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Estigmatización de la Tuberculosis Por: Ricardo Ivan Vértiz O.

La Tuberculosis es un problema de salud global, esto implica como lo enfatiza Marcos Cueto 1 una consideración de las necesidades en materia de salud de las personas de todo el planeta por encima de lo que concierne a las naciones. Claro está que hasta hoy la TB sigue causando muerte y sufrimiento en los países más pobres, llamados también tercer mundo, sin descartar por cierto al viejo continente. Por esta razón considero importante abordar este tema tan latente en nuestra realidad, de la cual no podemos desentendernos. La estigmatización será siempre una construcción imaginaria de la sociedad, ya sea por distintas causas: raciales, étnicas, lingüísticas, etc. Mientras que la pobreza es más un problema real, generada mayormente por la desigualdad y la injusticia social. Sin más preámbulos trataré de explicar el interés que me causa este tema. ¿De qué modo tener TBC se convierte en un estigma? Lo podemos abordar desde dos puntos de vista: el primero en su relación con los pacientes de la TB y en segundo término como una construcción del colectivo social. La estigmatización se asocia no sólo con determinadas enfermedades como es el caso de la lepra, el VIH/SIDA y el cáncer, sino también con la TBC. Esto repercute con mayor fuerza en la persona enferma, luego en la familia, en la misma comunidad y también en los trabajadores de la salud. El estigma genera discriminación y ésta a su vez exclusión social. Al igual que el VIH/SIDA, la TBC se convierte en la causante de la muerte, temor y miedo asociada muchas veces a las estructuras genéricas (problemas de género), económicas, raciales y psicológicas (baja autoestima). Al respecto Goffman (1995:14) indica que mientras el extraño está presente ante nosotros puede demostrar ser dueño de un atributo que lo vuelve diferente a los demás y lo convierte en alguien menos apetecible, en casos extremos, en una persona casi enteramente malvada, peligrosa o débil. De este modo, dejamos de verlo como una persona total y corriente para reducirlo a un ser inficionado y menospreciado (…) un estigma es, pues, realmente, una clase especial de relación entre atributo y estereotipo. El paciente de TBC siente la discriminación y desde luego también la exclusión social, puesto que conlleva a sentimientos de vergüenza, culpa y aislamiento. La culpa que se manifiesta en la vergüenza, en el pudor y a su vez origina la ansiedad. Esta angustia que nos habla el filósofo alemán Martín Heidegger: nos lleva a la muerte. Razones no falta para que un paciente por sí mismo se aisle de los demás para esconder en su interior bajo siete llaves el secreto de ser parte de los contagiados. Evidentemente el paciente siente el peso moral de cargar la enfermedad sobre sus hombros y enfrentarse al qué dirán de los demás. Similar actitud vive Iván Karamazov, personaje de la clásica novela de Fedor Dostoievsky, ante la acusación del parricidio; es decir, el sentimiento de culpa se hace latente en la medida que experimenta el conflicto interno de la conciencia. El tormento de soportar tal impotencia para sentirse aceptado por lo demás hace de este personaje un hombre frustrado, cuyo descredito no es más que la autoviolación de la propia personalidad. El estigma sesga la personalidad del individuo y se apropia como un cáncer en el silencio de la indiferencia social. La indiferencia es sinónimo de discriminación y ésta a su vez se expresa uno hace una distinción contra una persona, y ello se traduce en un acto injusto sobre la base de su pertenencia (o la creencia de que pertenece) a un grupo particular. La discriminación, obviamente, puede

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Marcos Cueto y Victor Zamora, Historia, salud y Globalización, IEP Lima, 2006 p.70

este comportamiento. no obstante los infectados de TBC sienten limitados sus derechos como seres humanos y como ciudadanos. Eso indica que la TB de alguna manera genera rechazo y a la vez inequidad e injusticia3. Esta construcción imaginaria colectiva se va nutriendo cada vez más en la medida que las redes sociales se desentienden. la estigmatización guarda relación en la mentalidad prejuiciosa del colectivo social: Muchos estudios han focalizado el tema de la estigmatización dentro la dinámica social – ética. y que no queda más alternativa que el aislamiento asolapado. et al. y en parte se hacen cómplices de las estructuras de poder.ciudadaniasexual. aparte del daño psicológico y moral. creándose una estigmatización que afecta la forma de pensar. además de condenarse a una. de las malas condiciones de trabajo y vida la TB se ha visto como una enfermedad social. o a nivel de la comunidad o de la sociedad como un todo. A. esperar la comprensión y ayuda del resto de personas y llevar su tratamiento con todo el apoyo posible. Esto hace que muchos infectados callen su enfermedad y sigan con sus actividades habituales evitando el rechazo del resto.2 La mayor parte de los afectados por esta enfermedad. (Mims. El rechazo social a esta enfermedad no solamente hace evidente la discriminación a los infectados sino que también se extiende a aquellas que. Son los tuberculosos quienes en la novela del Nobel sueco Par Lagerkvist. puede que me contagie. por ejemplo. 1995)). muy probable. los que extraen el oro de las minas. muerte segura. 2009. en la sociedad. a través de la construcción imaginaria del contagio. C. se les obliga a seguir una terapia quimioprofiláctica durante un año. convirtiéndose en focos de infección para los demás. en el entorno laboral e incluso en la escuela. Estigma y Discriminación por VIH y SIDA: Un Marco Conceptual e Implicaciones para la Acción en www. tienen que interactuar con esa gente. por razones de salubridad pública.pdf 3 Luis Alberto Fuentes Tafur. a partir de la realidad del paciente. Uno mismo va desarrollando un anticuerpo ante la persona con TB. es duro para el paciente comprender que sus redes sociales se han perdido. Al respecto. me vayas a contagiar tu enfermedad” frase que afloran dentro de unhospital. sienten discriminación social. Barrabás. Fuentes Tafur nos dirá que partir de la pobreza. de los familiares y también desde el trato de los agentes de salud (trabajadores de salud) centralizándose más en el aspecto cultural. En efecto. 26(3): 370-79 . por el hecho de haberse contagiado y presentar signos y síntomas característicos de este mal. olvidados por el tiempo. Richard Parker y Miriam Maluwa. y la discrimina en el silencio. y toman el nuevo nombre de los excluidos: Los Tuberculosos.expresarse en diferentes niveles: a nivel del individuo. sea en ámbito local o en las esferas más altas. podría ser entendido debido a lo peligroso de infectarse de TBC. El personal de salud de los centros ubicados en zonas de alto riesgo a quienes. Enfoque sociopolítico para el control de la tuberculosis en el Perú. Un punto menos a favor tiene que vivir el enfermo de la TBC cuando se le cataloga como el ser más peligroso en las relaciones sociales: “No te saludo.org/boletin/b1/discriminaciónporVIH/SIDA. y mueren sin consuelo. En consecuencia. Obviamente. ya que no les resulta tan sencillo declarar su enfermedad. económicas o circunstanciales. de vivir y de sentir de todos los involucrados pues dejan de ser llamados por sus nombres. y la autodiscriminación por tener la 2 Véase a Peter Aggleton. Revista Peruana de medicina expirmental y salud Pública. por cuestiones laborales (como por ej. respondiendo a la pregunta de qué modo la TB se hace parte de la estigmatización. pues desde el modo más común. que de alguna manera repercute en el actuar general de la sociedad: No le voy la mano.

la situación se agudiza y vuelve a los pobres más vulnerables. p.4 4 Ibid. exclusión y discriminación son males sociales.enfermedad. En consecuencia. nos dirá Fuentes Tafur: la estigmatización.371. .