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UNIVERSIDAD NACIONAL DE TUCUMÁN - DOCTORADO EN HUMANIDADES Curso: La ciencia como proceso de investigación y como dimensión de la cultura Profesor: Dr.

Raúl Rodríguez Alumna: Marta Edith Moya

El pragmatismo de Rorty: desde la filosofía y la ciencia a la ética y la política
Durante mucho tiempo los filósofos han tratado de comprender los conceptos; lo importante, sin embargo, es cambiarlos para que sirvan mejor a nuestros propósitos. El pragmatismo, una versión. (Rorty: 2000)

Introducción Para elaborar el proyecto de tesis –o un proyecto de investigación cualquiera-, uno sabe que debe definir el objeto de estudio, el marco teórico y el método, así como prever los resultados o conclusiones a las que se espera arribar al término de su puesta en obra. Con la expectativa de que nos darán el material necesario para armar correctamente nuestro plan, asistimos a los cursos de posgrados sobre epistemología y metodología que, en cambio, nos ofrecen un espacio de contacto con teorías que, lejos de ser instructivos ad hoc, nos invitan a pensar sobre esa estructura y nos muestran un espacio científico/campo de estudio/ mucho menos estable de lo que nos imaginamos, un espacio donde lo familiar y lo seguro se convierten en extraño y desafiante. Pragmatismo en la filosofía, Pragmática en la lingüística: ¿se trata de teorías / paradigmas/ disciplinas nuevas, revolucionarias, de ruptura? ¿Pragmatismo y Pragmática guardan alguna filiación o ninguna? Desde estas preguntas, me acerqué al Pragmatismo de Rorty y desde el interés de quien lee desde la Pragmática como disciplina del área lingüística. Esta inquietud inicial por el lugar del lenguaje verbal en la teoría rortyana fue confrontada por la propuesta más amplia de este autor que intenta dar cuenta de la verdad y la ciencia, la bondad y la ética, la solidaridad y la política, y cómo estos ámbitos no pueden delimitarse –ni sería aconsejable hacerlo-, porque toda la tarea consistiría en producir “géneros” que relaten las cuestiones y las investigaciones llevadas a cabo en torno de ella. Rorty prefiere ocuparse de los diálogos para conseguir los acuerdos sobre las mejores proposiciones en función del mayor bienestar de la comunidad que ocuparse de determinar los criterios para justificar si un enunciado sobre el mundo puede ingresar a la enciclopedia científica o para decidir si un enunciado es verdadero o no.

En la Ilustración. de ninguna manera. relativismo y verdad (1996). por lo tanto. luego. “los seres humanos reflexivos” tratan de darle un sentido a su vida a través de dos clases de relatos: uno. me referiré al giro que el autor realiza para suplantar esas nociones por las de “creencia”. los dos hablan sobre la racionalidad entendida en dos sentidos diferentes: 1. el anteponer el uso de la persuasión al de la fuerza. En consecuencia. se impuso la distinción entre la opinión y el conocimiento. El primer relato habla sobre la objetividad. 2. el objetivismo adoptó como modelo . una versión (2000) y Richard Rorty y la superación pragmatista de la epistemología de Kalpokas (2005). que supuso también la distinción entre quienes tendrían acceso a la verdad – los intelectuales. En la Antigüedad. entraña en quien practica la racionalidad la tolerancia. “objetividad” y “universalidad” alentados por los antiguos griegos y por los Ilustrados del siglo XVIII y sus seguidores. en las ciencias humanas. en el que esa búsqueda se lleva a cabo dentro de la comunidad a la que pertenece. entre la apariencia y la realidad. el segundo. al menos no en las sociedades democráticas. solidaridad y “acuerdo no forzado”. a su vez. la buena disposición para escuchar. Este sentido de la racionalidad es débil. en el que se indaga en los términos de una relación inmediata con una realidad no humana. este sentido de racionalidad es el más fuerte y corresponde al primer relato. Dos relatos del sentido de la vida Para Rorty. por último. no son candidatas a ser consideradas “racionales”. el respeto por las opiniones del otro. pero puede aplicarse por igual a humanistas y naturalistas. Estas ciencias no pueden prever sus fines.A partir de la lectura de Objetividad. la racionalidad únicamente podría desarrollarse en las ciencias naturales. Es el sentido que admiten por igual por los pragmatistas Habermas y Rorty. Según Rorty.y quienes. “diálogo”. como camino que se recorre de acuerdo con determinados criterios que aseguran el éxito de la misión. El primer tipo de relatos se desarrolló entre los antiguos griegos y en la Ilustración.Como sinónimo de civilizado o sensato. no. abordaré la propuesta de relevar a la epistemología de las ciencias en la búsqueda de la verdad para darle lugar a la ética y la política. otro. Pragmatismo. recuperaré la lectura de Rorty sobre los conceptos de “verdad”.Como sinónimo de metódico. sobre la solidaridad. “racionalidad”.

Para asegurar proceso y procedimiento. El mejor argumento que tenemos los partidarios de la solidaridad contra los partidarios de la objetividad es el argumento de Niestzsche de que la manera metafísico-epistemológica tradicional occidental de afirmar nuestros hábitos simplemente ha dejado de funcionar. los pragmatistas sólo conservan la solidaridad como única esperanza. Que la solidaridad se funda en la objetividad y ésta en la correspondencia entre la realidad y la verdad implica un proceso en el cual los miembros de una comunidad establecen los criterios y los procedimientos de justificación válidos para detectar los enunciados verdaderos. por esta finalidad. en nuestra cultura. Su epistemología debe configurar procedimientos de justificación que conduzcan a la verdad. El segundo relato suele identificarse como “pragmatismo”. los términos “ciencia”.intelectual el de la física newtoniana. No es posible reivindicarse como científico si no se lo hace racionalmente. políticas y económicas que faciliten ese contacto con la Naturaleza. los que se refieren a “la realidad”. Rorty les llama realistas. sin necesidad de un soporte metafísico. basados en la correspondencia entre la realidad y la verdad –realistas-. a la naturaleza intrínseca de las cosas. “objetividad”. Se considera que la solidaridad se funda en la objetividad. 1996: 55) Como vemos. La distinción entre el conocimiento y la opinión reside en la distinción entre temas de consenso relativamente fácil de obtener y temas de consenso relativamente difícil de obtener. . la esencia humana y la trascendencia humana. (Rorty. si no se propone obtener un conocimiento objetivo por la aplicación del método adecuado a la naturaleza de lo que se intenta conocer. Ante los consuelos metafísicos de los realistas. El bien real que se alcanza es relativo al posible mejor. se crean instituciones en las que participan los miembros legitimados por la comunidad en su tarea de consagrar las verdades con las que ésta funciona. La verdad es aquello en que nos es bueno creer y surge por el deseo de un consenso tan amplio como sea posible. es decir. Desde esta perspectiva. aunque también se localiza en las obras de Popper y Habermas. “verdad” y “racionalidad” aparecen unidos indisolublemente. es decir. esta empresa será posible a través de instituciones sociales.

la indagación de la naturaleza del conocimiento sólo puede ser una explicación sociohistórica de cómo los diversos pueblos han intentado alcanzar un acuerdo sobre el objeto de sus creencias.considera que la tarea consiste en producir géneros sobre esas materias. etc. sino. lo que ofrece el pragmatismo es elaborar los relatos que recojan las historias de esas búsquedas. es el espacio extraterrenal. La intención de Rorty no es eliminar las ciencias naturales ni degradar a sus científicos. hace que quienes la adscriben se hagan cargo de lo que se llama “khunianismo de izquierda” en Rorty y “la nueva interpretación confusa” en Clark Glymour. el pragmatismo –al estilo deweyano adoptado por Rorty. El pragmatista sostiene que se puede llegar a la verdad o la racionalidad a través de las descripciones de los procedimientos de justificación que utiliza una sociedad. “Según esta perspectiva. de ninguna manera. solamente. El filósofo norteamericano considera oportuno agradecer a Khun el haber puesto en jaque la distinción entre ciencia y no ciencia. los lenguajes nuevos crearían nuevos géneros o modificarían los existentes. la de justificar su tarea. inherentes a la más comprensiva de ciencia-no ciencia. porque los términos que éstas usan se desplazan por distintos ámbitos. se sustituye la objetividad por “el acuerdo no forzado” surgido de las relaciones solidarias de una comunidad.Ser reconocido como científico.” (Rorty. Por otro lado. hecho-valor. la de considerarla en el lugar que corresponde que. 1996: 43) . el espacio no humano trascendente o divino. de mediador entre lo humano y lo que está más allá dentro de un nuevo misticismo laico que proclama su confianza en la ciencia. mientras las ciencias y la filosofía se preguntan por los objetos en que se divide el mundo y por los métodos adecuados para estudiarlos. entre otras razones. por otra parte. En ese marco. La investigación científica se produce sobre una base ética: la solidaridad. Rorty desautoriza la opinión de que la filosofía puede/debe ocuparse de dirimir los asuntos de las ciencias. eleva al que lo logra a la categoría de sacerdote.. En este marco. Más que buscar principios. La declaración de inutilidad de las distinciones objetivo-subjetivo.

ya que piensa que se puede tratar a los deseos como si fuesen creencias. En cambio. Opta por llamar creencias tanto a éstas como a los deseos.” (Rorty. sujeta. y versiones como la de Rorty. el último libro que hemos leído. pero no es tan fácil que aparezcan nuevas creencias ni que se ensarten con las previas. diálogo y solidaridad Dentro del pragmatismo. ¿A qué se denomina “conocimiento” en términos rortyanos? Este filósofo concibe la mente humana como una trama de creencias y deseos –una trama que continuamente se vuelve a tejer a sí misma para adaptarse a nuevas actitudes oracionales. El tejedor-retejedor une unas creencias con otras. esta indagación sólo consiste en la recontextualización de una creencia nueva. una nueva meta privada o política. la última persona con la que hemos hablado. 1996: 133) Dos tipos de contextos: a. Rorty sugiere que la única trascendencia es la predisposición a defender las creencias ante nuevas comunidades. Cuando. uno nuevo. un enunciado verdadero es aquel que exige reconocimiento de toda audiencia particular. las nuevas con las viejas. para Habermas. A su vez. encontramos que existen versiones como la de Habermas.como hábitos de acción (¿podríamos decir “prácticas sociales”?).un conjunto nuevo de actitudes hacia algunas de las frases anteriormente existentes en nuestro repertorio --. En algún punto. un nuevo vocabulario descriptivo. considera las creencias –como enseñan Peirce y Bain. En cuanto a la justificación. una nueva clase de comparación. Este nuevo contexto podría ser “una nueva teoría explicativa. mas puede llegar al punto de que el cambio sea tan amplio que la creencia tenga su propio contexto. pese a la dificultad.inferencia/traducción . esto ocurre. aunque ellos no impacten automáticamente en la verdad pues los estándares de aceptabilidad no se modifican arbitrariamente. por tanto a cambios históricos. Rorty lo denomina indagación.Creencias. quien sostiene que la verdad está atada a su contexto de justificación. quien supone la independencia de la verdad de su contexto como muestra de las pretensiones de validez universal que desarrolla en su teoría de la acción comunicativa. las posibilidades son ilimitadas.

que podemos tener un conocimiento objetivo a cualquier nivel sin necesariamente tenerlo a cualquier otro.” (Rorty. En la justificación de un enunciado no sólo son relevantes las condiciones del contexto. 1996: 137) Una creencia se define por su lugar en la trama.la formación de actitudes hacia nuevos candidatos al valor de verdad. oraciones hacia las que uno no tenía anteriormente actitud alguna --. si también los acuerdos que se logran acerca de ellos. Aquí la autocorrección no se produciría por referencia a una verdad trascendente o a un contexto configurado idealmente. Rorty podría refutar la acusación habermasiana de que el contextualismo no permite la autocorrección. Si este acuerdo se enfrenta a las creencias de otro grupo será necesario ponerlas en juego con las propias para ver si es posible incorporarlas a la trama. los contextos están/vienen asociados a la cuestión planteada: “todos los objetos están ya siempre contextualizados”. Creo.b. sostiene que para hablar de las cosas sólo tenemos que ponernos de acuerdo en las proposiciones que hablan de ellas. Dice Rorty: “Entiendo la objetividad en términos de conseguir un acuerdo sobre si un conjunto particular de desiderata se ha satisfecho o no. para seguir actuando y viviendo en el mundo. Rorty propone estudiar las relaciones que sostienen los textos –una metonimia para designar a la trama formada por los enunciados o creencias de una comunidad. también. asimismo. entre quiénes se consuma. ese acuerdo. podremos ampliar el . Para los pragmatistas. Entre nosotros. pues. De esta manera. Los pares inferencia/imaginación introducen diferencias de grado que varían de acuerdo con los intereses individuales. entre los términos de una relación y la relación misma. responde el pragmatismo.imaginación/aprendizaje de un lenguaje. Así. en una especie de interrelación forzosa entre unas y otros. a las “cosas” que se nos presentan para su abordaje-. No hay posibilidad alguna de que se pueda distinguir entre la creencia y su contexto. (Rorty. entre los miembros del grupo que suscriben ese pacto y que operan con el mismo criterio. sino por la ruptura entre las creencias adoptadas y una nueva que entra en conflicto con ellas y que. que se menciona en otras partes de su obra como “el acuerdo no forzado”. 1996: 127) Ahora bien.y los “terrones”-una metáfora para nombrar al mundo. es necesario hacerla encajar en la trama o desecharla si no es posible justificarla dentro del texto que está funcionando bien para esa comunidad. o sea.

en esto. por los modelos de solidaridad en los que trabajan y de donde es esperable que surjan los mayores y más numerosos argumentos y sugerencias que respalden esos acuerdos. Mientras en la filosofía del lenguaje pervive la distinción de Hume entre “la relación de ideas” -como “cuestiones de lenguaje”. La misma afirmación le permite a Putnam desechar la necesidad de recurrir a una verdad trascendente a las culturas particulares. se genera a partir de una ciencia: la antropología –en el caso de aquél. sostiene que la noción de “la racionalidad” que se define por normas culturales locales es una contrapartida del positivismo. El diálogo entre culturas/teorías se podrá realizar desde la perspectiva en la que cada participante se encuentre inmerso.y “las cuestiones de hecho”. desde las creencias a las que adhiera (libremente). estaríamos trasladando la investigación científica al campo de la ética. una contrapartida que. uno de los autores pragmatistas con los que Rorty debate explícitamente en sus obras. de las ciencias exactas-. Si pensamos que ante semejante situación deberíamos elegir como verdadera la creencia que nos proporcione mayor bien entre las consideradas. Al afirmar que las dificultades para el diálogo entre culturas son similares a las que se presentan en el diálogo entre teorías y. las instituciones científicas serían el modelo de solidaridad para conseguirlos. puesto que lo único que importaría sería alcanzar los acuerdos que nos permitan vivir mejor. en la realidad en sí misma. nos coloque por encima de él. coinciden los dos autores.consenso en la medida que integremos a otros a nuestra comunidad de indagación. recordemos. desde ese acuerdo. En la medida que las comunidades practiquen la solidaridad en vistas del mayor bien común. Así. ciencias humanas y artes. como el positivismo. Rorty llega a postular que los científicos no se destacan por su “objetividad”. pero nunca podremos alcanzar un sitio que. que . en el pragmatismo se prefiere considerar ámbitos donde es frecuente buscar “acuerdos no forzados” y ámbitos en los que no resulta tan frecuente. Es decir. 1996: 46). A esta actitud Putnam la califica como “cientificista”. a una “racionalidad transcultural universal” (Rorty. Putnam. sino por su solidaridad. para dirimir estas cuestiones tendríamos que ocuparnos de explicar por qué nos cuesta ponernos de acuerdo con personas que esgrimen creencias diferentes a las nuestras. por tanto. se disolverían las distinciones entre ciencias naturales.

a estas alturas. ¿Entonces “todo vale”? No duda en responder negativamente. los miembros de la comunidad que defiende sus creencias ante otra se encuentran en relación asimétrica. conocimientos de todo y cualquier orden de la vida-. aunque no lo dicen explícitamente. porque de eso se trata la conversación entre personas interesadas en involucrarse en la búsqueda dialéctica del conocimiento. En este punto también habría una diferencia entre el planteo habermasiano y el rortyano. (Rorty. (Rorty. toda herramienta de comunicación. Esto lo lleva a declarar su pragmatismo etnocéntrico. puesto que no tienen el mismo estatus ético-político los textos generados en una cultura del primer tipo que en una del segundo tipo. El primer grupo –nuestro ethnos. no deja de ser conciente de lo que esto significa: Tengo la impresión de ser tan provinciano y contextualista como esos profesores nazis que obligaban a leer Der Stürmer. ya que. 1996: 51) Por otro lado. Lenguaje que. De otra manera.constituiría el espacio por excelencia para confirmar o rechazar conocimientos de orden científico –o. en el segundo. y no sólo el lenguaje verbal. ni más ni menos. acepten las reglas de la conversación para que admitan esa verdad que convence. donde el que tenga el poder para decidir quién habla y qué dice podrá persuadir de la verdad de sus enunciados a los demás. ya sea de su uso.abarca a aquellos que comparten lo suficiente nuestras creencias como para hacer posible una conversación provechosa. la única diferencia es que yo sirvo a una mejor causa. de su conocimiento –en el orden que les quieran dar los pragmatistas-. lo que quiere decir Rorty es que tanto valen las creencias acordadas como verdaderas de una comunidad como las de otra. sin importar que se trate de una democracia liberal o de un sistema político autoritario. en posición simétrica. Provengo de una mejor provincia. en el que: Ser etnocéntrico es dividir la especie humana en las personas ante las que debemos justificar nuestras creencias y las demás. mientras en el primero se trata de que los miembros de una comunidad. 1996: 131) . significa todo código. Este lenguaje debe ser persuasivo. se halla en el diálogo. a cualquier audiencia posible. lo conoce y/o lo practica. entiendo. de su producción. El lugar del lenguaje. Ese lenguaje porta las creencias del grupo que lo inventa. por medio de la razón.

¿Qué pasa con la verdad en estas comunidades? En la tradición racionalista. filosofía y política en la democracia liberal Rorty clasifica las comunidades humanas en exclusivistas e inclusivistas. que se edifica sobre la afirmación de la existencia de ese acuerdo. se desplaza la atención desde las exigencias del objeto a las exigencias de la finalidad –una finalidad de orden práctico: el mayor bien común. los interesados en fundar una comunidad inclusivista tendrían que generar una política democrática orientada hacia el tema de la justificación en la que el problema central sería cómo persuadir a la gente para que amplíe las dimensiones de la audiencia competente. es posible defender una política democrática y negar. a su vez. la búsqueda de la verdad se concibe como el ejercicio de la razón en pos de un acuerdo universal. la verdad es una y el interés humano universal por la verdad proporciona suficientes motivos como para crear una comunidad inclusivista que. En consecuencia. Los irracionalistas. garantizaría la mejor satisfacción de nuestro deseo de descubrir “la verdad”. . cualquiera de las premisas y/o la afirmación derivada de ellas. La noción de verdad satisface el anhelo de incondicionalidad. pero a costa de la irrelevancia práctica. sustituyen el “deseo universal de verdad” por el “deseo universal de justificación”. las segundas guardan la esperanza de probar que la existencia de sus creencias demuestra la posibilidad o la obligación de construir una comunidad tan amplia que abarque a los seres humanos de todo el planeta. dudan de una de éstas. Para los irracionalistas –Rorty. por su parte.que suponen una indagación particular.Liberados de los métodos diferentes adecuados a la naturaleza de objetos diferentes. Desde el punto de vista rortyano. En consecuencia. Las primeras construyen el sentido de identidad y la autoimagen de sus miembros sobre el orgullo de no pertenecer a un determinado tipo de gente. de universalidad. de las dos o de todo. vale la pena discutir la diferencia entre la verdad y la justificación si se la valora en la vida cotidiana. se traslada el debate filosófico del ámbito metodológico-ontológico al ético-político. basado en dos premisas: “la verdad es la correspondencia con la realidad” y “la realidad tiene una naturaleza intrínseca”. entre ellos-. Para los racionalistas. por ende. simultáneamente. debate que sólo puede acontecer en una sociedad libre donde el sujeto puede desear los fines que quiera. Verdad. aquella ante la que espera justificar sus creencias.

Wellmer acepta la tesis de que las pretensiones de verdad “trascienden el contexto –local o culturalen el que éstas son formuladas”. Esto es como decir que “la justificación conduce a la verdad”. tendrá que concebir buenos argumentos para sostenerlas ante los demás miembros. se puede aseverar que no existe uso del lenguaje sin justificación. al mismo tiempo. la principal fuente de discordias entre grupos humanos proviene de encerrarse en sí mismo en la confianza de que no hay para qué justificarse ante extraños. 2000: 108). Aquí “comunidad humana” y . se llegará a un consenso universal. ante los forasteros. por un mandato más evolutivo que moral: no nace en el amor a la verdad. “Trascender” es. cuesta tanto aislar las creencias de distintos campos y mantener creencias contradictorias entre sí. Rorty aprovecha para dejar asentado que el hecho de optar por la justificación no conduce directamente al relativismo. crean o no en ellas. esta aspiración a justificarse ante sus pares no se puede confundir con la pretensión de justificarse ante cualquier ser humano sin importar su pertenencia o no a la comunidad del usuario del lenguaje. En esta línea de pensamiento. de ahí que toda afirmación reclama validez universal. contar con que las razones y evidencias son convincentes de tal modo que. que no existe capacidad de creer sin capacidad de argumentar qué creencias cabe. porque en una democracia liberal como la que él vive no es necesario renunciar a sus creencias para ser parte de la comunidad. ante los extranjeros. menospreciar a nuestros conciudadanos. Por el mismo motivo. con el tiempo. de algún modo. Sin embargo. en algún momento. si se acepta que. para este autor. a lo sumo. por el contrario. sino en el repudio de nuestros cerebros a la incoherencia. entre otras razones. no se pueda demostrar que eran erróneas. ampliar los marcos del consenso significa que.Apel y Habermas creen que la exigencia de llevar adelante este proyecto está integrada en la acción comunicativa. “desde el nivel de todas las audiencias imaginables hasta el nivel de todas las audiencias posibles” (Rorty. La única necesidad insoslayable que experimenta un individuo es la de enlazar coherentemente sus creencias. Desde una perspectiva darwiniana con una actitud holista hacia la intencionalidad y el uso del lenguaje en Wittgenstein y Davidson. aunque rechaza el convergentismo. quizás por esto no podemos respetar las instituciones democráticas y. podemos transitar desde el nivel de lo condicionado (justificar de acuerdo con determinados criterios en ciertos contextos) al nivel de lo incondicionado. es decir.

esto también implica que cualquier comunidad es igual de buena. por alguna característica. o educar a otros que. que mueve a los seres humanos a extender los dominios de sus conocimientos más allá de los límites que sus circunstancias le imponen. intercambiar argumentos en un nivel intelectual. la satisfacción de esta curiosidad. noción a la que Rorty renuncia para defender que el lenguaje porta “las relaciones causales corrientes que vinculan las proferencias con las condiciones ambientales de los emisores de tales proferencias. que es donde. Rorty dictamina que ese deseo de universalidad sólo puede ser entendido como curiosidad. acuerda con Habermas en que no existen lenguajes inconmensurables. En otras palabras. salvo en el caso de la minoría que pertenece a la democracia liberal creada y practicada por la Ilustración europea y continuada por los países del norte que la heredaron. es decir. la filosofía del lenguaje no alcanza a los imperativos morales que componen la “ética discursiva” en la versión de Apel y Habermas. parece dirimirse la educación. . en virtud de lo que es posible desechar la acusación de relativismo que pesa sobre Rorty. 123) Volvemos. y nada más que esto. Rorty postula que cualquier comunidad de justificación puede transformar a alguien en usuario del lenguaje o creyente. Ahora bien. sin importar que sea exclusivista o inclusivista. finalmente. Pero se distancia en que para Habermas el lenguaje representa la realidad. Siguiendo a Davidson en este punto. a preguntarnos si las personas están preocupadas por justificar sus enunciados ante determinada gente –su gente. pertenece a otra comunidad. se trata de ponerse en el lugar de quien tiene que elegir entre discutir con otros miembros de su comunidad.” (Rorty: 2000. cualquiera es capaz de aprender tanto el lenguaje de su comunidad como el de otra u otras. En esa línea de pensamiento. en cuyo caso tendrá que utilizar estrategias que los conmuevan en un nivel afectivo. La tesis de que cualquier acción comunicativa tiene una pretensión de validez universal no da cuenta del papel que juega en la conducta lingüística y no lingüística. nos incita al contacto con otras comunidades. aunque se trate de una comunidad distorsionada.“realidad” funcionan como términos equivalentes.o ante cualquiera. en la medida que haya coherencia en el tejido de las creencias de cada uno de sus componentes y entre las creencias de éstos.

o sea. Entramos así en la peligrosa frontera entre la persuasión y la violencia. que Rorty juzga “inevitablemente borrosa”. En Pragmatismo. tal vez porque está pensando en la asimetría de los participantes de esa situación comunicativa. que puedan ser justificadas ante cualquiera. 131). tal como lo señala Habermas y otros como Annette Baier. a los educadores y a los educandos distinguir la verdad de lo que cree que es verdad. Finalmente. 125). Qué diferencia hay entre la propaganda nazi para atraer a las Juventudes Hitlerianas y nuestras prácticas docentes. se autoacusa Rorty. por más que el conocimiento de la gramática les permita.Una estrategia probada en todo tipo de razonamiento. puesto que mientras los alemanes merecen todo nuestro repudio. incluido el de la política. está vinculada a la tradición. Rorty lo demuestra con ejemplos de la historia: la reeducación de los alemanes y los japoneses llevada a cabo por los estadounidenses al finalizar la Segunda Guerra. “tanto en física como en ética. Si la filosofía queda desautorizada para ofrecer premisas políticamente neutrales. Rorty. Rorty no sólo sustituye el tema de la verdad por el de la justificación. sino que sostiene la necesidad de “una narrativa sobre el proceso de . la apelación a la propia cultura para imponerla a los que deseen incorporarse a nuestra comunidad por medio del proceso de enseñanza-aprendizaje. una versión. los profesores demócratas liberales como él merecen otro trato porque – como ya se dijo.” (Rorty: 2000. que no es posible imaginarse transcurriendo en la idealidad comunicativa habermasiana. elimina la posibilidad de que la filosofía pueda allanar todos los caminos de la curiosidad humana y ubicarse por encima de todos los campos del conocimiento. sino también niega la necesidad de la teoría de la racionalidad y. Por el contrario.sirven “a una causa mejor” (Rorty: 2000. Rorty se pregunta si se necesita una teoría de la racionalidad. reconoce que “los principios liberales y democráticos definen tan sólo un posible juego de lenguaje entre otros”. por igual. Su respuesta no sólo es negativa. repitiendo las expresiones de Wellmer. por lo tanto. Y él mismo se exime de esta incriminación: la diferencia es evidente. la difusión de las teorías de Darwin y Freud que realizaron los maestros norteamericanos para configurar en sus alumnos un pensamiento científico y racional.

conceptos tales como verdad. la única que promueve el diálogo y que acepta el disenso como parte del aprendizaje de la convivencia. Si bien el género discursivo del diálogo es la argumentación con finalidad persuasiva. Apel. Dado que la pregunta se formula en relación a la utilidad política de los planteos racionalistas. está sugiriendo un modelo de sociedad por encima de cualquier otro. (Rorty: 2000. racionalidad o madurez pueden ser comprendidos de muy distintas maneras. Para medir las dimensiones de la confianza de Rorty en la democracia liberal en promover al ser humano y todas sus prácticas sociales. incondicionalidad y necesidad era indeseable porque nos aleja de los problemas prácticos de la política democrática y nos lleva al país de la teoría interminable. el lenguaje verbal serviría para dialogar en pos de los acuerdos. Rorty considera indiscutible que ese modelo es la democracia liberal. que forman parte de las narrativas de maduración. Lo único que cuenta es qué forma de reformularlos será con el tiempo más útil para la política democrática. 137) Conclusión El planteo de Rorty apunta a la verdad o al conocimiento de la verdad no como una cuestión filosófica o científica.maduración” (136). Al plantear que la sociedad funcionaría mejor por la fuerza de la solidaridad. Putnam y Wellmer constituye una propuesta sobre qué hacer para que sean más útiles. pero que. El naturalismo profundamente antikantiano de Dewey y Davidson constituye otra. se mide por el respeto de la libertad individual. justamente. en este aspecto. sino ética y política por cuanto supone la solidaridad y el bien común.y la de Dewey –La búsqueda de la certeza-. En este marco.que “el deseo de universalidad. nos quedemos con sus propias palabras: . una sociedad liberal como la que imagina Jefferson. […] La conversión lingüística que llevan a cabo Habermas. A este nivel de abstracción. en la que “virtud cívica” se ubica por encima de cualquier creencia particular de los ciudadanos. la tarea de las ciencias consistiría en recoger los relatos que permitieron arribar a esos pactos.” (136) Cabe aclarar que Rorty concibe a la narrativa como un medio de persuasión válido y que ya se han gestado narrativas como la del mismo Habermas –El discurso filosófico de la modernidad. Rorty considera –con Dewey y Nietzsche.

Paidós. (Rorty. 1° edición. . relativismo y verdad. 1996: 266) Bibliografía Kalpokas. Rorty. Richard (2000): El pragmatismo. Richard (1996): Objetividad. que las instituciones sociales pueden ser consideradas experimentos de cooperación en vez de intentos de encarnar un orden universal y ahistórico.Aunque no sobreviviera nada de la época de las revoluciones democráticas. 1° edición. Barcelona. una versión. Daniel (2005): Richard Rorty y la superación pragmatista de la epistemología. Rorty. Páginas 79-137. Del Siglo. acaso nuestros descendientes recuerden. al menos. Ariel Filosofía. Barcelona. Resulta difícil creer que sea éste un recuerdo que no vale la pena conservar. 1° edición. Buenos Aires. Antiautoritarismo en epistemología y ética.