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ENSAYO CRISIS DEL MUNDO COTIDIANO

El mundo en que hoy habitamos, el que vemos y oímos, ese que ha cambiado tanto
desde que éramos unos niños, el que nos ofrecía una innumerable cantidad de posibilidades de entretenimiento; juegos con nuestros vecinitos, que en ese momento no tenían padres desconfiados ni recelosos de las amistades de sus pequeños, con los que nos escapábamos del barrio hacia otros sectores para reconocer las calles o las viviendas de otras personas más pobres o más ricas que nosotros. Ese mundo que nos vio crecer poco a poco ha ido desapareciendo, se ha esfumado lentamente como el humo de un papel que al ser consumido por el fuego no permite rescatar todas las palabras o imágenes que en él se podían apreciar; Todas las costumbres que otrora nos fueron inculcadas a veces con una varita de madera o con un buen “correazo”, principios que nuestros padres tuvieron por doctrinas fundamentales sobre como convivir, como respetar a los demás ciudadanos, a los mayores, las normas de tránsito, a nuestros profesores y demás seres e instituciones que en ese momento merecían nuestro respeto, todos estos principios se desploman cada día ante la mirada impávida de una generación que escapando de las normas de control y de exigencias sobre la moral y las buenas costumbres, ha llevado a su descendencia aun abismo sin fondo, en el que ha sucumbido toda una generación de niños y jóvenes que no reconocen ningún tipo de autoridad sobre ellos, ni institucionalmente ni familiarmente. Los modelos de autoridad son despreciados por ellos y se han refugiado en la tecnología para cerrar tras ellos la puerta de acceso a

su mente y a su corazón, en un arranque suicida por tratar de entender para que viven o cual es el objetivo de su existencia si nada es bueno, si nada sirve, si nada es positivo y no hay esperanza. El panorama de crisis del mundo actual no es comparable a el panorama de cuando éramos unos adolescentes románticos y timoratos, que cualquier canción nos hacía soñar con un mundo mejor, con años maravillosos donde nuestros padres no estuvieran tan cerca cuestionándonos duramente sobre nuestras pequeñas falencias, pero tampoco es comparable este panorama con el venidero: una sociedad anárquica, presidida por personas sin afecto, sin objetivos altruistas, solo una cantidad de ciudadanos que vivan para sí mismos, para el momento y para el placer de los sentidos sin importar lo que cueste o lo que haya que romper para conseguirlo. construimos una cantidad de aparatos tecnológicos y nos dedicamos con tanto esmero a confeccionarlos que en esa etapa nos olvidamos de llevar con nosotros en nuestro maletín las herramientas para el alma, la fe, el amor, la sinceridad la paz, y destruimos sin querer a aquellos que fueron víctimas de nuestra propia creación. Ayer jugábamos con arena y barro y nos inventábamos historias haciendo formas con las nubes o tirando barquitos de papel sobre las calles surcadas por pequeños riachuelos de agua lluvia, mientras nuestros ojos seguían su ruta sin destino hacia una cuneta o hacia una alcantarilla y contentos renovábamos la historia con otra nueva e indefensa nave para crear otra fantástica aventura. Muchas veces nos sermoneaban por dejar arrugadas las camas de nuestros padres porque doblando en relieves las sabanas teníamos una geografía estratégica, con montañas y valles por donde pasaran nuestros ejércitos libertadores que iban a acabar con los tiranos que subyugaban a los pobres e indefensos. Hemos corrido tanto hacia el confort y lo netamente material que le dimos acceso a nuestras futuras generaciones a un mundo moderno que no sabíamos manejar y que costó mucho sufrimiento y privación para que los niños de hoy y los jóvenes suban a nuestras creaciones sin pagar el pasaje, destruyendo todo a su paso por que cuando el ser humano posee algo sin trabajar, no lo valora, y le da lo mismo si se acaba o no. Todo es desechable los sentimientos, los principios, los matrimonios, el amor, la palabra, las casas las instituciones, la fe, y nos maravillamos de lo que hemos construido, como Henry Ford cuando construyó su fantástico invento: el automóvil, pensando en que las familias pudieran salir en su día de descanso a pasear contemplando los caminos y las flores alrededor, los árboles y los paisajes naturales y no pudo soportar ver como su maravillosa

creación cambió por completo e irreversiblemente el paisaje romántico y la vida del ser humano en familia por unas frías vías de asfalto en un paisaje desértico por tanta acumulación de gases y de smog, con familias separadas por que al tener acceso a vehículos, se podrían alejar más los seres queridos para poder hacer su propia vida. Tal contradicción nos revela nuestra situación actual, criticábamos a nuestros padres por ser arrodillados a los parásitos politiqueros y nuestros hijos están allí como marionetas colaborando con causas fraudulentas, cautivados por el hacer algo que les dé sentido a sus miserables y vacías vidas, esas vidas que nosotros mismos dejamos sin llenar porque estábamos tan ocupados atesorando unas cuantas monedas para darles todo lo que pidieran evitando que vivieran el mismo dolor que nosotros vivimos con los Ogros de nuestros padres. El mundo actual gobernado desde esa perspectiva solo ha de producir egoístas e imperialistas, la pobreza seguirá y el desempleo, es normal que en una crisis de valores no exista ahorro ni solidaridad ni conciencia ecológica ni matrimonios ni paz. La educación es una buena salida pero con el maestro más cerca, no al otro lado del monitor, que bueno tener comunicación para acercarnos mas no para estar tan distantes que de todos modos nos podamos hablar. La insensibilidad e individualidad de los estudiantes actuales asusta, no hay un maestro que enseñe con su ser el saber, solo datos y conocimiento, pero la esencia del maestro no está…. Si se trajera al gran maestro y adoctrinador del pensamiento Sócrates y se le propusiera que enseñara la Mayeutica virtualmente

quisiera ver qué cara pondría y como podría extraer la verdad por un medio donde no se pueden apreciar los caracteres del lenguaje no-verbal, sin retroalimentación para las innumerables dudas que emergen como bolsas llenas de aire aprisionadas contra el fondo de un estanque pero que deben ser liberadas a tiempo antes de desintegrarse por el tiempo y la corrupción. Hay crisis global hay desempleo hay políticas malas, explotación corrupción maltrato y violencia, pero siempre los ha habido, lo que nos diferencia de otras épocas es que ellos no estaban entretenidos adormecidos por tanta variedad de juegos y realitys walkman, IPod, Ipads, BlackBerry y muchos cachivaches más, que fueron creados para ayudarnos no para esclavizarnos. Es hora de parar nuestro camino errado y sacar el mapa para ver donde dimos la vuelta equivocada y retomar el curso nuevamente hacia donde debemos ir a construir un mundo mejor dejando para los que vienen una herencia verdadera basada en los principios y valores no tanto en el dinero perecedero y las baratijas monetarias sino

en un legado cultural, educativo y sobre todo ético en esta crisis tan devastadora como la que estamos viviendo, es hora de exigir a esta generación de jóvenes desocupados e irresponsables un fruto digno de la simiente que con tanto esfuerzo y lágrimas de sangre se puso en ellos.

CARLOS ALBERTO ARAUZ Estudiante UNAD