Fernando Reinares Director del Programa sobre Terrorismo Global en el Real Instituto Elcano Catedrático de Ciencia Política en la Universidad

Rey Juan Carlos de Madrid

La yihad intenta dibujar su propio califato
Diez años después de iniciado lo que se conoce como el Proceso de Barcelona, el espacio euromediterráneo afronta los desafíos de un terrorismo internacional cuyo auge ha tenido lugar precisamente durante ese intervalo de tiempo. Para empezar, Al Qaeda, sus entidades asociadas y las células que se constituyen inspiradas por los dirigentes de aquella estructura terrorista comparten un mismo objetivo último que en sí mismo afecta ya a dicho ámbito geopolítico. Su pretensión de unificar políticamente al mundo musulmán, imponiéndole una concepción excluyente y rigorista del credo islámico basada en postulados neosalafistas, supone la constitución de un nuevo califato o suerte de imperio político religioso que se extendería desde el extremo occidental de aquella región del mundo hasta los confines del sureste asiático. Este nuevo califato, tal y como lo ambicionan sus doctrinarios, incluiría no sólo a los países ribereños con una población mayoritariamente musulmana, sino también a los territorios del mismo ámbito donde en el pasado hubo un predominio del islam, como fue Al Andalus. Además, los distintos grupos y organizaciones adheridos a esa urdimbre del terrorismo internacional que operan en el escenario euromediterráneo tienen su propia agenda nacional o regional, en buena medida reorientada hacia la yihad global tras fracasar otras tentativas más limitadas de subvertir el orden existente. Los riesgos y las amenazas que el actual terrorismo internacional relacionado con el movimiento de la yihad neosalafista global plantea al conjunto de las sociedades europeas, y más concretamente a las ubicadas en su franja meridional, es decir, a parte de lo que los adalides de esa violencia definen como el enemigo lejano, son a la vez de origen interno y externo. Sin embargo, proceden en gran medida de grupos y organizaciones estrechamente vinculados con redes norteafricanas compuestas por individuos radicalizados en el propio Magreb o en el seno de comunidades inmigrantes establecidas en suelo europeo. Entre los que constituyen una preocupación acusada para los gobernantes y servicios de seguridad europeos se encuentran, por ejemplo, el Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), algunos de cuyos integrantes están implicados en los atentados del 11 de marzo, o el denominado Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), de origen argelino. Ambas organizaciones disponen de tramas que se han extendido por los dos continentes que delimitan la cuenca mediterránea, regionalizando a uno y otro lado sus actividades. No menos inquietante es la muy posible relocalización hacia el oeste de yihadistas cuyas actividades terroristas, como miembros de la Organización de Al Qaeda para la Guerra Santa en el País de los Dos Ríos o de alguno de sus grupos próximos, que ya mantienen contacto con células análogas en territorio de la UE, estaban hasta ahora confinadas a Irak. Amenaza común Ahora bien, los países con poblaciones mayoritariamente musulmanas que se encuentran al sur y este del Mediterráneo están también afectados por exactamente el mismo terrorismo internacional que desasosiega a los europeos de la ribera norte.

En ocasiones se trasciende ese marco bilateral de cooperación en materia de seguridad interior. como en programas de ayuda externa a los mismos cuyas cláusulas incentivan el diálogo cultural y el buen gobierno para inhibir procesos de radicalización violenta y reclutamiento terrorista. Los estrategas del terrorismo internacional definen tales regímenes políticos como el enemigo cercano. De cualquier manera. En la práctica. prioritarios en materia antiterrorista. Está en el interés de todos los Gobiernos convocados prevenir y combatir el terrorismo internacional sin . Esta cooperación. obedece a una interpretación europea sobre las condiciones que pueden favorecer al terrorismo internacional en esos sistemas políticos que no necesariamente comparten sus élites políticas o sus habitantes. pero que cometen sistemáticamente actos de terrorismo. esto es. sin embargo.Recuérdense incidentes como los de Yerba y Casablanca. se ha incrementado la cooperación internacional en materia de seguridad interior. Episodios que constatan cómo Al Qaeda y sus entidades o células afines están interesadas en erosionar la legitimidad e inducir la quiebra de los regímenes musulmanes de la zona y al mismo tiempo apropiarse en beneficio de su estrategia de movilización. cuyas víctimas más numerosas suelen corresponder a las propias poblaciones locales que son prevalentemente musulmanas. en la Cumbre de Barcelona. en particular entre Gobiernos de Estados que pertenecen a la UE y otros vecinos del mismo espacio geopolítico euromediterráneo. como una excusa más para sostener la yihad global. de un Código de Conducta Contraterrorista que muestre determinación e imponga obligaciones. por ejemplo la Liga Árabe o la Unión Africana. en la medida en que alude sobre todo a la democratización de los Estados vecinos del sur y a la promoción de los valores de la tolerancia. dados los parámetros de confianza requeridos para el intercambio de información sensible en materia de contención y erradicación del terrorismo internacional. además de otros acaecidos en Estambul. por ejemplo algunos del Magreb. o los más recientes de Sharm el Sheij y de Ammán. de la acción colectiva que los Veinticinco desarrollan tanto en sus relaciones con otras organizaciones internacionales a que pertenecen los países vecinos del este y sur mediterráneo. privilegia las relaciones bilaterales. Igualmente. Ésta es una circunstancia en modo alguno anómala. Esto último. adquiere una más que notable importancia la eventual aprobación. que presta la Unión Europea. Es el caso de la asistencia técnica a terceros países. pero sí susceptible de que la colaboración registre oscilaciones en su alcance e intensidad. como cuando las autoridades policiales del espacio mediterráneo recurren a los mecanismos que proporciona Interpol. especialmente cuando los instrumentos para la cooperación o las agencias de seguridad nacionales no están todo lo adaptados que convendría y el marco de referencia está poco elaborado o carece de la suficiente predecibilidad. dependiendo de la situación política por la que atraviese una de las dos partes implicadas. esos maniobreros de la guerra santa no reparan en instigar atentados extraordinariamente letales. a fin de acrecentar y mejorar las dimensiones de esta cooperación en materia de seguridad dentro del partenariado euromediterráneo. básicamente por no conducirse según una observancia estricta de la sharia o ley coránica. de los agravios que en el conjunto del mundo árabe suscita el conflicto entre palestinos e israelíes. al estar liderados por gobernantes a quienes desde el belicoso fundamentalismo neosalafista se acusa de herejeres y tiranos. Cooperación internacional Tras el 11 de septiembre y muchos otros atentados cometidos después en países del entorno mediterráneo por grupos ligados al extendido movimiento de la yihad neosalafista global o por organizaciones ajenas al mismo. como Hezbolá y Hamás o las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa en sus respectivas campañas contra ciudadanos e intereses israelíes.

Puede que sean obra directa de la propia Al Qaeda. unido al que se refiere a los declarados objetivos panislámicos del actualyihadismo neosalafista global y a otros indicadores relevantes relacionados con la extensión de sus redes y su operatividad. No en vano es una violencia que se sustenta sobre redes extendidas en al menos varias decenas de países. pero por lo mismo. de una manera que sea proporcionada y no contraproducente.que se extienda desde el extremo occidental de la cuenca mediterránea hasta los confines del sudeste asiático. quizá de alguna de sus entidades asociadas. respetando los derechos humanos y las libertades fundamentales. Este dato en concreto. acaso de una combinación variable de esos diversos pero interrelacionados componentes. . Por una parte. europeos y australianos. de acuerdo con la legalidad y los convenios de Naciones Unidas.dobles estándares que propicien la justificación de otros terrorismos. hizo pública ya a mediados de los noventa una declaración en la cual quedaba claro que el ámbito de la violencia yihadista en modo alguno se limitaba a una determinada región del planeta. bien porque pertenecen a comunidades no incluidas en el marco de aquella tradición. Los implicados en las redes del terrorismo panislámico consideran que la hegemonía mundial de los países occidentales supone un obstáculo fundamental para el restablecimiento de una verdadera comunidad de creyentes en el islam y para que este credo domine sobre el conjunto de la humanidad. http://www.es/expertos/HOME2_experto. más concretamente si se trata de estadounidenses. bien sea porque tratándose de suníes no se comportan de acuerdo con el rigorismo neosalafista ni se someten al dictado de Al Qaeda o sus entidades asociadas. los intereses y las poblaciones occidentales. es decir. en la medida en que no se conducen de acuerdo con una estricta observancia de los preceptos coránicos. caso de líderes religiosos y seguidores adscritos a la corriente chií del islam. tanto dentro del mundo árabe e islámico como fuera del mismo. lo cierto es que el terrorismo practicado por yihadistasneosalafistas ha terminado por dirigirse también y principalmente contra enteras comunidades de musulmanes a los cuales estigmatizan de igual modo como incrédulos. Asimismo. Y esta ambiciosa finalidad implica una doble confrontación. pero también dignificando como es debido a las víctimas de quienes quieren ejercer su dominación por el miedo. especialmente si las naciones occidentales han desplegado tropas en ellos. una confrontación contra el enemigo cercano. también israelíes. de tiranos.belt. el terrorismo internacional supone la plasmación efectiva de una confrontación contra el enemigo lejano. como en su propio suelo o en terceros países. permite argumentar que dicho fenómeno adquiere las características propias no ya de un terrorismo internacional sino de un verdadero terrorismo global. líder carismático de Al Qaeda. en términos utilizados por los propios actores de esta violencia de inspiración religiosa. Tanto en los territorios musulmanes donde están presentes y de los cuales se les pretende expulsar. han sido y son blanco codiciado del terrorismo internacional desde hace una década. los gobernantes de países con población mayoritariamente musulmana a quienes se tiene por incrédulos o apóstatas. idea en la que han insistido con posterioridad otros dirigentes de aquella organización. y a los cuales se califica además. Así. Ahora bien. en particular aquellas que son definidas como propias de judíos y cruzados. sociedades no musulmanas o de los tenidos por infieles.asp?id=2827 La serie concatenada de explosiones ocurridas en Londres se inscribe en el marco de la estrategia del actual terrorismo internacional. incluso de células locales autoconstituidas a partir de segmentos radicalizados de las comunidades musulmanas de procedencia centroasiática o norteafricana que existen en el Reino Unido. la instauración de un califato -algo así como un imperio político islámico. El caso es que el tan complejo como extendido entramado de grupos y organizaciones que constituyen la yihad neosalafista global persigue la unificación política del mundo musulmán o. Por otra parte. Osama bin Laden.

sus emprendedores y activistas han mostrado que tienen capacidad para perpetrar actos de megaterrorismo. sobre todo contra notorios aliados de Washington. Aun cuando la inmensa mayoría de los cerca de mil millones de musulmanes ignore las proclamas de Osama bin Laden y sólo una muy pequeña parte de quienes las conocen esté de acuerdo con ellas. Finalmente. desde el cual avanzar en la recuperación de lo que consideran como esplendor perdido por el islam y en la restauración del aludido califato panislámico según lo anticipado por el profeta Mahoma. en proclamas cuyo contenido acomodan al carácter confesional de dicha población y a factores situacionales. su éxito depende en gran medida de la capacidad que tenga ese movimiento para movilizar adeptos entre su población de referencia. De aquí la importancia que conceden al adoctrinamiento y la propaganda siempre adosada mediante internet a los atentados que perpetran. a instaurar un régimen neosalafista en el corazón mismo del mundo musulmán.paralalibertad. la eventual radicalización de un exiguo porcentaje de aquellos permitiría estimar en entre uno y dos millones el remanente de varones jóvenes susceptibles de ser reclutados en las redes de un terrorismo internacional que está lejos de remitir. Irak se ha convertido en un escenario fundamental donde materializar esos propósitos y promover la movilización de lo que definen como nación musulmana.org/modules. http://www. Al Qaeda y sus entidades afiliadas aspiran a conseguir el abandono de dicho país por parte de las tropas extranjeras estacionadas en el mismo o una situación polarizada entre el terrorismo internacional y los soldados estadounidenses. las entidades que constituyen el movimiento yihadista global aspiran. De aquí que desde hace más de dos años atenten o amenacen con hacerlo. es decir atentados que por su magnitud y consecuencias son diseñados y ejecutados a escala de la sociedad mundial en su conjunto.los atentados perpetrados por entidades y células relacionadas con esas redes han tenido lugar a lo largo y ancho del planeta. de entre sus blancos occidentales.php?op=modload&name=News&file=article&sid=10695 . ampliando sucesivamente los escenarios geopolíticos de una violencia globalizada. Desbaratado años atrás el santuario afgano. en el corto plazo. Para los doctrinarios de la yihad neosalafista que caracteriza al actual terrorismo internacional. Con el suficiente apoyo o la suficiente aquiescencia popular.

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