Férvedes

Vilalba (Lugo)

Número 7

Año 2011

Pp.: 133 - 142

ISSN 1134-6787

REDESCUBRIENDO O CASTRO PEQUENO DE NEIXÓN (BOIRO, A CORUÑA). NUEVOS RESULTADOS DE LA CAMPAÑA ARQUEOLÓGICA DE 2008.
REDISCOVERING O CASTRO PEQUENO DE NEIXÓN (BOIRO, A CORUÑA): NEW RESULTS OF ARCHAEOLOGICAL EXCAVATION IN 2008.

Recibido: 01/06/2011 Aceptado: 13/06/2011

Xurxo M. AYÁN VILA
Laboratorio de Patrimonio, CSIC xurxo.ayan@iegps.csic.es Manuela COSTA CASAIS Laboratorio de Patrimonio, CSIC manuela.costa-casais@iegps.csic.es Rebeca TALLÓN ARMADA Laboratorio de Patrimonio, CSIC rebeca.tallon-armada@iegps.csic.es Rafael Mª RODRÍGUEZ MARTÍNEZ Excma. Deputación Provincial de Pontevedra rafael.rodriguez@depo.es Manoel Antonio FRANCO FERNÁNDEZ Arqueólogo antonio.franco.fernandez@gmail.com

RESUMO O Castro Pequeno de Neixón (Boiro, A Coruña) é un xacemento arqueolóxico emblemático na historia da Arqueoloxía galega e un dos poboados da 1ª Idade do Ferro máis importantes para comprendermos o xurdimento da paisaxe fortificada en Galicia. Os resultados das continuadas intervencións arqueolóxicas desenvoltas ao longo da década de 1970 e comezos de 1980 apenas se deron a coñecer á comunidade científica e á sociedade en xeral. En 2008 retomamos a escavación arqueolóxica deste castro dentro do noso proxecto arqueolóxico dos castros de Neixón (2003-2008). A presente comunicación fornece unha interpretación global do sitio partindo dos resultados da campaña de 2008.

ABSTRACT O Castro Pequeno de Neixón (Boiro, A Coruña) is a very important archaeological site into the history of galician Archaeology. In this sense, it is one of the main hillforts to know the emergence of fortified landscape during the first Iron Age. Unfortunately the publication record of excavations in the 70’s and 80’s at this site is rather poor. In 2008 Laboratory of Heritage (National Research Council) take up again the research thanks to the international fieldwork project of Neixón (2003-2008). In this paper we show the preliminary results of our archaeological excavation at this site. Palabras Clave: Keywords: Idade do Ferro, poboado fortificado, Arqueoloxía da Paisaxe Iron Age, hillfort, Landscape Archaeology.

1.- Introducción1.
El Castro Pequeno de Neixón (Boiro, A Coruña) fue objeto de excavaciones en área a lo largo de la década de 1970 (Acuña 1976, 2008). De aquellas intervenciones casi nada se publicó en condiciones, salvo algunas fotografías de detalle y un croquis de la planta del área escavada en la campaña de 1973. Con los datos disponibles en 2008 nos parecía bastante plausible que la mitad S del yacimiento no

hubiese sido afectada por las intervenciones precedentes, hecho que se corroboraba ante la ausencia de improntas de cuadrículas Wheeler en el terreno y en las fotografías de la época. Dadas estas circunstancias consideramos apropiado llevar a cabo unos sondeos arqueológicos en la zona referida para calibrar la posibilidad de documentar posibles niveles de ocupación y aportar un registro arqueológico detallado que llenase el vacío de datos existente sobre este yacimiento2.

E. Ramil Rego & C. Fernández Rodríguez (Ed.): 2 Congreso Internacional de Arqueoloxía de Vilalba (Vilalba, 2011).

134 X.M. AYÁN VILA - M. COSTA CASAIS - R. TALLÓN ARMADA - ET AL.

Fig.: 1. Plano del área excavada en el Castro Pequeno de Neixón en 2008 con las principales estructuras documentadas.

2.- Planteamiento de la intervención.
Iniciamos la excavación con la apertura de cuatro UR de 4 x 4 (UR 1000, 1001, 1100 y 1101) a modo de sondeos valorativos. El decapado del horizonte vegetal (UENEI06001) dejó bastante clara la potencia estratigráfica de la zona. La mitad E no contaba con niveles arqueológicos, apareciendo directamente la laja esquistosa que conforma el sustrato rocoso, presentando abundantes diaclasas, con una disposición lineal y orientación clara N-S.

Sin embargo, la mitad más occidental, sobre todo la UR1100, aportó una concentración significativa de material arqueológico, destacando la documentación de algunos fragmentos de bronce y fragmentos de moldes cerámicos para fundición de bronce (Fig.: 1). A su vez, el registro en planta de una estructura de combustión tipo hogar y la presencia de calzos de poste sugerían la existencia de una estructura de carácter doméstico. Esta circunstancia nos llevó a proceder a una ampliación hacia el N del área excavada con la apertura de nuevas UR de 4 x

Férvedes, 7 (2011), pp.: 133 - 142

135 REDESCUBRIENDO O CASTRO PEQUENO DE NEIXÓN (BOIRO, A CORUÑA)...

4 que dieron como resultado el descubrimiento de un paramento murario semicircular y de una gran concentración de materiales en la mitad W, contra el perfil que antecede al acantilado occidental del Castro Pequeno. La nueva superficie intervenida alcanzó los 180 m2 alcanzado por el N los aledaños de la zona intervenida en la década de 1970, en donde se documenta un pequeño sondeo antiguo en el que se registraron restos de un conchero que, efectivamente, comenzaba a aflorar en el perfil N de nuestro sector de excavación. Nuestra visión de esta zona se ve condicionada por los efectos de la erosión marina en el acantilado occidental, proceso natural que ha desmantelado parte de las estructuras, como el extremo W de la cabaña 1. Así mismo también se constata un interesante proceso de amortización de materiales durante la propia ocupación el asentamiento, como también podemos comprobar en la cabaña circular de piedra (cabaña 3), de la que únicamente se conserva el arco W de su paramento murario original.

(1976), caracterizada por la presencia de una arquitectura doméstica levantada en materiales perecederos, con cabañas sobre las que se superpondrán futuras construcciones en mampostería de esquisto, proceso que hemos documentado en este sector del yacimiento.

 Segundo nivel de ocupación.
Sellando la impronta de esa arquitectura en negativo se extiende una segunda ocupación materializada en un conjunto de estructuras que se extienden por toda la superficie del área excavada, aunque concentradas en la mitad occidental del sector. Estas construcciones y áreas de actividad son la consecuencia de una ocupación intensiva del espacio y de una reordenación y complejización notable del espacio doméstico, fenómeno que ponemos en relación con la construcción efectiva del poblado fortificado. Espacio doméstico SW y taller metalúrgico. En la mitad meridional del área excavada documentamos restos relacionados con una cabaña levantada con materiales perecederos (cabaña 1), cuya forma en planta no es fácil de reconstruir pero parece que fuese oblonga. Una alineación de calzos de piedra parecen definir el contorno SW-SE de la estructura, destacando un bloque de esquisto plano que originariamente pudo estar relacionado con el acceso al interior de la construcción. En el interior de esta edificación destaca el hogar UENEI06004, con placa de arcilla rubefactada sobre una cama de esquistos, cuarcitas y cuarzos. Al lado de esta estructura de combustión se conservan los calzos de piedra (UENEI06006) de un agujero de poste relacionable con el sistema de sujeción de la cabaña, así como otro hogar de pequeñas dimensiones. En esta zona del interior da estructura, hacia el perfil W del sector de excavación, registramos varios materiales del ajuar doméstico como utensilios líticos, entre los que cabe destacar la presencia de un molino barquiforme in situ. Mientras la zona oriental de la cabaña apenas ha aportado materiales, el área occidental parece haber alojado una zona de cocina y procesado de alimentos, así como el desarrollo de actividades relacionadas con la metalurgia de bronce, ante la aparición de un número significativo de moldes y crisoles de fundición. A su vez, la forma de la cabaña 2 no pudo ser identificada en planta ante el avance de la línea de costa, llevándose la erosión marina la casi totalidad de la construcción. Aún así parece que presentaba una orientación N-S colindando con el extremo NW de la cabaña 1. La estructura conservaba únicamente un conjunto disperso de calzos de poste y un depósito amarillento con abundantes restos de 

3.- Secuencia ocupacional.
A pesar de estos factores de alteración, unidos a procesos postdeposicionales, pudimos documentar una completa secuencia estratigráfica, que nos será de gran utilidad para intentar reconstruir la ocupación del asentamiento, contrastando esta información con los escasos datos de que disponemos sobre el área N y el sistema defensivo del poblado, en donde se centraron las intervenciones de F. Acuña (1976, 2008).

 Primer nivel de ocupación. Estructuras en
negativo. En el área intervenida registramos evidencias de una primera ocupación de la que apenas quedan vestigios por reformas posteriores, pero que remiten a una arquitectura de carácter doméstico levantada con materiales perecederos siguiendo la tradición de la Prehistoria Reciente. Al margen de algunos agujeros de poste aparentemente descontextualizados, destaca la exhumación de una estrecha zanja excavada en el sustrato rocoso de forma semicircular en planta (UENEI06028), una longitud de 4.20 m y una anchura que oscila entre los 12-15 cm. Esta zanja corta el sustrato rocoso en diferentes puntos, conservándose incluso un calzo de piedra y un agujero de poste que nos remiten al entramado vegetal que constituiría la pared de la estructura. Por la mitad occidental del área excavada registramos varios agujeros de poste dispersos que también se corresponden con este nivel antiguo de ocupación. En este sentido, este primer nivel de ocupación parece corresponderse con la fase antigua señalada para el Castro Pequeno por F. Acuña

Férvedes, 7 (2011), pp.: 133 - 142

136 X.M. AYÁN VILA - M. COSTA CASAIS - R. TALLÓN ARMADA - ET AL.

combustión (UENEI06036) adscribible al pavimento de la estructura. Un hogar con un amplio depósito de quemado se adentraba en el perfil NW de la cata. Con respecto al nivel de ocupación precedente, estas construcciones domésticas obedecen a otro modelo arquitectónico de mayor entidad aunque sigue empleando materiales perecederos. A este respecto, se constata una voluntad de individualización de unas cabañas cuya estructura se basa en grandes postes de madera; la mayor entidad y visibilización de estas edificaciones se refleja también en la construcción de estructuras de combustión que parecen servir de eje vertebrador del espacio doméstico.

calzos de piedra (UENEI06021, UENEI06022). Destaca la presencia de goteras de fundición de bronce y algunos pequeños pellotes de ocre. La morfología de estas estructuras comparte características formales con pequeños hornos vinculados a la metalurgia del cobre y del bronce documentados en otros yacimientos castreños.  El taller metalúrgico N. En uso también durante esta fase de ocupación estuvo el conjunto de estructuras documentado en el N del área excavada y que interpretamos coma un taller metalúrgico cubierto a modo de cobertizo, como así parecen indicar los calzos de poste registrados, alguno de ellos apoyado contra la cresta rocosa esquística oriental (Fig.: 2). Esta construcción protegería una área de actividad alrededor de una estructura de combustión (UENEI06033) conformada por piedras de esquisto y de cuarcita, a modo de caja de forma circular en planta, de 90 x 75 cm. Dentro se recogieron un fragmento de molde de fundición y un fragmento de bronce. Al lado de la cara oriental de la estructura se extiende un depósito de quemado (UENEI06034) producto de la actividad de combustión desarrollada. Retiradas las piedras del hogar apareció una piedra labrada de forma circular como asiento de la estructura. Al NW se extiende un gran bloque plano de esquisto probablemente empleado en las labores metalúrgicas. Este área de actividad se dispone en un espacio habilitado y acondicionado entre dos alineaciones N-S del sustrato rocoso, zona en la que hemos exhumado una notable concentración de restos materiales que nos permiten reconstruir toda la cadena técnico-operativa de la metalurgia del bronce (gotas de fundición, escorias, crisoles, regatones...). A pesar de los procesos erosivos que deturpan la visión global del sector de excavación, parece claro que a nivel microespacial este taller metalúrgico junto con el anterior delimitan el espacio que da acceso a una cabaña circular de gran singularidad, como veremos a continuación.  Una cabaña ritualizada. Los dos tramos conservados del paramento murario (UENEI06008) de la cabaña 3 aparecieron directamente por debajo de la capa vegetal (UENEI06001). El tramo septentrional mide 1.40 m de longitud, tiene una anchura media de 50 cm y presenta en planta una forma curva. En el extremo NE se encuentra desmantelado identificándose algunas piedras que originariamente formarían parte de él. En esta zona aparece una veta de esquisto en la que todavía se identifica el nivel de roza para asentar el muro. Entre este tramo y el siguiente se dispone claramente la puerta de entrada, de 1.20 de largo, y orientada hacia el W. El otro tramo del muro UENEI06008 se conserva bastante mejor, hasta

Fig.: 2. Distribución espacial de elementos vinculados a la actividad metalúrgica.

Estas dos cabañas delimitan un espacio abierto en el que documentamos evidencias relacionadas con la actividad metalúrgica de bronce. Un sedimento apelmazado de color parduzco cubría tres estructuras térreas rubefactadas de 30 x 60 cm y forma aproximadamente circular, con pequeñas piedras de esquisto asociadas y una gran cantidad de cantos rodados y cuarzos (UENEI06019) esparcidos por toda la superficie. Tres bloques de esquisto de tamaño medio delimitan por el W dos de las estructuras, dando paso a un agujero de poste con

Férvedes, 7 (2011), pp.: 133 - 142

137 REDESCUBRIENDO O CASTRO PEQUENO DE NEIXÓN (BOIRO, A CORUÑA)...

llegar a los 2.30 m. La técnica constructiva es mampostería que utiliza bloques de esquisto recuperados al pie de los acantilados de la Punta de Neixón. Formando parte del muro de esta cabaña se recogieron algunos objetos metálicos de bronce. Este muro parece definir una cabaña circular de la que sólo se conserva el paramento de la mitad W siendo probable que el resto fuese desmantelado tras su abandono, como comentamos anteriormente. Adosado a la cara externa del muro, en su vertiente S, se documentaron los restos de un cacharro cerámico in situ. En el interior de esta cabaña 3 documentamos restos de su nivel de ocupación (UENEI06009), una tierra marrón clara con algunos pegotes de pavimento de saprolita malamente conservados. En este suelo registramos algunos elementos constructivos interesantes como un calzo de poste (UENEI 06012) y una peculiar estructura de combustión (UENEI06017) semejante a los hornos del área metalúrgica ubica al SW de esta cabaña. Así pues, se compone de arcilla compactada, tiene una forma ovoide en planta, está ceñida por dos bloques de pegmatita (asentados allí intencionadamente) y presenta restos de ocre. En el entorno inmediato de esta estructura se recogieron varios fragmentos de turmalina (Fig.: 3).

el hombro, y fragmentos de bronce, alguno probablemente perteneciente a un caldero. Retiradas las piedras, documentamos restos del pavimento de jabre y por debajo una pequeña fosa excavada en el sustrato rocoso (60 x 40 cm), llena de cenizas (UENEI06040) y fragmentos con remaches pertenecientes a un caldero de bronce. Esta fosa con cenizas y fragmentos de un caldero de bronce de chapas con remaches de tradición atlántica, se nos presenta como un caso más de un tipo de depósitos comunes en castros antiguos anteriores a fines del s. VII a. C. como Torroso, Coto da Pena, A Lanzada, Chao Sanmartín, Campa Torres o la Mazada (Armada, 2008: 130-131, tabla 1). Dentro de este marco general, esta estructura del Castro Pequeno constituye un ejemplo bien contextualizado de una práctica ritualizada que contempla la fragmentación intencional de la cultura material.

4.- Síntesis del material arqueológico recuperado.
La campaña arqueológica de 2008 dio como resultado la documentación de 1073 fragmentos cerámicos, 3 fusayolas de cerámica, 2 fragmentos claros de ocre, 61 útiles líticos, 29 fragmentos cerámicos de crisoles de fundición de bronce, 42 restos de bronce (objetos, gotas de fundición, piezas informes), 6 fragmentos de moldes de fundición, 2 escorias de hierro y 1 pieza informe de hierro (Fig.: 4). La excavación en el Castro Pequeno de Neixón permitió documentar un conjunto cerámico que se corresponde perfectamente con las tipologías definidas con anterioridad para este yacimiento (Rey, 1992) y que son auténticos fósiles-guía para la Fase I del castreño en las Rías Baixas Galegas. En este sentido, en lo referido al tratamiento morfológico vemos una semejanza entre las formas lisas y decoradas, un dominio absoluto de cacharros de perfil compuesto aristado cerrado y cacharros de perfil simple. A su vez, el tratamiento técnico se caracteriza por la utilización de un desgrasante micáceo, grueso e irregular, por un modelado manual, por la presencia de paredes gruesas y medias, por un acabado alisado tosco, cepillado y bruñido y por texturas granulosas. Por otro lado, la cocción es reductora y oxidante y la coloración predominantemente negra. La continuidad con la tradición alfarera de la Edad del Bronce es evidente (González Ruibal, 2006-07: 234). Entre las tipologías documentadas destaca, obviamente, la presencia de cacharros de borde recto tipo Neixón Pequeno (Rey, 1992: 367-368), vasija de perfil flexionado en forma de S, de fondo plano, dedicado a la cocción de alimentos; algunas de las piezas presentan manchas de quemado. En el último nivel de ocupación debemos señalar la do-

Fig.: 3. Depósito votivo en la entrada de la cabaña 3.

En este interior de la cabaña, pero frente a la puerta, encontramos un depósito circular de piedras (UENEI06011) dentro del cual se registró la mitad de un cacharro de borde protoaristado con dos espigas unguladas como único motivo decorativo en

Férvedes, 7 (2011), pp.: 133 - 142

138 X.M. AYÁN VILA - M. COSTA CASAIS - R. TALLÓN ARMADA - ET AL.

Fig.: 4. Selección de materiales cerámicos y líticos documentados en la campaña de 2008.

cumentación de bordes exvasados, protoaristados (p.e. PZNEI06/a000946; PZNEI06/a000966, PZN EI06/a001048) que anticipan formas de la 2ª Edad del Hierro como los bordes aristados tipo Cíes; a este respecto, el cacharro registrado en la estructura

circular de piedras en la cabaña 3 puede remitir ya a un siglo V a.C. Las decoraciones son típicas de la fase I, predominando la incisión, con esquemas metopados a base de motivos geométricos en el hombro y el

Férvedes, 7 (2011), pp.: 133 - 142

139 REDESCUBRIENDO O CASTRO PEQUENO DE NEIXÓN (BOIRO, A CORUÑA)...

Fig.: 5. Fragmentos de crisoles de fundición de bronce.

Fig.: 6. Fragmentos de parrilla de horno decorada realizada en esteatita.

cuello de la pieza: decoración ungulada (PZN EI06/a000123), zig-zags (PZNEI06/a000200; PZN EI06/a000391) y dientes de lobo (PZNEI06/a000 446). También documentamos otros motivos como acanaladuras, tanto en el hombro como en el borde (PZNEI06/a000464; PZNEI06/a000941). Entre las piezas cerámicas documentadas registramos tres fusayolas (PZNEI06/a000751; PZNEI06/a000198; PZNEI06/a000184). Como único material de posible procedencia alóctona tenemos que destacar un fragmento de panza de cerámica púnica (PZNEI06/a000186), un fragmento de ánfora (PZNEI06/a000805) y un pivote cerámico (PZNEI06000939), si bien este último puede ser una imitación local de formas fenicio-púnicas. A este respecto resulta llamativa la ausencia de materiales mediterráneos, hecho que encaja perfectamente con la cronología relativa asignada a este yacimiento. En este sentido, los materiales de origen púnico más antiguos documentados en la costa gallega se remontan a finales del s. VI a. C., circunstancia que retrotrae la datación del aríbalos documentado en el Castro Pequeno en los años 1970 y que la investigación actual sitúa hacia fines del s. V a. C. y comienzos del s. IV a. C. Este vacío arqueológico contrasta con la significativa presencia de cerámicas púnicas en el vecino recinto monumental del Castro Grande, construido en la transición entre el Hierro I y el Hierro II. Estos datos fundamentan todavía más la recurrente presencia de comerciantes púnicos en las Rías Baixas a partir del s. IV a. C. (González, et al. 2010). La campaña de 2008 aportó una muestra amplia de útiles líticos (62 piezas) que permite conocer mejor el instrumental empleado por los habitantes del Castro Pequeno para diferentes actividades. En este sentido, se comprueba una vez más, la utilización sistemática de las materias primas locales (esquisto, cuarzo, cuarcita) propias del sustrato rocoso de la Punta de Neixón, complementada con la

amortización de cantos rodados procedentes de las playas anexas. Sólo para la fabricación de determinados útiles, como pueden ser los molinos barquiformes, se empleó granito, no presente en la zona en donde se emplaza el asentamiento. También cabe destacar la presencia de pequeños útiles tallados en cristal de roca. Entre el material lítico destaca la localización de molinos barquiformes en el espacio doméstico conformado por la cabaña 1, así como la concentración de fragmentos de turmalina en la mitad E del interior de la cabaña de piedra 3. Asimismo, un molino barquiforme fragmentado en dos apareció ciñendo la puerta de esta estructura. Especial interés muestran los fragmentos de parrilla de horno decorada con incisiones, realizada en esteatita, materia prima no local que se ubica en las tierras interiores del Deza. Los hallazgos metálicos de esta campaña 2008 en el Castro Pequeno de Neixón vienen a corroborar la importancia de la actividad broncista en el asentamiento durante la 1ª Edad del Hierro, pero con una diferencia fundamental: por primera vez contamos con una secuencia estratigráfica bien documentada y con estructuras relacionadas con esos restos metálicos que aportan datos sobre su contexto de uso, tanto primario como secundario. A este respecto, contamos con evidencias que remiten a toda la cadena técnico-operativa de la metalurgia del bronce: fragmentos de mineral, moldes de fundición, crisoles cerámicos (Fig.: 5), gotas de fundición, fragmentos de parrilla de horno (Fig.: 6) así como objetos acabados (Fig.: 7): regatones, fragmentos de fíbulas, agujas, varillas, aro, etc...

5.- Valoración final.
La campaña de 2008 en el Castro Pequeno de Neixón constata una vez más, con sus dos primeros

Férvedes, 7 (2011), pp.: 133 - 142

140 X.M. AYÁN VILA - M. COSTA CASAIS - R. TALLÓN ARMADA - ET AL.

Fig.: 7. Algunos de los objetos metálicos de bronce documentados en la campaña de 2008.

niveles de ocupación, el notable continuismo entre la tradición de la Edad del Bronce y la 1ª edad del Hierro que ya hemos señalado con anterioridad (Parcero et al. 2007). En este sentido, este asentamiento ejemplifica muy bien las características que hemos señalado para los poblados fortificados de esta época: predominio claro de asentamientos de pequeñas dimensiones (menos de 1 Ha), con un único recinto que suele aprovechar las condiciones naturales de su emplazamiento como dispositivo de formalización y monumentalización arquitectónica, delimitación espacial marcada por el sistema defensivo que actúa como referente para la ordenación del espacio doméstico... En la misma línea, el Castro Pequeno pone de manifiesto el temprano proceso de petrificación de la arquitectura doméstica que se da en los castros del litoral de las Rías Baixas. Nuestra excavación aporta datos en el área meridional del poblado, evidenciando el paso de una arquitectura de cabañas hechas en material perecedero a la construcción de una estructura circular en piedra adscribible al Hierro I y relacionada con una zona de actividades metalúrgicas. Esta materialidad se corresponde históricamente con la decadencia de la sociedad jerarquizada del Bronce Final, de unas élites que estaban en

contacto con el mundo atlántico y asentaban su prestigio en el control de la metalurgia del bronce. Parece producirse una cesura en el proceso conducente a la conformación de una sociedad dividida; el modo de adquisición y ostentación del poder entra en crisis en este período, con una preponderancia de la comunidad sobre los jefes (Parcero et al. 2011). En estos tiempos de cambio todavía conviven las realidades del pasado (depósito de Hío, s. VII a.n.e.) con los nuevos poblados fortificados en los que el prestigio y rango social de determinados objetos de bronce se traslada de un grupo determinado al conjunto de la comunidad. Castros como Punta dos Muros, Torroso o el Castro Pequeno de Neixón evidencian la generalización de la actividad metalúrgica dentro del asentamiento, rompiendo con esa imagen de microespecialización artesanal (Peña Santos, 1988). La ruptura de los circuitos atlánticos y la apertura de relaciones continuas con el Mediterráneo también suponen una reducción de la escala de la producción, orientada a las necesidades de la comunidad como al aprovisionamiento de materia prima para intercambiar con los mercaderes fenicio-púnicos. A su vez, esta inmersión de la metalurgia (producción y consumo) en el poblado se incardina en una eclosión de la comunidad, con prácticas de comensalidad y de banquetes de carácter comunal en construcciones ritualizadas como grandes cabañas integradas dentro de los asentamientos. En este sentido, el panorama que ofrecen los primeros poblados fortificados del NW pone de manifiesto el papel sustancial jugado por la metalurgia del bronce. La vigencia de esta tecnología probablemente se haya dotado de otro sentido diferente al del Bronce Final, en donde la profusión de determinados objetos metálicos de prestigio se ha interpretado comúnmente como testimonios materiales del consumo ostensivo y de los festines promovidos por la dinámica competitiva de las élites emergentes (Armada, 2008: 127). Excavaciones rigurosas en los últimos años han aportado contextos arqueológicos detallados, a nivel de arquitectura y áreas de actividad, que nos permiten conocer procesos de ritualización del espacio doméstico en los que la metalurgia juega un papel preponderante, semejantes al documentado en el Castro Pequeno. Así pues, por ejemplo, los calderos en el NW durante el Bronce Final suelen aparecer dentro de los poblados, en cuevas y en depósitos, a diferencia de las Islas Británicas, en donde la mayor parte de restos localizados se corresponden con depósitos acuáticos (Armada, 2008: 141). Nos interesa aquí un fenómeno curioso como es la paulatina y exclusiva concentración de estos objetos en los recintos habitacionales, proceso coincidente con la emergencia del paisaje fortificado. Por lo tanto, se hace común la localización de este

Férvedes, 7 (2011), pp.: 133 - 142

141 REDESCUBRIENDO O CASTRO PEQUENO DE NEIXÓN (BOIRO, A CORUÑA)...

tipo de objetos (y otros) en recintos arquitectónicos singulares como son la vivienda circular con zócalo de piedra de Coto da Pena (Silva 1986: 34-5), la cabaña circular semisubterránea de A Santinha (Bettencourt, 2001: 25), las cabañas comunales de Punta dos Muros (Cano Pan, 2010) y Chao Sanmartín (Villa y Cabo, 2003: 147) o la gran cabaña con planta en L de Torroso (Peña Santos, 1988). Como vemos, la estructura circular con taller anexo del Castro Pequeno de Neixón se incardina dentro de esta tradición cultural. En este sentido, no resulta baladí que la especialización artesanal del Bronce Final, con metalurgos itinerantes, dé lugar en los primeros castros a una lógica sedentarización de la actividad broncista y a una cierta generalización de esta tecnología. A nivel productivo, los castros de Punta dos Muros y Castro Pequeno de Neixón son un buen ejemplo de este fenónemo socioeconómico. Si, como vemos, la producción metálica se integra en el espacio habitacional fortificado (no se documentan talleres extramuros), el uso ritual de los objetos acabados también se lleva a cabo dentro del asentamiento en recintos artificializados que, a diferencia de las cuevas, se presentan como estructuras de carácter

comunitario, como una arquitectura al servicio del todo social. Finalmente, si bien resulta probable un abandono como espacio habitacional permanente del Castro Pequeno hacia los siglos V-IV a.n.e. esta hipótesis comienza a clarificarse con los descubrimientos de las excavaciones arqueológicas desarrolladas por nosotros en el Castro Grande, que nos remiten a un proceso de honda transformación, a una monumentalización total de toda la Punta de Neixón en la transición entre la 1ª y la 2ª Edad del Hierro. Será ahora cuando se construya el recinto monumental conocido como Castro Grande como corroboran las dataciones de C-14 (Parcero y Ayán 2008). Esta nueva materialidad nos adentra ya en la problemática de la 2ª Edad del Hierro.

6.- Agradecimientos.
A nuestros compañeros del Laboratorio de Patrimonio (CSIC), el dibujante Anxo Rodríguez Paz y la restauradora Yolanda Porto Tenreiro.

7.- Bibliografía.
ACUÑA CASTROVIEJO, F. 1976 Excavaciones en el castro de O Neixón. Campaña de 1973. Noticiario Arqueológico Hispánico. Prehistoria, 5, pp.: 325-330. Madrid. 2008 As escavacións arqueolóxicas nos castros de Neixón durante o século XX. Iº Encontro Arqueolóxico de Barbanza, 2007. Publicación en DVD. Boiro. ARMADA PITA, X.L. 2008 ¿Carne, drogas o alcohol? Calderos y banquetes en el Bronce Final de la Península Ibérica. Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de Granada, 18, pp. 125-162. Granada. BETTENCOURT, A.M.S. 2001 O povoado da Santinha, Amares, Norte de Portugal, nos finais da Idade do Bronze. Cadernos de Arqueologia. Monografías, 12. Universidade do Minho, Braga. CANO PAN, J.A. 2010 Arquitectura y sociedad en un poblado de la primera Edad del Hierro en el Noroeste de la Península Ibérica. P. Bueno, A. Gilman, C. Martín Morales, F.J. Sánchez-Palencia (eds.): Arqueología, sociedad, territorio y paisaje. Estudios sobre Prehistoria reciente, Protohistoria y transición al mundo romano en homenaje a Mª Dolores Fernández-Posse, Bibliotheca Praehistorica Hispana, XXVIII, pp. 195-210. CSIC, Madrid. GONZÁLEZ GARCÍA, F. J.; PARCERO OUBIÑA, C.; AYÁN VILA, X. M. 2011 Iron Age societies against the State: An Account of the Emergence of the Iron Age in North-western Iberia. T. MOORE y X.L. ARMADA (Eds.): Atlantic Europe in the First Millenium BC. Crossing the Divide, pp. 285-304. Ed. Oxford University Press, Oxford.. GONZÁLEZ RUIBAL, A. 2006-07 Galaicos: Poder y Comunidad en el Noroeste de la Península Ibérica (1200 a.C. - 50 d.C.). Brigantium, 18. Museo de San Antón. A Coruña. 692 pp. (2 vol.). GONZÁLEZ RUIBAL, A.; RODRIGUEZ MARTINEZ, R.M.; AYAN VILA, X.M. 2010 Buscando a los púnicos en el Noroeste. Mainake, XXXII, 1, pp.: 577-600. Málaga. PARCERO, C.; AYÁN, X. 2008 Datacións de C-14 do Castro Grande de Neixón. X.M. AYÁN (coord.): Os Castros de Neixón (Boiro, A Coruña), II, pp. 331-340. Serie Keltia, 40. Ed. Toxosoutos, Noia. PARCERO, C.; AYÁN, X.; FABREGA, P.; TEIRA, A. 2007 Arqueología, Paisaje y Sociedad. F.J. Gonzáñez García (Coord.): Los Pueblos de la Galicia Céltica, pp. 131-258. Ed. Akal, Madrid. PEÑA SANTOS, A. DE LA. 1988 Metalurgia galaica en la transición bronce-hierro: el castro de Torroso. Espacio, Tiempo y Forma (Serie I-Prehistoria), pp. 339-360. Madrid. REY CASTIÑEIRA, J. 1992 Yacimientos castreños de la Vertiente Atlántica. Análisis de la cerámica indígena. Tesis doctorales en microficha, 185. Universidade de Santiago de Compostela. SILVA, A.C.F. 1986 A Cultura Castreja no Noroeste de Portugal. Câmara Municipal de Paços de Ferreira, Paços de Ferreira. VILLA VALDÉS, A.; CABO PÉREZ, L. 2003 Depósito funerario y recinto fortificado de la Edad del Bronce en el castro del Chao Sanmartín. Trabajos de Prehistoria, 60, 2, pp. 143-151. Madrid.

Férvedes, 7 (2011), pp.: 133 - 142

142 X.M. AYÁN VILA - M. COSTA CASAIS - R. TALLÓN ARMADA - ET AL.

8.- Notas.
1. Esta investigación se enmarca en el proyecto Xeoarqueoloxía e reconstrución paleoambiental. Metodoloxía aplicada a contextos arqueolóxico-culturais dirigido por Manuela Costa Casais (LAPA, CSIC). Programa sectorial de investigación aplicada, Peme I+D e I+D Suma do Plan Galego de Investigación, Desenvolvemento e Innovación Tecnolóxica (Incite) correspondiente al programa sectorial de Sociedade e Cultura (SEC). Código de proyecto: 09SEC015606PR. www.neixon.blogspot.com

2.

Férvedes, 7 (2011), pp.: 133 - 142

Férvedes ISSN: 1134-6787 Nº 7, 2011 Vilalba (Lugo)

Férvedes
Revista de Investigación

Nº 7

2011
E. RAMIL REGO & C. FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ (ED.):

2 CONGRESO INTERNACIONAL DE ARQUEOLOXÍA DE VILALBA

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful