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Vol. 60
2009/1-2
Redactora: A. Perlis
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A. Perlis, T. Vahanen, P. Vantomme, M.L. Wilkie
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ISSN 0251-1584
Organización
de las Naciones Unidas
para la Agricultura
y la Alimentación
Revista internacional
de silvicultura
e industrias
forestales
Índice
Editorial 3
P. Bernier y D. Schoene
La adaptación de los bosques y su ordenación al cambio climático:
una visión de conjunto 5
B. Osman-Elasha
Los impactos del cambio climático, la adaptación y los vínculos
con el desarrollo sostenible en África 12
D. Konkin y K. Hopkins
Aprender cómo hacer frente a las perturbaciones derivadas del cambio
climático y a otros fenómenos catastróñcos que afectan a los bosques 17
M. van Zonneveld, J. Koskela, B. Vinceti y A. Jarvis
Repercusiones del cambio climático en la distribución de los pinos
tropicales en Asia sudoriental 24
M.S. Devall
Efectos del cambio climático mundial en los árboles y arbustos raros 29
M. Silveira Wrege, R.C.V. Higa, R. Miranda Britez, M. Cordeiro
Garrastazu, V.A. de Sousa, P.H. Caramori, B. Radin y H.J. Braga
El cambio climático y la conservación de Araucaria angustifolia
en Brasil 30
D.I. Nazimova, O.V. Drobushevskaya, G.B. Kofman y M.E. Konovalova
Estrategias de adaptación del bosque: análisis de la sucesión post-
incendio a largo plazo en Siberia meridional (Federación de Rusia) 34
J. Régnière
Predicción de la distribución continental de insectos a partir
de la ñsiología de las especies 37
C.D. Allen
Muerte regresiva del bosque inducida por el clima: ¿un fenómeno
mundial en aumento? 43
A. Yanchuk y G. Allard
Los programas de mejoramiento de árboles para la salud de los
bosques: ¿pueden seguir el mismo ritmo de los cambios climáticos? 50
G.M. Blate, L.A. Joyce, J.S. Littell, S.G. McNulty, C.I. Millar,
S.C. Moser, R.P. Neilson, K. O’Halloran y D.L. Peterson
La adaptación a los efectos del cambio climático en los bosques
nacionales de los Estados Unidos de América 57
S. Mansourian, A. Belokurov y P.J. Stephenson
La función de las áreas forestales protegidas en la adaptación
al cambio climático 63
B.A. Gyampoh, S. Amisah, M. Idinoba y J. Nkem
Aplicando los conocimientos tradicionales para afrontar el cambio
climático en las zonas rurales de Ghana 70
M. Idinoba, F. Kalame, J. Nkem, D. Blay e Y. Coulibaly
Cambio climático y productos forestales no madereros:
vulnerabilidad y adaptación en África occidental 75
M. Maroschek, R. Seidl, S. Netherer y M.J. Lexer
Repercusiones del cambio climático en los bienes y servicios
proporcionados por los bosques de montaña de Europa 76
Actividades forestales de la FAO 81
El mundo forestal 86
Libros 89
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EDITORIAL
L
as pruebas de que los efectos acumulados de las actividades
humanas están modificando el clima mundial se han vuelto
todo menos que irrefutables. ¿Qué significa esta constatación
para los bosques del mundo? ¿Una sombría amenaza o una oportu-
nidad de crecimiento? A falta de certeza, la respuesta depende del
punto de vista adoptado.
La cuestión de cómo se adaptarán los bosques y las poblaciones que
de ellos dependen al cambio climático constituye cada vez más un
campo de investigaciones que en muchas conferencias recientes ha
ocupado un lugar central. Una de éstas, la conferencia internacional
sobre Adaptación de los Bosques y la Ordenación Forestal al Clima
Cambiante, con Énfasis en la Salud de los Bosques: un Examen
de la Investigación, Políticas y Prácticas (Umeå, Suecia, agosto
de 2008) ha representado la fuente del contenido de este número
doble de Unasylva. La conferencia fue organizada por la FAO, la
Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal
(IUFRO) y la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas, y reunió
a más de 300 investigadores, gestores y encargados de la adopción
de decisiones provenientes de 50 países.
Este número comprende una muestra variada de las ponencias
presentadas en la conferencia de Umeå. Los lectores interesados
encontrarán distintos materiales, de un carácter generalmente más
técnico, así como otros pormenores relativos a algunos de los estu-
dios reseñados aquí, en los números de próxima aparición de Forest
Ecology and Management y Forest Policy and Economics. Ambos
títulos fueron planificados en coordinación con Unasylva en susti-
tución de las actas publicadas.
Asuntos clave. El primer artículo, de P. Bernier y D. Schoene, resume
las observaciones de la conferencia de Umeå. Tras un examen de
coniunto de los impactos del cambio climático (que, a lo largo de
este número, supone asimismo la variabilidad climática) en los
ecosistemas forestales, sus bienes y servicios, y las personas y los
medios de vida, el artículo evalúa las medidas de adaptación pla-
nificada de las prácticas de ordenación forestal. Se analiza el papel
que iuega la investigación en apoyo de la adaptación planificada y la
necesidad de modificar las políticas y las instituciones. Los autores
hacen hincapié en que los países y los sectores deben afrontar esta
cuestión mediante acciones en común, y en que es necesario reducir
la brecha que separa países desarrollados y en desarrollo en cuanto
a capacidad científica, de planificación y operacional en materia
de adaptación.
El segundo artículo, elaborado por B. Osman-Elasha para su expo-
sición de apertura, examina los impactos pronosticados del cambio
climático en África y los nexos entre cambio climático y desarrollo
sostenible. Aunque el artículo no se centra en el sector forestal en
cuanto tal, dichos nexos deben ser tomados en cuenta por aquellos a
quienes incumbe la adaptación del sector forestal al cambio climá-
tico en los países en desarrollo. El artículo define algunos términos
esenciales: vulnerabilidad, adaptación, capacidad de adaptación.
El mensaie principal es que, dado que el cambio climático supone
una limitación para el desarrollo, y siendo el desarrollo sostenible un
elemento fundamental de la capacidad de mitigación y adaptación,
Adaptación al
cambio climático
es preciso enfrentar los problemas del desarrollo sostenible y del
cambio climático simultáneamente.
Un brote de escarabaio del pino de montaña en 13 millones de
hectáreas en la provincia de Columbia Británica (Canadá) ejemplifica
los efectos devastadores que puede tener el recalentamiento del clima
en el paisaie, la industria forestal y las comunidades que dependen
de los bosques. D. Konkin y K. Hopkins, recapitulando otra expo-
sición de apertura de Umeå, resumen los desafíos que han debido
ser afrontados y las lecciones que se han extraído. La epidemia ha
llevado a reconocer que es indispensable crear capacidad de resilien-
cia en los ecosistemas, en las personas y en las comunidades, y ha
forzado a los gestores forestales de Columbia Británica a ampliar sus
conceptos y enfoques. Además de las inversiones para reforestar las
zonas afectadas, las respuestas del gobierno han hecho hincapié en
la recuperación del valor económico de los árboles muertos a través
de medidas para un rápido aprovechamiento de la madera, la promo-
ción del uso de la madera en las construcciones y la diversificación
económica en las comunidades que dependen del bosque.
Repercusiones en la composición y distribución de las especies
forestales. El siguiente grupo de artículos pone de relieve algunas
acciones destinadas a predecir los efectos del cambio climático
en los ecosistemas y en la distribución de las especies forestales.
M. van Zonneveld y colaboradores utilizan los modelos climáticos
de envoltura para predecir posibles modificaciones en dos especies
tropicales de pino en Asia sudoriental: Pinus kesiya y Pinus merkusii.
Se buscaba no solo anticipar cuáles podrían ser las repercusiones
sino también señalar oportunidades, por ejemplo el potencial de
realizar plantaciones de pinos en zonas donde antes estas especies
no podrían arraigar.
M. Silveira Wrege et al. aplicaron la cartografía de la vulnera-
bilidad climática a la predicción de las zonas de Brasil donde el
cambio climático podría tener efectos más acusados en la Araucaria
angustifolia, con el propósito de que tales zonas pudiesen recibir una
atención prioritaria en las actividades de conservación.
Una contribución breve de M. Devall resume de qué modo puede el
cambio climático mundial ocasionar un aumento de la vulnerabilidad
en árboles y arbustos raros Ōque son los que más precisan de los
esfuerzos de conservación– debido a la exigüidad de sus poblaciones,
la especialización de su hábitat o su limitado ámbito geográfico.
D.I. Nazimova et al. analizan la sucesión post-incendio durante un
período de 350 años en los bosques de la subtaiga de Siberia meri-
dional (Federación de Rusia) para predecir cómo podría influir el
aumento de la frecuencia de los incendios (una consecuencia probable
del cambio climático) en la composición forestal futura, puesto que
el fuego es el principal factor que determina la biodiversidad, la
regeneración y las especies arbóreas dominantes en esos bosques.
Los planes de gestión adaptativa deberán por lo tanto subrayar la
necesidad de disponer de mecanismos de protección contra los
incendios en esta zona.
Repercusiones en la salud de los bosques. El clima cambiante
influirá asimismo en los bosques a causa de sus repercusiones
en otros factores bióticos tales como las plagas y enfermedades.
En algunas zonas, el cambio climático ya está ofreciendo a las especies
de insectos un número siempre mayor de hábitats hospitalarios, mien-
tras que la ampliación de los intercambios comerciales mundiales está
facilitando aún más los desplazamientos de las especies. J. Régnière,
uno de los ponentes principales de la conferencia de Umeå, describe
un método de predicción de la distribución de las plagas de insectos
EDITORIAL
bajo condiciones de cambio climático basado en las respuestas fisio-
lógicas de los insectos a factores climáticos específicos. Observa el
autor que es de esperar que el ámbito de distribución de la mayoría
de las especies registre un desplazamiento hacia los polos y hacia
altitudes más elevadas, y que las repercusiones más marcadas de esta
modificación se notarán en las regiones templadas; sin embargo, las
alteraciones en la distribución no implican necesariamente que el
número de plagas en el mundo haya de aumentar.
C.D. Allen ha determinado que, más allá de las repercusiones
que pueda tener la expansión de las poblaciones humanas y de las
economías, los cambios climáticos que siguen produciéndose están
influyendo en la situación de los bosques en todos los lugares del
mundo. El autor describe las pautas a que obedece la muerte regresiva
(tasas de mortalidad de árboles muy por encima de lo normal), la cual
se relaciona primordialmente con la sequía y las temperaturas más
cálidas. Pese a que el conocimiento actual limita las conclusiones
relativas a las tendencias de mortalidad forestal, Allen indica que
muchos bosques y tierras arboladas se encuentran hoy en condiciones
más agudas de riesgo de muerte regresiva inducida por el clima. Un
mapa ilustrado demuestra este fenómeno con ejemplos sacados de
todos los continentes arbolados.
Cómo puede intervenir la ciencia y la política. ¿Conseguirán los
programas de mejoramiento de árboles compensar los efectos de
los nuevos problemas relacionados con la salud forestal que, según
las predicciones, surgirán de resultas del cambio climático? Basán-
dose en un estudio de los programas existentes destinados a crear
mecanismos de resistencia a plagas y enfermedades en árboles,
A. Yanchuk y G. Allard observan que los mayores avances Ōlogrados
tras labores extendidas durante décadas– han tenido por objeto tan
sólo un pequeño número de las principales especies comerciales.
El artículo señala que en un mundo de clima rápidamente cam-
biante, y debido a las nuevas introducciones de plagas de insectos y
enfermedades y al incremento de daños ocasionados por las plagas
de insectos autóctonos, las soluciones pasadas a que se ha estado
recurriendo podrían no representar remedios suficientemente rápidos.
Los autores recomiendan que las investigaciones se concentren en
las formas de resistencia más generales contra diversas clases de
insectos o enfermedades, y sugieren ponerlas a punto antes de que
se produzcan los brotes.
G.M. Blate et al. proponen opciones prácticas para adaptar las
metas y procedimientos de la ordenación forestal a los impactos
esperados del cambio climático, con arreglo a la gama de cambios
climáticos que se han identificado para los bosques nacionales en
los Estados Unidos de América. Los autores bosqueian medidas
de adaptación a corto plazo para crear resistencia y resiliencia,
y medidas de adaptación a largo plazo para manejar los cambios
que se producirían cuando los umbrales de resiliencia son sobre-
pasados. Hacen hincapié en la necesidad de reforzar las relaciones
entre investigación científica y ordenación forestal; de evaluar las
compensaciones y las acciones sinérgicas entre las alternativas de
mitigación y adaptación; de recurrir a mecanismos de adopción de
decisiones participativos para atender a todas las preocupaciones
manifestadas por las partes interesadas; y de fijar resultados realistas
sopesando las cosas que es posible llevar a cabo y las que no, dado
que los recursos financieros y humanos son limitados.
S. Mansourian, A. Belokurov y P.J. Stephenson examinan la fun-
ción de las áreas forestales protegidas en la adaptación al cambio
climático inspirándose en ejemplos sacados de la labor desarrollada
en todo el mundo por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
Los autores sintetizan una gama de respuestas normativas de ordena-
ción encaminadas a asegurar que, ante el cambio climático, las áreas
forestales protegidas puedan seguir ejerciendo su función de lugares
conservadores de la biodiversidad; por ejemplo, si se diseñasen, pla-
nificasen y ordenasen unas áreas protegidas dotadas de capacidad de
resiliencia mayor en el seno de paisajes donde las especies pudiesen
gozar de una más amplia libertad de movimiento. Los autores hacen
observar que en tiempos futuros, en los que al cambio climático se
sumarán las presiones ejercidas sobre los recursos naturales por el
aumento demográfico, la viabilidad de las áreas protegidas estará
supeditada a la pertinencia directa que éstas pudieren tener para las
comunidades humanas que viven o dependen de ellas.
Adaptación de las comunidades. ¿Qué acciones pueden llevar a cabo
las comunidades para adaptarse? B.A. Gyampoh y colaboradores
realizaron una encuesta en 20 comunidades rurales en Ghana con
el propósito de examinar el uso de los conocimientos tradicionales
para hacer frente a los efectos del cambio climático, sobre todo la
escasez de agua. Las poblaciones indígenas viven en contacto con
la naturaleza y son a menudo las primeras en notar los cambios y
en adaptarse a ellos. Especialmente en países en desarrollo donde la
tecnología está menos desarrollada, las estrategias de adaptación y los
modos de hacer frente a los cambios podrían reforzarse combinado
el conocimiento científico con el saber indígena. Los autores hacen
un llamamiento a que se realicen nuevos estudios de integración de
las medidas de adaptación indígenas con las estrategias mundiales
de adaptación y la investigación científica.
M. Idinoba et al. examinan brevemente las repercusiones del cambio
climático en las comunidades que dependen de los productos no
madereros (PFNM) en África occidental. Citan una investigación
realizada en Burkina Faso que ha mostrado que la distribución,
disponibilidad y productividad de algunas especies de las que se
obtienen PFNM ha mermado debido, en parte, al cambio climático.
Los autores describen las prácticas de ordenación y conservación
forestal adoptadas para reducir las situaciones de vulnerabilidad.
El número concluye con un estudio exhaustivo de la sensibilidad del
ecosistema al cambio climático, sus probables repercusiones futuras
en los bienes y servicios y las eventuales opciones de adaptación
destinadas a un ecosistema particularmente vulnerable: los bosques de
montaña. Concentrándose en los bosques de montaña mediterráneos
templados de Europa, M. Maroschek y colaboradores hacen notar
la importancia de escoger especies y material reproductivo idóneo;
adaptar los programas de espaciado, cuidados y raleo a las condi-
ciones climáticas pronosticadas; adoptar procedimientos rutinarios
preventivos (por ejemplo, seguimiento de plagas) y curativos (por
ejemplo, cortas de saneamiento, control de plagas) contra la posibi-
lidad de disturbios intensificados; y apoyar las opciones de gestión
adaptativa mediante la reducción de los efectos ejercidos por otros
agentes de presión gracias a la adopción de prácticas de ordenación
ambiental integrada.
En este número especial también las secciones acostumbradas
sobre Actividades forestales de la FAO, El mundo forestal y Libros
destacan el tema de los bosques y el cambio climático.
E
l cambio climático es como una diana en movimiento; será
pues necesario evaluar cuáles serán los riesgos y reducir la
vulnerabilidad ante los cambios augurados. Esperamos que los
conocimientos que aquí se exponen puedan ayudar al sector forestal
a prepararse para hacer frente a los cambios que se anuncian.
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Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
S
e prevé la posibilidad de que la
adaptación de los bosques a las futu-
ras condiciones medioambientales
o sociales dimanantes del cambio climático
se traduzca en alteraciones profundas en la
forma y los propósitos con los que se rea-
lizan las actividades forestales en muchos
lugares del mundo. Junto con el clima,
los cambios perceptibles en la vida de los
árboles, resultantes de las modificaciones
medioambientales, harán que la ordenación
forestal sostenible represente un objetivo
difícil de definir con exactitud.
El Grupo Intergubernamental de Expertos
sobre el Cambio Climático (IPCC, 2007)
llegó a la conclusión de que el recalenta-
miento del clima es un hecho inequívoco
y que es debido con toda probabilidad al
aumento observado de la concentración
de gases de efecto invernadero de origen
antrópico en la atmósfera. Además del alza
de las temperaturas mundiales promedio, se
han constatado igualmente cambios apre-
ciables en las temperaturas diurnas, noctur-
nas y estacionales; la frecuencia, duración
e intensidad de las olas de calor, sequías e
inundaciones; las pautas de los vientos y
tempestades; la cubierta de escarcha, nieve
y hielo, y el nivel mundial de los mares.
El recalentamiento antropogénico del
clima ya ha causado numerosas alteracio-
nes en los bosques. Los bosques responden
–junto con las personas, las sociedades y las
actividades vinculadas a los bosquesŌ con
sensibilidad al cambio climático porque
son ecosistemas de grandes dimensiones
que se encuentran a menudo en lugares
marginales, su vida es prolongada y han
sido objeto de una ordenación exhaustiva.
El IPCC calificó los bosques boreales, de
montaña (véase el artículo de Maroschek
et al. en este mismo número), mediterrá-
neos, de manglares y pluviales tropicales
como los ecosistemas más propensos a ser
afectados por el cambio climático.
La adaptación de los bosques y
su ordenación al cambio climático:
una visión de conjunto
P. Bernier y D. Schoene
Pierre Bernier es Cientíſco investigador del
Centro Forestal de las Laurencianas, Servicio
Forestal Canadiense, Recursos Naturales Canadá
(Quebec). El Sr. Bernier fue cedido a la FAO
(Roma) en calidad de experto visitante durante
seis meses en 2008, y contribuyó a la organización
de la conferencia de Umeå (Suecia), en cuyos
trabajos se ha basado el presente número de
Unasylva.
Dieter Schoene, especialista en bosques y
cambio climático, se jubiló del Departamento
Forestal de la FAO en 2007. Fue ponente principal
en la conferencia de Umeå.
Una síntesis de las observaciones
formuladas en la conferencia
internacional sobre Adaptación
de los Bosques y la Ordenación
Forestal al Clima Cambiante, con
Énfasis en la Salud de los Bosques,
celebrada en Umeå (Suecia), en
agosto de 2008.
Como fuentes de emisión de gases de
efecto invernadero, los bosques también
ejercen influencia en el cambio climático
cuando son destruidos, o por el contra-
rio, como sumideros de carbono cuando
crecen y se expanden. El Plan de Acción
de Bali, adoptado en la 13
a
Conferencia
de las Partes en la Convención Marco de
las Naciones Unidas sobre el Cambio Cli-
mático (CMNUCC) propuso en 2007 que
los bosques en los países en desarrollo se
considerasen instrumento esencial para la
mitigación del cambio climático. Entre las
actividades recientes contempladas en el
mencionado plan está la reducción de las
emisiones derivadas de la deforestación y
la degradación de los bosques y la conser-
vación e incremento de las existencias de
carbono mediante la ordenación forestal
sostenible.
Millones de habitantes indígenas depen-
den directamente de los bosques y de sus
productos. En un sentido amplio, los bos-
ques contribuyen al bienestar humano dado
que proporcionan una gama bien conocida
de servicios. La adaptación de los bosques
al cambio climático tiene, en consecuen-
cia, una importancia fundamental. En el
plano local, la ordenación forestal y la
silvicultura influirán probablemente en el
secuestro de carbono por los árboles, en la
forma en que los bosques reaccionan ante
el cambio climático y en los servicios que
los bosques proporcionan a la población.
Es en este punto donde deben confluir la
mitigación y la adaptación.
Las observaciones y proyecciones actua-
les arrojan una estimación primera de las
medidas que será preciso adoptar para
hacer frente a los problemas que se plan-
tean en el sector forestal y que posterior-
mente interesarán también otros sectores.
Aunque las perspectivas son inciertas, las
acciones que se lleven a cabo hoy en día
en los bosques representarán un nexo entre
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A causa de las temperaturas
más altas, los bosques
de coníferas en el Canadá
occidental son más propensos
al ataque del escarabajo del
pino de montaña (Dendroctonus
ponderosae), que ha causado
estragos en una superſcie de
más de 13 millones de hectáreas
las generaciones actuales y futuras, ya
que con ellas se subraya la necesidad de
incorporar la adaptación al cambio climá-
tico a las prácticas de ordenación forestal
presentes.
Estos han sido los problemas debatidos
en agosto de 2008 con ocasión de la con-
ferencia internacional sobre Adaptación de
los Bosques y la Ordenación Forestal al
Clima Cambiante, con Énfasis en la Salud
de los Bosques: un Examen de la Investi-
gación, Políticas y Prácticas (véase www.
forestadaptation2008.net) que reunió a
cerca de 330 investigadores, gestores y
encargados de la adopción de decisiones
provenientes de 50 países. La conferen-
cia se celebró en Umeå (Suecia) y fue
organizada por la Universidad Sueca de
Ciencias Agrícolas, la Unión Internacional
de Organizaciones de Investigación Fores-
tal (IUFRO) y la FAO. El texto que sigue
contiene algunas de las observaciones e
ideas que surgieron de las ponencias y
discusiones de la conferencia.
IMPACTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO:
EL PASADO Y EL FUTURO
Los ecosistemas forestales, y sus bienes
y servicios
A nivel local, no resulta fácil atribuir la
causa de un fenómeno ambiental extremo
aislado al cambio climático. El clima es
intrínsecamente variable y los episodios
climáticos extremos no son raros. Un brote
de insectos ocasional o la mortalidad cau-
sada por la sequía en un cierto lugar pueden
ser consecuencia o verse estimulados por la
variabilidad natural del clima. En muchos
casos, la carencia de registros prolongados
y fiables dificulta la labor de determinar
si la frecuencia de los acontecimientos
climáticos extremos haya podido aumentar
a no. A escala mundial sin embargo, el
número actual de estos accidentes y sus
proporciones aportan una prueba circuns-
tancial contundente de que los ecosistemas
forestales están siendo afectados por alte-
raciones generalizadas e inusitadas (véase
el artículo de Régnière).
En los bosques boreales templados la
cubierta de nieve se ha reducido y las nieves
se derriten antes de tiempo, las heladas son
más cortas y los acontecimientos climá-
ticos extremos son más numerosos; estos
fenómenos determinan que aumente la pro-
babilidad, frecuencia, alcance e intensidad
de las sequías, canículas, inundaciones y
tormentas fuertes. Unas temperaturas más
altas, asociadas a veces a una ordenación
forestal deficiente, han hecho que algu-
nos de los grandes ecosistemas forestales
homogéneos estén más expuestos a brotes
de insectos, enfermedades y plagas diver-
sas. Un claro eiemplo es la infestación con
el escarabajo del pino de montaña (Dendro-
ctonus ponderosae), que ha hecho estragos
en una extensión de más de 13 millones
de hectáreas de bosque en el Canadá occi-
dental. Los ecosistemas forestales tropica-
les han experimentado temperaturas más
altas y fenómenos extremos de oscilación
meridional El Niño más frecuentes, que
han determinado una incidencia mayor de
ciclones de gran intensidad, graves sequías,
incendios, inundaciones y corrimientos
de tierras. La merma del caudal de los
ríos y las grandes marejadas ciclónicas
han ocasionado un incremento en el nivel
de salinidad de los manglares y de otros
humedales forestales costeros, que a su
vez han causado la degradación de estos
vitales ecosistemas.
En las tierras áridas y semiáridas, la
mortalidad de árboles por sequía se ha
acentuado y ha acarreado degradación y
una distribución más reducida en la tota-
lidad de algunos ecosistemas forestales,
por eiemplo de bosques de cedro de Atlas
(Cedrus atlantica), en Argelia y Marruecos.
Conforme la productividad de las tierras
agrícolas contiguas disminuye por efecto
de la sequía, muchas comunidades africa-
nas carentes de fuentes de ingreso alterna-
tivas resuelven volver a utilizar las tierras
forestales para sus cultivos, el pastoreo
y la cosecha ilícita de la madera y otros
productos forestales, con la consiguiente
mayor pérdida de cubierta forestal en la
localidad.
No es posible predecir con certeza cuál
será el impacto futuro del cambio climá-
tico en la salud, crecimiento, distribución
y composición de determinados bosques
(véanse los artículos de van Zonneveld
et al. y Silveira Wrege et al.) porque las
proyecciones climáticas locales son poco
abundantes; por lo demás, la interacción
entre factores bióticos y abióticos es impre-
decible. En ausencia de influjos limitantes
debidos a la humedad y a la indisponi-
bilidad de nutrientes, las estaciones más
cálidas pueden estimular el crecimiento,
la duración del período vegetativo y el
efecto fertilizante ejercido por unas con-
centraciones mayores de CO
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en la atmós-
fera. En cambio, se prevén disturbios más
frecuentes que obligarían al reemplazo de
los rodales a causa de las fuertes y bruscas
pérdidas de bosque en algunas localidades
(véase el artículo de Allen). Según ciertos
modelos de predicción del cambio climá-
tico, en porciones del bosque amazónico
y en otros bosques tropicales se registrará
un fenómeno de muerte regresiva que a su
vez podría extremar el recalentamiento
mundial.
Existen otros cambios ocasionados por
el ser humano en el entorno natural que
también podrían acentuar las alteraciones
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La sequía ha ocasionado una
mayor mortalidad de árboles en
las tierras áridas y semiáridas
y fenómenos de degradación
y una distribución reducida
en la totalidad de algunos
ecosistemas forestales, por
ejemplo del cedro de Atlas
(Cedrus atlantica) en Marruecos
climáticas sufridas por los bosques. Por
ejemplo, el ozono a nivel del suelo –agente
ſtotóxico poderoso y común en los países
desarrollados– reduce el crecimiento de los
árboles. La deposición de sustancias nitro-
genadas contaminantes puede estimular el
crecimiento pero asimismo causar desequi-
librios de nutrientes. La introducción acci-
dental de plagas de insectos y patógenos por
conducto de los intercambios comerciales
internacionales Ōque ya son responsables
de las profundas alteraciones observadas
en muchos ecosistemas forestales en todo
el mundoŌ ha aumentado el riesgo de que
se produzcan infestaciones en gran escala,
puesto que la eſcacia de las barreras que
impiden el establecimiento y proliferación
de las plagas es menor en los bosques en lati-
tudes elevadas. Una meior gestión de estos
factores podría contribuir a la adaptación
de los bosques al cambio climático.
Las pautas emergentes de los impactos
actuales y futuros del cambio climático
en los bosques desvelan un coniunto de
secuelas negativas debidas a un amplio
espectro de factores relacionados con el
cambio climático, además de otros impac-
tos menos evidentes o incluso positivos que
se registran en regiones o lugares específi-
cos y a menudo solo en ciertas especies de
árboles. En términos generales, el riesgo
que corren los bosques y la ordenación
forestal a lo largo de los períodos usual-
mente prolongados de rotación aumentarán
considerablemente en la mayor parte del
mundo, y las ganancias de productividad
de algunos bosques se verán anuladas de
resultas de las perturbaciones sufridas. Es
probable que, durante este siglo, el medio
ambiente forestal sufra menoscabos no
pequeños.
Poblaciones y medios de vida
Las sociedades ricas de países industriali-
zados disponen de los medios para hacer
frente a los efectos inmediatos del cambio
climático, y suelen sufrir menos sus con-
secuencias a breve plazo. Por el contrario,
para muchas comunidades pobres de países
en desarrollo o de países menos adelan-
tados que dependen de los bosques para
la obtención de alimentos, piensos, leña,
medicamentos y servicios del ecosistema,
el impacto económico y en el bienestar
humano del cambio climático puede ser
muy agudo. Las escaseces de agua y las
lluvias impredecibles, en combinación con
el crecimiento constante de la población
y la degradación de la tierra, aumentan la
presión sobre los ecosistemas forestales y
sus posibilidades de satisfacer las necesida-
des primarias relacionadas con los medios
de vida. Gracias a la promoción de las
iniciativas de silvicultura comunitaria en
los países en desarrollo se puede reforzar la
capacidad de adaptación de las poblaciones
locales, ya que serían las personas que en
primer lugar experimentan los efectos del
cambio climático aquellas a quienes se
asignaría la responsabilidad de adoptar las
decisiones; asimismo, la silvicultura comu-
nitaria fomenta el papel del conocimiento
vernáculo en la ordenación forestal (véase
el artículo de Gyampoh et al.).
Incluso en los países desarrollados, algu-
nas comunidades que dependen de indus-
trias basadas en el bosque o de industrias
ubicadas en paisajes forestales ya están
sufriendo los efectos de las perturbaciones
relacionadas con el cambio climático. En
Canadá, por ejemplo, los frecuentes fuegos
en bosques boreales ponen en peligro la
salud e integridad de la población, y la grave
plaga de escarabajo del pino de montaña se
traducirá ineluctablemente en una reestruc-
turación no leve del sector de las industrias
forestales, con consecuencias negativas en
el bienestar de la población local (véase el
artículo de Konkin y Hopkins).
El cambio climático repercute también en
los ingresos locales derivados del turismo
y en los servicios de esparcimiento, porque
un bosque muerto o en regresión tiene
menor atractivo paisajístico, o una capa de
nieve discontinua es motivo para abreviar
una temporada de esquí.
CÓMO ADAPTAR LAS PRÁCTICAS
DE ORDENACIÓN FORESTAL A LOS
EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO
Tres son los enfoques que pueden orien-
tar las acciones destinadas a adaptar los
bosques al cambio climático: la ausencia
de cualquier tipo de intervención, una
adaptación que surge como reacción a
una situación determinada, y una adap-
tación planificada. Desafortunadamente,
las intervenciones de ordenación se ajus-
tan por lo general a la primera o, en el
mejor de los casos, a la segunda de estas
categorías.
La ausencia de cualquier tipo de inter-
vención significa que las cosas siguen
como están, y que se parte, al fiiar metas y
prácticas, de la premisa que la adaptación
forestal tendrá lugar más o menos como
en el pasado. La adaptación «reactiva»
se eiecuta cuando hay que superar una
dificultad; como ejemplos se puede citar
la corta accidental, los cambios en los
procedimientos industriales para trans-
formar la madera de roturado tras algún
accidente perturbador, la actualización
de los tiempos de cosecha, el reajuste del
cálculo de cortas permisibles y el diseño
de programas socioeconómicos de apoyo
para localidades afectadas.
La adaptación planificada, en cambio,
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
8
implica que las metas y prácticas forestales
se definen anticipadamente y en previ-
sión de riesgos e incertidumbres ligados
al cambio climático. Las intervenciones
son deliberadas, precoces y se llevan a
cabo en diferentes niveles y sectores. En
el plano comunitario, la adaptación plani-
ficada puede consistir en diversificar las
fuentes de ingreso forestal y no forestal, un
mejor gobierno de los recursos forestales
y la creación de capacidad para vigilar y
hacer frente a posibles calamidades de
proporciones sin precedentes. En el sector
forestal industrial, la adaptación planifi-
cada implicaría incluir entre los productos
la bioenergía o promover los productos
madereros debido a su exigua huella de
carbono. A escala nacional y mundial, la
adaptación planificada puede incluir un
sistema de seguimiento y presentación
de informes y la creación de instrumentos
para la evaluación de la vulnerabilidad, y el
diseño de planes con vistas a la adaptación.
Puesto que los bosques forman parte de
un ciclo biogeofísico y biogeoquímico, y
son objeto de acuerdos internacionales y
planes de certificación, se podrá exigir a
los responsables de su gestión medir las
repercusiones mundiales de las interven-
ciones realizadas a nivel local.
Se podría obietar que toda ordenación
forestal adecuada comprende siempre
una acción de adaptación planificada. Sin
embargo, cuando se trata de planificar en
previsión del cambio climático, la incer-
tidumbre es mucho mayor y los riesgos
son desconocidos y numerosos; resulta
entonces indispensable reducir sistemá-
ticamente los riesgos en respuesta a los
acontecimientos pronosticados. La adapta-
ción planificada significa también sopesar
nuevas oportunidades que pueden surgir de
resultas del cambio climático, por ejemplo,
la conveniencia de plantar una procedencia
o especie que crecerá más rápidamente
en las condiciones proyectadas, u obte-
ner beneficios de productos y servicios
tales como el secuestro de carbono y los
nuevos tipos de bioenergía. Mediante la
adaptación planificada se puede reducir la
vulnerabilidad y aumentar la resiliencia,
o privilegiar la diversificación a expensas
de la productividad.
A nivel del rodal, la adaptación plani-
ficada haría necesario plantar una más
abundante diversidad de especies o de
proveniencias o árboles seleccionados
por su resistencia a eventuales agentes
estresantes. Un plan de aclareos modifi-
cado podría servir para dar estabilidad a
los rodales en casos de sequía, tormentas
y enfermedades, y también para estimular
el crecimiento gracias a la fertilización
por el CO
2
.
A nivel del paisaje, la adaptación plani-
ficada puede comprender medidas desti-
nadas a minimizar los efectos potenciales
de incendios, ataques de insectos y enfer-
medades, el incremento de la forestación o
reforestación, la instauración de corredo-
res de biodiversidad (véase el artículo de
Mansourian, Belokurov y Stephenson) y
la rehabilitación de bosques degradados.
En el plano de los servicios de ordenación
forestal, las opciones de adaptación pueden
incluir evaluaciones de vulnerabilidad y
una mejor preparación para hacer frente a
los desastres. Por último, la planificación
de la ordenación forestal no debería tan
sólo basarse en las trayectorias tempo-
rales de crecimiento y rendimiento, sino
incorporar factores de incertidumbre y
probabilidad siempre mayores de que se
produzcan fenómenos climáticos extre-
mos, así como la comparación periódica
de las proyecciones con las pautas de una
realidad cambiante con el fin de actualizar
metas y procedimientos.
Un elemento esencial de la adapta-
ción planificada es la vigilancia forestal
intensiva, operación que probablemente
requerirá disponer de recursos técnicos y
humanos adicionales. La vigilancia es el
instrumento que proporciona indicaciones
de alerta temprana sobre la muerte regre-
siva del bosque y los brotes de insectos
y enfermedades, ayudando a reducir la
inseguridad a la hora de diseñar planes
y a minimizar las pérdidas. Una evalua-
ción pronta de los daños tras un fenómeno
climático extremo es útil porque permite
planificar las cortas de recuperación y la
conservación de la madera y predecir las
repercusiones climáticas en el suministro
de madera, en los mercados y en las con-
diciones socioeconómicas. En la mayoría
de los países desarrollados con cubierta
forestal importante ya se lleva a cabo un
seguimiento del crecimiento de árboles
y de la situación del bosque; en algunos
casos esta operación contempla también la
observación de aspectos relacionados con
el cambio climático como las concentra-
ciones de carbono y la salud del bosque.
En los países en desarrollo, la carencia de
financiamiento y de pericias en materia
de control y evaluación puede impedir
la puesta en práctica de las medidas de
detección temprana del impacto del cambio
climático y las oportunas respuestas. Ante
estas insuficiencias, la adaptación plani-
ficada debería sobre todo crear capacidad
para la realización de evaluaciones fores-
tales periódicas.
La primera medida al desarrollar una
estrategia de adaptación es combinar el
seguimiento de los bosques y el conoci-
miento del posible impacto del cambio
climático con la evaluación de la vulnera-
bilidad o de los riesgos. Este tipo de eva-
luación permite conocer en qué situaciones
conviene llevar a cabo una intervención de
ordenación, y cuáles son las respuestas rela-
cionadas con el sector forestal que aún evi-
dencian carencias. El perfeccionamiento y
los ensayos de métodos de evaluación de
riesgos también pueden dar mayor eficacia
a las acciones de seguimiento.
LA INVESTIGACIÓN APOYA LA
ADAPTACIÓN PLANIFICADA
La problemática del cambio climático ha
sido objeto de investigación en diversas
disciplinas, incluida la ecología y la orde-
nación forestales. Para que las explora-
ciones sean pertinentes y su aplicación
rinda efectos eficaces, conviene que los
investigadores mantengan relaciones de
cooperación con los encargados del diseño
de las políticas y los gestores forestales.
Al respecto, el IPCC ha desarrollado una
labor fructuosa al transmitir a los encar-
gados de las políticas una información
técnica fidedigna y fácilmente accesible.
También ha puesto al tanto a la comunidad
científica acerca del tipo de información
necesitada por dichos funcionarios y ha rea-
lizado programas de extensión destinados
al público. Puesto que en todo el mundo
los países han debido adoptar una postura
respecto a los asuntos relacionados con el
cambio climático y su repercusión en las
políticas nacionales y las negociaciones
internacionales, un diálogo científico y
político también ha brotado en las admi-
nistraciones nacionales.
El seguimiento de los bosques es un
elemento indispensable de la adaptación
planificada en el ámbito de la ordena-
ción forestal. El seguimiento efectuado
en niveles múltiples permite reconocer
precozmente los cambios en la situación
y la salud de los bosques. Mediante tele-
percepción se detectan y cartografían a
9
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
tiempo las calamidades que afectan a la
sanidad forestal; esta técnica es muy útil
en las regiones en las que no se realizan
levantamientos de campo sistemáticos, y
también sirve como herramienta de estra-
tificación para ulteriores levantamientos.
Con una frecuencia de cobertura y una
resolución más altas, los instrumentos de
telepercepción consiguen incluso capturar
fenómenos transitorios pequeños.
Otro elemento esencial de una adaptación
idónea es la evaluación del riesgo ambien-
tal que deriva de cambios que ocurren tanto
dentro como fuera del bosque pero que
podrían tener consecuencias en el bosque;
será pues necesario configurar protocolos
de evaluación en los que se tengan en cuenta
las compleias respuestas del bosque a las
situaciones de estrés.
Aunque los cambios más intensos atri-
buidos al cambio climático se registran
en zonas de latitud elevada, los cambios
menores que se registran en los climas
tropicales pueden tener efectos conside-
rables en la vegetación debido a la com-
pleia relación de interdependencia que
existe entre los organismos forestales y
los estrechos nichos climáticos en que
éstos se encuentran. Ello explica que la
determinación de la vulnerabilidad y de
los riesgos en zonas tropicales sea una
labor muy ardua.
El desarrollo de un material de planta-
ción con los rasgos genéticos deseables
puede representar una vía prometedora
para contrarrestar los cambios climáticos
locales. Las ganancias de productividad
y la resistencia a la sequía son índices de
que muchas especies comerciales impor-
tantes podrían ser objeto de mejoramiento
incluso mayor, si bien la disponibilidad
de un material que pueda prosperar en las
condiciones imperantes en la actualidad o
en condiciones futuras presenta no pocas
dificultades.
Sin embargo, la posibilidad de crear espe-
cies resistentes a nuevas plagas y enfer-
medades aplicando programas de mejora
genética vegetal tradicionales parece
escasa. Tras alrededor de medio siglo de
experiencias de mejora en árboles foresta-
les, los resultados positivos han sido pocos,
salvo en el caso de la resistencia a algunas
de las principales enfermedades (como la
roya del álamo, por eiemplo) que afectan a
contadas especies comerciales importantes
(véase el artículo de Yanchuk y Allard). Los
riesgos emergentes que afectan a la salud
de las plantaciones de especies exóticas
tropicales evocan la necesidad de mejorar
las técnicas de genética forestal.
El cambio climático acentúa los factores
de incertidumbre; no obstante, la ciencia
del manejo eficaz de la incertidumbre y
el riesgo no ha sido desarrollada lo sufi-
ciente por la silvicultura tradicional. Los
meteorólogos y el IPCC han puesto a punto
procedimientos cuantitativos relacionados
con los factores de incertidumbre climática.
Compete ahora a los gestores de bosques
y a los encargados del diseño de las polí-
ticas integrar de forma sistemática estos
elementos de probabilidad en los planes y
las decisiones tomadas en el terreno. Las
pericias para la gestión de los factores de
incertidumbre y riesgo pueden asimismo
provenir de otros campos tales como la
ingeniería comercial, la investigación de
operaciones, la gestión financiera, la cien-
cia de los seguros y la ingeniería.
Por último, no son las crisis ecológicas
sino las económicas las que impulsan prin-
cipalmente el cambio en el sector forestal y
en la sociedad, y por consiguiente es solo
relacionando los fenómenos físicos con los
impactos socioeconómicos que ocasionan
que los encargados de la toma de decisiones
podrán aprovechar plenamente la infor-
mación suministrada por la investigación.
Esta operación de inferencia de conceptos
implicará dar mayor importancia a las cien-
cias sociales y del comportamiento en el
ámbito de la ordenación forestal.
CÓMO ADAPTAR LAS POLÍTICAS
Y LAS INSTITUCIONES
Los episodios de crisis que atraviesan
hoy los bosques permiten sacar algunas
lecciones. El brote de escarabajo del pino
de montaña en Canadá (véase el artículo
de Konkin y Hopkins) ha ilustrado, por
eiemplo, que los acontecimientos climáti-
cos catastróficos aparecen repentinamente
y que su comprensión rebasa el conoci-
miento tradicional, así como su gestión las
estructuras convencionales de ordenación
forestal. Los datos son importantes, pero a
menudo no bastan para cambiar la actitud
de la gente. La adopción de una respuesta
apropiada hace a menudo necesario que
se abandonen opiniones y prácticas tra-
dicionales. Por tanto, el reto que encierra
la adaptación planificada es que hay que
flexibilizar la cultura organizativa, las
estructuras establecidas y las políticas de
ordenación forestal antes de que estalle un
episodio de crisis.
La adaptación al cambio climático y su
mitigación son conceptos que con frecuen-
cia se tratan separadamente, pero sería más
provechoso estudiarlos en conjunto (véase
el artículo de Blate et al.). En todos los paí-
ses, las acciones de mitigación, tales como
la forestación o las medidas para frenar
la deforestación, deben ser planificadas
cuidadosamente y vincularse a las políti-
cas de adaptación locales en los sectores
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En los países en desarrollo, gracias
a la agrosilvicultura –que encierra el
potencial de proporcionar beneſcios
derivados de las iniciativas combinadas
de adaptación y mitigación–
la diversiſcación se intensiſca, los
riesgos se reducen y los medios de
vida adquieren mayor estabilidad
(rompevientos confeccionado con
Alnus acuminata, Ecuador)
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
10
interesados con el fin de mejorar las con-
diciones de vida de la población y dar a
ésta los medios para resistir a los efectos
negativos del cambio climático.
La entrega de beneficios derivados de las
acciones de adaptación y mitigación a la
población local en los países en desarrollo
debe figurar como un objetivo urgente
(véase el artículo de Osman-Elasha). A
este respecto, la silvicultura puede ofrecer
soluciones importantes, ya que promueve
la diversificación, supone intervenciones
para reducir los riesgos y contribuye a
estabilizar los medios de vida. Mediante
las prácticas agrosilvícolas solo se con-
sigue secuestrar modestas cantidades de
carbono por hectárea; en cambio, es posible
forjar combinaciones múltiples de árboles,
bambúes y palmas con cultivos agrícolas,
productos del huerto, el pastoreo y los
estanques piscícolas en superficies exten-
sas en casi todos los lugares del mundo.
Los conceptos de adaptación y miti-
gación también pueden conjuntarse con
el concepto de reducción de emisiones
derivadas de la deforestación y la degra-
dación de los bosques. Como la iniciativa
de reducción de emisiones fue concebida
para, entre otras opciones, limitar las emi-
siones mundiales de CO
2
que van a parar
a la atmósfera, su puesta en práctica dará
mejores resultados gracias a la promoción
de la ordenación forestal sostenible en
países en desarrollo. Un bosque ordenado
de forma sostenible se adapta mejor a los
cambios climáticos, y las prácticas de
ordenación sostenible pueden reducir o
incluso revertir la pérdida o degradación
del bosque y reforzar la aptitud del bosque
para adaptarse al cambio climático. Para
los países en desarrollo, la iniciativa de
reducción de emisiones significa también
un proceso de adaptación, ya que iunto
con el cambio climático surgen nuevas
oportunidades, tales como los planes de
incentivos, las ventas de créditos de car-
bono y la inversión forestal.
La relación entre los conceptos de adap-
tación y mitigación plantea el problema de
que la primera equivale a menudo a una
respuesta a condiciones y dificultades del
lugar y por lo tanto sus beneficios recaen en
la población local, mientras que la segunda
surge como réplica a preocupaciones mun-
diales y se encara por lo general a escala
nacional. El desafío planteado por las polí-
ticas de mitigación, como la reducción de
emisiones, en particular en los países en
desarrollo, consiste pues en asegurar que
el grueso de los beneficios generados por
las acciones de mitigación confluya en las
comunidades o propietarios de bosques; y
esto se logra preferentemente cuando las
acciones de mitigación promueven la adap-
tación al cambio climático en la localidad
y encajan con otras iniciativas destinadas
a reducir la vulnerabilidad y la pobreza de
comunidades locales.
También para el sector de la industria la
adaptación tiene importancia, puesto que el
cambio climático representa una variable
nueva en el ámbito de sus operaciones. La
producción y uso de productos provenien-
tes de bosques ordenados de modo soste-
nible contribuye a las acciones de mitiga-
ción, porque la madera es uno de los pocos
materiales auténticamente renovables, y
los productos madereros tienen la capa-
cidad de almacenar carbono. En muchos
países, las inversiones en una producción
maderera que recurre a prácticas silvícolas
meioradas o a bosques plantados consti-
tuyen una solución en la que se combinan
tanto la mitigación como la adaptación. Los
productos madereros Ōque se consideran
alternativas de bajas emisiones de carbono
al acero y hormigón– son reciclables y se
podrían incluso utilizar para la producir
bioenergía al término de su ciclo vital:
este potencial realza su valor como pro-
ductos ecológicamente racionales. En las
situaciones en las que se puede demostrar
que ha habido un ahorro neto de energía,
las políticas que promueven la recogida
diferenciada de los materiales madereros
sólidos desechados separadamente de las
demás basuras, y su envío a las plantas
bioenergéticas, tendrían la doble ventaja de
que se lograría, por una parte, reducir las
emisiones de metano provenientes de los
terraplenados que carecen de dispositivos
de captación, y sustituir los combustibles
fósiles, por otra. En los bosques donde
se ha registrado una mortalidad masiva,
el desarrollo del mercado bioenergético
puede igualmente constituir una medida
de adaptación. Unas políticas energéticas
coherentes relacionadas con la totalidad
de la cadena de valor de los productos
forestales, en conjunción con campañas
de sensibilización y de incentivos para un
consumo apropiado, podrían jugar un papel
importante en la mitigación del cambio
climático.
CONCLUSIONES
La salud de muchos ecosistemas fores-
tales ya está quebrantada por el impacto
del cambio climático, y las consecuencias
podrían intensificarse tanto en el plano
local como mundial anulando probable-
mente las ganancias de crecimiento obte-
nidas. Las acciones de adaptación son
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Las iniciativas de mitigación
del cambio climático deben
apoyar a las personas y
a las comunidades de la
localidad en sus esfuerzos
de adaptación (India)
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Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
posibles, pero es indispensable planifi-
car y actuar sin tardanza para prevenir
repercusiones perjudiciales y aprovechar
las oportunidades que se presenten. Las
políticas de adaptación relacionadas con
la planificación de la ordenación forestal
deberán crear conciencia acerca de los
impactos reales y potenciales del cambio
climático, evaluar los factores de incerti-
dumbre e incluir los elementos de riesgo.
El desafío principal consistirá en promover
la adaptación planificada aun cuando una
crisis inminente no exista, sobre todo si
la adopción de las medidas de adapta-
ción pudiese significar menores ganancias
eventuales a largo plazo en ausencia de un
cambio climático. La opción más obvia
sería la adaptación reactiva, pero a largo
plazo ésta podría resultar perniciosa para
los bosques y la sociedad.
La reducción de la deforestación en los
países en desarrollo ocupa ahora en los
programas mundiales relativos al cambio
climático un lugar destacado, pero es difí-
cil determinar de qué forma afectarán los
acuerdos internacionales negociados y los
eventuales mecanismos de implementación
nacional a las poblaciones cuyos medios
de vida dependen total o parcialmente de
los bosques. Esta opción de mitigación del
cambio climático y de adaptación –poten-
cialmente muy eficaz– solo podría tener
éxito a través de la ordenación forestal
sostenible y con la garantía de que las
intervenciones de mitigación apoyan los
planes locales de adaptación de poblacio-
nes y comunidades.
Uno de los mensaies propalados por la
Conferencia de Umeå es que, en materia
de adaptación, existe una brecha conside-
rable entre países desarrollados y países en
desarrollo en cuanto a capacidad científica,
operativa y de planificación. Mientras que
muchos países desarrollados invierten en
iniciativas multidisciplinarias ambiciosas
destinadas a perfeccionar la evaluación de
riesgos y poner en ejecución medidas de
adaptación y mitigación, en numerosos paí-
ses en desarrollo obligados a hacer frente
a necesidades apremiantes se observan
graves carencias de información, admi-
nistrativas y financieras que impiden la
realización de los proyectos de adaptación.
Las acciones de adaptación planificada
se ven dificultadas por la pobreza y los
desequilibrios, y en las zonas vulnera-
bles los impactos negativos derivados del
cambio climático en los medios de vida
parecen inevitables. En estos países, es
pues imprescindible vincular la normativa
de mitigación basada en el bosque y la
adaptación de la ordenación forestal al
cambio climático con el desarrollo rural
y unas políticas agrícolas que se centran
en las personas, en la mitigación de la
pobreza, en la seguridad alimentaria y en
los medios de vida. El objetivo de la adap-
tación planificada ha de ser el bien común.
En los países en desarrollo, las metas de
equidad y creación de capacidad no se
pueden disociar de las providencias de
adaptación del sector forestal al cambio
climático y requieren por consiguiente la
atención de la comunidad mundial.
El cambio climático pone de relieve, hoy
más claramente que nunca antes, que es
necesario abordar los problemas mundiales
adoptando un enfoque multisectorial de
colaboración entre las naciones. La colabo-
ración entre las instituciones regionales y
nacionales encargadas de la administración
y gestión forestales se está intensificando.
A medida que los desafíos y graves con-
secuencias que derivarían de no encarar a
nivel mundial los problemas relacionados
con el cambio climático han comenzado a
ser conocidos, también, pero aún con len-
titud, algunas instituciones especializadas
han organizado acciones en común, y se ha
podido comprobar la validez de algunos
mecanismos de gobernanza. X
Bibliografía
Grupo Intergubernamental de Expertos sobre
el Cambio Climático (IPCC). 2007. Cambio
Climático 2007: Informe de Síntesis. Cuarto
Informe de Evaluación del IPCC. Ginebra,
Suiza. X
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
12
E
l desarrollo sostenible, deſnido
como «el desarrollo que satisface
las necesidades actuales de las
personas sin comprometer la capacidad de
las futuras generaciones para satisfacer las
suyas» (CMMAD, 1987) signiſca integrar
de forma armoniosa diversos elementos: una
economía racional y viable, una gobernanza
responsable, la potenciación de la población,
la cohesión social y la integridad ecológica.
El desarrollo sostenible no signiſca ni estag-
nación económica ni renuncia al crecimiento
económico por el bien del medio ambiente,
sino promover un desarrollo económico
concebido como requisito para mantener
la calidad de aquél. Gracias al desarrollo
económico aumenta la capacidad de hacer
frente a los problemas medioambientales y
sociales. Y condición esencial del desarrollo
sostenible es, a su vez, el mantenimiento de
la calidad del medio ambiente.
El vínculo entre cambio climático y desa-
rrollo sostenible radica en que el cambio
Los impactos del cambio climático,
la adaptación y los vínculos
con el desarrollo sostenible en África
B. Osman-Elasha
Balgis Osman-Elasha es Investigador principal
de la Unidad de Cambio Climático del Conseio
Superior de Medio Ambiente y Recursos
Naturales, Jartum (Sudán).
Las estrategias de desarrollo
sostenible y la adaptación al
cambio climático comparten
elementos comunes; y, por tanto,
de las intervenciones conjuntas
llevadas a cabo en ambos
campos pueden surgir respuestas
sinérgicas.
climático impone barreras al desarrollo, y
en que el desarrollo sostenible es uno de
los factores clave de la mitigación y adap-
tación (véase el recuadro). De ello se des-
prende que las estrategias para conseguir el
desarrollo sostenible y afrontar el cambio
climático compartan más de un componente
común, y que el aplicarlas coniuntamente
dé origen a acciones sinérgicas. También se
infiere de esta constatación que las medidas
con las que se afrontaría únicamente el
cambio climático resultarían demasiado
costosas, y que conviene por consiguiente
incorporar las medidas climáticas en los
programas de desarrollo.
EL CAMBO CLIMÁTICO EN ÁFRICA
Cambios climáticos observados
y proyectados
El Grupo Intergubernamental de Expertos
sobre el Cambio Climático (IPCC, 2007a)
ha informado que la temperatura aumentó
aproximadamente en 0,7
o
C en la mayor
VULNERABIIDAD AL CAMBIO CLIMÁTICO
Grado en que los sistemas son susceptibles a los efectos adversos del cambio climático o inca-
paces de hacerles frente, y, en particular, la variabilidad del clima y los fenómenos extremos.
La vulnerabilidad está en función del carácter, magnitud y rapidez del cambio climático, y de las
variaciones a las que el sistema está expuesto, su sensibilidad y su capacidad de adaptación.
ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO
Ajuste de los sistemas naturales o humanos en respuesta a estímulos climáticos actuales
o esperados o a sus efectos. Gracias a los mecanismos de ajuste, es posible moderar los daños o
aprovechar oportunidades beneſciosas.
CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN
Capacidad de un sistema de ajustarse al cambio climático (en particular a la variabilidad
climática y los fenómenos climáticos extremos), con el objeto de moderar daños potenciales,
sacar provecho de las oportunidades, o hacer frente a las consecuencias.
Fuente: IPCC, 2007c.
Algunas deñniciones formuladas por el Grupo Intergubernamental
de Expertos sobre el Cambio Climático
13
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
1
Los impactos del cambio
climático se observan en la
disminución de la superſcie
del lago Chad: de 22 902 km² en
1963 a solo 304 km² en 2001
La deforestación, la degradación de
las tierras y la fuerte dependencia
de la biomasa como fuente de
energía representan amenazas
para los hábitats y ecosistemas
africanos; el cambio climático es
un factor de estrés que se añadirá
probablemente a estas amenazas
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parte de la región de África a lo largo del
siglo XX. El recalentamiento tuvo un ritmo
de 0,05
o
C por década, y fue ligeramente
más intenso en la estación entre junio y
noviembre que entre diciembre y mayo. Se
espera un aumento de la temperatura de
alrededor de 0,1
o
C por década durante las
próximas dos décadas, aun si las concen-
traciones de gases de efecto invernadero
y de aerosoles se mantienen en los niveles
que registraban en el año 2000.
El IPCC ha informado que los aconteci-
mientos climáticos extremos, por ejemplo
las inundaciones y sequías, se están vol-
viendo cada vez más frecuentes y graves.
Algunas regiones africanas son más pro-
pensas a sufrir sus efectos que otras. Es
probable que la mayor frecuencia de los
sucesos desastrosos registrada sea resul-
tado de una combinación de cambios cli-
máticos y de alteraciones socioeconómicas
y demográficas.
Qué signiſca el cambo climático para África
En la actualidad, los ecosistemas africanos
se ven amenazados por diferentes agentes
de estrés, tales como la deforestación, la
degradación de las tierras y una depen-
dencia considerable de la biomasa para la
obtención de energía. En África subsaha-
riana, más del 80 por ciento de la población
depende para cocinar de la biomasa tradi-
cional (Naciones Unidas, 2007). El cambio
climático puede representar un factor de
estrés añadido (Figuras 1 y 2).
Entre los principales sectores vulnera-
bles indicados por el IPCC (2007b) está
el agrícola, el alimentario y el hídrico. Se
pronostica que África subsahariana será
la región más afectada, no solo porque en
ella la productividad agrícola será reducida
y la inseguridad hídrica será mayor, sino
porque está más expuesta a las inundacio-
nes costeras y sucesos climáticos extremos,
y a riesgos más intensos relacionados con
la salud humana.
La vulnerabilidad de África al cambio
climático se ve extremada por diversos fac-
tores de índole no climática, que compren-
den la pobreza endémica, el hambre, la alta
prevalencia de enfermedades, los conƀictos
crónicos, los bajos niveles de desarrollo y la
escasa capacidad de adaptación. El ingreso
promedio per cápita en la mayor parte de
los países africanos es hoy día más bajo
de lo que era 30 años atrás. África subsa-
hariana es la única región cuyo producto
interno bruto (PIB) registra un crecimiento
anual negativo: –1 por ciento entre 1975 y
1999, en comparación con el 6 por ciento
en Asia oriental y el Pacíſco y el 2,3 por
ciento en Asia meridional. Un tercio de la
población de África subsahariana padece
hambre crónica (FAO, 2007). En algunos
países africanos, cuatro de cada diez per-
sonas están infectadas con el VIH/SIDA
(PNUD, 2007). En algunos de los países
más pobres, los costos relacionados con
los gastos sanitarios y la pérdida de mano
de obra y de productividad son los costos
más elevados; en África subsahariana,
representan alrededor del 5 por ciento del
PIB, es decir unos 28 400 millones de USD
al año (PNUD, 2006). De los 25 países
africanos que tuvieron que hacer frente
Fuente: PNUMA, 2008.
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
14
2
Impactos del cambio
climático en África
a situaciones de urgencia alimentaria en
2003, en diez se desarrolla en la actualidad
algún conƀicto civil y cuatro están saliendo
de un enfrentamiento. Con frecuencia, los
conƀictos son causa de que los escasos
recursos se destinen al presupuesto militar
y no al desarrollo, y de que se registre un
número de personas desplazadas dentro del
país y de refugiados elevado.
Entre los factores no climáticos que se
añaden a la vulnerabilidad de África está
la fuerte dependencia de los productos
primarios; el rápido aumento de una pobla-
ción que eierce presión sobre paisaies ya
Fuente: IPCC, 2007b (Figuras 9-5).
degradados; una gobernanza insuficiente y
unas instituciones débiles; la escasa inver-
sión de capitales; la carencia de acceso a
los mercados extranjeros; malas infraes-
tructuras; una inadecuada transferencia
de tecnología; y unos niveles de deuda
externa constantemente altos pese a los
programas de condonación de la deuda
de años recientes.
EL CAMBIO CLIMÁTICO:
UN PROBLEMA DE EQUIDAD
En África se registra la menor concen-
tración de emisiones de CO
2
del mundo
(Figura 3). Se reconoce hoy que el cam-
bio climático es un problema de equidad,
puesto que la población más pobre del
mundo, la que menos contribuye a la acu-
mulación de gases de efecto invernadero,
es la peor equipada para hacer frente a
los impactos negativos del cambio climá-
tico. Las naciones ricas, que, a lo largo
de la historia, han sido las que más han
contribuido al recalentamiento mundial,
están mejor preparadas para adaptarse a los
impactos climáticos. Es imposible desligar
las posibilidades de éxito de las acciones
de mitigación y adaptación de los esfuerzos
15
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
Según las predicciones, en África
subsahariana las repercusiones
más graves del cambio
climático se traducirán en una
productividad agrícola reducida y
en una mayor inseguridad hídrica
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Emisiones de
dióxido de carbono
per cápita, 2000
10,0 o más
5,0-9,9
2,5-4,9
1,0-2,4
Menos de 1,0
No se dispone de datos
Toneladas per cápita
Fuente: Banco Mundial, 2008.
para superar las disparidades entre países
desarrollados y en desarrollo.
No se conseguirá enfrentar eficazmente
el desarrollo sostenible en África si no se
toman en cuenta los impactos del cambio
climático en la agricultura, los conflictos
y las pautas de las enfermedades, que son
elementos que tienen especiales repercu-
siones en la población pobre. El desarrollo
sostenible y la adaptación se refuerzan
mutuamente; y el IPCC ha llegado a la
importante conclusión de que, si las medi-
das de adaptación se recogieran en el marco
del desarrollo sostenible, se lograría dis-
minuir los impactos negativos futuros del
cambio climático.
PRINCIPALES DESAFÍOS QUE ÁFRICA
DEBE AFRONTAR
Las prioridades para los países africanos al
afrontar los desafíos del cambio climático
son las siguientes:
xconseguir un amplio reconocimiento
político en la plataforma de negocia-
ciones internacionales;
xasignar recursos de forma apropiada;
xgarantizar la seguridad alimentaria y
energética;
xllevar a cabo acciones de gestión y de
adaptación a los riesgos climáticos a
largo plazo.
Para conseguir estos objetivos, se precisa
de una gobernanza idónea, del acceso a
la tecnología, de inversiones en innova-
ción, de la participación y el compromiso
de todos lo sectores de la sociedad, y de
la cooperación internacional, nacional y
regional.
Un desarrollo inmune a los efectos del
clima supone costos en exceso de las
cantidades que se pagarían si todo sigue
igual, y la necesidad de evaluar y hacer
frente a los riesgos del clima en los pro-
gramas nacionales de desarrollo. Para ello
se necesitan recursos adicionales. ¿Quién
proporcionará esos recursos?, ¿baió qué
mecanismos? y ¿en qué plazos? Estas son
las preguntas clave a las que es menester
responder. X
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17
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
E
n el Canadá occidental, se suelen
registrar brotes periódicos de
escarabajo del pino de montaña
(Dendroctonus ponderosae), un barrenillo
nativo del pino torcido. Sin embargo, desde
finales del decenio de 1990, las poblaciones
del insecto han adquirido dimensiones sin
precedentes y atacan ahora en una exten-
sión de más de 13 millones de hectáreas
de la provincia de Columbia Británica,
que tiene una superficie aproximadamente
equivalente a la de Inglaterra. Es posible
atribuir la epidemia a múltiples causas,
entre las que está el cambio climático y
otros factores como las intervenciones de
ordenación forestal. Se pronostica que,
para 2015, la epidemia habrá acabado con
más del 75 por ciento del volumen de los
pinos en Columbia Británica, un porcentaje
que representa más de 900 millones de
metros cúbicos de madera que hubiesen
podido contribuir a la riqueza económica de
Aprender cómo hacer frente a las perturbaciones
derivadas del cambio climático y a otros fenómenos
catastrofcos que aIectan a los bosques
D. Konkin y K. Hopkins
DougKonkines Viceministro, Bosques y
Pastizales, Provincia de Columbia Británica,
Victoria (Canadá).
Kathy Hopkins es Asesora técnica – Cambio
climático, Servicio Forestal de Columbia
Británica, Victoria (Canadá).
Un devastador brote de
escarabajo del pino de montaña
en la provincia de Columbia
Británica (Canadá) ha supuesto
desafíos, pero también ha
creado oportunidades para los
encargados del diseño de políticas,
la industria forestal y la sociedad.
las comunidades provinciales. El cambio
climático en esta región no es teórico, y
sus impactos son ya una realidad.
La epidemia ha supuesto un desafío múl-
tiple, pero ha creado igualmente oportu-
nidades económicas. Además, ha impul-
sado la colaboración entre comunidades
rurales, el sector industrial de los recursos
naturales y organismos de gobierno, y ha
promovido formas nuevas de concebir
la ordenación forestal en el contexto del
cambio climático y de los objetivos de
índole social.
UNA PROVINCIA FORESTAL
Columbia Británica, la provincia más occi-
dental del Canadá, abarca una superficie
La importancia de las
actividades forestales en
la economía de la provincia
canadiense de Columbia
Británica queda ilustrada por
esta balsa de trozas que es
remolcada hacia el aserradero
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CAD [12 000 millones de USD] por año).
En muchas comunidades rurales, el sector
forestal es la principal fuente de empleo, y
en 2007 representaba 84 000 empleos y el
6,8 por ciento del producto interno bruto de
la provincia. Además de su valor maderero,
los bosques de la provincia almacenan car-
bono y suministran agua que es consumida
por los hogares, por la industria y por otros
sectores. Los bosques proveen importantes
bienes de valor cultural y medios de subsis-
tencia para los habitantes de las Naciones
Originarias, y son destinos de turismo y
lugares de esparcimiento.
UN PARAÍSO PARA EL ESCARABAJO
El pino torcido (Pinus contorta) es la espe-
cie arbórea más importante de Columbia
Británica, y produce el 23 por ciento de
la madera en pie de la provincia. Crece
en la mayor parte de su zona interior, y
se encuentra desde las altitudes media-
nas hasta las subalpinas. P. contorta es
el hospedero preferido del escarabajo del
pino de montaña. Cuando la población de
éste es de carácter endémico, el escarabajo
se reproduce en el interior de los árboles
debilitados de gran diámetro; y cuando
es epidémica, ataca y mata los árboles en
extensas superficies.
Durante el siglo pasado, las medidas
antiincendios y la reglamentación restric-
tiva sobre cosechas condujeron al desa-
rrollo de amplias formaciones forestales
contiguas que, en los últimos tiempos,
han llegado a la madurez constituyendo
un hábitat ideal para el escarabajo del
pino de montaña. La rápida difusión de la
epidemia a través de dichas formaciones
ha demostrado la importancia de ordenar
las distribuciones por clases de edad y
de aumentar la diversidad de las especies
sobre el terreno, puesto que un coniunto de
especies diversificado y una distribución
apropiada de las clases de edad habrían
podido reducir la exposición de la zona
interior de la provincia al ataque de un
tipo único de insecto o patógeno.
EFECTOS DEL CLIMA EN LA
DISTRIBUCIÓN DEL ESCARABAJO
DEL PINO DE MONTAÑA
Durante los últimos diez años, no se han
registrado en Columbia Británica las
extremas temperaturas invernales, que, en
ocasiones anteriores, tuvieren el efecto de
reducir la magnitud de los brotes. A lo largo
del siglo XX(hasta 1995), el recalentamiento
Los cadáveres de
escarabajos del pino
de montaña han sido
arrastrados por las
aguas hasta las orillas
de un lago y dan una
idea de la gravedad
del brote
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49ŇN
60ŇN
Ninguna
tendencia
+1,1
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+1,1
+1,1
+1,7
+0,6
+0,5
Montañas
boreales
septentrionales
Llanos de
la taiga
Llanos
boreales
Zona
interior
sub-boreal
Zona
central
interior
Zona
interior
meridional
Montañas
meridionales
interiores
Depresión
de Georgia
Costa y
montañas
Pacífico
nororiental
Ninguna
tendencia
1
Variaciones en la
temperatura media en
Columbia Británica
durante el siglo XX
Nota: Cuando el período de registro meteorológico respecto a una zona
determinada es demasiado breve y no permite el analisis, en el informe ſgura
«Ninguna tendencia».
Fuente: Ministerio de Medio Ambiente de Columbia Británica, 2002
de alrededor de 95 millones de hectáreas
en la accidentada costa del Pacífico. Dos
tercios de sus tierras son tierras forestales
productivas y equivalen a más de la super-
ficie de Francia. El Ministerio de Bosques
de Columbia Británica es propietario y
gestor del 95 por ciento de los bosques
de la provincia.
Los productos forestales generaron, entre
1996 y 2004, alrededor del 40 por ciento
del valor total de todas las exportaciones
de Columbia Británica (15 000 millones de
19
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
del clima fue, en la zona costera de la pro-
vincia, de una intensidad aproximadamente
equivalente al promedio mundial (0,6
o
C)
(Ministerio de Ambiente de Columbia Britá-
nica, 2002; IPPC, 2001), pero, en el interior,
fue dos a tres veces más alto (Figura 1).
Las elevadas temperaturas invernales se
tradujeron en una mayor tasa de supervi-
vencia del escarabajo del pino de montaña,
que determinó la más grave epidemia ento-
mológica jamás registrada en la provincia.
Para 2008, los daños se habían extendido
a alrededor de 500 millones de metros
cúbicos de madera.
EFECTOS CAUSADOS POR EL
ESCARABAJO DEL PINO DE MONTAÑA
Los brotes de escarabajo del pino de
montaña han tenido (o tendrán) nume-
rosos efectos perjudiciales ambientales y
socioeconómicos. Los primeros no se han
limitado a pérdidas de cubierta forestal
madura: por ejemplo, las capas freáticas
y los ciclos hidrológicos han experimen-
tado alteraciones locales; y los bosques
interiores han dejado de ser sumideros de
carbono para convertirse en fuentes de
carbono, situación ésta que se debería de
mantener hasta 2020. El hábitat vegetal y
animal también se ha visto afectado.
Aunque seguirá habiendo repercusiones
económicas negativas durante un período
prolongado, se han constatado algunos
beneficios a breve plazo. Por ejemplo,
hasta que la reciente crisis del mercado
inmobiliario en los Estados Unidos de
América frenase la demanda de madera,
la actividad económica en las zonas afec-
tadas del Canadá había experimentado un
aumento, porque el sector forestal intentaba
recuperar la mayor cantidad posible de
madera comercializable, proveniente de
árboles que habían perecido tras el ataque
del escarabaio, antes de que ésta acabase
degradándose.
El pino muerto puede ser aprovechado
como madera dimensionada durante un
período sumamente variable. Según ensayos
realizados en algunos lugares, la madera que
ha sufrido daños causados por el escara-
bajo se puede utilizar hasta 15 años después
del ataque, o incluso más en el caso de
las maderas que han sido convertidas en
tableros de astillas orientadas, pellets de
madera u otros productos (FPInnovations –
Forintek, 2008; J.S. Thrower and Associates,
2007a, 2007b; Timberline Natural Resource
Group, 2008). La vida útil estimada prome-
dio de los árboles va de 5 a 10 años, y la
de los rodales de pino de 8 a 12 años. Sin
embargo, como la madera seca expuesta a la
intemperie sufre deterioro, se raja fácilmente
y tiene una tasa de recuperación reducida,
los fabricantes han debido poner a punto
técnicas para evitar este problema.
En Columbia Británica, los beneficios
económicos derivados de la gran cantidad
de madera muerta disponible terminarán
agotándose, y en algunas regiones los sumi-
nistros de madera disponibles a medio
plazo se habrán reducido en un 50 por
ciento respecto a los niveles que se regis-
traban antes de la plaga.
RELACIÓN DE LAS MEDIDAS QUE SE
HAN TOMADO
Limitar el alcance de la plaga:
una esperanza vana
La primera medida adoptada en Columbia
Británica para contrarrestar esta infestación
–masiva y cada vez más amplia– ha consis-
tido en contener la extensión del brote. No
tardó en constatarse que se trataba de una
epidemia demasiado grande que no podría
ser eliminada o controlada. Sin embargo,
se destinaron recursos financieros con-
siderables a las acciones encaminadas a
ralentizar el ritmo de la infestación en las
zonas periféricas del brote e impedir que
éste alcanzase las Montañas Rocosas y de
allí pasase al bosque boreal. Desgraciada-
mente, las esperanzas de que se registraran
rígidas temperaturas invernales capaces de
matar las crías fueron vanas, y para 2007
el escarabajo había proliferado, llegando,
ayudado por las corrientes ventosas, hasta
las Montañas Rocosas.
Recuperación de valor
En la zona central afectada por el brote, los
esfuerzos no tardaron en concentrarse en
recuperar el valor económico de la madera
muerta antes de que ésta pudiese deterio-
rarse. La cosecha fue intensificada en las
unidades de ordenación más perjudicadas,
que eran los rodales donde el pino represen-
taba más del 70 por ciento del volumen de la
madera disponible. Los niveles de cosecha
permitidos fueron elevados temporalmente
y la reglamentación fue modificada para
facilitar la realización de las labores gracias
a la intervención de obreros forestales que
se trasladaron desde zonas adyacentes no
afectadas por la infestación.
Asistencia a las comunidades que
dependen de los bosques
Aunque la elaboración de la madera ha
aumentado últimamente debido a la inten-
sificación de la cosecha de recuperación,
a plazo más largo el brote no dejará de
Combatiendo el escarabajo del
pino de montaña con fuego
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tener repercusiones económicas, sociales
y culturales considerables en unas comuni-
dades que durante decenios han dependido
de las actividades de tala y aserrío. La
administración de Columbia Británica está
financiando las coaliciones que se ocupan
de la rehabilitación comunitaria mediante
la diversificación de las oportunidades
económicas. Con esta iniciativa se persigue
la estabilidad social durable y se atiende
a las aspiraciones locales.
Protección del suministro de madera
a medio plazo
El sector forestal también se ha preocupado
de mitigar los desajustes a medio plazo en el
suministro de madera. Alrededor del 30 por
ciento de los rodales de pino muerto tie-
nen un sotobosque suficiente y pueden ser
considerados rodales parcial o totalmente
cerrados. Con los árboles jóvenes se podría
asegurar al menos en parte el suministro de
madera en muchas zonas. El señalamiento
de los árboles del sotobosque y su protec-
ción durante las operaciones de tala tiene
ahora gran importancia.
La provincia ha asignado fondos adicio-
nales para la reforestación de las zonas
infestadas donde los pinos han muerto y
donde no habrá cosecha de recuperación.
En el año 2005 el gobierno de Columbia
Británica inició un programa de refores-
tación en áreas deforestadas a causa de
incendios o por ataques del escarabaio del
pino de montaña con el objeto de crear
bosques productivos sanos. La ſnanciación
del programa ha superado los 50 millones
de CAD (40 millones de USD) por año. El
propósito es mejorar el suministro futuro
de madera mediante el restablecimiento
de bosques ióvenes en tierras que de otra
manera habrían permanecido subproduc-
tivas, y evitar los riesgos que pudieran
correr otros bienes forestales. Gracias al
programa de reforestación se han plan-
tado ya 8 millones de plantones por año y
18 millones de plantones se cultivarán hasta
2010. Durante los próximos cinco años se
plantarán 75 millones de plantones.
Sector manufacturero y productos
Los asociados de gobierno, las universida-
des y la industria han emprendido investi-
gaciones relacionadas con nuevas técnicas
de manufactura, el perfeccionamiento de la
capacidad de laminado y la creación de pro-
ductos alternativos provenientes de madera
que ha sido atacada por el escarabaio del
pino de montaña. Hasta el presente, se han
asignado 5,9 millones de CAD (4,7 millo-
nes de USD) a la investigación y desarrollo
de productos nuevos y la mejora de los
procedimientos de manufactura.
Columbia Británica está fomentando el
uso de la madera como material de primera
elección para la construcción de viviendas,
ya que, en cuanto a emisiones de gases de
efecto invernadero y consumo energético
durante su elaboración, la madera presenta
ventajas comparativas respecto al acero y
hormigón. Sirva como ejemplo el óvalo
olímpico de patinaje veloz para los Juegos
Olímpicos Invernales, construido en las
cercanías de Vancouver: un millón de pies
tablares de madera aserrada (2 360 m
3
[en
piezas aserradas de dimensiones nomina-
les]), se han utilizado para la construcción
del techo de óvalo, que tiene una superficie
de 2,6 ha.
Columbia Británica dispone de energía
hidroeléctrica abundante, es menos depen-
diente de los combustibles fósiles que otras
jurisdicciones provinciales y solo ahora ha
comenzado a explotar fuentes de energía
alternativas. La industria de pellets está
conociendo una expansión acelerada, y en
2008 produjo, en Columbia Británica, casi
1 millón de toneladas de pellets de madera,
dando empleos directos e indirectos a cerca
de 300 personas y generando ingresos por
más de 170 millones de CAD (136 millones
de USD), provenientes sobre todo de las
exportaciones a Europa. La disponibilidad
de madera barata en grandes cantidades, de
resultas de la infestación, ha representado
también un impulso para la producción de
celulosa mediante el uso de bioenergía. Al
igual que otras provincias, Columbia Britá-
nica está conquistando posiciones más altas
en la escala del valor añadido al desarrollar
los sectores de la gasificación y de otros
productos que dependen todos estrecha-
mente de la demanda de mercado.
Valoración social de los bienes
ambientales
La población de Columbia Británica vive
en su mayoría en centros urbanos alejados
de los bosques interiores. Sin embargo, la
magnitud de los cambios sufridos por el
paisaje tras la infestación y los recientes
incendios forestales ha sido tal que en el
público ha cundido una toma de conciencia
renovada acerca del valor de los servicios
brindados por el bosque y los efectos del
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Columbia Británica está impulsando
la utilización de la madera para
la construcción: en las cercanías
de Vancouver, el techo del óvalo
olímpico de patinaje veloz para los
Juegos Olímpicos Invernales, de una
superſcie de 2,6 ha, ha sido construido
principalmente con madera proveniente
de árboles que murieron tras el ataque
de escarabajo del pino de montaña
21
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
cambio climático. Entre las cuestiones que
ahora se plantean figura la repercusión
que pueda tener el cambio climático y
la salud del bosque en el concepto tradi-
cional de aprovechamiento de la tierra, y
cómo incorporar los valores sociales en
las decisiones de política.
EXPECTATIVAS FUTURAS
Proyecciones climáticas
Se prevé que el aumento medio de la tem-
peratura durante el siglo XXI oscilará entre
1
o
C y 6
o
C (IPCC, 2007). Este incremento
dependerá de hecho de la rapidez con la
que se contengan las emisiones, pero los
valores que se registrarán podrían superar
con creces los de los cien años anteriores.
Debido a su situación geográfica septen-
trional, Columbia Británica se está ya pre-
parando para afrontar nuevos aumentos de
esta magnitud o incluso superiores. Los
cambios resultantes podrían tener reper-
cusiones significativas en las especies y
los ecosistemas.
Cómo entender las respuestas del
ecosistema
El cambio climático es una de las principa-
les cuestiones que dan impulso al programa
de investigación del Servicio Forestal de
Columbia Británica. La Iniciativa para
los Ecosistemas Forestales Futuros (véase
www.for.gov.bc.ca/hts/Future_Forests)
fue creada en 2006 para adaptar las polí-
ticas de ordenación y las prácticas con
el objeto de acrecentar la resiliencia de
los ecosistemas de bosques y pastizales.
Por resiliencia se entiende la capacidad
del ecosistema de absorber, recuperarse y
adaptarse a los fenómenos de estrés pro-
vocados por el cambio climático.
El personal científico del gobierno ha
llevado a cabo estudios en colaboración
con la Universidad de Columbia Británica
con el propósito de elaborar hipótesis sobre
los cambios climáticos que podrían afectar
a los ecosistemas forestales en el futuro
(Figura 2). Los modelos permiten prede-
cir que muchos de los ecosistemas que se
encuentran en el territorio de la provincia se
verán sometidos dentro de poco a condicio-
nes climáticas que podrían convenir meior a
un mosaico de especies distinto del actual.
Lo que es cierto es que la composición de
las especies puede no tener la capacidad
natural de cambiar tan rápidamente como el
clima, de manera que, en algunos lugares,
unas especies insuficientemente adaptadas
podrían sufrir un estrés mayor. Por este
motivo se están indagando procedimientos
para una migración asistida de especies de
árboles y proveniencias hacia zonas que
en el futuro podrán tener un clima más
apropiado.
Reevaluación de la normativa y las
prácticas forestales
La epidemia de escarabajo del pino de
montaña ha puesto de manifiesto la com-
pleiidad y el carácter imprevisible que
pueden tener las repercusiones de un grave
acontecimiento perturbador. La rapidez
con la que se manifiesta el fenómeno
puede poner a dura prueba la capacidad
del gobierno de satisfacer las expectativas
de la sociedad.
Para hacer frente al cambio climático,
todo el aparato normativo del Ministe-
rio de Bosques y Pastizales de Columbia
Británica se ha sometido a revisión. Por
ejemplo, el concepto de mejora de árboles
forestales, anteriormente un asunto esen-
cialmente relacionado con el crecimiento,
ha sido ampliado para comprender asi-
mismo la resiliencia.
Aunque el cambio climático se traduce
en algunas ventaias para los bosques, los
costos asociados con agentes tales como
el fuego, las plagas y el agua superarán en
ſn de cuentas con mucho los beneſcios
que se puedan obtener. La oportunidad de
ajustar las prácticas de ordenación forestal
se ve limitada por la muy exigua proporción
(alrededor del 0,3 por ciento) de tierras
forestales que son cosechadas cada año en la
provincia. Esto evoca la necesidad de adop-
tar prácticas de adaptación con el ſn de que
tanto las comunidades como las economías
ostenten una resiliencia reforzada.
Sin embargo los daños resultantes del
cambio climático no se solventarán ajus-
tando tan sólo los sistemas naturales o
los humanos. Una acción decidida de
mitigación es indispensable para que la
adaptación surta efecto. La aportación del
gobierno de Columbia Británica a la reduc-
ción de los gases de efecto invernadero,
responsables, junto con otros agentes, del
cambio climático, ha consistido en la crea-
ción de un impuesto de carbono neutral
sobre las emisiones de gases de efecto
invernadero producidas por la quema de
sustancias combustibles fósiles. Los emi-
sores están obligados a efectuar pagos por
Fuente: Symmetree Consulting Group Ltd, sin publicar
2
Hipótesis climáticas para
la zona del Arroyo Cahilty
Presente 2050, hipótesis de cambios lentos
(emisiones escasas)
2050, hipótesis de cambios rápidos
(emisiones intensas)
Clima idóneo para la picea de Engelmann
(Picea engelmannii) y para el abeto blanco
americano (Abies lasiocarpa) (ESSF)
Clima ligeramente más cálido, idóneo para la
tuya roja (Thuja plicata) del interior occidental
y el árbol de la vida (Tsuga spp.) (ICH), y el
abeto de Douglas (Pseudotsuga spp.) del
interior (IDF)
Clima más cálido con veranos más secos,
idóneo para el abeto de Douglas, el pino
ponderosa (Pinus ponderosa) y la tuya roja
occidental
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
22
tonelada de gas emitida que equivalen,
para todos los sectores de la economía,
a un desincentivo para la contaminación
por emisiones. Las empresas y particulares
en Columbia Británica tienen la posibi-
lidad de reducir sus pagos de impuestos
al limitar su consumo de combustibles,
usar combustibles limpios, aumentar la
eficiencia de los combustibles utilizados
o adoptar nuevas tecnologías energéticas.
Podrían incluso compensar en su totalidad
las emisiones producidas si aprovecharan
las ventajas de los mercados de carbono
emergentes. La ley obliga al gobierno de
Columbia Británica a demostrar que los
impuestos de carbono recaudados en la
provincia han sido devueltos por completo
a las empresas y particulares en forma de
reducciones tributarias.
Columbia Británica participa también,
iunto a siete estados de los Estados Unidos
de América y cuatro provincias canadien-
ses, en la Iniciativa Climática Occidental,
en cuyo ámbito se está elaborando un sis-
tema de comercio de derechos de emi-
sión destinado a reducir las emisiones de
gases de efecto invernadero provenientes
de plantas que emiten 100 000 o más tone-
ladas de equivalente de dióxido de carbono
al año. Aunque la deforestación es escasa
en la provincia, Columbia Británica está
igualmente empeñada en establecer una
reglamentación para reducir o eliminar la
deforestación neta.
Aspectos sociales
Para todas las operaciones de su sistema
de ordenación forestal, Columbia Británica
está adoptando una planiſcación basada
en hipótesis y procedimientos destinados
a crear capacidad de adaptación. Todos los
problemas se consideran problemas de índole
social, y por ende la resolución de los retos
medioambientales radica en las personas.
La ciencia es indispensable para resolver los
asuntos relacionados con el cambio climá-
tico, pero por sí sola es insuſciente.
En la actualidad, para proteger la calidad
del aire, y por otros motivos, la opinión
pública presiona para conservar los árboles
viejos y reducir o eliminar los fuegos. Pero
los árboles viejos son fácil presa de agentes
perturbadores como el escarabajo del pino
de montaña; y conforme el clima cambia,
los movimientos de opinión que propug-
nan la prohibición de las quemas podrían
menoscabar los esfuerzos encaminados a
mantener la salud de los rodales.
El gobierno de Columbia Británica está
sensibilizando a la gente acerca del cambio
climático y estimula a individuos y orga-
nizaciones para encontrar soluciones
innovadoras relacionadas con los proble-
mas que se plantean. Para hacer frente al
cambio climático de manera eficaz, es
preciso modificar los comportamientos;
sin embargo, los datos e informaciones
no mudan por lo general la actitud de los
individuos. Por ello, es menester reconocer
que los impactos derivados del cambio
climático son producto de las pautas del
comportamiento humano. Si se pretende
hacer que los comportamientos varíen,
será oportuno no solo efectuar ajustes
en las estructuras comerciales y en los
incentivos, sino también difundir mensajes
impactantes que conmuevan las emociones
y satisfagan el entendimiento.
EN SÍNTESIS
Las ideas y enfoques de los gestores foresta-
les de Columbia Británica se han ampliado
tras los problemas planteados por la epi-
demia del escarabajo del pino de montaña.
La epidemia ha puesto de relieve las con-
secuencias potenciales no buscadas de las
intervenciones humanas en los ecosistemas
naturales, y la necesidad de desarrollar
la resiliencia de los ecosistemas, de los
individuos y de las comunidades.
Para enfrentar holísticamente los desa-
fíos sistémicos del cambio climático, el
gobierno provincial ha multiplicado los
canales de didáctica organizacional, se
ha dotado de una administración progre-
sista y ha establecido nexos robustos entre
investigadores y políticos. Sus esfuerzos
han dado frutos gracias a un trabajo inter-
disciplinario, por ejemplo en materia de
salud forestal, análisis del suministro de
madera y planificación comunitaria.
Los problemas y las soluciones forman
parte de un sistema de influjos mundia-
les complejo. Por ejemplo, la expansión
económica china repercute en el precio
del petróleo en todo el mundo. Las sub-
venciones estadounidenses a los granos
afectan a la superficie destinada en todos
los lugares del mundo a la producción de
fibras y alimentos. Los aranceles aduane-
ros rusos sobre las trozas determinan el
precio de las trozas en el comercio inter-
nacional. Una infestación por escarabaio
del pino de montaña influye en el precio
de la madera en los Estados Unidos de
América. Todos estos factores condicionan
la capacidad de mantener un suministro
regular de madera en Columbia Británica y
de apoyar a las comunidades que dependen
de los bosques.
Las preguntas que se han formulado supe-
ran en número las respuestas que pue-
dan recibir. Columbia Británica persigue
ensayar diversas hipótesis futuras, no solo
respecto al clima sino también respecto a
los sistemas ecológicos y humanos. Este
objetivo implica modificar las relaciones
que se entablan entre las diferentes ins-
tancias de gobierno y organismos guber-
namentales, por una parte, y la industria y
las comunidades, por otra. Están surgiendo
innovaciones en campos de intereses que
se solapan; por ejemplo, las empresas ener-
géticas se están asociando con empresas
forestales, dando origen a nuevas tecno-
logías y productos.
Ninguna comunidad u organismo está
preparado para afrontar por sí solo los cam-
bios que depara el futuro. Los gobernantes
deben prestar su apoyo a la diversificación,
evitar la creación de organizaciones jerár-
quicas rígidas que impiden la innovación,
y mantener una visión universalista, abierta
e inquisitiva. X
«Diez mil millones de escarabajos no
se pueden equivocar – Compre pino de
Columbia Británica»
Bibliografía
FPInnovations – Forintek. 2008. Predicting
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Resumen para responsables de políticas. Parte
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del Grupo Intergubernamental de Expertos
23
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
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J.S. Thrower and Associates. 2007b. Field
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Ministry of Forests and Range Internal Report
for Project BC0108551. X
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
24
Repercusiones del cambio climático
en la distribución de los pinos tropicales
en Asia sudoriental
M. van Zonneveld, J. Koskela, B. Vinceti y A. Jarvis
Maarten van Zonneveld es experto asociado
de la oſcina para las Américas de Biodiversity
International en Cali (Colombia).
Jarkko Koskela y Barbara Vinceti trabajan
en la oſcina para Europa de Biodiversity
Internacional en Maccarese, Roma (Italia).
Andy Jarvis trabaja en Biodiversity International
y en el Centro internacional de agricultura tropical
(CIAT) en Cali (Colombia).
Para predecir |as modiſcaciones
en la distribución de Pinus kesiya
y P. merkusii y los eventuales
efectos en la conservación y uso
de los recursos genéticos de estas
especies, se recurre a modelos
climáticos de envoltura.
L
os bosques de pino natural de Asia
sudoriental se componen de dos
especies de gran importancia eco-
nómica –Pinus kesiya y P. merkusii– y de
dos especies endémicas raras –P. dalaten-
sis y P. krempfii–. Pese a la realización
de diversos proyectos de conservación
(por ejemplo, Centro Danida de semillas
forestales, 2000; Razal et al., 2005), la
deforestación ha sido la causa de que la
superficie ocupada por estas especies haya
disminuido en las últimas décadas (FAO,
2007). Las prácticas insostenibles de resi-
nación y de recolección de leña han degra-
dado muchos de los rodales remanentes. La
regeneración, crecimiento y distribución
de estos pinares se verán probablemente
amenazados asimismo por los efectos del
cambio climático.
Aunque la deforestación ha determinado
la erosión de los recursos genéticos de las
especies de pino, los pinares remanen-
tes encierran aún recursos genéticos que
podrían ser usados para la rehabilitación
de los pinares naturales degradados, el
mejoramiento de los árboles y el estable-
cimiento de plantaciones de árboles.
Este artículo describe la aplicación de
modelos climáticos de envoltura para la
estimación de la presencia potencial de
P. kesiya y P. merkusii en Asia sodoriental
en las condiciones climáticas actuales, y
analiza las modificaciones en la frecuen-
cia de los individuos que podrían resultar
del cambio climático. También se discu-
ten las consecuencias, desveladas por los
modelos, de la conservación y uso de los
recursos genéticos de ambas especies en
Asia sudoriental.
LOS PINOS DE ASIA SUDORIENTAL
Pinus kesiya crece en tierras altas (800
a 1 200 m), y se encuentra desde las
colinas de Assam en la India a través de
Myanmar, Tailandia, la República Demo-
crática Popular Lao, Viet Nam y Cam-
boya hasta China meridional y Filipinas
(Turnbull, Armitage y Burley, 1980).
El Pinus kesiya crece
en tierras altas en
Asia sudoriental:
rodal natural en un
montículo (pendiente
izquierda) situado
a 1 200 a 1 300 m de
altitud, provincia de
Chiang Mai (Tailandia
septentrional)
F
A
O
/
M
.

K
A
S
H
I
O
25
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
F
A
O
/
M
.

K
A
S
H
I
O
El Pinus merkusii crece
en zonas de altitud
menor: un rodal natural
situado a una altitud
de 600 m, provincia de
Chiang Mai (Tailandia
septentrional)
P. merkusii crece en tierras de altitud menor
en los países mencionados, con exclusión
de China e India (Cooling, 1968), y también
en Indonesia (Sumatra); es por tanto la
única especie de pino que crece de forma
natural en el hemisferio sur. P. dalatensis
y P. krempfii se dan tan sólo en las tierras
altas de Viet Nam meridional (Richardson
y Rundel, 1998).
P. kesiya es plantada tanto dentro como
fuera de su ámbito natural, y se ha conver-
tido, sobre todo en varios países africanos,
en una importante especie de silvicultura de
poblaciones forestales artiſciales. El valor
de P. merkusii como especie para plan-
taciones artiſciales es menor, porque en
Asia sudoriental continental el incremento
en altura inicial de los plantones se retrasa
varios años (debido a que la especie pasa
por una «etapa de pasto» cuando sus agujas
forman matas de hierba durante el período
de desarrollo de una robusta raíz pivotante;
estas características se consideran ventajo-
sas para la selección por regeneración natural
en zonas donde los incendios forestales son
frecuentes). Como las poblaciones insulares
de P. merkusii no pasan por la «etapa de
pasto», la especie ha sido utilizada para
plantación tan sólo en Indonesia.
P. kesiya y P. merkusii crecen en suelos
pobres y bien drenados, y forman a menudo
rodales mixtos conjuntadas con especies
latifoliadas (por ejemplo, Dipterocarpus,
Quercus y Shorea). Ambas especies de
pino están relativamente bien adaptadas
a los incendios forestales, pero los fre-
cuentes fuegos de origen humano impiden
la regeneración completa y ocasionan la
formación de rodales abiertos que se ase-
mejan a los de sabana. Sin embargo, los
fuegos pueden favorecer el establecimiento
de los pinos en lugares que de otra manera
hubiesen sido ocupados por latifoliadas
competidoras (Turakka, Luukkanen y
Bhumibhamon, 1982).
PREDICCIÓN DE ÁREAS DE
DISTRIBUCIÓN PRESENTES Y FUTURAS
Los modelos climáticos de envoltura son una
herramienta práctica que permite evaluar
rápidamente el impacto potencial del cambio
climático en la distribución de las especies y
los ecosistemas. Para realizar la modelación
se adquiere documentación geográſca sobre
la distribución de la especie con el objeto
de predecir su nicho climático, es decir su
presencia potencial. Los desplazamientos
futuros que sufrirá el nicho se estiman en
base a proyecciones climáticas tomadas de
modelos de circulación global.
Para los análisis de las especies de Pinus
en Asia sudoriental se utilizaron datos de
procedencias de poblaciones naturales con-
sideradas lugares de origen geográfico de
semillas para los programas de recolección
(FAO, 1970; Centro danés/FAO de semillas
forestales, 1973; Barnes y Keiding, 1989)
y rodales boscosos prioritarios para los
programas de conservación in situ (Centro
Danida de semillas forestales, 2000; Razal
et al., 2005), así como datos de herbario
accesibles libremente en la Infraestructura
Mundial de Información en Biodiversidad
(véase www.gbif.org). Los datos com-
prendían procedencias de 46 poblaciones
naturales de P. kesiya y 50 poblaciones
naturales de P. merkusii.
Para describir el clima actual en los sitios
de las poblaciones naturales de pino se
utilizaron 19 variables climáticas Bioclim
(Busby, 1991) derivadas de las capas cli-
máticas mundiales de la base de datos
WORLDCLIM (Hijmans et al., 2005a).
De la base de datos también se extrajeron
informaciones sobre el rango de altitudes
presente de las especies. Se realizaron pro-
yecciones climáticas para el año 2050 según
predicciones promedio de dos modelos de
circulación global ampliamente utilizados
–el HADCM3 y el CCCMA– con arreglo
a una hipótesis de emisiones de CO
2
en la
que se estima que todo sigue igual.
Para elaborar la envoltura climática presente
y futura respecto a la frecuencia natural de las
dos especies de pino se aplicó el programa
Maxent de modelos climáticos de envoltura
(Phillips, Anderson y Schapire, 2006). A con-
tinuación se cartograſaron las envolturas, y
se observaron los cambios o desplazamientos
de las zonas de distribución.
DISTRIBUCIÓN DE PINOS ACTUAL Y
POTENCIAL BAJO LAS CONDICIONES
CLIMÁTICAS PRESENTES
La envoltura climática diseñada para
P. kesiya (Figura 1) muestra que, además
de las zonas en las que se ha registrado la
existencia de poblaciones naturales, la espe-
cies podría también estar presente potencial-
mente en diversos otros lugares de Myanmar,
Tailandia nororiental y meridional, la Repú-
blica Democrática Popular Lao y Camboya
sudoccidental. Si bien en Myanmar se ha
registrado la existencia de tan sólo una
población, es probable que P. kesiya esté
presente más abundantemente en ese país
de lo que pareciera indicar la información
disponible. Las provincias indonesias de Java
y Nusa Tenggara quedan fuera de la zona de
distribución natural de P. kesiya, pero, según
se ha constatado, tienen un clima apropiado
para el desarrollo de la especie.
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
26
La envoltura climática delineada para
P. merkusii (Figura 2) coincide con la pauta de
distribución de las especies observada en Asia
sudoriental continental y en Sumatra. Los
resultados del modelo indican que el clima
es apropiado para el desarrollo de P. merkusii
fuera de su zona de distribución geográſca
natural en diversos lugares de archipiélago
malasio y en Australia septentrional.
IMPACTOS POTENCIALES DEL
CAMBIO CLIMÁTICO EN LA
DISTRIBUCIÓN DE LOS PINOS
En términos generales, pocas son las zonas
de Asia sudoriental continental que, de
resultas del cambio climático, ofrecerán
condiciones propicias para el desarrollo de
2
Presencia registrada
y potencial de Pinus
merkusii
3
Predicción del impacto
del cambio climático
respecto a la presencia
de Pinus kesiya natural
4
Predicción del impacto
del cambio climático
respecto a la presencia
de Pinus merkusii natural
1
Presencia registrada
y potencial de Pinus
kesiya
Impacto leve
Impacto intenso
Nuevas zonas potenciales
Presencia fuera del nicho climático
Impacto leve
Impacto intenso
Nuevas zonas potenciales
Presencia fuera del nicho climático
Presencia registrada
de pinos
Envoltura climática
Presencia potencial de pinos
Fuera del nicho climático natural
Presencia registrada
de pinos
Envoltura climática
Nuevas zonas potenciales
Fuera del nicho climático natural
las dos especies de pino (Figuras 3 y 4).
Se ha anticipado que los rodales de
P. merkusii de las tierras bajas de Camboya
y Tailandia puedan ser los más amenazados
por las alteraciones climáticas (Figura 4).
En cambio, se predice que en varias par-
tes del archipiélago malasio el clima será
más favorable para las plantaciones de P.
merkusii y que lo será algo menos para
las de P. kesiya.
La mayor parte de las poblaciones de
P. kesiya registradas se encuentran en zonas
de altitud mayor, por lo general a 1 022 m
sobre el nivel del mar, y no se espera que
el cambio climático las afecte mayormente.
Las poblaciones de P. kesiya presentes en
zonas caracterizadas por variaciones de los
valores estacionales de temperaturas altas
serán las más amenazadas (Cuadro 1), y
especialmente las que se encuentran en
China meridional (Figura 3). Sin embargo,
el impacto del cambio climático sufrido
por estas poblaciones podría no ser tan
drástico como lo predicen los modelos de
envoltura. Las proveniencias chinas de
P. kesiya establecidas en terrenos de ensayo
en África sudoriental y Viet Nam fuera del
ámbito climático natural de la especie han
mostrado rendimientos moderadamente
buenos (Costa e Silva, 2007); esto indica
que bien podrían adaptarse a condiciones
climáticas nuevas.
Se pronostica que los bosques de
P. merkusii que ya se encuentran en zonas
27
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
CUADRO1. Cambios promediopronosticados respectoacincovariables del clima
parapoblaciones de Pinus kesiyaenzonas de impactoleve e intenso
Variables del clima Poblaciones en zonas
de impacto leve
Poblaciones en zonas
de impacto intenso
Presente 2050 Variación Presente 2050 Variación
Temperatura
media anual (ŇC) 21,7 23,3 1,6 22,9 24,3 1,3
Temperatura máxima
en el mes más cálido
(ŇC) 30,4 32,7 2,3 32,0 33,9 1,9
Variaciones
estacionales de la
temperatura (desviación
estándar respecto a
la temperatura media
anual x 100) 197,0 188,9 -8,1 271,3 259,3 -12,0
Precipitaciones anuales
(mm) 1754,1 1974,3 220,2 176,7
Precipitaciones en el
trimestre más seco
(mm) 53,6 48,3 -5,3 60,4 56,5 -3,9
CUADRO2. Cambios promediopronosticados respectoacincovariables del clima
parapoblaciones de Pinus merkusii enzonas de impactoleve e intenso
Variables del clima Poblaciones en zonas
de impacto leve
Poblaciones en zonas
de impacto intenso
Presente 2050 Variación Presente 2050 Variación
Temperatura media
anual (ŇC) 22,9 24,3 1,3 26,7 28,4 1,7
Temperatura máxima
en el mes más cálido
(ŇC) 32,0 33,9 1,9 34,3 36,7 2,5
Variaciones
estacionales de
la temperatura
(desviación estándar
respecto a la
temperatura media
anual x 100) 271,3 259,3 -12,0 161,2 170,8 9,6
Precipitaciones
anuales (mm) 1511,0 1687,7 176,7 1721,7 1862,7 141,0
Precipitaciones en el
trimestre más seco
(mm) 60,4 56,5 -3,9 35,6 32,1 -3,5
de temperaturas elevadas serán los más
vulnerables a los efectos del cambio cli-
mático (Cuadro 2). Las proveniencias
de tierras bajas en Tailandia oriental y
Camboya septentrional en particular serán
las que más sufrirán los efectos del aumento
pronunciado de la temperatura (Figura 4).
Se espera que en varios de estos rodales se
registren temperaturas que podrían superar
el rango de tolerancia de la especie, con
máximas en el mes más cálido del año 2050
por encima de los 36
o
C (Cuadro 2), un
valor que, según la base de datos Ecocrop
de la FAO (véase Hijmans et al., 2005b),
matará los árboles adultos. Las provenien-
cias locales de P. merkusii existentes en
estas zonas podrían sufrir degradación y
terminar extinguiéndose.
CONSECUENCIAS
La amplitud de las zonas de distribución
potencial de las dos especies de pino no
implica necesariamente que los pinares
puedan sobrevivir sin mayores dificulta-
des. De hecho, los sitios de distribución
actual comprenden un pequeño número
de bosques que han quedado después de
las cortas y de las actividades de explo-
tación con fines de obtención de leña.
En consecuencia, y según criterios de la
Unión Internacional para la Conserva-
ción de la Naturaleza (UICN, 2008), la
conservación P. merkusii se caracteriza
ya por una situación de vulnerabilidad.
El cambio climático representa una ame-
naza adicional, puesto que las poblaciones
naturales de estas especies están aún más
expuestas a degradación y corren el riego
de extinguirse.
Como se indicó anteriormente, se pronos-
tica que las proveniencias de P. merkusii de
tierras bajas hayan de ser las más afectadas
por el cambio climático. La degradación
y extinción de estas proveniencias podría
traducirse en una pérdida importante de
recursos genéticos para la silvicultura de
poblaciones forestales artificiales y para
las actividades de reforestación relacio-
nadas con estas especies. Como muchos
rodales de P. merkusii de tierras bajas
están en lugares aislados, es probable que
la migración de las proveniencias de tierras
bajas hacia tierras de altura donde el clima
es más favorable se vea limitada. Por lo
tanto, el trasplante de las proveniencias de
P. merkusii de tierras bajas a zonas climá-
ticamente más apropiadas pareciera ser la
única alternativa que permitiese conservar
los recursos genéticos in situ. En Michoacán
(México), para conservar las provenien-
cias de P. oocarpa se ha recomendado
adoptar medidas análogas (Sáenz-Romero,
Guzmán-Reyna y Rehfeldt, 2006).
Los modelos de envoltura para la pre-
dicción del cambio climático toman en
consideración los rangos climáticos en los
cuales las especies existen naturalmente en
la actualidad. Los modelos podrían arro-
jar sobreestimaciones acerca del impacto
del cambio climático, ya que las especies
podrían manifestar una capacidad de adap-
tación a una gama climática más amplia.
Por lo demás, diversas especies de pino
subtropicales y tropicales, entre las que
está P. kesiya, ostentan un alto grado de
variación genética y toleran un amplio
rango de climas. Los ensayos llevados
a cabo con especímenes provenientes de
múltiples lugares han mostrado que éstos se
adaptan bien a un amplio rango de climas,
y que podrían por consiguiente también
amoldarse a condiciones climáticas nuevas
en su propio hábitat natural, pese a que en
los estudios realizados con modelos de
envoltura se pronostique que tales condi-
ciones son inadecuadas (van Zonneveld
et al., 2009).
Además del clima, las condiciones del
suelo, la competencia entre las plantas y
otros factores influyen también en la fre-
cuencia de las especies y representan otros
tantos elementos que limitan su distribu-
ción presente y el desplazamiento futuro
de las zonas de distribución. Sin embargo,
como se considera que el clima es el motor
principal de los futuros cambios que afecten
a las zonas de distribución, en los modelos
de predicción climática no se han tenido
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
28
en cuenta tales otros factores. Es más, las
proyecciones de los modelos de circulación
global varían considerablemente, y por
consiguiente los modelos de predicción cli-
mática tienen un margen de incertidumbre.
No obstante, a pesar de sus limitaciones,
los modelos de envoltura se consideran
una herramienta eficaz para lograr una pri-
mera aproximación del impacto climático
potencial en la frecuencia de las especies
(Pearson y Dawson, 2003).
Este enfoque también podría aplicarse a
otras especies y a otras regiones. Por ejem-
plo, se han usado métodos similares para
predecir los efectos del cambio climático
en el pino y especies de roble (Quercus)
en México (Gómez-Mendoza y Arriaga,
2007) y numerosas especies de árboles en
los Estados Unidos de América (Iverson
et al., 2008).
CONCLUSIONES
Los modelos climáticos de envoltura han
ayudado a predecir qué bosques de pino
se verán afectados con mayor probabilidad
por efecto del cambio climático, y han
permitido poner en práctica programas
de conservación forestal y de ordenación
no solo para anunciar cuáles serán los
impactos, sino también para determinar
oportunidades. Se espera que el cambio cli-
mático tenga repercusiones favorables en la
silvicultura de poblaciones forestales arti-
ficiales de pino en el archipiélago malasio
conforme aparezcan nuevas zonas dotadas
de un clima idóneo para el establecimiento
de P. merkusii, o algo menos idóneo para
el establecimiento de P. kesiya.
A pesar de que las especies de este estudio
pueden adaptarse de formas no previstas
en los modelos a las nuevas condiciones
climáticas, la situación de las provenien-
cias de tierras bajas de P. merkusii en Asia
sudoriental continental parece ser crítica
a la luz del aumento esperado de unas
temperaturas que estarán por encima de la
capacidad de tolerancia de las especies. Es
probable que, de no tomarse medidas de
conservación adecuadas, estas provenien-
cias terminen degradándose o extinguién-
dose en las próximas décadas en aquellos
lugares donde hoy se presentan de forma
natural. X
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29
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
Efectos del cambio
climático mundial
en los árboles y
arbustos raros
M.S. Devall
Más que en el presente, el clima ha regis-
trado en épocas pasadas variaciones con
períodos de tiempo más frío, cálido, seco o
húmedo. Las plantas han logrado adaptarse
a tales variaciones, pero un recalentamiento
generalizado y rápido podría tener efectos
desastrosos en los árboles y arbustos raros,
es decir en aquellas especies nativas que
cuentan entre las más infrecuentes de una
región y que más necesitan de los esfuerzos
de conservación. Las plantas y comunidades
vegetales raras son a menudo individuos o
poblaciones residuales de épocas pasadas
que han podido sobrevivir en una localidad
gracias a una particular combinación de con-
diciones ambientales.
Los árboles forestales y arbustos raros
deben hacer frente a amenazas de conser-
vación muy especiales. Para las plantas raras,
un clima más seco podría ser estresante, pero
un clima más húmedo podría ser causa de
inundaciones. Las tierras anegadizas, sobre
todo si ya han sufrido degradación, serían
vulnerables a la desecación en una atmós-
fera más cálida. A consecuencia del clima
cálido, los árboles y arbustos raros serán
probablemente los que mayor riesgo de extin-
ción corren. Muchas especies raras tienen
características que las ponen en situación
de riesgo, tales como poblaciones exiguas,
un hábitat especializado o una distribución
geográfica limitada. En el sur de los Estados
Unidos de América, por ejemplo, un grupo
de especies de árboles y arbustos raros se
encuentra confinado en extensiones de 100 o
menos kilómetros de latitud, y muy pocas
tienen un ámbito de distribución continuo no
disyunto de más de 100 km. Las plantas que
viven en zonas montañosas pueden encontrar
refugio eligiendo lugares de altitud mayor, en
donde ello resultase posible. Las comunida-
des vegetales que se encuentran en lugares
de altitud menor son vulnerables a la elevación
del nivel de los mares. En muchas regiones,
el aprovechamiento de la tierra ha sido la
causa de que las posibilidades de adaptación
de las especies de plantas raras sean más
escasas. El cambio climático ha determinado
que éstas sean cada vez más vulnerables a
las especies vegetales y animales invasivas.
Sin la intervención del hombre, es probable
que muchos árboles y arbustos raros terminen
extinguiéndose.
Lindera melissifolia es un ejemplo de espe-
cie vegetal rara del sudoeste de los Estados
Unidos de América que se verá probablemente
amenazada por el cambio climático mundial.
La lindera es un arbusto que mide hasta 2 m
Margaret Devall es ecóloga del Servicio
Forestal de los Estados Unidos para Bottomland
Hardwoods Research, Estación de Investigación
del Sur, Stoneville, Misisipi (Estados Unidos de
América).
C
.
T
.

B
R
Y
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B
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W
O
O
D
.
O
R
G
Lindera melissifolia
es una especie rara
amenazada por el
cambio climático
de alto y crece en tierras húmedas inundadas
y en las márgenes húmedas de sumideros,
estanques y depresiones. Es una especie
dioica, y los clones femeninos son por lo
general más pequeños que los masculinos;
algunos rodales suelen no contener clones
femeninos. Tal como ocurre con muchas
especies clonales, las plántulas se observan
raramente. La distribución y abundancia de
los individuos de L. melissifolia ya ha sido
afectada por la destrucción y alteración del
hábitat, especialmente debido al corte de la
madera, el aclareo del terreno y el drenaje o
la inundación locales de las tierras húmedas.
La especie fue incluida en la lista de las
especies en peligro del Servicio de Pesca y
Vida Silvestre de los Estados Unidos en 1986.
Muchas de las colonias existentes son peque-
ñas y ocupan solo una porción del hábitat que
aparentemente les podría convenir. El valle
aluvial del Misisipi inferior, zona donde se
localizan los dos tercios de la población actual
de L. melissifolia, es uno de los ecosistemas
más amenazados de los Estados Unidos de
América. Como gran parte del hábitat idóneo
para la dispersión de la lindera está hoy
fragmentado, las poblaciones que mueren
generalmente no serán reemplazadas.
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
30
E
l bosque mixto ombrófilo (tole-
rante a precipitaciones intensas) en
Brasil meridional, que ostenta un
dosel en el que predomina el pino Paraná
(Araucaria angustifolia), se conoce tam-
bién como bosque de araucaria (Veloso,
Rangel Filho y Lima, 1991). La compo-
sición de la vegetación de este bosque
varía sin embargo significativamente en
función de la latitud, la altitud, el suelo
y el microclima (Reitz y Klein, 1966).
Este tipo de bosque se encuentra solo en
el neotrópico y es típico de la altiplanicie
meridional.
Los bosques de Araucaria angustifolia
están hoy sometidos a grandes presiones
debido a que se localizan por lo general en
zonas densamente pobladas. Los cambios
en el clima, recientes o pronosticados,
conllevarán probablemente nuevas difi-
cultades para la supervivencia de estas
poblaciones arbóreas. El presente artículo
describe el origen del bosque de arauca-
ria y esboza las modificaciones sufridas
por el bosque a lo largo del cenozoico
–la era geológica más reciente y aún no
conclusa– de resultas del cambio climá-
tico. Se ponen de relieve algunas de las
insuficiencias de la moderna cartografía
de la vulnerabilidad climática respecto
a las poblaciones descritas, así como la
importancia de mantener su variabilidad
genética y de permitir su adaptación a un
clima cambiante, y, en consecuencia, su
conservación.
ACERCA DEL BOSQUE DE ARAUCARIA
Y A. ANGUSTIFOLIA
En Brasil, los bosques de araucaria están
al sur del trópico de Capricornio, entre
altitudes comprendidas entre 50 y 1 800 m,
y más frecuentemente entre 500 y 1 200 m,
y se encuentran rodeados de bosque sub-
tropical húmedo. También existen pobla-
ciones fragmentadas de A. angustifolia en
El cambio climático y la conservación de
Araucaria angustifolia en Brasil
M. Silveira Wrege, R.C.V. Higa, R. Miranda Britez, M. Cordeiro Garrastazu,
V.A. de Sousa, P.H. Caramori, B. Radin y H.J. Braga
Marcos Silveira Wrege, Rosana Clara
Victoria Higa, Marilice Cordeiro Garrastazu
yValderês Aparecida de Sousa trabajan
en Embrapa Florestas, dependencia forestal
de la Empresa Brasileña de Investigación
Agropecuaria (EMBRAPA), Colombo (Brasil).
Ricardo Miranda Britez trabaja en la Sociedade
de Pesquisa em Vida Selvagem e Educação
Ambiental (Sociedad de Investigación en Vida
Silvestre y Educación Ambiental, SPVS),
Curitiba (Brasil).
Paulo Henrique Caramori trabaja en el Instituto
Agrônomico do Paraná (Instituto Agronómico de
Paraná, IAPAR), Londrina (Brasil).
Bernadete Radin trabaia en la Fundação
Estadual de Pesquisa Agropecuária (Fundación
Estatal de Investigaciones Agropecuarias,
FEPAGRO), Porto Alegre (Brasil).
Hugo José Braga trabaja en el Centro
de Informações de Recursos Ambientais
e de Hidrometeorologia (Centro de
Informaciones sobre Recursos Ambientales
e Hidrometeorología, EPAGRI/CIRAM),
Florianópolis (Brasil).
La cartografía de la
vulnerabilidad climática permite
predecir las zonas donde el cambio
climático tendrá repercusiones
drásticas en determinadas
especies o poblaciones de
árboles, y asignar a éstas un lugar
prioritario en las actividades de
conservación.
Argentina nororiental y Brasil sudoriental
(Hueck, 1953). El bosque de araucaria
cubre una superficie de 177 600 km
2
en
Brasil (Leite y Klein, 1990) y de 2 100 km
2
en Argentina (Giraudo et al., 2003).
La presencia de A. angustifolia en Brasil
se debe a la deriva continental, que ha
ocasionado la dispersión de los ancestros
de la araucaria y de otros individuos vege-
tales. Los fósiles de araucaria se encuen-
tran distribuidos en todo el mundo, pero
las especies supervivientes solo están en
Australia (siete especies) y América del
Sur (dos especies). Esto explica que sea
incierta la región de Brasil meridional de
la que es oriunda A. angustifolia. La eleva-
ción de la plataforma continental durante
el pleistoceno tardío (una época geológica
que comienza hace 1,8 millones de años y
finaliza 10 000 años antes del presente),
hasta alcanzar altitudes que permitieron
que el clima lluvioso fuese idóneo para
A. angustifolia, determinó la formación,
en esta latitud, de un núcleo ombrófilo
o población fundadora. A causa de fenó-
menos geológicos ulteriores, este núcleo
registró expansiones y contracciones a
lo largo del tiempo, llegando, durante su
fase de expansión máxima, al nororiente
de Brasil (Veloso, Rangel Filho y Lima,
1991; Leite, 1994).
Araucaria angustifolia crece de forma
natural en muchos tipos de suelos: desde
los poco profundos hasta los profundos,
y desde los húmedos hasta los adecuada-
mente drenados. La presencia de escar-
cha permite a la especie, en las elevadas
altitudes donde prospera, manifestar un
comportamiento que le confiere superio-
ridad respecto a otros árboles con los que
compite; es esta una de las principales
características medioambientales que
determinan su distribución y por ende su
susceptibilidad al cambio climático.
La especie ha sido explotada abundan-
31
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
Araucaria angustifolia domina
el dosel del bosque en el valle
de Itaimbezinho, estado de
Rio Grande do Sul (Brasil)
R
.
H
I
G
A
R
.
H
I
G
A
temente por su madera, y la expansión
agrícola ha reducido también la superfi-
cie ocupada por los bosques de araucaria.
Pese a que hoy en día A. angustifolia es
una especie protegida y la cosecha de su
madera en Brasil está prohibida por la ley,
las áreas de distribución natural que aún
quedan están fragmentadas y son dispersas,
y las grandes poblaciones remanentes son
escasas. La situación de conservación de
este tipo de bosque es considerada crítica.
Además, la distribución etaria de las pobla-
ciones remanentes está sesgada hacia las
clases más viejas.
UNA HISTORIA QUE SE ENTRETEJE
CON EL CAMBIO CLIMÁTICO
Los estudios paleontológicos han intentado
correlacionar, en la altiplanicie meridional
de Brasil, el clima pasado con la vegetación
actual, partiendo del supuesto de que la
distribución y composición de la vegeta-
ción ha sido sufrido la influencia de tres o
cuatro períodos de fluctuaciones climáticas
severas durante el cenozoico. Han tenido
lugar dos períodos secos: un episodio de
sequía drástica durante el pleistoceno, y
uno más clemente durante el holoceno
subsiguiente (que comenzó 10 000 años
antes del presente) (Klein, 1984).
Durante el período seco y frío que pre-
cedió a la última glaciación máxima, hace
50 000 años, los pastos y arbustos domi-
naban la vegetación, mientras que los bos-
ques se encontraban tan sólo en refugios
formados por valles profundos (Ledru et
al., 1996). Entre 45 000 y 33 000 años
antes del presente, la humedad aumentó,
y existen indicios de la existencia de
A. angustifolia, Drymis brasiliensis y
Cyathea sp. Los bosques ombrófilos no cre-
cían en la altiplanicie, sino que solo había
poblaciones pequeñas en áreas refugio más
húmedas de pendientes costeras y valles
de ríos (Ledru et al., 1994). Es posible
que, entre 17 000 y 8 500 años antes del
presente, la región haya experimentado una
serie de fluctuaciones climáticas domina-
das por tiempo frío y húmedo, interrum-
pidas, entre 13 000 y 11 000 años antes
del presente, por un período más húmedo.
Alrededor de 8 500 años antes del presente,
con unas temperaturas que seguían siendo
bajas, pero gracias al retorno progresivo
de la humedad, la presencia de Arauca-
ria, asociada con especies de los géneros
Symplocos, Drimys, Lithraea, Podocarpus,
Myrsine y Alchornea, fue más abundante,
(Ledru, 1993).
Las condiciones de humedad que se obser-
van en la actualidad volvieron a manifes-
tarse desde alrededor de 4 300 años antes
del presente (Behling, 2005). A medida
que el clima se volvía con regularidad
más húmedo, el bosque de araucaria se
expandió, llegando, tal como había suce-
dido en épocas anteriores, a los pastizales
subtropicales de altitudes más elevadas.
El bosque ombróſlo se ha expandido consi-
derablemente durante los últimos 1 000 años
en el estado de Pará, y durante los últimos
1 500 años en el de Santa Catarina.
CARTOGRAFÍA DE LA
VULNERABILIDAD CLIMÁTICA
En el presente estudio se utilizaron dos
modelos para predecir las diferentes hipó-
tesis del impacto del cambio climático en
la distribución de A. angustifolia.
Primeramente, para determinar la gama
de condiciones climáticas favorables para
el desarrollo de A. angustifolia, se utilizó
un modelo de envoltura basado en una serie
climática de 30 años de la región de Brasil
meridional. La cartografía de vulnerabili-
dad climática permitió predecir el efecto
de unos aumentos de temperatura de 1
o
, 2
o
y 3
o
C en la distribución natural actual de
A. angustifolia. Los mapas se basaron en
una regresión lineal de latitud, longitud y
altitud relativa a las zonas potencialmente
idóneas para las especies, con arreglo a las
hipótesis formuladas. Los mapas predicen
una reducción significativa de la superficie
idónea para la especie, lo que indica que,
cuando la temperatura registra un aumento
de 3
o
C, solo una pequeña parte de la alti-
planicie más alta de Brasil meridional sería
favorable para el desarrollo de la especie
(Figura 1).
En segundo lugar, se utilizó un modelo de
circulación regional, diseñado por el Ins-
tituto Brasileño de Investigaciones Espa-
ciales (INEP), para generar las hipótesis
referidas a los años 2010, 2030 y 2050,
que se basan en cambios de la circulación
atmosférica según pronósticos del IPCC
(2007). Para cartografiar las zonas idóneas
par A. angustifolia se utilizaron datos de
temperatura. Los mapas se diseñaron con
arreglo al programa de geoelaboración
ArcGIS9. Como en el caso del primer
modelo, la correlación entre temperatura
y latitud, y entre longitud y altitud se realizó
por regresión lineal. El pronóstico arrojado
por esta segunda simulación indicó una
reducción menor del área de distribución
de la especie (Figura 2).
VARIACIÓN GENÉTICA Y CAPACIDAD
DE ADAPTACIÓN
Para el diseño de los programas de con-
servación, es importante comprender qué
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
32
1
Distribución geográſca
de Araucaria angustifolia
en Brasil meridional,
con arreglo a diferentes
hipótesis de temperatura
Favorable (actual: >700 m de altitud)
19ŇS
34ŇS
factores pueden afectar a la distribución
pasada y presente de una especie. Las res-
puestas de las especies arbóreas al cambio
ambiental son complejas. Su supervivencia
dependerá en último término de las pau-
tas de diseminación y de su capacidad de
reproducción. La vulnerabilidad se suele
manifestar a través de cambios en la flora-
ción y germinación de semillas, merma de
la regeneración y tasas reducidas de creci-
miento, y puede a menudo verse agravada
por efectos perturbadores tales como el
fuego y los insectos y la presencia de una
vegetación competidora o exótica (intro-
ducida). La interacción entre los diferentes
factores de estrés no es fácil de predecir.
En el caso de A. angustifolia, los facto-
res estresantes principales son el déficit
hídrico y las altas temperaturas.
La variabilidad genética de las caracterís-
ticas de adaptación es necesaria para que
una especie o una población de árboles
puedan soportar las condiciones ambien-
tales adversas. El mantenimiento de la
diversidad genética determina por tanto la
capacidad de adaptación a un entorno nuevo.
La genética molecular aplicada al estudio de
la variabilidad de las poblaciones permite
actualmente comprender mejor la situación
de diversidad genética de las principales
especies y poblaciones de árboles. En el
caso de A. angustifolia, la variación genética
existe tanto entre poblaciones (Kageyama
y Jacob, 1980; Shimizu e Higa, 1980; de
Sousa, 2000) como dentro de las distintas
poblaciones (de Sousa, 2000; de Sousa et
al., 2005; Stefenon, Gailing y Finkeldey,
2008). La diseminación es limitada, pero
la zona de dispersión del polen es amplia
(Bittencourt y Sebbenn, 2007). Aunque se
ha informado que, en la mayor parte de las
zonas estudiadas, la regeneración natural de
las especies de Araucaria ha sido escasa,
se considera que los niveles de diversidad
registrados en las áreas de regeneración son
suſcientes para asegurar la supervivencia
futura de la especie (de Sousa et al., 2005;
Stefenon, Gailing y Finkeldey, 2008).
Dado que el ciclo vital de los árboles es
comparativamente más largo, el proceso
de adaptación a condiciones ambientales
cambiantes será probablemente más lento
que el ritmo pronosticado del cambio cli-
mático mundial (Hamrick, 2004). Se espera
que la mayor parte de los efectos genéticos
negativos causados por la decadencia y la
fragmentación de las poblaciones recién se
habrán manifestado al cabo de varias gene-
raciones de árboles (de Sousa, 2000).
CONCLUSIONES
La variación genética es indispensable para
la adaptación de las especies y poblaciones
de árboles a los cambios ambientales, y es
asimismo la condición previa de la conser-
vación. Solo será posible implantar unas
estrategias más eficientes de conservación,
ya sean éstas in situ o ex situ, si éstas se
fundan en el conocimiento de los requisitos
ambientales y en las pautas de variabilidad
de las especies y tipos de bosque obietivo,
en combinación con las hipótesis de los
cambios climáticos futuros.
Gracias a la cartografía de la vulnerabili-
dad es posible predecir en qué zonas y en
qué especies o poblaciones de árboles se
harán sentir más drásticamente los efec-
tos del cambio climático, y ello permitirá
asignarles un lugar prioritario en las acti-
vidades de recolección de germoplasma
y de conservación genética ex situ. Con
el objeto de afinar el trazado de mapas
futuros, conviene eso sí hacer uso de un
número mayor de variables climáticas y
de diferentes modelos climáticos.
Los programas de conservación de Arau-
caria podrían ser robustecidos si se coteja
la información sobre variabilidad genética
de especies y poblaciones de árboles con
los mapas climáticos. Para predecir con
mayor precisión la respuesta de las especies
al cambio climático, se necesitará realizar
programas de seguimiento específicos y
llevar a cabo investigaciones más acuciosas
de fisiología fundamental. X
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Actual + 3
o
C
Actual + 1
o
C
Actual
Actual + 2
o
C
Alta: 2 785 m
Baja: 1 m
Desfavorable (actual: <700 m de altitud)
19ŇS
34ŇS
33
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
Desfavorable
(actual: <700 m
de altitud)
2
Distribución geográſca
de Araucaria angustifolia
en Brasil meridional, con
arreglo a diferentes hipótesis
basadas en modelos
climáticos mundiales
Favorable
(actual: >700 m
de altitud)
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Río de Janeiro, Brasil, IBGE. X
2010 2030 2050
Alta: 2 785 m
Baja: 1 m
Unasylva 213, Vol. 55, 2003
34
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
La composición de las especies forestales y
sus modificaciones a través del tiempo per-
miten predecir las transformaciones potencia-
les del bosque en las condiciones climáticas
actuales y futuras. En la subtaiga siberiana
meridional, en la Federación de Rusia, el fuego
es el principal factor que determina la biodi-
versidad, las pautas de regeneración y las
especies arbóreas dominantes. Los autores
realizaron un análisis de la sucesión post-
incendio durante los últimos 350 años con el
objeto de predecir los efectos del aumento
de la frecuencia de los fuegos que, según
se pronostica, estará asociado al cambio
climático en esta región.
Una sucesión es el reemplazo gradual de
una comunidad vegetal por otra de conformi-
dad con los cambios ambientales (por ejem-
plo, en la intensidad de la sombra bajo un
rodal) o tras un fenómeno de perturbación (por
ejemplo, un incendio, temporal, inundación,
infestación por plagas o enfermedades o la
tala rasa). La mayoría de las sucesiones
atraviesan etapas en las cuales diferentes
colecciones de especies llegan a ocupar un
lugar dominante. La etapa final, o clímax,
se alcanza cuando la composición de las
especies, en ausencia de perturbaciones de
origen natural o antropógeno, ya no sufre
modificaciones en el tiempo.
Características de la subtaiga
El bosque mixto de Siberia meridional es típico
de los paisajes de montañas bajas de los
climas continentales húmedos. Dicho bosque
se compone de pino silvestre (Pinus sylves-
tris), alerce siberiano (Larix sibirica), abedul
(Betula pendula), álamo (Populus tremula),
pinabete (Abies sibirica) y picea de Siberia
(Picea obovata, sin. Picea abies subsp.
obovata) y comprende un estrato herbáceo
Dina Nazimova, O.V. Drobushevskaya,
G.B. Kofman y M.E. Konovalova trabajan
en el Instituto Forestal V.N. Sukachev,
Rama Siberiana de la Academia Rusa de las
Ciencias, Krasnoyarsk (Federación de Rusia).
Estrategias de
adaptación del
bosque: análisis
de la sucesión
post-incendio a
largo plazo en
Siberia meridional
(Federación de
Rusia)
D.I. Nazimova,
O.V. Drobushevskaya,
G.B. Kofman y
M.E. Konovalova
El análisis de sucesión tras los
episodios de disturbios naturales
ayuda a predecir el efecto del
cambio climático en la posible
composición futura de los bosques
boreales siberianos en la subtaiga
de montañas bajas.
Subtaiga con pino y
alerce y una mezcla
estable de abedul
y álamo y una capa
vigorosamente
desarrollada de
hierbas y pastos
desarrollado. Este bosque, clasificado como
subtaiga, comprende la zona que está entre
la taiga «oscura» (ombrófila) de coníferas
(con pinabete, picea y pino piñonero) y la
estepa forestal «clara» de coníferas de luz
(con pino silvestre y alerce). Las formacio-
nes forestales son propensas a incendiarse
periódicamente y presentan una vegetación
natural que tras el fuego pasa por diferentes
etapas de restauración.
La zona forestal de la subtaiga en Siberia
meridional (300 a 500 m sobre el nivel del
mar) difiere marcadamente de la taiga (450
a 650 m sobre el nivel del mar) en cuanto a
biodiversidad, fenología y la composición flo-
rística del piso inferior. Aunque ambas zonas
comprenden las mismas especies foresta-
les, el pinabete y la picea no se dan casi en
las cuencas hidrográficas, sino solo en las
proximidades de ríos. Las hierbas y pastos
abundan en el piso inferior de la subtaiga,
pero, a diferencia del de la taiga, este piso
carece de estrato muscínico.
Análisis de sucesión
Los autores reconstruyeron las trayectorias de
sucesión de los últimos 350 años en los bos-
ques de paisajes de montañas bajas de Siberia
meridional (Federación de Rusia) mediante
una combinación de secuencias cronológicas,
una descripción detallada de 2 210 unidades
de inventario forestal, datos procedentes de
120 parcelas de ensayo y la técnica SIG
(sistema de información geográfica).
La reconstrucción de la historia de las masas
mixtas irregulares de estructura vertical com-
pleja, compuestas por especies de edades dife-
rentes en cada uno de los estratos del dosel,
no es realizable utilizando el método directo.
Se construyeron trayectorias cuasidinámicas
de conjuntos de rodales de edades diferentes
O
.
V
.

D
R
O
B
U
S
H
E
V
S
K
A
Y
A
Unasylva 213, Vol. 55, 2003 Unasylva 212, Vol. 54, 2003
35
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
Dinámica a largo plazo de las especies de
árboles presentes en diferentes tipos de
bosque de la subtaiga de montañas bajas
(200 a 450 m sobre el nivel del mar)
Los números indican la segunda y tercera generaciones de árboles. La proporción de cada generación
(según datos detallados provenientes del inventario forestal) se ha estimado en unidades relativas como
parte del volumen total.
Edade de las generaciónes (años)
Contribución
de las especies
P, L
P2
B
B2
0 50 100 150 200
10
8
6
4
2
250
a) Rodales de Pinus sylvestris-Caragana arborescens en pendientes abruptas pedregosas
expuestas al sol con suelos periódicamente secos
b) Rodales de Pinus sylvestris-Spirea media-Carex macroura en suelos húmedos
P
L
P2
B
A
B2
0 50 100 150 200
10
8
6
4
2
250
0 50 100 150 200
10
8
6
4
2
P
P2
A2
B
A
d) Rodales forestales mixtos dominados por álamo con una capa vegetal vigorosamente
desarrollada compuesta por hierbas altas y pastos (Pteridium aquilinum, Calamagrostis
arundinacea, Brachypodium pinnatum, Lilium martagon y Lathyrus gmelinii) en pendientes
cóncavas
P
P2
L
B
0 50 100 150 200
10
8
6
4
2
250 300
A
A2
A3
F
B2
c) Pinus sylvestris-Pteridium aquilinum y Crepis sibirica-Carex macroura en suelos
húmedos de pendientes expuestas al sol
que han crecido en un mismo ambiente, en
condiciones iniciales similares y que han tenido
un historial de desarrollo análogo.
En el cinturón de la subtaiga de clima con-
tinental húmedo se determinaron 12 pistas o
líneas de sucesión, cada una de las cuales
comprende diversas etapas de sucesión.
Seis pistas de sucesión se encontraron en
el cinturón de la taiga superior que alberga
el pinabete y donde el clima es más húmero
y menos continental.
La figura ilustra, mediante una recons-
trucción basada en datos procedentes de
inventarios forestales, la composición de
las comunidades y los cambios que han
tenido lugar hasta la etapa de clímax (200
a 350 años) en diferentes tipos de bosque
con suelos de humedad y riqueza variables.
Debido a los frecuentes incendios rasantes,
los rodales aún no han alcanzado la etapa de
clímax, pero sus últimas etapas de desarrollo
pueden sí considerarse cuasiclimácicas o en
cuasiequilibrio.
El abedul solo abunda en las primeras siete
a doce décadas (Figura, a-c). Tras la deca-
dencia del abedul, el pino silvestre y el alerce
se convierten en las especies principales. En
la mayor parte de la subtaiga, el pinabete y la
picea son especies de presencia escasa.
El reemplazo del alerce siberiano y el pino
silvestre con el pinabete se observa solo en la
frontera de la subtaiga y la taiga de pinabete.
Sin embargo, debido a los frecuentes incen-
dios, este proceso no ha llegado a la etapa
de clímax en las zonas objeto del estudio;
en esta variante húmeda de la subtaiga de
montañas bajas, los rodales maduros de pino
silvestre han formado un subclímax.
En lo que respecta a los rodales de cadu-
cifolias, las condiciones ambientales son
propicias para el crecimiento del álamo en
los suelos fértiles y húmedos. La gran diver-
sidad de hierbas que puebla el piso inferior
(por ejemplo, ɋɚrex macroura, Calamagros-
tis arundinacea y Vicia unijuga) indica que
este sistema está bien adaptado al fuego.
Los rodales de álamo ocupan un nicho que
conviene a muchas especies. El estrato de
hierbas y pasto vigorosamente desarrollado
impide la regeneración de especies de coní-
feras de luz tales como el pino silvestre y
el alerce siberiano. Suele aparecer bajo el
dosel de álamos un sotobosque de coníferas
de sombra (pinabete, picea y pino piñonero)
que no consiguen dominar debido a la falta
de humedad atmosférica y a los incendios
rasantes periódicos que estallan especial-
mente en primavera.
Las tendencias de sucesión muestran que
solo las especies más tolerantes al fuego, tales
como el pino silvestre y el alerce siberiano,
consiguen predominar de modo característico
durante 250 a 350 años en las condiciones
climáticas imperantes en la subtaiga. El alerce
siberiano es una especie tolerante al fuego
muy conocida, pero en la subtaiga húmeda
P – pino silvestre
L – alerce siberiano
B – abedul
A – álamo
F – pinabete
Unasylva 213, Vol. 55, 2003
36
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
cede el paso al pino silvestre y al abedul,
que producen más semilla y por lo tanto se
establecen más rápidamente que el alerce
(o se establecen más rápidamente que si
estuviesen bajo el alerce). Los rodales de pino
silvestre, ya sean de primera o de segunda
generación, son los que prevalecen en las
etapas de sucesión finales.
Conclusiones
El presente análisis indica que el aumento
pronosticado en la frecuencia de los incendios
en Siberia meridional, resultante del cambio
climático, se traducirá probablemente en una
reducción del número de alerces y coníferas
ombrófilas a favor del pino silvestre, el abedul
y el álamo, junto a comunidades vegetales no
forestales de matorral, pastos y hierbas. Las
comunidades vegetales de esos bosques ase-
mejarán en cuanto a diversidad de especies
a muchas comunidades que hoy pueblan la
estepa forestal y las zonas de estepa.
Se espera que el recalentamiento y un clima
cada vez más húmedo causen alteraciones en
la composición de los ecosistemas forestales
que serán perjudiciales desde el punto de vista
económico; pero las funciones ecológicas de
los ecosistemas forestales no sufrirán merma.
Además, el álamo y el abedul son especies
forestales dotadas de una excelente capaci-
dad de crear sumideros de carbono debido
a su rápido crecimiento. Sin embargo, en la
subtaiga los fuegos de primavera y otoño
seguirán siendo el factor más crítico para la
supervivencia de las generaciones de espe-
cies arbóreas.
El propósito de la ordenación forestal sos-
tenible es ayudar la regeneración natural,
cualquiera sea su tipo. En algunos lugares,
las quemas controladas pueden ser reco-
mendables para evitar incendios de grandes
proporciones y estimular la regeneración del
pino silvestre y el alerce.
Por último, en los planes de ordenación des-
tinados a las plantaciones de pino piñonero,
hoy la especie forestal económicamente más
valiosa de la subtaiga, es necesario tomar en
cuenta el riesgo, siempre mayor, de los devas-
tadores incendios rasantes y hacer hincapié
en la protección contra incendios. X
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37
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
Predicción de la distribución continental
de insectos a partir de
la fsiologia de las especies
J. Régnière
Jacques Régnière trabaja en Recursos Naturales
Canadá, Servicio Forestal Canadiense, Estación
de Sainte-Foy, Quebec (Canadá).
Para predecir la amplitud
potencial de las zonas de
GLVWULEXFLyQJHRJUi¿FDGH
las especies de insectos y su
comportamiento en condiciones
climáticas cambiantes, es
fundamental conocer las
respuestas del desarrollo de la
especie a los factores climáticos
clave, y en especial a la
temperatura.
J
.
H
.
G
H
E
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T
/
U
S

F
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E
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S
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C
E
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B
U
G
W
O
O
D
.
O
R
G
Lagarta peluda de los encinares
(Lymantria dispar): los modelos de
estacionalidad predicen que esta
plaga introducida en América del
Norte se expandirá en el futuro hacia
el norte y el oeste y que llegará a
Canadá, donde podría representar
una amenaza para importantes
recursos forestales de frondosas
E
xisten cada vez mayores indicios
de que la distribución de los insec-
tos está cambiando según pautas
sin precedentes. Las alteraciones climáti-
cas terrestres están proporcionando a las
especies de insectos móviles un siempre
mayor número de hábitats hospitalarios,
y la intensificación de los intercambios
comerciales mundiales ha aumentado las
oportunidades de las especies móviles de
colonizar nuevos hábitats.
Este artículo describe las repercusiones
potenciales del cambio climático en las
especies de insectos de bosque y presenta
un enfoque para predecir la distribución
de dichas especies basado en respuestas
fisiológicas conocidas a algunos factores
climáticos específicos. La modelación se
cimienta principalmente en las respues-
tas de desarrollo, ya que éstas permiten
determinar en qué climas el insecto con-
sigue adoptar características estacionales
estables y adaptativas. En los modelos
también se pueden tomar en consideración
otras influencias climáticas tales como la
criotolerancia. Se ofrecen tres ejemplos
sacados de América del Norte: el tórtrix
de las yemas de la picea nativa (Choristo-
neura fumiferana); la lagarta peluda de los
encinares (Lymantria dispar), una especie
introducida invasiva; y el escarabajo del
pino de montaña nativo (Dendroctonus
ponderosae).
Con arreglo a estos estudios se predice
que las zonas de distribución de la mayor
parte de las especies de insectos tenderán a
desplazarse hacia los polos y hacia lugares
de elevación más alta en conformidad con
los cambios climáticos pronosticados, y
que serán las regiones templadas las que
sufrirán el grueso de las consecuencias de
estas alteraciones. Según las especies o el
punto de vista adoptado, los cambios en
la distribución pueden tener repercusio-
nes positivas o negativas; sin embargo,
los modelos indican que un mundo más
cálido no necesariamente será un mundo
con plagas más abundantes.
IMPACTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO
EN LOS INSECTOS DE BOSQUE
Los insectos constituyen las formas de
vida animal más diversificadas de los
ecosistemas terrestres. La mayor parte de
las especies son inocuas y representan un
componente esencial de los ecosistemas
naturales. Como los insectos son indivi-
duos de sangre fría, el ritmo de los procesos
fisiológicos principales de su ciclo bioló-
gico está determinado por las condiciones
del medio ambiente, y en especial modo
por la temperatura y las precipitaciones.
Los insectos tienen por lo general períodos
de generación breves, elevada fecundidad
y elevada motilidad (ya sea autónoma o
secundada por el viento, los animales o el
ser humano). Es necesario examinar los
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
38
efectos (reseñados por Moore y Allard,
2008) del cambio climático en los insectos
de bosque en el contexto de la intensifi-
cación de los intercambios comerciales
internacionales y los patrones cambiantes
del uso de la tierra.
Los registros fósiles parecieran indicar
que los episodios anteriores de calenta-
miento mundial rápido condujeron a los
insectos a adoptar una alimentación más
marcadamente herbívora (Currano et al.,
2008). Análogamente, en la actualidad,
por eiemplo en los bosques de abedules
de Europa septentrional (Wolf, Kozlov y
Callaghan, 2008), los índices de alimen-
tación herbívora en insectos han ido en
aumento (DeLucia et al., 2008). Entre las
razones que explican este fenómeno está la
debilitación de los mecanismos de defensa
de las plantas y unos valores más elevados
de fitonutrientes en presencia de mayores
cantidades de CO
2
y O
3
(Kopper y Lindroth,
2003), y la alteración del sincronismo esta-
cional entre plantas, insectos herbívoros y
sus enemigos naturales (van Asch y Visser,
2007; Stireman et al., 2005).
Muchos insectos demuestran sensibi-
lidad a los fenómenos climáticos extre-
mos (sequías, olas de calor, períodos de
mucho frío). Los ambientes tropicales
que hoy albergan a la mayor parte de la
biodiversidad de la Tierra podrían muy
bien terminar calentándose, secándose o
fragmentándose demasiado a consecuen-
cia del cambio climático y la deforesta-
ción y no permitir ya la existencia de
muchas especies de insectos (Williams,
Bolitho y Fox, 2003). Especialmente en
zonas tropicales, corren un gran riesgo
de extinción las especies que ostentan
una interacción huésped-planta muy evo-
lucionada o que viven en microhábitats
(Lewis, 2006).
Formas cambiantes de distribución
Como las regiones templadas y subárti-
cas se están convirtiendo en lugares de
clima cada vez más hospitalario para las
especies vegetales y de insectos, el com-
portamiento de las especies indígenas y el
riesgo de invasión por especies exógenas
Ōfactores éstos que podrían desarticular las
funciones normales del ecosistema– se han
convertido en motivo de preocupación. En
respuesta a los recientes cambios climáti-
cos, muchas especies de insectos de zonas
templadas han modificado sus zonas de
distribución; por ejemplo, la procesionaria
del pino (Thaumetopoea pityocampa) en
Europa (Battisti et al., 2006), la falena
invernal (Operophtera brumata) y la falena
otoñal (Epirrita autumnata) en Escandi-
navia (Jepsen et al., 2008) y el gorgojo
de los pinos del Sur (Dendroctonus fron-
talis) en América del Norte (Tran et al.,
2007). Algunas especies cuya distribución
tradicional se encontraba contenida por
accidentes geográficos, como cadenas
de montañas o grandes cuerpos de agua,
han podido ahora superar dichas barreras
y ampliar repentinamente su ámbito de
presencia. Por ejemplo, el aumento de los
movimientos de las masas de aire cálido
hacia latitudes elevadas ha sido la causa
de que últimamente a las islas noruegas
de Svalbard en el océano Ártico llegase
la polilla de la col (Plutella xylostella),
superando en 800 km el límite septentrio-
nal de su zona normal de distribución en el
oeste de la Federación de Rusia (Coulson
et al., 2002).
El destino de las especies específi-
cas de insectos depende de su grado de
especialización (rango de hospedantes y
de hábitat), de su motilidad y de facto-
res que condicionan su distribución. La
abundancia de las especies específicas de
mariposas está disminuyendo en el Reino
Unido, mientras que las especies genéricas
están aumentando (Thomas, 2005; Franco
et al., 2006). La riqueza de especies de
insectos está en aumento en las zonas frías
del globo (Andrew y Hughes, 2005). Las
especies de mariposas existentes en todo
el Reino Unido están disminuyendo más
rápidamente en el sur de ese país, mientras
que las especies distribuidas en el sur se
están expandiendo hacia el norte (Conrad
et al., 2004). En consecuencia, la amplitud
de la distribución geográfica de las espe-
cies de insectos pareciera estar sufriendo
modificaciones simultáneas: de expansión
en el extremo superior y de contracción
en el extremo inferior de sus respectivos
límites de latitud y altitud (Parmesan et
al., 1999).
En respuesta a los cambios climáticos,
la estructura genética de las especies de
insectos también está cambiando. Si bien
las variaciones genéticas son un proceso
natural normal, en las especies cuyo ámbito
se está modificando se han observado alte-
raciones morfológicas excepcionalmente
rápidas concentradas en períodos cortos
(del orden de una década) en relación con
la capacidad de vuelo (Hill, Thomas y
Blakeley, 1999; Thomas et al., 2001), las
estrategias del ciclo biológico, la inducción
de la diapausa (latencia) (Burke et al.,
2005), la fisiología del desarrollo (Rank y
Dahlhoff, 2002) y la criotolerancia (Calosi
et al., 2008).
Frecuencia de brotes
Las pruebas incontrovertibles respecto de
las variaciones en la frecuencia de plagas de
1
Probabilidad de eclosión de los
huevos de tórtrix de las yemas
de la picea antes del comienzo
del invierno en Quebec
(Canadá) en las condiciones
climáticas actuales y según
predicciones climáticas futuras
Zona donde se registran
nuevos brotes de plagas
1971-2000
Probabilidad de
establecimiento (%)
0
0.5
1
2041-2070
39
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
insectos de bosque en respuesta al cambio
climático son raras, ya que se deben fundar
en registros históricos prolongados y un
conocimiento adecuado de la dinámica
de la población de cada insecto. Un gran
número de informaciones ha permitido
asociar el estrés ocasionado por la sequía,
producto del cambio climático y los fuertes
daños causados por los insectos, con el
pino piñón (Pinus spp.) en el sudoeste de
los Estados Unidos de América (Trotter,
Cobb y Whitham, 2008). Existen datos
que evidencian que los ciclos regulares
(8 a 13 años) de brotes de plagas de la
mosca de las yemas del alerce (Zeiraphera
diniana) en Suiza se han detenido desde los
primeros años 70 del siglo pasado (Esper
et al., 2007). Los brotes de tórtrix de las
yemas de la picea (Choristoneura spp.) en
Canadá oriental, parecen haber registrado
una frecuencia y gravedad mayores en
los últimos 200 años (Simard, Morin y
Lavoie, 2006). Los cambios climáticos
pueden afectar al comportamiento de las
poblaciones de insectos en su ámbito de
distribución actual cuando las interaccio-
nes ecológicas que las regulan sufren alte-
raciones. La dificultad de predecir estos
efectos radica principalmente en que se
conoce cabalmente tan sólo la dinámica
de unas pocas poblaciones (Harrington,
Fleming y Woiwod, 2001). Incluso en el
caso de las especies mejor estudiadas como
el tórtix norteamericano, la complejidad
de las interacciones ecológicas es enorme
(Eveleigh et al., 2007).
PREDICCIÓN DE LA DISTRIBUCIÓN
GEOGRÁFICA
Una de las posibles secuelas del cambio
climático es la diseminación mundial de
las especies de plagas dañinas. Como las
respuestas de los insectos a los factores del
clima son variadas y complejas, no resulta
sencillo realizar predicciones generales.
Los modelos genéricos, como el BioSIM
(Régnière y St-Amant, 2008), se valen
de los conocimientos disponibles acerca
de respuestas de determinadas especies
(especies de plagas, por lo general) a fac-
tores climáticos esenciales para predecir
su ámbito geográfico potencial de difusión
y comportamiento. Tales modelos inciden
principalmente en factores que determinan
la estacionalidad de los individuos y fac-
tores que afectan a su capacidad de super-
vivencia durante la estación más severa
(normalmente, el invierno). Los modelos
se basan en el concepto de que el requi-
sito fundamental del insecto es completar
su ciclo biológico dentro de un modelo
de adaptación estacional adecuado, en el
que existe una sincronía apropiada entre
los recursos indispensables, tales como
plantas hospederas que proporcionan ali-
mento y resguardo, y las correspondientes
etapas de desarrollo. Una especie incapaz
de satisfacer generación tras generación
este requisito de viabilidad básica baio con-
diciones climáticas específicas no podrá
perdurar en tal entorno.
Una vez que se dispone de un modelo de
variación estacional para una determinada
especie de insectos, es posible predecir su
distribución mediante una cartografía de
climas que producen variaciones estacio-
nales viables con mayor o menor seguridad,
y la superposición de los recursos vitales
para la especie en cuestión (o los recursos
para los cuales dicha especie representa el
mayor factor de riesgo). Las predicciones
pueden afinarse aún más al tomar en con-
sideración las probabilidades de supervi-
vencia en condiciones climáticas extremas
(basándolas por ejemplo en la tolerancia
al frío o al calor). Este es el enfoque que
se ha aplicado a tres especies importantes
de los bosques de América del Norte. Se
han utilizado medias climáticas (prome-
dios y variaciones medidos a intervalos
estándar de 30 años) para los períodos
1971-2000 y 2041-2070 conforme a una
hipótesis del cambio climático conserva-
dora que contempla un aumento anual de
CO
2
atmosférico del 1 por ciento (Logan,
Régnière y Powell, 2003).
Tres ejemplos sacados de América
del Norte
El tórtrix de las yemas de la picea (Cho-
ristoneura fumiferana) es un defoliador
nativo de las coníferas que se encuen-
tra desde las costas oeste a las este del
Canadá y en el norte de los Estados Uni-
dos de América desde Minnesota en el
mediooeste hasta Maine en la costa este.
La parte norte de su zona de distribución
actual está limitada por lo general por el
ámbito de sus plantas hospederas. Hay
sin embargo zonas del Canadá oriental
donde el clima adverso limita la presencia
del insecto y donde el cambio climático
favorece su desarollo. Para el análisis se
utilizó un modelo de procesos detallado
de la respuesta del desarrollo del insecto
a las variaciones de temperatura. El frío
invernal no es una causa particularmente
importante que determine la muerte del
tórtix; la especie, estrictamente univol-
tina (tiene una cría por año), transcurre el
invierno en diapausa profunda durante el
desarrollo larval temprano. En los luga-
res donde encuentra plantas hospederas
Probabilidad de establecimiento (%)
1971-2000
Lago Superior
2041-2070
km
130 O 110 O 90 O 70 O
110 O 90 O 70 O
4
0

N
5
0

N
5
0
N
4
0
N
5
0

N
4
0

N
5
0

N
4
0

N
2
Probabilidad de establecimiento
de la lagarta peluda de los
encinares en el Canadá en las
condiciones climáticas actuales
y según predicciones climáticas
futuras, en base a variaciones
estacionales adecuadas
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
40
disponibles, su límite de distribución
septentrional y de alta altitud está fijado
por veranos que son demasiado fríos para
permitir la eclosión de los huevos antes
del invierno, a tiempo para que las larvas
puedan encontrar un refugio invernal ade-
cuado. En consecuencia, la probabilidad
de que los huevos eclosionen antes del
comienzo del invierno es un buen indica-
dor de la persistencia posible del insecto
en un lugar determinado. Los modelos
reflejan claramente la distribución actual
del insecto en el Canadá oriental. En con-
diciones climáticas cambiantes, se espera
que la zona de distribución se desplace
hacia latitudes más norteñas y altitudes
más elevadas, y que solo quede limitada
por la disponibilidad de árboles hospederos
adecuados (Figura 1). Hay pruebas de que
esto ya está ocurriendo, puesto que se ha
registrado un nuevo brote localizado en
latitudes extraordinariamente altas en la
ribera septentrional del río San Lorenzo
en Quebec. Es por lo tanto posible espe-
rar que se produzcan brotes más graves y
prolongados en zonas que, a causa de su
clima inclemente, normalmente no habían
sufrido daños en el pasado.
La lagarta peluda de los encinares
(Lymantria dispar) fue introducida desde
Europa en la parte nororiental de los
Estados Unidos de América en 1869; el
insecto se ha extendido hacia el oeste y el
sur en los Estados Unidos de América y
hacia el norte en el Canadá, donde ahora su
límite de expansión septentrional ha sido
fijado por las condiciones climáticas adver-
sas. En la actualidad, la lagarta está confi-
nada a la zona oriental del Lago Superior
(Figura 2). Para predecir la probabilidad de
que el insecto se establezca en el Canadá
se utilizó un modelo de variabilidad esta-
cional (Régnière, Nealis y Porter, 2009)
gracias al que se ha podido pronosticar que
esta especie, altamente polífaga (dispone
de muchas plantas hospederas), amenazará
una gran cantidad de recursos de bosques
de frondosas porque el cambio climático
permite su proliferación en el Canadá
hacia lugares más distantes en dirección
norte y oeste. Se estima que la proporción
de bosques canadienses caducifolios que
corren riesgo de ser dañados por la lagarta
peluda de los encinares pasará del actual
15 por ciento a más del 75 por ciento para
2050. La estrategia de manejo para reducir
este riesgo consistirá principalmente en la
vigilancia y control de la zona occidental
del Lago Superior, que ha representado
una barrera geográfica de contención de
la senda de propagación del insecto hacia
el norte entre Ontario y Manitoba, en com-
binación con el Programa de propagación
lenta puesto en práctica en el centrooeste
de los Estados Unidos de América para
impedir la diseminación desde el sur.
El escarabajo del pino de montaña (Den-
droctonus ponderosae) es un escarabajo
de la corteza norteamericano indígena
que ha estado confinado al oeste del
continente por la presencia de barreras
geográficas representadas por las Mon-
tañas Rocosas y los Grandes Llanos. Se
dispone de una abundante información
acerca de la respuesta fisiológica del
insecto a las variaciones de temperatura,
tanto en términos de desarrollo (Bentz,
Logan y Amman, 1991) como de crioto-
lerancia (Régnière y Bentz, 2007). Las
zonas climáticas más propicias para el
insecto en el Canadá fueron determinadas
mediante modelos. Lo ideal para esta
especie libre de diapausa es una única
generación exactamente por año. Los
mapas de riesgo por superposición de fac-
tores levantados para el país resaltan las
probabilidades de que el insecto consiga
adaptarse a las variaciones estacionales
y poder sobrevivir a los inviernos extre-
mamente fríos del Canadá, tanto en las
condiciones climáticas actuales como en
las futuras (Figura 3). De los mapas se
desprende que, a excepción de algunas
partes de Alberta noroccidental y el lito-
ral atlántico, el territorio canadiense al
este de las Rocosas seguirá siendo una
zona inhóspita para el insecto por largo
tiempo en el futuro. Sin embargo, es
probable que el riesgo de brotes de plagas
de escarabajo del pino de montaña en la
parte occidental del país aumente consi-
derablemente hacia latitudes y altitudes
mayores, mientras que pueda disminuir
hacia latitudes y altitudes menores. Esta
información, combinada con el conoci-
miento de la susceptibilidad de diferentes
especies de pino (Pinus) de los bosques
boreales del Canadá permitió que en el
país se diseñara una estrategia basada
en el riesgo para manejar un brote de
escarabajo del pino de montaña sin pre-
cedentes que asoló Columbia Británica y
Alberta (Nealis y Peter, 2008) [Nota de
la redacción: véase el artículo de Konkin
y Hopkins en este número].
CONCLUSIONES
La literatura pone de manifiesto que la
biodiversidad entomológica se está per-
diendo en las zonas tropicales de la Tierra,
ya que las especies altamente específicas
deben hacer frente a la desaparición de
climas y hospederos apropiados. En las
latitudes medianas, pareciera preponderar,
en especial para las especies altamente
móviles y polífagas, un desplazamiento de
las zonas de distribución hacia latitudes y
altitudes más elevadas.
3
Riesgo de que el escarabajo del
pino de montaña presente un
ciclo biológico univoltino (de
una generación) y un alto índice
de supervivencia invernal en
el Canadá en las condiciones
climáticas recientes y según
predicciones climáticas futuras
Riesgo
1971-2000 2041-2070
Escaso
Elevado
Montañas Rocosas
41
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
Para predecir con precisión los cambios
en la distribución se precisa disponer de
modelos detallados de respuestas a las
variaciones climáticas para cada una de las
especies de insectos. No obstante, resulta
difícil verificar, desde el punto de vista
de la gravedad y frecuencia de los brotes
en las zonas de distribución actuales, las
predicciones generales respecto de las
respuestas de las principales especies de
plagas de insectos de bosque. Existe un
riesgo cada vez mayor de que las especies
más móviles «invadan» los ecosistemas
templados, que se han vuelto siempre más
hospitalarios. Sin embargo, los modelos
indican que no cabe esperar que las zonas
de distribución se expandan, sino que más
bien se desplacen hacia latitudes y altitudes
más elevadas. Por consiguiente, un mundo
más cálido no será necesariamente índice
de un mundo con mayor abundancia de
plagas. X
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43
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
L
a expansión demográfica y eco-
nómica está causando, en muchas
zonas de bosque de diversas regio-
nes, transformaciones rápidas y directas.
Menos evidentes resultan los efectos gene-
ralizados del cambio climático en curso
en la situación de los bosques a través del
mundo. Los bosques cubren en coniunto
el 30 por ciento de la superficie de la
Tierra (FAO, 2006). Se han documentado
recientemente casos de muerte regresiva
(definida aquí como la muerte de árbo-
les en cantidades muy por encima de los
normales niveles de mortalidad) relacio-
nados con la sequía y el calor que llevan
a constatar que este fenómeno obedece
a pautas mundiales. El presente artículo
ofrece una introducción a la comprensión
de estas pautas y examina la posibilidad
de que la muerte regresiva inducida por
agentes climáticos suponga un factor de
riesgo para muchos bosques y terrenos
boscosos. Un artículo más exhaustivo
(Allen et al., 2009) estudia este tema con
mayor detalle.
Si bien los fenómenos climáticos –desde
tempestades de hielo hasta tornados y hura-
canes– pueden ocasionar múltiples daños
en los bosques, aquí se hace hincapié en
el estrés hídrico impulsado por la sequía
y las altas temperaturas.
EL CLIMA CONSIDERADO COMO
MOTOR DEL CRECIMIENTO Y DE LA
MOTALIDAD DE LOS BOSQUES
Se reconoce que el clima de la Tierra está
siendo afectado por importantes cambios
de origen humano, y que las temperaturas
mundiales medias sobrepasan en la actua-
lidad los máximos históricos de los últi-
mos 1 300 años (IPCC, 2007). En muchas
regiones se pronostican cambios aún más
pronunciados en los patrones climáticos
durante las próximas décadas: temperatu-
ras más elevadas y pautas de precipitación
Muerte regresiva del bosque inducida por el clima:
¿un fenómeno mundial en aumento?
C.D. Allen
Craig D. Allen trabaja para el Estudio Geológico
de los Estados Unidos, Centro de Ciencia de Fort
Collins, Estación de Campo Montañas de Jemez,
Los Álamos, Nuevo México (Estados Unidos de
América).
Una introducción a las pautas
mundiales emergentes relativas
a la muerte regresiva del bosque
inducida por el clima.
alteradas que harán variar la disponibilidad
de agua para los vegetales.
El recalentamiento mundial, los cambios
en la composición atmosférica (por ejem-
plo, el incremento de concentraciones de
compuestos nitrogenados y de CO
2
origi-
nados por el enorme volumen de emisiones
provenientes de las actividades humanas)
y los aumentos locales de luz solar y pre-
cipitaciones han favorecido el crecimiento
de muchos bosques en el últimos decenios.
Esto ha ocurrido en lugares y períodos en
que había agua en abundancia, y se ha
debido a que la mayor parte de los bosques
del mundo se encuentra en zonas donde
el crecimiento y la productividad de los
árboles están limitados por la tempera-
tura, la luz o los nutrientes (Boisvenue y
Running, 2006).
Por otra parte, alrededor de un tercio de
las tierras del mundo son en la actualidad
demasiado secas para el crecimiento de los
árboles. Muchas zonas arboladas y terre-
nos boscosos están localizados en zonas
climáticas marginales, en las que la pro-
ductividad neta de la vegetación primaria
está muy limitada por el agua (Boisvenue
y Running, 2006). En respuesta a la sequía
o a las temperaturas más cálidas (por ejem-
plo, Peñuelas, Lloret y Montoya, 2001),
los bosques de estas regiones semiáridas
suelen registrar disminuciones marcadas
del crecimiento y un aumento de la morta-
lidad; así también sucede con las especies
de árboles que crecen en las márgenes más
secas de su área de distribución (por ejem-
plo, Jump, Hunt y Peñuelas, 2006).
Sin embargo, en los bosques más húme-
dos del mundo, desde los húmedos tropi-
cales hasta los boreales, el crecimiento y
la mortalidad también son procesos bio-
lógicos muy sensibles a los efectos de
la sequía (Clark, 2004; Nepstad et al.,
2007; Soja et al., 2007). Tal y como se
observó durante la sequía y ola de calor
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
44
Región/país Tipo de bosque
África
Árgelia Cedrus atlantica
Namibia Aloe dichotoma
Senegal Especies de Acacia, Cordyla, Nauclea y Sterculia
Sudáfrica Especies de Dichrostachys, Pterocarpus y Strychnos en el noreste
Uganda Especies de Uvariopsis y Celtis en el bosque húmedo tropical
Asia y el Pacífico
Australia Especies de Eucalyptus y Corymbia en el noreste
China Pinus tabulaeformia en las regiones oriental y central, Pinus
yunnanensis en el suroeste
India Especies de Acacia, Terminalia y Emblica en el noroeste
Malasia Dipterocarpaceae en los bosques húmedos tropicales de Borneo
República de Corea Abies koreana
Federación de Rusia Especies de Picea y Pinus en los bosques templados y boreales
de Siberia
Europa
Francia Especies de Abies, Fagus, Picea, Pinus y Quercus
Grecia Abies alba en el norte
Noruega Picea abies en el sudeste
Federación de Rusia Picea obovata en el noroeste
España Especies de Fagus, Pinus y Quercus
Suiza Pinus sylvestris
América Latina y el Caribe
Argentina Especies de Austrocedrus y Nothofagus en la Patagonia
Brasil Bosque tropical atlántico semicaducifolio en el sudeste
Costa Rica Bosque húmedo tropical
Panamá Bosque húmedo tropical
Cercano Oriente
Turquía Especies de Pinus y Quercus en la región central
Arabia Saudita Juniperus procera
América del Norte
Canadá Especies de Acer, Picea, Pinus y Populus
Estados Unidos
de América
Especies de Abies, Fraxinus, Juniperus, Picea, Pinus, Populus,
Pseudotsuga y Quercus
Fuente: Allen et al., 2009 (las referencias completas están en esta publicación).
Ejemplos de fenómenos de muerte regresiva relacionada conla sequía
entodo el mundo
que asoló Europa en 2003, los bosques tem-
plados que crecen en lugares productivos
pueden evidenciar marcadas disminu-
ciones de crecimiento, altos niveles de
mortalidad y efectos retardados debidos
a estrés por sequía y calor extremos que
se manifiestan a lo largo de muchos años
(Ciais et al., 2005; Breda et al., 2006). Las
altas temperaturas pueden, por sí solas e
independientemente de las precipitacio-
nes, aumentar el estrés hídrico del bosque
(Barber, Juday y Finney, 2000; Angert et
al., 2005), y no pareciera que ningún bos-
que del mundo está a salvo de los impactos
de la sequía.
Como la mortalidad de los árboles se
debe por lo general a factores múltiples e
interrelacionados, que van de la sequía a
las plagas de insectos y enfermedades, la
determinación de una causa de mortalidad
única sería poco realista. No obstante, los
factores de estrés abiótico son frecuente-
mente la razón fundamental de las enfer-
medades de los bosques; y se considera
que los factores de estrés ligados al clima
juegan un rol preponderante en la aparición
de muchos brotes graves de insectos y
enfermedades forestales (Desprez-Loustau
et al., 2006; Raffa et al., 2008).
El estrés hídrico inducido por el clima es
causa indirecta de mortalidad de árboles
debido a efectos agudos y de breve duración
tales como la interrupción irreversible de
la columna de agua presente en el interior
del tronco y las hojas (cavitación). La
resistencia y vulnerabilidad de las especies
de árboles a la cavitación, factor clave de
la resistencia a la sequía, es sumamente
variable. Los árboles sometidos a estrés
hídrico minimizan el riesgo de cavitación
mediante la oclusión de los estomas; con-
siguen así reducir la pérdida de agua y
la consiguiente tensión en el xilema. La
oclusión estomática tiene su precio, ya que
impide la difusión del CO
2
hacia el follaje
y limita la fotosíntesis. El estrés hídrico
crónico y prolongado debilita y termina
matando los árboles, ya sea directamente
por privación de carbono, o indirectamente
debido a los ataques de plagas, como el
escarabaio del pino de montaña, que ani-
quilan las defensas ya disminuidas de estos
árboles (McDowell et al., 2008). El clima
afecta también directamente a la dinámica
de las poblaciones de insectos forestales
y patógenos fúngicos (por ejemplo, Hicke
et al., 2006). Por consiguiente, algunos
brotes masivos de insectos que matan árbo-
les son atribuibles al cambio climático
(Raffa et al., 2008). Independientemente
del mecanismo que la determine, la muerte
regresiva es a menudo un proceso no lineal;
puede manifestarse abruptamente a escala
regional, cuando las condiciones climáticas
exceden el umbral fisiológico de tolerancia
de la especie, o puede desencadenar brotes
de plagas de insectos (Allen, 2007).
No pocos informes establecen un nexo
entre el aumento de la mortalidad forestal
y una combinación de condiciones climá-
ticas muy secas y/o cálidas, tales como
las sequías observadas en el trópico tras
fenómenos de El Niño en 1988 y 1997-
1998 particularmente intensos, el recalen-
tamiento constante y la sequía generalizada
que se han registrado en la zona occidental
de América del Norte desde el decenio de
1990, y la ola de calor y la sequía excep-
cionales del verano de 2003 en la zona
occidental de Europa.
PATRONES MUNDIALES RECIENTES
DE LA MUERTE REGRESIVA
En los últimos tiempos, la mortalidad
forestal asociada con la sequía se ha docu-
mentado en todos los continentes en los
que hay tierras arboladas (véase la figura,
pág. 46), y en diversos tipos de bosque y
zonas climáticas. Por lo general, la muerte
regresiva se observa en las cercanías del
margen geográfico o altitudinal de un tipo
de bosque o especie de árbol (Jump, Hunt y
Peñuelas, 2006) y, probablemente, no lejos
del umbral histórico de idoneidad climática
45
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
donde cabría esperar la respuesta más sen-
sible a las fluctuaciones climáticas.
En el cuadro se presentan algunos ejem-
plos de episodios de muerte regresiva
impulsada por estrés hídrico y térmico deri-
vado del clima desde 1970; los ejemplos se
basan en un estudio mundial de más de 120
casos documentados (Allen et al., 2009).
Aunque la muerte regresiva se observa
comúnmente en regiones semiáridas donde
el índice de crecimiento leñoso vegetal
bordea el límite fisiológico de sequedad
de las plantas leñosas (por ejemplo, Fens-
ham, Fairfax y Ward, 2009), es evidente
que la sequía inducida por el clima y el
estrés térmico pueden ser causa potencial
de muerte regresiva en muchos tipos de
bosque y zonas arboladas en todo el mundo.
Estos casos se han documentado con fre-
cuencia en algunas zonas meridionales
de Europa (Peñuelas, Lloret y Montoya,
2001; Breda et al., 2006) y en bosques
templados o boreales de la zona occidental
de América del Norte, donde, en los últimos
decenios, las tasas de mortalidad inevitable
han aumentado rápidamente (van Mantgem
et al., 2009) y donde la muerte profusa de
muchas especies en numerosos tipos de
bosque ha afectado a más de 10 millones
de hectáreas desde 1997 (Breshears et al.,
2005; Raffa et al., 2008).
CONSECUENCIAS DE LA
MORTALIDAD FORESTAL EN
GRAN ESCALA
Puesto que los árboles crecen de forma
relativamente lenta pero pueden morir
rápidamente, es sumamente importante
evaluar el potencial y las consecuencias
de un fenómeno de muerte regresiva gene-
ralizada inducido por el clima. Una sequía
intensa puede matar en pocos meses o años
árboles centenarios. Por consiguiente, la
mortalidad forestal desencadenada por la
sequía puede determinar en el ecosistema
cambios veloces en zonas muy extensas.
Dichos cambios tardan mucho menos en
manifestarse que los que provienen de
transiciones graduales debidas a la rege-
neración y al crecimiento. En el cuenca
del Amazonas, por ejemplo, los impactos
ligados al uso de la tierra, como las quemas
antropógenas y la fragmentación forestal
y los factores de estrés inducidos por el
clima, que se influyen mutuamente, pueden
verosímilmente, en algunas regiones,
intensificar la muerte regresiva (Nepstad
et al., 2008). Si la muerte regresiva masiva
obligase a los actuales ecosistemas fores-
tales a un reajuste abrupto, se registrarían
efectos ecológicos y sociales omnipresen-
tes y persistentes que se traducirían en
pérdidas de productos forestales y servi-
cios del ecosistema, y en especial modo
la capacidad de absorción del carbono
atmosférico.
Entre las consecuencias de la muerte
regresiva intensa cabe mencionar la redis-
tribución de los depósitos de carbono dentro
de un ecosistema y una rápida liberación
de carbono a la atmósfera. Por ejemplo, los
efectos climáticos derivados de la muerte
regresiva, de la mortalidad por insectos
y enfermedades y del impacto del fuego
han convertido en los últimos tiempos los
bosques templados y boreales de Canadá,
antes sumideros netos de carbono, en fuen-
tes netas de carbono (Kurz et al., 2008).
Análogamente, no sería imposible que,
debido al colapso forestal generalizado por
sequía, durante el presente siglo los bos-
ques húmedos tropicales del mundo, hoy
sumideros netos de carbono, se transfor-
masen en una gran fuente neta de carbono
(Lewis, 2005).
Ante los riesgos potenciales de muerte
regresiva inducida por el clima, cabe desear
que en las actuaciones de ordenación se
prestase mayor atención a las opciones
de adaptación destinadas a reforzar la
resistencia y resiliencia de los bosques
a los efectos pronosticados de estrés, por
ejemplo mediante el raleo de los rodales
con el objeto de reducir la competencia
entre especies, la selección de genotipos
diferentes (por ejemplo, de resistencia a
la sequía) o la translocación de especies
con el fin de su adaptación a los cambios
climáticos augurados.
¿ES LA MUERTE REGRESIVA UNA
NUEVA TENDENCIA MUNDIAL?
Forestales y expertos en ecología saben
ya desde hace tiempo que el estrés cli-
mático tiene efectos considerables en la
salud forestal. El interés que despierta la
muerte regresiva inducida por el clima y
las acciones de sensibilización que se han
llevado a cabo al respecto no son recien-
tes (Auclair, 1993; Ciesla y Donaubauer,
1994). Se conoce que la variación climá-
tica natural ha impulsado a lo largo de la
historia episodios de mortalidad forestal
generalizada (Swetnam y Betancourt,
1998). Entonces, ¿tienen lugar hoy suce-
sos diferentes? La Tierra experimenta sin
lugar a dudas en nuestra época un cambio
climático substancial y rápido, que tiene
una orientación precisa. Este cambio ha
sido avivado por grandes alteraciones
antropógenas que afectan a la atmósfera,
la superficie terrestre y las aguas (IPCC,
2007). Al mismo tiempo, el fenómeno de
muerte regresiva inducida por el clima,
va, según parece, en aumento en muchas
partes del mundo. Aunque no se dispone
aún de datos probatorios definitivos, es
posible que los numerosos informes del
fenómeno indiquen un incremento mundial
de los problemas relacionados con la salud
forestal y la muerte regresiva del bosque.
A la luz de los problemas ya constatados
bajo condiciones de un aumento relativa-
mente contenido de la temperatura media
mundial en tiempos recientes (unos 0,5
o
C
desde 1970) y un clima más seco en deter-
minadas zonas (por ejemplo, Seager et al.,
2007); y dado que se esperan temperaturas
medias aún mayores (de alrededor de 2 a
4
o
C a nivel mundial, y más en algunas
regiones), y condiciones de secado durante
períodos prolongados en ciertos lugares,
cabe esperar, según las proyecciones, a
partir de 2100, una intensificación de los
factores de estrés forestal crónico y de
riesgo de mortalidad (IPCC, 2007). Más
allá de las variaciones en las condicio-
nes climáticas promedio, otros cambios
climáticos tales como sequías extremas,
temperaturas máximas muy altas y olas de
calor prolongadas –siempre más frecuentes
y graves– (IPCC, 2007), podrían, según
las proyecciones, exacerbar los episodios
de muerte regresiva.
Las conclusiones acerca de las tendencias
de mortalidad forestal y las predicciones
relativas al fenómeno de muerte regre-
siva inducida por el clima en el futuro se
ven limitadas por vacíos de información
e investigaciones inciertas. En primer tér-
mino, y pese a que se han realizado segui-
mientos forestales nacionales e incluso
regionales, se carece aún de datos mundia-
les adecuados sobre salud forestal (FAO,
2006). Para determinar con exactitud la
situación y tendencias mundiales del estrés
forestal y la mortalidad, así como para
entender las respuestas del ecosistema tras
los acontecimientos de muerte regresiva,
se necesita llevar a cabo un seguimiento
de la salud forestal preciso, a largo plazo
y a escala mundial, en el que datos de
telepercepción y mediciones en el terreno
se combinen.
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
46
Localidades donde se registra un aumento de la mortalidad forestal relacionada con el estrés climático debido a la sequía y a las altas temperaturas
Una tormenta de
polvo invade un rodal
de Acacia albida en
el Sahel senegalés,
donde el fenómeno de
muerte regresiva ha
sido documentado en
la segunda mitad del
siglo xx (1993)
P
.

G
O
N
Z
A
L
E
Z
Nota: Solo se muestran las localidades mencionadas en el cuadro; los mapas contenidos en Allen et al., 2009 incluyen otras localidades.
Mortalidad de Pinus sylvestris inducida por
la sequía, Andalucía (España) (abril de 2006)
R
.
N
A
V
A
R
R
O
Mortalidad de Nothofagus dombeyi en rodal mixto
de N. dombeyi-Austrocedrus chilensis inducida
por sequía cálida en 1998-1999, Patagonia
septentrional (Argentina) (septiembre de 2004)
T
.

K
I
T
Z
B
E
R
G
E
R
Mortalidad grave de la masa principal de álamo
temblón (Populus tremuloides) tras la sequía de
2001-2002 en la zona verde de Saskatchewan
(Canadá) (agosto de 2004)
M
.

M
I
C
H
A
E
L
I
A
N
Mortalidad tras una sequía cálida a comienzos del decenio de 2000, montañas de Jemez,
Nuevo México (Estados Unidos de América): izquierda, mortalidad de Pinus ponderosa
(julio de 2006); derecha, mortalidad masiva de Pinus edulis y supervivientes aislados de
Juniperus monosperma (mayo de 2004)
C
.
D
.
A
L
L
E
N
C
.
D
.
A
L
L
E
N
47
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
Mortalidad de Pinus sylvestris inducida por
el clima, Valais (Suiza) (1999)
A
.

R
I
G
L
I
N
G
Muerte de Acacia aneura inducida por la
sequía, Australia oriental (2007)
R
.

F
E
N
S
H
A
M
Mortalidad de Cedrus atlantica desencadenada por la sequía, Parque nacional
de Belezma (Argelia), con especies supervivientes en el piso inferior, incluida
Quercus ilex (2007)
A
.

B
R
I
K
I
H
.

C
H
E
N
C
H
O
U
N
I

&

M
.

B
E
N
S
A
C
I
Muerte regresiva y decadencia de Juniperus
procera, Arabia Saudita (marzo de 2006)
F
A
O
/
F
O
-
6
2
9
8
/
G
.
A
L
L
A
R
D
Mortalidad de Pinus
yunnanensis, provincia de
Yunnan (China), inducida por
una sequía que tuvo como
consecuencia brotes de hilesino
destructor de los pinos Tomicus
yunnanensis y Tomicus minor,
entre 2003 y 2005 (julio de 2005)
Z
.
Z
H
A
N
G
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
48
En segundo lugar, solo se dispone hoy de
datos cuantitativos del umbral fisiológico
de mortalidad causada por estrés hídrico
agudo para unas pocas especies de árboles
(McDowell et al., 2008); en cambio, los
datos conexos sobre sensibilidad térmica
se desconocen casi por completo. Más aún,
poco se sabe de las secuencias específicas
del lugar y de los rangos de condiciones
climáticas promedio y extremas capaces
de desencadenar un fenómeno de morta-
lidad de árboles específicos en bosques
situados en paisaies reales que pueda con-
ducir potencialmente a la muerte regresiva
generalizada de los individuos.
En tercer lugar, los investigadores igno-
ran aún los procesos de retroalimentación
y las interacciones no lineales entre estrés
forestal inducido por el clima y otros fenó-
menos de perturbación relacionados con
el clima, tales como los brotes de insectos
y el fuego, que son causa de mortalidad
forestal muy difundida (Allen, 2007).
La incertidumbre científica acerca de los
procesos fundamentales de mortalidad en
árboles constituye una limitación básica
para la realización de modelos cuantita-
tivos más exactos de muerte regresiva
futura inducida por el clima (por ejemplo,
Huntingford et al., 2008). Así pues, estas
carencias acortan también la posibilidad
de predecir las consecuencias de la muerte
regresiva en el potencial de secuestro de
carbono atmosférico excedente por los bos-
ques del mundo; o, en cambio, de predecir
que los bosques se conviertan en fuentes
de carbono y contribuyan a un cambio
climático ampliado (Lucht et al., 2006).
En resumen, para aumentar la certidum-
bre científica de los riesgos de mortalidad
futura inducida por el clima, y con el objeto
de fundamentar las decisiones normativas y
la ordenación forestal en todo el mundo, es
indispensable intensificar el seguimiento
de la salud forestal mundial y llevar a cabo
nuevas investigaciones. X
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Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
50
E
n tanto que los genetistas forestales
estudian las adaptaciones fisioló-
gicas de las poblaciones arbóreas
en diferentes escenarios de cambio climá-
tico, también deben tomar en considera-
ción los probables efectos de las nuevas
introducciones de plagas de insectos y de
enfermedades, además del aumento de las
alteraciones naturales de las plagas autóc-
tonas. ¿Qué enseñanzas se pueden extraer
de las inversiones realizadas en el pasado
en la investigación sobre la resistencia a las
enfermedades y a las plagas y en el mejo-
ramiento genético, particularmente con los
desafíos planteados por los escenarios del
cambio de clima? ¿Se puede desarrollar
una mayor resistencia genérica y general
para compensar los problemas potenciales
de las nuevas plagas y enfermedades que
surgirán en menos de diez años?
Los principales programas de mejora-
miento comercial elaborados a nivel mun-
dial se han centrado esencialmente en las
mejoras de productividad en las primeras
Los programas de mejoramiento de árboles
para la salud de los bosques: ¿pueden seguir el
mismo ritmo de los cambios climáticos?
A. Yanchuk y G. Allard
Alvin Yanchuk trabaja en la Subdirección
de Investigaciones del Servicio Forestal de
Columbia Británica, Victoria, Columbia
Británica (Canadá).
Gillian Allard es Oſcial de Protección
Forestal de la División de Ordenación Forestal,
Departamento Forestal, FAO, Roma.
¿Pueden los programas de
mejoramiento de árboles dar
origen a fenómenos de resistencia
«genérica» con los que se
compensarían los problemas
planteados por las nuevas plagas
y enfermedades potenciales que
podrían surgir más rápidamente
con el cambio climático?
Como se estima que el
recalentamiento del clima
aumenta los casos de
banda roja (mostrada
en el pino torcido, Pinus
contorta), valdría la pena
buscar los mecanismos
de resistencia que pueden
reducir la infección
provocada por varias
especies de hongos
A
.
Y
A
N
C
H
U
K
generaciones de material genético, pero
algunas veces han incluido un elemento de
resistencia a plagas de insectos y a enfer-
medades. Muchos individuos resistentes
a plagas y enfermedades, y aun genes de
resistencia específica, se han hallado en las
especies arbóreas forestales y actualmente
algunos son utilizados en el mejoramiento
genético.
El presente artículo resume los resulta-
dos de una reciente investigación mundial
acerca de la resistencia a los insectos y a
las enfermedades que indica que, a pesar de
que algunos programas de resistencia bien
orientados han tenido efectos importantes
en el mejoramiento de la salud de los bos-
ques plantados, los mayores beneſcios han
sido para un pequeño número de especies
de interés comercial particular cuyo desa-
rrollo ha requerido decenas de años. El
artículo indica que los métodos utilizados
en el pasado pueden ser ineſcaces ante
los rápidos cambios climáticos, y también
identiſca cinco desafíos futuros que podrían
51
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
comprometer el potencial de los programas
de mejoramiento forestal para optimizar la
sanidad forestal en climas cambiantes.
INFLUENCIA DEL CAMBIO
CLIMÁTICO EN LOS PROBLEMAS DE
PLAGAS Y DE ENFERMEDADES
Se prevé que el cambio climático exigirá
u originará movimientos en gran escala
de especies y de poblaciones dentro de
especies hacia zonas climáticas donde en
la actualidad tales especies o poblaciones
podrían no existir. Serán necesarias nuevas
y sólidas estrategias de ordenación forestal
para compensar los desfases de adapta-
ción de las especies y sus poblaciones y
mantener la productividad y la salud de
los bosques. El vigor y la productividad
de los árboles serán la primera línea de
defensa contra las plagas de insectos y las
enfermedades.
Además, se prevé que las variedades de
plagas de insectos se expandirán en diferen-
tes escenarios de establecimiento de mode-
los del cambio climático (por ejemplo, la
mariposa monja, Lymantria monacha; la
lagarta de la encina, Lymantria dispar)
(Vanhanen et al., 2007). Las enfermeda-
des y las plagas de insectos siguen siendo
introducidas e invaden y amenazan regio-
nes fuera de sus ámbitos de distribución
natural (Lovett et al., 2006). Se estima que
el recalentamiento del clima es una causa
importante de los brotes epidémicos de
enfermedades y plagas nativas que están
causando problemas relativamente nue-
vos y catastróficos; los ejemplos recientes
comprenden, en particular, la banda roja
(Woods, Coates y Hamann, 2005) y el
escarabajo del pino de montaña (Aukema
et al., 2008) en Canadá occidental.
RESULTADOS HASTA HOY DE LOS
PROGRAMAS DE MEJORAMIENTO DE
LA RESISTENCIA
Un estudio de la literatura especializada
para evaluar la eficacia de la investigación
de genética forestal para la resistencia a las
enfermedades y a las plagas de insectos, lle-
vada a cabo por la FAO con la colaboración
del Servicio Forestal de Columbia Británica
(Canadá), clasificó las actividades de los
programas de mejoramiento genético según
cuatro niveles de desarrollo:
• Nivel 1 – grandes programas de mejo-
ramiento genético que han originado
la plantación operativa de material
resistente (los huertos semilleros u
otros tipos de propágulos);
• Nivel 2 – grandes programas de inves-
tigación o de mejoramiento genético
que no han originado aún plantaciones
operativas;
• Nivel 3 – grandes programas de inves-
tigación o de mejoramiento genético
que han identificado variación genética
en la resistencia en los ensayos de
genética/proveniencia;
Ŗ Nivel 4 Ō estudios que han identificado
variación genética en la resistencia
durante ensayos pequeños de plantones
de semillas de investigación o pruebas
clónicas.
Si bien los métodos técnicos que pueden
aplicarse están un tanto predeterminados
por estos niveles, también se identificaron
tres técnicas para clasificar aún más las
iniciativas:
• métodos tradicionales de mejoramien-
to de plantas;
• métodos de biología molecular;
• ingeniería genética.
En este análisis se registró un total de
260 actividades relativas al mejoramiento
de los árboles forestales para la resistencia
a las plagas y a las enfermedades (FAO,
2008). La lista no tenía como finalidad
considerar todas las publicaciones sobre
la resistencia de una especie particular,
como algunos programas de resistencia
(por ejemplo, el de la resistencia fusi-
forme en el Pinus taeda) de los que han
informado cientos de trabajos científicos.
La intención fue más bien presentar una
muestra de textos relativos a cada esfera
del programa. El cuadro resume algunos de
los programas que han tenido las mayores
repercusiones hasta hoy.
Listaparcial de los principales programas mundiales de mejoramientogenético
que prevénlapreparaciónyplantaciónde árboles forestales resistentes alas plagas
de insectos yalas enfermedades
Especies arbóreas Especies arbóreas Ataques de plagas de Ataques de plagas de
insectos o de enfermedades insectos o de enfermedades
Tipo Tipo País País
Pinus monticola
Cronartium ribicola Hongo
Estados Unidos
de América
Pinus taeda Enfermedad de roya fusiforme
(Cronartium quercuum) Hongo
Estados Unidos
de América
Populus spp. s Melampsora spp.; Venturia
populina; Septoria populicola
Enfermedad,
insectos
Estados Unidos
de América
Insectos China
Enfermedad,
insectos Europa
Salix spp. x Roya de hoja Enfermedad Suecia
Enfermedad,
insectos
Estados Unidos
de América
Pinus radiata Banda roja
(Mycosphaerella pini) ii Hongo Nueva Zelandia
Picea sitchensis Áfido del abeto
(Elatobium abietinum) Insectos Dinamarca
Picea glauca y
P. sitchensis
Gorgojo pequeño del pino
(Pissodes strobi) ii Insectos Canadá
Pinus
30%
Populus
26%
Pseudotsuga
3%
Castanea
2%
Salix
2%
Ulmus
2%
Otros
19%
Larix
3%
Betula
4%
Eucalyptus
5%
Picea
4%
1
Programas de
mejoramiento
genético para la
resistencia a las
enfermedades y a las
plagas de insectos,
por género forestal
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
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Resumen del estudio
Por especies arbóreas forestales. Se pre-
sentaron treinta y seis géneros. Los géneros
más comúnmente investigados fueron los
pinos (Pinus spp.) y los álamos (Populus
spp.), representando ambos más de la mitad
de las actividades registradas (Figura 1).
Las especies más estudiadas incluyeron
Pinus radiata (16 registros), P. taeda (9
registros) y P. monticola y P. ponderosa
var. Ponderosa (6 registros cada una).
Otras especies con por lo menos cuatro acti-
vidades fueron Picea abies, Pinus contorta,
Betula pendula, Cryptomeria japonica,
Eucalyptus globulus, Hevea brasiliensis,
Pinus lambertiana y Populus deltoides.
Por tipo y especie de plaga. Aproxima-
damente 54 por ciento de las activida-
des citadas en el estudio investigaron la
resistencia de los árboles a la especie de
enfermedad, 36 por ciento tomaron como
objetivo las plagas de insectos forestales
y 6 por ciento investigaron ambos tipos
de plagas. La resistencia a los mamíferos
fue el objetivo de sólo seis actividades
(aproximadamente el 2 por ciento) y una
actividad se ocupó de la resistencia a los
nematodos.
Las especies de plagas de insectos más
comúnmente tomadas como objetivo inclu-
yeron Chrysomela scripta (cinco activida-
des) y Pissodes strobi yThecodiplosis japo-
nensis (cuatro actividades cada una). Las
enfermedades más comúnmente tomadas
como objetivo incluyeron Cronartium ribi-
cola (18 actividades) y Cronartium quer-
cuum (siete actividades). Cuatro actividades
se ocuparon cada una de Diplodia pinea,
Heterobasidion annosum, Melampsora
larici-populina y Ophiostoma ulmi.
Un programa relativamente exitoso
de resistencia a la enfermedad toma
como objetivo la roya de vesícula
del pino blanco (Cronariium ribicola (( )
en América del Norte; una compleja
reacción de la corteza mata los
tejidos alrededor de la infección
en Pinus strobus, un árbol con
tolerancia a la enfermedad
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Por país. La mayoría de las actividades
de investigación se publican en los países
desarrollados, encabezados por los Estados
Unidos de América con casi 39 por ciento
de todas las actividades (Figura 2), si bien
algunos países emergentes en desarrollo
como China (cerca del 8 por ciento), India
(3 por ciento) y Brasil (1 por ciento) son
activos o por lo menos han publicado y
divulgado algunos resultados.
Por método. Cerca del 68 por ciento de la
investigación se centró en los métodos para
el mejoramiento genético de las plantas
tradicionales. La ingeniería genética fue
el objetivo prioritario de casi 15 por ciento
de las actividades y la biología molecular
casi el 13 por ciento. Aproximadamente
5 por ciento utilizó una combinación de
los tres métodos.
Por nivel del programa de mejoramiento
genético. Aproximadamente el 63 por
ciento de todas las actividades de inves-
tigación corresponde al Nivel 4, 22 por
ciento al Nivel 3 y sólo 6 por ciento al
Nivel 2. Sólo 9 por ciento de las actividades
registradas corresponden al Nivel 1, es
decir, la etapa de la plantación operacional
de material resistente; además, muchas de
estas actividades, si bien llevadas a cabo
por diferentes organizaciones, representan
los trabajos realizados sobre las mismas
especies arbóreas y son relativos a los
mismos problemas causados por las plagas
de insectos o las enfermedades.
Efectos de los trabajos sobre la
resistencia en los bosques plantados
En general, el estudio indica claramente que,
a pesar de la gran cantidad de investigación
publicada a lo largo de más de 50 años, de
cientos de iniciativas o programas de inves-
tigación realizados a nivel mundial, relativa-
mente pocos son los programas que han desa-
rrollado material resistente para la plantación
operacional. Las repercusiones prácticas de los
programas de mejoramiento genético para la
resistencia han sido documentadas sólo para
cuatro o cinco problemas de plagas y de enfer-
medades principales de interés comercial.
Otros
22%
India
3%
Francia
5%
Australia
5%
Nueva Zelandia
6 %
Japón
6%
Canadá
6%
China
8%
Estados Unidos
de América
39%
2
Programas de
mejoramiento
genético para
la resistencia a
enfermedades
y plagas de
insectos, por país
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Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
Las larvas del gorgojo
del pino blanco
(Pissodes strobi) que
migran hacia el brote
apical para rodear
y matar la copa del
árbol; un programa de
mejora genética contra
esta plaga presente
en el oeste de Canadá
es uno de los pocos
programas elaborados
para la resistencia a
los insectos que ha
alcanzado la etapa de la
plantación operacional
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Respecto a la resistencia a las enferme-
dades, los dos programas que han tenido
más éxito parecen ser el relativo al mejora-
miento de la resistencia a la roya fusiforme
en Pinus taeda y Pinus elliottii en el sur
de los Estados Unidos de América y los
programas de resistencia a la roya vesicular
del pino blanco en la región del Imperio
Interior del sur de California y el noroeste
de América del Norte. La resistencia de
Pinus lambertiana a la roya vesicular, en
California y el sur de Oregón (Estados
Unidos de América), es también notable.
La documentación más abundante corres-
ponde a la resistencia fusiforme; el valor
promedio de plantaciones establecidas con
P. taeda resistentes a la enfermedad se
incrementó de 6 a 40 por ciento respecto a
las plantaciones establecidas con existen-
cias susceptibles, mientras que las meioras
para P. elliottii variaron de 40 a 90 por
ciento (Brawner el al., 1999).
Los avances obtenidos en los programas
de primera generación respecto a líneas de
genes resistentes no principales en Pinus
strobus oscilan de 3 a 70 por ciento de
supervivencia (con un raro ejemplo de gen
de elevada resistencia en Pinus lambertiana
y P. monticola que produio 100 por ciento
de supervivencia en la situación más simple
[Kinloch et al., 1999]). Estas cifras pueden
estar subestimadas dado que la tasa de super-
vivencia del material de reciente plantación
puede ser más alta; no obstante, los resul-
tados indican claramente que los avances
genéticos son posibles e importantes.
Varios programas (por ejemplo, sobre la
resistencia del castaño al chancro) parecen
estar a punto de tener nuevos materiales listos
para utilizar; sin embargo, se necesitará mucho
tiempo antes de que su efecto económico o
ambiental pueda evaluarse. Se ha desarrollado
material genético resistente a banda roja en
Pinus radiata, pero el problema ha sido en
gran medida tratado mediante prácticas sil-
viculturales (Mead, 2005).
En comparación con la resistencia a las
enfermedades, los programas de resistencia
a las plagas se hallan sin duda menos desa-
rrollados y han originado menos material
utilizable en los programas de reforestación
en gran escala, aunque existen importantes
trabajos realizados en esta esfera (como se
muestra en el cuadro). El estudio reveló que
sólo dos programas que utilizaban métodos
tradicionales de mejoramiento genético en
plantas podrían clasiſcarse como Nivel 1,
uno para la resistencia al pulgón del abeto
(Elatobium abietinum) (Harding, Rouland y
Wellendorf, 2003) en Europa y el otro para
la resistencia al gorgojo del pino (Pissodes
strobi) en Columbia Británica (Canadá)
(King et al., 1997). Está aumentando el
trabajo sobre material transgénico para
la resistencia a los insectos taladro y los
insectos ſlófagos; la plantación operacional
de este material se halla en los primeros
estadios, pero se informa que ha sido rea-
lizada en álamos en China (Ewald, Hu y
Yang, 2006). Está aumentando la labor
sobre la resistencia del Eucalyptus a un
cierto número de insectos-hoja, pero según
el conocimiento de los autores, la resisten-
cia no ha sido incorporada en materiales
que se plantan con ſnes comerciales.
Se han invertido considerables recursos
y tiempo para obtener genotipos resisten-
tes, adquirir experiencia en su utilización y
lograr efectos en la mejora de la salud de la
plantación. La iniciación de un programa de
mejoras para una especie arbórea, aun para
unas pocas características, necesita cierta-
mente más años que para una especie culti-
vada. Con un largo proceso que comprende
la selección de germoplasma para el ensayo
sobre el terreno, la creación de material para
ensayo, el establecimiento del ensayo y las
medidas pertinentes a las edades apropiadas,
la selección del mejor material y el estable-
cimiento en semillas o huerto de setos, no
debe sorprender que los programas exitosos
hayan tomado una, dos o más décadas para
identiſcar y desarrollar resistencias genéticas
útiles en la práctica silvicultural.
DESAFÍOS PARA OBTENER
RESULTADOS EFICACES EN CLIMAS
QUE CAMBIAN
Diſcultad de hallar mecanismos
especíſcos que expliquen la resistencia
de las plantas o árboles
Si bien muchas características de la resis-
tencia a la enfermedad y a las plagas de
insectos pueden señalarse con relativa
Cedro colorado del
oeste (Thuja plicata) en
bolsas de aislamiento
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facilidad mediante la observación de la
presencia o ausencia de la plaga o enfer-
medad en un árbol individual, se requieren
evaluaciones fenotípicas detalladas de la
reacción del huésped o el comportamiento
de la plaga (por ejemplo, posarse en un
árbol y después dejarlo) para comprender
mejor cuáles son los mecanismos generales
de resistencia que se hallan en actividad.
Décadas de investigación sobre los insec-
tos fitófagos en Betula pubescens (por
ejemplo, Haukioja, 2003) han descubierto
una amplia gama de variaciones en el abe-
dul que pueden conferir resistencia. Por
ejemplo, hay un gran espectro de com-
puestos de las hoias que cambia durante
la estación de crecimiento; el nivel de
resistencia varía según las especies fitó-
fagas; y se hallaron cambios simples en
nutrientes, contenido de agua y resistencia
de las hoias que son tan importantes como
cualquiera de los más compleios perfiles
químicos o anatómicos detallados en los
genotipos del abedul (Ripii et al., 2005).
Para identificar mecanismos de resistencia
que pueden conferir algunas resistencias
generales a clases de plagas de insectos y
de enfermedades e incorporar este conoci-
miento a los programas que potencialmente
pueden distribuir germoplasma resistente
será difícil pero sumamente valioso. El
desarrollo de la resistencia general se
vuelve más crítico si no es posible prever
qué especies de plagas de insectos o agentes
patógenos futuros se encontrarán con el
cambio climático.
Transferencia de la investigación
sobre los árboles silvestres a los árboles
genealógicos en los programas de
mejoramiento genético
Los estudios llevados a cabo en ambientes
naturales no necesariamente ayudarán a los
programas de mejora genética a desarrollar
más germoplasma resistente. Gran parte de
la investigación sobre la interacción entre
las plagas de insectos o las enfermedades
y los árboles hospedantes en el ambiente
silvestre es importante para el propósito de
establecer un modelo (por ejemplo, sobre
las tasas de propagación y repercusiones
en los bosques silvestres) y es de interés
evolutivo, pero puede ser imposible trans-
ferir los resultados a especies o poblaciones
que han sido trasladadas artificialmente en
el marco de las estrategias de adaptación
al cambio climático (Millar, Stephenson
y Stephens, 2007). El trabajo con mate-
riales genealógicos de los programas de
mejora genética, si están disponibles y
son adecuadamente expuestos a diversas
plagas o enfermedades, también pueden
proporcionar la información básica nece-
saria para los modelos de impacto en el
paisaje o en el rodal.
Recursos en disminución para el
mejoramiento genético tradicional en
los árboles forestales
A pesar del notable progreso realizado
hasta hoy mediante algunos programas,
es probable que en el futuro haya menos
recursos disponibles para el estudio de
las interacciones específicas del huésped-
plaga en los programas clásicos de mejora
de árboles. A nivel mundial, la capacitación
tradicional en genética cuantitativa –un
conjunto de habilidades necesarias para
la mejora de árboles forestales– ha estado
disminuyendo (Eisen, 2008; Knight, 2003;
Morris, Edmeades y Pehu, 2006). Además,
muchos de los mayores y más exitosos
programas de mejora genética forestal, en
la actualidad, tropiezan con dificultades
debidas a los profundos cambios financie-
ros y estructurales en la industria forestal
(Byram, Miller y Raley, 2006). Los recur-
sos disponibles para la investigación nece-
sitarán destinarse mayormente al ensayo,
desarrollo y utilización de caracteres de
Unos pocos árboles sobrevivientes
de pino torcido resistentes al
barrenillo de los pinos, en una
familia joven (20 años); los
altos niveles de ataque en las
operaciones de investigación sobre
el terreno a largo plazo representan
una importante primera «pantalla
genética» para la resistencia a los
insectos devoradores de la corteza
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Ensayo de procedencia del pino
torcido a 30 años de edad; los
ensayos sobre el terreno como éstos
han sido importantes para estudiar
las repercusiones del cambio
climático sobre la variación genética
de adaptación del crecimiento
potencial y la resistencia a las
enfermedades y a las plagas entre las
poblaciones de árboles forestales
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resistencia que pueden ayudar a bloquear
los factores de amenaza desconocidos,
tanto actuales como futuros. La resisten-
cia cruzada, es decir, la resistencia contra
muchas clases de plagas o enfermedades
(por ejemplo, Andrew et al., 2007), si
puede identificarse y verificarse adecuada-
mente, podrá tener una importante utilidad
en el futuro.
Adaptando las inversiones en la
investigación de biología molecular
y genómica
Las enormes inversiones en la biología
molecular en muchos países, si bien de
gran importancia para la investigación
científica, deben alinearse mejor con los
programas aplicados. El estudio señaló
que aproximadamente 13 por ciento de
las iniciativas utilizaron métodos de bio-
logía molecular. La información genómica
evoluciona a paso rápido y es probable
que muchos productos o instrumentos
sean de sumo interés para los genetistas.
Puede llegar a ser posible estrechar los
elementos clave operativos (por ejemplo,
familias de genes) en la resistencia tales
como compuestos de la biosíntesis de la
resina terpenoide y la producción, los alca-
loides, la producción de resina tras un
trauma recibido por el árbol, la formación
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Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
Cortes de Populus
trichocarpa levantados
en un vivero para
plantaciones de
investigación en
experimentos sobre
el terreno; los álamos
son ampliamente
utilizados en genómica
y transgénesis, pero
los estudios de campo
básicos a largo plazo
son aún necesarios para
investigar los niveles
naturales de resistencia
y adaptación al cambio
climático
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de conductos de resina o barreras físicas
como el espesor de la corteza y las células
endurecidas. Sin embargo, el mayor desafío
será crear los vínculos apropiados entre los
marcadores, las medidas de expresión de
genes y las expresiones fenotípicas de la
característica en las grandes poblaciones
de árboles forestales genealógicos, y luego
determinar de qué manera las reacciones
o las características de los árboles afectan
a las reacciones de la plaga o del agente
patógeno.
La función de los árboles transgénicos
La tecnología transgénica puede abordar
temporalmente algunos problemas espe-
cíficos de las plagas, pero aún debe ser
considerada sólo un instrumento dentro
de los programas de mejora genética bien
elaborados. Dado que los árboles se plantan
en los paisajes, ahora por las complejidades
suplementarias que impondrá el cambio cli-
mático, se necesitará un adecuado ensayo
sobre el terreno en el espacio y en el tiempo
para garantizar que la expresión genética
sea estable en diferentes genotipos. Sin
embargo, para especies de rotación breve
como el álamo, puede ser posible ordenar
árboles transgénicos utilizando métodos
similares a los que se usan actualmente
en los cultivos agrícolas.
RESUMEN Y CONCLUSIONES
Los resultados del estudio destacan tres
temas. Primero, dado que el «tiempo de
reacción» para el desarrollo de opcio-
nes genéticas para resistencia a plagas
de insectos y enfermedades se ha dado
generalmente en el orden de décadas, ¿será
este método útil en un mundo con rápidos
cambios climáticos? En la opinión de los
autores, probablemente no. Por lo tanto
puede ser necesario elaborar estrategias
que puedan proporcionar algunas resis-
tencias «preventivas» o generales.
Segundo, dado que puede haber poco
o ningún tiempo para saber qué plagas o
enfermedades ocasionarán amenazas en el
futuro, ¿existen meiores formas o clases
«genéricas» de resistencia que pudieran
desarrollarse por anticipado contra las
diversas clases de insectos o enfermeda-
des? Sería sumamente deseable, si fuese
posible, identificar los mecanismos de
resistencia que puedan ser más asequibles
económicamente y permitan un cambio
de acción y un tiempo de desarrollo más
breve que en el presente.
Tercero, ¿podrán los mecanismos de resis-
tencia utilizados en la actualidad garanti-
zar alguna protección contra las plagas y
enfermedades nuevas o contra las plagas y
enfermedades relacionadas con éstas?
Aunque no debería esperarse que un tipo
más general de resistencia cruzada sea
una característica típica de la mayoría de
los mecanismos de resistencia (Panda y
Khush, 1995; Riipi et al., 2005), puede
ahora ser importante procurar entender el
grado de variación presente en las estirpes
de genitores arbóreos selectos creando una
producción de semillas y poblaciones de
material genético. El efecto de la reducción
del número de genotipos con los que los
investigadores debieran y pueden efecti-
vamente trabajar debe verse moderado por
la dificultad de dar cabida a más caracte-
rísticas (Verryn, 2008), en particular si
están presentes correlaciones genéticas
negativas entre las características de inte-
rés. Además, la resistencia no siempre
acarrea un coste fisiológico (por ejemplo,
King et al., 1997), por lo tanto sería desea-
ble buscar los mecanismos de resistencia
que se correlacionan positivamente con
el crecimiento.
Resumiendo, después de cinco décadas
de investigación sobre resistencia a las
plagas de insectos y a las enfermedades,
la mejora genética para la resistencia ha
tenido un significativo impacto a nivel
local; sin embargo, los éxitos son en gran
medida para unos pocos programas princi-
pales de orden comercial que han contado
con recursos y estructuras significativas
que permitieron obtener beneficios.
En el futuro, los organismos de financia-
ción y los investigadores pueden necesitar
centrarse en los recursos y en las capacida-
des de investigación en disminución sobre
especies para las cuales son limitadas las
opciones silviculturales para mitigar las
pérdidas causadas por las plagas de insec-
tos y las enfermedades. La investigación
debería concentrarse en los genotipos que
ya están en los programas de mejora de
árboles forestales o que pudiesen formar
la base de un programa.
Se necesitará un mejor alineamiento de
los programas de investigación en materia
de genética forestal y de salud forestal
si los programas tradicionales de mejora
forestal van a capitalizar inversiones ante-
riores sobre resistencia a las plagas de
insectos y a las enfermedades y han de
contribuir a mitigar los impactos negativos
proyectados del cambio climático sobre la
productividad y la salud de los bosques.
Es probable que esto se vuelva imperativo
con las previsiones de riesgos en aumento
provocados en el futuro por las plagas y
las enfermedades. X
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Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
E
l cambio climático está afectando
ya a los bosques y a otros ecosis-
temas; además, nuevos impactos,
potencialmente todavía más graves, son
aún de esperar (IPCC, 2007; CCSP, 2008a,
2008b). En consecuencia, los gestores
forestales están buscando orientaciones
prácticas para adaptar sus proyectos actua-
les y, en caso necesario, también sus objeti-
vos. Las actuaciones para la adaptación de
los sistemas forestales Ōque, en el contexto
de este estudio, son ajustes en materia
de gestión (que es preciso diferenciar de
la adaptación «natural»)– facilitarían, en
condiciones ideales, la reducción de los
impactos negativos del cambio climático
y permitirían a los gestores sacar provecho
de todo impacto positivo.
La adaptación a los efectos del cambio climático
en los bosques nacionales
de los Estados Unidos de América
G.M. Blate, L.A. Joyce, J.S. Littell, S.G. McNulty, C.I. Millar,
S.C. Moser, R.P. Neilson, K. O’Halloran y D.L. Peterson
Geoffrey M. Blate era miembro del cuerpo
docente de la junta rectora de la Asociación
Americana de Avance de la Ciencia de la Agencia
de Protección Ambiental de los Estados Unidos
cuando realizó el trabaio que se documenta en
este artículo. Actualmente trabaja en el Programa
para el Gran Mekong del Fondo Mundial para la
Naturaleza (WWF), Universidad Chulalongkorn,
Bangkok (Tailandia).
L.A. Joyce, S.G. McNulty, C.I. Millar, R.P.
Neilson, K. O’Halloran y D.L. Peterson
trabajan, respectivamente, en el Servicio Forestal
de los Estados Unidos en Fort Collins, Colorado;
Raleigh, Carolina del Norte; Albany, California;
Corvallis, Oregón; Olympia, Washington; y
Seattle, Washington.
J.S. Littell trabaja en el Grupo de Impactos
Climáticos del Centro para la Ciencia del
Sistema Tierra (CSES), Instituto Conjunto para
el Estudio de la Atmósfera y el Océano (JISAO),
Universidad de Washington, Seattle, Washington
(Estados Unidos de América).
Susanne C. Moser es titular de una empresa
consultora y de investigación en Santa Cruz,
California e investigadora asociada de la
Universidad de California, Santa Cruz (Estados
Unidos de América).
Una reseña de las opciones de
adaptación al cambio climático
en los Estados Unidos de
América ofrece un conjunto
de informaciones prácticas
destinadas a los gestores de
recursos, y facilita a éstos la
adaptación de sus objetivos y
prácticas de ordenación forestal a
los impactos esperados del cambio
climático.
El Programa de ciencia del cambio climático de los Estados Unidos (véase www.climatescience.
gov) persigue mejorar la comprensión de los cambios climáticos terrestres, del papel del ser
humano en estos cambios, y de las formas en las que la sociedad puede mitigar el impacto de los
cambios y adaptarse a ellos. El programa comprende cinco objetivos estratégicos:
• ampliar el conocimiento del clima pasado y futuro;
Ŗ establecer un catálogo de cuantiſcación mejorado de las fuerzas que determinan los cambios
climáticos;
• reducir los factores de incertidumbre en las proyecciones climáticas;
• entender la sensibilidad y capacidad de adaptación de los sistemas humanos así como de
los ecosistemas naturales y de los ecosistemas sometidos a ordenación;
• investigar los usos y límites del conocimiento relativo a la gestión de los riesgos y oportu-
nidades en materia de cambio climático.
Para lograr estos objetivos, el Programa encargó la realización de 21 productos de síntesis y
evaluación. El producto 4.4, que depende de laAgencia de ProtecciónAmbiental de los Estados
Unidos, consiste en un examen de las posibles actuaciones de adaptación relacionadas con los
ecosistemas y recursos sensibles a los efectos del clima. Partiendo de la constatación de que el
éxito de la adaptación depende del contexto en el que ésta se aplique, se ha llevado a cabo, en
el ámbito del producto 4.4, un estudio de las opciones relativas a las tierras y aguas gestionadas
a nivel federal: parques nacionales, bosques nacionales, refugios piscícolas y de vida silvestre,
ríos silvestres y pintorescos, áreas marinas protegidas y estuarios costeros.
El Programa de ciencia del cambio climático y las
opciones de adaptación para los bosques nacionales
Este artículo resume los puntos prin-
cipales de un estudio de opciones de
adaptación al cambio climático para
los bosques nacionales en los Estados
Unidos de América (Joyce et al., 2008)
producido bajo los auspicios del Pro-
grama de ciencia del cambio climático de
los Estados Unidos (CCSP, por su sigla
en inglés) (véase el recuadro). El propó-
sito del estudio era ofrecer información
práctica sobre opciones potenciales de
adaptación destinadas a los gestores de
recursos; con este fin se formularon las
siguientes preguntas:
Ŗ ¿De qué forma afectará el cambio cli-
mático a la capacidad del gestor de
recursos de lograr sus objetivos de
gestión?
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
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Objetivo Resultado deseado
o previsto
Posibles impactos del
cambio climático
Opciones de adaptación
Restaurar, sostener y
fortalecer los bosques
nacionales
Mantener la salud,
productividad y diversidad
de los bosques, y su
resistencia a perturbaciones
graves.
Estaciones de crecimiento
prolongadas y más cálidas.
Regímenes de incendios alterados.
Modiſcaciones en la estacionalidad
de los procesos hidrológicos.
Fuertes sequías.
Reducir las materias combustibles en los
bosques.
Recurrir más a menudo a incendios
forestales preventivos.
Reforzar la estrategia de detección y
respuesta temprana asociada con las
especies no nativas invasivas.
Suministrar
ininterrumpidamente
beneficios a la
población de país
Mantener un conjunto de
múltiples beneficios para
satisfacer las necesidades
de la sociedad durante
un período prolongado,
comprendido un suministro
fiable de productos
forestales, de recursos
energéticos y de sistemas
de conservación basados en
el mercado.
Interacción entre los fenómenos
climáticos y los actuales factores de
estrés, por ejemplo las plagas de insectos
y enfermedades, los incendios de bosque,
las antiguas prácticas de ordenación aún
en uso y la contaminación atmosférica.
Modificaciones en la composición de las
especies forestales.
Aumento de los fenómenos de erosión
que deterioran las cuencas hidrográficas.
Intensificar las acciones destinadas a reducir los
actuales agentes de estrés.
Incorporar factores relacionados con el cambio
climático a largo plazo en la planificación de los
incendios de bosque.
Poner a punto tratamientos silvícolas destinados
a reducir el estrés causado por la sequía.
Revisar las orientaciones genéticas en materia de
reforestación.
Conservar espacios
abiertos
Mantener los beneficios
ambientales, sociales y
económicos de los bosques;
proteger estos recursos e
impedir que se destinen
a otros usos, y ayudar a
propietarios privados y
comunidades a manejar sus
tierras forestales de forma
sostenible.
Muerte regresiva profusa del bosque o
conversión en gran escala de tipos de
vegetación de resultas de frecuentes
acontecimientos climáticos extremos.
Alteración del paisaje y de la dinámica de
sucesiones.
Fragmentación cada vez mayor de los
ecosistemas forestales y del hábitat de
vida silvestre.
Proporcionar asistencia técnica a los ingenieros
forestales urbanos para mantener los árboles que
crecen en ciudades.
Crear corredores para la migración de las
especies y la protección del hábitat.
Sostener y aumentar
las oportunidades de
esparcimiento al aire
libre
Mantener oportunidades de
recreación al aire libre de
buena calidad, disponibles
para el público en los
bosques nacionales.
Aumento de la temperatura del aire y de
cursos de agua.
Reducción de la cubierta de nieve.
Alteración de los flujos fluviales.
Evaluar el impacto en las actividades de
esparcimiento en el contexto de un clima
cambiante.
Ampliar las oportunidades de esparcimiento
durante las cuatro estaciones del año.
Rediseñar carreteras y caminos para hacer frente
a la intensificación de las lluvias.
Mantener las
capacidades de
ordenación básicas
del Servicio Forestal
Desarrollar los servicios
administrativos, los sistemas
de información y las
estrategias de gestión de
propiedad de la tierra para
hacer frente a los graves
problemas relacionados con
los recursos naturales.
Acceso difícil o carencia de
información actualizada sobre
las proyecciones climáticas, los
impactos del ecosistema y los
impactos socioeconómicos en las
comunidades locales.
Incertidumbre respecto a esta
información.
Aumentar los conocimientos técnicos
mediante la producción de materiales
educacionales destinados a empleados y
partes interesadas.
Incorporar los factores relacionados con
el cambio climático en los procesos de
planiſcación.
Reforzar las asociaciones de investigación.
Involucrar a las
personas que viven en
los núcleos urbanos
Proporcionar un mayor
acceso a los beneficios
a largo plazo de índole
ambiental, social y
económica y de otro tipo
brindados por el Servicio
Forestal.
Exacerbación del estrés resultante del
aumento de la temperatura sufrido por
los ecosistemas y ocasionado por los
ambientes urbanos.
El aumento del riesgo de incendios
de bosque y sequía en los paisajes
circundantes puede comprometer la
capacidad de mantener la calidad y la
disponibilidad de agua.
Ampliar los programas de educación en materia
de conservación e incluir en ellos los asuntos
relacionados con el cambio climático.
Buscar oportunidades de educar en cambio
climático a los visitantes nacionales que acuden
a los bosques.
Proporcionar
aplicaciones e
instrumentos con
base científica
destinados a la
gestión sostenible de
los recursos naturales
Asegurar que las decisiones
de gestión del Servicio
Forestal se cimienten en
los mejores conocimientos
e instrumentos con base
científica disponibles.
Necesidad de disponer de herramientas
de ordenación que incorporen
consideraciones relacionadas con el
cambio climático.
Necesidad de revisar las prácticas
de ordenación actuales basadas en
suposiciones relativas a los ecosistemas
y el clima que pueden no tener validez en
el futuro.
Establecer relaciones reforzadas entre
investigadores y administradores para contribuir
a determinar los umbrales de resiliencia de las
principales especies y procesos del ecosistema,
conocer qué umbrales son susceptibles de ser
traspasados, dar prioridad a los proyectos que
tienen grandes posibilidades de éxito y detectar
las especies y estructuras vegetales tolerantes a
los factores de perturbación más intensos.
Impactos del cambio climático enlos objetivos de ordenaciónforestal del Servicio Forestal de los Estados Unidos
Ŗ ¿Qué medidas deberá tomar el gestor
de recursos al preparar el sistema de
gestión para hacer frente a los impactos
del cambio climático y, al mismo tiem-
po, seguir manteniendo los objetivos
actuales (sin dejar de evaluar la nece-
sidad de modificarlos o de asignarles
una nueva escala de prioridades)?
IMPACTOS ESPERADOS DEL CAMBO
CLIMÁTICO EN LOS OBJETIVOS DE
ORDENACIÓN FORESTAL EN LOS
ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA
Los servicios del ecosistema proporciona-
dos por los bosques nacionales se verán
directamente afectados por el cambio cli-
mático, que agravará las repercusiones
actuales de los factores de estrés de origen
natural o humano. Dentro del ámbito de
los bosques nacionales, el cambio climá-
tico amplificará los factores de estrés más
críticos: incendios de bosque, especies
invasivas nativas y no nativas, aconteci-
mientos climatológicos extremos. En los
estados del oeste, en particular, la gestión
59
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
La irregularidad de las pautas de
propiedad de la tierra (semejantes a
un tablero de ajedrez), hace necesario
intensiſcar la coordinación entre
las partes interesadas a la hora de
adoptar enfoques orientados a la
acción respecto a la adaptación al
cambio climático; por ejemplo, para
asegurar la continuidad del paisaje y
facilitar la migración de las especies
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Mortalidad del bosque
subalpino en la Sierra
Nevada de California:
una de las «sorpresas»
que depara el cambio
climático y que es ahora
necesario anticipar
(pino blanco americano,
Pinus albicaulis)
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hídrica se hará más complicada debido a
la reducción de la cubierta de nieve, el
deshielo precoz y una situación hidrológica
alterada que se asocia con temperaturas
más altas y unas pautas de precipitación
cambiantes, y repercutirá en otros servicios
del ecosistema brindados por los bosques
nacionales (por ejemplo, las oportunidades
de esparcimiento durante el invierno). La
sequía será más difícil de maneiar en todo
el país. Aunque la productividad de los bos-
ques Ōestimulada por unas concentraciones
atmosféricas mayores de dióxido de car-
bono y temperaturas más elevadas– pueda
a breve término aumentar en los lugares
donde el agua y el nitrógeno no constituyen
factores restrictivos, el ozono y otras sus-
tancias contaminantes de origen industrial,
en combinación con los múltiples factores
climáticos estresantes, harán disminuir
muy probablemente la tasa de crecimiento
de los árboles y dañarán gravemente las
cuencas hidrográficas.
Para lograr los objetivos relativos al
mantenimiento de la salud, diversidad y
productividad del ecosistema, y satisfacer
las necesidades de las generaciones pre-
sentes y futuras, el Servicio Forestal de los
Estados Unidos ha fiiado siete obietivos
estratégicos para el período 2007-2012.
A causa de los impactos del cambio cli-
mático, el logro de estos objetivos trope-
zará con dificultades más agudas (véase
el cuadro); y como, además, todos ellos
están de alguna manera relacionados con
la condición actual o ideal del ecosistema,
será tarea ardua o quizá imposible mantener
dicha condición bajo el futuro régimen del
clima. El grado de sensibilidad de cada uno
de los objetivos a los efectos del cambio
climático dependerá de diversos factores,
por ejemplo las características tempora-
les y espaciales del cambio, sus impactos
específicos en determinados ecosistemas
forestales nacionales, las repercusiones de
las actividades del hombre en estos ecosis-
temas y la posibilidad de que los enfoques
de ordenación forestal actuales descansan
en unas suposiciones más o menos supe-
radas acerca del clima.
OPCIONES DE ADAPTACIÓN
Para hacer frente a los impactos climáticos
que afectarán a los bosques nacionales se
pueden adoptar tanto enfoques de reacción
como enfoques orientados a la acción. Un
enfoque de reacción se podría iustiſcar si la
incertidumbre o los costos se consideran muy
altos en relación con los impactos o riesgos
esperados; o si se obtuvieran ahorros y bene-
ſcios signiſcativos cuando se interviene
solo después de que ocurra algún fenómeno
perturbador (por ejemplo, replantando una
zona con especies de árboles más resistentes
al fuego o a la sequía tras un incendio o una
plaga de insectos causada por sequía).
Los enfoques orientados a la acción
–es decir, la incorporación inmediata de
opciones de adaptación en los procesos de
ordenación y planificación, antes de que
los acontecimientos climáticos lleguen a
ocasionar alteraciones importantes en el
ecosistema– podrían, sin embargo, resultar
en muchos casos menos costosos y más
rentables cuando se trata de conseguir los
objetivos de ordenación forestal presentes.
Los elementos esenciales de un enfoque
orientado a la acción para la adaptación al
cambio climático comprenden:
• la revisión o la determinación y, en
caso necesario, la modificación de los
objetivos de ordenación forestal;
• la evaluación de las dificultades
planteadas por el cambio climático
en cuanto al logro de estos objetivos
y la ejecución de las actividades pro-
gramadas con ese fin;
• el seguimiento de las respuestas de los
ecosistemas y de la ordenación forestal
con el objeto de recabar información
en la que cimentar la evaluación de la
vulnerabilidad y el riesgo;
• la incorporación de factores de in-
certidumbre relativos a los impactos
específicos del cambio climático en
los enfoques de ordenación forestal;
• la creación de una cartera o un con-
junto de instrumentos destinados a las
estrategias de ordenación forestal.
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
60
Debido sobre todo a que en los Estados
Unidos de América y en sus cercanías
las pautas de propiedad de los bosques
son poco uniformes (véase la figura), el
paisaje está muy fragmentado y el 25 por
ciento de todas las tierras forestales nacio-
nales han sido asignadas legalmente para
otros usos de la tierra con un objetivo
limitado de manejo de la vida silvestre
o el manejo del patrimonio silvestre y
paisaiístico-fluvial, este tipo de enfoque
precisa de aportaciones numerosas y de una
coordinación reforzada entre instituciones
y partes interesadas. Conforme el clima
continúe registrando cambios y los siste-
mas ecológicos respondan a tales cambios,
será menester evaluar constantemente los
nuevos enfoques orientados a la acción;
los cambios continuos podrían también
hacer indispensable que los obietivos de
ordenación forestal se modificasen.
Es oportuno disponer de una cartera de
estrategias de ordenación forestal para
utilizar el instrumento más apropiado en
un determinado contexto de ordenación.
No es de esperar que un enfoque de adap-
tación único pueda funcionar en todos
los diversos ecosistemas que encierran
los bosques nacionales. La cartera deberá
contener opciones de adaptación tanto a
corto como a largo plazo, muchas de las
cuales consistirán en modificaciones de
prácticas de ordenación e instrumentos que
el Servicio Forestal ya está utilizando.
Adaptación a corto plazo: creación de
capacidad de resistencia y resiliencia
ante el cambio climático
Mediante la adaptación a corto plazo se
persigue crear capacidad de resistencia y
Una capa de nieve reducida,
asociada con el aumento de
la temperatura y unas pautas
de precipitación cambiantes,
complicará la gestión hídrica;
en la cuenca de captación del
Tuolumne superior en California
–fuente de las aguas municipales
de San Francisco–, se observan,
ya a principios de junio de 2007
(un año extremadamente seco),
unas condiciones climáticas
típicas de ſnales de julio o
principios de agosto
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resiliencia con el obieto de que los recur-
sos naturales puedan soportar más fácil-
mente los efectos del cambio climático.
La intensificación de la resistencia puede
ser la única o la mejor opción en el caso
de recursos valiosos tales como las plan-
taciones forestales que han alcanzado casi
el término de su período de rotación, o
recursos raros tales como los hábitats de
especies sensibles (es decir aquellas con
un índice de vulnerabilidad de población
preocupante) que viven en zonas aún no
sujetas a planes de ordenación (Millar,
Stephenson y Stephens, 2007). La inten-
sificación de la resistencia de las especies
valiosas consiste en limitar su exposición
a impactos derivados del cambio climático
como la sequía, el fuego y los insectos.
Por ejemplo, para minimizar el riesgo de
fuegos de copas anómalos, la susceptibi-
lidad a la sequía y los brotes de insectos
se suele practicar el raleo a escala de todo
el paisaje y los tratamientos de reducción
de materias combustibles. Será importante
instalar cortafuegos en lugares estratégicos
y adoptar otras medidas locales análogas
destinadas a interrumpir la continuidad de
la masa de desechos forestales en el suelo.
La adopción de estas precauciones es espe-
cialmente importante en las cercanías de
zonas residenciales, cuencas municipales
y hábitats críticos para la supervivencia y
recuperación de las especies amenazadas
o en peligro.
Un sistema dotado de resiliencia es capaz
no solo ajustarse a los cambios graduales
sino también de volver a su estado anterior
tras un fenómeno perturbador (Holling,
1973, 2001). Además de las acciones
de adaptación creadoras de resistencia,
las acciones de refuerzo de la resiliencia
buscan manejar los procesos de regene-
ración. Con éstas se persigue incrementar
el tamaño de las poblaciones, aumentar el
número (o la diversidad) de los sitios dedi-
cados al manejo de poblaciones, especies
y hábitats y restaurar las condiciones y
procesos esenciales de un ecosistema tras
un fenómeno perturbador.
La opción más importante y efectiva de
creación de resiliencia en el seno del ecosis-
tema es quizá reducir las fuentes de estrés a
las que éste se ve sometido en el momento
presente (por ejemplo, la contaminación,
las especies no nativas invasivas, la frag-
mentación del hábitat y las repercusiones
debidas a actividades extractivas actuales
y pasadas). La intensificación de estas
acciones y una mejor coordinación entre
órganos de ordenación territorial y propie-
tarios privados de tierras, con el objeto de
reducir los focos de estrés, resultaría ya hoy
beneficiosa para los ecosistemas y podría,
en el futuro, reducir los impactos debidos al
cambio climático. Un sistema de respuesta
temprana y de detección rápida destinado a
las especies invasivas ayudaría por ejemplo
al Servicio Forestal a actuar rápidamente
ante un problema de dimensiones modestas.
Este mismo enfoque se podría aplicar en
el caso de otras perturbaciones derivadas
del cambio climático que tienen impactos
negativos en el ecosistema, tales como las
grandes inundaciones o las tempestades de
viento, que aceleran la erosión.
Otra opción de adaptación inmediata con-
siste en examinar los planes de ordenación
para encontrar carencias en las medidas
encaminadas a hacer frente a los aconte-
cimientos climatológicos extremos (por
eiemplo, la sequía, el fuego y las inundacio-
nes) y en gestionar, antes, durante y después
de estos fenómenos perturbadores, el uso
de aguas, las actividades de esparcimiento
y la extracción de madera, forraje y otros
recursos naturales. El examen también
61
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
El raleo a escala de todo el paisaje y los
tratamientos de reducción de las materias
combustibles representan formas de adaptación
a corto plazo que aumentan la resistencia al
fuego: un incendio arrasó 70 000 ha en el bosque
nacional de Okanogan-Wenatchee en el estado
de Washington en 2006, causando una mortalidad
del 100 por ciento en un rodal mixto de alta
densidad de coníferas (izquierda), mientras que
un rodal que había sido raleado y en el que se
habían eliminado las materias combustibles
mediante fuegos prescritos solo sufrió un
chamuscado leve; la mortalidad de la masa
principal de este rodal fue mínima (derecha)
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Se necesitan opciones
de adaptación a largo
plazo para ayudar al
ecosistema y a las
especies a responder en
el tiempo a los efectos
del cambio climático; por
ejemplo, habida cuenta
de los cambios climáticos
recientes registrados en
el bosque nacional Tahoe
en California, se efectúan
ahora quemas prescritas
durante los meses
invernales; esta nueva
práctica contribuirá a
reducir el riesgo de que
se produzcan incendios
catastróſcos
podría desvelar cuáles serán los impac-
tos futuros de acontecimientos climáticos
más intensos. Los planes de ordenación
forestal podrían entonces modificarse en
función de las variaciones pronosticadas
en los patrones de pluviosidad, el regimen
de incendios, la fenología (los tiempos de
fenómenos ecológicos como la apertura de
las yemas y la llegada de especies migra-
torias) y las alteraciones en la composi-
ción, estructura y procesos del ecosistema.
El conocimiento obtenido gracias a este
examen podría ayudar a los gestores a
diseñar planes para alterar la trayecto-
ria de sucesiones del ecosistema tras un
fuego o vientos catastróficos y preparar
condiciones biológicas más adecuadas a
las condiciones futuras del clima.
Adaptación a largo plazo: gestión del
azar cuando el umbral de resiliencia se
traspasa
A menos que las emisiones de gases de
efecto invernadero se reduzcan de forma
abrupta y rápida (en menos de 20 años),
existe la probabilidad de que, a largo plazo
(en más de 50 años), el umbral de resi-
liencia de muchos ecosistemas pueda ser
traspasado (IPCC, 2007). Por consiguiente,
se necesita disponer de opciones de adap-
tación para permitir a los ecosistemas y
especies responder, en el tiempo, a los
efectos del cambio climático y evitar que
tengan lugar transiciones bruscas y espec-
taculares de una condición del ecosistema
a otra (por eiemplo, del bosque a formacio-
nes arbustivas). Se considera fundamental
para ello que los paisaies estén conecta-
dos unos con otros a fin de no impedir
la migración y dispersión de las especies
(Halpin, 1997; Holling, 2001; Noss, 2001).
Análogamente, cuando el tamaño de las
poblaciones se incrementa, se protegen o
restauran unas muestras variadas de eco-
sistema y se promueve el desarrollo de
rodales forestales heterogéneos y de edades
múltiples, la diversidad biológica registra
aumentos en diferentes niveles de organi-
zación (desde los genes hasta el paisaje),
y por consiguiente también el potencial de
adaptación natural aumenta.
La ejecución de algunas de las medidas de
adaptación dependerá, en parte, del grado
de certidumbre respecto a la trayectoria
del cambio climático. En los casos en los
que la certeza sea mínima, será oportuno
garantizar que, al plantar árboles nuevos,
el material reproductivo contenga una gran
diversidad genética. En los casos de certeza
mayor respecto a los cambios climáticos
pronosticados, conviene secundar los pro-
cesos específicos de transición y translo-
cación de gamas de especies adoptando
medidas de gestión decididas.
Cuando se llegara a traspasar el umbral
de resiliencia y la restauración de las con-
diciones históricas antecedentes al fenó-
meno de disturbio resulte ambientalmente
problemática, excesivamente costosa o
jurídicamente impracticable, la opción
preferible será reajustar los graves tras-
tornos del ecosistema a las condiciones
climáticas imperantes y a las condiciones
pronosticadas. Este es el tipo de acción de
adaptación que se eligió en el caso del lago
Mono en California; después de que el tri-
bunal hubiese ordenado un procedimiento
de mediación entre las partes interesadas,
los objetivos de restauración se revisaron
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
62
para tomar en cuenta los factores de incer-
tidumbre climática presentes y futuros y
determinar el nivel más apropiado de las
aguas para las condiciones presentes y
las pronosticadas (Millar, Stephenson y
Stephens, 2007).
CONCLUSIONES
No será tarea fácil hacer frente a cada uno
de los impactos ante un clima continua-
mente cambiante que afecta a la estructura,
composición y procesos del ecosistema.
Los gestores forestales deberán pues tratar
de conseguir resultados realistas. Al res-
pecto, unas relaciones estrechadas entre
la investigación y la ordenación forestal
ayudarán a:
• detectar los umbrales de resiliencia
para las principales especies y procesos
del ecosistema;
Ŗ determinar qué umbrales serán sus-
ceptibles de ser traspasados con mayor
probabilidad;
Ŗ dar prioridad a los proyectos que tienen
mayores posibilidades de éxito;
Ŗ determinar qué especies y estructuras
vegetales toleran mejor los fenómenos
de disturbio intenso.
Las opciones de adaptación y mitigación
se consideran cada vez más como un con-
iunto de estrategias necesarias con las que
se consigue minimizar los impactos nega-
tivos potenciales y sacar provecho de los
eventuales impactos positivos del cambio
climático. Sin embargo, las opciones de
mitigación pueden tener consecuencias
ecológicas desastrosas a nivel local o regio-
nal, y las opciones de adaptación pueden
causar el aumento de las emisiones de gases
de efecto invernadero. Corresponderá, por
consiguiente, a los gestores ponderar los
compromisos que será menester hacer y
encontrar las estrategias con las que es
posible conseguir beneficios equilibrados
entre la mitigación y la adaptación.
Los gestores deberán asimismo evaluar
lo que es posible llevar a cabo y lo que no,
cuando los recursos ſnancieros y humanos
son limitados. Cualesquiera sean las priori-
dades, será importante establecer criterios
de participación y de adopción de decisiones
a través de un proceso de debate y consulta
que asegure que todas las preocupaciones
de las partes interesadas han sido tomadas
debidamente en consideración. X
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63
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
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a relación entre bosques y cambio
climático es compleja. Por una parte,
al absorber carbono, los bosques
pueden mitigar el cambio climático; mien-
tras que por otra, al sufrir degradación o
destrucción, los bosques pueden contri-
buir al cambio climático. Los cambios
climáticos, a su vez, pueden conducir a
la degradación o a la pérdida de bosques,
los cuales son factores que exacerban el
cambio climático.
Un área protegida se define como «Un
espacio geográfico claramente definido,
reconocido, dedicado y gestionado,
mediante medios legales u otros tipos de
medios eficaces para conseguir la conser-
vación a largo plazo de la naturaleza y de
sus servicios ecosistémicos y sus valores
culturales asociados» (Dudley, 2008).
Las áreas forestales protegidas ayudan a
la conservación de unos ecosistemas que
encierran hábitats y refugios y proporcio-
nan alimento, materias primas, material
genético, barreras contra los desastres
naturales, fuentes estables de recursos y
múltiples otros bienes y servicios; dichas
La función de las áreas forestales protegidas
en la adaptación al cambio climático
S. Mansourian, A. Belokurov y P.J. Stephenson
Stephanie Mansourian es Consultora en
Gingins (Suiza).
Alexander Belokurov es Administrador de
Conservación de Paisajes, y Peter J. Stephenson
es Director de Estrategia y Rendimiento de la
Conservación, Fondo Mundial para la Naturaleza
(WWF) Internacional, Gland (Suiza).
En un mundo de clima cambiante,
es aún mayor la importancia
de las áreas protegidas para la
conservación de la biodiversidad
y los medios de vida humanos.
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En un ambiente de clima cambiante,
las áreas protegidas cobrarán
mayor importancia como lugares
seguros para la biodiversidad, ya que
ofrecen hábitats de elevada calidad
menos vulnerables a los fenómenos
climáticos extremos (búfalo africano,
Syncerus caffer, especie susceptible
a los efectos de la sequía en el área
de conservación de Ngorongoro,
República Unida de Tanzanía)
áreas juegan, por consiguiente, un papel
importante en los mecanismos de adapta-
ción al cambio climático de las especies,
el ser humano y las naciones. En virtud de
su función específica, los bosques prote-
gidos deberían ser mantenidos libres de
intervenciones humanas destructivas y
seguir representando tanto ahora como
en el futuro un almacén natural de bienes
y servicios.
El cambio climático constituye en la
actualidad una de las principales amenazas
emergentes que se ciernen sobre la biodi-
versidad. A causa del cambio climático,
están en peligro de extinción en todo el
mundo hasta el 25 por ciento de las especies
de mamíferos (unas 1 125 especies) (IPCC,
2002) y alrededor del 20 por ciento de las
especies de pájaros (unas 1 800 especies)
(IPCC, 2007).
El cambio climático afectará probable-
mente de muchas formas a las áreas pro-
tegidas consagradas a la salvaguarda de la
biodiversidad y a los procesos ecológicos.
Se pronostica que, de resultas del cambio
climático, las especies emigrarán hacia
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
64
zonas de temperatura y precipitaciones que
les serán más favorables, y que con mucha
probabilidad otras especies competidoras
o incluso inavasivas mejor adaptadas a
las nuevas condiciones del clima se ins-
talarán en los lugares que las primeras
habrán abandonado. Estos desplazamien-
tos podrían, en algunas áreas protegidas,
determinar hábitats y mosaicos de espe-
cies diferentes de los que inicialmente
se pretendía proteger. Scott (2005), por
eiemplo, encontró que el obietivo decla-
rado del Parque nacional Príncipe Alberto
en Saskatchewan (Canadá) de proteger de
manera «permanente» la integridad eco-
lógica era irrealista, ya que con arreglo a
todas las hipótesis climáticas el bosque
boreal y la biodiversidad asociada sufrirán
en esa región pérdidas eventuales. Como
las especies de plagas manifestarán mayor
resistencia o sobrevivirán por períodos
más largos y las áreas protegidas serán
invadidas por nuevas especies de plagas,
el cambio climático provocará brotes de
enfermedades. Por ejemplo, Pounds et al.
(2006) han establecido una relación causal
entre la extinción ampliamente anunciada
hace ya casi 20 años del sapo arlequín
(Atelopus sp.) de Monteverde y el sapo
dorado (Bufo periglenes) del bosque de
Monteverde en Costa Rica y el recalenta-
miento de los trópicos americanos, fenó-
meno éste que favorece el desarrollo de
un cierto tipo de hongo que infecta a los
anfibios. En algunas situaciones, el cam-
bio climático ocasionará probablemente
también incendios, e inundaciones en otras
(IPCC, 2007).
En muchos casos, los efectos negativos
del cambio climático sobre las áreas pro-
tegidas se exacerbarán por otros facto-
res estresantes, especialmente de origen
humano, tales como el consumo excesivo,
la contaminación y la urbanización que
roba espacios a las áreas protegidas. La
biodiversidad existente en estas últimas,
ya vulnerable a las amenazas antrópicas, se
verá afectada más rápida o más gravemente
por el cambio climático.
Ante la eventualidad de estos y otros
cambios, se hace necesario modificar la
ordenación de las áreas protegidas para
que éstas puedan desempeñar su función
de conservadoras de la biodiversidad y
apoyar los dispositivos de adaptación al
cambio climático.
Este artículo estudia la importancia eco-
lógica, social y económica de las áreas
forestales protegidas, presentando ejem-
plos de la labor desarrollada en todo el
mundo por el Fondo Mundial para la Natu-
raleza (WWF) en el contexto del cambio
climático. El estudio se concentra en un
ámbito espacial amplio y en los paisajes en
donde se encuentran las áreas protegidas.
Seguidamente se propone un conjunto de
respuestas de ordenación y de política que
garantizarán que las áreas forestales prote-
gidas seguirán siendo lugares de resguardo
de la biodiversidad ante los efectos del
cambio climático.
IMPORTANCIA DE LAS ÁREAS
FORESTALES PROTEGIDAS ANTE EL
CAMBIO CLIMÁTICO
Durante muchos años, las áreas protegidas
han sido consideradas como instrumento
esencial para la conservación de la biodi-
versidad. El impacto del cambo climático
les confiere ahora una función renovada
como instrumento de adaptación frente a
un clima cambiante. A este respecto, su
importancia es triple:
• al proporcionar a las especies refugio
y corredores de migración, las áreas
protegidas les ayudan a adaptarse al
pautado del cambio climático y a los
fenómenos climáticos repentinos;
• al proteger a las personas de los fenó-
menos climáticos repentinos, las áreas
protegidas reducen su vulnerabilidad
frente a las inundaciones, sequías y otros
desastres ocasionados por el clima;
• de un modo indirecto, al reducir los
costos de los impactos negativos
relacionados con el clima, las áreas
protegidas permiten a las economías
adaptarse al cambio climático.
Función ecológica
Existen hoy en el mundo más de 100 000
áreas protegidas; y de este número las
terrestres protegidas cubren el 12,2 por
ciento de la superficie del globo (PNUMA-
CMVC, 2008). Las áreas protegidas cuen-
tan entre los instrumentos más eficaces
para la protección de las especies contra
el riesgo de extinción y las amenazas de
origen humano. Sometidas a planifica-
ción y ordenación, las áreas protegidas
pueden contribuir a la conservación de la
biodiversidad:
• al representar comunidades naturales
bien diferenciadas en los paisajes de
conservación y en las redes de áreas
protegidas;
Áreas protegidas en el seno de un paisaje
Áreas dispuestas como piedras
para cruzar un arroyo
Efecto borde
Pedazos de hábitat aislados
Fuente: Fuente: Adaptado de Bennett, 1998. Adaptado de Bennett, 1998.
• al mantener los procesos ecológicos
y evolutivos que crean y sostienen la
biodiversidad;
• al mantener la viabilidad de las pobla-
ciones de especies;
Ŗ al permitir la conservación de bloques
de hábitat natural suficientemente ex-
tensos y capaces de recuperarse tras
episodios de alteración profundos y
duraderos (Noss, 1992).
Para la creación de la mayor parte de las
áreas protegidas y la determinación de los
lugares gracias a los que ha sido posible
alcanzar, hasta el momento actual, las metas
vinculadas con el hábitat y la representa-
ción de las especies, se partió del supuesto
de un clima relativamente constante
(Hannah et al., 2007). Sin embargo, con-
forme el clima ha ido sufriendo modiſca-
ciones, se ha hecho necesario reconsiderar
los planes y postulados acerca de las áreas
protegidas (McCarty, 2001). Es preciso ree-
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Como el elefante
africano y su hábitat
se ven expuestos a
amenazas nuevas,
el Plan de acción
sobre las especies
para el elefante
africano del WWF
incluye evaluaciones
de vulnerabilidad
climática relacionadas
con las poblaciones
de elefantes (Parque
nacional de Tarangire,
República Unida de
Tanzanía)
valuar cuáles serán las futuras áreas desti-
nadas a las acciones de protección tomando
en cuenta diferentes hipótesis relativas al
cambio climático; y revisar la red de áreas
protegidas actuales a ſn de garantizar que
se puedan lograr los resultados de conser-
vación esperados y mitigar los impactos
negativos del cambio climático.
Ante un clima cambiante, las áreas prote-
gidas cobrarán una importancia aún mayor
como zonas seguras que ofrecen a la biodiver-
sidad unos hábitats de buena calidad y menos
vulnerables a las condiciones climáticas
extremas. Estas áreas constituirán refugios
para las especies amenazadas y reservorios de
genes de gran valor. También será importante
proteger los paisaies de referencia, que son
ecosistemas que sirven para planiſcar las
intervenciones y evaluar los resultados de
la restauración (Sayer, 2005).
Las redes de áreas protegidas, que forman
parte de los grandes paisajes, ayudarán
a conseguir el cuarto punto mencionado
más arriba, y proporcionarán capacidad de
recuperación frente al cambio climático.
La adaptación de la biodiversidad a las
condiciones cambiantes podrá verse faci-
litada si el arquitecto paisaiista define con
exactitud y sabe manejar las conexiones y
corredores situados entre las áreas protegi-
das; elimina o impide que se establezcan
barreras, tales como carreteras o cultivos
monoespecíficos de árboles o monoculti-
vos agrícolas, y dispone las áreas como
si fuesen «piedras para cruzar un arroyo»
destinadas a determinadas especies (véase
la figura).
Para asegurar la supervivencia de las
especies prioritarias de plantas y anima-
les que se han elegido con fines de con-
servación, será necesario obtener nuevas
informaciones acerca de:
Ŗ su sensibilidad a obietos que producen
interrupciones (por ejemplo, carrete-
ras, actividades agrícolas, asentamien-
tos humanos);
• su sensibilidad al efecto borde, es decir
la relación entre el perímetro y el área
(por lo general, mientras mayor es esa
relación, mayor es la sensibilidad de
las especies a las perturbaciones que
proceden de fuera del perímetro);
• su especialización alimentaria y la
disponibilidad de alimentos;
Ŗ la calidad del hábitat que requieren
(por eiemplo, bosque primario o se-
cundario);
• sus desplazamientos, especialmente
en situaciones de estrés;
• sus hábitos migratorios y sus itinerarios;
• su relación con las comunidades hu-
manas locales y con otras especies
(Mansourian, 2006).
Estas informaciones pueden entonces
superponerse a las hipótesis climáticas
pronosticadas, y ello permitirá llevar a cabo
las acciones destinadas a salvaguardar la
biodiversidad.
Por ejemplo, dadas las amenazas más
graves provenientes del cambio climático
a que se ha visto expuesto el elefante afri-
cano y su hábitat, el Plan de acción para las
especies de elefantes africanos del WWF
(Stephenson, 2007) incluirá una evaluación
de la vulnerabilidad de las poblaciones de
estos animales mediante el uso de todos
los instrumentos de evaluación disponibles
(Hannah, 2003). Los resultados permitirán
diseñar y poner en práctica estrategias de
adaptación al cambio climático en los paisa-
jes donde el elefante corre riesgos elevados.
Se pronostica asimismo que la biodiversi-
dad amazónica, que posee características
únicas, se verá fuertemente amenazada por
el cambio climático; según todas las hipóte-
sis, hacia 2095 en el noreste del Amazonas
específicamente, se registrará una pérdida
de viabilidad de muchas especies de plantas
(Miles, 2002).
Función social
Las áreas protegidas pueden proporcionar
servicios del ecosistema tales como el agua
potable, el almacenamiento de carbono y
la estabilización de suelos; dichas áreas
pueden asimismo contener lugares sagra-
dos para diferentes comunidades religiosas
y encerrar importantes reservorios de genes
valiosos en el campo de la medicina, la
agricultura y la silvicultura. Todas estas
funciones adquieren un carácter más critico
cuando se busca intensificar la capacidad de
la población local de adaptarse al cambio
climático (Simms, 2006).
Las áreas protegidas, que ayudan al
mantenimiento de los ecosistemas natu-
rales, contribuyen a la protección física
contra las grandes calamidades, cuyo
número, según las predicciones, habrá de
aumentar a la par con el cambio climá-
tico (Scheuren et al., 2007). Aunque las
dimensiones de los desastres dependen
por lo general de una suma de factores
(por ejemplo, la reglamentación en mate-
ria de edificación o el uso de la tierra),
en muchos casos los impactos podrían
ser menores si el ecosistema es objeto
de mantenimiento y el bosque está suieto
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
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a medidas de protección. Los manglares
costeros, los arrecifes de coral y las llanuras
inundables suelen hacer las veces de zonas
tampón que defienden tierras, comunida-
des e infraestructuras contra los peligros
naturales. Por ejemplo, durante el tsunami
que se registró en el océano Índico en 2004,
las dunas de arena costeras recubiertas
de vegetación en los parques naturales de
Yala y Bundala en Sri Lanka detuvieron
por completo el impacto de las olas y pro-
tegieron las tierras interiores (Caldecott
y Wickremasinghe, 2005). Algunas áreas
protegidas también permiten restaurar en
forma activa o pasiva las prácticas tradi-
cionales de uso de la tierra tales como la
agrosilvicultura o los cultivos en bancales,
que mitigan los efectos extremos de los
fenómenos meteorológicos en las tierras
áridas al reducir el riesgo de erosión y
mantener la estructura del suelo (Stolton,
Dudley y Randall, 2008).
Además, la ordenación de las áreas pro-
tegidas contribuye al empoderamiento de
poblaciones o grupos comunitarios mar-
ginados. En las áreas protegidas se están
poniendo en práctica formas alternativas
de gobernanza, tales como la conserva-
ción comunitaria o la gestión conjunta,
gracias a las cuales es posible reducir los
conflictos sobre la tierra o promover el
mantenimiento durable con el objeto de
ofrecer beneficios a las partes interesadas.
Un caso ilustrativo es la iniciativa «Parques
con gente» de Bolivia, lanzada en 2005 para
comprometer a las comunidades indígenas
en la ordenación de las áreas protegidas
(Peredo-Videa, 2008).
Función económica
Si el impacto del cambio climático acaba
con el hábitat natural de un país, también
su economía sufrirá menoscabo. En un
estudio reciente se puso de maniſesto que el
producto interno bruto (PIB) de un conjunto
de países, encabezado por Viet Nam, podría
verse perjudicado por la subida del nivel
del mar, la inſltración de aguas salinas y
desastres naturales atribuidos al cambio
climático. Al proteger el hábitat natural, las
áreas protegidas ayudan también indirecta-
mente a proteger la economía nacional.
Además, las áreas protegidas constituyen
un medio para aumentar de forma directa
los ingresos, principalmente a través del
turismo, pero asimismo gracias a los
valiosos productos que encierran y a los
servicios que proporcionan. La Reserva
de la biosfera maya en Guatemala, por
ejemplo, es fuente de empleo para más de
7 000 personas y genera ingresos anuales
de aproximadamente 47 millones de USD
(PCLG, 2002). Un estudio realizado en 41
reservas en Madagascar determinó que el
sistema de áreas protegidas producía una
tasa de rendimiento económico del 54 por
ciento, proveniente en su mayor parte de la
protección de cuencas hidrográficas y en
menor medida del ecoturismo (Naughton-
Treves, Buck Holland y Brandon, 2005).
Las áreas protegidas representan pues una
red de seguridad que adquiere gran valor
en tiempos en que se registran fenómenos
ambientales estresantes como los aconte-
cimientos climáticos extremos.
La pérdida de áreas protegida puede oca-
sionar costos considerables, por ejemplo
daños a las infraestructuras y desastres
humanos causados por la desertificación o
los tsunamis, o menores ingresos turísticos.
Además, se estima que la deforestación de
los principales bloques forestales, tales
como los de la Amazonia, pueda tener
repercusiones en las precipitaciones mun-
diales, que a su vez afectan a la agricultura
y por ende a los medios de vida de millones
de personas (Nepstad, 2007). Por consi-
guiente, las áreas protegidas contribuyen
no solo a la protección de la biodiversidad,
sino también indirectamente a la seguridad
alimentaria mundial.
ORDENACIÓN DE LAS ÁREAS
PROTEGIDAS Y LAS RESPUESTAS
NORMATIVAS
Al estudiar las futuras acciones de orde-
nación, los gestores de áreas protegidas y
la comunidad conservacionista en gene-
ral deberán tomar en cuenta los efectos
del cambio climático. Esta es la óptica ya
adoptada en la planificación por la mayo-
ría de los organismos de conservación.
El WWF, por ejemplo, ha emprendido en
2008 una nueva estrategia mundial de con-
servación (WWF, 2008a) que, además de
incluir objetivos relacionados con la biodi-
versidad, comprende un enfoque centrado
en la «huella ecológica» de la humanidad
(la demanda de que es obieto la biosfera
en términos de superficie de tierras y de
mar biológicamente productivos necesa-
rios para producir los recursos consumidos
y absorber los desechos generados por la
colectividad). El objetivo fundamental es
encarar el cambio climático.
Además de considerar las áreas de pro-
tección creadas y el número de hectáreas
de hábitat protegido amenazadas como
indicadores para medir el avance hacia el
logro de los objetivos de la conservación, la
ordenación de áreas protegidas deberá hacer
frente, a la hora de tomar en cuenta el cambio
climático, a otros aspectos complementarios
que se describen a continuación.
Diseño de áreas protegidas en el seno
del paisaje
Se precisa de una red de áreas protegidas
correctamente planificada para que las
especies presentes en unos pocos frag-
mentos de hábitat, en número escaso o al
límite de su rango de distribución, consigan
adaptarse a los cambios relacionados con
el clima. Contribuyen a la resiliencia cli-
mática de un área protegida y a la libertad
de movimiento de las especies el tamaño,
la forma y los gradientes de altitud del área
de hábitat. En una red de áreas protegidas
bien diseñada se debe velar por reducir las
barreras y obstáculos entre las distintas
áreas. Se deberían incorporar zonas tam-
pón, conexiones, corredores y «piedras de
cruce» para facilitar el movimiento de las
especies animales a través del paisaje y de
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Gracias a la protección,
se asegura que los
manglares costeros
funcionen como
estructuras de defensa
ante los siempre más
frecuentes grandes
desastres, que, según
los pronósticos, se
registrarán a la par con
el cambio climático
(Parque nacional
de Sundarbans,
Bangladesh)
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Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
un hábitat abundante y de buena calidad,
presente en una amplia gama de altitudes,
con el obieto de que, en los períodos en
que se registran fenómenos estresantes, las
especies puedan desplazarse hacia ambien-
tes más propicios dentro de los límites
relativamente seguros de un área protegida.
En Borneo, por ejemplo, para permitir
a las especies desplazarse entre hábitats
diferentes, el WWF y sus asociados están
tratando de establecer una red de áreas
protegidas en un paisaje de una superficie
de 240 000 km
2
con un gradiente de altitud
de más de 4 000 m (WWF, 2008b).
Una red de áreas protegidas ampliada
Cuando se persigue mantener una red de
ecosistemas representativos, ya no es jui-
cioso dar por sentado que el rango histó-
rico de distribución de una especie seguirá
siendo apropiado en su totalidad en un
entorno de clima cambiante. Tal y como se
ha indicado más arriba, según las futuras
hipótesis climáticas muchas de las actuales
áreas protegidas ya no podrán desempeñar
su función protectora del hábitat de las
especies seleccionadas con fines de conser-
vación. Un estudio de modelación realizado
en México, en la región sudafricana del
Cabo y en Europa occidental indicó que
para conseguir la representatividad de las
especies ante un incremento moderado
de la temperatura, será necesario dispo-
ner de un número importante de nuevas
áreas protegidas (Hannah et al., 2007).
Al respecto, el Programa de trabajo sobre
las áreas protegidas del Convenio sobre la
Diversidad Biológica (CDB, 2004) hizo un
llamamiento urgente para ampliar la red de
áreas protegidas a través del mundo con el
fin de garantizar la representatividad dura-
ble de los ecosistemas y facilitar la adapta-
ción de las especies al cambio climático. En
los años posteriores a ese llamamiento, las
áreas protegidas del mundo conocieron una
expansión exponencial, pero la dinámica
de ampliación debe proseguir.
Ordenación de áreas protegidas en el
seno del paisaje
Para la adaptación al cambio del clima una
ordenación eficaz es esencial. La ordena-
ción de áreas protegidas con el propósito de
asegurar la adaptación puede comprender
la restauración, la selección de hábitats
capaces de recuperarse, la ordenación con
fines precisos para hacer frente a amenazas
anticipadas, tales como los incendios y las
plagas, y otras amenazas que es necesario
encarar (y que podrían exacerbarse con el
cambio climático). En lugares selecciona-
dos dentro de un paisaje más amplio, la
restauración jugará un papel importante
tanto en el interior de las áreas protegidas
mismas como en torno a ellas. El WWF
adopta un enfoque de paisaies forestales
que persigue restaurar elementos clave
con el fin de alcanzar objetivos múltiples
–medioambientales, sociales y económi-
cosŌ y hacer que el paisaie se convierta en
una totalidad más funcional (Mansourian,
Vallauri y Dudley, 2005). En la cuenca
hidrográfica del Danubio inferior en
Bulgaria, por ejemplo, el WWF y sus aso-
ciados han concentrado sus esfuerzos en
la restauración de los bosques de llanuras
inundables con el obieto de asegurar que
este corredor, importante para los peces en
desove así como para las aves nidificantes
y migratorias, pueda tolerar el cambio cli-
mático (WWF, 2002). Puesto que han sido
hábitats antiguos los que han soportado
mejor hasta el presente las variaciones
climáticas manifestando una mayor resis-
tencia a los cambios futuros, el WWF está
también colaborando con las autoridades
locales chilenas para proteger el resistente
bosque de Valdivia que contiene árboles
de más de 3 000 años de edad.
Los planes futuros de ordenación de áreas
protegidas deberían también contemplar
opciones de almacenamiento de carbono,
así como de reducción de las emisiones
resultantes de la deforestación y la degra-
dación de los bosques. Las evaluaciones
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La pérdida potencial de áreas
protegidas puede conducir a una
merma de los ingresos, por ejemplo
de los que provienen del turismo
(Parque nacional Iguazú, en la zona
fronteriza entre Brasil y Argentina,
uno de los principales destinos
turísticos de América del Sur con
casi 2 millones de visitantes al año)
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En un mundo futuro
que sufrirá estrés
ocasionado por el
cambio climático,
la pertinencia de las
áreas protegidas
como lugares viables
dependerá de si las
comunidades –tanto
las que viven dentro
de su perímetro como
las que dependen de
ellas– puedan satisfacer
directamente sus
necesidades vitales
gracias a dichas áreas
(un grupo de mujeres
locales produce miel de
forma sostenible en una
reserva forestal
en Zambia)
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
68
periódicas de la ordenación han de ser
un asunto prioritario para que las inter-
venciones puedan ser ajustadas según las
necesidades.
Consideraciones socioeconómicas
En un mundo futuro en el que un mayor
número de personas se disputará recursos
más escasos, y en el que el cambio climático
limitará probablemente los medios de vida
humanos y la disponibilidad de los recur-
sos, la pertinencia de las áreas protegidas
como lugares viables dependerá de si las
comunidades Ōtanto las que viven dentro
de su perímetro como las que dependen de
ellas– pueden satisfacer directamente sus
necesidades vitales gracias a dichas áreas
(Borrini-Feyerabend, Kothari y Oviedo,
2004). En la práctica, las áreas protegidas
contribuyen menos a las estrategias de vida
de cuanto podrían contribuir en teoría. En
el futuro, los planes de diseño y ordenación
de áreas protegidas deberán concentrarse
más en el compromiso de las comunidades
locales, en los nexos con el programa de
desarrollo nacional y en formas de ordena-
ción alternativas tales como la ordenación
por el sector privado o la comunidad. Los
planes de gobernanza relativos a las áreas
protegidas deberán probablemente ser
modiſcados para que su eſcacia sea mayor
y para que puedan ser aplicados a la resolu-
ción de controversias. Los encargados de la
toma de decisiones deberán asegurar que el
ambiente jurídico-institucional faculte a las
personas para obtener beneſcios directos
de las áreas protegidas.
CONCLUSIONES
Aunque las hipótesis futuras respecto
al cambio climático y sus repercusiones
locales siguen siendo inciertas, lo que es
seguro es que las áreas protegidas se verán
afectadas. Sin embargo, estas áreas tam-
bién pueden desempeñar una función no
desdeñable en cuanto a la adaptación a los
efectos del cambio climático. Las formas
de mejorar la recuperación y adaptación
frente al clima requerirán un enfoque
diverso de la planificación, del estableci-
miento y de la ordenación de áreas protegi-
das. Más aún, es indispensable reducir las
emisiones de gases de efecto invernadero y
velar por que el aumento de la temperatura
se contenga dentro de un límite de 2
o
C.
Si estas condiciones no llegaran a cum-
plirse, los procedimientos de adaptación
serán siempre insuficientes. X
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70
D
espués del tsunami de diciem-
bre de 2004 frente a la costa de
Indonesia se multiplicaron las
necesidades de soluciones de alta tecno-
logía (instalación de un sistema de alerta
temprana con la utilización de tecnología
satelital de vanguardia y de boyas oceáni-
cas) para evitar acontecimientos similares
tan catastróficos. Mientras tanto comen-
zaron a circular noticias acerca del modo
en que las comunidades indígenas habían
escapado de la ira del tsunami basándose en
los conocimientos tradicionales (véase el
recuadro). Ello atrajo la atención sobre la
importancia de esta forma de conocimiento
para la preparación e intervención en las
situaciones de catástrofes naturales.
Los conocimientos tradicionales –la sabi-
duría, el conocimiento y las prácticas de
los pueblos indígenas obtenidos a través
del tiempo por medio de la experiencia y
transmitidos oralmente de una generación
a otra– han desempeñado una función sig-
nificativa en la solución de problemas, en
particular, los problemas relacionados con
el cambio y la variabilidad climáticas. Los
pueblos indígenas que viven cerca de los
Aplicando los conocimientos
tradicionales para afrontar el cambio climático
en las zonas rurales de Ghana
B.A. Gyampoh, S. Amisah, M. Idinoba y J. Nkem
Benjamin A. Gyampoh y Steve Amisah
trabajan en la Facultad de Recursos Naturales
Renovables de la Universidad de Ciencia y
Tecnología Kwame Nkrumah (KNUST), Kumasi
(Ghana).
Monica Indinoba trabaja en el Centro de
Investigación Forestal Internacional (CIFOR),
Ouagadougou (Burkina Faso).
Johnson Ndi Nkem trabaja en el CIFOR, Bogor
(Indonesia).
Un estudio de las comunidades
UXUDOHVGHODFXHQFDGHOUtR2I¿Q
señala el valor de combinar los
conocimientos tradicionales con
ORVFRQRFLPLHQWRVFLHQWt¿FRVHQ
las estrategias de adaptación
al cambio climático y a la
variabilidad.
Poco antes de que el tsunami del océano Índico se produjera en 2004, muchas personas fueron
atraídas a la costa por el inusual espectáculo de los peces que se agitaban sobre el fondo del
mar que, al retirarse, los dejaba expuestos. Pero no fue así para las poblaciones moken y urok
lawai de las costas e islas de Tailandia, ni para las ong de las islas Andamán de India, ni para
la comunidad simeuleu de Indonesia; todos sabían que debían ir apresuradamente hacia el
interior para evitar la fuerza destructiva del mar. Las pequeñas aldeas de Moken y Ong fueron
completamente destruidas, pero sus habitantes escaparon ilesos. Más aún sorprendente fue
el desplazamiento de más de 80 000 pobladores de Simeuleu hacia zonas donde el tsunami no
podía alcanzarlos; sólo murieron siete personas. Esta respuesta sumamente eñcaz, asombrosa
en contraste con las terribles pérdidas sufridas en otras partes de Indonesia, fue reconocida
por el otorgamiento a la población simeuleu del premio Sasakawa de las Naciones Unidas para
la Reducción de Desastres.
Fuente: Elias, Rungmanee y Cruz, 2005.
El conocimiento indígena puede salvar vidas humanas
recursos naturales a menudo observan las
actividades en su alrededor y son los pri-
meros en identificar y adaptarse a cualquier
cambio. La aparición de algunas aves, el
apareamiento de algunos animales y la flo-
ración de algunas plantas son todas señales
importantes de los cambios en el clima y en
las estaciones y son bien comprendidas en
los sistemas de conocimiento tradicional.
Las poblaciones indígenas han utilizado
la biodiversidad como un amortiguador
contra las variaciones, cambios y catás-
trofes; en presencia de una plaga, si un
cultivo se pierde, otro sobrevivirá (Salick y
Byg, 2007). En la adaptación ante el riesgo
de lluvias excesivas o escasas, sequías y
pérdida de cultivos, algunos pueblos indí-
genas realizan muchos cultivos diferentes
y diversos con diferentes grados de vulne-
rabilidad a la sequía y a las inundaciones
y los complementan cazando, pescando y
recogiendo plantas alimentarias silvestres.
La diversidad de cultivos y de recursos
alimenticios a menudo se combina con
una diversidad similar en la ubicación de
los campos, como una medida preventiva
que, ante condiciones climáticas extremas,
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El río Ofſn es la
principal fuente de agua
para las comunidades
de la cuenca del río
garantice la supervivencia para producir
cultivos aprovechables.
La adaptación al cambio climático incluye
todos los ajustes en el comportamiento o
en la estructura económica que reduzcan la
vulnerabilidad de la sociedad a los cambios
del sistema climático (Smith Ragaland y
Pitts, 1996). Si las poblaciones pueden
adaptarse, y por cuánto tiempo, depende de
los recursos disponibles. África es la región
más vulnerable a los efectos negativos del
cambio climático al mismo tiempo que
presenta una baja capacidad de adaptación.
Si bien las personas, especialmente a nivel
local, realizan esfuerzos para adaptarse a
los cambios que observan.
En África, el recalentamiento, a través
del siglo XX, se ha estimado entre 0,26 ºC
y 0,5 ºC por década (Hulme et al., 2001;
Malhi y Wright, 2004). Se prevé que esta
tendencia continuará y aun aumentará
significativamente con efectos negati-
vos concomitantes sobre los medios de
subsistencia. Según el Grupo Interguber-
namental de Expertos sobre el Cambio
Climático (IPCC, 2007), una hipótesis de
las emisiones medio-alta correspondería a
un aumento en la temperatura del aire de
entre 3 ºC y 4 ºC hacia 2080. Ello implica
tiempos difíciles en el futuro para las pobla-
ciones locales que dependen directamente
de los recursos naturales para su subsisten-
cia y disponen de pocos medios o técnicas
para adaptarse a los futuros cambios.
En Ghana, las temperaturas registradas
se elevaron aproximadamente 1 ºC en los
últimos 40 años del siglo XX, si bien las
precipitaciones y la escorrentía disminu-
yeron aproximadamente 20 y 30 por ciento
respectivamente (Organismo de Protección
Ambiental de Ghana, 2000). Como país que
depende principalmente de la agricultura
de secano, Ghana es extremadamente vul-
nerable a las variaciones y al cambio cli-
mático. Sin embargo, a través de los años,
los agricultores y otras comunidades que
dependen de los recursos naturales del país
han hallado diferentes modos de adaptación
a estos cambios, basándose en sus prácticas
y conocimientos tradicionales.
Este artículo evalúa las estrategias a las
que recurrieron las comunidades rurales
de la cuenca del río Offin en Ghana para
hacer frente al cambio climático y a la
variabilidad. Sus opiniones acerca del cam-
bio climático y los relatos acerca de sus
medios de adaptación al cambio se recopi-
laron en 2007 por medio de cuestionarios
semiestructurados, deliberaciones en gru-
pos de debate, entrevistas y observaciones
de campo en 20 comunidades rurales. Se
hicieron preguntas a los miembros de la
comunidad de 40 años o más, suponiendo
que la población más ioven tenía menos
experiencia de cambios climáticos y podría
hacer menos observaciones pertinentes.
Como máximo, se presentaron diez cues-
tionarios por comunidad.
Por medio de las deliberaciones en los grupos
de debate y los cuestionarios se seleccionaron
para realizar entrevistas más exhaustivas a
las personas que mostraban un apreciable
conocimiento de los cambios ambientales que
se habían producido a su alrededor. Se trataba
principalmente de agricultores locales con
experiencia que podían atestiguar cambios
destacados en las precipitaciones y la tem-
peratura, y personas ancianas y líderes que
participaban en la adopción de decisiones.
EL ENTORNO DE LA CUENCA DEL
RÍO OFFIN
La cuenca del río Offin tiene un clima
tropical semihúmedo y bosques semica-
ducifolios húmedos. Las comunidades
abarcadas en el estudio son comunidades
rurales y con predominio de agricultores
de subsistencia. Algunos se dedican al
cultivo del cacao. La agricultura en esta
región, como en la mayor parte de Ghana,
depende de las precipitaciones y los perío-
dos de plantación son paralelos a las dos
estaciones de lluvia: la principal de abril
a julio y la estación menor de septiembre
a octubre. La cría de ganado es limitada.
La actividad económica es escasa, aunque
la mayoría de las personas se dedican al
comercio en pequeña escala para aumentar
los reducidos ingresos que provienen de
la agricultura. Aproximadamente el 90
por ciento de las comunidades tomadas
como ejemplo carecen de agua corriente
y dependen de los ríos, arroyos y preci-
pitaciones para satisfacer sus necesidades
de agua.
EFECTOS OBSERVADOS DEL CAMBIO
CLIMÁTICO EN LA CUENCA DEL
OFFIN
La población indígena de la esfera de estu-
dio puede no comprender el concepto de
recalentamiento mundial o de cambio cli-
mático, pero observa y siente los efectos
de la disminución de las precipitaciones,
el aumento de la temperatura del aire, la
creciente intensidad solar y los cambios
estacionales por el ritmo de las precipita-
ciones. Sus observaciones se ven corro-
boradas por un estudio que registró una
reducción en la pluviometría anual media
de 22,2 por ciento y un aumento gradual
de la temperatura promedio de 1,3 ºC o
4,3 por ciento de 1961 a 2006 (Gyampoh
et al., 2007).
En parte, como consecuencia de la plu-
viometría reducida –agravada por la defo-
restación y la degradación forestal– las
descargas en todas las masas de agua han
sido bajas y algunos de los arroyos se
han secado completamente (Gyampoh,
Indinoba y Amisah, 2008). Los flujos del
río Offin han disminuido de 6,9 m³ por
segundo en 1957 a 3,8 m³ por segundo
en 2006, una reducción del 45 por ciento
(Gyampoh et al., 2007). En las estaciones
secas de 2006 el fluio era tan baio que el
lecho del río quedó expuesto y algunas de
los pozos excavados por las comunida-
des para garantizar disponibilidad de agua
durante todo el año también se secaron,
lo cual indicaba una posible reducción del
agua freática. La disponibilidad de agua
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
72
se halla en disminución en un momento
en que la demanda de agua de la comuni-
dad se ve en aumento por el crecimiento
demográfico.
Recientes pérdidas de cultivos en la
cuenca, especialmente desde el año 2000,
se han atribuido a la baja pluviometría,
a la prolongada escasez de lluvia y a los
cambios en las pautas pluviométricas.
La agricultura de la cuenca se alimenta
por agua de lluvia y los agricultores han
desarrollado, a través de los años, modos
diferentes para poder pronosticar la llegada
de la estación pluvial. Las explotaciones
agrícolas se limpian y preparan en anti-
cipación a las lluvias para comenzar la
campaña agrícola. Sin embargo, en los
últimos años, el comienzo de la tempo-
rada pluvial se ha vuelto impredecible.
En algunos años, las primeras lluvias han
llegado en el período habitual, pero les ha
seguido un inesperado período de interrup-
ción antes de continuar. Por ello, para los
agricultores se ha vuelto difícil planifi-
car que sus campañas agrícolas coincidan
con las lluvias de modo de garantizar un
máximo de producción agrícola. Además
del problema de los tiempos, la prolongada
escasez de lluvias generó situaciones de
sequía, con poca agua disponible en el
suelo para el crecimiento de los cultivos.
El resultado ha sido una baja producción
agrícola o malas cosechas.
La temperatura en aumento y el intenso
sol, junto con los prolongados períodos
de escasez de lluvias, causan el marchita-
miento de los cultivos. Algunos cultivado-
res de cacao describieron que sus árboles se
marchitaban debido a su exposición a la luz
solar intensa y prolongada. Los horticul-
tores afirmaron que las altas temperaturas
causaban la maduración prematura de sus
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El río Ofſn disminuye
su caudal dejando
expuesto el lecho del
río durante el período
crítico de la estación
seca, determinando así
la escasez de agua
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El sol intenso marchita
las hojas del cacao por
la ausencia de sombra
proveniente de los árboles
hortalizas, reduciendo de tal modo el valor
de venta de su producción.
Cuando las cosechas son malas, el dinero
invertido en la preparación de la tierra
y en la plantación, así como el ingreso
proveniente de la venta de la producción
de la explotación agrícola, se pierde y se
recurre a los ahorros del hogar para volver
a plantar. Las personas pueden soportar las
cosechas que ocasionalmente son malas,
pero tienen problemas en adaptarse a las
cosechas que son constantemente malas.
Las enfermedades relacionadas con el
calor y el agua se están volviendo más
comunes en la cuenca. La incidencia de la
malaria ha aumentado dado que las perso-
nas se ven más expuestas a los mosquitos
al dormir al aire libre o con las ventanas
abiertas por las inusuales temperaturas
nocturnas elevadas. Durante los largos
períodos de falta de lluvia, los recursos
acuíferos se vuelven escasos, se estancan
o se contaminan, lo cual aumenta la inci-
dencia de la diarrea y la bilharziasis. Según
las personas entrevistadas, el herpes zóster
y otras enfermedades de la piel, algunas de
las cuales antes eran raras en las comuni-
dades, se han vuelto comunes durante los
períodos de altas temperaturas.
ESTRATEGIAS DE ADAPTACIÓN
TRADICIONALES, Y DESAFÍOS
El estudio reveló una variedad de estra-
tegias de adaptación aplicadas con éxitos
diversos, lo cual indica que el conocimiento
local tradicional podría proporcionar la
base para una formulación más eficaz de
las estrategias.
Las personas en las comunidades estu-
diadas observan que la escasez de agua es
la amenaza principal para su supervivencia
y han desarrollado varias estrategias para
adaptarse a este fenómeno. Una es la reuti-
lización del agua, por ejemplo, de lavado de
ropa o utensilios para regar los huertos y los
viveros. Los hogares también racionan el
agua, tratando de reducir su utilización por
persona por día. Sin embargo, la práctica
es abandonada tan pronto como comienzan
las lluvias. Esta estrategia necesita formar
parte de un cambio de comportamiento y
no sólo aplicarse durante los períodos de
escasez de agua.
La mayoría de las comunidades están
reactivando la captación del agua de lluvia,
un modo tradicional de recoger y almacenar
el agua de lluvia en grandes toneles ubi-
cados bajo los techos de las casas. Hacía
tiempo que esta práctica había sido aban-
donada cuando las comunidades instalaron
pozos y pozos entubados, pero nuevamente
volvió a practicarse a raíz de la desecación
de los pozos. Sin embargo, la mayoría de
las comunidades abarcadas en el estudio
informaron que no tienen la capacidad
de captar suficiente agua de lluvia en las
condiciones climáticas actuales.
Las autoridades locales y tradicionales
identificaron el desbroce de la vegetación
de orillas como un factor principal que
contribuye al aumento de la erosión del
suelo y la sedimentación de los ríos y ter-
mina por reducir el flujo de los arroyos.
Asimismo, están adoptando medidas para
remediar la situación. Las medidas inclu-
yen la concienciación de los efectos de la
deforestación cerca de las masas de agua,
la sensibilización de las comunidades sobre
la prevención de los incendios de mato-
rrales, la promoción de la ordenación de
los bosques comunitarios y la imposición
de multas a todos aquellos que producen
indiscriminadamente incendios forestales,
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Los toneles que recogen el
agua de lluvia de los techos
de las casas son comunes
en las familias rurales
Hasta 2002, todos los árboles de producción
maderera en Ghana eran de propiedad del
Gobierno en representación del pueblo, y el
Gobierno podía otorgar cualquier superſcie de
tierra en concesión a las empresas madereras.
Los cultivos eran destruidos algunas veces por
los comerciantes de madera que reclamaban
permisos para el aprovechamiento de los
árboles que crecían en terrenos en concesión
que se hallaban en las tierras agrícolas. Para
proteger sus cultivos los agricultores delibe-
radamente causaban la muerte de los árboles
de sus granjas; plantar árboles despertaba en
ellos poco interés.
La Ley sobre la ordenación de los recursos
madereros (2002, enmendada) garantiza que
el derecho de aprovechar árboles y extraer
madera de zonas especíſcas de tierra no será
concedido si existen explotaciones agrícolas
en la tierra, a menos que se haya obtenido el
consentimiento de los propietarios de dichas
tierras o si la madera está ya en crecimiento
en la tierra bajo la propiedad de cualquier
individuo o grupo de individuos. Sin embargo,
esta legislación no ha cambiado signiſcativa-
mente la relación entre los comerciantes de
madera y los agricultores, porque la mayoría
de éstos no pueden demostrar la propiedad de
los árboles en sus explotaciones agrícolas (es
Adaptarse al cambio climático plantando árboles en las
explotaciones agrícolas: superando un factor desalentador
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Debido a la escasa legislación anterior y
a la falta de conciencia de los derechos
vigentes, los agricultores algunas
veces han causado la muerte de árboles
en sus explotaciones agrícolas (por
ejemplo, por anelación) para mantener
alejadas a las empresas madereras
decir, demostrar que plantaron los árboles o
se ocuparon de ellos hasta su madurez). Los
agricultores también tienen la tendencia a
estar desinformados acerca de las leyes fores-
tales y carecen de la solidez ſnanciera de los
comerciantes de madera. Sin embargo, debido
a los esfuerzos de algunas organizaciones no
gubernamentales para educar a los agricultores
acerca de las leyes forestales y ayudarles a
obtener la documentación correspondiente de
la propiedad de los árboles plantados, algunos
agricultores están comenzando a incorporar
árboles en sus tierras agrícolas o a proteger
aquellos ya existentes.
desbrozan la vegetación de orillas o violan
otras medidas de protección del medio
ambiente. Sin embargo, estos esfuerzos
de las autoridades tradicionales no están
dando resultados significativos porque las
comunidades, aunque siguen siendo rurales
en lo que se refiere a desarrollo e infraes-
tructura, se han vuelto más cosmopolitas
o heterogéneas y ya no observan tanto las
reglas impuestas por las autoridades tradi-
cionales como lo hacían en el pasado. La
índole comunal de las comunidades se está
destruyendo; en la actualidad, las personas
tienden a estar más preocupadas por ellas
mismas que por el bienestar colectivo.
Tradicionalmente, los tabúes tales como
los días de prohibición, cuando se supo-
nía que nadie debía acudir al río a fin de
que el espíritu del río o su dios pudieran
también tener un día de descanso, propor-
cionaban un medio de proteger sus masas
de aguas. Sin embargo, la obediencia de
tales tabúes ha disminuido con la moder-
nización y la creciente heterogeneidad de
las comunidades. Con la amplia adopción
del cristianismo, las prácticas espiritua-
les tradicionales se ven ahora como una
superstición. La religión es una cuestión
delicada en estas comunidades y algunas de
las leyes tradicionales, aunque eran poten-
cialmente útiles, hoy en día no cuentan con
un completo apoyo de la población.
Como se describió anteriormente, los
conocimientos indígenas en la agricultura
y en la ordenación de las aguas, adquiri-
dos en años de prácticas, antes ayudaron
a las comunidades a adaptarse bien a la
escasez de agua, las sequías, los cultivos
dañados o las pérdidas de cosechas, pero
los métodos tradicionales se han vuelto
difíciles de aplicar en los últimos años por
los cambiantes regímenes de lluvias. Los
agricultores se adaptan a esta restricción
plantando cultivos diferentes. Los culti-
vos que prosperan bien en las condiciones
prevalecientes actuales cada vez más se
plantan en zonas que anteriormente no
toleraban esos cultivos. Un eiemplo es el
cambio del cultivo del cacao por cultivos
más resistentes a la sequía como la yuca.
Los horticultores también se están trasla-
dando a las planicies de los ríos donde sus
cultivos pueden recibir más agua. Estas son
formas de adaptación, pero no son, obvia-
mente, sostenibles. Los cultivos de cacao,
por ejemplo, antes eran una fuente impor-
tante de ingresos para el mantenimiento
de las familias rurales, para la compra de
insumos agrícolas y para la expansión de
sus explotaciones agrícolas. El desbroce
de la vegetación de orillas y el uso de
productos agroquímicos en las cercanías
de los ríos y arroyos crean un peligro para
el medio ambiente y, en última instancia,
para la población de la región.
La mayoría de los agricultores reconocie-
ron la importancia de disponer de árboles
en sus granjas para dar sombra con el fin de
proteger sus cultivos del sol. Sin embargo,
los árboles en crecimiento no despertaban
un gran interés porque los agricultores
habían tenido experiencias negativas con
empresas madereras (véase el recuadro)
y con los trabajadores con motosierras
ilegales que pisoteaban sus cultivos. Se
necesitan programas de concienciación
sostenida para informar a los agricultores
sobre sus derechos y para darles la facultad
de proteger sus explotaciones agrícolas y,
sobre todo, plantar más árboles.
EL CAMINO A SEGUIR
El éxito parcial del uso de los conoci-
mientos tradicionales en la adaptación
a los cambios climáticos puede llevar
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
74
a la conclusión de que es deseable una
relación saludable entre el conocimiento
científico y el tradicional o conocimiento
de la población indígena –ambos con sus
limitaciones–, especialmente en los países
en desarrollo donde la tecnología para el
pronóstico y la elaboración de modelos se
halla menos desarrollada. Mientras que la
mayor parte de los modelos y registros se
centran principalmente en las cantidades
variables de la precipitación, la pobla-
ción indígena enfatiza también los cambios
en la regularidad, longitud, intensidad y
periodicidad de las precipitaciones. Si los
modelos científicos se incorporan en la
toma de conciencia a nivel local o no,
depende del estado y la accesibilidad de
la ciencia en la cultura y de la influencia
de los medios de comunicación (Salick y
Byg, 2007)
Para elaborar, ampliar y conducir las
medidas de adaptación de la población
indígena a las estrategias de adaptación
mundial y sacar provecho de ellas, el cono-
cimiento tradicional debería estudiarse con
mayor profundidad, apoyarse e integrarse
en la investigación científica. Incorporar
el conocimiento indígena es menos caro
que brindar ayuda a las poblaciones con
escasa preparación para afrontar catás-
trofes y desastres, o que importar medi-
das de adaptación que normalmente se
introducen de «arriba hacia abajo» y cuya
implementación se verá dificultada, en
particular, por las restricciones financieras
e institucionales.
Hay mucho que aprender de los méto-
dos comunitarios y tradicionales de los
indígenas sobre su capacidad de interven-
ción en casos de desastres naturales. Las
poblaciones indígenas han enfrentado por
milenios un medio ambiente cambiante y
han desarrollado un amplio conjunto de
estrategias de adaptación; sus conocimien-
tos y prácticas tradicionales proporcionan
una importante base para enfrentar los aún
mayores desafíos del cambio climático.
Aunque sus estrategias no siempre tienen
éxito, hasta cierto grado son eficaces y por
ello las personas siguen adoptándolas. Si
bien las comunidades indígenas sin duda
necesitan apoyo para adaptarse al cambio
climático, también cuentan con conoci-
mientos para ofrecer sobre la adaptación
a través de mecanismos tradicionales veri-
ficados en el tiempo. X
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75
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
Los ecosistemas forestales de África occi-
dental proporcionan numerosos productos
forestales no madereros (PFNM) –alimen-
tos, sustancias medicinales y materiales de
construcción– muy valiosos para los medios
de vida rurales y las economías nacionales.
En años recientes, la subregión ha experi-
mentado simultáneamente sequías extremas
(a consecuencia de lluvias menos frecuen-
tes) e inundaciones (a menudo causadas por
lluvias esporádicas e intensas cuyos efectos
se asocian a los de una cubierta forestal
reducida) que han afectado a la capacidad
de regeneración natural y la supervivencia
de los recursos.
Las investigaciones realizadas por el Pro-
yecto para los bosques tropicales y la adap-
tación al cambio climático del Centro de
Investigación Forestal Internacional (CIFOR)
en algunas comunidades locales del norte
de Burkina Faso indican que ha habido una
reducción signiſcativa en la distribución y dis-
ponibilidad de algunas especies de PFNM y
que su productividad es sumamente variable;
estos factores se han traducido en una mayor
vulnerabilidad de las comunidades que depen-
den de los bosques. Los cambios registrados
se atribuyen al aumento de la temperatura y a
patrones cambiantes de pluviosidad, que se
combinan con las repercusiones de actividades
humanas tales como la deforestación, la expan-
sión agrícola, la sobrecosecha, los incendios
anuales de matorrales y el sobrepastoreo.
En localidades como Djomga y Gnalalaye,
algunas valiosas especies de árboles de las
que se obtienen PFNM (por ejemplo, Adan-
sonia digitata, Diospyros mespiliformis y
Anogeissus leiocarpus) se han extinguido.
Aunque la extinción de una especie no puede
relacionarse por completo con la variabilidad y
el cambio del clima, la comunidad local opina
que las sequías recurrentes han contribuido
considerablemente a las modificaciones en
Monica Idinoba, Fobissie Kalame y Yacouba
Coulibaly trabajan en el Centro de Investigación
Forestal Internacional (CIFOR), Ouagadougou
(Burkina Faso).
Johnson Nkem trabaja en el CIFOR en Bogor
(Indonesia).
Dominic Blay trabaja en el Instituto de
Investigaciones Forestales de Ghana, Kumasi
(Ghana).
Cambio climático y
productos forestales
no madereros:
vulnerabilidad
y adaptación en
África occidental
M. Idinoba, F. Kalame,
J. Nkem, D. Blay e
Y. Coulibaly
la composición de las especies. Este punto
de vista corresponde a los resultados de
investigaciones realizadas por el Programa de
acción para la adaptación nacional de Burkina
Faso. Aunque el término «cambio climático»
no figura en el léxico meteorológico de las
comunidades locales, la gente menciona en
seguida fenómenos como la disminución de
las lluvias, el aumento de la temperatura y
diferencias climáticas que se han observado
a lo largo de los decenios, y estiman que la
pérdida de especies demuestra, a nivel local,
los cambios derivados del clima, en especial
en la zona saheliana.
Se han adoptado diferentes medidas de
adaptación destinadas a reducir la vulne-
rabilidad mediante prácticas de ordenación
forestal y de conservación. Para facilitar la
evolución del ecosistema forestal en las con-
diciones de los cambios climáticos actuales
y pronosticados, el programa gubernamental
de reforestación y forestación de Burkina
Faso se propone establecer zonas ecológicas
para especies arbóreas forestales tras el
desplazamiento hacia el sur de los patro-
nes de pluviosidad. Para asegurar un sumi-
nistro constante de PFNM, los agricultores
están llevando a cabo labores de protección
y conservación en sus tierras agrícolas de
determinadas especies de árboles particular-
mente útiles (por ejemplo, Vitellaria paradoxa,
Parkia biglobosa y Adansonia digitata). Los
institutos de investigación de la región –el
Instituto Forestal de Ghana, el Instituto de
Medio Ambiente y de Investigación Agrícola
y el Centro Nacional de Semillas Forestales
de Burkina Faso, y el Departamento Forestal
del Instituto de Economía Rural de Malí– han
emprendido actividades de mejoramiento de
la resistencia y adaptación de especies de
árboles útiles a sequías recurrentes y fuegos
de matorrales.
Debido a la escasez de recursos financie-
ros, la eficacia de estas medidas tropieza sin
embargo con la carencia de un material de
plantación mejorado. Por lo demás, la región
no dispone aún de un sistema de planificación
dinámico en el que participen todas las partes
interesadas locales, de distrito y naciona-
les; y tampoco existe un enfoque forestal de
ecosistema que comprenda una vigilancia y
evaluación continuas, indispensables para la
eficacia de las acciones de adaptación.
Para mayores informaciones acerca de la
labor del Proyecto para los bosques tropi-
cales y la adaptación al cambio climático en
África occidental, véase: www.cifor.cgiar.org/
trofcca/_ref/africa/index.htm
F
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B
A
T
I
O
N
O
Reforestación de Euphorbia
balsamifera especie de la que se
obtienen productos medicinales
en Dori (Burkina Faso)
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76
A
diferencia de muchas otras regio-
nes montañosas del mundo, las
zonas montañosas de Europa
tienen una gran densidad de población,
y ello determina que las exigencias que
gravan sobre el ambiente sean muchas y
potencialmente opuestas. Los ecosistemas
forestales son elementos clave de la matriz
de usos de la tierra de estas zonas y pro-
porcionan a los medios de vida humanos
bienes y servicios variados. Sin embargo,
el cambio climático anunciado podría hacer
peligrar los servicios del ecosistema debido
a que los ecosistemas montanos europeos
se encuentran sumamente expuestos.
En los Alpes, por ejemplo, el incre-
mento total observado de la temperatura
durante la segunda mitad del siglo XX fue
aproximadamente el doble del promedio
mundial. Las proyecciones regionales
procedentes de los modelos climáticos
más avanzados indican que esta tendencia
continuará durante el siglo XXI, con un
Repercusiones del cambio climático
en los bienes y servicios proporcionados por
los bosques de montaña de Europa
M. Maroschek, R. Seidl, S. Netherer y M.J. Lexer
Michael Maroschek, Rupert Seidl y Manfred
J. Lexer trabajan en el Instituto de Silvicultura,
y Sigrid Netherer trabaja en Instituto de
Entomología Forestal, Patología y Protección
Forestales, todos del Departamento de Ciencias
Forestales y del Suelo de la Universidad de
Recursos Naturales y Ciencias Aplicadas de la
Vida (BOKU), Viena (Austria).
Una reseña de las situaciones
de probable sensibilidad del
ecosistema y sus repercusiones
en los productos y servicios
forestales, resultantes de los
cambios climáticos esperados
en los bosques de montaña de
Europa, y las posibles opciones
de adaptación.
calentamiento esperado de alrededor de
3,5 a 4
o
C en verano y un poco menos
en las demás estaciones, entre hoy y el
año 2100 (Christensen et al., 2007). Los
cambios en los patrones de precipitación
y huracanes son aún muy inciertos y se
verán influenciados fuertemente por la
heterogeneidad de la geomorfología local
de los paisaies montanos. Se presume que
en las zonas montañosas de Europa central,
los patrones de precipitación se desplaza-
rán determinando condiciones de mayor
humedad en invierno y veranos cada vez
más secos. Se proyecta que esta tendencia
será aún más marcada en el Mediterrá-
neo, donde las francas disminuciones en
las precipitaciones durante el perúodo de
vegetación se amplificarán por efecto del
M
.

M
A
R
O
S
C
H
E
K
Los bosques de montaña
proporcionan múltiples bienes
y servicios a las comunidades
locales, por ejemplo a las del
valle de Stubai, en los Alpes
centrales (Austria)
77
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
R
.
S
E
I
D
L
Bosque subalpino de
Picea abies infestado
por el barrenillo Ips
typographus cuyo
desarrollo ya se ha visto
favorecido por el cambio
de la temperatura y el
estrés ocasionado por
la sequía, condiciones
ambientales
que aumentan la
susceptibilidad de los
árboles hospederos
(encarte: galerías
características de las
larvas de I. typographus)
recalentamiento hasta en 4
o
C para finales
del siglo XXI. (Christensen et al., 2007).
En este artículo se estudian las situaciones
de sensibilidad del ecosistema, las reper-
cusiones futuras en los bienes y servicios
y las posibles opciones de adaptación a
los cambios climáticos esperados en los
bosques de montaña templados y medite-
rráneos de Europa. El estudio se centra en
las principales cadenas montañosas de estas
zonas climáticas –los Alpes, Cárpatos y
Pirineos– y abarca diversos tipos (actuales)
de bosques, que van desde los perennifolios
latifoliados termóſlos y los de coníferas
secos hasta los alpinos de coníferas y los
continentales templados caducifolios. Este
trabajo forma parte del reciente estudio a
fondo paneuropeo de síntesis sobre el cam-
bio climático y las actividades forestales
(Lindner et al., 2008).
SITUACIONES DE SENSIBILIDAD DEL
ECOSISTEMA FORESTAL
Los cambios en la temperatura, la disponibi-
lidad de agua y el régimen de perturbaciones
conducirán probablemente a modiſcacio-
nes en la productividad de los ecosistemas
forestales, y en particular de aquellos que
ya padecen limitaciones debidas bien sea
a la temperatura o al agua. Un contenido
mayor de CO
2
atmosférico inƀuirá también
en la productividad, pero tal efecto aún no
es plenamente conocido en las diferentes
especies de árboles (Körner et al., 2005).
Unas temperaturas más cálidas y unas
condiciones ambientales menos rigurosas
ya se han traducido en tasas de crecimiento
más altas en las zonas de elevaciones mayo-
res. Este efecto podría intensificarse a causa
de la prolongación constante del período
de vegetación, que podría asimismo esti-
mular la eclosión temprana de las yemas
y a su vez aumentar la susceptibilidad de
los árboles a las heladas tardías. Se pronos-
tica no obstante que la tendencia positiva
del crecimiento habrá de proseguir, y en
especial en los lugares no carentes de agua
(Bolli, Rigling y Bugmann, 2007).
En las zonas de baja altitud y en los
valles alpinos interiores, los patrones de
precipitación cambiantes y las tempe-
raturas en aumento podrían determinar
situaciones de estrés ocasionado por la
sequía, que podrían reducir la productivi-
dad. Este fenómeno ya ha sido observado
recientemente, por ejemplo en el valle
del Ródano superior en Suiza (Rebetez y
Dobbertin, 2004).
Al aumentar el estrés por ocasionado por
la sequía se exacerba también la vulnerabi-
lidad de los bosques montanos a los agen-
tes de perturbación bióticos, y ello tiene
consecuencias que van desde una mayor
mortalidad de árboles en el rodal hasta
efectos drásticos en gran escala cuando los
agentes estresantes rebasan la resiliencia
del sistema (Raffa et al., 2008).
El clima más cálido y seco acentúa asi-
mismo la propensión de los ecosistemas
forestales alpinos a daños abióticos. Los
períodos de sequía, especialmente en
invierno y primavera, favorecen el esta-
llido de incendios forestales; y se espera
que la frecuencia de éstos aumente no solo
en los Pirineos, que ya son áridos y han
sufrido la influencia del fuego, sino igual-
mente en los Alpes, donde los incendios
de bosque han tenido históricamente una
importancia menor (Reinhard, Rebetetz y
Schlaepfer, 2005; Schumacher y Bugmann,
2006). Aunque la influencia del cambio
climático en la frecuencia y gravedad de las
tempestades es aún incierta, el incremento
del número de tempestades desastrosas en
Europa central durante los últimos 20 años
(por ejemplo, «Viviane» en 1990, «Lothar»
en 1999 y «Kyrill» en 2007) pone de mani-
fiesto una susceptibilidad mayor.
Los daños abióticos son el principal factor
que contribuye al riesgo de perturbacio-
nes bióticas, tales como la infestación por
defoliadores (por ejemplo, Battisti, 2004)
y brotes masivos de especies secunda-
rias que infestan la madera (Nierhaus-
Wunderwald y Forster, 2000). Los bosques
de abeto rojo (Picea abies) de Noruega
que han sufrido estrés ocasionado por la
sequía o desarraigo por el viento son muy
propensos a ser atacados por los barrenillos
del abeto Ips typographus y Pityogenes
chalcographus, que proliferan a causa
de las más altas temperaturas estivales e
invernales (Wermelinger, 2004). La distri-
bución espacial de las especies de árboles
hospederos se extiende más allá de los
límites de las zonas térmicas en donde se
encuentran los barrenillos, pero con el auge
de condiciones climáticas que favorecen
la aparición de los insectos es posible que
se registren brotes de barrenillos en los
bosques de coníferas situados en zonas de
altitud más elevada (Seidl et al., 2009).
Aunque el desarrollo de muchos organis-
mos poiquilotérmicos (organismos cuya
temperatura corporal varía en consonancia
con la temperatura que los rodea, como
es el caso de los insectos) manifiesta una
correlación positiva respecto al aumento de
la temperatura, es posible también esperar
efectos negativos para determinadas espe-
cies de plagas. Las más altas temperaturas
invernales pueden ser perjudiciales para la
inhibición o el mantenimiento de la dia-
pausa (un estado de latencia que permite
a los artrópodos sobrevivir en condiciones
desfavorables), aumentar los índices de
mortalidad durante la etapa de hibernación
o impedir el sincronismo entre hospederos
y herbívoros (Bale et al., 2002; Battisti,
2004). En Suiza, por ejemplo, las densi-
dades de población máximas, y por tanto
la incidencia e intensidad de las plagas
graves de mosca de las yemas del alerce,
Zeiraphera diniana (un defoliador cíclico
de los rodales de alerce alpinos interiores),
han disminuido a lo largo de los últimos 30
años en concomitancia con la tendencia al
recalentamiento climático debido proba-
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
78
blemente a una mayor mortalidad de los
huevos y larvas (Esper et al., 2007).
Los estudios de simulación han indicado
por lo general que los nichos de las espe-
cies arbóreas forestales son muy sensibles
al cambio climático; en consecuencia, la
distribución y composición de las especies
puede sufrir alteraciones. En los Alpes y
Cárpatos se espera que el área potencial ocu-
pada por las especies latifoliadas aumente
en relación con la de las coníferas (Lexer et
al., 2002; Skvarenina, Krizova y Tomlain,
2004). En los montes Montseny, en España,
por ejemplo, las zonas de distribución de
Quercus ilex y Fagus sylvatica ya se han
desplazado hacia altitudes mayores en las
últimas décadas (Peñuelas et al., 2007).
La línea del bosque también se alzará en los
lugares en los se creen micrositios debido
a la disminución de la mortalidad de árbo-
les y a mayores procesos de crecimiento
y reproducción en lugares en los que la
temperatura es actualmente un factor de
contención. Se ha observado que en los
Alpes las líneas del bosque con Picea abies
y Pinus cembra dominantes ya se han alzado
en años recientes. Sin embargo, las líneas del
bosque son sensibles no solo a los cambios
climáticos sino también al cambio de uso de
la tierra, ya que éste puede o bien compensar
o ampliſcar los efectos del clima (Gehrig-
Fasel, Guisan y Zimmermann, 2007).
REPERCUSIONES POTENCIALES
EN LOS BIENES Y SERVICIOS
FORESTALES
Las repercusiones en los bienes y servi-
cios proporcionados por los bosques de
montaña, derivadas de las situaciones de
sensibilidad del ecosistema forestal descri-
tas más arriba, podrán ser considerables.
En especial en los rodales de coníferas en
los Alpes y Cárpatos (Seidl et al., 2009), la
producción de madera sufrirá alteraciones
debidas no solo a cambios en la produc-
tividad sino a posibles pérdidas resultan-
tes de perturbaciones abióticas y bióticas.
Sin embrago, el cambio climático tendrá
como efecto ampliar la cartera silvícola en
muchos ecosistemas forestales montanos
y restará severidad a factores ecofisioló-
gicos que imponen limitaciones a muchas
especies de latifoliadas.
El servicio de secuestro de carbono se
relaciona en parte con los cambios en la pro-
ductividad. Se espera que los Alpes sigan
desempeñando una función de sumidero
de carbono a lo largo aproximadamente
de la primera mitad de este siglo. Poste-
riormente, una mayor tasa de respiración
y perturbaciones más frecuentes podrían
determinar una merma en la capacidad de
absorción del sumidero, pudiendo los bos-
ques acabar incluso siendo fuente de car-
bono atmosférico. Será, en última instancia,
el contexto socioeconómico –incluida la
demanda de biomasa forestal, el precio
de mercado del secuestro de carbono y
el cambio en el uso de la tierraŌ lo que
determinará si los bosques de montaña
europeos seguirán o no siendo sumideros
de carbono (Zierl y Bugmann, 2007).
La provisión de agua potable cuenta como
un servicio forestal importante tanto para
las regiones montanas como para las zonas
metropolitanas adyacentes. Las grandes
perturbaciones podrían hacer aumentar la
escorrentía y por consiguiente reducir el
agua que se almacena en las cuencas de cap-
tación; este trastorno podría comprometer
la seguridad hídrica, acrecentar la erosión
del suelo e intensificar las inundaciones
y el deslizamiento en masa. Además, la
descomposición acelerada de la materia
orgánica, resultante de la rotura de la espe-
sura (ocasionada por las perturbaciones) y
el alza de la temperatura podrían estimular
la lixiviación de nitratos y otros nutrientes
y desmejorar la calidad del agua (Jandl et
al., 2008). El balance hídrico podría verse
amenazado en algunas regiones alpinas
interiores debido a que el cambio climático
impulsa la contracción de los glaciares.
Unos glaciares que se retiran ya no conse-
guirán equilibrar las descargas de los ríos
durante los meses de verano calurosos y
secos, y ello reducirá la disponibilidad de
agua (Zappa y Kan, 2007).
Un importante servicio proporcionado
por el ecosistema en zonas de montaña
densamente pobladas es la protección con-
tra situaciones de emergencia tales como
inundaciones, deslizamientos en masa,
corrimientos de tierras, caída de rocas y
avalanchas. Los impactos netos del cambio
climático en esta función del bosque serán
el resultado de los efectos combinados en
la dinámica del bosque y en la magnitud y
frecuencia de los mencionados fenómenos.
En términos generales, el aumento de fenó-
menos perturbadores como la infestación
de la madera, el desarraigo por el viento
y el fuego tendrá repercusiones negativas
manifiestas en la función protectora del
bosque (Schumacher y Bugmann, 2006).
En cambio, una línea del bosque más alta
podrá ofrecer protección contra las cala-
midades al favorecer la estabilización de
las masas erosionables, reducir la amplitud
de las zonas donde se originan las ava-
lanchas, contener la escorrentía ya que
la intercepción y el consumo de agua son
mayores, y estabilizar el suelo porque el
R
.
S
E
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D
L
Los bosques
protectores deſenden
la aldea austriaca
de Hallstatt en los
Alpes Calcáreos
septentrionales contra
el desprendimiento de
rocas, las avalanchas y
los deslizamientos en
masa, fenómenos que
podrían intensiſcarse
si el bosque padeciese
perturbaciones más
intensas debidas al
cambio climático
79
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
enraizamiento de los árboles es más pro-
fundo e intenso.
Una línea del bosque más alta puede
también repercutir en la conservación de la
biodiversidad. El desplazamiento en altura
de las comunidades forestales y arbustivas
subalpinas, por ejemplo el cinturón del
Pinus mugo en los Alpes (Theurillat et al.,
1998), puede ejercer una influencia perju-
dicial en la fitodiversidad de las especies
en las zonas alpinas y nivales. En cambio,
en los bosques suietos a intervenciones de
ordenación, que condicionan fuertemente
el perfil de la biodiversidad, la competencia
creciente entre comunidades forestales con
predominancia de especies caducifolias
en zonas de altitud más elevada podría
promover la biodiversidad general.
PERSPECTIVAS: NECESIDADES Y
OPCIONES RELACIONADAS CON LA
ADAPTACIÓN
En muchos ecosistemas forestales mon-
tanos europeos será necesario adoptar
medidas de adaptación para contrarrestar
el impacto del cambio climático y preser-
var los bienes y servicios proporcionados
por los bosques. Para poner en práctica
estas medidas será indispensable tomar en
consideración las condiciones biofísicas y
socioeconómicas locales. Por consiguiente,
solo se discute aquí un coniunto amplio de
opciones generales destinadas a adaptar la
ordenación forestal al cambio climático.
Es muy importante elegir un material repro-
ductivo forestal apropiado (proveniencias y
genotipos) y especies que puedan adaptarse
a las condiciones que se pronostica prevale-
cerán en el futuro. Será posible mitigar los
efectos de la sequía si los rodales se estable-
cen con un espaciado mayor y si los planes
de cuidados culturales y de raleo se ajustan
a las necesidades (Spiecker, 2003). En una
época de regímenes de disturbio cambiantes,
es menester poner en ejecución acciones de
protección forestal preventivas (por ejem-
plo, vigilancia de plagas) y correctivas (por
ejemplo, cortas de saneamiento, control de
plagas) con el objeto de reducir al mínimo
los efectos adversos de las perturbaciones en
la provisión de bienes y servicios forestales.
Una cubierta forestal continua es importante
para mantener la función protectora del bos-
que; y para garantizar la máxima estabilidad
de los rodales e intensiſcar la regeneración
es necesario que la cubierta sea obieto de
cuidados culturales y de raleo. Además, un
dosel bien estructurado y libre de interrupcio-
nes favorece el suministro de agua potable.
Una infraestructura forestal meiorada (por
eiemplo, gracias a la planiſcación de una
red de carreteras) ayudará a la puesta en
ejecución de estas medidas en los terrenos
alpinos complejos. Asimismo, cuando se
reduce la presión ejercida por otros factores,
tales como el ramoneo de rumiantes y la
deposición de sustancias contaminantes en
los ecosistemas de montaña, se favorece la
adopción de medidas de adaptación alter-
nativas en materia de ordenación. En gene-
ral, en las regiones montanas de Europa es
necesario poner en práctica una ordenación
medioambiental integrada, y en especial en
aquellas donde el cambio de uso de la tierra
(por ejemplo, el abandono de las pasturas
alpinas altas) haya alterado profundamente
la estructura del paisaje.
La eſcacia de las medidas de adaptación
depende mucho de la disponibilidad de recur-
sos humanos y de los conocimientos técni-
cos. Sin embargo, la base de conocimien-
tos sobre los bosques de montaña europeos
presenta aspectos de asimetría en cuanto a
temas y lugares: las investigaciones llevadas
a cabo en los Alpes, por ejemplo, han sido
más numerosas que las que han tenido por
objeto los Cárpatos o los Pirineos. El servicio
forestal más profusamente estudiado ha sido
la producción de madera; en cambio, pocas
monografías han tratado directamente el
impacto del cambio climático en un sumi-
nistro de agua potable de buena calidad, el
esparcimiento y los productos forestales no
madereros. Los resultados de una ordenación
adaptativa dependerán de la medida en que
se colmen los grandes vacíos que existen aún
en la comprensión del impacto del cambio
climático en los bosques de montaña que
cumplen propósitos múltiples.
La investigación debe concentrarse con
urgencia en las estrategias de adaptación.
Un mecanismo de aplicación de decisio-
nes racionales y la participación de las
partes interesadas pueden ayudar en esta
tarea así como en la de transferir los frutos
de la investigación a los procedimientos
prácticos de adaptación. Se hace pues un
llamamiento a investigadores, responsa-
bles del diseño de políticas y profesionales
para que coniuntamente creen la capacidad
necesaria para hacer frente a los retos que
plantea la ordenación sostenible de los
bosques de montaña en las condiciones
de un clima cambiante. X
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La línea del bosque dominada por
Picea abies en el monte austriaco
de Speikkogel es muy sensible a los
cambios climáticos; una línea situada
a una altura superior podría dar mayor
estabilidad al bosque y permitiría a
éste ofrecer una protección mejor
en caso de peligros naturales, pero
podría también alterar la biodiversidad
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Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
ACTIVIDADES FORESTALES DE LA FAO
y 1976, y profesor invitado de la Universidad de
Oxford (Reino Unido) y de la Universidad Nacio-
nal Australiana. Durante esos años, fue director
de tesis de doctorado en repetidas ocasiones.
En reconocimiento por sus servicios forestales
internacionales, la Universidad de Melbourne
le otorgó un doctorado honorario en ciencia
forestal en 1994.
En 2001, recibió la Medalla Regional de la
Asociación Forestal del Commonwealth por su
contribución a la silvicultura en todo el mundo.
Además, en 2007, el Consejo de Ingeniería
Forestal le otorgó el Premio Internacional de
Ingeniería Forestal. Alf fue también Presidente
de la Unión Internacional de Sociedades de
Ingenieros Forestales.
Alf desaſó las opiniones convencionales, y en
una época en la que la mayor parte de los forestales se preocupaba
de la manera como llevar a cabo las actividades forestales, a él le
interesaba más saber los motivos que las inspiraban. Respetaba
profundamente la labor de sus predecesores y pensaba que los
forestales estarían mejor preparados para hacer frente al futuro si
comprendieran más cabalmente el pasado. Era un hombre de inte-
reses amplios, pero lamentaba el afán de especialización cada vez
mayor de la sociedad moderna.
Cuando yo era forestal joven, tuve el privilegio de escuchar el
discurso de apertura que Alf pronunció tras la alocución del Primer
Ministro de Nueva Zelandia en la Conferencia del Instituto de Inge-
nieros Forestales de Australia y Nueva Zelandia en 1980. El tema
era el futuro de la silvicultura de plantación en Nueva Zelandia. Alf
comenzó formulando las siguientes preguntas: «El futuro, ¿pero se-
gún quién? ¿El gobierno? ¿El Servicio Forestal? ¿El sector privado?
¿Los ambientalistas? ¿O el público?» Sus palabras estimularon los
debates no solo en aquella época, sino a lo largo de las décadas
siguientes durante la reforma del sector forestal de Nueva Zelandia,
la venta de los bienes estatales al sector privado y la segregación
del patrimonio de protección y producción forestal.
Alf Leslie inculcó ideas fructuosas y retadoras en las mentes de
los forestales jóvenes. Constituye pues un homenaje apropiado la
iniciativa tomada por su familia y sus colegas en todo el mundo de
hacer aportaciones al fondo en memoria de Alf Leslie con el objeto
de establecer una arboleda en la Escuela Forestal de Creswick,
Victoria (Australia), la cual será de utilidad por mucho tiempo para
el aprendizaje de los forestales jóvenes. Quienes lo deseen, pueden
realizar una donación a la siguiente cuenta bancaria:
Titular de la cuenta: LJ Leslie, Alf Leslie Memorial Fund
Cuenta N
o
03-0442-0231527-001
Código SWIFT: WPACNZ2W
Nombre del banco: Westpac Bank
Dirección del banco: 98 Alexandra Street, Te Awamutu, 3800,
Nueva Zelandia
Jim Carle
Jefe del Servicio de Desarrollo de
Recursos Forestales de la FAO
Alfred (Alf) John Leslie, ex Director de la Sub-
dirección de Industrias Madereras de la FAO,
falleció en paz el 24 de enero de 2009 en Te
Awamutu (Nueva Zelandia) poco antes de
cumplir 88 años de edad. Alf Leslie será echado
muchísimo de menos.
Por su dinamismo, energía sin límites y capaci-
dad motivadora y sus ponderados consejos, que
recibían alta consideración, Alf Leslie era una ſgura
símbolo para los especialistas forestales. Exigía
que los debates se instaurasen en fundamentos
sólidos, y que las decisiones tomadas así como los
resultados alcanzados no dejasen de ejercer in-
ƀuencia en el sector forestal por muchas decadas,
tanto en Oceanía como en el resto del mundo. Alf se
exigía mucho a sí mismo, y a los demás alentaba a
adoptar una conducta semejante al aplicar los conocimientos, cuestionar
las normas establecidas, e infundir ideas en otras personas y, ante todo,
a ser responsables de sus propias decisiones y actos.
Alf nació en Melbourne (Australia) en 1921. Después de completar
sus estudios secundarios, fue contratado por la Comisión Forestal
de Victoria para realizar estudios remunerados en la Escuela Fo-
restal de Creswick (Victoria) (1938-1940). Prestó servicio activo en
la Marina Real Australiana durante la segunda guerra mundial. Tras
recuperarse de las heridas sufridas en la guerra, la Comisión Forestal
de Victoria le asignó un cargo en Taggerty, antes de que obtuviese,
en 1949, su licenciatura en ingeniería forestal por la Universidad de
Melbourne. En 1948 contrajo matrimonio con Jean.
Alf trabajó como ingeniero forestal para la Comisión Forestal de
Victoria (1949-1951) y posteriormente como encargado del sector de
la madera y como forestal jefe para Australian Paper Mills (1951-1958)
en Victoria (Australia), ganando un sólido conocimiento de las labores
sobre el terreno, particularmente en silvicultura de plantación.
La carrera internacional de Alf Leslie comenzó cuando fue contra-
tado por la FAO para ocupar el cargo de profesor de conferencias
en la Universidad de Ibadan (Nigeria) (1964-1966). Tras regresar
a Australia por un breve período y trabajar en el Instituto de Inves-
tigaciones Forestales de Canberra (1966-1968), Alf prosiguió su
labor internacional como Economista forestal en la Sede de la FAO
en Roma (1968-1974). Posteriormente, volvió a Roma para ocupar
el cargo de Director de la Subdirección de Industrias Madereras
(1977-1981) y desarrollar una labor destacada antes jubilarse y
establecerse, primero en Australia, y ſnalmente en Nueva Zelandia.
Con energía inquebrantable siguió escribiendo artículos y realizando
consultorías para la FAO y para la Organización Internacional de las
Maderas Tropicales (OIMT) hasta 2008.
Alf fue un ensayista fecundo dotado de una capacidad superior de
comunicar sus conocimientos; muchas de sus obras se han convertido
en clasicos de la especialidad. Gustaba de desaſar a los intelectos
jóvenes e inspirar sus ideas. Fue docente de la Universidad de
Melbourne, Victoria (Australia) (1958-1964) al tiempo que completaba
sus estudios de maestría en ingeniería forestal. Fue profesor adjunto de
la Universidad de Canterbury, Christchurch (Nueva Zelandia) entre 1974
Alfred John Leslie (1921–2009)
82
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
Reunión bienal de forestales latinoamericanos
y caribeños
La Comisión Forestal para América Latina y el Caribe (COFLAC)
celebró su 25
a
reunión del 29 de septiembre al 3 de octubre de 2008
en Quito (Ecuador).
El tema principal de la reunión fueron los bosques y el cambio
climático. La comisión reconoció que el cambio climático ofrece la
oportunidad de demostrar a la sociedad la importancia de los bosques,
pero subrayó que es esencial que el sector forestal proporcione una
información ſable que permita llevar a cabo debates fructuosos sobre
el tema, e hizo notar que la mayor parte de la información sobre
cambio climático proveniente de fuentes no pertenecientes al sector
forestal suele crear confusión y suposiciones erradas acerca de la
respuesta de los bosques al cambio climático. Muchos de los dele-
gados convinieron en que era preciso intensiſcar las investigaciones
cientíſcas y tecnológicas en sectores relacionados con el forestal,
y que cabía hacer hincapie en el inƀujo del cambio climatico en la
salud, vitalidad y distribución de los bosques.
Algunos delegados expresaron su preocupación porque los posibles
mecanismos de apoyo para la reducción de emisiones derivadas
de la deforestación y la degradación de los bosques podrían no ser
fácilmente accesibles para los países de América Latina y el Caribe
y dar origen a situaciones de frustración, tal como ha ocurrido con
los proyectos forestales realizados en el ámbito del Mecanismo
para un desarrollo limpio (MDL). La comisión hizo hincapié en la
necesidad de abrir caminos sencillos para obtener los beneſcios de
tales mecanismos y facilitar el acceso a nuevos recursos facilitados
por los países donantes con el objeto de ſnanciar la reducción de
emisiones. Ademas, algunos países de la región cuya superſcie
terrestre ostenta una cubierta forestal extensa y que no tropiezan
con mayores problemas causados por la deforestación solicitaron
que se los apoyase en su pedido de formas de compensación por
el mantenimiento de sus bosques, y que dicho pedido fuese toma-
do en consideración en las deliberaciones del segundo período de
compromiso en el ámbito de la Convención Marco de las Naciones
Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).
Una de las sesiones sobre instituciones forestales y legislación
comprendió exposiciones de la Comisión Centroamericana de
Ambiente y Desarrollo y de la Organización del Tratado de Coope-
ración Amazónica. La comisión observó que, si bien es importante
decentralizar las atribuciones relativas a las actividades forestales,
es preciso que este proceso sea gradual, transparente y respon-
sable; y los participantes recalcaron la necesidad de proporcionar
capacidad, equipo y apoyos adecuados a las autoridades locales
con el ſn de prepararlas para desarrollar las funciones que se les
habrían de encomendar.
Una sesión consagrada a la ordenación forestal sostenible puso
de relieve el preocupante nivel alcanzado por la deforestación y de-
gradación forestal, y aportó pruebas de un aumento de las plagas y
enfermedades en los bosques de la región. Llamó la atención acerca
de la expansión notable de las áreas protegidas en la región –que
suman casi 400 millones de hectareasŌ y la necesidad de ſnanciar la
administración y ordenación sostenible de las mismas. Está en curso
un estudio sobre casos ejemplares de ordenación forestal sostenible
F
A
O
/
G
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M
A
R
C
E
L
L
I
en América Latina y el Caribe que había sido encomendado por la
anterior sesión de la comisión.
La comisión ha solicitado mayor apoyo a la FAO en materia de
determinación de nuevos mecanismos que permitan mejorar la con-
tabilización de los valores y servicios ambientales que generan las
actividades forestales en las cuentas nacionales, y nuevas fuentes
de ſnanciación para el sector forestal, comprendidos los pagos por
servicios ambientales y los mecanismos de mercado. La comisión re-
comendó igualmente el establecimiento de vínculos más estrechos en-
tre la COFLAC y el Congreso Forestal Latinoamericano (CONFLAT),
que se celebra cada tres años.
La comisión destacó con profunda preocupación los efectos devas-
tadores provocados por los huracanes en Cuba y Haití, y subrayó
la necesidad de proporcionar a estos países el mayor apoyo para
mitigar sus efectos negativos y permitir la restauración de la cubierta
forestal y la reconstrucción de las condiciones de habitabilidad para
las comunidades afectadas.
Con anterioridad a la reunión se celebraron dos talleres sobre
mecanismos de apoyo a los programas forestales nacionales y las
perspectivas de reducción de emisiones por deforestación y degra-
dación en América Latina.
La 26
a
reunión de la COFLAC, que se celebrará en 2010, será
hospedada por Guatemala.
Para consultar el informe completo de la 25
a
reunión, véase: www.
rlc.fao.org/es/comisiones/coƀac/2008/
Primera Semana Forestal Europea
La primera Semana Forestal Europea fue celebrada del 20 al 24
de octubre de 2008, en conjunción con la reunión conjunta del
34
o
período de sesiones de la Comisión Forestal Europea de la FAO
y el 66
o
período de sesiones del Comité de la Madera de la Comisión
Económica de las Naciones Unidas para Europa (CEPE).
Organizada conjuntamente por la FAO, la CEPE, la Conferencia
Ministerial sobre la Protección de Bosques en Europa y la Presidencia
francesa de la Unión Europea, la Semana Forestal Europea repre-
sentó un esfuerzo para ampliar la colaboración del sector forestal
en la región. Los actos principales de la Semana fueron organizados
83
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
tanto en la Sede de la FAO en Roma como por el Comité Económico
y Social Europeo en Bruselas (Bélgica). Tuvieron lugar al mismo
tiempo más de 150 actos subsidiarios en el plano nacional y local
en 30 países europeos (véase el recuadro).
En la Sede de la FAO en Roma, los representantes de gobiernos,
organizaciones intergubernamentales, organizaciones no guberna-
mentales e institutos de investigación, así como propietarios privados
de bosques compartieron puntos de vista y propuestas de solución
de problemas mundiales, haciendo hincapié en los asuntos relacio-
nados con los bosques, el cambio climático, la bioenergía y el agua.
Asistieron a la Semana unos 400 participantes de 45 países.
Las sesiones plenarias se complementaron con diálogos sobre
política y actos organizados por asociados sobre temas como el
mejoramiento de la observancia de la ley y la gobernanza en el
ámbito de la Política Europea de Vecindad, la nueva política forestal
de la Federación de Rusia, los asuntos de género y las actividades
forestales, el papel de los productos madereros en la mitigación del
cambio climático y la adaptación de las especies forestales al cambio
climático. Un taller especial tuvo como tema la función de la madera
en la bioconstrucción.
En Bruselas se celebró una conferencia de un día de duración
sobre el rol de los bosques y el sector forestal en el cumplimiento
de los compromisos climáticos de la Unión Europa.
Un nuevo programa apoya la aplicación de las leyes
forestales, la gobernanza y el comercio en los países del ACP
En noviembre de 2008, la FAO lanzó un programa de cuatro años de
duración ſnanciado por la Comisión Europea y destinado a apoyar
la aplicación de las leyes forestales, la gobernanza y el comercio
en países de Africa, el Caribe y el Pacíſco (ACP) (un grupo de casi
80 países que cooperan con la Unión Europea en el ámbito de la
Convención de Lomé).
En muchos países de estas regiones, la explotación forestal ilegal
y el comercio de madera asociado dan lugar a problemas de índole
política, socioeconómica y ambiental. Además de socavar el imperio de
la ley, los principios de una gobernanza democrática y el respeto de los
derechos humanos, estas prácticas debilitan la competitividad de las
operaciones forestales legítimas y limitan la posibilidad de que éstas
contribuyan a la ordenación forestal sostenible; deterioran los medios
de vida de la población local, conducen a la pérdida de biodiversidad y
perjudican las cuencas hidrograſcas y otros ecosistemas forestales.
El nuevo programa apoyará:
• la recolección, análisis y difusión de información y conocimientos
relacionados con la aplicación de las leyes, la gobernanza y el
comercio;
• el refuerzo del marco jurídico;
• el refuerzo de las instituciones relacionadas con la aplicación de
las leyes, la gobernanza y el comercio;
• la ejecución de proyectos piloto creadores de valor añadido que
permitan la superación de algunas brechas importantes obser-
vadas en los procesos de aplicación de las leyes, la gobernanza
y el comercio.
El programa funcionará a petición de los países. Dos veces al año
se haran convocatorias especíſcas para la presentación de propues-
tas. El programa está abierto a todos los países del ACP, pero se
dará preferencia a las propuestas provenientes de los que realizan
intercambios comerciales interiores, regionales y exteriores intensos
Con ocasión de la Semana Forestal Europea se organizan centenares de actividades nacionales y locales
Durante la Semana Forestal Europea, más de 150 organizaciones en 32 países –de Islandia a Turquía y de Portugal a la Federación de
Rusia– celebraron actos nacionales y locales relacionados con los bosques.
Las actividades comprendieron desde debates de expertos sobre los bosques y el cambio climático hasta giras para niños. Entre las ac-
tividades había eventos culturales, iniciativas pedagógicas, reuniones sobre políticas, excursiones a lugares naturales, ruedas de prensa y
actos de plantación de árboles. Una página interactiva del sitio Web de la Semana Forestal Europea permitió a los organizadores intercambiar
información acerca de los acontecimientos programados en toda la región. Se configuró así un impresionante conjunto de actividades que
ponían de relieve la contribución de los bosques a la vida diaria de las personas.
Una asociación letona, por ejemplo, organizó una campaña de información sobre la función de la madera en la mitigación del cambio
climático, destinada a privados que realizan obras de construcción o de reforma de viviendas, así como a encargados de la adopción de
decisiones y a los medios de comunicación. El propósito era ampliar el conocimiento del papel de los bosques y de los productos made-
reros en el secuestro de dióxido de carbono, y la importancia de la madera como recurso natural renovable idóneo para las construcciones
realizadas con criterios de sostenibilidad y para la creación de espacios sanos donde vivir. El Consejo Finlandés de la Madera organizó
un seminario intitulado «Hecho con el Día de la Madera», destinado a constructores y arquitectos, en el que se trataron temas actuales
relacionados con el empleo de la madera en la arquitectura y la investigación sobre la madera. El Centro de Bosques Privados de Estonia
organizó cursos para propietarios privados de bosques. En Bélgica, los Dendronautas propusieron una gira al corazón de las Ardenas
guiada por duendes, elfos, druidas, gnomos y trovadores. En Alemania, se programaron lecciones para aprender a treparse a los árboles, y
se ofreció a los niños la oportunidad de realizar obras de «arte terrestre» dentro del bosque. El Servicio Forestal de Islandia lanzó la busca
del árbol más grande del país, y una asociación de Belarús organizó una conferencia sobre los bosques y los forestales en la literatura.
Para consultar la totalidad de los materiales, véase la página de las actividades nacionales en el sitio Web de la Semana Forestal Europea
en: www.europeanforestweek.org/50790
84
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
de productos forestales. En principio, el programa no ſnanciara el
100 por ciento de los costos de las actividades, y se espera que las
organizaciones destinatarias hagan aportaciones ſnancieras o en
especie. Para asegurar la diseminación eſcaz de sus resultados, el
programa hará hincapié en la gestión de la información y los cono-
cimientos y en la comunicación de las lecciones aprendidas.
Todas las organizaciones forestales pertinentes de los países del
ACP –instituciones de gobierno, organizaciones de la sociedad civil y
organizaciones del sector privado– tendrán derecho a recibir apoyo.
Las peticiones de propuesta de las dos últimas deberán acompañarse
de una solicitud oſcial de los gobiernos interesados.
Las propuestas serán examinadas por un panel de expertos selec-
CFM 2009
www.cfm2009.org
Los organizadores del congreso se han esforzado en garantizar una distribución Los organizadores del congreso se han esforzado en garantizar una distribución
equilibrada de participantes de todas las regiones del mundo. Se dará prioridad a equilibrada de participantes de todas las regiones del mundo. Se dará prioridad a
las personas que han presentado un resumen de ponencia. Las instrucciones para las personas que han presentado un resumen de ponencia. Las instrucciones para
la solicitud de becas se pueden consultar en el sitio Web del congreso. la solicitud de becas se pueden consultar en el sitio Web del congreso.
Exposición forestal internacional Exposición forestal internacional
Una exposición forestal internacional representará un lugar de encuentro para Una exposición forestal internacional representará un lugar de encuentro para
promover el conocimiento y la toma de conciencia acerca de la ordenación forestal promover el conocimiento y la toma de conciencia acerca de la ordenación forestal
sostenible. La exposición será de especial interés para productores, mayoristas y sostenible. La exposición será de especial interés para productores, mayoristas y
minoristas de productos madereros y no madereros; proveedores de herramientas y minoristas de productos madereros y no madereros; proveedores de herramientas y
otros insumos; empresas de logística y de distribución; organizaciones de gobierno otros insumos; empresas de logística y de distribución; organizaciones de gobierno
y organizaciones internacionales y organismos de cooperación; organizaciones no y organizaciones internacionales y organismos de cooperación; organizaciones no
gubernamentales, asociaciones e instituciones. gubernamentales, asociaciones e instituciones.
Las reservas en línea de instalaciones para la exposición de productos fueron Las reservas en línea de instalaciones para la exposición de productos fueron
abiertas el 1 abiertas el 1
oo
de febrero de 2009. de febrero de 2009.
Eventos paralelos Eventos paralelos
La iniciativa de organismos especializados, países e instituciones de organizar La iniciativa de organismos especializados, países e instituciones de organizar
eventos paralelos relacionados con las siete sesiones temáticas del Congreso Forestal eventos paralelos relacionados con las siete sesiones temáticas del Congreso Forestal
Mundial será muy bien acogida. Los eventos paralelos darán a los participantes la Mundial será muy bien acogida. Los eventos paralelos darán a los participantes la
oportunidad de profundizar los debates y reflexiones, crear redes y diseminar los oportunidad de profundizar los debates y reflexiones, crear redes y diseminar los
mensajes clave. mensajes clave.
La fecha límite para la presentación de solicitudes de realización de eventos La fecha límite para la presentación de solicitudes de realización de eventos
paralelos es el 31 paralelos es el 31 de marzo de 2009. La duración máxima programable de estos de marzo de 2009. La duración máxima programable de estos
eventos será de dos horas. Solo se aceptará una solicitud por organización. Habrá eventos será de dos horas. Solo se aceptará una solicitud por organización. Habrá
servicios de interpretación simultánea y de comidas. Los términos, condiciones y servicios de interpretación simultánea y de comidas. Los términos, condiciones y
tarifas se pueden consultar el sitio Web del congreso. tarifas se pueden consultar el sitio Web del congreso.
Reuniones empresariales Reuniones empresariales
Se facilitarán espacios para la organización de reuniones empresariales. Las Se facilitarán espacios para la organización de reuniones empresariales. Las
reuniones serán oportunidades valiosas para las industrias forestales y de reuniones serán oportunidades valiosas para las industrias forestales y de
elaboración de la madera de crear nuevas redes comerciales o de reforzar los elaboración de la madera de crear nuevas redes comerciales o de reforzar los
contactos existentes. Para mayores informaciones se ruega contactar con la contactos existentes. Para mayores informaciones se ruega contactar con la
Secretaría en: info@cfm2009.org Secretaría en: info@cfm2009.org
Las Las inscripciones inscripciones para para el el XIII XIII Congreso Congreso Forestal Forestal Mundial Mundial se se han han abierto abierto
El XIII Congreso Forestal Mundial se celebrará del 18 al 25 de octubre de 2009 en Buenos Aires (Argentina), y su tema será «Desarrollo El XIII Congreso Forestal Mundial se celebrará del 18 al 25 de octubre de 2009 en Buenos Aires (Argentina), y su tema será «Desarrollo
forestal, equilibrio vital». El congreso comprenderá ponencias, debates, reuniones empresariales y exposiciones, así como dos forestal, equilibrio vital». El congreso comprenderá ponencias, debates, reuniones empresariales y exposiciones, así como dos
mesas redondas de alto nivel sobre el cambio climático y la bioenergía. Se han recibido ya más de 2 mesas redondas de alto nivel sobre el cambio climático y la bioenergía. Se han recibido ya más de 2 500 resúmenes de ponencias 500 resúmenes de ponencias
procedentes de todas las regiones del mundo. procedentes de todas las regiones del mundo.
Inscripciones Inscripciones
La inscripción en línea al congreso fue abierta el 1 La inscripción en línea al congreso fue abierta el 1
oo
de febrero de 2009. Los participantes provenientes de países de ingreso bajo y mediano de febrero de 2009. Los participantes provenientes de países de ingreso bajo y mediano
y los que se inscriban antes del 30 de junio tendrán derecho a tarifas especiales. Se aplicarán descuentos a grupos, estudiantes y jubilados. y los que se inscriban antes del 30 de junio tendrán derecho a tarifas especiales. Se aplicarán descuentos a grupos, estudiantes y jubilados.
Además, se ofrecerán becas a los participantes de países en desarrollo. Además, se ofrecerán becas a los participantes de países en desarrollo.
85
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
cionado por un comité ejecutivo; la selección será convalidada por
un comité directivo que incluirá representantes de la Secretaría del
ACP, la Comisión Europea, la FAO y otros donantes.
Una pequeña unidad de administración de proyectos, localizada
en la Sede de la FAO, se encargará de las tareas de administración
rutinaria del programa en coordinación con la Secretaría del ACP y
la Comisión Europea.
Para mayor información, se ruega contactar con: Eva.Muller@fao.org
Conferencia internacional sobre los bosques y el agua
¿Cuál es la relación entre los bosques y el agua, el recurso vital más
valioso? Este fue el tema de la conferencia cientíſca internacional
«Los bosques y el agua: ¿una verdad oportuna?» celebrada en
Barcelona (España) el 30 y 31 de octubre de 2008. La interrelación
entre los dos sectores, en el contexto del cambio climático, el aumento
de la temperatura, la pluviosidad incierta, el cambio del uso de tierra,
el aumento demograſco y la creciente demanda hídrica, fueron los
asuntos que debatieron investigadores, juristas y académicos.
Los temas examinados por la conferencia incluyeron:
• la influencia de las prácticas de ordenación forestal en el ren-
dimiento hídrico, por ejemplo mediante la utilización de una com-
binación de diferentes especies de árboles de edades variadas,
o el diseño de masas forestales y áreas forestales abiertas;
• la capacidad de los árboles plantados en zonas agrícolas y urba-
nas, vías de escorrentía o zonas riparias de reducir los efectos
bioquímicos de las sustancias contaminantes en el ambiente;
• la medida en que el dosel y las raíces de los árboles protegen el
suelo y reducen la tasa de erosión y la distribución de sedimentos
a los ríos.
Las recomendaciones normativas se concentraron en la necesidad
de realizar acciones sinérgicas en el seno de las administraciones
forestales y de aguas en materia de políticas y planiſcación. La
conferencia hizo hincapié en la necesidad de considerar con una
óptica holística la interacción entre agua, bosques y otros usos de
la tierra y los factores socioeconómicos. Subrayó la importancia del
desarrollo territorial integrado a nivel nacional y regional, y vinculó
los beneſcios preliminares y ſnales de estos procesos.
Los participantes señalaron que las interacciones biofísicas entre los
bosques y el agua, en diferentes situaciones y contextos, y el diseño
integrado de unos modelos de ordenación de recursos forestales e
hídricos eſcientes y eſcaces eran los campos mas importantes para
futuros estudios. No menos esencial es proporcionar un conocimiento
exhaustivo acerca de la interfaz bosques/agua a los encargados del
diseño de las políticas.
La conferencia fue organizada por el Instituto Forestal Europeo,
el Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF),
el Centre Tecnològic Forestal de Catalunya (CTFC), la FAO, la
Conferencia Ministerial sobre la Protección de Bosques en Europa,
la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal
(IUFRO), la Universidad de Barcelona, la Universidad de Lleida y
la Obra Social Caixa Catalunya, con el ſnanciamiento del Gobierno
de Cataluña (España).
Para leer más sobre los bosques y el agua, véase el número 229
(2007) de Unasylva, íntegramente dedicado a este tema (www.fao.
org/forestry/unasylva).
Apoyo a la ordenación forestal en Afganistán
En Afganistán, país montañoso y de tierras en su mayor parte áridas, la
larga guerra civil ha complicado los problemas ambientales causados
por la escasez de agua, la degradación del suelo y el sobrepastoreo.
Los bosques, que cubren alrededor del 1,3 por ciento del territorio,
han sido muy dañados por el desbroce realizado con ſnes militares, el
aprovechamiento ilegal de la madera y la recolección insostenible de
leña. La caza excesiva y la degradación de los hábitats han aniquilado
la fauna indígena. El derrumbe de las instituciones gubernamentales
ha diſcultado el control de la explotación y comercio ilegales de la
madera, y el exodo de oſciales forestales capacitados ha dejado la
Dirección de Bosques y Pastizales poco capacitada para las tareas
de planiſcación, diseño de políticas y comunicación.
La madera, la leña y los productos forestales no madereros (PFNM)
han jugado en todo tiempo un papel vital para los medios de vida
de la población afgana rural. En las provincias orientales, el cedro
(Cedrus deodora) crece por encima de los 1 800 m de altitud y se
explota con ſnes de exportación. La reconstrucción de Kabul y otras
ciudades que han sufrido los daños de la guerra hará aumentar la
demanda de madera de construcción.
La FAO ha estado proporcionando ayuda al sector forestal afgano
por conducto de diversos proyectos. En 2003, las autoridades soli-
citaron la asistencia de la FAO para reconstruir el sector forestal de
forma sostenible. Tras una ayuda de emergencia que se limitó al sector
forestal a través de la plantación de árboles, en 2005 fue formulado el
proyecto de cooperación técnica «Apoyo a la rehabilitación del sector
forestal» para contribuir al desarrollo de un programa forestal nacional
ampliado. A través de un proceso participativo que ha involucrado
a todas las partes interesadas, el proyecto secundó la preparación
de una política y estrategia para el sector forestal y la elaboración
de una nueva ley forestal. La política y estrategia forestal se integra
plenamente en el Plan indicativo agrario, en el cual se enmarca el
desarrollo del sector agrícola. Un componente importante de la es-
trategia es la creación de capacidad para la administración forestal,
el sector privado y las organizaciones no gubernamentales.
Tras la conclusión de este proyecto, en 2007, la FAO ha seguido
brindando asistencia para la ejecución de la política y estrategia
forestal y los ensayos de campo de la reciente ley forestal. Un nuevo
proyecto, «Mejora de los medios de vida y seguridad alimentaria en
Afganistán», incluye un componente de actividad forestal participativa
destinado a apoyar los medios de vida sostenibles. Las actividades
se concentrarán en el refuerzo de la capacidad institucional, la me-
jora de la capacidad técnica en materia de ordenación de bosques
y plantación de árboles, la recolección de información sobre PFNM
y el suministro y consumo de leña.
A pesar de que para modiſcar las costumbres y habitos se necesita
tiempo, se espera que, para 2010, cuando el proyecto haya concluido,
las instituciones forestales estarán capacitadas para asesorar a las
comunidades en la ordenación y uso sostenible de sus bosques.
86
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
EL MUNDO FORESTAL
Función de los bosques en el cambio climático
La ampliación de la función del sector forestal en los programas
nacionales e internacionales de mitigación y adaptación al cambio
climático fue el tema de la conferencia «Función de los bosques en
la gestión del clima: investigación, innovaciones, inversiones, crea-
ción de capacidad», celebrada en San Peterburgo (Federación de
Rusia) del 4 al 7 de octubre de 2008. Dotada del 22 por ciento de los
bosques del mundo y de más del 70 por ciento de los bosques borea-
les, y el 50 por ciento del carbono presente en el hemisferio norte,
la Federación de Rusia era un marco particularmente conveniente
para el desarrollo de los debates sobre el papel de la ordenación
de los bosques templados y boreales en la mitigación y adaptación
al cambio climático.
Esta fue la tercera vez que, durante el año 2008, se reunía la
comunidad internacional para examinar la función determinante
desempeñada por el sector forestal en la respuesta mundial al cambio
climático. La conferencia era el complemento de dos conferencias
internacionales anteriores: la Conferencia sobre Adaptación de los
Bosques y la Ordenación Forestal al Clima Cambiante, con Énfasis
en la Salud de los Bosques: un Examen de la Investigación, Políticas
y Prácticas (Umeå, Suecia, agosto de 2008), reseñada detallada-
mente en este número de Unasylva; y Las Funciones de los Bosques
Boreales en un Contexto Mundial (Harbin, China, septiembre de
2008), que hizo hincapié en el papel de los bosques boreales en la
mitigación y adaptación al cambio climático.
La conferencia de San Peterburgo fue organizada conjuntamente
por el Organismo Forestal Federal de la Federación de Rusia, el Banco
Mundial y la FAO. En las sesiones de plenaria, de presentación de
carteles y de paneles de expertos, dedicadas a la investigación, las
innovaciones y la tecnología, la creación de capacidad humana y las
inversiones, participaron más de 150 representantes de 30 países.
Las conclusiones de la conferencia pusieron de maniſesto la
necesidad de:
x despertar conciencia en las personas y reforzar el papel de la
ordenación de bosques boreales en el plano nacional e interna-
cional en el contexto de los futuros acuerdos sobre el clima;
x realizar evaluaciones cuantitativas, pronósticos e investigaciones
conexas, especialmente en cuanto al papel de los bosques en el
ciclo regional del carbono;
x renovar los mecanismos financieros y asociaciones de inversión
tales como los programas de inversiones verdes;
x eliminar las actuales barreras que entorpecen el desarrollo y
los proyectos de ejecución conjunta que se realizan en el sector
forestal en el ambito del Protocolo de Kyoto.
Reuniones sobre el cambio climático en Polonia
La 14
a
Conferencia de las Partes (COP-14) en la Convención Marco
de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC)
marcó la mitad del camino hacia la fecha límite de diciembre de 2009
para acordar un marco de acción tras la expiración del Protocolo
de Kyoto, tal como había sido concordado en el Plan de Acción de
Bali en 2007.
La COP-14 y la cuarta Conferencia de las Partes en calidad de
Segundo Día del Bosque
En paralelo a la COP-14, tuvo lugar, el 6 de diciembre de 2008, el
segundo Día del Bosque en la Universidad Adam Mickiewicz en Poznaē
(Polonia). El acontecimiento estuvo enfocado en la incorporación de
los bosques en las estrategias de mitigación y adaptación al cambio
climático, tanto a nivel mundial como nacional.
El segundo Día del Bosque fue hospedado conjuntamente por el
Gobierno de Polonia, el Centro de Investigación Forestal Internacional
(CIFOR) y los demás miembros de la Asociación de Colaboración
en materia de Bosques (ACB). Tras la reacción favorable al primer
Día del Bosque –celebrado durante la Conferencia sobre el Cambio
Climático que tuvo lugar en Bali (Indonesia) en diciembre de 2007–,
asistieron al segundo Día del Bosque cerca de 900 participantes
que estudiaron asuntos muy variados, por ejemplo la adaptación de
los bosques al cambio climático; las medidas para hacer frente a la
degradación forestal mediante la ordenación forestal sostenible; la cre-
ación de capacidad para la reducción de emisiones por deforestación
y degradación; y las alternativas de integración de la reducción de
emisiones en el régimen climático mundial.
El acontecimiento comprendió también una exposición de carteles y
cerca de 40 actos colaterales en los que se trataron temas como las
acciones de reducción de emisiones en beneficio del desarrollo rural;
el enfoque de comunidades indígenas y locales sobre los bosques
y el cambio climático; el caso de negocio relativo a los mecanismos
de reducción de emisiones con el propósito de conservar la biodiver-
sidad y conseguir el bienestar humano; la reducción de emisiones y
la conservación y restauración de turberas; y la modernización de la
vigilancia mundial de los bosques mediante el uso de imágenes de
satélite de gran resolución.
El resumen de los contenidos del segundo Día del Bosque, incluidos
los puntos objeto de consenso y de divergencia, fue remitido al
secretario ejecutivo de la CMNUCC y puesto a disposición de los
negociadores de la COP-14. El resumen destacó la necesidad de:
• incluir los bosques en los mecanismos y estrategias de mitigación
y adaptación al cambio climático;
• asegurar la efectiva inclusión y participación de la sociedad civil en
los procesos internacionales, regionales y nacionales de adopción
de decisiones;
• reconocer y respetar los derechos de las mujeres, personas pobres
y pueblos indígenas.
reunión de las Partes en el Protocolo de Kyoto fueron las reunio-
nes centrales de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
Cambio Climatico, que tuvo lugar en Poznaē (Polonia) del 1
o
al 12 de
diciembre de 2008. Cuatro órganos subsidiarios se reunieron para
apoyar a los dos órganos principales mencionados, y sobre todo al
Organo Subsidiario de Asesoramiento Cientíſco y Tecnológico. Uno
de los actos fundamentales fue la celebración de una mesa redonda
ministerial. Los actos atrajeron a más de 9 250 participantes, entre
los que se contaban más de 800 miembros acreditados de los medios
de comunicación.
87
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
Las reuniones de Poznaē estuvieron enfocadas en la cooperación
a largo plazo para la fase posterior al año 2012. Las decisiones pri-
mordiales se reſrieron al fondo de adaptación creado en el ambito del
Protocolo de Kyoto, a la transferencia de tecnología, al Mecanismo
para un desarrollo limpio (MDL), a los medios a disposición de los
países industrializados para cumplir sus compromisos de reducción
de emisiones (incluidas las producidas por el sector forestal), a la
creación de capacidad, a las comunicaciones nacionales y a los
asuntos metodológicos.
También se registraron avances en la reducción de emisiones
por deforestación en los países en desarrollo, tema que fue tratado
tanto en la sesión plenaria del Órgano Subsidiario de Asesoramiento
Cientíſco y Tecnológico como por numerosos grupos de contacto
y en consultas informales. Las recomendaciones formuladas por
el Órgano Subsidiario incluyeron un pedido a la presidencia con el
objeto de organizar una reunión de expertos sobre cuestiones me-
todológicas relacionadas con los niveles de emisiones de referencia
por deforestación y degradación; y orientaciones metodológicas para
promover la capacidad de preparación de los países en desarrollo
y una mayor movilización de recursos destinados a la reducción de
emisiones, incluida la participación efectiva de los pueblos indígenas
y las comunidades locales.
Hacia una respuesta coordinada del sector forestal
al cambio climático
Junto con reconocer la importante contribución de los bosques a la
mitigación del cambio climático, los miembros de la Asociación de
Colaboración en materia de Bosques (ACB) diseñaron un marco
estratégico para orientar la respuesta del sector forestal. El docu-
mento, que fue presentado con ocasión de las reuniones sobre
cambio climatico de Poznaē (Polonia) en diciembre de 2008, con-
siste en un plan voluntario de acción para el sector forestal de todo
el mundo. El documento apoya el proceso de la Convención Marco
de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), y
sobre todo el Plan de Acción de Bali, así como el instrumento sin
fuerza jurídica obligatoria sobre los bosques de todo tipo del Foro
de las Naciones Unidas sobre los Bosques (FNUB). El marco sienta
las bases para una respuesta coordinada del sector forestal ante el
cambio climático, y en especial mediante la adopción generalizada
de la ordenación forestal sostenible y su integración en estrategias
de desarrollo más amplias.
La ACB es una alianza voluntaria compuesta por 14 organizaciones
internacionales que llevan a cabo importantes programas forestales.
Sus objetivos son promover la ordenación, conservación y desarrollo
sostenible de los bosques de todo tipo y proporcionar un apoyo polí-
tico a largo plazo reforzado para la consecución de estos objetivos.
La ACB está presidida por la FAO; sus demás miembros son el Cen-
tro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR), el Fondo para
el Medio Ambiente Mundial (FMAM), la Organización Internacional
de las Maderas Tropicales (OIMT), la Unión Internacional para la
Conservación de la Naturaleza (UICN), la Unión Internacional de
Organizaciones de Investigación Forestal (IUFRO), el Convenio
sobre la Diversidad Biológica (CDB), la Convención de las Naciones
Unidas de Lucha contra la Desertiſcación (CLD), el Programa de
las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Programa de las
Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Foro de las
Naciones Unidas sobre los Bosques (FNUB), el Convenio Marco
de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), el
Centro Mundial de Agrosilvicultura y el Banco Mundial.
Gracias a su profusa experiencia en la promoción de la ordenación
forestal sostenible, la conservación forestal, el alivio de la pobreza y
la gobernanza forestal, los miembros de la ACB están capacitados
para proponer enfoques globales relativos a la función de los bosques
en la mitigación y adaptación al cambio climático. La misma ACB es
un mecanismo que permite a los miembros coordinar sus acciones
relacionadas con el clima. Reuniendo en el campo de la silvicultura su
experiencia colectiva, los miembros de la ACB podrán asistir a los países
en la preparación del régimen climático para la fase posterior a 2012.
En el documento se destacan seis mensajes principales:
• La ordenación forestal sostenible proporciona un marco efectivo
para las acciones de mitigación y adaptación al cambio climático
basadas en el bosque.
• Las medidas de mitigación y de adaptación al cambio climático
basadas en el bosque deberían ejecutarse simultáneamente.
• La colaboración intersectorial, los incentivos económicos y la pro-
visión de oportunidades alternativas relacionadas con los medios
de vida son esenciales para la reducción de la deforestación y la
degradación de los bosques.
• La creación de capacidad y las reformas en materia de gobernanza
son objetivos que es necesario conseguir urgentemente.
• El seguimiento y la evaluación precisa de los bosques ayudan a
tomar decisiones informadas, pero requieren una coordinación
más sólida en todos los niveles.
• Los miembros de la ACB han tomado el compromiso de adoptar un
enfoque participativo global relativo a la mitigación y adaptación
al cambio climático basada en el bosque.
El resumen de orientación y el texto completo del marco estratégico
para el cambio climático de la ACB están disponibles en: www.fao.
org/forestry/cpf-climatechange
La UICN formula su programa de acción sobre el
medio ambiente
La biodiversidad sostiene el bienestar de sociedades y el progreso
de sus economías. El Congreso Mundial de Conservación de 2008
advirtió que los costos que entraña la pérdida de biodiversidad son
mas altos que los de los actuales problemas ſnancieros mundiales.
El congreso –que se reúne cada cuatro años con el objeto de pla-
niſcar la labor de la Unión Ìnternacional para la Conservación de la
Naturaleza (UICN)– tuvo lugar en Barcelona (España) del 5 al 14 de
octubre de 2008, y congregó a más de 8 000 participantes.
La UICN es la organización de conservación más longeva del mun-
do, y a ella pertenecen mas de 1 000 organizaciones aſliadas y unos
10 000 investigadores voluntarios en más de 150 países. Durante la
reunión de Barcelona, la asamblea de los miembros eligió un nuevo
presidente y consejo y sometió a votación el programa de trabajo de
UICN para el período 2009 a 2012. El presidente electo es el Sr. Ashok
88
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
EL MUNDO FORESTAL
Khosla, presidente de Alternativas de Desarrollo, una empresa social
con sede en Nueva Delhi (India), cuyo propósito es promover tecno-
logías comercialmente viables y respetuosas con el medio ambiente
en beneſcio de comunidades rurales de países en desarrollo.
Los biocombustibles fueron uno de los asuntos principales deba-
tidos, y los miembros hicieron un llamamiento a los gobiernos para
la elaboración de directrices y normas destinadas a la evaluación
de los proyectos relativos a los biocombustibles y la reglamentación
y gestión del uso de estos, con el ſn de limitar las repercusiones
negativas en las personas y en la naturaleza.
El congreso dio su aprobación a la reducción de emisiones por defo-
restación y degradación con el ſn de mitigar el cambio climatico, siempre
que tal iniciativa siga estando inspirada en la justicia y equidad. En un
taller que tenía por lema «Emita su voto en directo» se formularon a
los participantes diversas preguntas relacionadas con la reducción de
emisiones. Los encuestados reconocieron que cada una de las recetas
de reducción de emisiones se ajusta a una situación particular, y que
se necesitan enfoques diferenciados para contextos diversos.
También se prestó gran atención a los derechos de las poblaciones
vulnerables y pueblos indígenas. El congreso dio comienzo a un
marco ético destinado a guiar las actividades de conservación me-
diante la puesta en práctica de acciones de reducción de la pobreza,
la aplicación de enfoques basados en los derechos y el principio de
«no hacer daño». Los miembros exhortaron a los gobiernos a que
en todas las actividades relacionadas con la conservación se tomen
en cuenta las consecuencias que dichas actividades puedan tener
en los derechos humanos.
Los siguientes son algunos de los principales compromisos adqui-
ridos durante el congreso.
x La Fundación MacArthur prometió una inversión de 50 millones
de USD en actividades de mitigación y adaptación al cambio
climático.
x El Fondo Mohammad Bin Zayed de Conservación de Especies
realizará una inversión de 25 millones de EUR en biodiversidad
en todo el mundo.
x La Federación de Rusia prometió proteger una superficie adicional
de 80 millones de hectáreas.
x Paraguay prometió reducir su deforestación neta a cero para el
año 2020.
x Un grupo de donantes lanzó la segunda fase de la Iniciativa Agua
y Naturaleza para mejorar la gestión de cuencas hidrográficas.
Los ministerios de montes, ambiente, interior y obras públicas
de Indonesia, diez alcaldes provinciales y la organización mundial
de conservación WWF anunciaron el compromiso de proteger los
bosques remanentes y los ecosistemas críticos de la isla indonesa
de Sumatra. Estos bosques albergan algunas de las especies más
raras del mundo y proveen de medios de vida a millones de personas.
La isla ha perdido el 48 por ciento de su cubierta de bosque natural
desde 1985. Más del 13 por ciento de los bosques remanentes de
Sumatra son bosques de turberas que crecen en los suelos humíferos
más profundos del mundo. Estos suelos se degradan cuando los
árboles se talan, y emiten dióxido de carbono a la atmósfera.
Para mayor información sobre el congreso, véase: www.iucn.
org/congress_08/
Un artista chino y niños kenyatas subastan obras de
arte para costear la plantación de árboles
Gracias a un proyecto creado por un artista chino contemporáneo
se han reunido niños, las artes e Internet, y se han podido plantar
arboles en Kenya.
Las obras galardonadas de Xu Bing se concentran en la relación
entre el arte y la palabra escrita. En el ámbito de su Proyecto forestal,
el artista ha organizado talleres en el Parque nacional del Monte
Kenya para los escolares de la localidad. Los estudiantes combinan
la caligrafía y el arte para realizar dibujos de árboles empleando la
escritura de culturas y períodos históricos diferentes, por ejemplo
pictogramas chinos, jeroglíſcos egipcios, caracteres cuneiformes,
árabes, latinos y otros.
Las obras de los niños se exponen en el sitio Web del proyecto para
ser subastadas. Actualmente todo el dinero recaudado mediante la
venta de las obras conƀuye en el fondo de ſdeicomiso Bill Woodley
Mount Kenya, organización kenyata que se dedica a la preservación
del ecosistema del Monte Kenya. El proyecto forestal fue ideado
por Xu Bing durante su residencia en el Parque nacional del Monte
Kenya en 2005.
El motivo del éxito del proyecto es la disparidad de ingresos y
precios que existe entre los países mas desarrollados y Kenya. Por
el precio de un recorrido en autobús de solo ida en un país desarro-
llado, una pintura de un estudiante en Kenya puede permitir que se
planten diez plantones. El proyecto genera así un ƀujo constante de
fondos que, partiendo de países desarrollados, llegan a Kenya y se
destinan a la plantación de nuevos árboles.
Además, algunas obras seleccionadas realizadas por estudiantes
kenyatas y un paisaje de grandes dimensiones dibujado por Xu Bing
se están exponiendo en la muestra «Hombre/naturaleza: los artistas
responden cuando el planeta está cambiando» en museos de San
Diego y Berkeley, California (Estados Unidos de América) hasta
ſnales de junio de 2009.
Para mayor información, véase: www.forestproject.net
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Una publicación principal de la FAO proyecta la
mirada hacia el futuro
Situación de los Bosques del Mundo 2009. 2009. Roma, FAO. ISBN 978-92-5-306057-3.
Situación de los Bosques del Mundo se publica cada dos años, e
informa sobre los principales acontecimientos del sector forestal.
La edición de 2009, con el tema «Sociedad, bosques y actividad
forestal: adaptarse al futuro», estudia cómo repercutirán en el sector
forestal los cambios más amplios que tienen lugar fuera de éste, y
la manera de enfrentarlos.
La Parte 1, basada en los más recientes estudios de perspectivas
del sector forestal realizados por la FAO, examina las repercusiones
conjuntas de los cambios demograſcos, económicos, institucionales y
tecnológicos en los bosques y en las actividades forestales en todas
las regiones del mundo y esboza nuevos escenarios. Entre los prin-
cipales factores que inƀuiran en la oferta y la demanda de productos
y servicios forestales están las variaciones en la dependencia de la
tierra, el aumento de los ingresos, el incremento de los precios de
los alimentos y la energía y la producción bioenergética.
En la Parte 2 se aborda la manera en que la actividad forestal se
tendrá que adaptar al futuro; se dedican algunos capítulos a la deman-
da mundial de productos madereros, los mecanismos para satisfacer
la demanda de servicios ambientales, los cambios en las instituciones
del sector forestal y los avances cientíſcos y tecnológicos, incluyendo
el papel cada vez más reconocido del saber indígena y la necesidad
de adaptarse a los desafíos que plantea el cambio climático.
Al igual que todos los demás sectores, el sector forestal se verá
afectado por la crisis económica que comenzó a manifestarse a
ſnales del año 2008, cuando Situación de los Bosques del Mundo
2009 entraba en presa. Un post scriptum, intitulado «Desafíos y opor-
tunidades en tiempos de turbulencia», describe cómo la caída de la
demanda (debida sobre todo al derrumbe del sector de la vivienda)
y la restricción crediticia han conducido a disminuciones drásticas
en la producción, consumo y comercio de productos madereros y a
consiguientes cierres de aserraderos y a un desempleo creciente.
La contracción ha perjudicado incluso los mercados de carbono.
La ralentización económica que afecta prácticamente a todos los
países ha conducido a modiſcar los anteriores pronósticos econó-
micos optimistas. Aunque la reducción en la demanda de algunos
productos pueda frenar la tala de bosques, el desempleo en gran
escala en los sectores industrial y de los servicios podría tener re-
percusiones negativas en los bosques. Pero por otra parte, la crisis
puede ofrecer oportunidades de renovación para el sector forestal
y abrir el camino hacia una economía más verde.
Además ser una fuente de información para respaldar las políticas y
la investigación, Situación de los Bosques del Mundo 2009 estimulará
el pensamiento crítico y los debates acerca del futuro de los bosques
del mundo y la manera en que está variando el aprovechamiento de
los bosques en respuesta a cambios más profundos. La obra será de
interés para profesionales, estudiantes, investigadores, el sector privado
y las organizaciones de la sociedad civil. El análisis de las tendencias
y perspectivas mundiales será particularmente pertinente para los en-
cargados del diseño de las políticas y los planiſcadores. La publicación
está disponible en árabe, chino, español, francés, inglés y ruso.
Para mayores informaciones y para descargar del texto, véase:
www.fao.org/forestry/sofo
Estado del conocimiento sobre los bosques y el agua
Forests and water. L.S. Hamilton, con aportaciones de N. Dudley, P. Greminger,
N. Hassan, D. Lamb, S. Stolton y S. Tognetti. 2008. FAO Forestry Paper No. 155.
Roma, FAO. ISBN 978-92-5-106090-2.
De las cuencas hidrograſcas forestales proviene una gran proporción
del agua que se aprovecha en el hogar, la agricultura, la industria y
en necesidades ecológicas, tanto en las zonas aguas arriba como
aguas abajo. Para los gestores de tierras, bosques y aguas, maxi-
mizar los beneſcios brindados por el bosque, sin que ello vaya en
detrimento de los recursos hídricos y las funciones del ecosistema,
supone un reto no leve. Es urgente comprender más cabalmente
la interfaz entre los bosques y arboles y el agua a ſn de que este
conocimiento arraigue en las políticas.
Forests and water, estudio que comenzó en el contexto de la
Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales 2005, destaca la
necesidad de adoptar un enfoque holístico al gestionar los complejos
ecosistemas de cuencas hidrograſcas, atendiendo a las interacciones
entre agua, bosques y otros usos de la tierra así como a factores
socioeconómicos. La obra también apunta a derrocar algunas
generalizaciones erradas o engañosas acerca de los efectos de la
cubierta forestal en los ƀujos anuales y estacionales aguas abajo.
Hasta hace tan sólo pocos años, en las políticas hídricas se partía
90
LIBROS
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
del supuesto de que, cualesquiera fuesen las circunstancias hidro-
lógicas o ecológicas, para maximizar el rendimiento hídrico, regular
los ƀujos estacionales y garantizar la calidad del agua, el bosque
constituía la mejor cobertura del suelo. Según esta suposición, se
pensaba que, para aumentar la disponibilidad de agua así como para
evitar las inundaciones de las zonas aguas abajo, la conservación
(o extensión) de la cubierta forestal en las cuencas aguas arriba era
la medida siempre más efectiva. El importante papel de la cubierta
forestal aguas arriba en una provisión de agua de buena calidad ha
quedado sí conſrmado, pero en algunas situaciones, y sobre todo
en los ecosistemas áridos o semiáridos, los bosques podrían no ser
la mejor cobertura del suelo para incrementar el rendimiento hídrico
en las zonas aguas abajo.
Esta publicación clara e informativa explica la función de los bos-
ques en el ciclo hidrológico y su inƀuencia en la cantidad y calidad
del agua. Uno de los capítulos trata de situaciones forestales críticas
o de «alarma roja»: los bosques higrofíticos nubosos de montaña o
bosques de bruma, los bosques palustres, los bosques en suelos
salinos susceptibles, los bosques en lugares empinados de alto riesgo
de derrumbe, las zonas ripícolas tampón, los bosques para el sumi-
nistro de aguas municipales, los estanques vernales y los bosques
de protección contra avalanchas. En otro capítulo se estudia el caso
especial de las pequeñas islas montañosas. También se examinan los
nuevos sistemas de pago por servicios de la cuenca hidrograſca.
Esta publicación recoge el estado del conocimiento y será de in-
terés para una amplia gama de expertos técnicos e investigadores,
así como para los encargados de las políticas y de la adopción de
decisiones. Forests and water también está disponible en línea en:
www.fao.org/forestry/publications
El cambio climático y las oportunidades brindadas
por los bosques
Climate change and forests: emerging policy and market opportunities. C. Streck,
R. O’Sullivan, T. Janson-Smith y R. Tarasofsky, eds. 2008. Londres, Reino Unido, Chatham
House y Washington, DC (EE.UU.), Brookings Institution Press. ISBN 978-0-8157-8192-9.
Este libro presenta una excelente visión de conjunto actualizada de
los problemas jurídicos, económicos y ambientales relacionados con
los bosques y la mitigación del cambio climático. Incluye un examen
de las cuestiones forestales que se plantean en el ruedo internacional
en materia de cambio climático, y analiza temas como el comercio
Mejoramiento genético de especies forestales de plantación en Australia y Nueva Zelandia
Australian Forestry, revista del Instituto Australiano de Ingenieros
Forestales (IFA, por su sigla en inglés), ha publicado durante los dos
últimos años una serie de artículos que recogen experiencias y logros en
materia de mejoramiento de especies forestales de plantación mediante
técnicas de mejoramiento forestal convencionales y avanzadas.
Los artículos abarcan un grupo de especies forestales de frondosas
y coníferas nativas e introducidas plantadas en Australia y Nueva
Zelandia por instituciones de gobierno, empresas privadas y pequeños
agricultores para usos productivos, protectivos y ambientales. Algunos
de los programas descritos ya habían comenzado hace 60 años. Éstos
y otros programas más recientes han generado un volumen importante
de conocimientos y pericias que han dado origen a prácticas novedosas
de silvicultura de plantación y mejoramiento de caracteres tales como
el crecimiento y rendimiento, la forma del tallo, las propiedades de la
madera, la resistencia a enfermedades y la capacidad de desarrollo
en condiciones que por lo general se consideran marginales o desfa-
vorables para el crecimiento de la planta.
Amén de su interés científico, los artículos constituyen óptimos es-
tudios de caso y podrían servir como materiales de orientación para
programas, destinados a ser realizados en otros países y regiones del
mundo, en los que se utilizarían las mismas especies de plantación
forestal o especies similares.
Los artículos completos pueden ser pedidos a través del sitio Web
del IFA (www.forestry.org.au) al precio de 20 dólares australianos cada
uno (aproximadamente 15 USD). Los resúmenes de los artículos se
pueden consultar en: www.forestry.org.au/ifa/c/c2-ifa.asp
Logros en mejoramiento genético forestal en Australia y Nueva
Zelandia. Artículos publicados en Australian Forestry, 2007 y
2008
1. Eucalyptus pilularis Smith tree improvement in Australia. M. Henson
y H.J. Smith. 70(1), 2007.
2. Development of Corymbia species and hybrids for plantations in
Eastern Australia. D.J. Lee. 70(1), 2007.
3. Tree improvement of Eucalyptus dunnii Maiden. H.J. Smith y
M. Henson.70(1), 2007.
4. Tree improvement for low-rainfall farm forestry. C.E. Harwood, D.J.
Bush, T. Butcher, R. Bird, M. Henson, R. Lott y S. Shaw. 70(1),
2007.
5. Genetic improvement of Douglas-fir in New Zealand. C.J.A.
Shelbourne, C.B. Low, L.D. Gea y R.L. Knowles. 70(1), 2007.
6. Genetic improvement and conservation of Araucaria cunninghamii in
Queensland. M.J. Dieters, D.G. Nikles y M.G. Keys. 70(2), 2007.
7. Maritime pine and Brutian pine tree improvement programs in Western
Australia. T.B. Butcher. 70(3), 2007.
8. Successful introduction and breeding of radiata pine in Australia.
H.X. Wu, K.G. Eldridge, A.C. Matheson, M.P. Powell, T.A. McRae,
T.B. Butcher y I.G. Johnson. 70(4), 2007.
9. Genetic improvement of Eucalyptus nitens in Australia. M. Hamilton,
K. Joyce, D. Williams, G. Dutkowski y B. Potts. 71(2), 2008.
10. Pinus radiata in New Zealand. R.D. Burdon, M.J. Carson y C.J.A.
Shelbourne. 71(4), 2008.
LIBROS
91
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
de derechos de carbono y los proyectos forestales realizados bajo
la égida del Mecanismo para un desarrollo limpio. Se investigan en
profundidad la prevención de la deforestación y las compensaciones
voluntarias de carbono. Los restantes capítulos analizan otros concep-
tos climáticos que constituyen el meollo de las cuestiones debatidas
por el sector forestal, por ejemplo la permanencia, los métodos de
medición y control y los aspectos jurídicos. Ocho estudios de caso
ofrecen ilustraciones prácticas.
Las aportaciones de más 50 autores se recogen en 21 capítulos que
comprenden temáticas de interés actual, como «¿Cuán renovable
es la bioenergía?» e «Incentivos para evitar la deforestación futura:
un enfoque de anidamiento».
No se trata de un libro de lectura sencilla; la obra se dirige a lectores
que ya conocen el tema y están interesados en comprender más a
fondo los problemas normativos relacionados con los bosques y el
cambio climático. A quienes buscan un examen ahondado de las cues-
tiones políticas más debatidas en los últimos años (y probablemente
también en los venideros), recomendamos esta obra sin reservas.
Cambio climático y bosques mediterráneos
Adaptación al cambio global: los bosques mediterráneos. 2008. Gland (Suiza) y
Málaga (España), Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Los bosques cuentan entre los ecosistemas mediterráneos más impor-
tantes. Contienen una abundante biodiversidad y proporcionan servicios
ambientales variados. Sin embargo, las deſciencias de ordenación, la
sobreexplotación, la contaminación, los rápidos y abruptos cambios
en el uso de la tierra resultantes del desarrollo económico y de las
presiones internacionales de mercado están causando la degradación
de los bosques mediterráneos. Estos factores se ven agravados por el
cambio climático, que acarrea accidentes extremos tales como las olas
de calor, lluvias torrenciales, sequías y tempestades de viento.
Esta publicación multilingüe (en inglés, español y francés) presenta
un cuadro ſdedigno de la actual situación de los bosques medite-
rráneos y estudia las tendencias del recalentamiento mundial, las
lecciones sacadas de los cambios climáticos pasados, los impactos
presentes y pronosticados del cambio climático y las medidas de
adaptación al cambio climático idóneas para la región. Propone
estrategias para hacer frente a problemas especíſcos, tales como la
conservación de los recursos genéticos, la adaptación del paisaje, la
creación de capacidad y el refuerzo de la resiliencia social.
La obra se basa en los debates que tuvieron lugar durante el taller
sobre «Adaptación al cambio climático en la conservación y gestión
de los bosques mediterráneos», celebrado por la UICN y el Fondo
Mundial para la Naturaleza (WWF) en Grecia en abril de 2008. La
Declaración de Atenas sobre Adaptación al cambio climático en
la conservación y gestión del bosque mediterráneo, hecha por los
participantes, ſgura en un anexo ſnal.
Gracias a los aportes en materia de edición proporcionados por
organizaciones internacionales como la FAO, el Programa de las
Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), gobiernos,
gestores forestales y usuarios, institutos de investigación y el sector
privado, Adaptación al cambio global representa un primer paso en
la creación de un programa de trabajo y estrategia conjuntos sobre
adaptación de los bosques mediterráneos al cambio climático.
Utilización de la madera para la mitigación del
cambio climático
Tackle climate change: use wood. 2006. Bruselas (Bélgica) Confederación Europea
de las Industrias de la Madera (CEI-Bois).
Este libro, rico en hermosas ilustraciones, expone los argumentos
ambientales que fundamentan la utilización de la madera como medio
destinado mitigar los efectos del cambio climático. Evalúa el impacto
ambiental en cuanto a emisiones de CO
2
de diferentes materiales, y
muestra los ahorros de CO
2
realizables gracias al uso de la madera.
Examina el ciclo ecológico de los productos madereros y no madereros,
haciendo hincapie en los beneſcios ambientales y socioeconómicos
derivados del uso de la madera en un contexto europeo. Dicho contexto
se ha construido con información previa relativa a los bosques y la
industria europea de la madera y se apoya en hechos y cifras.
El enfoque de la obra es pragmático y progresista. Según estima-
ciones de CEI-Bois, un aumento anual del 4 por ciento en el consumo
de madera en Europa representaría una absorción adicional de
150 millones de toneladas de CO
2
por año, y equivaldría, como valor
de mercado en concepto de este servicio ambiental, a alrededor de
1 800 millones de EUR anuales.
El texto, de redacción clara y vivaz, se complementa con más de 60
fotografías en color y graſcos y cuadros sencillos de leer. Las últimas
paginas del libro incluyen deſniciones de terminos y referencias a
la literatura adicional.
Este producto de elevada calidad solicita la atención del lector, y
92
LIBROS
Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009
pretende introducir a un público amplio en el conocimiento de los bene-
ſcios del uso de la madera. Tambien sera valioso para los profesionales
del sector forestal que buscan una reseña concisa y exhaustiva.
Tackle climate change: use wood también está disponible en línea
en: www.cei-bois.org
2TQDNGOCUTGNCEKQPCFQUEQPNCXGTKſECEKÎPGPGN
comercio de la madera
Legal timber: veriſcation and governance in the forest sector. D. Brown,
K. Schreckenberg, N. Bird, P. Cerutti, F. Del Gatto, C. Diaw, T. Fomete, C. Luttrell,
G. Navarro, R. Oberndorf, H. Thiel y A. Wells. s.f. Londres, Reino Unido, Instituto de
Desarrollo de Ultramar. ISBN 978-0-85003-889-7.
Esta obra se concentra en un tema de interés actual en la política
forestal internacional: cómo veriſcar la legalidad del comercio de
madera de manera que se satisfagan tanto los intereses de los
productores como las preocupaciones sociales y ambientales de la
sociedad civil y de los consumidores. La cuestión no es solo téc-
nica; el concepto de veriſcación plantea interrogantes que implican
la existencia de un equilibrio entre los derechos soberanos de los
Estados productores y la función desempeñada por los bosques,
considerados como bienes públicos indispensables. Además, estos
asuntos engloban intereses nacionales e internacionales.
Legal timber se basa en las conclusiones del proyecto VERIFOR,
una iniciativa de investigación en colaboración en la que participan
asociados de Europa, África, América Latina y Asia. Tras una
introducción al concepto de veriſcación y un examen de cómo ha
evolucionado la política con la que se busca hacer frente al apro-
vechamiento ilegal de la madera, la publicación presenta estudios
de caso de sistemas de veriſcación en una docena de países:
Brasil, Camboya, Camerún, Canadá, Costa Rica, Ecuador, Ghana,
Honduras, Indonesia, Malasia, Nicaragua y Filipinas.
La publicación examina seguidamente temas como la propiedad de
los sistemas de veriſcación, el fundamento jurídico de la veriſcación,
la independencia, las repercusiones ambientales, la relación entre
certiſcación y veriſcación, y las tecnologías y procesos de partes
interesadas múltiples encaminados a una mejor gobernanza forestal.
Por último, propone algunos principios para el diseño de sistemas
de veriſcación forestal eſcaces.
La publicación es fruto de una labor de colaboración entre el
Instituto de Desarrollo de Ultramar y el Centro Agronómico Tropical
de Investigación y Enseñanza (CATIE), el Centro de Investigación
Forestal Internacional (CIFOR) y el Centro Regional de Formación
Forestal Comunal para Asia y el Pacíſco.
Aunque el asunto tratado es especíſco del sector forestal, las pre-
guntas formuladas en esta publicación proyectan luz sobre cuestiones
más amplias relacionadas con las reformas de gobernanza. La obra
será de interés para quienes se ocupan de gobernanza forestal y
gestión de los recursos extractivos, certiſcación comercial y etique-
tado, política ambiental y desarrollo participativo.
Potencial comercial de los productos forestales
no madereros
Comercializacion de productos forestales no maderables: factores que inƀuyen en el
éxito. Conclusiones del estudio de México y Bolivia e implicancias políticas para los
tomadores de decisión. E. Marshall, K. Schreckenberg y A.C. Newton. 2006. Centro
Mundial de Vigilancia de la Conservación del Programa de las Naciones Unidas para
el Medio Ambiente (CMVC-PNUMA). ISBN 92-807-2678-1.
Para muchas comunidades del mundo, los productos forestales no
madereros (PFNM), incluyendo las nueces, resinas, frutos, aceites
y especias, son una importante fuente de recursos nutritivos y de
ingresos. Este libro, que se basa en experiencias de México y Bolivia,
estudia los procesos de comercialización de PFNM, y examina el
acceso al mercado, las cadenas de valor y la posible contribución
de la comercialización a la ordenación forestal sostenible.
La obra comienza explicando cómo fueron recogidos los datos
cuantitativos y cualitativos y su integración en los análisis.
Los autores sostienen que los PFNM pueden representar más que
una red de seguridad, y analizan la forma en que, gracias a estos
productos, se consigue mejorar los niveles de ingreso y de vida y forjar
un marco para su comercialización. Se proporcionan indicaciones
para gestionar los costos de transacción, mantener relaciones de
trabajo con organizaciones no gubernamentales (ONG) y realizar
evaluaciones del impacto ambiental.
Producido gracias a una iniciativa en colaboración del Instituto de
Desarrollo de Ultramar, el CMVC-PNUMA, la Universidad de Bourne-
mouth y asociados de México y Bolivia, Comercialización de productos
forestales no maderables: factores que inƀuyen en el exito evalúa la
viabilidad, sostenibilidad y potencial de alivio de la pobreza de los
proyectos de comercialización y ofrece instrumentos de apoyo para
una toma de decisiones eſcaz por parte de ONG y otros agentes.

Se autoriza la reproducción y difusión de material contenido en este producto informativo para previa autorización escrita de los titulares de los claramente la fuente. Se prohíbe la reproducción de material contenido en este producto informativo autorización escrita del Jefe de la Subdirección de Políticas y Apoyo en Materia de Publicación Electrónica de la División de Comunicación de la FAO. Los artículos expresan las opiniones de sus autores, y no representan necesariamente las de la FAO. presentan los datos no implican, de parte de la FAO, juicio alguno sobre la condición jurídica o nivel de desarrollo de países, ciudades y zonas, o de sus autoridades, ni respecto de la delimitación de sus fronteras o límites. reseñas de Unasylva el interior de la contracubierta. La FAO satisfará los pedidos provenientes de países donde no los haya. Los pedidos se han de dirigir al Grupo de Ventas y Comercialización, División de Comunicación, FAO, Viale delle Terme di Caracalla, 00153 Roma (Italia). Tel.: (+39) 06 57051; Fax: (+39) 06 5705 3360; Télex: 625852/625853/610181 FAO I Correo electrónico: publications-sales@fao.org

B.A. Gyampoh, S. Amisah, M. Idinoba y J. Nkem Aplicando los conocimientos tradicionales para afrontar el cambio climático en las zonas rurales de Ghana
M. Idinoba, F. Kalame, J. Nkem, D. Blay e Y. Coulibaly Cambio climático y productos forestales no madereros: vulnerabilidad y adaptación en África occidental

70

75

M. Maroschek, R. Seidl, S. Netherer y M.J. Lexer Repercusiones del cambio climático en los bienes y servicios proporcionados por los bosques de montaña de Europa Actividades forestales de la FAO El mundo forestal Libros

76 81 86 89

EDITORIAL

Adaptación al cambio climático

es preciso enfrentar los problemas del desarrollo sostenible y del cambio climático simultáneamente. hectáreas en la provincia de Columbia Británica (Canadá) ejemplifica

-

L

humanas están modificando el clima mundial se han vuelto cia en los ecosistemas, en las personas y en las comunidades, y ha forzado a los gestores forestales de Columbia Británica a ampliar sus zonas afectadas, las respuestas del gobierno han hecho hincapié en la recuperación del valor económico de los árboles muertos a través de medidas para un rápido aprovechamiento de la madera, la promoción del uso de la madera en las construcciones y la diversificación

punto de vista adoptado. de ellos dependen al cambio climático constituye cada vez más un

de 2008) ha representado la fuente del contenido de este número doble de Unasylva. La conferencia fue organizada por la FAO, la

a más de 300 investigadores, gestores y encargados de la adopción de decisiones provenientes de 50 países. Este número comprende una muestra variada de las ponencias encontrarán distintos materiales, de un carácter generalmente más técnico, así como otros pormenores relativos a algunos de los estuForest Ecology and Management y Forest Policy and Economics. Ambos títulos fueron planificados en coordinación con Unasylva en sustitución de las actas publicadas. Asuntos clave. El primer artículo, de P. Bernier y D. Schoene, resume

Repercusiones en la composición y distribución de las especies forestales. El siguiente grupo de artículos pone de relieve algunas acciones destinadas a predecir los efectos del cambio climático en los ecosistemas y en la distribución de las especies forestales. M. van Zonneveld y colaboradores utilizan los modelos climáticos de envoltura para predecir posibles modificaciones en dos especies tropicales de pino en Asia sudoriental: Pinus kesiya y Pinus merkusii. Se buscaba no solo anticipar cuáles podrían ser las repercusiones sino también señalar oportunidades, por ejemplo el potencial de realizar plantaciones de pinos en zonas donde antes estas especies no podrían arraigar. M. Silveira Wrege et al. aplicaron la cartografía de la vulnerabilidad climática a la predicción de las zonas de Brasil donde el cambio climático podría tener efectos más acusados en la Araucaria angustifolia atención prioritaria en las actividades de conservación. cambio climático mundial ocasionar un aumento de la vulnerabilidad

este número, supone asimismo la variabilidad climática) en los ecosistemas forestales, sus bienes y servicios, y las personas y los medios de vida, el artículo evalúa las medidas de adaptación planificada de las prácticas de ordenación forestal. Se analiza el papel necesidad de modificar las políticas y las instituciones. Los autores

esfuerzos de conservación– debido a la exigüidad de sus poblaciones, la especialización de su hábitat o su limitado ámbito geográfico. D.I. Nazimova et al. analizan la sucesión post-incendio durante un dional (Federación de Rusia) para predecir cómo podría influir el aumento de la frecuencia de los incendios (una consecuencia probable

a capacidad científica, de planificación y operacional en materia de adaptación. El segundo artículo, elaborado por B. Osman-Elasha para su exposición de apertura, examina los impactos pronosticados del cambio climático en África y los nexos entre cambio climático y desarrollo

Los planes de gestión adaptativa deberán por lo tanto subrayar la necesidad de disponer de mecanismos de protección contra los incendios en esta zona. Repercusiones en la salud de los bosques. El clima cambiante en otros factores bióticos tales como las plagas y enfermedades. En algunas zonas, el cambio climático ya está ofreciendo a las especies de insectos un número siempre mayor de hábitats hospitalarios, mienfacilitando aún más los desplazamientos de las especies. J. Régnière, uno de los ponentes principales de la conferencia de Umeå, describe un método de predicción de la distribución de las plagas de insectos

tico en los países en desarrollo. El artículo define algunos términos esenciales: vulnerabilidad, adaptación, capacidad de adaptación. una limitación para el desarrollo, y siendo el desarrollo sostenible un elemento fundamental de la capacidad de mitigación y adaptación,

las formas de resistencia más generales contra diversas clases de se produzcan los brotes. Hacen hincapié en la necesidad de reforzar las relaciones entre investigación científica y ordenación forestal. las número de plagas en el mundo haya de aumentar. al cambio climático. seguimiento de plagas) y curativos (por ejemplo. Stephenson examinan la función de las áreas forestales protegidas en la adaptación al cambio climático inspirándose en ejemplos sacados de la labor desarrollada en todo el mundo por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). sin embargo. con arreglo a la gama de cambios obtienen PFNM ha mermado debido. El mundo forestal y Libros S. Blate et al. la viabilidad de las áreas protegidas estará Los autores sintetizan una gama de respuestas normativas de ordenaforestales protegidas puedan seguir ejerciendo su función de lugares conservadores de la biodiversidad. adaptar los programas de espaciado. programas de mejoramiento de árboles compensar los efectos de dose en un estudio de los programas existentes destinados a crear mecanismos de resistencia a plagas y enfermedades en árboles. Los autores hacen las medidas de adaptación indígenas con las estrategias mundiales de adaptación y la investigación científica.EDITORIAL bajo condiciones de cambio climático basado en las respuestas fisiológicas de los insectos a factores climáticos específicos. y debido a las nuevas introducciones de plagas de insectos y enfermedades y al incremento de daños ocasionados por las plagas recurriendo podrían no representar remedios suficientemente rápidos.J. En este número especial también las secciones acostumbradas sobre Actividades forestales de la FAO. Los autores hacen ce la muerte regresiva (tasas de mortalidad de árboles muy por encima de lo normal). planificasen y ordenasen unas áreas protegidas dotadas de capacidad de resiliencia mayor en el seno de paisajes donde las especies pudiesen gozar de una más amplia libertad de movimiento. Idinoba et al. control de plagas) contra la posibilidad de disturbios intensificados. examinan brevemente las repercusiones del cambio os productos no madereros (PFNM) en África occidental. Observa el de las especies registre un desplazamiento hacia los polos y hacia modificación se notarán en las regiones templadas. y medidas de adaptación a largo plazo para manejar los cambios pasados. cortas de saneamiento. Cómo puede intervenir la ciencia y la política. proponen opciones prácticas para adaptar las metas y procedimientos de la ordenación forestal a los impactos esperados del cambio climático. de evaluar las compensaciones y las acciones sinérgicas entre las alternativas de mitigación y adaptación. M. de recurrir a mecanismos de adopción de decisiones participativos para atender a todas las preocupaciones manifestadas por las partes interesadas. Las poblaciones indígenas viven en contacto con la naturaleza y son a menudo las primeras en notar los cambios y en adaptarse a ellos. y apoyar las opciones de gestión adaptativa mediante la reducción de los efectos ejercidos por otros agentes de presión gracias a la adopción de prácticas de ordenación ambiental integrada. en parte. las estrategias de adaptación y los modos de hacer frente a los cambios podrían reforzarse combinado el conocimiento científico con el saber indígena. Los autores describen las prácticas de ordenación y conservación forestal adoptadas para reducir las situaciones de vulnerabilidad. será pues necesario evaluar cuáles serán los riesgos y reducir la . por ejemplo. Citan una investigación mapa ilustrado demuestra este fenómeno con ejemplos sacados de todos los continentes arbolados. realizaron una encuesta en 20 comunidades rurales en Ghana con el propósito de examinar el uso de los conocimientos tradicionales para hacer frente a los efectos del cambio climático. Maroschek y colaboradores hacen notar la importancia de escoger especies y material reproductivo idóneo. si se diseñasen. sus probables repercusiones futuras en los bienes y servicios y las eventuales opciones de adaptación de adaptación a corto plazo para crear resistencia y resiliencia. M. adoptar procedimientos rutinarios preventivos (por ejemplo. El número concluye con un estudio exhaustivo de la sensibilidad del ecosistema al cambio climático. E l cambio climático es como una diana en movimiento. y de fijar resultados realistas templados de Europa. sumarán las presiones ejercidas sobre los recursos naturales por el aumento demográfico. la cual Adaptación de las comunidades. Especialmente en países en desarrollo donde la tecnología está menos desarrollada. cuidados y raleo a las condiciones climáticas pronosticadas. Belokurov y P.M. tras labores extendidas durante décadas– han tenido por objeto tan biante. A. sobre todo la escasez de agua. Mansourian. G.

mediterráneos. Es en este punto donde deben confluir la mitigación y la adaptación. con Énfasis en la Salud de los Bosques. ras condiciones medioambientales o sociales dimanantes del cambio climático se traduzca en alteraciones profundas en la lizan las actividades forestales en muchos lugares del mundo. En el plano local. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC. los bos- al cambio climático tiene. la cubierta de escarcha. Recursos Naturales Canadá (Roma) en calidad de experto visitante durante seis meses en 2008. en agosto de 2008. la frecuencia. Millones de habitantes indígenas depenproductos. su vida es prolongada y han sido objeto de una ordenación exhaustiva. las sociedades y las considerasen instrumento esencial para la mitigación del cambio climático. se han constatado igualmente cambios apreciables en las temperaturas diurnas. Fue ponente principal son ecosistemas de grandes dimensiones marginales. la ordenación forestal y la silvicultura influirán probablemente en el secuestro de carbono por los árboles. los cambios perceptibles en la vida de los árboles. celebrada en Umeå (Suecia). resultantes de las modificaciones forestal sostenible represente un objetivo difícil de definir con exactitud. Bernier y D. Schoene Una síntesis de las observaciones formuladas en la conferencia internacional sobre Adaptación de los Bosques y la Ordenación Forestal al Clima Cambiante. adoptado en la 13a Conferencia de las Partes en la Convención Marco de - aumento observado de la concentración de gases de efecto invernadero de origen antrópico en la atmósfera. Unasylva 231/232. de manglares y pluviales tropicales como los ecosistemas más propensos a ser afectados por el cambio climático. nieve y hielo. duración inundaciones. 2007) - S Como fuentes de emisión de gases de ejercen influencia en el cambio climático cuando son destruidos. Entre las actividades recientes contempladas en el mencionado plan está la reducción de las emisiones derivadas de la deforestación y vación e incremento de las existencias de carbono mediante la ordenación forestal sostenible. y contribuyó a la organización trabajos se ha basado el presente número de Unasylva. y el nivel mundial de los mares. 60. Vol. se jubiló del Departamento Forestal de la FAO en 2007. 2009 .5 La adaptación de los bosques y su ordenación al cambio climático: una visión de conjunto P. o por el contrario. Además del alza de las temperaturas mundiales promedio. montaña (véase el artículo de Maroschek et al. Junto con el clima. El Plan de Acción de Bali. El recalentamiento antropogénico del clima ya ha causado numerosas alteracio–junto con las personas. Las observaciones y proyecciones actuales arrojan una estimación primera de las mente interesarán también otros sectores. Servicio Forestal Canadiense. como sumideros de carbono cuando crecen y se expanden. una importancia fundamental. nocturnas y estacionales. las pautas de los vientos y tempestades. en la Pierre Bernier Centro Forestal de las Laurencianas. Dieter Schoene cambio climático. En un sentido amplio. en este mismo número). en consecuencia.

ya incorporar la adaptación al cambio climático a las prácticas de ordenación forestal presentes. y sus bienes y servicios A nivel local. por lo demás. El clima es A causa de las temperaturas más altas. Vol. No es posible predecir con certeza cuál será el impacto futuro del cambio climático en la salud. que ha causado más de 13 millones de hectáreas MINISTERIO DE BOSQUES Y PASTIZALES DE COLUMBIA BRITÁNICA/L. 60. Los ecosistemas forestales tropicales han experimentado temperaturas más altas y fenómenos extremos de oscilación vez podría extremar el recalentamiento mundial. la acentuado y ha acarreado degradación y una distribución más reducida en la totalidad de algunos ecosistemas forestales. En muchos casos. enfermedades y plagas diverel escarabajo del pino de montaña (Dendroctonus ponderosae en una extensión de más de 13 millones dental. Conforme la productividad de las tierras agrícolas contiguas disminuye por efecto nas carentes de fuentes de ingreso alternativas resuelven volver a utilizar las tierras forestales para sus cultivos. con la consiguiente mayor pérdida de cubierta forestal en la localidad. no resulta fácil atribuir la causa de un fenómeno ambiental extremo aislado al cambio climático. y Silveira Wrege et al proyecciones climáticas locales son poco abundantes. 2009 . los bosques de coníferas en el Canadá occidental son más propensos al ataque del escarabajo del pino de montaña (Dendroctonus ponderosae). con Énfasis en la Salud gación. en Argelia y Marruecos.6 las generaciones actuales y futuras. la interacción entre factores bióticos y abióticos es impredecible. Estos han sido los problemas debatidos en agosto de 2008 con ocasión de la conferencia internacional sobre Adaptación de Clima Cambiante. distribución (véanse los artículos de van Zonneveld et al. (Cedrus atlantica). alcance e intensidad incendios. asociadas a veces a una ordenación nos de los grandes ecosistemas forestales homogéneos estén más expuestos a brotes de insectos. la carencia de registros prolongados y fiables dificulta la labor de determinar si la frecuencia de los acontecimientos climáticos extremos haya podido aumentar a no. La conferen- intrínsecamente variable y los episodios han determinado una incidencia mayor de de insectos ocasional o la mortalidad causer consecuencia o verse estimulados por la variabilidad natural del clima. inundaciones y corrimientos de tierras. estos babilidad. frecuencia. cerca de 330 investigadores. IMPACTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO: EL PASADO Y EL FUTURO Los ecosistemas forestales. En las tierras áridas y semiáridas. A escala mundial sin embargo. el pastoreo y la cosecha ilícita de la madera y otros productos forestales. Políticas y Prácticas (véase www. gestores y encargados de la adopción de decisiones provenientes de 50 países. MACLAUGHLAN altas. En cambio. Según ciertos modelos de predicción del cambio climá- de Organizaciones de Investigación Forescontiene algunas de las observaciones e discusiones de la conferencia. el número actual de estos accidentes y sus proporciones aportan una prueba circunsforestales están siendo afectados por alteraciones generalizadas e inusitadas (véase el artículo de Régnière). La merma del caudal de los ríos y las grandes marejadas ciclónicas han ocasionado un incremento en el nivel de salinidad de los manglares y de otros vez han causado la degradación de estos vitales ecosistemas. cubierta de nieve se ha reducido y las nieves se derriten antes de tiempo. Existen otros cambios ocasionados por también podrían acentuar las alteraciones Unasylva 231/232. las heladas son más cortas y los acontecimientos climáticos extremos son más numerosos. crecimiento. las estaciones más cálidas pueden estimular el crecimiento. En ausencia de influjos limitantes debidos a la humedad y a la indisponibilidad de nutrientes. se prevén disturbios más los rodales a causa de las fuertes y bruscas (véase el artículo de Allen). la duración del período vegetativo y el efecto fertilizante ejercido por unas concentraciones mayores de CO2 en la atmósfera.

Las escaseces de agua y las lluvias impredecibles. - forestal tendrá lugar más o menos como en el pasado. por ejemplo del cedro de Atlas (Cedrus atlantica) en Marruecos ejemplo. con consecuencias negativas en el bienestar de la población local (véase el artículo de Konkin y Hopkins). ALLARD la obtención de alimentos. El cambio climático repercute también en los ingresos locales derivados del turismo FAO/FO-6178/G. La adaptación «reactiva» dificultad. o una capa de nieve discontinua es motivo para abreviar CÓMO ADAPTAR LAS PRÁCTICAS DE ORDENACIÓN FORESTAL A LOS EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO tar las acciones destinadas a adaptar los una situación determinada. La introducción accidental de plagas de insectos y patógenos por conducto de los intercambios comerciales de las profundas alteraciones observadas en muchos ecosistemas forestales en todo se produzcan infestaciones en gran escala. y una adaptación planificada. 60. a la segunda de estas categorías. el ozono a nivel del suelo –agente desarrollados– reduce el crecimiento de los árboles. el reajuste del cálculo de cortas permisibles y el diseño de programas socioeconómicos de apoyo para localidades afectadas. el riesgo forestal a lo largo de los períodos usualmente prolongados de rotación aumentarán considerablemente en la mayor parte del mundo. Poblaciones y medios de vida Las sociedades ricas de países industrializados disponen de los medios para hacer frente a los efectos inmediatos del cambio climático. las intervenciones de ordenación se ajustan por lo general a la primera o. como ejemplos se puede citar la corta accidental. en combinación con el crecimiento constante de la población y la degradación de la tierra. medicamentos y servicios del ecosistema. leña. aumentan la presión sobre los ecosistemas forestales y sus posibilidades de satisfacer las necesidades primarias relacionadas con los medios de vida. La adaptación planificada. piensos. algu- menor atractivo paisajístico. Es ambiente forestal sufra menoscabos no ubicadas en paisajes forestales ya están sufriendo los efectos de las perturbaciones relacionadas con el cambio climático. la silvicultura comunitaria fomenta el papel del conocimiento vernáculo en la ordenación forestal (véase el artículo de Gyampoh et al. 2009 . y las ganancias de productividad resultas de las perturbaciones sufridas.7 La sequía ha ocasionado una mayor mortalidad de árboles en las tierras áridas y semiáridas y fenómenos de degradación y una distribución reducida en la totalidad de algunos ecosistemas forestales. y la grave plaga de escarabajo del pino de montaña se traducirá ineluctablemente en una reestructuración no leve del sector de las industrias forestales. Incluso en los países desarrollados. asimismo. En términos generales. los cambios en los procedimientos industriales para transformar la madera de roturado tras algún accidente perturbador. por ejemplo. En Canadá. para muchas comunidades pobres de países en desarrollo o de países menos adelan- Unasylva 231/232. impiden el establecimiento y proliferación factores podría contribuir a la adaptación Las pautas emergentes de los impactos actuales y futuros del cambio climático secuelas negativas debidas a un amplio espectro de factores relacionados con el cambio climático. y suelen sufrir menos sus consecuencias a breve plazo. Vol. los frecuentes fuegos salud e integridad de la población.). La deposición de sustancias nitrogenadas contaminantes puede estimular el librios de nutrientes. la actualización de los tiempos de cosecha. Por el contrario. en cambio. Gracias a la promoción de las iniciativas de silvicultura comunitaria en los países en desarrollo se puede reforzar la capacidad de adaptación de las poblaciones primer lugar experimentan los efectos del asignaría la responsabilidad de adoptar las decisiones. el impacto económico y en el bienestar humano del cambio climático puede ser muy agudo. además de otros impacse registran en regiones o lugares específicos y a menudo solo en ciertas especies de árboles. Desafortunadamente. en el mejor de los casos.

Las intervenciones son deliberadas. sino incorporar factores de incertidumbre y produzcan fenómenos climáticos extremos. así como la comparación periódica de las proyecciones con las pautas de una realidad cambiante con el fin de actualizar metas y procedimientos. en los mercados y en las condiciones socioeconómicas. 2009 . la adaptación planificada haría necesario plantar una más abundante diversidad de especies o de proveniencias o árboles seleccionados por su resistencia a eventuales agentes La problemática del cambio climático ha sido objeto de investigación en diversas disciplinas. forestal adecuada comprende siempre una acción de adaptación planificada. 60. y cuáles son las respuestas reladencian carencias. Vol. A escala nacional y mundial. por ejemplo. la adaptación planificada puede incluir un sistema de seguimiento y presentación de informes y la creación de instrumentos para la evaluación de la vulnerabilidad. la carencia de financiamiento y de pericias en materia Unasylva 231/232. u obtener beneficios de productos y servicios tales como el secuestro de carbono y los nuevos tipos de bioenergía. En el sector forestal industrial. La adaptación planificada significa también sopesar resultas del cambio climático. la adaptación planificada puede comprender medidas destinadas a minimizar los efectos potenciales medades. el IPCC ha desarrollado una labor fructuosa al transmitir a los encargados de las políticas una información técnica fidedigna y fácilmente accesible. Belokurov y Stephenson) y En el plano de los servicios de ordenación forestal. incluida la ecología y la ordeciones sean pertinentes y su aplicación investigadores mantengan relaciones de cooperación con los encargados del diseño de las políticas y los gestores forestales. la adaptación planificada debería sobre todo crear capacidad para la realización de evaluaciones forestales periódicas. la incertidumbre es mucho mayor y los riesgos son desconocidos y numerosos. Este tipo de evaconviene llevar a cabo una intervención de ordenación. cuando se trata de planificar en previsión del cambio climático. También ha puesto al tanto a la comunidad científica acerca del tipo de información necesitada por dichos funcionarios y ha realizado programas de extensión destinados los países han debido adoptar una postura respecto a los asuntos relacionados con el cambio climático y su repercusión en las políticas nacionales y las negociaciones internacionales. Ante estas insuficiencias. La primera medida al desarrollar una estrategia de adaptación es combinar el miento del posible impacto del cambio climático con la evaluación de la vulnerabilidad o de los riesgos. El perfeccionamiento y los ensayos de métodos de evaluación de riesgos también pueden dar mayor eficacia a las acciones de seguimiento. Sin embargo. En el plano comunitario. ción planificada es la vigilancia forestal de control y evaluación puede impedir la puesta en práctica de las medidas de detección temprana del impacto del cambio climático y las oportunas respuestas. El seguimiento efectuado en niveles múltiples permite reconocer precozmente los cambios en la situación percepción se detectan y cartografían a humanos adicionales. la adaptación planificada implicaría incluir entre los productos la bioenergía o promover los productos madereros debido a su exigua huella de carbono. resulta entonces indispensable reducir sistemáticamente los riesgos en respuesta a los acontecimientos pronosticados. y el diseño de planes con vistas a la adaptación. Al respecto. Por último. ayudando a reducir la inseguridad a la hora de diseñar planes ción pronta de los daños tras un fenómeno planificar las cortas de recuperación y la conservación de la madera y predecir las repercusiones climáticas en el suministro de madera. la adaptación planificada puede consistir en diversificar las fuentes de ingreso forestal y no forestal. A nivel del rodal. las opciones de adaptación pueden incluir evaluaciones de vulnerabilidad y una mejor preparación para hacer frente a los desastres. la planificación de la ordenación forestal no debería tan sólo basarse en las trayectorias temporales de crecimiento y rendimiento.8 se definen anticipadamente y en previsión de riesgos e incertidumbres ligados al cambio climático. precoces y se llevan a cabo en diferentes niveles y sectores. la instauración de corredores de biodiversidad (véase el artículo de Mansourian. En la mayoría de los países desarrollados con cubierta forestal importante ya se lleva a cabo un seguimiento del crecimiento de árboles casos esta operación contempla también la observación de aspectos relacionados con el cambio climático como las concentraEn los países en desarrollo. un diálogo científico y político también ha brotado en las administraciones nacionales. Mediante la adaptación planificada se puede reducir la vulnerabilidad y aumentar la resiliencia. La vigilancia es el de alerta temprana sobre la muerte regrey enfermedades. el incremento de la forestación o reforestación. elemento indispensable de la adaptación planificada en el ámbito de la ordenación forestal. o privilegiar la diversificación a expensas de la productividad. y también para estimular el crecimiento gracias a la fertilización por el CO2. se podrá exigir a los responsables de su gestión medir las repercusiones mundiales de las intervenciones realizadas a nivel local. LA INVESTIGACIÓN APOYA LA ADAPTACIÓN PLANIFICADA son objeto de acuerdos internacionales y planes de certificación. un mejor gobierno de los recursos forestales y la creación de capacidad para vigilar y hacer frente a posibles calamidades de proporciones sin precedentes. A nivel del paisaje. la conveniencia de plantar una procedencia en las condiciones proyectadas. cado podría servir para dar estabilidad a y enfermedades.

Las pericias para la gestión de los factores de incertidumbre y riesgo pueden asimismo provenir de otros campos tales como la ingeniería comercial. La adaptación al cambio climático y su cia se tratan separadamente. tales como la forestación o las medidas para frenar la deforestación. esta técnica es muy útil levantamientos de campo sistemáticos. pero a menudo no bastan para cambiar la actitud de la gente. la investigación de operaciones. y también sirve como herramienta de estratificación para ulteriores levantamientos. Por último. por cos catastróficos aparecen repentinamente miento tradicional. no son las crisis ecológicas cipalmente el cambio en el sector forestal y en la sociedad. los instrumentos de telepercepción consiguen incluso capturar Otro elemento esencial de una adaptación idónea es la evaluación del riesgo ambienescasa. Tras alrededor de medio siglo de experiencias de mejora en árboles forestales. deben ser planificadas cuidadosamente y vincularse a las políticas de adaptación locales en los sectores podrán aprovechar plenamente la infor- Unasylva 231/232. si bien la disponibilidad condiciones imperantes en la actualidad o en condiciones futuras presenta no pocas dificultades. Ecuador) sanidad forestal. Los meteorólogos y el IPCC han puesto a punto procedimientos cuantitativos relacionados con los factores de incertidumbre climática. pero sería más provechoso estudiarlos en conjunto (véase el artículo de Blate et al. 2009 . Esta operación de inferencia de conceptos implicará dar mayor importancia a las ciencias sociales y del comportamiento en el ámbito de la ordenación forestal. salvo en el caso de la resistencia a algunas de las principales enfermedades (como la contadas especies comerciales importantes (véase el artículo de Yanchuk y Allard). CÓMO ADAPTAR LAS POLÍTICAS Y LAS INSTITUCIONES será pues necesario configurar protocolos determinación de la vulnerabilidad y de los riesgos en zonas tropicales sea una labor muy ardua. la gestión financiera.). gracias a la agrosilvicultura –que encierra el derivados de las iniciativas combinadas de adaptación y mitigación– riesgos se reducen y los medios de vida adquieren mayor estabilidad (rompevientos confeccionado con Alnus acuminata. Los situaciones de estrés. la posibilidad de crear especies resistentes a nuevas plagas y enfermedades aplicando programas de mejora genética vegetal tradicionales parece flexibilizar la cultura organizativa. las acciones de mitigación. En todos los países. los resultados positivos han sido pocos. y a los encargados del diseño de las políticas integrar de forma sistemática estos elementos de probabilidad en los planes y las decisiones tomadas en el terreno. Las ganancias de productividad tantes podrían ser objeto de mejoramiento incluso mayor. La adopción de una respuesta se abandonen opiniones y prácticas traFAO/CFU000907/R. los cambios tropicales pueden tener efectos considerables en la vegetación debido a la comexiste entre los organismos forestales y de las plantaciones de especies exóticas tropicales evocan la necesidad de mejorar las técnicas de genética forestal. El cambio climático acentúa los factores de incertidumbre. FAIDUTTI mación suministrada por la investigación. Los datos son importantes. la ciencia del manejo eficaz de la incertidumbre y el riesgo no ha sido desarrollada lo suficiente por la silvicultura tradicional. El brote de escarabajo del pino de montaña en Canadá (véase el artículo de Konkin y Hopkins) ha ilustrado. y por consiguiente es solo relacionando los fenómenos físicos con los lecciones. 60. las estructuras establecidas y las políticas de episodio de crisis. así como su gestión las estructuras convencionales de ordenación forestal. no obstante. buidos al cambio climático se registran en zonas de latitud elevada. El desarrollo de un material de plantación con los rasgos genéticos deseables puede representar una vía prometedora para contrarrestar los cambios climáticos locales.9 En los países en desarrollo. Con una frecuencia de cobertura y una resolución más altas. Sin embargo. Vol. la ciencia de los seguros y la ingeniería.

Los alternativas de bajas emisiones de carbono al acero y hormigón– son reciclables y se podrían incluso utilizar para la producir bioenergía al término de su ciclo vital: este potencial realza su valor como productos ecológicamente racionales. y sustituir los combustibles se ha registrado una mortalidad masiva. supone intervenciones para reducir los riesgos y contribuye a estabilizar los medios de vida. como la reducción de emisiones. En muchos países. la silvicultura puede ofrecer la diversificación. y los productos madereros tienen la capacidad de almacenar carbono. VERMA tanto la mitigación como la adaptación. la iniciativa de reducción de emisiones significa también con el cambio climático surgen nuevas oportunidades. Los conceptos de adaptación y mitigación también pueden conjuntarse con el concepto de reducción de emisiones derivadas de la deforestación y la degrade reducción de emisiones fue concebida para. En las Las iniciativas de mitigación del cambio climático deben apoyar a las personas y a las comunidades de la localidad en sus esfuerzos de adaptación (India) a la atmósfera. el pastoreo y los sas en casi todos los lugares del mundo. y las prácticas de ordenación sostenible pueden reducir o incluso revertir la pérdida o degradación para adaptarse al cambio climático. en particular en los países en el grueso de los beneficios generados por las acciones de mitigación confluya en las esto se logra preferentemente cuando las acciones de mitigación promueven la adaptación al cambio climático en la localidad interesados con el fin de mejorar las condiciones de vida de la población y dar a ésta los medios para resistir a los efectos negativos del cambio climático. entre otras opciones. Vol. las ventas de créditos de carbono y la inversión forestal. Las acciones de adaptación son Unasylva 231/232. Para los países en desarrollo. CONCLUSIONES La salud de muchos ecosistemas foresdel cambio climático. el desarrollo del mercado bioenergético puede igualmente constituir una medida coherentes relacionadas con la totalidad de la cadena de valor de los productos forestales. las inversiones en una producción FAO/FO-6141/R. A este respecto. y su envío a las plantas bioenergéticas. es posible forjar combinaciones múltiples de árboles. La entrega de beneficios derivados de las acciones de adaptación y mitigación a la población local en los países en desarrollo debe figurar como un objetivo urgente (véase el artículo de Osman-Elasha). bambúes y palmas con cultivos agrícolas. limitar las emisiones mundiales de CO2 diferenciada de los materiales madereros sólidos desechados separadamente de las demás basuras. Mediante las prácticas agrosilvícolas solo se consigue secuestrar modestas cantidades de carbono por hectárea. tales como los planes de incentivos. También para el sector de la industria la cambio climático representa una variable nueva en el ámbito de sus operaciones. en conjunción con campañas de sensibilización y de incentivos para un consumo apropiado. productos del huerto. y las consecuencias podrían intensificarse tanto en el plano local como mundial anulando probablemente las ganancias de crecimiento obtenidas. su puesta en práctica dará mejores resultados gracias a la promoción de la ordenación forestal sostenible en de forma sostenible se adapta mejor a los cambios climáticos. en cambio. 2009 .10 y encajan con otras iniciativas destinadas a reducir la vulnerabilidad y la pobreza de comunidades locales. tendrían la doble ventaja de emisiones de metano provenientes de los de captación. 60. La relación entre los conceptos de adaptación y mitigación plantea el problema de respuesta a condiciones y dificultades del lugar y por lo tanto sus beneficios recaen en surge como réplica a preocupaciones mundiales y se encara por lo general a escala nacional. El desafío planteado por las políticas de mitigación. La producción y uso de productos proveniennible contribuye a las acciones de mitigamateriales auténticamente renovables. podrían jugar un papel importante en la mitigación del cambio climático.

11 posibles. evaluar los factores de incertidumbre e incluir los elementos de riesgo. El objetivo de la adaptación planificada ha de ser el bien común. En estos países. pero es difíacuerdos internacionales negociados y los eventuales mecanismos de implementación nacional a las poblaciones cuyos medios de vida dependen total o parcialmente de cambio climático y de adaptación –potencialmente muy eficaz– solo podría tener éxito a través de la ordenación forestal intervenciones de mitigación apoyan los planes locales de adaptación de poblaciones y comunidades. Suiza. La colaboración entre las instituciones regionales y nacionales encargadas de la administración y gestión forestales se está intensificando. y se ha podido comprobar la validez de algunos mecanismos de gobernanza. Ginebra. en la mitigación de la pobreza. existe una brecha considerable entre países desarrollados y países en desarrollo en cuanto a capacidad científica. las metas de pueden disociar de las providencias de adaptación del sector forestal al cambio atención de la comunidad mundial. parecen inevitables. 60. pero a largo plazo ésta podría resultar perniciosa para La reducción de la deforestación en los países en desarrollo ocupa ahora en los programas mundiales relativos al cambio climático un lugar destacado. Las acciones de adaptación planificada se ven dificultadas por la pobreza y los bles los impactos negativos derivados del cambio climático en los medios de vida Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). En los países en desarrollo. 2009 . admirealización de los proyectos de adaptación. hoy necesario abordar los problemas mundiales colaboración entre las naciones. en la seguridad alimentaria y en los medios de vida. pero aún con lentitud. Vol. sobre todo si la adopción de las medidas de adaptación pudiese significar menores ganancias eventuales a largo plazo en ausencia de un cambio climático. 2007. es pues imprescindible vincular la normativa adaptación de la ordenación forestal al cambio climático con el desarrollo rural en las personas. El cambio climático pone de relieve. algunas instituciones especializadas han organizado acciones en común. en numerosos países en desarrollo obligados a hacer frente a necesidades apremiantes se observan graves carencias de información. Cambio Climático 2007: Informe de Síntesis. La opción más obvia sería la adaptación reactiva. muchos países desarrollados invierten en iniciativas multidisciplinarias ambiciosas destinadas a perfeccionar la evaluación de riesgos y poner en ejecución medidas de adaptación y mitigación. pero es indispensable planificar y actuar sin tardanza para prevenir repercusiones perjudiciales y aprovechar políticas de adaptación relacionadas con la planificación de la ordenación forestal deberán crear conciencia acerca de los impactos reales y potenciales del cambio climático. Cuarto Informe de Evaluación del IPCC. Unasylva 231/232. también. Bibliografía de adaptación. El desafío principal consistirá en promover la adaptación planificada aun cuando una crisis inminente no exista. nivel mundial los problemas relacionados con el cambio climático han comenzado a ser conocidos.

la variabilidad del clima y los fenómenos extremos. las necesidades actuales de las personas sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las de forma armoniosa diversos elementos: una economía racional y viable. la potenciación de la población. el mantenimiento de la calidad del medio ambiente. 2007a) aproximadamente en 0. en particular. por tanto. La vulnerabilidad está en función del carácter. Fuente: IPCC. a su vez. y. es posible moderar los daños o Balgis Osman-Elasha es Investigador principal Superior de Medio Ambiente y Recursos Naturales. sacar provecho de las oportunidades. la cohesión social y la integridad ecológica. Jartum (Sudán). Osman-Elasha Las estrategias de desarrollo sostenible y la adaptación al cambio climático comparten elementos comunes. Y condición esencial del desarrollo sostenible es. Unasylva 231/232. y de las variaciones a las que el sistema está expuesto. 2009 . su sensibilidad y su capacidad de adaptación. magnitud y rapidez del cambio climático. de las intervenciones conjuntas llevadas a cabo en ambos campos pueden surgir respuestas sinérgicas. De ello se desdesarrollo sostenible y afrontar el cambio climático compartan más de un componente dé origen a acciones sinérgicas. una gobernanza responsable. Gracias a los mecanismos de ajuste. ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO Ajuste de los sistemas naturales o humanos en respuesta a estímulos climáticos actuales o esperados o a sus efectos.7 oC en la mayor Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático VULNERABIIDAD AL CAMBIO CLIMÁTICO Grado en que los sistemas son susceptibles a los efectos adversos del cambio climático o incapaces de hacerles frente. sino promover un desarrollo económico E climático impone barreras al desarrollo. nación económica ni renuncia al crecimiento económico por el bien del medio ambiente. 60. 2007c.12 Los impactos del cambio climático. y. También se cambio climático resultarían demasiado incorporar las medidas climáticas en los programas de desarrollo. Vol. CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN Capacidad de un sistema de ajustarse al cambio climático (en particular a la variabilidad climática y los fenómenos climáticos extremos). con el objeto de moderar daños potenciales. la adaptación y los vínculos con el desarrollo sostenible en África B. El vínculo entre cambio climático y desa- Cambios climáticos observados y proyectados El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC. o hacer frente a las consecuencias. EL CAMBO CLIMÁTICO EN ÁFRICA económico aumenta la capacidad de hacer frente a los problemas medioambientales y sociales. y los factores clave de la mitigación y adaptación (véase el recuadro).

y fue ligeramente más intenso en la estación entre junio y espera un aumento de la temperatura de alrededor de 0. La vulnerabilidad de África al cambio climático se ve extremada por diversos facden la pobreza endémica. cuatro de cada diez personas están infectadas con el VIH/SIDA más pobres. Algunas regiones africanas son más pro- En la actualidad. representan alrededor del 5 por ciento del 1 Los impactos del cambio climático se observan en la del lago Chad: de 22 902 km² en 1963 a solo 304 km² en 2001 Fuente: PNUMA. El recalentamiento tuvo un ritmo de 0. por ejemplo viendo cada vez más frecuentes y graves. el alimentario y el hídrico. El ingreso promedio per cápita en la mayor parte de los países africanos es hoy día más bajo hariana es la única región cuyo producto interno bruto (PIB) registra un crecimiento anual negativo: –1 por ciento entre 1975 y 1999. Unasylva 231/232. crónicos. en comparación con el 6 por ciento parte de la región de África a lo largo del siglo XX. tales como la deforestación. En África subsahariana. aun si las concentraciones de gases de efecto invernadero y de aerosoles se mantienen en los niveles mientos climáticos extremos. Se población de África subsahariana padece hambre crónica (FAO. Vol. el hambre. el cambio climático es un factor de estrés que se añadirá probablemente a estas amenazas sucesos desastrosos registrada sea resultado de una combinación de cambios climáticos y de alteraciones socioeconómicas y demográficas. los ecosistemas africanos se ven amenazados por diferentes agentes de estrés. Entre los principales sectores vulnerables indicados por el IPCC (2007b) está el agrícola. los costos relacionados con los gastos sanitarios y la pérdida de mano de obra y de productividad son los costos más elevados. 60. FAIDUTTI La deforestación. 2009 . sino nes costeras y sucesos climáticos extremos. la degradación de las tierras y una dependencia considerable de la biomasa para la obtención de energía. los bajos niveles de desarrollo y la escasa capacidad de adaptación. más del 80 por ciento de la población depende para cocinar de la biomasa tradiclimático puede representar un factor de estrés añadido (Figuras 1 y 2). la alta FAO/CFU000352/R. 2007).05 oC por década.1 oC por década durante las próximas dos décadas. y a riesgos más intensos relacionados con la salud humana. En algunos países africanos.13 ella la productividad agrícola será reducida y la inseguridad hídrica será mayor. en África subsahariana. 2008. la degradación de las tierras y la fuerte dependencia de la biomasa como fuente de energía representan amenazas para los hábitats y ecosistemas africanos.

Vol.14 2 Impactos del cambio climático en África Fuente: IPCC. a situaciones de urgencia alimentaria en 2003. los impactos negativos del cambio climá- En África se registra la menor concentración de emisiones de CO2 del mundo contribuido al recalentamiento mundial. Con frecuencia. una gobernanza insuficiente y unas instituciones débiles. la escasa inversión de capitales. el rápido aumento de una pobla- degradados. malas infraestructuras. Es imposible desligar las posibilidades de éxito de las acciones de mitigación y adaptación de los esfuerzos Unasylva 231/232. 2007b (Figuras 9-5). en diez se desarrolla en la actualidad de un enfrentamiento. y unos niveles de deuda externa constantemente altos pese a los programas de condonación de la deuda de años recientes. la carencia de acceso a los mercados extranjeros. 2009 . los recursos se destinen al presupuesto militar número de personas desplazadas dentro del país y de refugiados elevado. añaden a la vulnerabilidad de África está la fuerte dependencia de los productos primarios. están mejor preparadas para adaptarse a los impactos climáticos. EL CAMBIO CLIMÁTICO: UN PROBLEMA DE EQUIDAD - mulación de gases de efecto invernadero. 60. una inadecuada transferencia de tecnología.

asignar recursos de forma apropiada. PRINCIPALES DESAFÍOS QUE ÁFRICA DEBE AFRONTAR Según las predicciones. Para conseguir estos objetivos. 60. Internet document. nacional y regional. Nuestro responder. Unasylva 231/232. garantizar la seguridad alimentaria y energética.0 o más 5.5-4. de inversiones en innova3 Emisiones de dióxido de carbono per cápita.0-2. No se conseguirá enfrentar eficazmente el desarrollo sostenible en África si no se toman en cuenta los impactos del cambio climático en la agricultura. clima supone costos en exceso de las igual. El desarrollo sostenible y la adaptación se refuerzan mutuamente.4 Menos de 1.0 No se dispone de datos Fuente: Banco Mundial. FAIDUTTI Las prioridades para los países africanos al afrontar los desafíos del cambio climático son las siguientes: conseguir un amplio reconocimiento político en la plataforma de negociaciones internacionales. 2008. y el IPCC ha llegado a la das de adaptación se recogieran en el marco del desarrollo sostenible.9 2. Data and statistics.15 para superar las disparidades entre países desarrollados y en desarrollo. Vol. se precisa de una gobernanza idónea. 2008. y de la cooperación internacional. del acceso a la tecnología. 2000 ción. 1987.9 1. Para ello Bibliografía Banco Mundial. Disponible en: Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CMMAD). de la participación y el compromiso de todos lo sectores de la sociedad. y la necesidad de evaluar y hacer frente a los riesgos del clima en los programas nacionales de desarrollo. Toneladas per cápita 10. se lograría disminuir los impactos negativos futuros del cambio climático. los conflictos siones en la población pobre. en África subsahariana las repercusiones más graves del cambio climático se traducirán en una productividad agrícola reducida y en una mayor inseguridad hídrica FAO/CFU000140/R. llevar a cabo acciones de gestión y de adaptación a los riesgos climáticos a largo plazo. 2009 .0-9.

Programa de las Naciones Unidas para el IPCC. 2007. Climate change 2007: impacts. 2007. Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). Nairobi. La lucha contra el cambio climático: solidaridad frente a un mundo dividido. Climate change 2007: the physical science basis. Vol. Desarrollo (PNUD).unep. Roma. Contribution of Working Group II to the Fourth Assessment IPCC. Más allá de la escasez: poder. 2009 . Ginebra.16 futuro común. 2007a. 2008. Suiza. El estado mundial de la agricultura y la alimentación 2007. pobreza y la crisis mundial del agua. Kenya. Informe sobre Desarrollo Humano 2006 PNUD. Cuarto Informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. 2007b. Cambio climático 2007: informe de síntesis. FAO. Naciones Unidas. Contribution of Working Group I to the Fourth Assessment Report of the adaptation and vulnerability. 60. Objetivos de desarrollo del Milenio. Atlas of our changing environment. 2007c. Informe de 2007. Nueva York. 2007. 2006. Informe sobre Desarrollo Humano 2007/2008. Disponible en: na.net/atlas Unasylva 231/232. Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

pero ha creado igualmente oportunidades económicas. la epidemia habrá acabado con más del 75 por ciento del volumen de los pinos en Columbia Británica. Servicio Forestal de Columbia Británica. FAO/FO-6873/J. y ha promovido formas nuevas de concebir la ordenación forestal en el contexto del cambio climático y de los objetivos de índole social. un porcentaje las comunidades provinciales. Bosques y Pastizales.17 Aprender cómo hacer frente a las perturbaciones derivadas del cambio climático y a otros fenómenos D. otros factores como las intervenciones de para 2015. y sus impactos son ya una realidad. Konkin y K. Provincia de Columbia Británica. BALL Unasylva 231/232. E atribuir la epidemia a múltiples causas. El cambio climático en esta región no es teórico. las poblaciones precedentes y atacan ahora en una extensión de más de 13 millones de hectáreas de la provincia de Columbia Británica. Victoria (Canadá). Kathy Hopkins es Asesora técnica – Cambio climático. Vol. 60. Victoria (Canadá). abarca una superficie La importancia de las actividades forestales en la economía de la provincia canadiense de Columbia Británica queda ilustrada por esta balsa de trozas que es remolcada hacia el aserradero Doug Konkin es Viceministro. la provincia más occidental del Canadá. ha impulsado la colaboración entre comunidades rurales. se suelen registrar brotes periódicos de escarabajo del pino de montaña (Dendroctonus ponderosae). la industria forestal y la sociedad. La epidemia ha supuesto un desafío múltiple. 2009 . un barrenillo nativo del pino torcido. n el Canadá occidental. Hopkins Un devastador brote de escarabajo del pino de montaña en la provincia de Columbia Británica (Canadá) ha supuesto desafíos. desde finales del decenio de 1990. Además. UNA PROVINCIA FORESTAL Columbia Británica. Sin embargo. pero también ha creado oportunidades para los encargados del diseño de políticas. el sector industrial de los recursos naturales y organismos de gobierno.

MINISTERIO DE BOSQUES Y PASTIZALES DE COLUMBIA BRITÁNICA UN PARAÍSO PARA EL ESCARABAJO Montañas boreales septentrionales Ninguna tendencia 1 Variaciones en la temperatura media en Columbia Británica durante el siglo XX +1. Durante el siglo pasado.18 Los cadáveres de escarabajos del pino de montaña han sido arrastrados por las aguas hasta las orillas de un lago y dan una idea de la gravedad del brote En muchas comunidades rurales. contorta es el hospedero preferido del escarabajo del pino de montaña. no se han registrado en Columbia Británica las ocasiones anteriores. Los productos forestales generaron.6 +1. +1. por los hogares. Cuando la población de éste es de carácter endémico. tuvieren el efecto de reducir la magnitud de los brotes. Vol. Además de su valor maderero. y en 2007 representaba 84 000 empleos y el 6. A lo largo del siglo XX (hasta 1995).5 Zona interior meridional Nota: Cuando el período de registro meteorológico respecto a una zona «Ninguna tendencia». y se encuentra desde las altitudes medianas hasta las subalpinas. el escarabajo se reproduce en el interior de los árboles debilitados de gran diámetro. entre 1996 y 2004. P. La rápida difusión de la epidemia a través de dichas formaciones ha demostrado la importancia de ordenar las distribuciones por clases de edad y de aumentar la diversidad de las especies especies diversificado y una distribución apropiada de las clases de edad habrían podido reducir la exposición de la zona tipo único de insecto o patógeno. 2009 .7 Llanos de la taiga Llanos boreales Ninguna tendencia El pino torcido (Pinus contorta) es la especie arbórea más importante de Columbia Británica. y produce el 23 por ciento de la madera en pie de la provincia.1 Montañas meridionales interiores Depresión de Georgia +0. por la industria y por otros bienes de valor cultural y medios de subsistencia para los habitantes de las Naciones Originarias. y cuando es epidémica. y son destinos de turismo y lugares de esparcimiento. ataca y mata los árboles en extensas superficies. Crece en la mayor parte de su zona interior. Dos tercios de sus tierras son tierras forestales de Columbia Británica es propietario y de la provincia.1 +1. el recalentamiento Unasylva 231/232. 2002 EFECTOS DEL CLIMA EN LA DISTRIBUCIÓN DEL ESCARABAJO DEL PINO DE MONTAÑA de alrededor de 95 millones de hectáreas en la accidentada costa del Pacífico. Fuente: Ministerio de Medio Ambiente de Columbia Británica. el sector forestal es la principal fuente de empleo. las medidas antiincendios y la reglamentación restrictiva sobre cosechas condujeron al desarrollo de amplias formaciones forestales han llegado a la madurez constituyendo un hábitat ideal para el escarabajo del pino de montaña.8 por ciento del producto interno bruto de la provincia.1 Zona interior sub-boreal +0.1 Costa y montañas Pacífico nororiental Zona central interior +1. 60. alrededor del 40 por ciento del valor total de todas las exportaciones de Columbia Británica (15 000 millones de Durante los últimos diez años.

No degradándose. Por ejemplo. El hábitat vegetal y animal también se ha visto afectado. La vida útil estimada promedio de los árboles va de 5 a 10 años. Sin embargo. Sin embargo. y la de los rodales de pino de 8 a 12 años. KUBIAN PRO-TECH FOREST RESOURCES LTD Combatiendo el escarabajo del pino de montaña con fuego del clima fue. se destinaron recursos financieros considerables a las acciones encaminadas a ralentizar el ritmo de la infestación en las éste alcanzase las Montañas Rocosas y de rígidas temperaturas invernales capaces de matar las crías fueron vanas. El pino muerto puede ser aprovechado como madera dimensionada durante un período sumamente variable. se han constatado algunos beneficios a breve plazo. de una intensidad aproximadamente o C) (Ministerio de Ambiente de Columbia Británica. RELACIÓN DE LAS MEDIDAS QUE SE HAN TOMADO América frenase la demanda de madera. y para 2007 el escarabajo había proliferado. Recuperación de valor En la zona central afectada por el brote. 2007b. los fabricantes han debido poner a punto técnicas para evitar este problema. 2002. La cosecha fue intensificada en las unidades de ordenación más perjudicadas. los esfuerzos no tardaron en concentrarse en recuperar el valor económico de la madera rarse. llegando. como la madera seca expuesta a la intemperie sufre deterioro. Asistencia a las comunidades que dependen de los bosques aumentado últimamente debido a la intensificación de la cosecha de recuperación. Los primeros no se han limitado a pérdidas de cubierta forestal madura: por ejemplo. J. hasta las Montañas Rocosas. a plazo más largo el brote no dejará de Los brotes de escarabajo del pino de montaña han tenido (o tendrán) numerosos efectos perjudiciales ambientales y socioeconómicos. los beneficios económicos derivados de la gran cantidad de madera muerta disponible terminarán agotándose. los daños se habían extendido a alrededor de 500 millones de metros cúbicos de madera. Vol.S. Los niveles de cosecha permitidos fueron elevados temporalmente y la reglamentación fue modificada para facilitar la realización de las labores gracias se trasladaron desde zonas adyacentes no afectadas por la infestación. mológica jamás registrada en la provincia. pero. económicas negativas durante un período prolongado. taba más del 70 por ciento del volumen de la madera disponible. En Columbia Británica. Según ensayos ha sufrido daños causados por el escarabajo se puede utilizar hasta 15 años después ser eliminada o controlada. Las elevadas temperaturas invernales se tradujeron en una mayor tasa de supervivencia del escarabajo del pino de montaña. 2008. ayudado por las corrientes ventosas. Para 2008. fue dos a tres veces más alto (Figura 1). Thrower and Associates. se raja fácilmente y tiene una tasa de recuperación reducida. 60. la actividad económica en las zonas afectadas del Canadá había experimentado un Limitar el alcance de la plaga: una esperanza vana La primera medida adoptada en Columbia Británica para contrarrestar esta infestación Unasylva 231/232. las capas freáticas y los ciclos hidrológicos han experimeninteriores han dejado de ser sumideros de carbono para convertirse en fuentes de mantener hasta 2020.19 PARKS CANADA AGENCY/R. proveniente de –masiva y cada vez más amplia– ha consistido en contener la extensión del brote. pellets de madera u otros productos (FPInnovations – Forintek. IPPC. 2007a. en el interior. 2009 . en la zona costera de la provincia. y en algunas regiones los suministros de madera disponibles a medio plazo se habrán reducido en un 50 por traban antes de la plaga. 2008). tableros de astillas orientadas. Timberline Natural Resource Group. 2001). EFECTOS CAUSADOS POR EL ESCARABAJO DEL PINO DE MONTAÑA recuperar la mayor cantidad posible de madera comercializable.

En el año 2005 el gobierno de Columbia Británica inició un programa de reforestación en áreas deforestadas a causa de Unasylva 231/232. Durante los próximos cinco años se plantarán 75 millones de plantones. de una principalmente con madera proveniente de árboles que murieron tras el ataque de escarabajo del pino de montaña pino de montaña con el objeto de crear del programa ha superado los 50 millones propósito es mejorar el suministro futuro de madera mediante el restablecimiento manera habrían permanecido subproduccorrer otros bienes forestales. efecto invernadero y consumo energético durante su elaboración. el perfeccionamiento de la capacidad de laminado y la creación de productos alternativos provenientes de madera pino de montaña. Gracias al programa de reforestación se han plantado ya 8 millones de plantones por año y 18 millones de plantones se cultivarán hasta 2010. El señalamiento ción durante las operaciones de tala tiene ahora gran importancia. Sirva como ejemplo el óvalo olímpico de patinaje veloz para los Juegos Olímpicos Invernales. dando empleos directos e indirectos a cerca de 300 personas y generando ingresos por más de 170 millones de CAD (136 millones exportaciones a Europa.20 CIUDAD DE RICHMOND. La industria de pellets está conociendo una expansión acelerada. Valoración social de los bienes ambientales La población de Columbia Británica vive en su mayoría en centros urbanos alejados magnitud de los cambios sufridos por el paisaje tras la infestación y los recientes público ha cundido una toma de conciencia renovada acerca del valor de los servicios tener repercusiones económicas. las universidades y la industria han emprendido investigaciones relacionadas con nuevas técnicas de manufactura.7 millode productos nuevos y la mejora de los procedimientos de manufactura. 2009 .9 millones de CAD (4. Sector manufacturero y productos Los asociados de gobierno. el techo del óvalo olímpico de patinaje veloz para los Juegos Olímpicos Invernales. Con esta iniciativa se persigue la estabilidad social durable y se atiende a las aspiraciones locales. CANADÁ Columbia Británica está impulsando la utilización de la madera para la construcción: en las cercanías de Vancouver. Al en la escala del valor añadido al desarrollar los sectores de la gasificación y de otros mente de la demanda de mercado. la madera presenta ventajas comparativas respecto al acero y hormigón. BC. se han asignado 5. en Columbia Británica. Protección del suministro de madera a medio plazo El sector forestal también se ha preocupado de mitigar los desajustes a medio plazo en el suministro de madera. y en 2008 produjo. Columbia Británica dispone de energía hidroeléctrica abundante. Vol. La administración de Columbia Británica está de la rehabilitación comunitaria mediante la diversificación de las oportunidades económicas. Alrededor del 30 por ciento de los rodales de pino muerto tieconsiderados rodales parcial o totalmente cerrados. es menos depenjurisdicciones provinciales y solo ahora ha comenzado a explotar fuentes de energía alternativas. construido en las cercanías de Vancouver: un millón de pies tablares de madera aserrada (2 360 m3 [en piezas aserradas de dimensiones nomina- de 2. casi 1 millón de toneladas de pellets de madera. Hasta el presente. sociales y culturales considerables en unas comunide las actividades de tala y aserrío. 60. Columbia Británica está fomentando el uso de la madera como material de primera elección para la construcción de viviendas. ha representado también un impulso para la producción de celulosa mediante el uso de bioenergía. de resultas de la infestación. La disponibilidad de madera barata en grandes cantidades.6 ha. La provincia ha asignado fondos adicionales para la reforestación de las zonas infestadas donde los pinos han muerto y donde no habrá cosecha de recuperación. Con los árboles jóvenes se podría asegurar al menos en parte el suministro de madera en muchas zonas.

hipótesis de cambios rápidos (emisiones intensas) Clima idóneo para la picea de Engelmann (Picea engelmannii) y para el abeto blanco americano (Abies lasiocarpa) (ESSF) Fuente: Symmetree Consulting Group Ltd. el pino ponderosa (Pinus ponderosa) y la tuya roja occidental Unasylva 231/232.21 ahora se plantean figura la repercusión cional de aprovechamiento de la tierra. Proyecciones climáticas peratura durante el siglo XXI oscilará entre 1 oC y 6 oC (IPCC. las plagas y el agua superarán en con creces los de los cien años anteriores.for. Sin embargo los daños resultantes del cambio climático no se solventarán ajustando tan sólo los sistemas naturales o adaptación surta efecto. junto con otros agentes. sin publicar Clima ligeramente más cálido. Vol. EXPECTATIVAS FUTURAS del ecosistema de absorber. Los modelos permiten predeencuentran en el territorio de la provincia se verán sometidos dentro de poco a condicioun mosaico de especies distinto del actual. Este incremento dependerá de hecho de la rapidez con la costos asociados con agentes tales como el fuego. El personal científico del gobierno ha llevado a cabo estudios en colaboración con el propósito de elaborar hipótesis sobre a los ecosistemas forestales en el futuro (Figura 2).) (ICH). del cambio climático.bc. La Iniciativa para los Ecosistemas Forestales Futuros (véase www. Columbia Británica se está ya preparando para afrontar nuevos aumentos de esta magnitud o incluso superiores. Debido a su situación geográfica septentrional. idóneo para la tuya roja (Thuja plicata) del interior occidental y el árbol de la vida (Tsuga spp. Reevaluación de la normativa y las prácticas forestales La epidemia de escarabajo del pino de montaña ha puesto de manifiesto la compueden tener las repercusiones de un grave acontecimiento perturbador. Para hacer frente al cambio climático. Los cambios resultantes podrían tener repercusiones significativas en las especies y los ecosistemas. 2009 . responsables. anteriormente un asunto esencialmente relacionado con el crecimiento. Cómo entender las respuestas del ecosistema El cambio climático es una de las principade investigación del Servicio Forestal de Columbia Británica. La rapidez puede poner a dura prueba la capacidad del gobierno de satisfacer las expectativas de la sociedad. recuperarse y adaptarse a los fenómenos de estrés provocados por el cambio climático. Esto evoca la necesidad de adoptanto las comunidades como las economías ostenten una resiliencia reforzada. 60. todo el aparato normativo del MinisteBritánica se ha sometido a revisión. hipótesis de cambios lentos (emisiones escasas) 2050. Por ejemplo. Por este motivo se están indagando procedimientos para una migración asistida de especies de en el futuro podrán tener un clima más apropiado.gov. ha sido ampliado para comprender asimismo la resiliencia. y cómo incorporar los valores sociales en las decisiones de política.ca/hts/Future_Forests) fue creada en 2006 para adaptar las políticas de ordenación y las prácticas con el objeto de acrecentar la resiliencia de Por resiliencia se entiende la capacidad 2 Hipótesis climáticas para la zona del Arroyo Cahilty las especies puede no tener la capacidad natural de cambiar tan rápidamente como el unas especies insuficientemente adaptadas podrían sufrir un estrés mayor.3 por ciento) de tierras provincia. y el abeto de Douglas (Pseudotsuga spp. el concepto de mejora de árboles forestales. idóneo para el abeto de Douglas. 2007).) del interior (IDF) Clima más cálido con veranos más secos. ajustar las prácticas de ordenación forestal se ve limitada por la muy exigua proporción (alrededor del 0. ha consistido en la creación de un impuesto de carbono neutral sobre las emisiones de gases de efecto sustancias combustibles fósiles. Los emisores están obligados a efectuar pagos por Presente 2050. La aportación del gobierno de Columbia Británica a la reducción de los gases de efecto invernadero.

60. por ejemplo. Si se pretende será oportuno no solo efectuar ajustes en las estructuras comerciales y en los incentivos. y por ende la resolución de los retos medioambientales radica en las personas. Por ello. La epidemia ha puesto de relieve las consecuencias potenciales no buscadas de las intervenciones humanas en los ecosistemas naturales. Resumen para responsables de políticas. Los problemas y las soluciones forman parte de un sistema de influjos mundiales complejo. 2008. el gobierno provincial ha multiplicado los canales de didáctica organizacional. es preciso modificar los comportamientos. Canadian Forest Service Internal Report for Project 5754. las empresas energéticas se están asociando con empresas forestales. usar combustibles limpios. evitar la creación de organizaciones jeráry mantener una visión universalista. La ley obliga al gobierno de impuestos de carbono recaudados en la provincia han sido devueltos por completo a las empresas y particulares en forma de reducciones tributarias. en la Iniciativa Climática Occidental. la expansión económica china repercute en el precio del petróleo en todo el mundo. abierta en la provincia. Vol. Resumen para responsables de políticas. Este objetivo implica modificar las relaciones tancias de gobierno y organismos gubernamentales. Contribución del Grupo de Trabajo I al Cuarto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos Unasylva 231/232. 2001. Todos estos factores condicionan «Diez mil millones de escarabajos no se pueden equivocar – Compre pino de Columbia Británica» Bibliografía FPInnovations – Forintek. 2009 . aumentar la eficiencia de los combustibles utilizados o adoptar nuevas tecnologías energéticas. para proteger la calidad del aire. a un desincentivo para la contaminación por emisiones. de los individuos y de las comunidades. en cuyo ámbito se está elaborando un sistema de comercio de derechos de emisión destinado a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes - El gobierno de Columbia Británica está sensibilizando a la gente acerca del cambio climático y estimula a individuos y organizaciones para encontrar soluciones innovadoras relacionadas con los problecambio climático de manera eficaz. Columbia Británica está igualmente empeñada en establecer una reglamentación para reducir o eliminar la deforestación neta. Por ejemplo. se ha dotado de una administración progresista y ha establecido nexos robustos entre investigadores y políticos. es menester reconocer climático son producto de las pautas del comportamiento humano. Columbia Británica persigue ensayar diversas hipótesis futuras. Los aranceles aduaneros rusos sobre las trozas determinan el precio de las trozas en el comercio interdel pino de montaña influye en el precio América. La ciencia es indispensable para resolver los asuntos relacionados con el cambio climáEn la actualidad. IPCC. sin embargo. sino también difundir mensajes y satisfagan el entendimiento. EN SÍNTESIS la capacidad de mantener un suministro regular de madera en Columbia Británica y dan recibir. Las subvenciones estadounidenses a los granos afectan a la superficie destinada en todos los lugares del mundo a la producción de fibras y alimentos. Columbia Británica participa también. y por otros motivos. 2007. y la necesidad de desarrollar la resiliencia de los ecosistemas. Cambio climático 2007: base de ciencia física. Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). y conforme el clima cambia. Están surgiendo se solapan. Sus esfuerzos han dado frutos gracias a un trabajo interdisciplinario. por ejemplo en materia de salud forestal. análisis del suministro de madera y planificación comunitaria. Parte de la contribución del Grupo de trabajo I al Tercer Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Press. por una parte. les de Columbia Británica se han ampliado tras los problemas planteados por la epidemia del escarabajo del pino de montaña. Pero los árboles viejos son fácil presa de agentes perturbadores como el escarabajo del pino de montaña. no solo respecto al clima sino también respecto a los sistemas ecológicos y humanos. y la industria y las comunidades. la opinión pública presiona para conservar los árboles viejos y reducir o eliminar los fuegos. Predicting yields from post MPB attacked sawlogs.22 para todos los sectores de la economía. dando origen a nuevas tecnologías y productos. Para enfrentar holísticamente los desafíos sistémicos del cambio climático. Ninguna comunidad u organismo está preparado para afrontar por sí solo los camdeben prestar su apoyo a la diversificación. por otra. Columbia Británica en hipótesis y procedimientos destinados a crear capacidad de adaptación. de América y cuatro provincias canadienses. Todos los problemas se consideran problemas de índole social. Aspectos sociales Para todas las operaciones de su sistema de ordenación forestal. Las empresas y particulares en Columbia Británica tienen la posibilidad de reducir sus pagos de impuestos al limitar su consumo de combustibles. menoscabar los esfuerzos encaminados a mantener la salud de los rodales. Podrían incluso compensar en su totalidad las emisiones producidas si aprovecharan las ventajas de los mercados de carbono emergentes. los datos e informaciones no mudan por lo general la actitud de los individuos.

gov.S. 2002. Thrower and Associates.env. Cambridge. central interior. British Columbia Ministry of Forests and Range Internal Report for Project BC0108551. Shelf life study on log quality and volumes in mountain pine beetle-killed lodgepole pine in the B.C. Cambridge University Press. J. Reino Unido y Nueva York. Vol.UU. 2008.S. Indicators of climate change for British Columbia 2002. Unasylva 231/232. Preliminary analysis of mountain pine beetle shelf-life 2007 grey attack. J. Thrower and Associates.bc. Ministerio de Ambiente de Columbia Británica. Victoria.38.23 sobre el Cambio Climático. Canadá.ca/ air/climate/indicat Timberline Natural Resource Group. Columbia Bitánica. British Columbia Ministry of Forests and Range Internal Report for Projects MFZ-010 and MFF-006. 2007a. 60. Canadian Forest Service Internal Report for Project 8. Field sampling for attributes related to the shelf life of mountain pine beetle-killed lodgepole pine in the sub-boreal spruce (SBS) biogeoclimatic zone. 2007b. Disponible en: www. EE. 2009 ..

2009 . B. J. Este artículo describe la aplicación de modelos climáticos de envoltura para la estimación de la presencia potencial de P. merkusii– y de dos especies endémicas raras –P. KASHIO Internacional en Maccarese. 2000. crecimiento y distribución de estos pinares se verán probablemente amenazados asimismo por los efectos del cambio climático. y se encuentra desde las colinas de Assam en la India a través de Myanmar. 2007). merkusii en Asia sodoriental en las condiciones climáticas actuales. Vol. Koskela. LOS PINOS DE ASIA SUDORIENTAL Pinus kesiya crece en tierras altas (800 a 1 200 m). los pinares remanenpodrían ser usados para la rehabilitación L de los pinares naturales degradados. El Pinus kesiya crece en tierras altas en Asia sudoriental: rodal natural en un montículo (pendiente izquierda) situado a 1 200 a 1 300 m de altitud. kesiya y P. Jarkko Koskela y Barbara Vinceti trabajan FAO/M. Andy Jarvis trabaja en Biodiversity International y en el Centro internacional de agricultura tropical (CIAT) en Cali (Colombia). La regeneración.24 Repercusiones del cambio climático en la distribución de los pinos tropicales en Asia sudoriental M. Vinceti y A. el mejoramiento de los árboles y el establecimiento de plantaciones de árboles. 1980). se recurre a modelos climáticos de envoltura. la República Democrática Popular Lao. merkusii y los eventuales efectos en la conservación y uso de los recursos genéticos de estas especies. Roma (Italia). de la conservación y uso de los recursos genéticos de ambas especies en Asia sudoriental. dalatensis y P. 60. Jarvis en la distribución de Pinus kesiya y P. Tailandia. Las prácticas insostenibles de resinación y de recolección de leña han degradado muchos de los rodales remanentes. van Zonneveld. provincia de Chiang Mai (Tailandia septentrional) Maarten van Zonneveld es experto asociado International en Cali (Colombia). 2005). sudoriental se componen de dos especies de gran importancia económica –Pinus kesiya y P. desveladas por los modelos. Armitage y Burley. Unasylva 231/232.. También se discuten las consecuencias. krempfii–. la superficie ocupada por estas especies haya disminuido en las últimas décadas (FAO. Razal et al. la erosión de los recursos genéticos de las especies de pino. Centro Danida de semillas forestales. y analiza las modificaciones en la frecuendel cambio climático. Pese a la realización de diversos proyectos de conservación (por ejemplo. Viet Nam y Camboya hasta China meridional y Filipinas (Turnbull.

la República Democrática Popular Lao y Camboya sudoccidental. 1991) derivadas de las capas climáticas mundiales de la base de datos WORLDCLIM (Hijmans et al. los fuegos pueden favorecer el establecimiento hubiesen sido ocupados por latifoliadas competidoras (Turakka.. Barnes y Keiding. kesiya es plantada tanto dentro como fuera de su ámbito natural. 2006). kesiya existencia de poblaciones naturales. merkusii crece en tierras de altitud menor en los países mencionados. 1973. merkusii como especie para planAsia sudoriental continental el incremento en altura inicial de los plantones se retrasa por una «etapa de pasto» cuando sus agujas forman matas de hierba durante el período de desarrollo de una robusta raíz pivotante. Luukkanen y Bhumibhamon. 2005a). 1982).25 El Pinus merkusii crece en zonas de altitud menor: un rodal natural situado a una altitud de 600 m. 1989) y rodales boscosos prioritarios para los programas de conservación in situ (Centro Danida de semillas forestales. kesiya y P. merkusii crecen en suelos pobres y bien drenados. P. y también en Indonesia (Sumatra). Para realizar la modelación la distribución de la especie con el objeto de predecir su nicho climático. merkusii. Vol. es por tanto la natural en el hemisferio sur. Como las poblaciones insulares de P. así como datos de herbario accesibles libremente en la Infraestructura Mundial de Información en Biodiversidad (véase www. PREDICCIÓN DE ÁREAS DE DISTRIBUCIÓN PRESENTES Y FUTURAS semillas para los programas de recolección (FAO. Ambas especies de pino están relativamente bien adaptadas a los incendios forestales. Los datos comprendían procedencias de 46 poblaciones naturales de P. 1998).gbif. es decir su presencia potencial. A conse observaron los cambios o desplazamientos de las zonas de distribución. Las provincias indonesias de Java distribución natural de P. con exclusión de China e India (Cooling.. la especies podría también estar presente potencialmente en diversos otros lugares de Myanmar. kesiya. Razal et al. estas características se consideran ventajosas para la selección por regeneración natural en zonas donde los incendios forestales son frecuentes). Si bien en Myanmar se ha registrado la existencia de tan sólo una P. 2009 . dalatensis y P. KASHIO La envoltura climática diseñada para P. Tailandia nororiental y meridional. merkusii no pasan por la «etapa de pasto». P. provincia de Chiang Mai (Tailandia septentrional) P. Dipterocarpus. Para los análisis de las especies de Pinus en Asia sudoriental se utilizaron datos de procedencias de poblaciones naturales consideradas lugares de origen geográfico de Unasylva 231/232. De la base de datos también se extrajeron informaciones sobre el rango de altitudes presente de las especies. en una importante especie de silvicultura de de P. 2000. y forman a menudo rodales mixtos conjuntadas con especies latifoliadas (por ejemplo. P. y se ha convertido. pero los frecuentes fuegos de origen humano impiden la regeneración completa y ocasionan la mejan a los de sabana. Los desplazamientos base a proyecciones climáticas tomadas de modelos de circulación global. la especie ha sido utilizada para plantación tan sólo en Indonesia. tienen un clima apropiado para el desarrollo de la especie. pero. 2005). Sin embargo. Quercus y Shorea). krempfii se dan tan sólo en las tierras altas de Viet Nam meridional (Richardson y Rundel. Para describir el clima actual en los sitios de las poblaciones naturales de pino se utilizaron 19 variables climáticas Bioclim (Busby. Los modelos climáticos de envoltura son una rápidamente el impacto potencial del cambio climático en la distribución de las especies y los ecosistemas.org). 60. 1968). Se realizaron proyecciones climáticas para el año 2050 según predicciones promedio de dos modelos de circulación global ampliamente utilizados –el HADCM3 y el CCCMA– con arreglo a una hipótesis de emisiones de CO2 en la Para elaborar la envoltura climática presente y futura respecto a la frecuencia natural de las dos especies de pino se aplicó el programa Maxent de modelos climáticos de envoltura (Phillips. 1970. DISTRIBUCIÓN DE PINOS ACTUAL Y POTENCIAL BAJO LAS CONDICIONES CLIMÁTICAS PRESENTES FAO/M. según se ha constatado. Centro danés/FAO de semillas forestales. kesiya y 50 poblaciones naturales de P. kesiya esté presente más abundantemente en ese país disponible. Anderson y Schapire. sobre todo en varios países africanos.

2007). 60. P. Las proveniencias chinas de P. Vol. IMPACTOS POTENCIALES DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA DISTRIBUCIÓN DE LOS PINOS las dos especies de pino (Figuras 3 y 4). pocas son las zonas resultas del cambio climático. Sin embargo. P. La mayor parte de las poblaciones de P. kesiya. merkusii de las tierras bajas de Camboya y Tailandia puedan ser los más amenazados por las alteraciones climáticas (Figura 4). 2009 . ofrecerán condiciones propicias para el desarrollo de Unasylva 231/232. merkusii natural en diversos lugares de archipiélago malasio y en Australia septentrional. esto indica climáticas nuevas. el impacto del cambio climático sufrido por estas poblaciones podría no ser tan drástico como lo predicen los modelos de envoltura. Los es apropiado para el desarrollo de P. kesiya presentes en zonas caracterizadas por variaciones de los valores estacionales de temperaturas altas serán las más amenazadas (Cuadro 1). merkusii En términos generales. y China meridional (Figura 3). merkusii (Figura 2) coincide con la pauta de distribución de las especies observada en Asia sudoriental continental y en Sumatra. Las poblaciones de P. kesiya registradas se encuentran en zonas de altitud mayor.26 Presencia registrada de pinos Envoltura climática Presencia potencial de pinos Fuera del nicho climático natural Presencia registrada de pinos Envoltura climática Nuevas zonas potenciales Fuera del nicho climático natural 1 Presencia registrada y potencial de Pinus kesiya 2 Presencia registrada y potencial de Pinus merkusii Impacto leve Impacto intenso Nuevas zonas potenciales Presencia fuera del nicho climático Impacto leve Impacto intenso Nuevas zonas potenciales Presencia fuera del nicho climático 3 Predicción del impacto del cambio climático respecto a la presencia de Pinus kesiya natural 4 Predicción del impacto del cambio climático respecto a la presencia de Pinus merkusii natural La envoltura climática delineada para P. merkusii las de P. por lo general a 1 022 m el cambio climático las afecte mayormente. kesiya establecidas en terrenos de ensayo en África sudoriental y Viet Nam fuera del ámbito climático natural de la especie han mostrado rendimientos moderadamente buenos (Costa e Silva. tes del archipiélago malasio el clima será más favorable para las plantaciones de P.

9 1974. El cambio climático representa una amenaturales de estas especies están aún más expuestas a degradación y corren el riego de extinguirse.9 35.5 -3. se pronosP. Como muchos rodales de P.9 197.7 Temperatura máxima en el mes más cálido 30. Guzmán-Reyna y Rehfeldt.3 -12.9 1. oocarpa se ha recomendado adoptar medidas análogas (Sáenz-Romero.7 2. Los modelos podrían arrojar sobreestimaciones acerca del impacto podrían manifestar una capacidad de adaptación a una gama climática más amplia.3 -8. Por lo demás. con máximas en el mes más cálido del año 2050 por encima de los 36 oC (Cuadro 2). merkusii de tierras bajas la migración de las proveniencias de tierras bajas hacia tierras de altura donde el clima es más favorable se vea limitada. De hecho.4 56.3 26. Además del clima. matará los árboles adultos.3 32.2 271.7 161.3 Variación 1.7 2.5 Unasylva 231/232. Cambios promedio pronosticados respecto a cinco variables del clima para poblaciones de Pinus kesiya en zonas de impacto leve e intenso Variables del clima Poblaciones en zonas de impacto leve Presente Temperatura 2050 23.7 2050 Variación Poblaciones en zonas de impacto intenso Presente 2050 Variación 271. merkusii se caracteriza ya por una situación de vulnerabilidad.3 60.. un de la FAO (véase Hijmans et al. y según criterios de la conservación P.0 176. CONSECUENCIAS los recursos genéticos in situ. en los modelos de predicción climática no se han tenido La amplitud de las zonas de distribución potencial de las dos especies de pino no puedan sobrevivir sin mayores dificultades.0 60. Las proveniencias de tierras bajas en Tailandia oriental y Camboya septentrional en particular serán pronunciado de la temperatura (Figura 4).2 1721.4 1.6 Poblaciones en zonas de impacto intenso Presente 22.7 28. a las zonas de distribución.9 2050 24.7 9.3 Variación 1. Cambios promedio pronosticados respecto a cinco variables del clima para poblaciones de Pinus merkusii en zonas de impacto leve e intenso Variables del clima Poblaciones en zonas de impacto leve Presente Temperatura media 22.3 1511.7 -12. Las proveniencias locales de P.6 141.9 Temperatura máxima en el mes más cálido 32. el trasplante de las proveniencias de P. Los modelos de envoltura para la predicción del cambio climático toman en consideración los rangos climáticos en los cuales las especies existen naturalmente en la actualidad. merkusii de tierras bajas hayan de ser las más afectadas por el cambio climático.6 32. amoldarse a condiciones climáticas nuevas los estudios realizados con modelos de ciones son inadecuadas (van Zonneveld et al.1 -3.27 de temperaturas elevadas serán los más vulnerables a los efectos del cambio climático (Cuadro 2). En consecuencia. Por lo tanto.7 53.4 56. En Michoacán (México). los sitios de distribución CUADRO 1. Los ensayos llevados a cabo con especímenes provenientes de adaptan bien a un amplio rango de climas.1 188.8 1862. 2009 .0 176. La degradación y extinción de estas proveniencias podría traducirse en una pérdida importante de recursos genéticos para la silvicultura de poblaciones forestales artificiales y para las actividades de reforestación relacionadas con estas especies. merkusii de tierras bajas a zonas climáticamente más apropiadas pareciera ser la 21.0 1754.0 Variaciones estacionales de la temperatura (desviación estándar respecto a la temperatura media anual x 100) Precipitaciones anuales (mm) Precipitaciones en el trimestre más seco (mm) 33.0 259. el rango de tolerancia de la especie.3 1.3 las cortas y de las actividades de explotación con fines de obtención de leña.9 CUADRO 2. 2005b).1 220.7 170.3 259. para conservar las proveniencias de P. 2009).3 1687.0 33.5 -3. merkusii existentes en estas zonas podrían sufrir degradación y terminar extinguiéndose. 2006).. 60. Sin embargo. la competencia entre las plantas y otros factores influyen también en la frecuencia de las especies y representan otros ción presente y el desplazamiento futuro de las zonas de distribución.9 34.3 -5. kesiya. las condiciones del suelo.4 Variaciones estacionales de la temperatura (desviación estándar respecto a la temperatura media anual x 100) Precipitaciones anuales (mm) Precipitaciones en el trimestre más seco (mm) 32.9 1. ostentan un alto grado de variación genética y toleran un amplio rango de climas. diversas especies de pino está P.3 36. Vol. Como se indicó anteriormente.6 48.5 24.

Ecology and biogeography of Pinus..R. Burley. Pinus merkusii. y Leibing.J.E. Guarino. R. J. Carandang. y Peters. growth and wood quality traits.. A. 2006 Altitudinal genetic variation among Pinus oocarpa populations in Michoacán. O. Canberra. Vol. 1991.J. 2003). 2006. Distribution and ecology of the Pinus kesiya complex. Filipinas y Serdang. L. Mexico – implications for seed zoning. 21: 1545–1555.J. 2003. 1982.M. L. otras especies y a otras regiones.M.. Maximum entropy modeling of species geographic distributions. 1980. En D. E.A.P. sino también para determinar mático tenga repercusiones favorables en la silvicultura de poblaciones forestales artificiales de pino en el archipiélago malasio conforme aparezcan nuevas zonas dotadas de un clima idóneo para el establecimiento de P. merkusii and their natural regeneration in watershed areas of northern Thailand. Nature conservation: cost effective biological surveys and data analysis. Status of genetic resources of Pinus merkusii (Jungh et De Vriese) and Pinus kesiya (Royle ex Gordon) in Southeast Asia.R. Anderson. y Rojas. pp. la situación de las proveniencias de tierras bajas de P. M. 22. M. las proyecciones de los modelos de circulación global varían considerablemente. Armitage y J.. 60. y Burley. E. Copenhague. Estimating potential six climate scenarios. 25: 1965–1978. G. Nota sobre existencias de semillas de árboles de determinadas procedencias. 2007. 2005.. Forest & Landscape Denmark. 64–68. 1998. eds.N. T.W. Danish/FAO Forest Tree Seed Centre. 2007) y numerosas especies de árboles en et al..) Unasylva 231/232.M.D..H. Danida Forest Seed Centre. C. Reino Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Luukkanen. tree breeding and global warming. L.E. E. P. Fast Growing Timber Trees of the Lowland Tropics Forestry Institute. 178. Humlebaek. Cooling.. 2009 . 58. Razal.R. merkusii en Asia sudoriental continental parece ser crítica a la luz del aumento esperado de unas capacidad de tolerancia de las especies. R. Tropical Forestry Paper 9.G.M. Climate change impact predictions on Pinus patula and Pinus tecunumanii populations in Mexico and Central America. Forest & Landscape Working Papers No. conservation. Forest Genetic Resources Information. N. 2008). Disponible en: www. 12: 361–371.E. En C. P. Jr. 190: 231–259.2 manual. Jarvis. FAO. 17: 26-29. D. Lema.B. BIOCLIM – a bioclimatic analysis and prediction system. R.. R. ed. Austin. Margules y M. L.W.. Hao. Unasylva. Parra. Ecological Modeling. pueden adaptarse de formas no previstas en los modelos a las nuevas condiciones climáticas. 2000. R. En F.N.iucnredlist.. Mathur. Es más. y Dawson. y Arriaga. Cruz.. Por ejemplo. Very high resolution interpolated climate surfaces for global land areas. y por consiguiente los modelos de predicción climática tienen un margen de incertidumbre.L. Situación de los Bosques del Mundo 2007. 97/98: 130–132.R. Pearson. A. J. Matthews. 2005b. Forest Ecology and Management. Busby. Disponible en: www. y Rehfeldt. eds. Evaluation of an international series of Pinus kesiya provenance trials for adaptive. 2007. Richardson. T. y Schapire. Los Baños. Barrantes. FAO. pp.org. estas proveniencias terminen degradándose o extinguiénlugares donde hoy se presentan de forma natural. Forest Ecology and Management. Colegio de Silvicultura y Recursos Naturales y Oceanía del Instituto Internacional de Recursos Fitogenéticos (IPGRI) Richardson.B. Acta Forestalia Fennica. 2009. Roma. 1989. Sáenz-Romero. 2: 62–63... 2008 IUCN Red List of Threatened Species. Recursos Genéticos Forestales. Armitage. Dinamarca. Jones. 13–45. y Jarvis. o algo menos idóneo para el establecimiento de P. O’Brien. Costa e Silva. P. A. F. A. Nghia. Dvorak... Bussink. 1973. M.P.org Iverson. (Presentado para publicación. Roma. Los modelos climáticos de envoltura han se verán afectados con mayor probabilidad por efecto del cambio climático. CONCLUSIONES Bibliografía Barnes. P. R. 254: 390–406. Guzmán-Reyna. A.. Malasia. los modelos de envoltura se consideran una herramienta eficaz para lograr una primera aproximación del impacto climático potencial en la frecuencia de las especies (Pearson y Dawson. y LuomaAho. S. C. W. FAO. R. y Bhumibhamon.L. y Keiding. 2007.. Pinus merkusii provenance collections 1972. Conservation of genetic resources of Pinus merkusii in Thailand. Organización de Investigación (CSIRO). Es conservación adecuadas. 2008. S. Prasad.G.. C. Conservation Biology. S. 229: 340–350. Australia. Gómez-Mendoza. Notes on Pinus kesiya and P.E. 1968. Jarvis. Ensayos internacionales de procedencias de Pinus kesiya. R. kesiya. Hijmans.. a pesar de sus limitaciones. H. Ecology and biogeography of Pinus: an introduction. 2005a. pp. Dinamarca.28 en cuenta tales otros factores. y Rundel..T. J. I.. Oxford. y han permitido poner en práctica programas de conservación forestal y de ordenación no solo para anunciar cuáles serán los impactos. van Zonneveld. W. merkusii. G. Predicting the impacts of climate change on the distribution of species: are bioclimate Global Ecology and Biogeography. International Journal of Climatology. S. 2008. No obstante. J. Hijmans.. R. se han usado métodos similares para predecir los efectos del cambio climático en el pino y especies de roble (Quercus) en México (Gómez-Mendoza y Arriaga.. Turakka. Pinus kesiya. Modeling the effect of climate change on the distribution of oak and pine species of Mexico.diva-gis. No. Technical Note No.S. Turnbull. Phillips. Cameron. 1970. DIVA-GIS Version 5. J. Tolentino.

Las comunidades vegetales que se encuentran en lugares de altitud menor son vulnerables a la elevación del nivel de los mares. El valle aluvial del Misisipi inferior.ORG Margaret Devall es ecóloga del Servicio Hardwoods Research. La especie fue incluida en la lista de las especies en peligro del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos en 1986. melissifolia. es probable que muchos árboles y arbustos raros terminen extinguiéndose. Sin la intervención del hombre. tales como poblaciones exiguas. Es una especie dioica. Unasylva 213.29 Efectos del cambio climático mundial en los árboles y arbustos raros M.Vol. Las plantas y comunidades vegetales raras son a menudo individuos o poblaciones residuales de épocas pasadas que han podido sobrevivir en una localidad gracias a una particular combinación de condiciones ambientales. Tal como ocurre con muchas especies clonales. las plántulas se observan raramente. pero un clima más húmedo podría ser causa de inundaciones. un grupo de especies de árboles y arbustos raros se encuentra confinado en extensiones de 100 o menos kilómetros de latitud. Las plantas que viven en zonas montañosas pueden encontrar refugio eligiendo lugares de altitud mayor. 60. BRYSON USDA AGRICULTURAL RESEARCH SERVICE/BUGWOOD. 2009 212. el clima ha registrado en épocas pasadas variaciones con períodos de tiempo más frío. algunos rodales suelen no contener clones femeninos. En el sur de los Estados Unidos de América. Muchas especies raras tienen características que las ponen en situación de riesgo. Las plantas han logrado adaptarse a tales variaciones. es uno de los ecosistemas más amenazados de los Estados Unidos de América. 55. Como gran parte del hábitat idóneo para la dispersión de la lindera está hoy fragmentado. y muy pocas tienen un ámbito de distribución continuo no disyunto de más de 100 km. En muchas regiones.2003 231/232. La lindera es un arbusto que mide hasta 2 m de alto y crece en tierras húmedas inundadas y en las márgenes húmedas de sumideros. Estación de Investigación América). es decir en aquellas especies nativas que cuentan entre las más infrecuentes de una región y que más necesitan de los esfuerzos de conservación. . A consecuencia del clima cálido.T. serían vulnerables a la desecación en una atmósfera más cálida. un clima más seco podría ser estresante. un hábitat especializado o una distribución geográfica limitada. en donde ello resultase posible. El cambio climático ha determinado que éstas sean cada vez más vulnerables a las especies vegetales y animales invasivas. las poblaciones que mueren generalmente no serán reemplazadas. Más que en el presente. sobre todo si ya han sufrido degradación. seco o húmedo. melissifolia ya ha sido afectada por la destrucción y alteración del hábitat. los árboles y arbustos raros serán probablemente los que mayor riesgo de extinción corren. Vol. estanques y depresiones.S. el aclareo del terreno y el drenaje o la inundación locales de las tierras húmedas. por ejemplo. especialmente debido al corte de la madera. cálido. Las tierras anegadizas. Devall Lindera melissifolia es una especie rara amenazada por el cambio climático C. Muchas de las colonias existentes son pequeñas y ocupan solo una porción del hábitat que aparentemente les podría convenir. el aprovechamiento de la tierra ha sido la causa de que las posibilidades de adaptación de las especies de plantas raras sean más escasas. Para las plantas raras. 54. La distribución y abundancia de los individuos de L. zona donde se localizan los dos tercios de la población actual de L. Lindera melissifolia es un ejemplo de especie vegetal rara del sudoeste de los Estados Unidos de América que se verá probablemente amenazada por el cambio climático mundial. pero un recalentamiento generalizado y rápido podría tener efectos desastrosos en los árboles y arbustos raros. y los clones femeninos son por lo general más pequeños que los masculinos. Los árboles forestales y arbustos raros deben hacer frente a amenazas de conservación muy especiales.

Vol. R. La presencia de escarcha permite a la especie. 2003). así como la importancia de mantener su variabilidad genética y de permitir su adaptación a un clima cambiante. La especie ha sido explotada abundan- al sur del trópico de Capricornio. Araucaria angustifolia crece de forma natural en muchos tipos de suelos: desde los poco profundos hasta los profundos. tropical húmedo.C. Los cambios en el clima. 1966). Los fósiles de araucaria se encuentran distribuidos en todo el mundo. la altitud. IAPAR). y desde los húmedos hasta los adecuadamente drenados. llegando. El presente artículo ria y esboza las modificaciones sufridas –la era geológica más reciente y aún no conclusa– de resultas del cambio climático. angustifolia. ANGUSTIFOLIA Marcos Silveira Wrege. y. SPVS). La presencia de A. Radin y H. 2009 . angustifolia en Brasil ocasionado la dispersión de los ancestros de la araucaria y de otros individuos vegetales. Colombo (Brasil). M. el neotrópico y es típico de la altiplanicie meridional. A causa de fenómenos geológicos ulteriores.V. Ricardo Miranda Britez trabaja en la Sociedade Ambiental (Sociedad de Investigación en Vida Silvestre y Educación Ambiental. Porto Alegre (Brasil). Florianópolis (Brasil). este núcleo registró expansiones y contracciones a lo largo del tiempo. Braga La cartografía de la vulnerabilidad climática permite predecir las zonas donde el cambio climático tendrá repercusiones drásticas en determinadas especies o poblaciones de árboles. 60. manifestar un compite. EPAGRI/CIRAM).A. La elevación de la plataforma continental durante el pleistoceno tardío (una época geológica finaliza 10 000 años antes del presente). P. Cordeiro Garrastazu. 1994). Se ponen de relieve algunas de las insuficiencias de la moderna cartografía de la vulnerabilidad climática respecto a las poblaciones descritas. el suelo y el microclima (Reitz y Klein. Londrina (Brasil). ACERCA DEL BOSQUE DE ARAUCARIA Y A. Araucaria angustifolia están hoy sometidos a grandes presiones zonas densamente pobladas. determinó la formación. durante su fase de expansión máxima. Miranda Britez. se conoce tamRangel Filho y Lima. y asignar a éstas un lugar prioritario en las actividades de conservación. su conservación. A. Hugo José Braga trabaja en el Centro e de Hidrometeorologia (Centro de Informaciones sobre Recursos Ambientales e Hidrometeorología. FEPAGRO). conllevarán probablemente nuevas dificultades para la supervivencia de estas poblaciones arbóreas.J. Rangel Filho y Lima. Silveira Wrege. de Sousa. pero las especies supervivientes solo están en Australia (siete especies) y América del incierta la región de Brasil meridional de A. entre altitudes comprendidas entre 50 y 1 800 m. La compovaría sin embargo significativamente en función de la latitud.30 El cambio climático y la conservación de Araucaria angustifolia en Brasil M. Bernadete Radin Estatal de Investigaciones Agropecuarias. de un núcleo ombrófilo o población fundadora. También existen poblaciones fragmentadas de A. al nororiente de Brasil (Veloso. Leite.H. en esta latitud. Rosana Clara Victoria Higa. 1991).. V. (Araucaria angustifolia). y más frecuentemente entre 500 y 1 200 m. Higa. en consecuencia. Caramori. dependencia forestal de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA). B. angustifolia en Unasylva 231/232. en las elevadas altitudes donde prospera. es esta una de las principales determinan su distribución y por ende su susceptibilidad al cambio climático. recientes o pronosticados. Curitiba (Brasil). 1990) y de 2 100 km2 en Argentina (Giraudo et al. angustifolia. Marilice Cordeiro Garrastazu y Valderês Aparecida de Sousa trabajan en Embrapa Florestas. R. Paulo Henrique Caramori trabaja en el Instituto Agrônomico do Paraná (Instituto Agronómico de Paraná. 1991. E rante a precipitaciones intensas) en Argentina nororiental y Brasil sudoriental cubre una superficie de 177 600 km 2 en Brasil (Leite y Klein.

diseñado por el Instituto Brasileño de Investigaciones Espaciales (INEP). el clima pasado con la vegetación distribución y composición de la vegetación ha sido sufrido la influencia de tres o cuatro períodos de fluctuaciones climáticas severas durante el cenozoico. interrumpidas. y la expansión agrícola ha reducido también la superfiA. Primeramente. angustifolia es una especie protegida y la cosecha de su madera en Brasil está prohibida por la ley. hace 50 000 años. la correlación entre temperatura y latitud. Los mapas predicen una reducción significativa de la superficie cuando la temperatura registra un aumento de 3 o planicie más alta de Brasil meridional sería favorable para el desarrollo de la especie (Figura 1). 2030 y 2050. angustifolia. angustifolia. 2o y 3 oC en la distribución natural actual de A. se utilizó un modelo de circulación regional. por un período más húmedo. La cartografía de vulnerabilidad climática permitió predecir el efecto de unos aumentos de temperatura de 1o. la humedad aumentó. Los mapas se diseñaron con arreglo al programa de geoelaboración ArcGIS9. (Ledru. angustifolia. en la altiplanicie meridional de Brasil. angustifolia. 1994). 2009 . para generar las hipótesis referidas a los años 2010. Lithraea. Como en el caso del primer modelo. asociada con especies de los géneros Symplocos. Para cartografiar las zonas idóneas par A. El pronóstico arrojado por esta segunda simulación indicó una reducción menor del área de distribución de la especie (Figura 2). Es posible presente. para determinar la gama de condiciones climáticas favorables para Para el diseño de los programas de con- Unasylva 231/232. Podocarpus. VARIACIÓN GENÉTICA Y CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN Los estudios paleontológicos han intentado correlacionar. Drimys.. entre 13 000 y 11 000 años antes del presente. se utilizó un modelo de envoltura basado en una serie climática de 30 años de la región de Brasil meridional. la región haya experimentado una serie de fluctuaciones climáticas dominadas por tiempo frío y húmedo. llegando. 1984). 1993). fue más abundante. atmosférica según pronósticos del IPCC (2007). cedió a la última glaciación máxima.. derablemente durante los últimos 1 000 años en el estado de Pará. Drymis brasiliensis y Cyathea - temente por su madera. tal como había sucedido en épocas anteriores.31 R. a los pastizales subtropicales de altitudes más elevadas. HIGA Araucaria angustifolia domina el dosel del bosque en el valle de Itaimbezinho. con arreglo a las hipótesis formuladas. y durante los últimos 1 500 años en el de Santa Catarina. Los mapas se basaron en una regresión lineal de latitud. Han tenido lugar dos períodos secos: un episodio de uno más clemente durante el holoceno antes del presente) (Klein. Myrsine y Alchornea. estado de Rio Grande do Sul (Brasil) A. Vol. van en la actualidad volvieron a manifestarse desde alrededor de 4 300 años antes del presente (Behling. La situación de conservación de Además. 1996). Alrededor de 8 500 años antes del presente. y entre longitud y altitud se realizó por regresión lineal. Entre 45 000 y 33 000 años antes del presente. bajas. CARTOGRAFÍA DE LA VULNERABILIDAD CLIMÁTICA En el presente estudio se utilizaron dos modelos para predecir las diferentes hipótesis del impacto del cambio climático en la distribución de A. húmedas de pendientes costeras y valles de ríos (Ledru et al. A medida y las grandes poblaciones remanentes son escasas. 2005). HIGA R. la distribución etaria de las poblaciones remanentes está sesgada hacia las clases más viejas. longitud y altitud relativa a las zonas potencialmente idóneas para las especies. la presencia de Araucaria. 60. En segundo lugar. los pastos y arbustos domiformados por valles profundos (Ledru et al. y existen indicios de la existencia de expandió. angustifolia se utilizaron datos de temperatura. pero gracias al retorno progresivo de la humedad. UNA HISTORIA QUE SE ENTRETEJE CON EL CAMBIO CLIMÁTICO el desarrollo de A.

Favorable (actual: >700 m de altitud) Alta: 2 785 m Desfavorable (actual: <700 m de altitud) Baja: 1 m factores pueden afectar a la distribución pasada y presente de una especie. En Resumos do 56o Congresso Nacional de Botânica. Population genetic studies in Araucaria angustifolia (Bert. de Sousa.. H. 2004). futura de la especie (de Sousa et al. Para predecir con mayor precisión la respuesta de las especies al cambio climático. 2000) como dentro de las distintas poblaciones (de Sousa. Heredity.V. zonas estudiadas. Los programas de conservación de Araucaria podrían ser robustecidos si se coteja la información sobre variabilidad genética de especies y poblaciones de árboles con los mapas climáticos. 1980. La interacción entre los diferentes factores de estrés no es fácil de predecir. la regeneración natural de las especies de Araucaria ha sido escasa. y Sebbenn. La variabilidad genética de las caracterísuna especie o una población de árboles puedan soportar las condiciones ambientales adversas. A. Con el objeto de afinar el trazado de mapas futuros. y puede a menudo verse agravada por efectos perturbadores tales como el fuego y los insectos y la presencia de una vegetación competidora o exótica (introducida).32 1 de Araucaria angustifolia en Brasil meridional.A. 2005. ya sean éstas in situ o ex situ. La genética molecular aplicada al estudio de la variabilidad de las poblaciones permite actualmente comprender mejor la situación de diversidad genética de las principales especies y poblaciones de árboles. 2009 . angustifolia.M. 2007. La diseminación es limitada. V. Patterns of pollen and seed dispersal in a small. el proceso de adaptación a condiciones ambientales cambiantes será probablemente más lento mático mundial (Hamrick. 1980. Shimizu e Higa. En el caso de A. 2005. los factores estresantes principales son el déficit hídrico y las altas temperaturas. Stefenon. la variación genética existe tanto entre poblaciones (Kageyama y Jacob. Se espera negativos causados por la decadencia y la fragmentación de las poblaciones recién se habrán manifestado al cabo de varias generaciones de árboles (de Sousa. Gailing y Finkeldey.. Cuvillier Verlag Göttingen. 2008).. Congresso Nacional de Botânica. pero la zona de dispersión del polen es amplia La variación genética es indispensable para la adaptación de las especies y poblaciones de árboles a los cambios ambientales. J. se necesitará realizar programas de seguimiento específicos y llevar a cabo investigaciones más acuciosas de fisiología fundamental. Ktze. V. angustifolia. y es asimismo la condición previa de la conservación. si éstas se ambientales y en las pautas de variabilidad en combinación con las hipótesis de los cambios climáticos futuros.M. y ello permitirá asignarles un lugar prioritario en las actividades de recolección de germoplasma y de conservación genética ex situ. 2008). 60. con arreglo a diferentes hipótesis de temperatura CONCLUSIONES Actual reproducción. registrados en las áreas de regeneración son Actual + 3 oC Bibliografía Behling. En el caso de A.M. de Sousa et al. La vulnerabilidad se suele manifestar a través de cambios en la floración y germinación de semillas. Stefenon. Curitiba. Brasil. Bittencourt.A. 99: 580–591. merma de la regeneración y tasas reducidas de crecimiento.. de Sousa. conviene eso sí hacer uso de un número mayor de variables climáticas y de diferentes modelos climáticos. 2000. El mantenimiento de la diversidad genética determina por tanto la capacidad de adaptación a un entorno nuevo. Vol. dynamics in southern and southeastern Brazil with a special focus on the Araucaria forests. Gailing y Finkeldey. de Sousa. Solo será posible implantar unas estrategias más eficientes de conservación. Sebben. Gracias a la cartografía de la vulnerabili- Actual + 1 oC Actual + 2 oC harán sentir más drásticamente los efectos del cambio climático. 2000). fragmented population of the wind-pollinated tree Araucaria angustifolia in southern Brazil. 2000.) O. Göttingen. Las respuestas de las especies arbóreas al cambio ambiental son complejas. Su supervivencia dependerá en último término de las pautas de diseminación y de su capacidad de Unasylva 231/232. A. Alemania. Hartmer. comparativamente más largo.

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comprende la zona que está entre la taiga «oscura» (ombrófila) de coníferas (con pinabete. DROBUSHEVSKAYA Dina Nazimova.V. este piso carece de estrato muscínico.N. La zona forestal de la subtaiga en Siberia meridional (300 a 500 m sobre el nivel del mar) difiere marcadamente de la taiga (450 a 650 m sobre el nivel del mar) en cuanto a biodiversidad. sino solo en las proximidades de ríos. no es realizable utilizando el método directo.B. las pautas de regeneración y las especies arbóreas dominantes. inundación. Características de la subtaiga El bosque mixto de Siberia meridional es típico de los paisajes de montañas bajas de los climas continentales húmedos. La composición de las especies forestales y sus modificaciones a través del tiempo permiten predecir las transformaciones potenciales del bosque en las condiciones climáticas actuales y futuras. Vol. en la Federación de Rusia. Picea abies subsp. temporal. infestación por plagas o enfermedades o la tala rasa). Drobushevskaya. álamo (Populus tremula). Sukachev. La etapa final. Konovalova El análisis de sucesión tras los episodios de disturbios naturales ayuda a predecir el efecto del cambio climático en la posible composición futura de los bosques boreales siberianos en la subtaiga de montañas bajas. 2003 . un incendio. Las hierbas y pastos abundan en el piso inferior de la subtaiga. La reconstrucción de la historia de las masas mixtas irregulares de estructura vertical compleja. compuestas por especies de edades diferentes en cada uno de los estratos del dosel.V. Rama Siberiana de la Academia Rusa de las Ciencias. se alcanza cuando la composición de las especies. G. Nazimova. picea y pino piñonero) y la estepa forestal «clara» de coníferas de luz (con pino silvestre y alerce). O. Este bosque. en ausencia de perturbaciones de origen natural o antropógeno. Drobushevskaya. Krasnoyarsk (Federación de Rusia). La mayoría de las sucesiones atraviesan etapas en las cuales diferentes colecciones de especies llegan a ocupar un lugar dominante.B. Unasylva 231/232. el pinabete y la picea no se dan casi en las cuencas hidrográficas. 55. Las formaciones forestales son propensas a incendiarse periódicamente y presentan una vegetación natural que tras el fuego pasa por diferentes etapas de restauración. obovata) y comprende un estrato herbáceo Subtaiga con pino y alerce y una mezcla estable de abedul y álamo y una capa vigorosamente desarrollada de hierbas y pastos desarrollado. Los autores realizaron un análisis de la sucesión postincendio durante los últimos 350 años con el objeto de predecir los efectos del aumento de la frecuencia de los fuegos que. Kofman y M. Dicho bosque se compone de pino silvestre (Pinus sylvestris). pinabete (Abies sibirica) y picea de Siberia (Picea obovata. estará asociado al cambio climático en esta región. en la intensidad de la sombra bajo un rodal) o tras un fenómeno de perturbación (por ejemplo. abedul (Betula pendula).E. Aunque ambas zonas comprenden las mismas especies forestales. a diferencia del de la taiga. Una sucesión es el reemplazo gradual de una comunidad vegetal por otra de conformidad con los cambios ambientales (por ejemplo.V. ya no sufre modificaciones en el tiempo. 60. clasificado como subtaiga. según se pronostica. alerce siberiano (Larix sibirica). o clímax. Vol.34 Estrategias de adaptación del bosque: análisis de la sucesión post-incendio a largo plazo en Siberia meridional (Federación de Rusia) D. Análisis de sucesión Los autores reconstruyeron las trayectorias de sucesión de los últimos 350 años en los bosques de paisajes de montañas bajas de Siberia meridional (Federación de Rusia) mediante una combinación de secuencias cronológicas. sin. En la subtaiga siberiana meridional. datos procedentes de 120 parcelas de ensayo y la técnica SIG (sistema de información geográfica).E. 2009 Unasylva 213. Kofman y M. O. una descripción detallada de 2 210 unidades de inventario forestal. G.I. el fuego es el principal factor que determina la biodiversidad. Se construyeron trayectorias cuasidinámicas de conjuntos de rodales de edades diferentes O. fenología y la composición florística del piso inferior. Konovalova trabajan en el Instituto Forestal V. pero.

El estrato de hierbas y pasto vigorosamente desarrollado impide la regeneración de especies de coníferas de luz tales como el pino silvestre y el alerce siberiano. La gran diversidad de hierbas que puebla el piso inferior (por ejemplo. que han crecido en un mismo ambiente. Vol. L P2 B B2 Dinámica a largo plazo de las especies de árboles presentes en diferentes tipos de bosque de la subtaiga de montañas bajas (200 a 450 m sobre el nivel del mar) 0 50 100 150 200 250 Edade de las generaciónes (años) b) Rodales de Pinus sylvestris-Spirea media-Carex macroura en suelos húmedos 10 8 6 4 2 P L P2 B A B2 0 50 100 150 200 250 c) Pinus sylvestris-Pteridium aquilinum y Crepis sibirica-Carex macroura en suelos húmedos de pendientes expuestas al sol 10 8 6 4 2 P P2 L B A A2 A3 F B2 0 50 100 150 200 250 300 d) Rodales forestales mixtos dominados por álamo con una capa vegetal vigorosamente desarrollada compuesta por hierbas altas y pastos (Pteridium aquilinum. el pino silvestre y el alerce se convierten en las especies principales. El reemplazo del alerce siberiano y el pino silvestre con el pinabete se observa solo en la frontera de la subtaiga y la taiga de pinabete. los rodales maduros de pino silvestre han formado un subclímax. 2009 212. El abedul solo abunda en las primeras siete a doce décadas (Figura. En el cinturón de la subtaiga de clima continental húmedo se determinaron 12 pistas o líneas de sucesión. mediante una recons- trucción basada en datos procedentes de inventarios forestales. . 55. En lo que respecta a los rodales de caducifolias. cada una de las cuales comprende diversas etapas de sucesión. las condiciones ambientales son propicias para el crecimiento del álamo en los suelos fértiles y húmedos. Seis pistas de sucesión se encontraron en el cinturón de la taiga superior que alberga el pinabete y donde el clima es más húmero y menos continental. Suele aparecer bajo el dosel de álamos un sotobosque de coníferas de sombra (pinabete. El alerce siberiano es una especie tolerante al fuego muy conocida. rex macroura. Tras la decadencia del abedul. tales como el pino silvestre y el alerce siberiano. Debido a los frecuentes incendios rasantes. pero en la subtaiga húmeda Unasylva 213. Calamagrostis arundinacea. Sin embargo. 54. a-c). 60. en condiciones iniciales similares y que han tenido un historial de desarrollo análogo. el pinabete y la picea son especies de presencia escasa. Brachypodium pinnatum. consiguen predominar de modo característico durante 250 a 350 años en las condiciones climáticas imperantes en la subtaiga. la composición de las comunidades y los cambios que han tenido lugar hasta la etapa de clímax (200 a 350 años) en diferentes tipos de bosque con suelos de humedad y riqueza variables. Los rodales de álamo ocupan un nicho que conviene a muchas especies. pero sus últimas etapas de desarrollo pueden sí considerarse cuasiclimácicas o en cuasiequilibrio. Las tendencias de sucesión muestran que solo las especies más tolerantes al fuego. picea y pino piñonero) que no consiguen dominar debido a la falta de humedad atmosférica y a los incendios rasantes periódicos que estallan especialmente en primavera. los rodales aún no han alcanzado la etapa de clímax. 2003 231/232.Vol. La proporción de cada generación (según datos detallados provenientes del inventario forestal) se ha estimado en unidades relativas como parte del volumen total.35 a) Rodales de Pinus sylvestris-Caragana arborescens en pendientes abruptas pedregosas expuestas al sol con suelos periódicamente secos Contribución de las especies 10 8 6 4 2 P. Lilium martagon y Lathyrus gmelinii) en pendientes cóncavas 10 8 6 4 2 P – pino silvestre L – alerce siberiano B – abedul A – álamo F – pinabete P P2 A2 B A 0 50 100 150 200 Los números indican la segunda y tercera generaciones de árboles. Calamagrostis arundinacea y Vicia unijuga) indica que este sistema está bien adaptado al fuego. este proceso no ha llegado a la etapa de clímax en las zonas objeto del estudio. La figura ilustra. debido a los frecuentes incendios. En la mayor parte de la subtaiga. en esta variante húmeda de la subtaiga de montañas bajas.

Successional diversity and forest ecosystem function. las quemas controladas pueden ser recomendables para evitar incendios de grandes proporciones y estimular la regeneración del pino silvestre y el alerce. L. Nazimova. Tchebakova. y Tilman. 2000. D. ya sean de primera o de segunda generación. General Technical Estación Norte-Central del Servicio Forestal del Departamento de Agricultura de los Polikarpov. Rysin. 2006.. eds.I. N.I. 1997.P. Además. Se espera que el recalentamiento y un clima cada vez más húmedo causen alteraciones en la composición de los ecosistemas forestales que serán perjudiciales desde el punto de vista económico.P. y Stepanov. es necesario tomar en cuenta el riesgo. Hytteborn. Polikarpov.P.I. 2005. 23–99. Dordrecht.V. Países Bajos. S. En F. Anderssen. A.. hoy la especie forestal económicamente más valiosa de la subtaiga. y Nazimova. J. Reconstruction of long-term successional dynamics of temperate woodland in Bialowieza Forest. Bobrovsky. Dynamic and static views of succession: testing the approach.. Khanina.I. 2009 Unasylva 213. N.P. Vol. resultante del cambio climático.. 30(2–3): 201–208. siempre mayor. pastos y hierbas. En algunos lugares. N. Nazimova. 1986. 55. pp.I. 146(1): 1–10. Fedotov. Nozhenkova. Shokin. y Pacala. eds. V.36 cede el paso al pino silvestre y al abedul. Nazimova. ed. de los devastadores incendios rasantes y hacer hincapié en la protección contra incendios. Rama Siberiana de la Academia Rusa de las Ciencias (en ruso).G. Internal Report No.W. J. y Cole.B. en la subtaiga los fuegos de primavera y otoño seguirán siendo el factor más crítico para la supervivencia de las generaciones de especies arbóreas.J. Novosibirsk. en los planes de ordenación destinados a las plantaciones de pino piñonero. Plant Ecology. Poland. 3.. Shumny. Países Bajos. 2001. Unasylva 231/232. N. y Komarov..V. Sylva Fennica. L. D. M. En V. 1996. Biodiversity and dynamics of ecosystems: information technologies and modeling. 481–547.K. N.G. Finlandia.S. que producen más semilla y por lo tanto se establecen más rápidamente que el alerce (o se establecen más rápidamente que si estuviesen bajo el alerce). E. Yu. L. y Furyaev. 1996.P. Conclusiones El presente análisis indica que el aumento pronosticado en la frecuencia de los incendios en Siberia meridional. Karjalainen. 2003 . El propósito de la ordenación forestal sostenible es ayudar la regeneración natural. cualquiera sea su tipo. Instituto Forestal Europeo. M. Ecosystems of the world – coniferous forests. Andreeva. N. 1988. Ecological Research. B.M.F. Sin embargo.M. Forest zones climate. y Sophronov.I. junto a comunidades vegetales no forestales de matorral.A. Kluwer Academic Publishers.A. Mitchell. se traducirá probablemente en una reducción del número de alerces y coníferas ombrófilas a favor del pino silvestre.M. pp. 60. Kofman. son los que prevalecen en las etapas de sucesión finales. Nazimova. Las comunidades vegetales de esos bosques asemejarán en cuanto a diversidad de especies a muchas comunidades que hoy pueblan la estepa forestal y las zonas de estepa.. Portrait models of forest cover structural biodiversity. N. Fire in ecosystems of boreal Eurasia. G. 2001. Climate and mountain forests of southern Siberia. 86: 1042–1049. Goldammer. y Polikarpov. pero las funciones ecológicas de los ecosistemas forestales no sufrirán merma.. A review of recent projects on forest biodiversity investigations in Europe including Russia. Vol.G. y Maslov. Bibliografía Caspersen. el abedul y el álamo. Kolchanov y A.P.L. Boreal forest of Eurasia.. Andreeva. En Proceedings of the International Boreal Forest Research Association 1997 Conference 4-7 de agosto de 1997... Elsevier. Los rodales de pino silvestre. el álamo y el abedul son especies forestales dotadas de una excelente capacidad de crear sumideros de carbono debido a su rápido crecimiento. Nauka (en ruso). N. D. A. Por último. T. D. 16: 895– 903. H. Joensuu.V. D. Federación de Rusia.M. Novosibirsk. Journal of Ecology. Amsterdam. Foster. Forest zones of Siberia as determined by climatic zones and their possible transformations under global change.A. Polikarpov. Federación de Rusia.. N. D.H. F.

La modelación se cimienta principalmente en las respuessigue adoptar características estacionales estables y adaptativas. 60. Régnière Para predecir la amplitud potencial de las zonas de las especies de insectos y su comportamiento en condiciones climáticas cambiantes. Vol. y en especial modo por la temperatura y las precipitaciones. y la intensificación de los intercambios comerciales mundiales ha aumentado las oportunidades de las especies móviles de colonizar nuevos hábitats. 2009 . En los modelos también se pueden tomar en consideración otras influencias climáticas tales como la criotolerancia. la lagarta peluda de los encinares (Lymantria dispar). Los insectos tienen por lo general períodos de generación breves. Este artículo describe las repercusiones potenciales del cambio climático en las E cálido no necesariamente será un mundo con plagas más abundantes.ORG Jacques Régnière trabaja en Recursos Naturales Canadá. es fundamental conocer las respuestas del desarrollo de la especie a los factores climáticos clave. Estación Unasylva 231/232. GHENT/US FOREST SERVICE/BUGWOOD. Los insectos constituyen las formas de vida animal más diversificadas de los ecosistemas terrestres. Las alteraciones climáticas terrestres están proporcionando a las especies de insectos móviles un siempre mayor número de hábitats hospitalarios.37 Predicción de la distribución continental de insectos a partir de J. La mayor parte de las especies son inocuas y representan un componente esencial de los ecosistemas naturales. Según las especies o el punto de vista adoptado. elevada fecundidad y elevada motilidad (ya sea autónoma o secundada por el viento. el ritmo de los procesos fisiológicos principales de su ciclo biológico está determinado por las condiciones del medio ambiente. Servicio Forestal Canadiense. y el escarabajo del pino de montaña nativo (Dendroctonus ponderosae). xisten cada vez mayores indicios tos está cambiando según pautas sin precedentes. y sufrirán el grueso de las consecuencias de estas alteraciones. los animales o el ser humano). Como los insectos son individuos de sangre fría. donde podría representar una amenaza para importantes recursos forestales de frondosas J. sin embargo. los cambios en la distribución pueden tener repercusiones positivas o negativas. una especie introducida invasiva. Se ofrecen tres ejemplos sacados de América del Norte: el tórtrix de las yemas de la picea nativa (Choristoneura fumiferana). Es necesario examinar los Lagarta peluda de los encinares (Lymantria dispar): los modelos de estacionalidad predicen que esta plaga introducida en América del Norte se expandirá en el futuro hacia el norte y el oeste y que llegará a Canadá. Con arreglo a estos estudios se predice parte de las especies de insectos tenderán a desplazarse hacia los polos y hacia lugares de elevación más alta en conformidad con los cambios climáticos pronosticados. y en especial a la temperatura. IMPACTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN LOS INSECTOS DE BOSQUE de dichas especies basado en respuestas fisiológicas conocidas a algunos factores climáticos específicos.H.

como cadenas de montañas o grandes cuerpos de agua. 2002). Los registros fósiles parecieran indicar miento mundial rápido condujeron a los insectos a adoptar una alimentación más marcadamente herbívora (Currano et al. Vol.5 1 Unasylva 231/232.. los índices de alimentación herbívora en insectos han ido en aumento (DeLucia et al. 2008). la falena invernal (Operophtera brumata) y la falena otoñal (Epirrita autumnata) en Escandinavia (Jepsen et al. Por ejemplo.. Thomas et al. la amplitud de la distribución geográfica de las especies de insectos pareciera estar sufriendo modificaciones simultáneas: de expansión en el extremo superior y de contracción en el extremo inferior de sus respectivos límites de latitud y altitud (Parmesan et al. Kozlov y Callaghan. Stireman et al. 2008) y el gorgojo de los pinos del Sur (Dendroctonus frontalis) en América del Norte (Tran et al. En consecuencia. Franco et al. El destino de las especies específicas de insectos depende de su grado de especialización (rango de hospedantes y de hábitat). en las especies cuyo ámbito se está modificando se han observado alteraciones morfológicas excepcionalmente rápidas concentradas en períodos cortos (del orden de una década) en relación con la capacidad de vuelo (Hill. Formas cambiantes de distribución Como las regiones templadas y subárticas se están convirtiendo en lugares de clima cada vez más hospitalario para las especies vegetales y de insectos. 2002) y la criotolerancia (Calosi et al. 2004). y la alteración del sincronismo estacional entre plantas. 1999. muchas especies de insectos de zonas templadas han modificado sus zonas de distribución. 2007. el aumento de los movimientos de las masas de aire cálido hacia latitudes elevadas ha sido la causa de Svalbard en el océano Ártico llegase la polilla de la col (Plutella xylostella). Análogamente. Algunas especies cuya distribución tradicional se encontraba contenida por accidentes geográficos. 2006). mientras están expandiendo hacia el norte (Conrad et al. insectos está en aumento en las zonas frías del globo (Andrew y Hughes. 1999).. la procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) en Europa (Battisti et al. 2003). la fisiología del desarrollo (Rank y Dahlhoff. 2005). Bolitho y Fox.. 2008). las estrategias del ciclo biológico. Thomas y Blakeley. 2001). secándose o fragmentándose demasiado a consecuencia del cambio climático y la deforestación y no permitir ya la existencia de muchas especies de insectos (Williams. Frecuencia de brotes Las pruebas incontrovertibles respecto de las variaciones en la frecuencia de plagas de 1 Probabilidad de eclosión de los huevos de tórtrix de las yemas de la picea antes del comienzo del invierno en Quebec (Canadá) en las condiciones climáticas actuales y según predicciones climáticas futuras Zona donde se registran nuevos brotes de plagas Probabilidad de establecimiento (%) 0 1971-2000 2041-2070 0. Especialmente en zonas tropicales.. Si bien las variaciones genéticas son un proceso natural normal. Los ambientes tropicales biodiversidad de la Tierra podrían muy bien terminar calentándose. por ejemplo. 2009 . 2003).. la inducción de la diapausa (latencia) (Burke et al. la estructura genética de las especies de insectos también está cambiando. insectos herbívoros y sus enemigos naturales (van Asch y Visser. el comportamiento de las especies indígenas y el riesgo de invasión por especies exógenas funciones normales del ecosistema– se han convertido en motivo de preocupación.. superando en 800 km el límite septentrional de su zona normal de distribución en el oeste de la Federación de Rusia (Coulson et al... de su motilidad y de factoabundancia de las especies específicas de mariposas está disminuyendo en el Reino están aumentando (Thomas. 2008). Entre las debilitación de los mecanismos de defensa de las plantas y unos valores más elevados de fitonutrientes en presencia de mayores cantidades de CO2 y O3 (Kopper y Lindroth.. Muchos insectos demuestran sensibilidad a los fenómenos climáticos extremucho frío). de Europa septentrional (Wolf. 2005). 2007).. han podido ahora superar dichas barreras y ampliar repentinamente su ámbito de presencia. en la actualidad. En respuesta a los recientes cambios climáticos. Las especies de mariposas existentes en todo rápidamente en el sur de ese país. 2006). 2005).38 efectos (reseñados por Moore y Allard. 60. 2008) del cambio climático en los insectos cación de los intercambios comerciales internacionales y los patrones cambiantes del uso de la tierra.. En respuesta a los cambios climáticos. corren un gran riesgo una interacción huésped-planta muy evo(Lewis. 2005. 2008).

Existen datos (8 a 13 años) de brotes de plagas de la mosca de las yemas del alerce (Zeiraphera diniana) en Suiza se han detenido desde los primeros años 70 del siglo pasado (Esper et al. La dificultad de predecir estos conoce cabalmente tan sólo la dinámica de unas pocas poblaciones (Harrington. se valen de los conocimientos disponibles acerca de respuestas de determinadas especies (especies de plagas. Para el análisis se utilizó un modelo de procesos detallado de la respuesta del desarrollo del insecto a las variaciones de temperatura.. 2006). en el los recursos indispensables. Los brotes de tórtrix de las yemas de la picea (Choristoneura spp. La parte norte de su zona de distribución actual está limitada por lo general por el ámbito de sus plantas hospederas. Tales modelos inciden la estacionalidad de los individuos y facvivencia durante la estación más severa (normalmente.) en Canadá oriental. tales como 90 O 70 O 2 Probabilidad de establecimiento de la lagarta peluda de los encinares en el Canadá en las condiciones climáticas actuales y según predicciones climáticas futuras. 60. Las predicciones pueden afinarse aún más al tomar en consideración las probabilidades de supervivencia en condiciones climáticas extremas (basándolas por ejemplo en la tolerancia se ha aplicado a tres especies importantes han utilizado medias climáticas (promedios y variaciones medidos a intervalos estándar de 30 años) para los períodos 1971-2000 y 2041-2070 conforme a una hipótesis del cambio climático conservaCO2 atmosférico del 1 por ciento (Logan. Hay sin embargo zonas del Canadá oriental donde el clima adverso limita la presencia del insecto y donde el cambio climático favorece su desarollo. con el pino piñón (Pinus spp. Incluso en el caso de las especies mejor estudiadas como el tórtix norteamericano. 2008). 2008). y las correspondientes de satisfacer generación tras generación diciones climáticas específicas no podrá perdurar en tal entorno.) en el sudoeste de Cobb y Whitham. no resulta sencillo realizar predicciones generales. 2003). en base a variaciones estacionales adecuadas 130 O 110 O 50 N Lago Superior 1971-2000 Probabilidad de establecimiento (%) 40 N 40 N 50 N 90 O 70 O 50 N 2041-2070 40 N km 110 O Unasylva 231/232. Como las respuestas de los insectos a los factores del clima son variadas y complejas. El frío invernal no es una causa particularmente tórtix. variación estacional para una determinada especie de insectos. y la superposición de los recursos vitales para la especie en cuestión (o los recursos para los cuales dicha especie representa el mayor factor de riesgo). parecen haber registrado una frecuencia y gravedad mayores en los últimos 200 años (Simard. el invierno). Los modelos genéricos. la especie. Los cambios climáticos pueden afectar al comportamiento de las poblaciones de insectos en su ámbito de distribución actual cuando las interaccioraciones. En los lugares donde encuentra plantas hospederas climático es la diseminación mundial de las especies de plagas dañinas. Vol. estrictamente univoltina (tiene una cría por año). 2007).. 2009 40 N 50 N . como el BioSIM (Régnière y St-Amant. por lo general) a factores climáticos esenciales para predecir su ámbito geográfico potencial de difusión y comportamiento. Tres ejemplos sacados de América del Norte El tórtrix de las yemas de la picea (Choristoneura fumiferana) es un defoliador tra desde las costas oeste a las este del dos de América desde Minnesota en el mediooeste hasta Maine en la costa este. la complejidad de las interacciones ecológicas es enorme (Eveleigh et al. 2001). es posible predecir su distribución mediante una cartografía de nales viables con mayor o menor seguridad. Régnière y Powell.39 en registros históricos prolongados y un conocimiento adecuado de la dinámica número de informaciones ha permitido producto del cambio climático y los fuertes daños causados por los insectos. transcurre el invierno en diapausa profunda durante el desarrollo larval temprano. Fleming y Woiwod. 2007). PREDICCIÓN DE LA DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA mento y resguardo. Los modelos sito fundamental del insecto es completar su ciclo biológico dentro de un modelo de adaptación estacional adecuado. Morin y Lavoie.

En la actualidad.40 Riesgo Escaso Elevado Montañas Rocosas 1971-2000 3 Riesgo de que el escarabajo del pino de montaña presente un ciclo biológico univoltino (de una generación) y un alto índice de supervivencia invernal en el Canadá en las condiciones climáticas recientes y según predicciones climáticas futuras 2041-2070 nada a la zona oriental del Lago Superior (Figura 2). Esta información. Unasylva 231/232. 60. la lagarta está confi- CONCLUSIONES biodiversidad entomológica se está perdiendo en las zonas tropicales de la Tierra. amenazará generación exactamente por año. 1991) como de criotolerancia (Régnière y Bentz. Se dispone de una abundante información acerca de la respuesta fisiológica del insecto a las variaciones de temperatura. Los modelos reflejan claramente la distribución actual del insecto en el Canadá oriental. la probabilidad comienzo del invierno es un buen indicador de la persistencia posible del insecto en un lugar determinado. Vol. El escarabajo del pino de montaña (Dendroctonus ponderosae) es un escarabajo de la corteza norteamericano indígena continente por la presencia de barreras geográficas representadas por las Montañas Rocosas y los Grandes Llanos. donde ahora su límite de expansión septentrional ha sido fijado por las condiciones climáticas adversas. La lagarta peluda de los encinares (Lymantria dispar) fue introducida desde Europa en la parte nororiental de los insecto se ha extendido hacia el oeste y el hacia el norte en el Canadá. La estrategia de manejo para reducir este riesgo consistirá principalmente en la vigilancia y control de la zona occidental una barrera geográfica de contención de la senda de propagación del insecto hacia el norte entre Ontario y Manitoba. deben hacer frente a la desaparición de climas y hospederos apropiados. normalmente no habían sufrido daños en el pasado. Para predecir la probabilidad de se utilizó un modelo de variabilidad estacional (Régnière. 2008) [Nota de la redacción: véase el artículo de Konkin disponibles. es de escarabajo del pino de montaña en la parte occidental del país aumente considerablemente hacia latitudes y altitudes hacia latitudes y altitudes menores. el territorio canadiense al este de las Rocosas seguirá siendo una zona inhóspita para el insecto por largo tiempo en el futuro. en combinación con el Programa de propagación lenta puesto en práctica en el centrooeste impedir la diseminación desde el sur. un desplazamiento de las zonas de distribución hacia latitudes y altitudes más elevadas. En consecuencia. Sin embargo. combinada con el conocimiento de la susceptibilidad de diferentes especies de pino (Pinus país se diseñara una estrategia basada en el riesgo para manejar un brote de escarabajo del pino de montaña sin preAlberta (Nealis y Peter. tanto en términos de desarrollo (Bentz. Los mapas de riesgo por superposición de factores levantados para el país resaltan las adaptarse a las variaciones estacionales y poder sobrevivir a los inviernos extremamente fríos del Canadá. su límite de distribución septentrional y de alta altitud está fijado permitir la eclosión de los huevos antes puedan encontrar un refugio invernal adecuado. altamente polífaga (dispone de muchas plantas hospederas). en especial para las especies altamente móviles y polífagas. Nealis y Porter. Lo ideal para esta especie libre de diapausa es una única registrado un nuevo brote localizado en latitudes extraordinariamente altas en la ribera septentrional del río San Lorenzo - clima inclemente. En condiciones climáticas cambiantes. 2007). 2009) esta especie. pareciera preponderar. 2009 . En las latitudes medianas. tanto en las condiciones climáticas actuales como en las futuras (Figura 3). se espera hacia latitudes más norteñas y altitudes por la disponibilidad de árboles hospederos permite su proliferación en el Canadá hacia lugares más distantes en dirección corren riesgo de ser dañados por la lagarta peluda de los encinares pasará del actual 15 por ciento a más del 75 por ciento para 2050. Logan y Amman. De los mapas se partes de Alberta noroccidental y el litoral atlántico. Las zonas climáticas más propicias para el insecto en el Canadá fueron determinadas mediante modelos.

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2006). a expansión demográfica y económica está causando. En muchas regiones se pronostican cambios aún más pronunciados en los patrones climáticos durante las próximas décadas: temperaturas más elevadas y pautas de precipitación Craig D. Allen Una introducción a las pautas mundiales emergentes relativas a la muerte regresiva del bosque inducida por el clima. América). así también sucede con las especies secas de su área de distribución (por ejemplo. El presente artículo ofrece una introducción a la comprensión de estas pautas y examina la posibilidad agentes climáticos suponga un factor de (Allen et al. Jump.. y las altas temperaturas.43 Muerte regresiva del bosque inducida por el clima: ¿un fenómeno mundial en aumento? C. EL CLIMA CONSIDERADO COMO MOTOR DEL CRECIMIENTO Y DE LA MOTALIDAD DE LOS BOSQUES suelen registrar disminuciones marcadas del crecimiento y un aumento de la mortalidad. Si bien los fenómenos climáticos –desde tempestades de hielo hasta tornados y huracanes– pueden ocasionar múltiples daños del mundo se encuentra en zonas donde el crecimiento y la productividad de los árboles están limitados por la temperatura. Lloret y Montoya.D. en muchas nes. Peñuelas. Estación de Campo Montañas de Jemez.. 2006).. 2009) estudia este tema con mayor detalle. Tal y como se siendo afectado por importantes cambios mundiales medias sobrepasan en la actualidad los máximos históricos de los últimos 1 300 años (IPCC. el 30 por ciento de la superficie de la Tierra (FAO. el incremento de concentraciones de compuestos nitrogenados y de CO2 originados por el enorme volumen de emisiones provenientes de las actividades humanas) y los aumentos locales de luz solar y precipitaciones han favorecido el crecimiento Esto ha ocurrido en lugares y períodos en a pautas mundiales. Allen trabaja para el Estudio Geológico Collins. Hunt y Peñuelas. alrededor de un tercio de las tierras del mundo son en la actualidad demasiado secas para el crecimiento de los árboles. los cambios en la composición atmosférica (por ejemplo. transformaciones rápidas y directas. Menos evidentes resultan los efectos generalizados del cambio climático en curso mundo. 60. desde los húmedos tropicales hasta los boreales. 2009 . 2007. Por otra parte. 2006). Soja et al. 2007). dos del mundo. Vol. Unasylva 231/232. el crecimiento y la mortalidad también son procesos biológicos muy sensibles a los efectos de et al. Muchas zonas arboladas y terrenos boscosos están localizados en zonas ductividad neta de la vegetación primaria está muy limitada por el agua (Boisvenue o a las temperaturas más cálidas (por ejemplo. la luz o los nutrientes (Boisvenue y Running. Se han documentado recientemente casos de muerte regresiva les en cantidades muy por encima de los normales niveles de mortalidad) relacio- L de agua para los vegetales. 2001). 2007). El recalentamiento mundial.

60.. Hicke et al. Pinus y Quercus Abies alba en el norte Picea abies en el sudeste Picea obovata en el noroeste Especies de Fagus. cuando las condiciones climáticas exceden el umbral fisiológico de tolerancia de la especie. tales como fenómenos de El Niño en 1988 y 19971998 particularmente intensos. Por lo general. El clima afecta también directamente a la dinámica de las poblaciones de insectos forestales y patógenos fúngicos (por ejemplo. Los árboles sometidos a estrés hídrico minimizan el riesgo de cavitación mediante la oclusión de los estomas. 2005. Breda et al. 2008).. Pinus yunnanensis en el suroeste Especies de Acacia. factor clave de variable. No obstante. 2009 (las referencias completas están en esta publicación). La resistencia y vulnerabilidad de las especies Ejemplos de fenómenos de muerte regresiva relacionada con la sequía en todo el mundo Región/país África Árgelia Namibia Senegal Sudáfrica Uganda Asia y el Pacífico Australia China India Malasia República de Corea Federación de Rusia Europa Francia Grecia Noruega Federación de Rusia España Suiza América Latina y el Caribe Argentina Brasil Costa Rica Panamá Cercano Oriente Turquía Arabia Saudita América del Norte Canadá Estados Unidos de América Especies de Acer. - las plagas de insectos y enfermedades. Pinus. Juday y Finney. no lejos del umbral histórico de idoneidad climática Fuente: Allen et al. 2006. 2006). Picea. Picea. o puede desencadenar brotes de plagas de insectos (Allen. Independientemente regresiva es a menudo un proceso no lineal..44 pueden evidenciar marcadas disminuciones de crecimiento. los factores de estrés abiótico son frecuentemente la razón fundamental de las enfer- de árboles a la cavitación. Pinus y Populus Especies de Abies.. Angert et al.. 2007). 2006) y. Las altas temperaturas pueden. la muerte regresiva se observa en las cercanías del margen geográfico o altitudinal de un tipo Peñuelas. la determinación de una causa de mortalidad única sería poco realista. Raffa et al. Pseudotsuga y Quercus Especies de Pinus y Quercus en la región central Juniperus procera Especies de Austrocedrus y Nothofagus en la Patagonia Bosque tropical atlántico semicaducifolio en el sudeste Bosque húmedo tropical Bosque húmedo tropical Especies de Abies. el recalen- Como la mortalidad de los árboles se debe por lo general a factores múltiples e juegan un rol preponderante en la aparición de muchos brotes graves de insectos y enfermedades forestales (Desprez-Loustau et al. La impide la difusión del CO2 hacia el follaje y limita la fotosíntesis. 2008). Vol. ya sea directamente por privación de carbono. Pterocarpus y Strychnos en el noreste Especies de Uvariopsis y Celtis en el bosque húmedo tropical Tipo de bosque de América del Norte desde el decenio de cionales del verano de 2003 en la zona occidental de Europa. Populus. El estrés hídrico crónico y prolongado debilita y termina matando los árboles. Terminalia y Emblica en el noroeste Dipterocarpaceae en los bosques húmedos tropicales de Borneo Abies koreana Especies de Picea y Pinus en los bosques templados y boreales de Siberia Cedrus atlantica Aloe dichotoma Especies de Acacia. Unasylva 231/232. altos niveles de mortalidad y efectos retardados debidos se manifiestan a lo largo de muchos años (Ciais et al. algunos les son atribuibles al cambio climático (Raffa et al. 2006).. 2009 . o indirectamente árboles (McDowell et al. Pinus y Quercus Pinus sylvestris Especies de Eucalyptus y Corymbia en el noreste Pinus tabulaeformia en las regiones oriental y central. la mortalidad mentado en todos los continentes en los zonas climáticas. Juniperus. Fagus. Fraxinus. Nauclea y Sterculia Especies de Dichrostachys. consiguen así reducir la pérdida de agua y la consiguiente tensión en el xilema. probablemente.. Por consiguiente. Cordyla. puede manifestarse abruptamente a escala regional.. PATRONES MUNDIALES RECIENTES DE LA MUERTE REGRESIVA En los últimos tiempos. Picea. El estrés hídrico inducido por el clima es causa indirecta de mortalidad de árboles debido a efectos agudos y de breve duración tales como la interrupción irreversible de la columna de agua presente en el interior del tronco y las hojas (cavitación). 2008). 2000. No pocos informes establecen un nexo entre el aumento de la mortalidad forestal y una combinación de condiciones climáticas muy secas y/o cálidas. por sí solas e independientemente de las precipitacio(Barber.

Para determinar con exactitud la situación y tendencias mundiales del estrés forestal y la mortalidad. es evidente estrés térmico pueden ser causa potencial de muerte regresiva en muchos tipos de Estos casos se han documentado con frecuencia en algunas zonas meridionales de Europa (Peñuelas.45 donde cabría esperar la respuesta más sensible a las fluctuaciones climáticas. donde. Si la muerte regresiva masiva Forestales y expertos en ecología saben mático tiene efectos considerables en la muerte regresiva inducida por el clima y llevado a cabo al respecto no son recientes (Auclair. 2007). es sumamente importante evaluar el potencial y las consecuencias de un fenómeno de muerte regresiva geneintensa puede matar en pocos meses o años árboles centenarios. la mortalidad forestal desencadenada por la cambios veloces en zonas muy extensas. en algunas regiones. templados o boreales de la zona occidental de América del Norte. en los últimos decenios. 2006). Ante los riesgos potenciales de muerte regresiva inducida por el clima. una intensificación de los factores de estrés forestal crónico y de riesgo de mortalidad (IPCC. Vol. debido al colapso forestal generalizado por sumideros netos de carbono. tica natural ha impulsado a lo largo de la historia episodios de mortalidad forestal generalizada (Swetnam y Betancourt. 2008). Dichos cambios tardan mucho menos en transiciones graduales debidas a la regeneración y al crecimiento. según las proyecciones.. En primer térmientos forestales nacionales e incluso regionales. en aumento en muchas aún de datos probatorios definitivos.. la selección de genotipos diferentes (por ejemplo. de resistencia a con el fin de su adaptación a los cambios climáticos augurados. ¿ES LA MUERTE REGRESIVA UNA NUEVA TENDENCIA MUNDIAL? lugar a dudas en nuestra época un cambio una orientación precisa. a partir de 2100. y en especial modo la capacidad de absorción del carbono atmosférico. 2005). En el cuadro se presentan algunos ejemplos de episodios de muerte regresiva impulsada por estrés hídrico y térmico derivado del clima desde 1970. los efectos climáticos derivados de la muerte regresiva. 2007). Por consiguiente. Al mismo tiempo. 60. en fuentes netas de carbono (Kurz et al. los impactos antropógenas y la fragmentación forestal y los factores de estrés inducidos por el verosímilmente. relativamente lenta pero pueden morir rápidamente. por ejemplo. el fenómeno de muerte regresiva inducida por el clima. exacerbar los episodios de muerte regresiva. por ejemplo mediante el raleo de los rodales con el objeto de reducir la competencia entre especies.. 2008).. 2009). cabe desear prestase mayor atención a las opciones de adaptación destinadas a reforzar la a los efectos pronosticados de estrés. comúnmente en regiones semiáridas donde el índice de crecimiento leñoso vegetal de las plantas leñosas (por ejemplo. Por ejemplo. Fensham.. CONSECUENCIAS DE LA MORTALIDAD FORESTAL EN GRAN ESCALA obligase a los actuales ecosistemas forestales a un reajuste abrupto.. de la mortalidad por insectos y enfermedades y del impacto del fuego han convertido en los últimos tiempos los antes sumideros netos de carbono. otros cambios temperaturas máximas muy altas y olas de calor prolongadas –siempre más frecuentes y graves– (IPCC. 2009). 2007). se necesita llevar a cabo un seguimiento de la salud forestal preciso. Lloret y Montoya. Breda et al. 2009 . Ciesla y Donaubauer. 1993. las tasas de mortalidad inevitable han aumentado rápidamente (van Mantgem et al. así como para entender las respuestas del ecosistema tras los acontecimientos de muerte regresiva. se transformasen en una gran fuente neta de carbono (Lewis. En el cuenca del Amazonas. y condiciones de secado durante períodos prolongados en ciertos lugares. - Unasylva 231/232. intensificar la muerte regresiva (Nepstad et al. 2008). según parece. 2009) y donde la muerte profusa de muchas especies en numerosos tipos de de hectáreas desde 1997 (Breshears et al. se registrarían efectos ecológicos y sociales omnipresenpérdidas de productos forestales y servicios del ecosistema. va. a largo plazo telepercepción y mediciones en el terreno se combinen. y más en algunas regiones). Entre las consecuencias de la muerte regresiva intensa cabe mencionar la redistribución de los depósitos de carbono dentro de un ecosistema y una rápida liberación de carbono a la atmósfera. 2005. Más allá de las variaciones en las condiciones climáticas promedio. podrían. 2001. según las proyecciones. Las conclusiones acerca de las tendencias de mortalidad forestal y las predicciones relativas al fenómeno de muerte regresiva inducida por el clima en el futuro se ven limitadas por vacíos de información e investigaciones inciertas. Fairfax y Ward. los ejemplos se basan en un estudio mundial de más de 120 casos documentados (Allen et al.5 oC desde 1970) y un clima más seco en determinadas zonas (por ejemplo. medias aún mayores (de alrededor de 2 a 4 oC a nivel mundial. cabe esperar. Este cambio ha sido avivado por grandes alteraciones la superficie terrestre y las aguas (IPCC. Raffa et al. Seager et al. se carece aún de datos mundiales adecuados sobre salud forestal (FAO.. es de los problemas relacionados con la salud A la luz de los problemas ya constatados bajo condiciones de un aumento relativamente contenido de la temperatura media mundial en tiempos recientes (unos 0.

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Localidades donde se registra un aumento de la mortalidad forestal relacionada con el estrés climático debido a la sequía y a las altas temperaturas

Mortalidad de Pinus sylvestris inducida por la sequía, Andalucía (España) (abril de 2006)

Mortalidad grave de la masa principal de álamo temblón (Populus tremuloides) tras la sequía de 2001-2002 en la zona verde de Saskatchewan (Canadá) (agosto de 2004)

M. MICHAELIAN

C.D. ALLEN

Mortalidad tras una sequía cálida a comienzos del decenio de 2000, montañas de Jemez, Nuevo México (Estados Unidos de América): izquierda, mortalidad de Pinus ponderosa (julio de 2006); derecha, mortalidad masiva de Pinus edulis y supervivientes aislados de Juniperus monosperma (mayo de 2004)

R.NAVARRO C.D. ALLEN

T. KITZBERGER

Una tormenta de polvo invade un rodal de Acacia albida en el Sahel senegalés, donde el fenómeno de muerte regresiva ha sido documentado en la segunda mitad del siglo xx (1993)

Mortalidad de Nothofagus dombeyi en rodal mixto de N. dombeyi-Austrocedrus chilensis inducida por sequía cálida en 1998-1999, Patagonia septentrional (Argentina) (septiembre de 2004)
P. GONZALEZ

Nota: Solo se muestran las localidades mencionadas en el cuadro; los mapas contenidos en Allen et al., 2009 incluyen otras localidades.

Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009

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Mortalidad de Pinus sylvestris inducida por el clima, Valais (Suiza) (1999) Mortalidad de Pinus yunnanensis, provincia de Yunnan (China), inducida por una sequía que tuvo como consecuencia brotes de hilesino destructor de los pinos Tomicus yunnanensis y Tomicus minor, entre 2003 y 2005 (julio de 2005)

A. RIGLING

Muerte de Acacia aneura inducida por la sequía, Australia oriental (2007)

Z. ZHANG R. FENSHAM

H. CHENCHOUNI & M. BENSACI

FAO/FO-6298/G. ALLARD

A. BRIKI

Mortalidad de Cedrus atlantica desencadenada por la sequía, Parque nacional de Belezma (Argelia), con especies supervivientes en el piso inferior, incluida Quercus ilex (2007) Muerte regresiva y decadencia de Juniperus procera, Arabia Saudita (marzo de 2006)

Unasylva 231/232, Vol. 60, 2009

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En segundo lugar, solo se dispone hoy de datos cuantitativos del umbral fisiológico de mortalidad causada por estrés hídrico agudo para unas pocas especies de árboles (McDowell et al., 2008); en cambio, los datos conexos sobre sensibilidad térmica se desconocen casi por completo. Más aún, poco se sabe de las secuencias específicas del lugar y de los rangos de condiciones climáticas promedio y extremas capaces de desencadenar un fenómeno de mortaducir potencialmente a la muerte regresiva generalizada de los individuos. En tercer lugar, los investigadores ignoran aún los procesos de retroalimentación y las interacciones no lineales entre estrés forestal inducido por el clima y otros fenómenos de perturbación relacionados con el clima, tales como los brotes de insectos forestal muy difundida (Allen, 2007). La incertidumbre científica acerca de los procesos fundamentales de mortalidad en árboles constituye una limitación básica para la realización de modelos cuantitativos más exactos de muerte regresiva futura inducida por el clima (por ejemplo, Huntingford et al., 2008). Así pues, estas carencias acortan también la posibilidad de predecir las consecuencias de la muerte regresiva en el potencial de secuestro de carbono atmosférico excedente por los bos-

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de carbono y contribuyan a un cambio climático ampliado (Lucht et al., 2006). En resumen, para aumentar la certidumbre científica de los riesgos de mortalidad futura inducida por el clima, y con el objeto de fundamentar las decisiones normativas y la ordenación forestal en todo el mundo, es indispensable intensificar el seguimiento de la salud forestal mundial y llevar a cabo nuevas investigaciones.

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El presente artículo resume los resultados de una reciente investigación mundial acerca de la resistencia a los insectos y a orientados han tenido efectos importantes en el mejoramiento de la salud de los bos- de interés comercial particular cuyo desaLos principales programas de mejoramiento comercial elaborados a nivel mundial se han centrado esencialmente en las mejoras de productividad en las primeras Como se estima que el recalentamiento del clima aumenta los casos de banda roja (mostrada en el pino torcido. Departamento Forestal. Allard ¿Pueden los programas de mejoramiento de árboles dar origen a fenómenos de resistencia «genérica» con los que se compensarían los problemas planteados por las nuevas plagas y enfermedades potenciales que podrían surgir más rápidamente con el cambio climático? estudian las adaptaciones fisiológicas de las poblaciones arbóreas en diferentes escenarios de cambio climático. Vol. 60. pero algunas veces han incluido un elemento de resistencia a plagas de insectos y a enfermedades. YANCHUK . y también Alvin Yanchuk trabaja en la Subdirección de Investigaciones del Servicio Forestal de Columbia Británica. particularmente con los desafíos planteados por los escenarios del una mayor resistencia genérica y general para compensar los problemas potenciales E generaciones de material genético. 2009 A. Victoria. también deben tomar en consideración los probables efectos de las nuevas introducciones de plagas de insectos y de enfermedades. valdría la pena buscar los mecanismos de resistencia que pueden reducir la infección provocada por varias especies de hongos los rápidos cambios climáticos. Muchos individuos resistentes a plagas y enfermedades. Columbia Británica (Canadá). Unasylva 231/232.50 Los programas de mejoramiento de árboles para la salud de los bosques: ¿pueden seguir el mismo ritmo de los cambios climáticos? A. Gillian Allard Forestal de la División de Ordenación Forestal. Pinus contorta). y aun genes de resistencia específica. se han hallado en las especies arbóreas forestales y actualmente algunos son utilizados en el mejoramiento genético. además del aumento de las alteraciones naturales de las plagas autócde las inversiones realizadas en el pasado en la investigación sobre la resistencia a las enfermedades y a las plagas y en el mejoramiento genético. Yanchuk y G. Roma. FAO.

Lymantria dispar) (Vanhanen et al. Las enfermedades y las plagas de insectos siguen siendo introducidas e invaden y amenazan regiones fuera de sus ámbitos de distribución natural (Lovett et al. aplicarse están un tanto predeterminados por estos niveles. RESULTADOS HASTA HOY DE LOS PROGRAMAS DE MEJORAMIENTO DE LA RESISTENCIA u originará movimientos en gran escala de especies y de poblaciones dentro de especies hacia zonas climáticas donde en la actualidad tales especies o poblaciones podrían no existir. comprometer el potencial de los programas de mejoramiento forestal para optimizar la sanidad forestal en climas cambiantes.51 Lista parcial de los principales programas mundiales de mejoramiento genético que prevén la preparación y plantación de árboles forestales resistentes a las plagas de insectos y a las enfermedades Especies arbóreas Pinus monticola Cronartium ribicola Pinus taeda Populus spp. • Nivel 3 – grandes programas de investigación o de mejoramiento genético en la resistencia en los ensayos de genética/proveniencia. la lagarta de la encina. plagas de insectos se expandirán en diferentes escenarios de establecimiento de modelos del cambio climático (por ejemplo. la banda roja (Woods. insectos Insectos Enfermedad. los ejemplos recientes comprenden. como algunos programas de resistencia (por ejemplo. variación genética en la resistencia de semillas de investigación o pruebas clónicas... 2007). En este análisis se registró un total de 260 actividades relativas al mejoramiento de los árboles forestales para la resistencia a las plagas y a las enfermedades (FAO.. también se identificaron tres técnicas para clasificar aún más las iniciativas: • métodos tradicionales de mejoramiento de plantas. Venturia populina. INFLUENCIA DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN LOS PROBLEMAS DE PLAGAS Y DE ENFERMEDADES vos y catastróficos. 2008). la mariposa monja. en particular. La intención fue más bien presentar una muestra de textos relativos a cada esfera del programa. La lista no tenía como finalidad considerar todas las publicaciones sobre la resistencia de una especie particular. x Roya de hoja Enfermedad Enfermedad. Septoria populicola Hongo Hongo Enfermedad. 2009 . • Nivel 2 – grandes programas de investigación o de mejoramiento genético operativas. Vol. llevada a cabo por la FAO con la colaboración del Servicio Forestal de Columbia Británica (Canadá). clasificó las actividades de los programas de mejoramiento genético según cuatro niveles de desarrollo: • Nivel 1 – grandes programas de mejo- 1 Programas de mejoramiento genético para la resistencia a las enfermedades y a las plagas de insectos. insectos Pinus radiata Picea sitchensis Picea glauca y P. insectos Salix spp. por género forestal Ulmus 2% Salix 2% Castanea 2% Pseudotsuga 3% Larix 3% Betula 4% Picea 4% Otros 19% Pinus 30% Eucalyptus 5% Populus 26% Unasylva 231/232. el recalentamiento del clima es una causa importante de los brotes epidémicos de causando problemas relativamente nue- para evaluar la eficacia de la investigación de genética forestal para la resistencia a las enfermedades y a las plagas de insectos. • métodos de biología molecular. Lymantria monacha. 60. el de la resistencia fusiforme en el Pinus taeda informado cientos de trabajos científicos. • ingeniería genética. 2008) en Canadá occidental. sitchensis Banda roja (Mycosphaerella pini) i Áfido del abeto (Elatobium abietinum) Gorgojo pequeño del pino (Pissodes strobi) i Hongo Insectos Insectos Ataques de plagas de insectos o de enfermedades Tipo País Estados Unidos de América Estados Unidos de América Estados Unidos de América China Europa Suecia Estados Unidos de América Nueva Zelandia Dinamarca Canadá la plantación operativa de material resistente (los huertos semilleros u otros tipos de propágulos). El cuadro resume algunos de repercusiones hasta hoy. 2005) y el escarabajo del pino de montaña (Aukema et al. Coates y Hamann. Serán necesarias nuevas y sólidas estrategias de ordenación forestal para compensar los desfases de adaptación de las especies y sus poblaciones y mantener la productividad y la salud de de los árboles serán la primera línea de defensa contra las plagas de insectos y las enfermedades. s Enfermedad de roya fusiforme (Cronartium quercuum) Melampsora spp.

Se presentaron treinta y seis géneros. si bien algunos países emergentes en desarrollo como China (cerca del 8 por ciento). muchas de estas actividades. representan los trabajos realizados sobre las mismas especies arbóreas y son relativos a los mismos problemas causados por las plagas de insectos o las enfermedades. La mayoría de las actividades de investigación se publican en los países desarrollados.52 Otros 22% Estados Unidos de América 39% India 3% Francia 5% Australia 5% Nueva Zelandia 6% Japón 6% 2 Programas de mejoramiento genético para la resistencia a enfermedades y plagas de insectos. Un programa relativamente exitoso de resistencia a la enfermedad toma como objetivo la roya de vesícula del pino blanco ( (Cronariium ribicola) en América del Norte. Otras especies con por lo menos cuatro actividades fueron Picea abies. YANCHUK A A K . Pinus lambertiana y Populus deltoides. Cerca del 68 por ciento de la investigación se centró en los métodos para el mejoramiento genético de las plantas tradicionales. encabezados por los Estados de todas las actividades (Figura 2). Los géneros más comúnmente investigados fueron los pinos (Pinus spp. Cryptomeria japonica.) y los álamos (Populus spp. India (3 por ciento) y Brasil (1 por ciento) son activos o por lo menos han publicado y divulgado algunos resultados. la etapa de la plantación operacional de material resistente. Unasylva 231/232. La ingeniería genética fue el objetivo prioritario de casi 15 por ciento de las actividades y la biología molecular casi el 13 por ciento. de cientos de iniciativas o programas de investigación realizados a nivel mundial. Aproximadamente el 63 por ciento de todas las actividades de investigación corresponde al Nivel 4. es decir. Hevea brasiliensis. por país Canadá 6% China 8% Por nivel del programa de mejoramiento genético. Ponderosa (6 registros cada una).). Por tipo y especie de plaga. 22 por ciento al Nivel 3 y sólo 6 por ciento al Nivel 2. Las enfermedades más comúnmente tomadas como objetivo incluyeron Cronartium ribicola (18 actividades) y Cronartium quercuum (siete actividades). Efectos de los trabajos sobre la resistencia en los bosques plantados a pesar de la gran cantidad de investigación publicada a lo largo de más de 50 años. 36 por ciento tomaron como objetivo las plagas de insectos forestales y 6 por ciento investigaron ambos tipos de plagas. Las especies más estudiadas incluyeron Pinus radiata (16 registros). ponderosa var. Las especies de plagas de insectos más comúnmente tomadas como objetivo incluyeron Chrysomela scripta (cinco actividades) y Pissodes strobi y Thecodiplosis japonensis (cuatro actividades cada una). Betula pendula. un árbol con tolerancia a la enfermedad Resumen del estudio Por especies arbóreas forestales. Sólo 9 por ciento de las actividades registradas corresponden al Nivel 1. 2009 A. representando ambos más de la mitad de las actividades registradas (Figura 1). P. Vol. Por método. Aproximadamente 5 por ciento utilizó una combinación de los tres métodos. Pinus contorta. Las repercusiones prácticas de los programas de mejoramiento genético para la resistencia han sido documentadas sólo para cuatro o cinco problemas de plagas y de enfermedades principales de interés comercial. Melampsora larici-populina y Ophiostoma ulmi. relativarrollado material resistente para la plantación operacional. monticola y P. Aproximadamente 54 por ciento de las actividades citadas en el estudio investigaron la resistencia de los árboles a la especie de enfermedad. La resistencia a los mamíferos fue el objetivo de sólo seis actividades (aproximadamente el 2 por ciento) y una actividad se ocupó de la resistencia a los nematodos. Cuatro actividades se ocuparon cada una de Diplodia pinea. Por país. Eucalyptus globulus. taeda (9 registros) y P. además. Heterobasidion annosum. 60. una compleja reacción de la corteza mata los tejidos alrededor de la infección en Pinus strobus. si bien llevadas a cabo por diferentes organizaciones.

. dos o más décadas para útiles en la práctica silvicultural. Se ha desarrollado material genético resistente a banda roja en Pinus radiata. taeda resistentes a la enfermedad se incrementó de 6 a 40 por ciento respecto a las plantaciones establecidas con existenpara P. YANCHUK Respecto a la resistencia a las enfermemás éxito parecen ser el relativo al mejoramiento de la resistencia a la roya fusiforme en Pinus taeda y Pinus elliottii en el sur programas de resistencia a la roya vesicular del pino blanco en la región del Imperio Interior del sur de California y el noroeste de América del Norte.. monticola de supervivencia en la situación más simple [Kinloch et al. Hu y Yang. En comparación con la resistencia a las enfermedades. La resistencia de Pinus lambertiana a la roya vesicular. 1999). 2009 . tradicionales de mejoramiento genético en uno para la resistencia al pulgón del abeto (Elatobium abietinum) (Harding. 2006). Está aumentando el trabajo sobre material transgénico para Las larvas del gorgojo del pino blanco (Pissodes strobi) que migran hacia el brote apical para rodear y matar la copa del árbol. se necesitará mucho ambiental pueda evaluarse. Varios programas (por ejemplo.. no hayan tomado una. la resistencia no ha sido incorporada en materiales Se han invertido considerables recursos y tiempo para obtener genotipos resisten- A. vivencia del material de reciente plantación puede ser más alta. necesita ciertala selección de germoplasma para el ensayo sobre el terreno. Los avances obtenidos en los programas de primera generación respecto a líneas de genes resistentes no principales en Pinus strobus oscilan de 3 a 70 por ciento de supervivencia (con un raro ejemplo de gen de elevada resistencia en Pinus lambertiana y P. el valor promedio de plantaciones establecidas con P. en California y el sur de Oregón (Estados La documentación más abundante corresponde a la resistencia fusiforme. la selección del mejor material y el establecimiento en semillas o huerto de setos. La iniciación de un programa de mejoras para una especie arbórea. Rouland y Wellendorf. los resulgenéticos son posibles e importantes. sin embargo. el establecimiento del ensayo y las medidas pertinentes a las edades apropiadas. pero según el conocimiento de los autores. los programas de resistencia a las plagas se hallan sin duda menos desarrollados y han originado menos material utilizable en los programas de reforestación trabajos realizados en esta esfera (como se lograr efectos en la mejora de la salud de la plantación. 60. elliottii variaron de 40 a 90 por ciento (Brawner el al. pero el problema ha sido en gran medida tratado mediante prácticas silviculturales (Mead. un programa de mejora genética contra esta plaga presente en el oeste de Canadá es uno de los pocos programas elaborados para la resistencia a los insectos que ha alcanzado la etapa de la plantación operacional DESAFÍOS PARA OBTENER RESULTADOS EFICACES EN CLIMAS QUE CAMBIAN de las plantas o árboles Si bien muchas características de la resistencia a la enfermedad y a las plagas de insectos pueden señalarse con relativa A. YANCHUK Unasylva 231/232. 2005). sobre la resistencia del castaño al chancro) parecen estar a punto de tener nuevos materiales listos para utilizar. la creación de material para ensayo. Está aumentando la labor sobre la resistencia del Eucalyptus a un cierto número de insectos-hoja. aun para unas pocas características. 1997).53 Cedro colorado del oeste (Thuja plicata) en bolsas de aislamiento la resistencia a los insectos taladro y los de este material se halla en los primeros lizada en álamos en China (Ewald. 2003) en Europa y el otro para la resistencia al gorgojo del pino (Pissodes strobi) en Columbia Británica (Canadá) (King et al. Vol. no obstante.

Vol. si están disponibles y son adecuadamente expuestos a diversas plagas o enfermedades. los alcaloides. también pueden proporcionar la información básica necesaria para los modelos de impacto en el paisaje o en el rodal. 2007). 2008. deben alinearse mejor con los programas aplicados. Recursos en disminución para el mejoramiento genético tradicional en los árboles forestales A pesar del notable progreso realizado hasta hoy mediante algunos programas. 2006). contenido de agua y resistencia Ensayo de procedencia del pino torcido a 30 años de edad. recursos disponibles para el estudio de las interacciones específicas del huéspedplaga en los programas clásicos de mejora de árboles.. 2003) han descubierto una amplia gama de variaciones en el abeejemplo. Edmeades y Pehu. 60. los altos niveles de ataque en las operaciones de investigación sobre el terreno a largo plazo representan una importante primera «pantalla genética» para la resistencia a los insectos devoradores de la corteza facilidad mediante la observación de la presencia o ausencia de la plaga o enferevaluaciones fenotípicas detalladas de la reacción del huésped o el comportamiento de la plaga (por ejemplo. es decir. la capacitación tradicional en genética cuantitativa –un conjunto de habilidades necesarias para la mejora de árboles forestales– ha estado disminuyendo (Eisen. Además. Haukioja. Miller y Raley. Stephenson y Stephens. si puede identificarse y verificarse adecuadamente. La información genómica evoluciona a paso rápido y es probable sean de sumo interés para los genetistas.54 vuelve más crítico si no es posible prever patógenos futuros se encontrarán con el cambio climático. Gran parte de la investigación sobre la interacción entre las plagas de insectos o las enfermedades y los árboles hospedantes en el ambiente silvestre es importante para el propósito de establecer un modelo (por ejemplo. YANCHUK Unos pocos árboles sobrevivientes de pino torcido resistentes al barrenillo de los pinos. familias de genes) en la resistencia tales como compuestos de la biosíntesis de la resina terpenoide y la producción. tanto actuales como futuros. muchos de los mayores y más exitosos programas de mejora genética forestal. el nivel de resistencia varía según las especies fitófagas. YANCHUK . y se hallaron cambios simples en nutrientes. 2003. tropiezan con dificultades debidas a los profundos cambios financieros y estructurales en la industria forestal (Byram. 2009 A. Adaptando las inversiones en la investigación de biología molecular y genómica Las enormes inversiones en la biología molecular en muchos países. Morris. la formación A. El trabajo con materiales genealógicos de los programas de mejora genética. podrá tener una importante utilidad en el futuro. Knight. El estudio señaló las iniciativas utilizaron métodos de biología molecular. posarse en un árbol y después dejarlo) para comprender mejor cuáles son los mecanismos generales Décadas de investigación sobre los insectos fitófagos en Betula pubescens (por ejemplo. en una familia joven (20 años). sobre las tasas de propagación y repercusiones evolutivo. hay un gran espectro de comla estación de crecimiento. la producción de resina tras un trauma recibido por el árbol. si bien de gran importancia para la investigación científica.. la resistencia contra muchas clases de plagas o enfermedades (por ejemplo. en la actualidad. 2007). desarrollo y utilización de caracteres de los factores de amenaza desconocidos. Transferencia de la investigación sobre los árboles silvestres a los árboles genealógicos en los programas de mejoramiento genético Los estudios llevados a cabo en ambientes naturales no necesariamente ayudarán a los programas de mejora genética a desarrollar más germoplasma resistente. A nivel mundial. pero puede ser imposible transferir los resultados a especies o poblaciones el marco de las estrategias de adaptación al cambio climático (Millar. Para identificar mecanismos de resistencia generales a clases de plagas de insectos y de enfermedades e incorporar este conocipueden distribuir germoplasma resistente será difícil pero sumamente valioso. 2005). Los recursos disponibles para la investigación necesitarán destinarse mayormente al ensayo. La resistencia cruzada. los ensayos sobre el terreno como éstos han sido importantes para estudiar las repercusiones del cambio climático sobre la variación genética de adaptación del crecimiento potencial y la resistencia a las enfermedades y a las plagas entre las poblaciones de árboles forestales genotipos del abedul (Ripii et al. Puede llegar a ser posible estrechar los elementos clave operativos (por ejemplo. 2006). El desarrollo de la resistencia general se Unasylva 231/232. Andrew et al.

R. A. K. Sin embargo. Oecologia.. y Foley.. M.H. 31: 348–358. Además. 2008). identificar los mecanismos de económicamente y permitan un cambio de acción y un tiempo de desarrollo más tencia utilizados en la actualidad garantizar alguna protección contra las plagas y enfermedades nuevas o contra las plagas y con las previsiones de riesgos en aumento provocados en el futuro por las plagas y las enfermedades. Heritable variation in the foliar secondary metabolite sideroxylonal in Eucalyptus confers cross-resistance to herbivores. 2008.. el mayor desafío será crear los vínculos apropiados entre los marcadores. después de cinco décadas de investigación sobre resistencia a las plagas de insectos y a las enfermedades. Y. la mejora genética para la resistencia ha tenido un significativo impacto a nivel local. Moore. 2007. Wallis.F. Se necesitará un mejor alineamiento de los programas de investigación en materia de genética forestal y de salud forestal si los programas tradicionales de mejora forestal van a capitalizar inversiones anteriores sobre resistencia a las plagas de insectos y a las enfermedades y han de contribuir a mitigar los impactos negativos proyectados del cambio climático sobre la de conductos de resina o barreras físicas como el espesor de la corteza y las células endurecidas. pero aún debe ser considerada sólo un instrumento dentro de los programas de mejora genética bien en los paisajes. 60. los álamos son ampliamente utilizados en genómica y transgénesis. Riipi et al. Movement and outbreak populations of mountain pine beetle: climate.. la resistencia no siempre acarrea un coste fisiológico (por ejemplo. Carroll. y Taylor. por lo tanto sería deseable buscar los mecanismos de resistencia el crecimiento.L. 2005).. Henson. W. I. Por lo tanto puede ser necesario elaborar estrategias tencias «preventivas» o generales... sin embargo. Zhu. probablemente no. Ecography. 153(4): 891–901. S. Raffa.. La función de los árboles transgénicos La tecnología transgénica puede abordar temporalmente algunos problemas específicos de las plagas. Los resultados del estudio destacan tres reacción» para el desarrollo de opciones genéticas para resistencia a plagas de insectos y enfermedades se ha dado este método útil en un mundo con rápidos Unasylva 231/232. puede ahora ser importante procurar entender el grado de variación presente en las estirpes de genitores arbóreos selectos creando una producción de semillas y poblaciones de material genético. más general de resistencia cruzada sea una característica típica de la mayoría de los mecanismos de resistencia (Panda y Khush. se necesitará un adecuado ensayo sobre el terreno en el espacio y en el tiempo sea estable en diferentes genotipos. 1995..55 Cortes de Populus trichocarpa levantados en un vivero para plantaciones de investigación en experimentos sobre el terreno. para especies de rotación breve como el álamo. B. en particular si están presentes correlaciones genéticas negativas entre las características de interés. La investigación ya están en los programas de mejora de la base de un programa. RESUMEN Y CONCLUSIONES autores. Bibliografía Andrew. K. los éxitos son en gran medida para unos pocos programas princicon recursos y estructuras significativas En el futuro. Harwood. enfermedades ocasionarán amenazas en el desarrollarse por anticipado contra las diversas clases de insectos o enfermedaposible. 1997). puede ser posible ordenar árboles transgénicos utilizando métodos en los cultivos agrícolas. Resumiendo. las medidas de expresión de genes y las expresiones fenotípicas de la característica en las grandes poblaciones de árboles forestales genealógicos. Zheng.. Aukema. Stahl. El efecto de la reducción investigadores debieran y pueden efectivamente trabajar debe verse moderado por la dificultad de dar cabida a más características (Verryn. pero los estudios de campo básicos a largo plazo son aún necesarios para investigar los niveles naturales de resistencia y adaptación al cambio climático A.W. ahora por las complejidades mático. YANCHUK King et al. C. 2009 . J. los organismos de financiación y los investigadores pueden necesitar centrarse en los recursos y en las capacidades de investigación en disminución sobre especies para las cuales son limitadas las opciones silviculturales para mitigar las pérdidas causadas por las plagas de insectos y las enfermedades. Vol.. y luego o las características de los árboles afectan a las reacciones de la plaga o del agente patógeno. Sin embargo. D.

C. 41: 621–638.fao. 2006. Stephenson. Yanchuk. S. L.O. Veteli. Forest ecosystem responses to exotic pests and pathogens in eastern North America. The need for plant breeding capacity: what roles for the public and private sectors. D. 41: 30–39. 136: 161–168. Haukioja. 2006.M.M. 2008. Host plant resistance to insects. Kellomaki. 38: 5–13. Selection and breeding for insect and disease resistance. S. y Alfaro. Millar. S. D. Canadian Journal of Forest Research.I.J.. Kinloch. y Stephens. R. Morris. Consistency of resistance by the spruce green aphid in different ontogenetic stages of Sitka spruce. G..A.I. y Hamann.. FAO. Carter. E. T. Eisen. Canham. 1997. D. H. y Raley. College Panda.N. R. B. 2008.A. Huber. 35: 189–198. M. Tree transgenics: recent developments. V. Lovett. Disponible en: www. Rouland.D. J. Sniezko. 2005. Springer-Verlag. Wallingford. Vanhanen.. 2005. Miller. S. 2005... Woods. 5(2): 107. Climate change and forests of the future: managing in the face of uncertainty. 60. y Yang. 29: 737–742. 125: 1–2. New Zealand Journal of Forestry Science.J.L. Ossopova. Crop improvement: a dying breed... y Khush. Ossipov. Nature. E. Mead.D. Phytopathology. Can we rescue an endangered Journal of Animal Breeding and Genetics.. 25-45. eds. Putting the insect into the birch– insect interaction. Opportunities for improving Biomass and Bioenergy.56 Brawner. E.L. A.C.D. J. 1995... C. A. N. Barnes. G. E. Arthur. 2003. 89: 861–867. En M..K. M..T. 421: 568–570. y Pihlaja. pp. Weathers. Verryn. G.A. Reino Riipi. Transgenic forest trees in China. Byram. H. 55: 761–769. Ewald. y Fitzhugh. Climate change and range shifts in two insect defoliators: gypsy moth and nun moth – a model study. 2006.D. Ecological Applications. Kiss. Unasylva 231/232.L.E.G.. E. y Wellendorf. y Greathouse. A.. T. 2007. 17: 2145–2151. Silva Fennica. 28: 249–266.D. S. 2007. Canadian Journal of Forest Research. Ewald. Oecologia. Genetic and phenotypic relationships between weevil (Pissodes strobi) resistance and height growth in spruce populations of British Columbia. Is an unprecedented Dothistroma needle blight Bioscience. Alemania. 1999.. M. 2009 .D. J. Coates. D. 2003. S. R. 2006. – a perspective for the future. Fladung y D. A. Edmeades. P. H. 2003.D. y Niemala. M. Documento en Internet. K. K. Pailvinen. Projected gains in rotationage volume and value from fusiform rust resistant slash and loblolly pines. HortScience. N. Variable of mountain birch.. Knight. y Pehu. Kause.. T. Canadian Journal of Forest Research. y White. A major gene for resistance to white pine blister rust in western white pine from the western Cascade Range. 56: 395–405. J. Hu. Fifty-fourth progress report of the cooperative forest tree improvement program...B. K. G.org/forestry/26445 Harding.. Haukioja. G. Vol. King..S. 1999. Berlín y Heidelberg. T. 27: 732–739. Bioscience. Agricultural and Forest Entomology.R.

California e investigadora asociada de la Unasylva 231/232.I. S.4. CCSP. McNulty. Peterson trabajan. refugios piscícolas y de vida silvestre. 2008a. el Programa encargó la realización de 21 productos de síntesis y evaluación.S. El producto 4. Joyce. Neilson. en condiciones ideales. • investigar los usos y límites del conocimiento relativo a la gestión de los riesgos y oportunidades en materia de cambio climático. y de las formas en las que la sociedad puede mitigar el impacto de los cambios y adaptarse a ellos.climatescience.S. bosques nacionales. 60. El propósito del estudio era ofrecer información práctica sobre opciones potenciales de adaptación destinadas a los gestores de recursos. Moser. En consecuencia. Olympia. los gestores forestales están buscando orientaciones prácticas para adaptar sus proyectos actuales y. Corvallis. l cambio climático está afectando temas. Littell. la reducción de los impactos negativos del cambio climático y permitirían a los gestores sacar provecho de todo impacto positivo. Moser es titular de una empresa consultora y de investigación en Santa Cruz. Para lograr estos objetivos. Peterson Una reseña de las opciones de adaptación al cambio climático en los Estados Unidos de América ofrece un conjunto de informaciones prácticas destinadas a los gestores de recursos. Millar. Instituto Conjunto para el Estudio de la Atmósfera y el Océano (JISAO).4. S. Las actuaciones para la adaptación de de este estudio. C. del papel del ser humano en estos cambios. Vol. en el ámbito del producto 4. C. K. S.P. California. Oregón. Blate era miembro del cuerpo docente de la junta rectora de la Asociación Americana de Avance de la Ciencia de la Agencia este artículo. 2009 . y facilita a éstos la adaptación de sus objetivos y prácticas de ordenación forestal a los impactos esperados del cambio climático. consiste en un examen de las posibles actuaciones de adaptación relacionadas con los ecosistemas y recursos sensibles a los efectos del clima.L. Washington. McNulty. Geoffrey M. • reducir los factores de incertidumbre en las proyecciones climáticas. 2007. en el Servicio Forestal Raleigh. y Seattle. Joyce. que depende de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. son ajustes en materia la adaptación «natural»)– facilitarían. Washington. un estudio de las opciones relativas a las tierras y aguas gestionadas a nivel federal: parques nacionales. áreas marinas protegidas y estuarios costeros.M. climáticos.. R. además. son aún de esperar (IPCC.A. potencialmente todavía más graves. K. Partiendo de la constatación de que el éxito de la adaptación depende del contexto en el que ésta se aplique. con este fin se formularon las siguientes preguntas: mático a la capacidad del gestor de recursos de lograr sus objetivos de El Programa de ciencia del cambio climático y las opciones de adaptación para los bosques nacionales El Programa de ciencia del cambio climático de los Estados Unidos (véase www. también sus objetivos. se ha llevado a cabo. • entender la sensibilidad y capacidad de adaptación de los sistemas humanos así como de los ecosistemas naturales y de los ecosistemas sometidos a ordenación.P. O’Halloran y D. en caso necesario. L.A. 2008) producido bajo los auspicios del Programa de ciencia del cambio climático de en inglés) (véase el recuadro). respectivamente. J.57 La adaptación a los efectos del cambio climático en los bosques nacionales de los Estados Unidos de América G. 2008b). Blate.C. J. L. ríos silvestres y pintorescos. El programa comprende cinco objetivos estratégicos: • ampliar el conocimiento del clima pasado y futuro.L. gov) persigue mejorar la comprensión de los cambios climáticos terrestres. Albany. R. Carolina del Norte. O’Halloran y D. Actualmente trabaja en el Programa para el Gran Mekong del Fondo Mundial para la Bangkok (Tailandia). E Este artículo resume los puntos principales de un estudio de opciones de adaptación al cambio climático para et al. Millar. Neilson. Littell trabaja en el Grupo de Impactos Climáticos del Centro para la Ciencia del Sistema Tierra (CSES). Susanne C.G. nuevos impactos.I.G.

Reducción de la cubierta de nieve. seguir manteniendo los objetivos actuales (sin dejar de evaluar la necesidad de modificarlos o de asignarles IMPACTOS ESPERADOS DEL CAMBO CLIMÁTICO EN LOS OBJETIVOS DE ORDENACIÓN FORESTAL EN LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA actuales de los factores de estrés de origen natural o humano. Evaluar el impacto en las actividades de esparcimiento en el contexto de un clima cambiante. de los procesos hidrológicos. Posibles impactos del cambio climático Estaciones de crecimiento prolongadas y más cálidas. Crear corredores para la migración de las especies y la protección del hábitat. Incorporar factores relacionados con el cambio climático a largo plazo en la planificación de los incendios de bosque. los impactos del ecosistema y los impactos socioeconómicos en las comunidades locales. Fuertes sequías.58 de recursos al preparar el sistema de gestión para hacer frente a los impactos del cambio climático y. Incorporar los factores relacionados con el cambio climático en los procesos de Opciones de adaptación Reducir las materias combustibles en los bosques. y su resistencia a perturbaciones graves. Reforzar la estrategia de detección y respuesta temprana asociada con las especies no nativas invasivas. Exacerbación del estrés resultante del aumento de la temperatura sufrido por los ecosistemas y ocasionado por los ambientes urbanos. de recursos energéticos y de sistemas de conservación basados en el mercado. y ayudar a propietarios privados y comunidades a manejar sus tierras forestales de forma sostenible. productividad y diversidad de los bosques. Conservar espacios abiertos Sostener y aumentar las oportunidades de esparcimiento al aire libre Proporcionar aplicaciones e instrumentos con base científica destinados a la gestión sostenible de los recursos naturales Asegurar que las decisiones de gestión del Servicio Forestal se cimienten en los mejores conocimientos e instrumentos con base científica disponibles. Fragmentación cada vez mayor de los ecosistemas forestales y del hábitat de vida silvestre. social y económica y de otro tipo brindados por el Servicio Forestal. Ampliar los programas de educación en materia de conservación e incluir en ellos los asuntos relacionados con el cambio climático. los incendios de bosque. Rediseñar carreteras y caminos para hacer frente a la intensificación de las lluvias. Modificaciones en la composición de las especies forestales. conocer qué umbrales son susceptibles de ser traspasados. acontecimientos climatológicos extremos. Acceso difícil o carencia de información actualizada sobre las proyecciones climáticas. Dentro del ámbito de tico amplificará los factores de estrés más invasivas nativas y no nativas. al mismo tiempo. Regímenes de incendios alterados. 2009 . dar prioridad a los proyectos que tienen grandes posibilidades de éxito y detectar las especies y estructuras vegetales tolerantes a los factores de perturbación más intensos. sociales y económicos de los bosques. Alteración del paisaje y de la dinámica de sucesiones. Incertidumbre respecto a esta información. El aumento del riesgo de incendios de bosque y sequía en los paisajes circundantes puede comprometer la capacidad de mantener la calidad y la disponibilidad de agua. Necesidad de disponer de herramientas de ordenación que incorporen consideraciones relacionadas con el cambio climático. Mantener las capacidades de ordenación básicas del Servicio Forestal Desarrollar los servicios administrativos. Involucrar a las personas que viven en los núcleos urbanos Proporcionar un mayor acceso a los beneficios a largo plazo de índole ambiental. comprendido un suministro fiable de productos forestales. Ampliar las oportunidades de esparcimiento durante las cuatro estaciones del año. Necesidad de revisar las prácticas de ordenación actuales basadas en suposiciones relativas a los ecosistemas y el clima que pueden no tener validez en el futuro. proteger estos recursos e impedir que se destinen a otros usos. Aumento de la temperatura del aire y de cursos de agua. sostener y fortalecer los bosques nacionales Resultado deseado o previsto Mantener la salud. Recurrir más a menudo a incendios forestales preventivos. las antiguas prácticas de ordenación aún en uso y la contaminación atmosférica. por ejemplo las plagas de insectos y enfermedades. en particular. Alteración de los flujos fluviales. Vol. Aumentar los conocimientos técnicos mediante la producción de materiales educacionales destinados a empleados y partes interesadas. Reforzar las asociaciones de investigación. la gestión Los servicios del ecosistema proporcionadirectamente afectados por el cambio cli- Impactos del cambio climático en los objetivos de ordenación forestal del Servicio Forestal de los Estados Unidos Objetivo Restaurar. disponibles para el público en los bosques nacionales. Unasylva 231/232. Interacción entre los fenómenos climáticos y los actuales factores de estrés. Mantener los beneficios ambientales. Intensificar las acciones destinadas a reducir los actuales agentes de estrés. Aumento de los fenómenos de erosión que deterioran las cuencas hidrográficas. Establecer relaciones reforzadas entre investigadores y administradores para contribuir a determinar los umbrales de resiliencia de las principales especies y procesos del ecosistema. Revisar las orientaciones genéticas en materia de reforestación. Mantener oportunidades de recreación al aire libre de buena calidad. 60. Buscar oportunidades de educar en cambio climático a los visitantes nacionales que acuden a los bosques. Suministrar ininterrumpidamente beneficios a la población de país Mantener un conjunto de múltiples beneficios para satisfacer las necesidades de la sociedad durante un período prolongado. Muerte regresiva profusa del bosque o conversión en gran escala de tipos de vegetación de resultas de frecuentes acontecimientos climáticos extremos. En los estados del oeste. Proporcionar asistencia técnica a los ingenieros forestales urbanos para mantener los árboles que crecen en ciudades. Poner a punto tratamientos silvícolas destinados a reducir el estrés causado por la sequía. los sistemas de información y las estrategias de gestión de propiedad de la tierra para hacer frente a los graves problemas relacionados con los recursos naturales.

además. La irregularidad de las pautas de propiedad de la tierra (semejantes a un tablero de ajedrez). replantando una zona con especies de árboles más resistentes Unasylva 231/232. para asegurar la continuidad del paisaje y facilitar la migración de las especies Para hacer frente a los impactos climáticos SERVICIO FORESTAL DE LOS ESTADOS UNIDOS incertidumbre o los costos se consideran muy altos en relación con los impactos o riesgos esperados. orientado a la acción para la adaptación al cambio climático comprenden: • la revisión o la determinación y. la incorporación inmediata de opciones de adaptación en los procesos de los acontecimientos climáticos lleguen a ocasionar alteraciones importantes en el ecosistema– podrían. o si se obtuvieran ahorros y bene- perturbador (por ejemplo. Vol. por ejemplo. el logro de estos objetivos tropezará con dificultades más agudas (véase el cuadro). y repercutirá en otros servicios nacionales (por ejemplo. el Servicio Forestal de los estratégicos para el período 2007-2012. • el seguimiento de las respuestas de los ecosistemas y de la ordenación forestal con el objeto de recabar información C. MILLAR hídrica se hará más complicada debido a la reducción de la cubierta de nieve. en combinación con los múltiples factores climáticos estresantes. todos ellos están de alguna manera relacionados con la condición actual o ideal del ecosistema. sin embargo. Pinus albicaulis) –es decir. y como. OPCIONES DE ADAPTACIÓN vulnerabilidad y el riesgo. resultar en muchos casos menos costosos y más rentables cuando se trata de conseguir los objetivos de ordenación forestal presentes. las repercusiones de las actividades del hombre en estos ecosisde ordenación forestal actuales descansan en unas suposiciones más o menos superadas acerca del clima. sus impactos específicos en determinados ecosistemas forestales nacionales. diversidad y productividad del ecosistema. por ejemplo las características temporales y espaciales del cambio. el ozono y otras sustancias contaminantes de origen industrial. harán disminuir muy probablemente la tasa de crecimiento de los árboles y dañarán gravemente las cuencas hidrográficas. el deshielo precoz y una situación hidrológica más altas y unas pautas de precipitación cambiantes. la modificación de los objetivos de ordenación forestal. hace necesario las partes interesadas a la hora de adoptar enfoques orientados a la acción respecto a la adaptación al cambio climático. El grado de sensibilidad de cada uno de los objetivos a los efectos del cambio climático dependerá de diversos factores. La atmosféricas mayores de dióxido de carbono y temperaturas más elevadas– pueda a breve término aumentar en los lugares donde el agua y el nitrógeno no constituyen factores restrictivos. 60. • la incorporación de factores de incertidumbre relativos a los impactos específicos del cambio climático en • la creación de una cartera o un conjunto de instrumentos destinados a las estrategias de ordenación forestal. 2009 . Para lograr los objetivos relativos al mantenimiento de la salud. y satisfacer las necesidades de las generaciones presentes y futuras. dicha condición bajo el futuro régimen del clima.59 Mortalidad del bosque subalpino en la Sierra Nevada de California: una de las «sorpresas» que depara el cambio climático y que es ahora necesario anticipar (pino blanco americano. en caso necesario. las oportunidades de esparcimiento durante el invierno). A causa de los impactos del cambio climático. • la evaluación de las dificultades planteadas por el cambio climático en cuanto al logro de estos objetivos y la ejecución de las actividades programadas con ese fin.

El examen también contener opciones de adaptación tanto a corto como a largo plazo. La intensificación de la resistencia puede ser la única o la mejor opción en el caso de recursos valiosos tales como las planel término de su período de rotación. durante y después de estos fenómenos perturbadores. las actividades de esparcimiento y la extracción de madera. La intensificación de estas acciones y una mejor coordinación entre órganos de ordenación territorial y propietarios privados de tierras. en el futuro. Stephenson y Stephens. se observan.60 Una capa de nieve reducida. antes. Es oportuno disponer de una cartera de estrategias de ordenación forestal para utilizar el instrumento más apropiado en un determinado contexto de ordenación. Además de las acciones de adaptación creadoras de resistencia. 1973. resultaría ya hoy beneficiosa para los ecosistemas y podría. Vol. reducir los impactos debidos al temprana y de detección rápida destinado a las especies invasivas ayudaría por ejemplo al Servicio Forestal a actuar rápidamente ante un problema de dimensiones modestas. para minimizar el riesgo de fuegos de copas anómalos. complicará la gestión hídrica. ya a principios de junio de 2007 (un año extremadamente seco). será menester evaluar constantemente los los cambios continuos podrían también ordenación forestal se modificasen. Adaptación a corto plazo: creación de capacidad de resistencia y resiliencia ante el cambio climático Mediante la adaptación a corto plazo se persigue crear capacidad de resistencia y Unasylva 231/232. asociada con el aumento de la temperatura y unas pautas de precipitación cambiantes. 2009 . aumentar el número (o la diversidad) de los sitios dedicados al manejo de poblaciones. en la cuenca de captación del Tuolumne superior en California –fuente de las aguas municipales de San Francisco–. la fragmentación del hábitat y las repercusiones debidas a actividades extractivas actuales y pasadas). especies y hábitats y restaurar las condiciones y procesos esenciales de un ecosistema tras un fenómeno perturbador. Con éstas se persigue incrementar el tamaño de las poblaciones. el uso de aguas. Conforme el clima continúe registrando cambios y los sistemas ecológicos respondan a tales cambios. o recursos raros tales como los hábitats de un índice de vulnerabilidad de población sujetas a planes de ordenación (Millar. La adopción de estas precauciones es especialmente importante en las cercanías de zonas residenciales. 2007). La opción más importante y efectiva de creación de resiliencia en el seno del ecosis- C. Será importante instalar cortafuegos en lugares estratégicos y adoptar otras medidas locales análogas destinadas a interrumpir la continuidad de la masa de desechos forestales en el suelo. MILLAR presente (por ejemplo. tales como las grandes inundaciones o las tempestades de Otra opción de adaptación inmediata consiste en examinar los planes de ordenación para encontrar carencias en las medidas encaminadas a hacer frente a los acontecimientos climatológicos extremos (por nes) y en gestionar. las acciones de refuerzo de la resiliencia buscan manejar los procesos de regeneración. las especies no nativas invasivas. cuencas municipales y hábitats críticos para la supervivencia y recuperación de las especies amenazadas o en peligro. el paisaje está muy fragmentado y el 25 por ciento de todas las tierras forestales nacionales han sido asignadas legalmente para otros usos de la tierra con un objetivo limitado de manejo de la vida silvestre o el manejo del patrimonio silvestre y precisa de aportaciones numerosas y de una coordinación reforzada entre instituciones y partes interesadas. el caso de otras perturbaciones derivadas negativos en el ecosistema. 2001). unas condiciones climáticas principios de agosto son poco uniformes (véase la figura). muchas de las cuales consistirán en modificaciones de el Servicio Forestal ya está utilizando. forraje y otros recursos naturales. La intensificación de la resistencia de las especies valiosas consiste en limitar su exposición a impactos derivados del cambio climático Por ejemplo. con el objeto de reducir los focos de estrés. tación único pueda funcionar en todos sos naturales puedan soportar más fácilmente los efectos del cambio climático. la susceptibise suele practicar el raleo a escala de todo el paisaje y los tratamientos de reducción de materias combustibles. la contaminación. no solo ajustarse a los cambios graduales sino también de volver a su estado anterior tras un fenómeno perturbador (Holling. 60.

se protegen o restauran unas muestras variadas de ecosistema y se promueve el desarrollo de rodales forestales heterogéneos y de edades múltiples. esta nueva práctica contribuirá a reducir el riesgo de que se produzcan incendios del cambio climático. a los tengan lugar transiciones bruscas y espectaculares de una condición del ecosistema nes arbustivas). los objetivos de restauración se revisaron G. Adaptación a largo plazo: gestión del azar cuando el umbral de resiliencia se traspasa efecto invernadero se reduzcan de forma abrupta y rápida (en menos de 20 años). por ejemplo. cuando el tamaño de las poblaciones se incrementa. en parte. En los casos en los podría desvelar cuáles serán los impactos futuros de acontecimientos climáticos más intensos. 2001. 2007). 1997. PETERSON El raleo a escala de todo el paisaje y los tratamientos de reducción de las materias combustibles representan formas de adaptación a corto plazo que aumentan la resistencia al fuego: un incendio arrasó 70 000 ha en el bosque nacional de Okanogan-Wenatchee en el estado de Washington en 2006. Este es el tipo de acción de bunal hubiese ordenado un procedimiento de mediación entre las partes interesadas. la fenología (los tiempos de fenómenos ecológicos como la apertura de las yemas y la llegada de especies migratorias) y las alteraciones en la composición. en el tiempo. Vol. Cuando se llegara a traspasar el umbral de resiliencia y la restauración de las condiciones históricas antecedentes al fenómeno de disturbio resulte ambientalmente problemática. del grado de certidumbre respecto a la trayectoria Se necesitan opciones de adaptación a largo plazo para ayudar al ecosistema y a las especies a responder en el tiempo a los efectos del cambio climático. excesivamente costosa o jurídicamente impracticable. 2001). se efectúan ahora quemas prescritas durante los meses invernales. Análogamente. En los casos de certeza mayor respecto a los cambios climáticos pronosticados. (en más de 50 años). conviene secundar los procesos específicos de transición y translocación de gamas de especies adoptando medidas de gestión decididas. la diversidad biológica registra aumentos en diferentes niveles de organización (desde los genes hasta el paisaje). y por consiguiente también el potencial de adaptación natural aumenta. el umbral de resiliencia de muchos ecosistemas pueda ser traspasado (IPCC. el regimen de incendios. la opción preferible será reajustar los graves trastornos del ecosistema a las condiciones climáticas imperantes y a las condiciones pronosticadas. mientras que un rodal que había sido raleado y en el que se habían eliminado las materias combustibles mediante fuegos prescritos solo sufrió un chamuscado leve. el material reproductivo contenga una gran diversidad genética. Holling.61 D. 2009 . habida cuenta de los cambios climáticos recientes registrados en el bosque nacional Tahoe en California. Se considera fundamental dos unos con otros a fin de no impedir la migración y dispersión de las especies (Halpin. 60. Noss. estructura y procesos del ecosistema. Por consiguiente. El conocimiento obtenido gracias a este examen podría ayudar a los gestores a diseñar planes para alterar la trayectoria de sucesiones del ecosistema tras un fuego o vientos catastróficos y preparar condiciones biológicas más adecuadas a las condiciones futuras del clima. la mortalidad de la masa principal de este rodal fue mínima (derecha) se necesita disponer de opciones de adaptación para permitir a los ecosistemas y especies responder. La ejecución de algunas de las medidas de adaptación dependerá. Los planes de ordenación forestal podrían entonces modificarse en función de las variaciones pronosticadas en los patrones de pluviosidad. FILDES Unasylva 231/232. causando una mortalidad del 100 por ciento en un rodal mixto de alta densidad de coníferas (izquierda).

S. The effects of climate change on agriculture..F. Ecological Applications. 2008b. Stephenson. Holling. por consiguiente.. 2009 . Preliminary review of adaptation options for climate-sensitive ecosystems and resources. L. Global climate change and natural-area protection: management responses and research directions. Annual Review of Ecology and Systematics. S. Los gestores deberán asimismo evaluar dades.S. 4: 390–405. Moser.G. K. C. 2007). adaptation and vulnerability.I.62 para tomar en cuenta los factores de incertidumbre climática presentes y futuros y determinar el nivel más apropiado de las aguas para las condiciones presentes y las pronosticadas (Millar. Vol. será importante establecer criterios de participación y de adopción de decisiones a través de un proceso de debate y consulta de las partes interesadas han sido tomadas debidamente en consideración. Sin embargo. 7: 828–843. 17(8): 2145–2151. J. National forests. S. Holling. Joyce. O’Halloran. C. Assessment Product 4.L. a los gestores ponderar los CCSP. Resilience and stability of ecological systems. Synthesis and Assessment Agencia de Protección Ambiental de los No será tarea fácil hacer frente a cada uno de los impactos ante un clima continuacomposición y procesos del ecosistema. En CCSP. Noss. y Stephens..A. 4: 1–23. Ecosystems.L. Stephenson y Stephens. D. 2001.. las opciones de mitigación pueden tener consecuencias ecológicas desastrosas a nivel local o regional. Ecological Applications. 2008a. land resources.N. CONCLUSIONES Bibliografía Climate Change Science Program (CCSP). y las opciones de adaptación pueden causar el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. C. 1997. ed. Los gestores forestales deberán pues tratar de conseguir resultados realistas. and biodiversity. entre la mitigación y la adaptación.M. Climate change and forests of the future: managing in the face of uncertainty. unas relaciones estrechadas entre la investigación y la ordenación forestal ayudarán a: • detectar los umbrales de resiliencia para las principales especies y procesos del ecosistema. Contribution of Working Group II to the Fourth Assessment Report Halpin.. R.S. water resources. Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).. Millar. Climate change 2007: impacts. vegetales toleran mejor los fenómenos de disturbio intenso. 60. N.S. and social systems. of economic. 1973. 2007. Conservation Biology. Preliminary review of adaptation options for climatesensitive ecosystems and resources. Las opciones de adaptación y mitigación se consideran cada vez más como un conse consigue minimizar los impactos negativos potenciales y sacar provecho de los eventuales impactos positivos del cambio climático.4.C. Littell. Al respecto. Beyond Kyoto: forest management in a time of rapid climate change.. 2007. ecological. P.L. 2008. McNulty. y Peterson. ceptibles de ser traspasados con mayor probabilidad. R. mayores posibilidades de éxito. C. Neilson. pp.P.I. Unasylva 231/232.. 3-1 to Millar. 15(3): 578–590. G. Corresponderá. Blate.

reconocido. 2009 . dedicado y gestionado. fuentes estables de recursos y múltiples otros bienes y servicios. Las áreas forestales protegidas ayudan a encierran hábitats y refugios y proporcionan alimento.J. El cambio climático constituye en la actualidad una de las principales amenazas versidad. a su vez. Unasylva 231/232. y Peter J. Mansourian. El cambio climático afectará probablemente de muchas formas a las áreas protegidas consagradas a la salvaguarda de la biodiversidad y a los procesos ecológicos. están en peligro de extinción en todo el mundo hasta el 25 por ciento de las especies de mamíferos (unas 1 125 especies) (IPCC. pueden conducir a L climático es compleja. mienbuir al cambio climático. En virtud de gidos deberían ser mantenidos libres de intervenciones humanas destructivas y seguir representando tanto ahora como en el futuro un almacén natural de bienes y servicios.63 La función de las áreas forestales protegidas en la adaptación al cambio climático S. Vol. 2007). es aún mayor la importancia de las áreas protegidas para la conservación de la biodiversidad y los medios de vida humanos. República Unida de Tanzanía) áreas juegan. BELOKUROV. las especies emigrarán hacia A. las áreas protegidas cobrarán mayor importancia como lugares seguros para la biodiversidad. dichas En un ambiente de clima cambiante. por consiguiente. Stephenson es Director de Estrategia y Rendimiento de la Conservación. Stephenson En un mundo de clima cambiante. Alexander Belokurov es Administrador de Conservación de Paisajes. Los cambios climáticos. Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) Internacional. Por una parte. 2008). 2002) y alrededor del 20 por ciento de las especies de pájaros (unas 1 800 especies) (IPCC. Syncerus caffer. espacio geográfico claramente definido. Belokurov y P. el ser humano y las naciones. A. climático. material genético. mediante medios legales u otros tipos de medios eficaces para conseguir la conservación a largo plazo de la naturaleza y de sus servicios ecosistémicos y sus valores culturales asociados» (Dudley. especie susceptible a los efectos de la sequía en el área de conservación de Ngorongoro. materias primas. pueden mitigar el cambio climático. barreras contra los desastres naturales. 60. ya que ofrecen hábitats de elevada calidad menos vulnerables a los fenómenos climáticos extremos (búfalo africano. A causa del cambio climático. cambio climático. Gland (Suiza). un papel importante en los mecanismos de adaptación al cambio climático de las especies. IMAGENATURE Stephanie Mansourian es Consultora en Gingins (Suiza).

las áreas protegidas les ayudan a adaptarse al pautado del cambio climático y a los fenómenos climáticos repentinos. se partió del supuesto de un clima relativamente constante (Hannah et al. Es preciso reeÁreas protegidas en el seno de un paisaje Pedazos de hábitat aislados boreal y la biodiversidad asociada sufrirán en esa región pérdidas eventuales. En muchos casos. especialmente de origen humano. Las áreas protegidas cuentan entre los instrumentos más eficaces para la protección de las especies contra el riesgo de extinción y las amenazas de origen humano. Este artículo estudia la importancia ecológica. Para la creación de la mayor parte de las áreas protegidas y la determinación de los alcanzar. Sometidas a planificación y ordenación. Scott (2005). de hábitat natural suficientemente extensos y capaces de recuperarse tras episodios de alteración profundos y duraderos (Noss. Por ejemplo. las áreas protegidas permiten a las economías adaptarse al cambio climático. hasta el momento actual. • al mantener la viabilidad de las poblaciones de especies. roba espacios a las áreas protegidas. anfibios. Unasylva 231/232. 2009 . • al proteger a las personas de los fenómenos climáticos repentinos. presentando ejemplos de la labor desarrollada en todo el mundo por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) en el contexto del cambio climático. ya vulnerable a las amenazas antrópicas. conciones. El impacto del cambo climático les confiere ahora una función renovada como instrumento de adaptación frente a un clima cambiante. A este respecto. y de este número las terrestres protegidas cubren el 12. Seguidamente se propone un conjunto de gidas seguirán siendo lugares de resguardo de la biodiversidad ante los efectos del cambio climático. 2001).64 probabilidad otras especies competidoras o incluso inavasivas mejor adaptadas a las nuevas condiciones del clima se inshabrán abandonado. los efectos negativos del cambio climático sobre las áreas protegidas se exacerbarán por otros factores estresantes. 1998. las áreas protegidas reducen su vulnerabilidad desastres ocasionados por el clima. fenó- Durante muchos años.. El estudio se concentra en un ámbito espacial amplio y en los paisajes en donde se encuentran las áreas protegidas. determinar hábitats y mosaicos de espese pretendía proteger. social y económica de las áreas Áreas dispuestas como piedras para cruzar un arroyo Efecto borde Fuente: Adaptado de Bennett. Pounds et al. se verá afectada más rápida o más gravemente por el cambio climático. 2008). La biodiversidad existente en estas últimas. Estos desplazamientos podrían. se hace necesario modificar la ordenación de las áreas protegidas para de conservadoras de la biodiversidad y apoyar los dispositivos de adaptación al cambio climático. En algunas situaciones. 2007). las metas vinculadas con el hábitat y la representación de las especies. las áreas protegidas han sido consideradas como instrumento esencial para la conservación de la biodiversidad. • de un modo indirecto. Vol. por en Saskatchewan (Canadá) de proteger de manera «permanente» la integridad eco- forestales protegidas. Función ecológica Existen hoy en el mundo más de 100 000 áreas protegidas. Como las especies de plagas manifestarán mayor resistencia o sobrevivirán por períodos más largos y las áreas protegidas serán invadidas por nuevas especies de plagas. e inundaciones en otras (IPCC. 2007). 1992). IMPORTANCIA DE LAS ÁREAS FORESTALES PROTEGIDAS ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO • al mantener los procesos ecológicos biodiversidad.2 por CMVC. 60. tales como el consumo excesivo. las áreas protegidas pueden contribuir a la conservación de la biodiversidad: • al representar comunidades naturales bien diferenciadas en los paisajes de conservación y en las redes de áreas protegidas. el cambio climático provocará brotes de enfermedades. el cambio climático ocasionará probablemente también incendios. al reducir los costos de los impactos negativos relacionados con el clima. (2006) han establecido una relación causal entre la extinción ampliamente anunciada (Atelopus sp. Ante la eventualidad de estos y otros cambios.) de Monteverde y el sapo dorado (Bufo periglenes Monteverde en Costa Rica y el recalentamiento de los trópicos americanos. su importancia es triple: • al proporcionar a las especies refugio y corredores de migración. en algunas áreas protegidas. Sin embargo. se ha hecho necesario reconsiderar los planes y postulados acerca de las áreas protegidas (McCarty.

65 Como el elefante africano y su hábitat se ven expuestos a amenazas nuevas. mientras mayor es esa relación. según todas las hipótesis. tales como carreteras o cultivos monoespecíficos de árboles o monocultivos agrícolas. 2006). el Plan de acción sobre las especies para el elefante africano del WWF incluye evaluaciones de vulnerabilidad climática relacionadas con las poblaciones de elefantes (Parque nacional de Tarangire. únicas. actividades agrícolas. será necesario obtener nuevas informaciones acerca de: interrupciones (por ejemplo. valuar cuáles serán las futuras áreas destinadas a las acciones de protección tomando en cuenta diferentes hipótesis relativas al cambio climático. carreteras. el almacenamiento de carbono y la estabilización de suelos. cundario). La adaptación de la biodiversidad a las condiciones cambiantes podrá verse faciexactitud y sabe manejar las conexiones y corredores situados entre las áreas protegi- Unasylva 231/232. Función social Las áreas protegidas pueden proporcionar servicios del ecosistema tales como el agua potable. y proporcionarán capacidad de recuperación frente al cambio climático. contribuyen a la protección física contra las grandes calamidades. • su sensibilidad al efecto borde. 2009 . 2005). habrá de aumentar a la par con el cambio climático (Scheuren et al dimensiones de los desastres dependen por lo general de una suma de factores (por ejemplo. República Unida de Tanzanía) A. Por ejemplo. 60. 2002). dadas las amenazas más graves provenientes del cambio climático cano y su hábitat. BELOKUROV. dichas áreas pueden asimismo contener lugares sagrados para diferentes comunidades religiosas y encerrar importantes reservorios de genes valiosos en el campo de la medicina. Ante un clima cambiante. Para asegurar la supervivencia de las especies prioritarias de plantas y animaservación. Todas estas cuando se busca intensificar la capacidad de la población local de adaptarse al cambio climático (Simms. Estas informaciones pueden entonces superponerse a las hipótesis climáticas pronosticadas. También será importante barreras. cuyo número. • su especialización alimentaria y la disponibilidad de alimentos. 2006). y dispone las áreas como si fuesen «piedras para cruzar un arroyo» destinadas a determinadas especies (véase la figura). el Plan de acción para las especies de elefantes africanos del WWF (Stephenson. IMAGENATURE • su relación con las comunidades humanas locales y con otras especies (Mansourian. en muchos casos los impactos podrían ser menores si el ecosistema es objeto intervenciones y evaluar los resultados de la restauración (Sayer. mayor es la sensibilidad de proceden de fuera del perímetro). hacia 2095 en el noreste del Amazonas específicamente. especialmente en situaciones de estrés. asentamientos humanos). mantenimiento de los ecosistemas naturales. 2003). la reglamentación en materia de edificación o el uso de la tierra). es decir la relación entre el perímetro y el área (por lo general. parte de los grandes paisajes. y ello permitirá llevar a cabo las acciones destinadas a salvaguardar la biodiversidad. ayudarán a conseguir el cuarto punto mencionado más arriba. Vol. 2007) incluirá una evaluación de la vulnerabilidad de las poblaciones de estos animales mediante el uso de todos los instrumentos de evaluación disponibles (Hannah. • sus hábitos migratorios y sus itinerarios. Los resultados permitirán diseñar y poner en práctica estrategias de adaptación al cambio climático en los paisajes donde el elefante corre riesgos elevados. Estas áreas constituirán refugios para las especies amenazadas y reservorios de genes de gran valor. • sus desplazamientos. y revisar la red de áreas se puedan lograr los resultados de conservación esperados y mitigar los impactos negativos del cambio climático. según las predicciones. se registrará una pérdida de viabilidad de muchas especies de plantas (Miles. las áreas protegidas cobrarán una importancia aún mayor sidad unos hábitats de buena calidad y menos vulnerables a las condiciones climáticas extremas. se verá fuertemente amenazada por el cambio climático. la agricultura y la silvicultura.

Por ejemplo. 2008). según los pronósticos. durante el tsunami las dunas de arena costeras recubiertas Yala y Bundala en Sri Lanka detuvieron por completo el impacto de las olas y protegieron las tierras interiores (Caldecott y Wickremasinghe. Contribuyen a la resiliencia climática de un área protegida y a la libertad de movimiento de las especies el tamaño. a otros aspectos complementarios de la biosfera maya en Guatemala. LOOSLI Gracias a la protección. pero asimismo gracias a los Al estudiar las futuras acciones de ordenación. las áreas protegidas contribuyen no solo a la protección de la biodiversidad. como los de la Amazonia. conexiones. Al proteger el hábitat natural. Los manglares costeros.66 FAO/FO-0316/T. que. pueda tener repercusiones en las precipitaciones muny por ende a los medios de vida de millones Unasylva 231/232. consigan adaptarse a los cambios relacionados con el clima. Buck Holland y Brandon. las áreas protegidas ayudan también indirectamente a proteger la economía nacional. 60. con gente» de Bolivia. En un producto interno bruto (PIB) de un conjunto de países. Se deberían incorporar zonas tampón. 2009 . En las áreas protegidas se están poniendo en práctica formas alternativas de gobernanza. Además. fenómenos meteorológicos en las tierras áridas al reducir el riesgo de erosión y mantener la estructura del suelo (Stolton. 2005). también su economía sufrirá menoscabo. proveniente en su mayor parte de la protección de cuencas hidrográficas y en menor medida del ecoturismo (NaughtonTreves. lanzada en 2005 para comprometer a las comunidades indígenas en la ordenación de las áreas protegidas (Peredo-Videa. El WWF. Dudley y Randall. se registrarán a la par con el cambio climático (Parque nacional de Sundarbans. por ejemplo. 2008). ha emprendido en 2008 una nueva estrategia mundial de conincluir objetivos relacionados con la biodien la «huella ecológica» de la humanidad en términos de superficie de tierras y de mar biológicamente productivos necesarios para producir los recursos consumidos y absorber los desechos generados por la colectividad). Vol. encabezado por Viet Nam. o menores ingresos turísticos. Además. a la hora de tomar en cuenta el cambio climático. los arrecifes de coral y las llanuras inundables suelen hacer las veces de zonas des e infraestructuras contra los peligros naturales. Función económica Si el impacto del cambio climático acaba con el hábitat natural de un país. la ordenación de áreas protegidas deberá hacer frente. Las áreas protegidas representan pues una Diseño de áreas protegidas en el seno del paisaje Se precisa de una red de áreas protegidas especies presentes en unos pocos fragmentos de hábitat. En una red de áreas protegidas bien diseñada se debe velar por reducir las barreras y obstáculos entre las distintas áreas. gracias a las cuales es posible reducir los conflictos sobre la tierra o promover el mantenimiento durable con el objeto de ofrecer beneficios a las partes interesadas. ORDENACIÓN DE LAS ÁREAS PROTEGIDAS Y LAS RESPUESTAS NORMATIVAS a medidas de protección. tales como la conservación comunitaria o la gestión conjunta. Esta es la óptica ya adoptada en la planificación por la mayoría de los organismos de conservación. podría verse perjudicado por la subida del nivel desastres naturales atribuidos al cambio climático. la ordenación de las áreas protegidas contribuye al empoderamiento de poblaciones o grupos comunitarios marginados. 2007). Bangladesh) de personas (Nepstad. 2005). Por consiguiente. en número escaso o al límite de su rango de distribución. por ejemplo. La pérdida de áreas protegida puede ocasionar costos considerables. se asegura que los manglares costeros funcionen como estructuras de defensa ante los siempre más frecuentes grandes desastres. principalmente a través del turismo. sino también indirectamente a la seguridad alimentaria mundial. por ejemplo daños a las infraestructuras y desastres humanos causados por la desertificación o los tsunamis. los gestores de áreas protegidas y la comunidad conservacionista en general deberán tomar en cuenta los efectos del cambio climático. es fuente de empleo para más de 7 000 personas y genera ingresos anuales sistema de áreas protegidas producía una tasa de rendimiento económico del 54 por ciento. la forma y los gradientes de altitud del área de hábitat. Algunas áreas protegidas también permiten restaurar en forma activa o pasiva las prácticas tradicionales de uso de la tierra tales como la agrosilvicultura o los cultivos en bancales. las áreas protegidas constituyen un medio para aumentar de forma directa los ingresos. corredores y «piedras de cruce» para facilitar el movimiento de las especies animales a través del paisaje y de ambientales estresantes como los acontecimientos climáticos extremos. El objetivo fundamental es encarar el cambio climático. Además de considerar las áreas de protección creadas y el número de hectáreas de hábitat protegido amenazadas como indicadores para medir el avance hacia el logro de los objetivos de la conservación.

por ejemplo. según las futuras hipótesis climáticas muchas de las actuales áreas protegidas ya no podrán desempeñar su función protectora del hábitat de las especies seleccionadas con fines de conseren México. La ordenación de áreas protegidas con el propósito de asegurar la adaptación puede comprender En un mundo futuro que sufrirá estrés ocasionado por el cambio climático. 2005). El WWF A. en la región sudafricana del para conseguir la representatividad de las especies ante un incremento moderado de la temperatura. uno de los principales destinos turísticos de América del Sur con casi 2 millones de visitantes al año) un hábitat abundante y de buena calidad. Vallauri y Dudley. 60. especies puedan desplazarse hacia ambientes más propicios dentro de los límites relativamente seguros de un área protegida. presente en una amplia gama de altitudes.. el WWF y sus asociados están tratando de establecer una red de áreas protegidas en un paisaje de una superficie de 240 000 km2 con un gradiente de altitud de más de 4 000 m (WWF. en la zona fronteriza entre Brasil y Argentina. Vol. sociales y económiuna totalidad más funcional (Mansourian. será necesario disponer de un número importante de nuevas áreas protegidas (Hannah et al. la ordenación con fines precisos para hacer frente a amenazas anticipadas. IMAGENATURE Unasylva 231/232. En los años posteriores a ese llamamiento. Una red de áreas protegidas ampliada Cuando se persigue mantener una red de ecosistemas representativos. la restauración jugará un papel importante tanto en el interior de las áreas protegidas mismas como en torno a ellas.67 la restauración. tales como los incendios y las cambio climático). ya no es juirico de distribución de una especie seguirá siendo apropiado en su totalidad en un entorno de clima cambiante. En la cuenca hidrográfica del Danubio inferior en Bulgaria. 2008b). el WWF está también colaborando con las autoridades locales chilenas para proteger el resistente de más de 3 000 años de edad. las áreas protegidas del mundo conocieron una expansión exponencial. así como de reducción de las emisiones resultantes de la deforestación y la degra- A. 2007). BELOKUROV. 2009 . Los planes futuros de ordenación de áreas protegidas deberían también contemplar opciones de almacenamiento de carbono. Ordenación de áreas protegidas en el seno del paisaje Para la adaptación al cambio del clima una ordenación eficaz es esencial. por ejemplo de los que provienen del turismo (Parque nacional Iguazú. 2004) hizo un llamamiento urgente para ampliar la red de áreas protegidas a través del mundo con el fin de garantizar la representatividad durable de los ecosistemas y facilitar la adaptación de las especies al cambio climático. IMAGENATURE con el fin de alcanzar objetivos múltiples –medioambientales. pueda tolerar el cambio cli- mejor hasta el presente las variaciones climáticas manifestando una mayor resistencia a los cambios futuros. BELOKUROV. la selección de hábitats capaces de recuperarse. Tal y como se ha indicado más arriba. pero la dinámica de ampliación debe proseguir. por ejemplo. el Programa de trabajo sobre las áreas protegidas del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB. En lugares seleccionados dentro de un paisaje más amplio. Al respecto. para permitir a las especies desplazarse entre hábitats diferentes. En Borneo. la pertinencia de las áreas protegidas como lugares viables dependerá de si las comunidades –tanto las que viven dentro de su perímetro como las que dependen de ellas– puedan satisfacer directamente sus necesidades vitales gracias a dichas áreas (un grupo de mujeres locales produce miel de forma sostenible en una reserva forestal en Zambia) este corredor. el WWF y sus asociados han concentrado sus esfuerzos en La pérdida potencial de áreas protegidas puede conducir a una merma de los ingresos. importante para los peces en desove así como para las aves nidificantes y migratorias.

2005. Fogden. S. 2005.A. Kenya. Widespread amphibian extinctions from epidemic disease driven by global warming. L. 2008. Laplante. las áreas protegidas contribuyen menos a las estrategias de vida de cuanto podrían contribuir en teoría. Los planes de gobernanza relativos a las áreas protegidas deberán probablemente ser ción de controversias. Los encargados de la ambiente jurídico-institucional faculte a las de las áreas protegidas. 2002.. Hannah. 16: 163–174. Forest landscape restoration: working examples from 5 ecoregions.68 periódicas de la ordenación han de ser venciones puedan ser ajustadas según las necesidades. WWF.. Sin embargo. es indispensable reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y se contenga dentro de un límite de 2 oC. WWF Global Programme Framework 2008–2020. En L. Programme of Work on Protected Areas. Peredo-Videa. Climate change. N.. Organización Meteorológica Mundial time: a user’s manual for building resistance and resilience to climate change in natural systems. Contribution of Working Group II to the Fourth Assessment Report of the IPCC. WWF Heart of Borneo Network Initiative Strategic Plan. Las formas de mejorar la recuperación y adaptación diverso de la planificación. L. 2002. Bustamante. y Dudley. H. Policy Matters.E. 1992. 235–244. M. los planes de diseño y ordenación de áreas protegidas deberán concentrarse más en el compromiso de las comunidades locales. Canadá. Sánchez-Azofeifa.P.R. y Young. C. Vallauri. Genebra.R.. Cambridge University Press. M. Meisner. 2004. Martinez-Meyer. The impact of sea level rise on developing countries: a comparative analysis. Protected area needs in a changing climate. D. The impact of global climate change on tropical forest biodiversity in Amazonia. La Marca. eds.. Cambio climático y biodiversidad. Linkages in the landscape: the role of corridors and connectivity in wildlife conservation Internacional para la Conservación de la Borrini-Feyerabend. Ron. Indigenous and local communities and protected areas: towards equity and enhanced conservation. Mansourian. En la práctica.A. 2007. Alemania. Directrices para la aplicación de las categorías de gestión de áreas protegidas Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). C. J. Suiza.. J. Disponible en: www. Andelman. D y Yan. 2008b. Araújo.L. Climate change 2007 – impacts. Nepstad.. 439: 161–167.. E. Más aún. WWF. Gland. Coloma. Gland. Buying Naughton-Treves. G. Noss. School of al cambio climático y sus repercusiones afectadas. R. P. Gland. CONCLUSIONES Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB). 60. Suiza.. D.R. 2005. Hughes. McCarty. Kothari y Oviedo. 2007. Nairobi. y Oviedo. Wheeler. 2007.. Documento técnico V del IPCC.. 2004). Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).M. 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Suárez. Montreal. G. R. Annual Review of Environment and Resources. L. S. 30: 219–252..J. 2002. del establecimiento y de la ordenación de áreas protegidas. B. Suiza... Conservation Biology... Programa de las ellas– pueden satisfacer directamente sus necesidades vitales gracias a dichas áreas (Borrini-Feyerabend. adaptation and vulnerability. World Bank Policy Research Working Paper 4136. WWF. Masters. Instituto Internacional de Medio Ambiente y Desarrollo (IIMAD). pp. Wild Earth. The Wildlands Project: land conservation strategy. Centre for Biodiversity and Conservation. 2006. Sustainable harvesting of non timber forest products for the conservation of the biosphere reserve in Guatemala. Cambridge. Sri Lanka: post-tsunami environmental assessment.. Midgley. Puschendorf. 5(3): 131–138.

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el apareamiento de algunos animales y la floración de algunas plantas son todas señales importantes de los cambios en el clima y en las estaciones y son bien comprendidas en los sistemas de conocimiento tradicional. Más aún sorprendente fue el desplazamiento de más de 80 000 pobladores de Simeuleu hacia zonas donde el tsunami no en contraste con las terribles pérdidas sufridas en otras partes de Indonesia. Mientras tanto comenzaron a circular noticias acerca del modo escapado de la ira del tsunami basándose en los conocimientos tradicionales (véase el recuadro). al retirarse. el conocimiento y las prácticas de los pueblos indígenas obtenidos a través del tiempo por medio de la experiencia y transmitidos oralmente de una generación a otra– han desempeñado una función significativa en la solución de problemas. La aparición de algunas aves. En la adaptación ante el riesgo pérdida de cultivos. si un cultivo se pierde. Pero no fue así para las poblaciones moken y urok lawai de las costas e islas de Tailandia. Las poblaciones indígenas han utilizado la biodiversidad como un amortiguador contra las variaciones. fue reconocida por el otorgamiento a la población simeuleu del premio Sasakawa de las Naciones Unidas para la Reducción de Desastres. Vol. Unasylva 231/232. 2009 . S. Benjamin A. ni para las ong de las islas Andamán de India. Gyampoh. pescando y recogiendo plantas alimentarias silvestres. Ello atrajo la atención sobre la importancia de esta forma de conocimiento para la preparación e intervención en las situaciones de catástrofes naturales. algunos pueblos indígenas realizan muchos cultivos diferentes y diversos con diferentes grados de vulney los complementan cazando. Los conocimientos tradicionales –la sabiduría. pero sus habitantes escaparon ilesos. otro sobrevivirá (Salick y Byg. Gyampoh y Steve Amisah trabajan en la Facultad de Recursos Naturales (Ghana). Las pequeñas aldeas de Moken y Ong fueron completamente destruidas. Nkem Un estudio de las comunidades señala el valor de combinar los conocimientos tradicionales con las estrategias de adaptación al cambio climático y a la variabilidad. todos sabían que debían ir apresuradamente hacia el interior para evitar la fuerza destructiva del mar. 2007). en presencia de una plaga. Bogor (Indonesia). Johnson Ndi Nkem trabaja en el CIFOR. como una medida preventiva El conocimiento indígena puede salvar vidas humanas Poco antes de que el tsunami del océano Índico se produjera en 2004. Fuente: Elias. La diversidad de cultivos y de recursos alimenticios a menudo se combina con una diversidad similar en la ubicación de los campos. M. 2005. 60. los problemas relacionados con el cambio y la variabilidad climáticas.70 Aplicando los conocimientos tradicionales para afrontar el cambio climático en las zonas rurales de Ghana B. Amisah. Monica Indinoba trabaja en el Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR). los dejaba expuestos.A. D espués del tsunami de diciembre de 2004 frente a la costa de Indonesia se multiplicaron las necesidades de soluciones de alta tecnología (instalación de un sistema de alerta temprana con la utilización de tecnología satelital de vanguardia y de boyas oceánicas) para evitar acontecimientos similares tan catastróficos. muchas personas fueron atraídas a la costa por el inusual espectáculo de los peces que se agitaban sobre el fondo del mar que. ni para la comunidad simeuleu de Indonesia. cambios y catástrofes. en particular. Rungmanee y Cruz. Los recursos naturales a menudo observan las actividades en su alrededor y son los pricambio. Idinoba y J. Ouagadougou (Burkina Faso).

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principal fuente de agua para las comunidades de la cuenca del río

ducifolios húmedos. Las comunidades abarcadas en el estudio son comunidades rurales y con predominio de agricultores de subsistencia. Algunos se dedican al cultivo del cacao. La agricultura en esta región, como en la mayor parte de Ghana, depende de las precipitaciones y los períodos de plantación son paralelos a las dos estaciones de lluvia: la principal de abril a julio y la estación menor de septiembre a octubre. La cría de ganado es limitada. la mayoría de las personas se dedican al

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garantice la supervivencia para producir cultivos aprovechables. La adaptación al cambio climático incluye todos los ajustes en el comportamiento o vulnerabilidad de la sociedad a los cambios del sistema climático (Smith Ragaland y Pitts, 1996). Si las poblaciones pueden adaptarse, y por cuánto tiempo, depende de los recursos disponibles. África es la región más vulnerable a los efectos negativos del presenta una baja capacidad de adaptación. Si bien las personas, especialmente a nivel local, realizan esfuerzos para adaptarse a En África, el recalentamiento, a través del siglo XX, se ha estimado entre 0,26 ºC y 0,5 ºC por década (Hulme et al., 2001; tendencia continuará y aun aumentará significativamente con efectos negativos concomitantes sobre los medios de subsistencia. Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, 2007), una hipótesis de las emisiones medio-alta correspondería a un aumento en la temperatura del aire de entre 3 ºC y 4 ºC hacia 2080. Ello implica tiempos difíciles en el futuro para las poblade los recursos naturales para su subsistencia y disponen de pocos medios o técnicas para adaptarse a los futuros cambios. En Ghana, las temperaturas registradas se elevaron aproximadamente 1 ºC en los últimos 40 años del siglo XX, si bien las precipitaciones y la escorrentía disminuyeron aproximadamente 20 y 30 por ciento respectivamente (Organismo de Protección depende principalmente de la agricultura

de secano, Ghana es extremadamente vulnerable a las variaciones y al cambio climático. Sin embargo, a través de los años, dependen de los recursos naturales del país han hallado diferentes modos de adaptación a estos cambios, basándose en sus prácticas y conocimientos tradicionales. Este artículo evalúa las estrategias a las de la cuenca del río Offin en Ghana para hacer frente al cambio climático y a la variabilidad. Sus opiniones acerca del cambio climático y los relatos acerca de sus medios de adaptación al cambio se recopilaron en 2007 por medio de cuestionarios semiestructurados, deliberaciones en grupos de debate, entrevistas y observaciones de campo en 20 comunidades rurales. Se hicieron preguntas a los miembros de la comunidad de 40 años o más, suponiendo experiencia de cambios climáticos y podría hacer menos observaciones pertinentes. Como máximo, se presentaron diez cuestionarios por comunidad. Por medio de las deliberaciones en los grupos de debate y los cuestionarios se seleccionaron para realizar entrevistas más exhaustivas a

la agricultura. Aproximadamente el 90 por ciento de las comunidades tomadas como ejemplo carecen de agua corriente y dependen de los ríos, arroyos y precipitaciones para satisfacer sus necesidades de agua.
EFECTOS OBSERVADOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA CUENCA DEL OFFIN

La población indígena de la esfera de estudio puede no comprender el concepto de recalentamiento mundial o de cambio climático, pero observa y siente los efectos de la disminución de las precipitaciones, el aumento de la temperatura del aire, la creciente intensidad solar y los cambios estacionales por el ritmo de las precipitaciones. Sus observaciones se ven corroreducción en la pluviometría anual media de 22,2 por ciento y un aumento gradual de la temperatura promedio de 1,3 ºC o 4,3 por ciento de 1961 a 2006 (Gyampoh et al., 2007). En parte, como consecuencia de la pluviometría reducida –agravada por la deforestación y la degradación forestal– las descargas en todas las masas de agua han sido bajas y algunos de los arroyos se han secado completamente (Gyampoh, Indinoba y Amisah, 2008). Los flujos del río Offin han disminuido de 6,9 m³ por segundo en 1957 a 3,8 m³ por segundo en 2006, una reducción del 45 por ciento (Gyampoh et al., 2007). En las estaciones

se habían producido a su alrededor. Se trataba principalmente de agricultores locales con destacados en las precipitaciones y la temparticipaban en la adopción de decisiones.
EL ENTORNO DE LA CUENCA DEL RÍO OFFIN

La cuenca del río Offin tiene un clima -

los pozos excavados por las comunidades para garantizar disponibilidad de agua durante todo el año también se secaron, lo cual indicaba una posible reducción del agua freática. La disponibilidad de agua

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su caudal dejando expuesto el lecho del río durante el período crítico de la estación seca, determinando así la escasez de agua

se halla en disminución en un momento dad se ve en aumento por el crecimiento demográfico. Recientes pérdidas de cultivos en la cuenca, especialmente desde el año 2000, se han atribuido a la baja pluviometría, a la prolongada escasez de lluvia y a los cambios en las pautas pluviométricas. La agricultura de la cuenca se alimenta por agua de lluvia y los agricultores han desarrollado, a través de los años, modos diferentes para poder pronosticar la llegada de la estación pluvial. Las explotaciones agrícolas se limpian y preparan en anticipación a las lluvias para comenzar la campaña agrícola. Sin embargo, en los últimos años, el comienzo de la temporada pluvial se ha vuelto impredecible. En algunos años, las primeras lluvias han llegado en el período habitual, pero les ha seguido un inesperado período de interrupción antes de continuar. Por ello, para los agricultores se ha vuelto difícil planificon las lluvias de modo de garantizar un máximo de producción agrícola. Además del problema de los tiempos, la prolongada escasez de lluvias generó situaciones de suelo para el crecimiento de los cultivos. El resultado ha sido una baja producción agrícola o malas cosechas. La temperatura en aumento y el intenso sol, junto con los prolongados períodos de escasez de lluvias, causan el marchitamiento de los cultivos. Algunos cultivadomarchitaban debido a su exposición a la luz solar intensa y prolongada. Los horticulcausaban la maduración prematura de sus

hortalizas, reduciendo de tal modo el valor de venta de su producción. Cuando las cosechas son malas, el dinero invertido en la preparación de la tierra y en la plantación, así como el ingreso proveniente de la venta de la producción de la explotación agrícola, se pierde y se recurre a los ahorros del hogar para volver a plantar. Las personas pueden soportar las pero tienen problemas en adaptarse a las Las enfermedades relacionadas con el calor y el agua se están volviendo más comunes en la cuenca. La incidencia de la al dormir al aire libre o con las ventanas abiertas por las inusuales temperaturas nocturnas elevadas. Durante los largos períodos de falta de lluvia, los recursos acuíferos se vuelven escasos, se estancan o se contaminan, lo cual aumenta la incidencia de la diarrea y la bilharziasis. Según las personas entrevistadas, el herpes zóster y otras enfermedades de la piel, algunas de las cuales antes eran raras en las comunidades, se han vuelto comunes durante los períodos de altas temperaturas.
ESTRATEGIAS DE ADAPTACIÓN TRADICIONALES, Y DESAFÍOS

lización del agua, por ejemplo, de lavado de ropa o utensilios para regar los huertos y los viveros. Los hogares también racionan el agua, tratando de reducir su utilización por persona por día. Sin embargo, la práctica es abandonada tan pronto como comienzan las lluvias. Esta estrategia necesita formar parte de un cambio de comportamiento y no sólo aplicarse durante los períodos de escasez de agua. La mayoría de las comunidades están reactivando la captación del agua de lluvia, un modo tradicional de recoger y almacenar el agua de lluvia en grandes toneles ubicados bajo los techos de las casas. Hacía donada cuando las comunidades instalaron pozos y pozos entubados, pero nuevamente volvió a practicarse a raíz de la desecación de los pozos. Sin embargo, la mayoría de las comunidades abarcadas en el estudio de captar suficiente agua de lluvia en las condiciones climáticas actuales. Las autoridades locales y tradicionales identificaron el desbroce de la vegetación contribuye al aumento de la erosión del suelo y la sedimentación de los ríos y termina por reducir el flujo de los arroyos. Asimismo, están adoptando medidas para remediar la situación. Las medidas incluyen la concienciación de los efectos de la deforestación cerca de las masas de agua, la sensibilización de las comunidades sobre la prevención de los incendios de matorrales, la promoción de la ordenación de

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indiscriminadamente incendios forestales,
El sol intenso marchita las hojas del cacao por la ausencia de sombra proveniente de los árboles

El estudio reveló una variedad de estrategias de adaptación aplicadas con éxitos local tradicional podría proporcionar la base para una formulación más eficaz de las estrategias. Las personas en las comunidades estuB.A. GYAMPOH

la amenaza principal para su supervivencia y han desarrollado varias estrategias para

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los métodos tradicionales se han vuelto difíciles de aplicar en los últimos años por los cambiantes regímenes de lluvias. Los agricultores se adaptan a esta restricción plantando cultivos diferentes. Los cultiprevalecientes actuales cada vez más se

de los ríos y arroyos crean un peligro para el medio ambiente y, en última instancia, para la población de la región. La mayoría de los agricultores reconocieron la importancia de disponer de árboles en sus granjas para dar sombra con el fin de proteger sus cultivos del sol. Sin embargo, los árboles en crecimiento no despertaban habían tenido experiencias negativas con empresas madereras (véase el recuadro) y con los trabajadores con motosierras necesitan programas de concienciación sostenida para informar a los agricultores sobre sus derechos y para darles la facultad de proteger sus explotaciones agrícolas y, sobre todo, plantar más árboles.
EL CAMINO A SEGUIR

cambio del cultivo del cacao por cultivos Los horticultores también se están trasladando a las planicies de los ríos donde sus cultivos pueden recibir más agua. Estas son formas de adaptación, pero no son, obviamente, sostenibles. Los cultivos de cacao, por ejemplo, antes eran una fuente importante de ingresos para el mantenimiento de las familias rurales, para la compra de insumos agrícolas y para la expansión de sus explotaciones agrícolas. El desbroce de la vegetación de orillas y el uso de

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Los toneles que recogen el agua de lluvia de los techos de las casas son comunes en las familias rurales

desbrozan la vegetación de orillas o violan otras medidas de protección del medio ambiente. Sin embargo, estos esfuerzos de las autoridades tradicionales no están

El éxito parcial del uso de los conocimientos tradicionales en la adaptación a los cambios climáticos puede llevar

tructura, se han vuelto más cosmopolitas o heterogéneas y ya no observan tanto las reglas impuestas por las autoridades tradicionales como lo hacían en el pasado. La índole comunal de las comunidades se está destruyendo; en la actualidad, las personas tienden a estar más preocupadas por ellas Tradicionalmente, los tabúes tales como los días de prohibición, cuando se supo-

Adaptarse al cambio climático plantando árboles en las explotaciones agrícolas: superando un factor desalentador
Hasta 2002, todos los árboles de producción maderera en Ghana eran de propiedad del Gobierno en representación del pueblo, y el tierra en concesión a las empresas madereras. Los cultivos eran destruidos algunas veces por los comerciantes de madera que reclamaban permisos para el aprovechamiento de los árboles que crecían en terrenos en concesión que se hallaban en las tierras agrícolas. Para proteger sus cultivos los agricultores deliberadamente causaban la muerte de los árboles de sus granjas; plantar árboles despertaba en ellos poco interés. La Ley sobre la ordenación de los recursos madereros (2002, enmendada) garantiza que el derecho de aprovechar árboles y extraer concedido si existen explotaciones agrícolas en la tierra, a menos que se haya obtenido el consentimiento de los propietarios de dichas tierras o si la madera está ya en crecimiento en la tierra bajo la propiedad de cualquier individuo o grupo de individuos. Sin embargo, mente la relación entre los comerciantes de madera y los agricultores, porque la mayoría de éstos no pueden demostrar la propiedad de los árboles en sus explotaciones agrícolas (es decir, demostrar que plantaron los árboles o se ocuparon de ellos hasta su madurez). Los agricultores también tienen la tendencia a estar desinformados acerca de las leyes forescomerciantes de madera. Sin embargo, debido a los esfuerzos de algunas organizaciones no gubernamentales para educar a los agricultores acerca de las leyes forestales y ayudarles a obtener la documentación correspondiente de la propiedad de los árboles plantados, algunos agricultores están comenzando a incorporar árboles en sus tierras agrícolas o a proteger aquellos ya existentes.
Debido a la escasa legislación anterior y a la falta de conciencia de los derechos vigentes, los agricultores algunas veces han causado la muerte de árboles en sus explotaciones agrícolas (por ejemplo, por anelación) para mantener alejadas a las empresas madereras

también tener un día de descanso, proporcionaban un medio de proteger sus masas de aguas. Sin embargo, la obediencia de tales tabúes ha disminuido con la modernización y la creciente heterogeneidad de las comunidades. Con la amplia adopción del cristianismo, las prácticas espirituales tradicionales se ven ahora como una superstición. La religión es una cuestión delicada en estas comunidades y algunas de cialmente útiles, hoy en día no cuentan con un completo apoyo de la población. Como se describió anteriormente, los conocimientos indígenas en la agricultura dos en años de prácticas, antes ayudaron a las comunidades a adaptarse bien a la dañados o las pérdidas de cosechas, pero

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Finlandia. Water scarcity under a changing climate in Ghana: options for livelihoods adaptation.. 2005. R. K. Third International Conference on Climate and Water.J. Helsinki. apoyarse e integrarse en la investigación científica. éxito. Salick. S. S. y Cruz. pp. por las restricciones financieras e institucionales. 2008. Chen. 2001. A. la población indígena enfatiza también los cambios en la regularidad. 92: 229–238. G.G. Idinoba. Si los modelos científicos se incorporan en la toma de conciencia a nivel local o no. Philosophical Transactions of the Royal Society Series B. African climate change: 1900–2100.L. Averyt. yWright. H. J. M. 2007) Para elaborar. Rungmanee. 1996. 2004.B. y Amisah. Ragland. Ghana. Accra. A World of Science. Gyampoh. New. Finnish Environment Institute (SYKE). Ghana Environmental Protection Agency. 205–213. Contribution of Working Group I to the Fourth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change.... D. Climate Research. Spatial patterns and recent trends in the climate of tropical rainforest regions. intensidad y periodicidad de las precipitaciones. Oxford. Malhi. Nkem.. y Amisah. M. 60. Indigenous peoples and climate change. 2009 . A process for evaluating anticipatory adaptation measures for climate change. hasta cierto grado son eficaces y por ello las personas siguen adoptándolas. I. Development. Ngara. y Byg. y Z.A. The knowledge that saved the sea gypsies. también cuentan con conocimientos para ofrecer sobre la adaptación a través de mecanismos tradicionales verificados en el tiempo... Miller Jr. T. Bibliografía Elias. dos comunitarios y tradicionales de los indígenas sobre su capacidad de intervención en casos de desastres naturales. longitud. eds. 359: 311–329. Doherty. Smith. sus conocimientos y prácticas tradicionales proporcionan una importante base para enfrentar los aún mayores desafíos del cambio climático. Adapting watersheds to climate change and variability in West Africa Proceedings. Water. 3(2): 20–23. Gyampoh. ampliar y conducir las medidas de adaptación de la población indígena a las estrategias de adaptación mundial y sacar provecho de ellas. 2007. Hulme. y Lister. Si bien las comunidades indígenas sin duda necesitan apoyo para adaptarse al cambio climático. en particular. B.E. 2000. depende del estado y la accesibilidad de la ciencia en la cultura y de la influencia de los medios de comunicación (Salick y Byg. Idinoba. Vol. B. Las poblaciones indígenas han enfrentado por milenios un medio ambiente cambiante y han desarrollado un amplio conjunto de estrategias de adaptación. 2007. Y. J. S. Tignor.. 17: 145–168. ed. 51: 415–417. S. el conocimiento tradicional debería estudiarse con mayor profundidad. J. M. Air and Soil Pollution. Ghana’s initial national communication Convention on Climate Change. M. Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). Reino Research.A.. 2007. M.M. Unasylva 231/232. B. D. Climate change 2007: the physical science basis. y Pitts. especialmente en los países en desarrollo donde la tecnología para el pronóstico y la elaboración de modelos se mayor parte de los modelos y registros se centran principalmente en las cantidades variables de la precipitación.74 relación saludable entre el conocimiento científico y el tradicional o conocimiento de la población indígena –ambos con sus limitaciones–.B. Incorporar el conocimiento indígena es menos caro escasa preparación para afrontar catásintroducen de «arriba hacia abajo» y cuya implementación se verá dificultada.

Los institutos de investigación de la región –el Instituto Forestal de Ghana. Para mayores informaciones acerca de la labor del Proyecto para los bosques tropicales y la adaptación al cambio climático en África occidental. Idinoba. Dominic Blay trabaja en el Instituto de Investigaciones Forestales de Ghana. Se han adoptado diferentes medidas de adaptación destinadas a reducir la vulnerabilidad mediante prácticas de ordenación forestal y de conservación. la subregión ha experimentado simultáneamente sequías extremas (a consecuencia de lluvias menos frecuentes) e inundaciones (a menudo causadas por lluvias esporádicas e intensas cuyos efectos se asocian a los de una cubierta forestal reducida) que han afectado a la capacidad de regeneración natural y la supervivencia de los recursos. Johnson Nkem trabaja en el CIFOR en Bogor (Indonesia). en especial en la zona saheliana. y tampoco existe un enfoque forestal de ecosistema que comprenda una vigilancia y evaluación continuas. D. Las investigaciones realizadas por el Proyecto para los bosques tropicales y la adaptación al cambio climático del Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR) en algunas comunidades locales del norte de Burkina Faso indican que ha habido una ponibilidad de algunas especies de PFNM y que su productividad es sumamente variable. F. Para facilitar la evolución del ecosistema forestal en las condiciones de los cambios climáticos actuales y pronosticados. y el Departamento Forestal del Instituto de Economía Rural de Malí– han emprendido actividades de mejoramiento de la resistencia y adaptación de especies de árboles útiles a sequías recurrentes y fuegos de matorrales. la gente menciona en seguida fenómenos como la disminución de las lluvias. a nivel local. Kumasi (Ghana).75 Cambio climático y productos forestales no madereros: vulnerabilidad y adaptación en África occidental M. la eficacia de estas medidas tropieza sin embargo con la carencia de un material de plantación mejorado. algunas valiosas especies de árboles de las que se obtienen PFNM (por ejemplo. J.2003 231/232.cgiar. Coulibaly Monica Idinoba. En años recientes. En localidades como Djomga y Gnalalaye. la comunidad local opina que las sequías recurrentes han contribuido considerablemente a las modificaciones en Unasylva 213. Este punto de vista corresponde a los resultados de investigaciones realizadas por el Programa de acción para la adaptación nacional de Burkina Faso. los cambios derivados del clima. los incendios anuales de matorrales y el sobrepastoreo. Por lo demás.org/ trofcca/_ref/africa/index. véase: www. Diospyros mespiliformis y Anogeissus leiocarpus) se han extinguido. estos factores se han traducido en una mayor vulnerabilidad de las comunidades que dependen de los bosques. Aunque la extinción de una especie no puede relacionarse por completo con la variabilidad y el cambio del clima. Nkem. Vol.cifor. Parkia biglobosa y Adansonia digitata). Aunque el término «cambio climático» no figura en el léxico meteorológico de las comunidades locales. Reforestación de Euphorbia balsamifera especie de la que se obtienen productos medicinales en Dori (Burkina Faso) Los ecosistemas forestales de África occidental proporcionan numerosos productos forestales no madereros (PFNM) –alimentos. 54. de distrito y nacionales. sustancias medicinales y materiales de construcción– muy valiosos para los medios de vida rurales y las economías nacionales.htm . los agricultores están llevando a cabo labores de protección y conservación en sus tierras agrícolas de determinadas especies de árboles particularmente útiles (por ejemplo. y estiman que la pérdida de especies demuestra. Para asegurar un suministro constante de PFNM. Debido a la escasez de recursos financieros. 55. Los cambios registrados se atribuyen al aumento de la temperatura y a patrones cambiantes de pluviosidad. que se combinan con las repercusiones de actividades humanas tales como la deforestación. Blay e Y. la expansión agrícola. BATIONO la composición de las especies. 60. el aumento de la temperatura y diferencias climáticas que se han observado a lo largo de los decenios. Adansonia digitata. la región no dispone aún de un sistema de planificación dinámico en el que participen todas las partes interesadas locales. 2009 212. Ouagadougou (Burkina Faso). la sobrecosecha. indispensables para la eficacia de las acciones de adaptación. Fobissie Kalame y Yacouba Coulibaly trabajan en el Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR).Vol. el programa gubernamental de reforestación y forestación de Burkina Faso se propone establecer zonas ecológicas para especies arbóreas forestales tras el desplazamiento hacia el sur de los patrones de pluviosidad. Vitellaria paradoxa. el Instituto de Medio Ambiente y de Investigación Agrícola y el Centro Nacional de Semillas Forestales de Burkina Faso. Kalame. F.

Seidl. las zonas montañosas de Europa tienen una gran densidad de población.5 a 4 oC en verano y un poco menos en las demás estaciones. Los cambios en los patrones de precipitación y huracanes son aún muy inciertos y se verán influenciados fuertemente por la heterogeneidad de la geomorfología local en las zonas montañosas de Europa central. 60. con un Los bosques de montaña proporcionan múltiples bienes y servicios a las comunidades locales. el cambio climático anunciado podría hacer peligrar los servicios del ecosistema debido calentamiento esperado de alrededor de 3. el incremento total observado de la temperatura durante la segunda mitad del siglo XX fue aproximadamente el doble del promedio mundial. gravan sobre el ambiente sean muchas y potencialmente opuestas. 2007). por ejemplo a las del valle de Stubai. Rupert Seidl y Manfred J. En los Alpes. Las proyecciones regionales procedentes de los modelos climáticos continuará durante el siglo XXI.76 Repercusiones del cambio climático en los bienes y servicios proporcionados por los bosques de montaña de Europa M.. R. todos del Departamento de Ciencias Recursos Naturales y Ciencias Aplicadas de la Unasylva 231/232. MAROSCHEK . Lexer Una reseña de las situaciones de probable sensibilidad del ecosistema y sus repercusiones en los productos y servicios forestales. y las posibles opciones de adaptación. Los ecosistemas forestales son elementos clave de la matriz de usos de la tierra de estas zonas y proporcionan a los medios de vida humanos bienes y servicios variados. 2009 M. S. Patología y Protección Forestales. entre hoy y el año 2100 (Christensen et al. Netherer y M. los patrones de precipitación se desplazarán determinando condiciones de mayor humedad en invierno y veranos cada vez será aún más marcada en el Mediterráneo. Sin embargo.J. en los Alpes centrales (Austria) Michael Maroschek. Lexer trabajan en el Instituto de Silvicultura. por ejemplo. donde las francas disminuciones en las precipitaciones durante el perúodo de vegetación se amplificarán por efecto del se encuentran sumamente expuestos. y Sigrid Netherer trabaja en Instituto de Entomología Forestal. A diferencia de muchas otras regiones montañosas del mundo. Maroschek. Vol. resultantes de los cambios climáticos esperados en los bosques de montaña de Europa.

Las más altas temperaturas invernales pueden ser perjudiciales para la inhibición o el mantenimiento de la diaa los artrópodos sobrevivir en condiciones desfavorables). 2005). el incremento del número de tempestades desastrosas en Europa central durante los últimos 20 años (por ejemplo. La distribución espacial de las especies de árboles hospederos se extiende más allá de los límites de las zonas térmicas en donde se encuentran los barrenillos. Este trabajo forma parte del reciente estudio a fondo paneuropeo de síntesis sobre el cambio climático y las actividades forestales (Lindner et al. «Viviane» en 1990. donde los incendios importancia menor (Reinhard. 2004). climático en la frecuencia y gravedad de las tempestades es aún incierta. Se pronosdel crecimiento habrá de proseguir. El clima más cálido y seco acentúa asimismo la propensión de los ecosistemas forestales alpinos a daños abióticos. pero con el auge se registren brotes de barrenillos en los altitud más elevada (Seidl et al. 2007). SITUACIONES DE SENSIBILIDAD DEL ECOSISTEMA FORESTAL R.. En este artículo se estudian las situaciones de sensibilidad del ecosistema. 2005. es posible también esperar efectos negativos para determinadas especies de plagas. El estudio se centra en las principales cadenas montañosas de estas zonas climáticas –los Alpes. 2004). condiciones ambientales que aumentan la susceptibilidad de los árboles hospederos (encarte: galerías características de las larvas de I. 2004) y brotes masivos de especies secunda- es el caso de los insectos) manifiesta una correlación positiva respecto al aumento de la temperatura. 60. Battisti. 2009 . En las zonas de baja altitud y en los valles alpinos interiores.. Este efecto podría intensificarse a causa de la prolongación constante del período mular la eclosión temprana de las yemas y a su vez aumentar la susceptibilidad de los árboles a las heladas tardías. 2008). Rigling y Bugmann. por ejemplo en el valle del Ródano superior en Suiza (Rebetez y Dobbertin. la disponibilidad de agua y el régimen de perturbaciones nes en la productividad de los ecosistemas ya padecen limitaciones debidas bien sea mayor de CO2 en la productividad.. 2007). condiciones ambientales menos rigurosas ya se han traducido en tasas de crecimiento más altas en las zonas de elevaciones mayores. y ello tiene mortalidad de árboles en el rodal hasta efectos drásticos en gran escala cuando los agentes estresantes rebasan la resiliencia del sistema (Raffa et al. Rebetetz y Schlaepfer. favorecen el estallido de incendios forestales.. Los invierno y primavera. 2008). aumentar los índices de mortalidad durante la etapa de hibernación o impedir el sincronismo entre hospederos y herbívoros (Bale et al. han disminuido a lo largo de los últimos 30 años en concomitancia con la tendencia al recalentamiento climático debido proba- de abeto rojo (Picea abies) de Noruega Unasylva 231/232. 2009). Zeiraphera diniana (un defoliador cíclico de los rodales de alerce alpinos interiores). Schumacher y Bugmann. temperatura corporal varía en consonancia sufrido la influencia del fuego. y en especial en los lugares no carentes de agua (Bolli.77 recalentamiento hasta en 4 oC para finales del siglo XXI. (Christensen et al. pero tal efecto aún no es plenamente conocido en las diferentes especies de árboles (Körner et al. «Lothar» en 1999 y «Kyrill» en 2007) pone de manifiesto una susceptibilidad mayor.. las densidades de población máximas. y por tanto la incidencia e intensidad de las plagas graves de mosca de las yemas del alerce. typographus) secos hasta los alpinos de coníferas y los continentales templados caducifolios. Cárpatos y Pirineos– y abarca diversos tipos (actuales) Bosque subalpino de Picea abies infestado por el barrenillo Ips typographus cuyo desarrollo ya se ha visto favorecido por el cambio de la temperatura y el estrés ocasionado por la sequía. 2002. los patrones de precipitación cambiantes y las temperaturas en aumento podrían determinar situaciones de estrés ocasionado por la dad. En Suiza. sino igualmente en los Alpes. Los daños abióticos son el principal factor nes bióticas. y se espera Los cambios en la temperatura. por ejemplo. tales como la infestación por defoliadores (por ejemplo. 2004). las repercusiones futuras en los bienes y servicios y las posibles opciones de adaptación a los cambios climáticos esperados en los rráneos de Europa.. Battisti. SEIDL Al aumentar el estrés por ocasionado por tes de perturbación bióticos. propensos a ser atacados por los barrenillos del abeto Ips typographus y Pityogenes chalcographus de las más altas temperaturas estivales e invernales (Wermelinger. Este fenómeno ya ha sido observado recientemente. Vol.

78 blemente a una mayor mortalidad de los huevos y larvas (Esper et al.. En especial en los rodales de coníferas en los Alpes y Cárpatos (Seidl et al. este trastorno podría comprometer la seguridad hídrica. Los estudios de simulación han indicado cies arbóreas forestales son muy sensibles al cambio climático. La provisión de agua potable cuenta como un servicio forestal importante tanto para las regiones montanas como para las zonas metropolitanas adyacentes. Posteriormente. 2007). 2007). derivadas de las situaciones de sensibilidad del ecosistema forestal descritas más arriba. Será. Las grandes perturbaciones podrían hacer aumentar la escorrentía y por consiguiente reducir el tación. en consecuencia. durante los meses de verano calurosos y secos. reducir la amplitud de las zonas donde se originan las avaR. 2007). el precio de mercado del secuestro de carbono y Las repercusiones en los bienes y servimontaña. Los bosques la aldea austriaca de Hallstatt en los Alpes Calcáreos septentrionales contra el desprendimiento de rocas. en última instancia. por ejemplo. pudiendo los bosbono atmosférico. las avalanchas y los deslizamientos en masa. las líneas del climáticos sino también al cambio de uso de REPERCUSIONES POTENCIALES EN LOS BIENES Y SERVICIOS FORESTALES el contexto socioeconómico –incluida la demanda de biomasa forestal. 2007). acrecentar la erosión del suelo e intensificar las inundaciones y el deslizamiento en masa. por el ecosistema en zonas de montaña densamente pobladas es la protección contra situaciones de emergencia tales como inundaciones. En los Alpes y pada por las especies latifoliadas aumente en relación con la de las coníferas (Lexer et al. y ello reducirá la disponibilidad de agua (Zappa y Kan. El balance hídrico podría verse amenazado en algunas regiones alpinas impulsa la contracción de los glaciares. 2009). resultante de la rotura de la espesura (ocasionada por las perturbaciones) y el alza de la temperatura podrían estimular la lixiviación de nitratos y otros nutrientes y desmejorar la calidad del agua (Jandl et al. 2004). 2009 . SEIDL la intercepción y el consumo de agua son Unasylva 231/232. podrán ser considerables. podrá ofrecer protección contra las calamidades al favorecer la estabilización de las masas erosionables. 2008). el aumento de fenómenos perturbadores como la infestación de la madera. Sin embargo.. 2002.. caída de rocas y avalanchas. deslizamientos en masa. la descomposición acelerada de la materia orgánica.. Skvarenina. la distribución y composición de las especies puede sufrir alteraciones. una mayor tasa de respiración y perturbaciones más frecuentes podrían determinar una merma en la capacidad de absorción del sumidero. El servicio de secuestro de carbono se relaciona en parte con los cambios en la prodesempeñando una función de sumidero de carbono a lo largo aproximadamente de la primera mitad de este siglo. lugares en los se creen micrositios debido a la disminución de la mortalidad de árboles y a mayores procesos de crecimiento temperatura es actualmente un factor de Picea abies y Pinus cembra dominantes ya se han alzado en años recientes. fenómenos que si el bosque padeciese perturbaciones más intensas debidas al cambio climático europeos seguirán o no siendo sumideros de carbono (Zierl y Bugmann. 60. Guisan y Zimmermann. En términos generales. Krizova y Tomlain. en España. el desarraigo por el viento y el fuego tendrá repercusiones negativas manifiestas en la función protectora del Fasel. el cambio climático tendrá como efecto ampliar la cartera silvícola en muchos ecosistemas forestales montanos y restará severidad a factores ecofisiolóespecies de latifoliadas. Además. las zonas de distribución de Quercus ilex y Fagus sylvatica ya se han desplazado hacia altitudes mayores en las últimas décadas (Peñuelas et al. corrimientos de tierras. Los impactos netos del cambio el resultado de los efectos combinados en frecuencia de los mencionados fenómenos. 2007).. En los montes Montseny. la producción de madera sufrirá alteraciones debidas no solo a cambios en la productividad sino a posibles pérdidas resultantes de perturbaciones abióticas y bióticas. Vol. Sin embrago.

opciones generales destinadas a adaptar la ordenación forestal al cambio climático. T. J. Herbivory in global Unasylva 231/232. M. J. La investigación debe concentrarse con urgencia en las estrategias de adaptación. Bezemer. Asimismo.. responsables del diseño de políticas y profesionales el perfil de la biodiversidad. MAROSCHEK La línea del bosque dominada por Picea abies en el monte austriaco de Speikkogel es muy sensible a los cambios climáticos.J.. el esparcimiento y los productos forestales no madereros.C.S. Sin embargo.D. pocas monografías han tratado directamente el impacto del cambio climático en un suministro de agua potable de buena calidad. En una época de regímenes de disturbio cambiantes.E.. cortas de saneamiento.G.H. Awmack. V. Hodkinson.. Masters. Hartley. El desplazamiento en altura de las comunidades forestales y arbustivas subalpinas.. una línea situada a una altura superior podría dar mayor estabilidad al bosque y permitiría a éste ofrecer una protección mejor en caso de peligros naturales. y en especial en (por ejemplo. 1998).L. puede ejercer una influencia perjudicial en la fitodiversidad de las especies en las zonas alpinas y nivales. y Whittaker. un dosel bien estructurado y libre de interrupciones favorece el suministro de agua potable. Además. el abandono de las pasturas alpinas altas) haya alterado profundamente la estructura del paisaje. I. 2002. Harrington. es menester poner en ejecución acciones de protección forestal preventivas (por ejemplo. G. I. J.. Por consiguiente. depende mucho de la disponibilidad de recursos humanos y de los conocimientos técnicos.. Watt. T.M.. En general. Vol. nes racionales y la participación de las partes interesadas pueden ayudar en esta tarea así como en la de transferir los frutos de la investigación a los procedimientos prácticos de adaptación. por ejemplo el cinturón del Pinus mugo en los Alpes (Theurillat et al.. En cambio.D.. por ejemplo. Jones. Farrar. 60. 2009 . tales como el ramoneo de rumiantes y la deposición de sustancias contaminantes en los ecosistemas de montaña. también repercutir en la conservación de la biodiversidad. C.. la competencia creciente entre comunidades forestales con predominancia de especies caducifolias en zonas de altitud más elevada podría promover la biodiversidad general. R. PERSPECTIVAS: NECESIDADES Y OPCIONES RELACIONADAS CON LA ADAPTACIÓN cuidados culturales y de raleo. Symrnioudis. control de plagas) con el objeto de reducir al mínimo los efectos adversos de las perturbaciones en la provisión de bienes y servicios forestales. la base de conocimienpresenta aspectos de asimetría en cuanto a plantea la ordenación sostenible de los de un clima cambiante. Será posible mitigar los cen con un espaciado mayor y si los planes de cuidados culturales y de raleo se ajustan a las necesidades (Spiecker. pero podría también alterar la biodiversidad enraizamiento de los árboles es más profundo e intenso. Good. en cambio.. Los resultados de una ordenación en la comprensión del impacto del cambio cumplen propósitos múltiples. Es muy importante elegir un material reproductivo forestal apropiado (proveniencias y - red de carreteras) ayudará a la puesta en ejecución de estas medidas en los terrenos alpinos complejos.79 M.. Se hace pues un llamamiento a investigadores. Bibliografía Bale. para mantener la función protectora del bos- temas y lugares: las investigaciones llevadas a cabo en los Alpes. cuando se reduce la presión ejercida por otros factores. vigilancia de plagas) y correctivas (por ejemplo. se favorece la adopción de medidas de adaptación alternativas en materia de ordenación.B. Lindroth. A. El servicio forestal más profusamente estudiado ha sido la producción de madera. Press. en las regiones montanas de Europa es necesario poner en práctica una ordenación medioambiental integrada.. cerán en el futuro. han sido objeto los Cárpatos o los Pirineos. R. S. 2003). J. Brown. En muchos ecosistemas forestales montanos europeos será necesario adoptar medidas de adaptación para contrarrestar el impacto del cambio climático y preservar los bienes y servicios proporcionados estas medidas será indispensable tomar en consideración las condiciones biofísicas y socioeconómicas locales.K..

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Alf trabajó como ingeniero forestal para la Comisión Forestal de Victoria (1949-1951) y posteriormente como encargado del sector de la madera y como forestal jefe para Australian Paper Mills (1951-1958) en Victoria (Australia). cuestionar las normas establecidas. Después de completar sus estudios secundarios. 60. Era un hombre de intereses amplios. fue contratado por la Comisión Forestal de Victoria para realizar estudios remunerados en la Escuela Forestal de Creswick (Victoria) (1938-1940). En 1948 contrajo matrimonio con Jean. energía sin límites y capacidad motivadora y sus ponderados consejos. su licenciatura en ingeniería forestal por la Universidad de Melbourne. Alf Leslie Memorial Fund Cuenta No 03-0442-0231527-001 Código SWIFT: WPACNZ2W Nombre del banco: Westpac Bank Dirección del banco: 98 Alexandra Street. la venta de los bienes estatales al sector privado y la segregación del patrimonio de protección y producción forestal. recibió la Medalla Regional de la Asociación Forestal del Commonwealth por su contribución a la silvicultura en todo el mundo. tuve el privilegio de escuchar el discurso de apertura que Alf pronunció tras la alocución del Primer Ministro de Nueva Zelandia en la Conferencia del Instituto de Ingenieros Forestales de Australia y Nueva Zelandia en 1980. En 2001. Posteriormente. Cuando yo era forestal joven. y a los demás alentaba a adoptar una conducta semejante al aplicar los conocimientos. Victoria (Australia) (1958-1964) al tiempo que completaba sus estudios de maestría en ingeniería forestal. fue director de tesis de doctorado en repetidas ocasiones. Constituye pues un homenaje apropiado la iniciativa tomada por su familia y sus colegas en todo el mundo de hacer aportaciones al fondo en memoria de Alf Leslie con el objeto de establecer una arboleda en la Escuela Forestal de Creswick. volvió a Roma para ocupar el cargo de Director de la Subdirección de Industrias Madereras (1977-1981) y desarrollar una labor destacada antes jubilarse y Con energía inquebrantable siguió escribiendo artículos y realizando consultorías para la FAO y para la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT) hasta 2008. Tras regresar a Australia por un breve período y trabajar en el Instituto de Investigaciones Forestales de Canberra (1966-1968). Alf Leslie inculcó ideas fructuosas y retadoras en las mentes de los forestales jóvenes. Durante esos años. la Comisión Forestal de Victoria le asignó un cargo en Taggerty. Por su dinamismo.81 ACTIVIDADES FORESTALES DE LA FAO Alfred John Leslie (1921–2009) Alfred (Alf) John Leslie. 3800. Además. Alf fue también Presidente de la Unión Internacional de Sociedades de Ingenieros Forestales. La carrera internacional de Alf Leslie comenzó cuando fue contratado por la FAO para ocupar el cargo de profesor de conferencias en la Universidad de Ibadan (Nigeria) (1964-1966). Christchurch (Nueva Zelandia) entre 1974 y 1976. Nueva Zelandia Jim Carle Jefe del Servicio de Desarrollo de Recursos Forestales de la FAO Unasylva 231/232. Te Awamutu. sino a lo largo de las décadas siguientes durante la reforma del sector forestal de Nueva Zelandia. Victoria (Australia). pero lamentaba el afán de especialización cada vez mayor de la sociedad moderna. Alf fue un ensayista fecundo dotado de una capacidad superior de comunicar sus conocimientos. una época en la que la mayor parte de los forestales se preocupaba de la manera como llevar a cabo las actividades forestales. Quienes lo deseen. antes de que obtuviese. Alf nació en Melbourne (Australia) en 1921. a ser responsables de sus propias decisiones y actos. la Universidad de Melbourne le otorgó un doctorado honorario en ciencia forestal en 1994. Vol. Exigía que los debates se instaurasen en fundamentos sólidos. ¿pero según quién? ¿El gobierno? ¿El Servicio Forestal? ¿El sector privado? ¿Los ambientalistas? ¿O el público?» Sus palabras estimularon los debates no solo en aquella época. falleció en paz el 24 de enero de 2009 en Te Awamutu (Nueva Zelandia) poco antes de cumplir 88 años de edad. la cual será de utilidad por mucho tiempo para el aprendizaje de los forestales jóvenes. Respetaba profundamente la labor de sus predecesores y pensaba que los forestales estarían mejor preparados para hacer frente al futuro si comprendieran más cabalmente el pasado. ante todo. Alf se exigía mucho a sí mismo. que símbolo para los especialistas forestales. Tras recuperarse de las heridas sufridas en la guerra. a él le interesaba más saber los motivos que las inspiraban. En reconocimiento por sus servicios forestales internacionales. muchas de sus obras se han convertido jóvenes e inspirar sus ideas. pueden realizar una donación a la siguiente cuenta bancaria: Titular de la cuenta: LJ Leslie. y que las decisiones tomadas así como los resultados alcanzados no dejasen de ejercer intanto en Oceanía como en el resto del mundo. El tema era el futuro de la silvicultura de plantación en Nueva Zelandia. e infundir ideas en otras personas y. ex Director de la Subdirección de Industrias Madereras de la FAO. particularmente en silvicultura de plantación. en 2007. Alf prosiguió su labor internacional como Economista forestal en la Sede de la FAO en Roma (1968-1974). Fue docente de la Universidad de Melbourne. ganando un sólido conocimiento de las labores sobre el terreno. en 1949. Fue profesor adjunto de la Universidad de Canterbury. Prestó servicio activo en la Marina Real Australiana durante la segunda guerra mundial. el Consejo de Ingeniería Forestal le otorgó el Premio Internacional de Ingeniería Forestal. Alf Leslie será echado muchísimo de menos. Alf comenzó formulando las siguientes preguntas: «El futuro. y profesor invitado de la Universidad de Oxford (Reino Unido) y de la Universidad Nacional Australiana. 2009 .

La comisión destacó con profunda preocupación los efectos devastadores provocados por los huracanes en Cuba y Haití. Algunos delegados expresaron su preocupación porque los posibles mecanismos de apoyo para la reducción de emisiones derivadas de la deforestación y la degradación de los bosques podrían no ser fácilmente accesibles para los países de América Latina y el Caribe y dar origen a situaciones de frustración. Llamó la atención acerca de la expansión notable de las áreas protegidas en la región –que administración y ordenación sostenible de las mismas. Organizada conjuntamente por la FAO. salud. la Semana Forestal Europea representó un esfuerzo para ampliar la colaboración del sector forestal en la región. La comisión observó que. y subrayó la necesidad de proporcionar a estos países el mayor apoyo para mitigar sus efectos negativos y permitir la restauración de la cubierta forestal y la reconstrucción de las condiciones de habitabilidad para las comunidades afectadas. Muchos de los dele- en América Latina y el Caribe que había sido encomendado por la anterior sesión de la comisión. y aportó pruebas de un aumento de las plagas y enfermedades en los bosques de la región. La comisión recomendó igualmente el establecimiento de vínculos más estrechos entre la COFLAC y el Congreso Forestal Latinoamericano (CONFLAT). y que dicho pedido fuese tomado en consideración en las deliberaciones del segundo período de compromiso en el ámbito de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). equipo y apoyos adecuados a las autoridades locales habrían de encomendar. en conjunción con la reunión conjunta del 34o período de sesiones de la Comisión Forestal Europea de la FAO y el 66o período de sesiones del Comité de la Madera de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (CEPE).82 Reunión bienal de forestales latinoamericanos y caribeños La Comisión Forestal para América Latina y el Caribe (COFLAC) celebró su 25a reunión del 29 de septiembre al 3 de octubre de 2008 en Quito (Ecuador). transparente y responsable. Una sesión consagrada a la ordenación forestal sostenible puso de relieve el preocupante nivel alcanzado por la deforestación y degradación forestal. tal como ha ocurrido con los proyectos forestales realizados en el ámbito del Mecanismo para un desarrollo limpio (MDL). que se celebrará en 2010.MARCELLI . si bien es importante decentralizar las atribuciones relativas a las actividades forestales. La comisión hizo hincapié en la tales mecanismos y facilitar el acceso a nuevos recursos facilitados Primera Semana Forestal Europea terrestre ostenta una cubierta forestal extensa y que no tropiezan con mayores problemas causados por la deforestación solicitaron que se los apoyase en su pedido de formas de compensación por el mantenimiento de sus bosques. será hospedada por Guatemala. Una de las sesiones sobre instituciones forestales y legislación comprendió exposiciones de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo y de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica. véase: www. y nuevas fuentes servicios ambientales y los mecanismos de mercado. que se celebra cada tres años. Vol. 60. Con anterioridad a la reunión se celebraron dos talleres sobre mecanismos de apoyo a los programas forestales nacionales y las perspectivas de reducción de emisiones por deforestación y degradación en América Latina. es preciso que este proceso sea gradual. 2009 FAO/G. pero subrayó que es esencial que el sector forestal proporcione una el tema. y los participantes recalcaron la necesidad de proporcionar capacidad. La 26a reunión de la COFLAC. El tema principal de la reunión fueron los bosques y el cambio climático. la Conferencia Ministerial sobre la Protección de Bosques en Europa y la Presidencia francesa de la Unión Europea. Para consultar el informe completo de la 25a reunión. La comisión reconoció que el cambio climático ofrece la oportunidad de demostrar a la sociedad la importancia de los bosques. vitalidad y distribución de los bosques. La comisión ha solicitado mayor apoyo a la FAO en materia de determinación de nuevos mecanismos que permitan mejorar la contabilización de los valores y servicios ambientales que generan las actividades forestales en las cuentas nacionales. Los actos principales de la Semana fueron organizados Unasylva 231/232. e hizo notar que la mayor parte de la información sobre cambio climático proveniente de fuentes no pertenecientes al sector forestal suele crear confusión y suposiciones erradas acerca de la respuesta de los bosques al cambio climático. Está en curso un estudio sobre casos ejemplares de ordenación forestal sostenible La primera Semana Forestal Europea fue celebrada del 20 al 24 de octubre de 2008. la CEPE.

Un taller especial tuvo como tema la función de la madera en la bioconstrucción. Asistieron a la Semana unos 400 participantes de 45 países. 60. Una página interactiva del sitio Web de la Semana Forestal Europea permitió a los organizadores intercambiar información acerca de los acontecimientos programados en toda la región. la FAO lanzó un programa de cuatro años de Unasylva 231/232. análisis y difusión de información y conocimientos relacionados con la aplicación de las leyes. Vol. estas prácticas debilitan la competitividad de las operaciones forestales legítimas y limitan la posibilidad de que éstas contribuyan a la ordenación forestal sostenible.83 Con ocasión de la Semana Forestal Europea se organizan centenares de actividades nacionales y locales Durante la Semana Forestal Europea. Para consultar la totalidad de los materiales. así como a encargados de la adopción de decisiones y a los medios de comunicación. socioeconómica y ambiental. por ejemplo. • el refuerzo del marco jurídico. En la Sede de la FAO en Roma. • el refuerzo de las instituciones relacionadas con la aplicación de las leyes. El programa funcionará a petición de los países. En Bruselas se celebró una conferencia de un día de duración sobre el rol de los bosques y el sector forestal en el cumplimiento de los compromisos climáticos de la Unión Europa. excursiones a lugares naturales. El programa está abierto a todos los países del ACP. En Bélgica. los principios de una gobernanza democrática y el respeto de los derechos humanos. la gobernanza y el comercio en los países del ACP En noviembre de 2008. la explotación forestal ilegal y el comercio de madera asociado dan lugar a problemas de índole política. organizaciones no gubernamentales e institutos de investigación. en el que se trataron temas actuales relacionados con el empleo de la madera en la arquitectura y la investigación sobre la madera. Dos veces al año tas. El Consejo Finlandés de la Madera organizó un seminario intitulado «Hecho con el Día de la Madera». • la ejecución de proyectos piloto creadores de valor añadido que permitan la superación de algunas brechas importantes observadas en los procesos de aplicación de las leyes. la gobernanza y el comercio 80 países que cooperan con la Unión Europea en el ámbito de la Convención de Lomé). los representantes de gobiernos. En muchos países de estas regiones. la gobernanza y el comercio. y se ofreció a los niños la oportunidad de realizar obras de «arte terrestre» dentro del bosque. organizó una campaña de información sobre la función de la madera en la mitigación del cambio climático. la nueva política forestal de la Federación de Rusia. ruedas de prensa y actos de plantación de árboles. la aplicación de las leyes forestales. regionales y exteriores intensos Un nuevo programa apoya la aplicación de las leyes forestales. El propósito era ampliar el conocimiento del papel de los bosques y de los productos madereros en el secuestro de dióxido de carbono. organizaciones intergubernamentales. destinada a privados que realizan obras de construcción o de reforma de viviendas. y la importancia de la madera como recurso natural renovable idóneo para las construcciones realizadas con criterios de sostenibilidad y para la creación de espacios sanos donde vivir. deterioran los medios de vida de la población local. Una asociación letona. el cambio climático. El Centro de Bosques Privados de Estonia organizó cursos para propietarios privados de bosques. véase la página de las actividades nacionales en el sitio Web de la Semana Forestal Europea en: www. y una asociación de Belarús organizó una conferencia sobre los bosques y los forestales en la literatura. haciendo hincapié en los asuntos relacionados con los bosques. Las sesiones plenarias se complementaron con diálogos sobre política y actos organizados por asociados sobre temas como el mejoramiento de la observancia de la ley y la gobernanza en el ámbito de la Política Europea de Vecindad. gnomos y trovadores. reuniones sobre políticas. Se configuró así un impresionante conjunto de actividades que ponían de relieve la contribución de los bosques a la vida diaria de las personas. iniciativas pedagógicas. conducen a la pérdida de biodiversidad y El nuevo programa apoyará: • la recolección. elfos. se programaron lecciones para aprender a treparse a los árboles. la gobernanza y el comercio. Las actividades comprendieron desde debates de expertos sobre los bosques y el cambio climático hasta giras para niños. 2009 .europeanforestweek. los Dendronautas propusieron una gira al corazón de las Ardenas guiada por duendes. más de 150 organizaciones en 32 países –de Islandia a Turquía y de Portugal a la Federación de Rusia– celebraron actos nacionales y locales relacionados con los bosques. Además de socavar el imperio de la ley. los asuntos de género y las actividades forestales. pero se dará preferencia a las propuestas provenientes de los que realizan intercambios comerciales interiores. Entre las actividades había eventos culturales. El Servicio Forestal de Islandia lanzó la busca del árbol más grande del país. la bioenergía y el agua. druidas. destinado a constructores y arquitectos. así como propietarios privados de bosques compartieron puntos de vista y propuestas de solución de problemas mundiales. la gobernanza y el comercio. el papel de los productos madereros en la mitigación del cambio climático y la adaptación de las especies forestales al cambio climático. En Alemania.org/50790 tanto en la Sede de la FAO en Roma como por el Comité Económico y Social Europeo en Bruselas (Bélgica). Tuvieron lugar al mismo tiempo más de 150 actos subsidiarios en el plano nacional y local en 30 países europeos (véase el recuadro).

La exposición será de especial interés para productores. Las peticiones de propuesta de las dos últimas deberán acompañarse Las propuestas serán examinadas por un panel de expertos selec- programa hará hincapié en la gestión de la información y los conocimientos y en la comunicación de las lecciones aprendidas. mayoristas y minoristas de productos madereros y no madereros. Vol. debates. se ofrecerán becas a los participantes de países en desarrollo. Reuniones empresariales Se facilitarán espacios para la organización de reuniones empresariales. asociaciones e instituciones. Los eventos paralelos darán a los participantes la oportunidad de profundizar los debates y reflexiones.org CFM 2009 www. Para mayores informaciones se ruega contactar con la Secretaría en: info@cfm2009. Inscripciones La inscripción en línea al congreso fue abierta el 1o de febrero de 2009. crear redes y diseminar los mensajes clave. Unasylva 231/232. organizaciones no gubernamentales. El congreso comprenderá ponencias. Habrá servicios de interpretación simultánea y de comidas. 2009 . Exposición forestal internacional Una exposición forestal internacional representará un lugar de encuentro para promover el conocimiento y la toma de conciencia acerca de la ordenación forestal sostenible.cfm2009.org 100 por ciento de los costos de las actividades. Los términos. países e instituciones de organizar eventos paralelos relacionados con las siete sesiones temáticas del Congreso Forestal Mundial será muy bien acogida. y su tema será «Desarrollo forestal. condiciones y tarifas se pueden consultar el sitio Web del congreso. proveedores de herramientas y otros insumos. estudiantes y jubilados. Las reservas en línea de instalaciones para la exposición de productos fueron abiertas el 1o de febrero de 2009. Se aplicarán descuentos a grupos. Los participantes provenientes de países de ingreso bajo y mediano y los que se inscriban antes del 30 de junio tendrán derecho a tarifas especiales. Las instrucciones para la solicitud de becas se pueden consultar en el sitio Web del congreso. así como dos mesas redondas de alto nivel sobre el cambio climático y la bioenergía. 60. empresas de logística y de distribución. reuniones empresariales y exposiciones. Solo se aceptará una solicitud por organización. equilibrio vital». Se dará prioridad a las personas que han presentado un resumen de ponencia. organizaciones de gobierno y organizaciones internacionales y organismos de cooperación. organizaciones de la sociedad civil y organizaciones del sector privado– tendrán derecho a recibir apoyo. y se espera que las Todas las organizaciones forestales pertinentes de los países del ACP –instituciones de gobierno. Se han recibido ya más de 2 500 resúmenes de ponencias procedentes de todas las regiones del mundo. La duración máxima programable de estos eventos será de dos horas. Las reuniones serán oportunidades valiosas para las industrias forestales y de elaboración de la madera de crear nuevas redes comerciales o de reforzar los contactos existentes. Además. La fecha límite para la presentación de solicitudes de realización de eventos paralelos es el 31 de marzo de 2009. Eventos paralelos La iniciativa de organismos especializados.84 Las inscripciones para el XIII Congreso Forestal Mundial se han abierto El XIII Congreso Forestal Mundial se celebrará del 18 al 25 de octubre de 2009 en Buenos Aires (Argentina). Los organizadores del congreso se han esforzado en garantizar una distribución equilibrada de participantes de todas las regiones del mundo.

Apoyo a la ordenación forestal en Afganistán En Afganistán. bosques y otros usos de la tierra y los factores socioeconómicos. que cubren alrededor del 1. Los bosques. país montañoso y de tierras en su mayor parte áridas. la Universidad de Lleida y de Cataluña (España). el recurso vital más «Los bosques y el agua: ¿una verdad oportuna?» celebrada en Barcelona (España) el 30 y 31 de octubre de 2008. en 2007. en el contexto del cambio climático. la degradación del suelo y el sobrepastoreo. la FAO y otros donantes. vías de escorrentía o zonas riparias de reducir los efectos bioquímicos de las sustancias contaminantes en el ambiente. 60. Las actividades se concentrarán en el refuerzo de la capacidad institucional. en diferentes situaciones y contextos. juristas y académicos. Tras la conclusión de este proyecto.85 cionado por un comité ejecutivo. Un componente importante de la estrategia es la creación de capacidad para la administración forestal. La interrelación entre los dos sectores.3 por ciento del territorio. Subrayó la importancia del desarrollo territorial integrado a nivel nacional y regional. incluye un componente de actividad forestal participativa destinado a apoyar los medios de vida sostenibles. la selección será convalidada por un comité directivo que incluirá representantes de la Secretaría del ACP. la Conferencia Ministerial sobre la Protección de Bosques en Europa. «Mejora de los medios de vida y seguridad alimentaria en Afganistán». En 2003. o el diseño de masas forestales y áreas forestales abiertas. la Universidad de Barcelona.Muller@fao. en el cual se enmarca el desarrollo del sector agrícola. el proyecto secundó la preparación de una política y estrategia para el sector forestal y la elaboración de una nueva ley forestal. la FAO. la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal (IUFRO). La caza excesiva y la degradación de los hábitats han aniquilado la fauna indígena. El derrumbe de las instituciones gubernamentales Conferencia internacional sobre los bosques y el agua ¿Cuál es la relación entre los bosques y el agua. por ejemplo mediante la utilización de una combinación de diferentes especies de árboles de edades variadas. la pluviosidad incierta. y vinculó Los participantes señalaron que las interacciones biofísicas entre los bosques y el agua. Los temas examinados por la conferencia incluyeron: • la influencia de las prácticas de ordenación forestal en el rendimiento hídrico. Para mayor información. Tras una ayuda de emergencia que se limitó al sector forestal a través de la plantación de árboles. el Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF). Para leer más sobre los bosques y el agua. el cambio del uso de tierra. Unasylva 231/232. tiempo. cuando el proyecto haya concluido. Las recomendaciones normativas se concentraron en la necesidad de realizar acciones sinérgicas en el seno de las administraciones conferencia hizo hincapié en la necesidad de considerar con una óptica holística la interacción entre agua. La política y estrategia forestal se integra plenamente en el Plan indicativo agrario. se ruega contactar con: Eva. las instituciones forestales estarán capacitadas para asesorar a las comunidades en la ordenación y uso sostenible de sus bosques. las autoridades solicitaron la asistencia de la FAO para reconstruir el sector forestal de forma sostenible. la leña y los productos forestales no madereros (PFNM) han jugado en todo tiempo un papel vital para los medios de vida de la población afgana rural. La conferencia fue organizada por el Instituto Forestal Europeo. la FAO ha seguido brindando asistencia para la ejecución de la política y estrategia forestal y los ensayos de campo de la reciente ley forestal. asuntos que debatieron investigadores. org/forestry/unasylva). la mejora de la capacidad técnica en materia de ordenación de bosques y plantación de árboles. en 2005 fue formulado el proyecto de cooperación técnica «Apoyo a la rehabilitación del sector forestal» para contribuir al desarrollo de un programa forestal nacional ampliado.org (2007) de Unasylva. la Comisión Europea. íntegramente dedicado a este tema (www. para 2010. Una pequeña unidad de administración de proyectos. • la capacidad de los árboles plantados en zonas agrícolas y urbanas. • la medida en que el dosel y las raíces de los árboles protegen el suelo y reducen la tasa de erosión y la distribución de sedimentos a los ríos.fao. la recolección de información sobre PFNM y el suministro y consumo de leña. localizada en la Sede de la FAO. y el diseño integrado de unos modelos de ordenación de recursos forestales e futuros estudios. 2009 . No menos esencial es proporcionar un conocimiento exhaustivo acerca de la interfaz bosques/agua a los encargados del diseño de las políticas. véase el número 229 Dirección de Bosques y Pastizales poco capacitada para las tareas La madera. el Centre Tecnològic Forestal de Catalunya (CTFC). el aumento de la temperatura. la larga guerra civil ha complicado los problemas ambientales causados por la escasez de agua. el sector privado y las organizaciones no gubernamentales. aprovechamiento ilegal de la madera y la recolección insostenible de leña. A través de un proceso participativo que ha involucrado a todas las partes interesadas. Un nuevo proyecto. Vol. La FAO ha estado proporcionando ayuda al sector forestal afgano por conducto de diversos proyectos. En las provincias orientales. el cedro (Cedrus deodora) crece por encima de los 1 800 m de altitud y se ciudades que han sufrido los daños de la guerra hará aumentar la demanda de madera de construcción. se encargará de las tareas de administración rutinaria del programa en coordinación con la Secretaría del ACP y la Comisión Europea. se espera que.

60. inversiones. incluidos los puntos objeto de consenso y de divergencia. Los actos atrajeron a más de 9 250 participantes. el 6 de diciembre de 2008. eliminar las actuales barreras que entorpecen el desarrollo y los proyectos de ejecución conjunta que se realizan en el sector nes centrales de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el o al 12 de diciembre de 2008. y el 50 por ciento del carbono presente en el hemisferio norte. especialmente en cuanto al papel de los bosques en el ciclo regional del carbono. tuvo lugar. Tras la reacción favorable al primer Día del Bosque –celebrado durante la Conferencia sobre el Cambio Climático que tuvo lugar en Bali (Indonesia) en diciembre de 2007–. el caso de negocio relativo a los mecanismos de reducción de emisiones con el propósito de conservar la biodiversidad y conseguir el bienestar humano. celebrada en San Peterburgo (Federación de Rusia) del 4 al 7 de octubre de 2008. por ejemplo la adaptación de los bosques al cambio climático. pronósticos e investigaciones conexas. y la modernización de la vigilancia mundial de los bosques mediante el uso de imágenes de satélite de gran resolución. El acontecimiento estuvo enfocado en la incorporación de los bosques en las estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático. La conferencia de San Peterburgo fue organizada conjuntamente por el Organismo Forestal Federal de la Federación de Rusia. la creación de capacidad para la reducción de emisiones por deforestación y degradación. creación de capacidad». las innovaciones y la tecnología. durante el año 2008. La COP-14 y la cuarta Conferencia de las Partes en calidad de Unasylva 231/232. Cuatro órganos subsidiarios se reunieron para apoyar a los dos órganos principales mencionados. las medidas para hacer frente a la degradación forestal mediante la ordenación forestal sostenible. personas pobres y pueblos indígenas. • reconocer y respetar los derechos de las mujeres. El resumen de los contenidos del segundo Día del Bosque.86 EL MUNDO FORESTAL Función de los bosques en el cambio climático La ampliación de la función del sector forestal en los programas nacionales e internacionales de mitigación y adaptación al cambio climático fue el tema de la conferencia «Función de los bosques en la gestión del clima: investigación. asistieron al segundo Día del Bosque cerca de 900 participantes que estudiaron asuntos muy variados. El resumen destacó la necesidad de: • incluir los bosques en los mecanismos y estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático. Vol. realizar evaluaciones cuantitativas. participaron más de 150 representantes de 30 países. septiembre de 2008). la reducción de emisiones y la conservación y restauración de turberas. Políticas y Prácticas (Umeå. China. que hizo hincapié en el papel de los bosques boreales en la mitigación y adaptación al cambio climático. y Las Funciones de los Bosques Boreales en un Contexto Mundial (Harbin. Esta fue la tercera vez que. La conferencia era el complemento de dos conferencias internacionales anteriores: la Conferencia sobre Adaptación de los Bosques y la Ordenación Forestal al Clima Cambiante. la Federación de Rusia era un marco particularmente conveniente para el desarrollo de los debates sobre el papel de la ordenación de los bosques templados y boreales en la mitigación y adaptación al cambio climático. Dotada del 22 por ciento de los bosques del mundo y de más del 70 por ciento de los bosques boreales. fue remitido al secretario ejecutivo de la CMNUCC y puesto a disposición de los negociadores de la COP-14. Segundo Día del Bosque En paralelo a la COP-14. • asegurar la efectiva inclusión y participación de la sociedad civil en los procesos internacionales. el (Polonia). innovaciones. El acontecimiento comprendió también una exposición de carteles y cerca de 40 actos colaterales en los que se trataron temas como las acciones de reducción de emisiones en beneficio del desarrollo rural. En las sesiones de plenaria. regionales y nacionales de adopción de decisiones. 2009 . reseñada detalladamente en este número de Unasylva. entre los que se contaban más de 800 miembros acreditados de los medios de comunicación. renovar los mecanismos financieros y asociaciones de inversión tales como los programas de inversiones verdes. El segundo Día del Bosque fue hospedado conjuntamente por el Gobierno de Polonia. de presentación de carteles y de paneles de expertos. el Banco Mundial y la FAO. necesidad de: despertar conciencia en las personas y reforzar el papel de la ordenación de bosques boreales en el plano nacional e internacional en el contexto de los futuros acuerdos sobre el clima. dedicadas a la investigación. el Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y los demás miembros de la Asociación de Colaboración en materia de Bosques (ACB). Reuniones sobre el cambio climático en Polonia La 14a Conferencia de las Partes (COP-14) en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) marcó la mitad del camino hacia la fecha límite de diciembre de 2009 para acordar un marco de acción tras la expiración del Protocolo Bali en 2007. el enfoque de comunidades indígenas y locales sobre los bosques y el cambio climático. agosto de 2008). con Énfasis en la Salud de los Bosques: un Examen de la Investigación. se reunía la comunidad internacional para examinar la función determinante desempeñada por el sector forestal en la respuesta mundial al cambio climático. tanto a nivel mundial como nacional. y las alternativas de integración de la reducción de emisiones en el régimen climático mundial. la creación de capacidad humana y las inversiones. Suecia. y sobre todo al de los actos fundamentales fue la celebración de una mesa redonda ministerial.

los incentivos económicos y la provisión de oportunidades alternativas relacionadas con los medios de vida son esenciales para la reducción de la deforestación y la degradación de los bosques.fao. El seguimiento y la evaluación precisa de los bosques ayudan a tomar decisiones informadas. El documento apoya el proceso de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). la conservación forestal. la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT). La UICN es la organización de conservación más longeva del mun10 000 investigadores voluntarios en más de 150 países. el alivio de la pobreza y la gobernanza forestal. Las medidas de mitigación y de adaptación al cambio climático basadas en el bosque deberían ejecutarse simultáneamente. la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Sus objetivos son promover la ordenación. El Congreso Mundial de Conservación de 2008 advirtió que los costos que entraña la pérdida de biodiversidad son El congreso –que se reúne cada cuatro años con el objeto de plaNaturaleza (UICN)– tuvo lugar en Barcelona (España) del 5 al 14 de octubre de 2008. tema que fue tratado tanto en la sesión plenaria del Órgano Subsidiario de Asesoramiento y en consultas informales. y orientaciones metodológicas para promover la capacidad de preparación de los países en desarrollo y una mayor movilización de recursos destinados a la reducción de emisiones. También se registraron avances en la reducción de emisiones por deforestación en los países en desarrollo. Las decisiones pri- para un desarrollo limpio (MDL). incluida la participación efectiva de los pueblos indígenas y las comunidades locales. El marco sienta las bases para una respuesta coordinada del sector forestal ante el cambio climático. La misma ACB es un mecanismo que permite a los miembros coordinar sus acciones relacionadas con el clima. Los miembros de la ACB han tomado el compromiso de adoptar un enfoque participativo global relativo a la mitigación y adaptación al cambio climático basada en el bosque. y en especial mediante la adopción generalizada de la ordenación forestal sostenible y su integración en estrategias de desarrollo más amplias. El presidente electo es el Sr. Vol. la asamblea de los miembros eligió un nuevo presidente y consejo y sometió a votación el programa de trabajo de UICN para el período 2009 a 2012. las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Las recomendaciones formuladas por el Órgano Subsidiario incluyeron un pedido a la presidencia con el objeto de organizar una reunión de expertos sobre cuestiones metodológicas relacionadas con los niveles de emisiones de referencia por deforestación y degradación. El documento. • • Hacia una respuesta coordinada del sector forestal al cambio climático Junto con reconocer la importante contribución de los bosques a la mitigación del cambio climático. que fue presentado con ocasión de las reuniones sobre siste en un plan voluntario de acción para el sector forestal de todo el mundo. el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). a las comunicaciones nacionales y a los asuntos metodológicos. y congregó a más de 8 000 participantes. 2009 . sus demás miembros son el Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR). el Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques (FNUB). La colaboración intersectorial. los miembros de la ACB podrán asistir a los países en la preparación del régimen climático para la fase posterior a 2012. En el documento se destacan seis mensajes principales: • La ordenación forestal sostenible proporciona un marco efectivo para las acciones de mitigación y adaptación al cambio climático basadas en el bosque.87 a largo plazo para la fase posterior al año 2012. los miembros de la ACB están capacitados para proponer enfoques globales relativos a la función de los bosques en la mitigación y adaptación al cambio climático. Ashok Unasylva 231/232. el Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Durante la reunión de Barcelona. a los medios a disposición de los países industrializados para cumplir sus compromisos de reducción de emisiones (incluidas las producidas por el sector forestal). la Convención de las Naciones • • • El resumen de orientación y el texto completo del marco estratégico para el cambio climático de la ACB están disponibles en: www. Gracias a su profusa experiencia en la promoción de la ordenación forestal sostenible. 60. org/forestry/cpf-climatechange La UICN formula su programa de acción sobre el medio ambiente La biodiversidad sostiene el bienestar de sociedades y el progreso de sus economías. La ACB es una alianza voluntaria compuesta por 14 organizaciones internacionales que llevan a cabo importantes programas forestales. y sobre todo el Plan de Acción de Bali. La creación de capacidad y las reformas en materia de gobernanza son objetivos que es necesario conseguir urgentemente. el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB). los miembros de la Asociación de Colaboración en materia de Bosques (ACB) diseñaron un marco estratégico para orientar la respuesta del sector forestal. el Centro Mundial de Agrosilvicultura y el Banco Mundial. así como el instrumento sin fuerza jurídica obligatoria sobre los bosques de todo tipo del Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques (FNUB). La ACB está presidida por la FAO. Reuniendo en el campo de la silvicultura su experiencia colectiva. conservación y desarrollo sostenible de los bosques de todo tipo y proporcionar un apoyo político a largo plazo reforzado para la consecución de estos objetivos. pero requieren una coordinación más sólida en todos los niveles. la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal (IUFRO). el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM). a la creación de capacidad.

El Fondo Mohammad Bin Zayed de Conservación de Especies realizará una inversión de 25 millones de EUR en biodiversidad en todo el mundo. Actualmente todo el dinero recaudado mediante la por Xu Bing durante su residencia en el Parque nacional del Monte El motivo del éxito del proyecto es la disparidad de ingresos y el precio de un recorrido en autobús de solo ida en un país desarro- destinan a la plantación de nuevos árboles. California (Estados Unidos de América) hasta Para mayor información. ambiente.88 EL MUNDO FORESTAL con sede en Nueva Delhi (India). Para mayor información sobre el congreso. y los miembros hicieron un llamamiento a los gobiernos para la elaboración de directrices y normas destinadas a la evaluación de los proyectos relativos a los biocombustibles y la reglamentación negativas en las personas y en la naturaleza. véase: www. En un taller que tenía por lema «Emita su voto en directo» se formularon a los participantes diversas preguntas relacionadas con la reducción de emisiones. Un grupo de donantes lanzó la segunda fase de la Iniciativa Agua y Naturaleza para mejorar la gestión de cuencas hidrográficas. cuyo propósito es promover tecnologías comercialmente viables y respetuosas con el medio ambiente Los biocombustibles fueron uno de los asuntos principales debatidos. Más del 13 por ciento de los bosques remanentes de Sumatra son bosques de turberas que crecen en los suelos humíferos más profundos del mundo. La Federación de Rusia prometió proteger una superficie adicional de 80 millones de hectáreas. El congreso dio su aprobación a la reducción de emisiones por defoque tal iniciativa siga estando inspirada en la justicia y equidad.net Unasylva 231/232. y emiten dióxido de carbono a la atmósfera. 60.iucn. el artista ha organizado talleres en el Parque nacional del Monte la caligrafía y el arte para realizar dibujos de árboles empleando la escritura de culturas y períodos históricos diferentes. La Fundación MacArthur prometió una inversión de 50 millones de USD en actividades de mitigación y adaptación al cambio climático. interior y obras públicas de Indonesia. En el ámbito de su Proyecto forestal. Los ministerios de montes. org/congress_08/ XU BING STUDIO Un artista chino y niños kenyatas subastan obras de arte para costear la plantación de árboles Gracias a un proyecto creado por un artista chino contemporáneo se han reunido niños. las artes e Internet.forestproject. Vol. Estos bosques albergan algunas de las especies más raras del mundo y proveen de medios de vida a millones de personas. Los siguientes son algunos de los principales compromisos adquiridos durante el congreso. También se prestó gran atención a los derechos de las poblaciones vulnerables y pueblos indígenas. algunas obras seleccionadas realizadas por estudiantes kenyatas y un paisaje de grandes dimensiones dibujado por Xu Bing se están exponiendo en la muestra «Hombre/naturaleza: los artistas responden cuando el planeta está cambiando» en museos de San Diego y Berkeley. y se han podido plantar Las obras galardonadas de Xu Bing se concentran en la relación entre el arte y la palabra escrita. 2009 . diez alcaldes provinciales y la organización mundial de conservación WWF anunciaron el compromiso de proteger los bosques remanentes y los ecosistemas críticos de la isla indonesa de Sumatra. latinos y otros. Estos suelos se degradan cuando los árboles se talan. Paraguay prometió reducir su deforestación neta a cero para el año 2020. Además. El congreso dio comienzo a un marco ético destinado a guiar las actividades de conservación mediante la puesta en práctica de acciones de reducción de la pobreza. la aplicación de enfoques basados en los derechos y el principio de «no hacer daño». véase: www. Las obras de los niños se exponen en el sitio Web del proyecto para ser subastadas. Los miembros exhortaron a los gobiernos a que en todas las actividades relacionadas con la conservación se tomen en cuenta las consecuencias que dichas actividades puedan tener en los derechos humanos. por ejemplo árabes. Los encuestados reconocieron que cada una de las recetas de reducción de emisiones se ajusta a una situación particular. La isla ha perdido el 48 por ciento de su cubierta de bosque natural desde 1985. y que se necesitan enfoques diferenciados para contextos diversos.

N.fao. La contracción ha perjudicado incluso los mercados de carbono. La ralentización económica que afecta prácticamente a todos los micos optimistas. Roma. estudiantes. supone un reto no leve. investigadores. la crisis puede ofrecer oportunidades de renovación para el sector forestal y abrir el camino hacia una economía más verde. español. chino. Hamilton. En la Parte 2 se aborda la manera en que la actividad forestal se tendrá que adaptar al futuro. Para mayores informaciones y para descargar del texto. FAO. La Parte 1. el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil. estudia cómo repercutirán en el sector forestal los cambios más amplios que tienen lugar fuera de éste. FAO Forestry Paper No. El análisis de las tendencias y perspectivas mundiales será particularmente pertinente para los enestá disponible en árabe. Dudley. L. Para los gestores de tierras. la agricultura. Vol. Situación de los Bosques del Mundo 2009 estimulará el pensamiento crítico y los debates acerca del futuro de los bosques del mundo y la manera en que está variando el aprovechamiento de los bosques en respuesta a cambios más profundos. FAO. Lamb. tanto en las zonas aguas arriba como aguas abajo.org/forestry/sofo Una publicación principal de la FAO proyecta la mirada hacia el futuro Situación de los Bosques del Mundo 2009. con aportaciones de N. 2009 . Además ser una fuente de información para respaldar las políticas y la investigación. el desempleo en gran Estado del conocimiento sobre los bosques y el agua Forests and water. La obra también apunta a derrocar algunas generalizaciones erradas o engañosas acerca de los efectos de la Hasta hace tan sólo pocos años. y la manera de enfrentarlos. Roma. 2009. del agua que se aprovecha en el hogar. se dedican algunos capítulos a la demanda mundial de productos madereros. Es urgente comprender más cabalmente conocimiento arraigue en las políticas. Greminger. Forests and water. 60. francés. el incremento de los precios de los alimentos y la energía y la producción bioenergética. bosques y aguas. S. inglés y ruso. bosques y otros usos de la tierra así como a factores socioeconómicos. Tognetti. consumo y comercio de productos madereros y a consiguientes cierres de aserraderos y a un desempleo creciente. examina las repercusiones tecnológicos en los bosques y en las actividades forestales en todas las regiones del mundo y esboza nuevos escenarios.S. los mecanismos para satisfacer la demanda de servicios ambientales. Hassan. estudio que comenzó en el contexto de la Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales 2005. Aunque la reducción en la demanda de algunos productos pueda frenar la tala de bosques. con el tema «Sociedad. intitulado «Desafíos y oportunidades en tiempos de turbulencia». ISBN 978-92-5-306057-3. bosques y actividad forestal: adaptarse al futuro». ISBN 978-92-5-106090-2. P. la industria y en necesidades ecológicas. Stolton y S. Entre los priny servicios forestales están las variaciones en la dependencia de la tierra. basada en los más recientes estudios de perspectivas del sector forestal realizados por la FAO. los cambios en las instituciones el papel cada vez más reconocido del saber indígena y la necesidad de adaptarse a los desafíos que plantea el cambio climático. véase: www. destaca la necesidad de adoptar un enfoque holístico al gestionar los complejos entre agua. describe cómo la caída de la demanda (debida sobre todo al derrumbe del sector de la vivienda) y la restricción crediticia han conducido a disminuciones drásticas en la producción. e informa sobre los principales acontecimientos del sector forestal. 155. La edición de 2009. el aumento de los ingresos.89 LIBROS escala en los sectores industrial y de los servicios podría tener repercusiones negativas en los bosques. 2008. La obra será de interés para profesionales. el sector forestal se verá afectado por la crisis económica que comenzó a manifestarse a Situación de los Bosques del Mundo 2009 entraba en presa. en las políticas hídricas se partía Unasylva 231/232. Pero por otra parte. Situación de los Bosques del Mundo se publica cada dos años. maxidetrimento de los recursos hídricos y las funciones del ecosistema. D. Al igual que todos los demás sectores. Un post scriptum.

Development of Corymbia species and hybrids for plantations in Eastern Australia. las propiedades de la madera. 8. Unasylva 231/232. 71(4).forestry. Algunos de los programas descritos ya habían comenzado hace 60 años. 2007. 2007 y 2008 1. económicos y ambientales relacionados con los bosques y la mitigación del cambio climático. 2007. 3. Bird. R.G. Shaw. las zonas ripícolas tampón.).UU. Tree improvement for low-rainfall farm forestry. También se examinan los Esta publicación recoge el estado del conocimiento y será de interés para una amplia gama de expertos técnicos e investigadores. C. Forests and water también está disponible en línea en: www. Tarasofsky. C. los estanques vernales y los bosques de protección contra avalanchas.asp Logros en mejoramiento genético forestal en Australia y Nueva Zelandia. Éstos y otros programas más recientes han generado un volumen importante de conocimientos y pericias que han dado origen a prácticas novedosas de silvicultura de plantación y mejoramiento de caracteres tales como el crecimiento y rendimiento. 70(3). para maximizar el rendimiento hídrico. Esta publicación clara e informativa explica la función de los bosdel agua. y analiza temas como el comercio Mejoramiento genético de especies forestales de plantación en Australia y Nueva Zelandia Australian Forestry. Genetic improvement of Eucalyptus nitens in Australia.J. Maritime pine and Brutian pine tree improvement programs in Western Australia. Henson. Chatham House y Washington. Lee. Uno de los capítulos trata de situaciones forestales críticas o de «alarma roja»: los bosques higrofíticos nubosos de montaña o bosques de bruma. Streck. Butcher. Smith. Los artículos abarcan un grupo de especies forestales de frondosas y coníferas nativas e introducidas plantadas en Australia y Nueva Zelandia por instituciones de gobierno. Eucalyptus pilularis Smith tree improvement in Australia. O’Sullivan. Tree improvement of Eucalyptus dunnii Maiden. se pensaba que. Lott y S. Smith y M. Brookings Institution Press.org.J. 70(1). 60. por su sigla en inglés).B. Butcher y I.J. para aumentar la disponibilidad de agua así como para evitar las inundaciones de las zonas aguas abajo. 70(1). Harwood.org. la conservación (o extensión) de la cubierta forestal en las cuencas aguas arriba era la medida siempre más efectiva. revista del Instituto Australiano de Ingenieros Forestales (IFA. Johnson. los bosques palustres. H. ha publicado durante los dos últimos años una serie de artículos que recogen experiencias y logros en materia de mejoramiento de especies forestales de plantación mediante técnicas de mejoramiento forestal convencionales y avanzadas. protectivos y ambientales. Burdon. cualesquiera fuesen las circunstancias hidrológicas o ecológicas. Butcher. M.J. Genetic improvement of Douglas-fir in New Zealand.forestry. Según esta suposición. en los que se utilizarían las mismas especies de plantación forestal o especies similares.B.J. Henson y H. 2009 . En otro capítulo se estudia el caso especial de las pequeñas islas montañosas.J.A. R. 2007. M.70(1). 9. 6. ISBN 978-0-8157-8192-9. Artículos publicados en Australian Forestry. Este libro presenta una excelente visión de conjunto actualizada de los problemas jurídicos. Bush. destinados a ser realizados en otros países y regiones del mundo. 10. los bosques en suelos salinos susceptibles.D. la resistencia a enfermedades y la capacidad de desarrollo en condiciones que por lo general se consideran marginales o desfavorables para el crecimiento de la planta. 5. T. Vol. empresas privadas y pequeños agricultores para usos productivos.A. Carson y C. T.au/ifa/c/c2-ifa. C. 4. R. los bosques en lugares empinados de alto riesgo de derrumbe. El importante papel de la cubierta forestal aguas arriba en una provisión de agua de buena calidad ha en los ecosistemas áridos o semiáridos. 2. la forma del tallo.fao. Londres.au) al precio de 20 dólares australianos cada uno (aproximadamente 15 USD). 70(4). M. D.org/forestry/publications El cambio climático y las oportunidades brindadas por los bosques Climate change and forests: emerging policy and market opportunities. regular constituía la mejor cobertura del suelo. 2007. 2008. Hamilton. los bosques podrían no ser la mejor cobertura del suelo para incrementar el rendimiento hídrico en las zonas aguas abajo.J. T. Henson. R. Pinus radiata in New Zealand.E. los bosques para el suministro de aguas municipales. 70(1). Reino Unido. T. M. Genetic improvement and conservation of Araucaria cunninghamii in 7. D. Shelbourne.90 LIBROS del supuesto de que. Incluye un examen de las cuestiones forestales que se plantean en el ruedo internacional en materia de cambio climático. Los resúmenes de los artículos se pueden consultar en: www. 2007. Janson-Smith y R. Successful introduction and breeding of radiata pine in Australia. así como para los encargados de las políticas y de la adopción de decisiones. los artículos constituyen óptimos estudios de caso y podrían servir como materiales de orientación para programas. Los artículos completos pueden ser pedidos a través del sitio Web del IFA (www. 2007. 2008. DC (EE. Amén de su interés científico. eds.

Se investigan en profundidad la prevención de la deforestación y las compensaciones voluntarias de carbono. Estos factores se ven agravados por el cambio climático. Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). de redacción clara y vivaz. lluvias torrenciales. Ocho estudios de caso ofrecen ilustraciones prácticas. la contaminación. expone los argumentos ambientales que fundamentan la utilización de la madera como medio destinado mitigar los efectos del cambio climático. derivados del uso de la madera en un contexto europeo. gobiernos. 2008. Cambio climático y bosques mediterráneos Adaptación al cambio global: los bosques mediterráneos. las lecciones sacadas de los cambios climáticos pasados. Evalúa el impacto ambiental en cuanto a emisiones de CO2 de diferentes materiales. Examina el ciclo ecológico de los productos madereros y no madereros. A quienes buscan un examen ahondado de las cuestiones políticas más debatidas en los últimos años (y probablemente también en los venideros). Propone conservación de los recursos genéticos. Bruselas (Bélgica) Confederación Europea de las Industrias de la Madera (CEI-Bois). Las aportaciones de más 50 autores se recogen en 21 capítulos que comprenden temáticas de interés actual. El texto. La obra se basa en los debates que tuvieron lugar durante el taller sobre «Adaptación al cambio climático en la conservación y gestión de los bosques mediterráneos». Dicho contexto se ha construido con información previa relativa a los bosques y la industria europea de la madera y se apoya en hechos y cifras. la obra se dirige a lectores que ya conocen el tema y están interesados en comprender más a fondo los problemas normativos relacionados con los bosques y el cambio climático. Adaptación al cambio global representa un primer paso en la creación de un programa de trabajo y estrategia conjuntos sobre adaptación de los bosques mediterráneos al cambio climático. La Declaración de Atenas sobre Adaptación al cambio climático en la conservación y gestión del bosque mediterráneo. Utilización de la madera para la mitigación del cambio climático Tackle climate change: use wood. y equivaldría. por ejemplo la permanencia. 60. se complementa con más de 60 la literatura adicional. 2009 . Según estimaciones de CEI-Bois. Los bosques cuentan entre los ecosistemas mediterráneos más importantes. como «¿Cuán renovable es la bioenergía?» e «Incentivos para evitar la deforestación futura: un enfoque de anidamiento». No se trata de un libro de lectura sencilla. la adaptación del paisaje. Este libro. los impactos presentes y pronosticados del cambio climático y las medidas de adaptación al cambio climático idóneas para la región. Vol. Este producto de elevada calidad solicita la atención del lector. y muestra los ahorros de CO2 realizables gracias al uso de la madera. institutos de investigación y el sector privado. Gland (Suiza) y Málaga (España). hecha por los Gracias a los aportes en materia de edición proporcionados por organizaciones internacionales como la FAO. 2006. gestores forestales y usuarios. Esta publicación multilingüe (en inglés. recomendamos esta obra sin reservas. un aumento anual del 4 por ciento en el consumo de madera en Europa representaría una absorción adicional de 150 millones de toneladas de CO2 por año. español y francés) presenta rráneos y estudia las tendencias del recalentamiento mundial. que acarrea accidentes extremos tales como las olas de calor. como valor de mercado en concepto de este servicio ambiental. a alrededor de 1 800 millones de EUR anuales. los métodos de medición y control y los aspectos jurídicos. y Unasylva 231/232. los rápidos y abruptos cambios en el uso de la tierra resultantes del desarrollo económico y de las presiones internacionales de mercado están causando la degradación de los bosques mediterráneos. Contienen una abundante biodiversidad y proporcionan servicios sobreexplotación. El enfoque de la obra es pragmático y progresista. rico en hermosas ilustraciones. celebrado por la UICN y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) en Grecia en abril de 2008.91 LIBROS de derechos de carbono y los proyectos forestales realizados bajo la égida del Mecanismo para un desarrollo limpio. Los restantes capítulos analizan otros conceptos climáticos que constituyen el meollo de las cuestiones debatidas por el sector forestal. el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). sequías y tempestades de viento. la creación de capacidad y el refuerzo de la resiliencia social.

Para muchas comunidades del mundo. Honduras. Potencial comercial de los productos forestales no madereros éxito. aceites y especias. La publicación examina seguidamente temas como la propiedad de la independencia. Camerún. que se basa en experiencias de México y Bolivia. Canadá. gracias a estos productos.cei-bois.f. Thiel y A. una iniciativa de investigación en colaboración en la que participan asociados de Europa. mantener relaciones de trabajo con organizaciones no gubernamentales (ONG) y realizar evaluaciones del impacto ambiental. Este libro. Londres. Ghana. se consigue mejorar los niveles de ingreso y de vida y forjar un marco para su comercialización. Por último. Costa Rica. Oberndorf. la relación entre interesadas múltiples encaminados a una mejor gobernanza forestal. H. la Universidad de Bournemouth y asociados de México y Bolivia. Nicaragua y Filipinas.org de Investigación y Enseñanza (CATIE). Brown. Camboya. Tras una evolucionado la política con la que se busca hacer frente al aprovechamiento ilegal de la madera. s. estudia los procesos de comercialización de PFNM. los productos forestales no madereros (PFNM). Tackle climate change: use wood también está disponible en línea en: www. La obra será de interés para quienes se ocupan de gobernanza forestal y comercial y etiquetado. son una importante fuente de recursos nutritivos y de ingresos. Reino Unido. Ecuador. Navarro. considerados como bienes públicos indispensables. Vol. y analizan la forma en que. resinas. el Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y el Centro Regional de Formación guntas formuladas en esta publicación proyectan luz sobre cuestiones más amplias relacionadas con las reformas de gobernanza. Indonesia. Wells. ISBN 978-0-85003-889-7. y examina el acceso al mercado. Instituto de Desarrollo de Ultramar. Producido gracias a una iniciativa en colaboración del Instituto de Desarrollo de Ultramar. Legal timber se basa en las conclusiones del proyecto VERIFOR. Conclusiones del estudio de México y Bolivia e implicancias políticas para los Esta obra se concentra en un tema de interés actual en la política madera de manera que se satisfagan tanto los intereses de los productores como las preocupaciones sociales y ambientales de la sociedad civil y de los consumidores. las repercusiones ambientales. el CMVC-PNUMA. 60. comercio de la madera . política ambiental y desarrollo participativo. La obra comienza explicando cómo fueron recogidos los datos cuantitativos y cualitativos y su integración en los análisis. propone algunos principios para el diseño de sistemas La publicación es fruto de una labor de colaboración entre el Instituto de Desarrollo de Ultramar y el Centro Agronómico Tropical tomadores de decisión. G. 2009 . Se proporcionan indicaciones para gestionar los costos de transacción. sostenibilidad y potencial de alivio de la pobreza de los proyectos de comercialización y ofrece instrumentos de apoyo para Unasylva 231/232. Mundial de Vigilancia de la Conservación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (CMVC-PNUMA).92 LIBROS pretende introducir a un público amplio en el conocimiento de los benedel sector forestal que buscan una reseña concisa y exhaustiva. frutos. incluyendo las nueces. las cadenas de valor y la posible contribución de la comercialización a la ordenación forestal sostenible. la publicación presenta estudios Brasil. estos asuntos engloban intereses nacionales e internacionales. La cuestión no es solo técla existencia de un equilibrio entre los derechos soberanos de los Estados productores y la función desempeñada por los bosques. Además. Los autores sostienen que los PFNM pueden representar más que una red de seguridad. Malasia. R. América Latina y Asia. África. Comercialización de productos evalúa la viabilidad. ISBN 92-807-2678-1. D.

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