TEXTO PARA COPIAR Y PEGAR COMO CUERPO EN EL CORREO ELECTRÓNICO

"Señores y señoras representantes parlamentarios, en exigencia del cumplimiento de sus obligaciones para con la ciudadanía en el Congreso, les recordamos: 1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. 2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado. Con estos dos apartados se abre la Constitución Española de 1978. Esta misma Constitución es el nuevo objetivo de la alianza entre políticos y poderes económicos y financieros. En el horizonte, el proyecto presentado por el Partido Socialista, en connivencia con el Partido Popular, destinado a limitar el techo presupuestario del Estado mediante la reforma de la Carta Magna. El análisis y repercusión de la propuesta no puede dejarnos indiferentes a la ciudadanía. Supone maniatar al país en su potestad de autogobernarse mirando por el bienestar de sus ciudadanos, supeditando sus decisiones económicas, las más relevantes en la dirección política, a la voluntad y los dictados de organismos supranacionales, la UE, el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, entre otros. A fin de cuentas, lo que trata de "colarse" en verano y con alevosía es una reforma de nuestra Carta Magna ordenada por Alemania a través de la puesta en escena del día 16 de agosto, que responde exclusivamente a sus intereses, hasta el punto de que el único benefactor de la misma será el DAX (mercado financiero Alemán), cuyo derrumbe es un secreto a voces, arrastrado por sus bancos. Esto queda demostrado en el hecho de que la medida en si no tiene ningún tipo de aplicación práctica en la situación económica actual, pudiendo equipararse a introducir en los estatutos de una empresa la imposibilidad de endeudarse durante futuros ejercicios económicos. Petrificar esta limitación del gasto público en la Constitución supone hacer aún más difícil una posible reforma, ya que la dejaría en manos de los partidos mayoritarios, aquéllos que, como vemos a diario, piensan más en los intereses de los bancos y las grandes corporaciones que en los de las personas para las que se suponen que deben gobernar. Poner techo al déficit, más concretamente un 3%, supone que cada vez que se supere dicho límite, se abrirá vía libre a la implementación de los planes de ajuste que se quieran imponer desde la UE y del FMI. En definitiva, la propuesta pretende constitucionalizar el neoliberalismo más radical y establecer una mordaza a los gastos necesarios para garantizar algunos de los derechos sociales más elementales. Asimismo en este documento http://bit.ly/qQiYXW pueden encontrar la explicación económica, jurídica y social desarrollada más en extenso de por qué no vamos a permitir que se modifique nuestra constitución en favor de unos interés que van contra los ciudadanos. Pero hay otra lectura que es, cuanto menos, igual de preocupante. Desde hace varios meses nos manifestamos más de un millón de españoles, reclamando nuestro derecho a participar más en la vida y las decisiones políticas, reclamando nuestra cuota de soberanía nacional, sin que se habiliten los mecanismos y herramientas necesarios al efecto. Las iniciativas de reforma de la Iniciativa Legislativa Popular han sido sistemáticamente rechazadas y los supuestos objetivos y materiales para convocar un referéndum son meramente marginales y dependen de trámites y procedimientos demasiado costosos y limitativos para el ciudadano de a pie. Sin embargo, mientras el discurso oficial se ha empeñado largo tiempo en convencernos de la dificultad de modificar la Constitución para hacerla más efectiva en campos tan preocupantes y deficitarios como el mercado laboral o el acceso a la vivienda, ha hecho falta bien poco para que se introduzca en la misma un nuevo invento de la doctrina neoliberal para empobrecer aún más al Estado Social. Desde la entrada en la zona euro, este tipo de comportamientos han ido sucediéndose sin parar. Un claro ejemplo lo tenemos en la reivindicación de nuestra anterior protesta masiva, el 19 de junio: se ratificó el Pacto por el Euro según las consignas de Merkel y Sarkozy, a pesar de la frontal oposición de cientos de miles de ciudadanos. De nuevo, los "paladines europeos" priman sobre los intereses nacionales: de repente, Partido Socialista y Partido Popular acuerdan a toda prisa, aún en periodo de vacaciones y tras una reunión previa disuasoria, este nuevo atropello contra nuestros derechos básicos. Es por ello que, haciendo ejercicio de la soberanía que nos otorga la Constitución, exigimos que su voto se oriente a rechazar esta propuesta o que, en todo caso, sea votada en referéndum vinculante, abierto a todas las personas, para que sea el pueblo el que decida si adopta una norma de tal importancia para el futuro del país. De esta manera, se podrá explicar en qué consiste la medida, cómo nos afectará en el futuro y, en resumidas cuentas, tendremos la oportunidad de hacer pedagogía política y económica, acercando la toma de decisiones a los barrios y las plazas. Es el momento de demostrar que los españoles y las españolas somos los verdaderos dueños de nuestro país y nuestro destino, que la soberanía reside en el pueblo, y no vamos a ceder más ante los intereses codiciosos de los poderes económicos y financieros. De no aceptarse esta legítima posición, los partidos políticos, y en particular los representates parlamentarios que voten a favor de la propuesta presentada por el gobierno, serán responsables y quedarán nuevamente en evidencia como defenestradores de la democracia, como adalides de organismos internacionales y grupos de poder que poco o nada cuentan con el respaldo ciudadano, como parásitos del Parlamento donde se deben decidir y votar las medidas que nos beneficien a nosotros, las personas que conforman, en definitiva, al Estado. En tal caso, nosotros, la ciudadanía, nos veríamos obligados a defender nuestra soberanía como lo venimos haciendo hasta ahora, en la calle, con toda la fuerza de millones de voces reivindicando un futuro mejor. ¡Basta de actuar a espaldas del pueblo! ¡Basta de imponer medidas que sólo benefician a los Mercados! ¡No sin mi voto! Ahora más que nunca, democracia real ¡Ya! Atentamente, _____________________________

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