Sexo TántricoLa manera en que los occidentales vivenciamos la sexualidad se caracteriza por una doble distorsión: por un lado

, la absoluta desacralización del acto sexual - y por otro, la ausencia de cualquier tipo de espiritualidad en torno a la experiencia. Se nos ha endilgado que el sexo está definitivamente reñido con la religión, y mediante esta simple operación, se agregaron en nuestras mochilas los ladrillos de culpa necesarios como para garantizar que, al menos en esta materia, nunca levantemos vuelo. Por otra parte, y acaso como consecuencia lógica de lo anterior, nuestra época está signada por una obsesión casi histérica por el tema: el sexo atraviesa de modo permanente los medios masivos de comunicación, el cine y la publicidad, y en muchos casos se ha transformado en un deporte de competencia ( anoche me eché cinco…).Resultado: plaga de neurosis, trastornos múltiples, enfermedades, y además, un desconocimiento total de las potencialidades maravillosas implicadas en la sexualidad humana. Lo que propone el tantra, en cambio, y de allí su carácter transformador, es que el sexo es uno de los caminos previlegiados de que disponemos las personas para experimentar la unión con la devinidad y nuestra participación como instrumentos en el gran concierto de la vida. Separando el orgasmo de la mera eyaculación, como instancias distintas, el tantra invita a extender por períodos muchos mas prolongados los momentos de éxtasis sexual, enseñando a movilizar las energías internas del cuerpo para la consecución de verdaderos orgasmos cósmicos. De este modo, rodeando la sexualidad de un lado sagrado, el camino del tantra representa una oportunidad para sanar las heridas en este aspecto clave de nuestra experiencia humana, también, dependiendo de cúan lejos decidamos avanzar por esta senda, para incursionar en zonas impensadas de contacto con el placer y nuestro potencial como personas. El culto del éxtasis Nacido hace por lo menos 5000 años ( algunos hablan de 7000),el tantra engloba toda una concepción del universo y el hombre. Su esencia está revelada en los Vedas( de echo de dice que tantra es para los Vedas lo que el perfume para las flores). El tantra es llamado en Quinto Veda. Es la escritura religiosa revelada por Shiva (deidad masculina), para la era de Kali en la que vivimos, explica Adolfo Federico, terapeuta corporal e instructor de yoga tántrico. Y agrega: Este conocimiento se extendió por toda la India como una ‘moda’ religiosa recién en el siglo V a.C., como un triunfo del shaktismo (culto a la deidad femenina Shakti), que siempre estuvo presente en forma subterránea y hasta fue perseguido por la ortodoxia brahmánica. Para Estela Guitián, profesora especializada en yoga tántrico, existen muchos mitos en torno al tantra, pero también existe un hilo conductor para todas sus manifestaciones: tantra es el culto del éxtasis.Toda la vida, en cada uno de los aspecto, incluyendo la sexualidad, es celebrada como sagrada. Básicamente el tantrismo propone que, en lugar de suprimir el placer en sus diversos matices, podemos encauzarlos para obtener una fuente de energía sin precedentes. El propio significado de la palabra tantra - del sánscrito - expresa una fuerza que se manifiesta y se expande continuamente como una ola cósmica formada por diferentes energías, como lo son todo tipo de energía y materia. Esto incluye pensamientos, acciones y materia física. La traducción más común de la palabra tantra es arte del telar, esto es, crear trama y urdimbre para formar una red, malla o tela. Mediante este lenguaje figurativo, sostiene Adolfo Federico, tantra indica el despliegue de la manifestación del universo, donde nada está suelto, nada es independiente, sino que todo está todo unido a todo y todo está en el lugar que corresponde. Otra de las versiones aceptadas es que la palabra tantra proviene de una contracción de obras de dos: Tanoti y Trayati, que significan respectivamente expandir y liberar la conciencia. Dentro de la inmensidad de conocimientos que abarca el tantra, un pequeño aspecto de sus métodos encontró aceptación en nuestra cultura occidental, convirtiéndose en el eje de numerosos cursos, apunta Adolfo. El hombre de este método es maihtuna o ‘unión sexual’: entrenándose en la aplicación de ciertas técnicas durante el transcurso del cambio sexual, es posible ir sosteniendo el éxtasis amoroso con cada vez mayor amplitud. El tranta concibe este como un modo de desarrollar la expansión de la conciencia, cuya potencia acrecentada permite penetrar en el corazón de la sabiduría. La importancia del tantra, sin embargo, no radica en sus aspectos meramente sexuales: El arte tántrico es el de saber qué hacer cuando finalmente se alcanza el estado prolongado de éxtasis orgásmico: el viaje del conocimiento universal, el recorrido de toda la red o trama del universo, explica Adolfo. Claro que, como los occidentales suelen considerar a estas teoría metafísica como algo propio de la mitología oriental, son muy pocos los que buscan en este camino algo mas que un orgasmo. De hecho, un buen orgasmo es todo un desafío para nuestra sexualidad distorsionada, y requiere un gran esfuerzo personal conseguirlo. Por esta razón, muchas personas se detienen aquí, y no puedo calificar esto como malo. Han alcanzado un gran logro. Pero no es cierto que eso sea el tantra, al menos no todo. Al detenernos aquí, las reales metas tántricas no se logran y todo queda en el buen sexo y la vida placentera. Pero la realización es mucho más que el goce, aun cuando lo incluya. Exploradores eróticos La tradición tántrica considera a la energía sexual como la fuerza más poderosa del ser humano, y el éxtasis amoroso como una posibilidad de experimentar la reintegración con lo divino. De esta manera - señala Estela Guitián -,lo que Occidente apenas descubre hoy como postura sostificada como el sexo (despúes de haberlo reprimido durante mucho tiempo, o de confundirlo con el amor libre del hippismo de los años’60 o con la terapia sexualde la new age) fue cultivado en Oriente como ciencia y un arte que consiste en prolongar el punto más alto del éxtasis sexual. Los exploradores eróticos descubrierón que el acto de hacer el amor puede convertirse en un vehículo natural para acceder a estados elevados de conciencia en tanto se profundice en la intimidad de dos compañeros amantes.En el sexo tántrico no existen expectativas por los ‘resultados’ del coito:sólo importa el momento presente de perfecta y arminiosa unión. La sexualidad tántrica es meditativa, espontánea e íntima: busca proyectar la energía del orgasmo no hacia la disipación, sino hacia la expansión de la conciencia.Esto transporta la propia sexualidad desde el plano del

hacer hacia el del ser, enseñando a reverenciar al compañero y a transformar el acto sexual en un sacramento de amor, define Estela. Según nos recuerda esta instructora, la palabra éxtasis proviene del griego y significa salir de estar de uno mismo: Es el mismo estado que en yoga se denomina samadhi, pero para darse cuenta es preciso realizar un gran trabajo sobre el cuerpo. Hay una famosa frase de los Vedas que dice:’Todo lo que ésta aquí ésta en todas partes, y lo que no ésta aquí (en nuestro cuerpo) no esta en ninguna parte. Esto significa que quien comprende la realidad de su cuerpo comprende al universo. Y cuando lo hace se da cuenta de que la unión sexual es la máxima posibilidad que tiene el ser humano para experimentar la unión con el cosmo, Por eso el sexo es sagrado, y por eso el semen no debe ser derramado, ya que es la sustancia cósmica, la esencia que toda cosa tiene antes y despúes de ser manisfestada. En el texto clásico conocido como Shiva Purana se define al semen como cuerpo sutil del universo (la palabra semen viene de simiente, allí están las semillas de la vida): Shiva es el dueño del esperma, y en el lingman (pene),porta las semillas que con su fuego calienta para el Padre (Brahman, lo absoluto)”.El complemento de Shiva es Shakti, la energía femenina, centrífuga, dispersa. Y entre ambos, para que se atraigan, tiene que circular una fuerza que se denomina Kundalini. Esto significa ‘aquelloque tiene forma de serpiente’ y que no es otra cosa que la libido o lo que Reich llamó ‘ energía orgónica’’’,opina Estela Guitián. La Kundalini tiene polaridad femenina. Para la tranta la que genera el deseo es la mujer: En la relación tántrica ella puede tomar la iniciativa, expandir lo que podríamos llamar su polaridad masculina, y el hombre puede relajarse, entregarse, y dejar que aflore su polaridad femenina. Con ello el hombre no pierde su mascunilidad, ni la mujer su femineidad. Simplemente expanden su potencial para incluir su polariad. Un mantra tántrico dice: Cría a Shakti: ese deseo purifica. Es decir: Shakti es conocimiento y sabiduría, y esa purificación otorga el conocimiento del cosmo. El culto del éxtasis- agrega- Estela- implica que hay que cultivar todos los momentos de gozo y placer en la vida, que pueden ser desde una puesta de sol, el amor por un hijo o un amanecer, por ejemplo. Pero el tranta pone a la sexualidad- no a la genitalidad, ni mucho menos a la genitalidad, ni mucho menos a la promiscuidad- como el don más alto. En el Shiva Purana se afirma: El sexo no le fue dado al hombre, no existe a los fines del placer, ni siquiera de la procreación, sino a los fines de que el ser humano conozca la inteligencia cósmica’. Un orgasmo lúcido Desde una óptica tántrica, la mayoría de los hombres no conocemos el orgasmo, porque confundimos orgasmo con eyaculación .Y éste no es sólo un problema de los varones: muchas mujeres promueven la eyaculación de sus parejas, y cuantas más veces mejor, porque lo consideran un signo de la virilidad de sus consortes y de su propio poder para complacerlos. La propuesta del tantra, en cambio, es llegar al punto maximo de exitación, y mantenerlo por un tiempo ilimitado: si el hombre es capaz de vencer esa barrera en donde el espasmo nervioso produce la eyaculación , será capaz de conocer el verdadero orgasmo, esto es, el orgasmo cósmico, absoluto.”En el Lingam Purana se habla de la cosmogénesis, de cómo se generó el mundo”,comenta Estela Guitián.” Allí se dice que la deidad masculina, Shiva, apareció manifestándose sexualmente, con su terrible falo erecto haciéndose alusión a su capacidad de mantener la erección luego de haber estado sumergido durante 4320 años en un trance ascético__la palabra asceta quiere decir ‘tornarse radiante’,es decir, si un hombre controla la eyaculación va a irriadiar energía, y la mujer también va a gozar mucho más.” Adolfo Federico agrega: En realidad, de lo que se trata es de separar el orgasmo de la eyaculación, de modo tal de poder tener un orgasmo lúcido, y así poder trabajar sobre el movimiento de las energías internas y nuestro recorrido por el universo. Los espacios que hay entre el espamo eyaculatorio y el orgasmo son alucinantes, y además son perfectamentes accesibles, no se trata de algo misterioso. Pero claro, habitualmente los occidentales no toleramos la tensión placentera que significa el orgasmo, y por eso caemos en la eyaculación: no toleramos el placer, y eso habla de nuestro grave estado como personas….. El verso del nunca acabar Antiguamente en Oriente existía la creencia de que si el hombre lograba contener su eyaculación diez veces, tendría un hijo varón, algo muy buscado en sus culturas patriarcales. Quizá la tradicción de controlar la eyaculación haya nacido a partir de eso, sugiere María Luisa Lerer, psicóloga clínica e investigadora en temas de sexualidad. Lo cierto es que el camino del tantra requiere todo un desarrollo corporal y espiritual previo, con ensueños dirigidos, relajación, meditación, y sobre todo, con ejercicios que incluyen la respiración. Porque la respiración es la gran vía reggia para sentir: cuando las personas se angustian o se asustan, dejan de respirar, dejan de sentir, explica María Luisa. La enseñanza tradicional del tranta establece dos estilos de práctica: el sendero de la derecha y el de la izquierda. Según algunos autores, el sendero de la derecha consiste en lograr el objetivo exclusivamente mediante el trabajo de la mente con la meditación, y el de la izquierda logra su meta mediante el desarrollo corporal, incluyendo la unión sexual física, asegura Adolfo Federico A su vez, el sendero de la derecha tiene dos divisiones, izquierda y derecha, según la deidad de meditación sea masculina o femenina; el de la también se divide en dos: el de la derecha para quien practica la unión sexual con su pareja, y el de la izquierda para quien lo hace con otra persona, usualmente asignada o aprobada por su gurú o maestro. Todavía hoy en el tranta conserva su carácter iniciático, esto es, debe transmitirse de maestro a discípulo. La manera lectura de un texto tántrico no produce realización alguna, por lo cual se requiere que un maestro introduzca en el arte, sostiene Adolfo. Para avanzar en este camino el cuerpo físico debe cultivarse con gran esmero, ya que se convierte en un templo para la experiencia sagrada. De hechos en los monasterios de Nepal se plantean toda una serie de requerimientos: capacidad para manejar las propias energías, claridad mental respecto de lo que se va a hacer y aptitud para meditar en forma prolongada (2 horas y 24 minutos como mínimo).Sin embargo, Estela Guitián desmitifica: Las técnicas que se usan para el control de la eyaculación en el tranta se practican también en las clases de yoga: cuando uno empieza a hacer contracciones del suelo pélvico, por ejemplo, se da cuenta

que esta manejando la energía sexual. En un sentido profundo tantra y yoga auténtico son las misma cosa. De hecho, si tuviera que dar una definición de yoga diría que es la disciplina espiritual que trabaja directamente con la energía sexual. Claro que para que comprender que la sexualidad puede ser una meditación, primero hay que saber qué es esta última, y la mayoría de la gente que practica yoga no lo sabe. Un entrenamiento tántrico implica armonizar las energías masculinas y femeninas que tenemos los seres humanos, para equilibrarlas. Una vez que están armonizadas, el desafío es unificarlas para conformar una energía más completa. Si tenemos electricidad positiva y negativa - ejemplifica-, hasta que no se juntan no se hacen luz, y si las juntamos fuera de contexto podemos generar un cortocircuito. Por eso en el trabajo con mis pacientes normalmente comienzo orientándolos hacia la depuracón de su sexualidad. En esta sociedad este tema es conflictivo por tradición, tanto desde un punto de vista religioso como social, y pese a que nacemos gracias al sexo, la unión sexual es algo impuro. Limpiando la sexualidad, simplemente, hay toda una serie de cosas que se aclaran en la vida de cada persona. Para eso hay que lograr que se pueda considerar a su sexualidad como algo tan sagrado como su personalidad, individualidad, su libertad" . Metafísica del Cachemira Centrada más sobre la practica que sobre el intelecto, la tradición tántrica ha desarrollado, sin embargo, un sistema metafísico y cosmológico extraordinariamente elaborado, el del shivaïmo de Cachemira, o Trika, que conoció su apogeo entre los siglos IX y XII. Según la visión india del mundo – ya sea tántrica ó védica -, la conciencia precede la materia, el pensamiento precede la forma y las manifestaciones. Perfeccionado a través de los tiempos por poetas, filósofos y yoguis, el sistema Trika describe las diferentes etapas (atemporales) de la manifestación desde la conciencia primordial, trascendente, hasta la materia inerte. Shiva, ser absoluto, conciencia no manifestada de la cual todo procede, es exterior a la existencia, a los mundos que inventa. La conciencia es neutra, no activa (de ahí ciertas representaciones que muestran a un Shiva pasivo, parecido a un cadáver, mientras que arriba de él se encuentra Shakti, la energía primordial que es toda acción). Es ser sin sustancia, ni duración, ni espacio. Está más allá de todo lo perceptible y de todo lo concebible. Incognoscible (inclusive por él mismo) , es gracias a Shakti, su poder de manifestación, que Shiva va a dar nacimiento a los mundos. Sin ella, reducido a su pura luminosidad, no podría tener conciencia de sí. Shiva y Shakti, el dios y la diosa, conciencia y energía, son pues complementarios e indisociables, como el fuego es indisociable de su poder de quemar. Es por medio de un juego libre que la pareja Shiva-Shakti da lugar al despliegue y repliegue del universo. Para manifestar la multiplicidad de las cosas que origina, oscurece su plenitud y se escinde en dos: sujeto cognoscente y cosa conocida; primera dualidad de la cual se desprenderán todas las otras. De la esfera de la energía a la esfera de la ilusión, y de ésta a la esfera de la naturaleza, la escuela Trika enumera así treinta y seis Tattvas, o principios fundamentales, que van desde lo no manifestado a las manifestaciones más densas: el psiquismo, las cinco facultades y órganos de los sentidos, las cinco facultades y órganos de acción, las cinco cualidades (sonora, tangible, visible, olfativa, sápida) y, finalmente, los cinco elementos. El papel que asigna la escuela Trika a los seres vivos es el de ser testigos. Como espectadores del juego divino de la creación. Dado que la conciencia es la esencia misma de todos los aspectos de lo creado, la vía de retorno propuesta al ser humano no es más que la utilización de los sentidos, a los fines de comprender nuestra verdadera naturaleza: esa conciencia pura, que el oscurecimiento de la manifestación nos impide percibir. Estar presentes El arte amatorio tántrico abarca desde el perfeccionamiento del encuentro sexual convencional, cuya finalidad es desarrollar una libertad sexual no conflictiva, hasta el desarrollo del amor tántrico universal y espiritual, con todo el despliegue de energías que esto implica. El entrenamiento incluye sensibilización, descubrimiento del propio placer (autoerotismo), contacto (caricia, beso, masaje sensual) y acercamiento amoroso (seducción, ratar al otro como un par),sintetiza Adolfo Federico. También abarca la elección de la pareja, métodos para el control eyaculatorio, para multiplicar la potencia orgásmica, meditación, manejo del cuerpo, la mente y la respiración, la energía vital y su flujo interno; involucra la activación de los chakras o centros de energía ancestral y arquetípica de Kundalini. La intención es lograr un estado amplio de conciencia partiendo de una cópula generadora del más intenso orgasmo, la unión sexual entre personas que se respetan como deidades, y el logro espiritual de comunión cósmica. Cómo preparar un encuentro tántrico La ceremonia tántrica no se da naturalmente: hay que prepararla. La pareja debe comprar sus frutas preferidas, ciertos condimentos, agua y vino, decidir cómo quiere iluminar el cuarto, cómo perfumarlo y adornarlo, disponiendo lugares donde acostarse, donde sentarse, y algún otro elemento que parezca interesante incorporar. Al empezar la ceremonia los amantes comparten los alimentos y la bebida con moderación, y hacen un brindis por la mutua felicidad. Cuando se da el encuentro, lo fundamental es relajarse: la relación tántrica no tiene que ver con producir, sino con estar, simplemente. Los amantes pueden comenzar haciendo ejercicios de descarga, de relajación, algún ensueño dirigido, y luego, lentamente, quedar tendidos uno cerca del otro y dejar que los cuerpos se busquen, sin esperar ningún resultado. También pueden darse alabanzas mutuas y decir un mantra, para limpiar la mente y poder concentrarse en lo que están haciendo. Lo importante es estar presentes: tener con la otra persona un encuentro más allá de los resultados, de la performance de ambos, que permita la sacralización de la unión amorosa. Ejercicios Gimnasia Vaginal En la India las mujeres son entrenadas desde chicas para ejercer el control vaginal: trabajan los

músculos no solamente del suelo pélvico sino también de todo el cuello de la vagina, para estar en condiciones de reproducir volunatariamente el movimiento ondulatorio del orgasmo. El siguiente ejercicio se realiza fuera del contacto sexual y sin excitación erótica, reemplazando al lingam (pene) por un objeto cilíndrico apropiado. Muchas mujeres utilizan un vibrador de los que se venden en los sex-shops. Si el yoni (vagina) está demasiado seco, humedezca el sucedáneo del lingam con un gel ginecológico de venta en farmacias (nunca con grasa). Con el cilindro insertado en la vagina, sienta los músculos y concéntrese en ellos. El ejercicio debe hacerse acostada, de espaldas. Luego contraiga al máximo los dos esfínteres anales para apretar fuertemente el lingam. Mantenga esa contracción, que implicará cada vez más músculos de la región del ano y genital, como mínimo sies segundos, sin respirar y con los pulmones vacíos. Luego reinspire y relaje esos músculos. Después de tres ó cuatro respiraciones normales, haga otra vez mula bhanda, reteniendo la inspiración, pero esta vez con los pulmones llenos. Repita el ciclo a voluntad. En el límite Para alejarse de la zona límite y evitar la eyaculación hay que distender voluntariamente los dos esfínteres y el músculo elevador del ano. Para ejercitarse, preferentemente durante una erección, hay que contraer al máximo estos músculos, hasta que un temblor recorra el espinazo. Luego hay que distenderlos, lo cual disminuirá la tensión en el pene. Después hay que volver a contraer los músculos durante algunos segundos, y distenderlos de nuevo. Acentuando la fase de distención y prolongándola, la erección se debilita y termina incluso por desaparecer. Cómo observar la satisfacción femenina Una vez, Huang Ti quería averiguar en detalle cómo dominar el tercer principio del Tao del Amor. Se dirige a su principal consejera y le pregunta: Huang Ti: "¿Cómo debe un hombre observar los deseos y satisfacción de su mujer?" Su Nu: "Existen diez indicaciones. Un hombre debe observar y saber como surgen. Las diez indicaciones_son: Sus manos de Jade le sujetan la espalda, con la parte inferior de su cuerpo en movimiento. La mujer hace sobresalir su lenga y le besa, intentando estimularle. Esto indica que ella está fogosa. Su fragante cuerpo se halla en posición supina, sus miembros están estirados, sin movimiento, y respira muy fuerte a través de la nariz. Esto indica que desea que él prosiga su empuje. Abre las palmas de la mano para jugar con el martillo de jade de dormir del hombre, al cual da vueltas. Esto indica que está hambrienta de él. Sus ojos y cejas parpadean y su voz emite sonidos guturales o palabras alegres. Esto indica un grado sumo de excitación. Emplea sus dos manos para cogerse el pie y abrir ampliamente su puerta de jade. Su lengua sobresale como si estuviese semidormida o embriagada. Esto indica que su vulva ansía un empuje ora profundo, ora superficial, que luego se hará más vigoroso. La mujer extiende sus pies y los dedos del pie e intenta retener el martillo de jade masculino dentro de ella, pero no está segura de qué modo desea que él la empuje. Al mismo tiempo, emite murmullos con voz ahogada. Eso indica que está a punto de llegar la marea del Yin. De repente, averigua lo que desea y tuerce un poco su cintura. Transpira algo y al mismo tiempo sonríe. Esto indica que desea que él aún no acabe, pues todavía desea más. La dulce sensación está a punto de alcanzarle y su placer va en aumento. Su marea del Yin ha llegado. Aun sujeta con fuerza al hombre. Esto indica que aún no está satisfecha del todo. Su cuerpo está cálido y sudoroso. Sus manos y pies se relajan. Eso indica que ahora está ya satisfecha por completo. Fuente: Jolan Chang, "El Tao del Amor y del Sexo" El secreto del sexo tántrico Hacer el amor puede ser la mejor forma de ver la “luz”. Probá con estos trucos eróticos, ideales para prolongar el placer y llegar a un orgasmo absolutamente sublime. Laura Ordóñez. Inspiradas por el éxito sexual de estas ancestrales enseñanzas amatorias(¿ quién no lo estaría?), en Cosmo decidimos armar nuestra versión del Tantra. Y acá te presentamos un programa pasional totalmente actualizado, en cuatro pasos imperdibles (más un plus de clásicos movimientos tántricos) para que haya un antes y un despúes en la historia de tu cama. Llamá a tu chico y alístense para este viaje hacia la luz erótica. Paso 1: Prepará el terreno El Tantra consiste en ir poniéndose a punto de a poco para llegar al Gran Momento. Así que empezá calentando la carretera hacia el Nirvana y creando un ambiente que conduzca a este paraíso del sexo espiritual.La clave está en diseñar una especie de nido cálido en tu casa, para que actúe como escenario de tus encuentros sexuales. Si no tenés tiempo suficiente ni una habitación libre para dedicarla en exclusiva a esta actividad tan placentera, te sugerimos colocar algunos pañuelos sobre las lámparas, encender velas, desconectar el teléfono y meter bajo llave los papeles, archivos y libros que puedan distraerte. Aseguráte de que el cuarto esté lo suficientemente tibio ( van a estar desnudos durante algún tiempo, así que anulá cualquier tipo de corriente de aire molesta) y recién entonces perfumá el camino hacia el amor. Según la filosofía tántrica, los aromas sueltan ondas que fortalecen tu sexualidad. Nada mejor que encender una vela aromatizada o un par de inciensos que le suban el volumen a tu libido (musk, sándalo y jazmín son particularmente ardientes). Cuando ingresen a este templo, ambos querrán entregarse al placer de inmediato. Pero afuera las manos: antes de ir al punto, suban mas la temperatura, sincronizando la energía sexual de los dos. Trucos tántricos de cosmo: la cuchara erótica. “Pónganse en la tradicional posición de la cucharita y envuelvan con los brazos al otro”, explica Kenneth Ray Stubbs, autor de El Tantra esencial.” Presten atención al ritmo de la respiración del compañero y comiencen a inhalar y exhalar gradualmente al mismo

tiempo. De ese modo, entrarán en contacto con el lenguaje corporal de su pareja y lograrán una mejor comunicación. Una vez que estén sincronizados físicamente, el paso siguiente consiste en unirse espiritualmente. Sí, sabemos que suena un poco raro, pero sólo significa que deben ofrecerse atención absoluta, procurando no atender a otras cuestiones ( como el estado catastrófico de tus rulos, la factura del gas que está por vencer o el informe que tenés que entregarle mañana a tu jefe). El enganche visual: siéntese cruzando las piernas en torno de la otra persona y mírense a los ojos durante uno o dos minutos.”La primera vez que lo intenté con mi novio, no podíamos parar de reírnos”, cuenta Mariángeles, de 27 años. “ Pero una vez que se nos fueron los nervios, nos súper compenetramos y perdimos la cuenta del tiempo. Mirándonos a los ojos alcanzamos un grado de intimidad que nos excitó mucho y nos llevó a un sexo muy intenso”. Paso 2: Apunta a las otras zonas erógenas Una vez “enchufados” ( sólo espiritualmente, por ahora) es tiempo de llevar ese lazo al terreno físico. Pero ojo: no te dirijas directamente a “esa” parte del cuerpo de tu chico. Te proponemos tocar, acariciar y pasar tu lengua por cada poro de su anatomía, especializándote en las áreas extra-genitales que usualmente no reciben demasiada atención. Muchos hombres se sienten desestructurados cuando despertás sus zonas erógenas menos obvias, y esto es muy importante, porque dentro del Tantra uno de los objetivos principales es investigar nuevas sensaciones física y espirituales. Cristina, una artista plástica de 29 años, adora erotizar a su pareja pasándola por agua. “ Nos metemos en una bañera tibia y agregamos una pocas gotas de aceite de lavanda”, detalla.” Con pequeñas velas iluminando el baño, el ambiente parece casi tropical. Usando un vaso grande, le tiro agua tibia en su espalda, su cuello y su pecho varias veces. Después cambiamos y él hace lo mismo con mis hombros y mis pechos. Es muy suave y sensual”. El tantra tradicional aconseja que estos trucos para ponerte las pilas duren largas horas. Pero francamente, eso sólo tiene sentido si vivís sobre una loma tibetana y no tenés nada mejor que hacer. Nosotras te sugerimos pasar media hora con estos precalentamientos ( si querés más, estíralo el tiempo que desees), pero tu misión erótica consiste en estimular cada nervio de tu cuerpo para que eches chispas, así que seguí adelante. Trucos Tántricos de Cosmo: la búsqueda del fuego. Colocáte unas pocas gotas de aceite aromatizado en las manos y luego apoyálas sobre los muslos de tu chico, justo sobre sus rodillas. Comenzá a frotar lentamente ( como si estuvieras estrujando una toalla) y empezá a subir, para aumentar la tensión sexual. Cuando estés llegando al lugar en cuestión, trabajá sobre los músculos que están alrededor de sus genitales, pero no toques su pene. La ruta de las uñas. Lentamente, trazá números ocho con tus uñas, bajando por sus muslos y pantorrillas, hasta llegar al arco del pie. Usando mayor presión, apretá su ultra sensible tendón de Aquiles. Caricias en los oídos. Masajeá con suavidad su oreja, a lo largo del cartílago. Luego, dirigíte a la zona en que su oreja se conecta con la cabeza y, siempre manteniendo la lentitud, rozála con la punta de tu lengua. El plato caliente. Pásense cerezas o alguna fruta similar de boca a boca . También pueden tirarse algo de champagne y dejarlo burbujear en el cuerpo del otro antes de beberlo. Es básico incluir cada sentido- también el del gusto- en la seducción. Paso 3: Ingresá en el “sube y baja” sexual Ambos están que hierven con este” snack” erótico. Aquí es donde entra en juego el “mantra del Tantra”, encargado de subir y bajar la excitación. Alcanzarán un placer increíble por el simple hecho de erotizarse sin llegar al orgasmo. Cuantas más veces lo repitan, más tiempo van a durar y disfrutar de una gran tensión sexual. El secreto para que la luz no llegue demasiado rápido consiste en tomar un respiro cada vez que sientas que estás por llegar al orgasmo. Inmediatamente, detené lo que estás haciendo y focalizáte en tu respiración mientras enfrías tus zonas erógenas. Trucos Tántricos de Cosmo: la cascada. Esparcí lubricantes sobre tus manos y lleválas suavemente a sus genitales. Ubicálas en cada costado de sus testículos y, lenta y suavemente, frotálos en camino hacia su pene. Para que él pueda bajar las revoluciones y no llegar al orgasmo tan rapidamente, pedíle que haga lo mismo con vos, usando sus manos lubricadas para frotar tu hueso púbico y estimular tu clítoris. La serpiente. Muy lenta y cuidadosamente, estirá su pene con una mano hacia afuera de su cuerpo. Con el dedo gordo y el índice de tu otra mano, hacé círculos en la base de su pene. Repetí este movimiento la mayor cantidad de tiempo que él tolere sin llegar al clímax. El triángulo tántrico. Sentaté y abrí tus piernas, dejándolas algo flexionadas. Tu pareja debe introducir sus dedos índice y mayor dentro tuyo, hasta que sientas la presión justo detrás de tu hueso púbico, en el territorio de tu punto G. Ahí él debe hacer un suave ademán de “vení para acá” con sus dedos, mientras que al mismo tiempo , descansa su otra palma sobre tu abdomen, apuntando con los dedos hacia abajo y aplicándolos sobre tu clítoris( debería formar un triángulo con ambas manos). Paso 4: Alcanzá el Gran Ohmmm Confiésenlo: ya están más que afiebrados, no aguantan más y todos estos trucos los prepararon para un orgasmo fuera de este mundo. Pero no dejen de mirarse siempre a los ojos, para mantenerse unidos y prevenir un clímax demasiado acelerado. Y recién cuando ambos estén listos, alcanzá nuevas cimas de placer con una de las posiciones preferidas de cosmo: el tantra-x. Te contamos cómo tienen que colocarse: tu chico se sienta con las piernas cruzadas en la cama o sobre una alfombra ( tal vez tenga que apoyar los brazos detrás para no perder el equilibrio) y vos te arrodillás sobre su faldas ( pasando tus piernas por debajo de las de él, para no perder la estabilidad), sin dejar de mirarlo un solo segundo. Mientras te penetra, usá tus músculos- sí, esos que preparás durantes horas en el gimnasio- para algo útil. Subí y bajá lo más lentamente que posible. Mantené tu cuerpo muy pegado al de él y prestá atención a su respiración. Al mismo tiempo, tus manos están libres para ocuparte de tu hombre, y las caras están lista para el contacto visual……y los besos profundos. El balanceo sexual. Para que puedan colocarse en esta postura, primero vos tenés que acostarte de espaldas, con tu pelvis levemente alzada y apoyada sobre un pequeño almohadón o una almohada no muy alta. Tu compañero, entonces, levanta tus pies de modo que tus piernas envuelvan su cuello y tus rodillas prácticamente descansen sobre su pecho. Esta forma de penetración le permite a él controlar el ritmo y vos, mientras tanto, gozás mucho más porque estimula profundamente tu punto G. ¿Lista para intentar el camino del sexo tántrico? Por supuesto, que primero tenés que convencerlo a él. Pero en cuanto le cuentes un poco de qué se trata la cosa, seguro que te va a decir que sí de inmediato. No hay hombres que se resista a la experimentación en

materia erótica. Nuestros mejores deseos, entonces. Y que se haga la luz en tu cama. Donde está tu fuerza está tu equilibrio No existe nada inocuo en este mundo ni nada que sea absolutamente benigno, porque aquello que incluso es absolutamente saludable, en un exceso y en un momento inadecuado, se convierte en indeseable. Por lo tanto el Tantra, siendo permisivo y tolerante, no es bajo ningún concepto un "vale" para todo vale o todo es posible o haga Ud. lo que le de la gana, entendiendo de la vigilancia de ver desde tu dieta hasta tus pensamientos, desde tu sexualidad hasta tus rezos, que todo entre en un punto de equilibrio. Tienes que ver hasta donde la cosa te es buena y a partir de donde no te es buena. Por lo tanto la licencia para hacer sexo, licencia para comer o licencia para beber que se adhiere al Tantra no existe como tal dentro del concepto del Tantra. El que tú seas tú y tú seas el objeto del conocimiento, el medio por el cual has de adquirir ese conocimiento, no quiere decir que te puedas permitir todo, porque todo no te lo puedes permitir, porque tienes que conocer tu fragilidad para conocer tu fortaleza y donde tu creas que tienes tu fortaleza estas teniedo in situ tu punto débil. Porque ahí pondrás toda tu confianza, como aquel que pone toda su confianza en un órgano viendo que no le pasa nada cuando come, carga tanto que al final, toda la energía que absorbe ese órgano y cuando se enferma se enferma la totalidad con mas virulencia que si lo tuvieras delicado, que tendrías cierta prevención. Por lo tanto, donde tengas tu fuerza, esta tu equilibrio. El Tantra es un proceso por el cual expandimos nuestra energía, la energía de la mente, en la mente siempre, porque aunque salga algo de nosotros siempre revierte en nosotros, es un efecto boomerang que le llamamos "carpa". Yo doy, recibo; dependiendo de lo que doy, así recibo. Algunas veces, y esto más alla de un principio moral, pensamos que cualquier pensamiento negativo o cotilleo o actitud hacia una persona, aunque no sea conocida por esa persona, no nos involucra y no nos afectará porque no veremos la mano de esa persona que ha activado nuestra química, que hace que nuestros músculos se tensen y que nuestras defensas bajen. Esa agresividad que supertensiona, aún cuando sea muy sutil, nuestro sistema nervioso central, está haciendo que seamos nosotros la víctima del pensamiento negativo que pretende victimizar a otros, y no importa que otros lo oigan, no importa que tú les mires. Eres tú el que te estás comiendo la negatividad que estás mandándoles, nada sale verdaderamente de nosotros en su totalidad. Si mandamos flores, recibimos un baño de refresco y alegría en nosotros mismos, nuestros órganos son más tranquilos y más felices, más en su sitio, mientras que si estamos constreñidos y tensos, quien se está bebiendo la hiel y la mala adrenalina somos nosotros mismos. Esto, que nos vamos a olvidar dentro de un rato, seguro y seguiremos haciendo el toma y daca, es decir "que si no se enteran, no pasa nada..." es en realidad algo que superar desde el mismo momento. Si entendemos que "El Conocimiento se desprende de la mente, tiene como objeto la mente, se hace a través de la mente". Por lo tanto, ¿Qué es lo que libera el Tantra? El Tantra libera la energía que esta en la mente. ¿Cómo la puede liberar? Expandiéndola. ¿Qué es una expansión de la mente? El desarrollo de la armonía del cuerpo y la mente.

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