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Parábola del Hijo Pródigo Lectura juvenil

Yhanco Monet Rodríguez

Texto: Lc 15: 11 - 32 Idea Central Adultocéntrica: Aquel que pida los bienes materiales de la familia, los despilfarre andando mundo y no se involucre con el trabajo de cada día, se estará condenando a regresar derrotado, humillado y fracasado a su casa pidiendo perdón por sus decisiones. Idea central juvenil: Aquellos que no estén de acuerdo con las cosas preestablecidas por las normas sociales tienen el consentimiento de Dios para probar algo nuevo, para vivir su propia experiencia: Dios no ve mal que seamos atrevidos. Objetivos de una lectura adultocéntrica del texto bíblico A) Los jóvenes tienen que comprender que deben ser respetuosos con sus padres. B) Los jóvenes tienen que darse cuenta que no pueden despilfarrar los bienes familiares en aventuras. C) Los jóvenes tienen que comprender que cuando cometen errores deben regresar arrepentidos a sus padres para ser perdonados. De la misma forma ocurre con Dios. Objetivos de una lectura juvenil del texto bíblico A)Releer la parábola desde una perspectiva sociocultural juvenil. B) Profundizar la parábola desde una lectura simbólica del texto. C) Reinterpretar este texto desde nuestra actualidad. Introducción Analizaremos un texto que ha respaldado durante años la idea adultocéntrica de que los jóvenes toman decisiones impulsados por sus «desenfrenados deseos», que ponen en riesgo el prestigio familiar y sus relaciones así como el patrimonio de la familia, que solo puede ser usufructuado mediante el trabajo y la privación de gustos y sueños. Somos conscientes de que puede resultarnos un tanto incómodo interpretar esta parábola con otra lectura que no sea la clásica:

aquella que subraya al joven desconsiderado, al cual no le importa su familia, sino sólo sus aspiraciones egoístas y su vida irracionalmente desenfrenada. Creo que a estas alturas de la historia de la humanidad, después de haber sido testigos año tras año de las permanentes contradicciones entre adultos y jóvenes, los primeros por enseñarles a los segundos la «forma correcta de vivir sus vidas» y los segundos por resistirse y trazar formas de vidas alternativas, debemos repensar las relaciones en el ámbito del respeto, la igualdad y la libre determinación de cada sujeto histórico, para construir su propia historia poniéndole fin al modelo aplicado a la educación familiar, el cual muchas veces busca someter nuestros deseos, nuestros sueños, nuestras esperanzas, nuestras motivaciones, formas de vidas, y, en general, nuestros cuerpos. Por ello, invitamos a asumir la relectura de este pasaje desde una perspectiva crítica y liberadora. Contexto literario Esta parábola es la tercera que podemos encontrar en el capítulo 15 del evangelio de Lucas. Es colocada en boca de Jesús en un momento en que este enseñaba públicamente, como era costumbre en los maestros de la época. Forma parte de un bloque de instrucción acerca de los seres humanos y su relación con el Reino de Dios, el Padre y la salvación. No aparece en los demás evangelios, lo cual la convierte en una originalidad de Lucas. Características sociopolíticas y económicas reflejadas en el texto, y matices socioculturales implícitos Aparece una familia nuclear cuyas figuras representativas son la de un padre con dos hijos. Pertenecen a un grupo acomodado (propietarios de tierras y empleadores de jornaleros). Como otra forma de subsistencia encontramos la prostitución. Estamos en presencia de una cultura patriarcal donde lo femenino no cuenta con un espacio definido y personificado. Por otra parte, se trata de una sociedad cerrada, con leyes muy definidas acerca los roles familiares y deberes sociales. En ella el primogénito era sujeto de derechos y deberes muy bien establecidos, responsabilizándose en primer lugar por la preservación del patrimonio familiar. El resto de los hijos dependían de la buena voluntad del padre y hermano mayor. Elementos de sospecha que podemos encontrar al leer el pasaje 1. En esta familia no se menciona ninguna mujer, se habla de jornaleros y siervos, pero sin ofrecer ningún indicio sobre la presencia femenina.

2. Resulta curioso que ante la solicitud del hijo menor el padre ofrece todo lo que este pide sin decir nada y sin otras intervenciones. 3. Es extraño que alguien que se sienta bien, esté satisfecho y realizado con su forma de vida, enfatizada por la posición social y económica, quiera irse y arriesgarlo todo. 4. Es curioso que el primogénito haya aceptado sin dificultad no soñar y asumir el rol que le corresponde según su cultura, siendo totalmente absorbido por el mundo adulto. 5. Es interesante que la herencia del menor consistiera en bienes fácilmente gastables y no en tierras, que siguen siendo conservadas por el primogénito pues por ley son intransferibles. 6. Es significativo que lo que mueve a reflexión al hijo menor, no es su familia, ni la nostalgia, ni su «desconsideración», sino el hambre y las difíciles condiciones de vida que tuvo que enfrentar. 7. Pudiéramos decir que es sospechoso que un padre reciba con los brazos abiertos a un joven considerado despilfarrador, inconsciente, egoísta, fracasado, perdedor y con escaso respeto por los valores vigentes. 8. Es también curioso que la fiesta se haga en homenaje al aventurero y no al conservador (celebrado y reprochado simultáneamente. Posibles significados de hechos, símbolos y personajes 1. La familia está compuesta por tres personas. El número tres simboliza la perfección, el equilibrio, la totalidad, la suficiencia. 2. El padre representa la sabiduría, a Dios, a los ancianos de la sociedad. 3. El hijo mayor representa a los adultos, a la clase conservadora del status quo. 4. El menor representa a los jóvenes, a los inconformes, a los aventureros. 5. La petición, por parte del menor, de su herencia, simboliza el reclamo de derechos que se creen propios. 6. La salida del menor representa la capacidad de tomar decisiones y su derecho a probar suerte libremente; es un símbolo de independencia y libertad. 7. Los acontecimientos ocurridos al menor simbolizan las duras experiencias de la vida, la traición, el trabajo, el desengaño, la preocupación, los sueños, las frustraciones, el análisis de las circunstancias y la nueva toma de decisiones.

8. El regreso es símbolo de la capacidad de reflexión y madurez, de que no se guarda rencor, de que no se teme rectificar, de saber qué es lo que más conviene. Aparece como ejemplo de decisión. 9. El abrazo del padre representa la libre y eterna aceptación del amor, la reconciliación, la comprensión, el respeto a la libre determinación. 10. El vestido, el anillo y el calzado son símbolos de restitución y gracia; devolución de identidad, condición social y dignidad humana. 11. El becerro gordo es símbolo de fiesta, alegría, júbilo y sacrificio. 12. Las críticas del mayor representan el reclamo de la justicia, la queja del que no se atrevió, el llanto del que se conforma, del que piensa desde su egoísmo. Salto Hermenéutico En nuestro diario vivir encontramos las infinitas diferencias entre jóvenes y adultos; a través de la historia han sido tratadas de diferentes maneras, en unos casos con distintos tipos de presiones y violencia, en otros casos con abandono e incluso desinterés. De alguna manera todos nos vemos reflejados en esta historia y, sólo a modo de recuerdo, podríamos poner el ejemplo de lo que nos ocurrió cuando intentamos vestirnos con la ropa de moda, o cuando quisimos salir con amigos que nuestros padres no aprobaban, etc. Es probable que aún tengamos en la memoria aquellas discusiones, disgustos e incomunicaciones del momento. Proponemos por eso algunas preguntas para seguir desentrañando la parábola desde nuestra identidad juvenil: 1. ¿Se nos considera a los jóvenes como inconscientes, despreocupados e incapaces de tomar buenas decisiones? 2. ¿Están los padres dispuestos a la escucha respetuosa? ¿Implica esa escucha el acompañamiento? ¿Cómo entenderlo? 3. ¿Cómo compaginar lo que dicen los de mayor experiencia con lo que exclama nuestro corazón? 4. ¿Se nos educa en el temor o condena a la equivocación? ¿Por qué? 5. ¿Existe en nuestra familia confianza necesaria para la reconciliación? ¿Cómo la expresamos? 6. ¿Cómo se considera la figura de jóvenes atrevidos?