MANUAL DE BUENAS

PRÁCTICAS DE RIEGO

Propuestas de WWF para un uso eficiente
del agua en la agricultura
Viñedo, olivar, cítricos y fresa
Octubre 2009
“Impreso en papel 100% reciclado”
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Gran Vía de San Francisco, 8-D. 28005 Madrid
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Con el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Marino y Rural
Textos: Manuel Francisco Badillo, Francisco Valdera,Vicente Bodas, Felipe Fuentelsaz y Celsa Peiteado, WWF España.
Coordinación: Felipe Fuentelsaz y Celsa Peiteado, WWF España; Vicente Bodas.
Fotos: Felipe Fuentelsaz y Celsa Peiteado, WWF España y Vicente Bodas.
Infografías: Vicente Bodas y WWF España.
Edición: Amaya Asiaín
Maquetación: Eugenio Sánchez-Silvela
Foto portada: Montaje basado en fotos de los autores
Impresión: Artes Gráficas Palermo, S.L.
Depósito Legal:
Publicado en octubre de 2009 por WWF/Adena (Madrid, España).
WWF España agradece la reproducción de los contenidos del presente documento (a excepción de las fotografías,
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© Texto: 2009, WWF/Adena. Todos los derechos reservados.
MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE RIEGO
Propuestas de WWF para un uso eficiente del agua en la agricultura
Octubre 2009
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—1—
Índice
1. Agua y naturaleza: Doñana y Daimiel 2
2. Antecedentes 4
3. El agua en la agricultura 5
3.1. El agua y el suelo 5
3.2. El agua y las plantas 7
4. Sistemas de riego 10
4.1. Conceptos previos 10
4.2. Sistemas de riego 11
5. Buenas prácticas de riego. Recomendaciones generales 13
5.1. Uso legal del agua 13
5.2. Conocimiento de las características del agua de riego 13
5.3. Conocimiento de las características físicas del suelo 13
5.4. Cálculo de las necesidades de agua de los cultivos 13
5.5. Cálculo de la dosis y frecuencia de riego 15
5.6. Uso de caudalímetro 15
5.7. Registro en cuaderno de riego 15
5.8. Mantenimiento de instalaciones 15
5.9. Formación 16
5.10. Utilización de últimas tecnologías 16
6. Buenas prácticas en el riego de la vid 18
6.1. Ciclo de desarrollo del cultivo de la vid 18
6.2. Necesidades de agua en el ciclo de la vid 19
6.3. Otros aspectos prácticos del riego de la vid: riego deficitario controlado 20
7. Buenas prácticas en el riego del olivar 22
7.1. Ciclo de desarrollo del cultivo del olivo 22
7.2. Necesidades de agua en el ciclo del olivo 23
7.3. Aspectos prácticos del riego del olivar: riego deficitario controlado 24
8. Buenas prácticas en el riego del fresón 26
8.1. Ciclo de desarrollo del cultivo del fresón 26
8.2. Necesidades de agua en el ciclo del fresón 26
8.3. Aspectos prácticos del riego en el cultivo del fresón 27
9. Buenas prácticas en el riego de los cítricos 29
9.1. Ciclo de desarrollo del cultivo de los cítricos 29
9.2. Necesidades de agua en el ciclo de los cítricos 29
9.3. Aspectos prácticos en el riego de los cítricos 29
Anexo I. Cuaderno de registro de riegos 32

—2—
WWF España, organización mundial para la conserva-
ción de la naturaleza, es una de las principales ONG
dedicadas a la protección del medio ambiente, con pro-
yectos en más de 100 países y con el apoyo de más de
cinco millones de personas en todo el mundo.
Entre sus objetivos destaca la preservación de los eco-
sistemas acuáticos y su biodiversidad, así como la re-
ducción de la ‘huella ecológica’ que nuestro consumo
de agua, energía y otros recursos está dejando en el
planeta. Para ello, trabajamos para mejorar las políticas
que determinan la gestión y el uso del agua, además
de desarrollar proyectos piloto de uso eficiente a pie de
campo que demuestran que es posible una mejor uti-
lización de este recurso. En España, al igual que en el
resto de países mediterráneos, es clave la buena gestión
del agua en regadío, sector que consume un 75% de los
recursos hídricos.
El agua es un recurso escaso. Su uso eficiente y res-
ponsable en la agricultura es imprescindible para asegu-
rar el buen estado de ríos, acuíferos y humedales, más
aún cuando en el futuro se prevé una menor disponibi-
lidad de recursos hídricos y una distribución irregular en
el tiempo, por efectos del cambio climático, y un aumen-
to de la demanda de agua por parte de otros sectores.
Dos zonas en las que es urgente compatibilizar el
uso del agua en regadío con la conservación de la
naturaleza son el Parque Nacional de las Tablas de
Daimiel, en la provincia de Ciudad Real, y el Espacio
Natural Doñana, en la provincia de Huelva. Ambos son
humedales de alto valor ecológico, dependientes hidro-
lógicamente de las aguas subterráneas, y cuya impor-
tancia ha sido reconocido por diferentes figuras interna-
cionales, como el convenio RAMSAR de protección de
humedales. Durante los últimos 30 años el área que los
rodea ha vivido una fuerte expansión del regadío, que
ha llevado incluso a la sobreexplotación de los acuíferos
que los sustentan, con importantes impactos ambien-
tales y sociales. Por otro lado, el control del regadío en
la zona es muy dificultoso, ya que, al abastecerse en su
1. Agua y naturaleza: Doñana y Daimiel
Marismas de Doñana

—3—
mayoría de aguas subterráneas, los puntos posibles de
captación del acuífero son prácticamente infinitos. Esto
lleva fácilmente a problemas en la gestión y control de
los recursos hídricos.
Doñana, en la desembocadura del río Guadalquivir, es
el hábitat de 875 plantas y 226 especies de aves, aparte
de peces, reptiles, anfibios y mamíferos protegidos, y es
vital para la parada anual de más de 6 millones de aves
migratorias: espátulas, flamencos, moritos, avocetas o
gansos son algunas de las especies más características.
Más de 60. 000 individuos de esas especies, proceden-
tes del resto de Europa (Holanda, Alemania, Suecia, Dina-
marca,..) se alimentan y crían en el área.
La agricultura es una de las actividades económicas más
importantes en Doñana, caracterizada por una combina-
ción de cultivos tradicionales como el olivar o el viñedo, y
otros más recientes, como el arroz o la fresa. Éste último
juega un importante papel desde el punto de vista so-
cioeconómico, pero también destaca por ser fuente de
problemas ambientales, especialmente en lo referente al
uso del suelo y del agua.
La provincia de Huelva cuenta con el 95% de la produc-
ción fresera española, gran parte de ella en la Comarca
de Doñana. WWF ha detectado que esta actividad está
teniendo un impacto severo en la cantidad y calidad de
agua disponible para los humedales de la zona.
Diversos estudios demuestran que entre 1970 y 1994
la recarga del acuífero del arroyo de La Rocina, uno de
los más importantes para el Espacio Natural Doñana, ha
disminuido en un 50%. Claramente esto afecta a sus há-
bitats, comprometiendo el mantenimiento de la biodiver-
sidad de Doñana a largo plazo y la conservación de las
especies más sensibles en la actualidad.
Por su parte, el Parque Nacional de Las Tablas de Dai-
miel, localizado en la Cuenca Alta del Río Guadiana,
es uno de los humedales más representativos de la “La
Mancha Húmeda”, entendida como el conjunto de áreas
inundadas. Antiguamente llegó a tener 50.000 hectáreas
en la provincia de Ciudad Real. Constituyen una de las
principales zonas de importancia para la biodiversidad,
por su vegetación y riqueza en poblaciones de aves
acuáticas migratorias y nidificantes. Para su superviven-
cia, estos magníficos humedales dependen del agua que
les suministran los acuíferos de la zona.
Durante los últimos 30 años, estos acuíferos han sufri-
do la sobre-explotación y contaminación de sus aguas
por la enorme expansión del regadío impulsada por las
ayudas directas de la Política Agraria Común de la UE.
Destacan cultivos leñosos como el viñedo, hortícolas
como el melón, la cebolla y la patata y cereales como el
trigo o el maíz.
El regadío descontrolado, en muchos casos ilegal, de
los acuíferos ha crecido hasta el punto de producir un
grave descenso en los niveles subterráneos al extraer-
se mucho más agua que la que recargan los acuíferos.
Además de importantes impactos ambientales, como la
desecación de los Ojos del Guadiana y la práctica des-
aparición de la superficie inundada en Las Tablas de Dai-
miel, se ha puesto en peligro la calidad y suministro del
abastecimiento a poblaciones.
Como se puede apreciar, una adecuada gestión del
agua de regadío es clave para evitar impactos sobre
la biodiversidad y la cantidad y calidad de los recursos
naturales. En este caso se debe implicar directamente a
los regantes, pues la actividad presente y futura de sus
explotaciones depende del buen estado de los recursos
naturales (suelo, agua, fauna útil) sobre los que la produc-
ción descansa.
Para lograrlo WWF España trabaja en el Parque Nacio-
nal de las Tablas de Daimiel y en el Espacio Natural Do-
ñana, demostrando con experiencias piloto que un me-
jor uso del agua en regadío es posible, beneficiando no
sólo a estos emblemáticos espacios sino también a los
propios regantes, al hacer un mejor uso de los recursos
disponibles.
Parque Nacional de las Tablas de Daimiel

—4—
Durante el periodo 2002-2005 WWF España llevó a
cabo un proyecto LIFE para mejorar la eficiencia en el
uso del agua de regadío en acuíferos sobreexplotados
(LIFE HAGAR) en el área de influencia hidrológica de
Las Tablas de Daimiel, contando con agricultores y co-
munidades de regantes de la zona.
Tras lograr con el proyecto LIFE HAGAR un ahorro medio
del 14% de agua en las fincas piloto respecto a la práctica
habitual, WWF España trasladó la experiencia a explotacio-
nes freseras en Almonte, Doñana, con resultados de nue-
vo satisfactorios. Actualmente, WWF España, junto a otras
entidades de la zona, sigue promoviendo el uso eficiente
del agua en regadío a través de las últimas tecnologías dis-
ponibles en el cultivo del fresón, cítricos, olivar y viñedo.
En esta línea de trabajo, WWF España acaba de poner en
marcha un proyecto piloto de desarrollo rural, finan-
ciado por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural
y Marino, para poner en valor la gestión vitivinícola y
forestal sostenible. La iniciativa incluye el desarrollo y la
difusión de buenas prácticas agrícolas en viñedo, con es-
pecial hincapié en el uso eficiente de agua en regadío. El
presente manual es una de las herramientas de difusión
del proyecto de desarrollo rural.
Estas experiencias piloto incorporaban la celebración de
diversas jornadas de formación
1
sobre el uso eficiente del
agua en regadío . La información y divulgación de estas
nuevas tecnologías permite a regantes y técnicos tomar
la mejor decisión de riego, es decir, decidir cuánto, cuán-
do y cómo regar, de manera que se obtenga la mejor
cosecha en calidad con el menor uso de agua posible.
Siguiendo esta línea de trabajo, la elaboración del pre-
sente manual sobre buenas prácticas en el regadío pre-
tende ser una herramienta de consulta para mejorar esta
toma de decisión de riego. Para la elaboración del Ma-
nual se han tenido en cuenta, además de las normativas
existentes en materia de aguas y diferentes protocolos
de calidad, como Producción Integrada o GlobalGap,
las últimas tecnologías existentes en el mercado y la ex-
periencia de técnicos expertos en el tema.
El Manual incluye un primer apartado de conceptos
generales, un segundo apartado con aquellas buenas
prácticas de carácter genérico y que deberían realizar-
se en toda explotación de regadío, y un último punto
con recomendaciones específicas para los cultivos de
viñedo, olivar, cítricos y fresa. Se han seleccionado estos
cultivos por ser clave para la sostenibilidad de los rega-
díos en cuencas tan importantes como la del Guadiana
y el Guadalquivir, además de por su importancia so-
cioeconómica. Si bien WWF España defiende en primer
lugar el mantenimiento de los cultivos tradicionales
de secano, como el olivar y el viñedo, y el cese de las
transformaciones a regadío, es necesario promover
buenas prácticas en las superficie en riego exis-
tentes para mejorar la eficiencia en el uso de un recurso
cada vez más escaso.
2. Antecedentes
Puesta en marcha de
proyecto piloto en fresa

—5—
3.1. El agua y el suelo
El suelo es un entramado de partículas minerales que no
forman una masa compacta, sino que entre ellas existe
una intrincada red de poros y canales por los que circula
el aire y el agua (figura 1).
º E| tamaño de |os poros cond|c|ona |os |ntercamb|os
hídricos, gaseosos y la accesibilidad de las raíces y
organismos edáficos a estos recursos. Por ejemplo:
º |os poros mayores de 30 m|cras son |ncapaces de
retener el agua de forma prolongada, siendo los res-
ponsables del drenaje rápido y la aireación tras un epi-
sodio de saturación.
º |os poros entre 0,2 y 30 m|cras son capaces de re-
tener el agua durante cierto tiempo y de cederlo a las
raíces, por lo que determinan la capacidad de un suelo
para almacenar el agua disponible para las plantas.
º E| agua conten|do en poros menores de 0,2 m|cras
queda fuera del alcance de las raíces y de la mayor
parte de los organismos vivos.
La capacidad de retener agua en el suelo dependerá
de su textura (proporción de arena, limo y arcilla) y de
su estructura (forma en la que las partículas del suelo
se unen formando agregados y creando diferentes tipos
de poros). Para la actividad agrícola el suelo ideal es el
franco (30-50% de arena; 30-50% de limo y 20-30% de
arcilla). Este suelo es capaz de almacenar unos 300 li-
tros de agua por metro de profundidad, aunque no todo
esta agua está enteramente disponible para las plantas.
3. El agua en la agricultura
Detalle de la red de poros del suelo
Tipos de suelo y capacidad para almacenar agua
POTENCIAL DEL AGUA EN EL SUELO
Cada gota de agua situada en un poro cualquiera del
suelo está sometida a distintas fuerzas que determina-
rán su evolución. Sobre una gota de agua actuarían las
siguientes fuerzas:
º |a fuerza de |a gravedad: potenc|a| grav|tac|ona|
º |a fuerza deb|da a |a presenc|a de sa|es: potenc|a|
os mótico
º |a fuerza deb|da a| peso de otras gotas de agua:
potencial de presión.
º |a fuerza deb|da a |a |nteracc|on entre |as cargas
eléctricas de las arcillas y sustancias húmicas con
la polaridad de las moléculas de agua: potencial
matricial.
A efectos prácticos la conclusión sería que para poder
extraer agua del suelo es necesario contrarrestar todas
estas fuerzas, debiéndose realizar una presión de suc-
Figura 1
Figura 2

—6—
ción, cuyo valor habría de igualar el balance de todos las
fuerzas enumeradas anteriormente, por simplicidad se
denomina potencial hídrico del suelo o tensión de hu-
medad.
El potencial hídrico, y por tanto el esfuerzo que deben
realizar las plantas para extraer agua del suelo, no es
lineal, sino que aumenta a medida que el contenido de
agua de los poros va disminuyendo (figura 3). Esto signi-
fica que para minimizar el gasto energético de las plan-
tas en la absorción de agua, maximizando por tanto la
producción, lo ideal sería planificar el riego para que el
contenido de agua del suelo se mantuviera siempre en
valores altos, pero sin saturarlo durante periodos pro-
longados.
Agua útil para las plantas: diferencia entre capacidad
de campo y el punto de marchitez.
Agua fácilmente utilizable por las plantas: parte del
agua útil que las plantas pueden absorber con poco es-
fuerzo (0,5-1 atmósferas) y por tanto sin merma de su
capacidad productiva. El agua fácilmente utilizable de-
pende de cada especie de planta, pero se considera, de
forma orientativa, que para los cultivos menos sensibles
a la sequía el agua fácilmente utilizable es el 50% del
agua útil y para los más sensibles entre 25-30%.
Estados del agua en el suelo y potencial hídrico
ESTADOS DEL AGUA EN EL SUELO
Del volumen total de agua que puede almacenar un sue-
lo, no todo está disponible para las plantas y, del que
está disponible, no todo se puede absorber con igual
facilidad. Tal y como se muestra en la figura 4, se definen
los siguientes conceptos:
Capacidad de campo: es el volumen de agua que un
suelo puede retener después de saturarlo (encharcarlo)
y dejarlo drenar (escurrir) libremente durante 48 horas.
La capacidad de campo viene a reflejar el agua que el
suelo almacena en los poros y canales pequeños, des-
pués de que los más grandes se hayan llenado de aire.
Cuando un suelo está a capacidad de campo la presión
necesaria para comenzar a extraer el agua retenida es
baja, de menos de 0,3 atmósferas.
Punto de marchitez permanente: es el contenido de
agua de un suelo a partir del cual las plantas no pueden
extraer más y, por tanto, se marchitan y mueren. En este
punto la presión necesaria para comenzar a extraer el
agua que todavía contiene el suelo es de 15 atmósferas.
De forma general, el punto de marchitez es igual al 56%
de la capacidad de campo.
Almacenamiento de agua en el suelo, valores medios
para diferentes texturas y para cultivos poco sensibles
a la sequía
El contenido de agua de un suelo puede expresarse de
diversas formas, habitualmente se utiliza el porcentaje
respecto al peso o al volumen, pero a efectos prácticos
quizás lo más intuitivo sea asimilar el porcentaje volumé-
trico a litros/m
2
y metro de profundidad del suelo (mm/m
ó cm/m).
A la vista de lo anterior es importante señalar que la ca-
pacidad de retención de agua de un suelo es limitada.
Cuando se supera se dan fenómenos de escorrentía
(circulación en superficie del agua sobrante) o percola-
ción (pérdida del agua sobrante hacia horizontes profun-
dos del suelo). A la hora de programar el riego hay que
conocer la velocidad con la que el agua se infiltra en el
terreno, esto es los litros por metro cuadrado que puede
absorber un suelo en una hora, para evitar fenómenos
de escorrentía.
Figura 3
Figura 4

—7—
3.2. El agua y las plantas
FUNCIONES DEL AGUA EN LAS PLANTAS
Como todos los seres vivos, los vegetales sólo pueden
sobrevivir y desarrollarse en presencia de agua. Las
plantas necesitan un constante flujo de agua indispen-
sable para funciones como el de transporte de sustan-
cias, sostén de los tejidos, intercambio gaseoso para la
fotosíntesis y respiración o refrigeración.
CAPACIDAD DE LAS PLANTAS PARA EXTRAER AGUA
DEL SUELO
En las plantas, el órgano responsable de la captación
del agua es el sistema radicular. De sus características
morfológicas y distribución a lo largo del perfil del suelo
depende en primera instancia la localización física del
agua (figura 5). En el ámbito agrícola, es conocida la ca-
pacidad de enraizamiento profundo de cultivos como la
alfalfa, la remolacha, el olivo y la viña, capacidad que
contrasta con la de otros cultivos de enraizamiento su-
perficial, tales como la cebolla, la fresa y los hortícolas
en general. Ahora bien, el hecho de que en ausencia de
restricciones físicas las raíces alcancen grandes profun-
didades no es garantía de un óptimo suministro hídrico.
Las plantas no extraen uniformemente el agua y nutrien-
tes, del suelo; por el contrario, centran su actividad en
las capas más superficiales (figura 6) para continuar con
las más profundas a medida que las primeras se van
agotando.
En términos energéticos, la extracción de recursos de
capas profundas es más costosa que la de capas su-
perficiales, hecho que debe tenerse en cuenta en el
manejo del riego. Siempre que sea posible, será más
favorable para los cultivos mantener alto el nivel de hu-
medad del horizonte superficial, con independencia de
que en profundidad exista humedad suficiente para ac-
tuar como reserva en caso del agotamiento imprevisto
de los niveles superficiales.
Hábito de enraizamiento de algunos cultivos
CONCEPTO DE EVAPOTRANSPIRACIÓN
Para lograr un uso eficiente del agua de riego, el dato
básico que debe conocerse es el consumo de agua del
cultivo en cuestión para un periodo de tiempo determi-
nado. Intentando cuantificar este consumo se define el
término evapotranspiración (ET), como la cantidad de
agua que el suelo pierde bien como consecuencia di-
recta de la evaporación o bien debido a la transpiración
de las plantas (figura 7). Se emplea también el término
evapotranspiración potencial (ETP), que sería la evapo-
transpiración del cultivo siempre que el agua disponible
en el suelo no actuase como factor limitante, y vendría a
representar el valor máximo de evapotranspiración bajo
unas condiciones ambientales concretas.
Extracción selectiva de recursos
Concepto de evapotranspiración
Figura 5
Figura 6
Figura 7

—8—
Al igual que la precipitación, la evapotranspiración se
mide en litros por metro cuadrado o milímetros. Las ne-
cesidades o consumo de agua de los cultivos se refie-
ren a una base temporal, tal como milímetros por día o
semana.
CICLO DE DESARROLLO DE LOS CULTIVOS.
Desde la nascencia hasta la cosecha, cualquier cultivo
anual pasa por una serie de etapas (inicial, desarrollo,
media y final) que quedan caracterizadas por la veloci-
dad de crecimiento o la acumulación de materia seca
(figura 8). A cada una de estas etapas le corresponde
una demanda creciente de agua, directamente corre-
lacionada con el aumento de su superficie foliar y por
tanto con su capacidad fotosintética.
En el caso de los cultivos leñosos, el fruto suele seguir
una curva de desarrollo más variable donde entre eta-
pas de crecimiento rápido suele intercalarse alguna pa-
rada, indicativa de profundas transformaciones internas,
tales como endurecimiento de hueso en algunos frutales
o el caso paradigmático del envero de la uva (figura 9).
En estos casos los déficit de humedad pueden afectar
tanto a la producción final, como de forma muy signifi-
cativa a la calidad del fruto, hecho que permite manejar
el riego no solo con el objetivo de maximizar produc-
ciones, sino buscando obtener el mayor porcentaje de
cosecha de acuerdo a unos determinados cánones de
calibre y calidad.
ESTRÉS HÍDRICO
Se puede definir como estrés hídrico a aquella situación
de suministro de agua a partir de la cual el cultivo comien-
za a experimentar mermas en su rendimiento final. Para la
mayoría de las especies cultivadas esto acontece mucho
antes de que sean observables a simple vista síntomas
de carencia de agua (perdida de turgencia de las hojas,
marchitamiento, secado de partes viejas, etc.). Tomando
como referencia la figura 10, de forma general se podrían
establecer las siguientes categorías conforme al nivel de
suministro hídrico para las plantas:
Saturación: superada la capacidad de campo, si no
hay restricciones físicas el agua drenará en pocas ho-
ras. La prolongación en el tiempo del suelo saturado es
igualmente indeseable al impedir el correcto funciona-
miento del sistema radicular
Óptimo: el contenido de humedad del suelo se sitúa
entre el 75% del agua útil y la capacidad de campo. Las
plantas extraen agua con un mínimo gasto energético
Ligero estrés: el contenido de humedad del suelo se
sitúa entre el 50 y el 75% del agua útil. El ritmo de ex-
tracción de agua del suelo disminuye debido a que las
plantas necesitan efectuar un mayor gasto energético
Estrés: el contenido de humedad del suelo se sitúa por
debajo del 50% del agua útil. Las plantas ponen en mar-
cha los mecanismos que les permiten reducir el consu-
mo de agua.
Desarrollo de un cultivo anual
Desarrollo de un cultivo leñoso
Niveles de suministro hídrico para las plantas
Experimentalmente se han elaborado cuadros (figura
11), donde se recoge para cada cultivo la fracción de
agotamiento del agua útil que define su nivel de agua
fácilmente utilizable. Por ejemplo mientras que para una
alfalfa se puede permitir agotar el suelo hasta el nivel del
60% de su agua útil, para una cebolla lo ideal sería no
bajar del 30% del agua útil.
EL estrés hídrico comienza cuando en el perfil explorado
por las raíces, se agota el agua fácilmente disponible.
Figura 8
Figura 9
Figura 10
Acumulado
Volumen
Agraz Envero Maduración
Incremento
Tiempo

—9—
MOMENTOS CRÍTICOS DE DISPONIBILIDAD HÍDRICA
EN EL CICLO DE LOS CULTIVOS. RIEGO DEFICITARIO
CONTROLADO
La respuesta directa de cualquier cultivo a la falta de
agua puede ser una disminución de su rendimiento o,
incluso, una peor calidad de la cosecha. Ahora bien, de-
pendiendo de en qué etapa del desarrollo del cultivo se
produzca el estrés hídrico los resultados serán distintos.
Es necesario conocer estas etapas de máxima sensibili-
dad a la hora de planificar el riego (Cuadro1)
El conocimiento de las etapas de máxima sensibilidad a
la falta de agua del cultivo puede permitir, en un esce-
nario en el que la disponibilidad de agua de regadío es
cada vez más limitada, poner en marcha Estrategias
de Riego Deficitario Controlado. Empleando el agua
disponible en las etapas de máxima sensibilidad al es-
trés hídrico del cultivo –como veremos en los siguientes
apartados- lograremos obtener cosecha en cantidad y
calidad suficiente para cubrir nuestros objetivos produc-
tivos, sin poner en peligro la viabilidad de la explotación.
Fracciones de agotamiento del agua útil que marca el comienzo del estrés hídrico
Cítricos Floración – Cuaje
Olivo Inicio floración – endurecimiento hueso
Manzano, peral Cuaje – engorde de fruto
Vid Floración – cuaje y envero
Fresa Desarrollo del fruto
Trigo, cebada, avena Dos semanas antes espigado - dos semanas después espigado
Maíz Dos semanas antes de emisión de polen – dos semanas después
Patata Inicio tuberización – final engorde tubérculos
Remolacha Engrosamiento de la raíz
Leguminosas (grano) Floración – formación de vainas
Girasol Floración – inicio madurez
Hortícolas de fruto Floración – engorde del fruto
Cebolla Crecimiento rápido del bulbo
Períodos de máxima sensibilidad a la escasez de agua
Cuadro 1
Figura 11
Cultivo f Cultivo f
Alfalfa 0,60 Limonero 0,25
Aguacate 0,30 Maíz grano 0,40
Apio 0,15 Melón cantalupo 0,20
Brécol 0,30 Naranjo 0,35
Caña de azúcar 0,60 Patata 0,30
Cebolla 0,30 Platanera 0,30
Cebolla maduración 0,40 Prados 0,35
Coliflor 0,45 Remolacha 0,50
Fresa 0,10 Repollo 0,35
Frutales hoja caduca 0,40 Tabaco 0,25
Guisante de verdeo 0,25 Tomate 0,45
Judía 0,50 Viñedo 0,55
Lechuga 0,35 Zanahoria 0,40

—10—
4.1. Conceptos previos
El objetivo de los sistemas de riego es poner a disposi-
ción de los cultivos el agua necesaria para que cubran
sus necesidades, complementando la recibida en for-
ma de precipitaciones naturales. Cuando se distribuye
agua por una parcela de cultivo, existen dificultades que
ocasionan pérdidas e impiden que el agua se reparta
de forma homogénea. Es importante solventar estas di-
ficultades, pero lo es aún mayor cuando el agua es un
recurso de escasez creciente. Para juzgar la calidad de
un sistema o instalación de riego se emplean algunos
conceptos que es necesario conocer.
UNIFORMIDAD DE APLICACIÓN
La uniformidad de aplicación se refiere al hecho de que
el agua distribuida llegue por igual a todos los puntos
de la parcela regada. Una buena uniformidad garantiza
que todas las plantas estén bien regadas, sin que unas
reciban agua en exceso y a otras les falte, asegurándo-
se así el desarrollo homogéneo del cultivo y su máxima
capacidad productiva.
La uniformidad de aplicación es una característica pro-
pia de cada instalación y parcela. Se puede estimar me-
diante mediciones en campo y se expresa mediante un
porcentaje. Un coeficiente de uniformidad del 80% in-
dicaría que el 80% de la parcela ha recibido la cantidad
de agua deseada, mientras que el 20% restante ha sido
regado en más o menos cantidad (figura 12).
EFICIENCIA DE APLICACIÓN
Del volumen total de agua destinada a riego que sale
de un punto de suministro, como por ejemplo una bal-
sa o pozo, no todo va a ser aprovechado por las plan-
tas, sino que por diversas causas parte no llegará a su
destino. La relación entre estas dos cantidades de agua
(la que sale del punto de suministro y la que realmente
aprovechan las plantas) es lo que se denomina eficiencia
de aplicación. Se expresa mediante un porcentaje. Una
eficiencia del 75% indica que del total del agua bombea-
da por un pozo sólo el 75% la tomarán las plantas y el
25% restante tendrá destinos diferentes (figura 14).
En el proceso de riego, las pérdidas ocurren en diferen-
tes momentos, pudiendo clasificarse en los siguientes
grupos:
Pérdidas de transporte: son las que ocurren en las
conducciones, desde el punto de suministro hasta la
parcela de riego. Aquí se incluyen desde las fugas en
tuberías y canales hasta la evaporación en el caso de las
conducciones abiertas.
Pérdidas de aplicación: engloba a todas las que tie-
nen su origen en la instalación dentro de la parcela de
riego. Cabe mencionar tanto las fugas de tuberías como
la evaporación que, bajo condiciones de viento y altas
temperaturas, tiene lugar en el chorro de los emisores,
en las hojas mojadas del cultivo o en la lámina superficial
de agua.
Pérdidas en el suelo: una vez en el suelo, el agua pue-
de escurrir al superarse su capacidad de infiltración o al
encontrase saturado, e incluso escapar de la profundidad
de acción de las raíces percolando a capas profundas.
Al igual que ocurre con la uniformidad, la eficiencia de
aplicación es una característica propia de cada instala-
ción. En la eficiencia influye el sistema de riego, el diseño
de la instalación, su mantenimiento y su manejo. Por tér-
mino general la eficiencia teórica del riego por goteo es
de 85-95%, la del pívot va del 80 al 90%, en aspersión
oscila entre 65-85% mientras que el riego a pié presenta
eficiencias de entre el 30 al 70%.
Una vez conocida la necesidad real de agua de nuestro
cultivo, habrá que tener en cuenta la eficiencia del sis-
4. Sistemas de riego
Uniformidad de aplicación del agua de riego
Figura 12

—11—
tema de riego empleado, para asegurar que llega a la
planta la cantidad de agua deseada.
Cada modelo de aspersor viene caracterizado por unos
datos técnicos que reflejan sus condiciones de trabajo
ideales: presión nominal de trabajo (atmósferas), caudal
de las boquillas (litros por hora), diámetro mojado (me-
tros) y precipitación que producen (litros por metro cua-
drado y hora). Conocerlos es imprescindible para saber
si se adecuan tanto a las características de una instala-
ción como a las necesidades de riego de un cultivo.
Riego por gravedad o a pie.
Riego por aspersión.
Riego localizado.
Pérdidas en la distribución del agua de riego
4.2. Sistemas de riego
Los sistemas de riego pueden clasificarse en tres gran-
des categorías:
Riego por gravedad o a pie: la energía que distribuye
el agua por la parcela es la derivada de su propio peso,
al circular libremente por el terreno a favor de pendiente.
Con este método de riego se suele mojar la totalidad del
terreno y requiere el reparto del agua mediante modifica-
ciones físicas del terreno como surcos, tablares, canteros
o alcorques para controlar su distribución.
Riego por aspersión: el agua es conducida a presión.
Al llegar a los emisores (aspersores) produce gotas que
mojan todo el terreno de forma similar a como lo haría
la lluvia.
Riego localizado: se moja sólo la parte del suelo próxi-
ma a las plantas. El agua a baja presión llega mediante
tuberías hasta las plantas.
Aunque en el riego por gravedad se pueden conse-
guir buenas eficiencias de aplicación (mediante un dise-
ño adecuado, nivelación de la parcela y buen manejo)
sus altos requerimientos en mano de obra hacen que
vaya desapareciendo en favor de la aspersión y el go-
teo. Estos dos sistemas de riego merecen comentarios
adicionales.
RIEGO POR ASPERSIÓN
El elemento clave en este sistema de riego es el asper-
sor. Existe una gran variedad de aspersores; los más
empleados en los regadíos españoles son los denomi-
nados de impacto, doble boquilla y media presión
La combinación entre tipo de boquilla y presión es lo que
determina el tamaño de las gotas. No son deseables las
gotas demasiado grandes ni demasiado pequeñas. Las
grandes tienden a compactar el terreno o producir da-
ños en las hojas, mientras que las pequeñas ocasionan
una mala uniformidad y eficiencia, al ser muy sensibles
al viento y vaporizarse con rapidez.
Figura 13

—12—
RIEGO LOCALIZADO
Su objetivo es realizar pequeñas aportaciones de agua,
de manera continua y frecuente, en un lugar próximo a
la planta, humedeciendo sólo parte del volumen del sue-
lo. Aunque existen diversos sistemas de riego localizado
(cintas de exudación, riego subterráneo…), el ejemplo
más típico es el conocido como riego por goteo.
En el riego por goteo el agua se distribuye por tube-
rías de polietileno a baja presión, en las que a intervalos
regulares están colocados los emisores, denominados
goteros, responsables de regular la salida del agua.
Existen goteros tipo vortex, helicoidales, de laberinto,
autocompensantes, etc. (figura 14).
Cada gotero está caracterizado por su caudal nominal
(expresado en litros por hora) y su rango de presiones
de trabajo. Excepto para los goteros autocompensantes,
que permiten cierta variabilidad, a cada presión de trabajo
le corresponde un caudal. Por eso, para poder planificar
los riegos y manejar de forma adecuada una instalación
es imprescindible conocer y respetar estos valores.
Desde el punto de vista hídrico, las principales ventajas
del riego localizado son:
º Pos|b|||tar e| contro| tota| sobre e| sum|n|stro de agua
de riego a las plantas. Esto permite provocar estrés o
garantizar una humedad óptima en los momentos del
ciclo del cultivo que se desee.
º Ahorrar agua respecto a otros s|stemas de r|ego. E|
posible ahorro deriva de dos aspectos, el primero es
la eliminación de pérdidas durante el transporte del
agua, al llegar ésta mediante tuberías hasta la propia
planta, y el segundo es la reducción de la evaporación
directa del suelo al mojarse sólo una parte del terreno.
º |as |nsta|ac|ones de r|ego por goteo b|en d|señadas
permiten lograr las mayores uniformidades y eficien-
cias de riego. Sin duda alguna, hoy en día el riego por
goteo es considerado como el mejor sistema para re-
gar cultivos leñosos y para cultivos hortícolas de alto
valor.

Tipos de goteros
Figura 14

—13—
Se entiende por buena práctica de riego un manejo tal del
recurso que permite la perduración del agua en el tiem-
po, en suficiente cantidad y calidad. A la hora de regar
necesitaremos seguir un proceso lógico de toma de de-
cisiones, asegurando que se aplica una cantidad de agua
lo más ajustada posible para cubrir las necesidades del
cultivo. Este proceso consta de tres fases fundamentales:
º Oonocer e| ciclo de desarrollo del cultivo en
cuestión y la sensibilidad al estrés hídrico en
cada una de sus etapas.
º Oa|cu|ar |as necesidades hídricas del cultivo
mediante la metodología más exacta disponible.
º Estab|ecer |as pautas de aplicación de los apor-
tes de agua de riego
Pero, además, es necesario manejar otros conceptos,
como el uso legal del agua, acorde con la concesión
otorgada al regante o el mantenimiento adecuado de las
instalaciones. En conjunto componen un decálogo de
buenas prácticas que se desarrollarán a continuación,
centradas especialmente en los aspectos de cantidad
de agua, más que en los del calidad, que requerirían de
otro manual específico.
5.1. Uso legal del agua
La finca agrícola deberá contar con el correspondiente
permiso, derecho o concesión de aguas emitido por la
Administración Competente. Dicho documento debe es-
pecificar la finca para la que ha sido expedido, superficie
de la misma, cantidad de agua que puede ser usada por
año, periodo de tiempo para el cual el permiso es válido y
el origen de las aguas (subterráneas o superficiales)
Además cualquier obra de regulación o captación de
aguas de la explotación (balsas de regulación, balsas
de acumulación, presas, diques, azudes) deberá contar
con la autorización correspondiente.
5.2. Conocimiento de las
características del agua de riego
El agricultor o técnico deberá realizar, al menos una vez
al año, un análisis de la calidad del agua de riego. Ese
análisis se tomará de todas las extracciones existentes
en la finca (pozo, balsa,…). El análisis será realizado por
un laboratorio autorizado, incluyendo datos de pH, con-
tenido en sales, cloruros y nitratos, además de informa-
ción sobre la calidad bacteriológica del agua y demos-
trar que no existen residuos contaminantes, como por
ejemplo metales pesados.
5.3. Conocimiento de las
características físicas del suelo
El agricultor o técnico deberá conocer las características
físicas del suelo (capacidad de campo, punto de marchi-
tez permanente, agua útil y agua fácilmente utilizable),
además de la velocidad de infiltración del agua en el te-
rreno, tal y como se expone en apartados anteriores.
Estos datos se podrán obtener mediante análisis en la-
boratorios, ejecución de calicatas y por la experiencia
del técnico o el agricultor.
5.4. Cálculo de las necesidades de
agua de los cultivos
A la hora de regar el agricultor se enfrenta a una triple
incógnita: cuándo, cómo y cuánto regar. Estos inte-
rrogantes se han resuelto tradicionalmente en base a la
experiencia adquirida. Teniendo en cuenta que el agua
es un recurso cada vez más valioso y con el que hay que
procurar la máxima eficiencia de empleo, no es válido
que decisiones tan importantes se tomen intuitivamen-
te. Máxime cuando existen metodologías contrastadas
para la toma de decisión de riego.
MÉTODOS INDIRECTOS: EVAPOTRANSPIRACIÓN
Obtener por medición directa el dato de evapotranspi-
ración para cada día del año, de cada cultivo y en cada
zona se antoja misión imposible, por lo que, por simplici-
dad, estos valores se han relacionado de forma empírica
con mediciones más sencillas.
Mediante diversas fórmulas matemáticas se calcula la
Evapotranspiración de referencia (ETo), entendida
como la pérdida de agua de un suelo cubierto por una
pradera extensa de gramíneas en crecimiento activo,
5. Buenas prácticas de riego.
Recomendaciones generales

—14—
sombreando totalmente el suelo, segada a una altura de
8 a 15 cm y con un suministro de agua constante.
Para relacionar la ETo con la evapotranspiración real
(ETc) de nuestro cultivo (dato que realmente nos intere-
sa) se emplean los llamados coeficientes de cultivo
(Kc), de tal forma que se cumple:
prensa, e incluso se puede solicitar el envío personaliza-
do por fax a cooperativas y comunidades de regantes.
MÉTODOS DIRECTOS: SENSORES DE HUMEDAD
En la última década se ha desarrollado una amplia va-
riedad de sensores que permiten medir el contenido de
humedad en el suelo de forma continua y directa. La
instalación de alguno de estos sensores en una parcela
concreta sirve de referencia objetiva para planificar el rie-
go. A continuación se exponen algunos de los sensores
que se pueden usar en campo.
Cálculo de la evapotranspiración de un cultivo
Fuente: Monografía nº 56 de la serie Riegos y Drenaje
de la FAO
Los valores de Kc se obtienen experimentalmente y
cambian con cada cultivo y a lo largo del ciclo de de-
sarrollo del mismo. Al comienzo del ciclo la superficie
foliar es pequeña y el suelo está directamente expuesto,
por lo que predomina la evaporación. A medida que el
desarrollo foliar va cubriendo el suelo la evaporación va
perdiendo peso y lo gana la transpiración, aumentando
progresivamente Kc (figura 15).
La evapotranspiración del cultivo (ETc) representa el
agua que demanda el cultivo, pero esto no siempre es
sinónimo de necesidades de riego. Para determinar el
agua que ha de aplicarse mediante el riego es nece-
sario realizar un pequeño balance, descontando lo que
puedan aportar las precipitaciones, y en algunos casos
cuantificando la variación en la reserva del suelo.
Las tareas necesarias para el adecuado cálculo de la
evapotranspiración, el seguimiento de los estados feno-
lógicos de los cultivos, el mantenimiento de las estacio-
nes climáticas, la asignación de coeficientes de cultivo,
el manejo de los aparatos de medida de la humedad del
suelo, etc., escapan a las posibilidades económicas y
de tiempo de la mayoría de los agricultores. Por eso, las
Administraciones públicas han creado organismos es-
pecializados, denominados genéricamente “Servicios
de Asesoramiento al Regante” (SAR), para poner al
alcance de los regantes el dato final que precisan cono-
cer para planificar sus riegos. Los datos de este tipo de
servicios suelen ser accesibles vía teléfono, Internet y
Distintos tipos de sensores de humedad en suelo
Instalación de sensores de humedad en fresa
Figura 15
Figura 16
ETc = Kc x ETo
ETc: evapotranspiración del cultivo, Kc: coeficiente del
cultivo, ETo: evapotranspiración de referencia.

—15—
5.5. Cálculo de la dosis y frecuencia de riego
Conocida la previsión de necesidades de agua para
un cultivo en un periodo de tiempo concreto – cuánto
y cuándo regar-, la otra gran cuestión que tiene que
resolver el regante es cómo realizar esta aportación,
en uno o en varios riegos, es decir la dosis y frecuen-
cia de riego. Se deben observar algunas condiciones
como:
º La capacidad máxima del suelo para almace-
nar agua. Si se suministra todo el agua de una
vez, parte puede percolar a capas profundas o
perderse por escorrentía y escapar del alcance del
cultivo.
º E| nivel de humedad del suelo por debajo del
cual no se debe bajar para que el cultivo no co-
mience a sufrir estrés.
º |a capacidad del sistema de riego y su efi-
ciencia.
º Procurar dar riegos frecuentes, para contar con
un nivel estable de agua en el suelo, fácilmente uti-
lizable por el cultivo.
Una vez conocida la fecha y duración de los riegos,
se debe procurar efectuarlos cuando las condiciones
ambientales sean lo más favorables posible y cuando
el coste energético sea menor, teniendo en conside-
ración:
º En e| caso de energ|a e|ectr|ca, regar en horas de
descuento de la tarifa eléctrica.
º En r|ego por aspers|on |a efc|enc|a de ap||cac|on y
la uniformidad disminuyen si se riega con fuertes
vientos y alta insolación. Por tanto, hay que inten-
tar no regar durante las horas centrales del día en
zonas con alta insolación, y disminuir el caudal del
aspersor e incrementar el tiempo de riego en zonas
con vientos frecuentes.
º |as ||uv|as super|ores a 4-5 mm deberán descon-
tarse de los riegos pendientes.
º E| aporte |nstantáneo de agua no debe superar |a
capacidad de infiltración del suelo, para evitar es-
correntías.
5.6. Uso de caudalímetro
Todas las fincas deben contar con un caudalímetro ins-
talado para calcular el consumo anual total de agua, tal
y como establecen las autoridades competentes en ma-
teria de aguas al legalizar una captación.
La instalación de estos contadores volumétricos per-
mite controlar si el consumo real se ajusta a lo plani-
ficado.
5.7. Registro en cuaderno de riego
A la hora de valorar la campaña agrícola, es de utilidad
llevar al día un cuaderno de riego (ver Anexo 1), que no
es más que un estadillo donde anotar de forma sistemá-
tica, toda la información relevante sobre el riego de una
parcela. El cuaderno de riego debe incluir:
º Características del suelo: profundidad útil para
las raíces, velocidad de infiltración, capacidad de
campo, punto de marchitez y agua útil.
º Fechas de los distintos estados fenológicos del
cultivo: siembra, nascencia, 2 hojas, 3 hojas, es-
pigado, floración, grano lechoso, maduración, co-
secha, etc.
º Niveles de humedad a mantener en el suelo para
cada etapa de desarrollo del cultivo.
º Necesidades hídricas previstas, obtenidas de
las fuentes de asesoramiento.
º Previsión de riegos: fecha, hora y duración.
º Riegos efectuados: por si hay variaciones sobre
lo previsto.
º Precipitaciones.
º Observaciones: incidencias, averías, operaciones
de mantenimiento de la instalación, etc.
5.8. Mantenimiento de instalaciones
No riega mejor la instalación más cara, sino la mejor cui-
dada. Se ha de crear el hábito de cuidar las instalación
de riego, los detalles, lo que supondrá una mayor co-
modidad en el trabajo y la satisfacción de saber que no
se está desperdiciando un recurso tan escaso como es
el agua.
Detalle de cuadalímetro

—16—
Es necesario comprobar periódicamente que la finca se
riega de manera uniforme, y revisar las instalaciones de
riego para evitar fugas en tuberías, acoples y tomas.
Además de las singularidades propias de cada sistema
de riego y de las normas básicas de seguridad e higiene
en el trabajo, una lista de mínimos para un buen mante-
nimiento sería:
º Rea||zar una rev|s|on anua| de |as |nsta|ac|ones.
º No to|erar |a más m|n|ma fuga en |as tuber|as y
acoples.
º ||mp|ar |os e|ementos de f|trado. Además de |a ob-
turación de los emisores, una deficiente limpieza de
filtros implica pérdida de presión en la red de riego
y por tanto variaciones imprevistas del caudal.
º Asegurar e| correcto func|onam|ento de |os mano-
metros. La instalación debe funcionar a la presión
para la que ha sido diseñada, de ello depende la
eficiencia y la uniformidad del riego.
º ||mp|ar |os em|sores: |os goteros se ||mp|arán pe-
riódicamente mediante la inyección en el agua de
riego de agentes limpiadores; las aspersores y to-
beras de pívots se limpiarán individualmente em-
pleando siempre elementos blandos para las bo-
quillas.
º Reemp|azar |os em|sores, en caso de neces|dad,
por otro de idénticas características. No se mez-
clarán emisores de distinto tipo en la misma ins-
talación.
º Reg|strar toda |a |nformac|on en e| cuaderno de
riego.
Actividades de capacitación y difusión de WWF
5.10. Utilización de últimas tecnologías
PUNTOS DE CONTROL CLIMA-SUELO-PLANTA
Tradicionalmente la experiencia del agricultor y el técni-
co, formado en la observación directa del cultivo y del
estado del suelo, ha sido la base para la toma de deci-
sión de riego. Pero actualmente la tecnología existente
permite dar el paso desde de una visión subjetiva a su
cuantificación objetiva, mediante la realización de me-
didas reproducibles a lo largo del tiempo de valores del
estado de humedad del suelo, de la temperatura y de la
planta, mediante puntos de control suelo-planta-clima,
que pueden estar formado por:
º Sensores de clima: proporcionan datos climáti-
cos de temperatura, humedad relativa, rocío, etc.
º Sensores de suelo: mediante sondas que pro-
porcionan datos de la humedad, temperatura, sa-
linidad y conductividad eléctrica del suelo a varias
profundidades.
º Sensores de planta: permiten ver la respuesta de
la planta ante el riego, como los dendrómetros.
La toma de datos puede ser manual, más económica
pero más laboriosa, o automatizado a la frecuencia de-
seada. En este último caso no es necesario la presencia
física de una persona para realizar la medida, sino que
éstas se registran automáticamente cada pocos segun-
dos, minutos u horas, pudiendo quedar almacenada la
información en dispositivos instalados en el propio cam-
po o ser enviada a distancia por radio o módem GSM y
GPRS (figura 18).
La información se procesa mediante programas infor- Detalle de pérdida de agua en conducción
5.9. Formación
La formación de técnicos y regantes es básica para un
uso adecuado del agua en la explotación. Existen cur-
sos de formación adaptados a las diferentes necesida-
des, impartidos por diversas entidades (Asociaciones
Agrarias, Oficinas Comarcales Agrarias, Comunidades
de regantes, etc.)

—17—
máticos, que generan gráficas que permiten al regante
o al técnico analizar si se está regando en exceso o por
debajo de las necesidades de agua del cultivo y tomar la
decisión de riego apropiada.
CONTROL DE LA FERTILIZACIÓN
Si bien el presente manual se centra en el uso sosteni-
ble del agua en regadío, en cuanto a adecuar la dosis
de riego al agua disponible y a los requerimientos del
cultivo, existen además otras tecnologías que permiten
controlar la fertilización y evitar la contaminación
de las aguas por exceso de nutrientes. Entre las
más difundidas se encuentras las denominadas sondas
de succión, que permiten extraer la solución del sue-
lo y, mediante el análisis correspondiente, determinar
si estamos aplicando los nutrientes en las dosis ade-
cuadas y dónde las raíces del cultivo pueden extraerlos.
Esto permite evitar la percolación de los fertilizantes ha-
cia horizontes profundos, evitando problemas como la
contaminación de las aguas subterráneas por nitratos
de origen agrario, además de disminuir los costes de la
fertilización.
Almacenamiento, transmisión y manejo de la información
de los sensores
Gráfica de evolución de humedad en suelo, para progra-
mación del riego
TELEDETECCIÓN Y SISTEMAS DE INFORMACIÓN GEO-
GRÁFICA
La toma de imágenes digitales de gran resolución, cu-
briendo amplias zonas, mediante satélites o vuelos con-
vencionales, junto al empleo de cámaras especiales que
permiten el posterior análisis espectral, está abriendo la
posibilidad de estudiar el estado de los cultivos (Figura
19). La respuesta espectral de un cultivo depende tanto
del desarrollo de su masa foliar como del estado hídrico
de esta. En el proceso de tratamiento de las imágenes
se aplican diversos algoritmos de cálculo que permiten
discriminar la respuesta del suelo respecto de la vegeta-
Imagen de infrarrojos de una parcela de vid con riego di-
ferencial.
Sonda para seguimiento de la fertilización
ción y estimar de forma relativa el estado hídrico de las
plantas. Para obtener el máximo partido a la informa-
ción obtenida es necesario contrastarla con la realidad
en campo de la explotación.
Figura 17
Figura 18
Figura 19

—18—
6.1. Ciclo de desarrollo del cultivo de la vid
Como en cualquier otro cultivo leñoso, en la vid se su-
perponen en el tiempo los ciclos de desarrollo del apa-
rato fotosintético (hojas y tallos) y de los frutos. Tener
una visión global de estos ciclos ayuda a comprender
la fisiología de la planta, siendo este el primer paso para
soportar racionalmente la toma de decisiones en el ma-
nejo del agua de riego. El caso particular de la vid se
representa en la siguiente figura.
Se distinguen las siguientes etapas clave:
duración de algo más de una semana. Otro fenóme-
no a destacar es que en las yemas de los pámpa-
nos se inician por esta misma época los procesos de
inducción y diferenciación floral que determinarán la
cantidad de racimos y flores del año siguiente.
Crecimiento y desarrollo de la baya: por las im-
plicaciones que tiene en las características finales del
fruto, y por tanto en la calidad desde el punto de
vista de la vinificación, esta etapa se analiza más en
detalle, quedando dividida en las siguientes fases:
º Fase herbácea o de agraz: durante las 3 sema-
nas siguientes al cuajado se produce un periodo de
rápida multiplicación celular que determina el nú-
mero total de células de la baya, seguido de otras
3 a 4 semanas donde predomina el crecimiento en
volumen de estas células.
º Fase de envero: en esta fase el aumento de ta-
maño de la baya se detiene, adquiriendo predo-
minancia los cambios bioquímicos, se pierden los
pigmentos clorofílicos, cambia el color y se inicia la
acumulación de azucares y compuestos aromáti-
cos. Para una baya en concreto el envero puede
durar de 1 a 2 días, pero para una cepa o viñedo el
proceso se extiende de 10 a 15 días.
6. Buenas prácticas en el riego de la vid
Vicente Bodas
Ciclo de desarrollo de la vid
Brotación – inicio floración: con una duración de
8 a 10 semanas, se trata de un periodo de rápido
crecimiento de los órganos verdes durante el cual
queda determinada la superficie foliar de la planta,
que posteriormente será la responsable del adecua-
do desarrollo y maduración de la uva. De forma casi
paralela, pero con un desfase de unas 3 a 4 sema-
nas, se produce también un crecimiento rápido del
sistema radicular.
Floración – cuajado: en este periodo tiene lugar la
fecundación y el inicio del desarrollo de la baya (gra-
no de uva). La vida media de una flor de vid es de tan
solo de 2 o 3 días, pero debido a la apertura escalo-
nada en una cepa o un viñedo la floración tiene una
Detalle de la etapa de crecimiento y desarrollo de la baya
en viñedo
Figura 20
Figura 21

—19—
º Fase de madurac|ón: durante las 5 a 7 semanas
que siguen al envero se reanuda el aumento de
tamaño de las bayas, que pueden llegar a doblar
su tamaño, continuando los procesos bioquímicos
que conducen a una disminución de la acidez y a
la acumulación de azúcares.
º Postcosecha y senescenc|a: la etapa final del
ciclo anual de la vid concluye con la pérdida de la
capacidad fotosintética de las hojas y su posterior
caída. Hasta que esto ocurre la planta sintetiza ac-
tivamente sustancias de reserva, que acumuladas
en las partes leñosas son la garantía de una correc-
ta brotación al año siguiente. Durante esta etapa
también se activa de nuevo y de forma significativa
el crecimiento radicular.
Las consecuencias que un hipotético estrés hídrico pue-
da tener en la vid están vinculadas a la etapa del ciclo
anual en el que tenga lugar:
º Brotac|ón - |n|c|o ñorac|ón: brotación irregular,
poco desarrollo de pámpanos y hojas y racimos
compactos debido al escaso crecimiento del raquis.
º F|orac|ón – cuajado: corrimiento.
º Crec|m|ento y desarro||o de |a baya:
Fase herbácea o de agraz: bayas pequeñas,
menor producción, adelanto de la madurez, y en
casos severos pérdida de racimos.
Fase de envero a maduración: reducción del
tamaño final de las bayas y pérdida de produc-
ción, caída de hojas, dificultades en la acumula-
ción de azucares y madurez deficiente.
º Postcosecha y senescenc|a: brotación irregular
al año siguiente.
Hay que recordar que estrés hídrico no significa que la
planta manifieste síntomas visuales evidentes de sequía,
sino que se trata del grado relativo de dificultad en el
suministro hídrico, tal y como se comentó en apartados
anteriores.
6.2. Necesidades de agua en el ciclo de la vid

La vid, como planta típicamente mediterránea, es capaz
de adaptarse a muy diversas condiciones de suminis-
tro hídrico. En el caso de los parrales de uva de mesa,
donde se trata de obtener máximas producciones con
bayas de gran tamaño, los aportes de agua de riego se
encuadran en los típicos de un frutal, superando amplia-
mente los 5.000 m
3
/ha. En el caso de variedades para
vinificación el objetivo productivo cambia, se pretende
compatibilizar producciones razonables con determina-
das características de fruto (tamaño de baya, contenido
en azúcar, compuestos aromáticos, etc.), algo que se
puede lograr con moderados aportes de agua de riego,
de 1.000 a 2.000 m
3
/ha. para la mayoría de las zonas
vitícolas españolas.
Siguiendo la metodología clásica para el cálculo de las
necesidades hídricas de los cultivos, basada en la eva-
potranspiración del cultivo de referencia se aplicaría la
siguiente fórmula:
ETc = Kc x ETo
ETc: evapotranspiración del cultivo, Kc: coeficiente del
cultivo, ETo: evapotranspiración de referencia.
Obtenido los valores de ETo, a partir de la información
de estaciones climáticas o de los servicios de asesora-
miento al regante, la clave para estimar las necesidades
hídricas sería la elección de la Kc conforme a los objeti-
vos productivos y a la etapa de cultivo correspondiente.
A título de ejemplo en el cuadro 2 se recogen, junto
a los datos medios de ETo de una hipotética estación
climática, dos series de valores mensuales de Kc, uno
para obtención de producciones máximas y otro que da
prioridad a la obtención de calidad. Como se observa,
de los resultados de las distintas ETc obtenidas en este
ejemplo concreto, la estrategia de obtención de calidad
Detalle de la etapa de crecimiento y desarrollo de la baya en viñedo
MÁXIMA PRODUCCIÓN CALIDAD
MES ETo (mm/mes) Kc ETc (mm/mes) Kc ETc (mm/mes)
Marzo 84 0,21 18
Abril 110 0,21 23 0,20 22
Mayo 150 0,35 52 0,25 37
Junio 170 0,50 85 0,30 51
Julio 205 0,50 102 0,25 51
Agosto 175 0,50 87 0,30 52
Septiembre 122 0,49 60 0,30 37
Octubre 78 0,33 26 0,10 8
TOTAL (mm) 1094 453 258
Cuadro 2

—20—
implica que las necesidades hídricas de la vid se reduz-
can un 43% respecto al suministro hídrico óptimo.
Los valores de ETc se refieren a las necesidades hídricas
del cultivo, para estimar las necesidades de riego ha-
bría que considerar la precipitación efectiva (Pe) de cada
mes y restarla. Los resultados recogidos en el cuadro
2 ponen de manifiesto la notable diferencia que puede
existir en los aportes de agua de riego, una reducción de
hasta el 50% en la estrategia de calidad.
6.3. Otros aspectos prácticos del riego de la
vid: riego deficitario controlado
Conforme a lo expuesto, queda de manifiesto la extraor-
dinaria versatilidad de la vid frente a los aportes diferen-
ciales de agua. Desde un punto de vista práctico esto
abre la posibilidad de los denominados “riegos defici-
tarios controlados”, la aplicación de agua de riego por
debajo del óptimo vegetativo de la planta. En general la
vid va a responder favorablemente a cualquier aporte
de agua de riego que reciba, lo cual no significa que
puedan hacerse desordenadamente. Para obtener los
mejores resultados, desde el doble punto de vista de
cantidad y calidad de la cosecha, es necesario tener en
cuenta algunos criterios básicos a la hora de realizar la
planificación del riego para el reparto de este agua.
En primer lugar y desde un punto de vista fisiológico, el
total del agua consumido por la vid se reparte en propor-
ciones distintas entre las diferentes etapas de desarrollo.
Si la cantidad de agua de riego no alcanzase a cubrir las
necesidades calculadas conforme a la estrategia de ca-
lidad, una primera aproximación para optimizar el uso de
este agua sería el reparto conforme a las proporciones
señalados en el cuadro de abajo. No obstante los distin-
tos centros de investigación, repartidos por la geografía
española, pueden aportar información sobre programa-
ciones de riego deficitario distintas, mejor adaptadas a
las variedades y condiciones edafoclimáticas de su área
de influencia concreta. Por ejemplo:
º Estrés cont|nuo: aplicar el 33% de la ETc.
º Estrés en agraz: no regar hasta que aparezcan
síntomas visuales de estrés, a partir de entonces
regar con el 66% de la ETc.
º Estrés en envero: aplicar el 66% de ETc hasta
envero, dejando de regar a partir de este.
Todas estas aproximaciones empíricas al riego deficita-
rio son complejas y a menudo difíciles de llevar a la prác-
tica para muchos agricultores, al no contar con capaci-
MÁXIMA PRODUCCIÓN CALIDAD
MES Pe (mm/mes) ETc (mm/mes) Riego (mm/mes) ETc (mm/mes) Riego (mm/mes)
Marzo 52 18 0
Abril 41 23 0 22 0
Mayo 36 52 16 37 1
Junio 0 85 85 51 51
Julio 0 102 102 51 51
Agosto 0 87 87 52 52
Septiembre 39 60 21 37 0
Octubre 42 26 0 8 0
TOTAL (mm) 210 453 311 258 155
Ejemplo teórico de necesidades de riego de la vid para vinificación en función del objetivo productivo
Cuadro 3

—21—
tación o acceso suficiente a la información requerida. El
empleo de sensores de humedad del suelo, simplifica
enormemente la toma de decisiones. Por ejemplo, si-
guiendo las pautas de interpretación de las curvas re-
gistradas por los sensores, un viticultor podría ajustar
ETAPA DE DESARROLLO DE LA VID % DEL AGUA
CONSUMIDO
OBSERVACIONES
Brotación
inicio floración
9 %
Etapa clave para una
buena producción
Floración - cuajado 6 %
Etapa clave para una
buena producción
Crecimiento y
desarrollo de la baya
35 %
Etapa determinante
de la calidad
Envero
maduración
36 %
Etapa determinante
de la calidad
Postcosecha
senescencia
14 %
Etapa clave para
la brotación del año
siguiente
Ejemplo de manejo del riego en vid según curvas de humedad del suelo
Cuadro 4
Figura 22
su riego conforme a unos niveles de humedad de suelo
predeterminados de acuerdo a la etapa de desarrollo de
la vid, tal y como de forma simplificada se ilustra en la
siguiente figura.
Consumo de agua en las diferentes etapas de desarrollo de la vid

—22—
7.1. Ciclo de desarrollo del cultivo del olivo
Para comprender el comportamiento de un olivo a lo lar-
go de un ciclo de cultivo resulta de gran ayuda distinguir
entre el aparato fotosintético (hojas y tallos) y los frutos.
Así se podrían describir las siguientes etapas, tal y como
se demuestra en la siguiente figura:
Sólo en el caso de árboles con poca cosecha y en
situación de adecuado suministro hídrico el creci-
miento puede perdurar durante esta época.
º Crec|m|ento post-est|va|: salvo en situación de
déficit extremo de agua, los brotes del olivo reto-
man el crecimiento durante los meses de septiem-
bre y octubre.
7. Buenas prácticas en el riego del olivar
Vicente Bodas
Etapas en el ciclo de cultivo del olivo
APARATO FOTOSINTÉTICO:
º Parada |nverna|: árbol en reposo, no hay creci-
miento.
º Crec|m|ento vegetat|vo pr|mavera|: las yemas
brotan al comienzo de la primavera (marzo - abril),
primero las de flor y, poco después las vegetativas.
La emisión y crecimiento de nuevos brotes depen-
de directamente de la temperatura y la disponibili-
dad de agua.
º Parada est|va|: entre finales de junio y primeros de
julio lo habitual es que los brotes dejen de crecer.
FRUTO:
º Inducc|ón ñora|: coincidiendo con los meses de
verano (julio, agosto y septiembre) se inicia en las
yemas axilares de las hojas de los brotes nuevos
los primeros cambios fisiológicos que determina-
rán que se formen las flores.
º In|c|ac|ón ñora|: durante el otoño las yemas que
han sufrido el proceso de inducción floral mani-
fiestan ya de forma irreversible cambios morfoló-
gicos, quedando determinada la floración del año
siguiente.
Figura 23

—23—
º Reposo de yemas: las yemas florales quedan in-
activas durante los meses fríos de invierno.
º Desarro||o ñora|: hacía el mes de marzo, siem-
pre que la acumulación de horas frío haya sido la
adecuada, comienza el crecimiento y desarrollo de
las yemas florales que darán origen a las inflores-
cencias.
º F|orac|ón - cuajado: entre 6 y 8 semanas des-
pués de haber comenzado el desarrollo floral se
produce la floración y, si la fecundación tiene éxito,
el cuajado de la aceituna. Como singularidad del
olivo hay que destacar que durante las 6 semanas
siguientes a la floración se produce una gran caída
de jóvenes frutos por la competencia entre ellos al
iniciar el crecimiento.
º Crec|m|ento de| fruto: las aceitunas cuajadas
van incrementando su tamaño como consecuencia
tanto de la división como del crecimiento celular,
hasta que comienza el endurecimiento del hueso
(8-9 semanas después de la floración) momento
en el que cesa la división celular. Durante los días
más cálidos del verano el engorde del fruto suele
detenerse, para reanudarse a los largo del mes de
septiembre junto con la acumulación de aceite.
º Madurac|ón: el comienzo de la maduración lo
marca el envero o cambio de color del fruto, duran-
te el mismo se completa la acumulación de aceite
y se elaboran sustancias de reserva que facilitarán
la brotación del árbol al año siguiente.
La eventualidad de un déficit hídrico tiene consecuen-
cias distintas según la etapa en la que se produzca:
º Todo e| año: reducción del crecimiento vegetativo
y del número de flores.
º Desarro||o ñora| - ñorac|ón: reducción del nú-
mero de flores, abortos ováricos y mal cuajado,
lo que implica una reducción directa del potencial
productivo.
º Crec|m|ento de| fruto - endurec|m|ento de|
hueso: incremento de la caída fisiológica de los
frutos jóvenes, disminución del tamaño final de la
aceituna y menor acumulación de aceite.
º Endurec|m|ento de| hueso - envero: disminu-
ción del tamaño final del fruto y menor acumulación
de aceite.

7.2. Necesidades de agua en el ciclo del olivo

El olivo es extraordinariamente versátil desde el punto
de vista del suministro hídrico, tolerando condicio-
nes extremas de sequía y adaptando su crecimiento
y desarrollo a la disponibilidad de agua en el suelo.
El manejo tradicional ha sabido adaptar el olivo a
los recursos hídricos disponibles, mediante distintas
combinaciones de marco de plantación y sistema de
poda.
En este caso la aplicación de la metodología para el
cálculo de las necesidades hídricas de los cultivos, ba-
sada en la evapotranspiración del cultivo de referencia
mediante la conocida fórmula, requiere especial pre-
caución a la hora de la elección del coeficiente de cul-
tivo (Kc).
ETc = Kc x ETo
ETc: evapotranspiración del cultivo, Kc: coeficiente del
cultivo, ETo: evapotranspiración de referencia.
Este coeficiente depende de numerosos factores; entre
otros del marco de plantación, volumen de copa, régi-
men de precipitaciones, sistema de riego, etc. Reciente-
mente el Instituto de Agricultura Sostenible de Córdoba
ha desarrollado una metodología propia para la deter-
minación de la Kc del olivar, tal y como se recoge en el
siguiente cuadro.

—24—
Las cifras del cuadro anterior reflejan como el olivo es
una planta que en las épocas de mayor demanda eva-
porativa se adapta para economizar agua. Así los valo-
res de Kc son más altos en los meses de invierno que
de verano, y no hay que olvidar que Kc representa la
fracción de la evapotranspiración potencial del cultivo de
referencia (ETo) que realmente evapotranspira el cultivo
real, en este caso el olivo.
Tomando como partida los datos de ETo y precipitación
efectiva de una hipotética estación climática represen-
tativa de una zona de cultivo de olivar en Andalucía, y
considerando una plantación con un volumen de copa
próximo a los 9.000 m
3
/ha, se ha elaborado el siguiente
cuadro para ilustrar cual puede ser el consumo anual de
agua para distintas densidades de plantación, y cuanto
habría de ser cubierto mediante aportes de riego.
Se observa como a medida que se intensifica el cultivo,
mayor número de árboles por hectárea, pese a mante-
ner el mismo volumen de copa por hectárea se incre-
mentan considerablemente las necesidades hídricas.
7.3. ASPECTOS PRÁCTICOS DEL RIEGO
DEL OLIVAR: RIEGO DEFICITARIO
CONTROLADO
A tenor de lo expuesto es lógico deducir que el olivo
es una planta capaz de adaptarse y responder positi-
vamente, desde el punto de vista productivo, a aportes
de agua de riego por debajo del óptimo. Ahora bien,
cuando no se cuente con suficientes recursos hídricos
para satisfacer las necesidades máximas del olivar, el re-
parto del agua disponible debe hacerse conforme a una
estrategia bien definida que trate de evitar el estrés hídri-
co en los momentos de máxima sensibilidad del cultivo.
Deben tenerse muy presente los siguientes aspectos:
º El estrés hídrico severo no es deseable en ninguna
etapa del ciclo anual del olivo.
º Etapas de máxima sensibilidad al estrés hídrico:
Inicio brotación – floración (marzo – junio).
Crecimiento del fruto – endurecimiento del hueso
(junio – julio).
Cambio de color – maduración (noviembre – di-
ciembre).
º Etapas de mayor tolerancia del estrés hídrico:
Parada invernal (diciembre – marzo).
Endurecimiento del hueso – cambio de color (julio
– octubre).
Es necesario destacar que una de las etapas de tole-
rancia al estrés hídrico (julio - octubre) coincide con los
meses de mayor demanda evaporativa, por lo que una
adecuada estrategia de riego se puede traducir en un
importante ahorro de agua.
El diseño de las estrategias de riego deficitario debe
ajustarse a las características edafoclimáticas de cada
MES
100 olivos/ha 200 olivos/ha 300 olivo/ha
Volumen de copa (m
3
/ha) Volumen de copa (m
3
/ha) Volumen de copa (m
3
/ha)
7.000 9.000 11.000 7.000 9.000 11.000 7.000 9.000 11.000
Enero 0,80 0,82 0,82 0,83 0,85 0,87 0,83 0,85 0,88
Febrero 0,82 0,83 0,84 0,84 0,87 0,90 0,85 0,88 0,90
Marzo 0,58 0,59 0,60 0,60 0,64 0,66 0,61 0,64 0,67
Abril 0,48 0,50 0,51 0,52 0,55 0,58 0,53 0,57 0,59
Mayo 0,40 0,42 0,44 0,44 0,48 0,51 0,45 0,49 0,53
Junio 0,37 0,40 0,42 0,42 0,47 0,51 0,43 0,49 0,51
Julio 0,33 0,37 0,40 0,38 0,44 0,49 0,40 0,46 0,51
Agosto 0,35 0,38 0,40 0,40 0,45 0,49 0,41 0,46 0,51
Septiembre 0,45 0,48 0,49 0,49 0,54 0,57 0,51 0,55 0,59
Octubre 0,69 0,72 0,74 0,74 0,79 0,83 0,75 0,80 0,85
Noviembre 0,94 0,97 0,99 0,98 1,03 1,07 0,99 1,04 1,08
Diciembre 0,88 0,89 0,90 0,90 0,93 0,95 0,90 0,93 0,95
Valor del coeficiente de cultivo (Kc) en olivar según marco de plantación y densidad foliar
Cuadro 5

—25—
zona y a la disponibilidad temporal del agua de riego.
En este sentido puede jugar un papel fundamental la
adecuada gestión de la reserva hídrica del suelo, par-
ticularmente en aquellas zonas de suelos profundos y
con alta capacidad de retención de agua. A modo de
ejemplo cabe citar la experiencia en distintas zonas oli-
vareras españolas:
º Cata|uña, var|edad Arbequ|na: buenos resulta-
dos con aportes de riego en torno al 50% de las
necesidades entre los meses de julio y octubre.
º Anda|ucía, var|edad P|cua|: buenos resultados
con un gasto de agua de riego de 1.500 m
3
/ha
(50% de la ETc máxima) en olivares de 100 pies/
ha y 2.500 m
3
/ha en plantaciones de más de 200
olivos/ha., repartidos regularmente entre los meses
de marzo y octubre.
MES
ETo
(mm)
Pe (mm)
100 olivos/ha 200 olivos/ha 300 olivo/ha
Volumen de copa
9.000 (m
3
/ha)
Volumen de copa
9.000 (m
3
/ha)
Volumen de copa
9.000 (m
3
/ha)
Kc ETc (mm)
ETc-Pe
(mm)
Kc ETc (mm)
ETc-Pe
(mm)
Kc
ETc
(mm)
ETc-Pe
(mm)
Enero 30 45 0,82 24,60 -20,40 0,85 25,50 -19,50 0,85 25,50 -19,50
Febrero 45 50 0,83 37,35 -12,65 0,87 39,15 -10,85 0,88 39,60 -10,40
Marzo 85 50 0,59 50,15 0,15 0,64 54,40 4,40 0,64 54,40 4,40
Abril 110 40 0,50 55,00 15,00 0,55 60,50 20,50 0,57 62,70 22,70
Mayo 150 35 0,42 63,00 28,00 0,48 72,00 37,00 0,49 73,50 38,50
Junio 170 0 0,40 68,00 68,00 0,47 79,90 79,90 0,49 83,30 83,30
Julio 205 0 0,37 75,85 75,85 0,44 90,20 90,20 0,46 94,30 94,30
Agosto 180 0 0,38 68,40 68,40 0,45 81,00 81,00 0,46 82,80 82,80
Septiembre 122 40 0,48 58,56 18,56 0,54 65,88 25,88 0,55 67,10 27,10
Octubre 80 40 0,72 57,60 17,60 0,79 63,20 23,20 0,80 64,00 24,00
Noviembre 45 45 0,97 43,65 -1,35 1,03 46,35 1,35 1,04 46,80 1,80
Diciembre 25 60 0,89 22,25 -37,75 0,93 23,25 -36,75 0,93 23,25 -36,75
TOTAL 1247 405 624,41 219,41 701,33 296,33 717,25 312,25
Necesidades hídricas totales y de riego (ETc-Pe), para distintos grados de intensificación en olivares
Por último también hay que señalar el efecto que, sobre
el proceso industrial de extracción y las características
organolépticas del aceite, tiene el nivel de suministro hí-
drico recibido por los olivos. Con carácter general se
detectan las siguientes tendencias:
º A mayores dosis de riego se incrementan las difi-
cultades en la extracción de aceite.
º Mayor contenido de ácidos grasos insaturados
(oleico, linoleico y linolénico) en los aceites proce-
dentes de los árboles con menor aporte de agua.
º Índice de peróxido más elevado en los olivos más
regados.
º Contenido de polifenoles y amargor mayor en los
árboles con menor aporte de agua.

Cuadro 6

—26—
8.1. Ciclo de desarrollo del cultivo del fresón
La planta de fresa produce hojas, estolones, flores y
raíces según un modelo determinado por sus cons-
tantes genéticas y que son influenciadas por factores
medioambientales. Entre estos factores cabe destacar
el fotoperíodo, la temperatura, la duración de la para-
da vegetativa, las plagas y enfermedades y, de manera
significativa, las fluctuaciones en la humedad del aire y
del suelo.
Para el control y seguimiento del cultivo del fresón es
necesario conocer los estados fenológico que según
Veschambre et al. (1977) serían los siguientes:
Estado A: Reposo vegetativo
Estado B: Iniciación de la actividad vegetativa
Estado C: Botones verdes
Estado D: Botones blancos
Estado E: Inicio floración
Estado F: Plena floración
Estado G Fin de floración
Estado H: Fructificación
Debido a las características genéticas de la planta de
fresa los estados del C a H se repiten durante el cultivo
varias veces, coexistiendo durante largos períodos de
tiempo. Hecho este que implica una gran complejidad
en el manejo de riego, así como en otras operaciones
de cultivo.
El ciclo típico de una variedad común cultivada en la
comarca de Huelva podría ajustarse al recogido en el
siguiente cuadro 7:
La duración de los distintos estados fenológicos depen-
de de las condiciones ambientales y del fotoperíodo. Por
ejemplo, la variedad Camarosa en diciembre - enero ne-
cesita unos 50 días para pasar del estado vegetativo F al
H; mientas que en mayo son suficientes de 25 a 29 días.
Esto tiene una influencia directa en las necesidades hí-
dricas, que son mínimas en el periodo diciembre – enero
y máximas en abril – mayo.
Las etapas de máxima sensibilidad en lo que a suminis-
tro de agua se refiere son:
º Trasp|ante: la planta que llega a las fincas de pro-
ducción entre finales de septiembre y primeros de
octubre, procede de zonas con unas temperatu-
ras mucho más suaves (Ávila, Segovia, Valladolid,
Palencia, etc.) y en unas condiciones vegetativas
mínimas (con muy poca superficie foliar). En esta
época en la zona de Huelva el suelo aún alcanza
temperaturas diurnas de 26 a 29º C, con tempe-
raturas ambientales de 32 a 35ºC, por lo que la
aclimatación es delicada, debiéndose recurrir a la
aplicación de agua vía aspersión para conseguir un
ambiente húmedo apto para el desarrollo vegetati-
vo de los primeros estadíos.
º Estado D (botones b|ancos|: las necesidades
hídricas y nutricionales deben estar perfectamente
cubiertas para asegurar el cuajado e inicio de de-
sarrollo del fruto. De lo contrario la calidad y canti-
dad de la cosecha pueden verse mermadas.
º Estado H (fruct|ñcac|ón|: en esta etapa el ma-
nejo del agua es crucial para la obtención de frutos
con estándares comerciales, resultando perjudicia-
les tanto la falta como el exceso de humedad.
8.2. Necesidades de agua en el ciclo
del fresón
En principio la fresa podría ser percibida como un cul-
tivo de altos requerimientos hídricos, debido a la gran
masa foliar por hectárea que desarrolla y a la época de
producción, que incluye meses de alta evapotranspira-
8.- Buenas prácticas en el riego del fresón
Manuel Francisco Badillo Trigo
Septiembre Octubre Noviembre Diciembre Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio
A B-C D-E-F F-G H Se repiten estados D a H durante varios ciclos
Ciclo del cultivo el fresón en Huelva
Cuadro 7

—27—
ción. Pero en realidad se trata de un cultivo bastante
eficiente en el consumo de agua, entre otras razones
por la técnica de acolchado de los lomos con lámina de
plástico negro; si bien el plástico puede generar proble-
mas ambientales derivados de la inadecuada gestión de
sus residuos.
Al abordar el tema de los aportes de agua de riego en
el fresón no se puede dejar al margen el hecho de que
la instalación de riego se use igualmente para aplicar los
elementos nutritivos, mediante los correspondientes pro-
gramas de fertirrigación. Esto implica que en determi-
nados momentos pueda ser necesario regar pero no por
que exista falta de agua sino porque es preciso realizar
el aporte correspondiente de fertilizantes. Así por ejem-
plo, cabría reseñar que con estrategias de riego deficitario
serían suficientes aportes de 2.800 a 3.000 m
3
/ha para
cubrir las necesidades hídricas del cultivo y asegurar pro-
ducciones próximas al 90% de las obtenidas sin limita-
ción de agua, pero estos volúmenes de agua pueden ser
insuficientes para cumplir los programas de fertirrigación.
Para el cálculo de las necesidades de agua se puede se-
guir la metodología clásica, basada en la evapotranspi-
ración del cultivo de referencia y recogida en apartados
anteriores, aplicando la fórmula:
ETc = Kc x ETo
ETc: evapotranspiración del cultivo, Kc: coeficiente del
cultivo, ETo: evapotranspiración de referencia.
A modo de ejemplo se recoge en el cuadro siguiente
información real de estas variables, incluyendo además
las necesidades total de agua (Nt) del cultivo según la
eficiencia del sistema de riego, para una parcela de de
suelo franco arenoso en la comarca de Doñana, y un
año medio con precipitaciones de 500 a 600 mm.
8.3. Aspectos prácticos del riego en el cultivo
del fresón
FASE DE ASPERSIÓN
Tal y como se comentó en el punto anterior, en la fase
de trasplante es necesario realizar un riego vía asper-
sión para conseguir un ambiente húmedo apto para el
desarrollo vegetativo de los primeros estadíos, asegu-
rando el enraizamiento de las plantas tras el trasplante
así como el tempero que permita realizar la preparación
del terreno.
En esta etapa, en la que se pueden consumir hasta 1000
m
3
/ha, repartidos como sigue; se recomienda hacer uso
de la microaspersión en lugar de la aspersión:
Preparación del terreno: 700 m
3
/ha.
Post-trasplante: 300 m
3
/ha.
FASE DE RIEGO POR GOTEO
Una vez arraigadas las plantas se prescinde de la asper-
sión y comienzan los aportes de agua mediante la insta-
lación de goteo. Comúnmente se emplea cinta de riego
con goteros insertados a 15 – 20 cm y un caudal medio
de 5 litros/h por metro lineal. En esta fase los volúmenes
de agua necesarios están condicionados por el tipo de
suelo, algunos valores medios serían:
º Suelos pesados, con cuerpo: 2.850 m
3
/ha.
º Suelos medios: 3.000 m
3
/ha.
º Suelos ligeros, muy filtrantes: 3.500 m
3
/ha.
Evapotranspiración de agua mensual en el cultivo del fresón
Octubre Noviembre Diciembre Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio
ET0 (mm/día) 3.40 2.05 1.45 1.55 2.30 3.65 4.95 6.30 7.45
Kc 0.55 0.6 0.6 0.7 0.7 0.9 0.9 0.9 0.9
ETc (mm/día) 1.02 1.23 0.87 1.08 1.61 3.28 4.45 5.67 6.70
Nt (mm/día) 1.26 1.52 1.07 1.33 1.98 4.04 5.49 7.00 8.27
Detalle de riego por microaspersión en fresa
Para el correcto manejo del riego, si importante es la
cantidad total de agua aportada, no lo es menos su
reparto temporal, o lo que es lo mismo la dosis y fre-
cuencia de riego. En el siguiente cuadro se detalla un
ejemplo donde junto a las necesidades mensuales de
riego figura el número de riegos mínimo para repartir el
agua de forma óptima.
OTRAS RECOMENDACIONES
Aún reconociendo que el cultivo del fresón está técni-
camente muy avanzado, existe todavía margen de me-
Cuadro 8

—28—
Mes L/m
2
(aspersión) L/m
2
(goteo) Nº de riegos aproximados
Previos (Preparación terreno) 70 (jul – sept)
Octubre 25 6 6
Noviembre 5 8 8
Diciembre 10 8
Enero 20 10
Febrero 35 15
Marzo 50 20
Abril 80 25
Mayo 110 30
Junio (Sólo primera semana) 30 8
TOTAL 100 350 130
Aplicación de agua mensual de agua de riego para el cultivo de la fresa
jora en una serie de aspectos, tanto a nivel agronómico
como tecnológico:
Elección adecuada de variedades: existen varie-
dades que muestran una mejor adaptación al entorno
edafoclimático que otras, es imprescindible conocerlas
para poder optar por su cultivo. Por ejemplo en Huelva,
Macarena, Andana, Coral, Palomar, Ventana, Candon-
ga, etc, tienen un comportamiento diferente y ventajas
frente a Camarosa, la variedad predominante hasta la
fecha.
Diseño y manejo correcto de las instalaciones
de riego: Además de las pautas generales de mante-
nimiento presentadas en apartados anteriores, para la
fresa se recomienda.
º Para el riego de plantación, usar microaspersores
en lugar de macroaspersores.
º Revisar que las presiones reales de trabajo se atie-
nen a las nominales de los emisores de riego. Las
cintas de riego trabajan a muy baja presión (0,6 –
0,8 atm.) por lo que una ligera sobrepresión, por
ejemplo de tan solo 1,5 atm., puede conducir a
gastos excesivos de agua.
º Cuidar la uniformidad del riego. Como los goteros
de las cintas no suelen ser autocompensantes los
desniveles del terreno en el mismo sector de riego
se traducen en diferencias en la presión de trabajo
y, por tanto, en aportes de agua diferentes.
º Sustituir las bombas volumétricas de inyección de
fertilizantes por sistemas más avanzados basados
en el control de la conductividad y el pH del agua
de riego.
º Si se instalan sensores de suelo elegir el más ade-
cuado a las características del terreno, para evitar
la errónea interpretación de los datos.
º Adecuar las dosis y frecuencia de riego a las ne-
cesidades del cultivo y las propiedades del suelo.
Considerando que la profundidad efectiva de en-
raizamiento del fresón es de 25 a 35 cm, siempre
será más eficaz la realización de riegos a pulsos
cortos y muy repartidos.
Programador de riego
Cuadro 9

—29—
9.1. Ciclo de desarrollo del cultivo de los
cítricos
Para comprender el comportamiento de un cítrico a lo
largo de un ciclo de su cultivo resulta de gran ayuda di-
ferenciar los diferentes estados fenológicos de la planta.
Un ciclo modelo, teniendo en cuenta la variabilidad de-
pendiendo del cultivo de que se trate, podría resumirse
como:
º Brotac|ón: Los cítricos suelen tener varias brota-
ciones a lo largo del año, siendo las de primavera y
verano las más importantes en cuanto a su reper-
cusión en la cosecha. La primera de ellas porque
es la portadora de las flores que posteriormente
serán frutos, y la segunda porque son la base del
crecimiento vegetativo y la formación del árbol. El
inicio y desarrollo de la brotación depende de la
temperatura del suelo y las condiciones de hidrata-
ción y nutrición en las que se encuentre el árbol, de
ahí la importancia de esta fase en la programación
del riego.
º F|orac|ón: En la mayoría de variedades solo se
produce una a lo largo del año, en primavera, con-
dicionando la cosecha que tendrán en esa campa-
ña. Es importantísimo, por tanto, favorecer al máxi-
mo el éxito de la floración en los cítricos.
º Cuajado de| Fruto: Es un momento crítico en el
ciclo de los cítricos, ya que después de conseguir
una floración adecuada, es imprescindible tener un
buen cuaje que afiance la cosecha.
º Desarro||o de| Fruto: Se produce durante todo el
verano y parte del otoño antes de iniciar la parada
invernal. Es la fase de mayores necesidades hídri-
cas de todo el ciclo, siendo el riego deficiente un
factor limitante del tamaño y calidad de los frutos.
º Madurac|ón: Es el conjunto de cambios que el fru-
to experimenta cuando ha terminado su desarrollo.
Normalmente se realiza en otoño-invierno, por lo
que en nuestro clima se ve poco influenciado por
el riego aunque sí por la fertilización que hayamos
realizado durante todo el ciclo vegetativo.
º Reposo Inverna|: es la fase en la cual no se pro-
duce desarrollo de brotación alguna y que coincide
con la época de menores temperaturas durante los
meses de enero y febrero. En realidad en la mayo-
ría de las zonas de cultivo de los cítricos no se llega
a producir reposo invernal, ya que las temperaturas
no son extremas , siguiendo durante esta época la
maduración del fruto.
9.2. Necesidades de agua en el ciclo de los
cítricos
Los cítricos se adaptan muy bien al clima y a la gran
diversidad de suelos de las comarcas donde se cultivan.
Solamente en temporadas excepcionales de fríos extre-
mos pueden sufrir las plantaciones daños críticos que
puedan hacer peligrar la plantación.
Respecto a los requerimientos hídricos, los cítricos
son capaces de economizar agua y superar periodos
prolongados de sequías, debido a tres factores prin-
cipales:
9. Buenas prácticas en el riego de los
cítricos
Francisco Valdera
Estación meteorológica en plantación de cítricos

—30—
º Raíces de baja conductividad hídrica.
º Pelos absorbentes poco desarrollados en compa-
ración con otros vegetales.
º Hojas bien adaptadas para conservar el agua por
tener la cutícula cerosa y unos estomas activos.
Existen casos de plantaciones de cítricos en suelo con
poca capacidad de retención de agua, que soportan has-
ta dos años seguidos sin recibir ningún riego y, una vez
restablecida la normalidad, volver a recuperar su produc-
tividad anterior. Mientras, otros cultivos habrían sucumbi-
do en ausencia de riego durante una sola campaña.
Para el cálculo de las necesidades de agua se puede se-
guir la metodología clásica, basada en la evapotranspi-
ración del cultivo de referencia y recogida en apartados
anteriores, aplicando la fórmula:
ETc = Kc x ETo
ETc: evapotranspiración del cultivo, Kc: coeficiente del
cultivo, ETo: evapotranspiración de referencia.
Dada la enorme casuística que se puede dar, la Kc ofre-
ce una enorme variabilidad. En la cantidad de agua final
a aportar influye, además de la variedad cultivada, otros
parámetros como el marco de plantación, tipo de árbol
y sistema de riego. A modo orientativo se puede estimar
un volumen aproximado de 15 l/árbol adulto x mm de
evaporación, lo que equivale a 6000 m
3
/ha. Este volu-
men debe reducirse en proporción a la superficie foliar
que tengan los plantones que se pretendan regar.
Dentro de los cítricos hay que distinguir entre mandari-
nos y naranjos, limoneros, híbridos y pomelos, siendo
los primeros mucho más resistentes a la sequía que los
demás por las defensas que muestran sus hojas adap-
tadas a periodos de estrés. Éstas se abarquillan rápida-
mente cuando detectan escasez de agua o sequedad
en el ambiente, limitando la superficie de evaporación y,
por tanto, la pérdida de agua del árbol.
Durante el ciclo vegetativo de los cítricos existen mo-
mentos críticos en los que es necesario adecuar el
riego para mantener bien hidratado el árbol o, por el
contrario, ajustarlo para regular la actividad fisiológica
del mismo:
º En las fases directamente relacionadas con el fru-
to, como son cuajado y maduración es convenien-
te mantener niveles adecuados pero discretos de
agua a disposición del árbol para evitar un desa-
rrollo vegetativo contrario a un mayor cuaje y a una
correcta maduración.
º Por el contrario, en las fases relacionadas con la acti-
vidad vegetativa, durante la brotación, floración y de-
sarrollo del fruto, es imprescindible que no falte agua
en el suelo a disposición de la planta, para asegurar
un desarrollo óptimo de estos nuevos órganos.
9.3. Aspectos prácticos en el riego
de los cítricos
º En cítricos, es especialmente recomendable el uso
de sensores de humedad del suelo, así como de
dendrómetros, que permiten observa la respues-
ta de la planta a los aportes hídricos. Se aconseja
contar al menos con una estación meteorológica
en fincas superiores a 100 ha.
º Elección adecuada de variedades: existen varieda-
des que muestran una mejor adaptación al entorno
edafoclimático que otras, es imprescindible cono-
cerlas para poder optar por su cultivo.
º Fijación de las líneas de goteros, para evitar su des-
plazamiento por atomizadores o por el personal de
recolección. Debe aplicarse el agua siempre en el
lugar en el que se encuentra el sistema radicular
estabilizado. El mejor sistema para ello es la co-
locación de horquillas de alambre galvanizado, al
menos cada 25 m de línea de goteros.

—31—
º Aprovechar la instalación de riego para la aplicación
del fertilizante, mientras el árbol esté activo (desde
primeros de marzo hasta mediados/finales de oc-
tubre). El fertilizante debe aplicarse durante todo
el periodo vegetativo mencionado anteriormente,
cada vez que se riegue y de forma proporcional al
agua aplicada.
º Control en continuo de salinidad y pH del agua de
riego, aporta datos sobre la correcta proporción de
fertilizantes aplicados y evita accidentes de sobre-
fertilización y contaminación.
RIEGO LOCALIZADO DE CÍTRICOS EN SUELOS ARENOSOS
Las modernas plantaciones de cítricos se suelen esta-
blecer en suelos marginales en los que históricamente
no se realizaba ningún cultivo. La mayoría de sus per-
files son de textura arenosa, porosos y de gran capa-
cidad de infiltración de agua. Dada la importancia que
tienen estos suelos en la actual citricultura y las espe-
ciales peculiaridades de ellos, merecen este apartado
específico.
La mayoría de las raíces activas de las modernas plan-
taciones de cítricos, con patrones tolerantes al virus
de la Tristeza, no profundizan más allá de 60 cm en el
suelo. En un suelo arenoso pero estructurado, con una
plantación establecida de árboles adultos, la rápida in-
filtración de la mayoría del agua útil que aportamos en
la superficie, hace que ésta quede fuera del alcance de
las raíces en el escaso plazo de 1 hora y 45 min. Según
esta premisa, todo riego que supere este tiempo, supo-
ne inyección directa del agua en el subsuelo por debajo
del alcance de las raíces. También supone que cuan-
do el árbol esté extrayendo agua del suelo, el tiempo
que debe transcurrir entre un riego y el siguiente debe
aproximarse idealmente a ese tiempo para, de esta for-
ma, evitar situaciones de estrés que afecten al desarrollo
del árbol o la cosecha.
Asimismo se deduce que la aplicación de agua durante
las horas de la noche en las que el árbol evapora menos
y, por tanto no extrae agua del suelo, no tiene ningún
sentido en suelos arenosos, por lo que lo que es reco-
mendable regar de día.
Si bien la velocidad de infiltración es un factor a tener
muy en cuenta a la hora de determinar la duración y
frecuencia del riego, también hay otro ingrediente que
es importante contemplar como es la superficie mojada
por el riego. La óptima está entre el 40 y el 50% de la
ocupada por el árbol. En las arenas es imposible llegar a
ello con riego por goteo a no ser que coloquemos 4 o 6
líneas de goteros en cada línea de árboles. Esto econó-
micamente es inviable.
Existe la alternativa del riego por microaspersión o mi-
crodifusión que, aunque en teoría es más interesante, no
resulta en la práctica útil ya que provoca la emergencia
de infinidad de vegetación adventicia que se hace difícil
de controlar mientras la evaporación es considerable.
Las únicas alternativas válidas para conseguir la super-
ficie mojada idónea se basan en jugar con la separación
entre goteros en la línea, colocación de al menos dos
líneas de goteros, la separación de las líneas entre sí y
respecto al tronco del árbol, el caudal unitario del gotero
y la duración del pulso de riego para que ensanche el
bulbo mojado.
Ésta última, visto lo mencionado anteriormente, es mala
solución, pulsos de mayor duración dan mayor superfi-
cie mojada pero deben ser cortos para evitar la pérdida
de agua y fertilizantes hacia el subsuelo y evitar su con-
taminación. La duración máxima del pulso con goteros
de caudal medio (2,5 l/h) debe ser de 1 hora.
A la hora de manejar la separación de las líneas de go-
teros entre sí y respecto al tronco del árbol debe tener-
se en cuenta que separaciones superiores a 75 cm del
tronco del árbol y por tanto a 1,5 m entre ellas (en caso
de doble línea), nos provoca zonas secas entre las dos
líneas, con tendencia a la acumulación de sales.
La separación entre goteros de la línea no debe ser su-
perior a 60 cm, siendo la recomendada en cítricos en
suelos arenosos de 40 cm. De esta forma conseguire-
mos una franja mojada que favorezca el desarrollo lon-
gitudinal de las raíces, aumentando la zona saturada en
torno a los pelos absorbentes.
El caudal unitario del gotero no debe superar los 2,5 l/h.
Caudales mayores ensanchan el bulbo, pero no com-
pensan las pérdidas por percolación de agua y fertilizan-
tes que ello implica.
Todas estas recomendaciones, que son muy generales,
hay que contrastarlas en cada finca o tipo de suelo y
adaptarlas a cada circunstancia concreta.

—32—
CUADERNO DE REGISTRO DE RIEGOS
Nº POLIGONO
AÑO




Nº PARCELA


DATOS DEL CULTIVO
CULTIVO
FECHA DE SIEMBRA
FECHA DE COSECHA
SISTEMA DE RIEGO
DATOS DEL SUELO
PROFUNDIDAD
CAPACIDAD DE CAMPO
P.M.P.
AGUA UTIL
CAMPAÑA DE RIEGO

DATOS DE RIEGO

DATOS METEOROLOGICOS
MES FRECUENCIA(días) Nº RIEGOS/DIA TEMPERATURA PRECIPITACION VIENTO
(MEDIA DEL MES) (mm) (Nº DIAS)












OBSERVACIONES
Anexo 1. Cuaderno de registro de riegos

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WWF trabaja por un planeta vivo y su misión es detener la degradación ambien-
tal de la Tierra y construir un futuro en el que el ser humano viva en armonía con
la naturaleza:
. Conservando la diversidad biológica mundial.
. Asegurando que el uso de los recursos naturales renovables sea sostenible.
. Promoviendo la reducción de la contaminación y del consumo desmedido.
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MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE RIEGO
Propuestas de WWF para un uso eficiente del agua en la agricultura Octubre 2009

© WWF España Gran Vía de San Francisco, 8-D. 28005 Madrid Tel.: 91 354 05 78. Fax: 91 365 63 36 www.wwf.es info@wwf.es Con el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Marino y Rural

Textos: Manuel Francisco Badillo, Francisco Valdera,Vicente Bodas, Felipe Fuentelsaz y Celsa Peiteado, WWF España. Coordinación: Felipe Fuentelsaz y Celsa Peiteado, WWF España; Vicente Bodas. Fotos: Felipe Fuentelsaz y Celsa Peiteado, WWF España y Vicente Bodas. Infografías: Vicente Bodas y WWF España. Edición: Amaya Asiaín Maquetación: Eugenio Sánchez-Silvela Foto portada: Montaje basado en fotos de los autores

Impresión: Artes Gráficas Palermo, S.L. Depósito Legal:
Publicado en octubre de 2009 por WWF/Adena (Madrid, España). WWF España agradece la reproducción de los contenidos del presente documento (a excepción de las fotografías, propiedad de los autores) en cualquier tipo de medio siempre y cuando se cite expresamente la fuente (título y propietario de copyright). © Texto: 2009, WWF/Adena. Todos los derechos reservados.

Índice
1. Agua y naturaleza: Doñana y Daimiel 2. Antecedentes 3. El agua en la agricultura
3.1. El agua y el suelo 3.2. El agua y las plantas 2 4 5 5 7 10 10 11 13 13 13 13 13 15 15 15 15 16 16 18 18 19 20 22 22 23 24 26 26 26 27 29 29 29 29 32

4. Sistemas de riego
4.1. Conceptos previos 4.2. Sistemas de riego

5. Buenas prácticas de riego. Recomendaciones generales
5.1. Uso legal del agua 5.2. Conocimiento de las características del agua de riego 5.3. Conocimiento de las características físicas del suelo 5.4. Cálculo de las necesidades de agua de los cultivos 5.5. Cálculo de la dosis y frecuencia de riego 5.6. Uso de caudalímetro 5.7. Registro en cuaderno de riego 5.8. Mantenimiento de instalaciones 5.9. Formación 5.10. Utilización de últimas tecnologías

6. Buenas prácticas en el riego de la vid
6.1. Ciclo de desarrollo del cultivo de la vid 6.2. Necesidades de agua en el ciclo de la vid 6.3. Otros aspectos prácticos del riego de la vid: riego deficitario controlado

7. Buenas prácticas en el riego del olivar
7.1. Ciclo de desarrollo del cultivo del olivo 7.2. Necesidades de agua en el ciclo del olivo 7.3. Aspectos prácticos del riego del olivar: riego deficitario controlado

8. Buenas prácticas en el riego del fresón
8.1. Ciclo de desarrollo del cultivo del fresón 8.2. Necesidades de agua en el ciclo del fresón 8.3. Aspectos prácticos del riego en el cultivo del fresón

9. Buenas prácticas en el riego de los cítricos
9.1. Ciclo de desarrollo del cultivo de los cítricos 9.2. Necesidades de agua en el ciclo de los cítricos 9.3. Aspectos prácticos en el riego de los cítricos

Anexo I. Cuaderno de registro de riegos

—1—

es clave la buena gestión del agua en regadío. Su uso eficiente y responsable en la agricultura es imprescindible para asegu- rar el buen estado de ríos. Agua y naturaleza: Doñana y Daimiel WWF España. con importantes impactos ambientales y sociales. Ambos son humedales de alto valor ecológico. Para ello. y el Espacio Natural Doñana. acuíferos y humedales.1. Por otro lado. Entre sus objetivos destaca la preservación de los ecosistemas acuáticos y su biodiversidad. que ha llevado incluso a la sobreexplotación de los acuíferos que los sustentan. en la provincia de Ciudad Real. Dos zonas en las que es urgente compatibilizar el uso del agua en regadío con la conservación de la naturaleza son el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel. Durante los últimos 30 años el área que los rodea ha vivido una fuerte expansión del regadío. trabajamos para mejorar las políticas que determinan la gestión y el uso del agua. es una de las principales ONG dedicadas a la protección del medio ambiente. En España. organización mundial para la conservación de la naturaleza. en la provincia de Huelva. y cuya importancia ha sido reconocido por diferentes figuras internacionales. como el convenio RAMSAR de protección de humedales. más aún cuando en el futuro se prevé una menor disponibilidad de recursos hídricos y una distribución irregular en el tiempo. energía y otros recursos está dejando en el planeta. así como la reducción de la ‘huella ecológica’ que nuestro consumo de agua. con proyectos en más de 100 países y con el apoyo de más de cinco millones de personas en todo el mundo. sector que consume un 75% de los recursos hídricos. por efectos del cambio climático. al abastecerse en su Marismas de Doñana —2— . dependientes hidrológicamente de las aguas subterráneas. el control del regadío en la zona es muy dificultoso. y un aumento de la demanda de agua por parte de otros sectores. además de desarrollar proyectos piloto de uso eficiente a pie de campo que demuestran que es posible una mejor utilización de este recurso. El agua es un recurso escaso. al igual que en el resto de países mediterráneos. ya que.

Destacan cultivos leñosos como el viñedo. Además de importantes impactos ambientales. pero también destaca por ser fuente de problemas ambientales. Para lograrlo WWF España trabaja en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y en el Espacio Natural Doñana. agua. Suecia. El regadío descontrolado. Constituyen una de las principales zonas de importancia para la biodiversidad. en muchos casos ilegal. al hacer un mejor uso de los recursos disponibles. aparte de peces.) se alimentan y crían en el área. los puntos posibles de captación del acuífero son prácticamente infinitos. y es vital para la parada anual de más de 6 millones de aves migratorias: espátulas. flamencos. Doñana. La agricultura es una de las actividades económicas más importantes en Doñana. procedentes del resto de Europa (Holanda. comprometiendo el mantenimiento de la biodiversidad de Doñana a largo plazo y la conservación de las especies más sensibles en la actualidad.. moritos. Como se puede apreciar. es el hábitat de 875 plantas y 226 especies de aves. como la desecación de los Ojos del Guadiana y la práctica desaparición de la superficie inundada en Las Tablas de Daimiel. y otros más recientes. ha disminuido en un 50%. Para su supervivencia. Por su parte.. En este caso se debe implicar directamente a los regantes. Antiguamente llegó a tener 50. la cebolla y la patata y cereales como el trigo o el maíz. reptiles. Dinamarca.000 hectáreas en la provincia de Ciudad Real. Alemania. hortícolas como el melón. La provincia de Huelva cuenta con el 95% de la producción fresera española. uno de los más importantes para el Espacio Natural Doñana. una adecuada gestión del agua de regadío es clave para evitar impactos sobre la biodiversidad y la cantidad y calidad de los recursos naturales. el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel. como el arroz o la fresa. Claramente esto afecta a sus hábitats. es uno de los humedales más representativos de la “La Mancha Húmeda”. Más de 60. Diversos estudios demuestran que entre 1970 y 1994 la recarga del acuífero del arroyo de La Rocina. 000 individuos de esas especies. caracterizada por una combinación de cultivos tradicionales como el olivar o el viñedo. localizado en la Cuenca Alta del Río Guadiana. beneficiando no sólo a estos emblemáticos espacios sino también a los propios regantes. demostrando con experiencias piloto que un mejor uso del agua en regadío es posible. —3— . estos magníficos humedales dependen del agua que les suministran los acuíferos de la zona. de los acuíferos ha crecido hasta el punto de producir un grave descenso en los niveles subterráneos al extraerse mucho más agua que la que recargan los acuíferos. pues la actividad presente y futura de sus explotaciones depende del buen estado de los recursos naturales (suelo. Éste último juega un importante papel desde el punto de vista socioeconómico.Parque Nacional de las Tablas de Daimiel mayoría de aguas subterráneas. por su vegetación y riqueza en poblaciones de aves acuáticas migratorias y nidificantes. fauna útil) sobre los que la producción descansa. especialmente en lo referente al uso del suelo y del agua. estos acuíferos han sufrido la sobre-explotación y contaminación de sus aguas por la enorme expansión del regadío impulsada por las ayudas directas de la Política Agraria Común de la UE. avocetas o gansos son algunas de las especies más características. se ha puesto en peligro la calidad y suministro del abastecimiento a poblaciones. entendida como el conjunto de áreas inundadas. anfibios y mamíferos protegidos. gran parte de ella en la Comarca de Doñana. Durante los últimos 30 años. Esto lleva fácilmente a problemas en la gestión y control de los recursos hídricos. en la desembocadura del río Guadalquivir. WWF ha detectado que esta actividad está teniendo un impacto severo en la cantidad y calidad de agua disponible para los humedales de la zona.

Para la elaboración del Manual se han tenido en cuenta. Si bien WWF España defiende en primer lugar el mantenimiento de los cultivos tradicionales de secano. como Producción Integrada o GlobalGap. cítricos. Tras lograr con el proyecto LIFE HAGAR un ahorro medio del 14% de agua en las fincas piloto respecto a la práctica habitual. como el olivar y el viñedo. Se han seleccionado estos cultivos por ser clave para la sostenibilidad de los regadíos en cuencas tan importantes como la del Guadiana y el Guadalquivir. es decir. WWF España trasladó la experiencia a explotaciones freseras en Almonte. además de por su importancia socioeconómica. WWF España. La información y divulgación de estas nuevas tecnologías permite a regantes y técnicos tomar la mejor decisión de riego. El presente manual es una de las herramientas de difusión del proyecto de desarrollo rural. sigue promoviendo el uso eficiente del agua en regadío a través de las últimas tecnologías disponibles en el cultivo del fresón. cuándo y cómo regar. financiado por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. además de las normativas existentes en materia de aguas y diferentes protocolos de calidad. y un último punto con recomendaciones específicas para los cultivos de viñedo. un segundo apartado con aquellas buenas prácticas de carácter genérico y que deberían realizarse en toda explotación de regadío. Estas experiencias piloto incorporaban la celebración de diversas jornadas de formación1 sobre el uso eficiente del agua en regadío . las últimas tecnologías existentes en el mercado y la experiencia de técnicos expertos en el tema. olivar. Puesta en marcha de proyecto piloto en fresa —4— . cítricos y fresa. olivar y viñedo. El Manual incluye un primer apartado de conceptos generales. con especial hincapié en el uso eficiente de agua en regadío. para poner en valor la gestión vitivinícola y forestal sostenible. WWF España acaba de poner en marcha un proyecto piloto de desarrollo rural. junto a otras entidades de la zona. con resultados de nuevo satisfactorios. la elaboración del presente manual sobre buenas prácticas en el regadío pretende ser una herramienta de consulta para mejorar esta toma de decisión de riego.2. decidir cuánto. es necesario promover buenas prácticas en las superficie en riego existentes para mejorar la eficiencia en el uso de un recurso cada vez más escaso. La iniciativa incluye el desarrollo y la difusión de buenas prácticas agrícolas en viñedo. En esta línea de trabajo. Actualmente. Doñana. y el cese de las transformaciones a regadío. de manera que se obtenga la mejor cosecha en calidad con el menor uso de agua posible. Siguiendo esta línea de trabajo. contando con agricultores y comunidades de regantes de la zona. Antecedentes Durante el periodo 2002-2005 WWF España llevó a cabo un proyecto LIFE para mejorar la eficiencia en el uso del agua de regadío en acuíferos sobreexplotados (LIFE HAGAR) en el área de influencia hidrológica de Las Tablas de Daimiel.

Por ejemplo: retener el agua de forma prolongada. Sobre una gota de agua actuarían las siguientes fuerzas: osmótico potencial de presión. Este suelo es capaz de almacenar unos 300 litros de agua por metro de profundidad. limo y arcilla) y de su estructura (forma en la que las partículas del suelo se unen formando agregados y creando diferentes tipos de poros).1. debiéndose realizar una presión de suc- Detalle de la red de poros del suelo —5— . por lo que determinan la capacidad de un suelo para almacenar el agua disponible para las plantas. tener el agua durante cierto tiempo y de cederlo a las raíces. hídricos. siendo los responsables del drenaje rápido y la aireación tras un episodio de saturación. Figura 1 La capacidad de retener agua en el suelo dependerá de su textura (proporción de arena. eléctricas de las arcillas y sustancias húmicas con la polaridad de las moléculas de agua: potencial matricial. Para la actividad agrícola el suelo ideal es el franco (30-50% de arena. gaseosos y la accesibilidad de las raíces y organismos edáficos a estos recursos. A efectos prácticos la conclusión sería que para poder extraer agua del suelo es necesario contrarrestar todas estas fuerzas. queda fuera del alcance de las raíces y de la mayor parte de los organismos vivos. 30-50% de limo y 20-30% de arcilla). sino que entre ellas existe una intrincada red de poros y canales por los que circula el aire y el agua (figura 1). aunque no todo esta agua está enteramente disponible para las plantas. El agua en la agricultura 3.3. El agua y el suelo El suelo es un entramado de partículas minerales que no forman una masa compacta. Figura 2 Tipos de suelo y capacidad para almacenar agua POTENCIAL DEL AGUA EN EL SUELO Cada gota de agua situada en un poro cualquiera del suelo está sometida a distintas fuerzas que determinarán su evolución.

se marchitan y mueren. Figura 4 Estados del agua en el suelo y potencial hídrico ESTADOS DEL AGUA EN EL SUELO Del volumen total de agua que puede almacenar un suelo. de forma orientativa. En este punto la presión necesaria para comenzar a extraer el agua que todavía contiene el suelo es de 15 atmósferas. A la hora de programar el riego hay que conocer la velocidad con la que el agua se infiltra en el terreno. pero a efectos prácticos quizás lo más intuitivo sea asimilar el porcentaje volumétrico a litros/m2 y metro de profundidad del suelo (mm/m ó cm/m). pero se considera. Cuando se supera se dan fenómenos de escorrentía (circulación en superficie del agua sobrante) o percolación (pérdida del agua sobrante hacia horizontes profundos del suelo). de menos de 0.3 atmósferas. Figura 3 Agua útil para las plantas: diferencia entre capacidad de campo y el punto de marchitez. Agua fácilmente utilizable por las plantas: parte del agua útil que las plantas pueden absorber con poco esfuerzo (0. Tal y como se muestra en la figura 4. el punto de marchitez es igual al 56% de la capacidad de campo. —6— . después de que los más grandes se hayan llenado de aire. Esto significa que para minimizar el gasto energético de las plantas en la absorción de agua. Cuando un suelo está a capacidad de campo la presión necesaria para comenzar a extraer el agua retenida es baja. no todo está disponible para las plantas y. De forma general. sino que aumenta a medida que el contenido de agua de los poros va disminuyendo (figura 3). no es lineal. se definen los siguientes conceptos: Capacidad de campo: es el volumen de agua que un suelo puede retener después de saturarlo (encharcarlo) y dejarlo drenar (escurrir) libremente durante 48 horas. esto es los litros por metro cuadrado que puede absorber un suelo en una hora. El agua fácilmente utilizable depende de cada especie de planta. lo ideal sería planificar el riego para que el contenido de agua del suelo se mantuviera siempre en valores altos. Punto de marchitez permanente: es el contenido de agua de un suelo a partir del cual las plantas no pueden extraer más y. habitualmente se utiliza el porcentaje respecto al peso o al volumen.ción. para evitar fenómenos de escorrentía. por simplicidad se denomina potencial hídrico del suelo o tensión de humedad. A la vista de lo anterior es importante señalar que la capacidad de retención de agua de un suelo es limitada. pero sin saturarlo durante periodos prolongados. El potencial hídrico. cuyo valor habría de igualar el balance de todos las fuerzas enumeradas anteriormente. que para los cultivos menos sensibles a la sequía el agua fácilmente utilizable es el 50% del agua útil y para los más sensibles entre 25-30%. del que está disponible. maximizando por tanto la producción.5-1 atmósferas) y por tanto sin merma de su capacidad productiva. y por tanto el esfuerzo que deben realizar las plantas para extraer agua del suelo. no todo se puede absorber con igual facilidad. por tanto. valores medios para diferentes texturas y para cultivos poco sensibles a la sequía El contenido de agua de un suelo puede expresarse de diversas formas. Almacenamiento de agua en el suelo. La capacidad de campo viene a reflejar el agua que el suelo almacena en los poros y canales pequeños.

Figura 7 Hábito de enraizamiento de algunos cultivos Concepto de evapotranspiración —7— . El agua y las plantas FUNCIONES DEL AGUA EN LAS PLANTAS Como todos los seres vivos. Figura 6 En las plantas. En el ámbito agrícola. como la cantidad de agua que el suelo pierde bien como consecuencia directa de la evaporación o bien debido a la transpiración de las plantas (figura 7). la extracción de recursos de capas profundas es más costosa que la de capas superficiales.3. De sus características morfológicas y distribución a lo largo del perfil del suelo depende en primera instancia la localización física del agua (figura 5). Ahora bien. tales como la cebolla. sostén de los tejidos. Intentando cuantificar este consumo se define el término evapotranspiración (ET). Las plantas necesitan un constante flujo de agua indispensable para funciones como el de transporte de sustancias. del suelo. Las plantas no extraen uniformemente el agua y nutrientes. los vegetales sólo pueden sobrevivir y desarrollarse en presencia de agua. con independencia de que en profundidad exista humedad suficiente para actuar como reserva en caso del agotamiento imprevisto de los niveles superficiales. hecho que debe tenerse en cuenta en el manejo del riego. y vendría a representar el valor máximo de evapotranspiración bajo unas condiciones ambientales concretas. será más favorable para los cultivos mantener alto el nivel de humedad del horizonte superficial. es conocida la capacidad de enraizamiento profundo de cultivos como la alfalfa. el olivo y la viña. el hecho de que en ausencia de restricciones físicas las raíces alcancen grandes profundidades no es garantía de un óptimo suministro hídrico. capacidad que contrasta con la de otros cultivos de enraizamiento superficial. que sería la evapotranspiración del cultivo siempre que el agua disponible en el suelo no actuase como factor limitante. intercambio gaseoso para la fotosíntesis y respiración o refrigeración. el dato básico que debe conocerse es el consumo de agua del cultivo en cuestión para un periodo de tiempo determinado. el órgano responsable de la captación del agua es el sistema radicular. la remolacha. Siempre que sea posible. por el contrario.2. Figura 5 Extracción selectiva de recursos CONCEPTO DE EVAPOTRANSPIRACIÓN Para lograr un uso eficiente del agua de riego. CAPACIDAD DE LAS PLANTAS PARA EXTRAER AGUA DEL SUELO En términos energéticos. Se emplea también el término evapotranspiración potencial (ETP). centran su actividad en las capas más superficiales (figura 6) para continuar con las más profundas a medida que las primeras se van agotando. la fresa y los hortícolas en general.

el fruto suele seguir una curva de desarrollo más variable donde entre etapas de crecimiento rápido suele intercalarse alguna parada. hecho que permite manejar el riego no solo con el objetivo de maximizar producciones. Tomando como referencia la figura 10. Las plantas extraen agua con un mínimo gasto energético Ligero estrés: el contenido de humedad del suelo se sitúa entre el 50 y el 75% del agua útil. CICLO DE DESARROLLO DE LOS CULTIVOS. tal como milímetros por día o semana. Desarrollo de un cultivo leñoso —8— . media y final) que quedan caracterizadas por la velocidad de crecimiento o la acumulación de materia seca (figura 8). secado de partes viejas. indicativa de profundas transformaciones internas. Figura 8 Se puede definir como estrés hídrico a aquella situación de suministro de agua a partir de la cual el cultivo comienza a experimentar mermas en su rendimiento final. ESTRÉS HÍDRICO Desde la nascencia hasta la cosecha. se agota el agua fácilmente disponible. como de forma muy significativa a la calidad del fruto. tales como endurecimiento de hueso en algunos frutales o el caso paradigmático del envero de la uva (figura 9). Para la mayoría de las especies cultivadas esto acontece mucho antes de que sean observables a simple vista síntomas de carencia de agua (perdida de turgencia de las hojas. En estos casos los déficit de humedad pueden afectar tanto a la producción final. directamente correlacionada con el aumento de su superficie foliar y por tanto con su capacidad fotosintética. EL estrés hídrico comienza cuando en el perfil explorado por las raíces.Al igual que la precipitación. donde se recoge para cada cultivo la fracción de agotamiento del agua útil que define su nivel de agua fácilmente utilizable. si no hay restricciones físicas el agua drenará en pocas horas. En el caso de los cultivos leñosos. A cada una de estas etapas le corresponde una demanda creciente de agua. etc. Por ejemplo mientras que para una alfalfa se puede permitir agotar el suelo hasta el nivel del 60% de su agua útil. para una cebolla lo ideal sería no bajar del 30% del agua útil. Figura 10 Desarrollo de un cultivo anual Figura 9 Volumen Niveles de suministro hídrico para las plantas Acumulado Incremento Agraz Envero Maduración Tiempo Experimentalmente se han elaborado cuadros (figura 11). la evapotranspiración se mide en litros por metro cuadrado o milímetros. Las plantas ponen en marcha los mecanismos que les permiten reducir el consumo de agua. Las necesidades o consumo de agua de los cultivos se refieren a una base temporal. La prolongación en el tiempo del suelo saturado es igualmente indeseable al impedir el correcto funcionamiento del sistema radicular Óptimo: el contenido de humedad del suelo se sitúa entre el 75% del agua útil y la capacidad de campo. sino buscando obtener el mayor porcentaje de cosecha de acuerdo a unos determinados cánones de calibre y calidad. marchitamiento. cualquier cultivo anual pasa por una serie de etapas (inicial. desarrollo. El ritmo de extracción de agua del suelo disminuye debido a que las plantas necesitan efectuar un mayor gasto energético Estrés: el contenido de humedad del suelo se sitúa por debajo del 50% del agua útil.). de forma general se podrían establecer las siguientes categorías conforme al nivel de suministro hídrico para las plantas: Saturación: superada la capacidad de campo.

40 0.20 0. poner en marcha Estrategias de Riego Deficitario Controlado.30 0.30 0.25 0.35 0.50 0.45 0. peral Vid Fresa Trigo.35 Limonero Maíz grano Melón cantalupo Naranjo Patata Platanera Prados Remolacha Repollo Tabaco Tomate Viñedo Zanahoria Cultivo f 0. incluso.dos semanas después espigado Dos semanas antes de emisión de polen – dos semanas después Inicio tuberización – final engorde tubérculos Engrosamiento de la raíz Floración – formación de vainas Floración – inicio madurez Floración – engorde del fruto Crecimiento rápido del bulbo Períodos de máxima sensibilidad a la escasez de agua —9— .25 0. dependiendo de en qué etapa del desarrollo del cultivo se produzca el estrés hídrico los resultados serán distintos.40 0. Inicio floración – endurecimiento hueso Cuaje – engorde de fruto Floración – cuaje y envero Desarrollo del fruto Dos semanas antes espigado . RIEGO DEFICITARIO CONTROLADO La respuesta directa de cualquier cultivo a la falta de agua puede ser una disminución de su rendimiento o. avena Maíz Patata Remolacha Leguminosas (grano) Girasol Hortícolas de fruto Cebolla Floración – Cuaje El conocimiento de las etapas de máxima sensibilidad a la falta de agua del cultivo puede permitir.lograremos obtener cosecha en cantidad y calidad suficiente para cubrir nuestros objetivos productivos.25 0.35 0.30 0.35 0.Figura 11 Cultivo Alfalfa Aguacate Apio Brécol Caña de azúcar Cebolla Cebolla maduración Coliflor Fresa Frutales hoja caduca Guisante de verdeo Judía Lechuga f 0.40 0.50 0. Es necesario conocer estas etapas de máxima sensibilidad a la hora de planificar el riego (Cuadro1) Cuadro 1 Cítricos Olivo Manzano. Empleando el agua disponible en las etapas de máxima sensibilidad al estrés hídrico del cultivo –como veremos en los siguientes apartados.30 0. en un escenario en el que la disponibilidad de agua de regadío es cada vez más limitada.60 0.45 0.15 0. Ahora bien.40 Fracciones de agotamiento del agua útil que marca el comienzo del estrés hídrico MOMENTOS CRÍTICOS DE DISPONIBILIDAD HÍDRICA EN EL CICLO DE LOS CULTIVOS.10 0. cebada.30 0.55 0. sin poner en peligro la viabilidad de la explotación.60 0. una peor calidad de la cosecha.

en aspersión oscila entre 65-85% mientras que el riego a pié presenta eficiencias de entre el 30 al 70%. Conceptos previos El objetivo de los sistemas de riego es poner a disposición de los cultivos el agua necesaria para que cubran sus necesidades. La uniformidad de aplicación es una característica propia de cada instalación y parcela. como por ejemplo una balsa o pozo. asegurándose así el desarrollo homogéneo del cultivo y su máxima capacidad productiva.4. Sistemas de riego 4.1. habrá que tener en cuenta la eficiencia del sis- La uniformidad de aplicación se refiere al hecho de que el agua distribuida llegue por igual a todos los puntos de la parcela regada. UNIFORMIDAD DE APLICACIÓN EFICIENCIA DE APLICACIÓN Del volumen total de agua destinada a riego que sale de un punto de suministro. Pérdidas de aplicación: engloba a todas las que tienen su origen en la instalación dentro de la parcela de riego. Aquí se incluyen desde las fugas en tuberías y canales hasta la evaporación en el caso de las conducciones abiertas. tiene lugar en el chorro de los emisores. Es importante solventar estas dificultades. su mantenimiento y su manejo. sino que por diversas causas parte no llegará a su destino. las pérdidas ocurren en diferentes momentos. pero lo es aún mayor cuando el agua es un recurso de escasez creciente. existen dificultades que ocasionan pérdidas e impiden que el agua se reparta de forma homogénea. pudiendo clasificarse en los siguientes grupos: Pérdidas de transporte: son las que ocurren en las conducciones. En la eficiencia influye el sistema de riego. el diseño de la instalación. Una vez conocida la necesidad real de agua de nuestro cultivo. desde el punto de suministro hasta la parcela de riego. Cabe mencionar tanto las fugas de tuberías como la evaporación que. Por término general la eficiencia teórica del riego por goteo es de 85-95%. Cuando se distribuye agua por una parcela de cultivo. la del pívot va del 80 al 90%. Se expresa mediante un porcentaje. mientras que el 20% restante ha sido regado en más o menos cantidad (figura 12). Al igual que ocurre con la uniformidad. Pérdidas en el suelo: una vez en el suelo. complementando la recibida en forma de precipitaciones naturales. bajo condiciones de viento y altas temperaturas. Para juzgar la calidad de un sistema o instalación de riego se emplean algunos conceptos que es necesario conocer. la eficiencia de aplicación es una característica propia de cada instalación. el agua puede escurrir al superarse su capacidad de infiltración o al encontrase saturado. Se puede estimar mediante mediciones en campo y se expresa mediante un porcentaje. no todo va a ser aprovechado por las plantas. e incluso escapar de la profundidad de acción de las raíces percolando a capas profundas. La relación entre estas dos cantidades de agua (la que sale del punto de suministro y la que realmente aprovechan las plantas) es lo que se denomina eficiencia de aplicación. sin que unas reciban agua en exceso y a otras les falte. Una eficiencia del 75% indica que del total del agua bombeada por un pozo sólo el 75% la tomarán las plantas y el 25% restante tendrá destinos diferentes (figura 14). Una buena uniformidad garantiza que todas las plantas estén bien regadas. Figura 12 Uniformidad de aplicación del agua de riego —10— . En el proceso de riego. Un coeficiente de uniformidad del 80% indicaría que el 80% de la parcela ha recibido la cantidad de agua deseada. en las hojas mojadas del cultivo o en la lámina superficial de agua.

Conocerlos es imprescindible para saber si se adecuan tanto a las características de una instalación como a las necesidades de riego de un cultivo. Riego localizado: se moja sólo la parte del suelo próxima a las plantas. Sistemas de riego Los sistemas de riego pueden clasificarse en tres grandes categorías: Riego por gravedad o a pie: la energía que distribuye el agua por la parcela es la derivada de su propio peso. Riego por aspersión: el agua es conducida a presión. al circular libremente por el terreno a favor de pendiente. caudal de las boquillas (litros por hora). Estos dos sistemas de riego merecen comentarios adicionales. —11— . Al llegar a los emisores (aspersores) produce gotas que mojan todo el terreno de forma similar a como lo haría la lluvia. mientras que las pequeñas ocasionan una mala uniformidad y eficiencia. Con este método de riego se suele mojar la totalidad del terreno y requiere el reparto del agua mediante modificaciones físicas del terreno como surcos. Aunque en el riego por gravedad se pueden conseguir buenas eficiencias de aplicación (mediante un diseño adecuado. Riego localizado. No son deseables las gotas demasiado grandes ni demasiado pequeñas. diámetro mojado (metros) y precipitación que producen (litros por metro cuadrado y hora). Pérdidas en la distribución del agua de riego 4. Existe una gran variedad de aspersores. los más empleados en los regadíos españoles son los denominados de impacto. al ser muy sensibles al viento y vaporizarse con rapidez. para asegurar que llega a la planta la cantidad de agua deseada. tablares. doble boquilla y media presión La combinación entre tipo de boquilla y presión es lo que determina el tamaño de las gotas. El agua a baja presión llega mediante tuberías hasta las plantas. Las grandes tienden a compactar el terreno o producir daños en las hojas. nivelación de la parcela y buen manejo) sus altos requerimientos en mano de obra hacen que vaya desapareciendo en favor de la aspersión y el goteo. canteros o alcorques para controlar su distribución.tema de riego empleado. El elemento clave en este sistema de riego es el aspersor. Figura 13 Cada modelo de aspersor viene caracterizado por unos datos técnicos que reflejan sus condiciones de trabajo ideales: presión nominal de trabajo (atmósferas). Riego por aspersión. RIEGO POR ASPERSIÓN Riego por gravedad o a pie.2.

Figura 14 Cada gotero está caracterizado por su caudal nominal (expresado en litros por hora) y su rango de presiones de trabajo. denominados goteros. en un lugar próximo a la planta. humedeciendo sólo parte del volumen del suelo. Aunque existen diversos sistemas de riego localizado (cintas de exudación. al llegar ésta mediante tuberías hasta la propia planta.RIEGO LOCALIZADO Su objetivo es realizar pequeñas aportaciones de agua. el ejemplo más típico es el conocido como riego por goteo. riego subterráneo…). En el riego por goteo el agua se distribuye por tuberías de polietileno a baja presión. (figura 14). que permiten cierta variabilidad. Existen goteros tipo vortex. y el segundo es la reducción de la evaporación directa del suelo al mojarse sólo una parte del terreno. Tipos de goteros —12— . etc. Esto permite provocar estrés o garantizar una humedad óptima en los momentos del ciclo del cultivo que se desee. en las que a intervalos regulares están colocados los emisores. Desde el punto de vista hídrico. Excepto para los goteros autocompensantes. posible ahorro deriva de dos aspectos. Por eso. hoy en día el riego por goteo es considerado como el mejor sistema para regar cultivos leñosos y para cultivos hortícolas de alto valor. de manera continua y frecuente. responsables de regular la salida del agua. para poder planificar los riegos y manejar de forma adecuada una instalación es imprescindible conocer y respetar estos valores. permiten lograr las mayores uniformidades y eficiencias de riego. las principales ventajas del riego localizado son: de riego a las plantas. autocompensantes. Sin duda alguna. helicoidales. de laberinto. el primero es la eliminación de pérdidas durante el transporte del agua. a cada presión de trabajo le corresponde un caudal.

presas. superficie de la misma. además.5. Ese Obtener por medición directa el dato de evapotranspiración para cada día del año. Cálculo de las necesidades de agua de los cultivos A la hora de regar el agricultor se enfrenta a una triple incógnita: cuándo. además de la velocidad de infiltración del agua en el terreno. Estos interrogantes se han resuelto tradicionalmente en base a la experiencia adquirida. por lo que. pautas de aplicación de los aportes de agua de riego Pero. no es válido que decisiones tan importantes se tomen intuitivamente. Dicho documento debe especificar la finca para la que ha sido expedido. cloruros y nitratos. Mediante diversas fórmulas matemáticas se calcula la Evapotranspiración de referencia (ETo). además de información sobre la calidad bacteriológica del agua y demostrar que no existen residuos contaminantes. acorde con la concesión otorgada al regante o el mantenimiento adecuado de las instalaciones. 5. en suficiente cantidad y calidad. El análisis será realizado por un laboratorio autorizado. Este proceso consta de tres fases fundamentales: ciclo de desarrollo del cultivo en cuestión y la sensibilidad al estrés hídrico en cada una de sus etapas. como el uso legal del agua. En conjunto componen un decálogo de buenas prácticas que se desarrollarán a continuación. que requerirían de otro manual específico.3. derecho o concesión de aguas emitido por la Administración Competente. entendida como la pérdida de agua de un suelo cubierto por una pradera extensa de gramíneas en crecimiento activo. A la hora de regar necesitaremos seguir un proceso lógico de toma de decisiones. Uso legal del agua La finca agrícola deberá contar con el correspondiente permiso. contenido en sales.4. MÉTODOS INDIRECTOS: EVAPOTRANSPIRACIÓN 5.1. incluyendo datos de pH. es necesario manejar otros conceptos.…). 5. periodo de tiempo para el cual el permiso es válido y el origen de las aguas (subterráneas o superficiales) Además cualquier obra de regulación o captación de aguas de la explotación (balsas de regulación. —13— . cantidad de agua que puede ser usada por año. estos valores se han relacionado de forma empírica con mediciones más sencillas. agua útil y agua fácilmente utilizable). análisis se tomará de todas las extracciones existentes en la finca (pozo. necesidades hídricas del cultivo mediante la metodología más exacta disponible. 5. Teniendo en cuenta que el agua es un recurso cada vez más valioso y con el que hay que procurar la máxima eficiencia de empleo. ejecución de calicatas y por la experiencia del técnico o el agricultor. un análisis de la calidad del agua de riego. asegurando que se aplica una cantidad de agua lo más ajustada posible para cubrir las necesidades del cultivo. balsas de acumulación. cómo y cuánto regar. Máxime cuando existen metodologías contrastadas para la toma de decisión de riego. azudes) deberá contar con la autorización correspondiente. centradas especialmente en los aspectos de cantidad de agua. Conocimiento de las características del agua de riego El agricultor o técnico deberá realizar.2. balsa. Buenas prácticas de riego. de cada cultivo y en cada zona se antoja misión imposible. Conocimiento de las características físicas del suelo El agricultor o técnico deberá conocer las características físicas del suelo (capacidad de campo. tal y como se expone en apartados anteriores. punto de marchitez permanente. por simplicidad. al menos una vez al año. Estos datos se podrán obtener mediante análisis en laboratorios. más que en los del calidad. diques. Recomendaciones generales Se entiende por buena práctica de riego un manejo tal del recurso que permite la perduración del agua en el tiempo. como por ejemplo metales pesados.

escapan a las posibilidades económicas y de tiempo de la mayoría de los agricultores. por lo que predomina la evaporación. para poner al alcance de los regantes el dato final que precisan conocer para planificar sus riegos. y en algunos casos cuantificando la variación en la reserva del suelo. La evapotranspiración del cultivo (ETc) representa el agua que demanda el cultivo. A medida que el desarrollo foliar va cubriendo el suelo la evaporación va perdiendo peso y lo gana la transpiración. ETo: evapotranspiración de referencia.sombreando totalmente el suelo. aumentando progresivamente Kc (figura 15). el mantenimiento de las estaciones climáticas. de tal forma que se cumple: ETc = Kc x ETo ETc: evapotranspiración del cultivo. e incluso se puede solicitar el envío personalizado por fax a cooperativas y comunidades de regantes. Para relacionar la ETo con la evapotranspiración real (ETc) de nuestro cultivo (dato que realmente nos interesa) se emplean los llamados coeficientes de cultivo (Kc). Figura 15 prensa. Kc: coeficiente del cultivo. Para determinar el agua que ha de aplicarse mediante el riego es necesario realizar un pequeño balance. A continuación se exponen algunos de los sensores que se pueden usar en campo. el manejo de los aparatos de medida de la humedad del suelo. La instalación de alguno de estos sensores en una parcela concreta sirve de referencia objetiva para planificar el riego. Al comienzo del ciclo la superficie foliar es pequeña y el suelo está directamente expuesto. segada a una altura de 8 a 15 cm y con un suministro de agua constante. Las tareas necesarias para el adecuado cálculo de la evapotranspiración. descontando lo que puedan aportar las precipitaciones. Figura 16 Cálculo de la evapotranspiración de un cultivo Fuente: Monografía nº 56 de la serie Riegos y Drenaje de la FAO Distintos tipos de sensores de humedad en suelo Los valores de Kc se obtienen experimentalmente y cambian con cada cultivo y a lo largo del ciclo de desarrollo del mismo. Por eso. Los datos de este tipo de servicios suelen ser accesibles vía teléfono. pero esto no siempre es sinónimo de necesidades de riego. MÉTODOS DIRECTOS: SENSORES DE HUMEDAD En la última década se ha desarrollado una amplia variedad de sensores que permiten medir el contenido de humedad en el suelo de forma continua y directa. Internet y Instalación de sensores de humedad en fresa —14— . la asignación de coeficientes de cultivo. las Administraciones públicas han creado organismos especializados. el seguimiento de los estados fenológicos de los cultivos. denominados genéricamente “Servicios de Asesoramiento al Regante” (SAR).. etc.

Precipitaciones. Registro en cuaderno de riego A la hora de valorar la campaña agrícola. que no es más que un estadillo donde anotar de forma sistemática. Se deben observar algunas condiciones como: La capacidad máxima del suelo para almacenar agua. es decir la dosis y frecuencia de riego. nivel de humedad del suelo por debajo del cual no se debe bajar para que el cultivo no comience a sufrir estrés. velocidad de infiltración. 5. 2 hojas. riegos frecuentes. floración. maduración. La instalación de estos contadores volumétricos permite controlar si el consumo real se ajusta a lo planificado. capacidad de campo. sino la mejor cuidada. fácilmente utilizable por el cultivo. Fechas de los distintos estados fenológicos del cultivo: siembra.5. Previsión de riegos: fecha. —15— . Una vez conocida la fecha y duración de los riegos. se debe procurar efectuarlos cuando las condiciones ambientales sean lo más favorables posible y cuando el coste energético sea menor. punto de marchitez y agua útil. 5. averías. en uno o en varios riegos. tal y como establecen las autoridades competentes en materia de aguas al legalizar una captación. Mantenimiento de instalaciones No riega mejor la instalación más cara. capacidad del sistema de riego y su eficiencia. la uniformidad disminuyen si se riega con fuertes vientos y alta insolación. la otra gran cuestión que tiene que resolver el regante es cómo realizar esta aportación. los detalles. etc. Necesidades hídricas previstas. Niveles de humedad a mantener en el suelo para cada etapa de desarrollo del cultivo. espigado. El cuaderno de riego debe incluir: Características del suelo: profundidad útil para las raíces. Se ha de crear el hábito de cuidar las instalación de riego. operaciones de mantenimiento de la instalación. hay que intentar no regar durante las horas centrales del día en zonas con alta insolación. Uso de caudalímetro Todas las fincas deben contar con un caudalímetro instalado para calcular el consumo anual total de agua. para contar con un nivel estable de agua en el suelo. 3 hojas. Cálculo de la dosis y frecuencia de riego Conocida la previsión de necesidades de agua para un cultivo en un periodo de tiempo concreto – cuánto y cuándo regar-. Observaciones: incidencias. grano lechoso. obtenidas de las fuentes de asesoramiento. lo que supondrá una mayor comodidad en el trabajo y la satisfacción de saber que no se está desperdiciando un recurso tan escaso como es el agua. es de utilidad llevar al día un cuaderno de riego (ver Anexo 1). etc. Detalle de cuadalímetro 5. y disminuir el caudal del aspersor e incrementar el tiempo de riego en zonas con vientos frecuentes. teniendo en consideración: descuento de la tarifa eléctrica. capacidad de infiltración del suelo. Si se suministra todo el agua de una vez.5. Por tanto. hora y duración.8. para evitar escorrentías. cosecha. nascencia. Riegos efectuados: por si hay variaciones sobre lo previsto.6. toda la información relevante sobre el riego de una parcela.7. parte puede percolar a capas profundas o perderse por escorrentía y escapar del alcance del cultivo. tarse de los riegos pendientes.

Formación La formación de técnicos y regantes es básica para un uso adecuado del agua en la explotación. las aspersores y toberas de pívots se limpiarán individualmente empleando siempre elementos blandos para las boquillas. La instalación debe funcionar a la presión para la que ha sido diseñada.Es necesario comprobar periódicamente que la finca se riega de manera uniforme. sino que éstas se registran automáticamente cada pocos segundos. de la temperatura y de la planta. ha sido la base para la toma de decisión de riego. Sensores de suelo: mediante sondas que proporcionan datos de la humedad. riódicamente mediante la inyección en el agua de riego de agentes limpiadores. una lista de mínimos para un buen mantenimiento sería: 5. por otro de idénticas características. y revisar las instalaciones de riego para evitar fugas en tuberías. Sensores de planta: permiten ver la respuesta de la planta ante el riego. metros. pudiendo quedar almacenada la información en dispositivos instalados en el propio campo o ser enviada a distancia por radio o módem GSM y GPRS (figura 18). una deficiente limpieza de filtros implica pérdida de presión en la red de riego y por tanto variaciones imprevistas del caudal. humedad relativa. Actividades de capacitación y difusión de WWF 5. más económica pero más laboriosa. riego. salinidad y conductividad eléctrica del suelo a varias profundidades. etc. como los dendrómetros. Pero actualmente la tecnología existente permite dar el paso desde de una visión subjetiva a su cuantificación objetiva.9. formado en la observación directa del cultivo y del estado del suelo. La información se procesa mediante programas infor- Detalle de pérdida de agua en conducción —16— . Además de las singularidades propias de cada sistema de riego y de las normas básicas de seguridad e higiene en el trabajo. La toma de datos puede ser manual. minutos u horas. No se mezclarán emisores de distinto tipo en la misma instalación. Existen cursos de formación adaptados a las diferentes necesidades. rocío. de ello depende la eficiencia y la uniformidad del riego. Utilización de últimas tecnologías PUNTOS DE CONTROL CLIMA-SUELO-PLANTA Tradicionalmente la experiencia del agricultor y el técnico. impartidos por diversas entidades (Asociaciones Agrarias. etc. Oficinas Comarcales Agrarias. o automatizado a la frecuencia deseada. acoples y tomas. turación de los emisores. mediante puntos de control suelo-planta-clima. que pueden estar formado por: Sensores de clima: proporcionan datos climáticos de temperatura. Comunidades de regantes. En este último caso no es necesario la presencia física de una persona para realizar la medida.) acoples.10. mediante la realización de medidas reproducibles a lo largo del tiempo de valores del estado de humedad del suelo. temperatura.

Entre las más difundidas se encuentras las denominadas sondas de succión. junto al empleo de cámaras especiales que permiten el posterior análisis espectral. evitando problemas como la contaminación de las aguas subterráneas por nitratos de origen agrario. Figura 18 Imagen de infrarrojos de una parcela de vid con riego diferencial. cubriendo amplias zonas. existen además otras tecnologías que permiten controlar la fertilización y evitar la contaminación de las aguas por exceso de nutrientes. mediante satélites o vuelos convencionales. mediante el análisis correspondiente. está abriendo la posibilidad de estudiar el estado de los cultivos (Figura 19). Para obtener el máximo partido a la información obtenida es necesario contrastarla con la realidad en campo de la explotación. además de disminuir los costes de la fertilización. para programación del riego TELEDETECCIÓN Y SISTEMAS DE INFORMACIÓN GEOGRÁFICA La toma de imágenes digitales de gran resolución. transmisión y manejo de la información de los sensores máticos. que permiten extraer la solución del suelo y.Figura 17 ción y estimar de forma relativa el estado hídrico de las plantas. Figura 19 Almacenamiento. En el proceso de tratamiento de las imágenes se aplican diversos algoritmos de cálculo que permiten discriminar la respuesta del suelo respecto de la vegeta- Sonda para seguimiento de la fertilización —17— . determinar si estamos aplicando los nutrientes en las dosis adecuadas y dónde las raíces del cultivo pueden extraerlos. que generan gráficas que permiten al regante o al técnico analizar si se está regando en exceso o por debajo de las necesidades de agua del cultivo y tomar la decisión de riego apropiada. CONTROL DE LA FERTILIZACIÓN Si bien el presente manual se centra en el uso sostenible del agua en regadío. Gráfica de evolución de humedad en suelo. en cuanto a adecuar la dosis de riego al agua disponible y a los requerimientos del cultivo. La respuesta espectral de un cultivo depende tanto del desarrollo de su masa foliar como del estado hídrico de esta. Esto permite evitar la percolación de los fertilizantes hacia horizontes profundos.

Tener una visión global de estos ciclos ayuda a comprender la fisiología de la planta. Se distinguen las siguientes etapas clave: Figura 20 duración de algo más de una semana. siendo este el primer paso para soportar racionalmente la toma de decisiones en el manejo del agua de riego.6. Ciclo de desarrollo del cultivo de la vid Como en cualquier otro cultivo leñoso. se trata de un periodo de rápido crecimiento de los órganos verdes durante el cual queda determinada la superficie foliar de la planta. que posteriormente será la responsable del adecuado desarrollo y maduración de la uva. esta etapa se analiza más en detalle. La vida media de una flor de vid es de tan solo de 2 o 3 días. pero para una cepa o viñedo el proceso se extiende de 10 a 15 días. Floración – cuajado: en este periodo tiene lugar la fecundación y el inicio del desarrollo de la baya (grano de uva). se pierden los pigmentos clorofílicos. quedando dividida en las siguientes fases: : durante las 3 semanas siguientes al cuajado se produce un periodo de rápida multiplicación celular que determina el número total de células de la baya. pero debido a la apertura escalonada en una cepa o un viñedo la floración tiene una Detalle de la etapa de crecimiento y desarrollo de la baya en viñedo —18— . Figura 21 Ciclo de desarrollo de la vid Brotación – inicio floración: con una duración de 8 a 10 semanas. El caso particular de la vid se representa en la siguiente figura.1. Buenas prácticas en el riego de la vid Vicente Bodas 6. en esta fase el aumento de tamaño de la baya se detiene. en la vid se superponen en el tiempo los ciclos de desarrollo del aparato fotosintético (hojas y tallos) y de los frutos. Crecimiento y desarrollo de la baya: por las implicaciones que tiene en las características finales del fruto. Para una baya en concreto el envero puede durar de 1 a 2 días. seguido de otras 3 a 4 semanas donde predomina el crecimiento en volumen de estas células. De forma casi paralela. adquiriendo predominancia los cambios bioquímicos. Otro fenómeno a destacar es que en las yemas de los pámpanos se inician por esta misma época los procesos de inducción y diferenciación floral que determinarán la cantidad de racimos y flores del año siguiente. y por tanto en la calidad desde el punto de vista de la vinificación. pero con un desfase de unas 3 a 4 semanas. se produce también un crecimiento rápido del sistema radicular. cambia el color y se inicia la acumulación de azucares y compuestos aromáticos.

). Durante esta etapa también se activa de nuevo y de forma significativa el crecimiento radicular. sino que se trata del grado relativo de dificultad en el Cuadro 2 suministro hídrico. En el caso de variedades para vinificación el objetivo productivo cambia.50 0. la etapa final del ciclo anual de la vid concluye con la pérdida de la capacidad fotosintética de las hojas y su posterior caída. etc. donde se trata de obtener máximas producciones con bayas de gran tamaño. – cuajado: corrimiento. algo que se puede lograr con moderados aportes de agua de riego. la clave para estimar las necesidades hídricas sería la elección de la Kc conforme a los objetivos productivos y a la etapa de cultivo correspondiente. Fase herbácea o de agraz: bayas pequeñas.25 0. que pueden llegar a doblar su tamaño. basada en la evapotranspiración del cultivo de referencia se aplicaría la siguiente fórmula: ETc = Kc x ETo ETc: evapotranspiración del cultivo. superando ampliamente los 5. Hasta que esto ocurre la planta sintetiza activamente sustancias de reserva. continuando los procesos bioquímicos que conducen a una disminución de la acidez y a la acumulación de azúcares. ETo: evapotranspiración de referencia.30 0. brotación irregular al año siguiente. junto a los datos medios de ETo de una hipotética estación climática. Siguiendo la metodología clásica para el cálculo de las necesidades hídricas de los cultivos. a partir de la información de estaciones climáticas o de los servicios de asesoramiento al regante. A título de ejemplo en el cuadro 2 se recogen. la estrategia de obtención de calidad MÁXIMA PRODUCCIÓN MES Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre TOTAL (mm) ETo (mm/mes) 84 110 150 170 205 175 122 78 1094 Kc 0.000 m3/ha. y en casos severos pérdida de racimos. Las consecuencias que un hipotético estrés hídrico pueda tener en la vid están vinculadas a la etapa del ciclo anual en el que tenga lugar: brotación irregular. 6.21 0. Como se observa. En el caso de los parrales de uva de mesa.2.50 0. menor producción. Hay que recordar que estrés hídrico no significa que la planta manifieste síntomas visuales evidentes de sequía.20 0.25 0.10 Kc CALIDAD ETc (mm/mes) 22 37 51 51 52 37 8 258 Detalle de la etapa de crecimiento y desarrollo de la baya en viñedo —19— . adelanto de la madurez. que acumuladas en las partes leñosas son la garantía de una correcta brotación al año siguiente. Obtenido los valores de ETo. poco desarrollo de pámpanos y hojas y racimos compactos debido al escaso crecimiento del raquis. tal y como se comentó en apartados anteriores. compuestos aromáticos.50 0.30 0.30 0. caída de hojas.21 0. se pretende compatibilizar producciones razonables con determinadas características de fruto (tamaño de baya.49 0.000 a 2. de 1. Fase de envero a maduración: reducción del tamaño final de las bayas y pérdida de producción. para la mayoría de las zonas vitícolas españolas. dos series de valores mensuales de Kc. los aportes de agua de riego se encuadran en los típicos de un frutal. contenido en azúcar. es capaz de adaptarse a muy diversas condiciones de suministro hídrico. uno para obtención de producciones máximas y otro que da prioridad a la obtención de calidad.35 0.33 ETc (mm/mes) 18 23 52 85 102 87 60 26 453 0.durante las 5 a 7 semanas que siguen al envero se reanuda el aumento de tamaño de las bayas. de los resultados de las distintas ETc obtenidas en este ejemplo concreto. dificultades en la acumulación de azucares y madurez deficiente. Necesidades de agua en el ciclo de la vid La vid.000 m3/ha. como planta típicamente mediterránea. Kc: coeficiente del cultivo.

repartidos por la geografía española.6. dejando de regar a partir de este. a partir de entonces regar con el 66% de la ETc. Otros aspectos prácticos del riego de la vid: riego deficitario controlado Conforme a lo expuesto. Si la cantidad de agua de riego no alcanzase a cubrir las necesidades calculadas conforme a la estrategia de calidad. Para obtener los mejores resultados.3. al no contar con capaci- Ejemplo teórico de necesidades de riego de la vid para vinificación en función del objetivo productivo —20— . el total del agua consumido por la vid se reparte en proporciones distintas entre las diferentes etapas de desarrollo. queda de manifiesto la extraordinaria versatilidad de la vid frente a los aportes diferenciales de agua. Los valores de ETc se refieren a las necesidades hídricas del cultivo. pueden aportar información sobre programaciones de riego deficitario distintas. implica que las necesidades hídricas de la vid se reduzcan un 43% respecto al suministro hídrico óptimo. En general la vid va a responder favorablemente a cualquier aporte de agua de riego que reciba. para estimar las necesidades de riego habría que considerar la precipitación efectiva (Pe) de cada mes y restarla. lo cual no significa que puedan hacerse desordenadamente. la aplicación de agua de riego por debajo del óptimo vegetativo de la planta. Los resultados recogidos en el cuadro 2 ponen de manifiesto la notable diferencia que puede existir en los aportes de agua de riego. No obstante los distintos centros de investigación. Cuadro 3 MÁXIMA PRODUCCIÓN MES Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre TOTAL (mm) Pe (mm/mes) 52 41 36 0 0 0 39 42 210 ETc (mm/mes) 18 23 52 85 102 87 60 26 453 Riego (mm/mes) 0 0 16 85 102 87 21 0 311 22 37 51 51 52 37 8 258 0 1 51 51 52 0 0 155 CALIDAD ETc (mm/mes) Riego (mm/mes) no regar hasta que aparezcan síntomas visuales de estrés. una reducción de hasta el 50% en la estrategia de calidad. una primera aproximación para optimizar el uso de este agua sería el reparto conforme a las proporciones señalados en el cuadro de abajo. desde el doble punto de vista de cantidad y calidad de la cosecha. mejor adaptadas a las variedades y condiciones edafoclimáticas de su área de influencia concreta. En primer lugar y desde un punto de vista fisiológico. es necesario tener en cuenta algunos criterios básicos a la hora de realizar la planificación del riego para el reparto de este agua. Desde un punto de vista práctico esto abre la posibilidad de los denominados “riegos deficitarios controlados”. aplicar el 66% de ETc hasta envero. Todas estas aproximaciones empíricas al riego deficitario son complejas y a menudo difíciles de llevar a la práctica para muchos agricultores. Por ejemplo: aplicar el 33% de la ETc.

Cuadro 4 ETAPA DE DESARROLLO DE LA VID % DEL AGUA CONSUMIDO OBSERVACIONES Brotación inicio floración 9% Etapa clave para una buena producción Floración .cuajado 6% Etapa clave para una buena producción Crecimiento y desarrollo de la baya 35 % Etapa determinante de la calidad Envero maduración 36 % Etapa determinante de la calidad Postcosecha senescencia 14 % Etapa clave para la brotación del año siguiente Consumo de agua en las diferentes etapas de desarrollo de la vid tación o acceso suficiente a la información requerida. tal y como de forma simplificada se ilustra en la siguiente figura. siguiendo las pautas de interpretación de las curvas registradas por los sensores. Figura 22 Ejemplo de manejo del riego en vid según curvas de humedad del suelo —21— . Por ejemplo. un viticultor podría ajustar su riego conforme a unos niveles de humedad de suelo predeterminados de acuerdo a la etapa de desarrollo de la vid. simplifica enormemente la toma de decisiones. El empleo de sensores de humedad del suelo.

—22— . poco después las vegetativas. Buenas prácticas en el riego del olivar Vicente Bodas 7.1. primero las de flor y. tal y como se demuestra en la siguiente figura: Figura 23 Sólo en el caso de árboles con poca cosecha y en situación de adecuado suministro hídrico el crecimiento puede perdurar durante esta época. agosto y septiembre) se inicia en las yemas axilares de las hojas de los brotes nuevos los primeros cambios fisiológicos que determinarán que se formen las flores. no hay crecimiento.abril). las yemas brotan al comienzo de la primavera (marzo . los brotes del olivo retoman el crecimiento durante los meses de septiembre y octubre. quedando determinada la floración del año siguiente. Ciclo de desarrollo del cultivo del olivo Para comprender el comportamiento de un olivo a lo largo de un ciclo de cultivo resulta de gran ayuda distinguir entre el aparato fotosintético (hojas y tallos) y los frutos. Etapas en el ciclo de cultivo del olivo APARATO FOTOSINTÉTICO: FRUTO: árbol en reposo. entre finales de junio y primeros de julio lo habitual es que los brotes dejen de crecer. durante el otoño las yemas que han sufrido el proceso de inducción floral manifiestan ya de forma irreversible cambios morfológicos. La emisión y crecimiento de nuevos brotes depende directamente de la temperatura y la disponibilidad de agua.7. coincidiendo con los meses de verano (julio. salvo en situación de déficit extremo de agua. Así se podrían describir las siguientes etapas.

Como singularidad del olivo hay que destacar que durante las 6 semanas siguientes a la floración se produce una gran caída de jóvenes frutos por la competencia entre ellos al iniciar el crecimiento. hasta que comienza el endurecimiento del hueso (8-9 semanas después de la floración) momento en el que cesa la división celular. tolerando condiciones extremas de sequía y adaptando su crecimiento y desarrollo a la disponibilidad de agua en el suelo. ETc = Kc x ETo ETc: evapotranspiración del cultivo. En este caso la aplicación de la metodología para el cálculo de las necesidades hídricas de los cultivos. comienza el crecimiento y desarrollo de las yemas florales que darán origen a las inflorescencias. ETo: evapotranspiración de referencia. El manejo tradicional ha sabido adaptar el olivo a los recursos hídricos disponibles. Recientemente el Instituto de Agricultura Sostenible de Córdoba ha desarrollado una metodología propia para la determinación de la Kc del olivar. requiere especial precaución a la hora de la elección del coeficiente de cultivo (Kc). disminución del tamaño final de la aceituna y menor acumulación de aceite. Durante los días más cálidos del verano el engorde del fruto suele detenerse. el comienzo de la maduración lo marca el envero o cambio de color del fruto. reducción del número de flores. sistema de riego. Este coeficiente depende de numerosos factores. mediante distintas combinaciones de marco de plantación y sistema de poda. —23— . para reanudarse a los largo del mes de septiembre junto con la acumulación de aceite. siempre que la acumulación de horas frío haya sido la adecuada. La eventualidad de un déficit hídrico tiene consecuencias distintas según la etapa en la que se produzca: reducción del crecimiento vegetativo y del número de flores.2. disminución del tamaño final del fruto y menor acumulación de aceite. entre otros del marco de plantación. basada en la evapotranspiración del cultivo de referencia mediante la conocida fórmula. lo que implica una reducción directa del potencial productivo. el cuajado de la aceituna. volumen de copa. si la fecundación tiene éxito. entre 6 y 8 semanas después de haber comenzado el desarrollo floral se produce la floración y. etc. 7. régimen de precipitaciones.las yemas florales quedan inactivas durante los meses fríos de invierno. las aceitunas cuajadas van incrementando su tamaño como consecuencia tanto de la división como del crecimiento celular. hueso: incremento de la caída fisiológica de los frutos jóvenes. abortos ováricos y mal cuajado. hacía el mes de marzo. tal y como se recoge en el siguiente cuadro. Kc: coeficiente del cultivo. durante el mismo se completa la acumulación de aceite y se elaboran sustancias de reserva que facilitarán la brotación del árbol al año siguiente. Necesidades de agua en el ciclo del olivo El olivo es extraordinariamente versátil desde el punto de vista del suministro hídrico.

38 0.72 0. Crecimiento del fruto – endurecimiento del hueso (junio – julio).51 0.37 0.000 0.82 0.80 1.49 0.40 0.37 0.59 0. pese a mantener el mismo volumen de copa por hectárea se incrementan considerablemente las necesidades hídricas.40 0.58 0.49 0.48 0.90 0. cuando no se cuente con suficientes recursos hídricos para satisfacer las necesidades máximas del olivar. Deben tenerse muy presente los siguientes aspectos: El estrés hídrico severo no es deseable en ninguna etapa del ciclo anual del olivo.90 9. ASPECTOS PRÁCTICOS DEL RIEGO DEL OLIVAR: RIEGO DEFICITARIO CONTROLADO A tenor de lo expuesto es lógico deducir que el olivo es una planta capaz de adaptarse y responder positivamente.51 0.51 0.07 0. Así los valores de Kc son más altos en los meses de invierno que de verano.88 0.51 0.44 0.Cuadro 5 100 olivos/ha MES Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre Volumen de copa (m /ha) 3 200 olivos/ha Volumen de copa (m /ha) 3 300 olivo/ha Volumen de copa (m3/ha) 7.35 0.000 0.45 0.46 0.80 0. desde el punto de vista productivo. y considerando una plantación con un volumen de copa próximo a los 9.49 0. Ahora bien. y no hay que olvidar que Kc representa la fracción de la evapotranspiración potencial del cultivo de referencia (ETo) que realmente evapotranspira el cultivo real.60 0.85 0.000 0.59 0.89 11.66 0. Etapas de mayor tolerancia del estrés hídrico: Parada invernal (diciembre – marzo).50 0.93 11. en este caso el olivo.42 0.49 0.85 0.41 0.octubre) coincide con los meses de mayor demanda evaporativa.87 0.83 0.33 0. mayor número de árboles por hectárea.55 0. Etapas de máxima sensibilidad al estrés hídrico: Inicio brotación – floración (marzo – junio).90 0.38 0.42 0.000 0. el reparto del agua disponible debe hacerse conforme a una estrategia bien definida que trate de evitar el estrés hídrico en los momentos de máxima sensibilidad del cultivo.79 1.67 0.74 0.84 0.57 0.000 0.45 0.90 9.74 0.95 11.64 0.49 0.43 0.000 0.88 9.99 0.40 0.48 0.82 0.08 0.83 0.000 0. a aportes —24— .40 0. por lo que una adecuada estrategia de riego se puede traducir en un importante ahorro de agua.52 0.55 0.84 0.75 0.000 0.51 0.57 0.87 0.85 0.97 0. y cuanto habría de ser cubierto mediante aportes de riego.83 1.83 0.53 0.58 0.85 1. El diseño de las estrategias de riego deficitario debe ajustarse a las características edafoclimáticas de cada 7.54 0.60 0. Cambio de color – maduración (noviembre – diciembre).000 0.82 0.3.48 0.04 0.94 0. Tomando como partida los datos de ETo y precipitación efectiva de una hipotética estación climática representativa de una zona de cultivo de olivar en Andalucía. Endurecimiento del hueso – cambio de color (julio – octubre).64 0.98 0.53 0.59 0.40 0.69 0.51 0.49 0.47 0.95 7.88 0.93 Valor del coeficiente de cultivo (Kc) en olivar según marco de plantación y densidad foliar Las cifras del cuadro anterior reflejan como el olivo es una planta que en las épocas de mayor demanda evaporativa se adapta para economizar agua.51 0.40 0.45 0.99 0. se ha elaborado el siguiente cuadro para ilustrar cual puede ser el consumo anual de agua para distintas densidades de plantación. de agua de riego por debajo del óptimo.44 0.46 0. Se observa como a medida que se intensifica el cultivo.42 0.90 7.61 0.000 m3/ha.03 0. Es necesario destacar que una de las etapas de tolerancia al estrés hídrico (julio .44 0.

repartidos regularmente entre los meses de marzo y octubre.75 219.54 0.25 ETc-Pe (mm) -19. Índice de peróxido más elevado en los olivos más regados.85 0.50 0.00 28.48 0.40 58.59 0.15 54.40 4.42 0. para distintos grados de intensificación en olivares zona y a la disponibilidad temporal del agua de riego.000 (m3/ha) ETc (mm) 25.500 m3/ha (50% de la ETc máxima) en olivares de 100 pies/ ha y 2.000 (m3/ha) ETc (mm) 24.15 15.46 0.44 0.50 83.56 57.10 24.75 296.80 -36.80 23. Mayor contenido de ácidos grasos insaturados (oleico.10 64.50 39.Cuadro 6 100 olivos/ha MES ETo (mm) Pe (mm) Kc Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre TOTAL 30 45 85 110 150 170 205 180 122 80 45 25 1247 45 50 50 40 35 0 0 0 40 40 45 60 405 0.20 46.79 1.000 (m3/ha) ETc (mm) 25.83 0.33 ETc-Pe (mm) -19.64 0.47 0.20 81.64 0.60 37.25 624. particularmente en aquellas zonas de suelos profundos y con alta capacidad de retención de agua.35 23.50 72.00 68.00 68. En este sentido puede jugar un papel fundamental la adecuada gestión de la reserva hídrica del suelo.80 67.33 Kc 0.15 55.60 -1.35 -36.37 0.35 50.35 -37.88 23.80 1.20 1.70 73.30 94.85 4.40 -12.89 Volumen de copa 9. A modo de ejemplo cabe citar la experiencia en distintas zonas olivareras españolas: buenos resultados con aportes de riego en torno al 50% de las necesidades entre los meses de julio y octubre. Con carácter general se detectan las siguientes tendencias: A mayores dosis de riego se incrementan las dificultades en la extracción de aceite.55 0.90 90.57 0.50 39.40 22.50 37.30 82.41 ETc-Pe (mm) -20. sobre el proceso industrial de extracción y las características organolépticas del aceite.40 62.97 0.00 79.30 94.500 m3/ha en plantaciones de más de 200 olivos/ha.03 0.20 81.38 0.88 63.46 0.. —25— .80 27.60 43.25 701.40 18.49 0.41 Kc 0.85 68.85 68.40 20.55 0.70 38.30 82.56 17.82 0.45 0.50 83.00 63.72 0.85 0.00 75.25 Necesidades hídricas totales y de riego (ETc-Pe). linoleico y linolénico) en los aceites procedentes de los árboles con menor aporte de agua.40 60.90 90.49 0. tiene el nivel de suministro hídrico recibido por los olivos.00 79.87 0. Por último también hay que señalar el efecto que.00 1. Contenido de polifenoles y amargor mayor en los árboles con menor aporte de agua.93 300 olivo/ha Volumen de copa 9.50 -10.00 75.25 717.75 312. buenos resultados con un gasto de agua de riego de 1.00 65.50 -10.00 25.65 0.93 200 olivos/ha Volumen de copa 9.65 22.88 0.60 54.40 0.48 0.04 0.00 46.

la temperatura.2.. de manera significativa. Para el control y seguimiento del cultivo del fresón es necesario conocer los estados fenológico que según Veschambre et al. en esta etapa el manejo del agua es crucial para la obtención de frutos con estándares comerciales. debido a la gran masa foliar por hectárea que desarrolla y a la época de producción.) y en unas condiciones vegetativas mínimas (con muy poca superficie foliar). Por ejemplo. que incluye meses de alta evapotranspira- Febrero Marzo Abril Mayo Junio Se repiten estados D a H durante varios ciclos Ciclo del cultivo el fresón en Huelva —26— .1.Buenas prácticas en el riego del fresón Manuel Francisco Badillo Trigo 8. debiéndose recurrir a la aplicación de agua vía aspersión para conseguir un ambiente húmedo apto para el desarrollo vegetativo de los primeros estadíos. Palencia. que son mínimas en el periodo diciembre – enero y máximas en abril – mayo. Hecho este que implica una gran complejidad en el manejo de riego. El ciclo típico de una variedad común cultivada en la comarca de Huelva podría ajustarse al recogido en el siguiente cuadro 7: La duración de los distintos estados fenológicos depende de las condiciones ambientales y del fotoperíodo. las necesidades hídricas y nutricionales deben estar perfectamente cubiertas para asegurar el cuajado e inicio de desarrollo del fruto. En esta época en la zona de Huelva el suelo aún alcanza temperaturas diurnas de 26 a 29º C. flores y raíces según un modelo determinado por sus constantes genéticas y que son influenciadas por factores medioambientales. las plagas y enfermedades y. coexistiendo durante largos períodos de tiempo. con temperaturas ambientales de 32 a 35ºC. resultando perjudiciales tanto la falta como el exceso de humedad.enero necesita unos 50 días para pasar del estado vegetativo F al H. De lo contrario la calidad y cantidad de la cosecha pueden verse mermadas. así como en otras operaciones de cultivo. estolones. Las etapas de máxima sensibilidad en lo que a suministro de agua se refiere son: la planta que llega a las fincas de producción entre finales de septiembre y primeros de octubre. Necesidades de agua en el ciclo del fresón En principio la fresa podría ser percibida como un cultivo de altos requerimientos hídricos. mientas que en mayo son suficientes de 25 a 29 días. Cuadro 7 Septiembre A Octubre B-C Noviembre D-E-F Diciembre F-G Enero H 8. por lo que la aclimatación es delicada.8. la variedad Camarosa en diciembre . Segovia. Ciclo de desarrollo del cultivo del fresón La planta de fresa produce hojas. la duración de la parada vegetativa. procede de zonas con unas temperaturas mucho más suaves (Ávila. Valladolid. (1977) serían los siguientes: Estado A: Estado B: Estado C: Estado D: Estado E: Estado F: Estado G Estado H: Reposo vegetativo Iniciación de la actividad vegetativa Botones verdes Botones blancos Inicio floración Plena floración Fin de floración Fructificación Esto tiene una influencia directa en las necesidades hídricas. las fluctuaciones en la humedad del aire y del suelo. Debido a las características genéticas de la planta de fresa los estados del C a H se repiten durante el cultivo varias veces. etc. Entre estos factores cabe destacar el fotoperíodo.

9 3.55 0.87 1.6 0.850 m3/ha. Suelos ligeros. Detalle de riego por microaspersión en fresa 8. OTRAS RECOMENDACIONES Aún reconociendo que el cultivo del fresón está técnicamente muy avanzado. entre otras razones por la técnica de acolchado de los lomos con lámina de plástico negro. si bien el plástico puede generar problemas ambientales derivados de la inadecuada gestión de sus residuos.65 0. con cuerpo: 2. basada en la evapotranspiración del cultivo de referencia y recogida en apartados anteriores.45 5.08 1.3.500 m3/ha.9 4. algunos valores medios serían: Suelos pesados. mediante los correspondientes programas de fertirrigación. y un año medio con precipitaciones de 500 a 600 mm.52 Diciembre 1.27 Evapotranspiración de agua mensual en el cultivo del fresón —27— . cabría reseñar que con estrategias de riego deficitario serían suficientes aportes de 2.30 0.6 1. En el siguiente cuadro se detalla un ejemplo donde junto a las necesidades mensuales de riego figura el número de riegos mínimo para repartir el agua de forma óptima.000 m3/ha para cubrir las necesidades hídricas del cultivo y asegurar producciones próximas al 90% de las obtenidas sin limitación de agua. A modo de ejemplo se recoge en el cuadro siguiente información real de estas variables.26 Noviembre 2. no lo es menos su reparto temporal.61 1.45 0.000 m3/ha.30 0. Esto implica que en determinados momentos pueda ser necesario regar pero no por que exista falta de agua sino porque es preciso realizar el aporte correspondiente de fertilizantes. asegurando el enraizamiento de las plantas tras el trasplante así como el tempero que permita realizar la preparación del terreno. pero estos volúmenes de agua pueden ser insuficientes para cumplir los programas de fertirrigación. Suelos medios: 3. Pero en realidad se trata de un cultivo bastante eficiente en el consumo de agua. Al abordar el tema de los aportes de agua de riego en el fresón no se puede dejar al margen el hecho de que la instalación de riego se use igualmente para aplicar los elementos nutritivos.98 Marzo 3. en la fase de trasplante es necesario realizar un riego vía aspersión para conseguir un ambiente húmedo apto para el desarrollo vegetativo de los primeros estadíos.9 6.45 0.04 Abril 4. se recomienda hacer uso de la microaspersión en lugar de la aspersión: Preparación del terreno: 700 m3/ha. si importante es la cantidad total de agua aportada.02 1. En esta etapa.23 1. FASE DE RIEGO POR GOTEO Una vez arraigadas las plantas se prescinde de la aspersión y comienzan los aportes de agua mediante la instalación de goteo.800 a 3. ETo: evapotranspiración de referencia.55 1. Comúnmente se emplea cinta de riego con goteros insertados a 15 – 20 cm y un caudal medio de 5 litros/h por metro lineal.9 5. Para el correcto manejo del riego.7 1. incluyendo además las necesidades total de agua (Nt) del cultivo según la eficiencia del sistema de riego. Así por ejemplo. Kc: coeficiente del cultivo. existe todavía margen de me- Cuadro 8 Octubre ET0 (mm/día) Kc ETc (mm/día) Nt (mm/día) 3.28 4. o lo que es lo mismo la dosis y frecuencia de riego. muy filtrantes: 3.95 0.40 0. Para el cálculo de las necesidades de agua se puede seguir la metodología clásica. Post-trasplante: 300 m3/ha. aplicando la fórmula: ETc = Kc x ETo ETc: evapotranspiración del cultivo.67 7. en la que se pueden consumir hasta 1000 m3/ha.70 8.7 1. Aspectos prácticos del riego en el cultivo del fresón FASE DE ASPERSIÓN Tal y como se comentó en el punto anterior.05 0.33 Febrero 2. para una parcela de de suelo franco arenoso en la comarca de Doñana. repartidos como sigue.ción.07 Enero 1.49 Mayo 6. En esta fase los volúmenes de agua necesarios están condicionados por el tipo de suelo.00 Junio 7.

) por lo que una ligera sobrepresión. Las cintas de riego trabajan a muy baja presión (0.6 – 0.. Macarena. Programador de riego —28— . usar microaspersores en lugar de macroaspersores. Considerando que la profundidad efectiva de enraizamiento del fresón es de 25 a 35 cm.Cuadro 9 Mes Previos (Preparación terreno) Octubre Noviembre Diciembre Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio (Sólo primera semana) TOTAL 100 L/m2 (aspersión) 70 (jul – sept) 25 5 6 8 10 20 35 50 80 110 30 350 6 8 8 10 15 20 25 30 8 130 L/m2 (goteo) Nº de riegos aproximados Aplicación de agua mensual de agua de riego para el cultivo de la fresa jora en una serie de aspectos. Cuidar la uniformidad del riego. puede conducir a gastos excesivos de agua. por tanto. para evitar la errónea interpretación de los datos. tienen un comportamiento diferente y ventajas frente a Camarosa. Candonga. es imprescindible conocerlas para poder optar por su cultivo. tanto a nivel agronómico como tecnológico: Elección adecuada de variedades: existen variedades que muestran una mejor adaptación al entorno edafoclimático que otras. Si se instalan sensores de suelo elegir el más adecuado a las características del terreno.5 atm. Revisar que las presiones reales de trabajo se atienen a las nominales de los emisores de riego. Sustituir las bombas volumétricas de inyección de fertilizantes por sistemas más avanzados basados en el control de la conductividad y el pH del agua de riego. etc. Por ejemplo en Huelva. Andana. siempre será más eficaz la realización de riegos a pulsos cortos y muy repartidos. Ventana. Diseño y manejo correcto de las instalaciones de riego: Además de las pautas generales de mantenimiento presentadas en apartados anteriores. Como los goteros de las cintas no suelen ser autocompensantes los desniveles del terreno en el mismo sector de riego se traducen en diferencias en la presión de trabajo y. para la fresa se recomienda. la variedad predominante hasta la fecha. Adecuar las dosis y frecuencia de riego a las necesidades del cultivo y las propiedades del suelo. Para el riego de plantación. Palomar. en aportes de agua diferentes. por ejemplo de tan solo 1. Coral.8 atm.

Buenas prácticas en el riego de los cítricos Francisco Valdera 9. Es importantísimo. podría resumirse como: Los cítricos suelen tener varias brotaciones a lo largo del año. ya que después de conseguir una floración adecuada.2. Solamente en temporadas excepcionales de fríos extremos pueden sufrir las plantaciones daños críticos que puedan hacer peligrar la plantación.1. Es la fase de mayores necesidades hídricas de todo el ciclo. ya que las temperaturas no son extremas . es la fase en la cual no se produce desarrollo de brotación alguna y que coincide con la época de menores temperaturas durante los meses de enero y febrero. de ahí la importancia de esta fase en la programación del riego. Respecto a los requerimientos hídricos. Es el conjunto de cambios que el fruto experimenta cuando ha terminado su desarrollo. los cítricos son capaces de economizar agua y superar periodos prolongados de sequías. Un ciclo modelo.9. El inicio y desarrollo de la brotación depende de la temperatura del suelo y las condiciones de hidratación y nutrición en las que se encuentre el árbol. 9. en primavera. Normalmente se realiza en otoño-invierno. En la mayoría de variedades solo se produce una a lo largo del año. En realidad en la mayoría de las zonas de cultivo de los cítricos no se llega a producir reposo invernal. por tanto. La primera de ellas porque es la portadora de las flores que posteriormente serán frutos. teniendo en cuenta la variabilidad dependiendo del cultivo de que se trate. Se produce durante todo el verano y parte del otoño antes de iniciar la parada invernal. Necesidades de agua en el ciclo de los cítricos Los cítricos se adaptan muy bien al clima y a la gran diversidad de suelos de las comarcas donde se cultivan. Ciclo de desarrollo del cultivo de los cítricos Para comprender el comportamiento de un cítrico a lo largo de un ciclo de su cultivo resulta de gran ayuda diferenciar los diferentes estados fenológicos de la planta. condicionando la cosecha que tendrán en esa campaña. es imprescindible tener un buen cuaje que afiance la cosecha. y la segunda porque son la base del crecimiento vegetativo y la formación del árbol. Es un momento crítico en el ciclo de los cítricos. siguiendo durante esta época la maduración del fruto. debido a tres factores principales: Estación meteorológica en plantación de cítricos —29— . por lo que en nuestro clima se ve poco influenciado por el riego aunque sí por la fertilización que hayamos realizado durante todo el ciclo vegetativo. favorecer al máximo el éxito de la floración en los cítricos. siendo las de primavera y verano las más importantes en cuanto a su repercusión en la cosecha. siendo el riego deficiente un factor limitante del tamaño y calidad de los frutos.

volver a recuperar su productividad anterior. además de la variedad cultivada. otros cultivos habrían sucumbido en ausencia de riego durante una sola campaña. siendo los primeros mucho más resistentes a la sequía que los demás por las defensas que muestran sus hojas adaptadas a periodos de estrés. Aspectos prácticos en el riego de los cítricos En cítricos. El mejor sistema para ello es la colocación de horquillas de alambre galvanizado. para asegurar un desarrollo óptimo de estos nuevos órganos. Se aconseja contar al menos con una estación meteorológica en fincas superiores a 100 ha. floración y desarrollo del fruto. otros parámetros como el marco de plantación. Este volumen debe reducirse en proporción a la superficie foliar que tengan los plantones que se pretendan regar. ETo: evapotranspiración de referencia. —30— . que permiten observa la respuesta de la planta a los aportes hídricos. aplicando la fórmula: ETc = Kc x ETo ETc: evapotranspiración del cultivo. así como de dendrómetros.Raíces de baja conductividad hídrica. Éstas se abarquillan rápidamente cuando detectan escasez de agua o sequedad en el ambiente. tipo de árbol y sistema de riego. es imprescindible que no falte agua en el suelo a disposición de la planta. al menos cada 25 m de línea de goteros. que soportan hasta dos años seguidos sin recibir ningún riego y. limitando la superficie de evaporación y. para evitar su desplazamiento por atomizadores o por el personal de recolección. Dentro de los cítricos hay que distinguir entre mandarinos y naranjos. durante la brotación. Elección adecuada de variedades: existen variedades que muestran una mejor adaptación al entorno edafoclimático que otras. la pérdida de agua del árbol. en las fases relacionadas con la actividad vegetativa. Hojas bien adaptadas para conservar el agua por tener la cutícula cerosa y unos estomas activos. A modo orientativo se puede estimar un volumen aproximado de 15 l/árbol adulto x mm de evaporación. Para el cálculo de las necesidades de agua se puede seguir la metodología clásica. Pelos absorbentes poco desarrollados en comparación con otros vegetales. En la cantidad de agua final a aportar influye. es imprescindible conocerlas para poder optar por su cultivo. lo que equivale a 6000 m3/ha. limoneros. Kc: coeficiente del cultivo. Debe aplicarse el agua siempre en el lugar en el que se encuentra el sistema radicular estabilizado. Durante el ciclo vegetativo de los cítricos existen momentos críticos en los que es necesario adecuar el riego para mantener bien hidratado el árbol o. Dada la enorme casuística que se puede dar. la Kc ofrece una enorme variabilidad. 9. es especialmente recomendable el uso de sensores de humedad del suelo. por el contrario. ajustarlo para regular la actividad fisiológica del mismo: En las fases directamente relacionadas con el fruto. como son cuajado y maduración es conveniente mantener niveles adecuados pero discretos de agua a disposición del árbol para evitar un desarrollo vegetativo contrario a un mayor cuaje y a una correcta maduración. Por el contrario. híbridos y pomelos. por tanto. Existen casos de plantaciones de cítricos en suelo con poca capacidad de retención de agua.3. Mientras. Fijación de las líneas de goteros. una vez restablecida la normalidad. basada en la evapotranspiración del cultivo de referencia y recogida en apartados anteriores.

aporta datos sobre la correcta proporción de fertilizantes aplicados y evita accidentes de sobrefertilización y contaminación. que son muy generales. El caudal unitario del gotero no debe superar los 2. la separación de las líneas entre sí y respecto al tronco del árbol. La óptima está entre el 40 y el 50% de la ocupada por el árbol. La separación entre goteros de la línea no debe ser superior a 60 cm. es mala solución. Esto económicamente es inviable. mientras el árbol esté activo (desde primeros de marzo hasta mediados/finales de octubre). por lo que lo que es recomendable regar de día. hace que ésta quede fuera del alcance de las raíces en el escaso plazo de 1 hora y 45 min. RIEGO LOCALIZADO DE CÍTRICOS EN SUELOS ARENOSOS Las modernas plantaciones de cítricos se suelen establecer en suelos marginales en los que históricamente no se realizaba ningún cultivo. La mayoría de sus perfiles son de textura arenosa.Aprovechar la instalación de riego para la aplicación del fertilizante. el caudal unitario del gotero y la duración del pulso de riego para que ensanche el bulbo mojado. visto lo mencionado anteriormente. En un suelo arenoso pero estructurado. Caudales mayores ensanchan el bulbo. la rápida infiltración de la mayoría del agua útil que aportamos en la superficie. con tendencia a la acumulación de sales. siendo la recomendada en cítricos en suelos arenosos de 40 cm. con una plantación establecida de árboles adultos. Las únicas alternativas válidas para conseguir la superficie mojada idónea se basan en jugar con la separación entre goteros en la línea. Asimismo se deduce que la aplicación de agua durante las horas de la noche en las que el árbol evapora menos y. también hay otro ingrediente que es importante contemplar como es la superficie mojada por el riego. colocación de al menos dos líneas de goteros. —31— . todo riego que supere este tiempo. de esta forma. supone inyección directa del agua en el subsuelo por debajo del alcance de las raíces. Control en continuo de salinidad y pH del agua de riego. por tanto no extrae agua del suelo. evitar situaciones de estrés que afecten al desarrollo del árbol o la cosecha. También supone que cuando el árbol esté extrayendo agua del suelo. La mayoría de las raíces activas de las modernas plantaciones de cítricos. cada vez que se riegue y de forma proporcional al agua aplicada. La duración máxima del pulso con goteros de caudal medio (2. De esta forma conseguiremos una franja mojada que favorezca el desarrollo longitudinal de las raíces. aunque en teoría es más interesante. aumentando la zona saturada en torno a los pelos absorbentes.5 l/h) debe ser de 1 hora. A la hora de manejar la separación de las líneas de goteros entre sí y respecto al tronco del árbol debe tenerse en cuenta que separaciones superiores a 75 cm del tronco del árbol y por tanto a 1. nos provoca zonas secas entre las dos líneas. el tiempo que debe transcurrir entre un riego y el siguiente debe aproximarse idealmente a ese tiempo para. hay que contrastarlas en cada finca o tipo de suelo y adaptarlas a cada circunstancia concreta. Existe la alternativa del riego por microaspersión o microdifusión que. no tiene ningún sentido en suelos arenosos. Ésta última. En las arenas es imposible llegar a ello con riego por goteo a no ser que coloquemos 4 o 6 líneas de goteros en cada línea de árboles. Todas estas recomendaciones. Dada la importancia que tienen estos suelos en la actual citricultura y las especiales peculiaridades de ellos. porosos y de gran capacidad de infiltración de agua. pero no compensan las pérdidas por percolación de agua y fertilizantes que ello implica. no profundizan más allá de 60 cm en el suelo.5 l/h. merecen este apartado específico. Si bien la velocidad de infiltración es un factor a tener muy en cuenta a la hora de determinar la duración y frecuencia del riego. pulsos de mayor duración dan mayor superficie mojada pero deben ser cortos para evitar la pérdida de agua y fertilizantes hacia el subsuelo y evitar su contaminación. El fertilizante debe aplicarse durante todo el periodo vegetativo mencionado anteriormente.5 m entre ellas (en caso de doble línea). no resulta en la práctica útil ya que provoca la emergencia de infinidad de vegetación adventicia que se hace difícil de controlar mientras la evaporación es considerable. Según esta premisa. con patrones tolerantes al virus de la Tristeza.

Cuaderno de registro de riegos CUADERNO DE REGISTRO DE RIEGOS Nº POLIGONO Nº PARCELA DATOS DEL CULTIVO CULTIVO FECHA DE SIEMBRA FECHA DE COSECHA SISTEMA DE RIEGO DATOS DEL SUELO PROFUNDIDAD CAPACIDAD DE CAMPO P. AGUA UTIL CAMPAÑA DE RIEGO DATOS DE RIEGO MES FRECUENCIA(días) Nº RIEGOS/DIA DATOS METEOROLOGICOS TEMPERATURA (MEDIA DEL MES) PRECIPITACION (mm) VIENTO (Nº DIAS) AÑO OBSERVACIONES —32— .Anexo 1.P.M.

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