Las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) son una parte omnipresente y dominante de la vida moderna.

Hablamos, tuiteamos y escribimos mensajes de texto en nuestros teléfonos móviles; trabajamos, compramos y nos entretenemos en Internet; y aguardamos expectantes las novedades, ya sean de hardware o software, que surgirán de las mentes innovadoras de los ingenieros y diseñadores de todo el mundo. La tecnología también estimula la competencia. No hay duda alguna de que las TIC, como el vapor y la electricidad en su momento, son una fuerza fundamental en el cambio global. Este estudio establece cómo los recientes avances en las Tecnologías de la Información y de la Comunicación han conducido a mejoras en los niveles de vida y provocado cambios sociales y culturales en todo el mundo. Identifica igualmente las formas en que las políticas gubernamentales, las estrategias empresariales y el comportamiento de los consumidores facilitan o limitan el pleno desarrollo de estas tecnologías. Si bien Un mundo conectado no puede dar respuesta a todas las cuestiones que surgen acerca del impacto de las TIC sobre la sociedad y la economía global, sí creemos que las investigaciones contenidas en este libro ayudarán a desbrozar el camino hacia unas mejores mediciones, un análisis más extenso, unas recomendaciones para la acción con mayor fundamento y, en última instancia, unas políticas más eficaces para realizar el increíble potencial que la tecnología encarna para la mejora del ser humano.

Fundación Telefónica

Un mundo conectado:
Las TIC transforman sociedades, culturas y economías
Editor Ejecutivo Bart van Ark

Informe

Fundación Telefónica

Un mundo conectado

13

Fundación Telefónica

Fundación

Esta obra ha sido editada por Ariel y Fundación Telefónica, en colaboración con Editorial Planeta, que no comparten necesariamente los contenidos expresados en ella. Dichos contenidos son responsabilidad exclusiva de sus autores. © Fundación Telefónica, 2011 Gran Vía, 28 28013 Madrid (España) © Editorial Ariel, S.A., 2011 Avda. Diagonal, 662-664 08034 Barcelona (España) © de los textos: Fundación Telefónica © de la ilustración de cubierta: Getty Images © de la traducción: Pablo Roldan, 2011 Coordinación editorial de Fundación Telefónica: Rosa María Sáinz Peña Primera edición: julio 2011 ISBN: 978-84-08-10329-5 Depósito legal: ...??? Impresión y encuadernación: ??? Impreso en España – Printed in Spain
El papel utilizado para la impresión de este libro es cien por cien libre de cloro y está calificado como papel ecológico.

No se permite la reproducción total o parcial de este libro, ni su incorporación a un sistema informático, ni su transmisión en cualquier forma o por cualquier medio, sea éste electrónico, mecánico, por fotocopia, por grabación u otros métodos, sin el permiso previo y por escrito del editor. La infracción de los derechos mencionados puede ser constitutiva de delito contra la propiedad intelectual (Art. 270 y siguientes del Código Penal) Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra. Puede contactar con CEDRO a través de la web www.conlicencia.com o por teléfono en el 91 702 19 70 / 93 272 04 47

http://www.fundacion.telefonica.com/debateyconocimiento/publicaciones/index.htm Más información sobre el proyecto en: www.ictlinkedworld.com

Un mundo conectado: las TIC transforman sociedades, culturas y economías

colección. Fundación Telefónica

Índice
Autores ...................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................... Prólogo....................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................... VII IX 1 7 9 35 53 67 79 89

Parte I. IntroduccIón

............................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................ 



Parte II. el ImPacto de las tIc en la ProduccIón de bIenes y servIcIos
1

...................................................................................................

Midiendo la contribución de las TIC al crecimiento económico............................................................................................................................................................................................................ Bart van Ark, Abhay Gupta, Abdul Azeez Erumban 2 La prima global asociada la banda ancha: el impacto de Internet de banda ancha en siete países ..................................................... Shane Greenstein, Ryan McDevitt 3 ¿Quién se beneficia de las TIC? El caso del libro digital ............................................................................................................................................................................................................................................... Janet Hao, Randall Weiss 4 El impacto de las TIC sobre la distribución geográfica del trabajo ................................................................................................................................................................................................ Vlad Manole, Randall Weiss 5 La medición del impacto de las TIC sobre el funcionamiento del sector público .................................................................................................................................... Robbin te Velde 6 La medición del impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria...................................................................................................................................................................................................... Robbin te Velde, Jesse Bos, Reg Brennenraedts

Parte III. el ImPacto de las tIc en la socIedad y la cultura
7

............................................................................................................................................................... 

115 117 135 161 181

Prestando atención a la sociedad y la cultura...................................................................................................................................................................................................................................................................................... Katherine Schinasi, Ivy Schultz 8 La alargada sombra de la exclusión digital: una comparación entre Reino Unido y Chile .............................................................................................. Ellen J. Helsper, Sergio Godoy-Etcheverry 9 Comunicaciones móviles y capital social en la República de Corea y Estados Unidos: cómo los patrones de uso predicen la participación social, cívica y política ........................................................................................................................................................................................................................................... Scott W. Campbell, Nojin Kwak, Richard Ling 10 La medición del impacto de las TIC sobre la educación.............................................................................................................................................................................................................................................. Cor-Jan Jager, Jesse Bos, Robbin te Velde

Parte Iv. el ImPacto de las PolítIcas PúblIcas y reguladoras sobre el rendImIento

del sector PúblIco.............................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................. 203
11 El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector público..................................................................................... 205 Raul L. Katz

Autores
Editores
Bart van Ark Vicepresidente senior y economista jefe en The Conference Board. Randall Weiss Director gerente de Investigación Económica en The Conference Board. Katherine Schinasi Consejera senior de The Conference Board.

Autores
Jesse Bos Investigador en Dialogic Innovation & Interaction. Reg Brennenreadts Investigador senior en Dialogic Innovation & Interaction. Scott W. Campbell Profesor asociado de Estudios de Comunicación y Pohs Fellow de Telecomunicaciones en la Universidad de Michigan. Abdul Azeez Erumban Profesor auxiliar en el Departamento de Economía y Empresa de la Universidad de Groningen en Holanda. Shane Greenstein Ostenta la cátedra Elinor and Wendell Hobbs de Administración y Estrategia en la Escuela de Administración Kellogg de la Universidad Northwestern. Abhay Gupta Analista económico en la red de investigación MITACS en Vancouver, Canadá, y anteriormente fue economista de The Conference Borrad. Sergio Godoy-Etcheverry Director de Investigación y Estudios de Posgrado de la Universidad Católica de Chile en la facultad de Comunicación. Janet Hao Economista en The Conference Board. Ellen Helsper Profesora del Departamento de Comunicación y Medios de la Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres.

Cor-Jan Pager Investigador en Dialogic Innovation & Interaction. Raul L. Katz Director de Investigación en Estrategia Empresarial en el Instituto para la Teleformación de Columbia y profesor adjunto de la División de Economía y Finanzas de la facultad de Negocios de Columbia. Nojin Kwak Profesor asociado de Estudios de Comunicación y director para Estudios Coreanos en el Centro Nam de la Universidad de Michigan. Richard Ling Catedrático en la Universidad TI de Copenhague, investigador científico en la Universidad de Michigan y sociólogo en el Instituto de Investigaciones Telenor en Noruega. Vlad Manole Profesor asistente de Economía en la Universidad Rutgers; anteriormente fue economista senior en The Conference Board. Ryan McDevitt Profesor asociado de Economía y Estrategia en la facultad de Empresa de la Universidad de Rochester Simon. Ivy Shultz Directora de programas en la Universidad de Columbia, donde trabaja con el Centro de Tecnología, Innovación y Participación Comunitaria en el Instituto para la Teleformación. Robbin te Velde Investigador principal en Dialogic Innovation & Interaction.

Prólogo

L

as tecnologías de la información y la comunicación (TIC) se han establecido de manera decisiva como una tecnología de carácter general, que afecta a toda la economía. En las cuatro últimas décadas, las TIC han provocado cambios dramáticos, y estos cambios continuarán en el futuro previsible. Es más difícil de predecir, sin embargo, la naturaleza exacta de esos cambios, y cómo resultarán. Hay cada vez más signos de que el impacto de las TIC va más allá de la economía. Está transformando nuestra sociedad y el modo en que los seres humanos interactúan en sus relaciones culturales y sociales, al igual que en las económicas. Esta noción conformó la motivación básica para embarcarnos en este estudio, que la Fundación Telefónica acordó suscribir en el año 2008. El propósito de Un mundo conectado es hacer un balance del conocimiento sobre qué impactos sociales, culturales y económicos tendrán las TIC. ¿Cómo ha evolucionado, cuánto se ha podido cuantificar o evaluar en sentido cuantitativo, y qué significa para los retos que nos aguardan? Este libro no es un estudio futurista, que trate de identificar las principales tendencias en tecnología e innovación e intente decirle al lector qué será lo próximo en venir. Inversores y empresarios en las industrias TIC harán sus propias evaluaciones del mercado y la demanda de los consumidores e identificarán sus oportunidades de negocio. Los capítulos de este libro proporcionan una guía sobre lo que las empresas, los gobiernos y otras organizaciones pueden hacer para ayudar a impulsar la próxima ola de ventajas que las TIC traerán consigo. Un mundo conectado es el resultado de un proyecto de dos años de investigación conducido por The Conference Board. Se basa en trabajos previos de esta misma organización sobre el impacto de las TIC en los resultados de las economías. Con este libro nuestro interés se ha ampliado. Ha involucrado a 21 investigadores de todo el mundo, quienes han contribuido con sus conocimientos y a quienes agradecemos su participación. Nos hemos beneficiado considerablemente no solo de sus conocimientos en sus respectivos campos de estudio y trabajo, sino también de su participación en nuestras reuniones conjuntas de investigación y de su disposición a modificar sus contribuciones para reforzar la coherencia de este estudio. Estamos agradecidos a Fundación Telefónica por apoyar este estudio y por su amable contribución a lo largo de las diferentes fases del proyecto. Damos las gracias al equipo de Telefónica, especialmente a Beatriz Gutiérrez García, quien ha ejercido como nexo de unión entre Telefónica y el equipo de The Conference Board, y cuya participación ha contribuido de manera importante a este proyecto. Franciso Blanco Bermúdez, Diego Molano Vega, José de la Peña y Sonia Fernández Espina también contribuyeron con puntos de vista muy valiosos. Nos beneficiamos de los comentarios de nuestro Comité Asesor, en el que se incluyen Anand Anandalingam (Universidad de Maryland), Lina Echeverri (Telefónica), y Martin Fleming (IBM). Agradecemos a Douglas Sease sus excelentes habilidades como escritor y editor, al reunir estos trabajos individuales en un libro para su publicación. En The Conference Board, Marta Rodin y sus compañeros realizaron el trabajo final de editar los capítulos en este libro. Este proyecto fue un gran esfuerzo de equipo en The Conference Board, y agradecemos a todos los compañeros que han participado, de una u otra forma, en sus diferentes etapas. Katherine Schinasi ha supervisado la mayor parte del trabajo sobre cuestiones culturales y sociales, y sus comentarios han tenido un valor incalculable a lo largo de este proyecto. Finalmente, estamos agradecidos a Randall Weiss, quien ha administrado hábilmente el proyecto durante los dos últimos años, supervisándolo y revisándolo. Bart van Ark Senior Vice President and Chief Economist Jon Spector President and CEO

Parte

Introducción

I

Introducción 2

Introducción
by Bart van Ark, Randall Weiss y Katherine Schinasi
Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son una parte omnipresente y dominante de la vida moderna. Hablamos, tuiteamos y escribimos mensajes de texto en nuestros teléfonos móviles; trabajamos, compramos y nos entretenemos en Internet; y esperamos expectantes las novedades, ya sean de hardware o software, que surgirán de las mentes innovadoras de los ingenieros y diseñadores de todo el mundo. Niños de diez años hablan con normalidad del ancho de banda y de los méritos relativos de la tecnología 3G frente a la 4G. La tecnología impulsa el crecimiento empresarial, la distribución mundial del trabajo y el valor de las inversiones. La tecnología también estimula la competición. Los operadores de telecomunicaciones realizan grandes inversiones en plataformas e infraestructuras competitivas, como el cable, la telefonía y el wireless, que permiten la conectividad interactiva, el núcleo mismo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Gigantes de la tecnología como Apple, Microsoft y Google compiten por tener plataformas de software dominantes que les permitan construir sus bases de clientes entre empresas e individuos. Y empresas de todas las industrias tratan de encontrar maneras de hacer negocios más rápido, más barato y usando una tecnología mejor. No hay duda alguna de que las TIC, como lo fueron el vapor y la electricidad, son una fuerza fundamental en el cambio global. Mucha de la atención prestada a las TIC se centra en los proveedores y sus productos. ¿Acaso puede Dell aparecer con un nuevo producto capaz de rivalizar con el iPad de Apple? ¿Sobrevivirán los lectores digitales, como el Kindle de Amazon, a la aparición de los nuevos y más versátiles ordenadores Tablet? Se ha prestado mucha menos atención a cómo las TIC están dando forma al modo en que la sociedad está cambiando y, a su vez, están siendo moldeadas por la propia sociedad. Esto constituye la temática de este libro. The Conference Board ha reunido a investigadores de todo el mundo para examinar algunas de las muchas formas en que las TIC influyen en el crecimiento económico y en el desarrollo social y cultural. La intención es arrojar luz sobre tres cuestiones generales: 1. ¿Cómo las TIC están impulsando los niveles de vida, medidos por el desarrollo social y cultural y el crecimiento económico, en las economías avanzadas y emergentes del mundo? 2. ¿Cómo la difusión de las TIC está afectando la distribución de sus beneficios entre, y dentro de, las diferentes entidades culturales, sociales y económicas? 3. ¿Cómo las políticas gubernamentales, las estrategias empresariales y el comportamiento de los consumidores fomentan o constriñen la plena realización del potencial de las TIC? Las comunicaciones se han visto transformadas por la revolución digital, los avances tecnológicos impulsados por dos grandes innovaciones –la digitalización y la conmutación de paquetes– y por las redes de telecomunicación, cuya infraestructura y tecnología de control permitió que estas innovaciones tuvieran amplias aplicaciones. La capacidad de convertir información de formatos analógicos de «la vida real» en formatos digitales procesables y transmisibles electrónicamente, combinada con la capacidad de descomponer esta información en pequeños paquetes que pueden ser lanzados a una «autopista de la información» de dimensión ilimitada, ha conducido a un salto cualitativo en la información que puede compartirse y en la velocidad, volumen e interactividad con la que los humanos podemos comunicarnos. En el campo de la comunicación, la única evolución tecnológica anterior con un significado tan profundo fue la aplicación de la electricidad a la transmisión de la información, lo que, por primera vez en la historia de la humanidad, y gracias a las innovaciones del telégrafo y del teléfono, permitió que la comunicación pudiera segregarse del transporte físico de personas o materiales. Comprender claramente el impacto de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación no ha sido fácil, a pesar de los muchos esfuerzos que se han hecho en las últimas décadas. Si lo comparamos con el desarro-

Introducción 3
llo de la máquina de vapor y la electricidad, el crecimiento y difusión de las TIC ha tenido lugar a una velocidad asombrosa, alimentada por unas capacidades de computación cada vez mayores y unas rápidas caídas en sus precios. El coste de que una máquina de vapor produjera un caballo de vapor en 1910 era un octavo de su coste en 1760. En comparación, el coste de las operaciones computacionales en el año 2000 era de una milmillonésima parte del coste de obtener un resultado similar en 1950. El teléfono móvil se inventó en 1973, sin embargo hoy es omnipresente y tiene funciones impensables hace solo una década. Bajo unas circunstancias que cambian con tal rapidez, es difícil desarrollar medidas que representen estos cambios dinámicos y sus consecuencias, deseadas e indeseadas. El problema se complica más debido a que el mundo se encuentra todavía en las primeras etapas de la revolución digital, sin una valoración plena del poder transformador de las TIC y de la imprevisibilidad de su destino. A pesar de la dificultad en obtener medidas exhaustivas y precisas, esto no debería disuadirnos de hacer todo lo posible para observar y analizar el impacto transformador de las TIC y extraer las lecciones que podamos. Para aprovechar al máximo los conocimientos que pudiéramos sacar de este proyecto, hemos pretendido un alcance global –tanto en nuestro equipo de investigación como en la materia– para traer a nuestro análisis una amplia base de experiencia. Un hilo conductor en este estudio es el énfasis en el análisis comparativo de la experiencia de diferentes países desarrollados y emergentes. Además, nuestra elección de investigadores, provenientes de varias disciplinas, nos permite un examen de la materia desde distintos ángulos. Y los métodos de investigación son también diversos. En su mayor parte, la investigación se basa en medidas recogidas y publicados por organizaciones reputadas a nivel mundial o regional, o en datos originales recogidos específicamente para este proyecto. Sin embargo, dada la naturaleza problemática de algunos de los datos disponibles para medir el impacto de las TIC, el análisis estadístico se completa y amplía mediante casos de estudio. Este libro no pretende ser un estudio exhaustivo de esta materia tan amplia. Se eligieron los temas de los capítulos individuales para proporcionar puntos de vista que pudieran comenzar a responder a las cuestiones generales presentadas. El libro se divide en tres partes. La Parte I: El impacto de las TIC sobre la producción de bienes y servicios examina varios aspectos de las TIC a través del prisma del análisis económico. Los dos primeros capítulos proporcionan un análisis del sector de las telecomunicaciones como motor del crecimiento económico en las economías avanzadas y emergentes y un examen del valor de las conexiones de banda ancha a Internet. Los dos capítulos siguientes proporcionan más detalles de las formas en que las TIC impulsan la economía. El primero presenta un caso de estudio sobre cómo una industria de medios importante –la editorial– se ha visto afectada por las TIC, lo que, en última instancia, ha repercutido en beneficio de los consumidores y los productores, y el segundo muestra cómo las TIC proporcionan mayor flexibilidad a los empresarios a la hora de distribuir a sus empleados por la geografía regional y mundial. Los dos últimos capítulos de esta primera parte examinan el impacto de las TIC sobre dos servicios prestados tradicionalmente por el Estado: la administración y los servicios sanitarios. La Parte II: Hacia una medición exhaustiva del impacto de las TIC: prestando atención a la sociedad y la cultura toma un enfoque más sociológico para incidir en el papel y la influencia de las TIC en la sociedad y la cultura. El primer capítulo analiza cuestiones que las modernas TIC plantean, incluidas la naturaleza de la conectividad social, la propiedad intelectual y la información personal. Los otros capítulos de esta parte se centran en los problemas de la exclusión digital, el uso de las comunicaciones móviles para construir capital social y el impacto de las TIC sobre la educación. La Parte III: El impacto de las políticas públicas examina cómo las políticas públicas y reguladoras afectan al desarrollo de las TIC y a su uso, con especial atención en la industria de las telecomunicaciones. No pretendemos que este volumen responda a todas las cuestiones acerca del impacto de las TIC sobre la sociedad y la economía global. Pero creemos que las investigaciones contenidas en este libro ayudarán a desbrozar el camino hacia unas mejores mediciones, un análisis más extenso, unas recomendaciones de actuación y, en última instancia, hacia unas políticas más eficaces para conseguir el increíble potencial que las tecnologías de la comunicación y la información encarnan para la mejora del ser humano. Vemos varios temas que surgen de los hallazgos de este estudio. Primero, las modernas aplicaciones TIC contribuyen de manera significativa al crecimiento económico y a la innovación, pero solo se expanden de manera gradual a través de la economía y la geografía. La reciente expansión económica ha sido significativamente im-

Introducción 4
pulsada por la difusión de las TIC, tanto en los países avanzados como en los emergentes. A medida que las conexiones de banda ancha se hacen más frecuentes y los precios caen, los hogares acaban valorando esta conectividad mucho más de lo que pagan por ella. Veamos algunas de las formas en que se estimula el crecimiento: los libros digitales pueden producirse a un coste menor que los editados en papel y el mercado se ha reestructurado de modo que compañías que tradicionalmente no han sido parte de la industria editorial pueden competir en distribución y contenido. Así, el precio se reduce y el mercado se expande, beneficiando tanto a consumidores como a productores. La provisión de servicios sanitarios mejora gracias a la capacidad de Internet de proporcionar información especializada directamente a los consumidores. El uso de las modernas TIC en la escuela y en los hogares mejora las actitudes de los estudiantes hacia las ciencias y las matemáticas, lo que conduce a un incremento en el rendimiento educativo –un motor importante del crecimiento económico. Segundo, los beneficios de las TIC no se distribuyen uniformemente, y no existe garantía alguna de que los beneficios siempre vayan a superar a los posibles efectos negativos. La rápida caída en precios antes mencionada facilitó la pronta difusión de la nueva tecnología, probablemente a un ritmo superior al que los nuevos procesos, métodos y cambios organizativos pueden desarrollarse para aprovechar todo su potencial. De hecho, en las economías avanzadas, vimos que la contribución de las TIC al crecimiento económico se desaceleró algo en los años 2000, ya que la «fruta más a mano» de la nueva tecnología ya había sido recolectada. Parte de esta desaceleración puede ser temporal, mientras las complementariedades de los nuevos equipos, las nuevas aplicaciones (surgiendo en parte de desarrollos tecnológicos paralelos), y la educación de los usuarios se alinean mejor. Las modernas TIC son lo suficientemente complejas como para que inversiones importantes en tiempo y atención sean necesarias para poder dominarlas, y una comprensión plena de cómo todas las partes de la sociedad pueden conseguir esto no surgirá rápidamente. Por ejemplo, los libros digitales han existido durante mucho tiempo antes de que un desarrollo complementario –el lector digital Kindle de Amazon– permitiera que la nueva forma de contenido creciera exponencialmente. Aunque los ordenadores con conexiones de banda ancha pueden instalarse fácilmente en las escuelas, las inversiones en equipos son casi inútiles si no se forma a los profesores y se les motiva para usarlas como herramientas didácticas. Ofrecer servicios de la Administración del Estado en red no es suficiente para generar eficiencias si la gente no está equipada para usar esa tecnología. Lo que una vez se conoció como la «brecha digital», que separaba los ricos, que tenían acceso a Internet, de los pobres, que no lo tenían, se está dividiendo en múltiples brechas entre grupos sociales, de género y de edad, y aumentan los riesgos de que alguien se quede atrás, sin aprovechar las ventajas de las TIC. Y siempre existen consecuencias indeseadas (el uso que los niños hacen de los ordenadores en el hogar puede distraerles de sus actividades académicas en vez de motivarles). Finalmente, las considerables diferencias inexplicadas entre países en los impactos de las TIC sugieren que hay muchas cosas que aún tenemos que comprender sobre las barreras sociales y culturales para su plena utilización. Tercero, la conectividad interactiva de las modernas TIC desmiente roles y normas sociales establecidas –la analogía relativa a la «destrucción creativa» que causa en el mercado. Los historiadores económicos hace tiempo que han observado las disrupciones que las innovaciones importantes causan a posiciones de mercado establecidas, y las TIC siguen ciertamente esta pauta. Los modelos de negocios que una vez fueron rentables están siendo minados por nuevos competidores, así la blogosfera rivaliza con los medios tradicionales o librerías de ladrillo y cemento quienes a su vez compiten contra vendedores en redes de todo tipo de cosas, desde libros hasta ropa. Pero lo que de alguna manera puede habernos cogido por sorpresa es cómo las modernas TIC han cambiado el modo en que la gente forma comunidades y cómo los roles y las normas sociales establecidas se han transformado. Ya no es suficiente con saber cuánta tecnología se usa; la cuestión más importante es cómo se usa. Es dentro del ámbito social y cultural donde la naturaleza dinámica de las comunicaciones móviles puede apreciarse mejor. Las redes sociales, que las TIC han generado mediante una mera presencia virtual, están adoptando nuevos papeles como fuerzas políticas, llegando a cambiar los resultados electorales previstos mediante la movilización masiva de militantes. Sin embargo, estas conexiones complementan, en realidad, la interacción cara a cara, gracias a que los grupos saben más fácilmente de sus intereses comunes. Los médicos, que eran considerados como dioses de bata blanca, están descubriendo cómo su estatus superior está siendo socavado por pacientes que rebuscan en Internet información acerca de sus dolencias y cuestionan su diagnóstico y tratamiento. Y el modo

Introducción 5
en que la tecnología ha facilitado el flujo de información personal –tanto «privada» como intelectual, fruto esta de los procesos creativos– pone en cuestión la naturaleza de la propiedad y su protección. Por ejemplo, el miedo a los hackers es un impedimento para la generalización de los registros médicos informatizados, y la industria musical está luchando para encontrar su camino en la era digital. Finalmente, la política gubernamental y las estrategias empresariales desempeñan un papel fundamental en lo bien o lo mal que las TIC se usan para mejorar los niveles de vida. Los países que han obtenido los mayores éxitos explotando el potencial de la tecnología son aquellos que han desarrollado planes exhaustivos para hacerlo –planes que permiten que los intereses de empresas, gobiernos, educadores y otros agentes interesados en el sistema de innovación se alineen. Estos planes necesitan crear un entorno competitivo en el que las empresas sean estimuladas a competir pero donde también puedan conseguirse ventajas sociales derivadas de estándares comunes y aplicaciones paralelas. Estos planes pueden ayudar a crear plataformas donde los diferentes agentes de un sistema innovador puedan reunirse y cooperar para combinar técnicas e innovaciones con el fin de crear nuevas aplicaciones. Los gobiernos pueden hacer frente de manera sistemática a las distintas necesidades y niveles de preparación de sus ciudadanos e ir más allá de la simple regulación para crear un entorno apropiado para los usuarios que integre sus necesidades y perspectivas en una política de planificación. Tales políticas pueden reconocer que la gente en diferentes lugares usa las TIC de manera distinta. Para comprender el impacto de las TIC, no es suficiente conocer cuántos dispositivos están disponibles y la frecuencia con que se usan. Los líderes que establecen las políticas o las estrategias empresariales, ya sea el gobierno o las empresas, deben también saber cómo se aplican las TIC en escenarios específicos, como en entornos rurales frente a entornos urbanos, y para fines específicos, como la sanidad, la educación y la administración. En algunos países emergentes, el punto de acceso a Internet es un teléfono móvil en vez de un ordenador personal. Acertar con las políticas y las estrategias requiere imaginación, conocimiento y valor de los líderes para comprender qué hacer y cómo hacerlo si pretenden adelantarse al ciclo tecnológico. Impregnando cada aspecto de las TIC está el crecimiento exponencial en el tráfico y la demanda de servicios y aplicaciones. Este crecimiento exige inversión, ya sea por el gobierno o por empresas privadas, en infraestructura. Las compañías dedicadas a las tecnologías de la información y la comunicación se enfrentan a la perspectiva desalentadora de tener que gastar miles de millones de dólares para expandir y mejorar sus redes, aún incluso si los clientes demandan constantemente precios más bajos. Si los precios bajan demasiado, no habrá inversión alguna, pero si los precios no cumplen las expectativas de los consumidores no habrá demanda. El truco está en encontrar el punto adecuado que proporciona unos adecuados retornos sobre inversión al tiempo que mantiene a los consumidores contentos. Como los investigadores que participan en este estudio profesan los más altos estándares de investigación académica, los capítulos de este volumen son esencialmente una muestra de sus métodos y conclusiones. Consideramos que esto hará que la información tenga un carácter más accesible para una amplia audiencia no académica, incluidos los estrategas de la industria y la política. Para aquellos lectores que lo consideren oportuno, los trabajos originales de los que se derivan estos capítulos, con sus citas, explicaciones metodológicas y apéndices pueden encontrarse en la página web de The Conference Board (www.conferenceboard.org).

Parte

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios
9 35 53

II

Capítulo 1
67

Capítulo 2
79

Capítulo 3
89

Capítulo 4

Capítulo 5

Capítulo 6

Capítulo

1

Midiendo la contribución de las TIC al crecimiento económico

Capítulo
Midiendo la contribución de las TIC al crecimiento económico1
Bart van Ark (The Conference Board), Abhay Gupta (The Conference Board), Abdul Azeez Erumban (Universidad de Groningen)

1

1.1 Introducción
El término tecnologías de la comunicación y la información (TIC) engloba todo tipo de dispositivos y aplicaciones comunicativas, incluidos la radio, la televisión, los teléfonos móviles, equipos y programas informáticos y de redes, sistemas de satélites, etc., al igual que diferentes servicios y aplicaciones relacionadas con ellos, como las videoconferencias y el aprendizaje a distancia. En la segunda mitad del pasado siglo las TIC fueron gradualmente incrementado su impacto sobre los resultados económicos de las diferentes economías mundiales. Hace solo 25 años, en 1987, el premio Nobel Robert Solow señalaba que «la era de la informática está presente en todos lados menos en las estadísticas sobre productividad».2 Hoy este tipo de escepticismo ha desaparecido casi por completo, a medida que numerosos estudios han observado un impacto creciente de las TIC sobre el crecimiento económico. A menudo se considera que las TIC son una tecnología de carácter general. Al igual que la electricidad, se puede adoptar para usos muy diferentes. El papel que desempeña en incrementar el crecimiento económico está presente tanto en los sectores de la economía productores de TIC como en aquellos que las consumen, con importantes repercusiones en las variables sociales y culturales analizadas a lo largo de este proyecto. El impacto de las TIC en los resultados económicos, generalmente definidos como la mejora en el nivel de vida derivada de un incremento adicional de la producción económica y de su amplia distribución entre productores, consumidores y poseedores de riqueza (capital), puede analizarse desde tres perspectivas diferentes –desde la oferta, la demanda y la distribución–. Este ensayo se centra principalmente en el impacto de la oferta de TIC sobre el crecimiento económico, aunque en ciertos momentos hará referencia a algunos asuntos relacionados con la demanda y la distribución, como los efectos de emplear las TIC en el sector de los negocios, y los efectos de distribución entre países. En relación a la oferta, las TIC presentan los siguientes tres efectos principales: 1. Un efecto sobre la producción, donde el sector productor de TIC, incluidos los equipos de telecomunicaciones y servicios, experimenta una aceleración en el crecimiento de la productividad a medida que las industrias producen a un ritmo mayor que el de utilización de los recursos. 2. Un efecto sobre la inversión, donde un uso más intensivo de las TIC mejora la contribución del capital al crecimiento de la producción en los sectores usuarios de las TIC, medido éste como los incrementos en la productividad del trabajo en la economía. 3. Un efecto en la productividad, resultado de un mayor uso de las TIC, que va más allá del efecto penetrador del capital directo. En este caso el uso de las TIC también mejora el crecimiento de la productividad de todos los factores (PTF), medido como la relación del producto sobre todos los insumos totales, no solo sobre el trabajo, sino también sobre el capital y los insumos intermedios en la economía. El impacto de las TIC sobre el análisis de la oferta puede apreciarse principalmente mediante la desagregación de los efectos de las TIC en la producción. Este capítulo amplía investigaciones previas sobre la contribución, en

1 Agradecemos a Ben Cheng su asistencia en la investigación de este capítulo. 2 Robert M. Solow, «We’d better watch out», New York Times Book Review, 12 de julio de 1987, p. 36.

1. Midiendo la contribución de las TIC al crecimiento económico 11
Figura 1.1. CONTRIBUCIÓN DE LOS INPUTS AL CRECIMIENTO ECONÓMICO

Crecimiento de la producción

Crecimiento de los factores

Capital (K)

Factores intermedios

Trabajo (L)

Capital TIC • Equipos de telecomunicación • Hardware Informático • Software Informático Capital No TIC

Energía (E) Materias (M) Servicios (S)

Horas trabajadas Composición mano de obra • Edad • Género • Formación

Crecimiento de la productividad de todos los factores (PTF)
Nota: La productividad de todos los factores (PTF) es el crecimiento del producto que supera al crecimiento de los inputs.

distintas formas, de las TIC al crecimiento económico. Tratamos la contribución de las TIC tanto desde la perspectiva de los canales a través de cuales las TIC afectan al crecimiento económico, tal y como se describe en la figura 1.1 (producción, inversión y productividad), al igual que la contribución en diferentes sectores de la economía (industrias productoras y usuarias) y el crecimiento comparado entre regiones. Tras un análisis en profundidad sobre cómo las TIC impactan en la economía (sección 2 y 3), realizamos una comparación agregada del desarrollo en las TIC y las inversiones en telecomunicaciones entre un amplio grupo de economías desarrolladas y emergentes (secciones 4 y 5). Luego examinamos con mayor detalle la relación entre el capital TIC y el crecimiento de la productividad en las 10 principales economías del mundo (secciones 6 y 7). Después tomamos un enfoque a nivel industrial para centrarnos en el producto total y el rendimiento de la productividad de los sectores de manufacturas TIC y servicios de telecomunicación en relación a seis economías importantes (Estados Unidos, Reino Unido, España, la Unión Europea de los 15 –que son los Estados miembros antes de la ampliación de la UE en 2004– Corea del Sur y Brasil) (secciones 8 y 9). También analizamos específicamente el papel de los equipos de telecomunicación y servicios como parte de la contribución combinada de todas las TIC al crecimiento del producto en estas economías (sección 10). Nuestras conclusiones más importantes pueden resumirse aquí. Primero, el crecimiento general de la inversión TIC y la contribución del capital TIC al crecimiento experimentado en la productividad y el producto alcanzó sus cotas más altas a finales de la década de 1990, cuando el boom tecnológico condujo a una explosión de la inversión. Segundo, tras el año 2000 la contribución directa de las TIC al crecimiento económico mediante la inversión y la productividad en industrias productoras TIC se redujo. Sin embargo, bajo esta reducción encontramos cambios significativos tanto en la composición de los componentes del capital de la TIC, que mostró una participación creciente de los equipos de telecomunicación, y un cambio en la contribución de la industria al producto y a la productividad relacionadas con las TIC, especialmente una contribución mayor de los servicios en relación a

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 12
la manufactura de equipos de telecomunicación en varios países. Finalmente, hallamos un cambio sustancial en relación a la distribución global del crecimiento de las TIC. Mientras que los niveles de inversión en telecomunicaciones y de contribución al crecimiento son aún mucho más altos en los países avanzados, los países emergentes les están alcanzando rápidamente en cuanto a la intensidad de la inversión y la productividad. En las economías avanzadas, que ya se encuentran en una frontera innovativa, las nuevas aplicaciones de las TIC están teniendo efectos mucho menores y más graduales sobre el crecimiento de la inversión y la productividad.

1.2 La emergencia de una tecnología de carácter general
Antes de entrar en los detalles acerca de las estimaciones empíricas, debemos especificar algunas características de las TIC como fuente de crecimiento económico. Mientras que el intercambio de información entre seres humanos es tan antiguo como la civilización misma, solo en los siglos que siguieron a la invención de la imprenta esta ha podido convertirse en una actividad económica clave (crucial). La llegada de la tecnología de las telecomunicaciones en el siglo xix dio un nuevo impulso al papel de la información y la comunicación en la economía. Pero solo la invención del microprocesador en 1971 puede haber tenido efectos mayores sobre la industria de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y la economía en su conjunto que cualquier otra actividad relacionada con la información y la comunicación en el pasado. La capacidad de procesamiento se ha incrementado dramáticamente, con microchips cuyo rendimiento crece de manera exponencial, como refleja la Ley de Moore.3 Eso, a su vez, ha aumentado enormemente la velocidad con la que la información puede ser procesada y distribuida. El microprocesador ha iniciado una serie de innovaciones incrementales que han conducido al desarrollo de unidades centrales de proceso y, consecuentemente, a dispositivos cada vez más rápidos, compactos y baratos que se interconectan en redes, especialmente a través de Internet. Estas innovaciones han conducido a ganancias en productividad rápidas y continuadas en los sectores productores de TIC, al poner en el mercado nuevos equipos, software y productos y servicios de telecomunicación caracterizados por una calidad y un rendimiento mayores. Es más, todo esto ha resultado en una enorme caída en el precio de los productos TIC, y se ofrece a los inversores un incentivo para reemplazar otras formas de capital con equipamiento TIC.4 Estas dinámicas en productividad, combinadas con un rápido crecimiento en la demanda de productos y servicios TIC, han conducido a una rápida expansión de productos en los sectores productores TIC, teniendo como resultado directo una mayor contribución al crecimiento económico de la producción TIC. En los últimos años la integración de equipos de telecomunicación con prestaciones de banda ancha ha dado un empuje adicional a las oportunidades para la inversión y el crecimiento económico. Aparte del efecto directo sobre el sector productor de TIC al impulsar la productividad y el crecimiento económico agregado, las TIC también permiten un crecimiento más rápido en otros sectores económicos. Primero, la caída en los precios de los bienes de capital de las TIC se ha convertido en un atractivo factor de producción, que conduce, por tanto, a una expansión de la inversión en TIC. El mayor uso de las TIC ha estimulado la productividad del trabajo, gracias a una «penetración del capital» (que hace referencia a un aumento de la cantidad de capital productivo por trabajador) más rápida en la economía, pero también, y especialmente, en industrias donde el capital altamente tecnológico había tenido tradicionalmente un papel marginal. Este es el caso de industrias de servicios, como el comercio minorista y los servicios financieros y empresariales, por ejemplo. Segundo, el mayor uso de las TIC ha ayudado a obtener una PTF más elevada. Esta mide el crecimiento de la producción sobre la contribución combinada de todos los factores, incluidos trabajo, maquinaria, formación, estructuras y TIC. En este sentido, las TIC crean una prima adicional o un efecto derramamiento (spillover) sobre la economía en su conjunto. Las TIC, y particularmente las telecomunicaciones, incorporan externalidades de red.

3 La ley de Moore hace referencia a la regularidad con la que el número de transistores de un circuito integrado se dobla aproximadamente cada dos años. 4 Jorgerson, 2005.

1. Midiendo la contribución de las TIC al crecimiento económico 13
Esto significa que un número mayor de usuarios de esta tecnología crea mayores beneficios para la economía en su totalidad. Esto no implica que el crecimiento de la PTF se produzca sin ningún esfuerzo adicional por parte del inversor o la sociedad. Requiere el marco institucional apropiado para ofrecer una combinación adecuada de incentivos de mercado y otros inducidos mediante políticas públicas. Necesita también una estrategia más amplia que vaya más allá de las TIC en capital intangible, como investigación y desarrollo, formación laboral, capital organizativo, marketing y branding. Los efectos de la inversión y la productividad son cruciales para que las TIC se hayan convertido en una tecnología de carácter general (TCG), del mismo modo en que la máquina de vapor y la electricidad lo fueron en el pasado. Las tecnologías de carácter general poseen cuatro características principales.5 1. 2. 3. 4. Un amplio margen para su mejora y elaboración. Aplicabilidad en un amplio rango de usos. Un uso potencial en toda una variedad de productos y procesos. Fuertes complementariedades con nuevas tecnologías potenciales o existentes.

Las TCG afectan a economías y estructuras sociales enteras, pero la difusión de las TIC ha producido, posiblemente de manera más perceptible que innovaciones anteriores, esos cambios en la economía global. Por ejemplo, en cuanto a la velocidad de difusión, la era TIC es comprable a la de la electricidad (una difusión relativamente rápida en toda la economía).6 Ha afectado a distintos elementos de la producción, distribución y consumo en la mayor parte del mundo desarrollado y es una fuerza de cambio para las expectativas económicas de las economías emergentes.

1.3 Midiendo los resultados de las TIC a nivel macroeconómico
A pesar de la importancia de la tecnología, no ha sido fácil cuantificar los efectos macroeconómicos de las TIC sobre el crecimiento. Quizá no debería resultarnos del todo sorprendente. Al poder encontrar fuertes correlaciones entre inversión en TIC y crecimiento a nivel empresarial, estos tienen lugar en una atmósfera de rápidos cambios estructurales donde los ganadores no necesariamente (o no muy rápidamente) superan en número a los perdedores en las nuevas tecnologías. La contribución de la computerización que ha podido observarse se acompaña de inversiones en inputs complementarios relativamente costosos en tiempo y dinero, como es el caso del capital organizativo.7 Existe una fuerte contribución al crecimiento que procede de las entradas netas de las empresas –es decir, los efectos de la entrada de las nuevas empresas menos los de las empresas previamente existentes– en las industrias de alta tecnología en comparación con las de baja tecnología.8 En línea con la afirmación de Solow, puede, por tanto, pasar un largo período de tiempo antes de que estas tecnologías presenten efectos positivos de importancia a nivel macroeconómico. Pero Sollow dirigía su comentario principalmente contra cuestiones de medición. Las nuevas tecnologías a menudo traen aparejados importantes retos estadísticos. Aparte de que los productos y servicios nuevos se ven reflejados en las estadísticas con cierto retraso, la situación se torna especialmente complicada cuando cambios tecnológicos rápidos hacen difícil desarrollar una continuidad en las series temporales de producción y crecimiento de la productividad. La medición de los precios de las TIC, que han caído muy rápidamente debido a im-

5 Lipsey et al., 1998. 6 Van Ark y Smits, 2007. 7 Brynjolfsson y Hitt, 2003. 8 Bartelsman, Haltiwanger y Scarpeta, 2009.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 14
portantes mejoras en la calidad de los productos y servicios TIC, ha significado un desafío especial para los estadísticos. Además, como muchos bienes y servicios TIC se han usado como inversión en las industrias de servicios, existe el problema adicional de medir adecuadamente el producto de esas industrias más intensivas en TIC, como el comercio y los servicios financieros y empresariales.9 A pesar de los problemas de medición, más y mejores datos sobre producción e inversión TIC han hecho posible construir una imagen relativamente sólida del significativo impacto que las TIC han tenido sobre los resultados macroeconómicos desde los años 1980. Se ha podido observar que el efecto impulsor de las TIC sobre el crecimiento económico es particularmente fuerte en las economías avanzadas, como las pertenecientes a la OCDE.10 Los sectores productores de TIC han experimentado tasas muy altas de crecimiento de la productividad; han contribuido así de manera significativa al crecimiento de la productividad agregada. Existen también evidencias de que ha habido una aceleración en la inversión en TIC en muchas industrias consumidoras intensivas de TIC, aunque en grado diferente entre los países.11 Sin embargo, no es posible aún emitir un juicio sobre cómo el uso de las TIC está conduciendo a mejoras en la productividad de todos los factores en la economía. Mientras que ha habido importantes mejoras de la productividad en sectores usuarios, tales como la distribución y las industrias y servicios financieros y empresariales, es difícil atribuir estas ganancias directamente a la inversión en TIC. Aunque estudios a nivel de empresa a menudo muestran relaciones razonablemente sólidas, solo existen evidencias limitadas de que la inversión en TIC tuviera un impacto directo en el crecimiento de la productividad de todos los factores a nivel industrial.12 Igualmente, la medición controlada de factores tan diversos como el trabajo y las regulaciones de mercado sobre la producción han ofrecido un resultado ambiguo en la medición del impacto de las TIC sobre la productividad.

1.4 El papel de la industria de las telecomunicaciones
Una mejor comprensión del papel de las diferentes subcategorías de las TIC (incluidos los equipos informáticos), tales como el equipamiento o los servicios de telecomunicación, puede ayudar a fortalecer la comprensión de cómo los efectos de la tecnología se propagan por la economía. La evolución de los equipos informáticos ha estado esencialmente provocada por los rápidos cambios en la tecnología de los semiconductores, como formula la ya mencionada Ley de Moore. La industria de las comunicaciones se ha beneficiado también de las mejoras electrónicas, incluidos la señal analógica/mixta y los dispositivos flash usado en los aparatos wireless. Sin embargo, en paralelo al alza de Internet como facilitador del uso de los ordenadores personales, la evolución y generalización de la banda ancha en las tecnologías radioeléctricas ha sido la clave para facilitar el auge de las telecomunicaciones. De esta manera, el rápido cambio tecnológico en los equipos de telecomunicaciones se ha extendido al sector de los servicios de telecomunicaciones. Una cierta regularidad, similar a la Ley de Moore, puede, por tanto, aplicarse a la industria de las telecomunicaciones. Esta es la ley de Metclafe, que afirma que el valor de una red aumenta proporcionalmente al cuadrado del número de usuarios. Existen tres modos de analizar el impacto de la industria de las telecomunicaciones sobre la economía: precios, penetración y rendimiento. En primer lugar, durante las décadas de 1980 y 1990, los precios de los equipos informáticos cayeron más rápidamente que los precios de los equipos de comunicación. Por ejemplo, la caída en el precio medio anual de los ordenadores personales en Estados Unidos fue de un 16,4% desde 1983 a 1995, y se aceleró luego a un 30,6% entre 1995 y 2000. Los precios de los sistemas wireless (teléfonos móviles, satélite y

9 Inklaar, Timmer y van Ark, 2008. 10 Jorgenson y Vu, 2005; Inklaar et al, 2008. 11 Colecchia y Schereyer, 2001; Van Ark et al, 2002 y 2008. 12 Inklaar et al, 2008.

1. Midiendo la contribución de las TIC al crecimiento económico 15
otros sistemas radioeléctricos) cayó en un 16,7%, y los precios de los teléfonos móviles lo hicieron en un 15,7% durante el período 1995-2000. Sin embargo, desde el año 2000, la evolución de los precios de equipos informáticos y de comunicación es más similar. Por ejemplo, entre 2000 y 2007, los precios de los ordenadores personales cayeron en un 18,8% de media, mientras que los precios de los teléfonos móviles lo hicieron en un 15,1%. Los ratios de penetración se situaron rápidamente entre las tecnologías informáticas y de comunicación. En 1995, el número de ordenadores en uso por cada cien hogares era de 31,5, mientras que el número de conexiones móviles era de solo 12,6 por cada cien personas. En los años 2000, el uso de los ordenadores se duplicó, pero el de móviles se ha triplicado. En 2008, los ratios de uso eran similares: 86,4 ordenadores por cada cien hogares frente a 88,4 conexiones móviles.13 El sector de las telecomunicaciones atrajo mucho la atención de las políticas públicas durante la última década, como resultado de los esfuerzos por llevar mayor calidad y accesibilidad a los usuarios de los servicios de telecomunicación (consumidores y empresas). Muchos países, incluidas las economías emergentes como la India, han realizado cambios significativos en sus políticas públicas para fortalecer el uso de las TIC mediante una mayor privatización de las industrias de telecomunicación tradicionales y una mayor apertura de los mercados de telecomunicación para nuevos competidores. La evidencia sugiere que la privatización y la apertura tuvieron un efecto positivo en el crecimiento del sector de las telecomunicaciones, particularmente entre los países con rentas bajas.14 El resto de este capítulo, consecuentemente, se centra en una comparación internacional de las medidas del rendimiento económico de las tecnologías de la información y la comunicación. ¿Cómo comparamos el crecimiento de la inversión general en TIC solo con la inversión en telecomunicaciones? ¿Cuánto contribuyen estas inversiones al crecimiento económico agregado? ¿Existe alguna ganancia en productividad entre productoras y usuarias de TIC?

1.5 Stock de capital e inversión en telecomunicaciones y TIC
A nivel macroeconómico, los efectos de las tecnologías de la información y la comunicación se identifican principalmente mediante el papel de la inversión en TIC. Las figuras 1.2 y 1.3 muestran las tasas medias de crecimiento de la inversión real (ajustadas a los cambios de precio) en todas las TIC (que incluye tres subcategorías: equipos informáticos, equipamiento de telecomunicación y software) y los equipos de telecomunicación de manera separada, respectivamente. Los diagramas comparan las tasas de crecimiento medio anual entre un grupo de 26 economías avanzadas y 41 economías emergentes para los subperíodos 1989-1995, 1995-2000 y 2000-2007.15 Además, los cuadros también muestran la participación de las economías avanzadas y emergentes en la inversión en telecomunicaciones y en la inversión total TIC en 2007. Los datos se han obtenido de la base de datos económicos de The Conference Board, que se fundamenta en las estadísticas de las cuentas nacionales de cada país, complementados con las bases de datos estadísticas de organizaciones internacionales (como el FMI, Eurostat, la Oficina Estadística de las Naciones Unidas) y bases de datos privadas y de instituciones académicas (como la base de datos Jorgenson en la Universidad de Harvard, las Penn World Tables y WITSA).

13 Corrado, 2010. Acudir a este estudio para un análisis más detallado de los precios, la penetración y la productividad en el sector de las comunicaciones en Estados Unidos. El estudio desarrolla estas evoluciones con las externalidades de red de Mecalfe, que se traducen en una mayor capacidad de utilización y en el crecimiento de la PTF. 14 El Khoury y Savvides, 2006. 15 Los países avanzados incluyen: Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hong Kong, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Holanda, Nueva Zelanda, Noruega, Portugal, Singapur, Corea del Sur, España, Suecia, Suiza, Taiwán, Reino Unido y Estados Unidos. Los países emergentes incluyen: Argentina, Bangladés, Bolivia, Brasil, Bulgaria, Camerún, Chile, China, Colombia, Costa Rica, República Checa, Ecuador, Egipto, Hungría, la India, Indonesia, Irán, Jamaica, Jordania, Kenia, Malasia, México, Marruecos, Pakistán, Perú, Filipinas, Polonia, Rumanía, Federación Rusa, Senegal, República Eslovaca, Eslovenia, Sudáfrica, Sri Lanka, Tailandia, Túnez, Turquía, Ucrania, Uruguay, Venezuela y Vietnam.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 16
Figura 1.2. INVERSIÓN EN TIC EN ECONOMÍAS AVANZADAS Y EMERGENTES

0,35 0,3 0,25 0,2 0,15 0,1 0,05 0 1989-1995

Crecimiento de la inversión total en TIC

1995-2000 Avanzados Emergentes

2000-2007

Inversión mundial en TIC Participación-2007

Emergentes 41%

Avanzados 59%

Nota: Las inversiones en TIC hacen referencia a equipamiento de telecomunicaciones y programas y equipos informáticos. Las tasas de crecimiento hacen referencia a las tasas de crecimiento medio anaual para cada subperíodo, y representan las medias de los 26 países avanzados en América del Norte, Europa y el área Asia-Pacífico (incluidos Japón, Corea, Taiwán, Singapur, Hong Kong, Australia y Nueva Zelanda) y a los 41 países que representan a los mercados emergentes de todo el mundo, incluidas las zonas en desarrollo de Asia, Europa central y del este, América latina y Oriente Próximo (para una lista completa véase la nota 13). Fuente: base de datos económicos de The Conference Board, enero de 2011 (http://www.conference-board.org/data/economydatabase/).

Sorprendentemente los datos muestran que, en las economías avanzadas, las tasas de crecimiento de la inversión para las TIC en su conjunto y para los equipos de telecomunicaciones se han desacelerado desde el año 2000. En contraste, estas tendencias continúan creciendo e incluso acelerándose en las economías emergentes. La diferencia en el crecimiento de la inversión general en TIC entre las economías avanzadas y emergentes se ha elevado desde el año 2000 en torno a los 17 puntos porcentuales (un 25% de crecimiento medio anual para las economías emergentes frente a un 8% para las economías avanzadas), y en equipos de telecomunicación ha llegado a los 14 puntos porcentuales (un 17% de crecimiento medio anual para las economías emergentes y un 3% para las economías avanzadas). En consecuencia, la participación de las economías emergentes en la inversión global en TIC se ha más que triplicado, desde un 13% en 1990 a un 41% en 2007. En telecomunicaciones, la participación en la inversión de los países emergentes ha crecido hasta un 55% en 2007.

1. Midiendo la contribución de las TIC al crecimiento económico 17
Figura 1.3. INVERSIÓN EN EQUIPOS DE TELECOMUNICACIÓN EN LAS ECONOMÍAS AVANZADAS Y EMERGENES

0,35 0,3 0,25 0,2 0,15 0,1 0,05 0 1989-1995

Crecimiento de la inversión en telecomunicaciones

1995-2000 Avanzados Emergentes

2000-2007

Inversión global en TIC Participación-2007

Emergentes 55%

Avanzados 45%

Nota: Las tasas de crecimiento hacen referencia a las tasas de crecimiento medio anual para cada subperíodo, y representan las medias de los 26 países avanzados en América del Norte, Europa y el área Asia-Pacífico (incluidos Japón, Corea, Taiwán, Singapur, Hong Kong, Australia y Nueva Zelanda) y a los 41 países que representan a los mercados emergentes de todo el mundo, incluidas las zonas en desarrollo de Asia, Europa central y del este, América latina y Oriente Próximo (para una lista completa véase la nota 13). Fuente: base de datos económicos de The Conference Board, enero de 2011 (http://www.conference-board.org/data/economydatabase/).

Las figuras 1.4 y 1.5 muestran la tendencia a largo plazo de las tasas de crecimiento de la inversión de los 10 principales países para las TIC y los equipos de telecomunicación, respectivamente. La serie temporal representa, por años, las líneas de tendencia, que suavizan los cambios anuales en las tasas de crecimiento que presentan una volatilidad significativa. Una comparación de las figuras 1.4 y 1.5 muestra que la inversión en TIC tiene una trayectoria de crecimiento mayor que solo la inversión en telecomunicaciones. A lo largo de este período, y a pesar de la desaceleración general que tiene lugar desde 1995, las tasas de crecimiento de inversión en TIC fueron mayores que las que recogían exclusivamente la inversión en telecomunicaciones. Al analizar los países individualmente, la desaceleración general en la inversión en TIC y telecomunicaciones que se aprecia desde el año 2000, en comparación con las tasas de crecimiento del período entre 1995 y 2000, se confirma para tres de las cinco economías avanzadas, Estados Unidos, Reino Unido y Japón. Alemania y España,

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 18
Figura 1.4. TENDENCIAS DEL CRECIMEINTO EN INVERSIÓN TIC, ANUAL

0,35 0,3 0,25 0,2 0,15 0,1 0,05 0 1983

Tendencias del crecimiento en las inversiones TIC, economías avanzadas

1988 Alemania Estados Unidos

1993 Japón

1998 Reino Unido

2003 España

0,35 0,3 0,25 0,2 0,15 0,1 0,05 0 1983

Tendencias del crecimiento en las inversiones TIC, economías emergentes

1988 Brasil China

1993 Turquía India

1998

2003 México

Nota: Las tendencias de crecimiento se calculan usando un filtro Hodrick-Prescott filter. Fuente: base de datos económicos de The Conference Board, enero de 2011 (http://www.conference-board.org/data/economydatabase/).

sin embargo, experimentan una ligera y continuada tendencia al alza en la inversión en TIC hacia el final del período. La desaceleración en numerosos países desde el año 2000 es muy probable que refleje una corrección en relación al boom tecnológico de finales de los años noventa. Comparado con el período anterior al boom, antes de 1995, solo unos pocos países muestran un crecimiento más lento en inversión desde el año 2000. Entre estos países encontramos a Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y Estados Unidos, que ya habían alcanzado unos niveles relativamente altos de penetración de las TIC y las telecomunicaciones.

1. Midiendo la contribución de las TIC al crecimiento económico 19
Figura 1.5. TENDENCIA DEL CRECIMIENTO EN LA INVERSIÓN EN EQUIPOS DE TELECOMUNICACIONES

0,35 0,3 0,25 0,2 0,15 0,1 0,05 0 –0,05 –0,1 1981

Tendencias del crecimiento de la inversión en telecomunicaciones, economías avanzadas

1986

1991

1996

2001

2006

Alemania Estados Unidos

Reino Unido

Japón

España

0,35 0,3 0,25 0,2 0,15 0,1 0,05 0 1981

Tendencias del crecimiento de la inversión en telecomunicaciones, economías emergentes

1986 Brasil China

1991

1996 India Turquía

2001 México

2006

Nota: Las tendencias de crecimiento se calculan usando un filtro Hodrick-Prescott filter. Fuente: base de datos económicos de The Conference Board, enero de 2011 (http://www.conference-board.org/data/economydatabase/).

Las economías emergentes muestran una clara aceleración de la tendencia en inversión TIC y en telecomunicaciones. Las tasas de crecimiento del capital en telecomunicaciones por trabajador son algo menores que para todas las TIC, pero, en los dos casos, en general han sido mayores para las economías emergentes que para las avanzadas y han mostrado una aceleración significativa. En China, sin embargo, se ha observado una desacele-

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 20
ración dentro de una tendencia relativamente alta desde comienzos de los años 2000. La tendencia del crecimiento en China se ha estabilizado, pero es todavía alta, en torno al 30%, para la inversión general en TIC y justo por debajo del 15% para la inversión en equipos de telecomunicación. Para poder comprender mejor la contribución de la inversión en TIC y telecomunicaciones al crecimiento hemos transformado las cifras de inversión en medidas de stock de capital para así poder contabilizar su contribución al crecimiento económico. Hemos ponderado los diferentes tipos de stock de capital en relación a su participación en el PIB para poder obtener los flujos agregados de servicios del capital para cada país. Descubrimos que, en 2008, la participación del stock de capital en TIC en el stock de capital total estaba en torno al 13% en Estados Unidos, una participación mayor que la de la mayoría de los países con la excepción del Reino Unido. Algunas otras economías avanzadas, particularmente aquellas con un gran sector servicios, como Australia y Holanda, mostraban también una alta participación del capital TIC, mientras que otras economías avanzadas evidenciaban una participación del capital TIC por debajo del 10%. Grandes economías emergentes, como Brasil y China, revelaban una participación del capital TIC en torno al 6%, y la India, a pesar de su gran industria de servicios TIC, mostraba todavía participaciones del capital TIC de solo el 7,7%. Esto revela que el crecimiento potencial de la inversión en TIC es muy alto en las economías emergentes, mientras intentan alcanzar los resultados económicos de las economías avanzadas. De acuerdo con las menores tasas de crecimiento de la inversión en telecomunicaciones en relación a la inversión total en TIC, la participación del capital en telecomunicaciones, en general, ha caído desde el año 2000. Sin embargo, la participación de las telecomunicación se ha mantenido más alta en las economías emergentes que en las avanzadas. Los equipos de telecomunicación representaron en los países avanzados menos del 50% del stock de capital en TIC desde 2000 a 2007, pero, en general, es mayor del 50% para las economías emergentes. Mientras que China evidenciaba una participación del 50% de los equipos de telecomunicación en el total del stock de las TIC, esa participación estaba cerca del 70% en la India y llegaba al 80% en Indonesia y Turquía. Existen numerosos factores que influyen en estas diferencias en la participación de los equipos de telecomunicación en el total de las TIC. En parte, el mayor acento en la inversión en equipos y servicios informáticos en los países avanzados era debido a una caída muy rápida de los precios de los equipos informáticos de la que estos países se beneficiaron más ampliamente, ya que la participación de las TIC en la inversión total era mayor. Como se ha mostrado, los precios de las TIC en su conjunto cayeron más rápido que los de los equipos de telecomunicaciones, especialmente hasta el año 2000. Lo que es más importante, sin embargo, es que la aplicación inmediata de la tecnología de telecomunicaciones móviles en las economías emergentes, donde la tecnología fija no estaba muy desarrollada y era cara, ha conducido a que las economías emergentes hayan hecho enormes avances en esta tecnología. Otro factor puede estar relacionado con las políticas que han liberalizado los mercados de telecomunicación y hecho atractivo el desarrollo de redes de telecomunicación.

1.6 La intensificación del capital en las telecomunicaciones y las TIC y el crecimiento de la productividad del trabajo
Una mayor cantidad de capital TIC y de telecomunicaciones por trabajador debería tener como resultado un incremento en el producto por trabajador, debido a la «intensificación del capital», que es el aumento en la cantidad de capital por trabajador o por hora de trabajo. La figura 1.6 presenta las medidas del capital TIC por trabajador para varios países importantes en el mundo desarrollado y emergente. Australia y Holanda (ninguno de los dos se incluye en la figura 1.6) ofrecen el nivel más alto de stock de capital TIC por trabajador, seguido a cierta distancia por Reino Unido y Estados Unidos. Las economías emergentes presentan niveles mucho menores de capital por trabajador. En particular, los países en desarrollo altamente poblados, como China, India e Indonesia, aún presentan niveles muy bajos de capital TIC por trabajador. Con la sola excepción de Singapur (que no se incluye en la figura 1.7), Estados Unidos tiene, con mucho, los niveles más altos de equipos de telecomunicación por trabajador. España se caracteriza también por tener

1. Midiendo la contribución de las TIC al crecimiento económico 21
Figura 1.6. CAPITAL TIC POR TRABAJADOR, 2000 US$, PPA

16.000 14.000 12.000 10.000 8.000 6.000 4.000 2.000 0 1982

Tendencias del crecimiento del capital TIC por trabajador, economías avanzadas

1984

1986

1988

1990

1992

1994

1996

1998

2000

2002

2004

2006

Alemania Estados Unidos 6.000 5.000 4.000 3.000 2.000 1.000 0 1982 1984 1986 1988 Brasil China 1990 1992

Reino Unido

Japón

España

Tendencias del crecimiento del capital TIC por trabajador, economías emergentes

1994 India

1996

1998

2000

2002

2004

2006

Turquía

México

Nota: Los niveles se han pasado de la moneda nacional a dólares americanos mediante la paridad de poder adquisitivo (PPA) para el año 2005. Fuente: base de datos económicos de The Conference Board, enero de 2011 (http://www.conference-board.org/data/economydatabase/).

niveles relativamente altos de equipos de telecomunicación por trabajador, mientras que Japón mostró los menores niveles entre las economías avanzadas que se indican en el cuadro. Las economías emergentes como Indonesia, China y la India muestran niveles muy bajos, y Brasil, México y Turquía, niveles algo mayores. Como se mostraba en la sección 5, las tasas de crecimiento de los stocks de capital TIC y telecomunicaciones por trabajador son mucho mayores en las economías emergentes y en desarrollo que en las avanzadas, lo que,

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 22
Figura 1.7. CAPITAL TELECOMUNICACIONES POR TRABAJADOR, 2000 US$

Tendencias del crecimiento en stock de capital en telecomunicaciones por trabajador, economías avanzadas 6.000 5.000 4.000 3.000 2.000 1.000 0 1982 1987 Alemania Estados Unidos 1992 Japón 1997 Reino Unido 2002 España 2007

Tendencias del crecimiento en stock de capital en telecomunicaciones por trabajador, economías emergentes 5.000 4.000 3.000 2.000 1.000 0 1982 1984 1986 1988 Brasil China 1990 1992 1994 India 1996 1998 2000 2002 2004 2006

Turquía

México

Nota: Los niveles se han pasado de la moneda nacional a dólares americanos mediante la paridad de poder adquisitivo (PPA) para el año 2005. Fuente: base de datos económicos de The Conference Board, enero de 2011 (http://www.conference-board.org/data/economydatabase/).

junto con el bajo nivel de intensificación del capital mostrado aquí, reafirma el rápido acercamiento de los mercados emergentes. Además de Estados Unidos y Reino Unido, otros países avanzados como Japón y Corea del Sur muestran una desaceleración en las tendencia de crecimiento después del año 2001.

1.7 Producción de tecnología, productividad de todos los factores y nivel de capital TIC por trabajador
Para apreciar mejor las diferentes maneras en las que el capital TIC por trabajador impacta sobre el crecimiento en los países avanzados y en las economías emergentes, llevamos a cabo algunos análisis estadísticos con el objeto de estimar el impacto de la intensificación del capital TIC sobre el crecimiento de la productividad del trabajo en toda la economía. Los resultados en la figura 1.8, que se comentan con mayor detalle en el documento

1. Midiendo la contribución de las TIC al crecimiento económico 23
Figura 1.8. RELACIÓN ENTRE CRECIMIENTO EN CAPITAL TIC POR TRABAJADOR Y CRECIMIENTO DE LA PRODUCTIVIDAD DEL TRABAJO

Crecimiento de la producción por trabajador

2

Estados Unidos, Reino Unido, Japón, Alemania, España

1

0

–1

–2

0

0,5

1 Crecimiento capital TIC por trabajador

1,5

2

Crecimiento de la producción por trabajador

2

Brasil, India, China, México, Turquía

1

0

–1

–2

0

1

2 Crecimiento capital TIC por trabajador

3

4

Nota: Los puntos en los diagramas son observaciones anuales para los países de cada cuadro para el período 1980-2008. La línea roja muestra la regresión lineal del crecimiento producto por trabajador en relación a la «intensificación del capital» para los años y los países especificados. Fuente: base de datos económicos de The Conference Board, enero de 2011 (http://www.conference-board.org/data/economydatabase/).

de trabajo que sirvió de base a este capítulo, muestran que la relación es más fuerte en las economías emergentes y en desarrollo que en las avanzadas. Dos factores resultan importantes a la hora de explicar las diferencias en las relaciones del crecimiento en la intensificación del capital TIC respecto al crecimiento de la productividad del trabajo entre las economías emergentes, las que están en vías desarrollo y las avanzadas:

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 24
1. El estado actual de la producción de tecnología, que determina cuánto capital se necesita óptimamente dada la tecnología por aplicar. 2. El fenómeno de los rendimientos marginales decrecientes, que hace que el efecto del capital por trabajador sobre el producto por trabajador sea decreciente. Estos dos factores podrían tener efectos compensatorios en relación al impacto de la intensificación del capital TIC sobre el crecimiento de la productividad del trabajo: • • Los países emergentes y en desarrollo producen a niveles que están por debajo de la frontera tecnológica, pero también tienen niveles menores de capital TIC por trabajador, lo que hace que el crecimiento en capital TIC sea más eficaz a la hora de incrementar la productividad del trabajo. Las economías avanzadas poseen mejores tecnologías de producción, pero sus altos niveles de capital TIC por trabajador pueden causar rendimientos decrecientes, provocando que el impacto del crecimiento en capital TIC por trabajador sobre el crecimiento de la productividad del trabajo sea menor.

A consecuencia de estos dos factores, las economías emergentes experimentan un crecimiento más rápido en el capital por trabajador para vencer el efecto negativo de unos niveles de tecnología menores sobre el crecimiento de la productividad del trabajo. Por el contrario, las economías avanzadas ven que los retornos decrecientes impactan más en el crecimiento de la productividad que los efectos positivos provenientes de sus niveles de productividad relativamente altos. La ausencia de una relación clara entre la acumulación TIC y el crecimiento de la productividad es coherente con la perspectiva de que el progreso tecnológico podría ser exógeno en gran medida –impulsado por otros factores y no directamente por la propia inversión en capital TIC– como, por ejemplo, la innovación organizativa, los cambios regulatorios, etc. Para los países en desarrollo, el crecimiento de los niveles de TIC por trabajador ha tenido un impacto positivo y significativo sobre el crecimiento de la productividad. Dado que la mayoría de estos países en desarrollo están muy por debajo de la frontera de las posibilidades de producción, este impacto sobre el crecimiento de la productividad indica un proceso de acercamiento resultante de su mayor stock de capital TIC. Cualquier transferencia de tecnología de los países avanzados hacia los países en desarrollo incrementa, por tanto, el impacto global del capital TIC sobre la productividad.16

1.8 El impacto de los sectores de las telecomunicaciones y TIC sobre el crecimiento del producto
En la sección final de este capítulo, profundizamos nuestro nivel de conocimiento del impacto de las TIC sobre el crecimiento económico, para lo cual adoptamos un enfoque a nivel industrial. Examinamos los resultados del crecimiento de la industria manufacturera TIC, lo que incluye a los productores de equipos de telecomunicación y los servicios de telecomunicación en cuanto al crecimiento del valor añadido y a la contribución de estas industrias al crecimiento agregado de la productividad del trabajo. Se ha realizado un análisis detallado para Estados Unidos, la Unión Europea de los 15, dos Estados miembros específicos (Reino Unido y España), Corea del Sur y Brasil durante el período 1995-2007. Este período se ha divido en dos, 1995-2000 y 2000-2007, con el objetivo de distinguir entre el período de más rápido crecimiento de la inversión en TIC y el más lento. Las cifras indican resultados impresionantes en productividad en el sector de las TIC, especialmente en la fabricación informática durante el período 1995-2000. Sin embargo, desde el año 2000 el crecimiento de la producti-

16 El crecimiento de la productividad total de los factores (PTF) y los niveles de medida se obtienen mediante una metodología contable del crecimiento modificada para medir los efectos específicos de las TIC. Ver, por ejemplo, Colecchia y Schreyer, 2001; Van Ark y Timmer, 2005; Jorgenson, 2005; y Jorgenson y Vu, 2005.

1. Midiendo la contribución de las TIC al crecimiento económico 25
vidad y del producto en el sector TIC se desaceleró y la contribución relativa al crecimiento agregado de la productividad ha caído en la mayoría de los países. Las industrias de servicios de telecomunicación han mostrado unos ratios de crecimiento de la productividad menores, pero sus contribuciones al crecimiento agregado de la productividad siguen siendo importantes. Debe señalarse, sin embargo, que las tendencias de productividad que surgen de los sectores de las telecomunicaciones y las TIC son congruentes con las tendencias agregadas, incluida la ralentización generalizada de la productividad, que se acompaña de tasas de crecimiento de la productividad en los sectores de las telecomunicaciones y las TIC menores en términos absolutos. Pero en términos relativos, las telecomunicaciones aún contribuyen más al crecimiento de la productividad durante los comienzos de la década del 2000 que antes de ese año.

1.8.1 Fabricación TIC y de equipos de telecomunicación
Hemos analizado las medidas más detalladas de valor añadido y de productividad laboral para la industria de fabricación de equipos informáticos («para oficina, contabilidad y procesamiento») y la industria de equipos de telecomunicación (incluidos receptores de radio y televisión). Estados Unidos mostró las mayores tasas de crecimiento del producto en las dos industrias, seguidos de cerca por Corea del Sur (figura 1.9). Ambos son países con una ventaja comparativa decisiva en la producción de equipos informáticos, directamente impulsada por el rápido cambio tecnológico en toda una variedad de componentes básicos. Entre los años 2000 y 2007, los dos países sufrieron fuertemente la crisis de las punto.com, pero el impacto a largo plazo en Estados Unidos fue principalmente sobre el crecimiento de la producción de los equipos de telecomunicación, y en Corea del Sur fue la industria de equipos informáticos la que más sufrió. La Europa de los 15, al igual que dos de sus miembros, España y Reino Unido, mostró unas tasas de crecimiento mucho menores, especialmente durante el período 1995-2000. Durante este subperíodo, sin embargo, el crecimiento de la producción de equipos de telecomunicación fue más rápido que en los equipos informáticos, lo que indica las diferentes fortalezas de Europa en comparación con Estados Unidos y Corea del Sur. En Brasil, el crecimiento de la producción del sector de equipos electrónicos y TIC estaba por debajo de la mayoría de los países, pero era algo mayor que la tasa de crecimiento en las manufacturas TIC en España. La tasa de crecimiento de los equipos electrónicos y TIC en Brasil se ralentizó después del año 2000, lo que, de algún modo, contrasta con el incremento general en la tendencia de inversión en TIC en Brasil, sugiriendo un papel importante para las importaciones TIC en este país. La permanente caída en la tasa de crecimiento de la producción en las manufacturas TIC se relaciona parcialmente con una corrección en el boom de las TIC en el período 1995-2000, pero podría también reflejar un traslado en la producción de bienes TIC de los países avanzados hacia las economías emergentes de Asia. Por ejemplo, Corea del Sur presentó una tasa de crecimiento del valor añadido increíble durante ambos períodos, aunque la tasa de crecimiento de los equipos informáticos se colapsara durante el segundo período.

1.8.2 Servicios de telecomunicaciones
En el sector de los servicios de telecomunicación (incluidos los servicios postales), el crecimiento del valor añadido ha sido, en general, más rápido que en las manufacturas TIC, especialmente entre los años 1995 y 2000. En Estados Unidos, el sector de los servicios de telecomunicaciones ha crecido mucho más despacio que las manufacturas TIC en los dos períodos. Sin embargo, el crecimiento del valor añadido en los servicios de telecomunicaciones en Estados Unidos no ha caído tanto como en otros países desde el año 2000. Corea del Sur se ha convertido en el líder en crecimiento de los servicios de telecomunicación durante el período 2000-2007. En el Reino Unido, el crecimiento en los servicios de telecomunicación desde 1995 a 2000 estuvo solo por debajo del de Corea del Sur, pero desde el año 2000 convergió hacia las menores tasas de la mayoría de los países, cayendo desde más del 15% (1995-2000) a menos del 4% (2000-2007). Encontramos que, con pocas excepciones, la magnitud del cambio en las tasas de crecimiento del valor añadido en el sector de los servicios de telecomunicación es mayor que la magnitud del cambio en las tasas de crecimien-

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 26
Figura 1.9. TASAS DE CRECIMIENTO DEL VALOR AÑADIDO EN INDUSTRIAS PRODUCTORAS DE TIC

30 ↑ 64,6% 30 25 25 20 20 15 15 10 10 5 5 0 0 –5 –5 –10 –10 Estados Unidos Estados Unidos UE-15 UE-15

↑ 64,6%

1995-2000 1995-2000

Reino Unido Reino Unido

España España

Corea Corea

Brasil Brasil

30 ↑ 51,8% 30 25 25 20 20 15 15 10 10 5 5 0 0 –5 –5 –10 –10

↑ 51,8%

Equipos TI Equipos TI Servicios Telecom. Servicios Telecom.

Equipos de comunicación Equipos de comunicación Sector productor TIC Sector productor TIC 2000-2007 2000-2007

Manufacturas TIC Manufacturas TIC

Estados Unidos Estados Unidos

UE-15 UE-15

Reino Unido Reino Unido

España España

Corea Corea

Brasil Brasil

Equipos TI* Equipos TI* Servicios Telecom. Servicios Telecom.

Equipos de comunicación* Equipos de comunicación* Sector productor TIC Sector productor TIC

Manufacturas TIC Manufacturas TIC

*Los equipos informáticos y de comunicaciones para Estados Unidos y la UE-15 hacen referencia al período 2000-2005. Fuente: base de datos EU KLEM, marzo de 2008, noviembre de 2009 y marzo 2011 (www.euklems.net); para Brasil, De Vries (2011).

1. Midiendo la contribución de las TIC al crecimiento económico 27
to económico general, aunque su dirección sea la misma. Siguiendo la rápida adopción de la banda ancha y la telefónica móvil durante 1995 y 2000, la industria alcanzó una tasa de crecimiento menor, pero todavía impresionante, a comienzos de los años 2000. Como mostraremos más adelante, el crecimiento de la productividad fue considerablemente más lento en los servicios de telecomunicación que en las manufacturas TIC. El sector de los servicios de telecomunicación tiene numerosas características de una industria de servicios típica, lo que, a pesar de la naturaleza innovadora de sus servicios, requiere una cantidad significativa de factor trabajo.

1.9 La contribución de la productividad de las TIC a nivel industrial
La figura 1.10 muestra la contribución del sector TIC al crecimiento agregado en la productividad del trabajo. En Estados Unidos casi un cuarto del crecimiento de la productividad del trabajo agregada entre 1995 y 2000 se debe al sector de manufacturas TIC. Este cayó al 14% entre 2000 y 2007. Por el contrario, las manufacturas TIC surcoreanas mejoraron su contribución al crecimiento total de la productividad del trabajo, pasando de un 24 a un 34%.

Figura 1.10. CONTRIBUCIÓN DE LOS PRINCIPALES SECTORES TIC AL CRECIMIENTO AGREDADO DE LA PRODUCTIVIDAD DEL TRABAJO

4,5 4,0 3,5 3,0 2,5 2,0 1,5 1,0 0,5 0

1995-2000

2000-2007*

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Co re a

-15 UE

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Manufacturas TIC Servicios Telecom.

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Nota: Como residuo de la descomposición sectorial del crecimiento de la productividad del trabajo, obtenemos también un factor de reasignación del trabajo, lo que indica que el movimiento del recurso de sectores pasa de baja a alta productividad. Fuente: base de datos EU KLEMS, noviembre 2009 (www.euklems.net); para Brasil, De Vries (2011).

no

–0,5

Un i

UE

ni

Reasignación Otros sectores

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ni

il

s

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 28
La contribución de los servicios postales y de telecomunicación a la productividad del trabajo agregada mejoró significativamente en Estados Unidos desde 0,09 a 0,20 puntos porcentuales. Aunque en términos de magnitud parece pequeño, los servicios de telecomunicación contribuyeron más de un 10% al crecimiento de la productividad del trabajo en la economía agregada. Por otro lado, en el Reino Unido la contribución de los servicios postales y de telecomunicación al crecimiento agregado cayó de 0,43 a 0,12 (del 19 al 7% del crecimiento total de la productividad del trabajo). España sufrió también una caída en la contribución de los servicios de telecomunicación. Aunque la contribución absoluta de los servicios postales y de telecomunicaciones cayó marginalmente en Corea (del 0,28 al 0,21), su contribución relativa no lo hizo, ya que el descenso de las contribuciones de otros sectores fue aún mayor. Igualmente, la bajada en las contribuciones relativas de los servicios de telecomunicación en la Europa de los 15 no es tan intensa como la caída en su contribución en términos absolutos durante el segundo período. En el caso de Brasil, la contribución absoluta de los servicios de telecomunicación en el crecimiento de la productividad general del trabajo se ha mantenido inalterada, pero la contribución absoluta de las manufacturas de telecomunicación ha descendido.17 El sector de manufacturas TIC también experimentó enormes ganancias en la productividad total de los factores (PTF), que mide el exceso de crecimiento de la producción respecto de la contribución combinada de todos los factores, incluidos el trabajo, la capacitación, las maquinarias, las estructuras y el capital TIC. La figura 11.1 muestra las contribuciones del sector TIC al crecimiento general de la PTF. Ese fue especialmente fuerte en los sectores manufactureros TIC en Estados Unidos y Corea del Sur durante 1995 y 2000.18 Tanto la UE-15 como el Reino Unido

Figura 1.11. CONTRIBUCIÓN DE LOS PRINCIPALES SECTORES TIC AL CRECIMIENTO DE LA PTF

2,5 2,0 1,5 1,0 0,5 0

1995-2000

2000-2007*

Es Un tad id os Re os in o Un id o

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-15 UE

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–1,0

Manufacturas TIC

Servicios Telecom.

Fuente: Base de datos EU KLEMS, noviembre 2009 (www.euklems.net); para Brasil, De Vries (2011). 17 Como residuo de la descomposición sectorial del crecimiento de la productividad del trabajo obtenemos un factor de reasignación, que indica cómo el factor trabajo pasa de sectores con baja productividad a sectores con una alta productividad. 18 El crecimiento de la productividad total de los factores (PTF) y los niveles de medida se obtienen mediante una metodología contable del crecimiento modificada para medir los efectos específicos de las TIC. Ver, por ejemplo, Colecchia y Schreyer, 2001; Van Ark y Timmer, 2005; Jorgenson, 2005; y Jorgenson y Vu, 2005.

Es pa ña

Otros sectores

Br as il

-15

il

id

o

1. Midiendo la contribución de las TIC al crecimiento económico 29
también disfrutaron de increíbles contribuciones al crecimiento de la PTF en este período; las tasas de crecimiento de la PTF están asociadas al rápido progreso tecnológico, que se relaciona con la Ley de Moore, y a las enormes caídas en precios que facilitaron la difusión de los equipos TIC. Sin embargo, el crecimiento de la PTF en las manufacturas TIC cayó en todos los países durante el segundo período, aunque Estados Unidos y Corea del Sur siguieron siendo líderes en productividad. Es de señalar que la ralentización del crecimiento de la PTF en las manufacturas TIC estadounidenses tuvo lugar incluso cuando el crecimiento de la PTF de todas las economías estaba mejorando. En otros países, el crecimiento agregado de la PTF cayó o permaneció más o menos igual. Los servicios de telecomunicación solo mejoraron su crecimiento en PTF en Estados Unidos. Todos los otros países experimentaron una desaceleración pero, salvo en España, aún presentaban un crecimiento de la PTF positivo. Corea del Sur tenía el mayor crecimiento en la PTF durante este período, seguido por la UE-15 y el Reino Unido. En parte, el alto crecimiento de la PTF en los servicios de telecomunicación, que es uno de los mayores inversores en equipos de telecomunicación, fue consecuencia de la rápida caída en los precios de los equipos avanzados de telecomunicación. Sin embargo, es difícil afirmar tal conclusión sin hacer un análisis meticuloso. España experimentó un crecimiento de la PTF negativo en los servicios de telecomunicación durante los dos subperíodos –cayó un –1,1% medio anual entre 1995 y 2000, y algo menos, un –0,4%, entre 2000 y 2007. Mientras que la productividad del trabajo era positiva, la industria mostró importantes aumentos en el uso del capital: capital TIC por hora aumentó en un 11,6% de media al año entre 1995 y 2000, y a un 5,5% entre 2000 y 2007. El capital no TIC por hora creció ligeramente menos, de un 7,5% desde 1995 a 2000 pasó a un 3,5% de 2000 a 2007. Al mismo tiempo, sin embargo, el empleo en los servicios de telecomunicación en España experimentó un sólido aumento: el total de horas trabajadas creció a un 5,7% al año entre 1995 y 2000 y a un 2,6% entre 2000 y 2007.

1.10 Los efectos de las telecomunicaciones y las TIC fuera de las industrias TIC
Finalmente, hemos de analizar el impacto de un tercer canal mediante el cual las TIC afectan a la economía, tal y como se identificó en la sección uno. Este es el efecto de la productividad, que se deriva de las mejoras en la eficiencia producidas por el uso de las TIC en sectores no productores de TIC. Es de donde surgen los efectos más amplios de las TIC, ya que su uso se ha generalizado a toda la economía. Las figuras 11.2 y 11.3 muestran dos ejemplos de las contribuciones del capital TIC a toda la economía para Estados Unidos y la UE-15, respectivamente; se distingue entre sectores manufactureros (excluidas las manufacturas TIC), servicios de mercado (excluidos los servicios de telecomunicación) y otros sectores (incluidos la minería, la construcción y la agricultura). El análisis muestra que la contribución de las inversiones TIC al crecimiento del producto alcanzó su mayor cota entre 1995 y 2000 y, en general, fue mayor en los servicios que en las manufacturas. Desde el año 2000, hemos presenciado una desaceleración de las contribuciones de todos los factores, incluido el trabajo (número de horas y composición), al crecimiento de la producción en Estados Unidos. Solo el crecimiento de la PTF en los servicios de mercado mostró una aceleración, pero esto fue parcialmente compensado por el resultado negativo de la categoría «otros sectores», en la que la minería y la construcción tenían un peso importante (figura 1.12). Las dinámicas del crecimiento en Europa han sido, en general, más débiles, con un papel mucho más reducido del capital TIC como motor del crecimiento de la producción y un crecimiento del PTF muy lento (figura 1.13). Cuando examinamos la contribución del capital TIC de la PTF al crecimiento de la producción en industrias mejor detalladas, encontramos que la mayor contribución de las inversiones en TIC al crecimiento se produjo en los servicios postales y de telecomunicaciones, lo que no es sorprendente, dado el hecho de que este es el usuario más intensivo en equipos TIC. Otros sectores que tenían contribuciones bastante importantes de las telecomunicaciones y las TIC incluían: • • • Los sectores del transporte y el almacenamiento y el comercio en Estados Unidos. Hoteles y restaurantes, administración pública y otros servicios en el Reino Unido. Los sectores del transporte y almacenamiento de petróleo en España.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 30
Figura 1.12. CONTRIBUCIÓN DE LOS FACTORES CAPITAL Y TRABAJO Y DE LA PTF AL CRECIMIENTO DEL VALOR AÑADIDO EN LOS PRNCIPALES SECTORES NO TIC, ESTADOS UNIDOS

Estados Unidos, 1995-2000

Manufacturas, excluyendo manufacturas TIC

Servicios de Mercado, excluyendo telecom.

Otros sectores, incluyendo minería, agricultura, const. –1,0 0 1,0 2,0 3,0 4,0 5,0 6,0

Estados Unidos, 2000-2007

–3,0

–2,0 Capital Teleco

–1,0

0

1,0 Capital no TIC Trabajo

2,0

3,0

4,0

Otro capital TIC

Crecimiento PTF

Nota: Los principales sectores incluyen la manufactura, excluidos los equipos ópticos y eléctricos (que engloban las manufacturas TIC); servicios de mercado, excluidos los postales y las telecomunicaciones; y otros sectores, minería, construcción, agricultura y servicios públicos. Las contribuciones de los factores están ponderadas por su partipación en el ingreso de los principales sectores. Fuente: base de datos EU KLEMS, noviembre 2009 (www.euklems.net).

1. Midiendo la contribución de las TIC al crecimiento económico 31
Figura 1.13. CONTRIBUCIÓN DEL CAPITAL, EL TRABAJO Y LA PRODUCTIVIDAD DE TODOS LOS FACTORES AL VALOR AÑADIDO DEL CRECIMIENTO EN LOS PRINCIPALES SECTORES NO TIC, 10 ECONOMÍAS DE LA UE-15*

UE-10*, 1995-2000

Manufacturas, excluyendo manufacturas TIC

Servicios de Mercado, excluyendo telecom.

Otros sectores, incluyendo minería, agricultura, const. –1,0 0 1,0 2,0 3,0 4,0 5,0 6,0

UE-10*, 2000-2007

–3,0

–2,0 Capital TIC

–1,0

0 Capital no TIC

1,0

2,0 Trabajo

3,0

4,0

Crecimiento PTF

*Las 10 economías de la UE: Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Italia, Holanda, España y Reino Unido. Nota: Los principales sectores incluyen la manufactura, excluidos los equipos ópticos y eléctricos (que engloban las manufacturas TIC); servicios de mercado, excluidos los postales y las telecomunicaciones; y otros sectores, minería, construcción, agricultura y servicios públicos. Las contribuciones de los factores están ponderadas por su partipación en el ingreso de los principales sectores. Para la media de la UE-15 no fue posible separar los equipos de telecomunicaciones de otro capital TIC. Fuente: base de datos EU KLEMS, noviembre 2009 (www.euklems.net).

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 32
• • Equipos ópticos y eléctricos, intermediación financiera y equipos de transporte en Corea del Sur. El sector financiero, inmobiliario y comercial en la UE-15.

Igualmente, el mayor crecimiento en la PTF se ha observado en las manufacturas TIC y en los servicios postales y de telecomunicación. Mientras que el primero incluye la manufactura de equipos de telecomunicaciones, el segundo es un sector usuario de esos equipos. Estos resultados plantean una serie de nuevas cuestiones sobre los mecanismos por los que el uso de los equipos de telecomunicación y de capital TIC, en general, eleva el crecimiento de la productividad en las industrias usuarias, lo que se relaciona con la distribución de las ganancias en productividad entre consumidores, productores y factores de producción.

1.11 Conclusiones, retos y próximos pasos
Este estudio ha examinado el impacto de las TIC y, especialmente, de la producción e inversión en telecomunicaciones, sobre el crecimiento económico de las economías avanzadas y emergentes. Los resultados indican un rápido aumento de las inversiones en TIC y telecomunicaciones durante el período 1995-2000. Las tendencias, en general, se desaceleraron a partir del año 2000, tras la crisis de las punto.com, pero el crecimiento de las inversiones en TIC y telecomunicaciones en las economías avanzadas continuó, si bien a un ritmo menor. Entretanto, las economías emergentes aceleraron el crecimiento de sus inversiones en TIC, lo que indica un desplazamiento global en las actividades TIC de las economías avanzadas a las emergentes. Sin embargo, las rápidas tendencias en las economías emergentes representan todavía un efecto catch-up. Las economías avanzadas se encuentran en la frontera innovativa de las tecnologías de la información y la comunicación, lo que es de gran importancia para un mayor desarrollo de la industria y para su impacto sobre la producción y el crecimiento de la productividad. Los resultados indican un rendimiento impresionante de la productividad en el sector de las telecomunicaciones en relación a la economía en su conjunto y a todo el sector manufacturero. Particularmente, el crecimiento de la productividad del trabajo y de la productividad total de los factores (PTF) en las manufacturas TIC y en los servicios de telecomunicación ha sido bastante elevado, especialmente durante el período 1995-2000, y particularmente en países como Estados Unidos y Corea del Sur, que tenían ventajas comparativas en estos sectores. Sin embargo, el crecimiento de la productividad en estas industrias TIC comenzó a ralentizarse a partir del año 2000, lo que, en general, concuerda con las tendencias para el conjunto de las manufacturas y de la economía. A pesar de ello, el sector TIC continúa experimentando crecimientos en la productividad relativamente elevados en comparación con el total de las manufacturas y la economía en su conjunto. La desaceleración de la productividad observada en el sector manufacturero TIC podría deberse a la saturación de la innovación en dicho sector. Tal saturación es menos perceptible en la industria de servicios de telecomunicación, pero las menores tasas de crecimiento y las mayores variaciones entre países plantean cuestiones importantes sobre el potencial futuro de crecimiento de la producción y de la productividad en la industria de servicios de telecomunicación. Hemos encontrado también alguna evidencia de un sólido crecimiento de la PTF en sectores fuera de las telecomunicaciones, especialmente en las industrias usuarias de TIC. El crecimiento de la PTF en estas industrias puede estar relacionado con posibles desbordamientos tecnológicos derivados de los equipos TIC y de telecomunicación en relación al crecimiento de la productividad. Esto podría incluir un análisis del impacto de las políticas regulatorias sobre la PTF. Evidencias anteriores sugieren que el efecto de las políticas regulatorias es mayor sobre la PTF en el sector de servicios de telecomunicación que sobre cualquier otro sector económico.19 Barreras de entrada más bajas promueven el crecimiento de la PTF en los servicios de telecomunicación al incrementar la competencia. El capítulo 11 contiene un análisis detallado de cómo las políticas regulatorias afectan el rendimiento del sector de las telecomunicaciones.

19 Ver, por ejemplo, Timmer, Inklaar y Van Ark, 2008.

1. Midiendo la contribución de las TIC al crecimiento económico 33
Sin embargo, existe también alguna evidencia anterior que sugiere que las diferencias entre países en la difusión de las TIC pueden explicarse más ampliamente por los marcos regulatorios o los entornos culturales.20 La difusión de la tecnología a través de una mayor inversión es un prerrequisito para obtener ventajas en términos de ganancias de productividad. La difusión de las telecomunicaciones podría también verse afectada por la composición industrial y las regulaciones del mercado de trabajo, ya que podrían ser determinantes significativos de la demanda sobre equipos y servicios de telecomunicación. Un vacío importante en el análisis actual de las TIC sobre el crecimiento económico es que la mayoría de los estudios sobre la producción y los efectos en la productividad a nivel industrial aún siguen preocupándose básicamente de los países avanzados. El análisis sugiere que es probable que las economías avanzadas hayan mostrado una difusión de las TIC significativamente importante en comparación con los países emergentes. Es de gran importancia considerar los efectos industriales de las TIC sobre las economías emergentes asiáticas, como India y China, y de otros países latinoamericanos, como México, ya que dentro de unos años encontraremos a estos países entre los mayores usuarios de tecnologías de la información. El principal obstáculo a la ampliación del análisis a los países en desarrollo es la disponibilidad de datos relevantes a nivel industrial. Se puede hacer uso de una serie de fuentes, incluidos los datos sobre TIC del Banco Mundial y la OCDE, que pueden servir de indicador sobre la penetración de las TIC (como líneas telefónicas, uso de internet, etc.). La continua ampliación de la contabilidad de crecimiento a Asia y América latina son también fuentes potenciales de nuevos datos y análisis. Finalmente, el análisis de este estudio se basa principalmente en la oferta y necesita completarse con un análisis de los canales de demanda y distribución. Estos requerirán de información adicional sobre la desagregación de la demanda para consumidores, empresas, compradores extranjeros, movimientos relativos de los precios de los productos y servicios TIC y no TIC, y de la distribución de las compensaciones al trabajo y al capital en las industrias TIC en relación a la economía agregada. El análisis contribuye enormemente a establecer conexiones con el estudio de los aspectos sociales y culturales de las TIC, ya que ayuda a identificar a los beneficiarios de las nuevas tecnologías y, por tanto, a evaluar las ganancias potenciales en valor social y cultural que se añaden a la mejora de las condiciones de vida. Los siguientes cinco capítulos indagan en los mecanismos que impulsan la inversión y la innovación y generan así una producción adicional. El capítulo 2 estudia la expansión de los servicios de banda ancha, una forma más rápida y fiable de conectarse a Internet que su predecesora, la conexión dial-up (marcación telefónica). La banda ancha se ha hecho realidad gracias a inversiones cuantiosas en equipos y programas innovadores de la industria de las telecomunicaciones, y su difusión ha sido animada por las importantes caídas en precios que siguieron a su introducción. El capítulo 3 muestra cómo el libro digital y los dispositivos de lectura han reducido los costes y, por tanto, los precios de presentar los contenidos a los consumidores, lo que se calcula que expandirá el mercado significativamente. Estos dos capítulos muestran que, junto al ingreso (la medida sobre la que se enfatiza en este capítulo), estas innovaciones generan un excedente del consumidor sustancial, algo que generalmente no se tiene en cuenta a la hora de evaluar el crecimiento económico. El capítulo 4 muestra que las TIC generan flexibilidad en la localización del trabajo, permitiendo que las empresas se aprovechen de cambios que ahorran costes que antes no eran posibles. Finalmente, los capítulos 5 y 6 tratan sobre cómo las TIC pueden impactar sobre dos importantes servicios prestados en gran medida por los estados: la administración y la sanidad.

Bibliografía
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20 Además de El Khoury y Saavides, 2006, ver Gust y Márquez, 2004; Erumban y De Jong, 2006.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 34
— y SMiTS, J. P. (2007), «Technology regimes and productivity growth in Europe and the United States. A comparative and historical perspective», en B. Eichengreen, M. Landesmann y D. Stiefel, eds., The European Economy in an American Mirror, Routledge Studies in the World Economy, pp. 41–61. —, R. inklAAr.y M.P..TiMMer.(2008), «Market services productivity across Europe and the US», Economic Policy, 25(33), pp. 139–194. BArTelSMAn, E., J. hAlTiwAnGer.y S. ScArpeTTA.(2009), «Measuring and Analyzing Cross-Country Differences in Firm Dynamics», Producer dynamics: new evidence from micro data, University of Chicago Press. BreSnAhAn, T. F., E. BrynjolfSSon.y L. M. hiTT.(2002), «Information Technology, Workplace Organization, and the Demand for Skilled Labor: Firm-Level Evidence», The Quarterly Journal of Economics, 117(1), pp. 339–376. BrynjolfSSon, E. y L.M. hiTT.(2003), Computing productivity: Firm-level evidence, Review of Economics and Statistics, 85(4), pp. 793–808. colecchiA, A. y P. Schreyer.(2001), «The impact of information communications technology on output growth», STI Working Paper 2001/7, OCDE, París. corrAdo, C. A. (2010), «Communication Capital, Metcalfe’s Law, and U.S. Productivity Growth», The Conference Board, Mimeo. el.khouryA, A.C y A..SAvvideS.(2006), «Openness in services trade and economic growth», Economics Letters, 92(2), pp. 277–283. eruMBAn.A. A y S. de.jonG.(2006), «Cross country differences in ICT adoption: a consequence of culture?» Journal of World Business, 41(4), pp. 302–314. GuST, C. y J. Márquez.(2004), «International comparisons of productivity growth: The role of information technology and regulatory practices», Labour Economics, 11(1), pp. 33–58. hodrick, R. y E. P. preScoTT.(1997), «Postwar Business Cycles: An Empirical Investigation», Journal of Money, Credit and Banking, 29, pp. 1–16. jorGenSon, D. W. (2005), Accounting for growth in the Information Age, Handbook of Economic Growth, 743–815, Elsevier. — y k..vu.(2005), «Information technology and the world economy», Scandinavian Journal of Economics, 107(4), pp. 631–650. lipSey, R. G., C. BekAr.y K. cArlAw, «The Consequences of Changes in GPTs», en Helpman, E., editor (1998). General Purpose Technologies and Economic Growth. Cambridge, MA: The MIT Press, pp. 193–218. TiMMer, M. P. y B. vAn.Ark.(2005), «IT in the European Union: A driver of productivity divergence?», Oxford Economic Papers, 57(4), pp. 693–716. TreSSel, T. (2008), «Does technological diffusion explain Australia’s productivity performance?», IMF working paper WP/08/4. vrieS,.G..j..de.(2010). Economic Growth and Productivity in Brazil: an Industry Perspective. Próximo memorando de investigación GGDC.

Capítulo

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La prima global asociada a la banda ancha: el impacto de Internet de banda ancha en siete países

Capítulo
La prima global asociada a la banda ancha: el impacto de Internet de banda ancha en siete países
Shane Greenstein (Northwestern University), Ryan McDevitt (University of Rochester)

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2.1 Introducción
Durante la primera década de este siglo, numerosos hogares en todo el mundo han cambiado su modo de acceder a Internet; han pasado de la conexión por línea conmutada (dial-up) a la banda ancha. Este paso nos plantea una pregunta directa: ¿Cuál ha sido la contribución de la banda ancha a la creación de nuevo valor económico? Para responderla hemos de estimar separadamente el producto interior bruto (PIB) nuevo y el excedente del consumidor.1 En investigaciones previas, se proporcionaron estimaciones del valor económico que la difusión de la banda ancha creó en Estados Unidos desde 1999 a 2000. 2 Observamos unos ingresos totales de 39 mil millones de dólares relativos al acceso a Internet en 2006, de los que 28 mil millones correspondían a la banda ancha. Dependiendo de la estimación, los hogares generaron de 20 a 22 mil millones de dólares de ingresos relativos a la banda ancha. Aproximadamente entre 8,3 y 10,6 mil millones de dólares fueron ingresos adicionales, creados entre 1999 y 2006. Esa sustitución se asocia al excedente del consumidor, que se calcula entre 4,8 y 6,7 mil millones de dólares, y que no se mide a través del PIB. El Índice de Precios al Consumo (IPC) relativos al acceso a Internet tendría que caer de un 1,6 a un 2,2% al año para reflejar la creación de valor. Las investigaciones anteriores nos llevaron a preguntarnos si patrones similares se producen en otros países que no sean Estados Unidos. En este capítulo nos planteamos una cuestión similar en relación a otros seis países. Canadá, Reino Unido, España, México, Brasil y China. Hemos elegido estos seis porque tienen circunstancias diferentes y sus economías representan experiencias típicas entre los países con ingresos altos y medios. Al igual que con el trabajo anterior, nos centramos en calcular el crecimiento del ingreso y del excedente del consumidor asociado a la difusión de la banda ancha entre los hogares. Estamos obligados a ello debido a que las ganancias económicas provenientes de estas nuevas tecnologías no son claramente visibles de otra manera. En general, encontramos que la prima asociada a la banda ancha en otros países es comparable al peso de la banda ancha en sus economías. Países en los que Internet tiene un peso importante en sus economías, como Estados Unidos y China, reciben importantes primas económicas de las inversiones en banda ancha. Aquellos países en los que Internet tiene un peso menor, como Canadá, Reino Unido y España, reciben primas inferiores, pero en proporción a su uso de Internet. El capítulo se cierra con un debate sobre la posibilidad de extender nuestro análisis –que aplicamos solo a la banda ancha fija– a la medición de las ganancias derivadas de la difusión de la banda ancha móvil en numerosos países. Identificamos los principales problemas que, a día de hoy, impiden llevar a cabo tal aventura, y especulamos sobre el tipo de cuestiones que surgirán cuando esta medición sea posible.

1 Todos los datos y las cifras en este capítulo hacen referencia a la banda ancha fija de Internet, en contraposición a la banda ancha móvil, a menos que se señale lo contrario de manera explícita. 2 Shane Greenstein y Ryan McDevitt: «The Broadband Bonus: Accounting for Broadband’s Impacto on U.S. GDP», NBER Working paper 14758, 2009.

2. La prima global asociada a la banda ancha: el impacto de Internet de banda ancha en siete países 37

2.2 La difusión de Internet
Para familiarizar a los lectores con esta tecnología y este mercado, proporcionamos una imagen de la implementación, adopción y generación de ingresos en relación a la banda ancha. 3 Esta experiencia nos proporciona una referencia para cualquier análisis ulterior. Los datos narran una historia de difusión y actualización tecnológica. La difusión de la conexión a Internet por línea conmutada (dial-up) coincidió con los primeros usos de Internet en la mayoría de los hogares. La difusión de la banda ancha llegó unos años más tarde y, para la mayoría de los hogares en varias docenas de países desarrollados significó una mejora en la velocidad de acceso. En el período comprendido entre 2003 y 2009, el servicio de banda ancha llegó a los hogares principalmente mediante dos tipos de servicios: por cable coaxial o por línea telefónica. Existen importantes diferencias según el país en la calidad de cada uno de estos canales. Al final del período, existía un uso creciente de un tercer y cuarto canal: la fibra óptica y el acceso móvil. Algunas compañías de cable construyeron sus instalaciones para poder prestar estos servicios a finales de la década de 1990 y muchas, especialmente las compañías telefónicas, esperaron hasta mediados de la década de 2000. La tecnología de módem cable suponía llevar a cabo una actualización gradual de las plantas de cable coaxial en numerosos lugares, dependiendo de la antigüedad del sistema de cable. El servicio de banda ancha por línea telefónica implicaba mejoras en los conmutadores telefónicos y en las líneas para hacer posible la prestación de un servicio denominado bucle digital de abonado (DSL, en sus siglas en inglés). Ambas opciones garantizaban un mayor ancho de banda hacia los hogares. De estos, el bucle digital asimétrico de abonado, conocido por sus siglas en inglés como ADSL, es el de mayor difusión. La banda ancha tiene varias características atractivas para los usuarios. En comparación con el servicio dial-up, la banda ancha proporciona a los hogares un acceso a Internet más rápido y mejores aplicaciones en red. Permite también que los usuarios no tengan que disponer de una línea telefónica adicional para conectarse a Internet mediante dial-up. Además, los servicios de banda ancha están siempre «disponibles», lo que los usuarios perciben como más atractivo. Su uso es generalmente más rápido. Las tasas máximas de 14,4 kbit/s y de 28,8 kbit/s (kilobits por segundo) predominaban a mediados de la década de 1990 para las conexiones dial-up. El ancho de banda típico a finales de esa misma década era de entre 43 kbit/s y 51 kbit/s, con un máximo de 56 kbit/s. El DSL y el módem cable alcanzaron anchos de banda mucho mayores, normalmente entre los 750 kbit/s y los 3 Mbit/s (megabits por segundo), dependiendo de las preferencias del usuario y la configuración del proveedor. Incluso anchos de banda mayores estaban disponibles para algunos hogares a finales de ese período. Numerosos factores contribuyen a la calidad de la experiencia del usuario, como la capacidad o el ancho de banda de las líneas, el número de usuarios en el vecindario de un sistema de cable, la ubicación geográfica de un sistema en la red nacional, la frecuencia de uso de los emplazamientos con servidores geográficamente dispersos, y la hora del día a la que se desarrollan la mayoría de actividades en el hogar. Es difícil generalizar más allá de lo que es obvio: la banda ancha ofrece al usuario una mejor experiencia que el dial-up. Los servicios de comunicación inalámbrica también estaban disponibles en ese período, principalmente vía satélite. Estos servicios tendían a ser caros y limitados, de modo que no eran demasiado populares en la mayoría de los hogares; sin embargo, sí lo eran en aquellos que carecían de banda ancha fija. Otro canal para el envío de datos en formato móvil suponía el uso limitado de la infraestructura de telefonía móvil, combinado con una tarjeta para ordenadores portátiles y un asistente digital personal especializado (PDA), como BlackBerry®, que se usaban principalmente para soportar aplicaciones que demandan un ancho de banda bajo, como el correo electrónico o el envío de mensajes de texto. Casi al final de nuestro período de muestra, un nuevo conjunto de servicios de banda ancha móvil comenzó a ganar fuerza entre los hogares, principalmente en la forma de smartphones. Aunque estos aparatos han estado

3 En relación a la experiencia de Estados Unidos, véase Greenstein y McDevitt, 2009. La experiencia de la mayoría de los países desarrollados y en vías de desarrollo puede rastrearse en el Broadband Portal de la OCDE (www.oced.org/sti/ict/broadband).

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 38
disponibles en diferentes modelos durante bastantes años, se reconoce comúnmente que comenzaron a despegar tras la introducción del iPhone® de Apple. Informes recientes sugieren que el iPhone de Apple y los nuevos diseños de BlackBerry dominan, por el momento, esta categoría de productos. En Estados Unidos, durante los años 1990 y principios de la década de 2000, la banda ancha solo estaba disponible en algunos lugares, pero esta disponibilidad fue creciendo con el tiempo. La demanda de aplicaciones con anchos de banda altos por parte de los usuarios (como las descargas de música) aumentaron a medida que los hogares iban conociéndolas. Las empresas también lanzaron nuevos servicios a medida que los usuarios adquirían conexiones de banda ancha (aplicaciones 2.0, por ejemplo), que, a su vez, generaron una mayor adopción. Esta historia es coherente con la figura 2.1, que ofrece un resumen de los esfuerzos del Gobierno de Estados Unidos para recoger datos sobre la adopción de Internet. Las primeras encuestas sobre el uso de la banda ancha aparecen en el año 2000 e indican un crecimiento de su adopción, alcanzado un máximo de cerca del 20% de los hogares en el año 2003, cuando la encuesta se suspendió durante algún tiempo. Datos recientes sobre el uso de los hogares, recogidos por el Pew Internet and American Life Project, muestran que la difusión continuó en la dirección prevista. La adopción superó el 47% de los hogares en 2006. La encuesta se reanudó en 2007 y la trayectoria prevista continuó, con unas tasas de adopción entre los hogares del 50,8% en octubre de 2007 y el 63,5% en octubre de 2009. Antes de 2002 la penetración de la banda ancha estaba siendo impulsada por la oferta, en el sentido de que eran cuestiones relacionadas con esta los principales determinantes de la disponibilidad de Internet y, por tanto, de su adopción. La mayoría de los hogares cambiaba el dial-up por la banda ancha si podían hacerlo, y encontraban que pagar más por un ancho de banda mayor merecía la pena. Los operadores de cable y telecomunicaciones necesitaban reconvertir sus instalaciones, que limitaban la disponibilidad en numerosos lugares. Durante estos años, la propagación de los servicios de banda ancha fue mucho más lenta y menos uniformemente distribuida que el servicio dial-up. Áreas densamente pobladas eran más rentables debido a las economías de escala y a los menores costes de instalación. A medida que el fortalecimiento de la oferta ha ido eliminado estas limitaciones, son los factores relacionados con la demanda –precio, ancho de banda y fiabili-

Figura 2.1. PORCENTAJE DE HOGARES CON BANDA ANCHA Y CONEXIÓN A INTERNET, 1997-2009*

80% 70% 60% 50% 40% 30% 20% 10% 0% 36,6% 18,6% 26,2% 9,1% 42,1% 41,5% 51% 56,2% 50,3% 68,7% 61,8% 54,6% 61,7% 50,8% 63,5%

19,9% 4,4%

Octubre 1997 Diciembre 1998 Agosto 2000 Septiembre 2001 Octubre 2003 Octubre 2007 Octubre 2009 Ordenador Internet Internet de banda ancha

Nota: para 2001, 2003, 2007 y 2009 las ponderaciones están basadas en el censo y el uso en relación al año anterior, para los años 1990 las ponderaciones están basadas en el censo. Fuente: Pew Internet and American Life Project.

2. La prima global asociada a la banda ancha: el impacto de Internet de banda ancha en siete países 39
Figura 2.2. NÚMERO DE ABONADOS DE BANDA ANCHA EN LA OCDE POR CADA CIEN HABITANTES, POR TECNOLOGÍA, JUNIO DE 2009

40% 35% 30% 25% 20% 15% 10% 5% 0%
Ho Di lan nm da No arc ru a eg Su a i Co za re Isl a an Lu S dia xe ue m ci b a Fi org nl o a Ca ndia Al na em dá a Re Fr nia an in o ci U a Es ta B nid do é o s U lgi ca Au nid os st ra Nu ev Ja lia a p Ze ón la Au nda s Irl tria an Es da Re pa pú bl I ña ica ta C lia Po hec rt a ug Re Gr al pú bl H ec ica un ia Es grí lo a v Po aca lo Tu nia rq M uía éx ico

Media OCDE

Fibra/LAN

Cable

DSL

Otros

Figura 2.3. PENETRACIÓN DE LA BANDA ANCHA, PAÍSES DEL G7

35% 30% 25% 20% 15% 10% 5% 0%

Fuente: OECD.

-Q 2 20 02 -Q 20 4 03 -Q 2 20 03 -Q 4 20 04 -Q 2 20 04 -Q 20 4 05 -Q 2 20 05 -Q 4 20 06 -Q 2 20 06 -Q 4 20 07 -Q 2 20 07 -Q 4 20 08 -Q 2 20 08 -Q 4 20 09 -Q 2 20 09 -Q 4
Francia Alemania Canadá Reino Unido Estados Unidos Japón OCDE Italia

01 -Q 20

20

02

4

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 40
dad– los que han pasado a desempeñar un papel más importante a la hora de determinar los márgenes entre quienes adoptan la nueva tecnología y quienes no lo hacen. Para el año 2006, las cuestiones relacionadas con la oferta empezaron a desvanecerse, y solo en las partes menos pobladas del país existía una carencia de proveedores. Una ola de inversión similar tuvo lugar en numerosos países desarrollados durante la primera década del nuevo milenio. La figura 2.2 muestra los abonados por cada cien habitantes en 2009 para algunos países. Existe toda una gama de niveles de adopción entre los diferentes países. Aunque estas cifras deben interpretarse con cuidado, destacan algunos hechos. Un par de docenas de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) presentan una adopción sustancial de la banda ancha, mientras que muchos de ellos no lo hacen. Esto no es sorprendente, dado que los países difieren en riqueza, y el PIB per cápita y la banda ancha per cápita tienen una correlación simple de 0,67. La figura 2.3 muestra el crecimiento del número de abonados por cada cien habitantes en los países del G7 –Canadá, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y Japón– y de toda la OCDE. Aunque los países difieren en el nivel de uso de la banda ancha (debido, en parte, al tamaño de los hogares, entre otros factores) las similitudes entre ellos son más aparentes. La adopción de la banda ancha creció en todos los países. Para conseguir una visión más profunda de estas tendencias generales, en este estudio examinamos en detalle varios países: Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, España, China, México y Brasil. Los datos sobre banda ancha de la tabla 2.1 provienen de Point Topic Ltd, una consultora privada (para un análisis detallado de nuestra elección de fuentes, véase sección 4 «Datos y Retos»). La tabla 2.2 proporciona las estimaciones de la OCDE sobre la adopción del dial-up por los hogares año a año.

Tabla 2.1. ADOPCIÓN GENERAL DE LA BANDA ANCHA (EN MILES)

Nación
Brasil Canadá China México España Reino Unido Estados Unidos
Fuente: Point Topic.

2003
634 3.706 – 234 1.401 960 16.042

2004
1.442 4.829 11.385 429 2.524 3.734 28.770

2005
2.671 5.809 20.367 1.060 3.444 7.203 37.676

2006
4.278 6.982 30.033 1.945 5.469 10.983 47.489

2007
5.691 8.001 41.778 3.106 7.322 13.968 58.791

2008
7.509 8.860 54.322 4.774 8.296 16.282 67.536

2009
9.480 9.528 68.964 7.836 9.023 17.641 77.334

CAGR
47,2% 14,4% 35,0% 65,1% 30,5% 51,6% 25,2%

Tabla 2.2. ADOPCIÓN GENERAL DEL dIal-UP (EN MILES)

Nación
Canadá México España Reino Unido Estados Unidos
Fuente: Point Topic.

2003
2.846 2.016 2.559 10.607 67.880

2004
2.381 2.134 1.852 9.374 55.000

2005
1.876 1.960 1.199 6.417 44.493

2006
1.437 1.719 841 4.318 35.994

2007
1.088 1.288 536 2.671 29.118

2008
824 965 342 1.652 23.556

2009
624 723 218 1.022 19.056

CAGR
–19,5% –13,6% –29,7% –28,4% –16,6%

2. La prima global asociada a la banda ancha: el impacto de Internet de banda ancha en siete países 41
De la estadística descriptiva de las tablas surge un hecho que da forma a los resultados que se presentan más adelante. La escala de la adopción en Estados Unidos y China sobrepasa ampliamente a la que ha tenido lugar en cualquier otro país. Esto ocurre por dos razones más bien obvias: Estados Unidos y China tienen poblaciones mucho mayores y el nivel general de desarrollo económico es uno de los determinantes principales de la adopción.

2.3 Motivación y método
Los determinantes económicos que hay detrás del crecimiento de la banda ancha son claros. El dial-up se hizo accesible en un primer momento y penetró en los hogares como un medio para acceder a Internet. La banda ancha surgió más tarde, como una alternativa más cara y de mayor calidad, aunque limitada en su disponibilidad. Luego, con el paso del tiempo, la banda ancha se hizo más fiable y su disponibilidad creció, lo que llevó a muchos hogares a actualizar sus servicios de Internet. Existen dos enfoques comunes para medir las ganancias derivadas de un producto nuevo. Primero, ¿en cuánto se ha incrementado la renta (PIB) en relación a la que se habría generado si el dial-up hubiera continuado? Segundo, ¿en cuánto se ha incrementado el excedente del consumidor respecto al generado por el dial-up si este hubiera continuado? Al abordar estas preguntas, los enfoques tradicionales no se preocupan de qué vendedor o consumidor gana o pierde. Nosotros hacemos lo mismo y calcularemos solo una medida agregada. Nos centramos en el ingreso en vez de en el excedente del productor debido a las dificultades que supone la falta de información sobre el coste unitario de provisión, necesario para estimar el excedente del productor en cada momento. En vez de eso, examinamos las diferencias en los ingresos del proveedor entre un escenario hipotético sin banda ancha, sin multiplicador y con efectos de equilibrio general, y los datos que recogen lo que realmente ocurrió. Es decir, estimamos en cuánto se ha incrementado el PIB en el mercado de acceso a Internet a consecuencia de la adopción de la banda ancha. Para medir el excedente del consumidor deberíamos, idealmente, medir la diferencia en «las áreas bajo las curvas de demanda» entre la demanda real de banda ancha y lo que sería el excedente del consumidor si el dial-up hubiera continuado y no hubiese sido sustituido por la banda ancha. Múltiples razones hacen de eso un reto, pero una es primordial: no podemos observar cómo habría sido el mercado dial-up si la banda ancha no lo hubiera penetrado. En vez de medir dos curvas de demanda, nos acercamos a nuestra medida ideal observando las estimaciones sobre la disposición de los usuarios a pagar por cambiar a la banda ancha. En relación a los cálculos sobre el excedente del consumidor en Estados Unidos, nuestras investigaciones previas emplearon un conjunto de estimaciones desarrolladas a partir de Savage y Waldman (2004), quienes en 2002 llevaron a cabo una amplia encuesta sobre los usuarios de banda ancha y dial-up. Este estudio presenta algunas ventajas porque encuestó tanto a usuarios como a no usuarios. Los autores también utilizaron la encuesta para estimar directamente las medidas de «la disposición a pagar» respecto a los servicios de banda ancha y dial-up, lo que facilita una sencilla contabilidad del valor de la banda ancha en comparación con el dial-up para los usuarios que aún permanecen en este servicio. Aunque suficiente para los datos de Estados Unidos, este enfoque presenta tres inconvenientes para una comparación país por país. Primero, es muy intensivo en datos, y requiere información anual sobre la banda ancha y el dial-up. Segundo, no tiene plenamente en cuenta la heterogeneidad de los hogares respecto a la «disposición a pagar»; promedia estas diferencias. Finalmente, por cuanto sabemos, existe un número limitado de estimaciones similares de la demanda en Estados Unidos o, para el caso, en otras economías. Aunque una limitada evidencia sugiere la existencia de numerosas similitudes en la demanda entre todos los países, esta evidencia no es grande y no proviene de los países sobre los que nos interesamos. Nuestra estrategia se ilustra en la figura 2.4. Nuestros datos proporcionan información sobre la difusión y uso de la banda ancha en un mismo país a lo largo de una serie de años, lo que facilita su comparación a lo largo del tiempo. En la mayoría de los países, los precios nominales de la banda ancha permanecen prácticamente iguales de un año a otro a pesar de la inflación. Por lo tanto, a medida que el ingreso de los hogares sigue el ritmo de la inflación, el precio real de la banda ancha y la parte del presupuesto de los hogares que se le dedica disminuyen.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 42
Figura 2.4. GANANCIAS EN EL EXCEDENTE DEL CONSUMIDOR (EC) ENTRE 2003 Y 2009 PROVENIENTES DE UNA CAÍDA EN EL PRECIO

p

2003 EC 2009 Ingreso Q

Esto constituye la base de una estrategia de medición factible dentro de un país. En la figura 2.4 ilustramos la diferencia entre 2003 y 2009. A medida que los precios reales caen, la demanda de banda ancha sube. Con el paso del tiempo, la caída en precios «dibuja» la curva de demanda. Con este enfoque es también posible seguir el cambio en el excedente del consumidor en un país. Este enfoque es bastante sencillo. Una ventaja para la comparación entre países. Puede aplicarse también a cualquier país para el que las hipótesis subyacentes del modelo sean válidas. Más concretamente, este modelo asume que un conjunto estable de factores determina la demanda, y que estos mismos factores no hacen cambiar la demanda a lo largo del tiempo, lo que es razonable para períodos cortos. Tampoco esperamos grandes aumentos o caídas, de año en año, en la demanda de banda ancha. Afortunadamente, en nuestro examen preliminar de los datos para Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, China, Brasil, España y México no figuran aumentos o caídas importantes en la adopción de año en año, lo que sugiere que los datos son coherentes con estos supuestos. Sin embargo, tomamos con cuidado el hecho de que los países con un crecimiento rápido de la renta, como Brasil y China, puedan apartarse de estos supuestos si intentáramos extender el estudio unos pocos años más, de modo que permanecemos alerta ante otras cuestiones. Este método tiene otra característica, y lo consideramos otra ventaja: su resultado será una estimación conservadora. Ignora las ganancias de la adopción para quienes adoptan pronto, por ejemplo, porque no mide la «parte superior del triangulo», es decir, no mide el excedente generado por los hogares que lo adoptaron antes del 2003. El enfoque tiene dos inconvenientes. Primero, requiere el mismo conjunto de datos para cada año. Como demostraremos más adelante, no todos los países tienen datos sobre banda ancha que satisfagan tales requisitos, particularmente respecto del comienzo de la década. La mayoría de los datos disponibles tampoco se ajustan a la calidad de la banda ancha, que la mayoría de los observadores suponen que ha mejorado a lo largo del tiempo. Segundo, este método mide el excedente que nace solo al movernos a lo largo de la curva de demanda, no de los saltos en la demanda. Actúa como si todos los incrementos en volumen proviniesen de caídas en los precios y de nada más. Esto significa que el método subestima el excedente que nace de cambios en la demanda vinculados a, por ejemplo, un incremento en el PIB per cápita o a una caída en el precio de los bienes complementarios, como los ordenadores personales. Esta característica se relaciona con nuestra observación anterior sobre cómo el modelo funciona mejor en países donde la renta no esté creciendo rápidamente. ¿Por qué usamos este modelo a pesar de sus inconvenientes? Los inconvenientes plantean problemas válidos, dado que ambos factores –limitaciones de los datos y rápido crecimiento de la renta– dan forma a la demanda en los países con un rápido crecimiento económico, como China y Brasil. Nuestra respuesta es práctica: los efec-

2. La prima global asociada a la banda ancha: el impacto de Internet de banda ancha en siete países 43
tos de la renta pueden ser difíciles de medir. Además, ninguna de las principales investigaciones hasta la fecha ofrece suficientes pistas sobre un enfoque pragmático que pueda ser aplicado a diferentes países. Nos sentimos cómodos con un enfoque conservador (en sentido contable) porque nos permite hacer comparaciones. El excedente del consumidor generado es mayor del que podemos medir, pero, al menos, podemos establecer comparaciones. Este enfoque es también conservador en un otro sentido. No acentúa los beneficios «indirectos» de la banda ancha, una cuestión sobre la que se discute a menudo en los debates sobre políticas. Aunque la penetración de la banda ancha claramente ayuda a las empresas cuya renta depende del comercio electrónico y de la publicidad que aparece en los medios en línea, no está claro cuan grandes son estos «desbordamientos». Además, el aumento del uso de la banda ancha puede generar beneficios educacionales o cívicos que desafían su medición económica. Mientras que el tamaño de los beneficios indirectos podría diferir sustancialmente entre países, no existe una manera práctica de medir su tamaño de forma que permita establecer comparaciones significativas. Esto restringe nuestra interpretación. Medimos los factores económicos considerados por las partes involucradas en la transición: cualquiera que dé forma a los costes, previstos o percibidos, de usar dial-up, la disposición a pagar por pasarse a la banda ancha, y/o la decisión de no volver al dial-up. Se incluyen los siguientes factores para los proveedores: • • • Ventas de segundas líneas. Ingresos por acceso dial-up. Ingresos por acceso de banda ancha.

Para los hogares, los siguientes factores conforman el valor anticipado del servicio de banda ancha y, por tanto, la disposición a pagar por el cambio: • • • • Ahorro sobre una segunda línea. Ahorro en el tiempo de conexión. Ventajas previstas respecto al entretenimiento y la salud. Ahorros previstos en la factura del teléfono (si, por ejemplo, el usuario se pasa a una VoIP, Voice over Internet Protocol).

La comprensión de estos factores conforma nuestra interpretación de las estimaciones, que no incluyen externalidades, es decir, beneficios y costes no considerados por las partes implicadas en la transición. Por ejemplo, nuestra interpretación no incluye las externalidades para la oferta, como los beneficios que significan para una compañía la venta de más equipos compatibles con WI-FI a los usuarios, o para una herramienta de búsqueda suponen un mayor número de ventas de anuncios, debido a que los usuarios permanecen más tiempo conectados. Del mismo modo, nuestra interpretación no incluye externalidades para los usuarios. Estas serían costes o ganancias no previstos o percibidos, como la lentitud no prevista que impone el uso de un vecino sobre otro en una arquitectura de cable o los beneficios que la participación de una persona en una red p2p (peer to peer) confiere a otro usuario (en tanto en cuanto no exista una cuota para ser miembros). Esto tampoco incluye externalidades como cambios en la intimidad (para bien o para mal) o la delincuencia (robos de identidad por Internet, por ejemplo).

2.5 Datos y retos
Nuestra investigación de los datos disponibles nos condujo a favorecer los datos de Point Topic, una consultora londinense. Point Topic tiene datos para los accesos de banda ancha y dial-up para numerosos países desde, como mínimo, el año 2000. También afirman distinguir en sus datos sobre adopción y precios entre hogares y empresas, que es otro detalle importante. Posee información sobre, entre otros muchos, los siete países por los

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 44
que nos interesamos. En general, sus datos de Estados Unidos sobre adopción y renta no difieren sustancialmente de nuestras estimaciones previas para este país. La tabla 2.1 muestra las estimaciones de Point Topic para la adopción de la banda ancha por los hogares en nuestros siete países de interés –Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, España, México, China y Brasil–. Usamos los datos de Point Topic del primer trimestre de cada año para proporcionar un análisis conservador de la tasa anual de adopción. Es conservador porque la adopción está creciendo en numerosos países, de modo que las cifras provenientes de los últimos trimestres serían más altas. Nuestra definición de banda ancha de Internet es también tecnológicamente conservadora, ya que incluye el DSL y el cable, pero excluye otros formatos, como la banda ancha móvil, principalmente debido a la ausencia de datos para todos los países. Hemos de señalar las principales limitaciones y puntos fuertes de los datos de Point Topic. Estos son una fuente coherente para la mayoría de los países en casi todos los años. Las definiciones siguen siendo consistentes, como las normas de información, que permiten comparaciones significativas en el tiempo. Sin embargo, Point Topic no tiene informaciones completas para todos los países en todos los años. Sus datos solo se remontan hasta 1999 en el caso de Estados Unidos y Canadá, y para el resto de los países, con la excepción de China, tiene datos relativos a 2002. Los datos sobre China empiezan en 2004. Para conseguir una coherencia entre países comenzamos nuestro análisis en 2003, con la excepción de China, que comenzamos en 2004. Finalmente, presentamos estimaciones de la renta de cada país por año. La tabla 2.3 muestra la renta total de cada país en su propia moneda y usa la estimación de Point Topic sobre usuarios de Internet y el índice de precios del mayor proveedor o proveedores de cada país, expresados en términos reales para 2009 en la divisa de cada país (dólares canadienses para Canadá, pesos mexicanos para México, etc.).4 La figura 2.5 muestra las tasas de crecimiento anual de ingresos para cada país. Estas tasas siguen un patrón estandarizado para una tecnología en plena difusión. En los primeros momentos de la difusión, las tasas de crecimiento de la renta son muy altas, reflejando la baja base de partida. Con el tiempo, sin embargo, se van aproximando a cero, un síntoma de la madurez del mercado y de su posible saturación. Cuatro países –Estados Unidos, Canadá, España, y, quizás, Reino Unido hacia el final de la muestra– presentan signos de estar alcanzando la madurez en este sentido. Tres países –Brasil, China y México– muestran menos síntomas de madurez. Es importante acentuar la importancia de los niveles de ingreso porque los precios de acceso generaron la mayor parte de los ingresos durante la primera década comercial de Internet. El hogar típico gastaba más de tres cuartas partes de su tiempo en línea en sitios gratuitos o sufragados con ingresos publicitarios, dedicando la mayor parte de su presupuesto de Internet a las cuotas de acceso, no a las cuotas de suscripción de cada servicio en lí-

Tabla 2.3. ESTIMACIÓN DEL INGRESO DE LA BANDA ANCHA (EN MILES DE DÓLARES DE 2009, TÉRMINOS REALES)

Nación
Brasil Canadá China México España Reino Unido Estados Unidos
Fuente: Point Topic.

2003
1.294.154 1.717.952 – 1.193.741 775.689 237.527 10.287.743

2004
2.581.327 2.352.523 20.472.775 2.055.538 1.317.567 971.708 17.630.773

2005
4.446.171 2.860.999 35.181.958 4.744.069 1.686.770 1.733.031 20.114.146

2006
6.677.188 2.931.341 50.961.697 8.380.884 2.095.704 2.588.178 20.081.002

2007
8.660.612 3.082.933 69.843.624 12.820.374 2.864.485 3.196.210 23.728.754

2008
11.959.924 2.970.079

2009
11.969.980 3.112.854

CAGR
37,4% 8,9% 31,5% 58,1% 18,1% 46,1% 15,6%

102.868.641 105.899.025 19.811.401 2.410.174 3.357.633 27.214.363 29.461.214 2.484.086 3.373.604 28.446.051

4 Los índices de precios para cada país provienen del CIA World Factbook.

2. La prima global asociada a la banda ancha: el impacto de Internet de banda ancha en siete países 45
Figura 2.5. TASA DE CRECIMIENTO DE INGRESOS POR AÑO

350,0% 300,0% 250,0% 200,0% 150,0% 100,0% 50,0% 0,0% –50,0% 2004 Brasil México
71,4% 99,5% 72,2% 69,9% 72,2% 78,3% 71,8% 28,0% 21,6% 44,9% 76,7% 50,2% 49,3% 53,0% 54,5% 47,3% 38,1% 14,7% 5,1% –3,7% –15,9% 48,7% 4,8% 4,5% 3,1% 2,9% 0,5% 0,1% 309,1%

130,8%

36,9% 14,1%

24,2% 2,5% –0,2%

37,1% 36,7% 29,7% 23,5% 18,2% 5,2%

2005

2006 Año Estados Unidos Canadá

2007 España China

2008

2009

Reino Unido

nea.5 Aunque los servicios de suscripción y los servicios sufragados por publicidad comenzaron a crecer rápidamente después de 2003, la cantidad gastada en cuotas de acceso cada año excedían con mucho los ingresos de la publicidad. Los ingresos publicitarios están creciendo ahora a un ritmo más rápido que las cuotas de acceso, y puede que pronto superen los ingresos de estas cuotas, aunque en el momento de escribir este artículo esto no había ocurrido todavía.

2.5 La prima de la banda ancha en siete países
Nuestro primer objetivo es calcular algo equivalente a la estimación de la prima derivada de la banda ancha que hallamos en nuestro trabajo anterior, es decir, estimamos el excedente del consumidor y la ganancia neta en los ingresos del productor (los ingresos de la banda ancha menos los ingresos perdidos por el dial-up), expresados en una moneda única para su convertibilidad. Estas estimaciones se muestran en las tablas 2.7A y B, y las discutiremos al final de esta sección. Sin embargo, para ofrecer una apreciación de la construcción y robustez de estos resultados, presentamos varios pasos intermedios hacia esas tablas finales. La tabla 2.4 representa el primer paso hacia esos resultados. Calcula una estimación del excedente del consumidor en la moneda local, tomando como base los precios del año 2009. Se ha construido con las estimaciones sobre los precios de Point Topic y asumimos que representa la disposición a pagar de los usuarios. Como se ha señalado anteriormente, una caída en los precios reales genera excedente del consumidor. Tales caídas son co-

5 Véase, por ejemplo, Goldfarb, 2004.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 46
Tabla 2.4. ESTIMACIÓN DEL EXCEDENTE DEL CONSUMIDOR DE LA BANDA ANCHA (EN MILES. MONEDA LOCAL DE 2009, TÉRMINOS REALES)

Nación
Brasil Canadá China México España Reino Unido Estados Unidos
Fuente: Point Topic.

2003
76.476 112.211 – 36.419 16.203 53.702 342.406

2004
242.336 97.764 – 87.825 50.210 56.982 336.281

2005
424.660 201.681 806.324 193.137 138.113 130.308 2.314.854

2006
711.644 625.539 1.428.402 375.601 525.808 165.953 6.258.536

2007
906.125 865.814 2.181.531 651.181 563.560 241.067 7.212.023

2008
732.581 1.260.235 – 770.741 1.392.932 555.307 7.357.369

2009
3.365.402 1.329.846 19.363.619 2.602.165 1.509.804 798.209 10.106.207

CAGR
71,7% 42,4% 88,8% 84,0% 91,1% 47,0% 62,2%

munes a todas estas economías debido a la combinación de la inflación general con un crecimiento cero en los precios nominales de la banda ancha. El excedente crece con el tiempo en todas las estimaciones, pero los datos conforman el nivel alcanzado en cada momento. Por ejemplo, la tabla 2.4, usando datos de Point Topic, coloca las estimaciones del excedente, sin realizar correcciones para el ingreso del dial-up, en 6,2 y 10,1 mil millones de dólares para Estados Unidos en 2006 y 2009, respectivamente. Una comparación de los países usando la misma metodología y las mismas fuentes ofrece cierta información, aun recociendo que cada estimación se denomina en moneda local, lo que nos impide una comparación entre países. Todos los países están creciendo. Esto no es una sorpresa. Cuando los ingresos y la adopción crecen, también lo hace el excedente del consumidor. La escala del crecimiento tampoco es sorprendente, dado que, en gran medida, depende de los cambios en los niveles de precios y en los ingresos. Una comparación adicional nos proporciona confianza en este paso. A pesar de las distintas metodologías para adaptar las diferencias en los datos de origen, las estimaciones para Estados Unidos en la tabla 2.4 son cualitativamente similares a las de nuestro trabajo previo para los años en los que coinciden. Con algunas diferencias (no sorprendentes) en el momento del crecimiento. La tabla 2.4 sitúa el excedente total del consumidor para 2006 en 6,2 mil millones de dólares, mientras que nosotros habíamos estimado anteriormente entre 8,3 y 10,5 mil millones. Las estimaciones de la tabla 2.4 son generalmente menores que las estimaciones anteriores, lo que, en gran parte, se debe a los diferentes métodos para estimar los cambios en los precios. La figura 2.6 convierte estas estimaciones en tasas de crecimiento para cada país e ilustra una característica de este enfoque. Esto resulta en cambios comparativamente «abruptos» en el tamaño del excedente del consumidor de un año a otro, lo que el diagrama representa como una tasa de crecimiento sustancial seguida de crecimiento cero. Esta «ausencia de suavidad» es posible en años contiguos dentro de un país, pero esta periodicidad parece ser mayor de lo que cabría esperar. Esta característica sugiere que no debemos poner demasiado énfasis en ninguna estimación particular para un año específico. Por consiguiente, nos centramos en las tendencias generales. El siguiente paso ajusta las estimaciones sobre la sustitución del dial-up por la banda ancha, suponiendo que el dial-up estaría disponible si la banda ancha no se hubiera difundido. La tabla 2.5 proporciona estimaciones de los ingresos dial-up absorbido por la banda ancha, usando cifras de la OCDE sobre el uso del dial-up y estimaciones sobre el precio de este servicio, también de la OCDE. Cuando ha sido posible, se ha usado una encuesta de precios del año 2000 y para los restantes años se estima que son la tasa proporcional sobre el cambio de los precios de DSL. Se usa este método porque las estimaciones de precios para el dial-up en años recientes no están disponibles en la OCDE. Dado que la OCDE no proporciona cifras para el uso del dial-up en China y Brasil, las tablas 2.6A y B, y las tablas 2.7A y B, presentan estimaciones ajustadas para los cinco países para los cuales no hay información disponible respecto al dial-up, al igual que estimaciones sin ajustar que incluyen China y Brasil. De esta forma, el lector puede ver qué importa y qué no.

2. La prima global asociada a la banda ancha: el impacto de Internet de banda ancha en siete países 47
Figura 2.6. CAMBIOS EN EL EXCEDENTE DEL CONSUMIDOR POR AÑOS

700,0% 600,0% 500,0% 400,0% 300,0% 200,0% 100,0% 0,0% –100,0%
216,9% 209,9% 141,1% 6,1% –2,1% –12,9% 128,7% 175,1% 119,9% 106,3% 75,2% 280,7% 210,2% 170,4% 94,5% 77,1% 67,6% 27,4% 147,2% 73,4% 52,7% 45,3% 38,4% 15,2% 27,3% 7,2% 130,4% 45,6% 18,4% 2,0% –19,2% 43,7% 37,4% 8,4% 5,5% 590,4%

359,4%

237,6%

2003

2004 Brasil México

2005 Año Estados Unidos Canadá

2006 España China

2007

2008

Reino Unido

Tabla 2.5. ESTIMACIÓN DEL INGRESO DEL dIal-UP ABSORBIDO POR LA BANDA ANCHA (EN MILES. MONEDA LOCAL DE 2009, TÉRMINOS REALES)

Nación
Canadá México España Reino Unido Estados Unidos
Fuente: Point Topic.

2003
153.245 – 264.253 64.901 2.328.896

2004
451.899 – 644.978 226.617 5.936.192

2005
790.475 612.341 972.280 586.675 8.240.000

2006
780.721 1.401.123 926.805 842.786 6.138.964

2007
928.274 2.761.753 947.695 1.022.474 6.814.296

2008
903.895 3.668.897 636.503 1.024.043 8.137.521

2009
958.658 4.209.230 631.292 1.007.115 9.485.053

CAGR
29,9% 47,0% 13,2% 48,0% 22,2%

Las estimaciones sobre los ingresos absorbidos por la banda ancha en la tabla 2.5 varían cuantitativamente según los países. No es sorprendente que en Estados Unidos haya una absorción mayor porque su industria dial-up era bastante grande antes de que apareciera la banda ancha. Una vez más, estas estimaciones se denominan en moneda local, de modo que no es posible comparar directamente su tamaño entre países. La tabla 2.6 deduce un extra para la banda ancha. Añade los ingresos brutos de la banda ancha al excedente del consumidor y sustrae el ingreso dial-up absorbido por la banda ancha. Utiliza datos y estimaciones de Point Topic, incluidos los índices en monedas locales con base en 2009, y los suplementa con datos de la OCDE para otros

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 48
Tabla 2.6A. ESTIMACIÓN DE LA PRIMA DE BANDA ANCHA CON LA PORCIÓN ABSORBIDA DE dIal-UP (EN MILES. MONEDA LOCAL DE 2009, TÉRMINOS REALES)

Nación
Canadá México España Reino Unido Estados Unidos
Fuente: Point Topic.

2003
1.676.918 1.230.160 527.639 226.328 8.301.253

2004
2.018.388 2.143.362 722.799 802.072 12.029.862

2005
2.272.205 4.324.865 852.602 1.276.664 14.188.959

2006
2.776.159 7.355.362 1.694.708 1.911.345 20.200.574

2007
3.020.473 10.709.802 2.480.349 2.414.804 24.126.482

2008
3.326.419 16.913.244 3.166.603 2.888.897 26.434.212

2009
3.484.041 27.854.148 3.362.599 3.164.698 29.067.205

CAGR
11,0% 56,2% 30,3% 45,8% 19,6%

Tabla 2.6B. ESTIMACIÓN DE LA PRIMA DE LA BANDA ANCHA SIN LA PORCIÓN ABSORBIDA DE dIal-UP (EN MILES. MONEDA LOCAL DE 2009, TÉRMINOS REALES)

Nación
Brasil Canadá China México España Reino Unido Estados Unidos
Fuente: Point Topic.

2003
1.370.630 1.830.163 – 1.230.160 791.892 291.229 10.630.149

2004
2.823.663 2.450.287 20.472.775 2.143.362 1.367.777 1.028.690 17.966.054

2005
4.870.831 3.062.680

2006
7.388.832 3.556.880

2007
9.566.737 3.948.747 72.025.155 13.471.555 3.428.045 3.437.278 30.940.777

2008
12.629.505 4.230.314

2009
15.335.382 4.442.700

CAGR
41,2% 13,5% 35,2% 59,3% 26,0% 46,3% 20,2%

35.988.282 52.390.099 4.937.206 1.824.882 1.863.339 22.429.000 7.756.485 2.621.513 2.754.131 26.339.538

102.868.641 125.262.644 20.582.142 3.803.106 3.912.940 34.571.732 32.063.378 3.993.890 4.171.813 38.552.257

cinco países. El tamaño de las ganancias se deduce directamente de las tablas anteriores, reflejando la escala de los componentes que en ellas se muestran. Como un paso hacia la comparación de la importancia de la absorción entre países, la tabla 2.6B va tan lejos como puede sin usar datos de la OCDE sobre dial-up. Eso nos permite comparar los siete países. La tabla añade el ingreso neto al excedente del consumidor y no sustrae el ingreso derivado del dial-up. Estas son sobrestimaciones de la prima verdadera de la banda ancha, debido a que no tienen en cuenta el ingreso procedente del dial-up. ¿Por qué hacer una estimación así? Porque coloca a todos los países en igualdad de condiciones, aunque no en la misma moneda. Es un paso intermedio hacia la comparación cuantitativa de las experiencias brasileña y china respecto a los otros cinco países, una vez que hayamos puesto a los siete países en una misma moneda real. Las tablas 2.7A y B corresponden a las tablas 2.6A y B, pero expresan las cifras de gastos en dólares estadounidenses de 2009, lo que permite la comparación entre países. La tabla 2.7A muestra que la prima estadounidense excede la de Canadá, México, España y Reino Unido. Las diferencias están alineadas con las diferencias del peso de la banda ancha en las economías de cada país. La tabla 2.7B incluye a China y Brasil, al igual que a otros países, pero no sustrae la absorción del dial-up, que se deriva directamente de la tabla 2.6B. Todas estas comparaciones deber interpretarse con cautela porque no reflejan la sustracción de los ingresos perdidos del dial-up, pero, sin embargo, son sugerentes. En ambas estimaciones, el tamaño de la prima de la banda ancha en China es grande, justo inferior a la mitad de la de Estados Unidos (antes de realizar la corrección relativa al ingreso perdido en dial-up). El tamaño para Brasil

2. La prima global asociada a la banda ancha: el impacto de Internet de banda ancha en siete países 49
Tabla 2.7A. ESTIMACIÓN DE LA PRIMA DE LA BANDA ANCHA CON LA PORCIÓN ABSORBIDA DEL dIal-UP EN DÓLARES AMERICANOS (EN MILES DE DÓLARES DE 2009, TÉRMINOS REALES)

Nación
Canadá México España Reino Unido Estados Unidos
Fuente: Point Topic.

2003
1.087.919 115.812 561.318 365.045 8.301.253

2004
1.557.639 196.279 914.936 1.458.313 12.029.862

2005
1.855.164 383.989 1.121.845 2.408.800 14.188.959

2006
2.399.031 697.720 2.066.717 3.353.237 20.200.574

2007
2.567.774 977.528 3.221.233 4.734.910 24.126.482

2008
3.293.810 1.550.820 4.656.769 5.664.504 26.434.212

2009
2.844.580 2.006.205 4.424.472 4.586.519 29.067.205

CAGR
14,7% 50,3% 34,3% 43,6% 19,6%

Tabla 2.7B. ESTIMACIÓN DE LA PRIMA DE LA BANDA ANCHA SIN LA PORCIÓN ABSORBIDA DEL dIal-UP EN DÓLARES AMERICANOS (EN MILES DE DÓLARES DE 2009, TÉRMINOS REALES)

Nación
Brasil Canadá China México España Reino Unido Estados Unidos
Fuente: Point Topic.

2003
390.160 1.187.338 – 115.812 842.438 469.724 10.630.149

2004
965.685 1.890.946 2.472.557 196.279 1.731.363 1.870.345 17.966.054

2005
1.865.147 2.500.556 4.346.411 438.356 2.401.161 3.515.734 22.429.000

2006
3.344.271 3.073.695 6.491.958 830.628 3.196.967 4.831.808 26.339.538

2007
4.697.636 3.356.922 9.245.848 1.229.605 4.452.006 6.739.761 30.940.777

2008
7.598.028 4.188.844 14.208.376 1.887.231 5.592.804 7.672.431 34.571.732

2009
7.029.742 3.627.286 18.313.252 2.309.376 5.255.119 6.046.106 38.552.257

CAGR
51,1% 17,3% 39,6% 53,3% 29,9% 44,1% 20,2%

es también bastante grande, aunque las tablas no proporcionan un sentido robusto de su escala. De acuerdo con los datos de Point Topic, la dimensión excede las magnitudes para Reino Unido y España. La dimensión y la escala de la adopción son los principales determinantes del tamaño de las estimaciones para la prima de la banda ancha. Por ejemplo, considera los siete países, incluso aquellos para los que no existen datos sobre la pérdida de ingresos provenientes del dial-up. La correlación en 2009 entre el número de personas que habían adoptado la banda ancha y el valor de la prima sin absorción es de 0,91. Esto sugiere que muchos países han pasado por cambios similares, iguales a los cambios que encontramos en Estados Unidos durante este primer período, y estos cambios son proporcionales a la magnitud y a la medida de la difusión dentro de sus países. La tabla 2.8 representa otro enfoque para comprender la escala de las estimaciones, continuando, una vez más, con estimaciones que no sustraen los ingresos perdidos del dial-up. Contabiliza la fracción de la prima de la banda ancha deducida del excedente del consumidor. Los cálculos para 2009 presentan una mayor información debido a que muestran los resultados cuando la penetración es mayor –y, consecuentemente, la distorsión proveniente de la ausencia de datos dial-up es menor–. En la mayoría de los países, una parte importante de la prima derivada de la penetración va a los consumidores, lo que no aparece por ningún lado en las estadísticas normales del PIB. En Brasil, Canadá, España y Estados Unidos, estos porcentajes superan el 20% y en China y Reino Unido exceden el 15%. Solo México presenta un porcentaje pequeño, que podría deberse al temprano arranque de la difusión en ese país.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 50
Tabla 2.8. PORCIÓN DE LA PRIMA DE LA BANDA ANCHA PROVENIENTE DEL EXCEDENTE DEL CONSUMIDOR (EN DÓLARES DE 2009, TÉRMINOS REALES)

Nación
Brasil Canadá China México España Reino Unido Estados Unidos
Fuente: Point Topic.

2003
5,58% 6,13%

2004
8,58% 3,99% 0,00%

2005
8,72% 6,59% 2,24% 3.91% 7,57% 6,99% 10,32%

2006
9,63% 17,59% 2,73% 4,29% 20,06% 6,03% 23,76%

2007
9,47% 21,93% 3,03% 4,83% 16,44% 7,01% 23,31%

2008
5,77% 29,79% 0,00% 3,74% 36,63% 14,19% 21,28%

2009
21,95% 29,93% 15,46% 8,12% 37,80% 19,13% 26,21%

2,96% 2,05% 18,44% 3,22%

4,10% 3,67% 5,54% 1,87%

La tabla 2.8 refuerza la cuestión central: los países con un mayor grado de adopción de la banda ancha proporcionan a sus consumidores mayores ventajas. Ignorar el excedente del consumidor conduce a perder gran parte de los beneficios que la banda ancha reporta a los consumidores.

2.6 Conclusiones
Esta investigación estuvo motivada por dos cuestiones aparentemente simples que abordamos en nuestras investigaciones previas.6 ¿Qué parte del crecimiento del excedente del consumidor y del ingreso estaba asociada a la penetración de la banda ancha en siete países, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, España, México, Brasil y China? Elegimos estos siete países porque sus circunstancias son diferentes y sus economías representan experiencias típicas entre los países con rentas medias y altas en el mundo. Estas cuestiones guiaron nuestro interés porque las ganancias económicas provenientes de la nueva tecnología no son fácilmente observables de otra manera. En general, los hallazgos sostienen la idea que motivó el comienzo de nuestra investigación. La escala de la prima de la banda ancha en otros países es comparable al peso de la banda ancha en las economías de esos países. Países en los que Internet tiene un peso importante en sus economías, como Estados Unidos y China, reciben grandes primas económicas de la inversión en banda ancha. Un potencial mayor existe en México, pero por ahora, ese potencial no se ha realizado. El peso de Internet en la economía de Brasil parece estar creciendo rápidamente, lo que sugiere la generación de una prima de banda ancha considerable en el futuro próximo. No hay nada acerca de nuestro enfoque que sea único respecto a la banda ancha. Se podría utilizar un enfoque similar para cualquier tecnología de acceso que se estuviera difundiendo ampliamente. En este sentido, esperamos otros procesos similares con tecnologías y productos distintos. En unos años puede que seamos capaces de descubrir las ganancias provocadas por la expansión de la banda ancha móvil. Decimos «en unos años» porque este asunto engloba dos mercados, banda ancha móvil en pantalla pequeña y grande. Hasta la última parte de la década, la demanda de smartphones era principalmente una demanda de teléfonos PDA (Palm, BlackBerry, por ejemplo), es decir, con una pantalla pequeña. Hasta cierto punto, se trataba también de permitir la movilidad de los ordenadores portátiles, especialmente para las aplicaciones de negocios con una pantalla grande, por ejemplo. Es ampliamente reconocido que la oferta y la demanda de los hogares cambió tras la introducción del iPhone a mediados de 2007. Necesitamos unos cuantos años más

6 Greenstein y McDevitt, 2009.

2. La prima global asociada a la banda ancha: el impacto de Internet de banda ancha en siete países 51
para comprobar cómo esta tecnología crea valor en un amplio conjunto de países y para recoger datos sobre sus experiencias. Resultará tentador llevar a cabo mediciones similares a las halladas en este trabajo. Quizá sea incluso posible. Está claro que el uso de la tecnología 3G ha comenzado a crecer en todo el mundo. El número de dispositivos con compatibilidad 3G en el cuarto cuatrimestre de 2009 era: 2,7 millones en Canadá; 9,4 millones en China; 8,9 millones en Brasil; 3,9 millones en México; 21,9 millones en España; 30,7 millones en Reino Unido, y 122,6 millones en Estados Unidos.7 La mayor parte de este crecimiento tuvo lugar en los dos últimos años. El uso de pantallas planas de gran tamaño es considerablemente menor y, como se ha señalado, la mayor parte es para su uso en el mundo empresarial, lo que lo sitúa fuera del marco de este trabajo sobre el excedente del consumidor. En estos momentos, sin embargo, varias cuestiones hacen difícil inferir algún resultado sobre unos pocos años de experiencia. Primero, ha de pasar bastante tiempo antes de que la categoría del producto haya alcanzado una estructura de mercado estable, y ningún observador actualmente lo consideraría lo suficientemente estable como para definir un precio claro para un servicio estandarizado (que puede compararse en el tiempo). Mientras que Apple y BlackBerry están a la cabeza en el momento de escribir esto, Palm, Microsoft, Nokia y Google han puesto sobre la mesa respuestas competitivas, y estas y otras empresas continuarán intentando mejorar. Esta experimentación proseguirá mientras los ejecutivos de estas firmas crean que la demanda seguirá creciendo, lo que hace difícil definir las características clave necesarias para poder llevar acabo mediciones, tanto en precio como en cantidad. Segundo, es bastante difícil caracterizar las primeras experiencias en este mercado como un descenso a lo largo de la curva de demanda, ya que nuestro modelo actual interpreta tales movimientos. Tal modelo se aplica mejor a un escenario que ha superado claramente la primera etapa de penetración, el conjunto de intrépidos usuarios entusiastas de la tecnología. Aunque el mercado de smartphones ha alcanzado ese punto en Estados Unidos y Reino Unido, y probablemente en España y Canadá, no está claro que lo haya hecho en todos los países. Una vez más, parece que lo hará pronto y cuando lo haga las mediciones podrán definirse más claramente. Tercero, en el momento de escribir este estudio, no está claro si la mayoría de los usuarios utilizan sus smartphones como sustitutivos del uso que hacen de la banda ancha en casa. Los smartphones proporcionan una movilidad adicional, y esta podría ser una característica valiosa en sí misma, independientemente del valor de la banda ancha. Si los smartphones son simplemente servicios adicionales debido a su movilidad, entonces podríamos aplicar el ejercicio desarrollado en este trabajo, y los resultados podrían interpretarse como «valor de la banda ancha móvil». Si los servicios adicionales son sustitutivos parciales, entonces la estimación necesitaría incorporar qué cantidad de banda ancha fija reemplazan los smartphones, buscando la ganancia neta derivada del uso de los smartphones sobre el uso de la banda ancha fija. Sin ese ajuste, cualquier cálculo sobrestimaría las ganancias de los smartphones. Una última cuestión es particularmente molesta para la medición del uso de los smartphones: las fronteras difusas entre el uso empresarial y privado. Las nociones del excedente del consumidor no se aplicarán bien si un conjunto sustancial de compradores los utilizan con un propósito empresarial. Esta posibilidad es menor para el caso de la banda ancha fija debido a que la ubicación del acceso a Internet identifica, en gran medida, a sus compradores (residencial o de negocio). Los smartphones, sin embargo, se venden a hogares y empresas y cualquier estimación del excedente del consumidor necesitaría disponer de una información clara que pudiera diferenciar estos dos grupos de usuarios. Estas cuestiones no deberían disuadirnos de proseguir con las mediciones, sino, más bien sugieren que el debate sigue estando lejos de cerrarse. Debido a que la banda ancha móvil está alcanzando a pasos agigantados a la fija en algunas economías emergentes, la banda ancha móvil podría ser la primera experiencia en banda ancha para mucha gente. No está claro si constituye un sustituto o un complemento de la fija, y el grado de sustituibilidad podría variar sustancialmente por países, según la fase de desarrollo de las infraestructuras en la que se encuentre cada país.

7 Wireless Intelligence, febrero de 2010.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 52
Prevemos numerosos retos al extender estos resultados a la próxima generación de banda ancha móvil. Esto debería motivar un mayor interés en los temas tratados en este estudio, y en los enfoques que con ellos se relacionan. Esperamos con entusiasmo esos esfuerzos.

Bibliografía
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Capítulo

3

¿Quién se beneficia de las TIC? El caso del libro digital

Capítulo
¿Quién se beneficia de las TIC? El caso del libro digital
Janet Hao (The Conference Board), Randall Weiss (The Conference Board)

3

3.1 Introducción
El desarrollo de la tecnología digital y la expansión de la banda ancha están provocando que la industria del libro experimente los cambios más profundos de sus quinientos años de historia, a un ritmo cada vez más acelerado. Las librerías de tienda tradicional habían dominado la venta de libros hasta que Amazon.com, BarnesandNoble. com, y otras librerías por Internet entraron en el mercado en los años 90 del pasado siglo. En 2003, las ventas por Internet suponían el 12,7% del total de libros nuevos y el 67% de los libros de segunda mano. Una nueva y transformadora ola ha llegado ahora al sector en forma de libros digitales, eBooks, y dispositivos especializados conocidos como lectores digitales, eReaders o lectores de eBooks, para almacenar y leer libros digitales. Un eBook es un libro puesto a la venta en un formato digital. De 2002 a 2009 las ventas de libros digitales en Estados Unidos crecieron a una media anual del 71%, pasando de 7,3 a 313 millones de dólares (figura 3.1). Por el contrario, las ventas de libros de bolsillo, el producto que consideramos más parecido al eBook, cayeron, durante el mismo período, a razón de un 2,2% anual, de 1,2 a 1 millón de dólares.

3.2 División de las ventajas de la innovación
El libro digital (eBook) ofrece una excelente oportunidad para examinar quién se beneficia de la nueva tecnología. Primero, las nuevas tecnologías de la comunicación y la información (TIC) crean ganancias que son distribuidas entre los consumidores, los escritores, las editoriales y los libreros. Estas ganancias nacen de una reducción en los costes de producción de los libros (impresión, encuadernación y otros costes) de en torno al 27%.1 Segundo, las TIC permiten que se desarrollen nuevos modelos de negocio y cambian el poder de mercado de los distintos agentes. La distribución del poder de mercado determina cómo los agentes se reparten los beneficios. Desde el punto de vista de una firma individual, comprender tales factores es crítico para poder seguir siendo competitiva. Una firma que no explote las nuevas tecnologías para reducir sus costes, alcanzar una base más amplia de clientes y mejorar su eficiencia productiva corre el riesgo de perder su cuota de mercado y quedar por detrás de sus competidores. Desde la perspectiva de los responsables políticos, una evaluación así es importante para estimar las posibles restricciones económicas y políticas impuestas sobre estas nuevas tecnologías en el futuro. Teece (1986) revisa numerosos casos en los que los creadores de innovaciones tecnológicas cosecharon pocos beneficios de estas innovaciones.2 Concluye que existen tres elementos que determinan quién se beneficia: «un régimen apropiado», «activos complementarios» y el «paradigma del diseño dominante». Un régimen apropiado es el entorno legal y empresarial que determina cuán difícil es para una firma comercial proteger sus innovaciones por medio de patentes o secretos comerciales. Los activos complementarios determinan cómo se reparten los beneficios a lo largo de la cadena de suministros. Los proveedores de activos genéricos generalmente ganan menos que aquellos que suministran activos especializados. Un paradigma de diseño dominante surge cuando una innovación ha madurado y la competencia pasa del diseño del producto al precio.

1 HM Publishing Corp., 2005. 2 Por ejemplo, Electrical Musical Industries (EMI) crearon el escáner EMI CAT, el mayor avance en radiología desde el descubrimiento de los rayos X. EMI perdió cuota de mercado del escáner CAT en seis años y dos años más tarde estaba fuera de juego.

3. ¿Quién se beneficia de las TIC? El caso del libro digital 55
FIGURA 3.1. VENTA DE LIBROS DIGITALES EN ESTADOS UNIDOS

350 300 250 $ millones 200 150 100 50 0 7 2002 20 2003 30 2004 44 2005 54 67 113

313

2006

2007

2008

2009

Fuente: Association of American Publishers.

Usando la estructura analítica de Teece (1986), Dedrick, Kraemer y Linden (2010) examinan dos nuevos productos lanzados en 2005, el iPod® de Apple y el notebook Compaq nc6230 de HP. Utilizan informes de «desmontaje» para examinar la composición de cada producto, y las cuentas de resultados de las compañías para estimar el beneficio obtenido de cada componente. Los autores argumentan que Apple capturó una parte importante del valor del iPod, mientras que HP capturó una parte pequeña del notebook nc6230. Al contrario que HP, Apple comercializó sus iPod antes de que emergiera un paradigma de diseño dominante para la música digital, controló la distribución de contenidos (iTunes Music Store®) y accesorios de marcas específicas (dispositivos externos usando el conector dock de iPod), e internamente desarrolló el software altamente especializado de iPod e iTunes®.

3.3 La transformación de la industria mediática
El impacto de la tecnología sobre las industrias mediáticas no se limita a la industria del libro; los editores de periódicos y revistas, al igual que las industrias musical y cinematográfica, están experimentando una enorme transformación que está alterando los procesos que estas industrias han usado durante décadas. Tradicionalmente, la creación, producción y distribución de contenidos en estas industrias incluían todos o, al menos, la mayoría de los siguientes pasos: 1. 2. 3. 4. 5. 6. La creación de contenido por un artista o autor. La selección y edición de la producción del artista o autor. La agrupación de piezas individuales en un formato adecuado, ya fuera un libro, un periódico o un álbum. Imprimir o producir el producto. El marketing y la publicidad. La distribución al consumidor.

Cada industria tiene su propio modo para ir desde la creación a la venta final. Las industrias editoras de periódicos y revistas dominaban cada paso de sus propios procesos –desde informar y escribir a la distribución del producto final–. En las industrias del libro y de la música, los escritores y los músicos que creaban los contenidos no eran generalmente los mismos que quienes seleccionaban y editaban el contenido, agrupándolo en un for-

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 56
mato adecuado, y producían el producto final, que era luego enviado a tiendas independientes para su venta a los consumidores. La tecnología digital y la banda ancha han reducido los costes y creado nuevas presiones de mercado en cada uno de los pasos de este proceso. En la primera fase del impacto tecnológico, el comercio en línea redujo sustancialmente el valor creado en los pasos 5 y 6, aunque abrió también nuevas oportunidades para que los vendedores controlaran el formato de entrega de los contenidos (por ejemplo, los libros digitales solo pueden leerse en dispositivos especialmente diseñados para ello). A medida que la banda ancha se fue generalizando más, los creadores de contenidos pudieron evitar por completo los pasos 2 y 3; y realizar ellos mismos el paso 4 a un bajo coste, presionando más a las compañías que tradicionalmente llevaban a cabo los pasos 2 y 3. Por ejemplo, en la industria musical la distribución en línea de temas individuales elimina los beneficios que las compañías productoras obtenían del paso 3 (juntar temas en álbumes), dejando el valor de sus otras actividades (búsqueda y selección de talento, producción, distribución y marketing) sujetas a una competencia creciente. Para los editores de prensa, libros y productores musicales, la capacidad de los blogeros, autores y músicos de poner sus contenidos directamente a la disposición de los consumidores conduce a una medida directa de mercado sobre el valor que crean con la búsqueda, selección, formación y edición de talento. De hecho, debido a las enormes mejoras en accesibilidad y a los bajos costes, muchos de los contenidos disponibles en Internet han sido creados por los propios usuarios. Las industrias de medios continúan enfrentándose al impacto que la tecnología ha tenido sobre los ingresos provenientes de anunciantes y consumidores finales de contenidos. Pero las oportunidades y retos que en el futuro se le abrirán a la industria editorial ahora están solo comenzando a surgir. La formación del nuevo paradigma de la industria del libro podría necesitar hasta una década, pero no cabe duda de que los cambios producidos por la digitalización del libro serán profundos. La batalla más inminente, y una en la que no todos los combatientes han entrado aún en liza, se centra en qué plataforma elegirán editores y lectores para consumir los libros electrónicos. Amazon y su lector de libros digitales, Kindle, lanzaron la revolución del lector digital, pero Amazon se enfrenta ahora a una competencia creciente por parte de otros lectores de eBooks, incluido uno de Sony. La marca japonesa representa la vanguardia de los productores de hardware, entre los que se incluyen algunas de las compañías de telecomunicación más importantes del mundo, que están intentando ganar un punto de apoyo estable en el mercado de contenidos. Pero el reto más importante vendrá con «tabletas» mucho más versátiles, con el extraordinariamente exitoso iPad de Apple abriendo la veda. Al revés que Kindle y otros lectores digitales que imponen la compra de libros electrónicos de ciertas fuentes específicas, como es el caso de Amazon, las tabletas permitirán realizar compras en diferentes fuentes. Una cuestión pendiente es si las plataformas cerradas que obligan a los editores a producir libros en diferentes formatos sobrevivirán a las plataformas abiertas. Igualmente, los contenidos también cambiarán a medida que los eBooks se hagan cada vez más sofisticados. La interactividad se convertirá en un gran reclamo para los eBooks, especialmente para aquellos vinculados a películas, programas de televisión o juegos de ordenador que permitan presentar los contenidos en productos físicos y digitales. El mercado de libros de texto, un nicho un tanto especializado y lucrativo dentro de la industria del libro en general, bien podría encontrarse con que su base de clientes de estudiantes universitarios y de secundaria, tecnológicamente inquietos, permita que los libros de texto hagan una transición total de la tapa, dura o blanda, a las ediciones íntegramente digitales más rápidamente que entre los editores más generalistas de ficción o no ficción. Cualquiera que sea el resultado final, está claro que la industria editorial, que en algún momento se percibió como seria y formal, y cuyos miembros hace ya tiempo se habían acostumbrado a una competencia gentil, habrá de enfrentarse a una serie de nuevos y poderosos competidores en busca de cuota de mercado, en lo que, muy probablemente, se convertirá en un mercado más sólido y vibrante. En este capítulo utilizamos dos enfoques para analizar cómo los diferentes agentes se reparten el beneficio del mercado del libro digital en Estados Unidos. El primero es una estimación de referencia del resultado de una hipotética situación a largo plazo en la que los libros digitales sustituyen a los libros de bolsillo. Mide el tamaño del pastel que los productores y consumidores han de repartirse. Tratamos los libros digitales de la misma manera que tratamos cualquier tecnología novedosa que reduzca los costes de los libros de bolsillo, y asumimos que los libros digitales no cambian el poder de mercado, como grupo, de los agentes involucrados en suministrar libros a los

3. ¿Quién se beneficia de las TIC? El caso del libro digital 57
consumidores. Bajo estos supuestos estimamos que los libros digitales incrementarán el excedente del consumidor en un 16,6%, y el del productor en un 13,4% de los ingresos actuales. Al usar el tamaño actual de mercado como referencia, para los 9,16 mil millones de dólares del mercado de libros de bolsillo y bestsellers, los libros digitales incrementarán el excedente del consumidor en 1,52 mil millones de dólares, y el del productor en 1,19 mil millones. La segunda perspectiva no ofrece ninguna estimación cuantitativa. Proporciona, más bien, una instantánea de lo que en este momento es el mercado, al igual que algunas ideas sobre cómo este podría desarrollarse si los libros digitales se siguen haciendo cada vez más populares. Calculamos que, en la actualidad, los editores obtienen hasta un 13% de las listas de precios de libros impresos. De media, Amazon ha obtenido el mismo beneficio de los libros digitales que de los libros impresos de tapa blanda y, además, ha conseguido entre 73 y 213 dólares por cada lector digital Kindle. Aunque los consumidores pagan menos por un libro digital que por uno impreso, tienen que pagar un precio alto, aunque cada vez menor, por el lector digital. Argumentamos que la división del excedente cambiará cuando, y si, Amazon u otra librería por Internet establecen el paradigma de diseño dominante de libros digitales.

3.4 Perspectiva general de la industria del libro
Los principales agentes de la industria del libro son los escritores, editores, distribuidores, libreros y consumidores. La industria del libro tiene una estructura hueca, con un número elevado de agentes pequeños y un número reducido de grandes agentes. Un pequeño número de escritores representan una gran proporción de las ventas de libros. En 1994, por ejemplo, más del 70% del total de las ventas de libros de ficción se debió a solo cinco autores: John Grisham, Tom Clancy, Danielle Steel, Michael Crichton y Stephen King. 3 Los escritores están generalmente representados por sus agentes literarios, que hacen uso de sus contactos y conocimientos de la industria para aumentar las posibilidades de que un autor encuentre editor, aunque por una comisión de en torno al 15% de los derechos de autor del escritor. La industria editorial está constituida por un número elevado de pequeñas editoriales, un número reducido de grandes editoriales y, unas relativamente, pocas editoriales de tamaño medio. De aproximadamente 2.600 editores, 50 obtienen el 80% de los ingresos de la industria, según el perfil industrial de Hoover.4 Las compañías más grandes disfrutan de mayores economías de escala y de ventajas a la hora de presentar ofertas por autores y nuevos manuscritos. Entre los libreros, encontramos desde pequeñas librerías independientes a grandes cadenas, como Barnes & Noble, y librerías por Internet, como Amazon.com. En los años 1970, las grandes librerías ofrecían descuentos sistemáticos sobre los libros que hicieron desaparecer a un buen número de pequeñas librerías, forzando a las que quedaron a mejorar su servicio o especializarse en nichos temáticos. A principios de la década de 1990, las librerías en línea plantearon una amenaza competitiva ofreciendo a los consumidores más de 17 millones de títulos y versiones diferentes, incluidas la tapa dura, la tapa blanda, los libros de texto y los libros usados. La tecnología ha transformado profundamente la industria del libro a todos los niveles, de los autores a los editores, pasando por los libreros y los consumidores. Para los autores, la tecnología reduce el papel tradicional de las editoriales. Los autores han dependido tradicionalmente de las editoriales para ver sus obras publicadas. Con la nueva tecnología, los autores pueden ahora publicar en formato digital gracias a compañías como Smashwords Inc. y recibir derechos de autor significativamente mayores que los que obtenían de las editoriales tradicionales, aunque no pueden disfrutar de la red de distribución de las grandes editoriales. En México, La Tortillería Editorial actúa como una cooperativa para autores, con una base de datos, software y una página web que permite a los miembros imprimir y vender sus libros.

3 Greco, 2005. 4 Fuente: Hoover website (www.hoovers.com/industry/book-publishing/1462-1.html).

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 58
En cuanto a las editoriales, la revolución digital ha reducido los costes de impresión, mejorado el flujo de información y reducido el número de libros sin vender. Los antiguos procesos de impresión, que utilizaban fotolitografía, incurrían en importantes costes fijos asociados con cada impresión y eran ineficientes para pequeñas tiradas. De hecho, en vez de hacer una tirada corta de un libro para una audiencia relativamente pequeña, los editores imprimían una tirada larga y simplemente destruían los libros no vendidos. La informatización de las impresiones ha reducido los costes fijos y hecho que pequeñas tiradas sean más eficientes, lo que ha resultado en un número menor de libros sin vender. La llegada de los libros digitales ha impulsado aún más estas tendencias. A los libreros la aplicación de sistemas de control computerizados y de sofisticados programas informáticos de empresa les ha permitido trabajar con información en tiempo real sobre el número de libros vendidos y la distribución geográfica de las ventas, así como con información sobre los consumidores. Las librerías en línea ofrecen listas de recomendaciones a los clientes, críticas y reproducciones de las páginas de los libros. Los clientes pueden encontrar fácilmente el libro que quieren y conocer otros que puedan interesarles.

3.5 Datos y método de investigación
No consideramos el libro digital como un producto nuevo, sino, más bien, como una nueva forma de transmitir un mismo contenido. Es una suposición conservadora y probablemente se infravalorará en cuanto los libros digitales incrementan el excedente del productor y del consumidor. Por ejemplo, los libros digitales crean nuevas ventas de libros impresos al aumentar la visibilidad de las versiones impresas. Además, los menores precios y la creciente calidad de los lectores digitales, como Kindle y iPad, pueden hacer que leer libros sea más conveniente para los consumidores y, así, incrementar la demanda total de libros. Utilizamos datos de libros con tapa blanda para estimar la relación entre la reducción de costes y la reducción de precios y la relación entre reducción de precios y expansión de las ventas. Desafortunadamente, Amazon no hace pública información alguna sobre ventas de libros digitales Kindle, los que, por ahora, son el tipo predominante de libros digitales. Basamos nuestro análisis sobre los datos de precios y ventas de la lista semanal de los libros más vendidos de The New York Times®. Los datos básicos son los precios y el ranking de ventas en agosto de 2009 en Amazon.com para 891 bestsellers, según The New York Times. Los títulos específicos incluyen todos los que aparecieron en la lista de los más vendidos desde el 1 de junio de 2008 hasta el 16 de agosto de 2009. Nos centramos en los más vendidos con tapa blanda, ya que su precio se puede comparar mejor con el de los libros digitales, y estudiamos una amplia serie de datos, entre los que se incluyen: • • • • • • • • El número de páginas del libro en tapa blanda. Su puesto en el ranking de ventas de Amazon. El autor. El editor. Su precio de cubierta. El precio de venta en Amazon. El precio de venta de un libro Kindle. El precio de venta en Amazon.com de un libro usado.

El precio de cubierta es el que está impreso en el libro, establecido por el editor. El precio medio de cubierta para un libro en tapa blanda es de 11,59 dólares, con un mínimo de 4,99 dólares y un máximo de 30 dólares (tabla 3.1). El precio medio de venta en Amazon de un libro de tapa blanda es de 7,87 dólares, con un mínimo de 2,87 y un máximo de 9,99 dólares. El precio medio de venta es un 82% del precio de cubierta, el precio medio del Kindle es un 68% y el de los libros usados es un 22% de precio de cubierta. En nuestra muestra un libro tiene 398 páginas de media. El libro más corto tiene 96 páginas y el más largo, 1.104 páginas. Realizando una media del ranking de ventas del libro de cada autor en nuestra muestra, encontramos que el 26% de los autores se encuentra entre los

3. ¿Quién se beneficia de las TIC? El caso del libro digital 59
Tabla 3.1. RESUMEN ESTADÍSTICO

Variable
Precio de cubierta Precio tapa blanda nuevo Precio de libro Kindle Número de páginas Clasificación de ventas Clasificación ventas media de un autor <10.000 (sí, 1, no, 0) Número de libros que tiene un editor en nuestra muestra

Media
11,59 9,54 7,87 398 83.053 0,26 10,65

Desv. Típica
4,22 2,20 1,79 137 172.727 0,44 9,20

Min
4,99 4,86 2,87 96 8 0 1

Máx.
30,00 25,95 9,99 1.104 2.133.468 1 34

Precio medio como % precio
n.a. 82% 68% n.a. n.a. n.a. n.a.

Fuente: Nuestros datos son los precios, el número de páginas, la clasificación de ventas, el autor y el editor de los 981 libros de tapa blanda más vendidos en Amazon.com según The New York Times®. Estos datos no son series temporales; son valores correspondientes a la última semana de agosto de 2009, cuando accedimos a la web de Amazon.com. Los precios medios se calculan como un porcentaje del precio de cubierta, usando este precio como elemento de ponderación.

10.000 que más venden, a los que hemos calificado, con miras a nuestro análisis de regresión, como «autores famosos».

3.6 Estimación de referencia del excedente del consumidor y del productor
El excedente del consumidor es la diferencia entre el precio y lo que el consumidor estaría dispuesto a pagar por el producto. El excedente del productor es la diferencia entre el precio y los costes. No calculamos el excedente total del productor o del consumidor generado por los libros. En vez de ello, estimamos la medida en que los libros digitales cambiarán el excedente. Asumimos que el valor de conveniencia es exactamente igual al coste del lector digital, de modo que la diferencia entre los precios de los libros digitales y de tapa blanda mide en cuánto la nueva tecnología beneficia a los consumidores. Tratamos los libros digitales de la misma manera que trataríamos cualquier otra tecnología nueva que reduzca los costes de producción. Dado que los libros digitales reducen los costes de producción, los precios caen y las ventas crecen. El excedente del consumidor aumenta porque los precios caen y las ventas crecen. Igualmente, el excedente del productor se incrementa por la caída de los costes y el aumento de las ventas. Para estimar el incremento en los excedentes del productor y del consumidor necesitamos las ventas existentes, los cambios en costes y precios, y los cambios en la cantidad vendida. Estimamos los cambios en los precios utilizando una regresión cruzada de los precios frente a los costes, y estimamos el cambio en las ventas con una regresión del número de libros vendidos respecto al precio. La tabla 3.1 muestra un desglose típico de los costes de producción de un libro. Los precios cambian debido a que el libro digital reduce los costes de producción, tal y como se muestra en la figura 3.1A y B. Una parte de esta reducción en costes se transfiere a una reducción de precios. Usamos nuestros datos para estimar la parte de la reducción del coste que se transferirá en una reducción en el precio. Analizamos el lado de la oferta (autores, editores, libreros) en su conjunto, y modelamos la relación entre costes y precios de venta. Los costes incluyen aquellos vinculados al autor (derechos), editor (edición, impresión, encuadernación, marketing, gestión, y otros costes) y a los libreros (transporte, almacenamiento y otros costes). Aproximamos los costes relativos usando precios de cubierta relativos. The Bookseller Association indica que los editores venden los libros a los libreros en torno a un 45% del precio de cubierta y generalmente consiguen unos

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 60
Figura 3.1A. CAMBIOS EN LA CADENA DE VALOR DE LA INDUSTRIA DEL LIBRO PROVOCADOS POR EL LIBRO DIGITAL: LA VIEJA CADENA DE VALOR

Autor y editor Preparar copia original 14% Distribuidor

Editor Impresión, encuadernación y otros costes directos 13%

Autor y editor Ventas y marketing

Editor Devolución de libros sin vender 23% Administración y otros gastos; beneficios del editor

Librero

Consumidor

Logística

Otros costes

Logística

Alquiler de tiendas 50%

Otros costes

Descuento

Fuente: Informe Anual 2005 de la HM Publishing Corporation.

Figura 3.1B. CAMBIOS EN LA CADENA DE VALOR DE LA INDUSTRIA DEL LIBRO PROVOCADOS POR EL LIBRO DIGITAL: LA NUEVA CADENA DE VALOR

Autor y editor Preparar copia original 14% Distribuidor

Editor Impresión, encuadernación y otros costes directos 13%

Autor y editor Ventas y marketing

Editor Devolución de libros sin vender 23% Administración y otros gastos; beneficios del editor

Librero

Consumidor

Logística

Otros costes

Logística

Alquiler de tiendas 50%

Otros costes

Descuento

Editor y librero Nuevos costes Costes logísticos despreciables

Cliente Lector digital

Fuente: Informe Anual 2005 de la HM Publishing Corporation para la vieja cadena de valor.

3. ¿Quién se beneficia de las TIC? El caso del libro digital 61
beneficios del 5% del precio de cubierta. El precio de cubierta es también una función del poder de negociación de editores y autores. Algunos editores negocian mejor que otros los precios de distribución y puede que establezcan precios de cubierta diferentes a los de otros editores. Los autores famosos pueden pedir mayores derechos de autor que otros autores menos conocidos. En nuestro modelo no tenemos en cuenta los costes de los libreros porque Amazon es la única librería de nuestra muestra y asumimos que todos los libros en Amazon tienen unos costes similares para el librero, proporcionales a sus precios de cubierta. La segunda fuente de excedente es el incremento en las ventas. Si los precios aumentan, las cantidades disminuyen. A precios iguales, un libro con más páginas se vende mejor que uno con menos. Unas buenas ventas de un título en particular están asociadas con autores famosos, pero no con editores de éxito. Nuestros cálculos sobre la elasticidad del precio de ventas implican que si el precio cae en un 1%, la cantidad crecerá en un 0,761%. Dado que, en el hipotético equilibrio a largo plazo, se estima que el precio de los libros digitales caerá en un 15,7% y que la cantidad vendida se incrementará en un 11,9%. En un hipotético equilibrio a largo plazo en el que los libros digitales sustituyan a los libros de tapa blanda, el excedente del consumidor aumenta debido a la caída de los precios para las cantidades vendidas existentes y por el incremento en ventas. Para las ventas existentes (el efecto de la reducción en precios), la caída de los precios de los libros en un 15,7% incrementa el excedente total del consumidor en un 15,7% de los ingresos existentes. Los libros adicionales que se vendan generan un excedente que va del 0 al 15,7% del precio por cada libro. Algunos de estos libros adicionales producen un excedente del 15,7% del precio por cada libro; los compradores son indiferentes ante comprar o no comprar un libro al precio más alto anterior. Para otros libros adicionales el excedente es un 0% del precio; estos compradores son indiferentes ante comprar o no comprar un libro al nuevo precio más bajo. Todas las otras ventas adicionales generan un excedente del consumidor entre el 0 y el 15,7% de los precios. Al realizar el promedio del excedente del consumidor, estimamos que los nuevos libros vendidos tienen, de media, un excedente alrededor del 7,9% del precio de libro. Multiplicamos el 7,9% por 11,9% (incremento en la cantidad vendida), y estimamos que la expansión de las ventas crea un excedente del consumidor del 0,9% de los ingresos existentes. Al sumar los efectos de la reducción de precios y de la expansión de las ventas, los libros digitales incrementan el excedente del consumidor en un 16,6% (15,7% + 0,9%) de los ingresos existentes. Los ingresos existentes derivados del comercio de libros de tapa blanda para el mercado de masas eran de 9,16 mil millones de dólares en 2008, de modo que los libros digitales hacen que, en un hipotético equilibrio a largo plazo, el excedente del consumidor crezca en 1,52 mil millones de dólares. El excedente del productor crece debido a la caída de los costes para las cantidades vendidas existentes y al aumento de las ventas. En relación a los libros digitales, los costes marginales del productor son una constante igual a los derechos de autor, de modo que estimamos el excedente del productor utilizando las nuevas ventas y la diferencia entre la reducción de los costes marginales y del precio. Las ventas totales son ahora iguales al 111,9% (100% + 11,9%) de las ventas existentes. Los costes caen en un 27% y los precios, en un 15%, de modo que la diferencia entre la reducción de los costes marginales y la reducción en el precio es de un 11,6% del precio existente. Multiplicamos 11,6% por 111,9%, y estimamos que, en un hipotético equilibrio a largo plazo, los libros digitales incrementan el excedente del productor en un 13,4% de los ingresos existentes o, lo que es lo mismo, en 1,23 mil millones de dólares. Debe señalarse que una parte de las nuevas ventas estimadas puede resultar de que se produzcan títulos adicionales y no de un incremento en las ventas medias por título. La tecnología digital rebaja el coste de producir cada título, y unos menores precios de almacenamiento permiten que los títulos estén disponibles por períodos de tiempo mayores. Un excedente del productor mayor, debido a un mercado en expansión y a una posición de monopolio sobre ciertos títulos, continuará ofreciendo incentivos para producir nuevos contenidos. Estas estimaciones se basan en una serie de suposiciones que bien podrían resultar conservadoras. Por ejemplo, una de las principales diferencias entre los libros impresos y los digitales es que los digitales requieren un ordenador o un lector digital. Sin embargo, para aquellos que compran un lector digital, el valor de conveniencia y los precios más bajos excede el coste de los lectores. A medida que los precios de los lectores digitales continúe bajando, sospechamos que el valor de conveniencia (que no hemos medido de manera separada) excederá con

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 62
creces su coste. Otros factores pueden afectar el tamaño del pastel. Pero si un editor o librero dominara el mercado de libros digitales e incrementara los precios, o si el libro digital reemplazara solo parcialmente al libro de tapa blanda, el tamaño final del pastel, en consecuencia, se reduciría.

Caso de estudio: los libros de texto
Los libros digitales presentan numerosas ventajas sobre los impresos. Por ejemplo, desde agosto de 2009 los consumidores tienen la posibilidad de descargar inmediata y gratuitamente más de dos millones de libros; los libros para niños son compatibles con el movimiento; los lectores de cierta edad pueden ampliar el tamaño de la letra para leer con mayor facilidad; se pueden hacer búsquedas dentro del texto. Aquí nos centramos en estimar el valor, medido en dólares, de una ventaja concreta, libros de texto más baratos para los estudiantes. Un típico estudiante universitario gasta 4,488 dólares en libros de texto en un programa de cuatro años de una institución pública (College Board, 2008). Una vez que los libros digitales hayan sustituido a los libros de texto impresos, se estima que un estudiante pagará un 15,7% menos por sus libros de texto. Si los estudiantes valoran la utilidad tanto como, al menos, el precio de un lector digital Kindle, cada estudiante ahorrará 704,6 dólares durante sus cuatro años de universidad.

3.7 El actual reparto de beneficios
El escenario a largo plazo que hemos concebido existirá, si lo hace, dentro de muchos años. En esta sección proporcionamos una instantánea del mercado tal y como es en 2010. Reconocemos que la industria de la edición y venta de libros está en los primeros compases de una evolución tecnológica, que generalmente comienza con la introducción de nuevo producto, en este caso, el lector digital. En 2003, una compañía europea, Cytale, introdujo el primer lector de eBooks y fracasó. Hoy, hay disponibles docenas de diseños diferentes de lectores digitales, la mayoría de los cuales se introdujeron a partir de 2008.5 El Kindle de Amazon capturó el 60% del mercado de lectores digitales en Estados Unidos en 2009, y una cuota aún mayor de la venta de libros digitales, según el Forrester Research. En enero de 2010, Apple anunció el lanzamiento de su iPad. Con su fuerte reputación entre los consumidores y el establecimiento de la librería digital iBooks, Apple pronto se convirtió en un fuerte competidor para Amazon. Mientras la competencia se desarrolla, un diseño o un modelo emerge como el estándar que cubre todo un conjunto de necesidades para el usuario. Después de que el diseño dominante aparezca, las compañías suelen dejar la competencia en términos de diseño y comienzan a competir en precios. Si una compañía controla el diseño dominante, puede capturar una mayor cuota de mercado para un nuevo producto. Parece que la estrategia seguida por Amazon para Kindle es similar a la que Apple utilizó con iPod para establecer su producto como el diseño dominante.6 Primero, tanto Apple como Amazon llevaron a cabo una campaña de marketing. Apple gastó 200 millones de dólares en publicidad en los cuatro años que siguieron al lanzamiento de iPod, mucho más que sus rivales. Amazon coloca a Kindle en la página principal de su web en Estados Unidos, utilizando el tráfico de su página de inicio para publicitar su Kindle. La campaña de marketing expande la base de clientes de Kindle. Segundo, tanto Apple como Amazon usan la venta de dispositivos para reforzar sus ventas de contenidos y vinculan los dos tipos de transacciones mediante plataformas cerradas, haciendo uso de la gestión de derechos digitales. Para la música digital, Apple controla el software y la tienda iTunes, mientras que para los libros digitales, Amazon controla el formato y la venta de libros Kindle. Los iPod reproducen música que los clientes conve5 Algunos de los fabricantes son Amazon, Barnes & Noble, Bookeen, Condor Technology, EBS Technology, Ectacto, Elonex, BeBook, Hanvon, Iriver, Kobo, Kogan, Samsung, Sony y Velocity Micro. 6 Dedrick, Kraemer y Linden, 2010.

3. ¿Quién se beneficia de las TIC? El caso del libro digital 63
nientemente compran en la tienda iTunes. Igualmente, los propietarios de lectores Kindle tienen que comprar sus eBooks en Amazon. Sin embargo, otros dispositivos de lectura (entre los que se incluyen el iPad y otros lectores digitales) permiten la reproducción de formatos abiertos. Tercero, Apple y Amazon suministran internamente una amplia gama de activos complementarios a sus productos. Como Dedrik, Kraemer y Linden (2010) comentan, dependiendo del poder de negociación de la empresa líder (innovador) y de sus suministradores y distribuidores, estos últimos podrían capturar un beneficio mayor que el de la empresa líder. Para minimizar el beneficio capturado por otras empresas a lo largo de la cadena de suministro, Apple desarrolló internamente los programas para usuarios de iPod y iTunes, licenció (o patentó) la interfaz de conexión de iPod, y usó los Apple Stores para comercializar el iPod. Del mismo modo, Amazon controla el formato de los libros Kindle y utiliza la web de Amazon para comercializar el lector y los libros Kindle. Aprovecha su larga lista de títulos digitales haciéndo que estén también disponibles para los propietarios de otros dispositivos (entre los que se incluye el iPad).

3.7.1 Libreros
Para los libros de tapa blanda de nuestra muestra, estimamos que Amazon obtiene unos beneficios brutos iguales al 18% del precio de cubierta de cada libro Kindle o impreso. Nuestra muestra indica que el precio del libro de tapa blanda es un 82% del precio de cubierta y que el margen bruto de Amazon es del 22% (Wingfield, 2003), por tanto el beneficio es el 18% del precio de cubierta (multiplicamos 22% por 82%). El margen bruto de Amazon sobre los libros digitales Kindle es también del 18% de su precio de cubierta. El precio al por mayor de los libros Kindle es un 50% del precio de cubierta de un tapa blanda, y el precio de venta es, de media, un 68%. Sin embargo, parece que Amazon ha venido incurriendo en pérdidas por las ediciones digitales de nuevos bestsellers de tapa dura. Dado que, hasta 2010, el precio máximo por un libro digital era de 9,99 dólares, el precio al por mayor de un libro digital era igual al de un libro impreso, y el precio al por mayor de un libro impreso está en torno al 50% de su precio de cubierta. Amazon estaba perdiendo dinero en cada edición digital de un libro impreso con un precio de cubierta superior a los 20 dólares. Presumiblemente, estaba incurriendo en estas pérdidas para estimular los beneficios de las ventas de sus lectores Kindle y para mantener su posición dominante en el mercado de eBooks. Amazon incurrió en un coste de 186 dólares para producir cada lector digital Kindle7 y cobró 399 dólares en 2008 y 259 dólares en 2009.8 Así, Amazon ganó 73 dólares por cada lector que vendió por 259 dólares, y 213 dólares por cada uno de los que vendió a 399 dólares. Dado que hay más de tres millones de dispositivos Kindle en uso (Auletta, 2010), parece que su venta ha sido una importante fuente de beneficios para Amazon. A largo plazo, si Amazon fuera a posicionar el Kindle como el lector digital de referencia, del mismo modo en que el iPod lo fue para la música, podría capturar parte del excedente de editores y consumidores de diferentes maneras. Por ejemplo, podría negociar con los editores para reducir el precio al por mayor de los libros digitales y elevar el precio de los libros Kindle para, libro a libro, capturar parte del excedente del consumidor. Sin embargo, la digitalización de libros enfrenta a los libreros establecidos con la nueva e importante competencia de otras compañías que han mantenido su posición en aspectos menos especializados del mundo digital, pero que entran ahora como nuevos operadores en la venta de libros digitales. El iPad de Apple y la tienda iBooks, buenos ejemplos de este fenómeno, suponen una competencia de importancia para Amazon. Esta competencia ha conducido recientemente a importantes recortes en los precios de Kindle y otros lectores digitales, afectando a los esfuerzos de Amazon por reducir los precios de los eBooks para generar más ventas de sus dispositivos. Apple se ha puesto de acuerdo con las principales editoriales sobre un modelo de precios que implica unos precios para eBooks de bestsellers mayores de los que ha venido cobrando Amazon. En cuanto a la escritura, Amazon

7 iSuppli.com, 2009. 8 Amazon.com.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 64
parece estar adoptando este modelo de precios, que podría conducir a un cierto menor crecimiento de las ventas y a una erosión de su cuota de mercado. Es más, Google ha anunciado el lanzamiento de su propia librería digital, Google Editions, que puede plantear una significativa competencia adicional. Además, otros fabricantes de dispositivos electrónicos (como Sony) y operadores digitales (como los operadores de telecomunicación en numerosos países) están compitiendo por una parte del ingreso total que los consumidores gastan en la compra de libros.

3.7.2 Editores
Un editor es un monopolista para cada libro que publica, lo que, hasta cierto punto, le da la capacidad de proteger sus márgenes de beneficio. Hasta el cambio en el modelo de precios asociado con la introducción del iPad, los editores mantenían las ventajas de la reducción de los costes –cobraban a Amazon el mismo precio por un libro digital que por un libro impreso, un 50% del precio de cubierta para los de tapa blanda (Publishers Weekly, 2009)–. Así, por cada libro digital, los editores incrementaban sus beneficios al ahorrarse, como mínimo, los costes directos, un 13% del precio de cubierta. Sin embargo, los editores acabaron preocupándose de que el bajo precio al que Amazon vendía los libros digitales pudiera conducir a reducciones en el precio de venta de los libros impresos, amenazando así la viabilidad de sus otros canales de distribución, especialmente de las librerías en tiendas tradicionales. A consecuencia de todo esto, los mayores precios de venta resultantes de la nueva política de precios negociada con Apple, los editores aparentemente acordaron bajar los precios al por mayor de los libros digitales, permitiendo a los libreros capturar una mayor participación de los ingresos del libro digital.9 Los editores, sin embargo, continuarán enfrentándose a la presión derivada de la separación de los distintos eslabones de la cadena de valor de los medios descrita anteriormente. La capacidad de los autores para conectar directamente con los lectores mediante una variedad de canales de ventas podría limitar el papel de los editores.

3.7.3 Consumidores
El impacto directo del fenómeno de los eBook sobre los consumidores es una bajada en el precio de los libros. Los consumidores pagan un 68% del precio de cubierta por un libro Kindle y un 108,5% por un libro de tapa blanda (pagando un 82% del precio de cubierta por el libro y un 34% por el envío, y recibiendo, de media, un 7,5% del precio de la lista, debido a que pueden revender el libro usado).10 Mercados sensibles a los precios con lectores tecnológicamente inquietos –como en los libros de texto– podrían ser especialmente sensibles a este cambio. Más allá de la reducción de los precios, las TIC han cambiado la experiencia del consumidor al comprar y leer libros. De hecho, los eBooks se han convertido en un nuevo producto en muchos sentidos, haciendo que el análisis de la sección anterior sobre la expansión del mercado que la digitalización acarrearía sean conservadoras; ese análisis reflejó solo el impacto de la reducción de costes. Los lectores digitales permiten la visualización de videoclips u otros contenidos interactivos y de información relacionada a través de Internet. Los lectores más mayores pueden aumentar el tamaño de la letra para leer con mayor facilidad. Se pueden hacer búsquedas específicas dentro del texto. Las diferentes historias que componen un libro de relatos pueden separarse y venderse individualmente. Los libros digitales pueden ofrecerse con contenido digital relacionado y ser el punto de atención de las actividades desarrolladas en las redes sociales; todo esto, en ciertas situaciones, puede crear auténticas oportunidades para la comercialización.

9 Véase Auletta (2010) para una descripción de las posiciones relativas de los editores y libreros de eBooks en la primavera de 2010. 10 Los libros usados contribuyen un 23% al total de las ventas de libros nuevos y usados realizadas a través de Amazon.com (Ghose et al., 2006). Estimamos que, más o menos, el 30% de los compradores de libros nuevos revenden los libros como usados (23%/(100% - 23%) = 30%). El precio de un libro usado está en torno a un 50% del libro nuevo, y Amazon se lleva la mitad del ingreso en forma de comisión. De modo que los libros usados reportan a los compradores de libros nuevos un ingreso igual 30% por 25% = 7,5% del precio de cubierta.

3. ¿Quién se beneficia de las TIC? El caso del libro digital 65
Los libros digitales son útiles. Algunos consumidores valoran la utilidad de los eReaders más que otros. Algunos han comprado lectores Kindle a 259 dólares y más. Equivalen a menos del 10% de los lectores americanos. En torno al 90% de los lectores americanos valoran la utilidad de la vida útil de un lector Kindle por debajo de los 250 dólares. En torno al 60% lo hace por debajo de los 98 dólares, y no comprarán un lector Kindle o un libro Kindle a menos que Amazon reduzca el precio de sus lectores a 98 dólares (Forrester Research, 2009).

3.8 Conclusión
Tanto consumidores como productores se beneficiarán del libro digital. La reducción de costes debido a las TIC expandirá el mercado de forma significativa. En un equilibrio a largo plazo, si los libros digitales sustituyen a los de tapa blanda y bestsellers, los libros digitales incrementarán el excedente del consumidor en 1,52 mil millones de dólares, o 16,6% de las ventas existentes en la actualidad, y el excedente del productor en 1,23 mil millones de dólares, o un 13,4% de las ventas existentes, siempre y cuando los libros digitales no cambien el poder de mercado de los distintos agentes que operan en el lado de la oferta (autores, editores y libreros). Sin embargo, al igual que ha ocurrido con otras innovaciones, las posiciones relativas de estos agentes se verán sustancialmente alteradas. Existen otros factores que pueden afectar el tamaño del pastel. Si la utilidad, vinculada a las redes sociales, y/o a las prestaciones multimedia de los libros digitales hacen aumentar su demanda, el tamaño del pastel se incrementará. Si un editor o librero establece una plataforma que domine el mercado del libro digital, ese monopolio podría controlar el precio y hacer reducir el tamaño del pastel. Si los libros digitales sustituyen solo a una parte de los libros de tapa blanda, el tamaño se reducirá consecuentemente. No existe competencia sobre costes; más bien, es una competencia sobre diseño, marketing y control de contenidos. Dado que los libros digitales están en los principios de su desarrollo tecnológico, Kindle está compitiendo con otros lectores digitales para convertirse en el paradigma de diseño dominante. Además, Amazon controla la mayor parte de la cadena de suministro de libros Kindle para capturar una mayor cuota de valor del nuevo producto. Amazon controla el formato de los libros Kindle y comercializa Kindle en su propia web. El caso del libro digital refleja una tendencia general en la economía del conocimiento. Las TIC disminuyen los costes variables a casi cero en numerosas industrias. Para capturar los beneficios, las empresas invierten fuertemente en costes fijos, como I+D, diseño, valor de marca, conseguir poder de mercado. Si Amazon es tan exitoso con Kindle como Apple con su iPod, es posible que en el futuro pueda recoger grandes beneficios. Apple introdujo iPad en abril de 2010, compitiendo con Kindle de Amazon. Tras la introducción de iPad, los grandes editores discutieron con Amazon sobre la política de precios de los libros digitales. En junio de 2010 Barnes y Noble bajaron el precio de su lector digital, Nook, a 199 dólares y Amazon bajó el de Kindle a 189 dólares. Numerosos factores afectan a esta lucha, como la gestión de derechos digitales y la intercambiabilidad de los formatos. Estamos aún en los comienzos de la carrera y no nos atrevemos a decir si Amazon será el ganador. Debido a las peculiares características de la industria editorial, la revolución digital puede que no afecte a otras industrias de medios de misma manera. Por otra parte, hemos analizado el libro digital bajo el marco legal estadounidense; el excedente puede ser aún mayor en otros países con mayor regulación de la competencia entre vendedores.

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Capítulo

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El impacto de las TIC sobre la distribución geográfica del trabajo

Capítulo
El impacto de las TIC sobre la distribución geográfica del trabajo
Vlad Manole (The Conference Board), Randall Weiss (The Conference Board)

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4.1 Introducción
La proliferación de la banda ancha y el mayor uso de Internet han reducido dramáticamente el coste de acceso a la información de manera interactiva. Esto permite a las empresas una mayor flexibilidad a la hora de organizar los procesos de producción y de localizar sus oficinas y fábricas. Comprender cómo y por qué esto es así proporciona una mejor perspectiva sobre cómo las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) conducen a incrementos en la productividad que afectan a diferentes grupos de maneras distintas. Mientras que gran parte del debate sobre la flexibilidad geográfica se centra en torno a la «deslocalización», este capítulo examina el impacto de las TIC sobre el movimiento de la fuerza de trabajo entre regiones de un mismo país. Los movimientos intrarregionales de Estados Unidos son potencialmente mucho menos costosos y más grandes que los internacionales y, por tanto, merecedores de estudio. Planteamos la hipótesis de que la banda ancha e Internet han conducido a cambios en la concentración geográfica del trabajo. Nuestras muestras estadísticas se centran en los cambios en la distribución geográfica del trabajo dentro de las industrias y las ocupaciones norteamericanas, tanto antes como después de la introducción de esta nueva TIC. Hemos recogido datos sobre la distribución del empleo (por industria y ocupación) para 369 áreas metropolitanas durante varios años a partir de 1990, calculamos las medidas de clustering (agrupamiento), y vinculamos estos datos a las características de las industrias (como la inversión en TIC) o la ocupación (medidas de viabilidad de trabajo a distancia). Las relaciones entre las características de la industria y las ocupaciones y el grado de agrupamiento son estimadas posteriormente. Hallamos una clara evidencia de que las TIC han tenido un impacto sobre la distribución geográfica del empleo, aunque este impacto desafía una caracterización simple.

4.2 Antecedentes
La digitalización está cambiando la estructura económica de Estados Unidos, permitiendo que las empresas encuentren nuevas maneras más eficientes de producir bienes y servicios. La tecnología de la información, combinada con Internet y la banda ancha, fomenta una mayor flexibilidad geográfica en la organización de los procesos productivos. El desarrollo de ordenadores centrales en los años 1970 afectó principalmente a grandes compañías que necesitaban y podían permitirse capacidad de procesamiento. Durante este período, Internet no era más que una herramienta para académicos. El advenimiento del ordenador personal redujo de manera significativa los precios de la capacidad de computación y permitió que mucha más gente usara Internet, accediera a información, propusiera nuevos problemas y encontrara nuevas e innovadoras soluciones. La nueva ola de innovaciones cambió la estructura de las industrias, contribuyó al incremento de la productividad y condujo a un mayor crecimiento económico. La revolución digital ha tenido un impacto directo sobre la demanda, la oferta y la intermediación de los mercados de trabajo. Por el lado de la demanda, las TIC han dado como resultado nuevas ocupaciones (como la de administrador de redes), cambios en las definiciones del puesto laboral (la mecanografía ha cedido su puesto al conocimiento y manejo de procesadores de texto), y la desaparición de algunas ocupaciones (tipógrafo, por ejemplo). Por el lado de la oferta, las TIC mejoran el proceso educativo, reducen los costes de la formación continua, y permiten que el conocimiento que acumulan los trabajadores sea más productivo. Al mismo tiempo, el

4. El impacto de las TIC sobre la distribución geográfica del trabajo 69
uso de Internet para mejorar los procesos de búsqueda entre las ofertas y demandas de empleo puede incrementar la eficiencia de los mercados de trabajo.1 Los ordenadores son ampliamente utilizados para sustituir tareas cognitivas rutinarias, como realizar anotaciones, cálculos, ordenar, seleccionar y agrupar, al igual que como complementos para tareas cognitivas no rutinarias, como la ingeniería y la arquitectura. El mayor uso de la tecnología digital aumentó la demanda de trabajos creativos y redujo la de trabajos rutinarios. Esto podría explicar, en buena medida, la mayor demanda de trabajadores con educación universitaria después de 1970. Chun (2003) encuentra que el uso de las tecnologías de la información representa casi el 40% de la aceleración en la demanda de trabajadores con formación desde 1970. La economía digital permite a las empresas reforzar sus principales competencias mientras asignan otras actividades a instalaciones lejanas dentro de las mismas empresas o a empresas independientes, cambiando así la demanda geográfica de trabajo y conduciendo, en muchos casos, a una desagregación y difusión de la demanda de trabajo.2 El efecto de las TIC sobre el sector servicios es particularmente importante. Numerosas industrias en el sector servicios se caracterizaron en algún momento por la «unidad de tiempo y espacio» de la producción y el consumo del servicio. La introducción de las TIC condujo a una disociación de la producción y el consumo para ciertos servicios, a una mayor división del trabajo y a la creación de nuevos modelos de negocio. Por ejemplo, los empleados de un centro de atención telefónica situado lejos de la sede principal de la compañía pueden tener acceso a los expedientes de los clientes, y los radiólogos que estén lejos de un hospital pueden analizar imágenes. Las TIC permiten también a las empresas reorganizar sus cadenas de suministro en tareas con diferentes grados de complejidad que podrían ser llevadas a cabo en diferentes localizaciones.

4.3 Los efectos de las TIC sobre la globalización
Hace tiempo que se reconoce que las TIC son un factor para que las multinacionales practiquen crecientemente las externalizaciones y las deslocalizaciones. Históricamente, las especializaciones regionales eran estimuladas por los avances en la tecnología de los transportes. Las continuas mejoras tecnológicas y los cambios institucionales en el transporte marítimo en los siglos xvii y xviii aumentaron el comercio internacional hasta el punto de que ciertos países pudieron especializarse en sectores económicos específicos. El coste relativamente bajo de transportar grandes volúmenes de mercancías a largas distancias fue instrumental en la industrialización del Reino Unido. Su acceso a bajo coste a las materias primas de todo el mundo y la posibilidad de exportar sus productos globalmente, combinado con uno de los mercados financieros más desarrollados en el mundo, favoreció la innovación y las inversiones de capital en industrias tales como la textil o la del acero a comienzos del siglo xix. Para sacar provecho de las economías de escala, las empresas en estas industrias utilizaban grandes fábricas, lo que provocaba una concentración creciente de los mercados de trabajo en estos sectores. En Estados Unidos ocurrió lo mismo, como evidencia la concentración de plantas siderúrgicas en Pittsburgh y fábricas de automóviles en Detroit cuando ambas industrias estaban en su apogeo. Aunque la distancia y los costes del transporte de los bienes siguen siendo importantes, las TIC desempeñan un papel cada vez más relevante a la hora de facilitar la globalización y sus efectos, tanto negativos como positivos, para el país de origen. En éste la deslocalización puede provocar salarios menores o la pérdida de empleos, pero también puede permitir que los trabajadores se especialicen en tareas más productivas y, así, recibir un salario mayor. Mientras que la pérdida de trabajos y los menores salarios tienden a ser los efectos dominantes de la deslocalización, la alternativa a deslocalizar parte de la fuerza laboral podría ser una pérdida total de puestos de trabajo para una empresa o sector. En cualquier caso, varios estudios preven que la deslocalización, particular-

1 Crino, 2009; Mann, 2006; Freeman, 2002; y Autor, 2001 presentan una visión de conjunto sobre los efectos de las TIC sobre los mercados de trabajo. 2 Brynjolfsson y Hit, 2000.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 70
mente entre las economías avanzadas, continuará y, posiblemente, se acelerará, por ejemplo, McCarthy (2002) y Goldman Sachs, como se cita en Mankiw y Swagel (2006). Un esfuerzo colaborador entre The Conference Board y The Offshoring Research Network (Duke University) estudió las estrategias de deslocalización y los modelos de elección de ubicación y distribución de compañías de todos los principales sectores industriales de Estados Unidos (2007-2008 y 2009). 3 Los estudios demuestran que numerosas compañías habían adoptado estrategias corporativas para tomar decisiones de deslocalización y externalización de las unidades de negocio y a nivel funcional. Al mismo tiempo, la globalización de las innovaciones ha surgido claramente como un nuevo imperativo estratégico para un gran número de compañías. Los

Empresas globalmente integradas - caso de estudio
Los últimos treinta años han presenciado un aumento sustancial en el comercio internacional y un crecimiento espectacular de la inversión extranjera directa, que ha estado acompañada por nuevas formas innovadoras de organizar las actividades de las empresas fuera de las fronteras nacionales, conduciendo a un incremento sin precedentes de la globalización. Las compañías multinacionales rastrean el globo en busca de inputs más baratos y compiten por introducirse en los dinámicos mercados de las economías emergentes. En los últimos años, una compañía americana tan emblemática, como General Motors, tuvo mucho más éxito en los mercados europeos o chinos que en los propios Estados Unidos. Así mismo, los beneficios obtenidos en el extranjero por las 500 mayores compañías estadounidenses que cotizan en bolsa alcanzaron el 43% del total de sus beneficios en 2006, y se estimó que crecerían a más del 50% en 2009 (Karabell, 2009). Del mismo modo, compañías europeas como Philips y Renault prevén que en el plazo de cinco años más de la mitad de sus ventas vendrán de países emergentes (Santiso, 2010). Pero para ciertas compañías, la globalización ha tomado otra dimensión: producir para un mercado global utilizando inputs globalmente. El rápido crecimiento de las TIC permite nuevas formas de organizar las compañías que buscan economías globales de escala e inputs a bajo coste. A mediados del siglo xx, IBM y otras corporaciones internacionales se organizaron de tal modo que en cada país en el que operaban reproducían la mayoría de sus funciones empresariales (Palmisano, 2006). La «corporación multinacional» se desarrolló inicialmente en respuesta al alza de las barreras comerciales que habían tenido lugar con anterioridad y poder así reducir su impacto construyendo instalaciones productivas mercado a mercado. Hace unos cuarenta años empezaron a tener lugar cambios económicos importantes que impulsaron la evolución de la corporación multinacional hacia la «empresa integrada globalmente»: las barreras a la inversión y al comercio comenzaron a relajarse. La revolución de las TIC mejoró y redujo sustancialmente los costes de las comunicaciones mundiales y estandarizó las prácticas empresariales y la tecnología en todo el mundo. Así, la principal consideración para realizar inversiones en el exterior ya no es la orientación a los mercados exteriores, sino la eficiencia mundial de la oferta. La moderna empresa globalmente integrada es aquella en la que las tareas se realizan para toda la compañía en el lugar más eficiente. Por ejemplo, las nuevas TIC permiten que todos los clientes de IBM accedan a los servicios ofrecidos desde un pequeño número de centros especializados en ciertas funciones. La estandarización de las prácticas empresariales, junto con la eficiencia y la interactividad de la comunicación, significa que algunos trabajos que antes se realizaban dentro de la empresa pueden ser ahora subcontratados a otras compañías que poseen experiencia y economías de escala en esas funciones particulares. La nueva forma de organización marca un cambio significativo de un modelo de producción física a uno de economía del conocimiento (Strikwerda y Stoelhorst, 2009), de equipos locales que solventan problemas locales a equipos globales que satisfacen una demanda global. IBM se enfrentó a los desafíos de crear equipos mundiales ajustándose a los requerimientos específicos de los clientes con expertos de IBM por todo el mundo, consiguiendo realizar su trabajo más allá de barreras horarias y fronteras nacionales mediante un uso creativo de las TIC. La mayor flexibilidad para acceder globalmente al trabajo permite a IBM incrementar el valor para el consumidor y, agrupando y concentrando funciones en menos localizaciones, usar sus recursos laborales más eficientemente. Los mercados de trabajo en el sector servicios, la empresa globalmente integrada –una nueva forma de organización hecha posible por la llegada de las TIC– introduce aumentos significativos en la flexibilidad geográfica.

3 The Conference Board, 2009; The Conference Board, 2011.

4. El impacto de las TIC sobre la distribución geográfica del trabajo 71
estudios señalan la escasez de talento en ciencias e ingeniería que sufren los países donde las empresas tienen su sede principal como una de las principales razones para deslocalizar los proyectos innovadores. El sector servicios se ha visto mucho menos afectado por el fenómeno de la deslocalización que el sector manufacturero y el de las materias primas. Por ejemplo, las importaciones en Estados Unidos de servicios informáticos y empresariales fueron justo un 0,4% del producto interior bruto (PIB) en 2003 (Amanti y Wei, 2005), y Estados Unidos y otros países industriales son exportadores netos de servicios, aunque el continuado avance de las TIC podría transformar esto con el tiempo. Varios estudios académicos examinan las características de diferentes puestos de trabajo para estimar el potencial volumen de deslocalización de una economía. Las características que pueden estimular las deslocalizaciones son una alta intensidad en tecnologías de la información, un producto que puede transmitirse digitalmente, tareas que son codificables, y una escasa necesidad de interacción cara a cara. Así, las ocupaciones que en gran medida tratan con información –su proceso, análisis y grabación– tienden a ser deslocalizables. Por contra, las ocupaciones que requieren de cuidado personal, un contacto directo con el público, mantener relaciones, o inspeccionar estructuras, equipos o material, requieren estar cerca de los receptores del servicio. Ejemplos de trabajos en la primera categoría son los programadores informáticos, contables, analistas de mercado, administrativos, consejeros legales y encargados de reservas, mientras que la segunda categoría incluye ocupaciones como cirujanos, conductores de taxi, trabajadores de centros de día, carpinteros, bomberos, cocineros y peluqueros. Casi todas las empresas tienen trabajadores que realizan tareas que se encuentran dentro de la categoría «deslocalizable». Sin embargo, unas tienen una proporción mucho mayor que otras. Por ejemplo, los servicios financieros, de seguros, profesionales, científicos y técnicos y las industrias de la información tienen una mayor proporción de trabajadores en ocupaciones deslocalizables que la construcción, el transporte, el comercio, la educación, la salud, el entretenimiento y los servicios de restauración y hostelería. Así, es mucho más probable que la distribución geográfica de las primeras industrias se vea afectada por las TIC.

4.4 El impacto de las TIC sobre la distribución geográfica del trabajo en Estados Unidos
El papel de las TIC en la globalización, ampliamente analizado, orienta este estudio acerca de la medida en que estas mismas fuerzas tecnológicas han afectado a la distribución de los puestos de trabajo dentro de Estados Unidos, un tema que ha recibido una menor atención analítica. Muchas de las mismas consideraciones que entran en el análisis de cómo la banda ancha e Internet pueden haber cambiado la distribución de los empleos entre países son parte también de la hipótesis sobre los cambios en la distribución de los trabajos dentro de un mismo país. Estudios previos conducen a la hipótesis de que la concentración intraindustrial se reducirá, a medida que las TIC permiten que varias partes de una misma empresa se separen físicamente de una manera más eficiente. Sin embargo, el impacto puede ser menor cuando se trata de predecir la concentración por tipo de ocupación. Por ejemplo, la banda ancha, Internet y otras aplicaciones modernas pueden permitir que las empresas estadounidenses de servicios financieros extiendan varias operaciones funcionales a lo largo de Estados Unidos para aprovechar las condiciones locales pertinentes para cada tipo, incluso si las empresas encuentran que ciertas ocupaciones (por ejemplo, aquellas involucradas en el desarrollo del producto) producen mayores beneficios cuando se concentran en unas pocas ciudades donde la interacción cara a cara y la generación de ideas puede tener lugar más fácilmente. Para analizar la variación de la concentración geográfica de la actividad económica a lo largo de las áreas metropolitanas de Estados Unidos, usamos datos sobre el empleo por industrias y áreas metropolitanas obtenidos del Quarterly Census of Employment and Wages de los años 1995, 2000 y 2005, y datos sobre empleo por ocupación y área metropolitana del censo de Estados Unidos de los años 1990 y 2000. Este período se extiende a lo largo del boom de Internet, de modo que el impacto de las TIC sobre los patrones geográficos de empleo debería verse reflejado en estos datos. Analizamos separadamente la concentración del empleo por industria y ocupación.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 72
Para nuestro análisis a nivel de cada sector industrial, hemos construido medidas de la concentración geográfica del empleo y de la importancia de las TIC. Analizamos luego el efecto de las TIC sobre la concentración geográfica de las ocupaciones para observar si los diferentes índices de «movilidad» de estas ocupaciones se asocian a los cambios en la concentración geográfica. Las medidas tradicionales de concentración geográfica comparan la proporción del empleo de una región en una determinada industria con su proporción a nivel nacional. Para nuestros propósitos estas medidas no serían adecuadas, ya que una mayor proporción en el empleo de una industria en un área determinada podría reflejar no solo la flexibilidad del proceso de producción, sino también una variación en la demanda local (una mayor proporción de la población, de modo que existe una mayor demanda para el producto de la industria, o una mayor concentración de industrias que usan inputs intermedios producidos por aquella industria). Para controlar estos efectos y así separar el clustering debido a la localización de los clientes de otros efectos de aglomeración, usamos tablas input-output para ajustar los datos de empleo en relación a la demanda de la industria local. Se calcula entonces una versión modificada de la medida de concentración económica de la industria como una variable dependiente en nuestro análisis estadístico. Para medir la intensidad en el uso de las TIC dentro de la industria, una variable independiente importante en nuestro análisis de regresión, usamos el ratio del stock real de capital fijo TIC en relación al stock real de capital fijo no TIC. Identificamos la intensidad general de capital y los costes de transporte de una industria como otros posibles determinantes de la concentración económica. A lo largo de los diez años en cuestión, observamos un aumento significativo en la intensidad media en TIC y una disminución significativa de la media de los precios relativos de transporte. La media de la dispersión geográfica del empleo (en relación a la demanda local) crece de 1995 a 2000, y luego es constante. La medida de la intensidad del capital permanece, más o menos, constante a lo largo del período. Los resultados (tabla 4.1) muestran que las variables de nuestro modelo explican casi la mitad de la variación de nuestro conjunto de datos de la concentración geográfica relativa de las industrias en los tres años analizados.

Tabla 4.1. CONCENTRACIÓN INDUSTRIAL

(1) InGCI
ICT95 ICT00 ICT05 manu_dummy transportation capital_labor_ratio _Iyear_2000 _Iyear_2005 _cons N R
2

(2) InGCI
–0,492* (–2,37) –0,513** (–2,44) –0,584* (–2,52) –1,423*** (–4,73) –7,012** (–3,43) –1,201 (–1,34) 0,354 (0,43) 0,259 (0,32)

–0,429** (–3,25) –0,554** (–3,22) –0,595** (–2,89) –1,426*** (–4,82) –7,098*** (–3,67) –1,191 (–1,35)

–4,448*** (–10,01) 78 0,423

–4,678*** (–5,96) 78 0,425

Los valores t se muestran entre paréntesis. *p < 0,05.

**p < 0,01. ***p < 0,001. ICTxx = ratio del capital TIC en relación al capital no ICT capital es año xx; 0 en otros años. Manu_dummy = 1 si la observación es para la industria manufacturera, 0 si no lo es. Transportation = proporción del gasto en agua, aire, costes de transporte terrestre en el total de los gastos inputs intermedios. _Iyear_2000[05]=1 si la observación es para el año 2005[05], 0 si no lo es.

4. El impacto de las TIC sobre la distribución geográfica del trabajo 73
(La variable dependiente en las regresiones es el logaritmo del índice de concentración modificado.) Está también claro que una mayor intensidad TI en un sector industrial conduce a una menor concentración geográfica relativa. A medida que la nueva TIC se difundía entre 1995 y 2000, el impacto negativo del capital TIC sobre la concentración relativa se hacía un 20% mayor, mientas que los coeficientes en 2000 y 2005 estaban muy cerca el uno del otro. Esto evidencia que la inversión en TIC generalmente relaja la aglomeración y otras fuerzas que puedan conducir a que el empleo dentro de las industrias se concentre más que la demanda local, y revela que este impacto se aceleró durante la última mitad de la década de los noventa y se niveló a comienzos del siglo xxi. Dos otras variables de las que se muestran en la tabla 4.1 son también significativas. La variable «dummy manufacturas» es significativamente negativa, indicando que el empleo en las industrias manufactureras tiene una menor concentración (es, por ejemplo, más consistente con la distribución geográfica de la demanda local que la de las industrias de servicios, que se benefician mucho más de los efectos clustering y de aglomeración). La variable de los costes de transporte es también significativamente negativa; como era de esperar, la distribución geográfica del empleo en las industrias para las que los costes de transporte son importantes sigue los dictados de la demanda local mucho más de cerca que aquellas para las que los costes de transporte tienen un pequeño papel en la producción. Las siguientes cifras ilustran estos resultados al mostrar los cambios para la industria manufacturera de bebidas, alimentos y tabaco entre los años 2000 y 2005. La figura 4.1 indica que el capital TIC pasó a ser una porción significativamente mayor del stock de capital industrial en esos cinco años. La figura 4.2 muestra, coherentemente con nuestra hipótesis, una caída en el índice de concentración del área, indicando que el empleo en esta industria se ha alineado más con la demanda local. La figura 4.3 representa, con mayor detalle granular, la tendencia que se refleja en cada índice mostrado en la figura 4.2. Para cada área y año, hemos contabilizado el ratio de «proporción prevista» (IDS) en relación a la verdadera proporción del empleo, restando el ratio medio para el año en cuestión, y elevando al cuadrado la diferencia. Así, áreas con una diferencia cuadrática muy pequeñas tienen una proporción real que la ubicación de los clientes puede predecir con mucha precisión. Clasificamos luego separadamente cada área para los dos años por el tamaño de la diferencia cuadrática y construimos los diagramas mostrados en la figura 4.3. En 2005, la mayoría de las ciudades tenían una proporción en el empleo que estaba más cercana a las predicciones sobre la proporción que en el año 2000, ilustrando una tendencia reflejada en el cambio en el GCI para ese sector industrial. Este cambio es coherente con nuestra hipótesis de que un incremento en el uso de las TIC en la industria debilitaría las influencias clustering y conduciría a una distribución local que reflejara más de cerca la distribución de la localización de los clientes.

Figura 4.1. RELACIÓN ENTRE CAPITAL TIC Y NO TIC, MANUFACTURAS ALIMENTICIAS, 2000 Y 2005

0,16 0,14 0,12 0,1 0,08 0,06 0,04 0,02 0 2000 2005 0,083 0,136

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 74
Figura 4.2. VALORES GCI PARA LA INDUSTRIA MANUFACTURERA, 2000 Y 2005

0,031 0,03 0,029 0,028 0,027 0,026 0,025 0,024 0,023 0,022

0,030

0,025

2000

2005

Figura 4.3. DESVIACIÓN DE LA PROPORCIÓN REAL DEL EMPLEO EN LAS MANUFACTURAS ALIMENTICIAS EN RELACIÓN A LA PROPORCIÓN «PREVISTA», ORDENADAS POR ÁREAS, 2000 Y 2005

3 2,5 2 1,5 1 0,5 0

Adicionalmente, hallamos que el empleo en las industrias manufactureras tiene una menor concentración relativa –es, por ejemplo, más coherente con la distribución geográfica de la demanda local que la de las industrias de servicios, que se benefician mucho más de los efectos clustering y de aglomeración–. La variable de los costes de transporte es también significativamente negativa; como era de esperar, la distribución geográfica

1 13 25 37 49 61 73 85 97 109 121 133 145 157 169 181 193 205 217 229 241 253 265 277 289 301 313 325 337 349 361 Desviación cuadrática (media – ratio)2_2000 Desviación cuadrática (media – ratio)2_2005

4. El impacto de las TIC sobre la distribución geográfica del trabajo 75
del empleo en los sectores industriales donde los costes de transporte son importantes sigue los dictados de la demanda local mucho más cerca que aquellos donde los costes de transporte juegan un pequeño papel en la producción. Parece asimismo que una mayor intensidad de las TIC en las industrias manufactureras tiene un menor impacto en hacer que el patrón de empleo intraindustrial guarde relación con el patrón geográfico de la demanda local para sus productos que en las industrias no manufactureras. Otra característica de los puestos de trabajo que puede utilizarse al analizar el impacto de la revolución digital sobre la distribución geográfica del empleo son las ocupaciones. Para ciertas ocupaciones, el uso de las TIC ha permitido aumentar la movilidad geográfica, y dar la oportunidad a las empresas de acceder a los mercados laborales nacionales y mundiales. Como se ha señalado antes, el impacto de las TIC sobre la clusterización del empleo en los sectores industriales podría ser diferente de su impacto sobre la clusterización de las ocupaciones. En esta sección, intentamos realizar un análisis exploratorio sobre si los cambios en la concentración geográfica de las ocupaciones desde 1990 (antes de la rápida difusión de la banda ancha) hasta 2000 (después de que se hubiera producido ya una amplia penetración) están relacionados con características específicas de las ocupaciones. Al revés que en nuestro análisis industrial, no tenemos una medición directa para varios años de la importancia de las TIC en relación a una ocupación específica y cómo esta puede haber cambiado a lo largo del tiempo. Sino que, para nuestro análisis estadístico, hemos usado, más bien, índices, construidos por Blinder (2007) y Jensen y Kletzer (2010), de la «deslocalización» o «movilidad» de las ocupaciones, basados en el análisis de estos autores sobre las características que poseían las ocupaciones aproximadamente en 2005. Los autores construyeron estos índices para analizar el potencial que los puestos de trabajo tenían de ser trasladados fuera de Estados Unidos. Aunque la forma en la que una ocupación determinada hace uso de las TIC no es la única característica reflejada en los índices, parece que los recientes desarrollos en las TIC son condiciones necesarias para el tipo de movimientos en el empleo en los que estos autores estaban interesados. Blinder, usando información de la base de datos O∗NET del Departamento de Trabajo de Estados Unidos, ordena las ocupaciones teniendo en cuenta, por ejemplo, si la persona que desempeña una ocupación necesita estar físicamente cerca de un centro de trabajo específico localizado en Estados Unidos. El índice de Jensen y Kletzer se basa en ponderar las características específicas de una ocupación, tales como hasta qué punto analizar información es una parte importante del trabajo, si se requiere interactuar cara a cara o con ordenadores, o si requieren inspecciones físicas y pensar creativamente.4 Lo que nos preguntamos es si las ocupaciones más movibles o deslocalizables son aquellas cuya concentración geográfica ha cambiado más en el período comprendido entre la introducción de Internet y la banda ancha y su proliferación. Como anteriormente hemos mencionado, no tenemos una posición a priori sobre la dirección del cambio, ya que existen fuerzas que empujan en ambas direcciones. Para explorar esta cuestión hemos construido un índice de concentración geográfica por ocupaciones. En nuestra concentración geográfica de ocupaciones (CGO), los valores bajos para una ocupación indican que su distribución geográfica corresponde de cerca con el patrón que dictaría la demanda local, mientras que los valores altos indican una clusterización relativa que se desvía del patrón de demanda local. Nuestro análisis estadístico implica estudiar los cambios operados en el GCO para ocupaciones específicas entre 1990 y 2000, usando para ello los datos del censo de Estados Unidos sobre las industrias y la ocupación de la población empleada por área metropolitana de residencia. Estos datos se utilizan para calcular los GCO de cada ocupación en cada uno de estos años y vincular luego estos valores a los índices de Blinder y de Jensen-Kletzer. Estos resultados solo pueden ser indicativos, dado que las TIC no eran el único factor que cambió entre 1990 y 2000. Y la naturaleza subjetiva de los índices hace difícil su comparación directa e interpretación. Sin embargo, parece que, al menos para algunas ocupaciones, la percepción de un analista sobre la capacidad de estos trabajadores de desempañar sus funciones laborales estando lejos de otros trabajadores se correlaciona con el cambio en el patrón geográfico del empleo.

4 Agradecemos a Lori Kletzer que nos haya proporcionado su índice de movilidad, cuyos valores están disponibles solo para ciertas ocupaciones. Los valores para varias ocupaciones del índice de Blinder se incluyen en este ensayo.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 76

4.5 Conclusión
La reciente revolución en las TIC ha cambiado significativamente la necesidad y la importancia de la proximidad física de las diferentes funciones que componen el proceso de producción dentro de una empresa. Los argumentos teóricos sobre cómo esta tecnología ha afectado a la distribución geográfica del empleo postulan influencias que fomentan la difusión y la concentración. La mayoría del trabajo empírico en esta área se ha centrado en la deslocalización –el movimiento, por ejemplo, de puestos de trabajo de un país a otro– sin embargo, las mismas consideraciones teóricas deberían aplicarse a los movimientos de puestos de trabajo dentro de un mismo país. Nuestro análisis estadístico utiliza las herramientas y los datos disponibles para estudiar el efecto que el reciente cambio en las TIC ha tenido sobre la distribución geográfica del empleo en Estados Unidos. Cuando clasificamos el empleo por sectores industriales, encontramos fuertes evidencias de que gran parte de la variación en la cantidad de clusterización relativa de las industrias respecto al patrón, que la demanda local indicaría para el período comprendido desde 1995 a 2005, puede explicarse por la importancia de la inversión TIC en esa industria. Extraemos estos resultados de datos para las industrias no manufactureras. En cambio, cuando miramos a los cambios operados entre 1990 y 2000 en la clusterización relativa del empleo ordenada por ocupación, los resultados son menos concluyentes. Las medidas de caracterización ocupacional empleadas no miden directamente la importancia de las TIC. Indican, sin embargo, que las características de los puestos de trabajo, medidas como la capacidad para desempeñar la ocupación a distancia desde otra actividad económica, han tenido un impacto sobre los cambios recientes en su distribución geográfica. Estos resultados indican que los avances y las inversiones en TIC continuarán reduciendo las fuerzas que con anterioridad hacían que una empresa o industria necesitaran grandes concentraciones de puestos de trabajo en una misma localización física. Los puestos de trabajo y las ocupaciones que puedan desempeñarse a distancia continuarán extendiéndose por las distintas regiones. Sin embargo, la concentración de otras funciones y ocupaciones puede persistir debido a la necesidad de contacto cara a cara y a la tendencia de los trabajadores con formación especializada a vivir allí donde pueden encontrar trabajo con mayor facilidad, factores que pueden ofrecer resistencia al impacto de las TIC sobre la organización empresarial.

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Capítulo

5

La medición del impacto de las TIC sobre el funcionamiento del sector público

Capítulo
La medición del impacto de las TIC sobre el funcionamiento del sector público
Robbin te Velde (Dialogic)

5

5.1 Introducción
Este capítulo analiza cómo las tecnologías de la información y comunicación (TIC) influyen sobre la eficiencia, efectividad y calidad de los servicios gubernamentales en distintos países alrededor del mundo. Para ello, hacemos un seguimiento de los factores clave (motores, habilitadores y cuellos de botella) que determinan el impacto de las TIC sobre el rendimiento del sector público. Existe una influencia mutua entre el desarrollo tecnológico y el cambio social. La tecnología siempre se introduce en medio de un entorno con sus propios patrones sociales. Como consecuencia, adoptar nuevas tecnologías no es sencillo. Los patrones sociales establecidos son resistentes al cambio y, a menudo, presentan una resistencia abierta a las nuevas tecnologías, debido a que estas encarnan el cambio y nuevas pautas de uso. Finalmente, a pesar de todo, las nueva tecnologías son asimiladas por los patrones sociales, modificándoles desde dentro. Al igual que la resistencia social, existe también una «resistencia tecnológica». Los diseños y los sistemas tecnológicos no pueden ser modelados en cualquier dirección. Presentan ciertos elementos rígidos, preestructurales, que les hacen menos adecuados para ciertos tipos de uso social. En este sentido, la tecnología no es neutral. Hay siempre ciertos cuellos de botella tecnológicos relativos a los cambios sociales. La introducción de las TIC en los procesos de una organización requiere la digitalización de estos procesos. Esto implica su racionalización, a menudo con cierto sesgo a favor de un incremento de la eficiencia. Dado que la mayoría de las órganos gubernamentales son, esencialmente, una suerte de refinerías de la información, poseen, al menos en teoría, condiciones excepcionalmente idóneas para el uso de las TIC. Sin embargo, en la práctica, es precisamente en el sector público donde los patrones sociales establecidos –particularmente las especiales condiciones de los funcionarios– impiden la total implementación de las TIC.

5.2 Las TIC y la Administración
El desarrollo de la Administración Electrónica ha sido parte de los programas políticos de los países de la OCDE desde la década de 1990. Las expectativas eran muy altas: la calidad de los servicios se incrementaría, la transparencia mejoraría y habría menos oficinas ineficientes de atención al público. La transformación conduciría finalmente a la aparición de una Administración completamente nueva, que estaría en disposición de llevar adelante las tareas públicas para una mayor satisfacción de todos los grupos implicados. Durante la última década, la demanda pública de una administración receptiva, eficaz, eficiente y participativa ha ido gradualmente incrementándose. Esto ha puesto un mayor peso sobre la administración electrónica, ya que muchos gobiernos vieron las TIC como un bálsamo de Fierabrás que podría aumentar simultáneamente la calidad, la eficacia y la eficiencia de la prestación de los servicios públicos. Esto condujo, especialmente en la UE, a un impulso fuerte y exitoso para llevar los servicios públicos a Internet. En 2009, trámites importantes para las empresas, como el pago del impuesto sobre el valor añadido, el impuesto de sociedades, las declaraciones de aduanas y las contribuciones a la Seguridad Social, podían realizarse a través de Internet en casi la totalidad de los países de la UE. En la práctica, existe solo una correlación muy débil entre la oferta de servicios de administración electrónica relativamente sofisticados y su uso. La conclusión obvia es que la existencia de canales para la prestación electrónica de servicios por sí misma no es suficiente para satisfacer las necesidades y las peticiones de los ciudada-

5. La medición del impacto de las TIC sobre el funcionamiento del sector público 81
nos. Desde mediados de la década del 2000, hemos presenciado un cambio gradual, pasando de un paradigma centrado en la Administración, e impulsado por la oferta de servicios, a otro centrado en el ciudadano, e impulsado por la demanda. De acuerdo con la evolución descrita, esta situación pone una mayor atención en el contexto (la organización social y los factores institucionales, por ejemplo) en el que se desarrolla la administración electrónica, y en los resultados para los usuarios. Estos incluyen factores soft, como el conocimiento, las habilidades informáticas, y la confianza. Aunque, desde un punto de vista tecnológico, numerosos países han alcanzado un alto grado de disponibilidad en el uso de las TIC, desde un punto de vista social, aún no lo han hecho. La cuestión de la «brecha digital» es un problema de carácter general, independientemente de la fase de desarrollo de la administración electrónica de un país (ver capítulo 8).

5.3 Marco conceptual
Hemos desarrollado un modelo general (figura 5.1) que describe los efectos de las TIC sobre el rendimiento del sector público. Toma como base el modelo tradicional de penetración lineal para la administración electrónica, que asume la existencia de tres etapas: disponibilidad, uso e impacto. La disponibilidad hace referencia a las precondiciones necesarias para el uso, como el acceso físico a Internet. El uso es el grado en que los ciudadanos y las empresas utilizan Internet al relacionarse con la Administración pública, y el impacto cubre tanto los efectos directos, ahorros en los costes, como los indirectos, cambios en las relaciones entre los ciudadanos y su Administración, que conlleva el uso de las TIC. La evolución social está íntimamente relacionada con la evolución tecnológica. Durante las tres etapas, la evolución tecnológica dispara ciertas tendencias sociales que ejercen de contrapeso –es decir, encuentran resistencias–. Dado que la disponibilidad se refiere principalmente a la tecnología, y el impacto, a los cambios en las prácticas sociales, la fuerza de estas tendencias compensatorias aumenta con el tiempo. De la introducción de una nueva tecnología a los cambios estructurales en los patrones sociales existentes hay un largo camino y, a veces, esos cambios nunca tienen lugar.

Figura 5.1. MARCO CONCEPTUAL GENERAL: DIFUSIÓN DE LAS TIC EN LA SOCIEDAD

Polo tecnológico

Entornos sociotecnológicos

Polo social

Disponibilidad

Uso real Tendencias tecnológicas

Impacto

Efectos directos

Efectos indirectos

Cuellos de botella tecnológicos Tendencias sociales Resistencia social

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 82
Figura 5.2. MARCO CONCEPTUAL GENERAL APLICADO AL SECTOR PÚBLICO

Disponibilidad Gobierno Modernización de la gestión pública Hacienda pública Administración electrónica Provisión de servicios en línea Estrategia general TI Disponibilidad general Infraestructura telecom. Habilidades TIC Confianza (privacidad y seguridad) Uso general (frecuencia del) uso de Internet Uso de banda ancha Diferencia de edad (en el uso de Internet) Diferencia de estudios (en el uso de Internet)

Uso

Impacto

Calidad Uso de la administración electrónica Uso por los ciudadanos Uso por los empresas Mejora del servicio público Eficiencia Reducción del gasto público Opinión pública Confianza de los ciudadanos en la administración

Uso comercial Comercio electrónico

Uso cultural y social Búsqueda de información Comunicación

En la figura 5.2 proporcionamos más detalles sobre el modelo conceptual general. El modelo lineal simple asume la existencia de una relación causal directa que conduce de la disponibilidad de la administración electrónica a su uso y, en última instancia, al impacto de esta administración. Estas relaciones se señalan en rojo. Hemos de señalar que, además de los objetivos anteriormente mencionados de calidad y eficiencia en el servicio, incluimos la reconstrucción de la confianza entre la Administración y los ciudadanos. Como se ha remarcado anteriormente, la prestación de servicios públicos en línea no conduce necesariamente a su uso. Un elemento crítico es la estrategia general TI dentro de la que se enmarcan los servicios públicos en línea. Algunas iniciativas en administración electrónica no están a la altura de sus objetivos, al haber sido diseñadas y desplegadas de manera poco sistemática, en vez de haber seguido una perspectiva más amplia, de la Administración en su conjunto. Al examinar la disponibilidad, distinguimos entre disponibilidad general y disponibilidad de la Administración. La disponibilidad general consiste en infraestructuras hard (telecomunicaciones) y soft (habilidades y confianza). La disponibilidad de la Administración se refiere a la estrategia de modernización general de una administración, independientemente del uso de las tecnologías de la información. Esta

5. La medición del impacto de las TIC sobre el funcionamiento del sector público 83
es una variable de control importante, ya que podría también influir directamente en factores tales como el impacto de la calidad, la eficiencia y la imagen pública. El uso de la administración electrónica está precedido, en cierto sentido, por el uso general (que asumimos está impulsado por la disponibilidad general). Solo el uso general (el porcentaje de ciudadanos que utilizan Internet, por ejemplo) podría explicar una parte importante del uso comercial y social –y de la administración electrónica también– sin tener que considerar la estrategia general en tecnologías de la información y la prestación real de servicios públicos en línea; es, por tanto, una variable de control importante.

5.4 Análisis de las relaciones entre disponibilidad, uso e impacto sobre el sector público
Nuestro análisis empírico está diseñado para comprobar la fuerza de las relaciones mostradas en la figura 5.2. Para cada elemento que aparece en la figura hemos definido varios indicadores, usando los datos de varias fuentes internacionales. Hemos intentado optimizar la cobertura geográfica –encontrar datos para tantos países como fuera posible–. Sin embargo, los datos para algunos indicadores de disponibilidad e impacto no están disponibles de forma generalizada. Para algunos indicadores, entre los que se incluyen todos los indicadores de uso, la cobertura se limita a la Unión Europea. Como resultado, disponemos de un amplio conjunto de 121 países sobre el que realizar el análisis de regresión de la disponibilidad respecto al impacto. Así confinamos nuestro análisis a la correlación entre países de la UE para evaluar el papel del uso como vínculo entre disponibilidad e impacto.

5.4.1 Disponibilidad e impacto
Hemos construido varios modelos de regresión para evaluar la contribución específica de cada indicador de disponibilidad sobre los siguientes cuatro indicadores de impacto: 1. 2. 3. 4. Índice del Banco Mundial de la facilidad para hacer negocios (calidad). Índice del Foro Económico Mundial sobre la percepción de la eficiencia inducida por las TIC (eficiencia). Índice de participación electrónica de la UNPAD (opinión pública). Índice de corrupción International Transparency (opinión pública).

Para cada una de estas variables dependientes, usamos el mismo conjunto de cuatro indicadores de disponibilidad como variables independientes o predictores en el modelo: (1) buenas infraestructuras de telecomunicaciones, (2) volumen de gasto público, (3) prioridad que el gobierno da a las TIC y (4) calidad de los servicios públicos en línea. Realizamos el control sobre el crecimiento económico general usando el PIB per cápita como proxy. Los resultados más importante del modelo son: (1) la calidad de las infraestructuras de telecomunicaciones tiene un impacto más fuerte sobre la facilidad con la que se hacen negocios que sobre la calidad de los servicios públicos en línea; y (2) el índice de percepción de la corrupción se explica en gran medida por la calidad de las infraestructuras y (3) La percepción sobre las mejoras inducidas por las TIC está altamente correlacionada con las prioridades del gobierno en TIC y la calidad de las infraestructuras. En otras palabras, la calidad de la infraestructura básica de telecomunicaciones explica gran parte de la variación en la mayoría de los indicadores de impacto. Este es un hallazgo importante porque, al menos hasta hace poco, se creía que la oferta de servicios públicos en línea era el instrumento político más importante para mejorar la calidad, la eficiencia y la eficacia en la prestación de los servicios públicos. A continuación presentamos un informe de este análisis con datos que incluyen variables adicionales, pero limitadas a la UE-27. Correlaciones para los vínculos directos entre los indicadores de disponibilidad e impacto están, como se esperaba, más o menos de acuerdo con los resultados de los modelos que usan un gran número de países, con la inclusión de algunos indicadores de disponibilidad nuevos para las infraestructuras básicas TI, tanto hard (penetración de la banda ancha), como soft (habilidades TIC y sensación de seguridad e intimidad), y sobre la gestión pública y las finanzas (presupuestación y regulación). Gracias a estos indicadores adicionales, resulta que la penetración de la banda

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 84
ancha y las habilidades TIC son importantes para todo. Solo uno de los cuatro indicadores de gestión pública, la presencia de una perspectiva de presupuesto a medio plazo, es relevante. Se correlaciona positivamente con la facilidad de hacer negocios y con la ausencia de corrupción. Estas correlaciones se da aun después de haber controlado el PIB per cápita. La sensación de seguridad y de intimidad no está correlacionada con ninguno de los cuatro indicadores.

5.4.2. Uso e impacto
La mayoría de los indicadores de uso están correlacionados entre sí y, además, con cada uno de los cuatro indicadores de impacto. Esto se debe a que todos estos indicadores están impulsados por un indicador central: el número de usuarios de Internet en un país. La mayoría de las correlaciones mutuas podrían basarse solamente en la relación compartida con el número de usuarios de Internet en cada país. De ser así, esta sería una relación completamente falaz. Para comprobar si este es el caso, calculamos las correlaciones parciales entre los indicadores de uso e impacto, mientras establecemos un control para el número de usuarios de Internet. Controlar el número de usuarios de Internet tiene un efecto profundo sobre los indicadores de impacto «participación en línea» y «facilidad de hacer negocios». En último caso, desaparecen todas las correlaciones con los indicadores de uso. La participación en línea está correlacionada con solo un indicador de uso, la brecha educativa entre los usuarios de Internet. Esta es una correlación negativa: cuanto menor es la participación de usuarios con menor educación (en relación a los usuarios con educación superior), mayor es el nivel del índice de participación electrónica. Esto sugiere que la participación en línea es todavía, de alguna manera, un fenómeno elitista. La clasificación del índice de percepción de la corrupción está positivamente correlacionado con casi todos los indicadores de comercio electrónico, aunque solo con un indicador de administración electrónica, la interacción en línea de los ciudadanos con la Administración. Las correlaciones con el último indicador de impacto, las mejoras en eficiencia percibidas como TIC inducidas, siguen los patrones del índice de percepción de la corrupción. Sin embargo, la vinculación con los indicadores de administración electrónica es más fuerte en el caso de la medida de eficiencia. No solo la correlación con «el número de usuarios de Internet para interactuar con las administraciones públicas» es más fuerte, sino que la correlación con la «interacción en línea de las empresas» es también significativa. En resumen, solo dos indicadores de impacto parecen ser relevantes: la percepción de la corrupción y la eficiencia percibida. Los dos indicadores están relacionados, en gran medida, con el mismo conjunto de indicadores. Estos se examinarán en la siguiente subsección. Hemos de señalar asimismo que «el uso de Internet para fines sociales» no está relacionado con ningún indicador de impacto.

5.4.3 Disponibilidad y uso
Nos centramos ahora en los factores que impulsan el uso en línea de los servicios públicos, ya que, como se ha discutido, este uso presenta el impacto más fuerte sobre la percepción de las mejoras en eficiencia. Sorprendentemente, la interacción con las administraciones públicas no está relacionada con la oferta real de servicios públicos en línea. Los factores que contribuyen de manera positiva al uso de los servicios en línea por los ciudadanos son: la frecuencia en el uso de Internet, una reducción en la brecha de edad entre los usuarios de Internet, el uso de la banca en línea y el uso de Internet con fines sociales. En todos estos casos, se desconoce la dirección de la relación. Por ejemplo, el uso de la banca en línea podría impulsar el uso de los servicios públicos en línea, pero podría también funcionar al revés –o podría existir un efecto reforzador mutuo. La interacción en línea con las administraciones públicas también está directamente impulsada por los indicadores de disponibilidad «habilidades TIC e informáticas» y, especialmente, por «prioridades del gobierno sobre las TIC». Este último indicador es un factor crucial para un mayor desarrollo y uso de la administración electrónica, ya que impulsa a otros muchos factores de disponibilidad y uso. Indirectamente, las prioridades del gobierno están relacionadas con el uso de servicios públicos en línea en diferentes formas. Primero, el establecimiento de prioridades por parte del gobierno está positivamente correlacionado con la calidad de las infraestructuras básicas en telecomunicaciones, que, a su vez, está fuertemente conectada con la re-

5. La medición del impacto de las TIC sobre el funcionamiento del sector público 85
ducción de la brecha de edad entre los usuarios de Internet. Una reducción en la brecha de edad está directamente relacionada con las interacciones en línea con las administraciones públicas, pero también indirectamente, mediante los usos sociales de Internet y la banca en línea. El establecimiento de prioridades está fuertemente correlacionado con la penetración de la banda ancha. Aunque no existe una relación directa entre la penetración de la banda ancha y el uso que los ciudadanos hacen de los servicios públicos en línea, esta impulsa el uso de la banca en línea (e, indirectamente, el uso de Internet para interactuar con las administraciones públicas). La penetración de la banda ancha está también relacionada con el uso que las empresas hacen de los servicios públicos en línea, aunque de una manera muy indirecta. Aumenta el uso de Internet para hacer negocios, lo que está positivamente correlacionado con el uso de los sistemas de licitación electrónica por las empresas, que está vinculado al uso de los formularios en línea por las empresas, que, por su parte, está correlacionado con la interacción en línea entre empresas y administraciones públicas. Ya hemos señalado que el índice de servicios en línea no está directamente relacionado con el uso real de los servicios públicos en línea. Sin embargo, el índice de servicios en línea se relaciona positivamente con el uso de servicios privados en línea (a saber, el uso para fines privados del comercio electrónico). A su vez, el uso del comercio electrónico está positivamente correlacionado con la opinión pública sobre el funcionamiento de la Administración. De hecho, para este indicador en particular, el uso del comercio electrónico es más importante que el uso de la administración electrónica. Casi todos los indicadores de comercio electrónico (banca en línea, uso de Internet para recabar información sobre productos y servicios, uso de comercio electrónico, uso de Internet para hacer negocios) están relacionados con la percepción sobre la corrupción, pero el uso de los servicios públicos en línea por parte de las empresas no lo está. De nuevo, desconocemos la dirección de la relación. En el caso particular del índice de percepción de la corrupción, podría haber también una variable externa en juego («clima de negocios general») que conduce al uso del comercio electrónico y a una posición favorable en la clasificación del índice sobre corrupción. Esto, sin embargo, no explica la ausencia de vínculo alguno entre el uso de la administración electrónica por las empresas y la percepción sobre la corrupción. Una visión general de las relaciones entre el uso, la disponibilidad y el impacto se ofrece en las figuras 5.3 y 5.4, para el impacto sobre las ganancias en eficiencia que se perciben que son inducidas por las TIC (IE_ICTEF) y sobre la clasificación del índice de percepción de la corrupción (IP_CORPX),

5.5 Conclusiones
Hasta hace poco, la oferta de servicios públicos en línea se había considerado como el instrumento más importante de las políticas públicas para mejorar la calidad, la eficiencia y la eficacia de la prestación de los servicios públicos. El índice de servicios públicos en línea es también uno de los pilares que sustentan las comparaciones sobre administración electrónica de la ONU y que se usan generalmente. Pero es solo una condición necesaria para la participación en línea y tiene un efecto amplificador sobre la calidad de las infraestructuras básicas de telecomunicaciones en el caso de la facilidad para hacer negocios en un país –uno de los proxies utilizados para la calidad de la provisión de los servicios públicos en un país. Solo la calidad de la infraestructura básica en telecomunicaciones podría explicar gran parte de las variaciones de la mayoría de los indicadores de impacto. Aunque se esperaría que encontráramos un elevado uso de los servicios públicos en línea en países que presentan las mayores puntuaciones en el índice de servicios en línea y en los indicadores de impacto, como la participación en línea (que la ONU también usa), encontramos que este no es el caso. Esto significa que la clasificación de los servicios en línea de la ONU podría ser útil por sí sola, pero no dice nada sobre el impacto de las TIC sobre el funcionamiento de la Administración. Junto a la calidad de las infraestructuras básicas en telecomunicaciones, otros factores de disponibilidad relevantes son el establecimiento de prioridades sobre las TIC por el gobierno, la penetración de la banda ancha y las habilidades TIC e informáticas. La percepción sobre la seguridad y la intimidad –otro componente de la infraestructura soft que a menudo se asume que es un cuello de botella importante– no es estadísticamente significa-

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 86
Figura 5.3. ESQUEMA DE LOS FACTORES DE USO Y DISPONIBILIDAD QUE TIENEN UN IMPACTO SOBRE LAS MEJORAS EN LA EFICIENCIA (IE_ICTEF), ESTADOS MIEMBROS DE LA UE

Estrategia general TI

Disponibilidad Disponibilidad Disponibilidad de general la Administración 0,51** R_SKILLS

Uso Uso Uso de la administración general electrónica 0,46* UG_CINT UG_EINT
0,54** 0,36*

Impacto Eficiencia

0,47* 0,37* RG_ONLSX

–0,44*

0,60** 0,48**

0,39* RG_SPEND

UG_EFORM UG_ETNDR

R_TELCOX RG_PRIO 0,43* 0,62** R_BROADB 0,44* 0,40*

–0,42* 0,54** 0,45*

U_FREQNT U_AGEGAP

0,54**

0,39* 0,48* 0,40* 0,37*

IE_ICTEF

0,46* 0,40* 0,38*

0,46* 0,40* 0,46**

UC_FINDP 0,49* UC_BUSUS UC_BANK Uso comercial US_SOCX Uso social 0,47*

0,42*

RG_PRIO – El gobierno prioriza las TIC, promueve exitosamente las TIC y tiene un plan claro de implementación. R_SKILLS – Habilidades informáticas y en relación a Internet. R_TELCOX – Índice de infraestructura en telecomunicaciones. R_BROADB – Penetración de la banda ancha. RG_ONLSX – Índice de servicios en línea. RF_SPEND – Gasto del Estado. U_FREQNT – Personas que usan Internet frecuentemente. U_AGEGAP – Diferencia de edad. UG_CINT – Personas que usan Internet para interactuar con la Administración pública. UG_EINT – Empresas que usan Internet para interactuar con la Administración pública. UG_EFORM – Empresas que usan Internet para entregar formularios a la Administración pública. UG_ETNDR – Empresas que usan Internet para participar en procesos de licitaciones públicas. UC_FINDP – Encontrar información sobre bienes y servicios. UC_BUSUS – Uso empresarial de Internet. UC-BANK – Personas que usan Internet para realizar operaciones bancarias. UC_EBAY – Personas que usan Internet para vender bienes y servicios. UC_ECOMRC – Uso del comercio electrónico. US_SOCX – Índice de uso social. IE_ICTEF – Mejoras en la eficiencia percibidas y/o inducidas por las TIC. Nota: Las cifras hacen referencia a la robustez (Pearson r) de las relaciones; los asteriscos, a la significación estadística. Un solo asterisco denota un nivel de significación del 95% y un asterisco doble, un nivel del 99%. Las flechas rojas indican una relación negativa. Las correlaciones negativas entre el gasto del Estado (RF_SPEND) y la diferencia de edad entre los usuarios de Internet y entre el gasto del Estado y el uso del comercio electrónico no es un constructo –las correlaciones todavía tienen lugar con una robustez similar si introducimos controles para el PIB per cápita–. Tampoco disponemos de ninguna explicación para este efecto. Pero es estadísticamente significativo para el conjunto de los 27 estados miembros de la UE.

tivo, quizá porque la variación de la muestra no es grande. Lo mismo podría aplicarse al gasto público general y a las políticas de modernización gubernamentales (con la pequeña excepción de tener una perspectiva presupuestaria a medio plazo). En el último caso, sin embargo, deberíamos señalar que todos los indicadores usados estaban fuertemente relacionados con las finanzas públicas. Donde el uso sí desempeña un papel importante es en el indicador básico del porcentaje de personas que utilizan Internet de manera habitual, lo que, en gran medida, explica la variación. Esto es similar al papel que la infraestructura básica en telecomunicaciones tiene sobre la disponibilidad. Si establecemos un control sobre el número de usuarios de Internet, las relaciones entre el uso y dos indicadores de impacto, participación en línea y facilidad para hacer negocios, parecen ser completamente erróneas. En el primer caso, solo queda una correlación con un indicador de uso, la brecha educativa entre usuarios de Internet. Esta presenta una correlación negativa, lo que sugiere que la participación en línea es todavía, de algún modo, una actividad elitista. Entre los dos indicadores de impacto restantes, las ganancias en eficiencia que se perciben inducidas por las TIC están relacionadas con el uso real de los servicios públicos en línea, incluso después de que se hayan establecido

5. La medición del impacto de las TIC sobre el funcionamiento del sector público 87
FIGURA 5.4. ESQUEMA DE LOS FACTORES DE USO Y DISPONIBILIDAD QUE TIENEN UN IMPACTO SOBRE LA OPINIÓN PÚBLICA IP_CORPX), ESTADOS MIEMBROS DE LA UE

Estrategia general TI

Disponibilidad Disponibilidad Disponibilidad de general la Administración 0,49** R_SKILLS 0,44* RG_ONLSX

Uso Uso Uso de la administración general electrónica 0,45* 0,47* U_FREQNT 0,41** U_AGEGAP UC_EBAY UG_CINT

Impacto Opinión pública 0,49**

0,37**

0,50* RG_SPEND 0,44*

0,40*
0,43** 0,39*

R_TELCOX RG_PRIO 0,39* 0,62** R_BROADB 0,48*

–0,46* 0,46* 0,47* 0,40* 0,41*

0,42*

0,40*

0,39** 0,44** 0,43* UC_FINDP 0,48* 0,50** UC_BUSUS UC_BANK Uso comercial US_SOCX Uso social 0,46* 0,40*

UC_ECOMRC

IP_CORPX

0,48*

0,46**

RG_PRIO – El gobierno prioriza las TIC, promueve exitosamente las TIC y tiene un plan claro de implementación. R_SKILLS – Habilidades informáticas y en relación a Internet. R_TELCOX – Índice de infraestructura en telecomunicaciones. R_BROADB – Penetración de la banda ancha. RG_ONLSX – Índice de servicios en línea. RF_SPEND – Gasto del Estado. U_FREQNT – Personas que usan Internet frecuentemente. U_AGEGAP – Diferencia de edad. UG_CINT – Personas que usan Internet para interactuar con la Administración pública. UG_EINT – Empresas que usan Internet para interactuar con la Administración pública. UG_EFORM – Empresas que usan Internet para entregar formularios a la Administración pública. UG_ETNDR – Empresas que usan Internet para participar en procesos de licitaciones públicas. UC_FINDP – Encontrar información sobre bienes y servicios. UC_BUSUS – Uso empresarial de Internet. UC-BANK – Personas que usan Internet para realizar operaciones bancarias. UC_EBAY – Personas que usan Internet para vender bienes y servicios. UC_ECOMRC – Uso del comercio electrónico. US_SOCX – Índice de uso social. IE_ICTEF – Mejoras en la eficiencia percibidas y/o inducidas por las TIC. Nota: Las cifras hacen referencia a la robustez (Pearson r) de las relaciones; los asteriscos, a la significación estadística. Un solo asterisco denota un nivel de significación del 95%; un asterisco doble, un nivel del 99%. Las flechas rojas indican una relación negativa.

controles sobre el porcentaje de usuarios de Internet. El índice de percepción de corrupción está también relacionado con el uso real de estos servicios, cuando se establece un control sobre el PIB per cápita y el porcentaje de usuarios de Internet, pero el impacto del uso de los servicios públicos en línea sobre la percepción de la corrupción es muy pequeño. Con mucho, la mayor parte de la varianza se explica por el PIB y el clima de negocios general. Dentro del uso de los servicios en línea, la contribución aislada de los servicios públicos es modesta. El indicador de políticas públicas más importante es el establecimiento de prioridades sobre las TIC. No solo impulsa la calidad de las infraestructuras básicas en telecomunicaciones y la penetración de la banda ancha, sino que tiene también un fuerte impacto sobre el uso de los servicios públicos en línea por los ciudadanos y está directamente relacionado con las ganancias en eficiencia inducidas por las TIC. Solo un fuerte establecimiento de prioridades sobre las TIC ya tiene un efecto sobre las ganancias percibidas en eficiencia TIC inducidas, pero no garantiza una aceptación alta de los servicios públicos en línea. Para que esto ocurra, una fuerte presencia de habilidades TIC e informáticas es una precondición necesaria. Estas habilidades son el motor más fuerte del uso de los servicios públicos en línea –y se relacionan con la frecuencia en el uso de Internet– si se combinan con las prioridades establecidas por el gobierno sobre las TIC. Es justamente esto lo que debería hacer que los gobiernos y responsables políticos se interesen no solo en instalar la tecnología en las funciones de la Adminis-

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 88
tración, sino también en asegurarse de que se explique al público de tal modo que pueda ser realmente usada por los ciudadanos, que son los beneficiarios últimos de los servicios de la Administración.

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Capítulo

6

La medición del impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria

Capítulo
La medición del impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria
Robbin te Velde (Dialogic), Jesse Bos (Dialogic), Reg Brennenraedts (Dialogic)

6

6.1 Introducción
Este capítulo aborda el impacto de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la industria de la asistencia sanitaria dentro de las economías avanzadas. Nos centramos en el efecto directo de la disponibilidad de la infraestructura e-health sobre su uso y sobre los efectos directos de este en la eficacia y la eficiencia del sistema de salud. Concluimos que el uso de las TIC en la asistencia sanitaria ha tenido resultados variados y, por el momento, no ha realizado, ni mucho menos, todo su potencial. Nuestro objetivo es detectar y analizar las relaciones sistemáticas entre aspectos de disponibilidad, uso y efectos que puedan ser medidos y para los que existe una amplia cantidad de datos. Así, buscamos superar los casos de estudio aislados y los informes anecdóticos, para alcanzar alguna trascendencia a la hora de arrojar luz sobre el potencial del impacto de las TIC, y observar cuál ha sido el impacto real. El objetivo presenta requisitos y limitaciones importantes. Se requiere una base de datos amplia y actualizada de los elementos relevantes que, por otra parte, pueden ser muy difíciles de cuantificar, como la calidad de los cuidados, la satisfacción del paciente, y la facilidad con que se obtienen los cuidados. De manera ideal, para medir la eficiencia, por ejemplo, deberíamos ser capaces de distinguir entre precios y cantidades de un servicio médico específico. Si nuestra única medida disponible es el gasto total en sanidad (el precio multiplicado por la cantidad), no podemos distinguir entre un resultado favorable en el que las TIC permiten la reducción de precios y el aumento de la cantidad y un resultado alternativo en el que los precios suben y la cantidad permanece igual. Una limitación importante es que, salvo que dispongamos de los datos para llevar a cabo un complicado análisis con series temporales y relaciones cruzadas, es posible que las relaciones sistemáticas que buscamos se vean ocultadas por las inconveniencias transitorias y costes de transición que siempre surgen cuando se adoptan nuevas tecnologías. Aunque estos requisitos y limitaciones son importantes y pueden afectar a nuestros descubrimientos, creemos que las relaciones que establecemos se sustentarán sobre un terreno sólido. En comparación con el uso por la Administración y, especialmente, en la educación, el uso de las TIC tiene una larga tradición en la asistencia sanitaria. Los primeros sistemas TI se usaron en Estados Unidos en los años cincuenta del siglo pasado, principalmente para gestionar los historiales médicos y ayudar en los diagnósticos. Hoy, las TIC se usan en casi todas las fases del proceso de asistencia sanitaria, desde el seguimiento remoto de los pacientes y la colaboración a distancia entre especialistas, al uso de sistemas médicos de imágenes y facturas electrónicas. De igual manera, la informática para la asistencia sanitaria engloba un amplio conjunto de servicios, que incluyen los sistemas de información para la asistencia sanitaria, servicios como la telemedicina (incluidos equipos médicos virtuales), historiales clínicos electrónicos (HCE), y la informática para los consumidores de servicios sanitarios. Dos de las tendencias más importantes de la sociedad que empujan los desarrollos en la asistencia sanitaria son, en general, una mayor proporción de ancianos en la población mundial y un continuo incremento de las enfermedades crónicas (como las enfermedades cardiovasculares y la diabetes). Las dos tendencias están claramente relacionadas: la vejez viene acompañada por ciertas dolencias. Envejecer está directamente relacionado con un mayor gasto en asistencia sanitaria (figura 6.1). A consecuencia de ello, los gastos en sanidad están creciendo a un ritmo superior al del PIB en muchos países, lo que ha provocado intentos de controlar esos costes por medios diversos. Muchos países desarrollados han intentado pasar de la asistencia hospitalaria, que es cara, a la asistencia ambulatoria, más barata, una práctica que podría obtener grandes beneficios de la aplicación de la telemedicina. Al mismo tiempo, los países se están con-

6. La medición del impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria 91
Figura 6.1. GASTO TOTAL EN SANIDAD (PPP, US$, 2007) x PORCENTAJE DE LA POBLACIÓN POR ENCIMA DE LOS 60 AÑOS (2008)

Porcentaje de la población mayor de 60, 2008

30 25 20 15 10 5 0 –5 0 1.000 2.000 3.000 4.000 5.000

R2 = 0,52

6.000

Gasto total per cápita en sanidad (PPA, US$, 2007)

Fuente: OMS (2010). World Health Statistics 2010, Génova: OMS.

centrando más en la asistencia preventiva, un área que podría beneficiarse de la minería de datos de los HCE y la estadística para enfocar la asistencia preventiva sobre grupos de población específicos. La tendencia tecnológica más importante para la sanidad electrónica ha sido el uso generalizado de Internet. Su efecto ha sido tan grande que el término e-health (prácticas de asistencia sanitaria basadas en Internet) es, más o menos, intercambiable con el de informática de la salud. Es útil distinguir entre dos ámbitos de la sanidad electrónica: aquellos flujos de información que tienen lugar solo entre los proveedores de asistencia sanitaria y quienes pagan por ellos, y aquellos otros que incorporan a los pacientes. Hemos visto un rápido crecimiento en el uso de las redes en los sistemas de información sanitaria tradicionales, aunque muchos son sistemas independientes que aún han de probarse dentro de un sistema nacional de historiales médicos. La informática para consumidores de sanidad apenas existía antes del auge de Internet. Hoy, los pacientes pueden encontrar abundante información –alguna fiable, otra no tanto– sobre sus dolencias, relacionarse con otros pacientes de todo el mundo y juzgar (para bien o para mal) la eficacia de sus doctores y planes de tratamiento. Un estudio holandés reveló que dos tercios de la población buscaba información médica en Internet antes de visitar a su médico, y que un tercio decidía acudir a su médico (o, por lo menos, visitarle antes) como resultado de la información hallada en la Red.1 Un tercio de los pacientes encuestados percibían un cambio en el tratamiento debido a la información discutida con sus doctores durante sus citas. La cambiante relación entre doctor y paciente, que tradicionalmente ha sido muy jerárquica, es una razón por la que el uso de las TIC está siendo recibido con sentimientos encontrados entre la profesión médica. Las posibilidades informativas y comunicativas de Internet no son solo aplicables a los pacientes, sino también a los médicos. Estas pueden, directa e indirectamente (mediante la mejora de las comunicaciones entre el personal médico), conducir a una mejora en la calidad de la asistencia sanitaria y, así, a una mejora de la situación sanitaria en el país, dado que profesionales médicos mejor informados supuestamente realizan mejores diagnósticos. Aunque la aplicación de las TIC conduce a una mejora de la calidad, sin embargo, ésta depende en gran medida de la calidad en su implantación –es decir, cómo las TIC se están usando en la práctica–. Esto es

1 Ongena, 2008.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 92
cierto en cualquier campo, pero parece serlo aún más en la asistencia sanitaria, debido a la mayor complejidad técnica y social. Los estudios indican que aplicaciones mal concebidas pueden proporcionar experiencias negativas a doctores con elevadas cargas de trabajo, distrayéndoles e incrementando las posibilidades reales de incurrir en un error médico.2 La mejora de la eficiencia es la segunda, y más frecuentemente mencionada, ventaja del uso de las TIC en la asistencia sanitaria tras la mejora en la calidad de la asistencia. La automatización de la administración, por ejemplo, lleva a una reducción en costes y sería de esperar que mejorase indirectamente la calidad de la asistencia sanitaria, ya que libera tiempo para procesos principalmente clínicos (la interacción con los pacientes, por ejemplo) y otros procesos secundarios (tiempo dedicado al estudio por los profesionales médicos, facilitado gracias a Internet). Pero mientras que la extensa revisión de metaliteratura que los investigadores3 han realizado les condujo a concluir que algunos procesos, como la investigación, las auditorías y la emisión de facturas pueden ser más eficientes gracias al uso de los HCE, algunos procesos principalmente clínicos podrían ser menos eficientes. Encuentran también que los sistemas más pequeños (HCE en una escala local o regional) pueden, a veces, ser más eficientes que a una escala mayor (HCE a nivel nacional). Éstá aún por comprobarse si las supuestas ganancias de eficiencia conducen a mejoras en la calidad. Los resultados de una encuesta a nivel europeo entre médicos de familia (GPs, en inglés) parecen sugerir que el uso de las TIC da lugar a ganancias en eficiencia, pero que estas ganancias conllevan efectos perversos en términos de calidad. (ver sección 3). Por ejemplo, a medida que el uso de las TIC conduce a una agenda de citas más eficiente de las consultas médicas, y a medida que más pacientes deciden visitar a su médico debido a informaciones encontradas en Internet, los doctores ven más pacientes por día. Pero algunos médicos creen que la mayor demanda de sus servicios y la eficiencia con la que los pacientes pasan por sus consultas les deja menos tiempo para cada paciente, causa una reducción en la calidad de servicios que ofrecen y hace sus relaciones con los pacientes más impersonales. Existen también resultados diferentes sobre los beneficios de Internet para los pacientes. Los investigadores descubrieron que cuanto más grave es una enfermedad, más probable es que la gente perciba la calidad de las informaciones en Internet como mejores que las que recibieron de sus propios médicos.4 Esto contrasta con la percepción de los médicos, quienes piensan que la información en línea es bastante beneficiosa para los pacientes (aunque pocos médicos refieran a sus pacientes a sitios web) pero de escasa o de ninguna ayuda para los enfermos crónicos. En resumen, el uso de las TIC en la asistencia sanitaria puede incrementar la eficiencia de los procesos secundarios, pero el impacto sobre los procesos principales está menos claro. Al mismo tiempo, la posición de privilegio de los profesionales médicos está sometida a la presión derivada de pacientes con mayor poder.

6.2 El modelo para medir el impacto
A la hora de estudiar el impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria, usamos el mismo modelo general que al estudiar el impacto de las TIC sobre la administración pública (ver capítulo 5, sección 3). El modelo distingue tres etapas en la utilización de las TIC: 1. Disponibilidad (en referencia a la oferta, principalmente). 2. Uso (en referencia a la demanda, principalmente). 3. Impacto.

2 Koppel et al., 2005; Silverstein, 2008. 3 Greenhalgh et al., 2009. 4 Meyer et al., 2009.

6. La medición del impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria 93
Los indicadores sobre disponibilidad existen, aunque con ciertas desviaciones hacia las infraestructuras físicas de las TIC. Solo recientemente se ha prestado más atención a las infraestructuras institucionales, como las políticas y habilidades relacionadas con las TIC. El uso es el vínculo entre la disponibilidad y el impacto. En este estudio, se presta particular atención al uso de la sanidad electrónica. A partir de la pieza central del modelo conceptual general, el uso, analizábamos en la introducción que la evolución para pacientes y médicos había sido marcadamente distinta. Esto significa que deberíamos distinguir entre el uso por parte de los ciudadanos (los pacientes) y por parte de los profesionales (los doctores). De forma similar, cuando consideramos el impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria, deberíamos distinguir entre eficacia (cambios operados en la calidad de la asistencia y la salud de los ciudadanos) y la eficiencia (cambios en los costes de proporcionar asistencia sanitaria). Además, deberíamos incluir la percepción de los ciudadanos, tanto sobre los resultados del sistema de atención sanitaria (nivel macro), como sobre su propia salud (nivel micro). Existen al menos dos bloques pertinentes en relación con la disponibilidad: la situación general del sistema de asistencia sanitaria (sin el componente electrónico) y la situación general de las TIC en un país determinado. A su vez, ambos bloques pueden dividirse en infraestructura, gasto y política. El gasto en sanidad y TIC, y así el desarrollo de ambos bloques, están finalmente impulsados por la situación económica general del país. Llegamos, finalmente, a la figura 6.2. Existe una amplia cantidad de datos para la comparación internacional de los indicadores de disponibilidad e impacto (al menos cuando se trata de indicadores sobre la salud de la población). Las fuentes internacionales (OMS, OCDE, ONU, etc.) no cubren el uso de la misma manera. En 2002 y 2007, la Comisión Europea encargó dos

Figura 6.2. MODELO CONCEPTUAL GENERAL APLICADO A LA SANIDAD ELECTRÓNICA

Disponibilidad Sistema sanitario Infraestructura sanitaria Gasto en sanidad Condiciones generales Resultados económicos Política de salud pública Política TIC nacional Gasto TIC Política TIC Infraestructura TIC Infraestructura TIC

Uso

Impacto

Uso de la sanidad electrónica Uso por los ciudadanos Uso por los profesionales

Sistema sanitario Resultados (eficacia) Costes (eficiencia) Percepción

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 94
amplios estudios sobre el uso y el impacto económico de la e-health. Estos estudios hacen referencia a 27 estados miembros más Noruega e Islandia (UE 27+2). Aunque esto, obviamente, no supone una cobertura mundial, sí cubre un amplio conjunto de países bastante diferentes, que van desde las economías pequeñas a las grandes y de las avanzadas a aquellas en vías de desarrollo.

6.3 Disponibilidad, uso e impacto
Los estudios de la Comisión Europea encuestaron a 6.800 médicos de familia. Estos estudios indagaron en el modo en que los facultativos utilizan las TIC e Internet para comunicarse con sus pacientes, con la asistencia primaria y secundaria y con otros agentes sanitarios, como las compañías aseguradoras y las autoridades sanitarias. Los resultados ofrecieron una visión detallada de la situación actual y de los recientes desarrollos relativos a la disponibilidad y uso de la e-health.

6.3.1 La disponibilidad
La presencia de ordenadores y conexiones a Internet en las consultas de los médicos de cabecera ha crecido rápidamente en los últimos cinco años, de un 81 a un 90% (ordenadores) y de un 63 a un 73% (Internet). En una serie de países, se ha alcanzado una situación de total saturación. El acceso a la banda ancha, que se considera esencial para la transmisión de datos visuales o de imágenes en streaming para su control, presenta una alta correlación con los patrones de conexión a Internet.

6.3.2 El uso
En consonancia con la tendencia de la disponibilidad, el uso de aplicaciones e-health ha crecido también rápidamente en todos los lugares. En Dinamarca, que está a la cabeza de Europa, casi todos los tipos de datos intercambiados se encuentran entre el 60 y el 70% del rango de saturación. Una excepción es el uso de la telemedicina, probablemente porque Dinamarca es un país muy pequeño y la densidad de los médicos y hospitales es muy alta. A lo largo del continente, sin embargo, existen marcadas diferencias entre los distintos tipos de uso (figura 6.4). La telemedicina apenas ha crecido en Europa, a pesar de los esfuerzos realizados para contener los costes. El porcentaje de consultas en la Europa de los 155 con una website era relativamente alto en 2002, pero apenas ha crecido desde entonces. Por el contrario, el uso de Internet por los médicos para sus propios fines (búsqueda de información médica y estudio) era relativamente alto en 2002 y ha continuado creciendo a buen ritmo desde entonces. Las medias de la figura 6.4 enmascaran el hecho de que existen grandes diferencias entre países, mayores que las existentes en relación con la disponibilidad. Existe un claro grupo a la cabeza, que engloba principalmente a los países escandinavos (en el que se incluye a Islandia), Holanda y el Reino Unido.

6.3.3 El impacto
Uno de los resultados más sorprendentes de la encuesta de 2007 es que no existe relación entre la intensidad en el uso que hacen los doctores y la percepción del impacto de la e-health (figura 6.5). Aunque los médicos en todos los países tienden a pensar que las TIC mejoran la calidad de los servicios de salud, no existe correlación alguna con el nivel del índice de madurez de la sanidad electrónica (figura 6.11). Si nos concentramos en las motivaciones subyacentes, queda claro que las percepciones de los médicos son mucho menos positivas, en realidad, son bastante negativas, en relación con el impacto sobre la calidad. En general, los médicos piensan que el im-

5 El término UE-15 hace referencia a los quince países que eran miembros de la Unión Europea antes de su ampliación en 2004: Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Luxemburgo, Holanda, Dinamarca, Irlanda, Reino Unido, Grecia, Portugal, España, Austria, Finlandia y Suecia.

6. La medición del impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria 95
Figura 6.3. PATRÓN DE DIFUSIÓN DE LOS DIFERENTES TIPOS DE USO DE LA SANIDAD ELECTRÓNICA, DINAMARCA, 2007

Hospitales y especialistas

Dinamarca (2007)

Transferencia de historiales clínicos (73%)

Farmacias Recetas por Internet (77%)

Intercambio de correos electrónicos (59%)

Laboratorios Recepción de resultados de pruebas (83%) Otro médico de familia Envío de solicitudes de reembolso (6%)

Paciente

Telemedicina (0,4%)

Médico de familia

(62%)

Web del consultorio (70%) Formación continua personal (n/a) Internet

Compañías aseguradoras

Búsqueda de información prescriptiva (71%)

pacto directo de las TIC sobre la calidad en relación al diagnóstico es neutral. Las TIC tienen una influencia positiva sobre la eficiencia, pero a costa de un incremento en la carga de trabajo y el número de pacientes por día, lo que conduce al deterioro del alcance de los servicios ofrecidos y de la relación doctor-paciente. En otras palabras, los efectos indirectos de la mejora en la eficiencia sobre la calidad son negativos y exceden los efectos neutrales sobre la mejora de la calidad. Este es, por supuesto, el punto de vista de los médicos. Su percepción negativa de las mejoras en la calidad inducidas por las TIC puede deberse, al menos parcialmente, al hecho de que consideran las TIC como una amenaza a su posición y/o a la calidad de su propio trabajo. Una mayor carga de trabajo no tiene necesariamente que afectar de manera negativa a la percepción de los pacientes sobre la calidad. Idealmente, la calidad de la asistencia sanitaria debería medirse usando datos objetivos, como los tiempos de espera, o mediante datos directos, como la satisfacción de los pacientes. Accenture ha realizado recientemente una encuesta6 en una serie de países que abarca algunas de estas medidas, pero el solapamiento con los países de la encuesta UE 2007 es muy limitado: solo siete aparecen en ambas encuestas.7 Consideramos cuatro elementos relativos a la calidad de la encuesta de Accenture: (1) la prioridad política atribuida por el ciudadano a la reducción de tiempos de espera, (2) establecer mayores estándares de calidad para los proveedores de asistencia sanitaria, (3) incrementar el número de profesionales médicos y (4) el grado medio de calidad de la asistencia sanitaria en cada país. De nuevo, no encontramos correlación entre el índice de madu-

6 Accenture, 2010. 7 Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Noruega, España y Reino Unido.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 96
Figura 6.4. PATRONES DE DIFUSIÓN DE LOS DISTINTOS USOS DE LA SANIDAD ELECTRÓNICA, UE-15, 2002-2007

Hospitales Hospitales y especialistas y especialistas

UE 15 UE 15 (2002) (2002)

Transferencia de historiales Transferencia de historiales clínicos (8%) clínicos (8%)

Farmacias Farmacias Recetas por Internet (3%) Recetas por Internet (3%)

Intercambio de correos Intercambio de correos electrónicos (6%) electrónicos (6%) Paciente Paciente Telemedicina (2%) Telemedicina (2%) Médico de familia Médico de familia (8%) (8%)

Laboratorios Laboratorios Recepción de resultados Recepción de resultados de pruebas (11%) de pruebas (11%) Otro médico de familia Otro médico de familia Envío de solicitudes Envío de solicitudes de reembolso (6%) de reembolso (6%)

Web del consultorio (25%) Web del consultorio (25%) Formación Formación continua continua personal (45%) personal (45%) Internet Internet

Compañías Compañías aseguradoras aseguradoras

Búsqueda de información prescriptiva (35%) Búsqueda de información prescriptiva (35%)

Hospitales Hospitales y especialistas y especialistas

UE 15 UE 15 (2007) (2007)

Transferencia de historiales Transferencia de historiales clínicos (22%) clínicos (22%)

Farmacias Farmacias Recetas por Internet (11%) Recetas por Internet (11%)

Intercambio de correos Intercambio de correos electrónicos (27%) electrónicos (27%) Telemedicina (4%) Telemedicina (4%) Médico de familia Médico de familia (28%) (28%)

Laboratorios Laboratorios Recepción de resultados Recepción de resultados de pruebas (54%) de pruebas (54%) Otro médico de familia Otro médico de familia Envío de solicitudes Envío de solicitudes de reembolso (22%) de reembolso (22%) Compañías Compañías aseguradoras aseguradoras Búsqueda de información prescriptiva (62%) Búsqueda de información prescriptiva (62%)

Paciente Paciente

Web del consultorio (29%) Web del consultorio (29%) Formación Formación continua continua personal (82%) personal (82%) Internet Internet

6. La medición del impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria 97
Figura 6.5. PERCEPCIÓN DE LOS MÉDICOS DE FAMILIA SOBRE LOS IMPACTOS DE LA SANIDAD ELECTRÓNICA, UE-27+2, 2007

Impacto sobre procesos de trabajo personales Impacto sobre procesos de trabajo del personal del consultorio Impacto sobre la calidad del diagnóstico y del tratamiento Impacto sobre la relación facultativo-paciente Impacto sobre la variedad de servicios ofrecidos Impacto sobre la carga de trabajo del personal de apoyo Impacto sobre el número medio de pacientes vistos por día Impacto sobre el número de pacientes que acuden al consultorio 100 Negativo Positivo Ninguno

–200

–150

–100

–50

0

50

Sin impacto o con impacto negativo

Impacto positivo

rez de la sanidad electrónica y cualquiera de los restantes indicadores de calidad. Lo mismo puede decirse de la percepción de que las TIC mejoran la calidad de la asistencia sanitaria, con una excepción notable: la importancia de reducir los tiempos de espera. Esto sugiere que las percepciones de los ciudadanos son opuestas a las de los médicos en que los primeros piensan que el uso de las TIC reducirá los tiempos de espera y, así, incrementará la calidad general de la asistencia médica. Por tanto, desde el punto de vista del paciente, la eficiencia no se opone diametralmente a la calidad.

6.4 Modelo macro
Calculamos, haciendo uso de diferentes bases de datos, las correlaciones directa e indirecta entre los distintos indicadores de disponibilidad, uso e impacto.8 Usamos un análisis factorial de los componentes principales para reducir las 125 variables a 24 variables compuestas, mientras manteníamos el PIB per cápita aparte como variable de control. Los componentes resultantes coincidían casi perfectamente con las distinciones que se habían hecho en el modelo conceptual (figura 6.6). Todos los componentes consistían en combinaciones de variables con un sentido lógico. Así, se les podía asignar una clasificación que también tuviera sentido empírico (por ejemplo, «uso de la sanidad electrónica por los ciudadanos», «eficiencia del sistema de salud», etc.). Para cada uno de los siete componentes de impacto, comprobamos la relación directa entre disponibilidad e impacto (mediante el uso –es decir, disponibilidad ⇒ uso ⇒ impacto) y las relaciones directas entre disponibilidad e impacto (es decir, disponibilidad ⇒ impacto) Las figuras 6.6 y 6.7 ilustran, respectivamente, los resultados indirectos y directos. En las figuras, cada línea de conexión representa una relación significativa.9 Allí donde no se muestran líneas es que no se encontró ninguna relación significativa. El valor numérico por encima de la línea
8 OCDE, 2009; Eurostat, 2009; ITU, 2009; Meyer et al, 2009; OMS, 2005; Eurobarómetro, 2008; Health Consumer Powerhouse, 2009; OMS, 2009. 9 El nivel exacto de significación se indica por un asterisco. Un solo asterisco significa un nivel de <0,05 (por ejemplo, un 95% de probabilidades de que la relación ocurra realmente), y un asterisco doble indica un nivel de <0,01 (por ejemplo, un 99% de probabilidades de que la relación ocurra realmente).

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 98
Figura 6.6. RELACIONES INDIRECTAS SIGNIFICATIVAS ENTRE DISPONIBILIADAD E IMPACTO (DISPONIBILIDAD ⇒ USO ⇒ IMPACTO)
Sistema sanitario Sistema sanitario 0,39* (Percepciones)

Infraestructura sanitaria Gasto en sanidad Control de la Administración sobre el sector sanitario
Infraestructura TIC

eHealth para ciudadanos

Uso por los ciudadanos

–0,63**

Percepción sobre el sistema sanitario Percepción negativa sobre su propio estado de salud
Sistema sanitario (Eficiencia)

0,70**

–0,52** eHealth para profesionales

Infraestructura TIC Política en sanidad electrónica Derecho a la información Diversidad cultural Política TIC general Política nacional de Información Política electrónica nacional Políticas de financiación pública Políticas de colaboración sectores público y privado Asequibilidad de las políticas de infraestructuras Políticas de cooperación intersectoriales y con ONG Políticas de acceso a los registros Políticas de formación en TIC Políticas de aprendizaje electrónico en ciencias de la salud
Política TIC nacional

Uso para aplicaciones B2C
0,43**

0,38*

Uso de sistema de expertos (DSS) Uso para aplicaciones B2B

0,37*

Crecimiento del gasto privado en sanidad Mortalidad infantil baja Crecimiento del gasto per cápita en sanidad
–0,61* Sistema sanitario (Eficacia) –0,42*

0,52**

Uso para comunicarse con la Aministración Uso para comunicarse con las compañías de aseguradoras

Ciudadanos longevos y sanos Baja mortalidad infantil
Condiciones generales 0,64**

Fortaleza económica

Nota: Los cuadros sombreados en azul representan variables dicotómicas; las otras cajas representan componentes.

6. La medición del impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria 99
Figura 6.7. RELACIONES DIRECTAS SIGNIFICATIVAS ENTRE DISPONIBILIDAD E IMPACTO (DISPONIBILIDAD ⇒ IMPACTO)
Sistema sanitario Sistema sanitario –0,53* eHealth para ciudadanos (Percepciones)

Infraestructura sanitaria Gasto en sanidad Control de la Administración sobre el sector sanitario
Infraestructura TIC

Uso por los ciudadanos
eHealth para profesionales

Percepción sobre el sistema sanitario Percepción negativa sobre su propio estado de salud
Sistema sanitario (Eficiencia)

–0,73**

Infraestructura TIC Política en sanidad electrónica Derecho a la información Diversidad cultural Política TIC general Política nacional de información Política electrónica nacional Políticas de financiación pública Políticas de colaboración entre los sectores privado y público Asequibilidad de las políticas de infraestructuras Políticas de cooperación intersectorial y con ONG Políticas de acceso a los registros Políticas de formación en TIC Aprendizaje electrónico en ciencias de la salud
0,31** –0,55* –0,53* Política TIC nacional

Uso para aplicaciones B2C Uso de sistema de expertos (DSS) Uso para aplicaciones B2B Uso para comunicarse con la Aministración Uso para comunicarse con las compañías de aseguradoras
0,24* –0,51*

Crecimiento del gasto privado en sanidad Mortalidad infantil baja Crecimiento del gasto per cápita en sanidad 0,46**
Sistema sanitario (Eficacia)

0,56** 0,28** –0,45**

Ciudadanos longevos y sanos Baja mortalidad infantil
Condiciones generales

Fortaleza económica

–0,67**

Nota: Los cuadros sombreados en azul representan variables dicotómicas; las otras cajas representan componentes.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 100
representa el coeficiente de correlación r, que es un proxy (representación) de la robustez de la relación. Las correlaciones negativas se indican en rojo.

6.4.1 Relaciones entre la disponibilidad y el uso
La infraestructura TIC tiene una correlación positiva con diferentes componentes de uso –con «el uso de la sanidad electrónica por los ciudadanos», por ejemplo–. Esto significa que en países con una infraestructura TIC más desarrollada, las personas son también mayores usuarios de TIC, incluida la sanidad electrónica. El vínculo con el uso de sistemas expertos y business-to-business (B2B) significa que esos dos tipos de usos para profesionales de la sanidad electrónica son los más avanzados, o maduros, y requieren de las mayores inversiones en infraestructura TIC. La correlación positiva entre el gasto en sanidad y el uso de la sanidad electrónica para comunicarse con las autoridades es algo lógico: cuanto más dinero ponga un gobierno en el sistema de salud, más interés tendrá en controlar ese dinero mediante métodos de fiscalización, como las auditorías. Por tanto, los gastos generales aumentan y la comunicación con las autoridades se intensifica. La correlación negativa entre infraestructura sanitaria y el uso de la sanidad electrónica por los ciudadanos es un descubrimiento interesante. Sugiere que, al menos en este momento, los usuarios consideran la asistencia electrónica como un sustituto parcial de la asistencia sanitaria normal. Ha de tenerse en cuenta que, aunque lo hallamos apuntado solo en una dirección, la dirección causal es desconocida y la relación podría funcionar en ambos sentidos. Así, podría ser que cuantos más médicos y especialistas estén disponibles, menor es la necesidad de los ciudadanos de recurrir a la asistencia electrónica o, al revés, aquellos países que poseen un sistema sanitario menos desarrollado han elegido modernizar sus infraestructuras mediante la sanidad electrónica.

6.4.2 Relaciones entre uso e impacto
La robustez económica presenta todavía el mayor impacto sobre los resultados de los sistemas de salud. Esto simplemente significa que la contribución de las TIC al resultado final es (todavía) relativamente modesta. Por ejemplo, la esperanza de vida en un país está directamente relacionada con el bienestar. Igualmente, los habitantes de países ricos tienden a pensar que el sistema de salud de sus países funciona relativamente mejor. La relación negativa con el crecimiento del gasto per cápita se debe al hecho de que es más fácil para los países con menores niveles iniciales de gasto hacer crecer esos gastos que para los que ya sostienen elevados niveles de gasto. El componente de impacto que destaca es la autopercepción de la mala salud. Con la excepción de un crecimiento relativo en el gasto en sanidad, este es el único componente de impacto que está directamente vinculado a uno o más componentes de uso. El hecho de que se relacione negativamente con el uso de las TIC se explica por la autoselección: los más ávidos usuarios de información médica en la Red son a su vez los más preocupados por su propia salud. Es interesante que sea también este grupo el que más cuestione la calidad de los diagnósticos y los tratamientos dados por los médicos. No es entonces sorprendente que los médicos piensen que el uso de Internet nunca o casi nunca sea una ayuda para este grupo particular de enfermos crónicos. Encontramos aquí el ejemplo más claro de la cambiante relación entre doctores y pacientes. De forma similar, el uso de la sanidad electrónica para las aplicaciones B2B y las comunicaciones con las compañías aseguradoras puede explicarse por la autoselección. Los datos de los pacientes crónicos se intercambian con mayor frecuencia que los datos de pacientes normales. La sustitución de los flujos de trabajo tradicionales en soporte de papel por flujos de trabajo electrónicos bien puede ahorrar, tanto a pacientes como a doctores, un montón de papeleo. Por último, la correlación entre el uso de la sanidad electrónica para transacciones entre consumidores y empresas y el crecimiento del gasto en asistencia sanitaria en relación al PIB es quizá la más relevante. Simplemente dice que el uso de la e-health incrementa, más que disminuye, el gasto en sanidad. Así, las supuestas ganancias de eficiencia no ocurren –al menos, no lo hacen en un nivel macro ni a corto plazo.

6. La medición del impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria 101

6.4.3 Relaciones directas entre disponibilidad e impacto
El número de relaciones directas entre la disponibilidad y el impacto supera el número de las indirectas. Esto minimiza el supuesto papel central del uso. Algunas de estas relaciones son más bien obvias. La infraestructura en sanidad se correlaciona positivamente con individuos longevos y sanos. Así, las inversiones en infraestructuras sanitarias tienen valor, pero, naturalmente, tienen un precio: también incrementan el gasto per cápita en sanidad. Los resultados de un sistema de asistencia sanitaria (en términos de vidas largas y sanas) mejoran aún más con la implementación de políticas nacionales de información y políticas estratégicas. Por tanto, la importancia de tener una visión estratégica clara es aplicable a nivel nacional. De forma similar, el eLearning en políticas de ciencias de la salud presenta asimismo una correlación positiva con vidas largas y saludables. Así, resulta rentable invertir en la formación continua de los médicos mediante TIC. No es sorprendente que el uso de las TIC para el autoestudio sea uno de los usos que más rápidamente crecen entre los médicos de todos los países europeos. Otro hallazgo relevante es que la existencia de políticas de cooperación intersectoriales y no gubernamentales conduce a una reducción del gasto público en sanidad. Esto está en profundo contraste con el uso de las TIC que anteriormente hemos encontrado. En otras palabras, cuando un gobierno quiere reducir el gasto en asistencia sanitaria debería invertir en la racionalización de los procesos intersectoriales en vez de en TIC. Mucho más sorprendente es la correlación positiva (aunque débil) entre una política nacional de historiales clínicos y vidas largas y saludables. La única explicación (cogida por los pelos) es que los ciudadanos de países democráticos se sienten menos reprimidos y esto tiene efectos positivos sobre su salud. Pero es preciso señalar que una política nacional de historiales clínicos no se correlaciona con la percepción de cada uno sobre su propia salud. En contraste con los componentes de la salud, las relaciones significativas que se hallaron para los componentes TIC son mucho más difíciles de interpretar. Por un lado, existe una relación directa robusta entre la infraestructura TIC (y en un grado menor entre las políticas de formación en TIC) y la percepción de la salud propia –es decir, a mejores infraestructuras TIC en un país (y a mayores niveles de formación en TIC), más tienden a pensar los ciudadanos de un país en su propia salud–. Por otro lado, la infraestructura TIC está negativamente relacionada con la percepción del sistema de asistencia sanitaria. No existe ninguna explicación aparente sobre estas relaciones o sobre sus direcciones. Sin embargo, las relaciones son relativamente robustas y se sustentan también sobre alguna evidencia empírica de carácter anecdótico. Por ejemplo, hemos visto que Dinamarca, el líder indiscutible en disponibilidad y uso de las e-health (sección 3.b), es el país con los peores resultados médicos en Europa durante la pasada década. De nuevo, esto enturbia la contribución del uso de las TIC a la calidad de la asistencia sanitaria.

6.5 Estudios nacionales
Para proporcionar una mejor comprensión de las implicaciones del modelo, se desarrollaron casos de estudio en tres países: Dinamarca, España y Canadá. Se compararon estos países en relación con la disponibilidad, uso e impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria, usando datos recogidos para los análisis anteriores. Uno de los principales motores del uso de las TIC y de su impacto sobre la asistencia sanitaria era la solidez económica de cada país (medida mediante su producto interior bruto –PIB– per cápita). Al evaluar los resultados de cada país deberíamos tener en cuenta este factor. El PIB per cápita en Canadá (38.500 US$) y Dinamarca (35.951 US$) es bastante similar, pero el PIB per cápita en España (31.586 US$) es algo menor.10 Otro factor con una influencia importante (en relación a la esperanza de vida al nacer) es el gasto en sanidad (figura 6.8). De hecho, los dos factores están correlacionados de manera bastante fuerte en la mayoría de los países –con la notable

10 Factbook OCDE, 2009. PIB en dólares estadounidenses, precios constantes y PPA, 2007.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 102
Figura 6.8. GASTO EN SANIDAD x ESPERANZA DE VIDA AL NACER

84 82 España 80 78 76 74 72

Japón

Canadá

R2 = 0,40

Esperanza de vida al nacer (años)

Dinamarca

Estados Unidos

0

2

4

6

8

10

12

14

16

18

Gasto total en sanidad (% PIB)

excepción de Estados Unidos y Japón–. En relación a los países de referencia, España va bien, con una esperanza de vida alta en relación a los gastos; Canadá se encuentra exactamente sobre la línea de regresión, y la esperanza de vida en Dinamarca es algo menor de lo que cabría esperar de su gasto total en sanidad. Los datos sobre mortalidad infantil y esperanza de vida muestran que la situación de la asistencia sanitaria en España es favorable; la esperanza de vida es relativamente alta y la mortalidad infantil es baja. Además, esta última se ha reducido aún más en los últimos años. La situación, sin embargo, es menos favorable en Dinamarca. La tasa de mortalidad infantil es importante, pero la esperanza de vida es baja para un país occidental y es aún menor si la comparamos con la de los países de la OCDE. La situación en Canadá en relación a la esperanza de vida se sitúa en la media de la OCDE.

6.5.1 Canadá
La población de Canadá se distribuye de forma extremadamente irregular y su densidad es muy baja, 191,5 kilómetros cuadrados por persona, comparada con los 7,2 kilómetros cuadrados por persona en España y los 4,8 kilómetros cuadrados por persona en Dinamarca. Dado que alrededor del 80% de la gente vive en áreas urbanas en el sur, la auténtica densidad poblacional en las provincias del norte es mucho menor que la media. Esto hace de Canadá un lugar lógico para el uso de la telemedicina. Quebec, por ejemplo, empezó a implementar servicios de telesalud en 1989 para dar cobertura a todos sus residentes.11 Esto incluye regiones aisladas como Nunavik. En Ontario, la red de telemedicina da cobertura a quinientas poblaciones en la provincia. Alberta posee su propio portal virtual, Netcare, que tiene algún parecido con el sistema nacional danés y conecta los consultorios médicos, los laboratorios de diagnóstico y las farmacias.

11 ICTC, 2009.

6. La medición del impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria 103
Estas iniciativas se han desarrollado en un entorno en el que la mayoría de los fondos los proporciona un único pagador, los seguros públicos. Los fondos públicos suponen el 70% de los gastos sanitarios canadienses. El otro 30% viene de fondos privados. Los destinos típicos de esta financiación pública son los hospitales y las visitas al médico.12 Los canadienses reciben la asistencia sanitaria básica gratuitamente mediante financiación pública. Los pacientes no se ven involucrados en procesos de facturación y reembolso. La ley no permite que los proveedores de servicios sanitarios facturen a los pacientes, sino que deben acordar los gastos directamente con las compañías aseguradoras. Como consecuencia, la administración médica es bastante sencilla. La administración también se ve facilitada por la ausencia de participación de las compañías aseguradores en la asistencia diaria o en la recogida de cualquier tipo de información sobre la salud de las personas, aunque el propósito de esta política sea garantizar la confidencialidad entre el paciente y el médico. Estas medidas producen un sistema médico relativamente eficiente. El sistema de salud se rige por una Ley de Salud nacional, pero las provincias son las principales administradoras del sistema. La e-health también se ejecuta a nivel provincial, lo que ha provocado la creación de sistemas diferentes e incompatibles. Tampoco existe todavía un sistema nacional electrónico de salud. La introducción de un sistema electrónico de historiales homogéneo (HCE) se ha retrasado durante años y su implementación, por ejemplo, aún está pendiente en Ontario. Como en otros muchos países, las preocupaciones sobre la intimidad de los pacientes han obstaculizado en gran medida el cambio hacia la puesta en marcha de un sistema nacional HCE. Los recientes episodios de pirateo electrónico en el sistema Netcare de Alberta, que comprometió la intimidad de más de 10.800 pacientes, revela que estas preocupaciones son bastante razonables. Se espera que para finales de 2010 cinco de las 13 provincias canadienses tengan un sistema HCE totalmente interoperativo (es decir, conectado en red) con información de pacientes sobre medicamentos prescritos, pruebas de laboratorio, diagnósticos por imagen, algunos informes clínicos hospitalarios, datos sobre inmunización, todo ello independientemente de la provincia de origen de la información. Disponibilidad. Para un país con fuertes ambiciones de beneficiarse de la telemedicina, la disponibilidad de TIC es de una importancia máxima. Y la disponibilidad es muy alta en Canadá, aunque no tanto como en Dinamarca. El otro componente de la disponibilidad es la calidad del sistema de salud. Canadá obtiene buenos resultados en todos los indicadores, con la notable excepción del bajo número de médicos que presenta. Desde 1990 la política seguida por Canadá de reducir las matriculaciones en las facultades de medicina, unida a la migración neta de médicos a Estados Unidos y a la jubilación de otros, ha dado como resultado una escasez de médicos. Esto significa que cada médico de familia da cobertura a una enorme área, otro fuerte incentivo para el uso de la telemedicina. Junto a la falta de médicos de familia, existe también una escasez importante de camas hospitalarias. En el período comprendido entre 1994 y 2004, la capacidad hospitalaria cayó en un 40%. La escasez de médicos y camas hospitalarias financiadas con dinero público se hace más dolorosa en comparación con la situación de los dentistas financiados con dinero privado. El número de dentistas en Canadá está muy por encima de la media de la OCDE. La disminución en la calidad de la sanidad pública no se ha visto acompañada por la reducción de costes. El gasto público en asistencia sanitaria en Canadá está todavía significativamente por encima de la media. En resumen, dada la baja densidad de médicos, las presiones de los costes sobre el sistema de salud y la alta disponibilidad de infraestructuras TIC, parece existir un gran incentivo para la adopción de la telemedicina en Canadá. La cuestión ahora es si (y hasta qué punto) la e-health se está usando ya en Canadá. Uso. Existen pocos datos disponibles sobre el uso de Internet por parte de los profesionales de la salud canadienses. Por parte de los ciudadanos, el potencial existente para la asistencia sanitaria a distancia ya se ha aprovechado. Canadá tiene, de lejos, el porcentaje más alto de ciudadanos que usan Internet para buscar información relacionada con la salud (figura 6.9).

12 Las visitas al dentista y al oftalmólogo se financian por iniciativa privada.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 104
Figura 6.9. PERSONAS QUE USAN INTERNET PARA BUSCAR INFORMACIÓN SOBRE SALUD, PAÍSES SELECCIONADOS, 2008 (%)

70% 60% 50% 40% 30% 20% 10% 0%
16,4% 14,2% 10,4% 3,1% 50,8% 43,8%45,9% 40,9% 38,8% 40,6% 36,3%38,6% 32,4%32,5% 29,2% 26% 24,8% 24,5% 24,8% 21,6% 18,8% 18,6% 58%

Fuente: Eurostat, 2010.

Estos resultados se corresponden con los hallazgos del modelo macro, que revelan, al menos por ahora, que el uso que hacen los ciudadanos de la e-health es sustitutivo más que suplementario de la interacción cara a cara en la asistencia sanitaria. En el caso particular de Canadá, la aparente escasez de doctores parece empujar a los ciudadanos a usar Internet para encontrar información médica. Impacto. En relación a la eficacia –supuestas mejoras en la situación sanitaria–, Canadá no obtiene unos resultados particularmente buenos. Tiene una posición de inicio relativamente favorable, con una tasa de esperanza de vida alta (y saludable) y una tasa de mortalidad infantil media, pero el crecimiento de estas tasas ha estado en la media y muy por debajo de la media, respectivamente.13 El crecimiento relativo del gasto público en sanidad ha sido menos pronunciado en Canadá que en los otros países. A primera vista, esto podría indicar que se han producido ciertas ganancias en eficiencia. Pero una de las averiguaciones más importantes del modelo macro es que el uso de la sanidad electrónica aumenta, más que reduce, el gasto en sanidad. Consecuentemente, esto podría significar que Canadá no es un país líder en el uso de la sanidad electrónica. Queda por ver si las supuestas ganancias en eficiencia han tenido realmente lugar. Parece que el incremento en los costes de la asistencia sanitaria ha pasado parcialmente al sector privado (el crecimiento del gasto total en sanidad ha ido similar a la media) y predominantemente a los consumidores (motivado por la escasez de doctores y camas hospitalarias).

6.5.2 Dinamarca
Dinamarca es un país con un elevado estado del bienestar y unos servicios sanitarios con cobertura universal. Todos los residentes en Dinamarca tienen acceso gratuito a la asistencia médica y hospitalaria. El sistema de

13 Encontramos que, en relación a las variables «esperanza de vida» y «mortalidad infantil», no existe correlación entre unas puntuaciones iniciales altas y el crecimiento de las tasas. De esta manera, la posición inicialmente favorable en Canadá no afecta negativamente a este país.

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6. La medición del impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria 105
salud se financia casi completamente por el Estado. La situación en Dinamarca es, de alguna manera, comparable a la de Canadá, pero con una importante diferencia: que todos los hospitales daneses son propiedad del Estado. Hasta hace poco los condados tenían la responsabilidad de financiar el sistema. Sin embargo, en 2007, en contradicción con la tendencia mundial a la descentralización, la financiación se centralizó a nivel nacional. El sistema de salud danés se ha construido en torno al médico de familia, que actúa como filtro de la asistencia hospitalaria. Los gobiernos regionales imponen estrictas regulaciones sobre la actividad de los médicos. Los condados deciden el número y la localización de los doctores. Así, pueden impulsar el despliegue de la sanidad electrónica de arriba abajo. A pesar de disfrutar de un acceso a la salud gratuito y omnipresente, los resultados daneses de algunos indicadores básicos como la esperanza de vida (figura 6.8) y la mortalidad infantil son pobres. La evidencia sugiere que los malos resultados sanitarios no se deben tanto a la ineficacia del sistema de salud como al estilo de vida particularmente insano de los daneses, caracterizado por un alto consumo de alcohol, alimentos grasos y tabaco. Disponibilidad. La Red Danesa de Datos sobre Salud (DHDN, en inglés) es el modelo del Estado danés y –literalmente– la columna vertebral informática del sistema de salud. El DHDN es una referencia para muchos países que implantan sistemas e-health. Comenzó como una pequeña red regional en la isla de Funen a principios de la década de 1990 como existen otras iniciativas similares (generalmente más grandes) alrededor del mundo (Netcare en Alberta, Canadá, y Diraya, en Andalucía, España, por ejemplo) Lo que es único en relación al DHDN es que se escaló exitosamente a nivel nacional –una implantación realizada en un período de tiempo relativamente corto de dos años (1994-1996)–. Desde entonces, las conexiones a la red han crecido a paso firme. En 2000 todas las farmacias estaban conectadas a la red y en 2003 lo estaban casi todos los consultorios médicos (figura 6.10). El DHDN se construyó en torno al médico de familia, que es el punto de referencia para la mayoría de los pacientes. A partir de ahí, los servicios a los que el ciudadano pueda necesitar acceder incluyen la farmacia, los diagnósticos y los servicios hospitalarios, las consultas de especialistas en hospitales, traslados a hospitales y transporte

Figura 6.10. DIFUSIÓN DE LA RED DANESA DE DATOS SOBRE LA SALUD (DHDN), 1994-2008

100% 90% 80% 70% 60% 50% 40% 30% 20% 10% 0% 18% 32% 38% 61% 80% 80% 62% 50% 90%

95%

97%

100% 100% 100% 88%

78% 70%

85%

100% 100% 100% 100% 100% 100% 99% 100% 95% 97% 98% 92%

1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 Porcentaje de médicos de familia que usan el DHDN Porcentaje de farmacias clínicas que usan DHDN

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 106
del hospital a casa. El acceso efectivo a estos servicios depende de la eficacia y eficiencia en las comunicaciones entre sus proveedores. Un resultado directo de la implantación de la DHDN es que Dinamarca obtiene unos resultados extremadamente altos en relación a la disponibilidad TIC. Son, de hecho, los más altos de Europa. Casi todos los facultativos, las farmacias, los hospitales y los laboratorios están conectados en red a través de la banda ancha. La rápida y exitosa aceptación de la DHDN puede, en gran medida explicarse por la particular estructura institucional danesa, en la que las administraciones regionales tienen un papel protagonista. Esto se refleja también en el gasto gubernamental en sanidad y en su control sobre el sector de la salud, que en Dinamarca está muy por encima de la media. Los resultados relativamente pobres en infraestructura sanitaria están principalmente determinados por la escasez de camas hospitalarias, no por la de profesionales médicos. Por el contrario (lo que es muy diferente de la situación en Canadá), el número de facultativos está muy por encima de la media de la OCDE. En resumen, la disponibilidad en Dinamarca es muy alta, pero a costa de un alto nivel de gasto público en asistencia sanitaria. Uso. El lanzamiento a nivel nacional de la DHDN es instrumental para ampliar la implementación de la sanidad electrónica en Dinamarca. El uso de esta se ha convertido en una función crítica del sistema de salud: los HCE son de uso obligado en los hospitales daneses. Los índices de penetración para las aplicaciones e-health B2B que conectan a los médicos de familia con los hospitales, los especialistas y los laboratorios son muy elevados, con la excepción del uso medio del sistema de citas electrónicas. La aceptación de las aplicaciones e-health personalizadas, como el sistema de apoyo a la toma de decisiones para el diagnóstico y la prescripción médica es también muy alto en Dinamarca. Esto es debido a que el uso de redes (B2B y B2C) y de aplicaciones personalizadas está fuertemente relacionado con la madurez general del país en sanidad electrónica. Así, no hay una adopción secuencial de la e-health, con una saturación en el uso de aplicaciones seguida por una saturación en el uso de redes. Los dos tipos de uso están directamente relacionados con la madurez, se desarrollan simultáneamente y están, al menos en Dinamarca, entrelazados. El uso extensivo de sistemas HCE locales ha facilitado el reciente establecimiento de un servidor centralizado para almacenar todos los datos médicos. Otro uso de la sanidad electrónica que es único en Dinamarca es la conexión electrónica entre facultativos y pacientes. Dinamarca es el único país del grupo de referencia que usa e-health de esta manera. La extensión de la red e-health –es decir, el alcance del intercambio electrónico de datos clínicos y administrativos– es mucho más amplio que el grupo central de médicos, laboratorios y hospitales. La situación en Dinamarca parece contraria, de alguna manera, a lo que encontramos en Canadá. El uso e-health entre profesionales es mucho mayor, pero entre los ciudadanos está justo por encima de la media. Esto corrobora los hallazgos del modelo macro que indican que el uso de e-health por los ciudadanos es un sustitutivo, más que un complemento, del uso que se hace de la asistencia médica normal. Dado el alto grado de accesibilidad al segundo –la densidad de facultativos es alta y sus servicios, gratuitos– hay simplemente menos necesidad de consultar Internet. Impacto. Dinamarca es claramente uno de los líderes mundiales en términos de disponibilidad y uso sanidad electrónica. Si el uso de las TIC ya tiene un impacto significativo sobre la asistencia sanitaria, esto debería ponerse de manifiesto en Dinamarca. Aun así, los resultados del sistema de salud danés son, más bien, pobres, tanto en términos de eficiencia como de eficacia. En relación a la eficiencia, se podría intentar avanzar el argumento de que la peor situación sanitaria es debida al estilo de vida insano de los daneses. Sin embargo, esto posiblemente no explique completamente el supuesto efecto negativo del uso de las TIC. Más significativo aún es que las tasas de crecimiento también muestran una imagen un tanto triste. En el mismo período en que el uso de la sanidad electrónica despegó (desde 2000), las tasas de esperanza de vida y de mortalidad infantil se han deteriorado. Otro impacto del uso de las TIC en los servicios e-health ampliamente asumido es la reducción de costes. Sin embargo, a pesar del papel central de la DHDN, el impacto sobre la eficiencia del sistema en su conjunto parece,

6. La medición del impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria 107
hasta el momento, bastante limitado. El gasto del Estado en asistencia sanitaria ha aumentado considerablemente, lo que concuerda con el modelo macro en que el uso de aplicaciones e-health B2B incrementa, más que disminuye, el gasto en sanidad. Finalmente, las percepciones sobre el funcionamiento del sistema de salud son, cuando menos, bastante favorables en relación con el sistema danés, con la excepción de la calidad de los médicos especialistas. La percepción de la calidad de los médicos de familia está bastante por encima de la media, pero este es también el caso de España, que se encuentra en un nivel de madurez e-health mucho menor (ver siguiente apartado). Dada la posición preferencial de los médicos de familia en el sistema danés de salud, cabría esperar una puntuación más alta debido al uso generalizado del DHDN. La percepción de los individuos sobre su propia salud está fuertemente relacionada con el uso de Internet y es, por tanto, bastante alta en Dinamarca.

6.5.3 España
La esperanza de vida media en España es una de las más altas en el mundo. Uno de los principales impulsores detrás de este fenómeno es una tasa de mortalidad infantil muy baja. La mortalidad infantil ha mejorado constantemente desde la década de 1970. En el mismo período, la cobertura del sistema de salud se ha ampliado desde menos del 80% a casi el 100% de los habitantes, incluidos grupos con bajos ingresos y los inmigrantes y sus familias. El sistema de salud español es similar al danés. Su financiación es pública (principalmente a través de los impuestos) y proporciona una cobertura universal con acceso gratuito a la asistencia sanitaria. Se organiza regionalmente, pero el Gobierno central es el responsable de su coordinación general. Una diferencia importante con lo que hemos visto en Dinamarca es que los hospitales, más que los médicos de familia, son el elemento central del sistema español. La coordinación nacional, que era bastante débil en el pasado, ha mejorado sustancialmente debido, en gran medida, al impacto de las TIC en los programas nacionales de salud. Sin embargo, por causa de un sistema de gobierno descentralizado, existen aún grandes diferencias en el progreso de e-health entre las distintas comunidades autónomas. Los ciudadanos españoles consideran también que la acción más importante del Gobierno es asegurar que los servicios de salud coordinen sus esfuerzos con los diferentes servicios públicos para abordar cuestiones sanitarias más amplias. Dentro de las distintas comunidades, los principales problemas son la coordinación entre hospitales y facultativos, la duplicación de los historiales clínicos y los diagnósticos y las largas listas de espera para ser tratados. 14 Una de la consecuencias de las largas listas de espera en España es la relativa importancia de los servicios privados de salud. Aproximadamente el 15% de la población posee algún tipo de seguro médico privado para complementar, o como alternativa, al servicio público de salud. Las compañías médicas privadas tienen sus propias clínicas, consultorios y laboratorios. En las regiones urbanas (especialmente en Madrid y Barcelona) la financiación privada de la asistencia sanitaria desempeña un papel mucho más importante que en las áreas rurales, donde es prácticamente insignificante. Disponibilidad. Las diferencias regionales son aplicables también respecto a la disponibilidad. Aunque la disponibilidad general de la sanidad electrónica en España es menor que la media de la OCDE, algunas regiones están a la cabeza de Europa. En Andalucía, la comunidad con mayor población, los sistemas Diraya (HCE) y Receta XXI (una aplicación para la prescripción electrónica) están a la par con el danés DHDN. Los bajos resultados de España respecto a la disponibilidad se deben a las bajas puntuaciones en infraestructura TIC y sanitaria. La baja puntuación en infraestructura TIC –especialmente la baja penetración de Internet en los consultorios médicos– puede explicarse por la relativamente baja penetración de Internet en España. Aunque se han hecho impresionantes avances bajo el Plan Avanza durante los últimos años,15 España sigue estando retrasada respecto

14 Durán et al, op. cit. 15 Lanvin et al, 2010.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 108
a la media europea.16 Otros factores mencionados entre los que tienen un impacto negativo sobre la disponibilidad e-health son la escasez de formación en nuevas tecnologías entre los profesionales, la cultura, más bien conservadora, de los proveedores de asistencia sanitaria y el miedo a que la relación entre facultativos y pacientes cambie. Esta última no es específica de España, sino que ocurre en todos los países. Dada la excelente situación sanitaria en España, uno podría esperar una elevada disponibilidad de la asistencia sanitaria. Después de todo, nuestro modelo macro revelaba que la calidad de la infraestructura sanitaria y la esperanza de vida están positivamente relacionadas. Sin embargo, la disponibilidad de la asistencia sanitaria en España es relativamente baja, especialmente debido a un número relativamente bajo de camas hospitalarias y de proveedores no facultativos de servicios sanitarios. Un elemento positivo es el número de facultativos (especialmente si lo comparamos con Canadá). Esto significa que el sistema de salud español funciona muy eficientemente o, más probablemente, que el estilo de vida español es bastante saludable. Uso. El uso de las TIC en el sistema de salud es muy parecido a su disponibilidad donde existen grandes diferencias entre las distintas regiones. Algunas comunidades están a la cabeza en el uso de e-health, pero la situación general está bien por debajo de la media de la OCDE. Por ejemplo, en Andalucía, más del 80% de los médicos de familia están conectados a los sistemas Diraya y Receta XXI.

Figura 6.11. NIVEL DE MADUREZ E-HEalTH EN TODOS LOS ESTADOS MIEMBROS DE LA UE, 2007

5,0 4,9 4,5 4,0 3,5 3,0 2,5 2,0 1,5 1,0 0,5 0 3,6

3,4

3,2 3,1 3,1 2,7 2,4 2,3 2,3

2,2

2

2

2 1,9 1,9 1,8 1,8

1,7 1,7

Media de la UE 27 + 2 1,6 1,2 1,1 1,1 1 1 0,8

0,6 0,5

Fuente: Meyer, et al., 2009.

16 Los porcentajes de domicilios con acceso a Internet, de domicilios con banda ancha y de ciudadanos que usan regularmente Internet para 2009 son, respectivamente, 54%, 51% y 54% para España y 65%, 56% y 60% para la media de la Unión Europea (UE-27). En relación al acceso, la distancia con la media de la UE ha aumentado ligeramente (+1%/+2%) durante el período 2008-2009. En cuanto al uso regular, la diferencia ha disminuido ligeramente (–1%). Ver EuroStat, 2010. Cabe señalar que las cifras de este capítulo toman, en general, como base datos del año 2008.

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6. La medición del impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria 109
En 2007, el uso de e-health en España estaba justo por debajo de la media europea. Sin embargo, ha habido un aumento significativo de este uso durante los últimos años, especialmente de aplicaciones específicas, B2B y B2C.17 El establecimiento de un nodo central del Sistema Nacional de Salud para la interconexión y el intercambio de datos entre las comunidades autónomas ha sido su mayor impulsor. En 2009, todos los centros públicos de salud estaban interconectados mediante una red común y los HCE, las recetas y las citas electrónicas estaban totalmente disponibles.18 El mercado nacional para las aplicaciones e-health en red también se está desarrollando. Tan pronto como en el año 2000, algunos proveedores de servicios de Internet ya estaban proporcionando productos a medida para el mercado de la salud en B2B y B2C. En relación con los usos offline, el crecimiento más rápido ha tenido lugar en el uso básico de ordenadores durante las consultas. Como se ha señalado anteriormente, el uso offline no precede, sino que evoluciona junto al uso en red. Lo más sorprendente en el patrón de uso B2B es que la comunicación electrónica con otros facultativos ha crecido por encima de la media de la UE. La comunicación con especialistas está ahora en la media europea, pero, dado el papel central de la asistencia especializada en España, probablemente hay todavía unas diferencias significativas que reducir. La obtención de citas a través de Internet es también relativamente frecuente en España, lo que contrasta con Dinamarca, líder en e-health, donde este uso en particular obtiene una puntuación relativamente baja. Impacto. España no es particularmente un líder en e-health, pero supera a Dinamarca en cada uno de los indicadores de impacto. Hemos visto que la posición de liderazgo danesa no se ha traducido en mejoras significativas en la eficiencia y la eficacia de su sistema de salud en general. Así, parece que un uso relativamente modesto de la sanidad electrónica no es obstáculo para que un sistema de salud obtenga buenos resultados. A primera vista, cuando se trata de la percepción sobre funcionamiento del sistema de salud, Dinamarca obtiene resultados mejores en todos los ámbitos que España. Por ejemplo, España puntúa relativamente bajo en la frecuencia con la que se «realizan reconocimientos generales» y «estar limitado debido a un estado físico o mental limitado». Sin embargo, como se ha explicado en el caso danés, estos indicadores son impulsados por la misma condición subyacente –a saber, el estado general de salud de un país–. El estilo de vida español parece ser mucho más saludable que el danés. Consecuentemente, los españoles tienen una percepción relativamente positiva de su propia salud (de ahí la baja puntuación en la variable «estar limitado») y tienen menor necesidad de acudir a reconocimientos generales (razón también para su baja puntuación). Si tomamos en cuenta estos fenómenos interrelacionados el cuadro cambia por completo. De las tres variables restantes –percepción sobre la calidad de los hospitales, médicos de familia y especialistas–, España obtiene resultados similares o mejores a los de Dinamarca. Los buenos resultados de la última variable (la percepción sobre la calidad de los médicos especialistas) probablemente se deban, al menos en parte, a la particular organización del sistema de salud español, que reserva un papel central a la asistencia especializada.

6.6 Conclusiones generales
Como resultado de este estudio, sacamos las siguientes ocho conclusiones importantes: 1. La difusión generalizada de Internet ha impulsado enormemente el uso de las TIC en la asistencia sanitaria. Al revés que en otros ámbitos sociales, las TIC se han utilizado extensivamente en la asistencia sanitaria, al menos desde principios de la década de 1970. Sin embargo, el temprano uso de las TIC estaba limitado a aplicaciones offline individuales, como al almacenamiento local de los historiales clínicos de los pacientes. Internet ha impulsado enormemente el uso de las TIC en aplicaciones en red. La presencia de ordenadores y co-

17 Lanvin et al., 2010. 18 Lanvin et al, 2010.

El impacto de las TIC en la producción de bienes y servicios 110
nexiones a Internet se ha incrementado rápidamente en los últimos años. Este crecimiento, combinado con la introducción de un número cada vez mayor de aplicaciones TIC relacionadas con la salud, ha abierto nuevas vías para el desarrollo del concepto de sanidad electrónica. Sin embargo, en esta etapa, encontramos que tanto para los ciudadanos como para los profesionales el uso está fuertemente correlacionado con la disponibilidad; por tanto, el rápido crecimiento de las infraestructuras TIC se ha traducido en un rápido crecimiento en el uso de las aplicaciones e-health, con la excepción de los tipos señalados más abajo (conclusión 4). El uso de aplicaciones e-health en red no es secuencial con el uso de aplicaciones e-health offline. Las tendencias a largo plazo en TI representan cambios en los procesos de negocio. Históricamente, hemos observado al menos tres de estas olas de entre 15 y 20 años: de la centralización de los ordenadores centrales (perspectiva empresarial de la información) a los ordenadores personales (perspectiva personal de la información) y a los ordenadores interconectados (perspectiva compartida de la información). De la misma manera, esperábamos encontrar que el uso de aplicaciones offline precedió al uso de aplicaciones en red. Sin embargo, lo que nos encontramos fue que los dos tipos de uso se desarrollan simultáneamente y, en muchos casos, se refuerzan. Así, se desarrollan en paralelo más que en serie. La adopción de aplicaciones e-health en red y offline presenta diferentes patrones para cada caso. Existe todavía una marcada diferencia entre aplicaciones en red y offline, y estos dos tipos de aplicaciones no deberían confundirse. Por ejemplo, las aplicaciones HCE offline se han estado usando, al menos, desde la década de 1970, y los facultativos las adoptaron rápidamente a partir de los años ochenta. La nueva generación de aplicaciones HCE en red, las HCE nacionales de carácter uniforme, son otra parte del pastel. La preocupación sobre la intimidad de las personas ha retrasado el lanzamiento de estos sistemas nacionales en muchos países. Ante la ausencia de un sistema nacional y debido a la incompatibilidad entre sistemas regionales y locales, los intercambios electrónicos de historiales clínicos y datos administrativos a nivel nacional están aún plagados de dificultades. Allí donde estos sistemas nacionales se han implantado (como en Dinamarca), el uso e-health ha crecido rápidamente. El potencial de la telemedicina como una dimensión principal de la sanidad electrónica no se ha visto aún completamente plasmado. Los sistemas de salud alrededor del mundo se enfrentan a una presión creciente derivada de tendencias autónomas aunque interrelacionadas como el envejecimiento de la población y el aumento de las dolencias crónicas. Como consecuencia, se espera que el gasto total en sanidad se doble en los próximos 20 años. Se supone que la tecnología es una de las maneras de combatir el aumento, especialmente cuando se apoya en importantes cambios organizativos, como un giro desde la medicina curativa a la preventiva. La telemedicina se consideraba como una de las primeras y más importantes aplicaciones para la sanidad electrónica y se quería que desempeñara un papel central en la contención de los siempre crecientes costes al girar hacia una asistencia sanitaria preventiva. Sin embargo, el uso de las telecomunicaciones apenas ha crecido en los últimos años, y las tasas de adopción permanecen muy bajas, mientras que otros tipos de uso han experimentado un crecimiento de dos cifras (conclusión 1). Al contrario que otros usos de las TIC en el ámbito de la salud, como el almacenamiento de historiales clínicos, la telemedicina requiere cambios complejos en los procedimientos y se enfrenta a cierta resistencia cultural –factores que, sin duda, han retrasado su crecimiento. La pujanza económica es el determinante más fuerte para el impacto de los sistemas de salud. La fuerza de la economía (PIB) provoca aún el impacto más importante sobre el resultado de los sistemas de salud. La esperanza de un vida sana está directamente relacionada con el bienestar de un país. Similarmente, los habitantes de países ricos tienden a pensar que el sistema de salud de su país funciona relativamente bien. Esto simplemente indica que la contribución relativa de las TIC a los resultados es todavía modesta, al menos en este sentido. Una de las pocas relaciones directas que encontramos entre la disponibilidad TI y el impacto a nivel macro es el tener una estrategia nacional de información clara. Las ganancias en eficiencia crean diferentes percepciones sobre cambio en calidad. Según la percepción de los facultativos, el uso de las TIC no tiene ningún efecto directo sobre la calidad de la asistencia sanitaria proporcionada. La forma en que se usan las TIC es una de las razones de ello. En otras palabras, la calidad de la implantación determina en gran medida el impacto final del uso de las TIC. Esto es

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6.

6. La medición del impacto de las TIC sobre la asistencia sanitaria 111
aplicable al uso general de las TIC, pero es especialmente importante en relación con el ambiente crítico en el que se desarrolla la práctica médica. Respecto al uso de las TIC, los facultativos consideran que las ganancias en eficiencia percibidas conducen a un incremento del volumen de trabajo y del número de pacientes tratados por día. Esto deteriora el alcance de los servicios ofrecidos y la relación entre pacientes y doctores. Según la evidencia que hemos encontrado, la percepción de los pacientes es diferente a la de los médicos de familia. Los primeros valoran las mejoras en eficiencia (en relación a la reducción de las listas de espera para ser tratados) en mayor medida que la prevención en el deterioro de la calidad. Bien podría ser que la diferencia entre las percepciones de médicos y pacientes sea atribuible a los costes de transición temporales, que desaparecen a medida que los mejores procedimientos que incorporan un ahorro de costes y una mayor eficiencia pasan a estar firmemente establecidos. 7. El uso generalizado de Internet tiene un impacto profundo sobre la relación entre pacientes y doctores. La relación entre pacientes y doctores se ha visto afectada por el agudo aumento en el uso de Internet por los pacientes. Los ciudadanos han adoptado Internet con entusiasmo, como una fuente de información médica siempre disponible, mientras que los médicos han sido tradicionalmente la única fuente de información en una relación bastante jerárquica. Internet ha dado poder a los pacientes, emancipándoles en gran medida. En el último par de años, los consumidores de servicios sanitarios tienen una mayor confianza en la información médica que encuentran en línea y han perdido confianza en la que sus médicos les suministran. Los más ávidos usuarios de información médica en Internet son también aquellos que más preocupados están por su salud. Es justamente este grupo el que con mayor claridad cuestiona la calidad de los diagnósticos y de los tratamientos ofrecidos por sus doctores. No debería sorprendernos que en muchos países los facultativos sientan cautela ante el uso que los pacientes hacen de Internet para encontrar información médica. Al mismo tiempo, se vuelcan en masa sobre Internet en busca de información sobre medicamentos y para continuar su propia educación, un impacto positivo sobre el sistema de salud. 8. La sanidad electrónica acrecienta el alcance del sistema de salud. Observamos una correlación negativa entre la disponibilidad de la infraestructura en sanidad y el uso de la sanidad electrónica por parte de los ciudadanos. Cuantos más médicos de familia y especialistas estén disponibles en un país, menor es la necesidad de los ciudadanos de recurrir a la sanidad electrónica (Dinamarca) y viceversa (Canadá). Podría también ser que los países con un sistema de salud convencional menos desarrollado tengan la necesidad de modernizar su infraestructura mediante la e-health. Así, la sanidad electrónica acrecienta el alcance de la provisión de la asistencia sanitaria para la población de un país. Esto significa que sin sanidad electrónica, menos gente recibiría asistencia sanitaria, dado que la disponibilidad del personal médico sería el único recurso para proporcionar tal asistencia.

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Parte

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura
117 135 161

III

Capítulo 7

Capítulo 8
181

Capítulo 9

Capítulo 10

Capítulo

7

Prestando atención a la sociedad y la cultura

Capítulo
Prestando atención a la sociedad y la cultura
Katherine Schinasi (The Conference Board), Ivy Schultz (Columbia University)

7

7.1 Introducción
Este capítulo examina por qué el estudio de la cultura y la sociedad es importante para comprender el impacto de las tecnologías de la información y la comunicación. Está seguido de tres capítulos que contienen investigaciones originales que exploran el acceso y uso, educación y desarrollo del capital social que las tecnologías de la información crean. Las tecnologías moldeadas por sus usos, que, a su vez, están formados por los antecedentes culturales y las estructuras sociales en las que se introducen. La naturaleza interactiva de las modernas tecnologías de la información y la comunicación marcan una nueva fase innovadora. Las formas en las que se usan estas tecnologías refuerzan las relaciones existentes, las alteran o crean relaciones completamente nuevas. Las nuevas relaciones que las tecnologías engendran pueden animar y apoyar la innovación y permitir la integración de ideas, valores y culturas en modos que hacen avanzar las sociedades. Pero las tecnologías pueden también reforzar el aislamiento de individuos y grupos que carecen de acceso y capacitación, hasta el punto de que no solo obstaculice su desarrollo económico, sino también su participación en la cultura y la sociedad. La tecnología por sí sola no produce crecimiento económico. Las relaciones son clave para las interacciones económicas y la evolución de la innovación tecnológica tiene una historia que ha permitido y promovido la cooperación económica. Esto resulta especialmente evidente a medida que las tecnologías de la información (TI) se han convertido en un objeto de consumo generalizado, dando a la gente un mayor acceso a tecnologías avanzadas y fáciles de usar. Es asimismo mucho más fácil para la gente conectarse entre sí mediante redes. Mientras que las redes hace tiempo que son objeto de estudio en las ciencias físicas, hasta ahora no han recibido la misma atención por parte de los economistas y de otras disciplinas sociales. Al igual que numerosos sistemas hallados en la naturaleza, las redes TIC (tecnologías de la información y el conocimiento) presentan características de sistemas complejos y propiedades emergentes, y deberían examinarse tanto en su contexto social como técnico. Las características integradas y reforzadoras de los aspectos técnicos y sociales de las tecnologías se describen en la figura 7.1. Una vez que las nuevas tecnologías se han introducido, para que tengan un impacto deben ser primero adoptadas por los usuarios, quienes las adaptan de acuerdo a sus necesidades individuales. Esas necesidades se ven influenciadas por las comunidades y las sociedades de las que los individuos forman parte. Los efectos dentro de entornos amplios se trasladan a los usuarios individuales y resultan en nuevas ideas que, a su vez, se traducen en nuevos desarrollos tecnológicos.

7.2 Tecnologías sociales y transformación
Las organizaciones, que se componen de conjuntos de personas, numerosos y variados, formando diferentes redes, tienen la capacidad de resolver problemas que están fuera del alcance de los individuos que actúan solos. Podríamos decir que las organizaciones demuestran una «inteligencia emergente»,1 que les proporciona capacidades imposibles de encontrar entre sus miembros individuales. Las sociedades, de manera similar, son entidades complejas y dinámicas que pueden mostrar esta circunstancia. Las economías dependen de las tecnologías sociales del mismo modo que dependen de las tecnologías físicas. Las tecnologías sociales incluyen procesos, roles y normas culturales. Estas tecnologías permiten que muchas

1 Sawyer, 2005, p. 2.

7. Prestando atención a la sociedad y la cultura 119
Figura 7.1. EL CICLO DE LA NUEVA TECNOLOGÍA EN UN ENTORNO SOCIAL

Introducción de nueva tecnología Sociedad Comunidad

Adopción de la tecnología

Individuo

Surgen nuevas ideas, necesidades y contextos

Modificación del uso

personas puedan cooperar y comunicarse y allanar el camino para que se establezcan conexiones que permitan unir a la gente en pos de un objetivo común. En los años 1990 estaba de moda atribuir el crecimiento de la productividad a la rápida expansión de la tecnología relacionada con los ordenadores y las redes. Pero los escépticos vieron otra posibilidad para explicar las mejoras en productividad: cambios organizativos para aprovechar los nuevos equipos para procesar información. Desde este punto de vista, la introducción generalizada de ordenadores y otros avances tecnológicos tendía a causar trastornos. Pero las tecnologías sociales, que permitieron la cooperación entre desconocidos, facilitaron la estabilidad al estimular la confianza, la cooperación y la reciprocidad. Sobre las normas existentes construyeron nuevas normas, que habían de convertirse en las herramientas de la sociedad moderna. Podemos apreciar también interacciones similares entre tecnología y sociedad en un pasado lejano. La imprenta de Gutenberg es solo un ejemplo. Las partes de la prensa de Gutenberg se desarrollaron en diferentes lugares. China, por ejemplo, contribuyó a la idea de los tipos móviles. Pero la imprenta únicamente encontró su utilidad en Europa después de que se acordase una estandarización de los diferentes alfabetos y convenciones ortográficas. En otras palabras, la imprenta se convirtió en algo valioso gracias tanto a la tecnología física como a la social. Al igual que las tecnologías físicas, la tecnología social evoluciona con el tiempo, y nuevas innovaciones surgen de avances previos. Las tecnologías sociales permiten la cooperación entre personas para obtener mayores beneficios de los que hubieran sido posibles si los individuos trabajaran de manera no cooperativa. Pero para que sea efectiva, una tecnología social debe ofrecer incentivos para su uso y permitir, mediante la cooperación, la mejora de los resultados. Así, no es difícil ver que las organizaciones con culturas que sostienen niveles de cooperación y confianza elevados tendrán mayores ganancias que aquellas que ofrecen menores niveles de cooperación y confianza entre sus miembros. Mientras que las tecnologías de la comunicación de hoy en día han sido elogiadas por crear nuevas relaciones económicas y sociales, la innovación tecnológica puede tener efectos negativos. A menudo se mencionan las economías de escala como un efecto positivo, pero al mismo tiempo las redes extensas e interdependientes pueden dar lugar a deficiencias y atascos burocráticos. Los efectos negativos pueden también apreciarse en la

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 120
esfera de lo social en formas como el aislamiento, el cyber bullying y la exclusión activa. A medida que estos efectos son objeto de estudio y la tecnología cambia, muchos conceptos tradicionales de organización y conocimiento han sido cuestinados. Hoy, abundan nuevos conceptos de propiedad y estructuras organizativas. Algunos estudiosos argumentan que las tecnologías actuales y la forma en que la sociedad hace uso de ellas están creando nuevos patrones de producción social e intercambio que rivalizan en importancia con la propiedad privada –y la economía de mercado en las democracias modernas–.2 Al mismo tiempo en que aparecen nuevos patrones de producción y consumo, lo que tradicionalmente hemos entendido por conocimiento ha empezado a cambiar. Los costes y las ventajas de construir conocimiento no adoptan una forma transaccional, y el elevado ritmo al que el conocimiento se crea, se captura, se almacena y se comunica requerirá redefinir normas legales y sociales, especialmente en lo concerniente a la intimidad, el conocimiento y la propiedad. Explorar las formas en las que las tecnologías se difunden ayuda a responder la cuestión: ¿Quién creará el futuro? ¿Serán las empresas de telecomunicaciones, los consumidores, los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales u otras entidades privadas? ¿Puede nuestro conocimiento teórico y empírico mantener el ritmo de los rápidos cambios en las tecnologías de la información y la comunicación?

7.3 El reto
Las investigaciones anteriores principalmente exploraron los factores económicos asociados con la adopción de las tecnologías de la información y la comunicación. Recientemente se han realizado algunos esfuerzos para identificar los factores culturales y sociales; densidad de las poblaciones urbanas, libertades políticas, culturas cosmopolitas y, por ejemplo, los niveles educativos han sido todos identificados como predictores de los niveles de adopción de las TIC. Pero las investigaciones son todavía relativamente escasas, no están bien integradas y rara vez se establecen relaciones causales. La naturaleza multidisciplinar de este tema es un gran reto. Cada disciplina tiene su propio marco, prisma y enfoque metodológico. Los estudios en economía, sociología, antropología, derecho, psiquiatría, educación, ciencias políticas y ciencias de la información y de la comunicación han arrojado alguna luz sobre lo que está ocurriendo. Pero diferentes marcos de referencia, enfoques de investigación enfrentados y una cierta carencia de datos cuantitativos han hecho difícil encontrar respuestas integradas para estas cuestiones. En consecuencia, una sola pregunta puede tener diferentes respuestas. Por ejemplo, sobre la adopción de tecnologías, existen amplios estudios cuantitativos que señalan que la renta es el principal discriminador, mientras que probablemente los estudios a nivel nacional señalen a las políticas en telecomunicaciones, y que los estudios etnográficos encuentren que los determinantes culturales o sociales son el principal factor en la adopción de las tecnologías. 3 Además, enfoques metodológicos diferentes pueden llevar a conclusiones distintas, dando a los responsables políticos un conjunto de opciones aparentemente contradictorias. Las economías basadas en el conocimiento no son nuevas, pero las TIC les permiten operar a un nivel totalmente nuevo: globalmente y a un ritmo acelerado. La convergencia entre tecnologías, como en la comunicación, las transacciones económicas y el transporte, puede requerir una convergencia de disciplinas para comprender el impacto de las TIC en toda su envergadura.

7.4 La teoría de redes aplicada a las relaciones sociales
Los grupos asumen sus propias características, distintas de las de sus miembros. Los miembros de una comunidad están unidos por lazos débiles (amistades superficiales y conocidos, con vínculos que se establecen para reunir in-

2 Benkler, 2006. 3 Howard et al., 2009.

7. Prestando atención a la sociedad y la cultura 121
formación y recursos) y lazos fuertes (relaciones con contactos frecuentes y sentimientos profundos, los que con más probabilidad conduzcan a sentimientos de felicidad). Las redes en Internet siguen patrones similares. La ley de potencias, que establece la frecuencia con la que algo ocurre, mantiene que el primer nivel es más grande que el segundo, y que este, a su vez, es mayor que el tercero. En otras palabras, que tiene lugar una precipitada caída desde los más activos –aquellos con fuertes lazos– a los escasamente activos, o aquellos con lazos más débiles. Consecuentemente, no existe un usuario de comunidades de Internet «medio» o «representativo». Las medidas normales de moda, mediana y media ocultan la historia real. La columna vertebral de las redes sociales se apoya en un grupo reducido de individuos altamente conectados. Para que los mensajes puedan moverse eficazmente a través de una red, grupos pequeños con altas densidades de conexión deben estar conectados a grandes grupos con conexiones ocasionales. El desequilibrio resultante impulsa grandes sistemas sociales en vez de dañarlos. Las TIC pueden usarse para sostener ambos tipos de redes: permitir que padres e hijos mantengan el contacto, por ejemplo, y ayudar a los usuarios a intercambiar información con alguien a quien acaban de conocer.4 La teoría de redes y los estudios sobre su tipología sacan a la luz resultados importantes para el estudio de la cultura y la comunicación en las TIC. Por ejemplo, es más probable que los sitios web más populares (nodos con mayores grados de conectividad) reciban conexiones de otras webs.5 Mientras que puede que sea menos democrático que no se pueda acceder a algunas webs desde el núcleo, al mismo tiempo, hay una nueva capacidad de llegar a una audiencia enorme y una senda sencilla hacia el núcleo de webs con altas densidades de conectividad.6 Es más, los usuarios disfrutan de más opciones en Internet de las que disfrutan con medios de masas análogos, que poseen un flujo uniforme y unidireccional sin prestaciones interactivas.

Figura 7.2. ILUSTRACIÓN DE CÓMO LA DISTRIBUCIÓN NORMAL Y LA LEY DE POTENCIAS DIFERIRÍAN AL DESCRIBIR CÓMO LOS SITIOS WEB TENDRÍAN MUUCHAS O POCAS CONEXIONES

Número de webs

Número de webs

Número de enlaces a una web Distribución normal: hay un número pequeño de webs a las que se no se dirige ningún enlace o pocos enlaces, un número importante de webs tienen un número moderado de enlaces que se dirigen a ellas, y un número pequeño tiene un gran número de enlaces que se dirigen a ellas.

Número de enlaces a una web Ley de potencias: un número elevado de webs tiene pocos o ningún enlace que se dirija a ellas, un número pequeño de webs presenta un número moderado de enlaces que se dirigen a ellas, y un número muy reducido de webs tiene presente una cifra muy importante de enlaces que se dirigen a ellas.

Fuente: Yochai Benkler, The Wealth of Networks: How Social Production Transforms Markets and Freedom (New Haven, CT: Yale University Press, 2006), disponible bajo licencia Creative Commons Reconocimiento No Commercial, Compartir Igual. Impreso con permiso del autor.

4 Shirky, 2008. 5 Barabási y Albert, 1999. 6 Benkler, 2007.

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 122
Investigaciones recientes sobre la estructura de Internet han adoptado la teoría de redes en un intento por comprender cómo las interconexiones se desarrollan y se mantienen entre los sitios web de la Worldwide Web.7 Una posible conclusión es que la ley de potencias captura con mayor precisión las conexiones entre los sitios web que las distribuciones normales que describen otro tipo de interacciones sociales.

7.5 El fenómeno de las redes sociales
Los sitios de redes sociales son el último fenómeno de masas surgido gracias a las TIC. Se han convertido, de hecho, en una «tercera dimensión» cibernética en nuestro entorno social, un foco de atención para la creación de comunidades más allá de nuestro hogar o centro de trabajo. Los sitios de redes sociales nos ofrecen espacios virtuales para reuniones casuales, conversar y conocer gente en un ambiente sin amenazas que hace posible la creatividad. Con variaciones y diferencias en nombre, todas comparten las mismas prestaciones básicas: permitir que la gente se presente mediante un perfil definido; la creación de una lista pública de conexiones a otros usuarios del servicio, o «amigos»; publicar mensajes o comentarios. Algunas de estas características son anteriores a la llegada de los sitios de redes sociales. Los perfiles de usuario formaban parte de los servicios de citas de Internet. Los mensajes instantáneos facilitaban las comunicaciones inmediatas entre un usuario y los miembros de su lista de colegas. Las redes sociales son una novedad por su ofrecimiento de conexiones sociales: la creación y mantenimiento de un grupo de individuos que comparten intereses y contactos, que pueden mantenerse mediante una comunicación constante con todos los participantes a la vez. Al contrario que otras comunicaciones que usan los ordenadores como mediadores, las interacciones en línea sirvieron, en gran medida, de apoyo a las relaciones offline. Es decir, los usuarios pasaban su tiempo buscando gente a quien ya conocían en vez de establecer nuevas conexiones con desconocidos. Los estudios acerca de los efectos de las redes sociales sobre el capital social están atrayendo cada vez más atención, pero es un área que necesita de más investigación (capítulo 9). A mediados de la década de 1990 existía cierta preocupación porque las condiciones de vida modernas tendían a aislar a la gente.8 Internet ha revertido esa tendencia, en parte porque permite el desarrollo de sitios de redes sociales. El primer sitio de redes sociales reconocible como tal se lanzó en 1997. SixDegrees.com permitía que los usuarios crearan perfiles, listas de amigos y navegar por los perfiles de estos. Una temprana red social, Meetup, unía grupos creados por afinidades con grupos creados por su situación geográfica. Estos sitios permitían que individuos con intereses comunes formaran verdaderos grupos en torno a esos intereses. Aunque los servicios gozaron al principio de popularidad, no había suficiente gente conectada a Internet como para sustentar el modelo.9 Desde 1997 a 2001 se introdujeron varias herramientas que permitían las combinaciones de perfiles y listas públicas de amigos. AsainAvenue, BlackPlanet y MiGente pasaron de ser chat rooms a permitir que usuarios de grupos étnicos similares crearan perfiles profesionales, personales y de contactos. Los usuarios de LiveJournal podían convertirse en «colegas» para así tener acceso a los diarios de cada cual. Cyworld, un mundo virtual que se inició en Corea en 1999, incorporó características de redes sociales unos años después. Una comunidad web sueca, LunarStorm, también se convirtió en un sitio de redes sociales. Ya antes de 2003 el uso de sitios de redes sociales se había extendido de tal manera que los desarrolladores pudieron comenzar a diferenciar sus usuarios potenciales. LinkedIn.com se centró en atraer profesionales; Dogster. com, a amantes de los animales. MySpace.com, que se lanzó para intentar cazar miembros de Friendster desencantados, debe su popularidad a las bandas indie que cumplieron con las normas sobre perfiles. MySpace atrajo

7 Ibid. 8 Uno de los mejores ejemplos es el estudio de Robert Putnam concretado en la frase «Bowling Alone». 9 Boyd, 2003.

7. Prestando atención a la sociedad y la cultura 123
a adolescentes que querían seguir a sus grupos favoritos, y las cifras crecieron exponencialmente a medida que los jóvenes invitaban a sus amigos a que se unieran. Mientras que los lanzamientos en Estados Unidos han atraído la mayor parte de la atención mediática, se han lanzado numerosos sitios de redes sociales en otras partes del mundo con mayores audiencias: Skyrock en Francia, Windows Live Spaces en México, Italia y España, y el servicio chino de mensajes instantáneos QQ, que se convirtió en el sitio de redes sociales de Internet más grande del mundo cuando añadió perfiles e hizo visibles a los amigos. Orkut, que Google lanzó en Estados Unidos, no tuvo éxito allí, pero se hizo inmensamente popular en Brasil e India (figura 7.3). Los sitios de redes sociales continúan creciendo en número, uso e importancia en las interacciones sociales diarias. Aunque el número de adultos en Estados Unidos que usan sitios de redes sociales ha crecido rápidamente en los últimos años, es probable que todavía utilicen menos estos sitios que los adolescentes. En septiembre de 2009 el 47% de los adultos con Internet eran usuarios de un sitio de redes sociales, comparado con un 73% de adolescentes. El porcentaje de adultos que son usuarios de sitios de redes sociales ha crecido del 8% de los usuarios de Internet en febrero de 2005 al 16% en agosto de 2006 y al 37% en noviembre de 2008. En un día típico de 2009 solo un 27% de los usuarios de Internet adultos visitaron sitios de redes sociales.10 La fuerza de los lazos mantenidos mediante el envío de mensajes a los sitios de redes sociales, al igual que mediante el correo electrónico, contribuyeron significativamente al mantenimiento de las comunidades y permitió a los participantes acceder a recursos físicos y emocionales. Además, se han convertido en una fuente de información importante. Las formas en que puede utilizarse esa información aún no se han concretado del todo y con el crecimiento de la red semántica, que permite que las máquinas, más que los individuos, reúnan, procesen y transformen la información y actúen en relación a ella de manera útil, la información disponible en los SRS (sitios de redes sociales) puede hacerse más útil aún. Los investigadores utilizan ahora conceptos como «confianza social» al desarrollar algoritmos y teorías sobre cómo los individuos calculan el valor de la información a

Figura 7.3. LAS REDES SOCIALES EN LA LÍNEA DEL TIEMPO

Las cinco webs con mayor número de visitas únicas al mes

50.000.000*

550.000.000 90.500.000

42.000.000 89.800.000

89.800.000

1995-2000:

2001:

2002:

2003:

2004:

2005:

2006:

2007:

2008:

2009:

Classmates.com Meetup SixDegress.com LiveJournal AsianAvenue BlackPlanet MiGente

Linkedin Myspace Facebook Ning Twitter Mylife hi5 Flickr MyYearbook Badoo Friendster MyHeritage Tagged Bebo Gaia Online Multiply Xanga Orkut

Skyrock Crowdspring Foursquare Knetwit

*Visitantes únicos mensuales. Fuente: eBizMBA, septiembre de 2010, http://www.ebizmba.com/articles/social-networking-websites.

10 http://www.pewinternet.org/Reports/2010/Social-Media-and-Young-Adults/aspx

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 124
la que acceden a través de los SRS.11 La explosión de los dispositivos móviles de comunicación ha espoleado también una explosión de las comunicaciones mediadas electrónicamente; por ejemplo, en septiembre de 2010 Twitter fue considerada la tercera red social más popular del momento. Los sitios de redes sociales radicados en Estados Unidos atrajeron inicialmente residentes norteamericanos, pues estos suponían la mayor parte de la gente con acceso a Internet; en 1996, el 66% de todo el mundo con conexión a Internet vivía en Estados Unidos. Hoy, sin embargo, los modelos de negocio para los SRS experimentan, por necesidad, con distintos países; en octubre de 2009, el 77% de quienes poseían conexión a Internet vivían fuera de Estados Unidos. Facebook ha implantado un enfoque similar al de Wikipedia para permitir a los hablantes de lenguas distintas al inglés traducir partes del sitio, que otros usuarios votan hasta conseguir una buena calidad de la versión traducida. Por el contrario, MySpace abrió oficinas en los lugares donde quería penetrar. En enero de 2008, se abrieron oficinas en 23 localizaciones fuera de Estados Unidos, incluidas Ciudad de México, Sao Paulo, Pekín y Buenos Aires. A finales de 2009, sin embargo, la compañía anunció el despido de dos tercios de sus empleados internacionales, centrándose en los centros regionales de Londres, Berlín y Sídney.12 Los sitios globales están sufriendo la competencia de sitios regionales e, incluso, nacionales, cuyos éxitos relativos parecen reflejar diferencias culturales. Por ejemplo, respecto a los mensajes publicados en los sitios web, los usuarios chinos se quejan de que las webs estadounidenses tienen muy poco contenido, mientras que los norteamericanos dicen que las chinas son muy confusas. Sobre las web latinoamericanas, los distintos comentaristas señalan que cada país parece tener su propio «toque» en relación a las redes sociales. Los peruanos prefieren Hi5, los brasileños Orkut, los venezolanos la británica Badoo, y en Argentina se está lanzando Sonico. Las preferencias sobre los sitios de redes sociales dependen también de las funcionalidades ofrecidas por los propios sitios. Twitter, que permite a los usuarios publicar mensajes de hasta 140 caracteres, se ha convertido en una manera popular entre sus usuarios de compartir pequeños «tuits» de información con sus seguidores. En Twitter, la actividad de los usuarios es impulsada por su número de amigos.13 Aunque numerosos usuarios siguen a otros muchos usuarios, solo mantienen relaciones activas con un pequeño grupo. El resultado son dos redes diferenciadas, una amplia red de seguidores, y otra, mucho más pequeña, de amigos. Esto se ajusta a los descubrimientos que los investigadores han realizado sobre las teorías de red subyacentes. Mientras que las interacciones en Twitter pueden parecer superficiales, en ciertos contextos Twitter se ha convertido en una plataforma de comunicación importante. Durante las elecciones presidenciales de 2009 en Irán, Twitter ofreció a la gente una forma de comunicarse en tiempo real cuando el Gobierno bloqueó un número importante de sitios web y otras fuentes de noticias. En España, Tuenti es la red social más importante, con cerca de ocho millones de usuarios activos. Aunque en muchos aspectos Tuenti es parecido a Facebook, la compañía está planeando la introducción de características de localización, algo que ni Facebook ni otras muchas redes sociales han hecho todavía.14 Las redes sociales basadas en la localización permiten a los usuarios difundir su ubicación con servicios ofrecidos por compañías como Foursquare, Gowalla y Brightkite. La intimidad, como no ha de sorprendernos, es una preocupación importante, y muchas aplicaciones están desarrollando configuraciones para proteger mejor la información y permitir a los usuarios compartir su información selectivamente. A medida que los smartphones vayan implantándose, los servicios de localización se harán más atractivos para muchos, incluidas las empresas de redes sociales, tiendas con ubicaciones físicas y anunciantes. Aunque pueden beneficiar a las plataformas de redes sociales respecto a su potencial monetización y a una experiencia más rica para el consumidor, los servicios de localización traerán, con toda seguridad, riesgos adicionales.

11 Ver Golbeck, 2008, para un resumen de esta investigación. 12 Arrington, 2009. 13 Huberman, 2009. 14 Zaliznyak, 2010.

7. Prestando atención a la sociedad y la cultura 125
Aunque la mayoría de los sitios aún tiene que desarrollar un modelo de negocio visible, sus nobles objetivos pueden apreciarse en la declaración de intenciones de uno de estos sitios: «Nuestra misión es ayudar a crear una red de amigos más íntima y cercana. Esperamos ayudarte a conseguir una maravillosa vida social». La popularidad de los sitios de redes sociales representa un cambio de pasar de comunidades en línea organizadas de acuerdo a ciertos intereses comunes a comunidades organizadas en torno a redes de gente. La comunidad que ahora se reúne en la plaza del mercado es una donde todo el mundo que está allí presente, o todo el mundo en el pueblo, resulta visible.

7.6 ¿Pueden las estructuras existentes de control y de propiedad maximizar el valor del conocimiento que las TIC hacen posible?
El conocimiento es una mercancía cuyo valor no se deprecia con su uso como un servicio. Esta es una de las formas en que se extrae su valor para obtener beneficios. Las actuales tecnologías de la información y la comunicación ofrecen enormes cantidades de información, y permiten el acceso a una cantidad de datos siempre creciente. Las estadísticas son asombrosas: 998 millones de gigabytes de información digital estaban disponibles en 2010. Mientras que se estima que 10 terabytes (cada uno de los cuales representa 1.000 gigabytes) podrían albergar toda la información impresa de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos; esta cantidad de información digital supondría más de 98 veces la información de la biblioteca. Es más, la cantidad de información disponible crece a un ritmo acelerado. Pero el usuario, la mente humana, tiene límites. Tiene una capacidad de procesamiento máxima de 126 bits por segundo y solo puede almacenar siete ítems en la memoria a corto plazo.15 Aunque el conocimiento basado en datos se está creando a un ritmo acelerado, la propia aceleración de estos ritmos le está dejando obsoleto. La aparición, cada vez más frecuente, de nuevos tipos de virus y la interacción de los compuestos químicos con el ambiente, por ejemplo, fuerzan la capacidad de los investigadores para mantener sus conocimientos actualizados. Y adaptarse a los ciclos de desarrollo más cortos de los nuevos dispositivos tecnológicos supondrá uno de los asuntos más complejos, controvertidos y excitantes del siglo xxi. Para comprender y dar forma a esta transición será clave el desarrollo de un estándar comúnmente aceptado de autoridad. Es importante llegar a la aceptación común de las costumbres y las normas de propiedad y control porque los propios mecanismos técnicos tienen solo un poder limitado para controlar el flujo de información. La línea que divide a los productores y consumidores de información se está haciendo cada vez más borrosa. Y la innovación colectiva, que es el sello de las tecnologías de la información y la comunicación del siglo xxi, borra también las líneas de las contribuciones individuales. Los desarrolladores, que comenzaron en el mundo no comercial a menudo, aunque no siempre, intentan obtener un beneficio comercial de sus ideas. Las propias definiciones son objeto de debate. Por ejemplo, las invenciones, que pueden protegerse gracias a las leyes de propiedad intelectual, a menudo se combinan con innovaciones, que contienen un cierto elemento de éxito comercial. El actual sistema de leyes y regulaciones no está manteniendo el ritmo del cambio tecnológico. Abundan los ejemplos de las limitaciones de la tecnología para proteger el conocimiento, como demuestran los habituales anuncios sobre la pérdida de datos de clientes por parte de una u otra compañía, o los descubrimientos de que los sistemas de datos gubernamentales han sido hackeados. ¿Cuál es, por tanto, el mejor camino para seguir?

7.7 Examinando la teoría de la propiedad intelectual
Las patentes, los derechos de autor y las marcas forman la base sobre la que se sustenta la protección de los derechos de propiedad intelectual. Aunque la mayor parte de los estudios sobre el control de los derechos de

15 Plafrey y Gasser, 2008.

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propiedad intelectual proviene del mundo anglosajón, los derechos se globalizaron con el acuerdo de 1994 sobre los Aspectos de los Derechos de la Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) de la Organización Mundial del Comercio. El reto de proteger adecuadamente la propiedad intelectual sin caer en su sobreprotección es evidente en conceptos tales como el justo uso de los derechos de autor, la capacidad de solicitar la revelación pública de las patentes, y la limitación en el tiempo de patentes y de los derechos de autor. Sin embargo, las leyes en general han caminado hacia una expansión en su protección. Para los poseedores de derechos de autor, se ha incrementado el número de trabajos susceptibles de ser protegidos, al igual que su duración. Los requisitos para proteger una obra con derechos de autor se han relajado, al igual que la capacidad de los poseedores de esos derechos de controlar los usos de sus obras.16 Del mismo modo, la protección otorgada por las patentes se ha extendido más allá de un legado histórico de control sobre los bienes manufacturados para incluir hechos naturales como plantas, ideas y conceptos, hasta ahora considerados como parte del dominio público. Debido, en parte, a la ampliación de la cobertura de los controles de la propiedad intelectual y, en parte, a la expansión de su alcance geográfico, los estudios se han enzarzado en un debate teórico sobre si el actual balance entre propiedad privada y dominio público confiere, de hecho, las ventajas que se anticiparon al poner en pie las actuales restricciones. Aplicar un estándar apropiado de controles de propiedad intelectual sobre el conocimiento derivado de las tecnologías de la información y el conocimiento del siglo xxi se hace más complicado debido a la propia naturaleza de estas tecnologías. El debate gira en torno a las siguientes cuestiones clave: • • • ¿Comparte la propiedad intelectual las suficientes características con la propiedad real para usar la misma justificación para su posesión y control? ¿El conferir derechos exclusivos de acceso a la información contribuye al dominio público (al ofrecer incentivos) o tiene efectos negativos sobre este (al limitar el acceso a la información)? Si las leyes y los estándares actuales no son suficientes, ¿qué debería remplazarlos?

Una evaluación global de los costes y beneficios relativos de la propiedad intelectual en un entorno internacional ha tenido principalmente en cuenta las medidas de bienestar económico. Algunos han argumentado que el régimen regulador internacional brilla, de hecho, por su ausencia, porque no está tan centrado en el bienestar económico general como en el bienestar económico de un puñado de agentes. El apoyo a la propiedad individual es la solución al problema económico conocido como «la tragedia de los comunes». La idea central es que la propiedad conjunta o pública es ineficiente debido a que los individuos que hacen uso del bien bajo esa forma de propiedad no tienen incentivo alguno para cuidar de él. Así, la tierra comunal compartida por ganaderos está sobreexplotada porque en los cálculos de cada uno de los ganaderos los beneficios derivados del pastoreo exceden a los de limitar esta actividad. Dividir la tierra en parcelas privadas resuelve el problema al hacer que cada propietario sea responsable de las consecuencias de sus acciones. Es más, si uno asume que siempre habrá transacciones eficientes, no importa demasiado quién reciba los derechos de propiedad porque el propietario no tendrá más que vender o alquilar su propiedad al usuario más productivo. Las leyes de propiedad intelectual presuponen que la forma en la que conseguir que los agentes privados inviertan eficientemente en innovación es otorgarles derechos exclusivos de propiedad sobre lo que producen. Según esta postura lo más eficiente es conferir unos derechos de propiedad fuertes sobre la propiedad intelectual de los creadores, animándoles a invertir lo suficiente (pero no demasiado) en identificar, desarrollar y comercializar nuevas invenciones. Además, si uno postula que las transacciones relacionadas con los derechos de propiedad intelectual tienen un coste cero, la sociedad en su conjunto debería beneficiarse, dado que los propietarios de los derechos de propiedad intelectual cederán a otros sus derechos bajo licencia cuando sea económicamente efi-

16 Lemley, 1996.

7. Prestando atención a la sociedad y la cultura 127
ciente hacerlo.17 Sin embargo, la analogía es errónea en una cuestión importante: la información no sufre debido a la «sobreexplotación»; es un bien por el que no se rivaliza. Asimismo, la información es tanto un input como un output, lo que hace difícil definir y medir las diferentes contribuciones.18 De hecho, un comentarista ha señalado que las leyes de propiedad intelectual no pueden ser parcheadas, adaptadas o ampliadas para contener las expresiones digitales más de lo que podrían revisarse las leyes sobre el suelo para cubrir la asignación del espectro radioeléctrico.19 Varios autores han añadido factores sociales y culturales a los argumentos económicos. En The Wealth of Networks, Benkler hace uso del desarrollo de las redes de información para preparar un escenario donde es posible una producción con base comunal de capital social y cultural.20 Razona que una sociedad en red supondría una alternativa a los mercados, ya que los individuos actúan como seres sociales, y no tanto como agentes de mercado a través de un sistema de precios. En un sistema de ese tipo, la producción de información y capital social es fácil, se puede alcanzar de forma colaborativa, pudiendo ser el resultado de diferentes enfoques. Debido a la difusión de la tecnología, los medios de producción cultural están disponibles para una proporción de la población mucho mayor. Para que la producción social funcionase, uno de los factores en los ejemplos de Benkler es la presencia de exceso de capacidad, es decir, que los individuos tengan tiempo y recursos que puedan poner a disposición del bien común. En su perspicaz crítica, sin embargo, Strahilivetz identifica una limitación al nuevo equilibrio de Benkler, argumentando que el exceso de capacidad apropiado por la producción social es una oportunidad de mercado esperando ser capturada.21 Dado que el valor de los resultados de la propiedad intelectual es en gran medida desconocido, debe existir algún tipo de prueba en base al mercado. Shear ha hallado que en cualquier innovación solo un reducido número de tareas explica una gran parte del valor. La cuestión es, por tanto, qué partes son las que generan valor.22 Es más, Benkler no trata explícitamente la cuestión del sistema de mantenimiento y del desarrollo de sistemas operativos para futuras ganancias. Oracle, Nokia, Hewlett Packard, IBM y otras corporaciones están invirtiendo en sistemas operativos de código abierto Linux, debido a que esto permitirá el desarrollo de futuros servicios, que pueden prestarse en busca de un beneficio empresarial. Es improbable que los usuarios de programas informáticos de código abierto decidan adoptarlos si no tienen garantías de continuación en el futuro. Y, sin conocer los estándares de control, pueden surgir cuestiones relacionadas con la responsabilidad en las que los usuarios accedan inadvertidamente a información que otros «posean». Para adoptar en su totalidad las ventajas de la posición de Benkler, la sociedad necesita determinar qué incentivos económicos son necesarios para sustentar aquellos elementos de las TIC que no pueden depender de la conciencia social, y encontrar la manera de establecerlos. En su próximo libro, Madhavi Sundar argumenta que el debate sobre propiedad intelectual necesita extenderse al sugerir que las leyes de propiedad intelectual deben incorporar teorías sociales y culturales más amplias en sus análisis.23 Considera que la tradicional dependencia de la economía a la hora de decidir cuestiones sobre propiedad intelectual es un error fundamental, debido a su incapacidad para tener en cuenta el papel de la información en la vida cultural y en el florecimiento humano. Concluye que las disciplinas como los estudios culturales, socio-

17 Ibid. 18 Carlaw, 2006. 19 Barlow, 1994. 20 Benkler, 2006. 21 Strahillivetz, 2007. 22 Shear, 2000. 23 Sundar, en preparación.

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logía, ciencia, tecnología y estudios de desarrollo ofrecen teorías de producción cultural y desarrollo humano, pero sus descubrimientos han sido ignorados en gran medida por la elegante sencillez de la narrativa económica. Finalmente, desarrolla el concepto de «PI» como símbolo de una nueva visión sobre la cultura. En contraste con PI, que es el acrónimo que todos reconocemos respecto a las leyes de propiedad intelectual centradas en la producción de la cultura como cosas, define la cultura como una actividad comunitaria en la que los individuos participan colectivamente. Explica que una teoría cultural de la propiedad intelectual «da prioridad a la gente y a la participación en objetivos de mercado creativos y reconoce que las leyes de propiedad intelectual afectan a las capacidades humanas, la distribución de la justicia y las relaciones de poder a nivel mundial». Para ilustrarlo, utiliza ejemplos actuales –cafeteros etíopes negociando con Starbucks, los fans de Harry Potter usando internet para reimaginar personajes con perspectivas diferentes– que buscan en común una mayor capacidad para acceder y participar en la creación del nuevo conocimiento en el mundo. A su vez, sostiene que estas habilidades culturales estructuran nuestras relaciones sociales, a medida que los nuevos creadores buscan acceso a los mercados mundiales con el objeto de ser reconocidos y justamente recompensados por sus contribuciones. No es necesario estar completamente de acuerdo con Sandar para reconocer el valor de su argumentación. Como señalamos al comienzo de este capítulo, la llegada de las TIC del siglo xxi ha transformado las relaciones sociales en formas que pueden verse, pero no siempre entenderse. Y los costes y los beneficios para la sociedad y la cultura no son tan simples de medir como los económicos. La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual ha hecho un esfuerzo por mejorar las evidencias que sirven de base para este debate en un estudio encargado en 2007,24 hacia una comprensión más holística de los modernos regímenes de PI, y específicamente de aquellos que operan en relación al concepto de industrias creativas. No se puede cuantificar un equilibrio entre control y propiedad por y para el individuo y por y para el bien común general. De modo que, ¿cómo sabemos cuándo se ha alcanzado el equilibrio? Aquí es donde volver sobre algunos ejemplos prácticos respecto al valor no comercial surgido del conocimiento creado socialmente podría servirnos de ayuda. La tercera de las preguntas que introdujo esta sección no ha sido suficientemente abordada ni por la teoría ni por los gobiernos. En ausencia de una respuesta, las actividades individuales están estableciendo nuevas formas de propiedad y control.

7.8 El papel del conocimiento común en las innovaciones disruptivas: la sanidad y el aprendizaje
Las innovaciones disruptivas que las TIC han hecho posibles dependen, muy a menudo, de la propiedad común sobre el conocimiento. El campo de la salud ofrece numerosos ejemplos de cómo las TIC, combinadas con avances en la genómica, la nanotecnología, la robótica, la diagnosis molecular y la microfluídica, están operando un cambio en la asistencia sanitaria, alejándola de un modelo centralizado, que pone al médico en el centro del mismo, para acercarla a un enfoque más descentralizado, que pone el énfasis en el paciente. Un profesional que actúa como guardián proporciona una función social necesaria o deseable, pero actúa también para controlar esa función.25 Health 2.0, el servicio de asistencia a través de Internet, y el uso de información relacionada con la salud «reinventan cómo identificamos a los líderes de opinión y explotamos las innovaciones disruptivas».26 Joanne Shaw escribía en la edición del British Medical Journal de marzo de 2009 que «las tradicionales relaciones paternalistas entre pacientes y doctores están siendo socavadas de una manera muy parecida a cómo la Reforma del siglo xvi dio poder al laicado y amenazó la milenaria jerarquía de la Iglesia católica en Europa».27 Y

24 Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, 2007. 25 Shirky, 2008. 26 Economist, 18 de abril del 2009. 27 Shaw, 2009.

7. Prestando atención a la sociedad y la cultura 129
las innovaciones disruptivas en el campo de la asistencia sanitaria quizá proporcionen la evidencia más robusta en apoyo de las teorías de que la producción social, al permitir el amplio acceso al uso del conocimiento creado con base en las TIC, posee el potencial de reducir la brecha entre pobres y ricos.

7.8.1 El cambio en el control del conocimiento basado en la comunidad
Patients Like Me es una red social en Internet que surgió de manera espontánea y que recoge datos directamente de individuos con similares dolencias. Estos ponen los datos relacionados con sus síntomas en común y registran todas las medicinas o suplementos que estén tomando: las dosis, las reacciones y otra información médica pertinente.28 Los grupos prueban los resultados de varias medicinas y dosis mediante pruebas clínicas organizadas por los propios pacientes en Internet que, de otra manera, tanto mediante información ofrecida por los gobiernos, las compañías farmacéuticas o como pruebas de laboratorio, no estarían disponibles en años. Este experimento es una aplicación en el mundo real de que la teoría económica de mercado puede superarse gracias a la producción social.29 El experimento no está exento de riesgos al hacer públicas investigaciones que hasta entonces se habían mantenido en secreto. Los intercambios de información entre pacientes alteran la naturaleza de la propiedad intelectual y del conocimiento en la asistencia sanitaria. En este caso, no es solo el interés que una empresa pudiera tener en proteger la propiedad de los datos en los que ha invertido importantes cantidades de tiempo y dinero lo que va en contra del «intercambio libre». Investigadores universitarios quieren preservar la propiedad de su conocimiento para obtener un puesto de docente o para afianzar sus reputaciones, y los gobiernos asumen responsabilidades de seguridad pública con estrictos criterios de eficacia. El Extension for Community Healthcare Outcomes, conocido comúnmente como proyecto Echo30 ganó, por su potencial como innovación disruptiva, una competición promovida de manera conjunta por la Fundación Robert Wood Johnson, con sede en Estados Unidos, y la europea Ashoka Changemakers. El proyecto Echo disminuye el peso relativo de la asistencia sanitaria en la cadena del valor mediante el uso de TIC. A diferencia de la telemedicina clásica, en la que la visita «virtual» tiene lugar entre el especialista y el paciente –con el médico de cabecera a veces presente pero donde el especialista recibe una contraprestación por el servicio–, este proyecto está orientado hacia el médico de familia. Y, al revés que en la telemedicina tradicional, en la que el especialista adecua sus recomendaciones a cada paciente, este proyecto toma un enfoque basado en la población para gestionar la asistencia, ofreciendo mayor poder al médico de familia con conocimientos que pueden luego adaptarse sobre el terreno a cada paciente. La clave para la operación del proyecto reside en que es un programa informático médico de código abierto que se desarrolló para los pacientes de hepatitis C, pero que puede adaptarse a cualquier otra enfermedad y para cualquier persona. Si tiene éxito, el proyecto será transferible y escalable en formas casi ilimitadas. La hepatitis C es una enfermedad complicada y peligrosa, pero también es curable. Los regímenes de tratamiento están estandarizados: por tanto, el paciente no necesita que le vean para ser tratado. Sin embargo, la mayoría de los médicos de familia, especialmente en áreas aisladas y remotas, no intentan tratar la enfermedad. Según el promotor del proyecto, los doctores que trabajan en clínicas en Nuevo México y en muchas áreas rurales no intentan tratar la dolencia debido a la falta de experiencia, habilidades o formación. Haciendo uso de equipos de teleconferencia ya instalados, el proyecto Echo establece una serie de clínicas virtuales para el tratamiento de la hepatitis C a lo largo y ancho del estado. Ocho o nueve clínicas se citan semanalmente con especialistas para hablar de los casos y desarrollar protocolos para diferentes manifestaciones de la enfermedad. Estas clínicas no solo cuentan con especialistas y médicos de familia, sino también con asistentes de medicina y enfermeros. Te-

28 Se han formado grupos por gente con esclerosis múltiple y Alzheimer. 29 Benkler, 2006. 30 El proyecto fue desarrollado por el Dr. Sanjeev Arora, un especialista hepático en sistema de sanidad de la Universidad de Nuevo México para tratar la hepatitis C entre la población rural de Nuevo México. Ver http://echo.unm.edu

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ner un grupo tan amplio de participantes –profesional y geográficamente diversos– proporciona una red de «fuerza industrial». El proyecto Echo diseñó también un programa informático de código abierto para un sistema de registros médicos electrónicos para la hepatitis C que pudiera adaptarse a otras enfermedades y a pacientes individuales, al igual que podrían añadirse otros indicadores de su estado de salud si fuera necesario. Cumple con la HIPA (Ley de protección de información médica) y con todos los estándares médicos y de intimidad de Estados Unidos. El cuidado y los resultados han sido tan buenos, sino mejores, que sin las clínicas. El Gobierno egipcio está usando el concepto del proyecto «Echo» para tratar la hepatitis C a pacientes a lo largo del río Nilo, y el Gobierno peruano ha puesto en marcha un proyecto piloto para tratar a pacientes de tuberculosis. Se han creado clínicas virtuales del proyecto Echo en India para dar apoyo a los educadores en el trato con niños autistas dentro de las aulas. La clave de estas réplicas está en la capacidad de acceder al conocimiento a través de programas en código abierto. Creative Commons, una organización no gubernamental de Estados Unidos, se estableció para incrementar la cantidad de contenido educativo, científico y cultural en la «globosfera» al poner gratuitamente a disposición del público los trabajos para que fueran compartidos, usados, reutilizados y reformulados.31 Las licencias Creative Commons permiten a los poseedores de los derechos de autor cambiar la protección de sus productos de «todos los derechos reservados» a «algunos derechos reservados» dentro de un rango de combinaciones. Se ha construido algunas iniciativas alrededor de tales licencias. Por ejemplo, el Global Text Project32 aspira a crear una biblioteca gratuita de mil textos electrónicos en múltiples lenguas sobre temas que normalmente forman parte de un programa de grado universitario, para ayudar a cubrir la necesidades de los países en vías de desarrollo, imposibles de cumplir bajo el modelo de negocio predominante en la impresión de libros de texto. El contenido se producirá en una plataforma wiki con control editorial. Los libros se publicarán bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento. Sin embargo, para que tenga éxito el proyecto necesita el apoyo de autores voluntarios que creen el contenido, y de expertos, incluidas compañías empresariales, para construir y soportar la infraestructura TI.

7.8.2 Protegiendo el conocimiento comercial
Los gobiernos han reconocido que únicamente las leyes no bastan para proteger la propiedad intelectual. Por ejemplo, los sistemas de gestión de los derechos digitales (GDD) complementan el marco legal en la Unión Europea al ayudar a la gestión de los derechos de propiedad intelectual para los contenidos digitales. Las reglas nacen con la directiva de 2001 «Los Derechos de Autor y Derechos Afines en la Sociedad de la Información: armonización de algunos aspectos».33 En 2007 La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual adoptó una agenda de desarrollo para pasar de una orientación orientada en exclusiva a los incentivos a un «enfoque de la aplicación de los derechos de propiedad intelectual en un contexto que contemplara un interés social más amplio».34 Pero incluso aquí, el ritmo y la naturaleza del desarrollo de las TIC está borrando las líneas tradicionales y planteando cuestiones interesantes. El argumento legal no tiene en cuenta el imperativo empresarial por el cual los sistemas informáticos están sujetos a constantes actualizaciones y cambios, convirtiéndoles en una tecnología «potencialmente codiciosa» que necesita de una inversión constante para mantenerse al día.35 No todos los proyectos centrados en el conocimiento desarrollado a partir de las TIC son compatibles con los imperativos empresariales. Por ejemplo, El Proyecto sobre Tecnologías Futuras y Emergentes de la Unión Europea

31 Para mayor información ver www.creativecommons.org 32 Ver Avital et al., 2007, para una descripción. 33 Directiva 2001/29/EC del Parlamento Europeo y del Consejo, del 22 de mayo de 2001, relativa a la armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y derechos afines a los derechos de autor en la sociedad de la información. 34 Sunder, en preparación. 35 Carlaw et al., 2006, p. 656.

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(FET Open FP7), en vigor entre 2008 y 2012, está diseñado para probar técnicas de estimulación cerebral para las interacciones entre cerebros y ordenadores e interacciones entre cerebros mediadas por un ordenador. El proyecto está gestionado por el Starlab, al que se ha citado con frecuencia debido a su enfoque poco convencional sobre investigaciones científicas, en el que renuncia a la tradicional jerarquía entre disciplinas académicas a favor de un estilo más igualitario entre los investigadores. El horizonte temporal de este laboratorio es uno donde «cien años no son nada». Sin embargo, su modelo de negocio se hundió cuando la empresa se declaró en quiebra en 2001. Este tipo de colaboraciones que parece funcionar en otros lugares, como Wikipedia, no funcionó cuando las investigaciones necesitaron financiación y los capitalistas tenían unos marcos temporales demasiado estrechos para comercializar aventuras a largo plazo o poco convencionales en ciencia y tecnología. Las dificultades de convertir las posibilidades de colaboración engendradas por las TIC en modelos rentables y autosostenibles son también evidentes en el sector de las redes sociales. Los ataques desde China sobre Google, que se hicieron públicos a principios de 2010, proporcionan una prueba interesante de la colisión entre individuos, empresas y gobiernos que buscan compartir, controlar y rentabilizar el conocimiento que las TIC permiten. Parece que los métodos técnicos de protección de la propiedad se limitan a la hora de cerrar las vulnerabilidades al llevar a cabo la apropiación antes de que se desarrollen los ataques. Dado que los medios técnicos de protección son limitados, es apropiado preguntarnos si la aplicación de las leyes es posible en la era de la información en la que estamos viviendo. Y debido a la integración global del conocimiento, es necesario averiguar el equilibrio apropiado entre los enfoques nacionales e internacionales. Los regímenes en vigor en la actualidad están diseñados para incentivar la innovación con la idea de que los individuos necesitan ser protegidos en pos del bien común. ¿Es esa idea, que está en la base misma del debate, aún válida? ¿Hasta dónde podemos depender de la ética y las soluciones prácticas en vez de las leyes para guiar nuestro comportamiento? Con las fronteras entre los sectores público y privado desdibujándose e, incluso, desapareciendo, las esferas de intereses nacionales e internacionales, el propio conocimiento, los gobiernos, las empresas y los individuos necesitarán encontrar nuevas formas de asociarse para responder a estas preguntas.

7.9 Mirando al futuro
El debate académico en torno a la propiedad y el control del conocimiento creado por las TIC se está extendiendo lentamente más allá de lo que los límites donde los expertos en leyes solían circunscribirlo, defendiendo sus posturas dentro de un contexto de leyes y regulaciones nacionales y convenciones internacionales. En parte impulsado por el poder de las TIC los argumentos sobre coste y beneficio de la economía tradicional se complementan ahora con consideraciones culturales y sociales sobre coste y beneficio. Al examinar los retos que se le plantean a la propiedad y al control, sin embargo, parece que centrar la atención sobre las leyes, las regulaciones y las instituciones internacionales podría no ser un buen consejo cuando miramos al futuro. Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación están sacando los contenidos a la luz, aparte de la estructura legal y reguladora subyacente. La igualdad es importante, muchos individuos están creando y compartiendo conocimiento sin los incentivos económicos directos de los derechos de propiedad. Herramientas colaborativas, del tipo wiki, para la creación y difusión del conocimiento suponen una promesa cada vez mayor de convertirse en complementos a los esfuerzos basados en rentabilidad a la hora de resolver problemas. Las decisiones sobre un equilibrio entre las restricciones de la propiedad intelectual –¿conferir mayores derechos sobre la propiedad intelectual conducirá a un mayor desarrollo del conocimiento en el futuro?– pueden, de hecho, ser eludidas a medida que el acceso a la información continúa acelerándose. Quizá estemos mirando a un futuro en el que «surgen mecanismos naturales de equilibrio para allanar las discontinuidades sociales que previamente requerían de la intervención legal para establecer lo que era correcto».36

36 Barlow, 1994.

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Solos, ni los mercados, ni las cortes ni la estructura de gobierno en vigor pueden identificar y abordar los problemas causados por el rápido ritmo de cambio tecnológico. Y los responsables políticos, sin el tipo de evidencia que acompaña una mejor comprensión o más cuestiones cuantificables, tendrán dificultades en legislar una evolución guiada de esta tecnología.

7.10 Conclusiones y necesidades de investigación
Evaluar la nueva tecnología requiere comprender su relación con la cultura. En diferentes culturas, diferentes oportunidades y relaciones estimularán las interacciones económicas e incrementarán el capital social. La literatura reciente, al demostrar las cualidades y habilidades emergentes de la gente organizada en torno a tecnologías sociales, revela que se necesita un enfoque más holístico para comprender las TIC. La creciente cantidad de información capturada por las TIC y el cambio simultáneo en la naturaleza de la producción y consumo de información presentan un reto adicional. Combinar los resultados de diferentes disciplinas se convertirá en algo crucial a medida que la tecnología se hace aplicable a más aspectos de la vida. Hay aún mucho por hacer para profundizar en la comprensión de los impactos de las TIC. Distintos métodos de investigación conducen a conclusiones diferentes. Los proyectos de carácter menos cuantitativo a nivel local conducen a conclusiones diferentes de las obtenidas con trabajos más cuantitativos, que generalmente se llevan a cabo a nivel nacional.37 El trabajo cuantitativo puede explicar el «qué», pero el trabajo cualitativo es necesario para entender los «porqués». Las investigaciones en ambos niveles son necesarias para comprender los mecanismos que conectan la cultura y la tecnología de la comunicación. Quienes estudian las sociedades y las culturas no tienen las mediciones disponibles para los economistas. La cuantificación de las tendencias y las relaciones causales, por difícil que sea en una sociedad o cultura, se convierte en reto aún más desalentador –y caro– cuando se realiza entre sociedades y culturas. Por ejemplo, es difícil establecer ajustes para las diferencias entre culturas diferentes en relación a variables como la confianza y la apertura.38 Como los autores de este capítulo descubrieron, los retos metodológicos pueden limitar significativamente el valor de cualquier proyecto. Al usar diferentes enfoques metodológicos, hemos intentando contribuir colectivamente al cuerpo del saber. Pero, como descubrirán en las páginas siguientes, sus investigaciones plantean cuestiones adicionales.

Bibliografía
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37 Howard et al., 2009. 38 Norris, 2003.

7. Prestando atención a la sociedad y la cultura 133
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El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 134
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Capítulo

8

La alargada sombra de la exclusión digital: una comparación entre Reino Unido y Chile

Capítulo
La alargada sombra de la exclusión digital: una comparación entre Reino Unido y Chile1

8

Ellen J. Helsper (London School of Economics), Sergio Godoy-Etcheverry (Universidad Católica de Chile)

8.1 Introducción
Gran parte del debate acerca del impacto de Internet y otras tecnologías digitales se centra en la brecha digital: al acceso físico, o la ausencia de este, a las tecnologías de la comunicación y la información, o TIC. Pero necesitamos ir más allá de esa definición para examinar la complejidad de cómo y por qué la gente integra las TIC en sus vidas diarias y cómo esto afecta a su bienestar. Necesitamos también comprender por qué algunas personas rechazan las TIC y cómo y qué puede hacerlas cambiar de actitud. Este capítulo pretende clarificar estas cuestiones explorando en profundidad cómo un segmento específico, aunque insignificante, de la población en dos países se siente en relación al uso de la tecnología, y qué motivaciones y obstáculos –reales o imaginarios– encuentra. Tras una breve discusión teórica sobre la relación del uso tecnológico con el uso de las redes sociales, usamos fuentes secundarias para realizar una comparación cuantitativa a nivel internacional de la naturaleza del uso de las TIC en relación con ciertos indicadores clave sobre las desventajas socioeconómicas, específicamente en relación a la educación, edad y género. Pasamos luego a analizar de cerca las TIC en el Reino Unido y en Chile para establecer una comparación específica de las razones para el desencanto, y la emergencia del uso de las TIC mediante usuarios indirectos (compromiso digital mediante redes de apoyo social) en los dos países. La tercera parte de este capítulo comenta los hallazgos cuantitativos obtenidos en grupos de discusión llevados a cabo en Londres y Santiago a finales de 2009 y principios de 2010. Se seleccionaron padres de clase media y clase media baja de niños y jóvenes que asisten a la escuela o al instituto para los grupos focales debido a que vivían en ambientes en los que el uso de las TIC está generalizado y, por tanto, la presión para usarlas es probable que sea alta. El capítulo finaliza con una discusión sobre los hallazgos y las principales implicaciones del estudio.

8.2 El enfoque teórico
Hace tiempo que se estableció que las desventajas sociales y la desvinculación de diferentes elementos TIC –como los teléfonos móviles, Internet y las videoconsolas– están relacionadas. Menos claras son las principales áreas que explican la exclusión digital entre los diferentes factores asociados con las desventajas socioeconómicas. Las investigaciones muestran que el estatus educativo y socioeconómico desempeña un papel importante en todo el mundo para explicar el acceso, las habilidades y las actitudes respecto a las TIC, pero no sabemos realmente por qué algunas personas procedentes de entornos desfavorecidos se interesan por estas tecnologías, mientras otras procedentes del mismo entorno no lo hacen. Es posible sacar conclusiones generales acerca de las relaciones existentes entre la exclusión social y la digital. Puede hacerse, y se ha hecho, mediante encuestas.2 Sin embargo, estos estudios no recogen las dinámicas sociales cotidianas en torno al uso de las TIC que, a menudo delimitan la forma en que las personas rechazan las TIC.

1 Los autores desean mostrar su agradecimiento, por su valioso apoyo y consejo, a Isabel Pavez, estudiante de doctorado en The London School of Economics; Myrna Galvez de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica de Chile; y Teresa Correa, estudiante de doctorado de la Universidad de Texas, Austin. 2 World Internet Project, 2009, 2010; Eurobarómetro, 2010; Internet World Stats, 2010.

8. La alargada sombra de la exclusión digital: una comparación entre Reino Unido y Chile 137
Para comprender si estos procesos y experiencias son iguales en contextos culturales y tecnológicos diferentes elegimos para el trabajo cualitativo estudiar dos países con entornos diferentes respecto a su cultura y al uso de las TIC. Los dos países han estado a la cabeza de la inclusión digital en sus respectivas regiones. Se eligió a Chile como un país del sur globalizado con una cultura latinoamericana y unos niveles medios de penetración, mientras que el Reino Unido fue elegido para representar un país del norte con una cultura europea y con altos niveles de penetración.3 Elegimos el norte de Europa debido a que se considera un patrón de inclusión digital. Los países del norte de Europa son relativamente más avanzados que los del sur de Europa, que presentan unos niveles de penetración inferiores. Los autores han estado estudiando el compromiso tecnológico en el Reino Unido y Chile durante algunos años, particularmente como asociados del World Internet Project (WIP). El modelo de trabajo usado como hipótesis para este proyecto considera explícitamente todos los aspectos de la vida de las personas que puedan estar relacionados con la exclusión en torno a las TIC y pretende esclarecer cómo estos se relacionan con el acceso, las habilidades y las actitudes en relación a las TIC. La figura 8.1 representa cómo se concibieron estas relaciones, alineándose cada una de ellas en cuatro áreas diferentes de participación social y digital.4 El modelo de la figura 8.1 supone que la exclusión offline (indicada en forma de esferas sociales) está directamente relacionada con los campos correspondientes de exclusión digital (esferas digitales). Es decir, aquellos que están excluidos socioeconómicamente es probable que se desvinculen de los aspectos económicos del uso de las TIC. Por ejemplo, es probable que los más pobres realicen menos compras por Internet o gestiones bancarias, y que los desempleados de larga duración sean los que con menor probabilidad usen Internet para buscar empleo. De manera similar, aquellos con recursos sociales offline (familia y amigos, por ejemplo) más débiles es improbable que usen las TIC por sus aspectos comunicativos y sociales.

Figura 8.1. MODELO PARA LAS RELACIONES ENTRE INCLUSIÓN SOCIAL Y DIGITAL Entorno socio cultural
Origen étnico Género Edad Acceso Habilidades Actitudes

Cultural
Noticias Participación cultural

Entorno social
Familia Amigos

Ámbit soc itos ciales

Estatus socioeconómico
Nivel educativo Ingresos Ocupación Relevancia Valor Sostenibilidad

Social
Comunicación Redes

Económico

Ámbitos dig gitales

Aprendizaje Compras Servicios

Aislamiento social

Participación ciudadana

Características individuales
Personalidad Bienestar
Fuente: Basado en Helsper, 2010.

Individual
Entretenimiento Ocio

3 Mientras usamos al Reino Unido en todo el capítulo, los datos cuantitativos WIP son representativos de solo de Gran Bretaña y los datos cualitativos fueron recogidos entre los habitantes de la zona metropolitana de Londres. 4 Adaptado de Helsper, 2008.

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 138
Al abordar la inclusión digital desde una perspectiva con distintos tipos de esferas de participación, estamos firmemente de acuerdo con quienes argumentan que la exclusión digital no es una cuestión donde todo es blanco o negro, sino que contiene numerosos matices grises. Este área gris es la alargada sombra de la exclusión digital: personas que no están complemente integradas pero que tampoco pueden considerarse completamente excluidas. Evitamos de manera deliberada centrarnos en los ricos o los muy pobres, o en los ancianos y los más jóvenes, porque queríamos pasar por encima de las diferencias típicas en edad y renta. En sociedades cada vez más digitalizadas, las redes sociales diarias son extremadamente importantes a la hora de determinar a qué oportunidades profesionales y personales se puede acceder. Siguiendo el modelo presentado en la figura 8.1 predijimos que aquellos con redes menos extensas y con redes en las que las TIC no tienen una posición primordial corren el riesgo de ser excluidos.

8.3 Comparación global de la brecha digital TIC
Para comprender las diferencias en el uso de las TIC alrededor del mundo esta sección usa fuentes secundarias con datos sobre el uso de Internet, como las bases de datos internacionales del World Internet Project (WIP) y datos de encuestas de otras entidades, entre las que se incluye el Banco Mundial, 5 disponibles públicamente. Haremos nuestras comparaciones en base a estos conjuntos de datos entre quienes tienen bajos niveles educativos (sin educación superior, por ejemplo) y quienes tienen altos niveles educativos (educación universitaria, por ejemplo); entre jóvenes (menores de 25 años, por ejemplo) y mayores (por encima de los 65); y entre hombres y mujeres cuando los datos nos lo permitan.6 Los datos para los siguientes diagramas se han obtenido de diferentes fuentes, creando, de este modo, conjuntos de países diferentes para cada medida.7 La figura 8.2 muestra que existe una brecha norte-sur en relación al uso de Internet tanto a nivel continental como mundial. Más de la mitad de la población de Estados Unidos y Canadá, junto con el norte de Europa, está conectada en línea, a diferencia de los países del hemisferio sur, en los que menos de la mitad de la población usa Internet. Otros conjuntos de datos del Banco Mundial vienen a confirmar la existencia de esta brecha. Las excepciones entre los países WIP son Australia y Nueva Zelanda y los países más prósperos del sureste asiático, como Singapur y Macao, conocidos por su activa participación política y empresarial en el desarrollo de las TIC. La penetración en el Reino Unido (el 70% usa Internet) es claramente mayor que en las zonas urbanas de Chile (55%). Mientras es interesante observar si, y cuando, alguien usa y tiene acceso a Internet, un segundo nivel de la brecha digital puede a menudo observarse en términos de integración de las TIC en los distintos ámbitos de la vida de la gente. Un indicador de la intensidad y del uso integral es el número de actividades diferentes que alguien realiza en línea.8 La figura 8.3 muestra que en relación al uso y al acceso general, el modo en que esta tecnología se ha integrado difiere muchísimo entre generaciones. Estos patrones son muy similares entre países, independientemente del nivel de penetración. En Chile y en el Reino Unido las diferencias son pequeñas, mientras que en otros países, como Suecia y Nueva Zelanda, las diferencias son mayores. Otros datos para el Reino Unido del World Internet Project han revelado que es más probable que la gente joven incluya actividades de ocio de bajo nivel de compromiso, mientras que es más probable que los adultos incluyan

5 WIP es un estudio internacional de carácter longitudinal y comparable sobre el uso de Internet en el que participan 29 países. Cada asociado nacional lleva a cabo un encuesta individual representativa a nivel nacional en miles de hogares, en la que se incluyen tanto a usuarios como no usuarios de Internet. La encuesta explora cómo la tecnología en línea afecta las vidas de quienes usan Internet y cómo las actitudes e ideas de estas personas difieren de quienes no la usan. 6 La educación puede considerarse parte de los factores económicos; el sexo parte de los factores culturales; y la edad parte de las esferas culturales y sociales. 7 Limitaciones parecidas en relación a los datos existen para gran parte de la literatura. Estas limitaciones señalan la necesidad de mayor debate entre países sobre qué medidas son importantes para mejorar nuestro conocimiento común acerca del uso de las TIC. 8 Loges y Jung, 2001.

8. La alargada sombra de la exclusión digital: una comparación entre Reino Unido y Chile 139
Figura 8.2. PORCENTAJE DE USUARIOS DE INTERNET EN UNA SELECCIÓN DE PAÍSES WIP

100% 80% 60% 40% 20% 0% 80% 78% 77% 77% 73% 70% 67% 66%

61%

55%

51% 48% 47% 45% 42% 37%

32%

Fuente: WIP International Reports 2009(*) y 2010 (**). Nota: Los datos del Reino Unido son de 2009, obtenidos de un análisis específico de los datos en el informe.

Figura 8.3. MEDIA DE ACTIVIDADES CENTRALES WIP POR GRUPOS DE EDAD*

25 20 15 10 5 0
17

os

ia

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ia

a

lia

a

o

na

le

ía

a

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Nu

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Menores de 25

Es

Ch

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in

Entre 25 y 65

Mayores de 65

Este diagrama muestra el grado en que Internet se ha integrado en la vida diaria y las variaciones entre los diferentes grupos de edad. Fuentes: WIP International Reports 2009 y 2010 *Nota: «Actividades» engloba las 29 actividades incluidas en la base de datos central WIP, incluidas actividades comunicativas, informativas, financieras, comerciales, políticas y recreativas. Para mayor información, ver el informe WIP 2010.

información y formación. El uso primordial de los adultos mayores eran las actividades comerciales y otras relacionadas con viajes.9

9 Helsper, 2011.

Co

Si

M

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ia ** do ev s a Ze ** la nd a* Ca na Au dá* st ra Re lia in * o Un id o* * Isr Ch ae in l* a ur ba na Si Ch ng * ile ap ur (S an * Re tia pú go bl ica )* Ch * ec a* * Ch ile * Ita * lia ** Co lo m bi Hu a** ng Po ría* rt ug al ** M éx ico ** Nu
17

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14 9

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15

14

14

13 11

14

14 10

14

12 10

14 12 9

13 11

10

13 12

10

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 140
Figura 8.4. NIVELES DE USO DE INTERNET EN LOS HOGARES POR PERSONAS CON NIVELES EDUCTIVOS ALTOS Y BAJOS

100%

80% Con estudios universitarios

60% México Colombia 20%

Reino Unido Estados Suecia Hungría Unidos Italia Singapur Australia Canadá Nueva Zelanda Chile República Israel China Checa

40%

Bolivia

Línea 50-50: Donde quienes poseen y no poseen educación universitaria tienen el mismo acceso. En los países por encima de la línea, quienes poseen educación universitaria tienen mayor probabilidad de tener acceso a Internet que quienes no poseen educación universitaria

0%

0%

20%

40%

60%

80%

100%

Sin estudios universitarios
Fuente: World Internet Project reports 2009 y 2010.

8.3.1 Educación
Se puede llevar a cabo un análisis similar para las diferencias educacionales. Los estudios muestran que el nivel educativo tiene un impacto significativo en el uso de las TIC.10 De hecho, la educación es uno de los factores más fuertemente asociados con la exclusión digital, incluso después de establecer controles para las diferencias de edades. La relación entre la educación y el uso de Internet se muestra claramente en la figura 8.4. Todos los países del World Internet Project están por encima de la línea 50/50, lo que significa que es más probable que quienes poseen una educación universitaria usen Internet en casa que quienes no la tienen. Los países con los niveles más bajos de desigualdad son Israel, Bolivia y Canadá. Chile y el Reino Unido se encuentran lejos de la línea 50/50, lo que indica que las desigualdades educacionales son mayores en estos países.

8.3.2 Sexo
Mientras que no existen diferencias cuantitativas significativas entre hombres y mujeres en el uso de Internet y en su frecuencia de uso, la forma de utilización es a menudo diferente –con las mujeres mostrando un interés más limitado que los hombres–.11 En la mayoría de los países WIP las mujeres usan Internet menos extensamente que los hombres, y se interesan, por ejemplo, en menos actividades de las 29 que recogen los informes WIP (figura 8.5).

10 Helsper, 2010. 11 Helsper, 2010; Jackson et al, 2001.

8. La alargada sombra de la exclusión digital: una comparación entre Reino Unido y Chile 141
Figura 8.5. NÚMERO MEDIO DE ACTIVIDADES REALIZADAS EN INTERNET, POR GÉNERO

20 16 14 10 8 6 4 0
a pú b ta Che lica do ca sU ni do Re s in o Un id o dá ia ile a lia lia ría a ico l ae Isr Si nd ec in bi Ch Ita na ng Su Ch la st éx m Ca Hu Ze Au Co M ng lo ap ra ur

18

12

2

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Es

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Hombres
Fuentes: WIP international reports 2009 y 2010.

Mujeres

Según los datos WIP, las diferencias en Chile y el Reino Unido, en comparación con otros países, se encuentran en la media en cuanto a las desigualdades de género concernientes a la amplitud del uso. Esto es sorprendente, ya que las desigualdades socioeconómicas generales de género se perciben como mayores entre los países latinoamericanos, como Chile.

8.4 Comparación entre Chile y el Reino Unido
En esta sección nos alejamos de una visión más global sobre las relaciones entre la exclusión social y digital para concentrarnos en dos casos de estudio específicos que hemos elegido para este capítulo, Chile y Reino Unido. Comenzaremos discutiendo el contexto relativo a las políticas públicas, que será brevemente seguido por un análisis cuantitativo descriptivo de las razones para el interés o el desinterés entre la gente respecto a las TIC y la importancia del uso a través de usuarios indirectos en ambos países, y cómo estos se relacionan con los indicadores de integración social.

8.4.1 Infraestructura digital y políticas públicas en el Reino Unido
Reino Unido fue pionero en la privatización de las telecomunicaciones en Europa. Esto creó un fuerte mercado competitivo, pero probablemente se caracteriza por una difusión más lenta de la banda ancha de alta velocidad que en otros países europeos, debido a que los precios eran relativamente elevados y numerosas áreas, especialmente áreas rurales, siguen sin tener servicio. Esto se debe, en parte, a deficiencias en el cableado digital correspondiente al modelo tradicional de transmisión que está fuertemente condicionado por la señal analógica. Incluso la introducción de televisión digital se llevó a cabo mediante convertidores, que transformaban las señales de analógico a digital. Las principales alternativas eran satelitales, no de cable.12

12 Helsper et al, 2008.

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 142
Se pueden observar dificultades similares para los teléfonos móviles respecto a la infraestructura y los precios. Algunas regiones de Gales, por ejemplo, aún tienen un servicio de cobertura reducida y la densidad de conexiones 3G ha sido bastante desigual. Como consecuencia, la penetración tuvo un carácter exponencial en la mayoría de las regiones, pero el uso de servicios basados en Internet es, en general, muy limitado y solo entre las generaciones más jóvenes parecen haber despegado el uso de las funciones multimedia de los móviles. Sin embargo, el Reino Unido se considera un líder en políticas de inclusión digital y en las elecciones parlamentarias de 2010, las políticas de promoción de la integración digital fueron asunto de interés público y se mencionaron en las campañas de todos los partidos. En 2009, el Gobierno publicó un informe sobre el Plan de Acción para la Inclusión Digital, que se centraba en abordar asuntos relacionados con las infraestructuras, pero también señalaba la necesidad de abordar la motivación y las habilidades respecto a la inclusión digital.13 Reino Unido tiene un Digital Champion, una persona encargada de poner la inclusión digital en la agenda política y asegurarse de que las acciones se llevan a cabo y se siguen. El consenso político ahora es que es improbable que las fuerzas del mercado solucionen los problemas de exclusión, lo que constituye una admisión de que, por sí solas, las infraestructuras y unos costes menores probablemente no erradicarían todas las desigualdades digitales. Teniendo en cuenta la larga y robusta historia en políticas de desarrollo para la inclusión digital es ligeramente sorprendente que el interés de la gente común por Internet en el Reino Unido sea bajo en comparación con otros países del norte de Europa (figura 8.2). Un problema significativo en cuanto a las intervenciones que intentan superar la exclusión digital es la cantidad de pequeños proyectos sin coordinar que son pobremente evaluados. Se puede encontrar un esfuerzo más coordinado en el sector educativo del Reino Unido, que está fuertemente involucrado en iniciativas para la alfabetización mediática. Por ejemplo, el Home Access Plan tiene como objetivo garantizar que todos los niños tengan acceso a banda ancha de alta velocidad antes de 2012. Estas iniciativas destacan que las experiencias sociales de la vida diaria en el hogar sirven como un entorno primordial para aprender e interesarse por la tecnología.

8.4.2 Infraestructuras digitales y políticas públicas en Chile
Chile es uno de los países tecnológicamente más avanzados de Sudamérica; se sitúa relativamente en el medio, entre las economías más avanzadas del mundo y el resto del mundo en vías de desarrollo. El informe del Foro Económico Mundial de 2009 coloca a Chile en la 40.o posición de los 134 países que aparecen en el Índice de Disponibilidad de Redes 2009/2010.14 Chile obtuvo la puntuación más alta en América Latina, con un 4,13 en una escala de 1 a 7. Aun así se encuentra 27 puestos por debajo del Reino Unido, que se sitúa en la 13.o posición, con 5,17 puntos. La mayoría de los indicadores tecnológicos y de bienestar chilenos son similares a los de los países del este de Europa. Su PIB per cápita es de 14.700 dólares, y su paridad de poder adquisitivo (PPA) se sitúa, en 2009, en el puesto 78.o del mundo. Al igual que ocurre con los indicadores comentados anteriormente, existe una diferencia significativa con el Reino Unido, que se sitúa en el puesto 34.o con una renta per cápita de 35.200 dólares.15 Aunque técnicamente hablando, Chile es una economía de la información: la suma de los sectores económicos caracterizados por dedicarse a la transformación de la información, más la cuantificación de las actividades vinculadas al procesamiento de información entre los otros sectores, supera la mitad del PIB del país. Sin embargo, en la práctica, las actividades relacionadas con la información se han estancado entorno al 51% de la economía desde mediados de los años noventa, lo que significa que, a pesar de ser comparable a Corea del Sur o a Estados Unidos, Chile se encuentra en un nivel inferior y menos dinámico.16
13 Digital Britain informe disponible en http://www.official-documents.gov.uk/document/cm76/7650/7650.pdf plan de Acción Digital disponible en http://www. communities.gov.uk/documents/communities/pdf/1001077.pdf 14 http://www.networkedreadiness.com/gitr/main/fullreport/index.html 15 CIA World Factbook, 2009, https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/rankorder/2004rank.html 16 Avilés et al, 2009.

8. La alargada sombra de la exclusión digital: una comparación entre Reino Unido y Chile 143
La mayoría de los usuarios chilenos acceden a Internet mediante banda ancha (81%), aunque la definición «ancha» es considerablemente más laxa (incluye velocidades superiores a los 128 kb/s) que en Estados Unidos o Japón. Consecuentemente, las instituciones oficiales hablan de conexiones «dedicadas» en contraposición a conexiones módem con tarifas por minutos.17 Por el contrario, los teléfonos móviles son casi universales; en 2010 existían más de 17 millones de teléfonos móviles en Chile, más de uno por habitante,18 aunque más de dos tercios de ellos funcionan con tarjeta prepago, debido a que mucha gente no puede permitirse el pago mensual de un contrato. Muy pocos hogares (3,6%) no disponían de alguna de estas tecnologías. Existe una división geográfica importante debido a la extrema centralización que se da en el área en torno a la capital, Santiago, donde reside cerca del 40% de la población. Chile posee un conjunto claro de políticas públicas orientadas a la promoción del acceso universal a las TIC. En 1992 el Ministerio de Educación lanzó el Plan Enlaces para garantizar el acceso a Internet en las escuelas públicas donde la mayoría de los niños reciben su educación.19 Ha sido ampliamente reconocido como un factor que ha contribuido de manera importante a reducir la brecha de acceso entre escolares y promover la alfabetización digital. La primera versión de una Agenda digital, tanto pública como privada que coordinó el Departamento de Desarrollo Económico, se implementó entre los años 2004 y 2006, y tenía por objetivo empresas y ciudadanos. Una nueva versión está actualmente en vigor para el período 2007-2012, aunque el terremoto del 27 de febrero de 2010 ha pospuesto algunos aspectos. El Gobierno chileno afirma que el propósito de la Agenda digital es «Contribuir al desarrollo económico y social del país a través del potencial que ofrece el uso de las tecnologías de la información y la comunicación para mejorar la calidad de la educación, incrementar la transparencia, aumentar la productividad y competitividad, y hacer mejor gobierno, mediante mayor participación y compromiso ciudadano». Esta declaración muestra que en Chile, como en el Reino Unido, el Gobierno tiene la intención de obtener resultados que van más allá de las habilidades digitales, alcanzando diferentes esferas de la vida cotidiana de la gente.

8.5 La importancia del contexto y las redes sociales
Esta sección examina la importancia del contexto social y de las redes respecto a por qué las personas no participan de las TIC. Primero, presentaremos un conjunto detallado de datos cuantitativos para los dos países, seguido de datos cualitativos para ilustrar las cuestiones.

8.5.1 Razones para la participación y no participación en el Reino Unido y Chile
Para comprender por qué la gente no participa de esta tecnología o qué tipo de justificaciones ofrecen diferentes grupos para usar, o no usar, Internet, la encuesta WIP en Chile y Reino Unido incluyó preguntas sobre las razones que la gente tenía para usar, o no usar, Internet. En general, una falta de interés relacionado con las esferas personales y sociales de la vida cotidiana era una razón más importante para no usar Internet en el Reino Unido que en Chile. Más de la mitad de los no usuarios británicos indicaron que ésta era la razón principal, comparado con solo un quinto de los chilenos. En Chile, la falta de acceso y habilidades, que están relacionadas con la exclusión socioeconómica, fueron las razones más destacadas.

17 WIP Project-Chile, 2009. 18 Subtel, 2009. 19 Ver http://www.enlaces.cl/index.php?t=44&i=2&cc=170&tm=2

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 144
Tabla 8.1. LAS RAZONES MÁS IMPORTANTES PARA NO HACER USO DE LAS TIC, EN PORCENTAJES POR GÉNERO, EDAD Y NIVEL DE ESTUDIOS

Interés UK
Género Hombre Mujer Edad** Menores de 25 Entre 25 y 64 65 y mayores Estudios Sin estudios universitarios Con estudios universitarios 57 53 31 52 62 55 56

Capacitación UK
11 9 8 9 12 10 4

Acceso UK
13 13 21 16 7 12 12

Costes UK
10 12 35 15 3 12 16

Tiempo UK
2 3 2 4 2 3 8

Chile
20 17 9 19 n/a 18 13

Chile
21** 28** 4 29 n/a 28** 13**

Chile
25 27 39 25 n/a 26** 35**

Chile
16 13 22 13 n/a 14 9

Chile
13 13 17 12 n/a 12** 22**

Fuente: WIP UK 2009; WIP Chile 2008. **Diferencias entre categorías significativas a p menor que 0,01.

Como muestra la tabla 8.1, las razones para no usar Internet no varían mucho entre hombres y mujeres en los dos países. Sin embargo, es más probable que las mujeres chilenas indiquen la falta de habilidades como razón para no usar Internet. La educación y la edad, sin embargo, presentan claras diferencias en las razones para el uso mencionadas. • • • • En Chile y Reino Unido, era más probable que el grupo más joven indicara que los costes de acceso fueran la razón más importante para no usar Internet. En el Reino Unido, era más probable que el grupo de mediana edad indicara la falta de interés como razón, aunque lo indican menos individuos que en el grupo de mayor edad. En Chile, mientras que la falta de interés era también importante para el grupo de mediana edad (aunque en menor proporción que en el Reino Unido) este grupo tenía también una probabilidad mucho mayor de indicar preocupaciones sobre la falta de habilidades que el grupo más joven. Para el grupo de personas por encima de 65 años, en el Reino Unido, la razón más importante para no usar Internet era la falta de interés. La falta de habilidades se menciona también con mayor frecuencia en este grupo que en el resto.

En cuanto a la edad, otros análisis de datos del Reino Unido revelan que la generación más mayor tenía una variedad de razones más amplia para no usar Internet, lo que implica que existen más barreras para su participación. Cuando los más mayores tuvieron que elegir una razón para no usar Internet, se alejaban de las cuestiones relacionadas con los costes y el acceso (exclusión económica) para centrarse en otras más relacionadas con los aspectos sociales y personales de la exclusión (interés y habilidades. Tabla 8.1). Mientras que este tipo de datos no estaba disponible para Chile, los resultados de los grupos focales sugieren que esto también podría aplicarse allí: numerosos encuestados de mediana edad en Chile respondieron que sus padres y otros familiares de edad avanzada estaban acostumbrados a una vida con poca o ninguna interacción con las TIC y podían nombrar una amplia variedad de razones para esto. Los datos para el Reino Unido muestran que es más probable que los individuos con menor nivel educativo indiquen más razones para su falta de participación y tengan así más barreras que el grupo con educación superior. Cuando tenían que nombrar la razón más importante para su falta de participación (tabla 8.1): • La diferencia educacional entre los grupos se hacía menos clara (y no significativa) en el Reino Unido. Para todos ellos la falta de interés era la razón más importante para su falta de participación y existían pocas diferencias en las otras razones alegadas.

8. La alargada sombra de la exclusión digital: una comparación entre Reino Unido y Chile 145
• En Chile el patrón es diferente. Quienes poseen unos niveles educativos menores tienen una mayor probabilidad de indicar la falta de habilidades como razón para su falta de participación, mientras que quienes tienen un nivel educativo superior es más probable que indiquen la falta de tiempo.

Existen claras diferencias entre el Reino Unido y Chile en cuanto a la población general, habiendo una diferencia considerable entre las razones esgrimidas en uno y otro país. Esto podría estar relacionado con el discurso público acerca de las TIC y sus ventajas, o con las culturas nacionales. Ambas cuestiones se examinarán con mayor detalle con datos cualitativos.

8.5.2 El uso indirecto en el Reino Unido y Chile
El hecho de que algunas personas no utilicen personalmente Internet no significa que no utilicen en absoluto la tecnología. Existen extensas redes sociales de las que, a menudo, se depende para realizar las tareas diarias (niños haciendo compras en nombre de sus padres, amigos que ayudan a rellenar un formulario fiscal, etc.) Dado que es probable que esto también ocurra en el ámbito de las TIC, los estudios WIP de Chile y Reino Unido preguntaron si había gente que pudiera ser considerada como usuarios indirectos y a quién podían pedir que usaran Internet por ellos. Chile tiene un nivel elevado de usuarios indirectos. En Santiago, el 83% de quienes no usan Internet declararon que podían pedirle a alguien que lo hiciera por ellos. Esto significa que el 35% de la población podría ser un usuario indirecto y que solo el 7% estaba realmente desconectado. Los porcentajes son muy similares para el Reino Unido, donde el 77% indica que pensaban que podían usar Internet con la mediación de alguien (aunque solo un 26% le había pedido a alguien que usara Internet por ellos), lo que significa que el 21% de la población eran posibles (y el 8% factuales) usuarios indirectos, y un 9% de la población eran no usuarios totalmente excluidos. Existe una diferencia significativa entre géneros en la disponibilidad de usuarios indirectos en el Reino Unido (tabla 8.2). Allí, era más probable que las mujeres pensaran que alguien podía ayudarles y que pensaran en pedírselo a sus hijos, mientras que entre los varones que pensaban que alguien podría ayudarles era más probable
Tabla 8.2. PORCENTAJE QUE SEÑALA LA DISPONIBILIDAD DE USUARIOS INDIRECTOS EN EL REINO UNIDO Y CHILE

Disponibilidad UK
Género Hombre Mujer Edad Menores de 25 Entre 25 y 64 65 y mayores** Educación Hasta educación media Ciclos superiores Educación universitaria 72* 81* 85* 81* 71* 75 78 95

Niños UK
52* 62* 0** 45** 85** 61** 37** 54** 67* 86*

Otros miembros de la familia UK
28 29 49 40 10 26 37 41 39 59

Amigo o compañero UK
58** 44** 88** 57** 34** 51 60 40 18 14

Otros (Biblioteca o Cibercafé) UK
28* 18* 48** 23** 16** 20 31 25 7 0

Chile
81 88 73 87 n/a 84 88

Chile
62* 74* 13** 76**

Chile
41 42 71** 38**

Chile
21 13 63** 12**

Chile
4 8 13 5

*Diferencias entre categorías con significación p menor que 0,05. **Diferencias entre categorías con significación p menor que 0,01.

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 146
que pensaran en un compañero de trabajo o un profesional. En Chile, no había diferencias entre hombres y mujeres en si pensaban que alguien estaría dispuesto a ayudarles, pero diferían sobre las personas a quienes se lo pedirían de la misma manera que en el Reino Unido, y era más probable que las mujeres recurriesen a sus hijos. La edad provocó claras diferencias (tabla 8.2) en Chile y Reino Unido. Era mucho más probable que los menores de 65 hubieran pedido a alguien que les ayudara a usar Internet. No existían datos disponibles para los mayores de 65 en Chile, pero para el resto de grupos de edad los patrones sobre a quién pedirían ayuda eran similares a los del Reino Unido. Era más probable que los más jóvenes hubieran pedido ayuda con Internet a todo tipo de usuarios en su nombre (proxy), con la excepción de los niños, lo que, dada su edad, no es sorprendente. Los más mayores mostraban exactamente un patrón opuesto, y eran los que con mayor probabilidad pedirían ayuda a los niños y los que con menor probabilidad hubieran preguntado a otra persona. Los análisis muestran que había menos diferencias significativas entre los niveles educativos respecto a los usuarios indirectos que se consideran disponibles (tabla 8.2). Aunque la tendencia parece ser que aquellos, con niveles de educación superior, tienen más probabilidades de tener a su disposición un usuario indirecto, es interesante señalar que en el Reino Unido quienes tienen una educación básica o universitaria confían más en los niños, mientras que los que se encuentran en medio lo hacen más en sus amigos. Otros datos disponibles para el Reino Unido revelaban que existían mayores desigualdades en términos de a quién se habían dirigido realmente para pedir ayuda. En general, quienes poseían una educación superior tenían mayores probabilidades de haber pedido ayuda a alguien que quienes solo contaban con educación media. Quienes poseían una educación universitaria tenían una mayor probabilidad de haber preguntado a sus padres, mientras que quienes habían alcanzado el bachillerato tenían una probabilidad más alta de preguntar a otros adultos (compañeros de trabajo o profesionales) y quienes solo poseían un diploma en educación secundaria dependían de sus hijos. Estos datos revelan que las redes sociales de las que la gente puede depender para usar Internet son diferentes dependiendo del origen sociocultural de la persona. Quienes están en una situación desfavorecida tienden a tener acceso a Internet mediante una red más pequeña de usuarios indirectos, más vinculados a su entorno familiar y menos al profesional, lo que significa que pueden obtener un apoyo de menor calidad en caso de que quieran usar Internet. Esto corrobora nuestra hipótesis de que quienes disponen de redes menos extensas corren un grave riesgo de exclusión, incluso si su estatus socioeconómico indica lo contrario.

8.6 Vida diaria: calidad y otros indicadores de participación digital
Los datos estadísticos presentados no muestran cómo la gente relaciona, integra o excluye las TIC de su vida diaria. No revela que existen grados cuantitativos de exclusión. Más que un claro corte entre usuarios con un acceso completo a la tecnología y no usuarios sin acceso alguno, la gente experimenta una participación continua en las TIC: la escala va desde los usuarios intensivos a aquellos usuarios limitados e infrecuentes, y de un uso de las TIC extenso a otro limitado. En esta sección, nos concentraremos en los usuarios intensivos y en los usuarios limitados cuando discutamos los grupos focales. En este contexto, un «usuario limitado» hace referencia a quienes se conectan a Internet menos de una vez por semana; «usuarios intensivos» son aquellos que se conecta, al menos, una vez por semana. La información estadística no es satisfactoria en el sentido de que no mejora nuestra comprensión de las sutilezas ocultas tras los grados de exclusión. ¿Qué significan estos grados en términos de integración de las TIC en nuestra vida cotidiana? ¿Qué significa que la gente afirme que no está interesada o que no tiene la formación que necesita? ¿Qué ambientes, normas y presiones sociales pueden ofrecernos una mayor comprensión de cómo se forman estas ideas y experiencias? Estas cuestiones se responden mejor haciendo uso de metodologías cualitativas, como las entrevistas en grupo. Para comprender cómo la gente justifica las razones que motivan su propia participación y las dinámicas sociales del uso de las TIC, estudiamos a los individuos que tenían una mayor probabilidad de estar en la zona «gris» media entre una participación digital nula y total. Como se señaló al principio de este capítulo, esto significó

8. La alargada sombra de la exclusión digital: una comparación entre Reino Unido y Chile 147
descartar tanto a los más ricos como a los más pobres (al igual que a los más jóvenes y a los más viejos), dado que es probable que estos se encuentren en ambos extremos de nuestra escala, y elegir a las familias de clase media y media baja que pertenecen al grupo socioeconómico C2 en el Reino Unido y al C2/C3 en Chile.20 Dentro de este grupo socioeconómico nos centramos en los padres y tutores de niños menores de edad. Era probable que estos sujetos estuvieran en un entorno social donde las presiones sociales (o motivaciones) para que usaran la tecnología fueran mayores que en otros grupos. Distinguimos entre padres y madres porque las dinámicas de género podrían explicar algunas diferencias entre las actitudes hacia las TIC, las percepciones sobre la formación, y la disposición a solicitar ayuda a otros usuarios. Los usuarios más limitados que participaron eran usuarios indirectos que dependían de la familia o de los amigos para que usaran Internet por ellos. Esto significa que pertenecen a redes de gente capaz de hacer esto por ellos, aunque, como se ha sugerido anteriormente, la naturaleza de estas redes varía entre los grupos. En Chile y el Reino Unido se utilizó la misma muestra de grupos focales, con el siguiente diseño.
Tabla 8.3. DISEÑO DE LA MUESTRA PARA LOS GRUPOS LOCALES
Hombres/padres - usuarios intensivos Hombres/padres - usuarios limitados
Nota: Todas las personas eran de clase media y media bajo con niños en edad escolar.

Mujeres/madres - usuarios intensivos Mujeres/madres - usuarios limitados

Los guías de los grupos focales conducen la discusión centrándose en la utilidad de las TIC y el efecto que podrían tener en la actividad diaria de la gente, al igual que en las presiones sociales y económicas que los participantes soportaban a la hora de usar la tecnología. Exploramos el concepto de «exclusión social correspondiente» (figura 8.1), por ejemplo, quienes pertenecen a redes sociales y profesionales robustas usarán más ampliamente las TIC e, inversamente, la ausencia de esos lazos es un obstáculo importante en relación al uso y la apropiación. Londres es una ciudad más diversa, étnica y culturalmente, que Santiago de Chile, de modo que solo se eligieron personas capaces de hablar con fluidez el español (Chile) y el inglés (Londres) en cada país. Sin embargo, fue bastante difícil encontrar auténticos no usuarios de Internet en los dos países, de modo que hubo que buscar usuarios limitados (quienes accedían a Internet menos de una vez por semana). Fue tan difícil encontrar usuarios poco frecuentes entre los padres chilenos que el grupo se sustituyó por un conjunto de entrevistas individuales en profundidad y semiestructuradas usando el mismo conjunto de cuestiones y los mismos moderadores con un número de individuos equivalente al que acudía a los grupos focales para poder garantizar la consistencia y la comparabilidad. Los grupos entrevistados en ambos países diferían hasta cierto punto en su nivel de educación y en cuándo los usuarios limitados habían accedido a Internet por última vez, pero eran similares en la mayoría de los otros aspectos, particularmente en cuanto a su estatus laboral y su uso infrecuente de la red (ver apéndice) Se realizó un análisis temático de las transcripciones de acuerdo a las categorías analíticas predefinidas, siguiendo las guías, un esquema, por ejemplo, de lo que se habló en los grupos focales. En cada país, los investigadores codificaron el texto junto con los cuatro o cinco temas más importantes que surgieron. Se prestó una atención especial a las diferencias en intensidad y género en el uso de las TIC. Luego los investigadores se pusieron de acuerdo sobre tres temas principales respecto a los hallazgos para Chile y Reino Unido. • • • Uso general y valoración de Internet y los teléfonos móviles. Presiones sociales/incentivos al uso: roles familiares y laborales. Ansiedades: seguridad, vigilancia, adicción y exposición perjudicial.

20 Para una definición de los grupos en Reino Unido ver: http://www.nrs.co.uk/lifestyle.html

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 148
Las siguientes secciones comentan con más detalle qué se dijo en relación a estos temas y las diferencias y similitudes entre los grupos.

8.6.1 Uso y valoración general de Internet y los teléfonos móviles
El análisis cuantitativo sugiere que los usuarios frecuentes tienden a tener un uso más amplio, es decir, a realizar más actividades en Internet y a tener más puntos de acceso (Internet móvil, ordenadores personales, portátiles, conexiones inalámbricas en casa y en el trabajo, etc.) que los usuarios infrecuentes, y que tienden también a participar en un rango más extenso de actividades en cada plataforma. La principal diferencia cualitativa en el Reino Unido entre usuarios intensivos y limitados era la claridad de las razones por las que se usaba. Para los usuarios limitados, estas razones eran menos sistemáticas y, a menudo, tenían como base un encuentro casual o actividades cotidianas. En Chile, las diferencias entre usuarios intensivos y limitados se relacionaban con el estatus laboral y los roles de género dentro de la familia: mientras que numerosos usuarios limitados varones tenían una actitud desafiante en relación a la tecnología y afirmaban que podrían usarla más si realmente lo necesitaran, las mujeres en condiciones similares se mostraban más resignadas ante el hecho de haber sido apartadas y reconocían dejar que sus hijos se hicieran los dueños del ordenador familiar. Los usuarios intensivos en el Reino Unido, especialmente los padres, indican que las TIC no están separadas del resto de sus actividades diarias y que establecen conexiones entre las características técnicas específicas y el uso de las TIC. Se mencionaron diferentes tecnologías de la información y la comunicación como dispositivos para gestionar las actividades de todos los días, ahorrar dinero, evitar viajes, etc. En Chile, los usuarios intensivos no son tan tecnológicamente competentes como sus homólogos británicos y no entran a discutir este asunto en profundidad, aunque también usan herramientas diferentes para llevar a cabo un repertorio más amplio de tareas que los usuarios limitados chilenos. En contraste con los británicos, los usuarios padres chilenos dicen tener un fuerte interés en el ocio en línea. A pesar de ello, ningún grupo de padres participa mucho en las redes sociales en línea. Los usuarios limitados de los dos países vieron con claridad que Internet y los teléfonos móviles son dos tecnologías diferentes e inconexas, para ser usadas en lugares diferentes y con funciones distintas. Mientras que los usuarios intensivos reconocían algún grado de convergencia entre los teléfonos móviles e Internet, todos los grupos consideraron la telefonía móvil como algo altamente necesario; muchos casi como si fuera una parte del cuerpo, una extensión de sí mismos, y una parte integral de su vida diaria. Por ejemplo, las usuarias limitadas chilenas consideraban que sus teléfonos móviles eran indispensables, ya que son más fáciles de usar y no es necesario pedir ayuda a nadie. «Salir a la calle sin mi celular es como ir desnuda», dijo una madre chilena, usuaria limitada. Para este grupo, el sentimiento de vergüenza ante la posibilidad de ser un iletrado tecnológico era bastante agudo. Esta vergüenza resultaba menos evidente en el Reino Unido, pero, en cualquier caso, también estaba presente. Sin embargo, en contraste con los teléfonos móviles, e incluso en el caso de los usuarios intensivos, Internet resultó ser una herramienta para la que sus funciones fueron más ampliamente discutidas. En los dos países se consideraba que la digitalización era hacia donde la sociedad avanzaba. Sin embargo, en el Reino Unido existía un mayor desacuerdo sobre si esto era realmente algo bueno. Las tecnologías de la información y la comunicación parecen omnipresentes y más integradas en la vida diaria en el Reino Unido que en Chile. Los padres chilenos percibieron esto con ciertas aspiraciones, con algunas personas diciendo que usar las TIC les podría dar acceso a una «vida mejor». Esto podría explicar la diferencia en el Reino Unido, donde existe una cierta polarización de opiniones, en contraste con la actitud más positiva de los participantes chilenos. En ambos países los usuarios limitados interpretaron la ubicuidad de las TIC como algo ineludible (especialmente para sus hijos), y como un recordatorio de su propia exclusión. Aunque los padres chilenos tenían una actitud más desafiante hacia el hecho de que las TIC fueran ineludibles y, por tanto, eran también más desafiantes en relación a su exclusión.

8. La alargada sombra de la exclusión digital: una comparación entre Reino Unido y Chile 149

8.6.2 Presiones sociales y facilitadores del uso
Los grupos focales fueron ambivalentes a la hora de caracterizar los factores que les condujeron a usar las TIC. En algunos aspectos, estos factores se consideraban presiones (sentimiento de que se esperaba de ellos que participaran sin querer hacerlo), algo particularmente fuerte en el Reino Unido. Por otro lado, especialmente en Chile, donde dominaba una visión más optimista, las TIC eran vistas como oportunidades o elementos facilitadores. Presiones sociales y motivadores. Aunque las usuarias poco frecuentes admitían que se sentían las más desfavorecidas, todos los grupos reconocieron que la tecnología era inevitable y que los generaciones más jóvenes se enfrentaban a un mundo cada vez más digitalizado en el que quienes tuvieran bajos niveles de alfabetización digital y tradicional (en inglés, incluso en Chile) no podrían acceder a los mejores trabajos en el futuro. Algunos padres, usuarios poco frecuentes, presumían de sus habilidades con los teléfonos móviles y decían que Internet no les interesaba. Lo que se infirió fue que podrían confiar en otros para obtener información relevante de la web y que, de esa manera, eran capaces de desempeñar sus funciones laborales. En el Reino Unido las habilidades con los móviles no fueron siquiera tema de debate, se suponían. En el Reino Unido hubo un amplio debate en torno a las sutiles presiones que conducen a la participación. Algunos no veían la participación como una elección puramente libre y positiva, e indicaron que, dado que las TIC ya son necesarias para hacer muchas cosas, no usarlas les pondría en una situación de desventaja. Los usuarios limitados en el Reino Unido expresaron sentirse presionados para participar en el mundo digital porque, por ejemplo, todo a su alrededor parecía hacer referencia a sitios web, o porque los anuncios o servicios asumían el conocimiento, las habilidades y el uso de Internet. La mayoría de las discusiones se centraron en cómo estar conectado te ahorra dinero, lo que preocupa menos a los chilenos. Las diferencias de género aparecen relacionadas con la percepción sobre la exclusión. Las madres hablaban menos sobre la exclusión digital, más allá del hecho de que sus hijos necesitaban Internet para hacer sus deberes o para futuros trabajos. De hecho, los niños provocaban preocupaciones en sus madres cuando hablaban de los aspectos negativos de la tecnología, y sus ambiciones al hablar de los positivos. Por el contrario, los padres tendían a hablar sobre aspectos más amplios de la tecnología y sobre sus impactos y, dentro de ese contexto, los hijos eran uno más de los asuntos a tratar. Por ejemplo, los usuarios frecuentes veían que la inclusión digital en la sociedad en su conjunto estaba afectando adversamente a los más mayores y a otros grupos vulnerables, y podían percibir situaciones en las que incluso ellos podrían llegar a estar excluidos. En el Reino Unido, había un discurso complejo y contradictorio acerca de no disponer del tiempo suficiente (o no querer tenerlo), pero al mismo tiempo, sentir el deseo de conectarse mediante las TIC. En términos de ansiedades acerca de las presiones sociales, el hecho de que se esperara que siempre estuvieras disponible se expresó y se reconoció particularmente por los padres. Presiones laborales y motivadores. Aunque la mayoría de los encuestados trabajaban fuera de casa, entre los usuarios limitados había una mayor proporción de trabajadores autónomos, trabajadores temporales, y con trabajos inestables (ver apéndice). En Chile, el trabajo «ofrecía» acceso gratuito a las tecnologías digitales (incluidos, en ocasiones, los teléfonos móviles de empresa), dado que los profesionales de nivel medio necesitaban hacer un uso más frecuente de las TIC por motivos prácticos. El acceso a Internet en casa proporcionaba ubicuidad y la integración de las TIC en distintos aspectos de la vida diaria. En Chile la dependencia del trabajo para acceder y usar las tecnologías era aparentemente mayor que en el Reino Unido. Allí, entre usuarios limitados las referencias a trabajos para los que las TIC no fueran necesarios o donde su uso no se potenciara eran más frecuentes que entre usuarios intensivos. En Chile el uso de las TIC entre las mujeres no trabajadoras era especialmente limitado, incluso si tenían acceso a Internet en casa, lo que aparentemente también afectaba el uso de los teléfonos móviles. Por el contrario, en el

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Reino Unido los teléfonos móviles están omnipresentes y los usuarios limitados, tanto madres como padres, los utilizan más. Las redes laborales proporcionan acceso a compañeros que pueden echar una mano con problemas tecnológicos, al igual que un ambiente relajado e informal donde se habla sobre cuestiones relacionadas con las TIC. En Chile, el trabajo a distancia por medios electrónicos es poco frecuente, y el lugar de trabajo se transformó en un entorno donde aprender de técnicos y de otros compañeros y recibir servicios y formación especializada en línea. El acceso a las TIC garantizó un vínculo estable con redes sociales relacionadas con el trabajo, lo que reforzó la tendencia a «aprender haciendo» entre los padres usuarios intensivos. En Chile la importancia de las redes de apoyo fue reconocida incluso por los usuarios limitados (la mayoría de ellos trabajadores autónomos), también por aquellos que mostraban una actitud adversa hacia la tecnología. Una diferencia entre Reino Unido y Chile fue que los únicos que no mencionaron el centro de trabajo como un lugar relevante para aprender fueron las usuarias limitadas chilenas, cuyo papel dentro del núcleo familiar podría ser la razón de ello. Solo un tercio de estas mujeres trabaja fuera de casa como empleada; el resto estaban desempleadas o eran trabajadoras autónomas. Por el contrario, en el Reino Unido, los usuarios limitados padres eran los que con menor probabilidad usaban Internet, pero usaban ávidamente sus teléfonos móviles. Las madres usuarias intensivas en el Reino Unido no debatieron sobre las redes informales y para ellas las TIC no parecían ser motivo de conversaciones informales con redes amplias, solo en escenarios más formales en los que se «pedía ayuda». Al igual que los usuarios limitados, padres y madres, en el Reino Unido confiaban más en cursos de capacitación formal en tecnologías de la información o en sus hijos o familiares. Los usuarios no frecuentes tendían a ver la ayuda más como una cuestión técnica sobre ordenadores que no funcionan, desembolsos por las reparaciones y frustraciones asociadas a ello. En Reino Unido, hombres y mujeres expresaron su sentimiento de «perder el tren» si no formaban parte de redes sociales y profesionales que usaban las TIC, lo que, por tanto, les empujaba a usarlas. Roles familiares y uso indirecto. Junto al trabajo, la familia es un entorno crucial para aprender habilidades tecnológicas. Particularmente, los usuarios limitados pueden ser usuarios indirectos debido a los lazos que mantienen con un círculo íntimo de usuarios (hijos o parejas, por ejemplo). Los diferentes roles entre padres, madres e hijos dentro de la familia parecían relevantes para explicar la inclusión o exclusión relativa. En Chile, tanto padres como madres estaban de acuerdo en que sus hijos eran los más competentes tecnológicamente dentro de la unidad familiar. Mientras que padres y madres en el Reino Unido también admiraban las habilidades de sus hijos, sentían una menor confianza acerca de si estos poseían la madurez social y emocional necesaria para conectarse a la Red. En Chile, tanto hombres como mujeres señalaban que el cabeza de familia era también especialmente competente. Aunque las mujeres no decían lo mismo sobre sí mismas, incluso entre aquellas que eran usuarias intensivas. En particular, los usuarios limitados pedían ayuda a sus hijos sobre cómo usar Internet y otras tecnologías. En el Reino Unido, los padres usuarios limitados se remitían a sus parejas, pero en Chile este no era el caso. Para los padres y madres usuarios, los niños impulsaban con fuerza el acceso a Internet y los teléfonos móviles. También motivaban el acceso en el Reino Unido, pero no parecía que fueran un factor definitivo para que los adultos se interesaran por las TIC. En Chile, las madres más que los padres mencionaron las TIC como una herramienta útil para los deberes de los niños. En los dos países los usuarios limitados se quejaban de problemas con la asistencia informal que podían recibir en cuestiones tecnológicas porque a menudo no estaba disponible cuándo y dónde la necesitaban. Mientras que los niños y los adultos jóvenes eran considerados como expertos, no servían como instructores, debido a que eran demasiado impacientes. En Chile, los usuarios limitados se sentían avergonzados e inhibidos por esto, un sentimiento que, aparentemente, les impedían usar más las tecnologías. Para los usuarios limitados sus parejas a menudo desempeñaban un papel importante al usar las TIC como intermediarios. Las diferencias en los hallazgos entre países son estas: en el Reino Unido los padres usuarios limitados parecían resignarse a dejar el uso de las TIC en manos de otras personas o no preocuparse por ello. Había

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una reacción en cadena cuando algún hombre en el grupo «admitía» que su pareja era mejor usando Internet, otros se sumaban rápidamente diciendo lo mismo. En Chile, por el contrario, los padres usuarios limitados no mencionaban a sus parejas como fuente de ayuda, pero las madres, tanto usuarias limitadas como intensivas, indicaban con mayor probabilidad que confiaban en sus parejas. Es más, en los dos grupos de usuarios, los padres indicaban su mayor autonomía y recalcaban sus supuestas habilidades para convertirse en usuarios expertos si las circunstancias (mayormente relacionadas con el trabajo) así lo demandaban. Los usuarios limitados relacionaban su necesidad de ayuda (formal o informal) y su falta de conocimientos con un cierto sentido de exclusión personal tanto dentro de la propia familia como en la sociedad. En el Reino Unido los padres usuarios limitados parecían ser los que de forma más despectiva consideraban sus propias habilidades. Otro aspecto importante de las redes de uso indirecto en el Reino Unido, especialmente para los padres de este grupo, estaba relacionado con los hogares. A menudo expresaban un cierto orgullo en aquellas circunstancias donde podían servir de ayuda, pero también se sentían dolidos si percibían que (sus propios hijos) se estaban riendo de ellos por carecer de conocimientos: «se supone que somos nosotros los que hemos de enseñarles, ¿no?, pero de repente son ellos, nuestros hijos, los que acaban enseñándonos a nosotros», comentó un padre británico usuario limitado. «Luego empiezan a reírse y a resoplar, como diciendo “eres un inútil”». Las madres en el Reino Unido, en las dos categorías de usuarias, mientras que también percibían lo mismo, no relataban estas experiencias en términos de orgullo herido, sino, más bien, como una simple declaración del modo en que el mundo funciona. Por el contrario, las madres chilenas usuarias limitadas parecían ser el grupo más tecnológicamente desvinculado de los cuatro. Estas mujeres se basaban en gran medida en sus hijos como una ayuda constante para su uso (indirecto) de las tecnologías.

8.6.3 Ansiedades acerca de Internet
Por último, pero no por ello menos importante, las actitudes en torno a las TIC se relacionan a menudo con las ansiedades sociales generales. Se percibía que el papel de las TIC en la ansiedad social era ambiguo y, a veces, contradictorio. Y los temas que surgieron en las discusiones como fuentes principales de ansiedad reflejaban diferentes discursos públicos acerca de importantes asuntos sociales en Chile y el Reino Unido. Adicción social. Los grupos de los dos países expresaron sus preocupaciones acerca de cómo la vida familiar se estaba resintiendo a consecuencia de que la gente no estaba relacionándose cara a cara o no estaba aprendiendo las habilidades sociales necesarias para mantener una vida familiar sana. Existía la percepción de que la gente joven era más impaciente y que tenían dificultades con el mundo «real», aunque en el Reino Unido las mujeres percibían que sus parejas estaban también afectadas por la falta de contacto en el uso de las TIC. Entre los padres existía un mayor desacuerdo acerca de si las TIC inhibían la vida social. En general parecían ver las TIC como una forma distinta de hacer las cosas y no como un elemento que, en general, suprimía las interacciones. «No creo que haya reducido tanto el tiempo disponible para la familia, porque la gente ha dejado de ver televisión para pasarse a los ordenadores», comentaba un padre británico que es un usuario intensivo. Hubo una mayor participación en este grupo que en el resto cuando se discutieron los posibles impactos sociales negativos. También era más probable que discutieran soluciones técnicas como la instalación de filtros para los contenidos en Internet. Seguridad y vigilancia. La seguridad y la vigilancia resultaron ser cuestiones de bastante importancia en el Reino Unido, aunque no tanto en Chile. Sin embargo, teniendo en cuenta las implicaciones de este asunto, su importancia podría crecer en el futuro y convertirse en una fuente de motivación para usar o no la tecnología digital. Los padres y las madres entrevistadas en el Reino Unido consideraban que las TIC eran seguras debido a que les permitían pedir ayuda o comprobar cómo estaban sus hijos en cualquier lugar y a cualquier hora. Por otro lado, portar dispositivos TIC se asociaba a riesgos para la salud y la seguridad de las personas. Sorprendentemente, en el grupo de usuarios no frecuentes que dependían en gran medida de sus teléfonos móviles,

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 152
había ciertos temores en torno a «las ondas y el cáncer» (un asunto que algunos chilenos también mencionaron de forma vaga) y el hecho de que los teléfonos móviles fueran objeto de robos. Los padres entrevistados en el Reino Unido también expresaron el sentimiento de que «hoy en día todo el mundo está vigilado» y que la intimidad se ha perdido o ha sido erosionada, una preocupación que no existe en Chile. «Si no estás en Facebook ya están diciendo que qué pasa contigo, pero te quita toda la intimidad de la que antes disfrutabas porque cualquier cosa que ocurra en un círculo de amigos lo va a saber todo el mundo en cinco minutos», se quejaba un padre británico usuario intensivo. Los padres entrevistados en el Reino Unido mencionaron medios técnicos para controlar lo que sus hijos hacían en Internet y protegerles, además del sentimiento de que ellos mismos estaban siendo controlados formal e informalmente, lo que, para ellos, no suponía una razón para dejar de usar Internet, sino que, entre un gran número de entrevistados en el Reino Unido, contribuía a rechazar las redes sociales y las web personales. Exposición a contenidos perniciosos. La presión social para usar las TIC y su normalización preocupaba a padres y madres de ambos países, quienes lo vinculaban a actitudes más materialistas y a la existencia de una cultura on demand en la que la gente (particularmente los niños) se acostumbraba a que las cosas estuvieran instantáneamente disponibles. Los encuestados de ambos países también pensaban que la exposición a una «sobredosis» de contenido en línea inhibía también la creatividad y el conocimiento, ya que los usuarios no necesitaban averiguar las cosas por sí mismos (una especie de cultura de «cortar y pegar» sin un aprendizaje adecuado). Particularmente en el Reino Unido existía un sorprendente consenso sobre esto, lo que es interesante, ya que es una preocupación que no se ha explorado en la mayoría de las investigaciones. Comentaron también cuestiones más generales, como la atrofia mental, la pereza, e incluso las desigualdades sociales debidas a la naturaleza sin esfuerzo del aprendizaje y la interacción mediante las TIC. Sin embargo, en Chile esto era más notable al mencionar los riesgos percibidos en cuanto a la exposición a contenidos relacionados con material sexual. En el Reino Unido esta preocupación también estaba presente entre los padres con un perfil de usuario limitado, pero al revés que en Chile, la aceleración del desarrollo sexual a consecuencia de la exposición a material sexual no era una preocupación tan importante como la sensación de falta de intimidad. Estos aspectos hacían a los padres temerosos de las redes sociales y de las aplicaciones comunicativas tanto para su propio uso como para el de sus hijos. En el Reino Unido los padres de ambos grupos de usuarios discutían con mayor probabilidad sobre soluciones técnicas y de sentido común en la educación de los hijos acerca de la exposición a materiales perjudiciales, que se centraban en controlar lo que apareciera en la pantalla. La sensación de que se podía aprender a controlar y gestionar los contenidos inapropiados (y las adicciones a ellos vinculadas) se reflejaba en la idea de que las TIC permitían también que la gente creciera y se hiciera independiente más rápidamente. Los padres de ambos grupos en el Reino Unido consideraban que la capacidad de controlar las TIC era un importante indicador de alfabetización digital.

8.7 Discusión de los hallazgos cualitativos
Los análisis cualitativos apoyaron y clarificaron mucho de lo que se descubrió en el análisis de los datos cuantitativos. Sugieren que existe un mayor potencial de inclusión de no usuarios o de usuarios limitados en Chile, donde el uso de las TIC tiene un carácter todavía más aspiracional, que en el Reino Unido, donde los usuarios limitados parecen dar la espalda a las TIC. Los datos cualitativos respaldan los cuantitativos al sugerir que las áreas de influencia sobre la participación digital, o la ausencia de esta, difieren entre estos países. La prominencia de presiones familiares y sociales, tanto positivas como negativas, es notable en el Reino Unido, mientras que en Chile las aspiraciones laborales y sociales parecen desempeñar un papel más importante en conseguir que la gente use las TIC. Estas aspiraciones probablemente cambien a medida que la curva de difusión tecnológica alcance en Chile un punto similar a la del Reino Unido.

8. La alargada sombra de la exclusión digital: una comparación entre Reino Unido y Chile 153

8.7.1 Particularidades británicas
Los datos cuantitativos mostraban altos niveles de difusión en el Reino Unido y la discusión cualitativa reflejaba la idea de que las TIC están omnipresentes. Quienes participaron en los grupos focales señalaron esta omnipresencia de las plataformas en línea en sus vidas diarias e hicieron referencias sutiles (casi invisibles) a la información y los servicios en línea. Esta presión se hacía sentir, especialmente entre los usuarios limitados, y parecía hacer que muchos de ellos se desanimaran a usarlas. Incluso aquellos que tenían cierta experiencia en el uso de las TIC sentían que no podían (y no querían) estar al día en un mundo en el que todo era digitalmente mediado. Como los datos cuantitativos y cualitativos muestran, la exclusión relativa tiene importancia en este contexto. El uso indirecto y la adquisición de competencias varían por géneros y la intensidad en el uso. Un acceso menor a asistencia formal e informal era una clara desventaja (aunque no era necesariamente percibida así) para los usuarios limitados respecto a la posibilidad de un mayor uso, pero también reveló la importancia de los contextos sociales cotidianos (ayuda en el hogar o en el trabajo) a la hora de determinar la inclusión digital. Entre los usuarios limitados, que a menudo sabían cómo hacer bien una o dos cosas, pero que no pasaban de ahí, la solución práctica era basarse en una red informal (parejas e hijos), mientras solicitaban una mayor capacitación formal que no recibían. Los patrones de género tradicionales, en los que las mujeres se veían a sí mismas menos capacitadas que los hombres, se presentaban principalmente en el grupo de usuarios intensivos. Sorprendentemente, los usuarios limitados varones poseían un discurso que les situaba en el peldaño más bajo de la escalera que conduce a la inclusión, especialmente en relación a sus competencias digitales. La importancia de las redes sociales y de la vida cotidiana, por encima de las consideraciones personales y económicas en relación a las TIC, quedó también reflejada en las ansiedades de uso. Las tecnologías de la información y la comunicación son percibidas como una parte integral de tendencias sociales más amplias, como un aumento del materialismo, el individualismo y un incremento en la inseguridad debida a la vigilancia. Se consideraba como algo que ofrecía protección contra tendencias sociales negativas y, a la vez, las impulsaba. Una de las razones más importantes para usar teléfonos móviles era sentirse seguro y poder comunicarse con la familia todo el día. Sin embargo, la posibilidad de estar constantemente disponible era una de las mayores preocupaciones que desanimaban a que la gente las usara de manera más amplia. En general, las actitudes en torno a los aspectos sociales de las tecnología eran negativas, y las opiniones a menudo mostraban que los encuestados se sentían atrapados en un círculo vicioso de más información, más interacción mediada, y más participación mediada en la sociedad, un círculo que luchaban por controlar. El único área sobre la que los participantes no vieron la necesidad de debatir fue la concerniente al ahorro en que se podía incurrir al usar las TIC de manera generalizada. Parecía que los usos prácticos y básicos de las TIC se daban por sentados y se consideraban positivos, aunque los usuarios británicos no alcanzaron un acuerdo en torno a sus ventajas y desventajas generales. Los participantes, todos los cuales eran padres o madres, expresaron numerosas preocupaciones en relación a sus hijos. Entre estas, las diferencias en función del género no eran tan claras como en Chile, pero los hombres buscaban soluciones tecnológicas más a menudo, mientras que las mujeres las buscaban mediante la comunicación familiar o en el uso con otra persona. Se mencionan ciertas preocupaciones acerca de la pereza, la falta de interacción social cara a cara, y control sobre tecnología entre adultos y niños. Sin embargo, debido a la naturaleza forzada de las presiones sociales antes mencionadas, estas preocupaciones no evitaban que se usaran las TIC, pero sí parecían limitar el uso a unas pocas áreas seguras (correspondencia electrónica, compras en línea). Los usuarios intensivos, y especialmente los hombres, se diferenciaban de los usuarios limitados en que tenían estrategias de control y objetivos claros de uso que les permitían adentrarse en otras áreas. Una falta de interés entre usuarios limitados, la razón más importante para gente que no usa Internet en el Reino Unido, podría estar relacionada con estas preocupaciones. La gente tiende a abandonar aquellas aplicaciones que no tienen una conexión directa con los contextos en los que su vida diaria se desenvuelve o que sienten que no pueden controlar.

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 154
Surgió un patrón robusto que indicaba que el trabajo era un factor reforzador en la inclusión digital porque aumentaba la omnipresencia de las TIC. Los usuarios frecuentes tendían a tener unas redes de apoyo TIC más amplias, que abarcaban trabajo y familia, que los usuarios no frecuentes, lo que refuerza lo que los resultados cuantitativos han mostrado. Estas redes proporcionaban acceso a compañeros capaces de ayudar con cuestiones tecnológicas, al igual que a un entorno que favorece el intercambio informal sobre este tipo de asuntos, reforzando así la inclusión digital.

8.7.2 Particularidades chilenas
En Chile, el centro de trabajo y los roles de género dentro de la familia parecen ser los aspectos más importantes que influencian las participación entre los grupos de padres y madres de clase media y media alta con hijos en edad escolar. El trabajo impulsa la omnipresencia de las TIC y proporciona un entorno para aprender cómo usar Internet y mantenerse al día. La gente necesita actualizar sus competencias profesionales, y en los centros de trabajo no solo reciben el consejo de sus compañeros y de expertos técnicos, sino que tienen acceso gratis a equipos y conexiones. Casi todos los usuarios eran trabajadores y, de hecho, reconocieron la importancia de Internet en sus empleos, mientras que los usuarios no frecuentes eran casi todos trabajadores autónomos o parados. Se necesita seguir investigando para vigilar las dinámicas de la composición de la mano de obra en Chile y su impacto sobre la participación social en las TIC. Particularmente en trabajos que hacen un uso intensivo de la información, que pueden verse especialmente afectados por aplicaciones de trabajo a distancia y otros factores contextuales. Los niños son un factor de motivación muy importante (o de presión, dependiendo de la perspectiva que usemos) para que madres y padres se enganchen a las TIC. Los más jóvenes no solo se consideraban como los más competentes tecnológicamente dentro de la familia, sino que también proporcionaban a aquellos padres usuarios no frecuentes una forma de acceso indirecto a Internet e, incluso, consejo, enseñándoles ciertas competencias (aunque de manera un tanto impaciente y no muy bien). Los miedos acerca de la adicción a Internet eran menores en Chile que en el Reino Unido, aunque algunos usuarios varones chilenos admitieron sentirse absorbidos por algunas aplicaciones relacionadas con el ocio. Esto resulta coherente con un estudio comparativo reciente sobre las ciberadicciones en Suecia, Chile y la República Checa, donde se halló que los usuarios de Internet pertenecientes a los dos últimos países eran más vulnerables a este fenómeno que los suecos. Quizá los asuntos más reveladores surgieron entre los usuarios no frecuentes de ambos sexos, la mayoría de los cuales son usuarios indirectos de Internet gracias a sus lazos familiares y sociales. Los roles de género en Chile, más tradicionales que en Reino Unido, pueden explicar la disposición de las usuarias limitadas a sacrificarse, ya sea renunciando a las oportunidades ofrecidas por un empleo (como las que aparentemente disfrutan los usuarios avanzados) o echándose a un lado de modo que sean sus hijos quienes utilicen el ordenador familiar. Por el contrario, su vinculación con sus teléfonos móviles era muy fuerte, a pesar del uso, más bien básico, que dan a esos dispositivos. En Chile las usuarias no frecuentes se sentían menos inclinadas hacia la tecnología que las británicas y decían sentirse avergonzadas e inhibidas a la hora de mejorar sus competencias. Por el contrario, numerosos usuarios no frecuentes chilenos presumían de su falta de interés por Internet y decían que podrían aprender si lo necesitaran. Las preocupaciones acerca de los riesgos y las oportunidades que Internet plantea eran también diferentes en función del género. Mientras que las mujeres hablan con frecuencia sobre sus hijos de una manera, más bien, protectora, los padres hablaban de una mayor variedad de retos y oportunidades de una manera menos personal, y asumían una posición menos protectora en relación a sus hijos. A veces eran incluso críticos sobre la pérdida de capacidad crítica y una mayor pereza y aislamiento social entre los más jóvenes. Al igual que en Reino Unido, todos los grupos consideraban los teléfonos móviles como algo indispensable, especialmente en cuestiones relacionadas con el trabajo. De hecho, algunos participantes compararon sus móviles con su ropa, en el sentido de que podían llegar a sentirse desnudos sin ellos. Una mayor convergencia entre Internet y teléfonos móviles podría cambiar estos sentimientos en un futuro no muy lejano.

8. La alargada sombra de la exclusión digital: una comparación entre Reino Unido y Chile 155

8.8 Conclusiones e implicaciones
Los datos cuantitativos y cualitativos comentados en este capítulo se complementan perfectamente. Indican que la información cuantitativa de las relaciones entre exclusión social y digital puede entenderse de una manera más completa cuando los datos cualitativos la contextualizan. Los datos estadísticos mostraron diferencias entre continentes y países, con Chile como líder en América latina pero yendo con retraso en relación al Reino Unido que, mientras se sitúa entre los primeros de Europa, queda detrás de otros países del norte de Europa. Los datos cuantitativos mostraron también que la brecha digital no puede explicarse por los niveles generales de difusión en los distintos países. Al buscar con mayor detenimiento las razones para la falta de entusiasmo por las TIC y sobre las redes de apoyo en Chile y el Reino Unido, resultó que mientras las razones diferían significativamente entre los dos países, los patrones de exclusión social en relación al uso indirecto eran muy similares. El uso indirecto predominaba más en Chile que en Reino Unido, lo que corresponde con el hecho de que la principal razón para no usar estas tecnologías estaba relacionada con cuestiones de acceso y capacitación, al igual que con el menor nivel de desarrollo socioeconómico de Chile. Por otro lado, en Reino Unido la falta de interés y motivación eran más importantes, lo que corresponde con niveles menores de uso indirecto. A partir de la información estadística presentada al principio del capítulo, podemos concluir que continúan existiendo numerosas diferencias digitales en sentido tradicional. La mayoría de los países, si no todos, muestran diferencias importantes en el uso de las TIC entre generaciones y niveles educativos. Los países con diferencias de género más importantes en su cultura ven cómo esto se refleja en las diferencias de acceso y uso de Internet en función del género. Esto indica que existe algo en el entorno social general que es importante para la inclusión digital y las formas en que las personas provenientes de grupos diferentes usan Internet. Un modelo como el presentado en la figura 8.1 de este capítulo podría ayudar a los investigadores y responsables políticos a tener en cuenta cómo las diferentes áreas dentro de la cotidianeidad de las personas ejercen presiones sobre la gente para usar o no las TIC, yendo más allá de simples modelos económicos de exclusión digital. La primera implicación de los hallazgos presentados aquí es que hemos de observar un contexto social más amplio cuando pensamos acerca de las intervenciones en exclusión digital, políticas, del sector terciario o iniciativas comunitarias de capacitación en el uso de las TIC. Se hizo hincapié en este punto en los análisis que contemplaban la importancia de las redes formales e informales de apoyo, o el uso indirecto, para quienes no utilizaban Internet ellos mismos. Incluso en estas zonas grises donde la gente no usaba Internet, se podían observar desigualdades en cómo el entorno social cotidiano del usuario podía ser más o menos propicio para el aprendizaje y uso de las TIC. Estas redes podrían ser vitales para explicar por qué las razones para no usar las TIC caían más y más dentro del término «falta de interés» (especialmente en países con una alta difusión de puntos de acceso). La segunda implicación de los hallazgos es que las redes de apoyo informales y profesionales parecen ser universalmente importantes para motivar a la gente a usar Internet. Incluso en sociedades con altos niveles de difusión como el Reino Unido, el uso indirecto de las redes necesita ser incorporado de manera creativa a la hora de considerar cómo conseguir que más gente use TIC altamente interactivas como Internet. El uso de datos cualitativos para comprender este fenómeno proporcionó una visión más rica del papel de estas presiones en el acontecer diario. Existen diferencias interesantes, al igual que similitudes, en los hallazgos para Chile y Reino Unido que tienen implicaciones para el modo en que las políticas de inclusión pueden desarrollarse en estos contextos diferentes. Mientras que las presiones sociales para utilizar las TIC son fuertes en ambos países, su valoración difirió considerablemente. En Chile, las presiones se vieron como algo motivador y a lo que se aspira, mientras que en Reino Unido la gente se sentía presionada a hacer algo que no consideraban necesariamente como positivo. La implicación es que el ambiente y el discurso nacionales en torno a las TIC influencia cómo se sienten las presiones sociales sobre su uso. Las intervenciones en inclusión digital deberían tener esto en consideración porque en un entorno positivo, las presiones sociales pueden ser una fuerza positiva, mientras que en entornos negativos podrían ser contraproducentes.

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 156
Las redes sociales que animan a la gente al uso son distintas en cada país: el trabajo fue el principal motor para los hombres en Chile, pero era solo uno de los factores para los hombres de Reino Unido, donde, junto a las redes sociales, se mencionó la familia, el gobierno y los proveedores locales. De esta manera, las estrategias de intervención deberían ser diferentes, basadas en la comprensión de qué redes influencian la predisposición de la gente hacia las TIC. Por ejemplo, en países donde la renta per cápita y la infraestructura digital son más inestables que en la mayoría de los países avanzados, ciertos tipos de trabajo pueden proporcionar acceso «gratuito» a algunas TIC y motivaciones de carácter práctico para utilizarlas. La proliferación de las TIC en estos países podría contribuir a crear condiciones de trabajo más flexibles y a deslocalizar mano de obra barata a estos países, que probablemente favorecerá el uso de las TIC entre ciertos grupos marginales, como las mujeres con bajos ingresos. Otra consideración importante es la diferencia de uso entre los teléfonos móviles e Internet (mediante ordenadores de sobremesa). Es probable que esta distinción se vaya borrando con el tiempo a medida que los móviles se hagan cada vez más sofisticados y sean capaces de conectarse a Internet con aplicaciones multimedia y para compartir ficheros. Pero por ahora, las personas las consideran como tecnologías separadas. Grupos tradicionalmente marginados se sienten más cercanos a los móviles, que además se consideran como algo con una utilidad más inmediata. Los ordenadores también se valoraron, aunque de manera diferente. Sin embargo, a pesar de la mejora y aumento de las prestaciones de los teléfonos móviles, no apareció ninguna evidencia de «convergencia» de estas dos tecnologías en las conversaciones que tuvieron lugar en Chile o Reino Unido –dos países muy diferentes que, sin embargo, están mostrando ciertos aspectos comunes en estas cuestiones–. No está claro, por tanto, si los ordenadores personales (incluso los portátiles) pueden converger completamente con un dispositivo como un teléfono móvil que, en general, es más fácil de usar, más pequeño, resistente, barato y tiene una batería con una vida más larga. Aunque no preguntamos explícitamente sobre características como la usabilidad, el tamaño y el diseño del hardware, no podemos descartar estas características como irrelevantes a la hora de explicar el uso y la apropiación. La misma distinción que los individuos hacen entre teléfonos móviles y ordenadores con conexión a Internet implica que la convergencia en un solo dispositivo para todo tipo de usos por el momento no es realista desde una perspectiva de uso. Mientras que las capacidades técnicas para la convergencia sí se dan, la convergencia en uso no es todavía realista debido a que la gente tiene dos imágenes distintas y separadas de para qué se usan los móviles y los ordenadores personales. La historia social de un dispositivo, al igual que su usabilidad, tamaño, diseño y robustez, es probable que desempeñe un papel importante en explicar la apropiación de las TIC en el futuro. Como el modelo de campo correspondiente predecía (figura 8.1) las diferencias nacionales en roles culturales, como los basados en el género, se reflejaban en las formas de razonar, las actitudes y las preocupaciones acerca de las TIC. Por ejemplo, en Chile los patrones de género eran mucho más comunes que en el Reino Unido. En este país, esos patrones eran menos claros, pero la terminología usada para hablar de ellos (como herramientas en vez de objetos para la vida social diaria) tenía una relación de género. La implicación es que para ser capaz de hacer frente a las desigualdades entre grupos socioculturales diferentes, los responsables políticos y las compañías de telecomunicaciones necesitarán comprender cómo se distribuyen tradicionalmente los roles dentro de una sociedad y trabajar en los aspectos online y offline para combatir las desigualdades. Es difícil sacar conclusiones sobre si los países con niveles de difusión menores seguirán la misma trayectoria que los países con mayores niveles, o si son diferentes y acabarán con distintos patrones de participación como resultado de la exclusión digital. Si esto es lo que ocurre entonces podemos esperar una situación con un complejo tira y afloja en relación a las TIC, una vez que se conecte más gente. Reconocer y enfrentarse con prontitud a cuestiones como la gestión del tiempo (adicción, por ejemplo) y la disponibilidad horaria durante 24 horas evitarán que algunas personas marginadas sigan excluidas, pierdan interés y dejen de usar estas tecnologías, como parece que ha venido pasando en países con altos niveles de difusión.

Apéndice
Características de los grupos focales (respuestas más frecuentes)
Londres Usuarios intensivos
Edad Nivel educativo Entre 40 y 50 Universidad

Santiago Usuarios intensivos
Entre 30 y 40 Universidad

Usuarios limitados
Entre 30 y 40 Bachillerato/Universidad

Usuarios limitados
Mayores de 40 Educación secundaria / Vocacional o estudios universitarios incompletos Un quinto fue a la universidad Retribuido y fuera de casa / desde casa y otros Casado Tres 90% 100% 70% 0% Entre hace 7 meses y un año na na na na 7 de cada 10 pidió ayuda –principalmente a los niños– na na na

Estudios de los padres Empleo

Una cuarta parte fue a la universidad Retribuido y fuera de casa Casado Dos 93% 74% 89% 66% Más de 5 años (desde que comenzó) –todos los días– 36% 96% 23% 21% A la mitad le han pedido ayuda –principalmente padres y amigos– 92% 83% 23%

Un tercio fue a la universidad Retribuido y fuera de casa Soltero/casado Uno 98% 70% 77% 56% En el último mes –varias veces al mes– 4% 78% 26% 26% Cuatro quintos pidieron ayuda –principalmente a amigos y niños– 98% 64% 8%

Uno de cada diez fue a la universidad Retribuido y fuera de casa Casado Dos 91% 100% 90% 83% Más de 5 años (desde que comenzó) -–todos los días– 82% 91% 9% 18% Casi a la mitad le ha pedido ayuda –principalmente padres y hermanos– na na na

Estado civil Niños Teléfono móvil TV por cable Acceso a Internet Wi-Fi Uso de Internet

Uso en el trabajo Uso en los hogares Cybercafé Otra persona Uso indirecto

Llamadas de voz móviles Mensaje de texto móviles Internet móvil

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 158

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Capítulo

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Comunicaciones móviles y capital social en la República de Corea y Estados Unidos: cómo los patrones de uso predicen la participación social, cívica y política

Capítulo
Comunicaciones móviles y capital social en la República de Corea y Estados Unidos: cómo los patrones de uso predicen la participación social, cívica y política
Scott W. Campbell (Universidad de Michigan), Nojin Kwak (Universidad de Michigan), Richard Ling (Telenor R&D, IT University of Copenhagen, Universidad de Michigan)

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9.1 Introducción
Las comunicaciones wireless (inalámbricas) son con mucho el medio que con mayor rapidez se está difundiendo en todo el mundo.1 Con más de cinco mil millones de abonados en todo el mundo, la telefonía móvil se ha convertido en un elemento que ha penetrado nuestra cotidianeidad con mayor fuerza que la televisión o incluso que el uso de ordenadores personales para acceder a Internet. De hecho, hay muchos más teléfonos móviles en el mundo que abonados a Internet. Aunque todavía no alcanza el volumen de investigaciones realizadas sobre los efectos de Internet, hay un cuerpo creciente de investigaciones sobre la telefonía móvil, especialmente sobre su uso entre amigos íntimos y familiares.2 Una de las características que definen a las comunicaciones móviles es que refuerzan el núcleo central de los lazos sociales.3 Su naturaleza, «a cualquier hora, en cualquier sitio», permite a los usuarios tejer sin esfuerzo una red de interacciones sobre sus vidas diarias, hasta el punto de que se puede alcanzar un «contacto perpetuo»4 con colegas y familiares. Existen razones para celebrar unos mayores niveles de conectividad en redes sociales, pero esta conectividad también plantea algunas cuestiones. ¿Estamos conectados con familiares y amigos a costa de otras formas de conectividad social vitales para una sociedad sana como son la participación comunitaria, cívica y política? Este estudio está motivado por estas tensiones entre el uso de la telefonía móvil y la participación en otras áreas clave de la vida social. Consideramos que el concepto de capital social es útil en este contexto. El capital social hace referencia a las formas de conexiones sociales que facilitan la cooperación y el beneficio mutuo, reforzando, por tanto, el tejido social. Evaluaremos cómo los diferentes usos de la telefonía móvil se relacionan con las cuatro facetas del capital social: pasar el tiempo de ocio en una interacción cara a cara con otros, la participación comunitaria, apoyo a las causas sociales, y la participación política. Al usar datos de una encuesta nacional que representa a las poblaciones adultas de la República de Corea (Corea del Sur) y Estados Unidos, examinamos estas relaciones en un contexto transnacional, proporcionando una nueva perspectiva sobre las tendencias que se desarrollan dentro, y entre, estas dos sociedades notablemente distintas. Como explicamos más adelante, hemos seleccionado Corea y Estados Unidos debido a que ofrecen una mezcla interesante de similitudes y diferencias que pueden influenciar la medida en que las tecnologías de comunicación móviles funcionan como fuente de capital social. Nuestro interés en el papel de la comunicación móvil y la conectividad social se vincula a las investigaciones y a la teoría sobre el capital social. Aunque solo se ha popularizado en los últimos años, el capital social no es un

1 Castells, Fernández-Ardevol, Qiu y Sey, 2007. 2 Campbell y Kwak, 2010a; Hbuchi, 2005; Igarashi, Takai y Yoshida, 2005; Ishii, 2006; Ling, 2008; Ling y Stald, 2010; Matsuda 2005. 3 Ling, 2008. 4 Katz y Aakhus, 2002.

9. Comunicaciones móviles y capital social en la República de Corea y Estados Unidos 163
concepto nuevo. Hunde sus raíces en el pensamiento de comienzos del siglo xx, que consideraba que la inversión y la cohesión vecinal eran ingredientes clave para tener escuelas bien dotadas en áreas rurales. El capital social se caracteriza como conectividad, compañerismo y buena voluntad entre los miembros de una unidad social, que cultivan mutuamente actividades beneficiosas y recursos colectivos. Mientras que existen otras definiciones, hay un acuerdo en que el capital social se centra en las formas de conectividad social que facilitan la cooperación y el beneficio mutuo. Los beneficios derivados del capital social, que se observan en diferentes sociedades, incluyen una mayor calidad de la vida pública y un mejor funcionamiento de las instituciones sociales.5 La evidencia empírica de los beneficios derivados del capital social incluyen la reducción del crimen, la pobreza, el desempleo y el consumo de drogas, y una salud, educación y condiciones económicas mejores.6 Así, el capital social tiende a ser considerado como algo deseable. Sin embargo, es importante reconocer que un grado extremo de conectividad intragrupal puede ser un producto negativo de la intensidad del capital social en ciertos contextos. Diremos, solo como ilustración, que demasiada confianza entre los miembros de un grupo puede conducir a prejuicios contra otros. Por tanto, el capital social no debería considerarse como algo inherentemente bueno o malo, sino como un medio neutral para satisfacer los intereses mutuos y las necesidades colectivas. 7 Mientras que sus valores depende del contexto, podría decirse que el capital social es todavía un componente necesario para el buen funcionamiento de una sociedad. El capital social opera en diferentes niveles en una sociedad –individual, vecinal, ciudadano y nacional–,8 al igual que en diferentes dimensiones, de micro a macro y de formal a informal. Las investigaciones en esta área han examinado indicadores de capital social en todos estos niveles, incluidos el tiempo de ocio pasado con otros, la participación en grupos organizados y clubes, la asistencia a eventos vecinales, el trabajo voluntario, el apoyo a causas sociales y la participación en actividades políticas.9 En este estudio, tratamos el capital social como algo que se cultiva meditante la participación social, cívica y política. Para clarificar cómo la participación en cada una de estas actividades se asocia con la comunicación móvil, analizamos los vínculos entre el uso de esta tecnología y (a) el tiempo de ocio disfrutado cara a cara con otras personas, (b) la participación vecinal, (c) apoyo a causas sociales y (d) participación política.

9.2 El uso de los medios y el capital social
El uso de los medios ha desempeñado un papel central en las investigaciones sobre el capital social. De hecho, existe un cuerpo robusto de investigaciones académicas que sugieren que los medios, tanto nuevos como viejos, tienen el potencial de ayudar y obstaculizar al capital social, dependiendo de cómo se usen. En su bien documentado relato sobre la disminución del capital social en la sociedad estadounidense, Robert Putnam (1995, 2000) identifica el consumo de televisión como uno de los primeros culpables, señalando que contribuye a la privatización del tiempo de ocio. Otras investigaciones apoyan también la noción del que el tiempo pasado viendo televisión se asocia negativamente a la vida ciudadana. Sin embargo, estos estudios indican además que ciertas formas de contenido televisivo, como los informativos, apoyan en realidad la participación, al proporcionar a los individuos la información necesaria para mantenerse informados y actuar como ciudadanos.10 En otras palabras,

5 Putnam, 1995. 6 Ibid. 7 Portes, 1998. 8 Bourdieu, 1986; Coleman, 1990; Putnam, 2000. 9 Campbell y Kwak, 2010a; Campbell y Kwak, 2010b; Shah, Kwak y Holbert, 2010; Shah, McLeod y Yoon, 2001. 10 Campbell, Kwak, 2010a; Norris, 1996; Shah, Kwak, Holbert, 2010; Shak, McLeod y Yoon, 2001.

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 164
al considerar las implicaciones relacionadas con el capital social, cómo se utiliza un medio dado puede ser más importante que simplemente cuánto se utiliza. Nos adherimos a esta premisa principal al medir las diferentes razones para el uso de la telefonía móvil, manifestada mediante diferentes patrones de uso, más que mediante su mera frecuencia. La rápida adopción y uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) ha traído consigo nuevas esperanzas y miedos sobre el papel de los medios en el capital social y la participación ciudadana. Unos pocos estudios notables han sugerido que el tiempo consumido en línea puede conducir al aislamiento social. 11 Sin embargo, otra investigación muestra el resultado opuesto, y sugiere que el uso de Internet puede fomentar diversas formas de capital social.12 Una vez más, una lección aprendida (o, de hecho, reaprendida) es que si las tecnologías de la comunicación facilitan o dificultan el capital social depende de cómo estas se usan, mas que de la frecuencia con la que se usan. A modo de ilustración, los usos informales de Internet tienden a fomentar la vida ciudadana, mientras que se ha descubierto que ciertos usos recreativos los desaniman.13 La emergencia de la tecnología de las comunicaciones móviles representa un nuevo punto de encuentro entre los medios y el capital social. Comparte ciertos aspectos sociales con otras tecnologías mediáticas nuevas, como los ordenadores móviles, y, por tanto, podría esperarse que las comunicaciones móviles siguieran o extendieran las tendencias encontradas por las investigaciones sobre Internet. Sin embargo, la movilidad y la portabilidad son cosas distintas: los dispositivos portátiles pueden llevarse de un sitio a otro, pero los dispositivos móviles permiten las comunicaciones durante la actividad y el movimiento físico. La comunicación móvil es virtualmente posible en cualquier momento y lugar, permitiendo a los usuarios tejer con facilidad (o, a veces, sin tanta facilidad) toda una red de interacciones al ritmo al que realizan sus actividades cotidianas. La comunicación móvil es también diferente de los dispositivos móviles en que es característicamente persona a persona y no persona a lugar (como las llamadas a una línea fija).14 Así, tiene un legado de comunicación interpersonal, pero está también evolucionando rápidamente hacia una nueva plataforma importante para las comunicaciones de masas. Como ya se ha señalado, los investigadores solo están empezando a comprender el papel que esta tecnología dinámica y emergente desempeña en la dimensión de la participación social, como la participación ciudadana y política. Aunque la investigación y la teoría en esta área no son muy abundantes, existe una pequeña base sobre la que construir. Varios académicos han manifestado su preocupación por el «telecocooning» –comunicaciones móviles intensivas en el ámbito de la vida privada que conducen al aislamiento de la sociedad en detrimento de la participación política. Un estudio apunta hallazgos empíricos sobre este tipo de aislamiento.15 Sin embargo, en un estudio previo realizado por los autores de este trabajo, este fenómeno solo era aplicable a un pequeño subconjunto de usuarios, aquellos que solo están conectados con un pequeño grupo de personas de ideas similares con lazos cercanos gracias a la tecnología. Otras personas en el mismo estudio hablaban de niveles más altos de participación política y ciudadana con un aumento en las comunicaciones móviles entre los de lazos cercanos.16 Ese estudio solo examinó un uso particular: la discusión mediante Internet de asuntos políticos y públicos. Debido a que diferentes patrones de uso de los medios tienden a tener efectos distintos sobre el capital social, ampliamos el espectro para este estudio con el objeto de examinar también otros usos de la tecnología.

11 Kraut et al, 1998; Nie y Erbring, 2002; Nie y Hillygus, 2002. 12 Kraut et al, 1998; Nie y Erbring, 2002; Nie y Hillygus, 2002. 13 Shah, Kwak, Holbert, 2010; Shak, McLeod y Yoon, 2001; Shah et al, 2005. 14 Ling, 2008. 15 Habuchi, 2005. 16 Campbell y Kwak, 2010a

9. Comunicaciones móviles y capital social en la República de Corea y Estados Unidos 165

9.3 Patrones de uso de la telefonía móvil y su vinculación al capital social
Esta sección del trabajo examina las asociaciones entre las dimensiones de la participación social (capital social) y los patrones de uso de las comunicaciones móviles utilizando pruebas directas (entre las dos variables). Dimensión de la participación social / indicadores de capital social a) b) c) d) Tiempo de ocio disfrutado con otros cara a cara. Participación vecinal. Apoyo a causas sociales. Participación política.

Patrones de uso de los teléfonos móviles 1. Informativo: uso de teléfonos móviles para acceder a información sobre política y asuntos públicos para debatirla. 2. Social: contacto casual o envío de mensajes de texto, para charlar o decir «hola». 3. Recreativo: formas personales y sociales de recreación mediante los teléfonos móviles, donde se incluyen juegos, música y sitios de redes sociales. Las investigaciones revelan que usar medios nuevos y tradicionales para obtener e intercambiar información desempeña un papel positivo en la vida ciudadana al proporcionar a los individuos información con la que reflexionar y deliberar sobre asuntos sociales y políticos. Por ejemplo, un estudio halló que leer periódicos y ver las noticias locales en televisión está positivamente asociado con la participación vecinal.17 Ver noticias en televisión se ha vinculado a la participación ciudadana y política también en otros estudios.18 Al extender esta línea de investigación a un contexto en línea, varios estudios de D. V. Shah y otros compañeros han vinculado estos usos informativos de Internet con la participación en actividades ciudadanas y políticas. Estos estudios demuestran cómo el consumo mediático para la inspección e intercambio de noticias tiene un papel constructivo a la hora de conectar a los individuos a las esferas política y ciudadana de la vida social. Por tanto, anticipamos resultados similares para este mismo uso de la telefonía móvil, especialmente dado que este medio ofrece un grado más elevado de flexibilidad respecto a cuándo y dónde la gente puede obtener, compartir y debatir las noticias. Así, formulamos nuestra primera hipótesis (H1): El uso informal de la telefonía móvil será un vaticinador positivo de la participación vecinal, el apoyo a las causas sociales y la participación política. Seguidamente nos centramos en las relaciones esperadas entre el uso social y los indicadores de capital social que hemos definido para este estudio (a-d). Aunque algunos especulan con que este tipo de comunicación móvil desplaza el tiempo transcurrido con otras personas cara a cara,19 esta posición no está bien documentada.20 La comunicación móvil entre compañeros, si contribuye a algo, es a fomentar el contacto cara a cara al permitirles coordinar citas y actividades sociales.21 En otras palabras, las comunicaciones móviles tienden a añadir una capa de comunicación social que ayuda a rellenar los huecos entre contactos cara a cara, mientras sirve también como herramienta para coordinar cuándo y dónde reunirse cara a cara.

17 McLeod, Scheufele y Moy, 1999. 18 Norris, 1996; Shah, Kwak y Holbert, 2001; Shah, McLeod y Yoon, 2001; Zhang y Chia, 2006. 19 Gergen, 2008. 20 Campbell y Kwak, 2010b; Ingarashi et al.,2005; Ling y Stald, 2010. 21 Ling, 2004, 2008.

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 166
De este modo, formulamos nuestra segunda hipótesis (H2): El uso social de la telefonía móvil será un predictor positivo del tiempo de ocio pasado cara a cara con otros. Existen razones adicionales para anticipar que el uso de la telefonía móvil contribuye a la participación política y a apoyar causas sociales. Según J. S. Coleman, la participación en asuntos políticos y ciudadanos puede ser un producto inintencionado de relacionarse, incluso informalmente, con otros. Una conversación casual con amigos y familiares puede alentar la confianza y crear un espacio para debatir otros asuntos, ya sean cívicos, políticos o vecinales.22 Aun así, debemos considerar que la telefonía móvil tiende a restringir nuestro acceso a otros fuera de nuestra familia inmediata y nuestro círculo de amigos íntimos (telecocooning), conduciendo posiblemente a una cierta estrechez de criterio e, incluso, a la indiferencia respecto a los asuntos ciudadanos y sociales. Así, el uso social de la telefonía móvil puede fomentar el acceso a nuestro círculo de amigos íntimos y familiares a costa de otros vínculos sociales de carácter más periférico. Al considerar las líneas de razonamiento enfrentadas, en vez de adelantar una hipótesis, planteamos la siguiente cuestión (RQ1): ¿Cómo se asocia el uso social de la telefonía móvil con la participación vecinal, el apoyo a las causas sociales y la participación política? El uso recreativo de los medios ha atraído la atención de los investigadores respecto al capital social. Tradicionalmente, los usos de los medios con fines recreativos no se han considerado como un recurso muy positivo para el capital social. Estudios empíricos de los medios sugieren que puede incluso tener un papel negativo en la vida ciudadana y social.23 En la superficie, estas tendencias parecen apoyar las previsiones de que el uso de la telefonía móvil con fines recreativos se correlacionaría con una caída en la participación en la vida cívica. Sin embargo, en anteriores trabajos hemos hallado que el uso recreativo de la tecnología móvil se correlaciona positivamente con la participación cívica y política.24 Debido a los resultados mixtos presentes en la literatura y a la escasez de estudios relevantes para el contexto de la tecnología móvil, avanzamos también esta cuestión (RQ2): ¿Cómo se relaciona el uso recreativo de la telefonía móvil con los indicadores de capital social seleccionados (tal y como se han definido anteriormente, a-d)?

9.4 Los efectos interactivos de la edad y el nivel educativo
Las hipótesis y las preguntas de investigación planteadas hasta el momento ponen el marco a este estudio de las relaciones directas entre las comunicaciones móviles y la dimensión de la participación social/capital social. Pero podemos proporcionar una visión más robusta y matizada sobre los vínculos entre el uso de los medios y el capital social al incluir variables moderadoras que muestran cómo las relaciones se desarrollan y cambian según sean las características del usuario. (Las pruebas de interactividad añaden una tercera variable que actúa como elemento moderador en los diferentes niveles en relación a las variables de comunicaciones móviles.) En particular, examinamos cómo los vínculos entre los patrones de uso de los móviles y el capital social varían en los diferentes estratos por edades y niveles educativos. La edad ha sido una preocupación teórica central en estudios sobre nuevos medios y capital social. Por otro lado, los adultos de más edad tienden hacia un mayor nivel de participación en los asuntos públicos que los individuos más jóvenes.25 Por el contrario, los más jóvenes tienden a hacer un mayor uso de los medios (especialmente de los teléfonos móviles) que los adultos más mayores.26 D. V. Shah y otros académicos (2001; 2002; 2005) hallaron que los efectos del uso de Internet, tanto positivos como negativos, eran más fuertes entre los usuarios más jóvenes (adultos menores de 35 años). Es decir,

22 Putnam, 1995. 23 Eighmey y McCord, 1998; McQuall, 1983; Paracharissi y Rubin, 2000; Zillman. 24 Campbell y Kwak, 2010a. 25 Quinteller, 2007. 26 Lenhart, Ling, Campbell y Purcell, Ling, 2010; Ling, Bertel y Sundsøy, 2010.

9. Comunicaciones móviles y capital social en la República de Corea y Estados Unidos 167
los adultos más jóvenes tenían mayores probabilidades de cosechar las ventajas del capital social derivadas de un uso informativo de Internet (como una mayor participación ciudadana) y tenían también mayores probabilidades de sufrir los efectos potencialmente negativos de sus usos recreativos. Estos hallazgos son interesantes, considerando las asociaciones positivas que hemos encontrado entre los indicadores de capital social y el uso recreativo de los teléfonos móviles entre los jóvenes adultos.27 Colectivamente, el trabajo en esta área indica que la edad es una consideración relevante para la investigación de los vínculos entre los nuevos medios y el capital social.28 Por tanto, en vez de simplemente «desbrozar» los efectos de la edad como una variable de control, planteamos la siguiente pregunta (RQ3): ¿Cómo interactúa la edad con cada patrón de uso de los teléfonos móviles para predecir los indicadores de capital social? Como se ilustra en el capítulo 10 de este mismo libro, el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) ejerce una influencia directa sobre los resultados educativos, principalmente en las actitudes de los estudiantes hacia ciertas materias. Notablemente, en el caso de las matemáticas y las ciencias, el efecto es positivo mientras que, para la lectura, es negativo. Para proporcionar una mayor comprensión de la intersección entre educación y nuevos medios, incluimos también como variable esta pregunta (RQ4): ¿Cómo interactúa el nivel educativo con cada patrón de uso de los teléfonos móviles para predecir los indicadores de capital social?

9.5 Una comparación internacional: Corea y Estados Unidos
Uno de los puntos fuertes de esta investigación es que examina las relaciones entre las comunicaciones móviles y el capital social entre, y dentro de, dos sociedades distintas que se encuentran en partes del mundo diferentes, con niveles de penetración del mercado de móviles distintos y entornos culturales claramente diferenciados. Corea y Estados Unidos son sociedades industrializadas y democráticas que abrazan las nuevas tecnologías de la comunicación, como Internet y los teléfonos móviles. Sin embargo, Estados Unidos van detrás de Corea en cuanto al nivel de adopción y uso de la telefonía móvil. Por ejemplo, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) había aproximadamente 94 abonados a servicios de telefonía móvil por cada 100 personas en Corea en 2008 (los datos más recientes) y 86 por cada 100 personas en Estados Unidos. Aunque los dos países son democracias, el sistema de gobierno coreano es mucho más joven que el estadounidense. Además, la población de Corea es homogénea y densa, mientras que la de Estados Unidos es étnicamente diversa y geográficamente dispersa. Estas diferencias son importantes porque pueden afectar el nivel de participación de los ciudadanos, los aspectos de la sociedad en que participan y los recursos que utilizan. Debido a que las líneas que delimitan los asuntos nacionales y locales son menos claras en Corea, con la mayoría de su población asentada en torno a Seúl, es posible que las comunicaciones móviles desempeñen un papel diferente al conectar (o desconectar) a los ciudadanos con su vecindario, ciudad y país que en Estados Unidos. Así, planteamos una última pregunta (RQ5): ¿En qué se diferencian las relaciones entre capital social y comunicaciones móviles en Corea y Estados Unidos?

9.6 Método
Este estudio hace uso de encuestas a nivel nacional realizadas en Estados Unidos y Corea. Debido a que los datos de los participantes coreanos fueron recogidos en línea, los mayores de 60 años estaban dramáticamente infrarrepresentados y, por tanto, este segmento de edad fue retirado de las muestras para así poder llevar a cabo análisis comparativos entre ellas. La muestra de quienes respondieron alcanzó un total de 1.718 en Estados Unidos y de 800 en Corea. El estudio analiza cuatro dimensiones del comportamiento participativo: tiempo de ocio

27 Campbell y Kwak, 2010a. 28 Ling, 2010; Helles, 2009.

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 168
pasado con otros cara a cara, participación vecinal, apoyo a causas sociales y participación política. A quienes tomaron parte en la encuesta se les pregunto acerca de: • • • • Tiempo pasado cara a cara con otros: ofrecer una cena o asistir a ella, tener visitas en casa, salir con un grupo de amigos. Participación vecinal: trabajar en un proyecto vecinal, asistir a una reunión de vecinos, asistir a un evento vecinal. Apoyo a las causas sociales: frecuencia con la que contribuye económicamente en favor de un grupo o una causa social y/o trabaja en nombre de un grupo o causa social. Participación política: asistir a una reunión política, mitin o discurso; trabajar para un candidato o partido; contactar con un representante o partido político; contribuir con dinero a un partido o candidato político.

Los tres patrones característicos de uso de la telefonía móvil identificados anteriormente se emplearon en este estudio: informativo, social y recreativo. Para calibrar cada uno de ellos se hicieron las siguientes preguntas a los participantes: • • • Uso informativo: la frecuencia con que los participantes usaban sus móviles para hablar de política y de otras noticias, o para conseguir información sobre qué decían las noticias. Uso social: si los participantes usaban sus móviles para ser sociables, para mantener el contacto, charlar o tener largas conversaciones sobre cuestiones personales importantes. Las últimas dos cuestiones se plantearon de manera separada para las llamadas de voz y los mensajes de texto. Uso recreativo: Si usaban sus móviles para escuchar música, jugar y visitar sitios de redes sociales.

El estudio hace uso de la edad, el género, el nivel educativo, el ingreso familiar y los intereses políticos como variables de control. (Se estimaron los intereses políticos preguntando a los participantes si estaban de acuerdo, y en qué medida, con la siguiente declaración, «estoy muy interesado en política», en una escala de 6 puntos que iba de «totalmente en desacuerdo» al «absolutamente de acuerdo». Los datos descriptivos para cada una de las medidas más importantes se ofrecen en el apéndice.

9.7 Resultados
Esta sección se centra en los hallazgos relacionados con las siguientes hipótesis y preguntas: H1: El uso informal de la telefonía móvil será un predictor positivo de la participación vecinal, apoyo a las causas sociales y participación política. H2: El uso social de la telefonía móvil será un predictor positivo del tiempo de ocio pasado con otros cara a cara. RQ1: ¿Cómo se asocia el uso social de la telefonía móvil con la participación vecinal, el apoyo a las causas sociales y la participación política? RQ2: ¿Cómo se asocia el uso recreativo de la telefonía móvil con las dimensiones de participación social seleccionadas (indicadores de capital social)? RQ3: ¿Cómo interactúa la edad con cada uno de los patrones de uso de los teléfonos móviles para predecir los indicadores de capital social? RQ4: ¿Cómo interactúa el nivel educativo con cada uno de los patrones de uso de los teléfonos móviles para predecir los indicadores de capital social? La tablas 9.1 y 9.2 proporcionan un análisis de regresión para las muestras de Estados Unidos y Corea, respectivamente, refiriéndose a las hipótesis y preguntas primera y segunda. Los coeficientes de las tablas (b) son coeficientes beta estandarizados, que reflejan el cambio estimado en las variables de capital social, por aumento de

9. Comunicaciones móviles y capital social en la República de Corea y Estados Unidos 169
Tabla 9.1. VARIABLES DE LAS DIMENSIONES DE PARTICIPACIÓN EN ESTADOS UNIDOS

Tiempo cara a cara b
Variables de control Edad Género (alto: mujer) Educación Ingreso del hogar Interés político R2 (%) Uso del teléfono móvil Informativo Social Recreativo Incremental R (%)
2

Participación vecinal b
0,07* 0,05 0,11** –0,00 0,15 ** 5,6

Apoyo a causas sociales b
0,17** 0,07* 0,13** 0,.04 0,10* 8,6

Participación política b
0,00 0,01 0,02 –0,02 0,21** 6,8

–0,12** –0,10** 0,07* 0,11** 0,08* 8,6

0,12* 0,19** –0,04 5,0 13,7

0,07 0,06 0,07* 2,2 7,8

0,11** 0,00 0,04 1,6 10,1

0,17** –0,03 0,02 2,3 9,1

Total R (%)
2

Nota: b es el coeficiente beta estandarizado que indica el tamaño del efecto para cada variable. R2 es la variación atribuible al conjunto combinado de las variables. *Indica la significación estadística a p<0,05 (95% de probabilidad). **p<0,01 (99% de probabilidad). El conjunto de las variables para «Uso del teléfono móvil» muestra una relación positiva significativa entre uso informativo de la tecnología y todas las formas de capital social excepto la participación vecinal. El uso social se relaciona positivamente con el tiempo de ocio pasado con otras personas, y el uso recreativo se relaciona positivamente con la participación en la comunidad.

la desviación típica en las variables de uso de los móviles. Por ejemplo, la tabla 9.1 muestra que cuando el uso social de los teléfonos móviles aumenta en una unidad en desviación típica, el tiempo de ocio pasado con otros cara a cara crece un 19% de la desviación típica. En las dos muestras se halló que numerosas variables de control eran predictoras significativas de las dimensiones del comportamiento del capital social. En particular, los sujetos que estaban interesados en política en las dos muestras tenían una mayor probabilidad de ser activos en todas las dimensiones de participación de este estudio. Los participantes de más edad en Estados Unidos fueron una excepción: este grupo era el que más participaba del ocio social (con otra gente). Puede merecer la pena señalar que la educación se relacionaba coherentemente con la participación en Estados Unidos, aquellos con niveles educativos más altos participaban más. En Corea, sin embargo, parece que no hay mucha diferencia entre grupos con distintos niveles educativos respecto a la participación. Nuestra primera hipótesis preveía que el uso informativo de los teléfonos móviles debería predecir de forma positiva la participación vecinal, el apoyo a las causas sociales y la participación política. Como las tablas 9.1 y 9.2 muestran, tanto para el caso estadounidense como para el coreano, ésta fue en gran medida refrendada. El uso informativo de los teléfonos móviles fue un predictor particularmente robusto de los indicadores de capital social para la muestra coreana. Nuestra segunda hipótesis y nuestra primera pregunta hacían referencia al papel del uso social de los teléfonos móviles acerca de pasar tiempo de ocio con otras personas cara a cara. Como se esperaba, el uso social de los móviles es un predictor significativo de las actividades de ocio realizadas con otras personas en ambos países (tablas 9.1 y 9.2). Notablemente, esta variable de uso fue, para los dos países, el predictor más robusto de esta dimensión del capital social. Por el contrario, el uso social de los móviles –llamar para saludar, enviar mensajes

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 170
Tabla 9.2. VARIABLES DE LAS DIMENSIONES DE PARTICIPACIÓN EN COREA

Tiempo cara a cara b
Variables de control Edad Género (alto: mujer) Educación Ingreso del hogar Interés político R2 (%) Uso del teléfono móvil Informativo Social Recreativo Incremental R (%)
2

Participación vecinal b
0,10** 0,03 0,00 0,01 0,14** 6,1

Apoyo a causas sociales b
0,10** 0,01 0,02 0,04 0,14** 6,3

Participación política b
0,01 –0,03 0,01 0,02 0,10** 4,8

–0,03 –0,02 –0,02 0,07 0,12** 8,5

0,14** 0,28** 0,18** 18,7 27,2

0,31** 0,02 0,16** 16,0 22,1

0,25** 0,01 0,17** 11,9 18,2

0,35** –0,04 0,13** 16,1 20,9

Total R (%)
2

Nota: b es el coeficiente beta estandarizado que indica el tamaño del efecto para cada variable. R2 es la variación atribuible al conjunto combinado de las variables. *Indica la significación estadística a p<.05 (95% de probabilidad). **p<0,01 (99% de probabilidad). El conjunto de las variables para «Uso del teléfono móvil» muestra una relación positiva significativa entre uso informativo de la tecnología y todas las formas de capital social excepto la participación vecinal. El uso social se relaciona positivamente con el tiempo de ocio pasado con otras personas, y el uso recreativo se relaciona positivamente con la participación en la comunidad.

para charlar, y hablar de cuestiones personales– no estaba relacionado con ninguna de las otras variables de participación en ninguno de los dos países. Nuestra segunda pregunta planteaba una cuestión general respecto al papel del uso recreativo de los teléfonos móviles en el capital social. Los hallazgos que muestran las tablas 9.1 y 9.2 descubren una diferencia interesante entre Estados Unidos y Corea consistente en que en esta última el uso recreativo de los móviles estaba asociado a las cuatro dimensiones del capital social, mientras que solo había una relación significativa en Estados Unidos. De hecho, entre los tres tipos de uso de los teléfonos móviles (informativo, social y recreativo), el uso recreativo resultó ser el predictor menos significativo para Estados Unidos. Para Corea, sin embargo, el uso recreativo tenía un papel más penetrante: junto al uso informativo, el uso recreativo en Corea puede ser un área importante donde no solo se alienta el ocio social, sino también la participación en los asuntos públicos. Las figuras 9.1, 9.2 y 9.3 muestran los hallazgos en relación a nuestras preguntas tercera y cuarta, que cuestionan si el papel de la telefonía móvil podría variar dependiendo de la edad y el nivel educativo de cada cual. La edad fue una respuesta de casillero, y la educación fue evaluada de acuerdo a diferentes niveles, desde la escuela primaria a los posgrados. En cada figura, el eje Y refleja la suma de la participación de los ítems individuales, que va desde uno («ninguna en el mes pasado») hasta siete («diariamente»). El eje X describe la frecuencia del uso de los teléfonos móviles para cada patrón de uso; los valores «alto» y «bajo» se calcularon usando una desviación típica por encima y por debajo de la media. Hay varios hallazgos significativos para los dos países en relación a la edad. En Estados Unidos, es probable que la gente de edades diferentes experimente distintos niveles de beneficios derivados del uso de los móviles en la esfera de la participación política. En Corea, el uso recreativo de los teléfonos móviles es probable que genere experiencias distintas en la participación en los asuntos públicos

9. Comunicaciones móviles y capital social en la República de Corea y Estados Unidos 171
Figura 9.1. EFECTOS INTERACTIVOS DE LA EDAD EN ESTADOS UNIDOS

8 7 6 5 4 3

Ocio social Jóvenes Mayores

6 5 4

Jóvenes

Participación política

Mayores

Bajo Alto Uso relacional del teléfono móvil

3

Baja Alta Uso informativo de los teléfonos móviles

5 4 3

Participación política Jóvenes Mayores

Nota: El eje Y refleja la suma de los elementos individuales de participación, cada uno de los cuales va de 1 («nunca en el mes pasado») a 7 («todos los días»). El número de elementos para cada medida se ofrece en el apéndice.

Baja Alta Uso recreativo de los teléfonos móviles

Figura 9.2. EFECTOS INTERACTIVOS DE LA EDAD EN COREA

6 5 4 3

Participación vecinal Jóvenes Mayores

5 4 3

Apoyo a causas sociales Jóvenes Mayores

Alta Baja Uso informativo de los teléfonos móviles

Alto Bajo Uso recreativo de los teléfonos móviles

8 7 6 5 4 3

Participación política Jóvenes Mayores

Nota: El eje Y refleja la suma de los elementos individuales de participación, cada uno de los cuales va de 1 («nunca en el mes pasado») a 7 («todos los días»). El número de elementos para cada medida se ofrece en el apéndice.

Alta Baja Uso recreativo de los teléfonos móviles

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 172
Figura 9.3. EFECTOS INTERACTIVOS DE LA EDUCACIÓN EN ESTADOS UNIDOS

8 7 6 5 4 3

Menos estudios

Ocio cara a cara

Más estudios

4 3 2

Menos estudios

Apoyo a las causas sociales

Más estudios

Nota: El eje Y refleja la suma de los elementos individuales de participación, cada uno de los cuales va de 1 («nunca en el mes pasado») a 7 («todos los días»). El número de elementos para cada medida se ofrece en el apéndice.

Alto Bajo Uso social de los teléfonos móviles

Alto Bajo Uso informativo de los teléfonos móviles

(participación vecinal, apoyo a causal sociales y participación política) para gentes en diferentes grupos de edad. La figura 9.1 presenta los hallazgos para Estados Unidos. El panel superior hace referencia al tiempo de ocio cara a cara, y los dos paneles inferiores a la participación política. En los tres gráficos parece que los más jóvenes de entre quienes respondieron tenían mayor probabilidad que los más mayores de participar a medida que su uso de los teléfonos móviles aumentaba. El panel superior muestra que el uso social de los móviles estaba asociado a un mayor ocio con otra gente solo para los encuestados más jóvenes. El uso de los móviles –tanto si era informativo (panel medio) como recreativo (panel inferior)– se correlacionaba con una mayor participación política para los encuestados más jóvenes. Nuestros hallazgos sugieren que para Estados Unidos, la contribución del uso de los teléfonos móviles en la participación política tiende a variar entre los grupos de edad. Para Corea, sin embargo, surgió un patrón opuesto. La figura 9.2 muestra los hallazgos que sugieren que los coreanos de más edad tenían una probabilidad mayor que los más jóvenes para beneficiarse del uso recreativo de los teléfonos móviles –ya fuera participación vecinal (panel superior), apoyo a las causas sociales (panel medio) o participación política (panel inferior). En relación a la educación no existen hallazgos significativos que muestren un uso diferente de la telefonía móvil entre grupos educativos distintos en Corea. En Estados Unidos, por otro lado, había algunos hallazgos que sugieren que el nivel educativo afectaba al uso de los móviles. Los hallazgos significativos para Estados Unidos se muestran en la figura 9.3. El panel superior demuestra que entre los adultos con formación, el uso social se correlaciona con mayor tiempo de ocio cara a cara. Se halló que el uso informativo de los móviles está positivamente relacionado con el apoyo a las causas sociales solo para quienes poseen una educación superior (panel inferior).

9.8 Discusión
9.8.1 Asociaciones directas entre las comunicaciones móviles y el capital social
Nuestra primera hipótesis (H1) fue que el uso con fines informativos de los teléfonos móviles sería un predictor positivo de la participación vecinal, el apoyo a las causas sociales y la participación política. Esta hipótesis fue, en gran medida, sostenida por asociaciones positivas y significativas entre el uso de los móviles y el capital social (tal y como este se ha definido para nuestras cuatro dimensiones de la participación social) en las dos muestras. En Corea, el uso con fines informativos está vinculado a las cuatro dimensiones de participación social de este estudio, mientras en Estados Unidos lo está con todas menos con la participación vecinal. Estos hallazgos indican que las comunicaciones móviles pueden tener un papel significativo en la conectividad social más allá de la

9. Comunicaciones móviles y capital social en la República de Corea y Estados Unidos 173
esfera de las relaciones privadas al ayudar a apoyar actividades ciudadanas y la vida política, especialmente cuando se usan con fines informativos. Aunque las tendencias para el uso con estos fines son muy similares entre los dos países, apreciamos un área diferente. Para Corea, la tecnología puede tener un papel más significativo en la participación vecinal que en Estados Unidos. Es plausible que la mayor difusión de la tecnología móvil en Corea contribuya a esta tendencia. Grupos vecinales y ciudadanos de carácter local pueden estar mejor posicionados a la hora de apropiarse la telefonía móvil para sus causas en una sociedad con un entorno tecnológico más maduro y saturado. Del mismo modo, los residentes en una sociedad así podrían ser más conscientes y sensibles ante el flujo de información y comunicación. La segunda hipótesis planteaba que el uso social de la telefonía móvil sería un predictor positivo del tiempo de ocio pasado con otras personas cara a cara. Como esperábamos, la hipótesis es válida tanto para Corea como para Estados Unidos. De hecho, las asociaciones entre el uso social y el tiempo de ocio cara a cara con otras personas se encuentran entre las más robustas para las dos muestras. Este hallazgo sostiene las afirmaciones hechas en otras investigaciones y ayuda a calmar los miedos acerca de que las comunicaciones móviles sustituyen a la interacción cara a cara. Los hallazgos para las otras dimensiones de la participación social también revelan una tendencia coherente para Corea y Estados Unidos: no existen vínculos significativos entre el uso social de la tecnología y otros indicadores de capital social en ninguno de los dos países. Sin embargo, la historia cambia con los resultados para el uso recreativo de la tecnología móvil. Aquí apreciamos un patrón que sugiere diferencias notables entre países. El uso recreativo se asocia con mayores niveles de todos los indicadores sociales de capital social para Corea. Pero en Estados Unidos el uso recreativo solo se relaciona con uno –la participación vecinal–. Aunque las correlaciones con la participación vecinal, el apoyo a las causas sociales y la participación política no son significativas, indican todavía que el uso recreativo de los móviles no supone una merma del capital social en Estados Unidos, considerando que aquí no había correlaciones negativas significativas. De hecho, en nuestro estudio no hay correlaciones negativas significativas para ninguna de las asociaciones directas entre uso de los teléfonos móviles y capital social (H1-2 y RQ1-2); se ofrece un cuadro en general positivo sobre la tecnología como recurso de capital social. (Todos las pruebas directas significativas –entre dos variables– son positivas). Las tendencias divergentes para el uso recreativo entre Estados Unidos y Corea pueden surgir del hecho de que las comunicaciones móviles son más avanzadas en la sociedad coreana. Como se ha señalado, las fuerzas de mercado y reguladoras han entorpecido la difusión de la tecnología móvil en Estados Unidos, mientras que la han favorecido en Corea. Quizá a medida que la tecnología móvil se generalice más, puede que empiece a permeabilizar otras áreas de la vida social de Estados Unidos. Además, es posible que ciertos usos de esta tecnología, como el recreativo, adquieran un nuevo significado y nuevas consecuencias. De ser así, será interesante ver si Estados Unidos se pone algún día «a la altura» de Corea y si el uso recreativo tendrá un papel donde sirva más de apoyo a la hora de conectar a la gente, social, cívica y políticamente. En la superficie, las razones para el vínculo entre el uso recreativo de la tecnología móvil y el capital social en Corea son teóricamente menos intuitivas que aquellas que muestran los vínculos positivos hallados para los usos con fines informativos, que garantizan un examen más detenido. Es decir, uno esperaría que el uso de los móviles con fines informativos contribuyera a la vida ciudadana, pero las razones subyacentes para el papel constructivo del uso recreativo son menos obvias. Como se señaló en la sección 6, la medida para la recreación consistió de escuchar música, jugar y usar los sitios de redes sociales. Estos usos se pueden considerar como personales (individual) y sociales. Es decir, la música y los juegos tienden a ser formas de participación más individuales, mientras que las redes sociales, como su nombre indica, son más sociales. Para una comprensión más profunda del papel relativo de la participación personal (definida como el uso de los móviles para acceder a juegos y música) y la recreación social (definida como el uso de sitios de redes sociales mediante el móvil), llevamos a cabo unos análisis de seguimiento. Examinamos cómo los subítems de cada uno de nuestros tipos de uso se relacionaba de manera más específica con las dimensiones de participación social en Corea. Estas pruebas específicas revelaron que el uso de sitios de redes sociales (SRS) estaba asociado positivamente con las cuatro dimensiones, mientras que jugar y escuchar música solo estaban relacionados significati-

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 174
vamente con uno –participación vecinal–. Estos hallazgos demuestran el importante papel del uso de SRS en la recreación a través de teléfonos móviles y en el capital social en Corea, sugiriendo que la recreación social es un recurso del capital social más constructivo que la recreación personal. Los sitios de redes sociales proporcionan oportunidades para la conexión social y para la exposición a grupos de información y causas; respecto a la producción de capital social, son distintos de los juegos y la música. A medida que la tecnología móvil continúa convirtiéndose en algo cada vez más parecido a un ordenador que se lleva encima, los usuarios SRS han mejorado las oportunidades para la participación en la recreación social. Será interesante ver si estos beneficios aparecerán en Estados Unidos, donde el uso de los teléfonos móviles para acceder a Internet solo ahora está comenzando a acercarse a su masa crítica.

9.8.2 Efectos interactivos de la selección de las características del usuario
Con el fin de desarrollar aún más la historia, nos fijamos en los efectos interactivos de la edad y la educación (RQ3-4). Los resultados muestran que la edad desempeña un papel predominante en todo, mientras que la educación solo obtiene interacciones significativas para Estados Unidos. Esos hallazgos sugieren que los individuos con altos niveles educativos en Estados Unidos pueden ser quienes más se beneficien del capital social derivado de ciertos usos de la tecnología móvil. Los usos con fines informativos y sociales de la tecnología tienen asociaciones más fuertes con el apoyo a causas sociales y las actividades de ocio cara a cara para aquellos individuos con educación superior en Estados Unidos. Aquellos con un nivel educativo menor pueden también beneficiarse de estos usos tecnológicos, pero significativamente menos. Si la educación maximiza las ventajas del capital social de las TIC, y esto representa una tendencia sociotecnológica mayor, entonces las políticas educativas que promocionen mayores niveles de educación deberían hacer frente a esta brecha. La diferencia de edad interactúa con el uso tecnológico en maneras muy diversas para predecir los indicadores de capital social en Corea y Estados Unidos. En Corea existe un patrón coherente, donde los adultos más mayores participan más en la vida ciudadana y política y se da un aumento en el uso de los teléfonos móviles con fines recreativos. Por tanto, parece que en Corea son los adultos de más edad quienes están sacando mayor ventaja al capital social de los usos recreativos. Cuando continuamos con nuestro análisis post hoc de los artículos de ocio individuales, la tendencia para los SRS reaparece. Es decir, vemos aquí una vez más que el uso de los SRS mediante aparatos de telefonía móvil como una razón dominante para los hallazgos significativos en el análisis de seguimiento, mientras que la recreación personal mediante juegos y música tiende a no tener ese papel. Al contrario que en Corea, los adultos más jóvenes en Estados Unidos parecen ser lo que más se benefician de ciertos usos de la telefonía móvil. De hecho, los niveles de participación política caen realmente con un aumento del uso recreativo por parte de los adultos más mayores en Estados Unidos. Los ítems recreativos no mostraban que los SRS tuvieran un papel más significativo que los juegos o la música. Se necesitan más investigaciones para mejorar la comprensión de cómo y por qué el uso de los SRS mediante teléfonos móviles contribuye al capital social en Corea, particularmente entre los adultos de más edad, mientras que en Estados Unidos no lo hace. Aunque el uso con fines informativos por jóvenes y mayores en Estados Unidos se correlaciona con una mayor participación política, está relación en más fuerte para los jóvenes adultos. Más altos niveles de ocio social son también más importantes para los usos sociales entre los jóvenes adultos en Estados Unidos que para los adultos mayores. De modo que, en términos generales, parece que en Estados Unidos, son los adultos más jóvenes quienes experimentan las ventajas del capital social derivadas de las comunicaciones móviles. Los dos países muestran tendencias muy distintas entre los grupos de edad en relación al uso de los móviles. Los adultos más jóvenes en Estados Unidos parecen estar haciéndose con las ventajas de la tecnología, mientras en Corea, todos los grupos de edad parecen estar haciendo precisamente esto. Se necesitan más investigaciones para mejorar la comprensión de estos patrones y de las razones de su emergencia. Es concebible que cuanto más rápida y amplia sea la difusión de la tecnología móvil en Corea más se haya alentado un entorno donde las comunicaciones móviles actúan como un recurso diario entre todas las generaciones, mientras que en Estados Unidos, son principalmente los usuarios más jóvenes, incluidos los jóvenes adultos y los adolescentes, quienes

9. Comunicaciones móviles y capital social en la República de Corea y Estados Unidos 175
han aceptado plenamente la tecnología como una extensión de sus seres sociales. A medida que el mercado de teléfonos móviles continúe creciendo en Estados Unidos, lo hará también el papel de la tecnología como un recurso del capital social para los adultos más mayores, como así ha sido en Corea.

9.9 Implicaciones teóricas, consideraciones políticas y próximos pasos
En conjunto, los hallazgos de este estudio revelan tendencias en gran medida positivas para los indicadores de capital social con diferentes usos de la tecnología móvil. Es decir, el cuadro general que surge de las averiguaciones sugiere que, en vez de perjudicar a la vida ciudadana y social, las comunicaciones móviles tienen un papel constructivo en diferentes formas. Sin embargo, es igualmente importante señalar que el papel positivo de la tecnología móvil es altamente dependiente del modo en que se usa. Los hallazgos revelan que los diferentes propósitos pueden contribuir a resultados diferentes. Diferentes motivaciones para el usuario conducen a diferentes patrones de uso de los medios, lo que puede tener consecuencias diferentes para la vida ciudadana y social. A medida que las investigaciones sobre las implicaciones sociales de los patrones de uso de la telefonía móvil continúan, los tipos de uso investigados deberían extenderse más allá de los que incluimos en este estudio. Además, un enfoque matizado para capturar patrones de uso más exactos clarificaría las asociaciones entre comunicación móvil y capital social. Como el nuevo examen post hoc que los autores realizan de los SRS incluidas en la categoría «recreación» reveló, tipos de uso aparentemente similares pueden ser útiles para funciones sociales muy diferentes. Como se ha señalado, Estados Unidos está por detrás de Corea en términos de adopción de comunicaciones móviles. Algunas de las diferencias entre estos dos países descubiertas en este estudio pueden explicarse por este retraso. Es decir, debido a que Corea tiene un mercado móvil más «maduro», las ventajas del capital social de la tecnología pueden tener un alcance más amplio que en Estados Unidos. De ser así, esto ilustraría cómo las políticas gubernamentales tienen un papel importante a la hora de dar forma a la difusión de las nuevas tecnologías de la comunicación y sus implicaciones sociales. En Estados Unidos, el espectro se había reservado inicialmente para la televisión, retrasando el desarrollo de la industria móvil. Cuando finalmente se asignó a las redes móviles, el enfoque de mercado extremo que se había adoptado dificultó la interoperabilidad y dio lugar a una confusión de estándares diferentes. Corea adoptó un enfoque casi opuesto, con unas políticas públicas proactivas y generales para desarrollar y propagar la tecnología móvil.29 Por el contrario, el mercado móvil estaba menos maduro en Estados Unidos, lo que puede haber afectado el uso y la penetración de esta tecnología en la vida social. Un paso adelante importante para desarrollar la teoría sobre estas tendencias (especialmente acerca de las ventajas para los jóvenes adultos en Estados Unidos y para los más mayores en Corea) sería descubrir los mecanismos subyacentes en juego. Entre estos podrían incluirse la difusión en el mercado, las normas culturales y las características de un entorno mediático más amplio.

9.10 Limitaciones
Al ofrecer una comparación entre países, este estudio impulsa la investigación sobre los medios y el capital social. La mayor parte de trabajo realizado hasta el momento en esta área ha examinado las implicaciones del capital social del uso de los medios dentro de un contexto cultural. Sin embargo, habiendo incluido en este análisis solo a dos sociedades, nuestra capacidad para poner las tendencias observadas en un contexto global es limitada. Las próximas investigaciones deberían esforzarse por incluir otras sociedades de otras partes del mundo con diferentes niveles de difusión tecnológica para poder proporcionar una comprensión más robusta de las intersecciones entre la comunicación móvil, el capital social y el entorno cultural.

29 Castells et al., 2007.

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 176
Por supuesto, llevar a cabo investigaciones internacionales con un alto grado de rigor metodológico y coherencia es un reto importante. En Estados Unidos, el correo electrónico no es tan eficaz como el correo postal a la hora de obtener una tasa de respuestas aceptable, de modo que usamos el correo postal para este estudio. En Corea no teníamos datos sobre el uso del correo postal, de modo que usamos el correo electrónico, afortunadamente con una tasa de respuesta aceptable para el rango de edad 18-59. Las personas mayores de 60, quienes tienen una menor probabilidad de usar Internet de esa forma, no estaban bien representadas en Corea y, por tanto, no se incluyeron en el análisis. En aras de la coherencia, truncamos la muestra para Estados Unidos de la misma forma, excluyendo a los participantes mayores de 60 años. Esto refleja uno de los grande retos de llevar a cabo análisis entre países. Las diferentes consultoras usan métodos distintos para recoger los datos de sus encuestas en diferentes países (usamos los de la empresa Synovate). Además, personas de sociedades distintas tienen actitudes diferentes acerca de participar en encuestas a través de canales diferentes. Por tanto, los diferentes procesos de recogida de información y los parámetros de edad de las dos muestras afectaron nuestros resultados. En otras palabras, como el estudio de cualquier otra ciencia social, nuestros hallazgos no reflejan condiciones ideales de investigación. Estos tipos de retos metodológicos no deberían disuadir a los investigadores a la hora de intentar arrojar más luz acerca de las implicaciones sobre el capital social de la telefonía móvil en un contexto global. Es también importante calificar si estamos observando los efectos o las relaciones entre variables. Debido a que se ha mostrado que otras formas de usar los medios han influido en estudios anteriores, uno podría plantear la hipótesis de que los efectos se manifestarán también con el uso de la tecnología móvil. Aquí, podemos solo ofrecer correlaciones como evidencia potencial de los efectos del uso de los teléfonos móviles. De hecho, sería imprudente afirmar la causalidad sin evidencia empírica. Debido a que los hallazgos de este estudio provienen de datos de una encuesta transversal, estos muestran correlaciones. Estudios longitudinales proporcionarían un terreno más firme para pretensiones causales. Una recogida de datos en múltiples oleadas permitiría examinar cambios en el uso de los teléfonos móviles y del capital social a lo largo del tiempo.

9.11 Conclusiones más importantes
En general, este estudio ofrece nuevas evidencias de que las comunicaciones móviles no están erosionando el capital social. Mejor dicho, hay evidencia coherente de cómo las comunicaciones móviles pueden tener un papel positivo en Estados Unidos y Corea. Sin embargo, existen algunos puntos de divergencia interesantes, particularmente en relación a la recreación personal en Corea y los efectos interactivos de las características de los usuarios en los dos países. Estos patrones en los hallazgos demuestran que ampliar el marco de aplicación de la investigación para incluir otros países y segmentos de usuarios desarrollará aún más esta área de estudio.

Apéndice
Índice
Ocio cara a cara

País
EE.UU. Corea

Número de ítems
3

Media
6,33 8,28

Desviación estándar
2,76 3,03 2,12 2,84 1,66 2,07 1,73 3,23

Fiabilidad (Cronbach a)
0,66 0,72 0,71 0,87 0,55 0,73 0,82 0,94

Dimensiones de la participación (escala de 1 a 7 puntos)

Participación vecinal

EE.UU. Corea

3

4,25 4,55

Apoyo a causas sociales

EE.UU. Corea

2

3,28 3,36

Participación política

EE.UU.

4

4,50 5,11

Uso de los móviles (escala de 1 a 8 puntos) Informativo EE.UU. Corea Social EE.UU. Corea Recreativo EE.UU. 3 6 2 3,58 4,65 22,19 25,16 6,62 8,53 Variables de control Edad (18-59) EE.UU. Corea Género (% mujeres) EE.UU. Corea Educación (mediana) EE.UU. Corea Ingresos (mediana) EE.UU. Corea Interés político (escala de 1 a 6 puntos) EE.UU. 1 1 1 1 1 39 38 50,3% 50% Algún curso de educación superior Algún curso de educación superior $45.000 - 49.999 = 48.000.000 - 59.880.000 (KRW) W 3,06 3,19 1,56 1,37 12,01 10,77 2,75 2,89 11,90 8,17 5,50 4,88 0,77 0,48 0,90 0,83 0,78 0,66

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Capítulo

10

La medición del impacto de las TIC sobre la educación

Capítulo
La medición del impacto de las TIC sobre la educación
Cor-Jan Jager (Dialogic), Jesse Bos (Dialogic), Robbin te Velde (Dialogic)

10

10.1 Introducción
Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) mantienen la promesa de proporcionar una educación mejor a más personas, más eficientemente de lo que puede conseguirse sin tecnología. Alentados por estas promesas, países de todo el mundo han invertido enormes cantidades en tecnologías de la información y la comunicación para la educación a lo largo de la década pasada. Así, en el centro de este estudio se sitúa esta cuestión: ¿Cuáles son los factores clave (impulsores, habilitadores y cuellos de botella que determinan el impacto de las TIC sobre la educación? Este estudio analiza el impacto de las TIC sobre la educación en una escala global, centrándose en la educación primaria (K-12) y secundaria (12-15), y luego, a nivel nacional, en tres países, Estados Unidos, Holanda y España. Intentamos explicar algunas diferencias en los resultados educativos en esos países considerando las características contextuales de cada país (políticas, infraestructura tecnológica, etc.). En vez de examinar la aplicación tradicional de las TIC a la enseñanza a distancia, confinamos nuestro trabajo a la enseñanza tradicional dentro de un aula. La disponibilidad TIC, impulsada por inversiones en infraestructuras físicas, es uno de los factores que podría determinar su impacto sobre los resultados educativos. Obviamente, la disponibilidad de equipos y programas informáticos por sí sola no es suficiente para mejorar la calidad de la educación. En general, las inversiones en equipos deberían ir acompañadas de inversiones en infraestructura soft –es decir, habilidades y cambios organizativos–. Por esa razón, consideramos también factores como el nivel de competencia TIC entre alumnos y profesores y los cambios organizativos realizados con el propósito de hacer un uso eficaz de los equipos. Debería señalarse que es notoriamente difícil de aislar el impacto de las TIC de los cambios organizativos generales. En Holanda, por ejemplo, el uso de las TIC en la educación está estrechamente relacionado con la introducción de nueva formas de enseñanza, con un acento mucho mayor en la autonomía y la independencia de los alumnos. Deberían tenerse también en cuenta algunos factores de control, como el número de horas de clase. Finalmente, el impacto de las TIC sobre los resultados académicos debería considerarse siempre frente a los factores que tradicionalmente han tenido una fuerte influencia sobre estos, independientemente de los cambios tecnológicos y organizativos, como la formación académica de los padres. Los factores relacionados con las TIC bien pueden tener un impacto sobre los resultados, pero ese impacto general podría ser relativamente pequeño. Nuestro estudio se basa en un análisis de varios conjuntos extensos de datos de diferentes países para detectar las relaciones potencialmente sistemáticas entre las medidas disponibles de la presencia y uso de las TIC y las medidas tradicionales de los resultados académicos. Existen dos limitaciones importantes en este enfoque. Primero, las relaciones se medirán mediante correlaciones parciales que no implican causalidad. Segundo, no tenemos datos altamente detallados sobre qué tipos de TIC se usan en los diferentes centros educativos. Los casos de estudio llevados a cabo para Holanda, España y Estados Unidos nos permiten centrarnos de manera más específica en los datos por país y examinar en detalle las investigaciones específicas para cada país (contextuales) disponibles para ayudarnos a interpretar los resultados. La selección de estos tres países se basa principalmente en la disponibilidad de información y conocimiento contextual sobre ellos.

10. La medición del impacto de las TIC sobre la educación 183

10.2 Marco conceptual
Para describir el impacto de las TIC sobre la educación usamos un modelo derivado de estudios sobre el efecto de las TIC en la sociedad en su conjunto (ver capítulo 5). El modelo tiene tres etapas: 1. Disponibilidad: disponibilidad de ordenadores y conexiones a Internet. 2. Uso: el modo y la frecuencia con que se usan los ordenadores e Internet. 3. Impacto: cómo el uso cambia las actitudes y los resultados. El impacto puede dividirse en directo e indirecto. Nos concentraremos en los impactos directos ya que no disponemos de los datos para medir los impactos indirectos. Contamos, por otro lado, con una clasificación más detallada de los efectos directos. Parece que el uso de las TIC no solo influye directamente en los resultados de los estudiantes y los profesores, sino que también cambia las actitudes de los primeros. Y los cambios de actitud influyen indirectamente sobre los resultados. Dado que disponemos de datos micro sobre los resultados y la actitud, podemos aislar esta última como un factor separado. La evolución en la educación (e-learning) debería siempre considerarse en relación a la disponibilidad y uso generales de las TIC. Obviamente, un uso generalizado de las TIC, como en Estados Unidos y Holanda, podría facilitar en gran medida su uso en la educación. Sin embargo, el uso general de las TIC viene influenciado por las características generales de un país, como la geografía (las grandes extensiones podrían animar al uso de las TIC para la enseñanza a distancia), la economía (amplias diferencias de ingresos podrían impactar negativamente los resultados de los estudiantes), y la cultura (la distancia entre profesores y alumnos afecta la adopción de la e-learning).

Figura 10.1. MODELO CONCEPTUAL GENERAL APLICADO AL APRENDIZAJE ELECTRÓNICO

Disponibilidad Disponibilidad general Ordenadores Internet Habilidades TIC

Uso Uso general Ordenadores Internet Otros medios Uso eLearning

Impacto

Variables de control

Disponibilidad eLearning Ordenadores Internet Habilidades TIC

Ordenadores e Internet Leer y escribir Ordenadores e Internet Leer y escribir

Actitud Aprendizaje general Ciencias y matemáticas Lectura

Perfomance Aprendizaje general Ciencias y matemáticas Lectura

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 184
La figura 10.1 muestra la versión adaptada del modelo conceptual general, incluidos varios indicadores subyacentes para cada componente. La disponibilidad y el uso se separan en componentes generales y específicos (elearning). El impacto (efectos directos) se divide en actitud y resultados. Finalmente, hemos incluido un número importante de variables de control que se corresponden con factores de fondo importantes, como la inversión general en educación y el entorno intelectual de los padres. Nuestro enfoque respecto a la parte estadística de la investigación fue en gran medida impulsado por la disponibilidad de conjuntos de datos comparativos internacionales. Afortunadamente, disponemos de información detallada a nivel individual de los estudiantes y los profesores. Estos datos provienen de tres encuestas a nivel mundial, llevadas a cabo en 2006 y 2007, sobre los resultados académicos de estudiantes de educación primaria y secundaria: 1. Programa para la evaluación internacional de alumnos (PISA), llevado a cabo por la OCDE. 2. Estudio internacional del progreso en comprensión lectora (PIRLS). 3. Estudio internacional de tendencias en matemáticas y ciencias (TIMSS). Los tres son estudios sobre resultados académicos reconocidos internacionalmente; más de cuarenta países están representados en estos trabajos. Se centran en los resultados en matemáticas, ciencias y comprensión lectora.

10.3 Hallazgos generales del análisis estadístico
Hemos construido dos modelos diferenciados de cada uno de los tres conjuntos de datos, al igual que un modelo macro usando los datos agregados a nivel nacional, complementados por las variables específicas de cada país de la Unión Internacional de Telecomunicaciones y la Unesco. Debido al gran número de variables en los estudios, los componentes principales del análisis se usaron para desarrollar un número manejable de factores independientes para un mayor análisis estadístico; cada factor se calcula aplicándole ponderaciones a las variables originales. Antes de pasar a los casos de estudio más detallados, presentamos nuestros hallazgos obtenidos de un análisis estadístico extenso de los tres conjuntos de datos, empezando con los hallazgos de los modelos micro.

10.3.1 Hallazgos del modelo micro
• La disponibilidad de las TIC se relaciona positivamente con los resultados académicos. Notablemente, aunque, la intensidad en el uso de las TIC en el hogar se relaciona negativamente con los resultados académicos. La explicación más probable es que las TIC se usan en el hogar para el ocio, como los juegos informáticos. Esto podría indicar que el tiempo pasado con las TIC con propósitos recreativos absorbe el tiempo de aprendizaje para los deberes. La percepción subjetiva de los resultados sobre las competencias TIC tiene una relación positiva con la actitud hacia la ciencia. Esta relación positiva se debe probablemente a una autoselección –a los estudiantes que consideran tener unas competencias TIC avanzadas también les suelen gustar las ciencias (la historia del «empollón»). El uso de los ordenadores en casa tiene una relación positiva con la actitud hacia la ciencia. La razón tras esta relación es, al igual que para el caso de la ciencia, la historia del empollón. Esta línea de razonamiento es fortalecida por el hecho de que el uso de los ordenadores en casa no tiene una relación positiva con la actitud hacia la lectura. El uso de las TIC con fines educativos (en casa y en el centro educativo) tiene una relación positiva con la actitud hacia las ciencias y las matemáticas. En general, parece que el uso de las TIC con fines educativos mejora la imagen de las ciencias y las matemáticas. La actitud hacia las ciencias y las matemáticas tiene una relación moderadamente positiva con los resultados académicos en los tres países. El entorno intelectual (de los padres) tiene una profunda relación positiva con los resultados y la actitud hacia la ciencia.

• •

• • •

10. La medición del impacto de las TIC sobre la educación 185
• • El tiempo para las asignaturas (tiempo de instrucción real) en las lecciones normales tiene un impacto positivo sobre los resultados. Esto muestra que la enseñanza tradicional en las aulas tiene un impacto mejor sobre los resultados del aprendizaje que los nuevos métodos de enseñanza que no enfatizan el aprendizaje en las aulas. Las limitaciones (físicas) de la enseñanza tienen una relación negativa con la actitud hacia la ciencia. Las limitaciones de la enseñanza tal y como las experimentan los docentes parecen tener un efecto negativo sobre sus clases y, consecuentemente, sobre las motivaciones de sus estudiantes.

10.3.2 Hallazgos del modelo macro
El análisis de modelo macro ofreció una serie de resultados que no se encontraron en el modelo micro. Dos de estos hallazgos están estrechamente relacionados con los hallazgos anteriores, pero son ligeramente diferentes (se correlacionan con los resultados más que con la actitud): • El uso de los ordenadores en casa tiene una relación positiva con los resultados, lo que se contradice con los hallazgos encontrados en el modelo micro. Presumiblemente, la razón es que no ejercimos ningún control sobre el PIB en el modelo macro. Los conjuntos de datos abarcan numerosos países, incluidos algunos que no están plenamente desarrollados. El uso de los ordenadores en casa en estos países es (más que en los países occidentales) un indicador de la riqueza de los hogares o una variable importante del nivel educativo de los padres. Eso puede, en efecto, deparar fácilmente una relación confusa. Las limitaciones (físicas) de la enseñanza tienen una relación negativa con los resultados. Este mensaje conlleva el mismo «riesgo» sobre relaciones confusas que el epígrafe anterior. Los países menos desarrollados están expuestos a las limitaciones de la enseñanza con mayor probabilidad. Sin embargo, el marco de referencia para la percepción de las limitaciones de la enseñanza es también diferente para un país menos desarrollado que para uno desarrollado, lo que indica que las limitaciones (físicas) de la enseñanza podrían todavía ser una condición importante para los resultados académicos.

10.3.3 Hallazgos adicionales
Los tres hallazgos adicionales son: 1. El gasto público por alumno como porcentaje del PIB tiene una relación positiva con la actitud hacia las ciencias y las matemáticas. 2. La tasa bruta combinada de matriculación tiene una relación positiva con la actitud hacia las ciencias y las matemáticas. 3. La tasa bruta combinada de matriculación tiene una relación positiva con los resultados. Finalmente, encontramos una relación genuinamente nueva, que no tiene ninguna vinculación aparente con los datos micro subyacentes. Tampoco disponemos de una explicación lógica inmediata para la correlación entre estos dos factores. Es, sin embargo, una relación significativamente robusta entre los 30 países para los que disponemos de una información más completa: • La actitud hacia la ciencia y las matemáticas presenta una relación negativa con la actitud hacia la comprensión lectora. En pocas palabras, a los estudiantes a quienes les gusta la ciencia y las matemáticas no les gusta la lectura, y viceversa.

10.4 Casos de estudio
En estos casos de estudio del uso de las TIC en tres países –Estados Unidos, Holanda y España– discutimos y comparamos la disponibilidad, el uso y el impacto en cada país. La disponibilidad general mide la penetración de los ordenadores, Internet y la banda ancha en cada país. La disponibilidad e-learning considera la disponibilidad

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 186
y uso de ordenadores e Internet en casa y en las aulas, al igual que en otros lugares dentro de los centros educativos. El uso general mide el uso real de los ordenadores y de Internet en casa, mientras que el uso e-learning examina las percepciones de profesores y alumnos hacia el uso de ordenadores y de Internet en un entorno educativo. Finalmente, el impacto mide el efecto de las TIC sobre las actitudes y los resultados en matemáticas, ciencias y lecturas. El impacto se ve también influenciado por factores externos como la estructura y el funcionamiento del sistema educativo. Así, debería tenerse en cuenta que el estudio de cada país es valioso para caracterizar las relaciones generales, pero es más limitado respecto a extraer conclusiones sobre causas y efectos.

10.4.1 Estados Unidos
Estados Unidos es, con mucho, el más grande de los tres países de referencia. Sus 306 millones de habitantes y sus 25 millones de estudiantes de secundaria se extienden a lo largo y ancho de una vasta área de 9,8 millones de kilómetros. En consecuencia, la densidad escolar es relativamente pequeña; un escuela primaria por cada 152 km2 y un centro de educación secundaria por cada 372 km2. En los otros dos países de referencia la densidad es mucho mayor. En España hay un centro de educación primaria por cada 37 km2 y uno de educación secundaria por cada 60 km2. Holanda tiene uno cada 6 km2 y 64 km2, respectivamente. El PIB per cápita de Estados Unidos es 47.400 dólares, de los que el 5,7% se gasta en educación. El gasto público por alumno como porcentaje del PIB per cápita para todos los niveles escolares es un 23,9%. Comparado con España y Holanda, el nivel del PIB per cápita de Estados Unidos es más alto, al igual que el porcentaje gastado en educación. Sin embargo, el gasto público por alumno como porcentaje del PIB per cápita para todos niveles escolares es comparable al español (22,3%) y significativamente superior en Holanda (25,6%). Estados Unidos tienen una larga historia de escolarización en el hogar y de centros virtuales de educación secundaria. La legislación federal más relevante sobre e-learning es la No Child Left Behind Act. El Departamento de Educación de Estados Unidos (DOE) ha desarrollado la ley en su plan de tecnología educativa. En el plan, el departamento ha formulado siete directrices para los estados y los distritos: (1) reforzar el liderazgo; (2) considerar la presupuestación en innovación; (3) mejorar la formación del profesorado; (4) apoyar el e-learning y las escuelas virtuales; (5) impulsar el acceso a la banda ancha; (6) introducir contenidos digitales; y (7) integrar los sistemas de información/datos. Los estados y los distritos tienen la responsabilidad de llevar a la práctica estas recomendaciones. En resumen, la política federal sobre e-learning presta atención a una amplia gama de dimensiones –así, no solo se centra en la infraestructura y los equipos, sino también en dimensiones organizativas (liderazgo, presupuestos, formación del profesorado). Disponibilidad general. Estados Unidos está bien situado para beneficiarse del uso e-learning. Puntúa alto en cuanto a la penetración de la banda ancha, los ordenadores e Internet. Aproximadamente el 94% de los usuarios de Internet acceden mediante banda ancha. Su uso está entre los más altos del mundo. Estas cifras se muestran de acuerdo con los altos niveles de gasto en TIC. Aunque la implementación real de los planes de estimulación TIC está en manos de los estados y, consecuentemente diferencias significativas pueden tener lugar entre estados, la media nacional está todavía muy por encima de la puntuación media de los otros países. En cuanto a la infraestructura soft, solo disponemos de cifras sobre el tiempo medio que los alumnos pasan leyendo artículos en Internet fuera del horario escolar. Una vez más, Estados Unidos obtienen una puntuación muy superior a la media. A partir de los resultados del modelo micro, podríamos argüir que Estados Unidos también obtiene una puntuación alta en el uso del correo electrónico y de Internet para realizar búsquedas, componentes ambos del factor percepción subjetiva sobre las competencias básicas, y el número de ordenadores en los hogares tiene un efecto positivo significativo sobre este factor. Así, la excelente posición en relación a la penetración de las TIC probablemente se transfiera a unas puntuaciones por encima de la media en relación a las competencias básicas relacionadas con las tecnologías de la información (TI). Disponibilidad e-learning. Estados Unidos tiene una larga historia en e-learning, reconoce sus ventajas y ha realizado inversiones importantes en conexiones a Internet en los centros educativos. La política e-learning de Estados Unidos se diferencia de la española y la holandesa en que no se concentra solamente en el uso y en las aplica-

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ciones, sino también en la formación de los docentes. Prestan una atención mucho mayor a mejorar las habilidades relacionadas con las tecnologías de la información de los profesores que los otros países. Las inversiones parecen merecer la pena: el 63% de los profesores consideran que sus conocimientos informáticos y de aplicaciones tecnológicas para las aulas son, al menos, algo avanzados. Otros aspectos, como el apoyo del centro y de los empleados y la disponibilidad de programas informáticos, están aún por encima de la media, pero no tanto como las oportunidades de desarrollo profesional por usar las TIC con fines educativos. Esto puede explicarse en parte por la aplicación original del e-learning como parte de la educación a distancia: en los últimos años se ha prestado mucha atención a los programas de enseñanza a distancia. Todos los buenos ejemplos sobre e-learning en Estados Unidos reunidos por el DOE son ejemplos de educación a distancia. Se espera que la mayoría de los esfuerzos orientados a desarrollar contenidos digitales se concentren en la educación a distancia. Aunque los docentes en nuestros conjuntos de datos llevan a cabo sus actividades en centros convencionales, donde la enseñanza presencial es una práctica común y la educación a distancia parece tener un uso limitado, la atención a ciertos asuntos específicos de la educación a distancia paree tener un impacto mucho más amplio sobre las habilidades informáticas de los profesores. La presencia en los hogares de programas informáticos educativos podría indicar que los jóvenes ya están acostumbrados a aprender con la ayuda de ordenadores. En la sección anterior, se argumentaba que los alumnos en Estados Unidos tienen una mayor probabilidad de poseer habilidades TIC por encima de la media. Junto con el uso en casa, también por encima de la media, de programas informáticos educativos, parece que los alumnos estadounidenses están en una mejor posición para beneficiarse del e-learning. Uso general. Los niños en edad escolar en Estados Unidos tienen ordenadores a su disposición en los centros educativos y en casa, no están limitados por falta de conexiones a Internet, obtienen una puntuación por encima de la media en disponibilidad en casa de programas informáticos educativos y pueden usar los ordenadores para hacer sus deberes. Así, las condiciones parecen óptimas para beneficiarse del e-learning. Sin embargo, llegamos a la decepcionante conclusión de que estos niños usan los ordenadores principalmente para jugar. Un resultado interesante del modelo micro es que el factor percepción subjetiva sobre las habilidades TIC avanzadas se correlaciona con la presencia de ordenadores en los hogares, pero no con el uso que se hace de estos. Dado que en Estados Unidos los ordenadores e Internet están omnipresentes, las duras conclusiones anteriores deberían modificarse. Sin embargo, esto sigue siendo algo llamativo. En contraste con el uso de los ordenadores, el uso de Internet está por encima de la media. Una explicación podría ser la popularidad de los juegos en red. Sin embargo, este argumento no explica completamente el comportamiento a la hora de navegar por Internet. Uso e-learning. A pesar del uso limitado que hacen de los ordenadores en casa, los niños estadounidenses, sí hacen un uso extensivo de los ordenadores y de Internet en los colegios. Parece que un alto grado de disponibilidad e-learning proporciona fuertes incentivos para el uso intensivo de los ordenadores en los centros educativos. El punto de vista de los docentes confirma el cuadro pintado para los alumnos. Los profesores usan las TIC como una herramienta para diferentes formas de aprendizaje. La única excepción es el escaso uso del correo electrónico y de los chat para las actividades escolares. El e-learning parece haber encontrado la forma de entrar en las aulas de Estados Unidos. Más de la mitad de los profesores (54%) indican que los ordenadores han cambiado la educación en gran medida. La comunicación con los alumnos, los padres y los compañeros también ha cambiado dramáticamente. La gran mayoría de los profesores en Estados Unidos usa las TIC para realizar funciones administrativas y comunicativas (90%), preparar clases y como herramienta didáctica (80%). Además, estas cifras han crecido durante los últimos años. Las TIC no han cambiado la forma de enseñar solamente en los centros convencionales de primaria y secundaria; el impacto sobre la educación a distancia y la escolarización en casa ha sido aún más pronunciado. Casi todos los estados (44) tienen ahora instalaciones para el aprendizaje en línea para alumnos K-12, y la mitad de los estados han desplegado centros virtuales de educación secundaria en sus territorios. La adopción del aprendizaje en línea ha sido especialmente alta en la educación superior. En otoño de 2007, casi cuatro millones de estudiantes

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en Estados Unidos (20% de la población universitaria) estaban matriculados en, al menos, un curso en línea –un aumento del 12% en comparación con 2006. El uso de aplicaciones TIC avanzadas para las asignaturas científicas, como experimentos y simulaciones, está por encima de la media, lo que confirma también los hallazgos del modelo micro. En el caso particular de Estados Unidos, se encontró una correlación significativa entre los factores ha seguido recientemente un curso de integración en tecnologías de la información para matemáticas y ciencias y uso de las TIC en clase de matemáticas. De nuevo, Estados Unidos obtienen la mayor puntuación para el primer factor. De manera similar, la presencia de ordenadores en los centros educativos (que es también muy alta en Estados Unidos) tiene una importante correlación positiva con el uso de las TIC en clase de matemáticas. Una razón obvia para la aplicación avanzada de actividades e-learning es el desarrollo profesional de los docentes. No es solo que las habilidades TIC son necesarias para beneficiarse de las TIC, sino que suponen un cambio en el estilo de enseñanza. El uso de las TIC requiere la participación de los alumnos. Como resultado, la instrucción directa tradicional no es la técnica pedagógica más adecuada para sacarle todo el provecho al e-learning. En vez de esto, se necesita un estilo con una mayor orientación al alumno para actividades como la búsqueda de ideas y el descubrimiento de conceptos. La formación podría facilitar un cambio de estilo entre los profesores. Impacto. La actitud hacia la ciencia, las matemáticas y la lectura está bastante por debajo de la media en Estados Unidos. Dado el hecho de que este es uno de los países punteros en la implantación del e-learning, una conclusión apresurada podría llevar a pensar que el uso de las TIC tiene un impacto negativo sobre la actitud hacia el aprendizaje o, cuanto menos, uno que no es positivo. Los resultados de los modelos micro y macro no explican la actitud negativa hacia las matemáticas. Por el contrario, uno de los hallazgos del modelo micro es que el uso de las TIC (que es muy alto en Estados Unidos) y la actitud hacia las matemáticas están positivamente correlacionados. Solo hemos encontrado este patrón para Estados Unidos. Podría explicarse por el hecho de que en este país se presta mucha atención a mejorar las habilidades TIC de los profesores –por tanto, el impacto de las TIC en clase de matemáticas sobre las actitudes hacia estas serían mayores allí que en los otros países, donde los profesores tienen menores habilidades–. Los resultados del modelo macro tampoco muestran una posición particularmente mala para Estados Unidos. Hay pocas limitaciones para la docencia, el nivel educativo de los padres es relativamente alto y el resto de las variables relevantes no están muy lejos de la media. La situación relativamente favorable respecto a las TIC se ve, sin embargo, completamente compensada por la actitud general hacia las matemáticas, que está muy por debajo en Estados Unidos. Así, el punto de partida de Estados Unidos es altamente desfavorable en comparación con España y Holanda. Otro hallazgo del modelo micro específico para Estados Unidos es que las posesiones del hogar (libros, diccionarios, etc.) están positivamente correlacionadas con la actitud hacia las matemáticas. Podría ser que la diferencia en posesiones sea mayor también, de modo que la desventaja de carecer de estas posesiones tiene un impacto más fuerte sobre la actitud que en otros países. En cuanto a los resultados académicos, Estados Unidos obtiene una puntuación por encima de la media en comprensión lectora (ligeramente inferior que Holanda), pero sus puntuaciones son medias en ciencia y matemáticas (a la par con España, pero por debajo de Holanda). Dada la fuerte posición de Estados Unidos respecto a la disponibilidad y uso e-learning, se podrían haber esperado unos resultados mejores. Sin embargo, al igual que con la actitud, existen varios factores específicos para cada país que obstaculizan el rendimiento de los alumnos en Estados Unidos. Primero, uno de los hallazgos más importantes de este estudio es que la actitud es uno de los factores clave que contribuye positivamente al rendimiento. Sin embargo, hemos visto que la actitud hacia las matemáticas y la lectura es, más bien, negativa en Estados Unidos, y tiene así una influencia negativa sobre los resultados (especialmente con las matemáticas). Además, una de las características del currículum de la educación secundaria en Estados Unidos es que tiene una naturaleza general. Comparado, por ejemplo, con Holanda, donde se ofrecen varias ramas específicas (más o menos intensivas en su carga de matemáticas) para subgrupos específicos de estudiantes. El enfoque estadounidense, una talla para todos, podría tener un impacto negativo sobre la actitud general hacia las matemáticas.

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En resumen, entre los tres países de referencia, Estados Unidos disfruta del uso más avanzado del e-learning. Los hallazgos del modelo micro corroboran el supuesto de que un alto nivel de disponibilidad y uso tiene algún efecto sobre el impacto –es decir, contribuye positivamente a los resultados académicos–. Sin embargo, la pobre actitud hacia las ciencias, las matemáticas y la lectura, que está relacionada con circunstancias contextuales específicas, hace muy difícil extraer alguna conclusión sobre el impacto del e-learning en el rendimiento y los resultados.

10.4.2 España
En términos absolutos, el gasto público en educación es relativamente bajo en España (4,3% del PIB), y sustancialmente inferior al de los otros dos países de referencia, Estados Unidos (5,7%) y Holanda (5,5%). Sin embargo, debido a que el número de estudiantes de educación secundaria es relativamente bajo en España –menos de un 7% del total de la población–, el gasto público por alumno está casi a la par con el de Estados Unidos y solo ligeramente por debajo del holandés. En cuanto al ratio entre profesores y alumnos, una de las variables directamente relacionadas con el gasto por alumno, España está exactamente en la línea de tendencia (figura 10.2).
Figura 10.2. GASTO PÚBLICO POR ALUMNO COMO % DEL PIB PER CÁPITA (EDUCACIÓN SECUNDARIA) Y RATIO PROFESOR/ALUMNO (EDUCACIÓN SECUNDARIA INFERIOR), PAÍSES SELECCIONADOS OCDE, 2007 40 35 34,4 33,9 30 25 20 15 10 5 0
7,6 6,5 9,8 9,7 9,1 9,2

28

32,9

32 31,5 28,7 28,5 20 27,3 15,3 13,4 26,6 26,5 26,3 25,4 24,9 24,6 14,1 12,6 19,8

23

18
23,9 23,2 23,1 22,8 22,7 14,8 22,4 22,2 20,9 13,9 20,7 19,8 12,3 12,5 9,2 16,2

11,9 9,7

13,1 15,1

13

13,8

8,1

8

3

Di na m Po arc rt a ug Bé al lg i Su ca Fi ecia nl a No ndi ru a eg Re I a ta in o lia Un i Fr do an cia Su Au iza s Ho tria la n Es ta Po da do lo s U nia ni d Es os pa Re pú Hu ña bl ng ica rí Ch a e Irl ca an Isl da an di Ja a pó Co n re Gr a ec Nu Ale ia ev m a an Re Ze ia la pú bl Au nda ica st Es rali l a

–2

Gasto público % PIB, educación secundaria

Ratio profesor/alumno, educación secundaria inferior Línea de tendencia (R2 = 0,32)
Fuente: Unesco, 2007.

a M ca éx ico

ov

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 190
Existen varias iniciativas políticas regionales y nacional para apoyar el uso con fines educativos de los ordenadores e Internet. Un ejemplo de plan gubernamental de gran dimensión en España es Avanza2, con un presupuesto que sobrepasa los 69 mil millones de euros. Su objetivo general es desarrollar la sociedad de la información; la educación es parte del epígrafe «contenidos y servicios públicos». Inicialmente, el foco de atención en España se centraba en la estimulación de los equipos y la infraestructura. Una de las iniciativas más recientes, por ejemplo, es proporcionar un ordenador portátil a cada estudiante a partir de los 11 años. En el pasado reciente, iniciativas nacionales y regionales similares incluyen un plan para proveer a cada clase con, al menos, un ordenador, y para estimular el uso de Internet en las aulas. Para 2009, según el Ministerio de Educación, el 99,5% de todos los colegios estaban conectados a Internet (el 87% mediante banda ancha). España ha hecho importantes avances desde 2005, en línea con el programa Avanza2. Al programa «Internet en la escuela» le siguió «Internet en el aula», en el que se profundiza la integración de las TIC en el proceso didáctico. Otra iniciativa es la plataforma de código abierto Agrega, una herramienta para la comunidad educativa española para buscar, acceder y publicar contenidos educativos. Parece que España, en general, ha alcanzado a los otros países respecto a los diferentes aspectos del aprendizaje electrónico en el último par de años. Desafortunadamente, no disponemos de datos recientes comparables y hemos de recurrir a datos un tanto anticuados. Esto debería tenerse en cuenta al leer esta sección, dado que podría ofrecer una imagen sesgada de España. Disponibilidad general. La penetración del acceso fijo a Internet, en comparación con Estados Unidos y Holanda, es relativamente baja en España, debido, parcialmente, a la gran diferencia entre las áreas urbanas y rurales. Las iniciativas para estimular el uso de las TIC se limita a concentrarse en los equipos, de modo que la penetración de los ordenadores está por encima de la media (en comparación con los otros países de este análisis). Debido a que la presencia de ordenadores en los hogares realza la percepción subjetiva sobre las habilidades básicas, búsquedas en Internet y uso del correo electrónico, por ejemplo, los niños españoles indican que sus habilidades TIC están ligeramente por encima de la media. De nuevo, encontramos una diferencia sustancial en la penetración –las habilidades medias respecto a Internet están por debajo de la media en España, pero las de los jóvenes españolas está muy por encima de la media europea. Disponibilidad del aprendizaje electrónico. Tradicionalmente las políticas e-learning españolas han sido fuertemente impulsadas por la oferta. Uno de los primeros objetivos fue tener un ordenador en cada aula antes del año 2000, y una iniciativa más reciente fue estimular el uso de Internet en el aula. El proyecto Ariño es uno de los ejemplos mejor conocidos del uso de la alta tecnología TIC en entornos rurales. Es uno de los proyectos de referencia de la estrategia de Microsoft «Partners in Learning» y, como tal, ha atraído la atención de todo el mundo (ver el proyecto Ariño). En general, los resultados de estas iniciativas en infraestructuras TI parecen algo ambiguos. Los profesores indican que la presencia de un ordenador en el aula está por debajo de la media, pero el acceso a Internet está por encima de esta. En otras palabras, hay relativamente pocos ordenadores disponibles, pero, al menos, están conectados a Internet. Sin embargo, en otra encuesta, menos del 40% de los estudiantes pensaban que los ordenadores de sus escuelas funcionaran bien.1 En cuanto al proyecto Ariño, ha sido un auténtico éxito en términos de disponibilidad. Sin embargo, el efecto general sobre el impacto –es decir, el rendimiento académico– queda aún por ver. Por un lado, las tareas independientes (lectura) y el uso interactivo de las TIC tienen un impacto positivo sobre la actitud y, así, indirectamente sobre los resultados académicos. Por otro lado, el tiempo pasado en actividades fuera del horario lectivo tiene un efecto perjudicial sobre el rendimiento. Un hecho notorio en el caso Ariño es que los profesores indican que no se ven obstaculizados por la escasez de ordenadores a la hora de dar clase, aunque la presencia de estos en las aulas esté por debajo de la media. Esto significa que los ordenadores disponibles se usan muy eficientemente o, lo más probable, que no se usen con fines educati-

1 CNICE (Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa), 2007.

10. La medición del impacto de las TIC sobre la educación 191

El proyecto Ariño: las tabletas llegan a Aragón
Ariño es un pueblo de Aragón, en el noroeste del país, con una población de solo 900 personas. El director de su escuela quería elevar el nivel educativo y motivar a los alumnos en las clases dándoles acceso a herramientas de aprendizaje interactivas y de investigación en Internet. En vez de simplemente aumentar el número de ordenadores conectados a Internet, la escuela decidió proporcionar a los alumnos una Tableta PC conectada a la red inalámbrica. Ahora, los alumnos del último curso usan las Tabletas PC para la mayoría de sus clases, que son mucho más interactivas e interesantes, ayudando a los alumnos a aprender a su propio ritmo. Esto ha transformado también el papel de los profesores en el aula. Los alumnos se sienten más motivados, usando las Tabletas PC e Internet para investigar acerca de los temas tratados en clase, que siguen de manera interactiva. Así, los profesores pasan menos tiempo dictando junto a la pizarra y más atendiendo e instruyendo a pequeños grupos de alumnos o individuos. El día lectivo es también radicalmente diferente. Debido a que el gobierno de Aragón ha establecido una red inalámbrica para todo el pueblo, los alumnos pueden conectarse a Internet por las tardes, tras la jornada lectiva, y pasar este tiempo colaborando en línea con sus compañeros o enviando preguntas a los profesores, quienes responden lo antes posible. Esto significa que la jornada lectiva normal puede separarse de la mayoría de las actividades sociales. Hay más tiempo para debates, educación social, practicar deportes, y la enseñanza de actividades artísticas, donde tiene más sentido que los alumnos aprendan en grupos con la presencia de un profesor. El proyecto ha tenido tanto éxito que la Consejería de Educación de Aragón ha anunciado que proporcionará 14.000 Tabletas PC más a las escuelas de la región en los próximos tres años. Otros seis gobiernos regionales comenzarán a introducir en España Tabletas PC y redes inalámbricas en sus escuelas.
Fuente: Microsoft, 2005.

vos. La percepción de los alumnos muestra la otra cara de la moneda. En la misma encuesta CNICE, el 47% de los alumnos sentían que la escasez de formación de los profesores dificultaba la práctica de la enseñanza electrónica. Además, el 78% de los profesores piensa que sus habilidades TIC son insuficientes para la enseñanza electrónica. Esto confirma el argumento de que las TIC no están todavía bien integradas en la docencia. Un informe reciente del Ministerio de Educación Español confirma esta hipótesis.2 Aunque esta investigación mostró que prácticamente todas las escuelas (95%) tienen acceso a Internet, el 88% mediante DSL, también se revela que los profesores usan las TIC principalmente como elemento de apoyo a sus clases. Solo el 25% usa las TIC más de una vez a la semana. La disponibilidad de ordenadores para hacer los deberes está ligeramente por encima de la media. Se espera que, si cada alumno de 11 años recibe un ordenador portátil en el futuro cercano, este número se incremente, al igual que lo hará la percepción de los alumnos sobre sus habilidades TIC. Si esta tendencia continúa, la distancia entre profesores y alumnos –que es reflejo de una amplia diferencia generacional– aumentará aún más. España tendrá un personal docente incapaz de usar ordenadores y los alumnos están predispuestos a beneficiarse de la enseñanza electrónica. Pero hay algunos contrastes interesantes. Por un lado, el apoyo del liderazgo de la escuela es importante y real. El apoyo de la dirección está muy por encima de la media y las escuelas proporcionan a los profesores áreas de trabajo en las que preparar sus lecciones electrónicas. Además, los propios profesores tienen también una actitud positiva hacia el aprendizaje electrónico. Piensan que los estudiantes están más motivados por el uso de las TIC y ven ventajas potenciales en su rendimiento, especialmente en el caso de estudiantes con necesidades especiales. Al mismo tiempo, tanto profesores como alumnos sienten que la falta de habilidades TIC y de apoyo dificulta su uso en las aulas. Es probable que esto sea consecuencia de la escasez de formación en TIC para los profesores y de apoyo del lado soft de la infraestructura. (Desde 2006, sin embargo, el Gobierno ha proporcionado servicios de apoyo y cursos sobre el uso de las TIC a los profesores. Antes de 2009, casi el 90% de los profesores habían tomado parte en cursos de formación relacionados con las TIC.)

2 Ministerio de Educación, 2010.

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 192
El hecho de que no se perciba una falta de software de instrucción –obtiene una puntuación ligeramente por encima de la media– debería interpretarse a la luz de la escasez general de habilidades TIC entre los profesores. Aunque la oferta es probablemente baja, no hay escasez debido a que la demanda es también baja. En otras palabras, los profesores españoles no han percibido todavía la escasez de software de instrucción como un cuello de botella para la docencia porque apenas usan las TIC. Esto supone un marcado contaste con Holanda, donde los profesores piensan que el potencial de la enseñanza electrónica está infrautilizado en gran medida. Uso general. Aunque la penetración de los ordenadores en España está ligeramente por encima de la media de la muestra, el uso de estos en los hogares está muy por debajo, al igual que el tiempo pasado en Internet y jugando con el ordenador. Navegar y buscar información son los usos principales de Internet, mientras que su uso con fines comunicativos (e-mail y chat) es todavía limitado. Sin embargo, los españoles son entusiastas de los sitios de redes sociales, que podrían considerarse como la comunicación electrónica de la próxima generación. En este sentido, la puntuación relativamente baja respecto al uso del correo electrónico y el chat podría en realidad considerarse como un indicador de la alta madurez del uso de Internet en España, al menos cuando se trata de fines de comunicación social ocupa la segunda posición en Europa (muy por encima de Holanda). Uso del aprendizaje electrónico. La situación en las escuelas no difiere mucho de la situación desfavorable en los hogares. El uso de los ordenadores en los centros educativos está muy por debajo de la media, e Internet se usa principalmente para buscar información para clase, no para realizar trabajos en grupo. Lo mismo se aplica a los profesores. En España, la puntuación obtenida en el uso de programas informáticos educativos para el desarrollo de las habilidades lectoras está bastante por debajo de la media, pero lo mismo ocurre en Holanda y Estados Unidos. Lo mismo podría decirse en cuanto a leer en el ordenador. En el resto de usos, los profesores españoles obtienen una puntuación relativamente pobre, con la posible excepción a la hora de usar Internet para hacer proyectos con otros centros educativos. Esto se debe al hecho de que la percepción de sus habilidades TIC no es muy buena. Como consecuencia, solo se llevan a cabo unas pocas actividades e-learning en el programa educativo. Aparte de las actividades relacionadas con el plan de estudios, los profesores españoles tampoco son usuarios frecuentes de otras aplicaciones que ofrecen las TIC. Solo el 28% de las escuelas usan las TIC para comunicarse con las familias, y el 28% de los profesores usan las TIC para comunicarse con sus compañeros. Desde una perspectiva internacional, estas cifras de penetración son bajas. El uso de las TIC en los procesos secundarios (administrativos) es muy limitado en España. Aunque el 77% de las escuelas las usan para procesar textos y el 69% para buscar información en Internet, solo el 44% dicen beneficiarse de las posibilidades administrativas de las TIC. Se consideran más como un asunto tecnológico que como una herramienta de formación. El uso del aprendizaje a distancia es más común en la educación superior que en la secundaria y primaria. Este es un patrón similar al encontrado en Estados Unidos, pero, comparado con este país, las cifras absolutas son mucho más bajas. Relativamente pocas universidades han adoptado el potencial e-learning de sus planes de estudios. La educación permanente es otro mercado con un fuerte crecimiento para el e-learning. En 2006 la incidencia de la educación permanente en España era baja en todos los grupos de edad.3 Sin embargo, datos más recientes provenientes de Eurostat muestran los grandes avances que España ha hecho en relación a este tipo de aprendizaje.4 La figura 10.3 ilustra el porcentaje de individuos que usaron Internet con fines educativos y formativos. Lo que puede apreciarse es un crecimiento superior al de la media europea. El nivel de uso de Internet con propósitos formativos y educativos, en general, ha casi alcanzado las medias europeas. La generación más joven (16-44) ha mostrado especialmente un tremendo crecimiento en el último par de años. Aun así, el uso de la enseñanza electrónica en las aulas españolas está todavía en su infancia (al menos en 2006). En particular, hay una ausencia casi total de actividades e-learning para matemáticas y en el caso de las ciencias

3 Unesco, 2006. 4 Eurostat, 2010.

10. La medición del impacto de las TIC sobre la educación 193
Figura 10.3. PORCENTAJE DE INDIVIDUOS QUE USARON INTERNET CON FINES EDUCACIONALES Y FORMATIVOS POR GRUPOS DE EDAD EN EL ÚLTIMO TRIMESTRE (2007 Y 2009)

80% 70% 60% 50% 40% 30% 20% 10% 0% 38% 68% 68%

54%

58%

55%

52% 43% 45% 34%

40%

33% 27%

32% 22% 26%

21% 13% 14% 7%

16-24 España 2007

25-34 España 2009

35-44 UE (27) 2007

45-54 UE (27) 2009

55-64

Fuente: Eurostat, 2010.

se limitan casi exclusivamente a actividades básicas, como buscar información y practicar las competencias y los procedimientos. El uso limitado de la enseñanza electrónica no supone ninguna sorpresa. Como ya se ha mencionado, las habilidades TIC de los profesores son muy limitadas, hay una falta de personal de apoyo y el uso que los alumnos hacen de los ordenadores en casa es relativamente bajo. Impacto. La actitud hacia la ciencia y la lectura en España es relativamente elevada, y solo la actitud hacia las matemáticas está ligeramente por debajo de la media. Dado que el uso de la enseñanza electrónica en España es considerablemente menor que en Estados Unidos y Holanda, este caso muestra algunos factores que influyen en la actitud con una interferencia limitada de la enseñanza electrónica. Dos factores que, de acuerdo con el modelo macro, se correlacionan positivamente con la actitud son la formación intelectual de los padres y el uso de los ordenadores en casa. Sin embargo, España obtiene una puntuación inferior a la media para estos dos factores. La influencia de la formación intelectual sobre la actitud en el modelo micro es significativa para España, pero no para el conjunto de todos los datos. Esto podría ser consecuencia de la distribución típica de los niveles educativos de la población española. En comparación con otros países de la Unión Europea, existe un gran grupo de trabajadores con un nivel educativo bajo, un gran grupo de individuos con un nivel educativo alto y solo un grupo pequeño de gente con un nivel medio. Otros factores macro que pueden tener una correlación positiva con la actitud son el tiempo disponible para el estudio personal de las asignaturas y la ausencia de limitaciones (físicas) didácticas. Especialmente, el tiempo de estudio podría estimular la actitud en España. El valor es casi el de una desviación típica por encima de la media,

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 194
y la influencia del tiempo disponible para el estudio personal en el modelo micro es significativa para España y no para el conjunto de datos. Parece que los niños españoles prefieren tener tiempo para estudiar por su cuenta, lo que resulta en una actitud positiva hacia la ciencia. A pesar de esta actitud positiva hacia la ciencia, el rendimiento es inferior a la media. Esto podría verse influenciado por la escasa formación intelectual de los padres (una desviación típica por debajo de la media). Igualmente, el uso de los ordenadores en casa –otro factor del modelo macro que se correlaciona positivamente con el rendimiento– es relativamente bajo. Lo mismo podría decirse de la presencia de ordenadores en casa y del rendimiento en el modelo micro. Sin embargo, en el caso particular del uso y presencia de ordenadores, la dirección causal no parece clara. Podría ser que el bajo uso de los ordenadores es causado por el bajo rendimiento, más que al revés. En general, la implantación de la enseñanza electrónica en España es moderada en el mejor de los casos. A pesar del uso relativamente bajo de este tipo de enseñanza, las actitudes hacia la ciencia y la lectura están por encima de la media. La actitud positiva hacia la ciencia podría explicarse por las características del sistema educativo español, donde se cumple con los requisitos educativos comunes, los alumnos tienen tiempo para estudiar por su cuenta, y se valora una descripción contextual de los temas. Sin embargo, el rendimiento académico no es lo suficientemente fuerte como para compensar los factores obstaculizadores del contexto general. Una de las conclusiones que ya podemos sacar, con base solo en los casos estadounidense y español, es que los factores específicos no relacionados con las TIC tienen un impacto mucho mayor sobre el rendimiento escolar. Sin embargo, deberíamos tener en cuenta que España ha realizado grandes inversiones en la estimulación de las TIC en el campo educativo.

10.4.3 Holanda
Holanda es un pequeño país y tiene una de las densidades de población más altas del mundo. Hay una escuela primaria por cada 6 km2 y una secundaria por cada 64. Consecuentemente, el aprendizaje a distancia es poco relevante, y la enseñanza electrónica se orienta hacia la mejora de la calidad de la educación, más que hacia la reducción de costes educativos. La ambición de una educación de alta calidad es uno de los pilares de la política oficial del Gobierno holandés para crear una economía basada en el conocimiento. Esta ambiciosa misión no ha sido realmente respaldada por medidas fiscales. El gasto público en educación como porcentaje del PIB es moderado (5,5%) comparado con otros países europeos, Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, el gasto público como porcentaje del PIB por alumno es considerablemente mayor que en Estados Unidos y España, a pesar de tener una población estudiantil relativamente grande. El uso de ordenadores en las aulas holandesas se remonta a 1985. En los primeros momentos, la política se centraba simplemente en la provisión centralizada de equipos. Algo similar a la situación actual en España. En la segunda fase (de 1998 a 2002), la atención se desplazó al nivel local, y se apoyó a numerosos proyectos de escuelas primarias. En la fase actual, la tercera, el Gobierno ha centralizado de nuevo la implantación de políticas de enseñanza electrónica, pero esta vez con un interés primordial en desarrollar programas informáticos educativos y mejorar el apoyo al personal. Además, existe un apoyo financiero importante para los proyectos TIC. Disponibilidad general. La disponibilidad general es muy alta en Holanda. La combinación de una fuerte orientación internacional (una temprana adopción de tecnologías foráneas, uso generalizado del inglés) y una oferta abundante y barata de banda ancha (debida a la dura competencia entre el cable y el DSL) ha conducido a un uso medio muy alto de Internet. En cuanto a la enseñanza electrónica, las habilidades TIC de los niños son también muy altas. La pronta introducción de ordenadores en la escuela podría también haber sido beneficiosa. Dada las abundantes infraestructuras TIC y las habilidades TIC relativamente altas, es sorprendente que los alumnos holandeses pasen poco tiempo leyendo artículos en Internet. Esto podría explicarse por una actitud general negativa hacia la lectura (ver más abajo). El tiempo medio que se ha pasado leyendo ha caída dramáticamente en los últimos 25 años de 4,6 a 1,5 horas. Disponibilidad de la enseñanza electrónica. Como cabría esperar de su fuerte situación en disponibilidad general, la disponibilidad de ordenadores en las aulas es también alta. El acceso a Internet está en la media, pero

10. La medición del impacto de las TIC sobre la educación 195
habría que señalar que la media para este indicador en particular es muy alta (90%) y la desviación típica, muy baja. Así, en torno al 90% de los ordenadores en las escuelas están conectados a Internet. Sin embargo, los profesores indican que la capacidad de sus centros educativos para proporcionar formación está siendo obstaculizada por conexiones a Internet escasas o inadecuadas. Con los profesores constantemente mejorando sus habilidades TIC, la demanda de conexiones a Internet solo puede crecer. Durante la tercera fase el cambio de orientación en las políticas hacia el «lado soft» de la infraestructura TIC ha dado claramente resultado. La enseñanza no se ve obstaculizada por la escasez de programas informáticos, y la disponibilidad de personal de apoyo está por encima de la media. Aun así, la presencia de área de espacios habilitados para el trabajo sigue siendo un punto débil. Esto significa que los profesores que quieren usar herramientas e-learning en sus clases tienen que preparar las actividades TIC en sus casas. Con el uso generalizado de las TIC y de Internet en los hogares, esto no supone un gran problema, pero muestra que se presta una atención relativamente escasa al papel del profesor, lo que es confirmado por otro estudio que concluye que cada profesor holandés tiene ciertas habilidades TIC básicas, pero solo la mitad de los profesores tienen las suficientes habilidades como para sacar provecho de las TIC como herramientas educativas.5 Entre los estudiantes, la situación es más favorable. La presencia generalizada de programas informáticos educativos en sus hogares, combinada con la presencia de conexiones a Internet rápidas, indica que, al menos entre los estudiantes holandeses, el aprendizaje electrónico se considera una forma de aprendizaje normal y aceptada. Uso general. Dados los altos niveles de disponibilidad general y de aprendizaje electrónico, cabría esperar que la posición del uso general fuera también fuerte. Esto es cierto para el uso de los ordenadores –especialmente en casa–, pero mucho menos en relación al uso de Internet. El uso del correo electrónico y del chat por parte de los alumnos obtiene una alta puntuación que contrasta con el uso que los holandeses en general hacen de los sitios de redes sociales, que se sitúa por debajo de la media. El increíble éxito de la red social en línea holandesa Hyves, especialmente popular entre niños y adolescentes, es responsable de estas cifras. La puntuación relativamente alta que obtiene la búsqueda de gente en Internet está probablemente relacionada con este fenómeno. Uso de la enseñanza electrónica. En Holanda el uso de la enseñanza electrónica está especialmente dirigido a mejorar la calidad de la educación (por tanto, las cuestiones relacionadas con el coste y la eficiencia son mucho menos importantes que en Estados Unidos). Por el momento, uno de los fines más importantes de la enseñanza electrónica es estimular la curiosidad. Esto se encuentra en la periferia del núcleo de actividades didácticas, ya que el e-learning se usa principalmente como «diversión» (como recompensa una vez la lección tradicional ha acabado). Está más estrechamente vinculado a las posibilidades de la enseñanza electrónica para ofrecer material de formas diferentes para hacer frente a las diferentes estrategias de aprendizaje entre los estudiantes o para ofrecer contenidos en dosis más pequeñas de las que los estudiantes menos avezados puedan beneficiarse. Desde la perspectiva estudiantil parece que la enseñanza electrónica aún se usa principalmente para complementar los métodos didácticos tradicionales. Aunque piensan que el uso de los ordenadores está generalizado en las escuelas, el uso de programas informáticos específicamente educativos está por debajo de la media. Los ordenadores se usan mucho en la escuela, pero no necesariamente con fines educativos. Encontramos una explicación entre los profesores. El uso de programas informáticos educativos requiere que los profesores tengan habilidades TIC avanzadas. Cuando solo el 50% de los profesores poseen las suficientes habilidades TIC con fines educativos, el número de alumnos que están expuestos a actividades TIC relacionadas con las materias y los temas que se tratan en clase es limitado. En Holanda existe una relación positiva entre el uso de las TIC y las limitaciones didácticas debido a la escasez de TIC. Esta relación es negativa en todos los demás países. Una relación inversa en Holanda podría ser un indicio de que la mejora en el uso de las TIC estimula el deseo de usar las TIC con fines educativos, y que la demanda de aplicaciones educativas TIC no se satisface.

5 Kennisnet, 2009.

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 196
A primera vista, la percepción de los profesores parece ser más positiva que la de los estudiantes. Sin embargo, Estados Unidos y España obtienen unos resultados similares en relación al uso de programas informáticos de carácter educativo. Los dos indicadores en los que los profesores holandeses se sitúan por encima que sus compañeros estadounidenses (usar el ordenador para escribir e Internet para buscar información) son actividades más bien básicas. El uso de Internet para leer instrucciones y preparar proyectos con otros centros educativos es inferior al de Estados Unidos. Esto podría probablemente explicarse por el reducido tamaño de Holanda –comparar el bajo nivel de la educación a distancia–, pero la orientación internacional holandesa podría ser muy favorable para la colaboración en línea con centros educativos extranjeros. El uso del correo electrónico y el chat no es popular entre los profesores, aunque no sea mucho menor que en Estados Unidos. En los dos países las reservas que tienen los profesores sobre la transferencia parcial del control a los estudiantes podría explicar esta actitud convencional hacia las comunicaciones. Aunque los estudiantes holandeses son usuarios entusiastas del e-mail y el chat, solo el 12% usa Internet para comunicarse con sus profesores. De manera similar, el uso de entornos de aprendizaje virtuales por parte de los padres para controlar el rendimiento de sus hijos es común, pero los profesores usan estos entornos principalmente como sistemas de seguimiento de los alumnos, no como una plataforma de comunicación. Más común es el uso de las TIC para preparar clases y realizar tareas administrativas. Aproximadamente el 50% de los profesores usan las TIC durante más de cinco horas a la semana con esos fines. En cuanto al aprendizaje permanente, el mercado e-learning holandés se ha triplicado desde 2003. Como muestra la figura 10.4, Holanda es ahora comparable a la media de la UE. Impacto. En Holanda el impacto de la enseñanza electrónica sobre la actitud hacia el aprendizaje es, en cierto modo, difícil de interpretar. La actitud general hacia la ciencia es muy positiva, mientras que la actitud general
Figura 10.4. PORCENTAJE DE INDIVIDUOS QUE USARON INTERNET CON FINES EDUCACIONALES Y FORMATIVOS POR GRUPOS DE EDAD EN EL ÚLTIMO TRIMESTRE, 2007 Y 2009

80% 70% 60% 50% 40% 30% 20% 10% 0% 68% 60% 58% 58% 48% 42% 52% 45% 40% 32% 33% 34% 27%26% 15%16%14%

40%

21%

21%

16-24 Holanda 2007

25-34

35-44 Holanda 2009

45-54 UE (27) 2007

55-64 UE (27) 2009

Fuente: Eurostat, 2010.

10. La medición del impacto de las TIC sobre la educación 197
hacia la lectura es muy negativa. Uno de los hallazgos más notables del modelo macro es que las actitudes hacia la ciencia y la lectura están coherentemente correlacionadas negativamente entre todos los países de la muestra. No disponemos de una explicación inmediata para este patrón. En Holanda esta relación es incluso más pronunciada. Como ya se ha mencionado, el tiempo medio que se ha pasado leyendo ha caído dramáticamente en Holanda durante los últimos 25 años. Esta tendencia podría explicar parcialmente la actitud negativa hacia la lectura. Podría argüirse que el auge de Internet ha contribuido también a reducir el interés por la lectura en medios tradicionales. Encontramos una actitud negativa similar hacia la lectura en otro de los países punteros en Internet, Estados Unidos. Sin embargo, al menos en Holanda, esta caída comenzó al menos una década antes de que los ordenadores fueran introducidos en las escuelas y aproximadamente 15 años antes de que el uso de Internet realmente despegara.6 En el mismo estudio se mencionó la disminución en la calidad de la educación lectora como una de las razones del deterioro de la actitud hacia la lectura. Otro factor que contribuye negativamente a la actitud hacia la lectura es la propia actitud de los padres hacia esta misma actividad. Esta es relativamente baja en Holanda, y se piensa que es causa de una caída en espiral (la actitud negativa de los padres refuerza la de sus hijos). La vinculación entre rendimiento y enseñanza electrónica no es sencilla. Uno de los principales hallazgos del modelo micro es que el uso de las TIC tiene un impacto positivo sobre la actitud hacia el aprendizaje; un hallazgo clave de los modelos macro y micro es que tiene un impacto positivo sobre el rendimiento. Sin embargo, este modo de razonar parece que solo es aplicable a las ciencias y las matemáticas, no a la lectura. España tiene una actitud muy positiva hacia la lectura, pero está claramente rezagada en la disponibilidad y uso del aprendizaje electrónico respecto a Holanda y Estados Unidos. En ciencias y matemáticas, la contribución de las TIC a la actitud y el rendimiento es mucho más clara. Primero, Holanda disfruta de una posición fuerte en la mayoría de los factores que tienen una correlación positiva con la actitud hacia la ciencia. Estos incluyen el gasto público por alumno, la tasa bruta combinada de matriculación, la ausencia de limitaciones didácticas, la percepción propia sobre las habilidades TIC, y el uso de los ordenadores en los hogares. Además, hay varios factores adicionales que se solo se encontraron en Holanda: la percepción propia sobre las habilidades TIC avanzadas, el uso de programas informáticos educativos y el uso de ordenadores en la escuela. El rendimiento de los estudiantes holandeses está por encima de la media en cualquier materia. Esto podría ser resultado de la calidad general del sistema educativo. La actitud positiva podría ser también un factor importante, ya que la actitud está estrechamente correlacionada con el uso de las TIC. Existen también otros factores que presentan una correlación directa con el rendimiento. El ratio bruto combinado de matriculación está vinculado a la actitud y al rendimiento, mientras que la presencia y el uso de ordenadores en los hogares están relacionados solo con el rendimiento. Holanda obtiene puntuaciones altas en estos campos. Sin embargo, su puntuación está por debajo de la media en otros factores que están directa y positivamente correlacionados con el rendimiento: tiempo para cada materia en las clases convencionales y tiempo para el estudio individual de las materias. La relación relativamente estrecha entre el tiempo disponible para cada materia y el tiempo disponible para el estudio individual es notable. Esto podría ser una consecuencia del sistema educativo holandés, donde la selección de estudiantes tiene lugar a una edad temprana (a los 12 años los estudiantes son enviados a las escuelas que se corresponden con su nivel). El tiempo de estudio individual es mayor en los niveles superiores de la educación secundaria. Podría ser que el estudio individual mejorara el rendimiento, pero es más probable que los mejores estudiantes pasen más tiempo estudiando por su cuenta. En resumen, la implantación de la enseñanza electrónica en los planes de estudios no ha progresado tanto como en Estados Unidos, pero está por encima de la media. La situación holandesa se caracteriza por el uso intenso de ordenadores en los hogares y por una actitud muy positiva hacia la ciencia. Ambos factores contribuyen al rendimiento. El impacto directo del uso de las TIC en las escuelas sobre el rendimiento parece ser limitado. Por tanto, el hecho de

6 De Vries, 2007.

El impacto de las TIC en la sociedad y la cultura 198
que las TIC no estén plenamente integradas con las lecciones convencionales –lo que se debe principalmente a la falta de habilidades TIC avanzadas entre los profesores– no parece ser un obstáculo importante en Holanda. La correlación significativa entre la descripción contextual de los temas y el rendimiento es también típica de la situación holandesa (y española). Esta correlación indica que la forma en que los contenidos se presentan (contextual frente a conceptual) también influye en el rendimiento. La introducción de descripciones contextuales está estrechamente ligada a métodos didácticos y pedagógicos nuevos, más orientados a la práctica (el nuevo paradigma educativo holandés). Estos métodos requieren también un papel mucho más activo por parte del alumno. Las actividades e-learning avanzadas, como las simulaciones y los experimentos en línea, se adecuan muy bien al énfasis en la independencia (papel activo) y la práctica (descripción contextual). Por consiguiente, la introducción de nuevos métodos didácticos proporciona una oportunidad excelente para la mayor difusión de la enseñanza electrónica.

10.6 Conclusiones
1. La influencia de la disponibilidad y el uso de la enseñanza electrónica sobre el impacto es limitada. El análisis no revela una relación directa estrecha entre la presencia y el uso de las TIC y el rendimiento escolar tal y como se ha medido tradicionalmente.7 Somos incapaces de proporcionar una explicación definitiva de este resultado. Así, podría ser que el uso efectivo de las TIC es capaz de contribuir al rendimiento, pero que, en los casos donde las TIC ya se usaban (2006, 2007), no se estaban utilizando eficazmente. Otra explicación posible es que podría ser necesario un cierto período de incubación para encontrar un efecto de las TIC sobre el rendimiento escolar. Un reciente informe de la OCDE en el que se analizaron los resultados PISA 2006 reveló un relación moderada entre la familiaridad/uso de las TIC en los hogares y el rendimiento académico (una vez que se establecieron controles sobre el estatus socioeconómico).8 Encontramos un efecto similar en el uso de los ordenadores en los hogares en PISA, pero que ni PIRLS ni TIMSS confirmaron. De hecho, es más probable que la información implique un amplio interés en el uso general (TIC incluidas) de los ordenadores en las escuelas que no estuviera, en nuestro estudio o en el de la OCDE, relacionado con el rendimiento educativo, lo que enfatiza el significado final de la conclusión 1. 2. El efecto del uso de las TIC sobre el impacto es principalmente indirecto, mediante la actitud. Mientras que la influencia directa del uso de las TIC sobre el rendimiento es limitada, es considerablemente más fuerte sobre la actitud. Esta tiene una correlación positiva con el rendimiento, que encontramos en los tres estudios, para las tres materias (matemáticas, ciencias, comprensión lectora), y en los tres países. Así, indirectamente, el uso de las TIC (en los hogares y en la escuela) contribuye al rendimiento educativo. Encontramos una relación directa entre la presencia de ordenadores en los hogares y el rendimiento. Sin embargo, en este caso particular, la dirección causal es la opuesta: los estudiantes que obtienen buenos resultados en la escuela provienen de un entorno propicio para rendimiento escolar, y poseen un ordenador. Este argumento es corroborado por el hecho de que, mientras que la disponibilidad de las TIC en los hogares se correlaciona positivamente con el rendimiento, el uso de las TIC en los hogares se relaciona negativamente. Esto puede explicarse por el hecho de que el tiempo pasado frente al ordenador en casa (con fines recreativos o sociales) no puede dedicarse a hacer los deberes. Hemos de señalar que esta línea de razonamiento podría aplicarse también a la actitud. Sin embargo, encontramos que numerosos indicadores relacionados con las TIC estaban vinculados solo a la actitud, no al rendimiento.
7 Es importante aclarar que algunos datos son de 2006 y 2007. Al menos en Holanda, el uso de las TIC en la educación secundaria y, especialmente, en la primaria ha crecido rápidamente desde entonces. 8 OCDE, 2010.

10. La medición del impacto de las TIC sobre la educación 199
3. La disponibilidad contribuye al uso. No es de sorprender que la disponibilidad de las TIC contribuya a su uso. Más bien, la relación debería expresarse de manera negativa: sin disponibilidad, no hay uso. Sin embargo, la fuerza de las relaciones era más débil de lo esperado, aún más débil en relación a la educación (las correlaciones entre la disponibilidad de la enseñanza electrónica y su uso). La diferencia podría explicarse probablemente por la importancia de las condiciones previas al uso. El actor más importante de disponibilidad son las habilidades TIC de los profesores. Una de las razones por las que las inversiones en TIC no se han traducido todavía en la mejora del rendimiento educativo es que las inversiones en infraestructura de equipos (ordenadores, conexiones a Internet) no se acompañan de inversiones en infraestructura soft (formación y cambios organizativos). Los profesores deberían tener un papel central no solo convirtiéndose en usuarios avanzados de estas tecnologías, sino también integrándolas plenamente en sus métodos didácticos. Estados Unidos ha realizado la mayor inversión en mejorar la formación TIC de sus profesores, lo que parece que está dando resultados importantes. Por ejemplo, las inversiones en cursos para integrar las TIC en las clases de matemáticas y ciencias tienen una fuerte influencia positiva sobre el uso real de las TIC en las clases. Solo en Estados Unidos encontramos una correlación directa positiva entre el uso de las TIC en la escuela y el rendimiento. Cabe señalar que, en general, el uso de las TIC en los hogares se correlaciona negativamente con el rendimiento. La situación favorable en las escuelas no es aplicable a los hogares. Especialmente en Estados Unidos, los niños parecen usar los ordenadores en casa principalmente con fines recreativos. En el caso particular español, encontramos una correlación negativa entre la disponibilidad de la enseñanza electrónica (disponibilidad de las TIC en la escuela) y su uso (limitaciones didácticas debidas a la falta de TIC). Los ordenadores apenas se usan en la enseñanza (lo que se debe a una falta de habilidades TIC entre los profesores), aunque estén disponibles. Debería repetirse que, sin embargo, España parece haber hecho progresos importantes en el último par de años en cuanto a la implementación de las TIC en la educación. 4. Existen diferencias importantes entre la actitud hacia las ciencias y las matemáticas y la actitud hacia la lectura. La tesis de que las TIC tienen un impacto directo sobre el rendimiento mediante la actitud es solo válida respecto a asignaturas individuales y no puede generalizarse. Los patrones hallados para la ciencia y las matemáticas son claramente diferentes de los patrones en relación a la lectura. Para estas tres materias, encontramos una correlación robusta entre actitud y rendimiento. Sin embargo, cuando se trata del impacto del uso de las TIC, este es positivo para las ciencias y las matemáticas y negativo para la lectura. El contraste entre ciencias y matemáticas, por un lado, y lectura, por otro, es tan fuerte que encontramos una fuerte correlación negativa en el modelo macro (en todos los países) entre la actitud hacia las ciencias y las matemáticas y la actitud hacia la lectura. De igual modo, mientras que el uso de ordenadores en los hogares presenta una relación positiva con la actitud hacia las ciencias y las matemáticas (y estas sobre el rendimiento en esas asignaturas), se relaciona negativamente con el rendimiento lector. Debería señalarse que, sin embargo, el impacto de las TIC es notablemente difícil de aislar del cambio organizativo general. En Holanda, por ejemplo, el uso de las TIC en educación está estrechamente relacionado con la introducción de nuevos métodos didácticos, con un mayor énfasis en la autonomía e independencia de los alumnos. 5. Los resultados contradictorios del cambio organizativo que acompañan a la enseñanza electrónica oscurecen el impacto real del uso de las TIC sobre el rendimiento educativo. En general, las ventajas de las TIC pueden explotarse plenamente solo cuando su implantación viene acompañada de los cambios organizativos necesarios (ver conclusión 4). No tiene mucho sentido introducir tecnologías novedosas en instituciones anticuadas. En el campo de la educación, el uso de las TIC está estrechamente relacionado con la introducción de nuevas formas de enseñar y aprender. Las clases tradicionales están bajo una presión creciente. Las TIC (y en particular el auge de Internet) se consideran causa y elemento habilitador. La generación más joven ha crecido con Internet. La enseñanza tradicional no parece ajustarse muy bien al estilo de aprendizaje de estos jóvenes, nacidos en la era digital. En Holanda, un «nuevo paradigma educativo» ha sido oficialmente adoptado por el Ministerio de Educación. El objetivo de estos nuevos métodos es reducir la diferencia entre el entorno de aprendizaje y el entorno en el que los alumnos tendrán que vivir y trabajar. Las políticas buscan dar mayor responsabilidad a los alumnos y traducir

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el contenido didáctico en trabajos prácticos realizados en tiempo real (los problemas aritméticos se traducen en narraciones). El primer cambio proporciona mucha más independencia a los estudiantes; el segundo supone pasar de la descripción conceptual de las materias (el método tradicional) a su descripción contextual. Por el momento, los resultados son mixtos, lo que también se explica por las variables de control en nuestro modelo. La independencia de los estudiantes se correlaciona negativamente con el rendimiento educativo. Una de las razones es que el tiempo de estudio individual durante la jornada lectiva va en detrimento de horas de clase tradicionales y esta variable se correlaciona positivamente con el rendimiento. La descripción del tema se correlaciona positivamente con el rendimiento, aunque menos estrechamente. Los defensores del «nuevo paradigma» argumentan que el impacto negativo sobre el rendimiento se debe parcialmente al hecho de que la evaluación sobre el nuevo sistema se basa todavía en el antiguo (calificaciones tradicionales) y que, en vez de esto, debería juzgarse por sus propios estándares (independencia de los alumnos). Sin embargo, numerosas escuelas holandesas ya han dado marcha atrás en la implantación de formas más radicales del «nuevo paradigma»; están volviendo a incrementar el número de horas de clase en el aula junto a las horas de estudio individual. El éxito de una mayor introducción del e-learning dependerá mucho del grado en el que se reduzca la brecha que separa la enseñanza tradicional y quienes nacieron en la era digital. El objetivo para el terreno educativo debería ser posicionar el aprendizaje electrónico de una manera efectiva: encontrar el equilibrio adecuado entre los métodos didácticos tradicionales e innovadores (impulsados por las TIC).

10.7 Implicaciones para futuras investigaciones
• El campo de la enseñanza electrónica no es nuevo, pero los indicadores para controlar su desarrollo (e impacto) en un entorno internacional son escasos. La base de este estudio estaba formada por tres evaluaciones internacionales del rendimiento que recogían algunos indicadores relacionados con las TIC a modo de derivado. Sin embargo, los indicadores tradicionales de impacto y de rendimiento no pueden medir todas las habilidades que la educación electrónica imparte. La necesidad de desarrollar en mayor profundidad los indicadores relacionados con la educación electrónica (habilidades audiovisuales y de presentación, el entorno de aprendizaje electrónico y juegos serios) desde perspectivas diferentes (estudiantes, centros educativos, profesores y padres) es evidente. Esto debería animar a realizar investigaciones comparativas en este campo. Además de los indicadores hard necesarios, debería prestarse la atención suficiente al entorno del aprendizaje contextual. Esto se manifiesta en los niveles nacional, regional y del centro de estudios. Este estudio reveló algunas diferencias importantes entre Estados Unidos, España y Holanda. Para comprender y explicar el desarrollo de las TIC en educación es crucial comprender las diferencias, políticas y cambios organizativos regionales y nacionales. En un contexto de disponibilidad de indicadores y diferencias contextuales, otra cuestión importante para la investigación es el uso eficaz de las TIC. Los países tiene diferentes perspectivas en relación a la forma de adoptar métodos didácticos que integren las TIC. Una vez más, la visión de la posición de las TIC en la educación tiene un papel crucial. Sin embargo, los investigadores deberían seguir de cerca los diferentes enfoques y perspectivas a la hora de implantar las TIC en la educación para distinguir los casos exitosos de los que no lo son. Otro punto de vista conceptualmente interesante, que podría merecer la atención de los investigadores, se relaciona con la causa y el efecto. Tomemos, por ejemplo, la siguiente pregunta: ¿Conducen las TIC a un mejor rendimiento educativo o es un mejor rendimiento educativo una variable de más TIC en las escuelas? Podemos encontrar argumentos para cada caso y sería interesante resolver esta cuestión. Para comprender mejor el efecto de las TIC en un entorno educativo, sería muy interesante hacer una comparación por parejas en base a futuras evaluaciones internacionales del rendimiento. En otras palabras, ¿cuál es la diferencia en el rendimiento educativo y/o el uso de las TIC dentro de una escuela concreta en un país en concreto? Esto ilustraría mejor el potencial papel de las TIC en relación al rendimiento educativo.

10. La medición del impacto de las TIC sobre la educación 201

Bibliografía
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Parte

El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector público
205

IV

Capítulo 11

Capítulo

11

El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector TIC

Capítulo
Raul L. Katz (Columbia Business School)

11

El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector TIC
11.1 Introducción
Este capítulo analiza la influencia que las políticas públicas y reguladoras pueden tener como variables sobre el rendimiento del sector TIC. Aborda cuestiones sobre por qué algunos países son más eficaces que otros a la hora de implantar buenos instrumentos en sus políticas públicas. La metodología combina el análisis estadístico con casos de estudio que abarcan el impacto de las políticas públicas en el desarrollo de todas las áreas del sector TIC en siete países seleccionados de acuerdo a sus resultados individuales en esta área: Brasil, China, Estonia, Japón, Corea, México y Suecia. Estos casos de estudio identifican las variables culturales e institucionales que son menos susceptibles de análisis estadístico, una visión del sector y una hoja de ruta que guíe las políticas gubernamentales. También se discute el papel que desempeñan el liderazgo, la propiedad y la responsabilidad del poder ejecutivo del Estado.

11.2 Un marco para evaluar el impacto de las políticas públicas
Se puede usar un marco teórico para evaluar el impacto de las políticas públicas sobre el sector TIC para representar los diferentes factores en funcionamiento en la evolución de las políticas públicas y sus efectos sobre el sector. El marco que presentamos es la base de las hipótesis contrastadas en nuestro análisis estadístico. Agrupamos las variables en tres clústeres: El marco institucional incluye factores como el tipo de entidades públicas responsables de desarrollar las políticas públicas sobre el sector TIC o de regular el sector y sus operadores. ¿Existe alguna figura en el consejo de ministros en la que se centralicen todas las cuestiones relacionadas con las políticas públicas sobre las TIC? ¿Cuál es el ámbito de actuación y la capacidad ejecutora de la autoridad nacional reguladora de las telecomunicaciones? ¿Existe un proceso de planificación general y nacional de las TIC? El marco regulador incluye todas las variables relacionadas con las políticas públicas específicas sobre las TIC y sus enfoques reguladores. Regulaciones relacionadas con la entrada en el mercado (separación funcional, desagregación del bucle local, derechos de paso, esquemas de numeración, gestión del espectro), regulación de precios (interconexión, tarifas de terminación móvil, el coste medio ponderado del capital, precios finales), regulación de incentivos a la inversión (asimetría), proceso regulador real (análisis de mercado previo) y métodos de aplicación de las regulaciones (neutralidad tecnológica, condiciones operacionales, vigilancia de su cumplimiento).1 Políticas públicas que no son específicas del sector incluyen las restricciones sobre la inversión extranjera directa que afecta a la entrada al mercado y a la estructura del capital, y otras restricciones comerciales que

1 La separación funcional hace referencia a la obligación del operador dominante de pasar sus operaciones de bucle local a una subsidiaria u otro proveedor para poder asegurar la equivalencia de acceso al punto final a todos los potenciales competidores. La desagregación del bucle local es el escenario para las obligaciones de la empresa dominante relativas a los elementos de la «desagregación» de la red que incluyen el acceso al punto final para ofrecer precios a los competidores a precios regulados. Los derechos de paso describen el derecho de acceder o pasar por un camino sin ser molestado independientemente de quién posea la tierra por la que este pasa (en telecomunicaciones se refiere a la capacidad de instalar infraestructura a lo largo de rutas específicas). Los esquemas de numeración son mecanismos para asignar los números telefónicos en una red de telecomunicaciones. La gestión del espectro se refiere a la administración y asignación de frecuencias del espectro radioeléctrico para la provisión de servicios wireless.

11. El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector TIC 207
afectan a la oferta de servicios, la planificación gubernamental a largo plazo, y la regulación del contenido audiovisual que tengan un efecto sobre la convergencia (restricciones sobre las compañías de telecomunicaciones respecto a la distribución de contenidos). En particular, las políticas públicas que promueven y facilitan la adopción de las TIC por los últimos en sumarse a ellas (las empresas con menor capital y las pequeñas y
FIGURA 11.1. FASES DEL IMPACTO DEL DESARROLLO DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS

Clúster Marco institucional

Políticas
Independencia reguladora

Fase I la menos competitiva
MdC (Ministerio de Comunicaciones) administra la política reguladora Propiedad del Estado No existe plan o agenda digital

Fase II competición temprana
Agencia reguladora existe dentro de MdC, pero no es autónomo en la toma de decisiones Parcialmente privada (50%) Existe una agenda digital continuamente actualizada Monopolio red fija; competición wireless

Fase III competición administrada
Existe un agente regulador independiente y autónomo en la toma de decisiones Parcialmente privada (<100%) Existe una agenda digital; se está desarrollando un plan estratégico Competición parcial red fija; competición en wireless OSU definidas para líneas fijas; existe un mecanismo justo de asignación VoIP permitida pero no existe regulación

Fase IV competición administrada
Existe un agente regulador independiente y autónomo en la toma de decisiones Totalmente privada Existe un Plan Nacional proactivo para promover las industrias TIC Competición plena en todos los segmentos OSU cubre líneas fijas y banda ancha; existe un mecanismo justo de asignación VoIP permitida pero no existe regulación

Fases de privatización Plan industrial y/o de desarrollo

Marco regulador

Nivel de competición

Operador monopolístico, excepto en servicios de valor añadido No existe una política explícita OSU

Obligaciones de Servicio Universal (OSU) Regulación sobre el Voice over Internet Protocol (VoIP)

OSU definidas por operador histórico, pero no existe mecanismo de asignación VoIP prohibida

La VoIP está prohibida

Variables no específicas del sector

Wireless, VAS, restricciones sobre la propiedad ISP Restricciones sobre la titularidad de las líneas fijas Políticas de la demanda

Sin competición, No hay titularidad pública Sin competición, No hay titularidad pública No existen

Existen restricciones para la titularidad de inversores extranjeros (50%) Existen restricciones para la titularidad de inversores extranjeros (50%) Implementación de un Fondo de Servicio Telefónico Universal

Existen restricciones para la titularidad de inversores extranjeros (51%) Existen restricciones para la titularidad de inversores extranjeros (51%) Instalación de puntos de acceso público a la banda

No existen restricciones para la titularidad de inversores extranjeros No existen restricciones para la titularidad de inversores extranjeros Promoción de la adopción de las TIC y del uso de las aplicaciones por SME, políticas universales de banda ancha.

El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector público 208
medianas empresas), como los programas de capacitación digital y las subvenciones a la adquisición de equipos, tienen un papel extremadamente importante a la hora de estimular la emergencia de un sector de alto rendimiento. El marco se basa en el modo en que cada uno de estos clústeres evoluciona a lo largo de tiempo para formalizar cuatro etapas del desarrollo de las políticas públicas sobre las TIC. Estas cuatro fases se han definido no solo de acuerdo con el nivel de competencia, sino teniendo también en cuenta si en las fases finales de estas políticas el gobierno tiene un plan estratégico para hacer crecer el sector TIC y para maximizar su impacto socioeconómico (figura 11.1). Se entiende que un país pasa de una fase a otra impulsado por un conjunto de factores tangibles o intangibles, que incluyen la geografía, el sistema legal, la cultura política, el nivel de desarrollo económico y la vinculación a una red de influencias políticas internacionales (ser o no miembro de la Commonwealth, por ejemplo). Al incluir estos factores se puede trazar un marco conceptual exhaustivo del desarrollo de las políticas públicas sobre las TIC (figura 11.2). En este marco conceptual parece que la influencia geográfica es relevante en cuanto a la proximidad o a si los países comparten circunstancias socioeconómicas comunes y adoptan políticas para hacer frente a problemas y condiciones similares. Igualmente, el papel de las instituciones y «emprendedores de políticas públicas» que actúan como redes de influencia es importante al conducir a los países de una etapa a otra. Finalmente, el entorno político, tanto en cuanto a la orientación de las políticas económicas como al liderazgo del poder ejecutivo, pueden tener una influencia significativa sobre la dirección y la velocidad del cambio. Se usan tres grupos de medidas para determinar el rendimiento de los sectores TIC en varios países.

FIGURA 11.2. MARCO CONCEPTUAL DE LAS ETAPAS DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS SOBRE LAS TIC
I. Menos competitiva • Operador monopolístico, excepto SVA • No existen políticas explícitas sobre Obligación de Servicio Universal (OSU) • Operador histórico de titularidad estatal • Ministerio de Comunicaciones gestiona políticas reguladoras • VoIP prohibida • No hay propiedad pública sobre el wireless, las líneas fijas o los ISP (Proveedores Servicios de Información) • No existe un plan TIC exhaustivo o una agenda digital II. Competición temprana • Operador monopolístico de líneas fijas, competición en wireless • OSU definida para operadores históricos pero no existe una asignación adecuada • Operador histórico ) parcialmente privatizado (50%) • Existe un regulador que no es autónomo en la toma de decisiones • VoIP prohibida • Restricciones a la titularidad extranjera (50%) • Existe una agenda digital III. Competición administrada • Competición parcial en líneas fijas, competición en wireless • OSU definida para las líneas fijas, asignación justa • Operador histórico parcialmente privatizado (<100%) • Regulador autónomo e independiente • VoIP se permite pero no está regulada • Restricciones a la titularidad extranjera (51%) • Existe una agenda digital y se desarrolla un plan estratégico IV. Planificación estratégica-competitiva • Competencia plena en todos los segmentos de la industria • OSU para la banda ancha y las líneas fijas, asignación justa • Operador histórico privado • Regulador autónomo e independiente • VoIP permitida y regulada • Sin restricciones a la titularidad extranjera • Plan Nacional proactivo para promover las industrias TIC • Políticas de demanda de banda ancha

factores de influencia
Geografía Instituciones legales Orientación política • Políticas pro competitivas • Tendencias nacionalistas • Problemas y • Fortaleza/resistencia condiciones similares del marco legal • Circunstancias • Fortaleza de las socioeconómicas instituciones comunes judiciales Liderazgo del poder ejecutivo • Interés en la jefatura del gobierno o del Estado por las TIC • Regulador fuerte y asertivo Instituciones Política empresaria internacionales • Supranacionales • Consultoras (UIT, Banco Mundial, y firmas legales FMI) • Académicos • Redes entre la • Bancos de inversión comunidad TIC

11. El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector TIC 209
La adopción tecnológica incluye no solo medidas relacionadas con la penetración (adopción de ordenadores, número de abonados a la banda ancha por población o número de hogares, abonados wireless por población), sino también las tendencias de los precios que pueden estimular la adopción mediante la elasticidad de la demanda (tarifas de la banda ancha, ingresos por minuto de los servicios wireless, etc.). Las medidas innovadoras se centran en la variedad de productos, las características funcionales y la calidad del servicio, expresada mediante indicadores como el porcentaje del ARPU (ingreso medio por usuario) de la telefonía móvil, obtenido de los datos sobre el servicio y su calidad (en servicios móviles, fallos en las llamadas, cobertura; en los servicios de telefonía fija, tiempo de reparación, número de fallos por el número total de las líneas conectadas). Rendimiento económico. Estas son mediciones directas sobre la producción, los beneficios (ingresos y márgenes EBITDA) y las inversiones de capital. Cada uno de estos clústeres de variables políticas puede afectar a cada uno de los tres grupos de mediciones del rendimiento del sector mostrados en la figura 11.3, que más adelante se ilustrarán mediante ejemplos de cada país.

FIGURA 11.3. RELACIONES CAUSALES ENTRE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS Y EL RENDIMIENTO DEL SECTOR

Variables políticas Marco institucional • Autonomía reguladora • Privatización

Rendimiento del sector Adopción • Adopción de servicios • Precios

Marco regulador • Entradas de mercado • Precios • Asimetría

Innovación • Variedad de productos • Características de funcionalidad • Calidad del servicio Económico • Producción y beneficios • Inversión

Políticas no específicas del sector • Restricciones IED • Restricciones de convergencia • Políticas sobre la demanda

El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector público 210

11.3 La relación entre las políticas públicas y el rendimiento del sector TIC
Para determinar el nivel de influencia que las políticas públicas tienen sobre el rendimiento del sector TIC desarrollamos dos índices con el objeto de clasificar los países en relación a sus rendimientos en el sector y a su régimen de políticas públicas. Para medir el rendimiento del sector de las telecomunicaciones definimos los cuatro niveles que se muestran en la figura 11.4. Con este marco, el nivel de rendimiento para cada indicador y los índices compuestos de rendimiento para cada nación se calcularon en base al año 2008, que es el último año para el que se disponen de datos completos. Si el valor de un país se encontraba dentro de un rango concreto, se aplicaba el número para el nivel correspondiente.2 Una vez que se asignaban los valores a cada indicador, el índice de rendimiento se calculaba como la media

Figura 11.4. NIVELES DEL RENDIMIENTO DEL SECTOR DE LAS TELECOMUNICACIONES

Nivel 1 Rudimentario
Penetración del servicio • Líneas telefónicas fijas • Abonados móviles • Líneas banda ancha fijas Servicios de datos • Penetración banda ancha móvil • Penetración FTTH (fibra hasta el hogar) • Datos Wireless como porcentaje de ARPU Tarifas (como proporción PIB per cápita) • Costes variables de los servicios móviles • Costes mensuales de los servicios móviles • Costes anuales de los servicios de línea fija • Precio de la banda ancha (Mbit/US$ PPA) Calidad del servicio • Averías en línea fija por cada 100 líneas • Porcentaje de averías solucionados antes del día siguiente Productividad • Número de líneas fijas de telecomunicaciones por empleado • Abonado Wireless por empleado de telecomunicaciones • Minutos de línea fija (local + LD)/número de accesos al día (anual) 0-305 0-1.402 0-3.292 >72% 0-28,9% >0,83% >0,11% >8,98% >$24,66% 0-17,9% 0-2,99% 0-14,4% 0-19% 0-25,9% 0-9,99%

Nivel 2 Emergente
17-32,9% 26-49,9% 10-19,9%

Nivel 3 Avanzado
33-50% 50-75% 19,9-30%

Nivel 4 World Class
>50% >75% >30%

18-35,9% 3-5,9% 14,5-22,5%

36-54% 6-9% 22,6-30%

>54% >9% >30%

0,83-0,57% 0,11-0,08% 8,98-6,00% $24,66-16,73

0,56-0,29% 0,07-0,05% 5,99-3,00% $16,72-8,80

<0,28 % <0,04 % <2,99 % <$8,79

72-48% 29-52,9%

47-24% 53-75,9%

<23% 76-100%

306-503 1.403-2.612 3.293-6.542

504-701 2.613-3.823 6.543-9.791

>702 >3.824 >9.792

2 La penetración de la línea fija en el caso de Estados Unidos, por ejemplo, es del 51,8%, lo que significa que la densidad de líneas fijas es del 51,8% de la población; dado que este resultado cae dentro del nivel 4, el valor asignado a Estados Unidos en este indicador es 4.

11. El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector TIC 211
de todos los indicadores. La suposición implícita de ponderaciones iguales entre los diferentes indicadores se hizo para evitar cualquier tipo de subjetividad en la formulación del índice.3 En 2008 solo tres países en el mundo (Japón, Corea y Suecia) habían alcanzado un nivel de «clase mundial» (nivel 4). Un país de este tipo presenta unos niveles altos de penetración de todos los servicios TIC, de calidad en los servicios y de productividad. Sus características diferenciadoras son una alta penetración de los servicios móviles de datos, una alta difusión de la fibra óptica para el acceso a la banda ancha y, consecuentemente, velocidades de descarga más rápidas para el acceso a Internet. Veintiún países se clasificaron como « avanzados» (nivel 3), incluyendo todos los países industrializados (Australia, Austria, Bélgica, República China, Dinamarca, Estonia, Francia, Finlandia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Italia, Portugal, Eslovenia, España, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos). Estos presentaban altos niveles de adopción de los servicios wireless y de banda ancha y, mientras que presentan un perfil similar al de los países de «clase mundial», permanecen rezagados en términos de introducción de nuevos servicios (banda ancha wireless y redes de nueva generación). Los países «emergentes» (nivel 2) son aquellos en los que la penetración de las líneas fijas es relativamente baja, aunque han alcanzado este nivel de rendimiento gracias a los importantes avances realizados en las primeras fases del desarrollo de la telefonía inalámbrica. La adopción de la banda ancha, sin embargo, sigue siendo moderada. El nivel 2 tiene dos subniveles. El primero está formado por los países en «desarrollo» (relativamente más atrasados en relación a las TIC), en el que se incluyen Bolivia, Camerún, Kenia, Mongolia y Pakistán. El segundo está formado por los países «en transición» que están avanzando de manera activa a lo largo de la escala de rendimiento del sector, en el que se incluyen Argentina, Brasil, México, Polonia, Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Uruguay. Los 17 países «rudimentarios» (nivel 1) se encuentran, en general, en África (Benin, República Centroafricana, Costa de Marfil, Ruanda y Togo) y en Asia (Kirguizistán y Nepal). En estos países los niveles de adopción de la banda ancha fija e inalámbrica son muy bajos, mientras que las tarifas de los servicios de telecomunicaciones representan aún una proporción importante de la renta disponible. Como se ha mencionado más arriba, usamos métodos estadísticos basados en medidas de los elementos políticos señalados en la figura 11.1 para asignar a cada país una puntuación. Estos criterios nos permiten crear un índice de políticas públicas de cuatro niveles que clasifica a los países no solo de acuerdo a su nivel de competencia, sino también teniendo en cuenta si, en las últimas fases del desarrollo de las políticas, el gobierno definió una estrategia para hacer crecer al sector de las TIC y maximizar su impacto socioeconómico.4 En 2008, 12 países habían alcanzado la fase IV debido a la presencia de competición y a un alto nivel de planificación (figura 11.5). La mayoría de los países se sitúan en las etapas I y III. El hecho de que solo 1 de los 52 países se sitúe en la fase I confirma la valoración de que la ola de liberalización en el sector ha llegado a gran parte del mundo. El análisis estadístico de los dos índices reveló que el nivel más alto de resultados en las políticas públicas condujo a mayores niveles de rendimiento. Una regresión de los índices de 2008, con controles sobre el nivel de desarrollo económico, ofreció los siguientes resultados: Source Model Residual Total SS 13,364543 14,4388356 17,803379 df 42 49 51 Coef. 0,2560787 0,0002770 1,1657720 MS 6,682272 0,905885 0,349086 Std. Err. 0,1009838 3,41E-06 0,2766412 t 2,54 8,14 4,21 P>|t| 0,014 0,000 0,000 Number of obs F(2,49) Prob > F R-squared Adj R-squared Root MSE 0,531442 0,000021 0,609840 = = = = = = 52 73,77 70,0000 70,7507 70,7405 70,30098

Performance_Index Regulatory_Index GDP_PPP._Capita _cons

[95% Conf. Interval] 0,4590133 0,0003460 1,7217030

3 Si no se disponía de la información sobre un indicador para un país dado, este se excluía del índice compuesto. 4 Cada país se clasificó con base en la información cualitativa proporcionada por la base de datos de la UTI.

El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector público 212
FIGURA 11.5. CLASIFICACIÓN DE PAÍSES SEGÚN EL ÍNDICE DE POLÍTICAS PÚBLICAS (2008)

Índice de políticas
Distribución de países (total=52) Ejemplos

Fase I Menos competitivo
1 Honduras

Fase II Competición temprana
19 Australia,a Bolivia, Camerún, Canadá,a China, Costa Rica, Ecuador, Egipto, Guatemala, Israel,b México, Paraguay, Rusia, Sudáfrica, Tailandia, Emiratos Árabes Unidos, Uruguay, Venezuela, Zimbabue • No existe una definición clara de OSU • Primeras etapas de la privatización

Fase III Competición administrada
21 Argentina, Austria, Brasil, Bangladés, Bélgica, Colombia, Dinamarca,d El Salvador, Estonia, Francia,c Alemania, Islandia, Nueva Zelanda, Noruega, Portugal, Singapur, República Eslovaca, Eslovenia, Suiza, Turquía, Perú • El Estado todavía tiene una participación minoritaria en el proveedor histórico de línea fija • Algunos países todavía mantienen algunas restricciones para operadores que administran el espectro y las operaciones de línea fija

Nivel cuatro plan estratégico / competitivo
12 Chile, República Dominicana,e Finlandia, Irlanda, Italia, Japón, Corea del Sur, Holanda, España,e Suecia, Reino Unido, Estados Unidos,

Comentarios

• Monopolio de Estado para línea fija • Prohibición de VoIP • Ausencia de transparencia

• El proveedor histórico está totalmente privatizado • Todos los sectores de la industria están liberalizados • Existe independencia reguladora y transparencia • Existe un plan de gobierno estratégico a nivel industrial

Notas sobre la clasificación: a Australia y Canadá todavía mantienen restricciones sobre la inversión extranjera en telecomunicaciones. b El Gobierno israelí solo recientemente ha vendido su participación en la operadora wireless. La estructura de mercado está bastante consolidada y no existe una autoridad reguladora. c En Francia, el Gobierno aún mantiene más de un 13% de participación en la principal compañía de telecomunicaciones y solo recientemente ha comenzado a desarrollar un plan nacional. d Dinamarca solo presenta una competición parcial en móviles. e España y la República Dominicana se consideran fase IV debido a sus agresivas agendas de liberalización y planes nacionales de carácter general.

Según esta regresión lineal, con un nivel de significación del 5%, la relación positiva entre el rendimiento del sector y los índices de políticas públicas no puede rechazarse. Es interesante señalar que la alineación entre las variables de políticas públicas y del rendimiento no proporcionó ninguna indicación de si todos los países en el mundo siguen sendas de desarrollo similares. La experiencia de los países de los siete casos de estudio puede usarse para contrastar si solo existe una única senda de desarrollo o si los países pueden alcanzar fases superiores de desarrollo del sector TIC mediante sendas propias. Para comprender estas sendas, se representó la evolución histórica del rendimiento del sector TIC y de los índices de las políticas públicas (figura 11.6). En base a este análisis, existen tres sendas que los países pueden seguir en su transición de bajos niveles a altos niveles de rendimiento TIC. La senda anglosajona. Estados Unidos y Reino Unido hubieron de liberalizar ampliamente sus respectivos sectores de telecomunicaciones antes de que se materializaran mejoras en sus rendimientos. Ambos países

11. El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector TIC 213
FIGURA 11.6. ETAPAS REGULADORES Y NIVELES DE RENDIMIENTO DEL SECTOR TIC (1980-2008)

4

• Mientras existe una relación directa entre la liberalización del sector y el rendimiento, los países parecen seguir sendas distintas. • La senda anglosajona: EE.UU. y Reino Unido tuvieron que liberalizar ampliamente sus respectivos sectores de las telecomunicaciones antes de ver cómo su rendimiento mejoraba. • La senda de la liberalización gradual: en Japón y Alemania, el sector de las telecomunicaciones puede mejorar a pesar de unas políticas tardías y limitadas de liberalización; es más, no es necesaria una liberalización 4 total para alcanzar los niveles más altos de rendimiento (Japón).

Nivel de rendimiento

3

2

1

1

2

Etapas reguladoras

3

Estados Unidos Reino Unido

Alemania Japón

Corea

• La senda desarrollista: Corea, que inicialmente disponía de menos recursos que otros países industrializados, liberalizó el sector de las telecomunicaciones de manera gradual para poder alcanzar, paso a paso, una mejora en su rendimiento.

Nota: Cada punto del gráfico refleja los niveles del índice de rendimiento y del índice de políticas públicas para un año específico en el período 1980-2008.

persiguieron aperturas de mercado que comenzaron en 1984 y culminaron en la década de 1990 con una liberalización casi total. Sin embargo, la rápida liberalización no se tradujo en mejoras inmediatas en el rendimiento del sector en ninguno de los países. Esto podría vincularse a otros factores correlacionados con el rendimiento (crecimiento económico lento) durante ese período. Puede también indicar que este marco regulador se adelantaba, de algún modo, a su tiempo. La tecnología que podría haber permitido que los nuevos operadores desarrollaran redes físicas o virtuales alternativas no estaba entonces disponible. Los consumidores, que estaban acostumbrados a los precios monopolísticos y a niveles de servicio moderados, actuaron con lentitud a la hora de beneficiarse de las nuevas oportunidades de elección que les ofrecían los nuevos operadores competitivos. La senda hacia la liberalización gradual. Por el contrario, Alemania y Japón siguieron una senda de liberalizaciones y privatizaciones tardías. Los dos países se encontraban en la fase I en cuanto a su índice de políticas públicas a mediados de la década de 1990. En los dos países los monopolios de telecomunicaciones estaban, en gran medida, protegidos frente a otra competencia en relación a la provisión de servicios básicos, y necesitaban mantener altos niveles de inversión y unas plantillas adecuadas para proporcionar al país una infraestructura y servicios avanzados. Esta política funcionó notablemente bien durante los muchos años en los que el cambio tecnológico era relativamente moderado, al igual que las expectativas de los consumidores, y los dos países mostraron una rápida mejora en los niveles de rendimiento hasta principios de la década de 1990. En ese momento, Japón superó a Estados Unidos, pasando a ser el país con los niveles de rendimiento más altos entre las principales naciones industrializadas. A mediados de esa misma década, sin embargo, Japón y Alemania entraron en una fase de rápida

El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector público 214
liberalización. La atención reguladora pasó en ambos países de la protección de los monopolios a la creación de una amplia base de operadores competitivos. Mientras que los ejemplos de Japón y Alemania muestran que se pueden alcanzar altos niveles de rendimiento en el sector sin una desregularización total –notablemente gracias a grandes inversiones de capital en infraestructura de redes– parece que la única senda capaz de conducir al nivel 4 de rendimiento es una liberalización rápida combinada con una planificación del sector. La senda desarrollista. Corea, un país que inicialmente tenía menos recursos que otras naciones industrializadas, liberalizó gradualmente el sector de las telecomunicaciones para conseguir, paso a paso, mejoras en su rendimiento. La senda coreana representa una alternativa a los otros dos modelos en el sentido de que un cambio en el índice de políticas públicas es seguido de un cambio en la misma dirección en el rendimiento. Mientras que las dos variables, políticas públicas y rendimiento, están íntimamente ligadas, parecen existir diferentes sendas para alcanzar altos niveles de rendimiento en el sector. Los gobiernos pueden seguir una liberalización temprana y rápida o una tardía y limitada y cualquiera de estas filosofías puede conducir a unos buenos resultados. Hay, sin embargo, dos grupos importantes de precondiciones para esta transformación: en un entorno regulado, el operador tradicional necesita ser razonablemente eficiente y los contribuyentes o usuarios deberían estar dispuestos a asumir importantes desembolsos de capital. En un entorno liberalizado, deben existir mercados de capital y trabajo eficientes para asignar los recursos a las empresas más prometedoras. Alternativamente, el gobierno debería proporcionar un nivel de dirección importante en relación a la senda de desarrollo de la industria.

11.4 El desarrollo de un modelo de competencia sostenible
Como hemos visto, el desarrollo de un entorno competitivo es una política clave a la hora de impulsar el alto rendimiento del sector, y nuestro análisis estadístico indica que los países con los niveles de rendimiento más altos en el sector TIC comparten una serie de características en sus políticas públicas. • • • • • • Plena competencia en todos los segmentos de la industria de las telecomunicaciones. Obligación de universalidad en los servicios de banda ancha y línea fija, impulsados por un reparto justo de las contribuciones entre los distintos operadores. Privatización del monopolio estatal que tradicionalmente prestaba los servicios de telecomunicaciones. Permitir mediante regulación los servicios telefónicos de voz entre direcciones IP. Ausencia de restricciones sobre la titularidad extranjera de los operadores. Un plan nacional integral para fomentar las industrias TIC (software, servicios y aplicaciones).

Los países que han alcanzado esta fase son Chile, Finlandia, Irlanda, Italia, Japón, Corea, Holanda, España, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos. Sin embargo, no todos los modelos de competencia son igualmente potentes a la hora de estimular la investigación y la innovación. Como ya se ha indicado, los modelos sostenibles, que incluyen un retorno moderado para escalar una competencia en base a las plataformas, parecen ser el enfoque más eficaz. La próxima sección contrastará esta hipótesis.

11.5 Competición en base a las plataformas y desarrollo de la banda ancha
Dadas las tendencias actuales en adopción y uso de aplicaciones intensivas en ancho de banda, existe el consenso dentro de la industria de que se deben instalar plataformas generales de banda ultra ancha, capaces de soportar velocidades de descarga de 50 Mbps. Numerosos países desarrollados están presenciando cómo la fibra está llegando a los hogares, ya sea por los operadores de telecomunicaciones (FTTH), o por los operadores de televisión por cable DOCSIS 3.0, con el propósito de alcanzar estos niveles de rendimiento. Planteamos la hipótesis de que las políticas

11. El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector TIC 215
públicas son un factor importante para explicar qué países se encuentran a la cabeza de esta tendencia y las políticas de competencia basadas en plataformas parecen ser el modelo adecuado para fomentar las inversiones que permitan llevar la fibra a los hogares.5 Con el objeto de contrastar esta hipótesis hemos especificado un modelo en el que la presencia de fibra óptica en el bucle local es una función del precio como medida de la intensidad de la competencia, la desagregación del bucle local es una obligación reguladora, y hay un conjunto de variables de control, como el PIB per cápita y la densidad poblacional. Nuestra hipótesis incluye los siguientes elementos: 1. Cuanto menor sea el precio que pagan los consumidores, mayor es la intensidad de la competencia y, por tanto, menores los incentivos para invertir en nuevas tecnologías de acceso – especialmente en fibra óptica–, dado que la tasa de retorno del capital caería a medida que el ARPU desciende. 2. La obligación reguladora de proporcionar acceso a la Red a un precio regulado representa un desincentivo para que el operador establecido invierta en nuevas tecnologías de acceso, dado que requeriría que este proveedor compartiera parte de la ventaja recientemente adquirida con los nuevos operadores, reduciendo así su capacidad para diferenciar su propio producto. 3. Las compañías invertirán en mercados con demandas y densidades poblaciones mayores como una forma de afectar positivamente a la tasa de retorno, debido al tamaño de la demanda principal y a las potenciales economías de escala. Los resultados del contraste estadístico del modelo indican que la instalación de fibra se relaciona negativamente con las regulaciones de desagregación del bucle local y con el nivel de intensidad competitiva (figura 11.7).
FIGURA 11.7. ESTIMACIÓN DE DATOS DE PANEL

Source Model Residual Total

SS 188,413476 423,599406 612,012882

df 84 83 87

MS 47,103369 45,1036073 47,03463083

Number of obs F(2,83) Prob > F R-squared Adj R-squared Root MSE P>|t| 0,031 0,865 0,000 0,016 0,082

= = = = = =

88 89,23 80,0000 80,3079 80,2745 82,2591

ftth llu gdp desindad price _cons

Coef. –1,468644 –3,49e-06 o,0087334 –0,037539 1,823524

Std. Err. 0,6708716 0,0000205 0,0020984 0,0152102 1,034692

t –2,19 –0,17 4,16 –2,47 1,76

[95% Conf. Interval] –2,802981 –0,0000442 0,0045597 –0,0677914 –0,2344377 –0,1343077 0,0000373 0,0129071 –0,0072865 3,881485

Nota: el modelo se estimó para un panel desequilibrado de 32 países entre 2005 y 2008, que permitió el uso de datos agrupados. La principal fuente de datos fue el portal sobre banda ancha de la OCDE, que proporciona información de las conexiones FTTH (fibra hasta el hogar) como porcentaje del total de las conexiones de banda ancha hasta 2006, y se complementó con datos IDATE. La fuente de datos sobre desagregación del bucle local (LLU), definida como una variable ficticia indicando si tal política estaba en marcha, fue la OCDE y la base de datos de la UIT sobre regulación para el período comprendido entre 2005 y 2009. La fuente de PIB per cápita fue el FMI (2005-2008), mientras que la fuente para la densidad poblacional (DENSIDAD) fue la OCDE y los WDI.

5 El modelo de competencia entre plataformas se basa en la competencia entre operadores verticalmente integrados que gestionan sus propias infraestructuras de red y tienen suficiente capacidad de inversión e innovación. El ejemplo clásico de competencia entre plataformas es el de los operadores de televisión por cable que proporciona servicios como la distribución de contenido audiovisual, banda ancha y servicios telefónicos en competencia directa con un operador de telecomunicaciones que proporciona los mismos servicios. La competencia entre plataformas contrasta con la competencia en base a los servicios, que se define como un modelo donde los operadores sin infraestructura proporcionan servicios al mercado alquilando capacidad de la red de un operador establecido en un precio de mercado regulado. Al conseguir tener acceso a la infraestructura del operador dominante a un precio regulado o mediante acuerdos de reparto, los nuevos operadores pueden entrar en el mercado y establecerse como competidores viables.

El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector público 216
Según los resultados del modelo, la desagregación del bucle local está negativamente relacionada, en un nivel significativo, con la penetración de la fibra óptica en los hogares. En coherencia con los hallazgos de otras investigaciones, la competencia en base a plataformas actúa como un estímulo para la inversión en tecnologías de futuro. Además, como cabría esperar, la densidad poblacional se relaciona positivamente con la instalación de fibra óptica. Densidades más altas elevan el ratio de retorno sobre el capital invertido debido a que permite que un mayor número de clientes se conecten a la nueva red. Finalmente, la tarifa de los servicios de banda ancha está negativamente relacionada con la instalación de fibra óptica. Si las tarifas son un indicador de la intensidad de la competencia, a menores precios finales para los servicios de banda ancha, menores son los incentivos para la instalación de FTTH, debido a que, a un ingreso medio menor por cliente, el valor neto del proyecto disminuye.6 Los siguientes casos de estudio de Corea, Japón y Suecia validan los hallazgos del análisis estadístico. Revelan que mientras los tres países tienen regímenes de desagregación de bucle, fue solo cuando se desarrolló la competencia entre los proveedores de infraestructuras cuando los incentivos para instalar banda ancha y fibra en el bucle fueron más fuertes. Corea. Inicialmente la banda ancha se instaló en Corea gracias a una competencia basada en las plataformas más que mediante la desagregación del acceso (competencia basada en los servicios). El servicio de banda ancha se introdujo en Corea en 1998 cuando Thrunet, un operador de cable, lanzó su servicio. Posteriormente, otros operadores (Dreamline, SKT y Onse) entraron en el mercado alquilando infraestructura a otros operadores de televisión por cable. En 1999, Hanaro, una compañía que estaba compitiendo con Corea Telecom por los servicios locales de telefonía, entró en el mercado de banda ancha mediante el ADSL y plataformas de módem por cable. Esto condujo a que Corea Telecom sustituyeron su plataforma RDSI por ADSL. En 2002, una vez que la competencia entre operadores se había desarrollado y cuando la privatización de Corea Telecom ya había terminado, el Gobierno introdujo una legislación dirigida a desagregar el bucle local con el objeto de reducir los costes a los operadores que quisieran entrar. Esto llevó a la entrada de numerosos competidores, lo que desencadenó una hipercompetencia que condujo a una guerra de precios y a la mercantilización de los productos. Estas dinámicas competitivas provocaron que tres de los cuatro líderes de mercado sufrieran déficits financieros y operativos. En 2003, Thrunet y Onse entraron en un proceso concursal, mientras que Hanaro estaba buscando activamente fuentes de inversión alternativas. En ese momento, el Gobierno intervino en el proceso de manera activa, lo que resultó en la consolidación de los operadores en un grupo reducido de operadores integrados verticalmente. Japón. Los reguladores japoneses han definido sus reglas para que un modelo de competencia basada en los servicios pudiera servir como marco para desarrollar la banda ancha. En el año 2000 se pusieron en marcha nuevas reglas sobre competencia respecto a la colocación y a la desagregación para eliminar obstáculos a otros posibles competidores. En base a esta decisión, los competidores de NTT, el monopolio estatal, fueron capaces de obtener el acceso a líneas de cobre a bajo coste hasta las ubicaciones de sus clientes y conexiones de fibra óptica metropolitana entre las centrales del operador histórico. El resultado neto de esta política fue el crecimiento de la diversificación de la industria y una caída de la cuota de mercado de NTT sobre el ADSL privado de hasta el 38% en marzo de 2007. Sin embargo, el impacto de la desagregación en la implantación de la banda ancha estaba principalmente limitada a los servicios ADSL por encima de las líneas de cobre. En 2001, el mercado japonés de telecomunicaciones entró en una fase de importantes fusiones. Esto condujo a una integración horizontal mediante la convergencia de las plataformas de transmisión en torno a las redes IP, combinado con una integración vertical de las cuatro fases del modelo de competencia.7 Este proceso de fusio-

6 Este hallazgo va en contra de las conclusiones del estudio del Berkman Center for Internet and Scociety, Next Generation Connectivity: A Review of Broadband Internet Transitions and Policy from Around the World (octubre, 2009), mientras que es consistente con los comentarios publicados por R. W. Crandall, E. M Ehrlich y J. A. Eisenach, Declarations Regardgin the Berkman Center Study (NBP Public Notice 13), 16 de noviembre de 2009. 7 Entre las transacciones, este proceso incluía adquisiciones por parte del grupo KDDI (Yozan, Powered.com 3 Tu-ka Co y el negocio FTTH de Tokio Electric Power Company) y por Softbank (Vodafone, Japan Telecom y el grupo Cable & Wireless IDC).

11. El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector TIC 217
nes condujo a la emergencia de poderosos operadores integrados verticalmente, que provocó una competencia basada en plataformas sobre la infraestructura de fibra. K-Opti.com (subsidiaria de Kansas Electric Power Company), STNet (subsidiaria de Shikoky Electric Power Company) y numerosos operadores de televisión por cable comenzaron a implantar y a operar con fibra en competencia directa con NTT. Como resultado, la competencia basada en la infraestructura en torno a la banda ancha facilitada por la fibra se produce predominante en las grandes áreas metropolitanas.8 Suecia. La competencia entre plataformas ha estado impulsando la innovación y las inversiones en banda ancha en Suecia. Inicialmente, la combinación de un modelo de acceso abierto sobre la red de cobre (ULL) con la competencia del cable impulsó la penetración de la banda ancha. Esto produjo unas dinámicas en eficiencia derivadas de un mayor número de aplicaciones y servicios de banda ancha que creó, por su parte, un continuo aumento en la capacidad de la banda ancha. En este contexto, el servicio de fibra en los hogares se convirtió en el siguiente paso natural, para el que una inversión continua sigue siendo crítica en un entorno de competencia entre plataformas. Más allá de los operadores alternativos y los ayuntamientos, la instalación de fibra por el operador histórico fue provocada por la competencia. Hasta hace poco, TeliaSonera, el operador histórico, no había hecho ningún despliegue importante de fibra, con la excepción de algunos proyectos dispersos de colaboración municipal. El operador inicialmente introdujo el ADSL.2+, capaz de proporcionar una velocidad de hasta 24 Mbps. El aumento de la demanda de velocidades incluso mayores, especialmente para la HDTV, y la inversión en fibra de los ayuntamientos y Telenor obligaron a TeliaSonora a comenzar a instalar la nueva plataforma. En resumen, tanto el análisis estadístico como los casos de estudio indican que la competencia entre plataformas sigue siendo el incentivo más poderoso para estimular la instalación y difusión de infraestructuras avanzadas de banda ancha.

11.6 Consolidación moderada e innovación
En una investigación diferente, intentamos identificar las características de un modelo de competencia y estructura industrial que maximizara la innovación. Mientras que la competencia es necesaria para empujar a los operadores en busca de ventajas mediante la diferenciación de sus productos, parece ser que hay un nivel de intensidad de la competencia más allá del cual los incentivos a la inversión y a desarrollar productos avanzados disminuye. Para contrastar esta hipótesis, construimos un modelo que explicara la tasa de adopción de Internet móvil. Elegimos este servicio porque representa la próxima frontera en la innovación de productos en el sector de las TIC. Internet móvil incluye varias plataformas –desde la banda ancha wireless (3G, HSPA, LTE) a dispositivos innovadores (BlackBerry, iPhone), pasando por todo un conjunto de aplicaciones y tiendas ofrecidas por proveedores como Apple, Nokia, Microsoft y otros. Según este modelo, la tasa de adopción de Internet móvil (medida por el porcentaje de ingresos de la industria móvil derivados de estos servicios) es una función de la estructura de mercado (el grado de consolidación del mercado y de la intensidad de la competencia), una serie de políticas reguladoras (desde variables institucionales, como el grado de independencia reguladora, a regulaciones sobre la portabilidad de los números móviles) y un conjunto de variables de control, incluidos el PIB per cápita, el tamaño del mercado y el grado de urbanización.9
8 Factores exógenos como la densidad poblacional y que en Japón se permite la instalación aérea de fibra en su último tramo, reduciendo enormemente los costes asociados, facilita esto. 9 El modelo se estima de datos de panel sobre 42 países entre los años 2002 y 2008. La fuente de la variable dependiente (porcentaje de los ingresos derivados de los datos móviles), que usó el nivel de innovación en un mercado dado, es el Merril Lynch Mobile Matrix. El Índice Herfindhal-Hirschman se calculó de la cuota de mercado contenida en la misma base de datos. La principal fuente para los datos sobre regulación provienen de la base de datos de la UIT sobre regulación. En relación a las variables de control, la fuente para el PIB per cápita es el FMI, el Índice de Libertad Ecnómica se derivó del informe anual de la Heritage Foundation, y el índice de población urbana y de población entre 15 y 64 años se obtuvieron de los indicadores de desarrollo mundial del Banco Mundial.

El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector público 218
Nuestra hipótesis es que: 1. En mercados competitivos, la consolidación incrementa los incentivos a la innovación. Según la literatura académica sobre otras industrias distintas de las telecomunicaciones, altos niveles de competencia podrían promover una mayor atención sobre las medidas encaminadas a conseguir eficiencias operativas y la reducción de costes.10 Por otro lado, menores niveles de competencia como resultado de alianzas estratégicas o fusiones podrían reducir el riesgo de iniciativas innovadoras. 2. Ciertas políticas y regulaciones, tanto generales como específicas sobre el sector, afectan a los incentivos a la innovación. • Políticas orientadas a reducir los costes relacionados con los cambios de operador por parte del cliente (portabilidad) estimularán la innovación para preservar la lealtad y reducir su rotación. • Un regulador que no sea percibido como suficientemente independiente de la voluntad del gobierno reducirá los incentivos a la innovación debido a que una estrategia exitosa de diferenciación podría conducir a presiones asimétricas (renegociación de licencias, límites artificiales sobre los precios). • Restricciones en el sector a la IED (comercio, control de la corrupción, etc.) podrían resultar en una disposición limitada a innovar. 3. A pesar de estas variables políticas, las empresas invertirán en mercados con un perfil de demanda alta, lo que, por tanto, es una variable de control. Para contrastar la primera hipótesis, se introdujo una especificación a trozos para el Índice Herfindahl-Hirschman, una medida comúnmente aceptada de concentración de mercado que se calcula elevando al cuadrado la cuota de mercado de cada compañía que compite en el mercado y sumando luego las cifras resultantes. La especificación estadística usa una función logarítmica para hacer lineal este modelo. La variable dependiente (REVDATA) es el porcentaje del ingreso derivado de la banda ancha móvil. El mercado se mide usando HH1 para la industria móvil con un especificación a trozos para permitir las variaciones de los efectos por el nivel del índice. LHH11 indica los mercados donde HH1 se encuentra por debajo de 0,3600, y LHH12 indica mercados donde el nivel de concentración es igual o superior a 0,3600.

FIGURA 11.8. ESTIMACIÓN DATOS DE PANEL - EFECTOS FIJOS

Revdatait LHHI1it LHHI2it MNPit NMPYit LDGPit LEDlit LUrbanit LPOPit IDMCit Cons
*10% de nivel de significación. **5% de nivel de significación. ***1% de nivel de significación.

Coef. 0,4957 1,4812 0,1216 0,0575 1,4016 –0,4188 3,3711 7,1762 0,0510 –58,8322

Std. Err. 0,2999 0,4821 0,0675 0,0170 0,3206 0,6240 1,4740 3,6486 0,0407 14,5801

P>|t| 0,0990* 0,0020*** 0,0730* 0,0010** 0,0000*** 0,5030 0,2030** 0,0500* 0,2130 0,0000***

Sample Periods Observations R^2 F-test Heterocedasti Wald X^2 (43)

282 7 43 0,6274 23,2 (0,0000) 110.000 (0,0000)

10 Nichols-Nixon & Woo, 2003; Rothaermel & Deeds, 2004; Shan, Walter y Kogut, 1994.

11. El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector TIC 219
Se incluyen cuatro variables de políticas públicas y regulaciones: IDMC: indicador de la independencia reguladora de cada país. MNP: una variable binaria que indica la existencia de portabilidad de números en la telefonía móvil. NMPY: años desde que la portabilidad se aprobó. OWNCAP: indicador de restricciones a la titularidad extranjera de los operadores de servicios wireless. Cuatro variables socioeconómicas: GDP: PIB per cápita (medido en US$ PPA). EF: índice de libertad económica. URBAN: índice de urbanización. POP: porcentaje de población entre 14 y 64 años. El modelo de análisis condujo a varias conclusiones: • • La concentración de mercado está directamente relacionada con la innovación. La consolidación proporciona a los operadores una mayor certeza sobre los potenciales retornos de las inversiones en el desarrollo de datos wireless.11 La portabilidad de los números móviles y los años desde que esa política fue aprobada están directamente relacionados con la innovación. La portabilidad no lleva de forma necesaria a la rotación de clientes, pero esta amenaza proporciona, tal y como habíamos expresado en nuestra hipótesis, un incentivo a los operadores para innovar en productos y poder así construir relaciones de fidelidad. La independencia reguladora y la innovación no están significativamente relacionadas. En la industria móvil el mercado impulsa la innovación y el grado de independencia reguladora no es una variable importante a la hora de explicar el desarrollo del nuevo producto. Todas las variables socioeconómicas están directa y significativamente relacionadas con la innovación. El potencial del mercado es una variable crítica para impulsar la innovación.

• •

La innovación de Internet sin hilos (wireless) parece estar impulsada por dos factores de políticas públicas. Primero, se necesita una competencia moderada para estimular la innovación. Las iniciativas políticas encaminadas a fragmentar la estructura de la oferta más allá de un nivel óptimo tendrán una influencia negativa sobre el grado en el que los operadores innovarán en productos y servicios. Una asignación del espectro agresiva, conducente a multiplicar el número de proveedores, límites estrechos sobre la concentración del mercado y la concesión de licencias a operadores virtuales (MVNO) podría tener un impacto negativo sobre la innovación, dado que una competición que se sitúe por encima de su grado óptimo actúa como un elemento disuasorio en la diferenciación de los productos. Segundo, la amenaza de una rotación creciente personificada en la portabilidad de los números móviles, que reduce los costes asociados al cambio de operador por parte del cliente, actúa como un incentivo para la innovación y para mejorar la fidelidad de los clientes. En un mercado mundial que haya sido liberalizado de manera significativa, la independencia reguladora parece no tener papel alguno en estimular la innovación. El nivel óptimo de implantación de la banda ancha móvil es impulsado por una cierta concentración del mercado y una intensidad moderada de la competencia. Cuanto más alta es la concentración del mercado, mayores son los incentivos para innovar. Esto podría asociarse con la certeza de obtener un retorno de la introducción de nuevos productos (productos de datos móviles) y la captura de grandes cuotas de demanda.
11 Para contrastar la existencia de una relación en forma de U invertida entre la innovación y la concentración del mercado, se estimó también un modelo con un HH1 cuadrático (B1 HH1 + B2 HH12). Según esta teoría, B1 debería ser positivo, mientras que B2 debería ser negativo para probar la existencia de una relación cuadrática y que el punto óptimo de la forma cuadrática es un máximo. Los resultados muestran que los signos de el coeficiente, se comportaron de acuerdo a la teoría, pero que no eran significativos. Esta situación podría ser el resultado de una falta de información sobre la innovación de los productos en países con HH1 mayores que 0,6.

El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector público 220
La experiencia mexicana confirma estos hallazgos desde un punto de vista negativo. Una liberalización del mercado muy gradual y la indecisión a la hora de abrir los mercados ha tenido efectos significativamente negativos sobre el rendimiento del sector. La privatización de Telmex en 1980 fue beneficiosa en cuanto que aceleró la implantación de la telefonía fija, particularmente debido a su capacidad de llegar a muchos individuos situados en los niveles inferiores de la pirámide sociodemográfica. Sin embargo, el operador histórico fue capaz de establecer un número importante de barreras a la entrada en la telefonía local mediante políticas específicas para el sector (tarifas de interconexión, restricciones sobre las licencias) o políticas fuera del sector (límites a la titularidad extranjera). Estas se vieron reforzadas por un sistema legal que garantizaba la capacidad de retrasar cualquier intento gubernamental de liberalizar el mercado. Estas barreras tuvieron un efecto negativo sobre la implantación de los servicios móviles. La prueba de que la competencia supone una importante contribución positiva hacia el rendimiento del sector puede encontrarse en los sectores de banda ancha y móvil. La actividad de los operadores de televisión por cable en el primero y de la competencia wireless en el segundo han resultado en un mercado más dinámico, conducente a mayores eficiencias estáticas y dinámicas.12

11.7 De una política reguladora a una industrial
Los países que han tenido éxito en construir un sector TIC de alto rendimiento transitaron de las políticas de desarrollo por sectores (telecomunicaciones, programas informáticos, ciencia y tecnología, informática) a un modelo integrado. Un enfoque integrado hacia las políticas de desarrollo de las TIC reconoce los ámbitos interconectados de las TIC (infraestructura, demanda, producción y adopción) y sus sectores (telecomunicaciones, aplicaciones, dispositivos). Este enfoque integrado se traduce inicialmente en la formulación de una idea de futuro de las TIC para el país, que se define luego para guiar un esfuerzo planificador plurianual. Por ejemplo, cada uno de los múltiples planes TIC formulados en Corea se ha guiado por un objetivo visionario general como «alcanzar niveles de rendimiento TIC de calidad mundial antes de 2010» (Primer Plan Nacional de Promoción de la Informatización 1996-2000), «construir una sociedad basada en el conocimiento» (Cyber Corea 21), «desarrollo del liderazgo en banda ancha» (Broadband IT Korea Vision 2007) y «convergencia en redes y banda ancha» (u-Korea Master Plan). En 2006 el Gobierno japonés desarrolló u-Japan, una política estratégica general guiada por tres objetivos para 2010: • • • La eliminación de áreas sin servicio de banda ancha, lo que quiere decir que la banda ancha debería estar disponible para el 100% de la población. La política buscaba también hacer accesible la banda ancha de alta velocidad al 90% de la población. 80% de la población debería valorar las TIC como un instrumento para hacer frente a las necesidades sociales. 80% de la población debería estar instruida en el uso de las TIC para sentirse cómoda con la informática e Internet.

En 2000 el Gobierno sueco aprobó la Ley Una Sociedad de la Información para Todos, que establecía que la banda ancha debería considerarse como un servicio de acceso universal, lo que condujo al desarrollo del Programa de Apoyo a la Banda Ancha (2001 -2007), que se centraba en financiar la difusión de la banda ancha en áreas rurales y aisladas y en construir la estructura básica nacional. En 2007, el regulador de las telecomunicaciones publicó una estrategia para la banda ancha con el objetivo de alcanzar un servicio universal.

12 Recientes acciones regulatorias de las autoridades mexicanas vienen a confirmar la voluntad de transformar las dinámicas del sector para hacerlo más competitivo. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (STC) abrió una licitación para la concesión de tres licencias para operar fibra oscura que pertenece a la compañía de electricidad estatal. Esta licitación pretende aumentar la competencia frente al negocio móvil de Telmex. Además, la autoridad antimonopolio ha concluido que Telmex tiene una posición de mercado dominante en líneas fijas, mientras que AMX tiene una posición dominante en el mercado móvil. Queda por ver si estas acciones estimularán la competencia.

11. El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector TIC 221
En Estonia, el primer esfuerzo integrado para crear una sociedad de la información se definió en 1998, cuando el parlamento adoptó los Principios de la Política de Información Estonia. Esta ley fue luego perfeccionada por los Principios de la Política de Información Estonia 2004-2006 (elaborados y aprobados en 2004). «La estrategia Estonia con vistas a la sociedad de la información 2013», aprobada en 2006, señalaba que para el año 2013, el 75% de los residentes en Estonia usarán Internet, mientras que la penetración de Internet en los hogares será del 70%. Además de formular una visión general, pasar de una política reguladora a una política industrial amplia reconoce que el desarrollo del sector de las telecomunicaciones y la creación de servicios informáticos e industrias de software orientadas a la exportación tiene que vincularse. En Corea, los responsables políticos determinaron que satisfacer la demanda en el frente doméstico y aprovechar el poder industrial de los grandes conglomerados podría permitir al país construir una base de exportaciones en electrónica, informática y comunicaciones. Inicialmente, sin embargo, los objetivos se articularon en torno a la satisfacción de la demanda interna para una infraestructura de telecomunicaciones modernizada y en entrar en el campo de la electrónica. De acuerdo a este enfoque sobre el desarrollo del sector TIC, la incubación de una industria orientada a la exportación se vincula con la financiación de la adopción de estos productos en el mercado doméstico. Un objetivo clave de todos los planes maestros coreanos ha sido la articulación de las políticas industriales como la promoción de la I+D, el desarrollo y la difusión de los estándares industriales, la formación los recursos TIC, la promoción de las aplicaciones de administración electrónica y las aportaciones de capital inicial para la propagación de las infraestructuras. El Fondo de Desarrollo se beneficia de contribuciones del sector privado a través de las tasas de las licencias, un porcentaje de los ingresos de las operaciones y el pago de intereses sobre los préstamos. Como tal, uno de los principales objetivos del fondo es reinvertir los beneficios del sector TIC en el propio sector. Con el tiempo, el principio rector para la formulación de las políticas evolucionó hacia «construir la sociedad de la información». Basado en el objetivo general de desarrollar una sociedad de la información avanzada, Corea formuló varios planes maestros sucesivos que incluían políticas tanto sobre la oferta como sobre la demanda. Finalmente, las políticas coreanas para el desarrollo de la banda ancha se han centrado siempre en el desarrollo de un sector de aplicaciones y servicios que se benefició de los estímulos para el uso de la infraestructura, actuando también como uno de ellos. Como resultado, el desarrollo de la banda ancha actuó como un estímulo para la creación de una industria de contenidos. Entre las industrias recientemente creadas, Corea cuenta con un sector de videojuegos valorado en 8,3 mil millones de dólares y una industria de contenidos domésticos de 3,4 mil millones de dólares, al igual que su propio sector de buscadores de Internet. El Ministerio de Información y Comunicación de Japón tenía un objetivo similar de promover el desarrollo de una industria manufacturera de equipos cuando en 2007 estableció el Programa para la Mejora de la Competitividad Internacional. El programa pretendía promocionar los productos japoneses y desarrollar los mercados internacionales mediante la colaboración de la industria, la academia y el gobierno. El sector manufacturero TIC ha respaldado este programa de forma activa. Además el desarrollo de estrategias TIC ha sido constantemente apoyado por numerosas compañías domésticas de alta tecnología, entre las que se incluyen Canon, Mitsubishi, Nintendo, Panasonic, Sony y Toshiba. En Estonia, el Gobierno auspició la creación de un Centro de Competencia en Tecnologías Electrónicas, de la Información y de la Comunicación (ELIKO) en 2004, fundado por la Universidad de Tecnología de Tallinn y compañías privadas, para el desarrollo de un clúster tecnológico doméstico. Finalmente, al integrar el Ministerio de Industrias Electrónicas (MIE) en el nuevo Ministerio de Industrias de la Información (MII), los responsables políticos chinos han pretendido cultivar campeones de titularidad estatal en equipos de telecomunicaciones espaciales –ZTE y Huawei principalmente– que ahora disfrutan de más del 60% de la cuota de mercado frente a los competidores foráneos.

11.8 La importancia de la planificación gubernamental para la planificación del sector TIC
Al usar una visión integrada como objetivo de desarrollo general, la planificación plurianual es otro factor crítico en los resultados del sector TIC. En Corea, el impulso inicial para una planificación a largo plazo se dio en

El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector público 222
1982, cuando el Gobierno designó las telecomunicaciones como un área prioritaria. Un objetivo crucial de todos los planes maestros coreanos ha sido la articulación de las políticas industriales, como la promoción de la I+D y la aportación de capitales iniciales para la implementación de las infraestructuras. El primer plan nacional centrado en las TIC fue formulado en 1987 para un período de ocho años. Comenzando en 1995, el Gobierno empezó a preparar planes quinquenales. Una característica significativa del proceso coreano de planificación TIC auspiciado por el Gobierno es su naturaleza holística.13 Los planes maestros se contextualizan como herramientas para facilitar la transición a una sociedad de la información avanzada. Estos esfuerzos implican que las dimensiones de la planificación incluyen no solo la infraestructura de redes, sino también los servicios de gestión, las aplicaciones y las políticas de promoción de la demanda. Este último punto representa una diferencia crítica en relación a los procesos de desarrollo del sector TIC en otras economías avanzadas. Los esfuerzos planificadores en otras economías tienden a poner un énfasis importante en la implementación de redes y, mientras reconocen los efectos derrame positivos que pueden tener las redes en otros sectores, dejan los esfuerzos promocionales en estos componentes relacionados del ecosistema TIC a las fuerzas del mercado (un proceso que podría calificarse como «constrúyelo y vendrán»). Al revés de lo que preconiza esta filosofía, los responsables políticos coreanos tienden, mediante sus herramientas de planificación, a abordar todos los componentes del ecosistema TIC de una manera interconectada, generando incentivos en áreas de aplicación y servicios para continuar luego ampliando las redes. Como Corea, Japón tiene una tradición de planificación sectorial. En paralelo con la privatización de NTT y el proceso de liberalización del sector, el Gobierno japonés desarrolló estrategias dirigidas a desarrollar las telecomunicaciones y la industria informática. El primer impulso para la planificación estratégica comenzó en 2001, cuando se desarrolló la primera Estrategia e-Japan. El proceso de planificación estratégica permitió la formulación de programas anuales de políticas prioritarias, que se centraban en la implementación de objetivos como la universalización de la banda ancha. Los esfuerzos de planificación nacional como estos necesitan complementarse con instrucciones detalladas para su implementación. Estas hojas de ruta son útiles para generar los marcos apropiados para la introducción de cambios en el ámbito regulador. En particular, la definición clara de una hoja de ruta para el desarrollo de un sector, su privatización y liberalización parecen ser cruciales. Por ejemplo, la experiencia brasileña es un ejemplo concluyente sobre el valor de realizar una reforma del sector de las telecomunicaciones, por la que la privatización y la liberalización se llevan a cabo simultáneamente, y ambos procesos se guían por un proyecto de estructuración del mercado. Mientras algunas características del proceso brasileño no se tuvieron en cuenta en la idea original –la consolidación del sector y la creación de un «campeón nacional»–, la mayor parte de los elementos del diseño reflejados en la ley se lograron alcanzar. La telefonía inalámbrica ha conseguido una difusión casi universal, los precios han caído dramáticamente, y las dinámicas innovadoras han funcionado bien, rellenando la brecha que la banda ancha fija había dejado. De igual manera, la experiencia estonia es un ejemplo claro de un salto cualitativo exitoso en el rendimiento del sector TIC, al combinar el desarrollo de la infraestructura mediante la competencia basada en plataformas y los programas de fortalecimiento de la demanda. Además, la puesta en marcha de iniciativas en las dos áreas fue apoyada por la formulación de una estrategia general dirigida a construir una sociedad de la información. La experiencia de la liberalización de las telecomunicaciones mexicanas es prueba de la importancia de tener un plan que guíe los cambios regulatorios. En teoría, el servicio de telefonía local mexicano y los servicios móviles han estado abiertos a la competencia desde su privatización en 1990. En la práctica, sin embargo, el Gobierno permitió la privatización de la compañía para mantener un monopolio de facto al posponer el establecimiento de normas claras que garantizasen a los nuevos operadores un entorno justo para competir, o retrasando decisiones al conceder licencias o adjudicar frecuencias del espectro radioeléctrico. Esta situación condujo a retrasos significativos en el desarrollo de un sector TIC vibrante.

13 K. Dongcheol, «Korean Experience of Overcoming Economics Crisis through ICT Development», UNESCAO, 2010.

11. El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector TIC 223
Sin embargo, la planificación nacional y el desarrollo de la hoja de ruta sobre las TIC son solo el comienzo de un proceso que necesita ser apuntalado por una buena gestión. Los casos de estudio de países que han destacado en este terreno ponen de relieve tres prácticas importantes. Disociar la planificación de los cambios políticos. Como se señaló anteriormente, la planificación de las TIC se engloba dentro de una visión nacional del sector elegido. Esta visión es el resultado de un consenso entre responsables políticos, sector privado y sociedad civil, y debería contar con el apoyo de los principales partidos políticos. Como ejemplo, la planificación TIC en Corea no es un instrumento político sujeto a los caprichos de los ciclos electorales. Es la encarnación de las políticas estatales, que captura una visión estratégica, que en sí misma representa un consenso de todas las fuerzas sociales del país. De igual manera, en China, la centralización institucional fue reforzada por la planificación auspiciada por el Gobierno, aunque las particularidades de su sistema político podrían haber facilitado este proceso. En Brasil, a pesar de los cambios de gobierno, ha prevalecido un desarrollo consistente de los objetivos del sector, que se espera se mantenga en el futuro. Seguimiento disciplinado anual del cumplimiento de los objetivos. En Corea, cada plan es evaluado de acuerdo a sus resultados al final del horizonte de planificación, y los resultados de estas evaluaciones se incluyen en la planificación del siguiente período. En China, las evaluaciones del rendimiento de los altos cargos están ligadas a la consecución de objetivos detallados de planificación específicos, como la capacidad de expansión de la red, la cobertura, la penetración y los estándares de calidad. Propiedad del gobierno. Junto a una planificación plurianual y un seguimiento meticuloso, el liderazgo en la promoción y supervisión de las políticas TIC entre las más altas esferas del gobierno parece estar vinculado a un alto rendimiento. En Corea, nombrar un «Zar TIC» no es solo una práctica común, sino que permite garantizar un acceso oficial y directo al presidente del país de forma regular, lo que coloca la responsabilidad de dirigir el desarrollo del sector en las manos del presidente. En Brasil, el Plan Nacional de Banda Ancha está siendo desarrollado por el Secretariado de Asuntos Estratégicos del Presidente de la República y la Casa Civil, y será aprobado directamente por el presidente. En China, el fuerte liderazgo desde las más altas esferas ha sido una característica clave para el desarrollo del sector TIC del país. Todas las decisiones del personal de alta dirección son controladas explícitamente por el Partido Comunista con el objetivo de asegurar su conformidad con las directivas ministeriales (Centrales/del Partido). La agenda de las políticas de telecomunicaciones ha sido confeccionada e impulsada por Wu Jichuan, ex ministro del MIIT (anteriormente MPT), durante su tiempo como ministro entre 1993 y 1998. Ha sido, sin duda, uno de los ministros más poderosos del Gobierno. El MITT informa directamente al Consejo de Estado y es miembro del Grupo de Información Estatal (SILG). El SILG aprueba y modifica el marco regulador y las direcciones futuras para la industria de las telecomunicaciones. En particular, su papel ha sido bastante importante en la regulación de Internet, centrándose en el control de su contenido. En algunos casos, los gobiernos extendieron sus intervenciones en el sector más allá de la planificación plurianual, configurando activamente la estructura de la industria. En varios momentos durante el desarrollo del sector de las TIC en Corea, el Gobierno intervino en el mercado «de una manera estratégica y focalizada» que dio forma a las estructuras de la industria mediante la creación de campeones nacionales, el fomento de las industrias exportadoras, o los esfuerzos para hacer frente a la sostenibilidad del sector. El Gobierno coreano negoció a menudo con los gigantes conglomerados su participación en el sector de las telecomunicaciones. Por ejemplo, en la última ronda privatizadora de Korea Telecom, el Gobierno acordó permitir que SK Telecom adquiriera el 11,3% de las acciones, mientras que LG adquirió el 2,3%. De manera similar, el Gobierno fomentó la consolidación de los proveedores de servicios de banda ancha y móviles en los momentos de crisis financiera. El Gobierno brasileño, en respuesta a ciertas preocupaciones sobre que el sector estaba cayendo en su totalidad en manos extranjeras, ha logrado en los dos últimos años crear un campeón nacional, auspiciando la fusión entre dos de las tres principales compañías regionales: Brasil Telecom y Oi. Este paso requirió la modifica-

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ción de la Ley de Telecomunicaciones original. En octubre de 2008, el regulador brasileño, Anatel, aprobó los cambios, que acabaron con la prohibición de que los accionistas mayoritarios de una compañía brasileña de telefonía pudieran poseer otra telefónica en otra región del país. Telemar tuvo entonces la vía abierta para crear una compañía telefónica que diera servicio a dos tercios de las líneas fijas brasileñas y a casi una quinta parte de los teléfonos móviles. Bajo la propuesta de adquisición, el banco estatal de desarrollo brasileño, BNDES, y tres fondos de pensiones de compañías controladas por el Estado terminarían controlando el 49,8% de la nueva compañía. La experiencia japonesa representa un ejemplo de una atinada combinación de planificación sectorial de arriba hacia abajo con un conjunto de incentivos para estimular la competición basada en las instalaciones. Sin ser explícito, el Gobierno ha adoptado constantemente un marco regulador para la gradual consolidación de los sectores móvil y de banda ancha. No se debería subestimar la importancia de las políticas de implantación. Al igual que con la estrategia empresarial, las buenas políticas necesitan ser apropiadamente desplegadas para su entrada en vigor. Las prácticas para la buena implantación de políticas incluyen dos áreas principales: participación activa del sector privado mediante los procesos de desarrollo de las políticas y un seguimiento constante de los efectos inesperados que estas pudieran tener. Mientras que el terreno de las políticas es esencialmente una prerrogativa gubernamental, el éxito del sector TIC depende de la participación del sector privado (nivel de inversión en infraestructura, desarrollo de nuevos productos, etc.). Los países que han sobresalido en la implantación de políticas TIC han tenido la capacidad de crear canales de comunicación formales e informales con el sector privado que permitieran a los agentes proporcionar sus opiniones y comentarios, generar recomendaciones y sugerir modificaciones. Korea y Suecia tienen un proceso de consulta y diálogo que contribuye a afinar sus políticas. Dada la naturaleza sistémica de las políticas TIC, su impacto podría ir más allá del ámbito al que se dirigen. El análisis estadístico del impacto de las políticas sobre la inversión indica que iniciativas como la desagregación del bucle local, mientras permiten la estimulación temporal del desarrollo de la banda ancha, provocan el enfriamiento de las inversiones a largo plazo en infraestructura. Así, buenos métodos de gestión en la implantación de las políticas requieren que todas las medidas se evalúen y se sigan constantemente en cuanto a sus propios efectos holísticos.

11.9 Políticas de demanda como una forma de abordar la inclusión digital
Además de poner en marcha políticas para estimular el desarrollo de las infraestructuras con la intención de alcanzar una amplia cobertura de servicios tecnológicos clave, las sociedades de la información más avanzadas desarrollan políticas de demanda para promover la adopción de las TIC. Investigaciones recientes acerca del desarrollo de las sociedades de la información han identificado un diferencial de la demanda importante, que se define como la población que dispone de la tecnología de la información (principalmente mediante la banda ancha) pero no compra el servicio.14 En Estados Unidos, por ejemplo, este diferencial supone el 31% de los hogares, en Alemania es del 40% y en Australia del 20%. Por otro lado, en dos de nuestros casos de estudio, el diferencial de la demanda es significativamente menor: en Corea es del 7% y en Suecia del 11% (ver capítulo 9 para un análisis del uso elevado de las TIC por los coreanos de la tercera edad). Una reducción de este diferencial está asociada a la implantación de una serie de políticas orientadas a reducir la exclusión digital. Los gobiernos de países con sectores TIC de alto rendimiento tienden a introducir iniciativas fiscales diseñadas para facilitar la compra de equipos. Por ejemplo, el Gobierno sueco ha decretado que el 50% de los costes de la instalación de la banda ancha sean deducibles hasta un máximo de 5.000 SEK para negocios y contribuyentes

14 J. Horrigan, «Home broadband adoption 2009», Pew Internet and American Life Project, 2009; «Access and Inclusion Statement», OFCOM, 2009; y «Inhibidores de uso de las TIC en la sociedad española», Enter, 2007.

11. El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector TIC 225
que adquieran servicios de banda ancha. De modo similar, en Japón, las firmas que inviertan en TIC solo para su propio uso tienen la opción de obtener una deducción del 10% sobre el impuesto de sociedades o realizar una depreciación especial equivalente al 50% del coste de adquisición. Al desarrollar activamente servicios de administración electrónica (el envío de formularios fiscales electrónicos, licitaciones electrónicas, y plataformas que permiten la interacción entre la Administración y las empresas para llevar a cabo transacciones e-business), los gobiernos coreanos y estonio han proporcionado incentivos adicionales a los consumidores y los pequeños negocios para que se unan a la sociedad de la información. Esta iniciativa generalmente se complementa con programas de capacitación digital que ofrecen subsidios para actividades formativas en línea y presenciales dirigidas a los más mayores y a discapacitados, como los programas puestos en marcha en Corea. En el caso de las pequeñas empresas, el Gobierno japonés anima a las pequeñas y medianas empresas a instalar voluntariamente plataformas TIC proporcionando formación, recopilando y dando a conocer las mejores prácticas y apoyando la colaboración con las comunidades locales. Un área que se ha ganado la atención de las políticas de demanda es la necesidad de apoyar la adopción de las TIC y su asimilación entre pequeñas y medianas empresas (pymes). Estas representan el centro de gravedad de la mayoría de las economías en términos de creación de empleo y, en numerosas economías emergentes, realizan importantes contribuciones al PIB y a las exportaciones. El nivel de sofisticación tecnológica de las pymes, sin embargo, es bajo, lo que refleja una formación escasa y limitaciones económicas para la compra de productos y servicios TIC y, en general, una actitud conservadora hacia la innovación. Las políticas encaminadas a estimular la demanda de las TIC entre las pymes difieren de gobierno a gobierno. En Japón, el Gobierno, como parte de su Plan Estratégico Pymes, ha creado el Equipo de Apoyo a la Gestión Informática, una red de instituciones públicas y privadas. Su objetivo es animar a que las pymes implementen voluntariamente sistemas de gestión informática para reformar la administración de sus negocios y mejorar la productividad. El Equipo de Apoyo a la Gestión ITE ayuda a las pymes locales ofreciéndoles formación, recopilando y difundiendo las mejores prácticas y apoyando colaboraciones con comunidades locales. Corea puso en marcha un servicio de licitación electrónica para las pymes que vendieran bienes y servicios a la Administración. Además el Gobierno promovió ciertas iniciativas, los chaebols (conglomerados de numerosas compañías reunidas en torno a una compañía matriz) tuvieron un papel importante a la hora de estimular la adopción entre las pymes. Los grandes conglomerados desarrollaron programas que obligaban a las pymes que formaban parte de sus cadenas de suministro a adoptar plataformas de banda ancha y plataformas de comercio electrónico si querían continuar trabajando con ellos.

11.10 Políticas de demanda que impulsan la transición hacia las sociedades de la información
Hemos puesto el énfasis en la noción de que los países que han tenido éxito en construir sectores TIC de alto rendimiento han pasado de las políticas de desarrollo por sectores (telecomunicaciones, software, ciencia y tecnología, informática) a un modelo integrado. Mientras que un enfoque integral sobre las políticas de desarrollo TIC reconoce la interconexión de los distintos dominios de las TIC (infraestructura, demanda, producción y adopción) y de sus sectores (telecomunicaciones, aplicaciones, dispositivos), este enfoque se caracteriza también por la integración de un conjunto de políticas que estimulan la oferta de aplicaciones, particularmente de las orientadas a la administración electrónica; la promoción de servicios basados en las TIC en áreas de la educación y la sanidad, y la protección de la intimidad. Cada una de estas áreas puede configurarse por las políticas públicas orientadas a potenciar su uso. En esta formulación, la base para las políticas públicas pasa de una filosofía reguladora encaminada a crear una competencia sostenible a concentrarse en estimular la oferta en base a la colaboración de los sectores público y privado. Mientras que las políticas sobre las telecomunicaciones tienden a centrarse en una regulación que impone el Estado a las empresas privadas y a dar respuesta a los fallos de mercado, las políticas sobre el sector TIC que no

El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector público 226
pertenecen a las telecomunicaciones pretenden crear entornos de colaboración en los que tanto el gobierno como el sector privado puedan cooperar en la construcción de un ecosistema TIC. Los casos de estudio de Corea, Japón y Estonia (además de la experiencia finlandesa) son ejemplos paradigmáticos. ¿Cuáles son las políticas específicas que deberían ponerse en marcha para estimular el desarrollo de la Administración, la enseñanza y la sanidad electrónicas? Estos son los servicios en los que la Administración está particularmente involucrada en su provisión generalizada, y todo su potencial no podrá realizarse a menos que se pongan en marcha políticas que permitan que la población se beneficie de ellos. Otros capítulos de este libro (5, 6 y 10) han examinado la experiencia de una amplia variedad de países para ver cuáles de las acciones específicas llevadas a cabo por los gobiernos en estas áreas de las TIC han tenido, por el momento, un impacto medible sobre los resultados esperados. Los hallazgos generales apuntan a que es demasiado pronto para apreciar efectos medibles sobre la sociedad en su conjunto, debido, en parte, a que la incorporación de la tecnología en la provisión de estos servicios se encuentra en una fase temprana y, por otra parte, a que desarrollar procesos para un uso real de la tecnología parece ser mucho más complicado que simplemente proporcionar los equipos y los servicios de telecomunicaciones adecuados a los usuarios finales. En el ámbito de la sanidad, los países están en fases muy distintas de adopción de sistemas de gestión de historias clínicas, por ejemplo, debido, en parte, a los problemas vinculados con la protección de la intimidad a los que estos sistemas se enfrentan. Sin embargo, en los países que han adoptado tales sistemas las ventajas derivadas de esa adopción no han significado diferencia alguna sobre la salud general, la mortalidad de la población o el gasto total en sanidad. El impacto más notable de las TIC en el terreno de la salud es el cambio en la relación entre pacientes y médicos –los pacientes ahora están armados con conocimientos que les permiten poner en duda las conclusiones de sus facultativos y discutir sobre tratamientos alternativos–. Este conocimiento también les permite automedicarse y se suma a los recursos disponibles para tratar de hacer frente a las enfermedades (ver capítulo 7 para otras formas en las que se han aplicado las TIC en la provisión de servicios sanitarios). Las implicaciones de estos hallazgos acentúan la necesidad de realizar un estudio meticuloso a nivel micro del impacto de cada iniciativa tecnológica, dado que los efectos son difíciles de observar midiendo simplemente los indicadores agregados. En el ámbito de la administración electrónica, los factores de la demanda más importantes que estimulan los servicios relacionados con Internet parece que son los mismos factores que estimulan el uso general de Internet –el acceso a los servicios de Internet y el conocimiento y los equipos necesarios para reunir información y llevar a cabo transacciones–. En ese sentido, el predominio de los servicios de comercio electrónico y administración electrónica van de la mano. Un fuerte apoyo gubernamental al acceso de la población a las TIC en general parece ser un factor crítico. Finalmente, el impacto sistemático de las TIC en el ámbito educativo parece que se hace sentir, en gran medida, en la actitud de los estudiantes hacia las ciencias y las matemáticas. El uso intensivo de ordenadores en los hogares parece entrar en conflicto con el rendimiento educativo, dado que ese uso es principalmente de carácter recreativo, y reduce el tiempo pasado haciendo deberes. Por el momento, el uso de modelos didácticos novedosos centrados en la interacción entre estudiantes y ordenadores sin contar con los beneficios derivados de la instrucción tradicional en las aulas no parece que, en general, sea eficaz. Maximizar las ventajas de las TIC en el ámbito educativo dependerá de una investigación y experimentación continua para encontrar las formas más útiles y escalables en las que mejorar los procesos de aprendizaje.

11.10 Conclusiones
Este capítulo ha mostrado la importancia de las políticas públicas para el desarrollo de un sector TIC de alto rendimiento. Ha mostrado también que las políticas y las prácticas diferirán entre países, dependiendo del sistema político: como ejemplo, el contexto político chino tiene influencia sobre el ámbito de las políticas públicas en materia de TIC. Sin embargo, es importante señalar que, independientemente de las particularidades de los sistemas políticos, las mejores prácticas son sorprendentemente comunes en todos los países.

11. El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector TIC 227
1. Las políticas gubernamentales tienen un papel crucial a la hora de mejorar el rendimiento del sector TIC. El análisis estadístico que relaciona el rendimiento del sector TIC con un conjunto estándar de políticas indica que las políticas públicas y el rendimiento del sector están estrechamente vinculados. El rendimiento del sector TIC medido por su adopción, calidad, innovación y beneficios para el consumidor, medidos estos últimos por la reducción de precios, está estadísticamente relacionado con la adopción de políticas en favor de la competencia, garantizadas por la independencia reguladora y guiadas por una visión general para el sector TIC. Además, al establecer controles sobre el desarrollo económico, si un país adopta políticas de competencia reguladas, garantizadas por un regulador autónomo, y genera una visión objetivo para el sector TIC, esto resultará en un sector vibrante que beneficiará al país y a su población. Entre las políticas estudiadas, el desarrollo de modelos de competencia apropiados para el sector de las telecomunicaciones es un impulsor fundamental del rendimiento del sector. Se necesita una competición sana no solo para conseguir una reducción de precios en los servicios, sino también para estimular la innovación y la inversión. Modelos de competencia sostenible dan como resultado estructuras industriales que muestran una cantidad moderada de consolidación del sector de las telecomunicaciones, que, a su vez, tiende a estimular la innovación al crear una mayor certeza sobre el retorno de las inversiones. El análisis estadístico indica que la competencia basada en las plataformas de banda ancha está positivamente relacionada con una mayor probabilidad de inversiones en fibra óptica en el bucle local. De igual modo, la portabilidad de los números de los teléfonos móviles incrementa, mediante la reducción de los costes de transferencia del cliente, la posibilidad de innovación del producto, que resulta en un lanzamiento más intenso de aplicaciones de datos móviles. Esos hallazgos se confirman mediante los ejemplos que muestran cómo la competencia basada en plataformas es el principal impulsor del desarrollo de la banda ancha en Japón, Corea y Suecia. Sin embargo, la competencia sostenible encarna la presencia de dos o tres agentes integrados verticalmente con la suficiente capacidad de innovación e inversión. La competición limitada que resulta de una estructura industrial altamente concentrada, por otro lado, actúa como un obstáculo para el desarrollo de la banda ancha. Las políticas de telecomunicaciones necesitan integrarse dentro de una visión general del sector TIC objetivo y de su correspondiente hoja de ruta, incluyendo elementos del ecosistema (aplicaciones software, desarrollo de contenidos e informática). Los casos de estudio de China, Corea, Estonia y Japón indican que las políticas de telecomunicaciones se insertan generalmente dentro de un marco global en el que se involucran el sector de las telecomunicaciones y el de los servicios informáticos. Este marco general debería capturarse en una visión y un plan sobre cuál es el objetivo para el desarrollo del sector. Los países estudiados consideraban el desarrollo de las infraestructuras (telecomunicaciones, por ejemplo) como algo estrechamente ligado al contenido y las aplicaciones. El desarrollo de una visión y un plan ayuda a alcanzar la claridad y la certeza en la definición de un marco regulador y un conjunto de políticas. Estonia es un país donde la visión, el plan y la certidumbre reguladora están interrelacionadas. Por el lado negativo, en México la falta de una visión y la existencia de una política que generaba incertidumbre han tenido un efecto negativo sobre el desarrollo del sector TIC. Las políticas orientadas hacia las infraestructuras necesitan combinarse con énfasis en las políticas de la demanda para estimular la adopción de las TIC. Como indican los ejemplos de varios países, la porción significativa de la población excluida de la tecnología digital no representa una falta de alcance, sino limitaciones socioeconómicas y culturales. Los casos de estudio de Suecia, Estonia y Corea (todos con altas tasas de adopción tecnológica) establecen un paradigma en términos de implementación de políticas de la demanda centradas en la capacitación digital, la subvención del acceso a los desencantados y el desarrollo de aplicaciones que estimulen la adopción. Además de políticas específicas, la planificación activa y continua del gobierno es una herramienta fundamental para mejorar el rendimiento. El análisis estadístico encuentra que la mayoría de los países que alcanzan un rendimiento superior en sus sectores TIC se adhieren al desarrollo de planificaciones de alto nivel combinado con una planificación plurianual detallada. El alto rendimiento del sector TIC está estadísticamente relacionado con esta práctica. Este hallazgo fue confirmado en una serie de países (Suecia, Corea, Ja-

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El impacto de las políticas públicas y reguladoras sobre el rendimiento del sector público 228
pón y Estonia). Pero las experiencias de algunos otros países indicaron que la planificación por sí sola no es suficiente para mejor el rendimiento del sector. Los casos de estudio de Corea y China indican que la probabilidad de una planificación exitosa aumenta con la introducción de prácticas de gestión sólidas, entre las que se incluyen un seguimiento disciplinado y canales de comunicación apropiados entre los sectores público y privado. 6. Las políticas y planificación gubernamentales necesitan completarse con el liderazgo y la titularidad del poder ejecutivo. Mientras que hay países con políticas culturales ampliamente divergentes, las experiencias de Corea, China, Suecia y Brasil señalan la importancia de asignar las responsabilidades sobre el desarrollo y seguimiento de la agenda digital a los más altos niveles de poder ejecutivo. Esto resulta en la capacidad de guiar a todos los poderes de la Administración del Estado en una dirección coherente y mejorar las posibilidades de hacer cumplir la visión.

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