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. Caracas, Venezuela Nº 5, Año III, pp. 15-30, 2011

. Caracas, Venezuela Nº 5, Año III, pp. 15-30, 2011 Francine Jácome ESTUDIOS PERSPECTIVAS SOBRE SEGURIDAD

Francine Jácome

ESTUDIOS

PERSPECTIVAS SOBRE SEGURIDAD EN LOS INICIOS DEL SIGLO XXI. AMERICA LATINA Y EL CARIBE

RESUMEN

Esta presentación tiene la finalidad de proveer un marco introductorio para este número que aborda el tema de la seguridad en América Latina y el Caribe. A tal fin, una primera parte está orientada hacia la identificación de las principales corrientes de pensamiento que están presentes en los actuales debates sobre seguridad y analiza cómo los eventos del 11 de septiembre de 2001 han repercutido sobre los avances que se venían realizando en cuanto a la confor- mación de espacios para la coope- ración regional en seguridad. En la segunda sección, se aborda las principales iniciativas regionales que se adelantan desde el ámbito acadé- mico en los análisis sobre temas de seguridad y defensa, especialmente aquellos que están orientados hacia una perspectiva de promoción de propuestas y recomendaciones para la

ABSTRACT

This presentation is for the purpose of establishing an introductory framework for this issue dedicated to security in Latin America and the Caribbean. A first section is dedica- ted to presenting recent ideas in regards to current debates on se- curity. It analyzes how September 11, 2001 influenced the development of regional cooperation in security. A second part presents the main initiatives which have been under- taken by academics in the analysis of security and defense, especially those that have focused on promoting proposals and recommendations for regional security. Lastly, within the framework of the chapters included in this volume of Mundo Nuevo, it identifies the main challenges to regional security.

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cooperación en seguridad regional,

abarcando tanto a los gobiernos como

a actores no-gubernamentales. Por

último, se efectúa una breve iden-

tificación de los principales retos para

la seguridad a partir de los diferentes

trabajos que se incluyen en este volumen de Mundo Nuevo.

Palabras clave: Conceptos de seguridad, defensa, América Latina y

el Caribe, Cooperación para la segu-

ridad regional.

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Keywords: Definitions of security, Defense, Latin America and the Caribbean, Cooperation for regional security

1. Los debates conceptuales

Existen diversas perspectivas sobre el concepto de seguridad, algunos que privilegian al individuo y otros a los Estados. No obstante, en términos generales se centran en la percepción que no están sujetos a amenazas que llevan a poner en peligro su existencia. En lo relativo al debate que se ha generado en los últimos años, cabe destacar dos puntos fundamentales: (Jácome, 2006).

En primer lugar, una perspectiva presente especialmente en los países del Cono Sur y de Centroamérica, que busca delimitar claramente entre lo que es defensa y lo que es seguridad. Ello en función del superar situaciones en las cuales se han desdibujado los límites entre ellas, lo cual condujo a una militarización de la seguridad y a una ausencia de separación entre los ámbitos de las fuerzas armadas y de las autoridades civiles. La ausencia de distinción clara entre estos ámbitos ha conducido a la percepción que la seguridad nacional es un problema eminentemente militar, en respuesta a lo cual se ha planteado que la defensa debe referirse exclusivamente a la seguridad externa de un país.

El segundo punto que se ha debatido son los crecientes peligros de la llamada “seguritización” de las diferentes problemáticas, asumiendo que éstas no deben ser abordadas con respuestas militares. Se ha alertado sobre una creciente tendencia de abordar asuntos o hechos como si formaran parte de la agenda de seguridad y, por lo tanto, se enfrentan a través de mecanismos que van más allá de los procedimientos de las políticas públicas normales y de las reglas del juego establecidas. Ello ocurre con frecuencia en áreas como el desarrollo socio-económico, la seguridad ciudadana o los riesgos ambientales y el acceso a los recursos naturales.

En las últimas 2 décadas se han formulado básicamente dos perspectivas (Jácome, 2006). Desde 1994 y el 11 de septiembre de 2002 (11S), predominó una etapa en la cual se planteó una concepción de la seguridad que no estuviese restringida a los conflictos interestatales y como resultado surgieron las propuestas de seguridad humana, democrática y regional. En éstas predomina una redefinición de conceptos, agendas y

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estrategias que miran no solamente las amenazas convencionales sino que incorporan las no-convencionales, como por ejemplo el narcotráfico, el terrorismo, problemas ambientales, entre otros. De igual forma, se incluyen como partícipes de las discusiones en torno a la seguridad, a los actores no estatales. En términos generales, el norte era contribuir a una perspectiva democrática de la seguridad.

Se ha señalado (Romero, 2010) que predominaron en los análisis las tesis de la Escuela de Copenhague centradas en la promoción de la paz, la seguridad humana y los derechos humanos y la necesidad de conformación de instituciones supraestatales. En este marco, en el continente americano la OEA se fortaleció, la CAN comenzó un proceso de renovación que buscaba insertarse y fortalecerse en el nuevo ámbito regional y se adelantó la iniciativa del MERCOSUR. De igual forma, estas innovaciones adelantaron una visión de las relaciones internacionales en la cual los Estados no eran los únicos actores, sino que se reconocía que en el ámbito internacional existen una serie de actores no-estatales que contribuyen a hacer más compleja y enriquecedora la interacción global.

Estas iniciativas sufrieron un punto de quiebre con los sucesos del 11S cuando, bajo el liderazgo del gobierno de Estados Unidos, se produjo una tendencia a retomar la perspectiva restringida que conduce a un proceso de reformulación que incorpora las amenazas no-convencionales

y privilegia tanto la seguridad nacional como el regreso de una visión

eminentemente estatista y militarista. Lo que ha sido considerada como una perspectiva autoritaria de la seguridad. Se reintroduce una visión

eminentemente realista de las relaciones internacionales (Romero, 2010)

y, más aún, en los temas de seguridad. De la perspectiva anterior donde

predominó la búsqueda de construcción y fortalecimiento de mecanismos de cooperación –considerada como una posición idealista, dentro de las tradicionales escuelas de análisis de las relaciones internacionales- se pasó a un paradigma en el cual predomina una visión de relaciones conflictivas y de lucha por el poder.

En función de ello, se produjo un retorno a la perspectiva de la seguridad nacional como aspecto fundamental lo que conduce a profundizar una

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visión bilateral de las relaciones de seguridad y defensa, pese a recientes iniciativas que buscan retomar agendas regionales como es el caso de la Unasur y la conformación del Consejo de Defensa Suramericano (CDS). Adicionalmente, la problemática gira nuevamente alrededor de los conflictos (sean externos o internos), privilegiándose los aspectos militares y de defensa así como el papel predominante del Poder Ejecutivo y de las fuerzas armadas.

En este marco, son desplazadas las concepciones centradas en la prevención de conflictos, el papel de los actores no estatales, el fomento de una cultura de la paz y el fortalecimiento de la construcción de mecanismos de cooperación regional donde los mecanismos de confianza mutua juegan un papel fundamental. Un motivo de especial preocupación ha sido la renovación de concepciones centradas en la tradicional Doctrina de la Seguridad Nacional que sustentó a dictaduras militares tanto en el Cono Sur como en Centroamérica, las cuales tenían entre sus puntos focales la presencia no solamente de amenazas externas sino también los “enemigos internos”. Importante es recordar que en su momento, dicha doctrina condujo a la represión y a la violación de los derechos humanos de sus conciudadanos.

Las dinámicas políticas en las Américas han contribuido a acentuar esta visión. La primera década del siglo XXI ha estado marcada por un proceso de creciente desintegración que ha sido resultado, en gran medida, de proyectos político-ideológicos diferentes e incluso antagónicos que han tenido como consecuencia divisiones importantes dentro del continente (Benítez/Celi/Jácome, 2010). En términos generales al comienzo de la segunda década del siglo XXI, se está ante una realidad que diferencia claramente a los países de América Latina y el Caribe. Por un lado un Caribe, una Centroamérica y México que claramente miran hacia el norte. Por el otro, una Suramérica que busca consolidarse como región pero en la cual existen también diferencias importantes que diferencian lo que son los países andinos y los del Cono Sur.

En términos de seguridad los países andinos están inmersos en problemáticas relacionadas a la producción y el tráfico de drogas así como la presencia de actores no-estatales armados que juegan un papel

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importante, especialmente en el caso de los grupos irregulares colombianos. Por el otro lado, los países del Cono Sur están concentrados

en la consolidación de formas de cooperación en seguridad y defensa,

especialmente en lo que respecta a las misiones de paz, que actualmente

se centran en el caso de Haití. Un aspecto adicional a este panorama, son

las dinámicas políticas internas de algunos países andinos (Venezuela, Bolivia y Ecuador) que han llevado a la instauración de un conjunto de proyectos “alternativos” que dicen buscar la construcción del llamado

“socialismo del siglo XXI” frente a otros proyectos de una izquierda reformista que privilegia los asuntos sociales pero considera que el crecimiento económico es fundamental. A ello deben añadirse otros

proyectos gubernamentales, como los de Perú y Colombia, que continúan

en la ruta de políticas liberales.

A ello, también hace falta añadir que las relaciones con actores

extrarregionales también marcan diferencias. Se ha señalado que en la

primera década del actual siglo se ha ido perfilando lo que se ha llamado

el “arco del Pacífico” que son un conjunto de países que miran hacía el

Pacífico como un área de expansión de sus relaciones, especialmente en los casos de Chile, Perú, Colombia y México. En función de ello, en

2010 fue relanzado el denominado Foro Arco del Pacífico Latinoame-

ricano, que funcionaba como un espacio de encuentro informal desde

2007 y en enero de 2011 se constituyó una Secretaría Pro Témpore. Por

el otro lado, aquellos que buscan profundizar sus relaciones con la

Comunidad Europea, especialmente los países del Caribe y los del Cono

Sur. El caso particular es el de Brasil que indudablemente se ha convertido

en el actor global por excelencia de América Latina y el Caribe. Es un

actor que ha pasado a formar parte de las diferentes instancias globales, por ejemplo el llamado grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China) de potencias emergentes.

De igual forma, el escenario se torna más complejo con la presencia de otros actores extrarregionales como China, Rusia e Irán que también influyen sobre las relaciones entre los países latinoamericanos y caribeños así como sobre las perspectivas sobre defensa y seguridad.

En función de ello, los más recientes debates en torno a la seguridad se han centrado (Tulchin, 2009) en la concepción que insiste en que es

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necesario desarrollar comunidades de seguridad 1 que a través de la cooperación puedan enfrentar las multiplicidad de amenazas bajo una perspectiva que éstas son “intermésticas”, que incluyen aspectos tanto internos como internacionales y transnacionales, provenientes tanto de actores estatales como no-estatales. En función de ello, Raúl Benítez ha propuesto (en Tulchin, 2009) que el análisis y los mecanismos de cooperación para cada amenaza deben abordarse en distintos niveles comenzando con el interno, pasando por las sub-regiones, las regiones, el hemisferio y concluyendo con las globales.

En función de ello, desde mediados de la década del noventa del siglo pasado, en el continente americano se han dinamizado las iniciativas de fomentar esquemas de cooperación en seguridad y defensa. Entre los principales cabe señalar:

1 Los primeros planteamientos fueron realizados por Kart Deutsch (en Byron, 2009) que sostuvo que a través de su creación, los conflictos no serían el medio para arreglar las posibles disputas entre los países miembros. Señaló que las tres condiciones para su desarrollo serían: que las élites políticas compartieran una serie de valores; que se establecieran códigos de conducta mutuamente entendidos y patrones de comportamiento entre las élites políticas; y respuestas mutuas por parte de gobiernos miembros.

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Mecanismos de Cooperación en Seguridad y Defensa

Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) y Junta Interamericana de Defensa (JID)

Cumbres de las Américas y Asambleas Anuales de la OEA

Reuniones de Ministros de Defensa

Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas

Programas de Mantenimiento de la Paz de la OEA

Convención Interamericana contra la Fabricación y Tráfico Ilícito de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros materiales relacionados (OEA-2001)

Convención Interamericana Contra el Terrorismo (OEA-2002)

Conferencia Especial de Seguridad (OEA-2003)

Tratado Marco de Seguridad Democrática de Centroamérica

Regional Security System (RSS) del Caribe

Grupo de Trabajo Regional de la CARICOM sobre Crimen y Seguridad (2002)

Decisión 505 de la CAN: Plan Andino de Cooperación para la Lucha Contra las Drogas Ilícitas y Delitos Conexos (2001)

Compromiso de Lima-Carta Andina para la Paz y la Seguridad-Limitación y Control de los Gastos Destinados a la Defensa Externa (CAN-2002)

Decisión 587 de la CAN: Lineamientos de la Política de Seguridad Externa Común Andina que creó la Red Andina de Seguridad (2004)

Declaración de San Francisco de Quito sobre el Establecimiento y Desarrollo de la Zona de Paz Andina (CAN-2004)

Lineamientos de la Política de Seguridad Externa Común (CAN-2004)

Decisión 552 de la CAN: Plan Andino de Prevención, Combate y Erradicación del Tráfico Ilícito de Armas Pequeñas y Ligeras (CAN-2003)

Compromiso para el Fortalecimiento de la Coordinación en la Lucha contra el Terrorismo y el Problema Mundial de las Drogas y Delitos Conexos (CAN-

2003)

Consejo de Defensa Suramericano de Unasur (2008)

Comité Permanente de Soberanía y Defensa de la ALBA (2009)

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Sin embargo, otros analistas (Romero, 2010) sostienen que recientes acontecimientos en América Latina y el Caribe han mostrado la necesidad de buscar nuevos paradigmas de análisis que se adecúen más a la presente realidad. Como resultado de la crisis en Honduras en 2009, considera que deben abordarse principalmente cuatro problemáticas. En primer lugar, retomar la temática de las relaciones cívico-militares pues los últimos continúan siendo actores importantes en la sociedad y no se ha producido efectivamente su subordinación al poder civil. En segundo término, es necesario debatir en torno a la democracia, pues son claras las diferencias que existen en concepciones en torno a ésta que se manifiestan principalmente en las visiones de la democracia tradicional representativa vs. la democracia participativa. Otro aspecto que necesita discutirse es el del desarrollo, pues claramente también existen posiciones antagónicas principalmente entre una perspectiva capitalista y otra socialista. Por último, el tema de las relaciones internacionales, principalmente en cuanto a los vínculos con Estados Unidos, la integración y las relaciones comerciales que generan fisuras debido a diferencias ideológicas.

2. Iniciativas no estatales

Desde el sector académico y de organizaciones de la sociedad civil que desarrollan iniciativas en este campo y aquí cabe señalar dos que tienen como objetivo central proveer una visión regional respecto a los temas de seguridad y defensa así como presentar propuestas y recomendaciones para fortalecer la cooperación de los gobiernos en torno a estas temáticas así como la incorporación de estos actores a los debates y la formulación de políticas públicas en estos ámbitos.

La primera es la Red de Seguridad y Defensa en América Latina (www.resdal.org) con sede en Buenos Aires, agrupa a una serie de investigadores así como centros académicos especializados en estos temas. Abarca fundamentalmente 7 áreas organizadas alrededor de los programas de: 1) Género, que se ha dedicado a examinar el papel de las mujeres en las fuerzas armadas, especialmente en las misiones de paz; 2) Juventud y Defensa; 3) Justicia Militar; 4) Presupuestos de Defensa; 5) Ministerios de Defensa, programa en el cual han elaborado informes nacionales respecto al funcionamiento de estos ministerios en Argentina,

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Brasil y Chile; 6) Operaciones de Paz de América Latina, con especial énfasis en el caso de la Misión de las Naciones Unidas en Haití (Minustah); y 7) Conferencias de Ministros de Defensa, área en la cual han participado en foros preparatorios para las reuniones de ministros así como con un seguimiento de estas reuniones de la I Conferencia efectuada en Williamsburg, Estados Unidos (2005) hasta la IX Conferencia en Bolivia (2010).

Han contribuido con publicaciones respecto al papel de los parlamentos en la formulación y evaluación de políticas de defensa así como sobre el control civil sobre las fuerzas armadas en los casos de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. Adicionalmente, se difunde el Atlas Comparativo de la Defensa en América Latina.

El Programa de Cooperación en Seguridad Regional (www.seguridadregional- fes.org), coordinado por la Fundación Friedrich Ebert, abarca en la actualidad 3 áreas temáticas que se desarrollan a través de grupos de trabajo en los distintos países de Sudamérica así como en los programas sub-regionales del Caribe y Centroamérica. Los tres ejes alrededor de los cuales giran sus análisis son:1) Seguridad regional; 2) Seguridad y gobernabilidad democrática; y 3) Crimen organizado. En función de este último tema se ha creado el Observatorio del Crimen Organizado en América Latina y el Caribe que tiene como objetivo fundamental realizar un seguimiento sobre este tema y proveer un “mapeo” de la situación en los distintos países de la región.

Este programa tiene como objetivo central crear espacios de discusión

sobre estos temas entre actores estatales, académicos, organizaciones de la sociedad civil, organismos de integración así como actores nacionales

y multilaterales extrarregionales. En función de ello, han sido múltiples

los talleres, foros y seminarios que se han organizado en diversos países de América Latina, el Caribe y Europa. Adicionalmente cuenta con tres tipos de publicaciones que buscan difundir sus resultados y así contribuir

a la discusión sobre estas temáticas. En la actualidad cuenta con más de

30 Policy Papers que abordan diferentes temáticas tanto en los ámbitos nacionales como en los sub-regionales, con una serie de Briefing Papers que analizan temas de coyuntura con la finalidad de contribuir al debate

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y formulación de políticas públicas y con el Anuario Seguridad Regional en América Latina y el Caribe (2009 y 2010).

3. Los principales retos vistos desde América Latina y el Caribe

Partiendo de una concepción amplia de la seguridad, el presente número recoge una serie de contribuciones que aportan una visión de los principales temas que se están debatiendo tanto en el caso de Venezuela como perspectivas más amplias que vienen del Caribe, México y Centroamérica así como del contexto internacional. Unos que abordan los temas más tradicionales como lo son las relaciones entre países en el marco de la seguridad, bien sea desde una perspectiva bilateral así como multilateral y otros lo que se consideran como los nuevos temas en las agendas de seguridad.

En el primer grupo, se cuenta con el trabajo de Elsa Cardozo que aborda

la forma en la cual los conflictos bilaterales de 2008 entre Ecuador-

Colombia-Venezuela afectaron las relaciones de cooperación en seguridad hasta 2010. En función de ello, se destaca como esta situación evidenció la fragilidad de las instancias tanto bilaterales como multilaterales de cooperación en seguridad así como también el peso que pueden tener las coyunturas políticas domésticas sobre las relaciones bilaterales y sus efectos regionales. También destaca el papel que juegan las instancias diplomáticas y comerciales que lograron, en estos casos, desplazar las primeras respuestas militares. Uno de los puntos a destacar en este análisis son los riesgos y consecuencias de la desconfianza, lo cual refuerza uno de los mecanismos que predominan en la perspectiva de cooperación en seguridad regional:

las medidas de confianza mutua, justamente para evitar la escalada de conflictos como fue este caso.

Otro estudio que se ubica en esta temática, es el de José Luis González y Aidé Pulgar, que examina las repercusiones sobre las relaciones comerciales y de seguridad con América Latina después de la ley “USA Patriot Act” aprobado por el gobierno de Estados Unidos luego del 11S. Examina un tema innovador como lo es el de la seguridad marítima así como las implicaciones que tiene específicamente en el caso venezolano.

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Con una perspectiva más regional, Lilian Bobea examina el tema de la seguridad en el Caribe, señalando que es una sub-región en la cual predominan los conflictos y la violencia intra-estatal más que problemáticas inter-estatales así como la presencia de actores armados no estatales. Como se verá también en el artículo de Anthony Maingot, el Caribe pasa también a desempeñar un papel importante en las redes del crimen organizado transnacional e incluso llega a desarrollarse una relación entre la economía lícita (sectores bancarios, del turismo, la construcción y el comercio) y la ilícita. Destaca la necesidad de desarrollar nuevos paradigmas para confrontar esta situación que deben estar fundamentados en la perspectiva de la seguridad cooperativa, desde una perspectiva que sea realista e inclusiva. Analiza las tendencias globalizantes y sus impactos locales que han tenido repercusiones económicas y sociales que abren espacios para las actividades ilícitas, destacando las diferencias en las formas de cooperación de distintos actores extrarregionales, como por ejemplo Estados Unidos y la Unión Europea, que se ven también afectados por los múltiples problemas de seguridad tanto en el Caribe como en México y Centroamérica.

Juancarlos Vargas y Sharon Aiko Manno abordan el importante tema de la resolución de conflictos en el ámbito internacional, partiendo del planteamiento, que comparten con varios de los autores de este número, que en la dinámica del mundo actual los Estados no están en capacidad para afrontar individualmente muchas de las amenazas, debido justamente a su carácter transnacional. En función de ello, analizan el aporte de los planteamientos en torno a la necesidad de fomentar una gobernabilidad global, basada en la democracia cosmopolita, como forma de construir un mundo más seguro. Un aporte importante es la visión internacional que identifica no solamente los mecanismos y organizaciones que existen en América Latina y el Caribe para la prevención de conflictos, sino que incluye a otras regiones como Asia, África y Europa lo cual provee de una perspectiva comparativa importante.

En función de esta visión extrarregional, el trabajo de Leopoldo Colmenares analiza la relación entre el gobierno de Irán y aquellos agrupados en la ahora denominada Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA), aunque el autor puntualiza que se refiere

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fundamentalmente a los vínculos con los países de habla hispana que forman parte de esta agrupación. Su análisis está orientado a identificar las principales implicaciones que tienen estas relaciones en el marco de la seguridad, especialmente en vista que Irán es considerado como uno de las principales amenazas para el gobierno de Estados Unidos.

Respecto a lo que se consideran como las amenazas no convencionales, el aporte de Antonio De Lisio se fundamenta en la discusión sobre los efectos de las amenazas naturales en América Latina y el Caribe y como éstas pueden convertirse en catalizadores de cambios estructurales. En función de ello, un aporte importante son los planteamientos efectuados en torno a la necesidad de una articulación eco-política transfronteriza en la región y el planteamiento en torno a la necesidad de una voluntad política para poder poner en práctica modelos de desarrollo sustentable, que muchas veces están en los discursos de las élites políticas pero que rara vez se concretan en la práctica. Al contrario, muchas estrategias de los gobiernos más bien incrementan el deterioro del medio ambiente y llevan a una mayor vulnerabilidad.

También en el marco de las amenazas no convencionales, el artículo de Anthony Maingot destaca tres problemas que afectan a los países de la

sub-región del Caribe, con especial énfasis en Jamaica así como Trinidad

y Tobago: 1) el crimen organizado, en especial el narcotráfico; 2) las

acciones del fundamentalismo religioso; y 3) el lavado de dinero a través

de paraísos fiscales. Ante la gran vulnerabilidad de sus poblaciones a estas amenazas, los gobiernos de esta sub-región enfrentan un gran dilema: si mantener sus altos grados de soberanía que la han caracterizado

o aceptar ayuda del exterior para asegurar la seguridad nacional. Es

importante notar como la misma situación interna de corrupción en las esferas de las élites políticas y económicas ha permitido el avance estos

grupos, en especial del narcotráfico, y cómo éstas utilizan el discurso nacionalista para esconder su complicidad.

Otro de los estudios, el de Raúl Benítez, presenta un análisis también del crimen organizado en el caso específico de México y cómo es una amenaza no solamente para la seguridad sino para el mismo sistema democrático. Se considera que el narcotráfico se ha constituido en el

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principal obstáculo para el desarrollo del país y se analiza esta problemática en el contexto de las relaciones con su vecino del norte, que desempeña un papel importante en cuanto no solamente al consumo y tráfico sino también respecto a políticas regionales y bilaterales para enfrentar este problema. Importante también es el establecimiento de un análisis sobre la relación entre el narcotráfico y el tráfico de armas, con todas las implicaciones sobre la espiral de violencia en las sociedades latinoamericanas y caribeñas así como la creciente militarización de la lucha contra éstos.

En cuanto a la perspectiva de seguridad ciudadana, Juan Carlos Ruiz Vásquez presenta un estudio sobre las estrategias e instituciones que se están implementando con la finalidad de abordar esta problemática en el caso específico de Colombia. La conclusión más importante de este estudio es que debido a la falta de un análisis científico sobre la inseguridad y la criminalidad, existen serias fallas en la forma en la cual se abordan conduciendo a una política que, según sus palabras, “está a la deriva”. Un punto interesante que se relaciona con lo discutido en la primera parte respecto a las relaciones cívico-militares, está relacionado con el debate que existe en este país respecto a la existencia de una policía militar

En conclusión pueden destacarse 4 retos fundamentales que se desprenden de estos estudios. En primer término, un elemento común en la mayoría de los estudios se refiere a las serias limitaciones que tienen los gobiernos actualmente en el abordaje de las distintas problemáticas relacionadas a la seguridad, tanto en el ámbito doméstico como en el internacional. Limitaciones que parecen tener su raíz en la ausencia de un conocimiento profundo de estas problemáticas y en la falta de voluntad política para poner en práctica estrategias y políticas que realmente comiencen a solventar los importantes retos. En función de ello, cobra aún más importancia el aporte que se puede hacer desde iniciativas provenientes tanto del mundo académico como de organizaciones de la sociedad civil, entre las que destacan la creación de observatorios que provean información, datos y análisis.

En segundo lugar, otro aspecto que se puede resaltar es la debilidad institucional así como de reformas institucionales que llevan a la

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improvisión y medidas de corto plazo. En función de ello hay especial preocupación por la necesidad de institucionalizar las relaciones de seguridad y defensa así como de adelantarlas en el marco de la transparencia y de la gobernabilidad democrática.

De igual forma, se destaca en muchos de los trabajos, especialmente en referencia a la inseguridad ciudadana y al narcotráfico, la necesidad de un análisis multisectorial que promueva la aplicación de estrategias y políticas comprensivas y de mediano y largo plazo. Así como se señaló la importancia de construir un modelo de desarrollo sustentable, también se hace referencia a la necesidad de aplicar alternativas sociales y económicas para poder enfrentar estas problemáticas. Las políticas aisladas y cortoplacistas han sido poco efectivas, como lo muestran la mayor parte de los trabajos que realizan estudios de casos tanto en América Latina como en el Caribe.

Por último, cabe destacar la insistencia en la necesidad de enfoques “intermésticos” que profundizan la necesidad de actuar tanto en los ámbitos domésticos como internacionales. En lo que parece ser una contradicción, se hace cada vez más obvio la necesidad de políticas conjuntas en el marco de la cooperación para la seguridad mientras al mismo tiempo se enfrenta un debilitamiento de las instancias creadas para tal fin.

Referencias

Benítez, Raúl, Pablo Celi y Francine Jácome. “La seguridad de América Latina en la encrucijada: Entre la geopolítica, la ideología y las amenazas emergentes”, en Mathieu, Hans y Catalina Niño:

Seguridad Regional en América Latina y el Caribe Anuario 2010, Bogotá, 2010. FESCOL.

Byron, Jessica. “Iniciativas de cooperación en seguridad”, en Lilian Bobea-Coord. (2009), La seguridad en el Caribe: Reformas y cooperación regional, San Salvador (El Salvador), Woodrow Wilson Internacional Center for Scholars/Funglode/FLACSO- República Dominicana/FundaUngo.

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Jácome, Francine. Venezuela frente al contexto andino y hemisférico. ¿Cambios en la doctrina de seguridad? (1999-2005), Caracas, 2006, ILDIS, www.ildis.org.ve

Romero, Carlos A. “Las secuelas regionales de la crisis de Honduras”, Nueva Sociedad N° 226, Buenos Aires, marzo-abril 2010.

Tulchin, Joseph. Prólogo, en Lilian Bobea-Coord. (2009). La seguridad en el Caribe: Reformas y cooperación regional, San Salvador (El Salvador), Woodrow Wilson Internacional Center for Scholars/ Funglode/FLACSO-República Dominicana/FundaUngo.

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