PALABRAS DE LA PRESIDENTA DEL PARTIDO POPULAR DE MADRID ANTE LA JUNTA DIRECTIVA REGIONAL DEL PARTIDO (Madrid, 26 de julio de 2011

) Queridos amigos y compañeros de la Junta Directiva Regional del Partido Popular de Madrid, Celebramos hoy esta reunión de la Junta Directiva Regional, que es la primera después de las Elecciones Municipales y Autonómicas del pasado 22 de mayo, y mis primeras palabras quieren ser de bienvenida para los que 1

se incorporan ahora a este órgano de nuestro Partido y de felicitación para todos por los extraordinarios resultados de esas Elecciones. Porque, efectivamente, han sido unos extraordinarios resultados. Pero, como hay asuntos que de mucha nuestra importancia requieren

atención, no voy a dedicar mucho tiempo a hablar del éxito del Partido Popular el 22 de mayo. Basta con señalaros que en las Municipales el Partido Popular fue la fuerza más votada en 147 municipios del los 179 que tiene la Región y en 20 2

distritos de los 21 que tiene Madrid. El resultado es que hoy el 95% de los ciudadanos de la Comunidad tiene un alcalde de nuestro Partido. Y si hablamos de las Autonómicas hay que destacar que hemos sido la fuerza más votada en 174 municipios de la Región y en 20 Distritos de la capital. Y que hemos doblado a los socialistas en número de votos y en número de escaños en la Asamblea. Se trata, pues, de un éxito sin precedentes, por el que creo que todos debemos felicitarnos.

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Este extraordinario resultado se debe, en mi opinión, a varias causas. La primera es que los madrileños, desde hace ya varias décadas, cada vez se identifican más con nuestros principios y con nuestros valores. Ya no ocurre, ni mucho menos, lo que ocurría cuando, por ejemplo, yo empecé mi andadura política, hace casi 30 años, cuando a mucha gente casi le daba vergüenza decir que no era de izquierdas. Me atrevería a decir que ahora pasa justo lo contrario. Esta creciente identificación de los madrileños de todos los municipios y de todas las condiciones con el Partido 4

Popular ha tenido una buena muestra en el éxito obtenido en grandes municipios que parecían patrimonio de los socialistas y que ahora han votado al Partido Popular. Getafe, Leganés y Alcorcón, junto a Móstoles, Torrejón, Coslada y un largo etcétera, son la demostración de lo que os digo. Estos estupendos resultados

quieren decir que el Partido Popular sabe ofrecer a los madrileños unas propuestas que coinciden con sus aspiraciones. Y debemos alegrarnos por ello.

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Y esto es así porque, efectivamente, yo creo que los madrileños son unos ciudadanos abiertos, emprendedores, luchadores, que quieren prosperar y que están dispuestos a trabajar para conseguirlo. Por eso se identifican con nosotros. promesas Popular lo Porque lo que ni nosotros recetas a los proponemos a los ciudadanos no son demagógicas que es mágicas, nosotros, desde el Partido ofrecemos confianza. ciudadanos Porque

nosotros nos fiamos de los ciudadanos y, como se está comprobando elección tras elección, los ciudadanos se fían de nosotros.

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Los madrileños ya no se fían de esos anticuados no en los discursos se fían que se de de los esos hacen socialistas, discursos

promesas que son como mentiras para engañar a los niños. Recordad, por ejemplo, la promesa de Tomás Gómez de crear 150.000 puestos de trabajo. ¡Cómo podía creer que con esa promesa iba a convencer a algún madrileño sensato! Porque los ciudadanos saben ya muy bien que los políticos jamás crean puestos de trabajo. Los ciudadanos saben que los políticos lo que tienen que hacer es crear las condiciones de confianza y de 7

fiabilidad necesarias puestos de trabajo.

para que

los

empresarios inviertan y creen esos

Además, si él sabía cómo crear puestos de trabajo, era incomprensible que no se lo hubiera explicado a Rubalcaba y a Zapatero, que estaban en el gobierno de España que más puestos de trabajo ha visto desaparecer sin tomar ni una sola medida eficaz. Y para colmo y para que si algún ingenuo había creído en esa promesa se cayera del guindo, ya habéis visto cómo lo primero que ha hecho después 8

de las Elecciones ha sido despedir a nueve trabajadores de su partido. Os he recordado esto porque me parece que es un ejemplo muy clarificador de lo que pasa en la política madrileña, y porque creo que explica por qué los madrileños nos han renovado su confianza una vez más. Los madrileños ya no creen en el paternalismo de la izquierda. Y sí creen en sí mismos y en un partido que, como el nuestro, no pretende dirigirles, sino ofrecerles el máximo de oportunidades para que, después, cada uno ejerza su libertad en plenitud.

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En esto creo que tenemos que insistir siempre, en que nosotros no pretendemos dirigir a los ciudadanos. Eso se queda para los que tratan a los ciudadanos como menores de edad. Nosotros creemos que los ciudadanos son mayores de edad y saben mejor que nadie lo que les conviene. Y creemos que nuestra misión es crear las condiciones necesarias para que hagan lo que les dicte su santa libertad. Nada más y nada menos. Por eso, porque tratamos a los madrileños como las personas adultas que son y porque no caemos en demagogias ni en falsas promesas, los 10

madrileños

han

hecho de nuestro

Partido su partido preferido. Claro que, además, y esto hay que subrayarlo también, nuestro éxito electoral tiene que ver con el fracaso radical del socialismo. Un fracaso que se está dando en toda Europa pero que ha alcanzado su máximo en España. La crisis económica ha venido a demostrar ese fracaso de una manera irrebatible. Nunca como ahora han tenido tanto sentido las palabras de la señora Thatcher cuando dijo que “el socialismo se acaba cuando se acaba el dinero de los demás”. 11

Es

impresionante

ver

cómo

el

gobierno de Zapatero y Rubalcaba ha dilapidado la mejor herencia económica de la historia de España. Porque en 2004 se encontraron las arcas llenas, las cuentas limpias, la economía boyante, el empleo creciente y el prestigio de España en el mundo y en los mercados internacionales por las nubes. Y no hace falta que os describa cuál es la situación actual. Pero sí, os la voy a describir. Hoy, la economía está parada; el paro, galopante; nuestro prestigio, por los 12 suelos; y los

españoles, y sobre todo, los jóvenes, desesperanzados, desesperados. Y ante este panorama, los cuando no

socialistas están paralizados a la hora de tomar medidas y de afrontar las reformas que España necesita. Toda su demagogia y todo su afán de intervenir en la vida de los demás se han venido abajo. Y ahora sólo están dedicados a sus querellas internas. Y aquí quiero llamar vuestra

atención a la hora de preparar la actividad política que nos espera en los próximos meses. Los socialistas, más 13

que un partido, son una máquina de alcanzar el poder y conservarlo. Todo lo supeditan a esto. Y eso quiere decir que no elecciones van a dar generales las por próximas perdidas,

aunque las encuestas ahora les sean muy desfavorables. Ahora parece que los socialistas de Rubalcaba y “El País” están enfrentados con los socialistas de Zapatero y “Público”, pero no os confundáis. Rubalcaba y Zapatero han sido uña y carne, y son corresponsables de todos los errores que su gobierno ha acumulado en estos siete largos años. Los dos 14

coinciden

en

ser

profundamente

sectarios y en su rechazo frontal a todo lo que sea liberal. Y su sectarismo y su aversión a dejar a los ciudadanos que ejerzan su libertad en plenitud les unirán contra el Partido Popular en las próximas Elecciones. Un ejemplo muy significativo lo tenemos en la posición que ya ha tomado Rubalcaba con respecto a la educación. Cuando ya es un clamor que las leyes educativas socialistas que hoy tenemos son un fracaso sin paliativos y son las responsables de la 15

tragedia del paro juvenil español, que es un escándalo, pues llega Rubalcaba, y casi lo primero que ha dicho como candidato es que no hay que cambiar nada del marco educativo que hoy sufrimos. Y no quiere cambiar nada porque quiere que sigan estas leyes que son inmensamente planificadoras e intervencionistas y que dejan poca libertad a los padres para elegir la educación que quieren para sus hijos, que dejan poca libertad a los colegios para diseñar sus programas y que, además están fracasando en toda regla. 16

Rubalcaba, como buen socialista, tiene miedo a la libertad. Tiene miedo a que los ciudadanos puedan elegir su educación, su sanidad y puedan decidir qué hacer con su dinero. Y por eso ha fracasado como gobernante en estos años de la crisis, y por eso va a fracasar como candidato. Sin contar la responsabilidad que tiene en el caso “Faisán”. Y de esto sí quiero hablaros un poco. La semana pasada hemos vivido la dimisión de Camps como presidente de la Generalidad valenciana porque tiene que responder de un presunto delito de 17

cohecho impropio. Algunos, incluso desde nuestro mismo Partido, han puesto decisión en de paralelo Camps la admirable la de con

Rubalcaba y Camacho, que no se dan por aludidos pese a que un juez ha imputado a toda la cúpula de la policía en un delito de colaboración con banda armada, es decir, de colaboración con la ETA. Pues dejadme que os diga que yo no estoy para nada de acuerdo con comparar estos dos casos. ¡Cómo se puede comparar un cohecho impropio, recibir unos trajes, con la alta traición que supone que unos policías, a las 18

órdenes del ministerio del Interior, les digan a unos terroristas que salgan corriendo porque viene la policía a detenerlos! Lo del “Faisán” es incomparable con lo de Camps. Camps ha actuado con dignidad dimitiendo. Pero el chivatazo a la ETA tendría que haber provocado la dimisión no sólo del ministro del Interior, sino también la del Presidente del Gobierno. Y por supuesto, debería invalidar a Rubalcaba para presentarse como candidato.

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Pues bien, queridos amigos, este es el panorama político de hoy: Un país desnortado, deprimido en sin lo sin

esperanzas, con un

económico, en lo social y en lo moral, gobierno desarbolado, autoridad, sin propuestas y sin ánimo ni fuerzas, a la espera de que su presidente elija el mejor momento para disolver las Cámaras y llamar a los españoles a las urnas. Pero lo grave es que para él el mejor momento no tiene nada que ver con lo que la mayoría considera el mejor momento. Para él el mejor momento es el mejor momento para los intereses de los socialistas, no 20

el mejor momento para los intereses de los españoles. Porque a nadie con un mínimo de sentido común se le escapa que el mejor momento es ya mismo. Pero haga lo que haga Zapatero, es evidente que, en todo caso, vamos a tener elecciones generales muy pronto. Unas elecciones generales que van a ser más importantes que nunca. Y en las que el Partido Popular tiene que volcarse como nunca. Unas Elecciones en las que el Partido Popular tiene que estar a la altura de las circunstancias. Y estar a la altura de las circunstancias exige lograr 21

unos resultados incuestionables. El Partido Popular tiene la obligación de ofrecer a los españoles una alternativa seria, sólida, responsable, bien pensada y planeada, para concitar la ilusión y la esperanza de una inmensa mayoría. Nunca como ahora ha sido tan importante lograr ese triunfo electoral. Para cambiar el rumbo de la economía y de la política españolas. Y para obligar a los socialistas a hacer autocrítica. Porque eso también es muy importante. Es imprescindible que los socialistas hagan una cura de humildad y abandonen su arrogancia moral. Y 22

digo que es imprescindible porque España necesita un partido socialista sensato, humilde y abierto, con el que nosotros, los populares, podamos hablar, podamos llegar a acuerdos para resolver los enormes problemas que hoy tiene la Patria común de todos y con el que podamos restaurar todos los consensos que Zapatero y Rubalcaba han roto en estos siete nefastos años de gobierno. Conseguir ese resultado electoral que los españoles esperan y que nosotros deseamos es una que responsabilidad extraordinaria

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recae sobre todos y cada uno de los miembros del Partido Popular. Y para conseguir la victoria en las inminentes tenemos Elecciones que poner Generales nuestro todo

entusiasmo, toda nuestra capacidad de trabajo y toda nuestra generosidad. Hay quien dice que en la política española de hoy se ha sustituido la meritocracia por la partitocracia. Es decir, que a los puestos de más alta responsabilidad no llegan los mejores, sino los que más intrigan en la vida interna de los partidos. Los que dicen esto sacan la conclusión de que esa 24

partitocracia es la responsable de que, luego, los políticos por están más preocupados sus intereses

personales o partidistas que por los intereses generales de los ciudadanos. Esto se hace evidente en el sainete de Zapatero y Rubalcaba, que os he expuesto antes. Ahí se ve cómo las decisiones que están tomando no tienen en cuenta el interés general, sino sólo el interés particular de los socialistas que sólo piensan en cómo resolver sus querellas internas y en cómo perder menos votos de los que ya saben que van a perder.

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Nosotros,

por

nuestra

parte,

tenemos que estar atentos también a este peligro. Nosotros tenemos que demostrar que no somos así. De ahí mi llamada a la generosidad siempre, pero especialmente en estos momentos. Es el momento un de presentar proyecto a los les españoles confianza. Y para preparar ese proyecto y para preparar estas próximas Elecciones va a hacer falta la entrega de todos y la generosidad de todos. que

devuelva la esperanza y que les dé

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Y esto es lo que quería deciros antes de la pausa de verano, que este año va a ser una pausa muy relativa porque todos tenemos que trabajar para prepararnos para las Elecciones que vienen. Y termino recordando el éxito

electoral de mayo, que tiene que ser el mejor presagio de la victoria del Partido Popular en las Generales. Muchas gracias.

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