You are on page 1of 6

Los días, la coyuntura educativa y la prensa

No se trata de realizar una evaluación de lo que viene sucediendo en el sector educación, sino hacer notar qué ardua es la tarea de dirigir y gestionar una política educativa en estos 50 días de gestión. Se han encontrado el nuevo equipo del sector con una política educativa que no tiene coherencia, que no se nutrió de lo bueno que encontró de la gestión pasada, sino que hizo del “borrón y cuenta nueva”, primando la consigna política en la manera de enfocar las decisiones. Además en el campo de las relaciones negarle al sindicato un derecho que le asiste: En estos días la coyuntura es la que marca el ritmo de las acciones. El año escolar está a medio camino y las mejoras que se pueden realizar son pocas. La complejidad del sector ha llevado a la Ministra a empezar la visita a las regiones y a tener diálogos con las autoridades regionales, las instituciones y la comunidad educativa. En este escenario queremos pasar revista a aquellos temas que en estos días han sido “noticia” educativa al ritmo de una coyuntura política que busca obstaculizar cambios, nuevas formas de analizar y mejorar las cosas. Se siente que se quiere presionar buscando una reacción precipitada en las autoridades del sector. Lo logrado ha desconcertado, pues no hubo reacción rápida, ni dar cabida a alambicadas respuestas. Todo lo contrario. En estos 50 días de ejercicio de la nueva gestión, no encontraremos una “mar brava”. Todo lo contrario. El equipo que encabeza la Ministra Salas se distingue por su ponderación, seguridad, profesionalidad. El sector educación es difícil de gestionar debido a que ha sido una especie de botín político para pagar favores que hagan rentable en popularidad y en el ostento de poder político que el representante o autoridad puede hacer gala. Por ello lo que se viene haciendo rayano en la austeridad y prudencia, es buen indicio. Lo mejor en la tormenta es tener calma, la prevención, antes que las declaraciones flamígeras, que llenen los titulares de cierta prensa que cree hacer periodismo, incentivando pasiones sin estar bien informada. Una primera nota sobre la Ministra Salas se titulaba así “DESIGNADA TITULAR DE EDUCACIÓN SEGUIRÁ SENDA TRAZADA PERO CON INCLUSIÓN Y DIÁLOGO Salas asegura que continuarán evaluaciones a los docentes. Sostiene que se activarán todos los instrumentos de ley de carrera magisterial. Futura ministra señala que espera tener un buen trato con el Sutep” (EL COMERCIO, 27.07.11). Consideramos que esta primera declaración marcaba un nuevo estilo de comunicar. Con respeto, con precisión, con profesionalismo. La educación no es un tema que puede banalizarse y tratarse de cualquier forma y manera. El respeto con el que se debe hablar de la educación –así se trate de temas derivados de los más detestables delitos- debe ser con ponderación. De lo contrario no se puede

construir profesionalmente un mensaje a quienes conforman la comunidad educativa.  Otro de los titulares de un diario local decía: “Muchas tareas pendientes en Educación/ Papa caliente. Saliente gestión deja interesantes programas en marcha pero con muchas deficiencias. Expertos afirmaron que la Carrera Pública Magisterial y la municipalización de la educación son programas que deben reformularse (LA REPÚBLICA. 28.07.11) El mismo día de la asunción del cargo se empieza a indicar las “deficiencias”, sin esperar que exista una declaración de la nueva encargada del Ministerio de Educación. El tenor de la nota tiene un sabor a denuncia sobre problemas sufridos y pendientes de resolución.
 

Una gestión sensata demanda sabiduría y prudencia, no acompañar la algazara. Todo lo contrario. Con una conducta de sobriedad, transparencia, inclusión, se irá separando la paja del trigo y se empezará primero a poner orden, a reunir pruebas, luego a denunciar a quienes sean responsables de despropósitos que hayan atentado contra el presupuesto del sector en beneficio propio o hayan confundido que ser servidor del estado, significa sacar provecho en todo. La constante del equipo ministerial con la Ministra Salas presidiéndolo ha sido la sobriedad y en ese sentido llama la atención la forma desmesurada cómo un diario local informaba a inicios de mes “ÚLTIMA VÍCTIMA DE ACOSO ESCOLAR TENÍA 17 AÑOS Y SE SUICIDÓ TRAS ROBO DE SU USB Ningún colegio nacional cuenta con psicólogo pese a ley ‘antibullying’ Ley 29719 exige designar psicólogo para cada escuela durante este año. Voceros del Minedu y el Mimdes no están de acuerdo con la norma.”(EL COMERCIO.03.09.11) Siete días después otro titular del mismo diario decía “SI EL COLEGIO NO PUEDE RESOLVER EL PROBLEMA, ¿A QUIÉN DEBE ACUDIR EL PADRE DE FAMILIA? No se ha establecido un protocolo para denunciar casos de ‘bullying’ Ciberacoso y racismo afectan más a colegios particulares. Critican papel regulador de Indecopi en ley contra acoso (EL COMERCIO.10.09.11). Una entrevista al Vice Ministro de Gestión Pedagógica Martín Vegas, nos dice que “Ley ‘antibullying’ tiene disposiciones sin sustento” (EL COMERCIO. 14.09.11). ¿Por qué no haber empezado por esta entrevista donde se informa el estado de situación del Reglamento? ¿Por qué no se dijo antes que esta ley cuenta con falta de sustento? ¿Por qué no se plantea que no es posible dotar de psicólogos en todas las escuelas? ¿Por qué no decir que el bullying no es tema que requiere respuestas no sólo desde la psicología sino desde la pedagogía? Y muchas preguntas más que llevarían a apreciar que más que noticia es llamar al escándalo, antes que aportar a la educación del país. Del tema tan ligado a la educación y poco estudiado se ignora que en el 2do. Estudio Nacional de Prevención y Consumo de Drogas se dice que existe propensión hacia las drogas de los alumnos que son víctimas del bullying. ¿Desde entonces qué se ha hecho? Pero en esta sociedad mercantilista vende más la sensación del descuido, de la falta a la ley.

El mismo diario trae otra nota (EL COMERCIO 16.09.11) “PARA FRENAR LA VIOLENCIA ESCOLAR Psicólogos piden ser incluidos en colegios” Indudablemente pareciera que el reportero no ha ponderado suficientemente las declaraciones del viceministro. El momento no es para seguir –como últimamente se percibeagudizando la aparente desatención del Ministerio, y no encontrar cauces que permitan abordar el tema, pues sabemos que no existen psicólogos preparados para este tratamiento. Las cifras que se dan (17, 000 egresados y 1800 y 2000 cada año) no alcanzarían para atender la demanda -pues no todos tienen la especialidad- menos el presupuesto. El tema educativo no puede tratarse de esa forma sino con un mayor conocimiento y ponderación. Es bueno informarse más sobre el tema, qué se ha trabajado en la región, qué documentos existen etc, y no caer en el facilismo de querer encontrar respuestas o fórmulas para problemas sociales que tienen que ver con múltiples causas. Por ejemplo queremos citar que ya en el 2008, en el diario Espectador de Montevideo se decía que “En Uruguay se está tomando conciencia y algunas instituciones están haciendo algo al respecto. Preparar a los profesores para estar atentos e intervenir es fundamental, porque estas situaciones de bullying se dan en general muy furtivamente, cuando los niños no son supervisados. Por ejemplo, en el ómnibus escolar, en los campos de deporte, en los recreos. Quizás haya que estar más presentes y más preparados para intervenir de manera efectiva en esas situaciones. Y hablarlo en la clase, así como en casa se habla de valores, que los maestros se hagan cinco minutos para tomar este tema, para hablar de la importancia de la tolerancia, del respeto, de la empatía. Para concluir con el tema sentencia en su editorial el diario El Comercio “Ley ‘antibullying’ debe cumplirse (17.09.11). Se llama a asombro que el viceministro de Gestión Pedagógica señale que el sector carece de recursos suficientes para dotar a todos los colegios públicos de un psicólogo, como establece la ley.” Dicen además que el Colegio de psicólogos del Perú ha dicho que hay 17 mil profesionales y que cada año egresan 1,800 y 2000 bachilleres, un volumen que sería suficiente para iniciar el trabajo en primaria. ¿Se han preguntado a qué especialidades pertenecen estos psicólogos? ¿Se han preguntado que sino existen recursos para renovar el contrato a profesores, de dónde obtener para contratar psicólogos? Otra de las noticias que tienen, además igual mensaje de oposición política, es el buscar el enfrentamiento con el Sindicato de docentes, el SUTEP. Desde el primer día de esta gestión, se ha indagado a la Ministra sobre el tema. Las respuestas han sido claras y las conversaciones dadas a conocer. En estos días habrá una segunda conversación. Los medios deben entender que las relaciones interintitucionales deben darse en el plano de la interlocución y no del enfrentamiento. Somos tributarios de una cultura de oposición cuando se trata con el sindicato y entendemos que no es lo correcto. El sindicato no es un enemigo sino debe ser un aliado. Se trata de profesionales de la educación, que defienden los derechos de los docentes que son asalariados del Estado y como tales velan por sus derechos y también por sus obligaciones. ¿Por qué achacarle al Sindicato

todos los males de la educación nacional y nada de ello se le carga al Estado en sus distintas gestiones? Nuevamente la memoria de hechos y dichos al servicio de cierto oscurantismo que se nutre de la confusión, de la desinformación, se olvida que en los primeros días de estos cincuenta de la actual gestión educativa se dijo “Hablamos de revolución educativa porque pretendemos hacer grandes cambios” (LA PRIEMRA 28.07.11); También expresó “la Educación será inclusiva y para todos. Dice que la política central del ministerio será el diálogo, la articulación y el consenso con el Sutep y todos los actores educativos”. (Ibidem). ¿Cómo construimos democracia en el país si no aprendemos a respetar instituciones, la opinión del otro, el bien común? ¿cómo construimos ciudadanía si no respetamos los valores en los que se dice fuimos formados? Educar en nuestro país no es tarea de los funcionarios, es tarea de la sociedad, de la comunidad educativa. Por ello es poco ético cruzar noticias delictivas que se producen en el ámbito infantil, juvenil, con el proceso educativo o con desempeño de funcionarios. La función de los medios de comunicación es informativa, pero no judicial y en tanto y cuanto desempeñan, además una función social, deben ser respetuosos de la línea ética. No se hace bien a la comunidad realizando denuncias que exacerban, sino saberlas interpretar y conducirlas a un buen análisis y solución si es problemática. La coyuntura está plagada de medias verdades, de suspicacias y de sensibilidades. Señal de que la clase política no tiene un asidero para ejercer su influencia, no tiene una razón para oponerse por oponerse. Se acostumbró al estilo de un presidente anterior que era orador y “encantador de serpientes”, de palabra fácil e ilustrado, pero que mentía de manera elegante; demasiado enjundioso y criollo. El presidente actual por su estilo directo, al punto que un diario local da la noticia de la siguiente manera “La simpleza verbal caracteriza al presidente Ollanta Humala” (EL COMERCIO, 14.09.11) “A mí me han elegido para chambear y a los que agarre corruptos los meto presos” (ïbidem). Sin duda expresiones populares que establecen contacto directo con los interlocutores y no criolladas que tiene además un fin pasar “gato por liebre”. Eso lo apreciamos hoy cuando se anuncia que en cierto sector de la producción existen multas a empresas, que siendo aceptadas no han sido honradas y que existe alguien que se ha encargado de “esconder” la documentación, hasta que por ley prescriban la sanción. Sin duda una manera muy fina de promover la corrupción y permitirla de quienes estuvieron hasta hace dos meses en el poder. En este escenario que marca la coyuntura, lo referido al sector educación como que quedase sólo en la tipificación de lo encontrado en el Estadio Nacional y los Colegios Emblemáticos. Sin embargo el panorama visto desde la óptica de la

gestión del sector es otro. Algunas preguntas al paso: ¿cuál fue el fundamento para crear el Colegio Mayor Secundario Presidente de la República? ¿Estuvo considerado en el Presupuesto del sector? ¿De dónde se obtuvieron los recursos? ¿Cómo se ha financiado el programa de capacitación docente? ¿Cuál ha sido la inversión del Programa Una laptop un niño? ¿Por qué se solicitó a los Gobiernos Regionales que participasen en la compra si todo estaba financiado? ¿Por qué no se han cubierto las plazas de los maestros contratados que se requerían en el país? ¿Cuál ha sido el costo de la impresión de los textos escolares? ¿Cuál ha sido el costo del PRONAMA? ¿Cuál es el número de personal nombrado que existe y cuál el número de contratados en el Ministerio de Educación? ¿Se justifica? ¿Qué sucedió con el Plan Huascarán? ¿Por qué no se prosiguió con su desarrollo? ¿Qué ha ocurrido con las denuncias sobre corrupción en las UGEL? ¿Cuánto se ha gastado en el programa de mejoramiento de las aulas de las escuelas a nivel nacional? ¿Cuántos directores han rendido cuentas de lo ejecutado? Se podría seguir con la enumeración de temas y problemas. Pero para eso está la comisión que se ha nombrado y otras ad hoc que deberían nombrarse, pues las cosas no están claras. Educación ha sido el sector que no se ha adecuado a los cambios. Pero en el sector no todo está relacionado con la gestión, sino existe un campo que por especializado no se percibe y que debería tener una explicación: ¿por qué se cambió el currículo anterior sin previa evaluación? Hoy vemos cómo un ex viceministro demanda que no se cambie el actual currículo sin previa evaluación. ¿Por qué no demandó lo mismo con el anterior currículo cuando estuvo en funciones? Sin duda habrá razones, pero también sinrazones como aquella que evidenció la no distribución de un estudio sobre Carrera Magisterial que se hizo con el aporte del Estado y sin embargo no tuvo la difusión conveniente ¿por qué? Los días y la coyuntura vienen sembrando inquietudes que para la sociedad no es más que evidenciar lo que todos comentan a media voz, pero no se atreven a denunciar por falta de pruebas. Sin embargo cuando se presentan se recurre muy rápido a figuras jurídicas que entrampan la investigación hasta que prescriba la denuncia. El sector educación cuya gestión debe ser una de las principales para impulsar el desarrollo del país, no respondió a la demanda. Todo lo contrario. Siguió con los males de antaño. Ha sido el botín preferido del partido que está en el gobierno. Es el sector en donde un congresista se cree con derecho a presionar para solicitar atenciones a pedidos personales y no de la realidad a la que pertenece. Es el sector con muchas responsabilidades en áreas que no deben competirle como el deporte, que distrae tiempo y presupuesto. ¿Cuántos decretos de urgencia se dieron en el sector y para qué? Sin duda una coyuntura especial, que demanda sobriedad, mucho tino, y veracidad. Es muy común de hacer leña del árbol caído, por ello las evidencias son necesarias, antes que interpretaciones de supuestos y hechos. Es bueno saber el marco general de la política educativa en que el sistema educativo se ha venido desarrollando y si lo invertido está acorde con los resultados. También los

procedimientos utilizados para la inversión. No se trata de hacer persecución política. Se trata de ser transparentes y hacer realidad aquello de “quien no la debe no la teme”. Para concluir debe recordarse las palabras de la Ministra Salas que expresó en una entrevista, estos días en que la opinión pública se entretuvo en temas diversos “-Hablamos de revolución educativa porque pretendemos hacer grandes cambios en Educación que precisamente garanticen la calidad de mejores aprendizajes, que no solo sean de matemática y lenguaje, y la equidad con atención a la Educación rural y a las poblaciones que tienen lenguas diferentes al castellano.” (La Primera. 28.07.11) También es bueno recordar que expresó que se viene trabajando en un Plan Integral Anticorrupción, enfocando en tres vías: una, reducir la oportunidad de corrupción, transparentando los procesos, para que sean sencillos, lineales y no enredados; dos, , detectar dónde se presentan los nudos de mayor sospecha e incidencia de actos de corrupción, a fin de que no vuelva a ocurrir, e identificar a los responsables iniciando las investigaciones y acusaciones cuando sea pertinente; tercero, trabajar un sistema donde la penalidad sea efectiva y donde la impunidad no continúe.(OFICINA DE PRENSA Y COMUNICACIONES 13 Set. 11)