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UNIVERSIDAD NACIONAL DEL NORDESTE “CICLO DE RECONVERSIÓN” FACULTAD DE HUMANIDADES ORGANIZADO POR LA JUNTA DE HISTORIA DE LA PROVINCIA DE CORRIENTES LICENCIATURA

EN HISTORIA

TEMA: Tesina de grado “LA GUERRA MALVINAS, SU REPERCUSION EN SOCIEDAD CORRENTINA, DESDE INICIO Y HASTA EL FINAL DE MISMA”

DE LA EL LA

LICENCIANDO: Sosa, Guillermo Marcelo

DIRECTOR DE TESIS: Lic. Deniri, Jorge Enrique.
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INTRODUCCION
El día 2 de abril de 1982, los argentinos recibieron con sorpresa la noticia de que las fuerzas militares argentinas habían desembarcado en las Islas Malvinas – Falklands para los anglosajones- reivindicando la soberanía argentina sobre el archipiélago, que estaba en manos de Gran Bretaña. Se trataba de un anhelo esperado por nuestro país. Por otra parte, se enfrentaba como enemigo a Inglaterra, un país que tenía una vasta experiencia en enfrentamientos bélicos, como así también una importante tecnología armamentística. La decisión tomada por los militares, de invadir las islas para recuperarlas, generó la adhesión de distintos sectores de la sociedad que en forma mancomunada se sumaron a este proyecto nacional. En este contexto surge la realización de este trabajo que lleva por título: “LA GUERRA DE MALVINAS, SU REPERCUSION EN LA SOCIEDAD CORRENTINA, DESDE EL INICIO Y HASTA EL FINAL DE LA MISMA”. Teniendo en cuenta que es uno de los temas que genera debates, polémica e incertidumbre y que ha quedado grabado como un hecho de un alto grado de patriotismo para la mayoría de los argentinos porque llevó a combatir contra un país que es tercera potencia naval La hipótesis que se esboza es la siguiente: la decisión tomada por el presidente Leopoldo Fortunato Galtieri, de recuperar las Islas Malvinas, el 2 de abril de 1982; fue llevada a cabo con el objetivo de desviar la atención de los argentinos de la difícil situación económica imperante. La recuperación de las Islas, significó que todos se sumaran al proyecto, con el que la sociedad correntina se identificó, para el cual trabajó y demostró un alto sentimiento de pertenencia al país. La población correntina, al igual que la de todo el país, se enteró de la noticia de que las Islas Malvinas volvían bajo el dominio de Argentina, después de casi un siglo y medio de usurpación; a través de los diferentes medios de comunicación social. Un sentimiento de júbilo inundó a la población entera, expresándolo a través de diversas donaciones y adhesiones; demostrando el apoyo otorgado al gobierno por la decisión tomada. La realización de este trabajo se efectuó desde el enfoque desde la siguiente estructura paradigmática: de la Historia Reciente, por la temática abordada, y por ser la Guerra de Malvinas un tema que despierta el interés de la comunidad en general. También se encuadra dentro del paradigma Común o Actual, surgido en el siglo XX, en el cual confluyen los tres paradigmas: Tradicional, Marxista y el de Annales; también brindó su aporte el paradigma liberal. Del primero se tomará la valoración y la veracidad de las fuentes y documentos recabados en los archivos de Corrientes y bibliotecas de nuestra capital, realizando un examen exhaustivo de los mismos, tanto interno como externo.

DESARROLLO

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1. CONTEXTO POLITICO Y ECONOMICO DE ARGENTINA ANTES DE PRODUCIRSE LA GUERRA DE MALVINAS El General Jorge Rafael Videla fue el presidente encargado de “inaugurar” la etapa del proceso de Reorganización Nacional, que se prolongó desde 1976 hasta 1983. Los hombres que le sucedieron en el poder fueron: Roberto Viola, Leopoldo Galtieri y Reynaldo Bignone, quienes marcaron un período histórico en el que intentaron perpetuar en nuestro país el régimen militar, y conquistar la impunidad del Estado terrorista para proteger a los jefes militares del castigo de la represión ilegal. La caída del gobierno de Viola, y su reemplazo por el de Galtieri, en diciembre de 1981, tuvieron que ver con los intentos desesperados de justificación política de los crímenes que habían ocurrido durante sus gobiernos. La realidad económica de esta época fue la masiva devaluación del peso, la pérdida de reservas, la fuga de capitales y las quiebras industriales. Ante esta difícil situación que se vivía en el país, y la falta de repuestas por parte del gobierno para dar soluciones concretas, sumado el descontento de la población; llevó al presidente Galtieri a decidir la recuperación de las Islas Malvinas usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. El gobierno se respaldó en el argumento de que las Provincias Unidas del Río de la Plata, han probado con documentos intachables que las mismas son patrimonio de la República Argentina, por la prioridad de ocupación y habitación formal por más de un siglo. La Argentina, a partir de su independencia de la madre patria, se constituyó en natural y lógica heredera de sus posesiones, ateniéndose a irrefutables razones geográficas. Es así que el territorio austral constituye parte de la dote con que España reconoció a este territorio a su vida independiente. La postura sostenida ante este hecho por la República Argentina era que las Islas Malvinas “han sido y son argentinas”, negando el carácter de ser colonia británica. Prueba de ello son los reclamos y gestiones efectuados durante la presidencia del General Juan Domingo Perón, la protesta ante la designación de un cónsul uruguayo en Stanley, y el rechazo de 1954 de una presentación británica efectuada con motivo de haber dictado el gobierno nacional normas para la administración de territorios, con mención a las islas en disputa. Así también en mayo de 1955, entre otros reclamos, el canciller argentino Doctor Gerónimo Remorino, refutó una nota británica que proponía llevar el tema de las “dependencia de las Islas Malvinas” a una corte internacional, declinando el arbitraje y negando los supuestos derechos británicos. Luego, durante el gobierno del General Eduardo Lonardi, un corresponsal británico afirmó que la República Argentina, no podría admitir que se discutiese su soberanía sobre las Islas Malvinas, que integran de derecho el territorio nacional. El 28 de febrero de 1957, durante la presidencia de Pedro Eugenio Aramburu, se dictó el Decreto-Ley 2191, estableciendo el Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, comprendiendo: las Islas Malvinas, las Islas Georgias, las Islas Sándwich del Sur y el Sector Antártico Argentino. A finales de ese año, las mismas posiciones fueron reiteradas ante la Comisión de Asuntos Fiduciarios de la Organización de las Naciones Unidas.
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Así, en diciembre de 1960, la ONU aprobó por amplia mayoría, la Resolución 1514, la cual concedía dependencias a países y pueblos coloniales, para ello, anunciaba poner fin rápido e incondicionalmente al colonialismo en todas sus formas y manifestaciones. Esta resolución generó posturas y planteos diferentes, tal es el caso de las Islas Malvinas. La República Argentina y el reino unido sostuvieron posturas diversas y criterios dispares para poner en práctica esa resolución. A partir de entonces, el gobierno de Gran Bretaña, insistió para que se tuvieran en cuenta los deseos de los pobladores de Malvinas, atendiendo solamente a lo que reza la primera parte del documento. Nuestro país, en cambio, sostiene el principio de identidad nacional, aludiendo a otra parte del citado documento en la que se aclara que todos los intentos dirigidos a poner en peligro total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial del país son incompatibles con los objetivos y principios de la carta de las Naciones Unidas. Al producirse el conflicto armado de Malvinas en 1982, la situación económica de nuestro país era muy comprometida, debido a la política implementada por el gobierno de facto, que no tenía lineamientos concretos para estabilizar la misma. A lo largo de la etapa del Proceso de Reorganización Nacional repercutió el plan económico aplicado desde 1976 por el ministro de economía José Alfredo Martínez de Hoz, su política promovió la erradicación del modelo industrialista de desarrollo económico instalado en el país, con estas medidas económicas se genero la desestabilización después de cinco años de haberlas puesto en prácticas. En cuanto a las principales características de este programa económico del ministro Martínez de Hoz, el autor Félix Luna expresa: “El proceso de endeudamiento fue el pilar de la política de Martínez de Hoz, comenzó con préstamos destinados al fortalecimiento de divisas, que entre 1976 y 1979 llegaron a los 10.000 millones de dólares, y la devaluación del peso genero un creciente déficit de la balanza comercial”1 Este lineamiento económico trazado desde la Cartera de Economía va a tener un impacto en la vida financiera de los argentinos, llevando a la especulación y al temor de una inestabilidad monetaria. Entre las medidas adoptadas figura la construcción de obras públicas, que abarcó desde autopistas a una central eléctrica atómica. El historiador Luís Alberto Romero brinda en su obra “Breve historia contemporánea de la Argentina”, realiza un detalle de la conducción económica de Martínez de Hoz: “[…] Las empresas del Estado adoptaron como estrategia privatizar parte de sus actividades, contratando con terceros el suministro de equipos – como con los teléfonos- o la realización de tareas, como hizo YPF en las tareas de extracción, y

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Félix Luna. Breve historia de los argentinos. Desde la primera fundación de Buenos Aires, hasta la asunción de Néstor Kirchner. Editorial Planeta, Buenos Aires, 2006. Página 243.

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entorno de esas actividades se constituyeron algunas de las más poderosas empresas nuevas. Las empresas contratistas del Estado se beneficiaron primero con las condiciones pactadas y luego con el mecanismo de ajustar los costos al ritmo de la inflación que, dada la magnitud de ésta y las dificultades del gobierno para cumplir puntualmente son sus compromisos, terminaba significando un beneficio mayor aún que el de la obra misma” […]2 Seguidamente, el autor, expone minuciosamente cómo se aplicaban las distintas medidas adoptadas; dando una mayor explicación sobre la forma en que se llevaba a la práctica el plan emanado desde el Ministerio de Economía del Proceso de Reorganización Nacional: “[…] Esos regímenes posibilitaban importantes reducciones impositivas, abales para créditos baratos, seguro de cambio para los créditos en dólares, monopolización del mercado interno, decisivo en el caso del papel de diario, o suministro de energía a bajo costo, muy importante para las acerías o la fábrica de aluminio […] Esta política implicaba notables excepciones respecto de las políticas más generales, en beneficio de empresarios específicos […] Gracias a ellos, estos grupos pudieron crecer sin riesgos, al amparo del Estado, y en un contexto general de estancamiento. Acumularon una fuerza tal, que en el futuro resultaría muy difícil revertir las condiciones en que actuaban, y junto con los acreedores extranjeros se convirtieron en los nuevos tutores del Estado.”3 Las consecuencias de la implementación de este plan provocaron una crisis económica en nuestro país. La reacción de los obreros, quienes se veían enormemente perjudicados, fue el de la movilización para demostrar su desacuerdo con la situación por la que estaban atravesando, lo que genero cambios dentro del gobierno, a modo de respuesta ante la inquietud de la clase trabajadora; es así que asume la presidencia de la Nación el general Roberto Eduardo Viola, a fines de 1980, fue este hombre el que recibió el consenso dentro de la Junta Militar, para continuar en el Poder Ejecutivo Nacional. El objetivo que persiguieron los militares fue el de lograr la tranquilidad social. Sin embargo, quien asumió la responsabilidad no pudo lograr el replanteo del modelo económico que había generado la crisis en el país; tampoco busco solucionar los desajustes salariales que reclamaban quienes trabajan ya que no se relacionaba con el proceso inflacionario que se vivía, manifestándose en distintos ámbitos exigiendo respuestas concretas y rápidas. La Confederación General del Trabajo (C.G.T.) –

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Luís Alberto ROMERO. Breve historia contemporánea de la Argentina. Fondo de Cultura Económica de Argentina S.A. Buenos Aires, 2010. Página 220.
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Luís Alberto ROMERO. Op. Cit. Página 220.

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institución encargada de nuclear a los trabajadores-, se había organizado para atender a las demandas de la clase obrera, a pesar de la prohibición legal desde el Estado, para reaccionar en contra de la política económica del gobierno nacional y con la que el sindicalismo no estaba de acuerdo porque no contemplaba otorgar una mejor remuneración a los empleados, para que puedan lograr un equilibrio con el aumento de los precios de la canasta familiar que se habían registrado. En cuanto a esta realidad política y económica de nuestro país, Floria y García Belsunce dicen lo siguiente: “El ministro de economía de Viola, Lorenzo Sigaut, inicio en 1981 una política que no fue fácil de encausar; pensadores y analistas económicos la comparan con gestiones que habían seguido a periodos de ´estabilización y represión´ inflacionaria; pero en un contexto político tan complicado como los más complicados del pasado”4 Los reclamos continuaron ante la política económica que tenía el gobierno del Proceso, ya que no coincidía con la realidad que estaban viviendo los argentinos, porque no contemplaba mejorar la crítica situación económica que se estaba viviendo, en tanto que, en el ámbito político también comenzaron a organizarse, como forma de hacer explicito el rechazo a la política propuesta por el gobierno de Viola. La reacción del mismo ante este panorama que se estaba vislumbrando, fue la de realizar una serie de cambios; entre estos aplicar una línea aperturista, que perseguía el fin de escuchar a los sectores que habían comenzado a movilizarse en contra del gobierno nacional. Ante esta propuesta dada por el primer mandatario militar, la dirigencia política argentina, creyó que se volvería a la democracia, es decir, que el ciudadano volvería a ser el protagonista dentro del ámbito político y que se le daría la posibilidad de elegir libremente a sus representantes, a través del sufragio. Refiriéndose a este tema, el autor Félix Luna: “Breve historia de los argentinos” afirma lo siguiente: “Los partidos políticos creyeron que se abría una etapa de transición hacia la democracia e inmediatamente formaron una multipartidaria encabezada por el jefe radical Balbín, con el fin de prepararse para las elecciones” 5 La medida tomada no fue del agrado de los militares integrantes del gobierno, ya que no compartían el hecho de regresar a la democracia, no estaba dentro de los planes. Por otra parte las manifestaciones continuaban, tanto es así que en julio de 1981, la organización que defendía los derechos de los trabajadores (C.G.T.) lanzo una huelga nacional, para provocar un replanteamiento de la política de Viola. Pero, ante la indiferencia por parte del gobierno, que hizo caso omiso a esta protesta, la organización sindical convoco a una movilización popular, para noviembre del mismo año, en el

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FLORIA y GARCIA BELSUNCE. Historia de los Argentinas. Tomo II. Editorial Larousse, Buenos Aires, 1992. Pág. 479.

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Félix LUNA. Breve historia de los Argentinos. Desde la Primera Fundación de Buenos Aires hasta la asunción de Néstor Kirchner. Editorial Planeta, Buenos Aires, 2006. Página 244.

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marco de la lucha que habían emprendido. A medida que se llevaban a cabo estos acontecimientos, la represión policial y el malestar social por la situación económica, también aumentaban. La ola de protestas se propago a lo largo de todo el país, en este contexto, se hacía inminente la caída de la dictadura militar gobernante. Pero, con el fin de perpetuarse en el poder, la Junta Militar argentina, presidida por Leopoldo Fortunato Galtieri, designo que sea él quien tenga la responsabilidad de gobernar el país y buscar la solución a los diferentes problemas planteados por distintos sectores de la comunidad. En medio del descontento social, que ya parecía incontrolable, Galtieri se hizo cargo del poder. El presidente militar tenía una gran responsabilidad de producir un cambio radical en los diferentes ámbitos que conforman el Poder Ejecutivo. Sin embargo, finalizando el mes de marzo de 1982, se llevo a cabo nuevamente una huelga general, esta vez acompañada de la movilización de los obreros, la misma hizo reaccionar a la fuerza pública y se produjeron enfrentamientos entre los manifestantes y las autoridades policiales. Progresivamente las voces de protesta contra el gobierno, encontraban eco en los distintos ámbitos de la sociedad argentina, ya que el común denominador de la lucha para todos era buscar una rápida solución a la crisis económica que afectaba al país. Luego de estos sucesos entre las autoridades y los manifestantes, la alta jerarquía eclesiástica, quien había tenido una actitud hasta ese momento pasiva, ahora también hizo conocer su postura a raíz de los hechos acontecidos. En cuanto al rol desempeñado por la Iglesia, el autor José Luís Romero hace referencia sobre esta situación: “La Iglesia, que, como muchos, no había hecho oír su voz ante la represión, se manifestó partidaria de encontrar una salida hacia la democracia, teniendo en cuenta que los partidos se habían agrupado”6 A esta situación hay que sumarle los constantes reclamos que realizaban los grupos de derechos humanos y las Madres de Plaza de Mayo, que buscaban información acerca de sus hijos desaparecidos y lo hacían a través de manifestaciones silenciosas que se producían cada semana. Pero, el gobierno respondía con un silencio absoluto; situación que genero malestar en la opinión pública y desconfianza ante la falta de respuestas de los militares a los interrogantes planteados por este grupo que deseaban conocer el destino de sus seres queridos. El no respeto a los derechos humanos fue una constante en este último gobierno militar argentino desde sus inicios; Galtieri, integrante de la Junta, ha seguido el lineamiento de la tortura y la represión planteadas. El compilador Ricardo Rodríguez Molas, en su obra que publica textos documentales sobre la tortura y el orden represivo en la Argentina hace alusión a la tarea que desempeñaba Galtieri cuando era

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José Luís ROMERO. Breve Historia de la Argentina. Fondo de Cultura Económica de la Argentina, 2000, Buenos Aires, Pagina 191.

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comandante del II Cuerpo del Ejército; ante la relación de él y los prisioneros políticos opositores a la dictadura en una zona cercana a Rosario, refiriéndose como a continuación se explicita: “El general Leopoldo Fortunato Galtieri, por entonces comandante del II Cuerpo de Ejército, solía visitar ese campo de concentración. Adriana Arce, antigua prisionera de la Fábrica de Armas, lo ha atestiguado: … (Galtieri) ´entrevistó a cada uno personalmente. A mí me pregunto si sabía quién era él. Me dijo que era la única persona que podía decidir sobre mi vida…”7 El tema de los derechos de las personas era el de mayor discusión dentro de la sociedad bajo el gobierno de facto; ante la ausencia de brindar explicaciones al grupo de manifestantes, que cada vez era más numeroso y que esperaba conocer noticias de la vida de sus familiares. El presidente mantuvo la misma línea de acción desde que la Junta se había hecho cargo del manejo del país a través del uso de la fuerza. En cuanto a este tema es oportuno citar a Floria y García Belsunce que dicen: “La cuestión de los derechos humanos se había convertido en uno de los ejes de la discusión por el destino del hombre cuando se entraba en el cuarto de siglo, siglo lleno de contradicciones”8 Los diferentes sectores sociales veían como relevante la lucha encarada por las Madres, quienes lograron, un acompañamiento a veces implícito porque la política encarada desde el Estado no daba la oportunidad al ciudadano de expresarse libre y públicamente, menos aun si era en contra del gobierno. El presidente de facto Galtieri, demostraba carencia de aplicar líneas concretas de acción para cambiar, la situación política-económica y brindar respuesta ante los interrogantes del desconocimiento del paradero de personas. En este contexto, donde la población argentina estaba inquietante, la decisión tomada desde el gobierno fue la ocupación militar de las Islas Malvinas, y el discurso del gobierno militar. Utilizando los medios masivos de comunicación social –busco despertar el sentimiento nacional y de pertenencia de los argentinos, para desviar la atención de los conflictos que esperaban ser resueltos y el descontento demostrado a través de diversas expresiones públicas.

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Carlos A. FLORIA, GARCIA BELSUNSE. Op. Cit. Página 489. C. A. FLORIA y GARCIA BELSUNCE. Historia de los Argentinos. Tomo II, Editorial Larousse, Buenos Aires, 1992. Pág. 485

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2. RESEÑA HISTORICA DE MALVINAS Y COMIENZO DE LA GUERRA
Las Islas Malvinas forman parte del Archipiélago de la Republica Argentina, en el Atlántico meridional, situado a 500 km. de la costa patagónica y dentro del mar epicontinental argentino. Componen el archipiélago dos extensas islas: la Gran Malvina en la parte occidental, y Soledad, en la oriental, separadas por el Estrecho de San Carlos y un centenar de islas e islotes que las rodean. Tierras que fueron ocupadas por los ingleses desde 1833, ya que, encontraron en ellas un lugar estratégico, y, valiéndose de su superioridad militar tomaron para el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte las islas. El autor Ezequiel Pereyra, sintetiza la ocupación británica de las islas, de esta manera: “El 2 de enero de 1833, en Puerto Soledad, el capitán Onslow, apoyado en su fuerza superior, comunico a las autoridades argentinas que se encontraban en el lugar, sus intenciones de izar el pabellón británico y asumir la soberanía del territorio. Onslow se posesiono de Puerto Soledad y, al año siguiente, la ocupación se había extendido a toda la isla”9 Luego de que se haya enarbolado la bandera inglesa en aquellas tierras –señal de usurpación realizada por Inglaterra-, comenzaron los reclamos de nuestro país para que les sean devueltas las islas; estos se sucedieron en diciembre de 1834, en abril de 1835, en febrero de 1842, debido a que, Argentina, no solo que nunca dejo prescribir sus derechos soberanos, sino que de año en año y de gobierno en gobierno formaba parte de la sensibilidad nacional, el despojo armado de una parte de su territorio. En la Organización de las Naciones Unidas (ONU), organismo internacional, donde se busca a través del dialogo llegar al consenso ante una situación conflictiva, la diplomacia argentina elevo su voz de protesta contra Gran Bretaña, con el fin de recuperar parte de los que considera como territorio propio. En el año 1962, ocurrió un hecho que alentó a nuestro país a persistir en su demanda: se creó el Comité de Descolonización, incluyendo a las Islas Malvinas en la lista de territorios donde se llevaría a cabo este proceso. Una esperanza nacía para que el país recupere las islas. En relación a los intensos reclamos formulados por distintos representantes argentinos ante la Organización de Naciones Unidas, el autor Hugo Gambini, se refiere a este tema, en su libro, diciendo:

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Ezequiel Federico PEREYRA. Las Islas Malvinas, soberanía argentina. Buenos Aires. Ediciones Culturales Argentinas, 1989. Página 21.

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“En el seno de las Naciones Unidas, la Argentina siempre fue escuchada y su tesis abalada por la mayoría de sus integrantes, resultado que paso también a ser rutinario en las asambleas generales” 10 Continuando con la lucha encarada a través de la vía diplomática, en el año 1965, los derechos y los intereses de la Republica Argentina, se encontraron con la Resolución 2065, sancionada por la Organización de Naciones Unidas (ONU), quien se expidió ante el litigio que ambos países tienen. Con respecto a la misma los autores Floria y García Berlsunce, en su obra, mencionan lo que estipulaba la misma, de la siguiente manera: “La Resolución 2065 toma nota de la existencia de disputa a cerca de la soberanía sobre las islas y establece que las Islas Malvinas no pueden ser descolonizadas por la autodeterminación”11 De acuerdo con este documento, no es válido en las Islas Malvinas que se atienda al pronunciamiento de la población importada a ese territorio por los británicos, luego de que sus tropas la usurparan en el año 1833 utilizando la fuerza de las armas y por consiguiente dispersaran la población argentina radicada en ese lugar. Es así, que se reconoce que las Islas constituyen un “caso especial” y que para proceder a su descolonización deben ser atendidos no los “deseos” sino los “intereses” de sus habitantes. Igualmente, invita la resolución a que los gobiernos de la Argentina y del Reino Unido ha que prosigan “sin demoras” a las negociaciones dispuestas por el Comité encargado de la situación de los territorios colonizados. Entre tanto, la Argentina acude a partir de esos mismos años en ayuda a la población malvinense: llevando adelante la construcción en las islas del único aeropuerto que hasta el día de hoy existe, estableciendo así el único servicio aéreo de pasajeros y carga (que une la capital del archipiélago con la ciudad continental de Comodoro Rivadavia y a su vez esta con Buenos Aires), atendiendo de esa forma a una de las necesidades de comunicación que tenían los habitantes de ese lugar y también extendió su acción civilizadora a otros campos de actividad. También es dable destacar que las Naciones Unidades tomaron debida nota de los esfuerzos realizados por la Argentina para dar cumplimiento a sus resoluciones, así como también la actitud asumida por los británicos que fue absolutamente negativa. Se emprendió una tediosa serie de negociaciones bilaterales que no arrojaron progreso alguno. Así es que, en 1976, el Comité Jurídico Interamericano de la Organización de los Estados Americanos (OEA), declaro un reconocimiento a favor de Argentina, situación que estimulaba a persistir vía diplomática a recuperar el territorio usurpado. En este

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Hugo GAMBINI, Crónica documental de las Malvinas. Redacción, Buenos Aires, 1992. Página 390. Carlos A. FLORIA, GARCIA BELSUNSE. Op. Cit. Página 489.

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sentido, es oportuno citar al autor Hugo Gambini, que hace referencia a este tema diciendo: “La (OEA), reconoció a la Argentina el inobjetable derecho de soberanía sobre las Islas Malvinas, declaración que hizo suya la Asamblea General del organismo continental.”12 Cabe consignar como hecho indicativo que más allá del incuestionable derecho argentino de la soberanía sobre las Islas Malvinas, obtuvo apoyo ante el reclamo planteado como es el de poder recuperar las islas australes e incorporarlas nuevamente bajo el gobierno argentino; esto sucedió en el año 1979 cuando el Bloque de No Alineados, se adhirieron a los derechos que requería Argentina, de volver a poseer bajo la bandera albiceleste las islas, en contraposición de la postura que fuera tomada arbitrariamente por Gran Bretaña, que carecía de argumentos para plantear el porqué de la ocupación del territorio argentino, sin estar dentro de su geografía. El autor Félix Luna en su obra “La Guerra de Malvinas” sintetiza el tema de esta manera: “En 1979, el Bloque de No Alineados, que, con el apoyo unánime de sus miembros, declaro explícitamente que las Islas Malvinas son argentinas y reclamo que Gran Bretaña las restituyera a sus legítimos dueños”13 Estas declaraciones alentaron a la diplomacia argentina a continuar haciendo oír sus reclamos, ya que indicaban que si la situación producida por la política colonialista y de usurpación del Reino Unido fuera sometida al voto de la Asamblea General de la ONU, el fallo de la comunidad internacional daría la razón a la Republica Argentina; demostración que se daba en cada oportunidad en las que los representantes de nuestro país planteaban los derechos sobre las tierras ocupadas por el país extranjero. En 1981, se cumplían 148 años de la expulsión de la Argentina de las Islas; era un año particular donde afloraba la sensibilidad ciudadana sobre este tema; al mismo tiempo en el país se vivía un clima de reclamos, esto obedecía a que el pueblo hacia notar sus diferencias a los lineamientos que fueron propuestos por la dictadura gobernante; es decir que se vivía una situación paradojal, por un lado, el sentido de pertenencia hacia el país y por otro la disconformidad ante el rumbo que habían tomado las acciones del gobierno militar. En este contexto, Leopoldo Galtieri, presidente de facto desde fines de 1981, dio la máxima prioridad a la devolución de Malvinas con el objetivo de despertar el sentimiento nacionalista y lograr la adhesión del pueblo al gobierno, que hasta ese momento le daba la espalda.

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Hugo GAMBINI. Op. Cit. Página 391.

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Félix LUNA. Los conflictos armados desde las invasiones inglesas a la Guerra de Malvinas. Editorial Planeta, Buenos Aires, 2006. Página 96.

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El mandatario nacional, se basaba en que no existían indicios que hicieran pensar siquiera que el gobierno británico estuviera interesado en conservar la colonia, se basaba en la argumentación de que la población no llegaba a los 2000 habitantes y que su crecimiento decrecía poco a poco, con una economía local poco relevante, que no generaba ganancias suficientes. La Junta Militar argentina decidió emprender, a partir de lo expresado anteriormente, una acción ofensiva diplomática intensiva e inflexible que, en caso de ser necesario culminaría en una acción militar que se desataría en 1982. A partir de ese momento comenzó a ser puesta en práctica el proyecto que tenía el presidente Galtieri, como era el de recuperar las Islas Malvinas de cualquier manera. En febrero de ese año se celebraron en Nueva York varios contactos diplomáticos, a pesar de todos los planteos formulados, quienes representaban a nuestro país no pudieron tener resultado alguno. En otoño de ese mismo año se produjo un hecho que va a tener una importante repercusión tiempo después; fue cuando obreros argentinos desembarcaron en Puerto Leite, amparados en una documentación oficial para poder realizar tareas en el lugar. Al respecto, Héctor Bonzo, en su obra “1093 tripulantes del crucero General Belgrano” se refiere: “El 19 de marzo de 1982, se produjo un hecho importante en una de esas islas, como fue el desembarco de obreros argentinos en Puerto Leite, en las Islas Georgias del Sur, para realizar un trabajo de desguace de instalaciones balleneras. Este cometido se realizaba con el amparo legal de un contrato firmado entre la empresa propietaria y la empresa de servicios argentina, todo lo anterior, estaba en pleno conocimiento de las autoridades argentinas y británicas, quienes habían otorgado el correspondiente permiso” 14 Gran Bretaña, desde el primer momento, sospecho que el objetivo era establecerse allí de manera permanente, por lo que envió una patrulla el H M S Endurance, para producir el desalojo de los trabajadores allí presentes. Este hecho hizo pensar al gobierno militar argentino de que Londres estaba aprovechando la oportunidad para reforzar su posición en las Malvinas. En vista de la situación, el 26 de marzo de 1982, se ordeno la movilización de las fuerzas previstas para la ocupación de Port Stanley, y el 28 la flota de mar al mando del contralmirante Walter Allara, zarpaba de Puerto Belgrano. Cuatro días antes, algunos efectivos especiales al mando del teniente de navío Alfredo Astiz, desembarcaron en las islas Georgias del Sur para apoyar a los obreros que serian objeto de la evacuación ordenada por Londres. El presidente de la Nación Argentina, Leopoldo Fortunato Glatieri, quien había tenido como objetivo una ocupación pacífica de las islas, estableciendo presencia firme

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Héctor BONZO. 1093 tripulantes del Crucero General Belgrano. Buenos Aires, Sudamericana, 1992. Página 40.

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en ellas y provocar que las fuentes diplomáticas británicas tomaran iniciativas para encontrar una solución de fondo sobre la soberanía de Malvinas. Aunque igualmente la Junta Militar tenía pensado una alternativa militar, por si fracasaban las vías diplomáticas, por lo que aprobó la idea del Almirante Jorge Isaac Anaya de recuperar las Malvinas durante una General acción sorpresiva para las fuerzas inglesas y luego llevar adelante una negociación sobre el traspaso de la soberanía. El desembarco militar argentino en las Islas Malvinas que comenzó el 1 de abril de 1982 y prosiguió al día siguiente, se desarrollo con éxito para la Argentina. Sobre este tema, el General Martín Balza en su obra “Malvinas, gesta e incompetencia”, se refiere de este modo: “La recuperación de la capital de las Islas se inicio la noche del 1 al 2 de abril y se consolido en pocas horas; la guarnición local fue rápidamente reducida; el aeropuerto – vital objetivo- fue habilitado, y el gobernador, Rex Hunt, detenido.”15 Para poder haber logrado un resultado exitoso, el gobierno militar argentino ideo un cronograma de líneas de acción contando con suposiciones que lo beneficiarían tales como la neutralidad de Estados Unidos, la no reacción con violencia del país ingles y que posteriormente al hecho de recuperación del terruño continuarían las negociaciones para otorgar de manera definitiva la soberanía a la Argentina. En relación a este tema, según obra en lo publicado en el libro “Crónica documental de las Malvinas”, cuyo autor es Hugo Gambini, lo expuesto por la Junta Militar para recuperar las Malvinas, estaba basado la acción en las siguientes suposiciones: “1- Que el Reino Unido no reaccionaria con violencia, 2- Que Estados Unidos se mantendría al margen, 3- Que se podría controlar la crisis, y, por lo tanto, habría negociaciones por la cesión de soberanía”16 Teniendo en cuenta estos supuestos, quienes estaban en el poder de nuestro país pensaron que el desembarco y posesión de las Islas Malvinas seria un hecho que no llevaría a mayores enfrentamientos bélicos con Inglaterra. A partir del 2 de abril de 1982 las Islas Malvinas volvieron a pertenecer al territorio argentino, transformándose en una fecha histórica por el significado que tienen para los argentinos aquellas islas australes que casi por un siglo y medio habían permanecido bajo un gobierno extranjero, que se había apoderado de las mismas valiéndose del poder armamentístico con el que contaban. Este hecho alcanzo una enorme repercusión a lo largo y ancho de la geografía argentina, “invadiendo” los diferentes medios de comunicación, circunscribiendo a la ciudad de Corrientes, el diario

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Martín BALZA. “Malvinas, gesta e incompetencia”. Editorial Atlántida, Buenos Aires, 2003. Página 26.
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Hugo. GAMBINI “Crónica documental de Malvinas”. Buenos Aires Redacción, 1992. Página 28.

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“Época” expreso la repercusión que tuvo este emblemático acontecimiento en la ciudadanía de la capital de nuestra provincia. A continuación se detalla lo que fuera publicado en la tapa del matutino antes mencionado, el día 3 de abril de 1982: “Tras 149 años de ocupación británica las Islas australes volvieron a integrar el patrimonio de la Nación. Unánime fue el apoyo del pueblo argentino.”17 Este hecho toco las fibras más intimas de los ciudadanos argentinos, ya que se habría recuperado una porción de la geografía hasta ese entonces ocupada por una fuerza extranjera. La población que anteriormente se mostraba en descontento hacia el gobierno nacional, luego de la gesta de Malvinas va a demostrar una unidad en cuanto a los sentimientos, porque el único deseo era el de que las islas definitivamente formen parte del territorio argentino. Situación que se va a reflejar en cada ciudad y localidad de la nación, como forma de mostrar su adhesión a la medida implementada por el primer mandatario militar. Esta sensación de acompañamiento lo describe el Coronel Dardo José Forti quien participo en la Guerra de Malvinas como subteniente de Intendencia, jefe de la sección Intendencia del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 “General Belgrano”, cuando expresa: “[…] Había una llamativa alegría en las calles, y no es para menos. Habíamos recuperado nuestras islas Malvinas, después de casi 150 años. Me emocionaba ver a toda esa gente que nos daba su apoyo. Sentía que estaba haciendo algo por la Patria, por mi Patria. […]”18 El autor de la obra antes citada, menciona de que manera aquellos que no participaban de la contienda armada contra los ingleses, sentían una profunda emoción por lo que estaba sucediendo en el país y al mismo tiempo daban su aliento a aquellos hombres que iban a enfrentar a quienes habían hecho ocupación de las islas desde 1833. De esta forma era como que si cada uno de ellos se unía a los soldados que se estaban preparando para la guerra, no pudieron quedarse en el seno de sus hogares ante el acontecimiento histórico que unía a toda la nación argentina; una manera de hacer público ese hondo sentimiento que cada uno poseía, salieron a las diversas arterias de las principales ciudades y localidades de todo el país. Era esta una gesta heroica que tenía como protagonista a todos aquellos que formaban parte de quien había hecho una serie de reclamos para recuperar lo que consideraba como parte de su geografía.

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Diario “Época”. Corrientes, 3 de abril de 1982, pagina 1. Dardo José FORTI. “Hasta el último día logística: la ´otra Guerra de Malvinas´”. Editorial Atlántida, Buenos Aires, 2010. Página 28.

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La manifestación pública y espontánea, se hizo con el fin de brindar un respaldo amplio y contundente por la decisión tomada desde el Ente gubernamental, fundamentalmente a aquellos que quizás dejarían hasta sus vidas para que pueda seguir flameando la Bandera Celeste y Blanca en las frías tierras australes de las Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur.

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3. LA GUERRA DE MALVINAS Y SU REPERCUSION EN LA SOCIEDAD CORRENTINA
Desde aquel 2 de abril de 1982, la recuperación de las Islas Malvinas para el país causo un fuerte impacto emocional en todos los habitantes, en el caso de la provincia de Corrientes, ese primer viernes de abril apareció inmersa en un regocijo incomparable: el celeste y blanco de las banderas patrias en todas las ventanas de los hogares correntinos, la mayoría de las personas comentando sobre aquel acontecimiento histórico, se igual manera la satisfacción de ser participes y protagonistas de una fecha que quedaría grabada en la mente de todos los argentinos. Los medios de comunicación reflejan las vivencias de la población, en relación con este tema el matutino de tirada provincial “Época” del 3 de abril de 1982 brindaba una exhaustiva descripción a cerca del clima festivo que se vivía en aquella oportunidad: “Un amanecer distinto, signado de patriotismo y de celeste y blanco tuvo hoy nuestra ciudad, puesto que desde las primeras horas de la mañana, la ciudadanía ansiosa por los episodios que se sucedieron durante la madrugada en el extremo austral del país, y que culminaron con la recuperación para la Argentina de las Islas Malvinas y que tuvieron la virtud de aportar vívidamente ese lento despertar de las mañanas de nuestra provincia. Los comercios y las fincas particulares de las zonas céntricas y en diferentes barrios de la ciudad, engalanan sus frentes con los colores patrios, mientras que se formaban espontáneas caravanas de automotores que haciendo sonar sus bocinas celebraban el hecho.”19 De esta manera queda explicitada la repercusión que tuvo la noticia y el rol que ejerce un medio de comunicación para expresar las vivencias de los ciudadanos. Con respecto al desempeño que tienen estos en función de la cotidianeidad de las personas el autor Franco Ferrarotti hace alusión sobre el mismo: “Hacer un espectáculo de la realidad aparece por lo tanto como una característica esencial de los medios de comunicación de masas […]”20 En este caso particular queda evidenciado de que manera la población correntina se ha identificado de manera activa con un hecho que involucraba a todos. Situación que no fue solamente en la ciudad capitalina sino que también la algarabía se manifestó en todas las ciudades y localidades de la provincia de Corrientes, tal es el caso de Santo Tomé, San Luís del Palmar, Saladas, Esquina, Paso de los Libres… Con respecto a la

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Diario “Época”. “Histórica recuperación de las Islas Malvinas”. Corrientes, 3 de abril de 1982, pagina

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Franco FERRAROTTI. “La Historia y lo Cotidiano”. Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1990. Página 25.

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manifestación llevada a cabo en esta última, el general Martín Balza, quien estaba cumpliendo su función militar en la misma, en la obra de su autoría, “Malvina, gesta e incompetencia”, da a conocer de que manera actuó la población libreña al enterarse del hecho histórico del 2 de abril, sintetizando lo acontecido en aquella oportunidad, de la siguiente manera: “Compartí con todo el pueblo, y con mis soldados, la euforia que había ganado las calles. Los autos daban vueltas a las plazas al grito de ´ ¡Argentina, Argentina!´. El centro de reunión fue la plaza principal, donde autoridades y ciudadanos de toda condición social e ideología política, junto a miembros de las Fuerzas Armadas, cantamos con fervor patriótico nuestro himno.”21 La Guerra de Malvinas, genero una actitud en contra de Gran Bretaña. El gobierno nacional estaba decidido a terminar con todo lo que estuviera relacionado con la Corona británica. Es así que las normativas que fueron puestas en vigencia hacían hincapié en ello. Se creó una postura anti-imperialista en toda la sociedad, con el objetivo de terminar para siempre con la presencia de Inglaterra en las islas. En relación con el desalojo de aquella de las islas, Ramírez Braschi hace referencia al comunicado que fuera emanado por parte de la Junta Militar. Las directivas consistían en: “1- Efectuar un relevamiento de los bienes de propiedad del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, de la Corona británica, de súbditos británicos existentes en la Provincia, mediante la compulsa de los Registros de Propiedad Inmueble, Catastros, cuentas bancarias y/o cualquier sistema de registro provincial, e informar sobre los mismos y las personas o entidades titulares de dichos bienes, destacando si se tratan de residentes permanentes o no; 2- Efectuar un relevamiento de los súbditos británicos residentes permanentes que, prima facie pudieran ser considerados incursos en actividades que pongan en peligro la economía nacional o la capacidad productiva del país, fundando cada caso e informando de ello a este Ministerio.”22 Estas órdenes fueron enviadas para su cumplimiento al gobernador de la provincia de Corrientes, General Juan Alberto Pita; las mismas tenían como finalidad que se lleve a cabo un minucioso monitoreo de todas las acciones llevadas a cabo por los ingleses en esta provincia. En lo referente a la educación, los educadores y educandos también fueron involucrados en los acontecimientos que se estaban produciendo en las Islas, debido a

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Martín BALZA. Op. Cit. Página 27.

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Dardo RAMIREZ BRASCHI. “Corrientes y la gesta de Malvinas”. Sembrando Producciones Compañía Impresora Sudamericana, Corrientes, 1995. Página 81-82.

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que en las escuelas se transmitían las ultimas noticias del conflicto armado en el marco de una resolución ministerial proveniente del Ministerio de Educación de la provincia de Corrientes, la misma fue publicada por el diario “El Litoral”, y decía lo siguiente: “El Ministerio de Educación y Cultura de la provincia de Corrientes dio a conocer la Resolución 281, en la cual se establece que en todos los establecimientos educativos dependientes del Ministerio de Educación se debía utilizar la tercera hora de clases de todos los días de la semana y en cualquier asignatura, al tratamiento actualizado y permanente de las noticias y acontecimientos relacionados con la recuperación de los territorios australes.”23 La puesta en práctica de esta resolución significo que en el ámbito escolar también se hable e informe sobre el desarrollo de la guerra que se había desatado en contra de los ingleses. En cuanto al apoyo por parte de todos los sectores de la sociedad correntina, no se hizo esperar. Entidades de la provincia adhirieron a la recuperación de las islas, inclusive de aquellas que, antes de que se desatara la guerra, estuvieron en contra del gobierno nacional, manifestándolo fervientemente; tal es el caso de la Confederación General del Trabajo (C.G.T.), quien paso de ser una acérrima opositora a la Junta Militar, a respaldar públicamente la decisión tomada por el presidente Galtieri a cerca de la posesión de Malvinas. En relación a la misma, el diario Época publicaba: “1- Dar su amplio apoyo y adhesión a la operación militar destinada a ocupar las Islas Malvinas y reintegrarlas al suelo patrio; 2- Considerar este acontecimiento histórico como un hecho de alto sentido patriótico; 3- Unirse al generalizado jubilo expresado por todos los sectores”. 24 Por su parte, el Colegio de Abogados de la provincia de Corrientes, destacada institución de nuestra ciudad, no estuvo ausente y también demostró que apoyaba el heroico hecho histórico que se estaba vivenciando en todo el país, como lo fue la recuperación de Malvinas; para dar a conocer que estaba a favor de lo realizado por los militares, publico en el matutino “El Litoral” el siguiente comunicado: “El Colegio de Abogados de la provincia de Corrientes decide: 1- Que exprese su gran beneplácito por el desembarco de nuestras Fuerzas Armadas para obtener el reintegro de las Islas Malvinas […] a la soberanía Argentina; 2- Que esta actitud constituye un acto de verdadera justicia;

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Diario “El Litoral”. Corrientes, 4 de abril de 1982. Página 6. Diario “Época”. Corrientes, 3 de abril de 1982. Página 6.

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3- Que la defensa de nuestra soberanía territorial, que honra a todos los argentinos debe extenderse a la economía del país […]”25 Mientras que, también se sumo al acompañamiento de devolver a nuestro país las islas, un partido político que anteriormente demostraba estar en contra del gobierno de facto. Múltiples fueron las declaraciones de acompañamiento al acontecimiento patriótico que estaba sucediendo; en esta oportunidad fue el Partido Justicialista de la provincia de Corrientes quien hizo pública su idea expresando: “[…] aplaudimos fervorosamente la decisión del Superior Gobierno de la Nación y las Fuerzas Armadas de tomas las Islas Malvinas, detentadas arbitrariamente por una potencia extrajera […] la ciudadanía de la Provincia de Corrientes se siente realmente complacida y satisfecha con esa decisión. […]”26 El hecho de que nuevamente nuestra insignia patria volviera a flamear en las lejanas islas australes, hizo que el fervor nacionalista se haga sentir en cada uno de los correntinos, quienes festejaron, aplaudieron y ensalzaron al gobierno por haberles devuelto algo que legítimamente les correspondía. Es oportuno retomar lo que expresaba una ciudadana ante el diario El Litoral sobre el amanecer distinto que teníamos en la provincia y en el país, ante el requerimiento del periodista grafico ella decía: “Estoy muy contenta por esta noticia y creo que habíamos esperado mucho tiempo. Veo bien la decisión, no solo legitima porque las Malvinas son nuestras sino también como prueba de madurez del pueblo. Hay que celebrarlo sin lugar a dudas.”27 La recuperación de las Islas, fue acompañada por el fervor popular que se percibía en las distintas arterias de las ciudades. La Patria convocaba a todos sus habitantes, que aporten todo lo que estuviera a su alcance para poder solventar los gastos que implicaba tamaña empresa emprendida. El pueblo correntino, desde el inicio de la contienda, celebro como un gran entusiasmo el episodio, expresando en todo momento y en todos sus actos, su pleno apoyo, y se sumaba un caluroso aplauso a todos los hombres que hicieron realidad el sueño tan anhelado por varias generaciones. Así quedo demostrado cuando gran numero de correntinos se dieron cita en la céntrica Plaza Cabral para protagonizar, junto con las autoridades, el acto de Reafirmación de la Soberanía Nacional, estando presente, el primer mandatario e integrante del gobierno, la cúpula eclesiástica y dirigentes de los principales partidos políticos de Corrientes. El diario Época, también presente en este

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Diario “El Litoral”. Corrientes, 3 de abril de 1982. Página 6. Diario “Época”. Corrientes, 3 de abril de 1982. Página 6. Diario “El Litoral”. Corrientes, 3 de abril de 1982. Página 8.

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lugar, para cubrir todo lo que allí sucedía, hacía mención sobre quienes presidieron esta manifestación: “[…] El gobernador de la provincia, General Juan Antonio Pita, el arzobispo Monseñor Jorge Manuel López, dirigentes de los partidos políticos de nuestra provincia […]”28 Ese día, cuando se aglutinaron las autoridades y el pueblo en general, el orgullo de pertenecer a la Argentina, afloro en cada uno de los corazones de cada uno de los allí presentes, los unidos por un sentimiento en común, este diario dio cuenta de las expresiones vertidas por quien estaba a cargo de conducir la provincia, el General Pita, que en medio de la efusividad de los presentes, aplausos y gritos manifestaba: “Es –dijo- una hora en la que Corrientes, que tantas veces demostró heroicamente con su sangre la profundidad de sus convicciones y la decisión de sus actitudes, dice presente, bajo el símbolo del bravo Sargento Cabral empuñando su sable de combate […] es una hora en la que Corrientes recibe con júbilo […] además de recuperar una parte indiscutida de nuestro territorio, estamos recuperando en los más profundo de nuestro ser el sentido de hermandad y unidad nacional.”29 En la medida en que los acontecimientos se iban desarrollando, ese mismo 3 de abril se procedió a la reunión del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, a pedido de Gran Bretaña, luego de la misma dicto la Resolución numero 502. Sobre el contenido de la misma, Floria y García Belsunce dan cuenta del alcance que tuvo dicha resolución: “La resolución demandaba el inmediato cese de las hostilidades, el inmediato retiro de todas las fuerzas argentinas de las islas, y exhortaba a las partes a una solución diplomática a sus diferencias y a respetar íntegramente los propósitos y principios de la carta de las Naciones Unidas.”30 Mientras estos acontecimientos ocurrían, todo el pueblo argentino estaba unido ante la decisión del gobierno al igual que en la plaza correntina un grupo de personas se reunieron en la histórica Plaza de Mayo que nuevamente se convirtió en el lugar elegido para reflejar los sentimientos nacionalistas. El presidente dirigió un mensaje a todas aquellas personas que estaban festejando que las islas australes tan preciadas volvieran a pertenecer a nuestro país; las palabras dirigidas a estos, fueron transmitidas a todo el

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Diario “Época”. Concentración popular en la Plaza Cabral. Corrientes, 3 de abril de 1982. Página 9. Diario “El Litoral”. “El hidalgo pueblo argentino tiende su mano al adversario”. Corrientes, 3 de abril de 1982. Página 3. 30 Carlos FLORIA y C.A.GARCÍA BELSUNCE Op. Cit. Página 490.

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país; en el caso puntual de los correntinos las pudieron leer a través de los periódicos. En este sentido, es oportuno retomar lo que publicaba El Litoral bajo el subtitulo de “El hidalgo pueblo argentino tiende sus manos al adversario”; las palabras vertidas por Galtieri fueron: “[…] Este es un día histórico, hace 150 años que estábamos esperando […]” 31 En tanto, otro periódico correntino “Época” en la página 11 del 3 de abril de 1982 agregaba a lo mencionado anteriormente sobre las palabras del presidente: “[…] Sin rencores pero con la firmeza que las circunstancias exigen hemos recuperado las islas que integran por legitimo derecho el patrimonio nacional […]”.32 Luego de pronunciarse las mismas, se vio coronado con el aplauso y el grito bullicioso de los presentes; en las islas donde ya contaban con la bandera argentina flameando en lo alto, se desencadenaba otro hecho relevante como fue la designación del gobernador de Malvinas, hecho ocurrido el 7 de abril de 1982, es decir, posterior a la ocupación militar, el General Mario Benjamín Menéndez quien se instalo en Puerto Argentino (ex Puerto Stanley). A la asunción de su cargo asistieron un nutrido grupo de personalidades que iban desde Jorge Rafael Videla, hasta Saúl Ubaldini, presencia que llamo poderosamente la atención, ya que fue uno de los principales gremialistas opositores al gobierno de facto, quien había sido protagonista de varias manifestaciones en contra de la falta de acciones concretas para paliar la crisis económica, política y social que se vivía en el país, antes de producirse la guerra; sin embargo ahora estaba apoyando la decisión gubernamental encarada. Con respecto a la asunción del gobernador, el General Martín Balza escribió sobre la misma: “El General Mario Benjamín Menéndez asumió como gobernador de las islas, jurando por la Biblia y el Estatuto del Proceso. El entonces teniente general (retirado) Jorge R. Videla, asistió a la ceremonia.”33 El deseo fervoroso de que la Guerra de Malvinas arroje una victoria a favor de la Argentina era el más profundo deseo de todos, quienes no solamente demostraban ese sueño asistiendo a las movilizaciones, sino también al ponerse a disposición de las autoridades tanto nacionales como provinciales, para llevar a cabo una buena organización de los donativos que la comunidad en general quisiera acercar a los soldados que estaban en la zona del conflicto. Es así, que gremialistas correntinos, que dejaron las voces de protesta contra quienes conducían al país, se prestaron a brindar su

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Diario “Época”. Corrientes, 3 de abril de 1982. Página 11. Diario “El Litoral”. Corrientes, 3 de abril de 1982. General BALZA, Martín. Op. Cit. Página 189.

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colaboración en pos de la gesta; teniendo en cuenta esto, asistieron a la Comuna Capitalina para trabajar mancomunadamente en beneficio de los soldados. Al respecto, el periódico correntino “Época” informaba: “Los dirigentes sindicales aceptaron gustosos el pedido del intendente municipal, Dr. Leconte, en el sentido de constituir en sus respectivos locales gremiales, mesas receptoras de ofrecimientos, que van desde sangre, bienes materiales, y aporte voluntarios. Estos, pertenecen a los gremios: Unión Tranviarios del Automotor, Unión Obrera Metalúrgica, Sindicato de Obreros y Empleados de Luz y Fuerza, Sindicato Único de Trabajadores de la Industria de Aguas y Gaseosas, Asociación de la Sanidad Argentina, etc. […].”34 La provincia y el país vibraban al son de la emoción de vivir el hecho de que la Patria había recuperado una parte de su territorio; los ciudadanos entendían que ella era la que les solicitaba esfuerzo, dedicación y sacrificio; que todos los habitantes de este territorio continuaran unidos para mantener las islas bajo la bandera celeste y blanca. En este contexto recobran sentido los dichos del periodista José Hernández; tal lo manifiesta el compilador Joaquín Gil Guiñon, a cerca de la unidad y hermanadas que debían tener todos los argentinos por el hecho de haber nacido en una misma patria y ser abrigados por una misma bandera; en su obra “José Hernández, Las Islas Malvinas” se refiere al tema, diciendo: “Hace años y aquí mismo, al hablar del mar en el pensamiento hernandiano, señalábamos que la famosa sextilla del Martín Fierro – que cobra hoy vigencia de consigna imperiosa – llamando a la unión de los hermanos en todo tiempo para que no los devoraran los de afuera tenía su origen histórico en el despojo de nuestro archipiélago, despojo del que el periodista José Hernández fue el primero en ocuparse, en 1869, en su periódico El Río de la Plata.”35 Estas palabras se hicieron carne en todos los correntinos, ya que, independientemente de la institución a la que pertenecieran, se involucraron unificadamente a favor de la causa Malvinas. Quisieron formar parte de los que consideraron era un llamado de la patria, que esta requería del compromiso de cada uno de ellos independientemente del lugar que ocupara en el seno de la sociedad. Es así que no pudieron faltar en esta oportunidad las emblemáticas instituciones de Corrientes: aquellas que durante varios años y por tradición brindaron alegría a los ciudadanos, es decir las comparsas, debido a que son las que nos representan en todo el país en época de carnavales. Y la Capital Nacional del Carnaval, Corrientes, tuvo el apoyo de las agrupaciones al gran momento que se vivía en la Argentina. Integrante de las mismas

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Diario “Época”. Corrientes, 18 de abril de 1982. Página 12. “José Hernández. Las Islas Malvinas”. Editorial Corregidor, Buenos Aires, 2006. Página 11.

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organizaron un evento para recaudar fondos en beneficio de aquellos que estaban en las islas para defender nuestro territorio. El diario El Litoral publicada la siguiente nota, realizada a los dirigentes de comparsas: “Nos hemos acercado a ´El Litoral´ para invitar, a través de este prestigioso diario, a toda la población a un gran baile show que organizaremos el 19 de abril en el Club Regatas, a beneficio de los soldados que se encuentran en el sur. El carnaval correntino tuvo expresión de nuestra juventud, que quiere estar en todos los grandes momentos que está viviendo el país, y que aunque reconocemos que nuestra colaboración es ínfima, lo hacemos con el sentido profundo que tiene nuestra adhesión juvenil hacia los otros jóvenes que están defendiendo nuestra soberanía nacional.”36 Servían de ejemplo y de aliento a continuar aunando los esfuerzos, para que se pueda lograr el triunfo definitivo en la Guerra, sumándose al acto de patriotismo de quienes estaban en el lugar donde se desarrollaban los hechos, enfrentando a una poderosa nación como lo es Gran Bretaña; a medida que transcurrían los días eran más los ciudadanos de esta provincia que se encolumnaban para demostrar el acompañamiento al país. El historiador correntino, Ramírez Braschi retoma el relato de un teniente de navío correntino que estaba participando en la contienda con una escuadra de aviones. Los dichos habían sido publicados por el diario Época de la capital correntina de esta manera: “Recibimos la orden de atacar unidades navales que se encontraban a la entrada del Estrecho y es así que, después de hacer una navegación de 50 minutos, aproximadamente a 3 metros de agua y a una velocidad de 900 Km./h, nos encontrábamos con una fragata de tipo 21 que resulto ser ´Ardent´, nos lanzamos al ataque con técnicas y procedimientos que nosotros practicábamos. Nuestra misión siempre fue naval. Sabemos cómo atacar a este tipo de naves.”37 Estas publicaciones a través de los medios de comunicación social, demostraban el valor que tenían aquellos que estaban defendiendo nuestra patria. Acompañando a estos valientes soldados, en toda la geografía correntina se continuaban haciendo aportes para el histórico momento que se vivía en el país, y como en tantos otros la provincia tuvo una encomiable participación; en esta oportunidad la colaboración consistió en aportar fuertes sumas de dineros que contribuyeran a solventar los gastos que generan este tipo de enfrentamientos. El diario El Litoral del día 5 de mayo, se refiere a nuevas expresiones de apoyo por la recuperación de Malvinas:

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Diario “El Litoral”. Adhesión de comparsas a las acciones de Malvinas. Corrientes, 19 de abril de 1982. Página 3. 37 Dardo RAMIREZ BRASCHI. Op. Cit. Página 85.

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“El intendente municipal de Goya recibe la donación de 50 millones de pesos con destino a la Junta de Defensa Civil, por parte del vicegobernador de distrito del. Club de Leones, Doctor Hipólito Vernanengo.”38 La ciudadanía correntina estuvo siguiendo cada instante lo que acontecía, porque este era el momento en el que el país necesitaba de cada uno de los habitantes que conforman el territorio argentino. Eran muchas las cuestiones que se debían tener en cuenta, y es por ello que la patria convocaba a que cada día se sumaran mas voluntades para contribuir a un suceso tan significativo para todos. El correntino quien ha sido un paradigma de solidaridad y compromiso en distintas oportunidades, no pudo estar ajeno en esta donde había que expresar la voluntad de estar juntos a quienes estaban defendiendo nuestras islas. Nadie quiso quedarse sin aportar su granito de arena para la gran causa que hermanaba a todo un pueblo, dejando de lado las diferencias que, días antes, dividía a la sociedad entre quienes gobernaban y los que protestaban para intentar cambiar las políticas que eran implementadas. Era un hecho que llamaba a luchar a todos los argentinos; eso fue la Recuperación de las Malvinas por parte del gobierno de facto. Las mujeres correntinas, tuvieron un rol destacable en este momento histórico, ya que también ofrecieron sus servicios a la patria. Aquellas que se organizaron para apoyar a la misma, hicieron pública su colaboración, llegándose hasta la Comuna de la ciudad de Corrientes, en esa institución dieron a conocer sus proyectos de cómo serian las líneas de acción que desempeñarían. Esta actitud quedo demostrada con lo publicado en el diario Época, el 4 de mayo de 1982: “[…] Las señoras Clara Cáceres de García y Genoveva Plozen de Telias concurrieron a la Comuna Capitalina, donde se entrevistaron con el titular de la misma en su carácter de presidente de la Junta Municipal de Defensa Civil para interiorizarlo del proyecto de constituir en nuestra ciudad la ´Comisión de Madrinas de Guerra del Soldado Correntino´.”39 Prosiguiendo con la tarea desempeñada por la mujer correntina, quienes participan de manera activa en las fuerzas vivas de la comunidad, manifestando un compromiso altruista por lograr el bienestar de la población. Máxime aun en una etapa tan relevante, cuyo punto de inicio fue el 2 de abril de 1982, momento en el que se recuperaban las Islas que habían sido tomadas por bandera extranjera; en esta situación el medio grafico antes mencionado, se refiere a la actividad emprendida por la Señora Maria Lidia C. de Carranza perteneciente al Club de Leones de Corrientes, que consistió en entregar donativos a los representantes del Ejercito argentino en la ciudad. En la publicación del 4 de mayo, se publicaba:

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Diario “El Litoral”. Corrientes, 5 de mayo de 1982. Página 4. Diario “Época”. “Madrinas de Guerra”. Corrientes, 4 de mayo de 1982. Página 5.

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“Por conducto de su comisión de damas presidida por la Señora Maria Lidia C. de Carranza, el Club Leones de Corrientes concreto en los últimos días una serie de donaciones ante las autoridades del Regimiento 9 de Infantería ´Coronel Pagola´ con destino a los soldados argentinos que se encuentran en vigilia de armas en el sur del país, en defensa de nuestra soberanía.”40 El papel desempeñado por las mujeres ha sido una constante en todo el país, porque las unía un sentimiento patriótico y a la vez la nostalgia, emociones diversas, porque más de una tenía un hijo, un esposo o familiar que estaba interviniendo de manera directa en la guerra; eran conscientes además de que era posible no volver a ver con vida a sus seres queridos. Por esta razón, querían que se brindara todo lo que estuviera al alcance para que el Estado cuente con las herramientas necesarias para poder combatir al enemigo inglés, en varias ocasiones han donado hasta joyas, alimentos, ropas, dinero, para que sean llegados a los hombres. En cuanto a esta realidad y participación femenina, la autora Maria Delicia Rearte de Giachino expresa: “Mujer argentina, que hasta hace pocos días cantabas con lagrimas en los ojos y voz firme nuestro himno, que escribías dulces y vibrantes cartas a los soldados lejanos, que sacabas de tu dedo la alianza matrimonial para darla como prueba de tu total entrega a una causa que considerabas capaz de donar por ella oro para el sol de tu bandera […].”41 En lo concerniente al acompañamiento de la Iglesia Católica correntina en este conflicto bélico – ya que el apoyo material estuvo presente a través de las diferentes organizaciones que se sumaron en las distintas formas y cubriendo las distintas aristas de nuestra sociedad – esta aporto el apoyo espiritual. Nuestra provincia siempre se ha caracterizado por su profunda devoción profesada a la Virgen de Itatí, en este caso también se hizo presente. La oración que se elevaba era para que no se derramara más sangre en el lugar del conflicto, y para pedir por la paz. Así es que se llevo a cabo una procesión de fe considerable, propia de Corrientes; la convocatoria consistió en llevar a cabo una peregrinación hacia la Basílica de Nuestra Señora de Itatí. La convocatoria fue realizada a través de los periódicos; en el caso particular de Época la invitación formulada por la Iglesia decía lo siguiente: “A partir de las 7 horas de la fecha, se pondrán en marcha las distintas unidades de colectivos desde las parroquias, capillas e iglesias que conducirán a los fieles a la Basílica de Nuestra Señora de Itatí, en una peregrinación para rogar ante la

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Diario “Época”. Corrientes, 4 de mayo de 1982. Página 5. María Delicia REARTE de GIACHINO. “Cada día un 2 de abril”. Ediciones Nueva Hispanidad, Buenos Aires, 2002. Página 21.

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Santísima Virgen para que interceda ante Dios para que la paz reine en el pueblo argentino.”42 Relacionado con esta demostración de fe por parte de la religiosidad católica correntina, para hacer posible contaron con la predisposición en ayudar de la Asociación Correntina de Empresas de Transportes del Automotor de Pasajeros (ACETAP); institución integrante de nuestra sociedad que se brindo a la iniciativa que fuera realizada por las autoridades de la Iglesia Católica de nuestra provincia, quien puso a disposición de las mis mas unidades de colectivos para que puedan transportar a todas aquellas personas que quisieran elevar una oración al Todopoderoso a la localidad emblemática en cuanto a la espiritualidad, como lo es Itatí. Continuando con la publicación de Época, del 5 de mayo de 1982 hace alusión al tema diciendo: “La citada peregrinación ha sido organizada por el Arzobispo de Corrientes, con la colaboración de la Asociación Correntina de la Empresa de Transporte Automotor de Pasajeros (ACETAP) que ha puesto a disposición de las autoridades eclesiásticas las unidades necesarias para el traslado de los fieles, sin cargo alguno.”43 Además de la institución antes citada hubo otras que también se sumaron a la gran “cruzada” que se ha emprendido en la demostración de fe que inicio la Iglesia correntina, teniendo en cuenta que significa un símbolo religioso muy importante para el país y especialmente para la provincia. En la misma edición publicada en Época, realiza una descripción detallada sobre los demás entes que estaban en sintonía con la propuesta católica: “Juventudes Cristianas; Rama femenina del Partido Justicialista de Corrientes; El Consejo Arquidiocesano de Mujeres de la Acción Católica; Juventud Radical; CGT (Confederación General del Trabajo), delegación Corrientes; Colegio de Abogados de la provincia de Corrientes; Colegio Médico de la provincia de Corrientes; Centro de Educación Agrícola de Corrientes, organismo dependiente de la Dirección Nacional de Educación Agropecuaria del Ministerio […]; Por el Camino de la Oración. También se sirve a la Patria.”44 Nada era impedimento para poder participar y uniéndose a la sociedad correntina toda, tampoco lo era la edad con la que contaban los habitantes para unirse y ponerse a

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Diario “Época”. “Peregrinación a Itatí por la paz”. Corrientes, 5 de mayo de 1982. Página 4. Diario “Época”. Op. Cit. Página 4. Diario “Época”. Op. Cit. Página 4.

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disposición de la nación. En nuestra ciudad, fueron muchos los que se ofrecieron para formar parte de las movilizaciones espontáneas de colaboración. Tal es el caso que publica el diario Época del 28 de abril de 1982 en la decisión tomada por un joven de apenas 14 años de edad quien estaba dispuesto a ser voluntario desde el lugar donde se le asigne para que prosiga con éxito la guerra iniciada contra Inglaterra. Para tal fin había una mesa receptora que estaba instalada en el edificio municipal de la capital provincial, fue hacia allí donde se dirigió Gustavo Javier Ojeda, luego de hacer pública la intensión con la que contaba y que además tenía la autorización pertinente de su padre, demostrando de manera ansiosa las ganas de formar parte del conflicto de manera activa. Testimonio que Ramírez Braschi recoge del diario local antes mencionado expresando: “La idea de inscribirme como voluntario nació después de la recuperación de las islas y cuento con el apoyo de mi padre. Es probable que mi hermano mayor sea convocado en seguida por las autoridades militares, por lo que podemos estar juntos. Soportare cualquier cosa que me ocurra en las Malvinas.”45 Mientras la adhesión manifiesta por parte de todos los correntinos, Argentina e Inglaterra continuaban en conflicto, enfrentados por las Islas Malvinas. En nuestro país, en medio de este clima bélico, se celebraba un aniversario más de la Revolución de Mayo d 1810. En esa oportunidad, se vivía un momento muy especial, en el que el sentimiento de argentinidad afloraba en la piel y los corazones de todos los habitantes de nuestro país. El clima de fiesta y patriotismo que se vivió en aquella fecha tan importante, tuvo matices de un profundo sentimiento de pertenencia en la provincia de Corrientes, donde el festejo comenzó desde las últimas horas del 24 de mayo de 1982. Teniendo en cuanta esta celebración, el historiador correntino antes citado dice al respecto: “La noche correntina, en vísperas de aquel aniversario, se vistió de fiesta con cantos y grupos musicales criollos, pero el espectáculo mayor giro alrededor de los 120 jinetes que participaron – unto al pueblo – en un fogón realizado en Parque mitre, que contó con la presencia del primer magistrado provincial. La cabalgata de, los gauchos dio inicio en la céntrica Plaza Cabral, recorriendo las calles Junín, La Rioja, Vera y Aragón hasta el epicentro festivo. La noche alcanzo su cúspide emotiva cuando la banda de música de la policía provincial hizo vibrar, los acordes del Himno Nacional, la ´Marcha de las Malvinas´ y el chamamé ´Kilómetro 11´. Cerrando aquella jornada de júbilo el cuerpo estable de bailarines de la Escuela de Folklore interpreto el pericón nacional.”46

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Dardo RAMIREZ BRASCHI. Op. Cit. Página 84-85.

Ibíd. Página 87-88. 27

Luego de los festejos del 172 aniversario del 25 de Mayo de 1810, nuestro país proseguía con las deliberadas discusiones con gran Bretaña, país que seguía recibiendo adhesiones a su favor, en tanto que el nuestro cada vez contaba con menos apoyo internacional. El 26 de mayo se reunió nuevamente el Consejo de Seguridad aprobando la Resolución 505, esta reafirmaba la Resolución 502, instando a las partes enfrentadas en este conflicto armado a cooperar plenamente con el Secretario General de la organización de Naciones Unidas, Javier Pérez de Cuellar, en los denodados esfuerzos que hacía para poner fin a las hostilidades. Simultáneamente, tanto el gobierno inglés como los países de la Comunidad Económica Europea, disponían drástica sanciones económicas y financieras contra la Argentina. El 29 de mayo se reunieron en la cede de la OEA en la ciudad de Washington los cancilleres de los 21 países miembros del Tratado interamericano de Asistencia Reciproca (TIAR), donde condenaron de manera contundente el ataque británico perpetrado a la Argentina y solicitaron al mismo tiempo a que los Estados Unidos como país integrante del continente americano que cese su asistencia militar a Gran Bretaña. Al mismo tiempo que se autorizo a los países latinoamericanos a ayudar a la Argentina en caso de emergencia, es decir, dejando abierta la posibilidad de una acción colectiva o aislada contra Gran Bretaña. El General Martín Balza, en su obra, “Malvinas, gesta e incompetencia”, se refiere al respecto: “Los cancilleres de los países de Tratado Interamericanos de Asistencia Reciproca (TIAR) aprobaron una resolución de apoyo a la Argentina, con la abstención de Chile, Colombia, Trinidad y Tobago y por supuesto, los Estados Unidos.”47 Se concretaron de esta manera encendidas expresiones de solidaridad y apoyo diplomático, incluyendo en algunos casos ofrecimiento de eventual ayuda militar. Los días posteriores no fueron los mejores para el conflicto, porque todo hacía suponer que un cruel enfrentamiento estaba próximo entre ambos países. La vía diplomática no había logrado acercar la soluciona la comprometida situación para que se pudiera poner fin al conflicto, quedaba entonces dirimida a través de las armas, tal era la postura del gobierno, de enfrentar a Inglaterra en una guerra, para que las Islas Malvinas continúen siendo Argentinas. Por otra parte, más allá de todas las colectas que se realizaban a lo largo y a lo ancho de Argentina, la situación por la que estaban atravesando los soldados no era buena, porque quedaba en evidencia que mas allá de faltarles disciplina militar no contaban con los alimentos necesarios, tampoco vestimenta indispensable para la subsistencia en las islas, que tenía un clima al que ellos no estaban acostumbrados,

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Martín BALZA. Op. Cit. Página 196.

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sumando esto a la situación de guerra que estaban viviendo. El coronel Dardo José Forti, da una visión en su obra de lo que se estaba viviendo en esos momentos: “[…] El día 28 de abril se agotaron las existencias de carne vacuna y galleta y el 30 de abril se agotaron las reservas de leña, yerba y azúcar. No considero necesaria seguir historiando los demás rubros alimenticios que se agregaron a la lista de faltantes y que redujeron peligrosamente su nivel de abastecimiento; pero lo señalado sirve por si solos como ejemplo de que no existía una planificación seria de las reales necesidades de alimentación, atento a los efectivos traslados a las islas y su probable tiempo de permanencia en las mismas…”48 La noticia que recorría los diversos medios informativos era que se avizoraba una batalla feroz entre ambos contrincantes. La ciudadanía correntina continuo brindando su ayuda espiritual a todos los soldados que estaban defendiendo a la patria, prosiguiendo con la manifestación de fe que había sido encarada días atrás, para que el Altísimo interceda y evite que se pierdan varias vidas en un hecho sangriento como sería una batalla. El matutino El Litoral de junio de 1982, da a conocer a toda la ciudadanía correntina la siguiente invitación: “El grupo juvenil de la iglesia San Pantaleón del Barrio Laguna Seca, invita a toda la comunidad a una misa por la paz, para que terminen los enfrentamientos en Malvinas, para que no se derrame más sangre. La misma se llevara a cabo a las 19 horas en la iglesia.”49 A pesar de que la situación no era para nada alentadora, el pueblo continuaba estando del lado de los patriotas que estaban defendiendo las islas. La población seguía día a día las noticias que se brindaban ya sea a través de los medios gráficos o televisivos, para poder conocer el desenvolvimiento de los acontecimientos. El gobierno nacional, demostró a través de la prensa la firmeza que tenía el ejército nacional argentino, para poder enfrentar al enemigo, tal lo refleja la tapa del diario Época del 2 de junio cuando afirma: “Batalla decisiva en Malvinas. Tropas de nuestro país y británicas se enfrentan por el dominio de posiciones próximas a la capital de las Malvinas.”50 Desde luego que la información era la que orientaba a todos los ciudadanos argentinos, independientemente de la provincia en la que viva, seguían expectantes de todo lo que sucedía; en este marco, teniendo en cuenta que las noticias llegaban hasta

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Dardo José FORTI. Op. Cit. página 250. Diario “El Litoral”. Corrientes, 1 de junio de 1982. Diario “Época”. Corrientes, 2 de junio de 1982. Tapa.

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los ciudadanos a través de los medios, la preocupación radico sobre la veracidad de las mismas; en relación a los comunicados emitidos desde la Junta Militar. Esta situación llevo a que el Estado Mayor Conjunto, diera publicación del comunicado número 121, del día 2 de junio de 1982, el general Martín Balza transcribe el mismo en su obra: “Comunicado 121 (2 de junio): ´El EMC comunica, a efectos de responder a la preocupación de la ciudadanía, que la política informativa que se está desarrollando responde cabalmente a: 1. Objetividad total en la información. 2. Un profundo respeto por la opinión pública, que […] debe informarse pero no influenciarse para convertirla en exitista, pesimista o canalizarla hacia determinada orientación. 3. No explotar esta situación bélica con otros fines que no sean las que la justifican en sí misma. 4. Finalmente se afirma que esta política […] es una actitud profundamente meditada, sustentada por un verdadero respeto y consideración hacia quienes en las Islas Malvinas está llevando el mayor esfuerzo de la contienda, incluyendo en este sentir a todo el entorno social y efectivo que ellos generan.”51 Los soldados que estaban en la parte austral de nuestro país, para la gran mayoría de ellos un territorio totalmente desconocido, además la inexperiencia militar con la que ellos contaban eran alentados espiritualmente por todos sus compatriotas que desde las diversas provincias que conforman la Republica, acompañaban de acuerdo con el aporte que cada uno pudiera realizar. Si bien es cierto, que quienes estaban en el continente no conocían la geografía del lugar, pero si tenían pleno conocimiento del clima imperante en el lugar, es por esta razón que se acrecentaban los trabajos comunitarios que se brindaban a través de las instituciones que formaban parte de la comunidad, en nuestro caso, de la ciudad de Corrientes. Porque la finalidad era que no pasaran ningún tipo de necesidades para que de esa forma puedan tener un mayor rendimiento en el momento de enfrentarse a los que venían en nombre de la Corona inglesa. Esta suposición que se planteaba la comunidad correntina, estaba acertado porque informes que van a llegar posterior al desenlace de la guerra dieron cuenta de la situación que se vivió durante esa época, y sobre todo de que manera el clima propio del lugar tuvo influencia en el rendimiento general de los combatientes. En la obra de los autores Maria Laura Guembe y Federico Guillermo Lorenz se detalla, acompañado por fotografías, un informe Oficial del Ejército Argentino que data del año 1983:

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Martín BALZA. Op. Cit. Página 208.

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“Las condiciones meteorológicas imperantes, caracterizadas por frecuentes lluvias, bajas temperaturas, heladas, vientos casi permanentes, un elevado porcentaje de humedad y nevadas en el periodo que se desarrollaron las principales operaciones, influyeron negativamente sobre el estado físico y psíquico del personal […].”52 Siguiendo con estos lineamientos, la crónica periodística de Corrientes y de todo el país llevaba paso a paso, a los diferentes hogares, todos los hechos pertenecientes a la guerra. Los sucesos que se terminan habían llegado y el enfrentamiento bélico se desato con mayor fuerza e ímpetu; concerniente a lo sucedido el periódico El Litoral del 9 de junio de 1982 en su portada publicaba la siguiente noticia: “Se fue a pique otra nave inglesa; se repelieron con extremo rigor los ataques británicos.”53 Noticias como esta, va a ser una constante en los medios gráficos de la ciudad capitalina (Corrientes), porque se ponía a consideración de los lectores ansiosos de conocer el papel que estaba desempeñando Argentina ante el país ingles. Al igual que el periódico antes mencionado El Litoral del 9 de junio de 1982 en su tapa titulaba: “Exitoso raí de la aviación argentina”. Una fragata hundida, tres buques de desembarco destruidos, incendiados y seriamente dañados. Agregando más a lo antes mencionado publicaba: “La aviación argentina dio un duro golpe a las fuerzas británicas al hundir una fragata, destruir e incendiar un buque de desembarco, dañar seriamente un tercero y poner en fuga a otro en medio a una fuerte humareda en la zona de Fitz Roy, 20 km. al sur de Puerto Argentino, donde los ingleses intentaron un nuevo desembarco, según lo informo el Estado Mayor Conjunto a través del comunicado 141[…] La primera ministra (Tatcher) recibió hoy el pleno apoyo del presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, que se encuentra de visita en Gran Bretaña […]. El Secretario de estado Alexander Haig expreso que no le quedaban dudas acerca de la victoria militar británica y que un baño de sangre solo seria impedido si ´los lideres de Buenos Aires decidieran retirar sus tropas de Malvinas´”.54 Aunque el gobierno había hecho explicito, en el comunicado antes mencionado, que este tipo de noticias no generara exitismo, hecho prácticamente inevitable debido a los intereses que enfrentaban ambas naciones y la nacionalidad demostrada por los argentinos. La comunidad correntina reacciono fortaleciendo su cooperación brindada desde el primer permitieran a los soldados argentinos poder seguir defendiendo la

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Diario “El Litoral”. Corrientes, 9 de junio de 1982. Tapa. Diario “El Litoral”. Corrientes, 9 de junio de 1982. Tapa. Diario “Época”. Corrientes, 10 de junio de 1982. Página 8.

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soberanía de las islas superando de esta manera los obstáculos hasta lograr una posible victoria. En esta ocasión fueron las Madrinas de Guerra de Malvinas, organizadas en esta ciudad, las que enviaron un comunicado al matutino correntino Época del 10 de junio de 1982, haciendo el pedido formal de colaboración a la población correntina, el mismo decía lo siguiente: “La Madrinas de Guerra de Malvinas de la ciudad de Corrientes, pide la colaboración de la comunidad en abrigos y víveres no perecederos, para ser enviados a los soldados argentinos que están combatiendo en Malvinas, los donativos pueden ser acercados en los diferentes parroquias de la ciudad.”55 Los medios de comunicación correntinos reflejaban la participación de los ciudadanos acorde a los hechos que se iban suscitando a nivel nacional, envalentonados con las noticias publicadas que favorecían a las tropas argentinas. Para que continúe la misma toda la comunidad redoblaba los esfuerzos para alcanzar la meta final, el de que las Islas Malvinas queden bajo la órbita del gobierno argentino para siempre. En las jornadas siguientes la información continuo siendo optimista; por ejemplo es oportuno expresar lo que publicaba El Litoral el 11 de junio en su titular de tapa: “Repliegue ingles ante el embate de los argentinos”. Un día después, es decir el 12 de junio, se podía leer en las páginas del diario Época, con letras acentuadas, el siguiente titulo “Repercusión mundial por la aplastante derrota inglesa. Inglaterra sufrió una catástrofe de proporciones gigantescas dice Alemania”; de esta manera se daba a conocer una información que fuera difundida por BONN (TELAM), que detallaba acerca del ataque sufrido por los ingleses en cercanías de Puerto Argentino. En sus párrafos decía lo siguiente: “Poco a poco los órganos de prensa de la Republica Federal Alemana van informando sobre el desastre sufrido por los invasores ingleses en Bahía Desagradable, a poca distancia de Puerto Argentino. Dado que Gran Bretaña se niega a informara detalladamente el número de muertos en las filas invasores circula toda clase de rumores poca distancia de Puerto Argentino. Dado que Gran Bretaña se niega a informara detalladamente el número de muertos en las filas invasores circula toda clase de rumores acerca de las perdidas. Se habla de que la cifra de muertos como resultado del devastador ataque de la Fuerza Aérea Argentina alcanzaría más de mil. Esta cifra puede ser exagerada, pero de cualquier manera supera ahora la impresión de que los británicos sufrieron una catástrofe de proporciones gigantescas […]” 56 Ante la extrema gravedad de la situación belicosa que Vivian los países enfrentados, Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte; fue necesaria la intervención del Sumo Pontífice Juan Pablo II, quien decidió viajar de

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Diario “Época”. Corrientes, 12 de junio de 1982. Página 10-11. Carlos A. FLORIA y Cesar A. GARCIA BELSUNCE. Op. Cit. Página 491.

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inmediato a la Argentina, en carácter de emergencia, ante la posibilidad de que el uso de las armas por ambos países cobre más vidas de personas. El objetivo que perseguía el máximo representante de la Iglesia Católica era el de lograr que la guerra concluyera de manera pacífica, logrando el consenso para ambas partes en litigio, habida cuentas de que las batallas más sangrientas aun no habían comenzado en el sur del país. Con grandes expectativas se vivió la presencia del Papa que podría traer la solución y el tan anhelado cese de la guerra. Los historiadores Floria y García Belsunce, con respecto a la visita del Santo Padre manifiestan: “El 11 de junio, el Papa Juan Pablo II llego a la Argentina, donde la información del conflicto nada tenía que ver con la trágica verdad. Antes, habría viajado a Gran Bretaña. En la Argentina invoco por la paz, preparo los ánimos para enfrentar el sufrimiento de la derrota y sin embargo evitar la desesperación, y se encontró con una movilización popular que aceptaba el precio de la paz.”57 El representante de la Iglesia Católica en el mundo, estuvo en suelo Argentino por el lapso de dos días, durante los cuales tuvo una agenda abultada, desplegando una intensa actividad que comprendió fundamentalmente contactos con las autoridades que gobernaban a nuestro país. En esta visita, va a entrevistar a los militares que tenían la responsabilidad brindada por la Junta de tomar las decisiones que pudieran poner un freno al combate que se había desatado; de igual manera tuvo la oportunidad de estar en contacto con toda la feligresía católica que, al igual que Juan Pablo II, querían ver finalizada la guerra que se mantenía con los ingleses, aunque, guardando esperanzas de poder seguir reteniendo las Islas Malvinas bajo el dominio de nuestra patria. Los periódicos correntinos se hicieron eco sobre esta importante visita; en el caso del diario El Litoral informaba lo siguiente: “Juan Pablo II en Argentina, llevo a cabo una prolongada entrevista con la Junta militar y con el Presidente de la Nación, celebro dos misas con la presencia de los cardenales, a las que se congregaron centenares de miles de fieles.”58 La información circulante, llego hacia el escenario donde se estaban desatando los conflictos armados, quienes seguían a través de la radio para poder conocer de manera precisa los últimos acontecimientos y de esa manera tener una detallada visión para poder dilucidar las futuras acciones que se emprenderían. Edgardo Esteban, soldado que combatió en Malvinas, en su publicación “Iluminados por el fuego” refleja lo que sucedía:

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Diario “El Litoral”. Corrientes, 12 de junio de 1982. Tapa. Edgardo ESTEBAN. Iluminados por el fuego. Confesiones de un soldado que combatió en Malvinas. Editorial La Página S.A. Buenos Aires 2007. Página 89.

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“[…] Sin duda, la radio tenía toda la apariencia de haber estado en la guerra; y cuando todo parecía un esfuerzo inútil los circuitos se conectaron como por de magia; así volvimos a experimentar la ilusión de estar conectado con el resto del mundo. […] Sht, sht… - dijo Sergio mientras cambiaba de frecuencia, buscando una emisora más audible -. Hagan silencio nabos; están anunciando que va a hablar el Papa. - ¿El Papa?- pregunte. - Claro, el Papa; el Papa del Vaticano. ¿O no sabes que vino el Papa del Vaticano?- dijo Germán. - ¡Cómo no voy a saber que vino el Papa! Lo que no sabía es que todavía estaba en Buenos Aires, ¿no se había ido ya? - Si… ya se fue, pero seguro que van a pasar una grabación o algo así […].”59 Sin lugar a duda, la noticia de la visita de Juan Pablo II, sucumbió en todo el país ya que, antes, durante y después las palabras pronunciadas por el todavía seguían resonando en los corazones de los argentinos. En las islas también pudieron conocer el mensaje dado oportunamente porque los medios se encargaron de reproducirlas cuando la autoridad religiosa ya se había ido del suelo argentino; tal lo describe quien estuviera defendiendo a nuestra patria en Malvinas, que ha publicado el libro antes mencionado y allí se encargo de dar a conocer la forma en la que ellos se enteraron del mensaje papal es así, que Edgardo Esteban publica: “[…] Y aparecía la voz pausada del mismísimo Juan pablo II: „Vengo a orar por todos aquellos que han perdido la vida; por las victimas de ambas partes; por las familias que sufren, como hice igualmente en Gran Bretaña. Vengo a orar por la paz, por la digna y justa solución del conflicto armado.‟”60 En lo que respecta el matutino Época, también de la provincia de Corrientes, el mismo también reflejo esta información que abrigaba esperanzas a toda la población, quien confiaba en la mediación que iba a llevar adelante el Santo Padre, para evitar que muchos jóvenes argentinos, correntinos pudieran perder la vida si es que se perpetraba una batalla aun más dura de las que se habían dado anteriormente; pensando especialmente en ellos que continuaban defendiendo a la Patria en aquellas islas es que las oraciones van a ser con mayor fuerza debido a la presencia de esta autoridad eclesiástica universal que podría traer la tan anhelada paz. La trascendencia de esta noticia implico que formara parte de la tapa del diario correntino antes explicitado, que señalaba lo siguiente:

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Edgardo ESTEBAN. Op. Cit. Página 89. Diario “Época”. Corrientes, 12 de junio de 1982. Tapa.

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“El Papa pidió por la paz; al mismo tiempo que elevaba sus suplicas por la concordia y la paz ante inmensas multitudes, recrudecía en Malvinas y en las Georgias del Sur, la lucha ante el desembarco británico en diversos puntos de su territorio.”61 Los correntinos, a través de las páginas de los informativos gráficos tenían una maraña de noticias acerca de todos los momentos que se Vivian en los enfrentamientos armados que tenían como escenario las zonas australes de nuestra geografía; entonces, tenían que discernir acerca de la realidad que estaba aconteciendo en el lugar, aunque nunca se había perdido el sueño que se había iniciado ese 2 de abril. Es preciso retomar el informe que difundía Época proveniente de la agencia internacional Roma (ZAPORITI), haciendo referencia acerca de un episodio que habría significado una derrota para los ingleses, titulaba: “El Martes de Sangre, el Martes Negro”, se consignaba: “El ´embarazo´ por las perdidas, debido a la masiva defensa aérea del Puerto Argentino, el titular de la mayoría de los cotidianos italianos. El ´Martes negro´ titulo ayer el prestigioso diario de Turín, ´La Zampa´, propiedad de la FIAT, mientras el romano, ´La República´, no dudo en titular ´La Retirada Inglesa´. ´La Task Forse´ ha sido derrotada y Galtieri ofrece negociación titula en su servicio desde Buenos Aires ´La República´, donde se encuentra Saverino Tutino, un experto en temas americanos.”62 En esta diversidad de acontecimientos, por un lado los cruentos enfrentamientos y por otro la visita del Papa, símbolo de lo que podría significar el final de uno de los hechos más significativos que recuerde la historia nacional; Su Santidad, participo de varios actos como anteriormente se ha mencionado y otras apariciones que ha realizado ante la multitud, pronunciando conmovedoras alocuciones en español, instando a toda la nación a orar por la paz. En el momento de disponerse partir nuevamente hacia Roma, su lugar de residencia, el Sumo Pontífice mantuvo una conversación a solas con el Presidente de facto integrante de la etapa del Proceso de Reorganización Nacional, Leopoldo Fortunato Galtieri; cuyos términos no trascendieron a la opinión pública. En tanto, la información circulaba de manera vertiginosa, teniendo en cuenta las dos situaciones en las que se encontraba el país; la incertidumbre de conocer el desenlace que pudiera tener la guerra y la confianza depositada con la presencia de Juan Pablo II. Teniendo como hilo conductor el de llevar a cada uno de los hogares correntinos la información para que pueda ser leída, analizada e interpretada por cada uno de sus habitantes. El 13 de junio, el cotidiano Época cuya tirada llegaba a toda la provincia en su titulo de tapa decía:

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Diario “Época”. Corrientes, 12 de junio de 1982. Página 10. Diario “Época”. Corrientes, 13 de junio de 1982. Tapa.

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“´Las Fuerzas Argentinas contuvieron la ofensiva´. ´La mayor expresión de fe en el pontificado de Juan Pablo II´. ´Encarnizados combates en las cercanías de Puerto Argentino´.”63 Más allá de toda la información circulante, la derrota estaba a un paso de producirse, por lo que los ingleses tenían rodeada las islas; haciendo difícil de esta manera que Argentina pudiera llevar adelante ante el impresionante despliegue militar puesto en práctica por Gran Bretaña. El panorama por el que estaban atravesando los soldados argentinos, que persistían en la defensa de nuestra patria y trataban de seguir sosteniendo – pese al impresionante avance ingles – aquel “heroico” hecho de haber recuperado las islas; a pesar de que era poco alentador el tener un final exitoso. El clima que se vivía en la provincia y en el país era el de una tensa espera como así también de honda preocupación por lo que pudiera venir más adelante. Teniendo en cuenta este panorama, en el diario El Litoral cuya publicación data del 13 de junio de 1982, se informaba acerca del pedido que formulaba el gobernador de las Islas Malvinas, el General Mario Benjamín Menéndez al Presidente de la Nación Argentina, Leopoldo Galtieri; manifestando: “General, hemos llegado al límite de nuestras posibilidades. Los ingleses están rodeando al pueblo y tenemos inutilizada nuestra artillería pesada. Además nuestros soldados ya no pueden mas, están agotados.”64 Ante la solicitud formulada por el primer mandatario de las Islas ante su par de la Nación, la respuesta fue negativamente enérgica; no hizo posible que se produzca la rendición de los soldados, por el contrario que resistan ante los enfrentamientos. El Coronel Dardo José Forti, quien formo parte de la logística de Malvinas, y que estuvo allí junto a un grupo de hombres que al igual que el tenían la enorme responsabilidad de enfrentar al enemigo británico; en su obra “Hasta el último día”, describe exhaustivamente la forma en la que vivió y padecieron sus compañeros aquel 14 de junio en las frías islas, que a pesar de todo el esfuerzo brindado desde cada punto geográfico del país y el puesto por ellos, seria en vano. Se refiere a la antesala del final de la guerra expresando: “Aquella noche, en Puerto Argentino […] La noche se hacía interminable, aunque se parecía bastante al show de fuegos artificiales que suele atraparme. Lejos de quedarme hipnotizado, estaba expectante. El cielo se cubría con luces de bengala que lentamente descendían, iluminando en technicolor […] Las municiones trazantes dejaban una estela de color en el oscuro manto malvinense; la pólvora había invadido

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Diario “El Litoral”. Corrientes, 13 de junio de 1982. Dardo José FORTI. Op. Cit. Página 163.

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el aire […]. La sensación no era la más agradable. La furia del enemigo se estaba haciendo notar […] El apabullante avance ingles termino con nuestras esperanzas.”65 La política informativa que había encarado el gobierno fue alentadora para todos los argentinos que Vivian expectantes a cerca de todo lo que acontecía a diario en este conflicto, donde las noticias eran dispares. El episodio de Malvinas tuvo marcadas repercusiones en la sociedad correntina, que también fue manipulada por informaciones erróneas o parcializadas sobre los distintos acontecimientos que se estaban llevando a cabo en la zona del conflicto. Si nos remitimos al Comunicado Nro. 156, emitido por el estado Mayor Conjunto del 13 de junio de 1982, que fuera dado a conocer a la población correntina a través del diario Época, el mismo informaba lo siguiente: “[... ]En el área de Malvinas se ha registrado las siguientes novedades: - No hubo enfrentamientos de elementos de infantería. - El fuego de artillería (enemiga) fue escaso. Aviones de la Fuerza Aérea Argentina atacaron el área de Dos Hermanas; las fuerzas propias están reajustando su dispositivo y se hallan listas para entrar en acción.”66 Estas noticias llevaban a que toda la población pudiera esperar que las tropas patriotas ganen la contienda bélica que se había desatado contra los ingleses, y poder mantener las Islas Malvinas bajo el dominio argentino. Una misma esperanza mantenía unido a todos. Sin embargo, en el mismo escenario donde se estaban desarrollando la guerra, la situación de nuestro país era totalmente contraria a lo que informaban los periódicos locales o nacionales. En referencia al comunicado que fuera emitido por el Estado mayor Conjunto, el General Martín Balza realizo un comentario diciendo lo que realmente sucedió en las islas aquel 13 de junio: “La Fuerza Aérea no ataco el área de Dos Hermanas. Ese día se realizaron los duelos de artillería más intensos entre ambas partes. Nunca la artillería enemiga estuvo tan activa. Sobre una de mis baterías y mi propio puesto de comando llovieron decenas y decenas de proyectiles que caían con sus clásicos zumbidos de los últimos segundos de la trayectoria; hasta parecía que nos buscaban, o querían festejar mi cumpleaños. Un suboficial fue alcanzado a pocos metros de mi y murió instantáneamente […] Las fuerzas propias no estaban listas para entrar en acción, sino para enfrentar en su estático dispositivo el último ataque ingles. El resultado final no estaba en duda.”67

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Diario “Época”. Corrientes, 13 de junio de 1982. Página 81. Martín BALZA. Op. Cit. Página 210. Diario “El Litoral”. Corrientes, 13 de julio de 1982. Página 27.

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Evidentemente no se estaba contando a la población los hechos tal cual sucedían. Era prácticamente inevitable la derrota argentina frente a Inglaterra por la disputa planteada por Malvinas. Pero esta información no era la que se difundida, y si acaso se mencionara una posible derrota, esta no ocupaba los principales titulares, a diferencia de cuando nuestro país obtenía pequeños triunfos militares. Por citar un ejemplo, el periódico El litoral publicaba en sus páginas interiores, los problemas militares por los que estaba atravesando nuestro país en la contienda, informando: “[…] La Fuerza Aérea no podría operar desde las bases en las islas (estas fueron solo utilizadas por aviones pucara), debiendo atacar a la flota británica partiendo desde el continente con evidentes problemas de autonomía por las distancias que debían atravesar.”68 Gran Bretaña estaba a un paso de consagrar el triunfo a través del uso de las armas frente a Argentina; aunque esto n o se conociera como noticia en Argentina; o al menos el común de la gente no lo sabía ya que no se les informaba sobre ello. Cabe destacar que los emprendimientos bélicos no fueron extensos, sin embargo la derrota argentina era prácticamente un hecho. Habían pasado meses desde aquella información que destacaba la recuperación de las islas y que había hecho reaccionar a la sociedad correntina, en pos de buscar la forma para ayudar a los valientes hombres que se embarcaron rumbo al epicentro de la guerra. Con respecto a la política informativa el historiador correntino Ramírez Braschi sostiene: “La cara de la información fue el periodista José Gómez Fuentes a través del programa “60 minutos” emitido por Argentina Televisor a Color […] Las noticias fueron dadas con el entusiasmo y énfasis correspondiente; además en todos los conflictos los países involucrados manejan políticamente la información, porque es un elemento fundamental. Las noticias producidas por argentinos debían ser dadas por argentinos. Tal vez algunos amantes de la “verdad inglesa” querían difundir que la flota británica, con más de cien barcos, movilizaba gran parte de la última tecnología de la O.T.A.N. o que nuestros aviones atacaban con bombas “viejas” o “vencidas”. De eso se debían encargar los ingleses al plantear un aspecto de la guerra, el psicológico.”69 A pesar de lo que se estaba viviendo en el sur, las noticias que llegaban al continente desconcertaban a los argentinos. Tal es el caso de la publicación del correntino periódico Época que ponía a consideración de todos sus lectores la

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Dardo RAMIREZ BRASCHI. Op. Cit. Página 60. Diario “Época”. Corrientes, 14 de junio de 1982. Página 6.

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información que fuera monitoreada por el Estado Mayor Conjunto (EMC), poniendo en tela de juicio toda la información que provenía de entes internacionales y dando a conocer de esta forma la “oficial”. En este marco, el diario señalaba, acerca del alto costo de la agresión a Gran Bretaña, diciendo: “[…] las agencias británicas e internacionales ´empeñadas´ en ´desinformar´ a la opinión pública mundial, al par que sobredimensionan las perdidas argentinas, ignoran las suyas, […], cuando no les queda otra alternativa, van informando con varios días de diferencia, haciendo que aparezcan mas producidos como ´accidentes´ que de la acción de las Fuerzas Armadas argentinas. Pero los argentinos no podemos engañarnos ni confundir siquiera a la opinión mundial. El juego de la opinión psicológica ha quedado en descubierto. En el ´Martes Negro´ cuando los ingleses pretendieron desembarcar en las cercanías de Puerto Argentino, sufrieron ingentes pérdidas humanas y de equipos de combates, incluso una fragata y tres navíos de desembarco.”70 La situación de la sociedad correntina como la de todos los argentinos era de un total desconcierto. Haciendo mención a lo que se vivía en Malvinas otro militar que formo parte del Ejercito, el General Martín Balza, alegaba las grandes diferencias armamentísticas que había para con gran Bretaña, sumado a la inexperiencia militar de los hombres argentinos, que en un alto porcentaje eran jóvenes. Situación que complicaba al propósito que tenía nuestro país. Por otra parte el militar protagonista antes citado, opina acerca de la negativa del Presidente del cese del fuego: “Sin duda la Junta Militar y sus asesores asumieron la arrogancia que los caracterizo desde el mismo 2 de abril, basándose en algo que los verdaderos conductores nunca hacen: subestimar al enemigo. El éxito de la operación Rosario ante una débil guarnición británica y la exaltación que ello produjo en todos los argentinos los obnubilo y quedamos en manos de incompetentes, autoritarios y burócratas de escritorio guiados por El proceso de obtener prestigio personal y salvar una sangrienta dictadura.” 71 El conjunto de todos los hechos que se estaban desarrollando, hacia inminente pensar en la caída de la Argentina frente a la históricamente poderosa Gran Bretaña. Pero la verdadera realidad no llegaba a los distintos hogares de la gente, y en el caso de que tuvieran acceso, las bajas que registraba nuestro país no llegaban a ocupar los principales titulares como para que se pudiera entender la magnitud de lo que en verdad estaba sucediendo; y que sea cada uno el que pudiera desentrañar el fin que tendría esta patriótica lucha emprendida por la Junta desde la puesta en práctica de la recuperación;

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Martín BALZA. Op. Cit. Página 199.

Hugo GAMBINI. Op. Cit. Página 768.

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contrastando con lo anterior, si adquirían importantes titulares con letras legibles claramente cuando ocurrían pequeños triunfos que favorecían al país. Cabe destacar que los emprendimientos bélicos no fueron in tensos, sin embargo, la derrota era inminente. En relación con la información brindada por los distintos medios de comunicación social que tuvieron tamaña responsabilidad, estos que habían hecho reaccionar a la sociedad correntina, en pos de buscar de que manera podían formar parte para ser participes de lo que se consideraba una decisión acertada. Según el periodista Hugo Gambini la información periodística, fue limitada, debido al control que se ha ejercido de manera minuciosa por parte de quienes estaban al frente del Estado. Alegando que los corresponsales que fueron acreditados para poder realizar la cobertura de este significativo hecho, luego de la serie de combates que se desarrollaron en las islas, se han visto sus rostros porque el material escrito, fotografiado y filmado se ha conocido escasamente, y en el caso que haya sucedido lo contrario han sido de mala calidad, esto obedeció a que las filmaciones se realizaban a larga distancia y mostraban lugares pasivos, debido a que existió la censura por parte del gobierno. El autor antes dicho, en su obra “Crónica documental de Malvinas”, afirma: “Para decirlo concretamente: no hemos tenido corresponsales de guerra en serio. Y no por culpa de los periodistas. Pues me consta que la mayoría de los cronistas, fotógrafos y camarógrafos querían ir a Malvinas, […] sin embargo, la ex Junta militar o el Estado Mayor Conjunto o no sé quien, decidieron que solo iría un fotógrafo, el de la agencia oficial de noticias; un periodista, el de la televisión, y un par de camarógrafos, también de canales estatizados. El resto, o sea el periodismo independiente, no fue autorizado a viajar a las islas y debió conformarse con corresponsales en el sur del continente. Para colmo, las pocas fotografías tomadas debieron pasar por una censura atroz, lo mismo que los videocasetes y el resultado fue lastimoso.”72 Teniendo en cuenta lo expresado anteriormente, la sociedad de nuestra provincia que se informo a través de los medios y se adhirió a participar a través de la colaboración y el trabajo mancomunado, el vinculo que ellos poseían con el desenlace de los hechos eran los diarios, revistas, televisión, entonces, eso hacía que continuaran pensando que podía haber algún resultado que sea afirmativo. Que las oraciones que fueron formuladas, que todo el aporte brindado desde cada una de las agrupaciones e instituciones pudiera servir para que la insignia patria siga flameando en aquellas lejanas tierras; pero la incertidumbre seguía presente porque las noticias circulantes en los medios internacionales no tenían coincidencia con las publicadas en el país entonces, debían tomar cautelosamente y arribar a conclusiones personales parciales en función de cual pudiera ser la verdad.

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Hugo GAMBINI. Op. Cit. Página 955.

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Volviendo sobre la idea planteada por Gambini, el hace referencia a uno de los pocos corresponsales que pudieron acceder a las Islas y que tenía el trabajo de informar a todos los argentinos con veracidad los hechos; menciona en su obra al corresponsal Nicolás Kasanzew, este narraba sus vivencias finales y comentaba las limitaciones impuestas a su labor periodística. En un momento recordó que fue sacado del lugar hacia el continente juntamente a un camarógrafo, a bordo de un Hércules, momentos antes de aquella noche donde los sueños se acabarían para todos los argentinos como fue la del 13 de junio, momento de la rendición. Haciendo referencia a su labor periodística decía: “[…] En los últimos días en Malvinas, la censura de nuestro trabajo en Puerto Argentino se hizo cada vez más estricta y nuestros desplazamientos cada vez más limitados. Sobre todo no se facilitaba ir a la primera línea. Por supuesto, además al material se lo examinaba en Puerto Argentino y se nos hacían borrar algunas cosas, luego era sometido a inspección en Comodoro Rivadavia y, por ultimo en Buenos Aires. Al volver pude comprobar que ni un diez por ciento de nuestro trabajo había ido al aire. Lamente profundamente estas restricciones. Desde el punto de vista profesional, es obvio, porque no podía informar. Pero también desde la perspectiva de la historia. Cada cuadro de película registrado sobre el desarrollo de la guerra tendría un valor histórico incalculable […].”73 Contrariamente a, o que esperaban los argentinos, se produjo lo esperado por los ingleses: el triunfo militar de ese país. Cuando se conoció la noticia de la derrota de Argentina, producida el 14 de junio de 1982, se produjo un despertar distinto en la provincia de Corrientes y en todo el país con un sinsabor de emociones, totalmente opuesta a la del 2 de abril; porque las personas no podían salir del asombro ante el cambio rotundo de la información: de estar peleando de manera pareja con los ingleses, se paso a una derrota aplastante. El historiador José Luís Romero manifiesta lo que a continuación se detalla, acerca de lo ocurrido ese 14 de junio: “La sociedad argentina quedo sorprendida al enterarse de la derrota, debido a que en el transcurso de la guerra, los medios de comunicación, basándose en informaciones oficiales daban cuenta de la victoria del ejército nacional.”74 Referente a la manera en la que encaro el gobierno nacional militar la información sobre la guerra, en todo pronóstico que la gente pudiera realizar, no se esperaba una derrota abismal como la que se dio. Muchas fueron las voces de crítica sobre esta manera de acercar las noticias; en este sentido, el General Martín Balza, fue una de esas que critico duramente por la forma de transmitir las noticias al pueblo

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José Luís ROMERO. Breve historia de la Argentina. Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires 2000. Página 193. 74 Martín BALZA. Op. Cit. Página 201.

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contrariamente con lo que realmente ocurría, es así que bajo el subtitulo de: “La mentira nunca es buena”, expone lo siguiente: “En la pésima acción comunicacional que se desarrollo durante la guerra, tuvo como responsabilidad primaria y excluyente al Estado Mayor Conjunto, organismo burocrático e irrelevante, a cargo del vicealmirante Leopoldo Suárez el Cerro; por medio de distorsionados y muchas veces falsos comunicados, engañaron a la población civil, como si se tratara de ciudadanos con insuficiencia intelectual para apreciar y valorar lo que sucedía en las islas, y optaron por mantenerlos al margen ignorante de los acontecimientos; […] ¿Nadie recuerda aquello de „como perdimos si íbamos ganando‟?”75 Aquel episodio de recuperación de las Islas Malvinas por parte del presidente Galtieri, hecho con el cual logro la adhesión de todos los argentinos, independientemente de la clase social o entidad pública a la que pertenecían, quienes cambiaron su actitud de preocupación y manifestación por la crisis económica, por la de lograr que Argentina salga vencedora de la guerra. A la que la sociedad correntina respondió de manera satisfactoria como siempre lo hace cuando amerita la situación. Pero ese anhelo había llegado a su fin, transformándose en solo una ilusión de que las islas del sur volvieran a estar bajo nuestra bandera. Con la valentía de aquellos hombres que fueron a defender a nuestra patria no bastaba; quedo al descubierto la falta de preparación militar, de experiencia en el campo de batalla, de no contar con tecnología avanzada en armas; falencias que incidieron en el trágico final que fue para nuestro país aquella contienda bélica. El encargado de dirigirse al pueblo, como lo hiciera con el mensaje triunfalista del inicio de la gesta fue el Presidente de la Nación Argentina, de igual manera Leopoldo Fortunato Galtieri dio a conocer el desenlace que tuviera el enfrentamiento, el mismo que se había iniciado el 2 de abril. El ex – combatiente Edgardo Esteban transcribe el mensaje pronunciado por el entonces presidente Galtieri: “El combate de Puerto Argentino ha terminado. Nuestros soldados lucharon con esfuerzo supremo por la dignidad e la Nación […] enfrentaron con más coraje que armamento la abrumadora superioridad de una potencia apoya por la tecnología militar de los Estados Unidos de Norteamérica, sorprendentemente enemigos de la Argentina y su pueblo. […] La dignidad y el porvenir son nuestros y ello nos dará la paz y la victoria.”76 Se acababan las ilusiones de los argentinos y fundamentalmente de los correntinos que desde las distintas ciudades y localidades de la provincia hicieron saber

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Edgardo ESTEBAN. Op. Cit. Página 160. Martín BALZA. Op. Cit. Página 119.

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a la patria que podían contar con ellos. No solamente en el continente sino también en el escenario de la guerra donde hubieron hombres de nuestra provincia que empuñaron un arma y con bravía se enfrentaron ante los usurpadores ingleses que contaban con una profesionalización militar y todo lo necesario para poder encarar una contienda como la de Malvinas. En aquellas islas, ya pasaba a ser una página más de nuestra historia la valentía demostrada por nuestros hombres y el compromiso ciudadano; el General Balza, hace alusión al desempeño de soldados correntinos en uno de los combates librados contra los ingleses, diciendo: “… A pocos metros de allí, en otro pozo de zorro, fui herido primero en la pierna por una granada de mortero que estallo cerca de mi posición antes de que pudiera refugiarme en mi pozo. Por suerte, la herida no me limito para seguí combatiendo. Conduje el combate de la sección y alenté a mi gente con mi grito característico de correntino, un sapukay. También eran correntinos la mayoría de mis soldados. […] 77 No solamente los correntinos aportaron desde la provincia, a través de las diversas convocatorias realizadas por las entidades que conforman a la sociedad, sino que también con hombre que fueron a combatir contra el “enemigo de la Patria”, porque así ameritaba la situación y se necesitaba defender con altruismo la soberanía nacional de aquellas islas; desconocidas por la gran mayoría, pero que guardaban un sentimiento nacionalista por considerarla parte de la Republica Argentina. Toda ilusión se desmoronaba a partir de las noticias que comenzaban a allegar acerca del final de aquella guerra; rápidamente se fue diluyendo todo el apoyo brindado hacia los militares que estaban en el poder, reconociendo que el país y nuestros hombres no estaban preparados para enfrentarse a un rival tan poderoso como es Inglaterra, entonces el desenlace de este enfrentamiento, tuvo un fuerte impacto en el gobierno. El autor Ricardo de Titto, hace mención a lo ocurrido en el país luego de la visita del Santo Padre: “Tres días después de que el Papa beso el suelo argentino, en la noche del 14 de junio, Mario B. Menéndez firmaba la capitulación. Tras la derrota militar, la Junta se disolvió y el Ejército concentro el poder. Los diversos partidos emitieron documentos con sus puntos de vista y se prepararon para la apertura de un nuevo proceso electoral.”78 En tanto, en las islas australes también ya se anoticiaron de que todo había terminado y que nuevamente los ingleses se harían cargo del dominio de Malvinas. Los

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Ricardo DE TITTO. Voces en las calles. Los volantes políticos en la historia argentina. Editorial Alfaguara. Buenos Aires, 2007. Página 389. 78 Dardo José FORTI. Op. Cit. Página 167.

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soldados que todavía estaban presentes, que lograron sobrevivir a aquella hazaña, se dieron cuenta del final cuando los ingleses comenzaron a caminar por las distintas calles de aquel terruño. Los soldados argentinos a diferencia de lo que pasaba en el continente, donde todos ya sabían el final, ellos todavía desconocían que suerte podrían correr. Tal lo describe Dardo José Forti, cuando se refiere a la forma en la que ellos conocieron el cese del fuego “Lo que si sabía era que la película, para nosotros, continuaba. Es más, el menú de hoy, 14 de junio de 1982, 13.00 horas, amiga o amigo lector, es polenta… polenta con tuco. Los ingleses se acercaban y no precisamente para almorzar en nuestro rancho. Algo nos decía que la guerra ya había terminado, sin saber que en una reunión muy breve, cerca de donde estábamos nosotros, se había firmado la impensada rendición.”79 El Coronel Forti continúa desarrollando en su libro todo lo que acontecía, en relación a la manera en la que los ingleses iban ocupando de manera progresiva las islas luego de haber logrado la rendición de Argentina; minuciosamente realiza la descripción en la forma en la que vivieron aquel momento: “Entre tanto, la polenta seguía su curso. Una patrulla inglesa, no más de siete hombres con uniformes mimetizados y boina, se acercaba por el centro de la calle. […] Observaba la situación y mi cabeza no podía entender como estos soldados ingleses, que parecían desfilar por Puerto Argentino, ni se preocupaban por nosotros, que los superábamos cinco a uno en número y todavía teníamos nuestras armas y municiones.[…]”80 Muchas eran las sensaciones que tenían quienes todavía permanecían en Malvinas en el momento de la capitulación. Desconociendo qué sucedería con ellos a postrimerías de aquella decisión tomada por el gobernador de las islas. Llegaba el momento de que los sobrevivientes argentinos tengan que someterse a la decisión del cuerpo del ejército británico que tomaba nuevamente para sí las islas. La espiritualidad nunca se apartó de los corazones de los soldados combatientes, de manera coincidente con la manifestada en la provincia de Corrientes cuando luego de haberse declarado la guerra, todos los correntinos fueron a implorar a los pies de su Madre por la vida de sus compatriotas y seres queridos para que tengan la protección de Nuestra Señora de Itatí, venerada en toda la geografía argentina, sin pensarlo tal vez, que las oraciones llegaron al sur y que una vez terminado el enfrentamiento con los ingleses había que seguir orando para lograr la protección de quienes pudieron

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Dardo José FORTI. Op. Cit. Página 167. Martín BALZA. Op. Cit. Página 229.

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mantener su vida luego de aquello. Haciendo mención a los últimos momentos de los combatientes en la zona de conflicto, el General Martín Balza se refiere explicitando: “[…] antes de salir de Puerto Argentino […], me dormí profundamente, teniendo como colchón mi bolsa-cama, sobre un duro piso de cemento. Previamente recé, pensé en mi familia y en mis soldados que ya iban de regreso rumbo al continente; prometí –una vez más- a la Santísima Virgen visitar el templo de Itatí, en la provincia de Corrientes, y le rogué que intercediera ante Nuestro Señor para que me permitiera conocer mi hija, nacida el 22 de abril.”81 Lo expresado por el General Balza es una congruencia con la espiritualidad manifestada por los correntinos, quienes desde el continente elevaban las plegarias y en las islas también se dirigían para lograr la intercesión y mantenerse aún con vida. Eran dos las realidades que convergían en nuestro país, la de los soldados que todavía estaban en Malvinas y la del resto de la población, que comenzaba a demostrar su descontento para con el Presidente de facto José Fortunato Galtieri, así como al inicio lo hicieron en diversas manifestaciones, imitaron la misma pero en esta oportunidad para hacer saber a los militares que se habían equivocado. La población tenía sentimientos de desilusión, de tristeza por los que habían muerto y de enojo por lo que habían realizado los militares. La manera en la que impacto esta verdad en el gobierno la comenta los autores de la obra “Malvinas, la trama secreta”, expresando: “La noticia de la rendición de Puerto Argentino cayó como un rayo sobre Galtieri. Impactado por la novedad – meses más tarde confesaría su desazón porque jamás imaginó una resistencia tan breve-, no alcanzó a comprender la real dimensión de lo que había ocurrido. Mascullaba broncas, emitía juicios escasamente benévolos para con los militares que estaban en las islas, pero no descubría el meollo de la cuestión: la decisión de Menéndez terminaba también con su gobierno.”82 Entonces, el fracaso de la Guerra de Malvinas, no solo fue una derrota militar, sino también política, pues significó la culminación de una de las dictaduras más cruentas de la historia argentina. Durante más de dos meses habían logrado que se desvíe la atención de los problemas internos que acogían al país, debido a la falta de políticas concretas de acción para revertirlas por parte de los militares. La sociedad adoptó una actitud violenta ante la inusual noticia de la victoria inglesa, tomando las

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Oscar Raúl CARDOSO y otros. Malvinas, la trama secreta. Arte Gráfico Editorial Argentino S.A., Buenos Aires, 2007. Página 296. 82 Diario “El Litoral”. Corrientes, 14 de junio de 1982.

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arterias de las ciudades como escenario de sus protestas. La indignación los llevó a aglomerarse en la Plaza de Mayo para alzar sus voces de ira contra quien había sido el protagonista de la misma: el presidente Galtieri. En relación a estos sucesos, el diario El Litoral expresaba lo que a continuación se expone: “Muchos manifestantes, azorados por la represión se retiraron del histórico lugar entonando consignas contra el gobierno y las Fuerzas Armadas. Por espacio de dos horas, las calles céntricas se convirtieron en escenario de corridas, enfrentamiento con las fuerzas policiales, rotura de vidrieras e incluso incendio.”83 La guerra concluyó el 14 de junio; pero allí comenzaba el final de la etapa del Proceso de Reorganización Nacional que daba inicio el 24 de marzo de 1976. Las noticias comenzaron a ser transmitidas por el gobierno nacional, éstas eran totalmente diferentes a las antes conocidas que daban cuenta de un predominio de las fuerzas argentinas ante las británicas. El vuelco de la información fue tal que, de la esperanza de una posible victoria contra el enemigo se transformaba en una aplastante derrota. El autor Héctor Bonzo se refiere acerca del episodio y la marcada repulsión que las personas van a demostrar hacia los integrantes de la junta y en especial hacia el presidente: “El 14 de junio de llevó a cabo la rendición incondicional de Argentina en el campo de operaciones; hubo algunos disturbios esa misma noche y al día siguiente, pero sobre todo hubo una profunda sensación de desconcierto en la sociedad y en la estructura del régimen.” Aquel pueblo que había acompañado la causa patriota, luego de las medidas tomadas por las fuerzas gubernamentales, ahora se revelaba ante la desastrosa situación que ya era imposible sostener. Había tomado como manera de demostrar su ira, la protesta en los lugares neurálgicos de las diferentes capitales de provincias del país, levantándose contra los que consideraba culpables de la pérdida de numerosas vidas de hombres jóvenes, que lucharon hasta las últimas consecuencias y con los pocos recursos disponibles para defender a la patria. El 15 de junio de 1982, el matutino “Época”, en título de tapa informaba: “Hay cese de fuego en Puerto Argentino. El pueblo correntino demuestra su descontento ante la derrota.”84

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BONZO, Héctor. Op. Cit. Página 422. Diario “Época”. Corrientes, 15 de junio de 1982. Tapa.

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El panorama de alegría, el fervor argentino había quedado ya en el pasado. Ahora había que castigar a los autores de esta guerra que trajo consecuencias irreparables para todo el país. En cada uno de los lugares de la Argentina la gente hizo saber su descontento para con el gobierno y esperaba a las palabras que pronunciaría el presidente, para que diera las explicaciones correspondientes acerca de lo acontecido, sobre todo del resultado inesperado que había arrojado la contienda armada contra el Imperio Británico. En relación con la postura adoptada por el Primer Mandatario argentino, ante el enojo del pueblo; el diario Época de Corrientes del 16 de junio de 1982 expresa: “El gobierno mantuvo absoluto silencio oficial sobre el tema a lo largo de toda la jornada, y el Presidente de la Nación se limitó a expresar, en el discurso que pronunció a las 21 horas que el combate en Puerto Argentino había finalizado.”85 La multitud congregada en la Plaza de Mayo, eufórica como cuando había aplaudido la recuperación de las islas, manifestaba en forma contundente su sentimiento de rechazo ante la figura presidencial, y exigía la renuncia de Galtieri, debido a que el pueblo no había quedado conforme con el mensaje brindado por él al pueblo. Se demandaba una detallada explicación de todo lo que había acontecido, de la misma manera en la que la Junta lo había hecho durante la guerra. Pero el silencio de las autoridades que conducían el país, provocó que en la población aumentara el deseo del alejamiento del principal responsable de haber puesto a la nación en una guerra. Luego de una prolongada deliberación de los Comandante de la Junta, que gobernaban el país desde 1976 y que a partir de allí tuvieron la intensión de perpetuarse en el poder, designaron como presidente al General Reynaldo Bignone, quien tuvo a su cargo la difícil tarea de liquidación del último régimen dictatorial de Argentina. El fracaso de la Guerra de Malvinas, significó el agotamiento del gobierno que antes no supo dar respuestas a los reclamos socioeconómicos de la población y que a través de la “gesta de Malvinas”, habían cosechado un efímero apoyo por parte de la ciudadanía, el que duró los días que las Islas Malvinas permanecieron bajo la órbita del gobierno argentino. Haciendo referencia a esta situación de pos-guerra los historiadores Floria y García Belsunce en su obra “Historia de los argentinos”, caracterizan lo que significó la misma: “La derrota de las tropas argentinas fue el trágico resultado de la guerra y Galtieri fue pasado a retiro el 18 de junio de 1982.”86

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Diario “Época”. Corrientes, 16 de junio de 1982. Página 9. C.A. FLORIA y C. GARCIA BELSUNCE. Op. Cit. Página 489.

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Quienes fueron los protagonistas de la Guerra, es decir los soldados que lucharon en las islas, son los que transmitieron lo que realmente sucedió en aquel recóndito lugar del sur argentino; ellos son los portadores de unos de los hechos más emblemáticos de la historia argentina contemporánea. Todavía hoy, se escuchan las voces de protesta y los interrogantes de aquellas personas que dieron su aporte con el fin de recuperar definitivamente el territorio austral por ese entonces en manos inglesas, para que nuestras Malvinas sean para siempre argentinas. Aún hoy continúan los cuestionamientos acerca de las enormes diferencias militares existentes en comparación con el ejército inglés. El autor José Luís Romero sintetiza este tema al decir: “Trasladaron a las islas una enorme cantidad de soldados, mal entrenados, escasamente pertrechados, in posibilidad de reabastecerse y con jefes que carecían de ideas de cómo defender lo conquistado.”87 La presidencia de facto de Bignone tendría a su cargo apaciguar a todos los integrantes de las distintas instituciones, de igual manera a todos los ciudadanos, y la de encausar el retorno a la democracia, dándole la posibilidad a los partidos políticos que comiencen a realizar proselitismo y a todos a tener nuevamente la oportunidad de elegir a través del sufragio a quienes desean que los represente. El autor Rosendo Fraga en el capítulo “Reflexiones sobre el ejército en España y en Argentina”, de la obra “Las dos veredas de la historia”, hace alusión a esta situación: “Insisto en que la guerra de Malvinas fue de una gran influencia en la transición argentina. En 1982 se pierde la guerra y además la administración Reagan aumenta la presión para que el gobierno militar argentino democratice el país.” 88 En esta etapa de transición que vivía la Argentina, se discutía el trabajo realizado por los periodistas acreditados para la cobertura de todo lo que había sido el conflicto. Es así que el periodista Rubén Giordano para la revista “Gente” entrevistó a quien era la voz y la cara de la información en la televisión, Gómez Fuentes. A un año de los sucesos manifestó que la información brindad por él durante la guerra, fue exactamente la que difundía la agencia oficial TELAM, sólo que él lo hizo con un énfasis distinto. Ante la pregunta que le formulara el enviado de la revista, ¿por qué había de informar que estábamos ganado la guerra cuando estaba por caer Puerto Argentino?, respondió: “Si yo hubiera tenido 20 años hubiera peleado en Malvinas. A mí la guerra me tocó en 1982. Me tocó en un medio masivo. Y desde ahí hice mi pelea. Tuve que adaptarme como cualquier hombre en guerra a una circunstancia inédita en mi vida.

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José Luís ROMERO. Op. Cit. Página 192. Rosendo FRAGA, en “La dos veredas de la historia. Argentina y España 1810-2010”. Editorial Edhaza, Buenos Aires, 2010. Página 88.

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Mi país estaba en guerra y si me pedían que dijera que Gardel vivía y eso contribuía al triunfo yo no tenía ningún inconveniente en decirlo. ¿Qué otra cosa podía hacer?” 89 Pareciera ser que era el momento en el país de encontrar “culpables”, desde el primer magistrado hasta cada uno de los responsables directos o indirectos del enfrentamiento bélico. País, que ya había evitado una contienda contra Chile, sorpresivamente el 2 de abril se enfrentaría a un país con mayor preparación y tecnología militar, como lo fue Gran Bretaña. Desde luego, que también se lo involucró como uno de los artífices de lo sucedido a quien fuera gobernador argentino en Malvinas, el General Benjamín Menéndez, quien respondería a su desempeño en la guerra; en la obra de Pacho O´donnell “Historias argentinas”, bajo el subtítulo “Buenos para reprimir, malos para combatir”, hace referencia a este tema diciendo: “El General Benjamín Menéndez fue el jefe de la incursión en Malvinas. Sus declaraciones asombran por la chatura intelectual y la ausencia de grandeza en quien las circunstancias habían colocado en un lugar envidiable para imitar el heroísmo de los Dorrego, San Martín, Belgrano, Güemes, y tantos otros. […], hay una falla de apreciación cuando se plantean los supuestos. Esos supuestos son: Inglaterra está comprometida con la OTAN y con su situación política interna. A Inglaterra le cuesta mucho dinero mantener Malvinas y van a querer sacárselas de encima. […] Hubo un apuro muy grande. Eso conlleva problemas de equipamiento militar estratégico. Los planes eran sólo para la ocupación y cinco días más. El resto no estaba preparado, no estaba estudiado.”90 En este marco de protestas generalizadas y la misión de encontrar culpables de todo lo que había ocurrido, las mayores responsabilidades caían sobre el presidente y el entonces gobernador designado por éste en Malvinas. Sobre su desempeño, su estrategia militar y la manera de conducir a las tropas argentinas fue duramente cuestionada por excombatientes, entre ellos quien estaba comandando a un grupo de soldados, el General Balza, quien hace una crítica en su libro sobre el desempeño de los miembros de la junta militar en la guerra, comentando: “Los miembros de la Junta Militar y otros altos mandos que visitaron las islas y se fotografiaron en ellas antes de que se iniciara la guerra se ´borraron´ cuando comenzó el ruido de combate y silbó la metralla. No asumieron su responsabilidad ante la derrota, iniciaron un proceso de ´desmalvinización´ y no rescataron los valore de la gesta. Buscaron chivos expiatorios entre los jefes que combatieron; muchos generales

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Rubén Giordano. “A un año de la guerra”. En: “Gente”. Buenos Aires. 7 de abril de 1983. Página 44. Pacho O´DONNELL. Historias argentinas, de la conquista al Proceso. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2006. Página 317.

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olvidaron que no podían justificarse y eludir sus responsabilidades por la batalla perdida […]”91 Siguiendo con la mea culpa expresada por el General, acerca de los errores que se cometieron en Malvinas y la falta de preparación de quienes tuvieron la gallardía de ir a enfrentarse contra los ingleses; no alcanzaba con las donaciones, súplicas ante Dios y todo lo que el pueblo correntino había anhelado y trabajado denodadamente para alcanzar el propósito de mantener las islas australes bajo soberanía argentina y que ésta sea ya para siempre. Si no estaba acompañada por un ejército de profesionales y que contaran con armamento sofisticados y que estuvieran a la altura de las circunstancias ante el rival a enfrentar, que estaba acostumbrado a enfrentamientos de esta índole e inclusive con contrincantes poderosos. El militar, hace alusión a la forma en la que estaba integrado el cuerpo del Ejército argentino en Malvinas; quien primeramente se interroga ¿constituimos un Ejército en Malvinas?, luego responde al interrogante diciendo: “En mi opinión no, en el estricto sentido conceptual. En la realidad constituimos un agrupamiento de unidades y de entusiastas hombres armados, sin haber tenido la oportunidad de adiestrarnos previamente en conjunto, con las otras Fuerzas Armadas. Numéricamente se empleó menos del 10 por ciento de la capacidad operativa que tenía el ejército. Algunas unidades poseían un bajo nivel de instrucción; aún así no se dudó en enfrentar a un enemigo experimentado, con moderno equipamiento y alto grado de adiestramiento […]”92 Posterior a las acciones emprendidas por la Junta Militar que tuvo el acompañamiento primero y el rechazo posterior a la finalización de la contienda militar, como se ha manifestado anteriormente, implicó el tramo final de lo que se transformaría en el último gobierno de facto argentino hasta la actualidad. Sobre lo que significó el mismo para la población y fundamentalmente para nuestro pasado en la obra “Malvinas, la trama secreta”, se refiere a la agonía del gobierno militar y el “legado” que supieron dejar: “A fines de 1983 el problema no era que los tres excomandantes de Malvinas – Leopoldo Galtieri, Jorge Isaac Anaya y Basilio Lami Dozo- hubiesen ingresado en la cavidad más oscura del vientre histórico argentino. El verdadero dilema del nuevo gobierno democrático era hallar una forma eficiente para lidiar, en esta cuestión, como en otras, con un legado patético. Los militares le habían endilgado a la sociedad la primera derrota de armas en este siglo […] El Estado argentino, en manos de los uniformados, no sólo agredía a su

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Martín BALZA. Op. Cit. Página 300. Martín BALZA. Op. Cit. Página 301.

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propia población, sino que podía ser también una verdadera amenaza para el sistema de seguridad internacional.”93 Nuestro país ha continuado sosteniendo en todos los foros internacionales sus derechos a la soberanía sobre dicho territorios y su intención de reanudar las negociaciones bilaterales, pero las mismas se ven trabadas de manera constante, dado que el gobierno inglés se mantienen inflexible en su posición de no realizar tratativas que estén condicionada por la Argentina a la cuestión de soberanía, a la vez que se afirma en su tesis que el futuro de la isla debe ser resuelta por los isleños. Si existe tanto jurídicamente como históricamente una propiedad de cuya pertenencia nunca pudo ponerse en tela de juicio, esa ha sido, es y será, el derecho nacional sobre las Islas Malvinas. Fue una guerra cruenta e innecesaria a la que llevó el gobierno militar, pero que posibilitó demostrar el comportamiento del pueblo argentino, y en especial del correntino, que supo escuchar el llamado de la Patria que los convocaba a estar juntos, acompañando aquel histórico amanecer en el que, nuevamente, en aquellas tierras lejanas flameaba el pabellón celeste y blanco, de igual forma contribuyó a fortalecer un sentimiento de honesta autoestima. Pero por otra parte, fue una guerra que dejó el triste saldo de numerosas víctimas, muertes que se hubieran podido evitar. En toda nuestra provincia, se ha sentido el aporte de los comprovincianos que se sumaron desinteresadamente a la “causa Malvinas” y que no escatimaron en esfuerzo y trabajo denodado y responsable para contribuir con la misma. En lo competente al interior de la provincia, en la localidad de Concepción, la autora de la obra “Ñandé-Retá”, hace mención sobre el protagonismo que tuvo esta localidad distante a más de 150 kilómetros de la capital correntina expresando: “Desde 1810, Concepción del Yaguareté-Corá quien ha dado a la Patria hijos que lucharon por ella, y por el porvenir de sus instituciones, ha dado pruebas fehacientes que por las venas de los concepcianos corren sabias de lapachos y guayaibí, mostrando valor y valentía en los campos de batalla; la larga historia de esta tierra guaraní […] allá por el año 1982 en la gesta de Malvinas, Concepción como otros pueblos correntinos, tiene hijos que combatieron, teniendo en la actualidad a esos veteranos entre nosotros, algún os con secuelas de la guerra, ellos también son hijos ilustres de este pueblo […] sus nombres quedarán grabados en las páginas gloriosas de este suelo correntino.”94 La autora antes citada, acompaña a lo expresado por la nómina de los veteranos de guerra; una cabal demostración de cómo en cada lugar de nuestra provincia existía un común denominador que era contribuir para poder llegar a la meta propuesta; queda en

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Oscar Raúl CARDOSO, y otros. Op. Cit. Página 314. Carmen MERCADO. Ñandé-Retá. Moglia Ediciones, Corrientes, 2005. Página 19.

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el recuerdo el heroísmo, el compromiso ciudadano de participar activamente de los distintos momentos significativos de nuestro país. La población correntina ha sido protagonista de todos los hechos que significaron relevancia histórica para la Argentina y no fue la excepción de lo sucedido desde el 2 de abril de 1982 hasta el 14 de junio del mismo año, en la primera fecha el comienzo de un sueño y en la segunda el despertar con una pesadilla. Pero quedó en evidencia la unidad de todos los comprovincianos en pos de una causa que se vistió con los colores de nuestra insignia patria y que enarbolaron más que nunca el símbolo que nos representa mundialmente en las distintas calles de la ciudad, en los frente de hogares pero por sobre todo en el corazón de cada uno de los habitantes de esta provincia argentina. Sin dudas, la gesta de Malvinas es un hecho que todavía sigue generando debates, controversias y discusiones en nuestra sociedad; pero no se puede olvidar lo sucedido en aquellas lejanas tierras donde se desató la guerra que permanece en la memoria colectiva de todos. El gobierno militar buscó ese despertar nacionalista que automáticamente después de la recuperación de las islas se dio en todos los argentinos independientemente del lugar donde residían, porque nadie quería quedar afuera de aquel memorable hecho; más allá de las incompetencias demostradas para poder enfrentar a un rival tan poderoso como Inglaterra, queda la enseñanza y el compromiso de defender los derechos soberanos a través de vías diplomáticas y que son nuestros representantes los encargados de bregar para lograr la reivindicación en bien de todos los argentinos. La guerra que había producido una esperanza en todos los habitantes de nuestro país, su final trajo múltiples consecuencias en el sentimiento de todos; de igual manera en el seno de los integrantes de la Junta, quienes van a buscar al igual que el resto de la población “culpables” de lo sucedido. En aras del proceso de transición a la democracia, se van a organizar las distintas fuerzas políticas, pero, las discusiones se acentuaron entre los militares; Horacio Verbitsky se refiere a esta situación: “Luego de la guerra las disidencias se convirtieron en enfrentamientos abiertos no sólo de líneas políticas sino entre las tres fuerzas, que se recriminaban la derrota, y que condujeron a la disolución de la Junta. La Fuerza Aérea acusó a la Armada de haber replegado sus naves a puerto eludiendo al enemigo por temor a sus submarinos nucleares, y al Ejército de retirarse sin combatir como consecuencia del mayor afecto de sus oficiales por sus despachos de calefacción que por los vivas de campaña. […]”95 Más allá de las disidencias entre los que llevaron al país a ese enfrentamiento, dejó además de angustias, divisiones y rencores, una enseñanza a la ciudadanía en general, la de buscar recuperar las islas por medio de un diálogo consensuado con Gran Bretaña.

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Horacio VERBITSKY. Civiles y militares. Memoria secreta de la transición. Editorial Contrapunto SRL. Buenos Aires, 1987. Página 32-33.

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Que la guerra solamente trajo desazón, angustia y dolor por la pérdida de jóvenes vidas que quedaron en las frías tierras del sur y que desde el momento que partían hacia ese destino desconocían que allí dejarían sus vidas en beneficio de nuestra patria. El diálogo debe ser el arma principal con el que se debe luchar de ahora en más, para lograr el consenso y la posible devolución de un territorio que es y será argentino por el significado que tiene para cada uno de los habitantes de la tierra que se cobija bajo la albiceleste. El anhelo que quedó grabado en lo más profundo del ser argentino antes y después de la guerra es que algún día llegue el momento en el que las Islas Malvinas vuelvan a ser, y esta vez para siempre… argentinas.

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CONCLUSIÓN
Retomando la hipótesis planteada al inicio, quedó verificada la adhesión de la sociedad ante el desembarco militar argentino, acontecido el 2 de abril de 1982, puesto que, conocida las noticias reflejadas a través de los periódicos, la alegría se puso de manifiesto en todos los habitantes de las provincias, sintiendo con orgullo el hecho de ser argentinos y tiñeron de celeste y blanco cada rincón de la ciudad de Corrientes, como así también en cada lugar del interior de la provincia. Al mismo tiempo que se improvisaron caravanas, para festejar la actitud tomada, de recuperar este pedazo de suelo argentino. Hubo apoyo por parte de todos los sectores a la postura asumida por el gobierno de facto, tanto es así que, dirigentes políticos, el Colegio de Profesionales, sindicatos de trabajadores, asociaciones vecinales y partidos políticos, desde el primer momento de producirse la guerra contra Gran Bretaña exclamaron con fervor su adhesión a la causa. Las negociaciones llevadas a cabo por los distintos gobiernos argentinos no prosperaron a través de las vías diplomáticas. Los correntinos acompañaron ofreciendo sus vidas en beneficio de la patria, y aquellos que no fueron al escenario de lo guerra, como ser las mujeres y los niños, donaron desde alimentos no perecederos hasta vírgenes y santos, con el fin de generar fe en los hombres que se encontraban luchando en el Atlántico Sur. Buscaron como epicentro de religiosidad la localidad de Itatí, donde se llevaron a cabo misas, promesas y oraciones en honor a todos aquellos soldados que estaban luchando. Esta guerra implicó un cambio en los valores de la sociedad correntina que antes rechazaba al gobierno de facto, y a partir de la misma comenzó el respaldo hacia el presidente y la medida adoptada, revalidando la acción del gobierno, como también la unidad de todas las personas en pos de lograr el triunfo en la misma. Generó un cambio institucional, porque los distintos grupos de la población se organizaron de manera espontánea para recaudar todo lo que se necesitaba y abaratar los costos de ésta. Todas las instituciones se sumaron, sin distinciones de clases sociales, profesión a la que pertenecían ya que los movilizaba un solo deseo de que las Islas Malvinas sigan siendo argentinas. Este tipo de acciones llevó a que se redefinan los roles y formar un solo grupo, aquel que se encargase de entregar lo recaudado al gobierno para su posterior distribución así es que, quien era presidente de una comisión, pasó a ser integrante o un colaborador más de la gran causa nacional; es decir que, llevó un cambio en la distribución de posiciones y recompensas, porque muchos se han desprendieron de sus posesiones valiosas y, se distribuyó el poder, porque quienes tenían un determinado predominio en una institución, pasaron a estar subordinados a otros. Implicó un cambio en el elenco porque a partir de la participación de las “fuerzas vivas” de la sociedad, se fueron organizando en beneficio de la gesta. En el año 1982 el país reclamaba soluciones ante la comprometida situación económica que se vivía, como así también exigía una respuesta inmediata para revertir esa situación. Así es que el gobierno militar argentino, encontró motivos para retomar la cuestión de Malvinas, sin medir las consecuencias y al solo efecto de distraer la
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atención de la población del verdadero foco crítico. Mientras duró el conflicto bélico contra Inglaterra, la Junta Militar gobernante logró revertir la situación de descontento que tenía el pueblo, quien tres días antes de producirse la ocupación argentina a las islas, había repudiado enfáticamente al gobierno. Sin embargo, luego de la decisión gubernamental tomada, un enorme acompañamiento y popularidad había ganado el presidente Leopoldo Galtieri; los reproches y cuestionamientos o el análisis de la situación que se vivía en Argentina, habían quedado en el pasado. La provincia de Corrientes fue una de las protagonistas de esta porción de historia que marcó a la Argentina contemporánea, demostrándolo a través de sus habitantes que contribuyeron para que nuestro país saliera victorioso de la guerra. Ésta que no había sido deseada por nadie, pero que, indefectiblemente forma parte del recuerdo que habita en cada corazón argentino.

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