You are on page 1of 2

Técnicas en A.P.

1/2

Administración de medicamentos por vía rectal: el supositorio


Autores:
Carolina Botella Dorta
Médico de Familia.
C. S. La Laguna-Mercedes. Servicio Canario de la Salud.
Actualizada el 20/10/2004.

Introducción

El supositorio es una preparación medicamentosa de forma cónica u ovoidea alargada y de consistencia


sólida, capaz de fundirse a la temperatura fisiológica del recto o de solubilizarse en los líquidos
orgánicos. Se administra con la intención de ejercer una acción local o sistémica (por absorción a la
circulación general).

En algunas farmacopeas el término supositorio se hace extensivo a formas de aplicación vaginal y/o
uretral. En la Farmacopea Española, este término se refiere exclusivamente a la forma de
administración rectal, denominándose óvulos a la vaginal y candelillas o bujías uretrales a la uretral.

La vía rectal es especialmente útil en las siguientes situaciones:

• paciente incapaz de ingerir la medicación por vía oral.


• medicamentos que irritan la mucosa gástrica.
• medicamentos que son destruidos por el jugo gástrico o por los enzimas digestivos.
• medicamentos que por su sabor o su olor son intolerables por vía oral.

El principal inconveniente de la vía rectal reside en que la absorción del medicamento es errática, menos
fiable y a veces nula.

Existen muchos ejemplos de medicamentos que se pueden administrar como supositorios: analgésicos
(opioides y no opioides), antitérmicos, antieméticos, laxantes, etc.

Preparación del material necesario

Antes de realizar cualquier procedimiento debemos de preparar el material necesario, que en este caso
consta de:

• Guantes, que no es preciso que sean estériles.


• Medicación (supositorio).
• Lubricante, que ha de ser compatible con el medicamento (conviene leer el prospecto).
• Gasas.
• Una sábana.

Con respecto a la preparación del supositorio en sí, se deben de tener en cuenta los siguientes aspectos:

• Un supositorio blando se adhiere al envoltorio y es más difícil de introducir en el ano. Para


aumentar la consistencia del medicamento podemos colocarlo unos minutos en el frigorífico o bajo el
chorro de agua fría.
• En caso de que haya que administrar medio supositorio, éste se partirá siempre en sentido
longitudinal. Los supositorios tienen una forma cónica u ovoidea alargada, de tal modo que si se
partieran transversalmente, no se estaría introduciendo el 50% de la dosis.

Procedimiento

A la hora de administrar un supositorio se actuará de la siguiente manera:

• Lávese las manos y enfúndese los guantes.


• Informe al paciente del procedimiento que va a realizar y solicite su colaboración.

www.fisterra.com Atención Primaria en la Red


Técnicas en A.P. 2/2

• Pregunte al paciente si tiene ganas de defecar, para que lo haga en este momento.
• Coloque al paciente en decúbito lateral izquierdo, con la pierna derecha flexionada por encima
de la izquierda, hacia delante. Con esta postura el ano se expone más fácilmente y se favorece
la relajación del esfínter externo.
• Cubra al paciente con la sábana, de tal modo que solo queden expuestas las nalgas.
• Separe la nalga que no se apoya en la cama y observe el ano. Compruebe que la zona está
limpia.
• Verifique la consistencia del supositorio. Si es correcta, retírele el envoltorio.
• Lubrique el extremo cónico del supositorio y el dedo índice de su mano dominante.
• Indique al paciente que realice varias respiraciones lentas y profundas por la boca. Con ello se
favorece la relajación del esfínter anal y se disminuye la ansiedad del enfermo.
• Separe la nalga que no se apoya en la cama con la mano no dominante. Con el dedo índice de
la mano dominante introduzca el supositorio por su parte cónica, imprimiéndole una dirección hacia
el ombligo. El dedo índice debe de sobrepasar el esfínter anal interno (se introducen unos 7 cm del
dedo en el adulto y unos 5 cm en los niños).
• Retire el dedo índice. Mantenga apretadas las nalgas del paciente hasta que ceda el tenesmo
rectal (dos o tres minutos).
• Pídale al paciente que permanezca acostado en decúbito lateral o supino durante unos diez o
quince minutos, que es el tiempo que tarda en absorberse el medicamento. Estas posturas
favorecen la retención del supositorio.

Anotaciones al procedimiento

A la hora de introducir el supositorio por el ano la bibliografía discrepa. En algunas citas se describe
como se ha explicado más arriba: el supositorio se introduce por su parte cónica. En otras citas indican
lo contrario: el supositorio se introduce por el extremo opuesto al cono y es esa parte cónica la que
actúa como una especie de tapón para evitar la salida del medicamento una vez puesto.

AGRADECIMIENTOS
Por su revisión crítica del texto, a Mónica Botella Dorta (Licenciada en Medicina y Cirugía. Profesora de
Enseñanza Secundaria del Instituto Los Gladiolos de Santa Cruz de Tenerife).

Bibliografía

1. Villa LF. Formas farmacéuticas. En: Villa LF. Medimecum. Barcelona: Adis; 2002; p. 20-3.
2. Flórez J, Armijo JA, Mediavilla A. Farmacocinética. II, Procesos de absorción de fármacos. En:
Flórez J, Armijo JA, Mediavilla A. Farmacología humana. 2ª ed. Barcelona: Masson; 1997.
3. Benítez MA. Uso de fármacos en cuidados paliativos. Vías de administración. En: Gómez M.
Cuidados paliativos: atención integral a enfermos terminales. Las Palmas de Gran Canaria:
ICEPSS, 1998; p. 293-8.
4. Botella M, Hernández OM, López ML, Rodríguez A. Cuidados auxiliares de enfermería.
Cuadernillo de técnicas básicas de enfermería. Administración de medicación vía rectal. Santa
Cruz de Tenerife: Gobierno de Canarias, Consejería de Educación, Cultura y Deportes; 2002: p.
66-7.
5. Esteve J, Mitjans J. Enfermería. Técnicas Clínicas. Madrid: McGraw-Hill Interamericana, 2002;
p.247-50.
6. Perry AG, Potter PA. Guía clínica de enfermería. Técnicas y procedimientos básicos. 4ª ed.
Madrid: Harcourt Brace, 1998; p. 207-10.

www.fisterra.com Atención Primaria en la Red