KAREL KOSIK Capítulo “Praxis” El gran concepto de la moderna filosofía materialista es la praxis.

Todo el mundo sabe qué es la práctica y qué no es, ya antes de cualquier filosofía. Entonces ¿por qué la filosofía ha hecho de algo tan evidente su concepto central? ¿O acaso la práctica ha debido convertirse en concepto filosófico a fin de disipar la ilusión de certeza que hace creer a la conciencia ingenua que siempre está bien informada acerca de la práctica y la practicidad, así como sobre la relación de la práctica con la teoría, y sobre la actividad práctica y el practicismo? A la conciencia ingenua la filosofía se le presenta como el mundo al revés, y tiene razón: la filosofía invierte "efectivamente" su mundo. En efecto, la pregunta filosófica quebranta la certeza del mundo común y de la realidad fetichizada de cada día en cuanto que cuestiona su "racionalidad". Con ello no se quiere decir que la conciencia ingenua no tenga contacto con la filosofía, o que se muestre indiferente hacia sus resultados. La conciencia cotidiana se apropia de ellos y los considera suyos. Pero, por no haber recorrido el camino de la filosofía, y llegar a las conclusiones de ésta sin esfuerzo, no las toma muy en serio y las considera obvias. Lo que la filosofía ha descubierto sacándolo de su encubrimiento, del olvido y de la mistificación y haciéndolo evidente, la conciencia ordinaria se lo apropia como algo obvio. En esta evidencia, todo lo que la filosofía ha vuelto visible, claro y perceptible, cae de nuevo en la anonimidad y en la oscuridad. Del gran descubrimiento de la filosofía materialista sólo queda, en su consideración acrítica, la idea de que la práctica es algo sumamente importante y que la unidad de la teoría y la práctica vale como el postulado más alto. Pero, por cuanta se ha desvanecido la pregunta filosófica originaria a cuya luz se hizo el descubrimiento, y lo único que queda en la idea es la importancia del principio, cambia el contenido mismo del concepto de la práctica y, a la vez, en diversas etapas, la unidad de la teoría y la práctica es entendida y realizada de manera muy peculiar. En el curso del análisis del trabajo, señalamos una de las modificaciones históricas a que ha estado sometido el concepto de práctica: la práctica ha sido entendida como "socialidad" y la filosofía materialista como doctrina de la "socialidad del hombre". En otra de esas modificaciones, la "práctica" se redujo a mera categoría, y comenzó a cumplir la función de correlato del conocimiento y de concepto fundamental de la epistemología. En ulteriores cambios la práctica fue identificada con la técnica, en el más amplio sentido de la palabra, y entendida y practicada como manipulación, como técnica operativa, como arte de disponer de los hombres y las cosas; en suma, como poder y arte de manipular tanto el material humano como las cosas. Paralelamente a las modificaciones sufridas por la concepción y la práctica de la praxis, cambiaron también, en consonancia con ellas, la concepción, el cometido y el sentido de la filosofía así como los conceptos de hombre, mundo y verdad. ¿En qué sentido, y de qué tradición intelectual, la filosofía materialista ha deducido la práctica como su propio concepto central? A primera vista puede parecer—y tal apariencia se "ha materializado" con frecuencia en opiniones expresas— que en este caso se ha atribuido significado filosófico y universalidad a una realidad generalmente conocida, o a una banalidad evidente. ¿Acaso no sabían los pensadores y hombres prácticos de todos los tiempos que el hombre es prácticamente activo? ¿Acaso toda la filosofía de los tiempos moderno no se ha formado (en consciente oposición a la

A esta concepción. bajo el sórdido aspecto del especulador. Su descubrimiento fundamental—que corresponde a la ciencia operativa de Bacon y a la moderna concepción de la naturaleza—es el concepto del hombre como ser disponible y manipulable. como industria y experimento. Sólo en ese contexto se comprende el significado histórico de Maquiavelo y el sentido del maquiavelismo. por su naturaleza es siempre moldeable. del puñal y del veneno. Sobre esta base se formula la concepción de la política como una técnica calculadora y racionalista. Pero Maquiavelo no fue un observador empírico. . como un modo—científicamente previsible —de manipulación del material humano. o en la reivindicación del significado de la teoría para la práctica. en los que ellos no habían pensado? ¿Es qué la filosofía materialista se ha limitado a reunir concepciones dispersas y aisladas de épocas anteriores acerca de la práctica como actividad humana. Maquiavelo ha entrado en la historia del pensamiento ante todo. como un profundo analista de la realidad humana. En la ingenua consideración periodística se juzga el maquiavelismo como la quintaesencia de la técnica del gobierno y se ve en él una incitación a la política de la astucia y la deslealtad. a la idea de que en el marxismo la filosofía queda suprimida y convertida en una teoría dialéctica de la sociedad. En la filosofía materialista la problemática de la praxis no puede abordarse partiendo de la relación teoría-práctica. parte de un aspecto históricamente determinado de la praxis. La desacralización de la naturaleza y el descubrimiento de ella como un conglomerado de fuerzas mecánicas. o contemplación y actividad. por ello puede ser objeto de una manipulación calculada y basada en la ciencia. como más tarde demostraría Marx. El cientifismo y el maquiavelismo son dos facetas de una misma realidad. la cual con respecto a la práctica se reduce a mera teoría y a factor auxiliar de la práctica. que se pone de manifiesto en la formulación de que saber es poder. marcha a la par con la desacralización del hombre. lo que en otras palabras significa que la práctica no es un concepto filosófico. así como a la "práctica" correspondiente. Este primado de la práctica sobre la teoría. sino una categoría de la teoría dialéctica de la sociedad. Hegel) no había formulado ya la idea de que los hombres actúan en la historia. mientras que el sentido y el contenido de la práctica en esa inversión se comprenden tan poco como en la antigua reivindicación del primado de la teoría. La proclamación del primado de la práctica frente a la teoría va acompañado del desconocimiento del significado de la teoría. como objeto de explotación y de dominio. en el cual la esencia de esta última se revela y se oculta a la vez en forma característica. en la que se descubre un ser al que se puede modelar y formar. como astucia histórica de la razón y mediante tal síntesis ha hecho de la práctica la base de la explicación científica de la sociedad? Con ello se vuelve. La práctica se presenta bajo la forma histórica de la manipulación y la preocupación o.escolástica medieval como ciencia v conocimiento que deben hacer de nosotros los "dueños y señores de la naturaleza"? ¿Acaso la filosofía clásica de la historia (Vico. o un sutil comentarista de los textos históricos. a la inversa. traducido al lenguaje correspondiente: un ser manipulable. que habían elaborado literariamente y universalizado la práctica corriente de los señores del Renacimiento o las acciones del mundo romano legadas por la historia. aunque por otro camino. y que de sus acciones derivan consecuencias y resultados. Kant. Descartes y la ciencia natural moderna). o. si se afirma el primado de la práctica y la actividad (Bacon. no le importa que el hombre sea por naturaleza bueno o malo. tanto si se proclama el primado de la teoría o contemplación (Aristóteles y la teología medieval) o. Tanto si es lo uno o lo otro.

que. En el capítulo anterior llamábamos la atención sobre la oscuridad conceptual de las definiciones de la práctica y del trabajo. ¿quién es el hombre. ha puesto de relieve el verdadero carácter de la creación humana como realidad ontológica. entendida como manipulación. lo que es humano o no humano no se encuentra ya predeterminado. Por cuanto que la realidad humano-social es creada por la praxis. puede hacerse la apología o la crítica de la "práctica". del producto y de la productividad. En la praxis humana acontece algo esencial. y cómo se crea esta realidad? En el concepto de la práctica. La problemática de la praxis en la filosofía materialista no se basa en la distinción de dos esferas de la actividad humana. en el curso del cual lo humano se distingue de lo no humano. La praxis se funde con todo el hombre y lo determina en su totalidad. y comprende y explica por ello la realidad (humana y no humana. la realidad en su totalidad). es decir. el trabajo era definido como práctica y la práctica. sino que posee en sí su propia verdad y tiene. o de la distinción entre practicidad y teoricidad. que no es mero símbolo de otra cosa.Ya sea desde el punto de vista práctico o desde el punto de vista de la teoría de semejante práctica. como ser que crea la realidad (humano-social). sino que es la determinación de la existencia humana como transformación de la realidad. en sus elementos característicos. pues esa distinción se basa en determinada forma o aspecto de la práctica. la realidad humano-social se presenta como lo opuesto al ser dado. y. ni tampoco surge de la forma histórica de relación práctica con la naturaleza y con los hombres como objetos manipulables. pero esta actitud —afirmativa o negativa—se mueve en la esfera de la pseudoconcreción. quedaba reducida al trabajo. del sujeto y del objeto. si la praxis es el modo específico de ser del hombre. La praxis del hombre no es una actividad práctica opuesta a la teoría. remite sólo a ésta. continuamente renueva y constituye prácticamente—la unidad del hombre y del mundo. sino que se determinan en la historia a través de una diferenciación práctica. el concepto de práctica constituye el punto culminante de la filosofía moderna. La práctica es. No es una determinación exterior al hombre: una máquina o un perro no . sino que se plantea como respuesta filosófica a esta cuestión filosófica. o sea. frente a la tradición platónicoaristotélica. sino que en ella y en la creación del hombre—como en un proceso ontocreador —se manifiesta la realidad. o en una tipología de las posibles y universales intencionalidades del hombre. La práctica es activa y produce históricamente—es decir. La existencia no sólo "se enriquece" con la obra humana. Ahora bien. y en cierto modo se produce el acceso a ésta. En este sentido. y por ello no puede descubrir la auténtica naturaleza de la praxis. como aquello que forma el ser humano a la vez que es una forma específica de él. por tanto. y no a la práctica en general. preocupación y disponibilidad. Tampoco es posible conocer la naturaleza de la práctica partiendo de la distinción entre hombre teórico y hombre práctico. la revelación del secreto del hombre como ser onto-creador. una importancia ontológica. al mismo tiempo. la historia se presenta como un proceso práctico. forma parte esencialmente de él en todas sus manifestaciones y no sólo determina algunos de sus aspectos o características. Le praxis es la esfera del ser humano. de la materia y del espíritu. qué es la realidad humano-social. en su esencia y generalidad.

Sólo la dialéctica del propio movimiento de las cosas transforma el futuro. su realidad humanosocial. un supuesto histórico. en la dialéctica del señor y el esclavo. el trabajo dejaría de ser parte de la praxis. en el curso de una lucha a muerte. con lo que potencialmente se hace posible la solidaridad entre ellos. de la objetivación del hombre. ¿de dónde viene al hombre el conocimiento de su futuro inmediato. es decir. sino como parte de la lucha por el reconocimiento. sólo en esta relación práctica se da la posibilidad de confrontar y. Sin ese aspecto existencial. configura su presente sobre la base de sus proyectos para el futuro. 2) la contraposición real al trabajo de los esclavos es el notrabajo de los amos. desvaloriza el futuro inmediato como falso o unilateral. El futuro es conocido por uno y otro pero sólo en su inmediatez. y. lo que sólo era posible sobre la base del trabajo. ni gozan al contemplar la belleza. y el trabajo de los esclavos se inserta realmente en la relación social entre señor y esclavo. qut no sabía nada de la muerte ni de la mortalidad y que.) no se presentan como "experiencia" pasiva. esperanza.tienen ni conocen la praxis. El hombre que prefiere la servidumbre antes que la muerte. pues. aunque los dos se empeñen en esta lucha a muerte. la praxis comprende también. Pero. en la creación del sujeto humano. El hombre sólo se libera en el trabajo servil en cuanto que: 1 ) este trabajo se desarrolla como trabajo de una pluralidad de esclavos. Cómo se produjo el cambio en virtud del cual el animal-hombre. por tanto. tal cambio se produjo en el curso de una lucha por el reconocimiento. Pero esa lucha únicamente podía entablarse si el hombre ya había descubierto el futuro como dimensión de su existencia. alegría. además del aspecto representado por el trabajo (aspecto laboral) un elemento existencial que se manifiesta tanto en la actividad objetiva del hombre. en el trabajo. se convirtió en el animalhombre que ve en ella el remate de su futuro y en el ser que vive por tanto bajo el signo de la muerte. La lucha a muerte no puede desembocar en la muerte. el adversario prefiere la esclavitud a la muerte—sólo porque ambos conocen ya el futuro y saben lo que les espera: la dominación o la servidumbre. y no de uno solo. como una defensa contra la mortalidad y su finitud. Así. ambos contendientes deben quedar con vida. ni se angustian ante la nada. no tenía miedo a la muerte. y el que arriesga su vida para ser reconocido como señor. en la cual los aspectos existenciales (angustia. miedo. 3) el trabajo del . mientras que el señorío aparece como un callejón sin salida. náusea. que le permite aceptar la lucha por su reconocimiento? La tridimensionalidad del tiempo como forma de su propia existencia se revela al hombre y se constituye en el proceso de objetivación. transformadora de la naturaleza y donadora de sentido humano al material natural. y reivindica como verdadero el futuro mediato. risa. Esta premisa de la dialéctica del señor y del esclavo es. sino que sólo descubre su mortalidad y su finitud sobre la base de la civilización. En este combate a muerte el hombre sólo deja vivo a su adversario—y. Ambos forman su propio presente y futuro sobre la base de algo que todavía no existe. por tanto. Lo mismo ocurre al señor. es decir. etc. son hombres que conocen ya el tiempo. a su vez. sólo la esclavitud es el camino viable y la ruta de la libertad. El hombre se somete a su (futuro) destino de esclavo o lucha por su (futuro) señorío sólo porque elige el presente en función del futuro. de su objetivación. como en la formación de la subjetividad humana. Según Hegel. Ni la máquina ni el animal tienen miedo a la muerte. de conocer la profunda diferencia de condiciones y de vida. El hombre no produce la cultura y la civilización. o proceso de realización dc la libertad humana. por tanto. en la que al principio no cabe esperanza alguna o previsión de que la esclavitud pueda tener fin: entra en su propio futuro como en la eternidad (o para la eternidad). sin embargo. El esclavo se vuelve esclavo en la conciencia servil. esto es.

entre la cultura y la naturaleza. en cuanto que nosotros los reproducimos espiritualmente. En la praxis se descubre el fundamento del verdadero centro de actividad. la teoría y la acción. ya que—de acuerdo con esas concepciones—el hombre en todas sus creaciones y manifestaciones se expresa siempre v únicamente a sí mismo y su posición social. por tanto. el proceso en el que se revela el universo y la realidad en su esencia. La praxis no es la reclusión del hombre en la idolatría de la socialidad y la subjetividad social. filosofía de la "cura" o preocupación) han recluido al hombre en una socialidad o en una practicidad concebidas en un sentido subjetivista. sino que está abierto a la comprensión del ser sobre la base de la praxis. Lo que en determinados momentos históricos se presenta como "impersonalidad" u "objetividad" de la praxis. La praxis es tanto objetivación del hombre y dominio de la naturaleza como realización de la libertad humana. En la praxis se realiza la apertura del hombre a la realidad en general. La libertad no puede surgir de la simple relación objetiva con la naturaleza. ¿Cómo se puede comprender la realidad.esclavo es vivido y comprendido como trabajo servil y existe como tal en la conciencia del esclavo. Mientras que las más diversas teorías del subjetivismo social (sociología del saber. El hombre no está recluido en su animalidad o en su socialidad. una realidad que existe independiente del hombre. es. crea también la capacidad de penetrar históricamente más allá de sí y en sí mismo. Pero esta reproducción espiritual de la realidad no puede ser concebida de otra manera que como uno de los diversos modos de relación humana práctica con la realidad. y qué relación mantiene el finito ser cognoscente con el resto del mundo? La comprensión de las cosas y de su ser. a la vez. Sin su elemento existencial. en cierto modo y al mismo tiempo. es decir. del mundo en sus fenómenos singulares y en su totalidad. Sin la creación de la realidad humano-social no es posible siquiera la reproducción espiritual e intelectual de la realidad. cuya dimensión más esencial es la creación de la realidad humano-social. Esta conciencia constituye un inmenso potencial revolucionario. la praxis es. antropologismo. La praxis tiene también otra dimensión: en su proceso. es decir. porque no sólo es un ser antropológico. entre el hombre y el cosmos. de una comprensión del ser. que impregna todo el ser del hombre. la teoría del conocimiento y la ontología. a la vez que proyecta en forma de objetividad (o ciencia) su situación subjetivamente objetiva. es decir de estar abierto al ser en general. y lo que la falsa conciencia presenta como la más propia practicidad de la práctica. es posible para el hombre sobre la . la filosofía materialista por el contrario sostiene que el hombre. sobre la base de la práctica y en la práctica como proceso ontocreador. en el cual se crea la realidad humana específica. sino la apertura del hombre a la realidad y al ser. sin la lucha por el reconocimiento. solamente es praxis como manipulación y preocupación. un ser antropocósmico. las cosas y los procesos en cuanto los "creamos". de la verdadera mediación histórica entre el espíritu y la materia. En el proceso ontocreador de la praxis humana se funda la posibilidad de una ontología. Sólo conocemos el mundo. la "praxis" se degrada al nivel de la técnica y la manipulación. se crea. La creación de la realidad (humano-social) es la premisa de la apertura y comprensión de la realidad en general. esto es. o sea. Como creación de la realidad humana. praxis en forma fetichizada.

y con su apertura al ser. en las que se funda la posibilidad del lenguaje y de la poesía. . y sobre la base de ella. El hombre no es sólo una parte de la totalidad del mundo: sin el hombre como parte de la realidad. el hombre —como ser finito— supera su propia finitud y se pone en contacto con la totalidad del mundo. de la investigación y del saber. el modo de abrirse esa totalidad al hombre. el hombre supera la clausura de la animalidad y de la naturaleza inorgánica. y sin su conocimiento como parte de ésta. En esta apertura. En la praxis. Pero la totalidad del mundo comprende a la vez.base del horizonte que se abre en la praxis. la realidad y el conocimiento de ella son simples fragmentos. y el modo de descubrir el hombre dicha totalidad. y establece su relación con el mundo como totalidad. A la totalidad del mundo pertenece también el hombre con su relación como ser finito con lo infinito. como un elemento de su totalidad.

Nre.) esté allí donde él señalaba mi lugar. la práctica masiva de la fotografía.S. pág. La tesis general que trataré de argumentar es la siguiente: los tres planos de significación relevantes en una cultura visual (perceptivo. agregado N. en las diferentes culturas. Cambio de los códigos sensitivos que repercutieron en los códigos del saber: la revaloración del cuerpo y de los sentidos en la experiencia cotidiana ha favorecido otra concepción del saber. Merleau Ponty lo expresa así: “Hay pues otro sujeto por debajo mío para quien exista un mundo antes de que yo (en tanto sujeto pensante. en cada caso. del saber y de la representación en una cultura visual Este ensayo. a saber. del sujeto y del objeto social. 4. diferentes comportamientos o funciones culturales. sea el trabajo. No voy a hablar de los códigos en tanto “actuantes” sino en cuanto “condicionantes”. sea el espontáneo o el reflexivo y teórico. 294). 1. París. en el proceso social. O sea: no se trata de describir y explicar el funcionamiento de un cuerpo de reglas en acción sino de justificar la necesidad de esas reglas dentro del marco institucionalizado por cada cultura y también su papel en la configuración simultánea. de los códigos del saber en la vida cotidiana según el contexto histórico. en tanto cuerpo de reglas que rigen. En el dinamismo de lo social las oscilaciones o conmociones que afectan a cualquiera de esas órdenes repercuten en los otros: Baste señalar algunos fenómenos casi recientes a modo de ejemplo: a. La movilidad de los códigos internos a nuestra cultura y sus diferencias . el duelo o la fiesta. a uno u otro plano de la experiencia visual. 1945. Desde los dos puntos de vista se descubre que existe un “saber” anterior a la reflexión. influyó de manera directa en la imaginería surrealista y ésta a su vez incidió de lleno en la retórica visual de nuestro tiempo. etc. Si los tres niveles se abordan separadamente es por una exigencia del análisis.Revista Tipográfica Nº 4 Los códigos de la percepción. A partir de todo ello no solo “representamos” sino que “vemos” de manera diferente. 2. la del cine. El desarrollo de esta tesis desemboca en conclusiones que exceden sus primitivos límites. el ocio. En cada época los diversos códigos culturales mantienen complejas interrelaciones. b. en cada caso. la de la publicidad u otras. Cambio de los códigos cognitivos que repercutieron en el plano de la representación: la interpretación de los sueños. Los une una dialéctica que los subordina o da primacía. sea la de la fotografía. En el mismo sentido se puede hablar de los códigos de la percepción y de su representación visual. 3. por parte de Freud. el consumo de cine y publicidad y su difusión multitudinaria por obra de la técnica. c. ya dado en la percepción misma y en el acervo cognitivo del cuerpo. permite comprender el por qué de las diferentes maneras de ver que tuvo el hombre en la historia y abre una inquietante perspectiva sobre la percepción y la representación visual. Usaré el concepto de código en un sentido laxo y general. ponencia de Nelly Schnaith al primer congreso de Diseño y Comunicación Visual Barcelona/Menoría. Este pensamiento cautivo o natural es mi cuerpo…” (Phenomenologie de la perception. Cambio de los códigos de representación que repercutieron en los perceptivos: la aparición del impresionismo o del surrealismo en la esfera del arte. representativo y cognitivo) están íntimamente vinculados entre sí. La experiencia me aconseja comenzar por la delimitación conceptual de los términos incluidos en un título.

diferenciados e identificables. 123). metafórico. Se trata de una operación de abstracción. hasta el punto de ignorar por completo lo que aparece ante sus ojos. La pintura y la gráfica oponen a lo visible “natural” –las comillas se explican más adelante– los visibles significantes culturales válidos. la descomposición de un universo continuo en elementos ópticos. (E. La organización de una óptica codificada implica. O sea que este espacio simbólico. A la naturaleza no se la puede imitar o “transcribir” sin primero despedazarla y luego recomponerla. Ese espacio simbólico es un espacio re-construido. La imagen producida es la actualización de esa labor gigantesca de la interpretación y codificación de la percepción empírica. al mismo tiempo. Esta desconstrucción permitirá la representación de un espacio simbólico o metafórico de formas delimitadas por la línea o el color. Cada cultura organiza su propia codificación a través de su propia manera de percibir y concebir el mundo. . En todo caso se lo podrá justificar como más o menos válido según su contexto de vigencia. no consciente. es también un espacio conceptualizado. En este encuentro se crea el espacio simbólico o metafórico. Designa más bien. Toda aproximación al problema de la representación debe partir del supuesto de que ningún artista puede representar “lo que ve” repudiando todas las convenciones. La superficie pictórica es el punto de contacto donde se encuentran la óptica espontánea. la convención. la construcción pictórica según una óptica codificada supone una operación previa. de belleza o de ratio analógica sino a una dialéctica operativa entre la imagen y las grandes convenciones que presiden cada cultura. Arte e ilusión. La cultura. Dice Gombrich respecto a la mímesis. Ese contexto se define por la relación entre los conceptos y valores que organizan una sociedad en un momento dado de su historia y los modelos icónicos. Gombrich. el conocimiento y a la interpretación. conceptual y cultural. el espacio representado en el cual se expresa el aspecto visual de una cultura. Y esto es resultado no sólo de la observación sino también de la experimentación incesante”. La formación de los códigos visuales: un trabajo de las culturas Una cultura engendra una iconografía cuando descubre la posibilidad de sistematizar la percepción empírica del mundo a fin de transponerla a un espacio de dos dimensiones. tanto temáticos como ópticos. ni tampoco adherirse a lo que obscuramente sabe. a la percepción. empírica y la óptica codificada. dentro del cual se estructuran y se transforman los códigos y sus mutuas relaciones. a la tradición cultural como marco de referencia implícito. “Convención” aquí no significa un acuerdo voluntario y consciente entre los hombres. La creación de un espacio representativo. que atiende a la transformación de sus propios códigos y al reconocimiento de la especificidad de aquellos que valen dentro de otros marcos culturales. que en ella se privilegian. Gustavo Gili. N. implica la postulación de un intento: el de desabsolutizar cualquier modo o método de representación que pretenda erigirse como único “verdadero”. o sea. Barcelona. 1979.respecto a los de otras culturas mostrará que la validez de una representación no remite a un concepto estático de verdad. visualmente representado. matriz de los códigos occidentales: “Nos engañamos sobre el carácter de la técnica de la mímesis si hablamos de mutación de la naturaleza. entendida como una convención última e irreductible. pág.

modas temporales. los esquemas referenciales previos. Hoy se está cada vez más convencido de que los hombres que pertenecen a culturas diferentes no sólo hablan diferentes lenguas sino que también habitan mundos sensoriales diferentes. en su versión ingenua. La presencia física del objeto pierde protagonismo ante el peso determinante en la imagen percibida. el empirismo positivista encarnó. en realidad. de una época. Lo que percibimos son menos objetos que significaciones y relaciones simbólicas. en su sentido psicofísico. por vías diferentes. Determinada forma de representar supone determinada forma de percibir. La experiencia.El espacio metafórico de la representación debe considerarse como una transacción entre espacio vivido. llámense pulsiones o representaciones inconscientes. Los códigos de la representación . que hay múltiples factores determinantes de la visión que remiten a su dimensión cultural y no a un ejercicio natural. los aprioris perceptuales estipulados o las motivaciones inconscientes inconfesadas. El objeto de la percepción nunca es un objeto en abstracto sino un objeto culturalmente coordenado. incluso sus cualidades no provocan efectos constantes porque suelen estar integradas en contextos diferentes. la intervención de múltiples aprioris. Baste preguntarse si lo percibido en una moneda es un círculo de metal. La “mirada” de los individuos es. de una tradición. a saber. formaciones o deformaciones profesionales. ideologías históricas. o sea. Sin embargo. La percepción resulta. no puede considerarse como un punto de referencia estable puesto que se inserta en un marco ya configurado por la cultura a la cual pertenece cada individuo que la vive. se contradicen o se interfieren en la hipotética simplicidad de un acto instantáneo e insensiblemente repetido: mirar. No se trata de un proceso especular. lo que el hombre corriente pensaba respecto de la percepción: la creencia de que la percepción es un acto “natural”. El acto perceptivo supone. Para comprender el aspecto visual de una cultura hay que tratar de comprender su carácter perceptual como condición previa. experiencia personal acumulada. diría la Gestalt). en nuestra tradición inmediata. por lo tanto se percibe dentro de un campo de significaciones (fondo. todavía no codificado culturalmente. La percepción es el pre-supuesto de la representación. o sea. Los códigos de la percepción De lo dicho se deduce que no hay experiencia sensible “natural”. en el cual se destaca como figura. Todos ellos se superponen. lo que en aquella creencia se omitía . La experiencia será captada según la diferente estructura de la rejilla perceptiva entre una cultura y otra. de factores visuales “ausentes”. supuestos culturales. por ende. en suma. La percepción no es un proceso pasivo sino activo. se concilian. La actividad del sujeto desplegada sobre el objeto rige la perspectiva de la percepción. tanto anticipación como recuerdo. la mirada de una cultura. En las últimas décadas tanto las teorías como las prácticas de la imagen han puesto de relieve. espacio concebido y espacio representado. estereotipos cognoscitivos. el objeto se percibe no porque está presente sino porque es seleccionado dentro de un vasto horizonte y según determinadas relaciones. El sujeto de la percepción nunca es una tabula rasa.

las relaciones. conviene preguntarse por la dinámica que. que la función del esquema o el estereotipo de cada representación particular es sostenida. como el Medioevo. por nuestra cuenta. 1973). hacia casi tres siglos después. según Gombrich. Parece que el rinoceronte de Durero. la movilidad de sus códigos internos. Oeuvres Gallimard. el arte de la perspectiva en el pensamiento. proyectado. el estereotipo. son ordenadas por ella y se vuelven posibles por ella. o sea. La perspectiva no es un esquema sino un código de la representación de lo visible que atiende al “efecto de realidad”. o sea: cualquier forma nueva debe asimilarse a los diseños y esquemas que un artista ha aprendido a manejar. a las apariencias. La información visual debe entrar en un esquema. sobre la inercia siempre sostenida de la tradición. en las cuales el estereotipo. por una invención revolucionaria. el puro esquema. en tanto abren un campo de búsqueda en als cuales siempre pueden revivir. el trabajo rebelde de la transgresión en el caso de la representación de imágenes. dentro de una cultura. y que poco reproduce al rinoceronte real. 414. Lo familiar es el más probable punto de partida de lo no familiar: una representación ya resuelta y socialmente aceptada siempre influirá sobre una sacada “del natural” hasta que los sucesivos ajustes impongan un nuevo estereotipo. sean graduales o revolucionarios. De lo que se trata aquí es como actúa. representaba la imagen misma de lo visible. desde el Renacimiento. dada la generalidad de sus alcances: el descubrimiento o la invención de la perspectiva. es el espíritu mismo de la actividad representativa lo que cambia: según Gombrich el esquema se vuelve un punto de partida para ensayar múltiples correcciones. en 1789. Después del Renacimiento. es el medio para hurgar en la realidad y luchar con lo particular. la representación. universales y abstractas.Es más fácil de comprender el carácter codificado de la representación. sin valores establecidos a transformar o atacar. fue el esquema modélico de todos los rinocerontes copiados “del natural”. desde entonces. como una especie de sintaxis de lo representable. cuya adaptación implica la solución de nuevos problemas que siempre demandan una cuota de trasgresión. (estereotipo) para ser representada y modificada. la del esquema y corrección. entre otras cosas. entre tradición y transgresión. Pero cabe agregar. Es lo que Gombrich llama el principio del estereotipo adaptado: se parte de lo transmitido. código de códigos en el espacio representativo occidental. según reglas matemáticas. (Cahiers. La “voluntad de forma” es más una “voluntad de hacer conforme”. I pag. Los motivos no proveen su información si no se saben apreciarlos dentro de una forma esquemática. la fórmula que resume esa transacción permanece entre lo repetido y la innovado es. las producciones de la cultura continúan valiendo después de su desaparición. Incluso cuando se las relega a un pasado ya sin vigencia. grabado en 1515. París. Lo principal. En ningún caso pueden producirse cambios. Con la perspectiva se reinstaura la aspiración del naturalismo griego: dar valor expresivo. Hubo época. lo circunstancial. En el orden de la reproducción icónica. dice Gombrich. impulsa cambios y transformaciones en el modo de representar. Esta fórmula resume el procedimiento de toda la historia de la ilustración gráfica. Así lo sugiere Valery: La sintaxis es. Pero el lento ajuste de esquemas y correcciones suele alimentar cambios cuantitativos que culminan en cambios cualitativos. La perspectiva se impone. Pero ahora se la representa en un espacio metafórico construido. de allí la perduración de su modo de representar. enmarcada en Occidente por las coordenadas del realismo. . Pero antes de abordar los problemas de realismo. lo accidental. El movimiento general de una cultura se produce en torno a un equilibrio estable o inestable según las épocas.

La imagen realista no codifica una imagen de lo real. la ilusión del proximidad o la distancia respecto al ojo. por paradoja de su propio efecto persuasivo. La representación naturalista sacrifica la función intemporal de la imagen. pág 87) Resumiendo: el problema del realismo es ofrecer una imagen no tanto clara como convincente. para codificar su aparición en el tiempo. más allá de la arbitrariedad de las convenciones. el realismo se convierte en el modo “natural” del representar. etcétera. cómo se produce la semejanza. 1971. que den la ilusión de lo real. el esquema inmutable de las cosas a que aspiraba el arte arcaico. una ilusión que. Madrid. la ilusión más perfecta de la semejanza. El realismo: código de códigos en occidente Hasta tal punto ha pesado en Occidente el realismo sobre los códigos de representación que todavía cuesta comprenderlo no como verdad exclusiva de la imagen representada sino como una actitud mental y cultural que condiciona un modo de relación visual con las cosas y un modo de representarlas visualmente: un modo de relación visual con lo visible y un modo de hacer visible. o sea. Para ello es preciso detectar cómo se produce esa ilusión por la cual la representación sustituye la realidad. supuesta esencia. se le asemeje hasta el punto de valer como sustituto. la ilusión de la profundidad o del volumen. Taurus. a saber. ¿A qué apunta la codificaci´øn de la mirada “realista”? A la búsqueda de signos. Dice Merleau-Ponty: La pintura quiere ser tan convincente como las cosas y pretende alcanzarnos como ellas: imponiendo a nuestros sentidos un espectáculo irrecusable. en tal momento de luz y de sobra. la del movimiento. En vez de comprenderse a sí mismo como un código culturalmente privilegiado. El criterio de semejanza ¿Qué significa que el signo icónico es semejante a su objeto? . que a lo que son. el mismo espectáculo que rivaliza con la naturaleza? (El. considerado como un medio natural y dado de comunicación entre los hombres. mirando el cuadro. la de las diferentes texturas de la materia. La prosa del mundo. metacódigo de los diferentes realismos. instauró la forma canónica de la semejanza entre la representación y su objeto. o sea el único que nos entrega lo visible en su verdad. de la luz y el brillo o de la opacidad. En principio ella se remite al aparato de la percepción.La perspectiva. en el límite. pictóricos o gráficos. ¿Acaso no tenemos todos ojos que funcionan más o menos de la misma manera? Y si el pintor supo descubrir signos suficientes de la profundidad y del terciopelo ¿no tendremos todos. lenguaje indirecto y las voces del silencio. desde la lejana invención de la mimesis por los griegos. sino su apariencia: debe crear una ilusión que se parezca al máximo a su objeto. Por tanto cabe hacer una doble consideración a su respecto: criticarlo como modo “natural” de representación y justificarlo como código privilegiado por nuestra cultura. Pero. termina por negarse como artificio ilusionista y se impone como modo de representación de la verdad de las cosas. Y el criterio de semejanza. la imagen realista. Para eso debe atender más a lo que las cosas parecen. es la piedra de toque que rige toda representación realista. Con otros términos: no se preocupa por el qué de las cosas sino por su cómo.

Aquello que se reproduce son elementos existentes en el modelo pero en tanto aceptados de antemano por la convención y como tal codificados. obsesionado por su propio pasado y por viejas y nuevas sugerencias del oído. con esta breve sentencia consuma Gombrich la crítica de cualquier código de representación “natural”. construye. en cada caso de representación icónicas. también para Eco intervienen los tres niveles de codificación que. En cuanto a Nelson Goodman apostilla la célebre frase de Gombrich con estos términos: “el ojo llega siempre ya viejo a su obra. sobre reglas precisas que seleccionan ciertos aspectos y eliminan otros.En su Tratado de Semiótica. según hemos señalado. discrimina. U. en cambio. Y lo explica así: en todos los casos la lectura de una imagen. Pero entonces ¿a qué remite la convención? Lo que cuenta. en cada caso. 1976) dirá lo mismo: La semejanza no es un criterio de las prácticas representacionales sino producto de las mismas. no es la relación entre imagen y objeto sino entre imagen y contenido cultural atribuido al objeto. Sean cuales fueran las discrepancias de filosofía entre estos pensadores todos coinciden respecto al punto de partida de la visión: el ojo llega a su ejercicio y a su obra cargado de un “saber”– . de allí que la semejanza sea un resultado cultural y no un efecto natural. Las transformaciones son reglas que establecen la correspondencia entre ese contenido culturalmente determinado y la convención gráfica que. Eco sostiene que el signo icónico. O sea que el criterio de semejanza está basado. desencadena un efecto perspectivo semejante. se entrelazan en la representación: el perceptual. ¿En qué consiste una transformación? En un proceso por el cual una convención gráfica permite transformar sobre el papel una convención perceptiva o conceptual. excluye. el gráfico y el conceptual. necesita el conocimiento de su clave. asicia. La semejanza debe ser aprendida. organiza. o sea. analiza. responde Eco. de la nariz. mediante una transformación de los estímulos visuales producidos por el fenómeno físico. pag 7-9). que pretende reproducir una supuesta experiencia no culturalizada de la naturaleza y de las cosas. Dicho con otros términos: el realismo de una imagen depende del grado de estereotipia que haya alcanzado el sistema de representación institucionalizado por la cultura y por el período histórico social. Los códigos del saber: no hay ojo inocente “No hay ojo inocente”. de la lengua. sea realista o no. Morleau-Ponty afirma que “la percepción misma estiliza” en el sentido de que no hay apertura a la realidad sin interpretación de la realidad. del corazón y del cerebro… El ojo selecciona. Por ende. Hackett Publishing Company. de los dedos. Indianápolis. Ante la imagen realista. traduce ese contenido. El sentido último de la convención es pautado por la cultura. Desde una postura nominalista Nelson Goodman (Lenguages of art. manejamos una clave implícita: el hábito y la práctica han vuelto los símbolos tan transparentes que no captamos ningún esfuerzo en nuestro trabajo de interpretación. La piedra de toque del realismo no es la cantidad o la calidad de la información ofrecida por la imagen sino la facilidad con que es provista y recibida. Por su parte. Para leer imágenes no habituales se requiere una clave explícita. clasifica. Nada se ve desnudamente o desnudo” (ibid.

Lo imaginario no es solo una secreción del arte. hace intervenir ciertos esquemas categoriales previos sin los cuales no sabríamos discernir en el flujo de la experiencia nuestras impresiones. Y. se infiltra subversivamente en las cosas adhiriendo a su realidad. que las intuiciones sin categorías son ciegas y las categorías sin impresiones. Klincksieck.designable en parte con acerbo ideacional y en parte como configuración cultural de la sensibilidad– que él mismo ignora en sus complejas facetas. ver. París. dado su mutuo condicionamiento. Hoy cabe preguntarse ¿es visible todo lo que vemos? O a la inversa ¿vemos todo lo que es visible? Las antiguas certezas respecto a la naturaleza de la percepción y de la representación visual se han convertido en interrogantes. Ahora lo evidente no es lo que mejor se ve. La evidencia (de videre:ver) ya no salta a al vista. Tales condicionamientos (convenciones. sea el de las ideas. prefigura la existencia cotidiana. Esto sugiere una consideración crítica del viejo truismo realista: “la realidad visible es lo que vemos”. 1976. numerosos pre-juicios –en su sentido etimológico más que moral– de orden personal. Ya decía Kant con memorable concisión. su percepción y su representación. un depósito cognitivo aluvional que. es también un examen de los parámetros que enmarcan lo real en tanto referente. en las diferentes épocas. sistema lingüístico. contexto geográfico o ecológico. En suma: toda lectura crítica que conmueva nuestro concepto tradicional. conocer. La dimensión imaginaria (lo que no es) entronca con el deseo y con utopía pero. Admitimos con escepticismo esa semejanza de la imagen con lo real que antes se daba por sentado. más aún. para cada sujeto histórico. Conclusiones La dialéctica que subtiende las relaciones entre los códigos permite afirmar. historia social y personal. sino lo que se está mejor dispuesto a ver: a mayor condicionamiento mayor “evidencia”. Pero el cuestionamiento de las creencias tradicionales respecto a la percepción y a la representación va mas allá de su marco estricto. después de Freíd. Al cuestionar la representación y sus relaciones con lo real y “verdadero” somos nosotros mismos los cuestionados como así también la realidad con la que creemos tratar. Dicho de otro modo: en la mirada inmediata ya se cuelan. Así se constituye. sino también del principio o criterio de la realidad socialmente instituido en tanto define. Por eso. culturales. que no se representa lo que se ve sino que se ve lo que se representa. Bajo este aspecto. aluvional y no sistemáticamente. afecta de rebote nuestro concepto de realidad. o sea. El examen del discurso humano. preguntarnos por lo “real” supone hacerlo por lo “irreal”. lo real. el de las imágenes o el de las palabras. pag 105): . vacías. inconsciente pulsional. en cada caso.II. dice Mikel Duffrenne (Esthetique et philosophie. del sujeto mismo. toda práctica representativa es conceptual. a saber. los cambios sociales. del sueño o de la locura. o representar. las revoluciones teóricas (hay un antes y un después del descenso de la Luna) los grandes descubrimientos (hay un antes y un después del desembarco de América) o las conmociones estéticas que replantean el estatuto de la sensibilidad (hay un antes y un después de las vanguardias de principios de siglo). los procesos históricos. histórico y cultural. desde siempre. lo imaginario y sus relaciones con la realidad. A ese saber de la conciencia corriente contribuyen. Se trata de un saber que anticipa o suple respecto a lo que efectivamente se percibe o se representa. etcétera) no sólo afectan la supuesta verdad de la representación del objeto sino la misma realidad del objeto y por ende. ya sabemos que habita en medio de lo que es.

históricos–. de una finalidad que aspira a instaurar un nuevo modo de percibir y de representar. un utopía que otorga espacio a los dos al tiempo que los desabsolutiza. en tanto capta la imagen en lo percibido y la independiza en lo percibido. Barcelona. Toda imagen. sea percibida o representada. a fin de preservar su apertura potencial contra el dominio de esquemas demasiado restringidos por el prejuicio. quizás deba substituirse por otra más acorde con nuestra época. culturales. supone en mayor o menor grado. pero también lo que una conciencia estructuralmente delirante produce. Un modo que postula no la unificación sino la multiplicación de los marcos de referencia –subjetivos. en el reaccionario que renuencia al izquierdista. léase “objetivas? ¿Acaso solo queda la salida del relativismo del escepticismo? La antigua utopía de lograr una objetividad en la percepción y en la representación que borrara al sujeto. aceptar los códigos como cuestionarlos. Porque para ver o representar mejor tan necesario es someterse a esquemas como liberarse de ellos. b) por el mundo. imaginar es una función. por la costumbre o por la represión. sino de un imaginario que bloquea en vez de abrir…” Y concluye que. aunque no se trata del mismo imaginario. proyecta o desplaza en el objeto. Nelly Schnaith. un poder alimentado: a) por el deseo mismo. Se trata en este caso. sociales. en el cura que quema la bruja. c) por el lenguaje. Septiembre 1987 . en suma.Que lo imaginario también actúa “en el rechazo y en la represión de lo imaginario. a fin de evitar el empobrecimiento tanto del objeto como del sujeto. ¿Debemos abandonar entonces cualquier esfuerzo por alcanzar una percepción y una representación fiables. en tanto produce fantasmas. el aparecer del objeto que se manifiesta en ella. en tanto capta la imagen en los signos que la suscitan o la fijan.

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