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Algunas impresiones sobre la situación de la actividad pesquera en Canarias

Nicolás Sosa García Septiembre/1999

Introducción Este informe intenta ser un resumen de una serie de observaciones y experiencias recopiladas por alguien que ha tenido un contacto casi diario desde el año 1990 con diversos aspectos del mundo de la mar y la pesca en Canarias: estudio de asignaturas del segundo ciclo universitario de biología marina, participación en un proyecto del departamento de biología marina de la Universidad de La Laguna, asistencia a cursillos y seminarios relacionados con el tema, conversaciones con profesores titulares de la universidad y licenciados en biología marina, observaciones y conversaciones con pescadores de varias cofradías, así como con agentes de inspección pesquera, práctica de actividades relacionadas con el mar (buceo, fotografía submarina, náutica, pesca deportiva, etc). En particular, varias de las afirmaciones que aquí se presentan han sido contrastadas con profesores de la Universidad de La Laguna y doctorandos de la misma, entre los cuales se debe citar (no es exhaustivo): Dr. Alberto Brito, Dr. Jacinto Barquín, Dr. Ignacio Lozano, Alejandro Sancho, Pedro Pascual y Germán Medina (q.e.p.d.). Asimismo, Ana, abogada de la Secretaría Territorial de Pesca Marítima, soportó en varias ocasiones largas series de consultas sobre legislación. Infracciones que se observan con frecuencia Con cierta asiduidad se puede leer en la prensa de Canarias declaraciones realizadas por patrones mayores de diversas cofradías, en las cuales se quejan de la realización de actividades pesqueras por medio de embarcaciones de recreo, equipadas con medios sofisticados (sondas, GPS, carretes eléctricos). Según estas declaraciones, los volúmenes de las capturas realizadas por dichas embarcaciones son grandes, con frecuencia mayores incluso que los obtenidos por embarcaciones profesionales y son destinadas a la venta, de forma ilegal. Igualmente, también se quejan del empleo de artes ilegales (casi siempre redes de enmalle) tanto por profesionales como por no profesionales. Estas actividades causan un serio impacto ecológico en el ecosistema marino, además del perjuicio económico (intrusismo) que causan al sector profesional. Pero existe también una serie de actividades que parecen pasar más inadvertidas, sin perder por ello su condición de ilegales y perjudiciales para el medio ambiente marino. Sin
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o al menos como de impacto ambiental serio. artículo 2. notoria y casi impunemente. se puede ver en las dependencias de las cofradías de pescadores. cabe citar. buceando.2 Orden de 16 de noviembre de 1989.2 del Decreto 155/1986) de un 10% de capturas de esta talla en el cómputo total de piezas de cada especie. las siguientes: *Utilización. por el tamaño diminuto de los anzuelos que eligen para equipar sus aparejos. *Exceso de capturas por parte de pescadores no profesionales. y 18 metros en las zonas autorizadas del resto de las islas. que los pocos peces grandes que se acercan durante el día a las orillas ignoran los anzuelos.1. superando el máximo permitido (artículos 14.2 del Decreto 121/1998 y 2. Decreto 154/1986 y 4. como actividades que se realizan frecuente. buceando. nasas con estas características. 7 y 8 del Decreto 121/1998) son de 4 Kg para la pesca de caña. Estas dos actividades se observan tanto por parte de personas que no han estado nunca vinculadas a la pesca profesional como por personas que han abandonado dicha actividad. escandalosamente pequeña. pasando su matrícula a ser de lista 7ª en lugar de lista 3ª. Actualmente los topes establecidos por persona y día (artículos 5. como bien saben estos pescadores deportivos. pero continuando su actividad como cuando eran profesionales. *Comercialización de peces de talla antirreglamentaria. aun siendo del modelo de los empleados en la pesca profesional. nasa.1. están despachados en la actualidad como barcos recreativos. a veces. pero es especialmente frecuente en los pescadores deportivos de caña cuando la actividad se realiza desde orilla durante el día. También es frecuente ver. 5 Kg para la pesca submarina y tres piezas sin límite de peso para la pesca deportiva de altura. frecuente en comercios y restaurantes. y sus barcos. Esta práctica es observada tanto en pescadores profesionales como deportivos de todo tipo. Real Decreto 2200/1986). tambor de morenas y redes de enmalle entre otros. En esta situación (caña desde orilla durante el día) es realmente difícil capturar otra cosa que no sea peces de talla realmente pequeña. artículo 4. por parte de pescadores no profesionales. En general. comercialización y consumo está prohibida (disposición adicional primera del Decreto 155/1986). estas actividades no se perciben como ilegales. En particular. *Captura de peces de talla antirreglamentaria. como bien prueba el hecho de que las actividades no se ocultan en absoluto por los practicantes ni son denunciadas por los testigos. cuya captura. No es infrecuente ver.mencionar otras actividades que sí son consideradas como dañinas (aunque no por todo el mundo) y perseguidas (como el empleo de dinamita). nasas de estas características caladas a profundidad inferior a la reglamentaria (22 metros en las zonas autorizadas de los islotes del norte de Lanzarote. Sobre esta práctica hasta hace poco existía vacío legal a excepción de la pesca del guelde. tanto por parte de las personas que las realizan como por personas que las observan. La 2 . No ocurría así con el resto de las especies hasta la entrada en vigor de la Orden de 7 de febrero de 1995 y la Ley 14/1998 (artículo 10c). de artes prohibidas para los mismos (artículos 3 y 6c del Decreto 121/1998): pandorga. *Construcción y empleo de artes de luz de malla ilegal y sin identificar.

tallas antirreglamentarias. aunque no respete la distancia mínima establecida (artículo 3. aun cuando se esté realizando en zona permitida. si la observación se realiza desde un barco.percepción de estas actividades como poco importantes no se corresponde con su impacto ambiental real en tanto que el número de practicantes de las mismas se puede considerar en la actualidad como elevado para un ecosistema marino frágil como es el canario. y. no les molesta en absoluto la pesca de pulpos por parte de buceadores a pulmón libre (actividad catalogable como pesca submarina). a priori. explicaciones y recomendaciones de los pescadores Son a veces extrañas las explicaciones que algunos pescadores. sin descartar esta posibilidad. no son percibidas como actividades muy dañinas. son frecuentes las amenazas y los insultos. del medio marino canario. Interpretaciones. Incluso. así como de la actitud de muchos pescadores profesionales ante personas que realizan prácticas ilegales. 3 . Pero. En particular.3 del Decreto 121/1998) a los bañistas. Este pescador anónimo afirmaba que en la actualidad hay demasiados barcos faenando en la costa vecina de África y que el pescado "no rebosa para acá". por palabras de algunos pescadores de dicha cofradía. no se observe si está cometiendo infracciones por exceso de capturas. la observación de la actitud de algunos agentes. es frecuente ver el barco de los agentes de la Gomera dedicando mucho tiempo a patrullar por las zonas prohibidas de pesca submarina en busca de infractores. por tanto. dan a la situación. y. etc. es curiosísima la afirmación que hacía un pescador de la cofradía de Playa Santiago en la Gomera sobre la reducción observada en las capturas durante los últimos años. en general degradada. Actitud de algunos pescadores profesionales y algunos agentes del Servicio de Inspección Pesquera La realización frecuente de las actividades ilegales referidas en el apartado anterior podría hacer pensar en una insuficiencia en las dotaciones de vigilancia del Servicio de Inspección Pesquera. por lo cual no se les da la importancia que tienen ni se valora el daño importante que causan. hace pensar que existen otros problemas. tanto profesionales como deportivos. Sin embargo. Parece como si algunos agentes actuaran basándose en creencias generalizadas (pero no por ello necesariamente ciertas) y no en criterios científicos de impacto ambiental. ni tampoco la captura de peces de talla antirreglamentaria por parte de pescadores de caña o la pesca con pandorga o tambor por pescadores no profesionales (prohibidas para los mismos por los artículos 4 y 6c del Decreto 121/1998). Por ejemplo. descuidando la vigilancia de otras actividades. Algunas actividades ilegales gozan de una gran tradición ("se ha hecho así toda la vida"). La importancia que algunos agentes de inspección pesquera asignan a las distintas infracciones parece ser similar. y así. cualquier pescador profesional de la cofradía de El Pris no vacilará en avisar a la Guardia Civil tan pronto vea a alguien practicando la pesca submarina.

incluso hay muchas especies que se dan en uno solo de los mencionados lugares y no en los dos. a pesar de su cercanía. si se evalúa el número de licencias de pesca submarina. son mayoría las cofradías que no defienden esto. sin por ello disculpar las prácticas furtivas. y no pocos conflictos ha habido entre cofradías por el empleo de dichas artes. a veces con botella. con motivo de la polémica desatada en la cofradía de San Andrés sobre la construcción del muelle deportivo. y aunque en el preámbulo del Decreto 154/1986 se responsabiliza a las artes de enmalle "como uno de los factores que mayor incidencia ha tenido en el deterioro de los recursos pesqueros del litoral". son muy diferentes a las de Canarias. el establecimiento de la reserva marina del Mar de Las Calmas (Decreto 30/1996) y la prohibición de la nasa para peces en la isla de El Hierro (Orden de 27 de mayo de 1994) 4 . a pesar de no tener ninguna base científica. Ahora bien. y prácticamente no hay intercambios de peces entre las mismas. Es innegable que la pesca submarina es más eficiente (pero también más selectiva) que la de caña. conocedores de dicho fondo. con respecto a las artes de enmalle. que se realizan con destino a la venta. la tradición parece haber podido más que el rigor científico. Hay también cofradías que defienden que la utilización de las artes de enmalle no es dañina.3 del reglamento de pesca deportiva (Decreto 121/1998). en las zonas de mares calmas frecuentes están especialmente degradados y presentan todas las evidencias de sopreexplotación pesquera conocidas. en la actualidad ha sido recogida en el artículo 14. Muchos pescadores profesionales (entre los cuales con frecuencia se encuentran los defensores de las redes de enmalle) culpabilizan a la pesca submarina de la degradación de los fondos marinos. y las restricciones que de forma natural (estado de la mar y condición física del buceador) afectan a la realización de dicha actividad. Recientemente. donde se prohibe verter al mar sustancias de origen animal que tengan por objeto atraer la pesca. Sin embargo.El Hierro). los pescadores han declarado que el lugar elegido para dicho muelle es un lugar de cría de muchos peces. fue recientemente contrastada con biólogos de la Universidad de La Laguna. desde la pérdida del caladero africano a mediados de los años 70. Una afirmación común entre pescadores deportivos de caña es que el uso de aceites de pescado en la preparación de engodos es dañina para el medio marino ("quema los pesqueros"). Esta afirmación.Esta afirmación carece de todo rigor científico. en comparación con el número de licencias de pesca de caña y de pesca profesional. La realidad es que el fondo en cuestión carece de todas las características que requiere un lugar de cría de peces. su uso continúa permitido (disposición transitoria primera del mismo decreto) en la mayor parte de la isla de La Palma. y los resultados están a las vista: la mayoría de las fondos palmeros. Por suerte. se puede concluir que el volumen de capturas no es significativo en comparación con los totales. lo que ha ocurrido es precisamente lo contrario: muchos barcos canarios que faenaban en África tuvieron que pasar de nuevo a Canarias. Por otra parte. Esta afirmación. en particular. pues las condiciones oceanográficas de la costa de África. Es loable el trabajo realizado en los últimos años por el patrón mayor de la cofradía de Nuestra Señora de los Reyes (La Restinga . En buena parte. aumentando así la presión pesquera sobre nuestras costas.

El establecimiento en 1995 (Decreto 62/1995) de una reserva marina de interés pesquero en los islotes del norte de Lanzarote contó inicialmente con una fuerte oposición por parte de un sector de los pescadores de la isla de La Graciosa. en el Mar Mediterráneo. Antes del establecimiento de esta reserva. Origen y evolución de parte de la regulación pesquera en Canarias y algunas de sus consecuencias Hasta el año 1984. y en las islas de Tenerife. ha dejado en suspenso el artículo 13 de dicho reglamento. estableciéndose restricciones al uso del trasmallo (prohibición en las últimas tres islas) y restricciones en volúmenes de captura así como limitación de zonas y días para la práctica de la pesca submarina. En esa época ya había numerosos conflictos entre cofradías por el uso de artes de enmalle y entre pescadores profesionales y pescadores submarinos. una limitación de ese tipo no se ajusta a derecho. no existía ninguna regulación específica para Canarias. donde se establecía esa limitación temporal. las recomendaciones que pudieran hacer en materia de regulaciones pesqueras deberían ser evaluadas cuidadosamente y contrastadas por personal científico. Por otra parte. organizadas por el Colegio Oficial de Biólogos y el club de actividades subacuáticas Biosub. la vigilancia era escasa. pero no de los porqués. que contemplaba pocas restricciones. y la idea proviene sin duda de la mala impresión que tradicionalmente ha causado la pesca submarina entre el sector profesional. cómo. al no existir el Servicio de Inspección Pesquera ni el SEPRONA. que consideraban la medida como negativa para sus intereses. sino que era de la aplicación la reglamentación de la Administración Central. y por tanto. declaró que el siguiente objetivo era reducir la práctica de la pesca submarina en la isla de El Hierro a sólo los jueves y domingos. y de qué especies capturar. según la reciente sentencia 366/1999 del Tribunal Superior de Justicia de Galicia con respecto al reglamento de la pesca deportiva en esa comunidad (Orden Reguladora de 29 de marzo de 1992). El Hierro y la Gomera el segundo. Por otra parte. De 5 . de la Universidad de La Laguna). dónde y cuándo. pese a que la creencia popular dice lo contrario ("los pescadores son los que más saben de la mar"). todo parece indicar que los pescadores son grandes conocedores de la meteorología marina. En una mesa redonda que tuvo lugar en la Universidad de La Laguna en 1996. donde también hubo oposición por parte de los pescadores. pero más conocedores de los "porqués". posiblemente copiada de las regulaciones en materia de caza. más desconocedores de los "cómo. carece de base científica (afirmación realizada por el Dr Alberto Brito en la misma mesa redonda y confirmada en el mismo año por el Dr Ignacio Lozano en el marco de unas jornadas sobre fondos marinos de Canarias. La experiencia ha quitado la razón a las personas que se oponían a estas medidas. En este año aparecen los Decretos 549/1984 y 550/1984 (hoy derogados) sobre medidas urgentes en materia de pesca en la isla de Fuerteventura el primero. entre los cual había no pocos furtivos. dónde y cuándo". por tanto. después de exponer su trabajo en los dos asuntos anteriormente mencionados y de calificar la nasa como un "arte criminal". Esta propuesta. sólo se contaba con experiencias (muy positivas) en otras zonas de España.llevan detrás bastantes horas dedicadas por dicha persona. En resumen. como en la isla de Tabarca y las islas Medas. y.

En este decreto. se puede considerar negativo el concentrar el esfuerzo pesquero debido a la pesca submarina en sólo unas zonas determinadas. Este cuadro es posteriormente ampliado en el anexo I del Decreto 121/1998. incluso en las zonas permitidas para la práctica de la pesca submarina. se intentaba limitar el impacto ecológico de las artes de enmalle y los conflictos surgidos por los mismos y por la pesca submarina. explicaciones y recomendaciones de los pescadores". Igualmente se establece (artículo 4) que se adoptarán medidas oportunas hacia la desaparición de la pesca con nasas a medio plazo. que tiene un contenido muy similar. La conflictividad entre pescadores profesionales y submarinos no sólo no ha descendido sino que ha aumentado (dato confirmado por el presidente de la Federación Canaria de Actividades Subacuáticas). cuando se realiza supuestamente como actividad deportiva. pues las cofradías que tienen estas zonas dentro de su demarcación se ven castigadas con la presencia de los pescadores submarinos y los hacen blanco de sus iras. La regulación sobre pesca deportiva aparece por primera vez en el Decreto 156/1986 (hoy derogado y sustituido por el Decreto 121/1998. En el preámbulo de este decreto se establece la necesidad de limitar la actividad pesquera deportiva por su impacto ambiental y para facilitar el control y la vigilancia de la pesca furtiva. Durante los años siguientes. permitieron confirmar que esta limitación de zonas se debe. en su disposición transitoria primera. En este mismo año aparece el Decreto 154/1986 donde por primera vez se regula las artes y modalidades de pesca profesional en aguas interiores de Canarias (el Real Decreto 2200/1986 para las aguas no interiores establece la misma regulación). que asesoraron en la redacción de las regulaciones profesionales y deportivas. a facilitar el control y a reducir los conflictos entre pescadores profesionales y deportivos. marisqueo y acuicultura. de 16 de noviembre de 1989. en tanto que se mantienen las demás actividades pesqueras en las zonas donde sólo se prohibe la pesca submarina. En 1985 (Real Decreto 1938/1985) se traspasa al gobierno canario las funciones y servicios en materia de pesca en aguas interiores. En el mismo año. en efecto. Conversaciones con los doctores Ignacio Lozano y Alberto Brito. y en 1986 (Decreto 134/1986) se regula el marisqueo del mejillón canario.esta forma. se plasma la desafortunada regulación sobre las redes de enmalle en la isla de La Palma mencionada en el capítulo "Interpretaciones. el Servicio de Inspección Pesquera queda definitivamente regulado por el Decreto 115/1987. de 15 de febrero de 1990. En el artículo 2 de este decreto se limita la práctica de la pesca submarina en las zonas acotadas que se establezcan. de 11 de 6 . También se autorizan las redes de enmalle en algunas zonas y épocas en las islas de Tenerife y Gran Canaria. pero no a criterios biológicos. idéntico al establecido en el Real Decreto 560/1995. el Real Decreto 2133/1986 para las aguas no interiores establece la misma regulación). la regulación de la pesca con nasas va evolucionando hacia una mayor restricción mediante las Órdenes de 15 de marzo de 1989 (hoy derogada). Incluso. En 1987. se crea el Servicio de Inspección Pesquera mediante el Decreto 570/1984 (hoy derogado y sustituido por el Decreto 115/1987). Por medio del Decreto 155/1986 y del Real Decreto 2134/1986 se establece el primer cuadro de tallas mínimas autorizadas en las capturas.

Este seguimiento permitió establecer definitivamente (Orden de 15 de junio de 1995) una nueva regulación que permitía la pesca con artes de enmalle en zonas donde no estaba permitida por la disposición adicional primera del Decreto 154/1986. En la Ley 14/1998 por la que se establece el régimen de control para protección de los resursos pesqueros. Con los resultados de este estudio en la mano. Sin embargo. *Continuación del desarrollo del artículo 4 del Decreto 154/1986. se proponen las siguientes medidas: *Realización de un estudio sobre las artes de enmalle para las islas de La Palma y Tenerife. mediante la Orden de 6 de septiembre de 1994 (hoy derogada). especialmente en la segunda. Los biólogos de la Universidad de La Laguna que realizan el seguimiento científico de estas reservas han podido constatar. -Verificación de los censos de artes de enmalle y nasas (censos previstos en la disposición adicional tercera del Decreto 154/1986 y en las demás disposiciones que lo desarrollan).octubre de 1990 y de 27 de mayo de 1994 (donde se prohíbe definitivamente en la isla de El Hierro). La regulación sobre las redes de enmalle en las islas de La Palma y Tenerife no ha evolucionado. un rápido crecimiento en el número de peces. Por medio de los Decretos 62/1995 y 30/1996. se regula la inspección de la comercialización y utilización de capturas de especies marinas. de forma similar al seguimiento que se realizó en la isla de Gran Canaria durante el período de vigencia de la Orden de 6 de septiembre de 1994. En la Orden de 7 de febrero de 1995. con seguimiento científico por parte de los centros de investigación especializados en materia pesquera de Canarias. a la vista de los resultados del seguimiento científico antes mencionado. se regula con carácter temporal y experimental el uso de dichas redes en determinadas zonas de la isla de Gran Canaria. tamaño medio de los mismos y recubrimiento algal de los fondos. mediante disposiciones que reduzcan de modo progresivo el uso de nasas . en particular. Propuestas A la vista de todo lo expuesto. queda regulada como falta grave la comercialización de especies pesqueras de talla no reglamentaria. la talla de las capturas y los volúmenes de las capturas realizadas por barcos de lista 7ª. Igualmente. y encomendándose esta inspección a los auxiliares del Servicio de Inspección Pesquera. *Con respecto a las actuaciones del Servicio de Inspección Pesquera: -Intensificación de las inspecciones de las descargas en los varaderos de las cofradías de pescadores. vigilando las artes empleadas. 7 . se establecen dos reservas marinas de interés pesquero en el entorno de los islotes del norte de Lanzarote y en Punta de La Restinga-Mar de Las Calmas (isla de El Hierro). cubriéndose así el vacío legal que existía sobre esta materia. la pesca con palangres también se limita en las islas de Fuerteventura y El Hierro mediante el Decreto 90/1997. se podría establecer el mantenimiento o la reducción (incluso la desaparición) de las mencionadas artes. respectivamente. en la isla de Gran Canaria.

así como de las artes empleadas. pero tal deseo excedería el propósito de este informe. compatible con el mantenimiento de la actividad pesquera profesional. así como las distancias mínimas a los bañistas y pescadores de superficie. Conclusiones personales Quisiera hablar aquí de mi pasión y amor a la mar. -Inspección de tallas y volúmenes de capturas de los pescadores deportivos de todo tipo. supresión de las zonas acotadas para la práctica de la misma. con objeto de la desaparición definitiva de los conflictos ya mencionados y la reducción de tareas de los agentes del Servicio de Inspección Pesquera.-Intensificación de la vigilancia de la comercialización. Es probable que unas inspecciones realizadas en grandes supermercados con decomiso de los productos de talla antirreglamentaria en horas de gran afluencia de público serían muy positivas con vistas a la desaparición de estos productos. 8 . tan importante al igual que el resto del sector primario en un lugar pequeño y dependiente del exterior como son nuestras islas. extendiéndose a las islas que no cuentan con ninguna. *Mantenimiento de las prohibiciones genéricas de la práctica de la pesca submarina en zonas portuarias y en las zonas donde se determinen restricciones dentro de la reglamentación de las reservas marinas. de mi deseo de la pervivencia en el tiempo de un ecosistema marino equilibrado. *Continuación de la política de creación de reservas marinas. y.