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SIGNOS DE LOS TIEMPOS1 SUMARIO: 1. Recuperación de un término antiguo; 2. Nueva perspectiva del Vaticano II; 3.

Líneas para una teología de los signos de los tiempos La atención constante a la historia y la relación del evangelio con ella hacen surgir, teológicamente, el tema de los signos de los tiempos. Signos de los tiempos es una expresión antigua; su origen evangélico remite a la necesidad que ha de tener el creyente de escrutar constantemente el mundo en que vive para poder comprender ante todo las expresiones positivas o negativas que se dan en él, verificar luego las orientaciones que asume y, finalmente, poder influir en él con la fuerza provocadora y renovadora del evangelio. 1. RECUPERACIÓN DE UN TÉRMINO ANTIGUO. La expresión aparece por primera vez en Mat 16:3 (Luc 12:5456). Más allá de la autenticidad o no del texto, que muy probablemente se resiente de una interpolación posterior, estamos frente a la dialéctica que opone continuamente Jesús a las exigencias de sus interlocutores: la necesidad de ver un signo como prueba de su divinidad. Como ya en 12,38-39, Jesús remite al "signo de Jonás", que será el único que hará comprender la realidad de su misterio. Aquí, sin embargo, recurriendo a un simple fenómeno meteorológico, el evangelista parece insertar una explicación ulterior que intenta destacar tanto el carácter absurdo de la exigencia que presentan a Jesús los "fariseos y saduceos" como su incapacidad para saber reconocer en él al mesías: "Por la tarde decís: Hará buen tiempo, porque el cielo se enrojece. Y por la mañana: Mal tiempo, porque el cielo se enrojece con sombras. Sabéis interpretar el aspecto del cielo, ¿y no sois capaces de interpretar las señales de los tiempos?" Se trata de una invitación a ser perspicaces, esto es, a saber estar dispuestos a mirar en profundidad, en lo más íntimo, la realidad, para poder así reconocer lo esencial. Se debe a la acción profética de Juan XXIII la recuperación del valor y del significado de esta categoría para la vida de la Iglesia y para la reflexión teológica. El sentido original del versículo de Mateo fue utilizado insistentemente por el pontífice con la intención de provocar a los cristianos a saber mirar los cambios del mundo contemporáneo para poder anunciar de nuevo el evangelio de Cristo de forma que pueda ser comprendido. En el documento de convocatoria del concilio Vaticano II, Humanae salutis, fechado simbólicamente el 25 de diciembre de 1961, se dice textualmente: "Haciendo nuestra la recomendación de Jesús de saber distinguir los signos de los tiempos, creemos descubrir en medio de tantas tinieblas numerosas señales que nos infunden esperanza sobre los destinos de la Iglesia y de la humanidad" ("AAS" 54 [1962] 5-13). Contra los "profetas de desventuras", siempre dispuestos a anunciar acontecimientos nefastos, como si el fin del mundo estuviera siempre acechando (cf Discurso de apertura del concilio, 11 de octubre de 1962), Juan XXIII proponía el optimismo evangélico para saber responder a los momentos de crisis de la Iglesia y de la sociedad con una renovada fuerza espiritual capaz de reconocer las virtualidades presentes en los hombres de buena voluntad y la acción constante del Espíritu.
R. FISICHELLA, “Signos de los tiempos”, en LATOURELLE - FISICHELLA, Diccionario de Teología Fundamental, Paulinas, Madrid, 1992.
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c) "(Los presbíteros) oigan de buen grado a los laicos. pueda la Iglesia responder a los perennes interrogantes de la humanidad sobre el sentido de la vida presente y de la vida futura y sobre la mutua relación de ambas. escrita pocos meses antes de su muerte. a fin de que. por inspiración del Espíritu Santo. El concilio. en este horizonte. este santo sínodo exhorta a todos los católicos a que. como una de las formulaciones más originales del concilio en su intención pastoral. Por orden cronológico. en el reconocimiento de las conquistas del saber. También Pablo VI empleó esta expresión en su primera encíclica. Ecclesiam suam. en muchas partes del mundo. En este texto se advierte que hay que "estimular en la Iglesia la atención constantemente vigilante a los signos de los tiempos y la apertura continuamente joven que sepa verificarlo todo y quedarse con lo que es bueno" ("AAS" 56 [1964] 609-610). no podía encontrar una solidaridad mayor con estos precedentes. mediante la cual se invita a los creyentes al compromiso por la unidad. no lleva esta expresión. Nótese que el texto oficial latino. sin embargo. es deber permanente de la Iglesia escrutar a fondo los signos de la época e interpretarlos a la luz del evangelio. el segundo. participen diligentemente en la labor ecuménica" (UR 4). 2 . b) "Saludando con alegría los venturosos signos de la época presente y denunciando con tristeza estos hechos deplorables el sagrado concilio exhorta a los católicos y ruega a todos los hombres que consideren con suma atención cuán necesaria es la libertad religiosa. "Signos de los tiempos" puede ser considerada. Al final de cada capítulo Juan XXIII proponía la lectura de algunos signos de los tiempos. en todas las traducciones oficiales de la encíclica. de forma que. En varias ocasiones aparece este término en los diversos documentos conciliares.Este mismo pathos puede vislumbrarse en la última encíclica de este papa. ya que son fundamentales para la comprensión de esta categoría y constituyen unos puntos muy útiles de referencia para su interpretación teológica. Es necesario por ello conocer y comprender el mundo en que vivimos. considerando fraternalmente sus deseos y reconociendo su experiencia y competencia en los diversos campos de la actividad humana. hasta encontrar en la Gaudium el spes su formulación oficial. con el nuevo clima que se estaba creando. sus esperanzas. sobre todo en la presente situación de la familia humana" (DH 15). acomodándose a cada generación. juntamente con ellos. quién sabe por qué misterio redaccional. que puede encontrarse. se pasa progresivamente a reconocer la presencia de signos externos que provocan a la Iglesia en dos frentes: el primero. En estos textos puede verse un continuo progreso en la enseñanza conciliar: partiendo de una perspectiva de vida interna a la comunidad cristiana. en el ámbito de la libertad religiosa. es fácil señalar el camino de los textos conciliares: a) "Como quiera que hoy. d) "Para cumplir esta misión. En este punto resulta útil mencionar algunos textos explícitos en los que aparece esta expresión. puedan conocer los signos de los tiempos" (PO 9). reconociendo los signos de los tiempos. se hacen muchos esfuerzos con la oración. sus aspiraciones y el sesgo dramático que con frecuencia le caracteriza" (GS 4). la palabra y la acción para llegar a aquella plenitud de unidad que Jesucristo quiere. de forma que se pueda anunciar el evangelio de forma comprensible. la Pacem in terris. especialmente en las relaciones Iglesia-mundo.

Aunque recuerdan la enseñanza de siempre. A los hombres y mujeres de este tiempo que buscan a Dios les ofrece su "compañía de la fe". Es una Iglesia "pobre" la que surge de estos textos. en constante y permanente camino en la búsqueda y adquisición de la verdad entera (Jua 16:13). que revela una perspectiva diferente en la que se inserta la Iglesia. 2. es fácil constatar cómo estos textos implantan. Por ello orienta la mente hacia soluciones plenamente humanas" (GS I 1). por tanto. la comunidad cristiana se autocomprende como sierva de la Palabra que se le ha confiado y que tiene la responsabilidad de transmitir en la historia. que le impulsa a creer que quien lo conduce es el Espíritu del Señor. La Iglesia necesita de modo muy particular la ayuda de quienes por vivir en el mundo. auscultar. Se deduce. Las siguientes observaciones pueden permitir un cuadro más global de la teología de los signos de los tiempos realizada por el Vaticano II. para recuperar la categoría del discipulado. junto con sus contemporáneos. movido por la fe. sabiendo que uno solo es el maestro. Y en el número 44 continúa: "Es propio de todo el pueblo de Dios. hay que señalar el cambio de lenguaje. ante todo en la reflexión teológica. Se ofrece a todos y a cada uno como compañera en la búsqueda de la voluntad real de Dios.. En efecto. a) Como primer dato. Cristo (Ma 23:10): "La Iglesia reconoce los muchos beneficios que ha recibido de la evolución histórica del género humano. a fin de ser capaz de leer atentamente los fenómenos humanos y las tensiones que se vienen a crear en la historia.Tras estos textos explícitos vienen otros muchos textos del concilio en donde es muy clara la referencia a los signos de los tiempos. de los cuales participa juntamente con sus contemporáneos. discernir e interpretar. mejor entendida y expresada en forma más adecuada". conocen a fondo las diversas instituciones y 3 . b) Para cumplir la misión recibida de Jesucristo. algunos principios que son básicos para la verificación del intento conciliar sobre las nuevas relaciones que ha de asumir la Iglesia frente a la historia humana y la actuación de los hombres en las diversas situaciones socioculturales. y por tanto del bien de la humanidad. las múltiples voces de nuestro tiempo y valorarlas a la luz de la palabra divina. sean o no creyentes. la Iglesia pide la ayuda de los hombres de su tiempo. aunque de forma implícita. pero principalmente de los pastores y de los teólogos. los signos verdaderos de la presencia o de los planes de Dios. Una breve ojeada a este punto podrá ayudar sucesivamente a la elaboración de una "teología de los signos de los tiempos" realizada por el Vaticano II. Hay dos párrafos de la GS especialmente importantes en este tema: "El pueblo de Dios. a fin de que la verdad revelada pueda ser mejor percibida. La fe todo lo ilumina con nueva luz y manifiesta el plan divino sobre la entera vocación del hombre. una Iglesia que ha perdido toda forma de presunción y arrogancia y que es consciente de que la verdad es búsqueda en común y que ella la posee sólo en la perspectiva dinámica de la escatología. NUEVA PERSPECTIVA DEL VATICANO II. la responsabilidad de una solidaridad con todos y la conciencia de un compromiso universal para la consecución de la salvación. Es una Iglesia que deja la perspectiva de ser maestra ante el mundo.. sabiendo muy bien que la acción del Espíritu que la guía actúa y se dilata también fuera de sus confines institucionales (LG 8). que llena el universo. procura discernir en los acontecimientos. por lo que nos salvamos todos juntos o no correspondemos a la misión que hemos recibido. con la ayuda del Espíritu Santo. exigencias y deseos. La Iglesia está.

No es preciso demostrar a cuántos años luz están estas palabras de las fórmulas de perplejidad y de condena del siglo pasado frente al "mundo" y el progreso. Nunca se habían oído en estos últimos siglos palabras tan claras y explícitas por parte del magisterio respecto al mundo y la ayuda que la comunidad creyente pide a todos. Si la condición de vigilancia es un deber evangélico para la comunidad. A1 emitir este juicio. cada vez más se imponen las formas de progreso y de técnica. El mundo y su historia se modifican y varían a la vuelta de pocos años. finalmente. que presenta al crucificado como lugar definitivo de la salvación. ya que intentan presentar aspiraciones y concreciones de ideales que son patrimonio común de la humanidad. Así pues. es igualmente una obligación para el no creyente. y olvidarlo significaría traicionar el espíritu del Vaticano II. la Iglesia. a la atención permanente ante las diversas situaciones de vida y las diferentes culturas que subyacen a los modelos de las sociedades. para que puedan quedar plenamente iluminadas y orientadas (GS 40-90). en cuanto que proviene del centro mismo de la revelación. ya que sólo así puede ser capaz de percibir la evolución de la historia y de la cultura y estar dispuesto a dar respuesta a los interrogantes que eventualmente tuvieran que surgir de ella. el evangelio. los logoi spermatikoi. el juicio estará siempre en el horizonte de la salvación. Así pues. se ven relacionados con un futuro como espacio y tiempo definitivo del cumplimiento de sí mismo y de toda la historia humana. los signos de los tiempos mueven a considerar seriamente el horizonte escatológico que caracteriza a la fe cristiana. de esta manera. ya que está llamada a comprometerse a leer los signos y emitir el juicio de Dios sobre ellos. 4 . En el horizonte de la  profecía que caracteriza a la comunidad cristiana. recoge cada una de estas expresiones en el escenario más omnicomprensivo de la palabra de Dios. los signos de los tiempos representan aquellas etapas necesarias para los que viven todavía la condición de peregrinos. y la información alcanza al mismo tiempo a pueblos muy distantes entre sí. mediante las cuales es posible vivir con vigilancia y con espíritu atento la espera del esposo que ha de venir. al ser la expresión última del amor del Padre. que suscita continuamente fuerzas nuevas para la realización plena de lo creado. la bondad de la creación en todas sus expresiones. En efecto. la Iglesia se ve provocada a desarrollar su acción profética. creyentes y no creyentes. Negarlo equivaldría a olvidar los honrados esfuerzos que se han realizado en este sentido. la comunidad creyente se aparta de los diversos "profetas de desventuras" y reconoce. tiene que ser anunciado y comprendido también en esas situaciones para que llegue a todos el mensaje de salvación. en su enseñanza. d) Ante los signos de los tiempos. ha vuelto a descubrir valientemente un nuevo modo de ponerse ante las culturas y la sociedad. c) La asunción de los signos de los tiempos obliga a la Iglesia. para capacitarlos a percibir más fácilmente la acción de Dios. tan apreciados por los padres de la Iglesia. igual que las conquistas positivas del hombre cuando están orientadas al bien de todos. e) Finalmente. en virtud de su pertenencia a la humanidad y de su competencia en el ámbito científico. que están colocados en el mundo y en el corazón de cada individuo. con estos signos.disciplinas y comprenden con claridad la razón íntima de todas ellas" (GS 44). Los signos de los tiempos pueden orientar entonces hacia una interpretación más universal y global del mensaje salvífico. todos. En cierto modo pertenecen a la pedagogía de la revelación puesto que pueden identificarse con aquellos gérmenes de vida. sin embargo.

prescindiendo de análisis propios de intereses privados. bien para favorecer el encuentro sobre el alcance de los signos antes de su interpretación. es tan cualificante que marca una piedra miliar en la marcha de la humanidad. esto significa que no todos los hechos pueden ser considerados signos de los tiempos.A través de la asunción de esta categoría creemos que el concilio favoreció ulteriormente aquel procedimiento de personalización de una apologética del signo que ya había iniciado con la Dei Verbum y la Lumen gentium. está llamado a leer los signos de los tiempos a la luz de la palabra de Dios (GS 11. por creyente entendemos al que está inserto en la comunidad cristiana y al que. de un pueblo o de una cultura. Recogiendo los diversos datos descritos con vistas a una "definición" de los signos de los tiempos que ayude a la comprensión del fenómeno. Así pues. su significado debe ser recibido por todas partes en su sentido más genuino. ya que llevan impresa dentro de sí la nota de la universalidad. en cuanto tales. 44) y a ver en ellos una presencia peculiar del Creador. 3. que los hace plenamente accesibles a todo tiempo y normativos para cada uno. fundamentalmente. éstos son los signos permanentes de la presencia de Dios. coherentes y fundamentales en favor de una promoción global de la humanidad. Acontecimiento es lo que constituye una etapa fundamental de la historia de todos. En la "definición" que hemos dada se distingue expresamente entre la lectura del creyente y la del no creyente. podemos decir que éstos son acontecimientos históricos que crean un consenso universal. Sin embargo. sino sólo aquellos que tienen la característica de ser acontecimientos. El creyente. en virtud de la fe. para permitir al creyente llevar a cabo una verdadera compañía de la fe sin pretensión alguna respecto al "otro"( Teología fundamental: destinatario). Por tanto. Para resumir la novedad de la enseñanza conciliar a este propósito. Tienen que expresar una característica de universalidad. por eso estos signos deben ser catalizadores de alguna manera. los signos de los tiempos están llamados a expresar el signo progresivo de unidad de los diversos elementos humanos que. en efecto. y el no creyente se orienta hacia la individuación de opciones cada vez más verdaderas. no deben estar sometidos a ningún prejuicio. Estos signos de revelación orientan a la historia escatológicamente y permiten la finalización del devenir histórico. Esta "definición" intenta sintetizar algunas ideas constitutivas para la identificación de los signos de los tiempos. Es un punto de referencia tan necesario que sin él no se alcanzaría una plena comprensión de la historia de un período. Por tanto. bien para subrayar más la nota de la universalidad de los signos que. Se habla ante todo de acontecimientos históricos. Son signos del tiempo para este tiempo. en fidelidad a él. bien. será llevado a identificar cada signo con las diversas manifestaciones del amor trinitario de Dios revelado en Cristo. Se dice además que se requiere el consenso universal. LINEAS PARA UNA TEOLOGIA DE LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS. finalmente. los verdaderos signos de los tiempos. por los que el creyente es confirmado en la verificación del obrar inmutable y dramático de Dios en la historia. decir que los signos de los tiempos son acontecimientos equivale a darles una dimensión epocal. podemos decir que hay dos datos que resultan determinantes: 1) Jesucristo es el signo fontal de la revelación. tienden hacia el bien de la humanidad. y la Iglesia es. su signo sinónimo. 2) Son igualmente signos de los tiempos todas aquellas aspiraciones de la humanidad que determinan el progreso y orientan hacia la adquisición de formas de vida más humanas. y por tanto. en el reconocimiento y en la lectura de los signos será llamado a realizar el mismo camino que el no creyente y 5 . en virtud de esto.

En varias ocasiones y de forma explícita. su lectura y su interpretación están muchas veces sometidas a ambigüedad. por otra. destaca a los pastores y a los teólogos. remiten casi intuitivamente a Dios y crean un consenso universal. 44). como principio teológico. entre ellos se reconoce: la santidad personal del creyente. hace referencia a la comunidad entera y. pero inmediatamente después explicita esta afirmación hablando de "todo el pueblo de Dios". hay que interpretarlos. Lo que hemos expuesto hasta ahora afecta principalmente a la descripción sobre la naturaleza de los signos de los tiempos. la tensión hacia formas de cultura más humanas y universales (GS 53-62). Para el no creyente. es necesario que su importancia quede confiada primariamente a las ciencias humanas. podría aplicarse aquí para su interpretación lo que sostenía Pablo VI en la Octogesima adveniens como método de lectura para los fenómenos sociales. puesto que tendrá que llegar a la interpretación cristológica y eclesial del signo. una relación entre un significante y un significado. como se ha dicho. Más en conformidad con la descripción de los signos de los tiempos que se ha ofrecido. se da una interpretación que. Consideramos que. Pero al actuar en compañía con el creyente.tendrá que caminar con él hasta el fin. que podrá desembocar en la cuestión sobre Dios y en la opción de fe cristiana. la Iglesia y la enseñanza del magisterio han manifestado su confianza en la ciencia y en los científicos (GS 15. a fin de que la verdad única sobre el hombre y sobre la creación pueda ver finalmente la luz plena. probablemente en virtud de su ministerio y de su competencia. sin embargo. la búsqueda y la dinámica hacia la paz internacional (GS 7790). ¿Cómo es posible señalar los signos de los tiempos? ¿Y a quién compete su interpretación? El concilio había ya destacado algunos fenómenos particulares que. en cuanto que se destaca más a la comunidad particular. por tanto. el martirio como signo supremo del amor y de la coherencia con el ideal de vida (LG 42). Sin embargo. el intérprete cualificado de los signos de los tiempos tiene que ser la comunidad creyente. Leemos allí: "Corresponde a las comunidades cristianas analizar objetivamente las soluciones de su país. se les pide un reconocimiento preliminar de los fenómenos que crean consenso y que de suyo tienden a imprimir en la sociedad formas de vida más humanas. por una parte. Para una visión global del fenómeno es conveniente añadir algunas observaciones sobre el discernimiento de los signos. por sus características. parecen atestiguar la presencia de Dios en el mundo y pueden identificarse como signos de los tiempos. especialmente los "pastores y los teólogos" (GS 44). en la perspectiva de los padres conciliares. El concilio dice que el sujeto de la interpretación es la "Iglesia" (GS 4). los signos de los tiempos son ante todo acontecimientos históricos. esto significa que capacitan también al no creyente para aquel compromiso coherente. participan de la naturaleza del signo (Semiología. las aspiraciones profundas por la libertad religiosa (DH 15) y el respeto a la dignidad del hombre (GS 63-72). luego estará llamado a dar un paso más. ¿Pero cómo proceder en el reconocimiento y en la interpretación de otros signos que de vez en cuando propone la historia? Puesto que. Como puede verse. son. En cuanto signos. los signos de los tiempos podrán expresar las tensiones y las aspiraciones de los hombres hacia una forma de vida más humana. también el no creyente podrá verse provocado a una pregunta ulterior. si los signos tienen que crear un consenso. que atestigua la novedad del evangelio (LG 39-42). Todos estos signos. aclararlas a la 6 . I). Una vez reconocidos los signos.

los criterios de juicio. por otro tienen que sostener a la Iglesia en su camino hacia el encuentro con el esposo. por el pecado de todos. Pensamos. los signos de los tiempos se comprenden como tales. que expresamos con el lenguaje bíblico de: a) Glorificar a Cristo (Jua 16:14): los signos de los tiempos. respetando las funciones y los carismas de cada uno. y ciertos criterios específicos que caracterizan a la lectura cristológica y eclesial de los creyentes. tanto. b) Edificar la Iglesia (Ef 2:22): en cuanto que la comunidad creyente es mediación de la revelación. Los signos de los tiempos tienen que urgir a los creyentes a la construcción escatológica de la Iglesia. ya que forma con ella la única familia de Dios. Por tanto. juicio. constituye también su signo histórico permanente que percibe cada uno. las normas de acción" (OA 3). lectura. Puesto que los creyentes y los no creyentes están unidos en el reconocimiento. impiden el verdadero progreso y retrasan la acción de liberación global. en cuanto que son irradiación de la gloria del Señor. que pueden asumirse ciertos criterios generales en cuanto que expresan la intención de compartir en común. En unos pocos rasgos encontramos en este texto los principios fundamentales que determinan el modo de situarse ante los signos de los tiempos: reconocimiento. Del mismo modo que la comunidad reconoce los signos de los tiempos. de suyo. así también esa comunidad está llamada al reconocimiento de los anti-signos que. La presencia de los diversos carismas y ministerios que se dan para la construcción de la Iglesia encuentran en este horizonte su ambiente más vital. Pensamos en tres criterios. pero caminando "junto con toda la humanidad" (GS 40). es oportuno que una criteriología hermenéutica no anule la fuerza de este elemento. ya que toca a la comunidad. que. Pueden asumirse como generales dos criterios: el de la dignidad humana. que como tales tienen siempre el elemento de la positividad. Si por un lado los signos de los tiempos capacitan a la humanidad para formas de vida más humanas. Como expresión del amor y de la actuación de Dios. Por eso. ya que son reconocidos como formas que permiten a la Iglesia saber corresponder a las exigencias de la historia con la fuerza del evangelio. los verdaderos signos de los tiempos pueden reconocerse porque llevan dentro de sí esta dinámica de superación de límites y capacitan para el reconocimiento de la verdadera libertad. para anunciar ulteriormente la victoria de su muerte sobre toda forma de injusticia y de pecado. ya que con ella cada uno se pone en la condición de vivir una vida dignamente humana. vive la realidad que anuncia. para que a través de las diversas formas de participación en la vida de la humanidad pueda realizarse en su misión. El segundo momento que se debe poner en acto es el de la interpretación de los signos.luz de las palabras inmutables del evangelio. Por consiguiente. aplicar los principios de reflexión. y el de la justicia. que debe considerarse como el punto mínimo e indispensable del amor. cada uno de los signos tiene que volver a Cristo y tender a su gloria. tienen que encontrar su plena significación solamente en él. pero dentro de la comunidad y con la competencia específica de cada uno. que favorece el reconocimiento de todas las formas que suponen la libertad y la promoción de cada persona. interpretación. por. Bajo los criterios específicos es evidente que resulta más determinante la referencia teológica. toda la Iglesia local se hace intérprete de los signos de los tiempos. 7 . ya que tienden al progreso de la humanidad y de la comprensión de la verdad revelada.

Salamanca 1971. Salamanca 1989.. BIBL. no puede.. sigue habitando en medio de nosotros y viviendo con nosotros. Con la lectura que hemos presentado. en Miscelánea Comillas 49 (1991) 253-283. Roma 1983. de bueno y de verdadero en nuestra historia y en el mundo que formamos. 8 . encontrará su cumplimiento... Una teología de los signos. La atención a los signos de los tiempos es una tarea irrenunciable para la Iglesia y una responsabilidad para cada uno. sin embargo. Tratado de teología fundamental. en donde quedará definitivamente desterrada toda clase de muerte. POTTMEYER A.. lo creado. quedaría privada de algo esencial.c) Recapitular todo en Cristo (Ef 1:10): los signos de los tiempos tienen que orientar a los creyentes para que sepan mirar permanentemente hacia "los cielos nuevos y la tierra nueva". Es la palabra del Señor la que nos invita a ello: "Os aseguro que el que cree en mí hará las obras que yo hago y las hará aún mayores que éstas. O’COLLINS G. Signos de los tiempos. LATOURELLE R. carecerían para los creyentes de toda su fuerza de propulsión hacia la construcción del futuro. en "NRTh" 87 (1965) 29-39. la fe es testimonio de un trabajo coherente y continuo que dura toda la vida. los verdaderos signos de los tiempos abren a la plenitud de la realización cósmica. constituido por el acontecimiento mismo de la revelación: el amor trinitario de Dios. FÜSSEL K.J. La revelación: evento y credibilidad.: BOFF C. signos de salvación.. Panorama bibliográfico. surgen otras expresiones y formas de amor.. sin conocer el reposo del sábado. incluso después del acontecimiento de la encarnación. constituida por la muerte del Hijo. De la forma culminante de este amor. GONZÁLEZ CARVAJAL L. sin saber proseguir en la voluntad de suscitar nuevos signos. Segni dei tempi. los signos de los tiempos constituyen un desafío que la Iglesia lanza al mundo. Die Zeichen der Zeit als locus theologicus. para que este único signo permanezca como normativo y reconocible para siempre. Teología fondamentale.. Salamanca 1989. Los signos de los tiempos. en donde todo. esos signos tienen un significado ulterior: la presencia permanente de un Dios que.. con sus elementos de reconocimiento. en "FrZPhTh" 31 (1984) 259-274. Signes des tempes. en HFTh IV. lectura e interpretación. La capacidad de percibir y de poner nuevos signos de los tiempos estará en proporción con la capacidad de saber hacer revivir también para el día de hoy los tiempos mesiánicos de la presencia de Dios entre nosotros. Cristo y la Iglesia. Con ello se hace más inmediato el descubrimiento de todo lo que hay de bello. Brescia 1982. con ellos invita a vivir el presente histórico con toda la intensidad que posee. El reino de Dios está entre nosotros. que se detuviera tan sólo en su lectura. FISICHELLA. Si los signos de los tiempos tuvieran que detenerse tan sólo en la referencia inmediata o en la realización temporal. CHENU M. Zeiehen und Kriterien der Glaubwürdigkeit des Christentums.D. los signos de los tiempos pueden reducirse a su núcleo esencial. para los creyentes.. agotar la tarea de los creyentes de tener que crear continuamente nuevos signos a través de los cuales hacer visible la actualidad de la revelación. PIE-NINOT S. Pero. Por tanto. Por consiguiente. por estar continuamente atentos a las diversas situaciones de la vida. R. 373413 Quinzá X. Santander 1987. la historia y la humanidad en ella. La atención a los signos de los tiempos. porque yo me voy al Padre" (Jua_14:12). pero sin olvidar que la mirada ha de orientarse siempre hacia el futuro que está delante. Los criterios adoptados anteriormente exigen que los creyentes estén en disposición de mirar siempre hacia nuevos signos. Esto supone para cada creyente que no puede permanecer como espectador pasivo.

R. Fisichella 9 .