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LITERATURA LATINOAMERICANA* (Concepto publicado en Pensamiento crítico latinoamericano, conceptos fundamentales, Vol. II R.Salas, coordinador. Ediciones UCSH, 2005)

José Alberto de la Fuente A

Introducción

“En el estudio de la literatura importa lo que el texto expresa” Antonio Candido.

Referirse a la literatura latinoamericana exige esclarecer y precisar uno de los fenómenos más complejos e interesantes en los discursos culturales producidos en el continente americano, desde antes, durante y después de 1492. La mayoría de los investigadores coinciden en que el primer problema teórico al estudiar esta literatura, al preguntarse del nombre y los nombres, es la caracterización de su objeto 1 . Las preguntas obvias, serían: ¿hay una Literatura Latinoamericana con rasgos propios? ¿Qué es la Literatura Latinoamericana en una región del mundo tan extraordinaria y diversa, imaginada en otro tiempo por los conquistadores como el lugar del Paraíso Terrenal? ¿Desde cuándo existe o nos podemos referir con propiedad a Latinoamérica? ¿Bajo qué presupuestos podemos concebir el concepto de Literatura Latinoamericana como una unidad?. La o las respuestas no sólo nos aproximan al centro de la crítica, de la historiografía y de la metodología, sino que, además, estas interrogantes aluden a una zona geográfica autónoma que delimita sus fronteras a través de una producción discursiva en la cual confluyen lo estético, lo político y lo cultural. La literatura latinoamericana forma parte de la matriz generadora de las literaturas de Occidente; muchas de sus cualidades se vinculan a la herencia grecolatina y, sin duda, a la oralidad y a los primeros códices de la América Indígena. El conjunto de obras producidas en las últimas décadas del siglo XX, representan probablemente lo más genuino y auténtico de la modernidad en el mundo. Registrándose muchísimos escritores únicos y extraordinarios, la muestra de los cinco (?) premios Nobel 2 seleccionados por la Academia
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Ángel Núñez, El canto del Quetzal, reflexiones sobre Literatura Latinoamericana. Cf. El prólogo de Antonio Candido y la discusión sobre estas preguntas en el capítulo I, páginas 13 a 78. 2 Han obtenido el premio Nobel de Literatura: Gabriela Mistral, chilena, 1945. Miguel Ángel Asturias, guatemalteco, 1967. Pablo Neruda, chileno, 1971. Gabriel García Márquez, colombiano, 1982. Octavio Paz,

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Sueca, entre 1945 y 1990, tiene como rasgo predominante el sentimiento de identidad, voluntad, libertad, angustia, tristeza, alegría y soledad. En su realismo se reconoce la presencia del subdesarrollo y la dependencia, lo maravilloso como ontología y lo mágico como estética, categorías por las cuales transita y se valora la vigilia y el sueño, el silencio y el grito de los oprimidos.

I.

DELIMITACIÓN HISTÓRICA

1. “No hay letras, que son expresión, hasta que no haya esencia que expresar en ellas”

Del mismo modo que la denominación del “nuevo mundo” que encontraron españoles y portugueses todavía nos plantea, en cierto modo, un problema onomasiológico, la delimitación histórica de la literatura latinoamericana exige una terminología que no se preste a equívocos y un punto de vista que nos permita hablar con propiedad ¿Cuál es el requisito de esta doble exigencia? En primer lugar, saber y aceptar que América Latina existe como continente mestizo (no sólo de razas, sino de influencias, aspiraciones e ideologías), mayoritariamente católico-cristiano y, en segundo lugar, desde que fue ocupada y encubierta ha constituido un espacio de disputa por monarquías y potencias extranjeras, verificación que le ha otorgado un carácter de rebeldía, esencialidad y resistencia a su literatura. Es difícil reducir y desvincular las nociones de América Latina y de Literatura Latinoamericana de controversias exentas de polémicas, lo cual no implica que se asimilen mecánicamente una a la otra. Mario Benedetti 3 , al intentar situar y delimitar las fronteras del discurso mestizo, opta por comenzar la reflexión por una cita básica de José Martí: “No hay letras, que son expresión, hasta que no haya esencia que expresar en ellas, ni habrá literatura hispanoamericana hasta que no haya Hispanoamérica” 4 . A tropiezos y sacrificios, a luchas y felonías, hoy existe una “América nuestra” en camino a su descolonización y a su independencia. El estudioso e historiador de la literatura José María Valverde, en el volumen IV de su Historia de la Literatura Universal, ya en 1974, insinúa una inversión de los términos al reconocer que esta literatura es la que le ha otorgado fisonomía al continente, de lo cual se infiere que, a pesar de los obstáculos y vacilaciones, empieza a
mexicano, 1990. Es posible agregar a Derek Walcott de Santa Lucía,1992, quien se vincula al mundo antillano y que es de origen inglés. 3 “El escritor y la crítica en el contexto del subdesarrollo”, texto leído por Mario Benedetti en el Curso de Extensión sobre Algunos Enfoques de la Crítica Literaria en Latinoamérica por el Centro de Estudios Literarios Rómulo Gallegos, Caracas, 1977. 4 Esta cita de Martí corresponde al párrafo de un cuaderno de apuntes que se suponen escritos en 1881. “Ni será escritor inmortal en América”, en Ensayos sobre arte y literatura de Roberto Fernández Retamar, La Habana, Instituto cubano del Libro, 1972, páginas 50-51.

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existir “Hispanoamérica”. Afirma Valverde en su “introducción personal” al volumen IV: “dice aquí “Hispanoamérica” para designar la parte del continente americano en que el español es la lengua principal. “Latinoamérica”, en rigor, debe incluir a Brasil, Haití y otras Antillas francófonas. Conviene advertir esto, frente a quienes parecen suponer que “Latinoamérica” es la designación “progresiva” e “Hispanoamérica” es una designación “conservadora” 5 . Pareciera ser que hasta pasada la década de los 70, la visión europea, sigue inclinándose por una “Literatura Hispanoamericana”, en tanto que su perspectiva historicista está centrada en el modernismo escrito en lengua castellana, sin abordar otras distinciones o matices referidos al compromiso y a la actitud de los escritores en la búsqueda de una identidad en la heterogeneidad de su expresión. Es sabido que la idea de Latinoamérica se origina en Francia durante el régimen de Napoleón III, quien entre 1861 y 1867, interviene militarmente en México para sustraer las antiguas colonias españolas a la cada vez más poderosa influencia inglesa y estadounidense. Su ideólogo fue Michel Chevalier, quien piensa en función del panlatinismo en contra y en disputa con el expansionismo yanqui y al paneslavismo. Napoleón tenía la convicción de que Francia era la salvadora de la “raza latina” en América. Por su parte, para Edmundo O¨Gorman “América es, entre otras muchas cosas, una idea creada por europeos, una abstracción metafísica y metahistórica, al mismo tiempo que un programa de acción. Estas imágenes europeas del “nuevo mundo” encuentran sus símbolos apropiados en los diversos nombres bajo los cuales América ha sido conocida” 6 . El discurso literario, a partir del siglo XIX, especialmente el ensayo, la poesía, el teatro y la novela romántica y modernista, cristalizan una nueva conciencia, critican a la sociedad burguesa y a los modelos expansionistas europeos. En los últimos veinte años del siglo XIX, se inicia el proceso de maduración sustancial y original de la literatura latinoamericana porque “ya hay esencia que expresar en ella”, además de una conciencia estética operante y la aceptación de nuevos referentes identitarios.

2. “Ciudad letrada” e identidad

La cuestión de la identidad se fue instalando en América Latina a partir de la colonización, del fenómeno racial del mestizaje como producto de blancos y amerindios; de la “otra” mirada del criollo frente al mundo europeo, a su herencia cultural y, sin duda, motivada por la influencia paulatina en el desarrollo de la conciencia continental sobre la modernidad. Cuando la estabilidad del periodo colonial entra en declinación, surgen nuevas preguntas e identidades que fragmentan, dislocan y descentran al sujeto latinoamericano. La identidad, en efecto, permanece como preocupación central a partir de los distintos cambios de una historia común de cinco siglos de continuidad y de ruptura. En la actualidad, la denominación “América Latina es aceptada internacionalmente para designar una realidad histórica rica y culturalmente diferenciada, que engloba a México, el Caribe
José María Valverde, La Literatura de Hispanoamérica, página 3. John L. Phelan, “El origen de la idea de Latinoamérica”, en Fuentes de la cultura latinoamericana, Vol. I, Leopoldo Zea, Editorial F.C.E., 1993, página 475.
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insular y continental, Centro y Sudamérica” 7 , aún cuando esta denominación no se traslada con la misma intención comparativa a la literatura debido al apego de ciertas tradiciones epistemológicas y a la falta de un mayor acercamiento teórico y metodológico de un sector de la crítica; aún no se observa globalmente el fenómeno desde la óptica geográfica al Sur del Río Bravo en su síntesis indo-íbero-afro-luso y latinoamericana, sin desconocer su parentesco plurilingüe y los contradictorios vínculos policulturales. Ángel Rama en La ciudad escrituraria (1984), plantea que desde el siglo XVI se producen dos registros culturales, uno de exclusión y otro de ruptura, el habla cortesana y el habla popular, manifestaciones de una identidad desarraigada, colonizadora, y de otra reprimida y negada. “La ciudad letrada” es el orden monárquico fundado y establecido en la escritura de la Colonia, basado en la norma de Nebrija como conciencia lingüística proveniente de la metrópoli, escritura que responde y resguarda la hegemonía del conquistador. “La ciudad escrituraria”, en cambio, es la resistencia y oposición popular con el propósito de transgredir el “orden letrado”, militar y eclesiástico, transformando y ocupando los muros de la “Ciudad letrada” para oponerse al canon de la Real Academia Española de Lengua. Esta dualidad se ilustra señalando que el graffiti en América Latina, comienza a aparecer en los muros de la “Ciudad escrituraria” como rebelión del anonimato o la protesta desde la marginalidad y clandestinidad de la resistencia. “Fue, sin embargo, entre esa gente inferior, que componía la mayoría de la población urbana, donde se contribuyó a la formación del español americano que por largo tiempo resistieron letrados, pero que ya dio sus primeras muestras diferenciadas en los primeros siglos de la Colonia” 8 .

3.Situación histórica y periodización

En sucesivos seminarios realizados en las últimas décadas sobre historia y crítica literaria, tanto a nivel individual como al interior de los equipos de pensamiento crítico reunidos bajo el alero de distintas fundaciones y universidades, se vienen acumulando antecedentes y sistematizaciones para una historia de la literatura latinoamericana 9 . Esfuerzos significativos han desplegado los investigadores brasileiros en torno a la figura de Antonio Cándido, cubanos integrados a Casa de las Américas, Antonio Cornejo Polar en Perú y la Asociación Internacional de Peruanistas; Instituto Internacional de Literatura
Nelson Osorio, en su conferencia El DELAL como proyecto de integración cultural latinoamericano, 1994, pone énfasis en la perspectiva que debe adoptar el estudioso de la literatura latinoamericana. Señala que es útil distinguir entre el estudio desde un sistema cultural exterior al campo estudiado y el estudio desde el sistema cultural latinoamericano, lo cual implica destacar un proyecto estratégico diferente como posibilidad de construir la fisonomía de una identidad propia. 8 Ángel Rama, “La ciudad escrituraria”, página 5, en La crítica de la cultura en América Latina, Biblioteca Ayacucho, tomo 119, 1985. 19 Roberto Fernández Retamar en Algunos problemas teóricos de la literatura latinoamericana, 1974, ha señalado que “historia y crítica literarias son como anverso y reverso de una misma tarea: es irrealizable una historia literaria que pretenda carecer de valoración crítica que se postule desvinculada de la historia; y es inútil o insuficiente una crítica que se postule desvinculada de la historia”, página 17. Por otra parte, una historia de la literatura no puede dejar de considerar una teoría de la historia y una teoría crítica de la literatura que se estudie.
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historiografía y amplía el campo discursivo a la cultura brasileira. Ecuador. 4) Bolivia. coordinado por César Fernández Moreno. 2) Cuba. 5) Brasil. de norte a sur. El plan continúa desarrollándose gracias a las resoluciones N° 3. Arturo Ardao y Arturo Andrés Roig. palavra. 1836: se habla por primera vez en Francia de la realidad y proyección del continente. Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA). Chile. delimitan.. Los expertos de Lima. 3) Colombia y Venezuela. República Dominicana. 7) otros territorios del continente donde se desarrollan culturas de tipo latino. Paraguay y Uruguay. 6) Argentina. se suma la Edición de Archivos Críticos del Libro al CD-Room . vanguardia y modernidad. respectivamente. América Central y panamá. se consagra la unidad hispanoamericana. Perú. diseñando un método para la ejecución del proyecto. publicándose el primer volumen América Latina en su Literatura (1972). el panorama es el siguiente: 1815: con la Carta de Jamaica de Simón Bolívar.325 adoptada por la decimocuarta reunión de la Conferencia General de la UNESCO (París. El antecedente de esta voluntad investigativa y recopilativa.312. la emancipación del discurso. Todavía “atascado” en medio de la disputa imperial. La obra no se limita sólo a la literatura de ficción. 10 .5 Iberoamericana (IILI). la cual autoriza a emprender el estudio de las Culturas de América Latina. dramaturgos y ensayistas.300 artículos redactados por 481 colaboradores de más de 30 países. sino que incorpora ensayo. Se han acumulado más de 16. Esquemáticamente para situarnos en el tiempo. A esta paciente y acuciosa labor. Otra contribución muy significativa la ha realizado la Fundación Biblioteca Ayacucho(1976) con la entrega al público lector del Diccionario Enciclopédico de las Letras de América Latina (DELAL)10 bajo la dirección de José Ramón Medina y la coordinación académica del chileno Nelson Osorio. 1826: se intenta una “Liga Anfictiónica” que excluye a Brasil y a Estados Unidos de Norteamérica. caribeña no hispánica y a las culturas indígenas. con sus aportes y reflexiones históricofilosóficas. literatura e cultura (1994) en las líneas de la situación colonial.321 y 3. nos permiten sistematizar hitos y fechas clave en que se va asentando el devenir y la conciencia latinoamericanista en términos de “autonomía cultural” y de “emancipación mental” con el limo o abono del compromiso de poetas. 1851: José María Torres Caicedo ingenia las bases para la Liga LRtinoamericana. 1966). las siguientes subregiones: 1) México. proyecto apoyado por la UNESCO que se comienza a ejecutar hacia 1983 con la orientación de Ernesto Sábato y gracias al gesto de donación de los manuscritos de Miguel Ángel Asturias a la Biblioteca de París en 1974. el concepto de América Latina sale a la superficie definitivamente después de 1948.000 páginas y 2. antes había estado germinalmente sumergido bajo las aguas de un mar calmo y tempestuoso que va nutriendo con sus algas y sus estrellas el denuedo de la condición existencial del pueblo latinoamericano y la sensibilidad de sus creadores. se puede atribuir a la resolución N° 3. Ana Pizarro vinculada a la Asociación Internacional de Literatura Comparada(AILC) con apoyo de la UNESCO y su coordinación para el desarrollo del proyecto Memorial de América Latina que ha ido anticipando resultados parciales (tres volúmenes) en América Latina. Haití y demás Antilla. en los años 1968 y 1970. narradores.

al “Boom” lo considera “una creación de la histeria. M. Reconociéndose un avance en los intentos de acordar una periodización para ordenar mejor el proceso y evolución de la literatura. coordinado por Gregorio de las Heras. PALA. Fuera del Juego. José Donoso. se plantea el dilema de considerar periodos históricos o códigos culturales. Editor Publicaciones. C. Con estos galardones se desata la polémica y la primera gran controversia entre intelectuales y políticos por la censura y rechazo de ambas obras por la “Unión de Escritores y Artistas de Cuba”. En lugar de periodos. se inclina por grandes épocas: 1) Prehispánica. (Chile. precolombina o anterior al descubrimiento. 1969: se crea el Pacto Andino o Acuerdo de Cartagena entre Chile. realizado en la ciudad de Valparaíso. “año del guerrillero heroico”. en su Historia Personal del Boom. 1959: se crea el Mercado Común Centroamericano. 1967: comienzan las discrepancias al interior de Casa de las Américas. 1861-1867: invasión napoleónica a México. UNEAC 11 . 1889-1890: se convoca a la Primera Reunión Panamericana reunida en Washington. 1948: el “Panamericanismo” se convierte en “Interamericanismo” y se crea la OEA con sede en EE:UU. el dictamen del jurado (J. Andrés Bello 1987. 1975: se crea el Sistema Económico Latinoamericano. en la ONU se constituye la CEPAL. SELA. 1890: “Americanismo” e “Hispanoamericanismo” quedan desdoblados definitivamente en “Panamericanismo” y “Latinoamericanismo”. 3) De la Ilustración e Independencia. Bolivia y Colombia. 1961: se crea la Asociación Latinoamericana de libre Comercio. promueve en París una sociedad denominada “Unión Latinoamericana” (mientras esto ocurre. 1964: se crea el Parlamento Latinoamericano. J. 1949: se crea la Unión de las Universidades de América Latina. Ecuador. Domingo Miliani. Buenos Aires. primera edición).Tallet. además. 5) del acceso a la Heberto Padilla. Napoleón III. de la envidia y de la paranoia”. Díaz) y la declaración de la UNEAC que rechaza “el contenido ideológico del libro de poemas y de la obra teatral premiadas”. Chile. En definitiva. EDUAL. MCC. propone un ordenamiento desde criterios culturales y no cronológicos. La Habana. 1968: se otorga el premio al libro de poemas Fuera del juego de Heberto Padilla y a la obra de teatro Los siete contra Tebas de Antón Arrufat. Chile y la Confederación Perú-Boliviana. CECLA. Además. 1865: aparece el libro de Torres Caicedo Lección latinoamericana. se declaran la guerra). Esta edición contiene todos los poemas de la controversia y. Calvo. Además. ALALC. 4) Del surgimiento de las nacionalidades. Cohen. se crea la “Comisión Económica de Coordinación Latinoamericana”. 2) De la emancipación de América o de la organización colonial. José Lezama Lima.6 1862: Congreso Unionista Americano. 1879: Torres Caicedo. 11 . 15 de noviembre de 1968. 1969. el auge y dispersión de los novelistas elegidos y consagrados por un sector de la crítica y de la industria editorial agrupados en torno al “Boom” de la literatura aún denominada “hispanoamericana”.

donde las más grotescas fueron las de Argentina y Chile. 2) Época del internacionalismo modernizador decimonónico (1870-1910). en su trabajo La noción de Literatura Latinomericana y del Caribe como problema historiográfico (1985). Ana Pizarro.7 contemporaneidad. XVII y XVIII. señala tres periodos: 1) Siglos XVI. se . Benjamín. considerando la heterogeneidad y pluralidad social. Candido y la copiosa acumulación reflexiva de estudiosos latinoamericanos de distintas nacionalidades de la región. 3) Época del nacionalismo social y cosmopolita. memoriales e historias). Ángel Rama. Basta recordar la solidez teórica de otras tradiciones como la de Bajtin. Lukács. de la conquista a la colonización (cartas de relación. el tiempo del “Boom” y en la que se escribe La ciudad letrada (1972). esta periodización. Pareciera ser que la literatura es un poco esquiva para dejarse reducir por interpretaciones que no consideren dialécticamente su función. terminando el siglo con dictaduras militares en varios países de la región. testimonio realista e imaginación fantasiosa de seres humanos y plantas (bestiario) y el derrumbe de la esclavitud). 3) Siglo XX (el problema de la identidad. del mismo modo que las formuladas al comienzo. a modo de síntesis esquemática. “La definición de la literatura latinoamericana es un hecho inseparable de la propia definición de América Latina y de historicidad como entidad política y cultural. en definitiva. Obviamente. la pluralidad de lo africano y el despliegue de la novela y de la poesía). 4) Época de 1940 en adelante. estética de la recepción y roles políticos y éticos de los escritores? ¿Ha sido la evolución del nombre y los nombres de América lo que ha impedido precisar su campo específico?¿Es posible una ciencia de la literatura?¿Es un asunto epistémico insalvable dado el estado actual de la crítica y de la teoría literaria? Algunas de esta preguntas. la circulación de revistas especializadas y el empeño de la comunidad científica para pensar que este campo del pensamiento y de la estética ya está resuelto en sus horizontes y límites.. Finalmente. diarios. en cuyo concepto. se debe abrir en función del impacto de la mundialización y de la globalización con una América Latina a quinientos años del descubrimiento (encubrimiento para otros). complementa la historia de la literatura latinoamericana con cuatro épocas en consideración a ciertas fechas: 1) Época de la Independencia y formación de las nuevas naciones (1810-1870). pueden parecer ingenuas e innecesarias. los efectos lúdicos y sociales de sus “lugares discursivos” en su capacidad enunciativa y virtualidad de significados. por su parte. de aquí en adelante.2) Siglo XIX. de la poesía (más apegado a lo natural. incluidas las vanguardias (1910-1940) con sus vertientes urbanas y regionalistas. Proyección ¿Por qué ha habido cierta dilación para determinar qué es y cuál es el objeto de la literatura latinoamericana en el campo de la crítica? ¿El tema se soslaya porque hay un consenso tácito y se da por “entendido” de qué se trata? ¿Complica en exceso la reducción a una eventual definición frente a un arte triangulada por la relación literatura-sociedad. II DELIMITACIÓN CONCEPTUAL 1.

Es una pregunta que. El colombiano Pedro Henríquez Ureña con Seis ensayos en busca de la expresión (1928) y José Carlos Mariátegui con Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana (1928). cita a Octavio Paz. Néstor García Canclini (argentino). plantean puntos de vista básicamente latinoamericanos. El destino del crítico y del escritor latinoamericano está ligado a su pueblo. alucinaciones en Luis Brito García. Rulfo. Martínez contribuye con presupuestos y elementos aproximativos. En este contexto discursivo. al estructuralismo vulgar y a esquemas de modas intelectuales. Martínez. porque todos los libros son un solo libro”. (colombiano). según se ha visto. su forma. componen sus obras desde el talento solidario y saben filtrar la influencia de la realidad más que hablarle al mundo desde el realismo. Sin métodos la crítica es irrealizable.(1991). Jaime Mejía D. Escritores como Arguedas. En estos horizontes las ucronías reemplazan a las utopías. es urgente preguntarse cómo es nuestra literatura: sus fronteras. Otros como Roberto Fernández Retamar (cubano).8 subsume el de literatura” 12 . la escuela francesa denominada “antigua nueva crítica” y “nueva crítica”. Es la falacia de los críticos europeos como R. pero de distinta manera” y Paul de Man refrendaba lo anterior. aún no puede tener respuesta. a modo de epígrafe de una de las partes de su trabajo. como se hace con frecuencia. 12 . dan una respuesta al decir que la crítica propiamente latinoamericana debe buscar nuestra expresión y la interpretación de nuestra realidad.. por eso que en este realismo tan particular hay quimeras como las de Antonio Benítez Rojo. Márquez. Para Mario Benedetti. Los presupuestos estrictamente literarios pareciera que no son suficientes. etc. en El escritor y la crítica en el contexto del subdesarrollo (1977). quien llegó a afirmar que “la literatura era una inmensa tautología”. su estructura. tanto en la crítica literaria como en la historia de las ideas. Hay consenso entre muchos críticos que la ciencia de la literatura latinoamericana está en vías de constitución. maravillas en Carpentier y Roa Bastos. etc. etc. ¡Qué diferencia hay. el psicoanálisis. quien dice en la página 47: “Es útil preguntarse. Vale la pena señalar que en este trabajo. Crítica y cultura en América Latina. qué es la literatura hispanoamericana. su movimiento”. por ejemplo. diciendo: “todos los autores son uno solo. En el capítulo “Problemas de historiografía literaria latinoamericana”. Desde una literatura de la liberación. y que su estado seguirá siendo un poco incierto mientras no haya claridad respecto al sociologismo. Onetti. metáforas en Eduardo Galeano. pero no concluye. Barthes. Antonio Cornejo Polar (peruano). se contribuye a una cultura de la liberación. con la definición de literatura que acuñó Antonio Candido en 1958 en la “Introducción” a su obra La formación de la literatura brasileira: “Sistema simbólico por medio del cual las veleidades más profundas del individuo se transforman en elementos de contacto entre los hombres y de interpretación de las diferentes esferas de la realidad”. 2.. Gérard Genett que decía “todos los libros son lo mismo. Se plantea la búsqueda de un concepto unitario y vuelve a la génesis histórica del concepto de América Latina. Perspectivas José Luis Martínez. una de las mejores herramientas para explicar la realidad es la ficción. sortilegios en Antonio Cisneros. fantasías como en Casa tomada de Cortázar. en la cultura de la dominación predomina la crítica estructuralista o formalista (Gérard Genett). En cambio. sujetos delirantes en Haroldo Conti.

la tierra y el paisaje. En este ámbito. El espejo enterrado (1992) de Carlos Fuentes. Mario Vargas Llosa. “es la expresión integradora del acontecer continental. el tirano como sombra permanente y el revolucionario como frustración anticipada. A esta último se le compara entre los grandes de la poesía chilena con Huidobro. En las ciudades reales o imaginadas como la del Cabo en la isla de Santo Domingo del Reino de este mundo (1949) de Carpentier. Pasado y presente. la literatura latinoamericana se ha ido consolidando como la “llave” que le abrió las puertas a las formas de auscultar la realidad y al sentido de poesifar la desmesura. Mistral y Neruda. ayudando a desentrañar aspectos de la condición humana y del sentido de la vida: Casa grande e Senzala (1933) de Gilberto Freyre. La cultura brasileira (1943) de Fernando de Azevedo. la literatura latinoamericana simboliza la ciudad como arraigo y desarraigo. En general. Desde el punto de vista de las ideas y de la consolidación de una identidad. El ensayo Ariel (1900) de José Enrique Rodó y La seducción de la barbarie. lírica y dramática de un mundo que hunde sus raíces en trabajos como Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la Fe (1982) de Octavio Paz. Guillermo Cabrera Infante y a Gonzalo Rojas. La función esclarecedora del ensayo. en “Macondo” de la novela Cien años de soledad (1967) de Márquez. Jorge Luis Borges. que traspasa sus límites regionales y se integra con absoluta madurez y propiedad a la literatura universal” 13 . Parafraseando el programa de acción de Vicente Huidobro en su Arte Poética. el objeto de la literatura latinoamericana es la lucubración sobre las formas de ver. El sentimiento de lo humano en América (1950) de Félix Schwartzmann. etc. imaginación y “olvido lleno de memoria”. y válido para todas las formas de enunciación es lo En los últimos años. de pensar y de pensarse como sujetos en consolidación de identidad. Sigue vigente la discusión entre civilización y barbarie. Lo demoníaco y lo apolíneo. demonización y evangelización. frente a la emergente difusión de procesos socioculturales y económicos del imperialismo norteamericano. como lo señala el investigador Nelson Osorio. en “Comala” de la novela Pedro Páramo (1955) de Rulfo o en “Camondo” de la novela La comedia del arte (1995) de Adolfo Couve. en Calibán de Roberto Fernández Retamar y de otros que han contribuido a la denuncia y a la reflexión sobre el carácter del latinoamericano. Bioy Casares. Esta perspectiva permite caducar el tradicional e indiscriminado dualismo Europa-América. no hay ningún género que quede a la zaga o pueda ser calificado de menor. constituyen el nexo de inicio y cierre de la primera mitad del siglo XX en la encrucijada latinoamericana. la literatura latinoamericana. Las venas abiertas de América Latina (1971) de Eduardo Galeano. Se confirma que desde el lugar “escriturario” se expresan críticamente las relaciones de “Nuestra América” con Europa y con Estados Unidos de Norteamérica. maldición y bendición condicionantes de una identidad vapuleada por la “realidad” y la “ficción”. España otorga el Premio Miguel de Cervantes a A. El laberinto de la soledad (1950) de Octavio Paz. Es la transmutación dialéctica o el gran acontecer de la sensibilidad en lo más profundo y elaborado del corazón del Tercer Mundo. ha permitido complementar la atmósfera novelesca.9 Reconociendo la peculiaridad e importancia de los cruzamientos y mediaciones que contextualizan los temas recurrentes. 13 . análisis herético de un continente mestizo (1953) de Rodolfo Kusch. Carlos Fuentes. El escritor conjuga la vida con palabras.

Es un territorio libre de dependencias. 16 Gordon Brotherston. caracteres y libros del Centro y Sur de México. ¿Es latinoamericana la literatura indígena? En una de las conclusiones sostenidas por los críticos reunidos en UNICAMP (1983). refiriéndose a la poesía. Vargas Llosa y el cuento Luvina (1953) de Juan Rulfo. III. adviene el Cuarto Mundo. Oswaldo de Andrade. en El humanismo Americano (2000). pinturas. Para Brotherston. Las obras del Cuarto Mundo pueden ser interpretadas como capítulos de un solo libro que contiene diagramas físicos de la historia y de la cosmogonía. dice: “la palabra es el reverso de la realidad: no la nada. Vol. Ernesto Cardenal. Un par de ejemplos de este virtuosismo técnico-artístico. En su dimensión política. “La literatura ha sido el primer territorio libre de América. su lenguaje en el sentir del decir y cómo se dice lo que se nombra. Hugo Octavio Paz. 1993.no sólo es el doble del mismo: es la verdadera realidad”. sus significaciones 14 . Para el investigador Gordon Brotherston. la cual cultiva –dicho con mucha simpleza. Ya no viven más de prestado. señala que la “poesía y la narrativa latinoamericana son realidades inobjetables. el signo puro que ya no designa y que no es ni ser ni no ser. Ejemplos: Miguel Ángel Asturias.10 imaginario en su forma histórica específica de observar la realidad. Según M. la literatura latinoamericana es la demostración de la asimilación profunda de las formas de expresión orales hasta los glifos mayas. América. Va. páginas 5-6. Rómulo Gallegos. Tenemos hoy una cultura distinguible y reconocible en el mundo” (p. la literatura latinoamericana es la concreción de un proyecto y de un sueño. Mario de Andrade. 15 Estas aseveraciones se argumentan de modo más específico en el trabajo de Ángel Rama “Sentido y estructura de una aportación literaria original por una Comarca del Tercer Mundo: Latinoamérica”. la tesis de Brotherston apunta a la influencia subyacente de lo indígena en las creaciones de muchos escritores y que corresponden al ámbito temporal de lo latinoamericano. en Fuentes de la cultura latinoamericana. es la novela La ciudad y los perros (1960) de M. hasta abarcar los quipus andinos. Asia y África. José María Arguedas. camino de volverse centro”(p. lo que en definitiva existe en las palabras. se considera sólo un antecedente por constituir un sistema autosuficiente. en Corriente alterna (1967).básicamente dos géneros: relatos de fundación y génesis de los orígenes. en especial fuera de América. Se acabaron los fondos monetarios de la literatura. 14 . páginas 59-67. pasando por tlacuilolli y los amaxtli.177) 15 . estético y temático. La América indígena en su literatura: los libros del Cuarto Mundo. Leopoldo Zea. El tanteo espiritual –la Obra o la Palabra-. la quarta orbis pars de la cartografía postcolombina. 3. Edgard Montiel. página 423. como lo insinúa Ángel Rama en su indispensable obra Transculturación narrativa en América Latina (1982) 16 . más bien. sino la idea. “Una correspondiente evaluación crítica de todo este proceso ha escaseado. León Portilla. después de Europa. ucronías y utopías. la literatura indígena o “voces de la primera América”. el manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura que se intentó borrar. 150). A esto le llama “el palimpsesto americano”. sus mitos. Vargas Llosa.

Su significación ha ido contribuyendo a “una ética de la rebeldía”. basada en las culturas mayas y mesoamericanas. basadas en los traumas síquicos de los conquistadores-saqueadores. el . como sistema simbólico-discursivo. Juan Rulfo. Al cumplirse los quinientos años de ocupación del territorio por imperios europeos y hoy por el imperialismo norteamericano. hasta alcanzar otros estadios discursivos que hoy reconocemos en la narrativa. En el reconocimiento de sus diferentes periodos y circunstancias históricas. He aquí algunos de sus motivos dominantes. La identidad se ha consolidado en su espesor lírico. Miguel Posse. etc. la literatura latinoamericana. de tortura y solidaridad. de traiciones y lealtades. basada en el mundo incásico. Otros ejemplos: Los motivos del imperio (1987) de Fernando del Paso. la locura que provocan los invasores blancos al cual se opone el héroe caribeño Makunaima. la novela de los descubridores (1990) de Napoleón Bachino Ponce de León. de cielo e infierno. intentos populistas. entre los escritores de fines del siglo XX? Tal vez. se canta y se baila en una América Latina que es conjunción de espanto y maravilla. se constata una simetría entre el contexto histórico. Maluco. reinventa esa experiencia para replantearse una crítica y reflexión sobre su génesis en los escritores más representativos de cada época. revoluciones y pueblos que no renuncian a su autonomía y a su vocación democrática. Macunaíma (1928) de Mario de Andrade. ¿A qué conexiones se podría llegar si vamos a los tiempos actuales? ¿La tesis de Brotherston no nos da una pista para pensar en la influencia subyacente. no deberíamos desestimar los referentes temáticos de escritores de fines de siglo XX al aproximarse los quinientos años del Descubrimiento de América. de tiranos. Las vertientes del pasado mítico se han actualizado en obra como Hombres de maíz (1949). de amor e indiferencia. Roa Bastos ó 1998 de Francisco Herrera Luque aparecida en 1992.11 Niño. de emigración y sedentarismo. Daimón (1978) y Los perros del paraíso (1987) de Abel Posse. es la cristalización del imaginario histórico y cultural a través del lenguaje que posee las marcas y el sentido en su reverso que son las palabras. Homenaje a los indios americanos (1970) de Ernesto Cardenal. sus mecanismos de enunciación y la mediación estética entre lenguaje y sociedad. testimonial y dramático. narrativo. Conclusiones Ya no es posible dudar de la existencia de la literatura latinoamericana. Octavio Paz. Memoria del Fuego (1992). Desde lo propio de su quehacer. ensayístico. Literatura que se escribe. Alturas del MachuPicchu (1950) de Neruda. basada en Watunna. Carlos Fuentes. Vigilia del Almirante (1992) y El Fiscal (1993) de A. basada en el Popol Vuh. se sigue por la crónica y sus funciones descriptivas. están inscritos los lugares fundamentales que justifican la unidad interna de su sistema: se comienza por la oralidad y la poesía. al obliterar la secuencia lineal de los sucesos que han ido conformando una identidad o una memoria. la voz de la resistencia “de la plegaria en la piedra”. La ley del gallinero (1999) de Jorge Guzmán. En las dimensiones del concepto de Literatura Latinoamericana. Su valor está en la capacidad de invención y de novedad que la imaginación de los escritores le imprimen a su objeto según sus recursos formales. basada también en textos indígenas. Pablo Neruda.

Belo Horizonte. ---Candido. Editora Publifolha. Lección de dignidad de la palabra que convoca a las conciencias a reivindicarse en la riqueza de sus idiomas latinos y vernáculos.. México. compilador.C. Antonio: Crítica radical. Las antiguas y escindidas formas de nombrarla (indígena. Sao paulo. ibérica. (“uooh cibin unuc than”). es factible aceptar que la literatura latinoamericana constituye un sistema y ha superado el concepto de ser una mera manifestación del simple historicismo y del formalismo estético. hispánica en versión luso y afro. ---Franco Carvalhal. ---Candido. ---Candido. para confirmar la otredad y apostar por la vida. 1-2. 2000. 1991 (Margara Russoto. Biblioteca Ayacucho. el ensayo y el teatro. Biblioteca Ayacucho. leyendo y criticando para pensar y entretenerse. ---Cortázar. Actualidades fundacionales. 1993. Editorial F. ---Brotherston.. Leopoldo Zea. páginas 639-645. en Fuentes de la cultura latinoamericana. Rio de Janeiro. coordinador . . ---Castedo. Está imbricada en una tradición. Santiago. organizadora: O discurso critico na América Latina. Instituto Estadual do Livro. Editora UNISINOS. en A Formacao da literatura brasileira. Habrá que seguir escribiendo. 1996. Del mismo modo que se razona en el ritual de los Bacabes. etc. Brasil. Antonio: Literatura e sociedade. Caracas. Vol.12 testimonio. Bibliografía ---Benedetti.E. Editorial F. páginas 23-40. 9° edicao. 1997 (en inglés. Caracas. Venezuela. Saúl Sosnowsky. Antonio: “Introducción”. lo cual no significa que sea el único punto de vista para reconocerla.). Leopoldo: Fundamentos culturales de la integración latinoamericana. 1992). III. Editora Itatiara limitada. grandes nomes do pensamento brasileiro. Tania. México. Julio: “América Latina: exilio y literatura”. 1999. 177 e 178. R:S. pero guardan coherencia porque hay una integración a través de “conjuntos de obras” cruzadas en la convergencia de su latinoamericanidad. sólo la escritura habrá de darnos la respuesta. Gordon: La América Indígena en su Literatura: los libros del Cuarto Mundo.E. compiladora). 1997. 2000. tal vez sean contradictorias con la actual denominación de Literatura Latinoamericana. Mario: “El escritor y la crítica en el contexto del subdesarrollo”.. páginas 551576.C. Editorial Dolmen. en Lectura crítica de la literatura americana. que permiten demostrar que su objeto está en el sentido de lo que se expresa y como se dice lo que auténticamente es el pueblo latinoamericano en su cultura Desde la perspectiva teórica y metodológica de Antonio Candido.

1969. Carlos: Valiente mundo nuevo. páginas 156-173. 1991. Ángel: El canto del Quetzal. épica. libro en homenaje a Antonio Cornejo Polar. análisis herético de un continente mestizo. Ángel: “La ciudad escrituraria”. 1992. Ana. ---Schwartz. palavra. organizador. Vol 2. Miguel: América imaginaria. Jorge: Las vanguardias latinoamericanas. 1994. ---Rama. páginas 5262. Ediciones Cátedra.C. Juan. Caracas. décimoprimera edición. 1953. noventaiocho y subdesarrollo” . 1994. páginas 61-96. 1985. Buenos Aires. ---Pizarro. Brasil. literatura e cultura. en In/Mediaciones. 1969. Agustín: Crítica y cultura en América Latina. Biblioteca Ayacucho. Tomás Eloy Martínez. México. José y Cevallos. ---Mazzotti. Primera edición de 1960. ---Sosnowsky. Rodolfo: La seducción de la barbarie. Centro Editor de América Latina. ---Martínez A. 1985. Octavio: “Alrededores de la literatura hispanoamericana”. Asociación Internacional de Peruanistas. ---Lezama Lima. ---Rojas Mix. México. coordinador. Caracas. ---Fernández Retamar. Saúl Sosnowsky. Buenos Aires. Nelson: El DELAL como proyecto de integración cultural latinoamericana. Pedro: Obra crítica. José Luis: Unidad y diversidad en la literatura latinoamericana. Biblioteca Ayacucho. Miguel: Los cien nombres de América. Editorial Joaquín Mortiz. Barcelona. 1991. primera edición 1972. ---Padilla. utopía y mito en la novela hispanoamericana. Alianza Editorial. En Lectura crítica de la literatura americana. edición corregida y revisada. Buenos Aires. 1981. 2002. Editorial Fundación Ross. Editorial Lumen. Santiago. Barcelona. Madrid. ---Fuentes. Saúl: “Voces y diferencias: un espacio compartido para las letras americanas”. México. --. Madrid. Serie “América Latina en su cultura”. Congreso SOCHEL. invenciones y revisiones. Philadelfhia. páginas 3-18.E. Centro Editor de América Latina. Editorial Seix Barral. reflexiones sobre literatura latinoamericana. UNESCO. coordinadores: Asedios a la heterogeneidad cultural. 11° edición. Heberto: Fuera del juego. 2001. Argentina. Caracas. ---Paz.Roig..13 ---Fernández Moreno. organizadora: América Latina. ---Kusch. Roberto: “Algunos problemas teóricos de la literatura hispanoamericana”. Henríquez Ureña. Siglo XXI editores. en América Latina: un espacio cultural en el mundo .Sao Paulo. ---Martínez. César. Buenos Aires. Editorial Universitaria. José: La expresión americana. ---Fernández Retamar. 1991. Editor Publicaciones. 1996. Editorial Lumen. Pizarro. en El pensamiento latinoamericano y su aventura. 1972. UNICAMP. Osorno. México. ---Rojas Mix. 1996. en Ensayo de otro mundo. inventario. 1988. Ediciones Corregidor. Conferencia plenaria. ---Gissi. ---Núñez. Ana: coordinadora: La literatura latinoamericana como proceso. Bustos: Psicología e identidad latinoamericana de cinco premios Nobel de literatura. Arturo Andrés: “La idea latinoamericana de América”. --Osorio. 1984. 1994. 1990. coordinador: América Latina en su Literatura. Roberto: “Modernismo. Editorial F. Editorial Seix Barral. Santiago. 1969. Chile. Ediciones PUC. Fondo Editorial Tropikos. en La crítica de la cultura en América Latina. páginas 25-37. Barcelona.

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En el orden teórico. realismo socialista. tuvo la gracia expansiva de cubrir. envolvente y significativo para la mayoría de los intelectuales que intentan desenmascarar el ser de la existencia humana en condiciones de violencia y exclusión. plasmación estética de la realidad. 211. en Estética y marxismo. S. El desarrollo más fecundo de las vanguardias. cambio. escritores y cineastas de diferentes tendencias. hombre nuevo. arte decadente. el sociocultural y el político a nivel internacional. en el manifiesto del LEF “Por qué se bate la LEF” (Frente de Izquierda de las Artes). Para él. de manera simultánea y con distintos énfasis. Vásquez. abarca principalmente regiones como Estados Unidos de Norteamérica. el ámbito artístico-literario. La humanidad se replantea sus formas de organización y convivencia. agrupa a artistas. su relación con la herencia de lo popular. nuestra fusión completa con Octubre”. la vanguardia verdadera se reconoce mediante las siguientes opciones y cualidades: en primer lugar. Europa Occidental. arte proletario. América Latina. A partir de los años centrales del decenio de 1920. Editorial Era. la economía mundial se sumerge en una crisis dramática que no se conocía desde la Revolución Industrial. p. A. 1970. a Romain Rolland y a Thomas Mann. Tomo I. compilador. realismo crítico. Segundo. los temas debatidos fueron de diversa índole. se ha desarrollado el trabajo de los camaradas del lejano Oriente (revista Tvorshestvo) quienes han afirmado la ineluctabilidad social de nuestra corriente. 1 . y señala: “El movimiento de nuestro arte ha revelado nuestra fuerza mediante la creación de ciudadelas del LEF en toda la URSS. la cuestión del realismo como actividad Vladimir Mayakovsky. URSS. afirmará que la gran misión social de la literatura es su relación con la vida del pueblo y su desarrollo progresista. revolución. los artistas y escritores de la época hacen lo propio en la producción de nuevos discursos estéticos y políticos. etc. poetas. György Lukács. desde futuristas.15 VANGUARDIAS LITERARIAS José Alberto de la Fuente A Introducción ¿Nada nuevo bajo el sol? El fenómeno de las vanguardias que acaeció en las primeras décadas del siglo XX. República del Lejano Oriente y Siberia 1 . vanguardia. centrándose en conceptos como realismo. pasatismo. en su ensayo Se trata del realismo (1938). constructivistas y productivistas comprometidos con la revolución. en el contexto de las tradiciones de los sufrimientos del pueblo y pone como ejemplo a Máximo Gorki. México. Al propio tiempo.

“períodos de transición”. España e Italia.16 artística popular por su variedad inagotable y claramente antifascista. cuando se trata de un período de transición (. En los distintos lugares en que emergieron grupos y tendencias vanguardistas. . Las vanguardias en Europa y la URSS De acuerdo a las diversas lecturas historiográficas que se pueden hacer para delimitar una época. se organizan en barrios y se declaran en contra del poder otorgado a los comisarios del gobierno. resulta siempre bueno contemplar tiempos paralelos de la historia. del pasado. con el manifiesto del LEF. pretende unificar el Frente Revolucionario para terminar con la sociedad de clases y el pensamiento viejo. etc). sino porque proporcionan otro sentimiento en relación con el curso y con las dificultades iniciales” 2 . Sin dejar de considerar la reacción pionera y oportunidad de los ismos europeos. El manifiesto del LEF da cuenta del periodo comprendido entre 1905 y 1923. Burliuk. se reconocen acentos y ámbitos que intervienen en los imaginarios culturales según los imperativos del momento y los nexos que establecen entre ellas como fue el caso entre Brasil y la URSS y entre Chile con Francia. su objetivo fundamental es oponerse a las líneas reaccionarias garantizadas por la autocracia y por las prácticas de los mercaderes e industriales.C. Su ideario cuestiona el pasado. “y en términos generales. Kamensky.). primera carta. DELIMITACIÓN HISTÓRICA 1. p. Hoy nos podemos formular la pregunta en qué medida los artistas y escritores soviéticos asumen una vanguardia arraigada. Editorial F. las vanguardias presentaron similitudes en las distintas regiones y países del mundo en que hubo sensibilidades atentas a la crisis del capitalismo (con posturas minoritarias o localizaciones de derecha y mayoritarias de izquierda o claramente de protesta contra le guerra y el capitalismo)... compilada en el libro Problemas del realismo. Autodenominados “Los bolcheviques del arte” (Mayakovsky. se demostró lo desigual que fue el uso y aplicación de ciertos conceptos como “futurismo” y sus contradictorias opciones ideológicas. no ya para fijar a los artistas en tales comienzos. se ponen de acuerdo con los escritores obreros de la ex Poletkult. su vínculo permanente con el Frente Popular como facilitador de la crítica de la propia historia. es posible acordar que la vanguardia aparece en un período de transición marcado por el fin de la Época Moderna (alrededor de 1910) y el inicio de la Época Contemporánea (comienzo del siglo XX después de la Primera Guerra Mundial). Pensaban que el camino hacia el porvenir 2 Respuesta de György Lukács a Anna Seghers en carta del 28 de julio de 1938 a propósito de los debates sobre el realismo y la vanguardia. Kruchionich. 1966. I. plural y por el mundo popular. En la URSS. Los futuristas rusos rompen con el imperialismo de los marinetti y a través del periódico Iskusstvo Kommuny (“El Arte de la Comuna”). 340.E. Tercero. Máxico. por contacto y acumulación de experiencias culturales y políticas..

se plantean nuevos puntos de partida. Kandinsky y Paul Klee. incluso en el contexto y motivación de una revolución en marcha como la mexicana que en ése entonces pasaba de la promesa a la acción. expresionismo. concluye que esta historia “pretende instaurar un punto de vista crítico distinto del usual: el análisis del fenómeno literario contemporáneo visto en función de los movimientos. existencialismo. A. para ilustrar el sinsentido de la existencia en medio de la decadente cultura fáustica de la ornamentación vacía. entre los cuales dedica En el epílogo de esta obra.17 comenzaba por reforzar la cultura popular. Nietzsche. neorrealismo. cubismo. escuelas de Bellas Artes con escuelas de Artes y Oficios. Los nombres ligados al Bauhaus son W. y nuevos ismos como “situacionistas” y “pragmatistas”. el antitradicionalismo. tratan de unir el pensamiento puro con la realidad concreta. la originalidad y el afán de perfección. 3 . Su gran propuesta fue la Pedagogía de Talleres para modernizar la vida cotidiana e impulsar un sentimiento vital innovador dentro de los parámetros que establecerá la República de Weimar. Su balance sobre la legitimidad de las vanguardias estaría concluido si respondiese a su prescripción o superación por escritores que. Las vanguardias en Alemania. Meyer. editada por Guadarrama en 1965. pero sin pretender tener el monopolio del arte revolucionario. la reconciliación estética consigo mismo y con la naturaleza y la creación de una sociedad solidaria. analizadas y concluidas a través de uno de los principales trabajos realizado por Guillermo de Torre. personalismo. fundada en 1919 y concluida su vigencia alrededor de 1933. Gropius esperaba de las artes lo que otros esperaban de la vanguardia política y literaria: superar las barreras entre clases sociales. en su revisión y ampliación Historia de las literaturas de vanguardia (1965) 3 . Las vanguardias europeas (1910 hasta después de 1940). ultraísmo. H. objetivismo. El manifiesto del LEF posee muchos elementos ideológicos y estéticos comunes a las vanguardias latinoamericanas. En su propuesta todo pretende ser cambio y experimento en oposición a todo convencionalismo en el diseño. la literatura de vanguardia fue experimental y esencialmente poética. dadaísmo. Bauhaus fue una presencia controvertida en lo ideológico y renovadora en arquitectura que quiso consolidar nuevas modos y formas de convivencia. A su filosofía integran la visión apocalíptica de Oswald Spengler (La decadencia de Occidente. p. superrealismo. buscan la trasmutación de los valores y están en contra del mundo burgués y del militarismo. basada en la búsqueda de lo nuevo. más que dilucidar qué es el vanguardismo. escuelas y tendencias donde se diversifican las expresiones más avanzadas o movidas por un afán de originalidad”. han quedado descritas. en su primer intento Literaturas europeas de vanguardia (1924) y luego. se agruparon en torno al Bauhaus (Casa de construcción). Itten. el internacionalismo. O. Proponían la creación de un hombre nuevo. Su proyecto es unir arte y vida. estructura una filosofía propia y recupera imaginativamente la organización de la fiesta. opta por el amor libre. letrismo y concretismo. Mies van der Rohe. iracundismo y frenetismo. en las ideas de la Werbund alemana y en la secesión vienesa. En efecto. Llama la atención su prudencia al dejar prácticamente abierta la pregunta “¿Quiénes son propia y cabalmente los vanguardistas?”. reconociendo la mirada sesgada del autor reducida casi exclusivamente a Europa. Para de Torre. 1918-1922) y Verdad y mentira en sentido extramoral de F. 4 Futurismo. Gropius. Schlemmer. L. se oponen a la guerra. imaginismo. J. 867. El índice de la obra registra trece ismos 4 . después de ellas. y de referencia recurrente para el estudio de la vanguardia. Sus raíces están en el movimiento británico Arts and Grafts.

el contexto en que las vanguardias literarias comienzan su producción en todas sus formas y ámbitos (sociocultural. político.18 un extenso capítulo al ultraísmo (pp. y el dejar de reducirlo a sus expresiones en la poesía lírica para incorporar la totalidad de sus manifestaciones son sólo algunas de las tareas de superación de un enfoque limitante que se hacen hoy en día necesarias para una adecuada caracterización del vanguardismo hispanoamericano” 5 . libertad y democratización. estético) es 5 Nelson Osorio. 1902 en Ecuador. alrededor de 1891. también se frustra el proyecto democrático del presidente Balmaceda. definiéndolo como expresión de la vanguardia española e incluyendo sólo a algunos poetas de la América Hispánica y aludiendo en cuatro páginas al Modernismo brasileño. etc. representada por sectores progresistas. Es importante destacar que en América Latina las vanguardias políticas y artísticas nacen juntas o bastante próximas en el tiempo. uno que va de 1915 a 1929 y otro que va de 1930 a 1940. se enmarca históricamente por los hitos que corresponden a la Primera Guerra Mundial (1914-1918). se produce la protesta universitaria de 1918 en la ciudad argentina de Córdoba y con ello se abre un nuevo panorama y protagonismo de las capas medias. 1904 en Colombia. . en 1935. el reclutamiento oligárquico va desde 1876 en Uruguay. hay que “dejar de considerarlo como un epifenómeno de las vanguardias europeas para tratar de comprenderlo como respuesta a condiciones históricas concretas. Simplemente se omite una realidad y se pierde la visión de conjunto sobre las vanguardias en sus diferentes opciones y perspectivas. la oligarquía renace luego de la derrota del proyecto democrático de Floriano Peixoto (1894) y se prolonga hasta los años 20. El movimiento vanguardista de Brasil (Modernismo). Mientras se va produciendo una reacomodación oligárquico-liberal hacia la democratización burguesa. En síntesis. Estos dos momentos en que se desarrolla el proceso de vanguardia. las condiciones de producción y las formas de recepción y asimilación del “canon” europeo por los escritores y pensadores de América. 2. El panorama historizado y analizado por de Torre demuestra un desconocimiento de la novela y del ensayo latinoamericano de vanguardia. Los precedentes inmediatos son el “porfiriato” mexicano entre 1876 y 1910. En otros países. 503-599). el régimen de Estrada Cabrera (1899-1920) hasta el fin de la dictadura de Juan Vicente Gómez. p. 1985. la crisis económica mundial conocida como el “crack” del 29 (1929-1930) y el inicio de la Segunda Guerra Mundial. se inició en la ciudad de San Pablo en 1922 con la “Semana de Arte Moderno”. el superar el enfoque atomista de la literatura por países para visualizar un espacio continental. Biblioteca de la Academia Nacional de Historia. En Brasil. En Chile. La formación de la vanguardia literaria en Venezuela (antecedentes y documentos). Las vanguardias en América Latina El fenómeno de las vanguardias latinoamericanas en su afán de autonomía. Caracas. Las vanguardias latinoamericanas desarrolla su acción y propuesta en dos momentos igualmente importantes.46.

3) Domingo Faustino Sarmiento y Andrés Bello (Salvador Sanfuentes). y en artes plásticas se destacarán Frida Kalho. 2) Domingo Faustino Sarmiento. Juan Bautista Alberdi. en Argentina. ediciones Facultad de Filosofía y Humanidades. sino una filosofía de la vida a través de la recuperación de la tierra. 4) Manuel González Prada. Francisco Chuagún. Para Rama. Venezuela. en Chile. Marta Traba. en esta caso específico la anglosajona. en Lectura crítica de la literatura americana. en Perú. Inés Echeverría. en su ensayo Medio siglo de narrativa latinoamericana. Cecilia Meireles. Teresa de la Parra. Esteban Echeverría. Dulce María Loynaz. dice:”Con respecto a la ubicación temporal de los procesos de apropiación y a la mayor actividad de la vanguardia en América Latina. Ángel Rama. en Brasil. Argumenta que el nuevo discurso narrativo parte de una fractura artística provocada por el desgaste de las formas y de las estructuras de convivencia social. Hay. La vanguardia de los 60 (con una connotación absolutamente diferente a la inicial). Goncalvez Dias y Mario de Andrade (Gramatiquinha da fala brasileira). Sosnowsky. en Venezuela. Clarice Lispector. de ahí en adelante lo hará la narrativa realista en su proceso de configuración de un discurso más orgánico. III. De 1915 a 1940. Ana Pizarro. “Utopías del lenguaje: nuestra ortografía bangwardista”. hay que considerar la discusión lingüística como un fenómeno anterior a los años que median entre 1916 a 1935 7 . entre Bernardo Subercaseaux en Genealogía de la vanguardia en Chile. Leonora Carrigton. 5) José de Alencar. 2002. todos los estudios críticos coinciden en situarla en la década del 20. permite la aparición de mujeres como Gabriela Mistral. Rosario Castellanos. Vol. pp. 1922-1972 (1975). UCH. Lo literario y lo político siempre van juntos: resistencia a la dominación oligárquico-liberal en lo político y a sus formas de expresión cultural y de asociación a partir de la influencia extranjera. Quienes más se plantean este asunto son los escritores Mario de Andrade. es: 1) Simón Rodríguez. selección de S. La excepción más nombrada es Anita Malfatti y Tarsila Amaral en Brasil en la década del 20. El antecedente de esta inquietud disruptiva. vanguardia y tomas de posesión. Para ampliar la comprensión e integrar al análisis el origen de las vanguardias de los 20 al 30. Biblioteca Ayacucho. Wanka Ayulo (con su ortografía indoamericana). Santiago. sin embargo. p. periodo nuclear de la vanguardia latinoamericana. 174. 1997. tomo 195. discrepancias respecto a los límites temporales”. 6 . Remedios Varo. 122-146. María Luisa Bombal. las vanguardias latinoamericanas se van consolidando a través de distintos momentos. A partir del escenario que se abre con la depresión económica de 1929.19 la crisis económica de 1929 y la secuela de la Gran Depresión hacia la década siguiente 6 . Delmira Agustín. los escritores hallarán la realidad en el arte y en el tráfago de la ciudad moderna. Jorge Luis Borges. Alfonsina Storni. 7 Jorge Schwartz. etc. ni siquiera a Gabriela Mistral por su emblemático y temprano reconocimiento internacional. La idea de un nuevo lenguaje está asociada a un hombre nuevo en un país nuevo. Entre 1917 y 1922. considera que la narrativa de vanguardia asume los problemas y el imaginario de un continente en busca de su autonomía e identidad. no hay nombre de mujeres que los críticos hayan considerado tempranamente en forma relevante. eclosiona la poesía. el programa no es sólo estético (antropofágico). Juana de Ibarbourou. en Brasil. Mercedes Valdivieso.

se ponen en juego otras visiones y modelos de sociedad. pero su finalidad. siendo Neruda una de sus excepciones. El lugar sin límites (1966) y El obsceno pájaro de la noche (1970). justificando la divisa de “una sociedad libre regulada por el mercado”. que tiene su epicentro entre 1910 y 1930. El fenómeno es envolvente y contradictorio. 1925 y 1950. el antillano Etienne Lero y el haitiano Aimé Cesaire. Uno de sus representantes es Carpentier con El reino de este mundo (1949). La inspiración del concepto de vanguardia es similar en todas partes. de modo inmediato. se constituye la narrativa regional como expresión de una contracolonización que busca un equilibrio entre tendencias nacionalistas e internacionalistas. José Eustasio Rivera. entre otros. Carpentier. Cortázar. Sin duda que a partir de 1930. proyección y duración en el tiempo tendrá connotaciones ideológicas diferentes de acuerdo a la perspectiva. Mario de Andrade. a José Pereira de Graca de Aranha. Vallejo. predomina el vanguardismo narrativo “que rehace el pasado e inventa el futuro”. Pablo Palacio. pero que sabe tomar perspectiva para descubrir lo propio. Asturias. los intelectuales con mayor conciencia de la historia.20 ellos. En el segundo momento. se resistirán al “nuevo orden” que se pretende imponer y se anticipan críticamente a la acción depredadora en contra de las culturas regionales que luego serán arrasadas por los nuevos amos del mundo. Euclides de Cunha. II. se pueden nombrar a escritores como Huidobro. políticos. José Fuenmayor. Su fuerza creadora se caracteriza por un claro deslinde con la poesía. Julio Torri. Julio Garmendia. El foco migratorio está centrado en los años 1900.Entre los autores precursores y raros (autsiders). situación concreta e intereses de intelectuales. aquel que surge apegado (hipnotizado) a lo europeo. Vanguardias y diferencias El primer vagido de la vanguardia se escucha en Europa de la crisis del mundo capitalista en su forma larvada de expansionismo imperialista. por el tema de la decadencia y de la desintegración de la oligarquía. Lenin fue el primero que aplicó el término vanguardia de lo militar a la política. Mariano Azuela. Xul Solar. Uslar Pietri. Macedonio Fernández. se agrupan. artistas y escritores. El tercer momento es considerado como el más latinoamericano por estar desvinculado de Paris y de la generación perdida de los marginales norteamericanos. Del realismo crítico de la novela de la tierra se pasará al de la novela urbana y ulteriormente a la del realismo de la decrepitud de los años 50 respaldada por una filosofía de la fatalidad. En este contexto. siendo uno de sus representantes José Donoso con las obras Coronación (1957). . Felisberto Hernández. su rigor en el contar y por el empeño de “perfilar el personaje en situación”. DELIMITACIÓN CONCEPTUAL 1. Jorge Luis Borges. Se destacan escritores como Roberto Arlt. efectos.

quien en su conocido ensayo La deshumanización del arte (1925). página 186. Adolfo Sánchez Vásquez (1970: 17-73). aunque por una vía de 8 Guillermo de Torre en la “Introducción” de Historia de las literaturas de vanguardia.Arte como reflejo (Lukács. destaca cuatro concepciones complementarias del arte que en su tiempo motivaron debates interesantes. plantea que el concepto de vanguardia “fue forjado en los días de la primera guerra europea. En el ámbito del materialismo histórico y dialéctico. Mann. El texto La deshumanización del arte es seleccionado de la revista de Occidente. 20. de Torres define a la vanguardia como “movimiento de choque. Cada paso que damos entre ellos nos muestra tan evidentemente lo contrario que cada paso es un tropezón doloroso” 9 . Su vaticinio pretende consolidar la sociedad de castas entre hombres egregios y vulgares. Sin embargo. 1978. etc. Editorial Andrés Bello. Gorki. Tolstoi. . Galvano della Volpe) . en franca oposición al realismo concebido como recuperación del humanismo que no capitula frente al capitalismo porque es capaz de captar las contradicciones de la realidad. de ruptura y apertura al mismo tiempo. “Europa vendrá a desembocar y curarse en esta nueva y salvadora escisión (. 9 Livacic. se opone a nuevos experimentos estéticos y abre una discusión sobre la función del arte. placer (Brecht) . Más adelante. Nóvikov.Arte como sistema de signos o lenguaje específico (Moruorski) . Santiago.. La preocupación desplegó grandes esfuerzos por elaborar teorías y sistematizar la acción en las distintas fuentes de la lucha social y de la creación artística.) Restándole originalidad literaria al hecho bélico.) Bajo toda la vida contemporánea late una injusticia profunda e irritante: el falso supuesto de la igualdad real entre los hombres. p.. Balzac. En su conjunto. José Ernesto (compilador):Ensayos: Unamuno. “aceptando que lo esencial en el arte es crear una nueva realidad” y relacionando el arte con la ideología. el vanguardismo o lo vanguardista.21 La URSS y América Latina. Azorín. a saber: .. todas estas perspectivas artísticas.. en Europa. la vanguardia. Tasalov. extendiéndose luego a otros países (. literatura de vanguardia resume con innegable plasticismo la situación avanzada de pionners ardidos”. no aspiraba a ninguna permanencia y menos aún a la inmovilidad”. están de acuerdo en que la realidad que capta el arte es la misma que conoce la ciencia. el arte nuevo o “arte artístico”. es reactiva en un sentido menos radical y su presencia más restringida en el tiempo 8 . del mismo modo que toda actitud o situación externa. su significación se reduciría a una visión paroxística del arte. Ortega. Shakespeare. o al menos durante aquellos adquirió carta de naturaleza en las letras francesas.Arte como diversión. En síntesis. Fischer). 21. el hombre egregio en oposición al hombre masa y el destino trascendente del arte. p. György Lukács asociaba la vanguardia a la debilidad del naturalismo y al surrealismo como expresión de la decadencia de Occidente. son las regiones donde más se debate la importancia de la literatura y el rol de los escritores en el nuevo escenario del tipo de capitalismo emergente. en la introducción general a los problemas de la estética marxista.Arte como actividad práctico-productiva creadora (Kogan. hubo intelectuales como José Ortega y Gasset. entre auténticos escritores vanguardistas nombra a Miguel de Cervantes.

Brecht entiende el placer como producción material y de relaciones sociales. época tras época. en 1937. Para Brecht. etc. autoproducción y autocreación del hombre. Había claridad al afirmar que en la sociedad de clases no podía haber un arte neutro. Modernidad e identidad. entre el artista y el público. Brecht. Shopf. la Asociación Internacional de Vanguardias. en términos plurales. presidida por Huidobro. en 1934. Las vanguardias latinoamericanas Las vanguardias latinoamericanas fueron una forma de reacción frente al sistema expresivo del Modernismo y a las circunstancias sociales generadas por el capitalismo. de montaje. La búsqueda pasaba por una diversidad de tendencias y organizaciones: Prolet-Kult (Cultura Proletaria). se organiza un Congreso de Intelectuales Antifascistas para defender a la España democrática Esta vanguardia pretendió abarcar todas las expresiones artísticas. significa que imprime una forma adecuada a determinado material a fin de poder objetivar en él un contenido espiritual. seguirán vigentes: “¿Qué arte hacer? ¿Cuáles habrían de ser las relaciones entre el arte y la producción material. 2. la crítica parta él es una exigencia de verdad inseparable de la visión inhabitual o extraña del mundo real. 1991).22 representación distinta. y de Kafka con La Metamorfosis o El Proceso. el placer que proporciona el arte se adquiere cuando el espectador se incorpora al proceso de creación: he aquí su dimensión histórico-social. no se puede desconocer la contribución de Picasso con su Guernica. El arte como lenguaje. al considerar que el surrealismo es acrítico. una empresa de desublimación. técnicas de escritura y protagonismo de los creadores. Por ejemplo. La vanguardia fue. coincidiendo muchos de los teóricos que piensan el arte en este plano. Cuando en la reflexión marxista se dice que el arte produce de modo específico una nueva realidad. de descubrimiento. LEF (Frente de Escritores de Izquierda). poesía y novela asumen un rol protagónico que sigue resonando y despertando la curiosidad de los investigadores hasta nuestros días. Se 10 B. Hoy en día. La práctica social y el avance teórico fue ayudando a superar el reduccionismo entre realismo y arte moderno como expresión exclusiva de la burguesía decadente. son los temas recurrentes que subyacen como base de una nueva conciencia y diseño simbólico capaz de involucrar un mundo total. de invención e iluminación subversiva para un nuevo humanismo (F. Mientras la ciencia opera a través de conceptos. en su función expresiva es siempre síntoma o testimonio. De este modo el arte contribuye a transformar el mundo social. entre el arte y la vida? ¿Cuál sería la misión social del escritor y el artista. sale en defensa de Bolivia ante la crisis suscitada por la guerra del Chaco. entra en conflicto con Lukács. y cuál su responsabilidad ante las grandes tareas que se planteaban a la sociedad?”. Llama la atención que las vanguardias latinoamericanas también se van organizando de manera similar y formulándose preguntas que. el arte lo hace con imágenes. . El realismo artístico aparece como el método que mejor satisface la función cognoscitiva. En literatura. Los errores y las desviaciones teóricas dejarían en suspenso muchas de estas preguntas y el ciclo se cerraría con el absurdo y grotesco periodo stalinista. el placer 10 está destinado a transformar la realidad y de ese modo hacer más llevadera la vida humana. RAF (Asociación de Escritores Proletarios).

La herencia se halla en el pensamiento de Martí. político y cultural. y no limitarse a compendiarla históricamente” 12 . en la acción y esclarecida conciencia política del Che. p. Editorial Era. ubicado cronológicamente entre nosotros. en las divagaciones de Rodó sobre la democracia y el utilitarismo. 1865. pp. 417 de América Latina en su Literatura. Brecht. Siglo XXI editores. etc. a los términos vanguardia. Eisenstein. son las décadas que marcan el acento de la identidad.. recopilador. reconoce que el estallido de la revolución cubana ayudó a la reflexión de los artistas en su rol estético. Fernández Retamar. Las vanguardias latinoamericanas viene a enmendarle la plana a la estética de la cultura colonial y a sacudirse del lastre pasatista que animaba en los sectores conservadores del Romanticismo y del Modernismo. coordinador. Nazim Jikmet. su visión porvenirista nunca renunció al intento de consolidar una identidad en el contexto de la modernización. después del proceso y consolidación de la independencia política a comienzo del siglo XIX. En la década de los 70.. se añade el de subdesarrollo y el de revolución. la vanguardia latinoamericana pareciera que advino al mundo para quedarse. Se trata de un arte de vanguardia en un país subdesarrollado y en revolución (. Uno de los aspectos escasamente estudiados es la relación entre vanguardias. México. Picasso. al reconocer que el origen de la vanguardia hay que buscarlo en Europa. Neruda. Adolfo Sánchez Vásquez. de Amilcar Cabral. incluido en el capítulo VI. Roberto Fernández Retamar en su trabajo Vanguardia artística. entre la década de 1920 a 1930” 11 . 3) Momento particular de ese arte. Eluard. cuyo momento más crítico es la crisis Roberto Fernández Retamar. 12 Referencia incluida por José Antonio Portuendo en su trabajo “Función social de la literatura” . identidad y modernidad latinoamericana. la creación estética y ensayó muchas formas para transitar del compromiso de la palabra a la reflexión sobre la historia del continente enfrentado a los dilemas imperialistas. Al contrario. como el segundo territorio libre de América. Vista en perspectiva histórica. El intento de delimitación conceptual de las vanguardias latinoamericanas rebasa los límites de su situación temporal ¿Es posible pensar de otro modo los alcances de estas vanguardias sin el antecedente de la Primera Guerra Mundial. anticipo de la teoría de la Dependencia y de la Teología de la Liberación. César Fernández Moreno.1910 y 1965. los grupos Vereda y Praxis.23 instala y evoluciona como ruptura discursiva en medio de la ciudad. El poeta Affonso Romano de Sant Anna. 339. se compromete con la revolución social y con la recuperación del imaginario indígena en su intento de apropiación cultural. ser vanguardia significa influir en la crisis. subdesarrollo y revolución (1970). de Fidel Castro. Para mayor precisión. México. en la teoría literaria de Carpentier. etc. digerirla. afirmará que ser vanguardia “no es ser un mero reflejo de la crisis industrial burguesa. en Estética y marxismo. Vanguardia artística. agrega que “en nuestro caso. 1972 (décima primera edición). Vallejo. la vanguardia se apropia de una conciencia democrática y popular que metafóricamente permitirá ser considerada. experimentan lo propio para renovar visiones atrapadas por la obsesión de las formas. el término vanguardia significa: 1) Conjunto de intelectuales de avanzada. en Brasil. 1970.) A lo largo de los años abundan los ejemplos de coincidencias de la vanguardia política y artística: Mayakovsky. Sostengo la tesis de que las vanguardias utilizaron una dialéctica que abrió horizontes de “frontera” entre la realidad de su tiempo. ya avanzado el siglo XX. la revolución mexicana y la revolución cubana?. 2) Arte renovador. 11 . subdesarrollo y revolución.

Salvador. Vanguardias y apropiación cultural Las vanguardias latinoamericanas constutuyen el primer impulso de apropiación cultural. Su resistencia al pasado hispánico y su autenticidad creadora. Perú. Cuba. 2002. en 1927. Bernardo Subercaseaux. En la medida que el artista reconoce el sentido de la otredad. uno de los signos del pensamiento que se niega a la aplicación mecánica y que opta por una filosofía americana en la confrontación de la imitación y la creación. Bolivia. se puede resumir a partir del giro copernicano que cambia radicalmente el sentido de la frase Nihil novum sub sole. 181-193. Para Subercaseaux. del conformismo y de la sublevación creadora. UCH. se plasma en desiguales formas de insurgencia. en su Arte Poética (1916). por definición el proceso de apropiación niega a un núcleo cultural incontaminado. Paraguay. Argentina y Uruguay. En caracas. pero es imposible no reconocer que esta meta no lo fuera también en el pensamiento (autonomía de la esfera estética) que justificó Vicente Huidobro como propuesta alternativa a la grotesca y absurda manifestación de la guerra. rechaza el mito del purismo cultural y los esencialismos de cualquier tipo”. En el manifiesto de Martín Fierro. Ecuador. analiza uno de los propósitos de la vanguardia relativos a la “autonomización del arte”. lo mismo hará Jorge Mañach en Cuba en el número uno de la revista Avance. el modelo de apropiación cultural es una fertilidad. pp. se declara “todo es nuestro bajo el sol”. los jóvenes que inauguran la revista Válvula en 1928. 3. entre otros. En esta conciencia se explica por qué el Modernismo nace de una matriz más ideológica que estética. Chile.. el Manifiesto Antropofágico brasileiro). Puerto Rico. surge lo que a Bosi le parece adecuado llamar “vanguardia enraizada”. . en Genealogía de la vanguardia en Chile. En cada uno de ellos presenta rasgos diferenciados y profundiza la discusión sobre corrientes o expresiones estéticas como fenómenos culturales (arte puro v/s arte comprometido). sino que asumen como propia la cuestión social americana que. facilita el despliegue de la racionalidad universal centrada en una conciencia dueña del conocimiento y garante de la historia. esto se manifestará en el Caribe hispánico. La modernidad. de la recepción y de la crítica. cuando no da vida. de la aculturación y de la identidad. p. por ejemplo. 189. Huidobro. 13 Cf.. El apéndice “Reproducción y apropiación: dos modelos para enfocar el diálogo cultural”. proyecto que responde al núcleo de una propuesta mítica en lo estético y protestataria en lo político 13 . en cuanto proyecto y visión filosófico-histórica. mata / Sólo para nosotros/ Viven todas las cosas bajo el sol”. Nicaragua. un proceso a través del cual lo apropiado deja de ser un elemento ajeno (idea en la cual se sustentó.Hay mucha cosa virgen que la luz del sol no ha alumbrado hoy”. Panamá. Según Hugo Verani. Honduras. dirá: “Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra / El adjetivo. El marxismo de Mariátegui es. Venezuela. Alfredo Bosi en La parábola de las vanguardias latinoamericanas (1991). dirán “. Las vanguardias se enraízan y se consolidan en su tanteo programático al ir acentuándose la idea de América Latina como comunidad histórica. No sólo reconocen el contexto. “El modelo de apropiación cultural se contrapone a una visión dual de la cultura de América Latina. Guatemala.24 mundial de 1929. en los diferentes países. En Chile.

Martín Luis Guzmán (n. pone en duda la requisitoria de Luis Alberto Sánchez. crítico del nacionalismo). Luis Harss. Severo Sarduy. Pareciera que ya no es posible reducir el período vanguardista al fin de la Época Moderna y al inicio de la Época Contemporánea. 14 . Jorge Amado (n. La novela vanguardista se consolida a partir de Mariano Azuela (n. Gabriela Mistral. Jorge Icaza (n. Carlos Drummond de Andrade. Julio Cortázar. Pablo Neruda. 1879). apunta a que el teatro no alcanzó plena trascendencia o significación literaria (costumbrista. Alfredo Bosi. del 50 y después de los 50. Leopoldo Marechal. Agustín Yánez.25 Resignificar el sentido de la identidad latinoamericana como “unidad en la diversidad”. A partir de la década del 40. en particular Vicente Huidobro. Ciro Alegría (n. aportará. José Luis Martínez (1972:73-92). las vanguardias literarias fundadas en la revolución del lenguaje y las vanguardias de la preocupación política basada en la organización del discurso social. el Movimiento Modernista de Brasil y la Vanguardia Literaria de Venezuela. Joao Guimaraes Rosa. la década del 40. en cambio la poesía evoluciona del Modernismo a la vanguardia. 1887). Jorge de Lima. A partir de los 50 en adelante. 1885). etc. Adolfo Bioy Casares. la llamada “Generación del 38” de Chile. Julio Ortrega. el “Grupo de Guayaquil” de Ecuador. una gran capacidad expresiva y desmitificadora del lastre formal de la literatura española decimonónica 14 . La novela tiene su apogeo entre 1924 y 1930 y luego se proyectará de 1950 al “boom” y de ahí la rica producción de los 60 en adelante. Miguel Ángel Asturias. 1906). etc. 1886). subjetivista. Mario de Andrade. Oliverio Girondo. Rui Ribeiro Couto. 1892). 1909). 1893). cuando en 1932 llega a afirmar que América era una “novela sin novelistas”. César Vallejos. entre los cuales. Cecilia Meireles. Emmanuel Carballo. Conclusiones La vanguardia y el vanguardismo artístico constituyeron un fenómeno internacional que se manifestó en el orden estético y social. Antonio Candido. Rómulo Gallegos (n. Arturo Uslar Pietri (n. Antonio Cornejo Polar. Mario de Andrade (n. implica reconocer que la literatura que se crea después de la década de los 20. Fernando Alegría. Mario Vargas Llosa. Ricardo Güiraldes (n. muchos de los nombrados conforman un ámbito poco estudiado en lo que constituye. También es reconfortante la aparición de críticos como Ángel Rama. Ernesto Sábato. Manuel Bandeiras. presenta dos tendencias complementarias. Carlos Fuentes. José Lezama Lima. surgen narradores como José María Arguedas. Emir Rodríguez Monegal. Augusto Roa Bastos. Carlos Monsiváis. José Revueltas. Juan Rulfo.. con la intención de valorar objetivamente el discurso narrativo. 1905). Manuel Rojas. Guillermo Cabrera Infante. Juan José Arreola. 1873). Miguel Otero Silva. con nuevos narradores de primera línea. 1903). José Eustasio Rivera (n. Este reconocimiento en retrospectiva. surgen otros como Juan Carlos Onetti. anticolonialista. Graca de Aranha. conformada por ultramodernistas partidarios de la “tradición de la ruptura”. etc. Gabriel García Márquez. Jorge Luis Borges. y que rebasó los límites temporales para impregnar los discursos del período con un hálito de peculiar trascendencia y significación. Vinculados a las vanguardias. Benito Lynch (n. 1888). Graciliano Ramos (n. Octavio Paz. por ejemplo.

entre 1935 a 15 Cf. La novela de la década del 30. Lefebvre. En este coloquio. menos por la modernolatría y tampoco por la vetustofobia exagerada. Barcelona. De la poesía y la polémica.26 El cuestionamiento crítico y las condiciones históricas en las cuales se desenvuelven las vanguardias. acarrea consigo una serie de etapas en la evolución del capitalismo. propositivas desde su conciencia histórica. por ejemplo. . fase superior del capitalismo (1916). es la experimentación del realismo social o regional de carácter intermedio. cuestionando valores y estrategias políticas. se avanza hacia la novela y el ensayo. Si tuviéramos que escoger. Por el contrario. Lenin tuvo la capacidad analítica de hablar desde los dominados. cambiar al hombre”. Según el balance sociológico que se hace en los 60. problemas de metodología en sociología de la literatura. ideológico y económico. constituyen nexos históricos que le abren horizontes al porvenir del pensamiento crítico y de la nueva estética. es una respuesta anticipada al vacío dejado por la inoperancia del positivismo y la ilusión liberadora del capitalismo en la región. 1969. las vanguardias europeas fueron la concreción de un concepto burgués para salir de una situación de esclerosis. desbordan el cauce declarativo o manifestario y su intencionalidad primera respaldada por la intención de “cambiar el mundo. Museo y mercado serían dos fachadas del mismo edificio social. Habría que preguntarse si la obra de Lenin El imperialismo. una que reúne y sintetiza atributos vanguardistas es Residencia en la tierra de Pablo Neruda (que en realidad son tres. José Martí y Rubén Darío. entre tantas obras imprescindibles para el canon latinoamericano. la segunda entre 1931 a 1935 y la tercera. Soñaron con hacer una revolución y sólo hicieron libros 15 . pero dentro de la capilla de la rebeldía pequeñoburguesa que terminará confundiendo al escritor respecto al mercado y a su producto artístico en cuanto mercancía (una de las contradicciones más evidentes. la primera escrita en 1925 a 1931. En la URSS. gran antecedente de la entretenida y sólida narrativa de las décadas siguientes. Scarpit y Silbermann en Literatura y sociedad. Las vanguardias latinoamericanas no son un epifenómeno de la europea y menos una excentricidad por imitación. Con Lugones y Laforgue es posible romper con la tradición del simbolismo. la verdadera vanguardia fue abortada por los comisarios stalinistas que no alcanzaron a comprender la importancia de la conciencia crítica en un proceso revolucionario que estaba por encima de los intereses burocráticos. al cual iban a oponerse los intelectuales de la decadencia europea y de la renovación latinoamericana. desde las culturas en proceso de mancillamiento y se adelanta un siglo para explicar las consecuencias de lo que a la postre significaría la Primera Guerra Mundial como reparto del mundo. del naturalismo y del impresionismo. Ediciones Martínez Roca. La transformación económica que se conoce con el nombre de Revolución Industrial. Las vanguardias latinoamericanas son coherentes en su diversidad. los sociólogos trataban de plantear el problema de la vanguardia literariamente y de responder sociológicamente. no estaba adelantando el marco político. del Bauhaus). Goldman. abanico de posibilidades que no fueron sofocadas por órdenes de partido ni desviaciones ideológicas. el papel del capital financiero y los monopolios (¿vaticinio de lo que en la actualidad significa la globalización para el Tercer Mundo?). El coloquio sostenido por Barthes. Vanguardia de resistencia a la dominación oligárquico-liberal en su búsqueda autónoma de la libertad de expresión.

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El fusilamiento de Federico García Lorca. lo popular se asume como fundamento de una literatura que no podía ser neutra. Vallejo concuerda más con Gorki. la respuesta política y estética se constituyó en historia del pensamiento utópico de una generación compuesta por más de sesenta y cinco escritores que aúnan sus esfuerzos y presencia para solidarizar con la España Republicana. 2 César Vallejo. declara como la existencia oficial de la literatura proletaria a un tipo de arte y literatura que no puede ser neutro. las etnias indígenas) y que constituyen. Vallejo. Según la información que aporta Niall Binns 3 en su ensayo. Desde el punto de vista de la responsabilidad y sensibilidad ética y política. impactó profundamente a escritores europeos y latinoamericanos. Las obras de mayor resonancia. incluido en Literatura y Arte.traza el carácter de esta literatura definiéndola como bomba de combate. al igual que los primeros. fue la Guerra Civil española entre 1936 a 1939.30 NOVELA SOCIAL PROLETARIA La novela social proletaria es una modalidad específica de la llamada novela del realismo social. esta crisis motiva niveles de resistencia que los lleva a intervenir en todos los planos de la vida social y cotidiana. para las sensibilidades de ese momento. política e intelectual. Bs. en su artículo “literatura proletaria”. España. Editorial Del Medio Día. local y conciencia crítica continental. según fuesen sus convicciones y prácticas respecto a la militancia partidaria 2 y a la acción social. el 1 de julio de 1927. 3 Niall Binns. 1966. piensa que esto responde sólo a un criterio político del arte y a una necesidad científico-técnica del Estado sobre la narrativa. incluyendo aquellos no subsumidos por el capital (por ejemplo. El otro hecho que se convirtió en el epicentro de la conmoción de quienes discutían la “cuestión social” y la democracia. escritores extranjeros en la guerra civil. Montesinos Ensayos. 2004 . se plasma en el contexto del fenómeno histórico a causa de la Gran Depresión de 1929. opción que generó controversias y disidencias entre los escritores que estaban más comprometidos o desvinculados. Para la mayoría de los artistas e intelectuales de vanguardia. especialmente al interior de los procesos políticos y en la consolidación de las organizaciones sindicales. As. páginas 75-80. son La esperanza de André Malreaux y El habitante y su esperanza de Pablo Neruda. En el contexto de 1937. convencida de que la dictadura del proletariado debía ir acompañada de una literatura proletaria. La novela social proletaria. 1 Desígnase de esta manera a la clase social constituida por el pueblo. cuyo bloque principal está integrado por los oprimidos en general. Sus temas y motivos recurrentes denuncian la expoliación de la cultura y del proletariado 1 impuesta por frondas aristocráticas nacionales y la intervención del imperialismo en América Latina. que se desarrolla a través de una corriente narrativa supranacional y de modo paralelo a uno de los periodos de fertilidad de las vanguardias latinoamericanas. quien responde a un criterio moral en su sentido vital y creador. esta novela se proyecta como respuesta regional. se realiza el Congreso de Escritores Antifascistas. anarquistas y populares. La Vapp –Asociación Pan Rusa de Escritores Proletarios. En este discurso novelesco. el ámbito de la exterioridad crítico-transformadora de la formación social capitalista en América Latina. La llamada de España. entra en la controversia oponiéndose a lo que el soviet.

es decir. etc. 2. En las primeras décadas del siglo XX. El tema del dictador no era inédito ni exclusivo de la novela social proletaria. Juan Criollo (1928) de Carlos Loveira. Esta obras pretendían fijar los rasgos típicos y autóctonos de la vida americana en relación a la tierra. Narrador y perspectiva narrativa El narrador.31 El antecedente de la novela social proletaria. la novela social proletaria. Mercedes Cabello de Carbonera. 1926.El tirano Banderas en la narrativa hispanoamericana” (páginas. se destacan: La Vorágine (1924) de José Eustasio Rivera. que se caracteriza por dejar que los personajes dialoguen. por ejemplo. La máscara heroica (1923) de Rufino Blanco Fombona. Literatura y Sociedad. la raza y el ambiente. la temporalidad y los acontecimientos. Visión de mundo Predomina una visión de mundo colectiva sobre la individual. se abre el debate sobre las nacionalidades. Doña Bárbara (1929) de Rómulo Gallegos. 5 En este ensayo. El cabito (1909) de Pedro María Morantes (cuyo tema es contra el caudillo venezolano Cipriano Castro). para el crecimiento de la novela latinoamericana. Raza de Bronce (1929) de Alcides Arguedas. del romanticismo y del naturalismo. discute e interpreta la importancia de Emilio Zola con su propuesta sobre la Novela experimental (1865) y los aspectos valiosos. la concepción naturalista y el indigenismo. la visión y configuración del mundo y de los personajes. en cada uno de los países latinoamericanos. Santiago. permitiéndole al lector que participe del relato como una voz que se involucra en ése diálogo. novelas como El tirano banderas (1926) de Ramón del Valle-Inclán 4 . en Historia. realizada con una actitud objetivista de modo similar a como se escribían los manifiestos literarios. CENECA. Es tal la necesidad por indagar la realidad y validar explicaciones que acepta la concepción de Zola sobre la novela entendida como documento. se distingue por los aspectos que siguen: 1. El Señor Presidente (escrita en 1929) y Leyendas de Guatemala (1930) de Miguel Ángel Asturias. escrita bajo la tiranía de Juan Vicente Gómez. de lo nacional (nación). Entre las llamadas novelas ejemplares de América. intelectuales. de las novelas estudiadas y vinculadas a la muestra utilizada en esta tesis. 4 . La década del 20 al 30. la multiplicidad de voces se justifican en un contexto de reacción. tiene la capacidad de generar una noosfera que hace sentir “una amargura de Bernardo Subercaseaux. en las cuales acontecimientos e individuos tienen como horizonte la reivindicación de si mismos a través de los demás. En efecto. Don Segundo Sombra (1926) de Ricardo Güiraldes. sindicales. se viene perfilando desde la sensibilidad romántica. distinguiendo lo medular de cada tendencia. Las características de la novela social proletaria son muy diferentes a las de sus antecesoras respecto a factores y elementos estructurales como su perspectiva narrativa.85-114). etc. El Conspirador (1892) de Mercedes Cabello de Carbonera. 1991. Lo demuestran otras novelas como Amalia (1851) de José Mármol. el amor a la patria y la identificación con el país. quien en el mismo año publica el ensayo intitulado La novela moderna (estudio filosófico) 5 . “La novela del dictador. de la liberación del territorio y la recuperación de los derechos. Ediciones Documentas. tiene su expresión más acabada en el ciclo descrito por novelistas que ya conocían. Zurzulita (1920) de Mariano Latorre. resistencia y lucha social a través de organizaciones políticas.

el contrapunto explotados-explotadores enriquece la polémica citando a pensadores y haciendo apologías sobre utopías y la urgencia de hacer la revolución. es una migración fuera y dentro de las comunidades nacionales en busca de fuentes de trabajo. En las novelas en las cuales los personajes son actores sociales formados en la escuela superior o en la universidad. y en algunos casos excepcionales como relato pedagógico claramente orientado al discernimiento moral y ético. se asumen como una obligación que los va fortaleciendo ideológicamente. Emigración. gañanes. A veces. es quien evita o distancia la relación directa con el dueño o patrón del bien de producción. 4. la conciencia de clase alcanza su plenitud en la medida que el sufrimiento producido por las malas condiciones laborales. peones alquilados. etc). estibadores. la mayoría de los trabajadores son emigrantes de otros estados nordestinos de Brasil. como son algunos de los protagonista de la novela Fiebre. la novela social proletaria. Denuncia y actores sociales Sea en novelas cuyo tema se sitúa en el campo. Para muchos protagonistas. apegado a un máximo de honestidad. en algunas novelas suele confundirse la perspectiva narrativa con su dimensión documentaria como si el narrador fuera un mero testimonio sociológico. En este sentido. Por ejemplo. la huida o el anonimato en la metamorfosis de la clandestinidad. no necesariamente de un país a otro con cruce de fronteras.32 combate”. Casos muy típicos . se puede considerar de aprendizaje y enseñanza. barreteros. Conciencia ideológica y de clase de los personajes Los personajes poseen conciencia ideológica y una conciencia de clase que se va desarrollando y consolidando en la lucha y en el orgullo que sienten por su acción al asumirla con dignidad y rebeldía ante las injusticias. etc. desarraigo y trabajo La mayoría de los personajes son emigrantes. especialmente los protagonistas. subcontratados. Esto les provoca una permanente ansiedad y decisión por actuar en la política como única posibilidad de autopromoción humana. la persecución o la detención arbitraria. inquilinos. 3. e impide la consolidación de la organización obrera. la noosfera hace evidente los pormenores sobre el sistema y las condiciones de trabajo del asalariado (peones. en la novela Cacau de Jorge Amado. pero siempre subyacen metáforas-conceptos y analogías que trascienden a la superficie del relato con la visión de mundo del narrador. la selva. el barrio industrial o el barrio marginal de la ciudad. En la mayoría de los personajes. 5. Buscar trabajo implica abandonar la casa o el hogar. enganchados. el lugar de origen se convierte en lugar de visitas sin tener la seguridad del regreso definitivo. el mineral. se convierten en destino y sinsentido de sus vidas. transformarse en trashumante. la cárcel. lo cual se traduce en desarraigo y falta de inserción social como referente de una identidad en fuga. la organización clandestina y la protesta. La figura del Contratista como mediador ejecutivo de la organización del trabajo a “trato” y temporal. lo mismo ocurre en la novela Tungsteno de César Vallejo y en Mamita Yunai de Carlos Luis Falla.

la novela Macunaíma de Mario de Andrade. com um mínimo de literatura para um máximo de honestidade. por el contrario. En este sentido. en La novela hispanoamericana. 127 a 136. 171. con algunas excepciones. 6 . quienes afirman que el estilo es la clase social. 1969. es aplicable el concepto de estilo que adopta Nicomedes Guzmán.33 son las novelas Los Trabajadores de Humberto Salvador y Las Cruces sobre el Agua de Joaquín Gallegos Lara 6. es una clara señal de polivalencia semántica que enriquece sus alcances simbólicos y determina el “lugar de la enunciación”. En este tipo de novelas. La nota inicial que pone Jorge Amado en su novela Cacau. al igual que hacia el ascendiente de una oralidad captada periodísticamente al vivo sobre los cuidados de la elaboración literaria” 6 . 1991. Santiago. “Prólogo”. con estructuras narrativas que corresponden más bien a “un primer borrador” que se publica como definitivo que a una obra más pulida y terminada. desde el cual el narrador se apropia. es una reacción al lenguaje adocenado de los premodernistas. es aplicable a la mayoría de ellas:”Tentei contar neste livro. en definitiva. sólo le agrega dificultades al lector para seleccionar su preferencia cuando hay más de una versión circulando con redacciones diferentes. Será um romance proletario?”. la perspectiva de su vida estructurada en un lenguaje que pone énfasis en la responsabilidad social del arte y los artistas como vehículo del progreso y evolución del realismo y del socialismo. 7 Mario Benedetti. al menos en Brasil como lo reconocen escritores integrantes del movimiento modernista. Caracas. página XV en De Cacau a Gabriela: un trayecto pastoral. Mario Benedetti 7 . pero que no se preocupa con exageración del estilo. Juan Loveluck. se iguala a la narrativa de Nicomedes Guzmán y Juan Godoy por la incorporación de los giros. la abundancia de diálogos apuntaba hacia una primacía de la objetividad de lo expresado sobre la subjetividad de lo inexpresado. refiriéndose a los méritos y deméritos que han acumulado las novelas producidas hasta la década del 50. descripciones insinuantes y reducidas al mínimo. escasa adjetivación. En general son novelas de rápida lectura y no sobrepasan las trescientas páginas. en algunos casos despreocupado y rudimentario. lo cual no le resta méritos. identificándose con la experiencia rusa de los poetas de “La Fragua”. El planeamiento de los relatos se revierte en una redacción concisa y entretenida. sin ser estrictamente urbana (de acciones situadas en la periferia de la ciudad). pp. Su estilo. es un estilo tosco. Biblioteca Ayacucho. funcional a capítulos cortos. piensa y valora el mundo. señala que es un género que sabe hacia dónde va y qué es lo que quiere decir. como es el caso de la novela La Galera de Tiberio de Enrique Bernardo Núñez. es ilustrativa del conjunto de la novela social proletaria: “En compensación. Son José Paulo Páes. La novela Cacau. palabras y neologismos propios del habla popular. a vida dos trabalhadores das fazendas de cacau do sul de Bahia. Editorial Universitaria. Vol. Estilo Para la novela social proletaria. “Los temas del novelista hispanoamericano”. cuyas metáforas despliegan los relatos hacia la poesía. párrafos precisos. Este estilo no significa pobreza de recursos. como aquellas donde se utiliza el recurso estético de la estampa (muy recurrente en la novela chilena de la generación del 38).

Benedetti afirma que “en realidad. haciendo referencia sólo a Camarada de Humberto Salvador y a Tungsteno de César Vallejo. en las cuales el personaje pierde su vigor y comienza a metamorfosearse en la ciudad en detrimento de su identidad. Cf. Pienso que este juicio posee un aire demasiado estetizante y aristocratizante al no argumentar y precisar qué se entiende y cuál sería la causa del desconocimiento de los obreros de su propia mediocridad. la que en último rigor cumpliría su intención social. De las observaciones de Benedetti . en Proceso y contenido de la novela Hispano-Americana. El mundo es ancho y ajeno de Ciro Alegría. páginas 513 a 544. se desprendería que sus cronotopos alientan una verdadera preocupación social que se apreciaría en las siguientes tendencias temáticas: las que tratan el problema del indio como Huasipungo de Jorge Icaza. A las ya nombradas. En la novela urbana-proletaria. Por su parte. Sánchez opina que son “una suculenta cosecha de neuríticos y desadaptados (. de Norte a Sur.. Se destacan novelas como Sombras sobre la tierra de Francisco Espínola. También se destacan las que tratan del tema de la naturaleza como Doña Bárbara de Rómulo Gallegos y La Vorágine de José Eustasio Rivera. poseerá finalmente el apoyo de la realidad no adulterada” 8 . producto típico de ciertas zonas de América como El casamiento de Laucha de Payró y Don segundo sombra de Ricardo Güiraldes. Gredos. acaso la que no descuida su condición artística. clasificándolas en dos grandes bloques: la agraria y la urbana. se agregan las que tratan del tema gauchesco. cuyos personajes no aciertan con otro 8 9 Op. El águila y la serpiente de Martín Luis Guzmán. Madrid. el capítulo XX “La novela social”. de la que es exponente Los de abajo de Mariano Azuela. A esta dos últimas novelas las considera abortadas porque Camarada se refiere más al ambiente burocrático de la ciudad y no tanto al campesino o al obrero. se desarrolla de manera singular la novela revolucionaria. se animará al retrato y la prédica. El hombre de oro de Rufino Blanco Fombona y El señor presidente de Miguel Ángel Asturias. De manera bastante equívoca y tal vez razonable. pero según él con menos fortuna que las demás. cuya apuesta reivindicacionista comienza con los movimientos revolucionarios que siguen el modelo bolchevique. los motivos de la ciudad se justifican por el desarraigo nativo. desde 1900 hasta 1930. decadentistas. de mayor verosimilitud. Finalmente. 1976 (tercera edición). sin exagerar su espiritualismo ni rehuir su obligada mediocridad. Respecto a sus personajes. su función primordialmente humana. Nacha Regules de Manuel Gálvez y La bahía del silencio de Eduardo Mallea. En Luis Alberto Sánchez. A este tipo de novelas las denomina “proletarias”. Luego vienen las novelas urbanas. la clasificación temática de Benedetti. sin obviar sus luces ni sus sombras. su privilegio de honestidad.34 novelas que buscan consolidarse por su importancia humana antes que por su urdimbre literaria. es decir..) En todas partes. la cuestión obrera no ha sido abordada hasta ahora por ningún novelista hispanoamericano de un modo tan objetivo que permita la orientación hacia un criterio verdaderamente estético. Paralela a la indianista. Cuanto más lealmente se presente el carácter del obrero que lucha por sus conquistas. página 132. incorpora algunos juicios sobre la situación del obrero latinoamericano. Cit. se suceden novelas exasperadas. La novela proletaria. novelas del llano y de la selva donde la pérdida de lo humano se produce por la fuerza telúrica del medio. Luis Alberto Sánchez 9 . atribuye su origen a la novela rusa del siglo XIX y principios del XX. y Tungsteno carecería de significación y que Vallejo nunca debería haberse apartado de su trayectoria lírica. .. Raza de bronce de Alcides Arguedas.

discusión y difusión teórica. 7. en ninguna novela poseen algún nivel protagónico. el dolor de los pobres se manifiesta a través del odio al explotador. gerentes de empresas y comisarios políticos. En general. . grotescos en su actuar. el suicidio y el fracaso sexual e intelectual.. torturadores y cancerberos que se aprovechan del poder que les confiere la persona jurídica o el directorio anónimo de una compañía explotadora de materias primas o de grandes extensiones agrícolas como las haciendas en Brasil. cuando sonríen “lo hacen con la sonrisa más triste del mundo”. El motivo de la ciudad establece la subdivisión de las novelas capitalistas y de las estrictamente proletarias de origen burgués o populistas-proletarios. a no ser que aparezcan como heroínas en la intimidad de la familia o del hogar y en las relaciones amorosas con sus parejas.35 rumbo que el vicio. etc. Entre ellos. Cit. El Roto de Joaquín Edwards Bello. Entre los críticos y escritores que más se destacaron por su dedicación. asistir a los propios funarales” 10 . aparecen casi siempre como sujetos obstinados. sus séquitos de colaboradores. en calidad de hablantes y narradores que ejercen el oficio de la escritura con los métodos y las ideas que se van autocorrigiendo en la acción y construcción de sus obras. hay una cierta tendencia o inclinación a la caricatura maniqueísta. pero también de la concientización de clase y espacio para organizar la lucha. es decir. me parece pertinente dedicarle un espacio a la discusión teórica que concitó la atención de críticos y sociólogos del arte y de la literatura. Las mujeres tienen un rol secundario. esta novela social proletaria es débil en dramaticidad existencial. La familia proletaria no logra sus propósitos reivindicatorios. capataces. La ciudad es el espacio por excelencia de la miseria y marginalidad. violentos. se puede nombrar. o sea. los ricos y patrones. pareciera que el fracaso la persigue fatalmente durante toda la vida. los juicios más valiosos son los de aquellos escritores que no eluden la tarea del crítico y que tienen la virtud de pensar el fenómeno del verso y de la prosa “desde dentro”. En su unidad está la fortaleza para enfrentar las adversidades. no sólo es coherente con su producción literaria. sino que además en sus obras traslucen e integran las nociones que ellos mismos van decantando para una estética apoyada y fortalecida por una ética de la liberación. Drama existencial y familiar Si bien la novela social proletaria no tiene visos de ser panfletaria. El compromiso social y la experiencia existencial de los escritores de la década del 30 del siglo XX. el burdel. Lo urbano y lo fabril posibilitan la asociación popular para organizar la protesta revolucionaria y liberarse del tirano real y simbólico de su condición social. a Lev Trotsky por su obra Literatura y 10 . lo cual no significa que pierda la esperanza y la fe. página 528. entre otros. sería el modelo de la novela social y clave para la narrativa chilena de la época del 20 y de la década siguiente.. Parece que un mundo tan nuevo reinara entonces el complejo de Yuste. Op. Planteadas estas siete características de la novela social proletaria.

pero de gran fuerza evocativa y persuasiva. estudia el fenómeno político y literario chileno a través de la Generación de 1938. En ella. El testimonio necesita justificar. porque los procesos subconscientes del arte son antagónicos con las reglas. testimonio y narración (1983) 12 . estratos culturales y “Arte del pueblo” y “Arte popular”. antología en la cual recopila textos como “Épica Social Americana”. además de describir las características de las fases de la novela sobre cómo incide la vida afectiva y la lógica de los sentimientos. El arte y la política deben ser abordadas de modo distinto. en 1949 publicó Arenga sobre el Arte. Esta no es una orden del Estado.. será recogido años después por Hauser desde otra experiencia del arte en función de nuevos conceptos En esta obra sólo se destaca el modo de pensar y de interpretar el marxismo de este político e intelectual que imaginaba la evolución mundial. Además. para juzgar. (1936) y El Árbol siempre verde (1960). probar el correcto fundamento de un aserto que más allá del hecho. En el anexo al capítulo “El futurismo y Maiacovsky”. escrita en 1927. es la acción. En la tapa de la edición aparece Trotsky acompañado de André Malreaux y de Diego Rivera. Pablo de Rokha.. sino una exigencia histórica.36 revolución. editada en Bs.. El auténtico escritor proletario es aquel que lleva. la vida de los pobres y sus ansias de reivindicación. el cual forma parte del testimonio entendido “como aquello sobre lo cual uno se apoya para pensar que. y Manuel Rojas. página 14. cuya primera edición data de 1957. el contexto y las opciones teóricas vigentes sobre qué es la literatura y cómo el escritor realista debe resolver su creación narrativa. si se compara con la reflexión que ulteriormente hiciera Paul Ricoeur en su libro Texto. Para Lev Trotsky. en resumen. constituyen elementos estructurales que hacen de la novela y el cuento el complemento discursivo ineludible para comprender la condición humana y a los pueblos en la historia. en su libro Morfología del Espanto de 1949. la literatura proletaria se identifica más con la acción que con la palabra. Ricoeur se refiere a la hermenéutica del testimonio y a su forma de relato que muestra una temporalidad originaria recuperada por el presente. Esta nota corresponde a la página 92 de la edición en castellano. reflexiona y analiza las influencias. Por su parte. cuya primera edición apareció en septiembre de 1923 11 . a la literatura. texto de párrafos herméticos. de configurar una estética de la novela. para la época. personaje y lector. a través de los acontecimientos narrativos. Resulta interesante el anticipo hermenéutico que hace Manuel Rojas. pretende alcanzar su sentido”. la que se encarga de transformar el lenguaje en nueva conciencia sobre la realidad. 12 La obra citada se publicó en Chile por Editorial Andrés Bello y traducida por Victoria Undurraga. Algunos años después. afirma que “el proletariado debe encontrar en el arte el nuevo punto de vista espiritual que comienza a ser formulado en su seno y el arte debe ayudarlo a darle forma. 11 .. métodos y leyes controladas por la razón y la lógica de la política. sencilla en su formulación y precisa en relación a los elementos que estructuran el mundo novelesco y el sentido del arte de la palabra en general: Autor. Los ensayos de Manuel Rojas poseen la virtud. para el creador de la novela existencialista Hijo de ladrón (1951). Arnold Hauser en su Introducción a la historia del Arte. recoge la discusión de la primera mitad del siglo XX sobre ideología y literatura. incorpora “Teoría del Arte Proletario”. sino la capacidad para valorar la literatura y su función social desde su autonomía estética a ideológica. por la Editorial El Yunque de 1974. As. Lon Pearson. para estimar que. abstractos y simbólicos.. no se puede eludirla ni escapar a su fuerza. en sus recopilaciones de crónicas y ensayos De la Poesía la Revolución. otro de los méritos de De Rokha. bien puede explicarse con la noción de narrador-testigo. Pero esto que piensa Trotsky. Su fuerza reside en el carácter objetivo de la necesidad de la necesidad histórica. La honestidad narrativa de la novela social proletaria.

se infiere que sus premisas también abarcan a la literatura cuando se refiere a los géneros. 13 . y a pesar de ciertos dogmatismos en su interpretación del materialismo histórico y dialéctico. página 340. que hace suyo el arte superior degradándolo en tosco. tono elevado y adjetivación en función del ritmo y de la idea. ordinario. El recurso estilístico de su “tremendismo” se configura en la repetición. entendida ésta como proceso unitario” 14 . Esta Épica Social Americana es un hecho social. 1969. desborde emocional. constituyen una explicación y validación teórica que iluminó a los poetas y narradores de la década del 30 del siglo XX con su “Épica Social Americana”. Rembrandt. resulta incompatible con aquello que efectivamente son las novelas del realismo social proletario y el folclor. Reconociendo que el arte es la más humana de todas las formas de expresión. con una fuerte incentivación a la demanda. Hauser argumenta que “no hay periodo en la historia que en el arte sea absolutamente autónoma e independiente de las condiciones de vida económicas y sociales del momento. es destino y cree que en arte y literatura no hay forma neutral. de carácter urbano e industrial. 14 Arnold Hauser. el arte es “el abismo Arnold Hauser. formas revolucionarias. el público que concita su atención es improductivo y pasivo en lo esencial. En medio de esta discusión para tratar de comprender mejor el sentido de la novela social proletaria. Para De Rokha. Está incluso más vinculada a su propia época que a la idea del arte. A pesar de ser tan general en su concepto de arte. para De Rokha. Su clasificación responde a una estratificación determinada por un canon que considera que sólo hay arte indivisible e imperecedero en aquellas expresiones que contienen un alto valor y significación. consumo. “El problema sociológico fundamental: concepto de ideología en la historia del arte”. del misticismo y de la violencia hecha poesía). Para Hauser el “Arte del pueblo” pertenece a estratos escasamente ilustrados. el “Arte popular” es una expresión seudoartística. concebida como expresión del Realismo Popular Constructivo (comunismo. La Habana. Bach. La Habana. prosismo. en Introducción a la historia del arte. Esta conceptualización la asocia a las obras de Miguel Ángel. indisciplinado” 13 . El estilo. sociedad sin clases) y del Barroco Popular Americano (vivencia de lo mestizo. los planteamientos de Pablo de Rokha. Hauser diferencia el “Arte popular (o de masas)” del “Arte del pueblo”. 1969. canon renacentista y hasta romántico-simbolista de Hauser. en Introducción a la historia del arte. Instituto del libro. retardatario. En ambos casos. En su historia del arte según estratos culturales. enumeración. por desarrollarse en un periodo en que ejerce una férrea oposición a Trotsky y reconociendo su contemporaneidad con Hauser. Es curioso observar cómo las categorías de mercado. Beethoven. arte del pueblo y arte popular” (capítulo V). Su sentimiento trágico de la vida surge en la lucha contra las clases sociales y la naturaleza. una forma de transición similar al Realismo Popular Constructivo. oposición al Arte por el Arte y a la “lujuria metafísica de la sociedad de consumo”. Sin duda que su tesis sobre el “Arte del pueblo” como patrimonio cultural degradado. para él ofrece sólo pasatiempos y productos uniformes como resultado del gusto conformado por la democratización y la técnica. A contenidos revolucionarios. página 51. Para Hauser. Instituto del Libro. Flaubert o Baudelaire. La asimilación del “Arte popular” como creación y opción de las masas. “Historia del arte según los estratos culturales.37 sociológicos y respondiendo a otra tradición teórica . sólo la lírica sería el género de la “poesía del pueblo”. en cierto modo condicionan una forma de ver y valorar estética y socialmente las obras de arte y literatura. diletante.

17. “La voz popular de los bardos. estructura los mundos amados del gran génesis (. Pablo de Rokha. 1980. 15 . Justamente la complejidad de la vida. en poquísimas palabras. Rulfo). al informarnos del hombre. En su experiencia literaria encarnó el espíritu revolucionario universal de su tiempo. la frente y el pecho de nuestro arte novelístico” 17 . a no ser que se desee falsearla. convencimiento por medio de la emoción. página 7. ni un Balzac. Máximo Gorki. no profetiza. ennoblezca la verdadera vida. 1942. La búsqueda de la forma se convierte en la lucha del artista y en el destino de las épocas. como lenguaje estético. míticos. “El género del cuento y los nuevos cuentistas chilenos”. Biblioteca Ayacucho. metafísico (J. evidencia. página 22. al presentar a los narradores ecuatorianos de la década del 30. Nicomedes Guzmán.. Editorial Cultura. cuando se trata de determinarla valiéndose de nombres. G. 85. se ha bifurcado en múltiples ramales: Realismo mágico (Usral Pietri y Asturias). casi intactos. materia prima de toda creación artística. “Prólogo”. Además. no le bastan ni un Dikens. despojarla de sus colores íntimos. mágicos? ¿Por qué se es forzosamente realista cuando se es latinoamericano y uno halla su justificación histórica únicamente si es realista?” 16 . Santiago. Vol. Márquez. uno de los escritores chilenos más sensibles en relación al momento social que atravesaba el mundo y su país. esa áspera y espesa sangre que. Donoso). arrebatarle su tembloroso gesto eternamente desgarbado y caprichoso”. 1941. aunque sea oscura y amarga. se formulaba una serie de preguntas sobre el fantasma del realismo cuando el romanticismo parecía instalado en preceptos morales y normas de cortesía con criterios literarios: “¿Por qué en la súbita y obstinada búsqueda o recuperación de nuestra identidad se fueron encontrando en la memoria colectiva. 16. de la decrepitud (J. Cortázar). los antiguos sistemas ontológicos. pensaba que no toda literatura social contiene una conciencia al servicio de la sociedad. Jorge Enrique Adoum. subjetivo (Onetti). en Narradores ecuatorianos de la década del 30. sino que pareciera que este pasa directamente de la realidad a la literatura. página IX. voz de su época y conocedor del pasado para comprender el presente. Caracas.) La realidad artística es la expresión de la identidad del universo” 15 . maravilloso (Carpentier). sus recursos poéticos y sus asperezas de estilo no originan el argumento. no adivina. que fue conocido y compartido por los escritores latinoamericanos. impedirá siempre la rigidez de la técnica única. Todo deriva del método y de su unidad. es política por naturaleza siempre que la ideología opere como imagen. Nicomedes Guzmán. Si se pudiesen reducir o sintetizar al máximo. proletario (en particular los narradores y las obras incorporadas al corpus de esta tesis) y el realismo espantoso (con la novela sobre dictadores que cierra un ciclo hacia el fin del siglo). vale la pena consignar la reflexión sobre cómo definir la novela:”Al igual que la novela. “Teoría del arte proletario”.38 silenciándose”. en el prólogo a la antología Nuevos cuentistas chilenos. “ese aliento de realidad escueta. mítico (J. fantástico (G. ni todos los grandes novelistas. imaginario (Roa Bastos). página 4. concebía al artista como el receptáculo de todo lo que le afectaba a su país y a su clase. El realismo social a través de la historia y bajo los imperativos políticos que han vivido los escritores en sus diferentes países latinoamericanos. texto incluido en Morfología del espanto . ni un Dostoievski. La novela social proletaria tiene la virtud de proponer y contar lo que sucede o sucedía realmente. ese calor apretado de verdad. Santiago. Jorge Enrique Adoum.. Editorial Multitud.

Editorial Multitud. España. Guzmán. recuperación de la dignidad del verbo por una vida nueva para un hombre nuevo. A pesar de estas virtudes. páginas IX a LXI. 85. en Revista Inti de Literatura hispánica. Lucía C: “El conventillo: el signo del derecho y signo híbrido en Los hombres oscuros de N. recíproca e interdependiente de los factores ideológicos. Montesinos Ediciones de Intervención Cultural. porque la relación entre ellas y la sociedad es compleja. lucha. Bosi piensa que resistencia es una categoría ética que no se contrapone a lo específicamente estético. (Título original del alemán Philosofhie der kuntgeschichete. Instituto del libro. 2002. Hauser. 2004. Arnold: Introducción a la historia del arte. Niall: La llamada de España. Vol. esas palabras deberían ser resistencia. Bibliografía Adoum. 18 .. Instituto de Letras. en Revista Anales de Literatura Chilena. año 1. dic. su forma particular de conocimiento y de penetrar la realidad con sus claroscuros estilísticos y con lo que emocionalmente nos comunica. 1949 Guerra. las contradicciones de la sociedad. Literatura e resistencia de Alfredo Bosi. Traducción de Felipe González Vicent. porque el testimonio entregado por ella es capaz de expresar las tensiones de su época. 2000. PUC. La novela social proletaria no existe en el aire. existe en el tiempo histórico que obedece a su propio ritmo dialéctico. sería un error reducir estas novelas a un mero documento de situaciones y transiciones sociales. La Habana. materiales y económicos 18 . Pablo: Arenga sobre el arte. las características de la novela social proletaria. Benavides. Caracas.39 desde la dimensión ética. N° 9 de 1979. Ricardo: “Nicomedes Guzmán: proletarian Author in Chile”s Literary Generation of 1938”. Santiago de Chile. Biblioteca Ayacucho. Santiago de Chile. 1969. Binns. Editora Schwarcs Ltda. en Narradores ecuatorianos de la década del 30. páginas 121 a 126. cf. el ritmo extraño e irregular de la vida. páginas 117 a 134. De Rokha. estéticos. 1980 (sobre el realismo en la novela). escritores extranjeros en la guerra civil. Sao Paulo. N° 1. La obra apareció por primera vez en Londres en 1957) Para incorporar otros argumentos al debate. Jorge Enrique: “Prólogo”.

en Revista Alpha. Rama. Manuel: El árbol siempre verde. Buenos Aires. XVII. en La hora actual de la novela hispánica de Eduardo Godoy G. Osorno. Editora Senac. As. páginas 27 a 42. páginas 93 a 108. páginas 327 a 347. Ediciones Mar Afuera. Ediciones UCV. Lon: “La novela de la generación de 1938 de Chile y su herencia poética: influencia de la novela española y el poema en prosa francés”. Bs. Congreso del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana. . De Complutense. 1966. N° 9. Sao Paulo. Tomo I. Lon: “El neobarroco chileno en una novela pastoral-burlesca de la generación de 1938”. en Vol. N° 17. Manuel: De la poesía a la revolución. José Paulo: “De Cacau a Gabriela: un proyecto pastoral”. Venezuela.. Lev: Literatura y revolución.40 Muñoz. Liana: O Brasil best seller de Jorge Amado. Universidad de Los Lagos. en Panorama de la novela en América Latina: 1920-1980. Rojas. páginas 427 a 437. Editorial del Medio Día. Ángel: “Medio siglo de narrativa latinoamericana (1922-1972”. Chile. Trotsky. Chile. 2001. U. Uruguay. 1991. 1978. Pearson. Vallejo. en Ediciones Cultura Hispánica. reseña histórico-literaria”. 1936. Pearson. Luis: “La generación de 1938. Editorial El Yunque. Centro Iberoamericano de Cooperación. 2003. Bertrán: “El campo como utopía: proletarios y revolucionarios en la narrativa mexicana de los años treinta”. literatura e identidade nacional. El barroco en América. en Revista Acta Literaria. Valparaíso. Santiago. 1974 (la primera edición es de septiembre de 1923). páginas IX a XXXV. páginas 99202. 1994. Concepción. 171 de Biblioteca Ayacucho. 1984. Paés. 1986. Santiago. Universidad Veracruzana. César: Literatura y arte. Ediciones Ercilla. Rojas. Ortega. 1982 Selzer Goldstein.

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