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LOS ULTIMOS ALTOS GRADOS DEL ESCOCISMO Y LA REALIZACIÓN DESCENDENTE
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MICHEL VÂLSAN Como hemos señalado en nuestro último artículo1, la relación establecida por René Guénon entre los tres últimos grados de la Masonería escocesa y la realización descendente, plantea algunas preguntas que interesan actualmente a los Masones de espíritu tradicional. De entrada, se trata de saber si la mencionada relación implica la afirmación de la existencia de una iniciación a la realización descendente en el marco de la Masonería, o al menos en el régimen escocés. Esta pregunta está, a decir verdad, subordinada a otra de carácter principial: ¿existe una noción tradicional de iniciación con objeto de la realización descendente? Dejaremos, pues, de lado, por el momento, el caso de la iniciación masónica, y trataremos de aclarar este punto desde una perspectiva tradicional más general. A este respecto, como es René Guénon quien ha formulado la noción misma de “realización descendente”, debemos dirigirnos en primer lugar a su exposición, para ver si esta noción doctrinal está vinculada, en ella, a la de una iniciación correspondiente. Esta exposición muestra de entrada que el proceso de esta fase de la realización supone el cumplimiento previo de la fase “ascendente”; después, precisa que la fase “descendente” sólo atañe a algunos de los seres que han alcanzado el término supremo de la “ascensión”, cuyo caso es de orden propiamente “avatárico”. Pero René Guénon no precisa por qué clase de discriminación e iniciativa es provocado el “redescenso” de esos seres2. Ahora bien, este punto está en relación directa con nuestro tema, pues la discriminación y la iniciativa en cuestión corresponden en el fondo a una “iniciación” para la fase descendente. Por el contrario, el texto del Sheij el-Akbar que hemos traducido trata bastante explícitamente de este punto, según la perspectiva islámica, y esto nos permite completar aquí, muy oportunamente, la enseñanza de René Guénon. Apenas es necesario resaltar que, en el grado en que se sitúan estas cosas, los datos islámicos, a pesar de su forma particular, tienen un significado prácticamente universal. Según estos datos, el “retorno hacia las criaturas”, que corresponde a la inauguración de la fase descendente de la realización, es un puro atributo e incluso un privilegio de Allah, que en el caso de un rasûl o de un nabî, comporta la intervención de un ángel, identificado en sí mismo al principio divino, y, en el caso del wârith, se expresa por un “desvelamiento o manifestación divina” (tajallî ilâhî)3, que
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Publicado en Études Traditionnelles, nº 308, junio de 1953. Un texte du Cheikh el-Akbar sur la réalisation descendante, Études Traditionnelles, nº de abril-mayo de 1953. 2 Menciona incidentalmente (Initiation et Réalisation Spirituelle, p. 227) que los Profetas y los Avatâras “son puestos en presencia de la misión que deben cumplir”, pero no da más precisiones. 3 No se trata de una “manifestación” divina en general (las tajalliyyât son de innumerables especies), sino de una manifestación bien determinada, que confiere explícitamente la “misión” y sus poderes. Esto es, por lo demás, lo que resulta del texto del Sheij el-Akbar, allí donde trata del caso de Abû Yazid al-Bistâmi: “apremiado” (majbûr) al “retorno hacia las criaturas”, para el cual había recibido los atributos de su función, se desvaneció, y entonces la Voz que le había “enviado” solicitó que se le devolviese (cabe añadir que según los datos conocidos, Abû Yazid, que había sido “enviado” a título de prueba una primera vez con los atributos de majestad y de gloria, fue enviado eficazmente una segunda vez, pero con los

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se sitúa momentáneamente en el mismo grado divino. Son manifestaciones de este orden (sean cuales fueren los soportes que tomen en nuestro mundo), que anuncian la elección de Allah y confieren la “misión”, las que constituyen lo que puede denominarse propiamente “la iniciación para el descenso”. La idea de una “iniciación” en esta materia es completamente adecuada, pues la realización que le corresponde es el desarrollo del “germen” divino depositado en el ser misionado por la Palabra de Anunciación y de Investidura4. Esta iniciación para el redescenso es incluso, en un sentido, de un tipo más primordial que el de la iniciación para el ascenso, pues la realización que engendra reproduce en sentido directo la acción primordial del Verbo del que procede la manifestación, y a la cual se aplica propiamente el simbolismo védico del “sacrificio de Mahâ-Purusha”, mientras que la realización ascendente reproduce esta acción en sentido inverso, siendo su punto de partida la manifestación. Tales son, en pocas palabras, las constataciones que podemos hacer, en un plano tradicional más general, concernientes al acceso a esta fase de la realización iniciática. Se advierte fácilmente que los medios de la iniciación ordinaria no tienen nada aquí nada que ver. Añadamos que no se conoce en ninguna parte y de ninguna manera que una organización iniciática haya pretendido jamás conferir una iniciación de este orden, lo que implicaría en suma la pretensión de conferir misiones divinas, ya sean de carácter propiamente legiferante u otros5. Retornaremos ahora al caso masónico, o más bien a la mención que de él ha hecho René Guénon. Recordemos de entrada los términos empleados por él. Se situaba en un contexto en el que se trataba el caso del Bodhisattwa. Para éste, todo el simbolismo de su vida “le confiere, desde su

atributos de humildad y de pobreza: él es, por lo demás, uno de los jefes de los Malâmiyyah, las Gentes de la Reprobación). Señalemos también que en el caso en el que el ser tiene la elección (ikhtiyâr) entre el “retorno” y la “detención”, como ocurrió en el caso citado de Abû Madyân, se trata también de una proposión explícita hecha por el acto de tajallî. Se conocen asimismo casos de “proposición de elección”, ya se trate de una misión (y a este respecto puede recordarse que Shâkya-Muni también tuvo que elegir entre la función de Budha y la de Chakravarti) o bien, según el hadith, debido a la muerte de todo profeta. Seyyidnâ Muhammad tuvo que elegir, antes de su muerte, entre la persistencia sobre la tierra y “la reunión con el Compañero Supremo”. 4 Como puede verse en el caso del Profeta del Islam, la visita del Ángel Gabriel tiene incluso los caracteres inteligibles de un “matrimonio trascendente” (análogo, aunque situado en una perspectiva completamente distinta, al de la Vírgen), cuyo fruto debía ser el Corán (que es el Verbo divino que contiene la Ley revelada). Por lo demás, las primeras palabras de la revelación que hemos citado en nuestro comentario al texto del Sheij el-Akbar, expresan en el fondo la misma idea: se trata de que el Profeta “pronuncie” las palabras reveladas “en el nombre del Señor que ha creado al Hombre (Universal)”, idéntico al Corán, “de una gota de sangre coagulada”, forma primera del Verbo sembrado, particularizado por la “coagulación” que comporta el “descenso” (cf. René Guénon, La Gran Tríada, cap. XIV), de donde procederá la Forma profética muhammadiana en toda su universalidad; la mención inmediata del Cálamo, símbolo masculino, cuya función es la de inscribir la Ciencia divina sobre la Tabla Guardada, símbolo femenino, representada aquí por el ser del Profeta, viene a apoyar nuestra interpretación. Se puede señalar a propósito de esto que, si la iniciación participa de un simbolismo nupcial, también se puede decir que, en sentido inverso, el matrimonio participa de un simbolismo de iniciación. 5 Hablamos, pues, aquí solamente de “misiones” o “funciones” coincidentes con una “realización descendente”, pues las hay evidentemente que no implican en absoluto tal realización iniciática, siendo este el caso, podría decirse, de todas las que se conocen ordinariamente, tanto en el orden iniciático como en el orden exotérico, ya sean puramente espirituales o políticas.

Aquí. análogos. es manifestado en el mundo exterior. Por otra parte. que son respectivamente el negro y el blanco. cita en el mismo orden de ideas. aparece en este mundo como el Avatâra”. sin afirmar en absoluto que la atribución de los grados en cuestión conferiría la iniciación necesaria para esta fase iniciática. es solamente en los seres que ya han 6 Es conveniente. y que no comporta el atributo legiferante (lachrí’) sino solamente las “ciencias” (‘ulûm) y las notificaciones (ikhbârât) divinas. y de ella derivan los caracteres específicos de las Revelaciones a las que sirven de soportes. la Santidad. en todo su estudio. sólo ha considerado esos casos como también aquellos. pues. el 30º grado es considerado como nec plus ultra. 228) el caso de Dante considerado como “redescendido del Cielo”. debiendo lógicamente señalar por ello mismo el término del “ascenso”. pero el contexto es bastante claro: René Guénon hablaba en ese lugar de un caso avatárico y. René Guénon no habla en suma textualmente más que de una “referencia” de esos grados a un “redescenso”. la muestra efectivamente como un “descenso” (este es el sentido propio del término avatâra) por el cual un principio. en su sentido más alto. es decir.3 mismo inicio. se convierte en el “vehículo” por el cual esas influencias son dirigidas hacia nuestro mundo. toda la diferencia constatada se reduce. Se ve así que la correspondencia entre los últimos grados del Escocismo y el “redescenso” proviene del simbolismo. la Profecía General. en la última nota de su estudio (op. con la cual se identifica la Wilâyah. es el hecho de que él mismo menciona. además. Nuestra interpretación sobre este punto no es de ningún modo forzada y la mejor prueba de que admitía perfectamente la posibilidad de redescenso fuera de los casos propiamente avatáricos y proféticos. lo que. el caso del “Justo” como “mediador” que “redesciende del cielo a la tierra”. y los colores correspondientes. p. en lo que el Sheij el-Akbar denomina la Nubuwwah Ammah. solamente la utilización de una calificación terminológica especial permite determinar entre los awliyâ a aquellos que constituyen los casos de “misionados”: esta calificación es la de la Wirâthah. por el cual son aportadas a toda la organización iniciática las influencias destinadas a “vivificarla”. también son muy significativos desde la misma perspectiva”7. sino en cierta manera “reservado”. en verdad. un carácter propiamente “avatárico” 6. . hacer una distinción entre los seres que “descienden”. 223. del râsul y del nabî8. René Guénon introducía una nota que es el “lugar” de nuestro tema: “Podría decirse también que tal ser. cargado de todas las influencias espirituales inherentes a su estado trascendente. y cumplen así su realización descendente. el caso de redescenso del walî no está excluido en absoluto. y es también uno de los significados principales y “benéficos” del triángulo invertido. que utiliza de hecho el Sheij el-Akbar. El caso de tales awliyâ podría entrar. o como ser que “al tener efectivamente la plena posesión de su naturaleza celeste. Además. et nubes pluant Justum de Isaías XLV. o un ser que lo representa porque está identificado con él. evidentemente. en lo que consiste la diferencia entre el Avatâra y el Profeta.cit. 7 8 “Initiation et réalisation spirituelle” p. este descenso de las influencias espirituales está indicado bastante explícitamente por el nombre de Avalokitêshwara. Esta nota quizá no sea lo bastante explícita en sí misma para evitar un equívoco. además. En cualquier caso. en la exposición de René Guénon. Como ya hemos señalado en nuestro precedente artículo. en el fondo. Añadamos que es precisamente con este significado con el que el triángulo invertido es tomado como símbolo de los más altos grados de la Masonería escocesa. no por un tratamiento directo de la cuestión de la iniciación que necesitaría esta fase de la realización. por su mismo nacimiento en este mundo. la Herencia. de manera que los grados siguientes ya no pueden referirse propiamente más que a un “redescenso”. a propósito del Rorate Coeli desuper. además. por otra parte. además.. en la Gran Triada (p. que sólo recubren un carácter “descendente” tras un “ascenso” cumplido durante su vida terrestre. a una cuestión de precisión terminológica.100). en ésta.8. y los otros misionados divinos. Así pues. no podría alterar de ninguna manera la inmutabilidad del principio como tal”. Es en esto.

en efecto. conscientemente o no. algunas veces el 33º es el Kadosh. una figura del Centro Supremo del que emanan y dependen. Toda organización iniciática reproduce. y. . Volveremos más tarde sobre este punto. La respuesta a estas preguntas no podría encontrarse ni fácil ni completamente. desde este punto de vista. En la cúspide de este último. dado que hemos concluido que no puede tratarse de la iniciación que esta realización necesita. la atribución de una misión exige. alguno que no tiene ninguna realización espiritual. pero esto no puede ser sino el resultado de una de esas alteraciones de las que hay tantos ejemplos. cuyo control le escaparía por la fuerza de las cosas. rigiendo cada cual uno de los “tres mundos” (que constituyen el Tribhuvana de la tradición hindú). que si el órgano iniciador está situado en el grado de la simple “virtualidad” de su propia función. y teniendo en cuenta diversos datos tradicionales concernientes a las jerarquías iniciáticas. vinculada y subordinada. Digamos además. En el texto de René Guénon una frase dice que. en su jerarquía de grados. con ayuda del método del simbolismo. porque las cosas de las que tratan están en relación con puntos realmente enigmáticos concernientes al origen y a la naturaleza de la iniciación masónica o al menos a la de los altos grados superpuestos a la “Masonería azul”. o no ha sido. ni siquiera del orden más elemental. Si este simbolismo es propio de dichos grados9. se encuentran las tres funciones supremas. ¿qué cosa es conferida por ellos?.4 realizado su identidad principial en los que podía pensar a este respecto. no podría tener el papel de atribuir “misiones” de carácter trascendente y propiamente avatárico. Éste es. como ha expuesto René Guénon en su Rey del Mundo. la figura de un centro espiritual. Este 9 Es útil señalar que el régimen de 33 grados no es. Esto establece una relación directa y precisa entre la organización iniciática que posee esos grados y las influencias espirituales que comporta una “realización descendente”. Por lo demás. naturalmente. como es muy evidentemente el caso de la Masonería actual. de manera más o menos directa. el Mahâtmâ y el Mahânga. pues sólo ellos pueden ser “puestos en presencia de una misión divina que deben cumplir”. ya sean efectivos o simplemente simbólicos. así como toda la forma tradicional correspondiente. que el mandatario y el mandatado se encuentren. más precisamente. “son aportadas a toda la organización iniciática las influencias espirituales destinadas a vivificarla”. nos parece que puede intentarse una aproximación. Hay en ese lugar. por una simple cuestión de simetría lógica. el triángulo invertido no se encuentra mencionado en todos los manuales entre los atributos de los tres últimos grados. en todas partes el mismo. en el mismo grado. por el “redescenso” al que se refieren los grados posteriores al 30º. los centros particulares de cada una de las formas tradicionales existentes. Entonces cabe preguntarse cuál es la relación que subsiste entre dichos grados y tal realización. o por el contrario. aquel del cual dicha organización procede inmediatamente y al que permanece siempre. el Brahâtmâ y sus dos asesores. más o menos explícitamente. en cierto modo. a su vez. por excesiva que pueda parecer aquí. es indiferente que el recipiendario sea un ser que haya alcanzado ya la identidad principial. No obstante. dos preguntas: ¿Qué significado queda por atribuir al simbolismo “descendente” constatado para los tres últimos grados del Escocismo?. Nos queda por aclarar un último punto. Este centro es.

además. el Polo islámico y sus Imams sólo son los representantes de ciertos profetas vivos que constituyen la jerarquía fundamental y perpetua de la tradición en nuestro mundo. o más bien estas funciones. por definición normal. mediante hechos reconocidos por la tradición islámica en general. son los Pilares (al-Awtâd) de la Tradición Pura (ad-Dînu-l-Hanîfî) que es evidentemente la Tradición primordial y universal con la cual el Islam se identifica en su esencia. Estos Awtâd son los “vicarios” (nuwwâb. Pero lo que es interesante en el orden de la tradición universal es que. Se puede citar en el mismo orden de cosas. corresponde según el Sheij el-Akbar a una función de Profecía general que. en una época en que los detentadores de esas funciones estaban realmente identificados a los principios que representaban en el dominio de su tradición. pero es útil proceder a un examen más especial para resaltar claramente esta conclusión. Esperamos poder tratar de la cuestión de Khidr en un estudio especial. Estas funciones. al ser las más elevadas que comporta la jerarquía iniciática normal. las funciones de este género están naturalmente representadas por los Awliyâ (sing. respecto al cual existe comúnmente divergencia en cuanto a saber si es un “profeta” (nabî) o un santo (walî). Esta correspondencia está indicada según una configuración especial de la jerarquía superior islámica. El cuarto. . según el Sheij elAkbar (Futûhât. consideradas tanto en el orden de la tradición universal como en el orden de las tradiciones particulares. aparecen como casos de realización descendente. Ilyâs (Elías). además. funciones sobre las cuales reposa el Islam y cuyas posiciones simbólicas están en los cuatro puntos cardinales. los Pilares. Conviene añadir que si estas funciones primordiales son designadas así por medio de Profetas que sólo han aparecido en el transcurso del actual ciclo humano. en su función de Mediador entre el Cielo y la Tierra. el caso de la tradición islámica en la cual la cúspide de la jerarquía espiritual. a derecha e izquierda. el Tachi-Lama y el Bogdo Khan son bastante visibles en el mundo exterior. Khidr tiene un carácter especial de función directriz para casos espirituales siempre particulares y excepcionales. pero. uno a su derecha y otro a su izquierda. el Polo. la afirmación de la 10 Otro caso es el de la tradición china. del cual proceden todas las funciones tradicionales del Islam. es solamente una manera que tiene el Sheij el-Akbar de apoyar. y sus dos Consejeros. nâib) de los cuatro profetas que la tradición islámica general reconoce que no han sido alcanzados por la muerte corporal: Idris (Henoc). 73). es decir. que rigen respectivamente el Malakût y el Mulk10. sing. y sus dos Imams. con el Emperador.5 ternario de funciones tiene su correspondencia en la jerarquía superior de todo centro espiritual de una tradición particular. Estos seres. René Guénon ha señalado el hecho en el caso del Lamaísmo. pero que ya no tienen el papel de formular alguna ley nueva por el hecho de que el ciclo legiferante está cerrado con la revelación muhammadiana. y el Qutb por ejemplo. donde las tres funciones del Dalai Lama. Los tres primeros son propiamente los rusul. por cuanto se refiere a una tradición particular como el Islam. está ocupada por el Qutb. Khidr. cuyos Imams eran Omar y Abû Bakr. pues esta función fue en su origen propiamente la del Profeta. cap. Así pues. los “legisladores”. en la cual el Polo y sus dos Imams son contados en el cuaternario de los Awtâd. Walî) en tanto que “herederos” del Profeta. Aissa (Jesús) y Khidr. y por las que son vehiculadas las influencias espirituales en los dominios que les corresponden. no comporta atributo legiferante11. 11 Esta Profecía es la de las “Ciencias y las Notificaciones divinas” de la que hemos hecho mención en una nota precedente. es el Heredero profético por excelencia. aquí puramente esotérica.

donde los hombres conversan con los Ángeles. Esta manera imprecisa de exponer las cosas se explica sin duda por el hecho de que los cuatro principios universales que este cuaternario representa son. sólo que en proporciones y bajo perspectivas diferentes. en su realidad esencial. pero en proporciones diferentes. cap. la Tierra Blanca que ha permanecido inalterada en su naturaleza primordial. LOS ULTIMOS ALTOS GRADOS DEL ESCOCISMO 12 Se podría comprender esta situación por analogía con lo que existe en el dominio de la manifestación grosera. los Hombres de lo Invisible. que es el Verbo Universal que reside en el centro del Mundo humano. a su vez. títulos que corresponden bastante literalmente al “Rey del Mundo” regente del mânava-loka. de los Enviados divinos y de los Santos. uno de los Imams (se convirtió él mismo en Polo “una hora o dos antes de morir”). Sin precisar (al menos en el lugar de las Futûhât al que nos referimos) cuáles son sus posiciones jerárquicas. Pero sean cuales fueren las posiciones que puedan ocupar estos cuatro Profetas en la jerarquía suprema de la tradición. uno solo. 5713. Nos parece que. todos ellos intervienen en cada una de esas funciones. es ahí donde reside también. pues es identificado también a Hermes. cuya ciudad se encuentra en la Tierra del Sésamo (Ardu-s-Simsimah). cambiando así de lugar con Aissa que preside las ciencias puramente espirituales. que es la morada de los Profetas. o la Manifestación de la Verdad divina). de manera que no se les puede asignar un reparto rigurosamente sistemático y exclusivo 12. y cuando este principio único manifiesta sus atributos mediante las cuatro funciones primordiales. en el fondo. digamos también que según esta misma autoridad del esoterismo islámico. y la misma situación debe darse en la jerarquía de los centros espirituales de las demás formas tradicionales. la tierra que fue extendida del Resto del Barro del que fue hecho Adán. en su tiempo. aparte de otras razones más particulares de orden cíclico. uno es Qutbu-l-Alami-l-Insâni (el Polo del Mundo Humano) y Majlâ-l-Haqq (el Lugar Teofánico. Este es un primer punto que queríamos establecer con respecto a las correspondencias. Khidr. como son necesariamente casos de realización descendente. que reside en el cielo del Sol en vez del de Mercurio. según los casos. que aparecen entonces como la expresión de cuatro principios. que son los seres más conocedores respecto a Allah. por último. que les corresponden de una u otra manera. debe serlo igualmente14. . la explicación de las asimilaciones y de los intercambios que se constatan frecuentemente entre las entidades que representan estas funciones proféticas: Ilyâs identificado a Idris. como se encuentra en Abdu-l-Karîm al-Jîlî en su Al-Insânu-l-Kâmil. Idris que preside las ciencias cosmológicas. Abû Yazid al Bistâmî ha sido finalmente Polo. 13 Para este Maestro. donde los cuatro elementos se encuentran.6 existencia de un Centro supremo fuera de la forma particular del Islam y por encima del centro espiritual islámico. 14 Puesto que se puede verificar la cosa en algunos de los casos de “reenviados” mencionados por el Sheij el-Akbar en el texto traducido por nosotros. y que Abû Madyân ha sido por su parte. lo que entraña. y dos son sus Imams. el Polo islámico y sus dos Imams. el Sheij el-Akbar dice que de estos cuatro. de hecho. en conjunto constituyen un cuaternario que corresponde a los cuatro Arkân (Ángulos o Apoyos) del Templo de la Tradición (del que la Kaabah es un símbolo). identificado al Polo Supremo. la predominancia a veces de uno o a veces de otro de dichos elementos. o también los cuatro Awtâd. el Rey de los Rijâlu-l-Ghaib. reunidos en cada punto del mundo corporal. Khidr es el Polo Único y Totalizante.

una reserva necesaria. no del centro supremo. pueden haber formas tradicionales reducidas. aunque una tradición de este orden debía vincularse originalmente y por sus principios a una doctrina realmente metafísica. La situación del hermetismo es así comparable a la que tuvo. por otra parte. pueden explicarse. Parece que la persistencia de esta tradición y su papel en las órdenes de caballería que aseguraban el vínculo con el Próximo Oriente. se colocan normalmente en dependencia inmediata. que podríamos denominar también. para aquellos que tenían las cualificaciones necesarias. sino también a los Cristianos y a los Judíos. con ciertas reservas. por un lado. posible. además. más completo que ellas mismas desde el punto de vista espiritual. por otro lado. a un punto de vista cosmológico. 16 Un caso de este género es el del hermetismo. este carácter de subordinación es atestigüado por el hecho de que se incorporó al esoterismo islámico y al esoterismo cristiano de la edad media. cuyo carácter cosmológico y de iniciación al orden de los “misterios menores” no ofrece duda (Cf. de forma más adecuada. quizá. en la época alejandrina. por tanto. y esto cabe ponerlo. sino por su definición primigenia al menos. con los cuales se ha encontrado de hecho. nos referimos sobre todo a los medios constituidos por los pueblos distintos a aquellos a los cuales fueron dirigidos directamente y. Ahora bien. que le confería un carácter de neutralidad y de universalidad relativa en el medio mediterráneo y. en relación con el papel general de la tradición islámica como intermediaria entre Oriente y Occidente en la última parte del ciclo 15 . aun limitándose a los “misterios menores”. que posea por tanto la iniciación efectiva a los “misterios mayores” y a los “misterios menores”. de todas maneras.7 Y LA REALIZACIÓN DESCENDENTE* (2ª parte) Michel Vâlsan15 Cabe hacer ahora una precisión que será. y que por este motivo dejaba una apertura. y según su “perspectiva” propia. XLI). 17 Para el caso citado del hermetismo. ordinariamente asociado. los mensajes de los fundadores de tradiciones de forma religiosa (como el Cristianismo y el Islam).Otro caso de “minoría” que podría citarse aquí es el del Judaísmo de la diáspora. Cf. los cuales pueden calificarse por este hecho propiamente de “menores” en el conjunto de las formas tradicionales existentes17. tanto desde el punto de vista metafísico como desde el cosmológico. se dice que el Qutb otorga su ayuda providencial no solamente a los Musulmanes. el hecho de ser una tradición de tipo “sapiencial” o intelectual le aseguraba algunas ventajas en ciertos medios de expansión de las tradiciones pertenecientes al tipo espiritual religioso. respectivamente los gentiles y los no árabes. por efecto de vicisitudes cíclicas. por las limitaciones naturales que sufrían los valores específicos de las religiones de origen judío y árabe en los pueblos de otras razas. Los centros espirituales de las formas tradicionales que se encuentran en tal estado. Tanto es así que en el esoterismo islámico. y cuyo dominio normal sea entonces el de los “misterios menores”16. en ciertas épocas. aunque de manera menos directa. René Guénon. Études Traditionnelles. en el plano doctrinal. pero. hacia una realización del orden de los “misterios mayores”. del mismo modo que hay iniciaciones de carácter específicamente cosmológico. al menos en la región mediterránea. en tanto que readaptación de las tradiciones griega y egipcia. el cual. nº 309. julio-agosto de 1953. autóctono.. para los cuales el hermetismo era. por este hecho. por lo demás. nº de junio de 1953. Tal * Publicado en Études Traditionnelles. Las funciones supremas de una tradición particular no podrían considerarse coincidentes con los casos de realización descendente más que cuando se trate de una tradición completa. por su intelectualidad. “profético”. sino de un centro intermediario. Aperçus sur l’Initiation. y la Kábala dice que la Shekinah está entonces en exilio entre los gentiles. puede regir un grupo particular de tradiciones relacionadas entre sí por caracteres parecidos y condiciones cíclicas comunes18. a pesar de todo. el aristotelismo y el neoplatonismo. al mismo tiempo. cap. 18 En tal centro estas tradiciones se concentran y se apoyan recíprocamente.

entre sus miembros. aunque sea. y por este hecho. Se podría añadir. sin ser de carácter directamente “divino” o “avatárico”. no pueda haber algunos que hayan alcanzado personalmente un mismo grado de conocimiento efectivo). Asimismo. “misiones” que. porque el estado espiritual que habían alcanzado implica que estaban más allá de las diferencias existentes entre las formas exteriores. el supuesto fundador del Rosicrucianismo. sin querer complicar la situación mediante distinciones especiosas.. como ya hemos tradicional. cap. pero también donde los Sabios y los Gimnosofistas) decía que su sentido parece ser que “tras la destrucción de la Orden del Temple.. y en particular de los viajes que le son atribuidos (especialmente a Tierra Santa. En el mismo orden de ideas. en la medida de lo posible. recordemos también que René Guénon. son siempre posibles). Así pues. según una ley de correspondencias que aseguran la acción de las influencias o de las energías espirituales de un grado a otro. 19 En cuanto a la existencia de una jerarquía espiritual y de las relaciones de subordinación subsiguiente entre las diferentes formas tradicionales. XXXVIII). sin ningún abuso de lenguaje. Los centros espirituales basados sobre la realización espiritual de los “misterios menores” están entonces constituidos normalmente por seres que se sitúan en el grado del “hombre verdadero” (o de Rosa-Cruz) y no en el del “hombre trascendente” (o del Çûfi en el verdadero sentido del término). pero podría decirse en cierto sentido por el hecho mismo de que es. se inscribe en una perspectiva “descendente”.Iremos más lejos: los mismos personajes.8 centro intermediario constituye entonces. en relación con nuestras consideraciones precedentes. En este caso. al Reino de Fez. en ciertos momentos y al menos según ciertos aspectos. si han vivido en Oriente y en Occidente (y las alusiones constantes a sus viajes. la “cadena” puede contar con un número más o menos grande de eslabones intermedios. el vínculo que había sido aparentemente roto por esta destrucción” (Aperçus sur l’Initiation. Y más lejos. las funciones superiores de esos centros no coinciden con los casos de “realización descendente”. a parte de todo simbolismo. añadía: “esta colaboración debió continuar también después. las hay que se sitúan en cierto modo a niveles diferentes en cuanto a su participación en la Tradición primordial (lo que además no quiere decir que. no hay lugar para sorprenderse de ello si se observa que las diferentes formas tradicionales no derivan todas inmediatamente de la misma fuente original. ya procediesen del Cristianismo o del Islam. puede recibir para su dominio los atributos de las funciones supremas realmente avatáricas que ella representa y a las que permanece subordinada. . hablando de la leyenda de Christian Rosenkreutz. los iniciados del esoterismo cristiano se reorganizaron de acuerdo con los iniciados del esoterismo islámico para mantener. hay que admitir que pueden existir en el grado de los “misterios menores” centros y funciones espirituales e incluso. Sin embargo. y en tanto que vehicula entonces hacia los grados inferiores las influencias o las energías espirituales que le son confiadas. permiten pensar que ese debió ser el caso de muchos de ellos) han podido ser a la vez Rosa-Cruces y Çûfis (o mutaçawwufin de los grados superiores). si no es excepcionalmente (pues los casos de excepción. por el hecho de que actúa regularmente en su dominio. la más reciente de las formas tradicionales actuales. sin que haya por ello ninguna solución de continuidad” (Aperçus sur l’Initiation . X).). Ahora bien. sea en el grado que sea. con relación a los centros particulares de ese grupo tradicional. pues esto le asegura una mayor vitalidad con respecto a las tradiciones más antiguas. a pesar de todo. que no afectan en nada a la unidad esencial y fundamental de la doctrina tradicional” (ibid. la constitución de estos centros menores es a imagen de los centros mayores de los cuales dependen y que reflejan a su nivel. como consecuencia de la decadencia relativa de ciertas formas tradicionales cualquiera que haya podido ser su posición en épocas anteriores. recordaremos otro texto de René Guénon: “Aunque la finalidad de todas las organizaciones iniciáticas sea esencialmente la misma. Arabia. toda función iniciática. que un ordenamiento jerárquico puede resultar. participan en su plano y para su dominio del simbolismo de los centros y de las funciones superiores. una hipóstasis del centro supremo19. cap.

y se encuentra también en ciertas relaciones de la ciencia de los números sobre la cual reposa. en tanto que sea conservado intacto. además. el número de 33 grados es en sí mismo significativo desde este punto de vista23. en cierta medida. De hecho. lo que puede desembocar finalmente en su abandono completo y definitivo. es igualmente uno de los números de base de los encantamientos. cuya figura de conjunto se dibuja mejor en el caso especial aquí examinado. reconocido por René Guénon a los 3 últimos grados del régimen escocés. al menos sus elementos emblemáticos. por otra parte. De entrada. ocurre lo mismo para la constitución de la jerarquía esencial de los grados y de las funciones de cada una de las vías iniciáticas que comporta una forma tradicional particular. reposa sobre una correspondencia. Este número tiene un simbolismo axial y cíclico 20 No es necesario citar ejemplos para mostrar que en las tradiciones de forma religiosa tales símbolos de la jerarquía iniciática se encuentran a menudo en los atributos de la jerarquía exotérica misma. En el caso en que esas vías están basadas en una jerarquía de grados y de funciones simbólicas y. verosímilmente. de maneras muy variadas.Se sabe. como tales. Pero en todos los casos. con estas 3 funciones supremas de un centro espiritual. según los regímenes y. cuya atribución no implica necesariamente la posesión efectiva de los grados de conocimiento correspondientes. de manera que estas vías reproducen entonces. y esto aparte de la posesión de los grados de conocimiento simbolizados por los grados20. aunque esta analogía constitutiva no sea forzosamente aparente. 22 El Rito Escocés Antiguo y Aceptado tuvo al principio siete grados. y que incluso da la impresión de un ensamblaje más o menos sincretista. pues los mundos tradicionales que éstos regirían normalmente se encuentran entonces más o menos reducidos. y esto por una transferencia que la correspondencia que existe entre los diferentes niveles de una misma forma tradicional hace siempre posible. una buena .9 mencionado. luego veinticinco.. 21 También por ello puede comprenderse la gravedad que presenta la destrucción o la desaparición de aquellas organizaciones iniciáticas que constituyen los principales soportes de los centros espirituales. Es incontestable que esta jerarquía no parece demasiado lógica ni homogénea en su desarrollo. Esta correspondencia se explicaría por el hecho de que el sistema de 33 grados del Escocismo reproduce esquemáticamente la jerarquía de un centro espiritual del que la Masonería moderna en general ha podido recoger sucesivamente y agrupar. la jerarquía de su centro espiritual inmediato. y no totalizó los treinta y tres grados actuales hasta el comienzo del siglo XIX. durante el siglo XVIII y principios del XIX no contradiría ciertamente esta impresión22. de la que solamente queda por determinar un poco más su situación y su alcance. la importancia del mismo número en la Divina Comedia de Dante. la conocida historia de la superposición sucesiva de diversos grupos de grados a partir de los 3 grados primitivos de la Masonería operativa. reflejará la jerarquía de los grados efectivos y de las funciones de los centros superiores y del centro supremo mismo que es su prototipo común. Pero detrás de todo esto podría haber algo completamente diferente. más visibles desde el exterior. en esta jerarquía se mantienen ciertos caracteres que permiten percibir una relativa coherencia de conjunto. 23 33 es igualmente el número máximo de miembros de un Supremo Consejo. nos parece que el simbolismo “descendente” o “avatárico”. es la esencial constitución analógica en todos los grados y en cada economía especial la que asegura el orden total de las jerarquías particulares y hace posible la acción normal de las influencias superiores en toda la profundidad y la amplitud del mundo regido por el centro supremo21. Volviendo a nuestro tema principal. el simbolismo respectivo. por intermedio de organizaciones ordenadas antaño por tal centro. En el Islam.

2º Roja. . y los “misterios menores” o. 3º Talleres filosóficos. Ahora bien. el Gran Soberano. se divide en 30 años de vida secreta y 3 años de vida pública. donde se constituyó el Primer Supremo Consejo el 31 de mayo de 1801”. se puede señalar que la edad de Cristo puede considerarse. la forma y el papel de las diferentes vértebras así como la nomenclatura que se ha conservado de ellas incluso en la osteología moderna. por el contrario. 1886). analogía que. Capítulos de Rosa-Cruz (grados 4 a 18). habrían creído oportuno establecerlos en un punto terrestre situado en la misma latitud. pues. hay en ello una nota diferencial bastante significativa con la edad del Rosa-Cruz. sobre todo en tanto que soporte de la cabeza27. y se dice que esto proviene del color de los cordones. La misma edad de 33 años es atribuida al 18º. 28 A estos grupos también se los denomina con nombres de colores. el “hombre verdadero” (cf. cap. a este respecto. 12 dorsales. siendo estos últimos. Más exactamente se trata del cordón del último grado. pero sin que se explique de otro modo la razón de esta comparación. se da como explicación de este número el hecho de que “es en Charleston. los de la “misión” propiamente dicha de Cristo. las edades simbólicas de los grados no son equivalentes a los números de orden de éstos. vol. Por otra parte. en sentido total. son igualmente instructivas en cuanto al simbolismo al que hacíamos alusión. es de resaltar que los 33 años del Gran Soberano son calificados de “cumplidos”. 3º Negra y 4º Blanca. es en sí misma digna de interés 28. Puede señalarse con ocasión de esto que este número es el de las vértebras de la espina dorsal del hombre. Esta explicación más bien testimoniaría el espíritu cientifista de los organizadores de los Supremos Consejos que. el número de grados del Esocismo. luego el más elevado del grupo (no obstante. Areópagos de Kadosh (grados 19 a 30) y 4º Supremos Consejos o Grados Administrativos (grados 31 a 33). en otros términos. XVIII). pero no podemos extendernos aquí sobre este tema. por razones realmente simbólicas que les escaparían. Los tres primeros grupos pueden considerarse en correspondencia con los tres mundos del parte de la técnica encantatoria. 24 Señalemos que en los documentos publicados en la obra antimasónica Maçonnerie Pratique (París. las de los “misterios mayores”. como la Masonería. respectivamente. para el Rosa-Cruz que concluye el 2º grupo. como un símbolo de los grados adquiridos y totalizados por el hombre Universal en sus fases de realización ascendente y descendente. para el que no se encuentra esta calificación. si está fundamentada. A este respecto. respectivamente 1º Masonería Azul. lo que testimonia precisamente un significado axial. No obstante. 27 No sabemos si se ha percibido que la clasificación de las vértebras expresa un simbolismo cosmológico bastante sorprendente: hay 7 vértebras cervicales. Es también de resaltar que esta edad. llevando a 33. II. 5 sacras (que forman el hueso sacro) y 4 coccígeas (éstas pueden ser 3 en ciertos casos. 2º Talleres de perfección. la distribución de esta jerarquía en cuatro grupos: 1º Talleres simbólicos (grados 1 a 3). 5 lumbares. a nivel de los “misterios menores”. René Guénon. La Gran Tríada. y esta división corresponde así exactamente al número de grados del Escocismo para las fases ascendente y descendente de la realización iniciática26. Además. a 33 º de latitud Norte. podría comprenderse por cierta correspondencia a diferentes niveles entre las realizaciones a las que se refieren los simbolismos de los dos grados en cuestión y que son. en las tradiciones que. tienen relación con el mensaje crístico. cuando se toma como de 33 años. 25 Se sabe que no hay unanimidad de opinión al respecto incluso entre los primeros doctores cristianos. pero esto depende en el fondo del grado de soldadura de las respectivas vértebras en el hueso cóxis). Habitualmente se pone en relación con el número de años de la vida terrestre de Cristo según una de las estimaciones de dicha edad25. la edad simbólica del grado 33.10 bastante aparente24. sería de “33 años cumplidos” (Ragon indica sin embargo 30 años) la cual se explica también ¡por el grado de latitud norte de Charleston!. el cordón portado sobre el pecho es “rojo por un lado y negro por el otro”). 26 Si se pudiese dar fiabilidad a los documentos de la obra antimasónica precitada. por la correspondencia que existe entre el “hombre trascendente” y su reflejo. el Rosa-Cruz.

Los títulos de los talleres (Soberano Tribunal. Por un lado. 31 Tal es al menos el texto de los Tuileurs publicado a comienzos del siglo XIX. El simbolismo de conjunto del grado 31º es de carácter “judicial”. la siguiente. Federico II de Prusia (1712-1786) no podría ser considerado como el “autor” real de estos grados “de conmemoración templaria” como se dice. Mahâtma y Brahâtmâ. la Atmósfera y el Cielo. ternario del que se hacen diferentes aplicaciones (cf. existe a primera vista alguna dificultad. Consistorio. constituido por los 3 grados de simbolismo “descendente”.11 Tribhuvana29. pero solamente en esta relación especial y bajo el punto de vista operativo. Ilustres Soberanos Grandes Inspectores Generales) tampoco cambian la situación sino que la confirman: nos encontramos en presencia de una jerarquía que se refiere exclusivamente al “poder temporal”. y no pretendemos de ningún modo que se la pueda verificar en los papeles precisos que juegan de hecho los grados administrativos en relación con las jerarquías inferiores. X). René Guénon. y el 33º Soberano Gran Inspector General. pues. el Tribhuvana . de los presidentes (Muy Perfecto Presidente. de la manifestación sutil (psíquica) y de la manifestación informal (intelectual pura). cap. El esoterismo de Dante. como ya hemos dicho. El Hombre y su devenir según el Vedanta. IV. Finalmente. 30 Damos esto como una correspondencia completamente general. lo cual sólo se explica de manera satisfactoria si se los considera como un reflejo de carácter “regulador” de los tres jefes del Agartha o del ternario superior de un centro espiritual. existe analogía constitutiva a no importa qué nivel. Pero en cuanto a la correspondencia exacta de dichos grados con las funciones del ternario de un centro espiritual. el del 32º de carácter “militar” y el del 33º de carácter “monárquico”. y en cuanto al último grupo. Además. puede decirse. concierne al dominio intelectual puro o a la manifestación informal y su principio inmediato. V y XII. Sublimes y Valerosos Príncipes. esto no nos aproxima evidentemente a un significado que pueda recordar las nociones de Mahânga. que el primero concierne al orden sensible o grosero. o las del Qutb y sus dos Imams. juntos delimitan el dominio de los “misterios menores”. Pero el hecho de que se ha hecho remontar su procedencia a este rey. el 32º Sublime Príncipe del Real Secreto. cap. Por otra parte. Si se dejan de lado los calificativos administrativos secundarios. es decir la Tierra. Claro está. se obtiene la siguiente jerarquía relativa (en orden ascendente): Inquisidor. si se observa que el grupo de los 3 primeros grados (Talleres simbólicos) tiene una posición especial con respecto al segundo grupo (Talleres de perfección) cuyo papel sería el de “desarrollar” en modo operativo la iniciación recibida en los grados simbólicos. es el hecho de que los 3 grados en cuestión son considerados de carácter “administrativo”. Ilustre Comendador en Jefe. cap. Príncipe y Soberano. lo que corresponde propiamente a una iniciación de Kshatriyas. El nombre de Federico de Prusia figura también en la palabra de paso del 33º31 después del de De Molay. El Tuileur establecido en Laussane en 1875 no hace mención de ello. Se trata incluso expresamente de una emblemática del Sacro Imperio. El Rey del Mundo. indica que ha debido tener un cierto papel en cuanto a la suerte . el último 29 Esta correspondencia es. Los nombres de los grados escoceses no se muestran aquí directamente reveladores: el 31º se denomina Gran Inspector Inquisidor Comendador. ni las de los poderes real y sacerdotal y del principio común a ambos. y La Gran Triada. de manera que la relación entre estos dos grupos es la que hay entre “símbolo” y “realidad”. el tercer grupo. VI. cabe considerarlo aquí como constituido por los dominios de la manifestación corporal (sensible). Muy Poderoso Soberano Gran Comendador) y de los hermanos (Muy Esclarecidos. cap. más precisamente. corresponde por su parte al ternario de las funciones supremas que rigen principialmente los tres mundos30. Supremo Consejo). que se refiere a los “misterios mayores”. de cualquier orden de magnitud que éste pueda tener por lo demás. el origen “histórico” atribuido a estos grados se remonta a Federico II de Prusia al que el Gran Maestro del 33º y el Maestro del 32º dicen representar. Lo que subraya de manera sensible esta última correspondencia constitutiva. y el segundo al orden sutil o psíquico.

apenas unos pocos datos. Con esta reserva. este estudio encuentra una dificultad liminar: en razón del secreto de la Orden. intentaremos por nuestra parte hacer algunas consideraciones. al parecer. pues cabe hacer aquí otras constataciones de no menor interés. lo que testimonia la introducción de su nombre en el ritual. que fue su huésped en Sans Souci. A este respecto. El simbolismo de los 3 altos grados no ha sido objeto. amigo de Voltaire. Debió recibirlos. incluso reduciendo las cosas al grado de los “misterios menores”. y de los Enciclopedistas. En el plano literario. sólo mediante prudentes comprobaciones podrían utilizarse los datos en circulación. y del de Hiram Abi. y sobre todo respecto a la que aquí nos interesa. Puede pensarse también que este papel no debió ser de la mayor calidad. respecto a la alta jerarquía masónica. acaecida a este régimen superior en la época de la constitución de la Masonería moderna. y sería verdaderamente útil que los que se ocupan regularmente de este género de estudios tradicionales. en una forma un poco diferente a la que se ha conocido después en el marco del Escocismo. haremos la siguiente observación que tiene su importancia desde el punto de vista del método. Debemos sin embargo estudiar más de cerca ciertos elementos simbólicos de estos grados. . Al menos. no obstante. Federico II no debió ser digno de recibir la iniciación o la función efectiva simbolizada por estos grados. abordasen este tema. y que habría en ello más bien una indicación del “momento” en que estos grados fueron “exteriorizados” e incluso “separados” de una posición más efectivamente iniciática. monarca de espíritu moderno. de ningún estudio de espíritu tradicional. el espíritu con que entendemos hacerlas es muy diferente a aquel del cual proceden esas “divulgaciones”. sino “autorizados” al menos “oficiosos”. En efecto. sólo se tienen. y que ha presidido otras modificaciones.12 Gran Maestre de la Orden del Temple. y los que existen en el dominio público constituyen en su mayor parte “divulgaciones” cuyo carácter es algunas veces tan hostil y sospechoso que nunca podrían tomarse como una base de estudio absolutamente segura. En estas condiciones.

pues el “Corazón herido” atestigua el carácter “sacrificial” de la “realización descendente” y. A veces se indica que. nº junio y julio de 1946. 34 Cf. al Cristo sufriente y al Cristo glorioso. así como los documentos publicados en la Maçonnerie Pratique lo indican claramente. Cf. coincidente con el símbolo del Ser divino. En el emblema oficial de la Orden. Está en la joya de este grado donde.13 LOS ULTIMOS ALTOS GRADOS DEL ESCOCISMO Y LA REALIZACIÓN DESCENDENTE* (3ª parte) Michel Vâlsan32 Por lo que respecta al simbolismo “descendente” de cada uno de los tres grados que nos ocupan. La Gran Triada. René Guénon. así como del nombre divino Iah. como en el emblema general de la Orden. id. Etudes Traditionnelles. (N del T. : Véase nota 4). caps. Le coeur rayonnant et le coeur enflammé.. y añadía que. el significado “avatárico” de este símbolo puede considerarse “interpretado” de forma especial por esta asimilación. (N. Se podría señalar que tal triángulo. nº 310. Además. cap. se superpone “radiante” al águila de dos cabezas y se encuentra asociado así a los símbolos de la Verdadera Luz y de la autoridad suprema. como tampoco Ragon. nº de abril-mayo de 1948. la doctrina cristiana hace derivar del sacrificio crístico los sacramentos de la Nueva Ley36. Este Ojo debe ser considerado entonces como el Ojo divino observando la manifestación. Situada en un triángulo invertido. el triángulo invertido lleva un “Ojo” en lugar de una iod. este triángulo lleva en su centro la iod hebrea “símbolo de la existencia”. nº de junio y julio-agosto de 1953. efectivamente. siendo un esquema geométrico del corazón. es en conjunto un equivalente al “Corazón irradiante” que en su centro lleva la “Herida” que la iconografía occidental representa a veces con la forma de una iod35. se podría ver en ello también un símbolo que reúne. Etudes traditionnelles. y L’Oeil qui voit tout. en la joya. También figura en el emblema oficial de la Orden que examinaremos después. en este caso. L’Oeil qui voit tout. pues esta letra. Por * Publicado en Ëtudes Traditionnelles. indentificándolos. hacen mención de este triángulo invertido. hace resaltar la presencia real de este Ser en el sacrificio cumplido tanto como en los sacramentos que derivan de él. Se trata más exactamente del símbolo del Ser principial. Por el contrario. 37 René Guénon. LXIX y LXXII respectivamente). primera del Tetragramma. hay que decir de entrada que el triángulo con el vértice hacia abajo sólo figura en el 33º33. 35 Cf. septiembre de 1953. Simbolos fundamentales de la Ciencia Sagrada. XXV. y a este respecto René Guénon anotaba que el nombre de Avalokitêshvara es interpretado habitualmente como “el Señor que mira hacia abajo”.: Cf. como el triángulo avatárico es radiante. René Guénon. . del T. 36 Se podría señalar también que la Herida de salvación. el Ojo toma más claramente el significado especial de “Providencia”37 (palabra que por su etimología indica la idea de “visión” e incluso de “mirada protectora”). que fonéticamente es el sonido i34. constituye en sí misma un nombre divino. precisa de forma indudable que se trata entonces de un “descenso divino”. Études Traditionnelles. nº de abril-mayo de 1948. 32 33 Curiosamente ni el Tuileur de Delaunay ni el de Vuillaume. el Tuileur de Laussane.

La I inicial podría entonces. pues el hecho de que la I sea figurada como un soporte visual de adoración en el Tractatus Amoris de Francesco da Barberino. en razón de la analogía entre el triángulo invertido y el corazón. a ejemplo de la iod del Tetragramma. que el esoterismo islámico califica de “Soporte de la Mirada de Allah en la Creación”. el yâ. un mantra. No obstante. para Dante. para los Sâlikûn (los Caminantes de la Vía) “más alto” que el del pronombre Huwa = “Él”. Añadiremos que cabe observar este nombre más especialmente como un medio encantatorio. Si esta letra constituye en sí misma un nombre divino. al mismo tiempo que la potencia de su transmisión técnica. la inicial del nombre de Jesús (que se escribe con una iod en hebreo) y que. en conformidad con su naturaleza esencialmente solar. el jefe del centro espiritual. una importancia indiscutible. del Pronombre divino de la primera persona del singular. sabemos por otra parte que la I latina a la cual corresponde fonéticamente es. que significa la posesión efectiva del conocimiento representado por una “Palabra”. el Polo de la tradición. la identificación de un medio iniciático de carácter metafísico tendría aquí y ahora. permaneciendo él mismo invisible a los ojos del mundo. como sufijo de otro nombre (por ejemplo en innî. guardando éste no obstante su rango supremo para los Arifûn (los Conocedores). Ahora bien. la residencia del jefe de su jerarquía está simbólicamente en la Caverna. y que la iod en 38 Esto puede recordar la “corrección” implícita que hace el Sheij El-Akbar a un célebre verso de Al-Hallàj. A este respecto podemos resaltar que esta letra es. añadiremos que su equivalente árabe. de manera que el mismo símbolo aparece como el trazado del “lugar oculto” desde donde el Polo. representar ella sola el nombre de Jesús (o del Principio manifestado) que reduciría entonces a una expresión puramente principial e identificada al Ser Primigenio. es decir. Yo”). y que el invocador debe pronunciar “en tanto que sustituto de Allah” (niyâbatan’ani-llâh) o aún mejor “por Allah” (bi-llâh)40.14 otra parte. Éste había dicho: “He visto a mi Señor con el Ojo de mi corazón”. tanto en griego como en latín. desde el punto de vista del descenso principial. tiene para nosotros otra importancia. irradia universalmente y lo “ve todo”. lo que representa entonces una “teosis” del símbolo conocido del “Ojo en el corazón”38 y. como se ve sobre todo en los textos hesicastas donde está especialmente en relación con la “plegaria del corazón”. el “primer nombre de Dios” y parece haber sido también Su “nombre secreto” en los Fedeli d’Amore39. ¿no es lógico pensar que debería ser igual en la Masonería. al ser esotérico el centro espiritual de la tradición. en el Cristianismo. Finalmente. o al menos en las organizaciones de las que ésta procede por la parte que presenta este símbolo?. cristiano e islámico. 40 El Sheij el-Akbar declara que el dhikr con el yâ es. de la cual el triángulo invertido es igualmente un esquema. . una figuración del Ojo divino en el corazón del Avatâra al cual se identifica. pues ésta en su verdadero sentido. Asimismo. el nombre de Jesús es el medio de invocación por excelencia. compuesto de inna + y = “en verdad. no podría consistir en un simple vocablo sea cual fuere. este Ojo puede ser considerado también como un símbolo del Ojo divino en el corazón. cuando constatamos esta función de la iod y de sus equivalentes en los esoterismos judío. por el grado de realización que exige su función. es para el Sheij el-Akbar uno de los vocablos de encantamiento metafísico: se trata. en este caso. Aquél dijo: “He visto a mi Señor con el Ojo de mi Señor”. 39 Se puede preguntar naturalmente cómo se justificaría desde el punto de vista especialmente cristiano este uso de la I. Pero la presencia aquí de la iod. Precisaremos que no se trata de considerar este “nombre secreto” como si fuera la “Palabra Perdida” misma.

la Hylé (al-Hayûlâ) por el Fénix (al-Anqâ’) y el Cuerpo Total (al-Jismu-lKull) por el Cuervo (al-Ghurâb). el Alma Universal (an-Nafsu-e-Kulliyyah) está representada por la Paloma (al-Warqâ’). Lo que podrá aclarar mejor el sentido de todo esto es que en el simbolismo islámico. por otra parte. de forma general. y esto evocará también el simbolismo semejante de la “lanza” y la “copa” o del corazón mismo. Entendido en este sentido (que era muy natural para aquellos que usaban los recursos simbólicos del latín) esta letra recibía un valor propulsivo hacia el corazón. se eleva rápidamente42: tiene pues una relación precisa con el “rapto esencial” (aljadhbatu-l-ilâhiyyah) del Taçawwuf. La articulación de esta letra se presta de forma natural a una orientación espiritual hacia abajo (en árabe la declinación en i es denominada khafd = “abajamiento”. podríamos añadir que el vocablo i podía recibir una aplicación especial en la invocación de cara a realizar más directamente la “apertura” del corazón (en árabe fat’hu-l-qalb). yo. y significa entonces “¡ve!”. en latín la letra i es también el imperativo del verbo ire = “ir”. como el rayo al que está ordinariamente asociada. más precisamente de la garganta hacia el corazón. con el corazón. y se indica que hay que cumplir al mismo tiempo. (seguido de la petición). . o la eclosión del “Ojo del Corazón”. de manera que el nombre divino descompuesto así significa: “Allah dirigeTe (abre la marcha) hacia”. Sobre las enseñas romanas era figurada con las alas extendidas sosteniendo el rayo entre sus garras. en el PájaroTrueno de los Pieles Rojas. en razón de su residencia en las cumbres de las montañas. Podríamos apoyar la validez de esta técnica mediante algunos ejemplos que se encuentran en el Taçawwuf. La “dirección” asignada así al nombre Allâh es hacia la inniyyah (la realidad íntima) del ser. en el vulnerario de Cristo. en verdad. su simbolismo es igualmente muy complejo. y en los misterios del Graal en particular41. entre los atributos de Zeus o Júpiter. de manera que reencontramos también aquí asociados los dos atributos de Júpiter como. así como por su descenso vertical y fulminante sobre la presa con la cual. el Águila (al-Uqâb) representa al Espíritu divino (ar-Ruhû-l-Ilâhi) o al Intelecto Primigenio (al-Aqlu-l-Awwal). 42 En el mismo simbolismo. A este respecto. representada en el texto por el siguiente término innî que.. según un eje que figura en la escritura latina la forma de la I. y. de su potente vista (se le atribuye el poder de mirar al sol sin bajar los párpados). 41 Además. “abrir la marcha”. se enseña que el invocador debe concebir el nombre divino como compuesto de Allâh y de umma. En el Cristianismo representa a san Juan Evangelista que es llamado por otra parte “Hijo del Trueno”. llevado por el águila hasta el trono divino donde Zeus hizo de él su escanciador.15 el triángulo invertido no sea sino una representación igualmente visual del nombre divino. “ir en cabeza”. el signo vocálico i. pero sólo citaremos el siguiente: En cierta invocación que comienza por las palabras Allâhumma innî = “Allahumma. Finalmente. de su muy alto vuelo. está en sí mismo particularmente adaptado para un descenso hacia el corazón. y fue así el emblema del Imperio romano antes de ser el del Sacro Imperio. es un atributo del Imperio. comenzando y acabando por i. el vehículo celeste de Vishnú y también su arma de combate contra las serpientes. Para los Hindúes es Garuda.. debiendo entender este último vocablo como el imperativo del verbo amma = “dirigirse hacia”. idea que la mitología griega expresaba por su parte por el rapto de Ganímedes. En cuanto al águila bicéfala. también es el ave más frecuente en los escudos de armas. tras haberla tomado un instante en tierra. En la antigüedad clásica se encuentra. podría hacer creer que se trata solamente de un yantra. kasrah = “rotura”). en su acepción de símbolo del poder temporal. El águila. puede tener una acepción tanto en el orden puramente espiritual como en el orden temporal. un cierto acto que es correlativo a este descenso.

la espada se refiere al Verbo divino. por todas partes. Pero también puede limitarse sólo al dominio del poder imperial. 15-21). En el emblema de la Orden masónica el águila bicéfala lleva además una “corona real” y tiene entre sus garras un puñal o una espada desnuda. II. aunque un símbolo guarde siempre en sí mismo la posibilidad de una acepción superior. es decir. según los antiguos heraldistas. se puede señalar que en el emblema de la Orden se encuentran reunidos en el águila los atributos que se refieren a los caracteres que ya habíamos identificado revistiendo a los tres grados supremos de la jerarquía escocesa: la corona para el carácter “monárquico”. como es sabido. Finalmente. para concluir este examen. cf. 44 Puede aproximarse a este símbolo la tradición clásica que dice que en la ciudad de Pella. sus miradas vigilantes. pregunta al Poderoso Soberano Teniente Gran Comendador: “¿Cuál es nuestra misión?”. pero aun con este carácter imperial. 50. p. en razón de la mención del “Derecho”. la habría introducido en el emblema del Imperio 44. Estos caracteres reales vienen apoyados aún por la divisa Deus meumque jus inscrita sobre la banderola extendida entre los dos extremos de la espada. fue Constantino quien. cuando el Presidente. dos águilas permanecieron todo el día sobre el tejado del palacio donde la reina madre trajo al mundo al que debía ser Alejando Magno. En el Cristianismo. 46 En la Masonería moderna ocurre incluso que los símbolos son desviados de su sentido normal. la divisa Deus meumque jus para el “judicial”. este emblema significa que la Verdadera Sabiduría consiste en el Orden y el Progreso”. Finalmente. y se les hace llevar significados propiamente antitradicionales. es decir. designaba así el derecho de los emperadores sobre Oriente y Occidente. una imagen del centro del mundo. y representa de este modo al principio común del sacerdocio y la realeza tal como era comprendido en la tradición egipcia por ejemplo43. se dice del águila bicéfala. 45 Señalaremos que así subrayamos lo que los símbolos expresan por su forma inmediata pues de otro modo. esta divisa. según una de las redacciones. Si se examinan los rituales del 33º grado se encuentran algunos elementos que se refieren explícitamente a la función de un centro tradicional. luego a la Sabiduría. p. lo que fue interpretado como un presagio del doble imperio en el cual este monarca debía reunir Oriente y Occidente. el Muy Poderoso Soberano Gran Comendador. sustituto terrestre del rayo celeste45. en el rito de apertura de un Supremo Consejo. que corresponden a tres dominios de la función imperial. éste responde: “Discutir y promulgar las leyes que la Razón y el Progreso hacen necesarias para la felicidad de los pueblos y deliberar sobre los medios más eficaces a emplear para combatir y vencer a los enemigos de la 43 La misma idea es expresada por la tradición que mencionaba las dos águilas enviadas a Oriente y Occidente por Zeus y se encontraron en la Piedra blanca de Delfos que señalaba así el “ombligo de la tierra”. reconocida como “símbolo egipcio de la Sabiduría”. antes que Otón IV la emplease en su sello. que “una de sus cabezas representa el Orden. Tanto es así que en uno de los documentos conocidos (Maçonnerie Pratique. la otra el Progreso. el puñal o la espada para el “militar” y. y como sus dos cabezas le permiten extender circularmente. El hecho de que este conjunto esté coronado por el triángulo avatárico radiante indicaría que esta función debe ser concebida como procedente de un mandato propiamente divino. y.16 Cuando tiene dos cabezas puede relacionarse al mismo tiempo con el conocimiento y con la acción. que es la de toda la Orden. los caracteres contingentes que pueden afectarlo testimonian no obstante que su función está prácticamente especializada y limitada a un orden menos elevado46. es evidentemente la traducción latina del “Dios y mi derecho” de Ricardo Corazón de León. Así. .

de hecho. aquello a lo que alude sólo se comprende verdaderamente en el marco de una civilización en la que este atributo sea ejercido por otra autoridad distinta a la propiamente religiosa. Debido a esto. y. lo que dice el ritual masónico citado no puede referirse regularmente más que a la función del Sacro Imperio. en su forma “profética”. p. incluso si se concediese que la Masonería reproduce muy lejanamente su figura. Lo que acabamos de decir está en relación con la muy compleja cuestión de las dos fuentes “legislativas”. Si se dejan de lado las menciones de introducción evidentemente moderna. no puede concernir evidentemente a una legislación de carácter “profético”. ahora bien. para poder extenderse a la gentilidad debía apoyarse sobre los elementos que podían suplirlo. pues el Cristianismo. La fuente de tal legislación es entonces la inspiración intelectual que puede intervenir incluso fuera del dominio del puro conocimiento. Hay así legislaciones políticas y sociales. la civilización cristiana comportaba. de forma general. al mismo tiempo que los vestigios de una jerarquía esotérica. pero tradicionales. 23. y como de hecho el texto habla de una legislación de orden político y social. II. de la civilización cristiana. y hay entonces alguna dificultad en hacer concordar esto con la idea que puede tenerse de la constitución de un centro espiritual. que el del Judaísmo. tan significativo que debió subsistir como elemento indispensable para la constitución de una civilización cristiana. Ocurre en realidad que hay que contar con todas las alteraciones y las manipulaciones sucesivamente operadas respecto a los vestigios procedentes de tal centro. algunas observaciones que debemos hacer aún más adelante permitirán dar otras precisiones. no obstante. en cierta medida. y se sabe con qué éxito. una de carácter “profético” y la otra de carácter “sapiencial”. La continuación del texto precisa además que el deber de sus miembros es “defender los inmortales principios de la Orden y propagarlos sin descanso sobre toda la superficie del Globo”49. como se ve además incluso para su forma doctrinal48. la subsistencia del poder legiferante. se ve bien que la función tradicional a la que se refieren los trabajos de este grado era de orden “legiferante”. p. 23. no tenía otro marco jurídico. Pero aún debemos añadir que los cambios más importantes han debido preceder a la época de la constitución masónica moderna. . esto. se tienen muchas pruebas de modificaciones frecuentes tanto de los rituales como de su forma orgánica. En el ciclo tradicional post-muhamadiano. y. y esto incluso en el propio interior de las organizaciones de las cuales la Masonería ha recogido directa 47 48 Maçonnerie Pratique. exotérico.17 Humanidad”47. Pero para poder tratarla sería necesaria otra ocasión. de todas maneras. y. habida cuenta de la constitución tradicional del mundo occidental. La Masonería moderna ha tomado así a su cargo. que pueden contarse en lo que hemos denominado el tipo tradicional “sapiencial”. e incluso de la tradición cristiana en un sentido especialmente religioso. 49 Maçonnerie Pratique. en acuerdo con los cuales debía realizar una adaptación de conjunto. de las cuales un caso fácil de situar es el del derecho romano. como las del Progreso y la Humanidad (pues la de la Razón podría encontrarse normalmente al menos si se entendiese en otro sentido al que tiene en su concepción moderna). desde que la organización masónica ha aparecido en el plano visible de la historia. II. No es menos cierto que en las fórmulas masónicas este atributo monárquico y legiferante se presenta con caracteres que evocan las formas gubernamentales y parlamentarias del mundo exterior. el papel de legislador del mundo.

las funciones esotéricas se agrupan de forma general en dos órdenes que corresponden a dos dominios iniciáticos: uno de estos dominios es el de la realización espiritual propiamente dicha. La sola noción general de un centro espiritual con una jerarquía de funciones principiales no es ciertamente suficiente para explicar la situación. . 34 y 42. y los otros al escuchar tan formidables y definitivas declaraciones). para representar las claridades masónicas que sois exhortado a difundir con profusión sobre las inteligencias de los masones y de los profanos que. no han tenido la dicha sin igual de poder contemplar la Verdad Suprema cara a cara y sin velo”50. y al mismo tiempo se encuentra claramente indicada la función iluminadora que revestían los iniciados efectivos correspondientes a este grado. el primer dominio es el de la función del Sulûk. se han convertido prácticamente en moneda corriente. y. en los otros grados de la organización masónica. Así. como vos. Se trata aquí. es difícil pensar que no haya para ello una razón más profunda que justifique esta forma de organización cuyo conservado simbolismo testimonia un evidente carácter sagrado.18 o indirectamente su herencia. Para dar cuenta de esta situación. en su forma masónica. pero que un centro espiritual podría reflejar normalmente en un grado u otro. correspondiente en suma a la de los grados. Pero en razón de lo que hemos dicho de la realización descendente. y el segundo es 50 Maçonnerie Pratique. II. aquí el 33º. se puede preguntar porqué la iniciación a este grado. el del “camino iniciático” concebido de cara a la pura realización personal. es decir. es presentada aquí como una admisión en un “templo”. de conocimiento puro e incluso del orden más elevado (y puede preguntarse qué deben pensar los iniciadores y los recipiendarios modernos. En el Islam. organizados en una jerarquía especial que cuenta con múltiples funciones. A este respecto es necesario precisar de entrada que. en toda forma tradicional. y cuyos símbolos. para poder reflejar sus claridades sobre el espíritu de aquellos que están en las tinieblas”. el otro es el de la organización y la dirección esotérica del cosmos y de la comunidad tradicional. el recipiendario es “admitido a recibir la brillante luz del Supremo Consejo. otras cosas que contiene el simbolismo masónico no pueden ser explicadas fuera de la concepción propuesta desde el principio. pp. así pues. En estas condiciones. como por lo demás a todos los demás grados. es concebible que la imagen de este centro tradicional del que hablamos haya sido deformada a fin de cuentas. al pronunciarlas unos. Además. En todo caso. en el rito de iniciación de este grado. no es posible ver aquí otra cosa que una imagen lejana y materializada de realidades del orden más trascendente. por otra parte. lo que implica que hay una jerarquía de asambleas. debemos acudir a nociones concernientes a la organización de las categorías iniciáticas en el esoterismo islámico. y a pesar de todo lo que pueda admitirse como alteración de formas en la organización que nos presenta la Masonería. hay igualmente asambleas organizadas más o menos análogamente. y porqué el trabajo iniciático comporta la participación en los trabajos de una “asamblea” de iniciados teniendo todos naturalmente el mismo grado. y se le dice entre otras cosas: “El Delta de oro que brilla sobre vuestro pecho expande esplendorosos rayos. Después de todo lo que hemos dicho sobre la naturaleza y las condiciones de la realización descendente.

bastante diversos. por los mismos iniciados. cuando el Presidente pregunta a su Teniente la hora simbólica de los trabajos. y la teofanía que implica es ante todo de orden interior. sin embargo. Digamos también que el Dîwân está presidido por el Polo cuya realidad aparece entonces como una verdadera teofanía. pero teniendo en cuenta que se trata de cosas pertenecientes a formas tradicionales bastante diferentes una de otra. Apenas es necesario precisar que las jerarquías esotéricas reales no toman prestadas formas tan exteriores y materializadas como las que presenta una organización iniciática ordinaria. además. sobre todo cuando ésta está basada sobre un sistema de grados simbólicos y posee una constitución más o menos administrativa. Hermanos míos. cuyos grados de realización pueden ser. Finalmente. que es él mismo la Caverna iniciática y el Trono señorial. Así pues. en una organización.. La cuestión de la realización descendente no se plantea verdaderamente más que en el orden de la realización personal.. son sólo una imagen de aquella. en cierto sentido. la Verdad cara a cara (aunque se diga. es decir. hay una jerarquía natural. la iniciación toma las formas simbólicas de la admisión en el centro espiritual supremo. cuyos atributos y caracteres pueden no obstante ser acumulados. no hay que olvidar que este Diwân es un equivalente del “Templo del Espíritu Santo”. si bien se dice que tiene lugar en la Caverna Hirrâ. como las que tienen lugar en el Dîwân o en todo otro centro espiritual. para ir a difundir las . En cuanto se refiere al Dîwânu-l-Awliyâ. aunque está sobre todo en el “Corazón del Conocedor”. Como entre los diferentes niveles y sectores donde se sitúan funcionalmente estos grupos y categorías iniciáticas. y que “el Templo del Espíritu Santo está en todas partes”. Los que componen la asamblea. que sus miradas no pueden soportar la irradiación fulgurante del rostro del Polo. el segundo comporta categorías esotéricas especiales según los sectores de actividad existentes. como es el caso para la Masonería. hay jerarquías especiales con “asambleas” correspondientes para cada uno de esos grupos o de esas categorías esotéricas que conlleva la organización del mundo. y esto mismo muestra también que no es necesario considerar en este caso la cuestión de la realización descendente. Sólo esto puede dar cuenta del texto precitado del ritual que habla de la “dicha” que tiene el iniciado recibido en el Supremo Consejo. y el Presidente dice: “Puesto que el Sol se ha levantado para iluminar el mundo. De la misma manera. ven en él. en el ritual de clausura. pues los miembros del Dîwân mismo no son todos seres que hayan alcanzado la Identidad Suprema. aunque haya lugar a tener en cuenta ciertas correspondencias de orden espacial. no se trata tampoco de una iniciación a la realización descendente. y en “similitudes” que corresponden a diferentes grados de sutilidad.19 el del Taçarruf. De estos dos órdenes de jerarquías. las “localizaciones” que se le asignan algunas veces a estas asambleas esotéricas no podrían ser tomadas al pie de la letra. estas asambleas se sitúan entre sí en un cierto orden con el cual la jerarquía de los grados masónicos podría ser comparada. éste responde: “El Sol de la mañana ilumina el Consejo. Las teofanías de orden relativamente “exterior”. lo cual se refiere solamente a cierto aspecto de su naturaleza y a un efecto condicional de su presencia). aparte de una jerarquía general que reúne la Asamblea de los Santos (Dîwânu-l-Awliyâ). levantémonos Ilustres Soberanos Grandes Inspectores Generales. en la cual el Profeta hizo sus retiros espirituales.”. con formas de organización y medios bastante variados. al “poder contemplar la Verdad cara a cara y sin velo”. a un grado u otro. y por eso cuando. el del gobierno esotérico de los asuntos del mundo.

Traducción: Pedro Vela del Campo. 31) y por otra parte califica al maqâm espiritual que le corresponde de maqâm qutbî (“polar”) (cf. s. cf. aunque cada uno de estos sea el “Polo” del cielo correspondiente. Esto se refiere también al papel esencialmente solar de un centro espiritual. presiden los otros siete cielos planetarios. Se constata así que la autoridad espiritual que preside los trabajos del Supremo Consejo Escocés es el mismo profeta vivo que el Islam denomina Idris. a pesar de las asimilaciones y las relaciones de estrecho parentesco que hemos señalado entre los cuatro profetas vivos. Futûhât. 24. elevando las manos hace una invocación al “glorioso y eterno Dios. tales calificativos no los emplea para ninguno de los profetas que. puede ser considerado como el Polo. Rituel du Souverain Grand Inspecteur. Tarjumânu-l-achwâq. 51 Ragon. s.20 claridades de la Luz en el espíritu de los que están en las tinieblas y para cumplir nuestra sublime misión de vencer o de morir por el Bien. Digamos ahora que el Sheij el-Akbar designa también a veces a este rasûl con el epíteto de “Polo de los espíritus humanos” (cf. muy misericordioso y supremo regulador del Cielo y de la Tierra”. ahora y siempre!”. cielo que es el “Corazón del mundo” y el “Corazón de los Cielos”. “vivos” o “muertos”. el Presidente. y que hemos visto mencionado en el cuaternario de las funciones que representan la jerarquía suprema del Centro del mundo. cap. Resulta de ello que. la Virtud y la Verdad”. ahora bien. Pero lo que es aún de un interés particular es que en una de las redacciones de este ritual de clausura51. Esto nos permite volver sobre la cuestión de la jerarquía que constituyen los cuatro Profetas vivos y dar una precisión que hemos reservado hasta aquí. Como ya hemos dicho Henoch-Idris está situado en el cielo del Sol. Padre de la luz y de la vida. . de Isaac y de Jacob enriquecernos con sus bendiciones. 198. y concluye: “¡Pueda el Santo Enoch de Israel y el Altísimo y Todopoderoso Dios de Abraham. 2). es Idris quien. y esto tiene su interés cuando se quiere dar mejor cuenta de la relación de este mismo profeta con los trabajos del Supremo Consejo de la Masonería Escocesa. entre ellos.

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