Economía y matemáticas: apología a tres tiempos

Andrés Ponce de León Rosas Introducción 1 En las universidades se debe debatir, y debatir profundamente sobre todas las cuestiones del conocimiento humano. Los verdaderos debates no dan tiempo de ser políticamente correctos, en cambio, se debe ser apasionado, como en el poema: Despreocupados, irónicos, violentos, así nos quiere la sabiduría, pues ella es una mujer, y solamente ama a un guerrero … 1 Este ensayo es para quienes están conformes y para quienes no tienen nada más que decir. 2 Yo he visto que la opinión generalizada sobre la matemática en la economía es de reservas, incluso los más teóricos coinciden en que hay que preguntarse continuamente hasta dónde utilizar matemáticas, en este ensayo quisiera, por el sólo hecho de controvertir, de ser irónico y despreocupado, defender la opinión contraria, es decir, que la economía no se ha servido lo suficiente de las matemáticas. Argumento El argumento es sencillo; me parece que las posturas sobre el hecho de las matemáticas en la economía pueden dividirse en dos, una, en la que miopemente se cree que la economía matemática renunció de origen a lo que ellos llaman intuición, y otra, en la que se promueve la matematización por razones que creo equivocadas, de esta segunda manera de ver las cosas será representativo Jevons. Analizaré brevemente estas dos posiciones, que supuse exhaustivas, y posteriormente introduciré un esbozo de apología en favor de la matemáticas como método, que creo puede ser considerada por aquellos, que como yo, no están satisfechos con ninguna de las anteriores. 1 He escuchado y leído que la economía esta tomando un rumbo desagradable porque la matemática la está invadiendo, y lo desagradable para quienes sostienen esto no es que haya matemáticas, sino que por el excesivo uso de ellas se ha perdido en intuición. Primero, la intuición es un tipo de conocimiento, con la particularidad de que no es susceptible de expresarse directamente en un discurso formal, sin embargo, es la intuición, con todo y esa precariedad, la que origina teorías y resultados científicos, si esto es verdad parece que el lenguaje formal y el meramente intuitivo está estrechamente vinculados. A manera de ejemplo, Einstein fue capaz de vislumbrar los postulados seminales de la física cuántica antes de haberse matematizado, y una vez expuesta formalmente la teoría de la relatividad especial fue capaz de intuir sobre ella, una generalización, la teoría de la relatividad general. Si hay alguien que cree en la proposición matemáticas ⇒ no intuición, deberá revisar estos hechos. Segundo, en aras de una conocimiento intuitivo y renunciando a un lenguaje formal, se puede perder consistencia lógica en la deducción, y simplicidad en la argumentación, aparecen en [2] las siguientes palabras que creo peden aplicarse a las ciencias matemáticas como acertadamente cataloga Jevons a la economía:
1 Nietzsche inicia así el tratado tercero de su Genealogía de la Moral.

[…] los matemáticos acabaron comprendiendo que en la tarea de desarrollar sistemas consistentes, la familiaridad y la claridad intuitiva son soportes harto débiles en que apoyarse. 2 Se puede leer en el prefacio a la edición primera de [1] que: I have long thought that as it deals troughout with quantities, it must be a mathematical science in matter if not in language. Es justamente este tipo de justificación la que ha generado el encono entre quienes apoyan a la matemática como método analítico y quienes no, porque es la matemática así entendida la que degenera en técnica, la que se convierte en fin y no en medio. Dicho esto, ¿cómo se debe entender a la matemática?, revisemos lo siguiente. El inicio del siglo XX fue rico en resultados científicos, en particular, aquellos que conmocionaron los fundamentos de la matemática, se destacan entre estos, los trabajos de Gödel, de Hilbert y de Whitehead y Russell. Nagel y Neumann [2] dicen a este respecto: La conclusión dominante desprendida de esos estudios críticos de los fundamentos de las matemáticas es que la antigua concepción de los matemáticas como ciencia de la cantidad es equivocada, además de engañosa, pues se hizo evidente que la matemática es, simplemente, la disciplina por excelencia que extrae las conclusiones lógicamente implicadas en cualquier conjunto dado de axiomas o postulados. 2 3 Si la idea de matemática como ciencia de la cantidad es equivocada, cuánto no lo será la justificación de su uso en ese sentido, por lo que yo propongo lo siguiente. Primero, no debe perderse de vista que el objeto central de la economía como ciencia es el hombre en entornos de escasez, y a partir de esto, clarificar su comportamiento debe ser una tarea que se sirva de las matemáticas que se presume es la ciencia por excelencia de la derivación lógica de leyes y resultados, esto para que todos los modelos que surgen para explicar los fenómenos económicos posean consistencia interna, requisito primero de la ciencias y de los modelos, la consistencia externa, la aplicabilidad y la posibilidad pragmática se logrará en la medida en que los axiomas y postulados básicos de la ciencia sean verdaderos, en este momento conviene regresar a Jevons: it is to the neglect of economists to obtain clear an accurate notions of quantity an degree of utility that I venture to attribute the present difficulties and imperfections of the science. Suma Se distinguió entre quienes rechazan a la matemática como método en razón de los costos que esto implica, y entre quienes la apoyan como herramienta de análisis por razones que sostengo como equivocadas. Al final se propuso una justificación que no es sino una derivación de un concepto más adecuado y moderno de matemática. Epílogo En este punto me doy cuenta de que argumentar en favor de la matemáticas era más fácil, bastaba recordar a Schrödinger cuando dice del valor de la ciencia natural: su objetivo , alcance y valor son los mismos que los de cualquier otra rama del saber humano. Pero ninguna de ellas por sí sola tiene ningún alcance o valor si no van unidas. Y este valor tiene una definición muy simple: obedecer el mandato de la deidad délfica: νϖθι
2 El subrayado es mío, resalta la oposición con Jevons.

σεαυτον, conócete a ti mismo. Pues allí están la economía, las matemáticas, la sociología, la biología, la antropología, la psicología … que no tienen razón de ser si no están unidas. Sólo para dotar de más belleza a mis argumentos lo mejor es recordar la Visión de Anáhuac de Alfonso Reyes: Sumando varias perspectivas, varios sistemas de referencia; reduciendo unos a otros; teniendo en cuenta la relatividad de todos ellos, y su interdependencia desde todos los ángulos a la vez, nos acercaremos al milagro de la comprensión.
Bibliografía [1] Jevons, S. Theory of Political Economy. Sentry Press. 1965. [2] Nagel, E., Neumann J. Gödel’s Proof. New York University Press. 1958. [3] Schrödinger, E. Ciencia y Humanismo. Metatemas. 1998.

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