Mesas de trabajo: Intervención social con la literatura. Investigaciones y prácticas en curso”, Universidad Nacional de Tucumán.

San Miguel de Tucumán, 22 y 23 de septiembre de 2009. Título de la presentación: Tejiendo memorias, escribiendo versiones del pasado reciente dictatorial. Una aproximación a la experiencia de investigación y escritura de La otra juvenilia y Detenidos-Aparecidos. Autor: : Lic. Santiago Garaño, Becario Conicet en el Instituto de Investigaciones en Diversidad Cultural y Procesos de Cambio (IIDyPCA). Miembro del Equipo de Antropología Política y Jurídica, ICA,FFyL, UBA. Docente, Universidad Nacional de Río Negro, (sgarano@hotmail.com,santiagoarano@yahoo.com.ar). Resumen: En esta presentación, me propongo analizar y comparar dos experiencias de investigación sobre el pasado reciente dictatorial argentino, La otra juvenilia sobre la militancia y la represión en el Colegio Nacional de Buenos Aires entre 1971 y 1986 y Detenidos-Aparecidos sobre la cárcel política desde Trelew a la dictadura. Ambos libros, escritos en coautoría con Werner Pertot, si bien se han basado en memorias de testigos y en documentos históricos producidos por burocracias estatales y militantes políticos, suponen dos tipos de "localizaciones" bien distintas - un colegio, siete cárceles - y de estrategias de escritura divergentes -un relato coral, una historia novelada. Introducción Desde el año 1998, iniciamos con Werner Pertot un camino de reflexión sobre la violación a los derechos humanos en la Argentina y las memorias del pasado reciente que siempre ha combinado (y combina) investigación, docencia y extensión. En esta presentación, me propongo analizar y comparar dos experiencias de investigación sobre el pasado reciente dictatorial argentino, La otra juvenilia sobre la militancia y la represión en el Colegio Nacional de Buenos Aires entre 1971 y 1986 y Detenidos-Aparecidos sobre la cárcel política desde Trelew a la dictadura. Ambos libros, escritos en coautoría con Werner Pertot, si bien se han basado en memorias de testigos y en documentos históricos

aunque separados por más de veinticinco años.. resoluciones administrativas y legajos de ex alumnos desaparecidos.y de estrategias de escritura divergentes -un relato coral.y el lento avance de la derecha ya en el gobierno de Cámpora. Otra decisión fue empezar el relato antes del 24 de marzo de 1976. Inicialmente pretendíamos hacer un documental y nos dedicamos a filmar entrevistas a ex alumnos. y se sumaba la afinidad por ser todos militantes en un mismo espacio. Como éramos alumnos del colegio y militábamos en el centro de estudiantes se creaba una simpatía mutua entre nosotros.un colegio.a la comunidad de alumnos y ex alumnos del Nacional de Bs. suponen dos tipos de "localizaciones" bien distintas . Uno de ellos empezó su relato explicando las virtudes de la militancia durante la “primavera camporista” – durante el rectorado de Raúl Aragón. sino tomar dos ejes que articularan el texto: la militancia política y la represión. alumno de sexto año y militante de . una historia novelada. una investigación sobre el pasado reciente de nuestro colegio secundario. Esta decisión también se nos impuso en una de las primeras entrevistas que hicimos a ex alumnos. buscando reglamentos. Nos habló del Roña Bekerman.producidos por burocracias estatales y militantes políticos. no había asumido ningún tipo de militancia. As. desde el centro de estudiantes del Nacional de Buenos Aires. basada en un mutuo sentido de pertenencia – más imaginario que real. docentes y no docentes y buceamos en los archivos del colegio. llegamos a esos ejes luego de darnos cuenta que el grueso de los entrevistados habían sido militantes tanto del centro de estudiantes o del cuerpo de delegados y apenas una. La primera decisión fue no escribir LA Historia del Colegio. siete cárceles . La otra juvenilia En 1998 iniciamos. También pudimos acceder a una serie de materiales diversos acumulados en la rectoría por las autoridades dictatoriales – que iban de listas negras de alumnos a cartas a represores con información sobre alumnos y docentes. y que enlazaba testimonios y documentos en un relato periodístico. El relato de ella era tan distinto al del resto que nos mostró que el recorte de entrevistados marcaba el contenido del texto o el punto de vista desde el que íbamos a escribir esa versión de la experiencia. escribimos un borrador de lo que poco a poco iba tomando los contornos de un libro coral. De hecho. Con todo ese material. Patricia.

TAPA PARA TI. A partir de estas entrevistas. siguiendo a Michel Foucault. es decir. El más llorado. el del centro de estudiantes en plena guerra de Malvinas y como el fin del libro. la violencia puertas adentro también presentaba una faceta positiva. dijo. cuando iniciamos la investigación buscábamos “probar” que las autoridades del colegio durante la última dictadura habían “entregado” alumnos a los jefes de la represión clandestina. bajo el . En este sentido. buscaba producir un tipo de sociedad. disciplinada. como los uniformes de los estudiantes. ya asumidas las autoridades democráticas y consolidado el centro de estudiantes. la de la revista clandestina llamada ADS. Y hacía inteligible la caracterización del CNBA como la “cuna de la subversión”. Y también otra experiencia. Y que. miembro del EAAF. gris y azul. junto a una dimensión represiva y aniquilante. no sólo había estado en manos de militares sino también de civiles altamente comprometidos con el proyecto del autodenominado PRN. al igual que tantos otros.la UES asesinado por la triple A en agosto de 1974 y velado en el Claustro Central del Nacional. porque luego la muerte de compañeros se volvería algo rutinario y hasta natural. nos explicó que. el lugar donde habían asistido algunos de los principales dirigentes de Montoneros. generando un espacio de encuentro y producción). en ese proceso de disciplinamiento. Es decir. En ese momento. es decir. Maco Somigliana. Pronto descubrimos que el aporte del libro podía ser describir y analizar las prácticas represivas en el interior del colegio. un tipo de ex alumno del denominado por las autoridades “colegio de la patria”.en un proceso histórico más amplio. Y nos permitía enlazar el inicio de la resistencia durante la dictadura (ironizando a las autoridades. que. Esta revista había nacido en la primavera de 1978 y su último número era de 1986. Por último. Ello mostraba que el colegio. LA DICTADURA y DESPUES. decidimos que el libro debía tener tres partes: ANTES. debido a la lógica de la represión. todas las rutinas que buscaban disciplinar y prohibir la política entre los estudiantes y cómo estudiantes y docentes desarrollaron prácticas de resistencia. tuvimos la sensación de que la historia que íbamos a contar perdía peso. CITA: Esta periodización rebasaba los límites de la última dictadura (76-83) y nos permitía enmarcan ambos ejes –militancia y represión. los estudiantes desaparecidos habían “caído” debido a redes de militancia externas a su secundario. por ser el primero. Sin embargo. marcó el cierre del período descripto. se había convertido en un laboratorio de una sociedad militarizada.

“un verdadero incunable”. la primera pregunta que orientó esta investigación fue por qué una multiplicidad de memorias privadas sobre la experiencia carcelaria había permanecido durante los primeros años de la postdictadura a la sombra de la memoria pública. con otros colegios. una pareja de ex presos políticos durante la última dictadura. Sin embargo. sucedió algo bien contrastante con la experiencia del Nacional. para nuestra sorpresa. Por eso lo presentamos en el Colegio Dorrego de Córdoba y en el Central Universitario de San Juan. en esa charla nació la idea de hacer la segunda investigación sobre la experiencia carcelaria durante la última dictadura. Efectivamente hasta el año 2003 era escasa representación pública de los relatos de los ex detenidos políticos. En San Juan.. Y luego habló Margarita Camus. Sin lugar a dudas.título Presente. que contó cómo había cuidado a los alumnos y resistido el avance de las medidas represivas. donde estuvieron presentes gran parte de nuestros entrevistados. Cuando terminamos de escribirlo y fue aceptado por la editorial Biblos. convocamos a una serie de ex alumnos para que contaran la historia vida de sus 105 compañeros desaparecidos. Ella nos invitó a cenar a su casa ese sábado y cuando llegamos la acompañaba El Negro y Virginia. La idea era que en ambos espacios nosotros. en la . Con respecto a la última dictadura argentina el grueso de las investigaciones se había centrado en las tecnologías de la represión clandestina. La presentadora fue. En este sentido. Y después se armó una gran ronda en la que todos nos reímos de cómo ellas se depilaban con caramelo o cómo encanutaron uno de los tomos de El Capital. Nos conmovimos al escuchar su relato sobre las sesiones de tortura a las cuales era sometida. la rectora del Central Universitario durante la dictadura. Ella había estado presa durante la dictadura en la cárcel de Villa Devoto. junto a Vera Jarach. pero antes había pasado por un centro clandestino de detención en San Juan. Charlamos durante horas con Margarita en un rincón de la cocina. una ex presa política y miembro de la APDH. Queríamos que pudiera tender puentes con otras historias. As. contáramos la experiencia del Nacional y ex alumnos y docentes de esos colegio contaran la suya. los alumnos y ex alumnos del Nacional Bs. …. madre de una ex alumna desaparecida. no queríamos que fuera un libro leído solo por su “publico cautivo”. decidimos hacer una presentación en el Aula Magna del Colegio. oficial y legítima sobre el terrorismo de estado.

era escribir un texto que diera cuenta de las distintas experiencias vividas no ya en un espacio delimitado sino en múltiples cárceles de máxima seguridad y tomando ex presos y presas políticas que habían militado en distintas organizaciones armadas. si bien tenían un régimen delineado a nivel nacional. Entre 1972 y 1983 estas prisiones. y un compañerismo nacido como resultado de la resistencia colectiva a las políticas carcelarias de aniquilamiento. de militancia y personales. Esa lealtad combina lazos políticos. en función de tramas locales de relaciones de poder. reconstruyendo y comparando implícitamente cómo se había desarrollado la experiencia carcelaria en las distintas . Era una lealtad tan intensa – compañerismo . Otra vez nos interesaba contar historias que hasta ese momento no habían sido públicas. estudiantiles y políticas.formación de distintas agrupaciones en el interior del movimiento de derechos humanos (fundamentalmente las conformadas por “familiares”) y a partir de 1996. una escuela de militancia. haber sobrevivido juntos y con dignidad a la última dictadura. Sin duda. nos impresionó la intensidad de los lazos de compañerismo nacidos durante el paso por la prisión. En cambio. Un período bastante parecido al de LOJ. adquirían particularidades represivas. un gran sentido del humor. aunque los grupos de pertenencia estaban también fragmentados por identidades políticas de los militantes encarcelados. Y por otro lado. la idea era poder reconstruir una experiencia federal.como la nacida puertas adentro del Nacional durante la última dictadura. a diferencia de La otra juvenilia. en “memorias de militancia” en organizaciones armadas revolucionarias. pero que constituían capítulos de la vida cotidiana durante la última dictadura. la experiencia carcelaria adquiere un tono mítico y épico de resistencia que siempre genera la paradójica sensación de que el paso por la cárcel ha sido una experiencia de aprendizaje. En todos estos relatos. junto a la escasa representación pública de los relatos carcelarios. El desafío. sindicales. Este recorte buscaba incorporar la heterogeneidad política y regional de la militancia encarcelada. otras consecuencias y dimensiones de la violencia estatal como el exilio y la prisión política legal habían quedado en un segundo plano frente a experiencia de los centros clandestinos de detención – íconos de la represión de la última dictadura. tomando la masacre de Trelew como el inicio del maridaje entre cárceles y asesinato de detenidos políticos y como cierre la liberación de los últimos detenidos durante el gobierno de Alfonsín. Y otra vez el período estudiado rebasó los límites de la última dictadura. a diferencia de escribir sobre un colegio “porteño”.

La distinción entre quebrados e inquebrantables – que subrayan los testimonios de los ex detenidos políticos– pareciera seguir los mismos lineamientos que las clasificaciones burocráticas “irrecuperables” y “recuperables”. La estrategia narrativa. cuando terminábamos de entrevistar un ex preso político. presas políticas –escrito por ex detenidas políticas en la cárcel de Devoto– y Del otro lado de la mirilla – sobre la experiencia en el penal de Coronda. entre otras.cárceles. a diferencia de LOJ que era coral. vemos que cada uno de estos grupos son portadores de legitimidades disímiles y jerárquicamente ordenadas para dar cuenta públicamente de su experiencia carcelaria y para denunciar las condiciones de detención. A su vez. Me explico: En 1977 el colectivo de presos políticos –más allá de la uniforme clasificación como “delincuentes subversivos” o “DT”– fue dividido por las autoridades carcelarias en tres grupos: G1 (“irrecuperables”). la clasificación penitenciaria fue resignificada en términos de un grupo acusado de haberse quebrado (los denominados “recuperables”) y otro grupo clasificados como “irrecuperables”que resistieron al plan sistemático de aniquilamiento. al terminar la investigación nos dimos cuenta de que no escribimos la historia de la cárcel política entre 1972 y 1989 sino que escribimos la de los “irrecuperables” encarcelados. Es más. Santa Fe. tomando como eje de cada capítulo una o dos historias de vida. De hecho. En este sentido. Cada capítulo encabalgó una serie de acontecimientos represivos paradigmáticos. pareciera que existe un círculo de ex presos y ex presas políticas – de . Nosotras. muchos ex detenidos políticos que entrevisté – y sus compañeros de militancia y de cárcel– son los mismos que participan en experiencias colectivas de reconstrucción de la experiencia carcelaria. sometidos regímenes carcelarios diferenciales. Sin embargo. Y la gran mayoría de los ex presos políticos a los que entrevistamos durante esta investigación (así como los que testimonian públicamente acerca de la su experiencia carcelaria) fueron clasificados como “irrecuperables” por el personal penitenciario. era novelar la historia carcelaria. Y a su vez. G2 (“posiblemente recuperables”). y G3 (“recuperables”). siempre me recomendaban entrevistar a algún compañero con el que habían compartido algún pabellón durante su detención – luego entendí que eran siempre los pabellones donde se destinaba a los denominados como “irrecuperables”. con la experiencia carcelaria en una de las distintas prisiones que alojaron presos políticos. protagonizados por distintos militantes que luego serían detenidos.

. de los intereses iniciales y de las pertenencias ético-políticas. de los grupos entrevistados. También debemos dar cuenta del recorte de entrevistados. me parece fundamental a la hora de escribir y recopilar memorias del pasado reciente dictatorial no sólo incluir temas. Explicitar estos recortes hace posible implica dar cuenta de la heterogeneidad y jerarquías en el interior de los temas y grupos investigados. Y dar cuenta del proceso de investigación. configura nuestro campo de investigación: es decir. de las decisiones tomadas. aspectos y períodos poco investigados. pero también es la única manera de crear relatos más ricos y diversos sobre experiencias conflictivas de un pasado conflictivo.al dispuesto a hablar públicamente de su experiencia carcelaria. Estos grupos –que fueron clasificados por el personal penitenciario como “irrecuperables”– mediante un claro efecto metonímico se presentaban como los portavoces de la experiencia de todos los ex presos políticos. para evitar tomar un relato de un grupo o una versión de una experiencia como la versión de la historia. A modo de cierre. lo que podemos ver y lo que no podemos ver sobre el tema que investigamos.compañeros.

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