ASTURIAS CUBA

Los que se quedaron
Belén Menéndez Solar
Con la colaboración especial de

Rodolfo Pico

Asturias Cuba. Los que se quedaron
1ª edición: diciembre 2010 © del texto: Belén Menéndez Solar © de los textos que acompañan a los cuadros: Rodolfo Pico © de los cuadros: Rodolfo Pico, VEGAP, Gijón, 2010 © de la edición: Belén Menéndez Solar belenmenendez@dolmenarquitectura.com Fotografías: - Cuadros: kike Llamas - Documentación: Belén Menéndez Solar Impresión: Eujoa D.L.: AS-5963/10 Impreso en el Pricipado de Asturias, España
Reservado todos los derechos. Queda prohíbida, sin autorización escrita de los titulares del Copyright, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento comprendidos la reprografía, el tratamiento informático y la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo público.

RODOLFO PICO
La generación de los nacidos a mediados de los cincuenta es su filiación pictórica. Su obra basada en la esencialidad figurativa y en un espléndido sentido del color, comporta un contenido literario, sin merma de su valor plástico. Así sus ironicus fábulas, los retornos a las tierras soñadas, los viajes, el humor y una suerte de melancolia poetica configuran una propuesta vital única sobre CUBA, a la que no en vano está vinculado por familia paterna, desde hace casi dos siglos.

BELÉN MENÉNDEZ SOLAR
Licenciada en Geografía e Historia por la Universidad de Oviedo (1983). Codirectora de la Empresa Dolmen SLP de Arquitectura y Urbanismo (Gijón-Asturias). Es autora de numerosas publicaciones, entre las que destacan: «Guía de las Playas de Asturias»; «Faros del Litoral Asturiano»; «Guía de las Playas de Cantabria»; «Guía de las Playas de Pontevedra», «La Costa de Asturias», «Guía de las Playas de Mallorca», «Guía de las Sendas Costeras del Principado de Asturias»; «Cuba: de la Habana a La Habana».

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La Isla más hermosa
Cuba, la isla más hermosa para los españoles, según acertado título de Joaquín Leguina, fue destino de miles de asturianos. Unos buscaron con el viaje, evitar un servicio militar que los condenaba a la guerra con Marrueco. Otros deseaban un futuro vital digno, en lo
económico y en lo social, que en su tierra de nacimiento se les antojaba poco menos que imposible.

Buena parte del resto tuvieron que exiliarse para evitar las persecuciones políticas que la Guerra Civil y el franquismo trajeron consigo. Razones, todas ellas, comunes al conjunto de la emigración española al país iberoamericano donde mejor se nos recibe. Esto es lo común, pero hay también algo que singulariza a los asturianos emigrantes en la isla respecto al resto de los españoles (con la excepción, en cierto modo, de gallegos). Esta particularidad es la capacidad que, para organizarse, desarrolló el colectivo astur- cubano. La Federación de Asociaciones Asturianas de La Habana, así como un buen número de organizaciones cívicas asturianas a lo largo de toda la isla se explican por ese motivo. El socorro mutuo para resolver las necesidades más acuciantes de los recién llegados (búsqueda de trabajo o vivienda) o el apoyo en situaciones de necesidad (asistencia médica a quien la enfermedad alcazaba) está en el origen de algunas de las realizaciones colectivas, más sorprendentes y admirables, de los asturianos de la diáspora. Belén Menéndez Solar, profesionalmente geógrafa y personalmente curiosa e inquieta, deja constancia, a través de casi un centenar de entrevistas personales, de las biografías de algunos de los que contribuyeron a hacerlas posibles. Nos descubre sus historias, llenas de avatares personales, de sueños realizados o imposibles, de sentimientos de arraigo y desarraigo, de momentos felices y desgraciados. Llenos, en fin, de las contradicciones personales inherentes a todo fenómeno migratorio. Le debemos, por ello, reconocimiento todos los asturianos. Ha conseguido plasmar historias y vivencias de los últimos asturianos y asturianas que pueden dar testimonio de su experiencia vital como emigrantes en Cuba habiendo nacido en Asturias. Algunos de los relatos son ya póstumos y por ello aun más importantes. Gracias Belén, en nombre propio y el de todos los asturianos conscientes de que nuestra historia no puede explicarse cabalmente sin tener en cuenta a los nuestros transterrados. En este caso en «La isla más hermosa».

Antonio Trevín Lombán
Delegado del Gobierno en Asturias

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La emigración asturiana hacia América es, cuando menos, tan antigua e intensa como lo fue la de una gran parte de comunidades españolas y europeas, especialmente a partir de la mitad del siglo XIX. Ese movimiento transformó la sociedad a uno y otro lado del Atlántico y sus signos más evidentes en la región, fueron los edificios levantados por «indianos» y su impulso a la actividad industrial lo que daría lugar posteriormente al despegue económico de Asturias. El Puerto de Gijón fue punto de partida para miles de emigrantes siendo varias las causas de ese flujo según las épocas como: la penuria económica, el librarse del servicio militar de la guerra con Marruecos, el exilio de los republicanos españoles y por ende de los «niños de la guerra», la reunificación familiar o el poder labrarse nuevas oportunidades laborales, etc. Cuba fue sin duda uno de los principales países de acogida y de ahí los vínculos históricos que se mantienen en la actualidad y del que son un claro ejemplo los emotivos testimonios que se recogen en esta publicación Asturias-Cuba. Los que se quedaron. En ese tránsito, los muelles gijoneses se convirtieron para muchos emigrantes en la última mirada a su tierra y en escala obligada para los trasatlánticos que pusieron rumbo a las Antillas, caso de los: Magallanes, Orinoco, Cristóbal Colón, Monte Alberto, Marqués de Comillas, Covadonga, Alfonso XII, Alfonso XIII o el Monte Ayala. La Autoridad Portuaria quiere dedicar este interesante trabajo a la memoria de los que se fueron, vecinos de todos los concejos asturianos que como muchos de ellos explican, mantienen vivos los lazos con sus lugares de origen y los ecos nostálgicos de una epopeya que cada año se renueva con la ilusión de reencontrarse con los suyos y con sus raíces.

El libro que ahora tiene en sus manos es, ante todo, un compendio de hermosas historias, historias de toda una vida que Belén Menéndez Solar ha sabido recoger con sensibilidad y cariño, acercándonos la realidad de la emigración asturiana en Cuba. A través de entrevistas con un buen número de compatriotas, personas nacidas en Asturias que aún permanecen en la isla, y con las sugerentes imágenes gráficas de Rodolfo Pico, el libro nos va introduciendo en el singular mundo de la emigración asturiana en Cuba, ayudándonos a comprender su origen y desarrollo desde la década de los 30 hasta la actualidad. Cada uno de los entrevistados y entrevistadas desgrana aquí su vida, que comienza con la partida de Asturias, en algunos casos voluntaria, con el sueño de alcanzar una vida mejor, y en otras ocasiones forzada por el exilio, provisional se decía pero que, como cuenta una entrevistada, «esta provisionalidad duró toda la vida». Nos describen también su lucha, cómo fueron labrándose un futuro a base de trabajo y compromiso en los convulsos años que siguieron a su llegada. Nos cuentan que, al tiempo, fueron años de nuevas oportunidades, especialmente para las mujeres, que con pocas oportunidades en España de acceder a estudios o a un trabajo, en Cuba pudieron aprender un oficio o estudiar una carrera. Todas estas historias, tan parecidas y a la vez tan personales, nos hablan en definitiva de una parte vital de nuestra historia, la de todas aquellas personas que por una u otra razón se marcharon y que sin embargo, nunca olvidaron su tierra. Este libro las trae nuevamente a nuestro recuerdo porque Asturias nunca se olvido de ellas.

Fernando Menéndez Rexach
Presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón

María José Ramos Rubiera
Consejera de Presidencia, Justicia e Igualdad del Gobierno del Principado de Asturias

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Entre 1882 y 1930, hacinados en grandes buques, con escasez de comida y penosas condiciones higiénicas, tuvo lugar el primer éxodo de asturianos con dirección a Cuba en busca de un futuro mejor, lejos de la miseria y la superpoblación que por aquel entonces sufría el campo asturiano. Aquí no había para todos; allí, había sueños y la ilusión de una nueva vida, con posibilidad de conseguir formación y fortuna para el regreso. La guerra de Marruecos (1912-1928), o el deseo de librarse del servicio militar, que por aquel entonces era obligatorio y de larga duración, fueron otros de los motivos que llevaron a cruzar los mares a un gran número de jóvenes, principalmente varones. Cuando por aquel entonces un asturiano partía, siempre tenía en su pensamiento regresar rico a su tierra: algunos los consiguieron, otros no regresaron nunca y los menos afortunados lo hicieron pobres y derrotados. A estos primeros emigrantes, les siguieron los que se fueron entre los años 30 y 45 del siglo XX. A los que partían por razones económicas, había que añadir los que lo hacían por causas políticas: republicanos exiliados, «niños de la guerra» o personas que ya en la Revolución de Octubre del 34, veían venir lo que se avecinaba y huían con sus hijos, reclamados por familiares que ya estaban asentados en la isla. La dura postguerra española, volvió a ser la causante de una nueva oleada migratoria de asturianos, muchas veces obligados por la propia subsistencia. En numerosos casos, estos asturianos eran recibidos por familiares o amigos que ya tenían negocios en la isla, principalmente comerciantes, bodegueros o industriales en general, que ya se habían abierto camino en Cuba. A partir de finales de los años 50 del pasado siglo, con el triunfo de la Revolución Cubana, el histórico flujo migratorio entre Asturias y Cuba desapareció, invirtiéndose el proceso. Ahora, son los hijos y nietos de esos emigrantes, los que desean retornar, por los mismos motivos que lo hicieron sus padres y abuelos. Al inicio del año 2010, tan solo quedaban 256 personas nacidas en Asturias, con residencia en Cuba, mayoritariamente en su capital, La Habana. Transcurridos diez meses desde la toma de datos, han fallecido 14, alguno de ellos, a los pocos días de hacerles la entrevista que ahora se publica. Nos hubiera gustado reencontrarnos con los cien mil que algún día formaron parte del Centro Asturiano de La Habana, pero sirva de ejemplo este muestreo, hecho entre los que pudieron atendernos, a pesar de la ola de frío que atacó a La Habana cuando se iniciaba el 2010 y que impidió a muchos asistir a las convocatorias organizadas por la Dirección del Centro Asturiano, o a nosotros poder visitarles en sus casas, debido a la falta de tiempo. El actual Centro Asturiano de La Habana, o lo que es lo mismo, la Federación de Asociaciones Asturianas, tiene su sede en el número 309 del bellísimo Paseo de Prado, el cual se extiende desde El Malecón hasta el Parque Central de La Habana, donde se asoman los grandiosos edificios del primitivo Centro Asturiano, hoy convertido en Museo Nacio-

nal de Bellas Artes y el Centro Gallego, sede del Gran Teatro de La Habana y del Ballet Nacional de Cuba. En esta nueva sede, desde la intervención en 1960 del antiguo edificio, se reúnen y organizan los nativos y sus descendientes, a través de cada una de las sociedades de las que se compone la Federación, heredera de la importante historia asociativa que los asturianos dejaron en la isla. La primera de las sociedad fundadas en Cuba por nuestros emigrantes fue la Sociedad de Beneficencia, inaugurada el 8 de septiembre de 1877 en honor a su patrona, la Virgen de Covadonga, con el objetivo de ayudar a los más necesitados, tanto a los que vivían en Cuba como a los que se habían quedado en su tierra y padecían una situación de miseria, e incluso a los que vivían en otro lugares de América. Casi nueve años más tarde, el 2 de mayo de 1886, tuvo lugar el inicio del que llegaría a ser el gran Centro Asturiano de La Habana, donde en un principio no se admitía a las mujeres como socias. Fue fundado por un grupo de cincuenta nativos con el objetivo de procurar atención sanitaria, formación y ocio a todos los asturianos y sus descendientes. Su primer presidente fue Manuel Valle Fernández, esposo de Concha Heres y cuya estatua preside la Quinta Covadonga. La primera de sus sedes, adquiridas en 1887 al antiguo Casino Español, fue arrasada el 24 de octubre de 1918 por un incendio, siendo sustituido por uno de los edificios más grandiosos y lujosos de América, obra del famoso arquitecto Manuel del Busto, cubano residente en Gijón, el cual ganó el concurso para su diseño y cuyo estilo, perteneciente al Renacimiento Español, le vino impuesto. El Palacio del Centro Asturiano de La Habana, cuya primera piedra fue traída de las canteras de Covadonga, ocupa una manzana completa en pleno centro de la ciudad, con fachada al Parque Central. Fue inaugurado en 1927, después de tres años del inicio de las obras, a pesar de la gravedad de las crisis económicas que asolaban al mundo, lo que pone de manifiesto el tesón de la comunidad asturiana. Su fundación corrió a cargo de los emigrantes con mayor poder económico, y si bien en un principio sus principales actividades eran las recreativas, con el tiempo se fue diversificando. Varias dependencias fueron destinadas a funciones administrativas y aulas de enseñanza, donde estudiaron la mayoría de los hijos de los emigrantes (Plantel Jovellanos). A su vez, se creó el Banco Asturiano de Ahorro, con sede en el mismo edificio social. En 1960, el Centro Asturiano de La Habana fue nacionalizado para ser ocupado por el Tribunal Supremo Popular. Posteriormente, el interior del edificio fue totalmente rehabilitado y adaptado para su conversión en el Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba y paradójicamente fueron eliminadas parte de las obras de arte que albergaba su interior, entre las que destacaba una magnífica lámpara compuesta por tantos cristales de bohemia como municipios asturianos, de la que se dice fue a parar a manos de los rusos.

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A partir de la nacionalización del local social, los asturianos que permanecieron en la isla fundaron ese mismo año la Federación de Asociaciones Asturianas en Cuba, bajo la presidencia de Marcelino Albuerne López, natural de Cudillero, fijando su sede en el Paseo de Prado, continuando, con gran esfuerzo de sus directivos y asociados, con la obra social y cultural iniciada en la segunda mitad del siglo XIX. La actual Federación (FAAC), que recientemente ha cumplido 50 años, se compone de 34 sociedades asturianas y otras 10 de origen castellano-leonés, gallego y andaluz, las cuales cuentan con unos 18 mil socios. La Junta General de la Federación, compuesta por los delegados de las sociedades, es el máximo órgano de la entidad. En la actualidad, en la sede del Paseo de Prado, existen dos restaurantes abiertos al público, donde se puede disfrutar de la buena cocina y la hospitalidad de los asturianos en La Habana, así como en el restaurante de la Juventud Asturiana, situado frente al edificio del Capitolio, lugares de obligada visita para los que viajan a la isla y desean contactar con la historia pasada y presente de Asturias en Cuba. Con posterioridad a la creación del Centro Asturiano de La Habana, en el año de 1897, se fundó la Casa de Salud Covadonga o Quinta Covadonga, la cual llegaría a ser una auténtica ciudad hospitalaria en los años veinte del pasado siglo. Con el triunfo de la Revolución, la Quinta Covadonga fue asimismo intervenida por el Estado Cubano y pasó a convertirse en el Hospital Salvador Allende. En el municipio de Cerro de la ciudad de La Habana, pueden visitarse las antiguas instalaciones, cuyo edificio principal conserva el nombre de «Asturias». Otra de las instituciones vinculadas a nuestra región es el Asilo Santovenia, atendido por la congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados desde el 2 de febrero del año 1886, cuando tomaron posesión de la Quinta Santovenia, donada por Da Susana Benítez de Parejo. Con la llegada de la Revolución la congregación fue excepcionalmente respetada, pudiendo continuar con su valiosísima obra hasta nuestros días. La última morada de los asturianos en Cuba, era y es el Cementerio Colón de La Habana, donde el Pabellón de la Beneficencia, ocupa un lugar relevante. Este impresionante cementerio ha sido declarado Monumento Nacional y se encuentra situado en las proximidades de la Plaza de la Revolución. Inaugurado en septiembre de 1872, está concebido como un campamento romano, diseñado por el arquitecto español Calixto de Loira y en él proliferan las obras de arte asociadas al más allá, la mayoría de ellas realizadas con mármol blanco de Carrara. Según palabras del emigrante asturiano de mayor de edad, Constante Díaz Luces: «El Cementerio Colón es un buen sitio para descansar definitivamente, allí, hasta en el invierno, hace calor…».

Como habíamos dicho en páginas anteriores, en enero de 2010, quedaban 256 asturianos nativos en Cuba. A finales de este mismo año, la cifra ha descendido hasta los 242, cuando hace apenas siete años, el número se duplicaba; la gran mayoría viven en la ciudad de la Habana, donde residen 203 asturianos, seguidos por la ciudad oriental de Camagüey con 21. El resto se dispersa, en menor número, por otras ciudades como Villa Clara, San Antonio de los Baños, Sancti Spíritus, Holguín, Cienfuegos, Ciego de Ávila, Las Tunas, Matanzas, Pinar del Río, Santiago de Cuba e Isla de la Juventud. Las mujeres superan en más del doble a los hombres; mientras que el saldo femenino es de 172, los varones se contabilizan en número de 84 y en cuanto a la edad, tan solo quedan 8 emigrantes menores de 65 años, mientras que el menor de ellos tiene 56 años, el mayor ya ha cumplido los 100. Por lugar de nacimiento, el concejo asturiano que cuenta mayor número de nativos es el de Valdés, con 33 emigrantes, seguido por los de Tineo, Oviedo, Gijón y Cabrales. De los 78 concejos asturianos, 55 aún tienen representantes en la isla, los cuales, una vez cumplida la edad de jubilación, reciben la «pensión no contributiva» del Gobierno Español, que les permite vivir muy por encima de la media de los cubanos. Los menores de esa edad, reciben una ayuda anual del Principado de Asturias, mientras que los «niños de la guerra», con un censo de 13 emigrantes, disfrutan de una mayor remuneración. Anualmente, mediante el Plan Añoranza o los viajes del Imserso, visitan sus lugares de origen, compaginado con unos días de vacaciones en las costas españolas. La gran mayoría, tiene el mismo sueño o deseo: regresar para quedarse definitivamente en su tierra, con las contradicciones propias de quien ha hecho su vida muy lejos de su lugar de origen, que a su vez les hace expresar un sentimiento de duplicidad: su corazón, está partido, entre Cuba y Asturias. Mucho es lo que se ha escrito sobre la emigración asturiana, mucho es lo que todavía quedar por decir, especialmente sobre los que nunca retornaron o los que lo hicieron pobres y derrotados. La intención de este trabajo es hacer un pequeño homenaje a los nacidos en Asturias que aún permanecen en la isla, un pequeño recordatorio con toda nuestra admiración y cariño hacia esas mujeres y hombres, abuelos en su mayoría, que no queremos olvidar y a los que tanto debemos, cuyo sueño, en la mayoría de los casos, es regresar de nuevo a su tierra. En tiempos de bonanza, fueron los emigrantes los que enviaron remesas a los familiares que permanecían en Asturias, ahora nos toca a nosotros, al menos, pagarles con la misma moneda, ya que «los que se quedaron» no son precisamente los más pudientes, sino esa clase trabajadora y comprometida que le tocó, por uno u otro motivo, luchar lejos de su tierra y de su gente y de los que casi nunca se habla.

Belén Menéndez Solar
Geógrafa

... Ahí están, dibujando la nostalgia, con su contagio de ojos de niños que fueron. Con sus adjetivos de pérdidas, con sus verbos de mucha vida, con sus acontecimientos en el lugar de la lejanía. Nunca ha sido fácil el oficio de las ausencias. Ellos son ellos y nosotros en la geografía que los insiste y existe: son los que quedaron, se quedaron como islas diluidas en brazos de otra isla, como cartas inacabadas, como barcos varados que hacen el desamor con el mar. Porque Asturias está yendo y volviendo a La Habana y a veces se la encuentra por los repartos, cuadra arriba, cuadra abajo, malecón p´alante, es como si se deshabitara el tiempo y en los corazones que saben amar de lejos se diese un destino de pasajeros de lo eterno...

Alonso Alonso Orlando José Piloña Alonso Avello Regina Maravillosa Valdés Alonso Cuesta Luis Juan Oviedo Alonso de la Prida Julio César Cabranes Alonso de la Prida María Antonia Cabranes Alonso González José Segismundo Cangas de Onís Alonso Palacios María del Suceso Parres Álvarez Álvarez María Violeta Álvarez Arango María del Carmen Cangas de Narcea Álvarez Castañeira María Josefa Oviedo Álvarez Fernández Alicia Odilia Piloña Álvarez Fernández José Ramón Llanes Álvarez Fernández María Patria Tineo Álvarez García María Piedad Valdés Álvarez González Aida María del Carmen Gijón Álvarez González María Josefa Oviedo Álvarez Grana Erundina Salas Álvarez Martín Nelis Raquel (Fallecida 2010) Gijón Álvarez Mon Ángel José Boal Álvarez Morán Isabel Argentina Gijón Álvarez Pimentel Concepción Lena Álvarez Robledo Rosario Navia Álvarez Rodríguez Aurelia Tineo Álvarez Rodríguez Francisco Somiedo Álvarez Soler Oneida Esther Parres Álvarez Suárez María del Sagrario Oviedo Álvarez Tarrazo María Josefa Grado Álvarez Vila Clementina Cudillero Amago Pérez Lidia Oviedo Ambou Hidalgo Aida Oviedo Anes López Jesús Villayón Arguelles Álvarez Bertha Julia (Fallecida 2010) Gijón Artidiello Crespo Ángel Piloña Avello González Lidia Cangas de Narcea Bada Pérez José Cabrales Bango Álvarez María del Rosario Avilés Barrera Fernández Luis Tineo Bayon Rodríguez Ana María Siero Bayon Rodríguez María Estrella Siero Bendito Hernández Antonio Aller Betancourt Coello Manuel Ribadedeva Bode Peón Mario (Fallecido 2010) Ribadesella Caldas Álvarez María Aurelia Cangas de Onís Callejas García Mª Concepción Adelina Cabranes Calvo González Luís Caso Camblor Piloñeta María Laviana Campillo Navas Antonio Manuel Cabrales Campillo Navas Clara Cabrales Campillo Navas Consuelo Cabrales Campillo Navas Gumersinda Cabrales Canteli García María de Los Angeles Langreo Cañedo García Luis Javier Muros del Nalon Capín González María Josefa (Fallecida 2010) Ribadesella Carbón Gutiérrez María Luisa Llanes Caso Gómez Ismael Ramón Peñamellera Alta Caso Pérez Adolfo Cabranes Castaño Castaño Rodrigo Cabrales Castaño Díaz Orfelina Boal Caunedo Feito Julio (Fallecido 2010) Somiedo Cienfuegos Valle María del Pilar Candamo Corrales González María Zoraida Cabranes Corro Narliandi María de Los Remedios Cangas de Onís Corte Díaz Felix Juan Navia Cueto Antón Asunción Cabrales Cueto Antón Florencio Cabrales Cueto Cofiño Lidia Ribadesella Díaz Armengol Argentina Aller Díaz González Ana María Parres Díaz Lorenzo Modesto Teverga Díaz Luces Constantino Caravia Díaz Mayor María Constantina Díaz Rodríguez María de Jesús Salas Díaz Ruiz María del Pilar Gijón Diez Fernández Concepción Valdés Diez Fernández María Antonia Valdés Domingo González Luisa Josefa Ponga Fernández Arias José Manuel Grado Fernández Arias Ángel Nicolas Grado Fernández Barbas Palmira Cabranes Fernández Barbas María del Pilar Cabranes Fernández Braniella María Santa Covadonga Cangas de Onís Fernández Castañon María (Sor) Lena Fernández Cesareo Luis Edilberto Gijón Fernández Crespo María Isabel Valdés Fernández Cuervo Matutina Valdés Fernández Fernández Etelvina Allande Fernández Fernández Joaquín Amieva Fernández Fernández José Manuel Franco Fernández Fernández Langreo Fernández Fernández María del Carmen Valdés Fernández Fernández María del Pilar Valdés Fernández Fernández María Luisa Valdés Fernández Fernández Secundina Allande Fernández García Casimiro (Fallecido 2010) Valdés Fernández García María del Pilar Villaviciosa Fernández García Enrique Bimenes Fernández González Oliva Teverga Fernández González Abelardo Illano Fernández Lago Josefa (Fallecida 2010) María Ibias Fernández López Teresa Yernes y Tameza Fernández Lorenzo Alvarina Tineo Fernández Martínez Ana María Caso Fernández Martínez María Covadonga Caso Fernández Martínez María del Pilar Cudillero Fernández Martínez María Rosa Muros de Nalon Fernández Martínez Monica Caso Fernández Miranda Amada Sina Oviedo Fernández Muñiz Aurea Matilde Pravia Fernández Pérez Angela Celestina Valdés Fernández Pérez Etelvina Segunda Valdés Fernández Pruna María Antonia Avilés Fernández Rey Marcelino Castropol Fernández Rodríguez Ana Tineo Fernández Rodríguez César Hector Valdés Fernández Rodríguez Horacio Saul Boal Fernández Rodríguez Nieves Emilia Valdés Fernández Rodríguez Odila Coaña Fernández Rodríguez-Castro Javier Eduardo Gijón Ferreria Castaño Benedicta Vegadeo Gancedo Menéndez Carlos Miguel Valdés Gancedo Menéndez María del Pilar Tineo Gancedo Menéndez Raquel Valdés Gancedo Pertierra Manuel Tineo García Alonso Manuel Bernardo Laviana García Álvarez María Irene Villayón García Barrero Genoveva (Fallecida 2010) Cangas del Narcea García Díaz María de la Paz Colunga García Díaz María del Carmen Grado García Fernández Oscar Avilés García García José María Villayón García Gómez Ofelia Oviedo García González Berta El Franco García González Oliva Soto del Barco García Méndez Ceferino Coaña García Nuño Robustiano Siero García Pérez Visitación (Fallecida 2010) Tineo García Santana Pilar Macrina S. Martín del Rey Aurelio González Florez María Dorita Cangas del Narcea González Florez Manuela Cangas del Narcea González García Edita Natividad Valdés González García María Consolación Oviedo González González Enma Rosa Valdés González González Florentino Soto del Barco González Guares Eugenio Parres González Méndez José Manuel Coaña González Méndez María Jesús Coaña González Peláez Avelina Salas González Peláez María Salas González Priede Josefa Amieva González Suárez María Margarita Castrillón González Suárez Juan Ramón Valdés Gutiérrez Benitez Georgina Parres Gutiérrez García Rosario (Sor) Aller Iglesias Álvarez Antonia Castropol Infanzón Delgado Raúl Navia Izquierdo Expósito Josefa Consolación Mieres Junco Soto María Nelida Teverga Lastra Allende María Luisa Piloña Lastra Pérez Adonina Tineo López Díaz Gloria Josefa Cabrales López Llerandi Adelina de la Luz Piloña López Núñez Soledad Villayón López Parrondo Angela Matilde Valdés López Peláez Manuel Tineo Lorenzo del Valle María Paulina Villaviciosa Lozano Campa Elvira Allande Macias Martínez Ana María Navia Madiedo del Campo Rosa María Magadan Viñuela Aurelio Mieres Marcos Alonso María Antonia Cangas de Onís Martínez Collar Irene Cangas de Narcea Martínez Fernández Alberto Allande Martínez Fernández Braulia Amalia Campo de Caso Martínez Pérez Enrique José Valdés Martínez Pérez Florentina Teresa Navia Martínez Pérez José Manuel El Franco Mata Alonso Fe Esperanza Cangas del Onís Méndez Gómez Venancio Soto del Barco Méndez Siñeriz Jesusa Coaña Méndez Suárez Juan (Fallecido 2010) Francisco Valdés Menéndez Delgado Laura Emilia Pravia Menéndez Fernández Benigno Salas Menéndez Fernández Florentina Ketty Gijón Menéndez Martínez (Fallecida 2010) Constantina Cangas del Narcea Menéndez Rodríguez José Salas Menéndez Sánchez María Esther Oviedo Menéndez Suárez Severino Valdés Menéndez Suárez Rosa María Salas Meras Bueno José A. Tineo Miranda Rodríguez María del Rosario Grado Montes de la Mata María Teresa S. Martín del Rey Aurelio Muñiz Iglesias Pedro Ribadedeva Nieto Fernández Manuel Antonio Grado Ouviaño Rancaño María Imelda Grandas de Salime Peláez Álvarez Juan Ramón Valdés Peláez López Manuel Cudillero Peláez Rodríguez José Amalio Tineo Pérez Alfonso Ramón Daniel Andrés Castrillón Pérez Braña María Oliva Langreo Pérez Cernuda Marcelino Castropol Pérez Fernández Albina Marina Valdés Pérez Fernández Amador Tineo Pérez Fernández José César Boal Pérez Fernández Manuel Valdés Pérez García America Illano Pérez González Alfredo Villayón Pérez González Avelino Villayón Pérez González María de las Mercedes Villayón Pérez Pérez Luz Valdés Pérez Pérez Teresa Valdés Pérez Sierra María Cristina Boal Pertierra Fernández Francisco Tineo Peruyero Cobian Obdulia Cabranes Posada Medio Eugenio Villaviciosa Posada Medio Francisco Villaviciosa Posada Medio María Teresa Villaviciosa Posada Medio Gonzalo Villaviciosa Pruneda Vigón Rodolfo Nava Rancaño Gómez Teresa Allande Remis La Pena Azucena Cangas de Onís Rico Pérez María Andrea Illano Rodríguez Álvarez María del Pilar Grado Rodríguez Díaz Juana Leonor Pravia Rodríguez Planas María del Carmen Carreño Rodríguez Rodríguez Manuel Castrillón Rodríguez Rodríguez Marina Luz Navia Rodríguez Rodríguez Rosario María Gijón Rodríguez Suárez Noemi Coaña Rodríguez Vallina Avelina (Fallecida 2010) Castrillón Roza Carus María Amalia Gijón Ruiz González Serafina (Fallecida 2010) Aller Sánchez Antonio Miguel (Fallecido 2010) Villaviciosa Sánchez González Francisco Laureano Cabrales Sánchez Martínez Asunción Gijón Sánchez Rodríguez Luis Boal Sánchez Villar Amalia Peñamellera Baja Santamarina Suárez Ramón Valdés Sierra Denis Adela Piloña Solana Gómez Dolores Otilia Gijón Solar Camino María de Los Angeles Gijón Soto Longas María Encarnación Valdés Suárez Arzurmendi Jorge Jesús Valdés Suárez Arzurmendi María Teresa Valdés Suárez Colado María del Socorro Avilés Suárez González María Teresa Tineo Suárez Méndez Ricardo Valdés Suárez Menéndez María Teresa Salas Teja Díaz María Josefa Villaviciosa Teja Díaz María de Las Nieves Villaviciosa Trabadelo Carbajal María del Carmen Grandas de Salime Trincada Suárez Irma Mieres Tuñon López José Oviedo Valdés Álvarez Longinos Belmonte de Miranda Valdés Suárez Patricia Oviedo Valle García María Alicia Villaviciosa Valle Villar María Lucinda Cudillero Vázquez Vázquez Francisco (Fallecido 2010) Bimenes Vega Fernández Angeles María Avilés Viyella Cordero José Manuel Cabranes

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Alonso Cuesta

Alonso de la Prida

LUIS JUAN
/ Buenavista (Oviedo). 28 de enero de 1945
«A la edad de siete años llegué a Cuba en compañía de mi madre y mi hermano. Salimos de Oviedo en tren hacia Vigo para tomar el barco Silver Star».
Nací en Oviedo, en el barrio de Buenavista. Mi padre era mecánico y mi madre, telefonista de la empresa de cerveza El Águila Negra. Mi padre había nacido en Cuba y pese a no ser español, le amenazaron con llevarlo al servicio militar, por lo que decidió venirse para Cuba con mi abuelo. A la edad de siete años llegué a Cuba en compañía de mi madre y mi hermano. Salimos de Oviedo en tren hacia Vigo para tomar el barco Silver Star. Del viaje recuerdo el mareo constante de mi hermano. En La Habana nos esperaba mi padre y nos llevó a un apartamento que tenía preparado. Al llegar a Cuba, tuvimos muchas dificultades, tanto económicas como sentimentales, recuerdo que en cuatro años nos cambiamos de casa seis veces. A los nueve años hubo necesidad de que yo me pusiera a trabajar ayudando a mi padre que era mecánico automotriz. En 1962 mi familia regresó a España, pero yo decidí quedarme en Cuba porque ya tenía una familia formada. Continué mi vida laboral en el Ministerio de Comercio Interior, posteriormente pasé a trabajar en el Ministerio de Minería Combustible y Metalurgia como mecánico de equipos de perforación y extracción de petróleo, después como técnico y posteriormente en cargos de dirección hasta 1989. Trabajé en la CTC (Consejo de Trabajadores Cubanos) y en el SIME (Ministerio de la Industria Sideromecánica) hasta 1997 donde, por problemas de salud, fui jubilado. Durante los años 1976 hasta 1979 permanecí en Angola. Regresé a Asturias en varias ocasiones, la última hace ya diez años. Estoy casado con una cubana y tengo dos hijos, uno de ellos vive en Asturias y tres nietos. Mi afición es ayudar en la casa y en la Federación. Estoy muy agradecido al Gobierno Español por la ayuda económica que recibimos los asturianos.

Mª ANTONIA AILDA
/ Cabranes. 17 de julio de 1927
«Cuando surgen en Cuba los movimientos contra la tiranía de Batista, mi esposo y yo nos incorporamos a la lucha clandestina a raíz del ataque al Cuartel Moncada».
Nací el 17 de julio de 1927, en el Concejo de Cabranes. Hija de Presentación de la Prida Valle y José Etelvino Alonso Melendi, natural de Piloña, La Marea, Infiesto. De este matrimonio somos tres hermanos, Julio César, Antonio (fallecido) y yo. Mi padre falleció el 5 de marzo de 1940 a consecuencia de ser detenido, preso y torturado. Le concedieron su libertad un mes antes de morir para que no apareciera muerto en la cárcel. Fueron tantas las torturas que le afectaron el hígado, el riñón y el pulmón, orinando y vomitando sangre. Contaba 39 años de edad. La defunción fue expedida por tuberculosis. En esa época no se podía denunciar esta dura verdad del fascismo. Al quedarnos huérfanos, un hermano de mi madre que vivía en Cuba y era comerciante, nos reclamó. Llegamos a Cuba el 4 de septiembre del año 1941 en el barco Marqués de Comillas; tenía 14 años de edad. Fuimos a vivir a Santos Suárez en La Habana. Así fue que comenzamos nuestras vidas en Cuba. Inicié mis estudios en una escuela pública, después pasé al Plantel Jovellanos y en el Instituto N.º 1 de La Habana realicé otros estudios superiores. Me casé con Santiago Manuel Eusebio López Guerra de ocupación comerciante y fuimos a Bayamo, provincia de Oriente donde nacieron mis dos hijos, Marina Genoveva López Alonso y Lázaro Manuel López Alonso. Por esta época surgieron movimientos clandestinos contra la tiranía del régimen de Batista, incorporándonos mi esposo y yo a raíz del ataque al Cuartel Moncada. Realizamos varias acciones clandestinas de gran importancia. En el año 1958 nos incorporamos a la columna N.º 1 José Martí, por orden de Fidel Castro, escondiendo a nuestros dos pequeños hijos por el peligro que corrían, ya que tenían en proyecto utilizarlos de rehenes. Mis funciones

hijo de María Elena Cuesta Villanueva y Luis Alonso Santirso fecha de emigración Diciembre de 1952 causa Reunificación Familiar barco Silver Star salida Vigo parientes de acogida Padre lugar de destino La Habana vida laboral MINCIN (Ministerio de Comercio Interior) hasta 1964, MCM hasta 1989. CTC (Consejo de Trabajadores Cubanos) hasta 1990. SIME (Ministerio de la Industria Sideromecánica) hasta 1997 situación familiar Casado esposa Marta Blanca Martínez Águila origen Cubana hijos Marta Yamila, Luis Manuel y María de las Mercedes situación económica Jubilado ayuda externa del Gobierno Español regreso al lugar de origen Si

hija de José Etelvino Alonso Melendi y Presentación de la Prida Valle fecha de emigración 20 de agosto de 1941 causa huérfana barco Marqués de Comillas salida Bilbao (Puerto de Portugalete) parientes de acogida Tío/Juan Bautista de la Prida Valle lugar de destino La Habana vida laboral Planes especiales de Gobierno y Marina Mercante situación familiar Viuda esposo Santiago Manuel Eusebio López Guerra origen Cubano hijos Marina Genoveva, López Alonso y Lázaro Manuel López Alonso situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no contributiva regreso a lugar de origen Si afición Visitar museos, galerías de arte, teatro y vida social general un sueño «Unificación familiar, que nuestro familiares tengan facilidades para visitarnos, sin restricciones, sea cual sea el lugar donde vivan»

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Alonso González

JOSÉ SEGISMUNDO
/ San Martín de Grazanes (Cangas de Onís). 2 de mayo de 1924
«Cuando la Guerra Civil de España, caminaba once kilómetros para recoger un panecillo. En Cuba pude trabajar y construir una familia».
En España trabajé sembrando patatas y maíz, segando mucha hierba y recogiendo. Trabajé de criado en varios lugares y muy mal pagado. Cuando estalló la Guerra Civil, tenía tan solo 12 años y pasé muchas calamidades. Caminaba 11 kilómetros para recoger un panecito, eso era hasta dos veces semanales. Con la guerra no se podía trabajar en el campo, pues los aviones nos ametrallaban. Me vine para Cuba en el año 1944 en el barco Magallanes. Aquí trabajé 45 años de cantinero y en la fábrica de cigarros. Llevo 18 años retirado. Tengo 305 pesos cubanos que equivalen a unos 10 euros de retiro, más la pensión que manda mi Patria. Vivo con mi esposa y regresé una vez a Asturias pagado por mi hermano. Allá solamente me queda una sobrina en Gijón y la viuda de mi hermano. Mi sueño es poder viajar y ver lo que nunca he visto.

Antiguo cartel que se encontraba en las proximidades de la playa de Ancón en Trinidad y que fue derribado por un ciclón.

«(…) nos incorporamos a la columna N.º 1 José Martí, por orden de Fidel Castro, escondiendo a nuestros dos pequeños hijos por el peligro que corrían».

en la lucha revolucionaria en la Sierra Maestra fueron las de trabajar en un hospital de guerra. En el 1959 al triunfo de la Revolución, me incorporé a trabajar en Planes Especiales dirigidos por Fidel Castro hasta 1970, año en que pasé a la Marina Mercante, realizando trabajos sociales y posteriormente me incorporé a la Empresa Navegación Caribe como Jefe del departamento social. En esta esfera laboral me jubilé, siendo ésta mi condición actual. Atendí a La Pasionaria en su visita a Cuba y he recibido varias condecoraciones del Gobierno Cubano como: Medalla XX Aniversario, Medalla de la Clandestinidad, Medalla de la Columna N.º 1 José Martí, Medalla del 30 Aniversario de la Revolución, Medalla del 40 Aniversario de la Revolución, Medalla del 50 Aniversario de la Revolución, Medalla por la lucha de la liberación y otras. Mantengo mi ciudadanía española.

hijo de Ángel y Aurora fecha de emigración 6 de octubre de 1944 causa Económica barco Magallanes salida 11 de septiembre de 1944 parientes de acogida Dos hermanos lugar de destino La Habana vida laboral Cantinero; fábrica de tabacos situación familiar Casado esposa Coralia Barrera Castillo origen Cubana hijos Dos hijos situación económica Jubilado ayuda externa Pensión no contributiva regreso a lugar de origen Una vez afición Leer y el dominó un sueño «Recorrer y ver lo que nunca he visto»

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Álvarez Martín

Álvarez Mon

NELIS RAQUEL
/ Gijón. 28 de marzo de 1927
«Me cogieron las dos guerras, la de España y la de la Unión Soviética, soy «niña de la guerra». Nelís ha fallecido recientemente. R.I.P.
Nací en Gijón el día 28 de marzo de 1927. En el año 1937 por causa de la Guerra Civil me enviaron a la Unión Soviética, con mi hermana y hermano, a una casa de niños españoles. Cuando llegué allí, tenía 10 años. Estudiamos como niños rusos, teníamos pasaporte soviético porque Franco nos reclamaba y vivíamos como hispanos-soviéticos. Cuando llegamos a Leningrado nos separaron por diferentes casas de niños españoles y tuvieron que evacuarnos a distintas ciudades. Mi hermana murió de tuberculosis en la Unión Soviética, en Stalingrado y de ahí fuimos a parar a los Urales, huyendo de los alemanes. Me cogieron las dos guerras, la de España y la de la Unión Soviética. Más tarde en la Unión Soviética trabajé en la embajada cubana de traductora y un día el compañero Montané me propuso venir para Cuba. Ya en esos momentos mis padres estaban aquí. El Ministerio de Comunicaciones me dio una casa y me pusieron a trabajar de traductora. En el año 1969 llegué a Cuba. Viajaba por el trabajo con el CAME (Consejo de Ayuda Mutua Económica) a diferentes países de Europa con el Ministro y me daban la oportunidad de estar un mes de vacaciones en España con mi hija. Mi hija se casó con un hispano-soviético, estuvo aquí en Cuba y luego quiso regresar para Moscú, se quedó con sus abuelos paternos, después se casó allí y hace ya 22 años que emigró para España, tiene una niña que nació en Moscú y dos que nacieron en España. Soy miembro del Club Candamo de La Habana desde hace muchos años. Hace poco me llamaron para una reunión pero no pude ir por motivos de enfermedad.

ÁNGEL
/ Boal. 28 de enero de 1926
«Desde que llegué a Cuba en 1942, comencé a jugar fútbol con Juventud Asturiana y después con los profesionales en 1948 hasta que me retiré en 1950».
Nací en Boal el 28 de febrero de 1926 y mi vida ha estado desde siempre ligada al fútbol. Debuté a los 16 años con el Vegadeo y en diciembre de ese mismo año (1942), nos vinimos para La Habana, pues mi padre era cubano y por aquel entonces no estaba permitido que él nos enviara dinero desde Cuba. Para mi no fue ningún trauma, sentí nuestra partida como una aventura, con el único problema de que tuve que dejar mis estudios. En La Habana comencé a trabajar en los famosos almacenes Fin de Siglo hasta el año 1965. Desde que llegué a Cuba en 1942, comencé a jugar fútbol con Juventud Asturiana, donde también lo hacían mis dos hermanos; recuerdo que uno de los días más felices de mi vida fue cuando ganamos al Centro Gallego y nos hicimos con el campeonato de 1944. También competimos contra El Belén, donde jugaba Fidel Castro. Fui profesional desde el año 1948 hasta 1950. Estudié trabajos productivos hasta que me enviaron para Educación y me situaron en la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE), donde permanecí hasta 1986 que me retiré porque me dio un infarto y ya tenía los 60 años. Entonces pasé a ser entrenador de los escolares. En Cuba me casé cuando tenía 20 años con mi primera novia oficial, Rosa Colad, también hija de asturianos y con ella fundé una familia feliz. Llevamos juntos más de 64 años y tenemos tres nietos. Aquí me siento muy bien y mi equipo favorito es El Spoting de Gijón, al que sigo cuanto puedo.

Ángel Álvarez Mon, conocido como «Gallego Álvarez» es uno de los jugadores leyenda del fúbol cubano.

hija de Inés y Manuel fecha de emigración 1937 (Unión Soviética) causa Guerra Civil barco Un barco hasta Francia, de ahí un barco ruso que se llamaba Caperacha hasta Londres y allí otro barco hasta la Unión Soviética lugar de destino Moscú vida laboral Jubilada situación familiar Viuda esposo Alejandro Gerchensco origen ruso hijos Natasha situación económica Jubilada ayuda externa «Niña de la Guerra» regreso a lugar de origen Tres veces afición Viajar

hijo de Amelia Mon y Pío Álvarez casa del Rosito fecha de emigración 16 de diciembre de 1942 causa Económica barco Marqués de Comillas salida Vigo parientes de acogida Tía (Sergia Álvarez) lugar de destino La Habana vida laboral Fin de Siglo desde 1943 a 1968 EIDE (Escuelas de Iniciación Deportiva Escolar) Provincial desde 1968 a 1986 situación familiar Casado esposa Rosa Colad Colado origen Cubana, Hija de Asturianos hijos Ángel y Rosa María situación económica Jubilado ayuda externa Pensión no Contributiva regreso al lugar de origen Si un sueño «Ver algún día a los equipos de Gijón y Oviedo»

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Álvarez Morán

ISABEL ARGENTINA
/ Roces (Gijón). 2 de julio de 1923
«Atravesamos la Cordillera del Caúcaso a pie, comiendo las sobras que arrojaban los soldados del ejército rojo».

La historia de la intensa vida de Isabel Argentina Álvarez Morán, ha sido escrita por ella misma y publicada bajo el título: «Historia de una niña de la guerra» por la Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2005, extraída a su vez de la edición realizada por la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Gijón. Visitamos a Isabel Argentina en su casa de La Habana, un frío día de enero de 2010 y la primera impresión que nos dió esta mujer luchadora, fue la de vivir por fin en paz y rodeada del amor de su familia. Desafortunadamente, a los pocos días de realizar esta entrevista, fallecía su esposo, Francisco Rey Balbís «Moncho», destacado guerrillero comunista, con el que se había casado en el año 1964. El breve resumen de esta vida de novela, que transcurre en tres continentes, comienza con su nacimiento el 2 de julio de 1923 en el barrio de Roces de Gijón. Cuando Isabel cuenta con apenas un año, la familia emigra a Argentina pero regresan sin suerte en 1933. Su abuela la cuidaba hasta que ésta enfermó de tuberculosis poco antes del inicio de la Guerra Civil y no vuelve a saber más de ella. A Isabel la llevan al Refugio Rosario Acuña, instalado en una finca de la familia Figaredo en Gijón, hasta que el 23 de septiembre de 1937, junto con más de mil niños, embarca, acompaña de su hermana, en un carguero de patatas con rumbo al puerto francés de St. Nazaire, donde hacen escala hacia Leningrado. Esta lúcida mujer de 87 años, recuerda con total claridad el apoteósico recibimiento que la antigua URSS hizo a los llamados «niños de la guerra», un día del mes de octubre de 1937, cuando ella contaba con tan solo 14 años. Las autoridades rusas se hacen cargo de los niños y los reparten por distintos internados y residencias, donde, según su experiencia, los trataron muy bien. Estudió los primeros años en un internado de Leningrado y pos-

Por si eran pocos los sufrimientos que a esta «niña de la guerra» le tocaron vivir, cuando estaba en la URSS, su pequeña hija fallece debido a la mala alimentación. Isabel no tiene ni donde enterrarla y vaga con ella varios días hasta que consigue incinerarla (...)

hija de Isabel Morán y Juan Bautista Álvarez fecha de emigración 23 de septiembre de 1937 causa Guerra Civil Española barco Carguero de patatas salida Gijón parientes de acogida Autoridades rusas lugar de destino Leningrado vida laboral Enfermera; traductora. situación familiar Viuda esposo Francisco Rey Balbín «Moncho» origen Gallego hijos Una hija adoptiva situación económica Jubilada ayuda externa Gobierno Español regreso al lugar de origen No

Por fin, en Cuba, consiguió formar una familia feliz al casarse en 1964 con el reconocido guerrillero comunista Francisco Rey Balbín «Moncho», viudo y con una hija.

teriormente hizo enfermería hasta que se vió sorprendida por el estallido de una nueva contienda: la Segunda Guerra Mundial, siendo entonces cuando Isabel sufre terriblemente y consigue sobrevivir gracias a que vivía cerca del Estado Mayor, donde conseguía un mínimo de alimentos, compuestos por frigoles y 90 g. de pan hecho con serrín y harina. En febrero de 1942, junto con un grupo de compañeros, huye del cerco alemán de Leningrado hasta llegar a pie del Caúcaso, donde tuvieron que tomar una dificilísima decisión: o atravesaban los 3000 metros de la cordillera, descalzos y por caminos desconocidos, o se quedaban atrapados en un bosque a merced de los alemanes... Afortunadamente llegó el ejército rojo a la desbandada y aprovecharon para cruzar con ellos la cordillera, comiendo las sobras que éstos tiraban. Después de una durísima semana, consiguen llegar a la carretera de Georgia, donde los recogió un camión que los llevó hasta Sujumi y posteriormente se desplazan en tren hasta Tivilisi, donde se encuentran en un estado absoluto de abandono durante dos semanas. Un militar se hace cargo del grupo compuesto por unos cincuenta adolescentes y los coloca en fábricas de seda para paracaídas, donde tenían que meter las manos en agua a 80 ºC y vivían en un albergue terrible, durmiendo de dos en dos, tapados por sucias mantas y rodeados de ratas. Su único alimento eran 400 g. de pan al día. Después de ocho meses en esta situación, los jóvenes españoles no resistieron más y se pusieron en huelga. Gracias al apoyo de una inspectora,

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Su nieta y biznieto. En la URRS.

Con su hija.

consiguieron unas mejores condiciones de vida, hasta que llegó el invierno y los abandonaron de nuevo a su suerte. Cada uno de los jóvenes se dedicó a lo que pudo e Isabel se puso a tejer hasta que de nuevo consiguió reincorporarse a las clases de enfermería. Se casó con un georgiano y tuvo una niña. Pero, aunque parezca que en esta ocasión la vida de Isabel ve por fin un poco de luz, la tragedia la está esperando de nuevo. La familia de su esposo no la quiere y la vida se le hace imposible, por lo que decide ir a Moscú, en busca de un colectivo de niños de la guerra que trabajaba en una fábrica. La suerte no la acompaña y tiene que dejar a su niña en una casa de acogida, donde ella consigue un empleo como educadora en unas condiciones penosas, por lo que decide ponerse a trabajar de enfermera mientras vive en varias casas de amigos. Por si eran pocas las desgracias, su hija, enferma de diarrea debido a la mala alimentación, fallece. Isabel no tiene ni donde enterrarla y vaga con ella varios días hasta que consigue incinerarla. Trabajó 25 años como enfermera de servicio a domicilio en la URSS, hasta que le propusieron ir a Cuba de traductora para las Fuerzas Armadas. Acepta la propuesta y cuando llega al aeropuerto de La Habana no

hay nadie esperándola. Una responsable de la enseñanza la aloja en el hotel Habana Libre y pasa a trabajar para la Universidad, no siendo hasta año y medio después, cuando los militares se enteran de que ella ya estaba en Cuba y la reclaman, pero la Universidad gana el pleito y permanece con ellos durante cuatro años, dentro del departamento de Geografía del Instituto de la Academia de Ciencias de Cuba, donde le fue muy bien, según sus palabras, hasta que por motivos de salud tuvo que retirarse dos años antes de la jubilación, con un salario de 338 pesos cubanos, los cuales también le costaron conseguir, ya que no querían reconocerle los 15 años de trabajo en la URSS. Sus años más felices son los vividos en Cuba. En 1964, por fin, encuentra al compañero de su vida: Francisco Rey Balbís, el cual dirigió la guerrilla antifranquista en Galicia y posteriormente se incorporó al Partido Comunista Cubano, después de su exilio en Francia. Cuando se casó con Francisco, éste estaba viudo con una hija y con ellos reconstruyó su vida en La Habana, donde es querida y respeta. Su mayor ilusión es cuidar de su viznieto, leer y coser tranquilamente, rodeada de una familia que la adora.

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Álvarez Rodríguez

Álvarez Tarrazo

AURELIA
/ La Mortera (Tineo). 13 de febrero de 1921
«No he regresado nunca a mi tierra, cuando era joven no había dinero y ahora estoy viejecita y no quiero viajar».

Mª JOSEFA
/ Grado. 6 de mayo de 1934
«Llegué a La Habana con 24 años para reunirme con mi padre y otros familiares. Desde hace muchos años quedé casi sola y me desenvuelvo en mis asuntos y en la Federación Asturiana».
Nací en un pueblo de concejo de Grado y a los 24 años vine para La Habana en el barco Covadonga que salía de Gijón con el fin de reunirme con mi padre que ya vivía aquí. Los primeros años en Cuba estuve con mi padre y hermano que trabajaban en un garaje. En abril de 1968 falleció mi padre y quedé atendiendo a mi tío hasta 1986. A partir de la muerte de mi padre comencé a trabajar hasta jubilarme en 1991. Con limitaciones, pero siempre fuimos felices visitando a otros familiares en Ciego de Avila y en La Habana. Desde hace muchos años quedé casi sola y me desenvuelvo en mis asuntos y en la Federación Asturiana. Gracias a los recursos del Gobierno Español y su preocupación por nosotros tengo lo indispensable y he podido visitar Asturias en varias ocasiones.

Nací el día 13 de febrero de 1921 en Asturias en La Mortera que pertenece al Concejo de Tineo. Allí viví hasta los 28 años, trabajando en el campo desde pequeña. Me crió mi familia paterna pues mis padres emigraron para Cuba cuando yo tenía tres añitos. Después de 25 años, mis padres me piden que venga a Cuba. Al llegar, me fui a vivir a casa de mis padres en El Vedado de La Habana. Inmediatamente comencé a trabajar de manejadora, posteriormente trabajé en una cafetería de dependiente donde me retiré a los 64 años. Me casé aquí en Cuba y a los 38 años, tuve un hijo de ese matrimonio de cuya persona estoy divorciada. Actualmente vivo sola, pues mi hijo está casado y vive en otro lugar. No he regresado nunca a mi tierra, cuando era joven no había dinero y ahora estoy viejecita y no quiero viajar. Me siento bien en Cuba donde he hecho mi vida.

Lista de pasajeros del buque Covadonga. Pasaporte de 1958, fecha de su salida para Cuba.

hijo de Ceferino Álvarez Suárez fecha de emigración 27 de marzo de 1949 causa Los padres vivían en Cuba barco Nova Lisboa (barco portugués) salida Gijón. 23 de febrero 1949 parientes de acogida Padres lugar de destino La Habana vida laboral Manejadora en una cafetería situación familiar Divorciada hijos Un hijo situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no Contributiva regreso a lugar de origen No

hija de José y María casa Quendo en la Ferreiría fecha de emigración 9 de mayo de 1958 causa Reunirse con su padre en Cuba barco Covadonga salida Gijón parientes de acogida Padre, tío y primo lugar de destino La Habana vida laboral Taller de costura situación familiar Soltera situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no Contributiva regreso al lugar de origen Seis veces

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Amago Pérez

LIDIA
/ Mendones (El Franco). 20 de Mayo de 1945
«Cuando tenía 9 años mi madre falleció y entonces mi abuela me puso a trabajar de criada para ella hasta que mi padre, que estaba ya en Cuba, me reclamó».
Mi madre enfermó cuando yo tenía 6 años y mi padre ya estaba en Cuba. Ella no pudo llegar a venir a reencontrarse con mi padre, falleció cuando yo tenía 9 años. Entonces pase de criada con mi abuela, hasta que mi padre me reclamó. Vine tiste, pero esa era la única salida que tenía y él era mi única familia. Mi padre era dueño de una bodega que fue intervenida en 1977. Vine en avión de Iberia; tan solo éramos seis viajeros y recuerdo que era un vuelo de la operación Peter Pan. Nada más llegar a La Habana me puse a estudiar secretariado. A los 18 años me casé con un cubano y he tenido tres hijos, de los cuales uno vive en Asturias, otro en Benidorm y otro aquí.

hija de Jesús y Luisa fecha de emigración 15 de Agosto de 1963 causa Me quedé huérfana de madre medio de transporte Avión salida Madrid parientes de acogida Padre lugar de destino La Habana vida laboral Empresa estatal textil situación familiar Soltera hijos Tres hijos situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen Tres veces

Lidia a llegado a ser delegada del Poder Popular y es Vicepresidenta de la Asociación de El Franco del Centro Asturiano de la Habana. Lidia Amargo es la última asturiana en emigrar a Cuba (1963).

Me puse a trabajar en la sastrería del «Atelier del Estado» y me hice técnico medio, hasta que en 1988 tuve que operarme de la columna y al ser además diabética, me jubilan por el Gobierno Español. Primero cobré la incapacidad y posteriormente opté a la pensión no contributiva con la que puedo vivir feliz. Fui delegada del Poder Popular y soy Vicepresidente de la Asociación de El Franco. Volví a Asturias en tres ocasiones y conservo una buena relación con la familia de España, donde tengo una tía y dos primas que son como hermanas. Ahora de jubilada, empleo mi tiempo en ayudar socialmente y lo que más me gusta es enseñar.

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Ambou Hidalgo

AIDA
/ Oviedo. 7 de noviembre de 1936
«(…) fuimos acogidos por el gobierno cubano, de forma provisional, como refugiados políticos que pronto retornarían a España. Pero la provisionalidad duró toda nuestra vida».

Nací el mismo año que estalló la Guerra Civil española y al correr de los años mis impresiones más fuertes fueron las que dejó la guerra de invasión de fuerzas extranjeras en España (1936-1939), que forzó a las fuerzas republicanas a huir del genocidio que se cometía en cualquier región del país, así como los miles de refugiados españoles que cruzaron los Pirineos para quedar confinados en el sur de Francia en campos de concentración, creados por el gobierno francés para cumplir con su política de No Intervención. Gracias a la solidaridad internacional se adaptaron barcos mercantes en barcos de pasajeros, así y en distintos barcos salieron nuestras familias para diferentes partes del mundo. Nosotros partimos en el barco La Salle hacia Santo Domingo y al cabo de un año fuimos acogidos por el gobierno cubano, de forma provisional, como refugiados políticos que pronto retornarían a España. Pero la provisionalidad duró toda nuestra vida. Aquí estudié siempre empujada por mis padres hasta graduarme de Arquitecto en la Universidad

En Asturias con su madre Mercedes cuando ya había estallado la Guerra Civil.

Su padre Juan Ambou fue un destacado participante en la Revolución de Octubre de 1934.

hija de Juan Ambou Bernat y Mercedes Hidalgo Iglesias casa La Argañosa fecha de emigración 1939 causa Guerra Civil Española barco La Salle salida Burdeos (Francia) parientes de acogida Funcionarios estatales lugar de destino Santo Domingo vida laboral Arquitecta. Doctora en Ciencias Técnicas situación familiar Divorciada hijos Vicente y Mercedes situación económica Jubilada del estado cubano ayuda externa Pensión de España regreso al lugar de origen 1997/Plan Añoranza afición Lectura, artesanía, juegos de mesa un sueño «Que mis descendientes se vean logrados en sus profesiones y trabajos»

de La Habana en 1962. Me casé en 1956 con el ingeniero Vicente Monzón del cual tuve mis dos maravillosos hijos. Siempre viví con mi madre, asturiana, en el amplio sentido y significado de la palabra, ejemplo para mí en todo. Murió sin poder ver de nuevo a su Oviedo. También aspiré al doctorado en Ciencias Técnicas, el cual pude ver culminado después de varios años de estudios en Varsovia, Polonia ITS (Instituto de la Construcción). Esto pude realizarlo gracias a la ayuda y empuje de mi madre. Mis hijos: Vicente, graduado de Economía se dedicó a la Literatura y ha ganado varios premios nacionales e internacionales. Mi hija, Mercedes, graduada en Psicología trabaja con niños con problemas de conducta. Mi nieto Adrián es artista plástico con interesantes propuestas en la música llevada a la plástica a través de luces y efectos. Ha sido también premiado por sus aportes Nacionales e Internacionales. Los otros dos nietos aún estudian en escuelas de nivel medio.

PREÁMBULO DE LEJANÍAS
Al romper la mañana; inicial del viaje. Un niño, un niño-hombre, un hombre, desespereza el horizonte. El camino dedicado a sus pasos calza prisa y trashuma costumbres propicias al anidar de las estrellas. Por fin la partida. Ese irse sin llegar, lejanías puente, la tierra presentida, la tierra pretendida, poniendo en hora los sueños. Al fondo, en la ventana que se dice silencio, lo observa, lo asume un adiós que es un beso lluvioso desprendiéndose de la madre, un despedirse, un desasirse hasta hacerse casi recuerdo...

PREÁMBULO DE LEJANÍAS (2010) 100 x 81 cm. Acrílico sobre lienzo

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Anés López

Artidiello Crespo

JESÚS
/ Martintorín (Villayón). 26 de abril de 1931
«Salí en el año 1957 para coger el barco Santamaría en Vigo, donde lo que más me impactó, fue ver a los estibadores negros, ya que era la primera vez que veía a hombres de otra raza».
Nací en el pueblo de Martintorín de Villayón, hijo de campesinos con cuatro hijos, de los que yo era el más pequeño. Tenía unos tíos en La Habana que venían de vacaciones y me convencieron para que emigrara con ellos. Salí en el año 1957 para coger el barco Santamaría en Vigo, donde lo que más me impactó, fue ver a los estibadores negros, ya que era la primera vez que veía a hombres de otra raza. Cuando llegué, mis tíos me estaban esperando en el muelle y viví un tiempo con ellos hasta que me puse a trabajar de «carrero», (vendedor ambulante de galletas y confituras), para la empresa privada La Ambrosía. Luego pasé a una bodega en Maríanao, hasta que compré un café en La Habana Vieja, donde estuve hasta que la nacionalización en el año 1968. Entonces me puse a trabajar en transporte, con camiones privados y después en el MITRANS (Ministerio de Transportes). Terminé mi vida laboral en «Camiones Habana», donde me jubilé por enfermedad. Me casé en 1971 y aunque no tenemos hijos, tenemos muy buenos vecinos. Mi afición es leer y ver fútbol y lo que más deseo es volver siempre que pueda a Asturias. Estoy contento en Cuba y conservo el trato con mi familia en Villayón y con una sobrina que vive en Gijón.

ÁNGEL
/ Melarde (Piloña). 11 de mayo de 1929
«Cuando la Guerra Civil, a mi padre se lo llevaron a luchar a los dos frentes. Éramos once hermanos y un día en una fiesta me propusieron venir para Cuba y no lo pensé».
Nací el 11 de mayo de 1929, en un pueblo que se llama Melarde, parroquia de Villamayor perteneciente al concejo de Piloña. Empecé a trabajar en la agricultura desde niño. Cuando la Guerra Civil, a mi padre se lo llevaron a luchar a los dos frentes. Éramos once hermanos y un día en una fiesta me propusieron venir para Cuba y no lo pensé. Cuando tenía 18 años, embarqué en el Marqués de Comilla, en Gijón, arribando a La Habana el 23 de junio de 1948. Cuando llegué a Cuba me fueron a recoger al barco y me llevaron a un cuarto del Hotel Continental, hasta que después de un mes me encontré con unos amigos de mi pueblo que me recogieron y me llevaron a vivir con ellos. Empecé a trabajar como auxiliar de limpieza el 4 de julio de 1948 en la Casa de Perna (casa de empeño), después fui encargado, donde estuve hasta el año 1976 más o menos. Después pasé a trabajar en la ferretería La Fuente de cajero y terminé de administrador en la Joyería El Marfil. Posteriormente me acogí al retiro. Regresé a Asturias después de 44 años, invitado por mis hermanos para visitar a mi madre. A mi padre no lo pude volver a ver. Volví en otra ocasión con mi señora por el Imserso. Tengo tres hijos de mi primer matrimonio y del segundo, tengo una hija. En la actualidad vivo feliz con mi esposa; aquí he hecho mi vida y he construido mi familia. En Cuba me siento muy bien.

Con su esposa, Elida.

Buque Marqués de Comillas. Foto cedida por la Autoridad Portuaria de Gijón.

hijo de Manuel y Consuelo fecha de emigración 22 de junio de 1957 causa Económica barco Santamaría salida Vigo parientes de acogida Tíos lugar de destino La Habana vida laboral Vendedor de galletas/Hostelería/Transporte situación familiar Casado esposa Elida de la Caridad Castro Veloso origen Cubana hijos No situación económica Jubilado ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen Varias veces afición El fútbol y leer un sueño «Volver a Asturias»

hijo de Jesús y Carmen fecha de emigración 30 de mayo de 1948 causa Problemas económicos barco Marqués de Comillas salida Puerto de Gijón parientes de acogida Amigo de la familia (Sacramento Marina) lugar de destino La Habana. Oficios 212 (Hotelito) vida laboral Casa Perna (Casa de Préstamos) situación familiar Casado esposa Clara Luz Sánchez Hernández origen Cubana hijos Ángel, Ignacio, Jorge y Daiyana situación económica Jubilado ayuda externa Ayuda no Contributiva regreso al lugar de origen 1991/1999 motivo Visita familiar afición La Pelota, Fútbol un sueño «Ver a mis hermanos otra vez»

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Bada Pérez

Betancourt Coello

JOSÉ
/ Arenas de Cabrales (Cabrales). 14 de mayo de 1917
«A mis 93 años solo hago recordar (...)».

MANUEL
/ La Franca (Ribadedeva). 13 de septiembre de 1935
«Yo llegaba de un país castigado por una dura postguerra, donde la pobreza y la tristeza eran dominantes. Cuba nos dio la oportunidad de estudiar y trabajar».
Nací en el año 1935 y toda mi niñez estuvo influenciada por la Guerra Civil, tanto la guerra como la postguerra, con todas las secuelas, como la muerte de mi padre en el bombardeo de Guernica o la desaparición de dos tíos. A los 14 años viajé con mi madre a Cuba, reclamado por el que sería mi padrastro, el cual ya vivía en Cuba y era excombatiente de las Brigadas Internacionales. Conservo el diploma que nos daban a los que hacíamos el viaje en avión, que por aquel entonces era de 23 horas, con escalas en Lisboa, Azores y Bermudas. La compañía era Cubana de Aviación y el avión se llamaba «Estrella de Cuba». En aquellos tiempos, atravesar el Atlántico en avión era toda una odisea y más para mi que con 14 años, fue toda una aventura. Al llegar comencé a realizar algunos estudios y a trabajar.

José Bada Pérez nació en Arenas de Cabrales el 14 de mayo de 1917 en la casa conocida como «de las fuentes». Es hijo de Constantino y Trinidad, nativos del mismo pueblo, donde vivió hasta que en 1958 emigró a Cuba en busca de una vida mejor, viajando por vía aérea en la compañía Cubana de Aviación. Cuando llegó a Cuba se dirigió a Camagüey, donde tenía un hermano y donde solamente permaneció tres meses. La proximidad del triunfo de la Revolución le hace trasladarse a La Habana, allí le recoge Ana Rosa Montejo, una amiga de la familia y en el año 1958 comienza a trabajar en una bodega. En 1969 se casa con su actual esposa, Auxilia Vega García y desde entonces viven en la casa familiar del Cerro. No tuvieron hijos ni tienen familia en Cuba. Regresaron una sola vez a España en un viaje del Imserso en 1999, ayudados por el alcalde de su concejo, Antonio Pérez Prieto, el cual visitaba a todos los nativos de Cabrales, pero desde que no fue reelegido, perdieron todo contacto con el Plan Añoranza y a su vez con la familia de Asturias. A sus 94 años, solo hace recordar en su solitaria casona del Cerro y su sueño sería reencontrarse con su familia asturiana.

Con su esposa Auxilia Vega.

El fútbol ha sido la afición principal de Manuel.

hijo de Constantino y Trinidad fecha de emigración 1958 causa Problemas económicos medio de transporte Avión/Cubana de Aviación salida Madrid parientes de acogida Hermano lugar de destino Camagüey vida laboral Bodega situación familiar Casado esposa Auxilia Vega García origen Cubana hijos No situación económica Jubilado ayuda externa Ayuda no Contributiva regreso al lugar de origen 1999 afición Recordar un sueño «Vover a Asturias y reencontrarse con la familia»

hijo de Carmen y Luis fecha de emigración Febrero de 1951 causa Situación económica y política de España por la guerra barco Avión.Cubana de Aviación salida Madrid parientes de acogida Tíos y primos lugar de destino La Habana (Maríanao) vida laboral Tienda París Viena y Ministerio de Educación situación familiar Casado esposa Olga Rodríguez Betancourt origen Cubana hijos Dos hijos situación económica Jubilado ayuda externa Del Estado Español regreso al lugar de origen Julio de 1981 motivo Visita a los familiares afición Fútbol un sueño «Regreso a la Patria»

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Bode Peón

MARIO
/ Linares (Ribadesella). 25 de julio de 1927
«A mi mujer la conocí al día siguiente de mi llegada, pero yo, que era muy juerguista, no le pedí matrimonio hasta más tarde, (…)». Mario falleció días después de esta entrevista. R.I.P.
Nací en 1927 en la aldea de Linares, perteneciente al concejo de Ribadesella. En mi casa querían que estudiara para maestro pero yo les repetía el dicho «pasa más hambre que un maestro de escuela». En una ocasión, un tío que vivía en La Habana, y estaba de vacaciones en nuestra casa, le dice a mi madre que porque no me manda a estudiar a Madrid, entonces ella le contestó que en Madrid si que no iba a hacer nada, que mejor me iba con él para Cuba... esto fue el 2 de septiembre de 1947 y el día 4 ya estaba embarcando con mi tío, así que apenas me dio tiempo a despedirme. Recuerdo que la que más lloraba era mi abuelita, que ya era mayor y decía que no me volvería a ver, como así fue. Salimos del puerto del Musel en Gijón en el buque Magallanes que hacía escala en Nueva York. A los dos días de llegar, ya me puse a trabajar en la mueblería de mi tío, donde estuve hasta el año 1963, cuando la nacionalizaron. Luego pasé a una ferretería y a diferentes comercios y también di clases a distintos organismos hasta que me jubilé en 1988. A la que hoy es mi mujer, Josefina Calvo, la conocí al día siguiente de mi llegada a La Habana, pero yo, que era muy juerguista, no le pedí matrimonio hasta más tarde, cuando mi tía me advirtió de que ella no era como las otras muchachas. Así que sin pensarlo más, ya que ella es muy bonita, le pedí que nos casáramos de sopetón. Yo tenía una pierna escayolada y la premura de la boda hizo que hubiera comentarios de todo tipo. Cuando íbamos para el altar oí decir «...ya será rico ese cojo para casarse con una chica tan bonita…». Por otro lado, las amigas de la novia hacían cuentas, pensando que ella ya estaba embarazada. No aplazamos la boda, a pesar de mi pierna rota, porque sino yo tendría que ingresar en La Covadonga y prefería que ella me cuidara. Vivimos en la Habana Vieja, en la misma casa donde nació mi mujer y aquí nos sentimos muy bien.

Certificado que recibían los que viajaban en Avión (1950).

Mi primer trabajo fue en los almacenes Paris Viena, en Monte N.º 305. Cuando triunfa la Revolución Cubana me incorporo a un curso militar donde me gradúo como oficial y estoy en las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias) durante 10 años, fecha en que fui desmovilizado para pasar un curso preparatorio en la antigua URSS con la finalidad de asumir la dirección de escuelas politécnicas, tarea que desarrollé durante 17 años en diferentes provincias: La Habana, Pinar del Río y Cienfuegos. Simultáneamente con mi trabajo, estudié y me gradué en la carrera universitaria docente. Después pasé a ocupar el cargo de Metodólogo en el MINED (Ministerio de Educación) durante 12 años hasta que me jubilé. Me casé con una cubana y tuve un matrimonio feliz y permanente, tengo dos hijos. Los dos recibieron estudios superiores. Mis hijos y toda mi familia los eduqué en el amor a mis raíces españolas. Mis hijos, así como mi esposa, son ciudadanos españoles y he tenido la dicha de que los tres hayan viajado a conocer la patria chica: Asturias. En la actualidad mantengo una situación estable gracias a la contribución que recibo del Estado Español, del cual me siento agradecido y orgulloso por la atención que ha mantenido hacia sus emigrantes. Manuel, en el libro Asturias en la Memoria de la profesora y periodista Miriam Rodríguez Betancout (Premio Nacional de Periodismo 2010), dice: «Recuerdo que a mi llegada a Cuba no paraba de hablar de Asturias, de sus prados, de sus playas, de la comida, para mi nada era como mi tierra, pero con el tiempo comprendí que cada lugar tiene sus cosas buenas. Yo llegaba de un país castigado por una dura postguerra, donde la pobreza y la tristeza eran dominantes. Cuba nos dio la oportunidad de estudiar y trabajar. Aquí hice mi vida, me casé con una hija de asturiano y canaria».

Mario fue presidente por más de 20 años de las sociedades de Cangas de Onís, Parres y Amieva, deja tras si una importante labor dentro del movimiento asociativo y un grato recuerdo entre asturianos y cubanos.

hijo de Evaristo Bode y Dolores Peón casa Peón fecha de emigración Septiembre de 1947 causa Laborales barco Magallanes salida 4 de septiembre de 1947 parientes de acogida Luciano Peón Migoya lugar de destino La Habana vida laboral Comercio situación familiar Casado esposa Josefina Calvo Alonso origen Cubana hijos María Eugenia situación económica Jubilado ayuda externa Pensión No Contributiva regreso a lugar de origen 1957/1995/1999 afición La caza menor y el dominó un sueño «Poder regresar al lugar de nacimiento aunque ya es muy difícil por mi edad que ya tengo 82 años»

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Carbón Cutiérrez

Caso Gómez

MARÍA LUISA
/ LLanes. 22 de marzo de 1934
« Soy «niña de la guerra». Cuando mi hermana falleció en un campo de refugiados francés, el cura no quiso enterrarla porque dijo que éramos comunistas».
Nací en Llanes, Asturias, el día 22 de marzo de 1934. Mi padre era ingeniero de las fábricas de armas y era republicano. Tuvimos que salir huyendo a la carretera porque éramos perseguidos. Nos montamos en un camión con otras personas que iban huyendo también y en la frontera de Francia nos quitaron todo y después nos llevaron a un campo de refugiados que era una iglesia y un cementerio abandonados; nada más había mujeres y niños. Allí mi hermanita enfermó y falleció y el cura no la quiso enterrar, pues decía que éramos comunistas y entonces ahí mismo, en una cajita de bacalao la enterraron. Al año, mi familia, que tenía mucho dinero, nos sacó de allí en el barco de la Cruz Roja y escondidos dentro del mismo, llegamos a Inglaterra. Hicieron los trámites para irnos para Francia y de allí vinimos enseguida para Cuba donde nos establecimos, porque mis abuelos ya vivían aquí y tenían propiedades. A mi padre lo iban a fusilar y logró escapar vestido de cura por una persona que lo ayudó. Después vino para Cuba. Llegué a Cuba cuando tenía 4 años, estudié y me gradué en la Habana Bussines. Fui alfabetizadora voluntaria. Mantengo buenas relaciones con mi familia de Asturias. Soy socia de la Sociedad Partido Judicial de Llanes, pero no puedo ir a las actividades porque me encuentro enferma de la cervical y dependo de otra persona para salir a la calle. Me he casado tres veces. Aquí he sido muy feliz con mi familia. Gracias al Gobierno Español no tengo necesidades económicas, y tengo asegurada mi vejez.

ISMAEL RAMÓN
/ Besnes (Peñamellera Alta). 23 de Enero de 1928
«En Cuba tuve mi familia y viví cada momento de los retos en este país; siempre me sentí bien, con la añoranza de mi aldea, mi gente y Asturias y de mi madre a la que nunca volví a ver».
Mi padre estaba en Cuba desde 1914 y era indiano bodeguero. Mi madre, trabajaba para sacarnos adelante a mí y a mi hermano con la ayuda que recibía de mi padre desde Cuba. Estuvimos al amparo de mi abuelo, abuela y demás familiares. Cuando la Guerra Civil, no lo pasamos mal, ya que la guerra cogió a mi padre en la aldea. Yo salí de mi casa en Besnes el 9 de septiembre de 1948, con 20 años, justo después de la fiesta del 8 de septiembre, a las 2 de la madrugada, yo solo, con dirección a Bilbao. Allí tomé el barco Magallanes que me trajo a La Habana, donde mi padre era el dueño de una bodega que se llamaba Caso e Hijo, donde trabajé hasta la llegada de la Revolución. Entonces mi padre se jubiló y yo me quedé con la bodega que estaba en La Habana Vieja. Me casé y tengo un hijo que vive en Valencia y está muy bien. Posteriormente continué, ya con la Revolución, con la bodega, hasta que me jubilé. Siempre fui ahorrador y viví en el mismo municipio del 10 de Octubre. Me adapté bien al nuevo régimen y me siento feliz. Ahora vivo solo, con mi perro, en una sencilla, pero bella casita unifamiliar y tengo muy buenos amigos que se ocupan de mi. Me emociono y lloro cuando hablo de mi tierra y aún conservo el acento asturiano. Mi casa está llena de recuerdos de Asturias, hasta tengo una vara de avellano de la casa de Besnes con la bandera de Asturias, pero en La Habana he hecho mi vida y es aquí donde tengo mi casa y mis amigos. Aquí tuve mi familia, esposa e hijo y viví cada momento de los retos en este país y siempre me sentí bien, con la añoranza de mi aldea, mi gente y Asturias y de mi madre a la que nunca volví a ver. He regresado en dos ocasiones y he podido ver a mi hermano que dejé pequeño y al resto de mis amigos asturianos. Gracias al Estado Español vivo sin necesidades de primer orden y mi hijo está en Valencia, lo que me llena de felicidad.

Ismael vino para Cuba en el año 1984 embarcado en el buque Magallanes. Imagen superior. El buque Magallanes fue botado el 1 de mayo de 1926 y estuvo amadrinado por la reina Victoria Eugenia.

hija de María Luisa y Florentino fecha de emigración 1938 causa Guerra Civil barco Orinoco (alemán) lugar de destino La Habana situación familiar Viuda esposo Andrés Allegue origen Cubano hijos Dos hijas situación económica Jubilada ayuda externa Pensión «Niños de la Guerra» regreso al lugar de origen Cuatro veces afición Teatro, Conferencias, Conciertos un sueño «Vivir lo mejor posible lo que me queda de vida. Practico yoga el cual mejora mi espiritualidad»

hijo de Ismael y Zita casa Del Llano fecha de emigración 9 de Septiembre de 1948 causa Económica barco El Magallanes salida Bilbao parientes de acogida Padre lugar de destino La Habana vida laboral Bodeguero situación familiar Viudo hijos Un hijo (vive en Alicante) situación económica Jubilado ayuda externa Pensionista del Gobierno Español regreso a lugar de origen 2000/2008 con el programa Imserso) motivo Visitar a familiares y amigos afición Viajar un sueño «Quedarme como estoy y cuando llegue la hora que sea de repente»

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Castaño Díaz

Caunedo Feito

ORFELINA
/ Peirones (Boal). 25 de marzo de 1932
«Aquí en La Habana trabajé desde 1953 de costurera en los famosos talleres de El Encanto».

JULIO
/ Caunedo (Somiedo). 18 de abril de 1924
«Mi vida fue intensa y de trabajo, por ello me siento realizado y feliz». Julio ha fallecido recientemente. R.I.P.

Cuando tenía la edad de 4 años, mi padre fue detenido por los franquistas, después de estar escondido dos años y llevado prisionero a Miranda del Ebro, quedando mi madre sola, al cuidado de tres hijos. Yo pude estudiar primaria terminando el sexto grado, aprendí corte y costura y trabajé en una sastrería, posteriormente trabajé en Gijón de sirvienta para ayudar a mi madre en el cuidado de mis dos hermanos. Mi madre, para poder resistir, hubo de dedicarse al contrabando llamado en aquel entonces «estraperlo», por lo que fue detenida en varias ocasiones por la entonces represiva Guardia Civil. Mi padre, de origen cubano, y varios cubanos también republicanos, fueron repatriados para Cuba por el Partido Popular. Posteriormente en 1953, fui reclamada, junto con mi hermano y mi madre. Aquí en La Habana trabajé desde 1953 de costurera en los talleres de El Encanto, llegando a ser Jefa de Brigada y Jefa de Control de la Calidad hasta que me jubilé. Como todo emigrante, mi esposo y yo a base de trabajar a tope, ahorrábamos para enviar ayuda a los familiares que quedaron allá en España; él a su madre y hermana y yo a mi hermana que vivía en Avilés. Mi deseo es poder regresar algún día a Asturias.

Mi abuelo era carpintero en La Habana, cuando en el año 1926, nos vinimos toda la familia para Cuba, en el barco Alfonso XII que salía de Gijón. En Cuba hice la enseñanza y me llegué a especializar en Comercio Exterior. En 1942 con mi hermano, abrimos una ferretería en la que trabajé hasta 1961 cuando llegó la intervención. En 1960 comencé a trabajar en Comercio Exterior hasta 1966 y después pasé al MICONS (Ministerio de la Construcción), hasta jubilarme en 1994. En Cuba me integré bien, participé en la lucha clandestina contra Batista y después del triunfo de la Revolución participé en múltiples tareas. Me casé tres veces y tengo tres hijos y 3 nietos; uno de los hijos vive en Madrid. Ya no tengo familia de origen pero me encanta volver a España. Mi vida fue intensa y de trabajo, por ello me siento realizado y feliz. Tengo muchas aficiones, entre las que se encuentra el beisbol y conversar con mis amigos en el parque.

Julio, con un buen amigo, en el Centro Asturiano de La Habana. (Enero 2010).

hija de José y Ángela fecha de emigración 13 de julio de 1953 causa Reunificación familiar barco Marqués de Comillas salida 13 de julio de 1953 (Gijón) parientes de acogida José Castaño López (padre) y hermano lugar de destino La Habana vida laboral Jubilada situación familiar Casada esposo José César Pérez Fernández origen Villanueva Boal (Asturias) hijos José César Pérez Cataño ayuda externa Pensión no Contributiva regreso a lugar de origen 1993 afición Leer un sueño «Poder regresar algún día al lugar de origen»

hijo de Servando y Sabina fecha de emigración 1926 causa Económica y reencuentro familiar barco Alfonso XII salida Gijón parientes de acogida Abuelo lugar de destino La Habana vida laboral Comercio Ferretería Comercio Exterior y Ministerio de la Construcción situación familiar Divorciado hijos Virginia, Alina y Silvia situación económica Jubilado ayuda externa Pensión no Contributiva regreso al lugar de origen 1964/ trabajo /varias veces por Imserso afición Béisbol; conversar con mis contemporáneos en el parque y viajar un sueño «Que nos quiten el bloqueo y volver a España»

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Corrales González

Mª ZORAIDA
/ Santa Eulalia de Cabranes (Cabranes). 5 de abril de 1937
«Un día del año 1967, mi esposo se fue a trabajar a su garaje y nunca más se supo de él».

Nací en Santa Eulalia de Cabranes, el triste año de 1937, poco después del inicio de la Guerra Civil. Mis padres se llamaban Laureano Corrales Oro e Isolina González Corripio. Mi padre era republicano, pero cuando le mandaron a quemar iglesias él se negó y entonces lo llevaron para Francia. Me casé por poderes con un cubano hijo de españoles y emigré el 5 de febrero de 1957. Nada más llegar a La Habana, mi esposo me estaba esperando y nos fuimos para el Hotel Nacional antes de marcharnos para Bauta, donde teníamos nuestra casa, hasta que en el año 1960, nos mudamos para la casa de una tía que se fue para España, donde vivo actualmente.

El día de su boda con su esposo, desgraciadamente desaparecido.

De cocinera en el Poder Popular.

hija de Isolina y Laureano fecha de emigración 5 de febrero de 1957 causa Matrimonio barco Santamaría parientes de acogida Esposo lugar de destino La Habana (Bauta) vida laboral Textilera y Poder Popular situación familiar Casada esposo José Pérez origen Cubano (hijo de españoles) hijos Tres hijos situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no contributiva regreso a lugar de origen 1983/2004 afición Cuidar de mi casa un sueno «Volver a Asturias a ver a mis hermanas»

Mi esposo, José Pérez, era enfermero en la Quinta Covadonga y tenía un garaje en Línea y Malecón. Un día del año 1967 se fue a su garaje, donde seguía trabajando después de la intervención, y nunca más se supo de él. Se encontró el reloj y el dinero que estaba en su oficina y aunque el Gobierno me ayudó mucho, nunca apareció. El Gobierno Español también me ayudó y mis tres hijos tienen pasaporte español. En 1974 quise irme para España, pero uno de mis tres hijos, que era de las Juventudes Comunistas, no quiso marcharse y entonces yo me quedé. Tengo otro hijo en Valencia y mi otra hija también vive en La Habana. Un día, cuando iba a trabajar a una fábrica textil de Bauta, tuve un grave accidente en la «guagua» que nos llevaba. Posteriormente, trabajé en un almacén de comida del Poder Popular, donde me jubilé en 1988. Ahora vivo con mi hijo y gracias a la pensión del Gobierno Español vivo bien y puedo ayudar a mi familia. En 1983 regresé por mi cuenta a Santa Eulalia para ver a mi madre; en el 2004 fui quince días a Oviedo con el Plan Añoranza para ver a mi familia y viajar y espero poder volver este año para ver a mis dos hermanos que viven en Cabranes. Nunca me hice cubana, soy asturiana y católica. Mi afición es atender la casa, no me gusta salir y mi sueño es regresar a Santa Eulalia.

MAR DE LAS MALETAS NAUFRAGADAS
En las orillas provisionales de todos los veranos, vuelven, una y otra vez, las olas tatuadas con viejos sueños. Señalan en las cartas marítimas tu no retorno. Hablan de tu tierra prometida, de un mar que se ha vuelto lento, limbo quieto y riguroso con el destino. Mar cansado de tanto recuerdo inventado que intenta regresarte. En la playa de los adioses, quedamente viene en tu busca la sombra de gaviotas que siempre vuelan solas, bocetos de besos disfrutados por el vacío, ocres cartas de indianos con matasellos de lejanías, melodías extranjeras oxidándose en nubes sedentarias. También llegan desde lo alto del tiempo, antiguos dioses que riegan el mar. En tu nombre rebosan las mareas para que suban hasta los ojos de una niña con nombre cansado de tanto esperarte. El azul se arrodilla en su mirada, poblado de tantos «tan lejos», de tanta pérdida, de tanto repetirse en el desborde de las esperas una y otra ausencia. Acaba la función y vuelta a pleamar. ¿Volvió a su Asturias, o no lo hizo? Pero si regreso, la gente del pueblo dirá en voz baja: - Ahí va el «cubanito» que le cayeron las maletas al mar.

VAPOR POSTAL (2010) 100 X 81 acrílico sobre lienzo

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Díaz Luces

CONSTANTINO
/ Caravia La Baja. 11 de Marzo de 1910
«Aunque me siento un hombre feliz, emigrar siempre es la última carta de la baraja, pero ahora, a mis 100 años, me siento emigrante millonario sin dinero».

La foto que Constantino trajo como recuerdo de su familia en 1924.

Sus padres en 1951.

Nací hace 100 años en Caravia La Baja, hijo de una humilde familia de agricultores sin tierras y con siete hermanos. El motivo de tomar la decisión de emigrar a Cuba fue librarme del servicio militar y de luchar en la Guerra de Marruecos. Unos tíos que trabajaban en La Habana me reclamaron y partí en noviembre de 1924 del puerto de El Musel de Gijón en el Vapor Alfonso XIII, junto con otros 1.200 emigrantes. Aunque tan solo contaba con 14 años, ya había trabajado en la construcción de la carretera de El Fitu, donde cobraba 3 pesetas, sueldo importante para la época. Entre 1924 y 1928 trabajé en una bodega, pero esta era una ocupación muy esclava y mal pagada y entonces me incorporé a la Compañía Nacional de Perfumería, hasta que en la Gran Depresión del 29 me echan y tengo que

(…) cuando todo estaba preparado «empaté con una guajira y el amor pudo más que la aldea...», por lo que fui prófugo del ejército español.

hijo de Maríano y Josefa fecha de emigración 20 de Noviembre de 1924 causa librarse del servicio militar y de la guerra con Marruecos barco Vapor Alfonso XIII salida Puerto de El Musel (Gijón) parientes de acogida Tíos lugar de destino La Habana vida laboral Bodega; Compañía Nacional de Perfumería; Bar; Centro Asturiano situación familiar Viudo esposa Estela Martínez origen Cubana (Artemisa) hijos Una hija situación económica Jubilado ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen Diez veces afición El fútbol y el teatro.un sueño del pasado «Ser agricultor en su tierra» un sueño «Morirse tranquilo en La Habana»

regresar a la bodega. En 1932 me pongo a trabajar en un bar cuyo dueño, Lucio Fuentes Corripio de Cabranes, era un reconocido político del Centro Asturiano de La Habana, siendo este el motivo por el que me inicié en el movimiento asociativo. Aunque mi vida no era mala en La Habana, no estaba contento en Cuba. Mi sueño era ser labrador y volver a mi tierra, por lo que en el año de 1931 tomé la decisión de regresar y cumplir el servicio militar que por entonces, en tiempos de la Segunda República, era de tan solo un año. Pero ahí viene la importancia del destino: cuando todo estaba preparado «empaté con una guajira y el amor pudo más que la aldea...», por lo que fui prófugo del ejército español. En este momento, el amor hizo que cambiara mi destino y probablemente hubiera muerto en el levantamiento de Asturias o en la Guerra Civil que se aproximaba... En 1936 nace mi única hija y en 1940 me coloco en el Centro Asturiano

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Díaz Rodríguez

Mª JESÚS
/ Santillano (Salas). 4 de enero de 1931
«Vine a Cuba a los 20 años, en el año 1951, para vivir en casa de mi hermana, la cual estaba casada con un español que tenía una bodega».

Con su nieta y biznietas en el Centro Asturiano de la Habana. Enero 2010.

hasta su intervención en 1969. Allí empecé desde abajo, como mensajero, ganando el suelo más bajo, pero terminé con el sueldo más alto de Recaudador. Me jubilé en 1973. Mi vida, dentro del movimiento asociativo, ha sido larga y extensa: fui socio de La Beneficencia, donde fui vocal entre 1973-2008, Vicepresidente Segundo, Vicepresidente de la Sección de Socorro y Presidente General durante 20 años. Fui tesorero de la Unión Cabranense, donde se incluía mi concejo de Caravia y también Cudillero, así como, Presidente del Círculo Avilesino. He recibido varias condecoraciones, entre la que destaca la de Presidente de Honor de la Federación Asturiana. (En la actualidad, Constantino está propuesto para la Medalla de Oro de Asturias, ya que, al decir de sus compañeros: «no hay emigrante asturiano vivo, dentro del movimiento asociativo, como Constante»). Este hombre centenario, lúcido, simpático y comunicativo, vive desde el año 1959 en una cuidada casita de planta baja del municipio 10 de Octubre de la ciudad de La Habana, en compañía de una nieta y dos biznietas que le dan todo el amor que él ha sabido repartir a lo largo de su prolífera vida. Hasta hace poco tiempo, seguía acudiendo a los locales de la Federación en «guagua». Conoce a la perfección la alineación y la situación de los equipos de fútbol asturiano, los cuales sigue a través de Radio Nacional de España y está al día del estado del mundo. Según sus propias palabras, con la cerveza que bebió a lo largo de su vida «molía el molín un añu...». Se siente «emigrante millonario sin dinero» y su deseo es morirse tranquilo en La Habana y descansar en el Cementerio de Colón donde «hasta en el invierno hace calor».

Nací en Santullano, concejo de Salas, el día 4 de enero de 1931, tengo 78 años. Mi familia se dedicaba a la agricultura y vivíamos bien. Vine a Cuba a los 20 años, en el año 1951, para vivir en casa de mi hermana América Díaz, la cual estaba casada con un español que tenía una bodega. Estudié en La Havana Busines Academy, taquigrafía, mecanografía en español e inglés. Empecé a trabajar en una casa de modas en al calle Industria, la dueña era asturiana, de Pravia, de ahí pasé a la famosa tienda La Época. En el año 1959, conocí a mi esposo Antonio Castro, hijo de padres gallegos, de Lugo. Tuvimos un hijo que hoy es ingeniero y trabaja en el Ministerio de la Agricultura. Tengo dos nietas, una de 17 años y estudia en la Vocacional Lenin, la otra, está en la secundaria. De la tienda La Época, me solicitaron para trabajar en la tienda Internacional donde se atendían a los internacionalistas, ahí me jubilé en el año 1991. Viajé a España, conocí Benidorm, Alicante, Valencia. Nos alojamos en el Hotel Cubana. Hice un segundo viaje a Gandia, Valencia en el 2001. Estos dos viajes fueron por Imserso. Por cuenta propia también fui a visitar a mi familia en 1990. Extraño mucho mi tierra, pero ya casi no me queda familia. Se me murieron tres hermanas y me queda otra en Oviedo con demencia senil y un hermano en silla de ruedas.

hija de Enriqueta Rodríguez y Francisco Díaz fecha de emigración 1951 causa Visitar a una hermana medio de transporte Avión salida Madrid parientes de acogida Una hermana y cuñado lugar de destino La Habana vida laboral Empleada del Comercio situación familia Casada esposo Antonio Castro Debasa origen Cubano hijos José Antonio situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no Contributiva regreso a lugar de origen Si /cuenta propia/Imserso afición Leer, coser un sueño «Regresar al lugar de origen»

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Diez Fernández

Diez Fernández

CONCEPCIÓN
/ Luarca (Valdés). 28 de febrero de 1943
«Recuerdo con especial cariño el trato que nos dieron en el viaje Añoranza y el recorrido tan maravilloso que hicimos por los pueblos de Asturias».
Nací en Luarca el 28 de febrero de 1943. Fui una niña bastante traviesa y aunque nuestra situación económica era muy precaria, yo era felíz. Esperando la salida del barco que nos traería a Cuba, recuerdo nuestra estancia en Barcelona donde vivimos en una casa de huéspedes cerca de la Rambla de las Flores. Lo hermoso y acogedor del lugar, a mi tío que nos había acompañado y nos compraba a mi hermana y a mí unos caramelos que parecían bastones. La travesía también fue una aventura. El Capitán se hizo amigo nuestro y nos obsequiaba con chocolates y leche condensada. Ya en Cuba mamá se hizo con una buena clientela. Ganaba solamente lo necesario para comer. Mi tía Marina, buena y desinteresada, hacía lo indecible para obsequiarnos algo y tener una comida rica en nuestros cumpleaños. Pasé un año en Candelaria, Pinar del Río, con una tía que era un encanto, con la que estuve hasta su fallecimiento. Estudié High School y Secretariado Bilingüe en la Havana Business Academy y Havana College donde me gradué de una carrera semiprofesional. Associate y Secretarial Science. Estos cursos los pagué con mi trabajo en la propia escuela. Trabajé como secretaria en Comercial Sogro S.A. y en el Departamento de Personal y Economía del González Coro. Dejé de trabajar 13 años para dedicarme al cuidado de mis hijos, hasta que comencé de nuevo en el Hospital Camilo Cienfuegos en la Dirección Municipal de Salud. Me jubilé a los 60 años. Mis hijos fueron excelentes estudiantes. Mi esposo falleció en el año 1990 al inicio del Período Especial. Desde que recibimos la ayuda de España, nuestra situación ha mejorado mucho, por lo que estoy muy agradecida.

Mª ANTONIA
/ Luarca (Valdés).13 de junio de 1941
«De niña lo pasé muy bien en Luarca; me acuerdo de San Timoteo y de ir mucho a la playa a pasar el día».

Mª Antonia y Concepción, con su madre Jacinta. Años 40.

Nací en Luarca el 13 de junio de 1941 en casa de mi abuela Concha que vivía en la calle del Malabrigo, al lado de la carretera de Galicia. Viví con ella hasta los 7 años y asistí a las escuelas públicas situadas al otro lado del río hasta el tercer grado en que vinimos para Cuba. Mis maestras fueron las señoritas Casilda y Carmen Ron. Después me mudé con mi mamá, pues mi abuela estaba muy mayor y no tenía buena situación económica. Vivímos dos años en la Casa Miranda cuando mis padres se separaron. A los 9 años, una tía nos reclamó y pagó los pasajes para que viniéramos a vivir a Cuba ya que ella consideraba que aquí estaríamos mejor y había más posibilidades para estudiar. Desgraciadamente mi tía Julia se murió a los dos años de estar aquí. Mi mamá quedó desamparada en cierto modo, pues ella cosía para la calle, ayudada por mi otra tía. Debo decir que yo como niña lo pasé bien en Luarca pues me llevaban a las fiestas, que eran bastantes, me acuerdo de San Timoteo y de ir mucho a la playa a pasar el día. Aquí en Cuba asistí a una pequeña academia y en el Instituto del Vedado me gradué de Bachiller en Ciencias en el año 1959. Después estudié Ciencias Comerciales. Comencé a trabajar por el día y estudiar por la noche. Ahí conocí a mi esposo y nos casamos el 6 de abril de 1968. En 1969 se murió mi padre, al cual no vi más desde que me fui, pero nos escribíamos. Tuve 4 hijos, Jorge, Rafael, Beatriz y Verónica, la cual tiene 2 hijos. Fernando Luis y Fabián Enrique de 8 años y 10 meses de edad. En el año 2004 fui a España y me emocioné muchísimo por ver Luarca otra vez y comprobar que la pude recorrer toda sin perderme.

hija de Jacinta y Amador casa Miranda fecha de emigración abril de 1951 causa Económica barco Monte Urbasa salida Puerto de Barcelona parientes de acogida Dos tías lugar de destino La Habana vida laboral Comercial Sogro, S.A. (1960/1963), Clínica el Sagrado Corazón (actual González Coro 1964/1971), Hospital Camilo Cienfuegos (1984/1989), Dirección Municipal de Salud (1989/2003) situación familiar Viuda esposo Mario Lefler Menéndez origen Cubano hijos Mario y María del Carmen situación económica Jubilada ayuda externa Ayuda asistencial por ancianidad regreso a lugar de origen Octubre 2004 afición Lectura un sueño «Vivir en paz y armonía con mi familia y poder arreglar mi casa»

hija de Amador y Jacinta casa Miranda fecha de emigración abril de 1951 causa Económica barco Monte Urbasa salida Barcelona parientes de acogida Dos tías lugar de destino La Habana vida laboral U. Adm. Ciro Redondo. Unión Emp. Goma (35 años) situación familiar Casada esposo Enrique E. Rodríguez Pérez origen Cubano hijos Jorge, Rafael, Beatriz y Verónica situación económica Jubilada ayuda externa Ayuda asistencial por ancianidad regreso a lugar de origen Marzo 2004 afición Cine, Lectura un sueño «Ir con mi hija a España a visitar mi lugar de nacimiento»

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Fernández Arias

Fernández Arias

ÁNGEL NICOLÁS
/ Villaldin. Santianis (Grado). 13 de septiembre de 1933
«Nos salvó de la Guerra Civil la buena cabeza de mi madre, que vio todo venir con la Revolución de Asturias del 34».

JOSÉ MANUEL
/ Villaldín. Santianes (Grado). 28 de octubre de 1934
«Cumplí un año en el barco Orinoco que nos traía para Cuba en el año 1935».

Con anterioridad, mi padre ya había emigrado a Cuba, donde se casó con mi madre, de origen cubano. Era dueño del Bar Martí en Regla, pero en la crisis del 29 regresó a Asturias con mi madre, donde nacimos los dos hermanos. Nos salvó de la Guerra Civil la buena cabeza de mi madre que vio todo venir con la Revolución de Asturias del 34. Salimos de Gijón en 1935 con mis padres, en el barco Orinoco, de origen alemán. En La Habana nos esperaban mis abuelos paternos y fuimos a vivir a la calle Cuba n.º 518 entre Teniente Rey y Muralla. Habana Vieja. Luego estudiamos la primaria hasta tercer grado en la Academia de la calle Sol entre Ignacio y Mercaderes. Continuamos estudios en el Centro Asturiano hasta 8.º grado y seguimos en el Instituto N.º 1 hasta tercer año, no pudimos continuar los estudios debido al cierre del Instituto por el golpe de estado de Batista. Me tuve que poner a trabajar con mi padre que era co-propietario del Restaurante-Cafetería Casino Deportivo de La Habana. Trabajando en distintos lugares como Habana Libre, Habana Riviera. Río Cristal, Restaurante Los siete Mares, llegué a mi jubilación. Tengo dos hijos con nacionalidad española, el varón es médico y la chica, contadora. En estos momentos soy el presidente del Club Gradense de la Habana y también fui Vice-Presidente de la Federación Asturiana durante 9 años.

Con sus padres en 1934.

Nací en Villaldín, parroquia de Santianes del concejo de Grado, el 28 de octubre de 1934. El 1 de octubre de 1935, mis padres José y América, salieron del puerto de Gijón para Cuba, remolcándonos a mi hermano Ángel Nicolás y a mi a esta aventura, Ángel con dos años, y yo con 11 meses, cumpliendo el año en el barco Orinoco de bandera alemana. En Cuba me dediqué a estudiar hasta graduarme en 1978 en Medicina Veterinaria. En relación a mi vida laboral, trabajé con mi padre en el Casino Deportivo de La Habana. En la Compañía General Surety Co. y Federal Surety Co., en el departamento de Cobro en el hotel Riviera y en el Habana Hilton de Jefe del Departamento de Base Material de Vida de los tecnológicos, en la Universidad de La Habana (Director de una vicerrectoría de Investigaciones Agropecuarias). Jefe de la División de Medicina Veterinaria del ICA. Médico veterinario en Flora y Fauna, Médico veterinario en la EMIDICT, Jefe del Departamento de Medicina del Acuario Nacional, Especialista en Medicina Veterinaria de mamíferos marinos. Trabajé en los delfinarios de: Baconao. Varadero, Bahía de Naranjo, Cienfuegos. Llevé delfines y trabajé en los Delfinario de el Zoo de Madrid, de Denia en Valencia, de Palapholl Barcelona y de Mallorca (España), el Delfinario de Park Asteria (Francia), el Delfinario Católica (Italia), el Delfinario de Viarecho (Italia), el Delfinario de Barna (Bulgaria), el Delfinario de Suiza y además pasé un curso en Holanda .Compré animales en México y en Delfinario de Cali en Colombia. Fui Profesor de Medicina Interna. Me jubilé por enfermedad en el año 1991 en el Acuario Nacional de Cuba. Mi vida fue bastante placentera y transcurrió entre La Habana y San Luis, Oriente. Hice deportes y me divertí bastante, no me puedo quejar de la vida. Se lo debo todo a mi querida abuela que tenía posibilidades y me las dedicó a mí.

Certificado oficial de buena conducta, 1935.

hijo de José y América Teodora fecha de emigración 1935 causa Revolución de Asturias barco El Orinoco (origen alemán) salida Finales de 1935 parientes de acogida Abuelos maternos lugar de destino La Habana vida laboral Capitán de Salón, gastronomía situación familiar Casado esposa Cubana origen Cubana hijos Dos hijos situación económica jubilado ayuda externa Ayuda asistencial del Gobierno Central por ancianidad regreso al lugar de origen Dos veces/Plan Añoranza/Imserso afición Leer un sueño «Sacarme la lotería de fin de año»

hijo de José y América fecha de emigración 1 de octubre de 1935 barco Orinoco salida Puerto de Gijón lugar de destino La Habana vida laboral Jubilado situación familiar Casado esposa Karelia Morata Lucas origen Cubana hijos José Manuel y Carlos Alberto ayuda externa Pensión no Contributiva regreso al lugar de origen Si

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ASTURIAS CUBA

Los que se quedaron

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Fernández Barbas

Fernández Barbas

Mª DEL PILAR
/ Torazo (Cabranes). 13 de junio de 1921
«Me he sentido muy bien en Cuba, desde que llegué, me gustó. Hice mi vida aquí, siempre recordando mi país, pero quiero quedarme y ¡que no me quiten la paga de España!».
Mi hermana Palmira y yo, nacimos en Torazo, pueblo del concejo de Cabranes. Nuestros padres eran agricultores y en total eramos siete hermanos, dos de ellos ya vivían en Cuba por lo que decidimos venir en busca de una vida mejor y con la idea de traer a nuestra madre, que quedó viuda con 52 años. En Asturias, estudié y trabajé en la casa hasta que de adolescente pasé al taller de costura de mi hermana Palmira. A la edad de 29 años, llegué a Cuba y me dediqué a cuidar a mi tía que ya estaba mayor y ciega. Me casé en el año 1984 con un español de origen gallego con el que estuve casada 7 años y no tuvimos hijos porque ya éramos mayores. Después que enviudé vine a vivir con mi hermana, donde me mantengo hasta el día de hoy. Me he sentido muy bien en Cuba, desde que llegué, me gustó. Hice mi vida aquí, siempre recordando mi país, pero quiero quedarme. Su hermana, Palmira, nos cuenta la anécdota de cómo le «preparó» la boda a su hermana Pilar: «En 1983, cuando Pilar ya tenía 62 años, organicé una comida con un gallego que era el dueño del bar El Morro, donde trabajaba mi marido. Le dije a Pilar: haremos una cosa, si él te gusta, sacas de postre el flan y si no te gusta, sacas turrón. Pilar saco el flan... y así fue como hice de Celestina…». Se casaron en el palacio de matrimonios de Prado y fueron muy felices hasta que él falleció después de siete años de casados.

PALMIRA CONCEPCIÓN
/ Torazo (Cabranes). 15 de diciembre de 1928
«Al poco de llegar a La Habana, me avisaron para arreglar unos trajes a una amiga de la esposa del presidente Batista y gracias a ella comencé a trabajar en los grandes almacenes Fin de Siglo».
Salí de Gijón en el año 1953 en el último viaje que realizó el buque Covadonga. Al poco de llegar a La Habana, me avisaron para arreglar unos trajes a una amiga de la esposa del presidente Batista y gracias a ella comencé a trabajar en los grandes almacenes Fin de Siglo, uno de los más prestigiosos de su época. Allí trabajé de cortadora durante 31 años, hasta que me retiré. Cuando llegó la intervención del Estado, como yo era apolítica, pensé que me había quedado sin trabajo, pero no fue así. Los del sindicato me vinieron a visitar y me preguntaron que por qué yo no era comunista, siendo tan buena trabajadora. Les contesté que cuando era pequeña, en la Guerra Civil de mi país, pude ver como quemaban iglesias y rompían las imágenes de los santos y que eso me había quedado muy dentro porque yo era católica. Me respetaron y llegué a asesorar a todos los jefes comunistas del trabajo, sin yo serlo. En Fin de Siglo diseñé los modelos de los equipos nacionales de deportes. Hace 44 años conocí al que sería mi marido en un baile del Centro Asturiano. No pude haber tenido más suerte, fue el mejor marido posible y con él estuve casada 41 años, hasta que falleció hace tres años. No tuvimos hijos pero tuvimos un matrimonio muy feliz. Pasamos nuestra luna de miel en el Hotel Nacional y en Varadero. Sigo viviendo en la misma casa desde el año 1955, que ahora comparto con mi hermana que tiene 88 años y no quiere irse de Cuba. Volví a Asturias con mi esposo en un viaje del Imserso y primero estuvimos unos días en Málaga. También visitamos por nuestra cuenta Tampa, pero nos gustó mucho más España, a donde me gustaría regresar.

Palmira el día de su boda con José Antonio González Herrera.

Mª del Pilar y Palmira en 2010.

hija de Venancio y María fecha de emigración 25 de julio de 1952 causa Reunificación familiar barco Magallanes salida 25 de julio de 1952 parientes de acogida Hermanas lugar de destino La Habana vida laboral Ama de casa situación familiar Viuda esposo Benigno Muñiz origen Galicia hijos No situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no Contributiva regreso a lugar de origen Una vez afición Cocinar como en Asturias un sueño «¡Que no me quiten la paga!»

hija de Venancio y María fecha de emigración 1953 causa Reunificación familiar barco Covadonga salida Gijón parientes de acogida Hermanas lugar de destino La Habana (Centro Habana) vida laboral Fin de Siglo / Cortadora situación familiar Viuda esposo José Antonio González Herrera origen Cubano hijos No situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no Contributiva regreso a lugar de origen Una vez afición Ver televisión y ayudar en la iglesia un sueño «Ver España de nuevo»

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ASTURIAS CUBA

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Fernández Braniella

Fernández Castañón

Mª SANTA COVADONGA
/ Gamonedo (Cangas de Onís). 1 de abril de 1923
«Aunque vivo en Cuba, adoro a mi Asturias, la llevo en el corazón y a pesar del tiempo aún conservo mi acento asturiano. Mi sueño es saber donde están enterrados los restos de mis familiares».
Nací el 1 de abril de 1923 en Gamoneu, Cangas de Onís. Viajé a Cuba porque quedé huérfana de madre y padre ya que los mataron en la Guerra Civil. Un tío me trajo a Cuba a la edad de 33 años. En el tiempo que estuve en España, trabajé en un hotel en Gijón de limpiadora. Aquí en Cuba me dediqué a cuidar niños. Nunca me hice ciudadana cubana. Me casé con un gallego que ya conocía en España y de dicho matrimonio tuve dos hijos. Mi esposo falleció y quedé sola con mis hijos, uno tiene problemas de retraso mental, los dos son acogidos a la ciudadanía española y en la actualidad mi hija está en Canarias. Aquí en Cuba me sentí muy bien. Tuvimos un negocio de mecánica en la calle Bernaza n.º 236 hasta que lo intervinieron. Después, unas personas intentaron robar en mi casa y al no poder, me la quemaron; entonces el Gobierno Cubano nos dio una casa en Luyanó en la cual vivo todavía. Aunque vivo en Cuba, adoro a mi España y Asturias la llevo en el corazón y a pesar del tiempo aún conservo mi acento asturiano. He podido regresar dos veces y en Gijón tengo dos sobrinos que se portan muy bien conmigo.

SOR MARÍA
/ Llanos de Soberón (Lena). 13 de marzo de 1925
«En el Asilo Santovenia, atendemos a más de 500 ancianos».

Al finalizar la Guerra Civil Española, con 15 años, entré en un convento de religiosas de Palencia y a los 21 hice los votos en la Congregación de Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Estuve en Benavente diez años, hasta que en 1952 me vine para Cuba en el barco Reina del Pacífico que salió de Santander. Una vez en Cuba me enviaron para Camagüey, hasta que pasé al Asilo Santovenia donde permanezco. En el Asilo atendemos a más de 400 ancianos permanentes y a otros 140 de día. Somos 11 religiosas y 125 trabajadores y colaboradores. Mi objetivo en la vida es trabajar donde me manden dentro de mi vocación. Regreso a Asturias cada cuatro años para visitar a mis familiares.

Asilo Santovenia, fundado en 1886 por donación de Dª Susana Benítez de Parejo.

hija de María y Cesáreo fecha de emigración Marzo de 1956 causa Quedar huérfana barco Santamaría salida Vigo (Marzo 1956) parientes de acogida Un tío lugar de destino La Habana vida laboral Jubilada situación familiar Viuda esposo Francisco San Pedro Lojo origen Galicia hijos Dos hijos ayuda externa Pensión no Contributiva del Estado Español regreso a lugar de origen Dos veces afición Fútbol un sueño «Me gustaría encontrar los restos de mis familiares, desconozco el lugar donde están enterrados»

hija de Cristóbal y Teresa fecha de emigración 1952 causa Religiosa barco Reina del Pacífico parientes de acogida no lugar de destino Asilo Santovenia regreso a lugar de destino Si motivo Visitar familiares

GRAFÍA PARA HABANA Y SON
Escribo todos los nombres del mar y se lee una isla verde, pájaros de azúcar oyendo pasar la noche, destinos caribe, zumo canela, lugar de lugares, tierra frutal sin tiempo. Escribo la luz desbordada, liturgia morena, macorinas a flor de música, partituras de carne, azar en un golpe de sinsontes. Te doy destino de corazón de tinta, con el latido claro y azul. A veces una sola palabra me basta, son, voz de nube, cuerpo, tacto, son, una sola estrella bebe la vida. Escribo la luz desbordada, el vértigo que llega tarde a la prisa, la humedad anudada al deseo, el espliego, el carmín convenido, el cuerpo sin límites, donde se apoyan los sueños como enfermos de ebria sustancia. Eso eres tú mientras te sueño HABANA CUBA

HABANERA (2010) 70 X 50 cm. Acrílico sobre lienzo

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Fernández Crespo

ISABEL
/ Luarca. 3 de Julio de 1928
«En Cuba, trabajé en la academia bilingüe Havana Bussines y después de la nacionalización, continué en el mismo trabajo hasta mi jubilación por un desprendimiento de retina».

Nací en Luarca, concejo de Valdés, el 3 de julio de 1928 en una casa que estaba situada en un lugar que llamaban «Los Escalerones». Se llamaban así porque eran unos escalones grandes de piedra que llevaban desde la plaza hasta la parte más alta de Luarca, donde existía una casa solariega muy grande que se llamaba el Palacio del Marqués de Ferrera y a todos los niños nos llamaba la atención y nos tenía asombrados. Creo que hoy es una casa de cultura.

« A los 22 años me trasladé a Cuba, reclamada por unas tías hermanas de mi padre, que me costearon el viaje en avión, con la idea de mejorar económicamente y ayudar a mi familia».

Con su buena amiga, Concepción Diez.

En Asturias, años 40.

hija de Rafael y Rosa fecha de emigración 3 de agosto de 1950 causa Económica medio de transporte Avión /Estrella de Oriente salida Madrid parientes de acogida Dos tías /Dolores y Julia lugar de destino La Habana vida laboral Maestra situación familiar Viuda esposo Cubano hijos No situación económica Jubilada ayuda externa Pensión del Gobierno Español regreso al lugar de origen Tres veces aficiones Caminar, leer y escuchar radio y televisión un sueño «Vivir con paz y amor»

Mi padre era camarero y mi madre ama de casa. Tuve dos hermanos: Rafael, ya fallecido y Rosita que actualmente vive en Gijón con su familia. Cuando tenía siete años, mi padre consiguió trabajo de conserje en una sociedad llamada Círculo Liceo en la calle de La Farola y allí vivimos desde entonces. Después de la primaria, conseguí una beca para estudiar bachillerato en el Colegio Cervantes donde me gradué en bachiller de ciencias y letras y me hice maestra de primera enseñanza. En 1950 me trasladé a Cuba, reclamada por unas tías hermanas de mi padre, que me costearon el viaje en avión, con la idea de mejorar económicamente y ayudar a mi familia. En Cuba conseguí trabajo en una academia bilingüe llamada Havana Business donde trabajaba y estudiaba al mismo tiempo. Estas escuelas, después de la nacionalización, se convirtieron en escuelas auxiliares de administración, donde continué trabajando hasta 1975, año en que sufrí un desprendimiento de retina y quedé ciega de ambos ojos, por lo que tuve que jubilarme. En agosto de 1956 me casé con un cubano llamado Enrique López. Aunque no tuvimos la suerte de tener hijos, tuve un matrimonio muy feliz que duró 47 años, hasta que él falleció en 2003. Regresé a mi tierra en tres ocasiones, la primera en 1994, invitada por mi hermano y las dos siguientes en 1999 y 2004 por el programa Imserso. Mis aficiones actuales, a pesar de las limitaciones impuestas por la enfermedad, son caminar, leer y escuchar la radio y la televisión. Mi sueño es seguir viviendo con mucha paz y amor, agradecida eternamente a la ayuda del Gobierno Español por lo mucho que representa para mi.

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Fernández Cuervo

Fernández Fernández

MATUTINA
/ Luarca. 22 de febrero de 1938
«A los 14 años vine en avión para Cuba, donde formé mi familia con un nativo de Villayón».

JOAQUÍN
/ Sames (Amieva). 29 de diciembre de 1928
«Mi afición es la caza y mi sueño sería regresar a las montañas de Amieva».

Nací en Luarca el 22 de febrero de 1938. Allí estudié la primaria hasta que con 14 años me vine para Cuba buscando un futuro mejor, con unos tíos que estaban muy bien situados. El viaje lo hice en avión, en la compañía Cubana de Aviación. En La Habana estudié en la escuela de Comercio. Trabajé antes de la Revolución en un taller de joyería en Monte y Suárez. Con posterioridad pasé al Ministerio de Industria y Transporte, hasta que me jubilé en el año 1996. En el año 1963, me casé con un asturiano de Villayón, del que soy viuda. Tengo una hija de 43 años y una nieta de 19 años. Mi afición es leer y cuidar de la casa. También me gusta el Taichí, visitar a los amigos e ir a la iglesia. Regresé a España en varias ocasiones y mantengo la Ciudadanía Española.

Llegué a La Habana con 1 año donde mi padre tenía un almacén de tabaco. Siempre vivimos en el barrio de Víbora. Realicé todos mis estudios en Cuba y estudié secretariado en la Academia Gregg. Después estudié hasta tercer año en la Escuela de Comercio, pasé a trabajar en la Compañía de Seguros Dusaf y Toral, año 1945 y después en el edificio Bacardí en una firma de contadores públicos hasta el año 1960. Después pasé para el MISIL (Ministerio de Industria Ligera) trabajando en distintas empresas hasta el año 1987. Trabajé por contrata hasta el año 1999 en el Parque Lenin, en el Restaurante Don Cangrejo hasta el año 2001 y después en el Poder Popular esporádicamente hasta la fecha, en concreto en el Gobierno Municipal de Playa, aunque ya estoy jubilado. De mi familia en Sames ya no queda nadie, pero conozco a Maruja la del bar. He visitado Asturias en varias ocasiones y aún tengo una prima en Oviedo.

El edificio Bacardí, inaugurado en 1930, es uno de los monumentos Art Decó de La Habana.

hija de Germán y María del Carmen casa Alba fecha de emigración 13 de mayo de 1952 causa Económica medio de transporte Avión /Cubana de Aviación salida Madrid parientes de acogida Tíos lugar de destino La Habana vida laboral Jubilada Ministerio Medio de transporte y Ministerio de Industria situación familiar Viuda esposo José González origen Villayón /Asturias hijos María del Pilar González ayuda externa Pensión no contributiva regreso a lugar de origen 1985/1990/2006/2007 afición Leer un sueño «Tener salud»

hijo de Joaquín y Balbina casa De Juaco fecha de emigración Diciembre de 1929 causa Mis padres vivían en Cuba barco Horita salida Diciembre de 1930 parientes de acogida Padres lugar de destino La Habana vida laboral Dusaf y Toral Seguros años 1945 situación familiar Casado esposa Clotilde María origen Cubana hijos Dos hijos situación económica Jubilado ayuda externa Pensión no contributiva regreso a lugar de origen 1999/2003/2006/Imserso afición Cazar un sueño «Volver a España»

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Fernández Fernández

Fernández Fernández

Mª DEL CARMEN
/ Mones (Valdés). 16 de julio de 1939
«Llegué a Cuba en 1951 en el vapor Monte Ayala; aquí he sido enfermera y soy feliz en mi segundo matrimonio».

Mª DEL PILAR
/ Mones (Valdés). 12 de octubre de 1933
«Gracias a la ayuda económica del gobierno español puedo pagar a una persona que nos cuida mientras mi nieta está trabajando».

En el año 1951, cuando contaba con 12 años, vine para Cuba con mi madre y mi hermana, Mª del Pilar, en busca de una vida mejor, pero a los dos años de nuestra llegada nuestra madre falleció y quedamos al cuidado de una tía. Estudié la enseñanza primaria en la escuela Sagrado Corazón y me casé con tan solo 17 años. Tuve dos hijos de este primer matrimonio, los cuales ya tienen 50 y 51 años. Este primer matrimonio tan solo duró dos años, me divorcié y me puse a trabajar en la Clínica Camilo Cienfuegos, donde hacía «madrugadas» y estudiaba a la vez la Secundaria Obrera Campesina. Continúe estudiando enfermería en la sala de nefrología del Hospital Joaquín Albarrán. La enfermería fue mi profesión, hasta que me jubilé por enfermedad en 1977. Me casé por segunda vez en el año 1966, matrimonio del cual tuve mi tercer hijo que tiene 33 años de edad. Tengo cuatro nietos, una de mi hijo mayor, dos de mi hija y una de mi hijo menor. Actualmente vivo feliz con mi actual esposo, pero mi sueño sería retornar a Asturias para vivir con mis hijos.

Con su esposo Victor.

Nací en Mones, concejo de Valdés, antes llamado Luarca, en el año 1933. En el año 1951 me vine para La Habana con mi madre y mi hermana Mª del Carmen, ya que aquí teníamos un tío, buscando una mejor calidad de vida. Al principio trabajé de criada, me casé con un cubano y con la llegada de la Revolución estudié enfermería. Tuve un hija que falleció con 31 años y ahora vivo con mi nieta que es economista industrial. Yo tengo Parkinson y fractura de pelvis y hace dos años que no puedo salir de la casa por ese motivo. Tengo a mi esposo de 84 años muy enfermo con demencia senil y vivimos en este humilde apartamento del Vedado. Gracias a la ayuda española puedo pagar a una persona que nos cuida mientras mi nieta está trabajando.

En Mones (Valdés) 1945.

hija de Manuel y Etelvina fecha de emigración 29 de agosto de 1951 causa Económica barco Vapor Monte Ayala salida Gijón parientes de acogida Tío lugar de destino La Habana vida laboral Enfermera situación familiar Casada esposo Víctor M. Casas Pérez origen Cubano hijos Mario, Isabel yVíctor situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no contributiva regreso a lugar de origen 1998/Imserso afición Leer un sueño «Retornar para vivir con mis hijos»

hija de Manuel y Etelvina fecha de emigración 31 de agosto de 1951 causa Económica barco Monte Ayala salida Gijón parientes de acogida Tío lugar de destino La Habana vida laboral Enfermera situación familiar Casada hijos Una hija ayuda externa Pensión no contributiva

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Fernández González

Fernández López

ABELARDO
/ San Esteban de los Buitres (Illano). 14 de mayo de 1938
«Mis padres, agricultores y con doce hijos pasaban necesidades, aunque la comida nunca nos faltó».

TERESA
/ Yernes y Tameza. 10 de marzo de 1924
«Compré un libro de corte y costura y yo sola, aprendí a coser y me dediqué a eso».

Nací en el año 1938, en plena Guerra Civil, en el pueblo de San Esteban de los Buitres del concejo de Illano. Mis padres, agricultores y con doce hijos pasaban necesidades, aunque la comida nunca nos faltó. En Cuba teníamos tíos y dos hermanos, que hoy viven en Estados Unidos, por lo que yo quise probar fortuna, y me vine en 1957. Salí del puerto de La Coruña, en el barco Montserrat y a los dos años, «me cogió la confronta». En un principio trabajé en la ferretería con mis tíos, pero como no estaba de acuerdo con el salario, tuve que irme. Estudié en la Quinta Covadonga y luego trabajé de cocinero con el Estado, en uno de los puestos que se llamaban «Pío Pío» donde se vendía pollo frito con «papas» a un precio popular y estaba riquísimo. Así estuve veinte años, hasta que me jubilé. En 1967 me casé con una cubana y tuvimos dos hijos, el chico vive en Madrid y la chica con nosotros. Desde siempre hemos vivido en una zona muy humilde de Maríanao. En principio la casa era de madera y poco a poco la fuimos arreglando hasta conseguir una bonita casa que, gracias a la pensión del Estado Español, pudimos ampliar. Conservo mi nacionalidad española y volví una vez a Asturias por el Imserso, donde conservo gran cantidad de sobrinos, teniendo en cuenta que éramos doce hermanos, con los que mantengo buenas relaciones. Lo que más me gusta es pasear y no me gusta ser chismoso.

Nací el 10 de marzo de 1924 en Yernes, Asturias, era una aldea con 50 casas. Allí viví con mis padres hasta los 15 o 16 años que emigré para Cuba pues mi madre había fallecido y mi padre me dejó venir con mi hermano, que en esos momentos estaba de visita en España y me trajo para acá. En Asturias estudié en la escuela primaria hasta que empezó la Guerra Civil, la cual, personalmente no me afectó mucho, pues la aldea era tranquila, aunque si recuerdo que murieron familiares. En La Habana estudié en el Centro Asturiano hasta el octavo grado. Compré un libro de Corte y Costura y yo sola, mediante el libro, aprendí a coser y me dediqué a eso. Me casé a los 23 años con Luis Rodríguez que lo conocí aquí pero también era asturiano, del cual tuve dos hijos, y ahora tengo dos nietos. Pago un recibo de una sociedad asturiana, pero nunca voy porque siempre trabajé mucho y ahora estoy mayor y no tengo buena memoria. Aquí hice mi vida y me he sentido bastante bien.

hijo de Manuela y Antonio fecha de emigración 1957 causa Económica barco Montserrat salida La Coruña parientes de acogida Tíos y hermanos lugar de destino La Habana vida laboral Cocinero situación familiar Casado esposa Cubana hijos Dos hijos situación económica Jubilado ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen Una vez afición Pasear

hija de Belarmino y Josefa fecha de emigración Después de la guerra causa Para vivir en Cuba con su hermano parientes de acogida Hermano lugar de destino La Habana vida laboral Costurera, Tejedora situación familiar Viuda esposo Luis Rodríguez origen Villayón (Asturias) hijos Dos hijos situación económica Jubilada ayuda externa No regreso al lugar de origen No afición Leer, ver televisión un sueño «Ninguno»

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Fernández Miranda

AMADA SINA
/ Oviedo. 23 de noviembre de 1933
«Mi sueño es rescatar, por la Ley de la Memoria Histórica, el reconocimiento a mi padre, asesinado a garrote vil durante la Guerra Civil Española».
Nací en Asturias el 23 de noviembre de 1933, mi padre fue Maríano Fernández, de profesión médico y mi madre Amada Miranda, dedicada a las labores de su casa. Mis padres lucharon por la República cuando la Guerra Civil Española. A la edad de 3 años, mi mamá y yo, en unión de otros familiares, salimos en camiones por los Pirineos a Francia donde permanecimos 25 meses. Mi padre no logró salir de España y fue ajusticiado a garrote vil por el régimen franquista el 23 de agosto de 1939 y fue enterrado en la fosa común de Oviedo. Lo mataron por ser Capitán Médico Comunista y jefe de los Servicios Sanitarios de la provincia. Mi madre y yo, por gestiones de mis tíos en Cuba, salimos de Francia para Inglaterra desde donde partimos para Cuba en el vapor Orbita, el cual fue hundido por un submarino alemán cuando regresaba a Inglaterra. Recuerdo los bombardeos en Francia y la travesía con mucho temor a los submarinos. Ya en Cuba mi mamá entró con documentación falsa y solo pudo trabajar como doméstica en las casas particulares de las familias ricas hasta el triunfo de la Revolución, pudiendo entonces arreglar su documentación en el Consulado de España y Extranjería en Cuba. Me casé y tuve 2 trabajos. Trabajé como dirigente de la FMC (Federación de Mujeres Cubanas). Como trabajadora estudié en la Universidad de La Habana la Licenciatura en Historia. Mi problema es que mi esposo padece Alzheimer y yo lo atiendo; mi hija, que vive cerca, es mi mayor consuelo. Tengo un nieto de 3 años.
Esta mujer, luchadora e independiente, es una de las intelectuales de más prestigio de Cuba. Tiene en su poder más de veinte premios y reconocimientos, entre ellos el Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas 2008.

AUREA MATILDE

Fernández Muñiz,

/ Villavaler. (Pravia). 11 de Marzo de 1929
«Cuando se inician en Cuba los movimientos contra la tiranía de Batista, mi espososo y yo nos incorporamos a la lucha clandestina a raiz del ataque al Cuartel Moncada».
Nací en el año 1929 en un pueblecito del concejo de Pravia, llamado Villavaler, donde mis padres eran los maestros. Mi infancia fue muy feliz en aquel entorno rural, animado por las actividades que organizaban mis padres en la escuela. Recuerdo que allí tuvo lugar mi primera experiencia con el cine gracias a un proyector que trajo mi padre. Esa primera película se llamaba «Tiempos Modernos» de Charles Chaplin. Por los veranos íbamos a la playa a Gijón y a la casa de nuestro abuelo paterno en Besullo, donde yo era amiga de una hija de Alejandro Casona, gran amigo de mi padre. Mi madre nos llevaba de romerías y a disfrutar de días de campo. Recuerdo que ella llevaba una cesta con tortilla, empanada y sidra y pasábamos un día maravilloso correteando a nuestro antojo. En 1936, nos trasladamos a vivir a Oviedo al nombrar a mi padre Inspector Jefe de primera enseñanza. Él era militante del Partido Izquierda Republicana y estaba muy involucrado en la actividad política. Nuestra nueva casa estaba en la Plaza de América y desde allí se veía una vista preciosa del Monte Naranco, pero esta bonanza duró muy poco ya que en las vacaciones de ese mismo año estalló la Guerra Civil en Asturias, exactamente el 19 de julio de 1936 y a partir de ese día, no volvimos a ver nunca más a nuestro padre. Oviedo cayó en manos del poder fascistas con el Coronel Aranda, mientras que el resto de Asturias quedó en manos republicanas. Vivir dentro de la ciudad sitiada fue una verdadera tragedia; en el comedor de nuestra casa había un boquete hecho por las bombas y en el sótano un refugio, donde en ocasiones teníamos que pasar varios días seguidos, sin apenas comida ni medicinas para el abuelo, el cual falleció a finales de 1936. Mi madre continuaba buscando desesperadamente a mi padre y ella misma fue llamada en varias ocasiones para declarar, ya que aunque no militaba en ningún parti-

hijo de Mariano Fernández Fernández y Amada Capitolina Miranda Fombella fecha de emigracion Junio 1937 causa Por la Guerra Civil barco Orbita (origen inglés) salida Liverpool. Inglaterra parientes de acogida Dos tíos hermanos de mi padre, Rufino y Vicente lugar de destino La Habana vida laboral Dirigente de la Federación de Mujeres Cubanas situación familiar Casada esposo Ernesto Francisco DeBeche Rodríguez origen Cubano (descendiente de francés) hijos María Caliana y Franz Alejandro situación económica Jubilada ayuda externa Pensionada de España regreso al lugar de origen Por el Plan Imserso 2006 una afición Lectura un sueño Reparar mi casa, viajar de nuevo a Asturias y lograr que por la Memoria Histórica se reconozcan los méritos de mi padre

hijo de José y Consuelo fecha de emigracion 31 de julio de 1937 causa Guerra Civil Española barco Orinoco salida Puerto de Lisboa parientes de acogida Abuelo materno lugar de destino La Habana vida laboral Profesora de Historia de España. Universidad de La Habana situación familiar Viuda esposo Ramón Martín origen Descendiente de asturianos y canarios hijos Cinco hijos una afición Hacer rompecabezas, leer, música y cine regreso al lugar de origen En varias ocasiones

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«Conseguí mi licenciatura de Historia cuando ya tenía cinco hijos. El espíritu de superación que nos inculcaron nuestros padres, seguido por su ejemplo, dio sus frutos y para mi, estudiar y leer nunca fue un sacrificio, sino un esfuerzo muy agradable».
El día de su boda con Ramón Martín en 1964.

«Hasta 1942, en el Centro Asturiano de La Habana no admitían a las mujeres como socias, por esa razón nosotras nos hicimos de las «Hijas de Galicia» hasta que en ese año pasamos al Centro Asturiano».

do, era una mujer de izquierdas. Los moros que luchaban para Franco nos quitaron la casa, ya que era un lugar estratégico, desde donde se controlaba el Monte Naranco y entonces tuvimos que refugiarnos en la casa de unos amigos que vivían en El Fontán. Mientras tanto, el abuelo que vivía en Cuba, empezó a reclamarnos para poder sacarnos del país y aunque para mi madre fue muy doloroso abandonar la búsqueda de mi padre, no nos quedó más remedio ya que su vida también corría peligro. La guerra, Oviedo bajo las bombas, la falta de mi padre, la inseguridad constante, el miedo... esos son los peores recuerdos de mi vida, con tan solo 8 años. Mi abuelo tuvo que costear el pasaje para siete personas, ya que además de mi madre y mis tres hermanos, estaban dos hermanas de mi madre. Salimos para La Coruña, donde todo estaba tranquilo, esperando el permiso para pasar a Portugal, pues el barco que nos traería a Cuba zarpaba de Lisboa. Después de una semana en La Coruña, donde no había guerra y nos pareció un sueño, tomamos el tren que nos llevaría a Lisboa. Allí los niños vivimos otra agradable semana de espera a que el barco saliera, mientras que para mi madre debió de ser terrible tener que abandonar Asturias sin mi padre, el cual a todos los efectos legales constaba como «desaparecido» y así permaneció para el resto de nuestras vidas. Por fin, el 31 de julio de 1937, salimos del puerto de Lisboa en un precioso trasatlántico alemán de nombre «Orinoco». El barco tenía todo tipo de comodidades y diversiones para los que viajaban en primera clase, pero nosotros teníamos que ir hacinados en un camarote de tercera, donde se sufría el fuerte oleaje y el mareo constante. Recuerdo una anécdota de niños: mi madre nos animaba diciéndonos que pronto veríamos el «Morro de La Habana» y como en Asturias «el morro» era el hocico de las vacas, nosotros no entendíamos que cosa rara sería esa... El viaje duró tan solo 10 días, el 11 de agosto de 1937 entrábamos por la magnífica Bahía de La Habana, todos cogidos de la mano y donde nos estaba esperando nuestro abuelo con otros hijos de su segundo matrimonio. Como a casi todos los niños, lo que más nos sorprendió fue ver a las personas de color, ya que era la primera vez en nuestras vidas. En casa de nuestro abuelo nos recibieron con los brazos abiertos y recuerdo que la

primera comida que probé no me gustó nada. Los frijoles negros, el arroz, el aguacate, los plátanos fritos, aquello no tenía nada que ver con la comida de Asturias, solo me gustó la carne de cerdo. Continuamos viviendo en la casa del abuelo hasta que falleció su esposa y nos mudamos a Santa Catalina, donde mi tía, que había nacido en Cuba, montó una escuela con mi madre con el nombre del poeta indio Rabindranath Tagore y allí fue donde terminé la primaria. Con anterioridad, mi madre había trabajado en la Embajada de España, hasta que terminó la guerra en 1939. En ese año, Cuba sufrió una grave crisis económica y tuvimos que mudarnos de casa a otra que estaba más próxima al trabajo de mi abuelo ya que el transporte era imposible. Las hermanas pequeñas seguíamos estudiando en casa, mientras que los mayores, que ya podían desplazarse solos, lo hicieron en el Plantel Jovellanos del Centro Asturiano. Hasta 1942, en el Centro Asturiano de La Habana no admitían a las mujeres como socias, por esa razón nosotras nos hicimos de las «Hijas de Galicia» hasta que en ese año pasamos al Centro Asturiano. Cuando mi madre cayó enferma, tuve que ayudar en la casa, pero como ella no quería que dejáramos de estudiar me matriculé de nuevo. Mi madre falleció de tuberculosis cuando contaba tan solo con 43 años. Al año siguiente me casé, con 19 años, con Ramón Martín, el cual se dedicaba al comercio y es entonces cuando la vida me cambia profundamente. Entre los años 1949 y 1958, tengo a mis cinco hijos. Al triunfo de la Revolución en 1959, estaba trabajando de maestra en una escuela privada de una cuñada y es entonces cuando retomo mis estudios, aunque cambié mi vocación de médico por las letras, ya que era menos complicado, con cinco hijos que cuidar. En 1961, al nacionalizarse la enseñanza, e iniciarse la alfabetización del país, me llaman del Ministerio de Educación, quedándome de alfabetizadota en La Habana y matriculándome posteriormente en la Licenciatura de Historia, alternando los estudios con el cuidado de mi familia. Mientras hacía mis estudios, tuve la suerte de que la entonces Escuela de Historia necesitaba ampliar el claustro y contrataban a estudiantes. En 1964, al empezar el tercer año, me contrataron como instructora no graduada, con el objeto de dar clases en la Facultad, mientras que al mismo tiempo traba-

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Con sus hermanas en 1973.

Su madre, Consuelo Muñiz Valdés.

Aurea Matilde con sus cinco hijos en la Habana.

jaba como inspectora de Historia en la provincia de La Habana. El espíritu de superación que nos inculcaron nuestros padres, seguido por su ejemplo, dio sus frutos y para mi estudiar y leer nunca fue un sacrificio, sino un esfuerzo muy agradable. En 1966 pasé a sustituir a una profesora hispano-soviética que impartía Historia de España y desde ese momento me dediqué de lleno a esa materia, lo que me permitió mantenerme muy unida a mis raíces que he tratado de transmitir a mis cinco hijos, uno de ellos fallecido –episodio más triste de mi vida-, 12 nietos y 8 biznietos. Regresé por primera vez a España en el año 1982, a través de un convenio con la Universidad Complutense de Madrid, a los 45 años de mi partida. Llegué el 29 de octubre, al día siguiente del triunfo del Partido Socialista y la emoción fue muy fuerte. Volví a Oviedo, donde la Universidad me había invitado a dar unas conferencias. Disfruté de momentos muy íntimos, paseando sola por los lugares de mi infancia. Regresé a Villavaler y me encontré con personas muy cercanas, con antiguos alumnos de mis padres; pasee por todo el pueblo e incluso reconocí los mismos árboles... todo ello rodeado por un calor humano que no olvidaré. A partir de esa fecha, volví en numerosas ocasiones y en 1992 pude disfrutar de más tiempo con las gentes del pueblo, porque estaba trabajando en un libro que se hizo entre la Universidad de La Habana y la de Oviedo,

Publicación de Aurea Matilde dedicada a la vida de sus padres.

cuyo título es: «Asturias y Cuba en torno al 98», donde colaboramos autores asturianos y cubanos. En ese viaje también pude dedicarme a investigar sobre cual había sido el destino de mi padre y en 1994, gracias a la ayuda de un maestro jubilado, pudimos saber que a mi padre, junto a otros, los habían fusilado en la Concha de Artedo y después los habían tirado al mar. En 1998 el viaje a Asturias fue muy especial; mi esposo y yo fuimos a celebrar allí nuestras bodas de oro. Conocí la Concha de Artedo, cerca de Cudillero y así pude cumplir el deseo de mi madre, la cual falleció sin conocer la realidad de los hechos. Al no aparecer nuestro padre, nos quedamos definitivamente en Cuba y la ilusión de poder volver a Asturias para reencontrarnos con él, nunca se cumplió. Pasaron los años y en España se construían escuelas con el dinero que los emigrantes enviaban desde aquí, pero nosotros no pudimos regresar, el régimen de Franco, también nos lo impidió. A partir de ese momento, cuando desaparece la esperanza del retorno, nos mentalizamos y poco a poco ya no nos sentíamos extranjeros. Al día de hoy quiero a Cuba tanto como a Asturias, aquí hice toda mi vida pero el vínculo con mi tierra, tanto para mi como para mis descendientes, está presente en nuestras vidas como un hermoso sentimiento de pertenencia a los dos países, tanto a nivel afectivo como profesional.

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Fernández y Pérez del Río

Fernández Rodríguez

ETELVINA SEGUNDA
/ Trevías (Valdés). 25 de abril de 1925
«Me propusieron venir a Cuba a cuidar de mis primos cuando ya tenía 27 años. No le dije a nadie el día de mi partida y un día antes, me fui a la peluquería para salir guapa».
Tengo que decir que fui una niña feliz, gracias a Dios, aunque me crié desde los 3 años y medio con mis tíos en Trevías de Luarca, ahora Valdés. Fui a la escuela a las clases elementales y luego aprendí a realizar todas las labores de la casa y también a tejer y me confeccionaba mi propia ropa. A mi padre lo mataron en la Guerra Civil. Me propusieron venir a Cuba a cuidar de mis primos cuando ya tenía 27 años y aún estaba soltera, porque tenía un novio con el que no me dejaban hacer nada. No le dije a nadie el día de mi partida y el día antes, me fui a la peluquería para salir guapa. Tomé el autobús en Canero que me llevaría a Gijón y ahí me entró la llorera y la desconfianza. Un vecino me tenía guardada la maleta desde hacía días y fue él quien le dijo al conductor que me cuidara, ya que viajaba sola. Tomé el tren de Gijón a Madrid y en el avión de Iberia que me traía a Cuba, me desmayé de la tensión y perdí el habla. Cuando llegué a Cuba no me gustaba ninguna comida, ni el agua. Mis tíos trabajaban en loterías y desgraciadamente mi tía murió en un accidente. Cuando llegó la Revolución mi tío se fue para Miami, pero yo no quise irme; él se murió preguntando por mi y creyendo que me había quedado para cuidarle la casa. Pronto me casé con un buen hombre gallego que me hizo muy feliz, aunque no tuvimos hijos. Ahora vivo sola en un bonito apartamento del Vedado que permuté por la antigua casa familiar. A pesar de sentir nostalgia por el terruño, me siento muy contenta de vivir en La Habana, donde crié a dos niños, una chica que ahora vive en Francia y el varón que es enfermero y me cuida «muy mucho y bien», además de tener a mis amigas.
Barco Orinoco. Foto cedida por la Autoridad Portuaria de Gijón.

CESAR HÉCTOR
/ Trevías (Luarca). 15 de marzo de 1931
«Mi madre y yo vinimos para Cuba en el último viaje del Orinoco que fue hundido por submarinos alemanes a su regreso a Europa».

Nací en Trevías, del antes llamado concejo de Luarca, hoy Valdés. Mi padre era dueño de una fábrica de Jabón y Lejías y cuando llegó la Guerra Civil, se incorporó voluntario en defensa de la República, muriendo en el frente en 1937. Mi madre quedó sola conmigo y obtuvo un salvoconducto para pasar las líneas hasta Lisboa y vinimos en el último viaje del Orinoco, el cual fue hundido por submarinos alemanes. Recuerdo que cuando veníamos en el barco todo estaba oscuro y nos mandaban a desayunar a los niños solos. En Cuba me integré; fuimos a vivir a la calle Compostela en los altos de la fábrica de hielo de mi abuelo. En 1952 comencé a trabajar en la fábrica de corchos de José Pí, de origen Catalán, hasta la intervención, entoces pasé a trabajar al MINIL (Ministerio de la Industria Ligera), hasta mi jubilación en 1996.

hija de Manuel y Aurelia Cristina casa La Muda fecha de emigración 31 de mayo de 1952 causa Cuidar a los primos medio de transporte Avión/Iberia salida de Canero a Gijón y Madrid parientes de acogida Mis tíos lugar de destino La Habana vida laboral Siempre fui ama de casa situación familiar Viuda esposo español origen gallego hijos No ayuda externa Ayuda del Gobierno español y chequera cubanaregreso al lugar de origen 2004 afición Escuchar la radio por las noches un sueño «Una excursión por Cuba, como antes, cuando se hacían por la Federación Asturiana»

hijo de Manuel y Adelaida casa La Jabanera fecha de emigración Mayo de 1937 causa Guerra Civil barco Orinoco salida Lisboa parientes de acogida Abuelo lugar de destino La Habana vida laboral Finca José Pí., después de 1959 en el minil situación familiar Viudo hijos Isabel Fernández situación económica Jubilado ayuda externa «Niño de la Guerra» regreso al lugar de origen 2006/ Plan Añoranza afición Leer un sueño «Volver a ir a España»

TARDE DE DOMINGO COMO UN DESTINO
Tarde vestida de domingo en el Parque de Oriente. Hora en que los emigrantes salen a pasear su traje viejo de intrusos. Se les ve caminar abriéndose paso por el fracaso, entre postales culpables de haber soñado golondrinas de regresos, entre horizontes que son el molde exacto de sus manos vacías. Tan lejos ya del tiempo que los hizo, saben que ya nadie les espera con los recuerdos abiertos de par en par. Exhaustos de escuchar el insomnio de sus maletas, se sientan en un banco solitario, entonces el vacío suele sentarse a su lado en silencio como un último rayo de sol que se inmiscuye en su destino.

TARDE DE DOMINGO EN EL PARQUE DE ORIENTE (2010) 100 X 81 cm. Acrílico sobre lienzo

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Fernández Rodríguez

Ferrería Castaño

HORACIO SAÚL
/ Villanueva (Boal). 1936
«En un principio vine muy contento para Cuba pero luego extrañé mucho a mi familia y a mi país, por lo que pasé muy malos momentos».
Nací en 1936 en un pueblecito del concejo de Boal llamado Villanueva, en una familia de agricultores con cuatro hijos. Como yo era el único varón y mi padre ya había estado con anterioridad en Cuba con sus hermanos, mis tíos me reclamaron con la intención de prosperar económicamente. Mi padre me acompañó hasta Madrid y salí para La Habana en un avión de Iberia el 10 de noviembre de 1953. Trabajaba por las mañanas en los negocios de bodegas de mis tíos y estudiaba por la noche en el Centro Asturiano. En un principio vine muy contento para Cuba pero luego extrañé mucho a mi familia y a mi país, por lo que pasé muy malos momentos. Cuando la Revolución interviene las bodegas de mis tíos, me hice camionero y posteriormente pasé a trabajar en el Asilo Santovenia, donde permanecí 33 años. Me casé con una cubana y aunque no hemos tenido hijos estamos muy unidos y felices porque ella es una gran compañera. Aunque he trabajado mucho, nunca he pasado hambre ni privaciones en esta isla maravillosa. Ahora recibo la pensión del Gobierno Español, la cual nos ayuda a vivir más desahogados, por lo que estamos muy agradecidos. También he sido Presidente de la Sociedad del concejo de Boal y pertenezco a la Beneficencia Asturiana. Hace unos meses me rompí una cadera y aunque ya he viajado a España en cinco ocasiones mi sueño siempre será volver a mi tierra.

BENEDICTA
/ Vegadeo. 7 de marzo de 1932
«Con 18 años salí de Santander en el barco Reina del Pacífico, pero a los pocos días de mi llegada ya quería regresar porque tenía mucha añoranza de mi tierra».
Mi padre era carpintero en Vegadeo y yo estudiaba y aprendía a coser, cuando unos tíos que vivían en Cuba se fueron de vacaciones y me convencieron para que me viniera con ellos a conocer el país. Con 18 años salí de Santander en el barco Reina del Pacífico, que hacía el trayecto en 10 días, pero a los pocos días de mi llegada ya quería regresar porque tenía mucha añoranza de mi tierra. Me puse a trabajar con una señora mayor, dueña de un Central con la que estuve unos tres años. Posteriormente mi vida laborar se centró en la costura, hasta que en 1959 pasé a los grandes almacenes Tensen. Más tarde volví a coser con familiares de la señora que había cuidado, hasta que me casé en 1964, con Ricardo Suárez Méndez, asturiano como yo. En 1984 mi madre me pagó el viaje a Asturias y con posterioridad, en 1993 regresé con el Plan Añoranza. Mantengo muy buena comunicación con mis hermanos, uno vive en Barcelona y el otro en Francia. En Cuba hice mi familia y mi vida.

Con su esposa, en el Asilo Santovenia.

Benedicta es la esposa de Ricardo Suárez.

fecha de emigración Noviembre 1953 causa Económica medio de transporte Avión salida Madrid parientes de acogidaTíos lugar de destino La Habana vida laboral Bodegas; camionero; Asilo Santovenia. situación familiar Casado hijos No situación económica Jubilado ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen Cinco veces un sueño «Volver a mi tierra»

hija de Marcelino y Etelvina casa Galea Baja 26 fecha de emigración Enero de 1951 causa Visita familiar barco Reina del Pacífico salida Santander (Cantabria) parientes de acogida Tía materna lugar de destino La Habana vida laboral Costurera situación familiar Casada esposo Ricardo Suárez Méndez origen Asturiano hijos Una hija situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no contributiva regreso a lugar de origen 1984/1993 Plan Añoranza motivo Visita familiar afición Comida española un sueño «Visitar a la familia más frecuentemente»

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Gancedo Menéndez

Gancedo Menéndez

CARLOS MIGUEL
/ Luarca (Valdés). 7 de abril de 1930
«Al producirse el golpe de estado de Batista en 1952, me dediqué a actividades revolucionarias clandestinas; estuve preso en varias ocasiones, exiliándome en la embajada mexicana en el año 1957».
Nací en Luarca el 7 de abril de 1930. En el año 1936 comenzó la guerra y fuimos trasladados mi mamá, mis hermanos y yo, a las montañas de Asturias, después fuimos para Galicia, desde donde pasamos a Portugal. En Lisboa, mis hermanos y yo embarcamos en el vapor alemán Iberia, con dirección a Cuba junto con otra familia de amigos, aquí esperamos a que mi madre regresara de España y que reclamara a mis hermanos que estaban haciendo el servicio militar. Ya en Cuba, con la familia reunida, mi papá se dedicó al comercio en La Habana, en almacenes. Estudié la primaria, el bachillerato y la universidad donde me gradué en Derecho Diplomático y Consular y en la carrera Administrativa. Al producirse el golpe de estado de Batista, en el año 1952, me dediqué a las actividades revolucionarias (clandestinas), estuve preso en varias ocasiones, exiliándome en la embajada mexicana en el año 1957. En México, participé en el movimiento 26 de julio, junto con Pedro Miret, Braudilio Castellanos, Osvaldo Dorticós, José Llanusa, etc., donde por intentar venir a Cuba en un avión, fuimos detenidos en México, donde estábamos, cuando triunfó la Revolución en Cuba. Al triunfo de la Revolución ocupé distintos cargos, en la Policía Nacional Revolucionaria con Efigenio Ameijeiras que era el jefe, después pasé a la Dirección del Municipio de La Habana con José Llanusa que era el delegado. Posteriormente me trasladaron al Ministerio del Trabajo, para establecer la organización salarial en Cuba. Fui designado representante de Cuba en organismos internacionales en Suiza, fundamentalmente en la OIT. He recibido todas las condecoraciones de las luchas clandestinas otorgadas por el Gobierno Revolucionario. He sido internacionalista tres veces, en Cuba, Etiopía y Nicaragua. Me casé en México con una cubana y vinimos después para Cuba.

Mª PILAR
/ Merillés (Tineo). 13 de septiembre de 1928
«Mis padres murieron después de la Guerra Civil y yo quedé huérfana muy pequeña al cuidado de una vecina viejecita».

Mi infancia transcurrió en el pueblo de Merillés del concejo de Tineo; unas veces mejor y otras peor, pues mis padres eran labradores. Fui a la escuela, pero lo más que pude hacer fue llegar hasta 6.º grado. Mis padres murieron después de la guerra y yo quedé huérfana muy pequeña, aproximadamente con 8 años, bajo el cuidado de una viejita vecina que me ayudaba a sobrevivir, y yo misma, que aprendí a hacer de todo. Cuando tenía 25 años, mis hermanos, que estaban en Cuba desde 1928 y 1929 y eran bodegueros, me reclamaron para que me ocupara de su casa en Cuba y ellos me mantenían económicamente. Me dediqué a cuidar a mis hermanos y tejer mientras tuve visión. Participé y participo activamente en todas las actividades de la Sociedad, en la Beneficencia, estamos muy unidos y me quieren mucho. Mis hermanos se casaron, pero no tuvieron hijos, sus esposas y ellos ya fallecieron y yo he quedado sola. Me sigo dedicando a la casa, veo televisión, vivo muy tranquila en la misma casa desde el año 1959. Me gustaría que todos puedan ser felices, salud lo primero y luego dinero para poderlo disfrutar. Todos me llaman la gallega, pero siempre aclaro que me llamo Pilar. Nunca he sido ciudadana cubana.

Imagen superior. Su madre, Ramona Menéndez.

hijo de Carlos y Concepción casa Dulcería Galloso fecha de emigración Octubre de 1937 causa Exilio Guerra Civil barco Iberia (origen alemán) salida Lisboa (Portugal) Septiembre de 1937 parientes de acogida Antonio Bouzo (amigo de la familia) lugar de destino La Habana vida laboral Jubilado situación familiar Viudo esposa Margarita Enrique Valdés origen Cubana hijos No ayuda externa Pensión del Gobierno Español «Niño de la Guerra» regreso a lugar de origen Tres veces Imserso motivo Visitar familiares afición Deporte y política un sueño «Que haya paz»

hija de Baldomero y Ramona fecha de emigración Febrero de 1954 causa Reunificación familiar barco Marqués de Comillas salida Gijón parientes de acogida Dos hermanos lugar de destino La Habana (Centro Habana) vida laboral Ama de Casa situación familiar Soltera hijos No situación económica Jubilada ayuda externa Pension no contributiva regreso a lugar de origen 2001/Valencia afición Leer un sueño «Morirme tranquila, sin sufrir...como Mario Bode»

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Gancedo Pertierra

MANUEL
/ Soto de la Barca (Tineo). 1 de julio de 1942
«En la Guerra Civil casi toda mi familia murió, por lo que en el año 1950, nos vinimos para Cuba buscando una vida mejor. Aquí he trabajado y estudiado y me siento muy bien con mi familia».
Nací el 1 de julio de 1942 en Soto de la Barca, concejo de Tineo y mi padre falleció al poco de mi nacimiento, por lo que no estoy inscrito por él. En la Guerra Civil casi toda mi familia murió, entonces en el año 1950, buscando una vida mejor, mi madre y mi abuela deciden que nos vengamos para Cuba donde vivía una hermana de mi madre y tres tíos de ella. Vinimos en el barco Magallanes y veo por primera vez La Habana con 8 años. En un principio ayudé en una bodega y en 1960 comencé a trabajar en la Quinta Covadonga hasta el año 1964, posteriormente trabajé en dirección de Clínicas Mutualistas y en varios trabajos relacionados con la salud pública, hasta 1979 que pasé a la Empresa Hormigón y Terrazo, donde me jubiléen el 2002. Me casé con Teresita Cabezas Soto de origen cubano y tenemos un hijo en común. Ella tiene tres hijos más con los que me llevo muy bien, igual que si fueran hijos míos. En la actualidad no conservo a nadie de mi familia española desde que falleció mi mamá en 1992. Por mi parte solamente tengo la familia de mi esposa, todos cubanos. En España quedó solamente un tío, hermano de mi mamá, el único que quedó vivo de la Guerra Civil, el cual falleció en una operación en el año 1952. El tenía su esposa e hija, con los que perdimos el contacto hasta la fecha. En mi viaje a Asturias en 2007, los buscaron por la «computadora» y no aparecieron, por lo que supongo que también debieron haber emigrado, según oí decir a mi mamá una vez. En mi vida en Cuba me ha ido bien, he trabajado, estudiado y me siento contento. Yo visité España una vez en el año 2007. Me gustaría volver con la familia, pero mi deseo es seguir viviendo en Cuba con la familia que tengo, con la que soy muy feliz. Tengo la ciudadanía cubana desde los 21 años (año 1964) y recuperé la ciudadanía española, también tengo pasaporte español.

García Díaz

Mª DE LA PAZ
/ Colunga. 2 de julio de 1928
«Emigramos para la ciudad de Santa Clara en Cuba por causa de la Guerra Civil. Aquí estudié piano y tuve una familia muy unida. Gracias a la ayuda del Gobierno Español no nos falta de nada».
Nací el 2 de julio de 1928 en Colunga, Asturias. Allí viví hasta los 6 años. Emigré para Cuba con toda mi familia por causa de la Guerra Civil y un tío que vivía en Cuba nos «embulló» a venir, el fue militar español y tenía buena posición económica y nos pudo ayudar a salir adelante. Nos establecimos en Santa Clara con mi tío, donde estudié hasta octavo grado y más adelante vinimos para La Habana. Me gradué en piano y después me dediqué a ser profesora particular. Posteriormente, la familia completa, nos fuimos para Venezuela por unos años, donde continúe siendo profesora de piano hasta que regresamos definitivamente a Cuba. Toda mi familia se acogió a la ciudadanía española y todos pertenecemos al Club Allandés. He ido a algunas actividades pero en los últimos tiempos no he podido por inconvenientes familiares y por tener fractura de cadera que me impide salir a la calle. Fuimos una familia muy unida. Gracias a la ayuda económica del Gobierno Español no nos falta de nada.

hijo de Justa y padre fallecido fecha de emigración Octubre de 1950 causa Económicas barco Magallanes salida Septiembre 1950 parientes de acogida Tía materna lugar de destino La Habana vida laboral Bodega; Quinta Covadonga, Salud, Construcción situación familiar Casado esposa Teresita Cabezas Soto origen Cubana hijos Uno situación económica Jubilado ayuda externa Pensión No Contributiva regreso a lugar de origen Septiembre del año 2007 por el Plan añoranza afición Leer mucho, ver la televisión un sueño «Tener salud y poderla disfrutar con mi familia»

hija de Josefa y José fecha de emigración 1937 causa Guerra Civil y mejorar económicamente barco Marqués de Comillas salida Lisboa (Portugal) parientes de acogida Tío lugar de destino Santa Clara vida laboral Profesora de piano (particular) situación familiar Soltera ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen 1997 afición Música clásica un sueño «Añoro España»

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García González

González García

BERTA
/ La Caridad (El Franco). 1924
«Mi esposo y yo teníamos bodegas en La Habana. Ahora vivo en el Asilo Santovenia porque un ciclón destruyó mi casa».

MARÍA CONSOLACIÓN
/ Oviedo. 12 de febrero de 1950
«Cuando yo tenía 7 años partimos de la Coruña en el Barco Guadalupe. Recuerdo que uno de los días me escapé y mis padres pensaron que me había caído al mar».

Berta García González, es natural de La Caridad (El Franco) esposa de Jaime Méndez Menéndez, fallecido recientemente, natural de Cartavio (Coaña) y que fue Vicepresidente de la Asociación de Coaña del Centro Asturiano de La Habana. Berta, nacida en 1924, llegó a La Habana con dos años. Fue dueña de bodegas con su esposo y tan solo regresaron una vez a Asturias, en el año 1995 con el Programa Añoranza, fecha en que hicieron la foto adjunta. En el ciclón de 2005 perdieron su casa en Regla, trasladándose entonces al Asilo Santovenia donde él falleció en 2009. Berta, la cual trabajó en los años 60 para reunificar a los asturianos que vivían en Cuba, continúa en el Asilo, ayudando en las tareas diarias.

Nací en Oviedo en 1950 y de mi infancia en la ciudad recuerdo que vivíamos en la calle Viaducto Marquina. Como mis padres ya tenían la idea de venir para Cuba, me pusieron una profesora particular. Mi historia está supeditada a la de mi padre, el cual ya había emigrado con tan solo 14 años y tenía su vida en La Habana. Años más tarde viajó a España y conoció a la que sería mi madre, se casaron y siete años después vinimos a vivir a Cuba, pues es donde él tenía su modo de vida. Cuando yo tenía 7 años partimos de la Coruña en el Barco Guadalupe. Fue un viaje agradable y recuerdo que uno de los días me escapé y mis padres pensaron que me había caído al mar. En La Habana nació la única hermana que tengo. Estudié en un colegio de monjas teresianas y después estudié idiomas que es lo que me gustaba; sin embargo trabajé muchos años como modista. Siempre vivimos en la misma dirección del Vedado, donde vive la protagonista de la película La Permuta. Estuve casada por 20 años pero no tuve hijos. En 1991 viajé a España invitada por mi tía materna y visité los lugares de mi infancia y los lugares donde nacieron mis padres. Desde entonces no he vuelto, pero espero hacerlo en fecha no muy lejana. Me mantengo en contacto con mis familiares y algunos de ellos han estado aquí de visita. Como aún no tengo la edad de jubilación, no recibo ninguna pensión siendo mis primos de España los que me ayudan. En la actualidad vivo con mi hermana menor y mi sueño siempre fue que no me hubieran sacado de mi tierra.

Berta con su esposo, Jaime, en la única ocasión que regresaron a Asturias, 1995.

situación familiar viuda esposo Jaime Méndez Menéndez origen Cartavio (Coaña) lugar de destino La Habana .vida laboral dueña de bodegas con su esposo regreso al lugar de origen 1995/ Programa Añoranza

hija de Leoncio y Carmen fecha de emigración 1957 causa Acompañar a sus padres barco Guadalupe salida La Coruña parientes de acogida Tíos paternos lugar de destino La Habana vida laboral Modista y ama de casa situación familiar Divorciada ayuda externa De unos primos de España regreso al lugar de origen 1991 afición Leer y el cine un sueño «No haber salido nunca de España»

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González González

González Priede

ENMA ROSA
/ Luarca. 29 de enero de 1935
«Me enamoré de un cubano y aquí, me enamoré de Cuba».

JOSEFINA
/ Parcia (Amieva). 19 de Marzo de 1924
«Mi deseo es estar contenta, no dar trabajo a nadie y morirme en cuba».

Me enamoré de un cubano y vine cautivada para acá y aquí me enamoré de Cuba. Nos casamos el 22 de octubre de 1957 en la Iglesia Santa Eulalia de Luarca, donde fui bautizada, confirmada e hice mi primera comunión. Vivimos con mis suegros que eran muy buenos; él era subjefe de una compañía de transportes americana y después de la Revolución, continuó trabajando en la misma empresa. Tuve dos hijos: José Manuel e Iván y ya tengo tres nietos. Siempre fui ama de casa y estuve dedicada a mi familia. Uno de mis hijos está trabajando implantando el ajedrez en Guadalajara (Méjico) y el otro y su familia viven conmigo. Viajé en varias ocasiones a España para mantener mis raíces y gracias al Plan Imserso, mantengo esa posibilidad. A partir de mi llegada en 1953 en Cuba me dediqué al hogar en un matrimonio feliz, aunque nunca podía olvidar mi Luarca natal y mi Asturias querida. Mi esposo falleció el 25 de junio de 1997 y vivo con mis hijos y nietos. Cuando estoy aquí, quiero estar allá y cuando llego a Asturias, no dejo de pensar en Cuba.

La casualidad quiso, que el día que la vistamos, hubiese cocinado para comer «pote asturiano».

Nací en Parcia, un pequeño pueblecito del concejo de Amieva, a orillas del río Ponga. Mis padres eran agricultores y en casa no había muchos recursos ya que éramos 11 hermanos. Yo tenía que ayudar en las labores de la casa y ordeñando vacas, porque los hermanos varones tenían que ir al servicio militar y las hermanas mayores trabajaban fuera de casa. Mi padre era conocido por una joroba que le vino de un accidente cuando era niño. Recuerdo que mi madre sembraba de todo para darnos de comer y a veces me tocaba ir a segar, cosa que no me gustaba nada, porque tenía miedo a la guadaña. A veces iba a alguna romería, pero nunca tuve novio en Asturias. Yo tenía unos tíos en La Habana, que además eran mis padrinos y venían a pasar los veranos a la casa de Parcia. Cuando murió mi padre, decidieron llevarme con ellos, los cuales vivían en el lujoso barrio de Miramar. Pero esta nueva vida no fue buena, no tuve suerte con su apoyo, me pusieron de criada en su casa y yo lo que quería era aprender a coser para ser independiente y buscar un marido para construir mi propia familia, ese era mi sueño. Como estaba empeñada en aprender a coser, me fui para la casa de la maestra Mª Teresa Bello, Directora del «Científico Moderno», la cual me dió un cuarto y me enseñó la técnica moderna de costura. Cuando por fin saqué mi título con sobresaliente, tuve que irme de la casa para que ocupara el cuarto una nueva aprendiza y ahí comienza mi auténtica tragedia. Me voy a vivir a una academia de costura, a cambio de limpiarla, pero cuando me gradúo tengo que irme y no tenía a donde, por lo que paso el tiempo de casa en casa de amigos y mi mayor pena era el verme sola. Mientras tanto los tíos habían traído a otra hermana para que me sustituyera de muchacha en su casa, pero esta nueva circunstancia tampoco fue buena para mi, pasaron cosas desagradables que no merece la pena recordar.

hija de José y Josefa fecha de emigración 1953 causa Matrimonio con un cubano medio de transporte Avión Boa salida Madrid parientes de acogida Su esposo lugar de destino La Habana situación familiar Viuda esposo José Manuel González origen cubano hijos dos situación económica jubilada ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen Ocho veces afición Estar informada y la música un sueño «Mi vida es un sueño, pues cuando estoy aquí quiero estar allá y cuando estoy allá quiero estar aquí. Tengo dos patrias y dos banderas»

hija de Constantino y Avelina fecha de emigración 1944 causa Económica medio de transporte Avión salida Madrid parientes de acogida Tíos/padrinos lugar de destino La Habana vida laboral Costurera, tejedora situación familiar viuda esposo Generoso Alonso García origen Español hijos No situación económica Jubilada ayuda externa Del Gobierno Español regreso al lugar de origen Una vez afición Caminar, ir de tiendas un sueño «Morirme en Cuba y no dar trabajo a nadie»

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ASTURIAS CUBA

Los que se quedaron

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Gutiérrez García

SOR ROSARIO
/ Cuérigo (Aller). 24 de Noviembre de 1927
«Nunca pensé que mi destino estaría en Cuba, pero mi voto de obediencia me dio la paz necesaria para ir a un lugar donde me necesitaban».
Nací en Asturias, en Cuérigo, perteneciente al concejo de Aller, el 24 de noviembre de 1927. Mi padre era herrero y picador de canteras y trabajando, desgraciadamente, falleció, quedando mi madre sola con nueve hijos. Recuerdo que a mi lo que más me gustaba era leer cuentos, de los que aprendí grandes enseñanzas. Nunca pensé que mi destino estaría en Cuba, jamás me lo plantee, aunque sabía de su existencia porque mi madre nos hablaba de un primo suyo que vivía aquí. En 1952, cuando contaba con 25 años, ingresé en la «Congregación de Hermanitas de los Ancianos Desamparados» con voto de obediencia para servir a la obra del Señor donde me reclamaran, y así fue como el destino me trajo a Cuba. En la casa madre de la congregación, que está en Valencia, pidieron voluntarias para las casas provinciales de Latinoamérica y no dudé en apuntarme. Con el consentimiento de mi madre partí el 31 de diciembre de 1956 del puerto de Valencia en el buque Virginia de Churruca, el cual antes de tomar rumbo a América, recaló en Barcelona y de nuevo en Valencia, así que salí dos veces del mismo puerto. La siguiente escala fue en Algeciras, donde fueron varias hermanas a despedirnos y a llevarnos los regalos de Reyes. Recuerdo ese momento con gran emoción y alegría. Antes de llegar a La Habana, el 24 de enero de 1957, hicimos escala en Santa Cruz de Tenerife, Caracas y Puerto Rico, donde podíamos bajar del barco, circunstancia que hizo el viaje muy agradable. Me acuerdo de la grata impresión que me produjo ver la gran bahía de La Habana junto a mis otras siete compañeras, casi todas lloraban, pero yo me mantuve firme y aunque era un mundo desconocido para mí, mi voto de obediencia me daba la paz necesaria para afrontar este nuevo reto en un lugar que sabía me necesitaban. Aquel mismo día conocí esta Casa, que por entonces era la Casa Central Provincial y

En la Habana, años 50.

Yo tenía la costumbre de ir a la iglesia de San Antonio de Miramar, un bellísimo templo que aún sigue en pie, donde iba a misa. En una ocasión, cuando aún vivía con mis tíos, asistí a una fiesta, aunque no sabía ni bailar y allí conocí a un joven español que me acompañó hasta la casa de Miramar y al domingo siguiente quedamos en un banco de la Quinta Avenida, cerca de la casa. A mi me gustaba mucho, fue el gran amor de mi vida, aunque no llegamos a nada porque mis tíos se interpusieron. Un día mi tía le pide al chofer que vaya a ver a mi novio para amenazarlo y decirle que no se le ocurriera ir más a visitarme. Nunca más volví a verlo y sufrí muchísimo. Más tarde me casé ya de mayor con un viudo, pero el verdadero «Panchito», era el primero. Cuando llegó la Revolución me dieron la jubilación (10 euros aproximadamente al cambio) y siempre seguí tejiendo. Viví en el Vedado con mi esposo, el cual también había sufrido mucho. En una ocasión vino a visitarnos una sobrina suya de España y se llevó todo lo que había de valor en la casa. Cuando enviudé, permuté la casa del Vedado por un apartamento en Maríanao, donde vivo ahora. En una ocasión regresé de visita a mi tierra. También visité a otra hermana que tengo en Oviedo, pero en mi viaje permanecí lejos del calor familiar, en una casa de huéspedes. No he tenido hijos, ahora vivo sola en este apartamento que ves. No me falta de nada gracias a la ayuda que recibo del Gobierno Español al que estoy muy agradecida y tengo una buena amiga que se llama Josefina y es asturiana como yo. La pena es que podemos vernos poco porque ya somos mayores y las distancias en La Habana son grandes y el transporte muy difícil. Mi afición es caminar y caminar; ir a la iglesia e irme de tiendas a ver que encuentro. Mi nevera, como ves, está llena y procuro cocinar platos asturianos, hoy tengo «pote» y hasta tengo un queso que se parece al Cabrales...

hija de Luisa y Manuel fecha de emigración 31 de Diciembre de 1956 causa Religiosa barco Virginia de Churruca salida Valencia lugar de destino La Habana vida laboral Congregación Religiosa regreso al lugar de origen Si, en varias ocasiones

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El magnífico Asilo Santovenia en la actualidad.

«Cuando en 1959 triunfó la Revolución, la gran mayoría de las hermanas regresaron a España…

…el Nuncio habló con el nuevo gobierno, consiguiendo el compromiso de respeto a nuestra congregación y el mantenimiento de la subvención…».
no paraban de insistir en que regresara, pero para mi lo primero siempre fue el cumplimiento de mi compromiso religioso. De la Casa de Maríanao pasé para la Casa Central que es el Asilo Santovenia, donde llevo más de cincuenta años de mi vida. Cuidamos a más de 500 ancianos en un entorno de paz y cariño donde no falta de nada. Además de las hermanas, contamos con voluntarios que nos prestan una valiosísima ayuda. No regresé de visita a España hasta después de 15 años de mi salida, en 1971 y nunca me arrepentí de la decisión tomada. Regreso cada cinco años aproximadamente para ver a mi familia. Tengo una hermana en Gijón, la cual es el centro de todos e insisten que vaya más a menudo, pero yo les digo que aquí es donde más me necesitan porque los ancianos son la razón de nuestra existencia.

se llamaba Santa Teresa y que ahora es el Asilo Santovenia. Unos días más tarde había que tomar la decisión de quien se iba para otros destinos, pero a mi me correspondió quedarme en La Habana, en el Asilo de Ancianos «Carvajal» de Maríanao, junto a otras dos hermanas, de donde tengo excelente recuerdos con los viejecitos que atendíamos, casi todos de origen español y muchos asturianos. Cuando en 1959 triunfa la Revolución, la gran mayoría de las hermanas regresaron a España, pero el Nuncio habló con el nuevo gobierno, consiguiendo el compromiso de respeto a nuestra congregación y el mantenimiento de la subvención para el funcionamiento de una actividad tan necesaria, como era el cuidado de los ancianos desamparados. Yo no tuve ningún miedo y no dude en quedarme, aunque mi familia de España

TU NOMBRE RESUELTO EN CARTAS DE AMOR Y AUSENCIA
- ¡Ven acá vieja! ¿Aún sigue recibiendo la tía Rosaura cartas de Cuba? - Si, una por semana, sin fallar desde hace 50 años a mi dirección. Cuando tu tía falleció, él siguió escribiéndole y me pidió que por favor las depositara en su tumba. Y así lo hago, sin abrirlas, las deja caer en el panteón por una junta entreabierta de mármol. Ahora que hablamos de ello, hay algo que quiero contarte desde hace tiempo, algo muy extraño que solo quiero que tú sepas: Ramoncito, su enamorado, falleció el pasado año y claro, las cartas cesaron, pero no del todo y para mi asombro ahí va lo extraordinario del caso. Hace un mes recibí una última carta y esta vez a mi nombre y en su interior una fotografía dedicada: «Para Trinita de su hermana Rosaura y Ramoncito su esposo con cariño. Habana 28 de julio de 2010». Mira, es esta: - ¡Carajo, carajo, son ellos dos, lo más de felices!. - No hay duda, pero la tía Rosaura nunca llegó a reunirse con él en La Habana. Lo se mi vieja, y así es, pero fíjate en el fondo de la foto, es la calle Obispo, ¡hay que ver lo destartaladas y despintadas que están quedando las casas de La Habana Vieja...!

CARTA DE CUBA (2010) 10 X 81 cm. Acrílico sobre lienzo

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Lastra Pérez

Marcos Alonso

ADONINA
/ Tejero (Tineo). 18 de febrero de 1933
«Como la situación económica era mala y éramos varios hermanos, mis padres me dieron permiso para venir a Cuba a la edad de 18 años, para trabajar con la familia que estaba aquí y tenían una tintorería».
Nací en el pueblo de Tejero que pertenece al Consejo de Tineo. Durante el tiempo que viví allí me dediqué a trabajar en el campo y estudié hasta noveno grado. Como la situación económica era mala y éramos varios hermanos, mis padres me dieron permiso para venir a Cuba a la edad de 18 años, para trabajar con la familia que estaba aquí y tenían una tintorería, donde estuve hasta que me casé. Después de unos años comencé a trabajar en Comercio Exterior donde permanecí hasta que me jubilé. Tengo dos hijos, una nieta y un nieto. Mi hijo menor se fue para Miami. Mantengo relaciones con dos hermanos que me quedan en España. Soy miembro del Club Tinetense desde que llegué a Cuba. Antes iba mucho a las actividades que se realizaban. Actualmente no puedo ir por estar mayor y depender de otra persona. Pasé bastante trabajo en Cuba los primeros años. Ahora, gracias a la ayuda del Gobierno Español, estoy cómoda y económicamente estoy bien y vivo tranquila, aunque mi sueño siempre será regresar a Asturias.

MARIA ANTONIA
/ Beceña (Cangas de Onís). 8 de mayo de 1930
«Recuerdo que al llegar al puerto de La Habana, con tan solo 5 años, lo que más me sorprendió fue ver a la gente de color; yo tocaba al maletero y decía a mi tía: «¡mira, no pinta!».
Nací en Beceña, concejo de Cangas de Onís el 8 de mayo de 1930. Yo era la más pequeña de cuatro hermanos y al quedar viuda mi madre, una tía, casada con un hermano de mi padre, me trajo con ellos para Cuba. Ellos no tenían hijos y se habían encariñado conmigo. Salimos del puerto del Musel en noviembre de 1935 en el barco Cristóbal Colón. Esta era la primera vez que me separaba de mi familia y fue duro para mi, pero me adapté bien a la nueva situación. Recuerdo que al llegar al puerto de La Habana, lo que más me sorprendió fue ver a la gente de color, yo tocaba al maletero y le decía a mi tía: «¡mira, no pinta!». Por aquel entonces en Asturias no se venía a nadie de otra raza, así que para mi fue una gran sorpresa. Cuando aprendí a escribir siempre mantuve contacto con mi familia

Mª Antonia es la actual Presidenta del Centro Asturiano de la Habana.

hija de Adela y Manuel fecha de emigración 1 de marzo de 1950 causa Económica medio de transporte Avión /La Estrella de Cuba salida Barajas parientes de acogida Unos tíos lugar de destino La Habana vida laboral En una tintorería, Comercio Exterior situación familiar Divorciada hijos Dos hijos situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no contributiva regreso a lugar de origen Tres veces una afición Leer, ver televisión, salir a dar una vuelta por el barrio un sueño «Quisiera volver a Asturias»

hija de Benito Marcos Prieto y Teresa Alonso Martínez casa Sobiña fecha de emigración Noviembre de 1935 causa Huérfana de padre y mala situación económica barco Cristóbal Colón salida Puerto de Gijón parientes de acogida Tíos (Ramón Marcos Prieto y Marina Rubiera Meana) lugar de destino La Habana vida laboral Jubilada situación familiar Viuda esposa José Jesús García Peral origen Cubano hijos No situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no contributiva del Gobierno Español regreso al lugar de origen Si, en varias ocasiones afición La lectura, ver televisión, las plantas, tocar el piano un sueño «Volver a ver los Picos de Europa»

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Martínez Pérez

FLORENTINA TERESA
/ Tox (Navia). 7 de julio de 1928
«Emigré para Cuba en el año 1955 porque mi hermano y hermana que vivían aquí, «me embullaron» y vine para acá».

Con su madre, Teresa Alonso.

En su graduación.

pero a mi madre no la volví a ver; cuando regresé a Asturias por primera vez, en el año 1953, ella ya había fallecido. Posteriormente visité a mis hermanos y familia en varias ocasiones con los viajes del Imserso. En La Habana viví muy bien con mis tíos; estudié en un colegio de monjas, después hice Comercio y pasé a la Universidad, hasta que en el año 1957 se cerró y después de entonces ya no continúe. Antes de los años 60 la vida para mi fue muy agradable. Pertenecíamos al Casino Español de La Habana, donde asistía a muchos bailes y los veranos me los pasaba en la playa y navegando con el barco del Casino. Por entonces tuve varios pretendientes, pero en mi casa eran muy estrictos; mientras que eran amigos todo iba muy bien, pero en el momento que nos queríamos hacer novios ya todo eran problemas. Me casé con José Jesús García Peral, hijo de asturiano y vasca. Él estaba muy integrado en la Sociedad Asturiana; pertenecía a la sociedad de Pola de Allande, de la que fue presidente. Después de su fallecimiento, me volqué en el trabajo de la Federación y en 2010 fuy nombrada Presidenta de la Federación de Asociaciones de Asturias, o lo que es lo mismo, del Centro Asturiano de La Habana. Tuvimos un matrimonio feliz aunque no tuvimos hijos juntos, pero él me dejó un nietecito que ahora tiene 13 años y me llama «Tona», para que no haya celos con las otras abuelas. Yo le hablo mucho de Asturias y él está empeñado en aprender a tocar la gaita. En Comercio, donde trabajé 34 años, me dieron la distinción Fernando Chenard por 25 años de trabajo. Tengo el diploma de emigrante distinguido. Comencé mi vida laboral en junio de 1957 en la ferretería L.G. Aguilera y Compañía como secretaria, después de la nacionalización trabajé en distintas empresas de Comercio Interior, y me jubilé en la Empresa Minorista de Comercio en Playa, como Planificadora. En la actualidad vivo sola en una casita con jardín. Me gustan mucho las plantas y tengo perros. Siempre tengo que hacer, cuando el trabajo en la Federación me lo permite. También me gusta mucho leer, tocar el piano, en fin, que siempre estoy ocupada. Mi familia en Asturias quiere que vaya a vivir con ellos, pero estoy acostumbrada a la independencia y me siento bien en La Habana, aunque mi corazón está partido y llevo permanentemente en el recuerdo los Picos de Europa, los cuales se ven desde la casa de mi hermana en Beceña.

Nací el 7 de julio de 1928 en Tox, un pueblo de Navia. Allí en Asturias era campesina, trabajaba el campo, estudié hasta el noveno grado. Emigré para Cuba en el año 1955 porque mi hermano y hermana que vivían aquí, «me embullaron» y vine para acá. Aquí en Cuba me dediqué a trabajar de doméstica, hasta que me casé con Antonio Vázquez Rivero, de origen cubano y no trabajé más. En Cuba he hecho mi vida y me he sentido muy bien y feliz hasta que murió mi esposo. Soy socia de la Sociedad de Navia perteneciente a la Federación Asturiana. Antes iba a muchas actividades pero ahora por problemas de salud no puedo asistir. Gracias a la Pensión no Contributiva que recibo del Gobierno Español vivo mejor, de lo cual estoy muy agradecida a España.

En Gijón, verano de 1934.

hija de Antonio y Teresa casa El Carolo fecha de emigración 1955 causa Reunificación familiar barco Santamaría (Portugués) salida Vigo parientes de acogida hermanos lugar de destino La Habana vida laboral Doméstica en una casa situación familiar Viuda esposo Antonio Vázquez Rivero origen Cubano hijos No situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen 1997 afición Tejer

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ASTURIAS CUBA

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Martínez Pérez

JOSÉ MANUEL
/ El Franco. 26 de noviembre de 1918
« Es Presidente de la Asociación de El Franco y de La Beneficencia».

Menéndez Fernández (KETTY) FLORENTINA
/ Gijón. 3 de diciembre de 1933
« Con motivo de mi trabajo conocí muchos países y además viví en Suecia, Finlandia y la ex Checoslovaquia representando a nivel oficial al Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba».
Mi padre era cubano y vivía y trabajaba en Gijón. Por causas de la Guerra Civil Española, mi padre se vino primero para Cuba, reclamándonos después a mi madre y a mí, cuando contaba con tan solo 4 años. A nuestra llegada pasamos mucha necesidad y trabajo pues tuvimos que vivir en un cuarto de una casa de vecindad donde no había condiciones mínimas de higiene, ni cocina, ni nada. Cuando tuve edad escolar asistí al Plantel Jovellanos del Centro Asturiano. Posteriormente y con un gran esfuerzo seguí estudios en una escuela privada que daba todas las clases en idioma inglés. Posteriormente estudié Secretariado en Inglés y Español y trabajé en la Agencia Grant Adversiting. Al triunfo de la Revolución pasé a trabajar al Ministerio de Comercio Exterior donde permanecí hasta mi jubilación. En este organismo, comencé a trabajar como secretaria, pero pronto ascendí a cargos de dirección. Con motivo de mi trabajo conocí muchos países y además viví en Suecia, Finlandia y la ex Checoslovaquia representando a nivel oficial al MINREX, (Ministerio de Relaciones Exteriores), incluso como consejera comercial. Tengo dos hijas y mi sueño es que ellas puedan conocer Asturias, sobre todo Gijón.

Nací en el concejo de El Franco el 26 de noviembre de 1918. Mis padres se llamaban Manuel y Carmen, de la casa conocida por el nombre de «La Nogueira». Salí para La Habana el 17 de mayo de 1950, en avión de la compañía Britania. Aquí me esperaba un tío que se llamaba José María Martínez y mi dediqué a la mecánica. Estoy casado con Trinidad Guarido, de origen cubano y tenemos dos hijos. Soy el Presidente de la Asociación de El Franco y de la Beneficencia, mi afición es la lectura y mi sueño «seguir viviendo».

Panteón de la Beneficencia Asturiana en el Cementerio Colón de La Habana. La Beneficencia fue la primera de las sociedades fundadas en Cuba por los asturianos en 1877, con el objetivo de ayudar a los emigrantes más necesitados. Foto cedida por Roberto González Martínez.

Imagen superior. Paseando con su madre en La Habana. 1940. Imagen de la derecha. En la playa de Gijón antes del comienzo de la Guerra Civil.

hijo de Manuel y Carmen casa La Nogueira fecha de emigración 1950 causa Económica medio de transporte Avión/Britania salida 17 de mayo de 1950 parientes de acogida Tío/José María Martínez lugar de destino La Habana vida laboral mecánica situación familiar Casado esposa Trinidad Guarido origen Cubana hijos 2 hijos situación económica Jubilado ayuda externa Pensión no contributiva regreso a lugar de origen Si afición Lectura un sueño «Seguir viviendo»

hija de Florentina Fernández Novoa y Enrique S. Menéndez Argüelles casa Calle Begoña N.º16 fecha de emigración 1937 causa Guerra Civil salida 1937/Puerto del Musel (Gijón) parientes de acogida Padre lugar de destino La Habana vida laboral Grant Advertising /Agencia de Publicidad/ Ministerio de Comercio Exterior situación familiar Divorciada esposo Enrique Tregent Rossie origen Cubano hijos Hielen y Esperanza situación económica Jubilada ayuda externa Pensión de España regreso al lugar de origen Dos veces Imserso afición El cine y la música un sueño «Que mis hijas puedan conocer Asturias y sobre todo Gijón y poder dejar la vivienda en buenas condiciones a mi familia, ya que vivimos todos juntos»

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Merás Bueno

Montes de la Mata

JOSÉ ANTONIO
/ Tueres (Tineo). 14 de Abril de 1940
«Vine para la Habana el día que cumplía 16 años. Siempre he trabajado de panadero y nunca regresé a España».

Mª TERESA
/ Peñacorvera (San Martín del Rey Aurelio). 3 de enero de 1935
«Aunque en los años 40 en Asturias vivíamos con una cartilla de racionamiento, yo era feliz allí y no quería venir para Cuba».

Nací en el pueblo de Tueres, concejo de Tineo un 14 de abril de 1940. Mis padres eran agricultores y éramos muchos hermanos. Teníamos un tío panadero en La Habana y yo decidí venir para acá. Vine contento y salí de Gijón el día que cumplía 16 años. Viví siempre en La Habana y trabajé de panadero durante 45 años en un lugar de la Habana Vieja llamado «El León de Oro» que aún existe. En la actualidad estoy jubilado y vivo con un ahijado y un matrimonio amigo. Estoy contento y me gusta ayudar haciendo recados.

Locales sociales del actual Centro Asturiano de la Habana en el Paseo del Prado.

A los dos años me quedé sin madre y por deseo de ella, me vine para La Habana a los 16 años, con una tía que vivía aquí y tenía una cafetería en El Vedado. En mi pueblo era feliz y yo no quería venir, allí tenía mi vida aunque por aquel entonces vivíamos con una cartilla de racionamiento y éramos pobres. Recuerdo que mi madre no quería que por nada del mundo me casara con un minero, al igual que mi padre, ya que por entonces decían que era la peor de las profesiones. Mi padre volvió a casarse y tuvo cinco hijos más. Cuando llegué a La Habana pensé que había llegado a la tierra de abundancia. En un principio empecé a estudiar, pero pronto pasé a trabajar en la cafería que mi tía tenía en el Vedado. En este país pasé más trabajo que «un forro de catre». Trabajé limpiando pisos, de trabajadora social y en el Instituto Cubano de Radio Televisión. Conocí a mi marido al poco de llegar, en la cafetería de mi tía; él era hijo de asturianos, tuvimos tres hijos, de los que tan solo vive uno y todo lo que conseguimos fue a «sangre y fuego», luchando para que mis hijos tuvieran lo que yo no había logrado, pero tuve un matrimonio feliz que duró 54 años. Después de 33 años, y con mis ahorros, regresé a Asturias, llegué a ver a mi padre que ya tenía 84 años, pero con el resto de su familia no hubo mucho trato, ya que creo que tenían miedo de que fuera a «buscar la herencia». Volví en 1991 con mi esposo y mi padre aún seguía fuerte a pesar de su avanzada edad. En este caso, la familia de mi esposo si que nos trató bien. El tercero de los viajes fue por una tragedia. Tenía una hija diabética que se tuvo que ir a vivir a Barcelona para ser tratada con insulina. Cuando ya había cumplido los 5 años de estancia, iba a venir a Cuba para casarse con su novio y tenía previsto llegar el 2 de diciembre para preparar las navidades, pero esa misma tarde, me llama mi nieta pidiendo, con engaño, el teléfono de mi otro hijo. La doctora, le dice que su hermana está en coma en el hospi-

hijo de José y María fecha de emigración 14 de Abril de 1956 causa Económica barco Monte Alberto salida Gijón parientes de acogida Tío lugar de destino La Habana vida laboral Panadero situación familiar Soltero situación económica Jubilado ayuda externa Pensión no contributiba regreso al lugar de origen No

fecha de emigración 1951 causa Deseo de su madre medio de transporte Avión salida Madrid parientes de acogida Tía lugar de destino La Habana vida laboral Instituto Cubano de Radio Televisión situación familiar Viuda esposo Cubano hijo de asturianos hijos Tres hijos /2 fallecidos/ situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen Tres veces un sueño «Volver a ver las montañas de mi pueblo»

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Muñiz Iglesias

PEDRO
/ Ribadedeva. 22 de febrero de 1929
«Vine para Cuba con 6 meses y aquí he sido feliz con mi familia y mi trabajo de médico. A pesar de haber cumplido los 80, aún no me he jubilado».
Nací en Ribadedeva, el 22 de febrero de 1929. Mis padres ya vivían aquí en Cuba y cuando mi madre quedó embarazada fue a España a dar a luz para estar acompañada de la familia. A los 6 meses del parto regresó a Cuba conmigo, para encontrarnos de nuevo con mi padre. Mi padre, en Cuba, trabajó en varios trabajos y entre ellos con un tío que era mecánico. Yo hice todos mis estudios aquí en La Habana y me gradué de Médico en el año 1955 y desde entonces, ya que aún no me he retirado, trabajo como médico de medicina interna en el Hospital Calixto García. Me casé con una cubana en el año 1965 hace 45 años, de cuyo matrimonio tuve una hija. Aquí me he sentido bien y feliz y he hecho mi carrera, mi matrimonio, mi vida. Mi hija se fue hace algunos años para Cataluña a trabajar de profesora de piano. He regresado a España en tres ocasiones con los viajes que organiza el Imserso y siempre sueño con volver. En la actualidad continúo como miembro de la Sociedad Partido Judicial de Llanes y participo en todas las actividades de la sociedad y mi afición es leer novelas y escuchar música. Me siento muy agradecido por la pensión que nos brinda el Gobierno de España la cual significa mucho para mí.

En su casa de la Habana.

Sus hijos tuvieron en Cuba lo que ella no pudo conseguir en Asturias.

«En este país pasé más trabajo que «un forro de catre», yo era feliz en mi pueblo... cuando emigras, ya no tienes patria».
tal. Mi marido se fue para Barcelona y al llegar me llama diciendo que coja el primer avión. Mi hija cumplió 44 años en el hospital y estuve con ella los 52 días que estuvo en coma, hasta que falleció. Por su deseo, la enterramos en el Cementerio Colón de La Habana, en el panteón de La Beneficencia. Mi nieta se casó por lo civil en La Habana y en septiembre de 2009 tuvo una boda muy linda, por la iglesia, en Barcelona. Yo no quiero dejar mi casa, tengo ayuda para cuidarla y algún día será para mi nieta. Primero vivimos en La Habana Vieja y ahora llevo más de cuarenta años en este céntrico edificio, donde en la terraza tengo a mis queridos pájaros y flores y también a mi perro. Mi familia se ocupa de mí y mi afición era enseñar y cocinar, hasta que la enfermedad me lo impidió. Tengo coraje, soy sagaz y orgullosa y eso me permite seguir adelante. Solamente fui feliz en Cuba por haber tenido la suerte de formar una familia, pero cuando emigras, nunca tienes patria, y así les digo a los jóvenes ¡que no se vayan a pesar de las dificultades!. Yo todavía sueño con poder corretear por las montañas de mi tierra.

hijo de Pedro y Piedad fecha de emigración 1929 causa Reunificación familiar parientes de acogida Padres lugar de destino La Habana vida laboral Médico de Medicina Interna del Hospital Calixto García desde el año 1955 situación familiar Casado esposa Vilma Dagmar Alonso Barrero origen Cubana hijos Una hija situación económica Trabajo en el Hospital Calixto García ayuda externa Pensión no contributiva regreso a lugar de origen 1996/2000/2003 una afición Leer novelas y la música un sueño «Volver a España»

NÁUFRAGO, EN LONGITUD INSULAR Y LATITUD 30.º, MELANCOLÍA SUR
Una mañana cualquiera, de un tiempo cualquiera en el tiempo que es mi isla; mi isla de náufrago perdido en medio del océano. Me despertó una suave vocecita. ¡Eh! ¡Eh! ¿Quien eres tú? ¿Que planeta es este? De un brinco me puse en pié. Me froté los ojos y lo miré detenidamente. Era un niño, como recién llegado de otro universo. En verdad, era un ser extraordinario. Observé la aparición lleno de asombro. Me encontraba a miles de millas de todo lugar habitado. - Pero... ¿Quién eres? ¿Cómo has llegado aquí? Le interrogué, cuando pude al fin articular palabra. Con voz dulce y cadenciosa, el visitante misterioso me respondió: - Caí del cielo, mi casa es un pequeño asteroide en el que yo soy su único habitante. - Entonces ¿vienes del lejano espacio? - Si, así es, tal vez una lluvia de estrellas fugaces me arrastró, quizá estaba distraído y cansado de tanto disputar con la soberbia de una rosa que cultivo en mi planeta. - ¿Sobre que planeta he caído? - Estamos en una pequeña isla del planeta Tierra. - ¿Vives tu solo en este planeta? - Yo estoy solo aquí, pero en el planeta hay millones de habitantes. - ¿Cómo es que estás tu solo? - ¿Cómo has llegado? - Vengo de otra isla mucho más grande, la isla de Cuba, de ella partí de regreso a mi tierra de origen, naufragó mi barco y, por suerte, yo me salvé. - ¿Cómo es la isla de donde vienes? - La guardo en este baulito que también logré recuperar del desastre. - Por favor, ¡muéstramela! - No, no es posible, he tirado las llaves al fondo del océano. Ya sabes... para hacer un poco de trampa a los recuerdos, para poder echarla de menos de otro modo... para inventar la nostalgia... - Te comprendo... no tiene mayor importancia, los niños que cuidamos rosas lo entendemos todo... sabemos jugar a perder para poder estar a solas con el corazón... - ¿Dónde están tus amigos? ¿Cómo no han venido a rescatarte? - Hace ya tiempo, en el interior de una botella, envié un mensaje con mi latitud y longitud exactas - ¿No has obtenido respuesta?
¡Ah!, si, me respondieron con otro mensaje en otra botella que el mar trajo. En él me informaban que mi S.O.S. había tenido éxito y que estaba en manos de los funcionarios del departamento de náufragos y otros etcs. perdidos. Con un poco de paciencia pronto vería solucionado mi caso.

El niño de las estrellas y el náufrago guardaron un largo silencio en un diminuto punto del océano. Silencio en el mapa olvidado de un sueño azul manchado por las estrellas.

PEDRO HARAPOS DE C.D. RUSSEL «HOMENAJE» (2010) 150 X 150 cm. Acrílico sobre lienzo

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ASTURIAS CUBA

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Ouviaño Rancaño

IMELDA
/ Padraira (Grandas de Salime). 2 de septiembre de 1944
«Mi madre quedó embarazada de un maqui al que no conocí y cuando solo tenía 5 años ella murió en mis brazos. A los 8 años vine sola en el barco Magallanes al cuidado del Capitán».
Mi madre quedó embarazada de un maqui al que no conocí y cuando solo tenía 5 años, ella murió en mis brazos de una hemorragia interna. Entonces quedo al cuidado de mi abuela pero, a los dos años, ella también fallece de tristeza, ya que había visto morir a sus dos hijos. Entonces me recoge un tío que estaba casado con cinco hijos más que se llamaba Manuel, pero mi madre había dejado dicho que quería que viviera con otra tía que estaba en Cuba, ya que la mujer de mi tío no me aceptaba. A los 8 años salí para Cuba en el barco Magallanes a cargo del Capitán, el cual era amigo de la familia. Me trataron muy bien en toda la travesía, el Capitán me protegía diciendo que era mi padre y recuerdo que enfermé porque me comí una caja entera de bombones y una pasajera me dio unos brebajes y me curó. Después de 23 días de viaje, el 5 de enero de 1953, llegué a La Habana. El esposo de mi tía me estaba esperando y todos me recibieron con gran alegría. En el mismo muelle me cambiaron de ropa y aunque ellos tenían 3 hijos, siempre me trataron como uno más y nunca hubo celos entre nosotros. Recuerdo que mi tía lloró el día que la llamé «mamá». Ellos eran de clase media y me compraron de todo, al igual que a mis primos, si había para ellos, también había para mi. También recuerdo que al llegar a la casa de mis tíos, lo primero que me regalaron fue una caja de bombones ¡nunca había visto tanto chocolate junto! y también que a los pocos años de vivir en La Habana, cuando nos trasladamos a la calle Infanta, la encargada del edifico era aquella mujer que tanto me había cuidado en el barco y se llamaba Carmucha. Cuando llegué con 8 años yo no sabía leer ni escribir pero pronto empecé a estudiar y conseguí realizar dos cursos en uno. En 1956 pasé a la escuela pública. Cuando hacía Secundaria, ya con la Revolución, fui alfabetizadota en Baracoa durante 9 meses y en 1966 finalicé

«(…) al llegar a la casa de mis tíos, lo primero que me regalaron fue una caja de bombones ¡nunca había visto tanto chocolate junto!».

Imelda, con su hija y nietas en su casa de la Habana, 2010.

hija de Práxedes Ouviaño fecha de emigración Diciembre 1952 causa Quedar huérfana barco Magallanes salida Gijón parientes de acogida Tíos lugar de destino La Habana vida laboral Maestra; situación familiar divorciada hijos Una hija situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen una vez afición Salir con mis nietas, caminar, aprender. un sueño «Poder ver en persona a mi familia asturiana»

mi carrera de maestra. Cuando estaba trabajando en Cojimar con niños con problemas, caigo en una depresión, hasta que en 1968 me incorporo a las intervenciones y empiezo a trabajar en una cafetería de administradora y de ahí paso a una cremería. Como sabía escribir a máquina pasé a administrar el restaurante La Fayette, donde me enamoro de un contador y comienzo a trabajar en Recursos Humanos en control de personal, donde permanecí más de 10 años. Me casé, pero de ese primer matrimonio no tuve hijos.Continué estudiando Organización del Trabajo y Salarios y pasé a LEPA, empresa provincial de elaboración de alimentos, donde llevaba 2.500 trabajadores. Siempre me gustó trabajar y aprender y conseguí ser «trabajadora de vanguardia». Pasé al laboratorio con cargo de administradora donde ya quería jubilarme, pero me reclamaban constantemente, hasta que cuando cumplí 60 años me jubilé para dedicarme a mi familia. Me divorcié en 1978 y en 1983 me volví a casar y me volví a divorciar ya que mi marido era alcohólico. De este último matrimonio tengo a mi hija y dos hermosas nietas que viven conmigo. En septiembre de 2008 viajé a Asturias y por una entrevista que me hicieron en la Televisión, en el hotel Regente, donde nos hospedábamos, digo que desearía encontrar a mi familia. Regreso a Cuba y en enero de 2009 aparecen. Lloramos mucho de emoción por teléfono. El año pasado, al cumplir los 65 años, comienzo a recibir la pensión no contributiva del Gobierno Español que nos permite vivir sin necesidades. Lo que más me gusta es salir con mis nietas, caminar, ver y aprender, y mi deseo es poder ver en persona a mi familia de Asturias.

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Peláez López

MANUEL
/ Albuerne (Cudillero). 22 de septiembre de 1931
«El 30 de agosto de 1936 avisaron a mi padre de que lo iban a matar, pero no consiguió escapar a Cuba con nosotros; falleció en diciembre de ese año en un hospital de la Guía, en Gijón».
Nací en Albuerne, Cudillero, el 30 de agosto de 1937. Mi padre era cubano, nacido en el año 1894 en Cienfuegos, e hijo de españoles, pero de pequeño se lo llevaron para España en el año 1898 donde era conocido como «el cubano»; me contó que en una ocasión consiguió una bandera cubana que colocó en lo alto de un pino y las autoridades le obligaron a poner una española más alta. Se dedicó a navegar en barcos mercantes. En un principio mi padre se casó con la hermana de la que sería mi madre en el año 1920, pero falleció de tuberculosis en 1926, dejando dos hijos de 4 y 3 años, que pasaron al cuidado de su abuela y la que, con el tiempo, sería mi madre. Cuando regresa mi padre viudo a la aldea, mi madre ya tenía 20 años de edad y mi padre se casa con ella en el año 1930, naciendo yo en septiembre del siguiente año. Mi madre, de nombre Carola, era una hermosa mujer muy luchadora, entregada totalmente a su familia. Después de la muerte de mi padre nunca volvió a tener ninguna relación y su vida se la dedicó plenamente a su único hijo. Mi familia era republicana y el 30 de agosto de 1936, avisaron a mi padre de que lo iban a matar y que tenía que irse inmediatamente. Aquel día mi padre sale de casa fingiendo que va a segar, seguido por mi madre y por mi, agarrado de su salla. Conseguimos llegar a Gijón, pero mi padre cae enfermo y lo ingresan, primero en un hospital de Caravia y luego en otro de La Guía en Gijón, donde fallece el 12 de diciembre de 1936, cuando ya habíamos iniciado los tramites para emigrar a Cuba. Me quedo solo con mi madre, protegidos por el consulado cubano y ella se pone a trabajar en un hospital que había en Somió. Recuerdo que un día, yo muy chiquito, cogí por mi cuenta el tranvía que llegaba a Somió y me fui a buscar al hospital a mi madre. En aquel entonces, los bombardeos continuos y el hambre eran terribles. El 30

Con su esposa Mª de los Ángeles Díaz. Los niños que viajaron al cuidado de su madre y nunca volvieron a ver.

hijo de Juan y Carola fecha de emigración 30 de agosto 1937 causa Emigrante político (mi madre) barco Crucero de Guerra Norteamericano «El Cany» /Barco «Flandres» salida Gijón lugar de destino La Habana vida laboral Procurador en Notaría. Militar. situación familiar Casado esposa Mª de los Ángeles Díaz Coucheiro origen Cubana, hija de españoles. hijos No situación económica Jubilado ayuda externa Ayuda del Estado Español regreso al lugar de origen Si, en varias ocasiones / Imserso/60 Aniversario de la República afición Practicar deportes un sueño «Vivir unos cuantos años más y ser útil al país y a la Revolución»

Manuel Peláez es fundador de la Compañía de la Ceremonia del Cañonazo de La Habana.

de Agosto del 37, salimos en una lancha hasta alta mar, donde nos recogió un buque de guerra que nos llevó hasta San Juan de Luz, ese mismo día tuvo lugar un terrible bombardeo y tuvimos que correr hacia un refugio de Cimadevilla, el cual se conserva como almacén, en el mismo lugar. De San Juan de Luz nos dirigimos hacia Burdeos y de ahí partimos para Cuba el 10 de Septiembre de ese mismo año. Antes de nuestra partida, el cónsul cubano le pidió a mi madre que cuidara de otros tres niños que viajaban solos. Nuestro único equipaje era una bolsita de tela y algo de dinero que el cónsul le dio a mi madre para el cuidado de los niños, dinero que nos robaron en el barco en un descuido. Conservo la foto de esos tres niños de los que nunca más supe, tal vez ahora, si ven sus fotos y conocen mi historia, pueda encontrarlos. El barco que nos trajo de Burdeos hasta el Caribe se llamaba Flandes e iba con dirección a Argentina, por lo que nos desembarcaron en la isla de Santo Tomás, donde nos recogieron los cubanos. Llegamos a Santiago de Cuba el 4 de octubre de 1937, después de más de 20 días de viaje por mar.Cuando llegamos a Santiago, nos recoge un pastor bautista y nos pregunta si tenemos a alguien en la isla. Mi madre le habla de un tío que tenía en Cienfuegos que vivía bien y no tenía hijos, pero ese hombre no quiere saber nada de nosotros.

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« Nuestro único equipaje era una bolsita de tela y algo de dinero que el cónsul cubano le dio a mi madre para el cuidado de tres niños que viajaban solos, dinero que nos robaron en el barco en un descuido».

Con su madre Carola López, años 40.

En La Habana vivía un primo segundo al que mi padre había ayudado. El era un buen hombre, pero su mujer era «reaccionaria completa». Él vendía hielo en la calle Mercaderes y ese fue nuestro primer destino en Cuba. Mi madre se puso a trabajar de doméstica, donde la explotaban, dejándome a mi en la casa de los familiares donde la mujer me hacía la vida imposible, porque yo decía que era «miliciano». Me recluía en la azotea, pero yo me entretenía jugando a mi manera. De ahí pasé a un «crech» (orfanato), donde estuve poco tiempo, ya que mi madre tenía que vivir en las casas donde servía. En cuanto mi madre pudo resolver, me internaron en el colegio Mª Martín, donde las internas eran todas chicas, menos yo. Cuando ellas se retiraban yo me quedaba solo y fue ahí donde empecé a aficionarme a escribir. Posteriormente vivimos con unos cubanos que también nos maltrataban, hasta que mi madre encontró a un matrimonio gallego, Ricardo y Hortensia, que vivían del ganado. Recuerdo que tenían también una mula y una ternera que era mía y se llamaba «la paloma», aún conservo una cicatriz de mis aventuras con el ganado, ya que yo era muy travieso. Con este matrimonio nos mudamos en varias ocasiones de finca. En Playa vivimos en una finca con vacas, donde yo me dedicaba a recoger huesos del ganado muerto para luego venderlos a los artesanos. Por aquel entonces yo no iba a la escuela y mi madre venía una vez por semana a verme. Luego volvimos a mudarnos a una finca donde vivía un abogado que tenía un caballo árabe tuerto. Volvimos a trasladarnos una y otra vez más, hasta que mi madre decide regresar con los parientes de la calle Mercaderes 13 y yo ingreso en la escuela del Centro Asturiano, donde era mal estudiante, tal vez debido a tanto cambio. Consigo la estabilidad cuando mi madre se va a trabajar a la casa de Blanco Herrera y yo me voy a vivir con ella. Entonces ingreso en La Salle, donde también aprendo mecanografía y empiezo a estudiar bien. Consigo una beca para estudiar Comercio y a la vez trabajo en la Westinhouse de

muchacho de oficina. Paso al estudio del arquitecto Jorge Manuel Galdós, mientras que estudio por la noche en la gran academia Habana Busness. Mi madre tenía mucha añoranza de su tierra y en el año 1950 decidimos regresar a Asturias para cuidar a mi abuela, pero uno de mis tíos había terminado con la casa y encontramos todo medio arruinado. Tenemos que volver a Cuba en 1953 y empiezo a trabajar en una notaría y mi madre de costurera. Vivíamos mejor. Cuando llega la Revolución en el 59 y escucho el primer discurso de Fidel, simpatizo inmediatamente con sus ideas y empiezo a tomar conciencia política y me hago miliciano con la Revolución, lo mismo a lo que jugaba cuando era pequeño. A los 28 años me proponen realizar un curso militar. El notario con el que trabajaba ya se había ido «para el Norte» y entonces me involucro. Me fui por un mes y me quedé 33 años, terminando mi carrera con el grado de Teniente Coronel. Con la llegada de la Revolución se cumplieron mis sueños: mi madre dirigente en un gran Centro, después de tantos sufrimientos y yo en las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), de profesor y estudiando siempre. En 1987 cuentan conmigo para organizar la Ceremonia del Cañonazo, en memoria de cuando La Habana era una ciudad amurallada y se tiraban cañonazos que anunciaban la apertura y el cierre de las puertas. Consigo que el cañón se cargue en 3 minutos, en lugar de los 30 que necesitaba y me ocupo de ello durante siete años. Fui el fundador de la Compañía de la Ceremonia. Me jubilé en 1993. Ahora vivo con mi esposa en una casa unifamiliar de La Habana y como no se estar sin hacer nada me ocupé del cañoncito del reloj de sol de Varadero que estaba destrozado, hasta que me encontré con un científico y conseguimos construir un gran reloj solar que dispara el cañonazo cuando se desea. En la actualidad sigo trabajando con proyectos de relojes solares y vivo feliz con mi esposa en La Habana. He regresado a Asturias en varias ocasiones, pero el ambiente ya no es como era.

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Pérez Braña

Pérez Fernández

OLIVA
/ Langreo. 16 de agosto de 1913
«No volví a Asturias porque le tengo miedo al avión».

JOSÉ CESAR
/ Villanueva (Boal). 10 de junio de 1929
« Mi sueño es regresar al lugar de origen y visitar la tumba donde reposan los restos de mi madre, la que recuerdo diariamente».

Esta mujer de fuerte carácter y gran personalidad, que se muestra recelosa a contar su vida, salió de su Langreo natal cuando tenía 8 años, acompañada por sus padres con dirección a La Habana. Ayudada por su nuera y nieto, que la tratan con gran cariño, nos cuenta que trabajó de ama de llaves y niñera de «Dominguito y Miguelito» y en una de las haciendas donde trabajaba, conoció a su esposo, con el que convivió 67 años. Tuvo dos hijos, uno vive en EE.UU, y el otro, casado y con un hijo, son los encargados de cuidarla. A su familia le costó que aceptara ir a vivir a la casa de su hijo. Su afición era coser, bordar y la artesanía. Nunca quiso regresar a Asturias porque le tiene miedo al avión. Su documentación se perdió y hace tan solo cuatro años que logró arreglar sus papeles, por lo que por medio de una dispensa consiguió parte de la pensión que el Gobierno Español concede a los emigrantes.

Con su esposo, con el que convivió 67 años.

A la edad de 8 años ingresé como becado en un colegio de Jesuitas hasta los 16 años en que obtuve el título de Bachiller en Ciencias y tercer año de Contabilidad. Por razones económicas regresé al lugar de nacimiento para ayudar a mi hermana que se encontraba sola, ya que mis hermanos que eran 5, todos habían emigrado por la situación crítica de la Guerra Civil. Posteriormente trabajé en la central eléctrica que se estaba construyendo en Grandas de Salime. Hice el servicio militar en Zamora y al licenciarme, mi esposa, que también es del concejo de Boal y que ya había emigrado, me reclamó para venir para La Habana. Trabajé en Fin de Siglo y posteriormente en Muralla, en los Almacenes de sedería Gómez y Hermanos. Al triunfo de la Revolución seguí trabajando en Comercio ocupando distintos puestos, Jefe de Brigada, Jefe de Almacén, etc. Por un accidente de trabajo en el año de 1984, quedé incapacitado. No obstante al ser dado de alta, después de 12 operaciones, me integré a obras benéficas, colaboré con Caritas en la Iglesia El Carmelo, y como coordinador de ACLIFIM (Asociación Cubana de Limitados Físicos y Motores), en la Zona 68. Mi sueño es regresar al lugar de origen y visitar la tumba donde reposan los restos de mi madre, la que recuerdo diariamente, que como dijera la gran escritora y poetisa Rosalía de Castro: «yo quisiera tener Madre, aunque fuera de una silva, que aunque la silva picara siempre era la madre mía». Tengo muy malos recuerdos de la dictadura franquista, pero no soy político y ahora me dedico a ayudar a los que están en peor situación que la mía.

hija de María y Roque fecha de emigración 1921 causa Económicas barco Si salida Gijón parientes de acogida No lugar de destino La Habana vida laboral Niñera; Ama de llaves. situación familiar Viuda hijos Dos hijos situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen No

hijo de Cesáreo y María casa El Valle fecha de emigración Mayo de 1955 causa Económica barco Auriga salida Mayo de 1955 parientes de acogida Esposa lugar de destino La Habana vida laboral Comercio situación familiar Casado esposa Orfelina Castaño Díaz origen Peirones. Boal (Asturias) hijos José César Pérez Castaño ayuda externa Pensión no Contributiva regreso a lugar de origen 1993 afición Leer un sueño «Poder regresar al lugar de origen»

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Pérez Fernández

MANUEL
/ Merás (Valdés). 20 de junio de 1938
«Luché contra la tiranía de Batista e ingresé en el Movimiento 26 de Julio, en 1957, donde formé parte de una cédula, por lo que fui detenido en dos ocasiones y en dos ocasiones logré fugarme».
Nací el 20 de junio de 1938 en el pueblo de Merás, concejo de Valdés, antes llamado Luarca. Vivíamos en el campo y mi padre, republicano, fue fusilado, por lo que mi madre se quedó sola con dos hijos y tuvo que ponerse a lavar la ropa de los maestros y a dar clases particulares por las noches para sacarnos adelante. La vida era dura en esas condiciones y llegamos a pasar hambre. El 5 de enero de 1951, salí para Cuba con mi madre y mi hermano en el barco Monte Ayala que partía del puerto de Gijón. Recuerdo que el viaje fue accidentado y encallamos cerca de Nuevitas, donde nos quedamos sin agua potable. Si bien en Cuba teníamos a dos tíos, no logramos un amparo. Estudié en el Centro Asturiano de La Habana, donde conseguí homologar parte de mis estudios y a los 13 años empecé a trabajar en comercio, hasta que en 1957 pasé al restaurante Chalet y compaginaba el trabajo con estudios de radio y electrónica por correspondencia. Luché contra la tiranía de Batista e ingresé en el Movimiento 26 de Julio en 1957, donde formé parte de una cédula, por lo que fui detenido en dos ocasiones y en dos ocasiones logré fugarme. Cuando triunfa la Revolución participo en la toma de la estación y entro en el Ministerio del Interior como Comisario Político de la policía motorizada. Participo en la crisis de octubre de Playa Girón como Comisario Político de un batallón de combate en la lucha contra los bandidos. Comienzo de nuevo a estudiar y consigo licenciarme en derecho penal. He formado parte de la fundación del Partido Comunista de Cuba y he sido el asturiano con mayor número de condecoraciones. Me jubilé por enfermedad en 1989 de mi vida militar con el grado de Mayor. Me case con una cubana en 1963, ella es periodista jubilada y tenemos una familia feliz con dos hijas y dos nietos. A lo largo de mi vida he viajado a la URSS, Alemania, Ecuador, USA y regresé a España en varias ocasiones.

El día de su boda con la periodista Balbina Sores.

«He sido miembro fundador del Partido Comunista de Cuba y el asturiano con mayor número de condecoraciones».
Aunque la antigua casa familiar de Merás está vacía, me gusta volver y ver el lugar donde me crié. Soy Vicepresidente de la Sociedad de Beneficencia Asturiana, Club Luarqués de La Habana, fundador de la Peña Asturiana y representante del Consejo de Residentes Españoles. Mi afición ha sido siempre La Naturaleza, me gusta la caza y la pesca y soy amante de la paz y la justicia. Mi sueño es que el mundo sea mejor, que no haya ricos y que no haya pobres, aunque creo que la igualdad total no es buena, aunque si defiendo el equilibrio. Deseo que los políticos españoles sean más serios y en particular los asturianos.

hijo de Manuel Pérez Lorenzo y Jovita Fernández García fecha de emigración Diciembre de 1950 causa Económica barco Monte Ayala. Naviera Aznar salida Gijón parientes de acogida Tío/Carlos Fernández lugar de destino La Habana vida laboral Comercio-Militar situación familiar Casado esposa Balbina Sorés origen Cubana hijos Dos hijas situación económica Jubilado ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen Tres veces /Imserso afición La caza, la pesca, la naturaleza un sueño «Un mundo mejor»

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Pérez García

Pérez González

Mª AMÉRICA
/ Illano. 14 de octubre de 1921
«Me siento más cubana que española y mi sueño es poder contactar con las dos sobrinas que me quedan en Illano y a una de las cuales crié yo».
Nací el 14 de octubre de 1921 en Illano, localizado en el interior del valle del río Navia. Cuando era jóven, la situación de la postguerra civil era muy mala. Mi familia era campesina y yo tenía dos hermanos más, así que en el año 1954 un hermano, mi cuñada y yo decidimos venir para Cuba donde ya vivía otro hermano. Llegamos en avión y pronto me puse a trabajar en la Quinta Covadonga de Auxiliar General y allí permanecí 34 años hasta que me jubilé. No me he casado y no tengo hijos. Cuando me invitaron a ir a España ya no quise, porque mis padres ya no estaban y cuando volví a tener oportunidad me quedé ciega por culpa del glaucoma. Me siento más cubana que española y mi sueño es poder contactar con las dos sobrinas que me quedan en Illano, una de las cuales crié yo. Aunque el piso donde vivo está viejo, es grande y hay sitio para las amigas que me cuidan. Gracias a la pensión del Gobierno Español puedo vivir.

AVELINO
/ Illaso. (Villayón). 28 de Mayo de 1934
«Estoy considerado como el mejor administrador de la Empresa de Comedores de la Industria Básica».

Nací en Illaso, concejo de Villayón, de familia campesina. Éramos 13 hermanos, de los que 5 vinimos para Cuba. Mis padres eran agricultores y teníamos aquí a gran parte de la familia con sus negocios. Mi padre, Manuel Pérez Rua, fue concejal en el Ayuntamiento de Villayón. Antes de mi partida, por tan solo 8 días, tuve que hacer el servicio militar en Melilla, en el Pico del Gurugu, donde se habían celebrado las batallas más importantes de la Guerra de Marruecos.

hija de Antonio Pérez y Yaqueline García fecha de emigración 1954 causa Situación económica medio de transporte Avión salida Madrid parientes de acogida Hermano/Francisco Pérez lugar de destino La Habana vida laboral Salud Pública situación familiar Soltera situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no Contributiva de España regreso a lugar de origen No afición Tejer medias de hilo un sueño «Contactar con mis sobrinas en Lanteiro e Illano»

hijo de Manuel y Aurora fecha de emigración 1958 causa Económica barco Marqués de Comillas salida Gijón parientes de acogida Tío-padrino lugar de destino La Habana vida laboral Hostelería y Administrador de Comedores situación familiar Casado hijos Una hija situación económica Jubilado ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen Una vez motivo visita familiar y conocer Asturias

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Peruyero Covian

OBDULIA
/ Torazo-La Rebollada (Cabranes). 16 de diciembre de 1928
«Mi gran alegría es haber encontrado, hace tan solo seis años, a Josefina Piñán, descendiente de nativos de Oseja de Sajambre, a la que había conocido en el barco que nos trajo a Cuba».
Nací en un pueblo del concejo de Cabranes en diciembre de 1928 y perdí a mi madre con tan solo un año. Mis abuelos y una tía se hicieron cargo de mi hermano y de mi. Me casé con un español que vivía en Cuba e iba al pueblo de vacaciones. Una vez que él me reclamó, me vine para La Habana en 1953 en el barco Marqués de Comillas, que salía de Gijón. Era la primera vez que salía de casa y no paré de llorar, hasta que me hice amiga de otros que viajaban como yo. Cuando llegué a La Habana, me pareció una ciudad preciosa, donde mi esposo trabajaba en la administración de la Quinta Covadonga. Yo tenía una peluquería, hasta que llegaron las intervenciones, entonces pasé a trabajar en el Asilo Santovenia, donde hice de peluquera y enfermera, hasta que me jubilé. Me quedé viuda en 1986, y no tengo hijos. Mi gran alegría es haber encontrado, hace tan solo seis años, a Josefina Piñán, descendiente de nativos de Oseja de Sajambre, a la que había conocido en el barco que nos trajo a Cuba. Después de jubilada, mi afición es atender la casa y a los buenos vecinos y amigos que tengo. También soy Delegada de la Sociedad de Cabranes. Tengo mucha conexión con la familia de España que vive en Madrid y Asturias. He regresado varias veces, de forma particular, por el Plan Añoranza y por el Imserso. Aunque en La Habana me siento bien, mi sueño sería vivir con mi familia, bien en Cuba o en España. Echo de menos a alguien que me quiera de verdad.

Grupo de amigos en Villayón.

«Se dice que donde hay un «gallego» siempre hay comida y dinero».

Con 24 años salí para Cuba en el barco Magallanes y llegué el 13 de marzo de 1958. Me vino a recibir mi tío-padrino y lo primero que me sorprendió a mi llegada fue el edificio del Templete. Me puse a trabajar con un hermano en una bodega y compré una cafetería, en la Avenida 26, junto con otro hermano que se fue para España en los 80. En 1968 me nacionalizaron la cafetería y entonces pasé a trabajar en una fábrica de goma y a continuación me fui como Administrador del Comedor Central de Jubilación y estoy considerado como el mejor administrador de la Empresa de Comedores de la Industria Básica. Se dice que «donde hay un «gallego» siempre hay comida y dinero…» Siempre fui respetado en mi trabajo y no me metí en política, mantuve mi nacionalidad española, pagué al Sindicato y trabajé al máximo. Me casé con una cubana descendiente de gallegos y tuve una hija que me ha dado dos nietos y viven cerca de nosotros. Regresé en el 2000 a Asturias y fui varias veces a Gijón, que es la ciudad que más me gusta y visité a mi familia, los cuales me trataron muy bien y con los que mantengo muy buena relación. Tengo hermanos en Gijón, Oviedo, Madrid y todos están de lo mejor. Ahora, de jubilado, mi afición es cuidar la casa, donde vivo tranquilo con mi mujer.

Imagen superior. Su amiga, Josefina Piñán, la cual viajó en el mismo barco que Obdulia.

hija de Ramón y Carmen fecha de emigración 1953 causa Matrimonio barco Marqués de Comillas salida Gijón parientes de acogida Esposo lugar de destino La Habana vida laboral Peluquera, enfermera. situación familiar Viuda esposo Español hijos No situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen Varias veces

ALLÁ DONDE LAS AZOTEAS SUEÑAN
Allá donde las azoteas sueñan, las azoteas desvencijadas de la Habana. Sueñan con ángeles sin nombre, ángeles de alas viejas y remendadas. alas desplegadas sobre cicatrices de azul. Elitros culpables con la esperanza de emprender el vuelo esquivando las esquinas de la tarde tropical. De vez en vez, sopla un viento casi secreto que salpica palabras para un nombre de mujer. Recuerdos que pesan sobre la brea y se dicen abrazos en la desnudez de la memoria. Es entonces cuando a los nefelines se les hace necesario un instante de alguien que los empuje al vacío, de alguien que los escuche despedirse de la ausencia y les venda por un fula souvenirs del descielo, un mapa con costumbres amortajadas a fuerza de acotar españas. Cae la tarde y en todo el reparto tocan un bolero los timbres oxidados de las bicicletas. En los noticieros sin escrúpulos se repite una y otra vez: ¡Cuídense compañeros! Esta tarde lloverán ángeles sobre La Habana.

ALLA DONDE LAS AZOTEAS SUEÑAN (2010) 70 X 70 cm. Acrílico sobre tabla VALIJA PARA UN ÁNGEL NÓMADA (2010) 88 X 46 X 9 cm. Madera y acrílico

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Posada Medio

EUGENIO, FRANCISCO, JOSÉ LUIS, GONZALO Y Mª TERESA
«La familia compuesta por los hermanos Posada Medio, es la más numerosa dentro de los nativos asturianos que viven en Cuba (…)».
En el año 1936 nuestra familia vivía en Villaviciosa; estaba compuesta por el padre, Eugenio Posada (4/8/1898 ), la madre, Teresa Medio (23/4/1894), los hijos, Eugenio -Genín- (18/7/1925), Francisco -Paco- (21/7/1926), José Luis -Pepe- (10/2/1929) y María Teresa -Marite - (9/8/1930), la tía Herminia Medio -La Chata- (23/8/1892) y el abuelo Andrés Posada. Excepto el abuelo, todos vivíamos en la misma casa, en la cual nacimos los cuatro hermanos mayores. Eugenio, el mayor de los hermanos, nos cuenta: el 18 de julio de 1936 (día de mi cumpleaños), estalla la Guerra Civil, yo me encontraba en un pequeño balneario de aguas termales en La Hermida de Cantabria, el cual mi abuelo visitaba anualmente, y en ese año me invitó para que le acompañara. El citado día, el abuelo me dijo: «Tenemos que salir inmediatamente para la Villa, empezó la guerra» y así lo hicimos. Esa salida precipitada se repetiría varias veces en nuestras vidas. En la Villa, para nosotros los niños, la vida seguía normal. No conocimos de la lucha para ocupar los cuarteles de Simancas y El Coto, en Gijón a 33 km, ni de las batallas en Oviedo, a 44 kilómetros. Lo único anormal que recuerdo, era que mi padre, a veces, llegaba a casa vestido de civil y con un estuche de madera en bandolera, que servía como culata para una pistola que estaba colocada en su interior. Él se había incorporado a las milicias, alcanzando el grado de capitán el 25 de julio 1937. Un día de septiembre de 1937, mi padre aparece en la casa diciendo que teníamos que salir urgentemente de la Villa, entonces mi madre arrancó las cortinas de la sala, con las cuales hizo unas bolsas para colocar en las mismas lo indispensable y al día siguiente mi padre nos condujo al puerto de El Musel en Gijón, para ser evacuados en el buque de carga «Santiago López».

«El 3 de septiembre de 1940, salimos de España en dirección a Cuba, por el mismo lugar donde tres años antes habíamos iniciado nuestra peregrinación: el puerto de El Musel».
Los evacuados fueron situados en las bodegas, pero mi padre nos acompañó hasta un pequeño camarote con dos literas. En el camarote colocó dos sacos con botellas de sidra «El Gaitero», lo que considero que formaban parte del soborno por el trato preferencial recibido. Como detalle curioso recuerdo que cada botella venía protegida por una especie de estuche de paja para que no se rompieran. El buque llega a Francia, entra por la Gironde, y desembarcamos, si mal no recuerdo, por Pauillac, cerca de Burdeos. Piden que nos desnudemos y nos aplican chorros de agua mediante mangueras, luego nos aplican una grasa en los cabellos, supongo que para los piojos y finalmente una inyección, la primera en mi vida. Posteriormente nos sitúan en un tren rumbo a la frontera franco-española. Entramos de nuevo en España por Puigcerdá, llegamos a Barcelona, desde donde nos remiten a un refugio en Castelltersol. Mi padre permanece en Villaviciosa hasta el día que llegan las tropas franquistas, el 20 de octubre de 1937, logrando escapar ese mismo día, con un grupo de compañeros de la plana mayor, en una pequeña embarcación, que para esos fines tenían preparada en El Puntal, a 7 km. de la Villa. La embarcación era utilizada para trasladar sidra desde la fábrica «El Gaitero» hasta Gijón y un práctico la había llevado desde la fábrica hasta el Puntal, lo cual le costó la vida, ya que fue posteriormente fusilado por los franquistas. Mi padre y sus compañeros llegan a Francia y se repite el proceso: remisión a la frontera y llegada a Barcelona. Una vez en Barcelona, nos localiza en el refugio y posteriormente se incorpora al ejército con el grado de capitán. El refugio en Castelltersol, un gran edificio de tres plantas, estaba totalmente lleno de refugiados, mujeres, niños y ancianos, procedentes del norte de España, vascos, gran parte de ellos. La vida en el refugio era dura, fundamentalmente debido a la escasa y pésima alimentación que recibíamos, tan

hijos de Eugenio Posada y Teresa Medio fecha de emigración 1937 hacia Francia / 3 de Septiembre de 1940 hacia Cuba causa Guerra Civil / reunificación familiar barco Marqués de Comillas salida Puerto del Musel (Gijón) parientes de acogida Padre lugar de destino San Antonio de los Baños

La familia Posada Medio con el abuelo en el centro, San Antonio de los Baños 1948.

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«En Castelltersol, no nos aceptaron en la escuela pero nuestros padres, con gran sacrificio e intuyendo el futuro, le pagaron a un profesor para que nos enseñara francés a los tres varones».

Eugenio, sentado, primero por la derecha, al lado de Manuel Díaz Ron, que llegó a ser vicealcalde de París (1935).

solo un pedazo de pan por la mañana y un espeso puré verdoso, de sabor y origen indescifrables, como comida y cena, día tras día. Algunos muchachos, nosotros entre ellos, acudíamos a los campos a desenterrar y robar las patatas antes de que las cosecharan, las cuales luego asábamos en hogueras. También recogíamos setas en los bosques, piñones de los pinos y bellotas. Durante la estancia en Castelltersol, no nos aceptaron en la escuela, nuestros padres, con gran sacrificio e intuyendo el futuro, le pagaron a un profesor para que nos enseñara francés a los tres varones. Transcurre el tiempo y las condiciones en el refugio empeoraban en lo que se refiere a la alimentación; la ayuda que recibíamos de Carmen, la tía materna que vivía en París, era insuficiente, los padres deciden, como paliativo, enviar a nuestro hermano Paco con una familia en Mollet, cerca de Barcelona, la cual tenía mejores condiciones y a mí a Sabadell, a la casa de un oficial de Intendencia, en la cual como es de suponer, no faltaba nada, tenían de todo y en abundancia. En algún momento, fecha que no puedo precisar, considerando las condiciones del refugio, mi padre alquila una pequeña casita a la salida de Castelltersol, previendo el nacimiento de Gonzalo, lo cual ocurre el 1 diciembre 1938. El 26 de diciembre 1938 cae Barcelona en poder de los franquistas, la familia de Mollet sale con Paco precipitadamente hacia la frontera, sin poder comunicarse con nosotros. El 6 de enero, yo me encontraba ya en Castelltersol, salimos, mediante un salvoconducto del Estado Mayor de las Fuerzas Blindadas, emitido a nombre del abuelo, en un automóvil hacia Banyoles, seguimos a Figueres y luego abandonamos el auto para cruzar los Pirineos a pié, de noche, por el puerto Le Perthus; mi madre con Gonzalo de dos meses en brazos, el abuelo con su acostumbrado bastón. Cruzada la frontera, nos dirigen a un campo rodeado de alambradas, custodiado por tropas coloniales africanas, que habían preparado en las afueras de Le Boulou, aproximadamente a 12 km. de la frontera, para alojar 10.000 refugiados en tiendas de campaña, las cuales llegaron a albergar hasta 20.000 personas. Debido a las pésimas condiciones de este campo, muy pronto empezaron a sacar a las mujeres y niños para enviarlos a refugios en distintos lugares. A nosotros, incluyendo al abuelo, nos enviaron, con un grupo de 39 personas, a un refugio en Nieul, Haute Vienne, en el centro de Francia, donde llegamos antes del 14 de enero. Este refugio era una instalación para acoger veraneantes, con cocinero y buena comida que para nosotros era una maravilla. Tan pronto llegamos,

empezamos a enviar cartas a todos los familiares y conocidos, a la tía Carmen en París, a un amigo de nuestro padre en Burdeos, a un tío en Cuba, etc. Pronto nos llegaron noticias, pudimos conocer que Paco estaba en un refugio en Bar Sur Seine, al sur de París y nuestro padre en un hospital en Limoux, Aude, al sur de Francia. Mi padre y la familia de Mollet, también habían hecho lo mismo, escribir a todos, creándose una red que nos permitió intercomunicarnos. Tan pronto tuvimos esas noticias les escribimos al hospital y refugio respectivamente. Inmediatamente inicié en la Alcaldía las gestiones para solicitar el traslado de nuestro hermano Paco hacia el refugio de Nieul, (con el francés aprendido en Castelltersol, yo actuaba como intérprete del grupo y enlacé con las autoridades), pero estaba prohibida la salida de los refugios y solamente después de repetidas gestiones se logró que Paco llegara a Nieul a principios de abril. A los pocos días de nuestra llegada a Nieul, el 25 de marzo, el Alcalde me mostró una comunicación recibida del Ministerio del Interior, ordenando que se preparara una lista de todos los refugiados para ser deportados obligatoriamente hacia España el 28 de marzo. Daban la opción de cruzar la frontera por dos puntos: por Cerbère hacia Port Bou, Cataluña o por Hendaya hacia Irún. Entonces, nuestra madre envió un telegrama a nuestro padre para informarle de la situación y otro para que se hiciera cargo de Paco, que estaba en el refugio cerca de París. Afortunadamente no realizaron deportación alguna en ese momento. Mi padre cruzó la frontera con el ejército en retirada, muy probablemente pasó por el campo de Argelés, pues estaba ingresado ya el 16 de febrero en el hospital de Limoux, Aude. Nunca supimos la razón por la cual fue ingresado. Salió del hospital y en la primera semana de marzo ya estaba internado en el campo para oficiales en Montolieu. Desde Limoux primero, y en Montolieu después, inicia las gestiones para salir hacia Cuba, donde reside su hermano Emilio. Recibe dinero de su hermano y la documentación necesaria que le permite salir del campo para dirigirse a París; obtiene pasaportes y pasajes para él y el abuelo y luego llega a Nieul para vernos y recoger al abuelo. Pasa unos días con nosotros y durante su estancia, hace buena amistad con dos maestros, que luego sirvieron de intermediarios para recibir los giros que nuestro padre nos enviaba de Cuba. El 11 de mayo se despiden de nosotros y ambos salen por Burdeos hacia Cuba el 13 de mayo 1939.

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De izquierda a derecha Eugenio, Paco, Pepe, Marite y Gonzalo.

En la segunda quincena de mayo, en el refugio restringen la alimentación y posteriormente lo clausuran, enviándonos a otro situado en Beaune les Mines. Beaune les Mines era un pequeño poblado rodeado de bosques, que sirvió de alojamiento a los trabajadores de una mina, en aquellos momentos abandonada. El refugio no tenía buenas condiciones, estaba a 4 km de Rilhac Rancon, donde se encontraba las oficinas oficiales, escuela, tiendas, correo, etc., por lo cual era necesario ir hasta allí diariamente para realizar cualquier gestión. En Rilhac Rancon logramos, a fines de mayo, matricularnos en la escuela donde íbamos diariamente, obteniendo muy buenos resultados gracias a las clases de francés recibidas en Castelltersol. Posteriormente, los maestros de Nieul alquilaron para nosotros una casita por 60 ƒ/mes, con el dinero que les enviaba nuestro padre. La «casa», era una habitación con dos camas, una para la madre y la tía, otra para los cuatro hermanos, una cunita para Gonzalo y una sola silla para mi madre; eso era todo, ni mesa teníamos, escribíamos sentados en el suelo, apoyando los papeles sobre las rodillas. No tenía servicio de agua. Durante el verano, nuestra madre, preocupada como siempre por nuestra educación, le pagó a un maestro para que nos diera clases durante las vacaciones. La tía, desde París, continuó enviando paquetes con comida y recibíamos de nuestro padre pequeños giros a través de los maestros de Nieul, lo cual nos permitió vivir mejor que en Castelltersol. Los gendarmes nos visitaban con frecuencia para tratar sobre la deportación; les mostrábamos las cartas y giros recibidos y se contenían, pero insistían en deportar a la tía. Desde su llegada a Cuba nuestro padre realizó múltiples gestiones tratando de obtener ayuda para que pudiéramos salir hacia allá. Sus solicitudes

Carta escrita por Pepe, a su padre, desde su refugio en Francia.

A sus 85 años, Eugenio sigue entrenando cada día en mar abierto y continúa siendo un reconocido nadador.

no surten efecto alguno, solamente existe constancia de que la Casa de la Cultura y Asistencia Social ofreció $25.00, teniendo en cuenta que otros muchos estarían en las mismas circunstancias que nosotros. Llega el mes de agosto, no podemos ir a la escuela pues dicen que llegarán 200 soldados franceses, pasan muchos aviones, llaman a filas, requisan autos y caballerías... Hay rumores de que se acerca la guerra. La tía Carmen abandona París, pasa a vernos el 19 de agosto, para luego dirigirse hacia el sur y salir posteriormente hacia España. En agosto nos visitan los gendarmes para conocer donde se encuentran nuestro padre y el abuelo, les informamos y nos dejan tranquilos por un tiempo. Hay presagios de guerra, la cual estalla el 1 de septiembre de 1939. Inmediatamente decretan la movilización general, empiezan a llegar refugiados del norte, fundamentalmente alsacianos. Los maestros de Nieul vinieron a despedirse, habían sido movilizados. Recibimos un cheque de nuestro padre, no hay transporte, vamos con nuestra madre a pié hasta Limoges, a 10 km, para poder cobrarlo. En octubre empiezan las clases pero no nos aceptan en la escuela. Mi padre, con el fin de poder sacarnos de Francia hacia Cuba, obtiene el 2 de octubre de 1939, un Acta Notarial, en la cual declara, conjuntamente con dos testigos, que nuestra abuela materna era cubana, según consta en documentos que se quedaron en España, nacida en Güira de Melena, de lo cual existía constancia en la parroquia. Por lo tanto nuestra madre, nosotros y la tía éramos cubanos. (La abuela nació en Cazanes, aldea cerca de Villaviciosa). Mediante la referida Acta se inicia en el Ministerio de Estado el expediente para

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«…no teníamos calefacción ni ropa adecuada; una nevada continua por más de 8 días, nos obligó a los cuatro hermanos a permanecer acostados todo el tiempo para poder mantenernos calientes; comíamos en la cama».

nuestra repatriación hacia Cuba. El 10 de octubre, el Cónsul cubano en Burdeos, de acuerdo a instrucciones recibidas, se pone en contacto con nosotros y nos envía los formularios para solicitar los pasaportes. Nuestra madre envía los formularios, fotos y el dinero, recibiendo dos pasaportes, uno para ella e hijos y el otro para la tía, el 11 de noviembre de 1939. Con los pasaportes en nuestro poder, los gendarmes no insistieron en la deportación hacia España. En diciembre recibimos un telegrama para que nos pongamos en contacto con el Cónsul cubano en Burdeos para proceder a nuestra repatriación; enviamos carta al Cónsul pidiendo nos informara de la fecha de embarque; el 23 enero de 1940 recibimos su respuesta, diciendo que no estaba fijada y avisarían. Esperamos en vano. Solamente, meses después, el Cónsul se comunicó con nosotros. El invierno 1939-40 se presentó muy fuerte, en enero bajó la temperatura a -20 ºC, no teníamos calefacción ni ropa adecuada; una nevada continua por más de 8 días, nos obligó a los cuatro hermanos a permanecer acostados todo el tiempo para poder mantenernos calientes; comíamos en la cama. Escaseaba la leña, la nieve nos impedía ir a buscarla al bosque .El agua para lavarnos, que teníamos en un cubo dentro de la habitación, se congelaba con una capa de hielo de 3 cm en la superficie. En febrero mejoró algo el tiempo, continúa el frío y hay bastante nieve, entonces nos contratan para cortar y aserrar pequeños árboles en el bosque, propiedad una familia francesa, que se utilizaba para cocinar y calentarnos. El grupo estaba formado por dos franceses mayores y nosotros, Pepe (10 años), Paco (12 años), yo (13 años), y dos niños refugiados. En el mes de marzo nos pagaron 60 francos para los tres. El primer salario de nuestras vidas. A finales de mayo empeoran las condiciones y se agrava nuestra situación, somos los únicos refugiados españoles que permanecemos en Beaune, los demás, en su mayoría, se han visto obligados a regresar a España, otros, hacia otras localidades. Los refugiados alsacianos continúan en el lugar. En junio nos llega la tan esperada comunicación del Cónsul para presentarnos en Burdeos y embarcar hacia Cuba, pero nos llegó el mismo día

Los cinco hermanos con su madre Teresa en Nieul, Francia 1939.

La obra de José Luis, está presente en cada rincón de la casa familiar de S. Antonio de los Baños.

que indicaban zarparía el barco, por lo que fue un nuevo golpe. Al no llegar nosotros a La Habana en el barco en el cual nos esperaban, envían el 26 de junio 1940, una comunicación oficial al Cónsul solicitando informe sobre el paradero de Teresa Medio y familia. Para nosotros era muy tarde, el ejército alemán había llegado a París el 10 de junio, posteriormente ocuparon toda la costa atlántica hasta la frontera española; nuestra posibilidad de salir por Burdeos había desaparecido. En el mes de julio no nos llegan remesas de Cuba para poder comprar comida, ya no recibimos paquetes de alimentos de nuestra tía, el refugio no existe y nuestras reservas disminuyen. En esas condiciones mi madre toma, con todo el dolor imaginable, la única decisión posible, no tenía otra alternativa que regresar a España utilizando el dinero que reservaba para el viaje a Burdeos. Vamos a Limoges, y tomamos un tren para dirigirnos hacia la frontera. Llegamos a la Zona Ocupada, militares alemanes inspeccionan los vagones, al mostrar nuestros pasaportes cubanos nos conceden un salvoconducto que nos permite continuar por la Zona para llegar a Hendaya y cruzar la frontera hacia Irún el 25 de junio de 1940, donde nos vacunan y continuamos por tren hasta Oviedo, donde vivía Hortensia, tía materna. Una vez en Oviedo, informamos inmediatamente a nuestro padre y permanecemos allí mientras en Cuba hacen todas las gestiones necesarias para que nosotros podamos salir. El 3 de septiembre de 1940 salimos de España por el mismo lugar donde tres años antes habíamos iniciado nuestra peregrinación: el puerto de El Musel, pero ahora en distintas condiciones y con otro destino. Embarcamos en el «Marqués de Comillas» con rumbo a Cuba, llegando a La Habana el 18 de septiembre de 1940, finalizando así el éxodo familiar y con la posibilidad de iniciar una nueva vida. En Cuba nos esperaba nuestro padre el cual ya tenía un garaje en San Antonio de los Baños, siendo en esta bella población, localizada al suroeste de La Habana, donde tuvo lugar el reagrupamiento familiar y donde estudiamos y trabajamos duro para reconstruir nuestras vidas lejos de nuestro lugar de origen.

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Rico Pérez

ANDREA
/ Illano. 4 de octubre de 1928
«Vine para Cuba por amor. Cuando mi esposo falleció en 1983 me puse a trabajar en varios trabajos, entre ellos en el Instituto Cubano de Cine y tengo la Medalla de la Cultura».
Nací en Illano, pequeño pueblecito del valle del Navia, en el occidente de Asturias, de padres agricultores y con 7 hermanos. Antes de mi salida para Cuba, me dedicaba a cuidar ovejas, ya que mi padre se murió muy pronto y yo no llegué a conocerlo. Recuerdo que con 9 años me quedaba en casa con la abuela para ayudarla a cocinar y lloraba porque no podía ir siempre a la escuela. En una ocasión, conozco al que sería mi esposo cuando él estaba de vacaciones y vivía en La Habana. Él era 17 años mayor que yo, hijo del por entonces alcalde de Villayón y querían casarlo con la hija del secretario, la cual me había cuidado de pequeña, lo que trajo muchos conflictos. Mi madre no lo aceptaba por ese motivo, pero cuando a él le llega el momento de la partida, viene a verme pero no llegamos a hacernos novios en ese momento, aunque él ya se me había declarado un día que yo estaba sola en una finca. Al ver que yo no me decidía, pidió 6 meses más de estancia para conquistarme y lo consiguió, a pesar de la oposición familiar. Cuando la madre de mi esposo se entera de la formalización del noviazgo entró en cólera ya que él era su hijo predilecto. Un día me siguió hasta el monte y me dijo: «ven acá chiquita de basura ¿por qué tu te metes?» y él le responde «mami, no digas eso, ella no quiere» y mi futura suegra contestó: «¡A ti te conviene Filemona!» (que era la hija del secretario). Mi futuro esposo no claudicó y, aunque mi madre siguió oponiéndose a darme la autorización, ya que yo no había cumplido los 21 años, él dice que nos vamos a casar en Cuba y no por poderes. Salimos para La Habana en el buque Marqués de Comillas desde el puerto de Vigo y el recibimiento fue muy bueno. Nos vinieron a buscar amigos y vecinos de Illano de confianza de mi madre, y a los 15 días nos casamos en La Habana. La familia de mi esposo tenía una bodega en 23 y E, donde yo ayudaba. Me costó adaptarme porque fue un cambio muy brusco, pero el matrimonio salió muy bien, tuvimos 2 hijos y estuvimos juntos 37 años. Cuando ya tenía a mis hijos enfermé de tuberculosis y me ingresaron en La Covadonga, donde me curaron y me trataron maravillosamente. Arturo Mañas, de Luarca, era el Director especialista de vías respiratorias y me trató como si fuera una hija. En esos momentos, mi esposo consigue penicilina en EE.UU y pretende que me la inyecten, aunque estaba todavía en fase experimental. El doctor no acepta y consigue curarme con el método tradicional, muy doloroso, que consistía en reducir el pulmón para dejarlo en reposo. En 1956 regresamos a España y mientras arreglamos una casita que nos habían comprado, vivimos con mi suegro, ya que mi suegra ya había fallecido, no sin antes pedirme perdón por lo que me había dicho y decirme que yo era la mejor nuera que tenía. Cuando arreglamos la casita, mi suegro, que era el Alcalde de Villayón, se viene a vivir con nosotros, pero pronto fallece y en 1960 nos volvemos toda la familia para La Habana, pero cuando intervienen la bodega, mi esposo enfermó y falleció en 1983. Me puse a trabajar en varios trabajos, entre ellos en el Instituto Cubano de Cine y tengo la Medalla de la Cultura. Me retiré con 60 años y soy vocal de La Beneficencia, de Illano y socia de la Asociación de Avilés. Ayudo a una hija que es misionera de la orden canadiense y vivo con otra hija y mi nieto, el cual es el creador de las tarjetas de crédito de Cuba. He ido dos veces a Asturias por el Programa Añoranza y mi deseo es seguir relacionándome con la familia de allí.

Celebración del Centro Asturiano de la Habana. Años 50. Imagen superior. Su esposo con sus hermanos.

hija de José y Josefa fecha de emigración 1948 causa Matrimonio barco Marqués de Comillas salida Vigo parientes de acogida Familia del esposo lugar de destino La Habana vida laboral Bodega; Instituto Cubano de Cine situación familiar Viuda esposo hijo de un Alcalde de Villayón origen Villayón hijos 2 situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen Dos veces

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Rodríguez Suárez

Ruíz González

NOEMÍ
/ Villacondide (Coaña). 11 de septiembre de 1913
«Quedé huérfana de madre muy joven y mi abuelo no fue bueno con nosotros pero en La Habana viví como una señorita y tuve mi propia casa».
Nací en septiembre de 1913 en la aldea de Villacondide, perteneciente al concejo de Coaña, así que ya voy cerca de los 100 años. Quedé huérfana de madre muy joven y mi abuelo no fue bueno con nosotros, por lo que decidimos venir para Cuba. Llegué a La Habana en 1923 con mi padre y un hermano que regresó a España para participar en la Guerra Civil. Mi padre trabajaba en un central azucarero y luego me casé con un cubano. Viví como una señorita y tuve mi propia casa. Ahora estoy ya vieja, en andador, pero mi mayor alegría fue tener a mi «hijo adoptivo». Tengo una señora que me cuida muy bien y una vecina. Tengo humor y estoy todo el día de bromas. Volví una vez a Asturias, pagada por mi familia y ahora me siento cuidada y me entretengo a mi manera.

SERAFINA
/ Moreda (Aller). 25 de agosto de 1931
«Vinimos para Cuba porque mi marido creía en la Revolución Cubana». Serafina ha fallecido recientemente en La Habana. R.I.P.
Mi marido, aunque nacido en Cuba, era de familia de Moreda, igual que yo. El trabajaba como minero y creía en la Revolución Cubana. Salimos de Asturias en 1956, ya con nuestro hijo de 2 años con dirección a Estados Unidos, pero al llegar el barco a La Habana, nos quedamos. Recuerdo que en el viaje una chica se tiró por la borda del barco. Mi esposo empezó trabajando en bodegas y luego pasó al sector del calzado, hasta su jubilación. Mi hijo, que también había nacido en Moreda, falleció a los 47 años en el año 2001. Desde entonces vivo con mi nuera, y dos nietos, una de ella es enfermera y me cuida muy bien. Regresé en tres ocasiones con el Imserso.

Noemí en La Habana, años 30.

Con su esposo e hijo, ambos fallecidos.

hija de Matilde y Gumersindo fecha de emigración 1923 causa Huérfana salida Vigo parientes de acogida no lugar de destino La Habana vida laboral Ama de casa situación familiar Viuda esposo Cubano hijos No situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen Una vez

hija de Ramón y Avelina fecha de emigración 1956 causa Política parientes de acogida no Lugar de destino Estados Unidos vida laboral Ama de casa situación familiar Viuda esposo Carlos Manuel González Riera origen Cubano hijos Un hijo situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no contributiva regreso al lugar de origen Tres veces

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Sánchez González

FRANCISCO LAUREANO
/ Arenas de Cabrales (Cabrales). 6 de mayo de 1932
«Seguí en Cuba porque me gusta vivir aquí, ya estoy aclimatado y aunque me gusta mucho España no resisto el frío».

Nací el día 6 de mayo de 1932 en Arenas de Cabrales. A los 4 años me cogió la Guerra Civil y tuve que salir a refugiarme a las cuevas de las montañas con mi mamá y mis hermanos. Mi padre, el cual era maestro, fue detenido y lo condenaron a 30 años de prisión en Madrid. Cumplió 13 años de prisión porque eximió la pena trabajando. Lo licenciaron y cuando lo volví a ver, yo ya tenía 11 años.

«En el año 1961 mi negocio de mayorista fue intervenido y tuve que irme sin nada, solamente me dejaron coger un poco de comida».

Carnet del Centro Asturiano de la Habana (1958).

hijo de Ángel y Dolores fecha de emigración 18 de julio de 1958 causa Los padres no quisieron que siguiera trabajando en la mina barco Santamaría salida Vigo Galicia parientes de acogida Hermanos lugar de destino La Habana (Centro Habana) vida laboral Comerciante situación familiar Divorciado hijos Seis hijos situación económica Jubilado ayuda externa Pensión no contributiva regreso a lugar de origen Una vez afición Leer mucho y seguir al Sporting un sueno «Seguir viendo a mis hijos que están fuera del país y ayudarlos en lo que pueda»

Antes de venir para Cuba cumplí el servicio militar. Después que terminé el servicio vine para Cuba solo, a encontrarme con mis hermanos porque mis padres no querían que siguiera trabajando en las minas, donde me había quedado enterrado varias veces. Me conocían por «Michelín», porque era más duro que las rocas. Al llegar a Cuba a la edad de 21 años fui a trabajar a la bodega de mi hermano. Pasado el tiempo el Banco Asturiano me dió un crédito y le compré la bodega, de la cual pasé a ser dueño en el 1959. En el año 1961 mi negocio de mayorista fue intervenido y tuve que irme sin nada, solamente me dejaron coger un poco de comida. Entonces ya tenía cuatro hijos y los envié para Llanes (Asturias) con su madre. Posteriormente pasé a trabajar de administrador en un supermercado llamado El Mayabeque en la calle Monte, donde trabajé hasta el 1965. Después del año 1965 me incorporé al MINCIN (Ministerio de Comercio Interior) como administrador. De ahí pasé a trabajar en carnicerías durante 34 años, hasta que me retiré a la edad de 65 años de la carnicería que se encontraba en las calles San Miguel y Espada, donde llegué a tener más de dos mil clientes. Me casé en España con María Isabel Blanco Castaño con la cual tuve cuatro hijos, dos en España y dos en Cuba. Después, en el año 1961 los envié para España a ella y a mis hijos, ya que allá teníamos una casa. Ella trabajó como maestra y yo les mandaba lo que podía. Más adelante ella se enamoró, se fue para Francia y nos divorciamos. Después yo tuve otro amor y tuve dos hijos más. En total tengo seis hijos, vivo con una hija y el resto están fuera, tres en Francia y dos en España. Seguí en Cuba porque me gusta vivir aquí, ya estoy aclimatado y aunque me gusta mucho España no resisto el frío. Gracias a la ayuda del Gobierno Español, al que estoy muy agradecido, estoy viviendo y puedo ayudar a mis hijos y nietos. Nunca me hice cubano, soy residente y tengo la nacionalidad española.

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Sánchez Martínez

ASUNCIÓN
/ Gijón. 24 de enero de 1938
« La vida de mi madre, Asunción Martínez Salas, es la que realmente tiene interés».

Llegamos a Cuba después de que en España fusilaran a mi padre en el año 1939. Mi padre era cubano e integró la Brigada Internacional, mi madre asturiana; se casaron en España y tuvieron dos hijos. Mi madre vive actualmente, tiene 97 años y no vive en Cuba. A mi arribo tenía 2 años y me mantengo viviendo en Cuba. Mi madre se volvió a casar con un asturiano (difunto) y arrendaron la cantina del Centro Asturiano donde trabajaron hasta el triunfo de la Revolución. Estudié Licenciatura en Economía, trabajando todos estos años en dicho sector, hasta mi retiro en 1997. Mi madre, Julia Martínez Salas, nació el 6 de junio de 1913 en el pueblo de Campiellos, perteneciente al concejo de Sobrescobio. Cuando estalló la Guerra Civil Española, mi padre, Hermenegildo Sánchez fue delatado por un familiar que estaba enamorado de mi madre, con la intención de que no fueran felices. Fue entonces, cuando mis padres deciden venir para Cuba, país que mi padre ya conocía y donde había tenido la suerte de que le tocara la lotería. Según cuenta mi madre, el viaje empezó mal y terminó peor; en Gijón tuvieron que esconderse junto con otros muchos antes de poder embarcar. El 21 de Octubre de 1938 tiene lugar un gran ataque en Gijón y cuando mi padre, a oscuras y entre una gran confusión ya había conseguido embarcar, mi madre, aún en tierra, embarazada de 8 meses y conmigo en brazos, ve que el barco empieza a alejarse sin esperar por el resto de los pasajeros. Mi padre tampoco pudo bajarse y ese sería la última vez que pudimos verlo ya que el barco, llamado Caruso, fue apresado a los pocos días en La Coruña y todo el pasaje detenido. A mi padre lo fusilaron el 30 de Agosto de 1939 y pocos días después llegó, irónicamente, el indulto. Una hermana y una tía de mi madre, consiguieron llevarnos hasta Sama de Langreo, donde, en plenos horrores de la guerra, nació mi hermana.

Mi madre decidió emigrar con nosotras a Cuba, donde teníamos una tía. Al llegar, ella se pone a coger puntos a las medias para sacarnos adelante. En 1944, mi madre se casa con Román García Menéndez y juntos consiguen la regencia de la Taberna del Centro Asturiano de La Habana, donde transcurren los años más felices de nuestras vidas. Allí se vendían productos traídos directamente desde Asturias y nunca faltaba la sidra que se servía a los más de cien mil asociados con los que contaba entonces el Centro Asturiano. En 1950 la familia completa hace un primer viaje a Asturias, donde mi madre disfrutó muchísimo, reencontrándose con sus familiares y costumbres. Una vez casadas sus hijas, ellos tuvieron la suerte de regresar en varias ocasiones hasta que mi padrastro falleció. Ahora mi madre, vive fuera de Cuba con mi hermana.

hija de Hermenegildo Sánchez y Julia Martínez fecha de emigración Octubre 1939 causa Guerra Civil parientes de acogida Familiares de mi padre lugar de destino La Habana situación familiar Viuda esposo Manuel Blanco Fernández origen Cubano hijos Beatriz, Lidia y Ernesto situación económica Jubilada ayuda externa Pensión no contributiva del Gobierno Español regreso al lugar de origen 2008

Su familia regentó la Cantina del Centro Asturiano de la Habana hasta el triunfo de la Revolución Cubana.

ELEGÍA DENTRO DE UN BAÚL
Mañana, cuando me haga niño, me enviarán de vuelta para Asturias. En un vapor correo arribaré al Musel. Será mi regreso dentro de un baulito, con un poco de sitio al abrigo de mis cosas. Tapado con las alas disecadas de mi ángel guardián. En un lateral, la dirección del pueblo, casi como una dedicatoria, como las que se encuentran en las fotografías ocres o en los mapas viejos de los sueños entregados al cansancio y al olvido de quien los soñó. Seré un niño taciturno, casi secreto, con ojos de viejo, invocado por las islas de la nostalgia, cartografiado por los espejos. En ciertas ocasiones y a ciertas horas, en la penumbra del hórreo donde acabarán olvidándome, alguien, por curiosidad me sorprenderá para acompañar mi ausencia. Con cuidado levantará la tapa y brotará un rumor de música de vitrolas; letras obsesivas, melodías envolviendo los objetos abandonados. «Que me entierren en La Habana, debajo de una palmera...» ...Mañana, cuando me haga niño, se cerrará el baúl para siempre, y yo en luz baja, para no manchar la monocromía eterna, me iré desandando para el Colón, rumbo al dejar de ser. Me llevaran de la mano, Fulanito, Pedro Harapos, Liborito, El «Bobo» de Abela, con sus flores y la banderita cubana. Todos los «muñequitos» en lento cortejo bajo el azul noche del Vedado.

LIBORIO SE ASTURIANIZA (2010) 100 X 81 cm. Acrílico sobre lienzo

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Sánchez Rodríguez

Santamarina Suárez

LUIS
/ Boal. 8 de abril de 1945
«Me trajeron para Cuba con cinco años. Aquí me he sentido muy bien; amo mi profesión de biólogo y mi afición es el buceo, del que soy instructor».
Emigré a Cuba con 5 años, con unos tíos, hermanos de mi madre, que nos recibieron. Mis padres trabajaron en distintas ocupaciones. A mi me enviaron al Plantel Jovellanos a estudiar, ahí terminé el octavo grado, pasé al Instituto de La Habana donde me gradué de Bachiller, pasé a la Universidad y me hice Biólogo. En la actualidad soy instructor de buceo e investigador de la Universidad de la Habana. Me gusta mucho mi carrera y en los ratos libres me dedico a bucear. Me casé con una cubana y tengo dos hijos y me he sentido muy bien en Cuba. Volví a Asturias para conocer a la familia que quedó y me sentí muy feliz visitando el lugar de mi nacimiento.

RAMÓN M.
/ Belén (Luarca). 31 de enero de 1938
«Recuerdo que mi primera comida en La Habana fue el «ajiaco criollo» compuesto por calabaza, mazorcas de maíz, boniatos, etc. y a mi me recordaba a la comida que se le daba a los «gochos» en Asturias».
Mi historia personal está marcada por mi nacimiento en plena Guerra Civil, llena de necesidades y problemas para padres e hijos: tiempos de harina y alpargatas. Mis padres eran campesinos y en aquella época, con cuatro hijos, se pasaba hambre. De todos los hermanos, yo escogí emigrar a Cuba, donde tenía familiares, y así poder empezar una nueva vida en solitario, porque así es como se forjan los hombres. Cuando llegué a La Habana viví solo y los primeros tiempos no fueron fáciles. Recuerdo que mi primera comida fue el «ajiaco criollo», calabaza, mazorcas de maíz, boniatos, etc. y a mi me recordaba a la comida que se le daba a los «gochos» en Asturias. Por eso tal vez me dediqué a la gastronomía. Cuando llegó la Revolución tenía un restaurante con un tío que se fue para EE.UU, pero yo decidí quedarme porque mi vida ya estaba aquí. Como trabajador no he tenido problemas en Cuba. Me gradué en la Escuela de Hostelería y he trabajado en lugares de prestigio, como el Hotel Sevilla, el Hotel Lincon o la Bodeguita del Medio, donde conocí a muchos personajes importantes. Fui «maitre» durante diez años en la Embajada de España. Por el momento soy Presidente del Club Luarqués en La Habana y como todo emigrante, he aportado un granito de arena de nuestras costumbres y nuestras raíces a esta bella tierra de Cuba. Me casé en 1963 con una hija de gallegos y tengo 2 hijos que viven en España. Hace 9 años que enviudé pero no tengo intención de volver a casarme. Vivo solo y estoy «volviendo a empezar». En Asturias aún conservo familia y me gusta regresar cada dos o tres años.

hijo de María Rodríguez y Emilio Sánchez casa Capacho fecha de emigración 1950 causa Económicas medio de transporte Avíon Estrella de Oriente salida Madrid parientes de acogida Tíos lugar de destino La Habana vida laboral Universitario/Biólogo durante 42 años situación familiar Casado esposa Elaida Herrera Echemendía origen Cubana hijos Zuleme, Luis y Adrián situación económica Trabaja ayuda externa La pensión del Principado de Asturias a lugar de origen Una vez afición Buceo y natación un sueño «Que la familia siempre esté bien»

hijo de Avelino y Lucía casa La Felisa fecha de emigración 1 de mayo de 1957 causa Económica barco Castel Blanco/Compañía los Montes salida La Coruña parientes de acogida Tíos y Primos lugar de destino La Habana vida laboral Gastronomía situación familiar Viudo origen Cubana hijos Carlos y Dianelys situación económica Jubilado ayuda externa Pensión española regreso a lugar de origen Siete veces afición Deportes un sueño «Ser útil en la vida, crear una familia, visitar mi familia en España, hacer un pequeño aporte a las sociedades en Cuba, mantener las tradiciones culturales»

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Sierra Denís

ADELA
/ Infiesto (Piloña). 17 de Octubre de 1952
«Haber nacido en Asturias es lo mejor que me ha pasado».

Adela Sierra Denís, ha sido la primera Presidenta de la Federación de Asociaciones Asturianas de Cuba (Centro Asturiano de La Habana) en sus más de 100 años de existencia.

En una visita a Covadonga.

Adela, junto al Vicepresidente cubano «Gallego Fernández» en la entrega del Premio Jovellanos.

Mi padre había emigrado a Cuba con 16 años con la intención de eludir el servicio militar; enseguida consiguió abrirse camino en el campo de la hostelería y aquí se casó con una cubana. A los 40 años, mi padre regresó a Infiesto con mi madre, Sofía Denis y allí nací yo el 17 de octubre de 1952, pero cuando contaba con tan solo un año, la familia volvió de nuevo a La Habana y lo que tan solo iba a ser por un tiempo, se convirtió en toda la vida.

hija de Ismael y Sofía fecha de emigracion1953 causa Económica medio de transporte Avión/Iberia salida Madrid parientes de acogida Padres lugar de destino La Habana vida laboral Economista situación familiar Soltera hijos uno situación económica Trabaja en emisora de radio ayuda externa Ayuda del Principado de Asturias regreso al lugar de origen Cuatro veces afición Trabajar por Asturias un sueño «Volver a mi tierra asturiana»

Adela Sierra es la emigrante asturiana más joven.

Nada más llegar, mi padre nos hizo socios del Centro Asturiano de La Habana dentro del Club Piloñés y desde entonces no he dejado de participar en la vida del Centro Asturiano. En 1958 nació mi hermana Ana María. Mi madre, no se porque razón, quería que fuera monja y me matriculó con las Hermanas de la Caridad, pero continué estudiando hasta licenciarme en Ciencias Económicas y trabajé durante 32 años en el Comité Estatal de Estadística. Me casé con un ingeniero, del que estoy divorciada y tengo un hijo al que crié sola desde que él contaba con cinco años. Regresé por primera vez a Asturias cuando ya tenía 44 años y mi abuelo me decía que yo no iba a regresar a Cuba; ganas no me faltaron, pero ya tenía mi vida hecha aquí. Mi abuelo se quedó con la familia y vivió cinco años más, feliz, en su tierra. Hace más de veinte años que soy Presidenta de la Sociedad Benéfica Covadonga. Entre otros reconocimientos ostento la Distinción Jovellanos, el reconocimiento Miguel de Cervantes y Saavedra y soy Emigrante Distinguida. Para ello he tenido que dedicar horas de mi vida a trabajar y luchar por Asturias, que es lo que más amo. En la actualidad, estoy jubilada por enfermedad y recibo una ayuda anual del Principado de Asturias, ya que hasta que no se alcance la edad de jubilación en España, no se puede recibir la pensión del Gobierno Español, la cual es de gran ayuda para subsistir en este país. Ahora mi única familia en La Habana es mi hermana, su hijo y mi hijo. Echaré siempre de menos no haber podido vivir mi vida en Asturias al lado de mi familia, con la que mantengo una excelente relación y nos ayudan cuanto pueden. Lo mejor que me ha sucedido ha sido nacer en mi Asturias, la cual siempre llevo presente. A pesar de estar ya jubilada, seguiré trabajando por Asturias hasta que pueda y cuidando de los ancianos que tenemos aquí.

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Solar Camino

Mª DE LOS ANGELES
/ Gijón. 25 de enero de 1924
«Mi vida está marcada por la Guerra Civil Española; soy «niña de la guerra» y a lo largo de mi existencia viví entre España, la URSS y Cuba. No se estar quieta porque siempre estuve acostumbrada a trabajar».
Nací en Gijón, el 25 de enero de 1924 y recuerdo que vivíamos en el centro, en la calle Cifuentes. Mi padre, Jose Solar Meana y mi abuelo, Agustín Solar, eran de la parroquia de Deva. Estudié en el Patronato San José y cuando la guerra, en el año 1937, salí con mis padres en un barco para la URSS. Viví en una aldea a las afueras de Moscú, donde había una casa de niños asturianos. Estudié Técnico de Alimentación en un laboratorio de la industria de la harina. Regresamos a España en 1956, primero a Caravia y luego a San Sebastián, pero por sospechas de pertenecer al Partido Comunistas, tuvimos que emigrar de nuevo a la URSS con doce familias más, en un viaje que partió de Madrid hacia Islandia y de ahí de nuevo a Moscú y Ucrania. Me casé con un vasco, también «niño de la guerra» y tuvimos dos hijos varones, uno nació en Moscú y otro en Ucrania. Vivíamos en Donbass, cuenca minera ucraniana, cuando a los dos años, la Cruz Roja Internacional nos propuso venir para Cuba. Mi padre se fue a Santiago de Cuba, hasta el año 1964, trabajando siempre en la minería y en Niquel de Moa y otros lugares, porque él era asesor, hasta que al final de su vida laboral se dedicó a las salinas. En 1964 nos trasladamos a Alamar, al Este de La Habana, donde vivo en una de las casitas conocidas como «de los rusos». Desde que falleció mi esposo, mis dos hijos se alternan para cuidarme, no me gusta nada estar sola porque estoy acostumbrada a vivir siempre en colectividad. Dicen que tengo mal carácter y que soy testaruda y digo que mis nietos están mal educados, porque cuando vienen a mi casa, tienen que portarse bien. Regresé a Asturias dos veces y me daba pena dejar aquello. Aquí está mi familia que me cuida muy bien, pero según el día, estoy contenta o no. Lo que más me gusta, es hacer las cosas de la casa, no se estar quieta porque siempre estuve acostumbrada a trabajar. Hablo ruso, nunca cambié mi nacionalidad española y estoy contenta y feliz.

Su esposo, Ignacio Ormaechea, «niño de la guerra» vasco.

Mª de los Angeles, estuvo en la URSS desde los 13 años a los 36, cuando emigró a Cuba.

hija de Delfina Camino y José Solar fecha de emigración 1937/Moscú y 1960/Cuba causa Situación política y económica salida Gijón parientes de acogida Ninguno lugar de destino La Habana vida laboral Textilera situación familiar Viuda esposo Ignacio Ormachea Cedeiro origen Vasco hijos Dos hijos situación económica Jubilada ayuda externa «Niña de la Guerra» regreso a lugar de origen Dos veces afición Planchar, regar, «revolverlo todo» un sueno «Estar donde esté mi familia»

Con sus dos hijos en la URSS.

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Suárez Méndez

RICARDO
/ La Ordobaga (Valdés). 6 de abril de 1920
«Éramos once hermanos huérfanos de madre y todos emigramos buscando una vida mejor; unos a Argentina y otros a Cuba».

Ricardo es el esposo de Benedicta Ferrería Castaño, natural de Vegadeo.

Nací en 1920 en La Ordobaga, un pequeño pueblo de la parroquia de Belén en el concejo de Valdés. Emigré a Cuba por problemas económicos; éramos 11 hermanos huérfanos de madre. Mi madre falleció cuando yo tenía 2 años. Mi padre era cartero y el resto de la familia nos dedicábamos a la agricultura. Cuando a los 18 años estaba haciendo el servicio militar me pilló la guerra. Al morir mi padre, heredé la plaza de cartero. Todos mis hermanos emigraron, unos a Argentina y otros a Cuba. En Cuba estaban 4 de mis hermanos, entre ellos mi hermana mayor que me había criado. Comencé a trabajar de bodeguero con uno de mis hermanos en el Cerro, pero no me gustaba. Después pasé a la escuela del Club de Cantineros a la que pertenecía otro de mis hermanos y me hice barman. Inauguré el Hotel Riviera, donde trabajé hasta que me jubilé en el año 1988. Vivo con mi esposa, que también es asturiana, de Vegadeo; una hija y un nieto. Volví una vez a mi Asturias y lo pasé muy bien, buscando a mis antiguas «enamoradas». Mi sueño es poder volver a España. Cobramos los dos la pensión no contributiva del Gobierno Español. Cuando esta pensión le corresponde a los dos conyugues, uno de ellos cobra el 100% y el otro el 70%, gracias a ella podemos vivir y ayudar a nuestra familia.

casa El Marín hijo de Juan y Práxedes fecha de emigración enero de 1949 causa Situación económica barco/Marqués de Comillas salida Vigo (Galicia) parientes de acogida Hermanos lugar de destino La Habana vida laboral Bodeguero, Barman Hotel Riviera situación familiar Casado esposa Benedicta Ferrería Castaño origen Asturiana hijos Una hija situación económica Jubilado ayuda externa Pensión no contributiva regreso a lugar de origen Julio de 1992 afición fútbol y charlas con los amigos un sueño «Regresar a España»

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Valdés Álvarez

LONGINOS
/ Castañedo (Belmonte de Miranda). 3 de noviembre de 1945
«Como profesional viajé por varios paises, donde conseguí lo mejor de la vida que es tener un millón de amigos».

Nací en Castañedo, Belmonte de Miranda, de familia netamente campesina, con un abuelo que había sido maestro nacional y suspendido después de la Guerra Civil; con limitaciones pero no faltaba para comer. Hijo de madre soltera, gran pecado ante la iglesia y el régimen que hacían un peregrinar a mi madre. Vinimos para Cuba en 1952, en el barco Monte Celia que partía de Vigo. Recuerdo que lo que más me impactó fue ver por primera vez a las personas de color. En Cuba, mi tío era comerciante y no me faltó nada de lo esencial, me integré bien e hice la enseñanza. Fui feliz con mi madre, mi abuelo y mi abuela. En 1958 fallece mi tío y al triunfo de la Revolución quedamos solos mi madre y yo. Ella con un modesto salario me sacó adelante. Fui alfabetizador Conrado Benítez, en Camagüey (La Ballita), durante el año 1961. Los campesinos de la zona nos daban alojamiento a los brigadistas y tenía 10 alumnos, que estudiaban el método «yo si puedo» del Ministerio de Educación. Trabajé como profesor de superación obrera, y de profesor en los Institutos Tecnológicos mientras estudiaba, hasta graduarme de Ingeniero Agrónomo-Pecuario. Mi trabajo en el MINAGRI (Ministerio de Agricultura) siempre fue muy apreciado y tuve muchas oportunidades de desarrollo técnico y profesional. Participé en la implantación del uso de la miel de caña en el engorde de los animales y constituí la primera empresa pecuaria del país; desarrollé los proyectos de los cebaderos estabulados, donde viví una etapa muy intensa y creativa. También trabajé tres años en Mozambique en el desarrollo de la producción de carne y con posterioridad regresé para llevar a cabo un proyecto de ayuda mutua. Los técnicos hablaban en ruso y yo en español, pero nos entendíamos a la perfección en los detalles técnicos; teníamos una gran armonía, sin hablar el mismo idioma.

Con su esposa Nereyda Riesgo, 2010.

Su madre Evangelina Valdés, fallecida en 2001.

hijo de Evangelina Valdés Álvarez casa Tiadoro fecha de emigración 1952 causa Hijo de madre soltera barco Monte Celia salida Vigo parientes de acogida Tíos/Bernardo y José lugar de destino La Habana vida laboral MINAGRI/1956 al 2006 situación familiar Casado esposa Nereyda Riesgo Lobaina origen Cubana/hija de emigrante de Cudillero hijos Osmany y Osmel Valdés Riesgo situación económica Jubilado ayuda externa Gobierno del Principado de Asturias Agencia Asturiana de Emigración regreso al lugar de origen 1954/58/94/2007/08/10 afición La lectura un sueño «Poder flotar indefinidamente por los prados y montañas de mi aldea, en mi Asturias con el olor a prado recién segado

Ya de regreso a Cuba, iniciamos un gran proyecto de cebaderos para más de diez mil cabezas de ganado en S. Espíritus, que quedó inconcluso por la llegada del Periodo Especial de comienzo de los 90. Como profesional viajé a Portugal, Italia, Alemania... donde conseguí lo mejor de la vida que es tener «un millón de amigos». Me jubilé en 2006, pero sigo colaborando como asesor, no me gusta estar sin hacer nada. Los asturianos que aún no hemos cumplido los 65 años recibimos una ayuda de la Agencia Asturiana de Emigración de unos 350 euros anuales, hasta que pasemos a cobrar la Pensión no Contributiva del Estado Español. Para finalizar, te voy a contar una anécdota personal: En 1994, en uno de los viajes que hice a Asturias, estaba en Puente San Martín, cerca de Villanueva, donde vivía mi padre, al que yo no conocía. Me avisaron de que el señor que pasaba en bicicleta era él y por medio de unas amistades conseguí su teléfono. Hablé con él y le dije que si quería verme fuera al aeropuerto el día de mi partida, pero no se atrevió. El nunca llegó a casarse, igual que mi madre, pero gracias a esa llamada, logramos contactar con la familia de mi padre en Belmonte de Miranda y desde entonces, los descendientes conseguimos crear una gran amistad. A los dos años regresé con mi madre a Asturias, pero desgraciadamente él ya había fallecido. Mi madre falleció en el año 2001. He sido feliz en Cuba, donde Longinos «el gallego» es querido y en mi Asturias, «el nietu del maestrín» también.

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AGRADECIMIENTOS
En Asturias
A D. Antonio Trevín Lombán (Delegado del Gobierno en Asturias) y D.ª Teresa Ordiz Asenjo (Viceconsejera de Seguridad y Emigración del Principado de Asturias), los cuales creyeron en este proyecto, antes de que fuera una realidad.

Antonio Trevín Lombán

Teresa Ordiz Asenjo

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
Álvarez Morán, Isabel Argentina. «Historia de una Niña de la Guerra». Fundación Municipal de Cultura. Ayuntamiento de Gijón. 2005 Álvarez Quintana, Covadonga. «El Palacio del Centro Asturiano de La Habana». Revista Liño. 1989. Anés Álvarez, Rafael. «La emigración de asturianos a América». Fundación Archivo de Indianos, Colombres, Asturias. 1993. Después del Mar. «Asturianos en América» (DVD). Puerto de Gijón. 2007. Fernández Muñiz, Aurea Matilde. «José y Consuelo: Amor, guerra y exilio en mi memoria». Ediciones La Memoria. Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau. La Habana. 2007.

A las entidades colaboradoras
Delegación del Gobierno de Asturias; Consejería de Presidencia, Justicia e Igualdad el Principado de Asturias; Federación Asturiana de Concejos; Junta General del Principado de Asturias; Consejo de Comunidades Asturianas; CajAstur y Puerto de Gijón. A los Directivos y trabajadores del Centro Asturiano de La Habana y a mis eficientes ayudantes, los cuales, con su profesionalidad y cariño, me han facilitado el trabajo, y muy especialmente a:

Adela Sierra

Longinos Valdés

M.ª Antonia Marcos

Ricardo Barnet

Miriam Ibáñez

Francos Lauredo, Aurelio. «La memoria compartida: Asturianos en Cuba». Fundación Fernando Ortiz. Asturias. 1997. Llordén Miñambres. «El Centro Asturiano de la Habana». Fundación Archivo de Indianos. Colombres. 2008.

Arnaldo Fábregas

Francisco Fanego

Etelvina Barcine

Carmen Yance

Esperanza Molina

Morales Saro, M. Cruz y Llordén Maiñabares, Moisés. «Arte, cultura y sociedad en la emigración asturiana a América». Universidad de Oviedo. Servicio de Publicaciones.1992. Rodríguez Betancourt, Miriam. «Asturias en la memoria». La Habana. 2009. Uría González, Jorge. «Asturias y Cuba en torno al 98». Editorial Labor, Barcelona. 1994.

Alberto Fundora

Teresita Cruz

Liliana Pita Batistapau (ayudante) Teresita Ponce (conductora)

NIEBLA (1999) 80 X 80 cm. Acrílico sobre tabla

Ha sido deseo de la autora que manifieste el emigrante un sueño o deseo y quizás en este momento, como en ningún otro, en que sus descendientes hacen el viaje de regreso, merece este deseo ser: Al final del largo camino descansar en un paraje, donde se unan las aguas del Almendares con el Nancea y el Cares, a la sombra de una palma real y un frondoso carbayu, con la cálida brisa del Malecón y el fuerte rugir del viento del Cuera, bajo el azul cielo de La Habana, que es el de nuestra bandera asturiana.

Longinos Valdés
(La Habana 2010)

CASA DE TABACO (2010) 81 X 100 cm. Acrílico sobre lienzo