FACULTAD DE CIENCIA POLÍTICA Y RELACIONES INTERNACIONALES

TESINA

TUTORÍA DE EDUARDO SEMINARA

GUILLERMO ZUVINICAR

LICENCIATURA EN COMUNICACIÓN SOCIAL

PLAN 1994

LA COMUNICACIÓN EN LA GESTIÓN DE LAS CIUDADES. EL CASO DE SAN JORGE.

SETIEMBRE DE 2003

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ÍNDICE Página Tema Situación problemática: Contexto político y económico Objetivos Metodología Marco teórico A- La ciudad, un ámbito de diversidad y mediación B- La gestión de recursos para el bien común C- Las instituciones: instancias de participación y consenso D- Las teorías comunicacionales y un giro superador E- La ciudad en comunicación, una perspectiva integradora La ciudad de San Jorge A- Caracterización general B- Su historia, la definición de un estilo Aproximación a un diagnóstico de la ciudad A- Una economía de base agraria y bajo crecimiento B- La pretendida sociedad sin política... ¿y sin ideas? C- Una clase media víctima de los años ‘90 D- Grandes edificios que educan cada vez menos
E-

3 4 7 8 10 10 12 14 17 20 23 23 23 28 28 31 33 35 37 39 41 43 43 45 53 53 55 56 59 62 64 66

“Tanos laburantes” y “artistas a pulmón”

F- Lo urbano ambiental: conformidad con imprevisión G- La gran región que aún no se constituyó Un relevamiento de los principales actores estratégicos A- Algunas cuestiones iniciales B- La lógica de acción como criterio de clasificación Los ejes de la estrategia: Hacia un nuevo modelo de gestión A- Educación, formación y capacitación B- Participación y fortalecimiento de las instituciones C- Comunicación, consenso y cooperación Los aportes de la comunicación social Consideraciones finales Bibliografía Sitios en Internet

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1- TEMA El tema elegido para la presente tesina es el aporte de la comunicación en los procesos de gestión de ciudades. Se toma como caso el de la ciudad de San Jorge. Las motivaciones para la elección del tema se encuentran en ciertos elementos contextuales. En primer lugar, la importancia creciente que asumen los gobiernos locales a partir de algunos procesos nacionales y mundiales. Y además, las dificultades que tiene la actual dirigencia política para conseguir representatividad y participación en la sociedad. La tercera motivación es la convicción personal, fundada en el conocimiento de algunas experiencias concretas, de que la comunicación tiene aportes significativos para esta situación. Así, puede jugar un papel trascendente en la creación de las condiciones para el desarrollo integral de las ciudades.

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2- SITUACIÓN PROBLEMÁTICA: CONTEXTO POLÍTICO Y ECONÓMICO El contexto político y económico les presenta a las ciudades y sus gobiernos un escenario muy distinto al de unos años atrás. Los vertiginosos cambios producidos a nivel mundial, y sus repercusiones en cada región y cada país, sumados a algunos procesos internos dan como resultado significativas modificaciones en el entorno. La combinación del proceso planetario conocido como globalización, su correlato económico en los países periféricos, es decir la apertura indiscriminada a los mercados internacionales, y consecuentemente la notable disminución de la presencia estatal en el cumplimiento y el control de las temáticas básicas para la sociedad, son las causas principales del nuevo panorama. Sin dudas, la economía es una de las fuerzas motoras del mundo actual. Es por ello que asume tal importancia la globalización, cuyas raíces se encuentran en este ámbito de la vida humana. Un conjunto de innovaciones tecnológicas, fundamentalmente referidas a las comunicaciones y a los servicios en general, han trastocado de manera irreversible las nociones de tiempo y espacio. La disminución de las distancias en éstos dos sentidos hicieron posible una economía planetaria. Como consecuencia, cambiaron las condiciones de la competencia económica, que se generaliza y crece con una velocidad insospechada años atrás. Hoy se compite no sólo con los vecinos lindantes sino con países y regiones ubicados en el otro extremo del planeta, en los que existen culturas, identidades, condiciones de producción y políticas de gobierno totalmente diferentes. También se potenció el flujo de la información, con la proliferación hasta el infinito de mensajes de toda naturaleza, que encuentra su ejemplo más palpable en esa red inabarcable de datos que es Internet. El proceso denominado sobre-información torna imposible el procesamiento de tales mensajes debido a su velocidad y magnitud. Por ello, la globalización genera escenarios tremendamente dinámicos en los que la cantidad, las dimensiones y la velocidad de los cambios obligan a realizar grandes esfuerzos de adaptación. Esta necesidad se da incluso en lugares muy pequeños y lejanos, ya que estos procesos no reconocen frontera alguna en el mundo globalizado. Paralelamente los denominados países en desarrollo, y en particular los latinoamericanos, llevaron adelante como política de gobierno, la apertura y desregulación total de los mercados nacionales. De esta manera, capitales, tecnologías y negocios

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circulan libremente por el mundo y tienen innumerables opciones hacia donde expandirse, diversificarse y localizarse. Con el afán de reestructurar y acomodar a los países en desarrollo a este nuevo orden global se difundió un paquete de reformas del Estado que, como receta de cocina, debía seguirse (y se siguió) al pie de la letra. Conocido como “Consenso de Washington”, este manual fue impulsado por los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. En el mismo, constaban temas tales como la liberalización del comercio, la desregulación, la privatización, la estabilidad macroeconómica y el ajuste estructural. Sin contradecir al mandato neoliberal, que aboga por la libertad pero nada dice de la igualdad, las naciones y regiones fueron libres para permitir inconmensurables negocios a los poderosos que generaron profundas desigualdades y marginalidades. Esta mundialización produjo graves consecuencias a los países subdesarrollados que resultaron perjudicados en los intercambios, generalmente con la complicidad de las propias dirigencias. Por otra parte, en la política latinoamericana se desarrollaron democracias con altos niveles de degradación institucional. La corrupción, los personalismos, la falta de autonomía y de profesionalidad, la ineficiencia, fueron las causas de una profunda debilidad del estado de derecho. Estas democracias delegativas, como las llama Guillermo O’Donnell, en contraposición a las democracias representativas, son institucionalmente frágiles y huecas1. Argentina es un ejemplo claro de ello y en la actualidad no goza ni de la capacidad de representación ni del nivel de participación necesarios para modificar tal situación. Junto a la pérdida de la confianza en las instituciones y en los liderazgos políticos aumenta progresivamente la desvinculación de los ciudadanos respecto de la vida política. Esta falta de compromiso general, delega responsabilidades enormes en unos dirigentes muy criticados, como consecuencia del abandono de los mecanismos básicos de control político que conforman la sociedad civil. Conjuntamente, disminuye la presencia del Estado Nacional en cuestiones esenciales para la vida de la sociedad. Así, se cumple con el achicamiento estructural promovido por los organismos internacionales, sin oponer resistencias y sin, al menos, analizar consecuencias.
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O’Donnell, Guillermo: “Delegative Democracy”. Journal of democracy, Vol. 5, N° 1, 1994, pág. 55-69, citado por Prats, Joan: “Gobernabilidad democrática para el desarrollo urbano. Marco conceptual y analítico”. Documento de la Biblioteca Digital de la Iniciativa Interamericana de Capital Social, Ética y Desarrollo. BID, 2003.

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Este corrimiento aumenta las responsabilidades de los gobiernos regionales y locales que deben recibir y responder al legado sin un aumento equivalente de sus recursos económicos. Amplían su esfera de actuación, sumando a las obligaciones tradicionales, el diseño y la implementación de estrategias para el desarrollo económico y la gestión de ciertos servicios sociales básicos para su comunidad. Es este el nuevo panorama en el que deben actuar las ciudades y en el que se debe desarrollar su gobierno. Sin lugar a dudas que es un desafío interesante el que se les presenta. Asimismo, en general, gozan de algunas ventajas comparativas. La principal es la vinculación directa que existe entre el gobierno y la sociedad. Su proximidad con la comunidad hace posible respuestas más rápidas y efectivas a las demandas y, a la vez, promover compromiso y participación en pos de generar un mayor consenso. Sin embargo, esto no se logra de manera inmediata y directa. Para conseguirlo se deben agudizar las capacidades creativas y de adaptación e innovación, y profundizar las democracias locales y sus procesos de participación. En ese sentido, es clave la potenciación de la calidad de los recursos humanos y de la capacidad organizativa y de gestión.

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3- OBJETIVOS Objetivo principal

Indagar sobre las particularidades de la comunidad de San Jorge y los ejes a

partir de los cuales diseñar un nuevo modelo de gestión para la ciudad. Objetivos secundarios

Reflexionar sobre el aporte de la comunicación en un proyecto de desarrollo Considerar las contribuciones de la gestión de recursos al desarrollo integral

local.

de la ciudad.

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4- METODOLOGÍA Como en todo trabajo de investigación, el objeto de estudio ocupa un papel fundamental. El mismo, no es un elemento pre-construido, no es una porción de lo real tomada para ser analizada. Por el contrario, el objeto de este trabajo es una construcción teórica conciente y explícita. A partir de cierto marco teórico se construye el objeto de conocimiento, que no es otra cosa que una forma novedosa de relacionar una situación problemática con conceptos teóricos. Así, la construcción del objeto es una tarea primaria y fundamental en este tipo de trabajos. Los supuestos, los conceptos, los objetivos, el análisis, las conclusiones y toda decisión, por pequeña que sea, se realiza sobre la base de esta teoría. Ella le confiere a los simples datos de la realidad la categoría de hechos científicos, esclareciendo sus sentidos a través de relaciones particulares que la teoría misma genera2. Ser conciente de la construcción del objeto, y del marco teórico que la sustenta, le permite a quien lleva a cabo esta tarea, realizar una vigilancia epistemológica exhaustiva e interrogarse acerca del objeto, del método y de las técnicas de investigación.

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Sobre este tema ver: Bourdieu, Pierre; Chamboredon, Jean Claude; Passeron, Jean Claude: “El oficio del sociólogo”, 2° Parte. Editorial Siglo XXI, México, 1975, pág. 51-76.

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Para encuadrar metodológicamente a este trabajo, lo haré respecto de la primera gran división que se realiza en torno a la investigación social. Dos métodos marcadamente diferentes resultan de ella: uno es el denominado método cualitativo y otro es el cuantitativo3. La construcción misma del objeto de conocimiento acerca a este trabajo a la primera de las metodologías mencionadas. Las principales características de la investigación cualitativa son: • la reelaboración constante durante el transcurso del trabajo de los supuestos epistemológicos y del sistema de conceptos, ya que los mismos se van creando en un constante ida y vuelta entre los datos empíricos y la construcción teórica; • la intención de indagar los fenómenos estudiados en toda su complejidad y con la mayor profundidad, con conocimiento del contexto sociocultural y del medio, de motivaciones y condicionamientos, de nociones y acciones de los sujetos desde su propia perspectiva; y, • la utilización de técnicas flexibles y de escasa estructuración, que garantizan la libertad de expresión, y cuyos informantes son seleccionados intencionalmente por presentar características que interesan al investigador. En este marco, las técnicas utilizadas para esta tesina son la consulta bibliográfica de algunas disciplinas, tales como la sociología, la ciencia política, la comunicación social, el planeamiento estratégico, el marketing. En particular, trabajos que desde éstas se han dedicado al estudio de las ciudades y los procesos de comunicación que ellas constituyen. Además, el análisis de documentos y otras producciones surgidos de diversas experiencias en ciudades que desarrollaron planes estratégicos o proyectos similares, centrados en la comunicación. Las experiencias de Rosario, Rafaela y Sunchales fueron especialmente consideradas. Esta bibliografía de importante contenido teórico, se complementó con la consulta a material referido a la historia y la actualidad de San Jorge, en sus aspectos social, cultural y político. También se analizaron datos estadísticos y proyectos de desarrollo local de la ciudad. Toda la información obtenida se utilizó además como fundamento para el diseño de una serie de entrevistas llevadas a cabo con informantes claves de la ciudad. A través de esta técnica se intentó profundizar en la comprensión de diversos fenómenos de trascendencia para la comunidad local. Los informantes fueron seleccionados por representar a diversos actores de relevancia para San Jorge.
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Una interesante comparación entre ambas metodologías se encuentra en: Forni, Floreal; Gallart, María Antonia; Vasilachis de Gialdino, Irene: “Métodos cualitativos II”. Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1993, pág. 107-124.

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5- MARCO TEÓRICO En referencia a la tercera motivación de este trabajo, la convicción de que la comunicación puede realizar un aporte fundamental en este panorama, se definen los conceptos más relevantes del tema planteado. A los fines de ordenar la exposición, los mismos se desarrollan en secciones diferentes, sin embargo, en sus definiciones los mismos se interrelacionan inevitablemente. Este trabajo pretende otorgarles una fuerza cohesionante que los articule sin confundirlos. Así, cuando se escribe sobre ciudad y gestión se lo hace desde una perspectiva comunicacional; cuando el tema es la gestión, se trata en el ámbito de la ciudad y la comunicación forma parte de la definición; y, por último, cuando ésta es tratada, la gestión y la ciudad son los aspectos aludidos. De igual manera, la articulación de estos conceptos lleva a mencionar sólo los componentes considerados relevantes para la misma. Por ello, algunos de sus aspectos no se trabajan ya que no introducen nuevos elementos a la perspectiva propuesta para el análisis. A- La ciudad, un ámbito de diversidad y mediación Habitualmente el término ciudad es asociado con un espacio físico, con determinado territorio. La referencia obligada es hacia una estructura urbana con un

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gobierno

estipulado,

con determinadas

características

demográficas,

con cierta

infraestructura y tal o cual contexto geográfico. Sin lugar a dudas que un espacio físico y sus habitantes forman parte de una ciudad, sin embargo, no son sus únicos componentes. Una ciudad refiere a muchas otras cosas, más o menos extrañas a esta definición. No ha sido fácil (ni lo es) elaborar un detalle que incorpore todos los aspectos que conforman una ciudad. Cada una de las ciencias ha intentado construir un concepto integral y todas ellas se toparon con numerosas dificultades. Según Fernando Carrión, aquella “asume la siguiente triple condición: 1- la ciudad es un escenario de relaciones sociales múltiples que permite una construcción social, un entramado social y una constitución ciudadana. 2- la ciudad es un espacio donde se concentra la diversidad y la heterogeneidad en toda su expresión: social, cultural, económica y política. Por ello se produce la formación de múltiples y simultáneas identidades colectivas. 3- la ciudad es el ámbito fundamental para la mediación social entre lo individual y lo público, es la instancia privilegiada de regulación y universalización de los intereses”4. A partir de este concepto visualizamos componentes de las ciudades que hasta este momento no habíamos considerado. Específicamente, tienen que ver con los aspectos social, cultural y político. Desde ellos, se vislumbra una superestructura particular de las aglomeraciones de personas en forma de ciudades, que es esencial analizar en los estudios referidos a la comunicación. También se observa la ciudad como un sistema de relaciones complejo y heterogéneo; con actores movidos por intereses y necesidades diversos, con visiones particulares y múltiples. Para Rossana Reguillo la ciudad es “fundamentalmente el espacio de organización de la diversidad, de los choques, negociaciones, alianzas y enfrentamientos entre diversos grupos sociales por las definiciones legítimas de los sentidos sociales de la vida”. Agrega que “las formas específicas en que los actores en situación perciben, significan, valoran y actúan en relación a una visión del mundo y cómo ésta se traduce en una particular manera de vivir la ciudad nos lleva a concebir a esta última como un espacio en construcción constante”5.

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Carrión, Fernando: “Ciudad, comunicación y cultura”. Revista Diá-logos de la Comunicación, N° 47. Felafacs, Lima, Perú, 1997. 5 Reguillo, Rossana: “Ciudad y comunicación. Ejes, densidades y niveles”. Revista Diá-logos de la Comunicación, N° 47. Felafacs, Lima, Perú, 1997.

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Estas definiciones hacen evidentes la diversidad y la heterogeneidad de visiones que son parte de la ciudad y la consecuente lucha por la legitimación que se lleva a cabo entre los grupos sociales. Pero además, incluyen el componente situacional que tiene repercusiones fundamentales en los procesos urbanos. Sin embargo, no todas son diferencias, la ciudad incluye elementos de articulación, de reunión y de puesta en común. Vale destacar que la definición anterior comienza caracterizándola como “el espacio de organización”, reflejando ciertas fuerzas de cohesión y de integración entre los ciudadanos. Luego lo hace explícito afirmando que la ciudad es “esa forma espacial y específica de socialidad… La pertenencia territorial es la base para el intercambio de significados, tanto en sus procesos de producción, como de recepción. Aquí, la ciudad es vista como el espacio desde y en el que se construyen códigos o se decodifican significados”. Así, destaca “la importancia de la pertenencia territorial como mediación para la construcción de identidades urbanas y para la movilización política”6. Siguiendo esta línea teórica el concepto de ciudad se aproxima paulatinamente al de un medio de comunicación, de dimensiones extraordinarias y que, a la vez, permite como ningún otro la expresión de voces múltiples. Esta característica democratizadora se produce por dos razones. Primero, porque no existe ningún dominio monopólico sobre ella, aún cuando el gobierno municipal ejerce cierto control, que en ningún caso es total. Además, porque la ciudad no realiza separación tajante entre emisores y receptores, si bien algunos grupos tendrán más posibilidades que otros, todos en algún espacio pueden hacerse sentir. Para F. Carrión “la ciudad es un foro de comunicación y de información, porque en ella confluye la mayor densidad de medios de comunicación y usuarios (telefonía, radio, televisión, correos, cine, teatro, escuelas); abarca la mayor concentración de lugares de socialización (espacios públicos, cívicos, barrios); posee el mayor cúmulo de información concentrada (bibliotecas, archivos, edificios, etc.) y tiene acumuladas la mayor cantidad de manifestaciones simbólicas. La ciudad es un espacio de concentración a todo nivel, donde la comunicación puede y debe potenciarse”7. Estas características de la ciudad, su complejidad, su heterogeneidad, su multiplicidad, pero también sus formas de organización, sus intercambios simbólicos, sus mediaciones y sus numerosas relaciones comunicantes, llevan a reflexionar acerca de la manera en que se pueden (y deben) gestionar todos estos recursos existentes desde los diversos espacios de poder, en particular desde los gobiernos locales. Orientar esas fuerzas
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Ibid. Carrión, Fernando: Op. cit.

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y capacidades a favor de objetivos definidos, y sobre todo consensuados, es un desafío por demás de interesante. B- La gestión de recursos para el bien común En las condiciones contextuales que ya se han presentado, sin duda que la gestión y el gobierno de cualquier territorio es un desafío muy grande que, no obstante, es imprescindible asumir. La forma en que esto se haga cumple un papel preponderante para el futuro de la sociedad. ¿Qué se entiende por gestión de la ciudad?. De acuerdo a Pedro Pirez “es el conjunto de procesos dirigidos a articular (utilizar, coordinar, organizar, asignar) recursos (humanos, financieros, técnicos, organizacionales, políticos, naturales) para generar las condiciones que permitan producir, hacer funcionar y mantener la ciudad, brindando a las actividades económicas y a la población los satisfactores para sus necesidades. La gestión es una actividad político-técnica: es, explícitamente o no, parte de una política de gobierno e implica una orientación de procesos urbanos que suponen decisiones sobre intereses, a la vez que depende de un adecuado manejo instrumental (técnico) para el logro de sus objetivos”8. Para Pirez esto significa que “la gestión urbana no se resuelve por una lógica racional-burocrática, sino que supone elección de alternativas (decisiones) que ponen en juego intereses diferentes, contradicciones y conflictos en la sociedad urbana. Es, entonces, un fenómeno político y, como tal, es parte de los procesos sociales de configuración de la ciudad”9. Lo que se debe gestionar no es otra cosa que la diversidad, la heterogeneidad que constituye a la ciudad, sus relaciones y sus formas de organización. La puesta en común y la articulación de estos componentes es una tarea tan compleja como necesaria. Resulta interesante introducir aquí el concepto de governance que se desarrolla en el marco del Proyecto de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). En este documento se define a la governance como “el marco de reglas, instituciones y prácticas establecidas que sientan los límites y los incentivos para el comportamiento de los individuos, las organizaciones y las empresas”. Señala además que “ni los mercados, ni la política, ni la sociedad pueden funcionar sin instituciones y reglas, y que éstas -la governance- ya no se refieren sólo a las organizaciones gubernamentales porque enmarcan y entrelazan una serie interdependiente
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Pirez, Pedro: “Gobierno y gestión de la ciudad” en Buenos Aires Metropolitana, Política y gestión de la ciudad. Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1994, pág. 55. 9 Ibid., pág. 55.

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de actores que comprende los gobiernos, los actores de la sociedad civil y el sector privado, y ello tanto a nivel local como nacional e internacional”. “El desafío de la globalización es... encontrar las reglas e instituciones de una governance mejor -local, regional, nacional y global- para preservar las ventajas de los mercados y la competencia global, pero también para proveer los recursos comunitarios y medioambientales suficientes para asegurar que la globalización trabaja para la gente no sólo para los beneficios”10. De esta forma, en comunidades complejas y diversas como las actuales, la eficacia de la gestión pública no depende sólo de las acciones de gobierno sino de la capacidad de éste para crear y gestionar redes de actores. La interacción de éstos dentro del ámbito de la ciudad, a partir de sus intereses y estrategias, debe ser fomentada desde las intervenciones del gobierno local. Su función consiste en coordinar, orientar, equilibrar, influir las acciones de los actores en pos del bien común. Los conceptos antes referidos ponen en juego los elementos políticos de la gestión. El descrédito actual de la política es una dificultad en la tarea de gestionar. No obstante, se debe destacar que el cuestionamiento (en forma conciente o inconciente) se realiza a una forma de hacer política y no a la política en sí, que es la única instancia universalizadora de intereses en el seno de una sociedad. Entonces, es responsabilidad de los encargados de dirigir la gestión de las ciudades, es decir de sus componentes políticos, desarrollar métodos transparentes e inclusivos para llevar a cabo en forma adecuada su tarea. La movilización de fuerzas que debe generar la gestión pública necesita objetivos claros detrás de los cuáles encaminarse. La definición de estas metas es clave para toda iniciativa de concertación. Desde luego que el desarrollo deseado no puede limitarse sólo a cuestiones económicas. Debe trascender este ámbito para centrarse en la mejora de la calidad de vida del conjunto de la población. Una aproximación interesante a los objetivos de desarrollo de una gestión local la brindan Llorens, Albuquerque y del Castillo. Afirman que la concertación debe llevarse a cabo “con el propósito de impulsar un proyecto común que combine la generación de crecimiento económico, equidad, cambio social y cultural, sustentabilidad ecológica, enfoque de género, calidad y equilibrio espacial y territorial con el fin de elevar la calidad de vida y el bienestar de cada familia y ciudadano que viven en ese territorio o localidad”11.
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Este concepto se desarrolla en: Prats, Joan: “Gobernabilidad democrática para el desarrollo urbano. Marco conceptual y analítico”. Documento de la Biblioteca Digital de la Iniciativa Interamericana de Capital Social, Ética y Desarrollo. BID, 2003. 11 Llorens, Juan Luis; Albuquerque, Francisco; del Castillo, Jaime: “Serie de informes de buenas prácticas del Departamento de Desarrollo Sostenible” del Banco Interamericano de Desarrollo. BID, España,

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El desarrollo humano de los individuos, a través de la generalización de sus derechos civiles y políticos, además de ser incentivos democráticos, se convierten en factores determinantes del desarrollo sostenido. Así, el enriquecimiento del capital humano y social son, a la vez, objetivos e instrumentos para el desarrollo económico de una sociedad. C- Las instituciones: instancias de participación y consenso Ante este panorama es interesante recurrir, por simpleza y claridad, a un axioma, quizá tan viejo como efectivo, es el que afirma que “la unión hace la fuerza”. Esta idea conduce a la siguiente cita del español Jordi Borja que ha trabajado mucho la problemática urbana. Su experiencia lo lleva a expresar que no existe ciudad que “en los últimos 20 años haya mejorado en su competitividad, en su calidad de vida, en su gestión local sin que se haya dado un aumento de la participación ciudadana, un desarrollo de la democracia local... un proyecto de ciudad y múltiples mecanismos de cooperación con los distintos grupos sociales”. En estas ciudades se produjo una “respuesta cultural, que se complementa con... la iniciativa política que el gobierno local se ha planteado en su margen y su marco de actuación, no en función de su marco legal, sino en función de su capacidad de actuar, de su capacidad de crear consenso en la sociedad local, de su capacidad de crear una correlación de fuerzas favorables en sus posibles confrontaciones”. “Para crear un marco favorable a esta iniciativa lo más importante es definir un proyecto de ciudad que movilice a todos los actores públicos y privados y que se concrete en actuaciones, en medidas”12. La creación y el fortalecimiento de las instituciones son elementos imprescindibles cuando pensamos la gestión en relación con la participación, la cooperación y la democracia. Tal como lo expresa el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en uno de sus documentos “el desarrollo económico, humano y social depende de la existencia de instituciones políticas que faciliten una representación efectiva y permitan el control público de políticos y gobernantes”13.

2002. 12 Borja, Jordi: “Descentralización y participación en la gestión local”. Conferencia del Programa de Descentralización y modernización de la ciudad de Rosario. Rosario, 1996, pág. 10 y 11. 13 Banco Interamericano de Desarrollo: “Desarrollo más allá de la política”. BID, Washington, Estados Unidos, 2000.

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Tener el apoyo de gran parte de la comunidad aumentará la fuerza de toda política que se lleve a cabo con el objeto de que la ciudad funcione como conjunto y las posibilidades de salir beneficiado en confrontaciones con intereses externos, provengan tanto del sector público como del privado. Sin embargo, los habitantes no se embarcan en la defensa comprometida de cualquier enfrentamiento que tenga como protagonista al gobierno local. Por el contrario, si la ciudadanía no le otorga credibilidad y confianza a su gestión seguramente el conflicto pasará desapercibido. Ello, debido a que no sentirán tal problemática como propia o al menos con repercusiones sobre sus intereses y motivaciones. El tema de la participación es clave en este compromiso ciudadano. El proceso participativo, sin lugar a dudas, es complejo; no obstante, en la gestión de las ciudades es condición imprescindible. La idea misma de gestión no puede concebirse sin estar fundada en la participación ciudadana. Lo mismo ocurre con un proyecto de ciudad, el cuál tiene entre sus bases el consenso de los actores locales. Ahora bien, ¿cómo desarrollar una iniciativa de este tipo? Según Borja “para tener un proyecto de ciudad no basta sólo con proclamarlo ni con sentar en una mesa al gobierno local y a los agentes urbanos, a los actores, a los sectores empresariales, culturales, universitarios, vecinales; sino que hace falta también que el gobierno de la ciudad dé el ejemplo y tenga una cierta capacidad de liderazgo en este proceso”. “El liderazgo de la ciudad no se obtiene sólo en las elecciones, se deriva de un trabajo día a día, pero también se deriva de la capacidad de hacer visible y próximo el futuro. Es decir, este liderazgo del gobierno local, debe partir de concebirse a sí mismo... como un gobierno promotor”14. Según el propio Borja, la autonomía local del gobierno se basa en 3 principios: el de proximidad (con la gente), el de capacidad (para hacer cosas) y el de diversidad (de distinción del resto). En forma instrumental se debe complementar con el principio de concertación (de consenso). ¿Cómo se puede llegar a la participación ciudadana?. Borja propone una respuesta interesante a esta pregunta: “Si hay un proyecto de ciudad, si hay una administración que funciona de una manera transparente, si hay una movilización de actores en el marco de un plan estratégico o de distintos proyectos urbano, cultural, etc., si hay buena información, si hay buenas campañas comunicacionales, de imagen, si se desarrolla un cierto patriotismo ciudadano, la participación será un resultado automático de todo esto”15.
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Borja, Jordi: Op. cit., pág. 11. Ibid., pág. 18.

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De aquí se desprende que en los procesos en los que se intenta desarrollar la participación ciudadana, tiene una trascendencia elemental la comunicación. La UNESCO, entidad que desarrolló un proyecto regional para América Latina sobre Comunicación y Ciudad, es conciente de ello. En uno de sus documentos asegura que “el rol de la comunicación en estos procesos de mediación social es central. Mucho más allá de mecanismos difusionistas, la comunicación es lo que hace posible el proceso y no porque haya medios de comunicación sino porque la construcción de los escenarios de participación tiene una lógica comunicativa”16. También declara que “la capacidad comunicativa de los gobiernos locales, pero además la puesta a punto de formas de la democracia deliberativa y de la democracia participativa en el marco de las democracias representativas, son los ejes estructurantes de una ciudad gobernada en clave de comunicación... la verdadera innovación está en la concepción de una gestión desde la comunicación... que se aleja del problema de las relaciones públicas y plantea todo un proyecto de ciudad que no se basa solamente en un criterio general de agilización o establecimiento de canales para la comunicación entre gobernantes y gobernados... sino que hace de la comunicación la base para la planeación concertada del desarrollo urbano”17. D- Las teorías comunicacionales y un giro superador En su no muy extensa historia, la idea sobre comunicación ha sufrido numerosos cambios y quizá sea en los últimos años donde los mismos hayan adquirido mayor relevancia. Desde los primeros estudios sobre el tema, allá por los años ’20 en Estados Unidos, se tuvo en cuenta solamente a los medios masivos de comunicación, sus contenidos y efectos sobre el público, intentando encontrar explicaciones a su influencia poderosa y directa sobre éste. Así, únicamente al productor de mensajes se le otorga la importancia necesaria para ser analizado, y el receptor no es más que una caja vacía en la que los medios vuelcan sus contenidos y consiguen los efectos buscados. No obstante, a partir de las décadas del ’70 y ’80 esta idea comenzó a ser cuestionada, en particular por los teóricos que luego conformarían lo que se denominó Escuela Latinoamericana de Comunicación. Uno de los elementos distintivos de estos autores es el estudio de la relación entre comunicación y vida cotidiana, lo que se
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Miralles Castellanos, Ana María: “Comunicación para el desarrollo urbano”. Universidad Pontificia Bolivariana, Colombia, 2001. 17 Ibid.

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transformó en un primer acercamiento hacia la relevancia del receptor (al que se le otorga una actitud más activa) en dicho proceso. Otro aporte de América Latina en los estudios sobre comunicación es el de la comunicación popular, mediante la cual la discusión se separa de los medios de comunicación y se profundiza la preocupación sobre el ámbito de la recepción, en la búsqueda de conceptos originales para describir la realidad propia. Ana María Miralles Castellanos define esta situación afirmando que “los planteamientos de la comunicación horizontal o comunicación participativa se contraponen a los modelos verticales y unidireccionales y en la reciprocidad reclamada a la comunicación, varios teóricos latinoamericanos lograron marcar la diferencia frente al modelo clásico de emisor-mensaje-receptor y, por el contrario, dejar claro que la comunicación no solamente requiere de interlocutores sino de la comunicación en doble vía”18. Esta para nada despreciable base teórica fue fundamental para que con el paso del tiempo se comience a pensar la comunicación como un aspecto mucho más complejo. A partir de ella, se deja de poner el acento en los medios y en la producción para empezar a considerar la comunicación como un proceso que incluye a un conjunto de actores sociales que entran en interacción en determinadas condiciones sociales y espaciales. Se deja de pensar en un mensaje que es emitido desde cierto lugar (en el que se produjo) a través de un medio o canal, mensaje que reciben ciertos individuos, sobre los que producen determinados efectos (y no otros). Esas ideas de linealidad, verticalidad y unidireccionalidad fueron derrumbadas por el propio peso de la realidad. Los efectos no sólo no son los proyectados por los emisores sino que se observan en todo el proceso de comunicación, fenómenos que muy lejos están de encontrar explicación a partir de los esquemas de análisis rígidos de las teorías de esos años. El cambio se produjo no sólo en lo específicamente comunicacional sino también en el método de conocimiento. Se comenzó a pensar en el método como un punto de vista sobre el objeto, como una herramienta para tratarlo, para trabajar sobre él. Esta herramienta permite hacer evidentes ciertas características del objeto, mientras que otras no pueden ser observadas desde la perspectiva. Frente a esta idea, el campo comunicativo desafía a la superación de las teorías estancas. Propone a los investigadores una utilización creativa de las herramientas teóricas, insta a ser indisciplinado ante las disciplinas. Fomenta la colaboración teórica,
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Ibid.

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posibilitando el tratamiento de objetos complejos, difusos, múltiples y aún contradictorios; a través de la agregación de conceptos provenientes de varios marcos teóricometodológicos. Esta forma de trabajar da posibilidades de análisis mucho más precisos, sin embargo obliga a realizar un seguimiento epistemológico y metodológico mucho más cuidadoso. La combinación de teorías abre nuevos caminos, pero, a la vez, exige recaudos mucho mayores. Teniendo en cuenta estas modificaciones en el método ¿cuál es la dimensión comunicativa?, ¿qué es lo específicamente comunicacional?. Para introducir la respuesta se cita a Rossana Reguillo: “la comunicación no es un mero instrumento neutro para dar forma a lo que ya existe, es una dimensión coconstitutiva de lo social”19. El trasfondo de este extracto está en la idea de que el trabajo conjunto genera un plus que no se consigue aisladamente, comunicarse es producir, generar más valor. Lo comunicativo tiene que ver con la articulación de subjetividades, con la “puesta en común” de diversas matrices socioculturales. Tiene que ver con la idea de diálogo, de juego en el que interactúan diversos sujetos sociales. La referencia a las matrices socioculturales de los sujetos se hace no sólo hacia lo que se puede denominar cultura objetivada o incorporada, sino también hacia las prácticas a partir de las cuales la cultura se pone en acción. Aquel es un concepto situacional, es decir, que un sujeto puede ser parte de distintas matrices en situaciones diferentes. Las matrices socioculturales moldean la identidad de los sujetos. Esta puesta en común es un proceso productor de significaciones. Es el proceso mismo el que genera sentido, y sus instancias son pensadas no en términos de emisor y receptor, sino como ámbitos de producción y de recepción. Ambos espacios son considerados activos en la generación de significados. Además, no mantienen posiciones fijas durante todo el proceso, por el contrario, están en constante movimiento. En la comunicación repercuten aspectos culturales, sociales, políticos, económicos, pero también, lo situacional y lo espacial tienen relevancia. Por esta razón se debe incorporar el concepto de mediaciones. Por mediación se entienden aquellos espacios de interacción, de relación entre los sujetos; dimensiones que limitan, restringen o posibilitan la articulación entre los ámbitos de producción y los de recepción en una situación particular. Lo expresó Jesús Martín

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Reguillo, Rossana: Op. cit.

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Barbero, “la comunicación deja de ser cosa de medios para convertirse en cuestión de mediaciones”20. Para comprender la comunicación es clave indagar sobre la vida cotidiana, quizá el espacio de mediación por excelencia, que nos permite bucear en las profundidades de las relaciones humanas. Al ocuparnos de lo cotidiano, estamos dando un giro de 180° a la tarea del comunicador. Desde aquella idea en la que el comunicador tenía como tarea prioritaria el decir, a una actual en la que la escucha es acaso lo más importante.

E- La ciudad en comunicación, una perspectiva integradora Con esta definición de comunicación como marco, en la década de los ’90 se introduce la temática de una manera original en los estudios sobre las ciudades. Vale aclarar que ya se había tratado el tema con anterioridad, pero considerando a la ciudad como el lugar en el que se desarrollan los procesos de comunicación sin tener en cuenta el rol constitutivo que ésta tiene. En referencia a los años ’90, un documento sobre Comunicación para el desarrollo urbano de la UNESCO, afirma que “es ahí donde ya se puede analizar el tema urbano no como telón de fondo, sino como el escenario en donde la comunicación puede convertirse en eje articulante del debate de intereses contrapuestos pero que apuntan a la búsqueda del interés común”21. “La problematización de la ciudad no como un continente en el que suceden cosas, puede ubicarse para el campo de la comunicación, de un lado en el momento en que aparece la preocupación por las condiciones de reconocimiento, es decir, cuando el actor de la comunicación deja de ser concebido como el circuito terminal del proceso comunicativo y se le construye como un sujeto histórico, situado, capaz de intervenir en su realidad; ello lleva a plantearse la ubicación espacial y social del actor como mediaciones fundamentales para comprender los procesos socioculturales de la comunicación”. Y de otro lado, en “la globalización de la economía y la mundialización de la cultura, que apuntaban hacia el papel central que la dimensión territorial jugaba en estos procesos. La diferencia cultural, las identidades y la configuración de un nuevo espacio público vinculado de manera estrecha a los medios de comunicación, se ha constituido en parte central de un debate que involucra a la ciudad como esa forma espacial y específica de socialidad”22.
20 21

Sobre este concepto ver: Barbero, Jesús Martín: “De los medios a las mediaciones”. GG, México, 1987. Miralles Castellanos, Ana María: Op. cit. 22 Reguillo, Rossana: Op. cit.

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Según esta línea de análisis, el actor que forma parte de los procesos comunicativos, es un actor situado espacial e históricamente. Sus experiencias encuentran el punto de intersección, y su entrecruzamiento, allí donde se desarrolla la vida cotidiana: en la ciudad. Ésta es un espacio de mediación en el cual se inscriben las características principales de la identidad de los sujetos. Las identidades nacionales y regionales pierden relevancia en el análisis del actor social como consecuencia de la mundialización económica y cultural. De esta forma, las experiencias comunes se inscriben en el ámbito urbano, que es la dimensión territorial que permite el acercamiento más adecuado a esos fenómenos. A partir de la idea de comunicación antes desarrollada y de la relevancia de la ciudad en los procesos socioculturales parece trascendente trabajar el tema urbano desde la perspectiva de la comunicación. En ese sentido, la UNESCO promueve en América Latina “un enfoque interdisciplinario para estudiar el tema urbano, en articulación con la comunicación”. De acuerdo a este organismo, la incorporación de un acercamiento interdisciplinario “es una nueva tendencia en los años ’90 que saca a la comunicación de un papel secundario con respecto al urbanismo y le da un rol central, más allá de la difusión, en la construcción de los planes de desarrollo urbano, en la consolidación de procesos de participación ciudadana, en la recuperación de la memoria histórica de las ciudades y en la inclusión de sectores generalmente excluidos del progreso. Abrir el debate sobre la calidad de la vida urbana en clave comunicativa es, en este sentido, un avance formidable”23. El proyecto regional para América Latina, surgido de debates promovidos por la UNESCO, está constituido por 3 objetivos primordiales: “- Promover en los gobiernos locales el interés y la decisión a favor del diseño y la ejecución de políticas tendientes a mancomunar la comunicación y el desarrollo urbano en una concepción que integre y complemente ambas realidades; - Establecer posibles líneas de acción para usar los medios masivos de difusión en respaldo interactivo de la ciudad como ámbito dinámico de vida y asiento de patrimonios artísticos, históricos y culturales; e, - Identificar criterios democráticos para organizar circuitos permanentes de información administrativa que estimule y facilite la participación ciudadana en la búsqueda de soluciones a los complejos y múltiples problemas de la vida urbana”24.
23 24

Miralles Castellanos, Ana María: Op. cit. Ibid.

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Con estos fundamentos y objetivos, la gestión de la ciudad desde la comunicación se vuelve un tema recurrente. Remarcado por un contexto de crisis pronunciadas en toda Latinoamérica, en particular en las ciudades, que obliga a desarrollar estrategias creativas y participativas con el objeto de mantenerse y/o progresar. Las características y dificultades de la sociedad actual han tornado imprescindible nuevas miradas a los temas importantes en el nivel urbano. En el desarrollo de éstas estrategias el rol del municipio es central. Debe ser el promotor del trabajo a nivel comunicacional dentro de la ciudad, debe fortalecer los canales existentes y propiciar otros nuevos para cumplir con la función de dotarla de los elementos necesarios para generar comunidad. Asegura Fernando Carrión que “el proceso de construcción de un proyecto social para la ciudad requiere de una política de comunicación que... parta de la consideración que todo pacto social urbano -para ser tal- requiere la incorporación de un proyecto de comunicación... Una nueva articulación entre lo urbano, la ciudadanía y lo municipal no podrá llegar si no se tienden los respectivos canales de comunicación”. Seguidamente, agrega que “la comunicación para el desarrollo urbano debe partir de la articulación de los distintos medios de comunicación en la perspectiva de definir y construir un proyecto de ciudad, resultado de la conjunción de los actores fundamentales de la ciudad y de la comunicación. En esa perspectiva, la ciudad como medio de comunicación y el ciudadano como emisor-receptor son fundamentales”25.

25

Carrión, Fernando: Op. cit.

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6- LA CIUDAD DE SAN JORGE A- Caracterización general San Jorge está ubicada dentro del departamento San Martín, en el centro oeste de la provincia de Santa Fe. La ciudad está en el centro del triángulo conformado por las ciudades de Santa Fe (ubicada a 160 Km. al NE), Rosario (180 Km. al SE) y Córdoba (300 Km. al O) En la actualidad tiene una población de alrededor de 20000 habitantes con un área de influencia regional, compuesta en su mayoría por los restantes pueblos y ciudades del departamento, que reúne alrededor de 70000 personas. Dentro de esta zona de influencia, sólo una localidad supera los 10000 habitantes, es El Trébol, con aproximadamente 12000 personas. Otras ciudades de importancia que lindan con la región son: Rafaela, distante 100 Km. y con alrededor de 80000 habitantes; Cañada de Gómez, a algo más de 100 Km. y con una población cercana a las 40000 personas; y San Francisco, en la provincia de Córdoba, ubicada a 90 Km. que supera los 60000 habitantes. Con respecto a las comunicaciones, la situación de San Jorge es buena. Ya que si bien una sola ruta provincial (N° 13) pasa por la ciudad, ésta la conecta con vías de mucha importancia: con la ruta nacional N° 19 (a alrededor de 50 Km.) que une Córdoba y Santa Fe; con la ruta nacional N° 9 (a 80 Km.) que une Rosario con Córdoba; con la ruta nacional N° 34 (a 40 Km.) vía de comunicación con el centro norte del país y con Rosario; y con el corredor vial (a 20 Km.) que componen las rutas provinciales N° 65 de Santa Fe y N° 13 de Córdoba, que la conecta con el interior de la provincia mediterránea y con su capital. B- Su historia, la definición de un estilo La fundación de San Jorge data de 1886. El primer contingente llega en junio de 1887, por las gestiones de la empresa colonizadora Iturraspe, Ortíz y Compañía, de Jorge y

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Emilio Ortíz y José B. Iturraspe. Todos sus integrantes eran de origen italiano y sus primeras actividades estuvieron relacionadas con la agricultura y la ganadería, aprovechando el rico y generoso suelo de la región. Para caracterizar a estos inmigrantes italianos, en su mayoría piamonteses, debemos destacar su laboriosidad, su esfuerzo y su marcada cultura del ahorro y de respeto a las tradiciones. Durante la década de 1890, se fundan 2 molinos harineros, Brüning (actualmente en funcionamiento) y Boero (comprado por el primero en los años ‘80). Este hecho marca, ya desde el comienzo mismo de la historia de la ciudad, dos particularidades de los habitantes que aún hoy se observan: por un lado, el trabajo y la capacidad emprendedora, y, por otro, cierta preferencia por las iniciativas individuales, ya que con un número muy reducido de pobladores, no reunieron sus esfuerzos comerciales. A fines del siglo XIX y principios del XX, el pueblo mantuvo una importante marcha ascendente. En ella, se nombra al primer sacerdote (en 1893) y se abren varios comercios: consultorio médico, farmacia, escribanía pública, imprenta, estudio fotográfico y la primer barraca de frutos del país. Hacia 1925 se edita en San Jorge el primer periódico de la región, llamado “La voz del oeste”. La crisis de los años ‘30 se hizo sentir en la región, pero luego de superada, la creación de varias industrias transformó a la población en una de las más florecientes del interior. A partir de las décadas de 1940 y 1950, la ciudad fue definiendo su perfil industrial, marcado fundamentalmente por tres ramas: alimentaria, metalmecánica y del vidrio y el cristal fino26. La primera de ellas constituida por los dos molinos ya mencionados, más el ex Frigorífico Paty (hoy Quickfood) y varias industrias lácteas. El sector metal-mecánico se conformaba con Zugla S.A. (fábrica de cocinas y estufas, hoy desaparecida), una fábrica de hiladoras automotrices y varias de caños de escapes y de auto-partes. La tercer rama, hoy prácticamente desaparecida en la ciudad, pero que tuvo épocas muy prósperas, es la de la cristalería fina, con Saica y Altar, que junto a la única fábrica de bolitas de vidrio del país, le dieron forma a la industria de este material. La riqueza de recursos naturales con que cuenta la región, hizo que el sector del agro sea, a lo largo de la historia de la ciudad, uno de los bastiones de su economía. Así, la agricultura y la ganadería han sido ( y aún lo son) factores fundamentales del crecimiento regional.
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Los datos se encuentran en la reseña histórica publicada en la página web de la ciudad de San Jorge. www.sanjorgeciudad.com.ar.

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Este notable desarrollo socioeconómico llevó a que, en 1961, San Jorge sea declarada ciudad, a la vanguardia de los demás pueblos del departamento y de la región. Con 10066 habitantes en 1960, se convertía en la localidad de mayor población del departamento y asumía un moderado liderazgo económico, basado principalmente en su desarrollo industrial27. En los 20 años siguientes a su declaración como ciudad, el crecimiento de este sector se sostuvo en niveles importantes, hasta que los años ‘80 pusieron freno a este ritmo acelerado de mejoras. En el contexto de la grave crisis del país, la década de 1990 fue particularmente negativa para la ciudad. Las serias consecuencias para la industria nacional, fruto de la indiscriminada apertura a la importación, hicieron mella en la producción local. La misma se basaba casi exclusivamente en sus dos grandes industrias: el Molino Harinero Brüning y el Frigorífico Quickfood. Valga como ejemplo que hasta el año 1995 el sector agroalimentario, en el que se inscriben estas dos empresas, constituía el 93 % del producto bruto de la industria manufacturera local28. Por esos años, fue notable la caída del sector molinero y la pérdida de mercados en el exterior de la industria cárnica, situaciones que llevaron a ambas a estar al borde del cierre, más marcado aún en Brüning, que actualmente funciona con menos de la mitad de los empleados. Sumado a esto, el sector rural tuvo muchas dificultades: los cereales sufrieron considerables bajas en sus precios y hubo una serie de cosechas con rendimientos muy pobres. Esto provocó un importante endeudamiento de los productores agrarios, y aún la desaparición de varios de ellos. Durante esa década, las explotaciones agropecuarias en el departamento San Martín se redujeron en alrededor de un tercio, según los datos del Censo Nacional Agropecuario de 200229. El correlato de esta crisis fue una importante disminución de la ocupación, y del poder adquisitivo de aquellos que lograron mantener sus puestos de trabajo. Sin embargo, no se puede deslindar toda la responsabilidad de esta situación en las autoridades nacionales, ya que desde la conducción local hubo notorias deficiencias en la tarea de evitar las repercusiones de la crisis. Ello nos introduce en las cuestiones políticas de la ciudad.

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Varios: “Estrategia para un desarrollo económico social sustentable”. Concejales de la Unión Vecinal de San Jorge. San Jorge, 1999. 28 Ibid. 29 Fuente: “La red”, Boletín Informativo del Consejo Asesor Local de la Asociación de Entidades Rurales, Carlos Pellegrini, N° 77, Junio 2003.

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Como en otras localidades, fue una agrupación vecinal la que estuvo a cargo de la intendencia. Bajo el nombre de Unión Vecinal, la agrupación se mantuvo en el poder durante 30 años, a través de la misma persona, con la interrupción de un gobierno justicialista en el período 1983-1987. La Unión Vecinal contó con apoyos muy importantes en las urnas (cuando se realizaron elecciones), que le permitió incluso tener mayoría en el Consejo Deliberante en casi todos los períodos. La fuerza se auto-definió desde sus inicios como “a-política”. Esto, que resultó una eficaz estrategia para conseguir votos, derivó, con el paso del tiempo, en un excesivo personalismo, en una casi inexistente participación de los ciudadanos y en una estructura de poder muy rígida en la que el consenso y la cooperación no tuvieron relevancia. Este proceso fue profundizado por la inexistencia de instancias de debate desde el Consejo Deliberante y desde otras instituciones, más allá del ámbito político. La reducida participación se produjo por la superposición de dos factores: primero, porque desde el espacio de conducción no se fomentaron tales acciones, y además, porque desde los escasos espacios de concertación de vecinos no se reclamó tal protagonismo. El resultado de esta situación fueron instituciones de relativamente bajo nivel de representación, con participantes que se reiteran, y que no ejercen el contrapeso necesario sobre las autoridades de turno. A la vez, en éstas se generó un “aburguesamiento” y cierto sentido de apropiación permanente del poder que fue negativo para la ciudad y su desarrollo. Algunos referentes de la ciudad coinciden en que durante esos años se llevó a cabo una correcta administración de los recursos económicos, aunque existen algunos cuestionamientos; pero que se descuidaron algunos aspectos importantes tales como educación y cultura, entre otros. Como consecuencia, las obras públicas (servicios tales como gas, agua y cloacas, pavimentos y viviendas) y el pago de sueldos de la administración completaban la casi totalidad del presupuesto municipal. Hubo además, un importante grado de conformismo respecto del nivel de crecimiento de la ciudad, que llevó a no buscar nuevas inversiones que amplíen la diversidad de la producción local, más allá de las dos industrias principales y unas pocas pymes. Estas características de la conducción local decantaron en una muy baja capacidad de adaptación de la ciudad a las nuevas situaciones que presentaba el contexto. De aquí, los serios perjuicios que produjo la crisis de los ’90, hasta el punto de que se cuestionara el liderazgo regional de San Jorge, ante una ciudad como El Trébol, de menor tamaño pero

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con algunas particularidades que podrían augurarle un futuro más próspero. Previsión más mítica que real, según creo, que referencia más el estancamiento de San Jorge que el crecimiento vecino. Existen algunos indicadores que marcan el estancamiento, o al menos un crecimiento muy lento, de la ciudad: por un lado, el bajo nivel de aumento de la población producido en los últimos años y, por otro, el mantenimiento de la recaudación municipal durante las pasadas dos décadas. Paralelo a este deterioro del sector industrial y agrario, y siempre teniendo en cuenta el contexto de crisis nacional y regional, durante la década de los ’90 la ciudad fue tomando un sesgo más comercial. La llegada de supermercados y tiendas de dimensiones considerables, ha conseguido captar la atención de la región, sin alcanzar resultados demasiado relevantes, pero suficientes para que algunos referentes del ámbito económico afirmen que hoy San Jorge es “más comercial que industrial”. En este cambio, sin dudas ha repercutido la introducción de dinero que produjo el sector agrario, beneficiado por la devaluación de comienzos de 2002. Este sector, como ya se mencionó, es quizá el principal movilizador del comercio en esta región de la provincia de Santa Fe.

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7- APROXIMACIÓN A UN DIAGNÓSTICO DE LA CIUDAD La presente sección tiene como objetivo realizar una primera aproximación hacia un diagnóstico general de la ciudad de San Jorge. En ésta, son descriptos particularmente cada uno de los aspectos que conforman su actualidad. Para ello, se toman como fundamento una serie de entrevistas a informantes claves que fueron seleccionados de manera tal que brinden un panorama inicial de estos aspectos de la ciudad. Además de las entrevistas existe un bagaje de informaciones y experiencias cotidianas otorgado por años de residencia en la ciudad y por ciertas relaciones y tareas realizadas en el ámbito local. Se definieron un grupo de 7 temáticas, las cuales otorgan un orden de exposición a los puntos tratados. Ellas se refieren a los aspectos: • • • • • • • Económico-Productivo Político Social-Comunitario Educativo Cultural Urbano-Ambiental Regional

A- Una economía de base agraria y bajo crecimiento Tal como ocurrió históricamente, la ciudad depende hoy, en gran medida, del sector agropecuario. La situación ventajosa que atraviesa el agro introduce sumas importantes de dinero que se movilizan en la ciudad. Una sucesión de cosechas con excelentes rendimientos y la etapa devaluatoria del país son elementos provechosos para el sector. Sin embargo, existen dos cuestiones que lo deben mantener alerta pensando en el futuro. Por un lado, la disminución de las explotaciones agropecuarias y el aumento de la superficie promedio de las mismas marcan un proceso de concentración de tierras. Aún cuando esto se da también a nivel nacional, algunas cifras indican que es marcado en nuestra región.

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Por otro, el acentuado cambio de los productores hacia la agricultura, en detrimento de la cría de ganado, principalmente bovinos, sea dedicado a la obtención de carne o leche. Los agricultores optan en su casi totalidad por las oleaginosas: soja (principalmente), trigo y maíz. La falta de diversidad en los cultivos puede acarrear consecuencias adversas. La importancia del agro se ve resaltada por el proceso de destrucción industrial que sufrió la ciudad durante la denominada “década menemista”. La industria, aún cuando vislumbra una moderada reactivación, está en una situación delicada en cuanto a capacidad de producción y de empleo. La excesiva dependencia local hacia las dos industrias más importantes y la paralela desatención a las que se podrían haber convertido en alternativas de producción, determinó en la ciudad una situación muy grave a finales de los años ’90. Así, se produjo la desaparición de un número importante de establecimientos y, aún, la desestabilización de aquellos que eran los principales ejes productivos. Como consecuencia, la ciudad recibió el siglo XXI con un sector industrial en decadencia y basado exclusivamente en las ramas alimenticia y metalmecánica. La crisis nacional golpeó duro y la ciudad no tuvo herramientas para afrontar tal situación, al menos, con la intención de reducir sus serias consecuencias. En la actualidad, la industria muestra un leve repunte, a partir del surgimiento y la reactivación de algunos pequeños emprendimientos. Esto se da paralelo a una situación similar en el país, y se incrementa por el apoyo local a un grupo de pymes. Entusiasman algunas experiencias exportadoras (unas que resurgen y otras que se inician) pero en un ritmo lento que obliga a ser cautelosos. Asimismo, parte del entusiasmo queda apaciguado cuando se nota la inexistencia de una planificación a largo plazo para la pequeña y mediana industria. Existen subsidios y ayudas aisladas, sin un patrón que las guíe. Con respecto al comercio, sector que en la actualidad ocupa a la mayor cantidad de personas, atraviesa un buen momento. Favorecido por la atracción generada en los pueblos de la región y por la masa de dinero que incorporó al mercado local el agro, disfruta una considerable mejoría. San Jorge posee una oferta variada de comercios y servicios y, además, una ubicación geográfica privilegiada (es la ciudad más poblada en un radio de 100 kilómetros). Estas razones le permiten conseguir un mercado importante en los habitantes de pueblos y ciudades de la región. “De lunes a lunes, viene a San Jorge gente de otras localidades” asegura uno de los entrevistados para este trabajo. Con esta afirmación hace referencia además, a los locales

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nocturnos, tales como restaurantes, comedores, bares, boliches que seducen a una gran cantidad de personas durante el fin de semana. En cuanto a infraestructura, la ciudad mejoró notablemente su situación, que en la actualidad es buena. Casi todas las empresas cuentan con los servicios básicos, sólo hay algunas deficiencias en calles y caminos que, no obstante, no son motivos de preocupación inmediata. Gran parte de los entrevistados coincidió en la importancia de la mutual del Club San Jorge respecto de los recursos financieros de la ciudad. La flexibilidad crediticia hacia empresarios locales es una de sus fortalezas, la que quizá no esté aprovechada en todo su potencial. Si a esto se le suman algunas líneas de crédito lanzadas con apoyo del Estado, y otras entidades financieras privadas con presencia local, se concluye que las opciones de crédito para las empresas de San Jorge son óptimas. Por su parte, en los recursos humanos se deben marcar algunas carencias respecto de los niveles de capacitación y especialización. Este hecho fue señalado como preocupante por algunos de los empresarios entrevistados, ya que reducen la posibilidad de desarrollo local. Está muy difundida una antigua idea de “empleado permanente” que, junto a otros factores, no insta al perfeccionamiento de un grupo importante de personas. En este sentido, San Jorge cuenta con una suficiente oferta de mano de obra con características de baja o nula calificación. Pero, aparece como deficiente aquella considerada como calificada, situación que, indudablemente, limita el desarrollo integral de la ciudad. En el aspecto económico-productivo, la ciudad está excesivamente sujeta a los vaivenes de la política económica nacional. Esta sujeción es, hasta cierto punto, inevitable; sin embargo, las ciudades deben sostener un margen de desarrollo autónomo, generando cierta capacidad de supervivencia y/o crecimiento por cuenta propia. En este sentido, no sólo son importantes los recursos financieros, idea que sustentan gran parte de los dirigentes políticos sanjorgenses. De esta manera, afirman que la capacidad económica del municipio es reducida y que por ello se presentan las dificultades de desarrollo. Por el contrario, tanto o más relevante es la movilización de capacidades humanas, la definición de proyectos claros, con objetivos consensuados y alcanzables. Estas cuestiones pueden resolver problemáticas fundamentales y evitar el gasto inadecuado de todo tipo de recursos.

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Desde el sector productivo local se coincide en la inexistencia de políticas serias, con planificación y seguimiento, que propongan trabajos conjuntos en el interior de las distintas ramas económicas. Por este motivo, se generalizó la idea de que San Jorge ha desperdiciado opciones de crecimiento, a través de industrias y empresas, por desprestigio de sus funcionarios. Se repiten frases como “está frenado el crecimiento”, “hay un potencial que no se aprovecha”, “no se generaron alternativas productivas”, “hoy tenemos menos industrias”. Se culpa a la dirigencia política local, aún cuando no es la única responsable. B- La pretendida sociedad sin política... ¿y sin ideas? En la ciudad esta actividad ha recibido, más o menos, el rango de “mala palabra”. Uno puede pensar con razón, que en el país se da un escenario parecido, fruto de una sucesión de hechos vergonzosos, en su historia reciente, que tuvieron como protagonistas a personajes de ese ámbito. “Me cuesta decir ‘soy político’”, confesó, dolido, uno de los 4 o 5 representantes más trascendentes del poder local, cuando fue entrevistado para este trabajo. No obstante, para llegar a este resultado en la ciudad se dieron algunas particularidades. En primer lugar, durante toda su historia, y fundamentalmente en los últimos 30 años, los sucesivos gobiernos no recurrieron al elemento político. En ese período, alcanzó con ser administrador de los recursos de la ciudad para mantenerse en el cargo. Como se mencionó, la Unión Vecinal siguió al pie de la letra esa idea y además la explotó como un recurso efectivo. Se presentó desde sus inicios como una fuerza “no política” lo que le dio grandes resultados. Éste método, y la imposibilidad (o incapacidad) de los contendientes para presentar una propuesta que logre una adhesión general, marcaron la realidad política local. Así, ni el debate (ausente desde el Consejo Deliberante, desde las instituciones y desde el sector productivo), ni la participación (muy reducida en sus alcances), ni el consenso (disminuido al convenio del sector de poder) formaron parte del ámbito político local. Sumado a que en la región existe una marcada tendencia al individualismo y que la cooperación o la asociación no ocupa terrenos de relevancia, el gobierno local se convirtió en una estructura cada vez más pequeña y rígida, con pocas ideas y personas que produzcan la renovación. Por último, el descrédito sufrido (no sin razones) por los políticos nacionales y la incapacidad de los representantes locales para mostrarse como diferentes a lo que se

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percibía en las noticias, o de movilizar la renovación reclamada, tuvo el desenlace señalado al comienzo. La actualidad presenta a los gobiernos locales nuevos desafíos. El corrimiento de algunas responsabilidades por parte de los gobiernos nacionales y provinciales, aún cuando no está acompañada de una sesión similar de autonomía y el poder central se mantiene en las capitales (en este caso, en la ciudad de Santa Fe), obliga al sector público a hacerse cargo de nuevas cuestiones. Hoy no basta con ser administrador “y que los números cierren” (mérito que se adjudican los últimos gobernantes sanjorgenses), sino que se anexan problemáticas sociales y productivas a las responsabilidades del gobierno de las ciudades. Además, ya no existen ni la cantidad ni la variedad de recursos con los que contaban hace algunos años. Por ello, la clase política debe esforzarse en movilizar fuerzas que cooperen con su trabajo. Para conseguirlo, necesariamente tienen que mejorar algunos aspectos de su realidad actual que se presentan como francamente negativos. En San Jorge están generalizadas ideas que se relacionan con el escaso poder de convocatoria que tienen los representantes políticos. “No hay iniciativas serias, y cuando las tienen, persiguen intereses personales”, repitieron varios entrevistados. “Cuando hay un político, la gente tiene desconfianza” se escuchó. La falta de capacidad para conducir, para liderar y para generar es otro de los cuestionamientos que se realizan. No hay programas de acción, faltan proyectos, no existe organización, son traducciones de la misma idea. Si bien la responsabilidad mayor le cabe al sector político, pues es una de sus funciones, el resto de la comunidad no se encuentra exenta de ella. Se evidencian faltas de compromiso y de participación de parte de la sociedad. Hay dificultades para asociarse, para cooperar, y ello deviene en instituciones débiles y de baja representatividad, en las que se reiteran generalmente las mismas personas. Así, la demanda a los dirigentes no se produce y éstos disminuyen sus acciones. En este panorama bastante negativo, hay algunas experiencias asociativas que resultan interesantes si se potencian. Algunas iniciativas, fundamentalmente de ayuda solidaria (por ejemplo, ante las inundaciones en la ciudad de Santa Fe y las colectas de Cáritas) tuvieron muy buenas respuestas de la población. De acuerdo a lo dicho por los propios organizadores, “mucho empuje” (sic) y objetivos claros y precisos son las claves para la participación ciudadana. Sería positivo incorporarles a estas instancias, el debate y la generación de propuestas que ayuden al desarrollo de San Jorge. Y, en este sentido, es indiscutible la

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responsabilidad del sector político local, siendo el primer paso para conformar instituciones representativas y demandantes de acciones concretas. En síntesis, los sanjorgenses presentan dificultades a su dirigencia política para generar apoyos y, a la vez, ésta evidencia grados importantes de incapacidad para liderar los procesos de construcción de la ciudad. Se produce así, cierta escisión entre políticos y funcionarios, por un lado, y la comunidad, por otro, en la que parecen responsabilizarse mutuamente por los fracasos. C- Una clase media víctima de los años ‘90 La caracterización de San Jorge, en primer lugar, debe marcar el predominio de una clase media asalariada. Principalmente, empleados del sector industrial y del comercio, y en menor medida, de los sectores agrario y público. También existe un número importante de pequeños y medianos comerciantes. Es notable el deterioro de las condiciones de vida de la población en general durante la década de los ’90, fundamentalmente en los últimos años. Las situaciones complicadas por las que pasó el agro y la industria en la región son, sin dudas, las razones de esta desmejora. La desocupación y la declinación de las condiciones laborales golpearon especialmente al sector socioeconómico medio, el más numeroso en San Jorge. Como consecuencia, comienza a tomar relevancia el sector de los denominados “nuevos pobres”, es decir esta clase media devenida pobre, que entra en un proceso de insatisfacción de algunas de sus necesidades básicas. Éstos, presentan particularidades con las que no se ha trabajado suficientemente, ni a nivel nacional ni a nivel local. Debo hacer un paréntesis y destacar que la situación social de regiones comparativamente ricas, como la que integra San Jorge, es notablemente mejor que la de otras regiones del país con mayores carencias y que la de las grandes urbes nacionales. Así, las problemáticas de los pueblos y ciudades pequeñas son mucho más controlables en regiones con recursos naturales excedentes, como las del sur de la provincia de Santa Fe y todo el centro-este del país. Sin embargo, también existen problemas a resolver en estas sociedades. Al ser consultados acerca de cuales son los principales inconvenientes, algunas personas interiorizadas en la problemática social de San Jorge, coincidieron en remarcar las cuestiones referidas al trabajo y la vivienda, y en menor medida, la alimentación, que actualmente tendría una atención adecuada. Además, se mencionaron cuestiones referidas a

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dos grupos de riesgo muy marcados: por un lado, los jóvenes, con la problemática de las drogas y el alcohol; y por otro, los ancianos, con temas relacionados con la salud. No existen estudios generalizados y confiables, ni en el sector oficial ni en el privado, respecto de la desocupación y subocupación en la ciudad. Sin embargo, algunos datos permiten estimar que cerca del 20 % de la población activa está sin trabajo o con trabajos precarios o temporales. Un elemento importante en este análisis es el número de familias que tienen condiciones de vida precarias, con algunas de las necesidades básicas insatisfechas. En este sentido, una cifra que sirve de muestra la otorga Cáritas, una de las entidades que desarrollan numerosas actividades de ayuda social. La misma señala que entre 700 y 800 familias, sobre un total de aproximadamente 5000 en San Jorge, concurren periódicamente en busca de ropa y alimentos. Los reclamos pasan también por otros aspectos como trabajo y vivienda, aún cuando la entidad no tiene posibilidades de responder a ellos. Por su parte, en la ciudad se otorgaron 380 planes de jefes y jefas de hogar desocupados. Esta ayuda la brinda el gobierno nacional a las personas que están a cargo de hogares y que no tienen trabajo. Con respecto a la situación de viviendas se señaló la precariedad de algunas construcciones y las condiciones, cercanas al hacinamiento, de algunos de los barrios más poblados de San Jorge. Asimismo, fue muy fuerte la referencia a que la principal carencia es de educación. Varios entrevistados coincidieron en que se debe trabajar en la promoción de las capacidades de los menos favorecidos. “En muchos casos, existe desorden en las prioridades económicas, lo que falta es promoción, educación” remarcó uno de los principales referentes sociales de la ciudad. Las acciones sociales del gobierno local han recibido algunas críticas, por cuanto se las relaciona con el asistencialismo y el clientelismo político. Se evidencia también cierta pasividad en el enfrentamiento de las problemáticas, con una actitud poco emprendedora en la búsqueda de soluciones. Esto pese a que se comenzaron a realizar algunas actividades, destinadas fundamentalmente a proyectos de emprendimientos y nuevas formas de empleo para los sectores más carentes, y, por otro lado, a solucionar la cuestión habitacional. Sin embargo, en los dirigentes y funcionarios predomina el concepto de respuesta (en general, tardía) al reclamo y no el de previsión e iniciativa. Con respecto a su tejido institucional, la ciudad cuenta con un número importante de entidades que trabajan por el bienestar social de la comunidad. Entre ellas se debe

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destacar a Cáritas, al Club Atlético San Jorge, que realiza aportes muy importantes en cuestiones solidarias, deportivas, culturales y otras, a la Asociación de Cooperadoras Escolares, al Club La Emilia, al Rotary Club y a los dos Clubes de Leones. Existen, ante circunstancias puntuales, iniciativas solidarias notables, de las que ya se mencionaron ejemplos, algunas provenientes de estas instituciones y otras que surgen de grupos de personas ajenas. La solidaridad de la sociedad sanjorgense se ha observado en varias ocasiones. No obstante, desde esos mismos espacios se marcan deficiencias en cuanto a la reiteración de personas que se comprometen en ellas y a una inexistencia de trabajo coordinado y conjunto de las instituciones entre sí y de éstas con el sector público. Así, cuestiones como “la falta de iniciativa estatal”, “la necesidad de compromiso de la sociedad”, “participan siempre los mismos”, “no hay trabajo en red entre las instituciones”, surgen repetidamente en las entrevistas, marcando los elementos a mejorar en el tema social. D- Grandes edificios que educan cada vez menos Para introducir la cuestión educativa, necesariamente hay que señalar las graves deficiencias que tiene nuestro país en esta materia. La desidia de los sucesivos gobiernos (principalmente nacionales pero también provinciales) hacia un tema tan importante dejó huellas muy profundas. Una intención evidente, al menos en la última década, de disminuir las capacidades de la sociedad dejó a la educación en bancarrota y a la comunidad a merced de sus dirigentes, sin herramientas para debatir proyectos. En la E.G.B. (Educación General Básica), es decir en el nivel primario, la ciudad posee una estructura edilicia muy buena. Esto se debe, principalmente, a dos cuestiones. En primer lugar, a aportes significativos del municipio (a través del Fondo de Asistencia Educativa), sumados a los provinciales, que durante largos años estuvieron dedicados casi exclusivamente a construcciones y reformas de los establecimientos. Y también, a trabajos y colaboraciones enormes por parte de las Cooperadoras Escolares, basamentos fundamentales de los establecimientos. En cuanto a los niveles de asistencia de alumnos y de retención escolar, la ciudad supera las cifras provinciales en el nivel primario. Esto le permite tener una baja tasa de analfabetismo, algo inferior al promedio de Santa Fe30. La buena situación que goza este nivel se debe, en gran parte, a la consideración que tuvieron los gobiernos locales de estos establecimientos (y en menor medida de los de
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Fuente: Guiguet, Edith D. de: “Base social del Departamento San Martín”. Auspiciado por el Senador Daniel Depetris, Departamento San Martín, Senado de la provincia de Santa Fe, Santa Fe, 1997.

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nivel medio) como la mejor forma de acceso y atención a las problemáticas sociales de los alumnos y sus grupos familiares. Así, las escuelas incorporaron la función social, referida a la alimentación y contención de los alumnos y a la información sobre las situaciones sociales de sus familias. En esta dirección deben interpretarse los aportes del municipio y la muy buena relación de los establecimientos con el Estado local. Al hacer referencia al nivel medio, denominado Polimodal, se debe señalar que la situación local ya no es tan destacada. Si bien se deben mencionar dos establecimientos de muy buena reputación, como son la Escuela Normal Superior N° 41 (que además realiza trabajos notables con la comunidad en general) y la Escuela de Educación Técnica “E. González Zimmermann”, no se pueden soslayar algunas deficiencias. También en el nivel medio existen buenas condiciones edilicias, sin embargo, el aspecto negativo se relaciona con un gran número de alumnos que abandonan sus estudios finalizada la EGB. La gran mayoría de la población de San Jorge, una cifra que ronda el 70%, posee sólo educación de nivel primario, sea completo o incompleto31. Por otra parte, se concluye desde esta perspectiva que la principal deficiencia de la educación local es el grado de capacitación de los docentes en todos los niveles. Si bien no es característica exclusiva, ya que se repite en todo el país y se inscribe claramente en la crisis descripta al comienzo de la sección, afecta a la comunidad local. Varios de los entrevistados acerca del aspecto educativo, concordaron en que no existe un alto nivel de capacitación docente. Una de las principales razones de esta situación que se mencionó en las respuestas, incluso de parte de docentes, es la elección de la profesión no en base a la vocación sino a la necesidad de una salida laboral. Por supuesto que la responsabilidad no les toca exclusivamente, ni siquiera en forma prioritaria a éstos. Por el contrario, se debe a una sistemática intención de ciertos dirigentes de deteriorar la educación, con la anuencia, seguramente no-conciente, de la sociedad. Así, los gobiernos nacional, provincial, y también local, son responsables. Sumo a la instancia local por haber prestado atención casi exclusivamente, durante demasiado tiempo, a cuestiones edilicias, sin reparar en la necesidad básica de tener docentes adecuadamente capacitados. En la actualidad existen algunas correcciones en este sentido, ampliando los destinos del FAE y dedicando una parte a capacitación. Sin embargo, parece haberse perdido un tiempo muy importante y difícil de recuperar.
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Ibid.

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Pasando al nivel terciario y universitario, el panorama es aún más deficitario. En éste, las opciones son notablemente más limitadas y se reducen a las que brindan la E.N.S. N° 41 y la Fundación Apertura. Disminuyen también las capacidades edilicias y los recursos económicos. En una visión global de la ciudad, hay que señalar la escasa cantidad de estudiantes que regresan a la ciudad luego de haber cursado sus estudios en otras localidades. Las razones se pueden buscar en las limitadas posibilidades que le otorga el medio local. El porcentaje de jóvenes que estudian en el nivel terciario o universitario es notablemente menor en la ciudad que la media provincial, pese a ser el más alto del departamento San Martín32. Sintetizando, el aspecto educativo local presenta dos características marcadas. Por un lado, a medida que se asciende de nivel, la ciudad va perdiendo terreno en la extensión y en la calidad de la educación. Y, por otro, un reducido interés por la capacitación, sea para docentes o para alumnos. E- “Tanos laburantes” y “artistas a pulmón” La identidad de los habitantes de San Jorge, en particular, y de la región, en general, se encuentra muy fuertemente influenciada por los inmigrantes italianos que desde los comienzos fueron sus principales pobladores. Más precisamente, italianos del norte, piamonteses y marchigianos. El rasgo principal de estos inmigrantes es, sin dudas, su laboriosidad, su gran capacidad de esfuerzo. Su predominio le valió a la ciudad hasta hace no muchos años ser conocida como “Crisol de Voluntades”, este slogan hoy ha quedado prácticamente en el olvido. Esta laboriosidad viene de la mano con otra característica, una fuerte cultura del ahorro. Otro rasgo muy marcado es el respeto a las tradiciones. El culto a sus costumbres y a los mayores identifica claramente a los italianos que vinieron a poblar esta región agrícola del país. Poseen además una acentuada tendencia conservadora. Los tabúes, los cuidados acerca de lo que “puede decir la gente”, ocupan un lugar preponderante en sus acciones. Como consecuencia, no son justamente la capacidad de innovación y la movilidad (social y de otra clase) cuestiones destacables de sus personalidades.

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Ibid.

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Por su parte, también es fuerte la preferencia por los trabajos individuales, por marcar su propiedad, no sólo material sino en todo aspecto. Sin embargo, se deben señalar no pocas iniciativas solidarias ante cuestiones puntuales. No obstante, estas características identitarias tan marcadas hasta hace algunas décadas se fueron desdibujando en los últimos años. En el marco de un proceso mucho más vasto, hoy ya no es simple la conformación de las identidades, las cuáles son mucho más heterogéneas y complejas. Asimismo, es relevante describir ciertas particularidades muy interiorizadas en la comunidad. Algunos referentes de la ciudad marcaron otro rasgo, no relacionado con lo tradicional. Tiene que ver con una fuerte distinción entre el centro de la ciudad y los barrios periféricos. Esta diferenciación, si bien fue reforzada por algunas actitudes de dirigentes anteriores, se fue disolviendo con el paso del tiempo y la profundización del proceso al que se hizo referencia. La segunda parte de esta sección trata la situación actual de las expresiones culturales locales. Para ello es necesario destacar que, durante los últimos 30 años, este tipo de expresiones fue perdiendo terreno en la ciudad. El gobierno de la Unión Vecinal que tuvo lugar en el mencionado período prestó poca atención a ese aspecto de la vida local y ello derivó en una “chatura cultural”, tal como lo destacó uno de los entrevistados. Con apoyo cada vez menor del gobierno municipal, las expresiones culturales se redujeron a unas pocas desarrolladas desde otras instituciones. Los propios artistas destacan la falta de oportunidades para el desarrollo del arte local en ese período. Desde hace algunos años, la actitud del gobierno ha cambiado y se produce un mayor fomento de la actividad. Se vislumbra un cambio de ideas, si bien lento y progresivo, respecto de la relevancia de tales expresiones. En este sentido, se otorgaron apoyos y se crearon grupos de trabajo municipales en teatro, danza, música y deportes, además de algunos eventos artísticos anuales destacados. Si bien en el sector público se observa mayor dedicación, cuyas demostraciones son, la participación de 550 niños y jóvenes en actividades organizadas por el municipio y la dedicación de entre 100000 y 150000 pesos a Cultura, de acuerdo a dichos oficiales, aún hay varios puntos por resolver. En primer lugar, desde hace algunos meses la secretaría de cultura de la Municipalidad se encuentra acéfala, nadie ocupa el cargo. Además, existe la sensación de que algunas expresiones reciben apoyos importantes, como el caso de teatro, danza y música, pero otras están algo descuidadas.

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Otras críticas de las personas consultadas en este tema tienen que ver con la carencia de capacidad de algunos funcionarios locales y con deficiencias en la organización para el fomento de las actividades. En el desarrollo cultural y deportivo cumplen roles muy importantes otras entidades. La principal, por las dimensiones de sus actividades, es el Club Atlético San Jorge que lleva a cabo un gran número de acciones, en muchos casos de nivel provincial y nacional, y hasta de orden internacional. Cuando a los referentes culturales se les solicitó la caracterización de los artistas locales, coincidieron en que “están hechos a pulmón” (sic), “que aprendieron sin escuelas formadoras”, y aún en condiciones desfavorables. En este contexto, hay algunos artistas que trascendieron el ámbito local con sus obras. Entre ellos se debe destacar a Lázaro Flury (Literatura), Cristina Alleu (Pintura), Mario Medina (Danza), Santiago Benassi (Literatura) y Oscar Balbi (Teatro), entre otros. F- Lo urbano ambiental: conformidad con imprevisión El tema inicial en este aspecto son las tendencias poblacionales de la ciudad. En los últimos años San Jorge tuvo un crecimiento muy moderado. En concordancia con lo que ocurre en el departamento San Martín, se produjo un leve crecimiento en la cantidad de habitantes desde la década de los ’80. Asimismo, vale remarcar que el departamento sólo representa una cifra cercana al 2% del total de la población provincial y no existen, en la región, proyecciones de crecimiento demasiado relevantes en comparación con otras zonas33. El de las obras públicas ha sido un aspecto que se privilegió desde el gobierno local, durante los últimos 30 años. La Unión Vecinal llevó a cabo una cantidad importante de acciones en ese rubro. Como consecuencia, la red de pavimentos de la ciudad se encuentra bastante desarrollada. La provisión de servicios es óptima para una gran parte de la población, entre ellos se incluyen las redes de agua potable, de cloacas y de gas natural. Con respecto a la calidad ambiental, San Jorge es una población pequeña que no sufre inconvenientes en la cantidad y la disposición de los espacios verdes ni respecto de los niveles de contaminación. Las carencias se relacionan con la ausencia de pavimento en ciertos barrios y el deterioro en parte de la red actual, con la desmejora de la red de agua potable que produjo algunos inconvenientes a un grupo de viviendas, y con algunos focos potenciales de
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Ibid.

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contaminación, como son el canal de desagüe y el basural, que no tienen consecuencias serias en la actualidad, pero deben ser previstas para el futuro. Existe otro elemento importante en el aspecto urbano que es la situación habitacional. Se destacó ya, que uno de los principales reclamos sociales se producen en ese sentido. Así, cuestiones como la precariedad de viviendas y algunas situaciones que rozan el hacinamiento son problemáticas de algunos de los barrios de la ciudad. No obstante, no existen emergencias ni excesiva gravedad en estas cuestiones. Si bien hay algunas deficiencias en cada uno de los aspectos antes mencionados, la propia población manifiesta, en general, conformidad con las condiciones de vida y ambientales de San Jorge. No obstante, la principal laguna que sufre la ciudad en este aspecto es la falta de una planificación para el desarrollo de la ciudad, al menos durante los últimos años. De esta forma, aún cuando hubo grandes esfuerzos de provisión de infraestructura y servicios, los mismos se hicieron sin la adecuada proyección. La imprevisión devino en un “crecimiento que no fue ordenado” según se reconoce incluso oficialmente. Así, en la actualidad hay dificultades para adecuar las zonas hacia las cuales creció la población. Este crecimiento, aún siendo muy moderado, generó inconvenientes. Hoy parece existir desde la dirigencia una mayor toma de conciencia respecto de la necesidad de planificar el tema urbano y ambiental de la ciudad. En tal sentido se entiende cierto estudio solicitado a un centro especializado en esas temáticas. En el mismo se determinó la zona hacia la cual se debe dirigir el crecimiento de la población. En este sector se observan algunas obras de infraestructura que se realizan en forma muy lenta, como consecuencia de la escasa capacidad económica del municipio, según la versión oficial. Estas obras son sólo un buen indicio. Cuando se analiza más ampliamente y no se encuentra otro tipo de fomento al crecimiento ordenado, que estos pocos avances y una maqueta en el hall de la sede municipal, queda más en evidencia que todavía hay mucho por hacer. Sabiendo que existe un proyecto urbano, queda la sensación de que no hay real convicción acerca de la importancia de este trabajo. Esta convicción es necesaria para impulsar seriamente el desarrollo adecuado de San Jorge. La difusión y el apoyo a acciones en ese sentido parecen tener escasa energía, razón por la que se limitan los beneficios potenciales del proyecto urbano ambiental. La falta de conocimiento de la comunidad se hace evidente en reiteradas afirmaciones de los entrevistados para este trabajo. Los mismos acuerdan en que “no hay

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un plan rector de la ciudad”, “no existe un proyecto amplio”, “dicen que hay un plan urbano pero nadie lo conoce”. En este caso, la planificación no arroja resultados por ausencia de convicción y de búsqueda de consenso. G- La gran región que aún no se constituyó Ya se destacó en este trabajo que San Jorge tiene una ubicación regional privilegiada. En un radio de 100 Km. Es la ciudad de mayor población y cuenta con una zona de influencia directa conformada por 14 pueblos y ciudades de los departamentos San Martín y Castellanos. La región es una de las más ricas del país en recursos naturales, cuenta con una producción de dimensiones muy importantes y reúne alrededor de 70000 personas residentes. Estas cifras otorgan una muy interesante oportunidad para promover el desarrollo regional integrado. Su zona de influencia se encuentra, a la vez, en el punto central del triángulo conformado por tres de las ciudades más importantes del país: Rosario, Santa Fe y Córdoba. Ninguna de ellas distantes más de 300 Km. Estas muy buenas características regionales no repercuten, sin embargo, en proyecto alguno que considere a sus integrantes como conjunto. A lo largo de la historia no se han podido desarrollar experiencias regionales serias. Consultados sobre las razones por las cuales no se produjeron esfuerzos zonales mancomunados, los entrevistados, fundamentalmente de los sectores político y económico, concordaron en que existen intereses mezquinos e individualistas que lo hacen dificultoso. En este sentido, argumentaron que, en general, hay una pronunciada competencia entre las localidades y que debido a ello no tuvieron cabida este tipo de proyectos. No obstante, tampoco se conocen muchos planes encarados con tal objetivo, y los pocos intentados parecen no haber gozado ni de la amplitud ni de la concertación necesaria para tener buenas expectativas. Las actitudes mezquinas no provienen sólo del ámbito público, tal como se cree en forma generalizada, también el sector privado tiene ejemplos de ello. En el primero de estos ámbitos, históricamente hubo (y hay) conflictos respecto del lugar del que viene el Senador Provincial por el departamento San Martín (único representante del departamento a nivel provincia) y la consecuente sensación, no siempre injustificada, de favorecer solamente a su localidad. En muchos casos, la pelea se daba con la intención de ubicar un representante propio para obtener beneficios individuales. Con este concepto, la cuestión regional no tiene bases sólidas.

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Pero también el sector privado incurre en este tipo de errores. No se generan acuerdos, se priorizan las individualidades y se derrocha potencialidad económica y productiva. Lúcidamente un empresario sanjorgense destacó que “por esta razón, sólo hay micro servicios (o micro productos) vistos desde la región”. Esta situación es más notable aún si se piensa en conseguir mercados en otras zonas del país y del mundo. Las entidades referidas al sector privado y con alcances regionales, aún cuando en algunos casos tienen buenas intenciones de hacerlo, no consiguen ni el respaldo ni las fuerzas suficientes para promover tales uniones regionales. Por su parte, ya se hizo referencia a las pobres adhesiones que recibieron los intentos conjuntos entre los sectores público y privado en distintos rubros. Hay numerosas iniciativas en las que se produjeron beneficios fundamentales para el desarrollo local y regional a partir de trabajos conjuntos. La potenciación de la producción regional, la jerarquización de las infraestructuras en la zona y el desarrollo integral de las localidades que las integran son algunos de los resultados que dieron este tipo de asociaciones.

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8- UN RELEVAMIENTO DE LOS PRINCIPALES ACTORES ESTRATÉGICOS A- Algunas cuestiones iniciales En esta sección se amplia el diagnóstico sobre San Jorge. Para ello, se realiza un primer acercamiento a la definición de los actores relevantes con relación al proceso de gestión de la ciudad. El relevamiento de los actores, aunque exhaustivo, no pretende ser definitivo sino brindar las bases para el reconocimiento de aquellos sujetos individuales o colectivos que debieran formar parte en un proceso de gestión, tal y como es descripto en este trabajo. El concepto de actor estratégico que se sostiene es el que desarrolla Joan Prats: “Todo individuo, organización o grupo con recursos de poder suficientes para impedir o perturbar el funcionamiento de las reglas o procedimientos de toma de decisiones y de solución de conflictos colectivos”. Si bien los verbos, impedir y perturbar, connotan un sentido negativo, es decir de no-acción, se deben entender tales recursos de poder como posibilitadores de cambios para el conjunto de la comunidad y no como factores de rigidez para sus estructuras. Según el propio Prats, estos recursos de poder pueden proceder: del control de cargos o funciones públicas, del control de factores de producción (capital, trabajo, materias primas, tecnología), del control de la información y las ideas, de la posibilidad de producir movilizaciones sociales desestabilizadoras, o de la autoridad moral. Existen actores cuyo poder proviene de más de uno de estos factores. Pero además, éste depende de la solidez del grupo, es decir de su organización, de su unidad y de su objetivo, y de la posesión de un proyecto que promover, un claro objetivo que cumplir34. Por último, vale destacar que el de actor estratégico es un concepto situacional. Es decir que, el ser o no sujeto relevante depende del momento histórico y el contexto en el que se ubique el caso en análisis. El relevamiento de los actores estratégicos en la gestión de la ciudad de San Jorge se realiza de acuerdo a un orden determinado. Para tal ordenamiento, los mismos se clasifican de acuerdo a un conjunto de variables35. La principal es la lógica de acción que tiene cada uno de ellos. Con ésta, se hace referencia a la orientación prioritaria de los procesos que convierten al individuo,
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Sobre este concepto ver: Prats, Joan: Op. cit. La definición de estas variables y criterios se realiza sobre la base de lo desarrollado en: Pirez, Pedro: “Actores sociales y gestión de la ciudad”. Revista Ciudades, N° 28. México, 1995.

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organización o grupo en actor relevante. Los sujetos realizan acciones dentro de la ciudad basados principalmente en cierto objetivo, la idea que los guía tras ese objetivo es la que se denomina lógica de acción. Se opta por esta variable ya que es un elemento interesante para determinar en forma inicial y general, sus percepciones y, consecuentemente, sus acciones. Por ello, brindan un primer contacto con las estrategias de los actores, componentes de análisis esenciales para la gestión de ciudades. A su vez, dentro de cada uno de los tipos de actores resultantes, se toman criterios puntuales para expandir la caracterización. Pese a que es una aproximación inicial, a partir del análisis de la situación actual y de estas características básicas de los actores relevantes, se consigue una interesante perspectiva hacia un diagnóstico comunicacional de la ciudad. Existe un tema preliminar que es fundamental señalar antes del comienzo de la clasificación propiamente dicha. En todo diagnóstico comunicacional se debe indagar si la situación que se analiza, está o no problematizada. Es decir, si los actores reconocen la cuestión como relevante. En caso de no ser así, lo aconsejable es trabajar para que ello se realice progresivamente. En esta situación en particular, lo que se debe indagar es si los actores “han construido una representación de la ciudad como parte de las condiciones para el desarrollo de sus intereses y actividades de grupo y de individuos”. De acuerdo al autor, esta construcción “supone el paso de una vinculación puntual entre interés o necesidad de un actor particular y la ciudad, a una percepción de la ciudad como condición de la existencia de un conjunto heterogéneo, pero a la vez necesario, de actores y procesos. Esto supone una diferente vinculación con la ciudad”36. En San Jorge, esta percepción de la ciudad como colectivo y del imprescindible funcionamiento como tal, en general, se presenta como bastante deficiente. Salvo demasiado escasas excepciones, esta visión no se produce y allí se pueden buscar las razones de varios inconvenientes en el ámbito local. Pedro Pirez continúa su definición afirmando que “es en este aspecto que los actores, que se determinan por lo que hemos llamado el conocimiento - que se describen más adelante -, tienen una presencia importante en uno o en otro sentido”37. El caso de San Jorge reafirma esta idea y vale como ejemplo pues, aún cuando algunos establecimientos educativos gozan de buen prestigio, este tipo de actores no tienen presencia significativa en el ámbito local. La ausencia éstos en temáticas fundamentales se
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Ibid. Ibid.

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relaciona con la percepción deficitaria de la ciudad como conjunto, y, por lo tanto, con el reconocimiento de la trascendencia de la gestión de sus fuerzas. B- La lógica de acción como criterio de clasificación Lógica Económica De acuerdo a la definición de la variable fundamental en la clasificación de los actores estratégicos de la ciudad, es decir su lógica de acción, se desarrollan aquellos que son guiados por la de orden económica. Con esta lógica se hace referencia a los actores cuyo objetivo principal es la obtención de un rédito económico a través de la mayor parte de sus actividades. La definición es la siguiente: aquellas personas o grupos que poseen al menos uno de los factores productivos de importancia en la ciudad, sean éstos el capital, el trabajo, las materias primas, la tecnología, etc. Y que, a su vez, los utilizan como objetos de sus acciones. También se los puede denominar como el sector privado local, en el que se incluyen no sólo a los empresarios sino también a los trabajadores. Al describir este y el siguiente tipo de lógica, se establece una subdivisión cuyo criterio es la ubicación territorial de los actores en cuestión. A través de ésta se intenta destacar la relevancia de los procesos locales en las decisiones tomadas por los sujetos estratégicos. Distingo así entre actores solamente locales, actores de ámbitos mayores con presencia decisiva en las relaciones locales y actores sin presencia local pero cuyas decisiones tienen repercusiones en ese ámbito. La lógica de decisión de los primeros está basada en los procesos locales. Los segundos toman sus determinaciones con base no sólo en lo local sino en un ámbito mayor y en su relación con lo local. Mientras que los terceros no toman en cuenta (o lo hacen en grado ínfimo) lo que ocurre en este nivel para definir sus temáticas. Entre los actores de lógica económica con presencia exclusivamente en la ciudad de San Jorge se cuentan los siguientes: •Empresarios reunidos en la Sociedad Rural de San Jorge. •Empresarios reunidos en el Centro Comercial e Industrial de San Jorge. •Empresarios reunidos en la Cámara de Industriales del Centro Oeste Santafesino. •Trabajadores asociados en el Centro de Empleados de Comercio de San Jorge. •Trabajadores asociados en el Sindicato de Fideeros de San Jorge.

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•Trabajadores asociados en el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Carne de San Jorge. En esta clasificación en la que se encuentran los empresarios de menores dimensiones (y por lo tanto con menor poder relativo) y los trabajadores, considero a aquellos que se encuentran agrupados en alguna entidad. Esta decisión tiene que ver con que éstas son las instancias a través de las cuales logran fuerza suficiente para convertirse en actores que pueden transformar una situación determinada. Valga como ejemplo de lo dicho, que la agrupación de empresarios del sector rural, teniendo en cuenta la destacada posición del mismo en la economía local, presenta tales particularidades. De acuerdo a uno de los principales integrantes de la Comisión Directiva, “sobre aproximadamente 200 productores en la zona de San Jorge, están asociados a la entidad entre 120 y 130. Dentro de éstos predominan los pequeños y medianos productores agrarios, sólo 4 o 5 podrían ser considerados grandes”. Por su parte, respecto de las asociaciones de trabajadores, aquí se destaca a los dos sectores industriales que más personas emplean, el de la carne y el molinero, y el sector comercial, que tiene la mayor cantidad de gente asalariada en la ciudad. Esto se traduce en un número muy importante de integrantes que le otorgan trascendencia comparativa en su grado de representación. Como consecuencia, sumando todas estas agrupaciones se consigue una interesante perspectiva acerca de las visiones existentes en el conjunto de esta clase de actores. Dentro de la lógica económica, el segundo de los tipos descriptos tiene un representante principal en la ciudad. Es: • Club San Jorge S.A. Durante el trabajo se distingue entre la empresa, que es la mencionada, y la entidad social llamada Club Atlético San Jorge. Los directivos de cada uno de estos sectores dentro del club se encuentran diferenciados, si bien dependen de una única Comisión Directiva, por lo que no surgen complicaciones de tal clasificación y se logra mayor rigurosidad descriptiva. El club-empresa incluye tres unidades de negocios: un Departamento de Ayuda Económica, una Sociedad Anónima de Capitalización y Ahorro y una Alianza para Comercio Exterior denominada Ben-Jor. La empresa desarrolla sus actividades en un ámbito que excede al de la ciudad (llegando a todo el país) y sus decisiones tienen enorme relevancia en la economía local.

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Si bien sus determinaciones tienen relación con cuestiones extra-locales, por su conformación misma, los procesos de la ciudad las condicionan notablemente. El Club San Jorge S.A. tiene una vinculación local muy fuerte a través de la institución social. Esto queda claro en la declaración de su gerente general que, consultado para este trabajo, dijo: “nosotros no queremos una empresa rica y un club pobre. El objetivo es volcar la rentabilidad a la institución”. Respecto del último tipo de actor económico, se encuentran en San Jorge dos empresas de esas características, éstas son: • Frigorífico Quickfood S.A. • Establecimientos Harineros Brüning S.A. Si bien ambos se encuadran en aquellos actores cuyos niveles decisorios principales no tienen presencia local pero sus determinaciones repercuten en este ámbito, se debe señalar una diferencia básica entre uno y otro. Quickfood S.A. tiene una vinculación muy importante con la ciudad a partir de la existencia de algunos gerentes locales y zonales, y además, de que la planta local es una de las más importantes de la empresa en el país. Estas cuestiones hacen relativa la ausencia en el nivel local pese a que los propietarios no sean residentes. En cambio, en Brüning S.A. las determinaciones generales se toman con base en procesos alejados de San Jorge. La empresa cuenta sólo con gerentes operativos a nivel local, y los principales decisores se encuentran en otros ámbitos. Las últimas tres empresas mencionadas poseen una trascendencia fundamental para el desarrollo económico de San Jorge. Esta relevancia proviene de años pasados y se mantiene en la actualidad. Por ello, son consideradas como actores estratégicos para la gestión local. Lógica Política La segunda lógica de acción determinante de un tipo de actor es la que refiere a lo político. En esta se incluyen a los actores relevantes para la gestión de San Jorge que poseen el control de cargos o funciones públicas, o que, en su defecto, aspiran a conseguirlo a través de sus acciones primordiales. Este tipo de actores realiza sus acciones básicamente con dos metas, más o menos concientes y prioritarias. Por un lado, pretenden lograr un papel representativo en la sociedad para garantizar la satisfacción de sus necesidades al conjunto de la comunidad y el funcionamiento colectivo de la ciudad. Y, por otro, con la intención de acumular poder particular para ocupar posiciones en la toma de decisiones.

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Igual que en la lógica de acción económica, en ésta toma trascendencia el ámbito territorial del actor en cuestión. La mencionada es la variable secundaria también en este caso. Parecen evidentes para el ámbito local, no sólo las diferencias en las lógicas de las acciones, entre un representante de la ciudad, uno de la provincia o la región y uno de la nación, sino también las consecuencias de las mismas. Entonces, la primera subdivisión tiene que ver con los representantes exclusivamente locales, entre ellos están: • Intendente • Concejales del bloque Justicialista • Concejales del bloque Vecinalista • Concejales del bloque Radical. • Representantes del Partido Socialista. • Representantes del Frente Recrear. • Representantes del Partido Izquierda Unida. Se incluyen al intendente y a los concejales por ser quienes están a cargo de los roles públicos más relevantes en el nivel local. Éstos, se distinguen de acuerdo a su extracto partidario ya que se puede considerar una unidad general de ideas dentro de cada uno de ellos. Además, son señalados según filiaciones partidarias los otros representantes políticos de la ciudad, a los que se destaca como aspirantes a desempeñar funciones públicas y como relevantes en la conformación de alianzas que en ocasiones han definido elecciones en favor de uno u otro candidato. En general, las tres fuerzas mencionadas son aquellas, que en mayor medida, tienen presencia actualmente. Valga como demostración que todas presentaron opciones electorales locales y departamentales en este año. Considero actores con lógica política, del segundo tipo a los siguientes: • Senador Provincial por el Departamento San Martín. • Gobernador de la Provincia de Santa Fe. • Resto del Poder Legislativo de la Provincia de Santa Fe (Diputados y restantes Senadores). • Poder Judicial de la Provincia de Santa Fe. Vale destacar, que la presencia local difiere en unos y otros actores de esta clase. La misma es mucho mayor en el caso del Senador Provincial por el departamento que integra San Jorge (al que se distingue como actor en forma individual justamente por su presencia y trascendencia), algo menor de parte del gobernador de la Provincia (teniendo

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en cuenta los representantes locales de la línea oficialista provincial), y muy reducida en los restantes casos. Sin embargo, hay un elemento que aumenta la relevancia de estos actores: el marcado centralismo de los poderes provinciales en la ciudad capital. La misma Constitución Provincial define que, en el ámbito de las ciudades no existen poderes sino funciones ejecutivas, legislativas y judiciales. En este sentido, un concejal de la ciudad calificó como “de sumisión” a la relación local con los representantes departamentales y provinciales. Mientras que agregó que “el poder lo tiene un funcionario de cuarta categoría en Santa Fe y no los representantes de la ciudad”. Aún cuando se debe relativizar esta afirmación, acorde con la disímil idea de poder desarrollada en este trabajo, es destacable la importancia de éstos actores en el ámbito local. Se definen como actores políticos sin presencia local pero con repercusiones al: • Presidente de la Nación Argentina. • Poder Legislativo de la Nación. • Poder Judicial de la Nación. Estos actores no tienen presencia en el ámbito de San Jorge, excepto por unos pocos representantes de nula relevancia en otros niveles. Sin embargo, las repercusiones se encuentran en las políticas desarrolladas por el gobierno nacional (y los contrapesos ejercidos por los poderes legislativo y judicial) que producen consecuencias en la ciudad. Así, las decisiones tomadas en esos espacios, aunque sólo en determinados casos consiguen grandes repercusiones, tienen consecuencias que no deben desestimarse en el ámbito local. Lógica de Necesidad Aquellos actores cuya lógica de acción se fundamenta en la necesidad son los que conforman este componente de la clasificación. Éstos no se guían ni por el deseo de la obtención de una ganancia económica ni por el de poder público. Para definirlos se hace referencia a su posibilidad de producir la movilización social, a partir de reclamos puntuales de satisfacción de necesidades. Sus acciones se llevan a cabo más allá del mercado y de las políticas públicas, aún cuando en ocasiones pueden relacionarse con actores de esos espacios. En general, se trata de iniciativas desarrolladas en forma colectiva y solidaria, para cumplir requerimientos (explícitos o tácitos) de aquellas personas o grupos que tienen necesidades insatisfechas.

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Se pueden relacionar adecuadamente, al menos en San Jorge, con las entidades intermedias que conforman la sociedad civil y que realizan tareas sociales. Las señaladas como actores relevantes son: • Cáritas. • Club Atlético San Jorge. • Club Atlético La Emilia. • Rotary Club San Jorge. • Club de Leones Itatí. • Club de Leones. • Asociación de Cooperadoras Escolares de San Jorge. • Sociedad Italiana de Socorros Mutuos “Fraternidad”. • Asociación Familia Piemontesa de San Jorge. • Asociaciô Marchigiana San Jorge Distintos aspectos de la problemática social ocupan prioritariamente a cada una de estas entidades, que responden a reclamos en forma solidaria sin producir movilizaciones de gran participación. Existen muy buenas respuestas a las necesidades, no así representación, en el sentido de otorgar voz a los que no son escuchados. No obstante, es tema muy discutible el reparto de responsabilidades en este rubro. Debe quedar claro, aún con esta salvedad, que la función de estas entidades es importante. Así, Cáritas cumple funciones solidarias esenciales, relacionadas con la contención, la provisión de vestimenta y la alimentación. De la misma forma, el Club Atlético San Jorge es otro actor preponderante. Además de las cuestiones de desarrollo deportivo y cultural que atiende, siendo factor fundamental en la contención social principalmente de los jóvenes, se cuentan numerosas colaboraciones a la resolución de problemáticas sociales de distintas clases. También, se deben destacar los aportes al desarrollo deportivo del Club Atlético La Emilia, con un número importante de deportistas en sus filas. Además de las colaboraciones a la educación, por ejemplo en forma de becas, del Rotary Club y de los Clubes de Leones, y los trabajos realizados por la Asociación de Cooperadoras Escolares. Lógica de Información y de Conocimiento El cuarto tipo de lógica de acción para los sujetos individuales y colectivos locales tiene algunas particularidades. Estos actores cuyas actividades se relacionan con la

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generación y divulgación de informaciones y conocimiento en el ámbito de la ciudad, tienen que ver con lo mencionado en las consideraciones iniciales de la sección. Tal como se señaló, el reconocimiento de la ciudad como condición de la existencia del conjunto de actores que la conforman y de su necesario funcionamiento colectivo es un factor prioritario. Y, en ese sentido, los actores relacionados con la información y el conocimiento son imprescindibles. Los que se manejan con esta lógica de actuación realizan contribuciones básicas a la toma de decisiones de parte de los restantes actores relevantes. A la vez, en general, están subordinados a éstos, debido a que no generan procesos por sí mismos, sino que dependen de la recepción de los restantes para el desarrollo de sus acciones. Esta dependencia, que en apariencia les resta relevancia con respecto a la gestión local, debe contraponerse con que, en la actualidad, uno de los principales recursos de poder en todos los ámbitos proviene justamente de la información y del conocimiento. De esta forma, la capacidad, y por lo tanto las posibilidades, de desarrollo integral, tanto de ciudades y regiones como de empresas y organizaciones dentro de ellas, está fuertemente relacionada con los esfuerzos en materia de información, investigación y conocimiento, es decir en el plano de los saberes y las ideas. El mundo actual presenta situaciones cambiantes a las que adaptarse y para ello son fundamentales estas capacidades. Consecuentemente, se incluyen entre los actores estratégicos a los que se guían de acuerdo a esta lógica. En San Jorge, se distinguen dos tipos dentro de éstos: los referidos en forma prioritaria a la información, puntualmente los medios de comunicación; y los referidos especialmente a la educación, es decir, las escuelas de nivel primario, medio y terciario. Los relacionados con la información son: • Impuso Televisora – Canal 11. • Antena Comunitaria de San Jorge y la región – Canal 35. • RT3 Radio San Jorge – FM 102.7. • Periódico Contacto. Consultados respecto de los medios de comunicación, los entrevistados coincidieron en destacar la nobleza en la realización de sus tareas. Marcaron un gran esfuerzo y buenas intenciones en la mayor parte de las personas que llevan a cabo tal actividad. No obstante, y en concordancia con un ámbito no muy preparado para la información y el debate, y con las limitaciones que ofrece un ámbito reducido y difícil, se

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debe señalar la escasa cantidad y calidad de espacios con estas intenciones en los medios locales. Aún en este contexto, ciertos espacios son dedicados a visiones críticas y, de alguna manera, constructivas de la ciudad. En este caso, el desafío es potenciarlos a partir del compromiso de toda la comunidad, y por supuesto, de sus dirigentes. Los actores relacionados con el conocimiento son: • Escuela N° 271 “J. J. Urquiza”. (Nivel Primario) • Escuela N° 1342. (Nivel Primario) • Escuela “Pablo A. Pizzurno”. (Nivel Primario) • Escuela “San José de Calazanz”. (Nivel Primario) • Escuela Especial N° 2043 y Cooperativa de Trabajos para Discapacitados. (Nivel Primario) • Escuela Normal Superior N° 41 “Gral. José de San Martín”. (Niveles Primario, Medio y Terciario) • Colegio “Sagrado Corazón de Jesús”. (Niveles Primario y Medio) • Escuela de Educación Técnica “E. González Zimmermann”. (Nivel Medio) • Escuela de Educación Media para Adultos N° 1216. (Nivel Medio) • Fundación Apertura. (Nivel Terciario) Resulta interesante señalar con respecto a los actores referidos al conocimiento en San Jorge un hecho en particular. Todos ellos son del ámbito académico, tanto los establecimientos educativos de nivel primario como los del medio y terciario, tienen que ver con lo que podemos denominar educación formal o académica. En general, este tipo de actores pueden relacionarse con el ámbito gubernamental o con el ámbito técnico-privado, además del académico. Sin embargo, en San Jorge no existe ninguna iniciativa relacionada a los dos primeros ámbitos. Aún cuando en ocasiones, desde espacios como la Escuela Normal Superior, la Escuela de Educación Técnica y la Fundación Apertura, se intenta enmendar estas falencias, no alcanza para disimularlas. Una parte importante de las deficiencias de la ciudad pasan por el aspecto del conocimiento, de la capacitación e información, pese a la buena voluntad y el prestigio de ciertos establecimientos.

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9- LOS EJES DE LA ESTRATEGIA: HACIA UN NUEVO MODELO DE GESTIÓN En este punto se proponen algunos ejes de acción para el desarrollo de un proyecto de ciudad. Éstos constituyen caminos por los que transitar hacia un nuevo modelo de gestión local. Los fundamentos de este conjunto de propuestas se encuentran materializados en este trabajo, en los conceptos que definen el método de gestión y en el diagnóstico de la ciudad de San Jorge. Pero también se basa en el análisis de algunas experiencias concretas en las que se llevaron a cabo modelos de gobierno similares al mencionado. Particularmente los que se realizaron en dos ciudades ubicadas a pocos kilómetros de San Jorge: Rosario y Rafaela. Estos dos casos tienen muy avanzados sus procesos de gestión y de planificación estratégica. Ambos se convierten en referencias obligadas debido a la cercanía física y cultural y, por lo tanto, a las coincidencias de numerosas características, pero además, porque son modelos a seguir, por calidad y desarrollo, ante todo intento análogo en cualquier parte del mundo. La propuesta para San Jorge está constituida por tres líneas de acción. Cada una de ellas presenta un aspecto sobre el que se considera necesario trabajar para conseguir el desarrollo integral de la ciudad. Las acciones están referidas a: • Educación, formación y capacitación. • Participación y fortalecimiento de las instituciones. • Comunicación, consenso y cooperación. A- Educación, formación y capacitación La sociedad actual, en la que el acceso al conocimiento es un factor elemental del desarrollo, y las carencias que en este sentido tiene San Jorge, se relacionan con el planteo de esta línea de acción. La formación de los habitantes de una ciudad se convierte en el principal impulsor del mejoramiento colectivo, en una realidad que impone el desarrollo de los recursos humanos como fundamento del éxito. La propuesta define tres campos de actividades referidas a la educación, la formación y la capacitación.

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El primero de ellos es el de los dirigentes y funcionarios públicos de la ciudad. Su capacitación y la incorporación de profesionalismo y de herramientas de gestión en sus actividades debe convertirse en ejemplo y en factor de motivación para el resto de la comunidad. El desarrollo de los recursos humanos en este ámbito debe ser inicial e impulsar imitaciones en otros espacios. El municipio tiene que generar procesos formativos y participativos entre sus funcionarios si es que pretende motivarlos en sus acciones y, a la vez, fomentar actitudes similares en el resto de la sociedad. Siempre, la iniciativa estatal es un elemento que intensifica las posibilidades de los ciudadanos. Los dirigentes y funcionarios públicos deben asumir el liderazgo con vistas a procesos de capacitación, de participación y de consenso en la ciudad. Para ello, deben transformarse en ejemplo, brindando calidad, transparencia y eficacia en la prestación de servicios, de modo tal que se prestigie la administración pública. El segundo campo de acción es el que abarca a los dirigentes y empresarios privados y a los trabajadores. La capacitación de estos actores en los diferentes aspectos que tienen que ver con su desarrollo integral y en particular con el económico, devendrá en el mejoramiento de sus situaciones individuales, pero fundamentalmente en la potenciación de las fuerzas colectivas locales. En este sentido, además de su formación, es imprescindible el desarrollo de sistemas de información y datos acerca de indicadores económicos y de temas relacionados a esta actividad, tanto a nivel local y regional como nacional e internacional. Esta información permite el conocimiento básico del entorno para llevar a cabo, de manera adecuada, los procesos de toma de decisiones en una realidad de cambios constantes y profundos. La dirigencia privada también debe asumir cierto liderazgo en la dirección de lograr una ciudad que se preocupe por la calidad y la excelencia de sus productos y servicios. En consonancia con sus pares del sector público, este liderazgo se consigue basado en la iniciativa y el ejemplo cotidiano. El tercer campo de acción está compuesto por los integrantes de las instituciones intermedias que conforman la sociedad civil. Con éste, se pretende llegar al conjunto de la sociedad local, desde sus distintas formas de asociación detrás de un objetivo. La intención de la capacitación en este sector es el desarrollo de una conciencia ciudadana que considere a la ciudad como colectivo necesario para la vida. Además, la formación de las personas para una participación activa y constructiva, que no se limite a la crítica sino que, a la vez, genere propuestas de trabajo; y la formación para la intervención

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en los procesos de toma de decisiones que proponga un Estado local preocupado por la participación de la comunidad. La iniciativa de gestión llevada adelante por el gobierno de la ciudad de Rafaela hace especial hincapié en la tarea de educar a sus ciudadanos 38. La misma propone hacer de la ciudad una gran escuela en la que los habitantes se transformen a sí mismos y a su realidad, a partir de la generación de una particular dinámica social. En este sentido, se refiere a la ciudad “como un espacio potencialmente educativo, un ámbito físico y simbólico que en sus mismas calles, edificios, carteles, murales, plazas, costumbres, ideas, significados, nos está educando permanentemente”. Además, insta a “rescatar y canalizar este potencial educativo de la ciudad, como forma de participar activamente del proceso de creación de la ciudad que queremos y en la formación de los ciudadanos que se desarrollarán en ella”39. Dentro de esta línea de acción, es trascendente la creación, el impulso y la institucionalización de actores relacionados a la generación y divulgación de información y conocimiento. Éstos, a los que se caracterizó en la definición de actores estratégicos, no tienen gran presencia en el ámbito local y son imprescindibles en el desarrollo del capital humano. B- Participación y fortalecimiento de las instituciones Esta segunda línea de acción propone trabajar para el fortalecimiento de las instituciones intermedias de la ciudad. Este fortalecimiento sólo es posible a partir de la integración y la participación generalizada y equilibrada de los ciudadanos. Cuando se hace referencia a la participación generalizada y equilibrada, se señala la necesidad de que la multiplicidad de visiones y perspectivas de la ciudad esté contenida en el conjunto de las instituciones locales. De esta forma, se afianza el funcionamiento del sistema democrático local y se fomenta el desarrollo ciudadano de sus actores. Como consecuencia, se hace viable la representación efectiva de la comunidad, y el control y la corrección de las acciones de gobierno llevadas a cabo.
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“Las áreas temáticas que mayor interés suscitan en el entramado institucional rafaelino, y que por la importancia asignada motivan de manera directa a la generación de consenso y al trabajo mancomunado como herramientas vitales para su desarrollo... son las relacionadas con la capacitación y formación de recursos humanos, ya que casi el 75 % de las instituciones entrevistadas trabajan conjuntamente en estos temas... También se coopera en investigación, aunque en menor medida, así como en el apoyo de nuevos emprendimientos y en pasantías”. Costamagna, Pablo: “La articulación y las interacciones entre las instituciones: la iniciativa de desarrollo económico local de Rafaela, Argentina”. Documento del proyecto “Desarrollo económico local y descentralización en América Latina” de la CEPAL / GTZ. Santiago, Chile, 2000. 39 Municipalidad de Rafaela: “Aportes: experiencias de nuestro gobierno municipal”, 3° Tomo. Publicación institucional, Rafaela, 1999.

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Las instituciones, como instancias de representación, son fundamentales en los procesos de gestión participativa de las ciudades. Esto se debe a que los gobiernos consiguen canales de comunicación concretos y eficaces que le permiten rápidas respuestas a los reclamos de la sociedad, e incluso, propuestas efectivas para su resolución. Además de las instituciones, en esta línea de actividades se propone el impulso y la creación de comisiones de trabajo referidas a los distintos aspectos que componen la ciudad. Las mismas pueden desarrollarse en el propio ámbito municipal o en marcos no gubernamentales, y tienen como objetivo analizar, debatir y generar proyectos de trabajo que tengan en su base el consenso. Estas instancias de concertación crean un puente entre el municipio y el conjunto de la población. Puente por el cual transiten, hacia uno y otro lado, reclamos, ideas y propuestas con un único fin, el bien común de los habitantes de San Jorge. Analizando en forma general las experiencias en este tipo de gestión, y en particular la rafaelina, se puede concluir que el fortalecimiento institucional de las ciudades se transforma en un elemento fundamental para el desarrollo. Con él se genera un proceso interno y constante de aumento y mejora de las relaciones de fuerzas que favorecen el crecimiento colectivo de la ciudad. Esta segunda línea de acción esta muy relacionada con la próxima, en la que se produce un salto cualitativo y se materializa una instancia superadora para el entramado institucional. C- Comunicación, consenso y cooperación La tercera vertiente de actividades hacia un nuevo modelo de gestión, exhorta a actuar en pos del reconocimiento de la trascendencia y en la generación de lazos de cooperación y consenso en el contexto local. En este sentido, se propone dar un paso más en el fortalecimiento institucional y promover la conformación de redes de cooperación entre éstas. Así, se fomenta un ambiente positivo respecto de la idea de asociación para el beneficio colectivo de la comunidad. A partir de estos procesos de cooperación, se incorpora al universo de las posibilidades la producción de consensos que integren a porciones significativas de la población y que cuenten con bases sólidas para su permanencia en el tiempo. Es oportuno remarcar que consenso no debe ser entendido como apoyo a decisiones ya tomadas; muy por el contrario, supone participación desde el inicio mismo del proceso.

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La definición de la problemática, el diseño de la estrategia y la ejecución del plan, deben contar con la intervención de los ciudadanos para que el consenso sea real. La constitución de estas redes institucionales asume una trascendencia notable a partir de su colaboración para la toma de decisiones en todo tipo de procesos propios de la ciudad. En este sentido, también es relevante el fomento de relaciones público-privadas, que amplíen los espacios de consenso. En relación con esto, es interesante citar uno de los objetivos iniciales del Plan Estratégico Rosario. El mismo se propone “dotar de mecanismos que permitan acentuar la participación y el involucramiento de instituciones y ciudadanos en la construcción del modelo de ciudad deseada, profundizando la cooperación y articulación entre los diferentes niveles y organismos del sector público con las empresas y organizaciones representativas del sector privado”. Hacia el final, precisa el deseo afirmando que la meta es “la materialización de ‘un espacio para ponernos de acuerdo’”40. Los procesos de comunicación asumen gran importancia en la conformación de este tipo de redes institucionales y de cooperación. Por lo tanto, las tareas a desarrollar en este sentido son pilares básicos para otorgar viabilidad a las mismas. Sin embargo, desde esta línea de acción no sólo se propone trabajar para la cooperación dentro del ámbito de la ciudad, también se pretende fomentar y generar asociaciones con actores externos. Por ello, se insta a trabajar en la realización de lazos cooperativos con otros gobiernos de orden local y regional, y con todo tipo de entidades u organizaciones que puedan aportar al desarrollo integral y sectorial de la ciudad de San Jorge. No sólo en el ámbito público sino también desde el privado. Desde una visión global de la estrategia dirigida a desarrollar un nuevo modelo de gestión de la ciudad, estas tres líneas de acción constituyen una etapa inicial. Son los cimientos sobre los que se asienta el mencionado modelo. No obstante, vale destacar que este tipo de actividades deben tener continuidad y perdurabilidad para que sean eficaces. Aún cuando son iniciales, es necesario que acompañen todo el proceso, debido a que cuanto más se insista sobre ellas, mayores posibilidades de éxito tendrá la estrategia general. La primera etapa tiene como metas la producción y divulgación de informaciones y conocimientos, y la instalación y afianzamiento de la idea de cooperación en el conjunto de
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Este objetivo se encuentra en la sección destinada al Plan Estratégico Rosario de la página web oficial de la ciudad de Rosario. www.rosario.gov.ar/per.

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la sociedad sanjorgense. De esta manera, pretende producir entre los actores locales una buena predisposición al desarrollo de iniciativas de este tipo. La consecución de estas metas contribuye a la conformación de espacios locales con capacidad de innovación y adaptación al entorno, y también, de planificación y proyección en el largo plazo. El desarrollo de los recursos humanos es el fundamento para la construcción de un proyecto de ciudad que cuente con capacidad para planificar estratégicamente sus propias acciones. Así, se torna posible una ciudad con un capital social y humano desarrollado, con altos grados de participación ciudadana a partir de instituciones fuertes y representativas, y con una comunidad que tenga en su base el consenso y la cooperación para el diseño y la ejecución de sus actividades.

10- LOS APORTES DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL

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La sección detalla los aportes que está en condiciones de realizar la comunicación, en el marco de una estrategia como la descripta. En primer lugar, se debe remarcar que las acciones comunicacionales se encuentran en la esencia misma de este tipo de gestión. Un documento realizado por el Plan Estratégico Rafaela, en el que se evalúan las experiencias aportadas en los primeros 5 años de desarrollo, pone en evidencia su relevancia. Se concluye que “la comunicación es uno de los pilares de todo proceso de gestión urbana basada en la cooperación público-privada y en la participación ciudadana, que cumple un rol primordial desde el inicio del mismo”41. Como consecuencia, resulta imprescindible prestarle especial atención al diseño y ejecución de tareas referidas a la comunicación. Ésta no es una acción posterior a la toma de decisiones, que se propone difundirlas; al contrario, posibilita el proceso desde su mismo nacimiento. En un modelo de gestión como el mencionado, el trabajo en comunicación hace viables algunas tareas imprescindibles para su diseño y ejecución. En primer lugar, permite llevar a cabo una descripción en profundidad de las características de los ciudadanos y de los procesos sociales que generan sus identidades. La teoría de la comunicación propone un acercamiento interdisciplinario a la vida cotidiana de los sujetos que hace posible un reconocimiento pormenorizado de sus particularidades. De esta forma, se pueden relevar no sólo sus condiciones económicas, sociales y culturales, sino además el aspecto simbólico de sus acciones. Es una mirada que incorpora las valoraciones, los intereses, los objetivos y las estrategias de los actores sociales de la ciudad; e incorpora también el aspecto situacional, es decir, el entorno en el que se llevan a cabo sus actividades. Por otra parte, hay que señalar que los espacios de participación e integración de la sociedad tienen una lógica comunicativa. Por esta razón, es que a partir de la comunicación se materializan canales de contacto y se hace viable la generación de comunidad. Tanto entre representantes y representados, como internamente en cada uno de estos espacios, las acciones comunicativas permiten la mediación y la articulación de intereses individuales y, en ocasiones, contrapuestos. De esta manera, se posibilita la puesta en común y la realización de pactos sociales en el ámbito local. El consenso y la cooperación tienen su fundamento en ideas que se generan en clave comunicativa. Con ellos ingresa al universo de posibilidades la conformación de redes de actores que otorguen un mayor potencial a las actividades de la ciudad.
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Municipalidad de Rafaela: “PER: 5 años”. Documento de trabajo del Plan Estratégico para Rafaela, Rafaela, 2001.

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Está en la base de las convicciones propias el antiguo adagio que asegura que “el todo es más que la suma de las partes”. En esa plusvalía que se genera a partir del trabajo colectivo se apoya este tipo de gestión de los territorios. La comunicación tiene aportes muy importantes para realizar en la coordinación de estas tareas. Acciones comunes de esta clase se pueden desarrollar tanto internamente en el ámbito de la ciudad (cooperación público-privada, redes de actores locales, etc.) como hacia el exterior (colaboración con otros gobiernos locales o regionales, con entidades privadas o con instituciones). En tercer lugar, la comunicación es una herramienta que posibilita el aprendizaje social. Las acciones comunicativas ejercen funciones formativas como consecuencia de que el hombre, como ser social, aprende en sus relaciones con otros hombres. Es la experiencia compartida la que potencia las capacidades humanas. La comunicación, a partir de su facultad de escuchar, que la transforma en recuperadora de la palabra y las significaciones de las personas, genera información y conocimiento. Es como resultado de esta producción de saberes comunes que la comunicación permite el desarrollo del capital humano y social. Por último, a través de la comunicación también es posible fomentar la participación y el compromiso ciudadano. Se puede producir la movilización de fuerzas y el involucramiento de los habitantes con base en una adecuada campaña publicitaria y de difusión de acciones y beneficios. Aquí, se hace imprescindible una aclaración. Este tipo de campañas sólo se puede mantener en el tiempo si está acompañada, o mejor, fundada, en actuaciones efectivas en la misma dirección. Es decir, sólo procesos reales y concretos que respalden a las acciones de difusión permiten mantener una imagen determinada. Si se intenta aparentar algo que no ocurre efectivamente, en un plazo no demasiado largo, esa apariencia se torna contraproducente. Es por ello que grandes campañas de imagen sin bases reales han producido escasos resultados en el corto plazo y el efecto posterior fue verdaderamente negativo. En síntesis, lo que se pretende remarcar es que las campañas publicitarias o de difusión en todos los ámbitos son necesarias, pero nunca son suficientes por sí solas. Regresando a los aportes de la comunicación, un adecuado manejo de la imagen, a la vez que la movilización y el involucramiento ciudadano, puede producir efectos positivos más allá de los límites locales. La generación de confianza en los procesos que se desarrollan en la ciudad, puede convertirse en un atractivo fundamental para la llegada de personas, empresas e inversiones desde otras localidades o regiones.

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Los principales recursos externos se acercan comúnmente a aquellos territorios de los que poseen una percepción positiva, y para que ésta exista, es necesario el trabajo sobre la imagen local. Asimismo, no se debe olvidar la imposibilidad de mantener una apariencia que no se condice con la realidad. Las acciones de comunicación que se han descripto, se materializan con el transcurso de la estrategia hacia un nuevo modelo de gestión. Las mismas se llevan a cabo en diferentes momentos del proceso, y no de manera caprichosa sino siguiendo una lógica determinada. Es por ello que la comunicación debe constituir su propia estrategia dentro del proceso general. Las tareas comunicativas no sólo deben ser continuas e intensivas sino que también se deben adecuar a cada una de las etapas de la planificación general. El desafío inicial, y a la vez trascendente, de la comunicación en el camino hacia un nuevo modelo de gestión de ciudades y regiones consiste en la incorporación al imaginario colectivo de conceptos innovadores. Así, paralelamente a los cambios producidos en la realidad, se trabaja sobre modificaciones en la dimensión simbólica de la sociedad local. Estas innovaciones son realmente importantes para la ciudad, pero sus resultados concretos se evidencian en el mediano y largo plazo. Como consecuencia, mientras continúe el proceso, la comunicación debe hacer hincapié en la relevancia de lo intangible.

11- CONSIDERACIONES FINALES Estas consideraciones finales surgen de la revisión del recorrido realizado para este trabajo y tienen como objetivo materializar ciertas líneas conclusivas. Son, a la vez, el

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cierre de la actividad teórica llevada a cabo y proposiciones para la acción comunicativa en el ámbito de la ciudad de San Jorge. Pretenden tener una dimensión teórico-práctica, de la misma manera que el resto del análisis. Las diez consideraciones siguientes son el resultado del replanteo de ideas ya mencionadas, están expresadas en forma de afirmaciones y se refieren a los tres conceptos principales del tema elegido para este trabajo. La ciudad como conjunto es condición de la existencia individual de sus componentes. Así, ni los dirigentes, ni los empresarios, ni los trabajadores, ni los ciudadanos en general, como tampoco las actividades por ellos desarrolladas, podrían existir sin la ciudad como colectivo. La imposibilidad de mantenimiento de sus procesos significaría que aquellos dejen de ser tales o que deban cambiar su espacio de acción. La ciudad es el espacio de concentración y de organización de la diversidad. Es el lugar de mediación por excelencia, y, por lo tanto, de construcción social. De una u otra forma, con inclusión o con exclusión, con alianzas o con conflictos, con asociaciones o con enfrentamientos, la ciudad es la manera de organización de la multiplicidad social. La ciudad es un gran espacio de comunicación. En ella se concentran todas las formas comunicativas: los espacios de socialización y de reunión, los medios masivos y personales de comunicación, los lugares de acumulación de la información, y las manifestaciones simbólicas de los habitantes. Como consecuencia, posibilita la expresión de voces diversas y se transforma en democratizante. La gestión es el proceso que permite la movilización de fuerzas y de potencialidades. Lo prioritario en esta actividad es volver concientes, en las mismas fuerzas, su condición de tales. Es decir, que éstas auto-evidencien su potencialidad, su estado latente, y que se materialicen en acciones concretas. La gestión hace posible la conformación de redes de actores que formen parte de procesos constructivos y decisorios. Los cimientos de esta actividad se hallan en el desarrollo y en la formación de los recursos humanos que constituyen a estos actores. La gestión requiere participación, concertación y planificación. El trabajo dedicado a la integración, al consenso y a la definición de objetivos y estrategias es esencial en los procesos de gestión. La clave está en la capacidad que posean y en el liderazgo que asuman sus dirigentes y funcionarios. La comunicación es la lógica de actuación en los procesos de gestión. Éstos sólo son posibles si se piensan en clave comunicativa. Necesariamente, su base se encuentra en acciones comunicacionales.

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Comunicación significa puesta en común. La comunicación supone interacción, diálogo; es ponerse de acuerdo, articular perspectivas e intereses. En este sentido, juega un rol primordial la capacidad de escuchar e interrogar al otro del proceso. La comunicación es la base del aprendizaje para la construcción colectiva. Comunicarse es aprender a construir juntos. Significa producir, generar más capital humano, y, consecuentemente, mayores posibilidades de desarrollo integral del conjunto. La comunicación permite generar una identidad y promover una imagen. Permite conformar (en el interior de la ciudad) y transmitir (hacia el exterior) la imagen de ciudad deseada por la comunidad.

12- BIBLIOGRAFÍA

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13- SITIOS EN INTERNET • www.eclac.org

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• www.felafacs.org • www.iadb.org • www.rafaela.gov.ar • www.revistacontactar.com.ar • www.rosario.gov.ar • www.sanjorgeciudad.com.ar • www.ses.me.gov.ar

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