Pensar la violencia desde las mediaciones: retos epistemológicos en comunicación1

Johandry A. Hernández

Si tuviéramos que apelar a una palabra que lograse sintetizar la urgencia social de estos tiempos, esa tiene que ser exorcizar. ¿Exorcizar para qué? Esta pregunta casi metafísica reclama mirar el paradigma kantiano -el del apriorismo y de la operación de una conciencia trascendental- como un formalismo histórico de la ciencia que sustentó la modernidad y dejó como herencia un “conocer para dominar” y convirtió al pensamiento en reduccionista y antropocéntrico. Siguiendo a Campos2, “el conocimiento de una realidad temporal nos ha hecho esclavos de unas fuerzas que se nos muestran en una expresión residual que ni apacigua nuestras incertidumbres, ni enriquece nuestros intereses”. Cuando Edgar Morin pide desesperadamente a la educación del futuro “enseñar la humanidad”3 está hablando de un desmontaje ideológico de la racionalidad industrial que desensibilizó a la raza humana y hoy amenaza su continuidad en la tierra. El hombre de hoy apela a la ciencia para arreglar el caos actual, como lo hizo hace casi 200 años, cuando el positivismo lógico se estableció como zona neutral entre un idealismo que exacerbaba un pensar espiritualista y entre el materialismo dialéctico que hablaba del oprobio. La ciencia, así, ha dejado sus resultados: “La entronización iluminista de los sentidos concluye en la negación de la percepción y la intuición. Los sentidos, extensión rústica de estas funciones, tapian la comunicación con un centro ordenador: la ciencia será la certidumbre de concatenaciones formales”4. Unas lecturas más radicales sobre la ciencia y su entramado tecnológico caricaturizan su incapacidad actual por lograr el bienestar; Kaczynski5 acusa a
1

Reflexión final para el seminario de Epistemología I, del doctorado en Ciencias Humanas de la Universidad del Zulia. Junio de 2011. 2 Campos, Miguel Ángel (2003). “La tradición paralela (una discusión de las formas públicas del conocimiento)”, en Utopía y Praxis Latinoamericana, 8: Nº 23, páginas 97-115. 3 Morin, Edgar (1999). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro, Unesco, Madrid. 4 Campos, ibídem, pág. 101. 5 Kaczynski, Theodore (1998). La sociedad industrial y su futuro. Manifiesto Unabomber, Ediciones F.I.J.L.

los tecnófilos de ingenuos en su comprensión de los problemas sociales. “No se dan cuenta del hecho de que cuando se introducen grandes cambios, incluso los aparentemente beneficiosos en una sociedad, llevan a una larga secuencia de otros cambios, muchos de los cuales son imposibles de predecir”6. Una arqueología de estos problemas pone la comunicación como instancia reguladora desde la que se posiciona toda una estructura de poder, con un aparataje tecnológico que sustenta la racionalidad del consumo. La cadena de vacíos a la que hoy nos enfrentamos exige asumir la epistemología como una praxis política de desmitificación de la angustia. Convertida en fetiche y en fenómeno corporativo, la comunicación hoy decanta una omnipresencia mediadora del mercado7, que pervierte toda demanda cultural, política y se entroniza en los medios para “deslegitimar cualquier cuestionamiento de un orden social al que solo el mercado y las tecnologías permiten darle forma”8. Ante la ceguera y el hipnotismo de la saturación de la información, Morin –en otra de sus obras9- alerta que el aspecto comunicacional no da cuenta del carácter poliscópico de la información, que se presenta en la observación ya sea como memoria, como saber, como mensaje, programa o matriz organizacional. Frente a este panorama, asumir el paradigma de la comunicación en América Latina pasa por el desmontaje de la simulación democrática del exceso de información y su posicionamiento casi levítico en sus modos de interpretación. Pensar hoy la comunicación desde lo latinoamericano implica comprender nuestro tiempo. Es preciso añadir que, en este proyecto, la epistemología adquiere una doble dimensión: desde la incertidumbre y desde lo dialógico. Esto incluye la posibilidad de confrontarse, corregirse e inter-dialogar. “No hay nada en nuestras teorías actuales del pensamiento que nos permita distinguir lógicamente entre un objeto con una piedra y un sujeto como unidad de conciencia (…) El sujeto se vuelve fantasma del universo objetivo”10.
6 7

Ibídem, 44. Martín Brabero, Jesús (2003). De los medios a las mediaciones. Convenio Andrés Bello, Bogotá. 8 Ibídem, pág. 5. 9 Morin, Edgar (2003). Introducción al pensamiento complejo. Gedisa, Madrid. Sexta reimpresión. 10 Ibídem, página 65.

edu. . por ejemplo. 1: 1. Cómo los retos del futuro cambiarán nuestro modo de vivir”.agenciadenoticias. páginas 3-24. En un reciente libro. cultural.la estructuración de un discurso que se planta como estrategia de legitimación del mercado o deslegitimación de la crítica. ideales y contenidos desde las plataformas de difusión de información seductora. en vez de las relaciones materiales en la estructuración de la realidad global”11. páginas 15-43. Raúl (2004). en Quórum Académico.El poder corporativo se enquistó en lo mediático y desplazó los centros de operación de los factores económicos y políticos hacia los procesos simbólicos y culturales. en Versión. Es ampliamente constatable que el discurso de los medios se reviste como caja de pandora desde la que emerge una producción de sentido sobre lo político. Miguel Ángel (2010).php? option=com_content&task=category&sectionid=4&id=67&Itemid=169 13 Van Dijk. “2020: un nuevo paradigma. Barcelona. el siglo XXI estará marcado por la importancia creciente de las relaciones simbólicas. 14 Shapiro. número 6. Universidad Autónoma de México (UAM). “Venezuela necesita un exorcismo cultural”. entrevista disponible en http://www. “Para algunos. Quizás Van Dijk13 ha sido el autor que más ha constatado cómo desde la producción del discurso. Desafíos epistemológicos de la comunicación en América Latina Si Morin habla de fantasmas del conocimiento. De esta afirmación se deduce que la racionalidad del consumo desmedido seguirá insistiendo en su apuesta por la evolución más avanzada de la Sociedad Industrial ligada al intercambio de mercancías. como lo han apuntado reiteradamente Martín Barbero. Mucho se ha estudiado –aun desde la confusión y la amalgama de la pluridisciplina. Creemos que interesa en los desafíos epistemológicos del futuro en la comunicación. el análisis de categorías relacionadas con la producción del sentido. económico y un visible posicionamiento de lo ideológico. Fuentes Navarro y García Canclini. Teun (1996).ve/index. Estados Unidos se posicionará como una superpotencia mundial. “Análisis del discurso ideológico”. 12 Campos. Shapiro14 augura que para el año 2020. Editorial Tendencias Digitales. se evidencian tamices ideológicos de dominación. legitima entonces la postura de un exorcismo cultural12.luz. “Del intercambio de mensajes a la producción de sentido: implicaciones de una perspectiva sociocultural en los estudios de comunicación”. El escenario de enraizamiento de esa tendencia reclama de los investigadores sociales la constitución de unas plataformas metodológicas sólidas que permitan unos constructos científicos de 11 Fuentes. Robert (2009).

“Frente al consenso dialogal de Habermas en la que surge la razón comunicativa (descargada de la opacidad discursiva y la ambigüedad política que introducen la mediación tecnológica y mercantil) lo que estamos intentando es pensar la hegemonía comunicacional. estética y compromiso crítico”17. El mismo Lanz amargamente reprocha el aplanamiento de la criticidad teórica y lo enlaza con un fatal gatopardismo epistemológico frente a la entronización de la subcultura mass mediática. convertido en máquina. pág. Universidad Central de Venezuela. la exaltación de la banalidad. 19 Ibídem. al espectáculo de las mercancías superfluas. . saciará el vacío con el consumo. La deriva posmoderna del sujeto: hacia una semiótica del poder. Rigoberto (1998). Lanz. la centralidad de su obra ubica la crisis como elemento principal de la sociedad del futuro. Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico. la hipersaturación de la imagen catódica (…) la homogenización implacable de todo el universo intersubjetivo para la conformación de automatismos cognitivos. 18 Ibídem. tal como lo denuncia Martín Barbero19. 15 16 Fuentes. Y aunque cualquiera pueda marcar distancia de las ideas de Kaczynski por sus actividades terroristas como su vía de desequilibrio del des-orden actual. ibídem.análisis sobre la relación entre producción de sentido e interaccionismo simbólico. 111. “Se trata de una cultura serial de la conciencia maquinizada donde ha sido evacuado todo rastro de trascendencia. convertida en el más eficaz motor del desenganche e inserción de las culturas en el espacio/tiempo del mercado y las tecnologías globales15”. estéticos” Este apocalipsis coincide con la bifurcación de la antropología y la sociología por un movimiento especializado en comunicación cultural. las modulaciones metapsicológicas del consumo. pág. 8. éticos. 111. pág. 17 Ibídem. Lanz16 habla de los consumidores como categoría psico-social adecuada a la banalización completa de la conciencia colectiva. El hombre. empatía. Y reflexiona18: “La más contundente cristalización del imaginario colectivo radicalmente prefabricado por el discurso publicitario. a través de máquinas productoras de bienes simbólicos ajustados a los públicos consumidores.

Las carencias civiles en nuestras ciudades encuentran asidero en las interpretaciones que se gestan desde lo mediático. Una de las aristas de esta petición se enfoca hacia la construcción de identidades sociales de los sujetos en cuanto agentes de las interacciones comunicativas. se torna urgente “una búsqueda estratégica de recuperar para los estudios de comunicación la dimensión social de los medios. investigar la comunicación al separar el análisis de la producción (objetiva) de información de análisis de la significación (subjetiva) de la comunicación. luego del repliegue de la ciudadanía ante lo público. . no solo al instaurar un régimen de verosimilitud. pág. 455. lo que a todas luces resulta incompatible con el afán de disciplinar el estudio de los procesos de comunicación. Si la comunicación se diferencia de la información en su imposible reducción al intercambio de mensajes -pues lo que constituye su especificidad socio cognitiva es la producción en común del sentido. en su capacidad de gestación de las creencias y la política. ibídem. Adquisición del sentido El entramado de la comunicación atraviesa todas las dinámicas desde las que hoy se conciben y representan los modelos de sociedad actual. No es posible. a partir de la producción del sentido y de su vinculación con su influencia en la construcción del imaginario colectivo. En este proyecto epistemológico. dice Fuentes.Una doble encrucijada se nos pone ante los ojos: la necesidad de una fenomenología de la mediación. 20 Martín-Barbero. sino al operar como verdaderos dispositivos de representación social para los ciudadanos20” La apuesta debe orientarse hacia una razón comunicativa que se desvincule del sectarismo y de la fragmentación del mero flujo global de mensajes y agencia el devenir del mercado de la sociedad. La reflexión teórica y epistemológica de la comunicación es compleja y por eso distintos autores han denunciado su organización en una multiplicidad de saberes especialistas con lo que en la comunicación desborda el saber disciplinar.entonces necesitamos desplazar epistemológicamente y metodológicamente el foco del análisis comunicativo.

“La mediación es socialmente productiva. densifica las dimensiones rituales y teatrales de la política.6%).: CORRAL. solo pueden refugiarse ante las lecturas de la lúdica industria del entretenimiento. por lo tanto. Los niveles más altos de confianza se daban en Canadá (44. sino en particular sobre la clase política y los partidos tradicionales23. (2008) “(Des) Confianza en los partidos políticos en América Latina”. Álvaro.vanderbilt. Márquez24 planteaba que la crisis de la modernidad es en principio una crisis de una racionalidad sin fundamentación ética y moral. 24 Márquez-Fernández. el promedio de confianza en los partidos políticos superaba el 45% (en una escala de 0 a 100). Universidad del Zulia. Disponible en www. (1996). en Utopía y Praxis Latinoamericana. en Utopía y Praxis Latinoamericana. El déficit del discurso político en América Latina implica una desconfianza en la moral neoliberal21 y en la degeneración de las tradiciones ciudadanas que procuran el bienestar colectivo. Perspectivas desde el Barómetro de las Américas. tal como plantea Martín Barbero. CESA. I. hace falta el análisis de las mediaciones históricas que dotan de sentido y alcance social a los medios y el papel de mediadores que ellos puedan estar desempeñando hoy. A. (Editor): El Sistema Político Venezolano: Crisis y Transformaciones. “Modernidad y Postmodernidad: del Humanismo Histórico a la Razón Escéptica”. por sus siglas en inglés). cada vez son más escasas las prácticas capaces de la generación de los espacios públicos para el ejercicio de la ciudadanía. una reconfiguración de las mediaciones en las que se constituyen los nuevos modos de interpretación de los sujetos y la representación de los vínculos que cohesionan la sociedad. 460. 83-95. pp. en Álvarez. entre otras tantas. IEP. 22 Salamanca.edu. Maracaibo. Consultado el 24/03/2011. desde Canadá hasta Argentina. L. pero no tanto como sistema político. A. indicaba que en ningún país. 4: 6. Ya advertía Salamanca22 que la extensión de la desigualdad social y de la corrupción han llevado a las sociedades a interrogarse sobre el sentido de la democracia. 25 Ibídem. “Crisis de la modernización y crisis de la democracia en Venezuela”. Cf. (1999) “Las alternativas éticas de la democracia frente a la moralidad del mercado externo”.6%) y México (41. y el caos generado por una hiper-racionalidad política tecnificante del individuo social. Caracas.Ausencias e incapacidades por enfrentar las incertidumbres actuales. pág. 21 Concepto ampliamente desarrollado en el trabajo de Méndez. pues ha negado la intermediación de la comunicación en la política y. Hoy. M. . Y lo hace reintroduciendo en el ámbito de la racionalidad formal las mediaciones de la sensibilidad que el racionalismo “del contrato social” creyó poder (hegelianamente) superar”25. (1997).5%) y los más bajos en Paraguay (19. Esta praxis hostil hace que miremos. epistemológica y políticamente.5%) y Ecuador (22. separata Nº 14. UCV. La revisión de esta tendencia histórica debe hacerse. desde la cultura mediática. 23 En 2008 el Barómetro Latinoamericano hecho por el Proyecto de Opinión Pública de América Latina (LAPOP.

ibídem. quien dice que la organización cognitiva apela a los símbolos para la estructuración del pensamiento. Por parte de los medios. pues. ibídem. además del sistema de signos verbales. Constituyen gramáticas de la acción –del escuchar. todo el sistema de símbolos en sentido estricto. La acción simbólica funge.“El mercado no puede engendrar innovación social. Jean (1977). Editorial Gedisa. conviene rescatar el interaccionismo simbólico de Mead27 como perspectiva fenomenológica que fija su orientación en la importancia de los significados sociales que las personas asignan al entorno. sus ritmos y formas. 30 Martín-Barbero. En el caso del lenguaje. como principal mecanismo de organicidad de la realidad. 131. Cultura y compromiso. 26 27 Fuentes. pues eso presupone diferencias y solidaridades no funcionales. Los medios tienen la capacidad de penetrar en el espacio doméstico y reintroducir la materialidad significante de la que está hecha la interacción social cotidiana. pero el pensamiento antecede al lenguaje y ayuda a transformarlo y hacer equilibrio en la esquematización de la mente. La mediación de las ritualidades nos remite al nexo simbólico que sostiene toda comunicación: a sus anclajes en la memoria. pág. Es conveniente recordar a Piaget28. 29 Ibídem. La acción simbólica tiene como característica central la diferenciación de los significantes (signos y símbolos) y los significados (objetos o acontecimientos. Margaret (1970). 16. del leer. resistencias y disidencias. mientras el mercado trabaja únicamente con rentabilidades26”. Barcelona. 28 Piaget. del mirar30. esto implica poner las reglas entre significación y situación. . pág. Apartando la herencia positiva de la Escuela de Chicago. Este proceso es ante todo individual y se transforma luego en colectivo. Mead. Seis estudios de psicología. editorial Seix Barral. “La fuente del pensamiento debe buscarse en la función simbólica y se explica por la formación de las representaciones derivadas”29. sus escenarios de interacción y repetición. se trata de una forma particular de acción simbólica. La función simbólica de la mente es más amplia que el lenguaje y engloba. Una cosa es la significación del mensaje y otra aquello a lo que alude la pragmática cuando se plantea el sentido que para el receptor tiene la acción de oír radio o ver televisión. Barcelona. ambos esquemáticos o conceptualizados).

Según el Observatorio Venezolano de Violencia. El crimen ha fracturado todo proyecto civil. la salud. tecnológica. Y la violencia. alguna teoría política o proyecto de filosofía de descolonización podrá prosperar en América Latina si antes no se asume -entre otras tantas tareas. constituye el elemento central de una sospecha que engendra el crimen como fuerza dinámica de una sociedad que ya no es sospechosa. los problemas de género. la racionalidad científica. sino cómplice.Violencia simbólica Hoy son sujeto/objeto de la cultura el arte. el trabajo. que en su informe Asalto al Desarrollo. con una tendencia asesina. más de 60% de los ciudadanos en el país apoya los linchamientos. el ensayista venezolano Miguel Ángel Campos ha dicho que puede demostrar sociológicamente que el venezolano es hoy un ser mucho más cruel. pero también el narcotráfico. El Salvador. El tema nos devora. audiovisual. nos alcanza. Estas insignias del horror amenazan cualquier proyecto de convivencia. la cultura política. En distintos foros académicos. Ese horror. en el que dedica todo un capítulo a la Teoría . violencia en América Latina. en inacción. en repliegue. El miedo ha permeado en las rutinas más cotidianas y es signo de la incapacidad de la modernidad por lograr en nuestros países un contexto de bienestar. llamado eufemísticamente inseguridad. Las señas anticipadas de esta realidad ya las ofrecía Engels en su libro Anti-Dühring. refleja que una de cada tres familias es víctima del crimen y dice que no hay certezas sobre cómo salir de la encrucijada de terror de la violencia. Difícilmente.una reflexión sobre cómo la violencia está configurando los modos de con-vivir de nuestros ciudadanos. han generado toda suerte de diagnósticos de grandes corporaciones multilaterales y organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo. Tales atisbos de irracionalidad. Venezuela y Brasil son expresión de cómo la violencia muestra como trofeos las cifras que hablan de más de 19 mil homicidios al año. Tales pitas suponen que la violencia debe analizarse como una fuerza demoledora que atenta contra toda convivencia. desmovilizó la participación para convertirse en sensación de miedo. Los casos de México.

M. en Quórum Académico 6: 2. más crece su poder”. el fin del discurso desideologizó a la sociedad. pág. (1977) “La industria de la cultura: ilustración como engaño de masas”. T. en un señalamiento que hace Salazar32 hacia la sociedad mediática: “Telépolis. Culturas híbridas. 34 Adorno. una revisión desde la mediación. El propio Imbert refuerza la propuesta de este trabajo de analizar la violencia desde las mediaciones cuando señala que el análisis de la violencia peca de una visión excesivamente cuantitativista. En el análisis sobre violencia y su alcance destructor.de la Violencia y explica que el concepto está estrechamente vinculado con la economía política. W. Buenos Aires. Desde la categoría de la distribución. García Canclini 31 ha sustentado todo un trabajo académico sobre la influencia de la potencia simbólica de los procesos de mediación en la cultura latinoamericana. le impuso nuevos códigos. Robinson (2009) “La nueva estrategia de control social. que complemente la visión sociológica. antropológica y psicológica que hoy se hace desde las universidades. pág. el poder de la imagen. 35 Imbert. como objeto significante. Tecno Ensayos. En segundo lugar. vendió el mapa prefabricado de la sociedad contemporánea donde la incertidumbre nos coloca en el riesgo permanente”33. Gérard (2004). Lo que plantea Salazar complementa una herencia ya profetizada por Adorno y Horkheimer34 cuando dicen que toda cultura de masas es idéntica: “Las personas situadas en la cúspide no están ya interesadas en disimular el monopolio: cuando más ostensible se hace su violencia. Estrategias para entrar y salir de la modernidad.bienes simbólicos. Esta intención puede sustentarse. Editorial Paidós. La violencia exige. y Horkheimer. resulta pertinente considerar el aporte de Imbert35 cuando demuestra que la violencia ha llegado a constituirse como un tema recurrente del discurso social. páginas 105-123. 33 Ibídem. la sociedad red. Néstor (2005). se debe añadir una perspectiva desde la comunicación. “Pero la presencia de la violencia 31 García Canclini.) Sociedad y comunicación de masas. 108. Michael Gurevith y Janet Woollacott (comp. Madrid. en primer lugar. el mundo virtual. Resalta Engels la importancia del estudio de las condiciones y de las formas en que la sociedad humana se ha concentrado en la producción y distribución de bienes y –agregaríamos. Fondo de Cultura Económica. . entonces. en James Curran. 32 Salazar. 393-432. jaula digital. Miedo en los medios y terror en los espacios emergentes”. La tentación del suicidio. categoría difusa que todos plantean en términos negativos sin que nadie se lo plantee como expresión social.

50. Johandry y José Enrique Finol (2011) “El repliegue de las audiencias a la violencia: microsociología mediática frente al déficit del discurso político”. Universidad Javeriana de Bogotá. ponencia presentada en el III Congreso de Investigadores Venezolanos de la Comunicación. La revisión del trabajo de Bonilla y Tamayo37 pone en relieve tres etapas que deben abracarse: 1) problematizar la violencia desde los lenguajes. Sin embargo. pág. En un trabajo anterior38 se ha constatado cómo. en Signo y Pensamiento. 11. Bonilla. en el espacio mismo de la mediación. desde la representación mediática. La violencia como hecho de representación y su variedad de manifestaciones reclama una validez de interpretación a partir de su planteamiento en términos simbólicos: cómo se construye el objeto. 38 Hernández. se cree que hace falta una mayor evidencia empírica.org/index.congresoinvecom. 36 37 Ibídem. penetrante. invasivo ha de-construido todo un imaginario cultural sobre violencia en las sociedades latinoamericanas. desde las gramáticas. Constatar estas sospechas pasa también por la verificación del repliegue de las audiencias hacia otro meta discurso como el de la violencia.como objeto se traduce de manera casi obsesiva en los mensajes y discursos sociales: con la mediatización de la cultura”36. tanto desde las representaciones de lo mediático como desde la construcción en el imaginario colectivo cotidiano. los usos y contextos espacio-temporales desde son leídas las representaciones mediáticas de la violencia y con esto verificar los consensos. y 3) Es necesario investigar los procesos de recepción de la violencia. En tercer y último lugar. la revisión de la violencia desde el ámbito comunicativo ha sido la exigencia académica en los últimos años. 2) Emprender estudios que se aproximen a los procesos de comunicación propiamente y no se limiten únicamente al análisis mediático. las resistencias y las tensiones. Jorge y Tamayo. Camilo (2007) “Violencia y medios de comunicación en América Latina”. La violencia debe revisarse desde las mediaciones.php/invecom2011/invecom2011/paper/view/279/246 . páginas 212-231. los dispositivos y contextos que la dotan de significación. se ofrece una instancia de reconocimiento en la violencia como insumo espectacularizado que des-naturaliza la violencia como hecho sensible. es decir. He allí una primera hipótesis de trabajo desde la que puede comenzarse a trabajar. porque su contacto directo. Toda esta cartografía implica plantearse la violencia como espacio intersubjetivo. Disponible en: http://www.

Marco (2007). 2004. el autor habla de una lógica de la construcción de la realidad a partir de la distorsión. Ciudad de México. Durante los últimos años. sino en modelos que hagan posible una reformulación en la recepción e intercambio de mensajes. Marco (editor) Subversión de la violencia.se ha visto forzada a funcionar instrumentalmente. los trabajos sistemáticos de Imbert (2003. 2008) ha constatado la enorme consistencia simbólica de los medios en la que confluyen los fantasmas y que alimentan retroactivamente el imaginario colectivo. en Jiménez. Fondo de Cultura Económica. ante el déficit de lo real. deseos y afectos”40. el mito. La investigación social que se impulse para urgir en las mediaciones –y más en las mediaciones sobre violencia. aunque capaz de significarla como dimensión constitutiva de la acción individual y social. Fondo de Cultura Económica. Sabemos que la producción común de sentido -que sabiamente plantea Habermas. pág. En el caso de la violencia y su representación. de plano. los medios transforman la realidad en espectáculo. como tradicionalmente ha ocurrido en los estudios de comunicación. en Jiménez. a través de mutaciones en los formatos mediáticos.Desafíos metodológicos Esta intención se refuerza con la interpretación de Jiménez39 cuando dice que la violencia es una forma de acción social que se constituye en relación con el poder. no obstante. 41 Mier. “Hacia una crítica de la violencia”. “Notas sobre la violencia: las figuras y el pensamiento de la discordia”. Marco (editor) Subversión de la violencia. el derecho.debe retomar el 39 Jiménez. 40 Ibídem. . por medio de manifestaciones de nuevas formas narrativas. del desdoblamiento de las representaciones de la identidad (y puesta a prueba del sujeto) junto a la presencia de objetos de fuerte carga simbólica como la muerte. Indagar en la mediación de la violencia requiere un planteamiento epistemológico desde la renovación de la crítica y la intermediación del lenguaje como instancia de interlocución: el análisis no solamente de la producción del mensaje. Raymundo (2007). Mier41 cree que la violencia emerge de un apuntalamiento simbólico en lo biológico que es. 19. Esta visión castra. El autor remite a los elementos de la mediación: “La violencia se corresponde con determinada consistencia de las representaciones. extraño a la vida. las posibilidades de la intersubjetividad como espacio de indagación. Imbert plantea que. Ciudad de México.

Jesús (2007) “La desencantada experiencia del intelectual contemporáneo”. El dolor se convierte en producto consumible. en Utopía y Praxis Latinoamericana 12: 39. El dolor se convierte hoy en insumo desde el que se sostiene una racionalidad que desensibiliza. 43 . En los trabajos de Imbert es constatable cómo la violencia se serializa. las mitologías y los imaginarios del telever sobre la violencia y muerte y su enorme capacidad de construcción en los imaginarios colectivos. Resulta pertinente retomar algunas ideas señaladas por Martín Barbero. Lo anterior debe significar para el investigador la multidimensionalidad de las interacciones. Hace falta constatar en el país una advertencia que hacía en 2009 el Instituto de Investigaciones Psicológicas de la Universidad Central de Venezuela: los ciudadanos corren el riesgo de naturalizar la violencia. La reconfiguración de los usos del espacio a partir del repliegue de la ciudadanía hacia otros discursos mediáticos como los de la violencia como resultado de la adulteración del sentido del espacio público. las temporalidades desde las que el sujeto (individual y colectivo) procesa los discursos. mercadeable. pues desde los medios se reconfigura como mero espacio instrumental de circulación. Hay una proliferación de las narrativas de miedo y la incertidumbre y legitiman la estigmatización homosexuales42”. “Es un mecanismo reproductor de la complejidad de lo social pero también dispositivo dinamizador de la acción y la gestión colectiva. social y moral de los pobres. 2. ibídem. en residuo de un espectáculo que alimenta una lógica mercantil. indígenas. La densificación cotidiana de la comunicación mediática sobre violencia que opera desde y a partir de los dispositivos de visibilización (agenda) e invisibiliza otros. jóvenes. 3. páginas 33-46. Martín Barbero43 (2007) dice que los imaginarios son comprensibles desde los nexos que enlazan las sensibilidades a un orden 42 Martín-Barbero. 448. La razón sensible En un trabajo más reciente. cuando plantea tres instancias de análisis que se deben recuperar en la investigación de la comunicación y que se ajustan a los fines del planteamiento central de esta reflexión: 1. pág.paradigma weberiano de la comprensión. las narrativas. Martín-Barbero.

Raúl (1996).visual de lo social y les asigna a los medios la causa de la introducción en el estatuto de los lugares de saber y de las figuras de la razón de una fuerte “complicidad cognitiva y expresiva” con las nuevas imágenes y sonoridades. con nuestras destrezas cognoscitivas. son segmentos cuantitativos en los que se divide la sociedad con respecto a su exposición y preferencias a algún medio. sobre todo cuando la racionalidad insensible impide el acceso a ese sentido. . necesidades de comunicación y reconocimiento. Estudiar las influencias que estructuran los imaginarios sobre violencia y muerte desde las mediaciones sugiere despojarse del carácter positivo de concepción de la audiencia. aunque sea por momentos. lecturas y (tele. de nuestra rutina y existencia cotidiana. toda verbalidad fecunda una teoría del sentido. agrega el autor. nos divierta y nos haga salir. sus fragmentaciones y velocidades. Madrid. Una visión más académica y humanística como la de Orozco44 define la audiencia como todos los seres del conglomerado social: “Somos todos. 85. Para las agencias de rating y empresas comerciales de medios. las audiencias son potenciales consumidores de los productos y servicios publicitados en los medios. Ricoeur. nos estremezca. a las que se debe convencer de sus bondades. cine) videncias inteligentes. Epistemológicamente hace falta tomar en cuenta la máxima de Ricoeur45 cuando exhorta a considerar la verbalidad de toda experiencia. las audiencias son sujetos comunicantes. Siglo XXI Editores. Las audiencias somos sujetos capaces de tomar distancia de los medios y sus mensajes. lo novedoso. Sí mismo como otro. carencias informativas. entonces la ontología y la hermenéutica funcionan como métodos para el análisis del sentido. pero también sujetos ansiosos de encontrar en ellos lo espectacular. según él. lo insólito. 44 45 Ibídem. las audiencias son cifras. pero también con nuestras deficiencias analíticas. todo eso que nos emocione. para adentrarse en un terreno sensorial. Desde la perspectiva de los anunciantes. hábitos comunicativos. capaces de realizar escuchas. críticas y productivas”. Plantearse una revisión de la categoría de la audiencia indica tomar en cuenta sus múltiples interpretaciones. pág. Si se toma en cuenta que para la fenomenología la presuposición “ser” implica directamente indagar en “el sentido del ente”. Desde una perspectiva comunicacional. al tomar en cuenta que.

el análisis debe centrase –en el caso de las mediaciones de la violencia. Barcelona. 48 Husserl. La semiótica y la lingüística proveen herramientas de aprehensión en eso que Husserl48 denomina como la experiencia de pertinencia. Max (1969). 49 Bengoa Ruiz. . Editorial Herder. El tiempo de las tribus: el caso del individualismo en las sociedades posmodernas. Dice Weber46 que el conocimiento científico está enmarcado en la trama de la vida. 247. Postura fenomenológica.en el plano de la percepción. Una hermenéutica de la experiencia adquiere su mayor potencialidad en la fenomenología de la percepción. algo así como 46 Weber. J. “No se puede desligar del proceso de la vida cotidiana. Michel (2004). páginas 246-258.da lecciones a la sociología europea que le pueden servir de insumos para pensar lo paradójico de la vida cotidiana. Debe empezar diciendo lo que viene al lenguaje”49.M (compilador) Filosofía de las ciencias humanas y sociales. Más allá de una pretensión fáustica. Le parece llamativa la convivencia de nuestras sociedades con la ley de la muerte. Establecer. América Latina es escenario de las paradojas y hoy –admite Mafessolli. Hermenéutica y fundamentación última en la filosofía contemporánea. Javier /1997). 50 Maffesoli. En tono de confusión. 51 Ibídem. Madrid. en eso que Agnes Heller llamó sociología de la vida cotidiana. vivir. “La filosofía hermenéutica no puede empezar por la verbalidad. “¿Qué es un pensamiento interesante en las ciencias sociales si no aquel que se inscribe en un pensamiento que permanece arraigado en la vida y en el cotidiano?”51. sin duda. La fenomenología comienza cuando se interrumpe lo vivido para significarlo.12. remitirá al signo desde el que se descifrará la sustancia de las costumbres. Mafessolli50 se refiere a la convivencia de las paradojas más visibles de nuestro continente. esa regida por los escupitajos de fuego pero que no ha podido infligir una disminución de la actitud de fiesta del latinoamericano. 47 Ibídem. Siglo Veintiuno Ediciones. Buenos Aires. Exégesis es a interpretación lo que explicación es sentido en el paradigma weberiano: “Se ocupa del sentido de la acción. Contrario a lo que sucede en Europa. recrear entre las mediaciones implica una interpretación que. De Heidegger a Habermas. en Mardones.Esto implica ontologizar desde la escucha. Edmund (1985). Fondo de Cultura Económica. Meditaciones cartesianas: una introducción a la fenomenología. hermenéutica y lingüística. de la interacción comunicativa y del lenguaje común”47. el carácter derivado de las significaciones lingüísticas. La sociología comprensiva de Weber se sustenta en la conexión del sentido en el que el actor aparece como el fundamento de una conducta. pág.

sino para intentar construir una interpretación distinta sobre la violencia desde la comunicación. donde la sensibilidad se transfigura. hacerla consuetudinaria. enerva el ataque contra el aplastamiento de la conciencia. de qué material se aprovechan. pág. Editorial Anagrama. irónicamente. Fondo de Cultura Económica. Nadie puede negar que la violencia ha perneado todo el filamento constitutivo de lo social. Fenomenología del espíritu. pág. ¿Qué toman los lectores. ya que la distinción que se acaba de establecer recae en ella”. página 36.captación de la conexión del sentido en el que se incluye una acción subjetivamente mentado”52. las hegemonías. Hegel53 construye una brújula racional para guiar el tanteo dentro de la incertidumbre: “La conciencia nos da en ella misma su propia pauta. Y dice Ricoeur que la reflexión real debe hacerse en el auténtico trabajo de interpretación. La epistemología que lucha por des-colonizar los estigmas. 54 Ibídem. que se encuentra siempre a sí mismo 52 53 Ibídem. 254. conductas violentas e integrar la violencia al universo cotidiano. instancia intersubjetiva que ninguna investigación social puede evadir hoy. Wilhelm Friedrich (1985). México. los prejuicios positivos. El vacío de la representación que señala Baudrillard55 guía. 121. . no para ofrecer lecturas o análisis totalizantes -como lo hace la sociología estadística-. En esa tónica. razón por la cual la investigación consiste en comparar la conciencia consigo misma. Hegel. Jean (1991). qué se gesta en sus mentes y qué construyen con estos insumos? Los destellos de la pantalla se arman de una potencia discursiva sustentada en el espectáculo de la sangre y en la tergiversación del dolor. Barcelona. la comprensión de la realidad a partir de símbolos y narrativas que administran las interpretaciones sobre la violencia. como dice Imbert. Ahí. 55 Baudrillard. cuál desechan. Husserl menciona una egología como tribunal supremo del sentido: “Construir en mí y a partir de mí otro que yo se trata del trabajo infinito que el despliegue de los horizontes de las experiencias conlleva”54. sus distorsiones en la instrumentación mediática seguramente han ejercido como fuerza de cambio de percepción hacia la violencia misma como objeto omnipresente que puede inspirar. es que el investigador de las mediaciones sobre violencia debe intentar llegar. La transparencia del mal: ensayo sobre los fenómenos extremos.

inmerso en una situación histórica y en una determinada configuración simbólica. Este mismo señor corre al día siguiente a comprar el periódico para ver cómo quedó retratado el muerto y hacer una lectura de eufemismos textuales del tipo “el infortunado murió comiendo” para luego convertir ese insumo en debate comunitario y en enseñanza que compartirá como anécdota. Este trabajo. en Utopía y Praxis Latinoamericana. Esa escena no es sino una evidencia endopática que requiere de un control de la interpretación comprensiva de los sentidos. enseñarse. . en la dirección que manifieste la realidad. 56 Fernández. El trabajo reciente adelantado por Fernández y Franco56. implica un admirable esfuerzo por regular desde el lenguaje y la influencia de la acción comunicativa habermasiana un discurso periodístico capaz de propugnar la paz ante la crisis. en el terreno en el que efectivamente pueden constatarse las mediaciones y su poder en la construcción del imaginario colectivo. se concentra en una aproximación a la globalización del conflicto y propone un modelo de mediación a través del lenguaje para su representación de la realidad a través del discurso periodístico. La legitimación epistemológica de las ciencias sociales deberá intercambiar el rumbo y el ritual científico de iniciación: de las transfiguraciones de la globalización a las certezas de la localidad. 15: 51. Creemos que este trabajo puede complementarse con una lectura que se concentre desde lo global a lo individual. como explica Weber. El espacio intersubjetivo El hombre que está en una venta de perros calientes en algún barrio venezolano testifica cómo un motorizado desenfunda un arma y mata a mansalva al vecino por un ajuste de cuentas. Evangelizar es un término metafísico ideal para delinear una necesidad por educar a los periodistas a representar el conflicto no para espectacularizar. por ejemplo. Sylvia y Antonio Franco (2010) “Fundamentos epistemológicos para un modelo de comunicación en situaciones de conflicto”. útil para las décadas por venir. Universidad del Zulia. sino para la generación de consensos. páginas 113-126. Este trabajo debe difundirse.

Durante su trayectoria como pionero en los estudios de recepción de mensajes mediáticos. 455. Teoría de la Acción Comunicativa. explica que las condiciones de validez de las expresiones simbólicas remiten a un saber de fondo. el catedrático Guillermo Orozco comentaba que en América Latina no hay producción en estudios de mediaciones sobre violencia. Taurus Humanidades. su obra se convierte en bitácora para emprender algunas aventuras epistemológicas en esta tarea. tomo I. ibídem. 16. Orozco ha sugerido que el análisis debe centrarse en la institucionalidad mediática como agente de mediaciones cognitivo-ideológicas. 58 Ibídem. “Se trata de ubicar esa interacción en la multidimensionalidad simbólica. Racionalidad de la acción y racionalización social. compartido intersubjetivamente por la comunidad de comunicación. Madrid. Dice Habermas60 que el fenomenólogo tiene que estudiar las condiciones que han de cumplirse para que se pueda alcanzar comunicativamente un consenso.Digamos que el trabajo de los autores se concentra en la categoría de la producción de un discurso regulado por una ética discursiva. Para este autor. los guiones que delimitan la competencia comunicativa de cada medio. pero la idea de una fenomenología de la mediación sobre el conflicto centra su potencia en los constructores de sentido. 57 Habermas. actitudes y expectativas”59. . 31. Para acercarnos a la evidencia empírica de las hipótesis planteadas. sobre todo cuando se asume el compromiso por contribuir con la resolución de la violencia desde la universidad. ya sea en la vida cotidiana o en el plano de las experiencias de los discursos”58. durante su participación como conferencista en el tercer encuentro de los Investigadores Venezolanos de la Comunicación. 60 Ibídem. Se trata de una complementariedad. de racionalidades y emocionalidades. Por eso. 59 Martín-Barbero. del entendimiento lingüístico y de la acción. Hace poco. la mediacidad está constituida por géneros y formatos desde los que cada medio interpela a la audiencia. que en palabras de Habermas57 se sintetiza así: “El interés se centra en las condiciones formales de la racionalidad del conocimiento. pág. Jügen (1981). Habla también de la tecnicidad como las pautas. pág. pág. Ese diagnóstico adquiere forma de alegato para denunciar una deuda académica que no resiste prórrogas.

Hemos visto cómo en sociedades donde la escasez de mediación (entendida como un proceso que configura y reconfigura la interrelación de los medios con su auditorio) origina rentabilidad a un medio. sino en una dimensión diferente que es la del inconsciente colectivo. en la ideología. entonces. No hay un espacio de la historia humana que no haya tenido a la muerte como núcleo sustantivo de su evolución.En el análisis de la construcción de la realidad. Ha sido un rasgo distintivo en la literatura. La mediación. La cultura es esencialmente simbólica y el hombre es un productor de símbolos culturales. En la teoría culturalista de las representaciones y los imaginarios. en la cotidianidad. prevalecen metacódigos que designan los pensamientos. en la religión. las costumbres. quien admite que el valor de lo popular reside en su representatividad sociocultural. una relación de uso. involucra mecanismos de comprensión del complejo proceso de comunicación. las maneras como sobreviven y las estratagemas a través de las cuales filtran. retomar la premisa de Martín-Barbero. los mitos. La muerte y la violencia se han instaurado como una entidad de seducción. que orienta la actividad de los individuos en la vida social. Desde el momento de la exposición y asimilación del mensaje. en la política. junto a su audiencia. valor y apropiación de la realidad. embeleso en la que se diluyen certezas e incertidumbres y se fundan nuevos proyectos. La mediación se sustituye con mediatización. el usuario idea una noción sobre su mundo inmediato. organizan lo . nuevas éticas. como manifestación de la cultura. la religión. Hablar de la fascinación por la violencia y la muerte evoca una euforia en el imaginario colectivo. El medio establece. las ideas e imágenes de la espiritualidad o la mente. deben tomarse en cuenta las creaciones espirituales. en cuya complejidad intervienen la dialéctica histórica e intersubjetiva. los fenómenos cognitivos. sentimientos. de los géneros. en su capacidad de materializar y de expresar el modo de vivir y pensar de las clases subalternas. Resulta interesante. particulares interpretaciones en las construcciones de proyectos sociales. a partir de una vinculación de goce y beneficencia que abruptamente invade la esfera de lo público. no originadas por la conciencia individual. de la política.

que apela al concepto freudiano de la pulsión escópica para hipnotizar con la violencia. . a la ritualidad mediática de la ordalía que engendra un miedo que fascina. el espacio narrativo es vital. Al ubicarnos en el plano de la recepción. 64 Ibídem. Erich (1994) La patología de la normalidad. Trabajos como los de Imbert constatan la fascinación por lo prohibido. relatadas en el espacio narrativo. 182. Ese espacio intersubjetivo que son las mediaciones demanda de la fenomenología una meditación “proseguida indefinidamente. Barcelona. Los estudios de la caracterización de los patrones de interacción 61 62 Fromm. con un sentimentalismo en estado de total desapego. expiden su esencia en la vida cotidiana como el nuevo terreno desde donde se trabajará en las ciencias sociales. página 18. de la interacción simbólica. Complementa esta visión Habermas65 cuando argumenta que la hermenéutica filosófica investiga la competencia interpretativa de hablantes adultos bajo el punto de vista de cómo un sujeto capaz de lenguaje y acción puede hacerse entender en un entorno extraño. Seyla (2006) El ser y el otro en la ética contemporánea: feminismo.que viene de la cultura hegemónica y lo integran y funden con lo que viene de su memoria histórica. Las vivencias. Bengoa. que tiñe de sangre el imaginario colectivo. 63 Benhabib. Se idea una representación pornográfica de la violencia. Madrid. Benhabib63 argumenta que el humano se convierte en ser capaz de habla y de acción solo para aprender a interactuar en una condición humana. 65 Ibídem. repleto de manifestaciones que le resultan initeligibles. ibídem. porque la reflexión es desbordada por las significaciones potenciales de las vivencias”62. La revisión del ser debe hacerse desde el espacio intersubjetivo de la cotidianidad. Gedisa Editorial. el acercamiento a la muerte simbólica. interacción y conocimiento: “Somos seres socializados lingüísticamente”64 . comunitarismo y posmodernismo. el ser se convierte en individuo por el hecho de que se convierte en ser social capaz de habla. pág. Bien explica Fromm61 que vivimos en un vacío y llenamos ese hueco con palabras. En los estudios de mediación de la violencia debe reivindicarse la categoría de vida cotidiana como el espacio en el que se re-configura la vida social y desde donde debe pensarse la subjetividad en tiempos de complejidad e intercambio simbólico. como forma de organización de la experiencia. Paidós Ediciones. que rompe las suturas. 121.

los pensamientos. en el que el patrón de interacción es influido por su desenvolvimiento con las circunstancias. 13: 42. 138. esta actitud de pensar con el co-razón adquiere un carácter gnoseológico atribuible a la necesidad de una epistemología capaz de servir como ente político de 66 Sotolongo. que es en realidad norte de su indagación (…) como modo posible –y confrontable. en Childhood & Philosophy. delinea prioritariamente un espacio ético. Pedro (2006). pág. La intermediación del lenguaje en este estadio de análisis se convierte. bajo influencias de amigos. Tomamos de Sotolongo66 el concepto de dinámica sistémica de los patrones de interacción social de la vida cotidiana para ajustarlo al tema de las mediaciones. 68 Ibídem. pues son prácticas características de los procesos sociales de comportamiento colectivo que produce y reproducen distintos aspectos de la vida. Nº 7. huella. los miedos. tal como plantea Arfuch67. “como tesoro de la experiencia. 69 Márquez-Fernández. Publicaciones Acuario. . Bogotá.social en la vida cotidiana permiten hacerlo desde una praxis de verificación de la interacción. instituciones sociales: en esas instancias sensibles se recogen los significados de la violencia. páginas 131-140. Una fenomenología de las mediaciones implica apertura del poder de la experiencia cotidiana en la trama del consumo mediático de la representación con la familia. “La narrativa como cercana a la experiencia. como traza. Contra cualquier señalamiento cartesiano. “Pensar con los sentimientos”. Leonor (2008) “El espacio teórico de la narrativa: un desafío ético y político”. prácticas y modos concretos de interacción. como inspiración. Arfuch pone en el relieve un espacio de interlocución que haga posible la inclusión y las pistas para el descifrar los fantasmas. por ejemplo. los conceptos sobre violencia que hoy tienen nuestras sociedades a partir de su contacto con lo mediático. páginas 13-22. donde los sentidos y los significados exceden las diferencias opositivas de los signos en tanto han sido amasados con la misma vida”. Uno de los esquemas es el que Sotolongo denomina indexicalidad. en Utopía y Praxis Latinoamericana. En el espacio narrativo hay dos vías: pensar racionalmente o pensar con los sentimientos69. Álvaro (2008).de aproximarse al conocimiento a través de a práctica más extendidamente democrática de la humanidad”68. 67 Arfuch. Teoría social y vida cotidiana: la sociedad como sistema dinámico complejo.

De los medios a las mediaciones: conclusión Investigar en comunicación plantea una re-imaginación del sentido. el tiempo menor (la actualidad.rescata la idea sobre el mundo y la idea que se percibe en el mundo. sus objetos y sujetos y que sean capaces de concebir una investigación en comunicación como una práctica social real. las relaciones de poder. en el que un texto vive únicamente en contacto con otro texto (contexto). legitimidad. consenso y cooperación que se hace desde los medios. no la lacerada por el objetivismo: “El razonar sensible es mucho más complejo por las variadas y plurales dinámicas que orientan y constituyen a los afectos. que trabaja en la irrupción de movimientos 70 71 Bajtìn. La comunicación -que tanto cientificismo ha intentado endilgarle un carácter positivo e insensible. En palabras de Márquez-Fernández. cuando la experiencia afectiva compromete la conciencia sensible de nuestros cuerpos. sus referentes. donde todo lo vivido. Buenos Aires. “el acontecimiento en el mundo y la participación en el acontecimiento. en palabras de Bajtín70. Siglo Veintiuno Editores. Estética de la creación verbal. ¿Qué son los medios hoy? Son espacios de condensación e intersección de múltiples redes de poder y de producción cultural. el pasado reciente y el futuro previsto y deseado. se impone hoy el rol de mediador.conciliación entre el investigador. del alcance de una teoría crítica en su relación epistemológica y su inserción en nuestras sociedades. pág. es un diálogo infinito e inconcluso en el cual no muere ni un solo de los sentidos” 71. Pero frente al poder único. Mijaíl (2002). El entendimiento de estas reflexiones pasa por comprender qué lugar ocupan los medios en las violencias y qué espacios ocupan las violencias en los medios. nos referimos a los espacios complejos de la violencia. por su condición mediadora de la sensibilidad que nos permite vivir ese espacio relacional y metafórico de la afectividad para nuestro bienestar psicológico”. . 391. En particular. se trata de vivir como una condición superior de los objetos que resultan de la aplicación de las facultades cognitivas de la realidad. La cuantificación de los hechos de violencia y su visibilización en los medios mutila un análisis sobre el trasfondo. Ibídem.

La democracia entre la utopía y el realismo. páginas 104-115. política. Estructuración de estrategias de recepción por televidentes”. Guillermo (1993). cómo podría estar cambiando la representación de la violencia en la sociedad venezolana. Orozco. dice que desde las desgatadas representaciones simbólicas no se ha logrado levantar una imagen del país que se quiere y. derechos humanos. La recepción de mensajes tiene distintos alcances. “Dialéctica de la mediación televisiva. en Análisi. Se define como un acto social que sirve para negociar la definición de la realidad en el contexto de prácticas culturales y comunicativas amplias. étnicos o de género. apocalípticamente. a partir de las narraciones. étnica. 73 Orozco. hábitos y prácticas cognitivas. que luche por introducir nuevos sentidos de lo social y nuevos usos sociales de los medios. la política no logra fijar el rumbo de los cambios en marcha. el análisis de las mediaciones ha marcado un nuevo punto de partida al estudiar en profundidad los procesos a través de los cuales los discursos de los medios de comunicación se asimilan a discursos y prácticas culturales de las audiencias.sociales como los ecologistas. El siguiente paso pide la interpretación de las influencias que estructuran. Martín Barbero e Imbert abogan por un proyecto que se haga cargo de los medios en la construcción de políticas culturales acordes a las urgencias de la sociedad actual. por ende. la ubicación territorial. Facultad de Ciencias de la Comunicación. Es un paso para analizar más profundamente. la edad. Durante la extensa trayectoria de Orozco73 en los estudios de audiencias desde los enfoques cualitativos. 72 Lechner. en Revista Internacional de Filosofía Política 6: 12. . formulaciones y significados que dan a los discursos mediáticos sobre violencia. Lechner72. Norbert (1995). número 5. pues evalúa la audiencia a partir de las exploraciones de las interacciones de los receptores con el medio y que toma en cuenta el género de los sujetos. organizan y re-organizan la comprensión de la realidad de los individuos. la clase social. La teoría de las mediaciones complejas se convierte en alternativa metodológica para este fin. desde la subjetividad. Es un modo distintivo de explorar e interpretar la compleja interacción comunicativa del usuario en el contexto de su cotidianidad. Universidad Autónoma de Barcelona. así como sus competencias comunicativas.

como decía el escritor Octavio Paz. alimento de eso que Salazar 74 llama esquizofrenia dilatada para caracterizar el estado anímico de una persona que actúa con espontaneidad sin tener en su mente el sentido de su acción y con una sensación mediática de permanente miedo. a la par. Pero. que construye sentidos y placeres (que nunca son estables o predecibles) de los textos mediáticos ofrecidos. Entender el imaginario social desde lo mediático implica una lectura comunicativa sobre cómo concebimos hoy la violencia.El autor comenta que el texto mediático tiene que ser leído a través de las percepciones de su audiencia. tampoco lo tuvo nuestra vida. Se trata de ofrecer salidas al problema de la violencia. . 74 Ibídem. El control social a través de la violencia se ejerce todos los días desde los medios y se construyen en espacios de reconocimiento. Pero. la desconfiguración de lo informativo en contra de la generación del debate. Las ciencias sociales deben seguir en la indagación sobre cómo el Estado erige su legitimidad en la producción simbólica de la violencia. si nuestra muerte carece de sentido. la teatralización del exceso. está la violencia cotidiana que ha modificado toda ideología de convivencia y racionalidad política para instaurar el derroche. página 121. Miremos las mediaciones de violencia y constatemos o ¿exorcicemos? semejante demonio social. carente de sensibilidad. Y hoy el planteamiento mediático es naturalizar la violencia para convertirla en objeto reprimido. goce y acoso.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful