You are on page 1of 8

Historia de la Educación Física (Consideraciones Generales

)
Prof. Dr. Luis Alberto Linzmayer Gutiérrez Escuela de Educación Física Universidad del Bio Bio, Chillán 2009 “Solo los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla” Winston Churchill

Introducción La historia representa un acontecimiento sistemático del pasado. Provee un medio para evaluar e interpretar la trayectoria de las manifestaciones y desarrollo de la humanidad en la antigüedad y el impacto que tienen estos acontecimientos históricos en el presente. Conociendo lo que ocurrió en el ayer nos ayuda a tener una mejor visión de la realidad histórica de la actualidad. Por lo tanto, el estudio de los eventos que se llevaron a cabo en el pasado nos permiten ubicar nuestra época contemporánea en su apropiada perspectiva, de manera que podamos evaluar, interpretar, entender y explicar con mayor precisión el presente y tener una mejor idea de lo que puede ocurrir en el futuro. El conocimiento histórico, entonces, nos asiste en la evaluación de la situación histórica actual y en evitar que se repitan los errores del ayer. Por consiguiente, la historia no es otra cosa que el producto que aconteció en una época en el pasado, lo que en el presente esta ocurriendo y los posibles eventos futuros que deberá esperar la humanidad. Pero la comprensión de la historia no es posible si se limita a la descripción o narración de hechos acontecidos en el pasado. En la comprensión, se une al significado de los conceptos el dominio de las relaciones conceptuales que permiten inferir las relaciones causa-efecto en determinados fenómenos socio-culturales. Esta comprensión nos exige la búsqueda y desarrollo del dominio de conceptos que nos permita construir relaciones entre los diferentes sentidos y significados que ha tenido la Educación Física durante su proceso histórico, de tal manera que se pueda contar con un potencial explicativo de los fenómenos que involucra dicha área del conocimiento y que a su vez posibilite, en el futuro, modificar las tendencias tradicionales, creando nuevas y diversas formas de desarrollo y aplicación de los conocimientos referidos a la Educación Física. Relación Conceptual Para hacer posible la relación conceptual, es decir, para realizar un proceso mental intelectual que permita establecer vínculos entre conceptos, aún si fueran de raíz diferente, es necesario, primeramente, obtener un dominio conceptual de los significados de dichos conceptos. Esto quiere decir que para poder entender la relación entre Educación Física y Cultura Matríztica es necesario tener una idea de que son estos conceptos por separado (Educación, Educación Física, Cultura, Cultura Matríztica). Debemos averiguar primero qué son esos conceptos, que significan, porque existen, y cual es su importancia en la vida humana. A partir de ahí podremos elaborar la relación para comprender más allá del significado de las palabras.

La relación conceptual tiene por objetivo mostrar el nivel de dominio y conocimientos que se tiene sobre determinado tema. La calidad de dicha relación se mide considerando la coherencia y consistencia de los argumentos que en su dinámica explicativa van construyendo una secuencia lógica entre conceptos y significados aparentemente distintos, lo que permite ampliar la discusión sobre el tema elegido. Finalmente, esta construcción teórica debe permitir abordar el problema desde una nueva perspectiva, abarcando ámbitos que no habían sido considerados en un principio. A partir de estas nuevas concepciones podemos proponer diferentes alternativas de aplicación de los contenidos de la cultura corporal, considerando los múltiples campos de acción del profesor de Educación Física. En términos académicos se espera que un estudiante de Educación Superior demuestre dominar el significado de conceptos de su área de estudio, junto con la capacidad de analizar dichos significados relacionándolos con otros conceptos que constituyen la realidad individual, social y cultural del sujeto históricamente situado. Esto si se quiere modificar lo establecido por los paradigmas tradicionales. Si queremos modificar la manera como se tratan los contenidos de la cultura corporal, debemos entender como se han ido transformando los sentidos-significados de la Educación Física a lo largo de la historia.

Relacionando conceptos relativos a la Educación Física La Educación, como proceso permanente de crecimiento, cambio, producción y socialización de conocimientos, cuenta entre sus múltiples medios de expresión con una disciplina con características y contenidos propios, cual es la Educación Física. Este disciplina entendida como una pedagogía que se ocupa de los procesos de enseñanza y aprendizaje de los contenidos de la cultura corporal, se ve sometida a códigos simbólicos establecidos por la cultura hegemónica, lo que, muchas veces, limita su campo de acción al paradigma exclusivamente de rendimiento de capacidades biológicas y habilidades corporales. De esta manera, en los últimos tiempos, se ha visto una contestación a este paradigma buscando colocar la cultura patrimonial como elemento orientador de las clases de Educación Física, ya que en esta cultura encontramos la posibilidad de construir identidades y valorar lo nuestro. En estos nuevos procesos, la cultura Matríztica y sus diálogos sobre el respeto y efectividad, buscando equilibrar los roles de género y poder, se presenta como alternativa pedagógica al momento de elaborar una didáctica más humanizadora. En su proceso histórico la Educación Física ha manifestado un dialogo con los sistemas productivos del capitalismo, dando más importancia al tener que al ser, de ahí que en las clases el objetivo más importante sea la cantidad de ejercicio realizado (siempre referida a parámetros biológicos), no considerando las características socioculturales de los protagonistas, en este caso de los estudiantes que reciben dicho estimulo y posterior evaluación.

El estudio y análisis de la historia de la Educación Física proporciona los datos necesarios para primeramente comprender y posteriormente intentar no cometer los errores del pasado y para mejorar las practicas socio-pedagógicas del presente. Junto a eso, se hace necesario revisar los paradigmas que tradicionalmente han orientado los procesos de enseñanza aprendizaje de la Educación Física y proponer nuevas alternativas considerando que esta disciplina, como todas las del currículo escolar, son un medio para formar y transformar al individuo en un ser socialmente responsable y no un fin en si mismo. Por ultimo, cabe destacar que el paradigma hegemónico de cuerpo-maquina tiene más de medio siglo de soberanía en los planes y programas, incluyendo la educación superior, influyendo en la orientación pedagógica del currículo de Educación Física escolar, determinando la supremacía de “lo corporal” por sobre las otras dimensiones humanas. Para comprender mejor lo que ha venido sucediendo con la Educación Física, el profesor Dr. Jorge Pérez Gallardo manifiesta lo siguiente:
“Tanto la Educación, como la Educación Física en America Latina ha sido utilizada como una forma de adiestramiento y de transformación del ciudadano en un ser humano acrítico, obediente, sumiso y preocupado por el lucro individual. A pesar de que algunas corrientes educacionales promueven lo contrario, ellas no tienen el espacio para su desarrollo, dado preferentemente por la gran burocracia de cada país y por existir entre estos burócratas, personas con intereses en mantener, concientes o inconcientemente, los privilegios obtenidos por medio de elementos coercitivos, como en los periodos de las dictaduras militares. De esta forma trabajar por una educación libertaria, que dé autonomía y libertad con responsabilidad a los alumnos escolares, no es solo un anhelo, mas una necesidad, para poder conseguir un desarrollo que respete las características culturales de cada país. Dentro de esta perspectiva, la Educación Física tiene un lugar privilegiado para la formación de la ciudadanía consiente y responsable, cuando se sustenta en la vivencia y reconocimiento de los códigos simbólicos por los cuales se organizan las diferentes manifestaciones de la cultura corporal del movimiento”.

El concepto Hegemonía Este concepto permite ver el campo social como un campo de contestación y protesta, como un campo donde los grupos dominantes se ven obligados a recurrir a un esfuerzo permanente de convencimiento ideológico para mantener su dominación. Es precisamente a través de ese esfuerzo de convencimiento que la dominación económica se transforma en hegemonía cultural. Ese convencimiento alcanza su máxima eficacia cuando se transforma en sentido común. El currículo no es un cuerpo neutro, inocente y desinteresado de conocimientos. El conocimiento corporificado en el currículo es un conocimiento particular. La selección que constituye el currículo es el resultado de un proceso que refleja los intereses particulares de las clases de los grupos dominantes. La cuestión no es saber cual conocimiento es el verdadero, pero si saber cual conocimiento es considerado verdadero. La preocupación es con las formas por las cuales ciertos conocimientos son considerados como legítimos, desconsiderando otros, vistos como legítimos.

La cuestión importante es “por qué”. ¿Por qué esos conocimientos y no otros? Y para evitar que ese “por qué” sea respondido simplemente por criterios de verdad y falsedad, es extremamente importante preguntar: ¿Se trata del conocimiento de quién? ¿Cuáles intereses guiarán la selección de ese conocimiento particular? ¿Cuáles son las relaciones de poder involucradas en el proceso de selección que resultó en ese currículo particular? En los modelos tradicionales, el conocimiento existente es tomado como dado, como incuestionable. Y, si existe algún cuestionamiento, no va más allá de criterios epistemológicos estrechos de verdad o falsedad. Como consecuencia, los modelos técnicos de currículo se limitan a la cuestión de “como” organizar el currículo. A partir de ahí, se concede a la Escuela tanto el papel de transmisora y distribuidora de un conocimiento producido en otro lugar cuanto productora de conocimiento, sobre todo de aquello que se llama “conocimiento técnico”. El conocimiento técnico se relaciona directamente con la estructura y el funcionamiento de la sociedad capitalista, una vez que se trata de conocimiento relevante para la economía y la producción. Obviamente, esa producción se da principalmente en los niveles superiores del sistema educacional, esto es, en la universidad. Sin embargo, en la medida que los requisitos de entrada en la universidad presionan los currículos de los otros niveles educacionales, esos currículos reflejan el mismo énfasis en el “conocimiento técnico”. Es ese tipo de conocimiento que acaba siendo visto como teniendo prestigio, desconsiderando otras formas de conocimiento, como el proceso estético o artístico, por ejemplo. Se trata de más uno de los mecanismos por los cuales el currículo se liga con el proceso de reproducción cultural y social. Currículo y (es) poder – esa es la ecuación básica que estructura la critica del currículo. El currículo debe ser visto como una lucha en torno de valores, significados y propósitos sociales. El campo social y cultural está hecho apenas de imposición y dominio, pero también de resistencia y oposición. En suma, el currículo no puede ser comprendido y transformado si no hacemos preguntas fundamentales sobre sus conexiones con relaciones de poder. A partir de ahí, podemos reflexionar sobre la intensa presencia del currículo psicomotor y motriz y del currículo deportivo en las escuelas, hecho constatado por diversos investigadores. ¿Cuál es el sentido de tal dominio? Entendemos que una parte de la sociedad, la clase dominante, exalta tanto los valores intrínsicos al cientificismo e individualismo de la estructuración del currículo psicomotor, como los valores de autonomía, eficacia, competitividad y mercado implícitos en el currículo deportivo. Ese sector, por medio de fuertes constructos culturales como la televisión o Internet, la producción científica de las universidades y a la moda, se perpetua de forma hegemónica en el imaginario social, a través del currículo escolar. En ese sentido, los currículos de la Educación Física transmiten los valores de la clase dominante a la clase dominada, transformándolos en valores a ser seguidos, obedecidos y no cuestionados. Lo mismo se puede decir del “currículo saludable”. En este momento, es reforzado por un intenso discurso (también hegemónico) que responsabiliza a cada ciudadano, individualmente, por el cuidado con su salud. Esa perspectiva transmite tales valores a aquellas personas, sin los recursos necesarios, de encuadrarse en los paradigmas de un pueblo saludable.

De forma tan intensa, como la hace el currículo deportivo, los medios de comunicación refuerzan la idea de la conquista de la salud al alcance de todos. Así, el currículo se configura como agente de la hegemonía ideológica neoliberal.

Educación Física y Cultura Hegemónica Si la educación en general es la manifestación de una cultura hegemónica dominante, la Educación Física (tradicional) sería su máximo exponente al desarrollar contenidos exclusivamente foráneos (Básquetbol, Gimnasia, cheerleader etc.), fomentando a través de ellos actitudes de respuestas mecánicas a modelos estereotipados que son reproducidos sin ninguna reflexión. Si en los últimos 30 años no ha habido cambios sustanciales en las clases de Educación Física en las Escuelas, es signo de que tampoco ha habido cambios en la formación inicial de este profesor, ya que cabe suponer que lo que el profesional aprende en la Universidad es lo que desarrollará en el medio escolar. Desde aproximadamente 1970 se viene reproduciendo una Educación Física vinculada con los aspectos deportivos competitivos de la cultura corporal, con lo cual se crea en el colectivo psico-social la relación conceptual de Educación Física = deporte, excluyendo otras alternativas tanto o más pedagógicas que el propio deporte. Cabe suponer además, que las mallas curriculares manifiestan un énfasis en contenidos que son evaluados desde los dominios técnicos, disminuyendo o simplemente ignorando el dominio conceptual, dejando este dominio y el desarrollo de una actitud históricocritica a asignaturas de filosofía, sociología, educación, psicología, que muchas veces tampoco superan su orientación disciplinar, no realizando las relaciones conceptuales necesarias para comprender la Educación Física desde una perspectiva más holística, que permita al estudiante superar lo establecido y construir nuevo conocimiento. Esto nos obliga a repensar el valor educativo de lo que enseñamos y preguntarnos seriamente: ¿Para qué enseñamos? Y quizá más importante: ¿Para quién educamos? ¿Qué es lo que educamos? ¿Obediencia? ¿Sumisión? ¿Irreflexión? Es curioso, por decir lo menos, que le exijamos a nuestros alumnos que reflexionen sobre algún fenómeno cuando nosotros mismos NO lo hacemos o no vinculamos nuestro hacer con algo que esté más allá de ese hacer, mecánico y repetitivo. Pero, ¿qué hay más allá de ese hacer? La existencia humana se traduce en una constante búsqueda de significados y sentidos. Aquello que no nos significa nada, no nos interesa y lo que no tiene sentido nos aturde. Desde ese punto de vista cabe preguntarse: ¿Qué significados encuentran nuestros alumnos en las clases de Educación Física? ¿Cuál es el sentido de hacer lo que hacemos… de ser lo que somos? Si una acción no se traduce en una explicación, entonces difícilmente habrá comprensión, y, si no hay comprensión, no hay educación. Por lo tanto, si las acciones de la Educación Física (actividades) carecen de dicha explicación (significativa y con sentido), la persona no comprenderá porque y para que hace lo que hace.

Y, para que la explicación supere este dilema, debe ir más allá de la descripción mecánica del movimiento. La explicación debe coincidir con los significados y sentido de existencia del individuo que es intervenido (el alumno). Esto quiere decir que la explicación 1+1=2, no es suficiente para superar el dilema, porque muchas veces esta operación puede dar un resultado diferente, todo depende de qué estemos sumando. Todo esto sin olvidar que se entablemos el “movimiento” como eje central de las acciones humanas en la Educación Física, estamos reduciendo a ese ser humano al sometimiento de leyes físico-orgánicas, con lo cual se limita la expansión de las otras dimensiones de la sexistencia. “Preguntarse si sirve la educación Chilena, exige responder preguntas como: ¿qué queremos con la educación?, ¿Qué es eso de educar?, Para qué queremos educar?, y, en último término, a la gran pregunta: ¿Qué país queremos?” (Maturana, 1995, Pág.11) Estos cuestionamientos del profesor Maturana nos lleva, una vez que hemos decidido la pedagogía como profesión, a formular otras preguntas tales como: ¿qué tipo de mundo quiero vivir? ¿A qué le voy a dar relevancia? ¿Cómo podemos construir un conocimiento más comprometido con la condición humana? ¿Cómo podemos, mediante la Educación Física, colaborar en la construcción de un mundo más justo, más tolerante, más respetuoso de las diferencias, menos desigual? Cabe recordar que el problema histórico de la Educación Física, desde el punto de vista pedagógico, ha sido vincular (enfatizar) sus contenidos con el rendimiento de las capacidades biológicas más que con la integración y desarrollo de la persona humana en todas sus dimensiones. Es difícil que en una clase de nivel escolar se lleve a los alumnos(as) a reflexionar sobre sus vidas y/o sobre el sufrimiento de los demás. Las evaluaciones giran en torno a lo que el cuerpo del alumno es capaz de ejecutar y no a lo que el ser de ese mismo alumno es capaz de integrar como diálogo de su existencia en relación con los demás. Por lo tanto, se espera de esta nueva generación (Siglo XXI) de futuros profesores de Educación Física, un cambio en sus paradigmas, un cambio en la forma de utilizar la información, un cambio en sus actitudes. En definitiva un cambio que supere y mejore lo que hoy tenemos como clases de Educación Física en los colegios, y, como profesional un cambio en sus prácticas e intervenciones pedagógicas en el medio donde cada uno se desenvolverá. Esto es una invitación a desarrollar ideas, a enfrentar desafíos que están más allá de lo corporal. Es una invitación a dignificar nuestra profesión, colocándola (y colocándonos) al lado de cualquier otra área del conocimiento. La relevancia de los contenidos de la Educación Física, no está en el qué se hace sino en el porque y para que se hace; está en la apertura de las mentes de quienes dirigen procesos pedagógicos; está en la disposición de cada uno de nosotros de no conformarse con la ley del mínimo esfuerzo e intentar llegar a la comprensión y explicación del mundo, mediante las dinámicas relacionales que nacen a la luz de nuestras intervenciones profesionales.

Función de la Universidad
Extracto del libro Historia y Misión de las Universidades Autor: Máximo Pacheco, editora RIL, 1999

Finalidad Cultural: ¿Qué es un hombre culto? Según Max Scheller, “Culto ni es quien sabe y conoce muchas modalidades contingentes de las cosas (polimatía) ni quien puede predecir ni dominar, con arreglo de las leyes, un máximo de sucesos – el primero es erudito y el segundo investigador – sino quien posee una estructura personal, un conjunto de móviles esquemas ideales, que, apoyados unos a otros construyen la unidad de un estilo y sirven para la intuición, el pensamiento, la concepción, la valoración y el tratamiento del mundo y de cualquier cosa contingente a él; esos esquemas anteceden a todas las experiencias contingentes, la elaboran en unidad y las articulan en el todo del mundo personal”. Saber significa tener muchos conocimientos, ser culto, tener una formación espiritual propia. ¿Cómo podrá saber la Universidad cuando ha formado hombres verdaderamente cultos? Podrá saberlo analizando profundamente los objetos culturales y la formación espiritual que posean las generaciones que han recibido su enseñanza, tratando de determinar si pueden ellas de ostentar las relevantes cualidades del saber culto. Se desprende de todo esto, que entre los objetivos de la Universidad se encuentra el ayudar a la educación básica y media a superar sus procesos de aprendizaje, difundir el análisis objetivo y de tratamiento racional de los problemas, implicando la actitud de comprensión y diálogo. Otra finalidad es ayudar a elevar el nivel cultural del país por medio de una información cuidada y crítica sobre los diversos aspectos de la cultura y de la vida moderna. Los estudiantes La esencia del estudiante se puede expresar en la frase de Goethe: “Estudiante es el que realiza un esfuerzo constante”. El alumno universitario es aquel que ha aceptado libremente la obligación de trabajar para ser hombre/mujer culto y profesional eficiente. Vivimos una crisis moral de honda e incalculable trascendencia. El perfeccionamiento espiritual e intelectual ha sido dejado de lado y la mayor parte de los seres humanos vive una existencia angustiosa, sumidos en la acción y persiguiendo fines de orden utilitario. Y esta “enfermedad” ha contaminado a la juventud y, también, a la que debió haber permanecido inmune a tan grave contagio, a la juventud universitaria. Presenciamos hoy una crisis de vocaciones. Son pocos los que hacen algo movidos por un llamado interior que los impele a ello, casi todos piensan antes en lo que obtendrán – lucro u honores – como resultado de su propia acción. Y esto es fruto de una errada concepción filosófica: la de creer que el hombre vale por el cargo que ocupa en la sociedad y no por la forma como lo desempeña. Para cumplir con dignidad su elevada misión, el estudiante universitario debe esforzarse, en primer termino, por desarrollar sus facultades intelectuales, entregándose por entero al estudio con el fin de adquirir conocimiento, de rectificar y afinar su espíritu, haciéndolo capaz de conocer y asimilar los saberes, y de asegurarse la soberanía sobre sí mismo, por la atención, el método y la practica crítica.

Algunos conceptos y sus significados Profesor = aquel que profesa o enseña una ciencia Profesar = reconocer publicamente; confesar. Instruir = transmitir conocimiento; adiestrar. Educación = proceso de desarrollo de la capacidad física, intelectual y moral del niño y del ser humano en general, buscando su mejor integración individual y social. Pedagogía = Teoría y ciencia de la educación y de la enseñanza; conjunto de doctrinas, principios y métodos de educación e instrucción que tienden a un objetivo práctico; el estudio de las ideas de la educación, según una determinada concepción de la vida y de los medios (procesos y técnicas) más eficientes para desarrollar estas ideas. Pedagogo = del griego paidagogos (así se denominaba al esclavo que llevaba y traía a los niños de la escuela); paida o paidos = niños. Trascendente = Que trasciende del sujeto para algo que está fuera de él; que se eleva más allá de un limite o de un nivel dado; ultrapasa los limites de la experiencia. Transmisión = acto o efecto de transmitir; trabajo efectuado por un transmisor, radiodifusor o telegráfico. Transmitir = enviar de un lugar hacia otro o de una persona hacia otra. Significación = lo que las cosas quieren decir. Significado = lo que representa cada cosa. Significancia = valor de esa cosa. Significante = que contiene revelación interesante. Relevante = de gran valor, conveniencia o interés; aquello que importa o es necesario. Epistemología = ramo de la filosofía que se ocupa con el estudio de las condiciones de posibilidad de conocimiento, especialmente del conocimiento científico; teoría de la ciencia; estudio de los presupuestos y condiciones lógicas del conocimiento. Coherencia = Conexión, relación o unión de unas cosas con otras; propiedad lógica de un conjunto de proposiciones, tesis, doctrinas o sistemas; tales conjuntos son coherentes cuando es lógica la relación que vincula sus elementos, esto es, cuando uno de ellos confirma el otro o le da sustentación; son incoherentes cuando falta tal consistencia al conjunto, de manera que uno o más de un elemento puede ser falso, aún admitiéndose la verdad de los demás. Etimología = origen de las palabras, razón de su existencia, de su significación y de su forma. Dialéctica = método que investiga la naturaleza de la verdad mediante el análisis crítico de conceptos e hipótesis. Educar = Proviene de la raiz latina ex – ducere; ex = sacar, lo que permite deducir que el educar es sacar hacia fuera el potencial de cada uno de los individuos que se somete a un proceso de educación. Por otro lado el termino latino ducere proviene del indoeuropeo Deuk, que significa guiar.
Referencias: Historia de la Educación Física. Prof. Edgar Lopategui Corsino (http://www.saludmed.com/ExpMov1/PPT/Edfi/HistEDFI.ppt // acc. Julio 2009) Libro: Pedagogia de la Cultura Corporal. Neira y Nunes. Brasil. 2006. Reflexiones epistémicas sobre la Educación Física. Profesor Dr. Luis Linzmayer G.