You are on page 1of 4
  • L a obra arquitectónica de Roberto Gottardi (Venecia, 1927) es esperanzadora, auténtica, comprometida, inquieta. Se apoya en las tecnologías disponibles para terminar elevando casi todo a la categoría de diseño, a través de una consciente la- bor del proyecto. Gottardi se graduó en el Instituto Superior de Arquitectura de Venecia en 1952, y es Profesor Titular de

la Facultad de Arquitectura de La Habana. Entre sus obras se encuen- tran la Escuela de Artes Dramáticas y el Puesto de Mando Nacional de la Agricultura. Por su parte, Ángela Rojas (Santa Clara, 1947) también ha ejercido el magisterio por más de cuarenta años como Profe- sora Titular en varias facultades de arquitectura, entre ellas la de La Habana. Ha profundizado particularmente en temas de teoría e historio- grafía y en su relación con el proceso de enseñanza de la arquitectura y el urbanismo. Doctora en Ciencias, Ángela Rojas fue Presidenta del Comité

Cubano de ICOMOS y es miembro del Comité Ejecutivo Internacional de ese organismo. Por el signiicativo aporte de estos dos importantes arquitec- tos y profesores, vale doble este interesante contrapunteo entre sus voces.

en la deinición de tendencias, en la concreción gráica de ideas; su signiicación como maniiesto. Ahora bien, no son los avances de la representación los que permiten que el diseño actúe en la sociedad, aunque sí que se “con- suma”, por ejemplo, mediante las representaciones en tres dimensiones, los recorridos virtuales y otras posibili- dades que lo hacen más comprensible para otro público. Esta arquitectura de bits, ya no de papel, se con- vierte en una nueva forma de uso; sin embargo, la an- terior, dibujada, alcanzó su protagonismo en muchos momentos, motivado quizás por sus particularidades estéticas, pero sobre todo por ser un medio más simple si se piensa, por ejemplo, en esos bocetos que expresa- ban una idea con pocas líneas. La obra no construida, solo graicada, cambia sus características como arte: pasa a convertirse en pintu- ra, escultura, video… y así es como puede considerarse

Entrevista doble

con Roberto Gottardi

y Ángela Rojas

ORLANDO INCLÁN

El ejercicio proyectual, el proyecto aún sin materia- lizar, es la mayor producción que pueden generar los jóvenes arquitectos cubanos. ¿Considera que es posible consumir una arquitectura no construida gracias a los avances en la representación? ¿Estas nuevas formas de representación implican nuevas maneras de proyectar y, por consiguiente, de gene- rar nueva arquitectura? ¿Puede desde el proyecto redeinirse lo que es arquitectura?

su función de consumo, un fenómeno de cultura de masas muy interesante que se está dando actualmente. Las exposiciones de arquitectura, bastante frecuentes, son visitadas no solo por especialistas sino por el públi- co común. En Cuba esto ocurre únicamente cuando se trata del patrimonio del período colonial, pero una ampliación en el sentido temporal podría ser uno de los medios efectivos para llevar la arquitectura al nivel de comprensión y disfrute generalizado que tradicio- nalmente han tenido el ballet y el cine.

R.G.: Proyectar, sin llegar a ejecutar la obra, es quizás la mayor producción que pueden generar los jóvenes arquitectos cu- banos en estos momentos. Ahora, “consu- mir” una arquitectura no construida, gracias a los avances de la representación, es identi- icar los medios con los ines. Las nuevas for- mas de representación ayudan mucho en el desarrollo del proyecto, para lograr su opti- mización, por aproximaciones sucesivas, po- sibilitando una conciencia más profunda en cada paso que la que pudieran generar las perspectivas, isométricos, maquetas u otros medios tradicionales. Un rendering es como la realidad misma porque permite, además, recorrer un espa- cio pensado, siendo el recorrido la forma más eicaz para veriicar la validez del pro- yecto. Yo también he usado nuevas técnicas de audiovisuales y modelos tridimensionales en los proyectos recientes de las Escuelas de Arte, ya que generan mayores facilidades en el proceso (iterproyectual), pero nunca como in en sí mismo ca- paz de “redeinir lo que es arquitectura”. La Arquitectura tiene que ser emoción y las nuevas tecnologías nunca, por formida- bles que sean, pueden provocarla aunque contribuyan a ella. A.R.: Sí… no, sí. La palabra que emplearía no es consumir, pues no se trata solo de utilización o aprovechamiento sino de algo mucho más importante: el papel del proyecto no construido

No creo que las nuevas formas de representación impliquen nuevas maneras de proyectar y, por consi- guiente, de generar nueva arquitectura. Inluyen en la medida en que aceleran tiempos, facilitan la elabo- ración de variantes, cambios y rectiicaciones rápidos; las nuevas tendencias las generan circunstancias de todo tipo, no particularmente la técnica (o ciencia) de la representación. El proyecto puede redeinir la arquitectura, pero también esto puede ocurrir desde

ENTREVISTA

ENTREVISTA CARLOS DE LA REGATA, LILIANA MARTÍNEZ, y DANIEL DE LA REGATA · Concurso Trotcha Calzada

CARLOS DE LA REGATA, LILIANA MARTÍNEZ, y DANIEL DE LA REGATA · Concurso Trotcha Calzada esq. 2, El Vedado Proyecto por concurso Año 2007

el croquis. Y acudo al muy utilizado ejemplo de las ciudades ideales renacentistas, obras de arte que fueron construidas en contextos dife- rentes al de su concepción y también a los dibujos “conceptuales” de Le Corbusier, magistrales en la expresión sintética de las ideas. El diseño no construido posee mayor fuerza de la que se le atri- buye. Es quizás un acto de justicia, de respeto a una idea que no fue posible, de amor a la utopía y, perdón por el cinismo, de validación de aquello que nunca demostró su inutilidad y por tanto está libre de pecado. Es el triunfo de la esperanza sobre la objetividad. Es la forma de contradecir el refrán: “el que vive de ilusiones muere de desen- gaños”. Pero entonces, ¿acaso se cierra el círculo? Si es tan bueno y necesario lo que no se construye, ¿por qué hacer algo nuevo? ¡Viva el inmovilismo arquitectónico! No, tampoco es eso: precisamente lo construido valida lo proyectado, a veces hasta como nostalgia de lo que no fue. Ahora se impone recurrir a otros ejemplos his- tóricos: Étienne-Louis Boullée y Claude-Nicolas Ledoux fueron cuestionados como innovadores por Benévolo, quien explicaba el papel que se les atribuye como precursores de las comparaciones formales abstractas que no sirven para la veriicación histórica. 1 Sin embargo, en su caso, el uso de componentes clásicos muy simpliica- dos y perfectos es, sin dudas, uno de los atributos que logran la tras- cendencia tanto de las obras como de los proyectos. Tanto es así que el inconstruible Cenotaio de Newton ha sido sumamente celebrado a pesar de su imposibilidad de existir. La signiicación posterior de los proyectos utópicos o ilosofías di- bujadas a partir de las ideas de Owen y Fourier, se encuentran entre los ejemplos más evidentes de un tipo de obra que, de alguna u otra forma, llega hasta nuestros días en multitud de ejemplos. Cuando és- tas se analizan detalladamente se descubre que son ramas del tron-

1 Leonardo Benévolo, Historia de la Arquitectura Moderna, Edición Revolucionaria, La Habana, 1981, vol. I, p. 73.

co de los utopistas. Sant'Elia creó una tendencia que se reitera hasta los años 50, y aún ahora trasciende la nostalgia y la propuesta urbanística para añadir creatividad en el diseño de interiores y la gráica. El protagonismo histórico de las vanguardias soviéticas debe más al proyecto que a lo construido. Los inge- nieros de Jarkov reinventaron el puen- te entre ediicios, con connotaciones dignas de Mayakovski, pero la espiral absurda de Tatlin es más mencionada que aquel símbolo de la industria, y más incluso que el Club de los Tranviarios, a pesar de que las referencias simbólicas y el sobrenombre de “Cocodrilo” lo lan- zaran a la fama. Un caso relativamente reciente es el del movimiento Arquitectura de papel, formado por jóvenes “arquitectos con- ceptuales” de la urss durante los años 80. Estos optaban por permanecer ais- lados de la práctica cotidiana y presen- tarse a concursos internacionales para, a través de sus ideas, servir de contra- propuesta a la baja calidad de lo que se construía y mostrar nuevos caminos para la creación. 2

¿Puede ser el ejercicio proyectual un medio

eicaz para tomarle el pulso a la arquitectura contemporánea cubana?

R.G.: Los avances en la represen- tación, por su eicacia, pueden ser un medio muy propicio para tomarle el pulso a la arquitectura contemporánea

10

11

cubana. Lo sería mucho más si en las proyecciones hacia el futuro se cultivara la utopía, sobre todo en las universidades. El “poner los pies en la tierra”, la frase con que más me criticaron y acosa- ron a lo largo de estos años, es simplemente reducir el oicio de arquitecto a cumplir con unas pocas variables, fácilmente alcan- zables, como “construir bien”. Dicho de otra forma, es reducir la labor del arquitecto a que el ediicio no se raje, no se caiga, no le entre agua, ni sol excesivo, en el mejor de los casos. Es no tomar en cuenta las muchas otras variables que transforman el construir en Arquitectura, única capaz de provocar emociones y alcanzar la categoría de obra de arte. A.R.: No, simplemente para conocer la capacidad de los pro- yectistas, pero no para evaluar a la arquitectura en su conjunto porque lo que se puede descubrir es la contradicción entre el nú- mero de buenos proyectistas y la baja calidad de muchas obras.

¿Cree usted que ha existido en Cuba algún movimiento teórico fuerte como para dejar referentes obligados? ¿Existe algún tipo de movimiento, corrien- te o seña que identiique la arquitectura cubana actual?

A.R.: Ha habido etapas y momentos en que puede hablarse de corrientes. El caliicativo de movimiento lo usé en los años 80 para deinir lo que estaba sucediendo en la Facultad [de Ar- quitectura del ispjae] y otros centros: pasión por la conservación del patrimonio, proyectos que armonizaban con el entorno, concurso para la casa-consultorio del Médico de la Familia, nuevas inserciones en tramas comprometidas, proyectos como la Villa Panamericana que se basaron en las lecciones de la historia y, parafraseando lo que ha- bía ocurrido en el ámbito de la música, lo llamé “Movimiento de la Nueva Trama”. Después hubo algunos sucesos importantes como la exposición Arquitectura Joven y, en general, esa etapa que llega hasta mediados de los 90 estará acompañada de una base teórica que recogen las revistas, po- nencias presentadas en eventose incluso la docen- cia. En la actualidad, aunque la presencia en los medios se ha incrementado, no parece haber ese movimiento. O por lo menos no me he enterado.

rales, económicas, sociales, las idiosincra- sias, preferencias, tradiciones, gustos, ten- dencias, y muchísimas cosas más. Todos estos análisis enriquecerán nues- tros proyectos cuanto más profundicemos en ellos, y nos permitirán tomar plena conciencia del proyecto y dar la mejor res- puesta, sea cual sea el país, la ciudad o el barrio en que actuemos, renovando nuestra creatividad que se verá estimulada y nunca limitada por ello. Así que, cuanto más se enriquezcan los análisis, más se enriquecerá la síntesis y, por consiguiente, el proyecto. Hay que mirar no solamente a la arquitectura, sino a todas las manifestaciones de la creatividad, partici- par de sus adelantos, desbordamientos, eli- minaciones de tabúes, llegar a una “conta- minación de códigos”, a una “fusión”, como dicen los músicos. Creo que puede resultar altamente positivo. Como profesor en la Facultad de Ar- quitectura, ya en los años ochenta, propi- cié esta interrelación. Allí aportaron sus experiencias actores, músicos, pintores, bailarines, escritores, poetas, gráicos, etc., posibilitando un enriquecimiento mutuo y una cultura más amplia y abarcadora.

CARLOS DE LA REGATA, LILIANA MARTÍNEZ, Y DANIEL DE LA REGATA · Concurso Trotcha Calzada esq. 2, El Vedado. Proyecto por Concurso Año 2007

Los ediicios de Roberto Gottardi parecen contener dentro de sí el espacio que los rodea, una concepción que releja el agudo análisis que realiza del contexto. ¿Qué varia- bles incluye dentro del análisis para enfrentar el proyecto arquitectónico? ¿Pudiera comentarnos sobre el contexto en que se produce la arquitectura actual?

R.G.: El “contexto” es el que nos da las pautas para cualquier nuevo proyecto. Hay que enten- derlo naturalmente, en su sentido más amplio. In- cluir no solo el contexto físico inmediato, creado o no por el hombre, sino las componentes cultu-

LOUIS FUENTES VALDÉS, ADONIS MOREJÓN, CLAUDIA CASTILLO y ORLANDO INCLÁN · Reconversión de la antigua Iglesia Lutera- na de 7ma y 60, en el Centro Cultural Contemporáneo de 7ma y 60, Miramar Proyecto personal y Tesis de Grado Año 2009

¿Cuán importantes son para la Arquitectura y el Urbanismo contemporáneos los espacios de publicación, promoción, crítica, teoría y debate? ¿Son suicientes? ¿Qué importancia le concede a los concursos de arquitectura?

A.R.: Los espacios de publicación, promoción, crítica, teoría y debate siempre han sido fundamentales, aunque nunca se ha logrado que, como decía Zumbado, “tengan ijador”. Han aumentado en cantidad y, sobre todo, en alcance social, pero por supuesto no son suicientes. La crisis de la arquitectura cubana trasciende lo artístico para convertirse en un problema ambiental cotidiano sumamente serio y que ha afectado a los asentamientos urbanos de todo el país. No se trata solo de la necesaria calidad de la obra nueva, hasta cierto punto excepcional, sino de las agre- siones al medio, los modelos supuestamente cubanos, el “estilo maceta”, los problemas graves de infraestructura y calidad de las terminaciones. Y

posible la tarea encomendada, sin pretender implantar ningún estilo. Su arquitectura va directamente al tema. A la distancia veo mu- cho entusiasmo, mucho optimismo, que es lo que caracterizaba mi vida en ese momen- to; con una conianza en mí mismo y en los resultados dados por el ambiente favorable a los jóvenes, sobre los cuales se depositaron los planes más ambiciosos de la Revolución. Ése es el mensaje que espero transmitir de esa experiencia lejana en el tiempo: los jóvenes pueden dar mucho. Hay que creer en ellos y darles mayores oportunidades.

LOUIS FUENTES VALDÉS, ADONIS MOREJÓN, CLAUDIA CASTILLO y ORLANDO INCLÁN · Reconversión de la antigua Iglesia
LOUIS FUENTES VALDÉS, ADONIS MOREJÓN, CLAUDIA CASTILLO y ORLANDO INCLÁN · Reconversión de la antigua Iglesia
LOUIS FUENTES VALDÉS, ADONIS MOREJÓN, CLAUDIA CASTILLO y ORLANDO INCLÁN · Reconversión de la antigua Iglesia

eso no lo resuelven los concursos ni nada que se mantenga solamente en el nivel de los especialistas. Los medios para resolver los problemas nunca serán suicientes porque la arquitectura, el diseño, la ciudad son, a la vez, arte y cotidianidad. La moda de los balaustres pasará cuando también se olviden los reguetones seudoporno, cuando se recupere la conciencia ge- neralizada de la necesidad de calidad en el ambiente diseñado.

Cuando un arquitecto adquiere capacidad de relexión y oicio, el manejo del orden espacial evidencia su pensamiento y personalidad. ¿Qué mensaje le gustaría que mantuviera la escuela de Artes Escénicas para las generaciones venideras?

DANIEL DE LA REGATA, KIOSVET SÁNCHEZ y OLIVIA CHOY · Teatro Campoamor Industria, Centro Habana Proyecto docente Año 2007

12

13

R.G.: Hablar de algún mensaje en mi opera prima, hecha a la edad de los jóvenes a quienes ahora me dirijo, puede parecer, cuanto menos, pre- sumido. Podría hacer unas consideraciones con la distancia crítica que me permiten los cuarenta y cinco años que han pasado desde su concepción, y con la potestad que me concede la “sabiduría del después” [del senno di poi stan piene le fosse]. La Escuela de Artes Escénicas nace de circuns- tancias muy particulares e irrepetibles, que me permitieron acercarme al proyecto sin prejuicios, sin formas preconcebidas, sin la ambición de de- jar pautas para la arquitectura venidera; con la idea de cumplir lo mejor

2 Aleksandr Rjabushin, “Architetture di carta”, l’Arca, mayo 1989, p. 46.