CRISIS CARCELARIA EN VENEZUELA Por Maryira Jaramillo Sec. de Organización Las Mercedes. Edo.

Guárico Acción Democrática Es difícil decidir cuál tema es de mayor importancia para el desgobierno que se hospeda en La Habana, perdón, en Caracas. Sin embargo, para el ciudadano común está muy claro: La Crisis Carcelaria, que indiscutiblemente se ha convertido en una fatalidad nacional, una clara muestra de la ingobernabilidad que impera en nuestro país. Voy a empezar por darles datos sencillos para adentrarnos en este mundo de barbarie y mafia promovida, apoyada y solapada por entes pertenecientes a este régimen. Debo aclarar para continuar, que efectivamente Venezuela arrastraba un problema desde los años 90 e incluso de mucho antes. Sin embargo, esta situación estaba a penas en pañales. Jamás pudo alguien imaginar que esta problemática tomaría dimensiones tan desproporcionadas, mucho menos después de la promesa del purulento presidente de turno, luego de haber vivido personalmente la experiencia de estar tras las rejas y prometer poco después de salir de Yare, la “humanización” de las cárceles. Vaya que las ha humanizado, están atiborradas de humanos en las condiciones más precarias que alguien puede siquiera suponer. Y para cuantificar esta afirmación les daré un par de números de los cuales hablaba al iniciar esta nota. Venezuela, sin contar la destrozada infraestructura del Rodeo I y II antes y después de la intervención militar, cuenta con 11 grandes centros penitenciarios: Vista Hermosa, Edo. Bolívar; Uribana, Edo. Lara; Tocorón, Edo. Aragua; San Antonio, Edo. Nva. Esparta; Centro Penitenciario de Occidente, Edo. Táchira; Puente Ayala. Edo. Anzoátegui; Yare I, Yare II y Yare III, Edo. Miranda; Tocuyito, Edo. Carabobo; y Nacional de Maracaibo, Edo. Zulia. Estos centros tienen una capacidad global de acoger a 7.646 reclusos, pero su realidad es muy distinta: alberga 22.164 reos. Esto significa que su capacidad esta rebasada en un 289,88%. Adicionalmente tienen un nuevo agravante para este problema: 2.573 nuevos reos provenientes del Rodeo I. Llegan con la promesa de ser huéspedes temporales, mientras “acondicionan” el mencionado recinto. El caso más emblemático es la cárcel de Tocorón en Aragua. Su capacidad es de 600 reos, pero la asombrosa cifra de 3.400 reclusos supera con creces cualquier esbozo de representar la situación de estas personas que aun siendo delincuentes, también son seres humanos y muchos de ellos ni siquiera son culpables de los cargos que se le imputan, ya conocemos muchos casos de ese

tipo. 466,67%, ese es el porcentaje que define bien el hacinamiento barbárico en que se encuentran estas personas. Adicionalmente, le suman 400 de los 2.573 trasladados del Rodeo I y distribuidos en distintas cárceles del país. Pero esto no termina aquí, la falta de las condiciones mínimas para vivir con dignidad: agua potable, luz, baños, camas, comida, medicamentos, atención médica, retardo procesal, presos desaparecidos dentro del mismo recinto penitenciario, ausencia de programas de rehabilitación, complicidad dentro y fuera de las cárceles para el tráfico de drogas, armas e influencias así como el maltrato brutal físico y psicológico de los reclusos por parte de las autoridades internas de los penales son sólo algunos de problemas que más afectan la cadena desde que el presunto delincuente es detenido hasta que sale en libertad, si no muere antes por diversas causas que ya conocemos. ¿Qué ha hecho el gobierno de Hugo Rafael Chávez Frías ante estos hechos? Lo que mejor sabe hacer: NADA, o en su defecto hacer un censo para saber si comes arepas con harina de maíz de Mercal o PAN de empresas Polar; encadenar para contarnos cuantas catalinas, empanadas, tortas, tequeños, cafés, jugos, conservas, panes de horno vendía a diario para el sustento de su familia (sería tal su miseria, que por eso ahora se aseguran él y toda su familia de robarse todo lo que pueda del tesoro público para jamás repetir esa historia); y su última jugada, desaparecer cual Houdini en los momentos más críticos en que el país requiere de toda su atención y acción eficaz. Cuba y Fidel lo necesitan, ¿cómo podría dejarlos a la buena de Dios para atender a los venezolanos, quienes le dieron la responsabilidad de sacar a este país adelante? ¿acaso alguien puede poner en duda que su ausencia más que por su salud se debe a una estrategia para medir el chavómetro que no logra remontar ni con una sobrecarga de Helio? Cilia Abrojos –porque Flores no debe tener ni en su jardín, ella es una tierra infértil-, no debe recordar el adagio popular: “Con la vara que midas serás medido”, porque de hacerlo debería ir pensando dónde se meterá y a quién recurrirá cuando sea a ella a quien efectivamente le allanen la inmunidad parlamentaria y tenga que pagar en uno de estos “resorts carcelarios” todos los atropellos y delitos en que ha incurrido todos estos años. Chacumbele no podrá hacer nada por ti por dos razones. La primera es que estará tras las rejas y la segunda es que aunque no lo estuviese es una rata asustadiza que correrá cual gacela desbocada si tiene la oportunidad. Hugo Chávez es un cobarde y un miserable, ha quedado demostrado a lo largo de la historia de su mandato. Sólo me consuela la certeza que después de las elecciones de diciembre de 2012 no habrá mañana este miserable ser y sus secuaces con lo que el país verá por fin la luz al final del túnel, la calma después de la tormenta, del tsunami que este gobierno representa y comenzaremos la reconstrucción de Una Venezuela Libre y de Los Venezolanos.

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