[Especialización: Historia Política] Francisca Colomer Pellicer (1995) BIOGRAFÍA Y CAMBIO SOCIAL: LA HISTORIA QUE ESTAMOS VIVIENDO

Relación entre periodismo e historia en los últimos años. Ahora hacemos biografía Antropologizar la historia es devolverle al hombre libre, desencadenado de fuerzas superiores (como los modos de producción) y encadenado a lo que él, cada uno, en ejercicio de su voluntad, se encadenó: a una familia, a una religión, a una idea económica, a una sociedad…explicar, en definitiva, la historia, como el hacerse y el hacer de cada persona y qué novedades trajo eso al mundo. El hilo conductor: una persona Para narrar un hecho es necesario separar lo que estuvo unido en el espacio y en el tiempo, elegir lo que parece principal, o causal, o esencial, y ordenar detrás lo secundario, consecuente o accidental. Se necesita un hilo conductor que dé unidad al relato. De la interacción de ambos, hilo y relato se obtendrán las conclusiones. Se quiere observar al personaje elegido como un centro cuyas decisiones, carácter y cultura, él en su conjunto, con su historia, sus recuerdos, proyectos de futuro y preocupaciones presentes, actúan a su alrededor y producen algún tipo de resultado. Aunque el soporte del análisis sea la biografía de un personaje, el propósito es hallar la interacción mutua entre el personaje y su entorno. Una persona está inmersa en una sociedad que posee un ideario, un imaginario colectivo compuesto de conocimientos, normas morales, sentimientos, asumidos de forma individual pero yuxtapuestos, con manifestaciones colectivas, puesto que el hombre es un ser social. Al actuar en sociedad, el conjunto de individuos que componen ésta ordena jerárquicamente a las personas, las acciones, las instituciones. Para comprender aquel mundo, se debe conocer los criterios de orden, de jerarquización, las referencias de sus componentes. Modelos científicos y protagonistas libres Las estructuras y las coyunturas, y los actores humanos son constituyentes de la historia. En momentos, algún aspecto de la estructura condiciona o incluso determina una conducta o un hecho, o son las circunstancias del momento las que lo hacen; ambas, estructura y coyuntura, presentan a menudo las opciones de actuación. Pero también hay momentos en que se producen hechos que tienen como motivo principal una decisión humana hecha en conciencia, o fuera de ella en un momento de enajenación. A las posibilidades que ofrece cada época histórica hay que añadir una que es propia solamente del material humano de la historia: la creatividad. La imaginación de cada ser humano hace que las posibilidades de combinar los datos que ofrece la realidad sean infinitas, y que de cada idea surjan muchas nuevas. Por otro lado, la ciencia siempre monta un modelo sobre el cual estudia. Los historiadores, sintiéndose desconsiderados como científicos, han intentado crear teorías generales, leyes, en las que insertar estos modelos. Un modelo es de dimensiones más reducidas de la realidad, en analogía con ella, pero a un nivel manipulable, cuantificable y observable. El modelo reconstruido tiende al original pero no lo alcanza. ¿Cómo combinar ambas cosas, la reconstrucción modélica de los hechos y la libertad individual rastreada en los documentos? Individuo y sociedad Consejo de Giovanni Levi: buscar a alguien coherente, un ser humano que cambia a lo largo de su vida, en su proceso de construcción interior. Las biografías son como un centro de redes relacionales y prueba de la imposibilidad de tipologizar, de buscar lo que se repite. Los hechos privados de un personaje también pueden ser trascendentes, muchos de ellos influirán directa o indirectamente en su actuación y en las consecuencias de ella. Todo ser humano tiene en presente el futuro a través de un proyecto personal que normalmente depende de las posibilidades reales que le ofrece el presente. En este proyecto personal incluye también a la sociedad porque todo individuo está en una comunidad ontológica y por ello vertido a los demás. La vida de un individuo, más aún si pertenece a la elite, se muestra como una aventura de consecuencias desconocida, para él y para la sociedad, y hay que tener cuidado de que ellas no contaminen la explicación de las causas. Por eso es peligroso plantear cualquier acontecimiento como un todo global, cuando nos referimos a sus protagonistas. Ellos lo vivieron momento a momento, proyectando a cada minuto su persona, sus aspiraciones, su futuro. Ser y relación

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¿Qué buscar entonces? Estudiar a cada individuo protagonista en la historia desde dos puntos de vista: cómo fue, y cómo se relacionó. Todo hombre puede ejercer su libertad en la historia a tres niveles: • Como individuo-masa, siguiendo pautas genéricas, a menudo inconsciente. • Como individuo-élite, los que manejan los resortes de riqueza, poder, sabiduría o creencia, por estar integrados en un grupo social dominante. El despliegue de su libertad puede ser mayor, lo mismo que la conciencia de estar manteniendo o cambiando las realidades históricas. • Como individuo-genio, con capacidad operativa máxima. Cada hombre está en una de estas estructuras o se desplaza de unas a otras, por tanto cada individuo actúa en la Historia según el grado de intuición o conocimiento de las estructuras históricas en que se mueve, y según la posibilidad de dominio de los cauces de la libertad. El trabajo del historiador es el resultado híbrido de la búsqueda del individuo como método y de haberlo encontrado en la sociedad. Además de los constituyentes externos, está el interno de la propia conciencia del actor. Si se consigue captar la personalidad de los protagonistas en su unidad interior, se podrá encontrar sentido a sus actuaciones, su vida exterior tendrá una razón. Así, se evitará la incomprensión que se deriva de atribuir el por qué de las actuaciones de una persona a su clase social, o a su situación económica, aunque estas categorías se deben también tener en cuenta. Conclusión: ellos, su sociedad, y nosotros La historia vivida por nosotros ayuda a comprender la historia lejana e irrepetible. Las teorías globalizadoras, los modelos acabados, las explicaciones redondas de los hechos históricos, son historia de laboratorio. La vida humana a través del tiempo, enraizada en los individuos, merece ser investigada y contada con la misma vibración y sintonía con que nos dan las noticias los corresponsales de guerra desde el frente: conviviendo con los protagonistas. [Francisca Colomer Pellicer, “Biografía y cambio social: la historia que estamos viviendo”, en Carlos Barros (Coordinador) Historia a Debate: Actas del Congreso Internacional “La Historia a Debate”, celebrado el 7-11 de julio de 1993 en Santiago de Compostela, Editorial Debate, Tomo III, 1995, pp. 167-174.]

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