaginarse su reacción. Se acerca lentamente a su cama. tráeme a Bill. para continuar con lo que tenían encima. vamos amigo. se vino a su mente. — Vamos Tom. su dolor. no quiero a Bill lejos de mí.

puedo imaginarme en las circunstancias en las que está. míralo. — ¡Simone! – dice Gustav abrazando a esa mujer que era casi como su madre. sería lo peor que les pudiera pasar. con solo la idea de saber que Tom en cualquier momento podía dejar este mundo. solo. No quiere ni pensar que eso pueda llegar a suceder. ¿Comprendes? – Dice Georg usando un tono de voz que nunca había utilizado – Más si la persona está en coma. no mañana… Nunca. sabía que a su hijo le estaba costando sobrellevar el dolor. no podía concebir que Georg le estuviese mintiendo a su amigo. . no podrían lidiar con el dolor de perder a ambos gemelos. aunque para Bill sería lo mejor que pudiera pasarle en su corta vida. Sentó a Bill en uno de los sillones de la sala. con todo el dolor de mi alma trataría de superarlo. — No Bill. Aunque no he ido a verlo. ¿Cómo está mi bebé? — No muy bien. — No es mentirle Gustav. SON UNO. Bill dormía en el sofá. es su todo. por si despierta. no lo quiso despertar. Simone llegó en dos horas al hospital. lo hace sentirse verdaderamente desesperado. yo puedo perder a un amigo. los médicos dijeron que era necesario. no hoy. morir junto a su hermano. Se conocen desde antes de nacer. Tom es su vida. no es eso. él tenía razón. ¿Cómo te sentirías si la persona que más amas en el mundo está al borde de la muerte? — Me sentiría perdido Geo. Con sólo ver a Bill. y se acercó a Georg. — Gustav. — Claro… Ya verás que Tom despierta… Gustav se sentía enfadado. — ¿¡Necesario!? ¿¡QUE MIERDAS ESTÁN INSINUANDO!? TOM NO SE VA A MORIR… NO PUEDE… NO PUEDE MORIRSE… Bill se desespera.— Bill – dice Gustav – tuvimos que llamar a Simone. ya dos no… El castaño dejó a su amigo pensando en sus palabras. pero eso no es motivo para mentirle… — Gus. no voy a mentirte. ellos quieren que sus familiares estén cerca. eso ayuda para que reaccionen más rápidamente… — ¿Tú crees? – dice levantando su cabeza. ese sedante lo había hecho dormir. — ¿Por qué mierdas le mientes? – le dice Gustav. no puedo hacerlo. Georg fue a verlo y volvió con sus ojos rojos de tanto llorar. pequeño. sin esperanza alguna.

por ahorrarte todo este dolor. Tendré que soportar el dolor. no te dejaré solito Tom. que quiere dejar de vivir e irse con su hermano. Sentía un dolor demasiado fuerte en su pecho y en su vientre. No… – su voz comienza a entrecortarse – no te preocupes por nosotros mi niño. — Buenas noches doctor. Cuando se acerca completamente. Estaba muy alterado. Sólo tiene unos minutos. pase. Necesito verlo. me gustaría primero ver a mi hijo. salir de acá. Yo estoy bien. por tenerle miedo a las alturas. y se sienta en el frío suelo del hospital. Entró con cuidado. Cambiaría mi vida por la tuya si es preciso hijo mío. jamás. por su mente viajaban miles de cosas en ese momento. pedía al cielo poder soportar el dolor de verlo en ese estado. Kraum – soy el médico de su hijo. Pero ya no llores. — Mi Dios… – se frota sus sienes – Iré a ver a mi pequeño. y qué no daría por estar en tu lugar. — Está bien. — Tuvo un shock nervioso. debes recuperarte. — Mi pequeño… – dice Simone ahogando un sollozo. una parte de sus entrañas se está desprendiendo en ese momento. Debes ser fuerte. Quisiera poder despertarme o poder moverme para que sientas que estoy bien” Simone sale de la habitación. Cuídamelo por favor. Bill la observa con furia. su hijo está al borde de la muerte y el otro… No sabe cómo está su otro hijo. me haces sentir mal al verte llorar de esa manera mami. yo sé que puedes. . — “Mami… Mamita no llores por favor. ahoga su llanto en sus manos. Cierra la puerta tras ella. no debes dejar que se desvele. Sabe que Bill quiere morir en estos precisos instantes. le duele. odio. consuelo… Tom estaba en esa cama por culpa de ella. hacía que le dieran ganas de morir. temor. no lo había visto aún y ya sus ojos se comenzaban a llenar de lágrimas. no sin antes darle un beso en su fría mejilla. pero antes de hablar con usted. enojo. Se dirige a la sala de espera. Lamento las circunstancias en las que nos estamos conociendo. no dejes que nada le pase a Bill mamá. Comenzó su marcha hacia la habitación del mayor. Llora amargamente. miles de pensamientos. a quién debes de cuidar es a Bill. — Creo que primero debemos hablar señora Kaulitz – interrumpe el Dr. estamos bien. saber que ella lo había traído al mundo y ahora se lo querían quitar. rabia. tuvieron que sedarlo. Te amo hijo. solo debes concentrarte en recuperarte. eres un chico fuerte.— ¿Qué pasó con Bill? – pregunta preocupada al ver que su hijo duerme tranquilamente. no sabes cuánto te amo. — Mi bebé… ¿Pero qué te han hecho mi pequeño? Acá está mami mi amor. su pequeño hijo ya ha despertado.

como quisiera que me tomaras en tus brazos mientras te digo cuánto te amo Bill. no siente como tu corazón deja de latir. no me culpes de lo que le pasó a tu hermano por favor. Tú dolor es mi dolor Bill.. verlo aunque fuese dormido. No llores por favor. porque el suyo quiere dejar de hacerlo. no siente como la vida se le va. Su dolor apenas empezaba a salir.” De tanto llorar Bill vuelve a caer dormido. hijo… No… No me culpes por lo que pasó. donde quiera que te encuentres vuelve a mí. — Bill – interrumpe Gustav – no le hables así a tu mamá. no lo siento. el médico dice que cada vez estás mejor – Bill trata de tocarlo pero le da miedo – ¡Oh Tomi! Déjame estar en tu lugar. — ¿Qué no lo haga? ¿¡Cómo quieres que no lo haga.— ¿En qué viniste? – dice Bill en un tono que no era de él y se aleja de su contacto. y todo estaba comenzando. pero no siente lo que YO estoy sintiendo en este momento. no soporto este dolor. no lo siente… — Es cierto Bill. me parte el alma escucharte llorar. vuelve a mí. no me pidas que no lo haga… – le da la espalda. que había infundado contra ella. si la persona que más me importa en este mundo está postrado en una cama luchando por su vida!? No madre. ¿Cómo no iba a venir en avión sabiendo que mi hijo mayor está en coma en el hospital y mi pequeño niño me necesitaba? Bill. — En… En avión Billi – Simone ve la expresión de odio en los ojos de su hijo. Ahora duérmete que yo velaré tu sueño como siempre. así que por favor no llores mi amor.m. pronto volverás a estar conmigo. Ya nada sería . quería estar con él. pronto volveré junto a ti. no me culpes de lo que sucedió con tu hermano… Bill dejó a su madre ahí llorando. son parte de mi. no siente como falta el aire porque él no puede respirar. — “Volviste mi amor” — Hola Tomi… Pronto saldrás de aquí hermanito. pero no podía reprimir ese sentimiento de culpabilidad. Se dirigió a la habitación de su hermano. así que por favor. eran las 3 a. la amaba. — ¿En avión? ¿¡VINISTE EN AVION!? ¿¡Y NO PUDISTE LARGARTE EN AVION!? ¡HICISTE QUE TOM TE LLEVARA A CASA EN AUTO PORQUE ODIAS VOLAR! ¡¿Y VINISTE EN AVION?! — Bill. sabes. a cómo el tiempo pasara el dolor aumentaría. pero sí siento el dolor de perder a un hijo. a ella también le duele lo que está pasando… — No lo dudo Gus. — “Como quisiera poder hacerlo mi pequeño. yo los tuve en mí durante 9 largos meses. Pronto despertaré.

lo mismo. Sube al auto con ellos y se dirigen a ese lugar al que Bill estaba comenzando a odiar. Mira su móvil y eran las 8 a. Le entregaron su cartera. ese auto que Bill odió desde el día que Tom con una enorme sonrisa compró. y le susurró un “ya estamos acá Bill”. el piercing el cual estaba intacto. Kaulitz… — No me interesa. suspira y trata de relajarse. a partir de ese momento Bill Kaulitz no existiría hasta que su hermano se recuperara. Mientras salía se topó con el resto del staff del grupo. El productor se le acercó y le dio un fuerte abrazo.m. — ¿Cree que podría quitarle la placa y dármela? . Caminó hacia el auto. estaré bien… Bill salió con los dos agentes directo a las oficinas. a lo que el pelinegro solo pudo responder con una leve sonrisa. aunque llevaba sus gafas puestas ellas podían ver su enorme tristeza. — El auto no quedó en buen estado Sr. — ¿El audi dónde está? – pregunta. y le entregaron las llaves de ese auto. no sabía con qué se iba a encontrar. nosotros nos ofrecimos pero dicen que debes ir tú… — ¿Porqué yo? – pregunta un poco nervioso. vio el parabrisas quebrado con rastros de sangre. sentía morirse. Sale de la habitación y se dirige hacia el lugar. Natalie y Dunja le dan un enorme beso que hace que pequeñas lágrimas salgan de sus orbes. — Bill. Mientras está con Tom. — ¿Qué sucede? – pregunta al llegar. está bien. — Tranquilos. perdió el equilibrio y el agente lo tomó por el brazo. las náuseas aparecieron en su estómago. que lo reciben con los brazos abiertos. dicen que necesitas ir por las pertenencias de Tom. apenas. cuando reconoció el auto de Tom su corazón dio un vuelco. estos señores. escucha los gritos de los G’s en la sala de espera. quiero verlo… Bill fue junto con el agente al botadero. habían tenido la amabilidad de quitárselo y no romperlo. — Porque es la persona más allegada a la víctima y su madre nos ha dicho que no iría… — Ok. Cuando ingresaron. iré… — ¿¡Pero Bill!? – refuta Gustav.

sabían que de ahí ellos no saldrían. hasta una auto fotografía que fue tomada por Tom. recordaba muy bien ese día. Corre hacia ellos y se funde en un abrazo. no te preocupes. — “Estás seguro de esto Tomi. Todo le resultaba muy difícil. ¿Por qué putas no se llevaron a Simone? ¿Por qué Bill? . ya se habían enterado que el pequeño de los Kaulitz culpaba a su madre y no quería tenerla cerca. no dirán nada… — Pero aún no logro entender ¿¡Por qué quieres que tu auto tenga mis iniciales en las placas?! — Pronto lo entenderás… No te preocupes” “¿Qué quisiste decir con esa acción Tomi? Ahora la duda quedará en el fondo de mi corazón. el porqué tu auto tiene mis iniciales… — Si lo estoy Billi. fue en el afterparty de los VMA’s. acabar con su vida. Cuando las tuvo en sus manos un recuerdo se le vino a la mente. — Será difícil. Natalie comida. Por el momento el auto no les servía de nada. El agente llamó a dos trabajadores e hizo quitar las placas al auto. Llevaba en sus manos. Sus padres estaban ya ahí. debía esperar. pero… ¿Para qué la quiere? — Cosa de gemelos… – trata de sonreír al recordar las veces que utilizaron esa frase. sabes que será más difícil explicar. Volvió a entrar al lugar. pero y… ¿Si Tom despertaba? No podía hacer eso. — Esto será un infierno – dice Dunja – hay que tener paciencia. Dunja les había llevado un cambio de ropa. debían ser fuertes para Bill. hasta salir con Tom. quería salir corriendo. hasta que no supieran con exactitud que había pasado esa noche. Jörg y Gordon se dirigen una mirada. su celular. mira el estado de ánimo de Bill – lo vuelven a ver – y para rematar esos agentes que necesitan a Bill para hacer todo. y todos lo esperaban. si es que el mayor de los gemelos lo lograba. Regresó al hospital. porque nunca me responderás” – pensaba Bill mientras caminaba hacia la salida del lugar. Los necesita a ambos.— Si. metió en la enorme bolsa de papel lo que había encontrado en el auto de su hermano. aunque eso significara morir día a día. y entregárselas a Bill. por increíble que pareciera todo estaba sin rasguño alguno. su ipod intacto a pesar de que estaba en la guantera y muchas cosas más.

miles de declaraciones e investigaciones seguían en pie. que necesitaba que se hiciera justicia. ¡Es un maldito asesino! El médico sale de esa habitación. no sabe que hacer ni que decir. Eso es imposible. Capítulo 3 No puede creer lo que su padre le dice. miles de sentimientos se acumulan en su pecho. no había testigos. Ya en la noche el otro conductor estaba por salir en pocas horas. Los medios de comunicación rodeaban el lugar. No tenía como alegar que debía quedarse por más tiempo. le habían dado de alta y estaba en perfectas condiciones. — ¡¿Cómo putas pretenden ustedes dejarlo libre?! — Señor Kaulitz. no podemos retenerlo más – dice el médico – no hay porqué dejarlo en el hospital además de que las autoridades quieren que lo liberen. Y además sabes cómo es él. — ¡Claro que pueden! Lo pueden retener por alcohólico. Dos semanas después miles de papeleos. — Bill – lo llama su padre – el… El otro conductor saldrá hoy. el saca sus fuerzas de dónde sea. por más que él quisiera no podía mantenerlo más ahí. había un chico en ese mismo hospital que se debatía entre la vida y la muerte. Los agentes no habían terminado su labor ahí. puede estarse muriendo por dentro que si se trata de Tom. Llevamos casi dos semanas en esto. — Lo sé y es lo que más me preocupa – comenta Natalie mientras se toma un vaso con café. en menos de 24 horas la noticia del accidente había dado la vuelta al mundo y eso… Eso apenas comenzaba. Su estómago comienza a revolverse. no había nada que hiciera que el otro conductor pagara las consecuencias de sus actos. Era algo grande lo que les esperaba. Simone no quiso ir y el único que estaba acá que era el familiar más cercano era Bill. no podían retener más al otro paciente. Y eso a Bill lo ponía al borde de la histeria. ¡No sé algo! Él no puede salir de acá… No puede. mientras su hermano . pero como siempre las leyes en su país se iban a la mierda. David hablaba con ellos y ponía en orden todo. No entendía cómo pedían su liberación. los chicos se ofrecieron pero los agentes insistieron en que tenía que ser Bill. pero todo se detenía porque Tom no reaccionaba.— A lo que Gustav y Georg me contaron. debían comenzar con la demanda impuesta contra el sujeto del otro automóvil. no podemos retenerlo más tiempo. Mientras que Tom todavía se debatía entra la vida y la muerte.

juro que lo haré y te mataré con mis propias manos. su padre. cálmate hijo por favor. ese odio solo podía compararse con el inmenso amor que sentía por Tom. unos se quedaban mientras los demás iban a dormir. una que otra vez probaba bocado ya que Dunja y Natalie lo obligaban. quiso golpearlo. el otro saldría como si nada hubiese pasado semanas después. Sonrió tristemente. — Vamos pequeño. su hijo pequeño hubiese parado en la cárcel. — ¿Qué? – su voz ya no era la de antes. Todo tipo de improperios salían de la boca del vocalista. no quería comer. — Bill. la comida no me pasa. apenas era un susurro. . Salió unos minutos para ir al baño y de regreso fue ahí donde vio al ser que tenía la culpa de que su hermano no despertara. apenas audible a los oídos de los demás. — ¡Maldito seas! Te encontraré. pero hasta que su hermano no despertara nada lograría sacarle una sonrisa verdadera. sabía que querían animarlo. decía que él era el único que podía y sabía cuidar de él. Bill al verlo salir triunfante.sigue en esa cama. por él mi vida se acaba segundo a segundo… Por él… Mi vida es un infierno! Bill se suelta y se va en dirección contraria. Dunnie no me obligues por favor. — Genial – contesta aunque en ningún momento volteó a ver a su padre. solo bebía café para mantenerse despierto. — Vamos Bill debes comer. se irá hoy mismo. aunque sea esta sopa para que tengas algo en el estómago – apoya Natalie – además Tom estará muy enfadado si despierta y ve que nos has comido. tantos sentimientos están haciendo mella con su cuerpo. así que tuvieron que hacer turnos para cuidar a Bill. Tantas emociones acumuladas. su odio hacia él era más grande que nada. no tengo hambre. — No quiero. pero Bill no lo permitía. De no ser por Jörg. no podía o más bien no quería apartar sus ojos de Tom ni un segundo. conectado a unas máquinas para respirar. ya le dieron de alta. — Si. Quisieron hacer turnos para cuidar a Tom. — ¿Que me calme? – dice Bill mientras trata de soltarse y salir corriendo tras él – ¡Por él Tom está en esa habitación.

pero de acá no me muevo – le responde a Georg sin soltar la despedazada mano de su hermano. su recuperación será demasiado larga y dolorosa. van a ver que sí – niega Gustav aunque muy dentro de sí les daba la razón a sus amigos. incluso los días y las semanas y Tom no despertaba. — No es ser pesimistas Gus – agrega Dunja – es ver la realidad. — Cuando yo lo vi. con el pretexto de que Tom no había despertado. — De acá no me mueve nadie – repite – aquí me quedaré si quieren váyanse ustedes. Tom despertará. — ¡Mi hermano está en coma. — ¿Qué? ¿Solo eso? ¿Eso es todo? — Lo lamento señor Kaulitz. Anda ve a dormir. no quiero ni imaginarme cómo está Tom. no sean pesimistas. y usted me está diciendo que no puede hacer nada! ¡Por Dios! Eso es un intento de homicidio. si llega a salir de ésta. Las horas pasaban. pero la justicia parecía no estar de su lado. aunque Bill sabía que sí podían hacer algo pero no querían. Habían pasado 3 meses desde ese trágico accidente. creo que Tom nunca saldrá del coma. . — Vamos. Es que no has querido ver a Tom. — No despertará – dice David después de su tercera taza de café. Ve a descansar. por más que me duela. no has querido entrar y verlo. — Con ver a Bill me basta y me sobra Dun. — No – concuerda Georg – No creo que lo haga. no has dormido nada desde que ingresaron a Tom al hospital. le importaba una mierda que ellos fuesen figuras públicas. el otro conductor tuvo que rendir cuentas ante la ley. si lo vieras sabrías de inmediato que nuestro pequeño no saldrá de ésta. El proceso se estaba haciendo largo y sus cuerpos comenzaban a cansarse. y si Tom llega a despertar. No habían solucionado nada. — Pero no podemos hacer nada hasta que su hermano despierte. quería que se hiciera justicia.— Vamos Bill. pero eso a Bill no le bastaba. — Te puedo apostar que preferiría haber muerto – razona David. no podía creerlo – dice Natalie mientras se lleva su taza con té a la boca – no es el mismo Tom que conocí hace años. por culpa de este mal nacido que no pudo controlar su bebida. pero no podemos hacer más nada. no seas cabeza dura.

nadie conoce a Bill Kaulitz enojado y no creo que quieras conocerlo. — ¿Ya despertó? – le preguntó a su padre un poco esperanzado. pero… Por el momento no podemos hacer nada. no hay pero que valga en esta situación. — ¡Hey! — ¿Sí? – voltea. — Ningún pero. . La mirada helada y llena de odio le caló los huesos en lo más profundo al chico. pero él tenía que estar libre para cuidar de su familia. Bill sale del lugar. De verdad lamentaba mucho todo. así tengas que pagar con tu propia vida. y no me importa que todos se enteren. podía tener unos 25 años. — Lo sabemos joven. En eso ve al causante de su dolor y rabia salir de la oficina del agente. — Mira lamento mucho lo de tu hermano ¿Sí? Pero culpa mía no fue… — ¡Que no fue tu culpa maldito miserable! ¡Venías ebrio imbécil! – Bill se le tira encima y lo golpea a lo que hace reaccionar a los oficiales – ¡Mi hermano está en coma hijo de puta! ¡Y tienes el descaro de decir que culpa tuya no fue! — Bill cálmate – trata de hacerlo reaccionar Gustav – mira en el lugar en el que estamos. — Me vale mierda Gus. Si era un chico. se van directo al hospital. Lo que te dije en el hospital sigue en pie. Lo que a mi hermano le pasó no quedará impune. — ¿Me amenazas? — Tómalo como te venga en gana. — No hijo… – le responde Jörg un poco triste. seguía siendo un chico. Eso puedo jurarlo. de eso me encargaré yo. Sabía que ese joven hablaba enserio. cuídate. No soportaba estar lejos de su hermano. ¡MALDITA SEA! Muchas gracias por nada. pero no podía echarse la culpa. la cólera se acumulaba en su interior. — No creas que esto queda acá.— ¿Pero si no despierta? – Trata de sonar fuerte – Ese hombre tendrá que ir a la cárcel por homicidio. yo que tú dormiría con un ojo abierto y otro cerrado. Bill se retira junto con los G’s.

que reaccionara. te lo suplico. no me cantes Bill. entre el amor y el olvido Entre recuerdos y el frió Entre el silencio y tu voz Aquí estoy viendo pasar los segundos Viendo pasar los minutos Viendo pasar el amor Aquí estoy con la sonrisa fingida Que me dejo tu partida Como un verano sin sol Mientras Bill cantaba. lloraba todo el tiempo. sólo que todos estos cables me estorban. recuerdos que lo hacían feliz por un momento. “Si. le decía cuánto lo quería. Bill era quien lo limpiaba. ya estoy deseando largarme de acá ¿Sabes cuándo saldré? Sabes. decía que debía estar presentable. me incomodan. — “Volviste… ¿Dónde estabas? Me hacías falta…” — Hola Tomi. no quiero escucharte cantar. tengo una canción nueva para ti. quería que escuchara su voz. — “No por favor.Tom no había reaccionado. sabía que te gustaría que te cantara otra canción. ya falta poco para que salgas. pero debes ser fuerte y resistir. que abriera sus ojos una vez más. ya que no se movía de su lado. “No Bill…” ¡Sí! Sabía que te gustaría la idea Tomi. no había abierto sus ojos en esos 3 largos y eternos meses así los describía Bill. miles de recuerdos e imágenes iban pasando por su cabeza. ya regresé. yo me quiero ir Bill” Yo sé que te duele hermanito. imágenes que le hacían sentirse vivo una vez más. me duele escucharte… Por favor mi amor…” Bill se sentó bien cerca de su oído para cantarle. no hagas sangrar a mi corazón más de lo que ya sangra Bill. quien lo arreglaba un poco. “Ya me di cuenta” ¿Cómo sigues? “Bien. Aquí estoy Sin la mitad de mi vida Un callejón sin salida Viendo la vida pasar Aquí estoy cantándole a la fortuna Soñando con tu cintura Con lo que nunca será . le cantaba. Aquí estoy.

no llores. creían que se estaba volviendo loco. sólo pasaba hablándole sin sentido. ni siquiera un pequeño movimiento.Aquí estoy enredado con la duda Durmiéndome con la luna Despertando con el sol Aquí estoy con la sonrisa fingida Que me dejo tu partida Como un verano sin sol Aquí estoy Sin la mitad de mi vida Un callejón sin salida Viendo la vida pasar Sin la mitad de mi vida Un callejón sin salida Viendo la vida pasar Aquí estoy. su hijo ya no respira por sí solo. es para que haya muerto desde el momento que sufrió el accidente… . no siente. Aquí estoy — ¿Te gustó? Lo… Lo sé Tomi – solloza – es una canción muy triste. — Doctor – llama Simone al doctor Markus Kraum – ¿Cuál es el diagnóstico de mi hijo en estos momentos? — Señora Kaulitz. Me haces falta. curándome las heridas Durmiéndome con la luna Despertando con el sol. pero no encontramos la explicación del porqué su hijo sigue atado a este mundo. no me muestres tu dolor que es el mío Billi. y por la posición en la que estaba no logró ver las pequeñas lágrimas que rodaban por las mejillas de Tom. no logro sonreír y si lo hago es por fingir que estoy bien. porque no lo estoy. quiero escuchar tu voz. Una persona. ya no sabemos qué sucede con Tom. no hay estímulos en su cuerpo. no me cantes. se hace más insoportable. Tres largos meses y su hermano no reaccionaba. lo había hecho salir de la realidad. quiero escucharte reír. no dormía. pero. No comía. lo miraban preocupados. nada… — “Bill… Por favor no hagas eso. quiero ver tus ojos nuevamente… Quiero que me mires Tomi… Mírame una vez más por favor… Bill se echa a llorar sobre el cuerpo de su hermano. pero es que mi corazón está así Tom. con las lesiones que tiene Tom. el dolor cada vez se hace más intenso. que el dolor de ver a su hermano al borde de la muerte. no me hagas esto te lo suplico” Su familia y amigos.

por favor! – Dijo Bill un poco enfadado. desde que Tom ingresó no ha parado de hablarle. para que deje ir a su hermano. es lo mejor para Tom y para ti también – dice Georg sentándose a su lado. Mientras todos discutían lo que pasaría con Tom. El menor de los gemelos llega a la azotea y se sienta. ya que el paciente está en coma. — Para ustedes lo será. a su dolor. está abrazado a su cuerpo y ya Bill me está comenzando a preocupar todavía más… ¿Eso puede influir? — Hay una probabilidad. pero ya su cerebro no reacciona como para hacerlo despertar. — Esa será la parte difícil – contesta Gustav – Bill jamás dejará que Tom muera. es mejor que se vaya haciendo la idea. da rienda suelta una vez más a sus lágrimas. él sabía que era mentira. lo estamos perdiendo junto con Tom. — No hablábamos a escondidas Bill. para mí no – baja la mirada – pero lo haré.— ¡DIOS! ¿Eso quiere decir que Tom nunca despertará? — No señora. — Doctor – interrumpe Gordon – ¿Bill no tendrá que ver en eso? — ¿A qué te refieres Gordon? – pregunta Jörg asombrado. al parecer hay una parte de él que lo sigue escuchando. jamás… — Pero Tom ya no está con nosotros. Quieren que deje ir a Tom ¿Cierto? — Bill hijo es lo mejor – dice Simone mientras lo abraza. de decirle que NO LO DEJE. alguien debe hablar con Bill. de… Dejaré ir a Tomi. que se aferra a la vida. lo escuché todo. Se sintió verdaderamente mal. es mejor parar con ésta agonía tanto para Tom como para todos nosotros – dice Georg tratando de controlar sus lágrimas – además de que es lo mejor para Bill. ni siquiera es consciente. si eso es lo que quieren… Bill sale corriendo de ahí. pero no podía ser tan egoísta y hacerlo sufrir. . de cantarle. pero si necesitamos hablar contigo… – explica el doctor Kraum — Ya se. no se percataron que Bill todo lo escuchó. su hijo nunca despertará. seguido por Georg y Gustav. — ¡Pueden dejar de hablar de mí a escondidas. ya no ve la realidad. aunque el médico dijera que Tom no sentía nada. Míralo por ti mismo. no quería que su hermano muriera. — Vamos Bill. — Jörg.

el siempre te va a cuidar – a Gustav se le cerraba la garganta. aunque no lo veas. Cuando no sepas dónde ir No hay nadie que realmente me conozca Mi mundo se rompe Y hay un final feliz Se supone que no lloro por ti Sé que no somos inmortales Pero una vez dijiste Cuando no sepas dónde ir Seré un ángel solo para ti Y en cada noche oscura Me apareceré Y entonces volaremos Muy lejos de aquí Y nunca más nos volveremos a perder Hasta que te me apareciste La primera vez . ¿Quién me va a cuidar? ¿Quién dormirá conmigo en noches de tormenta? — Bill. siempre. tu hermano siempre estará ahí. es mi hermano. ¿Qué pasa? — Lee esto y dime qué piensas – le entrega un pedazo de papel. la canción que él te escribió Bill y no se te olvide que Tom nunca rompe sus promesas… — “¿Bill? — Pasa bobo. no te quedes ahí. él era el único que no había querido ver a Tom .recuerda. aunque no lo sientas.— Para mí no lo es Geo.

Estabas allá arriba Con las nubes. llorando por mí Espero infinitamente por ti Pero no es tan infinito Puesto que una vez dijiste Cuando no sepas dónde ir Seré un ángel solo para ti Y en cada noche oscura Me apareceré Y entonces volaremos Muy lejos de aquí Y nunca más nos volveremos a perder Piensa en mí y verás El ángel que vuela a tu lado Piensa en mí y verás El ángel que vuela a tu lado Cuando no sepas dónde ir Seré un ángel solo para ti Y en cada noche oscura Me apareceré Y entonces volaremos Muy lejos de aquí Y nunca más nos volveremos a perder .

“¿Dejarte ir? ¿Cómo hacerlo Tom? Si dejarte ir. en cambio con la tuya… — Tomi… – lo mira con ternura. divagando entre sus memorias. si no lo haces por ti. porque la otra parte de mí te la llevarías contigo. debes seguir adelante. quiero que la cantes Bill. no podría hacer eso – dice devolviéndole el pedazo de hoja que aún tenía en sus manos. — Quiero que la incluyas en el disco. Pensando. satisfecho. recuerdos en todo lo que había pasado junto a su hermano.Bill queda absorto con esa letra. esta canción está…Vaya no tengo palabras. Tratan de convencerlo. Necesito estar solo… Más de lo que ya estoy. — Con mi voz no se escuchará bien Bill. — ¿Qué? ¡No Tom! Es tú canción.” — Pero ésta si la romperá Gus – solloza ante el recuerdo – me dejará solo. — Tranquilo Gus. necesito pensar. Bill sonríe y Tom le responde con una sonrisa idéntica. — ¿Pueden dejarme solo un momento? — Pero Bill… – dice Georg un poco asustado. por favor. No sabe qué decirle a Tom. — Estoy bien. estaría entre los vivos. Ya la música estaba hecha. solo faltaba que Bill la cantara y ya sería un éxito al igual que las otras canciones. prometimos que nos iríamos juntos. — Preciosa Tomi ¿Tú la escribiste? – Tom asiente – Vaya Tom. pero el dolor que siente Bill es demasiado grande. era preciosa y estaba cargada de mucho sentimiento. no me tiraré de la azotea – dice sonriendo forzosamente. pero a la vez entre los muertos. — ¿Y? Está fea verdad…lo sab… – Bill pone un dedo en sus labios. hazlo por Tom – Georg lo abraza – a él no le gustaría verte así. — Compláceme Bill. Georg y Gustav dejan a Bill en la azotea. — No digas eso ni en broma Bill – dice Gustav con la voz entrecortada. y ahora él se irá primero… — Bill. ¿Cómo . sería vivir a medias.

No quería despedirse. Saben que no lo dice enserio. aunque muy dentro de mi alma. — ¡SUELTAME! – Le grita – ¡Que todo esto es por tu culpa! ¡Fuiste tú quien mandó a Tom a una cama de hospital! Es tu culpa que mi hermano salga de acá con los pies por delante. No te estamos obligando – se acerca y lo abraza – es lo mejor tanto para ti como para Tom. la ama y dice todas esas cosas por el dolor que siente de separarse de su otra mitad. sabían que se echaría a morir en cuanto Tom muriera y debían estar preparados para todo.” Vuelve con su gente y les dice lo que ha decidido. todos lo observan. que ya no estás acá. Estaba bien la decisión que había tomado. La serenidad con la cuál tomó la decisión días atrás los dejó perplejos. pero está apacible. a enviarlo al otro lado. viendo fijamente a Tom tras la ventana del pasillo – pero me están obligando hacerlo. su cabello había comenzado a crecer de nuevo. sus trenzas se habían ido. Dos semanas después decide que es hora de dejarlo ir. algo pasaba con Bill y no podían ayudarlo. pero yo veré cuándo lo haga. para él su madre es su vida. — No – contesta sin mirarlo.pueden hacerme esto? ¡Cómo voy a matarte Tom! Porque eso es lo que quieren. todo su cuerpo era completamente otra cosa. Era un hecho. — Bill… – dice Simone – No digas eso mi pequeño. fuera de su cuerpo. Aunque… Yo sé. que todavía tienes oportunidad de vivir Tomi. aunque eso le destrozara la vida más que antes. Simone se aferra a su marido y llora amargamente. son sentimientos que Bill trae en su interior. Me obligan a que yo mismo termine de matarlo. su corazón latía a mil por hora. sus manos seguían con grapas. — La decisión ya la tomé – corta antes que alguien más diga algo – ¿Eso querían no? Bueno pues ya la decisión la tomé. Bill vuelve a entrar al dormitorio. que yo termine de acabar con tu vida. — ¿Estás seguro que quieres hacerlo hijo? – le pregunta Jörg un poco asustado por su apaciguamiento. — Bill… – dice David. — ¿Estás bien? – le pregunta su padre. Ahora si me permiten iré con mi hermano. Dejará ir a su hermano. Nadie interviene. Observa a su hermano detenidamente. no quería decir adiós. antes de que partiera le diría lo que sentía. aunque ya fuese demasiado tarde. El momento había llegado. no quería dejar de ver su rostro. . los moretones ya eran pasado. esperan una reacción por su parte. me repito a mí mismo que sigues vivo.

. que sabes todo acerca de nosotros. eso es imposible para mi Tomi. — “In die Nacht Tomi. el dolor no lo deja mentir. no ahora. Recuerda lo que tantas veces dijimos Tomi “juntos en la noche”. ¿No me ves? — Bill… – lo reta el médico. su felicidad no le cabe en su pecho. solo quieren ayudarme. algún día te alcanzaré. no finjas que nos conoces.” Bill respira profundo. Lágrimas comienzan a surcar su rostro. debo despedirme de mi hermano. se acerca lentamente a su oído mientras trata de contener sus lágrimas. — Completamente. — Tomi… – le susurra – Si… Si quieres irte. no lo deja continuar – No sé a qué vengo. quiere sentirlo por última vez. él mismo lo sentía. pero eso significa no verte más Tomi. sé que es muy egoísta de mi parte. Pero de nada sirve cuándo tienes que matar a tu propio hermano… — Bill – interrumpe su madre – Tom haría… — ¡Calla! – No la deja terminar – No lo digas. ver sus hermosos ojos por última vez. será nuestro símbolo. toda mi vida has estado conmigo. lo hizo pensando en todo el amor que sentía hacia Tom y le dijo que hiciera la música pensando en alguien muy importante para él. abraza a su hermano. Su rostro. Ahora si me disculpan. vete. cuando la escribió. lo sé. ésa será nuestra canción Tom.— Hasta la pregunta es estúpida papá. y a partir de ahora tendré que enfrentarme a todo y ¿sin ti?. así se llamará nuestra canción — ¿Estás seguro Bill? – pregunta un no muy convencido Tom. dicen que debo dejarte ir. espérame ¿Sí? Te… Te amo Tomi – solloza. era lo que lo mantenía con vida. llora amargamente. — Lo sé. Comienza a caminar hacia la habitación a paso lento. La máquina respiratoria funcionando. pero no puedo. pero sólo te pido una cosa. porque él no lo haría. — Si así lo quieres. entra y cuando lo ve su corazón se encoje una vez más. no puedo hacerlo. que debes descansar. no era el mismo. espérame Tomi. estaba lleno de cicatrices ahora… — ¡Hey Tomi! Vengo… – Llora. no quiero quedarme solo. descansa hermanito. está bien por mí… Bill sonríe. pero lo hacía lentamente. su corazón latía. y el resultado había salido mejor que genial. porque no lo sabes. JUNTOS Tomi.

llora todo lo que quieras. — Tomi… No me dejes Tom – llora abrazado a su padrastro que trataba que su hijo no desfalleciera en sus brazos – habías abierto los ojos Tomi… ¿Por qué los cerraste? ¿Por qué demonios los cerraste Tomi? – lloraba mientras su cuerpo convulsionaba por el llanto incontrolado. su Tom había despertado. — Gordon. Él le dijo que no lo era. a moverlo. no… Por favor no… Despierta Tomi despierta…– Grita y sacude su cuerpo en cuanto cierra sus ojos y la máquina ahora era un sonido continuo – No me dejes Tomi… ¡NO! Ahora no Tom por favor. — ¡TOMI! No. se vuelven abrir. David no sabía para dónde mirar. podía haber pasado. El médico entra corriendo junto con los enfermeros. Se… Se despidió de mí… Gordon mira al médico. En sus labios se dibujaba una pequeña sonrisa. ¡TOM! ¡NO LO TOQUEN! – Gritaba – ¡QUE ME SUELTES! Por… por favor – Bill se aferró a su padrastro – Tomi… — Ya Bill. Bill al ver a su hermano cerrar sus ojos.Cuando Bill está por darle un beso a Tom en su frente. había perdido a un amigo. quitan a Bill del lado de Tom. como tantas veces Tom lo hizo – llora hijo. trataba de zafarse para ir con su hermano. gritaba. esos ojos que tanto deseó que se abrieran. Dunja y Natalie lloraban abrazadas a los G’s. había abierto sus ojos sólo para él. pero por la conexión tan fuerte que se tenían los gemelos. Tomi despertó. preguntándose si eso era posible. quiere que se sienta protegido. era el placer de haber visto por última vez a su hermano. dejando escapar una lágrima. — ¡Tomi!… ¡Oh por Dios! Des…despertaste – llora y ríe al mismo tiempo. lloraba. — Billi… – esboza una sonrisa llena de dolor – Cuando no sepas a dónde ir… Seré un ángel solo para ti… Sus ojos se cerraron. Capítulo 4 Su corazón se detiene por un instante. ahora lo miran con dolor pero lo miraban y no podía ser más feliz en ese instante. éste abre sus ojos y los fija en él. no. ahora no… – grita Bill aferrado al cuerpo de su hermano. . Ya Tom descansó – lo abraza más contra él. pero éste no se dejaba. — ¡TOM! Suéltame Gordon. a tratar de despertarlo. se desespera y comienza a llamarlo. esos ojos que lo miraban con ternura antes. había perdido no solo a un integrante de su banda. Gordon lo toma. me habló. Fuera de la habitación. no.

ahora inerte. pero Gordon lo detiene. por… Por favor — Pero Bill… — ¡Déjame Gordon! Es… Era mi hermano… Gordon lo deja solo. Bill iba a sufrir por el resto de su vida. Prepararé el acta de defunción… — Muchas gracias doctor – responde Jörg. trataba que su ex mujer no quedara inconsciente en esos momentos. Bill seguía estático viendo su cuerpo. carente de vida alguna. Jörg por su parte. — Vamos Bill. Estaba tan acostumbrado a vivir por ti… Solo para ti… Queriendo verte al amanecer y estar ahí mientras te despiertas. Con la ventana abierta. ya no tenemos nada que hacer aquí… — Déjame despedirme una vez más. Simone no soporta esa escena y se sienta en el suelo mientras ruega a lo más alto que su hijo pueda continuar. tenía la necesidad de hacerlo… Necesitaba recordar aquella canción que escuchó una vez hacía mucho tiempo de los labios de su hermano. los enfermeros le abren paso y le dejan despedirse una vez más.casi un hijo. aunque quiere evitarle ese sufrimiento a su hijastro. Sollozan por lo bajo. imaginándote a mi lado. — Lo lamento. mirando las estrellas. Sus amigos y los demás no saben qué decir. Se sienta y toma el cuerpo de su hermano en sus brazos y comienza a llorar aferrado a él. pero de nada le servía. Se fue despegando de su padrastro poco a poco. desconectaban a Tom de todos los aparatos. no entendía lo que Tom había querido decir con esa canción. hasta que se volviera a reunir con su difunto hermano. mientras observan al menor de los Kaulitz aferrarse al cuerpo de su hermano y llorar a lo que su cuerpo le dejaba. sólo puedo pensar en ti… . pero le encantaba. El doctor Kraum sale de la habitación. — ¡Oh Tomi…! Todavía estás caliente hermanito… Despierta Tomi. Se fue acercando poco a poco a su cama. ¿Cómo voy a seguir ahora sin ti Tom? Comienza a cantar. Los enfermeros. abre tus ojos para mí una vez más… No me dejes. no ahora.

tú lo eres todo para mí… ¡Mi corazón está en tus manos! . tú lo eres todo para mí… ¡Mi corazón está en tus manos! No lo pierdas. venciendo mis miedos… Mientras. cubriéndome de miedo… Mi querido amor ¿Me perdonarías por esta caída? A pesar de mis lágrimas. yo gritando tu nombre en voz alta me entrego a ti… Sólo dejando que el silencio… Recuerde este momento… Las lluvias malditas caen desesperadas apagando las luces. me susurras un pequeño adiós… Mis palabras jamás las olvidarás… Nunca las olvidarás… Todas las noches caminando con los pies descalzos a lo largo de los caminos tan sólo para llegar a ver tu rostro a la luz del amanecer y estar justo a tu lado contemplando tu rostro al natural. la lluvia golpea en la ventana… Quisiera que tú estuvieras aquí abrazándome.¿Sabías tú…? ¿Lo que hacía por ti…? Todas las noches caminando con los pies descalzos a lo largo de los caminos tan sólo para llegar a ver tu rostro a la luz del amanecer y estar justo a tu lado contemplando tu rostro al natural. no le hagas daño… De modo que así tú caminarás por la noche a lo largo de los caminos llevando mis cenizas de amor por ti en tus manos… Con tus pies sangrando… Mi corazón está ante tu mirada… No lo pierdas… Ya en Enero de estos tiempos grises.

– Su voz se entrecorta — Sé que me cuidarás. lo mira. Busca con la mirada a su manager. decidido como nunca en su vida lo habían visto. no le hagas daño… De modo que así tú caminarás por la noche a lo largo de los caminos llevando mis cenizas de amor por ti en tus manos… Con tus pies sangrando… Su corazón estaba hecho trizas. no le hagas daño… De modo que así tú caminarás por la noche a lo largo de los caminos llevando mis cenizas de amor por ti en tus manos… Con tus pies sangrando… Mi corazón está ante tu mirada… No lo pierdas… Todas las noches caminando con los pies descalzos a lo largo de los caminos tan sólo para llegar a ver tu rostro a la luz del amanecer y estar justo a tu lado contemplando tu rostro al natural. .No lo pierdas. y estaba empezando a perder su color. sereno. no había pedazos para rescatar. convoca a una rueda de prensa. ya estaba comenzando a enfriarse. te amo. lo necesitabas. debemos decir lo de Tom. acaricia su cabeza y asiente. yo… Yo tenía algo que decirte pero creo que es mejor que lo guarde para mí… – Deja un beso en su mejilla y sin poderlo evitar porque lo necesitaba besa sus tibios labios aún — Sólo espérame para cuando mi momento llegue. y anunciar el final de Tokio Hotel. sabe lo que tiene que hacer. “Te amo mi amor. — David. tiene un trabajo para él. como tantas veces lo hiciste cuando estabas acá. si alguien se ponía a mirar dentro de su pecho y querer repararlo no podría. debe hacerlo y lo debe hacer ya. — Bill eso puede esperar – responde el manager. Bill sale con un semblante que a todos asusta. tú lo eres todo para mí… ¡Mi corazón está en tus manos! No lo pierdas. Le da un beso en su cabeza. Tom se había llevado todo con él… — No te odio Tomi por dejarme – dice mientras lo separa un poco de su cuerpo y mira sus ojos ya cerrados — sé que lo querías.” Deja a su hermano en la cama nuevamente.

— Debemos vigilarlo – dice Georg mientras posa su mano en ese frío cristal. ahora más que nada debemos cuidar de Bill. un muro impidiéndoles ayudarle. — Por favor… – suplica — Está bien – responde la chica con tristeza al ver sus rostro suplicante – volveré en un rato. ahora sería peor. Bill vuelve a entrar a la habitación. Se descalza y se mete dentro de ella. tres largos meses sintiendo su cuerpo reaccionar y sin avance alguno. para que no se . Dun ¿Te encargarías de la entrega de su cuerpo y de lo demás por favor? — Si. Gustav y Georg que lo miraban desde afuera. ahora la cama estaba vacía. Querían dejarlo con su dolor. ¿Podrías ir al apartamento por mi ropa y mi maquillaje? — Está bien… — ¿David? — Listo Bill. sabían que habría una coraza. tres largos meses viviendo en un hospital. cla… Claro Bill — Natie. quiere sentir su esencia. Gus ¿Me acompañarán? — ¡Claro! – dicen ambos. si antes Bill era difícil en cuanto a sus sentimientos. no lo fue y no lo será… Dejaron al menor ahí durante un rato. sintiendo cómo apretaba su mano y sin abrir sus ojos. Acaricia las sábanas. pero no la dejó. la cama en la cual Tom estuvo durante tres meses. yo quiero hacerlo ya. las huele. viendo como lo terminaron alimentando por medio de una sonda que entraba por su nariz. no será nada fácil para él… — No lo es – dice Jörg – para mi hijo no lo es. Entre más rápido salga de esto mejor. — ¡Gracias! – Responde con una sonrisa – Geo. no podían parar de llorar. hablaré con el médico.— No. Una enfermera iba a cambiar las sábanas. hasta que Natalie volviera. Se queda mirando el lugar. — Gracias – trata de sonreír. — Si. Pequeñas lágrimas salen de sus ojos. se siente abrazado por Tom en esa cama. sabían que en cualquier momento perderían a Bill también. todo será dentro de dos horas acá mismo.

Y… yo amaba al antiguo Tom – susurra. Bill entra al baño y se encuentra con la ropa de su hermano. debo hacerlo… . Cuando Natalie llegó entró a la habitación y comenzó a despertarle despacio. — Estoy listo Natie. Se miró al espejo. Él se la había llevado para el día que saliera del hospital. pero sin levantarse aún. ya esa ropa pasaría al olvido. tratando que todas quedaran de un mismo tamaño. — Si eso es lo que quieres. Dejó su propia ropa a un lado y se colocó la de su hermano. ¿Quién le diría lo bien que se veía? ¿Quién le escogería la ropa cuando estaba al borde de un colapso nervioso? ¿Quién le acompañaría a comprarla? Ya no. se ríe de su pensamiento estaba más que claro que lo eran. ya estoy acá… — ¡Dios! – Solloza – Por un momento pensé que todo había sido un mal sueño. — Bill cariño. lo maltrataron tanto para que al final su cuerpo no aguantara. Bill abrazó a Natalie. pero lo necesito Natie. está bien. hazlo cómo lo hacías con Tom y ya. — Sabes que si Bill ¿Qué necesitas? — Na… ¿Me harías rastas? Ella no daba crédito a lo que escuchaba — ¿Estás seguro Bill? — Completamente… – observa suplicante. a despedirse de ese lacio cabello que tantas veces peinó. quería ser él para no sentirse tan solo. quería verse y sentirse como él. no ahora que Tom se había ido. Cuando hubo terminado. el odiaba su nueva apariencia. La rubia con manos temblorosas comienza a peinarlo. eran idénticos. Pero ya no quiero que me maquilles como antes. no podría volver a usar su ropa. Cuando salió Natalie ahogó un sollozo. Sé lo difícil que fue hacerlo y más con esta vestimenta. ahora usaría la ropa de su hermano.desnutriera. Poco a poco fue formando cada rasta. Pero… ¿Porqué rastas y no trenzas como las que tenía Tom? — Porque él las odiaba Natie. — Gracias. cuando salgas te maquillaré y peinaré. podemos empezar. — ¿Te puedo pedir un favor? – dice viendo a través de la ventana. Natalie sin saber que hacer cambia el tema — acá esta tu ropa. para que al final cerrara sus ojos eternamente.

— Si. ahora el busca esa parte. era una de sus favoritas – se la entrega – Dun… Quiero que el ataúd quede sellado. en calma. lo que hace que todos se centren en ella. MENOS In die Nacht esa mucho menos… – sus ojos volvían a ponerse vidriosos. quiero rosas rojas y blancas. solo los que nos interesan. no quiero que lo vean. para verse como él. — Si. muchas rosas. — ¡NO! No es lo que piensan. Si es eso lo que te preocupa – deja un beso en su frente – ¿Podrías decirle a Dunja que venga por favor? Natalie sale y rompe a llorar. Solo deben de darle tiempo. una parte de Bill murió con Tom. nada de medios amarillistas. su sangre se congela. deben darle tiempo. es utilizando sus cosas. vestirlo. pero. muchas. ¿Está todo listo para el funeral? — S… Si. no quiero NADA de música de Tokio Hotel. — Bill. ¿Me buscabas? – trata de que su voz no se quiebre. — No. y la mejor forma. quiero que vistan a Tom con esta ropa. No pierdes un hermano todos los días. — Es normal – irrumpe el doctor Kraum – al ser gemelos. — ¿Qué sucede? – indaga David un poco asustado. pero estoy cuerdo Natie. — Bill… — ¿Qué paso? – Grita Simone – Mi hijo… ¡Oh por Dios! – lleva sus manos a su boca. ¿Enserio estás bien? Sé que te lo han preguntado cientos de veces. Bill. es todo… — ¿Está seguro doctor? – Pregunta Jörg – Sus cambios de humor se nos hacen preocupantes. La chica asiente y se posiciona frente la puerta. era la viva imagen de Tom. se vistió con la ropa de Tom y me pidió que le hiciera rastas – ahoga un sollozo. la capilla de velación ya está reservada. para llenar el vacío que su muerte le dejó. — Dunja – interrumpe Natalie – Bill quiere verte. Pero en cuanto ve a Bill su corazón deja de latir. pero me preocupas pequeño – dice acariciando su rostro. no lo estoy. Respira tratando de mantenerse firme. el entierro será mañana a las 10am — De eso quería hablarte. sé lo que hago. NADA de fans. solo falta prepararlo. para Bill.— No te preocupes. pero con facciones un poco más finas. pronto asimilará su muerte. .

Los chicos fueron entrando uno a uno. ¿Vamos? Todos comienzan a caminar tras Bill. — ¿Podrías darme un abrazo Dun? Por… Favor. el doctor Kraum ahora sí que se sentía preocupado por él. llora. — Más que listo David. pero no sabían nada de la evolución del mismo. en su interior pensaba si algún día dejaría de llorar. llevaba sus gafas puestas. Cuando ven salir a Bill. muchos se preguntaban qué sucedía. lloraba con él. — Llora pequeño. quedan fríos. Gustav y Georg esperaban con él. — Quiero dejar de hacerlo más bien Dun… Pero mi corazón sangra… — Lo sé. sabía que debía hablar con algún colega para que le ayudara con la situación de Bill. viendo como se movía igual a Tom. el hospital y todo su personal tenía prohibido hablar sobre la situación de Tom. Simone lleva sus manos a su boca. El cuerpo del menor iba perdiendo fuerzas cada vez que lloraba más. los medios estuvieron sin noticias. los ojos de los ahí presentes se concentraron en el pelinegro que venía vestido con la ropa de Tom. que les estaban jugando una broma. su expresión era idéntica a la de Tom. Lloraba. de sentir dolor. sabía lo que tenía que decir en caso que se necesitara. con la ropa de Tom. Pero . tapando el grito de dolor que amenazaba en salir. ¿Necesitas algo más? – pregunta sabiendo de antemano la respuesta. el doctor Kraum ya estaba listo.— Está bien. había una gran mesa. sino. Dunja se acercó ahora al nuevo Bill y lo abrazó con todas sus fuerzas. Saca todo tu dolor una vez más. había una gran cortina ocultando la salida de los chicos. y Dunja lo único que podía hacer en esos momentos era contenerlo y abrazarlo a ella. No llevaba ni una pizca de maquillaje. ese dolor y esa culpa de haber acabado él mismo con su hermano. y si alguien hablaba la disquera pondría una demanda. deseaba que llegara pronto para que Bill dejara de sufrir. que era Tom quién había sufrido un accidente. Entran al gran salón. varios de sus guardaespaldas ya estaban ahí. era Bill. las personas presentes ya sabían del accidente de uno de ellos. La hora de la rueda de prensa había llegado. esa confusión. los G’s no sabían que decir ni hacer. necesitaba desatar toda esa presión que tenía. durante tres meses. no Bill. Todos susurraban hasta los de seguridad comentaban el hecho de que Bill se movía y actuaba igual que Tom. Iba cayendo al suelo. pronto sanará ya verás. quería tapar un poco el dolor que por sí solo salía de su cuerpo. su familia también lo podría perder a él. solo con tres sillas. — ¿Listo Bill? – dice David tratando de sacar a los demás de ese trance.

sino querían perderlo a él también y en poco tiempo. Tomará tiempo para que se acostumbren. Tom y yo. Esas primeras palabras que dijo Bill antes de despedirse. Esta rueda de prensa. — ¿Pero pueden buscar a otro guitarrista? — ¡No! – Esta vez es Gustav quien interviene – Tokio Hotel somos Georg. ahora que Tom murió – la voz se le corta – tendrán que abrir un nuevo proceso en su contra. — Bill. no pierdes a un hermano todo el tiempo ¿O sí? – Bill sabía que se referían a su vestuario. no daban crédito a lo que sus ojos veían.al observar detalladamente. A todo el staff de Tokio Hotel se les erizó la piel ante ese comentario. ¿En un futuro podríamos volverlos a ver juntos de nuevo? — Sin mi hermano. — Bill. Tokio Hotel sin Tom no es Tokio Hotel. Porque esto no se queda así. los cientos de conciertos? ¿No les preocupa la reacción de las fans? — Las giras y conciertos fueron suspendidos en cuánto sucedió lo de Tom – contestó Georg serenamente – y las fans. ¿Qué pasará con las giras ya programadas. . sonaron más sinceras de lo que esperaban. no a su cambio de humor pero no les daría el gusto de comérselo más vivo de lo que ya se lo estaban comiendo. su piercing. para Tom nunca habrá reemplazo. gracias por venir. vieron que hacía falta un detalle en ese Tom. toda Alemania y el resto del mundo colapsó con esa noticia. Debían estar al pendiente del menor de los Kaulitz. ya no hay futuro. comprenderán. Buenas noches. Cuando cayeron en la cuenta de que era Bill. Bill. muchas cadenas televisivas pasaban la noticia en vivo. — Bill. — Buenas noches – habló Bill – gracias por estar acá. ¿Qué sucederá con Tokio Hotel? — Llegará a su fin – dice con voz queda. es… – su voz comienza a quebrarse – Es para anunciar la muerte de mi hermano Tom. los flashes comenzaron a salir más rápidamente. pero ellas sabrán que Tokio Hotel sin Tom no es Tokio Hotel… — ¿Qué pasó con el responsable Bill? — Está en libertad por el momento. — Pero eso significa el final de sus carreras. ¿Esa es la razón por la cual tu cambio? — Es obvio no. Los murmullos no se hacen esperar.

— Bill – lo llama el Dr. el doctor no tuvo necesidad de intervenir. ¿Aceptas? Bill sabía que si no aceptaba sería peor. su maleta y la de Tom la llevaban los G’s. — ¿Y esto? — Quiero que escribas todo lo que sientes en ese cuaderno.Todos salen. durante un tiempo. para que te desahogues. comenzaba a sentir más profundamente la ausencia de su hermano y esos sentimientos apenas comenzaban. todos tus sentimientos. ya que sus padres se fueron rumbo al departamento de los gemelos. Sus fuerzas se iban acabando poco a poco y la peor parte apenas comenzaba. para terminar de preparar lo de Tom. de sus ojos pequeñas lágrimas brotaban. ver cómo su cuerpo es cubierto por tierra… Bill es el último en salir. Debían ir por su cuerpo. — Si claro – dice mientras se aparta de los demás – Dígame. Sus pensamientos se vieron interrumpidos por el doctor Kraum que en ese momento se le acercaba. tu familia está muy preocupada por tu comportamiento. para que dejes fluir lo que sientes. Kraum – ¿Tienes un minuto? Necesito hablar contigo. Quiero que tengas un par de sesiones con ella. una psicóloga Bill. . sabía que se moriría al ver a Bill actuando como su difunto hijo. PERO si escribes acá – señala el cuaderno – será más fácil cuando hables con ella. molestándolo. Ya se encontraban solos. esa noche sería la más larga de todas sus vidas. — Toma – le da un cuaderno. Gordon y Jörg acordaron en llevarla al departamento. Volvió a ver hacia atrás y lo único que se encontró fue con su jefe de seguridad cerrando cuidadosamente la puerta. para prepararse. tus cambios repentinos de humor. Sentía que el aire le estaba faltando. así que no le quedó de otra que acceder —está bien… Lo haré… Tomó el cuaderno y dio media vuelta. y llevarlo todo para la velación en la capilla. Bill fue capaz de manejarlo todo por él mismo. para que dejes brotar tus sentimientos. — Y… ¿Eso como para qué? — Quiero que dentro de unos días visites a una colega mía. Salieron al parking rumbo hacia el departamento. Dunja y Natalie se fueron con ellos para terminar con todo de una vez. ya no tenía a su hermano detrás suyo. Simone no quiso quedarse en la rueda de prensa. Despedirse una vez más. haciéndole cosquillas cada vez que terminaban una rueda de prensa.

Se sentía un vacío enorme en esa habitación. ahora. YO MISMO ACABE CON SU VIDA. YO MISMO LE PEDÍ QUE SE FUERA… — Bill. le guste a quien le guste. Olía su perfume en cada prenda que sacaba del armario. no quiero perderlos a ambos… — Me perderás si sigues tocando la ropa de Tom. tantos años viviendo ahí. ya que nadie la volvería a usar. quería sentir la esencia de su hermano ahí. — ¡Oh Bill!. solo guardo la ropa de tu hermano. debes seguir adelante. dejó caer su cuerpo en el frío suelo de esa habitación. un frió indescriptible. . ya que debían irse para la capilla donde velarían a Tom. cuando la puerta del apartamento es abierta. para luego doblarla y meterla en una maleta. cariño. — ¿¡Qué haces!? – pregunta mientras entra a la habitación. Bill se despidió de todos y se encaminó escaleras arriba. subió a recostarse a la habitación que habían amueblado para ella. ¡Sal! La única habitación que se sellará será la que yo ocupaba. Entró en ella y se dispuso a guardar su ropa.Cuando llegaron. prácticamente habían vivido durante tres meses en el hospital. Su madre salió de esa habitación llorando. por favor – decía Simone tratando de calmarlo – debes entender que Tom no volverá. durmiendo ahí y ahora todo sería diferente. dolía estar ahí. después de tanto tiempo y su hijo no la perdonaba aún. debes tratar de superarlo. hay que desocupar la habitación… — ¿¡QUIEN TE CREES QUE ERES PARA VENIR Y HACER LO QUE TE DE LA GANA CON LA ROPA DE TOM!? – estalló Bill. — ¡LO SE! NO TIENES QUE RECORDARMELO. Bill por su parte volvió a quebrarse. Por ella entraron tres chicos con la vista y el paso cansado. Cuando pasó por su habitación encontró a su madre sacando su ropa. No llevaba mucho rato ahí. porque de ahora en adelante éste será mi estilo. la única ropa que se guardará será la mía. pero quería hacerlo. la iba apilando toda en la cama. quería descansar aunque fuese por unas horas. sentía su corazón romperse. pasó por la de su hijo mayor y comenzó a llorar. no puedes mantenerte en el pasado… vamos hijo – llora – ya perdí a uno. — Bill. por favor… ¡Sal de mi habitación! — Pero Bill… — ¡SAL! – gritó Bill una vez más. habían hecho turnos para descansar. todos excepto Bill que se negó rotundamente a dejar a su hermano.

— No. pero lo necesitaba. el tiempo que lo estuvieron fueron los peores momentos de sus vidas. — Vuelve por favor… Vuelve por mí Tom. no quiere abrir. cuando tenía miedo. no me dejes en este calvario. y ahora lo estarían hasta que su hermano fuera por él. . ya vamos para la capilla ¿Vas a venir? – le pregunta su padre. Hazlo. Pensaba que estando ahí podría sentirse más cerca de Tom. ya sin Tom a él todo le valía mierda. fue el peor de los castigos. Bill volvió a quedarse solo. y se metió en ellas. era un trozo de vida que se desprendía de su ser. será el peor día de mi maldita existencia. Pasadas unas horas. Estaba cansado de tanto llorar. Vayan ustedes. mi cama estará demasiado fría. no podía estar en ella. no quiere ver a nadie. Volvió acomodar sus cosas en el armario. — ¿Qué quieres? — Bill. tocan a su puerta. Sintió como un brazo lo agarraba por la cintura y se amoldaba a su cuerpo. había mucho ruido. necesito reponer fuerzas para mañana. el viento y la lluvia hacían que escondiera su cuerpo debajo de las cobijas con la almohada sobre su cabeza. haber vuelto a ese lugar sin él. Nunca habían estado separados. deberías dejar esta habitación. era una lágrima más que sus ojos derramaban. cada prenda que acomodaba. El frío le calaba los huesos.Sentía que el aire le faltaba. Se levanta con pesadumbre y observa a la persona que se encuentra del otro lado. pero el llamado insistente afuera. entiéndeme papá por favor… — Claro hijo. no comprendía cómo su pequeño hijo podía estar en ese lugar. tratando de no hacer ruido. Se acomodó dentro de las sábanas de esa gran cama en la que más de una vez durmió en los brazos de su hermano. acá… Acá por lo menos puedo sentir un poco a Tom. quería estarlo. te entiendo. me sentiré más solo. pero no podía o más bien no quería evitarlo. que descanses. — Te habías tardado Billi – deja un beso en su cabello. no lo dejaba tranquilo. — Hijo. Entró con mucho cuidado. Y sin más Jörg salió de esa habitación. así que se levantó de su tibia cama y caminó hasta la habitación su hermano. quiero quedarme acá. te hace daño… — Me hace más daño estar en la mía. no quería que se despertara. Poco a poco levantó las sábanas de esa cama. “Una gran tormenta se desató esa noche.

que hará lo que tenga que hacer. pero debiste consultarme primero. — No. porque yo no lo haré por ti. y sabía que nunca más se volvería a llenar. Se sentó en uno de los sofás en el estudio y esperó a que Bill apareciera.” Mientras que esa noche. tienes esa maldita costumbre y no se te quita. sabía que aparecería y le pediría disculpas y él una vez más le dirá que no es nada. soy un idiota. y las veces que lo consoló. y no sabía por qué el siempre cedía a sus caprichos. dormiría más solo que nunca. Tom sonríe — sabes que puedes venir acá cada vez que quieras Bill. sentía un vacío en esa enorme cama. siempre hacía lo que Bill le mandaba. salir de la maldita realidad aunque sea un momento. Siempre hago las cosas sin consultarte. Tom sonríe para sí. — Tomi… Discúlpame. sabes lo que odio que decidas por mí. — Si. pero le encantaba ver la cara de frustración de Bill. no te equivoques Bill. Su llanto no cesa y quiere dormir un rato. descansar. yo también. la que más olía a él y la abrazó. — Te quiero… — Yo también. — ¡Bueno perdóname por querer que las cosas sean mejores! Eres un imbécil Tom. pequeño. A su mente llegaban miles de recuerdos. Una cabellera lacia comienza aparecer. — ¿Te vas a quedar ahí toda la tarde? – pregunta mientras que Bill se acerca a paso lento. Tom sale del lugar hecho una furia. no me dejes como el malo del asunto. las mil y una vez que lloró en sus brazos. — “¿Eres idiota o te haces Bill? — Tom. Tomó una de las almohadas. que pongas en mi boca palabras que nunca he dicho Bill. Siempre era lo mismo. las veces que su hermano estuvo ahí para él aunque fuese solo por tonterías. Trata de comenzar a recordar todos los momentos felices que vivió junto a Tom. sus peleas que al final del día lo que les causaba era risa. siempre decido por todos y las cosas no tienen que ser así.— Es que aún no sabía si venir o no. acá el que tiene la culpa eres tú y lo tienes que arreglar. no comprendía por qué Bill siempre hacía las cosas sin consultarle. sabes que debemos hacerlo. sus tristezas. . igual lo hice por la banda.

Sabía que debía controlarse. ¿Qué hubiese pasado si esa decisión que tomaste no me concierne a mí sino a Gustav? ¿Tomas la decisión? ¿O le preguntas? — Le pregunto es obvio… — Entonces… ¿Por qué no haces lo mismo conmigo? Bill no soy tu títere. mi opinión cuenta. la próxima vez te consultaré. soy tu hermano y quieras o no. — ¿Quién eres? — Soy Víctor. tu guardián… — ¿Mi qué? – dice con una expresión de confusión. Debemos apresurarnos para hacernos esas fotografías – dice mientras se levanta y tira de su mano para que lo siga. ahora vamos. pero no. estás en la Tierra aún… — ¿Por? – pregunta un confuso Tom. La sonrisa de Bill se ensanchó de una manera casi imposible. que serán igual de manejables que yo. — ¿Dónde demonios estoy? ¿Qué hago acá? — Estás muerto… ¿Sabías? — ¡Claro que lo sé! ¿Estoy en el cielo o en el infierno? — En ninguno de los dos. — Dejaste cosas pendientes acá. Mientras. en un lugar que nunca hemos visto se encontraba un joven perdido. recordando lo feliz que algún día fue. no era ningún niño. ¿Recuerdas lo que dejaste por hacer? — Uhmmm no – dice Tom mientras se rasca su cabeza – no lo recuerdo… — ¿Recuerdas el accidente? . a mi me asignaron para que te ayude a completar lo que dejaste pendiente. es que piensas que todos estarán de acuerdo contigo.— Lo que sucede Bill. se tiró a los brazos de su hermano y dejó un pequeño beso en su mejilla. — Lo sé y lo siento Tomi. — Eso espero. Tom podía tomar sus decisiones. El pobre chico de cabellos largos y rubios mira al cielo como pidiendo paciencia — soy tu guardián. Poco a poco fue quedándose dormido.

Que se había despedido de su hermano. Ahora. cosas que antes hacías con normalidad. entonces vamos. hasta que a su hermano le llegara el momento de encontrarse con él de nuevo. pero nunca olvidarás a Bill. así que no te sorprendas cuando lo veas. — ¿Qué? — Tu hermano cambió mucho desde el accidente. sé por lo que estás pasando en estos momentos. Una opresión en el pecho de Tom comenzó aparecer. . Pero. No iba a permitir que pasara por lo mismo que él. estoy muerto. antes debes saber. pero eso pronto pasará. nunca podré besarlo. por eso tu alma no descansa aún. — S… Si. Ambos se pusieron en marcha. no podré estar a su lado. nunca más volverás a sentir dolor y mucho menos amor… — ¿Qué? – Pregunta asustado – ¿O sea que olvidaré el amor que siento por Bill. con el tiempo podrás hacer que te vea… Y… – duda un momento. — Si Tom. Debía decirle cómo hacerlo. a ver a mi herma… – Tom se queda callado recordando lo que pensó cuando iba en el auto y se lleva las manos a su cabeza. ni volverlo abrazar. ¿Quieres ver a Bill? — Es lo que más deseo en el mundo – sonríe. del amor de su vida. — Bueno. pero ¿Porqué no puedo? — Ya no eres humano Tom por eso. que Bill no puede verte ni escucharte por el momento. cómo seguir ahí para Bill. Víctor se dio cuenta que Tom no recordaba que había despertado. yo también pasé por lo mismo. pero no lloraba. — Pero ya para que. no lo podré tener conmigo.— ¡Cómo no recordarlo! Iba para mi casa. cuando hayas terminado todo. — Está bien. — ¿Quieres llorar cierto? – interroga Víctor. lo que era sentir. olvidaré todo? — Olvidarás lo que era amar. que le había prometido estar con él siempre. aún sientes en el sentido de que necesitas. quería hacerlo pero no podía. debes decirle a Bill cuánto lo amas. — No es justo – esa opresión vuelve aparecer – ¡MIERDA! Quiero llorar… — Lo sé.

mandó a sellar esa habitación. la habitación se torna fría. al nosotros estar acá. Les dijo a tus padres. — Tomi… – comienza a susurrar Bill. Esto es un suplicio para mí. mi amor… ¿Qué le hiciste a tu cabello? A tu hermoso cabello – comienza acariciarlo – ¿Creí que no podía tocarlo? — Si puedes. vuelve a sentir esa opresión en el pecho. la única claridad que entraba era la de la luna. — ¿Qué pasa? — Tu hermano ya no duerme ahí. — ¿Por qué pude ver su aliento? “Pronto Billi. Tom se acerca y le da un beso en la mejilla. la muerte está acá – le explica Víctor – es hora de irnos Tom. que ahí se sentía más cerca de ti… — ¡Oh Billi! Se dirige a su habitación. pronto volveremos — ¿Lo prometes? – replica mientras acaricia a su hermano. Entraron y encontró todo y como él lo había visto la última vez. muy dentro de su corazón lo sabe. subieron las escaleras.Caminaban entre la gente. y ahora ocupa tu habitación. . pero nadie se daba cuenta de sus presencias. Tom vio el auto de sus padres pasar. esa conexión que los hacía sentir lo que el otro sentía. Lo prometo” — La habitación está fría Tom. su conexión seguía ahí. deseaba tanto volver a sentir el calor de sus lágrimas rodando por sus mejillas… Llegaron al apartamento. ve que sonríe en sueños. pronto vendré por ti. Tom iba a entrar a la habitación de Bill. con su ropa y su cabello en rastas… — Mi Billi. Esa conexión que aprendieron a manejarla desde pequeños. lo volverás a ver. pero por miedo y el qué dirán nunca lo dijeron. vio a su hermano acostado en su cama. abrazado a la almohada. es demasiado. — ¿Por qué? — No quiere estar solo. intacta. — Tranquilo Tom. aunque su dermis no lo siente. pero él no te siente… — Ni yo tampoco. mucho más rápido de lo que Tom creía. sabe que lo ha sentido. su aliento se ve reflejado en el aire – Vuelve… Por mí. pero Víctor lo paró.

— ¿A qué te refieres? – pregunta. . no hoy. ¿Pudiste dormir? – le pregunta Gustav. — Madre – voltea a verla . y rebuscó en la mesita. — Algo. — Adelante – dice tras un suspiro. Bill se levantó temprano. — Yo no fui – responde ella – si eso es lo que piensas… — Geo. Se mira al espejo. el funeral de Tom. aunque no quería ni el café que le había solicitado a su madre. buscó entre la ropa de su hermano algo negro que ponerse. ¿Bajas a desayunar? — Solo quiero café gracias – contesta sin mirarle. Te esperamos abajo – contesta tratando de sonar un poco más fuerte. no es la tuya ahora? – Bill asiente – Entonces ahí están. — Hola Bill. — ¿La habitación de Tom. en la mesita. ¿Cuándo podrás perdonarme? Aunque yo no tengo la culpa. pero no puede. — Buenos días cariño. — Ok Bill bajo a desayunar. ¿Has visto las llaves del cadillac? — Están en tu habitación… Siempre han estado ahí. — Bill. había dormido un poco mejor. se pondría el mismo que Tom había usado durante toda su vida. En eso tocan a la puerta. aunque tengo la extraña sensación de que alguien me besó en la mejilla – vuelve a ver a su madre inmediatamente. — Buenos días – saluda – aunque no se que tienen de buenos – susurró. trata de sonreír. — Está bien. era la imagen de Tom. ni mañana. solo faltaba su piercing e iba a ponérselo. ya no hay felicidad en él. Bill sonríe era el primero que le decía que ese lugar era suyo ahora – gracias… Subió rápidamente. ni nunca.no quiero hablar del tema. Amarró sus rastas en una coleta y se colocó la gorra.Llegó el día.

— Váyanse ustedes en la limosina. Gordon trató de apaciguar a un Bill lleno de dolor y odio en contra de su madre. — Ten cuidado – interviene Gordon – te esperamos en el cementerio. Su muerte fue hace unas horas. Gordon lo sigue. Y todos pretendían que Bill fuese el mismo de siempre. desde que los gemelos estaban pequeñitos. Aunque iba a resultar difícil si Simone se empeñaba a que Bill dejara atrás el dolor de haber perdido a Tom. así que no le pidas que lo haga. odiaba que le exigieran a Bill que dejara de pensar en Tom. debe empezar hacerlo. — ¿Por qué mierdas te empeñas en que Bill olvide a Tom? – le pregunta Gordon. Es lo mejor para él. Sólo él sabía por el dolor tan inmenso por el que su hijo pasaba. lo supo al instante y al verlos ir creciendo lo confirmó. — Debe hacerlo. todos excepto Bill. voy en el cadillac con Georg y Gustav. a su amigo y su gran amor… Siempre lo supo. el luto. — ¿Ya lo hiciste tú? – Le dice Jörg – Si no lo has hecho. sus hijos se amaban y ahora ese amor había muerto con uno de ellos. — Dije en MI auto. yo me iré en mi auto. Nosotros podremos olvidar. — Pero – trata de replicar. el chico impenetrable. Pero se les olvidaba algo. no era cualquier cosa lo que Bill había perdido.— ¡Bill nos vamos! – grita su padre. no obligues a nuestro hijo hacerlo. . estaba recién empezando el dolor. el que nada le importaba. en actuar como él y llamarlo. — ¿Vas en el audi? – pregunta una inocente Simone. había perdido a su hermano. Debían llevar las cosas por la paz y no hacerlo enojar más de lo que ya estaba. Jörg comenzó a caminar furioso.

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