BUENOS AIRES - 2011 FUENTE: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-175238-2011-08-24.

html SOCIEDAD › DEBATE SOBRE EL PROYECTO PARA SACAR SIMBOLOS RELIGIOSOS DE LUGARES PUBLICOS “El Estado debe ser neutral” La iniciativa de legisladores de la oposición de la Ciudad fue discutida por un panel que incluyó a un pastor, un laico y un ateo. El proyecto propone el retiro de todo símbolo religioso de los edificios públicos de la Ciudad. Por Mariana Carbajal “Las personas que no son creyentes tienen que ser respetadas (y eso se logra) no exhibiendo ninguna simbología religiosa en los lugares públicos”, sostuvo el pastor evangélico pentecostal Guillermo Prein, del Centro Cristiano Nueva Vida. “Un culto es una ideología y el Estado debe tener una posición neutral”, afirmó Fernando Lozada, presidente del Congreso Nacional de Ateísmo que se realizará el mes próximo en Mar del Plata. “No es una lucha contra las religiones”, aclaró Manuel Ochandío, del Instituto Laico de Estudios Contemporáneos. Los tres formaron parte de un panel convocado ayer por la tarde en la Asociación de Abogados de Buenos Aires en apoyo al proyecto que promueven legisladores porteños de la oposición para eliminar los símbolos religiosos de los edificios públicos del ámbito de la Ciudad de Buenos Aires. Defendieron también la iniciativa dos de sus impulsores, María José Lubertino, del bloque Encuentro Popular para la Victoria, y Rafael Gentili, de Proyecto Sur. El proyecto fue presentado en 2010 y girado a las comisiones de Cultura y Asuntos Constitucionales. Pero todavía no fue debatido en el ámbito de la Legislatura. Lo firman, además de Lubertino y Gentili, Aníbal Ibarra, María Elena Naddeo y Eduardo Epszteyn, de Diálogo por Buenos Aires, Laura García Tuñón, Julio Raffo y Jorge Selser de PS, Marcelo Parrilli, del MTS-PS, y Antonio Rubén Campos de la UCR. Ayer, durante el debate, se anunció que la legisladora Diana Maffía, de la Coalición Cívica, comunicó que adherirá a la iniciativa. El proyecto “prohíbe la instalación o exhibición permanente de imágenes o motivos religiosos en todos los edificios públicos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”, con excepción de aquellos que se encuentren en hospitales y cementerios siempre y cuando “se encuentren en un espacio reservado y se garantice la multiplicidad de credos”. La propuesta apunta a “garantizar el efectivo cumplimiento de los principios de libertad religiosa y la laicidad del Estado en el ámbito de la Ciudad”, de acuerdo con su artículo 1. Es decir, establece que deben ser retirados crucifijos, vírgenes y otras imágenes religiosas de escuelas, tribunales y oficinas públicas. La ministra de la Corte Suprema Carmen Argibay se manifestó ya públicamente a favor de una iniciativa de estas características el año pasado y destacó que otros integrantes del máximo tribunal comparten su posición. Ayer se acercó a la Asociación de Abogados de Buenos Aires y se sumó al público del auditorio una veintena de personas que manifestaron su rechazo al proyecto. Algunos tenían carteles con una imagen de un crucifijo y la leyenda: “Yo no lo saco”. Varios se identificaron como pertenecientes a la Acción Nacional Católica y llevaban en el pecho una bandera papal. “Es lo mismo que obligaran a sacar los ombúes y las guitarras, son parte de la identidad argentina”, dijo a Página/12 uno de los manifestantes, Eduardo Schweitzset, de la “Corriente Naranja”, un movimiento “anti derechos” que nació en las marchas contra el matrimonio igualitario. “Siempre es bueno poner en debate estos temas”, destacó Lubertino. Y señaló que el proyecto apunta a defender la libertad religiosa. “El concepto de libertad religiosa incluye la no creencia”, indicó y consideró que el Estado no puede legitimar en el espacio público “la preponderancia de un culto sobre otro”. A su turno, el diputado Gentili subrayó que la propuesta legislativa “debe enmarcarse dentro de las luchas por la igualdad de los derechos”. Y también quiso dejar en claro que “no es una movida contra las religiones ni contra la Iglesia Católica Apostólica Romana”. “En países europeos no se permite a los funcionarios públicos hacer proselitismo en la función pública de su fe religiosa y en eso no se considera que se ponga en

juego la libertad religiosa”, describió. Y evaluó que la naturalización de las imágenes religiosas en espacios públicos “es un mal acostumbramiento que nos tenemos que sacar de encima”. Buenos Aires 2011 Fuente: http://www.aica.org/index.php?module=displaystory&story_id=28267&format=html&fech=201109-08 Marcha a favor de símbolos religiosos en espacios públicos Buenos Aires, 8 Set. 11 (AICA) El viernes 9 de setiembre, a las 18, se hará la marcha en defensa de los símbolos religiosos en espacios públicos, cuyos participantes se reunirán frente a la catedral metropolitana de Buenos Aires (Rivadavia y San Martín) para llevar una imagen de la Virgen de Luján, patrona de los argentinos, hasta el Congreso de la Nación (Rivadavia y Callao). Los organizadores autoconvocados subrayan que la manifestación será “en oposición a la ley que busca quitar los símbolos religiosos de los lugares públicos”.

“Si crees que la presencia de la Cruz redentora de Cristo y de María, madre de todos los hombres, no sólo no puede ofender, sino que hace inmenso bien. ¡No faltes!”, subrayaron en la convocatoria. La iniciativa es en respuesta a los proyectos de ley, tanto en la Legislatura porteña como en el Congreso, tendientes a quitarlos de los espacios públicos, invocando un supuesto “derecho a no creer” y enarbolando la bandera de un laicismo militante, “que intenta marginar a Dios de la vida pública y relegarlo al interior de la conciencia y al interior de los templos”. Asimismo, supone ignorar las raíces cristianas de la Argentina y la identidad histórico-cultural y valores religiosos de la mayoría de los argentinos.+

Símbolos religiosos en espacios públicos

SANTA FE 2010 Fuente: web sindicato de policía de Santa Fe http://www.apropol.org.ar/index.php?option=com_content&task=view&id=7205&Itemid=39 PRETENDEN PROHIBIR IMAGENES RELIGIOSAS EN ESPACIOS Y EDIFICIOS PUBLICOS on 10-11-2010 12:33 Publicado el : Noticias, General NO QUEDARAN NI LAS "VIRGENCITAS" EN LAS COMISARIAS. El proyecto de retirar las imágenes religiosas de las oficinas estatales abrió el debate en la Cámara de Diputados provincial. Socialistas, radicales y el bloque (unipersonal) Encuentro adhirieron al principio de que los espacios públicos son de todos los ciudadanos y que eso debe quedar representado con la ausencia de simbología. Pero también hubo un contraataque del justicialista Mario Lacava quien planteará una iniciativa para que “haya imágenes de todos los cultos”. La diputada por Solidaridad e Igualdad del Frente Progresista, Alicia Gutiérrez, propuso que se prohíba la exhibición de símbolos religiosos en la administración pública provincial, como hospitales, escuelas, oficinas y juzgados, además de organismos descentralizados y empresas provinciales. La defensa de un Estado laico y neutral, y la libertad de pensamiento son los argumentos de la iniciativa que

debería ser analizada en las comisiones de Derechos y Garantías, y de Asuntos Constitucionales. Apoyos. El presidente del Frente Progresista en Diputados, Raúl Lamberto, aclaró desconocer los “detalles”, pero dijo estar de acuerdo “con la idea de que los espacios públicos son espacios de todos, por lo que no deberían tener identificación de ningún tipo, ya sea religiosa o política”. Además de bregar por “una máxima tolerancia”, el socialista planteó que “si bien se puede tomar con naturalidad la presencia de algunas imágenes, hay ciudadanos que posiblemente no se sientan integrados y es ahí cuando el espacio público pierde sentido como lugar de todos”. En ese marco, acordó con Gutiérrez en que “no debería haber una religión oficial del Estado” y señaló que “la Constitución de Santa Fe es contradictoria porque plantea la fe católica, apostólica y romana en el artículo 3 y en el 12 habla de libertad de credo”. En tanto, el diputado de Encuentro, Marcelo Brignoni, opinó que el proyecto “es razonable”. Procedimiento. El radical Hugo Marcucci también planteó que “por principio los espacios públicos deben ser plurales y lugares comunes para personas que piensen diferente o provengan de diferentes religiones y culturas” y señaló que “deben dar lugar al conjunto de expresiones de la población”. Sin embargo, dijo que “habrá que ver cómo se procede en los lugares donde aún están las imágenes, porque hay que lograr que en este procedimiento ninguna comunidad se sienta ofendida o perseguida ya que se trata de que reflejar el criterio de que los espacios públicos son de todos”. Fuente: La Capital

Buenos Aires – 2011 Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1401036-controversia-por-simbolos-religiosos Controversia por símbolos religiosos Fuerte controversia despertó un proyecto de ley presentado en la Legislatura para prohibir la instalación de símbolos e imágenes religiosas en los edificios públicos pertenecientes al Estado porteño. Las posiciones enfrentadas defienden, por un lado, el efectivo cumplimiento de los principios de libertad religiosa y la laicidad del Estado consagrados por la Constitución local, y, por el otro, la tradición con arraigo histórico y cultural de los porteños de colocar altares de la Virgen María y crucifijos en distintos establecimientos. Por la existencia de una mayoría de población católica, no es común la exhibición de símbolos relacionados con otras religiones. Desde hace años hay emplazados dos lugares de oración dedicados a la Virgen en el primer y en el segundo piso del Palacio Municipal de Avenida de Mayo 525, en un espacio común de acceso público; también funcionan, desde siempre, capillas católicas en los cementerios y en los hospitales, donde también se colocaron imágenes de santos. Si bien el debate está focalizado en los edificios dependientes de los tres poderes del Estado porteño, la discusión perfectamente podría trasladarse al nivel nacional, ya que es habitual encontrar en organismos públicos nacionales imágenes y símbolos católicos, pese a que, desde la reforma constitucional del 1994, no existe una religión oficial del Estado argentino. Uno de los máximos exponentes lo constituye el Cristo colocado sobre el estrado de los jueces en la sala de audiencias de la Corte Suprema de la Nación. El proyecto que comenzará a discutir la Comisión de Cultura de la Legislatura fue presentado por los diputados María José Lubertino (Encuentro para la Victoria) y Rafael Gentili (Proyecto Sur), y cuenta con el respaldo de una decena de legisladores de esos espacios políticos y del ibarrismo. No tiene firmas ni de Pro ni de la Coalición Cívica, por lo que su aprobación es incierta. Tras su paso por Cultura, la iniciativa deberá ser analizada por la Comisión de Asuntos Constitucionales. Plantea la prohibición de exhibir imágenes o motivos religiosos en dependencias públicas porteñas y obliga a remover las ya existentes. Sólo contempla la posibilidad de que subsistan en cementerios y hospitales, "en tanto se encuentren en un espacio reservado y se garantice la multiplicidad de credos". "En esos casos, pienso más en espacios ecuménicos para la oración, la reflexión, la meditación. Por otro lado, la restricción no correría para los despachos individuales de los funcionarios, que son espacios

privados. La intención del proyecto es impulsar un debate para que los espacios de gestión pública sean espacios compartidos y garanticen la libertad de culto y la igualdad religiosa. El Estado es laico y los espacios en los que se administran servicios públicos deben entenderse como espacios comunes y colectivos, donde nadie debe imponer a otro sus creencias. Hay más de 4000 cultos reconocidos", explicó Lubertino a La Nacion. Recordó que durante su paso por el Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi) recibió múltiples quejas de personas pertenecientes a otros credos por la presencia de símbolos católicos en registros civiles, escuelas, hospitales y juzgados. "No estoy de acuerdo. Yo soy católico y de ninguna manera me quejaría si hubiera símbolos de otras religiones: evangélicos, judíos, protestantes. Soy respetuoso de todas las personas religiosas y de la exhibición de sus símbolos", contrapuso el vicepresidente de la Corporación de Abogados Católicos, Eduardo Sambrizzi, que rechazó el proyecto en estudio. "No se trata sólo de religión; hablamos de cultura, de idiosincrasia. En todos los pueblos del país hay imágenes y crucifijos. No se puede cambiar la cultura de la gente por ley. Hay provincias que tienen denominaciones cristianas, como Santa Cruz y Santa Fe. ¿Qué planean hacer con esta realidad?", dijo. Sambrizzi sostuvo que "el preámbulo de la Constitución porteña invoca la protección de Dios, que no es otro que el Dios católico". No obstante, tratadistas de derecho constitucional opinan lo contrario y sostienen que es una invocación "teísta pero no confesional" y una expresión de "fe, pero sin calificar a Dios". El rabino Daniel Goldman defendió la apertura del debate. "Estoy a favor del Estado laico y entiendo que uno de los valores debe ser la comprensión de todos para todos, no la representación de mayorías frente a minorías ni el respeto de minorías frente a mayorías. Creo que algunas personas pueden sentirse incómodas o violentadas ante la aparición de determinados símbolos religiosos en espacios públicos. Más allá de lo que resulte de este proyecto, es interesante la posibilidad de debatir mirando hacia la democracia y la libertad", describió. El pastor evangélico Guillermo Prein, del centro cristiano Nueva Vida, dijo: "La restricción debe regir para todos los espacios públicos. Estos no deben ser invadidos por ninguna creencia ni posición de ningún tipo en lo referido a las diferentes posiciones que las personas adoptan en forma privada. Por el respeto a todos, nadie debe invadir los espacios comunes". Qué dice cada Carta Magna El gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano; la Iglesia recibe una asignación anual, fijada en el presupuesto. Constitución Nacional (1994) Consagra la igualdad religiosa; el Estado debe financiar la educación laica y diseñar políticas que respeten la identidad pluralista y multiétnica. Constitución porteña (1996)