Año 1 ‐ Número 1 Junio de 2011 “La mística, la religión, la magia, y la filosofía son inútiles si no forman parte del día

a día”. Shri Khaishvara Satyam

Iluminando el día a día...

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FUNDACIÓN KRODHEDHARMA

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Traemos un Regalo de Luz para ti:
Reflexiones, Consejos, Ideas, Espiritualidad, Religión, Armonía, Familia, Bienestar.

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Dharma Esotérico
Tiempo de tener precaución y cuidad, y de compartir con otros tu conocimiento. Debes cuidarte de no ser demasiado autoritario ni dicta‐ torial. Consejo: Empieza algo nuevo.

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En este número:
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Limpia Sencilla:
Shri Khaishvara Satyam Khaishvara@krodhedharma.org Este ritual es muy simple, se utiliza para limpiar los ambientes, personas o asuntos, que estén cargados con energía muy pe‐ sada.

Dharma Alternativo

Momento de detenerse y analizar la situación. Debes cuidarte de darle importancia a lo que te digan los demás. Consejo: Múdate, exter‐ namente a otro lugar, o internamente a otra posición dentro del esquema de las cosas.

Edita:

Un minuto de Relax O CHO T ÉCNICAS SENCILLAS

PARA LIBERAR EL ESTRÉS

Dharma en Pareja

Fundación Krodhedharma fundacion@krodhedharma.org www.krodhedharma.org Punto Fijo ‐ Venezuela

Como perros y gatos D IÁLOGO INTERRELIGIOSO EN

LA PAREJA

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Se necesita: •Una vela blanca. • Un vaso con agua. • Sal común. • Incienso (opcional) •Una cuchara. Se colocan los elementos en una mesita o en el piso y se hace primero la consagra‐ ción:

Editor:

Dharma y Familia

Te enciendo y te consagro, criatura de fuego, a la divina presencia de Gabriel Arcángel, Oh Bendito y Poderoso Genio de la luna, por el Nombre Divino de Shadai El Shai, el Dios to‐ dopoderoso y Eterno, te suplico que liberes esta casa/persona /asunto de todo el mal que la ame‐ naza y la puebla. Esta llama es mi testigo. Luego se deja que la vela se consuma, se‐ renamente, sin interrumpir el proceso en ningún momento.

Shri Khaishvara Satyam (Carlos Revilla)

Ojo Morado,corazón roto V IOLENCIA EN LAS AULAS

Colaboradores:

Dharma y Sociedad

De príncipes y sapos. O LA PARTE TRÁGICA DEL CUENTO

Un grito de auxilio J UVENTUD EN CRISIS

Cuando esto se haya concluido, tome el vaso con agua salada, y échelo en la cañe‐ ría, dejando correr abundante agua, en esa agua está contenido todo el mal que fue retirado en la limpia.

Irma Delgado Francisco J. Gómez (Senaniraj) Herelys Jiménez (Saddhishvari) Mariela Torres (Balakali) Howard Meza Cynthia Gardón Mónica Burgos (Xin Kuai) Ruth Garrido (Kalatara) Lorena Delgadillo (Shraddhamaya) Gustavo Revilla

Dharma Psicológico

No todo lo que Brilla es Oro E L DRAMA DE LAS PROPIAS MOTIVACIONES

Advertencia:

Dharma Cristiano

Esta publicación no tiene porqué estar de a acuerdo con las opinio‐ nes expresadas por sus colaborado‐ res y entrevistados.

Odres nuevos para el vino nuevo R ENOVANDO LA MENTE DEL C RISTIANO

Dharma Vivencial

Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob: Sírvete a bendecir a estas criaturas de agua, de sal y de tierra, [de incienso y aire], de cera y de fuego, y al bendecirlas exorcízalas y expulsa de ellas toda malignidad, para que sean agradable a tus propósitos. Luego se añade la sal al agua y se agita hasta que se disuelva mientras se dice:

Licencia:

El chico raro de la manada

Dharma Esotérico

Se permite la repoducción total de la obra siempre y cuando no sea modificada. Y la reproducción par‐ cial si se cita adecuadamente la fuente.

Taróscopo

Limpia sencilla

Tal como se disuelve la sal en el agua, sean así disueltas todas las negatividades de esta casa/persona/asunto en la luz y el amor infi‐ nito de Dios. Luego se enciende la vela blanca y el in‐ cienso, si se tiene, y se dice:

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Dharma Esotérico

Taróscopo:

Shri Khaishvara Satyam Khaishvara@krodhedharma.org Del 21/06/11 al 21/07/11

Reto común: Todos los signos requieren acudir a la fuerza femenina y a la medi‐ tación para sobrellevar los retos de este mes Signos de Fuego:

Momento de altibajos que forta‐ lecen el carácter. Debes tener cui‐ dado en hacer decisiones en este momento, especialmente en el campo del amor y las relaciones. Consejo: Toma las riendas de tu vida, siendo incluso inflexi‐ ble si hace falta.

Editorial

Momento de brillar en todos los entornos sociales y profesionales. No tienes ninguna fuerza que se oponga a ti en este momento. Consejo: Atrévete a intentar cualquier cosa que se‐ guramente tendrás éxito.

E

Momento para buscar balance y ajustar las cosas, especialmente en lo económico y lo legal. Firma de contratos, papeles y transacciones im‐ portantes. Debes tener cuidado de las cosas ocultas que se revelan, especial‐ mente en el hogar. Consejo: Desarrolla la paciencia y la capacidad de auto‐sacrificio por un bien mayor.

Signos de Agua:

Tiempo de buscar asesoría y ayuda de personas con conoci‐ miento, como médicos y aboga‐ dos. Debes tener cuidado con tener sueños e ilusiones muy alejadas de la realidad. Consejo: Actúa de forma pragmática, atendiendo primero las necesidades de tu casa.

Momento para iniciar estudios, hacer cursos, diplomados, o em‐ prender algún asunto de apren‐ dizaje de manera autodidacta. Debes tener cuidado de problemas que surgen del am‐ biente familiar. Consejo: Usa tu habilidad y destreza para resolver los problemas, haz una lista y enfréntalos uno a la vez.

Tiempo de tomar las riendas de algo, liderar, ejercer control. Debes cuidarte de la reacción de otros ante tus posiciones, porque pueden malograr tu reputación. Consejo: Un tiempo de aislamiento y reflexión es lo más adecuado ahora.

Momentos de grandes cambios y comienzos. Debes tratar de no sentirte demasiado confundido y desorientado por los cambios. Consejo: Momento de enfrentar tus miedos con ga‐ llardía y ver que sólo tú estás limitando tu crecimiento.

n estos tiempos alocados de la comida rápida, y la pornografía gratis en el internet, todo parece haberse acelerado. Los niños crecen más rá‐ pido, y muestran rasgos de rebeldía y obcecación, que nosotros no mos‐ tramos hasta la adolescencia.El cincuenta por ciento de los matrimonios terminan en divorcios, los valores espirituales fueron sacados de la edu‐ cación, en favor de una educación laica que deje a la familia la formación en los valores universales. El hijo pelea con la madre, la madre con el padre, el padre con el jefe, y el jefe con su esposa. Es una cadena de frustración, ira, confusión y codicia que nos han separado de lo más simple y maravilloso que tiene la vida: Su simplicidad. Encontrar la salida a los problemas puede parecer muy cuesta arriba, pareciera que uno tiene que volverse un psicólogo, sociólogo, gerente, administrador, catedrático, y demás, para sobrevivir a las exigencias del día a día. Nosotros pensamos que lo único que se requiere, para vivir en plenitud y armonía, es implantar en el día a día la visión del dharma. Lo más hermoso del Dharma ‐La enseñanza espiritual‐ es que no es un tema en sí mismo, sino un punto de vista que ilumina la oscuridad de la ignorancia, da sentido y significado, y explica las cosas más ocultas. El Dharma nutre, eleva, orienta, guía y pro‐ tege a todo aquél que busca su refugio. Es claro que puede usarse el enfoque del Dharma cuando se estudian las obras sa‐ gradas, los ritos y los cuerpos doctrinales de las diferentes religiones del mundo. Pero también puede usarse para entender y explicar diversos fenómenos con los que nos en‐ contramos cotidianamente: Psicología, Ecología, Medicina Natural, Educación, Rela‐ ciones de Pareja, Desarrollo personal, auto ayuda, etc. Teniendo todo esto en mente, nos sentimos muy orgullosos y complacidos de poder celebrar hoy el lanzamiento del primer número de este proyecto creativo, humilde y sincero, en el cual compartimos con todos ustedes, trabajos y consideraciones que son muy personales e íntimas, con el único ánimo de compar‐ tir, y de invitar a una profunda reflexión sobre el punto de vista del Dharma en el quehacer cotidiano, y con respecto a todas las cosas. Reciban Bendiciones

Signos de Aire:

Momento de romper con lo viejo, no sólo abandonarlo, sino des‐ truirlo para que no puedas volver a eso nunca más. Debes cuidarte de la arrogancia y la temeridad. Consejo: Busca un balance por medio de actividades cre‐ ativas e intelectuales.

Signos de Tierra:

Shri Khaishvara Satyam
Editor

Tiempo de buscar consejo con respecto al rumbo que tomará tu vida. Debes cuidarte de aquellas cosas que te aíslan y te impiden crecer, manteniéndote paralizado. Consejo: Cam‐ bia, intenta cosas nuevas, sal de la rutina.

Momento de gran vitalidad y ale‐ gría. Debes cuidarte de aislarte de los demás. Consejo: haz algo loco y espontáneo, pero que no sea peligroso ni lastime a nadie.

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Dharma Alternativo

Dharma Vivencial

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Un minuto de Relax

O CHO T ÉCNICAS

SENCILLAS PARA

LIBERAR EL ESTRÉS Irma Delgado irmagpe.delgado@gmail.com

Introducción:

atrás y también a los lados para aligerar esa tensión.

Técnicas en el tráfico:

Muchos de nosotros estamos viviendo acelerados por las múltiples actividades que cubrimos en el día y por lo general vi‐ vimos tensionados o estresados, a conti‐ nuación presentamos unas técnicas sencillas que pueden usarse para relajarse y bajar los niveles de estrés. Lo más im‐ portante es darse cuenta de que se siente estresado y que necesita romper su rutina. Se pueden usar técnicas simples, en cualquier lugar, para lograr la liberación del estrés. Preste atención a las siguientes sugerencias.

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Técnicas en la oficina:

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Cuando esté en un congestiona‐ miento en el tráfico, buscar una mú‐ sica tranquila, instrumental que le ayude a estar en calma y si es posible ponga aten‐ ción a su respiración, trate de inhalar y ex‐ halar lo más hondo y profundo que pueda, repítalo varias veces. Siempre es bueno aprovechar el se‐ máforo en rojo para hacer un alto en nuestros pensamientos, enfoque su aten‐ ción en ver la luz roja del semáforo y no pensar en nada sólo mantenga la atención en la luz roja respirando profundo cuantas veces pueda, esto la ayudará a bajar su tensión mental. Sonría y siga cuando cam‐ bie la luz del semáforo.

Técnicas al aire libre:

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Cuando ha pasado muchas horas sentado frente a la computadora o en el escritorio, se genera tensión en el cuello, en la nuca y en la parte alta de la espalda. En eso casos es conveniente dejar de escri‐ bir por un momento, respirar profundo llevando el aire hasta el estómago y ha‐ ciendo movimientos circulares en el cue‐ llo, o bien de arriba a abajo y de derecha a izquierda, respirando y repitiendo «La paz está en mí, en el aquí y en el ahora todo está bien». Si es posible retirarse de su lugar de tra‐ bajo y tomar un vaso de agua, esto rom‐ perá su rutina y le despejará su mente. Cuando sienta el cuello tenso por permanecer tanto tiempo en una postura, lo ideal es darse unos minutos y frotar sus manos para generar calor, y po‐ nerlas sobre sus hombros ejerciendo una pequeña presión con toda la palma de sus manos y respirar profundo y al mismo tiempo mover su cabeza hacia adelante y

El andar descalzo pisando un pasto fresco, nos ayuda muchísimo a des‐ cargarnos de energía acumulada durante el día, conviene darse la oportunidad de tener contacto directo con el suelo. La energía de la madre tierra entra a través de nuestras plantas de los pies y a su vez nos relaja y nos remonta a nuestra niñez cuando disfrutábamos el andar descalzos, es bueno retomar estos momentos para sentirnos libres y felices. Frente al mar, si tiene oportunidad de dar un paseo por la playa des‐ calzo, es muy gratificante recuperar las sensaciones de la temperatura de la arena en nuestros pies, ya sea muy temprano en

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Bien, pero si no hay Maestros, no hay sabios con los cuales uno pueda permane‐ cer, ¿qué debe hacerse? Pues lo mejor es encontrar personas que aun sin ser sabios o tener grandes realiza‐ ciones están haciendo un trabajo sobre sí mismos, y están trabajando en pos de un ideal superior. Uno debe recordar que la naturaleza so‐ cial está siempre activa y uno deviene aquello con lo que se relaciona. Si usted se relaciona con maleantes, ter‐ minará siendo un maleante, si usted se re‐ laciona con gente que sinceramente busca el bienestar y no sólo la complacencia de sus intereses mezquinos entonces se con‐ vertirá en eso. ¿Dónde encontrar a gente así? sólo ne‐ cesita usar un poco el sentido común. Tenía una amiga que me decía que no había encontrado a un hombre bueno, serio, trabajador, que estuviera buscando una relación seria y madura, muy a pesar de que había recorrido todas las discotecas y bares que había encontrado. Claramente ese no es el lugar donde podrá encontrar lo que está buscando, yo le decía: puedes ir a la mejor ferretería del mundo, pero no hallarás una en la que te vendan un buen pan francés. Sólo se nece‐ sita sentido común para saber dónde bus‐ car lo que uno está buscando. Sería excelente que uno pudiera encon‐ trar en donde reunirse con hombres san‐ tos, o con personas con intereses espirituales, pero si esto no es posible, qui‐ zás pueda encontrar círculos de personas con gran sensibilidad artística o intelec‐ tual, de no ser posible quizás sea posible que pueda encontrar círculos de personas dedicadas a la labor social y el volunta‐

riado a las nobles causas, de no ser posible siquiera esto, tal vez sea posible encontrar grupos de estudio asociado temas religio‐ sos, filosóficos y esotéricos, de no ser po‐ sible quizás pueda encontrar algún grupo donde se practique gimnasia psicofísica como el yoga hatha y/o el Tai Chi, de no ser posible quizás pueda encontrar un club de lectura, y si esto no es posible, puede que al menos sea posible que en‐ cuentre algún grupo virtual o un foro donde pueda escribir, si nada de esto es posible es probable que pueda empezar usted su propio grupo o quizás es que vive usted en una isla desierta (sonrisa). El punto es que deje de lado su timidez, no tema entrar en terrenos desconocidos o intentar cosas nuevas, al principio ser el nuevo de un grupo es algo fuerte, sino pregúntenselo al pollo. Pase su tiempo de interacción social con gente progresista, positiva, intelectual, o que simplemente tenga aquellos atributos que usted quiera cultivar en usted mismo, y deje de perder el tiempo con asociacio‐ nes que lo llevan justo en la dirección de la que quiere alejarse, y sobre todo deje de buscar gente más destruida que usted para darle apoyo y soporte, para salvarlos, para sentirse útil y especial, cuando se haya desarrollado plenamente tendrá todo el tiempo que quiera para salvar a quien quiera, de momento recuerde que su voluntad es pequeña y a menudo fla‐ quea. Lo que le doy aquí es un mensaje sim‐ ple: Si no quiere dormirse a las seis de la tarde, como el resto de los pollos, busque otro grupo, así le toque por un tiempo tener que sufrir el ser «el chico raro» de la manada.

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Dharma Vivencial
la mañana o disfrutando por la tarde la puesta de sol. Respirar profundo inhalando y abriendo los brazos para cargarse de la energía maravillosa del mar, de su brisa, observe la majestuosidad del ancho mar y sonría a las olas, a toda la vida en movimiento que está frente a usted, y siéntase afortunado por ese momento.

Dharma Alternativo

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El chico raro de la manada
Técnicas para el día a día:

Shri Khaishvara Satyam Khaishvara@krodhedharma.org

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A la hora de comer sus alimentos cuando ya tenga todo listo y justo antes de em‐ pezar, deténgase un instante y respire, observe su platillo, el contenido de éste, sus colores su temperatura, dese cuenta de su olor, permita que los sentidos de la vista y del olfato se alerten a todo lo que está por comer, y agradeciendo por tener estos ali‐ mentos, bendígalos y con mucho gusto disfrútelos, saboreándolos como si fuera la pri‐ mera vez que los come y dándose el tiempo necesario para ello. Todo esto le permitirá mayor aprovechamiento de todo lo que coma y una mejor digestión. Cuando tenga mucho ruido mental, cuando se sienta inquieto nervioso o de al‐ guna manera alterado. Cuando los pensamientos le asalten al grado de estar tenso y sentirse atrapado, dirá «mente, cuerpo espíritu en una sola consciencia». Cierre sus ojos y respire profundo y repítalo poniendo la atención en lo que dice, en lo que signi‐ fica, y esto le traerá estabilidad y volverá el equilibrio.

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Un amigo se mudó recientemente a una casa que está dentro de un espacio cer‐ cado, en ese espacio el dueño del inmue‐ ble tiene algunos animales, pollos, gallinas, y algunos perros, así que es fre‐ cuente ver a los animales deambular por ahí. Hay entre estos animales uno que me llama la atención en particular, y es el pollo de la fotografía, por alguna razón este pollo está todo el tiempo con los pe‐ rros, y no con su propio grupo. Mi amigo dice que el pollo se cree perro. Quizás así sea pero es difícil saber con exactitud lo que piensa un pollo, así que esa será una hipótesis sin comprobar. Lo que sí se puede comprobar es que debido a esta asociación, el pollo ha cam‐ biado dramáticamente su comporta‐ miento, y no sólo es que esté todo el tiempo con los perros y que coma ali‐ mento para perros, sino que el pollo in‐ cluso se acuesta a dormir tarde en la noches cuando los perros van a dormir, y duerme con los perros, mientras que sus congéneres se han dormido, horas antes, cuando apenas se ocultaba el sol. Él se adaptó a la manada de perros y la manada lo aceptó. Esta situación me recordó una frase que decía siempre Shri Yukteshvar Girí: «La compañía es más poderosa que la volun‐ tad». Siempre he creído que esta frase re‐ sume el valor maravilloso de la Sangha, la SatSangh, la hermandad espiritual. Buddha llamó a esto Sangha y lo llamó «Refugio», que cosa tan espléndida, ¿Re‐ fugio de qué? de las acciones incorrectas y los condicionamientos incorrectos de la sociedad, porque Buddha estaba muy Bien amigos, será hasta otro minuto de Relax.

claro de que las criaturas humanas somos animales sociales, y por ello los otros tie‐ nen una influencia tan grande sobre nos‐ otros. Este punto es realmente importante por‐ que nos enseña que el seguir los linea‐ mientos sociales no es un error en nuestro diseño, el obedecer a movimiento sociales ha sido la clave de nuestra sobrevivencia como especie, pero llega un punto donde el exceso de condicionamiento no sólo nos conduce al sufrimiento y al conflicto sino que pone en peligro nuestra existencia. Buddha y todos los sabios de todos los tiempos han dicho que uno debe buscar la compañía de los sabios. Todos los Grandes Maestros del Pasado han dicho lo mismo, el Yoga Vasishta Sara declara que: la compañía de los sabios convierte el vacío en plenitud, la muerte en inmortalidad, y la adversidad en pros‐ peridad. Para Cristo la comunión de los fieles era llamado Iglesia, a tal punto consideraba importante este asunto. Pero ¿Dónde encontrar en estos días hombres y mujeres sabios? En verdad es muy difícil. Los maestros son escasos, y pese a la creencia popular el problema no es que tengan que manejar más gente de la que son capaces, los maestros auténticos no tienen muchos estudiantes, son realmente impopulares porque enseñan las duras verdades del Dharma y esto es doloroso para el Ego.

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Dharma en Pareja

Como perros y gatos

D IÁLOGO

INTERRELIGIOSO EN LA

PAREJA Francisco Javier Gómez (SenaniRaj) senani.raja@gmail.com

cia por la creencia de que lo que practica uno es lo mejor, hace que la vida en pareja sea una molestia más que una ayuda en la práctica de la vida religiosa. No muy diferente es el caso cuando hay alguien que cree en algo y otra persona que no cree en nada. En este punto la difi‐ cultad vendrá de la intolerancia de uno de los dos a la forma de pensar del otro ya sea que el que no crea no soporte que el otro crea o que el que crea no soporte el agnos‐ ticismo del otro.

Presentando nuestro más reciente libro:

Desde que el hombre y la mujer adqui‐ rieron la capacidad de hablar han existido discusiones en el seno de la pareja. Esto no es nada nuevo, no obstante una nueva si‐ tuación ha venido de la mano de la globa‐ lización: Que los dos miembros convivan siguiendo religiones distintas. No es mi propósito abordar el tema de las discusio‐ nes de pareja, sino más bien observar que tipo de problemas se enfrentan las perso‐ nas que eligen cómo pareja a personas con una fe radicalmente distinta a la suya. Y cómo esto puede ser superado por ambos para una convivencia pacífica desarrollán‐ dose cada uno en armonía.

Amistades y familia

Varias situaciones

Existen dos clases de personas en el mundo: Las personas que están dedi‐ cadas a su desarrollo espiritual, y las personas que aún no sienten ese lla‐ mado y se dedican a la vida familiar, a la profesión, y a las distracciones que el mundo moderno tiene para ofrecer. Los primeros son llamados Hijos de Hombre, y son la principal herra‐ mienta que utiliza la Divinidad para ejercer su soberanía en el universo, los últimos son los llamados Hijos de Mujer, personas en el sendero común de la vida. En este libro, Shri Khaishvara Sat‐ yam les ofrece a los Hijos de Mujer que no siguen formalmente ningún sendero espiritual, herramientas con‐ cretas venidas de diversas tradicio‐ nes espirituales, que pueden ser utilizadas por cualquiera para hacer que su vida sea más significativa y feliz. A diferencia de otros libros de este estilo, las técnicas no son dadas de forma ligera y superficial, sino que están enmarcadas dentro de ex‐ plicaciones simples sobre las profun‐ das enseñanzas del Dharma.

DETALLES
ISBN: 978‐1‐257‐79813‐1 Copyright: Fundación Krodhedharma (Licen‐ cia copyright estándar) Edición: Primera Edición Editor: Lulu.com Publicado : mayo 30, 2011 Idioma: Español Páginas: 246 Encuadernado: Tapa blanda pegado Tinta interior: Blanco y negro Dimensiones (cm): 15.2 ancho × 22.9 alto

YA DISPONIBLE EN:

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Ciertamente lo ideal en mi opinión es que ambos profesen la misma confesión. En este caso la comprensión mutua es más sencilla y no sólo eso, sino que cuando uno decaiga, el otro/a estará ahí para apo‐ yarlo/a, darle soporte, animarlo/a. Esto bien puede aplicarse a todos los tipos de relación de pareja pero en el caso particu‐ lar de dos personas religiosas, si se com‐ parte un camino espiritual, comprender por lo que se está pasando, las dificulta‐ des, los esfuerzos, los estudios y la necesi‐ dad que la práctica religiosa puede requerir, es algo muy positivo y valioso. No es el caso cuando los dos tienen di‐ ferentes confesiones. En esta situación si bien ambos saben que el otro practica un sendero espiritual, bien puede existir una comprensión de que el otro tiene prácti‐ cas, oraciones y algo en lo que creer. Pero con desconocimiento mutuo de la religión del otro y en muchos casos una intoleran‐

Cuando dos personas entran en relación, sus dos mundos se tocan, entran en contacto. La religión que profesan puede venir de su entorno o ser una elección ajena a ellos. Cualquier intolerancia de parte de familiares o ami‐ gos, puede ser superada a través de la paciencia y el apoyo mutuo. En el caso de tener hijos, estos serán cómo esponjas a todo lo que sus padres le transmitan. Si los dos dia‐ logan bien y son conscien‐ tes de los valores a transmitir, pueden de una manera consen‐ suada intentar transmitir los valores uni‐ versales que todas las religiones tienen en común y hacerlos libres de elegir el ca‐ mino con el que se sientan más identifica‐ dos. Diseñar una pedagogía adecuada para esta transmisión es una tarea más fácil entre dos y que tendrá más éxito si los dos se esfuerzan en común en vez de intentar que el hijo tome a la fuerza una creencia con la que no siente afinidad, ni deseo de aprender.

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Dharma Cristiano Anticiparse al problema Lo que está detrás
Muchas veces, las discusiones entre pa‐ rejas nacen por un aspecto del otro que desagrada. En ese caso, cualquier cosa puede usarse cómo arma arrojadiza y se busca instintivamente aquello que más puede molestar a otro. La religión para al‐ guien que se lo toma en serio suele servir en ambos sentidos, cómo blanco y cómo arma arrojadiza. En este caso, vale la pena tomarse un tiempo para reflexionar que causas hay detrás de una discusión donde la religión del otro sale a relucir cómo mo‐ tivo de disputa y una vez encontrado el motivo, hablarlo de modo pacífico y ra‐ cional.

Dharma en Pareja

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de vivir, os despojéis del viejo hombre, que se corrompe según los deseos engaño‐ sos, y que seáis renovados en el Espíritu de vuestra mente, y os vistáis del nuevo hombre, el cual en la semejanza de Dios, ha sido creado en la justicia y santidad de la verdad” (Efesios 4:17‐24) Entonces, volviendo a lo que nos dice Jesús, los odres deben ser nuevos. Es decir que hay que cambiar, transformar o renovar esta mente, y volverla una mente nueva. ¿Cómo? ¡Volviéndo‐ nos como un niño! Jesús mismo lo enseña cuando dice: “De cierto os digo que si no os volvéis y os hacéis como niños, no en‐ trareis en el reino de los cielos” (Mateo 18.3) Así que para conocer y acceder a ese reino de Dios, debemos volver a ser niños. Vaciándonos de todo lo “viejo”; para reci‐ bir de Dios esa realización de su Reino en nosotros, eso que Él como padre nuestro quiere darnos por heredad, debemos con‐ vertirnos en sus hijos. Recordando una vez más palabras de Pablo: “No os amol‐ déis a este siglo (mundo), sino transfor‐ maos por medio de la renovación de vuestra mente, para que comprobéis cual sea la voluntad de Dios: lo bueno, lo agra‐ Recuerdo una pareja que tuve que era agnóstica y amante de la ciencia. Muchas veces empezábamos hablando del tema religioso de forma pacífica y terminába‐ mos a gritos. La religión en ese caso no fue nunca el detonante, sino más bien algo que nos molestaba mutuamente de nues‐ tras formas de ser lo que ocasionaba la dis‐ cusión, y la religión era sólo una excusa. Por ello es mejor relajarse, pedirse perdón y buscar esos aspectos para dialogar sobre ellos de modo que cada uno pueda seguir el camino y que la relación no sea un obs‐ táculo a él. vale la pena tomarse un tiempo para refle‐ xionar que causas hay detrás de una discu‐ sión donde la religión del otro sale a relucir cómo motivo de disputa

dable y lo perfecto. (Romanos 12:2) Recuperar la inocencia, la sencillez y la humildad, y reconocer nuestra necesidad de Dios, nuestra pobreza espiritual. Esto es la puerta misma al paraíso. Esta po‐ breza empieza renunciando a nuestras ri‐ quezas, pero no me refiero a las riquezas materiales. Sino a algo más íntimo y pro‐ fundo: los tesoros del ego, lo que está oculto en el corazón. Todas esas viejas ideas, la manera de pensar y de ser con la que defini‐ mos lo que somos. Es también recono‐ cer que con nuestra razón simplemente, con el poder de nuestra lógica, en estos tiempos tan exaltada, no es posible acceder a la comprensión pro‐ funda de los misterios de nuestra religión. Y justamente lo mágico del asunto es que un misterio es un misterio, y es algo ma‐ ravilloso, siempre atrayente, insondable, abismal. Así que el primer paso es admitir que nuestro tesoro no es tan valioso, y que ante Dios nada tenemos, y nada sabemos, y nada somos. Por ello, pienso que debe‐ mos volvernos a Él con mentes nuevas, limpias, vacías. Admitir nuestra pobreza, y con inocencia, cual niños, abandonarnos a Él.

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Muchos problemas pueden evitarse si en vez de seguir las señales biológicas de reproducción, uno dialoga y busca a al‐ guien con la capacidad adecuada para comprender el camino que uno transita. Muchas veces nos fijamos en aspectos irre‐ levantes que nos encantan; pero luego ya dejaron de fascinarnos y queda la cruda verdad: Que vivimos con alguien que no siente respeto por lo que hacemos, que no nos ayuda, y que muchas veces pone pro‐ blemas a que practiquemos de forma ade‐ cuada nuestra creencia. Si bien tener cuidado en la elección es algo a tener en cuenta; cuando ya se ha elegido y la re‐ lación se torna en una dificultad para la propia práctica, hay que ponde‐ rar con calma si merece la pena seguir mante‐ niéndola. Antes de cual‐ quier decisión de ruptura, vale la pena in‐ tentar dialogar con él/ella sobre este punto y dejar claro la postura personal frente a la rela‐ ción y las obligaciones que tu religión implica. Si hay colabora‐ ción y comprensión, es un punto a favor pero sino, quedarse en soledad puede ser la única alternativa. Si este fuera tu caso, no dudes en que hay varias técnicas para moderar las emociones y disminuir el apego. Si te sientes responsable por el dolor causado al otro, permanece abierto/a a proporcionarle todo lo que ne‐ cesite para superar la ruptura (técnicas cómo el EFT y el H’oponopono) aunque en general siempre viene bien una época de alejamiento mutuo para dejar que las aguas se calmen.

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Dharma y Familia

Dharma Cristiano

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Ojo Morado, corazón roto

V IOLENCIA

EN LAS AULAS

Mariela Torres (Balakali) unamar@hotmail.com

Un problema de salud pú blica:

tado, si el caso lo requiere. Los niños, por naturaleza, son pequeños seres humanos frágiles e indefensos. Esta cualidad presente en todos, los hace un blanco fácil para el abuso o maltrato por personas mayores que ellos, y no solo per‐ sonas adultas, sino otros niños de mayor edad. Tal como ha venido sucediendo en algunas escuelas de educación básica, media y diversificada, donde la violencia entre los alumnos sucede casi a diario. Para abordar este problema en las insti‐ tuciones educativas, se requiere de un tra‐ bajo constante, en equipo, que va desde lo meramente informativo, hasta el trabajo concientivo hacia toda la comunidad edu‐ cativa (alumnos, padres y /o representan‐ tes, directivos, docentes, etc.). Teniendo presente que un niño que es agredido hoy en forma reiterativa, probablemente, sea un potencial adulto maltratador.

Consecuencias del Maltrato

El maltrato hacia una persona de cual‐ quier edad, más aún en un niño, puede tener consecuencias muy negativas a corto, mediano y largo plazo. Tales conse‐ cuencias se pueden resumir:

A nivel Físico:

• Puede causar lesiones graves, incluso ocasionar la muerte.

A nivel Emocional:

La violencia en las aulas de clases, cada día se manifiesta con mayor frecuencia. Niños más pequeños son golpeados por otros compañeros mayores, causándoles daño emocional y físico. Requiriendo, en algunas ocasiones, atención medica y/o psicológica. Esta alarmante situación, nos recuerda la crisis de valores que estamos viviendo desde hace algún tiempo y que cada vez se agudiza más. Donde la vida de un ser humano vale menos que un te‐ léfono celular, un par de zapatos o una bi‐ cicleta, por citar algunos ejemplos. En las escuelas, los más pequeños se en‐ cuentran indefensos ante la agresión de sus compañeros, quienes toman ventaja de su fuerza física para conseguir lo que desean, bien sea: quitarle la merienda, o el dinero, apropiarse de sus útiles escolares, burlarse de ellos, entre otras cosas. La problemática del maltrato infantil ha sido centro de atención durante muchos años, por organismos Gubernamentales y organizaciones privadas, que se han dedi‐ cado a estudiar las posibles causas del maltrato en diferentes culturas y estratos sociales. De las investigaciones realizadas, han surgido una variedad de leyes y pro‐ gramas intervencionistas en Pro de los De‐ rechos de los niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, aún existe una gran parte de la población que desconoce las consecuen‐ cias negativas del maltrato físico y verbal, cómo identificar el maltrato en un niño, y qué acciones deben tomar tanto los padres como la institución educativa y/o el es‐

Timidez extrema, al punto de presentar dificultades para iniciar y sostener relacio‐ nes interpersonales adecuadas.

prender y vivir profundamente nuestra religión. Para acercarnos al misterio asom‐ broso y maravilloso que es Dios con una mente de niño; y para completar el pro‐ ceso de aprehender hasta ver plasmados en nosotros mismos las enseñanzas de Cristo. Porque sabemos que aunque podemos conocer los evangelios, y toda la doctrina, no siempre aplicamos lo que éstos ense‐ ñan. En el mejor de los casos podemos aplicar las enseñanzas morales, y de hecho difícilmente de manera completa, pero en general no vamos más allá de eso. Y más allá hay mucho más para explorar y cono‐ cer. La religión no es solamente un sistema moral. Es más complejo que eso. Es una manera social e individual de relacionarse con lo divino y lo sagrado. Incluye en sí misma lo moral, sí, pero también lo espi‐ ritual. Se trata de prácticas y dogmas en‐ caminados a desarrollar la plenitud del ser humano, y por lo tanto debe abarcar mucho más que solo el aspecto moral. La religión Cristiana apunta a los deberes que tiene el humano para con Dios, y cómo en el cumplimiento de éstos halla su propia realización o plenitud. Entonces, es necesario transformar como cristianos nuestra mente y nuestras mentes. Primero hablo en singular, por‐ que el cuerpo de la Iglesia de Cristo es uno y su mente es una. Y luego en plural, por‐ que a su vez en la individualidad cada uno de nosotros representa su iglesia. Cristo dijo: “…Ni nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y se derrama el vino, y los odres se pierden; mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar.” (Marcos2.22) Estos odres o recipientes son nuestra propia mente. Es claro el mensaje: No se puede verter el vino nuevo, la buena nueva del evangelio, en una mente vieja. ¿Y qué es la mente vieja? Es esta mente

común o vulgar en la cual vivimos diaria‐ mente. “Los que viven conforme a la na‐ turaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza; en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los deseos del Espíritu. La men‐ talidad pecaminosa es muerte, mientras que la mentalidad que proviene del Espí‐ ritu es vida y paz” (Romanos 8: 5‐6) Es esta mente acostumbrada a seguir sus propios caprichos y a buscar ante todo la autosatisfacción y la autojustificación. Es la mente vulgar que se encuentra oscu‐ recida por los vicios o hábitos mentales. Pero aquí hay que aclarar que se quiere decir con vicio o hábito. En este contexto se trata de cualquier modo de condiciona‐ miento o actitud repetida en la que mu‐ chas veces nos hallamos inmersos incluso sin percatarnos de eso. Es decir, la mente vieja representa todas esas conductas o costumbres que tenemos arraigadas a pesar de que son dañinas o nos hacen in‐ felices a nosotros mismo y/o a otros a nuestro alrededor. Ese círculo vicioso en el que muchas veces nos encontramos per‐ didos y como sin salida por aferrarnos a maneras de pensar obsoletas, y a viejos es‐ quemas para sentirnos, de algún modo, más seguros. Todo esto representa al “hombre viejo” del cual debemos despojarnos para poder recibir a Cristo. El apóstol Pablo lo explica así: “Ya no andéis así como andan también los gentiles. En la vanidad de su mente, entenebrecidos en su entendimiento. Ex‐ cluidos de la vida de Dios por causa de la ignorancia que hay en ellos. Por la dureza de su corazón; y ellos habiendo llegado a ser insensibles se entregaron a la sensua‐ lidad para cometer con avidez toda clase de impurezas. Pero vosotros no habéis aprendido a Cristo de esta manera, si en verdad oísteis y habéis sido enseñados en Él. Conforme a la verdad que hay en Jesús, que en cuanto a vuestra anterior manera

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Dharma Cristiano

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Odres nuevos para el vino nuevo

R ENOVANDO C RISTIANO

LA MENTE DEL

Cynthia Gardón

• Dificultad para tomar decisiones de cualquier índole (personal, laboral, profe‐ sional) • Ansiedad a hablar en público, por miedo a ser ridiculizado. • Bajo control emocional. • Comportamiento agresivo. • Deficiencia en el rendimiento acadé‐ mico. • Deserción escolar. • Aislamiento y retraimiento social (pre‐ fiere estar solo). • Dificultad para comunicarse, y en casos extremos, el niño puede experimen‐ tar el mutismo absoluto. • Baja Autoestima. • Fobia social, etc. Debo hacer una aclarato‐ ria, para evitar generalida‐ des por parte de los lectores, y es que no toda persona que manifieste algunos de los aspectos mencionados, ha sido víctima de violencia verbal y/o física. Existen personas tímidas, personas con deficiencias en su aprendizaje, retraí‐ das, ansiosas, melancólicas y demás, que éstos, características particulares de su personalidad.

Reconocer el maltrato:

todo momento permanecer cerca de la maestra, que no quiere ir solo al baño y en ocasiones se orina sentado en su silla, que rechaza en la medida de lo posible, traba‐ jar en grupo, y no por causa de algún Trastorno del Desarrollo. El niño que busca jugar con niños más pequeños que él, que no quiere permanecer en su salón de clases sino en otro salón de grados me‐ nores, que se niega a ir a la escuela sin razón aparente. Todas estas conductas son señales de que un niño pueda ser víctima de acoso escolar. Lamentablemente vivimos en una cul‐ tura mordaz, donde la tendencia a hacer chistes de las condiciones o ras‐ gos físicos de algunas personas, es parte de nuestra idiosincrasia La‐ tinoamericana. Vemos entonces que los niños obesos o que usan anteo‐ jos o que padecen cierta limitación física y/o cog‐ nitiva, son victimas fre‐ cuentes de acoso escolar (burlas, improperios y hasta agresiones fí‐ sicas). Y para un niño es muy incomodo sentirse diferente y discriminado dentro del grupo al cual cree pertenecer. En consecuencia, es de vital importancia la atención que los padres y el docente de aula, presten al niño que manifiesta al‐ guno de los aspectos anteriormente seña‐ lados. Ahora bien, no solo es importante cono‐ cer las consecuencias negativas del mal‐ trato, también es necesario lograr identificar el maltrato en un niño, ya que mucho niños no refieren ser maltratados por temor a consecuencias mayores o por‐ que piensan que sus padres no le creerán si manifiesta que es agredido por algún compañero en su escuela. Hay que prestar mucha atención a ese niño que en la escuela, es extremadamente sumiso, callado, que en la hora del recreo prefiere quedarse en el salón de clases que ir a jugar con otros niños, o que busca en

Aquella mañana asistí a misa después de mucho tiempo, años, sin haber ido a una. Me sentí incómoda, como si estuviese en una fiesta a la cual no había sido invitada. Todos compartían un lenguaje que yo había olvidado. Me senté tímidamente en la parte de atrás y por un momento me perdí en las imágenes del vía crucis pinta‐ das en los muros. Pero algo me sacó de mi ensimismamiento, las palmas y cánticos de al menos sesenta niños de catequesis que se encontraban en la parte de ade‐ lante. La misa fue dirigida a ellos. El cura dio el sermón como si contara un cuento. El hecho de que todo fuese dicho para los niños, y la forma en la que el sacerdote les habló, de manera directa y sencilla, me hizo reflexionar. Traté de recibir el sermón como lo haría un niño. Me imaginé a mí misma como uno de ellos.

Recordé entonces que en la niñez la magia y el misterio son amigos, aliados de todos los días. Uno no posee su mente llena de conocimientos, ideas o conceptos. No tiene experiencia en los juegos de la ló‐ gica y la razón. Sino que sus juegos y su forma de apre‐ hender el mundo se basan más bien en la intuición, la magia y la fe. Uno, cuando es niño, se encuentra vacío; ¿de qué? De todo eso que con los años hemos construido y que nos ha alejado de la esencia de nues‐ tro ser. Miles de conceptos y de información a la que erróneamente a veces llamamos “inteligencia”, cuando la cantidad no tiene que ver directamente con la calidad. Estas cosas no nos sirven si queremos acercar‐ nos al Reino de Dios. Ciertamente muchas cosas que aprendi‐ mos pueden ser útiles y necesarias para movernos en este mundo que hemos in‐ ventado. Pero deberíamos preguntarnos si esas cosas son las que necesitamos para movernos en el mundo de Dios. No pode‐ mos creer que nuestras reglas sean las mismas que las de Dios. Ni mucho menos que nuestra voluntad y deseos coinciden con los planes y los pensamientos de ese Inefable Misterio. Como dice la escritura: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. (Isaías 55:8-9) Un niño, en cambio, está desprovisto de todas esas capas de concreto con que con el tiempo uno se reviste para amurallar su querido ego. Un niño es inocente, puro, y siempre sincero. Puede ser fresco y espontáneo, porque todo lo ve siempre como algo nuevo, y por lo tanto, todo es posibilidad y misterio asombroso. Es necesario renovar la mente para com‐

La labor de los padres:
Los niños, por su condición indefensa, necesitan estar seguros que son atendidos por sus padres, no solo para estar pen‐ dientes que hagan la tarea escolar o llevar‐ los al médico, o al béisbol, comprarles cosas, etc. Todo esto es parte del Gran compromiso que implica ser padres. Pero hay algo más que los niños necesitan reci‐ bir de sus padres, y es sentir que éstos son

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Dharma y Familia
posibilidades reales, no las egoístas— sin promesas ilusas de heroísmos trasnochados que se hacen sólo cuando se espera conseguir algo a cambio. Por eso mi Maestro siempre dice: «Sólo cuando me liberé completamente de los seres —incluso de mi propio ser—, y aniquilé cualquier interés que pude tener en ellos, fue que pude llegar a amarlos con amor benevolente». Algo para tener en cuenta.

Dharma Psicológico

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Un trabajo en conjunto:

Presentando nuestro Proyecto:
Krodhedharma Mandalam - Grupos de Estudios del DharmaSi usted y algún amigo o amiga, formar un grupo para: • Estudiar el Dharma en cualquiera de sus formas y senderos • Practicar la meditación • Prácticar la oración o el canto devocional • Crear círculos de sanación • Formar voluntariados para causas benéficas Puede comunicarse con nosotros para que le orientemos y le ayude‐ mos a la creación de su mandala o grupo espiritual. Asignándole también un espacio en nuestra plataforma, para favorecer el intercambio de ex‐ periencias y conocimiento.
http://www.krodhedharma.org/mandala

Si desea que le mantengamos informado de los avances de este pro‐ yecto, o quiere participar en él de inmediato, por favor escriba un correo solicitando información sobre los requisitos, a la siguiente dirección:
fundacion@krodhedharma.org

capaces de defenderlo de quien sea, donde sea y a la hora que sea. No me refiero con esto, a volverse irra‐ cionales e ir golpear e insultar al agresor o a su familia cuando su hijo les dice que en la escuela alguien lo agredió física o ver‐ balmente. Esto no es lo correcto. Su hijo necesita: 1) sentir que sus padres lo escuchan, 2) que creen en lo que dice, pero que antes de actuar impulsivamente, tienen que indagar mas al respecto, 3) que ese indagar es inmediato y no en una semana, un mes, un año o nunca, 4) que se ocuparán de corregir el asunto y procurar en la medida de lo posible, que no vuelva a ocurrir, 5) que lo enseñen a defenderse y a no ca‐ llarse las cosas por temor a…., 6) que cuando requiera pro‐ tección física y emocional de sus padres, estén a su lado y no sentir que su grito de “auxilio” se pierde en el espacio, y 7) que al contarle a sus padres lo sucedido en la escuela, estos no lo termi‐ nen de irrespetar, di‐ ciendo frases como: por qué no te defen‐ diste, será que eres mocho, tonto o qué; si te vuelves a dejar pegar, cuando regreses a casa, te doy también para que aprendas a…, le hubieses dado más duro; el que se deja golpear, todo el mundo lo golpea; yo no me meto en peleas de muchachos, así que dígaselo a la maestra para que re‐ suelva! Tengan en cuenta que de la forma como ustedes le enseñen a resolver los conflictos a sus hijos, así los resolverán sus hijos de adultos. Porque ustedes son su principal patrón de referencia.

Pero no sólo los padres deben brindarle soporte emocional al niño victima de agre‐ sión, puesto que también es importante el rol que asuma el o la docente del aula y la institución educativa en sí misma. El docente debe tomar las medidas ne‐ cesarias para que se cumplan las normas de convivencia dentro y fuera del aula. Y como esta labor no depende únicamente del docente, entonces debe comprometer a todos los agentes involucrados: padres y representantes, directivos, psicopedago‐ gos, psicólogos u orientadores y demás personal especialista que haya en la insti‐ tución. Los hechos de violencia escolar entre alumnos, no se deben subestimar y ante una falta que implique agre‐ sión de un niño a otro deben aplicarse las debidas san‐ ciones, respetando, por supuesto, los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescen‐ tes. Si un niño escupe a otro, por ejemplo, debe ser sancionado de acuerdo a su falta y no ver este hecho como algo inofensivo. Ciertamente a nadie se le rompe un hueso porque lo escupan o lo insulten, pero es un irrespeto hacia el otro y como tal se debe amonestar. Sólo así se le enseñará a las personas que deben asu‐ mir las consecuencias de sus actos negati‐ vos desde pequeños, y quién mejor que los docentes, para incluir esta enseñanza dentro de la educación en valores que im‐ parten. Así mismo, se deben involucrar, en la resolución de hechos de violencia escolar, a todos los afectados, tanto los padres del niño agredido como los padres del niño agresor, estableciendo compromisos de ambas partes.

No se requiere importe económico.

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Es necesario que el docente siempre notifique al directivo de la institución sobre los comportamientos agresivos de los niños, dejando registro escrito de todas las situacio‐ nes que ocurran. Y en caso de haber lesiones físicas a uno de los alumnos, el directivo está en la obligación de notificar lo sucedido ante los organismos oficiales respectivos (Consejo de protección al menor, fiscalía, fundación del niño, etc.), y que estas instan‐ cias intervengan en la situación. Ya que la presencia de violencia en las escuelas es un problema que debe ser abordado por los padres, docentes, institución educativa y el Estado. Recuerden que los niños son en la escuela lo que viven frecuentemente en su contexto familiar.

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Presentando nuestro Proyecto:
Universidad del Dharma Krodhedharma Mahâvidyâlaya

en lo más amplio, me caso para satisfacer mis necesidades —creadas por demás— de ser la perfecta ama de casa, una mujer completa y realizada, madre y esposa ejemplar. Y todo lo que le aguanto a mi marido no es porque él me dé satisfacción directa —que en ocasiones me la da— sino porque él es un elemento necesario para satisfacer mi necesidad de ser lo que creo que soy. Por eso soporto las cosas que me molestan de él, no porque tenga la moti‐ vación de que él este feliz, ni porque com‐ prenda que es un ser con limitaciones y obstáculos para manifestar su perfección, y yo esté ayudándolo a llegar a ella, a que ambos lleguemos a ella; sino porque me es útil, y cuando deje de serme útil —si no cambio esta motivación egoísta y despierto a la motivación natural recta— ya no tendrá nin‐ gún sentido que esté con él. Este asunto de la motiva‐ ción incorrecta es ciertamente tan grave, que si en nuestro medio de crianza, el ser amable no hu‐ biese sido la forma de conseguir lo que buscamos, como pasa en ambientes muy hostiles y tendientes a la criminalidad, no hay duda de que nuestras maneras serían violentas, y en ciertos casos, incluso crimi‐ nales.

La Visión del Dharma:

La Universidad del Dharma es un proyecto naciente de la Fundación Krodhedharma, su objetivo es poner al alcance del público en general de todo el mundo, conocimientos y orientaciones adecuados para pro‐ mover el desarrollo espiritual integral del ser humano, mediante el uso de una plataforma virtual. Nuestro deseo es permitirles a las personas que manifiesten sinceridad de propósitos y compromiso, el acceder a enseñanzas, técnicas y herra‐ mientas, provenientes de diversos senderos espirituales de la humani‐ dad, de forma ordenada, seria, profunda y con la guía de Maestros e Instructores altamente capacitados. Esperamos en poco tiempo, poder presentarle nuestras ofertas de cur‐ sos y programas de formación. Por favor esté atento al sitio de nuestra plataforma de formación:
http://www.krodhedharma.org/moodle

Si desea que le mantengamos informado de los avances de este pro‐ yecto, cursos ofertados, y programas de formación, por favor escriba un correo a la siguiente dirección:
fundacion@krodhedharma.org

La visión del Dharma sobre el dar, o la generosidad es completamente carente de yo, porque esta generosidad se basa en el auto‐sacrificio. Pero auto‐sacrificio suena como ser un cordero al que degollan y se comen todas las noches, y en la mañana reaparece listo para ser asesinado y co‐ mido nuevamente; pero no es así. El yo, como lo entiende el Dharma es un concepto referencial, por lo tanto no tiene existencia real. Este concepto es como un

condimento con el que se sazona la co‐ mida, no es el único, ni el mejor, es sólo algo que se usa para darle sabor emocio‐ nal a la vida. Apego, Odio, Obsesión, Culpa, Confusión, todos estos son platos que se preparan añadiéndole mucho Yo a las cosas que suceden. Sacrificar el yo no es diferente de cocinar sin sal, o sin pi‐ mienta, o sin curry. Sacrificar el yo, ser generoso, practicar la generosidad del dharma, es simple‐ mente no «preparar» el acto del dar con el condimento llamado Yo. Fíjate que no te digo que lo saques de la dieta —todavía— sino que no lo involucres cuando das a otros. No es que no tengas con‐ ciencia del dar, es que no ten‐ gas conciencia de que haya alguien dando, debes verlo como algo suma‐ mente natural, que escapa a las tramas de tus pro‐ pios intereses, de tus mie‐ dos y de tus prejuicios. Uno da a los demás, no porque sea bueno o generoso, ni porque los demás lo mere‐ cen, ni porque esperemos con‐ seguir algo de ellos; sino porque es natural que uno responda a las demandas de los demás con ecuanimidad. La ecuanimidad también significa que no haya ningún yo, porque cuando hay un yo no hay ecuani‐ midad. Entonces crees que todos te explotaran, y te usaran, y me pregunto ¿Cómo pueden surgir esos pensamientos si es que no hay un yo que pueda ser usado o explotado ahí? De hecho, la única manera que al‐ guien pueda explotarte o usarte, es cuando hay un yo, que soporta la explota‐ ción, el uso y el abuso del otro, para con‐ seguir un fin, que muchas veces él mismo ignora. Cuando se llega al estado donde no hay yo, uno sólo responde, ayuda y da, en la medida de sus posibilidades —las

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De príncipes y sapos. No todo lo que Brilla es Oro
E L DRAMA DE LAS PROPIAS MOTIVA CIONES Mónica Burgos (Xin Kuai). monicaviviana66@hotmail.com

O

LA PARTE TRÁGICA DEL CUENTO Herelys Jiménez (Saddishvari) herelys@gmail.com

ellas la hija se volteó hacia ella con sus grandes y expresivos ojos y le pregunto: «¿mami, cuando yo sea grande voy a con‐ seguir un príncipe como esos?» de forma automática y sin pensar ella le respondió «Sí, mi amor, así será de seguro, todas las niñas cuando crecen son princesas y se casan con un príncipe, y son felices para siempre», a lo cual la niña le increpó con un leve gesto en el ceño: «¿Y tu príncipe donde está?».

Un balde de agua fría

Un inocente cuento

egoístas que jamás nos entenderán. En mi vida por ejemplo, desde hace poco tiempo vienen ocurriendo ciertas cosas, cosas que me molestaban, situacio‐ nes que me incomodaban; pero que curio‐ samente están arrojando ahora una nueva luz ante mis ojos. En mi vida personal tenía la clara sensación que yo proporcio‐ naba satisfacción a los demás, mi pareja, mi familia, y que esa satisfacción no era re‐ ciproca. Y al ver que ellos sólo querían su propia satisfacción me hacía sentir mo‐ lesta, ¿Por qué deben buscar la satisfac‐ ción en otro? ¿Por qué son tan egoístas? La verdad es que no me daba cuenta que yo también buscaba esa satisfacción y al no obtenerla me molestaba; sin duda mi « dar» era egoísta e interesado, de alguna manera me sentía obligada a dar lo que me pedían, sin negarme, porque era un medio para obtener de los demás, mi pro‐ pia satisfacción.

La razón detrás de la amabi lidad: Es fácil engañarse:

Dicen que los niños y los borrachos dicen la verdad, y también dicen que la verdad no duele pero incomoda. Nunca mejor dicho, que en este cuento. Esta his‐ toria no me ocurrió a mí; pero pudo ha‐ berme ocurrido con toda certeza, puesto que soy una mujer divorciada con una hija, que solía ver y suspirar con todas las películas, series y cuentos románticos. Esta historia que te cuento es la verda‐ dera historia clásica, nunca pasa de moda, esta historia se sucede una y otra vez en nuestra sociedad orientada al romance, donde las madres, continuamente, les in‐ culcan a sus hijas los mismo anti‐valores y las mismas creencias falsas y absurdas que les han hecho infinitamente infelices y mi‐ serables.

¿Y dónde carajos está mi prín cipe?

Llegó el fin se semana, y la madre de treinta y tantos, se encontraba planeando que hacer junto a su hija de apenas 5 años. Como madre divorciada que era, con un ex‐esposo tacaño y desentendido, no con‐ taba con muchos recursos para sacarla a pasear, así que optó por lo que toda buena madre moderna y cómoda suele hacer en estos casos, alquilar películas infantiles clásicas para pasar un rato tranquilo en la comodidad del sofá con ella. Vieron un par de clásicos, los preferidos de la madre en realidad: Cenicienta y la Bella durmiente, aunque su predilección a este respecto era amplia, estaba blanca nieves, la bella y la bestia, la sirenita, y la lista seguía. A medida que las historias se sucedían y terminaban en su clásico es‐ plendor, lleno de bodas con finales felices, de sapos que resultaron ser príncipes, y de damiselas que necesitan ser rescatadas por caballeros apuestos y gallardos, la mujer estaba en éxtasis. Y ahí ocurrió: Al finalizar la última de

Debo reconocer que aún hoy en día, a mis 35 años, me siento como estafada cuando pienso que aún no he encontrado a mi príncipe azul, «el que me toca» como le dicen a uno en la infancia, cuando te aseguran que uno va a crecer, casarse con un tipo espectacular, bello, adinerado, de buenos sentimientos y súper enamorado de una, y va a tener unos hijitos hermosos en una casita con mucha grama y con un perrito que es la ternura canina encar‐ nada, es decir, cuando nos meten en la ca‐ beza que a cada mujer le toca su príncipe.

Es fácil engañarse, «uno tiende a creer que es mejor de lo que en realidad es», esto es lo que repite hasta el cansancio mi Maestro en el Dharma. Sin embargo una cosa es escucharlo de palabra, y entender y asentir con la cabeza en señal de apro‐ bación y consenso; pero muy difícil en verdad es estar lo suficientemente atento como para ver que en realidad nuestra tendencia egóica es a sobre valorarnos. Cuando nos sobrevaloramos, llegamos a creer con frecuencia, que los demás no son tan buenos como nosotros, y eso nos autoriza en algún nivel de nuestra con‐ ciencia para sentirnos molestos, o utiliza‐ dos, o menospreciados, o maltratados. Creemos a pies juntillas que somos dignos de una especie de premio a la tolerancia y la compasión, y que los demás son cerdos

¿Por qué somos amables? ¿Por qué tra‐ tamos a los otros con amor? ¿Por qué somos compasivos? ¿Por qué damos? Qui‐ zás se pueda pensar que estas preguntas tienen millones de respuestas posibles; pero en realidad tiene una sola: Damos porque queremos recibir. La educación que nos han dado nos ha convertido en co‐ merciantes del afecto. Y esto es un aten‐ tado directo contra nuestro flujo natural, y contra nuestra propia naturaleza com‐ pasiva y sabia. Respondemos con amabilidad porque nos enseñaron en casa que así es que se consigue el respeto y el afecto; pero no porque creamos que esta sea la manera natural de tratarnos. Y la prueba está en que cuando no recibimos lo que queremos recibir, entonces estallamos y mostramos nuestro peor rostro, a manera de protesta. No sólo esto ocurre en lo inmediato sino

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chica, y luego lo dejaría; sin embargo esto se convirtió en su estilo de vida: Dejo los es‐ tudio, se hizo novio de ella, y enseguida surgieron los problema, se maltrataban física y verbalmente; y luego de dos meses terminaron su relación. La triste ironía de esta historia es que ella dejó las drogas y él se quedó sumergido en esa adicción. Destruyó su vida, abandonó todo lo importante, simplemente porque que‐ ría algo, y creía que estaba en su derecho exponerse a lo que sea para conseguirlo. ¿Acaso no habría sido más sensato de su parte, el no sobreestimarse creyendo que era inmune a las adicciones químicas, tentando su suerte y su destino? Pero hoy, pensando en la historia que te conté, y siendo aún una soltera, con una hija, ahora adolescente, me puse a pensar: bueno, ¿Pero en dónde está escrito que uno tenga que conseguirse un príncipe azul? En que parte del contrato de vida dice que llegará un caballero montado en su corcel (que en nuestros tiempos está re‐ presentado por un carro último modelo) para rescatarnos de este mundo de mise‐ rias en el que supuestamente vivimos? La respuesta no es muy difícil de desci‐ frar, sólo tuve que ver hacia el televisor y recordar todo lo que acababa de ver. Y es así como me empezaron a lle‐ gar las imágenes de toda mi infancia, esos cuentos de hadas en donde siempre hay una princesa tierna y dulce (que en nuestra mente somos nosotras mis‐ mas) y que siempre está fregada, no, fregada no, fre‐ gadísima porque le ha ido muy mal en la vida por cualquier circunstancia, y siempre llega un hombre a rescatarla. Creo que en mi generación no existió ni un solo cuento en el que la protagonista to‐ mara las riendas y decidiera hacer algo por ella misma. Luego repasé los programas que veía en mi adolescencia y me di cuenta que de una forma o de otra perpetuaban ese es‐ quema de la mujer que sólo consigue la fe‐ licidad a través de una relación romántica ideal, y sin ir muy lejos, en la actualidad las comedias románticas que nos vende Hollywood y las series, novelas y progra‐ mas de tv de una forma o de otra nos plan‐ tean ese mismo esquema. Y allí entendí un poco la frustración que muchas veces nos embarga a nosotras las solteras, las que aún no tenemos parejas,

La moraleja

La verdadera libertad consiste en conocer nuestros propios límites y vivir conforme a ellos. Fíjense en algo, y quiero que lo tengan bien claro: No digo que no se arriesgue, sino que sepas qué cosa vas arriesgar y hasta donde lo vas arriesgar, teniendo en cuenta las consecuencias y tus propios límites. Él podría haberse dado cuenta que lo que sentía hacia esa mujer atractiva era producto de sus deseos e impulso sexuales, y no involu‐ crarse con ella, pudo pensar que las drogas pueden parecer divertidas pero generan adicción; sin embargo, él pensaba que tenía el control de la situación, y confundió la li‐ bertad con el libertinaje. Nosotros como seres humanos que somos, no debemos nunca sobrestimarnos cre‐ yendo que podemos controlarnos perfectamente, sino más bien deberíamos saber que todo tiene un límite, y que es nuestra responsabilidad ocuparnos de conocer el nues‐ tro.

y me atrevo a hablar en plural porque todas las amigas y conocidas con las que he tenido la oportunidad de hablar coin‐ ciden en lo mismo: En esa sensación de desasosiego que nos invade al darnos cuenta que no hay una pareja en el hori‐ zonte. Claro, si desde niñas se nos metió fija‐ mente la idea de que para ser felices tiene que venir un caballero a hacerse cargo de nosotras es lógico que al no tenerlo nos sintamos estafadas, y ¿porque no? Un poco dolidas con la vida. Y la peor parte es tro‐ pezarse con tantos sapos en el camino que uno besa y besa y nada que se convierten en el anhelado príncipe, de‐ jándonos cada vez más con la sensación de im‐ potencia. Creo que haría falta unas cuan‐ tas películas donde la protagonista termine sola y feliz para rever‐ tir ese nefasto es‐ quema, para que se nos grabe la idea que vivir en pareja es una posibili‐ dad; pero que nadie tiene la certeza que eso pasará y debemos aprender a ser feli‐ ces sin importar cuál de las dos circuns‐ tancias se nos presenten en la vida. Más allá del «y vivieron felices para siempre» Creo que este es otro punto digno de ser analizado, porque resulta que no sólo tengo amigas solteras, también tengo mu‐ chas casadas que me dicen: no te cases nuuuuncaaa, y yo me pregunto: pero bueno, ¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué se sienten así como si las hubiesen enga‐ ñado? Al menos esa es la sensación que me da sus advertencias. Y analizando llegué a la conclusión que

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Un grito de auxilio
J UVENTUD
EN CRISIS
Howard Meza xavi928@hotmail.com

¿Libertad o Libertinaje?
Los jóvenes por ser almas rebeldes abu‐ san de su suerte exponiéndose a circuns‐ tancias de riesgo innecesarias, confiando excesivamente en su capacidad de contro‐ lar las situaciones. Las consecuencias ne‐ fastas de este error muy a menudo generan sufrimiento, y no es sólo eso, sino que en las contadas ocasiones donde se convierte en una causa de satisfacción, en‐ tonces se crea un círculo vicioso. Y la pregunta es ¿Por qué lo seguimos haciendo? Porque además de esa satisfac‐ ción sensorial se crea una sensación de que tenemos control de nuestras vidas, y esa sensación que en general es libertinaje, es confundida con la libertad. Es un profundo error conceptual el con‐ fundir la libertad con el libertinaje: La li‐ bertad es la condición humana donde la persona no es esclava de sus impulsos ig‐ norantes, que le obligan a actuar, o de al‐ guien siguiendo su voluntad. El libertinaje es cuando tu libertad individual violenta la libertad de los otros, dañándolos o cau‐ sándoles serios inconvenientes. La vida se rige por un principio de

causa y efecto, donde toda acción genera una reacción, es decir todo lo que haga‐ mos tiene consecuencia. Incluso cuando creemos que sólo nos dañamos a nosotros mismos, y creemos que tenemos la liber‐ tad de hacerlo, también estamos dañando a nuestros familiares, y amigos, con lo cual la libertad de la que creemos gozar cuando decimos que es nuestra vida y ha‐ cemos con nuestra vida lo que queremos es una falacia egoísta e inmadura, es sim‐ ple libertinaje. Estas acciones se ejecutan muchas veces, porque las personas tienen un sentido de especialidad que les hace sentir que a ellos nada malo les puede ocurrir, porque son más inteligentes, o más especiales, o más hábiles que los demás, pero tarde o tem‐ prano, la realidad les demuestra con dolor cuán equivocados estaban.

todo esto tiene el mismo origen: Porque las mujeres nos casamos esperando un príncipe azul sin darnos cuenta que esto sólo existe en muestra mente, que ningún ser humano va a ser jamás como espera‐ mos que sea, y sobre todo, sin detenernos a pensar que los príncipes azules les lle‐ gan sólo a las princesas rosadas, y para ser muy sinceras, creo que ninguna de noso‐ tras cumple con el estándar para calificar como una de ellas. Y es lógico y normal, todos somos seres humanos, no persona‐ jes de historias, y por lo tanto tenemos muchas más virtudes y defectos que cual‐ quier personaje de ficción, lo cual no es ne‐ cesariamente malo, porque le da sabor y variedad a la vida. ¿Te imaginas que pasó después de que cenicienta y el príncipe comenzaron la convivencia? Cuando ella empezó con las faenas del hogar, el cuidado del esposo, los hijos, él dejando la tapa del retrete le‐ vantada, eructando de vez en cuando, lle‐ gando cansado y sin ganas de ayudar. En fin, con las vicisitudes propias de la vida, con las partes no tan soñadas de una rela‐ ción romántica, ¿Habría sobrevivido la magia y el encanto a esa cotidianidad? O con un ejemplo más contemporáneo, en la película Titanic, ¿Qué hubiese pasado si el protagonista no muere en el mar? Cuando la chica se enfrentara al mundo no con el recuerdo de un amor que la salvó, sino con la realidad de un hombre que no puede darle todos los lujos a los que está acostumbrada aunque si una vida mucho más interesante ¿Habría sobrevivido ese amor? No quiero sonar fatalista, a lo mejor sí, a lo mejor no; pero lo que quiero expre‐ sar es que debemos abordar las relaciones desde una perspectiva más realista, siendo conscientes de nuestras limitaciones, vir‐ tudes y defectos, y dispuestos a aceptar los mismos en nuestra pareja, sabiendo que todo no será color de rosa y que mu‐ chas veces tendremos que ceder, porque

de eso se trata la convivencia, de acuerdos y un trabajo juntos en la búsqueda de la felicidad común, así como suena, un tra‐ bajo, no una cosa caída del cielo como por arte de magia. ¿Cuántas veces hemos dejado escapar la posibilidad de entablar relaciones hones‐ tas con personas reales como nosotros, por estar persiguiendo un sueño? Relaciones que pudieron ser enriquecedoras, pero que no dejamos prosperar por estar ancla‐ dos a una idea preconcebida de cómo debe ser una pareja o como debe funcio‐ nar una relación? Finalmente creo que este tema de las re‐ laciones es muy complejo, pero en la me‐ dida que sin importar la situación en que nos encontremos lo abordemos desde una perspectiva más realista y menos estereo‐ tipada seremos más capaces de tomar las riendas de nuestra propia felicidad, sin autoengaños, conscientes de lo que se trata y dispuestos a dejar de ser príncipes y princesas para ser lo que somos real‐ mente: seres humanos con virtudes y de‐ fectos. Que dicho sea de paso es mucho más divertido que ser un príncipe, una princesa, o un sapo.

Tentar al destino
Para ejemplificar quise traer una de mis anécdotas, les cuento que esta historia es de un gran muchacho, y un gran amigo que tenía cuando estaba secundaria. En el avance del nuevo año escolar, ingreso una muchacha físicamente muy bella, y la llamo bella y no hermosa, porque para ser hermosa tiene que serlo por dentro tanto o más de lo que es por fuera. Esta mucha‐ cha era emocionalmente muy conflictiva, ella no tenía ningún interés sincero en él, no le importaba para nada. Era consumi‐ dora de drogas llamadas recreativas, con lo cual se sentía libre de todos sus proble‐ mas; y él para agradarle decidió probar una vez la droga para lucir ante ella como alguien valiente y arrojado; la segunda vez que probó la droga fue para no que‐ dar mal, y no ser ridiculizado por los ami‐ gos de ella; así siguió una y otra vez, esto se convirtió en círculo vicioso. Él jamás pensó que podría hacerse adicto, era un requerimiento social, en su mente pensaba que lo haría un par de veces para conse‐ guir lo que quería, que en este caso era la

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