El innombrable

Samuel Beckett

ESPERANDO A BECKETT
BUSCA Y REBUSCA
A pesar de que Samuel Beckett dramaturgo haya gozado de una decisiva preponderancia sobre Beckett novelista, es en sus seis novelas1 donde se hace patente su originalidad; sus obras de teatro no aportan más que una acotación marginal a lo que ya las novelas indican con espacio más dilatado y fuerza más intensa. Las obras teatrales en sí —ESPERANDO A GODOT, FIN DE PARTIDA, LA ÚLTIMA CUITA, ACTO SIN PALABRAS, por ejemplo— no son más que fragmentos de las novelas, episodios inmersos en un contexto más amplio. El auténtico Beckett — arrogándonos la pretensión de definirlo— es el novelista que, de forma casi arbitraria, desmenuzó sus novelas en fragmentos etiquetándolos de tragicomedias, monólogos, mimos, etc. Las dos primeras novelas de Beckett —MURPHY (1938) y WATT (publicada en 1953, pero escrita en 1942-1944)— fueron redactadas en inglés y se desarrollan en un ambiente decididamente inglés, pero aquel novelista, hijo de Irlanda, tendría que asociarse bien pronto a una forma continental de ver las cosas, tanto desde el punto de vista literario como filosófico. En filosofía rechazaría de plano el racionalismo y la lógica ingleses en favor de la división cartesiana entre cuerpo y alma. Y en literatura, se encuentra más próximo a Proust, Céline, Sartre, Camus y Ionesco, así como a escritores experimentalistas como Robbe-Grillet y Nathalie Sarraute, que a los novelistas ingleses de los últimos cien años. Sólo muestra cierta afinidad con Joyce, y tal vez con Dickens, y ello menos por el contenido que por ciertos patrones y técnicas que se repiten en sus obras. Beckett es un Joyce que se ha avinagrado, un Joyce sepultado después de ULISES. Si Stephen Dedalus hubiera fracasado en todas sus empresas y, en consecuencia, se hubiera convertido en un haragán, un vago o un escritor sin tesis, podría haber encajado en alguna de las novelas de Beckett, en las que casi todos los protagonistas son escritores que hacen la crónica de sus fastidiosas odiseas. Sus narraciones, sin finalidad ninguna —precisamente su misma esencia es la ausencia de todo objetivo— son aventuras egocéntricas que registran todo aquello que mantiene su propio pasado ante ellos, dado que su presente ya no les aporta placeres. Sin embargo, incluso su pasado es penoso: una desabrida sucesión de desventuras y oportunidades perdidas, de relaciones forzadas que jamás desearon, de empleos y familias y gente extraña... todo pululando en derredor suyo para torturarlos. En todos los ejemplos van adquiriendo gradualmente conciencia de la

MURPHY (1938), WATT (1953), MOLLOY (1951), MALONE MEURT (1952), L'INNOMMABLE (1953), -COMMENT CEST (1961).
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Samuel Beckett

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absurda diferencia entre sus menguadas esperanzas y su realización, más menguada todavía. La utilización del absurdo existencial se convierte para Beckett —al igual que ocurriera con Camus— en un ingenio metafísico que servirá para explorar la existencia, adoptando diversas formas. La «realidad» de una novela de Beckett es un sueño exagerado, una dilatada pesadilla que abarca pasado y futuro, una manifestación fluida de algo aparentemente preconsciente. El mundo de la primera novela de Beckett, MURPHY, tiene pocas de aquellas piedras de toque que esperaríamos encontrar incluso en la novela simbolista. Comparadas con MURPHY, las obras simbolistas de Conrad, Lawrence y Joyce no parecen otra cosa que proyecciones realistas de problemas cotidianos. Constituyendo en mayor medida la presentación de un problema filosófico que una novela en el sentido corriente. MURPHY en algunos aspectos parece realizada a partir de los mismos materiales que EL EXTRANJERO, cuya primera versión fue concebida por Camus no mucho tiempo después de que fuera publicada la novela de Beckett. Sin querer forzar el paralelismo, el lector podrá ver en ambas novelas el intento del protagonista de permanecer inocente, de eludir los disparatados contactos que el mundo espera de él. Murphy se mece en el balancín, desnudo, atado (como un héroe griego castigado por los dioses), pero con el espíritu libre. Nadie influirá en su espíritu: «Y la vida en su espíritu le proporcionaba placer, un placer tal, que placer no era la palabra». Ambas novelas contienen una reprobación rousseauniana del mundo: la negativa de Meursault a llorar en el entierro de su madre es la negativa de Murphy frente al trabajo. En las dos circunstancias los protagonistas deben afrontar lo absurdo de la existencia para establecer la trágica intensidad de sus propias vidas. Cada uno vive de forma distinta a lo que de él se espera y, a pesar de ello, los dos abrigan la esperanza de no ser juzgados. Aunque no existan verdades eternas, Murphy trata de encontrar la Verdad en su mecedora; desnudo y atado se esfuerza por dejar tras él un mundo de falsas apariencias, en una contemplación de la realidad que lo hace similar a Buda. Para Murphy el mundo real es como aquella caverna de apariencias de Platón, mientras que su propia «caverna interior» es el verdadero mundo. Un personaje central en Beckett se encuentra en perpetuo conflicto con los objetos que lo rodean, ya que únicamente él tiene realidad. Al igual que Descartes separaba el cuerpo del alma para tratar, después, de reintegrarlos, Beckett divorcia a las personas de los objetos para tratar, más tarde, de hallar alguna relación entre ellos. La novela francesa de última hora, cuyo arquetipo sería la obra de Alain Robbe-Grillet, Michel Butor y Nathalie Sarraute es, en cierto sentido, una acotación marginal a la producción de los veinte últimos años de Beckett. Robbe-Grillet presenta un mundo en el que «las cosas son las cosas y el hombre sólo es el hombre», es decir, las cosas siguen siendo impenetradas, «objetos duros y secos» ajenos a nosotros. Un protagonista para Beckett, ya se trate de Murphy, de Watt, de Molloy o de Malone, ha rehusado desde largo tiempo a la complicidad con los objetos. O, de otro modo, los objetos han seguido fuera de su alcance. En cualquier caso, se encuentra aislado del resto del mundo, ajeno a los deseos y necesidades de éste. La dicotomía entre su espíritu y su cuerpo encuentra analogía en el mundo

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Cuando alguien busca con la esperanza de encontrar algo que lo elude constantemente. no se diferenciará jamás de lo que realmente es el personaje. desamparado. Todos los personajes de Beckett esperan a Godot. puesto que tragedia presupone un sentido coherente dentro del mundo. Nadie conseguirá nada: Murphy muere. Así pues. y es del todo evidente que este género de mundo está ausente en Beckett. actúen y tengan esperanzas.Samuel Beckett El innombrable exterior en la dicotomía entre los seres y los objetos. El Innombrable trata de averiguar qué o quién sea él. en su desarrollo en Beckett constituye el producto exclusivo de un espíritu original. por supuesto. Están ausentes intencionadamente la evolución y desenvolvimiento necesarios a la tragedia. a pesar de lo familiar del tema. con tan intenso ardor que convierte en heroísmo el simple hecho de ensartar un orinal con un bastón o de encontrar un trozo de 4 . Tan al margen que son casi inexistentes. decrépito. experiencias paradójicas. que equivale a un paraíso o a un infierno perdido— donde Beckett se asocia a los escritores de vanguardia de este siglo. cuando menos en potencia. la búsqueda no es melodramática ni trágica sino cómica: la búsqueda de un yo que incluso el protagonista sabe no puede rescatarse. no pueden identificar que sean. el resultado será trágico para él. En un mundo que ni castiga ni recompensa. la esperanza. los personajes de Beckett actúan. Malone espera la muerte. no pueden ser identificados con nada ajeno a sí mismos. todas sus novelas adoptan la forma de una búsqueda. irónicamente. la voluntad. Molloy llega hasta la habitación de su madre. El que busca no hace otra cosa más que representar simplemente lo que él sabe es un juego. En busca de identidad. el mundo de Beckett opera por mitades. la ambición. Una persona así se convierte en un tipo particular de loco. cósmica en su propósito. no obstante. En consecuencia. aunque ninguno de tales contratiempos importe realmente. el resultado suele ser gracioso. un personaje central en Beckett deja muy atrás al mundo cotidiano. la tragedia lo es también. y aquél no llegará jamás. no es de extrañar que los personajes de Beckett estén faltos de una clara identidad. las aspiraciones actuarán dentro de una estructura social que. En virtud del mismo hecho de encontrarse divididos. pero. es progresiva. y la dialéctica en cualquier novela dada se producirá siempre que dichas mitades entren en colisión. Es. ¿con qué fin? Moran busca a Molloy y cada vez va asemejándose más a su tullida presa. pero cuando busca conociendo que lo que le escapa ahora seguirá escapándole y sigue buscando prescindiendo del éxito. Viene a indicar que los fines que se persiguen. La búsqueda termina en un círculo. Además. sobre todo la búsqueda estrecha de un yo que. siempre que se origine la tensión entre el cuerpo y el espíritu. No obstante. y los seres y los objetos. las aspiraciones. por otro. por un lado. Puesto que Godot aliviaría los males que les aquejan y tal solución es en sí misma una imposibilidad en un mundo absurdo. resultado indirecto de conseguir empleo. en la acentuación de este motivo simbólico —aquel en que el personaje busca su perdida personalidad. Esto es lo que ocurre con los protagonistas de Beckett: reconocen que las divisiones que los han escindido jamás podrán ser salvadas y que de ellos se espera (¿quién lo espera?) que aguarden. cada uno a su modo. la misma voluntad carecen evidentemente de todo sentido. ironías cósmicas. Y en un mundo en el que es inasequible la consecución. Con este esquema básico. víctima de chistes efectivos. para Beckett. y en virtud del mismo hecho de encontrarse el mundo dividido.

lo subjetivo era más significativo que lo objetivo. un lápiz. Beckett es capaz de crear cierto tipo de realidad fragmentada. Los personajes de Beckett sufren en su mundo en miniatura. entonces. Poblado por holgazanes. Para Beckett. una libreta. ¿cómo se explica la existencia de las cosas? Si una cosa no es más que lo que resulta evidente para los diversos sentidos. inferirá la conexión necesaria entre alma y cuerpo. una 5 . asumiendo funciones similares a las de Dios. no hay objeto que posea sustancia o forma por sí mismo: su forma. de no existir dichos cuerpos indicaría que Dios nos engaña. su propio mundo y que. El argumento manifestaba lo siguiente: dado que Dios infunde al hombre una intensa inclinación a creer en los cuerpos. para llamarla de algún modo? El hecho cierto es que el resultado será una especie de caos.Samuel Beckett El innombrable lápiz. Si los únicos hechos susceptibles de ser investigados son los estados del sentimiento. dada la naturaleza de Dios. si eliminamos a Dios del universo. La utilización que hace Beckett del autor anatematizado. tendremos que mostrarnos escépticos casi radicales frente a las cosas. Tal vez por esta razón se haya acusado a Beckett de escribir anti-novelas: novelas que niegan la vida y que encuentran graciosa esta misma negación. el caos de las novelas de Beckett. por sí mismo. entonces. un bastón. el Innombrable— crean todos sus propios mundos y su problema más importante estriba únicamente en resolver este dilema filosófico: la necesidad de acercarse a los objetos. No cabe duda de que Beckett minimizó sus necesidades —una piedra. Según Descartes. pero como. En el pensamiento cartesiano. El hecho es que Beckett sustituye a Dios al hacer que el personaje se convierta en un sustituto autor que creará. una persona tan alejada de la sociedad «normal» que sus actos y comportamiento se producen casi en forma cósmica. del espíritu o del pensamiento. Los escritores de Beckett —Molloy. en realidad. no obstante. vagabundos. el único medio de que pudiera conseguirse que el espíritu pactara con los cuerpos era a través de Dios. de hacer las paces con el mundo de los objetos. Por no tener sentido. este mundo es un collage de imágenes surrealistas prendidas entre sí con alfileres en virtud menos de su fuerza narrativa y más de estados sentimentales en el individuo. es un recurso familiar a Baudelaire y a Rimbaud. al contrario de lo que ocurre con Faulkner. tal como hace Beckett? ¿Qué relación podrá haber entre el hombre y los objetos externos que lo circundan. al igual que en Beckett. pero en su sufrimiento está ausente el heroísmo. evidentemente. al personaje en cuerpo y alma. entonces es que los cuerpos existen. inadaptados y lisiados. Para Beckett el haragán es una entidad metafísica. Al separar al personaje de los objetos que lo rodean y al escindir. el sufrimiento resulta más bien cómico. Los matices del sentimiento lo van a resolver todo y aquí es donde Beckett apunta el conflicto filosófico central que impregnará toda su obra. los cuales enuncian el problema a través de sus mismos escritos. un paraguas. el espíritu importaba más que la materia. de apresar los objetos. ¿Qué ocurrirá. si es eliminada la fuerza conectiva. Su problema más sencillo —o el más difícil— suele ser el de poner las manos en las cosas elementales que les son precisas. esto es imposible. entonces es que. el sufrimiento carece de connotaciones heroicas. Por consiguiente. Moran. Malone. dependerá de la apariencia que adopte para los diferentes sentidos en distintos momentos. donde el único orden impuesto es el que aportan los propios personajes. además.

de forma que Bloom quedó dotado de sustancia. Esta importancia que Beckett.Samuel Beckett El innombrable bicicleta— al objeto de reducir la relación entre persona y objeto a los primeros principios. el camino a través del cual el arte descifraría los misterios del universo y halló en la utilización que hace Proust de la memoria involuntaria una herramienta temporal como forma de desguarnecer certeramente de todos los aditamentos para llegar a lo esencial. y a en 1931. al igual que la conciencia psicoanalítica. al mismo tiempo que de espíritu. el único medio de desvelarlo. Un viaje a través de la memoria involuntaria es un intento de amalgamar todo el tiempo. el método habría de infiltrarse de forma curiosa en su propia obra. La memoria involuntaria. Al ahondar en la memoria involuntaria. a través de lo que le rodeaba. teoría valiosa para Beckett en dos aspectos: tanto por su influencia inmediata sobre él como en un medio que. partiendo de la existencia positiva. Proust había explicado qué entendía él por memoria involuntaria. a cuyas cosas Proust llamaría más tarde momentos privilegiados. La memoria es. y que podrá evocarse a través de un perfume. para Beckett el paraíso perdido 6 . Y. ha de procurar su reacción a las dimensiones temporales en conjunto. ha venido a ser la raison d'être de una «nueva ola» de escritores franceses como Robbe-Grillet. Beckett descubriría un paraíso perdido. con su acentuación de la dimensión temporal de la memoria. camino de estados puros del ser. y esto sería precisamente lo que atraería al joven Beckett. censuradas —por decirlo así— por la memoria voluntaria. que podrá invocarse en cualquier momento de revelación repentina. Beckett opera de forma parecida. de hecho el único paraíso auténtico tanto para Beckett como para Proust precisamente por la razón de ser un paraíso perdido. Es un recurso antinaturalista. La memoria involuntaria se ocupa de aquella parte del cerebro que acumula sensaciones pasadas. Ya hemos visto que tal toma de conciencia de la dimensión espacial como contrapunto de los estados sentimentales de los personajes. El propio Beckett vio en las novelas de Proust. emplea los puntales corrientes de la vida cotidiana para infundir una dimensión espacial a sus novelas. El hacer hincapié en las cosas sirve igualmente para otra función: la de aportar firmes raíces en el mundo de la realidad con el fin de ofrecer consuelo frente a la tortuosa corriente que es la conciencia de los protagonistas. en cuyo estadio el problema podrá «resolverse» a través de procedimientos más cómicos que trágicos. y los escritores franceses. atajó la fuente verbal de Bloom intercalando hábilmente en la narración numerosas referencias a Dublín. Sin valerse de Dublín como telón de fondo. por supuesto. a pesar de que más adelante abandonaría el interés que sintiera por el tiempo en sí mismo. por ejemplo. No obstante. un sabor o una sensación momentánea. Joyce. destinado a un sondeo psicoanalítico del carácter y la personalidad. penetrando por debajo de la superficie hasta aquellas profundidades que contribuyan a definir la «realidad» de un ser humano. más tarde. contiene un pasado recordado a medias. En una carta dirigida a Antoine Bibesco. a medias olvidado. Por ello Proust trabajaría en sus siete volúmenes. conceden a la dimensión espacial indica un curioso rodeo en torno a la obra de Proust. El hecho de hacer hincapié en los objetos —sin importarle su mediocridad ni su vileza— impide que sus personajes se sutilicen.

ciertamente. al hallarlo. ya en las de postguerra. Los esfuerzos que hace Murphy para no trabajar se convierten en una saga de la ingenuidad y la braveza humanas. martirizados por su misma integridad. Murphy tratando de eludir el trabajo y torturándose más de lo que le torturaría el mismo trabajo. Sin esplendor ninguno. Aun cuando se encuentren próximos a la no existencia — «A veces. presentando mayor afinidad con elementos grotescos propios de Camus y Sartre. por un hecho paradójico. cuya composición. Si el lector acepta esta actitud común a muchos de los protagonistas de Beckett. MALONE MUERE y EL INNOMBRABLE— está predestinada al fracaso. pero. se hace más evidente la influencia de los escritores ingleses y los temas son menos desesperanzados. toda la búsqueda que presentan las novelas de Beckett —ya sea en las obras de preguerra. un áspero realismo que trata de suavizar por medio de recursos cómicos procedentes de autores tan dispares como Joyce. puesto que cuando no se tiene un paraíso real en el que puedan cifrarse las esperanzas o en el que se pueda soñar. la imposibilidad de recuperar lo perdido es lo que lo convierte en paraíso. Existe en Beckett. los recursos son menos explícitamente atribuibles a Joyce o a Swift. pero en las novelas de postguerra. que escribió en inglés. es casi ridículo»— no aceptan sus papeles como seres grotescos y patéticos. Por tanto. a quien sirve fiel y mudo. Estragón y Vladimir. el Innombrable anhelando el silencio pero forzado a un chorro de palabras. a una sombra de su prístina personalidad. negar lo que es realmente la vida. WATT y MURPHY. Para Molly. MOLLOY. por desintegración. Moran en su extraña búsqueda de Molloy para. en consecuencia. ya intrínseco. de la misma forma que Moran lo abandonará todo —su hijo. su 7 . al decir de Beckett. Malone esforzándose para vivir entre Dish (la comida) y Pot (los excrementos). Una vez perdido el propio paraíso personal —y en el mundo de Beckett jamás se podrá ni siquiera tener conciencia de tal pérdida— queda esta realidad que es con la que uno vive. la búsqueda sería infructuosa y una derrota en sí misma. la realidad negaría la visión paradisíaca y. Ahora. su dignidad. el intruso de Beckett se convierte en arquetipo de un mundo en declive: el loco universal. Sterne y Swift. tal vez como consecuencia directa de su actitud frente a Proust y frente a todo lo que Proust propugna. simplemente por el hecho de que no existe otro modelo. A pesar de todo. escritas en francés. Su vitalidad y el hecho de que no se vengan abajo en situaciones destructivas es algo que nos deja atónitos. las ilusiones son ilusorias. en ambos períodos se evidencia la característica de Beckett: un haragán. En las novelas de preguerra. aun siendo sombríos. ya de tipo vicario arrebatado tal vez a su noble maestro. un vagabundo o un intruso. todos ellos son «gladiadores moribundos» —para repetir la feliz frase de Horace Gregory— los cuales ponen a prueba los límites de un mundo insensato. es fundamental para toda su ideología. de dar con ella. el necio de la época isabelina reducido. Esperar más será esperar en vano. por ejemplo. esperando al que jamás-ha-de-llegar Godot. el vagabundo será el patrón. Knott. Watt en su intento de ver a Mr. percibirá algunas de las restricciones bajo las que viven dichos personajes.Samuel Beckett El innombrable no podrá recuperarse ni siquiera en la memoria porque. salvar una parte de su propio yo. Desafía a toda la sociedad para poder ser él mismo. Estos seres no tienen ilusiones. el paraíso transmite la reminiscencia de su madre que él trata de recuperar emprendiendo su imposible búsqueda.

hacerles creer que son felices. el personaje que da título a la obra sigue un plan que obedece a un horóscopo de Ramaswami Krishnaswami Narayanswami Suk para los nacidos bajo el signo de La Cabra. Reducidos a Lear en el matorral. ¿qué hay que pensar cuando la vida pierde todo su sentido y la muerte es algo que no se tiene la fuerza de buscar? Estas son las preguntas que se hacen los gladiadores de Beckett. todo ello encaminado a la creación de una realidad fantástica a la vez que grotescamente real. éste que fuera noble en otro tiempo y que ahora está mucho menos capacitado que su bufón. por ello. pues. el osado. el hombre orientado hacia la muerte. es Murphy. al hacerlo. pulsa una cuerda. cuando Dios es imposible y el hombre es repugnante?. injuria. ¿qué sentido tiene la carne cuando la experiencia ha negado toda forma de esperanza?. para aquel hombre de condición arrojada dispuesto al sacrificio y a la convivencia con tal de prosperar. la equiparación de lo familiar con lo no familiar. llega a convertir Beckett esta forma de ver las cosas en algo cómico. hostiga. ¿Cómo. Murphy se asesora con Suk a cada nuevo cambio de su fortuna. se formulan importantísimas preguntas: ¿en qué tiempo hablará una persona cuando su vida. seguir buscando sería buscar la vida. o tal vez ni prosiga ni haya terminado?. ha cesado ya.Samuel Beckett El innombrable honorabilidad. ¿qué ocurre cuando se deja de creer en Dios y en el hombre. contando tal vez con el Ferdinand Bardamu de Céline y el Gulliver de Swift. de seguir la profecía de Suk tendrá el éxito asegurado y. La calidad de su desesperanza sobrepasa la de todo personaje literario. y por el hecho de esperar algo que ya saben no ha de ser nada—. Suk es el Dios de Murphy. Sin embargo. y exaspera. Las profecías de Suk son para el oportunista. que se mofa. Murphy es el hombre que tiene negado el éxito. y. y los seres de Beckett están todos orientados hacia la muerte. ¿para qué se vive cuando ni la carne ni el espíritu proporcionan placeres y el recuerdo produce sólo dolor?. la yuxtaposición de desemejantes. se enfurecen y despotrican contra toda restricción y. emplea la parodia. su caldeada casa— para buscar a Molloy. el chiste de efecto retardado. Por muy disparatados que puedan ser los personajes de Beckett —se hacen dignos por sus propios méritos. al tiempo que sigue su curso. al que únicamente conoce por el hecho de que Molloy. Las dos no-entidades de FIN DE PARTIDA que han sobrevivido a su tiempo y que ahora buscan la-vida-y-lamuerte en cubos de basura son símbolos aptos del mundo de Beckett. Las mismas cualidades. pues. puesto que es cómico a pesar de que se trate de una comedia restringida? Su recurso más importante es principalmente el uso que hace de la lengua. el mundano. mezclado entre todos nosotros. En MURPHY. 8 . Para ellos el dolor y la aflicción son una curiosa forma de salvación en un mundo que intenta. son personajes cómicos en un mundo trágico. sin que ninguno de ellos espere respuesta satisfactoria. ¿qué sentido tienen las aspiraciones y los fines que se persiguen para los que no se encaminan a ningún objetivo ni tienen conexión ninguna con nada ajeno a sí mismos?. con engaño. En segundo lugar. Murphy sabe que sus «perspectivas de conseguir empleo eran las mismas en los dos sitios. en este caso. sin dejar de ser en todas ocasiones la lengua manejada por las manos de un experto. la comedia grosera. La persona en cuestión que. en todos los sitios»: él es el último hombre hasta el que puede llegar Suk. sin embargo.

la enorme preparación de 9 . Un espíritu que anhela el descanso y el silencio postreros se ve obligado a entrar en contacto con una sociedad que va tras la competencia. desnudo. cartesiano belga del siglo XVII: Ubi nihil vales. en estado contemplativo: Dios budista que contempla la nada. después de haber ya contemplado una vez los ídolos beatíficos de su caverna?». la ambición. por ejemplo. Knott es literalmente la negación de la cordura. puesto que no excluía nada que no contuviera». y encuentra atractivas las celdas acolchadas y su desván. serán barridas para no distinguirse de las colillas. Sin embargo. y es un fin triunfante. atrapado como se encuentra entre lo que le profetiza Suk y su propia ansia de descanso y de silencio. WATT. encantado de que los esquizofrénicos graves resistan todo tratamiento encaminado a convertirlos en seres «normales». las cerillas. perdidas entre la basura y la inmundicia son un símbolo de su modo de vivir y de lo que fue él: las profecías de Suk son derrotadas en toda la línea. en su balancín. Knott. Murphy reconoce también la futilidad de un Dios. Quemado por la estufa de gas. el trabajo. Murphy ingresa en el Magdalen Mental Mercyseat Hospital. para Murphy no existe nadie más en quien creer. a pesar de que modifica sus ideas para que encajen con las de Suk. Pero Watt no conocerá jamás a su amo. el vómito y los demás desechos que hay por el suelo. las cuales. a pesar de ello. escrita cuatro años después de MURPHY. a pesar de seguir a Suk: ¿Por qué ha de cultivar «las ocasiones que originan el fracaso. son cosas todas hostiles a la naturaleza de Murphy y todas ellas engendran la comedia. la negación de la vida. en palabras de Arnold Geulinex. cualquiera que éste sea. Murphy disfruta de paz interior en el manicomio durante el día y de reposo en su desván por la noche. Naturalmente que Suk es un falso profeta. La vida cotidiana en casa de Knott se desarrolla de forma tan atenuada —el ritmo del loco— que toda actividad adquiere cualidades míticas. Watt se presenta a trabajar en casa de una persona desequilibrada: Mr. ¡Su epitafio a Murphy! Suk. no como paciente sino como auxiliador general. después. como un Buda. Su apartamiento es virtualmente completo y muere como un hombre relativamente feliz. parecido al útero. Sus esparcidas cenizas. será más tarde incinerado y esparcidas sus cenizas en una taberna. son las de la humorada y del insulto. Bien acogido por los pacientes. cerrada herméticamente al Universo exterior. Este es el fin de Murphy. desgajado tal como está del mundo. De la misma manera que el nombre de Watt indica una perpetua pregunta (What?) sin posibilidad de respuesta. purificado casi hasta salirse de la existencia. Porque Murphy admite en sus adentros que él no es del gran mundo: «Yo soy del mundo pequeño». Esto no era un empobrecimiento. puesto que Murphy sólo se encuentra a sus anchas en su mecedora. se compone de una serie sucesiva de parodias. parecido a una tumba. ibi nihil velis. en pro de un mundo en competencia pero. por lo que Knott no podrá decir No directamente a Watt. y encontrando que las celdas acolchadas son un retiro perfecto. puesto que se extingue en la muerte hasta aquel extremo que anhelara cuando se mecía. la industria. Y se pregunta. el pordiosear por el parque. Retrayéndose hasta la oscuridad de su propia existencia cavernícola. como. Murphy pinta su espíritu «como una gran esfera hueca. Y Beckett comenta. sobre todo por uno que juega al ajedrez. el trabajo.Samuel Beckett El innombrable de la búsqueda de Murphy. Knott igualmente señala una perpetua respuesta (No-t) sin posibilidad de pregunta. Y el resultado es cómico.

a la manera de un rompecabezas. y ahora era un sentido transformado —después de una demora de duración mudable y de penalidades más o menos grandes— partiendo de su inicial falta de sentido». no encontrando nada a no ser el mismo momento: la pregunta de Watt (¿para qué?) carece de sentido. Knott es que la persona que se ocupará de su comida deberá encontrar un perro que comerá cuanto deje Knott. la ausencia de este careo es indicativa de la ausencia de movimiento en toda la narración. ya que únicamente existe la cosa. Próximo a Mallarmé en su acercamiento a la nada como esencia de la existencia. un problema que entraña diversas posibilidades que Watt deberá solucionar a fuerza de fatigas. y los servidores se mueven como si el hado les hubiera condenado a su trabajo. en otro lugar. En relación con esto. Beckett detiene el trabajo de Watt en cierto momento del tiempo.Samuel Beckett El innombrable las comidas: conglomerado de alimentos y bebidas necesarios para la supervivencia. Como en EL CASTILLO de Kafka. prefería tener que habérselas con cosas cuyo nombre no conocía —aunque ello fuera 10 . todavía no se ha enfrentado con él. El resolver este tipo de problema —en el que aquí intervienen perros y comida y. Watt elabora con todo detalle las posibles relaciones entré Knott y el perro. dando la impresión de que todos los momentos son el mismo. y después. pero Knott no lo es. no su nombre. Beckett expone a la consideración interminables y desatinadas preguntas para rebuscar un sentido a partir de las mismas. en definitiva. aunque bien pudiera ser que nada se le dejase. como en éxtasis. y una idea de este género será fructífera porque no depende de nada a no ser de la propia ingenuidad. Éste es. Beckett utiliza la casa de Knott precisamente como algo que refleja la nulidad. lápices y otras cosas insignificantes— forma parte del intento de Watt de distinguir lo real de lo ilusorio. no recibirá alimento entre las comidas. zapatos. no podrá diferenciarse la imagen reflejada del sentido original. no son sino intentos de llenar de sentido el vacío. Beckett apunta que los embrollos y las soluciones de Watt. deberá tener apetito bastante para dar cuenta de la comida íntegra caso de que Knott no tenga gana de comer. pues. el momento absoluto. en la que la imagen reflejada va alejándose más y más de la realidad. La casa de Knott es igual que la caverna de Platón o que una sala de espejos mágicos. en general. en el momento de ser despedido —a través de intermediarios—. creando a partir del disparate un ingenioso sistema de oferta y demanda. es decir. La impersonalidad conduce a una comedia de enredo: Watt intenta conocer a Knott sin conseguirlo y. La vida en casa de Knott discurre a paso de tortuga. Beckett escribe que «el sentido atribuido era ahora el sentido inicial perdido y vuelto a recuperar. hasta el punto de que. El perro no deberá comer más que lo que deja y. «Y Watt. una virtual teoría económica. y ahora era un sentido completamente distinto del sentido inicial. Condición del empleo que ofrece Mr. por tanto. piedras que chupan. sombreros. y se aplica al mismo como si su propia supervivencia dependiera en última instancia de surtir de provisiones al perro. El perro y la comida son reales. sin ninguna concesión al paladar ni a un posible disfrute de las mismas. En un mundo de la nada (de Knotts) Beckett apunta que los únicos problemas que tienen sentido son los de la existencia y supervivencia inmediatas. se atuvieran a las consecuencias. y el humor trágico de las cosas que no llegan a producirse se convierte por sí mismo en sustancia de la novela. En una prosa que es seria a la vez que es parodia de lo serio. Incluso el mismo nombrar las cosas resulta difícil.

de forma parecida al efecto que consigue Joyce con sus listas de palabras en su RETRATO y en ULISES. corrientes y poco comunes. al igual que el propio Mr. el autor elabora imágenes a base de introducirlas pulverizadas en el lector hasta que éste se siente forzado a ver para salvarse. y uno de los caminos es a través del mismo idioma: una forma de distraer al lector con palabras. sustituyen el ojo de la cámara. reafirma. antes. el nombre». el nombre reconocido. sus visiones se habían desplazado a imágenes todavía más grotescas. Para no malgastar sustancia carente de valor. repite. esto no es sino Naturalismo llevado hasta su fin lógico. se hace proteiforme a despecho de su misma falta de sentido. palabras repetidas y colocadas una y otra vez en las frases.Samuel Beckett El innombrable también doloroso para Watt— que a tener que habérselas con cosas cuyo nombre conocido. Watt dispone un enorme aparato de labor humana inútil para suministrar a un perro la ración que Knott deja en el plato. El movimiento en dirección hacia adelante de la novela se detiene así que se producen las diferentes permutaciones y combinaciones y llega a agotarse toda la disposición. Watt pone en marcha una maquinaria que multiplica infinitamente el desgaste original. La reiteración de nombres. Y aun en otro aspecto. por sí mismas. una vez abandonado todo deseo de comunicación. Y. para él. Beckett podrá atraer directamente la atención hacia las palabras y la sintaxis. ¿Será éste un chiste particular de Beckett. mientras que. reacomoda. En la época en que Beckett abandonara el inglés como lengua literaria para abrazar el francés. Más adelante. este problema y su solución constituyen el rasgo característico de Beckett. Las palabras. el ruido conducirá hasta la comedia. Todos estos recursos no son sino formas de producir ruido en medio del silencio. indudablemente influido por la Segunda Guerra Mundial y sus secuelas pero. sobre todo un ahondamiento más acusado del punto de vista y una preocupación por el hombre trágico. elementos del mobiliario —la reiteración en todas sus posibles formas— es absolutamente normal en Beckett y contribuye a dotar de sustancia a novelas carentes de fuerza narrativa. el que asomaba era el 11 . deberá llegar a la sustancia de diferente manera. Como visión simbólica del universo. comentando el empleo hábil de un modo subjuntivo o de una voz pasiva. atento a la mínima palabra? O acaso sea que. En la trilogía que se inicia con MOLLOY (1951) hay cambios evidentes. en insistente repetición. línea o palabra. Cada elemento. ventana y fuego se ordenan una y otra vez hasta que la estancia. Como parodia de la técnica naturalista. A menudo Beckett utiliza las palabras al igual que el pintor abstracto usa de las líneas: nada más que para el significado del color y de la forma. dado que la preocupación de Beckett no se centra en la narración. situaciones. preocupada constantemente por cosas ridículas. prendas de vestir. cama. Knott. imponen los objetos al lector. podrá preguntarse para qué sirven exactamente ya que no suelen ser sino líneas simplemente tediosas o páginas enteras que podrían omitirse. Y esta situación está montada y vuelta a montar en una lengua que reitera una y otra vez. las palabras: cómoda. en WATT. tienen valor por sí mismos. no era ya. Esto equivaldrá a escuchar sílabas. que éste se permite a costa del lector diligente. con todo. Cuando el lector se tropieza con una larga serie de palabras repetidas en diversos órdenes. palabras. la atmósfera general de «chiste cósmico a costa del hombre» subsiste todavía. a lo menos.

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hombre cómico. Ya no volverá a presentarse el «final feliz» que vimos en MURPHY, donde el personaje que da título a la obra desaparece entre la basura de los suelos de una taberna y consigue el anonimato por el que siempre había suspirado. Ahora, la desaparición y el anonimato, aun siendo deseables, están fuera del alcance de los personajes que deberán luchar a ciegas contra la vida sin tener siquiera la posibilidad de gozar de una muerte esperanzada. El aislamiento, el enajenamiento, la falta de identidad —ésta llevada hasta un extremo que acaso sólo hayan igualado los personajes de Kafka— constituyen los elementos habituales de la trilogía. Aquí, el hombre no sólo está aislado de los objetos sino de su propia especie. No presenta una posible identificación con la naturaleza como sucedáneo de sus fallos ni como solaz ante la duda del propio yo. Por consiguiente, los haraganes, vagabundos y parias están más allá de toda esperanza de salvación, ya que sólo pueden sobrevivir como lo que son. Incluso los mismos monólogos a que se entregan sirven para recordarnos que únicamente pueden hablar sobre sí mismos. Al llevar Beckett su mundo cartesiano a su expresión más cabal, se suscita la duda absoluta del mundo exterior con el subjetivismo de los personajes como defensa contra el medio que les rodea. Además, apenas si existe el libre albedrío, asemejándose los protagonistas a monigotes sujetos a leyes físicas que escapan al propio control. Los objetos sólo adquieren su aspecto desde el punto que se observan, dado que el pensamiento es mucho más importante que la materia exterior. Al primero lo vemos transformarse en un flujo de conciencia que mana (¿o gotea?): efusiones de aquellos que deben expresarse a pesar de que, por encima de toda otra cosa, lo que anhelan es el silencio. Los personajes de Beckett hablan incluso cuando hay poco que decir. Sienten preocupación por lo que pudiera-haber-ocurrido, por el otro mundo que ellos no habitan. Beckett declara: de haber tenido dentadura, habrían masticado; de no haber sido lisiados, podrían haber caminado; de haber experimentado el deseo sexual, se habrían dado al acto con fruición; de haber sido la vida diferente, podrían haber sentido el amor. Todas sus vidas se desarrollan según el condicional de los verbos, puesto que son las condiciones las que limitan las posibilidades de sus reacciones. Molloy habría incluso llegado al suicidio de no atemorizarle el dolor. Y toda su búsqueda se centra en poder establecer contacto con su madre, cuyo paradero constituye un problema, «...me sentía inclinado a situar este asunto entre yo y mi madre, pero jamás lo conseguí.» ¿Estamos seguros de que ella existe? Molloy vive en un estadio intermedio entre las torturas del infierno y las delicias del cielo, sin probabilidad de que se opere un cambio; como sus compañeros, los personajes de las novelas de Beckett, vive en un purgatorio donde todo es dudoso y el mismo recuerdo resulta sofocante. En el purgatorio, el problema consiste en conseguir o en recuperar la propia identidad. Molloy conseguirá solamente la identidad cuando se enfrente con su madre, a la cual ama y odia a la vez. En plena búsqueda, se vuelve a ella y, cariñosamente, invoca su recuerdo de una forma que es típica de Beckett: «¡ Ah, vieja zorra, buen trago me dio, ella y sus repugnantes invencibles genes!». Los dos permanecen unidos gracias a la afección venérea que comparten, nexo común de enfermedad y de dolor.

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Con el fin de fijar su humanidad y completarse a sí mismo, Molloy deberá encontrar a su madre, al igual precisamente que Moran que, en la segunda mitad de la novela, deberá encontrar a Molloy para completarse a sí mismo. La novela se convierte en un círculo que se arrolla y desarrolla en torno a las pesquisas, a los intentos de conseguir la identidad a través de la identificación con otro ser; intento evidente de trazar determinada línea de comunicación, por muy experimental e inútil que pueda ser. El propio Moran juega con la idea de Molloy, reconociendo que un Molloy —hambriento, lisiado, tiritando de frío, desvalido, yendo tras algo que tanto nosotros como él sabemos que jamás ha de encontrar— es parte de todos. Molloy no es ningún extraño para Moran: es su doble. La persona que anda tras otra lo que en realidad busca en ella es una parte de sí misma para, al encontrarla, descubrir lo que ella misma es. Y la persona perseguida, igualmente, debe perseguir y ser perseguida, y a su vez... La madre de Molloy es su compinche asexuada, y el hijo, como la madre, es viejo y decrépito; y Moran, como Molloy, es un lisiado que se arrastra hacia su fatal destino con unas piernas a las que ha abandonado la fuerza y la energía. No es por azar que los personajes de Beckett sean indeterminados desde el punto de vista sexual. Molloy es, en realidad, impotente, y Moran se masturba a la más mínima ocasión. Moran escribe en su informe: «Finalmente pude conseguir un beneficio del hecho de estar solo, sin otro testigo que Dios al masturbarme. Seguramente que mi hijo habrá tenido la misma idea y se habrá interrumpido al ir a masturbarse. Espero que esto le resultará más placentero que a mí». Y Molloy, engañado por la mujer, que posee un perro que él ha matado por accidente, medita: «No sigas atormentándote, Molloy, hombre o mujer, ¿qué más da?» Molloy y Moran pueden arreglárselas prescindiendo del amor, a pesar de que también lo busquen; Molloy encuentra su naturaleza insensata mientras que Moran apenas tiene energía suficiente para masturbarse. Los dos han oído hablar de sentimientos sexuales y a Molloy le gustaría experimentarlos antes de morir. La búsqueda del amor se convierte en parodia del amor. Y Molloy descubrirá la gran pasión tras la que va todo el mundo en una vieja, enjuta y lisa no mejor que una cabra. La interrupción que se produce en plena novela, cuando la línea narrativa se aparta de Molloy —que busca a su madre— para ocuparse de Moran y de su hijo — que buscan a Molloy— es básicamente completa, tanto desde el punto de vista filosófico como psicológico'. Juntos, los cuatro —en realidad tres, porque Molloy y Moran son mitades de una persona— forman una diluida familia de tres generaciones, que abarca a partir de la abuela, pasa por el hijo y llega hasta el nieto. Algo así como un grupo familiar de Henry Moore con el agujero divisorio en el centro. El grupo de Beckett tiene tropiezos al querer establecer contactos entre los individuos. Molloy, por un lado, es el padrastro del hijo de Moran, y Moran quizá sea el hijastro de la madre de Molloy, la cual, a su vez, es la madre de la madrastra del hijo de Moran, y así sucesivamente siguiendo un mecanismo típico de Beckett. Y, ¿quién es Moran?, ¿qué sabe de Molloy? Moran se identifica a sí mismo al describir al Molloy que jamás ha visto. «Tenía muy poco espacio. El tiempo lo tenía también limitado. Estaba constantemente con prisas, como presa de la desesperación, tras

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objetivos extremadamente próximos. Prisionero ahora se lanzaba en pos de yo no sé qué encogidos confines, y perseguido ahora buscaba refugio cerca del centro. Jadeaba. No tenía más que levantarse dentro de mí para que yo me sintiera lleno con su resuello. Incluso a campo abierto, que era como si se franqueara el paso a través de la jungla con fragor inmenso. A pesar de ello, avanzaba aunque lentamente. Se tambaleaba, de uno a otro lado, igual que un oso.» Moran va tras esta imagen de Molloy, como Ashab tras la ballena blanca, no para sí mismo, sino en «favor de una causa que, aun cuando precisaba de nosotros para ser llevada a cabo, en su esencia era anónima, y subsistiría, rondando los pensamientos de los hombres cuando ya no existieran sus miserables artesanos». Cuando Moran está entregado a la búsqueda, tiene la ocurrencia de que busca a más de un Molloy, quizá a tres o cuatro: el que vive dentro de él; su caricatura de Molloy; la versión de Molloy que da Gaber (el mensajero) y, finalmente, el hombre real de carne y hueso. A éstas podrían añadirse otras versiones, incluyendo la de la madre de Molloy —de existir ésta— y la del hijo de Moran —de saber lo que anda buscando—. Puesto que si Molloy es una parte de Moran, entonces el hijo de este último, al contribuir a encontrar a Molloy, completará también una parte de sí mismo. Cuando Molloy encuentre a su madre —meta imposible de toda evidencia— el hijo de Moran encontrará indirectamente otra parte de sí mismo, y así sucesivamente. El moverse en círculo forma, naturalmente, parte del esquema, ya que el propio Moran, incapaz de encontrar a Molloy, vuelve en redondo hacia su casa al final de la novela. Y el libro que comenzaba así: «Es medianoche. La lluvia golpea las ventanas», termina de este modo: «No era medianoche. No llovía». Al negar lo que afirmara en un principio, completa la narración. No existe, evidentemente, una respuesta final, como Beckett indica cuando hace una depuración de los elementos utilizados en MOLLOY para MALONE MUERE y EL INNOMBRABLE, escritos en el año mil novecientos cuarenta y tantos, y publicados en 1952 y 1953 respectivamente. Sin embargo, existen diversas vías de especulación. Es posible que el intento de Beckett fuera discurrir sobre la cualidad cíclica de la experiencia humana, de forma parecida al FINNEGANS WAKE de Joyce, según las teorías de Vico. En el ciclo, el individuo es reducido, desechado, casi resulta sobrante; ¿para qué una sola vida humana irá contra los vastos episodios periódicos de las épocas históricas? Para Beckett, el construir tal ciclo de experiencia humana equivale a destruir al personaje, a eliminar las figuras centrales, a borrar diferencias con el fin de mostrar las similitudes que existen entre los hombres. Cuando la mayoría de sus contemporáneos ingleses se aplicaban en revelar diferencias, Beckett ha demostrado aquello que los iguala: de ahí las indagaciones, tanto hacia el interior como hacia afuera. Parece que Beckett quiera indicar que cuando los hombres suprimen toda dependencia con el exterior lo que queda es el holgazán, el vagabundo, el proscrito. El común denominador es la búsqueda para que sea posible la supervivencia y que todos los hombres participen en ella. En el ciclo, los objetivos del hombre pierden su sentido. ¿Qué son los éxitos personales?, ¿qué es un protagonista?, ¿qué, el carácter propiamente dicho?, ¿qué, la sociedad, con sus restricciones y sus advertencias? Lo que importa es la posibilidad de que el hombre diga, incluso en las peores condiciones imaginables: «Existo y sobrevivo a

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Ha acudido a tal sitio para morir. Morans y Malones. sugiriendo además que su presencia como escritor es no-sustancial. que lo eluden constantemente. Macmann. practica un arte antiguo y mortífero. Y Malone. se han ido depurando gradualmente de forma que el tiempo y el espacio. En consecuencia. Malone se ve obligado a escribir. es parecido al infierno. Este último uso de Malone indica que tal vez éste no sea real o que exista únicamente fuera de sí mismo. de ser así. Para crear cierto orden en el caos. ¿cuál es la diferencia?. la narración. la historia al ser escrita. ¿entre qué cosas habrá que diferenciar? A Malone lo único que le preocupa son las cosas que necesita: la libreta. cuando. los dos. en realidad. Malone y el Innombrable. Sapo se desvanecerá de la historia y aparece Malone. Habiendo ido a parar a una casa en la que se acoge a los necesitados. En su largo ensayo sobre Proust. así como su sucesor. Merciers. en diversos aspectos. simple esparcimiento del autor.Samuel Beckett El innombrable mi manera». como si aquélla fuera su historia. Los tres escritores intentan conservar las imágenes en algo más sólido que la memoria y todos ellos escriben —arte— como medio de hacer inmortal el momento. Minimizado en sus deseos hasta convertirlos en los de un niño —vive en una situación que está entre el plato de la comida y el orinal donde defeca—. En MURPHY y WATT. se confunden con el caos de sus deseos y frustraciones. que trata de dar forma a la confusión contando historias acerca de Mahood (¿Manhood?). Molloys. la capacidad que el escritor tiene de escribir y aquella historia más larga que incluye al escritor desde el punto de vista del autor. Malone escribe acerca de Sapo —la especie en sí— una historia que tiene sentido universal. según hemos visto. en aquella novela. tiene hambre o cuando se apercibe de un urgente espasmo. es decir. la estructura realista desaparecen en las novelas de Beckett con la misma rapidez con que desaparece en sus personajes el deseo de llegar a una meta o de ver sus esfuerzos coronados por el éxito. no es más que un conducto entre dos agujeros: el de entrada por donde recibe la comida y el de salida por donde elimina los desechos. Todos los protagonistas de Beckett hacen esta afirmación. intentó establecer cierta relación con los objetos reales. son los Murphys. ¿qué es su historia? En esta trilogía posterior a los horrores de los años de guerra. Así como Molloy escribió para hablar de la búsqueda que había emprendido y Moran para hablar de la suya —las dos relaciones ocupadas en el hombre— de la misma manera lo hace ahora Malone y. el argumento. e incluso el nombre. el lápiz. carece de la relativa claridad de MOLLOY. Beckett se ocupa de los interrogantes acerca de la validez de la misma realidad. Lambert se ocupa en matar cerdos a cuchilladas. y su capacidad de reconocer únicamente este aspecto de la vida hace que las reglas de la narración corriente pierdan su sentido. y su historia se ocupa del hombre. el plato y el orinal. conseguido este estadio. ¿podrá señalarse una diferencia? Y. y. más adelante. Beckett reconoce este uso tradicional del arte. a pesar 15 . Girando en torno a Malone e indistinguibles del mismo. el Innombrable. siendo su única actividad la de escribir acerca de sí mismo con un lápiz y una libreta. MALONE MUERE. ¿existe siquiera él? Y. Malone ha vuelto a un «paraíso» parecido al útero que. y aquí lo vemos tratando de retener el momento creando tensiones entre cuatro elementos: el propio escritor como persona. Sale Sapo para entrar en el mundo y conoce a los Lamberts. Después. la historia.

no hay necesidad de oírlas. tienes que seguir.. Y. siendo su primera línea: «Pronto estaré completamente muerto por fin a pesar de todo». ya prendiéndoles fuego? Así de pronto sólo recuerdo cuatro. sino la palabrería impregnada de terror del condenado a silencio».. Pero no es así de sencillo..dime lo que siento y te diré quién soy». Y su última: «.Samuel Beckett El innombrable de que éstos permanecían. Malone se desvanece y murmura al salir de la existencia. Uno de los que ha matado. seguiré».. comparado con él. hecho de palabras. El sujeto no importa. ni lo subjetivo de lo objetivo. las oigo.. las palabras están por doquier. esto es. Tiene que charlar. no hay necesidad de cabeza. ya dándoles en la cabeza. dejar de charlar equivaldría a destruirse. sus preocupaciones siguen siendo las mismas: «. En la trilogía de postguerra. Aquí hay un encuentro de la gramática con el tema. En cambio Malone pregunta: «¿A cuántos he matado. La palabrería y el silencio forman los nódulos gemelos de su conducta: se ve constreñido a charlar en tanto que lo que desea es silencio. estando todo su monólogo encaminado a adjudicarse nombre. combinándose una cosa con la otra. lloriqueando. todos desconocidos. estoy en las palabras.quiero decir/jamás allí él querrá nunca/nunca nada/allí/ya más.. Malone termina como empezó. hace un minuto que yo no tenía cuerpo. no existe palabra para su nombre. Dice: «. pero rara vez se ha convertido en materia de la novela hasta tal extremo. no lo hay». imposible pararlas. él debe vivir únicamente de y con palabras. Y el comienzo es típico del conjunto. seguro. Beckett ya no separa hombres de objetos. ¿Existió acaso alguna vez? EL INNOMBRABLE comienza así: «¿Dónde ahora? ¿Cuándo ahora? ¿Quién ahora?»: todas las preguntas temporales y espaciales que hace el hombre sobre sí mismo para poder identificarse. ya que únicamente a través del habla determinará que existe. el lugar también. irónicamente. declinando camino de la nada. Cuando el Innombrable afirma que «. lugar y tiempo. reconocemos que bien pudiera ser él mismo. la historia de un hipotético Malone escribiendo sobre un Malone muerto. Earwicker con el medio que le rodeaba. tiene valores.. en su mayor parte. no sé.dónde estoy. evidentemente acarrea un gambito filosófico tradicional. dentro de mí. jamás conocí a ninguno». Meursault. «Entretanto sería estúpido discutir de pronombres y otros elementos de la charlatanería.. qué otros. en el silencio no sabes. fuera de mí. Es verdad que Joyce en FINNEGANS WAKE fundió sujeto y objeto. imposible parar. y éste sería el diario de un muerto.no pediría otra cosa de mí que saber que lo que oigo no es el sonido inocente y necesario de cosas mudas constreñidas a permanecer. 16 .» Palabras descorporeizadas identifican al Innombrable pero.. En otro lugar. reconoce que la palabrería en sí no conduce a nada. «.. palabras de otros. Se interroga ahora acerca de si existe siquiera algo llamado existencia y pregunta qué hay dentro y qué fuera. Esta postura. sin embargo.. bien. nunca sabré. pero este acto de fusión indica que el autor cree en las cosas que funde. Puesto que él no entenderá lo que le diga la gente cuando le hablen de él.. fuera del control del hombre.. hacia toda aquella experiencia que haga que sus sentidos experimenten cierta comezón.». un mundo de cuya existencia ni siquiera está.. no puedo seguir. El Innombrable es incapaz de orientarse.no hay necesidad de boca. bien. comprensión (aun siendo desequilibrada y enigmática) y creencias: sabe hacia dónde va. Su identidad debe seguir disfrazada. hay la imagen de un ciego sin nombre encaminándose por el mundo en una dirección que no conoce.

Watts e Innombrables. Ellos y Sapo. no hay salvación. KARL 17 . Cuando odian su vehemencia sólo puede volverse contra ellos mismos. de desesperación cósmica. Sobrevive y seguirá sobreviviendo sólo porque su cuerpo sigue funcionando. Como expresión de la desesperanza de la postguerra. y sin contar ni siquiera con un nombre. Aquel momentáneo y casi ilusorio fulgor de esperanza que ve Camus en el absurdo trabajo de Sísifo. por desesperanzado que sea y por muy abandonados que se encuentren. el Bardamu de Céline consigue su identificación gracias a aquello que combate. Murphys. y el heroísmo ha sido barrido por generaciones sucesivas de Malones. sin ninguno de aquellos puntales en que el hombre suele apoyarse. sin saber por qué es culpable. sin deseo de vivir. en la misma medida que nosotros únicamente podemos calibrar una abstracción contraponiéndola a algo real. para ellos. por lo menos. el creer en abstracciones querría decir que creen en su propia corporeidad. sin identificación (¿cómo se llama?). no sienten el odio. y. (¿dónde está?). y su lucha por la supervivencia en el destructivo elemento de la no-vida es su único medio de identificación. En un universo que no tiende a nada. FREDERICK R. Beckett lo transforma en la desesperada búsqueda del hombre por encontrar respuestas que le serán negadas por siempre jamás. pero a Malone y a Molloy de Beckett se les niega este placer elemental. Merciers.Samuel Beckett El innombrable Para un personaje de Beckett no existe este sentido de triunfo. Macmann y otros como ellos son todo cuanto queda. Beckett pregunta: ¿Qué es real? ¿Qué no lo es? El Innombrable prosigue sin integridad (¿qué es?). Y aunque hubiera pecado tampoco habría salvación. y más que ninguna otra obra de nuestro tiempo —exceptuando acaso la de Céline— la trilogía de Beckett capta el nihilismo y el pesimismo del hombre que no cree ni en Dios ni en sí mismo. por secundario que sea. sin creencias (¿en qué?). al contrario de los de Céline. Sus personajes tienen buenas intenciones y. Las abstracciones denotan un mundo donde es posible el heroísmo. Pero su destino todavía es peor. Una vez más. puesto que no hay pecado. No hay conciencia de que exista una abstracción como el triunfo. Puesto que.

lo que no era lejos. Los síes y los noes. decir eso. Puede que un día. ya no sé. Notar. o sin prejuicio. Eso. Decir yo. No me haré más preguntas. cómo proceder? Por pura aporía o bien por afirmaciones y negaciones invalidadas al propio tiempo. para actuar mejor después. sería para desesperar de todo. en vez de salir. Estas pocas generalizaciones para empezar. ¿Y qué sabe uno nunca. como un pájaro. que hablo de mí. Pero es para desesperar de todo. antes o después. y he aquí que en muy poco tiempo se encuentra uno en la imposibilidad de volver a hacer nada. No me callaré nunca. Se dice eso. y el modo de ciscarse encima. en semejante oscuridad? Voy a tener compañía. qué debo hacer. Hay que decir pronto. lo que no importa. El hecho parece ser. Solo. No estaré solo. que yo. ¿Se puede ser eféctico si no es queriendo? Lo ignoro. Pero no hice nada. Para empezar. donde. Seguro que lo estoy. no sólo que voy a tener que hablar de cosas de las que no puedo hablar. llamar a esto adelante. llamar a esto ir. estoy obligado a hablar. Parece que hablo. ¿Cómo hacer. según una vieja costumbre. Esto de un modo general. Quizá lo único que hice fue confirmar un viejo estado de cosas. Poco importa cómo se produjo eso. Se cree sólo descansar. y no es de mí. simplemente haya permanecido. Nunca. y no soy yo. antes de ir más lejos. se me volverán a presentar a medida que avance. Si es 18 . Debe de haber otros aspectos. Sin embargo. Algunos títeres.Samuel Beckett El innombrable El innombrable Samuel Beckett Dónde ahora? ¿Cuándo ahora? ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Ir adelante. pasar días y noches lo más lejos posible de casa. Esto pudo empezar así. venga el primer paso. en los primeros tiempos. en la situación en que me hallo. Llamar a esto preguntas. o antes o después. cómo voy a hacer. sino también lo que aún es más interesante. lo que aún es más interesante. Sin pensarlo. sin saber qué. que digo aporía sin saber lo que quiere decir. que yo. Esto se dice pronto. eso es otra cosa. Si no. sin olvidarse de uno solo. Los suprimiré después. hipótesis. si en la situación en que me encuentro se puede hablar de hechos. de pasar adelante.

sin duda. Se aguanta la mandíbula con las dos manos. sé que todos estamos aquí para siempre. acaso no esté aquí. Lo mejor es no detenerse en este tema. ¿Y los objetos? ¿Cuál debe ser la actitud para con los objetos? Ante todo. personas sin cosas. en realidad. ya no me muevo. El busto está erguido. Pasa sin dirigirme la palabra. pero ya no están. ¿Hubo un tiempo en que también yo me volvía así? No. ¿no se tratará en realidad de Molloy? Tal vez sea Molloy que lleva el sombrero de Malone. No hay días aquí.Samuel Beckett El innombrable que puedo. Quizás esté sentado. Se acaba en la cintura. Lo veo de perfil. del sitio donde se acaba por disiparse? ¿Llegará un día en que Malone no vuelva a pasar ante mí? ¿Llegará un día en que Malone pasará por delante de donde yo estuve? ¿Llegará un día en que otro pasará por delante de donde yo estuve? Carezco de opinión. ¿hay que tenerla? Vaya pregunta. Estoy tranquilo. A lo mejor es que no me ve. no. Él pasa. Pero no me oculto que son de prever. Ese sombrero sin alas me parece concluyente. a unos cuantos pies. siempre he estado sentado en este mismo lugar. por una u otra razón. id. para mí. encontraré. Si. los creo a todos aquí. más abajo? ¿Unos fondos a los que se llega por éste? Estúpida obsesión de la profundidad. se presenta un objeto tenerlo en cuenta. al menos a partir de Murphy. el sombrero de Malone. de una vez por todas. Estoy muy seguro de que es él. estoy muy seguro de poder barrer todo eso en muy poco tiempo. Lo que se ha de evitar. es el espíritu de sistema. pero hasta el momento no he visto más que a Malone. Imposible saberlo. Personalmente no tengo intención de aburrirme. Pasa ante mí por intervalos sin duda regulares. A decir verdad. ¿Hay otros lugares previstos para nosotros. Otra hipótesis: ellos estuvieron aquí. de antemano. cuando sea el momento. Si yo no fuera insensible. he aquí el primer objeto. Pero ignoro si está de pie o de rodillas. En cuanto a Molloy. Voy a examinarla. lentamente. no sé por qué. a una y otra parte de la barbilla. A veces me digo. ¿Quiere esto decir que al admitir a aquéllas se han de admitir éstas? Habría que verlo. Caramba. su barba me daría lástima. inmóvil. lo mismo da. Acaso acabaré por estar muy rodeado. en un cajón de sastre. nos creo a todos aquí. ¿Podría estarlo si quisiera yo? El lugar es vasto. desde siempre. Lo que significa que estoy obligado a continuar. Se dice que donde hay personas hay cosas. ¿Hay otros fondos. pero me sirvo de la fórmula. a mi modo. Pero estoy obligado a empezar. siempre en el mismo sentido. diré. No. ¿No se trata. de los cuales éste en el que estoy no es más que el pórtico? Y yo que creía haber acabado con los períodos de prueba. Él pasa junto a mí. No le veo otras prendas. cosas sin personas. Le veo desde la cabeza hasta la cintura. Lo más sencillo sería no empezar. a menos que sea yo el que pasa ante él. Pero se tratará poco de Malone. No me haré más preguntas ya. Cae en dos delgadas torcidas de longitud desigual. De su mortal vivacidad quedan pocos rastros. Débiles luces parecen indicar por momentos una especie de lejanía. Malone está ahí. 19 . No. No veo cómo. Personas con cosas. Idas y venidas incesantes. Pero es más razonable suponer que se trata de Malone llevando su propio sombrero. Un día de estos lo interpelaré. Al verlo a él es cuando me he preguntado si proyectamos una sombra. del que ya no hay nada que esperar. no sé. atmósfera de bazar.

¿De dónde me llegan estas nociones de antepasados. aparece y desaparece con una exactitud maquinal. ¿Acaso soy víctima de una verdadera preocupación. siempre a la misma distancia de mí. a la calle de la Gaité. Nada me lo impide nunca. ¿acaso no escapan. Pero el lugar. aquí. pues igualmente se me escapa el mío. tal vez sea grande. ¿qué? Esto parece depender del cambio en cuestión. ¿puedo deducir. o en camino. En lo que se refiere a poder reconocer sus confines. porque no puedo. no es que se me escape su sentido. con la misma rapidez. ya lo indiqué. Sin ir a ninguna parte.Samuel Beckett El innombrable con las manos en las rodillas. que yo sepa. pero no me atrevo a deducir de ello que nada cambiará nunca. percibidas por mí con vacilación y por intermitencias. Si un día debiera intervenir un cambio. originado por un principio de desorden sobrevenido ya. Pero el solo hecho de hacerme esta pregunta me da que pensar. estas luces a las que nada les pido que signifiquen? ¿Es su irregularidad. ¿Qué tienen. No puedo callarme. Veamos un poco adonde conducen estas consideraciones. Dicho esto. Pero el juego de luces es verdaderamente imprevisible. desde que estoy. para que me ayude a continuar y eventualmente a decidir. que es lo que decía. Pero ya ahora diría. Malone pasa. No necesito saber nada de mí. Durante este tiempo todo ha ocurrido en la mayor calma. No. puesta la mano sobre el corazón. que espero mucho de estas luces. de casas donde se enciende. en la misma actitud. en el que corre peligro de desvanecerse. esas luces no son de las que iluminan o arden. me devolvería. del perfecto estado hasta ahora de este lugar. Las lágrimas corren por mis mejillas sin que experimente la necesidad de entornar los ojos. En todo caso. no lo diré. aquí todo cambio sería funesto. pues. en ciertos momentos. Aquí todo está claro. pero que nunca va más allá de la potencia de una o dos bujías? Malone. estoy inquieto. No hay nada aquí que pueda entristecer. Se trata de retórica. ambos casos 20 . incluso a los míos? Quizá son luces permanentes y fijas. fuera de algunas manifestaciones cuyo sentido se me escapa. acto seguido. entonces. nada. como por otra parte de cualquier elemento análogo de incertidumbre verosímil. no esperad. Otra cosa. como si se dijera de una necesidad de saber? Lo ignoro. prosigo. Por mucho que me diga que esta pregunta no tiene otro objeto que alimentar el discurso en un momento dado. ¿No ha cambiado nada verdaderamente desde que estoy aquí? Con franqueza. Nada cambia aquí desde que aquí estoy. Estoy. en el mismo sentido. Sí. Pero es menester que la explanación se realice. ¿Qué me hace llorar así? De tanto en tanto. la felicidad pasada se me ha ido completamente de la memoria. esta excelente explicación no me satisface. Voy a probar otra cosa. en el más perfecto orden. Pero. Si realizo otras funciones naturales. he de hacerlo. su inestabilidad. todo no está claro. No. No es por espíritu de curiosidad. que será siempre así? Puedo. de tan raro. Sin embargo. de desplazado casi. no. Tal vez se trate de cerebro licuado. mirando ante mí como un gran-duque en una pajarera. es porque quiero. y tantas otras? He buscado por todas partes. si es que alguna vez estuvo presente en ella. por su parte. Todo aquí. para mayor seguridad. su brillantez intensa unas veces y pálida otras. Confío en que tendré ocasión de volver sobre este asunto. Entonces se inventan oscuridades. sin venir de ninguna parte. Y todas estas preguntas que me dirijo. No le debo a nadie mi existencia. lo mismo que puede no tener más que doce pies de diámetro. Hay que decir que probablemente pasarían por completo inadvertidas a unos ojos menos avisados que los míos. aseguradas en otra parte por terceros mis apariciones. evidentemente. Pero no.

Que baste eso. En cierto sentido. saldría del recinto en cada una de sus revoluciones. Esto es también. aparentemente. Pues debo suponer un comienzo a mi estancia aquí. Pues si así fuera. de tanto en tanto. si los hay. es considerarme fijo en el centro de este lugar. Pero lo más sencillo. ha cambiado desde que estoy aquí. no me lo oculto. Así pues. Aquí hay ruidos. tras un período de silencio inmaculado. Pero no hace ningún ruido. dos cosas que entrechocan. dejaron de gritar. El infierno mismo. La memoria sobre todo. lo más agradable para mí. se oyó un débil grito. no hay seres humanos aquí. ahogado en seguida. Para empezar. un breve grito. si pudiera situarlo en relación con el de mi vivienda. ¿Es Malone el culpable? ¿Lo soy yo? ¿No será una simple ventosidad? Las hay desgarradoras. Deplorable manía. realmente. es decir. tirando por lo bajo. No sé si Malone lo oyó también. bastante diferentes. cuyo empleo creí que debía vedarme. aunque sólo fuera para comodidad del relato. pero nada menos seguro. tengo la certeza de ello. cuando ocurre algo. No los conozco todos. sin duda. Pero desde luego no es éste el caso. no lo es del todo. no es un ser humano. querer saber qué es. Quedé sorprendido: la palabra no es demasiado fuerte. Así pues. Y otros. Por último. pues también yo debo atribuirme un comienzo. o. mil palabras con las cuales no contaba. Me gusta creer que ocupo su centro. ya que fue el primero. o casi. He aquí lo que va a facilitar singularmente mi exposición. entre el centro y el borde hay margen. Imposible saber qué clase de criatura lo emitió y lo emite siempre. Malone. Si hiciera ruido. Como quiera que sea. me será permisible. al girar a mi alrededor. como lo hace. o es que no hace sino pasar ante mí. el desorden de las luces puede ser una ilusión. como el planeta alrededor del sol. no dejaría de oírlo. creerme aquí para siempre. data de la rebelión de Lucifer. Se puede morir a los setenta años sin haber tenido nunca la posibilidad de admirar el cometa de Halley. Eso me ayudaría. inquietud incomprensible. simple efecto de mi obstinación en suponerlas siempre las mismas y vistas siempre desde el mismo punto. de tarde en tarde. lo que manifiestamente es imposible. casi la certeza. lo noto. Todo es posible. Hay. a la derecha. como la tierra con su luna. Igualmente es posible.Samuel Beckett El innombrable son válidos. en compañía de Malone. temer de cualquier cambio. y muy bien puedo estar situado en algún lugar entre los dos. Si al menos no tuviera la obligación de manifestarlo. puesto que miro siempre en la misma dirección. pues no estoy sordo. a mis espaldas o a la izquierda. mejor sería que estuviera sentado en el borde. Empiezo a conocerlos. ¿gira verdaderamente. En suma: nada. Pues si aquí el silencio es casi total. que también yo me vea arrastrado a un movimiento perpetuo. A lo mejor las necesito. Pero. si es la misma. aunque no desde siempre. me habría quejado sin motivo del desorden de las luces. aunque eterno. en línea recta? No. cualesquiera que sean su forma y su extensión. Recuerdo el primer ruido que oí en este lugar y que después he oído con frecuencia. si la ocasión se presenta. Entonces. gira. Tras silencio tan prolongado. De los ruidos que me llegan se desprende con toda claridad que no estoy completamente sordo. ¿Y por qué hablar de grito? Tal vez sea una cosa que se rompe. antes de verlo de nuevo. este grito. y lo hace alrededor de mí. a la luz de esa remota analogía. ¿Aguardé en algún otro lugar a que éste 21 . tendrá que decir algo.

¿dónde. con el rabillo del ojo. que este lugar se hizo para mí. ¿Y mi sorpresa? Debí imaginármelo. La próxima vez que penetren en el campo. a la luz? Me parece que no fue cosa mía. a creerlos. Añadiré que mi asiento parece haberse elevado un poco. mirando siempre en la misma dirección. Cayeron y no las volví a ver. el hecho es ése. Sin embargo. pues. Naturalmente. de la luz. Lo que me deja perplejo es deber estos conocimientos a personas con las que nunca pude entrar en comunicación. debería bajar un poco los ojos. Pero no cambiarán nada. hasta ahora. El grito no ha cambiado nada. con mucho. De modo que. Igualmente me pusieron al tanto de Dios. a menos que se trate de cómo ando de la vista. A lo mejor se trata de agua. cuándo. sólo puede ser por ellos por quienes supe de los hombres y de cómo se las arreglan. caerán y desaparecerán. ¿Por qué me hice representar entre los hombres. Es poca cosa. o de otro líquido cualquiera. la primera de estas hipótesis es. y de qué ojo. en relación con el nivel del suelo de alrededor. aquí nunca me ha importunado nadie. y a menudo tendré ocasión de acogerme a ella. me infligió la existencia. Sabré utilizarlo. para ver en las mejores condiciones lo mismo que ocurre ante mí. pensé en la falsa pareja Mercier-Camier. Aguardo. No me habría hecho falta. Sería llegado el momento de que le diera un compañero a Malone. A menos que se trate de conocimientos innatos. A mis delegados los veo todavía. yendo lentamente la una hacia la otra. la mejor. no me deja ver sino lo que tengo muy cerca. oblongas como el hombre. Pero no bajo los ojos. ¿Es concebible. Pues la visibilidad. Lo sabían por sus representantes en Bally no se qué. entraron en colisión ante mí. Lo que no impide que algo me haya quedado. Ya me ha ocurrido así. Pero. la colisión. pues. Me dijeron que procedo de él en última instancia. Diré. Sigamos. pero sí tan distintamente como la visibilidad lo permita. Entonces ha de ser en otro sitio. No es cierto. Dos formas. No digo que eso no servirá nunca para nada. Pero nunca estuve en otro sitio. Es que. Pero las dos son desagradables. Pero hablaré antes de un incidente que sólo se produjo una vez. En suma: sólo veo lo que se presenta justamente delante de mí. sabré que chocarán. a un tiempo mismo. y esto quizá me permita observarlas mejor. si es menester. no diré que distintamente. por qué medio conversé con esos señores? ¿Vinieron a importunarme aquí? No. sin impaciencia. Fueron esos señores los que me hablaron de ella. como los que se refieren al bien y al mal. lo que veo mejor. Veo tan mal a Malone como la primera vez. Me hablaron de los hombres. Era uno de sus temas preferidos. No quise creerlos. que se repita. Y los ruidos que todavía ignoro son los que aún no se han emitido. un conocimiento innato de mi madre? No para mí. lo que ocurre justamente delante de mí. no puedo ver. hasta muy cerca de mí. sólo veo lo que se presenta muy cerca de mí. que nuestros comienzos coinciden. En fin. Y 22 . ni siquiera la primera vez. lo veo mal. y yo para él. seguida de la caída y la desaparición. Pues también ellas debieron llegar en línea curva y.Samuel Beckett El innombrable se hallara listo para recibirme? ¿Dónde está el que aguardó a que yo viniera a poblarlo? Desde el punto de vista de la utilidad. si es que es suelo. por supuesto. lugar dónde. por ejemplo. en tal caso. esto es. Su acercamiento nunca lo veré sino confusamente. Esto se me antoja poco verosímil.

¿Sigue mirándome aún. precioso. ¿Se trata tan sólo de una calma momentánea? Eran cuatro o cinco a atormentarme. o lo preceda. por el contrario no poseo. con el paso de Malone. me volvía un poco más cada vez como él quería que fuese. Se los vuelve a llevar. entreteniéndome en adivinar quién pudo infligirme estas heridas insignificantes. Quizá fueron cursos por correspondencia. no sólo de medir el tiempo. de estación en estación? No. Pero. que se alza bastante largamente hacia mí. Se trata de habilidades que me prestaron servicios. Tipos asquerosos. En particular uno de ellos. con los bolsillos llenos de venenos y de cauterios. Me daban cursos sobre el amor. paciente. so pretexto de darme su informe. No. Sin abrir la boca. Sin embargo. según creo. sin embargo. admitiendo que pasa a tres pies de mí. como si yo pudiera hacer algo por él. no se ha 23 . las últimas. lo que por sí solo se basta para inutilizar cualquier cálculo a este respecto. No se tratará forzosamente de un ultraje al orden que reina aquí. Ese intervalo vacilante me incita. No me acuerdo nada de aquellas conversaciones. iba a decirlo y cambié de idea.Samuel Beckett El innombrable venga a sostener tercos que fue un buen regalo. A lo mejor en fotografía. por consiguiente. Ignoro. Pues si estoy en condiciones de calcular con algunas pulgadas de margen la órbita de Malone. Basilio de nombre. siempre en los mismos plazos exactos. La copa está muy gastada. no diré lo contrario. como un zapato viejo. no sé cuáles. se tropezarán y acaso se caerán. Pues la no coincidencia muy bien puede variar (y me parece que tal es el caso) sin que llegue nunca a suprimirse del todo. y deja pasar a su través algunos cabellos grises. Pero esto ocurrirá tal vez. no. no. Fueron ellos también los que me enseñaron a contar y a razonar. Su visita no ha coincidido nunca. ¿es que ha cesado? Algunas preguntas todavía. en su siglo. Pues si no se debiera verlos juntos nunca. No viene a menudo —me es imposible precisar más — pero desde luego regularmente. He dicho que aquí todo se repite pronto o tarde. Ponían en ello un celo y una obstinación increíbles. No debí entender gran cosa. Pero. El otro viene derecho hacia mí. hace ya mucho tiempo. me inspiraba una gran repugnancia. ese que me aplicaron ellos. Otra impresión. para rascarme. Pero sobre todo eran mis semejantes los que me querían hacer tragar. probablemente no menos falsa: me trae obsequios y no se atreve a dármelos. Los uso todavía. acerca del recorrido del otro. hasta ahora. a pesar mío. tengo la impresión de haberlos visto. me mira y luego se retira andando hacia atrás. me equivoco. agazapado en la tiniebla? ¿Usurpa todavía mi nombre. Debe de hacer mucho de todo eso. a pensar que mis dos fieles se encontrarán algún día. aquí estoy a salvo. ¿los encuentros no son una excepción a esta regla? El único encuentro de que he sido testigo. precioso. sino una noción de las más confusas. sino también de calcular sus respectivas velocidades de desplazamiento. ¿Desde cuándo cesó ese atiborramiento de la cabeza? Y. sería menester que ante mí Malone suceda al otro. avanza aún algunos pasos. sólo con mirarme de hito en hito con sus ojos apagados de tanto haber visto. o bien los suelta y desaparecen. Hace su entrada como a través de pesados cortinajes. lo que no es seguro. sobre la inteligencia. dada la imposibilidad en que me encuentro. si llegaré a poder verlos a los dos juntos. Se comba como si llevara a punta de brazos objetos que pesan mucho. conservo algunas descripciones. servicios de los que no hubiera tenido ninguna necesidad si me hubiesen dejado tranquilo. Su mirada. la siento implorante. Lo que de él veo mejor es el sombrero.

así como los medios de servirme de él. ignoro. en colisión. es menester de todas veras que. por cambiar. A lo mejor fue el final de algo. no debo tratar de pensar. deja de ser de una luminosidad intensa. Ya puedo estar sin moverme. el día en que los vea juntos. Las cosas. no por ser primero tenebroso y después francamente opaco. Nada nocturno aquí. Desgraciadamente sólo ellos circulan por aquí. ¿Y si. ¿Dejarme acarrear en el mismo carretón que mis criaturas? ¿Decir de mí que veo esto. ya que poco sería éste sin ellos. esta pantalla contra la cual mis miradas tropiezan. acallar su voz. al margen de toda cuestión de procedimiento. en lo que me rodea tan de cerca y me impide ver. de una intensidad de plombagina? Para aclarar esta cuestión necesitaría un palo. se extiende fuera de este círculo encantado en finos velos impenetrables. Necesitaría también. ¿no será mejor el cercado. Nos ponemos a hablar como si pudiéramos dejar de hacerlo con sólo querer. según 24 . No me mira. las luces con que mi prisa por hablar disfraza cobardemente este sitio. de momento.Samuel Beckett El innombrable repetido todavía. directamente hacia delante de mí. como una jabalina. Otros vienen hacia mí. Pero el caso es para tenerlo en cuenta. las figuras. La busca del medio de hacer parar las cosas. y después limpiar. con todo y seguir viendo aire en ella. dicho sea de pasada. que él es el dios. No me molestan. Entonces lanzaría el palo. Y quizá me habré librado de Malone y del otro. ofrendas para mí. sé? Sí. No. Esto. Este gris. sin soltarlo. tratemos de ver qué se puede sacar de este viejo tema. el aire. O bien. no carece de nada. La más profunda noche a la larga se deja taladrar hasta cierto punto. Es así. como he oído decir. Pero en realidad. dan vueltas a mi alrededor. o de lo lleno. Sólo yo soy hombre y todo lo demás es divino. Pero la época de los palos pasó. es lo que al discurso le permite proseguir. no me conoce. según el ruido que oyera. Pero a la larga esto podría resultar aburrido. Pero suavemente. llegue a desterrarlos. De aquí la posibilidad de verse libre por medio de un encuentro. ya la muralla. sin ayuda de otra luz que la del cielo ennegrecido y de la tierra misma. de lo que se trata es del vacío siempre. no es que ellos me molesten. para no exponerme a perderlo de una vez por todas. que temo. participios futuros y condicionales. y de mí solo. He puesto en él ojos implorantes. me serviría de él como de una espada y acuchillaría ya el aire. Malone gira. y sabría si. y a la inversa. los ruidos. Es para hablar. Preocupación por la verdad en el prurito de decir. me parece imposible. Impasible. mudo. de un tono apenas más oscuro. mi cuerpo incapaz del menor movimiento y cuyos mismos ojos ya no se pueden cerrar como hacían antes. la utilidad de suponerlo así. lo diré. pasan ante mí. no me cansaré de repetirlo. sosteniéndose la mandíbula. ¿Soy yo quien proyecta esta débil claridad que me permite distinguir lo que ocurre ante de mis narices? No veo. una necesidad de ayuda. que siento aquello. me ocupara un poco de mí? Pronto o tarde me vería acogotado. al pronto. Y el otro. y aquí no puedo contar estrictamente más que con mi cuerpo. Primero ensuciar. No sé cómo. He aquí a uno que no es como yo no sabré nunca dejar de ser. inmóvil. es decir. De un gris justamente transparente en mi proximidad inmediata. Se ponen cosas en marcha sin preocuparse de cómo hacer que se detengan. El aire. extraño para siempre a mis flaquezas. espero.

Añado. y que debo hablar. sino en otro sitio. lo justo para escribir. yo que estoy aquí. está dicho ya. no puedo hacerlo sólo en relación conmigo que estoy aquí. antes de la falta. que siga estando otra vez a punto de ponerle fin. Por lo demás. A veces me pregunto si las dos retinas no están encaradas entre sí. Pero no lo sabré. respecto a mi morada. Podría saberlo. pese a la imposibilidad en que me encuentro de pensar en él. donde estaré. en relación con aquí donde estoy. el que no puedo alzar la mano de mi rodilla. a quedar fijos en el corto pasillo que tienen delante. Lo que no llevaría a ninguna consecuencia. si puedo. pues no puede tratarse más que de mí y de este lugar. en el gris. estando aquí desde siempre. aquí. esto. No esta vez. o no estuvieron nunca. aquí sigo todavía. De aquí una cierta confusión en los exordios. mientras permanecían abiertos. No tengo. pudiendo vaciarse de éste o de aquél. la cacatúa. de hablar de él. Otra cosa: lo que digo. aunque todo siga gris. dado lo que es. en fin. o si están. por consiguiente pensar un poco tal vez. lo que diré. He aquí. se refiere al lugar donde estoy. en relación a mí que estuve en otra parte. y en relación a esos lugares en donde estuve. pensándolo bien. Pero no he estado nunca en otra parte. de nadie y de nada. donde el 99% de las veces no ocurre nada. que no puedo hablar. no voy a parte alguna. Pero yo estoy aquí. Soy yo el que escribo. Todavía. que estaré en otra parte. que inquietarme. que voy a decir. ¿Cómo hago. mis aventuras han concluido. yo cuya cabeza está lejos. para mayor seguridad. no teniendo en cuenta sino el aspecto manual de esta amarga locura? Lo ignoro. entre ellos. sino que están obligados. para que descansara de ver y de no poder ver o simplemente para que me ayudaran a dormir. a mí que en él estoy. lo que tal vez diré. Sin embargo advierto que no. yo llegado antes de la cruz. Soy yo el que pienso. no estarán aquí. de volver a empezar. centrados y desencajados. hablando de ello. ni pueden volverse. antes al contrario. o por los de antes. para empezar. o no estarán nunca. un razonamiento que me gusta. Pero quizá me hago ilusiones. para no ser más que el otro. estoy obligado a añadir esto. irreconocibles cada vez. Yo soy Mateo y soy el ángel. mis dichos están dichos. Y temo mucho. por culpa de la necesidad en que estoy de hablar de él. de quizá pues pensar en él un poco. Sin embargo. pues. si puedo. No voy pues al desastre. a este respecto. pero puedo hacerlo un poco. el gris es el que se impone. pudiendo lo que puede. para volver a lo mismo. por incierto que sea el porvenir. pues. a partir de ningún sitio. para escribir. Y lo más sencillo es decir que lo que digo. no sé cómo —no se trata de eso—. puesto que. ni elevarse al cielo. como no sea a la obligación en que me hallaré. este gris es ligeramente rosado como el plumaje de algunos pájaros. Aunque todo se vuelva oscuro. sobre el gris. por nuevos caminos desde luego. llegado al mundo. respecto a mí.Samuel Beckett El innombrable Basilio y consortes. o si estuvieron. ni bajarse. digno de mi situación. no estuvieron aquí. a esto llamo aventuras. el tiempo de colocar al condenado y de 25 . que no puedo pensar. una vez libre. bastante. Pero héme aquí. Estas cosas que digo. no están aquí. estoy inquieto. según creo. no están ya. o si estarán. en tales condiciones. hecho de claro y de oscuro. o no están todavía. Deben de estar rojos como carbones encendidos. aunque todo se vuelva claro.

Es ahora cuando voy a hablar de mí. ¿Y si hablara para no decir nada. una cuna. donde estoy. miedo de lo que mis palabras harán de mí. pero absolutamente nada? Así evitaría tal vez estar roído como por una vieja rata ahíta. donde me diré que estuve siempre. se cree conseguirlo. de mi cabeza. dejándome hablar de ellos. Molloy y Malone. que estoy hablando de mí. Lo que impide el milagro es el espíritu de método. desaparecer y volver a empezar. como en el Cáucaso. Pues ir más lejos es irme de aquí. trabajar inútilmente. perdido de pequeñez. Me hicieron perder el tiempo. y las carnes arrancadas tendrían tiempo de pegarse de nuevo. Me río de lo que acabo de decir. ése que yo tengo aspecto de querer y que no quiero. un pequeño sí o un pequeño no. acabar es de desear. Y ese día. Pero parece imposible hablar para no decir nada. Confío en que este preámbulo acabará pronto. no sé por qué. podré acabar. Pero la cosa ha de señalarse. de acabar aquí. como por primera vez. de no perderme. de mi escondite. pues corría prisa decir algo. o quizás una sola. sin callarme. lo sé. pues. tengo miedo. Sí. acabar aquí. quien quiera que yo sea. cuando era menester hablar solamente de mí. acabar sería maravilloso. de mi espalda. No hay.Samuel Beckett El innombrable acicalarlo. del cual no sabré nada. pero del que poco a poco. pero siempre se olvida algo. o bien me haría roer menos deprisa. de no hacerme. lo bastante para exterminar a un regimiento de dragones. Pero acabo de decir que he hablado de mí. dada la imposibilidad de ver. y con mi camita de baldaquino. de no partir. En suma: ¿voy a poder hablar de mí y de este lugar sin suprimirnos? ¿Voy a poder callarme? ¿Existe alguna relación entre estas dos preguntas? Gustan las apuestas. Creí obrar bien al hacerme acompañar por esos burros 26 . desconocido al principio. Pero. domesticó al caballo y. ahí reside la esperanza. perderme. de mis manos. por donde yo erraba en otro tiempo —ahora estoy fijo—. No me engañan esos Murphy. ése del que sin duda no sabré nunca si me engulle o me vomita y que acaso no sea más que el interior de mi cráneo lejano. donde me he dicho que estoy desde siempre. desfiguró la arcilla. en una palabra. de mi pecho. Pero no desespero de poder un día prescindir de mí. obligó a la humanidad. Desde luego no me da ni frío ni calor que Prometeo fuera liberado veintinueve mil novecientos setenta años antes de haber purgado su pena. Pues confío en que no exista nada en común entre yo y aquel miserable que se mofó de los dioses. sería maravilloso. He aquí varias. de moverse. esta vez —al tiempo que digo quién soy y dónde estoy—. una vez más. ir más lejos. al objeto de poder callarme. después poco a poco tal como siempre. de no perderme. de poder preferir. el que tiene aires de haber sido hecho para mí pero que no quiere de mí. una vez más. al cual estuve acaso un poco excesivamente sometido. y siempre murmurando viejas historias. de seguir aquí. Desgraciadamente temo. a beneficio de la exposición que decidirá de mí. encontrarme. por primera vez. Sin embargo no desespero. podré callarme. en otro lugar. antes de volver a ser arrancadas. mi vieja historia. de mis pies. que tener miedo. ni nada podré saber. de pensar y de hablar. sabré algo. ¿es de desear? Sí. pese a estos inconvenientes. Sin embargo. como siempre. o empujando contraías paredes. lo bastante para averiguar que es el mismo de siempre. inventó el fuego. en mi vieja cuna. es de desear.

sino que nunca hablé de ello. los que me sirvieron. 27 . e incluso por el cuello. contra las plantas de los pies? Lo ignoro. es una gran bola lisa que llevo sobre los hombros. contra mis rodillas. y allá arriba la cabeza. Que se vayan ahora. sin lineamientos. Y sin la lejana 1 Souffre-douleurs en francés equivale a burro de carga o a cabeza de turco. Después hay el modo de correr de las lágrimas. Refiero estos detalles para asegurarme de que no estoy echado de espaldas. Pues noto que las lágrimas me resbalan por el pecho. He aquí pues eso de que. Dará lo que dé. esa de la que creí poder desprenderme. Téngase en cuenta la traducción literal de sufre-dolores o padece-dolores. esta cuestión es secundaria. El gris tampoco está. del que no sé nada. sino que es negro. Estas comparaciones están fuera de lugar. Todo mentiras. y desde allí cuando ya no puede contener más. Dios y los hombres. por un rostro inclinado. para contemplarla. ¿qué es lo que indica que miro rectamente hacia delante de mí. del traje de Murphy. ¿Y los ruidos? Ya no. que me corren por toda la cara. pues hay a continuación un juego de palabras con esta expresión. porque no veo nada. sí. bien asentada. del que tampoco sé nada. Ah. con los ojos cerrados. para retrasar el momento de hablar de mí. Esos no estuvieron nunca. contra las plantas de mis pies. me parece. del T. de mi recuerdo. como en su bastoncillo la bola del boliche.. del que no sé nada. hablaré. con las piernas dobladas y en el aire. hasta que no tenga más que hablar. ¿Estoy vestido? A menudo me he hecho esta pregunta. como indiqué? Me noto con la espalda erguida. Bueno. ya estoy yo solo aquí. ante mí nadie encontró nunca a nadie. Me sé sentado. los impulsos del corazón y los medios de comprender. ni el plano vertical con el horizontal. desde los ojos hasta las mandíbulas. sus dolores nada son comparados con los míos. En cualquier caso. ¿Y las luces. como no lo haría. todo está silencioso. por los costados y por toda la espalda. sólo lo es ligeramente. estoy realmente bañado en lágrimas. y vacío. sólo una pequeña parte de los míos. contra mis manos. que me devuelvan lo que les infligí y que desaparezcan de mi vida. Se me acumulan en la barba. con el cuello erguido y sin torsión. ¿qué es lo que presiona contra las nalgas. salvo en los ojos. cabellos tampoco. Me equivoqué. En adelante. Contra las manos son las rodillas las que presionan. N. hay que hacerlo. soy yo quien cobardemente los ha inventado. con las manos en las rodillas. debiendo hablar.Samuel Beckett El innombrable de carga1. de los que ya sólo quedan las órbitas. ¿Y Basilio y consortes? Inexistentes. Si lo estoy. a causa de las lágrimas que de ellos manan sin cesar. no existen luces aquí. sí. pero. No. del abrigo de Molloy. a causa de la presión contra mis nalgas. Yo. nadie gira a mi alrededor. Mi espalda no está sostenida. Ellos no han padecido mis dolores. el negro es el que había que decir. Pero.. sin ayuda de nadie —pues no hay nadie—. con las que contaba tanto? ¿Habrá que apagarlas? Sí. Nunca fueron más que yo y este vacío opaco. Bueno es asegurarse de la propia posición corporal desde el principio. contra las rodillas las manos. Pero no debo confundir el enderezamiento de la cabeza con el de la mirada. inventados para explicar ya no sé qué. No son más que yo. ellos y los demás. Ah. por un rostro invertido. los que aguardan. se acabó este asunto. antes de pasar a cosas más importantes. y ese negro. de mis vergüenzas y mis temores. y en seguida hablaba del sombrero de Malone. el día y la naturaleza. sé que tengo los ojos abiertos. no tengo barba. nadie viene hacia mí.

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evidencia de las palmas de mis manos y de las plantas de mis pies, de las que aún no he logrado desembarazarme, no titubearía en afirmar que tengo la forma, si no la consistencia, de un huevo, con dos agujeros en cualquier parte para impedir el estallido. Pues como consistencia, se trata más bien de mucílago. Pero poco a poco, poco a poco, si no nunca llegaré. Pues bien, como posibilidad vestimentaria apenas veo otra cosa, de momento, que unas bandas, con algunos harapos aquí y allá. Tampoco diré más obscenidades. ¿A qué iba yo a tener sexo, si ya no tengo nariz? Todo eso cayó, todas las cosas que sobresalen, con mis ojos, mis cabellos, sin dejar rastro, cayó tan bajo, tan lejos, que no oí nada, quizás eso cae todavía, mis cabellos lentamente como hollín siempre, de la caída de mis orejas ni me enteré. Superfluo, pequeña alma siempre, inventé el amor, la música, el aroma del grosellero silvestre, por esquivarme. Los órganos, un fuera, son fáciles de imaginar; otros, un Dios, son cosa forzada, nos los imaginamos, lo que es fácil, eso calma lo principal, eso adormece, por un instante. Sí, Dios, en él no he creído, fautor de calma, un instante. Ya no haré pausas tampoco. ¿No puedo, pues, conservar nada de cuanto ha llevado mis pobres pensamientos, plegado a mis dichos, mientras me escondía? Voy a secar también, a taponar, estas órbitas chorreantes. Ya está, ya no chorrean, soy una gran bola parlante, hablando de cosas que no existen o que quizás existen, es imposible saberlo, la cuestión no es esa. Ah sí, cambio pronto de estribillo. Y, después de todo, ¿por qué una bola y no otra cosa, y por qué grande? ¿Por qué no un cilindro, un cilindro pequeño? ¿Por qué no un huevo, un huevo mediano? No, no, es la vieja tontería, me sé redondo siempre, sólido y redondo, sin atreverme a decirlo, sin asperezas, sin aberturas, invisible quizás o grande como Sirio. Estas expresiones carecen de sentido. Que sea redondo y duro es lo único que importa, y ciertamente existen razones para ello, que sea redondo y duro, mejor que de una forma irregular cualquiera, susceptible de ahuecarse, de abombarse al azar de los choques, pero se acabaron las razones. Lo demás lo dejo, como ese negro ridículo en el que por un instante creí poderme bañar más dignamente que en el gris. Menudas artimañas esas historias de claridad y oscuridad. Y me las he permitido. Pero, ¿es que ruedo, conforme a mi naturaleza de bola, o estoy en equilibrio en alguna parte, sobre uno de mis innumerables polos? Me siento muy tentado a tratar de saberlo. Menuda tirada de discurso se puede sacar de esa preocupación tan legítima en apariencia. Pero no se me tendría en cuenta. No, entre yo y el derecho al silencio, el reposo vivo, se extiende la misma lección de siempre, esa que sabía bien pero que no quise decir, ignoro por qué, quizá por temor al silencio, o por creer que bastaba decir cualquier cosa, mentiras con preferencia claro está, al objeto de permanecer oculto. Importa poco. Pero ahora voy a decir mi lección, si puedo recordarla. Bajo los cielos, por los caminos, en las ciudades, los bosques, las habitaciones, las montañas, las llanuras, a orillas del mar, sobre las olas y detrás de mis homúnculos, no siempre estuve triste, perdí mi tiempo, renuncié a mis derechos, me esforcé en vano, olvidé mi lección. Después un pequeño infierno a mi modo, no demasiado perverso, con algunos amables condenados a los que largar mis gemidos, algo que suspira de lejos en lejos y a lo lejos esperando por relampagueos, la piedad en llamas, la hora de elevarnos a cenizas. Hablo y hablo, porque es menester, pero no escucho, busco mi lección, la vida mía que en otro tiempo supe y no quise confesar, de aquí tal vez una ligera falta de limpidez en algunos momentos. A lo mejor también esta vez

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Samuel Beckett

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no haré sino buscar mi lección, sin poderla decir, a la par que acompañándome en una lengua que no es la mía. Pero en vez de decir lo que erré al decir, lo que ya no diré, lo que acaso diga, si es que puedo, ¿no sería mejor que dijera otra cosa, incluso si no es aún la que tiene que ser? Voy a intentarlo, voy a intentarlo en otro presente, incluso si no es aún el mío, sin pausas, sin llantos, sin ojos, sin razones. Pongamos, pues, que estoy fijo aunque esto no tenga importancia, que estoy fijo o que al rodar estoy cambiando continuamente, en los aires o en contacto con otra superficie, o que tan pronto ruedo como me detengo, pues no siento nada, ni quietud ni cambio, nada que pueda servir de punto de partida a una opinión a este respecto, lo que importaría poco si tuviera algunos conocimientos de orden general y, con ello, el uso de la razón, pero la cosa es que no siento nada, nada, y en cuanto a pensar pienso lo justo para no callarme, lo que no se puede decir que sea pensar. Por consiguiente, no pongamos nada, ni que me muevo, ni que no me muevo, lo que es más seguro, pues esto no tiene importancia, y pasemos a las cosas que la tienen. ¿Cuáles? Esta voz que habla, sabiéndose mentirosa, indiferente a lo que dice, demasiado vieja quizás y demasiado humillada para poder decir alguna vez, finalmente, las palabras que la hagan cesar, sabiéndose inútil, para nada, esta voz que no se escucha, atenta al silencio roto por ella, por donde quizás un día recuperará el prolongado suspiro claro de adviento y de adiós, ¿es, acaso, una voz? No plantearé más preguntas, no hay más preguntas, no conozco ninguna más. Ella sale de mí, me llena, clama contra mis paredes, no es la mía, no puedo detenerla, no puedo evitar que me desgarre, me sacuda, me asedie. No es la mía, no tengo, no tengo voz y debo hablar, es cuanto sé, a esto es a lo que hay que darle vueltas, a propósito de esto debe hablarse, con esta voz que no es la mía, pero que no puede ser más que la mía, pues aquí no hay nadie más, o si hay otros, a los cuales podría pertenecer esta voz, no llegan hasta mí, no diré nada más, no seré más claro. A lo mejor me miran de lejos, no veo en ello inconveniente, toda vez que yo no los veo, como un rostro entre la brasa, que saben está destinado a desmoronarse, pero es demasiado largo, se hace tarde, los ojos se cierran y mañana hay que levantarse pronto. Soy yo pues quien habla, completamente solo, porque no puedo hacer otra cosa. No, estoy mudo. A propósito, si me callase, ¿qué me pasaría? ¿Peor que lo que me pasa? Pero esto siguen siendo preguntas. He aquí lo característico. Ignoro las preguntas y éstas me salen a cada paso de la boca. Creo saber lo que ocurre. Es para que el discurso no se detenga, este discurso inútil que no se me toma en cuenta, que no me reprocha por el silencio de una sílaba. Pero estoy prevenido, no responderé más, no volveré a poner cara de andar buscando. Quizá me veré obligado, para no pararme, a volver a inventar una fantasmagoría, con cabezas, troncos, brazos, piernas y todo lo demás, lanzados a través de la inmutable alternativa de la sombra imperfecta y de la claridad dudosa, como ya me ha ocurrido. Pero tengo fundadas esperanzas de que no. Pero siempre tengo este recurso. Pues con todo y desarrollar mis bufonadas, la última vez que esto me ocurrió, o en la otra que pasa por mí, no he dejado de prestar atención. Me pareció oír murmurar otro medio de salir del paso, y de otro modo más agradable, y hasta pude recoger, sin dejar un solo instante de despachar mis dice, se dice, pregunta y responde, ciertas fórmulas de las más prometedoras y que, en efecto, me prometí poner a

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contribución en la primera oportunidad, una vez que haya concluido con mi rebaño de excitados. Pero todo ha desaparecido. Pues es difícil hablar, incluso no importa cómo, y al propio tiempo fijar la atención en otra parte, allí donde reside su verdadero interés, tal como un débil murmullo lo define por migajas, como excusándose de no estar muerto. Y lo que me pareció oír entonces, respecto a lo que tenía que hacer y decir, para no tener nada ya que hacer ni que decir, me pareció oírlo apenas, por culpa del ruido que por otra parte estaba a punto de hacer, conforme a los mal comprendidos términos de una oscura condenación. Sin embargo, estuve bastante impresionado por ciertas expresiones para jurarme, sin dejar de gañir, no olvidarlas nunca y, lo que es más, jurarme proceder de tal modo que ellas no engendran otras y que, al hincharse en un todo irrecusable, expulsen de mi boca miserable cualquier otro discurso, de mi boca en vano gastada en vanas ficciones, cualquier otro discurso que el suyo, el bueno al fin, el último al fin. Pero todo lo he olvidado y no he hecho nada, a menos que esté abocado a hacer algo en este instante, cosa que deseo sinceramente. Pues si tal música pudo llegarme cuando me debatía con una pesada historia de moribundos desplazándose, entrechocándose, agitándose allí mismo y cayendo en breves síncopes, ¿no debería, con mucha más razón, hacerse oír ahora, cuando se supone que no estoy embarazado más que conmigo mismo? Pero esto siguen siendo razonamientos. Y he aquí que me estoy deslizando ya, antes de haber llegado al último extremo, hacia el recurso de la fábula. ¿Y si prefiriera decir ba-ba-ba-ba, mientras espero conocer el verdadero empleo de este órgano venerable? Basta de preguntas de razonamientos. Prosigo, después de años. Resulta pues que me callé, que puedo callarme. Y he aquí que vuelve ese ruido. Todo esto no está claro. Digo años, aunque aquí no los hay. La duración importa poco. Años, eso es una idea de Basilio. Largamente, brevemente, es lo mismo. Guardé silencio, que es lo que cuenta, si es que cuenta, y ya no recuerdo si es lo que tiene que contar. Y he aquí que se me escapa de nuevo. Pero qué silencio, amigos míos, pues también yo tengo amigos en algún lugar, lo noto por momentos, en este momento, qué silencio, mis pobres amigos. Y en verdad no todo consiste en guardar silencio, sino que es menester asimismo ver la clase de silencio que se guarda. Yo oí. Tanto como hablar, tanto como hacer. Qué libertad. Presté oídos a lo que debía ser mi voz siempre, tan débil, tan lejana, que era como el mar, como la tierra, un lejano mar en calma, moribundo... No, eso no, no la playa, no la orilla, basta el mar, sobran los guijarros y la arena, sobra la tierra, y también el mar. Decididamente, Basilio adquiere importancia. Voy pues a preferir llamarle Mahood, prefiero eso, soy raro. Él es quien me contaba historias acerca de mí, vivía para mí, salía de mí, volvía a mí, penetraba en mí abrumándome con historias. No sé cómo ocurría esto. Siempre me gustó no saber, pero Mahood me decía que no estaba bien. Él tampoco sabía nada, pero eso le atormentaba. Es su voz la que a menudo, siempre, se ha mezclado con la mía, hasta el punto de cubrirla a veces por entero, hasta el día en que me abandonó por las buenas, o en que ya no quiso abandonarme, no sé. Sí, no sé si está aquí en este momento o sí está lejos, pero no creo engañarme mucho al decir que no tendré que volver a sufrir sus impertinencias. Durante sus ausencias, trataba de recuperarme, de olvidar lo que me había dicho, acerca de mí, acerca de mis infortunios, infortunios ridículos, dolores absurdos, respecto a mi verdadera situación, palabra detestable. Pero su voz seguía dando fe

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porque no se me quiere. la dejaría correr con delicia. no me respondí bastante ni me consolé bastante. No me importa nada fracasar. él puede volver o puede marcharse de nuevo y en seguida volver. diciéndome que si tengo un castigo que realizar es porque no supe decir mi lección. en realidad. aunque ya no me turba. a esta lección demasiado pronto abandonada. no me he hablado bastante. Después veo claramente que no. abandonada. la voz. habrá que aclararlo— castigo. de la mía. estás perdonado». hablar. pero menos menos. babeando y viviendo. antes de estar libre. hijo mío.Samuel Beckett El innombrable de él. diría: «Mira. voy a contar una historia de Mahood. no dormiría.. o sin ninguna razón especial. Pero yo me habría dormido completamente. libre para callarme. no me lo oculto. en secreto. Así es como eso ocurriría. puedes irte. me parece. demasiado inconsideradamente. todo un consorcio de tiranos. por completo. Mi boca en reposo se llenaría de saliva. con fuerzas centuplicadas. llorando. Se me ha impuesto un castigo. sin reservas mentales. No. hablé para mi amo. quizá para castigarme de haber nacido. con la boca abierta. amigo mío. Ella diría. tendría el aspecto de costumbre. para seguir hablando como él. aprieta muy fuerte. Al propio tiempo. otra vez. concluido en silencio mi castigo. Pero no sería ya mi voz. Y no habiendo vuelto a renovarse desaparecerá un día. Entonces habría que volver a empezarlo todo. pero estoy a punto de fracasar. que sin ofender puedo comparar. ni siquiera en parte. de no oír más. hoy. pero aprieta un poco más todavía. tengo un castigo que cumplir. ¿es que se me ha especificado alguna vez? Aprieta. como si se tratase siempre de mí. A veces me llamo tú. He aquí un filón que no hay que perder de vista. escuchándome de tanto en tanto y yéndose después a comer y a jugar a los naipes. lo que yo era. de balde. está bien. dormida. Pero para ello debo hablar. niño mío. no llegadas nunca: «Está bien. no abuses.. me gusta. de mí en este momento? A veces me parece que sí. como tejida con la mía. acerca de mí. Sí. como vencedor. babeando de vida. presté oídos a las palabras de mi amo. ¿se trata. es castigo lo que había que decir. como de costumbre. puedes disponer. O bien la historia empezaría muy suavemente. Palabras no llegadas nunca. confundí castigo con lección. que doy una idea de mi situación. en fin. y que sólo en ese momento tendré derecho a permanecer tranquilamente en mi rincón. No como acabo de hacerlo. acometería de nuevo la verdad. Pero. escucharía. Pero por el momento estoy en él —en realidad quizá sean varios. como si de nada se tratase. para aliviarme». Sino apaciblemente. Quizá tú llegaste al extremo. acaso se trata de ti. su voz está aquí. puedes detenerte. y que cuando habré concluido mi castigo me quedará por decir mi lección. impidiéndome decir quién era yo. Y de mi boca abierta. Mi amo. espero. con la boca cerrada y la lengua inerte. no me escuché bastante. y ya no sé cuál. Después. 31 . lejos de todo estorbo y de todo ruido. brotarían mentiras. para escuchar mejor. ya repuesto. la vida al fin. puestos a deliberar desde hace un buen rato de eternidad. Hago lo que puedo. Pero. a fin de poder callarme. Para convencerme de que actuaba con libertad. En cuanto a hablarme. de lección. debo hablar. de modo insensible. para no oír más. sólo que quisiera callarme. Y todavía. He aquí. por cuenta mía. al fin. Eso sería la buena vida. ¿Después de diez mil palabras? A un extremo. quizás al nacer. estás libre. Así tendría que ocurrir. divididos entre ellos en lo que me concierne. Hablé. en la mía. mi boca que nunca tiene bastante de ella. tras el cual habrá otros. y he olvidado en qué consiste. Entonces mi voz. libre de mi baba. si soy yo el que habla.

me estremezco de ello. ciertas cosas. El amo. tengo tiempo. una vez asimilada la idea de obligación. quizá. Pero supongamos primero. está hecha su voluntad en 32 . Me preocupé poco de él. ¿Y si se tratara.buen amo.Samuel Beckett El innombrable con la conciencia tranquila. quizás esté obligado a aplaudir. para ser sorbida hasta la médula. Y aún: No teniendo manos. lo que evidentemente tampoco es imposible. El amo. en fin de ello me doy aires. eso de que acaba de ser cuestión. mi poderoso amo. eso sería más chocante. Curiosa tarea la de tener que hablar de uno mismo. libre para seguir adelante. Es una suposición que debe poder defenderse. como me prometí. después supondremos otra cosa. cuyo nombre no recuerdo. para que se me compadezca. esperemos que así sea. mi . la cuestión es avanzar. que prescinda de preguntas. nada más. Pero de eso a querer que se trate de algo acerca de mí. ronco de fatiga. Después. Que no sea el mío. Abrevio. esto es. Pero no he pensado nunca en tratar esta historia un poco a fondo. Algunas alusiones aquí y allá. sin pesadumbres. cuando yo estaría mejor dispuesto. batiéndolas una contra otra. Pues caería sobre el buen castigo. para aprovecharlo. próxima a la mía. Pues lo que hago no se hace enteramente sin espíritu. Me vistieron y me dieron dinero. Este recurso está gastado. la cuestión es avanzar un poco más. a menos que los dos se confundan. aunque no siempre las mismas. nueva flamante. para que me perdone? ¿O de la confesión de que después de todo yo soy Mahood y que todas esas historias de una persona cuya identidad usurpa Mahood impidiendo que la voz se haga oír. de pronto me parece un poco aventurado. También bastante quizás. Otra hipótesis: hizo lo necesario. Un instante de desaliento. es que no tiene gran cosa que hacer. una cosa importante. Son demasiadas perspectivas en tan poco tiempo. a mi amo. en ello estoy. ausente de cuanto dije hasta ahora. con ardor tan inútil como por ejemplo la del sometido. palabra. perfectamente de acuerdo. de alabanzas. me quiere bien. supongamos que se trata de otra cosa que decir. el pobre— hace mucho tiempo. y muy sujeta a caución. nutritiva. en mi espíritu. en este punto. he aquí el modo. Me lo voy a prohibir todo. demasiado poco. Cuántos de nosotros desde hace algún tiempo. pero puedo hacerlo. cantadas. o a llamar al camarero. ¿Quién sabe? Caeré. dentro de poco. Mi amo. se fue. y no teniendo pies. para ser explotada. son falsas de punta a punta? Voy a quedarme ahí. ah sí. al instante. quiere mi bien. al pasar. vuelta hacia el silencio y la paz. Decididamente me parece imposible. hechas para mí. pues. que vea en ella una cosa cualquiera que decir. Curiosa idea. ya olvido. quedándome por reconstruir la buena lección. como a un sátrapa. No. el pobre. ah sí. lleno de dudas. camino de la mía. endiabladamente propulsora. O el amo de Moran. Pero esto no me hace adelantar gran cosa. las recuerdo. creyendo obrar bien. me estremezco y paso. puede parecer natural. esa de una tarea que cumplir antes de poder estar tranquilo. por el momento. suponiéndolo único en mi imagen. pues si no lo habría hecho —eso debe de ser. no seamos pedantes. solamente me juré no volver a hacerlas. y si no tiene aspecto de hacer gran cosa para no desilusionarse. es que desespero de llegar a la mía. No teniendo más que mi voz. volverá. en realidad. una desconocida. Y si ahora pienso en ella. que la voz. para los rompecabezas de primera hilaza. vacía. obligado a bailar la carmañola. en la feliz disposición que las hará imposibles para siempre en mí. a fuerza de remover vocablos. por otra parte. Ah sí. Extraña esperanza. apasionante por demás. Rica materia. que esperaba fuese la mía.

. pero con opiniones divergentes acerca de este último. mi buen amo. Pero quizá me confunda al abrumarlo. No veo cómo. de responderle: «Yo también. una sugerencia. se reúnen. que tiene la costumbre de mandar y de ser obedecido. No. varias veces al día. por supuesto— que me diga qué exactamente y lo gritaré al momento. definitivamente. sin embargo.Samuel Beckett El innombrable lo que me concierne (pues quizá tenga otros protegidos) y yo sigo sin saberlo. Un poco más de franqueza por su parte. por la superficie. con todo convenido salvo lo que conviene hacer conmigo. cada uno según sus posibilidades. O las dos cosas a la par. debido a que yo no esté bien. Todos los días. Puedo seguir concibiendo que esto no les ablande. no.. Sin duda no me eligió. El propio Mahood 33 . me liberasen? Quizás esto me hiciera bien. todas las historias de Mahood eran sobre mí. abandonado. Caramba. no deja de repetirme. No es a mí al que le toca dirigirle preguntas. Pero inclínate pronto. sin restricciones —iba a decir sin constricciones— lo que cortaría el aliento. no tiene más que decírmelo la vez ciento una. Después me inclinaré sobre el segundo. El supremo. O querer que yo sirva para algo. en los días. iba a decir colgado. desde la hora convenida hasta la hora convenida. No. es todo lo que le pido. Que durante ese tiempo yo siga siendo lo que siempre fui. ¡tiene un aire tan lastimero! Soy bueno. para mí. antes de emplearme mejor: ¿Y si ellos. quizá. si aún me mantengo en pie. ¿qué bien? Pues deben de existir varios. tanto desde su punto de vista como desde el que él me atribuye. Que me haga saber de una vez por todas lo que precisamente quiere de mí. pero esto lo quiero de todos modos. Y. Y yo. Pero. Que me lo aclare. Tal vez podría callarme. o salida de un vil empate. Casos uno y dos. profundamente afligido el pobre. en fin lo digo. Si no está contento de este panegírico. querido. Hélo aquí. sino asociado a otros. y peor para mí. no tengo cuello. él no me suelta nunca una palabra. Desgraciadamente. príncipe mío». con tanto éxito como si se dirigiese a la materia inanimada. por mi bien. según parece. por lo demás. quiero estar. Que se explique de una vez. soy libre. Ahora basta de esto. si es que puedo. mi buen amo. si él existe y si. es asimismo otra historia. Claro que a lo mejor me lo ha dicho ya cien veces. mientras pienso en ello. pues no se elige siempre al ilota que uno quiere. ¿oyes?». acerca de mí. ya que por supuesto mantiene la iniciativa. porque no puede hacer nada. él. queriendo mi bien como él. pues. quizá no es el único como yo. todos ellos tan buenos como él. en un revoltijo increíble. allá arriba. Y bien. ni esté libre como yo. me escucha. encargados de elaborar un proyecto de común acuerdo. Es capaz de querer que yo esté contento. Esto tiene todo el aire de una anécdota de Mahood. a mi gusto. con la esperanza de llevarlo a mejores sentimientos. pues. y prestaré atención. para que tenga yo al menos la satisfacción de saber en qué dejo desear. en fin. Lo que entiende por bien. por resignación. todo esto no es serio. como se ha comprobado. por mi culpa. que le creo capaz de haber suscitado— me conmina a que tenga que estar bien. Lo que quiere es mi bien. ciertamente es preferible a una decisión coja. incluso si supiera dónde encontrarlo. cuando tanto empeño tiene en ello. «Quiero que estés bien. no tenemos conversaciones. y quizá todo iría mejor. quién sabe si adoptada sólo por mayoría absoluta. Si quiere que diga algo —para mi bien. Durante ese tiempo también ellos sufren. Hélo aquí. en actitud respetuosa. A menos que se trate de suplentes. ya lo sé. He aquí lo que de nuevo lo echa a perder todo. que desde que existo —estado. existiendo. si no te olvidarás. Voy a inclinarme un poco sobre el primero. Le digo esto para darle gusto.

nada que descubrir. lejos tras mi disertación. sí. Ni siquiera las historias de Mahood son no importa qué. incluso esto lo hago mal también. de sentir. diré otra cosa. No haber sido engañado hubiera sido lo mejor para mí. de verdad que hallar. para poder pararme. de tarea impuesta. está decidido. por hallar. no habiéndolo querido. para no tener que hablar más ni oír más. creyendo no serlo. Es un suplicio recargado. Así pues no importa lo que sea. Antes de él había otros. alumbrados por luces numerosas y variadas chorreando en la oscuridad por turno. de sufrir. por consiguiente hay un mar. es una idea. en vez de haber permanecido aquí. lo que debe ser terrible. olvidada.Samuel Beckett El innombrable me ha abandonado. haber sido engañado. tan pronto avanzando como retrocediendo. Pues como quiera que sea. ¿Y si después de todo no fuéramos más que uno. Mira. Sea. pese a mis negativas? ¿Y si yo hubiera pasado por donde según él pasé. esto es vago. literalmente culo de escudilla o de cuenco. descuidada. en pie. de frases que decir. intentando aprovecharme de su ausencia para poner orden en mi asunto? ¿Aquí. no sabiendo ni queriendo hablar. sufro mal también. Tengo que hablar. pero todo cómo. la escudilla en la cabeza y el culo en el polvo. con la espalda cargada de polluelos. pero no. en mi país. esta caricatura es Mahood. por satisfacer. del T. moviéndome. es un accidente. como una vieja pava muñéndose de pie. para mayor suavidad. entre los viandantes. a fuerza de mutilaciones. nada de particular. no más que a ese donde los hombres van y vienen. a juzgar por su aire de familia. de aislar. lo que sigue. por pistas que hicieron ellos mismos. insufrible también. pues no tiene más que uno. Pero antes de bosquejar su retrato. para poder decirla. Toda esta historia de tarea que cumplir. siendo también extrañas. ¿Qué iba a decir? Es lo mismo. no engañándome acerca de que no lo estoy. N. pero en fin de cuentas ganando siempre terreno. N. no hay nadie. nada que disminuya lo que por decir queda. saber morir mientras los otros ríen. una más: casi llegaré quizás. significa asimismo el lisiado que carece de piernas y camina a rastras. entre un principio y un fin. no teniendo nada que decir. para poder ir a visitarse con mayor comodidad y prontitud. de ayudarme a proseguir. Pronto. pegado a Tellus2 la de las mil tetas. 1 34 . a la que se representaba en figura de mujer con multitud de senos en el cuerpo. tomándose por mí. así es. los oigo desde aquí. qué Cul de jatte. de creerme en algún sitio. eso chirría como espinas. Nada podrá dispensarme nunca de ello. Entre tanto. Debe de ser una sinecura que pasa de padres a hijos. no sé a qué. Mahood no es peor que sus predecesores. sino urbanidad. Mahood. rezuma. no hay nada. Nada tengo que hacer. Tengo que hablar. es imposible. Nadie me obliga a ello. acepciones ambas de que se sirve el autor para el intraducible juego de palabras que sigue. del T. sabiendo que lo soy. 2 Tellus. no. Nada de no importa qué. sino las palabras de los otros. Tengo que hablar. lo mejor que hubiera hecho. para poder pararme. de aquí a una quincena de generaciones de hombre. era la Tierra. acechada por las ratas. a mi país. como él quiere. la he inventado yo con la esperanza de consolarme. imposible de pensar. de modo que nunca está oscuro ni desierto. mi próximo representante en existencia será un culo de escudilla1. estoy tranquilo. en el suyo. en la mitología clásica. Sobre todo nada de gritos. Eliminémoslo. soy yo el que aulla. o desviándome. esto no marcha. que no conozco. es decir. un hecho. a hacer figura de mí. debería marchar. tengo la mar por beber.

esto podría sonreírle». cómo lo pasa aquí? Héme lanzado a una vana historia. a su imagen. Me detengo tras cada golpe de muleta. para que me deje seducir: «Acabará por resignarse. desesperado de clamar la consunción. cómo soy. en busca de un escondrijo. además. Los pobres. en los lugares incriminados. Habiéndome conducido al artículo de la muerte. alguna vez me pareció que yo estaba allí. al servicio de lo efímero reactualizado. Me injertarían un ano artificial en la palma de la no nada más estar allí. a la gangrena senil. como un joven. Sin embargo. un día. todos me lo dijeron. Él me dijo cómo es. me quitan una pierna y ¡jop! héme aquí de nuevo en pie y entremetiéndome por todas partes. «Con la pierna única casi en medio. En aquel momento. libre en rigor para en seguida reanudar la marcha en sentido inverso. de sienes calvas y rematada en forma de caballete de tejado ápice del edificio. quizá fueran años. he ahí una trampa que no ha fallado nunca. según parece. Confesad que era tentador. salpicada de largos pelos flotantes como los que crecen en los lunares. con pelo apenas. No lo he visto. hasta el punto de sufrir como él. Ven. El mismo Mahood ha estado a punto de pillarme más de una vez. he aquí la consigna. cojeando en sus muletas a través de una naturaleza —no nos engañemos— más bien enjuta y. sin duda debía estar obligado a detenerme. hasta ya no poder continuarse.Samuel Beckett El innombrable hace Mahood aquí. Mi cabeza está allí también. a retozar con nosotros. quiero decir una espiral cuyos anillos. en vez de ir ampliándose. más de una vez he estado a punto de tomarme por el otro. ancha en su base. que esto se pasa pronto. desde luego no en línea recta. henos aquí frente a frente. con todo y haber rejuvenecido. Muy mezquinos misioneros en el fondo. es una golosina. «Ensayemos esta vez con un cráneo de pez. si es que somos dos. He sido él un momento. Probablemente me metí en una especie de espiral invertida. C. aunque acaso no me llevara a mi punto de partida precisamente. justo el tiempo de juguetear con una cordera. o mucho 35 . Esto forma parte del programa. hombre justamente. ante la imposibilidad material de ir más lejos. y el que falta por recorrer. es en la que he llegado a creerme y hasta a bajarme los pantalones. yo he debido enganchar siempre a alguien. como digo. Esta vez no tengo más que una pierna. sólo el tiempo necesario para devorar un narcótico y medir el camino recorrido. seamos justos. Y en esta clase de W. No hay nada que hacer. pues eso se volvía grosero. estoy dulcemente bien informado. lo que debe entrar plenamente en sus atribuciones. visto el espacio de especie en el que se consideró que debía hallarme. cordero mío. poco poblada al principio. a lo mejor se deja tentar». Dije un momento. humanos desde luego. acabará por confesar». El amor. una vez cumplidos mis avatares. no lo veo. Una sola pierna y luego otros signos distintivos. retiré mi adhesión. debieron decirse. cercado de un azul de espinaca zumbando de contento. es menester que sepa también cómo soy. de hombre bastante para poderlo de verdad. pero no exageradamente. Después. viviendo su vida de hombre casi. desplomándome bajo mis atributos de señor de la creación. a poco que me mantuviera en ella. se fueran reduciendo. Entonces ellos descorcharon el champaña: ¡Es de los nuestros! ¡Verduzco de angustia! ¡Un verdadero terrícola! ¡Ahogado en la clorofila! ¡Rozando los mataderos! Esto se les debió de quedar en el estómago. para no asustarme. No basta que yo sepa qué hago. Mahood y yo. sino siguiendo una curva muy pronunciada que. Había dado ya una buena decena de pasos si se pueden llamar así. ya lo verás. por un momento. Sí. parecía destinada a hacer que lo rozase muy de cerca.

por contra una vez lanzado en el otro sentido. Pues si a fuerza de enroscarme. Durante la noche. en cualquier momento. En el momento de que hablo. y viceversa. en fin por allí. nacidos durante mi ausencia. y de estrechar en mis brazos —logré conservar los dos— a mis hijos. como me he dejado decir. Pero aquí se presenta una dificultad. Así giraban las estaciones. qué enciclopedia. ¿no debería normalmente desarrollarme hasta el infinito. en fin de cuentas. He aquí el abra que nunca debí abandonar. a los míos. En suma. de corazón conmigo. Pero incluso sin obstáculos. incapaz de ir más lejos so pena de disminuir de volumen o de penetrar literalmente en mí mismo. no pudiendo hacer otra cosa. los viejos se acechaban diciéndose: «Seré yo quien te entierre. de lo que sólo tenía para algunos siglos. ésta es la idea que tengo. En medio del patio se alzaba una minúscula rotonda. descontada la diferencia de curvatura. Lo que habría constituido una experiencia de gran interés y novedad. cuando me fui. pues valía la pena querer ir más deprisa. después de haberme atornillado bien. incluso tal vez un interés en la 36 . antes de volver a ver a mis padres y a mi mujer. a mí me pararían de golpe. la dificultad? Juraría que había una en aquel momento. muy otro desvaído. Allí dentro un rebullir de pepé. Me sentía casi en seguridad. toda vez que el espacio en que se me echó es globular. sin ventanas. Es inútil desviarse. yo me entiendo? Pero. pues quizá había dejado mi pierna en el océano Pacífico. al volver que al ir. y seguir adelante. con el piso formado por una mezcla de tierra y de ceniza. el mismo que antes. en las selvas rojas de raflesia hediendo a carroña. me observaban con ayuda de un proyector. y llamado sin duda a serlo más. A medida que yo giraba por el exterior. sin dejar de proseguir el camino. pasado el ecuador me parece que se debería volver a girar hacia dentro. si es cierto. si a fuerza de enroscarme tenía fatalmente que concluir por encontrarme clavado. ¿dónde está. la había dejado allí. pero bien provista de saeteras. serás tú quien me enterrará». en uno cualquiera. y hasta de discusión. no.Samuel Beckett El innombrable después. ellos giraban por el interior. mamá y los ocho o nueve mocosos. Con los ojos pegados a las rendijas seguían mis esfuerzos. que hasta el camino más desvaído tiene muy otro aspecto. regresaba al redil. rodeado de altas murallas. cuando me tomé por Mahood. que había partido. a menos que se trate de la tierra. que digo quizá. aquí me esperan mis queridos ausentes. que por supuesto me estaría formalmente prohibido contornear. ciertamente disminuido. pero no yo. Pero no estaba bien seguro de reconocerla. pues hacía mucho tiempo. eso es el océano índico. lo que da lo mismo. permítaseme esta elipse —lo que no me ocurre a menudo—. según me dije. lo que cortaría en seco mis rotaciones tan eficazmente como la especie de calambre de que acababa de ser víctima. Me hallaba en una especie de patio o de saltadero. sin que nada pueda nunca ponerle fin. si se me había informado bien. sé un montón de cosas. con paciencia. si a fuerza de enroscarme. Desde que estaba allí tenían un tema de conversación. un árbol o cualquier otro obstáculo. memé. y esto me parecía grato tras las vastas extensiones abiertas y móviles que había recorrido. desatornillándome en cierto modo. Pero parece ser que con el tiempo se pueden quitar los obstáculos. frente a Sumatra. debía yo estar dando la vuelta al mundo. los períodos de Ptomaïna iban empalideciendo. Mi ruina fisiológica abonaría esta hipótesis. si viviera entre ellos. y yo también debo ser paciente. Los niños crecían. hallarme ante una pared. por turno. por la fuerza de las cosas. Sin contar con que muy bien podría. y sin embargo forzado —la palabra no es bastante fuerte— a inmovilizarme.

«Jesús. Toda vez que me acercaba. «¿Y si le tiráramos una esponja?» «No.» «Oh. «Algunas primaveras más y nos será devuelto. Pero no anticipemos. al paso que va. No siempre estaban de acuerdo los viejos en lo que a mí se refiere. Después todos. mientras mi mujer me vigilaba. va más despacio. se le reconoce. Por otra parte. se iban a acostar. Entonces. pepe?» «Es cierto. se trató de un hermoso bebé». si no nunca llegaríamos. o «Se ha puesto a rascarse».» La pierna que me faltaba les era indiferente. no había motivo para que de pronto me pusiera a alejarme. mis padres. «Sin embargo. primero.» Por la noche. que todos murieron antes. deteniéndose siempre. no. ¿no es cierto. saludaban la colocación prematura de este final. o «Venid pronto. después de cenar. Era de rigor que se le preguntase si yo avanzaba de todos modos. óyeme cuando te llamo». no podían contenerse de sonreír. La cosa era concluyente. Era un procedimiento de los que le gustan a Mahood ese de hacer intervenir testimonios de los llamados independientes. manso y suave». por ejemplo. por ejemplo. no hay que distraerlo. Resultaba una velada hogareña. se 37 . se levantaban entonando el «Dulce Jesús. Concluido el fragmento.» «Diríase que. «Ahí está caminando otra vez hacia atrás». si a pesar de todo en conjunto avanzaba. a la que fatigaba estar de pie.» No querían romper mi impulso. excepto aquel a quien le tocaba estar de centinela. lanzaba a modo de cierre la frase consagrada: «Sin embargo. todos cantaban un himno: «Salvo y sano en los brazos de Jesús». desde el año pasado. deteniéndose siempre. mi Jesús todo. lo que evidentemente valía la pena ir a ver. ya no soy yo. nunca quieto. está de rodillas». que de ordinario no se respondían nunca. bruscamente arrancados de sus tristes pensamientos. mi mujer comunicaba las últimas noticias. o bien «Mi Jesús único. hacia ellos.» Según Mahood. o bien. o «Ha hecho el cangrejo durante sus buenos diez minutos». por ejemplo. «Está irreconocible. los que no dormían ya no habrían querido acostarse sin estar seguros de que yo no perdía pie. un sueño reparador. en el sótano? «¿Qué le ocurre para detenerse todo el tiempo?» «Oh. la que me había elegido. no. durante quince días o tres semanas. déjame refugiar en tu seno». El tiempo les parecía más corto. «¿Y si le echáramos algo de comer?» «No. después de todo. cuando tuvo pretendientes. yo no llegué nunca. no era mi estilo. Él también debió de haber sido un hermoso bebé. pero coincidían en que fui un hermoso bebé. «Quién sabe si llegará alguna vez. en apoyo de mi existencia histórica.» Ellos. A lo mejor ya no la tenía cuando partí. retrocedí en mi camino. así concluían invariablemente sus relatos. el mismo que antes. y. después por el hedor de putrefacción. para que se las llevaran al lecho. dado que no permanecía quieto. Después. siempre ha sido así. amante de mi alma. se trataba de un hermoso bebé». de aquellos a quienes el sueño no había vencido aún. siempre lo hemos conocido así. Entonces todos. Ptoto los tranquilizaba.» «Es verdad. Risas claras e inocentes. cuando se habían besado y deseado buenas noches. Incomodado por sus aullidos. sucumbiendo los once o doce que eran por ingerir conservas echadas a perder. no hay que molestarlo. toda vez que me había movido.Samuel Beckett El innombrable vida. A menudo era uno de los niños el que. por ejemplo. Estaba lanzado. es decir.» «¿Dónde lo pondré? ¿En el sótano?» ¿No estaré. no había por qué inquietarse. mi mujer. los viejos le contaban mi vida a los niños adormilados. en medio de atroces sufrimientos. sin embargo. Y los propios narradores. aprovechándose de una pausa en la narración durante la cual mis padres se sumían en sus recuerdos. las últimas vueltas han ido deprisa. salvo mi madre. muy al principio.

siempre he ido hacia adelante. llamo a eso hacia adelante. de pie o por el suelo. sobre todo cuando la cabeza anda débil. Este patético cuadro de mi situación no estaba hecho para desagradarme y al recordarlo me pregunto todavía si no habría dejado de ser yo. en la medida de mis medios declinantes. o para ponerme una inyección de láudano. Para mí se trataba de mantenerme. pues. con exclusión especialmente del libre ejercicio de la inteligencia y la sensibilidad. «¿Y si lo llamáramos?» Pobre papá. prodigándome los cuidados indispensables. no le pasa a menudo eso de caerse sin querer. el esfuerzo que me imponía. sin preocuparme de saber en qué precisamente. obstante. A menudo se decía «Ha caído». en la creciente agitación de la espera. muchacho. 1 38 . pero debía contenerme. pero no a menudo. sin llegar. a ingerir la dosis mortal que habría cortado en seco mi función. Entre otras cuestiones. no apresuraba el paso. Sin duda habría podido hacerlo. lo llenaban a más no poder. Siempre es Mahood el que habla. En fin. acechando el instante de poderme poner otra vez en Un vieux de la vieille. al menos según la figura que se me había asignado. aunque nunca tuve tiempo de reflexionar sobre ello. No las utilizaba para meditar acerca de mi situación. «Aguanta bien. esperando que el dolor disminuyera. Aunque muy cerca. para el que sólo tiene una pierna. Un objetivo deseable. N. él hubiera querido alentarme de viva voz. por ejemplo. os imagináis. a vuelo de pájaro. Lo más sencillo es soltar las muletas y desplomarse. no a menudo. los usaba ampliamente. En mi vida no ha habido sitio para nada más. También me sucedió que caí sin querer. operaciones incómodas para el que no tiene más que una pierna. habiendo observado y creído reconocer el lugar. a un viejo de la vieja1 como yo. Ir hacia adelante. razón al decir que me había caído. La verdad que es difícil. sino para frotarme lo mejor que podía con bálsamo tranquilo. como Mahood me lo aseguraba. y hasta aproximadamente. Tenían. pretextando que no era el momento de darme un empujón. en el movimiento que se me había impuesto. Que es lo que yo hacía. Las paradas que hice no cuentan pues eran para poder seguir. en efecto. ese asunto consistía. cuando en realidad me había desplomado deliberadamente para poder soltar mis muletas y tener las manos libres para cuidarme convenientemente. se deja caer a tiempo. me hacían parecer una vieja caballería de carga o de tiro que ni siquiera piensa ya en el establo y cuyos instintos y capacidad de observación no se encuentran ya en condiciones de indicarle si se acerca o se aleja de él. si quería llegar.» Pero viendo mi esfuerzo. Pero. si no en línea recta. no se engañaban mucho. no pudiendo hacer otra cosa. en aquel patio. No me importaba. salvo el centinela. Con todo. ya ni siquiera pensaba en los queridos seres que. no le dejaban. es el último invierno. la cosa corre prisa y la pierna que queda está debilitada a fuerza de no servirse de ella. quien daba vueltas. nombre dado familiarmente a los veteranos de la «Grande Armée» de Napoleón Bonaparte.Samuel Beckett El innombrable retiraban. la de saber cómo son posibles tales estados de cosas hacía tiempo que había dejado de preocuparme. pero estaba obligado a esforzarme para llegar. Esta obligación y la casi imposibilidad en que me hallaba de cumplirla. del punto muerto. del T. No me he parado nunca. ¿cuáles eran mis propios sentimientos en todo aquel tiempo? ¿En qué pensaba? ¿Con qué? ¿En qué condiciones morales me debatía? Estaba entregado por entero —cito a Mahood— a mi asunto. tirarse por tierra. acaparándome de modo mecánico. Bien provisto de analgésicos. hablando con propiedad. cualquiera que ésta pudiera ser.

cuya cabeza. a qué en realidad. pero a condición de que no se resintiera de ello mi comportamiento. no tenía que conocer. Pero lo que nunca comprendieron mis tentadores es que estoy allí para ser apenado. y después por el hedor de sus cadáveres. Daré tres o cuatro de mis razones. Mentiras. Habiendo partido de aquel sitio. tal como aprendí a conocerlo. para no tener que hablar más. aunque apenas tenga ganas. Cuando penetraré en esa casa. En cuanto a la muleta correspondiente. no llegará nunca». si es eso lo que ellos quieren. ni maldecir. Voy a explicar por qué. o agusanado. al que sólo lavaban superficialmente las lluvias. tal como por lo demás Mahood lo había disfrazado. por momentos. Pero lo que me chocó profundamente. incluso débilmente. lo que me permitirá pensar en otra cosa y ante todo en el medio de alcanzarme. mentiras. A mí. estaba llena de imprecaciones. dudas invencibles. No. me había hecho desandar camino. Que el bacilo botulus se hubiera llevado a toda mi familia. me marche de nuevo sin haberles dado las buenas noches. Mi familia. en la gran tromba animada que va desde los primeros protozoarios hasta los hombres más recientes que. ni juzgar. pero no como se imaginaban ellos cuando decían «Se ha vuelto a parar. lo aceptaba de buen grado. Mahood dejó caer como quien no hace la cosa que no sólo me faltaba una pierna. sino ir. será para seguir dando vueltas. e instalarse a cien leguas de allí. lo normal era que regresara a él. pues no es imposible que haya algo de verdad dentro de todo eso. me detenía. Pero a qué iba a haberme mentido. haciendo caer los muebles. mi familia. como un perro estreñido. más deprisa cada vez. Decididamente voy a prestarme un poco todavía a esta historia. ayudándome con mi único pie para hacer avanzar su extremo cada vez que era necesario. me habrían parecido completamente normales en el orden natural de las cosas. el hecho en sí de tener una familia ya habría debido ponerme la mosca tras la oreja. él que de tal modo deseaba asegurarse mi adhesión. catapultado en el sentido inverso a impulsos de una torsión suprema. incluso brevemente. más crispado cada vez. hasta el punto de hacer nacer en mi espíritu.. dada la exactitud de mi navegación. si no la boca. de al fin hablar un poco sin mentir. allí donde me espero. Y mi familia se habría podido mudar durante mi ausencia. hasta que. suponiéndome capaz de haberlos advertido. si Mahood decía verdad. Por temor de apenarme. no me lo dejaría repetir. probablemente a su modo de concebirme. así lo creo al menos. 39 . En primer lugar. A partir de aquel momento ya no podía seguirle. pero es mi única oportunidad. mi única oportunidad de callarme. sino también un brazo. En primer lugar no tenía nada que ver con cuanto yo hacía. no habría ido lejos. Así se explicaría mi marcha vagamente circular. Después de todo quizás era eso lo que hacía. Será preferible que veamos cómo pasaron realmente las cosas. fue la sugerencia de que el infeliz llegado hasta los míos y puesto al alcance de mi conocimiento primeramente por el ruido de su agonía. en medio de los míos que tratan de besarme. Viendo probablemente que permanecía escéptico. Vuelvo a empezar. si se quiere. primero me habría sido menester volverme de mí.Samuel Beckett El innombrable movimiento. si tal cosa llega a sucederme alguna vez.. acaso. En cuanto a los gritos de dolor y los hedores de descomposición. eso me bastará. al parecer conservaba yo lo bastante de axila para sostenerla y maniobrar. Si cada vez hubiera necesitado volverme ante tales manifestaciones. y el deseo de haberme debatido. sin que yo me hubiera apartado el grosor de un cabello de mis remolinos. paréntesis.

Pero no quisiera ser injusto hacia mi difamador. viudo. No hablaré más de cuerpos y trayectorias. sin haber agotado las posibilidades de la que emprendí. del cielo y de la tierra. ni por un instante pensaba en un desfallecimiento moral cualquiera de mi parte. con los dedos en las narices. en un arrebato de independencia. ¿es seguro? ¿Acaso no ingeriría yo. un suelo firme y sin irregularidades. Restablecida esta versión de los acontecimientos. ¡No pudiendo más! Era un segundo lo que necesitaba resistir. Tengo tiempo de hacer saltar en el aire esta feria en la que basta respirar para tener derecho a la asfixia. según el azar de su distribución. acaba por acordarse del rincón del huerto donde ocurrió y de la clase de vida que llevaba allí antes de llegar al mundo. a éste el rostro. Decir que esto me deparó satisfacción sería forzar la verdad. Prosigamos. esto es. haciéndome oír que. todo está permitido. para mis últimas convulsiones. Basta ya de hacer el niño que. que en el bajo vientre de mamá fue en el que terminé. Y veamos un poco cómo ocurrieron las cosas realmente. mi largo viaje y desde donde partí para el siguiente. A decir verdad. o las partes de papá. ya sólo me queda por advertir que no cuesta más que la otra y que igualmente ignora a la criatura que en rigor yo hubiera podido ser acaso. Para el caso también hubiera podido servir el pecho de Isolda. o el corazón de uno de los vástagos. no pudiendo más. durante jornadas enteras. aunque de ello no esté seguro. Pero. Incluso me han matado. me desembarazaré bien de ella. correspondiente a los gritos de mi familia a punto de sucumbir a regañadientes y por los gases nauseabundos. esto me da lo mismo. Nunca estuve más que aquí. a fuerza de oír decir que fue encontrado en una col. por hallarme en el interior de la casa —de forma circular. y el otro. so pena de perder por completo el conocimiento. limitada al menos. para no hablar de los dos tipos simplemente.Samuel Beckett El innombrable Todos ellos quisieron. el único recurso que me quedaba era el de desaparecer. si hubieran sabido tomarme. Pues al hacerme retroceder y regresar en la otra dirección. Habiendo acabado. seguida de un desagrado del mismo orden. No. hundiendo en ellos los extremos de mis muletas. no será como las otras veces. seamos francos al menos. sino únicamente en una sacudida física. de una sola vez. si no moderada. perpetuándome. tanto a la llegada como a la partida. Me gusta creer. ¡Lo que fueron a buscar como cuerpos duros! Pero el remate ha sido esa historia de Mahood en la que se me representa como embargado por el hecho de haberme desembarazado con tanta facilidad de un montón de consanguíneos. y con solo una habitación en la planta baja que daba directamente a la palestra— concluí mis rotaciones. como si no hubiera sido nada. corrido. nadie me vio salir de aquí nunca. sin herederos y todo y todo. Cuando se tiene el pensamiento en alguna parte. no lo olvidemos. en el que traté de vengarme. lo que del fatal corned beef quedaba? ¿Cuántas veces me dejé caer durante esas etapas al abrigo de la independencia? Pero dejemos todo eso. pues 40 . debo decir que según concepciones bastante diversas de lo soportable. pisoteando los desfigurados restos de los míos. uno el maldito que me soltó en el siglo. a aquél el vientre. hace ya un buen rato que no sé lo que digo. pues. infundibuliforme. obligándome estos últimos a alejarme. justamente en el momento en que necesitaba. Veamos ahora cómo ocurrieron las cosas en realidad. Pues nada me decía hallarme en un terreno tan poco sólido. si Mahood decía la verdad. como ha podido parecer que quise insinuar. que yo exista no teniendo más que una pena. dándome por huérfano. y después habría tenido para toda la eternidad. sin temor.

como en el carnaval. Me hincharon con su voz. será un comienzo. como si uno pudiera consumirse en ese juego. Pronto no quedará nada de todo eso con lo que me rellenaron. Menuda astucia haberme adaptado un lenguaje del que se imaginan que nunca podré servirme sin reconocerme de su tribu. no es peligroso». con mis medios trucados? No. dónde estoy.Samuel Beckett El innombrable no sé de qué se trata. Entonces seré yo el que vomitará al fin. para balbucear lo que es tener que celebrar el confinamiento. y por más que me vacíe sigue siendo a ellos a los que oigo. Bah. no del todo. Que deponga por ellos. podría vivir allí dentro. pero no me han logrado. todavía no. pero no ha vuelto a renovarse. con unanimidad perfecta. también. bajo los missiles. y con ellos a su títere fracasado. y no lo diré. Voy a arreglarles yo su algarabía. un ligero jadeo de condenado a vivir. de los que me cargaron. sin moverme. Sus atributos. y declararme. aunque lo diga. eso no se acaba. En su propio terreno y con sus propias armas los barreré. que no cuentan. ¿Quién diría. ¿Quiénes. ¿quiénes. al oírme. lo sé por ellos. al fin. atención. la de tener que hablar y no poder. ¿qué pudieron sermonearme sobre los hombres. también ellos me infligieron la noción del tiempo. mientras decían: «Por supuesto. no insistamos. Pero se trata cabalmente de una cuestión de voz. a mí al que ellos no supieron hacer nacer. para qué sirve. sí. lo que quiere decir que su voz continúa. de hacer lo que tengo que hacer. Mil veces me dijeron. en suplicio. pero un hilillo de voz de hombre forzado. Ellos no deben amarme. aunque sea con su lenguaje. Querida incomprensión. he ahí lo que quieren que haga. pues no tengo 41 . a ti deberé ser yo. y el caparazón de monstruo que tengo a mi alrededor se pudrirá. Ya está decidido. Pero. siendo el único que me oyera. a título de congénere. pero ésta no es una razón. nadie me lo oirá decir. Mi incapacidad de absorción. para impedirme hacer lo que tengo que hacer del único modo en que puedo ponerle fin. como perros muertos. que concluirán en el coma. de la que nunca entendí nada. con las más diversas frases. hasta que tuve aspecto de hallarme verdaderamente al corriente. ellos están tranquilos. estoy emparedado por sus vociferaciones. ellos dejaron de importunarme desde hace algún tiempo. en un prolongado coma delicioso. en sonoros reductos e inodoros de famélico. nada se puede sacar de él. agarrotado. un paso hacia el silencio. Ah. en secreto. A mí me toca ahora hacer el muerto. no podría. ellos? ¿Y por qué nada más. para murmurar lo que su humanidad sofoca. cualquier otra metáfora es impropia. me compusieron bien. como un globo. salvo de cosas que no me conciernen. hacia el final de la locura. Por más que quiera. ¿Se me considera lo bastante untado de excusas para que ya nunca pueda desembarazarme de ellas ni efectuar un gesto incapaz de dar animación a una mascarilla? Pero yo. mi facultad de olvido fueron subestimadas por ellos. Huellas mías acaso las encuentre en la misma ocasión. en la mazmorra. los unos tras los otros. nadie sabrá nunca lo que soy. he aquí a lo que creen haberme reducido. que nunca vi nada. No poder abrir la boca ni proclamarlos. antes incluso de querer asimilarme a ellos? Todo eso de que hablo. que nada oí sino sus voces? Los hombres. con lo que hablo. ¿Qué conclusión sacar de ello. desde hace algún tiempo? Puede que me hayan abandonado. explicaron y describieron cómo fue todo eso. Pero ¿por qué residuo empezar? Es curioso. Ah. ellos? ¿Es que verdaderamente vale la pena que me informe. según su método? Mahood se calló. los arrastré. hasta que me consuma. no más que de las historias que él acarrea. en las que no creo. Ahora soy yo el que debo hablar. pero que de nada sirve. de las que ellos me atiborraron para impedirme decir quién soy.

no me muevo ni volveré a moverme nunca más. reemprendiéndolo desde donde tuvo que interrumpirlo. contemporáneos y camaradas. Pero en la época de que hablo se acabó de esa vida activa. 1 42 . para no reconocerme. A decir verdad. como valseando. Pero dejémoslo estar. ninguna relación. Cuando llego a la orilla. una cosa tan fácil de decir y que en el fondo no se reduce sino a seguir hablando todavía y siempre como ellos entienden que hablo. en fin. nunca adversarios. Mi camino no es una espiral. son ellos los que retienen el silencio.. Lo mismo que contar una historia de Mahood sin otra forma de proceso. nada más. es decir. para manifestarme. francés. ellos y sus trucos. y a continuación lo que soy. si es eso lo que da derecho al silencio. y después arrastrándome y rodando. del T. Empezaré diciendo lo que no soy. de acuerdo. Para hastiarme un poco más. para mí solo. aunque sea maldiciéndolos. Pero empecemos por ver un poco quiénes son. N. nunca sentidos. que se habla en el Levante y en Argelia. sí. y después para poder callarme. ni sufrí. no he abandonado nunca la isla. cuanto ellos quieran. Voy a recitarla. de acuerdo. en la isla. Entre tanto veré la continuación que ha de dársele a mi propio asunto. Nunca deseé. también en esto me engañé. cosa iniciada ya y que no tengo más que proseguir desde donde me dejé asustar. siempre los mismos. de rodillas en los últimos tiempos. ni Murphy. no queda más que el tronco En el original. nunca tuve objetos. los que deciden del silencio. con filosofía. Imposible salir del paso sin nombrarlos. es posible. después diré cualquier cosa. ni busqué. Eso los dormirá. carezco de opinión. como la he recibido. por mía. sino giros irregulares. para no haber vivido en vano. No soy. por miedo. y nada tan seguro. que debía intentar serlo. en caso de que se propusieran refrescarme la memoria. y otras entre las dos. allá arriba. por temor. a la fuerza. Error. Entre tanto veré lo que tengo que hacer. En efecto. Mira. acerca de mi modo de comportarme. con alegría. me río del silencio. sobre ellos. nunca cabeza. en espiral. donde no ceso de dar vueltas es en la isla. si hubieran sabido enseñarme a desear desearía que sí. no quiero volver a nombrarlos— ni ninguno de los otros. que se pretende que Dios me envía para mi bien. esa pandilla de enfurecidos. del gran viajero que fui. Voy a tener aspecto de decidirme de buen grado. hacia el interior. eso es lo que hay que considerar. a la fuerza. ¿es menester decirlo?. Lo único que conozco es la isla. italiano y español. abarcando turbas enteras. es una idea. y qué.. que es como me enseñaron a proceder. ni Watt. Para que mi mareo se colme. pues nunca tuve fuerzas para mirarla. Y tampoco la conozco. no tengo por qué saberlo. en alguna parte. de los cuales he olvidado hasta los nombres. por falta de habilidad. negándolos. nunca nada conocido de todo eso. una mezcla de árabe. lo diré quizás. aunque sea en su lenguaje. otras de una amplitud de parábola. diré lo que soy. en medio de mis compatriotas correligionarios. Creí entender que me pasaba la vida dando la vuelta al mundo. sí. su sabir. me vuelvo. No. primero la historia. Es inútil negar ni rebatir lo que tan bien sé. Será la última vez. Ellos no verán nada. Que ellos existan como se obstinan en querer que yo haga. según el pánico del momento. y orientados invariablemente no importa cómo.Samuel Beckett El innombrable más que el lenguaje de ellos. ni Mercier —no. por toda la eternidad. para no haber nacido inútilmente. a menos que sea impulsado por un tercero. La isla. dándola. ya les arreglaré yo su algarabía1. estoy en la isla. pobre de mí. que me dijeron que yo era ellos. unas veces bruscos y breves.

estoy en reposo. Una vez por semana se me sacaba de mi recipiente. o para murmurar frases subversivas. advertí oscuramente que. Y cuando nevaba a más y mejor. salvo el viril. quiero decir sobresaltados. y una ocasión de descontento. no me aprovecharé deslealmente de mi situación para sublevar a la población contra sus dirigentes. Sus ojos de piedra. Pero incluso los bastante desequilibrados para quedar sorprendidos al verme. delito penalizado con un período de reclusión. mediante inflamados discursos en las horas de mayor afluencia. o yo habría entendido mal en qué consiste la bondad. al lado de una calle poco transitada junto a los mataderos. y antes de volverme a colocar en mi sitio aprovechaba que yo tenía la boca al descubierto para meterme en ella un pedazo de pan blando o un hueso con médula. si ella cuidaba de tal modo de mí. no tienen más que mirarme por segunda vez. que poseen facultad autónoma de giro. sino cada vez que se me enlonaba. preguntándome a qué las debía. Pues se trata de personas que evitan el barrio. ¿no me habría sentido reconocido? Por otra parte. Héme aquí situado y su aptitud para la felicidad. no le era del todo indiferente. Pues aparte de los servicios que yo prestaba a sus lechugas. un busto. la policía me tolera. puedo ver la estatua del propagador de la carne de caballo. en el fondo de una vasija profunda. y acallados los precipitados pasos de mi bienhechora. sin duda. a los transeúntes retrasados y borrachos. no haré ademanes que puedan ser interpretados como incitadores a la limosna. coronado por la consabida cabeza. no diré la cabeza. Pero el riesgo es mínimo. Sabe que. Al girar. que están en todas partes. que es la parte de mí cuya descripción mejor he captado y retenido. llegada la noche. Sí. y mis párpados cerrados. tan pronto es el pasado como el presente. como espero. que ya no lo es. yendo hacia el hacha. no era únicamente por bondad. había de verse en ellas el efecto de la gratitud? Pero. venía a ponerme encima una lona impermeable. desde mi punto de vista. Es cierto que la mayor parte del tiempo mi boca estaba oculta. hallándome en la imposibilidad de articular palabras. ¿Ha de verse. es decir. Fue allí dentro. con los de mi creador. Son cuatro. las lágrimas empezaban a correr. Pues mi rostro sólo reflejaba la satisfacción del que goza de un reposo merecido. Y esto no una vez. cuando me lo explicaron. con todo y tratarme a veces con afecto de «asquerosito». los que puedan resolverse a ello. a modo de ramo. varias veces al año. donde conocí el beneficio de las lágrimas. Desde este punto de vista el lugar está bien elegido. como no sea a esa categoría de personas hipersensibles que ven ocasiones de escándalo y de indignación en todas partes. cubierto de pústulas y de moscas azules. sin rechistar. Este cuidado incumbía a la dueña del figón de enfrente. Héme aquí situado. eso se notaba. el estado de mi cráneo. mucho 43 . El hecho es que no molesto a nadie. aquello era fatal. Ella tampoco ignora que. que en su mayoría ven la ciudad por primera vez. pues no me hallaba conmovido. forzosamente numerosas en estos parajes. sí. Ah. para tranquilizarse en seguida. al fin. apenas puesta la lona.Samuel Beckett El innombrable (en estado lamentable). constituía un punto de referencia para su establecimiento e incluso una especie de reclamo. por temor a sentirse mal ante el espectáculo de los animales. y una ocasión de descontento. cuyos bordes me llegan hasta la boca. Aunque no esté exactamente en regla. me impedía ser objeto de envidia para algunos. Metido. no vayáis a creer que me considero favorecido. que lo cumplía de buen grado. sino los ojos. están fijos en mí. al calor y al abrigo. Sin tener exactamente algo que ver con ella. Y sólo. al estar sin miembros. con objeto de vaciarlo. sin pupilas. pues tenía una huerta. en tal caso.

la vieja vasija donde habré consumido mis vicisitudes. echaba baba. y ella por interpretarlas. golpeándome la cabeza con furia contra las paredes del gollete. Y quizá haga poner. De sus lechugas. Es así como pude saber que sus nabos en salsa son peores que antes. quién sabe: «He aquí hasta donde has llegado. sin otra fuente de renovación que la vida que me imputaron. por la noche. barrigudo de perfil y. Me satisface imaginar que llegado el momento del fatal desenlace. esto me volverá a poner las ideas en su sitio. para hablar de ella. Que ella no se engañaba al respecto se deduce del cuidado que puso en contornear mi habitáculo con farolillos que hacían un efecto muy bonito en el crepúsculo y. probablemente para tener que oír que simplemente estuve apunto de ahogarme. seamos justos. ella se opondrá a que se lleven. Los dos procedimos con torpeza. un monigote de cartón. me descubrió. del lugar que ocupa en este instante. de una delgadez desoladora. La salsa no ha cambiado. pagada al fin mi deuda con la naturaleza. Pero veamos cómo se considera que ha de acabar. casi estoy a punto de creerla. Lo fastidioso es que esa continuación la he olvidado. en el instante en que ella. a mi favor. o una calabaza. son esas ideas claras y simples en las que me es posible apoyarme. o una gruesa pina tropical con su pequeña mata de pelos. no sé por qué. si Mahood no la detuvo ahí. y si yo llegara a morir quedaría. y aun así es menester que sea violenta. deteniéndose bruscamente. esto le resta muy poco al placer que siento de asimilar lo principal. visto de frente. en el lugar donde se ve hoy una parte de mi cabeza. a la menor señal de aquiescencia por mi parte. Esta historia no sirve para nada. He aquí alguien que debería serme una preciosa ayuda. dejándome en suspenso. un nabo de Suecia. estoy persuadido de ello. como contrapartida. Debió de hablarle a su marido. Un nabo sé sobre poco más o menos a qué se parece. en recuerdo mío. ¿Pero es que la supe alguna vez? Me pregunto si mi historia no concluye ahí. sólo oí hablar bien siempre. Pues sí. o mejor aún. ellos se han inclinado siempre a este proceder. sobre todo la mediana o de Nantes. Ninguna otra forma de intemperie despierta en ella el instinto maternal. ellos me dieron asimismo lecciones de latín de pocilga. Y para que los transeúntes pudieran descifrar más cómodamente la minuta que estaba pegada a mi habitáculo. Así no desapareceré por completo. diciéndome. hizo montar éste sobre un plinto. y no pido otro alimento espiritual. y una zanahoria también. un melón. Y si en realidad se me escapa el alcance de los términos de ayer y de hoy. por ejemplo. De nobis ipsis silemus. hundido en el perjurio. habiendo disminuido la nieve. Obsérvese que sólo la nieve. represento para ella un pequeño capital. como les ocurre con tanta frecuencia a los que entierran. me da derecho a la lona. juzgándome insuficientemente vitalizado todavía para poder 44 .Samuel Beckett El innombrable más eficaz que. esto hace bien. que preferiría ser ocultado más a menudo. He intentado hacerle comprender. A decir verdad. yo por hacer las señales. Es ése un lenguaje que comprendo casi. Pero no me he puesto a mentir. una vez más. también en salsa. Ella nada comprendió. Me pregunto qué explicación consiguió hallar a ese modo de comportarse. por ejemplo. con mucho mayor motivo. Al propio tiempo. Sí. sus zanahorias. Creo captar en ciertos momentos el matiz diferencial entre lo malo y lo que es menos malo. son mejores que antaño. sinceramente disgustada. Y sólo al ver que no soy capaz de desenvolverme reemprenden el hilo de mis infortunios. en señal de descontento. decididamente ésta hubiera debido ser mi divisa. pero que. a costa suya. ya no necesitas de mí». mientras que es justamente lo contrario lo que ella hubiera debido oírse decir.

Ahora me acostumbro al serrín. Y yo me había acostumbrado a la arenisca. me hizo subir llenando el fondo de mi vasija con serrín. sin duda se refiere a una existencia única. me interrogaba a mí mismo? Yo disminuía.Samuel Beckett El innombrable conducirlos a buen puerto yo solo. Hacerme endosar una vida de hombre no basta. es menester que yo ensaye varias generaciones. Pues la mujer. Entonces podré. con más avisado espíritu. pues el recipiente los obtura. completamente solo. Nunca pude soportar la inactividad. error. Lo único que les reprocho es que insistieran. Antes. por inutilizable. Y los ojos los cierro y los 45 . con un pretexto cualquiera. emplearme en decir dónde estuve y qué fui durante todo ese tiempo perdido. no se refleje tampoco en esos lindos espejitos azules en los cuales me he mirado a veces. Es menos duro que la arenisca. observando con disgusto que me hundía cada vez más. pues la confusión de identidades no es más que aparente. es muy posible. sin saber cómo ni recordar en qué circunstancias. entonces se hallarán en mejores condiciones de juzgar si me merezco ilustrar otra época. y me hayan devuelto a mí. que había vivido sin ninguna clase de ayudas. por vía vaginal como un verdadero bebé. Cuanto ellos me contaron. Y en cuanto a los ojos. Pero. en suma. ¿qué decir de esa otra vejez que me han otorgado. para sacarme de aquí. Habiendo perdido ya una pierna. Transición fácil. y vuelto a la tierra. o rehacer la presente. Y no tengo más que dejar ir la frente contra la pared para que la luz llegada de arriba. si lo adiviné correctamente? ¿Y quiénes son esos otros. y llegado a la edad madura y hasta a la senilidad. este trabajo y este mal los tendré siempre. pero más sano. en mi recipiente? ¿Es que en la plaza. en un empleo cualquiera. Pero esto no es seguro. metiendo la cabeza entre los hombros. durante un buen rato. Es una ocupación como otra cualquiera. no tendré que esforzarme en cerrarlos. en la que se debilitan las fuerzas humanas. no tendré ya que darme este trabajo. Pero. Pues más allá de ellos está quien no me dará por cumplido hasta que ellos no me hayan abandonado. debido a mi poca aptitud para llevarlas. Cuando llegue a morir por mis propios medios. a algunas pulgadas. sino tan sólo la facultad de sacar partido de ellos? ¿Y en cuanto a esa especie de juventud en la que debieron de dejarme por muerto? No estoy en sus pequeños papeles. si es que tengo buena memoria. Disminuyo. y reemprenderme en el lugar en que me depositaron. de propósitos tan diferentes? Y es hacer el juego plantear estas cuestiones. Pero en vez de hallar el punto justo creí observarlo varias veces. sin duda. y de esta otra madurez a las cuales no les faltaban ni brazos ni piernas. toda vez que el alma está ostensiblemente a cubierto de ablaciones y deterioros. que pueda perder la otra. cuando me asea. Pronto. como reprendido. me toman lejos de allí. para darles gusto. a menudo de pie todavía y caminando. o que estaba muerto. al paso con que disminuyo. para no ver más la luz. podía desaparecer. Sin embargo. al fin. y bajo un aspecto muy diferente. sin la menor asistencia por su parte y merced únicamente a las indicaciones que me suministraron. que cambia todas las semanas. ¿quién es el que espera eso de mí. Sin duda hicieron cuanto estaba en su mano para serme agradables. en efecto. Error. con la esperanza quizá de hacerme presumir que me había encargado del intervalo completamente solo. que por las noches es la de la luna. También me está permitido suponer que el monopiernista manco de hace un instante y el tronco con cabeza de pez en el que estoy actualmente en avería no constituyen ni más ni menos que dos aspectos de una sola y la misma envoltura carnal. Y lo mismo ocurre con los brazos. ¿es que me las planteaba.

Pues también sé agrandar los ojos. sé cerrarlos y abrirlos y sé agrandarlos o empequeñecerlos. ¡La asfixia! Yo. Pero también hay que decir que este cambio no deja de suavizarse con ciertas ventajas. que no aguardan más que al ladrón para que se me hagan sensibles. También atrapo mariposas nocturnas. quién sabe. los vuelvo a cerrar y los vuelvo a abrir. volver a masturbarme. Y mi boca. En el fondo. oculta antes. Y la cabeza. que siempre fui de tipo respiratorio. que nada tiene que ver ni con lo útil ni con lo agradable. después de todo. acaso 46 . a la que a menudo apretaba contra el frescor de la piedra. levanto rápidamente la cabeza. Quizá no sean muy alimenticias. húmeda todavía de sueño y de lujuria. ya no me es posible. meter y sacar la cabeza. con cada inhalación: «He aquí el oxígeno que penetra». junto con el abdomen. Y sobre todo al amanecer suelo meterla a menudo. y lo hago así con la intención deliberada de plantarle cara a la mujer e inducirla a error. esta caja torácica que me ha quedado. Lo aprovecho para aprender a estarme quieto. de cemento. para volver al aspecto sombrío del asunto. después de haberla dejado fuera toda la noche. No. y. como en el pasado. Pues a fuerza de agitarme. es para mí. la meto y la saco. «he aquí las suciedades que se van y la sangre que se vuelve roja». Cierto es que uno no conoce bien sus riquezas. además. Las cazo con la boca. me costó caro. La tumefacción del pene. tras de alzar la cortina. como antaño. a mí. con los ojos desorbitados y fijos en ella. que hubiera juzgado inocente. si aún sigo pudiendo abrir y cerrar los ojos. ahora puede verla todo el mundo. al expirar. la meto y la saco. mejor es así. a consecuencia de una precoz rigidez del cuello. Y hoy. aunque más difícilmente. La obscena protrusión de la lengua. Aunque. A mi edad. Al no verme. Pues su primera mirada. su primera mirada. Y si me resulta imposible girar la cabeza. por debajo del mentón. para girar. me estorba mucho. y esto lo mismo en un sentido que en el otro. Pero no estoy más que en el comienzo. sería indecente. ¡vrrac! ¿Quiere esto decir que todavía conservo los dientes? ¡Haber perdido los miembros y conservar los dientes. en el instante en que se alza la cola. Qué lástima que ya no tenga brazos. qué escarnio! Pero tal cosa me extrañaría. ni de sabor muy agradable. Y sin duda me quedan otras todavía. sólo hay una cosa que me inquieta. Moscas. Ahora. Pero antes de que tenga tiempo de llegar hasta mí. y disto mucho de haber llegado al máximo de mis posibilidades. o arandela. de las que no gozaba antes. entre ellas la de poder atrapar moscas. o he vuelto a reducirme. que me consideraba insolvente. como un diablo de resorte. Pues un collar. Prueba de ello. sino otra muy diferente. pues algo podría haberse sacado de eso. al abrirlos. la misma serie de alucinaciones exactamente. diré que este collar. llego a hacerle dar a mi tronco el grado de revolución que quiero. hasta que las pierde. me aprieta ahora el cuello. El tinte azul. Y. sujeto a los rebordes de la vasija. y es la perspectiva de ahorcarme. A esta argolla le deberé la dicha de tener siempre ante los ojos. bien es verdad que aproximadas en muchas cosas. que murmuraba. no daría nada. como en los buenos tiempos de antes. atraídas por los farolillos. según me dé. con tanto estrépito. Este jueguecito. pensando con todas mis fuerzas en el culo de un caballo. en este nuevo ejercicio. cuando pensaba en ello. se asusta y se precipita. esto no quiere decir que me encuentre fijo siempre en el mismo sentido. si llegara a reducirme más.Samuel Beckett El innombrable vuelvo a abrir. pero no es ésa la cuestión. por culpa de mi carácter inquieto. Yo. Pues sólo puede haber sucedido una de estas dos cosas: o me escapé durante la noche. ¿qué sé yo? A fuerza de tracciones con buen ritmo.

Es que no hay viento que aguante. eso serían las ratas. o un buen infarto. o la maza. plantándome el pie en el pecho. ni visto ni oído. va conmigo. se agitan de vez en cuando. Me gusta este lenguaje lleno de color. Es lo que prefiero. Se diría que algo se mueve en ella. con su guirnalda de farolillos multicolores. se diría que se mueve! ¿Quiere decirse que no me han cortado? Sin embargo. Como quiera que sea. que estos ojos desencajados. He visto algunas. esta boca abierta y la baba en las comisuras de los labios no le deben nada al Golfo de Nápoles. sobre un plinto. y yo dentro. Voy a concentrarme de nuevo. después del trabajo que se tomaron para hacerte vivir. ¿Una pequeña tenia? No es interesante. ahora te toca a ti. cabría esperar un ataque al corazón. veamos. ciertamente disminuido. si lo hubierais visto hace cincuenta años. sin poder parar: «Abandona esta inercia inmortal. Ellos. y después me envolverán. pero con los ojos todavía dispuestos a dejarse impresionar. Aún. para que se pueda decir: «He ahí a otro que vivió». Eso es lo que yo me digo. y la cabeza bastante obediente. donde nada cambió. una noche de fiesta. basta de morir. Me acuso de inercia. Después. me movía al menos. harán que me fulmine un rayo. hace un instante. Es a un paralítico al que arrastraron por entre los esplendores de la naturaleza. Quizá me confundo. no lo volveré a ver. con otras bolsas. En general. para demostrarse. que nunca supe dar el primero. dando el último paso sin ayudas. si me hallara vivo en el interior. ¡qué dinámico. como un viejo solterón. Lo principal está hecho. Por lo demás. eso ha dejado de moverse. mostrarles tu reconocimiento». No hay. bastante te suicidaron. prueba de 47 . y. sin embargo. como lo prueban los cuidados de que soy objeto. estaba convencido de que me cortaron. habría podido hacerlo. Ellos no pueden hacerlo todo. tal como ellos me desearon. Vamos. Pero ya empiezo a dejar de estar en esa calle de desastre que tan bien me hicieron ver: Podría describirla.Samuel Beckett El innombrable llegara a cualquier cosita. ¡El último paso! ¿Con qué? Yo. Pero acaso exagere la necesidad que tengo de ellos. ni a Aubervillers. que desesperar de una congestión cerebral. un buen movimiento. dicen a los mirones: «Ah. pero tienen a otros gatos a los que fastidiar. vamos. Es alentador. Este lugar donde se alza mi vasija. para que puedas arreglártelas tú solo. Quizá tengo algo con que darles satisfacción. sería lo último. que tuve un comienzo. Un percherón. me muevo. No. pues. qué don de gentes!». No tienen aspecto de imaginarse que estuve nunca ahí. y una oreja. Podrían traerme el tifus. quizá para variar. estos apostrofes de imágenes tan francas. Pero son ellos los primeros en impacientarse. Te pusieron en el buen camino. Y añado. te dieron la mano hasta el borde del precipicio. es inadmisible en este medio. bastante. ¡Cielos. de prisa. sería menester que el acantilado se desplomase. en cuanto agentes externos. Pero quizá se darían ellos por contentos si aguardase simplemente a que me impulsara el viento. me rematan con palos. para darme al menos una vaga idea de lo que habría sido menester quitar a cuanto me rodea para que se produjesen el vacío y el silencio. y una continuación. Mientras hay vida hay esperanza. como si hubiera estado en ella. ¿habré perdido la oportunidad? Veamos la cabeza. en el sudario. aunque perezosos. ¿Todavía más? Los órganos de digestión y de evacuación. pues no supe agarrarme a él. de tanto en tanto. Bastante te asesinaron. no teniendo ya para mucho tiempo. es menester que salte. no hablo más que de memoria. veo que me desalenté demasiado a la ligera. así como a los comanditarios y a los espectadores. y ahora que ya no queda nada que admirar. De las moscas. Todo y sabiendo que todo se ha de volver a empezar.

como las que acabo de plantearme. otras cuestiones. y poco a poco reaparecerá el viejo problema de cómo vivir. y de calcular dónde me encuentro. Pero poco a poco me acostumbraré. Esto no importa. estar solo al fin. me plantearé. alguna parte adonde ir. como si fuera él.. y depositarme en otro sitio. el calor. tratando de contentar al otro. debiera hacerme hablar sin sentido. Tuve que decirlo. soplándome ellos. Y como esto me recuerda otras tentativas. ¡Vamos. de buena manera cuando ellos se detienen. como si hubiera algo que hacer. ante todo del que no soy. ellos cayeron sobre un pico de loro. con su ayuda. no sé por qué. y ese murmullo que me ahoga fueron ellos los que me hincharon de él. con mi pequeña convulsión. pues! Sería demasiado fácil. la vida que les pertenece. envuelto en un vómito de palabrería. Dos mentiras. sin ayuda. y después. si tal cosa depende de él. en las que nada puedo cambiar. palabras que me digan con vida. ésa la ignoro. no estaría en ello el corazón. Y en mi próxima salida. y me conceda libertad. Pero la buena manera. con miras a que estén contentos y a que al fin quizá me dejen tranquilo. joven o viejo. a sonreír en el amor al prójimo y los beneficios de la razón. todo lo encontraré extraño. no ha podido ocurrir más que una cosa. donde ellos no me dejan estar. Antes de poder. exprofeso. que se encendiera otra luz. donde no he dejado de estar. Sí. al lugar. Si me hubieran dicho lo que tenía que decir. y al silencio. Pero he aquí lo que. Con solo que supiera lo que he dicho. y me deje tranquilo. y los medios que poner en práctica para triunfar al fin. acerca de ellos.. si es que puedo. todo será nuevo. Es mucho esperar de una sola criatura. Sería doloroso caer sobre algo nuevo. si alguna vez vuelvo a salir. mucho exigir. como en este instante la que quiere. Un loro. y después como si existiera. la fe. la misma siempre. no tengo más que bostezar. y en libertad de emplearme a mi modo. en términos generales. sin darme cuenta. con sus miles de millones de seres vivos y sus trillones de muertos. en otras condiciones. tener que empezar por hacer como si ella no existiera. Y esto sale así tal cual. acerca de mí. todo es posible. a mí. Esta sarta de estupideces se la debo. como si fuera mi voz diciendo palabras mías. antes de tener derecho al reposo allí donde ni está ni deja de estar. sin importunos. según creo. Tengo que hablar de cierto modo. Eso quizá sea menos reposante de lo que no tengo aspecto de creer. O me harán quitar vivo. solo. con calor quizá. no lo he olvidado. aspecto de 48 . antes de ser tirado. sin yo advertirlo. pensar también. como si fuera él. de estos cambios de edad. etc. puesto que lo digo. dos despojos que llevar hasta el fin. sin guía. ayudándome. la desenvoltura. pues en ella es en la que ellos quieren que esté. La buena manera. del que soy. también yo tengo que ir. eso no les basta. a gemir. y es menester que también el corazón me salga por la boca. Bah. si quiero avanzar. entonces tendría. reposo es una palabra de ellos. No tengo más que seguir. Todo se reduce a una cuestión de palabras. estoy tranquilo. que yo esté con vida. noto que es el momento de mirar atrás. a llorar. para variar. para que esté contento. forzosamente lo diría antes o después. acerca de estos saltos de tiempo. a ellos. No soy de esos que se aventuran a cambiar de estribillo. no hay que olvidarlo. y donde se calla la lengua que obliga a tales expresiones. al azar. un solo segundo. desde luego. al fin. si es que ese es precisamente mi modo. a hipar. en lo impensable indecible. allí donde siempre fracasé. de voz que prolongar. para probarme. para que se me aprobase. algo empezado. es a ellos a los que oigo. Es una cuestión de voz. y el derecho al reposo.Samuel Beckett El innombrable que sudé. viejas seguridades aseguradas. separar de allí.

Es sospechoso. de sus revelaciones futuras. si no me falla la memoria. el otro único. en relación con esos otros de los que no cesan de abrumarme desde que se les metió en la cabeza que yo haría mejor existiendo. vestido con mi vieja blusa negra. la única que aprendí. Es decir. por este mar de plomo. yo me entiendo. Pues sobre mí propiamente dicho. amenazas. Sin embargo. todavía soy un suplicante. por miedo de ser golpeado. en esta colección de fieras. Pero estoy de vuelta de esa dulce esperanza. a la fuerza de tener abierta la boca y mala la sangre. se ha de 49 . ¿qué podía importarle al alumno Mahood que el hombre fuera esto mejor que aquello? En fin. llamando a la tempestad. ¿cuál es su contenido? Héme aquí bien embarazado. no perdamos la esperanza. Es decir. elogios. o en interés. razones. no estoy en condiciones de recibir ninguno. que tiene algo que decirme. hay que revisar. sí. vuelto muy pequeño. Y héme aquí con mi barba blanca. único en solicitarme. en tales condiciones? A buen seguro que no. No he dejado de observar. de un modo completamente mecánico. Órdenes. Esto me pasará. vuélvete a tu noche y hasta mañana». Esperémoslos. ninguna relación seguida. sería sospechoso si aún esperase. lo hago. cargado de años y de trabajos de castigo. Los unos son varios.Samuel Beckett El innombrable creerme. mojándome el pantalón. esto será todo por hoy. Me confundo con la otra locura. mi falta de memoria. toda vez que se sabe que no es nada? Pero. llamadas. de aquel que guarda noticias mías. que estas súplicas toman el mismo vehículo que Mahood y consortes emplearon para sus transportes. repita conmigo: El hombre es un mamífero superior. un valor cualquiera. sino que. No por no oír nada dejo de ser objeto de comunicaciones. ¿Quién? El galeote. en cuanto a la clase de esfuerzo que se ha de realizar. por veinticinco milésima vez. diciendo cualquier cosa. no volvamos a pensar en nada. toda vez que no estoy allí. ¿Cabe hablar de una voz. sentado entre los niños. «Alumno Mahood. ha sido fatal para mi buena formación. corregir y desmentir toda esa historia de voces. me permití afirmar que realizaba progresos. no lo pensemos más. ya no se trataría de palabras al aire. en un momento de receptividad excepcional. por supuesto. ¿qué es un mamífero?» Y caeré muerto tieso. Resulta pues. hacia levante. Esto. que distinguir quizá. Toda vez que así se rompe el silencio. sí. ruegos.» No podía. No las echo en falta. de querer acordarse de su fechoría. de tarde en tarde: «¡Óyeme! ¡Vuelve en ti!». Nada pues acerca de mí. sólo puede tratarse de una cosa. «Está bien. «Alumno Mahood. Pero ni el menor informe. Moriré en preparatorio. Es cierto. de aquí al último viaje. Dos trabajos en suma. no bastantes. En fin. Pero la otra voz. Por lo demás. muchacho. Sí. no más tarde que en seguida. la de querer conocer. Todo lo más débiles. me parece que aún no se me ha dicho nada. pero idénticamente pobres en atractivos. Ah. con confianza. sólo que no bastantes. Esto está bien para los recién salidos de la condenación. de mis deberes? Olvido. no pensemos nunca más. ellos me lo dijeron. Siempre se trataba de mamíferos. el cual durante la noche. como cuando tenía porvenir. Pero habré hecho progresos. de aquel que no siente esta pasión por el reino animal. Sólo que ya no la llamo. como la mina de la cantera. llegaré a eso quizá. Dicho esto. lo que ya sabía. Entre nosotros. suelta el remo y se arrastra por entre los bancos. según parece hay límites. En eso no se me sorprenderá más. ¿Por qué no llamar a eso voces. consumido por los rudimentos. Elogios. ¿Dónde estaba. precipitándose hacía las columnas de Hércules. con las piernas al aire. reproches. tenéis que reconocerlo. Hablan la misma lengua. Yo. burlando la vigilancia del cómitre. Me dijeron que existen otras.

pues. Lo esencial es patalear hasta el fin al final de su catgut. ni en Mahood. ¿qué otra cosa se me podría pedir? ¡Pues lo absurdo! A mí. lo seré. En ningún momento sé de qué hablo. ni en mí. Lo esencial es que no llego nunca a ninguna parte. Voy a desquitarme. cuando ya no tenga que llamarme Mahood. de los mamíferos. sin estar allí! No hay más que descuartizarse tranquilamente. al que habría. es seguro. es carbón en bruto. es menester que me calle. ¡Qué bien hace saber dónde se está. Es lo que creo entender. antes de ensuciar encima. que no estoy nunca en ninguna parte. desbloqueado por la pesadilla. Aún no ha tenido la palabra. para cerrar las esposas. mediante puercos intermediarios. suplicándome que apacigüe esa lengua muerta de los vivos. Era hora. fiel. para acabar de embrutecerme. Plof. 50 . Murmura. si esto llega a ocurrir. en connivencia. para irritar a la criatura. antes de despertarme. Y ahora tratemos de ir a dar una vuelta por la parte de Worm. Vengamos ahora a las cosas serias. dónde se permanecerá. si Mahood ya no existe. No vale la pena. al fin!» Pero no. todavía no. ñam. No me gusta. veo eso aquí. Qué silencio.Samuel Beckett El innombrable suponer que no perdió nada con ello. Pronto. sus grandes frases deben salir también. pues he aquí que todo eso rezuma. lo llamaré Worm. haciendo ñam. también soy Worm. ¿Qué sé yo? Pero concluyamos nuestro pensamiento. yo en fin. eso lo sé. que diga: «¡Que se ponga a tronar. en el momento oportuno. que imputarle ese doble fracaso? ¿Veré. armados del mismo tridente. pizcándole yo mismo los pezones. Sin nombres propios no hay salvación. la chuparé hasta secarla. Pero Worm es el primero de su especie. el pobre. ni de cuándo. sin saber qué quiere decir. O si todavía no soy Worm. Es que no lo conozco. Pues si soy Mahood. ni de dónde. al no ser ya Mahood. Ellos me llevarán un día a la superficie. Me he tragado tres anzuelos a la vez y aún tengo hambre. por el tono. Es cierto que ese pobre Worm no cuenta. He aquí como se ha de razonar vivamente. ¿No es culpa del uno si no puedo ser el otro? Se hallan. No. Si pudiera callarme comprendería mejor. ¿O existirá un tertius gaudens. Aún le oigo. Ha sobrevivido a todos ellos. ni con quién. renunciando a levantarme. Sí. pero necesitaría a cincuenta forzados para esta siniestra tarea y siempre me faltaría un cincuenta y uno. que no cambia. pero apenas si puedo escoger. en las delicias de saberse nadie para siempre. para tan mediocres asesinos. Acepto que se me pida lo imposible. lo que pondrá a todo el mundo de acuerdo acerca de que no valía la pena darse tanta. orillas y desatado en el cielo un Dios deportivo. para una víctima tan mediocre. en el momento preestablecido. Pues si Mahood se callaba. Worm también se callaría. Eso se dice. que retenga el aliento. ni por qué. mientras los otros disertaban. lo que quiere de mí. Antes de Mahood hubo otros como él de la misma raza y creencia. Cansado. Lástima que durante ese tiempo me vea obligado a dar la boca. Pero no debí entender bien. Así pues. finalmente mi rostro iluminado por una sonrisa? Tengo la impresión de que se me evitará ese espectáculo. no dejé de oír su murmullo. ya puestos los jalones. De aquí el jaleo. Es el desastre. importando poco a qué dispensa se debe. Worm. al que ellos redujeron a la razón. eso le gustará. acaso él también se haga reemplazar. también a Mahood. quiere que yo exista. del problema de la libertad. una mamá. Otro cuento de la Tía Mahood quizá. ya saldrá cuando sea hora. mientras haya aguas. por toda la eternidad. ni de quién. Plof. Será mi nombre también. También trataré. entonces. ni en Worm. pues la impide sangrar a gusto. Pero quizá me precipité demasiado al contraponer a esos dos promotores de fracaso. Pero tendré que darle un nombre a ese solitario. el disco está ahí.

a caballo entre el arroyo y la acera. o. Pero Worm no puede anotar nada. todas las cosas. cuando tenía más libertad para volverme de la que tengo ahora. hasta el momento en que. Y veía a las gentes subir hacia mí. somos cuatro. al fin. ¿qué decir de Worm. para leer el menú. como estoy tentado de llamarlo. es una partida entre cuatro. bizqueando hacia las medallas del hipófago Decroix. He aquí en cualquier caso una primera afirmación. Eso es. seré. en su vasija. contrariamente a lo que me parece que ya debí decir. lleno de salvavidas. que no será entregado. Worm. al barrer la calle en enfilada. realizar algunas tentativas en este sentido. Pero aún sin eso fallará. Worm. por encima justamente del menú. quizás al querer ser Worm. Entonces sabía que allá al final de todo yacía mi cabeza. y acuden de lejos desde muy lejos. ciertas cosas. es muy estimada. con ventura y comprensión mayores que nunca. que se anuncia espléndido. seríamos cien y necesitaríamos ser ciento uno. A partir de las diez de la noche todo está silencioso. me parece que ya debí. Eso depende de la disposición en que nos hallemos. no seré entregado. como no.Samuel Beckett El innombrable a ese querido vomitón. que me mantiene de cara siempre hacia la reja. al no estar ya. con el del aperitivo. proyectan sobre mi monumento una sombra interminable. Antes la contemplaba. sobre la cual edificar. Hecho esto. La aurora no será siempre rosada. Es a lo que sin duda llegaré al esforzarme en ser Tartempion. que no dejaban de seguir deslizándose bonitamente. Hace buen rato que la habría enganchado a él. Sabía que con sólo que quisiera hablar de Worm me pondría a hablar de Mahood. como ya señalé. Es la hora del aperitivo. y adelante. ni fui entregado. desde que me pusieron la argolla. lo juro. Soy ése al que no se tendrá. Y con frecuencia llegaba a no equivocarme. que de tanto coincidía. el otro no me tuvo. puede que me lo perdone. que no se ha molestado en hacerse comprender? ¿Qué decir que haga cesar ese rumor de termite. según suele 51 . y sin peligro para los demás. Podré ver bien si el otro me sigue acechando. hacia el nuevo día. la de la puesta del sol. lo propio (entre otras cosas) de Mahood es anotar. Worm. Sí. que tenga compasión. por el suelo. como una tumba. y esto llega. y sobre mis moscas. Worm no puede anotar nada. Mahood puede anotar. en el patio. no me veía. que arrastra por entre los bancos. le vimos hacerlo. de modo que pueda sacar partido de ellas. cuyos últimos rayos. me falta desde que llevo el collar. que en cuanto a mí habría juzgado inofensiva. para su gobierno. y que me pasaban por encima. cuando ya los transeúntes se detienen. aunque no fuera más que en mi cabeza. Nos faltará siempre yo. se apresuran a irse. efectivamente. Instante verdaderamente exquisito. La carne. a nosotros tres. Así pues. no me tendrá. El tercer sedal cae directamente de las nubes. qué digo. quiero decir negación. hasta el presente. si supiera dónde encontrarla. Worm. como plomada. en un sentido. y es para mi alma. Pero esta alegría. hablo de Worm. ¡Alto ahí!. se trata del pasado. Y tan pronto no me confundo con mi vasija. Pues tan pronto me confundo con mi sombra. Lo sabía. seguidas de largas sombras temblorosas y fieles. Y nosotros. Debería haberlas anotado. expresamente para comerla. en mi guiñol? ¿Qué decir de él que no pueda decirse igualmente del otro? ¡Mira. Hora deliciosa. como sí. Qué próximo me parece de pronto. a lo largo de mi sombra. en este barrio. Watt. Mahood! Entonces ya no tendré que ser Worm. pues es necesario que el cliente pueda organizar su comida sin exponerse a ser aplastado. llamando al náufrago. sobre todo cuando es. Por otra parte. sigamos. aun cuando no siempre lo consiga. que yo me detenga ahí.

pero. llamaré la minuta del día. antes 52 . Margarita vendrá pronto a iluminarme. para prevenir los enfriamientos. Me pregunto si esta noche me espolvoreará el cráneo con su borlita. A no ser que le haya sucedido algo a mi bienhechora. ávidos de distracciones? Hasta un rostro humano. Se trata. lo suficiente para proseguir mi número. no oiré sus pasos. por lo que se simula ignorar mi existencia? Pero ésa es una delicadeza de sentimientos que difícilmente puede ser asignada a los perros que acuden a orinar contra mi morada. al fondo de todo de una abertura entre dos cuerpos de edificio. se me aparece el cielo. o de media estación. antes de que se desvanezca. debería a mi parecer. no partamos todavía. ¿y esos mirones que acuden a escuchar los gritos de dolor de las reses y que. desde hace algún tiempo. se pasean arriba y abajo en espera de que comience la matanza? Pero. ¿cómo puede esperar Mahood que me comporte normalmente? Las moscas dan fe de mí. A través de la reja. ¿y esos niños que se encaminan hacia la zona y se vuelven. Esta noche hay callos. mientras aguardo a que se produzca algo inteligible? Vamos. Pero aunque muera. Se está retrasando. acabado de lavar y con unos cuantos cabellos encima. ella me prepara un nido de trapos. evidentemente. sin embargo. refunfuñando. huyendo o persiguiendo. lo sé. una vez no hace costumbre. largo y estrecho. a hallarse literalmente nariz contra nariz conmigo. lo vería recortarse en el grueso del firmamento. ¿hasta qué punto? No. me será imposible creer cuanto se dice de mí. ¿Qué añadir a estas precisiones? La velada no hizo más que empezar. Toda la mañana he estado metido en mi funda. Es un plato de invierno. Pronto. Aquí se mata y se come. de un principio de cambio que puede llevarnos lejos. ¿y esos hambrientos a los que la colocación del menú obliga. a causa de la nieve. ¿Y si reflexionase. No puede ser sino que también carezco de olor. Está blandito. lo quieran o no. ante mi aliento? Pero. ¿Cómo es que paso inadvertido a la gente? La única que tiene aspecto de percibirme es Magdalena. ¿Será por pudor. pronto ya no me hallaré ni en condiciones de recibirlo. Es un trocito del cielo bajo del norte. No sabe ya cómo ingeniárselas para aliviarme. o mientras nadie más que Magdalena haya advertido mi presencia. no digamos adiós para siempre una vez más a esta mezcolanza. tendría que ser yo. sin haberme podido creer en vida. El matadero me engulliría. en tanto no haya recibido aclaraciones a este respecto. entre las lombrices. por miedo a molestar. Una idea se presenta casi al instante. se me paga para saber que no es eso lo que ellos desean para mí. Pues esto me ha sucedido ya varias veces. Si pudiera alzar la cabeza. en una situación como la del mío. Más de un transeúnte utilizó su encendedor bajo mis narices. acumuladas durante largos años y sometidas al paso de ellos a la inducción. labrarse un bonito éxito de curiosidad. para ver mejor lo que esta vez. Concibo que no me advierta el transeúnte que pasa apresurado. en el mejor de los casos. En estas condiciones. Pero. sin que me concedieran ni un momento de respiro. Es su último hallazgo. Y. a tal extremo disminuyen mis facultades. bien amontonados a mi alrededor. Al comienzo de la estación muerta. ¡Ella quisiera que mis pústulas dejaran de supurar! Si pudiera temblar la tierra. y sin el cual fracasarán indefectiblemente todos los proyectos que para mí se forjaron. he de decirla. para ser más elegante. sin que parezcan darse cuenta de que allí dentro hay piel y huesos. No la veré llegar. Esto es lo que se deduce de mis observaciones. visiblemente ociosos. si alguien debiera tener algún olor.Samuel Beckett El innombrable decirse. si se quiere. quizá me equivoco al no concentrarme más a menudo. Tanto más cuanto que ese testimonio que reclamo.

¿Dónde estoy? Ah. me equivoqué de medio a medio al suponer que la muerte en sí misma constituía un indicio. en que no la veía más que una vez por semana. si yo no estuviera allí? ¿Me habría puesto un collar. derramaría sal sobre mi cabeza enferma —confío en no haber olvidado nada—. ¡hay que llamar una ambulancia!». Y naceré al fin en un último suspiro. pero habré vivido. acaba uno por hartarse. Pero. poco importa el pronombre. delante de mí. Digámoslo claro. Luego. cuando se abren los ojos hacia el interior. me reserva el porvenir? Que decline a tumba abierta como ser sensible y pensante es. antes de abrir el testamento. Pero tampoco se trata de Mahood.Samuel Beckett El innombrable de resucitarme. me haría un nido al acercarse el invierno. Más tarde veremos. a condición desde luego de previamente haberlos asomado afuera. ¿quién puede saber lo que. esta mujer está perdiendo la fe en mí. basta de esa p. que son los que me impiden ver una prueba suficiente de mi presencia real. se diría que va a expirar». con toda objetividad. y que a este orificio es al que la familia debería presentar el espejo. o un beso. para que no quede ninguna duda. justamente en el instante en que la agonía estará a punto de ofrecerme una última idea del dispositivo temporal. ay. Desgraciadamente. lo bastante alto para que yo pueda oírlo: «Pero. Acaso un día un señor que pase del brazo de su novia. esta vez. para mejor gozar del contraste. extraña isla. la considero de las más dudosas. ya no lo deseo. no. no se trata de ella. de todos modos. amor mío. ahí. subido sobre un plinto y festoneado de farolillos sin la certidumbre de que tengo consistencia? Qué feliz me sentiría si pudiera rendirme a esta evidencia y que. ¿Me desembarazaría ella de mis miserables excrementos todos los domingos. Luego. con demasiada frecuencia rebasan la solemnidad de la defunción. no importa la clase de atención que sea. de un solo tiro. excelente cosa. y yo me encargo de lo demás. en favor de una vida anterior. Y trata de retrasar el instante en que al fin tendrá que confesarse su error al venir a cada momento a ver si me dejo persuadir. tanto empecinamiento en observarme. por mi parte. Sí. en las delicias de lo claro y simple. Y yo. primera persona. ah. Aun no pudiendo más. veamos. o incluso una fuerte presunción. sobre el terreno. todavía no. tan buena para mí. Intentemos mezclarle a esa pobre Magdalena. será menester que su futura tenga tiempo de contestarle: «Es cierto. Mahood. Tantas atenciones. Estaré muerto. me protegería de la nieve. este hombre no se encuentra bien. nada cambia. De Worm. con tal de que no se le engañe. Hasta la creencia en 53 . y sin entrar en estos detalles macabros. no deseo abandonar este mundo en el que ellos tratan de meterme sin una seguridad de haberlo intentado como la que me daría por ejemplo un puntapié en el trasero. No. se adquiere la costumbre. se hiciera la justicia que comporta. cuando todo parecía que iba a empezar de nuevo. menos aún. Bah. me ocuparía de detenerme en tan buena vía. desde el punto de vista estrictamente científico. por no decir inadmisibles. al fin. voy a concitarme molestias. toda vez que no puedo sospechar que sea yo su autor. me cambiaría el serrín. observe. o en uno de esos hipos que. Qué claro y sencillo se vuelve todo. Pero que dos terceras partes me adviertan. A menos que a ese señor se le suponga víctima de una alucinación. no podía salir más que por el ano. Así. Allí me quedaré. ¿Qué creer de esos cuidados que desde hace algún tiempo redobla a mi sitio. en la calle Brancion. sí. conocí a un médico que sostenía que el último suspiro. los dos pájaros prescritos. a nada pone fin. pues sé que esto de nada sirve. Pues no volvería a empezar en seguida. sino que revelan una gran confusión? Qué diferencia con su calma de los primeros tiempos. Como quiera que sea.

creí ver en ella a una pariente próxima. A menos que me equivoque en este momento. y quizá me soltaron. un jardín. según parece. me insufló esta hipótesis. entre otras cosas la de mi existencia a los ojos de la gente no advertida. No porque vea estrellas. de todo el mundo. Que mi santuario esté realmente ahí. Pero admitiendo que se eligiera ocultarme en la vía pública. no pienso negarlo. al ver el poco caso que hacía de su pieza maestra. tampoco la experimento. incluso a una esposa. Ella me quiere. pues éste es un rincón silencioso durante la noche. En un momento dado. me dirigió la palabra. en apoyo de la tesis que se desee. Hace frío. Los puse ante sus responsabilidades. es cosa que no me concierne. ni siquiera la reja. volver a partir. ¿Por temor a señalarme a los otros? ¿O por temor a disipar el espejismo? Resumo. no veo nada. Tiene necesidad de mí. me parece poco probable. No es la primera vez que en vano aguzo el oído en dirección a los establos. Quizás estoy todavía bajo la lona. Pero esta sensación que tanto me gusta. de haber redoblado el celo y la observancia. Una cosa aún. me equivocaré. Y estoy medio sordo. No porque no vea nada. Quizá brillé con todas mis luces. Si tal cosa me ocurre más adelante. me equivoqué. por temor a que en la noche volviera a nevar. como de costumbre. mi única fiel. en el momento de su emisión. ¿Se habrá vuelto insensible mi cabeza? ¿Habré tenido un ataque mientras reflexionaba? Lo ignoro. Nada ha ocurrido. mi cabeza no siente nada. ella. no es tan absurda como a primera vista parece. Archívese de todos modos. agregando: «Yo no he dicho nada». hermana. de la lona pesando sobre mi cabeza. Esta mujer nunca. No es tampoco a causa del silencio. aunque la presencia en un lugar semejante. Incluso reabsorbe ciertas rarezas que aún no me habían impresionado. sin advertirlo. Pues este sentimiento de estar encerrado del todo. a la altura de la rodilla. Es decir. de una urna tan vasta. ni una reprimenda. Los farolillos siguen apagados siempre.Samuel Beckett El innombrable Dios. qué sé yo. Por más que tenga un comercio. La noche no es como de costumbre. mientras yo reflexionaba. sin que me diera cuenta. Se ha de tener paciencia. ¿a qué haberse molestado tanto para que mi cabeza esté montada en forma de alfiler e iluminada artísticamente a partir de la caída de la noche? Me diréis que importa poco el pronombre. ¿Se trata de la misma noche? Quizá pasó la hora de comer. es 54 . que yo sepa. Da lo mismo. que lo que cuenta es el resultado. No. Por otra parte. quizá volvió ella a ponerme la lona. En condiciones tales no puede sorprender que tenga visiones. Entonces sabré que no ha cambiado nada. De pronto relinchará un caballo. dicho sea con toda modestia. nada ha cambiado. que Mahood. hay en ella un vacío que sólo yo puedo colmar. He aquí adonde conducen los distingos. Aquí me permitiré un distingo (pienso siempre). pues es raro que una estrella aparezca allá. y no siento el aire frío en mi cabeza. acerca de cuya realidad tampoco me propongo discutir. es decir. no oigo nada. sin que nada me toque. sin hacerme preguntas. algo hay que cambió. Han pasado horas. marido y tal vez hijos. Margarita pudo venir. debe ser de día nuevamente. Si se me ocurrió decir lo contrario. como me ocurrió con frecuencia. O veré pasar la linterna del guardián. Ni una frase afectuosa nunca. regresar. Es más fácil elevar un templo que hacer que el objeto del culto descienda a él. siempre lo noté. un buen rato. madre. concentrando mi atención. se pierde a veces a consecuencia. esta mañana nevó. hija. Se acerca el día en que tendrá que negarme. en el patio. Dudo únicamente de que yo esté dentro. Pero yo confundo torno y contorno. partir. Aguardaré con paciencia. a punto de secuestrarme. en el estrecho cielo que alcanzo a ver. Sin embargo.

Lo que ignora es que haya algo que saber. Un tanto adulterado tal vez. con la esperanza de que un día se cansarán de hablarme. que es el anti-Mahood. y después hacia otros. de nada me sirve estar prevenido. ni las exclamaciones de los matarifes encolerizados. y le deseo que disfrute mucho. si no yo. O convencerme de ser mediante el absurdo de no poder ser. ¿qué hago. puesto que lo concebimos». No digo que no acabarán por vencerme Bien lo quisiera. aunque hice cuanto pude por perder. la calle. Desgraciadamente. dónde está. mi sombra no oscurecerá el suelo por la tarde. dentro de mis posibilidades. todos ellos se encuentran ahora en el mismo saco. si no para los hombres.Samuel Beckett El innombrable nuevo. sí. como a veces olvido. ni cabeza. ya no sé dónde termino. Ahora oigo que me dicen que es la voz de Worm que empieza y transmito la noticia. He aquí la estratagema. son palabras. El serrín ya no presiona contra mis muñones. Se acabaron las historias de Mahood. También es una trampa. con la única vida posible?». pero no para él. Sus sentidos no le informan de nada. que es su obsesión. Ya no oigo los gritos de las reses. como ellos del suyo. qué ocurre. ni memoria. y a través de la reja. para se me deje. Sólo lo que digo mal. ¿Se creerán que creo que soy yo el que habla? También esto es de ellos. pues no parece que vaya a callarme Además. que todo es cuestión de voz. se le ha pasado la mano. Decir que le creí hostil a lo que intentaron hacer conmigo. el figón. y esta distinción le es ajena. Como las madres que silban para que el bebé no coja una nefritis. Ellos. No sintiendo nada ni sabiendo nada. ¿Al ganar tendré paz? Se diría que no. Nunca darán razón de mi tontería. para serle agradable y quedar en paz. yo soy el que gana. No hay que olvidar. ni siquiera la de aquel que la vive. armado de mis armas mejores. si es que lo estoy. para hacerme creer que tengo un yo mío y puedo hablar de él. de ponto. como con Mahood y consortes. para a continuación decirme: «Pero. por no tener oreja. Uno solo. conforme a mi función. 55 . sino vivir un poco. Decir que vi en él. lo todoignorante. pues comprendió que no podían referirse a mí. Ya no habrá mujer que quiera en vano que yo viva. Los hombres. Quizá se me lance. las cosas importantes. esos ladridos interminables. Las imágenes se imaginan que forzándome las imágenes acabarán por hacerme caer en la trampa. todas esa suposiciones sin duda son erróneas. Lo fatigante es esta caza. la matanza. Decir que Worm no sabe quién es. le deseo mucho éxito en su valerosa empresa. Digo lo que me dicen que diga. Conducirme a ser él. ni la letanía de los platos y los precios. el cielo como un lápiz de pizarra. Lo que ocurre. ni acerca de él ni acerca de lo demás. ¿Creen que creo que soy yo el que hace estas preguntas? También esto es suyo. al asalto de la inmortalidad. Él abandonó. Abandoné. ni el tintineo de los tenedores y los vasos. Pero importa más saber lo que va a ocurrir. y nada pueden para evitarlo. para advertirlo. Por lo demás. como si no pudiera haber otra existencia que la concebida. existe sin embargo. ayer. Lo que les cuesta explicarme es el medio de caer dentro. y conociendo mis posibilidades. para de. el mundo de Mahood. me encuentre entre los vivos. por lo que vale. Le toca jugar a Worm. crrac. Y hasta colaboraría con él. pues son los hombres los que lo conciben y los que dicen: «Worm está ahí. Uno solo vuelto hacia lo todoimpotente. ¿Por qué me hablan así? Quizás al atravesarme cambian ciertas cosas. un paso hacia mí. no pudiendo obrar de otro modo. No digo que sea éste el buen método. después otros. pues nunca lo estoy largo tiempo. la estatua. es decir demasiado poco.

He aquí que dejan que se adueñe de ellos el desaliento. de saber lo que se es. Que no ahorre la furia de hablar. de penas. no habiendo podido ser Worm. no pudiendo serlo. no es nada. como hubiera podido. ¿son siempre ellos los que dicen que. habiéndome vuelto Worm. no tiene nada. Pero. yo al fin. Ese de fuera de la vida que tiene la larga vida vana quiere que no se haya cesado de ser. ¿Hay una sola frase mía en lo que digo? No. debiendo descartarse cualquier otra imagen. pues lo hallará. para que me crea más estúpido de lo que soy. no tiene otra cosa. que se tranquilice. el asunto es tenerlos detrás de mí. necesito explicaciones. sin voz ni razón. comprobado Worm como Mahood. quieren hacer un monigote de polvo. el inexpugnable. no esperando morir. Pero no están de acuerdo. como no podré. bajo el cielo. allá arriba. morando en él sin vivir. que así se ha vuelto tras de tanto manoseo.Samuel Beckett El innombrable Hacia aquel del que quiere ser el alimento. El que quiere haber vivido. según propia confesión. de este modo los desalentaré. Si quieren que triunfe. fracasaré. estoy dispuesto a ser cuanto quieran. Gracias por estas nociones primeras. Que me hacen decir que lo soy quizá. Que me hacen decir que no puedo ser Worm. al fin. no lo diría. El que busca su verdadero rostro. yo no tengo voz. Para mecerme. Que no habiendo podido ser Mahood. a mí al fin. no comprendo. O que renunciando a la guerra me abandonen. no teniendo nada del hombre. Venido al mundo sin nacer. una vez que se es él? Ah. Ese que se ignora y se calla ese que ignorando calla. Es una de las razones por las que me he confundido con Worm. para embaucarme. Worm. un poco gastado en las falanges. tengo que ser Worm. manoseada sin cesar en vano. la de aquel que carece de ella. blandamente extendido como el primer día. por más que todos sean de la misma opinión. ni esos pensamientos. como lo son ellos. con los ojos desorbitados. de calma. verás que es imposible. si fuera Worm no lo sabría. es para lo que me parece oírme decir. no saben dónde estoy. y aun así. para todo. Pero se trata únicamente de una cuestión de voz. materia. soy Worm. con mi estupidez. Que ella me recorra. que triunfe o que fracase? La empresa no es mía. ninguna razón. a fuerza de golpear. que consigan hacer de mí esta vez lo que quieren. pues la vida le dirá cómo: He aquí serios apaciguamientos. epicentro de alegrías. y no habiendo podido ser ya no se esfuerza en ello. que hiciesen de mí lo que quieren. en un montón tal que nunca se da con el bastante loco para querer darle forma. la última. Son alentadoras. para dormirme. pues estoy harto de ser materia. ni cómo soy. no tengo vela en este entierro. al fin. Pero tampoco tengo razones. no diría nada. lo que se era. el hambriento. ¿Creerán ellos dormirme con sus esclarecimientos de garganta? ¿Qué me puede importar. que se tranquilice. Que me hacen decir que. seré al fin Mahood. de retrueque? Como si —y un breve silencio— como si hubiera crecido lo bastante para comprender con media palabra ciertas cosas. lo tengo que ser. soy como polvo. soy como Worm. esas voces no son mías. Quien se rodea de aquel en quien se reconoce y le envía la misma mueca de siempre. y el cual. contra cuanto pudiera esperarse. hagamos a ese que no ve más que las estrellas. convulso de inquietud. que sólo pueden ser ellos 56 . sé Worm. ¿Son ellos siempre los que dicen que. sino de los enemigos que me habitan. pero no. no saben lo que quieren hacer de mí. la buena. él. mientras vivía. Bah. Lo más real que se cree tener es lo que se tiene de menos cambiante. qué guante de terciopelo. Y no se ha terminado. no. durante el sueño desatinado. Y que empiece el apresto de este trabajo. saliendo por la noche. seré Mahood. de pensar. en montón. son ellos quienes lo dicen. con sólo que quisieran empezar. de oficio.

no importa cómo.» A ello se deben todos esos breves silencios. Creo que Murphy hablaba de tanto en tanto. que no lo soy ya. en toda su pureza. como siempre. que el horror al silencio me obligará un día a romperlo. sino una especie de Toussaint Louverture1. en un momento de confusión. cómo es. Pero sigue tratándose de la vida. la única posible. ahora que olvidé quién es Worm. eso son trampas. dejada sin respuesta. o gritadas por el ano. olvidaré que ya no soy Worm. y he ahí que parece confundirse con un detenido por vida. puesto que de pronto oigo. Por eso se interrumpen a cada instante. Y Worm dentro. Pero esto lo olvidaré. que se creía otro. un lugar seguro. no queriendo nada. seriamente. de orden más personal. Basta de aplazamientos. con sus historias de ser y de existencia.Samuel Beckett El innombrable quienes hablan así. N. a los medios de conjurarla. pues hay que hablar. No sintiendo nada. antes de llegar al coma. en las que nada mejor pido que caer. Entonces será el fin. tras una vida al acecho. que sólo puedo ser yo quien así hablo. de décima zona. de Worm. el primero y el último. «Ha hablado. Ah. con una bocina. Acabaré. Me dejaré hacer. Pero procedamos por orden. del T. Pero no se atreven a permanecer callados mucho tiempo. habiéndolo emitido. no sabiendo nada. en un momento de euforia. para tratar de reducirme al silencio. murió en el fuerte francés de Joux. o con un demente. Pero ellos no llegarán a ello. un lugar. pues yo veía al ventrílocuo. con lo que ellos no dejan de Político y militar haitiano. todos. en la medida que me sea posible. y desaparecer. Hasta el momento en que él escucha ese ruido que ya no cesará. Deben considerarme lo bastante embrutecido. con la cabeza que se afana. saltaré a otras. al acecho de un murmullo de hombre. y de los míos. emitiendo el gritito que puede pasar por humano. sin salida. quizás. hay que poder hacerlo. cómo quisiera descubrirme una voz en este concierto. ¿Es que pudieron hacer hablar a Mahood? Me parece que no. Worm ya no está. pero no se dice. se dice que es el despertar. Todo antes que esas frases de patizambo. ese ligero retraso impuesto a la evacuación. Eso no es el silencio. llamemos a eso Worm. si llegan a hacerme prestar una voz a Worm. es decir. no pudiendo nada. Creen que no soporto el silencio. pronto. Ya no es él. para que yo los rompa. jefe de la rebelión dominicana de 1796 a 1802. quién sabe. abandonándolo a la mala suerte. con ojo avizor. callemos todos. más adelante. Está la apuesta en juego. De un solo golpe la verdad. Pronto. entre la llegada y la partida. recibidas por el oído. en 1803. ya que no me es posible otra cosa. así devolveré las palabras por la boca. pues todo se les podría ir a tierra. sería el término de sus esfuerzos. por considerarme vivo. no me acuerdo. ahora hay que hablar de Worm. dónde está y qué hace. sobre mí me destrozará. de la que habla todo el mundo. No como el Edén. al fin. el principio. es de los nuestros. tal vez la haga mía. Sin acceso. Es cierto que no me gustan esos agujeros hacia los cuales se inclinan todos. como el tití herido. De esta pregunta. nacido en Santo Domingo. Así. Escucho. cree haber hablado. ahora. Sí. cuya oreja se agita. Este infame titubeo. Se sabe. técnicamente hablando. pero hagamos como si lo siguiera siendo. Ese pobre Worm. En fin. 1 57 . es asunto que considero mío. a reserva siempre de que ellos no se pongan a farfullar de nuevo. Soy Worm. él que no creía nada. para poder gritar al término del engaño. en el calor de la miseria. Apresado por el general Brunet. ¿O soy yo? Éste es mi primer pensamiento. pero estaba mal hecho. Me esforzaré cuanto pueda. más cadáver que nunca. la vida por todas partes y siempre. los demás también quizá. y en el mismo orden. es cuanto puedo hacer. Noto que eso va a empezar. Sí. me voy a poner a serlo.

Mirad. salvo que se quiera así deliberadamente. A veces me digo que también yo estoy en una cabeza. Y es curioso: metido como estoy. Por mucho que las conozca. cegadoras. Lo que no procede de mí no tiene más que dirigirse a otra parte. cuando justamente he empezado a encoger. en la juvenil abyección a que me condujeron. La suerte común. rodeado por todas partes de huesos espesos. empezarán a brotarme bajo el trasero. Que no es eterna. con el terror correspondiente. es el temor quien me lo hace decir. 58 . allá arriba y un poco a la derecha. ni globalmente. ellas solas. pero que con frecuencia se vuelve confusa y titubeante. como si fuera a abandonarme. Pero cada cosa a su tiempo. no son más que un ejemplo. Y añado que me equivoco al dejarme asustar por los pensamientos de otro. Qué prodigiosa diversidad. en la naturaleza en la que puedo envanecerme de tener ya un pie.Samuel Beckett El innombrable contar. ninguno. no tengo ningún oficio. prescindiendo de esa voz que me ha desnaturalizado. que así ocurre con ellas. en relación al excremento. en la que la duración queda abolida. me parece recordar cómo era cuando era Worm. y el aire embalsamado. Worm. en lo hondo de una monotonía sin nombre. eso no es nada. Una estupidez. tengo la inteligencia lo suficientemente exasperada para saber que es una voz y que. Esas luces. no lo tengo aún lo bastante elástico para que pueda funcionar salvo en casos de la máxima urgencia. las chispas crepitan y caen muertas de las paredes. que empiezo a situar bien. Acabaré por percibir su olor. Aún dejo que desear. mientras acuso una cierta diversidad. que rebasa un cierto grado de terror. susceptible de activar la marcha del tiempo. No sé quererlo. se acabó mi flema. para enseñarme a esperar. según parece. Un puñado de espinas. un día en que tendré la impresión de flotar por encima de mi condición. y el deseo de hallarme en seguridad. Al cabo de no sé qué eternidad. ¿cómo explicar que carecía de predisposiciones para la condición humana? Qué camino recorrido después de ese primer infortunio. Pero es sólo un instante de desfallecimiento. Yo no pienso. que no tardarán en hacerse oír. y con el fuego en el cerebro. acuchillando mi cielo con luces inofensivas y asediándome de rumores que nada significan. será menester que vengan a clavármelas. Una cuestión de semántica. lo mismo da. Para otros los goces de la especulación impersonal y desinteresada. Éstas. se extingan. no se me ha dicho. Tras esto. ni localmente en relación a mí. si es que se trata de ese enloquecimiento vertiginoso como de la colmena a la que se ahuma. merced a la costumbre? Sería conocer mal la extensión del repertorio en que estoy sumergido y que. Saber que. como cuando yo era verdaderamente Worm. siempre me dan que pensar. sería incapaz de concentrarme. no es nada en comparación con lo que me aguarda. se dilatan y caen sobre mí. mucho. Lo mismo en cuanto al entendimiento. para absorberme. Una diversión. lo quiero en vano. como al manifestarse un dolor violento por primera vez. percibo ese ruido que ya no se detendrá. que no se detiene nunca. en organizarse el desollamiento. antes de ser entregado a ellos. De la que es menester apresurarse a gozar. que brillan bajo a lo lejos. y después se empinan. al salir del noviciado. Y a menudo duerme todo. yo no necesito a nadie. hay ruidos más desagradables. ¿Quiere esto decir que cada vez estoy menos expuesto a ello. como a ese pobre Jesús. Acto seguido cargarán el acento en las espinas. todavía no sé desplazarme. humeando y silbando. Tardó mucho. bah. Y en mi cabeza. Cuántos nervios arrancados en vivo al embotamiento. No. Pero no anticipemos. Que invariablemente hasta el presente en el último momento. por ejemplo. Se me ha hablado de rosas.

Para empezar. hay que remontarse a sus orígenes. Pero ellos no dejarán de hallar otro medio. por las diversas fases. cambiando de registro. o en 59 . después de todo. A veces me digo. en todo caso. Hacia arriba y hacia abajo. No hay armonía. y. Y también me parece. Pero no es para mí. Bueno. ¿De qué es el momento de hablar? De Worm. porque Worm no podía saber cómo era. Bueno. que podría volver a serlo con sólo que me dejaran en paz. con el desayuno. poco importa quién. muy muy tarde. ¡Yo. que no han acabado conmigo. claro está. es él. Si pueden parar de hablar para no decir nada. todo marcha bien.Samuel Beckett El innombrable Por eso tentado estoy de decir: «Después de todo soy Worm desde luego». sin hablar de ayer. como en un vientre es curioso. a modo de vagido. Se ha apartado un poco. y que no lo olvidaré nunca. En realidad habría que decirlo a la inversa. Además. refunfuñando. excelente. Me pregunto si esto no conducirá a algo. Toda vez que se puede decir. de tarde en tarde. Un anzuelo oxidado y desnudo. Y. Acaso se trate en realidad del mismo sucio individuo que se entretiene en parecer múltiple. sin embargo. me parece recordar. Es decir. esperando pararse sin más. O aguardarán. Mahood. Worm. Pero acaso no se trata de la misma persona. que es lo único que cuenta. Y para concluir el pean entonado y danzado por la víctima. antes de que todo se volviera confuso. No. con miras a continuar. a hostigarme más y más. mordisqueándose el bigote. Esta transmisión es. ¿voy a ser obligado a nacer? El problema es el mismo. todavía no. Pero si se tuviera que decir todo lo que tendría que decirse. Me pregunto si no podría escabullirme por abajo. No oigo lo que dicen. No importa. durante los cuales. Otro está en ruta. ¿Con qué juzgaría? Sigue tratándose de una provocación. empiezo por la oreja. Pero todas esas golosinas. que no dejo de ser ése que me llaman. Aún tengo para mil años. sino para ellos solos. cuando se hace el silencio! Ah. Empiezo a conocer los seres. Pero falló. Pero sigamos remontándonos. aconsejándose a sí mismo. sino encabalgamiento. procurando mostrar su fatal concatenación. ¿Nada? Se dice pronto. quizá. poniendo a punto una nueva serie de enormidades. Pero es con la esperanza de que ya no hay nadie. ni quién era. hasta que yo capitule. de acento. No soy quién para juzgar. Mientras que después. El futuro se lo dirá. Pero no es ahora el momento de hablar de ello. de tono. seguirlo pacientemente. tentado estoy a creer que ha podido llegar adonde yo he llegado. para hacerme aceptar. ellos me han arreglado. al no oír ya nada. Antes está la noche de los tiempos. Eso si es que no hay dificultad. lo mismo da. sin embargo. así es como ellos quieren que razone. como era yo cuando era él. Ellos quieren que me impaciente. que han hecho lo que soy. detenido en mis orígenes. menos pueril. lo único que sé es que están allí siempre. que al aguzar los oídos oigo murmurar. de estupidez. escuchando a las puertas. que mis proveedores son varios. Después notas día por día. también existen prolongados silencios. Se trata de secretos. Héme aquí. Qué improbable es todo esto. me dicen. como lo acepto. lo que es más deplorable todavía. concertándose de nuevo. es excelente. Tan pronto en una cabeza. Él está en ruta. nada digo ya. en verdad. A menos de que sea realmente así. como tema de conversación se entiende. que al dejar de pronto de poseerme me precipite en su ayuda. al fin. no puedo moverme. sin hablar de mañana. para hacer que olvide del todo ése al que no se puede convertir en lo que me han convertido. él tiene buenas espaldas. cuatro o cinco. tal vez lo aceptase. Worm me dice. contando con la fatiga. una mañana. después rodaremos. qué claridad. Pero esto es imposible. no supe morir. O se trata de uno solo.

Hay que gritar. Esperan que esto cambiará un día. Pero. cuando todo palpita y forcejea a mi alrededor. a falta de haberme dejado concebir. si no eso no prueba nada. no digo. como para hacer caer el polvo. Sería demasiado sencillo. sin parar. luces. la esperanza trimestral. antes de empezar. a propósito de mí. Que un día él me hará crecer en la tráquea o en otro lugar cualquiera de la trayectoria un lindo abceso con una idea dentro. no diciendo nada o sólo. bajo los efectos de la pena. Lo digo. con las velas llenas de palabras. y de los impenetrables tiempos en que era él. soy también ese antepasado impensable del que nada puede decirse. o no pudiendo más de vejez. como así ocurre entre ellos. eso. Y yo no necesitaría moverme para merecer que digan. Y pronto no seré más que una red de fístulas acarreando el pus bienhechor de la razón. deshechos de fatiga. ¿es esto una vida. se diría. Si esto no les basta. entre ellos. un instante. y al cesar mis gritos por falta de alimento. Pero ellos debieron considerar que no. con todas las apariencias de veracidad. harían mejor en buscar otra. Emito sonidos. eso se nota. que sacuda tristemente la cabeza. convencidos al fin de que no naceré nunca. si fuera de carne. y acabaré por tener aspecto de saber a qué atenerme. Pero 60 . Pero es una simulación. a imagen de la verdadera carne pensante. pero no lo sé. Esos tiempos que corren. el juego de las consolaciones. Pues me habrían prevenido. Un poco desollado. No puedo llenarme de alegría y no puedo apenarme. Por supuesto que yo. nada puedo hacer. que estoy en ruta. por momentos. hablaré de él quizás. son los que dormían. Quizá se trate del agujero de Botal. Son demasiado difíciles. podrían declararme muerto. en el momento en que de ellos se me informaba. dejemos». es en lo que ellos están. para tener una paz coja. pero. quizá no sería tan estúpido como eso. acepte sus condiciones. su pequeña idea. antes de reunirme con él. dándose golpecitos el uno al otro. la lona encima de mi cráneo. Lo que me permitirá regocijarme como otro cualquiera. y para que. pero nada siento. el serrín bajo mis muñones. Pero basta de decir siempre lo mismo. Sí. con sus viejas manos secas y cansadas: «No se moverá más». Ah. yo sentía un poco. luminarias. piden demasiado. para que yerre al llenarme de alegría. y en qué circunstancias. con ése del que no se supo separarme. es normal. que las moscas me devoran y que el cielo no lo puede hacer cambiar. pues por más que me hayan explicado cómo se hacen tales cosas. como de buen grado desean creer. que galopan. es el mismo que antes. punto de partida de una infección generalizada. Quieren que me duela la nuca. No cesan de flagelarme. ellos flojean ya. Se puede ser antes de empezar. las moscas. cuando ellos se habrán callado. Pero de él hablaré quizás. sabiendo que me duele la nuca. ¿en qué les ha hecho avanzar tal cosa? No.Samuel Beckett El innombrable parte alguna en particular. Mahood. Por otra parte. es que oí hablar de ella. Cebos. cebos. Pero yo no quiero hacer nada. cosa que a cada momento parecen olvidar. que se disipa en cuanto se pasa a otro asunto? No veo por qué no. Hace falta el cielo y no sé qué más aún. oyes. ¿Y qué condiciones? No sé lo que ellos quieren. Incluso podrían descansar de tanto en tanto sin que yo pare de gritar. Y al final. Y el silencio contra el cual chillan en vano y que un día se restablecerá. con conocimiento de causa. burlón. mientras oigo hablar del cielo. en tránsito. Me quieren sabio. nada entendí. Sentía la argolla. cada vez más fuerte. Dicen que tengo daño. los mismos. Las raíces han de venir con ello. prueba irrefutable de animación. Si hablo de una cabeza. mejor cada vez según me parece. de tanto en tanto: «Dejemos. Tendré yo un amigo. como en un eco.

Se ha de convenir. silencioso. así empieza esto. tanto. nadie se detuvo nunca en tan buena vía. todo alrededor. fuera del alcance de cualquier voz. sino el aterrorizado parloteo de los condenados al silencio. de lo helado a lo hirviente. es demasiado estúpido. donde estoy. hubo un tiempo en que lo ignoraba. creyéndose solo. un agujerito. Pero desde el tiempo que hace que están allí. pudieron abrir un agujero. pues. como hormigas. Que esté inundado de claridad. es lo único que se necesita para que se os forme una cabeza. por la tercera persona. glotones. toda vez que llego a decir. que no es el ruido inocente y forzado de las cosas mudas en su necesidad de persistir. Héte aquí que respira. No volveré a decir yo. por el que mirar. envalentonado. Palabras. que también es una posibilidad. que recuerda el soplo vital. y 61 . socarronamente agitado. O uno solo. se hunde. cada vez que lo oiga. Nada cambiará. Esos millones de sonidos diversos. quizá son las que ellos proyectan sobre él. repitiéndose sin cesar. no trayendo nada. muchas otras cosas. Es falso.Samuel Beckett El innombrable cerremos este paréntesis. si no más. él partió. Lo sustituiré. fijo aquí. el trabajo de desgaste va por buen camino. de su decepción. de entrada y de salida. antes de perder el oído: «Es una voz y me habla». tan curioso es. Dos agujeros y yo en medio. como sigo ignorando que se trata de las mías. Y con ello otra cosa. ellos no me ven. ¿Y esas luces que silban al extinguirse? Más bien se trata de una carcajada que se extingue. Pueden. no llevándose nada. si pienso en ello. indiferentes. jadeando. la posibilidad de arrastrarse. Pero aquí conviene seguir sin detenerse. poco importa cómo. con buen ánimo. un día se los hará suyos. Es una partida. para poder ver los progresos que realiza. al principio un botón. siempre los mismos. por turno. Entonces. de tanto en tanto. no respirará nunca. se le debe antojar de una gracia irresistible. que cuando yo hacía de Mahood. lo siniestro se extiende de arriba abajo. De ser ellos me bastaría saber lo que sé. Él sabe que se trata de palabras. ya no le queda más que ahogarse. y después impedimenta. ¿Cuánto tiempo fui pura oreja? Respuesta: hasta el momento en que ya no podía seguir siendo así. nunca más lo diré. de efectos similares. por ser demasiado hermoso. ligeramente taponado. si no se trata de la mía. Pero. no me obstinaré en hacerme parecer mi propio verdugo. célula del mal. pronto tendrá piernas. dice que sabe que son palabras. lejos de todos. en el tabique. que carezco de ella. no respira aún. demasiado débiles para socavar. ¿qué ruidito es ese. El ruido. ante el espectáculo de su pavor. Es inútil multiplicar las ocasiones de error. Captado por el oído. ¡Esto antes que ceder a sus exigencias! Es que no he dicho nada todavía. ¿y esas luces que se apagan silbando? Es cierto. y después sumido de nuevo en lo oscuro. yo que no estoy allí. sé que son palabras. Sí. Pero ellos son severos. y llegará un día en que ellos le hablen. ¿cómo puede saberlo. pero me oyen. Si es que esto les divierte. a las cuales la abundancia de materias desgraciadamente vedó hasta ahora la menor alusión. Poco importa el dispositivo. cuando le toque el turno a los ojos. no sabe si son las suyas. no quisiera saber nada más que lo que oigo. me daré por descargado. no saben que estoy fijo. eso me sale en seguida por la boca. Pasar del frío al calor. antes de volverse enorme. No hay más que yo. abierto el siguiente. Y esas luces. él que nunca escuchó otra cosa? Esto está claro. esperar. El pecho se hincha. para poder declarar. donde se atropellan las palabras. Pero. y peor que el mal. oscuramente. Es cuestión de preguntar. o por el otro oído. a quienes por él están consumidos? Es un mal ejemplo. en relación con lo que sigue. Pero este asunto de las luces merece ser tratado aparte. apresuradas. Tendré compasión. Y de uno.

no sabe nada. los que quieren. si lo que haya visto le interesó hasta el punto de parecerle digno de mención. están entre ellos. Le ha salido una cabeza. lo que hace que la palabra venga siempre del mismo lado. También por turno utilizan la mirilla. otro mira. dejen de estar relacionadas con lo que haya visto. piden es que se vaya. ¿qué es lo que esperan. En el montón. pegando un ojo al agujero y cerrando el otro? No actúan así con miras pedagógicas. La cabeza está allí. que no dice nada. además. le ven un ojo. Adondequiera que vaya irá hacia ellos. la cabeza no puede funcionar. Cuando más adelante rugirá en la tierra la tempestad cubriendo momentáneamente la libre expresión de las opiniones. por sacudidas. Se diría. Pero. estando en el centro. cadena sin fin. un ojo huraño. sin duda. Ellos miran. desde que lo hacen? Pues es difícil no creerlos animados de una esperanza cualquiera. es decir. asidos los eslabones. allí donde no puede instruirse. Cuanto. como si se alejara. sin la ayuda de la razón. he aquí al fin un indicio del más alto interés. succiones. sin rostro. eso debe ser posible. o hacia ellos que se callarán. Adondequiera que se vaya. tal vez asidos de las manos. hacia el estribillo que entonarán. en derredor. les gusta hablar. una sola boca. Mientras uno habla. Se encuentra. dado el caso. meliflua y biliosa. dado el caso. Y. cuando ya no corra prisa. sabiéndolo en marcha. Pero a menudo todos hablan al mismo tiempo. risas. y les permite calcular las posibilidades de verlo pronto saltar. ¿Qué sacar en conclusión? ¿Que el único ruido que haya tenido Worm es de bocas. o partir insensiblemente. eructos. ¿Y cuál es la naturaleza del cambio cuyos progresos acechan. para especialistas. Más adelante. eso debe de ser. después la oreja. Son numerosos. sabiéndolo en marcha. para el que no se halla prevenido. en el centro. Esta lengua de catequista. Dan giros. con la cabeza descansada. llena tan sólo de rabia. para que rabie mejor. de momento. Es un transformador. Tienen respuesta para todo. todos dicen al mismo tiempo precisamente lo mismo. pero cuyo aderezo. no hace más que oír y sufrir. de agazapado. No. desangrándose. para ver si se ha movido. poco importa de qué. en el que el ruido se vuelve furia y temor. es. para que 62 . ellos necesitan un ojo. cuando hayamos salido de ahí. caballuno. pegada a la oreja. saliveos y gorgoteos diversos? Ciertamente. irá hacia ellos.Samuel Beckett El innombrable habrá de hacerse detenidamente. lejos de ese ruido lacinante. es la única que saben hablar. No se trata de enseñarle algo. que no es el fin del mundo. sin duda aquel que debe hablar a continuación y cuyas observaciones no es forzoso que. aunque ésta sea oblicua. hablando por turno. cuando se haya serenado la cabeza. como un herido de muerte. y lo estará. nos ocuparemos de las circunvoluciones. en la primera ocasión. sin comprender. de momento. es lo esencial. abierto siempre. No es más que un montón informe. Sin olvidar el quejido del aire doblándose bajo la carga. es cuanto importa. saben que es la peor de las burlas. o hacia la voz que se hará más suave. cuando vea retorcerse verdaderos labios. desde luego. no sabe más que el primer día. sabrá de donde regresa. por el instante. más o menos de amontonado. en tales condiciones? ¿Mejor ella que aullidos de hiena o martillazos? Respuesta: para que no tenga demasiado miedo. de momento. pero no Worm. pues. aún. haciendo eso. expresivo. Resolución veintitrés. palabras. Es cuanto se necesita. que trate de irse. ¿Por qué la voz humana. si no se supiera que sólo Dios puede estar al mismo tiempo en todas partes. pero tan perfectamente conjuntados que se diría que es una sola voz. Se instruye. capaz de reflejar la historia de un tormento.

mientras se acerca. de abrigo vertical. antes del comienzo de la prehistoria. como si se alejara. se dejarán caer cuando no sufran ya. está lejos de ellos. y después otros mayores para los brazos. infaliblemente. pero las especies de carnes que posee actuarán por él. en tan buena vía. que se incline la balanza de un lado o del otro. sola en medio del abismo. para que él no se detenga. o poco menos. Así lo conducirán hasta el tabique. No. Es curioso que no vayan a buscarlo a su sitio. en tanto llega al adormecimiento. y morir inútilmente. en fila india. sin poder hacer vivir. sentir un apoyo. o cuando no puedan más. para que se crea perseguido y reemprenda su camino. no ya por una sola de sus seis caras. Pero esta alegría Worm no la conocerá más que oscuramente. ni siquiera con un escobón. es 63 . puesto que parecen tener acceso a él. aun cuando esto no sirva para nada. Pero a qué hablar de lo que hagan cuando Worm se ponga en marcha. su primera experiencia de sostén vertical. a causa del gran silencio que se habrá producido. hacia ellos. o hacia la voz que se hará más suave. no se debería. llevárselo con ellos. Pues es menester que esto se decida. suponiendo que estuviera de pie. sin impropiedad. él no puede creer nada. para. Esa mancha minúscula.Samuel Beckett El innombrable crea haber obrado bien. Algo debe representar. Es que el recinto es vasto. puesto que él no puede ponerse en marcha. como se le tiene que hablar. soltándose la mano. lo bastante fuerte para arrancarlo de allí. o cuando sufran menos. antes de volver a ser lo que era. Entonces lo agarrarán y se lo llevarán con ellos. siendo como es menos que un animal. procedente de allí hacia donde ellos quieren que se aleje. Qué físico es todo esto. en un gran esfuerzo. y no pudiendo más sin más. y hasta el punto preciso de éste en que se hicieron agujeros. de momento. no sentirse expuesto ya más que por sólo cuatro lados. sin poder vivir. pese a desearlo a menudo. Quizá por medio de un palo largo. demasiado lejos para que se pueda llegar hasta él. no pudiendo ir más lejos. como si estuviera en vida. ni juzgar nada. en busca de un poco de calma. O tal vez lo soltarán un día. en apoyo de los del suelo. pero así es como se tiene que hablar de él. esperando adormecerse. pero menos cada vez. el día en que el ligero esfuerzo de los primeros tiempos. que no debe de ser muy grande. Pero un perro tampoco viviría allí ni un segundo. y no necesitando ir más lejos. tras una prolongada huida. taponando los agujeros y dirigiéndose. y mira. para pasar los brazos y apoderarse de él. Entonces volverá la voz. a fuerza de renovarse. infinitamente débil. no se puede pasar así la vida. no habiendo sido ni hecho nada. Se dejará caer. intentarán encaminarse adonde parece estar la paz. No. No se atreven. como si pudiera comprender. Y es una suerte para él que no pueda moverse. pero no lo bastante todavía. que tal puede decirse. podrán hacer uno mayor todavía para pasar por él a Worm. El aire en el fondo del cual yace no se hizo para ellos. y para nada sirve. Pues si pudieron hacer un agujerito para el ojo. por primera vez. hacia ocupaciones más fructíferas. de un poco del silencio de antes. él se dejará caer. Pero quizá se moverá un día. pero incluso un reptil se puede dejar caer. sentir un escudo. con la misión de conducirlo a ellos. si es que al hablar de él se puede hablar de deseo. pero quieren que él respire el de ellos. aunque sufra. Llegado allí. Quizá soltando allí un perro. para que crea alejarse de ellos. se habrá convertido. será su primer rincón. pues sería firmar su sentencia de vida moverse de donde está. de la oscuridad a la luz. y no se puede. con un gancho en la punta. al ponerse en marcha. sino por dos. a causa del obstáculo. débil al principio. cada vez más.

y esto es lo único que cuenta. de verlo aparecer. de sus garfios. ¿Qué hace con él? No hace nada. de sus ganchos. de sus garras. un poco más y se encontrará posado en una eminencia. en no sentir nada. vale más que comprenda un poco. sí él oye. Su fuerza. para poder creer en él. no. si no abre el ojo. según las últimas noticias. o pasa tan poco. mudos. lo mismo da. pero ya sabemos cómo es. el tipo. quizá sea la luz del paraíso. girando alrededor. Esto queda zanjado. en espera de desalojarlo. como humo inmóvil. ni esta voz es la de quienes lloran. como un perro al que se le echan siempre las mismas basuras. es un ojo sin párpados. no se necesitan párpados aquí. dejémoslo también ese ojo. él no comprende nada en ella. Bah. invisibles. un punto es todo. Pero ese ojo. lo que explicaría su incoherencia. es incomprensible. y mudo. No es la tierra. no se trata de humo de verdad. pero lo necesita. donde juraron que se hallaba. o de otra pasión cualquiera. las mismas amenazas. pues también debe de haber un agujero para los gritos. donde él podría hallarse. no puede ser la tierra. Se podrá concluir. terminó su papel. en no saber que están allí. para llegar hasta ellos. en no comprender qué quieren. para asegurarse. o de tener que ver. húmedo. casi nada. o por otros si se quiere. quizá sea el paraíso. si pudiera parpadear. Sí. no se sabe por qué. quizá sea eso. desean. no lejos de él. es una mancha lo que ven. curioso infierno. cobrado al fin. es así. sus ojos. con qué se formaría siquiera una pálida idea de la condición en que ellos lo van a poner. adonde lanzan sus voces. tendidos como él. Se habrá intentado todo. Ahí está ahora en un abismo. no se sabe nada. Ellos lo dominan. para que a ello se habitúe. perdido en la humareda. no ven nada. inquebrantables. Las pendientes que se reúnen en él son suaves. pero nada importa. casi nada. Worm oye. ¿De seguro que es a ellos a los que oye? ¿Se tiene realmente necesidad de ellos para que él pueda oír. olvidan. no se sabe cómo. los oye quizá. de los infrecuentes espectáculos. si es de pena. será menester que él trepe. quizá sea la voz la que lo hace llorar. no es esa la palabra. ah. y con todo. Oye. no es un abismo. es para llorar. pues. y con qué prestaría atención. ese gran ojo huraño negro y blanco. Dicen que él les oye. y dicen que es él. Se humaniza. se aplanan bajo él. ni qué inventar. las mismas órdenes. una tras otra. podría prescindir de ellos. ven algo gris. en no poder prestar atención. si no presta atención. pero puede pasar. Tal vez lo sea. aunque parece difícil atribuirle una iniciativa tan enérgica. lanzando sus gritos. pero 64 . habitado sólo por Worm. y la soledad. alguna cosa. no es una reunión. es la única certidumbre. pues no hay fuego. si es de rabia. no se sabe nada. de tanto en tanto. lo mantiene abierto. todo es posible. no se ha arrastrado. todavía no. todo es posible. las mismas lagoterías. saldrá perdiendo. donde no pasa nada. Ellos no saben ya qué decir. pero no saben nada. por los vivos y por los muertos. dejémoslos ahí. a través del agujero. si es necesario que esté en algún sitio. al alcance de sus bicheros. uniforme. todavía servirán. si pudiera cerrarlo. él que está solo. de oírlo mover. sus lágrimas y una especie de cráneo en el que todo puede ocurrir. de ellos y de fantoches análogos? Basta de concesiones al espíritu de geometría. quizá llora para no ver. hay que conservarlos. antes de llegar a Killarney. es para ver. de rabia.Samuel Beckett El innombrable él. comprende un poco. no puede ser un agujero en la tierra. llaman. sin nadie. Dicen que lo ven. su única fuerza consiste en no comprender nada. no volvería a abrirlo. debe pasar. Y después basta de ellos. y esa voz la de los bienaventurados que interceden. él sabe que es una voz. con sus orejas. sin caldear. el ojo permanece abierto. eso cambiará todavía. Las lágrimas manan de él casi sin cesar. salvado al fin.

Pero puede saberse. o de golpe. para ello el a giorno sería más indicado.Samuel Beckett El innombrable cuidado. ni miembros que le obedezcan. algunas entonaciones. El ojo también. Se ve. o para poder gritar y. sabe que es una voz. alaridos comprendidos. en general. de tal modo se presentó. aunque no tanto. y él de cierto sufriría por no tener ni voz ni otro missile. lo que debe ser hacedero. una verdadera masturbación. sin precisiones superfluas. para que se asuste. Quizá no sean más que uno solo. es cuanto puede afirmarse. poco a poco. salvo engañarse. todo eso es malo. es para hacerlo huir. una cabeza abandonada a sus únicos viejos recursos. Pero Worm sufre únicamente por el ruido que le impide ser como era antes. en el momento oportuno. él siente. sin tener que temerle a un silencio molesto. parece flojo. No puede apartarlo tampoco. lleguemos hasta el fin. pues hay que evitar la confusión. con sólo predicar encima. no importa hasta dónde pueda ir. pero no del todo. ¿se puede decir lo mismo de las apariencias? Desde luego no. casi debemos estar. Todo se resolverá. acabará en antorcha viva. grávido. quizás él no sepa nada. una piedra. una verdadera tortura. doblándose y estirándose a la voz de mando. por el ruido que no impide nada. Pero quizá se haga un día la claridad. Y si no lo es. no importa. Oye. y lo sabe. siguen siendo ellos quienes lo dicen. el ruido le hace sufrir. Es inútil discutir. lo bastante para que rompa sus lazos. Sin embargo. sin vivir. orinado y caliente. considerado deprimente sin duda. Worm oye. pero se ha de aceptar así. en espera de que todo se confunda. ni alzarlo. En cuanto a cuáles son. esperar que su grito vuelva. no tiene más que brotar. excluidos los beneficios de la acomodación. un brazo y dedos que sepan asir y soltar. y entonces 65 . Este gris primero. y comprende algunas expresiones. esto avanza. o rápidamente. ni bajarlo. para evitar la confusión. vale más aceptarlo. se ha de intentar saber de qué se trata. hay que ver lo que hay que oír. quizá no sufre por nada. sin estar. condenadas a ser desmentidas. ¿Quiénes? No habléis todos a la par. confiemos en él. daría lo que fuera por tener una piedra. veamos qué tienen para ofrecerle en cuestión de espantajos. son ellos quienes lo dicen. Un hombre se preguntaría dónde acaba su reino. es un bello gris de esos de los que se dice que van bien con todo. el ojo lo prueba. lo que sería abominable. sufre. tiene amarillo dentro. ellos dicen que es el mismo. muchas piedras. en vista de que no puede cerrar el ojo. y ellos lo sostienen. Esto avanza. pero no saben nada. Ese gris en cualquier caso no debe añadir gran cosa a su esfuerzo. ellos llaman a eso vivir. Poco importa el tema. cuando ya no habrá nadie y volverá a caer el silencio. Estando Worm en singular. mientras que hubo un tiempo en que no oía. de aquí allá acerca de los pronombres y de otras partes de la charlatanería. Si es que es el mismo. ya avanzada la noche. ha cambiado. lo dicen porque lo desean. pero. ellos están en plural. la chispa está. para ellos. es decir. En fin. también se diría que rosado. malo. Los ruidos son algo que corre. uno solo también valdría para el caso. En cuanto espectáculo. de muerte según se dice. su ojo se esforzaría en sondear las tinieblas. y ese ojo sea una fantasía más. que eso tampoco sirve para nada. Decididamente al ojo le cuesta ceder. mientras cuenta los minutos. es cierto. ellos le llaman a eso lazos. no lo hay. Pero el caso es más bien particular. es grave. quizá sean lágrimas de hilaridad. y quizá lamentara ser hombre en tales condiciones. por supuesto. Entonces podrán callarse. por donde pasan los ángeles. quieren librarle de ellos. atraviesa las murallas. sufre como sufrió siempre. permanece conectado siempre al mismo pequeño campo. pero podría confundirse con su víctima. pues. pequeña diferencia.

es un buen queso. afuera. con las mandíbulas apretadas hasta romperse. si eso les apetece. recuerdan a una cobra. o abiertas. para dejar pasar la espuma. a la claridad. qué queréis. eso lo estropearía todo. Perversa oscuridad. se diría que duerme. atrás desaparece. fiel. no se sabe cómo. de tarde en tarde. debe haber otra cosa. todo eso son oraciones. pongamos cinco minutos. para él. nada que revele la alegría de vivir y sus sucedáneos. alegrarse. ni nada semejante. pero sí. Pues no hay rostros aquí. la del espacio. de frente y de perfil. todavía no es el momento de hacer tal cosa. mira. una gruesa piedra. una caja. mostrando con sistema lo que puede un verdadero rostro. se diría. una bola. llamando a Judas. que va con todo. sin hablar de otras posibilidades. y deben pagarles. porque o bien se disipan o se comprueba que eran posibles después de todo. que vaya con el gris. Qué más aún. que sería fatigoso. Qué viene a hacer el imbécil. señor nuestro. en los primeros tiempos. No se ve esperanza aquí. al fin. ni alrededor de quién. pasando por los más característicos matices del desencanto. Hundido el culo de cerdo de Antonio. se apiade de ellos. aullar. y quizás es el momento de echarlas en la balanza. siempre el mismo. se hinchan. él se hallaría entre nosotros. mascullar. lentamente. ni demasiado poco. como es sabido. no es más que un sueño. Felizmente. lo que no sería exorbitante. y se diría: «Mira a ese viejo Worm que espera a su novia. que tendría su día. hombres-ratas. no esperan nada. como en todos los mundos. desde hace algún tiempo. balbucear. que no sería bastante. y esas flores. cambiando metódicamente de expresión. Además. pues. Eso. Pero esas luces. que acudiría a colocarse ante él. o si les pagan para ello. como debe ser. un poco de todo. tienen la mente en otra parte. todos los años. es menester buscar otra cosa. a la altura conveniente. en plural. rezan a Worm. perdido. languidecer y morir. pues ambas se dan la mano. Esto sería agradable. por suerte él no entiende nada. lo que hay que encajar. en su chirriante cabezota. cada dos años. cada dos años. pongamos que una vez al mes. un trozo de madera. Muy poco. Un rostro. "abrir la boca. ese viejo Worm.Samuel Beckett El innombrable no se ve demasiado bien cómo podría Worm permanecer. es más seguro. qué alentador sería. mira. No. rezan por Worm. al fresco. esperan que eso durará. Pero las situaciones imposibles no pueden prolongarse. llaman piedad a eso. gemir y finalmente cerrarla. Debe de haber de todo aquí. caen y se extinguen silbando. El gris. esto no tendría importancia. de modo que no tendrá nada que repetir. crecer. si eso pudiera ser un rostro. Podría incluso detenerse. como los criminales. sorprenderse. no será forzosamente una catástrofe. entre los lugares de reunión. se diría que está muerto». Una simple cosa. Calma. la cuestión no es esa. ante ese puntual residuo de la imagen de lo eterno. Noción que traerá consigo. desde la franca alegría hasta la melancólica fijeza del mármol. sucio farsante. se apiade de Worm. Pasando a la distancia conveniente. sin 66 . que pasara ante él. para que ésta se incline. qué agradable sería. que se alzan. Un visitante. O que no se haga nunca. para que se apiade. y esas margaritas. por un instante. Que se haga la luz. que gravitara no se sabe cómo. Y la partida se habría ganado. Como todo. sin volverse desfigurado. calma. sino el tiempo justo para que la esperanza pueda nacer. y se prescindirá de ella. y no se quedara demasiado. La noción del tiempo empezaría a trotarle a Worm. es cuanto se trata de imaginar. tú no sabes. veamos. Una presencia al fin. que espera a su amor. y tampoco se ve demasiado bien cómo podría irse. eso sería algo. en ciertos barrios. su hora. cada tres años. ante ese cristalino impotente. indebidamente. Que otros esperen.

no había pensado en ello. sabré si va a volver. haría falta una convulsión. a qué agarrarse. no importa. no. de reino desconocido. no sé qué puede haber peor. podrían alquilar a una soprano. Desgraciadamente hay que atenerse a los hechos. pero dónde. a volver la cabeza. la continuación. y a inquietarse. mantenerme en su favor. ni bueno ni malo. trabum la la la. pero no noto nada. el hecho es ése». en un vals. hacia el azul. cuando todo zozobra. la calma que precede a la vida. dado el caso: «No hay madera aquí. es como maleza. es decir. no escucharé más. los otros lugares son míos. Worm está ahí. es como sargazo. no hay aire aquí. no se trata forzosamente de lazos. ni un soplo. si las hay es como si no las hubiera. pero tampoco está oscuro aquí. el hecho es ése. Pero qué calma. sí. para intentar avanzar en sus buenas disposiciones. en espera de los verdaderos corazones. y quizá le enseñaría a contar. que no me ha ocurrido nada. es sospechoso. o son pequeñas burbujas que estallan. a qué atenerse. Y escucharé siempre. no importa hacia dónde. no. sí. lo noto a mi alrededor. la he resistido. ni de animales. lo que sería un acontecimiento. qué bonito es eso. con lo que quiera que sea. esto no quiere decir nada. sí. lo veo. todos. la oiría alejarse. Pero no lo pensemos más.. Resistí. a todo alrededor. había que huir. trabum la la la. allí es adonde él debe ir. en ellos. que lo vomite a la luz. hacia ellos. lo sabré. una gruesa piedra. a la claridad. ¿qué es lo que no marcha?. el día es para cerrar los ojos. El corazón se le pondría en marcha. qué queréis que sea. o como si. pero lo he sido. porque él la oiría llegar. estaría bien. un segundo de silencio. si esa voz pudiera detenerse.». son lazos si se quiere. a aguzar el oído. a girar el ojo. y eso sería mejor que nada. no huí. no hay lazos aquí. lo fui. aparte el discurso. nada de vegetales. que no haría falta formalizarse. y después más reposadamente. cuando juzguen oportuno emprenderme de nuevo. tan sólo un segundo. estoy en él tan poco. fracaso. haría falta que la tierra temblase. allí donde me espero. que le abandonaría. o si se calló de verdad.. sino a los hechos. lo fui mal. vivo que te ignorabas!». y sería mejor que nada. creyendo saber. es posible que un día no escuche más. si los quiero. al alcance del corazón. a perder la paciencia. nada lo señala. tranquilo. quieren que sea Worm. pero no es la tierra. nada lo indica. susceptible de perderme. me cubre. oiría valsear su corazón. cuando los hay. que quiere que él salga. pero cómo. tampoco. a tener paciencia. era necesario que Worm huyese. sigamos intentando. ni piedras. el aire es para que uno se ahogue. sabiendo. para volver allá donde estoy. no puede ser más que eso. o como si. pasablemente. Segurísimo. lo bien que se está. sí. pero cómo hacer. el hecho es ése. eso debe de ser. una voz de mujer quizá. los minutos y las horas. nada lo distingue. aquí está 67 . en triunfo. por el momento. es decir. para estar dispuesto. sin tener que temerlo peor.Samuel Beckett El innombrable detenerse. Pero no tan deprisa. sino eso. pasado el peligro. no. es demasiado pronto. pero no quiero más que el mío. a razonar. está como enraizado. eso debe de ser. no me saqué yo a la luz. esa voz. me aprieta. en fin. que exceden. Escucharé. no había que resistir. y era menester que se arrastre. es la vida que quiere volver. está clavado en su sitio. lo que sería prematuro. no se sabe lo que es. no puede moverse. re mi ja do pan pan. desde los tiempos. con todo. para oírles decir: «¡Ves. sólo Worm. no necesitaría detenerse. o no escucharé más. o si las hay. es como fango. si supiera tan sólo lo que quieren. veo mi sitio. que nada me ocurrirá. Me veo. del corazón que grita: «El hecho es ése. sin ese ruido. me parecería largo. donde nunca hay oscuridad.

es como la arcilla. o para que ellos puedan volver. se callarán quizá. si es que se puede llamar un buen momento a eso. si el amo lo exige. proyectando largas sombras. es preferible. el negro tampoco prueba nada. se marcharán quizás. sin una luz. se apagarán. pero que nunca servirá. es como la mierda. sí. hacia su amo. sin que él sepa que partieron. o si se trata solamente de un buen momento que pasar. una vez roto. basta con equivocarse. nunca se sabrá mientras dure. primera noticia—. para los que pierden el castigo. y Worm verá el día en el desierto. sufre también por el gris. esperanza? Desde luego que no. si tenían que taponarlos o. proyectadas hacia dentro. ¿No hay. para hallar al fin. pues no supieron qué hacer. el día del desierto. O si es uno solo se irá completamente solo. las dos preguntas. es una cuestión de eliminación. sí o no?. Aunque esto. Pero con el negro ocurre como con el gris. no hay más que eso allá arriba. so pena de atraerse cóleras suplementarias. son ellos quienes lo dicen. el perdón. Dicho de otro modo. pues él no sufre sólo por el ruido. a pesar del silencio. tras de haber intercedido durante años ante el amo. y su alargada sombra le seguirá a través del desierto —es el desierto. es menester que así sea. el silencio gris no es forzosa y simplemente un buen momento que pasar. Pues ellos pueden volver. en el que es menester escuchar. acecharlos murmullos de los silencios de antaño. que los castigará. ¿taponaron los agujeros. lo mismo si lo ignora que si sabe que nunca más volverá a oír nada. enmudecerán al fin. llegado el caso. si se tenían que taponar los agujeros o dejar que se cerraran ellos solos. Pues quien debió escuchar escuchará siempre. poco a poco.Samuel Beckett El innombrable oscuro. o para que siga sufriendo. lo mismo si el silencio es negro que gris. acaso. viene a espesar. al partir. ¿Qué hicisteis con vuestro material? Lo abandonamos. con sus lámparas. he aquí al fin la frase justa. o sin otro motivo que el suministrado por su ignorancia acerca de lo que debía hacerse. Entonces reinará lo negro. si se quiere. Y basta sobre los agujeros. introdujeron allí sus potentes lámparas encendidas. el silencio. es evidente. como si pudiera saberlo. pues. con Worm. ese gris lo hacen ellos. o los unos dirán sí y los otros no. pues taponaron los agujeros. cuando se callen. pues no saben lo que el amo quiere oír como respuesta a su pregunta. Pero las lámparas sin criados no brillarán siempre. los dos. el día en 68 . De modo que no se sabrá nunca. al mismo tiempo. basta con buscar. sin criados que las vuelvan a cargar. será oscuro. veamos. pero si no se quiere. Entonces ellos fijaron sus largas lámparas allí. dirán sí y no. por el contrario. una esperanza pequeña. Pero no hay que confundir a Worm con otro. carezca de importancia. Pero obligados a decir si taponaron o no los agujeros. Entonces se tendrá que volver a empezar todo. por así decirlo. para impedirles que se cerraran solos. en fila india. qué idea. no los taponaron. El gris no quiere decir nada. sin llegar a convencerle de que no hay nada que hacer. pues lo mismo puede ser el bueno que el malo. Cuando se marchen. ya no se recompondrá nunca. al cabo de mucho tiempo de haberse extinguido las luces. Pero las dos se defienden. o para que crea que el gris es cierto. a ellos les gusta decir de otro modo —esto es indudable y permite ganar tiempo—. antes al contrario. si es el bueno. en cuanto al valor del silencio que. hallarse preparado para la próxima etapa. Pero se olvida. lentamente tristemente. para que él los crea siempre allí. por más que ellos no estén ya allí. en los agujeros. Worm no sabrá nunca. Sí. por la luz. hacia su amo. para Worm. he aquí al fin. dejarlos abiertos. pero ellos no se marcharán nunca. sin un ruido. un día. o los perdonará.

acaso no dure siempre? Esto depende del fin perseguido. oh. Él no hace ruido. con razón o sin ella. Los hay cuya sangre fría les lleva hasta a defenestrarse. no muy sólido. a medida que el tiempo pasa. 69 . Es el fin inmediato. pues ellos velarían por que así fuese. sin que él intervenga para nada. El problema es delicado. habláis de un asunto. si pudiera evitar esa luz. en cualquier dirección que avanzase. Oh. ellos llaman a eso ver. pero se ha de ir poco a poco. ¿No es preferible la pleamar de un sufrimiento a aquél cuyas fluctuaciones hacen creer a cada momento que. es un hecho. cualquiera que sea. ¿no es evidente que sufriría más a cada paso. Como quiera que sea. fortalecidos con la fuerte palabra del gran taciturno. cada vez más. ellos no se desanimarán. Entre tanto que al menos se agite. una frase suya. bastante se ha hablado de ellos. ya que no le queda otro remedio. ellos llaman a eso sufrir. de parte del paciente. ¿Qué hay de los efectos de la costumbre? Ellos pueden combatirlos alzando la voz. Pero.Samuel Beckett El innombrable que ellos lo atraparán. Pero. esas son sus atribuciones. Pero hay que decir una cosa: eso no hizo más que empezar. ¿cómo pueden saber ellos que sufre? ¿Acaso lo ven? Dicen que sí. al hablar de ellos. Pero. Dios mío. Pero quizá sí. sin ellos no habría nada. que se tire por el suelo. el pean. Pues es evidente que la luz bajaría a cada paso que diera. pues le hace sufrir. llegados aquí. Otra cosa. después de todo. y es así gracias a ellos. pero en el mismo orden de ideas. Pero es imposible. en busca de un poco de frescor. Que descubra por sí solo los bálsamos de la huida ante sí mismo. para que. están tranquilos. habrá necesidad de ozono. incluso si no la necesitan para hacerlo sufrir. sí. esto no es evidente. en los últimos también. cuando no están atados. ni siquiera Worm. ni por esas. Después vendrán otros. Esa es su tarea. hacia ella. es algo que esteriliza. pues él sufre. saben hacer sufrir. Entonces se produciría el deslumbramiento. El amo. El asunto es espinoso. no necesitará ir lejos. la captura. Gracias. Después se le enseñará a estarse tranquilo. eso es todo. podría oscurecerle el entendimiento para siempre. ah. volviera al recinto. Si ellos fueran x habría necesidad de un x-más-uno. Él llora. sólo hablan de ellos. ¿Es decir? Un leve movimiento de impaciencia. que es una idea suya. saben qué es sufrir. sigue precisamente sufriendo tanto como el primer día? Tal cosa debe ser posible. Un exceso de severidad. es el mismo que en todas partes ellos dicen que no. forzando su claridad. Pero de retorcimientos. no irá lejos. ese ojo lívido? Para ver la luz. ¿Le oyen? Desde luego que no. hay otros. Pero ese gris. le oiréis llorar». lo que cuenta es el ozono. chisporroteando. Que no cuente más que consigo mismo para paliar lo que es. puesto que está en el centro y volvería forzosamente a él. a medida que se efectúa el traspaso del porvenir incambiante al incambiable pasado? Otra cosa. sin método. No se le pide tanto. de precipitarse en todos sentidos. ¿Y si en vez de sufrir menos. en fin de cuentas. le veréis retorcerse. hay que apresurarse a aprovecharlo. o tanto como el primer día. lo dicen más puro. más claro. ¿y si en vez de sufrir menos. para romper la monotonía. al llorar. al cabo de cuarenta o cincuenta vanas tentativas? No. Toda vez que sufre hay esperanza. en los primeros tiempos. que le hace sufrir. oh. creyéndose en el buen camino. haced aquello. que ellos no apresarán nunca. aunque hace tiempo que dura. lo que es bueno. No dejan. sufre más a medida que pasa el tiempo. al centro. los quemados vivos. es forzoso. ¿qué puede importarles que dé o no resultado? Bastante se ha hablado de ellos. no. no se trata forzosamente del Sahara. todo está en ellos. el amo les ha dicho: «Haced esto. no lo bastante aún. ¿para qué sirve. se les ha dicho. qué demonios. esa luz.

está oscuro. lo oigo todo. retengo el segundo. sería lo de menos. Se dice pronto. Llevo un segundo de retraso con respecto a ellos. como si fuera yo el que hablase. que hay frases enteras que se saltan. para que yo los crea de mí. yo también. me falta para mi gloria. así. es su vida. Y. no se trata forzosamente de mazmorras particulares. Que al fin me pongan en la boca algo con qué salvarme. uno más. esa es su tarea.. Tal vez haya otros aquí. pero no creo. lo mismo da. eso es. un cambio en el ojo. que lo olvido todo. con sus pobres recursos. es el único ruido. Creo que tengo ausencias. ¿No 70 . todo es continuo. haced lo que os digo. siempre del mismo modo. no cede. suponiendo que lo hayan dicho nunca. ellos dicen que eso me sorprendería. con el cual tampoco tengo nada que hacer. Sin embargo. al que le gusta hablar. son personas serias. Ese tono. mudo. acabará por comprender. nunca más. Pero. Transcurrido un segundo. hay que proceder cada vez como si fuera la última. No son gran astucia estas pequeñas pausas. sin esperanza de consumirse. como tiene que ser. es más estimulante. dice el amo. no se me pide otra cosa. esos términos. sin esperanza de tregua. es el calabozo. Pero. Venga. habrá aparecido la oleada que lo arrojará de entre nosotros». por no saber de dónde llega una voz que no se detiene nunca. acabará por estremecerse. Cuando ellos se callan. sin el uso de otra palabra que la suya. es el único medio de no retroceder. pues. Pero un último esfuerzo. que tenga un compañero de infortunio. para nada. con qué condenarme. y que no se hables más. bien sé en qué me ocuparía si la cabeza me obedeciese. no se trata de nada más complicado que eso. Ah. es un buen medio. ante él. no. un poco de claridad. Pero éste es mi castigo. venga. Aunque no lo comprendiera lo habría dicho. nunca menos. ¿cómo asegurarla? No importa. No dispongo de un instante que pueda decir mío. a solas. Será el calabozo. ¿qué es lo que no creo?. en alguna parte. se acaba por no saber nada ya. desde que se les metió en la cabeza que mi existencia sólo es cuestión de tiempo. para no esperar. mientras recibo el siguiente. subiéndose a una silla para mejor ajustarse el penacho de su gorro. ¿dónde está adelante? ¿Y para hacer qué? Pandilla de falsos maniáticos. no vuelvo. se producirá el leve reflejo. o acaso haya otro. me sorprendería que su animosidad llegara a tal extremo. me lo habrían tenido en cuenta. No hace falta razonar. Tampoco se puede decir que sea vida andar buscando ojos sin hallarlos nunca. traédmelo. y quieren ellos que sepa en qué ocuparme. con ocasión de mi próximo juicio. una voz. ellos hacen cuanto pueden. Adelante. Un gran tazón de aire infecto y hop adelante. Está ahí. los pobres. para volverse en seguida. no tenemos más que seguir. no importa. si es que quieren que tenga aspecto de ocuparme en ello. tal vez sea el último. en voz alta. enteras no.. sólo sufrir.Samuel Beckett El innombrable Que haga como el húsar. mudo. me juzgan de tanto en tanto. lo purgo mal. sin comprender. tal como me fue dado. por mi castigo me juzgan. quizá tenga yo un compañero de infortunio. Que repitan lo que voy a hacer. ellos saben que no sé nada. que no se hable más. no me voy. todo lo que dicen. ¿Cuántos somos. De tanto en tanto tengo que atravesar una suma de tiempo considerable. a medida que. como un cerdo. en fin de cuentas? ¿Y quién habla en este instante? ¿Y a quién? ¿Y de qué? Tan dificultosas preguntas no sirven para nada. acechar la queja que nunca sobreviene. la monotonía. con los ojos abiertos. o que debe hablar. dicen: «No se acostumbra. conmigo. No necesita razonar. Acaso no advertí el sentido oculto de la historia. Siempre las mismas argucias. sin embargo. Sabré. acaso diré algún día lo que hice mal. caramba. nosotros no sabemos nada. siempre fue el calabozo.

y en el fin será. lo mismo. o mucho tiempo después. en el fin al fin será acaso la misma cosa que antes. en alguna parte. pero a lo mejor. Ah. quieren el lugar. siempre los hubo. Pero. Pues existen prolongados silencios. cuando todo se detenga. entre tanto la voz prosigue. sin poder avanzar. y que sea posible estar en otra parte. sin preguntarse nada. o de proseguirlo todo. en lo que acaban de decir. avisado. no son forzosamente numerosas. sino el lugar. no se podrá saber cuáles. para que crea que no soy yo el que hablo. sin razón. las que importaba decir. o aguardarla temblando. No soy yo quien les interesa. o alejarse de ella. mientras él busca. las eligió él. naciendo. donde se espera. cuando llegaron. ni nacer? Algún papel tiene que desempeñar esta historia de permanecer donde uno se encuentra. o en los mismos términos. Me encerraron aquí. ¿qué puede importar?. será que se dijeron las palabras. es la voz que se detiene. con los brazos cruzados y las piernas cruzadas. es la voz que ya no llega. excepcionalmente. en el fondo. esta vez dimos en el clavo». que durante el largo tiempo en que era menester ir hacia ella. O bien no han hecho más que hallarme aquí. pues las frases ya no llegan. acaso sea importante. estarán allí en alguna parte. de medios insomnios? Pero nada cambia nunca. sin suponer nada. él conoce las frases que cuentan. estar de otro modo. el resultado es el mismo. o alegremente. no se necesitará saber cuáles. si es que a eso se le puede llamar reposo. no sabemos quién. se le lleva el atestado. las malas. tal vez murmurando algunos: «Se acabó.Samuel Beckett El innombrable se tratará. no se puede. verdaderos armisticios. si puede llamarse a eso un reposo. la cosa sigue ahí. me observarían. mientras se dice: «Acaso no sea eso». ¿qué historia es esa de no poder morir. no cuenta. viviendo. para quien no supo 71 . resoluciones. en la que no hay razón. hay que especular. hasta dar con la especulación que es la buena. resignado. porque un día nos pusimos a escuchar. para que crea que soy yo el que hablo. no diciendo nada. no es inútil. Y otros: «Hay que volver a empezarlo todo. ésta: «Continuad». para uno de ellos. Agujeros. en la que se escucha. si es que a eso se le puede llamar una espera. mientras se va hacia él. las frases continúan. hasta que llegue la orden de detenerlo todo. Ellos acaso estén allí dentro. como desde el principio. todo proseguirá a solas. no forzosamente las últimas. en el oleaje. de conocer su suerte. las falsas. nada cambia en ella. de insomnios. con el veredicto. durante los cuales les oigo murmurar. habiendo hecho bastante. hasta que llega la orden de detenerlo todo. en otros términos. muriendo. O quizá se trata del silencio desde que parte el mensajero hasta que regresa con la orden del amo. lo que no es una razón. no sabemos dónde. que se olvida. sido bastante. mientras volvemos hacia nosotros. ni vivir. ignorando de dónde vinimos. ni retroceder. en torno a ella. adonde vamos. son capaces de ponerme en la puerta. sólo para ver qué haré. quien de derecho es el amo. Así pues. Adosados a la reja. ahora intentan hacerme salir. de tanto en tanto. para encerrarme en otro lugar. Qué queréis. especular. Mientras se dice: «¿De dónde proceden esas frases que me salen de la boca y qué significan?». todos los atestados. Es menester aguardar el fin. aparentemente. No. o para soltarme. se está ahí. Es decir. es menester que el fin llegue. reposo durante todos ellos. las frases que necesitaban decir. Dicen «ellos» cuando hablan de ellos. es menester que sean avaladas por quien de derecho —esto lleva tiempo. dónde estamos. dista mucho—. pero ordenados diferentemente». aparentemente. en el montón. O bien digo «ellos» cuando hablo de no sé quién. Cuando todo se calle. porque ya no podemos detenernos.

las lamentaciones de lo que es. e incluso puede presentirse su posibilidad. más parafimósicamente globuloso. se tenga que enrojecer por haber empleado locuciones semejantes. como para tratar de desprenderse de su mecha. Aparte esto. Todos somos hermosos mientras estemos. una rata no viviría allí ni un segundo. apenas. Es el viejo cuento. no se sabe lo que ocurre. No. eso debe ser. Pero un poco de brío. en fin. llego. si no de nociones. les está prohibido detenerse. en un lugar determinado. admitiendo que éstas sean dos. había que apagarla. no. que no había que encender. de algo cuya existencia parece en algún modo establecida. anhelante. no se sabe.Samuel Beckett El innombrable hacer nada. no. Igualmente el caso de Mahood ha sido insuficientemente estudiado. son las mejores. Un poco más de reflexión les habría hecho ver que la hora de hablar. las mismas lamentaciones. una langosta sería incapaz de ello. dónde están. no somos tenderos. no habría que olvidarlo. quizás eso le decidiera a largarse. había que dejarla apagar. Un poco rosado tal vez. tampoco. curiosa llamita. Tal vez Mahood salga de su urna y se dirija hacia Pigalle. una docena. no importa. habría que apresurarse a ofrecerle algo con que salir decididamente de su órbita. ni la oscura tarea a la que están obligados. lo que es humano. Si pudiera cesar esa voz. de algo acerca de lo cual se puede charlar sin que. eso no dará nada. de lo que fue. O bien Worm. Pero es demasiado tarde ahora para volver sobre ello. el blanco del ojo. lo que ocurrió. es forzoso. el viejo cuento. y que. Puede sentirse la necesidad de tales criaturas. lo que os conduce hacia el fin de las lamentaciones. un poco de ánimo. que impide ser nada. garantía suprema. de no poder más. las mismas. Pero ellos están obligados a hablar. cada treinta o cuarenta mil palabras. Las lamentaciones os apresuran. o que de hacerlo había que alimentar. es un fulgor que nos atreveríamos a llamar de inteligencia. apenas lo bastante para hacer que dure esta pequeña llama amarilla que se proyecta débilmente por todos lados. ese bueno de Worm. o que de hacerlo había que apagar. de cloaca. siempre es el mismo. de otra cosa. y qué sabe uno nunca. ni siquiera un paso. Que no hablen. si. 72 . se empaña. Se gasta. alma de mi alma». tan abominablemente mal. de no poder nada. accesibles al entendimiento. no son las mismas. no distraerse. en parte alguna. Tiene aspecto de escuchar. oh. En lo que ellos se equivocan es en hablar de Worm. Un poco más saliente quizá. sin saber qué es. quizá no pueda más. quieren distraerse. como si existiera realmente. sería en vano. ser nada. no demasiadas. menos aún. ni lo que quieren. eso sería preferible. ni por qué eso marcha tan mal. después podrán ocuparse de nuevo de la cuestión. consolarse. acaso son las mismas. que no casa con nada. mientras se deciden. lo que hacen. calmarse. cuando lo que ocurre es que todo eso no está más que en estado de proyecto. pues. de modo que no hacen ni una cosa ni otra. sin que a su respecto haya que lanzarse a tristes y ciegos discursos. y qué introducción a sus atributos futuros. Pero revisemos ese ojo. Que lleguen por de pronto hasta el fin de su error. Yo en su lugar le soltaría las ratas. Entonces construyen hipótesis que se derrumban las unas sobre las otras. eso no importa nada. os acercan al fin del mundo. ahí es donde hay que buscar. ¿Verdad que no parecen los mismos que dentro de un momento? Qué queréis. es el momento. lejos de haber sonado. lo impide mal. una quincena. al cabo de diez años sería demasiado tarde. tampoco ellos saben quiénes son. sin duda no sonará nunca. ratas de agua. arrastrándose y cantando: «Llego. evitando comprometerse con el empleo irreflexivo de términos. a fuerza de orinar. ya hizo que funcionaran las lenguas mejor ahorcadas de todos los tiempos.

alrededor de quien. La cuestión no está ahí. Pero Mahood tampoco. una hoja que se mueve. con el resultado de que las esperadas de esas detenciones pasmosas no siempre reciben toda la atención que merecen. como si nunca hubiera existido. o el chillido que emiten las ranas cuando la hoz las corta en dos. Sí. mucho mejor aún. algo que llora por un sí o por un no. es decir. nuevamente de la voz. hundido hasta el cráneo en su vasija. no se sabe dónde está. cómo se puede estar bien. y de qué podría calmarlo. Tampoco yo. ellos deben empezar por darse cuenta de ello. pero sí. si todo eso pudiera concluir. Mahood también. frente al matadero. debe de ser eso. estoy en una cabeza. hombre-vasija. no se trata de creer nada. contamos en nuestros bagajes con afinadores de piano. no se sabe por qué. al propio tiempo que el plato del día. de una señal de vida. Sin duda. y la voz que se pone de nuevo a tantear. seguramente es eso. al punto regado. de todos modos no se ve nada. perezca una idea semejante. desaparecerá completamente. sólo de acertar. o cuando se las captura. Quizá se necesitaría estar ciego. actualmente. incapacitado incluso para maldecir a su creador. qué iluminación. Yo mismo he sido guachapeado escandalosamente. Yo mismo tengo la lágrima excepcionalmente fácil. está frío como el alcanfor. los síes le hacen llorar. gira todo. Worm sí.Samuel Beckett El innombrable estemos alojados en la misma enseña. quien dice lo contrario. para poder creerse comprometido en el asunto. somos hermosos cada cual a su modo personal. lo que. pero resulta que no se puede. Mahood también es un gran llorón. sin saber lo que busca. como si se pudiera desaparecer. o por separado. prometido a la limpieza de basuras. Sin embargo. y esos instantes de aliento contenido en que todo el mundo escucha desvariadamente. Pero. es automático. no protestéis. la fisonomía no es agradable de ver abiertamente. de una señal de vida. No importa. en estas condiciones. pero es que de ninguno. el desdichado. no quería decirlo. los quizá sobre todo. pienso en Worm. Es cierto. es distraído. una señal de vida. los noes también. un ojo. tanto más cuanto que eso no le calma en modo alguno. yo. al acecho de no sé qué. es muy de temer que Mahood no se deje nunca reabsorber del todo. en el agua. lo que incluso sería una idea excelente. allí donde lo pusieron. Su barba está completamente mojada de lágrimas. de quien todo depende. ¿es posible olvidarlo? Es cierto que se olvida todo. es una cabeza. o de otra cosa lo mismo da si se trata de otra cosa que de señales de vida. con la lanza. sería prematuro. ésta. no se creería. de momento. el hecho es que no dispongo de ningún exutorio. un imperdible que cae. Pero hay que olvidar a Mahood. tss. que se negaría si se produjera. que dan el la y oyen el sol. se seguiría al acecho. no son informes los que faltan. no. sin palabra ni gesto ni expresión fisiognómica. Ah. dos minutos después. no. Es fácil decirlo. psssit. si es que se va por ahí. No está claro esto. suplicando a los transeúntes. esa voz ciega. en su lugar habría omitido este detalle. en vacío. pero no está ahí. por otra parte. más aún alrededor de quien. nunca debimos hablar de él. ideas semejantes se nos pueden ocurrir sin pensar. es perfectamente idiota. es sin duda el caso. tss. esto no está claro del todo. sería la paz. quizá descuidamos indicarlo. podrían multiplicarse los ejemplos. ciego se oye mejor. y qué ha de creerse. Y Mahood es notoriamente áfono. y de nuevo el ínfimo silencio. debe de ser eso. hasta ahora. Mahood permanecerá. ni de ese ni de los menos nobles. Pero no es Worm el que habla. no. inadvertida para alguno. de que alguno se traicione. este ojo es un equívoco. gira todo. antes o después. sin haber sido antes. Worm también. nada más 73 .

Y el tiempo que pierden. basta enunciarlas para desear no haber dicho nada. por eso repiten ellos siempre lo mismo. lo noto. cayendo más abajo que la boca. a menudo es deseable. eso se cae por su propio peso. allí donde se tienen raptos de alegría. sin poder responder a ellos. a arder. a partir de él se busca un rostro. de reflexionar en lo que se dijo. la palabra también. quizá sean largos cabellos grisáceos. Felizmente ellos están allí. para llevar la responsabilidad de este estado de cosas. a cerrarse. durante ese tiempo. pues basta que nos pese sobre el estómago. cuando deben saber que no es la buena. no corren riesgo de una infame añagaza. puestas una vez por todas de plano sobre las rodillas. no hay nada en él para nadie. apretándose. que se le ayude. no encuentran. lejos el uno de la otra. nada que ver. esforzándose en obliterarlo todo. cuando se piensa en lo que sería un mundo sin papanatas. es más íntimo. tampoco creo en el ojo. por carecer de palabra. nos conocemos. en tal caso? Todo esto son estupideces. no vamos —resulta que ellos echan agua en su vino—. salvo en caso de absoluta necesidad. confesad que es grosero. vistas todas las tintas intermedias. como una facultad. cabellos. suplica que nos ocupemos de él. no encuentran otra cosa que decir que lo que les impide encontrar. en medio es donde se debiera estar. acabarán por hacer creer que hice trampa. nada que valga. ¿Dónde está el rostro. Sí. allí donde no se siente nada. no se es nada. se ha dicho. por apurado que se esté hay bajezas que es preferible evitar. si dispusieran de tiempo. harían mejor pensando en lo que van a contar. aquí no hay nada. inextricables. por carecer de pensamiento. resulta curioso cómo ese ojo reclama la mirada. viscosos de viejas lágrimas. o todo eso junto. pero el medio de pensar y de hablar al mismo tiempo es algo especial. en fin. no se oye nada. Recriminaciones fáciles de refutar. la misma letanía. mediante decir otra cosa que siempre la misma cosa. y sus manos. a él volvemos al no haber hallado nada. no los tendré siempre. para variar al menos la presentación. dedos. Suposiciones tan absurdas unas como otras. lo que cuenta es la presentación. Sólo se le ve a él en ese rostro. cada cual por su lado. no hay que temer sorpresas. no vamos. se comprobaría que es un simple funcionario muy arriba en el escalafón.Samuel Beckett El innombrable que de eso. ésa que se saben de memoria. se ha visto el testamento. cuando se lo conoce. allí es donde se estaría bien. harapos. del que si no se sabe gran cosa se sabe al menos esto: que no nos gustaría que nos pesara sobre la conciencia. a no llorar más. no se sabe nada. no encuentran otra cosa que decir que siempre la misma cosa. se podrá decir mientras se dice. Pero el medio de reflexionar y de hablar a la vez. no se sabe exactamente a qué. felizmente los tengo a esos fantasmas parlantes. nada más que como regueros de ceniza. más o menos. es cosa sabida. allí en el sentido bien cierto de no importa dónde. malditos fantasmas. a mirar. allí donde se sufre. nada que vea. no se dice nada. nos hacemos reproches mal fundados. e inversamente. enmarañados. con un juego así se acabaría por necesitar a Dios. está desnudo. topos de porcelana. no encuentran. Es calvo. otro pasado. El amo en todo caso. otro que el suyo. siempre mal siempre la misma mala cosa. allí donde se está. 74 . o los flecos de una capa harapienta. como procedimiento. no exageremos nada. o dedos separándose. repitiendo la misma cosa. para intentar reflexionar en otra cosa. de tiempo para reflexionar en lo que tienen de inane. se trata en seguida de otra cosa. si quisieran molestarse en ello. a ocuparnos de él. Ese ojo. se reflexiona acerca de cualquier cosa. dicen ellos. Si no es negro sin duda es blanco. vagabundo el pensamiento. Sigamos en familia. tan dignas de una oportunidad las unas como las otras.

el amo. o mejor. él es el responsable de este estado de cosas. le contaron cuentos». Se trata del empollón. el sempiterno tercero. Si este ruido pudiera cesar. de esa prolongada ofensa al silencio en que cada cual se baña. ¿hicieron nunca otra cosa. aquí debe de haber un error. dispuesto a más. no desespero. de precisiones temporales—. a ellos mismos. Perspectiva embrujadora si las hubo. que alguien. no es que sea particularmente interesante. ¿qué hago yo en esas historias de Mahood y de Worm?. el amo a mí. se posará. pueda aspirar a una situación de la que él. qué digo.. he supuesto. sobre todo. sufrimos la equivocación de echárnoslo en cara los unos a los otros. pero son ellos los que piensan. y otras que omite. habla continuamente de méritos y de situaciones. con sólo aquello». detener el desastre. Posiblemente acerca de Worm. basta. que no sabemos. ellos se irán. adonde regresará realizado su número. que no habré podido hacer nada de cuanto creyeron querer que yo hiciera. Mahood está abandonado.? —nada. no sabe qué es. a ellos. que no habré comprendido nada de cuanto creyeron debían decir. no hay espectador. no están ya inclinados hacia mí. desistirán. una vez más lo arregla todo. después de todo quizá tenga una. de ese al que siempre se acude cuando las cosas no marchan bien. desde que. en efecto. todas las faltas. yo también tengo derecho a que se me reconozca imposible. por supuesto. ellos verán. de querer poder. pues él sufrió siempre. son cuentos que nos contaron. ni lo que es más. mirándome. declararlas inaplicables al caso que le ocupa. para nada. sufrimientos también. ver más arriba. esa inocencia en la que se cayó. Entonces eso se habrá acabado. lo digo. de las que ha salvado más de una. al amo. gracias a mí. si me atrevo a llamarme así. Existen muchas probabilidades de que sea incapaz de desear o de deplorar cualquier cosa. lo que le permite. Pero qué sufrimiento. ¿qué 75 .Samuel Beckett El innombrable brrr. Este silencio que tienen siempre en la boca. Esto no acabará nunca. no. esto ya es menos. Sí. como sobre el circo. en torno a nada. a las que se deben las preguntas. de querer saber. lo que ella cubre. después de la matanza. que es la única que alguna vez le depararon. no hay espectáculo. para merecerlo. pero es mi turno. Pero se rehace pronto. a sí mismos. cuando todo haya vuelto a estar en orden. No es que ofrezca el menor interés. ya no se busca saberlo. Parece difícil. yo menos que nadie. Yo aguardo mi turno. en fin de cuentas. como tampoco qué es lo que tiene quehacer. ese que arroja un frío de nuevo. no posee la menor noción. pues no sabe qué es perder la cabeza. al amo. ellos tampoco. de todo ese ruido. hasta dolerles el cuello. Inocentes de qué. dolerles los riñones. dirán: «Todo eso no existe. que él. o caerán. costumbre. ella pone fin a las preguntas. de donde habrá salido. me hacen decir: «Con sólo esto. sabe reanimar los ardimientos. nadie lo sabe con exactitud. es inútil hacerse ilusiones. y el silencio volverá a descender sobre todos nosotros. sí. se habrá acabado. sólo con arrojar esa gran frase a la balanza.. tampoco ellos lo piensan. gracias a mí. empiezan a ser de mi opinión. de lograr un día llamar la atención acerca de mi caso. me parece. la arena convertida en polvo. Me pregunto acerca de quién trata la emisión en este momento. pese a las descripciones entusiastas que se le prodigaron. ella lo cubre todo. y otra pregunta. allí donde están. sí. caramba. se dejarán caer. Pero. yo a ellos. el amo no intervino en nada. ellos a mí. no volverán a moverse. no menos ininteligible. a mí mismo. después de mí se habrá acabado. o desear seriamente el cese de esa otra. haciendo intervenir las célebres nociones de cantidad. uno a uno. ya no habría nada que decir. en el hipo siguiente. desgaste. y todos somos inocentes. Por consiguiente.

me he preguntado. y patatí patatá. si no tengo otra cosa. al culto. si ellos quieren dejarme. podrán irse. estará bien. Worm tampoco. he aquí los antecedentes. créeme. saberme un semejante. muertos ambos. destinado a servicios auxiliares. se habrán apoderado de mí. a tu edad hallarse sin identidad es una vergüenza. mira. ellos no comprenden. en la tierra. no ves nada. he ahí pan en la tabla1. con siete meses de intervalo. que vengan a buscarme. no es Mahood quien me hará salir. por el costado. yo también. te lo aseguro. aquí está la cabeza. no comprenden. 76 . sin temor a los remordimientos. sabré nada. que sus condiciones no me convienen. no hallarás nada mejor. para mí. a los inferiores. todo es indoloro. aguarda. gusta. mira esta foto. no. allá abajo. si tú en realidad no eres. y he aquí la ficha. he aquí lo que eres. no comprendí. pero veamos. gomas indoloras. no importa. no me moví. en tales condiciones?. es análogo. cuanto dije. aquél. tabes espasmódico. dices. aguarda. es posible. del T. cómo. no importa. no importa. ciertamente. duerme bien. un instante pasajero. sin vías de hecho. sin vías de hecho. he aquí la foto. eso no es nada. es cierto. estarás bien. no me moví. no veo nada. y mira. dije haber hecho. he aquí la foto. a saber: «Veamos. sería estupendo de todos modos* un 1 Avoir de pain sur la table. mírame esta cabeza de consumido. he aquí. estoy bien aquí. esclerosis diversas. sin rebabas. verás. verás. creen que no quiero hacerlo. pero ciertamente. intransportable. después la paz. no es éste el momento de reírse. no es cierto. qué pena. todo eso es la única y hasta con reclamo. lo que podría sucederle. ellos bien lo saben. así veo la cosa. cómo. como yo. a la razón. hasta que me deje tentar. ¿qué es eso. mira. atención. a tu edad. fueron ellos quienes lo dijeron. es su pasión. mira. anda. a los magistrados. a base de excrementos. mira esta foto. querido. en el otro extremo. es menester que vengan a buscarme. ellos no comprenden. seguir sin forma. haber sido. ellos confían mucho en Worm. desacato a los agentes. estoy bien. aguarda. mira. la misma de siempre. que se enmohezca en ella. estaré bien. de liberarte. vista cansada. entonces saldré. pérdida de oído. toda vez que perdió su vida en hacer lo imposible. La frase sin duda debe su origen a los panes que los campesinos cocían en otro tiempo y guardaban sobre una tabla para irlos consumiendo en días sucesivos. inoperable. si me quieren coger. yo tampoco.Samuel Beckett El innombrable hacen ellos en la mía?. te lo aseguro. mira. padre y madre. haz un esfuerzo. ya está. yo tenía razón. no puedo ir hacia ellos. y más allá. imposible. estaré bien. para atraerme hacia el exterior. como dices. dices. no. pero antes quería. mi primer semejante. él no era como los otros se dice. pero yo no dije nada. no hallarán nada. no durará mucho ya. es una oportunidad. a los superiores. humor constante. lo que me daría un semejante. es el único medio. sí. esta vez seguro que eras tú. o quedarse aquí conmigo. N. ninguna condena. no. he aquí el informe sanitario. ¿quieres más todavía?. no durará mucho. es una ocasión. no lo entiendes. con la conciencia tranquila. te lo aseguro. no salí. si bebe. insensible a los golpes. cuando se hayan ido. verás. aliméntesele con precaución. reblandecimientos múltiples. indoloras. él en el momento de la concepción. equivale a tener recursos preparados para el futuro. pérdida de olfato. ella en el del nacimiento. dispéptico. mírame esto. no. no. te lo aseguro. no. esta vez es la gran jugada. Lo sé. digo bien. podrá partir. es menester que te apresures. estarás bien. sería estupendo. no puedo moverme. que acabarán por dar con condiciones que me convengan. al pudor. pero veamos. si trabaja. si quieren cogerme. eso haría época. lo sé. no puedo salir. O si es uno solo. corazón irregular.

nuestros suplicios les serán agradables. ignorándose el uno al otro. de cara? Se diría que sí. etc. tercera estrofa. entre los contumaces. no tendría más que dejarse ir. como éste a mí. o que el sitio le gustaba. me he dejado caer. ellos tratan de adormecerme. y aún. de tener la costumbre de anunciar sus decisiones. es largo. muertos antes del alba. a distancia. en hora tan tardía. espermatozoide. se trata sólo de dormir. está bien. en pie el muerto. se ha dado el asalto. se ha de considerar todo. Ésta sería su última sandez. es como en la canción «Un perro entró en la cocina. de momento. ¿cómo saber que lo es. Y que no ha concluido. podría incluso exclamar: «No iré más lejos». cansado de defender una causa incomprensible. nunca hubo nada que sacar de esas 77 . por la buena razón. imaginaos. de frío. no tendría más que abandonarse a sí mismo. pero. es un sueño interminable. estaríamos allí los dos. ya no hay nada. el testículo que me quiera. esto es recíproco. es un hermoso sueño que me acabo de forjar. poniendo las cosas lo mejor posible. en fin. forzosamente. de promesas. hay sitio. como vida. a título de qué me lisonjearé de ser el primero. desaparecería. nacidas de un sueño lúbrico. estaréis bien. podría incluso agregar. he aquí una faena de la que no me saldré de buenas a primeras. un vislumbre aún de j. así habré vivido. henos aquí a los tres. qué tienen en el cráneo. decidido a abordarme francamente. a veinte centavos los mil efectos de manga. en las sábanas. toma. Por otra parte. es enteramente el ambiente. o a punto de serlo. en alta voz. antes de haberla dicho?. el cocinero lo hizo papilla». que cuente eso. a menos que se les escape. no hay que tener miedo de decir una tontería. un congénere. cada cual ignorándose. a petición. es eso. ¿queréis más? a petición. estúpida ella también. a las horcas. no seré acaso el último. como ésta? ¿Se habrán. si hubiera un cadáver delataría la exhumación. que no podía más. henos aquí cien. para poderme matar. la cuarta. y no ha concluido. nunca habréis nacido. qué digo. no haría falta que se me pareciera. he aquí preguntas con tal que no se les ocurra contestarlas. «Los otros perros al verlo. un sueño excelente. no ha sido contratada la ramera que me largará. de cuentos de cuna. y traed a vuestros niños. a hacerlo salir. está admitido. segunda estrofa. como matanza. se me parecería. como la primera.Samuel Beckett El innombrable semejante. mierda pues. una multitud. y pilló una morcilla. eso debe de ser el Premio Goncourt. para hacer salir a su colega. ¿qué pueden estar maquinando. para mejor conocerlas. tampoco en un vientre. Una pasada más por la parte de Mahood. y ésta es una. Oíd. agitando débilmente su colita. podría creer cuanto quisiera. de juegos de arco. Yo también. una esperma que muere. a que vuelva a él. confesadlo. bonita imagen telescopiando el espacio. he aquí lo que debería restringir singularmente el campo de las investigaciones. ahora que es irrevocable. a los suyos a fuerza de amenazas. a hostigar a su colega. no sabría nada más. como la segunda. en el tiempo se entiende. repleto de vivientes. le hicieron un buen entierro. es nuestra última oportunidad. no seremos ya numerosos. Pero en realidad. al pie de una cruz de leño. oíd. al fin. Pues he aquí a otro que llega. es eso. quieren capturarme vivo. por la parte de Worm. a buen seguro. En tal caso caerá el telón en breve plazo. como la tercera. temen que no me defienda. no. en las sábanas de un mozalbete. la quinta. hay gentes que tienen la oportunidad. donde lee el pasajero». antes de ser como soy. quizá sea yo una esperma secándose. no ha nacido. útil a todos los fines: «Por ahora». después de lo que les habéis hecho. el ladino está ahí. ellos me creen vivo. veréis. por lo que a golpes de no sé qué. no volveréis a nacer nunca. yo era como ellos.. mil. aún es más confortable.

ah. querido depósito de tránsfugas. la tierra que gira es la que lo consigue. que nos éramos queridos. lo que acaso les enseñe a dejarme en paz. les meteré un ojo en alguna parte del montón. a mi lado. Prefiero eso. no se irán nunca. se paga la localidad y se espera. dioses. al lado nada. prójimos. yo tengo la mía. verán que tampoco hay nada en mí. larga cosa. y esa historia de sufrimientos. no importa. no me moveré nunca. el primero y el último. los pobres tipos. se espera que eso empiece. veréis que es bueno retorcerse allí. los otros no oyen nada. el penúltimo. se diría que soy yo el que los insulto. es un espectáculo. que estaría mejor si hiciera esto. dónde pudimos conocernos. no hay más que esperar. bienvenido sea. ellos no se irán nunca. queridos amigos. que hay que nacer vivo. uno a uno. entradme en el trasero. ¿Cómo se arregla todo?. no me moveré nunca. un punto es todo. no me tendrán nunca. esto no terminará nunca. no hablaré nunca. para mí. es posible. toda mi vida. no renunciarán nunca a tenerme. no hice sufrir a nadie. que no es para todo el mundo. acabaré por insultarlos quizá sabrán qué es constituir tema de conversación les daré frases que no se darían a un perro. toda la vida le conté chistes. fotos. cómo iba a desearla. debajo de mí. quizá lo pude. para él se acabó. mi desaparecido. al querido desaparecido. ellos no se callarán nunca. nada. pero ahí está la cosa. es posible. vendrá a echarse encima de mí. nada. que yo tampoco deseo. que me era querido. verán qué es eso. decididamente todo es querido esta noche. y todo se arregla. qué es. hacia donde se supone que ha de estar la caza. después de todo es posible. me vengaré. 78 . no. ellos dicen que sufro. no podré. un espectáculo gratuito. que ellos me la digan. vosotros sabéis. hay un auditorio. la paciencia lo consigue. qué eso. estamos apilados. así. gritando: «Naced. ellos tampoco. que el tiempo no pase más. no durará mucho. para él. no comprenderé nunca. oh. sin hacer nada. en fin. sin comprender nada. el tiempo que pasa. no puse fin a los sufrimientos de nadie. la paz. si se fueran. ellos me son queridos. eso de nada sirve. Verán qué es eso. conforme a mis instrucciones. antes de encontrarlo. esta voz no se detendrá nunca. lástima que sean innumerables. que tiene un gusto especial. jamás tendré paz. que no se llenará nunca. una oreja. si ellos se callaran. siempre el mismo truco. el último. debe ser el auditorio. esto tampoco marcha. nada se arregla. mi fiel verdugo. el último es el que recibe. una boca. les soy querido. sólo esperar. casi toda. para mí también se habrá acabado. nadie acudirá a poner fin a los míos. qué queréis que comprenda en lo que dicen. que no resulta cómodo. naced. Sí. no hay casi. tengo diarrea». se habrá acabado. si me moviera. aquí es lo mismo. con algunas migajas de entendimiento en medio. para mí la paz. pero he aquí que ellos dicen que no desean.Samuel Beckett El innombrable historias. verán que tampoco hay nada que sacar de ella. no tengo nada que hacer. que no es algo que se adquiere. que yo le era querido. ya no lo podré. algunas migajas de entendimiento. toda la vida de cada día. consigue que la tierra no gire más. es un detalle. expedientes. ellos se nos juntarán. qué queréis que sepa de estas cosas. a él le tocará sufrir lo que me hizo sufrir. o quizás es gratuito. antes. toda la vida. cuando me esforzaba. caramba. si dijera aquello. ¿quién vosotros?. para él se acabó. me dijeron que era querido. en volver al redil al ser querido. escucho. si comprendiera. ocasiones en las que podrá extraviarse algo delante. que el sufrimiento cese. debo decir que prefiero eso. una multitud. estoy solo aquí. preguntándome a qué se podía parecer. el que está junto a mí. luces. me sentaré encima y les ciscaré historias. no importa. parajes. ya no oiré nada. ese infierno de historias. lo que nada adelanta. en qué consiste.

aquí nos paramos. va a alzarse el telón. dónde está el director de escena. se oye una voz. seguros. no sé. es cuanto sé. entonces será llegado el momento de entregarse a una investigación en regla. sin hacer el menor ruido. ése es el espectáculo. al momento. ciego. y. tampoco me noto la oreja. debo notarme algo. decidme qué noto. ¿qué no?. respondedme francamente si es que me noto la oreja. sí. buscad bien. y lo habré dicho. gotas de silencio a través del silencio. un punto es todo. la mano amiga. sordo. quizás es eso lo que noto. ése es el espectáculo. haría falta el latín. el espectáculo obligatorio. sus últimas indicaciones. ¿se trata. da sus instrucciones. verdadero papel cazamoscas. una matinal poética. Esto en cuanto al vosotros. se dan explicaciones. Y ahora el eso. se tiene miedo de marcharse. leones. Por lo demás. quizá sea el aire. allá penas. el espectáculo terminó. bajando. después. a que eso empiece. en conducirnos fuera. lo que querían hacerme. eso es el espectáculo. en algún sitio. ellos habrán dicho quien soy. no comprenderé. no ha empezado todavía. de una cosa que ya no se prefiere. pero se habrá dicho. acerca del vosotros. de una voz?. me equivoqué. no ha hecho más que preludiar. no se había advertido.Samuel Beckett El innombrable ¿qué eso?. o quizá sea obligatorio. ¿tampoco me noto la oreja?. y cuando se dice un poema que nos gusta. en el metro. sólo en su camerino. no me noto la oreja. ése es el espectáculo. el espectáculo gratuito. apenas se le oye. o en la cama. ocuparse de eso. no comprendí lo que querían hacer. va a mostrarse. se conversa. ése es el espectáculo. ved eso. pero. ¿y dónde están los otros. sin boca lo habré dicho. descubrirse una preferencia. estirándose. no se sabe qué. va a empezar. no se sabe dónde. por lo demás. a conducirnos afuera. a que haya otra cosa que uno mismo. de una parte el fuera. de otra el dentro. ensayados. a sacarnos de ahí. quizás es eso lo que soy. a que uno se pueda ir. es largo. es menester esperar. que hay un fuera y un dentro y yo en medio. todo ha concluido. jamás. vinimos demasiado pronto. uno se habla. se espera que eso empiece. en fin de cuentas. en el atornillamiento de la espera. que una mano llegue. os diré quién soy. no lo noto. allá penas. no me noto la boca. uno se arregla como puede. cuando nos gusta la poesía. ellos se equivocaron. sin duda se está sordo. arremolinándose. el espectáculo. ya no lo prefiero. debo decir que prefiero. o simplemente piadosa. las palabras que caen. en el aire inquieto. y aun así. subiendo. un espectáculo obligatorio. sin oreja lo habré oído. tarda en llegar. que se espera a solas. ellos dicen que noto algo. se espera que el espectáculo empiece. esperar solo. no sé lo que noto. quizá sea una separación delgada como una 79 . ¿dónde está. entonces no merece la pena ocuparse de ello. donde acaso sea peor. esperar solo. quisieron equivocarme al decirme que su actitud hacia mí había cambiado. buscando una salida entre los obstáculos. tampoco noto eso. no se sabe de dónde. su actitud respecto a mí no ha cambiado. no cuesta nada. por otra parte acaso sea peor. no se sabe dónde. o improvisa. mal va esto. leones. no se puede marchar. qué memoria. los demás espectadores?. digo lo que me dijeron que dijera. en mí. que aclararse la garganta. nunca se sabe. que lo prefiero. a que algo empiece. y yo lo habré oído. lo habré oído fuera de mí. en tomar la vuestra. me noto algo. pero no me equivocaron. a ya no tener miedo. las palabras están allí. pues. no sé. para uno mismo. tal vez sea un recitado. no noto que las palabras se me atropellen en la boca. me equivocaron. alguien que recita. ellos me dirán quién soy. la mano. al rumor de un murmullo. o que ha pagado por esto?. y. ¿qué no?. lo que divide el mundo en dos. esperar el espectáculo. fragmentos escogidos. no sé qué. quizá se está ciego.

. de placer. entre el aire nocturno. sin saber si es útil? ¿Y no bastaría. deportes. hacia el amo. no. soy el tabique. ahí seguirán diciendo lo mismo hasta que mueran. no. intentad otra cosa. todos se dejan salvar. viajes propiamente dichos. es cuanto se sabe. de estudios. la cuestión no es esa. ¿no es demasiado pedir. nada de eso. se trata de una playa. Sí. él acabó. decir siempre lo mismo. todos son iguales. no la abriré. qué queréis. no puedo nacer. notadlo bien. me detendré de gritar. se levanta. o de dos en dos. sin que venga a abrirse una boca allí donde ni siquiera las arrugas lograron grabarse? ¿No bastaría. sus desdichas van a empezar. no es eso. de un pequeño movimiento. era forzoso. a escuchar mis gritos. de voz. es inútil asistir a esto.Samuel Beckett El innombrable hojilla. en el remordimiento. Es que se trata de una cuestión de palabras. primero un agujerito. se ha de procurar no 80 . de un lado está el cráneo. ejercicios de elasticidad. no es problema. entonces acaso se produzca un breve silencio. es posible. hay otros que nos aguardan. no se perdonará nunca». se ha salvado. si no llega nadie. es posible. no es demasiado. se detendrán. se irá profundizando. se irán. las sombras. nada de hermanos. soy el tímpano. olvidan. el aire se precipitará en mí. todo el asunto se resentiría de ello. mis gritos se detendrán. en la tierra. por los guijarros. pedir tanto a tan poco. la locomoción misma. para que los libere. no estoy ni de un lado ni del otro. nada noto de todo eso. cómo. son los estertores. sus desdichas se van a acabar. me crecerá una. noche de la noche. por la arena. de un detalle que se cae. ataxia. el aire vivificador. de tanto en tanto. sí. no es en mí en quien se piensa. hacerme decir siempre lo mismo. sus desdichas se acabaron. sin que nada haya variado en la cosa tal cual. y después me iré. en fila india. no sé cómo. rigidez cadavérica. se trata de la noche. estoy en medio. sacándome de quicio. a gritar en otra parte. será a modo de un papirotazo. espasmos. no hay que olvidarlo. qué groseros de todos modos. quizá se trate del alba. y volverá a salir en seguida. no saldré de él. da lo mismo. no. hasta que. indico las líneas generales. se irán así. para oír. en cualquier parte. Sí. paseos sentimentales y solitarios. sin forma ni descanso. ha sido un hueso duro de roer. no soy ni el uno ni el otro. tal como fue siempre. la noche. la noche tampoco. abrumarme siempre con lo mismo. pero ahí está mi boca. de negocios. para mí esto empieza. que después se irá agrandando.? El hilo se ha perdido. si no me responde nadie. generación tras generación. tal vez sea ese su cálculo. no podré. vayámonos. Pero. noches blancas. dando alaridos. hará una buena carrera. y se irán así. ya no se detienen. ellos tampoco saben nada. sólo yo soy inmortal. esto no es seguro. sólo cuenta la sombra. no es necesario. que yo lo oiga. pero ahí está mi quicio. tengo dos caras pero no grosor. también el alba proyecta largas sombras de cuanto aún se halla en pie. desplazamientos consentidos libremente. creen cambiar cuando no cambian nunca. para mirar.. en el furor. todos se dejan nacer. hacia mis hermanos. ellos se detienen. decir siempre lo mismo. no sé. no es a mí a quien se habla. no tengo boca. sin vida propia. cuando saben que no es lo que se debiera decir. se van. formaría una bola de nieve. a lo largo de la playa. desprendimiento de la osamenta. tomemos otro. pandilla de cerdos. que yo la repita. esto debería bastar. sin saber adonde. retractaos. todo eso es lo que cuenta. cerraré los ojos y me iré. charlando así. gritando. para ellos se acabó. empieza el fin. no saben. me noto el que vibra. pronto sería la agitación generalizada. eso es. del otro el mundo. entonces dirán: «Ha dado vagidos. nosotros lo hemos salvado. decid otra cosa. hasta que el equipo siguiente esté en el tajo. tal vez sea eso lo que noto. me ponga a gritar.

no. esto no está claro. perdiendo la bola. buscando todavía. qué es eso que se busca. resulta que se cuentan cuentos. desde cuándo. siempre se ha contado cualquier cosa. buscando siempre. no hallando ya. error último. estoy donde estuve siempre. esta imposibilidad de detenerse. qué es lo que le han hecho a Dios. para que eso sea algo menos que tener que hacer. no se recuerda nada. nosotros nada le hicimos. un esfuerzo más. en su anhelo de algo que hacer. pero es demasiado difícil. en la naturaleza. no pudiendo detenerse. buscando siempre. buscando lo que se busca. para pasar el tiempo. Difícil también no olvidar. por mí. acerca del objetivo que ha de alcanzarse. yo estoy mudo. una razón de ser. y simplemente seguir. en el entendimiento. qué se hace. de poder un día concluir. o. hablando siempre. busquemos por allí. cualquier cosa. por qué esa necesidad de hablar. los oigo. para nada. para ya no tener que hacerlo. dónde está el entendimiento. fuera de sí. y luego basta. diciendo: «Esto ya no son cuentos». desde un poco menos lejos que eso. no sé dónde. no hallando ya. en la sed de ya no se sabe qué. no buscando ya. los que hablan son los demás. no. acerca de ellos. qué os hicieron. es a mí a quien hablan. buscando por qué. puesto que es menester. acerca de mí. nada hacedero que hacer. no nos hizo nada. después. se trata de algo que hay que decir. no buscando ya. buscando quién se es. buscando todavía. hallando por qué. preguntándose qué. antes de buscar lo que se busca. qué les he hecho yo. hallando al fin. quién es ése que busca. los cuentos no hacen pasar el tiempo. por ellos. El hecho es que ya no saben dónde están. mejor. buscando siempre. buscando siempre. es de mí del que hablan. pero no. hay que preguntarse si todo este revoltijo de vida y de muerte no les es perfectamente extraño. buscando la bola. dónde están los demás. si pudieran pararse a raciocinar. no hallándolo ya. tanto como a mí. cuando en realidad siguen siendo cuentos'. antes de buscar por allí. no buscando ya. de cualquier cosa que hacer. un tiempo en el que no se existía. siempre la misma cosa. ah. Inútil también. desde siempre. qué es lo que quieren. o si no habré llegado allí todavía. no pudiendo ya hacerlo. dónde se está. esa necesidad de detenerse. a veces. inútil contarse cuentos. no hallando ya. sin desear un fin. no estoy en parte alguna. pudiendo siempre. dónde estoy. maldiciendo a Dios. eso es lo que les inquieta. ya no hay nada que hacer. qué es lo que Dios nos ha hecho. al no pasar el tiempo. somos 81 . por dónde. no podemos hacerle nada. no maldiciéndolo ya. hallando todavía. no hallando nada. exclamando: «¡Ah. volviendo a hallarlo ya. hablando siempre. qué es el que le he hecho a Dios. la sed basta en la sed. en el anhelo. ninguna necesidad de hambre. sí!» suspirando «¡ Pero no!». es cierto. en la sed. busquemos qué. siguiendo buscando. ignoro lo que designa. qué se les ha hecho. desde los más lejanos tiempos que se recuerdan. demasiado difícil. hablando siempre. sin saber qué. siempre cualquier cosa. buscando todavía. de qué se trata. en la sed. contando siempre. nada lo hace pasar. en el hambre. cualquier cosa. no puede hacernos nada. nada especial que hacer. queriendo detenerse. sin la ilusión de haber empezado algún día. sí. exclamando «¡Aún no!». tratemos de saber. cualquiera que sea. perdiendo la bola. después se cuenta cualquier cosa. eso no hace nada. dónde está la naturaleza.Samuel Beckett El innombrable olvidarlo del todo. eso ha sido siempre cualquier cosa. no ha habido nunca cuentos. sin finalidad alguna. simplemente seguir. para pasar el tiempo. que no haya nada que tener que hacer. a menos que. no. en sí. quieren que esté en algún sitio. no buscando ya. yo no lo he sabido nunca. hasta el agotamiento. eso tampoco. gimiendo «¡ B asta!». sin saber dónde.

una cosa muda. se parecen a mí. no es bastante. nacidos y después muertos. no. en el hambre. estoy hecho de palabras. qué es eso. que el miedo. de palabras de los demás. son voces que hablan un instante. nació ciego. no. las palabras están en todas partes. qué digo. que soy otra cosa cualquiera. las paredes. que grite. que busco como un animal semejante. cualquier otra cosa. no pueden. si se quiere. sin suelo en el que posarse. es el aire por entre las cosas. cada vez necesito menos de ellos. yo soy el aire. como yo. que soy eso y no otra cosa. será así. el techo. el suelo. imposible pararse. los oigo. continuado. en un lugar duro. vuelve a mí. menos de nadie. ruidos del día y de la noche. como un animal nacido en una jaula de animales nacidos en jaula de animales nacidos en jaula de animales nacidos en jaula de animales nacidos en jaula de animales nacidos en jaula de animales nacidos y muertos en jaula de animales nacidos y muertos en jaula de animales nacidos en jaula. que busque como él. miedo de los ruidos. que escuche. no se nota ya la boca. cómo así. el aire también. dicen ellos. todos los miedos. nadie tiene la culpa. las que se ignoran. en el hielo. nacidos y muertos. que me den algo que hacer. limpio. no saben. qué puede ser eso. se separan. buscando siempre. a mi modo. fuera de mí. qué estado de cosas. nadie puede nada. donde quiera que vaya me vuelvo a hallar. regolfa. miedo del ruido. estoy buscando. nada habla. es menester. en la sed. un animal semejante. miedo de los ruidos. estáte tranquilo. sin cielo en el que disiparse. no buscando ya. basta esto. se unen. ¿qué demás?. son cuerpos abriéndose paso. que me mueva. lo emparedado. nacidos y muertos en jaula en jaula nacidos y después muertos. reuniéndose para decir. este polvo de verbo. que yo las soy todas. es inútil contarse cuentos. no. qué es eso que no es culpa de nadie. me abandono. en el horno. que muera. a mi estilo. qué es lo que será así. ruidos de los animales. intento hacerlo. así sea. vengo de mí. negro. sí. soy palabras. se abre. son las cosas. 82 . vacío. no se nota nada. algo hacedero. que digan lo que quieran. todas esas extrañas palabras. todo cede. no se necesita una boca. no necesito oírlos. él es inocente. el sitio también. no. soy todas esas palabras. la rabia. que comprenda. después nada de cuanto le ocurría mas que el miedo. no se nota una boca. que sea aquello. no es ciego. el pobre. que busque qué es lo que busco ahora. conmigo. eso que busco. cae. perdiendo la bola. soy yo el que habla. no puedo intentarlo. para mí. estoy harto. imposible pararlos. ruidos de los hombres. que una partícula de mí. eso que busco. lástima es así. muertos en jaula. del ruido. entonces. qué es eso. que. son pasos que van y vienen. más o menos. más o menos miedos. de cuya especie ya no queda más que el miedo. siguiendo buscando. palabras. no puedo. las que se separan. aquí no hay más que uno. el miedo de la sombra. qué es lo que quieren. las que se unen. palabras. y que escucho. voy hacia mí. este estado de cosas. copos. basta esto. como un animal digo. los pobres. hablando siempre. no lo intento. que salga de aquí. nunca más que yo. eso debe de ser. seco. cerrado. en mí. es el aire. con mis pobres medios. y que oigo. escucho. día y noche. que nazca. todo el universo está aquí. y que busco. ellos también.Samuel Beckett El innombrable inocentes. la rabia concluyó. lo que oigo. no puede ser más que eso. lo que eso pueda muy bien ser. que uno solo. de pronto carecía yo de grosor. en el que nada se mueve. centuplicado. soy todos esos copos que se entrecruzan. huyéndose para decir. recobrada. un animal semejante. es que es eso. como él. que yo sea esto. qué cosa más curiosa. así es. en la sed. fallada. no necesito tener una cabeza. las paredes. es menester algo. perdida.

y esto no hizo mas que empezar. lo que hago. ahora que estoy ahí soy yo el que resumiré. quiero decir que ha llegado el momento de tratar a fondo esta cuestión. eso vuelve a mí. más para no hacer nada. para comprender. nunca lo dudé. es. sigamos multiplicando por diez. ni qué órgano lo emite. ya está. resumo. lo que hago. a saber. esto será divertido. no veo nada más de momento. nunca. lo acepto. cómo hago yo. primero. y que yo busque. es decir. de otra parte. y de dónde puede venir eso. que aún no ha sido dado establecer con el menor grado de precisión lo que soy. ni un cuerpo. para comprender. lo menos posible. el todo que es nada. hay que descubrir lo que hago. esto va mejor. busco. siempre. para que todo esté claro. en sus líneas generales. es menester. repito. no importa. es un modo de hablar. en cuanto ruido. y cuando eso sería. invirtiendo el orden natural.Samuel Beckett El innombrable todo me vuelve. ni la cincomilésima parte. escucho. según vais. y ese ruido. estoy yo. que no ha sido posible hasta el momento determinar con certeza. decidme lo que hago. tras esta disgresión. esto. y. no la mitad. en vista de esto. no es éste mi caso. siempre por el todo. ya no busco nada. todas. cómo hago yo. si es que es la otra. qué es. ni un alma. para hacer qué. entre un millón. esto será más largo. ni el cuarto de millonésima. nada más reposante que el cálculo. cómo hago yo. sí. y que yo busque. soy yo el que diré y soy yo el que diré lo que habré dicho. yo y ese ruido. teniendo en cuenta aquello. seamos lógicos. es apreciable. hago lo que puedo. de dónde viene y tercero. con todo un poquito. ni qué inteligencia lo capta. aunque a decir verdad el silencio no se haya 83 . en cuanto a mí. es demasiado. dado que ya no sé qué. cómo hago yo. de tener que decir. sigamos dividiendo por cincuenta. ni qué órgano lo percibe. así es. a la postre. de una expresión a la otra. por eso me lo pregunto. no. es fastidioso. y las paredes son espesas y cómo hago yo. cómo hago yo. siempre estoy buscando. el sentido general de una expresión entre mil. es menester. pero no he hecho más que entrar en funciones. para no recordar sino dos de las hipótesis propuestas a este respecto. ni la centésima parte. y que busco. yo y ese ruido. resumo. lo noto. hasta mí. sin notarme una cabeza. que estoy yo. de la otra. al fin parece sabido. dos cosas. en estas condiciones. lo que sigue. pero un poco de todos modos. ésta será sin duda la materia de nuestra próxima deliberación. para hacerlo. entre otras cosas. ellos están refrescándome la memoria. vale más así. no me interrumpáis. quien capta una las capta todas. para hacer qué. nos hemos equivocado. no lo hubiera dicho. esto no está claro. o si soy el silencio entre el silencio. a menudo. lo confieso. esto no es cierto. acerca de las cuales. decís que no está claro. oigo decir que busco lo que puede muy bien ser. de una parte. me aprovecho de ello. no lo diré siempre. sigamos. segundo. lo que oigo. estoy yo. entre cien mil. de una parte. si soy palabra entre palabras. para oír. con la cabeza descansada. y cómo hago yo. es lástima. cómo hago yo. ni siquiera con verosimilitud. para hacer lo que hago. decís que escucho. con qué comprendería yo. oh. es demasiado poco. en cuanto a mí. no insistamos. en cuanto al ruido. es demasiado poco. entre diez mil. preguntaré cómo es posible. es demasiado. esto basta. dónde estoy. voy a buscar lo que falta. no es cierto. no busco nada. en fin. cómo hago yo. para que todo esté claro. voy a buscar. puesto que en mí enmudece todo. nunca en el medio. como hago yo. ese ruido. el todo que es todo. nunca ofreció dudas. qué es eso. resumamos. de la otra. será divertido. yo y ese ruido. ni cómo llega hasta mí. aquí apenas se cambia. esto basta. sin notarme una oreja. esto está claro. rara vez.

continúo. para que yo lo haga. para que el tiempo pase. ya no busca. de las palabras que la obstruyen. sigue buscando. vuestro tiempo. para que el tiempo no pase. evidentemente. de dos otros. Evocar en los momentos difíciles. y qué es eso. roja. si soy yo el que habla. por qué viene a enterraros con cuentagotas ni muerto ni vivo. no es demasiado tarde para ello. la imagen de una gran boca idiota. eso es. para oír. la funesta tendencia a la expresión. no os deja. sin esperanza de nada. si soy yo el que busca. ya no hace falta. si soy yo el que habla. entre otras cosas. sin 84 . como si me fuera familiar. cómo hago para oír. con la boca llena de arena. no importa. que no pueda pararme. no sé. Llevar según se necesite esta comprensión hasta no tener en cuenta más que a un sordo excepcionalmente débil de espíritu. tiro de nuevo. si yo soy eso. de un mundo exterior. Rechazar de una vez por todas. nunca encontré nada que no haya perdido. sigue encontrando. sigue perdiendo. sin historia ni porvenir. el mínimo estricto. sigue buscando. encuentro. no veo nada más. Ya no hace falta que me plantee problemas. si soy yo el que oye. busco de nuevo. esos que me impiden encontrarme. pero no hay que prestar atención a las apariencias. Hacer un uso abundante del principio de parsimonia. y si eso no soy yo. hocicuda. con un ruido de colada y de sonoros besos. por qué no pasa el tiempo. y cómo se hace eso. que yo hablo. y cómo para comprender. sí. uno se lo puede preguntar. cada vez más crecido el montón. vuelve a perder. Vencer. vista la inutilidad de contarse incluso cualquier cosa. pierdo. a este respecto. sin parar. así. el tiempo y yo. qué es eso. para que el tiempo pase. otras resoluciones. más en general. ni antes ni demasiado tarde. a menos que se trate de algún otro. Sobre todo suponer en adelante que lo dicho y lo oído son de la misma procedencia. por supuesto. porque viene a amontonarse a vuestro alrededor. no veo nada más. si soy yo. como si fuera menester razones para hacer cualquier cosa. no oyendo nada de lo que dice. no está establecido.Samuel Beckett El innombrable hecho notar mucho hasta el momento. vuelve a encontrar. concluyo. no. evitando contradecir la posibilidad de suponer lo que eso sea. oblicuamente. la misma reserva. sí. en que amenaza el desaliento con hacerse notar. ya se advirtió. si soy yo el que oye. ésta es la cuestión. como decía el otro. incomunicada. cada vez más grueso. el de los demás. en algún sitio. al propio tiempo que la analogía con la condenación usual. en cuanto a adoptar. toda vez que es preferible todo a la conciencia de terceros y. para hacer memoria. cómo hago. continúo. ya no busca. esto hace ganar tiempo. de momento. continúo. vaciándose incansablemente. si soy yo el que busca. encuentro de nuevo. y comprendiendo tan sólo. por todas partes. hacen dos. Situar esa procedencia en mí. sepultado bajo los segundos. lo que exactamente busco. de pasada. para pasar el tiempo. vuelvo a encontrar. contanto cualquier cosa. nunca tiré nada. lo que hago. indico las líneas generales. encuentra. que tenga ganas de pararme. de momento. instante a instante. sin conocimiento de nada. en cuanto a mí. para hacer memoria. toda idea de principio y de fin. no ha quedado establecido. nunca tiré nada de cuanto encontré. tiro. no. nunca perdí nada que no hubiera podido tirar. babeante. no está establecido. cómo para comprender. nada de minuciosidades. atrevidamente. Otras resoluciones. lo que soy. sin especificar dónde. de momento. creo que esto es todo. pierde. si es que oigo. la sinopsis es así mayor. y quien puede dudarlo. el de los viejos muertos y el de los muertos por nacer. y cabe suponerlo como cabe dudarlo. pero uno se lo puede preguntar. la duda está ahí. Tomarme. ya no veo nada. elipse a ser posible. sin memoria de nada. si soy yo quien lo hace. ya no encuentra.

tomarme por aquél de quien esta historia. lejos de mis paredes. seguramente existe uno. que no pueden ocurrirme. lejos de mi charla también. en tales condiciones. haberla sacado. curiosa mezcla de lo duro y lo líquido. continuar tranquilamente como en el pasado. se pondrán a comer. o en la orilla del mar. es el mismo. aullando y riendo ya no da lo mismo. Con todo. empezando por Murphy. lástima de que sea así. darme aires. prestarme un cuerpo. es decir. atribuirme un espíritu. algo ha cambiado. no he dicho nada.Samuel Beckett El innombrable escrúpulos ni miramientos. seguirla sacando. sin perder el resuello. Finalmente. todo el mundo ha vuelto a sus casas. pretendía ser la historia. como oír. olvidaba hablar del tiempo. no está ya donde creí verlo. Cuando lo pienso. en los que sacar la lengua. camino por el centro de la calzada. pues las cosas que ocurren necesitan de alguien al que le ocurran. siempre ahí. que no era el primero. o bien me equivoqué de lugar. tomo una tras otra. nunca la misma. en pena de fijarse. y. abrir sus puertas y dejarse devorar. cuando me tenía a mí. les cerré mis puertas. desplomándome bajo mi propia piel y mis propios huesos. nuevos flamantes. Cuanto bien hacen las vueltas atrás. busco a mi madre. lo olvidaba. cuando hablo: «El que habla». pero he aquí que estoy lejos de mis puertas. es decir. sin titubear. concluyendo en nuestro par de osados. desde. de modo que debo decir. es un placer. llueve. y cuando busco: «El que busca» y buscar. de un modo cualquiera. Ni una palabra sobre Mahood. acaso se trata del silencio. ya no esta allí. antes de nacer. no nos paguemos más de palabras. en el mismo lugar. como hablar. en algunas pulgadas. como si no estuviera taponado por todas partes. para abandonar. y así sucesivamente y lo mismo en cuanto a las demás cosas que me ocurren y a las cuales es menester hallarles alguien. Mejor aún. con el único abandono posible. no. y aún. utilizar el espacio con la misma desenvoltura. para matarla. esto ya no está mal. Mejor. hoy. por un instante. al alcance de la mano. en suma. ellas las fauces que aúllan: «Abrid. cuando el tiempo que he perdido con esos paquetes de serrín. es de noche. yo camino por las calles. como hienas. es menester que alguien las detenga. sería menester despertar al que tiene las llaves. darme aires de ello. con los ojos cerrados veo lo mismo que con los ojos abiertos. por dentro. se tenía que haber pensado antes en ello. o en una ciudad en la que no conocía a nadie. dando grandes quiebros. sí. Aprovechar el alma. ellas dejarán de aullar. ah. en los tiempos en que tenía imaginación. los grandes giros de horizontes sin vela» entre dos zambullidas. ni sobre Worm. yo no cuento. por una natural asociación de ideas. no creo ni un seguro en ella. a ellos tampoco podía ocurrirles nada. estoy bien. piel y huesos verdaderos muriéndome de soledad y de olvido. y buscar. no podían detener las cosas que me ocurrían. adoptadas estas decisiones. poco importa el que sea. de la paz. no hay nada más. sí. en pena de detenerse. es la ciudad de mi juventud. abrid. 85 . a domicilio. hubiera querido perderme. no podían detenerlas. nada de lo que me ocurría. que las cosas que me ocurren. No buscar ya nada. como buscar. que rondan a mi alrededor. tampoco nada más. no. Pero Murphy y los demás. quisiera perderme como en otros tiempos. Hablar de un mundo mío. volvamos allá. hasta el punto de llegar a dudar de mi existencia. no poder ahogarse. hubiera querido perderlo. por el que existe. Sí. nada de minuciosidades. No dudar ya de nada. a fe mía. pienso en ello. algunas pulgadas. estaréis bien. como cuerpos en pena. el espesor. ahora se acabó. ya veréis». cerrar los ojos y hallarme en un bosque. y algunas más. también llamado mundo interior. cuando lo pienso. mis puertas les están cerradas.

quizá sea la tierra. ya no veo nada. qué decepción. En cualquier caso no voy a poder seguir. funerales. de ansiarme una vida. con los ojos cerrados. es eso. ¿es posible?. amordazado hasta el gañote. no se oye el beso prolongado del agua muerta y el fango. voy a intentar decirlo. él tampoco va a parte alguna en su cabeza. que pasa de la sombra a la luz. me callaré. en la que se sabe toda suerte de cosas. citándose a Shelley. se paga el gasto. no deja de ser un curioso infierno. no andan tan mal como eso mis ojos. ya no poder perderme. por falta de aire. soy el amo a bordo. un poco de aire en seguida y los elementos estarán completos. no ver nada. Escucharé bien. aire del tiempo. Mi voz. esperaba más que eso. se trata de no hablar más. no recuerdo. pero llena. ahora la oigo peor. así es como voy a poder seguir. en vano dándose cita en si. en su largo sueño hay sitio para los despiertos. Da lo mismo. la voz baja. Sé de eso. después de haber ensayado con los Mahood y los Worm. de dónde sale. eso me dice algo. donde se está metido. sobre todo cabeza no. con los ojos vendados. lo he intentado. Sí cabeza. no. para pasar de través. no se oye nada. no me arrastro ya por entre los bancos. pero quizá sea el paraíso. Battersea Park. tengo curiosidad por saber qué puede ser eso. después. voy a buscar aire. contemplando por la ventana el cielo cambiante siempre. hasta se ha callado a menudo. se ve hasta la hierba. pues también tengo una cabeza. se sueña en ello. un cuarto de hora de apertura y un cuarto de hora de cierre. entonces. Por otra parte. se abren y se cierran por la fuerza de la costumbre. escuchando bien. la de la aurora. dos ojos. Voy a callarme. allá arriba. no se trata de hablar de mí. Voy a seguir. en el espacio. buscando el medio de conseguirlo. ciego. no sé.Samuel Beckett El innombrable aguardad. los míos se acabaron. pues. bajo la luna a la sombra de los garrotes. ni. como los del mochuelo en la gruta enrejada de Battersea Park. para permanecer entre los vivos. esta ligera confusión me parece de buen augurio. dónde entra. cualquiera que sea el lado hacia el que me incline. Sí. me olvidaba del fuego. En cualquier caso héme aquí provisto de ojos. aire en el tiempo. primero hay que describirlo más largamente. cabeza tampoco. después. es de mí de quien hablo. no. es curiosa esa mezcla de lo duro y lo líquido. el aire volverá y yo volveré a empezar. después de las ratas. ver de qué es capaz. no son los míos. o encerrada. sólo a una veintena de brazos. No la volveré a oír. es la primera vez. no es seguro. después. aire. los hombres van y vienen. cuando osaba mirar. La voz. Quizá sea yo. Ligado al poste. no vamos a recaer en el género picaresco. con su cabeza crujiendo de viles certidumbres y sus ojos de muñeca. hueso lleno. insensible a las flechas. Escuchar bien. al presente. La voz va a cesar. lo que veo. tal vez azules. 86 . sé de eso. no se ve nada. ah. se trata de hablar. Pero debo seguir. que hace todo lo posible. no sé qué es lo que veía en otros tiempos. sabiendo que esto es inútil. eso no poder ya perderme. con los ojos abiertos. aún será menester que le encuentre un nombre a este ultimo subrogado. apenas se respira. me planteo una cuestión. Lo que quiere decir que la seguiré oyendo. Ahora soy yo el que se desgañita. como un fósil en la roca. hablaré de mí cuando ya no hable más. uno se pregunta de dónde le vienen estos informes. aquí. voy a decirlo. he aquí otra cosa que sé. cosa muy importante. en mi cabeza. con todo se respira. quizá las orillas de un lago bajo tierra. Aire. un poco glauca de rocío. no. después de todo. es así como eso va a volver a acabar. a esa pequeña criatura de numerosos disfraces que va y viene. nunca concluiré. nada. No. No oír más esa voz. los sitiadores partieron. seguro que no. ya ni siquiera lloran. a eso llamo callarme. eso es no poderme perder. en su cabeza sin duda. que abro y que cierro.

oyendo fuerte. Estoy contento de que así sea. nadie de quien hablar. Esto durará lo que dure. con uno. Voy a detenerme. a no oír más. Es decir. de la pausa que puede ser la buena. y yo emergeré del silencio. se animará. hay alguien. como un fuego que se reanima. uno a uno. nunca hubo nadie ahí. que se confunden con risas. sólo sentirla ahí. demasiado lejos de mí. tener que decir: «Soy yo quien me doy esta vida. no me ocuparé más de mí. pues se nos castigará. A menos que esta vez no se trate al fin del verdadero silencio. que es peor que hablar. sin embargo. como de un enterrado demasiado pronto. sin fatigarme. que os hablan. oigo que me llaman. ininteligible. me callo ya un poco. no es un fin. ¡Como si me miraran! ¡Como si fuera yo! Será el mismo silencio de siempre. A menos que no intente otra vez. advierto que es acerca de mí. sin saberlo. de ellos. quejas incomprensibles. no. aun sin saber qué es. castigarán a uno por haberse callado. Rota. de él. Oírla siempre. lo mismo. sin oír lo que dice. Y aún si hubiera cosas. falta el aliento. como un fuego que se extingue. soy yo quien me hablo de mí». para ya no tener nada que decir. del que hablar. para comprender. una cosa en alguna parte. todos son iguales. si fuera capaz de recordar. pero a veces demasiado bajo. sabré que diga lo que diga el resultado será el mismo. en el que ya no tendré que escuchar. recorrido por murmullos desgraciados. la escucharé siempre. que no me callaré nunca. que nunca tendré paz. después hay otro. acaso sea esa culpa mía. nos olvidamos. ese que no tendré ya que romper. tal vez se tuviera el valor de no callarse. eso es mi silencio. vuelve. que hablo siempre. decir lo que es menester decir. la lengua muerta. oigo. es molesto. nada más que oír. ¿Intentar qué? Lo ignoro. el aliento se detiene. La voz se aleja. La voz vuelve. La próxima vez no me esforzaré tanto. y la voz sigue. después nuevamente el segundo. lo que equivale a que voy a tener aire. nadie más que vosotros. está detrás de la puerta. la última. donde no podré babear en mi rincón. ellos no estuvieron nunca ahí. a no escuchar más. Después. si tuviera memoria quizá supiera que ése es el signo del fin. Oír demasiado mal para poder hablar. No es que comprenda jamás. Después. lo que me da derecho a callarme. aun sin verla. peor no. He aquí lo que habré ganado con tanto esforzarme. Mahood me lo explicó así. es el fin que empieza. peor como esfuerzo. después se van. se callan. de vosotros. quizás uno se forjara una razón una razón de que ya no haya nadie. hablándoos de vosotros. que creí poder ganar. A menos que esta vez no se trate del verdadero silencio. esto vuelve a empezar. resucitaré. antes de estar muerto. de ser el que habla. volveré a empezar. después un tercero.Samuel Beckett El innombrable a eso llamo callarme. jadeos. uno se calla. la última vez. delgada. entonces se producirá el silencio. y. en alguna parte. para lo que se requiere valor es para callarse. será como lo demás. no se puede hacer otra cosa 87 . voy a callarme. Voy a intentarlo en seguida. uno a uno. demasiado lejos en mí. Escucho ya. Intentar seguir. nunca hubo nadie más que vosotros. de vosotros. Ya no hay nadie. Entonces falta el aliento. nadie que os hable. contaré un viejo cuento de Mahood. uno cualquiera. ese que he tratado de ganar. no tengo más que escuchar. si hubiera una cosa en alguna parte. no. así es como deben ocurrir las cosas. No cuento con ello. no es un fin. He aquí una buena continuación. alguien que os habla. Ahora no hay nadie. es el fin. no es la de ellos. es el fin. para oírme. acerca de mí. se vuelve a empezar. casi es el fin. un trozo de naturaleza. después los tres a la par. voy a oír. es a lo que llamo callarme. con la cabeza deshabitada. Acaso dije lo que era menester decir. no. no tener ya a nadie. pequeños silencios. de la que hablar.

yo. ya no lo veo. no se me dijo que era menester hablar de mí. es menester seguir todavía largo tiempo. a seguir. yo tengo tres segundos. los segundos deben de ser análogos y cada uno de ellos malo. la que no podía ser la mía. no. sin embargo. unos tras otros. porque era menester hablar. querían saber cómo eran. ya no sé cómo vivía. lo veo mejor que a mí. después el fin. y. los segundos no pasan. voy a detenerme. yo inventé mis recuerdos. que muy bien pudiera ser lo que se exigía de mí. ya no se mueven. la voz seguía haciéndose oír. estuve en un agujero. después el medio. voy a preguntármelo. y los lugares por donde pasaban. me acuerdo de Worm. que mi voz mía. a él y a tantos otros. pan. se escucha. sin nadie. nada más que yo. ¿qué voy a decir ahora?. llegan. esto es. que no será un fin. las mismas palabras vuelven y son mis recuerdos. en su vasija. con sólo que hubiera una cosa. No. ya no está allí. esto ocurre en el tiempo. un agujerito. debo decir siempre lo mismo y cada vez me cuesta un esfuerzo. puesto que no podía callarme y yo era el único que estaba fuera del alcance de cualquier voz. me olvidaron. que es con lo que salí 88 . los segundos pasan. pues. ahora me acuerdo. en el desierto. si pudiera aprender algo de memoria estaría salvado. él tampoco. que ser castigado por haberse callado. debía serlo. salgo. algo por encima de mis fuerzas. sé cómo vivía. Después me decía que en fin de cuentas no era forzosamente cualquier cosa lo que decía. cómo vivían. esto quiere decir que retuve su nombre y de ese otro. No obstante. puesto que no tenía nada que decir. Es el fin. pues así hay que llamarla. un agujerito. yo no podía hablar de mí. Mahood. hablándome de mí. entrecortados. y no todos los días. voy. continuaba haciéndose. el aliento falta. nunca hubo nada. se llevaron la naturaleza. imposible seguir. el fin que empieza. fueron ellos los que al partir se llevaron las cosas. ya no lo veo. cada instante es lo peor. nadie más que yo. puesto que ya no tenía voz. voy a terminar. nunca hubo nadie. sin hablar de mí. yo sólo lo veía. es menester seguir todavía un poco. cada uno es el primero. sin nada más que yo. nunca estuvo allí. me llaman. el segundo. al fin es el fin lo peor. ni uno sólo se refiere a mí. cómo se llamaba?. esto me convenía. de los segundos. los lugares donde permanecían. que es lo peor. a fin de poder hablar. sin saber lo que hacía. se llamaba Mahood. ya no lo vi nunca. debí hablar de él. es lo mismo. lo peor es el principio. rebotan. toda vez que no me callaba. salgo de él al instante. no. es peor que hablar. lo veo bien. con ansiedad. se llama. peor que el ruido. no creía ni me decía nada. pero debo seguir. Soy yo quien lo inventé. no es peor. Sí. hubo tres cosas: la imposibilidad de hablar. si recordara lo que dije podría repetirlo. se espera. creí que me convenía. por haber hablado de él. paf. en su vasija. pues se vuelve a empezar. suponiendo que se exija algo de mí. esa voz que. sin embargo lo recuerdo. hice otra cosa. Me creía en libertad de decir cualquier cosa. o el tercero. ¿qué es?. ¿qué es?.Samuel Beckett El innombrable que callarse. yo no puedo. Fueron ellos quienes me pidieron que hablara de ellos. pero a mí nadie me ve. imposible detenerme. pan. ¿cómo se llama. Estuve en otra parte. os entran dentro. tengo recuerdos. y no pudiendo más con frecuencia ya no lo hacía. se baja por él. hay quienes los añaden unos a otros para componer con ellos una vida. sí. puesto que debía decir algo. hacía cuanto podía. no. paf. para todavía poder seguir un poco. la imposibilidad de callarme. física desde luego. es algo que no fluye. tal vez me callé. no. ya es el fin. y que sin embargo. en mi vida. es menester seguir todavía siempre. que ser castigado por haber sido castigado. y la soledad. más he aquí que no la hay. cuando ya no se sabe qué decir se habla del tiempo.

penetrar vivo todavía en el silencio. para ser un poco al fin lo que por haberlo sido siempre ya no podía ser. mientras hablaba. quería a mi país. sabría dónde estaría. entre extranjeros. o de simple arreglo. sí. oiría mis pasos. ellos se arreglarán. ignoro lo que digo. lo veo desde aquí. no comprendo. quería ser yo. si tuviera que hacer esto. ellos se arreglarían para que pueda tener impulsos de esperanza. tendría momentos de celo. como un extranjero en mi país. no aquí. no puedo decirlo. ellos se arreglarían para que yo no pudiese sospechar los dos recipientes. o habría cuatro. pese a que se me prohibió. sin saber de cierto qué. de cierto modo. no se ha de creer lo que digo. creo que pronto voy a callarme completamente. no quiero quejarme. no. no. numerados. del agua. hasta cegarme. con tuberías y grifos. sí. un corto momento. realmente no veo ventana alguna. pronto estaré muerto. esto no funcionaría bien. Y. en vez de aquello. estaré muerto. lo ignoro. no puede llamarse creer a esto. en medio de invasores. lo creí siempre. no de tranquilidad. no quería morir como un extranjero. de no ser más que uno. ¿realmente no ha cambiado nada desde hace tiempo? Si en vez de hablar tuviera algo que hacer. ¿qué es lo que hay que oír?. no. es más sencillo. debí querer tantas cosas. no forzosamente. la mitad de ellos para vaciar. según ciertas correspondencias. pero estoy. ahora puedo hablar de mi vida. alcanzando siempre el mismo nivel. de deseos y visiones. son mis paredes. unido a todo ese aire que yo sólo desde siempre agito. confío que esto me cambiará. eso depende. sí. en cierto orden. lo veo desde aquí. sin miedo a lo peor tranquilamente allí donde por haber estado siempre nunca pude reposar. allí hubiera estado la esperanza. para vaciar. estaría mejor de lo que estoy. no se trata de aire verdadero. este pequeño trabajo de trasiego. faltaría la esperanza. suposición en la que yo tuviera que mudar las cosas de lugar. un trabajo de criba. de tanto en tanto. importa poco. no. no tendría nada que decir. el de vaciar y el de llenar. imposible efectuar un trabajo semejante en la oscuridad. sí. para que esté obligado a pensar. casi sin cesar. hubiera hecho mejor poniendo atención en lo que decía. además. no. ignoro qué creía. y el ruido del agua. En cuanto a creer que pronto voy a callarme por completo. con mi vaso iría a buscarla en un depósito y a verterla en otro. de transvasado. no puedo decir para qué hubiera querido callarme antes de estar muerto. no. comunicantes. eso no ocurría así. Sí. unidos por tuberías ocultas bajo el entarimado. con mis manos. sigo como puedo. no estaría oscuro. para poder disfrutarlo. no. lo haría bien. actúo como actué siempre. ocurría como ocurre en este momento. no lo creo especialmente. me diría: «Cuanto más deprisa lo haré más deprisa estará hecho». y la otra para llenar. pero no sé si estuve en vida. vamos. sería el mismo vaso. imaginar tantas locuras. sí. ignoro para qué. los pares para vaciar. Por consiguiente. Pero. como siempre he creído que no me callaría nunca. por ejemplo. fundiéndose las unas con las otras. y el grito del aire aprisionado en las tuberías. mientras que aquí esto no 89 . comunicantes. ignoro lo que quería. lo ignoro. es decir. Como quiera que sea. demasiado fatigado estoy para andarme con miramientos. pues acerca de ello carezco ciertamente de opinión. para notar que me callaba. o ciento. creía por momentos que en ello estaría mi recompensa por haber hablado tan decididamente. sería el del agua.Samuel Beckett El innombrable adelante. como un vivo. iba a decir que estoy tranquilo. los impares para llenar. o con mis pies. esto lo veo desde aquí. depósitos. para llenar. Me hubiera querido callar antes. sería más complicado. no. me quería en mi país. sería menos simétrico. para que me imagine cosas. tendría un cuerpo.

héte aquí que he contado una pequeña historia. en la oscuridad. si pudiera describir ese lugar. se dice todo. no tengo que ir y venir. ¿cómo reconocerme. lo conocería. me ocasionaría el mayor perjuicio. no sé qué es esto. ah. de ventanas. no los nombraré. diré. bah. me las arreglaría. yo. dejémoslo estar. sí. lo volveré a ver. de mí. el lugar. lo intenté. vuelvo a la carga. esta vez soy yo. debo envejecer. se dice eso. si una gota. pues el agua sería. lamiendo su vaso. escucharía el eco. puesto que él. por supuesto. yendo y viniendo por entre sus toneles. se dice eso. o en el momento de envasarla. siempre envejecí. me lo imaginaría. afortunadamente. de las dos cosas una. este lugar. la de ventanas que pude imaginar desde entonces. no importa. aunque careciera de ventana. ¿verdaderamente no ha cambiado nada desde los tiempos en que eso dura?.Samuel Beckett El innombrable tiene importancia. no se trata. felizmente. que me conocen. pues. está decidido. en el centro. sí. es una historia. después aquello. a menos que de ellos regrese. poniéndose de rodillas. cómo vivía. aunque no tuviera puerta. puesto que esto. debí ser yo. sería una mina. puesto que nunca me encontré a mí mismo?. el lugar. quiero decir que debe de haber algunos a los que yo no haya visto más que una vez. es como aire. hasta el momento. ni tengo que ser diestro. él hace lo que dije. se habría acabado con la caza de palabras. exactamente. de gran valor y la más pequeña gota perdida en camino. oyéndolo rebotar y rodar. con los otros. no noto lugar alguno. impidiéndole temblar a su mano. hablo ahora de mí. por oscuro que estuviera. digo. siempre fui viejo.. no hablemos más. eso es. esto se detiene ahí. pero. que me desenvuelvo tan bien en la descripción de lugares. los otros aquello. o en el instante de tirarla. un punto es todo. ¿qué es toda esta historia?. ponerme a ello. a cada cual su órbita. para hacerme compañía. ante todo el lugar. en adelante no hablaré más que de mí. pero eso no durará. y. Puesto que no se sabe de qué se habla y no cabe detenerse a reflexionar sobre ello. esto no se detiene. después me hallaré en él. ningún lugar a mi alrededor. para no volver sobre ello. eso no hace más que empezar. 90 . que no vea ventana alguna. felizmente. mierda. pues. acerca de la vida que hubiera podido ser mía sin que nada hubiera cambiado. estirándose boca abajo. me introduciré en él. de paredes. ahora está ahí. siento que el fin se aproxima y el principio lo mismo. si pudiera meterme en una habitación. puesto que se. volverá. de techos. quién sabe hacia qué altos destinos me encamino. estuve a punto de encallar. o no volverá. y cómo saber. efectuando giros con la pierna. después veremos.. A mí. sería incapaz de ello. tan bien lo veo. quiso saber cómo era. que lo fue quizá. envejecer no altera nada. los unos hacen esto. Pero una vez más debe de seguir tratándose de otro. a mí. muy sólidamente. de acuerdo. para explorarlas. pero yo no me vi nunca. él lo habrá querido. no me detengo. no es carne. de suelos. o en un rincón. tal vez he pasado por allí antes de que mereciera pasar por aquí. la cosa se detiene ahí. me corté. de puertas. por ellas no se veía más que el mar y el cielo. pintarlo. los seis lados. en cualquier lugar. ya no lo recuerdo. puedo. nada sé de ello. estaría en casa. Pero. pero sin condiciones. como gas.. como en casa. No ha cambiado nada. acerca de mí. únicamente los malvados están solos. las había que se abrían al mar. si pudiera describir este lugar. con la cabeza descansada. puesto que. no volveré a verlo. puesto que. arrastrándose. es evidente. no vuelven todos. no hay razón para que vuelva. sólo los cuatro lados. Con todo. pamplinas. además. si pudiera encerrarme. lo recordaría. ya no lo veo. sin contar con que no se trata de mí. veamos. a uno le gustaría detenerse. por fijo que yo estuviera.

ya no tendré que hablar. al uno en el otro. ¿te acuerdas de la lancha?. No. no hablar más. el lugar. esos son los buenos momentos. Por lo demás. cerraré los ojos. no viajar más. diré que soy yo. uno se siente inquieto. y él alrededor nuestro. ese viejo sentido que voy a darme. los otros se aprovechaban de ello. y la lancha. ¿dónde está el que soy?. si pudiera imaginarme en un bosque. si esto adquiere un sentido no es obra mía. sabré dónde estoy. voy a hacerme preguntas. meteré en él a alguien. sabré quién habla. Héme aquí lanzado. nacimientos para nada. no me noto sitio alguno. no observo nada. le toca el turno. y llegaré a la noche sin haber sido. estará ocupada ya. se prueba con la ciudad. me meteré en él. lo comprendo. a lo mejor es eso lo que ellos esperan. en el momento de la caída. si solamente pudiera notarme un lugar. lo intenté. voy a preguntármelo. como si esto tuviera importancia. voy a encerrarme en seguida. morían como moscas. sigo como puedo. estaré bien al fin. como si eso dependiera de mí. es la aurora. es el alba. empieza. ¿qué es lo que hago. lo conozco bien. siempre olí la cuadra. produce un frío. en el momento del brote. se habrían acabado mis charlatanerías. ponerse la mano encima de lo que tras ello ya no se moverá. se busca uno en la montaña y en el llano. sentirse tan distante. hallaré en él a alguien. será fácil. de un interior. alguien estará ya en ella. durante ese tiempo?». el corazón que allí estaba. me acordaré a medida que pase. y las luces de las boyas. pero esto se apresura. ya están ellos otra vez aquí. no seré yo. acaso él me guarde. no será el mío. Observo una cosa. cerrar los ojos. se quiere estar en su rincón. para indultarme. no mentir más. es un buen tapón. más alto que mi ventana. ¿qué voy a poder decir ahora?. bien sabía yo que tenía recuerdos. en el momento del humus. mecido por la sombra. tendré cosas que decir. ¿qué es lo que no haré?. Es sospechoso. es la fatiga. en medio de las zarzas. de qué. lo conozco. o dando vueltas alrededor. voy a intentarlo. hablaré de mí. llamo a esto el alba. es la mentira lo que no quieren detener. no tengo mucho que escoger. que no me voy a poder dar. cerraré los ojos. no es que 91 . no sé qué haría. Mira este rosado de Túnez. debí evitar esta mancha clara. y las estrellas. no buscar más. se habrá acabado. no hay otra cuadra que yo. una a una. ese mar bajo mi ventana. no volveré a buscar mi morada. no cuento con muchas palabras. el corazón ya no está allí. se irá y será otra cosa. y el río. como en el primer día. eso es. me meteré en él. esencialmente no tengo necesidad de un techo. la palabra llegó por sí. no se trata del amor. queremos detenernos. existe un dios para los condenados. millares de veces. se prueba con el mar. ¿es ésta una razón?. nadie lo diría. éste no fue nunca el mío. no escojo.Samuel Beckett El innombrable bien apoyado por tres lados. otro instante de mi viejo instante. soy yo el que huele a cuadra. aún tergiverso un poco. no lo haré. para mí. ya no tendré que moverme. tal ocurre esta mañana. le molestaría. alguien muy bajo. voy a hacerla buena. lástima que no se refieran a mí. metido en una espesura. pero los propios. los otros desaparecieron completamente. o el bosque. naceré en su discurrir. cerraré la boca. pero he aquí que eso. en cuanto llego a casa. para que no haya que decir: «Pero no era yo. no soy yo. Si pudiera encerrarme. no es la curiosidad. en el momento de la sombra. llamo a esto la mañana. lo haré mío. si la vieseis. pasé por aquí. tal vez sea mi último galope. describiría las hojas. aquí está. voy a hacerme en seguida un sitio. era en la época en que no me privaba de nada. llegará tal vez. de mi vida. Llamo a esto la mañana. y los fanales. acaso el lugar nos guarde. y la bahía. tal vez podré callarme. hoy es el primer día. que no me querría a mí. ¿qué queréis?. esto pasó ante mí. y la montaña en llamas. uno quiere estar.

se le llora. no hay más que errar y dejar errar. lo intenté. remolinea de fatiga. es menester hablar lentamente: «Sólo con que pudiera». no hay más que parecer querer colmarlo. es un truco al que recurrir. para intentar saber lo que ocurre. él os llora. cuando en realidad soy el único ausente. las conozco a millones. de palabra en palabra. llamo a eso dormir. ni en qué consiste oír. no tengo tiempo: «No soy yo. no es él. no están obligados a mostrarse. ni en qué consiste esto de hablar. aspiraciones. soy él». con sólo que se supiera. no es menester intentar. lo que me ocurre. juicios. soy yo. es allí donde se está. lo que puede llevar lejos. alguien dice yo. si eso pudiera hablar de sí. si eso pudiera presentarse a él. lo intento.Samuel Beckett El innombrable me exponga a callarme. ¿Y qué más?. nunca estuvo nadie más que yo. el que yo me sé. cuanto puedo decir es 92 . sólo estoy yo. no digo en otra parte. sería. preguntas. él nada sabe. decir lo que se va a decir y lo que se va a decir. no soy yo. y. lejos de todo. si alguien pudiera oírme. el diablo será si no se os sube hasta el gaznate un pequeño deseo. ya no se intenta. son eso. ¿qué es lo que hay que oír. aquí soy yo. no puedo decir nada. no conoce nada. comparaciones. ni en qué no saber nada. un segundo de ese ruido que me arrebata. no es menester ir más lejos. ellos llaman a eso dormir. nunca se habló de otra cosa. a franquear el mal paso. es ese que no puedo decirme. Si pudiera hacer un esfuerzo. uno se vuelve. ya ni siquiera oigo. u otros. casi me había. aquí es mi única otra parte. no es él. ya están ellos otra vez aquí. otros presentes. lejos de aquí. no es posible de otro modo. se produce por sí solo. tener un segundo. se arrastra completamente solo. de palabra en palabra. hagamos como si estuviera solo en el mundo. soy yo. o con otros. no es culpa mía. son eso. no puede por menos de ayudar. no puedo. uno se cruza por ellos con frecuencia. vale más eso que reír. ya no hay nadie. yo soy quien oye. si pudiera describirlo. alguien se cruza por ellos. Alguien habla. ¿por qué no?. sigamos. en el fondo. ¿qué importa eso?. no lo digo. es mi único saber. y. soy yo quien hago esto y yo quien la sufro. yo no dejaría de desmentirlo. el otro también. la causa es sabida. volver es largo. eso es. no poder nada. no sé. aspiraciones. es imposible. sin pensarlo. si pudiera irme allí. A esto es a lo que tal cosa conduce. después. no soy yo el que habla. ¿a qué tantas historias. si tal cosa pudiera ayudar. quiero decir aquí. vale más eso que reír. no soy yo. cae muerto tieso. dejadme hablar de él. después vuelven las palabras. qué jaleo. es allí donde se debería estar. tengo proyectos. por caminos trillados a más y mejor. con tal de que esto dure. debo conocerlas. lo mismo esto que otra cosa. ¿qué mal paso?. se está allí dentro en algún sitio. alguien oye. otros ausentes. no es posible así. que ser este lento torbellino sin límites y cada una de sus polvaredas. se presenta así. tendremos que volver a empezar a matarlos. un esfuerzo de atención. a falta de preguntas tengo proyectos. sólo a que superviva. en otra parte no estuve nunca. esto a nada compromete y el mal momento pasa. en efecto. duermo. habladme de él. debí decirlo. casi estaba dormido. él no. yo. es de lo más trágico. esto os da tiempo. olvidé la apódosis. en todas partes. se presentó así. todo ayuda. de pronto uno se escucha hablando de no se sabe qué como si nunca se hubiera hecho otra cosa. se vuelve de lejos. ¿por qué no decirlo?. sin tener que decir. entonces?. pero no puedo. si pudiera olvidarlo. oigo ese ruido horrible. no sé de dónde. u otro. a falta de proyectos hay las aspiraciones. que me desenvuelvo tan bien en la topografía. ¿qué más da?. y en cuanto a haberlo intentado. no soy yo.

alguien habla de sí mismo. o quienes lo dicen son ellos. todo es falta aquí. ellos son ellos quienes razonan ellos quienes creen. no puedo suponer nada. nunca aprendí nada. Moran no habló nunca. esto permite seguir. es porque él siempre dice yo como si fuera yo. viejo fango que remover eternamente. debieron enseñarme a razonar. no se sabe por qué. no. de acuerdo. aquello. en singular. como si fuera yo. siempre. no se sabe con respecto a quién. que suba a él. o que suba a otro. es él quien lo dice. seamos justos. Mercier no habló nunca. debieron empezar a enseñarme. dice que estoy lejos como si yo fuera él. pues él no está lejos. tampoco puede hablar. es él siempre el que habla. no es difícil. él es el afligido. lo encontraron viajeros. el que dice: «Esto me absuelve». creo en el progreso. lo oís. ¿debo suponer que estoy habitado?. nadie me enseñó nada. pero algo debió quedarme de él. parece que hablo. después de todo. el 93 . es la falta de los pronombres. he ahí al fin quien no está ahí. puesto que no hay nadie la culpa no puede ser de nadie. yo estoy lejos. o bien le contaron cuentos. yo. eso no es. ya lo oís. sí. debió viajar. tampoco me es posible tal cosa. yo estoy lejos. uno solo. se trata de hablar de ello. como si yo no fuera él. como si yo no fuera él. es uno solo. hace un momento era polvo. a veces se diría que razono. o que está allí.Samuel Beckett El innombrable que no es culpa mía. se habla de uno mismo. yo no hablé nunca. no hay nombre para mí. quiere que salga. ahora es fango. me llama. es así. al que no se puede hallar. esa palabra en la que vuelve. está aquí. ha debido llover. dígase lo que se quiera. llegado el instante. o se trata de algo. el uno después de otro. quiere que suba. ya no sé. una especie de pronombre. o que no está en parte alguna. todo es raro aquí. dice que soy yo. a algunos hombres. yo que estoy lejos. cree que puedo salir. puesto que sólo estoy yo no puede ser la mía. dejémoslo estar. y con todo. me busca. El que habla. tengo que seguir. cree que es la última oportunidad. o que sea otro. quiere que yo sea él. frases que mueren sin saber por qué. el instante de decir: «Las suposiciones para otros». o Molloy. no quiere más que él. tampoco eso. lo que es raro es pensar. no recuerdo haber sido abandonado. debió ver. entonces dice Murphy. cada una en su pequeña otra parte. nunca. aquí. esto me absuelve. aquí nunca hubo nadie más que yo. qué confuso es esto alguien habla de confusión. estuve a punto de creerlo yo también. debió estar allá arriba. uno tras otro. después dice que no. le enseñaron a creer. no. es lo que hago. él es quien habla. esto permite seguir. como si yo fuera Malone. ¿qué tiene de raro?. diciéndose cada cual. no. cree eso. se trata de alguien. quizá sea toda una pandilla. permite avanzar. quizá no sea él. pero él tampoco. los dos. No. no se sabe de quién. alguien dice sé. oís. esto. que no me puedo mover. nadie tiene la culpa. debe haber otras en otras partes. y seguir así. él. como si yo fuera él. y como si yo fuera otro. a ello se debe todo. no recuerdo ese período. nadie. es una falta. si es que los hay. antes de abandonarme. Qué raro. o quien vio a otros que vivieron. sé creer también. así es. no se sabe por qué hay que hablar de ello. no se sabe por qué. nadie puede hablar de ello. con las otras suposiciones. es lo que se dice. qué raro. así es. seguir así. el que vivió. que está lejos. él es quien habla de mí. no sé por qué. siempre estuve aquí. ¿por qué no?. también debieron de enseñarme a creer. no hay pronombre para mí. dejemos todo esto. algunas cosas. no sabe por qué. tal vez fui víctima de una conmoción. no se puede. todo es raro si bien se piensa. bajo la luz. para mí. para otros esto para otros aquello. pero se acabó de los otros.

ah. debieron enseñarme cosas. gris. intenté. tratar de adivinarlo. negro. lo ignoro. hablo. coincidencia posible. yo. se trata de él. ¿por qué gruesas?. ¿cómo saberlo?. lejos. acaso sea mi mundo. y. sabiéndolo. estoy encerrado. ante el mar. se trata de visiones. ignoro de qué se trata. habla de otro. calma. dice que eso no se detendrá nunca y dice que se detendrá. esto no importa. es menester seguir pensando. dejémoslo estar. estoy en algo. hay que ver todo esto. averiguar cómo es. y el aire en el verano por la noche gravitando sobre mis párpados. ¿quién. ¿qué es lo que está lejos?. debe ser algo que no se enseña. lo mismo da. no me noto boca. El silencio.meter dentro a alguien. él. todas las cosas que intenté. es cuanto sé. no me noto brazos. si es la mía. habrá que verlo. cómo es. mis brazos. buscar en él a alguien. y cómo hace. ¿qué cosas?. y cómo es. negro. para mí. sí. como si se tuviera necesidad de ayuda. la voz dice que se detendrá. cuando pienso en ello. ¿qué otro?. el cielo no me vio. y. un pequeño mundo. ¿con qué iba a tener una opinión?. sin embargo. nada puede. si es que puedo. ¿por qué bajo?. debo saber otra cosa. si pudiera notarme una boca. es decir. lo intentaré. querer el ojo. en mis brazos. el encargado. sé que no soy yo. esto ayuda a seguir. alguien debió explicarme. alguien no ha dicho nada. de residuos de visiones. quien no puede ni hablar ni oír. ante el cielo. ocurre todavía. me lo podría decir. esto también. no. que soy yo. ¿qué necesidad tenían de mostrarme una ventana?. debí quererlo. quien no puede ser yo. no soy yo. se detendrá. el ojo. no lo sabré nunca.Samuel Beckett El innombrable encargado. de paredes gruesas. en la ventana. yo no estaba allí. hablar del silencio. yo estoy lejos. yo carezco de opinión. quizá. no sabe nada. ¿qué es es decir?. en la ventana. no quiere nada. al hablar de mí. debo hablar de él. yo no he dicho nada. como si se necesitara ayuda para proseguir una cosa que se puede detener. tal vez esté aquí. se necesitan globos. al hablar de otro. esta vez será redondo. después encerrarme. un día. ante la tierra. una palabra sobre el silencio. sin embargo. sé en qué consiste. si he hablado de él. del que debo hablar. es cuanto sé. digo yo sabiendo que no soy yo. oís. las hipótesis son como lo demás. debieron decirme en qué consiste. será redondo. no es seguro. el mar me expulsó. sigo. es cuanto sé. diciéndome. el encargado habla de sí mismo. es cuanto sé. que no sabe nada. no puedo hablar de nada. no me 94 . debí intentar. no puedo hablar más que de mí. no tendrá ventanas. quizá sea yo. una ventana. encerrar a alguien. gris. al hablar de las cosas?. no. si pudiera notarme algo. abriéndose. esto no quiere decir nada. no es seguro de techo bajo. no es eso. se acabaron las ventanas. es lo único que se ve. no puedo saber. no se trata de forjar hipótesis. esto es lo peor. bajo el silencio. ellos llaman a eso pensar. ¿cómo iba a saberlo?. algunas viejas imágenes. esto me sirve todavía. al hablar de sí mismo. no sé. seguir pensando los viejos pensamientos. tampoco. si pudiera notarme algo. no debieron mostrarme cómo se hace. ¿cómo iba a saber si he hablado o no. y. ¿quién podría saberlo?. si no queriendo nada no se puede nada. soy yo. contra el aire. un pequeño mundo. debieron explicarme.. es decir. si supiera reír. cuantas cosas me contaron. se trata de seguir. estoy en calma. un punto de partida. la noche. con la boca. quizá sea de él. debí comprender. del que no puedo hablar. se necesitan párpados. pero no sé hacerlo. al hablar de sí mismo. constituiría un punto de partida. no seré yo. construir un pequeño mundo. encerrándose. no hay necesidad de estar lejos. en el modo impersonal. eso es. tampoco. el verano. construir un lugar. todo esto son hipótesis.

era para inducirme a ir. fue él quien me lo mostró todo. en la oscuridad. de emoción. al volver de la estación encuentra la puerta cerrada. él se va a la guerra. una ventana. un solo espacio y alguien dentro. las noches en las que hay un fin. aquí. de haberlo amado. pues. a los que yo podía parecerme. ¿quién cerró la puerta?. y su modo de vivir. paredes. es de madera. llamo a eso la noche. carezco de opinión. hop. la puerta de la casa está cerrada. Todo esto son hipótesis. creo en el progreso. para la hora. vuelve a casarse. o yendo y viniendo. el diablo tal vez. no es el yerno y la hija. así. debí sucumbir. ella llora. de pensar que iba a perderla. pero. eso se llama emoción. y qué decir. en fin de cuentas. el que oye. ¿pasó esto así?. porque ella grita. llora más. y fue él quien me dejó. no pude ir más allá de cierto punto. no soy yo. qué bien razono esta noche. los gritos desgarradores. es el hijo y la nuera. muere en la guerra. de haberlo perdido. las estaciones. lo que puede el amor. de ¿haberlo amado. un poco de naturaleza. y cómo hablar. quien la ha cerrado. está anunciado. debe tratarse de la suegra. hasta el fin. ellos se aman. de haberlo vuelto a perder. él vuelve. más cómodamente. tal vez. en grutas. o en mis brazos en alguna parte. mientras descuelga a su hijo. creo en él. o para impedir a su nuera que vuelva a casa. desde entonces ya no soy yo. para la eternidad. el otro vuelve. allá en donde se puede acabar. demasiado largo para repetirlo. se casan. siendo así que estoy lejos. eso es la emoción. el amor. era para enseñarme a razonar. para seguir amando. demasiado olvidado. después se renuncia. no lo sabré 95 . de emoción. después el pequeño mundo. habiendo o no cedido. él para colgarse mejor. lo que está en los trenes. sí. hombres. se vuelve a casa. esta noche empiezo a comprender. es cuanto sé. y un poco de naturaleza. de haberlo perdido. de emoción. desde entonces no hay nadie. ¿quién pudo venir aquí?. o al lado de alguna parte. se ama cuantas veces son menester. los jefes de tren. ¿era necesario?. no sé. diciéndome: «Hay otras. la guerra. detrás de las paredes. y algunos nombres. o la suegra para descolgarlo mejor. yo que forjo proyectos. todavía de emoción. sabiéndome tentado. esto bastará. cielo. esto no acude. ¿por qué motivo?. ah. más cómodamente todavía. y. hasta cierto punto. esto permite avanzar. hop. para amarse mejor. algo dentro. ya no soy yo. acaso todavía sea la mañana. sigue llorando. debe de tratarse de la nuera. la puerta. como Mahood. diríase que soy yo. no sé. de emoción. Ellos se aman. cuanto es menester para ser dichoso. no había muerto en la guerra. las hay más bonitas». dadas las condiciones propicias. el sentido de la marcha. hablo de la noche. los andenes. que soy el que habla. comprendo que me quisieran mal. demasiado poco olvidado. él ha muerto. y lo demás. de pensar que iba a volver a verla. ella llora. acaso sea de noche todavía. se anuncia. es la puerta la que me interesa. no veo a nadie más. acaso sea todavía la noche. después una sola cosa. en los bosques. sabiéndome perdido. o a su yerno. debí ser un buen alumno. el otro ha muerto. y el exterior de los hombres. ella Hora. alguien habla de la noche. lo que puede la emoción. para la eternidad. lanza gritos desgarradores. debe de ser su hijo. en habitaciones. no es malo. no era yo. es de noche ya. en madrigueras. y la puerta. creo en el silencio. creo en esta noche. algunas palabras acerca del silencio. fue para que supiera en qué consiste la emoción. algunas palabras acerca del silencio. él muere en el tren. él se ahorcó. así es. esto hace llegar el fin. ésta sí que es una historia.Samuel Beckett El innombrable acuerdo. esto permite seguir. la suegra lo desata. he aquí una historia. esos que están hechos a imagen mía. no sé más. ceda yo o no. ella va a la estación.

pero se debilita a cada instante. de todas las cosas que haría. los golpes. que a medida que ocurran habrá que inventar. esto acabará así. que habrá que improvisar. glu. muy enraizadas. esto terminará así. tendría la gama. se detiene a cada instante. no hay palo. ¿estuve prolongadamente. no me hice nada. ¿cómo representarlas?. salgo de él para hablar. a menudo procedo como si fuera yo. son palabras blancas. ¿será el retorno al mundo de la fábula?. no era yo. pss. es porque se está dormido. estaban por listas. creí que se habían acabado. sí. acepto que se calle. ella lo dijo. son palabras que me enseñaron. que me recubre. no lo sabré nunca. en lo negro?. pan.Samuel Beckett El innombrable nunca. una vida. y él escucha. acepto cuanto ella quiere. antes de penetrar en él. una hora. si es que soy yo. sólo emoción. no había hierro. pero cuando se detiene un buen rato. no lo conozco. si pudiera. no. las estaciones deben parecerse. no puede. digo nunca y siempre. reciente. ah. solamente una llamada. esos nombres sin imágenes. Pero cuando la voz se debilita y cuando se detiene. las empleo todas. glu. deben haber murmullos. algunos glus. El silencio. esas ventanas a las que haría mejor en llamar puertas. es el amor. desgraciadamente no me acuerdo de nada. quizás en este momento sea primavera. soy ella. sino un instante. no sé. un buen rato. hablando estoy en él. aquí. aah. no es cierto. bien hablo de ella. ah. de tanto en tanto ella lo dijo. no. plof. o de otro modo. paf. basta. debe de haber alguien. hi. busco por todas partes. sobre el verdadero. reiré. el que habla. el fin de la cuenta. que respira conmigo. pero yo me sirvo de ellas. debí mezclar esas imágenes sin nombre que poseo. veinte bastarían. y así lo que sigue. una temporada larga?. no sé. contaría con la paleta. hi. del otro. eran grandes listas. todas las palabras que se mostraron. no es el verdadero silencio. las variaría. quiere callarse. me prendí fuego. ay. no puedo hablar de ella. acepto. las necesito todas. llamo a eso el negro. si quisiera. muy variadas. ved que de él hablo. después dijo que no. gimiendo. se calla un instante. yo me ahogué. na hay nada más que yo. ooh. quizá se trata de una historia nueva. ¿cómo hacerme ver eso. pero prolongadamente. he aquí una historia. de Demócrito. son cuantas se me han hecho ver. lo dije. muy fieles. debí olvidar algunas. no había cabeza. ñam. la noche no tiene partes. hay murmullos. no lo hay. todas las que recuerdo. de este modo aprendí a razonar. no comprendo nada de la duración. yo me asfixié. nada más que yo. para que quisiera estar nuevamente allí de donde fui expulsado. toc. ¿qué más?. y esa palabra hombre que quizá no sea la buena para lo que veo al oírla. quizá sea el azul celeste. sabía que esto venía. con gritos desgarradores. que todas estaban olvidadas. voy a entrenarme. cada instante estoy en él. después vuelve. nadie me hizo nada. cada instante salgo de él. 96 . me golpeé la cabeza con palo y con hierro. esa voz debe pertenecer a alguien. hasta la boca. esto ya lo dije. acuden. el verdadero. sin que me hicieran ver bien su sentido. hasta la oreja. para poder seguir. como un gato con un ratón. busco. bu. que me descubre. tal vez lo hay. en fin. ¿qué decir del verdadero silencio?. glus sobre el silencio. procedo como si fuera yo. es el fin. para que lamente lo que perdí. no hice nada a nadie. no sobre ese en el que me macero. es el fin. varias veces. no hay nadie. hablar del silencio. qué curioso calor de pronto. las mezclaría. con cacareos. hablo de estaciones y de partes del día y de la noche. con imágenes al lado. con murmullos inarticulados. en alguna parte. el de los ahogados. dice que no es el verdadero silencio. además será así. tal vez lo haya. no era yo. ¿qué es un buen rato?. y no soy yo. acepto. el fin de cuentas. nada más. na. pah. en fin de cuentas. es fatigante. son las costillas. es el silencio. sí.

esto permite seguir. las cosas que se mueven. y escuchamos. voy a ir. no 97 . y volver aquí. he aquí otra vez la garganta. la misma vocecita. no soy yo. no merece la pena intentarlo. o si está abierto. mi turno de irme. no puedo moverme. es un circuito. no hay necesidad de otro pueblo. ínfimo. ahora hablamos de ello. es al contrario. no hay dos prisiones. lo conozco bien. querer meter en él a un ser. o si es pequeño. no tengo explicaciones que dar. como cien mil catedrales. después vendrá la coma donde me ahogaré por las buenas. ¿cómo hallarlo?. es un locutorio. no seré yo. cuando no se puede mover uno. no puedo moverme. las cosas que pasan. efectuar los movimientos de volver a partir. y con ello la muerte. estoy solo. para mí solo. hablando y escuchando. no es menester una boca. qué falsedad al punto. debo estar ya en ella. debo conocerlo. se van. mi turno de escuchar allí. solo en estar solo. eso es. voy a intentar ir. es largo. después de todo la admito. estoy solo hablando. ella habla de una prisión. en adelante. se callaron. sido libres un momento. en esa inmensidad. nadie que escuche. está bien. efectuar movimientos. aguardo mi turno. no es verdad. ¿qué movimientos?. adelante. y allí dentro. ninguna otra cosa nunca. cómo dura. eso es. querer anudar allí relaciones. los demás se fueron. es lo bastante grande para todo un pueblo. aguardar en otra parte. exclamaciones. o tal vez el último. voy a intentar ir. las violetas. como si se hubieran ido. se queda en la garganta. en el silencio. después yo devuelvo. ni un murmullo. cada uno ante sí. es excelente. ¿si estuviera allí todo un pueblo? y si esta voz fuera la suya. ella llama a eso bóvedas. yo completamente a solas. antes de volver a empezar. nada por mi pobre garganta. mi turno de ir allí.Samuel Beckett El innombrable alguien que escucha. no sé. yo no seré ya él último. las cosas que terminan. aguardar su turno de volverse a ir. a medida de los llegados. se debe ir a otra parte. no supieron explicármelo. cuando no se partió nunca. ido donde. solo escuchando. no supieron mostrármelo. volver a partir. ni que pedir. no. quizá sea el firmamento. se reitera. estaré con los demás. quizá. se pierde en las bóvedas. habríamos vivido. será largo. que se escucha callarse. vuelven. el detenido. al propio tiempo. no es menester una oreja. no aguardo nada en él. seguir. no hay más que aquí. una luz que cambia. o si está cerrado. una voz que se muere. oigo una voz. no es posible moverse. el silencio al fin. estoy perfectamente de acuerdo. otro vendrá. en alguna parte. tal vez sea la primavera. no. todo un pueblo. como cuando ella habla. será el silencio. en esa oscuridad. el uno tras el otro. de estar como si me hubiera ido. alguien devuelve. un largo circuito. Enorme prisión. se emite la voz. una vocecita. ¿abierto a qué?. y así sucesivamente. esta noche según creo. mi turno de aguardar allí. o quien me espera. todo un pueblo. emito la voz. donde se va desde allí. cada cosa a su tiempo. si yo abandonara. no hay aire. cada uno por sí. eso forma un murmullo. se callaron de hablar. otra vez la noche. he aquí otra vez la boca. llena la oreja. no. ¿si no estuviera solo?. ignoro si es grande. la voz que se escucha. retrasa el vencimiento. no. qué falso es ese espacio. qué jadeo. alguien se pone a devolver. es mi locutorio. no sé cómo es. antes de empezar. clavado. estaré como habiéndome ido. el uno tras el otro. no sé dónde está. eso forma una voz. permite seguir. no me he movido. oyó completamente a solas. tal vez sea el abismo. llegándome por residuos. no estoy allí todavía. no tengo por qué ocuparme de él. debe ocurrir así. si pudiera abandonar. ya estoy en ella. tal vez el primero. son palabras. una celda bastaría. y volver a empezar. es el otoño. no hay dos lugares. se callaron de escuchar. así sucesivamente.

para mí solo. los ojos no le interesan. o cercanas. lo haré de todos modos. pero. no. ¿dónde está la puerta?. que quiero salir. lo que ofrece tres posibilidades. se olvida. sobre una roca. es la voz la que lo hace. abierto al vacío. en algo. llegar allí donde el hacha cae sin ningún otro 98 . una moribunda que acusa. para que me diga en algún sitio. se la cree concluida. no tengo más que escuchar. lo haré en mi cabeza. ellas debían salvarme. o que se acentúan. después habla de luces. para liberarme. habla de mi cabeza. antes del desierto. en el silencio. me lo ha dicho ya. dentro. no hay más que aquí. durante todo este tiempo. me busca. todo lo que necesito. abierto al silencio. en efecto. dice que carezco de ellos. y estas imágenes con las que ellos me han abrevado. si es que hay una puerta. Sitio. qué clase de terreno. hay que decir pronto. olvido. para que yo me crea sabio. estoy en algún sitio. dando al silencio. es otra cosa. me lo volverá a decir. No veo nada ahí. es como una confesión. ella habla de mis maldades. para que pueda irme. más de lo que lo estoy. estoy encerrado. allí voy a buscarme. liberarme. nada más que esta voz. al borde del silencio. a trochos. para ponerme fuera. ella me lo indicará. de esto no ha resultado nada. el aliento se acorta. que mueren después. sea esto. o digo que está en mi cabeza. en medio del silencio. no veo nada. es un cuerpo. las medidas. ¿es que no veo nada. se hace sabia. lo sabía. todo lo que necesito. ella lo intenta todo. se necesitarían cosas. resplandecen más blancas que la nieve. después se extinguen. me lo sacaré de la memoria. son palabras. ligado a una roca. estoy dentro. todo esto son hipótesis. ya están ellos aquí otra vez. digo que no veo nada. y el silencio en torno. ¿cómo es?. para que la crea mía. busca una boca. en la oscuridad. dice que me arrepiento. se necesitan paredes. como a un camello. no sé. su gran marejada se eleva hacia mí. ¿y dónde estoy yo?. escaparme. sabía que no sería yo. son palabras. está visto. que quiero ser castigado. se necesitaría una cabeza. hace falta una víctima. un segundo es corto. es el reglamento.Samuel Beckett El innombrable hay más que él. lo sacaré hacia mí. el silencio está fuera. las distancias. parezco saber demasiado. todo visto. que quiero liberarme. es una requisitoria. pronto está dicho. en ella estoy ya. ¿y cómo es entre nosotros. una última confesión. al mismo nivel. estoy inundado de ella. silencio. la memoria es tan mala. realmente?. hace falta un culpable. como les ocurre. la voz me lo dirá todo. ¿por qué no?. las palabras no acuden ya. luces. después habla de lágrimas. es la única. las palabras van escaseando. sea aquello. diré que soy yo. no importa. he aquí una idea. o que no me sirven para nada. es una imagen. es menester hallar a alguien. muy gruesas. hay que acusar a alguien. sí. tal vez sea eso lo que ellos esperan. son mentiras. necesito una prisión. no seré yo. o si es la montaña. o las dos cosas. las necesito. no es el momento de mentir. como en la noche. mentiras. si es el mar. no tengo más que escuchar. lo admito. como en el alba. es que ahí no hay nada. me haré una memoria. estaba en lo cierto. es a mí a quien ella acusa. voy a ir a ella. no estoy fuera. esas luces también. hubo tantas faltas. para ver. abierto a la nada. me haré una cabeza. y el silencio fuera. o es que carezco de ojos. y el camino que se ha de seguir. debían devorarme. ¿quién puede controlar una voz semejante?. se dice mía. ¿sabéis?. no hacen falta paredes. como si yo me notara una cabeza. si se quiere. ¿quién puede anularla?. no sé mentiras también. a lo lejos. me voy a meter en ella. después reaparece. realmente ella va a tientas. no soy yo. a elegir. luces. para que me diga alguien. fuera. jadeando. ella indicará mi escondite. ¿cómo no mentir?. es ciega. para meterse dentro. tal vez sea yo.

yo permaneceré aquí. no hago más que oír. no me he movido. irme en vida. ella me tendrá. está hecho de silencio. no me moví. no cesé de contarme historias. debe de estar en algún sitio. continúo. debí oírlo todo. el mismo. yo la reconocería. me dirá cómo hacer. nada quiero. ¿qué puede importar eso. esto lo simplificaría todo. con una cabeza. toda vez que no es mi turno. para la garganta. tuvo a otros. la llegada. ¿y con qué las digo?. ¿a qué empeñarse en que no?. ¿y dónde. ella le llama a eso vivir. en ello reside la astucia. no sé. debo de ser extremadamente viejo. sería el silencio. ¿con la boca?. si supiera si he vivido. sería él. y cómo hacer para no ser más. la partida. si todo está dicho desde siempre. o es que no presto atención.Samuel Beckett El innombrable género de proceso. ¿en la cabeza?. mi turno de comprender. las cosas importantes no las oigo. escuchando otra cosa. dónde los tengo?. para levantarme. para poder comprender. antes de ser la suya. de saber quién soy. para irme. mi turno de vida?. debí de hablar. tal vez sea una cuerda. por eso no puedo moverme. el espacio del camino desde aquí hasta la puerta. se ha de hablar de él. lo uno o lo otro. recorrer el camino. abrir la puerta. pero él no puede hablar. será el silencio. para ser otro. para tener un cuerpo. la misma observación. para moverme. para no estar más ahí. después de todo. sí. estaríamos juntos. el que carece de alma y de cuerpo. no es mi turno. encontrar la puerta. caer. héme ahí lejos. ¿y con qué las oigo?. mi turno de vivir. pero no ha llegado mi turno de saber qué. y tatatá y tatatá. he aquí un bonito análisis. inimaginable. si vivo. no soy yo. tal vez sea una caída. no me noto cabeza. o es que la memoria es mala. la historia del silencio que nunca abandonó. es su turno. ni me noto cuerpo. no lo suficiente para que me pueda mover. ¿estuve con los vivos o vinieron ellos a mí?. que ha de estar. no es a mí a quien se llama. todo eso se hizo ya. como me oigo razonar. en lo que oigo. para no tener que oír más. no importa. lo hago como si estuviera en otro lugar. aún no ha llegado mi turno. escuchándolas apenas. que no debía haber 99 . imposible saber. en el silencio. todas esas historias de detenidos son mías. sin poder sacar partido de lo que oigo. para las cuerdas. no sé. en mis viejas historias llegadas de no sé dónde. es a él al que hay que buscar. su historia es la que hay que contar. oigo lo que digo. la puerta que se abre. todo esto son mentiras. siempre lo olvido. no es de mí del que se habla. acabaré por reconocerla. mi turno no ha llegado todavía. está dicho y redicho. el camino. todo debe estar dicho. o allí. a tal punto me habitué. escuché. lo que constituyen tres posibilidades. no soy el primero. encontrar el hacha. es necesario continuar. lo oigo todo. sin comprender. lo que no es seguro. indecible. es el que ni habla ni escucha. no lo oigo todo. digo lo que oigo. en alguna parte. veré dedos. es el turno de otro. no me moví de aquí. preguntándome de tanto en tanto de dónde las saco. no. héme ahí ausente. intentar descubrir la suya. o dedos. para proceder como un cuerpo dotado de desesperación. pero no tiene historia. si viviré. o los dos. se cierra. así es como razono. que debió de ser la mía. lo que tiene es otra cosa. esto se aguanta. se ha de ser él. eso nunca fui yo. sobre todo no llegan hasta mí las indicaciones anatómicas y topográficas. luego yo podría detenerme. para tener ojos que me aclaren el camino. en colores. no estuvo en la historia. no. estaría en el silencio. es cuanto sé. para el cuello. mejor allí. es menester. dónde estoy. sé otra cosa. ni todavía sufro bastante. no seré nunca yo. no puedo ser yo. acechando otra cosa. tendré ojos. debe de ser eso. encontrar la puerta. está en la historia que le pertenece. no seré el primero. todo está ahí. sobre cuantos llegan de aquí?. debe de tener algo. no seré yo. está en el silencio. el cuerpo que se levanta.

seré yo. quizá sea demasiado tarde. es menester seguir. no. no es cierto. la vuelta a empezar. quizá sea un sueño. el principio. las palabras que restan. no dormirme más. de gritos lejanos. se habla antes. de gritos lejanos. espero. quizá me llevaron hasta el umbral de mi historia. o son los murmullos. lleno de murmullos. nunca lo supe intentar que ellos me conduzcan a mi historia. será el lugar. son las últimas palabras. quizá me dijeron ya. si da. está bien. a que la voz lo rompa. mientras las haya. a través del ruido. en el silencio. se trata de un sueño. el de la escucha. sin saberlo. será el silencio. el de la espera. es menester seguir. pero no duró. debo conocerlo. lleno de murmullos. incluso no. de gritos lejanos. no sé. quizá sea yo. los noto que me sueltan. no se escucha. a falta de palabras. voy a despertarme. a que se rompa. y aun así. lo que quiere decir que se callan. donde se espera. extraño castigo. ante la puerta que da a mi historia. hay que seguir. 100 . hay que seguir. no lo sabré nunca. un silencio de sueño. es el único que haya tenido. ellos van a detenerse. con las palabras que quedan. vuelve a intentar. lo ignoro. el fin. es cuanto sé. son palabras. que olvidé. los gritos se calman. puedo partir. no se espera ahí. lo que me sorprendería. abandonan. voy a seguir. durante todo este tiempo viajé. lo que quiere decir que. que no duró. las verdaderamente últimas. no puedo seguir. hay que decirlas. me abandoné ahí. será el silencio. donde se escucha. que dura siempre. seré yo. si dura siempre. son palabras. ¿cómo saberlo?. no hay que esperar que desaparezca. esto me sorprendería. se habla de murmullos. acaso esto se haya hecho ya. no sé. es lo único que hay. quizá me halle ante la puerta. no es el mío. ¿cómo decirlo?. ¿intentar qué?. van a ser los murmullos. que tal vez volveré a hallar. en el silencio no se sabe. voy pues a seguir. en algún lugar fui yo. mi vieja historia.Samuel Beckett El innombrable abandonado nunca. hay que intentar deprisa. conozco eso. yo estoy siempre ahí. no sé. quizá sea el único. seré yo. es cuanto sé. o será el mío. son palabras. los murmullos cesan. fui yo. no sé. no soy yo. seré yo. hasta que me digan. van escaseando. hay que decir palabras. el que dura. soy yo ante la puerta. será el silencio. no despertarme nunca. en el silencio. la espera de la voz. debí de tener el otro. ¿qué viene a hacer aquí una puerta?. lejos de aquí. es cuanto sé. no vale nada. que no haya voz. lo que me sorprendería. es menester seguir. ya no es otro. un breve instante. son mentiras. será el silencio. conozco eso. el silencio. no lo sabré nunca. que acaso no vuelva a encontrar nunca. es lo único que tengo. quizá sea la puerta. la voz vuelve. el previsto. extraña falta. en el silencio no se sabe. no comprendo. quizá ya está hecho. se habla después. pero que no perdura. conozco eso. a través de la puerta. un buen momento. soñar un silencio. el que dura. entonces será él. no importa. como todos los gritos. hasta donde se puede hablar. eso debe de ser es demasiado tarde. ¿qué puerta?. que no quede más que un residuo de murmullos. allí donde estoy. la voz se altera. hasta que me encuentren. o seguir soñando.

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