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CUATRO GRANDES LIDERES DE LA IGLESIA

La iglesia, lo mismo que cualquier comunidad, es un conglomerado de personas. Algunas de estas son líderes. Los dos elementos van juntos: las personas producen lfderes, y los lfderes por su parte forman y guían a la iglesia. Ya hemos visto algo del ejemplo y la obra de personajes destacados como Ignacio, Policarpo, Justino Mártir, Ireneo, Tertuliano, Orfgenes, Atanasio, Benito de Nursia, y otros. ¿Qué hubiera ocurrido con la iglesia sin la dirección de estos hombres? Pero, también, ¿cómo hubieran ellos llegado a la fe y a sus obras sin la iglesia? Al estudiar la historia de la iglesia, por consiguiente, es importante notar la vida de sus grandes figuras asf como la vida de la iglesia en su totalidad. Pasaremos ahora a examinar las vidas de cuatro hombres que marcaron de forma notable el desarrollo de la iglesia en el segundo período de su historia: Ambrosio, obispo de Milán; Crisóstomo, patriarca de Constantinopla; Jerónimo, traductor de la Biblia al Latín; y Agustln de Hipona, una de las figuras más destacadas en toda la historia de la iglesia. Todos fueron contemporáneos: Ambrosio, Crisóstomo, y Jerónimo nacieron entre 340 V 341;Agustfn nació en 354. Ambrosio y Agustfn pertenecían a la iglesia occidental, Crisóstomo a la oriental. Jerónimo pasó la mayor parte de su vida en el oeste, pero llevó a cabo mucha de su obra en el este y allí murió. Todos estos hombres no sólo prestaron un servicio valioso a la iglesia de su tiempo sino que por su ejemplo y trabajo continúan inspirando y sirviendo a la iglesia generación tras generación.

Ambrosio (34G397)

Ambrosio nació en Tréveris, capital de Galia. Su padre fue gobernador de toda la Galia, Bretaña, y España, lo que significaba que era uno de los hombres más poderosos del imperio. Cuando Ambrosio tenfa trece años murió su padre. Continuó su educación en Roma y estudió para abogado. De tal modo se distinguió en la profesión que había elegido que a la temprana edad de treinta años fue nombrado gobernador de la Alta Italia. Allí, en la gran capital de Milán, gobernó con justicia y gentileza y llegó a ser respetado y apreciado por todos.

I.

ELEGIDO COMO OBISPO

los arrianos

En 374 el obispo de Milán murió. Por cuanto habfa rivalidad entre y los católicos en la elección de un nuevo obispo,
t49

inesperada vocación.

Ambrosio fue a la iglcsia dondc sc hacfa la clccci(rn a fin tlc mantener el orden. En el curso de las discusioncs sc oyó cl grito cle un niño: " ¡Ambrosio obispo!" Todos ros presentes, arrian-os y católicos a una, acogieron la idea y Ambrosio fue allf mismo elegido como obispo, con la aprobación de los obispos congregados en el lugar. Ambrosio tenía sólo treinta y cuatro inos, yloñ'o todavfa no se había bautizado protestó contra esta eleccíón. sus protestas fueron -desoídas, del mismo modo que no se tuvieron en cienta las reglas.de la iglesia para la elección be obispos. Ambrosio entonces aceptó la decisión del pueblo y los obispós como un llamado de Dios que él no podíarechazar, y se dio de corazón u ru nu"uu.

sus días.

como era rico, entregó todas sus riquezas y propiedades a ros pobres y a la iglesia. su despacho estabi siemiré auierio-para tos pobres y oprimidos-. Todo el tiempo de que póaia disponer fuera de sus deberes diarios como obispó lo dió al estudio ¿'é iu g¡oriu v de la teologfa. Predicaba a menudo, a veces todos los días, y fué por medio de su predicación que Agustfn se convirtió a la fe cristiana. Ambrosio rehusó asistir a bánquetes o usar las riquezas de la iglesia para sf mismo. vivió como un ascético hasta el fin de
ACTUACION DE AMBROSIO

2.

Ambrosio era un católico convencido y resistfa a los arrianos en donde fuera. El emperador varentino iI tenfa catorce ánor, y ,., madre Justina gobernaba por é1. Elra se inclinaba at aoianir,no y demandó que los arrianos fuvieran los mismos aerectros para adorar en Milán. Ambrosio no lo admitió y Justina se oobtótá. Ambrosio también logró que se eligieran obirpor .utori.ó, v-que tos obispos arrianos de otras diócesis fueran áepuestos. Es'dÉ corhprender que los arrianos ramentaran habei ayudado a elegirlo como obispo. Ambrosio no siempre era justo con sus oponentes. En Mesopotamia los cristianos habían destruido un lugar de reunión de los gnósticos valentinianos y habían quemado ta sinagola-ju¿iu. gt emperador Teodosio al obispo de la iglesia" rócai qu, ,.-o¡denó construyera ambos edificios por cuenta de la iglesia. Esto incensó en tal forma a Ambrosio que no solamente prolestó ante el emperador por escrito sino que también en un iermón apero púbricamente al mismo para que cancelara esa orden. Tal era la inhuencia de Ambrosio que el emperador retiró su decreto. El momento más grande en la vida de Ambrosio, y sin duda uno de los más grandes en la historia de toda la iglesiá'se proáu¡o otra confrontación mucho más grave con el emperadoi Teááosio. "n El emperador era cristiano perolra también un soldado ruJo v ¿e

logoso tcmpcrlmcnto. En 390 cl pucblo clc TcsulÓnicl cn Mlccdt> niJ causó un alboroto cn la cir,rdad y un solcla<lo dcl cjército ronlano fue asesinado. Tal fue la cólera de Teodosio que envió la ordcn clc efectuar una masacre en aquella ciudad. Después de haber dcspachado este mensaje se arrepintió y envió a otro mensajero para inular la orden, pero ya era muy tarde. Antes que llegara la anulación, ya los soldaáos habían invitado al pueblo a un espectáculo en el estádio, y cuando éste se había llenado los soldados cerraron las puertas y mataron a todos, alrededor de siete mil personas. Al enterarse Ambrosio escribiÓ una firme carta pastoral a Teodosio, reprochándole su crimen y llamándolo al arrepentimiento. Teodosio, quien había hecho de Milán su capital, no hizo caso, y un domingó poco después fue a la catedral para asistir al culto. Ambrosio, veitido con sus ropas obispales, salió al pórtico de la iglesia y abiertamente le reprendió, negándole la entrada al templo y ordenandole que se fuera y arrepintiera. Por varios meses Teodoiio tto atendió los cultos. "La iglesia de Dios -se quejÓ- está abierta para los esclavos y mendigos. Para mf está cerrada y con ella las puertas del cielo." Ambrosio permaneció inflexible, y entonces el emperador, que era cristiano de corazón, confesó su pecado e imploró el perdón de Dios y los hombres, yaciendo sobre el piso delante de toda la congregaciÓn. Más que ningún otro líder en la iglesia primitiva, Ambrosio prochmé en pálabra y hecho la independencia de la iglesia del éstado- Al preáicar la ley y el evangelio a los gtandes y poderosos de la tierra, aejo para todos los tiempos un ejemplo imperecedero de intrepidsz y coraie. Era no obstante gentil y tierno de corazón y se inclinaba como un verdadero pastor de Cristo para ayudar a los pobres y oprimidos en su necesidad. Jerónimo (345-420\ Jerónimo (a quien a veces se le menciona por su nombre latino, Hieronymus) ócupa un lugar notable en la historia de la iglesia. No se le recuerda, como a Ambrosio, por su carácter amable y su habilidad administrativa; ni, como a Agustfn, por su gran piedad y excelencia teológica. Jerónimo fue un erudito en üngüística a la vez que un notable ascético. Dio a la iglesia de occidente una traduición de la Biblia de excepcional fidelidad, y con su ejemplo personal y sus escritos impulsó en gran manefa la causa del monasticismo. Si bien tiene en su haber otras contribuciones a la vida de la iglesia, es por esas dos que mayormente se le recuerda.

I.

SU ASCETISMO

Jerónimo nació en la provincia de Panonia, al norte de Iliria. Fue criado en un hogar cristiano y a la edad de dieciocho años fue a

Roma para continuar sus cstutrios, rccibiúndosc, corlo Ambrosio, de abogado. Después d.e viajar poita Galia y pr"tti.or.iascetismo por tres años en la región donde habra nuii¿b, ,. ¿ii¡eió ;AntioquÍa para visitar ra igresia oriental. Mientras tanto habfa una lucha en su coraz6n: como estudiante amaba a tos granJr, latinos, especialmente el orador cicerón; como "r..itor., cristiano sentía que debía dar su vida al estudio de ras Escrituras; pr.o .ólo ascetico experimentaba una gran atracción hacia ra viáa ;"rártt.;. Hallándose en Antioqufa resolvió irse al ¿estiená-v uiii, un ermitaño. Así lo hizo por cinco años, busca"colnffilar "o-o ras tentaciones mentales por efsufrimiento de la carne. ra áes'cr¡pcion que hace de sus sufrimientos ilustra la imposibilidad del hombre de escapar de sí mismo:

2.

LA T}IBLIA LATINA

cuán a menudo, cuando vivfa en el desierto, en la vasta soledad que ofrece a los ermitaños un albergue yermo asolado por el sol abrasador, ¡cuántas veces me imagiáe entre ros placeris áe Roma! solía sentarme sólo porque rreno a"?maigura.... Mi "itaba rostro estaba pálido y mi cuerpo helado con el ayulio, y sin embargo mi mente hervfa de déseo y los fuegos áe fa iu¡u¡a burbujeaban delante de mf cuando mi carne pár""iurnuerta.... Recuerdo cuán a menudo gritaba toda ra nochle nastá iomper et alba y no cesaba de gorpeai mi pecho rt"rtu qu. ru irunüri¿u¿ retornaba ante la reprensión del SeRor. (C.arta **ii, pái. Zj
sueño que cambió el curso de su vida. En medio oe un ávuno tan severo que pensó morir, de repente fue

Fue durante esos años en el destierro que Jerónimo tuvo un

atrapado en el espíritu y arrastrado delante del tribunar del Jyez; y aquí la liz eruian brillante, y aquellos que értutun alrededor tan radiantes, que me arrojé aiiena v mlr* Al- p_reguntárseme-quién_era y.qué era, no tnr uir.uiu u irpiique,'..Sov cristiano." Pero aquel que presidía áijót ..rr,rirniái,-iJ u" seguidor de Cicerón y no de Cristo, pues .dond. ".., lrte *.rtro tesoro, allí estará también vuestro coÁ26n."' De pronio áue¿e mudo, y en medio de los azotes, pues él traUia ;ár;;;;ür rn. azotaran... comencé a llorar y a gemir diciendo: ..f.n piJAuO C. ..., ten piedad de mí..." Juré en ,u no*U.", áiri.n¿o, 111jenor. Denor, sr alguna vez vuelvo a poseer libros mundanos, o si alguna vez vuelvo a leer los tares, ie habré n.gu¿o lu.';'Hiui.ndo sido despedido luego de habei hecho este juramento, vótvi al mundo superior... desde ese momento reo tos tiuros á, óior paygr cero que el que previamente tenfa por los-libr* á. "on ro, hombres. (Carta

xxiij

Los años pasados en el desierto lo familiarizaron tanrbión con la controversia arriana, que en ese tiempo ya estaba llegando a su fin. Le escribió al papa Dámaso en Roma pidiéndole consejo sobre el ¡rarticular. De esta manera comenzó una relación fructífera entre Jcrónimo y el papa, lo que habría de llevarlo a realizar la ob¡a cumbre de su vida. En 382, mientras asistía a un sínodo en Roma con su obispo, se convirtió en el consejero teológico del papa Dámaso. A través de esta asociación Dámaso animó a Jerónimo para que revisara la Biblia latina. Para comprender la gran importancia de este trabajo debemos saber algo de las versiones de la Biblia existentes en ese entonces. En 250 ¡"c. eruditos judfos habían traducido el Antiguo Testamento al gdego, conociéndose esta traducción con el nombre de la Septuaginta- Esto fue un gran paso de avance, pero trajo consigo también una gran pérdida. El mundo cristiano griego fue perdiendo contacto con el Antiguo Testamento hebreo. La pérdida fue mayor debido a que tan pocos judíos se convertían al cristianismo. Además, la Septuaginta no era en todos sus aspectos una traducción exacta. Los errores se fueron multiplicando por el copiado defectuoso y el hecho de que se hacían copias de copias, y sobre todo, quizás por haberse traducido al latín. En realidad se hicieron varias traducciones latinas y como en el caso anterior se prepararon copias sobre copias. Jerónimo comprendió que una traducción satisfactoria al latín sólo podía lograrse de una maneta: el Antiguo Testamento debfa ser traducido directamente del hebreo. Mientras tanto, Jerónimo creaba gtan entusiasmo en Roma por la vida ascética. Sus seguidores más fervorosos eran mujeres de familias acaudaladas. A estas les enseñó las Escrituras y cómo practicar la vida ascética. Cuando el papa Dámaso murió en 384, JerG nimo decidió viajar a Jerusalén paru rcalizar su traducción. Algunos de sus discípulos más prometedores fueron con é1. Entre ellos estaba una acaudalada dama, Paula, y su hija Eustoquio. Se establecieron cerca de Belén, donde edificaron un monasterio, un convento para mujeres, una iglesia, y una posada para peregrinos de todas partes del mundo cristiano. Aquí Jerónimo vivió los restantes treinta y cuatro años de su vida, hasta su muerte en 420. Había aprendido hebreo y caldeo mientras vivía en el desierto. Ahora, rodeado de übros, copistas, y asistentes lingüísticosjudíos, estudió y tradujo, ocupado en su obra de traducción, como asimismo en escribir muchos otros libros. En 405, después de veinte años de trabajo, Jerónimo terminó la traducción de la Biblia al latin. Se llama la Vulgata (del latín vulgata versío que significa "versión popular"). Es la Biblia oficial de la Iglesia Católica Romana hasta el presente. Fue en verdad

provrdencial que una traducción tan cxacta y confiablc fuera preparada para el mundo occidental antes de que el conocimientodel griego y hebreo casi desaparecieran de esa parte del mundo.

guntársele a Libanio quién dcbcrfa rcemplazarlo cuando él se reti rara de la enseñanza, contestó: "Juan, pero los cristianos nos lo

3.

ESCRITOSYPERSONALIDAD

Jerónimo escribió también un número de comentarios sobre libros del Nuevo y Antiguo Testamento y libros sobre la historia y doctrina de la iglesia. se han conservado muchas cartas de su vasta correspondencia con sus amigos y con líderes de la iglesia. A través de sus escritos criticó o entabló debates con persona;es importantes de la iglesia. De toda su obra lo más útil ha sido los comentarios y las cartas. Los comentarios ayudaron mucho a la iglesia en la comprensión de las Escrituras, mientras que las cartas proporcionan una notable descripción de la vida interior de Jerónimo y de los tiempos en que vivfa. Jerónimo está considerado como uno de ros santos de la iglesia. El título de santo ha sido dado a miembros de la iglesia, hombres y mujeres, que se hicieron notar por su carácter piadoso, su vida santa, y sus poderes milagrosos. La piedad y la vida santa de JerG nimo se veían a menudo oscurecidas por debilidades de caráctet Era orgulloso, celoso de su lugar en la iglesia, a menudo injusto en sus críticas, y capaz de usar lenguaje abusivo en sus escitos. El título de "santo" es, p9r lo tanto, para honrar más bien sus grandes servicios que su santidad.
Juan Crisós tomo (3 47 -4OG\

han robado." La carrera secular de Juan, como en el caso de Agustín, fue interrumpida por el bautismo en el año 370. En esa ocasión puso a un lado toda aspiración al éxito terrenal como abogado y decidió hacerse monje. Su madre 1o evitó, al menos por un tiempo; le rogó que esperara hasta después de su.muerte. El accedió a este pedido y vivió en el hogar de su madre, pero llevó una vida monástica, comiendo sólo lo suficiente para conservar la salud, durmiendo sobre el piso, y pasando mucho tiempo en meditación y oración. En 374 Antusa murió y Juan se fue a vivir como un monje en una región montañosa al sur de Antioqufa. Allf ayunó, estudió, y meditó, orando continuamente, y escribió el primero de sus libros. Cumplió con la vida monástica a tal extremo que en 380 tuvo que regresar a Antioqufa por rzLzones de salud. El obispo de Antioquía lo ordenó como diácono, y en esta función llegó a conocer a la
gente en sus necesidades diarias, especialmente a los pobres. Unos años más tarde pasó al cargo de presbítero. Esto le permitió predi. car, y así comenzó la obra por la cual es mayormente conocido: la de un notable predicador que apelaba al pueblo con gran efectividad.

2.

ELPATRIARCA PREDICADOR

En crisóstomo encontramos uno de ros grandes predicadores de la historia d-e la iglesia y un hombre de grañ corajejrasgo este que no siempre iba acompañado de buen juióio. comó irsuitado, su nombre es honrado en la iglesia y su recompensa será grande en los cielos, pero sobre la tierra tuvo que sufrir ia muerte eñ el exilio.

I.

HABITOS ASCETICOS

veinte años. siendo una cristiana fervient!, Antusa no se volvió a casar, de acuerdo con la costumbre cristiana de aquella época. su vida la dedicó al cuidado de sus dos hijos, y su influencia sobre Juan tuvo un valor perdurable. Juan estudió con Libanio, el famoso maestro de literatura y oratoria en el oriente. Libanio era pagano y se regoclió cuando Juliano trató de restaurar el paganismoin el imperiol y iloró cuando Juliano murió. Juan era un estudiante tan brillantó que al pre-

fue llamado crisóstomo, que quería decir "pico de oro"), nació en Antioquía de Siria atréde¿ór d,e|347. Süpadre, general {e muy alto rango en el ejército romano oriental, murió cuando Juan era niño, dejando a su esposa Antusa viuda a los

Juan. (quien

Antioqufa fue una de las grandes ciudades del Imperio Romano. Su historia data del año 300 ¡"c. Era no sólo un gran centro político sino también comercial; allí convergfa el comercio de Asia Menor, el alto Eufrates, Egipto, y Palestina. Fue en Antioquía donde los creyentes en Cristo fueron llamados cristianos por primera vez, y desde allí salió Pablo para llevar el evangelio a los gentiles. Después de la caída de Jerusalén, Antioqufa constituyó por muchos años uno de los centros importantes del cristianismo. En los dfas de Juan Crisóstomo, casi la mitad de sus 200.000 habitantes eran cristianos. Constantino habfa donado a Antioqufa su más grande y hermosa iglesia, y fue allf donde Juan Crisóstomo predicó. Durante catorce años habló a vastas multitudes, exhortando a una vida de fe sencilla y de pureza. Durante esos años también escribió alabando la vida monástica, la virginidad, y la viudez permanente
después de la muerte del cónyuge.

La popularidad e influencia de Juan Crisóstomo era tan grande que cuando Nectario, el patriarca de Constantinopla, murió, fue elegido para ese alto cargo. La inmoralidad contra la que Juan Crisóstomo predicaba en Antioqufa era aun mayor en Constantinopla. Además, las maquinaciones y la maledlcencia calaban la iglesia y la alta política en la capital imperial. Teófilo, el patriarca

dc Alcjandrfa, tcnfl cclos dc crisóstonlo por su ilrllrrcncia y dcscaba sacarlo de su¡osición, aun cuando cstc lo habfa ordcnado para su actual cargo. Eudoxia, la esposa del emperador Arcadio, era una mujer amante de los placeres a quien deiagradaban los s'ermones altamente morales de crisóstomo. En su contrariedad encabe z6 un contra é1, y crisóstomo, con poco tino, predicó acerca de -complot la reprensión de Elías a Jezabel. se acumularotr óurgos falsos contra crisóstoffio, y fue al punto condenado al destierio. sin embargo, antes de que fuera sacado del pafs, el pueblo demandó su regreso y amenazí con una revuelta. En esa ocasión se produjo un terremoto en constantinopla, y se dijo que donde más sé sintió fue en el dormitorio de Eudoxia. La empeiatriz se arrepintió aterrorizada, y Crisóstomo fue traído de vuelta en triunfo.

Agustfn (354-430) Agustín es cl hijo más distinguiilo dc la antigua iglcsia. Era grande y grande de mente. Porque era grande de corazón era grande en la fe, en el amor, y etr la humildad. A consetambién cuencia de ello ha sido por siglos el teólogo más influyente de la iglesia. Concluiremos este capftulo biográfico con un bosquejo de su vida y algunas consideraciones sobre sus escritos e influencia.
cle corazón

I.

SUS PRIMEROS AÑOS

Aurelio Agustino, conocido en la historia como Agustfn, nació en
Tagaste, una pequeña ciudad de Africa del norte, cerca de la ciudad de Hipona. Su padre era pagano, pero luego recibió el bautismo antes de su muerte en 371. Mónica, la madre de Agustín,fue una de las mujeres más piadosas de la historia cristiana. Su constante amor e interés espiritual por su hijo fue posiblemente la influencia religiosa más profunda en la vida de Agustfn. Si bien era un catecúmeno, Agustín no se convirtió sino hasta más tarde. Como muchos de su época, vivfa con una joven sin haberse casado con ella. Tuvieron un hijo al que nombraron Adeodato (que significa "dado por Dios"). Agustín estudió abogacía en Cartago, y cuando terminó sus estudios se fue a Roma con su concubina y su hijo para emplearse como maestro. En todos sus estudios y en su búsqueda reügiosa no pudo encontrar una fe o filosofía satisfactoria a su coraz6n. Al mismo tiempo, nunca podfa olvidarse de las oraciones y admoniciones de su madre. En busca de un puesto como maestro llegó a Milán, donde comenzó a escuchar a Ambrosio, el cual estaba en el apogeo de su influencia en esa ciudad. Agustín iba a escucharle más bien por su elocuencia como orador que por su predicación del evangelio. Gradualmente, sin embargo, los poderosos sermones de Ambrosio comenzaron a tocarle. A todo esto su madre vino a vivir con él y a persuadirle a que despi, diera a su concubina y se comprometiera en casamiento con una jovencita que por su edad no podía todavÍa casarse. Comprendiendo que debía vivir una vida pura, pero que no podía hacerlo, clamó a Dios: "Dame la castidad, pero no todavfa." Y procedió a tomar otra concubina.

3.

EXLIO Y MUERTE

hizo levantar una estatua de plata con su propia imagen en ia plaza priblica frente a la gran catedral de santa sbria ¿o-noe predicaba crisóstomo. El ruido producido por ra dedicación de esia estatua molestó considerablemente el culto de adoración que en esos momentos se celebraba y llevó a crisóstomo a proférir críticas cont¡a la emperatriz. se dice que usó expresiones tales como: "otra vez Herodías está furiosa, otra vez esiá danzando, otra vez pide la cabeza de Ju-an sobre un plato." por cuanto eí áquellos días era sólo conocido_ por Juan, 1a emperatriz consideró que el paralelo entre ella y Herodías y Juan (ó c¡sostomo) Juan el t Bautista era claro. De nuevo Teérito y Eudoxia juntarón sus recursos y crisóstomo fue sacado de la eicena por segun da vez, ahora para siempre. Fue arrestado en ra catedral-duranÍe un servicio de bautismo y exilado a Armenia. como en el destie,,o una consistente influencia, aun mayor que en constantinópiu, ," te "jlrciu llevó todavía más lejos a un lugár deiierto y soritario; péro mu¡o en el camino, alabando a Dioi y perdonando a todoi los que le habían tratado injustamente. - Quizá la oración mejor conocida en la cristiandad, después del Padre Nuestro, es la petición escrita por Crisósto;;, i";;ifo.*u parte de la liturgia anglicana y se usa también en otrás iglesias: Dios todopoderoso, en esta hora nos has dado gracia para que a una voz elevemos nuestras súplicas a ti; y que prometes que cuando dos o tres están juntos en tu nombre-tú les concederás sus peticiones; satisface ahora, oh seño¡ los deseos y peticiones de tus siervos, en la forma más adecuada para ellos, óncediéndonos en este mundo el conocimiento dl tu verdad, y en el mundo venidero la vida eterna. Amén.

Muy pronto, sin embargo, la batalla se reanudó. La emperatriz

2.

CONVERSION Y ORDENACION

Fue en esta condición que Agustín enfrentó la gran crisis religiosa de su vida. Un funcionario del gobierno que lo visitó le contó de dos oficiales del ejército que habían quedado tan impresionados por la lectura de la Vida de Sqn Antonio de Atanasio que abandonaron su carrera en el ejército para hacerse monjes. AgustÍn se sintió profuntamente humillado cuando oyó esto. He aquí que estos dos hombres, expuestos a todas las tentaciones de la vida

perdura hasta nuestros dfas.

Agustín volvió a Africa. Allf se dedicó al servicio de la Igteiiá católica y avanzí rápidamente en ella. En el 389 fue ordenado presbítero, en el 395 obispo ayudante de Hipona, y un año más tarde obispo. vivía una vida sencilla en un monasterio que él mismo estableció. En el curso de los treinta y cinco años siguientes Agu{ín se constituyó en el centro teológico de la iglesia óccidental. Especialmente por sus escritos, ha ejercido una influencia que

sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del señor Jesucristo, y no proveáis para lol deseos de la carne" (Ro. l3:11-14). La conversión de Agustín data de este momento en el verano del año 386. Inmediatamente le contó a su madre, quien se llenó de gozo. Dejó a su concubina y le pidió a Ambrosio que lo preparara para el bautismo, el cual tuvo lugar ese mismb aRo- en la catedral de Milán, iunto con su hijo Adeodato. Mónica murió ese mismo año testificando de su fe y esperanza en Dios. El amado Adeodato, cuya mente tenfa mucho del brillo de la de su padre, murió al año siguiente a la edad de dieciocho años. Luego de estas experiencias conmovedoras: su renacimiento a una nueva vida en Cristo, y la muerte de su madre y de su hijo,

militar, podfan negarse a sf mismos y adoptar la virla monástica, mientras que é1, con todo su saber, no poclfa controlar sus deseos. Mientras reflexionaba luego en el jardfn de su hogar sobre lo que habfa oído, repentinamente oyó una voz que le decfa: ..Toma y lee, toma y lee." Muy sorprendido y no sabiendo a qué lectura hacía alusión aquella voz, fue a buscar a su amigo Alipio, y este estaba leyendo un libro, las Epístolas de san Pablo. Abriólo Agustín al azar y tropezó con las siguientes palabras del apóstol: .,y esto conociendo el tiempo, que ya es hora de levantarnos del

l.

"coNFESIONtlS"

En pecatlos pcro ól Agustín éxamina su vida espiritual y conficsa sus solañente con el fin de confesar rectamente alabanzas a Dios. Cada uno de estos temas los presenta en muchos lugares:

Ill primero y mcjor conociclo dc los trcs libros cs confcsirtrl¿s.

Estrecha es la mansión de mi alma; ensánchala para que tú puedas entrar en ella. Está en ruinas; repárala tú. Tiene en su interior lo que ha de ofender tus ojos; lo confieso y lo ú Pero salvo a ti? Señor, límpia¿quién la limpiará? o ¿a quién clamaré *. O" mis faltas secreias y libra a tu siervo del poder del enemi' go. Creo, por lo tanto hablo. Señor, tú sabes. ¿No he confesado óontra ml mismo mis transgresiones contra ti?, y tú, mi Dios, has perdonado la iniquidad de mi corazón. Continúa:

oh mi Dios, permíteme que con alabanzas recuerde y confiese a ti tus miseric-ordias para conmigo. Que mis huesos se humedezcan con mi amor, y qu. ellos te digan, ¿Quién es como tú, oh señor? Tú has roto mis ataduras, ofreceré a ti los sacrificios de alabanza; y como tú las has roto declararé; y todos los que te adoran, cuando lo oigan dirán: "Bendito sea el Señor en los
cielos y en la tierra, grande y maravilloso
es su

nombre"'

comenzando por la niñez hasta la edad viril, desde la duda a la fe, recuerda pequeRas experiencias y expresa sus pensamientos más fntimos. Agustín el hombre, el hijo, el amigo, el filÓsofo, y el teólogo, exámina su vida y la vida de todos los hombres a la luz de Dios. Es uno de los grandes libros de devoción cristiana'

2.

*LACIUDAD DE DIOS''

Agustín murió en Hipona el 28 de agosto del año 430, mientras la ciudad estaba rodeada por los vándalos. unos meses más tarde la ciudad cay6 y fue totalmente destruida. sólo la catedral y la biblioteca de Agustín escaparon.
Los escritos de Agustfn

El segundo libro, La ciudad de Dios, muestra el concepto de Agustfn dé la historia y su significado. Fue escrito a raíz del saqueo de Roma, la ciudad más grande del mundo, en 410 por losvisigodos de Alarico. Esto, en las palabras de Agustín, llevÓ a muchos paganos a

Los escritos de Agustín se recuerdan mayormente por cinco contribuciones que hizo a la vida y el pensamiento de la iglesia. Las mismas se pueden encontrar en tres libros separados y en sus escritos contra los donatistas y contra Pelagio.

atribuir esta calamidad a la religión cristiana y comenzar a blasfemar al verdadero Dios ... fue esto lo que encendió mi celo por la casa de Dios, y me movió a emprender la defensa de la ciudad de Dios contra los cargos y falsedades de sus atacantes'
Agustín reconoce la grandeza de Roma y la fortalezadelcarácter romano que produjo la ciudad y el imperio. Pero aun las más

granclcs cir.rdaclcs

y nlciortcs clcbcn tlcsl¡rarcccr. No cxistc nragnificencia que perdure para sicmpre. Por consiguicntc, dcbcmos mirar a la ciudád de Dios, la Nueva Jerusalén que desciende del cielo. Esta ciudad se está construyendo en Ia actualidad; es el reino de Dios, la iglesia de Cristo, y durará para siempre. Existe como una ciudad dentro de una ciudad del mundo. Aun dentro de la iglesia no todos son ciudadanos del ¡eino de los cielos. Un dfa la ciudad del mal, el reino de los hombres, desaparecerá totalmente, y la ciudad de Dios brillará en belleza eterna.

3.

LA TRINIDAD

En su tercer libro, Sobre Ia Trinidad, Agustín desarrolla el concepen el mundo occidental. Habrá de recordarse que Tertuliano (en el occidente) y Orígenes (en el oriente) habían considerado al Hijo en alguna forma subordinado al Padre. El Espíritu Santo no había recibido mayor atención. Agustín desarrolló la doctrina de la Trinidad en dos formas. En primer lugar, enseñó la total igualdad del Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. No existe uno anterior o posterior, ni superior o inferior, en la Trinidad. El Hijo es todo Dios, y su carácter distintivo es el ser eternamente engendrado por el Padre. El Espíritu Santo es todo Dios, y su carácter distintivo es que procede tanto del Padre como del Hiio. Usando un ejemplo humano, Agustín ilustró la relación dentro de la Trinidad refiriéndose al Padre como el que ama, el Hijo como el amado, y al Espíritu como el amor que los une. En segundo lugar relacionaba al Espíritu Santo directamente con el Hüo y asimismo con el Pad¡e. Esto se expresa oficialmente en el Credo de Atanasio (erróneamente llamado así, por cuanto no fue escrito por Atanasio):

to de la Trinidad en su forma final, tal como se conoce

,1. "('oN1'lt^ l,os lx)NA'¡'lS'¡'AS" lin st¡s cscritos contra los donatistas, Agustln cxprcsa su tloctrilta como ¡rccrca de la iglcsia y de los sacramentos' Los clonatistas' enseiranzas pero no rccordará el lector, eran ortodoxos en sus rafz ,.conocían a la iglesia católica. Se habían separado de-ella a cartago. Su ordenatlc la ordenación de cecilio como obispo de participa,,ion, ¿""iun los donatistas, no tenía validez debido a la sido acusado de entregar ,iór'o" Félix de Aptunga, quien había que sacrificios adlos cosas santas a los pérr.güiáoies. Afirmaban o por uno qu€ había sido nrinistrados por un sacérdote indigno, i,iá"r,uOo .n-for*a indigna, de hecho quedaban invalidados. en el Áeustín enseñó q". Ef ioder de loi sacramentos reside no en el carácter de la iglesia. La iglesia caráJter del sacerdóte sint de católica es santa porque es apostÓlica; sus obispos son-sucesores -upOttofes. es unida y univeTal' No hay otra Dé ese modó iot sus iglesiá, y fuera de esta iglesia no hay salvación. Por esta razón válidos pese al carácter del sacerdote o sacramentos son santosl *inirito que los administie. Agustín no por ello aprobaba el minist"rio inm'oral o falio de esplritualidad, no obstante, preparó el .u-irro para 1a aparición dJ un ministerio en el cual los valores impormorales y espirituales estaban en peligro de tornarse menos ser. tantes de lo que debían
pelagio, probablemente un monje irlandés que vivfa en Roma, prouorí u más grande controversia teológica en tiempos de Agustín. una Sostenia q.rJDior daba a cada hombre la po_sibilidad- de¡¡ivir

5.

*CONTRA LOS PELAGIANOS''

;td";i;Écado.

El Padre no es hecho por nadie, ni ha sido creado ni engendrado. El Hijo es del Padre únicamente; no ha sido creado sino engendrado. El Espíritu Santo es del Padre y del Hüo; no ha sido creado, ni engendrado, sino que procede.... En esta Trinidad ninguno está antes o después del otro; ninguno es mayor o menor que el otro. Pero las tres personas son coeternas y coiguales. De modo que en todas las cosas, como se ha dicho, ha de adorarse la Unidad en la Trinidad y la Trinidad en la Unidad.

"y del hijo" han sido perpetuadas en la famosa expresión latina filioque. Este punto de doctrina ha sido aceptado en la iglesia occidental pero no en la de oriente. La idea doctrinal, que dio lugar a mucha argumentación, es que el Espíritu Santo procede del Padre "y del Hijo", no sólo del Padre.
Las palabras

Esia posibilidad es- don de Dios; el hombre no lo posee en sí mismo. fó que el hombre-tiene es la voluntad devivir pues ha sido credo esa vida; esta voluntad ei parte del ser humano, il hombre tiene el poder d_e-realmente con ella. En tercer lugar vivir una vida sin p..áao, poder este que tam-bién- el hombre lo el poder tiene en sí mismo. Es decir, el hombre, sin la fortale,za-y á. úior, puede por sí mismo hacer real la posibilidad _dada po,r Dios de vivir una vida sin pecado' ¿Por qué pecan los hombres? F..un por causa del mal ejemplo' El-pecado, por lo tanto' no es de maldad h.tmána de lá cual deben ser librados los ,na entre "ondi.ión ñ;;ú¿r; el pecado consiste en malas acciones sin conexión hacer de ,i. Bt tto*Uie es bueno por naturaleza, pefo su voluntad por el ;ibi;" ha sido ¿.Uifit"Ai por frecuenteJ caídas producidas *ui éj.*pro. La pósibilida-d de hacer el bien, con la_cu_al -el hombre y ha lu. ,i.uOb, recibe ayuda de dos maneras: Dios ha dado 1a leytodos coloca ánviado a bristo paia darnos el ejemplo; el bautismo que estamos nuestros defectoJ y fracasos en el pasado, de modo otravezlibres para hacer el bien que Dios nos manda'

Agustín considcraba quc csta doctrill:t conlntdccílt trtnto las cnseñanzas de las Escrituras conlo su propia cxpcricncia rcligiosa. Por consiguiente, replicó a Pelagio (y a sus discípulos Cclcstio y Julián de Eclanum, ambos italianos) con los siguientes principios. El pecado no consiste en acciones malas sino que procede de una naturaleza mala heredada de Adán. Las malas acciones son producto de esta mala naturaleza. Sin embargo, esta no es parte de nuestro ser creado; la recibimos después de la creación. Por lo tanto, puede ser eliminada y en su lugar podemos recibir de vuelta nuestra natu¡aleza buena. Esta restauración es el resultado de la gracia de Dios. La gtacia es la obra de Dios en los corazones de los hombres que les permite hacer lo bueno. Sin esta gracia no podemos obedecer la ley ni creer el evangelio de Cristo. El creer en Cristo nos une a é1, añade amor a la fe, y hace posible una vida de obediencia a Dios. La gracia de Dios es irresistible en aquellos que están predestinados a la vida eterna; no la tienen aquellos que están predestinados a la muerte eterna. La iglesia aceptó las enseñanzas de AgustÍn sobre el pecado y la gracia en su delineamiento general. Condenó el pelagianismo en el sínodo reunido en Cartago en 416, y esta decisión fue confirmada por el papa Zosimo. Un siglo más tarde (en 529), un sínodo que tuvo lugar en Orange, Galia, confirmó la posición de Agustín. Condenó, sin embargo, su enseñanza sobre la predestinación a la muerte eterna y dio una importancia a las buenas obras que Agustín no hubiera aprobado. El sínodo de Orange fue una reunión reducida, pero su importancia creció por el reconocimiento del papa Bonifacio II a sus decisiones. Quedó así establecida la posición católica hasta que la misma fue puesta en tela de juicio por la reforma protestante en el siglo dieciséis.

y sc vc inlluida cn cicrto grado por las iclcas quc sobrc la vicla la su dfa. Esto es rculidad cxponcll los pcnsadorcs más conocidos de i'cvitablc si la iglcsia h¿ rle hablar al mundo en el cual vive.

PREGUNTAS PARA REPASO ción de Ambrosio como obispo de Milán' 2. Descríbase la actitud de Ambrosio hacia los arrianos y hacia el gobierno imperial. 3. ; Oué rasso característico de su época tenfan en común Ambrofues'io-, Jeróñimo, Crisóstomo, y Agustín? ¿En qué ciudades qué punto eran contemporáneos? ron obispos? ¿Hasta 4. ¿CuáL fue la contribución más grande de Jerónimo a la vida de ú iglesia? ¿Fue duradera? 5. ¿Qué lección impo.rtante para ^todos los líderes de la iglesia iu.Ot encontrarse en la vida de CrisÓstomo?

l.

Menciónense tres circunstancias inusitadas que rodearon la elec-

6.
7.

y por qué la atacó Agustín? ¿Cuál fue la enseñanza de Pelagio, En sus escritos contra los donatistas, ¿,qué enseñó Agustfn con respecto a, A) los sacramentos, B) el ministerio, y C) la unidad de la iglesia?

6.

CONCLUSION

Toda la teología de Agustín estuvo profundamente influida por la filosofía platónica griega en su forma final, llamada neoplatonismo. Antes de su conversión él había sido maniqueo, siguiendo la filosofía de Mani, un pensador persa que murió en el año 277. Su enseñanza se centraba en el conflicto entre el eterno bien y el eterno mal. En el nuevo platonismo, Agustín aprendió que el mal no tiene una existencia independiente, que es sólo la ausencia del bien, y que el mundo de la existencia real es el mundo del espíritu. Es a la luz de estas ideas que Agustín leyó la Biblia, interpretó el pecado y la gracia, y consideró la vida cristiana. Su larga conexión con el pensamiento oriental y griego probablemente contribuyó a formar sus ideas sobre el casamiento, el celibato, el ascetismo, y el monasticismo. Sin embargo, no debemos ser demasiado severos en nuestra crítica de estas tendencias. Cada generación de cristianos

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