Jóvenes para la Exportación de TIC como Palanca para el Desarrollo del País

Prof. Reinaldo Vallejos C. Valparaíso, Junio, 2010. Porqué el desarrollo. El objetivo de esta presentación es discurrir acerca de cómo los jóvenes pueden contribuir a producir el desarrollo del país. Tal vez para algunos sea necesario justificar porqué hablar de desarrollo. Para resolver esta inquietud esmás simple justificar por qué se quiere salir del subdesarrollo.Esto se debe a que, al menos para parte de la población, subdesarrollo significa infelicidad de diversas formas: falta de oportunidades, falta de educación, hambre, enfermedades, baja expectativa de vida, etc.En consecuencia, aceptando el hecho de que el desarrollo es un hecho deseable, a continuación nos concentremos en el tema de cómo lograr el desarrollo para Chile. La novela ANA KARENINA [1] comienza de la siguiente forma: “Todas las familias felices se parecen entre sí, pero cada familia desdichada ofrece un carácter peculiar”. Esta intrigante frase de la novela de León Tolstoi de inmediato lleva a preguntarse: ¿qué quiso decir el autor? Mi interpretación personal al respecto es que, para ser feliz una familia debecumplir simultáneamente una serie de condiciones. Esto implica que todas las familias felices se parecen, ya que, de alguna forma, todas cumplen la lista completa de condiciones necesarias para lograr la felicidad.Por otra parte una familia es infeliz al no cumplir un conjunto específico de condiciones, que en general es diferente al de otras familias infelices. Por este motivo una familia es infeliz de una forma particular. Considerando que León Tolstoi fue escritor, podemos tomarnos la libertad literaria de parafrasear, en otro contexto, la frase inicial de su novela, lo cual nos permite afirmar que:todos los países desarrollados, son desarrollados de una forma similar; sin embargo los países subdesarrollados lo son de una manera particular. Al igual que arriba, con esto queremos decir que un país es subdesarrollado porque no cumple algún conjunto específico de condiciones. En este sentido, y en el caso particular de Chile, en esta presentación nos vamos a restringir sólo a una condición: Chile no exporta tecnología. Otras condiciones necesarias para lograr el desarrollo, como la organización del país, la educación, la cultura, o la distribución de la riqueza, quedan fuera del alcance de esta presentación. Un análisis más detallado ede esos aspectos puede encontrarse en [2,3,4]. Las Tecnologías y su impacto en el Desarrollo. Para justificar el hecho de que la exportación de tecnología es necesaria para lograr el desarrollo, en primer lugar observemos los países que solamente exportan materias primas. En este caso, incluso los países con grandes riquezas, como los exportadores de petróleo, a pesar de que su ingreso medio per cápita puede ser el propio de un país desarrollado, difícilmente se los puede considerar desarrollados. No solo por la mala distribución de la riqueza, sino porque sabemos que esa riqueza permanece solamente mientras no se les agoten las materias primas. Un ejemplo de esta situación lo tenemos en nuestro propio país, cuando ya no pudimos seguir exportando salitre el mundo: toda esa riqueza no generó un bienestar estable a toda la sociedad. Por otra parte, los países exportadores de tecnología no sólo reciben gran cantidad de divisas por este concepto, sino que, en un mundo extremadamente competitivo, la exportación de tecnología los obliga a mantener un nivel de conocimiento tecnológico y organizacional de primera línea, lo que a su vez redunda en una población altamente educada, una buena distribución de la riqueza y en una mejor democracia.

Tal vez sea necesario justificar un poco mejor las últimas afirmaciones. Para este propósito, en primer lugar hacemos notar que existen dos tipos de industrias tecnológicas: las que desarrollan y las que operan la tecnología. Las primeras se encuentran principalmente en los países desarrollados -los que exportan la tecnología- y la segunda se encuentra en países subdesarrollados –los que importan la tecnología. Esta clasificación nos permite darnos cuenta de que Chile sólo tiene una industria de operación, lo cual tiene varias implicancias prácticas, por ejemplo en nuestro país fundamentalmente se vende, instala, y adecúa la tecnología. También significa que en Chile se requiere un tipo de profesional que sepa hacer las actividades recién mencionadas, pero no necesariamente que posea la capacidad de generar nuevas tecnologías a nivel mundial. Esta última es la causa por la cual a veces se escucha decir a los ingenieros que: en sus trabajos no requieren de ciencias básicas, como matemáticas, física, química y por lo tanto la formación universitaria en estas materias debería ser más ligera. Aunque esto sea una apreciación correcta de nuestra realidad, ello se debe simplemente al hecho de que la ingeniería del país es una ingeniería de operación. Sin embargo, cuando se desarrolla nueva tecnología, que deba competir exitosamente en el mercado global, es necesario calcular la dinámica de los sistemas, minimizar costos, prevenir riesgos, optimizar procesos. Actividades todas que conllevan la necesidad de profesionales mejor formados, que sepan dominar en profundidad las ciencias básicas y las ciencias de la Ingeniería [7]. También significa que los profesionales deben ser mejor pagados, ya que se transforman en una pieza fundamental de creación de riqueza. Estos aspectos facilitan la creación de una sociedad más igualitaria, respecto a un país que se limita a exportar materias primas. En estos últimos tipos de países, el rol principal de creación de riqueza es lo desempeña el capital, lo cual redunda en una peor distribución de riqueza. Un poco de historia. Los antecedentes previos nos llevan a mirar más a fondo y con más interés la posibilidad de transformar a Chile en un país exportador de tecnología y a identificar qué podemos hacer nosotros, los universitarios, al respecto. Para este propósito, en primer lugar revisemos los intentos que Chile ha hecho al respecto. En los años 70,en la Universidades se enseñaba una teoría del desarrollo, que básicamente decía que para llegar al desarrollo se debía recorrer el camino de los países desarrollados. Para este propósito En Chile se montaron fábricas de automóviles, televisores, transistores etc. Lamentablemente todos esos intentos no dieron los resultados esperados, lo cual es fácilmente comprobable por el hecho de que hoy no tenemos en el país empresas que generen y exporten ese tipo de tecnología.Cuando se analiza lo que ocurrió, es fácil darse cuenta de que para poder exportar exitosamente tecnología, un país debe ser capaz de competir exitosamente en un mercado muy difícil y agresivo. Esto no es imposible, ya que, por ejemplo, hemos visto como Japón, entró exitosamente en el mercado de los automóviles, la electrónica, entre otros. Ahora estamos viviendo el proceso en que China se está abriendo paso en muchos tipos de tecnología, algunas con más éxito -como la electrónica- y otras con menos éxito -la de automóviles- pero no tenemos dudas de que también se acabará imponiendo en este último mercado. La pregunta que cabe entonces es: ¿porqué algunos países logran llegar a la etapa de exportar tecnología, y otros no lo logran? Para responder la pregunta anterior, primero debemos preguntarnos acerca de qué podemos hacer para exportar tecnología, o más simplemente: qué tecnología deberíamos escoger como objetivo inicial de exportación. La experiencia nos enseña que generar tecnología competitiva en áreas tan complejas como la industria automotriz requiere de un país con una base organizacional y tecnológica mucho más avanzada que la muestra. Por ejemplo requiere poseer patentes, piezas metálicas de precisión, robots, organización de país, y, en general, un

know how suficiente para poder competir exitosamente con países que poseen un gran desarrollo en estas áreas y que, además compiten entre ellos agresivamente en el mercado. Una complejidad similar también ocurre en la fabricación de barcos, industria electrónica, o en la fabricación de aviones, mercados que normalmente son asociados a la exportación de tecnología. Cada uno de los mercados mencionados tiene asociado varias dificultades que superan las posibilidades actuales de nuestro país. Por ejemplo, en el caso de la electrónica, no solo se requiere poder exportar un tipo particular de tecnología durante un determinado año, sino que al año siguiente se debe estar en capacidad de enfrentar un mercado en el cual, el tipo de dispositivo, la calidad, velocidad, integración y costo pueden cambiar drásticamente. Todo lo cual implica la necesidad de contar con una industria que tenga un conocimiento altamentesofisticado y una enorme capacidad de reacción frente a las enormes variaciones de la tecnología y de los precios. Claramente, Chile está lejos de poder abordar este tipo de desafío con éxito. Las TICs Como motor del desarrollo. El análisis previo nos lleva a simplificar la pregunta transformándola en: ¿existe alguna tecnología que sea económicamente importante y en la cual tengamos oportunidad de entrar a competir exitosamente? Afortunadamente la respuesta es sí. Existe un tipo de tecnología que sí es adecuada para que Chile pueda competir. Se trata de las Tecnologías de Información y Comunicaciones, TIC. Esto se debe a que, por un lado las TIC representan un 7% del PIBmundial, lo cual es aproximadamente ¡el doble del mercado de las materias primas!, que representan un 4% del PIB mundial (esto significa que Chile solamente intenta obtener un pedacito de una torta del tamaño del 4% del PIB mundial, mientras que también podría intentar entrar participar de una torta de casi el doble de tamaño). Por otra parte, la infraestructura necesaria para generar nuevos productos TIC es básicamente infraestructura en sistemas de comunicaciones y sistemas de telecomunicaciones. Afortunadamente Chile ya cumple estos requisitos: tiene una infraestructura de telecomunicaciones aceptable y tiene una base computacional distribuida suficiente como para generar nuevos productos basados en las TIC. Lo que falta es gente preparada. El análisis precedente nos lleva a concluir que, para poder iniciar la exportación de productos TIC es necesario que Chile preparar gente y, considerando que la inteligencia está uniformemente distribuida en el planeta [5,6], lo que nos falta es organizarnos para lograr este objetivo. No estamos afirmando que el desafío de crear una industria exportadora de TICs sea simple, sino que es mucho más realizable que llegar a exportar otro tipo de tecnología, y además estamos diciendo que, si tenemos éxito en esta iniciativa, los resultados que podríamos lograr tendrían un gran impacto positivo en nuestro país (si existiera otra tecnología que ofrezca oportunidades similares al de las TICs respecto de crear una industria exportadora de tecnología, es claro que también habría que considerarla como parte de la estrategia a seguir). Esta fue la causa que me llevó el año 95 aproponer al interior del Departamento de Electrónica, y posteriormente en la UTFSM, un proyecto universitario que enfrentara integralmente el desarrollo de las TIC, de manera que la Universidad hiciera una contribución importante al país, a través de la integración de los departamentos de informática, electrónica e industrias. Después de varios años de esfuerzo, lo que se logró concretar fue la creación de una carrera focalizada en la integración de las TIC, que es la carrera Ingeniería Civil Telemática, ICT, que es la anfitriona de este congreso. Si bien la creación de esta carrera corresponde a la implementación de sólo una parte de la idea original, afortunadamente el frutode esta iniciativa se ha comenzado a ver en los últimos años,ya que los primeros titulados

se han insertado muy exitosamente en el mercado laboral. Estamos muy contentos con los resultados obtenidos hasta ahora. Sin embargo cuando se compara este éxito en relación a las aspiraciones iniciales, que eran hacer una contribución importante al desarrollo del país, uno percibe que solo se ha rasguñadosuperficialmente el problema. La coyuntura actual Hemos avanzado, pero aún falta mucho. Esto no significa desanimarse, por el contrario puede imitar la naturaleza, que con pequeños pasos evolutivos, a la larga, logra dar origen a grandes realizaciones. Con esta actitud cabe volver a plantearse el problema. Esta vez a través de una pregunta más específica: ¿qué se puede hacer para lograr el desarrollo de una industria que exporte TIC? Para enfrentar este tema normalmente las personas comienzan preguntándose ¿qué pueden hacer el Gobierno, la Universidad y las empresas para enfrentar este desafío? En lo que respecta la gobierno, es claro que continuamente está invirtiendo en I+D, entregando, a través de diferentes fuentes recursos a las Universidades y centros de investigación. Por otro lado también hace aportes para el desarrollo de nuevas tecnologías en las grandes empresas del Estado, como es el caso de las mineras. Sin embargo, pese a este esfuerzo claramente aún no se ha creado una industria que genere y exporte tecnología. Una situación similar puede argumentarse respecto al rol de las empresas en cuanto a crean una industria exportadora de tecnología. En consecuencia, si realmente queremos crear esta nueva industria, debemos hacer algo diferente a lo que hemos hecho hasta ahora. Para determinar qué estrategia debemos seguir, es necesario analizar la situación en la cual se encuentra actualmente nuestro país. Una simple mirada nos permite observar que Chile está envuelto en una gran empresa, que si bien es de gran envergadura e importancia para el futuro, también es cierto que es propia de un país que solamente exporta materias primas. Me refiero al propósito de duplicar o triplicar la exportación de cobre en el futuro inmediato, para lo cual se está hablando de una inversión masiva en generación de energía eléctrica y una inversión masiva en la creación de nuevos centros de explotación de minerales. Más allá de los problemas de implementación (como el debate sobre el medio ambiente), no cabe duda de que esta iniciativa va a aumentar significativamente el PIB nacional, tal vez al nivel de poder ser clasificado como un país desarrollado. Sin embargo, aunque claramente va a haber mejoras en varios aspectos importantes para la ciudadanía, tal como se mencionó al comienzo, para evaluar el desarrollo de un país es necesario usar más parámetros que solamente el PIB. Opino que dichos parámetros van a permanecer a nivel de países en vías de desarrollo, debido a que, al restringirnos a ser un país exportador de materias primas, la mala distribución de la riqueza va a continuar siendo uno de los problemas más graves de nuestro país, junto a todos los males que esta situación acarrea. El análisis precedente nos hace insistir en la necesidad de desarrollar una estrategia que permita a Chile transformarse, en una primera etapa, en un país exportador de TIC, para luego pasar a exportar otras tecnologías. En este sentido opino que los universitarios podemos dar el paso inicial en la creación de una industria exportadora de tecnología, y podemos hacerlo de forma que en el futuro cercano seamos capaces de seducir a las empresas y al gobierno a participar de muestra iniciativa, lo cual evidentemente le daría un impulso definitivo a esta empresa.

Una propuesta. La situación recién descrita nos lleva a la conclusión de que es muy difícil contar con la colaboración del Gobierno (y de los grandes capitales) en la creación de una empresa exportadora de tecnologías TIC.En consecuencia, quien puede realizar el aporte inicial en este sentido es la Universidad. Dada esta situación, la pregunta inicial puede reformularse de forma aún más simple: ¿qué pueden hacer las Universidades para dar origen a una industria que genere y exporte productos TIC? De acuerdo a como se entrega actualmente la formación de los ingenieros, es posible identificaruna posibilidad de acción. Me refiero al hecho de que actualmente la formación de un ingeniero nivel civil requiere 6 años nominales, y existe una controversia al respecto. Por una parte se dice que lospaíses europeos solamente dedican 5 años de formación y que por lo tanto se podría rebajar en un año los estudios de nuestros ingenieros. Por otro lado se argumenta que nuestro primer año corresponde al último año de la educación secundaria en Europa, por lo cual deberíamos mantener los actuales 6 años. Mientras esa controversia continúe. Lo que podemos hacer, a la luz de nuestro objetivo exportador, es mantener los seis años, pero en la siguiente modalidad: completarla formación técnica en los 5 primeros años, y destinar el último año exclusivamente para generar tecnología. Esto significa quetodos los alumnos de último año estarían exclusivamentededicados un Taller de Innovación y Emprendimiento (TIE, que también podría llamarse Taller de Titulación: TT). Nótese que existen diferentes formas de implementar este último año de estudios. Por ejemplo, se podrían formar grupos interdisciplinarios que trabajen en forma cooperativa. Cada grupo podría desarrollar un producto específico, donde cada alumno hace la contribución propia de su especialidad, lo cual significa, por ejemplo, que los alumnos de electrónica, telemática e informática generan productos tecnológicos, ayudados por ingenieros comerciales o industriales –que desarrollan: estudios de mercado,planes de negocios o busca de capitales - y alumnos de diseño o arquitectura –que se encargan del diseño de las interfaces gráficas- aspectos que son fundamentales para el éxito de un producto. Como parte de las actividades del Taller podrían considerarse charlas de: emprendimiento, captación de capitales, contabilidad, etc. Todos los aspectos que se consideren necesarios para crear una empresa. La posibilidad de generar un sexto año de estudio de la forma recién descrita tiene asociadadiversas ventajas. Para ilustrar esa afirmación, a modo de ejemplo, a continuación enumeraré algunas de las posibles ventajas para cada uno de los posibles actores involucrados. Empresa: contaría, en forma sostenida en el tiempo, con cohortes de (casi) jóvenes ingenieros, apoyados por académicos y la organización universitaria. Nótese que el costo alternativo de contratar un ingeniero recién egresado, representa para la empresa un costo cercano a un millón de pesos por mes. Considerando una carrera que genera 50 egresados al año, esto equivale a tener a disposición de la empresa una inversión anual de un millón de dólares. Inversión valorizada que se puede mantener indefinidamente en el tiempo! Esta situación representa para la empresa la posibilidad de, a bajo costo, innovar y crear nuevos negocios.

Estudiantes: podrían destinar un año para: experimentar libremente lacreatividad, a una edad en que no se tiene miedo a lo nuevo y se está lleno de ideas (y en la mayoría de los casos no se debe mantener a una familia); trabajar en forma cooperativa con alumnos de otras especialidades, lo cual no es parte de la cultura actual en la universidad. Este cambio sin duda contribuirá a preparar mejora nuestros egresados, además de ayudará a formar redes humanas que serán útiles posteriormente en el mercado laboral; experimentar con sus propias ideas con el objeto de desarrollar productos o empresas. Actualmente las situaciones recién descritas se dan espontáneamente y de muchas formas en la Universidad. Por ejemplo: el taller de robótica en Electrónica, taller de creación de empresas en el Departamento de Industrias, taller de ingeniería de software de informática, experimentos de formación basada en problemas, sólo por dar algunos ejemplos. El taller también puede ayudar al financiamiento de los estudiantes, debido a que, al contar con una mayor disponibilidad de tiempo y trabajar en grupo, podrán atacar desafíos más importantes que los actuales, lo cual facilitará que empresas o proyectos financien parcialmente la actividad de los estudiantes. Otra posibilidad consiste en aprovechar el sexto año para realizar un año de internacionalización, cooperando en el desarrollo de nuevos productos en alguna empresa en el extranjero, o empresas nacionales que estén desarrollando un producto que podrían albergar a algunos alumnos por un año. No se debe dejar de mencionar el hecho de que, en caso de realizar proyectos con la industria, los estudiantes podrían financiar parcialmente sus gastos. No es difícil darse cuenta de que un taller como el descrito no sólo tendrá un impacto directo en los alumnos de último año, sino que desde primer año los alumnos serán influenciado benéficamente por esta realidad. Ya sea al incorporarse como ayudantes en algún proyecto, o al visualizar claramente el alcance de su profesión. Esto atacaría una de las mayores debilidades que existe actualmente, como es el caso de la motivación estudiantil, principalmente durante el periodo intermedio de sus estudios. Profesores: muchos profesores tienen ideas de productos que necesitan más horas de dedicación de los estudiantes para el desarrollo de prototipos que generen patentes, publicaciones, etc. Un sexto año con grupos de alumnos dedicados exclusivamente al desarrollo de productos facilitaría y aceleraría la generación de prototipos; además de una mayor integración transversal de los académicos a través de estudiantes que los ayudan. Universidad Técnica Federico Santa María. Hasta ahora la UTFSM ha cumplido la misión de ayudar al desvalido meritorio y de contribuir al país, al formar muchas generaciones de exitosos ingenieros. Sin embargo, aún no hemos hecho un aporte significativo respecto de crear nuevas tecnologías y una industria basada en estas tecnologías. Este es un desafío pendiente, que podemos comenzar a atacar con esta propuesta. En resumen. La posibilidad descrita arriba permitiría el desarrollo de todo tipo de proyectos. Además permitiría la sinergia con muchas otras iniciativas que actualmente se realizan en la UTFSM, como las incubadoras y los distintos tipos de proyectos de investigación y desarrollo, las cuales podrían encontrar en TIE una cooperación natural.Tengo certeza que las posibilidades beneficiosas que este tipo de organización podría generares difícil de visualizar en este

minuto. Los ejemplos de arriba representan sólo una pequeña parte de las posibilidades que se pueden llegar a desarrollar a través de una estructura como la del tipo descrito. Las TIC aún representan una gran oportunidad para iniciar un proceso exportador de tecnología en Chile y, para realizar este desafío, tanto la Universidad como los jóvenes del país son elementos claves para la creación de una empresa nacional exportadora de tecnología. Referencias Bibliográficas. [1] [2] Tolstoi, León, “ Ana Karenina”, Editorial , Navia, Patricio; Engel, Eduardo, “Que Gane El Mas Mejor: Mérito Y Competencia En El Chile DeHoy”, Editorial Debate, ISBN: 9568410082, 464 páginas, 2006. Sofía Correa, “Con las Riendas del Poder. La Derecha Chilenaen el Siglo XX”, Editorial Sudamericana, 313 páginas, 2005. Gabriel Salazar Vergara, “Historia de la acumulación capitalista en Chile: apuntes de clase”, Editorial LOM Ediciones, 160 páginas, 2003. Diamond, J., “Armas, Gérmenes Y Acero : Breve Historia De La Humanidad En Los Ul Timos Trece Mil Años”, EditorialDebate, 528 páginas, 2004. Luigi Luca Cavalli-Sforza, “Genes, Pueblos y Lenguas”, Editorial Critica 12, 240 páginas, 2010. María Fernanda Toledo, Cristian Pablo Yáñez, “Indicadores de la Educación: Chile en el Contexto Internacional”, 2009. Departamento de Estudios y Desarrollo (DED) de la División dePlanificación y Presupuesto del Ministerio de Educación, Chile en el Contexto Internacional.

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