La reforma política.

Posted: 10 Jun 2011 01:46 PM PDT

El tema de la reforma política se presenta a palestra después de ser sepultada para tiempos venideros, con el aval de la comisión de puntos constitucionales de la cámara de diputados quienes, a manera de revanchismo político o falta consensual entre los diversos partidos y actores políticos, le ha dado un duro revés al posicionamiento ciudadano de cara a las próximas elecciones federales.

Entre tres puntos fundamentales de los estipulados en ésta reforma política se encontraban la postulación a candidaturas independientes o ciudadanas, la reelección en materia legislativa y el referéndum. Tres pilares constantes para la transformación integral de la democracia e indispensables para la evolución electoral de nuestro país.

Sin lugar a dudas, de haber existido la aprobación a ésta reforma, la partidocracia o el poder hegemónico y unilateral que los partidos políticos tienen en la toma de decisiones se hubiera visto menguado y disminuido, con la posibilidad de que los ciudadanos, al enfrentarse ante la intransigencia partidista, pudieran oponérsele de manera enérgica y legal con una institución como lo es el referéndum. Y es que el referéndum, como un mecanismo legal, evita el exceso de los partidos o los políticos mismos mediante la consulta de aprobación o rechazo en la creación, modificación o extinción de leyes de manera directa a los ciudadanos de la nación; lo cual, podría verse contrariado con los intereses de todos los partidos políticos actualmente.

Las candidaturas ciudadanas, con todos los puntos a su favor y en contra, son indispensables para el desarrollo de la democracia en México. Era necesario que, con urgencia, se hubiera aprobado la posibilidad –de derecho sí, sin embargo de hecho no- de que un ciudadano de a pie, comunes y corrientes, fuera de las esferas partidistas, pudieran postularse a encabezar una función pública sin tener que someterse a las estructuras de algún instituto político. Lo anterior es inconveniente a todos los partidos políticos y aun con creces, la idea de libertad que debe tener un ciudadano en una democracia como la nuestra.

Sin lugar a dudas, en contubernio los partidos políticos le han coartado la libertad a la ciudadanía de que, mediante el acceso al poder de los ciudadanos, se construya una nueva imagen democrática en nuestro país, para el desarrollo de la política y el ascenso de nuevos aires a las tomas de decisión actualmente.

Ojalá que el revanchismo político y el protagonismo de ciertos políticos se alejen del escenario y las reformas de fondo, convenientes en la modernización legislativa de México, no se trunquen por intereses partidistas o aspiraciones de unos cuantos. Esperemos un trienio más para que la reforma política pudiese consolidarse en la próxima legislatura…