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Pontificia Universidad Javeriana Maestría en Patrimonio Cultural y Territorio

HISTORIA DEL PATRIMONIO CULTURAL 1
Mano de un niño de 8 años junto a una impronta rupestre precolombina. Soacha, Cund.

Aproximación al reconocimiento patrimonial del arte rupestre precolombino de la Sabana de Bogotá
Diego Martínez Celis

Territorio, memoria y comunidad

Bogotá, septiembre 3 de 2009

se pretende a continuación hacer una aproximación a la caracterización del arte rupestre precolombino de la sabana de Bogotá como expresión legítima y viva del patrimonio cultural colombiano. En este marco de ideas. Esta interdependencia esta mediada por la dimensión temporal. Territorio (espacio) y Memoria (tiempo). se hace evidente en los Manuales e Instructivos para inventario de bienes culturales publicados por el Ministerio de Cultura (2006) donde estas manifestaciones son consideradas como bienes de carácter mueble. sin hacer la mas mínima consideración a la significación de su emplazamiento original y de entorno como partes integrales de su significación . como si las pinturas o los petroglifos pudieran ser desplazados o sustraidos de su soporte pétreo (¡!). resultado de la interacción del hombre en un territorio a través del tiempo. que en su contínuo fluir imprime dinámica narrativa y variablilidad a las expresiones culturales que con el tiempo adquieren su dimensión histórica.Introducción La cultura. 2005). * La indefinición del arte rupestre como objeto patrimonial ante la oficialidad. El territorio como escenario en que se manifiestan las expresiones culturales en su dimensión espacial. . es el gestor de la cultura. su ejecutor e interprete. inteligibilidad y puesta en valor entre las comunidades del presente. manifestándose a través de la memoria (Fonseca et al. De esta manera se puede articular el concepto de cultura en tres dimensiones: Comunidad (hombre). actor y espectador. es la porción de terreno delimitada o caracterizada por su pertenencia o correspondencia con las comunidades que lo habitan o que interactuan en él. El ser humano en su dimensión social –la comunidad–. el cual se halla inexorablemente inmerso en dos dimensiones existenciales inseparables. entendida como el conjunto de relaciones mediante las cuales las comunidades interpretan el mundo que las rodea. y de que la incomprensión de su sentido y función originales son un obstáculo para su reconocimiento. Esto en contraposición a la consideración tradicional de que este tipo de manifestaciones hacen mas parte del anecdotario arqueológico (el pasado) que de una realidad actual. Cund. Soacha. dichas expresiones. el espacio y el tiempo. Pintura rupestre. constituyen el patrimonio cultural. y no sólo como un “convidado de piedra” en el papel de una ley declaratoria o de un inventario de bienes culturales*. se expresa a través de múltiples manifestaciones.

Silva 1961. De esta manera se ha considerado que los panches (caribes) realizaron grabados. Diversos investigadores (Triana 1922. la dimensión espacial. etc. de origen precolombino. Miguel Triana (1924) advirtió que las mayores concentraciones de rocas con pintura rupestre se hallaban en los extremos del territorio que ocupaban los muiscas en el s. parece estar condicionada por la diferenciación entre modalidades de ejecución (pinturas/grabados). representando el que quizás sea el más amplio corpus de patrimonio arqueólogico inmueble del país. xx se ha advertido que parece existir una tajante diferenciación entre las manifestaciones rupestres de la sabana de Bogotá y las de las vertientes hacia las tierras bajas que la circundan. en contraste con conjuntos de rocas grabadas en la zona panche de las tierras bajas (San antonio de Tequendama. 2009) parecen relacionar la elaboración de petroglifos de la vertiente occidental de Cundinamarca con el perido Herrera. Nilo. 1924. se encuentran diseminadas en miles de yacimientos por todo el territorio colombiano. Investigaciones recientes (Arguello. Mosquera. se encuentra intimamente ligado a su entorno. Puede considerarse como la expresión sintética del pensamiento del hombre y la sociedad que lo ejecutó. Esto se hace evidente especialmente al suroccidente de la sabana. El territorio Como objeto arqueológico. El Colegio. muzos. XVI. Albán o Sasaima). sutagaos. como marcando los límites con otros grupos (panches. Desde las primeras décadas del s. el arte rupestre tiene la particularidad de encontrarse exactamente en el mismo lugar donde fue realizado.Se conoce como arte rupestre a las pinturas (pictografías) y grabados (petroglifos) realizados sobre superficies rocosas. Cachipay. Zipacón y Facatativá. una época muy anterior a las ocupaciones panche o muisca. donde se encuentran grupos de rocas pintadas en los municipios de Sibaté. mientras los muiscas (chibchas) elaboraban pinturas sobre los soportes pétreos. Cund. Arango 1974) han propuesto que esto es evidencia de la ocupación diferenciada del territorio por los grupos panches y muiscas que habitaban la región en el momento de la invasión española. Soacha. Pintores de arte rupestre. Bojacá. Estos sitios son hitos del intelecto enclavados en el paisaje. Para el caso del arte rupestre de la Sabana de Bogotá y zonas circunvencinas. su distribución en el territorio. Anolaima. . Estas manifestaciones culturales. Grabado rupestre o petroglifo. Tena.). Grabadores de arte rupestre.

panches o grupos Herrera. percibir vínculos o diferencias. convierte a estas manifestaciones en importantes hitos para intentar reconstruir las posibles relaciones entre los grupos humanos del pasado y el territorio que habitaron. rastrear sus desplazamientos y dimensionar la importancia mítica o ritual de estos lugares en el paisaje. la diferenciación de la técnica mediada por la diferenciación en los entornos geográficos y medioambientales en los que se inscriben (altiplanicie . la percepción del territorio de las comunidades que los albergan. aún generan diversas lecturas. . muchas aún perviven ante el crecimiento de los frentes urbanos y la frontera agrícola. las rocas con pinturas o grabados precolombinos se encuentran casi mimetizadas en el entorno rural. leyendas) y percepciones. a través de la memoria. su permanencia en el espacio mismo donde fue ejecutado –a diferencia de otros vestigios arqueológicos–. estos sitios. de manera evidente la antigua presencia indígena en el territorio. Pinturas Grabados Si bien. Hoy día. Siendo el arte rupestre una evidencia material del asentamiento o paso de los habitantes precolombinos por el territorio.Distribución de pinturas y grabados rupestres en el sur y occidente de la Sabana de Bogotá y vertiente occidental . en los que se reconoce. Por tal razón se pueden considerar como verdaderos sitios patrimoniales con una alta carga de significación cultural que siguen articulando. se desconoce el verdadero significado de su lenguaje gráfico y su posible connotación ritual original.pinturas/zonas bajas -grabados). aún no ha sido posible obtener ninguna fecha ni evidencias contundentes para atribuir la elaboración del arte rupestre a los muiscas. sigue primando en la observación de su distribución en el territorio. casi siempre. resignificaciones (mitos. Si bien.

” (Simón. como presencia milenaria de lo indígena en un territorio que ha sufrido intensas transformaciones en sus más de 10. dios civilizador de los muiscas: “Otros le llamaban a este hombre [Bochica] Nemterequeteba. [1625] Tomo III: 374-376 en Correa. estos negaban ser sus autores y atribuían su elaboración a sus antepasados o a seres míticos como Bochica. atadas con unas cordezuelas de fique unas con otras..000 años de ocupación. como hoy se ven en algunas partes. Desde que se tienen noticias consignadas de la existencia de arte rupestre en el paisaje de la sabana. Bochica pintando en las rocas y Gonzalo Jiménez de Quesada.La memoria El arte rupestre.. cierta carga simbólica. por que antes de esto sólo se cubrían los indios con unas planchas que hacían de algodón en rama. 2004). Fragmento de pintura de Luis Alberto Acuña. por si se les olvidaba lo que les enseñaba [. de diversas maneras por las distintas comunidades que las han identificado en sus territorios a través del tiempo. conserva aún hoy cierta memoria. Este les enseño a hilar algodón y tejer mantas. Cuando salía de un pueblo les dejaba los telares pintados en alguna piedra liza y bruñida. no ha sido posible rastrear su significado. otros le decian Xué.]. . A pesar de entenderse como una expresión cultural de grupos humanos que habitaron la región. muchas veces puede ser entendida como el mi mismo a la manera de vínculo ancestral de las comunidades actuales. a pesar de los siglos de mestizaje. En estos lugares se reconoce la presencia del otro (el indígena) que incluso. sentido y función originales. representa una suerte de vínculo directo con el pasado. Sin embargo estas manifestaciones han sido interpetadas. que si bien no corresponde con su sentido original. y de alguna manera apropiadas. Los primeros cronistas europeos dan cuenta de la presencia de pinturas y grabados en los territorios recien invadidos. todo mal aliñado y aún como a gente ruda. Al indagar entre los “naturales” sobre aquellas marcas en el paisaje. ha resultado esquivo determinar quién lo realizó y en qué etapa del poblamiento de la región.

1998). . Sin embargo.II. estaba asociada a la supuesta presencia de apóstoles que en algún tiempo perdido impartieron enseñanzas a los indígenas y las dejaron consignadas en las rocas. para los sitios rupestres se empiezan a advertir connotaciones sincréticas. (Vargas Machuca. y yo la he visto. el cual.326) Se podría inferir a partir de estas crónicas que los indígenas del s. muchos sitios rupestres sobrevivieron impasibles hasta nuestros días. Otras hacen referencia a la aparición de huellas de pie plasmadas sobre las rocas que en varias oportunidades atribuyeron al apóstol Santiago o a Santo Tomás (Bahn.2000). Por ejemplo. durate la configuración del proceso de mestizaje. pero el fulgor de la aurora lo sorprendió en la poderosa labor y tuvo que soltar su carga antes de llegar al Piedra del Diablo. Las primeras interpetaciones que dieron los españoles. y para ofrecer obstáculo infranqueable a la corriente invasora resolvieron éstos hacer al dios de las tinieblas un voto suplicatorio de alianza. 2007)–. Un caso similar se puede advertir en la investigación de Fernando Urbina respecto al arte rupestre del Caquetá. que de ello más que otros tenía noticias de sus padres y antepasados. esculpida y labrada. p. atribuian su factura a sus ancestros o a seres míticos. Dormía el dios Fu durante el día en la contigua laguna de Fúquene y durante la noche andaba por los peñascos bramando por los desfiladeros. en que se combinaron concepciones indígenas y católicas relacionadas con lo sagrado y lo profano y mas específicamente con la presencia del demonio en estos lugares. sobre una roca con pintura rupestre en Sutatausa se cuenta: “Guerreaban los de allende con los de aquende el mencionado boquerón. T. Aunque durante la colonia se dió una intensa persecusión contra las práticas indígenas.Otras crónicas dan cuenta de la profundidad cronológica de estas manifestaciones. y queriendo el dicho general (Jiménez de Quesada) saber este secreto de ella. XVI no practicaban la pintura ni el grabado rupestre y que su ocurrencia en el paisaje era un evento que explicaban mediante el mito. especialmente los representantes del clero. La melancólica divinidad escuchó la plegaria y resolvió trasladar a cuestas una piedra enorme para tapar con ella el boquerón de Tausa. como si dijésemos meses…” . maravillándose mucho de hallarla. Pérez de Barradas. Cund. estos lo interpretan con sus particulares significados míticos y rituales (Urbina. Como no daban razón de su significado. que de mano en mano debía venir de más de mil quinientos años. y en él está una peña …y en ella. lo que perece indicar que estos no representaron necesariamente una “amenaza vital ” a la estrategia de reducción y adoctrinamiento de los pueblos indígenas. cuya autoría no era reconocida por los muiscas sino mas bien atribuida a sus antepasados: “…como a dos leguas o menos de la ciudad de Veléz está un río. conforme a la cuenta que daban por lunas. una cruz. citado en Los muiscas antes de la conquista. a pesar de no haber sido realizado por los indígenas actuales. Sutatausa. en especial a sus expresiones simbólicas y rituales –concebidas bajo el membrete de extirpación de idolatrías (Llanos. le fue hecha relación por indios muy viejos.

etc. ya que se asociaban con la presencia de tesoros. de la iglesia.. estas figuras informes de animales y esos garabatos semejantes a los que traza un niño travieso e inexperto. De las piedras de El helechal en Pandi igualmente se dice que fueron pateadas por el diablo por obstaculizar su paso en camino a Coyaima (SINIC).sitio a la orilla del camino. Otra lectura que empezaron a generar estas manifestaciones con el arribo de la ilustración desde el siglo XVIII fue el interés científico y en especial la posibilidad de descifrar su lenguaje como si se tratara de una sistema de escritura como los jeroglíficos egipcios o las estelas mayas. p. segun Dario Rozo. XIX. derivó en la desesperanza y a la postre en la subestimación del pensamiento indígena plasmado en las rocas : “Nada pueden revelar a la ciencia histórica estos ensayos de dibujos de ornamento.los caracteres [. Al respecto. del mohán. piedras del diablo. y emprendió la fuga. fenicios o chinos. .. se dice que fueron traídas desde Tunja por un ejército de diablos que las dejaron abandonadas al romperse el pacto que un cura franciscano había hecho con el diablo para llevar material para la construcción de una iglesia en Quito. Indios naturales de este Nuevo Reino de Granada” 1795).. parecen encerrar una dualidad entre el misticismo indígena remanente en la mentalidad campesina y una superposición católica que aboga por su resignificación como sitios donde “asustan” o que se deben evitar por estar relacionados con la adoración “pagana” y los ancestros indígenas.] sirviendo ya más estos monumentos para atormentar los ingenios que para adelantar la erudicción.. 1938 El intento inútil de encontrar algún tipo de correspondencia entre el arte rupestre del altiplano con antiguos alfabetos griegos. 1922). 212). “Traducción”de algunos signos rupestres. Hoy día es posible advertir que el suelo (o incluso la superfície misma) de la mayoría de rocas signadas ha sido removido en pos de esta infructuosa búsqueda que aún continúa. Esta leyenda conserva elementos comunes con otras en torno a sitios con arte rupestre en el altiplano. En la actualidad muchas rocas reciben nombres asociados a estas interpretaciones. El monolito está allí todavía para comprobar la ayuda milagrosa del diablo con las costillas pintadas en tinta roja en una de sus caras” (Triana.. Jamás se observa en ellos el orden ni el encadenamiento que son indicio cierto de una escritura cualquiera” (Restrepo: 1979.. temeroso de que el sol lo iluminara con sus rayos. De las piedras de Facactativá.” (José Domingo Duquesne en “Disertación sobre el calendario de los Muyscas. los sitios rupestres se empezaron a ver como posible fuente de riqueza. Con el auge de la guaquería desde mediados del s. una temprana advertencia del padre Duquesne sentencia: “.. del beato.] que tenemos de los indios no pueden explicarse [.

La sorpresa de los niños fue grande al enterarse que la roca que estaba a pocos metros de su casa poseia estos grabados precolombinos. el petroglifo fue dinamitado. Con el tiempo la arqueología se tornó más positivista y los estudios interpretativos fueron cayendo en desuso. diversas memorias superpuestas en torno al mismo fenómeno. en las montañas. de mohanes. es decir. invasión. sus artífices desaparecieron y el significado de su mensaje se diluyó en la niebla de la memoria.. reducción. En la actualidad conviven de manera cruzada múltiples interpretaciones y aproximaciones al arte rupestre. que fue cubierto con pintura blanca y en el que se erigió un santuario católico a la Virgen. son herederas del mismo territorio de aquellas primeras bandas de cazadores-recolectores. exterminio. o su percepción desde su condición estética (artes pláticas) o su potencial semiótico (lingüistica). si se podía considerar como un sistema de símbolos expresados a manera de ideogramas que posiblemente representen conceptos plasmados de manera abstracta. en valles. excepcionales sobrevientes materiales de este largo proceso de transformación. La comunidad Durante una época los indígenas de la sabana de Bogotá y zonas circunvencinas signaron las rocas de su territorio vital con pinturas rojas. pues algunos campesinos del lugar creyeron que poseía una guaca en su interior. no representaba una forma de escritura.000 años. como testigos mudos de quinientos o más años de poblamiento. estas van desde los remanentes de la tradición campesina que relaciona estos sitios con “historias de miedo”. pasando por grupos indígenas y sus correlatos nueva era ( neo-muiscas) que asisten a estos lugares para realizar ritos de conección con sus antepasados y con la madre tierra. Desafortunadamente. hasta el abordaje científico desde las arqueología. Una veta reciente la constituye su reconocimiento como patromonio cultural. en medio de cultivos. Un par de niños juegan a hacer coincidir sus manos sobre otras grabadas en un petroglifo recién descubierto en Cachipay. Hoy día aún perviven miles de estos trazos esparcidos por todo el territorio. . etc. Siendo las piedras pintadas y grabadas.. de potreros de ganadería o muy cerca a los frentes de expansión de las ciudades y pueblos colombianos. con el transcurrir del tiempo esta tradición se fue olvidando. la cual intentó aproximaciones a su significado a partir de la concepción de que si bien. de guacas y apariciones. Abrigo rocoso con pinturas rupestres en Suesca. unos años después. Siguen erigidas en medio del paisaje. producto de múltiples procesos. hasta la casi desaparición del tema en las investigaciones formales. Este complejo proceso derivó en la sociedad que hoy día habita la región que empezó a poblarse hace 10. Cund. pero su obra perduró en el tiempo. blancas y negras o las grabaron mediante el cincelado. conllevan en si misma múltiples memorias que superpuestas representan una rica herencia que se ha mantenido y debe ser preservada en el tiempo. en paredes escarpadas. meztizaje y “civilización”. que esta abriendo un campo nuevo de aproximación que busca mediar entre las diversas comunidades y memorias (maneras de ver) que se relacionan con estos sitios para promocionar su valoración y por ende su preservación para futuras generaciones. y que a pesar de la ecléctica configuración de su identidad.A mediados del siglo XX se inicia el abordaje científico al arte rupestre desde la disciplina arqueológica.

rastrear mitos. sensaciones e interpretaciones que las comunidades tienen sobre estas manifestaciones. comparar con evidencia etnográfica contemporánea. documentarlos. Localizar los sitios. Cund. Estas condiciones por si mismas no son suficientes para generar sentido de pertenecia entre las comunidades. etc. Suesca. Es en medio de este lugar de confrontación donde se hace necesaria la intervención. registrar las actuales concepciones. va más allá de identificar su valor como documento arqueológico o “monumento” histórico. La identificación de sus dimensiones espaciales (territorio) y temporales (memoria) es indispensable para lograr su valoración y por ende su preservación. . el arbitraje entre el sitio rupestre y la sociedad. Reconocer en las manifestaciones materiales del periodo precolombino (como el arte rupestre) su dimensión patrimonial. intuir sus relaciones con el paisaje (pasado y presente). son diversos frentes de acción que hay que dinamizar para lograr la real inclusión del arte rupestre al acervo patrimonial y cultural de los colombianos. Pintura rupestre en Sutatausa. los sitios rupestres se encuentran expuestos a sucumbir ante el avance y dinámicas cambiantes de la relación de las comunidades actuales con el paisaje. para que en el encuentro no salga perdiendo la memoria. Grafitis sobre pinturas rupestres precolombinas.Debido al inminente avance de las fronteras urbanas y agrícolas y la depredación sistemática de los ecosistemas originales de la región. Cund. diseñar estrategias pedagógicas y de divulgación. identificar su interconección con otros eventos de la cultura..

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