Cómo tener una nueva manera de pensar Serie: Vasos de honra Efesios 4:17-24.

Comunidad Cristiana de El Limón Pastor Mario Enrique López 19 de junio de 2011. Se ha dicho popularmente: Dime con quién andas y te diré quién eres . Pero también podemos afirmar; Dime lo que piensas y te diré cómo te comportarás . Nuestros pensamientos son el taller que da inicio a la manera cómo nos comportamos. Es por esto que si queremos ser vasos de honra y caminar en santidad tenemos que renovar nuestra mente. Para la transformación espiritual es necesaria la transformación de la mente. El viejo hombre es el conjunto de actitudes, pensamientos y conducta que caracterizaban al creyente antes de conocer a Cristo. El cristiano es una nueva criatura (2 Corintios 5:17). Sin embargo, Satanás, el mundo que lo rodea y su propia naturaleza pecaminosa intentan influir para que el creyente siga comportándose como antes. En el párrafo anterior, el autor enseñó que los líderes de la iglesia trabajan para perfeccionar a los santos. Este párrafo deja muy claro que el individuo tiene que hacer cambios en su vida. El creyente tiene que tomar decisiones para despojarse del viejo hombre y vestirse del nuevo, comenzando por tener una nueva manera de pensar. En el libro de Efesios, encontramos un texto muy importante que nos va a ayudar a entender la necesidad de tener una transformación en nuestra manera de pensar. Leamos este texto: 17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón. 19 Estos, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron al libertinaje para cometer con avidez toda clase de impureza. 20 Pero vosotros no habéis aprendido así sobre Cristo, 21 si en verdad lo habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. 22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está corrompido por los deseos engañosos, 23 renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. ¿Cómo podemos renovar nuestra manera de pensar y ser transformados en nuestra mente? Tengamos en cuenta que nuestro pensamiento está conformado por IDEAS, IMÁGENES, INFORMACIÓN E IMPLICACIONES. 1. Apartarse del estilo de vida antiguo (La ropa vieja 4:17 19) En estos versículos, el apóstol señala varias características del andar del viejo hombre para que el cristiano se dé cuenta del peligro de seguir en lo mismo. Las palabras esto, pues, digo y requiero en el Señor , muestran la insistencia de Pablo. El creyente necesita entender que la vida cristiana es una vida de cambio y el ser transformado no es una opción para él. Vanidad (v. 17) describe una vida sin propósito, sin esperanza, fútil. Buscar la felicidad en las riquezas, el prestigio, el poder y el placer es una vida sin sentido ni buenos frutos. Su mente también estaba entenebrecida (v. 18) y por lo tanto, se caracterizaba por la ignorancia de Dios, de su voluntad y de la vida con propósito. Esta mente no percibe la verdad. La dureza (v. 18) describe el corazón del que no conoce a Cristo. Más bien, tiene un corazón petrificado porque resiste el conocimiento de Dios y es insensible al vacío que hay en su corazón. La vanidad, la oscuridad y la dureza les llevaron a que perdieran toda sensibilidad. Indiferentes y descuidados, se precipitaron a una vida disoluta. Lascivia se refiere a una conducta escandalosa y desenfrenada que no se preocupa por las normas personales y sociales. La literatura y el arte en el imperio romano muestran

que era aceptable toda clase de impureza . Con avidez significa que se aventuraron por los caminos del mal con atrevimiento, sin respetar la dignidad y derechos de otros. Es significativo el uso de las palabras mente , entendimiento , ignorancia , corazón y sensibilidad . Pablo aclara que el pecado comienza adentro, en la mente, los pensamientos y las actitudes. Primero, la resistencia a Dios, el egocentrismo y la corrupción están adentro. Después, salta al exterior en las palabras y conducta de las personas. 2. Tomar en cuenta el ejemplo de nuestro Señor Jesús (4:20 21) El apóstol Pablo sigue enfatizando que la conducta comienza en la mente: no habéis aprendido ; habéis sido por él enseñados . La figura de la escuela llena estos versículos. El discípulo cristiano aprende de Cristo. ¡Jesucristo es la lección! Su mente, cualidades y conducta son la norma para el creyente (Filipenses 2:5 11). ¿Somos sensibles a esa enseñanza? ¿O somos duros e insensibles como los que no conocen a Cristo? Además, Jesucristo es el maestro (v. 21). Cuando estuvo en la tierra, enseñó la conducta que su pueblo debe manifestar (por ejemplo, Mateo 5 7). Ahora, por la palabra y por su Espíritu que vive en el creyente, Jesucristo educa a su pueblo (Juan 14:25; 2 Timoteo 3:16 17). Hay un mandato en el v. 17 y tres más en los vv. 22 24. La vida vieja se caracterizó por estar bajo la esclavitud (viciado) y por los deseos engañosos, anhelos que prometen felicidad pero que producen tristeza. El Espíritu y la palabra nos reprenden, y el creyente que desea madurar en su fe tendrá que actuar con decisión. 3. Adoptar un nuevo estilo de vida (La ropa nueva 4:22-24) Nuestra manera de pensar, nuestra mente está determinada por IDEAS, IMÁGENES, INFORMACIÓN E IMPLICACIONES. Hemos tomado cada una de estas cosas bien sea por herencia o por el medio ambiente que es una sociedad dominada por el pecado. Para que haya una transformación de la mente DEBEMOS SUSTITUIRLAS con las que nos provee Dios a través de Su Palabra y Su Santo Espíritu. El mandato del v. 23 es muy importante en la guerra contra el mal. Constantemente debemos renovarnos en el espíritu de nuestra mente. De nuevo, la mente es clave. El cristiano es responsable de una transformación constante de sus pensamientos, actitudes, valores y motivaciones. No perdamos de vista la lección de los vv. 17 22: que la santificación (como también el pecado) comienza en la mente. Satanás dice que no es suficiente con emocionarse y tener buenos propósitos para vencer el pecado y para crecer como cristiano; la vida cristiana requiere pensar correctamente y esto significa empaparse de la Palabra de Dios. El cristiano debe estudiar, aprender, meditar y aplicar la Biblia. En ella, Dios enseña lo que él ha hecho para que venzamos el pecado. Nos enseña qué tenemos que hacer para ser cambiados y cumplir la voluntad de Dios. Es la espada del Espíritu para defendernos de las huestes del mal (6:17). Un predicador dijo: El pecado te alejará de la palabra de Dios, o la Palabra de Dios te alejará del pecado . Pablo escribió que la Biblia es útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra (2 Timoteo 3:16 17). ¿Qué está haciendo usted para alimentarse diariamente con la palabra santa y renovar su entendimiento? Seamos buenos discípulos de la escuela de Cristo para transformarnos en lo más profundo de nuestros pensamientos. El último mandato es vestíos del nuevo hombre (v. 24). Con la misma decisión con que se quitan los trapos viejos, el cristiano debe poner los nuevos pensamientos y conducta que se caracterizan por la justicia, la santidad y la verdad. El viejo hombre tiene deseos que engañan. El nuevo, manifiesta la verdad de Dios. El pasaje de 4:25 a 5:4, contrasta muchas características del viejo hombre con las del nuevo para que el cristiano sepa con claridad cómo debe conducirse.

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