RAFAEL GUTIERREZ GIRARDOT Aproximaciones

Procultura S. A.

ÍNDICE Advertencia I Revisión de la historiografía literaria latinoamericana El problema de una periodización de la historia literaria latinoamericana Problemas y temas de una historia social de la literatura latinoamericana La historiografía literaria de Pedro Henriquez Ureña: Promesa y desafío El Modernismo incógnito II Lukács revisited Walter Benjamín. Posibilidad y realidad de una filosofía poética Walter Benjamín y sus afinidades electivas III La lucidez histórica de Jorge Guillén Gottfried Benn: intelectualismo y nihilismo

ADVERTENCIA Bajo el título de Aproximaciones —un título trillado, por lo demás — se recogen en este volumen ensayos sobre historiografía literaria, sobre el Modernismo, sobre dos teóricos de la sociología literaria y sobre dos poetas contemporáneos. Aunque trillado, el título se justifica porque los problemas que plantea la historia social de la literatura hispanoamericana — tema de los 4 primeros ensayos— son nuevos, como corresponde a la novedad del propósito, y por ello no admiten aún un tratamiento sistemático. Escritos para diversos públicos y ocasiones, ellos parten de la historiografía literaria de Pedro Henríquez Ureña, a la que se pretende profundizar, ampliando el camino o los caminos que ella abrió y que se han echado en el olvido. Esta historiografía está animada por un propósito bolivariano y martiano que tiene, consecuentemente, proyecciones políticas, esto es, la de la unidad de Nuestra América como única posibilidad de una emancipación real y de la realización política de Nuestra América como patria de la justicia. Consiguientemente, esta historiografía y la concepción política que subyace a ella, excluye de por sí los nacionalismos y las diversas variaciones de éste, como el indigenismo, cuyo fantasma se mantiene pertinazmente pese a su repetido fracaso literario. Dado el hecho de que estos trabajos —dos de ellos han sido ponencias a sesiones de trabajo de un proyecto de elaboración de una historia social de la literatura iberoamericana, esto es, que incluye al Brasil— han sido elaborados para distintas ocasiones —el tercero se refiere indirecta y tácitamente a un proyecto descabellado de historia social de la literatura hispanoamericana, favorecido irracionalmente por una revista peruana; el cuarto fue escrito como homenaje a Pedro Henríquez Ureña en el centenario de su nacimiento en 1984 y publicado en la revista Casa de las Américas— son inevitables las repeticiones. Con todo, si se tiene en cuenta la pertinancia con la que se repiten tópicos hoy insostenibles, estas repeticiones pueden concebirse —y lo son— como una insistencia en el valor seminal de la obra del olvidado, pese a su celebración, Maestro de América. La insistencia misma es una aproximación. Los ensayos sobre Lukács y Walter Benjamín son igualmente aproximaciones en el sentido de que tratan de poner de presente los problemas que caracterizan a la consideración marxista-leninista de la literatura, que en Hispanoamérica y en España se ha tomado como dogma. Pese a la afirmación de Juan Gustavo Cobo Borda sobre la influencia que ejerció Walter

Benjamín en Ángel Rama, lo cierto es que en los países de lengua española Benjamín es insuficientemente conocido y que se ignora la complejidad de su pensamiento. Esta es precisamente la que hace que su recepción del marxismo bajo la influencia de Asja Lacis constituya sólo un capítulo de su evolución intelectual, que, como en el caso de Lukács, se nutrió de la vieja tradición de las llamadas "ciencias del espíritu", enfrentando, indirectamente, esa tradición acuñada por el idealismo alemán con el materialismo histórico en su versión leniniana. Es decir que el pensamiento de Benjamín no es reducible a un denominador común, sino que constituye un prisma en el que lo que cuenta no es la orientación política inmediata —sea de izquierda o sea conservadora— sino la variedad de los enfoques para captar la variedad de la realidad literaria que se investiga. Por su adhesión al marxismo, por sus experiencias con la política cultural del Partido, Benjamín significa con su pensamiento una interrogación y un cuestionamiento, una problematización del dogma burocrático, tan pertinaz en muchos críticos de los países de lengua española. Los ensayos sobre Jorge Guillén y Gottfried Benn, a quienes se ha reprochado su desinterés por la historia, pretenden mostrar que el prejuicio sobre ellos es sólo producto de una miopía dogmática, en la que se encuentran los conservadores emotivos que claman por una poesía de "carne y hueso" y los clientes del realismo socialista, olvidando que la actitud del poeta frente a la realidad histórica no es comparable ni reducible a la del novelista y menos a la del ensayista, ni tiene por qué ser la de Pablo Neruda, la de José María Pemán, o la de Ernesto Cardenal. La creación poética es por naturaleza libre y no puede ser creación si se somete a consignas de cualquier índole. Precisamente por esa libertad puede ella desencubrir aspectos de la realidad histórica que quedan necesariamente ocultos a quienes versifican con una visión previa y fijada dogmáticamente de la realidad histórica. Ni la lucha por la justicia social ni la lucha de clases justifican la sumisión a un dogma, esto es, la miopía frente a la realidad histórica. Estos dos ensayos plantean "aproximativamente" el fatigante problema de la función de la literatura en la sociedad y el de la llamada "élite" intelectual. El problema es fatigante por las contradicciones que subyacen a su planteamiento. Tanto los conservadores de sustancia irracional-fascistoide como Camilo José Cela, como los predicadores laicos del realismo socialista postulan una literatura "realista" que renuncie a los procedimientos expresivos que la literatura ha configurado a lo largo de siglos de desarrollo desde Hornero hasta Joyce, Kafka,

Valéry, Vallejo, Borges, etc. Esta literatura realista ha de renunciar a esa tradición secular en beneficio del pueblo. Pero ¿qué es el pueblo? Y ¿qué ocurrirá cuando en su nombre se desliterarice la literatura, quién va a cantar y a inventar el pueblo o las numerosas figuras que ha tenido y tiene en la historia? O no es ese "pueblo" —¿el de Sófocles?, ¿el de Los de abajo de Azuela, el madrileño que gritó 'que vivan las cadenas'? — sólo un pretexto de coquetería del escritor para ocultar su agresiva mediocridad? Ese seudomito ha producido una literatura de "casticismos" que exige del lector el laborioso manejo de un diccionario de voces regionales o de arcaísmos y más que conocimiento de la literatura y capacidad de pensar y de imaginar, familiaridad con la botánica y la zoología. Este tipo de escritor del pueblo y para el pueblo ¿ha de ser el único que merece no solamente legitimidad social, sino valor de verdadera literatura? Una respuesta tácita a esta pregunta la dan los condenados elitistas Jorge Guillén y Gottfried Benn, antípodas poetológicos, quienes penetraron con más lucidez que el inmortal Pablo Neruda los problemas últimos de la historia contemporánea. En este contexto de problemas cabe colocar el ensayo sobre el Modernismo. Agradezco la publicación de estas aproximaciones polémicas a la directora de Procultura, Gloria Zea, al Jefe de Publicaciones, Santiago Mutis Duran y la confección del manuscrito a la señorita Monika Chevalier, auxiliar del Seminario de lenguas románticas —sección de Hispanística— de la Universidad de Bonn. Bonn, febrero de 1986.

I REVISIÓN
DE LA HISTORIOGRAFÍA LITERARIA LATINOAMERICANA

La historiografía literaria latinoamericana es, como casi toda la del siglo XIX, una historiografía con propósitos nacionalistas. Con ese signo había nacido la moderna historiografía literaria, cuyo padre Friedrich Schlegel la había deslindado de los llamados "estudios anticuarios" al considerar toda obra de arte literaria como fenómeno único, histórico, ligado al tiempo y al espacio, esto es, a una época y a una "nación". El germen "nacionalista" de Schlegel floreció en Gervinus, en cuya Historia de la literatura nacional de los alemanes (1835-1842) aseguraba: "Nos parece que ya es tiempo de hacer comprender a la Nación su valor actual, de refrescarle su mutilada confianza en sí misma, de infundirle orgullo de sus más viejos tiempos y gozo en el momento actual y el más cierto ánimo de futuro". Para eso escribió su Historia de la literatura nacional... Y este propósito de hacer comprender a la Nación su valor actual, determinó el criterio para calificar a un "clásico", esto es, para dar un juicio de valor. Tal criterio aparece formulado claramente en la famosa Historia de la literatura italiana (1870-71) de Francesco de Sanctis —quien conocía a Schlegel y había escrito uno de los más claros ensayos sobre Gervinus— en la que concibe "lo clásico" como la plenitud de un desarrollo literario a la que ha llegado la conciencia nacional, como ia plenitud expresiva o literaria de la Nación. Con el habitual retraso hispano y la habitual carencia de suficiente fundamentación teórica, aseguraba Marcelino Menéndez y Pelayo en su Defensa del programa de literatura española (1878) que la historia de la literatura es un proceso orgánico —es el fundamento de la tesis de Schlegel— y que hay "un genio nacional" español, fundado en la "idea de la unidad peninsular" que resplandece en unos —los "clásicos"— y palidece en los "reflejos de una cultura extraña". Lo que en Gervinusy de Sanctis era claro criterio de lo "clásico" o representativo —por falso que fuera, era asible— adquiere en Menéndez y Pelayo el carácter de lo nebuloso. Hay un "espíritu español" que flota sobre la Península y que considera que Séneca es español porque nació allí. Pero hay una excepción a esa determinación geográfica de lo español: los semitas nacidos en la Península no son españoles, según el polígrafo montañés. Por su raza, su lengua y su religión éstos se diferencian radicalmente de la población "cristiana y latina" de la Península, cuya idea de unidad es la base del "ingenio español", o estilo, como lo llama en otro lugar, que ha

la "peruanidad". en cambio. herida ya por los nacionalismos reaccionarios y por los nostálgicos del pasado español. Menéndez y Pelayo rechazaba el presente y soñaba en el pasado. madre de todos los romances: en la latina". llámese Estado.. Las Historias literarias de Gervinus y de Sanctis surgieron en un momento histórico de Alemania y de Italia. Y cada uno de sus "discípulos" latinoamericanos adoptó su óptica miope (no precisamente la de su Historia de las ideas estéticas en España) y. aunque monumental. en vez de traducir la "idea de la unidad" peninsular a la de la "unidad continental" y potenciarla políticamente con los postulados de Bolívar y Martí. en busca de su "nacionalidad".. esto es. castellano. de la difícil afirmación de la unidad continental postulada por Bolívar y Martí.. esto es. de "discípulos" del polígrafo montañés.. el catolicismo. en una unidad panteística. Las Historias de Gervinus y de Sanctis —Francia no tiene nada semejante— pensaban en la unidad de sus naciones con propósito de afirmación presente y de perspectiva futura. como Alemania e Italia. De allí provienen la "argentinidad". índole de raza. etc."gallardeado en los tres dialectos. entre muchos más. catalán y portugués" y en la "lengua extraña. es decir. la "colombianidad". De ahí el que la realización fragmentaria. esos monumentos vagos y muy frecuentemente cursis que se ha elevado a sí misma la miopía de la reacción política para . de la historia nacional del "territorio-nación" de la Península. lo cierto es que su programa de una historia literaria de España parte de la "idea de unidad peninsular" y del "estilo" español que ha surgido en la Península. semejante al "español" de su Maestro.". Aunque Latinoamérica no compartía con España el problema de la decadencia. sino que se hallaba más bien. esto es. quienes aceptaron un modelo de historiografía y crítica literarias ideológicamente contrarias a la realidad continental. la época en que los dos países buscaban su unidad nacional. prefirió encerrarse en los límites geográficos y administrativos virreinales y creer que dentro de ellos también dominaba esa nebulosidad llamada "estilo" o "ingenio" peculiares. de su primitivo programa se convirtió en una glorificación del "estilo" español. de imponer el lazo de esa unidad imperial española. La de Menéndez y Pelayo. genio nacional. Y aunque Menéndez y Pelayo asegura que la literatura es autónoma y que no ha de considerarse "encerrada. la veneración con que beatamente se acató a Menéndez y Pelayo llenó a la América independiente. consiguientemente. acompañó el derrumbamiento definitivo del Imperio español y constituye con su fanatismo religioso (Historia de los heterodoxos españoles) un desesperado intento de mantener la unidad perdida. la "mexicanidad".

la raza. Lo único modesto de esta obra farragosamente nacionalista es el título: La literatura argentina. esto es. lo cierto es que coincidía con él sustancialmente. no hacía otra cosa que describir con más palabras lo que Menéndez y Pelayo había llamado "estilo" o "ingenio español" propios de la "unidad ibérica". por ejemplo. lo hubiera llevado a poner en tela de juicio como elementos específicos de la "literatura argentina" y de su "alma nacional". Ricardo Rojas tropieza con el problema de "la conciencia nacional". Uno de esos "discípulos" de Menéndez y Pelayo fue Ricardo Rojas. 1924. Y aunque en esto se diferenciaba de Menéndez y Pelayo. la raza y la tradición". concluía que la "tónica resultante de esos cuatro elementos se traduce en un modo de comprender y de sentir y de practicar la vida. además de "la lengua. no ha habido ningún cambio hasta hoy. de haberlo planteado suficientemente. En cinco tomos la recoge la edición de sus Obras (2a. Menos amplio en la visión que su silenciado Maestro. ed. que ella se mueve en una dualidad "entre un territorio que nos pertenece exclusivamente y un idioma que nos pertenece en común con otras naciones donde se lo habla con igual derecho y por iguales causas que entre nosotros mismos".El subtítulo es. Cap. menos modesto: "Ensayo filosófico sobre la evolución de la cultura en el Plata". VI. naturalmente. que uno de los elementos del "alma nacional argentina" es el lenguaje. cuyo documento es su literatura". pero apunta que en comparación con Europa nosotros escribimos en un idioma de . II Parte) que los enriquecidos de las Colonias heredaron de la Madre patria. Buenos Aires.encubrir no pocas veces su visceral beatería xenofílica y a la vez xenófoba (Jorge Juan y Antonio de Ulloa la caracterizaron ejemplarmente en sus Noticias secretas de América. la tradición". Este asegura. en la Librería 'La Facultad'). En el prólogo anunciaba que había concebido un "sistema crítico para estudiar la literatura argentina como una función de la sociedad argentina". Al definir la literatura nacional como "fruto de inteligencias individuales". que "son actividades de la conciencia colectiva de un pueblo. de quien decía no deberle nada. Parece que. A su exuberancia y engolamiento rioplatenses y decimonónicos debe la historiografía literaria de las nuevas Repúblicas la primera historia literaria monumental de una de las "Republiquetas" —para decirlo con Mitre— latinoamericanas. el idioma. en este aspecto. Las contradicciones a que conduce la concepción historiográfico-literaria de Menéndez y Pelayo se multiplican y ahondan en su "discípulo" Ricardo Rojas. Pero Rojas no soluciona el problema que. o sea en el alma de la nación. cuyos órganos históricos son el territorio. como el contenido de los abundantes volúmenes. 1826.

Con todo..trasplante. lo fragmenta con subdivisiones de subdivisiones y etiquetas y lo priva del contexto europeo. la única lengua autóctona de la Península sería la vasca. ¿qué es entonces el "alma nacional" argentina? ¿Es un alma autóctona. Con ese criterio. más que el "nacionalismo". . que no trataron de ponerlas en claro y que por esa inercia ocasionaron un retroceso en la concepción de lo que es historia de la literatura. legó al mundo de entonces la obra historiográficoliteraria de Ferdinand Brunetiére. por ejemplo. es decir. En ninguno de los dos hispanos sirvió una tendencia de la ciencia. pero trasplantada? Con todo. junto con la crítica. de la comunicación extranacional específica de la vida literaria de esos países . quien examine la canónica Historia de la literatura francesa de G. Herder —por sólo citar unos ejemplos conocidos— y se articuló en Fr. Lessing. entre otros . como suelen suponer silenciosamente en toda la cultura latinoamericana los europeos y los españoles. El defecto de la historiografía literaria que podría llamarse "tradicional" no es propio y exclusivo de la historiografía literaria hispánica. Ellas no fueron "privilegio" de los latinoamericanos y de los españoles. en Voltaire.". Lanson (aparecida en 1894. que no reflexionaron sobre sus evidentes contradicciones. como el "positivismo".. esto es. el horizonte del desarrollo literario. sería injusto reprochar a estos historiadores de la literatura el que se hayan enredado en contradicciones. Si ese elemento del "alma nacional" que es el idioma no es nacional. Pero lo que sí cabe reprochar es el hecho de que los historiadores de la literatura de los países de lengua española adaptaron y siguieron dogmáticamente los modelos nacionalistas de Menéndez y Pelayo y de Ricardo Rojas. tal como surgió. para fundamentar la miopía pacata que caracteriza los dictámenes furiosos de Brunetière sobre Goethe o sobre Flaubert. que era más delicuescentemente reaccionario y nacionalista que Menéndez y Pelayo e infinitamente más lleno de contradicciones que Ricardo Rojas. y tal como llegó a sedimentarse de manera despotenciada en Menéndez y Pelayo y en su discípulo Ricardo Rojas. Schlegel y en de Sanctis. Pues la "cartesiana" y "revolucionaria" Francia. sino de trasplante. reeditada y complementada permanentemente: una de las últimas ediciones es de 1955) o la igualmente canónica Historia de la literatura inglesa escrita por los franceses Emile Legouis y Louis Cazamian (aparecida en 1926/7 y reeditada y complementada 12 veces hasta 1957) no podrá menos de comprobar que en estas dos obras ejemplares por su erudición no se percibe una concepción historiográfico-literaria y que ésta ha sido sustituida por un esquema ordenador que estrecha.

quienes iniciaron el proceso de "desuniversalización" de la concepción del padre —o de los padres— de la historiografía literaria moderna. para que ciertas digresiones no hagan que la novela aparezca "rompida". como las llamó Mitre con razón— y de esa manera ha ocultado bajo el manto de la justificada emancipación los más fervorosos patrioterismos y las más cursis manifestaciones de una perspectiva puramente municipal. por su perspectiva miope. de Friedrich Schlegel principalmente y de su hermano August Wilhelm. es preciso "darles forma con los recursos naturales de este género de literatura". Un ejemplo de ello. a aquellos autores cuya significación se debe al "minimizado". de un Hettner. la de cada literatura "nacional" desconoce el problema que planteó Ricardo Rojas. Al "juzgar" la novela Mimí de Rafael Cabrera Malo.. que ha dado ocasión a que se vierta .sino la consecuencia del nacionalismo que subyace a sus propósitos. y "maximiza". Restaurador de Venezuela. esto es. entre los muchos de este tipo que pueblan la historiografía literaria latinoamericana. entre otras más. es decir. a la habitual y rutinaria entre "precursor" y "precorrido". es la alabada obra de Gonzalo Picón-Febres. concretamente. Tal relación ha determinado considerablemente el estudio del Modernismo. más famosos en su tiempo que Coloma y Pereda? El "nacionalismo" —que en Picón-Febres. del que para Picón-Febres son ejemplos y modelos Pequeñeces de Luis Coloma y El sabor de la tierruca de José María de Pereda. La historiografía literaria latinoamericana es "nacionalista". para usar la palabra de Borges en este contexto. La literatura venezolana en el siglo diez y nueve (aparecida en 1906. como en Coloma y en Pereda era una anti-modernidad y una protradición muerta— lejos de hacer justicia a sus pretenciones — ¿por qué precisamente un "patriota" tiene que citar modelos españoles? — minimiza precisamente a los autores de quienes por principio debía enorgullecerse. ¿Por qué no citó como modelos a Galdós y a "Clarín" o a la Pardo Bazán. que está escrita en un idioma que no pertenece exclusivamente a cada una de las gloriosas "naciones" —o "Republiquetas". Es preciso agregar que este nacionalismo se hallaba latente en las concepciones hitoriográfico-literarias de un Gervinus. la latinoamericana.. y dedicada al "Benemérito Señor General Cipriano Castro. asegura el patriota Picón-Febres que para que esta obra sea más interesante. de un de Sanctis.). si así cabe decir. Esta relación entre "minimizado" y "maximizado" corresponde. por sus propósitos de prédica reaccionaria. de obras "rompidas" por sus cursis intenciones sermonarías. Pero a diferencia de la historiografía literaria nacionalista europea. es decir. por ejemplo.

tinta y se pierda ingenio en la determinación de quién fue o quiénes fueron los precursores de Rubén Darío. ¿Qué hubiera sido de los precursores sin Darío? A estos esfuerzos de determinar prioridades. tras la "sexualización" de las estéticas literarias.. una aspiración reivindicativa múltiplemente arcana que supone la valoración social positiva de lo masculino como dominador y la de lo femenino como lo débil. Y por eso resulta evidente que sus juicios estéticos nada tienen que ver con el proceso y la significación literaria dentro del contexto hispano que tiene la literatura que él reivindica. Pedro González quieren demostrar que un hecho de la vida literaria como fue la "jefatura" —horribile dictu—de Darío fue una usurpación indebida naturalmente del pobre hombre de Metapa. surgida de la Guerra del Pacífico. El Panorama pretende demostrar que es falsa la "confabulación del odio" contra Chile. Rojas "para solaz de sus lectores maneja visceras y recuerda. Morge de Gottfried Benn. subyacen nacionalismos inconfesos pero patentes en el fervor con el que un Schulman o un M. por lo menos. no es difícil llegar al ejemplo máximo de una historiografía literaria municipal-nacionalista como el libro de Guillermo Díaz Plaja Modernismo frente a 98 (1952). arguye autores en vez de argumentos.. por ejemplo.". Frente a la obra poética de un Gonzalo Rojas. "De hoy en adelante —dice Silva Castro— no se podrá decir que el país del cobre carezca de escritores. El libro de este "catalán universal" oculta tras la contraposición femenino-masculino. extemporáneo y sustancialmente dominable y dominado. en el que confluía un aspecto del Romanticismo alemán y del proceso de la literatura que le siguió y que puede resumirse muy sumariamente con el título de la obra de un . a lo largo de varios poemas. es decir. El propósito —que recuerda al de Menéndez y Pelayo al escribir su libro sobre La ciencia española— es enumerativo. Reivindicativo es también el Panorama literario de Chile de Raúl Silva Castro (aparecido en 1961). de que en 1911 apareció uno de los libros de poesía más decisivos de la literatura alemana. aunque su afán no lo lleva a los excesos curiosos de Díaz Plaja. quien considera que el Modernismo latinoamericano es "femíneo" en tanto que el 98 español es masculino. Por ese camino. sin percatarse. funciones corporales y hechos físicos de que hasta ayer no se hizo habitual comercio en la poesía". y que sólo pueden ser realizados coherentemente desde la perspectiva y con los instrumentos de una filología a-histórica y a-teórica. según la cual Chile "era terreno ingrato para el espíritu". El libro de Díaz Plaja es manifestación de una conciencia colonialista frustrada e irrealizable políticamente. Silva Castro apunta con la ineficaz ironía del ignorante que en La miseria del hombre.

etc. le impidió posiblemente cerciorarse de que por lo menos desde la aparición de la edición española (1949) de Las corrientes literarias en la América hispana de Pedro Henriquez Ureña era anacrónico y supérfluo hablar de la "confabulación del odio" contra Chile. si se quiere. Si se resumen estas observaciones sobre la historiografía literaria nacionalista con la fórmula de que ésta "valora". la "peruanidad". y contribuya a satisfacer las vanidades. occidentales. entonces cabe concluir que aunque esta historiografía literaria nacionalista calme la sed patriótica de los corazones y compense las frustraciones nacionales y sociales. "mexicanistas". Es precisamente el "municipalismo" de la historiografía literaria nacionalista el que plantea un problema central de la historiografía literaria. entre muchas más cuyos defectos resume ésta— constituyen un género peculiar. es decir. que ha conducido a que se la relegue al depósito de los seudoproblemas. es decir. quién lo define. en realidad nada tiene que ver ni con historia ni con literatura. de qué modo se sabe quién lo define y qué lo legitima para esa definición? La cuestión de los valores forma parte de una vieja disputa de la filosofía. En este campo reina la más absoluta arbitrariedad y confusión. sucinto . devocionario nacional. etc. etc. 2 tt. auténticos. Para todos los nacionalistas. compuesto de elementos heterogéneos: biobibliografía. la "sensibilidad propia del ambiente chileno".. Karl Rosenkranz: La estética de lo feo (1853). "hondureñistas". Y si se deja de lado el problema del deslinde entre crítica literaria valorativa e historia literaria descriptiva o. establece prioridades con un criterio científicamente indefinible. esto es. etc. especialmente de los años 30. Estas historias literarias nacionales "nacionalistas" —se puede citar el ejemplo de la de Feliz Lizaso. el nacionalismo de Silva Castro.discípulo de Hegel. pragmática. de donde la rescatan los militares y demás clientes de los valores eternos. Por otra parte. cabe preguntar: ¿cómo se define un valor. nacionales. el "alma argentina".. "virilidad" o "femineidad". "argentinistas". con los seguidores latinoamericanos de los "expertos" norteamericanos en la peruana región de Ayacucho o en el gobierno de Perón en dos años o en el "período de Sonora" de la revolución mexicana. el supremo valor es un criterio indefinible e incaptable empíricamente: el "ingenio" o "estilo" español. el de la valoración o. el de los criterios de valor con que ha de juzgarse una obra literaria para ser considerada digna de entrar en la monumental historia de la literatura de cada "Republi queta". como hoy suele decirse. 1965-67. quien comparte su miopía con todos los "peruanistas". Historia de la literatura hispanoamericana.

Y la "cubanía". de la "peruanidad" etc.juicio literario fundado vagamente. . del sexo viril español de esas letras. considera a la literatura como pretexto de algo vago y general. es decir. con el análisis de las preferencias de lectura que se inculcan en los colegios secundarios y determinan hábitos de lectura. "peruanidad". su sexo masculino. de "lecturas poéticas". todas esas "almas nacionales" se difuminan y dejan el campo para divisar una red compleja de relaciones sociales. el "alma argentina". adquirirán su sentido como expresiones históricas de determinados momentos y determinadas aspiraciones de determinados estratos sociales. etc. y las historias literarias nacionales no son otra cosa que el intento de legitimar sentimentalmente esa cursi legalización. porque reducen el acontecer histórico a la cronología escueta. Y no tienen que ver con literatura porque la valoración de lo que para dichas historias merece tal nombre. extra-nacionales. etc. estas historias literarias formarán parte del material para estudiar la "función" que en una época determinada una sociedad determinada dio a la literatura. etc. Los "Estados nacionales" hispanoamericanos constituyen la legalización solemne de los intereses de las parroquias de las llamadas "altas clases". Junto con los programas de "veladas literarias". Pero entonces.. "cubanía". Esta crítica a la historiografía literaria nacionalista no significa que se postule la autonomía de la literatura. sólo puede definirse empíricamente si se parte del texto literario para buscar en él las referencias a los demás contextos culturales y sociales. Estas historias literarias nacionalistas podrán servir como material auxiliar para explicar cómo y por qué se formaron en Latinoamérica los llamados "Estados nacionales". que al hacer caso omiso de los postulados de Bolívar y Martí aniquilaron la posibilidad política de una América hispana emancipada y encubrieron sus rencores y rencillas con los nombres de "alma argentina". y una pertinaz imprecisión en los datos. filosóficas. es extra-literaria.. el "ingenio español". etc. Y aunque estas historias nacionales nacionalistas aseguren que pretenden poner de relieve a la literatura como "función" de la sociedad. y cómo precisamente fueron estos nacionalistas los que al seguir el proceso europeo de la formación de los Estados nacionales justificaron ideológicamente los intereses miopes de las "altas clases". No tienen que ver con historia. es decir. del "alma argentina". Lo que Ricardo Rojas llama la "función" de la literatura y que para los historiadores literarios nacionalistas es expresión de la "cubanía". propiamente históricas. su examen mostrará que ellas son testimonio de la función que un determinado estrato dio a la literatura. jurídicas.

Y lo que hubiera podido conducir a una continuación. cuya interpretación Croce —en su famoso libro de 1906. condujo a una desdialectización de la dialéctica. Por estos dos hechos. Y para éste era indeseable toda discusión con Marx. y supo matizarlo de una manera que se acercaba en algunas posiciones a las sobrias de Pedro Henríquez Ureña en su ensayo "El descontento y la promesa" de sus Seis ensayos en busca de nuestra expresión (1928). Con muy pocas excepciones. es decir. Más exactamente: debería tenerlos. Su Pontífice y guardián fue el Partido. dedicada a Antonio Labriola. no se enfrentó a problemas del pensamiento marxista. José Carlos Mariátegui. como la de Juan B. realidad peruana (1928) utilizó el esquema. La obra. la de cuño marxista tiene. Lo importante era el esquema y su aplicación. que en los dos casos. no leninista. Ció che é vivo e ció che é morto dellafilosofía di Hegel— podía compartir con la interpretación de Marx por Lenin en su Materialismo y empiriocriticismo y con la de Hegel por éste en sus llamados Cuadernos filosóficos (apuntes y resúmenes hechos entre 1914 y 1916) en un rasgo esencial: el de un esquematismo irritantemente clasificador y dogmático. por causa de su inspira ción. fue sofocado por un esquema pétreo. era reflejo de las discusiones que en Italia había provocado la difusión del pensamiento de Hegel. que condujo a lo "vago y a lo grande" (W. Justo en Argentina. rectificación y enriquecimiento del pensamiento y de la concepción históricos de Marx. La recepción del pensamiento marxista en Hispanoamérica no contó con un Karl Korsch o con una obra como la del joven Lukács (Historia y conciencia de clases). esto es. una concepción histórica y un marco unitario de ordenación precisos. a través de una exposición anti-marxista del pensamiento marxista. el dogma. quedó realmente trunca. la recepción de Marx en Hispanoamérica no fue productiva. el marxismo llegó a Hispanoamérica de segunda mano y más generalmente de tercera mano. Su ensayo sobre "El proceso de la literatura" en los 7 ensayos de interpretación de la. El camino a Marx que siguió Mariátegui no contaba con obstáculo alguno: iba del esquemático Croce al esquemático Lenin. lo tuvo de segunda mano. en la que hubieran podido desarrollarse los impulsos de la "línea italiana". sino repetitiva y pasiva. por ejemplo. Benjamin) o a sutiles bizantinismos escolásticos. La obra de Mariátegui. sobre todo en lo que se refiere a la . sino acató una imagen estática de la versión leniniana de Marx. del libro de Benedetto Croce Materialismo stórico ed economia marxistica (1899). y en todo caso dejaba de lado a Marx.A diferencia de esta historiografía literaria de tipo "tradicionar. a un marxista extraordinariamente lúcido. y aunque de signo político diferente.

y de los efectos que esto tiene en la superestructura ideológica de la sociedad en su conjunto". el de Jaime Mendoza o el de quien rechazó de manera dubiosa la presencia de Ernesto Guevara en Bolivia. constituye . Es tan irracional como la betaería de la supuesta generación del 98 ante el paisaje castellano. aunque sea el de los oprimidos. No es preciso aducir en detalle los diversos indigenismos —como el de Alcides Arguedas. el de la seudoproblematicidad de la "raza". Pero su apreciación del "indigenismo" lo acercó a la historiografía literaria tradicional o nacionalista. si bien de tal manera que concretó lo que en ésta era vago: en vez del "alma nacional". Aparte de que los materiales histórico-sociales en que se basa su trabajo y su interpretación del desarrollo del capitalismo en Latinoamérica. esto es. como la ideología alemana de la "sangre y el terruño". Dentro de la numerosa literatura historiográfica de cuño leninista. "Tristán Maroff". basta comparar sus análisis con los de El capital de Marx— la hace ciega para comprender desde un punto de vista histórico-social el fenómeno de los intelectuales.función del "cosmopolitismo" en relación con lo "propio". Era un a priori. Con esto. En la irracionalidad y en el dogmatismo se tocan la historiografía literaria tradicional y la de pretensión marxista. son demasiado precarios y de muy reducidas perspectivas. Esta era una valoración tan extraliteraria como la de la virilidad de la literatura española o la del "alma nacional argentina". entre muchos más— para comprobar que el "indigenismo" es un "racismo". por ejemplo. que. Mariátegui colocó a la "raza". esto es. la insuficiencia del método —sólo exteriormente marxista. "universal". no deja de ser irracional. esto es. del "estilo" o "ingenio". y que. constituye un ejemplo de cómo el esquema —esta vez ornamentado con la terminología francesa— le impide captar la complejidad de los problemas del Modernismo y su consideración en un horizonte histórico-social global. aunque más concreto que el de sus vecinos nacionalistas. el de Icaza. Mariátegui —y los demás indigenistas que invocaban el marxismo-leninismo— sacrificaron un elemento esencial del pensamiento de Marx en aras del esquema. resultaba empíricamente indemostrable. la obra de Francoise Perus Literatura y sociedad en América latina (1976). como los "regionalismos" franceses. de la "cubanía". como las sentimentaliüades que coadyuvaron ideológicamente al advenimiento de los fascismos. o más exactamente la leninista. Su afirmación —para citar otro ejemplo— de que "resulta imposible realizar una interpretación de la literatura con prescindencia de la estructura y la lucha de clases en un momento dado. que éste había dilucidado con su peculiar y genial penetración en Sobre la cuestión judía (1843).

como observó Pedro Herníquez Ureña. Literaturgeschichte und Mythologie. la crítica literaria de la sociedad revolucionada comenzará a redescubrir. etc. una complejidad a un elemento histórico-social. No es necesario esperar a que triunfe el proletariado para descubrir y rescatar ese legado burgués. Tal es el caso de la crítica —para seguir con esta denominación indiferenciada de la Madame Perus— en la República Democrática Alemana. que es "parte integrante del contexto oligárquico". sin el cual no hubiera sido posible la revolución proletaria. El libro de la combativa Madame Perus apareció cuatro años después de la publicación de los trabajos del anglista de Leipzig. etc. en el que plantea el problema de la relación entre el pasado y el presente. tiene que ser objeto de combate. sino que dejó en herencia un cementerio en el que yacen todos los que contribuyeron a reflexionar sobre la sociedad. en "aquellas tierras invadidas de cizaña".una extrema simplificación de la noción diferenciada de la relación entre la llamada "base" y la "superestructura" tal como la expuso Marx en su manoseado y fragmentado prólogo a la Crítica de la economía política (1844/45). en donde la acción de la inteligencia ha constituido hasta ahora el único vínculo de unidad de la magna patria. cuyo tema central es el de la "apropiación del legado. resulta evidente que un movimiento como el Modernismo.. . Y al cabo resultará supérflua cuando haya concluido la lucha de clases y cuando en tal momento. primero. Sucumbió al esquema y al dogmatismo. Y entonces.. todo lo que no es nacional es objeto de rechazo y reproche. que él considera como el problema metodológico decisivo de una historia literaria materialista.por la lucha de clases. temas literarios que la crítica luchadora había condenado. Robert Weimann. matizada y renovadora investigación de Madame Perus. la sociedad revolucionada busque su legitimación histórica en el pasado y encuentre que la "lucha de clases" que llevó a cabo la crítica no sólo no contribuyó en nada al triunfo de la clase proletaria. en la que se realizan diversas modificaciones del estéril esquema leninista —la de Weimann es esencial— tuvieron cabida en la finísima. La historiografía literaria leninista ha sustituido el "alma nacional". ha reducido. Perus la crítica literaria "no es otra cosa que la prolongación de la lucha de clases en torno a la literatura"." de la literatura y el pensamiento burgueses. la "cubanía". penetrante. Para la historiografía literaria nacionalista. como aquélla. Ni dicha obra ni la de Lukács. Y menos aún en Hispanoamérica. Como para F.. La peculiaridad de lo estético (1963). de la "apropiación del legado". y la nueva crítica comenzará a rescatar a los difuntos.

la consideración de los fenómenos literarios sin ninguna relación con fenómenos contemporáneos de otras literaturas. cabe contemplar brevemente algunos aspectos concretos de la historiografía literaria latinoamericana. a la que pertenece por sus mismos elementos y el aparato conceptual o code de que se sirve. Un segundo aspecto. como son los de la llamada vida literaria (revistas.. los partidarios y hasta devotos de la teoría de las generaciones. es el de la ordenación del material según esta teoría mecánica. que desde la revelación de la teoría de las generaciones de Ortega se ha generalizado. editoriales. tal como lo hace E. Anderson Imbert en innecesario beneficio de la didáctica expositiva en su conocida Historia de la literatura hispanoamericana. . Una historia de la literatura hispanoamericana que quiera hacer justicia a sus esfuerzos deberá evitar todo fraccionamiento. Reduce insosteniblemente la complejidad de los contextos y la fragmenta.Aparte de los fundamentos teóricos de los dos tipos de historiografía literaria. formas de la crítica literaria en los periódicos. Esta quiere continuar y complementar Las corrientes literarias en la América hispánica de Pedro Henríquez Ureña. El recurso a las "influencias". abandonar todo criterio reduccionista. entre ellos no pocos "marxistas". Fragmentación es también el resultado de la ordenación del material según criterios geográficos o genéricos. Tal teoría cierra las puertas a la consideración de cuestiones fundamentales para la descripción de la historia de la literatura. Consecuencia de su nacionalismo o de su dogmatismo —según el caso— es su provincianismo. que reduce considerablemente el horizonte histórico y no proporciona ningún criterio para la interpretación de los textos y para su periodización en un marco histórico-social.. y pasa por alto lo que hace que esta obra sea modelo: la concisa descripción de un proceso y la consideración de las letras del Nuevo Mundo como una totalidad. y colocar la literatura hispanoamericana como totalidad en el contexto de la literatura europea. bibliotecas. pero pone el acento en lo más exterior de esta historia ejemplar.) y hace caso omiso de los contenidos contradictorios de las obras de un lapso. han pasado por alto las investigaciones de la historiografía francesa de los "Annales" y más concretamente las de F. que es un concepto muy problemático y sustancialmente estéril. en las clasificaciones. no rompe este provincianismo. es decir. Braudel sobre el problema del "tiempo en la historia" y su duración. etc. esto es. Así como Madame Perus ha sido impermeable a las suscitaciones de los marxistas como Weimann —se pueden agregar Claus Tráger o Reimar Müller—.

la simultaneidad de los géneros y la presencia de obras escritas que. aunque forman parte de la vida literaria entendida sociológicamente. .hasta para descubrir lo autóctono indígena en ella. Y cualquier complejo de inferioridad. y ante todo esa "irreverencia" frente a todos los autores y especialmente a los europeos.. Pero la colocación de la literatura hispanoamericana en el contexto europeo exige. aparte de numerosos estudios previos comparativos sobre el desarrollo social de las sociedades europeas "subdesarrolladas" y las hispánicas. o trivial. como las de Madame Perus. y aunque muy frecuentemente invaden el terreno de la llamada alta o gran literatura. que ha permitido a Borges dar el juicio lúcido sobre "nuestra tradición": "creo que nuestra tradición es Europa y que tenemos derecho a esa tradición". han sido descuidadas totalmente por la historiografía literaria. un conocimiento amplio y desprevenido de las letras europeas. La totalidad exige que en su análisis primen la contemporaneidad y no la nacionalidad de los autores. como la literatura rosa. No sobra decir que cualquier trabajo histórico-literario debe evitar las cegueras nacionalistas o dogmáticas..

rayas y términos no siempre son los impuestos por tratados y combinaciones diplomáticas": Pero ¿cuándo comienza a existir esa "nacionalidad"? Menéndez y Pelayo recurre. aunque en estas épocas se encuentren los gérmenes de esos desarrollos. El resultado de esta inversión de los términos (se determina el comienzo a partir del resultado) lleva a un estrechamiento selectivo y hasta punitivo del horizonte histórico y del material que ha de tenerse en cuenta para deslindar el objeto de la historia literaria. sino mediante un a priori aparentemente concreto. Menéndez y . En la historiografía literaria de lengua española suele predominar el punto de vista de Marcelino Menéndez y Pelayo. para responder a esta pregunta. es decir. y. consecuentemente. raza y de lengua entre esos dos pueblos semíticos y la población cristiana y latina de la Península". etc. según el cual el objeto de la historia de la literatura española se determina no empíricamente. ontológico. La génesis de la idea de "Estado nacional" y de "nacionalidad" ocurrió bajo condiciones políticas. el Romanticismo. Menéndez y Pelayo tiene que hacer caso omiso de la noción de proceso. que le permite excluir de ese "genio nacional" a los escritores judíos y musulmanes por las "radicales diferencias de religión. sociales e intelectuales (la Revolución francesa y sus consecuencias. esto es. Consecuente con su noción racista y religiosa del "genio nacional".) que no cabe aplicar a la Edad Media o al Renacimiento. Para poder fundamentar este doble a priori. No es del caso exponer las contradicciones a que lleva esta determinación —la creación de la literatura llamada "hispano-latina" y su caracterización "española"— porque bastan las frases citadas para poner de relieve el doble carácter del a priori: es un "genio" o un "ingenio" constante. en que consiste la historia. determinar el comienzo de la literatura a partir de un resultado provisional de un desarrollo propiamente histórico. y es un genio o un ingenio "español". el de "que existe una nacionalidad literaria cuyos lindes. histórico. es decir. Lo que Menéndez y Pelayo entiende por "nacionalidad literaria" española es histórica y conceptualmente producto del pensamiento historiográfico que acompañó en el siglo XIX el nacimiento de los Estados nacionales.II EL PROBLEMA DE UNA PERIODIZACION DE LA HISTORIA LITERARIA LATINOAMERICANA El problema de la periodizacion de cualquier historia de la literatura presupone la clarificación del objeto de dicha historia. la evolución de la burguesía. a la vaga noción de "ingenio español" o de "genio nacional". históricas.

el problema del comienzo de esa historia. El doble a priori del que parte Menéndez y Pelayo plantea el problema del primer elemento con el que ha de determinarse el objeto de la historia literaria. por encima de su carácter inquisitorio católico." relacionada efectivamente "con el observador actual". el siglo de la conciencia histórica y de la formación de la idea de nación y de Estado nacional. por ejemplo). El problema que plantea el a priori ontológico o. de evitar el a priori ontológico. y no obstante su lucha contra el positivismo histórico. Como apunta con razón Francisco Ayala. desprendida de toda efectiva reacción con el observador actual". El esencialismo romántico. ha vuelto a metérsele por la ventana de su morada vital. y en el caso concreto de la moderna historiografía. el "esencialismo romántico" no se soluciona con la consideración del "pasado como si fuera una realidad. el "observador actual" es una víctima de los . de describir los componentes de la "realidad histórica de España". pese a que no pertenecieron a los pueblos judío y musulmán.Pelayo escribió su Historia de los heterodoxos españoles (1880) que. Castro recayó "en la posición misma que de entrada se propone combatir. este presente fue el siglo XIX. Pues en el caso concreto de la discusión de las tesis de Castro por Ayala. incurre en él sin pensarlo cuando trata al pasado como si fuera una realidad 'objetiva'. Pues aunque la historiografía literaria moderna es producto del proceso de formación de la idea nacional y durante el siglo XIX y aún en el presente se consideró como testimonio de la madurez de esa idea (Gervinus.. era protoespañol y cuño de esa "nacionalidad" en tanto que Ramón Salas era antiespañol sólo por haber traducido a Bentham?) y además a todo nacionalismo y dogmatismo religioso como criterio científico para determinar el objeto de una historia literaria. A este doble a priori sucumbió el intento de Américo Castro de determinar más ampliamente el concepto de lo "español". La historia de la ciencia historiográfica impone el doble a priori. Esta "morada vital" o "vividura" hispánica se convierte en una especie de "alma nacional". como lo llama Ayala. expulsado por la puerta. lo cierto es que una historia literaria tiene que partir de un determinado presente. Esta historia ponía en tela de juicio la existencia de una literatura "hispano-latina" (¿por qué el pagano Séneca. no es solamente el más útil repertorio —aún inexplotado— de los autores peninsulares que trataron de pensar independientemente. sino una lista negra de los "españoles" que fueron "no españoles". esto es.. cuyas condiciones biográficas no podían responder a las exigencias que para ser "español" requería la idea nacional decimonónica. esto es. para decirlo con palabras de Ayala.

. y su "historia presupone el conocimiento de la española. pero la supone "tan inculta..". Fijar un comienzo en el que ha de tenerse en cuenta como punto de partida un estadio provisional del resultado a que condujo ese supuesto comienzo. entonces. sólo cabe recordar la irónica narración de Borges "Los teólogos".". equivale a trazar un círculo en el que el comienzo desaparece porque se subsume en el final del que se parte.. la "literatura indoamericana". Para Vergara y Vergara. se da cuenta de que su refutación repite ideas centrales del aborrecido teólogo) y sacar la conclusión de que los diversos acentos que se pongan en el doble a priori no evitan ni menos aún solucionan la aporía a la que aquél conduce inevitablemente.. El camino a que conducen estas designaciones y fijaciones del comienzo de la .desarrollos históricos que concluyeron en la guerra civil española. fundamentalmente religiosa. Si se tiene en cuenta que ese también fue el propósito subyacente a La realidad histórica de España de Américo Castro. maya-quiché). particularmente en la época en que se desprendieron de sus glorias las nuestras.. Vergara y Vergara justifica esta referencia con el argumento de que la hace para que "algún lector advertido no nos culpe en secreto de no haber dado noticia de los cantos que hayamos recogido de los muiscas". y nuestras letras se apartaron de las suyas. y sin duda bajo la influencia del indigenismo y de su concomitante nacionalismo. la historia de la literatura hispanoamericana se inicia con las llamadas "literaturas aborígenes" (azteca. tan ruda" y necesariamente primitiva. por ejemplo. la fijación de ese comienzo es necesariamente variable. la literatura "hispanogranadina" se inicia "cuarenta años después de la fundación de las dos principales ciudades. es un observador cuya actualidad es un horizonte reducido que él trata de explicar históricamente. Bogotá y Tunja. pues depende de la concepción de la literatura y de determinadas posiciones ideológicas. En uno de los intentos que se hicieron en el siglo pasado de escribir una historia nacional de una literatura. en la que el lúcido y preciso argentino describe gozosamente la paradoja propia de las disputas de dogmáticos (cuando el teólogo Aureliano que había llevado a la hoguera a su contrincante heterodoxo Juan de Panonia redacta una refutación de la herejía. Pero en el siglo XX. incaica.. En el caso de la historia de la literatura hispanoamericana. que delata la influencia del indigenismo de Haya de la Torre: el objeto es. Esta inclusión de las literaturas precolombinas implica un cambio en la designación del objeto. es decir. la Historia de la literatura en Nueva Granada (1867) de José María Vergara y Vergara. esto es. se hace una referencia a la literatura "de nuestros antecesores en el uso de esta tierra". esto es..

pues temáticamente ellos se encuentran en el ámbito de esta problemática. en otros casos. Y el hecho de que no hayan escrito en el Nuevo Mundo. de su justificación o impugnación. no significa que su contribución a ese problema sea de menor importancia. comenzar la historia de la literatura hispanoamericana con el Diario de Cristóbal Colón sólo tiene sentido si por literatura hispanoamericana se entiende también la literatura sobre el Nuevo Mundo: las Crónicas de Indias. provengan de otras sociedades y tradiciones culturales y contemplen el Nuevo Mundo consiguientemente como algo extraño. o. Con el mismo derecho con que se incluye en el comienzo de la literatura hispanoamericana a Las Casas y Fernández de Oviedo habría de incluir a Francisco de Victoria y a Juan Ginés de Sepúlveda. de la justificación individual de algunos soldados o conquistadores. sin tener en cuenta al mismo tiempo el marco social que posibilita esa literatura. como A. la literatura tiene una función diferente de la que adquiere en una sociedad ya formada. Después de haber expuesto en el primer capítulo el . una disputa de puntos de vista parciales que empobrecen la compleja realidad histórica. El problema del comienzo de la literatura no puede plantearse aisladamente. Pero este comienzo que parece plausible porque registra los primeros testimonios escritos en el Nuevo Mundo. De Humboldt o el peregrino Conde de Keyserling. por ejemplo. esto es. Para una sociedad nueva o que se encuentra en proceso de formación. Por eso. limita considerablemente el concepto y función de la literatura. Si así fuera. entonces es consecuente fijar ese comienzo con el de una sociedad nueva.literatura es el ya trillado de la disputa entre "hispanizantes" e "indigenistas". sino en el Nuevo Mundo. aparte de que en buena parte tienen carácter oficial. Si para la determinación del comienzo de una literatura ha de tenerse en cuenta el marco social. Pero esta extensión del concepto de literatura ha de tratarse más bien en una historia de las ideas políticas en el capítulo sobre Nacionalismo e Irracionalismo. habrá de considerarse como literatura hispanoamericana la de los viajeros europeos. forman parte del problema "filosófico" de la Conquista española. pues tales testimonios. En tal caso es preciso apuntar que para Hispanoamérica fue decisivamente más importante la obra Relecciones de Indios de Francisco de Vitoria que las Meditaciones sudamericanas del irracional Conde báltico. A menos que se entienda por literatura hispanoamericana no solamente la que se escribió sobre. aunque están escritos en otros idiomas. Así procede Pedro Henríquez Ureña en sus Corrientes literarias en la América Hispánica. es decir.

no es incapaz de ser tan culto como los cultos. En esta sociedad. se fundaba en la autoridad. y cita a Fray Alonso de Castrillo y la teoría de este autor sobre las tres unidades de la vida social —la "casa grande". Suponía la coronación de la vida social. siguiendo en parte suscitaciones de Otto Brunner y de J. Nada ilustra tan convincentemente esta función de la literatura en esa sociedad nueva como el libro de Bernal Díaz del Castillo. El deslinde de la novedad de una sociedad o de una literatura presupone el conocimiento de los elementos tradicionales que fueron transplantados al Nuevo Mundo. con seguridad. La determinación del comienzo de la literatura hispanoamericana como producto de una sociedad nueva tropieza con el problema de que esta sociedad se constituye como nueva en un proceso hasta ahora analizado de manera insuficiente. era símbolo y signo del ascenso social. Desús observaciones sobre esta cuestión. la ciudad y la humanidad— pero la referencia se agota en la observación de que la "casa grande" fue en Europa . hace una referencia indirecta a estos fundamentos. después de la religión. E n sus renovadores Studies in the Colonial History of Spanish America. A. probablemente distinta de cualquiera de las ya conocidas y. cuya última finalidad es la de fundamentar su derecho a privilegios materiales que no le concedieron y demostrar que aunque no es tan culto como un Oviedo. no en el experimento. y no se basaba en la educación del pueblo.". Chevalier) no se conoce adecuadamente cuando se la estudia desde el punto de vista jurídico. del mismo modo que la santidad era la coronación de la vida individual.. cabe destacar dos. "La conquista y la población del Nuevo Mundo por las dos naciones hispánicas dio origen a una sociedad nueva. La formación de la hacienda o de los "grandes dominios" (F. pese a que no es tan culto como los cultos. "uno de los principios que en los tiempos de la Colonia guiaban a aquella sociedad.. nunca igualada en cuanto a la magnitud del territorio en que se extendía". e indica las fechas en las que se llevó a cabo la formación de esa sociedad: 1492-1600. es decir. cuando no se tienen en cuenta sus fundamentos "teológicos" ni el modo como dichos fundamentos acuñan la estructura jerárquica de la institución y consecuentemente de la sociedad y la praxis cotidiana. En la nueva sociedad.efecto que tuvo para Europa el descubrimiento del Nuevo Mundo. Aquella cultura no era progresiva. Historia verdadera de la conquista de la Nueva España (1632). Mario Góngora. Maravall. para decirlo con palabras de Henríquez Ureña. era la cultura intelectual y artística. estudia en el segundo la cuestión de "La creación de una sociedad nueva". la cultura intelectual y artística.

quizá porque el análisis de esos materiales exige la elaboración de categorías socialhistóricas y su presupuesto teórico. la "casa grande". esto es. sin entrar en el estudio de la "unidad social" fundamental. Es preciso poner de presente estas carencias y lagunas de la historiografía de lengua española porque ellas impiden determinar los contornos de la sociedad nueva y explicar el proceso de formación de esa novedad. aprovechando las suscitaciones de otro trabajo de Brunner registra en su libro igualmente renovador Encomenderos y estancieros (1970) material importante para el conocimiento de la vida interna de la "casa grande". según convenga. que fueron transplantadas al Nuevo Mundo. una "Histórica" como la de Droysen o como las reflexiones sobre teoría de la historia de Lucien Febvre en sus Combats pour l'histoire (1953) o de Marc Bloch en su Apologie pour l'histoire ou métier d'historien (1941) o ejemplos de teoría y praxis como la legendaria y olvidada obra de Bernhard Groethuysen sobre La génesis de la visión burguesa del mundo y de la vida en Francia (1927). obras que la historiografía de lengua española no ha podido producir. Además de estas dificultades no es menor la que se refiere al concepto de comienzo. la "vividura histórica" o la "excepción" histórica España o Hispanoamérica. con su combinación característica de producción para el consumo doméstico y para el mercado". El clarividente Pedro Henríquez Ureña ennumera esas instituciones: "Las . es decir. quien en su trabajo citado anteriormente analiza las relaciones de poder en la "casa grande" y las formas concretas que éstas adquieren. De la desatención a este tipo de materiales fundamentales para conocer la historia interior y concreta de instituciones sociales medievales se queja con razón el gran historiador Antonio Domínguez Ortiz en una obra de importancia fundamental para el conocimiento de las instituciones españolas del Antiguo Régimen. El mismo Góngora. Pues si se lo reduce al de la literatura y al de la sociedad nueva. las instituciones que la posibilitan y que sirven de medio de interacción entre sociedad nueva y literatura. Estas lagunas conducen necesariamente a especulaciones e implican la solución de problemas como el del comienzo de una historia de la sociedad o de la historia literaria mediante el recurso a abstracciones como el "alma nacional". esto es. es decir."la estructura fundamental de la vida. sin atender a las suscitaciones y al ejemplo de Otto Brunner. Pero no los analiza. quizá porque un análisis de ese tipo de materiales requiere el conocimiento de un mayor número de ejemplos que aún no se han descubierto. se dejan de lado los factores previos para que haya ese comienzo de la literatura. esto es.

que han jugado un papel decisivo en la comprensión de los fines y de la función de la literatura en la sociedad. Alfonso Reyes menciona sumariamente las cuestiones relativas a la educación y a la imprenta. constituyen un esbozo preciso de los problemas que debe tratar una historia social de la literatura. poesía. esto es. los hombres de estudio y los que presidían diócesis y audiencias. pues estaba prohibido publicarlas. La mención de estas instituciones y elementos que favorecen ese ambiente propicio a la literatura y a las artes.universidades y los conventos. sino su primer objeto. las preferencias temáticas que éstas dieron. así como la información sobre la justa poética de 1585 y los temas que escribieron esos escritores. Cincuenta años más tarde los hay en abundancia: en México. Era de esperarse que los hijos de los conquistadores. lírica y poesía épica. se limitan a la insinuación y dejan en la oscuridad de la evidencia consabida precisamente todo lo que es necesario conocer en detalle para que la evidencia no sea consabida sino detalladamente fundamentada. lo mismo que las que hace José Manuel Rivas Sacconi en su trabajo sobre El latín en Colombia (cuyo concepto de humanismo parece ser formal e insuficiente). trescientos poetas concurrieron a una justa poética en 1585. los virreyes mismos en las grandes capitales. dramas y comedias. poner en tela de juicio. y sin cuya investigación detallada no es posible determinar el comienzo de la literatura hispanoamericana como producto de una sociedad nueva. Las Universidades y la enseñanza secundaria. además de la presencia de tantos escritores. aunque se leían a pesar de las prohibiciones". lo mismo que la observación de que "hacia mediados del siglo XVI comenzamos a encontrar nombres de escritores y artistas nacidos en América". que no se limite a los aspectos externos. renovar y aprovechar no solamente las concisas observaciones . Hacia mediados del siglo XVI comenzamos a encontrar nombres de escritores y artistas nacidos en América. y también de los conquistados. historia. En sus Letras de la Nueva España. La fijación del comienzo de la literatura hispanoamericana no puede ser el presupuesto de una historia social de tal literatura. Ella debe complementar. raras eran las novelas. trataran muy pronto de escribir en español y en portugués y levantar casas e iglesias al estilo europeo. sino que examine los contenidos de las enseñanzas. Los escritores escribieron obras religiosas. los modelos literarios que dichas enseñanzas difundieron. pero esas menciones. si quiere ser historia social de la literatura. pintores y escultores y arquitectos. crearon un ambiente propicio a la literatura y a las artes. no han sido hasta ahora objeto de una investigación detallada.

de Pedro Henríquez Ureña y de Alfonso Reyes. un cará cter exasperado. El que en esas cavilaciones los criollos se remontaran con orgullo al tronco noble que pretendían tener en la patria . los que forjaron la sociedad nueva. entonces ella debe establecer un punto de partida para esa descripción. y Ortega y Gasset con sus relaciones con el pensamiento de Heidegger). de modo que les parece no tienen que envidiar nada en nobleza y antigüedad a las primeras casas de España". los materiales que registran Rivas Sacconi y José Toribio Medina entre otros más y despedirse del doble a priori o del "esencialismo romántico" que exige la fijación de un comienzo absoluto y fechable con exactitud cronológica. comenzamos a encontrar nombres de escritores y artistas nacidos en América". en mostrar la marcha del proceso. invadió a las Colonias. sino de la cultura y de la realización política de esa nueva sociedad. como todos los vicios que vinieron de la Península. la historia no solamente de la literatura. esto es. que de por sí excluyen la concepción del proceso. El secular complejo español frente a Europa. Eran los criollos. que aunque los criollos detestaban a los "chapetones". Excurso "Sobre el 'neísmo' euroservil de la contradictoria historiografía literaria latinoamericana". No hay un comienzo absoluto. complejo no solamente en el sentido tomado de Freud. peninsulares). esto es. sin acudir para ello al doble a priori o al "esencialismo romántico". y que se caracteriza por una ciega (abierta o tácita) veneración por Europa y su concomitante negación o actitud defensiva frente a Europa (lo testimonian Quevedo con su satisfacción por su correspondencia con Justus Lipsius y sus simultáneas negaciones del humanismo de su tiempo. en hacer patentes las relaciones entre sociedad nueva y literatura nueva. en que adquirió. sino presupuestos de un proceso concreto. cuyos primeros resultados inician lo que Henríquez Ureña llamó la "busca de nuestra expresión". que se patentiza en su España defendida. Este comienzo heurístico lo indica Pedro Henríquez Ureña en las frases citadas más arriba: "Hacia mediados del siglo XVI. un comienzo pragmático o más exactamente un comienzo heurístico o. una hipótesis de trabajo considerablemente fructífera. Jorge Juan y Antonio de Ulloa apuntaron en sus Noticias secretas de América (1826) sobre la relación entre criollos y europeos (es decir. esto es. su vanidad era tal que "cavilan en sus genealogías. Si la primera tarea de una historia social de la literatura hispanoamericana consiste en la descripción de esos presupuestos. como también suele decirse.

es una contradicción que ilustra ejemplarmente Fray Servando Teresa de Mier cuando en sus Memorias. postulada tan inhumanamente por los Ejercicios espirituales de Ignacio de Loyola. la relación compleja del indígena con el extranjero han encontrado su culminación en la "peste del olvido" que reduce la historia y el mundo al presente de una reducida provincia. y que aspiren fuertemente a que el amor vuelva a administrar el universo". El efecto de esta negación lo enunció Ortega y Gasset en el prólogo de sus Meditaciones del Quijote (1914) cuando afirmó: "Los españoles ofrecemos a la vida un corazón blindado de rencor. Este entierro equivale a la autonegación. la demuestran no tanto al confesarse seguidores de una corriente europea como con su incapacidad de examinar críticamente las modas que veneran. Pocas líneas después de haber hecho esta comprobación. se transforma. que va acompañada de un orgullo jactancioso que cree que los más científico es lo más reciente y que por eso se exime de preguntar por los resultados valederos. En contra de las estultas especulaciones de Octavio Paz y otros más sobre el supuesto problema de la identidad de Latinoamérica. desde hace siglos. de una tradición que en la confrontación con lo nuevo y extraño. y a un resentimiento ciego frente a Europa.de los odiados "chapetones". por los planteamientos renovadores de los antepasados intelectuales inmediatos. una recepción científica de cualquier corriente intelectual sólo es posible a partir de una base propia.. Los que protestan contra la dependencia cultural. desvanecidos por el dogmatismo del diletante. a veces llamada Nación. este perseguido por un chapetón antiamericano. son despedidas cruelmente. de donde provienen paradójicamente. para que sea creadora. germina de nuevo y cobra más nítido . los esfuerzos de los Maestros para mantenerla viva y hacerla transparente y sus contribuciones científicas para que sepa enfrentarse serena y sólidamente al mundo cultural europeo. y las cosas. aprovecha la ocasión que le brinda la mención de la burgalesa Abadía de las Huelgas para subrayar su nobilísimo origen español. se enriquece. esto es. los conceptos de que se sirven.. un incesante y progresivo derrumbamiento de los valores". Hay en nuestro derredor. En este laberinto contradictorio han sido enterrados la tradición de una conciencia americana. La mezcla híbrida y secular de orgullo y autodesprecio. Una crítica. rebotando en él. antes por el contrario. No parece que se hayan cumplido las aspiraciones de Ortega. propone Ortega a los "lectores más jóvenes". esta simultaneidad de orgullo y autodesprecio proviene del conflicto entre realidad humana y negación de esa realidad. que "expulsen de sus ánimos todo hábito de odiosidad.

El punto de partida material y teórico de una historia social de la literatura hispanoamericana tiene que ser el material que acumuló y elaboró la tradición: Henríquez Ureña. Si la historia intelectual consistiera en un hipódromo. por ejemplo). Los intentos de elaborar una nueva historia de la literatura hispanoamericana bajo una perspectiva necesariamente social tienen que asimilar esa tradición americana. de Quevedo los cobija— y que consiste en decir que algún español se adelantó a los grandes europeos. de beatería por lo extranjero qua extranjero y de rechazo de lo extranjero qua extranjero.. sino planteamientos hechos sobre la base de material americano que hoy constituyen postulados de las modernas concepciones de una historia social de la literatura. Su mecánica de quince o de 30 años y su . Esto último cabe decir especialmente de un tipo de periodización que por razones de comodidad. Si se acepta el comienzo heurístico tomado de Henríquez Ureña. Eso no quiere decir —es preciso advertirlo— que la relación con la tradición americana en este caso se limite a repetir el hábito peninsular proveniente de Feijoo y especialmente de Menéndez y Pelayo y Ortega y Gasset —la sombra de La España defendida. Reyes. Dicho material ha de confrontarse con las concepciones modernas de una historia social de la literatura. entre otros de estilo semejante. no solamente porque en ella se encontrarán materiales indispensables para esa historia (piénsese en los trabajos de José Toribio Medina. y que Hegel causara tanta irritación a los popperianos y a los pupilillos platenses de Wittgenstein. Toribio Medina entre muchos más. surgidas de la discusión metodológica entre los positivismos. Pues en la vida científica no se trata de comprobar — como si ésta fuera una carrera de caballos— quién llegó primero a la meta. sino quién dio un paso para llegar a la meta. independientemente de la nacionalidad y de la peculiar cronología en que consiste la moda. resultaría curioso que Heidegger se ocupara con Aristóteles. entonces es preciso concluir que las periodizaciones de esa historia conocidas hasta ahora en la historiografía literaria de lengua española o son insuficientes o simplemente inadecuadas. J.perfil. mientras se perpetúe el complicado complejo hispano de orgullo y autonegación. y si se tiene en cuenta que una historia de la literatura que quiera ser historia social no puede renunciar al análisis de la sociedad en su relación con la literatura. Pero ni lo uno ni lo otro es posible. A. en observaciones de Enrique José Varona sobre el papel del público.. se ha convertido en una especie de dogma: la periodización fundada en la "teoría" de las "generaciones". más que de solidez científica. el marxismo occidental y las sociologías que se nutrieron de esas corrientes.

. la fecha de nacimiento de los autores. con los intervalos de 30 años. se podrá comprobar que hay una diferencia entre los dos primeros períodos ("La creación de una sociedad nueva — 1492-1600". los siguientes 30 años cada uno y el último ("Problemas de hoy") 20. una progresión demográfica. las variaciones de las tasas de interés. Esa diferencia fue elaborada —aunque no con suficiente dilucidación teórica — por Fernand Braudel. a la producción y a todos los demás factores. La fecha de nacimiento de un autor. Los dos primeros abarcan uno y dos siglos respectivamente.punto de partida. Y aunque se quisiera seguir utilizando ese esquema de un tiempo mecánico dentro de una "larga duración". se ha operado "una alteración del tiempo histórico tradicional. son datos accidentales y en todo caso ajenos a la curva de preeios. Aunque parece que Henríquez Ureña adopta la periodización generacional. "El florecimiento del mundo colonial -1600-1800") y los que comienzan en el año de 1800. trad. noción que más tarde elaboró con más detalle en su artículo "Historia y ciencias sociales. La larga duración" (1958). de la producción. tal utilización dejaría de lado precisamente los elementos que constituyen la "larga duración". a la progresión demográfica. excluyen de por sí cualquier consideración histórico-social o simplemente histórica. exigen medidas mucho más largas". Esta "larga duración". un año podrían parecer ayer buenas medidas para un historiador político. el movimiento de los salarios. Si se observa la periodización que propone Henríquez Ureña en sus Corrientes. la complejidad que implica esta noción. Braudel no la define. castellana 1953) había asegurado que existen tres tiempos dentro del tiempo de la historia. que este no es simple y unilineal sino simultáneo y diverso. a la que él se refiere exclusivamente— del presente siglo.. es decir. ponen en tela de juicio el esquema simple de la periodización generacional. el estudio. Pero una curva de los precios. la pluralidad de tiempos dentro de un tiempo histórico. la experiencia común y el aprendizaje semejante. El concepto de generación se encuentra hoy entre los instrumentos con que la sociología empírica investiga fenómenos de "corta duración". pero la ilustra con el ejemplo del capitalismo comercial europeo de duración de "cuatro o cinco siglos de vida económica" que tienen una "cierta coherencia". La medida exigida es la de la "larga duración". la figura directiva de la generación. especialmente el de las relaciones entre . Bajo la influencia de la historia social y económica —francesa. esto es. un análisis conciso de la circulación. lo cierto es que percibió —pero no pudo tematizar— que hay períodos de larga y períodos de corta duración. quien en su libro El Mediterráneo en la época de Felipe II (1949. Una jornada.

es decir. pero no necesario de la descripción del proceso? ¿Cómo clasificar de antemano lo que aún no se conoce suficientemente? La periodización implica la existencia de soluciones de continuidad en el proceso. esto es. una transformación del pensamiento". y por ello invita a aprovecharla como motor heurístico que lleve a complementar considerablemente la percepción de los dos tiempos de Henríquez Ureña en sus Corrientes. la tríada tesis.. Pero esta aplicación tiene un reducido alcance histórico. si es indispensable hablar de "periodización" en el sentido de la historiografía literaria tradicional? No ser á esa periodización más bien un resultado marginal posible. una dialéctica? La versión de la dialéctica que circula en los países de lengua española. Michel Foucault ha negado la existencia de todo lo procesual. con el fenómeno de la socialización. a una transformación del pensamiento. ha subrayado la existencia de "rupturas ". es decir.. No es necesario aceptar la "teoría" de Braudel. No exige ese cambio de estilo y actitud preguntar si es necesario periodizar previamente un proceso. Es tanto como familiarizarse con un tiempo lento. y opera con instrumentos precisos. esto es. es decir. es decir.jóvenes y adultos. de sus frágiles fundamentos teóricos con ecos de comtismo y de bergsonismo. de actitud. el que tiene la sociología empírica como ciencia fundamentalmente del presente. aunque al hacerlo recurre precisa mente a conceptos (como el de documento) que se encuentran justamente como fundamento . de actitud.. la negación del carácter procesual del decurso histórico. antítesis. a una nueva concepción de lo social. síntesis. Para el historiador. Braudel escribió sobre el concepto de "larga duración" que "admitirla en el corazón de nuestro trabajo no será un simple juego (o) la ampliación de los estudios y curiosidades. las transiciones. Pero ¿cómo puede periodizarse un proceso. Aunque se acepte hipotéticamente la teoría de Braudel. Los dos entienden la historia como proceso. Consciente de las dificultades que presenta su captación. esto es. Pero ella ha dado resultados de considerable importancia como Civilización material y capitalismo (siglos XV-XVIII) (1967) del mismo Braudel. un devenir. ella implica "un cambio de estilo. cercano a veces al límite del movimiento". muy diferentes de los especulativos y bizantinos con los que se entretiene la teoría hispánica de las generaciones. es una simplificación debida a la "astucia de la teología " que reduce el movimiento a la dogmática y estática manera escolástica del sic-et-non. En ella faltan precisamente los dos momentos esenciales de la dialéctica: la intermediación y la absorción.. el aceptarla significa prestarse a un cambio de estilo.

Althusser habla de delirios. ¿Es necesaria una "periodización" a priori y en general? ¿Para qué y para quiénes escribieron Pedro Henriquez Ureña sus Corrientes literarias en la América hispánica y José Luis Romero su obra ejemplar Latinoamérica: las ciudades y las ideas (1976)? . he aquí que se descubre que ha mezclado los datos. Sobre el método de Foucault (descubridor de Mediterráneos. Foucault está dispuesto. pero no proporcionar conocimientos sobre la historia en general y sobre nuestra historia literaria en particular . pueden producir múltiples emociones. estas proyecciones sensacionalistas del "propio juego de imágenes ". si es preciso elegir entre dos delirios". que es preciso creer que las ha querido . y sobre los puntos sobre los que se había logrado claridad. El propio juego de imágenes no sola mente ha producido las novedosas especulaciones orteguianas de Foucault sobre la inexistencia de todo lo procesual. Pero el historiador preferirá escoger a Michelet. Da lo mismo .. a sustituir la episteme que ha desarrollado sin más no por conceptos construidos —se lo felicitaría por ello— sino por su propio juego de imágenes. Con todo. A propósito de Michelet. que ha violentado los textos. Comenzando con las hipótesis autoritarias. y que las ignorancias son tan grandes. sobre todo. el talento de Foucault no es diferente. y por eso ejemplar espécimen de las víctimas de la "peste del olvido") apuntó Pierre Vilar: "Foucault ha generalizado en grandes obras un método que muestra mejor sus vicios y menos sus virtudes.metodológico en los teóricos de la historia como proceso (Droysen).. de la propia problemá tica vanidosa . viene luego la demostración . sino las no menos orteguianas de Octavio Paz sobre el lucrativo asunto de la "identidad " de Latinoamérica .

Este obstáculo esencial proviene de un hecho doble y concomitante. con estadísticas y clasificaciones fundadas en material empírico amplio. tal como lo hizo Marx en El capital. Una historia social puede determinar la estructura de la burguesía con elementos del . un trabajo de síntesis y de adaptación para el que suele faltar un esclarecimiento teórico de la transposición de los conceptos de una ciencia conclusa y principal. no necesariamente. ajeno a los procesos de elaboración conceptual de la ciencia matriz o modelo.III PROBLEMAS Y TEMAS DE UNA HISTORIA SOCIAL DE LA LITERATURA LATINOAMERICANA 1. Si la "superestructura" fuera. Lo mismo que la Filosofía del derecho. son inaccesibles a los métodos empíricos con los que se determina una noción de historia social o de sociología. Se confunde la historia social con la consideración sociológica de la literatura. el reflejo del mundo exterior") el "reflejo" del mundo exterior. como la historia social. y el ejemplo más claro de esta autonomía es precisamente el pensamiento de Marx... según una de las diversas versiones de la interpretación leninista de Marx (". etc. Un esbozo de los problemas y de los temas propios de una historia social de la literatura latinoamericana tropieza con la imprecisión con que se usan los conceptos de "historia social". pero son al mismo tiempo autónomos. En el caso concreto de la historia social de la literatura ello implica. es decir.. análisis económico. y no hubiera habido "marxismo" ni revolución. la historia social de la literatura es una ciencia subsidiaria que "aplica" conceptos y resultados obtenidos dinámicamente a un material determinado. entonces Marx sólo hubiera reflejado la sociedad burguesa de su tiempo. como la de A. el espíritu. sea ésta la empírica o la marxista-leninista. de clases sociales. El concepto de "burguesía" con el que trabaja la historia social. por ejemplo. Hauser. La naturaleza dinámica y plurívoca del pensamiento y de la literatura exige que el análisis sociológico o histórico-social de . es una función del cerebro.. no es aplicable sin mayor diferenciación y análisis al objeto de la historia social de la literatura. puede satisfacerse con grandes analogías culturales y amplios retratos de los diversos elementos de una o de varias épocas. La literatura y en general las llamadas ciencias del espíritu son plurívocas y dinámicas. O se supone que una historia social de la literatura y del arte. a una ciencia inicial y derivada como la historia social de la literatura. La literatura y las ciencias del espíritu constituyen ciertamente la "superestructura". de "institución".

saber recomenzar. sin embargo. de la transposición de la base material a los contenidos y formas del pensamiento y de la literatura. y al hacerlo desperdició los resultados de inquisiciones y pasiones de quien como pocos en su tiempo tenían una experiencia literaria tan diversa y una raíz latinoamericana tan honda. Pero es aquí donde se presenta un problema esencial para la historia social de la literatura. México. Una historia social de la literatura latinoamericana tendría que examinar. omitió los planteamientos de teoría literaria que hizo Alfonso Reyes en El Deslinde (1944) y en su "Fragmento sobre la interpretación social de las letras iberoamericanas" (en Ensayos sobre la Historia del Nuevo Mundo. es decir. de quien vivió el carácter anfibio de la literatura. El famoso enunciado de Marx en el prólogo a Para la crítica de la economía política (1859). "no es la conciencia de los hombres la que determina su ser. criticar. sin poder establecer los caminos y las formas de esta "mediación". 1951). sólo sugiere una solución a este problema. que vive de las modas. que quienes hoy cultivan los veloces y lucrativos "ismos" —generalmente de anteayer— en Latinoamérica desciendan de sus tronos de cartón y dejen de ser ventrílocuos para ocuparse con los planteamientos de Alfonso Reyes. y en La experiencia literaria (1954). Los caminos de la ciencia no son directos. Pero parece que la noción de ciencia que favorece la sucesión de "ismos" se asemeja a la de un hipódromo en el que frecuentemente el ganador no se . Sin su solución concreta y practicable. que no está resuelto en la teoría de la "base" y "superestructura". tanto en el caso singular como en amplios lapsos". resulta consecuentemente imposible transponer conceptos de la historia social o de la sociología a la literatura. su autonomía y su condicionamiento social. es decir. es su ser social el que determina su conciencia" y que suele citarse sin el contexto diferenciador. a lo cual invita el hecho favorable de que pese a la ya numerosa bibliografía sobre historia social de la literatura "no hay hasta ahora ningún modelo científico inconcuso de explicación de cómo pueden establecerse contextos concretos entre la producción literaria y la realidad social. Es el problema de la "mediación" entre autonomía y condicionamiento social.ella tenga en cuenta su constitución anfibia. Latinoamérica. esto es. hay que dar "pasos atrás". elaborar un aparato conceptual dinámico y adecuado al objeto para que no se esté librado a la "aplicación" estática que sólo admite aproximaciones y provoca especulaciones para llenar esas lagunas. profundizar y complementar los planteamientos de Alfonso Reyes. No cabe esperar. sino al revés. y menosprecia lo propio.

en sus Meditaciones del Quijote. por razones históricas. en una palabra. de su valor y de su sentido. sino de lo que ya se ha hecho y del material mismo. Esta urgencia sólo permite esbozos provisionales.percata de que está descubriendo Mediterrá neos o de que confunde un jardín con un desierto . deben ser. Una "teoría" de la historia social de la literatura latinoamericana no tiene el carácter de una teoría filosófica especulativa —aparte el hecho de que un pensamiento especulativo como el de Hegel no entendía la especulación como reflexión sin sustento material. deben ser creadores. la rica observación de Nietzche en El anticristiano. clarifica nuestra sustancia histórica. vanamente al parecer. una historia social de la literatura latinoamericana constituye una exigencia urgente no solamente porque. sino porque un conocimiento más exacto de nuestras letras. El mundo de lengua española corrobora. esto es. hace más transparente y segura nuestra conciencia de ella y evita especulaciones negativas y desorientadoras políticamente como la frivola sobre nuestra identidad nacional. Una novela como Doña Perfecta de Galdós o algunas observaciones de Ortega y Gasset sobre el "rencor" con el que el corazón de los españoles rechaza las cosas. Andrés Bello en su discurso de inauguración de la Universidad de Santiago de Chile. sino como una reflexión sobre un amplio y sólido material histórico. cada generación debe escribir de nuevo la historia de la literatura. evidencian ese "progresivo derrumbamiento de los valores" y esa manera torcida e insincera de contemplar la realidad. José Martí. que contribuyen a la progresiva destrucción de la realidad que crearon Bolívar. toda teoría se convierte en un "a priori" especulativo que falsifica el material. pero ellos no pueden fundarse en ningún "ismo" cualquiera sino que deben aprovechar los planteamientos ya hechos sobre nuestras letras y saber recibir críticamente las suscitaciones de las ciencias europeas. que la "reflexión" y el penamiento se confundan con la "ocurrencia" disfrazada de "ismo". . pues sin el control del material y sin su conocimiento. como dijo Pedro Henríquez Ureña. entre muchas cosas más. Manuel González Prada y toda la tradición del siglo de la Independencia y de la organización. Juan María Gutiérrez. Sin embargo. de una "imitación" o de una teoría previa. ciencia con "sabor nacional" como la postuló. es decir. Andrés Bello. Eugenio María de Hostos. que "quien tiene sangre de teólogo en el cuerpo se enfrenta a las cosas de antemano torcida e insinceramente". De ahí el que los conceptos precisos se manejen con frivolidad. El comienzo de una historia social de la literatura latinoamericana no debe partir de cero.

Las corrientes y La historia de la cultura no han envejecido. 2. la de Sarmiento. que lo que importa no es mostrar cómo se hace una mesa. por sólo citar a quien. al convertirlo en monumento. la imprenta. entre otros más. además. recorrer con ellas los textos y las obras que Henríquez Ureña caracteriza de modo tan ejemplarmente conciso. Pero esto equivale ya a esbozar la historia de nuestra letra. ampliación y. tal como lo postuló y lo realizó Andrés Bello. esto es. ha sido relegado a la solemne y frivola (o calderoniana) esterilidad. Este "arte de la cita" exige del lector una actitud diferente de la comprobación de la referencia o de la simple información o de la prueba. de un modo. como Baldomero Sanín Cano y Mariano Picón Salas. Sólo requieren profundización. Pedro Henríquez Ureña se sustrajo a los carnavales de la ocurrencia y de los ismos. de la de Bello. Muchas notas a pie de página contienen capítulos in nuce sobre temas a veces completamente nuevos (sobre la música y el baile. nombres y títulos. las ciencias. por lo demás tan característico de la prosa latinoamericana. sobre todo. sino que asimile críticamente las suscitaciones de las corrientes que se degradaron a "ismos". aprender a "descifrarlas". las artes plásticas. la "cultura popular" y los acontecimientos sociales más relevantes. El uno consiste en la consideración de los períodos como totalidades culturales y sociales. En Las corrientes. esto es. como una red cuyos hilos son la literatura. sino a que formen parte de la exposición misma que. Su curso sobre Las corrientes literarias en la América hispánica (1945) logró una síntesis ejemplar de teoría y práctica de la historiografía literaria. La exposición de estas totalidades obliga a que las notas a pie de página no se limiten a la indicación bibliográfica. por . a corresponder a su postulado de que cada generación debe escribir de nuevo la historia de la literatura. de otro modo. perdería el carácter de lecciones. pero que tampoco "repita". la elegante elaboración y el ordenamiento del material "producen" de manera concomitante la teoría. la arquitectura. exige simplemente un trabajo científico productivo. ordenada con un criterio didáctico. La transparencia y precisión de la exposición distraen de ese doble trabajo y puede despertar la falsa impresión de que aquí y sobre todo en su Historia de la cultura en la América hispánica (1947) se trata de una enumeración de hechos.Como Paul Groussac y Alfonso Reyes. la música. La tarea implica. las universidades. la de González Prada. es decir. sino hacer la mesa. es decir. que cumple la exigencia con la que Hegel criticó la "teoría del conocimiento" de Kant. una relectura de esas dos obras que no ignore. Las corrientes tienen dos presupuestos.

como todo en él. no tienen sólo el valor informativo que impone la finalidad. pero que vistos más de cerca tienen su función importante como parte constitutiva de esa red que no sólo es la época sino la "expresión" de la sociedad. una Independencia continental de la Corona española. como prefiere decir Henríquez Ureña. sino altamente político. La especificidad de la "expresión" latinoamericana o. sino que se justifica históricamente por la vieja disputa racista sobre la humanidad de los habitantes del Nuevo Mundo. es decir. sino por su consecuencia. De aquí se deduce el segundo presupuesto. a la literatura argentina. pues esa cultura fue la base de la cultura de la "sociedad nueva". por el contradictorio y complejo prejuicio de los peninsulares frente a los "criollos" — que compensa el complejo de inferioridad de los peninsulares frente a los europeos— y que desde la época colonial ha obligado a Latinoamérica a demostrar la fragilidad histórica de la "calumnia de América" y del racismo europeo. . se llegaría a las curiosas deformaciones del "nacionalismo" de un Ricardo Rojas y de todos los "nacionalistas" municipales. esto es. Y la totalidad de la "expresión" no obedece tampoco a un principio abstracto. Henríquez Ureña trabaja con un concepto de "totalidad" que es doble: la totalidad de la "expresión" y la totalidad histórica del Nuevo Mundo. Surge de la historia misma del Nuevo Mundo: no solamente del hecho de una colonización acuñada por la noción de imperio universal. y sin conocer esa base no cabe determinar las modificaciones. en su obra periodística y en los prólogos a la colección que él dirigió Las cien obras maestras de la literatura universal y que. Horas de estudio (1910). Este conocimiento previo enriquece las muchas comparaciones entre diversos fenómenos culturales europeos e hispanoamericanos que aparecen en las Corrientes. los enriquecimientos y la autonomía de la nueva expresión. El concepto de totalidad no es un a priori. Sin este concepto de totalidad. de la experiencia geopolítica que formularon Bolívar y Martí. como una literatura en lengua castellana que fuera del lenguaje (!!!) nada tiene que ver con las demás del Continente. por ejemplo. a las deformaciones que surgen cuando se considera al fragmento como una totalidad. sino que contienen precisas y sólidas interpretaciones de las obras. como él mismo escribe. que no es solamente lógico-histórico. Pedro Henríquez Ureña estudió y analizó esa base en sus ensayos de Ensayos críticos (1905). es decir.ejemplo) que a primera vista nada tienen que ver con la "alta cultura". y de la conciencia de que esa independencia sólo es políticamente viable como unidad de la América hispánica. de la América hispánica sólo es describible en el contexto de la cultura europea.

pero que hasta entonces.. La reciente investigación de Luis Weckmann. el conocimiento de los modelos sociales y "cosmovisionales" europeos para poder precisar la peculiaridad y las variaciones de su realización en el Nuevo Mundo. que tuvo diversas formas en Europa y que para no utilizar un término ideologizado y poco preciso ("feudo"). con sus dos obras La revolución burguesa en el mundo feudal (1967) y Latinoamérica: las ciudades y las ideas (1976). era la cultura intelectual y aristocrática" (Corrientes. Cuando asegura sobre esta sociedad colonial que "se alzaba sobre bases tradicionales y conocidas. sino como el problema de la "visión del mundo" que subyace a esa institución. puede llamarse más concretamente "la casa grande". Este trabajo esencial es un desiderátum. tal como se ha estudiado hasta ahora.). La iluminación de ese problema exige considerar el catolicismo no como una fe religiosa. (ib. posiblemente. Pero esto requiere. por ejemplo. p.. que "la estructura social era una jerarquía levantada sobre principios aristocráticos. son características de una institución social medieval. resulta posible e indispensable ahondarlas. 38) y que por la peculiaridad como "las leyes se burlaban con frecuencia". 35).. de cuyo alcance él. interlocutor y discípulo de Henríquez Ureña. pero no en el sentido jurídico. a su vez. no ha sido planteado. p." (ib. A partir de estos presupuestos cabe comprender mejor las observaciones que hace en las Corrientes sobre. 45). ib.. Encomenderos y estancieros (1970) y Studies in the Colonial History of Spanish America (1975). después de la religión. planteaba un problema... tal como lo entendieron Aristóteles y la Escolástica. constituyen un punto de partida con base historiográfica sólida para un análisis social-histórico de la sociedad nueva (de ésta base historiográfica sólida carece el . no como una "misión" sino como cuño y fundamento de la nueva sociedad. sino como una "visión del mundo" de carácter histórico. 39). la "jerarquía levantada sobre principios aristocráticos".3. nombre con el que se tradujo el vocablo griego oikos. Y al comprenderlas mejor. p. "la nueva sociedad de América hispánica retrocedió en ocasiones a formas medievales que ya estaban desapareciendo en Europa" (ib. La herencia medieval de México (1984) y dos trabajos de Mario Góngora. y más tarde.. no tenía conciencia. El problema que sugieren las observaciones de Henríquez Ureña es el de la institución de la hacienda.. la sociedad colonial. Un camino prometedor fue abierto por José Luis Romero. Las "bases tradicionales". Esta "casa grande" sería el modelo de la encomienda y de la hacienda. el retroceso a "formas medievales" y el hecho de que "uno de los principios que en los tiempos de la Colonia guiaban a aquella sociedad. p." (Corrientes.

Pues estos historiadores. Droysen. Para llegar a ese estadio. más sólido. Menéndez Pidal para comprobarlo) sino ante todo una considerable reducción de la perspectiva. de una reflexión sobre problemas históricos . 1980. pero que carecían de la penetración y de la reflexión de un Theodor Mommsen o de un J. ni a incitar a la "emancipación". Cierto es que esta historiografía tiene que contar con considerables obstáculos (materiales perdidos.breve trabajo de Cristóbal Kay. Con otras palabras. omisiones esenciales. G. Góngora y Weckmann. El sistema señorial europeo y la hacienda latinoamericana. España en América. de una historiografía española moderna que puede rectificar las viejas perspectivas y llenar las lagunas. de la superación del nacionalismo castellano republicano de Sánchez Albornoz y del nacionalismo liberal y filológico de Américo Castro. el de la carencia casi completa de teoría. es decir. y que no agrega nada nuevo a los trabajos de Romero. Los dos ejemplos europeos citados fueron acompañados de una teoría. Gibson. esto es. consiguientemente. Los trabajos de Antonio Domínguez Ortíz (Las clases privilegiadas en la España del Antiguo Régimen —1973— entre varios más) o el volumen sobre "La frustración de un Imperio" de la Historia de España dirigida por M. a los que se debe no solamente una falsificación de la realidad (basta leer Los españoles en la literatura—1947— de R. trabajos previos de detalle). es el libro de Ch. de modo que no podrá contarse en poco tiempo con una historia social de España y de sus Colonias que pueda equipararse a una obra clásica de la historiografía social como La société féodale (1939) de Marc Bloch o a una historia social moderna como la Historia alemana(1983) de Thomas Nipperdey. se agrega uno más análogo. impusieron con su nacionalismo una serie de planteamientos dogmáticos (que se pueden reducir a la fórmula turística "Spain is different"). la historiografía de lengua española tiene que superar un obstáculo más. es a saber. pero igualmente ingenuo. es el problema de la historiografía española. que manejaron una inmensa masa de material. que por su orientación dogmática no contribuye ni a iluminar una época y. La rectificación de las muchas leyendas y la clarificación de muchos capítulos oscuros de la historia de España en los siglos del Descubrimiento y de la Conquista es indispensable para poder establecer el camino que siguen las instituciones medievales europeas en España antes de llegar al Nuevo Mundo. entre otros más. Tuñón de Lara (1982) pueden citarse como ejemplos notables. 1977). A este problema de planteamiento adecuado y de elaboración historiográfica de materiales tratados hasta ahora parcialmente y desde una perspectiva estrecha. el de la interpretación de la Historia de España misma. por sólo citar dos ejemplos.

Pero ¿qué serían los dramas como El alcalde de Zalamea de Lope y Calderón. Es el de resolver una incógnita. G. Por lo demás. de su expresión. es decir. no solamente por la calidad del libro. qué es la Nación sino violencia? La "visión del mundo" que subyace a las instituciones sociales transplantadas al Nuevo Mundo fue.concretos. esta es generalmente la de Ortega y Gasset (A. sobre conceptos históricos. Y referido a la literatura. y la de Henríquez Ureña y Alfonso Reyes sobre la "mexicanidad" de Juan Ruiz de Alarcón son insuficientes. son eco de la "violencia" con la que fue bautizado el Nuevo Mundo. es decir. de qué manera ocurre? La tesis de Ortega y Gasset de que el español transplantado al Nuevo Mundo se convierte en un hombre nuevo. del cual apareció un "Resumen" en 1868. es la expresión nueva una expresión sustancialmente tradicional? Es una expresión española? Se modifica o no se modifica la "visión del mundo" que subyace a las instituciones transplantadas al Nuevo Mundo. Enciclopedia y metodología de la historia (se trata de un curso de 1857. de la "violencia" que implica toda Conquista y Colonización. La Teoría del saber histórico (1958) de José Antonio Maravall. qué sería la relación entre Segismundo y su padre sin violencia? ¿Presupone o implica la violencia esa "visión del mundo" que es. la Histórica. Castro. el texto completo apareció en 1936. qué sería el honor. Una lectura de El carnero (1636) de Juan Rodríguez Freyle — independientemente del problema del "género" literario— podría sugerir la idea de que la "violencia" en las relaciones humanas que se refleja en los muchos episodios y los "métodos picarescos" con que actúan algunos personajes. A. la traducción castellana. y si se modifica. si se quiere. del "orden" que subyace a la "sociedad nueva"? ¿Qué fueron las guerras de la religión secularizada. la fundamentación de la estructura jerárquica. dialéctica: . aparecida en la col. constituye un retroceso considerable frente a Droysen. ¿Es esta "sociedad nueva" una sociedad "tradicional". J. que se hallaba inserta en una gran tradición de teoría de la historia —como la obra más notable de ese tipo. Sin embargo. sino sobre todo porque los historiadores de lengua española o bien consideran superflua la teoría (con la excepción de José Luis Romero) o si "aplican" o recurren a una teoría. el de despejar provisionalmente los rasgos "nuevos" que se perfilan en la sustancia institucional "vieja" de la "nueva sociedad". al mismo tiempo. el de la sustancia y estructura de una "sociedad nueva". Droysen— que siempre se renueva. apareció en 1983) de J. es decir. Maravall) o alguna ideología. "Estudios alemanes". esto es. su eco fue precario. esta situación desolada sólo puede y debe comprenderse como un desafío.

que es a la vez la relación en la que se encuentra la literatura. Pero ¿hasta qué punto puede contarse con este material? ¿Se ha conservado en los Archivos o se encuentran en manos de las familias descendientes de los "encomenderos". por una parte.. la ambivalencia de lo que Rene Girard ha llamado "le sacre" y que enuncia con estas frases: "Es criminal matar a la víctima porque ella es sagrada. Estrechamente ligado a este problema se encuentra el de la "periodización" de la sociedad nueva. el pensamiento escolástico. de los sermones. en una palabra. Henríquez Ureña encontró un ritmo lento: 1492-1600 (La creación de una sociedad nueva) y 1600-1800 (El florecimiento del mundo colonial. tal como la analizó brevemente José Medina Echavarría en su trabajo programático . cuya novedad sólo se puso de presente cuando fue suscitada por el ejemplo de dos revoluciones y el contacto con Europa? O ¿se hallaba el germen de la Independencia también en la "visión del mundo" que se transplantó al Nuevo Mundo? Las respuestas que se han dado a estas preguntas —las influencias extranjeras.contiene un principio de orden y de organización social (la hacienda. ni a las ciencias en general.desatendido como los de Sergio Bagi sobre Estructura social de la Colonia —1952— y Economía de la sociedad colonial —1949— "Un modelo teórico de desarrollo aplicable a América Latina") y de destrucción. de las formas concretas de vida y comprensión de la historia que impone esa visión del mundo. sino que permite establecer el ritmo histórico de esa sociedad nueva. del que se conocen solamente los momentos más inmediatos y . por otra— son especulativas porque comprenden la historia como el resultado de desarrollos o disputas filosóficas o jurídicas. El material que habría que examinar para el análisis de esta "visión del mundo" no puede reducirse solamente a la literatura. de los testimonios de fiestas religiosas. ¿A qué se debió este ritmo? ¿Significa ésto que la nueva sociedad se constituyó primeramente como una sociedad estructuralmente vieja. pero la víctima no sería sagrada si no se la matara".. Es la dialéctica elemental o. de la "aristocracia" hispanoamericana? O ¿ha sucumbido a la "peste del olvido"? 4. El fin de la sociedad nueva colonial fue el resultado de un proceso profundo. Pues el conocimiento preciso de esa sociedad. de todo lo que permita conocer la relación recíproca entre la visión del mundo y la vida cotidiana. más exactamente. de los pregones. no solamente clarifica el punto de partida de un desarrollo. Igualmente importante es el conocimiento de las bibliotecas privadas —Góngora da las listas de algunas en Encomenderos y estancieros— de los devocionarios.

estuvieron en permanente contradicción. de modo que sólo cabe comprobar que esta laguna de la historia plantea un problema esencial para la historia de la América hispánica. para suprimir la violencia de "le sacre". a mediados del siglo XVII. fundado en esa visión del mundo que requiere la ordenación jerárquica. y permitirá comprender muchos aspectos de la literatura y la cultura de la América hispánica en el período que sigue a la Independencia. El libre y el esclavo. Pero ¿no ocurrió quizá también en Hispanoamérica lo que José Luis Romero llamó la "revolución burguesa en el mundo feudal". es decir. pero no el futuro del más allá y de la muerte sino hacia un futuro histórico: No el de la eternidad sino. a una lucha que terminó cada vez con la remodelación de la sociedad o con la decadencia común de las clases en lucha". esto es. en una palabra. el barón y el siervo. es decir. el de la posteridad"? Para que una influencia sea efectiva —como la de las ideas de la Revolución Francesa o la de Las Casas o Suárez— es preciso que haya una receptividad. los sicológicos. que no son otra cosa que la comunidad del modelo social de la "casa grande".relevantemente épicos. apareció en Inglaterra el Leviathan (1651) de Thomas Hobbes. ininterrumpida. y que él resume para el desarrollo europeo a partir del siglo XI con el concepto de una "trascendencia profana" que se vuelca hacia "el futuro. que ya estaba dada con las intenciones de los conquistadores. el artesano y el aprendiz. "La historia de la sociedad hasta ahora es la historia de lu chas de clases. situaciones históricas semejantes o al menos favorables para poder ser comprendidas con las ideas influyentes. que. exige el análisis comparativo. pone de presente esa semejanza de situaciones. por ejemplo. ora abierta. que postulaba la neutralización estatal de las confesiones para garantizar la paz y el orden de la sociedad civil. ora oculta. lo mismo que el de la fundación de la "casa grande" en el Nuevo Mundo. Se podría apreciar más adecuadamente el sentido de la obra de los llamados . dicho de otra manera. entre ellos. el opresor y el oprimido. Esta comparación —Hobbes y el Estado moderno y la visión del mundo dominante en el mundo hispánico— permitirá acabar con tesis ahistóricas sobre la incapacidad de los hombres íberos para la solidaridad social. que en los años de plenitud y agotamiento literarios de esa visión del mundo en España. La frase del Manifiesto del partido comunista (1848) de Marx. para evitar nuevas guerras de religión o. Baste recordar. mantiene el orden y genera violencia. Pero todavía no se conocen en detalle los procesos sociales que rompieron el ritmo lento de la historia colonial. es decir. la modificación de los valores de esa visión del mundo. condujeron a una lucha permanente. simplemente.

el cuño de una sociedad. y una historia social de la literatura y la cultura no puede renunciar al conocimiento de este cuño. esto es. no fundada en esa visión del mundo de lo sagrado— que se inició con los postulados de Hobbes. del "historiador de la filosofía" como José Gaos o del jurista como Pedro Lira Urquieta. con Proust ("anécdota. asocia Emir Rodríguez Monegal una pura anécdota de Joaquín Edwards Bello sobre la génesis de la Silva a la agricultura en la que éste se refiere al "perfume" de los frutos que llegaban a los "docks" londinenses. adaptó el Code Napoleón (¿qué versión prefirió Bello?) que consagró la liquidación del régimen feudal. tan proustiana" dice) —sino parte y sustancia a la vez de toda su obra. El caso del Código civil de Bello es en este sentido tan importante. el más amplio y profundo intento coherente de recuperar ese proceso sin provocar de nuevo violencia. para ello. al fin y al cabo. Otra vez: la "peste del olvido". Tratándose de la .arquitectos o constructores de América. así como también la perspectiva histórica en el estudio de Bello. Es característico de esta carencia de perspectiva histórica —que ha sido desterrada por las perspectivas miopes de "filólogos" como Rodríguez Monegal. Nota 13. Pues un Código civil no es solamente una compilación racional de leyes. que era ocasional y sin principio ordenador. entre otros fenómenos semejantes. sin desariar. porque con él Bello selló la intención de la Independencia: racionalizó la legislación llamada "indiana". etc. la colonial. y se vería con otros ojos el problema de la relación entre la América independiente y la cultura europea. como el hilo que ata la poligrafía. es decir. Pues estas obras pretenden recuperar intelectualmente todo un proceso de "civilización" —entendida la palabra como conversión de una sociedad jerárquica y violenta en una sociedad "civil". por ejemplo. 1969. y se comprendería su programa de "americanismo literario" no como algo superficial u olfativo— en su muy documentado y pésimo libro El otro Andrés Bello. la de un Andrés Bello o un Domingo Faustino Sarmiento o la de un José Martí. que relaciona a la Gramática con su Código civil. Y precisamente eso. nada reticentes como Amado Alonso en su curiosísimo prólogo a la Gramática— el que la numerosa bibliografía sobre Bello no registre un solo título que se ocupe con una cuestión tan fundamental como la recepción del Código civil en los países hispanoamericanos que lo adaptaron. Un Código civil es. a estos con la Filosofía del entendimiento y con sus trabajos sobre derecho romano y derecho internacional. y. es de importancia esencial para una historia social de la literatura y de la cultura en el período de la Independencia. p. sino un acto político-social. Se encontraría en la obra de Andrés Bello. 107.

al cabo. es decir. implícita en los elementos del capitalismo. facilitó el que esa integración inevitable. Es el campo de la "secularización". Esta lentitud puede interpretarse como una resistencia a la Modernidad.. es decir. etc. más aún. en relación con esta problemática se encuentra estrechamente ligado un amplio campo de análisis. ¿Explica la paulatina y tenaz discusión de la "casa grande" el ritmo más veloz de la historia. de una lenta y difícil "desmiraculización del mundo" (Max Weber). de neutralizar la violencia de lo sagrado. la fundamentación del caudillismo y de todo tipo de dictaduras en la América hispánica). ocasionada fundamentalmente por la visión del mundo con su duplicidad de orden y violencia. La debilidad del Estado. sino que deben resultar del examen del material y de la consideración del diverso ritmo de la historia. que. entre otros. no como simples "introductores" de corrientes europeas o como buscadores de justicia o del "ser" abstracto de América. que lo posibilitara. ¿Cómo respondió la literatura de las nuevas Repúblicas a esta situación? ¿Cómo respondió el estrato culto y cómo actuó el estrato semiculto en tal situación? La respuesta a ello no se encuentra solamente en los libros de quienes fueron descalificados como "anticlericales" o "antiespañoles" o de los positivistas. exigen ser reexaminados desde una perspectiva histórica auténtica. que va paralela con la llamada "europeización" o con la integración de la América hispánica al sistema capitalista. (es. sino como asimiladores de corrientes europeas (¿había otras? ¿quizá el Budismo o el pensamiento de .sociedad hispánica. por lo demás. de una lenta pérdida del poder de la visión del mundo católica y jerárquica. que no pueden ser denominaciones a priori. etc. no puede dejarse de lado el conflicto entre la visión del mundo a-racional y jerárquica y la visión del mundo racional y no jerárquica que se encendió con la Independencia y que documentan obras únicas en la literatura de lengua española como el Facundo (1845) y los Recuerdos de Provincia (1850) de Domingo Faustino Sarmiento. En relación con los esfuerzos de los arquitectos de América y ejemplarmente de Andrés Bello. ni el de las generaciones. esto es. sensualistas. con el propósito de recuperar la marcha institucional del mundo moderno. 5. sobre el cual no existe ni siguiera la conciencia de su significación. junto a otros factores políticos y geográficos? El tema de la periodización de una historia social de la literatura de la América hispánica requiere nuevos y más amplios criterios para la determinación de las "épocas". se hiciera bajo el signo de un Neocolonialismo.

justa. las bibliotecas. por lo que toca a la literatura. Pero ¿existió y cómo existió en la América hispánica? Y ¿qué papel jugó esa República en el proceso de "secularización"? Las respuestas a estas preguntas constituyen el fundamento material para determinar nítidamente la figura del "intelectual" y su proceso de formación. Es vano argüir con el analfabetismo de la mayoría de las poblaciones de la América hispánica en el siglo XIX. esa Utopía al revés. Esa "supuesta Élite" requiere un análisis detallado. pues a ella se debe el intento de esbozar una sociedad civil. El nombre es significativo. esto es. los hábitos de lectura. Las reacciones demagógicas de Barres contra los intelectuales que firmaron ese Manifiesto. por "le sacre". Por lo demás. La supuesta Élite se llama la República de las letras. es decir. es tanto como querer hacer retroceder la rueda de la historia. tal como lo que ha engendrado esa demagogia caritativa es un racismo al revés. las editoriales o imprentas. pero son más sintomáticos de una . los círculos literarios. Suponer que la restauración del ordenamiento prehispánico o la revivificación de la cultura indígena pueden abrir el camino hacia una sociedad justa y pacífica. no sólo son significativas para el estado político ambiguo de Francia de esos años en los que se fraguó el irracionalismo pre-fascista. restaurar una América no conquistada y enfrentarse al mundo de los siglos XIX y XX con pensamientos. las veladas literarias. La respuesta se encuentra. ese racismo. pacificada. Es una Utopía al revés. pero también la enseñanza de la literatura en los colegios de educación secundaria. en una época de transición llena de resistencias. con un orden terrenal que no engendre violencia. la conformación del público lector —por reducido que sea— las revistas. así como también es insuficiente deducir de ese analfabetismo que los "cultos" o "semicultos" formaban una "élite". Como se sabe. en el análisis de lo que cabe llamar de modo general "la lectura". porque las sociedades independientes se encontraban en el proceso de disolución de la estructura jerárquica.Mahoma?) que permitían comprender y articular una situación fundamental creada por la Independencia y sus consecuencias. lenguaje y nociones del siglo XIII o del XIV precolombinos. en la que alimentó el fascismo. la "europeización". esa demagogia caritativa tienen su origen en la odiada cultura dominante de Europa. las traducciones importadas o hechas de autores europeos. el nombre de "intelectual" nació en 1898 en Francia con el "Manifiesto de los intelectuales" sobre el "caso Dreyfus". hasta su perversión. la concepción de la literatura que tenía la sociedad de las nuevas Repúblicas. en la que sólo la supuesta "élite" podía recuperar los elementos para crear una sociedad que suprima la violencia implícita en el orden mantenido.

Esta selección de problemas de una historia social de la literatura de la América hispánica quiere no solamente mostrar la complejidad de una empresa semejante. del "pueblo". la anonimidad de la vida de la gran ciudad. que durante mucho tiempo se consideró como el rito de iniciación del escritor. es decir.época de transición de toda Europa. como el de la formación del "intelectual". Paralelo a este desarrollo corre el de la "profesionalización" del escritor (Henríquez Ureña la apuntó en sus Corrientes. a la vez ambigua. es decir. Pues el "profesional de la inteligencia" no abogaba necesariamente por la inteligencia y la razón (Barres es un ejemplo. de la "vida sencilla" y de una variada fe para contrarrestar a la industria. más exactamente. la bohemia no han sido analizados en su contexto histórico. es decir. que no ponga en tela de juicio sus conceptos . siguiendo a Karl Mannheim. cap. la vida compleja e "intelectual" moderna. "Literatura pura". sino ante todo poner de presente una vez más que para la elaboración de una teoría es preciso aprovechar los planteamientos ya hechos como los que se han citado más arriba. el del cambio de función del escritor y la literatura en la sociedad. sino lo que. que cualquier esquema a priori que quiera "aplicar" otras teorías tendrá que falsificar el material. Una historia social de la literatura que sólo cambie la horma. en la que estallan las primeras reacciones contra el mundo moderno en nombre de una tradición que acentuó los valores de la tierra. E. Hulme el más interesante) y tampoco gozaba los provechos de su profesionalización. de un largo proceso de "secularización". T. de la "inteligencia" se acuñó el concepto de "intelectual". el cambio de función de la literatura y el escritor en la sociedad. incluido el mundo hispánico. p. Esta "profesionalización" fue. y abarca un fenómeno complejo como el de la "bohemia". El concepto es amplio. Sin embargo. la "élite" (como decía Barres) y la razón. Pero esta "profesionalización" es consecuencia de la transformación de la sociedad en la época del capitalismo. de sus contradicciones y ambigüedades y hasta de una determinada ideología de protesta que suele repetirse. la bohemia forma parte constitutiva de la historia social del intelectual. se popularizó —en forma de reproche— como la "inteligencia libremente oscilante". Estos aspectos y consecuencias de la "secularización". 165). Para este "profesional de la literatura" o. La "bohemia" sólo ha sido objeto de anecdotarios. Unamuno otro. se la ha considerado falsamente como una "petite histoire" de la vida literaria. No era un desclasado. y tendrá que repetir la historia rutinaria y subsidiaria de la historiografía literaria en lengua española.

pues. en vez de un patriotismo patético y contradictorio pero lucrativo. y un desafío a los ambiciosos y presuntuosos sociólogos y semiólogos de nuestras letras para que. mediocridad arrogante —perdónese la tautología— y culto al onanismo. No fue filósofo. Su prosa transparente y el conocimiento seguro. Estos principios elementales del trabajo científico siguen siendo un desiderátum. practiquen la modestia elegante del hombre de mundo auténtico que es verdadero amor en el doble sentido de la palabra: amor al saber y amor a "nuestra expresión". evitar el manejo de una terminología cualquiera y denominar los fenómenos con concisión iluminadora —a diferencia de las terminologías surgidas de una inflación de teoría insuficiente y confusa. contribuye a oscurecer más el panorama de nuestra cultura. sino peor: ripios rebozantes de vanidad provinciana. un modelo y una lección. cuya concisión es hermética y muy frecuentemente de linaje burocrático. no sepa abrir nuevas perspectivas dadas en el material. . sino porque. el resultado de su examen era la denominación del fenómeno. Lo demás no es literatura. Las corrientes literarias en la América hispánica de Pedro Henríquez Ureña son. el de la "busca de nuestra expresión". que. es decir. consecuentemente. El renovó sustancialmente la historiografía literaria dándole a la sucesión inconexa de biobibliografías o simples enumeraciones el sentido de un proceso. si así cabe decir.o —lo que es más frecuente— que no los elabore con precisión y nitidez. también aquí. que no los controle con el material. amplio y hondo del material le permitieron. pero su actitud se asemeja a la del fenomenólogo no solamente porque él iba "a las cosas mismas".

en la que se conjugan de manera excepcional las experiencias de un historiador de la literatura. de la semiótica. sin prejuicios y sin envidia" y de la exigencia hegeliana de no separar el conocimiento del objeto por conocer. Como tantas observaciones de Henríquez Ureña. José Carlos Mariátegui En un artículo aparecido en Valoraciones en 1926 apuntaba Pedro Henríquez Ureña que "en las regiones de nuestra 'alta cultura' el pensamiento sólo entusiasma cuando pagamos por él altos derechos de importación. porque la teoría presuponía y estaba implícita en los resultados prácticos de su trabajo histórico y en la suma concisión de sus formulaciones.IV LA HISTORIOGRAFÍA LITERARIA DE PEDRO HENRÍQUEZ URE—A: PROMESA Y DESAFIO De ninguna crítica me parece tan necesitada la actividad literaria de estos países como de la que Pedro Henríquez Ureña representa con tanto estilo individual. aparentemente teórica.. Todavía no se ha examinado como lo merece la primera obra de teoría literaria en lengua española. esta no ha perdido su validez. etc. Como personificación del ideal del crítico de Voltaire. Ella estuvo exenta de todo aparato publicitario y de toda intención especulativa. es decir. en la que la teoría se fundamenta en un rico y universal material empírico vivido y asimilado por quien supo armonizar la pasión americana y la raíz continental de su pensamiento con la aspiración supranacional de todo trabajo científico. de un narrador. esto es. esto es. Pedro Henríquez Ureña no legó una "teoría de la historia literaria" en general y de la latinoamericana en particular. El deslinde (1944) de Alfonso Reyes. Este ideal. de un poeta. de un traductor. de un ensayista. constituyen los "altos derechos de importación" con los que además se han ahorrado el mandamiento científico de una recepción crítica y el deber intelectual de medir con los productos importados los nada despreciables elaborados entre nosotros. de "una persona con mucha ciencia y gusto. Y la moda convierte en evangelio a Spengler y difunde las trivialidades de Simmel". es decir. La inflación terminológica que trajeron las modas del estructuralismo. Ernst Jünger aseguraba que el ideal de una denominación se asemejaría a la terminología de la botánica y la zoología: género próximo y diferencia específica. que no ha de confundirse con la simplicidad de la definición . de la cojunción de hacer teoría en la praxis. Lo mismo cabe decir de la obra histórico-literaria de Pedro Henríquez Ureña.

y Domingo Faustino Sarmiento o Manuel González Prada o Enrique José Varona hijos de la "sobria" meseta castellana? Cuando Pedro Henríquez Ureña hace una enumeración de autores con sus fechas precisas. se ha extendido por la América Latina y que en un incontenible y alarmante proceso de "norteamericanización" o "miamificación" de nuestras sociedades está a punto de convertirnos en repliques hispanas de la sociedad norteamericana: sociedades sin historia y sin conciencia de ella. la Historia de la cultura citada y Las corrientes literarias en la América hispánica (trad. por Joaquín García Monge y Alfonso Reyes y el Maestro de América. . por ejemplo. a las que el prejuicio ha adjudicado el vicio del "tropicalismo". en cambio. Cierto es que para conocer el sentido procesual de esa enumeración (su Historia de la cultura en la América Hispánica. con evidentes intenciones pragmáticas. "Nuestra América" martiana y bolivariana. concisa de un proceso. bajo el influjo de esas modas. sobre todo. sino sobre todo a la "peste del olvido" que. Su Rebelión de las masas (1932). aprendidos en sus dos patrias. alimentado por el saber y la disciplina intelectual. Santo Domingo y Cuba. De esta capacidad careció. No deja de ser ilustrativo comprobar que a esa pérdida de nuestra conciencia histórica — dibujada con tanta nitidez por Bolívar y Martí. José Ortega y Gasset. cebos lucrativos y métodos aparentemente científicos. Pedro Henríquez Ureña— han contribuido esencialmente los "nacionalismos" latinoamericanos. ¿Fueron Calderón y Castelar "tropicales". 1949). trasladado a la exposición de fenómenos históricos significa la denominación concreta y. lo ilustra ejemplarmente) es preciso que el lector conozca al menos parte de las obras y autores que menciona.escolástica. de J. la apariencia engaña: no es una enumeración. de fácil utilización policiva. sino la exposición sucinta de un proceso. Pedro Henríquez Ureña. por sólo citar su obra más difundida. es decir. Diez-Canedo. El inmerecido olvido en que han caído. parte del proceso. no se debe solamente al hecho de que se las ha considerado como un manual atrasado. sin que por ello la complejidad del contenido expuesto se reduzca a simplificación. poseía ese sobrio don. 1947. y fortalecidos en la Magna Patria. lo cual implica la capacidad de comunicar una complejidad con expresión simple. por Mariano Picón Salas y José Luis Romero. por Andrés Bello y Varona. esp. como consecuencia de los "altos derechos de importación". como el de los ficheros. es una digresiva simplificación de un hecho histórico contemporáneo iniciado con la Revolución Francesa. elevados a cateogoría científica precisamente por la miopía ahistórica de los "estudios latinoamericanos" que se cultivan en las universidades latinoamericanas.

los clientes de los "ismos" no pueden percibir que el olvidado Pedro Henríquez Ureña (olvidado porque no fue estilístico a lo Alonso-Bousoño-Spitzer. contradicciones que buscan su solución cómoda en las inflaciones terminológicas. había elaborado con su obra un modelo coherente. Pero lo que llama la atención es el hecho de que lejos e independientemente de todos estos debates más doctrinarios que teóricos. y de los resultados insatisfactorios y parciales a que habían conducido tanto el uno como el otro. equívocos. Pedro Henríquez Ureña esbozó un "modelo de explicación" coherente y suscitador de lo que hoy se pretende con una historia social de la literatura latinoamericana. pero eficazmente política de la "ciencia" que ha logrado (por ejemplo) que un chileno sólo conozca y se interese por una porción de sus letras. teóricamente fructífero de una historia social de la literatura de la "América hispánica". martiana. su visión bolivariana. radicalmente utópico-continental. ni estructuralista. Pese a ese resultado postulativo. pero históricamente fundada de Nuestra América. a quien ellos políticamente rechazan. ni lukacsiano). de Claus Tráger y los intentos de asimilación de la sociología empírica y de la teoría de la recepción de la literatura en la República Democrática de Alemania. como lo muestran los trabajos de Robert Weimann. después de las discusiones entre positivismo y dialéctica. fundado empíricamente. Sobre los múltiples intentos recientes de solucionar este problema apuntó Gangolf Hübinger en un artículo sobre "Historia literaria como disciplina sociológica": "hasta ahora no hay un modelo de explicación científicamente inconcuso de cómo pueden establecerse relaciones concretas entre la producción literaria y la realidad social. los intentos de formular teóricamente el programa de una historia social de la literatura (la de Arnold Hauser es especulativa. El título de historia social de la literatura no se conocía entonces.Contra esta utilización mediata. Lo sustancial del esbozo es la forma como Henríquez Ureña establece la relación entre fenómenos sociales y literatura y . tanto en el caso singular como en lapsos más largos". ni semiótico. que un peruano sólo se interese por fenómenos lingüísticos o literarios que se "venden" en los centros investigativos del Big Brother. a estas tantas esquizofrenias incomoda el ethos científico y político de Pedro Henríquez Ureña. ni goldmaniano. En medio de estas danzas. A esta postulación de historia social de la literatura se llegó tan sólo en los finales de los años 70. Ese problema no es extraño a la teoría literaria del marxismo-leninismo. como la Decadencia de occidente de Spengler) no han logrado precisar unívocamente sus metas y su alcance. El título de "hispánica" no excluye al Brasil.

vida literaria y el carácter dialéctico que da a esta relación. cerrando con ello la posibilidad de decursos históricos y sobre todo de un futuro. Tras la tersura de su prosa cristalina y didáctica. para decirlo con un ejemplo. en el caso concreto de Latinoamérica. entre muchos más. Así. Pues no se puede destacar una especificidad sin un tertium comparationis. pero también con lo que se escribió sobre ellas. Se trata. un amplio conocimiento de la cultura frente a la cual y dentro de la cual se "deslinda" nuestra expresión y al mismo tiempo la enriquece y la fructifica. Lo "americano" no es una categoría ontológica vaga como el "ingenio español" o la "vividura hispana" con las que Menéndez y Pelayo y Américo Castro respectivamente designaron una constante intemporal de "lo" español. pronunciada en 1914. Aunque muchos de esos ensayos fueron trabajos de ocasión —como los prólogos a los varios volúmenes de la colección Las cien obras maestras que él dirigió en Buenos Aires —ello no significa que fueron preparados con la ligereza hispana. Las corrientes literarias en la América Hispánica —dentro de la historiografía literaria de lengua española y de la francesa e inglesa una obra sin par por su método— fueron a su vez la culminación de un proceso intelectual. trabajos filológicos e históricos. que. que fue una conferencia inaugural de los cursos de la Escuela de Altos Estudios de México. quien hoy lea un trabajo de ocasión como "La cultura de las humanidades". Pero esta articulación de la expresión de una sociedad supone. Pues todos estos ensayos se proponen explorar los dos horizontes dentro de los cuales y frente a los cuales se especifica "nuestra expresión": el español y el europeo. y el propósito de describir los caminos en "busca de nuestra expresión". Tanto esta relación como el carácter dialéctico son el resultado necesario de su punto de partida: el de dibujar los caminos en "busca de nuestra expresión". habitual en estos y en tantos casos más. de un proceso — que Henríquez Ureña ilustra con la metáfora de "corrientes"— de una sociedad para articularse no sólo literaria sino artística y políticamente. hay una relación necesaria entre sus ensayos como los que dedicó a D'Annunzio y a Nietzsche. traducciones— encubre una unidad de valor "sistemática". Todo lo contrario. pues. artículos periodísticos. Esto quiere decir que la aparente dispersión de la obra de Henríquez Ureña —ensayos. El no pagaba "altos derechos" porque no necesitó importar. prólogos. tendrá que sorprenderse ante el hecho de que el propulsor y beneficiario . se oculta una detallada familiaridad con las obras que presenta. Lo "americano" es un devenir y una formación y su perfil sólo puede dibujarse con nitidez cuando se lo contrasta con aquello de lo que devino y de lo que se formó.

de una "germanofilia" aguada y de función intimidadora como José Ortega y Gasset nunca hizo alusión al nuevo humanismo alemán, a la raíz de todas las fuentes que ponía al servicio de su prestigio, como lo hizo en pocas líneas concisas Pedro Henríquez Ureña en esa conferencia. Cuando Ortega se refiere a Mommsen y lo cita como testigo de autoridad para fundamentar su concepción imperialista y jerárquica de la sociedad (en el primer párrafo de España invertebrada, 1921), la colación de la cita delata que el "filósofo alemán" de España no leyó a Mommsen, sino sólo la línea que cita. Cuando Pedro Henríquez Ureña menciona en la citada conferencia a varios autores relacionados diversamente con el tema de la " cultura de las humanidades " —Lessing y Mathew Arnold, Goethe y Racine, entre otros más—, la brevísima caracterización de ellos delata un conocimiento directo de esos autores. De uno de los autores contemporáneos alemanes que encarnan ese humanismo, Ulrich von Wilamowitz-Moellendorf, dijo Pedro Henríquez Ureña —quien envolvía su crítica en "palabras para el buen entendedor"— que era "pensador ingenioso y profundo, escritor ameno y brillante". Esta frase de apariencia general adquiere su verdadera significación cuando se compara la caracterización que ella contiene con las necrologías y recuerdos de Wilamowitz Moellendorf por dos de sus más célebres discípulos: Wolfgang Schadewaldt y Karl Reinhardt. Sus admiraciones y sus reservas caben en la frase sucinta de Pedro Henríquez Ureña. Pero con este ejemplo extremo sólo se quiere destacar el seguro y concreto conocimiento que tenía Pedro Henríquez Ureña de la cultura europea, ésto es, de uno de los horizontes dentro de los cuales y frente a los cuales se especifica "nuestra expresión". Sobre el otro horizonte, el español, sólo cabe decir que si no se han valorado sus contribuciones al esclarecimiento de la literatura española — desde su libro sobre La versificación irregular hasta su preciso ensayo sobre Valle Inclán, de 1936—, ello se debe al hecho curioso y absurdo de que en los países de lengua española lo aparatoso goza de más prestigio que lo sustancial, la bibliografía numerosa más que el pensamiento crítico. Las filologías modernas, ante todo la llamada "filología románica" o "romanística", cuyo modelo histórico, la filosofía clásica alemana del siglo pasado, criticó Nietzsche por su miopía, consideraban, y al parecer aún consideran, a la literatura como algo escrito en una lengua muerta. Esto sustituye de manera astuta el conocimiento de su contexto histórico y conduce no solamente a una aparatosa falsificación de los textos, a especulaciones voluntaristas y a intimidaciones bibliográficas, sino consecuentemente al ejercicio de esa ciencia como onanismo,

como una bastarda versión del arte por el arte. Esta "concepción" ha producido en los países de lengua española obras monumentales como Juan de Mena, poeta del prerenacimiento español (1950), de María Rosa Lida de Malkiel, en el que se echa de menos el planteamiento del problema históricoliterario que anuncia en el título: qué es pre-renacimiento en España, en donde el "precorrido" Renacimiento no tuvo lugar. Pedro Henríquez Ureña no se dejó seducir por esa concepción miope y naturalmente pretenciosa de la filología. El manejó esa ciencia con dominio aún inigualado —como lo demuestra su libro sobre La versificación irregular en la poesía castellana, de 1920, que por razones puramente mitológicas se considera como producto de la "escuela" "filológico-histórica" de Ramón Menéndez Pidal—, pero no como un fin en sí. Era un medio entre los muchos más —como sus páginas sobre Hornero, Esquilo, Shakespeare, Racine, Calderón, Cervantes, o sus estudios sobre el castellano en América— para trazar el horizonte en el cual y dentro del cual podía y debía situarse la "busca de nuestra expresión". Todos estos trabajos fueron considerados entonces aisladamente, muchos de ellos —los prólogos— como trabajos de ocasión. No fue empero —y no podía ser— un filólogo, sino un historiador quien con su obra puso de presente el propósito "sistemático", la unidad y coherencia de los trabajos aparentemente dispersos de Pedro Henríquez Ureña: José Luis Romero. De las lágrimas que estuvo a punto de verter Amado Alonso en su necrología y que no compensan en modo alguno el tímido e injusto reconocimiento que le regateó el curiosamente legendario Instituto que el dirigía, hoy no queda nada. En vano se busca en los trabajos de este amable descendiente de los colonizadores una mínima huella de aquel por cuya muerte estuvo a punto de manifestar el folclor funeral mediterráneo. En cambio, cabe recordar que en la necrología que publicó José Luis Romero precisa y simbólicamente en la Revista Cubana de La Habana en 1946 bajo el título "En la muerte de un testigo del mundo: Pedro Henríquez Ureña, 1946" observó: "Había comenzado disciplinando su espíritu en la ardua investigación de lo filológico y lo literario, campos en los que logró cosechar frutos maduros; pero muy pronto ascendió a la contemplación total de los fenómenos de cultura para cuyo examen poseía una rara agudeza; y en los últimos años de su vida tan trabajada escaló un alto mirador, desde el que el mundo todo en su pasado, su presente y su futuro, se tornó objeto de curiosa, de apasionada contemplación". Esta ampliación del horizonte —nutrida en él, como en Alfonso Reyes, como en José Luis Romero, como en Ángel Rama, para sólo citar a los que ya no están presentes, por una ardorosa pasión por Nuestra

América bolivariana y martiana— fructificó en la praxis científica de José Luis Romero, su amigo y discípulo. Con su obra, José Luis Romero explicitó de manera ejemplar y plástica lo que él mismo llama "la contemplación total de los fenómenos" a la que había llegado Pedro Henríquez Ureña en "los últimos años de su vida". En estos años elaboró y "cinceló" con serena maestría la obra más densa y a la vez transparente de la historiografía literaria en lengua española, y única también dentro de la historiografía literaria de este siglo. Pues ninguna de las historias literarias "nacionales" que, aunque elaboradas en el siglo pasado, fueron modelo de las del siglo presente, como la italiana del hegeliano De Sanctis o la de Gervinus o la de Menéndez y Pelayo, ni menos aún la de Ricardo Rojas o la especulativa de Arnold Hauser habían logrado describir el proceso de especificación de una literatura "nacional" —Hauser no describe procesos sino explícita contigüedades— dentro de un ámbito de "contemplación total". El nacionalismo reaccionario de Menéndez y Pelayo y de sus seguidores en las Españas, o el patriotismo liberal de Gervinus o de Sanctis excluían por principio toda consideración total. A ellos les interesaba el desarrollo histórico de la literatura como testimonio de la culminación de una Nación-Estado. Pedro Henríquez Ureña, en cambio, buscaba las "corrientes" que "en busca de nuestra expresión" habrían de llevar a Nuestra América que, como superación de la idea de Nación-Estado, tenía el carácter de una Utopía latente, a la promesa de una Utopía concreta total: a todo un Continente nuevo como "patria de la justicia". Los acentos, pues, son radicalmente diferentes. En los unos, el pasado como monumento; en Henríquez Ureña, el pasado como medio de conocimiento y de proyección de un futuro justo y libre, pacífico y feraz para todos los hombres. Pero esta diferencia de acentos se debe precisamente a la "ascensión" a la "contemplación total de los fenómenos". La "ascención" es un nombre metafórico para indicar lo que cabe llamar proceso "dialéctico". Como en el primer modelo moderno de la dialéctica, esto es, el hegeliano, en el que el punto de partida —la llamada "certeza sensible"— reconoce su insuficiencia, se niega a sí mismo y mediante esa negación avanza y trasciende su primera posición, Pedro Henríquez Ureña trasciende las disciplinas de la filología y la literatura y llega a la "contemplación total de los fenómenos de cultura", que a su vez trasciende para incorporar a la contemplación los fenómenos "materiales" y establecer así la relación entre lo general y lo particular, en cuyo movimiento consiste lo "concreto", es decir, el concrecer de los dos elementos. Pragmáticamente, esta "dialéctica", para evitar el peligro de la

entremezclando esas estaciones con trabajos sobre cuestiones fundamentales de la cultura social. Moliere. Trasladado el principio a la historia de la literatura y la historia social latinoamericana. etc. política y literaria de Latinoamérica (sus tesis sobre el andalucismo. debe proceder como Marx en El capital. En la exposición del análisis y descripción de lo particular asoma necesariamente. y a los que siguieron sus trabajos sobre "el ciclo de la revolución contemporánea". de manera simplificada. la Edad Media española. de manera expresa o tácita. por lo menos. el neohumanismo alemán de Winckelmann y sus consecuencias. Los dos pasos. examina las "corrientes" que han . El primero lo ilustra la explicitación del germen dialéctico de Henríquez Ureña por José Luis Romero. no son sucesivos.). Para él. el Renacimiento. El segundo paso lo constituye el examen de lo particular. pues. Hasta llegar a su libro fundamental Latinoamérica: las ciudades y las ideas (1976). el resultado del primer paso. de establecer la relación entre lo particular y lo general (Argentina y Latinoamérica). Pedro Henríquez Ureña describe el proceso de especificación de nuestras letras. dar vida a los dos elementos con material histórico. una atomización del proceso liteariohistórico.que constituyen esta "concreación". "comparatística" o "ciencia de la literatura comparada". la clarificación y conocimiento familiar del horizonte general. Pedro Henríquez Ureña no postuló cosa semejante. no un fin. a las que antecedieron sus trabajos sobre la Edad Media. y entremezclados sus trabajos sobre la historiografía española y latinoamericana. que obedecen a su vez al impulso de trascendencia. un elemento de la totalidad. es decir. etc.especulación. es decir. Y era además la contribución del ensayista y "hombre de letras" a la ciencia. Esta pretenciosa y a la vez insegura ciencia constituye en realidad una "despotenciación" de la "contemplación total". describir y probar los caminos. esto implica. El primer paso fue. Romero pasó por las estaciones de la historia de Roma.. y consiguientemente una supresión del marco histórico (cultural y material) en el cual es posible y necesaria toda "comparación". de la "búsqueda de nuestra expresión". Racine. sus trabajos sobre capítulos de un género literario como la novela. no la totalidad misma. Góngora. la comparación era un medio. del Renacimiento. Nietzschey D'Annunzio. Shakespeare. dos pasos en el trabajo historiográfico. Una vez establecido el horizonte cultural e histórico general. empero. En la reciente "ciencia literaria" —la que tras la esterilidad de los formalismos ha desenterrado a Brunetiére y a Baldensperger— estos dos pasos suelen ser llamados. Camino semejante había indicado y seguido Pedro Henríquez Ureña: él pasó por Hornero y Esquilo. es decir.

además. porque lo que él quería descubrir y mostrar era no una entidad perenne y vagamente definida. aunque infundadamente. De allí surgió la ficción de una literatura "hispanolatina" y la corroboración de un pensamiento quevediano. Pero aparte de que el concepto de "literatura" que ha dominado en nuestra historia literaria y cultural se rige por modelos grecolatinos en su decurso histórico. Este criterio geográfico para determinar una esencia intemporal e inasible (el "ingenio español". el del senequismo "ontológico" de los españoles. que sin embargo permitió a Menéndez y Pelayo y a su sucesor Menéndez Pidal exceptuar del determinismo geográfico a los árabes y a los judíos —Menéndez y Pelayo— y a los "enemigos" de la España "tradicional" como Las Casas o al separatista catalán Pere Bosch Gimpera. Para un Menéndez y Pelayo —y sus numerosos . No tuvo que planteárselo. más exactamente). Ilustración o Neoclasicismo. esto es. fundado en el hecho de que Séneca nació en España. por ejemplo. el "comienzo" que fija Henríquez Ureña no podía ser otro que un comienzo socialhistórico: el de la "creación de una sociedad nueva". Henríquez Ureña no toma en préstamo etiquetas puramente estéticas (como Barroco. Esta fijación del comienzo de una literatura se diferencia esencialmente de la fijación del comienzo de la literatura postulado por Marcelino Menéndez y Pelayo para la española. entre otros (Menéndez Pidal). Los indigenistas le reprocharían. Para ello.seguido nuestras letras "en busca de nuestra expresión". gozó gracias a ella del favor respectivo de los republicanos y de los genitores del nuevo minimperio de Franco. el de periodización. el que no haya comenzado en las "literaturas" precolombinas. lo hace destacando su sentido histórico-político (Romanticismo y anarquía). Henríquez Ureña no se planteó este seudo-problema de un "comienzo" entendido como confirmación de una entidad perenne. el de que literatura española es toda la que se ha escrito por habitantes de la Península. el Romanticismo. por ejemplo. que no son aplicables a las llamadas "literaturas" indígenas precolombinas. Con cristalina discreción —en el viejo sentido de la palabra— soluciona arduos problemas de la historiografía literaria como. sino un proceso de formación de algo nuevo. y cuando se sirve de una de ellas. esto es. de 1928). y que Henríquez Ureña destacó cabalmente la contribución de ese mundo al concepto legado (en las Corrientes. y antes en su luminoso y hoy válido ensayo "El descontento y la promesa" de sus Seis ensayos en busca de nuestra expresión. es una contradictio in adjectio (lo intemporal determinado por lo geográfico) que conduce a contradicciones irresolubles y consiguientemente abre el campo a la arbitrariedad: Menéndez Pidal.

entre ellos los indigenistas— o un Menéndez Pidal. "en la imaginación de Europa" (es el tema de la reflexión historiográfica de Edmundo O'Gormann). esto es. Si se observa la periodización de Henríquez Ureña. Para Henríquez Ureña lo importante no era el a priori.). política y administrativamente "colonial") abarca dos siglos (1600-1800). es decir. se acelera el ritmo de los acontecimientos: cada treinta años aproximadamente ocurren cambios. pese a sus precisiones) partía de un a priori (el "ingenio español". demografía. 1949) y que trató de fundamentar teóricamente en 1958 en su trabajo sobre la "larga duración". El florecimiento de esa sociedad nueva (sociológicamente nueva. De ahí el que Pedro Henríquez Ureña comience sus Corrientes. Esta "creación de una sociedad nueva" abarca un lapso de un siglo (1492 a 1600). tras la descripción de los antecedentes intelectuales del Descubrimiento del Nuevo Mundo. Pero él lo concibió como un proceso social-histórico. A partir de entonces. etc. el período de organización y Literatura pura. la "vividura hispánica") que había que demostrar. sino el a posteriori.seguidores en las Españas. Los períodos de larga duración (en Henríquez Ureña son "La formación de una sociedad nueva" y "El florecimiento del mundo colonial") obedecen a múltiples factores materiales (pestes. Romanticismo y anarquía. de modo que el ritmo de la historia no es uniforme sino plural. el establecimiento del "comienzo" de la literatura española (Américo Castro. sino que precisa y amplía la dialéctica material) por Henríquez Ureña constituye un desafío no solamente a la historiografía literaria. Una más detallada fundamentación de este diverso ritmo requiere un cambio de perspectiva en la investigación histórica de nuestro pasado. con el capítulo sobre la "creación de una sociedad nueva". sucumbió al falso problema. más diferenciado que sus antecesores. sino por un "comien zo" histórico-social. el resultado de un proceso y los caminos de ese proceso. La percepción de este ritmo diverso (que no excluye. la elaboración de una sólida historia social y el . sino a la historiografía de lengua española en general. Ese proceso de "florecimiento" conduce necesariamente a la "declaración de la independencia intelectual" que acontece entre 1800 y 1830. no será difícil comprobar que su principio es el mismo que pocos años más tarde comenzó a esbozar Fernand Braudel (en El Mediterráneo en la época de Felipe II. que consiguientemente no pregunta por un "comienzo" abstracto. Sería equivocado considerar a Pedro Henríquez Ureña como testimonio de la verdad del mecanicismo antihistórico de la teoría de las generaciones. movimiento de precios. ocurren en un lapso breve. malas cosechas. muchos de los cuales se han superado con el progreso de la civilización material.

del mismo modo que la santidad era la coronación de la vida individual" (Corrientes. tal como se encuentra esbozado en Pedro Henríquez Ureña. Nueva es en la observación la situación compleja que descubre y que hasta ahora no se ha tratado ampliamente —ni siquiera tocado— en la historiografía literaria y en la historiografía general de lengua española. por ejemplo. o más exactamente desafío a que se les documentara y explicitara. Aparte de este arduo problema de la periodización. de Gilberto Freyre. cultura artística y sociedad. Con mucho bombo y poco contenido se ha hablado recientemente —anteayer— del "cambio del concepto de literatura": ni el "teórico" alemán (Hans Robert Jauss) ni menos aún su tardío difusor (Carlos Bolívar) colocaron este "cambio" en un marco social histórico concreto. que explica no solamente los contenidos socioreligiosos y artísticos de las obras nacidas en y para esa sociedad nueva. establece en las Corrientes una relación entre la sociedad nueva y la significación social de la "cultura intelectual y artística" en ella: ésta "suponía la coronación de la vida social. producto de esa doble forma de realización del individuo.descubrimiento de numerosos factores que hasta ahora sólo han investigado pocos autores latinoamericanos (con obras clásicas y en el ámbito de las ciencias histórico-sociales de lengua española. o las Raíces del Brasil de Sergio Buarque de Holanda. La comprensión y apreciación científica justa de la periodización de Pedro Henríquez Ureña significa además un desafío a recuperar y fructificar una reciente tradición científica latinoamericana que hasta ahora se ha desaprovechado pecaminosamente. sin olvidar a José Carlos Mariátegui con sus Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. p. cabe mencionar como ejemplo algunas al azar. religión y cultura artística. sino también las instituciones de la vida literaria. y Casa grande y senzala. entre otros más). etc. como se ha hecho hasta ahora. como es la de la red que tejen las diversas relaciones entre religión y sociedad. Como las Corrientes están llenas de esos planteamientos y propuestas de soluciones. Tras la sencillez de esta observación se halla la descripción de una situación más compleja y sutil. la ciudad y el campo en la historia del Perú. Así. Contrapunteo cubano del tabaco y del azúcar. de Ramiro Guerra. del peruano Jorge Basadre. Tal tratamiento detallado supone una sociología de la religión en los países de lengua española que analice institucionalmente —no que. como Azúcar y población en las Antillas. describa históricamente con intención apologética— el . Pedro Henríquez Ureña planteó otros e insinuó su solución. Esta red no es nueva pues es legada.. 45). Las multitudes. del genial Fernando Ortiz.

p.). a veces muy sutil.papel determinante de uno de los elementos de las "formas ideológicas" de la "superestructura": el elemento religioso. el himno que se ponía en música.. de Emil Staiger. también tomó forma de novela. o de ensayo político. En Cuba y Puerto Rico.. era una especie. como lo muestran las laberínticas especulaciones de Carlos Bousoño en su arrogante y confusa Teoría de la expresión poética sobre la "historicidad" de la poesía (t. ¿Usque tándem abuteris de la miopía y de la negligencia con las que se han pasado por alto las Corrientes? La observación de Henríquez Ureña sobre el cambio de función de la literatura en la época posindependentista no se limita solamente a registrar la diferencia entre la tarea de la literatura como medio de "coronación de la vida social" del individuo en la sociedad inicial y como medio de "utilidad pública" en la sociedad independiente.. 118.. 197 ss. otras veces era el drama patriótico. una importante transformación: La literatura tenía una utilidad política. los hombres de letras estuvieron todos al lado de la justicia social. la oda clásica que se leía en público. difundido en su segunda edición de 1951. En medio de la anarquía.. y aún toda manifestación de cultura. Corrientes. Con frecuencia tomó forma de periodismo. La literatura demostró su utilidad para la vida pública durante las guerras de la independencia. sino que apunta las consecuencias de este cambio de tarea en la literatura misma: con la función nueva. Hegel lo comprobó más tarde y de manera más perfilada y general cuando en sus Lecciones sobre estética. 2.. toda literatura. de los determinantes histórico-sociales de los géneros).. Pero lo que Henríquez Ureña descubre con esta observación —lo descubre para el mundo de lengua española que.. cambian los "géneros literarios" (esto lo había sospechado y deseado Madame de Staël en su libro De la litterature considérée dans ses rapports avec les institutions sociales de 1800 a propósito de la Revolución Francesa. no ha percibido el problema— no es solamente lo que ya antes que él se había pensado y después de él se ha tratado detalladamente (como en Los conceptos fundamentales de poética. después de la Independencia —de la "declaración de la independencia intelectual"—. Había tipos especiales de cantos populares políticos. p. habló del "horizonte vital" de la poesía y de prosa. aparecidas postumamente en 1835... esto es. de rebeldía. o al menos al lado de la organización política contra las fuerzas del desorden. donde no se había logrado la independencia. o en el análisis de los "canti" de Leopardi . Esta tarea de la cultura intelectual y artística sufre más tarde.

. p.. La tarea o función de la "utilidad de la literatura" que trae consigo el hecho de que "los hombres de letras estuvieron todos al lado de la justicia social. los peninsulares. por sólo citar dos entre numerosísimos ejemplos. masculina y auténtica. de 1957. Comenzó una división del trabajo. obedeciendo a sus rencorosos complejos. o al menos al lado de la organización política contra las fuerzas del desorden". Los hombres de profesiones intelectuales trataron ahora de ceñirse a la tarea que habían elegido y abandonaron la política. cuando no en ambas cosas. no profesionales del oficio— roza otro problema de . Maestros como Gabriela Mistral o escritores-periodistas como el colombiano Luis Tejada. delatan el cuño temático y formal de sus actitividades públicas en sus escritos. Corrientes. el periodismo) y del efecto recíproco en el ejercicio literario de "literatura pura" del "profesional" no es el único ejemplo. sino una vocación.como ejemplo de la "disolución de los géneros líricos" por Karl Maurer. A esta contribuye Pedro Henríquez Ureña con una suscitación más: en el capítulo de las Corrientes titulado "Literatura pura" observó sobre un nuevo cambio de la tarea de la literatura de "fin de siglo" (la designación de esta época es de origen francés:/w de siécle. le permite a Henríquez Ureña esbozar la compleja figura del "intelectual". de prebendados. algunos obtuvieron puestos diplomáticos o consulares. la han reducido a un supuesto e inexistente "conflicto entre dos espíritus": entre Modernismo latinoamericano feminoide e inauténtico y la presunta Generación del 98. El esbozo constituye no solamente el núcleo sino el desafío de una sociología del intelectual en los países de lengua española. la prosperidad tuvo un efecto bien perceptible en la vida intelectual. Se trata aquí. como la literatura no era en realidad una profesión.. en realidad se trata de la literatura de transición entre fines del siglo XIX y comienzos del XX): Nacida de la paz y de la aplicación de los principios del liberalismo económico. 165. la diplomacia. en pocas palabras.. El caso de los escritores diplomáticos —considerados hasta ahora como una honrosa tradición y un ornamento de la "diplomacia". por sólo citar pocos ejemplos). del complejo fenómeno de la "profesionalización" del intelectual bajo la influencia de la expansión del capitalismo y de la integración de los países de lengua española en su sistema. los hombres de letras se convirtieron en periodistas o en maestros. Pero se trata de más: de la influencia de esa paulatina y mendicante "profesionalización" en campos de la vida social y cultural (el magisterio.

la de Balzac. en Santiago de Chile. sino un efecto de ese desarrollo: el crecimiento de las ciudades. Con frecuencia los novelistas marcaron el paso a los poetas en su busca de innovaciones. cabe destacar dos por la importancia de sus suscitaciones. no vino exclusivamente de fuera. Machado de Assis. y por el valor que tienen dentro del conjunto de planteamientos recientemente hechos con la intención de deslindar concretamente el campo de una historia social de la literatura. p. reduciéndolas a su probable dimensión. Manoel Antonio de Almeida (1830-61). Corrientes. no fue extrínseco. Cirilo Villaverde (1812-94) en La Habana. independientemente de su tendencia o de sus puras ambiciones. En muchos casos lo hicieron de manera espontánea. ahondando en el pozo de la tradición. En el capítulo sobre el "Período de organización" apunta: Las ciudades tenían ya sus novelistas: José Tomás de Cuéllar (1830-94) en México. y luego Aluizio de Azevedo (1857-1913) y Raúl Pompeia (1863-95) en Rio de Janeiro. El tránsito. que Henríquez Ureña registra desde la perspectiva de una "contemplación total". la literatura como medio de "utilidad política" y la literatura como producto de la "división del trabajo". Alberto Blest Gana (1830-920). 151. historia y sociedad de Nuestra América. el puente fueron los abundantísimos cuadros de costum bres. sino de dentro. Este cambio intrínseco no excluye la consideración de las influencias —en el caso concreto. y pasaron del romanticismo al realismo.la sociología y de la historia social del intelectual: el de la volubilidad ideológica de quien considera como supuesto de su actividad la independencia intelectual y quien al mismo tiempo depende del "poder" político en cuanto tal. pues. De Blest Gana dice: . Pedro Henríquez Ureña trazó la historia social de la función de la literatura y del escritor en tres épocas de nuestra historia: la literatura como "coronación de la vida social" (del ascenso social). por ejemplo—. Estas líneas no solamente ponen en claro que el tránsito del "romanticismo al realismo" no fue un cambio de posiciones estéticas aisladas del desarrollo social. De entre los muchos más. En menos de una página en total. sino intrínseco. No son estos los únicos ejemplos de la penetración científica de Pedro Henríquez Ureña en las relaciones complejas entre literatura.

esto es.. Ella quiere decir . En los países de lengua española. p. la historiografía literaria lo desconoce. de 1958 (segunda edición). que no ha encontrado continuadores. pero su planteamiento puramente filológico y formal le impidió ver que el problema no era primariamente de géneros. Montesinos abordó este tema para España en su libro Costumbrismo y novela. como Galdós. dado que sus libros aún no se escribían: La fontana de oro. primera novela de la nueva era realista en España. de la relación entre "tradición" e innovación. de Unamuno o del atormentada y tortuosamente confuso epigonillo de estos dos. Sobre el tema prometedor "familia y literatura" sólo se conoce el trabajo de Levin I. De ahí el que una mención del tema en las Corrientes no solamente tiene un valor suscitador y renovador. que a Balzac. Schücking. El costumbrismo es esencialmente tradicional y conservador. se halla más próximo a los relistas españoles de las postrimerías del XIX. esto es. aparte importantes observaciones de H. "En agudo contraste con la literatura europea de pasión desatada. O dicho con otras palabras. Mucha de ella . se parece menos a los autores franceses a quienes había leído y a quienes trataba de imitar que a los españoles a los que no había leído ni podía haberlo hecho. Esta no era una comprobación ingeniosa por el estilo de las de Ortega y Gasset. Sólo J. Schóffler en su libro Protestantismo y literatura. y sin embargo en sus primeros libros importantes. Y consiguientemente exige un tratamiento social-histórico. la América hispá nica produjo gran cantidad de poesía doméstica . La familia puritana en perspectiva literario-sociológica. como Martín Rivas (1862). y no solamente un supuesto género literario "sustituto" de la novela. una influencia como la de Balzac fue más bien una suscitación para articular independientemente el propio desarrollo . Corrientes. 1960. Esta es la perspectiva que esbozó Henríquez Ureña. no se publicó hasta 1871. sino histórico. Octavio Paz. "Pozo de la tradición" lo llama Henríquez Ureña . la experiencia cotidiana. Henríquez Ureña indica ademá s el problema del "costumbrismo".. 152.Tomó por modelo a Balzac . sino que constituye un amplio programa de trabajo . que en una sociedad paulatinamente consciente de su "independencia intelectual". F. simplemente. de 1929 (la segunda edición es de 1964). su función de "puente". de Galdós. Pero ¿cómo se articula esta tradición? Para dar respuesta a esta pregunta es preciso recurrir al núcleo primario de la socialización del individuo especialmente en sociedades conservadoras: la familia.

cuando los poetas mediocres nos fastidian. Pero esta alusión cabe aplicar a tantas obras (como Casa grande del chileno Orrego Luco o Los parientes ricos del mexicano Rafael Delgado. No solamente honraron la Cátedra Charles Eliot Norton con una obra magistral y ejemplar.. sino que han distraído dogmáticamente la atención de fenómenos puramente literarios cuya importancia para la comprensión de las transformaciones de la literatura es considerablemente mayor que la formalización terminológica de un texto literario y que. es la más destacada entre nuestras primeras novelas de tesis en el siglo actual. Latinoamérica ha pagado altísimos "derechos de aduana" por modas históricamente miopes y científicamente inconsistentes que no solamente no han contribuido en nada a esclarecer el decurso histórico y las peculiaridades de las letras de Nuestra América. como ya se apuntó más arriba. a la que pertenece el costumbrismo . dictadas por invitación de la Universidad de Harvard entre noviembre de 1940 y marzo de 1941. p. Con ello indica Pedro Henríquez Ureña el cará cter conservador de la "literatura doméstica" ("en agudo contraste con la literatura europea de pasión desatada . Entre la fecha de su publicación en castellano en 1949 y hoy. Y Henríquez Ureña no solamente lo esboza sino que.." (Corrientes. claro es que hallaremos sus lágrimas inútiles.. a la greña con la sociedad").. Sobre este fenómeno apunta Henríquez Ureña en Las corrientes: "Canaan. Las corrientes literarias en la América Hispánica fueron concebidas como lecciones universitarias para un público extranjero. como en todo lo suyo. esto es.nos parece hoy algo ridicula. de semillero. sólo suele servir para confirmar la teoría. 132). Han sido pecaminosa e irresponsablemente desaprovechadas. en última instancia. Participa de la . y ademá s llama la atención el humus de obras que convirtieron el llanto "en perla". del brasileño Graca Aranha (1868-931). Uno de esos fenómenos es el de la disolución y mezcla de los géneros literarios en nuestras letras. Con su habitual concisión. sino que le dieron el carácter de seminario en el sentido original de la palabra. A veces la lágrima se cambia en perla. La limitación a un período no implica que el tema no sea generalizable. por sólo citar dos entre má s ejemplos ) que tienen como tema el de la familia y su desarrollo en el contexto histórico-social. indica el camino que ha de seguirse. Fueron ocho lecciones. 1902. plantea Pedro Henríquez Ureña en estas líneas la cuestión de la influencia temática y formal de la familia en la literatura latinoamericana de un período ("Romanticismo y anarquía"). La generalización es tarea que no sería posible sin el esbozo del tema.

sin percatarse de que precisamente en esta subterránea tradición se encuentra el núcleo que explica novelas-ensayo como el Adán Buenosayres de Marechal. es decir. no moda. La participación "de la naturaleza del ensayo". es el resultado de un largo proceso en el desarrollo europeo puesto en marcha por el primer romanticismo alemán y que Erich von Kahler ha llamado "la interiorización del narrar". reconocidas en tiempos oportunos) y sin duda Paradiso de Lezama Lima. que Pedro Henríquez Ureña pasa por alto. Un fenómeno semejante se encuentra en Argentina en el siglo pasado. es a saber. porque en la "contemplación total" no hay aduanas sino simplemente saber sólido. de Silva) o "digresividad" (como a las novelas de Eduardo Mallea). de Goethe" (p. pese a que el esclarecimiento de este horizonte contribuye a ver con adecuación tantas obras de Nuestra América a las que o bien se les han reprochado defectos formales (como a De sobremesa. La promesa de que los caminos que abrió para llegar al conocimiento y a la conciencia de Nuestra América fructificarán y enriquecerán con creciente transparencia y seguridad ese conocimiento y esa conciencia. al igual que novelas posteriores de Wells o La montaña mágica de Thomas Mann. la novela Amalia (1851-55) de José Mármol. El modelo lejano es el Wilhelm Meister. permite divisar un complejo horizonte de problemas. una actitud que no necesite pagar "altos derechos de aduana". Pero la mención del fenómeno a propósito de Aranha y la referencia al "modelo lejano" Wilhelm Meister de Goethe. sino sencillamente ansia de superación —consecuencia y presupuesto a la vez del saber sólido—.naturaleza del ensayo. que tanto excitó a los románticos Schlegel y Novalis y que veneraba Martí. 198). esto es. pero ante todo una actitud desprevenida y serenamente consciente ante nuestras letras. La lectura de la obra seminal de Pedro Henríquez Ureña descubre una incesante promesa y lanza un permanente desafío. Esta promesa es . la reflexión paralela a la narración. La reconstrucción de este proceso en el sentido de Pedro Henríquez Ureña exige la "contemplación total". como dice cuidadosamente Henríquez Ureña. absolutamente descuidado hasta ahora por la historia y la crítica literarias de lengua española. algunas de Juan Carlos Onetti (quien tras alcanzar su fama olvidó las suscitaciones de Mallea. ni prejuicios defensivos sino únicamente la serena consciencia de que la Utopía que trazó Pedro Henríquez Ureña tenía su fundamento concreto en una tradición de Nuestra América que demostró ejemplarmente que su cualidad intelectual y su ethos conducen por caminos directos a un postulado: el de hacer de Nuestra América la "patria de la justicia".

No solamente por el saber que nos ha legado. con ello. el servilismo paradójicamente vanidoso que paga "altos derechos de aduana". .consecuentemente un desafío: no solamente el de saber aprovechar su herencia. a que sea justo y verdadero. de su derredor. acabar con la solemne improvisación. Ello implica un rechazo del egoísmo y la vanidad. es Pedro Henríquez Ureña el Maestro de Nuestra América y como tal la personificación de la Utopía que él mismo trazó. sino el de profundizarla y. a que sea mejor y. del eros intelectual. haga mejor a su sociedad. la semignorancia agresiva y defensiva. sino por el ejemplo de su eros intelectual. al hacerlo. a quien sólo honra el que siga su ejemplo. porque ese rechazo se nutre del amor. por los permanentes impulsos que irradian su promesa y su desafío. de la pasión por la justicia y la verdad. que nada tiene que ver con el ascetismo. La promesa y el desafío de su obra conducirán a una seguridad intelectual que hará innecesario el pago de los "altos derechos de aduana" porque para enfrentarse a esos productos críticamente nos asistirá la figura del Maestro y modelo. Promesa y desafío son también los medios con los que un Maestro impulsa al discípulo a que tenga conciencia de sí mismo.

de un modo sustantivo y eterno: son lugares comunes que se nutren de la inercia mental de sus fabricantes. Y además. en tanto que el 98 los tiene "aproximados" al "signo viril". los contrincantes en la "discusión" sobre el Modernismo lo han convertido en una especie de sombra. De manera menos noble. bajo la cual los unos y los otros pretenden despejar mezquinamente sus minúsculas rencillas "filológicas": el "más universal de los catalanes". pese al acento "marxista" que pone en el prólogo a su antología . Como los "modorros" que castigó Quevedo. sino con un secular y recóndito resentimiento del exdominador o del español que. No solamente Lope y Calderón. Guillermo Díaz Plaja. consiguientemente. Este rencor no estaba ausente de los hijos ultramarinos del Imperio: con ayuda de una "filología" no menos singular y miope que la de Díaz Plaja y Salinas (José María Castellet la continúa. Gracián y Quevedo. según Ortega y Gasset. pero donde cada una parece estar de un modo sustantivo y eterno". Pero el árbol que forman no adorna el yermo de la rutina. efectivamente. En la época de la Hispanidad del mini-imperio resucitado por la "Cruzada". que ya antes había articulado Pedro Salinas en su articulo de 1936 sobre "El problema del Modernismo en España o un conflicto entre dos espíritus".V EL MODERNISMO INCÓGNITO De los manuales de historia literaria hispana y de los estudios críticos al uso sobre las literaturas del fenecido imperio español cabe decir lo que Borges pone en boca de Averroes cuando el filósofo contempla la "tierra de España": "en la que hay pocas cosas. enturbian la posibilidad de divisar otras perspectivas y. Pues las pocas cosas que hay en estos manuales y en esos estudios están. aseguró en su libro Modernismo frente a 98 (1952) que el Modernismo contiene elementos "aproximados" al "signo femíneo". Díaz Plaja aseguraba la continuidad entre República y Mini-imperio. por ejemplo. Cervantes y Góngora han sucumbido en esos manuales a los modorros efusivos y apologéticos con que fatigan a sus lectores —o los emocionan patrióticamente. pero eso nada tenía que ver con el Modernismo y la artificial creación del 98. de curarse de la cómoda miopía que cultivan con pertinacia. sino que sofoca a los objetos de que viven parasitariamente esos comerciantes de lugares comunes. los de estas historias literarias tienen también su genealogía. ofrece "a la vida un corazón blindado de rencor ". esta "interpretación" biológica delataba nostalgias y compensatorios complejos de superioridad.

Pero de esa soberanía. pudo reconocer como timbre de honor la influencia de los poetas franceses que también habían suscitado a Darío por las mismas fechas. sino un acertado esbozo de interpretación— el Modernismo fue obligado a recluirse defensivamente en la "viril" tradición y a justificar su horrible pecado. como la había sido España siglos antes y cuando su literatura era imitada en Europa.Veinte años de poesía española. cuyas consecuencias eran el desamparo del hombre y la sustitución de la religión en ruinas por visiones construidas por la fantasía con los restos de aquélla. pero no siempre han logrado romper el marco estrecho del nacionalismo provinciano que acaba por impedirles trazar una perspectiva histórica y contemplar desde ella al minimizado Modernismo. Benjamín) y Francia una potencia mundial. en vez de comprender lo que más allá de la crítica "españolista" de Valera. de José Martí. la conciencia de un cambio histórico y espiritual profundo. Las excepciones confirman la regla . a encerrarlo en las tabernas municipales disfrazadas de "ciencia" en las que graves eruditos se entregan a la tarea de construir castillos con cartas de naipes manoseadas. quien renovó la lengua literaria alemana y con su "Círculo" sentó medidas no solamente para la literatura sino para la ciencia literaria. Valera quería decir con "galicismo mental". como lo hizo George entre otros. aquéllos ya habían leído a los franceses. Antes por el contrario. diversos "especialistas" de diversos autores latinoamericanos se entregaron a la laboriosa pero estéril tarea de proclamar prioridades. No han faltado los que. 1961). la conciencia de la época que se manifestaba en la poesía francesa desde Baudelaire. reprocharon al disputado "cabecilla" del Modernismo que no hubiera sido el poeta de América o que no hubiera proclamado una revolución "socialista". hija del hábito del ejercicio intelectual. Condenado por el veredicto del "galicismo mental" —que en Juan Valera no fue sólo crítica. Los exégetas de Gutiérrez Nájera. domésticas. difusas. renovado la métrica o la prosa o las dos cosas a la vez. El resultado de tan fervorosos combates ha llevado a perder de vista al Modernismo. no era pues un pecado contra la patria. sino más bien un intento realista de . se carecía en las Españas. además de la influencia formal francesa. Y el reproche de "galicismo mental' dio lugar a las municipales rencillas. aunque a éste le costó la condena de inautenticidad y m á s tarde de femineidad . esto es. siguiendo a Rodó. por ejemplo. de Silva "demostraron" que antes de Darío. Aceptar la influencia francesa. No era necesario hacerlo en una época en la que París era la "capital del siglo XIX" (W. Stefan George. éste quería dar a entender.

De haber profundizado en las opiniones de Valera y de Onís no es del todo improbable. y que aunque las manifestaciones de este cambio son diferentes en los diversos países occidentales. La renovación que significó. por ejemplo. pero en beneficio de la brevedad se cita éste). Federico de Onís esbozó una tesis semejante cuando afirmó que el Modernismo "es la forma hispánica de la crisis universal de las letras y del espíritu". puede afirmarse cosa semejante también sobre las Españas o Italia (lo que Walter Binni comprueba para Italia en La poética del decadentismo . Y si esto cabe decir de un país como Francia o Alemania o Inglaterra (Alan Bullock expone esta situación en su artículo "The Double Image". a los temas . por la "unificación" del mundo. según su más amplio historiador. teniendo en cuenta el diverso grado de resistencia a toda renovación en cada uno de tales países. sino un fenómeno de la sociedad occidental en la "era del capital" que. Eric Hobsbawn (The Age of Capital. se hubieran aproximado a la imagen de esa crisis. su efecto fue igual sustancialmente en todos ellos. es válido para las Españas). o. Penguin Books. el efecto de esa renovación fue relativamente igual en el campo y en la ciudad. al menos. p. que los seguidores de Onís en el debate sobre el Modernismo (principalmente Ricardo Gullón. estética. Florencia. 1934). McFarlaine —compiladores— Modernism. La ligera comprensión del "galicismo mental" como infidelidad a la inerte tradición de las letras en lengua española. Con esto se quiere decir que el Modernismo no fue un fenómeno específicamente hispano o latinoamericano. teología. En el prólogo a su ejemplar Antología de la poesía española e hispano-americana (Madrid.percibir los cambios de la historia y de responder a ellos. ayudados por expertos en sociología. pero no precisó en qué consistía esa crisis ni cómo la expresaron las Españas. hay trabajos más detallados. Londres. sino a todo el mundo llamado occidental. 45 ss. el capitalismo produjo en regiones campesinas mayores resistencias que en la ciudad. aunque muy difícil. 1975). entre otras cosas más. pero por encima de esas manifestaciones. el Díaz Plaja del otro bando) hubieran tropezado con algunos elementos de esta crisis y que. en M. 1976. 1977. no sólo afectó a Francia. novísimas sensibilidades (un José Luis Aranguren o un Xavier Rubert de Ventos). Una perspectiva más amplia para recuperar al Modernismo del encierro y de las rencillas municipales debe partir del hecho de que el cambio histórico y espiritual a que se refiere Valera. se caracteriza. cerró las puertas no solamente a una comprensión del Modernismo como conciencia y expresión de la época de fin de siglo. por ese camino. ética. Bradbury y J. sino a una captación de dicha época.

. político y religioso. Las novelas llamadas "novelas de artistas" y que van desde el Ardinghello de Heinse. en quienes también se echan de menos esos temas. el de la "reflexión" que sobrepasa el horizonte vital de la poesía y se llama "la prosa del mundo".T. Este desplazamiento del arte en la sociedad burguesa fue percibido naturalmente por los artistas mismos. pasando por la Lucinde de Friedrich Schlegel hasta el A rebours de Joris-Karl Huysmans —por sólo citar los más conocidos ejemplos— no solamente reflexionan sobre tal desplazamiento. En esta era de la "prosa del mundo". saca la consecuencia de la descripción de la sociedad burguesa que hizo en los conocidos §§ 182 y 256 y especialmente en los §§ 190 a 195 de su Filosofía del Derecho (publicada postumamente en 1933). además. los escritos teóricos de Baudelaire. Esta frase. pero su forma ha dejado de ser la suprema necesidad del espíritu". pero a su vez ha sido liberado de los cánones a que lo obligaban antes su función y consecuentemente su unión con el mundo social. Aunque esta relación parece un lugar común del romanticismo epigonal. en la que dominan el "egoísmo" y la racionalidad y cuyo "horizonte vital" no es. Se puede ciertamente esperar que el arte ascenderá cada vez más y que se perfeccionará. y aunque en varias prosas de Azul de Darío ("El velo de la reina Mab" por ejemplo) esa relación aparece como justificación de la necesidad de ensueño.. como en Grecia y aún en la Edad Media. esto es. la de la gris cotidianeidad. Schlegel. el de la "totalidad sustancial" que formaba el hombre con su mundo social. entre muchos más son un testimonio de ello —proclaman liberaciones sociales . el hecho es que quien la formuló y reflexionó sobre ella fue el teórico de la sociedad burguesa. Así. el arte ha perdido su función de expresar esa totalidad sustancial. Uno de ellos. que se conoce en la bibliografía hegeliana como la "frase del fin del arte". y a la vez que inauguran la reflexión sobre el arte como ocupación del artista mismo —los escritos teóricos de Fr. hubieran superado a sus expertos auxiliares. la imagen del poeta genial incomprendido. Coleridge. Hegel.que desde hace muchos decenios han tratado la historiografía social y literaria europeas para explicarla. sino el de la "escisión". Pues esta sociedad es una sociedad en la que los individuos son medios para fines de otros individuos. de Novalis. En sus Lecciones de estética (publicadas postumamente en 1835) Hegel aseguró que "el arte ya no es para nosotros la forma suprema en la que la verdad se procura existencia. político y religioso. indudablemente central. la Biografía literaria -1817— de S. es por ejemplo el de la relación de la sociedad burguesa con el artista. sino que lo afirman como desafío a la sociedad.

La desazón del protagonista expresa el estado de incertidumbre. su programa de "religión" de la humanidad. La Inseguridad. De todas estas. la novela es el ejemplo más puro de "novela de artista" en lengua española. A. la Intranquilidad —que Martí escribió con mayúsculas iniciales— eran síntoma y consecuencia a la vez de un fenómeno concomitante con el "fin del arte". publicada postumamente en 1925) y del venezolano Manuel Díaz Rodríguez. / y el temor de haber sido y un futuro terror. ídolos rotos (1901). En las Españas también se produjeron fenómenos semejantes: "novelas de artistas" como Lucinde (1799) o A rebours (1884) o biografías literarias como la de Goleridge no fueron posibles en la vieja Metrópoli peninsular.. / y no saber adonde vamos. de su suprema función: con el fenómeno de la "secularización". de la "desmiraculización del mundo" (Max Weber). / Y el espanto seguro de estar mañana muerto. De sobremesa (1887-1896. Este estado lo percibió Rubén Darío y lo articuló en "Lo fatal" de Cantos de vida y esperanza (1905): "Ser.. trató con amargura y frecuencia en su correspondencia. de inseguridad y de vaga y lejana esperanza que Valera había llamado "galicismo mental" y que José Martí había descrito plásticamente en el prólogo al poema "Al Niágara" de J. entre las más conocidas. que Valera. Su carácter ambiguo frente a la religión —el ascetismo de los krausistas. /ni de dónde venimos. la más significativa es De sobremesa de Silva. Las ilusiones del doctor Faustino (1875) y algunas narraciones del joven Martínez Ruiz constituyeron muy vagas y casuales aproximaciones al tema.!" El acento personal de la desazón. Amistad funesta (1885). Pero su mérito no se reduce al aspecto genérico. en cambio. de intranquilidad. Más precisas y concretas por sus referencias a la situación histórica fueron las de los latinoamericanos José Martí. característico de la expresión lírica . es decir. por ejemplo. Testimonios de esa secularización en las Españas fueron el "krausismo" peninsular y el "positivismo" latinoamericano. es decir. José Asunción Silva. /y sufrir por la vida y por la sombra y por / lo que conocemos y apenas sospechamos. la intención misionaría de todos .—de las relaciones sexuales. Pérez Bonalde (1882). el sectarismo de los positivistas. no significa que tal estado fuera exclusivo de Darío. y no saber nada. Por la estructura —que le han reprochado— que comparte con Lucinde y A rebours. en la Lucinde de Fr. de la pérdida paulatina del dominio eclesial o religioso en la vida social y especialmente en la vida intelectual y cultural... Schlegel— que concluyen más tarde en formas estéticas de protesta como el "épater le bourgeois" propio de la bohemia y del dandismo... y ser sin rumbo cierto.

que nutrió los nacionalismos. La celebración de la misa y la celebración del amor fueron equiparados en no pocas imágenes de la poesía modernista. debidas a la revalorización de lo terrenal y. que al mismo tiempo complementaban la poética del arte puro. Pero esta ampliación expresiva y sensible posibilitada por la "secularización" no fue el único fundamento de la renovación del lenguaje por el Modernismo. correspondió una "sacralización" de lo profano. esto es. Poirier. Pero no es el clásico libro de Adna Ferrin Weber (The Growth of Cities in the Nineteenth Century. ejemplificada en la novela "rosa" Emelina (1886) de Rubén Darío y E. A la "desmiraculización" del mundo. palabras. de la que fueron ejemplos no solamente el culto a la patria. sino el ensayo de Georg Simmel sobre "Las grandes ciudades y la vida anímico-intelectual" de 1903 . es un ejemplo de las posibilidades de enriquecimiento de la expresión y de la sensibilidad. fundada en la "sacralización" de lo profano y del mundo. y la formación "catacúmbica". del principio de la sociedad burguesa —entendida aquí en el sentido descriptivoestructural que tiene el nombre de Hegel. si así cabe decir. esto es.ellos. que fue producto a su vez de la "racionalización" de la vida. la "secularización literaria"se realizó de preferencia en el campo erótico. sino de la ambigüedad misma del fenómeno de la "secularización". La "erotización" de la belleza fría de las imágenes de la Virgen. no valorativamente y referido a sus formas posteriores depravadas— fue acompañada concomitantemente por una lenta y difícil transformación de las relaciones entre ciudad y campo. Esta secularización literaria constituyó el fundamento de una ampliación de la sensibilidad. la "ciencia"—no proviene del hecho de que fueron introducidos por personas con una inevitable mentalidad religiosa y asimilados en una sociedad fuertemente tradicional. Este "enajenamiento" de lo religioso al servicio de lo profano fue extremo especialmente en el ámbito protestante: Nietzsche lo ilustra con abundancia. El fin de siglo pasado experimentó la primera explosión de las grandes ciudades. y el artista y el arte marginados articularon su situación con imágenes de claro linaje religioso. en una revalorización de lo terrenal. En las Españas. a la ambigüedad "decadente" de la "secularización". que al mismo tiempo proclamaban todo lo contrario a esos cultos y devociones. sino el uso de nociones. de 1899) el que ilustra suficientemente sobre la significación de esa explosión. giros e imágenes tomadas de la Biblia y de diversos libros religiosos para expresar y describir pensamientos y fenómenos profanos. La "secularización". esto es. del culto de la forma y del sacerdocio del artista. a la vez. de los grupos de las dos corrientes.

La secularización. etc. correspondiente al "cosmopolitismo" de la vida comercial. neoplateresco. se transformó el rostro de las ciudades. sino en las Españas: la mezcla estilística se encontraba tanto en Santiago de Chile como en Barcelona y Madrid o Viena. constituyeron los presupuestos sociales. Simmel comprobó que "el fundamento sicológico sobre el que se levanta el tipo de las individualidades de la gran ciudad. Bajo la influencia de París y de su primer famoso urbanista Viollet-Leduc. neobarroco. Los nuevos ricos y sus arquitectos resucitaron eclécticamente viejos estilos y los bautizaron con el correspondiente "neo". Neogótico. no solamente en Europa. En las Españas. el fenómeno del crecimiento urbano no se presentó con la misma densidad que en las metrópolis europeas. Pero sus efectos fueron semejantes —el Madrid que describe Galdós es un ejemplo— no solamente desde el punto de vista demográfico. nada indica que su discípulo urbanista Fernando Chueca lo haya encontrado en la despensa de su Maestro). Pero no sólo por esa influencia la sociedad burguesa encontró en la reconfiguración del rostro arquitectónico de las grandes ciudades su legitimación histórica y cultural . Y estas son precisamente las características de la poesía moderna. sino además una imagen "cosmopolita" de la ciudad. sicológicos y . las consecuencias de la vida de las grandes ciudades. es de carácter "intelectualista". de los cambios veloces e ininterrumpidos de impresiones. de la que dijo Hermann Broch críticamente —y eso vale para todas las grandes ciudades de fin de siglo— que nunca se había ocultado tan extrema pobreza bajo tan extremo fausto. Schlegel y Novalis. caracterizaron el rostro de ciudades metropolitanas. hicieron del "intérieur" un palco del gran teatro del mundo. Este fundamento. como apunta W. tal como fue realizada por los poetas franceses y tal como antes fue postulada por los románticos Fr. neoclásico. Pero este "eclecticismo" o "neísmo" arquitectónico-urbano proporcionó a los habitantes de las grandes ciudades no solamente la posibilidad de una mayor intensificación de la vida de los nervios. que por su ritmo es diferente del de la vida del campo. en el que reunían lo lejano y lo extraño. etc. y de la vida interior de los nuevos ricos que.. de la literatura que descubría y cantaba viejas y lejanas culturas. la situación del artista en la sociedad burguesa. es la 'intensificación de la vida de los nervios' que surge del veloz e ininterrumpido cambio de impresiones exteriores e interiores".(aunque Simmel era el proveedor de ideas de Ortega. de una poesía de extremadas sensibilidades e "intelectualidades". Benjamín sobre la época bajo Louis Philippe.

autor de poemas como la mayoría de los Maitines de la noche (1900-1903) y del ValleInclán de La pipa de kif (1919). El hecho de que estas renovaciones formales y temáticas surgieran del contacto con la literatura francesa del siglo pasado. la del "Rousseau-fascistizante".culturales de la literatura hispánica de fin de siglo llamada Modernismo. siguiendo la dialéctica de la renovación modernista alemana. como las de L. el conservadurismo "trágico" de Unamuno se emparenta con el del hoy olvidado Leopold Ziegler (1881-1958). del Parnaso y del simbolismo. lo condujo a una valoración de las "cosas" muy semejante a la que produjo en el Rilke de los Apuntes de Malte Laurids Brigge (1910) su experiencia parisina. La experiencia urbana de Azorín. en la que no nació y en la que ha contado con tan mezquinas reticencias. como la alemana del "arte de la patria" chica —representado en la Península por Pereda. no es difícil comprobar que los escritores de lengua española de fin de siglo respondieron a los fenómenos de su tiempo de modo semejante a los escritores europeos contemporáneos. Y esta multiplicación de ejemplos. Pero al margen de la problemática cuestión de las influencias. si así cabe . Pues esas "influencias" —como con miopía "filológica" se suele llamar el diálogo natural e indispensable entre los poetas y escritores— no hubieran tenido el efecto suscitador que tuvieron. sus valoraciones municipales (las exageradas. Barres y su nacionalismo tienen su contrapartida estructural en la curiosa noción del "espíritu territorial" de Ganivet y en el más curioso "indigenismo" latinoamericano. sicológicas y culturales del receptor no hubieran sido relativamente semejantes a las condiciones en que surgió la literatura influyente. "indigenismo". por ejemplo. de un Unamuno precursor del existencialismo. y no es casual que a Rubén Darío se le haya llamado "el Stefan George español" (para gloria de la Península. esto es. tan peculiarmente elogiado por los "modernistas" catalanes y por José Asunción Silva —con los impulsos que. no significa que el Modernismo fuera producto ajeno o inauténtico y sólo explicable por esas influencias. nutrieron al expresionismo. entre otras cosas más) y sus métodos. la obra de Leopoldo Lugones comparte a la vez los impulsos que alimentaron las literaturas "regionalistas" europeas. rencorosamente parricidas. por ejemplo. de sus renovaciones formales y temáticas. si las condiciones sociales. Los ejemplos podrían multiplicarse. no haría otra cosa que poner en tela de juicio la vanidosamente miope y nacionalista historiografía de lengua española. vistos en su contexto histórico-social. y un Jakob van Hoddis podría considerarse hermano de Julio Herrera y Reissig. las del "medio siglo de oro" de la literatura española. Cernuda).

Con todo. del báculo y de la espada y la frivolidad de los altos estratos no lograron romper los lazos con la tradición europea. puso de presente que el forzado aislamiento secular. estudia el pasado cultural y. ni cegar a las inteligencias para tomar conciencia de la realidad terrenal. consiguientemente. en la incapacidad de esta historiografía para hacer conscientes y para incorporar al presente los pocos impulsos lúcidos que surgieron en ese pasado. el peso de las lápidas. al hacerlo. una literatura hispana finisecular que no solamente intentó ponerse al día. ese modernismo sólo fue el comienzo del largo y difícil ingreso de las Españas en el mundo moderno. especialmente la literaria. (1982) . Pero además de eso podría abrir el camino para descubrir un modernismo incógnito. retrasado aún por reticencias e inercias. "modorros". una de las cuales consiste precisamente en la superficialidad con la que la historiografía.llamarlos. es decir. sino que de un salto alcanzó calidades de dimensión europea y.

la ponía en tela de juicio y la condenaba con obras que atacaban directamente no solamente al nacionalsocialismo. por ejemplo. tal como éste había sido consagrado y celebrado en el siglo pasado por la gran burguesía y por sus escritores y profesores. la traducción española reza: El asalto a la razón. Al tiempo que Lukács fomentaba indirectamente la tendencia restaurativa. especialmente con su Goethe y su tiempo y con El joven Hegel (1948) una continuidad con el pasado que encuadraba muy oportunamente en la corriente restaurativa de la época. Formado en la universidad alemana de rasgo decimonómico en la que los estudios de la literatura alemana giraban en torno al culto de los clásicos Goethe y Schiller. que aunque ponían de presente su filiación marxista-leninistastalinista equivalían en el fondo a un rechazo tácito de la literatura moderna. Su obra lo conoció en circunstancias paradójicas de la historia política y cultural de Alemania que lo hicieron posible y que son únicas: las de la confusa época de la segunda postguerra y de la "reconstrucción" de Alemania. condenada igualmente. aunque por otros motivos. Apoyo involuntario a esa misma corriente prestaron sus trabajos afirmativos sobre el realismo como Gottfried Keller (1946). No es probable suponer que Georg Lukács experimente un renacimiento. Ensayos sobre el realismo y El realismo ruso en la literatura universal (1949). Lukács aseguró con su obra. La obra de Lukács corresponde a la más sobresaliente característica de la situación en la que se encontraba la Alemania de los primeros años de la postguerra. y que entonces se trataba de recuperar: Kafka.II VI GEORG LUKÁCS "REVISITED" A la frase de Borges "los astros y los hombres vuelven cíclicamente" cabría agregar: o no vuelvan nunca. la de una "reconstrucción" que oscilaba entre la restauración y el progreso. es decir. por los nacionalsocialistas. Es posible que el título de la traducción española se deba a que el traductor prefirió el . Al supuesto pasado del nacionalsocialismo dedicó Lukács su libro más popular y al mismo tiempo más cuestionable: La destrucción de la razón (1954. sino al pasado que según él había conducido a su génesis y la filosofía presente que lo había justificado.

para Lukács. a la versión leninista de Marx . Con todo. Estudio sobre el contexto de sus pensamientos. el Lenin ya no planteaba ningún problema. publicó su folleto sobre Lenin. sino de una filosofía dialéctica de estirpe genuinamente marxista a un dogma estático. Butler en su libro Raíces ideológicas del nacionalsocialismo (1942). Lukács se atuvo al episodio nacionalsocialismo del autor de Ser y tiempo y desde esa perspectiva juzgó toda su obra . el camino que había conducido a Hitler se iniciaba con Lutero. había comenzado en Schelling. mientras la preparación de la guerra fría favorecía a políticos y altos funcionarios considerablemente más comprometidos que él con el negro pasado. La reacción del Partido ante esta obra (una crítica vehementemente peyorativa) puso de presente que el tránsito no llevaba de una posición filosófica a otra. Su "camino hacia Marx" fue un camino filosófico que pasó por Hegel y que al principio. El tránsito de la una a la otra posición creyó verlo Lukács en su Historia y conciencia de clase (1923). sin ocuparse directamente con sus más importantes detalles. Satisfacía con ello las necesidades y el oportunismo de la época que hacía culpable a Heidegger del nacionalsocialismo. como él mismo lo reconoce. La disciplina del Partido —por su carácter burocrático sensiblemente alérgico al pensamiento dialéctico— indujo a Lukács a rendir tributo a la organización: un año después de la aparición de su Historia y conciencia de clase. la del Partido. le impidió llegar a la "filosofía materialista". La tesis del libro no era nueva. Butler sólo en cuestiones cronológicas: para el inglés.alemán de José Gaos. o. lo que llevó a Lukács a esas dos posiciones no fue oportunismo. La diferencia entre los dos libros es abismal: Historia y conciencia de clase planteaba problemas dentro del espíritu del pensamiento de Marx. esto es. Lukács se diferenciaba de D'O. Así como un converso practica y defiende la nueva fe con mayor decisión y convenciomiento . La había sostenido en la época de la guerra el historiador inglés Rohan D'O. En la ambigüedad que caracteriza toda su obra se percibe claramente el problema de su personalidad intelectual dentro del Partido comunista. radicalmente diferente del alemán que corrientemente se escribe en Alemania). sino que resumía con la doble intención de encontrar coherencia filosófica en donde no podía haberla y de divulgar un catecismo. Su ingreso en el Partido comunista húngaro (1918) le impuso la retractación de lo que él llamó "subjetivismo de ultraizquierda" y el intento de comprender la "amplia significación filosófica" del "aspecto materialista de la dialéctica". elaborado por Lenin para uso de una burocracia. En su ataque a Heidegger. para decirlo con otras palabras.

Justamente este trabajo sobre Büchner muestra el problema central al que calladamente se enfrentaba Lukács: el de la lectura e interpretación de los textos con una norma indiferenciada que hacía de cada autor lo que tenía que ser. sino un casuismo bizantino que recuerda las sutilezas inverosímiles del tomismo (cuyo parentesco estructural . acudiendo a conceptos hegelianos entendidos de manera simplificada. no fueron soluciones. la llamada "teoría del reflejo". Lo que no era leninista. Sin embargo. además de otros más complejos pero la parcialidad en este caso no es fascistizante. el estalinismo: con su libro sobre El realismo ¿ruso en la literatura universal elevó a norma de la literatura universal a la literatura rusa. Las soluciones que intentó. El propósito de este libro no es solamente el de corregir y aumentar la imagen de la literatura rusa. En su interpretación de Georg Büchner. el de convertirse en un observador aislado. tenía para él la marca indeleble del fascismo. Lukács se entregó sin reservas a la interpretación leninista de Marx. un reflejo conciente o inconciente de la descomposición de la sociedad imperialista y un precursor conciente o inconciente del comunismo. esto es. A la norma subyacía la versión vulgar-materialista que hizo Lenin del esbozo de Marx sobre la teoría de la basesuperestructura. Y cumplió con el rito del leninismo y de su continuación y variante nacionalista. sino principalmente el de mostrar que el camino seguido por las grandes figuras de la literatura rusa constituye la única posibilidad de superar el peligro que amenaza al escritor en las sociedades imperialistas. es decir. proponía problemas insolubles a la interpretación leninista. por ejemplo. Lukács argumenta con muy seleccionados textos de Büchner y ni siquiera menciona los numerosos y muy claros pasajes sobre los que se fundan las interpretaciones que él llama "falsificación fascista". la obra de Lukács hasta 1958 cumplió su función: la de legitimar mediante la historia de la literatura la misión inmediata que manifestaban las consignas más generales del leninismo en la forma consagrada por Stalin.que quien la ha profesado siempre. Su obediencia al dogma lo llevó a simplificaciones. esto es. Los dos aspectos se dan en Büchner. esto es. Desde el punto de vista del dogma del Partido. Por otra parte. el material que Lukács recogió y elaboró con los métodos tradicionales de las ciencias del espíritu (el ejemplo más ilustrativo de esa metodología —a cuyos padres Lukács enjuicia por su pre-fascismo— es su libro sobre El joven Hegel). aparecida en Realistas alemanes del siglo XIX (1951) califica de fascistizantes los trabajos de Vietor y Pfeiffer porque destacaban el aspecto de desesperación de Büchner o su ambigüedad como revolucionario.

quien ya dejaba de serlo para convertirse en juez supremo y a posteriori de la verdad. burgueses y justificadores del imperialismo. digno de ser entregado ayer al fuego de los infiernos. que el jesuíta Gustav Wetter en su breve libro Hegel al revés. se podía interpretar toda la literatura universal según el arbitrio y la. que adquirieron el carácter de panacea intimidante. de 1961). había perdido toda validez . un representante destacado de la Ilustración. Adem á s . esto es. conveniencia del intérprete. La historia de la literatura llegó a ser un tribunal ante el que comparecían los autores in absentia y que decidía concederles a unos. con el marxismo desdialectizado por Lenin y petrificado por Stalin. era un tratado de Estética en un momento en que esta ciencia se había disuelto. porque su objeto tradicional (lo bello) sólo se concebía separadamente. en diversas formas empíricas analizadas por otras ciencias. Un conservador como Justus Möser. Sus juicios sobre Kafka y el realismo adquieren mayor diferenciación. los juicios anteriores. El tribunal ha tenido sus sesiones muy frecuentemente y con la misma frecuencia ha revisado sus condenas sin necesidad de fundamentarlas o de invocar para ello —lo que hace todo tribunal del mundo— la "jurisprudencia". en determinadas épocas fijadas por las conveniencias tácticas del partido. La objetividad verdadera y la subjetividad falsa son variables. como el de decir que la descripción de un estado social hecha con fidelidad por un autor reaccionario es objetivamente verdadera aunque de intención subjetivamente falsa. la que ve su plenitud en un "sistema". más clara fundamentación teórica y pierden en dogmatismo. puso de relieve nadie menos. Con su ensayo Contra el realismo mal entendido (1958). Central en esta obra es su intento de ampliar el estrecho horizonte de la "teoría de la reproducción" leniniana mediante el recurso al concepto de "mimesis". Lukács inició un giro. Con uno de esos casuismos. favorecido por la muerte de Stalin y el XX Congreso del Partido de la Unión Soviética. Y el intento de salvar la teoría leniniana de la "reproducción" mediante el recurso al concepto de "mimesis" —intento que provocó violentos y . y su variabilidad depende del arbitrio.con la filosofía soviética. para lo cual aprovechó —sin mencionarlo— las suscitaciones de Ser y tiempo de Heidegger sobre la "cotidianeidad". Pero la obra surgió en circunstancias desfavorables: formaba parte de un "sistema" en una época en la que la filosofía de tipo tradicional. Esta tercera y última fase del pensamiento de Luká cs culmina en la obra de mayor ambición y altura teórica: su Estética (1963). esto es. el diploma de revolucionario y a otros el certificado condenatorio de reaccionarios. resulta ser de pronto y sin más un destacado ejemplo de progresismo.

Es la que le valió los más ambiguos ataques de un miembro de la burocracia del Partido comunista húngaro. Elemer Ralogh. Con otras palabras: la historiografía social había demostrado. contradicciones.curiosos ataques por parte de la ortodoxia del partido. ¿Qué queda de la obra de Lukács? La parte teórica constituye un capítulo azaroso y laberíntico de la historia intelectual del Partido comunista. Su propósito sistemático es un eco tardío —retardado por su obediencia a la burocracia del Partido— de la concepción decimonónica de la filosofía. que le echó en cara una "falsificación de Aristóteles" no podía dar frutos plausibles porque la historiografía social. las ciencias naturales y la neurología habían dejado atrás los precarios fundamentos científicos de que Lenin se sirvió en su libro sobre Materialismo y empiriocriticismo (1909) para interpretar el esquema de Marx sobre la relación entre "base y superestructura". El intento de salvar la teoría leniniana de la "reproducción" era una causa perdida. especialmente la de la escuela francesa de los "Annales". sin proponérselo. El libro sobre El joven Hegel marcó un hito en los estudios sobre Hegel y en su nuevo renacimiento. que con Cohén y Nicolai Hartmann se prolongó pertinazmente en el primer cuarto del siglo presente. nunca compartida por quienes institucionalmente burocratizaron el impulso. ¿Fue Lukács "loves labour lost"? ¿Quizá sólo un involuntario "blow up"? (1980) . que ya no es "reflejo". cuya obra sobre Hegel no registra ni conoce la más detallada bibliografía sobre Hegel. La nueva imagen de Hegel es inconcebible sin esta obra. oportunidades: documentaciones de una fe en la revolución mundial. la física moderna. Por otra parte. ya había mostrado con detalle documental cómo se trabaja para presentar la "base" (en el sentido del esquema de Marx) y cómo esa "base" (o "civilización material". Es probable que de Lukács queden para el historiador los prólogos a muchas de sus obras. para decirlo con Braudel) determina variadamente la "superestructura". que la teoría leniniana del reflejo carece de fundamento. en las que se retracta y justifica variables posiciones.

algunos de ellos constituyen. la segura continuidad. el "humor negro" de Jakob van Hoddis. la ironía y la intención crítica en Thomas Mann. paralela a la Revolución Francesa. Así como entonces surgieron la gran poesía de Holderlin. Pound. la iracundia de Brecht y el desesperanzado escepticismo de Kafka. se designan con el nombre de "los dorados veinte" fueron efectivamente. Por la din á mica y riqueza de su vida intelectual cabría asemejarlos al período iniciado con la Ilustración (Lessing. el primer material y los primeros procedimientos de los que se sirvieron —y aún se sirven — los autores alemanes de postguerra. Convertidos en haber común o en clásicos de las letras alemanas del presente. entre los más conocidos. los . con nostalgia. su profetismo demónico y aún su ambicioso lenguaje resuenan hoy como un eco de siglos. las emociones de Rilke. los sitemas filosóficos de Fichte. Stadler. Schelling y Hegel. la formulación de lo grotesco en Morgenstern. comparados con los de la repugnante "era Guillermina" y con los que han sucedido al desmoronamiento de la aparente hegemonía alemana en Europa. y la obra completa y desigual de los hermanos Friedrich y August Wilheim Schlegel y Novalis. su mística cósmica. POSIBILIDAD Y REALIDAD DE UNA FILOSOFÍA POÉTICA Los años inmediatamente anteriores al ascenso del nacionalsocialismo al poder que. el teatro de von Kleist y del plebeyo Schiller . Wieland. Camus o Hemingway. su mitología. Sin embargo. por sobre el tenebroso paréntesis de 1933 a 1945. si se quiere. la mayoría de ellos judíos. Lichtenberg). de no menor significación y. la prosa poético-reflexiva o narrativo-filosófica de un Eugen Gottlob Winkler fueron.VII WALTER BENJAMÍN. la vanidad paradójica de Scheler y el apocalipsis metafísico de Heidegger. así también aquellos años veinte presenciaron el nacimiento explosivo del expresionismo (Gottfried Benn. la ambición de Husserl. Heym). en el de Alfred Mombert o Theodor Däubler. de más decisiva agudeza y profundidad. antes que el instrumentado de Eliot. la obra de Heinrich y Thomas Mann. por ejemplo. esto es. a la llamada "época de Goethe". y un grupo de escritores. tímidamente a veces. partió la primera generación alemana de postguerra. La estructura ensayística de los poemas de Ernst Stadler. Cierto es que sus obras delatan el imborrable signo del tiempo y que la historia no ha acontecido en vano: en algunos casos como. el apoyo sustancial desde el que. la novela del secreto jacobino Jean Paul. una auténtica Edad de Oro de la política y de la cultura .

produjo la singular . la figura de Walter Benjamín. Es curioso que aún no se haya investigado la contrafigura de ese desplazamiento. Benjamín representa el tipo singular del autor inclasificable: no hay una sola línea en toda su obra que no exprese un contenido filosófico de continua y pertinaz intención sistemática y. sino que traducen. Aunque excepcional en este aspecto. casi siempre nos golpea como un sonido. un murmullo o un reclamar. recuperado en el recuerdo. asesinados o emigrados habrán de esperar aún un más justo y más amplio renacimiento. en la que el concepto no se reduzca al aforismo o parezca agotarse en la parábola. una asimilación profunda de sus ideas. cuya obra comenzó a traducir al alemán y quien fue objeto de inagotable discusión y ocupación. Dentro de la cultura alemana. en contraste con su primer esbozo filosófico platonizante y monadológico estático. que Benjamín escribió en 1930. espera también una difusión menos "snob". así también hay palabras o pausas que nos permiten inferir ese invisible extraño: el futuro. Así como éste nos permite deducir que una extraña estuvo ahí. a la vez. En su libro Infancia de Berlín hacia 1900. sobre las calles de una ciudad o sobre un recuerdo de infancia— en la que contenido e intención no se disuelvan o desemboquen en alegoría o en metáfora. que aquel olvidó en nuestra casa". es esencialmente abierto y la protoforma del futuro. del cual el sonido que lo provocó parece haber sucedido en la oscuridad de la vida ida? Por lo demás. del choque con que una palabra nos hace titubear como un manguito olvidado en nuestra habitación. ¿Es realmente afortunada tal designación? ¿No debería hablarse más bien de acontecimientos que nos afectan como un eco. a ello corresponde el que el choque con un momento penetra en la conciencia como momento vivido. Sus descripciones de ciudades no se limitan al objetivo trazo literario. al hilo del recuerdo. y no resultaría exagerado asegurar que fue el conocimiento de la obra proustiana lo que introdujo en su pensamiento un elemento dinámico que. sobre el teatro barroco. Es una palabra. cuya obra alimenta de modo inexpreso la conciencia cultural alemana. sobre Ibiza. su experiencia del tiempo y proyectan una filosofía de la historia: el pasado. desde cuya bóveda el presente parece resonar sólo como un eco. no hay una sola prosa suya —sobre Kant. no la imitación de su "ductus" estilístico solamente. explica él mismo el fundamento de esa paradójica interpretación del tiempo: "Frecuentemente se ha descrito el deja vu.autores de esta generación de oprimidos. Con el deja vu Benjamín se refiere a Marcel Proust. al que se le ha adjudicado poder de llamarnos súbitamente a la fría fosa del "en otros tiempos".

Su teoría. concebida como instrumento de contemplación o consideración de las cosas. el de la alegoría o el de la idea. para pasar inmediatamente al indicativo en tercera persona. a la posibilidad de un acontecimiento. consiste solamente en que las ideas son mónadas que se manifiestan y acontecen en el turbio medio de la historia." La idea es el ser."dialéctica en quietud". El lector. para quien parece como si el acontecimiento ya se hubiera realizado. una interpretación preexistente a la teoría. En un trabajo sobre El car á cter destructivo. Pero a diferencia de la dialéctica hegeliana. Las ideas son —escribió Benjamin en el fundamental "Prólogo gnoseológico" a El origen del drama alemán barroco— la objetiva interpretación de los fenómenos. De ahí la extrema dificultad y el carácter esotérico de sus principales escritos. por ejemplo. en el que la cosa misma. por ejemplo. describe Benjamín la acción y el efecto del carácter destructivo. la exposición de las ideas se consuma en el medio de lo empírico. "En tanto que la salvación de los fenómenos se consuma mediante las ideas. dicho de otro modo. o "la obra de arte en la época de su reproductividad técnica"." Una idea es. es decir. no como construcción explicativa de ellas. de simultaneidad de lo que podría ser y lo que ha sido . Esta peculiaridad de sus escritos impide reseñar su pensamiento como una teoría. De ahí el que para Benjamin la actividad por excelencia del conocimiento no sea el análisis o la descripción comprensiva. la negación de la causa es el efecto. comienza aludiendo. de la sociedad o de la filosofía de la historia. en Benjamín la quietud de una amplia metáfora o de una parábola. En Hegel. la laguna dialéctica es un salto en la conciencia. la de Benjamín no es el recorrido del camino de la experiencia o de un proceso. sea ésta del arte. encuentra aquí una laguna : como en toda dialéctica . las ideas se dan a la consideración. la poesía de Baudelaire. en el que se refugian y se salvan los fenómenos. independientemente de la conciencia. . el drama barroco. concebida monadológicamente. En este marco de discontinuidad temporal o. "Mientras el concepto surge de la espontaneidad del entendimiento. sino la provocación del abrupto contraste. En ellos la tensión entre los perennes arquetipos (las alegorías) y la fluidez temporal (el recuerdo recuperado como futuro) determina la compleja gramática y la constitución sint á ctica de su prosa . adquiere su más definido perfil: el de una imagen. habituado al curso casual del pensamiento. como el mismo Benjamín caracterizó su pensamiento. una idea es una entidad esencial (la interpretación de los fenómenos o los fenómenos interpretados en una unidad históricamente originaria) en su manifestación histórica. en subjuntivo impersonal.

del saber y del arte. la constancia del tratado. en contraposición a la polémica negadora. se constituye el mundo en su inteligible pluralidad. en un objeto del pensar . Al científico —asegura Benjamin— lo une con el filósofo el interés de la disolución de lo meramente empírico en el concepto o en la idea. en contraposición al universalismo superficial. entre el culto y la profanidad (tal es el contenido de La obra de arte en la época de su reproductividad técnica) y deducir de ese complejo ideal-material la segura visión de una progresiva "fascistización" del mundo. en una "idea ". respectivamente. Pues la interpretación es una función propia y característica de la prosa y de la poesía. esto es. Su ejecución la formula Benjamin en estos postulados: "El arte de detenerse. en la política y en el arte. de la interpretación de tal disolución o transposición. y. y con el artista y la tarea de la exposición. De este modo. en su acercamiento al objeto. la formación de una topología (de mayor ambición y sentido que la que propuso Ernst Robert Curtius). entre el valor de la herencia cultural y las masas. Benjamin rompe los límites entre filosofía y poesía o creación literaria. ademá s . la constancia del tratado. consecuentemente. la plenitud positiva del material. la fotografía y el cine con la técnica. aparentemente. sólo en la interpretación de los fenómenos en su reducción ideal se adquiere y se constituye la experiencia. con ello. que Benjamin concibe como elaboración micrológica de lo empírico. y para ser fiel a la unidad del acto cognoscitivo su expresión trasciende las meras formas tradicionales. en contraposición al gesto del fragmento. que establece un equilibrio con su idealismo arquetípico y crea una especie de materialismo trascendente (por el cual encuentra conexión con Ernst Bloch). Tal arte de la interpretación permite reconocer. se detiene y parte de nuevo y que rompe toda causalidad. su contraposición a la cadena deductiva. además. fundadas en una división del mismo. en contraposición a la cadena deductiva. y. el fascismo y el socialismo.sino la hermenéutica: porque a través de ella se llega a las cosas mismas y porque. por ejemplo. El . una caracterización de su propia obra : la configuración del género del tratado (que motiva y fundamenta filosófica y literariamente en el citado "Prólogo gnoseocrítico") como ejercicio propedéutico que. la plenitud de la densa positividad. de una suma de motivos como fopografía ideal. entre el arte pictórico. la repetición de los motivos." Los postulados son. heterogéneos y lejanos elementos: la relación que existe. filosofía y arte son pentagramas de las cosas mismas. Para Benjamin —cabría interpretar así su teoría— ciencia. sus más decisivos y.

Musil en su Hombre sin propiedades registra y analiza con la precisión de un "vivisector" (su palabra favorita) y el detalle de un científico el fenómeno filosófico del nihilismo europeo. ensayo literario. la de la absoluta plenitud del pensamiento y del arte occidentales (entendiendo el Occidente en su sentido histórico-cultural. Su fundamento radica en el hecho de que Benjamin. que es el último apoyo del intelecto en la época del nihilismo y el primer intento de expresión del futuro. que él mira fijamente. sino de una unidad cognoscitiva. o de reinterpretaciones poéticas de la filosofía y filosóficas de la poesía. En esto y otros casos más no se trata de interpolaciones filosóficas o poéticas en poesía y filosofía. formalmente. no en el ideológico en el que lo usa la guerra fría). En él está expuesto un ángel que parece como si estuviese en disposición de alejarse de algo. pues. Broch y Musil son conscientes de la situación epigonal y secularmente escatológica en la que viven: la poshegeliana. respectivamente. para la filosofía. y Benjamín utiliza la narración de recuerdos o anécdotas. no monografía sistemática. la de la "realización de la filosofía o la no. Sus ojos están desgarrados y su boca abierta y sus alas tendidas. Negativamente. sino igualmente.tratado mencionado es. En esta situación final de las formas tradicionales de pensamiento y expresión. Esta situación. la de su apocalipsis. Justamente en este carácter de ensayo —en el doble sentido del término— de los contenidos y de sus formas en filosofía y poesía radica la fascinación que ejercen las utopías sociales y políticas —correlatos recíprocos— y sus intenciones de futuro en las letras actuales sobre la humanidad de hoy . interrumpe su novela Los sonámbulos con un tratado filosófico sobre La destrucción de los valores (base de un "sistema " posterior que abarca desde la novela hasta la sicología de las masas). que no sólo se comprueba en Walter Benjamin. filosofía de la historia y. estética. que es la suya propia. por ejemplo. el ejercicio mismo del lenguaje y la reflexión son esencialmente libres en el manejo de sus medios. la vio simbolizada Benjamín en un cuadro de Paul Klee titulado "Ángelus Novus": "Hay un cuadro de Klee que se llama 'Ángelus Novus'. La ruptura de los límites entre filosofía y poesía. aunque con otro acento. la alegoría y la parábola para hacer inteligible y coherente la rica y compleja estructura de la percepción y de la experiencia. en Hermann Broch y en Robert Musil no es simplemente la expresión o el síntoma de una insuficiencia de los tradicionales géneros literarios. esto es. Así debe . Broch.filosofía". teoría del cine. sociología y política de la obra de arte. Hegel la llamó "el fin del arte" y Marx.

al que el ángel ha vuelto la espalda. Esta tormenta es lo que llamamos progreso. ve él una sola catástrofe que incesantemente amontona ruinas sobre ruinas y se las arroja a los pies. El á ngel quisiera permanecer. Pero una tormenta viene ondeando desde el Paraíso. Tiene el rostro vuelto al pasado. se ha enredado en sus alas y es tan fuerte que el ángel ya no las puede cerrar. Pocos años después de ese fracasado proyecto el Ángel de la Historia vio crecer Íncesamentemente las ruinas. bajo las cuales pereció Walter Benjamin: perseguido por la Gestapo y ante la amenaza de que sería entregado con un grupo de fugitivos judíos. (1965) . "Ángelus Novus" fue el título que Benjamín proyectó para una revista." (Tesis histórico-filosóficas. despertar a los muertos y recomponer los trozos. mientras el montón de ruinas ante él crece hasta el cielo. Esta tormenta lo lleva sin pausa hacia el futuro.ser el Ángel de la Historia. que sólo alcanzó a ser proyecto editorial. X). Cuando surge ante nosotros una cadena de acontecimientos. se suicidó en Port Bou el 26 de septiembre de 1940.

de Scholem. porque se basa en una lectura de sus textos. Benjamín por la imagen reducida que dibujaron de él. sólo tiene el interés de una provinciana curiosidad. sincera y. respetable pese a la estrechez ideológica con la que los manejaron. esto es. Pero en el cambio no es difícil reconocer una constante: en los dos casos Benjamín es una especie de sustituto del oráculo de Delfos y de Boecio. dos decenios después sólo se pregunta por la fascinación que ejerce su obra y por las posibilidades de encontrar en ella caminos de una nueva "percepción" que permitan al desorientado individuo hacer frente a las nuevas realidades de la sociedad actual. se convirtió en el terapeuta del individuo frustrado. sólo se ha presentado "más allá de los Pirineos" y. el primer renacimiento de Benjamín tras su redescubrimiento indeciso. la obra de Walter Benjamín parece caer en el abismo de su desconcierto. en cambio. y en cuyos trabajos preparativos encontró nuevo material que lo llevó a una desconsoladora comprobación. su seguro conductor. quien editó el Diario de Moscú (1980). presenta aún problemas de difícil solución. La discusión sobre esa imagen parcial y pétrea ha suscitado un nuevo y más pausado renacimiento de Benjamín que promete mayor claridad y una conciencia más segura de sus problemas y contradicciones. en menor medida. de algunos de sus textos como La obra de arte en la época de su reproducibüidad técnica y El autor como productor se creía deducir una invitación y una guía de la acción revolucionaria. el Benjamin liberado de los dogmatismos de la izquierda del 68 y de las parcialidades de Adorno y. lo enuncia Gary Smith. Con todo. hijo de quienes empuñaron los textos de Benjamín para hacer una revolución condenada de antemano al fracaso. Uno de ellos. que mientras no se . en el más turbio y frivolo como pretexto de una autoglorificación supersticiosa por la que el "iniciado" demuestra su superioridad frente al vulgo. Ha dejado la huella que deja todo dogmatismo. el que sustituye el todo por la parte.VIII WALTER BENJAMÍN Y SUS AFINIDADES ELECTIVAS Menos que en el olvido atónito de la izquierda. Si en los años 68 y 69. el filológico. La primera actitud fue. pese a todo. El cambio de la interpretación de Benajmin es significativo: el teórico de la revolución. en cuanto es una variación caricaturesca de la primera. Y en todo caso sirvió de escudo: en el mejor de los casos como legitimación verbal de un ademán de izquierda. en 1955. La segunda actitud.

publique el trabajo sobre los Pasajes con sus 15. y que tampoco se tendr á claridad sobre la biografía del primer período. La supresión del nombre se comprende desde el punto de vista de un judío perseguido como Adorno si se tiene en cuenta que la ambigua personalidad de Schmitt. En el caso de Schmitt fue innecesaria la supresión de su nombre. no es solamente una manipulación indebida. Adorno tachó las citas de Carl Schmitt en el apartado de notas de El origen del drama alemán. lo que Benjamin publicó en vida y permitirá ver con más detalle su método de trabajo y seguir microscópicamente la evolución de su pensamiento. la cámara del libro hizo tachar el nombre de Edmund Husserl en la dedicatoria de Ser y Tiempo de Heidegger y los de Kurt Riezler y Thomas Mann en la dedicatoria y una cita respectivamente del Sófocles de Karl Reinhardt. mientras no se publiquen cientos de páginas con fragmentos de los años 1914 a 1920. es la de un intelectual "burgués".000 citas y los correspondientes comentarios de Benjamin es casi imposible interpretar su período tardío . entre otros más. de la izquierda no-leninista. Marx. En la citada edición de Benjamin. En su edición de los Escritos (1955) de Benjamin se sirvió de un procedimiento que había introducido el nacionalsocialismo para limpiar de semitismo las obras publicadas en la época del Reino milenario: tachar los nombres de autores judíos. Pero la supresión de esas citas. pueblo (1933). El nuevo material profundizará posible. Así. pero en vez de plantearlo decidió suprimirlo. es decir. en donde menciona una carta de Benjamin a Schmitt de . Adorno tuvo conciencia de ese problema. Con otras palabras: es el problema de la tradición de un revolucionario. por emotivamente comprensible que sea. Se trata de las fuentes de las que se nutre una inteligencia crítica y revolucionaria que desde la Ilustración y desde uno de sus herederos. Sin embargo. el problema filológico no impide el tratar de despejar otro de los problemas que plantean la obra de Benjamin y sus interpretaciones: es un problema tabú porque es una cuestión fundamental de la izquierda no-burocrática. aunque no seguramente. pues un año después de la edición de los Escritos de Benjamin. Carl Schmitt publicó Hamlet o Hécuba. movimiento. que arroja una última y delatadora luz sobre la actitud de Adorno frente a Benjamin . sino una falsificación del pensamiento y de la figura histórica de Benjamin. se prestó a justificar el régimen de Hitler con la frase "el F'ührer hace el derecho" ("hacer" en el sentido de "dictar" y "ser fuente") y con escritos de significación ideológica fundamental como Estado. gran teórico del derecho constitucional y agudo intérprete del pensamiento jurídico político.

Benjamin debió conocer solamente la segunda edición de 1928. Desde sus comienzos de la idea moderna de soberanía hasta la lucha proletaria de clases (1922). Walter Benjamin. sino de una comprobación de sus "modos de investigación". como en el caso de la Teología política.1930.. de las tendencias religiosas. esto es. no limitable hacia ningún aspecto por compartimientos. ante todo de la Dictadura he deducido una información de mis modos de investigación filosófico-artísticos. y que. que Scholem y Adorno reprodujeron en la edición del Epistolario (1966). Con estas líneas no solamente quiero anunciárselo sino también expresarle mi alegría de que puedo permitirle hacerle el envío por recomendación del señor Albert Salomón.. de por sí difícil. La carta. Usted notará muy pronto cuánto debe a Usted mi libro en la exposición del concepto de soberanía en el siglo XVII. ya que habla de sus "obras posteriores". Tal vez me permita decirle además que también de sus obras posteriores. Con la expresión de mi especial consideración. entonces se ha satisfecho el propósito del envío. Si la lectura de mi libro le hace aparecer comprensible este sentimiento. posiblemente escrito en 1933 o a comienzos del 34. La dictadura. y que cabría designar como "actitud" científica. formulada en la famosa frase "soberano es quien decide sobre el estado de excepción" justificó más tarde la acción gubernativa de Hitler. 'Cuatro capítulos sobre la teoría de la soberanía' (1922). en el que expone el propósito programático de sus "intentos": el de "fomentar el progreso de integración de la ciencia. Pero no se trata de una decisiva suscitación. como cuidadosamente dice Benjamin para evitar la palabra "métodos". respetuosamente suyo. en la que aquél reconoce su deuda intelectual al jurista y se refiere a las obras que Adorno tachó en la citada edición. La carta dice: "Muy estimado Señor Profesor : en estos días recibir á Usted de la editorial un ejemplar de mi libro El origen del drama alemán. que reconoce en ella una expresión integral. mediante un análisis de la obra de arte. . La teoría de la soberanía expuesta por éste último en su Teología política. Más importante es quizás el significado que da Benjamin al libro de Schmitt sobre la "Dictadura". es el fundamento de la interpretación de la presentación del Príncipe en el drama barroco alemán en el libro de Benjamin. merece ser citada íntegramente no sólo porque muestra hasta qué punto la manipulación de Adorno contribuye a obstruir la comprensión de una obra fundamental de Benjamín. sino porque abre una perspectiva a un aspecto más profundo y general de la ambigüedad del revolucionario Walter Benjamin . Benjamin la explica en un "Curriculum vitae".." La deuda de Benjamin a Schmitt en El origen del drama alemán es central.

al principio del "sistema de la ciencia". De Ernest Bloch decía Hugo Ball que todo lo que él tocaba lo convertía en sistema. con igual lucidez y sentido de la proporción entre el detalle y la totalidad. Este intento. con igual amplitud de horizonte. es decir mediante la consideración del "detalle significativo". quien en su análisis de las entidades políticas emprende un intento análogo de integración de fenómenos que sólo aparentemente pueden aislarse en compartimentos. Con igual penetración analítica. sobrepasan los estrechos límites de las especialidades y dan a la exposición de sus interpretaciones un carácter "poético". al que contribuyeron con su antiparlamentarismo Benjamin y Schmitt. sino de la sobria pasión por el conocimiento y por su correlativo impulso de presentarlo en forma de una figura nítida . De Carl Schmitt y de Walter . y un retorno al concepto de ciencia del idealismo alemán. la supresión de la carta de Benjamin a Schmitt en la edición del epistolario hecha por Adorno y Scholem y hasta la monstruosidad del genocidio no hacen desaparecer a posteriori una afinidad que existió realmente y que forma parte de la personalidad de Benjamin. políticas y económicas de una época. Estas actitudes. que no proviene solamente de su temperamento estético ." La actitud científica. ni a la importancia que ambos dieron a la teología. que en medida mayor emprendí en el citado Origen del drama alemán. Las tachaduras de Adorno en las notas de El origen del drama alem á n . Benjamin y Schmitt se enfrentan a los objetos de su estudio. en el que cristalizan las múltiples tendencias de una época. de su especialización. intereses y reacciones comunes son manifestaciones de una profunda afinidad que no se pueden negar o reprimir sólo porque el desastre de la República de Weimar. sino lograda mediante la historia material.metafísicas. ni a la aversión que los dos sentían por el parlamentarismo. se enlaza por una parte con las ideas metodológicas de Alois Riegl en su doctrina del querer artístico y por otra con los intentos contemporáneos de Carl Schmitt. Pero las relaciones con Schmitt no se reducen a esas coincidencias. convirtió al primero en el justificador teórico del régimen que persiguió al segundo y aniquiló su raza. los "modos de investigación" que Benjamin ve comprobados en la obra de Schmitt. no son otra cosa que el intento de superación del concepto de ciencia de fines del siglo XIX. como si se tratara de una escultura. especialmente en su libro sobre "La dictadura". de totalidad del saber. pero no deducida especulativamente. La afinidad es de carácter personal: en Carl Schmitt percibió Walter Benjamin una inteligencia muy semejante a la suya propia.

Carl Schmitt fue el único "hispanista" que destacó la importancia de Antonio Buero Vallejo).Benjamin cabe decir que todo lo que tocaban lo convertían en penetrante claridad. no la doxa. como en el estudio sobre el ambicioso "epos" simbólico 'Luz del Norte' de Theodor Daeubler (1916). del "historiador" o "crítico" de la literatura. Benjamin no menciona este libro. pues. Más bien lo ocultaba con el mismo celo con el que tendía un velo impenetrable sobre su pobreza. lo hizo no con la mirada del especialista. aunque su sengunda edición es de 1925 y se ocupa de una corriente a la que dedicó uno de sus trabajos más importantes de la primera época: El concepto de la crítica de arte en el romanticismo alemán. Benjamin en cambio fue un literato en el sentido que tenía la palabra a fines del siglo pasado. Schmitt no fue literato. pudo conducir al resultado. sino por un mandato de objetividad y elegancia intelectuales que Benjamin formuló retrospectivamente en 1932: "Si yo escribo un alemán mejor que el de la mayoría de los escritores de mi generación. de una única y breve regla . Y cuando trató un tema literario. casi siempre." El "mejor alemán" literario se debía. no el camino privado y anecdótico que condujo o. por ejemplo. Si en Carl Schmitt el impulso de la literatura evitaba el extremo a que había conducido una burocrática obediencia de la exigencia de objetividad científica. son obras en las que las referencias históricas (a Wallenstein. 1920) de Schmitt. durante veinte años. sino con la desenvoltura del escritor docto y a la vez del "gourmet" de la literatura (cuando en los años 50 los hispanistas alemanes seguían trajinando las antigüedades de la gloriosa literatura dorada o la del "medio siglo de oro" de España. Pero no la hacía solamente por la vergüenza del burgués pudiente venido a menos. en La Dictadura) parecen descripciones sobriamente realistas de un personaje literario. el resultado. es porque en buena parte lo debo a la obediencia. La Dictadura y El romanticismo político (1919. con excepción de en las cartas. con involuntarios rasgos de bohemio y de estudiante pobre. . y su familiaridad con la literatura equilibró en él la pesadez propia del jurista. muy rara vez. No todos caen. a la observancia de una regla elemental y rigurosa de la exposición científica: en ella importa la episteme. Pero nunca sucumbió a las vanidades egolátricas de los "literatos" ni al exhibicionismo desafiante de su Yo. pero sí un "homme de lettres" en el sentido amplio de la palabra . Ella reza : no utilizar nunca la palabra 'Yo'. que no quería serlo. en Benjamin ocurre algo semejante pero con signo inverso: el principio de objetividad en la exposición lo salvaba de los peligros egolátricos de sus colegas.

baja de su nivel". Por su origen social (su padre fue banquero y más tarde negociante en antigüedades) y por su creciente proletarización (vivía del azar de lo que le publicaban y de la precaria beca del Instituto de Adorno y de Horkheimer).. Su antiburguesismo explica. sostenía que el ideal de la prosa era el de la terminología de la botánica y la zoología: género próximo y diferencia específica. de quien Benjamin no se distanció. no intentaba con ello defenderla o abogar por ella. otra convergencia entre su riqueza y un conservadurismo aristocratizante como el del Círculo de Stefan George. era un antiburgués. pensaba más teológica que políticamente: "a dinamitar la continuidad de la historia". Pero las relaciones de Benjamin con Carl Schmitt. sino a realizar el paraíso terrenal o. la que llena de desprecio por la burguesía la llama la "clase discutidora". Pero resulta clara si se recuerda la desorientación ideológica de una época de transición crítica como lo fue aquélla.). es a saber... lo que efectivamente ocurrió. que durante todo el siglo XIX y desde Kant había puesto en tela de juicio un orden social fundado en dogmas teológicos y a la teología misma. tienen además una raíz de carácter político: el de la ambigüedad.cabe apuntar de paso. y de manera más radical que Benjamin desterraba el Yo —fuera de en sus Diarios. Esta puede parecer paradójica cuando se tiene en cuenta el claro partido que tomó cada uno de ellos después del desmoronamiento de la República de Weimar y del ascenso de Hitler al poder. En el mismo año en que Benjamin comprobó que su alemán era el mejor entre el de sus contemporáneos. Citaba la única frase que inmortalizó a Donoso Cortés y que había conocido en Carl Schmitt (en la edición de La Dictadura a la que se refiere Benjamín hay una errata. como los reaccionarios. Aunque Benjamín reconoció que el Partido comunista alemán era demasiado clasista y descuidaba a la pequeña burguesía y por eso la arrojaba a los brazos de Hitler. a quien Benjamin acusaba parcialmente de fascista. Ernst Jünger. en la que la reacción y el rechazo de la Modernidad se daban la mano con la apasionada esperanza de una Utopía que negaba el presente también y que no aspiraba a retener la rueda de la historia. una "a" en la primera sílaba. en el nombre del Marqués: "Donoso Cortés". Jünger cerró sus Hojas y piedras con este aforismo: "El que se comenta a sí mismo. en parte. en los que sólo aparece como amanuense— de toda actividad intelectual. bajo el veredicto tácito de Benjamin. como decía Benjamin en una seductora fórmula. Lo que estas dos posiciones tenían de común era una aversión profunda a la noción de progreso y a sus efectos. casi profética.. a quien .

tienen las características de una creación literaria. en el que Benjamín no ahorra crítica a determinadas interpretaciones como la de Holderlin y a la concepción central de la obra. en la que además decía que ese libro era "lo más notable que ha salido del Círculo de George". cuentos y una novela. Sus interpretaciones de las grandes figuras de la literatura alemana (Klopstock. en un sentido más hondo que el que tiene esa contigüedad en Schmitt. Y así no estamos posiblemente lejos de la verdad al suponer que Kommerell no ha encon trado una crítica más detallada que ésta. La resñea comienza significativamente con un dictamen y reproche: "Si hubiera un conservadurismo alemán que se respeta. "Contra una obra maestra" (1930) no solamente reconoce la calidad del libro. La reseña es un diálogo tácito sobre la literatura alemana de la época clásica. Goethe. en Benjamín sus apuntes autobiográficos. Kommerell se movía en un terreno imítrofe entre ciencia y literatura. sus imágenes de ciudades y varias piezas narrativas. Kommerell era escritor. Esta convergencia se funda en la afinidad con el más destacado de los miembros del esotérico Círculo. Su primer libro. pero también poemas que se perdieron. sino . pero renuncian al aparato erudito y. Schiller. en la que trabajó con consagración y que anunció en una carta a Scholem. en la del conservadurismo que no existe y que Benjamín secretamente desea. El título de la reseña.Benjamin admiró desde su juventud. El poeta corno conductor en el clasicismo alemán (1928). La muestra la reseña que Benjamín dedicó al citado libro de Kommerell. hace patente esa armonía entre ciencia y literatura. tan lejano a su vez del Círculo. debería ver en este libro su Magna Charta. aunque no tan profunda para su pensamiento. "poeta" en la acepción genérica y algo patética que tiene la palabra alemana "Dichter". piezas de teatro de marionetas. Su afinidad con Kommerell era mayor que con Carl Schmitt. pero seguro. sino que lo considera como al único interlocutor digno en la obra ribera. según la cual los clásicos alemanes constituyen una hagiografía de héroes que se rebelan contra su época. Max Kommerell (1902-1944). sin ser ensayísticas. que se le aproxima desde el otro lado". Benjamín pone en tela de juicio esa interpretación pero no por los medios de que se sirve. Jean Paul y Holderlin) están fundadas científicamente con todo el rigor de la filosofía. Lessing. Desde hace ochenta años ya no lo hay. En Kommerell fueron muy finos poemas. Pero por encima de esta afinidad hay otra que los une y que es paradójica porque la unión se basa en la diferencia . Como Benjamín. Es el producto de una potencialidad poética que tanto en Benjamín como en Kommerell desbordó los cauces de la ciencia y se desarrolló al margen y con la timidez del intento discreto.

al presente. lo admito. la Modernidad. lo que muy subterráneamente intentó Kommerell en su primer libro. Pero Benjamin lo percibió. cercana al postulado de Benjamin. desde la que resulta posible preguntar a la tradición. esto es. Esto era." En vez de veneración. pese a las fundamentales huellas que dejó en el nuevo camino: un libro extraordinario sobre Jean Paul (1933. tan impresionado por George como su amigo. la "Commedia de l'arte" y teoría literaria. no para huir a la "torre de marfil" sino para rebelarse contra la sociedad moderna e imponerlo con gesto apocalíptico. quien comparte el antiburguesismo y cierto elitismo georgiano (que Adorno. la apertura a una manera libre de enfrentarse a la tradición. sacralización y glorificación heroica de la tradición que la deslinda del presente. Calderón. la obsesión imperativa de George. entre otros más. del más decidido representante de los principios del Círculo. Es este empuje mortal del pensamiento el que falta a las obras del Círculo. observa desde su obra ribera: "Este hoy puede ser pobre. si es que en su borde han de aparecer los espíritus de los difuntos.por manera de enfrentarse a la tradición e. la breve reseña que de él hizo Benjamin muestra una común afición al genial y laberíntico humorista). . La temprana muerte de Kommerell en 1944 hizo que ese proyecto quedara convertido en fragmento. También la muerte de Benjamin. Pero fueron fragmentos de un intento común. Kommerell se fue separando poco a poco del Círculo hasta llegar a una ruptura dramá tica que le valió la condena resentida de George (quien lo llamó "sapo") y. Es el toro cuya sangre debe llenar la fosa. Nietzsche. hay que tomarlo firmemente por los cuernos para poder inquirir a la tradi ción. Schiller. tal como lo acuñó el Círculo de Stefan George. Benjamin postula el enfrentamíento decidido al presente para dar actualidad a la tradición. cuando en la reseña apunta que el método de Kommerell se diferencia positivamente del de Friedrich Gundolf. del portavoz universitario de George. Benjamin. un trabajo igualmente extraordinario sobre Lessing y Aristóteles (1940) y numerosos trabajos sobre Cervantes. si bien de manera inevitablemente vaga. por encima de las perspectivas diferentes: el de comprender y salvar la tradición. condenó a fragmento el proyecto de comprender la tradición en el momento en que el presente "había llenado la fosa " con sangre. Y de hecho. esto es . en el fondo. Kommerell la comprende como un modelo antiburgués y elitista de validez presente. indirectamente. aunque no lo logró porque sobre él pesaba con demasiada fuerza aún. en premio de ello. observó en éste). Pero puede ser lo que se quiera. ocurrida cuatro años antes de la de Kommerell.

entre otros. veneración. interlocutores. porque lo había usurpado y negociado para su nuevo presente. como lo proyectó Benjamin. su manera viva de tratar la tradición. Coleccionó libros infantiles. cuyo sentido no podía comprender la burguesía de todos los matices porque por su génesis social. eran presencias. emoción. se las ve porque les da vuelta en la mano con tanto saber. Goethe. Para la burguesía. No es que él hable sobre ellas. y no les da la falsa vida de la compenetración. "las horas vividas" no es exclusivo en él: el elogio resulta un autorretrato. aquí (en el coleccionista) se topan los dos —la preferencia y el rechazo— de manera estrecha. En los dos casos se trataba de una empresa de conservación y de salvación. En el mundo de la burguesía la palabra tradición adquirió el tono artificial de apergaminado árbol genealógico. La obstinación del autor está estrechísimamente emparentada con la de un coleccionista. evaluación. Holderlin. inquisición. o naturalmente. y que por eso ni se ponía a prueba desde el presente. Para Benjamin y Kommerell eran "horas vividas". que es presupuesto del anterior: el del bibliófilo. falsificado o hasta auténtico. ni se trataba de integrarla como modelo conservador en la vida política y social. sino la verdadera de la tradición. y el autor separa nítidamente personas y pensamientos que por su mentalidad parecen emparentados muy cercanamente. para la cual la tradición era ornamento de su "status" y pieza de sus museos sociales. y del futuro. Benjamin era un coleccionista no solamente en el sentido que él pone de relieve en Kommerell.Era un intento complejamente antiburgués y que pa radójica. sino en el más simple y a la vez sensual." Lo que Benjamin elogia en Kommerell. por sus aspiraciones y por sus intereses carecía del sentido de la historia: del pasado. Schiller. mirándolas desde todos sus lados. el del apasionado amante y a la vez crítico de las antigüedades que examina y revive. Y nada tenía que ver con Jean Paul. un solo momento de una existencia. la tradición era un peso que servía para garantizar el estatismo de la sociedad. Pues si en el sistemático lo positivo y lo negativo se encuentran siempre profunda y lejanamente separados. En la reseña del libro de Kommerell hace Benjamín una observación sobre el modo como el genial pupilo de George se aproxima a los autores que trata: "El autor (Kommerell) toma con las manos horas vividas del mismo modo como lo hace el gran coleccionista con antigüedades. Se pone de relieve un solo poema de una serie de Lieder. tal como se lo propuso Kammerell. porque consideraba que su próspero presente debería ser eterno. Baudelaire o Nietzsche. provenía de dos intelectuales arraigados socialmente en la burguesía media alemana. esto es. y pese a su pobreza trató de .

pues. es decir. el de escribir un ensayo sobre un sorprendente coleccionista. la época burguesa— aparecieron en una edición limitada. Entre 1934 y 1937. Benjamin preparó con la desgana y el interés que imponen los trabajos literarios por encargo el ensayo Eduard Fuchs. le dio ocasión. Los correspondientes tomos ilustrativos aparecieron en una edición más limitada aún. Un encargo de Horkheimer para la revista del famoso Instituto. esto es. la relación entre tradición y presente. entre otras. en la bibliofilia. En este ensayo expone Benjamin su más detallada opinión sobre el método del materialismo histórico. desde y en todos sus aspectos. La fiscalía impuso. cuando Benjamin deslinda el historicismo del materialismo histórico. de precisar desde otra perspectiva la tarea del coleccionista. Con todo. 1901-1903). El ensayo se le convirtió en una declaración de principios. más quizá que a Kommerell. aunque no muy plausiblemente.obtener en un remate un libro de Stefan George ya agotado. sino también por razones políticas —en parte fueron las que movieron a Horkheimer a reivindicar a este perseguido— que "estos tomos sólo se pueden vender a científicos. Para el bibliófilo y coleccionista Benjamin la tradición no eran solamente "las horas vividas". por qué Michel Foucault no conoció la obra de Fuchs y muy orteguianamente aseguró que nadie hasta ahora. es decir. de una detalladísima Historia ilustrada de la moral sexual desde la Edad Media hasta la época burguesa (publicada en 6 tomos a partir de 1909. no solamente por razones morales. La tradición no era un "flatus vocis": a través de los libros se le presentaba a Benjamin. aparecida en 1906 bajo el título La mujer en la caricatura o su historia de la Caricatura de los pueblos europeos. Esta limitación puede explicar. colecciones y bibliotecas". el método que expone el pasado como una "imagen eterna" (es lo que había reprobado a Kommerell) del que "expone la respectiva experiencia" del pasado. entendida no como negocio o inversión en primeras ediciones. sino como la reactualización de las "horas vividas" en un libro viejo. esto es. la época galante. y hasta en una profesión de fe. este encargo. Eduard Fuchs. marxista y autor. Los tres primeros tomos descriptivos —la Edad Media. hasta Foucault. era un prisma diferenciador de la historia y del presente y tenía su cuerpo sensible y sensual en el comercio con los libros. del materialismo . explícita la "otra ribera" desde la que él se enfrenta a Kommerell y da nitidez a su posición. el coleccionista y el historiador (fue Fuchs un historiador marxista extremadamente heterodoxo para los marxistas y para los historiadores ortodoxos: lo demuestran su historia social de la mujer. cuatro años después de la reseña del libro de Kommerell. había escrito una historia de la sexualidad).

la filología es o. de lo 'conocido'". quien también se hallaba en esta situación. Esta produjo un tipo de intelectual que Karl Mannheim. Pero entonces Benjamin no se aleja de Kommerell y de lo que él intentó. relativamente sin clase". por Hegel. como tantas cosas más. Son el resultado de una situación de transición entre el intelectualmente poderoso pero socialmente cursi fin de siglo alemán y el desconcertado y aparentemente optimista comienzo del siglo veinte. fue en el fondo la busca de un lugar firme y nítido para su existencia personal. y acerca la "otra ribera" al que creía tan esencialmente lejano: confluye en una fuente de la tradición idealista alemana. es decir. sino del signo estático y heroico con que lo hizo. previsto. siguiendo a Alfred Weber. de cuyos esfuerzos sólo quedaron fragmentos. El filólogo clásico hegeliano August Boeckh había escrito en su Enciclopedia y metodología de las ciencias filológicas (1877): "La tarea propia de la filología parece ser el 'conocer' de lo producido por el espíritu humano. el del .histórico. cuyo pulso es comprensible hasta en el presente. que para los tres es historia. desgarrada no solamente por la escisión del mundo aún íntegro de su infancia entre educación y tradición cultural alemanas y su religión y tradición familiar judías.. tal como lo hace el gran coleccionista" para darles la vida verdadera de la tradición. Su busca del origen de la Modernidad. se le desliza esta significativa frase-resumen: "El materialismo histórico concibe el comprender histórico como un revivir de lo comprendido. la caracterizó como la "simultaneidad de lo no simultáneo". sino también por la tumultosa desorientación de su época. Bloch. el conocer de lo conocido". Mannheim designaba con ese nombre un "estrato no unívocamente establecido. Y aunque Benjamin suprimió saludablemente el uso del Yo en su literatura.. y así. esto es. El "revivir de lo comprendido" de Benjamin y las "horas vividas" a las que da vida el coleccionista de Kommerell no se diferencian en nada esencial de la fórmula de que se sirvió Boeckh para definir la tarea de la filología. Lo que en Mannheim no era una sumaria descripción precariamente sociológica de un fenómeno social. la convivencia simultánea de lo contemporáneo y lo anacrónico: es la situación de la Modernidad. éste volvió a entrar en ella por el portal de sus más definitivos intereses. lo que significa lo mismo. la historia. Y más adelante: "." Ese "revivir" de lo comprendido" no es otra cosa que el "tomar con las manos las horas vividas. aunque no para reivindicar los derechos de la subjetividad quejumbrosa. llamó ya en 1919 (en la primera edición de su Ideología y Utopía) "inteligencia socialmente oscilante". Pero estas afinidades y confluencias no son ni casualidades ni puras contradicciones.

que cautivó a Carl Schmitt en la posguerra y que describió ejemplarmente Rolf Schroers en uno de los libros más sustanciales de los años sesenta: El partisano (1961). Robert Musil y Ernst Jünger. dice Schroers.. que en la edición de las obras por Adorno lleva título "Tesis sobre filosofía de la historia") dice: "Hay un cuadro de Paul Klee que se llama 'Ángelus Novus'. Así debe ser el aspecto del ángel de la historia. cabría agregar. despertar a los muertos y juntar lo destrozado. más precisamente el del guerrillero intelectual. que el partisano exige autonomía frente a la nivelación y a la vez busca el contacto revolucionario con el proceso planetario. como amigo y correligionario. fue su último trabajo.desplazamiento de la inteligencia en la sociedad burguesa.. el "anarquista conservador". y la seductora Asja Lacis.. pese a las presiones a que lo sometieron la una y la otra: Scholem. Bien quisiera detenerse. Ernst Niekisch y Karl Kraus entre otros serían un ejemplo de este "partisano". La tesis IX de Sobre el concepto de la historia (1940. "Ángelus Novus". es el partisano". El portador activo de estas controversias. una "reprise" de lo que fue la eslava Lou Andreas-Salomé para Nietzsche y Rilke. que habría de sustituir al bohemio decimonónico. Ha vuelto su rostro al pasado. el del francotirador. "En un mundo que tiende a la uniformidad hay individuos y grupos que se sustraen a su remolino y exigen autonomía frente a la tendencia niveladora o buscan imponer el contacto revolucionario con el proceso planetario contra atavismos locales. Esta ambigüedad caracteriza al partisano de la modernidad contra la modernidad y es la que Benjamin encontró en un cuadro de Paul Klee. En él está pintado un ángel que parece como si estuviera presto a separarse de algo que mira fijamente. Sus ojos están abiertos de par en par. Benjamín no cedió del todo a ninguna de las dos exigencias. Allí donde se nos aparece una cadena de acontecimientos ve él una sola catástrofe que incesantemente amontona escombros sobre escombros y los arroja a sus pies. su boca se encuentra abierta y sus alas están desplegadas. Esta tormenta lo empuja inconteniblemente hacia el futuro al que . se convirtió luego en el reproche que hicieron la sociedad burguesa y la politburo-revolucionaria al intelectual. Pero desde el Paraíso ondea una tormenta que se ha enredado en sus alas y es tan fuerte que el ángel ya no las puede cerrar. Benjamin corresponde al tipo de intelectual descrito por Mannheim. Sólo que Mannheim no percibió ni pudo percibir en 1919 que esta "inteligencia socialmente oscilante" prefiguraba una figura de la vida política y social de ambiguo y contradictorio perfil por su origen histórico: el del partisano. O. que él convirtió en su divisa y en el apoyo alegórico de su concepción del "progreso".

Era un modo de afirmar la sustancia bíblica. "partisanos" que se enredaron y sucumbieron de diversa manera a las contradicciones de la Modernidad. sus dos contemporáneos e interlocutores desde "la otra ribera". es decir. judía de su pensamiento y de su personalidad: él pensó la historia en dimensiones radicales y la midió con los acontecimientos externos del Paraíso y del Juicio final. Pero eso no era una huida a la famosa "torre de marfil" ni menos aún un modo de sustraerse al "compromiso". Lo que llamamos progreso es esta tormenta. Una de esas ambigüedades son sus dos afinidades electivas: Carl Schmitt y Max Kommerell. y. equivalen a la Utopía y a la Revolución. pero no quiso cerrar las alas. atenido solamente al riesgo del "filósofo" extemporáneo que no es "amigo de Platón" sino "amigo de la verdad" y que por eso no puede tomar partido. como él. Y como no se pudo afiancar en el pasado porque la tormenta se lo impidió. (1981) . ser parcial.él le vuelve las espaldas mientras el montón de escombros frente a él crece hasta el cielo. osciló sobre el abismo de la ambigüedad. secularizados. le volvió las espaldas al futuro. que. Pero en esa tensión de la espera mesiánica (que documenta su "Fragmento teológico-político": según Scholem es de 1920." Benjamin se detuvo a despertar a los muertos y a juntar lo destrozado. ni en el futuro porque se detuvo en el pasado. según Adorno de 1937/38) no sucumbieron las ambigüedades a que está sometido un pensamiento radical y libre en su confrontación con una realidad indecisa y confusa. pero no pudo ni quiso resistir al embate de la tormenta .

sino por el contrarío reforzar. los críticos contemporáneos. es decir. Yeats tienen igual sentido de la conciencia constructiva de la creación poética —no hay solución de continuidad. Considerado desde estrechas perspectivas provincianas.III IX JORGE GUILLÉN O LA LUCIDEZ HISTÓRICA Cuando en 1928 apareció la primera edición del Cántico de Jorge Guillén. S. ni W. Y no es imposible suponer que el mismo Jorge Guillén lo haya atendido y asimilado hasta el punto de convertirlo en una incitación para desplegar más prontamente los núcleos de Clamor' que se encontraban ya en Cántico. transparente y afirmativa a la atmósfera desorientada. Constituía una respuesta serena. ni E. mesiánica y a la vez irracionalmente regresiva. Salve! Entre Cántico y Clamor no hay tránsito porque el "tiempo de historia" ya se hallaba entero en la "fe de vida". Soy su leyenda. Lo que se llama tránsito es más exactamente profundización y expansión de concepciones y visiones de la realidad. Las sucesivas ediciones de Cántico no lograron modificar. Eliot. así como también los posteriores que intentaron descifrarlo. la consagración al "tiempo de historia". se reprochó al libro frialdad humana. En esta obra única en la historia de la lírica occidental contemporánea —ni Saint-John Perse. La diferencia . El tránsito de "fe de vida" a "tiempo de historia" no obedeció a un cambio de perspectiva de la mirada de Guillén. intelectualismo y desdén por la historia y se lo colocó bajo el signo de la "deshumanización del arte" que Ortega y Gasset había creído encontrar como rasgo esencial de la literatura de entonces. este superficial reproche. no pudieron advertir que este libro tenía una significación excepcional dentro de la literatura europea del primer cuarto de siglo. B. ni T. Pound. turbia y exaltada de la época que antecedió y siguió a la Primera Guerra mundial. de los pasos descubridores que da Guillén en su camino poético— en el sentido de la poiesis griega —de iluminación de la realidad. y que cabe caracterizar con dos líneas del poema pragmático que inaugura Cántico ("Más allá"): La realidad me inventa. y que estalló en 1933 con el advenimiento del nacionalsocialismo al poder.

La historia que ellos evocaron. con cuya "ciencia de la experiencia de la conciencia" tiene Cántico más de una coincidencia en el procedimiento— esto es. de la que se sentían representantes. un circo destinado a la exaltación . Se dirige a los ojos Y choca). Era una contemplación sustancialmente histórica. enorme. que determinaron los cánones estéticos después de las vanguardias y especialmente de la Guerra Civil española.. Ruidos Irrumpen. Asombro! Intacto aún. Mientras van presentándose Todas las consistencias Que al disponerse en cosas Me limitan. Con "fé de vida" Guillén miraba la realidad de un período de la historia mundial caracterizado por la más variada negación y destrucción de la realidad. Cómo saltan Sobre los amarillos Todavía no agudos De un sol hecho ternura De rayo alboreado Para estancia difusa. no replica sino describe los efectos de la negación y destrucción de la realidad.. de realidad y de historia. ejecutores y orientadores fue una historia de bambalinas. Rodea el tiempo. confundieron la historia o lo histórico con populismo. con épica y sonora retórica. sino dibuja. (El alma vuelve al cuerpo. a la vez que esta realidad crece con la intelección. Los poetas "comprometidos". que crece con ("concrescere") la realidad que va penetrando intelectualmente. "Tiempo de historia" ya no contempla. y llevaron esa poesía comprometida "históricamente" a sobrepasar los límites de la demagogia. de la que él fue su "leyenda". Su mirada es concreta en el sentido primario de la palabra —que destacó Hegel. Sus poemas fascinaron por el sonido y la pompa. —Luz! Me invade Todo mi ser.entre el uno y el otro se encuentra en la realidad misma a la que Guillén dirigió su mirada. pero el aparato metálico solo ocultaba un vacío de sustancia. me centran! Pero este tipo de pensamiento concreto e histórico no fue habitual en la poesía de lengua española de este medio siglo.

porque el valor de la obra de Jorge Guillén no es meramente formal. por ejemplo). La afirmación de la vida. es decir. y no se pueden esperar del poeta y de la poesía sin que ellas violenten su naturaleza. la "fe de vida" de Jorge Guillén es comprensible como interpretación y respuesta de la situación histórica y espiritual de toda una época marcada por el positivismo y la creciente dominación de las ciencias naturales. La "lucidez histórica" de un poeta como Jorge Guillén —o del "poeta" Nietzsche— consiste en penetrar lo inmediato y encontrar tras ello y en ello el horizonte histórico de la realidad.del cantor. Para ellos. disfrazado de compromiso. Del mismo modo como ocurrió con el indigenismo literario en Hispanoamérica. El reproche de inhumanidad. por el sometimiento de la riqueza de la vida al cálculo reductor. su valor único. este postulado de humanidad. Cuando Hugo Friedrich aseguró en 1956. en la que se solazaban los sonoros narcisos. Por encima de la belleza cristalina y perfecta de muchos de sus poemas ("Los nombres". la historia fue parroquia . Los términos eran tan vagos y consiguientemente arbitrarios que esa búsqueda desembocó en la necesidad de una mitología. en un retorno a los orígenes tan imprecisos y nebulosos . con un propósito de destruirla para buscar tras sus ruinas lo que se llamó tautológicamente la "realidad real" o la "realidad verdadera". en su libro sobre La estructura de la lírica moderna. Esto no merma el valor formal de los compañeros del grupo. de quienes lo lanzaron. es decir. de desdén de la historia que se hizo a Jorge Guillén delataba ese parroquialismo y el narcisismo. excepcional consiste en lo que cabría llamar "lucidez histórica". la comprobación. por una racionalización empobrecedora y empobrecida de la vida. producto de tfn tardío descubrimiento de esa obra. Ninguna de estas es propia de la poesía. es decir. contribuyó esencialmente a que la poesía de lengua española se sustrajera a la participación en el esclarecimiento de los problemas que implicaron la profunda crisis del mundo europeo —y europeizado— en el primer cuarto de este siglo. el cántico. de compromiso histórico que se hallaba implícito en el reproche. que la obra de los poetas del 27 constituía "el tesoro quizá más precioso que posee la literatura europea". A esa situación respondió Europa y especialmente el expresionismo literario alemán con una negación de la realidad actual. y la realidad o la vida solamente la fuente empobrecida situada al lado del campanario. Esta no es solamente claridad de juicio sobre los acontecimientos y amplitud de la mirada por encima de lo má s inmediato. sólo era exacta si se reducía el elogio a Jorge Guillén. por un estrechamiento de sus horizontes.

el dadaísta Hugo Ball se convierte a la mística bizantina. el dadaísmo. La destrucción de la realidad actual para encontrar tras sus despojos una "realidad verdadera" significó más bien un paso atrás. Como todo en él. a una racionalidad y realidad arquetípicas. los modernistas brasileños creyeron encontrar la liberación en autoritarismos de derecha y de izquierda. etc. y. articuló concisamente su propio ethos sereno y lúcido. en una autointerpretación. Esta "pureza". Con ello se huyó de la realidad y. es una forma del pensamiento "concreto" ejemplificado por Cántico y Clamor. en formas conservadoras de pensamiento disfrazadas de "revolución"). al cabo . una restauración involuntaria. de un pensamiento que se orienta por las cosas. Esta "pureza" no es una visión del mundo. consecuentemente. El poema tiene el subtítulo "Lo humano efímero". El poema es. la formulación de ese ethos surgió en uno de sus generosos homenajes. El sabiamente discreto Jorge Guillén —modelo de humanidad comparable a la de Sófocles— no se enfrentó a la realidad histórica con un pathos rayano en histeria. dicho "al margen". Esta "pureza" no implica un retorno a otro origen.— concluyeron en una restauración de diverso acento pero de común denominador (el futurista Marinetti se adhiere al fascismo. du bist so schön. sino con un ethos sereno y lúcido. Pero con ello no se superó el positivismo ni se rescató a la vida de la estrechez y de la sumisión al cálculo. se encontró refugio en la irracionalidad o en una subjetividad pretenciosa. no por las opiniones sobre ellas. aquella línea en la que Goethe intensifica con bella densidad lírica el "carpe diem" horaciano: "Verweile doch. Los "ismos" fueron una aparatosa y vanidosa huida de la realidad. Del mismo modo como a Friedrich Schlegel sus "características" de los grandes autores de su tiempo se le convertían en autorretrato. de llegar a la racionalidad y a la realidad transparentes y puras." . de Homenaje. Su lema es una cita del Fausto.como la "realidad real" que anhelaban. es decir. que es la respuesta de Jorge Guillén a las ten dencias confusas de su época. es decir. Los "ismos" que anunciaron una renovación —el futurismo. no en la contemplación narcisista del poeta ante el espejo. la incapacidad de superar la racionalidad limitada del positivismo y de las ciencias naturales . y por ello Guillén no profesó ningún "ismo" y se mantuvo al margen de toda discusión dogmática. el poema de Jorge Guillén "Al margen de Goethe". la única interpretación esencial de Goethe que entre la farragosa y mediocremente solemne bibliografía sobre el creador de Margarita y el terso amante de lo "eterno femenino" ha producido el pensamiento de lengua católo-española.

Sería falso. Regalo natural —También quizá divino— Con fuerza superior que se me impone Para que sea ya quien la domine. este "quiero lo humano efímero" goethianoGuilléniano responde afirmativamente a la desolada pregunta con la que el insondable "hombre del diablo y hombre de Dios" inicia el más perfecto soneto a la lírica hispana de todos los tiempos: "Ah de la vida! nadie me responde?". Guillén asume la pesadumbre quevediana por la vida ("muriendo a cada instante"). apasionadamente burocráticas y arrogantemente imperativas. de gratitud. A través de momentos bellos. "Weltfrömmigkeit" es el nombre con el que se ha caracterizado la actitud de Goethe ante la vida. Mi meseta de amor. aunque no literalmente. Sin promesa de fondos absolutos. Esta aceptación serena proviene de un transparente conocimiento de la realidad. empero. Eso que se llama "filología" y que desde la crítica que hizo Nietzsche a su modelo. fe de vida de Guillén. Del aire transparente. cuyo presupuesto es el ehtos que Guillén describe a propósito de Goethe.Dure aún el momento que es la vida. Muriendo a cada instante Sin ninguna aureola de infinito. la . O turbio. Sagrada así. esta "Weltfrómmigkeit" podría encontrar su equivalente hispano en el título Cántico. Siempre valiosos porque son reales En ese más allá como un regalo De la tierra. reducir esta coincidencia del ethos de Guillén con el de Goethe a una admiración del poeta español por el alemán. feos. Quien mira la cosa a ras de tierra se satisfará con el juego vano de la filiación de "influencias" y no percibirá consiguientemente que la literatura nada tiene que ver con lo que de ella dicen los manuales de historia de la literatura y las monografías vanamente eruditas. "Weltfrömmigkeit" es traducible. sofocante. de la llama. pero la convierte en aceptación serena. Dialogando lejanamente con el otro poeta supremo de España. como "devoción por el mundo". ya desapareciendo. del agua. Eternidad de Elena? Quiero lo humano efímero. Más precisamente. insuficientemente. La sujete al nivel De un equilibrio nuestro. Quevedo.

Las cumbres líricas que ha producido la literatura moderna son pocas: unas líneas. de una conciencia profunda de la libertad del hombre. es en Jorge Guillén "serenidad frente a las cosas y apertura a lo desconocido" (Heidegger). de Borges. Pues ella carece de los instrumentos. algunos poemas de Verlaine. A la cabal coincidencia de estas dos subyace como elemento sustancial una grandeza moral. fe de vida" no es simplemente expresión de júbilo o "existencialismo jubiloso" como se dijo abreviadamente con un "ismo" más."filología clásica". de Rubén Darío. El ethos de Guillén es sereno y transparente porque se nutre de la convicción de que este mundo no es ni un infierno ni la promesa de un paraíso . sino riqueza presente de momentos siempre intensos. contienen esas cumbres. de Antonio Machado. Antes por el contrario. sin que por ello pierda su alto temple lírico. entre algunos pocos más. Su afirmación de la vida y de la realidad. de un tiempo latentemente pleno de júbilos y descensos. de las categorías. una actitud de la inteligencia y de la voluntad humanas que se funda en la sabia modestia. La obra de Jorge Guillén constituye el primer intento logrado en lengua española de dar a la poesía la densidad intelectual y la capacidad de penetración que caracterizó a la fenomenología de Husserl o al pensamiento de Heidegger. no hace otra cosa que ocultar pomposamente su esterilidad. arbitrariamente manejable de los funcionarios de cualquier dirección. no podrá apreciar la magna dimensión de la obra de Jorge Guillén. Esta libertad. Sería poco reducirlo a la ausencia de narcisismo y de afán de figuración. los poemas que escribió Holderlin después de su separación de Diótima. de Coleridge. es decir. de Gottfried Benn. su "cántico. terrenal o transcendente. de dos morbos que delatan excitación e inseguridad de sí mismo y que socavan la cualidad y la función humana de las letras. esto es. es decir. "La canción nocturna del caminante" de Goethe. Algunos poemas de Guillén como "Los nombres" o "Más allá" enriquecen este intenso y escaso tesoro. unas pocas estrofas. Pero la intensidad lírica que cristalizó en esas cumbres Guillénianas no es solamente el producto de su densidad intelectual y de su destreza de artífice. por eso. que no tiene nada que ver con la aparente y abstracta y. Es esa densidad intelectual precisamente la que confiere a la poesía de Guillén su simpar intensidad lírica. su ethos sereno y transparente. del conocimiento de los horizontes histórico e intelectual que se requieren para situar la obra de Jorge Guillén en su tiempo. su nitidez. su naturaleza de diamante. en la conciencia de que la supuesta grandeza del hombre sólo puede llegar a ser real cuando éste renuncie a ser el centro del .

a diferencia de la postulada por Schlegel. por cuanto Jorge Guillén indicó el camino y encarnó el modelo sin esperar ni exigir gloria. Su estrecha relación con el presente no solamente consiste en que responde a las excitaciones de nuestra época con la propuesta de la serena reconquista de la realidad.mundo y en cambio ejerza el amor. sino sólo conocimiento. Es una "sympoesía": total. Pero ella no es. Tal imagen se encuentra en los orígenes de la literatura moderna. semejante al ideal de la Grecia intacta y perfecta que resucitó el neohumanismo alemán. magisterio de artífice y ethos sereno y transparente. nostalgia del pasado. Este no es caridad o compasión por el estilo de un Tolstoi o de tantos llorosos y sentimentales egoístas de ese género empalagoso. coamar. terrenalmente perfecta. El romántico Friedrich Schlegel utilizó el prefijo "sym" para postular una "symfilosofía" que debería cristalizar en una "poesía universal progresiva". (1984) . trabajo y moral. no odiar es mi parte". Tal postulado no es otra cosa que la nostalgia de una vida íntegra. de intelecto. En el contexto de la tragedia de Sófocles. armónica. sino en que ejemplifica la actitud que hace posible esa reconquista. este amar es hacer justicia. El amor que irradia la obra de Guillén sólo es formulable con una de las respuestas que da Antígona a Creonte: "amar. Su grandeza es tanto mayor. sin escisiones. una poesía integradora y total que haga sociable a la poesía y poética a la sociedad. Sófocles usa la palabra "symphilein". es decir. plena. La poesía de Jorge Guillén la revivifica y la encarna: su "coamar" es la substancia que sostiene en él la unidad de densidad intelectual.

los que propiciaron el descubrimiento de Eliot. En ninguno de los líricos que postulan y practican la poesía de y para el "hombre de carne y hueso" (el lema se encuentra ya en Georg Büchner. inspirador de esta autointerpretaeión de Benn. de tan transparente visión de la condición desnuda del hombre como en Gottfried Benn.X GOTTFRIED BENN: INTELECTUALISMO Y NIHILISMO 1. con su prosa y su poesía. ópalo y sus derivados. ¿A qué "luchas del ser" se refería Benn en esta conferencia pronunciada en Marburgo y que se convirtió en la Biblia de la generación de poetas alemanes de posguerra y en general de la interpretación crítica de la poesía? Los años 50 fueron los de la restauración conservadora en Alemania. como lo hacen desde hace bastante. 9151. de los fundamentos internos de nuestra existencia de manera más densa y radical que tras una novela o una pieza de teatro" (Problemas de la lírica. del arte. I. fuera del tiempo.GW . las fórmulas de la física". siguiendo a Nietzsche. tras del poema moderno se encuentran los problemas de la época. la poesía monológica. el exceso en el uso de la comparación. 527 y 501 respectivamente). se encuentran poemas de tanta intensidad y profundidad humanas. "capaz de operar sin el tiempo. los arcoiris compuestos con palabras como púrpura. De esa negación de una poética supuestamente humana. pero sin connotación sentimental-vulgar) o la que ha de escribirse atendiendo a la boca de los inocentes rústicos o la que ha de ser "comunicación". el antípoda de tales concepciones y quien. a la del arte por el arte? En el "poema se realizan todas estas luchas del ser como en un escenario. la ornamentación poetizante del objeto. Desde esa perspectiva. plateado. los que experimentaron el renacimiento de Heidegger con una diferenciación de la pregunta por el ser. ¿Expresaba esta palabra "luchas del ser" (Seinskampfe) esta situación. Benn caracterizó sarcásticamente toda poética que quepa bajo el nombre de "comprometida" subrayando en ella el "tono seráfico". de tan inmediata comunicación.ed. Wellershoff. ¿Significa este "poema absoluto" un retorno a la poética del "mármol duro y eterno". su postulado del "poema absoluto" era acaso un fenómeno concomitante de la restauración conservadora que había cerrado los ojos voluntariamente para no contemplar el pasado . surgió lo que Benn llama el "poema absoluto". justificó con su teoría y praxis. en Gesammelte Werke .

Mucho más tarde. recogido en el breve volumen Destilaciones dice: Por tantas formas pasado. por el Nosotros. II. de 1916. "lo que floreció. El poema. sólo sugestión expresiva. ni en las rimbombancias de Octavio Paz o de Pablo Neruda. para decirlo con el primer Heidegger. marchitó"— que obliga a . La isla.inmediato? ¿Era esa lírica fuera del tiempo una manera de responder anticipada e inconscientemente a la frase de Adorno de que después de Auschwitz no es posible la lírica? ¿Eran las "luchas del ser" de que hablaba Benn sólo una de las muchas palabras que creó para cumplir con el "mundo de la expresión". en "Sólo dos cosas" lo que entendía por "luchas del ser". Pero todo fue sufrido Por la eterna pregunta: ¿para qué? Es una pregunta de niños. sin acción. (GW. explayó Benn en uno de esos poemas que no encuentran par ni en el vanamente exigente Ezra Pound. "Luchas del ser": a esto se refería Benn más exactamente con la sugestiva y significativa palabra. su incapacidad de "ser-en-el-mundo". Sólo hay dos cosas: el vacío Y el señalado Yo. manía. 12-60) tendría motivo para suponer que se trata tanto del placer en la acuñación de algo significativo como de una sugestión expresiva. Por el Yo. El viaje. si mares. sin personajes fuera de Werff Ronne que no cuenta sino que manifiesta caóticamente su incapacidad de percibir el orden en que consiste la realidad. Las "luchas del ser" son la evolución histórica —"por tantas formas pasado". El cumpleaños. por el Tú. Sólo hay dos cosas: soporta —sea sentido. si nieves. ni en el Juan Ramón Jiménez de Animal de fondo. las que se conocen bajo el título de "RonneNovellen" (Cerebros. es decir. Sólo más tarde se te hizo consciente. 342). III. Lo que floreció marchitó. en GW. placer en la acuñación de algo significativo? El lector de las primeras prosas de Benn. leyenda— Tu determinación: debes. La conquista. Pues las "Ronne-Novellen" (aparecieron bajo el título de la primera. en 1953. esto es. Si rosas. Cerebros) eran sugestiones de algo significativo. "novelas cortas" (como cabría traducir "Novelle") sin historias que contar. asociación lejana.

diluible (Benn usa para esto una palabra que se aplicó. es decir. La pregunta tiene una culminación histórica. en la Química. Ahora tengo el mío en mis propias manos y debo averiguar qué es posible conmigo. no tiene respuesta o una respuesta abierta que impone al "debes" seguir viendo en el vacío. pero ella se le escapa.). Cuando el Jefe de la clínica lo llama y le dice que una de sus hijas ha enfermado. hembras. de "conquistarla". pierde interés en sus pacientes. como dice. del cerebro que el médico Benn-Rónne contempla de manera "empírica". En una prosa que cabría llamar cumulativa. Ronne no responde a la afirmación sino dice algo que nada tiene que ver con la preocupación del Jefe: "Vea Usted. II.. algunas eran flojas.). pero todas eran diluibles. las nieves. Werff Rönne ha perdido la capacidad de captar la realidad. El joven médico Rönne fracasa en todo. 27). hace un viaje para cerciorarse de la realidad. ¿no es esto un vacío. Rönne. terrenal y sin ilusiones. Qué es metafísica que. (GW. Señalado por esta busca. hizo la conocida pregunta: "¿Por qué hay ente y no más bien nada"? La . sino que niega la existencia de esa capacidad: el cerebro es sólo una pieza blanda o dura. ahora vivo fuera en cristal". esto es. esto es Gottfried Benn. otras eran duras. y ahora se mece una hoja de palma sobre mí" (GW. describe Benn las formas en que se ha presentado esa crisis en su máscara. 2. como lo dice Heidegger en las primeras líneas. 18 s. ¿Qué pasa con los cerebros? Quería volar como un pájaro desde el desfiladero. entra en crisis. por el sentido de la vida o si la vida tiene sentido. si la realidad es inasible y si el entendimiento o la inteligencia o la razón. Si esto es así. Esta situación es la del Nihilismo. hombres. Rönne no sólo ha perdido la capacidad de captar la realidad. un nihilismo constitutivo de la realidad y del hombre? En su lección inaugural de 1929. condicionada por ella misma: después de las "rosas.G.G. a la sal: "zerflieBlich"). II. por el sufrimiento de la pregunta infantil que. blandos y llenos de sangre. resumidos sumariamente para Benn en el "cerebro". para decirlo con una palabra de Benn. Es algo que carece de consistencia. al cabo. a diferencia de lo que piensa Octavio Paz no es un tratado y.. y todos sus intentos de apoderarse de ella. es incapaz de captar la realidad. concluyen en lo contrario: "Quería conquistar una ciudad. A la pérdida de la capacidad de captar la realidad se agrega en Rónne la consecuente desvaloración sarcástica del órgano que capta la realidad. no habla de metafísica. en estas manos mías he tenido cien o mil piezas (cerebros R.preguntar "para qué". los mares" que florecieron sólo quedan "el vacío y el señalado Yo".

Nihilismo como negación ciega y nihilista como asocial. Schlegel Lucinde (1799). cuando me recuerdo. Esta otra forma del Nihilismo . entre otras. del "nihilismo de la acción". esto es.. en la teoría de la ironía romántica y más claramente en la figura de Julius. A la primera acepción le concede el título de filosófica. o. Rash. dinamitero. como figuras cenicientas sin movimiento. la formuló más precisamente Hegel en un artículo de 1802 sobre Fe y Saber. en el Cristianismo. 2.). El sacro Diccionario de la magna Academia lo define con estas frases : 1.. lo que Ronne-Benn había comenzado a sentir: que hay nada y no ente. crítico del romanticismo. sino una situación. aparece en los fragmentos de Fr. uno de los protagonistas de la novela de Fr. Nietzsche encuentra sus orígenes. un estado intelectual que es. había interpolado en su novela Siebenkaess el "Discurso del Cristo muerto desde el edificio del mundo sobre que no hay Dios". Excurso sobre el Nihilismo en las Españas Como en la Rusia zarista.pregunta de Heidegger expresaba con menos radicalidad verbal y en un contexto más amplio. en donde se forjó la palabra "nihilismo". o la infinitud. la situación del Nihilismo. La concisión favorece la equiparación con el anarquismo que pese a Bakunin y que se apoyó en el cap. que se ha llamado "nihilismo especulativo" (Nietzsche habla del "nihilismo radical". perverso. en el que tras el examen crítico del pensamiento de Kant. esto es. político o social". es una simplificación. ed. consecuencia de la laberíntica y titánica filosofía del Idealismo alemán. cálido de vida y amor. Jean Paul. que m á s tarde se llamó sociológicamente "secularización". Schlegel y Novalis. de la Fenomenología del Espíritu sobre la "conciencia desgraciada" de Hegel. al menos. o hasta "enfant terrible": estas son. Fichte y Jacobi. Pero en la santa soledad en torno a mí. Negación de todo principio religioso. a veces. El nihilismo no es una negación. Tres años antes." (en Dichtung und aufsatze. lo fueron. Negación de toda creencia. todo era luz y color y me rozaba un hálito fresco. 15). concluyó: "Pero el concepto puro. las nociones habituales en las Españas. pero con ello no hace otra cosa que tratar de asir desde un aspecto el inasible nihilismo y confirmar lo que apuntó en otra ocasión. a su vez. como abismo de la nada en que se hunde todo ser debe designar puramente como . etc. ésta ha tenido en las católicas Españas una significación principalmente peyorativa. W. que el Nihilismo es la consecuencia del Idealismo. Una forma de Nihilismo . p. del "nihilismo heroico". quien ya en las primeras líneas de la obra dice a Lucinde: "Los hombres y lo que quieren y hacen se me aparecían.

falta la respuesta al 'para qué?'. y en el lejano Ecuador la novela "indigenista" Cumandá (1879) que Valera elogió por su realismo. ¿Qué ocurrió allí en ese siglo? Martínez de la Rosa. por lo que Valera reprochó paternalmente a Darío. I. Valera y su crisis religiosa. Clarín.f. insistir en la ambigüedad del concepto en Nietzsche y en Benn. Galdós. El escándalo de Alarcón. p. de nuevo Calderón. y la historia de los hijos del primer revolucionario de todos los siglos. estos estados de consciencia no pasaron la "aduana" —horribile dictu materialista — del limbo peninsular. anticipo de T. sobre su libro La Mort et . ordenados y mutilados por Peter Gast y la fatal hermana para presentar como obra conclusa lo que sólo era plan. Eliot).— Es ambiguo". ¿Qué más? Las pocas excepciones: Sarmiento. La voluntad de poder) se llamaba nihilista y decía que ya había superado el nihilismo. p. antiespañola. estas situaciones. Darío. Nietzsche. Gabriel y Galán. (Samtliche Werke. el infinito dolor. una visión imprecisa de la muerte de Dios. los otros amagos "krausistas". ¿Qué significa nihilismo? Que los valores supremos se desvaloran. que antes se hallaba solo históricamente en la cultura y como sentimiento en el que descansa la religión de los nuevos tiempos —el sentimiento: Dios ha muerto" (Samtliche Werke. el "galicismo mental" que era menos que lo formal. Cabría seguir. para quienes la historia del pensamiento europeo era la historia de la heterodoxia. Jaime Balmes. Ed. Campoamor (a quien se considera.) escribió Pompeyo Gener. de Adán. prefigurando la relación de Ortega con su inalcanzable Heidegger. José María de Pereda. por doquier el casticismo. Helas. Ángel Saavedra. Jubileo por Glockner. Pero ¿cómo llevar hasta sus últimas consecuencias esa visión bajo el peso de la amenazadora presión casticista.350). ed. por razones que sólo Dios conoce. resume estos aspectos y abre nuevos y nuevas incógnitas: "El nihilismo es un estado normal. Fernán Caballero. como pensaba el elocuente Marqués de Valdegamas? Hélas! ¿Qué más? En la respuesta a la cómoda encuesta que hizo el fructífiero "Federico Urales" para componer su libro sobre La evolución de la filosofía en España (s. 433). 13. los amagos de lucidez de Larra y Espronceda. quien en sus apuntes de los años 1885 a 1889 (recogidos. Colli-Montinari. todos contagiados por el morbo francés. Nihilismo: falta la meta. KSA. cabría poner de presente con más textos que estos problemas. también porque su autor Juan León Mera rendía tributo a la norma académica. bajo el reinado intelectual de Marcelino Menéndez y Pelayo y de una clerecía que consideraba que "todas las ideas nuevas son falsas porque son nuevas". el pío Zorrilla.momento pero no más que como momento de la idea suprema. el apocalíptico de confesionario Juan Donoso Cortés.S.

intelectualistas. como he dicho. cabría citar a Borges agregando un signo de interrogación. por educación científica parecida y por temperamento análogo" ("Federico Urales". Con este autor. y que recubren con fragmentos en su obra. Este sentimiento fundamental que se entreteje con las más diversas corrientes epocales —con la religiosa en Durero. Alemania. 1968. Es un local en el que en vez de café se sirve vino) dice Benn a propósito del tema de la verdad. tendiéndose siempre a la producción de una especie humana superior a la actual. insuperablemente. aunque estaba traducida a la lengua vernácula. Barcelona. evidentemente.le Diable (1880. Lenguas orientales primitivas. etc. una noticia prematura y una cifra sólo para muy determinados? Consecuentemente ¿para esotéricos. Holanda— Medicina. (sic) en La muerte y el diablo. apoyándose sólo en el Renacimiento y la Revolución Francesa. Filosofía. individualistas. bodega o tasca.. destructivos. y en varias revistas extranjeras. La ed. esto es. Estas ideas las expuse. asociales. al parecer. pasó desapercibida pecaminosamente en la Península. Bélgica. "¿Es siquiera una verdad? ¿No es más bien una inverdad para todos. Barcelona. 3. escindidos. y esto es. es de 1883) que gracias a sus maestros estudió —en Universidades de París. Et tout le rest. Farmacia. Suiza. "Weinhaus" no es traducible con vinatería. con . Filología comparada. 181). Prehistoria. que sólo he conocido desde hace unos once años. destrozados. Si se miran panorá micamente los pueblos blancos en el decurso de sus últimos quinientos años y se busca una medida para el rango de sus grandes figuras intelectuales. como su única tarea interior la de recubrir creativamente su nihilismo. por lo menos. que Nietzsche las expusiera en su Zaratustra y en su Antecristo (sic).) las conclusiones de su pensamiento "fueran un culto apasionado de la vida y un convencimiento profundo de que el cristianismo había sido todo él una obra de muerte. que la "verdad" que "emerge de entre estos toneles". ocho años antes. En su narración-reflexión Weinhaus Wolf (1937. antihumanitaria y que había que destruirla por completo. Ediciones de Cultura Popular. p. que. aludiendo a la frase "in vino veritas". Antropología. Todos los grandes espíritus de los pueblos blancos han percibido.. tengo muchos puntos de contacto. La evolución de la filosofía en España. "El filólogo Nietzsche dijo la misma cosa". señalados? Consideremos la pregunta en el claroscuro de la verdad entre nuestros toneles. es "extrahumana". volviendo a emprender la evolución humana allí donde el paganismo había muerto. con la moral en Tolstoi. sólo se puede reconocer el grado de nihilismo que ellos llevan en sí.

Nihilismo como motor de la grandeza y como signo del rango del espíritu de los mejores en los "pueblos blancos". desorientaciones —cabría agregar las de Kafka." ("La ciudad". Erich Unger. II. 1926). Tras estas y tantas más desesperaciones. más bien con irónica melancolía. . "Fin del mundo". si bien sin sarcasmo. al que Kurt Pinthus bautizó con el nombre de su legendaria antología: Crepúsculo de la humanidad (1920). mesurado y conspicuo. el enemigo de la síntesis— de la historia del pensamiento y de la cultura europeos desde la perspectiva de su último estadio. con la capitalista en Balzac— fue el elemento básico de todos sus trabajos" (GW. las de Trakl— se encuentra la experiencia histórica de la época inmediatamente anterior y posterior a la Guerra de 1914. ¿Nihilismo. se ha hundido en la trivialidad de la vida segura. editor de la obra postuma de Heym y autor de uno de los más famosos y eficaces poemas expresionistas. Werff Rónne pierde el sentido de la realidad. en fin. elitismo? La opinión era más bien una de las muchas interpretaciones sumarias y sintéticas —en Benn. 1916) y más tarde había manifestado su convicción de que no es posible conocer ni al "Señor de este mundo". hoy olvidados. ni consiguientemente el sentido de la vida (en el larguísimo poema "El campamento" de su libro central El día más largo. por encima de su condicionamiento histórico. apasionado lector de Zaratustra.). había sentido que "melancólicamente viene la nada a mi encuentro" ("La ciudad reflejada". 1912). y Jakob van Hoddis (1887-1942). del libro postumo Umbra vitae. que la vida no tiene sentido (en "La morgue" y "La ciudad". con la conciencia ambigua de lo que Spengler anunció como la "decadencia de Occidente" — quien junto con pensadores irracionalistas. por ejemplo. excitado y contradictorio del expresionismo alemán. preguntó. desiluciones. entre otros. pensó Georg Heym (1887-1912). con la antropológica en Goethe. Y lo que se encuentra tras la Nada es la destrucción de la vida y de la realidad. El esbozo de historia del nihilismo y la interpretación de las grandes figuras de la inteligencia de los "pueblos blancos" es ambigua porque. 146 s.. 1911). racismo. de Pansmusik. de la burguesía. ni sus designios. pero esa pérdida no es un proceso individual. incógnitas.. con igual fino sarcasmo al de "Fin del mundo": "Se me permite que sucumba a la nada. como Edgard Dacqué. con tendencia a la lentitud épica razonadora. influyeron en la formación de la imagen del mundo de Benn— y dentro del talante nihilista. la obra del positivismo y de las ciencias naturales. compañero de Benn en los tiempos de su adhesión y desilusión del nacionalsocialismo.la gnoseo-lógica en Kant. Oskar Loerke (1884-1941). Como Benn. La cultura entera ha perdido ese contacto.

implícita constitutivamente en él. bajo cuyo concepto la antropología registra el destino del hombre. tendrían que echarse al agua: la tierra está perturbada por pura din ámica y pura relación. primero se traen los coches. la historia. más exactamente después de Goethe. hasta los poderes más concretos como Estado y sociedad. siempre sólo el proceso en sí. Las viejas realidades tiempo y espacio. tumultuosa. en el acto brillante como filosofía y como máxima de negocios. En su ensayo sobre "Goethe y las ciencias naturales" publicado en 1932. primero se pone el proceso en marcha. el fisicalismo triunfó. sigue por sí solo. ananke radical: el proceso y sus consecuencias.. función de la conciencia. la dinámica en cuanto tal—. I. si lo notaran.. por doquier grandes dimensiones imaginarias. Funcionalismo. agrega Benn." (GW. cita Benn una frase de Goethe a Zelter para resumir su tesis: "seremos —dice Goethe— con algunos pocos los últimos de una época que pronto no va a volver así" —sí.). 433 s. El desmoronamiento de la realidad desde Goethe va tan por encima de toda medida que hasta las zancudas. con el alma vieja y el ánimo de intenso talante—: lucha estéril. el universo con sólo dos categorías: el concepto y la alucinación. es decir: primero se despiertan las necesidades. y luego se satisfacen por sí mismas. sustancialmente incaptables. subalimentada pero sublime. de su superación. luego surgen las carreteras. más fría: la de captar la propia existencia. y que una vez más se había . sorprendente sentencia de Ford. tras una larga. a veces sarcástica enumeración de los avances de las ciencias en el siglo pasado. Benn no solamente dice en qué consiste el Nihilismo ("las viejas realidades. el proceso en sí. la economía como tal.. se llama la hora del movimiento inconsistente. y la cerebración progresiva. funciones de fórmulas" es una variación de la definición de Nietzsche) sino que lo sitúa cronológicamente: "desde Goethe". por doquier fantasmas dinámicos. sino como posibilidad "ontológica". genial sicología de la raza blanca: emprobrecida pero maniática. "que nunca volvió. una flora y fauna de mónadas de empresa y todas agachadas tras funciones y concepto.. ¿Qué es entonces Nihilismo en Benn? En el discurso de ingreso a la Academia prusiana de las artes de 1932 dijo Benn: "Parece prepararse una nueva grada de la cerebración. con 20 marcos en el bolsillo ganan distancia de Sils-Marie y del Gólgota y compran fórmulas en el proceso funcional—: y contra ellos sólo los utopistas del otro lado. del ser inexistente.considera el nihilismo no solamente como estadio negativo. saben. Newton Imperator. luego sigue por sí solo —sí. una más frígida. funciones de fórmulas. Darwin Rex. salud y enfermedad. En torno a una velada y loca Utopía.

toda obligación frente a un ser extrahumano. quien le suscitó la noción de la "masa de la herencia".detenido en la simplicidad. la humanidad muestra un crecimiento claramente reconoscible e incontenible de intelectualización. debe ser utilizable. Todos los hombres son buenos. Pero no solamente a un irracionalismo nebuloso. "La corona de la creación. nada extraordinario. a la que le faltó toda tensión con un más allá. o de la ascendencia o de la sociedad. escribió Benn en el citado ensayo "Tras el Nihilismo" —su título originario era "La superación del Nihilismo". por un rango interior. Jung. formulado por Ecónomo significa que "en el decurso de su historia. rozaba ahora la cadena infinita de la existencia y llevaba hacia adelante el progreso. el cerdo. especulativo si se quiere. en cuanto aparece como malo culpa es del medio. idílico—: desvaloración de lo trágico. I. En la época de Goethe. 152).. I. en GW. igualmente dignos de ser oídos en toda cuestión. y que se concentra en una crítica indiferenciada a la sociedad burguesa. la potenciación intelectualista del devenir. de "mirada configurar o total y análisis. sociales. y a ella se refiere expresamente al hablar de que en Nietzsche ya se encontraba esta posibilidad — "surgió la imagen del mundo. lo banal." (GW. igualmente valiosos. III. desvaloración de todo lo irracional. sino a un irracionalismo político que comparte con Ernst Jünger y con Ortega y Gasset. el hombre" había escrito en su poema "El médico" (aparecido en 1927. adecuado a fines. con la contraposición de Goethe y Newton. 197). 12).. pero no heroico. I. teológicos.G. El hombre se convirtió en la corona de la creación y el mono en su animal preferido. versión del "inconsciente colectivo". sino un nuevo "valor" que ha desplazado y sustituido a los viejos: la "progresiva cerebración". igualmente capaces de tener voz. Con la identificación de Nihilismo y ciencia natural. aclara Benn en su ensayo "Tras el Nihilismo" del mismo año 32. como el de C. 153). que debe luchar por una bondad. pero que no haya distancia del tipo medio. Nihilismo es no solamente la desvaloración de los valores morales. sólo ha de tener validez lo plausible. el diezmar degradativo del génesis y del ser— la integral determinada del Nihilismo" (GW. El hombre es bueno. es decir. en la inocencia y su sagrado valor. pues. bueno. no se le cargue con responsabilidad alguna. El concepto de cerebración. de cerebración" (GW. nada grande. es decir. desvaloración de todo lo destinacional. eso no significa que el hombre debe llegar a ser bueno. El hombre es bueno. Corona de la creación: "El hombre es. por un ser . se adhiere Benn a la reacción global y en muchas ocasiones "bajamente romántica" (Borges) contra la modernidad: se adhiere al irracionalismo. todos los hombres son iguales.

de lo irracional. el Partido lucha por él. el trance. Benn rechazaba todo lo que cupiera bajo la rúbrica de lo racional. el hombre como finalidad. ed. que Benn reaccionaría como ellos ante la realidad del Nacionalsocialismo. Benn lo afirmó en su libro El nuevo Estado y los intelectuales (1933). entre otros. la época. en esta afirmación de lo no racional o irracional. los ensayos sobre "Goethe y las ciencias naturales". contrapusieron a la razón y a lo que para ellos implicaba ésta. de la vida. el hombre no debe siquiera luchar. y desde la perspectiva del Nihilismo. Krefeld. Benn y Jünger confundieron sus postulados de la "figura" y del "mundo de la expresión". postuma de 1835) cuando acuñó el término de la "era mundial de la prosa". la masa. Pero en esta crítica a la sociedad burguesa y al mundo "materialista". Jünger lo postuló en su libro El trabajador (1932). la "figura" (Gestalt. Ernst Jüngers Weg durch die Krise. con la realidad política del "nuevo Estado". pues culpable no es el asesino sino el asesinado" (GW. Eran modos no racionales de enfrentarse a la realidad. 1. la embriaguez). en esta toma de conciencia del Nihilismo. 36). En su euforia heroica y vitalista.bueno. §§ 189-208) y había sacado las consecuencias de este nuevo estadio para el arte en sus Lecciones de Estética (ed. se lo debe consolar. Como Jünger. es decir. del "realismo heroico " como decía Jünger . p. Benn encontró en el Nacionalsocialismo la posibilidad de superar el Nihilismo. portavoz de los emigrados alemanes. ellos que representaban y exigían y practicaban un "intelectualismo" . 1948. no. No ocurrió así. e "Irracionalismo y medicina moderna". modos con pretensión de abarcarla en su totalidad (Jünger) o de expresar absolutamente lo que está más acá y más allá de ella (los "protoestados" primitivos. de lo destinacional. adquiere en Benn esa agresividad antiburguesa que Alfred von Martin comprobó en Ernst Jünger y que posibilitó la mezcla inconsciente —"irracionalista" cabe decir— de degradaciones de Nietzsche y Marx (von Martin. Jünger) y el "mundo de la expresión" (Benn). negaron todo lo "intelectual". hizo creer a los liberales de izquierda como Klaus Mann. pues él es bueno. que exige "disciplina". el reinado de lo plausible y lo banal: no de otra manera. La crítica de Benn y de Jünger a la sociedad burguesa en nombre de la vida. él debe vivir y gozar. había descrito Hegel la sociedad burguesa en su Filosofía del derecho (1820. en el que recogía. Así.155 s. del heroísmo. 7. Glockner. de lo trágico. la ciencia moderna y la sociedad burguesa. Der heroische Nihilismus und seine Uberwindung.). con algo de nostalgia. Como Jünger. Pero lo que en Hegel era descripción. y si asesina a alguien. si bien más fundamentada y diferenciadamente. Desvaloración de lo heroico. la sociedad.

cobraban el 20% de intereses. la explicación y fundamentación de la movilización total fue el "trabajador": en una visión "figural". si bien de manera desigual. mundo capitalista. 40). Pero la respuesta de Benn muestra que no fueron ellos quienes indirectamente lo movieron a esa actitud: "Becher y Kisch —escribió con serenidad— parten del hecho de que todo el que hoy piensa y escribe tiene que hacerlo en el sentido del movimiento obrero. la de la definición clásica: género próximo y diferencia específica. y uno de los altos y crueles goces de nuestro tiempo consiste en participar en este trabajo de explosión" (Der Arbeiter. ¿Por qué ha de ser así? Siempre ha habido movimientos sociales. contra el nuevo Estado. y pronto. Klaus Mann dijo que Benn se había adherido al nacionalsocialismo por su aversión al "marxismo" y aludía con ello a la polémica que tuvo Benn en 1928 con el exexpresionista Johannes R. la "prosa absoluta". en tanto que Jünger sí lo había hecho: la consecuencia del "realismo heroico" del "trabajador" fue su concomitante libro La movilización total (1930. Con todo. o si se quiere. Benn nunca perteneció al Partido. Los pobres siempre querían subir y los ricos nunca querían bajar.agudo y una lúcida conciencia en el trabajo intelectual. como Benn. Este no había sacado la conclusión de su "mundo de la expresión" —no era posible—. debe ser comunista. como la llamó J. Este anti-intelectualismo de los dos. Becher y el "repórter vertiginoso" Egon Erwin Kisch. después de su desilusión del nuevo Estado. total. su rechazo del devenir. IV." (GW. El ideal de la prosa era para Jünger el de la terminología botánica y zoológica. Los intelectuales antiintelectualistas.). 208 s.. el nihilismo. Benda. a ningún partido. "el orden de los factores no altera el producto"). debe consagrar sus fuerzas al ascenso del proletariado. si no mayor. quienes le reprocharon que no pensaba como ellos. se volvió con la misma corrosión. El "eterno retorno". El de Benn era el equivalente al "poema absoluto". Benn y Jünger.. Los dos siguieron el camino de la "emigración interior". p. mundo espantoso. y no sólo de ellos. desde que Egipto monopolizó el comercio del incienso y los banqueros de Babilonia comenzaron sus negocios monetarios. con la que se había burlado de la sociedad burguesa. se explica con esta frase de Ernst Jünger: "La mejor respuesta a la alta traición del espíritu a la vida es la alta traición del espíritu al espíritu. sería falso reducir estas actitudes de Benn y Jünger a un simple error personal y tratar de disculparlos con motivos personales. no eran ni oportunistas ni cínicos. pesaron . surgida de la embriaguez creadora pero elaborada con la precisión consciente de lo que llamó "montaje". Jünger nunca fue perseguido ni prohibido. esta "trahison des clercs".

ed. la "poesía monológica". Benn se colocó en el ámbito de la fuerza del nihilismo y corrió el riesgo de su ambigüedad. para decirlo con Hegel.qu'aprés avoir trouvé le Néant. de "refutarla". de sus principios estéticos: cada poema era una superación del nihilismo. 218). de su aceptación de esa realidad y de su intento de superarla. y si al comienzo parecía ser una cuestión de documentos y de mediciones antropométricas. Pero cuando tuvo conciencia de su error. el "poema absoluto". el nietzscheano "evangelio del Artista". por lo que toca a Benn. Como Mallarmé. profundamente excitante y que configura la interioridad". y otras variaciones): "En verité. "Expresionismo". El nihilismo era el presupuesto de su obra poética. Monaco. et si.. Benn no abandonó su intento de superarlo. El libro incluía "Mundo dórico". 4. La momentánea adhesión de Benn al nacionalsocialismo. Un tal von Münchhausen había asegurado que Benn no era ario puro y hasta llegó a sugerir que los poemas y una dedicatoria de Else Lasker-Schüler a Benn podían insinuar que Benn había cometido "deshonra de la raza". pour fuir la réalité torride. j'ai trouvé le Beau. "Hemos entrado en la era de la genealogía. Desde hace año y medio nos abarca política y legislativamente. Benn podía decir. je voyage. resumiendo así todas sus teorías sobre la creación poética (la "Artistik". de que el nacionalsocialismo no era la cristalización del "mundo de la expresión".. Cazalis. 1953. El libro en general y la "Vida de un intelectualista" en particular era ambiguo porque repetía la esperanza de que el Nacionalsocialismo cultivara el tipo humano . Lasson. ed. Mondor. p. "La verdadera refutación debe ocuparse con la fuerza de su adversario y colocarse en el ámbito de su fuerza. 77). las consignas que Jünger deparó involuntariamente a las camisas pardas fueron no sólo un error personal sino las consecuencias complejas del nihilismo. julio de 1866. ahora se ha convertido en un mundo anímico. je te dirai que je suis depuis un mois dans les plus purs glaciars de l'Esthétique .en él más que los anecdotarios. no fomenta la cuestión" (Logik. atacarlo fuera de él y tener razón donde no está. en Propos sur la Poésie. II. mais dans des pays inconnus. Consecuencias. o. je me piáis á évoquer des images froides. los discursos sobre Stefan George y sobre Marinetti y "Vida de un intelectualista". H. del "más inquietante entre todos los huéspedes" como lo llamó Nietzsche. La "Vida de un intelectualista" no era una autobiografía en el sentido habitual de la palabra." Carta a H. En 1934 publicó Benn una colección de ensayos bajo el título Arte y Poder. sino una penosa justificación de una pureza de raza y una apasionada profesión de fe "intelectualista".

61).. En realidad.'nada puede reconocerse en la reflexión que no haya sido justificado por el pensamiento'. pero era al mismo tiempo desafiante porque defendía y justificaba el "expresionismo" y el "intelectualismo". la obra de los que han seguido el "evangelio del artista". el elemento que sienta forma. según repetía siguiendo a Nietzsche.. lo subjetivo. Nietzsche. cálidamente se la ha considerado durante mucho tiempo. Lo que queda en la historia es el arte. en realidad los viejos caballeros estúpidos: —la clase media como vampirismo". sino que en un acto de suprema ambigüedad y casi desesperación concilia. "Intelectualismo —decía Benn— es la consideración fría de la tierra. cómicos de cargo para locales en jardín. Espíritu es lo que queda de la historia. disfrazada en un llamado a la juventud "que ha entrado bajo la estrella de Hitler". y lanza fácilmente sobre ciertas vanidades un trueno de carcajadas. op. ante todo el que describió el elemento consciente y voluntativo." (op. el elemento constructivo. nada os debo... a Nietzsche con Hegel. como lo dice en sus poemas y en su prosa. Cuanto he escrito: Benn no hablaba sólo de sí.. Kant que separó el mundo conceptual del mundo de la experiencia vital. no encontrar otra salida del mundo como no sea la de llevarlo a conceptos. sino del arte como la "única actividad que justifica el mundo". Hegel cuando dice: . epilógales notorios. y no hay nada ante lo cual hubiera que detenerse. bardos de baladas. Intelectualismo es. purificarlo y purificarse en conceptos. que suspende y liga y forma lo creador. es decir. 59) es el que "destruye sin contemplación todo lo blando. todo él.. concluye Benn tras una apasionada enumeración de lo que es y una sarcástica lista de lo que no es y se opone a él ("la literatura burguesa. de quien el primero había dicho que filosofaba como un ebrio. Benn no solamente se retracta tácitamente de sus sarcasmos sobre los intelectuales. "Mundo de la expresión" y "espíritu objetivo" o.. lo intelectual. . roncadores de anécdotas. Intelectualismo significa sencillamente: pensar. un arte "degenerado" y un principio "destructor". Pero en esta afirmación de su "intelectualismo".. debéisme lo que he escrito"." (GW. tras esta ambigüedad se ocultaba no solamente su constante pesimismo histórico sino una melancólica despedida que. cit. cit. el "mundo de la expresión". 57). de sus compañeros expresionistas. estos épicos simpáticos. visto históricamente. nuevo Estado camuflado. IV. Intelectualismo. Es el espíritu objetivo. cabría formular concisamente con una línea del poema "Retrato" de Antonio Machado: "Y al cabo...propio para el "mundo de la expresión". por así decir. con idilios e ingenuidades y sin resultado.

con esa "mediación entre racionalismo y nihilismo" en que consiste el "mundo de la expresión" (cuya creación atribuye a Nietzsche en su ensayo Nietzsche-después de cincuenta años. profecías y preludios. 381 s. II. (1985) .. la Nada" como "poder que exige la forma". mas ¿dónde están los triunfos y sus pruebas del Reino que representas? Cuando todo se demuestra con la dicha y cambia la mirada y cambia los anillos en olor de vino. I. 1950. el arte como justificación de la vida y del mundo y el espíritu objetivo. oscilaciones "entre el formar y desformar. un sentimiento que se hunde. En el diálogo Tres viejos (1949) dice uno de ellos.. Benn muestra con su Poética del "nihilismo como sentimiento de felicidad".: Nunca más solitario que en agosto: hora de plenitud: en el terreno los rojos y dorados incendios.. al espíritu. III. a propósito de la causalidad y de la imagen física del mundo. que esta palabra..). que para él todo el mundo existe para llegar a esos momentos en que surge un poema.. los campos puros y brillan paso. La Nada siempre. los cielos blandos.Destrucción y construcción. mas ¿dónde está el placer de tus jardines? Los mares claros.eso es el mundo. y luego se disuelve todo en una noche de agosto. Nietzsche y Hegel y sobre los dos Kant con su exigencia de que todo debe someterse a la crítica. 140). Allí un sorbo de café. en la embriaguez de las cosassirves a la antidicha." (GW. (GW. imagen del mundo. en el que todo se disuelve en una noche de agosto. Si Mallarmé decía que "tout au monde existe pour aboutir a un livre". y allí un sacrificio de miel -reminiscencias.. no constituyen en la Poética de Benn contradicciones sino ambivalencias. 489). allá un chaleco rojo. "Momento a momento . solo son cuentos. GW. dioses de horas que diluyen y configuran. nihilismo e intelectualismo.

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