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LA INVESTIGACIÓN EN PERIODISMO DIGITAL.

ALGUNOS TRABAJOS DESDE EL ÁMBITO UNIVERSITARIO

FUENTES EN LAS REDES SOCIALES: DIPUTAD@S EN FACEBOOK
Miguel Túñez López Universidad de Santiago de Compostela miguel.tunez@usc.es José Sixto García Universidad de Santiago de Compostela jose.sixto@usc.es Resumen: En el panorama comunicativo actual las redes sociales se están consolidando como una plataforma que permite un contacto directo entre fuente y usuarios y que, por tanto, posibilitan una difusión rápida y masiva del mensaje. Desde este punto de vista, hemos realizado un seguimiento en Facebook de los diputados del Congreso de España con el objetivo de constatar presencias, frecuencias de actualización, contenidos, recursos utilizados y tipo de información difundida. En esta comunicación aportamos un análisis comparativo desde la perspectiva de género sobre la interactividad, el uso de recursos multimedia, la proximidad al receptor y el soporte lingüístico. Palabras clave: redes sociales; Facebook; política 2.0; interactividad; multimedia. Abstract: In the current communicative situation the social networks are consolidating themselves like a platform that allows a direct contact between source and users and, therefore, they make possible a fast and massive diffusion of the message. From this point of view, we have realized a follow-up of the Spanish deputies in Facebook, with the aim to ascertain presences, frequencies of update, contents, resources used and type of information published. In this paper we contribute a comparative analysis from the perspective of gender in order to study the interactiveness, the use of multimedia resources, the vicinity to the receptor and the linguistic support. Key words: multimedia. social networks; Facebook; politics 2.0; interactiveness;

1. Introducción: Interacción multidireccional Las redes sociales marcan un nuevo entorno y un nuevo soporte comunicativo con los ciudadanos y las organizaciones en un modelo de comunicación multidireccional (todos con todos), pero con el compromiso de interactuar, es decir, de ser un usuario proactivo en las comunidades virtuales en las que uno decida libremente estar. La red es global pero se teje con pequeñas redes interconectadas entre sí por uno o varios de sus componentes y en las que cada miembro decide a quien acepta en su grupo de interlocutores para interactuar con ellos.

La virtualidad como nuevo escenario de las relaciones sociales (interpersonales y grupales) es un fenómeno reciente por la particularidad del soporte no por la creación de redes como sustento de relación entre individuos, culturas o naciones. Como explica el profesor Francisco Campos (2008), el siglo XIX fue el siglo de las redes: carreteras, ferrocarriles, cables submarinos, líneas eléctricas y teléfono. La concepción de las redes se extiende con la inauguración oficial del telégrafo en Francia (1794: París-Lille) y está presente en la teoría del filósofo social Claude-Henri de Rouvroy, conde de Saint-Simon y padre del socialismo francés. Para flexibilizar la rapidez del modelo de la burocracia administrativa de Weber, vuelven a recuperarse a partir de los años 70 del siglo XX las nociones sansimonianas de red y comunidad. La noción reticular (Miguel de Bustos, 2007) que surge en los siglos XIX y XX con la revolución de las comunicaciones vuelve a tener su translación política a la diplomacia global de las redes, que conceptualiza Zbigniew Brzezinski (1989), el consejero del presidente norteamericano James Carter. Así pues, a pesar de que pensemos que el fenómeno del establecimiento de redes es un concepto muy actual, en realidad no lo es tanto. “Las nociones de conocimiento, información, convergencia y red social tienen varios siglos de historia. Su genealogía moderna arranca de la crisis de la sociedad medieval europea y del despertar cultural del Renacimiento” (Campos, 2008: 2). En primera instancia, aparece el concepto de Sociedad del Conocimiento vinculado a la aparición de las Universidades Europeas en el siglo XII (Burke, 2000: 24) y luego el de Información en el siglo XV, en relación con el “código genético de la mística del número” (Mattelart, 2007: 15). Posteriormente las necesidades de la Ilustración y la comunicación de la sociedad moderna empujarán hacia la convergencia y el establecimiento de redes. Las redes sociales suponen el salto de las relaciones presenciales propias de la familia, el barrio o la escuela a las de carácter telepresencial y virtual (HSM, 2008). En este sentido, el concepto de red social es tan antiguo como la propia humanidad, aunque cobra nuevos impulsos a medida que va convergiendo con los diferentes sistemas de comunicaciones, en concreto con las telecomunicaciones: primero el telégrafo, luego el teléfono y ahora Internet. Las redes sociales se afianzan en Internet como un de los motores-eje dentro de la web 2.0. Su origen su remonta a 1995 cuando Randy Conrads creó el sitio web classmates.com para recuperar o mantener el contacto con antiguos compañeros de escuela, instituto y universidad. De todas formas, la primera red social identificada como tal en una web comenzó su andadura en 1997 en Estados Unidos y se llamó sixdegrees.com, aunque el concepto de red social en inglés (social network) ya había sido acuñado en 1954 por J. A. Barnes para describir una estructura social de nudos/lazadas que eran en general personas u organizaciones, de tal forma que una red social representaba las relaciones entre personas, grupos u organizaciones. Evidentemente Barnes se refería a las redes físicas y no a las virtuales, aunque la principal diferencia entre unas y otras es fundamentalmente su tamaño. Mientras que el tamaño de una red física no suele superar las 150 personas, las redes sociales en Internet pueden incluso congregar a varios cientos o miles de miembros, a pesar de que la

fortaleza del nexo es proporcionalmente inferior a medida que el número de conexiones se multiplica y diversifica. En buena lógica, las redes sociales tienen su origen y posterior desarrollo en la Teoría de los Seis Grados de Separación, según la cual toda la población del planeta está conectada a través de no más de seis personas. La teoría fue inicialmente propuesta por Frigyes Karinthy en 1929 y se basaba en las denominadas chains o cadenas, un concepto asentado en la idea de que el número de conocidos crece exponencialmente con la suma de enlaces en la cadena. De este modo, con un pequeño número de enlaces el conjunto de conocidos abarcaría la totalidad de la población humana. La teoría, recogida en el libro Six Degrees: The Science of a Connected Age (2002), del sociólogo Duncan Watts, intenta demostrar que es posible acceder a cualquier persona con tan solo un máximo de seis saltos. Por otra parte, los estudios enmarcados en la investigación social -como el de Dunbar, Gamble y Gowlet (2009)- establecen en 150 el número máximo de relaciones personales que un individuo puede establecer y gestionar de forma directa. Sin embargo, esa posibilidad se ve ampliada y multiplicada de forma exponencial gracias a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, Internet fundamentalmente, de modo que una persona puede tener miles de relaciones a través de las redes e, incluso, formar parte de varias diferentes gracias a las herramientas informáticas o el software social que operan para potenciar la eficacia de dichas redes. Es indudable, por tanto, que la web 2.0 ha dotado a la red de nuevas características que la enriquecen y que permiten la introducción de elementos constructivos que dan sentido a esa incipiente forma de concebirla a partir de las relaciones sociales y el protagonismo de usuarios y contenidos (Sixto, 2010). Lo que comenzó siendo una forma de manifestación virtual de la esfera interpersonal privada (relaciones entre amigos) generó una nueva fórmula de relación social en la que hoy participan 940 millones de personas en el mundo 1 . El desarrollo de las técnicas y herramientas tecnológicas han posibilitado que las redes sociales se equiparen con escenarios de interactividad individual y grupal, como forma de manifestación unipersonal y colectiva. Así, las redes sociales y la filosofía 2.0 se han integrado en todo tipo de organizaciones –con o sin ánimo de lucro, públicas o privadas- de manera que web 2.0 es también empresa 2.0, política 2.0 o Gobierno 2.0. Y las redes son espacio de encuentro, de negocio y de debate. 1.1 ¿Y en política? ¿Existe la política 2.0? La cultura de la empresa se ve afectada por la incorporación de las redes sociales como principio y estructura organizativa, con la integración de los nuevos nativos digitales en las organizaciones y en el mercado de consumo (Fumero, Roca y Saéz, 2007). La cultura de la empresa, pero también la cultura política. Desaprovechar las posibilidades que ofrecen Internet y los medios
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Datos del estudio de InSites Consulting (disponible en http://blog.insites.be/), referentes a 2010.

sociales en el panorama competitivo actual sería dejar pasar una gran oportunidad y cerrar los ojos ante los comportamientos de usuarios y/o votantes. La creación de una inteligencia colectiva es posible gracias al intercambio de conocimientos, experiencias y habilidades que permite la web 2.0. Al mismo tiempo, Internet admite la consolidación de herramientas de comunicación de uso fácil y sencillo que hacen viable a nivel de usuario la consolidación de redes de contactos, la edición de textos e imágenes multimedia o la publicación de diarios personales y/o de noticias. Precisamente por estos motivos la web 2.0 comenzó a entenderse y consolidarse como tal desde el momento en que surgieron herramientas gratuitas en red que ofrecían a cualquier usuario (no experto) elaborar, compartir y difundir contenido sin tener que pagar por el diseño de una página web (Fages-Ramió, 2008). Si nos referimos a la comunicación política, el uso de las nuevas tecnologías para la transmisión de mensajes ha originado varios términos descriptivos del nuevo escenario de interacción: “teledemocracia” (Arterton, 1987; Serra Giménez, 2002), “política virtual” (Holmes, 1997), “democracia electrónica” (Grossman, 1995) o “ciberdemocracia” (cfr. Dader 2003; Dader y Campos 2006). Sin embargo, todavía en la actualidad “los efectos de distintas aplicaciones cibernéticas como las redes sociales siguen un tanto oscurecidas por la parafernalia de sus triunfos y sus detracciones, donde son exaltadas y satanizadas, marginadas y centralizadas” (Torres, 2009: 73). En cualquier caso, resulta obvio que la política 2.0 necesitará de la capacidad del político y de su círculo de asesores para hacer público el mensaje, transmitirlo a los ciudadanos y posibles votantes e intentar ganar terreno frente a lo que los otros hacen. No hay duda de que las redes sociales se están convirtiendo en un espacio idóneo para la transmisión de este mensaje de contenido político, ya sea desde una óptica estrictamente de partido como intentando buscar una relación más personal, afectiva y próxima con la ciudadanía. Lo que también resulta igualmente claro es que las presencias no son suficientes, sino que la actividad y la participación son los elementos que dotan de valor y sentido los perfiles. No se trata tanto de estar, sino de participar para estar. Que los usuarios puedan al mismo tiempo ser emisores, reemisores o receptores del mensaje provoca inevitablemente un cambio en el sistema de la comunicación tradicional de modelo lineal y, por tanto, se está produciendo su sustitución por modelos circulares o en racimo en los que cualquier individuo puede ser receptor, y emisor (o reemisor) a la vez y está conduciendo a los medios a cambiar su actitud con la audiencia del discurso al diálogo (Túñez, Solana y Abejón: 2010). De manera progresiva estamos asistiendo a la supresión de la unidireccional a favor a favor del surgimiento del feedback y la comunicación bidireccional. Y en estos cambios las redes sociales se erigen como una herramienta eficaz y viable para conseguir adeptos en la actividad política, no solo por las condiciones de control sobre el mensaje, sino también por sus audiencias millonarias.

Aunque el empleo de las redes sociales en el ámbito de la política se produjo de manera incesante desde el triunfo electoral de Barack Obama, lo cierto que es que a finales del siglo XX ya comenzaron a implementarse sistemas y modalidades que tenían por objeto allegar a los políticos a los que, en definitiva, iban a consagrarlos o no como gobernantes 2 . No obstante, es a partir de 2008 debido al precedente estadounidense cuando cada vez fueron más los políticos que se animaron a buscar un hueco en las redes sociales, en lo que algunos autores han definido como una hibridación del marketing político y el marketing social gracias a las tecnologías digitales y a las técnicas y estrategias que permiten el propio marketing on line. 2. Marco de la investigación Esta comunicación se enmarca en una amplia investigación planteada por primera vez en España para examinar las presencias y la participación de los 350 diputados del Congreso a través del análisis a) de sus perfiles en la red social con más audiencia en todo el mundo y también en España -Facebook-, b) del estudio de sus mensajes y c) de sus niveles de interacción directa con los ciudadanos. Podríamos situar los resultados ofrecidos en esta comunicación como el tercer eslabón de una investigación global de la cual ya hemos avanzado algunas conclusiones provisionales en el II Congreso Internacional Latina de Comunicación Social, celebrado en La Laguna (Tenerife) en diciembre de 2010, y un análisis global de resultados desde el concepto que hemos acuñado como Compromiso 2.0, que viene a significar el traspaso de la intención de estar en la red a la acción de usarla interactivamente, en la Revista Latina de Comunicación Social. Los avances en la investigación nos permiten ahora ofrecer en este XII Congreso de Periodismo Digital una nueva aportación focalizando los resultados desde una perspectiva de género, lo que nos introduce en la dimensión comparativa entre hombres (diputados) y mujeres (diputadas) desde el punto de vista comunicativo en general y desde la circunscripción a la red social en particular. Justificamos, por último, la elección de la red social Facebook en base a su condición de red social generalista más popular en todo el mundo y también en España 3 . En este estado de la investigación, nos adelantamos también a confirmar que es la red social más usada por los congresistas españoles 4 .

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Durante las campañas electorales los partidos creaban páginas web de apoyo a sus candidatos e incluso los más osados incluían espacios de debate como foros o chats en directo. A partir de 2002, con la expansión de los blogs, los políticos quisieron formar parte de este fenómeno y aprovechar sus potencialidades y recursos (Fages-Ramió, 2008). 3 La audiencia de Facebook supera los 500 millones de personas, según el medidor interno de la propia red. Otro medidor externo, Alexa.com, revela que es la segunda web con mayor audiencia en el planeta y en España, solamente superada en ambos casos por Google. 4 La siguiente es Twitter.

2.1 Hipótesis, objetivos y métodos de investigación Los métodos de investigación utilizados suponen una mezcla de técnicas cualitativas y cuantitativas, buscando la triangulación metodológica. Simulamos la técnica de la observación participante desde la perspectiva de usuarios de la red para proceder a la revisión de los perfiles o páginas de los 350 diputados, copiando el nombre completo de la lista oficial del Congreso en el buscador de Facebook. La búsqueda se repitió tres veces para minimizar los posibles errores. En los tres rastreos, al tratarse de un Universo (N) tan reducido se consideró aconsejable optar por una muestra (n) igual al total de sujetos, a fin de minimizar distorsiones. En este caso, con N=350, margen de error del 2% y un intervalo de confianza del 99% necesitábamos un (n) de 323 sujetos. Por ello, se decidió que N = (n) = 350 para poder hacer lectura fiable por estratos de género ya que, además, el número de muestrales fallidos (diputados/as sin perfil en Facebook o con perfiles cerrados) era muy amplio, aproximadamente ¾ partes de la muestra. Los dos primeros rastreos se realizaron en noviembre y el tercer sondeo lo efectuamos en diciembre. En los casos de diputad@s con nombre compuesto para los que no se localizaba ninguna presencia en la red social se optó por duplicar la búsqueda y hacer una entrada con cada uno de los nombres de pila más los dos apellidos. Por otro lado, para todas las mediciones, diseñamos una ficha de análisis de los diferentes formatos plausibles en la red social para poder extraer datos cuantificables en cuanto a 1) tipo, autenticidad y oficialidad del formato; 2) campos de difusión de contenido; 3) tipo de información publicada; 4) hipertextualidad; 5) seguimiento relacional; 6) frecuencia de actualización; 7) interactividad y 8) participación activa del sujeto. Para esta última fase centrada en el enfoque de género hemos recurrido a la técnica cuantitativa que representa el análisis comparativo de resultados, siendo el género el factor a comparar. Las proyecciones se han realizado atendiendo a tres operaciones fundamentales y sistémicas: (1) A>B; (2) B<A y (3) A=B. Conscientes de que las mujeres son minoría en el Congreso, hicimos una doble proyección de resultados: absolutos, sobre el total de congresistas y relativos, buscando el valor cuantitativo de las presencias y actitudes de diputados sobre el conjunto de diputados varones y el de las diputadas sobre el conjunto de mujeres diputadas. Los avances en la investigación nos permiten saber qué diputados se registran en Facebook y administran una página o un perfil. Conocemos también sus hábitos de actualización y modelos de conducta, el tipo de comunicación que establecen con los usuarios y calidad de dicha comunicación. Pero, sin embargo, nos resta dilucidar si existen variaciones en función del sexo o si, por el contrario, el género es una cuestión que no influye de manera alguna en las estrategias y procesos de comunicación. Creemos que las diputadas y diputados hacen un uso similar de la red social Facebook por lo que en este

caso el punto de partida ha sido una hipótesis ciega con el objeto de llegar a unos resultados descriptivos. Dentro de los objetivos fundamentales que articulan la investigación general (1) identificar las presencias de los diputad@s españoles en Facebook y evaluar su nivel de idoneidad para la implementación de la comunicación y el marketing político; (2) cuantificar presencias declaradas de actividad de participación en redes sociales-, esta tercera fase nos permitió investigar posibles divergencias entre los sitios gestionados por hombres y los gestionados por mujeres. 3. Resultados y discusión. 3.1 Avance de los datos generales del Congreso de los Diputados De la investigación general se desprende que los representantes políticos apenas han empezado a usar la red para fomentar la participación con los ciudadanos. Solo uno de cada cuatro diputados (25,14%) tiene perfil o página personal en Facebook y el porcentaje se reduce casi a la mitad si hablamos de los diputados que tienen perfil abierto, es decir, a los que puede acceder cualquier usuario de la red social (16,28%). Uno de cada cinco diputados (22,28%) prefiere el perfil a la página 5 para comunicarse en Facebook. Aun así, las páginas resultan mucho más exitosas, ya que su media de seguidores es de 4.831, mientras que la media de amigos de los perfiles es de 2.794. 3.2 Datos por género En general, la presencia de diputados/as en Facebook (y en las redes sociales globalmente) es mayoritariamente testimonial con escasas aportaciones personales, donde prima la comunicación política sobre la propia o personal del político y cuya estrategia de comunicación responde más a la necesidad de estar en Facebook que a la intencionalidad de participar en él. La composición del Congreso es mayoritariamente masculina (220 diputados y 130 diputadas) lo que anima a presentar los resultados desde una doble óptica. Por un lado, atendiendo al conjunto total de diputad@s que componen el Congreso y, por otro, haciendo una proyección relativa que nos dé resultados de los datos de la actividad de las diputadas sobre el total de diputadas y los datos de los diputados varones sobre el grupo de diputados. 3.2.1 Proyección sobre el total del hemiciclo Las lecturas son bien diferentes. De hecho, si nos referimos a la composición global del Congreso nos encontramos con un 15,71% de hombres que han
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No existen diferencias sustanciales entre el registro mediante página o perfil, simplemente que la página permite ser seguida por un número ilimitado de usuarios y el perfil tiene un máximo de amigos.

decidido registrarse en Facebook frente a un 9,42% de mujeres. Sin embargo, al proyectar los datos sobre los subconjuntos hombre/mujer el porcentaje se equipara más: 22% de las diputadas y 25% de los diputados. En todo caso, tomando como referencia los 350 diputados, son mayoría los hombres (55) con respecto a las mujeres (33) que han decidido registrarse en Facebook. En consecuencia, también identificamos más diputados que complementan su perfil con una fotografía (15,42% vs. 9,14%) e, igualmente, que de nuevo los diputados ofrecen mayor cantidad de hipervínculos (8,28%) y recursos multimedia (5,14%). En cambio, el dato referente a los enlaces (hipertextualidad) ya nos orienta a atisbar una diferencia notable entre unos y otras (3,42%), que previsiblemente se reproducirá también en el análisis pormenorizado por géneros.
Tabla 1: Diferencias de género. Proyección de resultados sobre total del hemiciclo (en%)

Diputad@s (350) Diputados
Presencia Sí Formal Foto 15,42 Informal Paisajes o silueta Amigos (media aritmética) 1.870,38 Sí Web Blog Hipervínculos 8,28 Mail Otras redes Proactiva (comentarios) Pasiva (‘me gusta’) Tú Neutro/ usted 12,60 39,29 6,28 2,00 5,14 8,57 1,42 0,00 0,00 6,85 1,42 0,00 7,42 3,14 No 9,71 5,42 0,28 0,28 9,14 15,71 No Sí Formal Informal Paisaje o silueta 1.884,12 Sí Web Blog Mail Otras redes 3,36 9,00 3,14 1,14 3,42 2,85 1,14 0,00 0,00 2,28 0,57 0,28 6,28 No 5,14 4,00 0,00 0,28

Diputadas
9,42 No

Interactividad

Proximidad

Multimedia (fotos, vídeo, audio ) Castellano Lenguas utilizadas Catalán Gallego Euskera

Fuente: Elaboración propia.

3.2.2 Proyección por estratos de género Una primera segmentación por géneros nos permite afirmar que tanto ellos (23,62%) como ellas (21,33%) optan por ilustrar su perfil con una foto y la mayoría se decantan por una fotografía formal tomada en el lugar de trabajo o en algún escenario político. Los datos son también semejantes en cuanto a los/las que escogen un retrato de corte informal y solo se cotejan casos de varones que optan por colocar en su perfil una imagen de un paisaje, un monumento o una simple silueta. Más de la mitad de los diputados (hombres) con presencia en Facebook (13,18%) permiten algún tipo de hipervínculo a otro sitio web diferente del perfil. En la mayoría de los casos (10,9%) se trata de enlaces a páginas personales o blogs, aunque es cierto, por otra parte, que también cerca de la mitad (11,81%) no ofrece ningún modo de enlazar con otros lugares web. No obstante, los resultados son menos alentadores al referirnos al correo electrónico, puesto que solo cuatro de cada cien (2,27%) deciden hacerlo visible y público en su sitio de Facebook, mientras que ningún diputado ofrece enlace a otro red social distinta. La interactividad es triplemente pasiva (39,29) que proactiva (12,60), aunque la proximidad en la comunicación con los usuarios es en su mayoría personal y cercana. Además, uno de cada tres diputados (8,18%) se decanta por la utilización de recursos multimedia en su perfil, lo que, leído a la inversa, supone que son mayoría los que no lo hacen (16,82%). En cuanto a las diputadas, nos encontramos con que son muy pocas (0,66%) las que no emplean foto de perfil, incluso menos que en el caso de sus compañeros (1,36%). En cambio, son mayoría (14,66%) las que no ofertan ningún enlace o link a otros sitios web, lo que reduce las posibilidades de navegación desde el perfil social y refleja el desinterés por publicitar otros lugares en Internet vinculados a la política, sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de las que ofrecen algún tipo de hipervínculo (7,33%) poseen una web personal o blog (5,33%). Si nos referimos al correo electrónico también son pocas (1,33%) las que deciden publicarlo, al igual que ocurre con los vínculos a otras redes sociales (0,66%), pero que, no obstante, constituyen los únicos casos que se topan en la toda la composición grupal. Como sucede en el subgrupo de los diputados, la interactividad que generan las aportaciones en el muro de las políticas es triplemente superior en el caso de la interactividad pasiva que en la proactiva. Esto significa que sus contribuciones resultan interesantes, pero no tanto como para dar el paso de comentarlas y generar un posible debate en red, sino que los usuarios simplemente prefieren señalarlas con un ‘me gusta’. De ahí, los 3,36 comentarios de media por entrada frente a los 9 ‘me gusta’. Las diputadas optan preferentemente (7,33%) por un estilo comunicativo próximo y cercano a la ciudadanía y, en este sentido, su discurso está dirigido

a un usuario tuteado, restringiendo las participaciones de tipo neutral o el trato de usted a un 2,66% de los casos. La lengua mayoritaria, al igual que ocurre con los hombres, es el castellano (6,66%), aunque también se constatan presencias cuyo idioma transversal es el catalán (2,66%). Al empleo de los recursos multimedia (fotos, vídeos, audio, aplicaciones gráficas, etc.) recurre aproximadamente una de cada tres diputadas con presencia en Facebook (8%), lo que no nos permite hablar de un uso generalizado de estas potencialidades comunicativas, sino más bien de todo lo contrario, es decir, de un desaprovechamiento de estas herramientas que complementan, refuerzan y revalorizan el valor del texto.
Tabla 2: Diferencias de género. Proyección de resultados sobre total de diputados y sobre el total de diputadas (en%)

Diputados (220)
Presencia Sí Formal Foto 23,62 Informal Paisajes o silueta Amigos (media aritmética) 1.870,38 Sí Web Blog Hipervínculos 13,18 Mail Otras redes Proactiva (comentarios) Pasiva (‘me gusta’) Tú Neutro/ usted 12,60 39,29 10,00 3,18 8,18 13,63 2,27 0,00 0,00 10,90 2,27 0,00 11,81 7,33 No 14,54 8,63 0,45 1,36 21,33 25,00 No

Diputadas (150)
22,00 Sí Formal Informal Paisaje o silueta 1.884,12 Sí Web Blog Mail Otras redes 3,36 9,00 7,33 2,66 8,00 6,66 2,66 0,00 0,00 5,33 1,33 0,66 14,66 No 12,00 9,33 0,00 0,66 No

Interactividad

Proximidad

Multimedia (fotos, vídeo, audio ) Castellano Lenguas utilizadas Catalán Gallego Euskera

Fuente: Elaboración propia.

Si comparamos diputadas y diputados, no apreciamos diferencias sustanciales en cuanto al número de seguidores, a pesar de que el número de amigos y amigas es superior en unos 14 individuos en el caso de los seguidores de las diputadas. Por el contrario, donde hallamos un matiz a considerar es en el número de enlaces que los políticos ofrecen en su pestaña de ‘Información’. Los hombres casi doblan en hipervínculos a las mujeres (13,18% vs. 7,33%), de forma que el dato global alberga las diferentes modalidades a las que enlaza el sitio en la red social: son mayoría los diputados (10,9%) que apuestan por complementar el perfil en Facebook con un blog o una bitácora personal frente a las diputadas (5,33%) y, también, los que deciden publicar su correo electrónico (2,27% vs. 1,33%). A pesar de que el número de seguidores/amigos es semejante independientemente del sexo del político, la interactividad que generan sus aportaciones entre la red de contactos es muy diferente. Los usuarios son triplemente activos en las páginas masculinas. De hecho, al contabilizar los comentarios generados en las últimas cinco entradas obtenemos una media de 12,6 comentarios en el caso de los diputados frente a 3,36 en el de las diputadas. Sucede lo mismo al examinar la participación pasiva o de menor implicación por parte del usuario mediante la pulsación del botón “me gusta”: 39,29 de media en el caso de los hombres y 9 en el de las mujeres. No es posible aportar datos acerca de por qué se produce esta situación, puesto que al explorar la proximidad comunicativa entre fuente-receptor y la tipología del discurso no se topan registros discordantes. De hecho, tanto unos como otras se decantan por una comunicación próxima al ciudadano, al que no dudan en tutear. Si nos referimos al empleo de recursos multimedia complementarios (fotos, vídeo, aplicaciones gráficas, etc.) los datos de uso son prácticamente coincidentes entre diputados (8,18%) y diputadas (8%). Por tanto, la utilización de estos materiales tampoco justifica la mayor interactividad patentada en los espacios tutelados por hombres. La lectura de resultados por Grupos Parlamentarios, nos deja un reparto un poco diferente. Son más activos los diputados en el Grupo Popular, CiU y ERCIU-ICV. Son más activas las diputadas en el Grupo Socialista y en el Grupo Mixto. El Grupo del PNV-EAJ es el único formado íntegramente por hombres.
Tabla 3: Presencia de diputad@s en Facebook por grupos parlamentarios
DIPUTADOS GRUPO
TOTAL ESTÁN EN FACEBOOK

DIPUTADAS % SOBRE
DIPUTADOS TOTAL ESTÁN EN FACEBOOK

% SOBRE
HEMICICLO

% SOBRE HEMICICLO

% SOBRE DIPUTADOS

Socialista Popular CiU PNV-EAJ ERC-IU-

100 101 6 6 4

15 33 2 2 3

4,28 9,42 0,57 0,57 0,85

6,81 15,00 0,90 0,90 1,36

69 52 4 0 1

14 17 0 0 0

4,00 4,85 0,00 0,00 0,00

10,76 13,07 0,00 0,00 0,00

ICV Mixto
TOTAL

3 220

0 55

0,00 15,71

0,00 100,00

4 130

2 33

0,57 9,42

1,.53 100,00

Fuente: Elaboración propia.

Finalmente, en cuanto al idioma, el castellano es el mayoritario en ambos casos. Le sigue el catalán, usado en porcentajes casi idénticos tanto por los diputados como por las diputadas, aunque en una proporción triplemente inferior. Otras lenguas cooficiales como el gallego o el vasco non son empleadas en ningún caso, lo que significa la preponderancia del español como lengua vehicular elegida por los políticos para comunicarse con los ciudadanos y, por otra parte, el mayor arraigo del nacionalismo catalán en comparación con las otras dos comunidades históricas, donde ninguno de sus congresistas emplea la lengua propia para comunicarse. 4. Conclusiones finales De los 350 diputados del Congreso, al revisar nombre a nombre en el buscador de la red en tres ocasiones consecutivas, encontramos 55 diputados y 33 diputadas con página o perfil, aunque solo 38 diputados y 19 diputadas permiten el acceso a su muro a cualquier usuario y el resto se reserva la posibilidad de comunicarse únicamente con aquellos a los que ya han aceptado como amigo. Ahora bien, en cuanto a presencias, no se aprecian diferencias significativas al distinguir entre hombres –cuya representación es del 25% del total de diputados- y mujeres –de las que tienen Facebook el 22% del total de diputadas-. Tampoco encontramos distorsiones considerables entre los recursos audiovisuales empleados por unas y por otros, en el número de seguidores y/o amigos que congregan sus espacios en la red social, así como en el idioma elegido para comunicarse (prima el español sobre las lenguas propias de las autonomías). Sin embargo, aunque constatada la similitud de actividades desarrolladas en todos los sitios independientemente del género, hallamos discrepancias notorias en cuanto a la interactividad que fomentan los espacios. Los amigos de los hombres son mucho más activos, sus seguidores comentan más y aportan más contenido que en el caso de los seguidores de las diputadas. Si nos referimos a la interactividad de talante pasivo, ocurre lo mismo: los amigos de los hombres casi cuadriplican su actividad con respecto a los de las mujeres. No es posible, por otra parte, atribuir a esta particularidad una explicación científica, puesto que la oferta es similar, los usuarios también, pero el resultado es discrepante. Únicamente topamos que el número de hipervínculos que los políticos ofrecen es casi el doble del que ofertan sus compañeras, tanto el caso de los enlaces a otras webs personales como en el caso del correo electrónico. Ni siquiera hay una diferencia significativa en los mensajes o en la

redacción o presentación de los mensajes que se suben al muro que pudiera hacernos pensar que se trata de una cuestión de eficacia de la comunicación. Dader (2003) investigó el uso del correo electrónico entre los parlamentarios españoles y los ciudadanos comunes entre 1999 y 2001. En 1999 solo el 46% de los parlamentarios españoles publicaba su dirección de mail, mientras que dos años después, en 2001, la cifra había aumentado al 75%. Pues bien, si nos referimos al número de direcciones electrónicas publicadas en los perfiles de Facebook, el dato desciende todavía más, de forma que tan sólo el 3,7% de los diputados publica su email: el 2,28% ofrece su correo electrónico personal, el 0,57% el mail oficial del Congreso, el 0,28% el correo de su partido político y sólo el 0,57% una combinación de un mínimo de dos de los anteriores. Los niveles de presencia y de actividad en los sitios de diputados y diputadas son semejantes y únicamente se constatan diferencias significativas en los grados de interactividad. Sin embargo, dichas discrepancias no obedecen a parámetros objetivos de uso de materiales, soportes o plataformas ni a la calidad ni el tipo de comunicación. 5. Bibliografía ARTERTON, C. (1987): Teledemocracy: Can Technology Protect Democracy?, Londres, Sage. BRZEZINSKI, Z. (1989): El gran tablero mundial, México, Paidós. BURKE, P. (2000): Historia social del conocimiento, Barcelona, Paidós. CALDEVILLA, D. (2009): “Democracia 2.0: La política se introduce en las redes sociales”, Pensar la Publicidad, vol. III, núm. 2, Págs. 31-38. CAMPOS, F. (2008): “Las redes sociales trastocan los modelos de los medios de comunicación tradicionales”, Revista Latina de Comunicación Social, núm. 63. Págs. 1-8. DADER, J. L. (2003): “El uso de correo electrónico entre los parlamentarios españoles y ciudadanos comunes (1999-2001)”, Telos, núm. 55, 86-96. DUNBAR, R.; GAMBLE, C. y GOWLET, R. (2009): Social Brain, Distributed Mind, Nueva York, Oxford University Press. FAGES-RAMIÓ, R. (2008): “Actitud 2.0: la política más allá de los blogs” [en línea]. IV Congreso Internet, Derecho y Política (IDP). Software social y Web 2.0: Implicaciones jurídico-políticas. Universitat Oberta de Catalunya. Revisado el 18 de noviembre de 2010 desde el monográfico en línea de IDP. Revista de Internet, Derecho y Política, 7, 19-25. FUMERO, A.; ROCA, G. y SAÉZ, F. (2007): Web 2.0” [en línea]. Madrid, Fundación Orange. http://www.fundacionauna.com/areas/25_publicaciones/WEB_DEF_COMPLET O.pdf HOLMES, D. (1997): Virtual Politics. Identity and Community in Cyberspace, Londres, Sage. HSM (2008): “El poder de las redes”, HSM Management, enero-febrero, Págs. 56-77.

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