EXPLICACIÓN DE SIETE CAPÍTULOS DEL LIBRO REIPUBLICAE CHRISTIANOPOLITANAE DESCRIPTIO de JOHANN VALENTÍN ANDREAE

POR JAN VAN RIJCKENBORGH
1982 PERS-HAARLEMROZEKRUIS PERS-HAARLEM-PAÍSES BAJOS

INTRODUCCIÓN

En el año 1619 apareció en latín un escrito de Johann Valentín Andreae con el titulo de Reipublicae Christianopolitanae Descriptio (Descripción de la república de Cristianópolis). Una parte de esta obra ha sido comentada por J. Van Rijckenborgh en los años que precedieron a la segunda guerra mundial, en diferentes servicios de Templo, para explicar, a los alumnos de la Rosacruz de este tiempo, su sentido profundo. Como todavía hoy, estas alocuciones has guardado toda su actualidad, hemos creído útil publicarlas en lengua francesa. Además de los comentarios de J. Van Rijckenborgh, esta edición conlleva los extractos correspondientes de la obra de Andreae. Hay que observar aquí que las alocuciones de J. Van Rijckenborgh estaban basadas en una traducción inglesa del texto latino de Andreae. Por esta razón la presente edición francesa esta fundada por una parte en la versión inglesa del texto de Andreae y en la versión holandesa de J. Van Rijckenborgh. Pueda el lector orientar su vida de forma que pueda también un día entrar en su Cristianópolis, su ciudad del Cristo. ROZEKRUIS PERS.

"Mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de la maldad. Porque sol y escudo es IEHOVA Dios; Gracia y Gloria dará IEHOVA. No quitara el bien a los que andan en integridad."

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ÍNDICE

0. Introducción. 1. La isla de Caphar Salama. 2. El origen de Cristianópolis. 3. El examen del neófito en cuanto a su modo de vida y su firme moral. 4. El examen de la personalidad del neófito. 5. El examen del grado de civilización del neófito. 6. Descripción de la ciudad de los magos. 7. La ciudad de los Misterios.(I) 8. La ciudad de los Misterios.(II) 9. Arquitectura mágica. 10.Algunas precisiones sobre la ciudad de los Misterios.

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EL MOTIVO DEL VIAJE Y EL NAUFRAGIO Como un extranjero, recorría yo este mundo, sufriendo los numerosos regímenes tiránicos, engañosos e hipócritas, no habiendo encontrado todavía al hombre que buscaba ardientemente, me pareció bien arriesgarme de nuevo en el Mar Académico, aunque este ya me había perjudicado frecuentemente. Fue así como me subí a bordo del buen navío "Fantasía", y con muchos otros viajeros dejamos el puerto, exponiendo mi vida y mi persona a los mil peligros que acompañan al deseo de conocimiento. Al principio las condiciones de nuestro viaje fueron favorables. Pero tempestades de envidia y de calumnia no tardaron en levantarse, y agitaron contra nosotros al Mar Etíope y nos quitaron toda esperanza de una travesía calma. El capitán y la tripulación se expusieron al máximo hasta el final. Por instinto de conservación, no nos dábamos todavía por perdidos y el navío afrontaba los arrecifes. Sin embargo el poder de las aguas aumento. Entonces, cuando finalmente habíamos perdido toda esperanza y nos preparábamos para la muerte, más por constatación de lo inevitable que por grandeza de Alma, el navío zozobro y volcó. Algunos fueron engullidos por el mar, otros fueron dispersados a lo lejos, mientras que otros que sabían nadar o que habían encontrado una tabla, eran arrastrados hacia diversas islas esparcidas en el océano. Los supervivientes fueron pocos. Sin embargo, solo yo fui rescatado al fin, sin compañeros, sobre lo que parecía ser una minúscula mota de tierra.

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LA LLEGADA A LA ISLA CAPHAR SALAMA Todo me gustó aquí, salvo yo mismo. La isla, tan pequeña como parecía, tenía de todo en abundancia y no había un trozo de tierra que no fuera explotado o empleado de alguna manera para el bien común. La isla estaba situada(como constate más tarde)en el Hemisferio Sur, a diez grados del Polo Sur, a veinte grados del Ecuador y cerca de doce grados bajo el signo de Tauro. No querría entrar en más detalles sin importancia. La isla es de forma triangular, con un perímetro de cerca de treinta millas. Es rica en tierras labradas y praderas, irrigada por ríos y arroyos, adornada con bosques y viñedos por donde pululan animales. Se podría creer que el cielo y la tierra se habían juntado aquí en eterna paz. Cuando a los rayos del sol matinal secaba mi camisa, única ropa que me quedó, un isleño, que pertenecía a los vigilantes, se acerco de repente. Compasivo se informo de mi desgracia, y como se apiadaba sinceramente de mi, me rogó que le tuviese confianza y que le acompañara a la ciudad, donde me procurarían lo más necesario de acuerdo con las buenas disposiciones habituales con respecto a extranjeros y exiliados. Añadió:¡Si que podéis consideraros afortunado de haber sido lanzado sobre este suelo después de un naufragio tan terrible!. A lo que me contenté con responder:"¡Doy gracias a Dios! ¡Que Dios sea alabado!"

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I LA ISLA CAPHAR SALAMA Los alumnos de la Rosacruz saben que existe una acción recíproca, radical y a menudo dramática, entre las diversas olas de vida que pueblan el universo. Lo mismo que algunos pequeños cuerpos celestes pueden ser atraídos fuera de su órbita por formaciones estelares más densas, oleadas de vida más antiguas y más evolucionadas pueden echar a corrientes de vida más jóvenes fuera de su vía de evolución y perturbar hasta tal punto su desarrollo conforme a las leyes naturales, que deben tomarse medidas radicales por los sublimes rectores de toda vida para impedir la destrucción de las chispas divinas que les han sido confiadas. Esta enseñanza puede ser verificada de diversas maneras y demostrarse científicamente. Aunque no querríamos ocuparnos en enumerar y citar tales argumentos, querríamos por lo menos daros un ejemplo. Llamamos vuestra atención sobre la oleada de vida de los animales, que nos sigue y que todavía no esta tan desarrollada, que es influenciada en numerosos aspectos por la humanidad. Frecuentemente hacemos un uso maléfico de nuestro poder. Innumerables especies animales se encuentran totalmente desorganizadas a causa de nuestra mala influencia; el salvajismo y los peligros del reino animal que nos amenazan han sido ocasionados por la misma oleada de humanización. Nuestra malignidad, nuestra ruindad y nuestra imperfección, nuestra corrompida realidad, se reflejan en el reino animal y nuestra emanación envenenada entraña un crecimiento desordenado que se revela en el reino animal por la oleada de los insectos perjudiciales. Los microbios y las bacterias que amenazan nuestra vida, que en realidad están encargados de la transformación de las materias orgánicas en materias minerales, se vuelven ahora contra el reino humano, con un espantoso resultado para nosotros, guiados por el espíritu de rebelión del reino animal. De forma análoga existe una influencia de la oleada vital de los Ángeles sobre la oleada de vida humana. En un momento muy angustioso de nuestro peregrinaje, que esta completamente perdido en las brumas del pasado, un golpe muy fuerte nos alcanzó, desencadenado por la ola de vida angélica, y se desarrollo para nosotros un destino lleno de consecuencias. Una sucesión de mitos y leyendas certifican este terrible acontecimiento. Con relación a esto podemos leer en particular los vestigios mutilados de la doctrina Maniquea. Sobre todo es la Biblia la que ilumina de manera velada, pero concretamente para los que tienen el conocimiento interior, los acontecimientos

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que entrañaron una modificación total de los métodos del plan de evolución divino, el cual es la base de la ola de vida humana. Unos grupos del reino de los ángeles, llamados "Espíritus de la Luna" y "Espíritus de Marte", tuvieron y todavía tienen por misión ayudar a la ola de vida humana a desarrollarse. Las fuerzas lunares construyen la forma, mientras que las fuerzas marcianas despliegan en esta forma la energía dinámica, la fuerza del deseo, con el objetivo de que la conciencia nazca de las interacciones de la forma y del deseo. Las fuentes mencionadas nos citan que una parte de los Espíritus de Marte ejecuto su tarea con demasiada pasión, contrariamente al orden divino, y así se desencadenó el mal; mientras que era contenido y neutralizado por la sabia providencia, el hombre en su infancia cayo bajo la influencia del mal, por falta de madurez y de fuerzas suficientemente desarrolladas. El mal, la oscuridad, siempre debe existir, en tanto que posibilidad negativa con el fin de que este asegurada la libre facultad de evolución del Bien, de la Luz, de la posibilidad positiva. Esta ley de la naturaleza es intangible y esta introducida en un orden universal teocrático con una advertencia divina. Este orden universal teocrático es comparado en el relato del Génesis a un jardín en el que se encuentran numerosos árboles frutales y numerosas fuerzas. El hombre-niño es instruido en todos los valores así como de todos los peligros gracias a la ayuda divina y a la Luz divina. El hombre-niño puede servirse de los diferentes frutos, de ciertas fuerzas y valores; por el contrario se le dijo:"El día en que comiereis, deberéis morir". El mal existe pero al principio esta encerrado, aunque puede ser desatado por el hombre. Hay muchas malignidades que conocéis o teméis sin tener el deseo de realizarlas. Lo positivo que habéis realizado, en parte conscientemente, os protege de hecho de estas experiencias, mientras que el bien del que tenéis alguna noción, os coloca en condiciones de reconocer las consecuencias del mal sin haber realizado la experiencia concreta. No es cierto, como muchos hombres pretenden, que no pueda acercarse a lo positivo más que después de haber experimentado en su propia carne, el resultado de lo negativo. Una experiencia de la conciencia según el corazón y la razón es para algunos enteramente suficiente, mientras que otros deben antes enredarse en montañas de inmundicias para obtener la misma experiencia de conciencia. Por ejemplo, sois perfectamente libres de hacer un mal uso del alcohol; y sin embargo no tenéis necesidad de volveros alcohólicos para saber que el alcohol es perjudicial. Solamente queremos deciros que en principio es posible tener al mal en jaque sin hacer del hombre un autómata viviente y que se puede adquirir conciencia sin amargas experiencias previas. El Amor divino es tan absoluto que podemos desarrollar nuestras facultades latentes en esta claridad.

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En la más remota antigüedad, caímos victimas de los experimentos de los espíritus luciferianos disidentes. Ellos impulsaron una línea de evolución que dio a lo negativo la posibilidad de colocar bajo su influencia a la joven humanidad. Como consecuencia la forma degenero y por tanto debieron introducirse la muerte y la reencarnación que la sigue, en calidad de medidas de urgencia, con el fin de preservar la posibilidad de evolución de la ola de vida humana. Las consecuencias de esta caída fueron horribles y desde entonces hemos debido recoger sin excepción los frutos amargos. Y ahora vivimos en una contra-naturaleza de los valores perturbados Y sin embargo desde esta caída vemos manifestarse a los Hierofantes del Cristo y se anuncia la venida de Éste, en la fuerza del cual podremos un día aplastar la cabeza de la antigua serpiente del mal. Desde ahora hasta ese momento, esperemos que la serpiente no nos habrá destruido completamente los talones. Numerosos fueron los que se preguntaron el significado de la palabra "talones" en el capitulo tres del Génesis; en efecto, este texto no es difícil de comprender; cuando nuestros talones son heridos, ya no podemos correr. En otros términos las energías negativas que aparecen en actividad, intentaran lo imposible, en virtud de su ser para impedir nuestro desarrollo evolutivo e incluso para destruirlo. Es en este combate de titanes donde nos encontramos hoy. Las fuerzas negras hacen todo lo posible para herir los talones de los hombres y desgraciadamente han llegado a muchos de ellos. Sin embargo, vemos por otra parte manifestarse a los Hierofantes de Cristo con un glorioso plan de salvación. Debido a que el hombre ha desencadenado el mismo el mal (aunque con la instigación de otras entidades) el mismo debe reencadenarlo, conforme al plan de Dios. Él podrá ejecutar esto fácilmente, pues será igualmente incitado a su salvación, por terceras personas y en su fuerza. En efecto, es nada menos que el Cristo quien nos vuelve aptos "para convertirnos en Hijos de Dios". En resumen, el Plan de salvación de los Hierofantes del Cristo, de la Fraternidad de la Luz, tiene como meta formar un campo de fuerzas en el amor del Cristo a partir de un numero suficiente de hombres que exploten positivamente sus poderes; por ello el mal será reducido y encadenado y seguidamente se constituirá un nuevo método de educación para los millones de seres que están gravemente heridos y que, con los pies destrozados, se han hundido en el camino de la humanidad. Esta doble tarea nos es expuesta en particular en el maravilloso libro del Apocalipsis. Leemos allí que la bestia será arrojada al abismo y que comenzara el milenio a lo largo del cual la humanidad se preparara para el combata definitivo contra el mal y deberá entonces neutralizarlo para siempre. El que al principio no tenga éxito temporalmente más que con la ayuda de la Fraternidad de la Luz deberá luego confirmarse en la acción por la humanidad entera con el

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fin de que pueda empezar a desarrollarse una nueva espiral, llamada "La Nueva Jerusalén". Os parecerá lógico que los alumnos de la Escuela de los Misterios de la Rosacruz, al lado de todos sus preparativos en el desarrollo espiritual, adquieran también una comprensión y deben estar perfectamente orientados al asunto del milenio, el cual es designado por los Rosacruces clásicos con el termino de "Cristianópolis" y por la Escuela Espiritual actual como "Teocracia". En una visita a la Biblioteca del Museo Británico de Londres, de renombre mundial, descubrimos el libro, casi desconocido, de "Cristianópolis" de Johann Valentín Andreae, el autor de la Fama Fraternitatis R.C. Hemos podido traer a los Países Bajos una traducción inglesa de este documento de la Fraternidad Rosicruciana del año 1619, que quizás se encontraba en esta biblioteca desde hacia varios siglos, sin que nadie se hubiera interesado jamás en él. Hemos sentido interiormente que debíamos sacar a la luz del día el contenido de este libro y darlo a conocer a todos los alumnos con unas explicaciones, con el objetivo de que puedan armonizar mejor su trabajo y por tanto servir así mejor a la Gran Obra. No queremos entretenernos en encontrar una respuesta a la pregunta de porque fuimos precisamente nosotros llamados a esta tarea mientras que ciertamente muchos hombres mejor cualificados habrían podido, con mayor éxito, emprender una misión como esta. Queremos ante todo seguir con nuestra aspiración y religaros a Cristianópolis, el estado del futuro, la ciudad cuyas murallas se dibujan vagamente en el horizonte de nuestra era. Pero debéis considerar que Cristianópolis posee dos aspectos: Uno tridimensional, en el sentido de un nuevo estado a realizar, la teocracia, relacionado por lo tanto con la materia bruta y otro cuatridimensional, en el sentido de la Iniciación dada por la comunidad de la vida que se conoce con el nombre de "Fraternidad de la Luz", haciendo del neófito de la Rosacruz, un ciudadano de los dos mundos. Bajo su aspecto tridimensional, Cristianópolis es la comunidad de la vida del mañana que debe ser realizada en Bondad, Verdad y Justicia por los corazones, las cabezas y las manos de los hombres. En el sentido cuatridimensional puede ser vivida interiormente por todos los que la desean verdaderamente. Acercándonos a la obra de Andreae, deberemos siempre tener en cuenta estos dos aspectos. Pues la realización del segundo es la consolación divina, la Fuerza del Espíritu Santo que quiere llenar al alumno cuando este busque realizar el primer aspecto en amargo sufrimiento y rudo combate. Por esta razón Cristianópolis, construcción de la Fraternidad de la Rosacruz, va

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más allá de la idea de Bellamy y de los esfuerzos de los Bellamistas.1* La Fraternidad de la Rosacruz ha fundado su estado en las líneas de fuerza cósmicas de la cristiandad mientras que los Bellamistas intentaban erigir este estado en el campo de vida terrestre, sin renovación interior. Cada uno comprenderá sin embargo, que los constructores de una ciudad como Cristianópolis deben ser hombres que están dispuestos a comprometerse sobre la vía de la renovación interior. Introduzcámonos, pues, en camino hacia Caphar Salama, donde esta fundada la nueva ciudad. En la primera parte del relato de Cristianópolis, se nos describe a un hombre que se ha liberado totalmente de los valores de vida degenerados e inutilizados y que busca en la oscuridad una solución, una luz. <<"Como un extranjero, recorría yo este mundo, sufriendo los numerosos regímenes tiránicos, engañosos e hipócritas, no habiendo encontrado todavía al hombre que buscaba ardientemente; me pareció bien arriesgarme de nuevo en el Mar Académico.">> Con la certeza de la Fe interior se embarca en un navío que enarbola el signo de Cáncer sobre su pabellón, para atravesar el Mar Académico. Mencionemos también que el nombre del navío es "Fantasía". El Mar Académico es una extensión de agua agitada y peligrosa y el viajero sabe perfectamente que arriesga su vida a causa de numerosas circunstancias contrarias que provienen de la estupidez. Aunque las condiciones en las que empieza la travesía son muy favorables, una violenta tempestad no tarda en levantarse. Todas las energías se ponen a contribuir, pero el navío es golpeado con tal violencia que zozobra. Los pasajeros intentan salvarse pero muchos se ahogan; otros son arrastrados lejos los unos de los otros y Johann Valentín Andreae sin ningún compañero, después de haber luchado, con la energía de la desesperación, contra las olas, es finalmente llevado a una isla desconocida y maravillosa. Esta isla parece muy pequeña pero esta provista de todo en abundancia. No había ni un trozo de tierra que no estuviera cultivado o explotado de alguna forma para el bien general. El nombre de la isla es Caphar Salama. Se encuentra en el hemisferio sur, a diez grados del polo sur, veinte grados del ecuador y cerca de doce grados bajo el signo de Tauro. Forma un triángulo y un perímetro de treinta millas. Andreae
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* (Edward

Bellamy {1850 1898}, autor americano, obtiene un inmenso renombre con su obra utópica titulada " Looking

backward 2000 {1887} cien años después o el año 2000", traducida del inglés por Paul Rey, prefacio de Teodoro Reinarch, París 1891. Propago los principios de una sociedad ideal, donde todos los hombres disfrutaban de los mismos derechos. En el año 1887, durante un período de caos industrial y de competencia encarnizada, el personaje principal, un rico habitante de la ciudad de Boston, se durmió profundamente y se despertó en el año 2000, en un mundo en el que reinaba el orden, la regularidad la justicia y la prosperidad. En varios países las ideas de Bellamy encontraron un eco extraordinario y en poco tiempo su libro se vendió en más de un millón de ejemplares.)

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tiene la impresión de encontrar un mundo completo en miniatura, que evoluciona en paz eterna. Vestido únicamente con su camisa, única ropa que le queda, Andreae pisa la playa sagrada de Caphar Salama y allí es recibido por uno de los guardianes de la isla que le ruega que le acompañe a la ciudad donde se le proveerá de lo más necesario. <<"¡Si que podéis consideraros afortunado de haber sido lanzado sobre este suelo después de un naufragio tan terrible!", le dice el guardián del santuario; y el naufrago responde: "¡Doy gracias a Dios!, ¡Que Dios sea alabado!>>. Verdaderamente no os será muy difícil percibir el sentido, ligeramente velado, de este comienzo. Cuando nuestra naturaleza inferior es desmantelada y cuando nos iluminamos con un ardiente deseo de salvar al mundo y a la humanidad, para elevarlos a una nueva realidad de vida, no nos queda más que un solo método de trabajo, una única posibilidad de trabajo, la Cruz, el derramamiento de sangre del Alma por el mundo y la humanidad, en ofrenda de si mismo y en abnegación, conforme al ejemplo de Jesús-Cristo Nuestro Señor. Por esta razón el neófito sube a bordo de un navío con el pabellón del signo de Cáncer. Este es el signo del nadir, el pie de la cruz erigido en nuestra vida. Únicamente por este signo se puede alcanzar la victoria. ("In hoc signo vinces"). Cuando la conciencia del alumno esta estrechamente unida a la magia de la cruz, se le aparece también un saber interior que le toca. Un estado de unión con una energía universal con la cual realiza una parte en su conciencia, pero la mayor parte se pierde en la nada, lo mismo que el mar se transforma en cielo al final del horizonte. Lo que él observa son olas que van y vienen aparentemente sin razón. Ondas que le exhortan a confiarse a ellas por el camino del reconocimiento del plan divino, para el mundo y la humanidad, según el corazón y la razón. Así navega el esquife llevando el signo de Cáncer sobre su mástil, por el Mar Académico del saber interior. Deslumbrados sus sentidos, el alumno navega por el océano agitado de las posibilidades desconocidas, con el fin de aprender el misterio abstracto en su valor concreto y llevarlo hasta la colina del calvario. Ahora bien, esta ascensión por el ser abstracto no se refiere a la poesía ni a un amable juego de la imaginación, sino a un acto heroico, un intenso combate psíquico. Y así, agotado y abatido, no viendo ninguna salida, llega a la isla de Caphar Salama. "Caphar" deriva de un termino que significa" macho cabrio" o "cordero" y "Salama" implica sabiduría. "Caphar Salama" quiere decir estar introducido en la eterna sabiduría del Cordero de Dios que quita los pecados del mundo; ser liberado de los últimos vestigios de auto-afirmación. Con el fin de precisar más claramente la significación de la isla, se nos expone

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su posición mágica: -A diez grados del Polo Sur. Diez es la cifra cabalística de la mano de Dios; el Polo Sur es la mitad del cielo, la puerta del Señor donde la cabeza se inclina con el grito de "todo esta cumplido" -Veinte grados del Ecuador. Veinte es el valor cabalístico del despertar fuera de la muerte, que se ha vuelto posible por el franqueamiento del ecuador, de la línea de demarcación entre lo negativo y lo positivo, entre el descenso y la subida, entre la oscuridad y el meridiano. -Doce grados bajo el signo de Tauro. Doce es la cifra cabalística de la visión profética que surge de una sala llena de tesoros, el capital espiritual simbolizado por Tauro. La forma de la isla es triangular, símbolo franc-masónico místico del triángulo de fuego de la Bondad, de la Verdad y de la Justicia. El perímetro de la isla mide treinta millas, alusión a la Fraternidad de la Luz, al Séptuple campo de fuerza de los Iniciados. Sobre la base de este saber mágico, de esta fuerza divina, de esta fuente eterna, Johann Valentín Andreae construye su plan de estado, su Cristianópolis. Y esto debe llenarnos de gozo al conocer, por la voz del guardián del santuario, lo que se nos transmite: <<¡Si que podéis sentiros afortunado de haber sido lanzado sobre este suelo después de un naufragio tan terrible!>>, y nosotros no podemos más que balbucear: <<¡Doy gracias a Dios! ¡Que Dios sea alabado!>>.

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I EL ORIGEN DE CHRISTIANOPOLIS Mientras nos aproximábamos a la ciudad, fui particularmente sorprendido por su aspecto y su belleza. En ninguna parte del mundo había visto cosa tan bella o que se le pudiera comparar. Volviéndome hacia mi guía, le pregunte: ¿Que fortuna maravillosa ha establecido aquí su morada?. El respondió:"Bien, aquí esta quien en este mundo es habitualmente muy desgraciado. Pues mientras el mundo perseguía a los buenos y los expulsaba de su comunidad y de su religión, estos últimos reunieron alrededor de ellos a sus mejores amigos; y después de haber atravesado el Mar y explorado diversos lugares, eligieron finalmente esta isla con el fin de establecerse aquí con sus partidarios. Entonces se construyo la ciudad que denominamos "Cristianópolis" y que debe ser un refugio o, si lo preferís, un bastión de la verdad y de la honestidad. Probaréis muy pronto la generosidad de nuestra república con respecto a todos los que se encuentran en desgracia. Si deseáis atravesar la ciudad, deberéis hacerlo, sin embargo, con mirada imparcial, lengua controlada y un justo comportamiento. Únicamente entonces esto no os será negado. La ciudad se os abrirá completamente". A lo que replique:"¡Oh bendita hora en que después de haber tenido que ver tantas monstruosidades con temor y temblor, gozo del privilegio de percibir algo verdaderamente amable y bello. No ahorraré ni baño, ni navaja ni brocha para ser admitido, lavado, afeitado y purificado, en el puro dominio de la Bondad, de la Verdad y de la Justicia. Pues todos saben desde hace tiempo cuan funestas han sido mis faltas y mis errores. ¡Ojalá pueda ver algún día lo que es mejor, más verdadero y más duradero que lo que el mundo ha producido hasta hoy a pesar de sus bellas promesas.!"

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II EL ORIGEN DE CHRISTIANOPOLIS En el capitulo anterior sobre el nuevo estado de Cristianópolis que surge de la realidad de la Escuela occidental de los Misterios, hemos visto como Johann Valentín Andreae llega a Caphar Salama. Hemos comprendido como esta maravillosa isla es la descripción esotérica de la sabiduría y del amor omnipresente de Dios que nos irradia por el Cristo: se ha vuelto un foco espiritual en este mundo para las cabezas, los corazones y las manos de los hombres. La enseñanza universal engendrada por Dios se acerca a nosotros exclusivamente por los Hierofantes del Cristo, de la misma forma que el Espíritu del Cristo se nos acerca y solo ha podido venir a nosotros por el Maestro Jesús, salido de la Fraternidad de los Esenios (Lo que Johann Valentín Andreae hace resonar con jubilo en la Fama Fraternitatis R.C.:"¡Jesús es todo para mi!"). Esta enseñanza universal que irradia a los hombres por la gracia de Dios como un templo blanco sagrado es así convertido en la propiedad de todos y nada puede impedir al neófito alcanzar la bella playa de Caphar Salama, en el momento que emprende su viaje en el estado exigido: enteramente en concordancia con el orden espiritual de Jesús-Cristo que atraviesa nuestro orden de la naturaleza como una espada. Así, tan agotado y desamparado como puede estar, el neófito, penetra en el campo de fuerza de la Escuela de los Misterios; y allí es acogido por el Guardián del Santuario que le ruega que vaya con él a la ciudad. En el camino, Andreae es informado de la fundación de Cristianópolis y aprende como, después de ser admitido en el campo de fuerza, puede explorar la ciudad en todas sus particularidades, una vez llegado a este hogar espiritual. Cuando el alumno se acerca a la ciudad, es sorprendido profundamente por la

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imponente belleza que irradia de este lugar y volviéndose hacia su guía, exclama:¿Que fortuna maravillosa ha establecido aquí su morada?.El recibe una respuesta que parece sorprendente: "Aquí esta quien en este mundo es habitualmente muy desgraciado. Pues mientras el mundo perseguía a los buenos y los expulsaba de su comunidad y de su religión, estos últimos reunieron alrededor de ellos a sus mejores amigos. Y después de haber atravesado y explorado diversos lugares, eligieron finalmente esta isla con el fin de establecerse allí con sus partidarios." Debemos ver claramente aquí, lo que generalmente es poco comprendido, el hecho de que una Escuela de los Misterios nazca de la desgracia y de la negación, que lo que visto desde el exterior es una dicha que corta el aliento proviene de lo que parece ser aquí una inmensa desgracia. Si en este mundo tenéis una verdadera necesidad de verdad, de bondad y de equidad, no en cuanto a experiencia interior negativa sino como palabra verdadera que se viene a realizar en vuestro comportamiento, se desarrolla una triple energía que no se puede disolver y que llega directamente para el bien de la humanidad. Tan pronto como os atrevéis a llevar en este mundo el triple fuego de la bondad, de la verdad y de la justicia, y cuando lo irradiáis como un candelabro de siete brazos, como una fuerza mágica, se levantan en vuestra vida sufrimiento y pena, se desarrollan las mayores resistencias y persecuciones, en una palabra, las más violentas reacciones. Un gran dolor se abate en vuestra existencia, un destino que se vuelve perceptible de todas las maneras posibles, una profunda angustia que recorre todos vuestros nervios y consume vuestro corazón hasta que no pueda más.¡Comprendamos bien!.Este gran dolor no concierne a los desengaños en vuestros negocios o a los malentendidos en el seno de vuestra familia, las luchas con vuestro medio o vuestro paro forzoso. Se trata de sufrimientos espirituales, morales y materiales que sobrevienen cuando os servís de la espada crística para restablecer en su poder la verdad mutilada. Y sin embargo, es de esta desgracia de la que proviene la mayor dicha, de este trabajo emana la tierra rectificada. Entonces la energía dinamizada del Bien, de esta sangre del alma expandida, no puede disolverse, no se vierte en vano. Ella se reúne en una onda roja como las rosas, que se eleva cada vez más alto y que termina por barrer la impiedad con una irresistible potencia. Este proceso nos es claramente expuesto en el conjunto de la magia occidental. Esto nos demuestra que todo sacrificio se vuelve una realidad. La Escuela de los Misterios no participa de la ingenuidad mística de los teólogos y no predica así:"Vendrá un día en que terminaran vuestros sufrimientos; debéis también recibir un día lo merecido en los cielos; allí estará vuestra parte." No; no debéis considerar esta grandiosa dicha, que os puede corresponder en el reparto gracias a Caphar Salama, como una letra de cambio lanzada a la

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eternidad, sino como una energía positiva directa que podéis experimentar inmediatamente, con la que podéis estar unidos, en el medio del mundo de la muerte, como una experiencia instantánea. Los magos blancos no son los "guardianes de Sión", como les llamaron un día, con sarcasmo, los teólogos. Cristian Rosacruz después de su viaje simbólico, llega a España y ofrece todos sus tesoros de bondad, de verdad y de justicia. Muchas veces intenta alcanzar sus compasivos objetivos; pero cuando se apartan continuamente de él, no vuelve su mirada hacia los cielos, allí donde al fin será comprendido, sino que funda en medio del país enemigo, la Orden de la Rosacruz Roja, en tanto que ciudadela inexpugnable. Y es desde allí desde donde emprende su combate. Vosotros habéis oído hablar de Sansón con las siete trenzas de oro, de Sansón con las siete llamas doradas que flamean como un triángulo de fuego. Lleva este fuego en medio de los Filisteos, en pleno país enemigo, para extender su amor en la impiedad. Es allí desde donde es hecho prisionero y despojado de su energía luminosa. Se le impide llevar a buen fin su trabajo. Se le revientan los ojos. Se le obliga a seguir el camino de miseria de la sangre y de la tierra. Pero entonces se levanta del cenagal del sufrimiento con una renovada energía, sacude las columnas del templo de la impiedad y aniquila a sus adversarios. Por esta razón, cuando el mundo "persigue a los buenos",los persigue como a bestias y los tortura en los sangrientos calabozos, todo verdadero valor es tomado del campo de fuerza de los Hierofantes del Cristo. Es por lo que el tiempo en el que vivimos es muy importante y muy significativo desde el punto de vista espiritual. La cólera del negro adversario empuja hacia el campo de fuerza central de Cristianópolis las energías inflamadas en Cristo. Andreae habla aquí de un bastión, de una ciudadela. Es un campo de fuerza, una morada para todos los que se encuentran angustiados. No os engañéis con el error de considerar a Caphar Salama como un asilo para los sin refugio, como un lugar donde los restos de nuestro ardiente deseo se juntan en sombras inmateriales. Ved este lugar como un campo de fuerza, inexpugnable y radiante como un sol. Los que han atravesado el mar, como Johann Valentín Andreae, lo constatan bastante pronto. Tenemos el deber de deciros que cada uno puede estar en condiciones de ser cogido en este campo de fuerza y de buscar esta ciudad. Que cada uno puede ser puesto en situación de emprender investigaciones verdaderamente espirituales en Cristianópolis. Cada uno será admitido en los muros blancos de este ordenamiento mágico bajo la observación de una triple condición: 1-Venir con un ojo imparcial; 2-Con una lengua dominada; 3-con un justo comportamiento. Imaginad que estamos en condiciones de enseñaros lo más sagrado, lo más

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bello y lo más precioso que hay, y que entonces os digamos: "Podéis entrar con un ojo imparcial, una lengua dominada y el justo comportamiento".Vosotros responderíais entonces: "¡Esta claro, ni que decir tiene!.Tengo una buena educación; he aprendido a controlar mis miradas y estoy en condiciones de mostrar un rostro sonriente, aunque este lleno de cólera interiormente. He aprendido a sujetar mi lengua. Mi padre, que era comerciante, me ha enseñado todo esto. Puedo adaptar perfectamente mi comportamiento a todas las situaciones. Tengo cuidado, puedo apartarme y mi madre me enseñaba, cuando solo tenía tres años, las reglas de cortesía. Vuestra triple condición es pues, para mi, extraordinariamente sencilla. Puedo observarla fácilmente. No debéis poner las cosas tan fáciles a la gente; pedid un elevado derecho de entrada. No vendrá entonces Pedro o Pablo y tendréis un publico muy culto, cuyos ojos, lengua y comportamiento, habrán sido desde el seno materno, muy pulidos." Comprenderéis bien que esto no tiene ningún sentido. Es la ciénaga de la falsedad, en que se ha convertido en nuestro mundo el coronamiento de la cultura.¡Con esta impostura no podéis penetrar en el santuario!.En la Escuela Espiritual no se puede mentir y los valores culturales que habéis adquirido no cuentan en Cristianópolis. Por ello Johann Valentín Andreae es lanzado a las orillas de Caphar Salama con una camisa por todo vestido. Un ojo imparcial, una lengua dominada y un justo comportamiento: esta triple condición es muy difícil de cumplir. ¿Poseéis un ojo imparcial? No podéis tenerlo mientras todavía queréis afirmaros.¿Quien se aproxima a la santidad divina totalmente libre y sin prejuicio?, ¿la mayoría de los hombres no vienen para encontrar la confirmación de sus ideas y de sus concepciones?, ¿y no os ponéis muy enojados cuando vuestra experiencia no esta de acuerdo con vuestra interpretación?, ¿no importunáis diariamente a los trabajadores en las viñas de Dios con vuestro egocentrismo? Un ojo imparcial no puede nacer más que de la calidad del Alma. Si no tenéis ninguna calidad de Alma, ninguna fuerza de carácter nacida en el Cristo, vuestro ojo esta oscurecido y no puede ser imparcial. El hombre que no esta purificado por la fuerza del alma, esta dominado por los impulsos y las pasiones. Por ello es posible que encontráis ojos llenos de pasión infernal. Igualmente os podéis estremecer con la fría insensibilidad que os llega de los ojos de un hombre. Puede que unos ojos estén apagados o coloreados por instintos perversos o que muestren el duro brillo de la alienación intelectual. Todos estos ojos no pueden ser imparciales. Nuestros ojos se modificaran cuando venga, de una posesión interior, el verdadero amor por los hombres. Vuestros ojos cambiaran cuando con este amor vayáis hacia estos ojos sucios y apagados para curar su ceguera y

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conducirlos en la radiación solar de Dios. Entonces sentiréis también la necesidad de poseer una lengua dominada. La lengua, en unión con el sistema de la laringe, es el órgano que permite emitir sonidos articulados y tener un lenguaje humano. Pero considerar que también la lengua es un instrumento mágico con la ayuda del cual podéis hacer comprender vuestras intenciones a todos los que han sido tocados y prendidos por vuestros ojos. Si poseéis la mirada mágica del amor, también podéis utilizar el instrumento mágico de la palabra y es cierto que los Guardianes del Santuario conducirán hacia vosotros a los hombres que serán alcanzados por vuestro ojo imparcial y vuestra lengua dominada. Si pronunciáis la palabra de Dios, quizás en términos bien elegidos y con una brillante dicción pero con una lengua no purificada, vuestro lenguaje permanece entonces sin efecto. Cometéis entonces una gran traición. Vosotros no emitís entonces la palabra liberadora, sino la que alaba vuestro orgullo. Prostituís lo sagrado para desarrollar y conservar vuestra impiedad. Así pues, es posible que dos hombres pronunciando las mismas palabras, una lengua testimonie del camino de la liberación y la otra de un profundo abismo. Los vanidosos utilizan el Santo Nombre de Dios en este mundo para alcanzar(observad bien la expresión)lo que tienen a la vista. El hombre que posee el ojo imparcial y la lengua dominada podrá desarrollar también el comportamiento adecuado .El ojo busca lo que esta perdido para restablecerlo; igualmente busca la fuerza y la sabiduría para llevar a buen fin este trabajo de liberación. La lengua testimoniara, por una fuerza surgida del interior, lo que sirve a la paz eterna. El justo comportamiento surge de este deseo interior de los ojos y la lengua, absolutamente espontáneo y no forzado, para poder servir cada vez más dinámicamente a la luz. Aquí no se trata de rechazo, de represión de los instintos y de las pasiones de la naturaleza egoísta, ni de la camisa de fuerza de la cultura y de la educación, sino de una orientación espontánea en si misma, en completa abnegación, hacia el objeto del deseo del corazón y del alma. Un ojo imparcial, una lengua dominada, un justo comportamiento: cuando el neófito haya satisfecho esta triple condición, podrá entrar en Cristianópolis y cuando tenga el privilegio de contemplar, con todos sus detalles la fuente de los misterios, no podrá serle retirado. Por esta razón os decimos que si seguís este camino podréis un día ver ante vosotros, con una seguridad irrecusable , los contornos de esta ciudad santa y podréis decir con Johann Valentín Andreae: <<¡Oh bendita hora, en que después de haber tenido que ver tantas monstruosidades con temor y temblor, gozo del privilegio de percibir algo verdaderamente amable y bello. No ahorraré ni baño , ni navaja ni brocha para ser admitido, lavado, afeitado y purificado, en el puro dominio de la

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Bondad, de la Verdad y de la Justicia.!>> Así, los que escuchan esta llamada van a bañarse en el agua viva del Cristo para purificarse con el más duro acero de las energías dinámicas y limpiar completamente su vestido con las fuerzas de la ley evangélica, para luego ser recibidos por el Guardián de Cristianópolis con un alegre saludo de bienvenida.

EL PRIMER EXAMEN DEL EXTRANJERO, EN CUANTO A SU MODO DE VIDA Y SU FIRME MORAL Mientras que alcanzábamos la puerta oriental, mi compañero de ruta me presento a la centinela de guardia diurna, quien me saludo cortésmente y me pregunto lo que deseaba. <<Mucho>> le dije <<pues como veis he sufrido un naufragio. Estimando haber encontrado aquí a Dios en persona ¿como no buscaría la abundancia de lo que tanto me ha faltado durante toda mi vida?>>. La centinela sonrió y amablemente me dio el consejo (ya que esta isla no admitía a nadie que no le conviniera) de vigilar en no formar parte de aquellos a los que los habitantes no soportaban cerca de ellos y que habían devuelto al lugar de donde procedían, es decir, los mendigos, los charlatanes, los histriones, los ociosos, los que lo tocan todo, los que se preocupan por lo insólito, los fanáticos desprovistos de la verdadera piedad, los envenenadores que arruinan la ciencia alquímica, los impostores que se presentan falsamente como hermanos de la Rosacruz y otros que mancillan la ciencia y la verdadera cultura. De todos ellos esta ciudad no ha cesado nunca de desconfiar. Después de haberme limpiado de toda sospecha por el testimonio de mi profundo saber y haberme empeñado con muchas declaraciones en consagrar todas mis energías al servicio de la Verdad y de la Justicia, la centinela declaró:<<Ya no hay ninguna razón para que no disfrutéis de nuestro bien, ni tampoco, lo que es aun más importante, de nosotros mismos.>> Con estas palabras me cogió de la mano y me condujo a la morada de uno de

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los guardianes, que no se encontraba muy lejos y me reconfortó con deliciosos manjares y bebidas.

III EL EXAMEN DEL NEÓFITO EN CUANTO A SU MODO DE VIDA Y SU FIRME MORAL Si el alumno quiere penetrar en la ciudad de los Misterios, Cristianópolis, no puede aproximarse a ella más que por la puerta oriental. Antes de ser acogido con los brazos abiertos y con alegría, debe someterse a un triple examen. Si el resultado de este control no es satisfactorio, inevitablemente es rechazado. Debéis daros cuenta que una gran reserva es observada en relación a cada candidato sin excepción, aunque todos sean tratados , en la Escuela de los Misterios correcta y cortésmente. A lo largo de los siglos, los Hierofantes de la Escuela de los Misterios se han vuelto prudentes a causa de los peligros, ultrajes, sufrimientos y penas. No aceptan nada que signifique un riesgo .El gran sacrificio de si mismo al servicio del Cristo, ofrecido por los Hermanos de la Rosacruz, su acto de amor y su esfuerzo impersonal no se revelan al azar, según el método de la ciega diosa Fortuna. Al contrario, el mínimo rayo de Luz es empleado de forma muy inteligente y eficaz .No penséis que en la Escuela de los Misterios se deja uno engañar por un rostro místico con o sin lágrimas, por unas manos juntas o por unos votos pronunciados con pasión y piadosas palabras. En la Escuela de los Misterios primeramente uno se mantiene como ante un peñasco, como ante un muro de acero templado, sin tranquilizarse por unos textos bíblicos. No podréis atravesar este muro más que cuando poseáis la vara de Moisés. Únicamente entonces podréis resquebrajar la roca para hacer brotar el Agua Viva. Quizás os creáis completamente aceptables, pero en la practica a veces ocurre de otra

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manera. Mucha pena y sufrimiento, mucha energía malgastada y también muchas pruebas podrían ser evitadas si cada uno tomara conciencia de las leyes de la Escuela de los Misterios. Deseamos hablaros ahora de estas leyes. Pero permitirnos primero rendiros cuenta de un método de trabajo de la Rosacruz. La Escuela de los Misterios envía a todas partes del mundo trabajadores que lanzan su llamada en medio de la naturaleza de la muerte y despliegan su actividad. Esta no es una tarea fácil pues estos enviados tienen numerosos competidores, que trabajan como ellos pero con una intención completamente diferente. Ciertamente se podría distinguir a los verdaderos trabajadores de los falsos. ¿Pero quien posee un discernimiento suficiente? ¿Quien quiere tomarse el tiempo de ello?. En general se esta demasiado inclinado a escuchar a los que indican un camino conforme a los valores primarios de nuestro tiempo. Por esta razón el trabajo de los pioneros de la Rosacruz es una actividad en la que es más fácil construir teorías que concretizarlas, pues este trabajo cuesta mucha pena y tristeza. Sin embargo el fin esta muy claro. Cuando estos trabajadores consiguen despertar algún interés, reunir a algunos interesados, su tarea no ha terminado, sino que no ha hecho más que comenzar. Estos interesados no son todos, en efecto, de la misma calidad, ni están animados por los mismos móviles. El trabajador debe ahora intentar conducir a sus neófitos hasta la puerta oriental. En el camino, les enseña la triple condición evocada en el capitulo precedente, es decir la necesidad de poseer un ojo imparcial, una lengua dominada y dar prueba de un justo comportamiento. Cuando el instructor da a conocer esta triple condición, un <<¡por supuesto!>> resuena. ¡Pero vosotros mentís!. Mentís conscientemente o por entusiasmo, pues no poseéis el ojo imparcial. De vuestro ojo emana la calidad de vuestro ser del deseo. Y no habéis dominado vuestra lengua, ya que ella testimonia de vuestra testarudez y de vuestra autoafirmación y por esta razón no tenéis tampoco el justo comportamiento. Si dejamos provisionalmente fuera de lugar la mentira consciente, podéis saber que un estado exaltado no puede llevaros lejos en la vida y no os hará avanzar un milímetro en la Escuela de los Misterios. Debéis haber comprendido que la purificación material, moral y psíquica de vuestra personalidad es un proceso que requiere algo más que un esfuerzo de quince días y que el resultado de ello depende de vuestra forma de empezar el proceso. Si, con la esperanza de un éxito, queréis poseer un ojo imparcial, una lengua dominada y el justo comportamiento, debéis partir de una firme moral apropiada. Queremos tratar de explicaros lo que esto quiere decir en la enseñanza de la Rosacruz. La entrada por la puerta oriental requiere un nuevo nacimiento. Como sabemos, cada nacimiento proviene de un desarrollo precedente. El proceso

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empieza cuando Johann Valentín Andreae se embarca a bordo del navío enarbolando como bandera el signo de Cáncer, el símbolo del pie de la cruz. No es posible alcanzar la puerta oriental, el ascendente del nacimiento, más que cuando la cruz es aceptada con todas sus exigencias. Y la calidad de aceptación de vuestra cruz, la medida del saber interior, de lo que Jesús-Cristo significa en vuestra vida, determina si seréis recibidos con alegría por el Guardián del Umbral o si seréis devueltos. Seria inútil querer forzar la permanencia entre los Hermanos de la Rosacruz, si formáis parte de los que no sabrían sufrir al lado de ellos. El resultado de esta tentativa seria completamente nula. Innumerables son los que intentan pasar la puerta oriental sin llevar, grabado en su sangre, el signo de Cáncer. Johann Valentín Andreae los designa como: <<los mendigos, los charlatanes, los histriones, los ociosos los que lo tocan todo, los que se preocupan por lo insólito, los fanáticos desprovistos de verdadera piedad, los envenenadores que arruinan la ciencia alquímica, los impostores que se presentan falsamente como Hermanos de la Rosacruz y otros que mancillan la ciencia y la verdadera cultura.>> Leyendo esta enumeración, estaréis tentados rápidamente a decir: <<¡Si, conozco a estas personas!>>. Nosotros las conocemos también y vamos a describiros sus características. Primero tenemos a los mendigos; son los que, cubiertos de harapos morales y espirituales, apestan la atmósfera con su suciedad, presentándose en la puerta oriental. Son los que aún no han emprendido nunca el menor esfuerzo para regenerarse moral o espiritualmente y que piden ahora que se les ayude. No hablamos aquí de los pobres de nuestra sociedad, a los que ha excluido nuestra civilización. Sino que nos referimos a los que pisotean la ley de su estado de ser humano y que, sin el menor amor al prójimo, reclaman ahora la ayuda en beneficio de la conservación de su degeneración. Son los vampiros, que en la pobreza de su alma, se alimentan del fluido psíquico de los demás. Y cuando han vaciado a sus victimas que, por piedad y espíritu de sacrificio se han dejado explotar, muestran durante algún tiempo, un destello debido al bien robado, una apariencia de alegría, de equilibrio y de certeza de fe cristiana. Pero cuando este bien robado se ha evaporado y cuando el hambre fuerte los corroe de nuevo, vuelven al ataque:"Me siento tan vacío, tan deprimido. ¿Puedo ir ha hablaros un poco y colocar mis ventosas sobre vuestro corazón espiritual?. ¡Se que podéis ayudarme!." ¿Conocéis a estos mendigos que, según una ley natural se vuelven cada vez más hambrientos, cada vez más peligrosos ?, ¿Conocéis a estos vampiros?; la Escuela de los Misterios los devuelve por la puerta oriental. Con un radiante amor, pero incomprendido, serán siempre rechazados, con el fin de que participen de las inevitables exigencias de la vida verdadera, pero así, en la fuerza crística, sembrar la semilla de oro en su propio ser, en rescate de

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innumerables. Los Hermanos de la Rosacruz están enteramente dispuestos a todo ofrecimiento de si mismos; pero no son tontos. Sus dones a estos parásitos no los convierten en hombres. El mendigo permanecerá mendigo hasta que perezca con un gran grito en su tumba de harapos. Esa es la ley del cristianismo. Tenemos ahora a los charlatanes; como sabéis son pseudosanadores. Según Johann Valentín Andreae, se designa aquí a los que, por métodos de pseudocuración, quieren ayudar a nuestro pobre mundo enfermo. Son los que quieren recorrer todo camino, embarcarse a bordo de cualquier navío, salvo en los que ondea la bandera bajo el signo de Cáncer. Son los que en la suficiencia de su religiosidad y de sus métodos personales, estiman que la cruz es una locura. Son los que quieren tender puentes por encima de la decadencia, sin querer atacar a la degeneración misma; que quieren curar sin el único remedio, el remedio absoluto, sin la panacea que sabe curar el dolor más profundo de la humanidad. Tales charlatanes pueden ser muy humanos, muy compasivos hacia su prójimo, muy celosos en toda practica humanitaria; pero jamás un hombre de este tipo podrá ser un mago. Un mago purifica al hombre con los elementos fuego y agua, antagonistas en este mundo: el fuego del Espíritu Santo y el Agua Viva del Cristo. Por esta razón el charlatán es devuelto por la puerta oriental. Seguidamente tenemos a los faroleros, a los histriones, que avanzan con gran alboroto. Si al menos fueran como los mendigos que sienten el hambre de su "vacío" corroer las células de su ser. Si al menos fueran como los charlatanes que, a pesar de todo, tienen una actividad. Pero no son ni mendigos, ni charlatanes, no son nada. No son más que comediantes, patanes desesperados. Si al menos fueran traidores, combatientes de la horda negra, podrían manifestar al menos alguna positividad. Se trata aquí de aquellos de los que el visionario de Patmos dice : <<Porque no sois ni calientes ni fríos, sino tibios, Yo os vomitaré de mi boca.>> (Apoc.3:16) Son los hombres que han logrado arrastrar a otros en el gran proceso de producción y trabajo de este mundo y ahora parasitan este trabajo. Son las mujeres que, a la ultima moda, con todos sus bombones y pequeños regalos, sus calumnias, sus preciosos muebles, juegan al bridge, tienen un esposo rico, llevan una vida de prostitución en el matrimonio y al mismo tiempo quieren dedicarse al esoterismo. Se trata de haceros ver claramente lo que significa toda esta comedia y por que tales personas no pueden entrar por la puerta oriental. Pero están también los toca-todo, los que tanto se ocupan en inútiles extravagancias, en cosas y valores que no son ni esenciales ni verdaderamente importantes. Perturbando muchos procesos de desarrollo con sus manías y que por falta de conocimiento en lo que concierne a lo único necesario, emplean toda su energía en lo que les parece capital. Son los que se ocupan de todo salvo de ellos mismos. Aquellos en los que la energía aumenta cuando descubren que

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otros fracasan, y esto en cualquier campo. La paja en el ojo del otro no es bajo ningún concepto comparable con la viga en el suyo. Y los que se empujan delante de la puerta oriental forman un cortejo casi interminable. Están allí los exaltados desprovistos del sentido de la verdadera devoción. Seguramente conocéis a estas personas que, con los ojos brillantes alaban la filosofía de la Rosacruz; que hablan de las enseñanzas sublimes sin el menor rastro de la verdadera piedad ni de la verdadera devoción. Conocéis a los que hacen de los hombres el objeto de su exaltación. Conocéis a estas personas que rompen con su voz cacareante el silencio más sagrado y desgarran las serenas esferas con sus exaltaciones lloriqueantes. ¡Cuantos hombres y mujeres son mutilados por la exaltación! la verdadera piedad se adorna con silencio, con modestia. La verdadera devoción se conoce ella misma, mientras que la exaltación es una forma de sexualidad, de codicia amorosa insatisfecha. ¡Debemos saber que la devoción es un amor vivido que se basta a si mismo!. Observando este gentío desolador que describe Andreae, sabemos que también se encuentran ahí envenenadores que arruinan la verdadera alquimia, la cual consiste en volver libres y conscientes todos los poderes latentes. Aún existen otros impostores que se presentan falsamente como Hermanos de la Rosacruz. Sabemos también que hay una muchedumbre innumerable que mancilla la ciencia y la verdadera cultura con sus practicas pérfidas. Y tan seguros de esto como de que somos conscientes de vivir, sabemos que ninguno de estos hombres podrá tener la experiencia de un nuevo nacimiento en la Escuela de los Misterios, en la ciudad santa de Cristianópolis, cuyo carácter es tan diferente. Solo los que se liberan de esta negatividad por un nuevo comportamiento y una firme moral pueden elevarse de la gruta del nacimiento, de la puerta oriental: regenerados, pero como un niño todavía imperfecto, muy débil todavía; pero sin embargo como un nuevo ser espiritual en quien todas las potencialidades de crecimiento están presentes. Cuando el alumno se prepara así, es recibido con alegría por el Guardián del Santuario, que le dice:¡Ya no hay ninguna razón para que no disfrutéis de nuestro bien!. Hablando así, y tomando de la mano al neófito, le conduce hacia la casa de uno de los guardianes y le sacia de manjares y de bebidas que hacen descender a su corazón una eterna y dichosa paz.

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III EL SEGUNDO EXAMEN DEL EXTRANJERO, EN CUANTO A SU PERSONALIDAD Ahora que estaba cubierto con unos vestidos nada extraordinarios, sino sencillos y cómodos, me entregó a unos compañeros que me llevaron al segundo examinador. Este hombre parecía nacido para hacer confesar a cualquiera sus pensamientos más íntimos y escondidos. Respondió muy amablemente a mis saludos y me hizo amistosamente algunas preguntas, observando siempre minuciosamente mi actitud y la expresión de mi rostro. Más sonriente que grave, se informo, como de pasada, de mi país natal, de mi edad y de mi forma de vida. Intercambiamos algunas cortesías y me dijo:"Sin ninguna duda, amigo mío, habéis llegado aquí conducido por Dios, con el fin de aprender si siempre es necesario hacer el mal y vivir según las costumbres de los bárbaros. Os demostraremos desde hoy que no es de ningún modo necesario, de la misma manera que un día se lo demostraremos a todos los hombres. Y lo haremos con mayor alegría en cuanto que poseéis un corazón abierto a esto y que vuestra naturaleza y vuestro destino se prestan a ello. Si, en efecto, estáis guiado por Dios, de manera que estáis libre de las codicias de la carne, no dudamos que sois ya de los nuestros y de que lo seréis para siempre". Hablando de todo ello así, me parecía estudiar tan profundamente la calma de mi ser, la expresión de mi rostro, la exactitud de mis palabras, la tranquilidad

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de mi mirada, toda mi actitud, que me parecía capaz de sondear mis pensamientos más secretos. Pero lo hacía de una manera tan afable y con tanta consideración que no podía esconderle nada y tenía el presentimiento de poder confiarle todo. Después de haber puesto así mi alma al desnudo, me dijo al fin algunas palabras de ciencia y termino con estas palabras:"Amigo mío, querréis perdonarme la forma tan poco sabia en que he conversado con usted. No os desalentéis, pues en nuestra comunidad, encontraréis personas altamente instruidas en la ciencia y en la cultura". Al mismo tiempo ordeno a un subordinado que me acompañara ante un tercer examinador. Me dio la mano como despedida, insistiendo en que confiara, pero yo pensaba para mis adentros:" ¡Que el cielo me sostenga! Si llaman a esto una conversación poco sabia ¿Que es lo que me espera?".

IV EL EXAMEN DE LA PERSONALIDAD DEL NEÓFITO Se ha expuesto muchas veces a los alumnos de la Rosacruz que la Escuela de los Misterios se encontraba en el centro de un campo de fuerza, que es tanto mayor como fuerte es la Escuela de los Misterios. El radio de acción de la Rosacruz crece, pues, en la medida en que trabajadores más aptos, más numerosos, pueden ser admitidos en el corazón de los misterios. El hombre que atormentado por la vida de este mundo no encuentra ya satisfacción en él y para quien la religiosidad exotérica, la ciencia o el arte no presentan mayores atractivos; que ya no encuentra consuelo para las crueles pruebas de su encarcelamiento terrestre; el hombre que alcanza un estado en que una aspiración casi desesperada, una nostalgia intensa de la vida verdadera le consumen, en que se da con toda la energía que existe en él a la búsqueda, este hombre entra en contacto con el campo de fuerza de la Escuela de los Misterios. Este hombre se vuelve entonces consciente, aunque no sea más que oníricamente, de un nuevo medio de vida. Un pequeño rayo de luz atraviesa la negra noche de su existencia y reencuentra a su corazón, uniéndose a su ser y lanzándole hacia una meta todavía desconocida. A partir de este momento su vida se vuelve sorprendente y su camino parece extraño. Es arrastrado a través

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de las olas agitadas del océano de la vida por la Luz que le ha tocado. ¡Es muy posible que el candidato se ahogue en él!. Pero si navega con el signo de Cáncer sobre su bandera, es decir si, colocado al pie de la cruz, se une a la sangre del corazón de Cristo, si se presta a seguir su mandamiento:"¡Ve, vende todo lo que tienes y sígueme!", es seguro que llegara a Caphar Salama; es decir que penetrara hasta el circulo exterior del núcleo de la Escuela de los Misterios. Entonces será recibido por el Guardián del Santuario y empezara un múltiple examen de sus aptitudes. En efecto, dado el objetivo de los misterios, no pueden ser admitidos más que los que son completamente dignos de ello. En camino hacia la puerta oriental de Cristianópolis (una puerta oriental es un ascendente ya que la entrada en la ciudad santa debe verse como un nacimiento en la luminosa claridad de una nueva realidad divina) el Hierofante la explica que nadie puede entrar si no posee un ojo imparcial, una lengua dominada y un justo comportamiento. Lo que esto significa ya lo hemos podido ver en el capitulo anterior. Llegado a la puerta oriental, el candidato es recibido por el guardián de esta puerta, que le interroga sobre su modo de vida y su firme moral, antes de dejarle entrar. También hemos hablado y visto que se trataba de una prueba muy seria, que todo neófito debe sostener sin descanso. Johann Valentín Andreae desarrollo aquí la misma idea que en sus Bodas Alquímicas. Cuando Cristian Rosacruz recibe la invitación a las bodas, invitación que había esperado durante mucho tiempo, descubre que no se trata aquí de una alegre marcha triunfal, sino que es llamado a un juicio. Habiendo satisfecho el primer examen, al neófito se le permite atravesar la puerta. Es conducido a una casa donde se le ofrecen manjares y bebidas. Una vez apaciguada un poco su hambre de vida, se le proporcionan nuevos vestidos, que no son nada vistosos sino cómodos y le van perfectamente, en total armonía con las facultades desarrolladas en si mismo. Sin duda comprendéis este mensaje velado: vuestros vehículos forman el vestido del espíritu. En general este vestido es muy imperfecto, incluso antiestético, y en todo caso muy dañado por vuestras transgresiones de las leyes de vida. Pero cuando la puerta oriental del centro de fuerza se abre, os son administrados otros vestidos. Esta ropa no os aprieta como lo haría una camisa de fuerza, sino que os permite una gran libertad. Y prestad atención, no son vistosos y no han sido concebidos por un esoterista estético. Habiendo llegado ahí, el candidato es conducido entonces ante otro examinador y el segundo examen comienza. Andreae dice de él: <<Este hombre parecía nacido para hacer confesar a cualquiera sus pensamientos más íntimos y escondidos. Respondió muy amablemente a mis saludos y me hizo amistosamente algunas preguntas observando siempre minuciosamente mi actitud y la expresión de mi rostro. Más sonriente que

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grave se informo, como de pasada, de mi país natal, de mi edad y de mi forma de vida.>> Todo esto es muy simple, ¿no os parece?. Algo como ¿puedo ver vuestro pasaporte? Sin embargo estas preguntas no son tan anodinas como parece. <<¿Como es vuestro país natal?>> Imaginad por un instante que se os hace esta pregunta en el umbral de Cristianópolis... Comprenderéis entonces que se os pide que expongáis lo que ha motivado vuestro viaje hacia el centro de fuerza de la Escuela de los Misterios. Y se podría responder por ejemplo así:"He respondido a un anuncio y he descubierto, continuando mi búsqueda, que las doctrinas de sabiduría occidental eran de un nivel excepcional". Pero muy pocos podrán presentar su país natal como poseedor de un intenso deseo pasional de luz, como un ardiente ruego por poseer la fuerza para ayudar a otras almas humanas a las que abate una profunda angustia. <<¿Que edad tenéis?>> ¿Cuanto tiempo habéis vivido en lo que es del Padre?¿Cuanto tiempo os habéis sintonizado con el testimonio, en este mundo, del Reino de Dios?, ¡Pues atención! Vuestra vida verdadera de hijo del pueblo de Dios solo comienza cuando comprendéis vuestra vocación interior y la vivís en este mundo. ¿Cuanto tiempo concedéis a lo que es eterno?¿Tenéis ya algunos años de existencia en este sentido?¿Que haríais en Cristianópolis si no tuvierais la edad en lo que concierne a este orden nuevo?. <<"¿Cual es vuestro modo de vida?">> ¿Según la antigua forma y según la forma nueva?, ¿Comprendéis que esta pregunta tiene un sentido muy profundo?¿Que vuestra respuesta es muy importante y que el examinador observa por consiguiente minuciosamente vuestra actitud y la expresión de vuestro rostro mientras que le respondéis a ello?. Por esta razón el Hierofante dice al neófito: "Sin ninguna duda, amigo mío, habéis llegado aquí conducido por Dios, con el fin de aprender si siempre es necesario hacer el mal y vivir según las costumbres de los bárbaros. Os demostraremos desde hoy que no es de ningún modo necesario, de la misma manera que un día se lo demostraremos a todos los hombres. Y lo haremos con mayor alegría, en cuanto que poseéis un corazón abierto a esto y que vuestra naturaleza y vuestro destino se prestan a ello. Si en efecto estáis guiado por Dios, de manera que estáis libre de las codicias de la carne, no dudamos que sois ya de los nuestros y de que lo seréis para siempre". Muchos de los que se acercan a la Rosacruz con una verdadera apertura del corazón están inquietos; pues conocen y sienten en su vida la aflicción. Saben que, según la significación mágica, su "edad" es todavía ínfima, mientras que son ya muy viejos según este mundo. En cuanto llamados del Señor, están todavía balbuceando palabras sin orden, acostados en su cuna, mientras que, según los criterios de los bárbaros, son muy refinados y elocuentes.

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¿Conocéis esta angustia y la gran tristeza que resulta de ello?¿No estáis obligados a servir cada día a dos maestros: a Dios y al negro demonio?. El verdadero alumno de la Rosacruz sabe que el hace cotidianamente el mal, que vive según las costumbres de los bárbaros, en la camisola gris de la costumbre. Cuando sufrís los horrores de este mundo, ¿No es cada día atravesada vuestra alma por una espada, sabiendo bien que sois corresponsables de ello? ¿No grita vuestra alma por la liberación? ¿No existe en vosotros, en esta negra noche, una búsqueda desesperada? ¿No existe entonces un sueño, un bálsamo que os ayuda y os consuela, cuando el Hierofante os dice: "Amigo, nosotros os demostraremos--oíd bien--nosotros os demostraremos, que no es necesario hacer el mal y vivir según las costumbres de los bárbaros, como lo demostraremos más tarde a todos los hombres en un orden teocrático". Sin ninguna duda estáis, según vuestro nuevo nacimiento, todavía en el oscuro establo de la natividad, envueltos en pañales. Aunque estáis todavía en vuestra primera edad, aunque en esta primera juventud no tenéis todavía ningún control sobre vosotros mismos, estáis sin embargo, según los caminos de Dios, llegando, en vuestra vejez, a un nuevo nacimiento. Los Hierofantes de los misterios que afuera, en los campos, velan por la noche a su rebaño, vienen a vosotros y os dicen: "Se os saluda, recién nacido, no dudamos que usted es ya de los nuestros y que lo seréis para siempre". Diciendo esto, observan minuciosamente la calma de vuestro ser, la expresión de vuestro rostro, la tranquilidad de vuestra mirada y la precisión de vuestras palabras, si, toda vuestra actitud, penetrando hasta en vuestros pensamientos más secretos. Se trata de descubrir lo que habéis traído del viejo Adam, de vuestro antiguo desgarramiento, de las costumbres de los bárbaros, en el momento de vuestro nuevo nacimiento. En efecto, es necesario que el alumno despierte a este nuevo nacimiento por una renovación total de la sangre. Vuestra sangre es la base de vuestra conciencia. Todo lo que hacéis en vuestra vida se realiza por la sangre. Y cuando entráis en un nuevo estado, este debe ser producido por una purificación y una renovación de la sangre. Vuestra sangre posee siete fuerzas y siete características que representan las cualidades de los siete vehículos del hombre y testimonian de ellas. Vuestro tipo sanguíneo es por lo tanto un fiel reflejo de todo vuestro ser y nadie puede entrar en la Escuela de los Misterios si no ha demostrado su calidad por el mismo. El equilibrio de vuestro ser, la expresión de vuestro rostro, la tranquilidad de vuestra mirada, la precisión de vuestras palabras, si, toda vuestra actitud debe celebrar, por una nueva certeza de la sangre, una resurrección, un nuevo nacimiento en lo viejo. ¿Como se puede despertar tal renovación séptuple de la sangre, fuera de los

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usos y costumbres de los bárbaros y del mal de vuestra antigua vida?. No existe más que un solo medio, una única posibilidad:la fuerza del Cristo que derrama su fuerza sanguínea, su campo de fuerza séptuple en vuestra debilidad, con el fin de que hagáis todo lo nuevo por Él, en Él y con Él. Pues Dios ha amado tanto al mundo que ha enviado a su Hijo único en medio de los bárbaros, para que cualquiera que crea en Él ya no perezca, sino que tenga una verdadera vida nueva. Y cuando hubo tomado la copa después de la cena, dijo: "Esta copa es la nueva alianza en mi sangre que es derramada por vosotros. Bebed todos de ella". Ponme como un sello en tu corazón, como un sello en tu brazo, pues el amor es fuerte como la muerte, sus ardores son ardores de fuego, una llama del Eterno. Los océanos no pueden apagar el amor, ni los ríos sumergirlo. Vuelve, vuelve, Sulamitha, para que te observemos. Y Jesús dijo:"Consummatum est". Y bajando la cabeza, entregó el espíritu. EL TERCER EXAMEN DEL NEÓFITO : EL CONTROL DE SU GRADO DE CIVILIZACIÓN Cuando esta vez llegué a su casa, fui recibido con tanta amabilidad como en mi ultima visita. Debo decir de una vez por todas que aquí no existe ni arrogancia ni orgullo. Y sin embargo, cuando oí hablar a este hombre, me sentí más avergonzado que nunca. Tenía, como Sócrates, la sensación de no saber nada; pero en un sentido muy diferente. ¡Cuanto lamentaba haber hablado de literatura!. El me pregunto en un tono de lo más agradable, en que medida había aprendido a controlarme y a ponerme al servicio de mi prójimo, a resistir al mundo, a estar en armonía con la muerte y a seguir al Espíritu; que progresos había hecho en la observación de los cielos y de la tierra, en el estudio exacto de la naturaleza, en los instrumentos del arte, en la historia y el origen de las lenguas, en la armonía del mundo entero. Todavía me pregunto cuales eran mis relaciones con la comunidad religiosa, con las santas escrituras, con el Reino de los Cielos, con la Escuela del Espíritu, con la Fraternidad del Cristo, con la Comunidad de Dios. Con azoramiento, noté

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cuan poco de lo que se ofrece al hombre con tanta generosidad y abundancia formaba verdaderamente parte de mi. Lo único que podía hacer en semejante situación era confesar sinceramente y respondí:<<"Eminente señor, todas estas cosas me son totalmente desconocidas y nunca he sido instruido en ellas. Pero puedo aseguraros que a menudo he estado muy interesado al respecto y que deseoso de conocerlas, me he atrevido a acercarme a ellas.">> Entonces el exclamó, casi gritando:<<"Sois de los nuestros, que nos traéis una pizarra inmaculada, como lavada por el mismo mar. No nos queda más que rogar a Dios que grabe en vuestro corazón, con su santo estilete, lo que, según su sabiduría y bondad, se os revelara. En verdad, ahora contemplaréis nuestra ciudad con todos sus detalles. Cuando regreséis escucharemos lo que aún queráis preguntarnos y nosotros responderemos a ello en la medida en que estemos mentalmente prestos y aptos.">> Me hizo acompañar por tres hombres:Béeram, Eram y Néariam, cuya firmeza demostraba dignidad y que me conducirían por todas partes y todo me enseñarían.

V EL EXAMEN DEL GRADO DE CIVILIZACIÓN DEL NEÓFITO Antes de que se trate de acceder a Cristianópolis, al nuevo estado de la Escuela de los Misterios manifestándose en todas las dimensiones del cosmos, el neófito es sometido a un triple examen. Hemos hablado ya de dos aspectos de este examen y nos queda el estudio de su grado de civilización. Primeramente permitidnos deciros sin rodeos que en una Escuela de los Misterios este grado de evolución se evalúa según unos criterios diferentes a los de este mundo. En las relaciones sociales actuales se considera que alguien es muy civilizado cuando goza del bienestar material. De este modo si habéis amontonado bastante dinero, podéis rodearos de todo lo que la técnica y el arte producen, de todo lo que el dinero permite adquirir. Pensad por ejemplo en un pastelero. Hemos conocido uno que empezó

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amasando pan viejo, como lo hace un campesino para sus cerdos. Secaba este viejo pan, lo molía y lo mezclaba con azúcar. Esta mezcla le permitió fabricar sus primeros pasteles y adquirir un rápido desarrollo. Este primer estado de civilización fue seguido por un segundo, ¿como ocurrió?. Cuando los negocios de nuestro pastelero marcharon según su interés, llevo a su familia a otro medio; del pequeño apartamento sin carácter en alguna parte del barrio, paso a la casa con jardín. La decoración interior fue renovada y una empleada llego. El señor y la señora se interesaron en aspectos a los cuales antes no prestaban atención, las relaciones sociales imponiendo sus propias leyes. En este” magnifico" ambiente los hijos del pastelero crecieron y recibieron una buena educación. Frecuentaban escuelas elementales muy costosas, después colegios y los más inteligentes fueron a la universidad. De este modo gracias a la pastelería nació, en la segunda generación, la cultura intelectual. Pero esta segunda generación culta no se quedo en el artesanado. Bien preparada y provista de una billetera bien repleta, partió a la aventura para dispensar la civilización. Antiguamente esto era muy posible en la India y en otros territorios muy alejados. La primera civilización crea la civilización, la segunda la extiende. La fabricación de pasteles o de otros productos permite acceder a un primer estadio de civilización; el intelecto a un segundo. El primero surge de un trabajo encarnizado, es de orden material; el segundo, el intelectual, es denominado "cultura del espíritu". Pero aunque más útil y más sano, ha creado un gran caos. Este ultimo se manifiesta en la tercera generación, la de los nietos del pastelero. Todavía más intelectuales, más civilizados, su sed de cultura no conoce limites. Entonces aquí aparece la dificultad: Hay demasiados dispensadores de la civilización, pero prácticamente más de los dominios incultos... Los innumerables "pasteleros" de todos los países han creado una generación tan numerosa como los granos de arena del mar. No hay más escuelas para aumentar su grado de civilización. Por esta razón vemos aparecer en nuestro mundo temibles fenómenos atávicos de una época muy anterior a la de nuestro pastelero. Este atavismo, lo designamos con un eufemismo:"búsqueda del espacio vital"; pero lo sabéis muy bien, se trata desde siempre de la misma cosa. ¡Esta es la cultura de masas! Y si os quitáis la máscara, descubriréis que vosotros mismos sois o que vuestros antepasados eran o son todavía, pasteleros. Algunos de entre vosotros o vuestros ancestros han logrado confeccionar el pastel, otros están todavía en ello. A esto lo llamamos "la lucha por la existencia". No olvidamos que en estas tres generaciones de civilizadores, son innumerables los que se han modelado con la religión. Rezando, con los ojos mirando al cielo,

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perfeccionan su cultura y su civilización. Pero observad bien, cuando hablamos aquí de religión, nos referimos a algo muy diferente de la religión de los pasteleros. Veamos de que se trata. En la primera generación, los trabajadores enérgicos practicaban un poco la religión y esto, en general, desde el nacimiento. Pero en esta generación se tiene demasiado poco tiempo para la religión, se esta demasiado ocupado en revisar pasteles. Pero desde que pasan a la casa individual con jardín, todo cambia. Entonces explotan sus necesidades religiosas por medio de sus hijos. ¡Ciertamente por lo menos un hijo del pastelero consagrara su vida al sacerdocio!. Todos nuestros teólogos son hijos de pasteleros bajo el sesgo de la civilización del pastelero. Y los teólogos de la tercera generación, con todos sus colegas intelectuales, se encuentran bien en la estrechez. Empiezan a darse cuenta que algo no marcha en la religiosidad. Se lanzan entonces a discusiones interminables, y se desarrolla una tendencia para volver a la situación de los abuelos. No queriendo reconocer que no saben nada, que están hundidos hasta el cuello en la ciénaga de su cultura de viejo pan, prefieren hablar de "teología dialéctica", ¡parece más culto!. Sin embargo no se trata aquí de la filosofía dialéctica de Hegel. Si no sabrían que todo esto deberá terminar mal para todos los pasteleros de la primera, segunda y tercera generación. Esta es la historia de nuestra civilización, de toda la civilización del oeste de Europa. En esta parte del mundo se habla a menudo de un "rearmamento moral y espiritual". Esta idea de rearmamento espiritual proviene de la miseria y de la realidad de nuestra civilización. Por esta razón os decimos que si no queremos que este rearmamento espiritual resulte vano y vacío, debemos liberarnos totalmente de las ilusiones de esta civilización de apariencias. Esto no sucederá sin pena. Pues, lo mismo que los habitantes de las poblaciones y de los cuchitriles de las afueras se introducen, privados de sol, como sombras, a través de la vida; lo mismo que las glándulas de secreción interna funcionan mal debido a malas condiciones de crecimiento y a taras hereditarias, acarreando numerosas imperfecciones físicas, morales y psíquicas; lo mismo, nuestra aparente civilización ha perjudicado seriamente el poder de asimilación espiritual, moral y física de todos, incluidos aquellos que tienen buena voluntad y a los más honestos. Esos que predominan en esta sociedad, los que se consideran la flor de la sociedad, son, según criterios divinos, débiles en el sentido espiritual. Cuando el neófito llega ante el tercer Hierofante de los Misterios, es recibido con tanta amabilidad como para el segundo examen. No hay ni arrogancia ni orgullo en una Escuela de los Misterios. Pero cuando oye hablar al Hierofante

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se siente más avergonzado que nunca. Como Sócrates, pero en un sentido diferente, no sabe nada. Un profundo sentido de ignorancia invade al candidato que lamenta haberse autorizado a pensar que ha sabido algo. En esta fase de toma de conciencia de su vacuidad, se le hace una serie de preguntas. Según el testimonio de Johann Valentín Andreae, el Hierofante pregunta: 1-en que medida el neófito ha aprendido a dominarse y a ponerse al servicio de su prójimo. 2-a resistir al mundo, a estar en armonía con la muerte y a seguir al Espíritu. 3-que progresos ha hecho en la observación de los cielos y de la tierra, en el examen preciso de la naturaleza, en los instrumentos del arte, en la historia y el origen de las lenguas, en la armonía con el mundo entero. 4-cuales son sus relaciones con la comunidad religiosa, con las santas escrituras, con el Reino de los cielos, con la Escuela del Espíritu, con la Fraternidad del Cristo, con la Comunidad de Dios. ¡Sin duda esperáis ahora a que os introduzcamos en esta revelación inconmensurable, en esta profundidad insondable de conocimiento y de amor que sostiene este cuádruple esquema!. Nosotros no lo haremos ya que no tenemos posibilidades de hacerlo. Se trata aquí de una breve presentación del conjunto de la enseñanza esotérica de la Rosacruz. Esta sabiduría es un océano de saber en el que se puede sumergir, en el que se puede navegar con un encantamiento de los sentidos, por el cual se pueden alcanzar ciertos objetivos, realizar ciertos designios. ¿Pero quien podría abrazar enteramente la majestuosa grandeza de este océano? Y cuando el Hierofante de los Misterios nos habla de estos cuatro pilares de la casa de nuestro Dios, nos damos cuenta, con dolorosa estupefacción que poco poseemos de estas grandiosas cosas que pueden ser ofrecidas tan abundantemente y tan generosamente al hombre. ¿Quien podrá entonces satisfacer las exigencias de este examen? Lo único que puede hacer el neófito en tales circunstancias es confesar sinceramente respondiendo: "Todas estas cosas me son perfectamente desconocidas, y nunca he sido instruido en ellas, pero puedo aseguraros que siempre he estado muy preocupado a este respecto y que, deseoso de conocerlas, he osado aproximarme a ellas." ¿Sois capaces de tal confesión?. O bien seria en vuestro caso una modestia simulada, mentirosa, con el fin de poder, con una probada habilidad en la civilización intelectual, entrar a pesar de todo en Cristianópolis? ¡Es necesario ser noble para tan bella confesión! ¿Quien de vosotros civilizadores civilizados siente hasta el fondo de su ser, que no sabe nada de la gloriosa revelación del plan divino para el mundo y la humanidad?. Para llegar a lo más profundo de vosotros mismos, con esta confesión, es

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preciso haber experimentado que el conocimiento que es el resultado de las tres generaciones de pequeños-burgueses es una rueda de molino en vuestro cuello, un peligro espantoso y una azorada mentira. Muchos no quieren reconocer que no han recibido ninguna instrucción en lo que concierne a los misterios divinos de la salvación. Numerosos son los que no pueden reconocerlo pues su ser esta cegado e intoxicado por la falsa civilización. Ellos llegan ante la puerta de la Rosacruz con sus abalorios intelectuales y civilizados. No son únicamente incorrectos sino terriblemente groseros y de una extremada insolencia. No buscan la liberación, no están consumidos de amor por su prójimo, sino que buscan ante todo más espacio vital para su testarudez y su autoconservación, con el fin de poder comer todavía más residuos de nuestra civilización. ¡Y quizás haya algo que extraer de Cristianópolis!. Si con nosotros tomáis conciencia de esta consternante miseria, de esta tumba repleta de osamentas y de gusanos nacerá en vosotros esta lucha interior, esta intensa aspiración por alcanzar "otra cosa" y por conocerla. No es un conocimiento en sentido intelectual, sino un grito del corazón "Oh Dios dame la Luz pues me ahogo en este fuego de infierno" ¿Conocéis esta tensión interior y este sediento deseo? ¡Esto no es muy bueno para vuestra salud!. Y en vuestra angustia puede ocurrir que os sepáis rodeado de ayuda, que oigáis a una voz decir: "¡Que Dios te guarde extranjero!" Esto os carga de energía y os anima a poneros a la tarea, para testimoniar de vuestro estado de extranjero en el nombre de Cristo, para extender la llamada de Bondad, Verdad y Justicia en medio de los lobos y para elevaros a través de la vida verdadera al campo de fuerza de los misterios. Entonces, llegado ante la puerta, ante el tercer Hierofante y su impresionante examen cuádruple, bajáis la cabeza humildemente, lleno de vergüenza y llevado por la fuerza de la sinceridad y conocimiento de si mismo, debéis testimoniar: <<"No había en mi más que lucha violenta y deseo de comprender, y sin embargo a pesar de mi insignificancia, he tenido el coraje de empuñar el arma del espíritu que se ilumina en el Cristo y de llamar "a las armas"; sin embargo todas estas cosas que me presentáis me son totalmente desconocidas; no he sido instruido en ello en lo más mínimo">>. Vosotros querréis volveros porque sentís vuestra impotencia; pero al mismo tiempo sois sobrecogidos por un grito de jubilo. El Hierofante exclama: <<"¡Hermano, Hermana, usted es de los nuestros, usted que nos trae un tablero inmaculado, como lavado por el mismo mar. Solo nos queda rogar a Dios para que grave en vuestro corazón, con su santo estilete, lo que, según su sabiduría y su bondad, se convertirá en salvador para usted.">> ¡No usted, sino Dios en usted!. Completamente liberado de la ilusión, ¡Teniendo

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hambre del pan de la vida!. Sois consciente de vuestra ignorancia, y esto con la mayor modestia. Esta es la ultima llave de la puerta de Cristianópolis. Allí donde querríais perderos a vosotros mismos, y sentís la derrota. Allí la victoria hace sonar las trompetas:"En verdad, ahora puede contemplar nuestra ciudad con todos sus detalles. Y verdaderamente podéis saciaros con la fuerza y con la esencia de la Escuela de los Misterios con el fin de que pueda, en esta fuerza, romper lo impío" El Hierofante os hace acompañar por tres hombres:Béeram, Eram y Néariam, que deben guiaros por todas partes y enseñaros todo. Béeram, Eram y Néariam, ¡Oh don de Dios, Oh inconmensurable amor, Oh consuelo de la soledad!. Béeram, radiación divina en usted, que os llena del sumun de la bienaventuranza:la esperanza consciente de la unión eterna con los Hijos de Dios se restablece en el Cristo. Eram, receptividad ilimitada a las claridades luminosas y al saber universal de Cristianópolis. Néariam, inflamado con una potente fuerza con el fin de transmitir y confirmar en un mundo doblegado bajo la falta lo que fue recibido y, como participante de un rearmamento espiritual, grabarlo en él. Es así como se os nombra Caballero del Templo Blanco. ¡Que Dios te proteja extranjero!.

DESCRIPCIÓN DE LA CIUDAD ¡Empezaré por describiros el aspecto de la ciudad y me esforzaré en no equivocarme en nada!. Su forma es la de un cuadrado cuyos lados alcanzan setecientos pies, bien fortificada por cuatro torres y una muralla. La ciudad esta orientada, por consiguiente, hacia los cuatro puntos cardinales de la tierra. Otras ocho torres muy sólidas, repartidas por la ciudad, aumentan su poder; aún se encuentran allí dieciséis torres de menor importancia, pero que no hay que olvidar. En medio se halla una fortaleza casi inexpugnable.

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Los edificios están repartidos en dos hileras, o bien, si se añade la sede del gobierno y los almacenes, en cuatro. No existe más que una sola calle publica y una única plaza del mercado, pero son de gran importancia. A partir de la calle más interior, cuya anchura es de veinte pies, y yendo hacia el centro, la hilera de casas, de jardines, la universidad y la plaza tienen sucesivamente veinticinco, treinta, treinta y cinco, cuarenta y cuarenta y cinco pies de anchura, por lo tanto aumentando cinco cada vez, hasta el templo circular en el centro, que tiene un diámetro de cien pies. Saliendo de la calle más interior hacia el exterior, los espacios intermedios, los almacenes y las hileras de casas tienen cada vez veinte pies. La muralla mide veinticinco pies. Todos los edificios se levantan sobre tres pisos. Unas escaleras comunes conducen a ellos. Están construidos con ladrillo y separados unos de otros por un muro incombustible de manera que un incendio no pueda provocar graves daños. Sacadas de pozos naturales o impulsadas por canalizaciones se encuentran allí abundantes fuentes y agua corriente. El aspecto exterior es apacible, sin extravagancias, limpio y sin decrepitud. Se ha puesto cuidado en asegurar aire fresco y ventilación por todas partes. Alrededor de cuatrocientos ciudadanos viven allí juntos en paz y en piedad. Hablaremos de cada uno en particular. Los fosos que rodean la ciudad tienen una anchura de cincuenta pies y están llenos de peces de forma que en tiempo de paz puede tener también su utilidad. En los campos se encuentran animales salvajes, no por placer sino con fines utilitarios. La ciudad entera se halla dividida en tres partes: una destinada al suministro de la alimentación, otra a la enseñanza y al ejercicio y la ultima a las ceremonias. El resto de la isla se dedica a la agricultura y a la industria. He indicado todo esto sobre un plano. Ahora debemos emprender un paseo a través de la ciudad.

A.............TEMPLUM CUM PRYTANEO..........TEMPLO Y PRYTANEO B C D E......COLLEGIUM............................COLEGIO F G H I ...HORTUS PHYSICUS...................... JARDÍN BOTÁNICO K L M N ...HORTULI CIVICUM.......................JARDINES PUBLICOS

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O P Q R ...INTERIOR SERIES AEDIUM CIVICARUM. FILAS INTERIORES DE RESIDENCIAS RESERVADAS CIUDADANOS S T V......PUBLICA PLATEA........................ VÍAS PUBLICAS

A

LOS

X Y Z O....EXTERIOR SERIES AEDIUM...........FILAS EXTERIORES DE RESIDENCIAS 1 2 3 4....HORTULI....................................PEQUEÑOS JARDINES 5 6 7 8....OFFICINAE ET PROMPTUARIA..........TALLERES Y GRANEROS

9 10 11 12 QUATUOR PORTAE.......................CUATRO PUERTAS 13 14 15 16 QUATUOR PROPUGNACULA..........CUATRO MURALLAS 17 18 19 20 POMERIA..................................BARRIOS* 0 0.........LOCA FONTIUM...........................MANANTIALES *REGIONES FRONTERIZAS SAGRADAS, AL INTERIOR Y AL EXTERIOR DE LA MURALLA, QUE NO DEBEN SER NI CULTIVADAS NI TRABAJADAS.

VI DESCRIPCIÓN DE LA CIUDAD DE LOS MAGOS Cuando el neófito emerge del océano de la purificación ígnea de las tentaciones y de las pruebas, y cuando los Guardianes del Santuario de los Misterios le permiten entrar en la ciudad de los magos de la isla de Caphar Salama, es llevado a un estado sublime y como traspasado por una poderosa fuerza. Un éter puro llena sus pulmones, sus pies pisan una tierra nueva y encima de su cabeza se despliega un nuevo cielo. Pues la primera tierra donde el cumplía su

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peregrinaje con dolores y lágrimas, y el primer cielo hacia el cual levantaba las manos en ardiente aspiración, han pasado. Y el que esta sentado en el Trono dice:"Hermano mío, he aquí que hago todas las cosas nuevas". Y el que esta sentado en el Trono dice aún:"Escribe, mis palabras son fieles y verdaderas". <<"La ciudad de los misterios tiene la forma de un cuadrado, cuyos lados alcanzan setecientos pies; esta fortificada por cuatro torres y una muralla. Por consiguiente la ciudad esta orientada hacia los cuatro puntos cardinales de la tierra. Otras ocho torres muy sólidas, repartidas por la ciudad, aumentan su poder; allí también se encuentran dieciséis torres de menor importancia, pero que no hay que olvidar. En el medio se encuentra una fortaleza inexpugnable.">> Cuando el vidente de Patmos, nos describe la ciudad santa tal como desciende del cielo, en su Apocalipsis, dice: "Aquel que me hablaba tenía como medida una caña de oro, para medir su ciudad, sus puertas y su muralla. La ciudad tenía la forma de un cuadrado, y su longitud era igual a su anchura". Podemos deducir de esto que la escuela de los misterios como la Jerusalén Celeste, es decir la manifestación del ordenamiento divino en la corriente de vida humana, reviste en el mundo actual de los fenómenos la forma de un cuadrado. La astrología materialista nos enseña a temer mucho al cuadrado. Un tema que conlleve numerosas cuadraturas se considera como una situación maléfica. Si os molestáis en recorrer la literatura dedicada al respecto, descubriréis que los peligros de los cuadrados están allí abundantemente explicados. Esta manera de ver nos alegra, ya que demuestra claramente cuanto se separan el compendio de nuestra vida, la santa Biblia y las enseñanzas de los Rosacruces clásicos, del materialismo ocultista que se nos presenta a menudo como ciencia astrológica, a veces provista de un barniz religioso. Es para nosotros un honor el deciros que la enseñanza de la Rosacruz no esta ligada en ningún caso a esta forma moderna de paganismo. La Astrosofía de la Rosacruz se funda sobre bases muy distintas. Querríamos definir el cuadrado (que simboliza un ángulo de noventa grados) como el aspecto de la humanidad en la cual irradia la misión completa del hombre, irradiando en armonía con el plan de Dios. El reino divino que debe ser construido por las manos, cabezas y corazones de los hombres no es de este mundo y, no pudiendo de ninguna manera adaptarse a las conductas de vuestra cultura degenerada, se opone diametralmente a vuestra naturaleza inferior. Por esta razón las radiaciones del cuadrado, que día y noche os golpean, suscitan tensiones insoportables en la materia; en vuestra materia.

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Entonces se apela a la ciencia astrológica, con el fin de poder medir, en el tiempo, el efecto rompiente de estas radiaciones; no para satisfacer sus exigencias, ni para responder a su llamada, sino para escapar de ellas, para someterlas a la vieja y dañina serpiente que se revuelca siempre y cada vez más en el fango de este mundo. ¿Comprendéis que en esto consiste la magia negra, y que estudiar la "rota", como lo mencionan los Rosacruces, debe ser una cosa muy distinta? ¿Descubrís ahora que la escuela de los misterios, reflejo de la Jerusalén celeste que reviste en esta materia la forma de un cuadrado, debe ser también para cada hombre una piedra de tropiezo? ¿Comprendéis ahora que si queréis explotar estas radiaciones, las experiencias se vuelven vuestra herencia?. Jesús-Cristo, nuestro Señor revelador de Dios entre nosotros, se ha convertido en un obstáculo y se dice al respecto:"En el transcurso de esta noche se irritaron contra él". E incluso muchos tropiezan en la escuela de los misterios porque no queremos traicionar la ciudad santa, porque no queremos prostituir sus valores en medio de este paganismo civilizado. El materialista se inclina temerosamente bajo las radiaciones del cuadrado y sus miembros se retuercen de dolor corporal, moral y espiritual. En su búsqueda hacia la liberación se vuelve todavía más sensible a los tormentos divinos y sus contorsiones prueban cuanto reniega de su vocación de Hijo de Dios. La historia se repite. Así como Caldea y Egipto vieron a la ciencia oficial volverse hacia la astrología materialista y perecer en vapores de sangre, de la misma manera se entra lentamente en nuestros días en el mismo camino. Cada vez más individuos con formación científica aplican la astrología a sus actividades. Aquí y allá, se considera esto como un progreso. Medical y científicamente, pronto se contrarrestaran las radiaciones del cuadrado con píldoras, polvos, gotas, plantas e inyecciones. Las ganancias de la industria farmacéutica crecerán y los símbolos zodiacales adornaran las etiquetas doradas de las dosis, frascos y tubos de veneno. Y en los anuncios se podrá leer: "Formula numero tanto, fabricada según un antiguo método de Paracelso". Cuando crezca la decadencia, cuando los hombres caigan por cientos de miles bajo los golpes de la realidad divina y cuando sus acusaciones caigan en falso, en el momento de su ultima inyección, en la angustia de su alma y en peligro de muerte exclamaran (como el escritor holandés Multatuli): "¡Dios mío, no existe Dios!". Entonces librepensadores y ateos blasfemarán de la existencia divina y honraran a los medicastros criminales. De este modo en la URRS, donde la vivisección florece, se huye de la religión y es seguro que allí la astrología materialista tendrá muchos éxitos y será reconocida como una ciencia natural. ¡Oh que furor, que desesperante miseria!. He aquí la ciudad de Dios en medio de nosotros. Sus mensajeros llaman a las cámaras de nuestro corazón y sin embargo nosotros nos suicidamos con

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nuestros alimentos. El Hijo del hombre esta en medio de nosotros y nos tiende la mano, pero nosotros nos irritamos contra él, hundidos como estamos en la noche de las profundidades de la tierra. Retomemos entonces nuestra pregunta: ¿Porqué la ciudad de Dios, que se ilumina ante nosotros manifestándose como un cuadrado, es como un fuego devorador?. Para comprenderlo debemos volver a la aritmología sagrada. El cuadrado representa la totalidad y la manifestación de la luz, que nace de corazones, manos y cabezas de hombres, en verdad, bondad y justicia. El cuadrado es el símbolo de la más alta realización humana en la gracia divina. Es por lo que, aunque viváis de una forma animal, no se puede separar de vosotros. Os persigue como una sombra, os consume como una llama y provoca un efecto cancerigeno en vuestros tejidos. El cuadrado simboliza el hecho de que la luz y la oscuridad están totalmente separadas. En Cristianópolis no hay ni sombra ni perturbación. Allí reinan la comprensión total y el orden absoluto. El cuadrado mágico se representa como una fuente de la que brotan brillantes rayos luminosos, como una ciudad imperial. Inmortalidad y positividad la caracterizan. Por esta razón esta luminosa claridad, que irradia en la luz divina en una mezcla infinita de colores, es descrita en el Apocalipsis como una ciudad con las puertas de perlas: "Sus muros eran de jaspe y la ciudad era de oro puro, tan clara como el cristal". Si, aunque la pena nos consume lentamente, no obstante se experimenta una gran alegría al ver a la Escuela de los Misterios manifestarse en la caducidad humana como un reflejo de la ciudad de Dios y en el medio de esta degradación. En este mundo todo se adquiere con el dinero; para satisfacer las pasiones inferiores del sexo, no se retrocede ni ante el asesinato. Por entrenamiento intelectual, se consigue una cátedra de enseñanza. Por la violencia física se vence toda oposición. Pero las puertas de Cristianópolis permanecerán herméticamente cerradas hasta que comprendáis que cada ser humano esta inflamado por el Espíritu de Dios y que queráis morir en el Cristo para llevar, renacido por el Espíritu Santo, todos vuestros poderes latentes a la puerta oriental. Por ello esta escrito: "Que los lados de la ciudad midan setecientos pies". No puede existir victoria sin renacimiento en el Espíritu Santo, sin triunfo del Espíritu sobre la materia. Por ello todo neófito es conducido a un triple examen antes de ser admitido en la Escuela de los Misterios. Es tocado por los tres rayos del cuadrado. En esta purificación, perece o bien resucita del fuego, tal como el Fénix de los misterios egipcios. Se conoce en la Escuela de los Misterios que todo hombre es tocado tres veces por los rayos del mismo cuadrado. En todas las circunstancias y todas las situaciones de la vida sois probados tres veces, con el fin de realizar en vuestro

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ser una separación entre la luz y la oscuridad. Después de la tercera prueba el resultado debe demostrarse por una ascensión o una caída. Es por lo que el Cristo dice: "En verdad en verdad os digo, Yo he venido para la caída o para la resurrección de muchos". Así, en el cuadrado de setecientos pies de lado, los valores cabalísticos de la luz se unen a los del triunfo sobre la materia. El septenario sagrado esta representado por dos columnas, las de los antiguos misterios, Boaz y Jakin, las dos columnas de los templos masónicos representadas en nuestra Escuela por las dos luces bajo la Rosacruz. Este noble símbolo nos explica que nadie puede poner el pie en el camino de la realización sin el conocimiento de la ley de la dualidad cósmica, sin una armonía entre las polaridades positiva y negativa en todos los dominios de la materia y el espíritu. Estas dos columnas en la casa de Dios nos muestran que nada en este mundo puede realizarse sin una cooperación santificada y absoluta entre el hombre y la mujer. Nos explican porque todas las faltas cometidas contra esta ley del Santo Espíritu no pueden ser perdonadas. Pues sin haber cumplido la exigencia de la ley, es imposible escalar estas dos columnas hasta la perfección y la manifestación de la luz en la que no existen ni sombra ni perturbación. "Y Dios creo al hombre a su propia imagen, lo creo a la imagen de Dios; los creo a ambos, hombre y mujer. Cuando Dios creo al hombre, lo hizo a la semejanza de Dios, los creo hombre y mujer; los bendijo y los llamo con el nombre de hombre, cuando ellos fueron creados." Dios erigió dos columnas en su creación terrestre, dos chispas de fuego, polarizadas de manera inversa la una en función de la otra en todos los dominios de la materia y del espíritu, con el fin de que uniéndose una a la otra por la realización divina, sean dignas del nombre de hombre. Y he aquí que las dos columnas surgen como dos torres, uniéndose en la Rosacruz. La puerta oriental se abre, la voz de aquel que todos conocemos dice: "Dichosos los que lavan sus vestidos para tener derecho al árbol de la vida, y a entrar por las puertas de la ciudad. Yo soy el Alfa y el Omega, el Primero y el Ultimo, el Principio y el Fin, la Estrella brillante de la mañana." Esta estrella brillante de la mañana se eleva en nuestros días por encima del horizonte de la vida degenerada. Cuando la luz de esta fuerza divina expulsa las brumas, vemos el ordenamiento teocrático descender en este mundo, como un cuadrado mágico, que envía sus rayos hacia todos los lados como relámpagos. Las tensiones se vuelven insoportables y los nervios se consumen en esta pesada atmósfera. El numero de suicidios crece y, por sus orgías, los demonios descargan sobre nosotros las miasmas de sus pecados. Y nosotros, con un grito estridente, pedimos aire y luz. ¡No obstante la luz esta allí! ¡Vedla pues! ¡La luz esta allí!

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¡Ella se esfuerza en empujar a la oscuridad a hundirse sobre ella misma!. Es la tempestad de Dios, que levanta, como un huracán, el polvo sofocante. Despertaros de vuestras psicosis y reconoced la llamada que resuena a través del mundo, que se dirige a vuestro nivel humano más elevado. "Cuando Dios creo al hombre lo creo a la imagen de Dios, creo al hombre y a la mujer; los bendijo y los llamo con el nombre de hombre, cuando ellos fueron creados." Y Aquel que es el primero y el ultimo, la estrella brillante de la mañana, viene por su cuadrado mágico a despertaros a vuestra tarea querida por Dios. Podréis ejecutarla por la fuerza séptuple del Espíritu Santo que quiere inflamaros. No sabéis que esta escrito en la Biblia: "Era la hora sexta, y las tinieblas cubrieron la tierra entera hasta la hora novena. El sol se oscureció, y el velo del templo se rasgo por en medio". En esta oscuridad el Hijo del Hombre entrego su espíritu prisionero de la tierra. Crucificado, muerto y enterrado, descendió a los infiernos, Pero al tercer día resucito de entre los muertos. Allí donde la luz de esta fuerza divina expulsa las brumas, vemos la tumba abierta. Por esta razón amigos de la Rosacruz, sed hombres nuevos. Romped todos los lazos con el pasado que os mantienen siempre fuera de la realidad. "Pues Tu, oh Señor, has salvado mi Alma de mis ojos de las lágrimas y mis pies del obstáculo. Yo caminaré ante la faz del Señor, en el país de los vivos. Yo cumpliré las promesas del Señor en presencia de todo su pueblo, en los atrios de la casa del Señor. En medio de ti, oh Jerusalén, ¡Aleluya!" la muerte,

VII LA CIUDAD DE LOS MISTERIOS-I Habiendo penetrado en la Ciudad de los Misterios, hemos descubierto porque esta ciudadela de Bondad, Verdad y Justicia esta edificada en forma de

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cuadrado y porque sus lados miden setecientos pies. Es la antítesis de la realidad de vida deformada y debe pues, por esencia, ser una piedra de tropiezo, un fuego divino que derrama sobre vosotros sus rayos, su fuerza ardiente; rayos de los que no podéis escapar, que os toman para una resurrección o para una caída, ya que provienen de la fuerza del Espíritu Santo, que solo puede reconstituir o romper. La ciudad de los misterios no tiene nada de cuento, ni de leyenda, ni de oscuro secreto, ni de excitante idilio oculto, sino que es una dura, muy dura realidad que, como un relámpago, penetra este mundo para la salvación de la humanidad. Tomados por este evangelio de fuego, entramos por primera vez en el cristofol y nos damos cuenta de que la ciudad esta bien fortificada por cuatro torres y una muralla; que ella esta por consiguiente orientada hacia los cuatro puntos cardinales de la tierra. Que otras ocho torres muy sólidas, repartidas por la ciudad, aumentan su poder. Que aun hay dieciséis torres de menor importancia, pero que no hay que olvidar. Que en su centro se encuentra una fortaleza casi inexpugnable. Esta segunda descripción del aspecto mágico de la ciudad nos provee de más amplios detalles sobre el dinamismo y el radio de acción de la escuela de los misterios. Así podemos percibir mejor las líneas de fuerza según las cuales la orden de la Rosacruz actúa en este mundo, para establecer en el las bases teóricas de una nueva comunidad. Tenemos primeramente cuatro torres unidas entre si por una potente muralla y orientadas hacia los cuatro puntos cardinales de la tierra. Estas cuatro torres poseen cada una dos caras vueltas hacia el exterior que demuestran así su relación con las otras ocho torres, muy sólidas, repartidas por la ciudad; mientras que las dos caras vueltas hacia el interior de las cuatro torres, en unión con la actividad de las otras ocho torres, hacen surgir las dieciséis torres más pequeñas, que no deben ser olvidadas pues indican la potencia de la fortaleza inexpugnable de en medio. Esforcémonos en comprender las indicaciones aparentemente tan veladas de este discurso iniciático. Sabéis que el gran reino de la naturaleza esta dirigido por cuatro elementos de base: el agua, el fuego, el aire y la tierra. El universo procede de la profundidad del agua, para ser consumido por el fuego; de la unión del agua y del fuego, vemos surgir la atmósfera; y cuando de esta ofrenda se elevan las nubes, vemos aparecer la tierra, por encima de todo elogio, y sin embargo tan atormentada y perjudicada.

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"La tierra era informe y vacía; había tinieblas en la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía por encima de las aguas. Dios dijo: ¡Que sea la luz! Y la luz fue. Dios vio que la luz era buena, y Dios separo la luz de las tinieblas. Dios llamo a la luz día y llamo a las tinieblas noche. De este modo hubo una tarde, y hubo una mañana; ese fue el primer día. Dios dijo: ¡Que halla una extensión entre las aguas, y que separe las aguas de las aguas!. Y Dios hizo la extensión, y separo las aguas que están debajo de la extensión de las aguas que están encima de la extensión. Y así se hizo. Dios llamo a la extensión cielo. Así hubo una tarde y hubo una mañana: este fue el segundo día. Dios dijo: Que las aguas que están debajo del cielo se reúnan en un único lugar y que aparezca lo seco. Y esto fue así. Dios llamo tierra a lo seco y mares al conjunto de las aguas. Dios vio que esto era bueno. Después dijo Dios: Que la tierra produzca verde, hierba portadora de semilla, árboles frutales que den fruto según su especie, y que tengan en ellos su semilla sobre la tierra. Y esto fue así. La tierra produjo lo verde, la hierba portadora de semilla, según su especie, y árboles que dan fruto y que tienen en ellos su semilla según su especie. Dios vio que esto era bueno. Así hubo una tarde, y hubo una mañana: este fue el tercer día. Dios dijo: Hagamos hombres según nuestra imagen, a nuestra semejanza, y que dominen todos los reinos de la naturaleza. Y Dios creo al hombre a su imagen, según la imagen de Dios; el lo creo hombre y mujer. Dios los bendijo y dijo: Sed fecundos, engendrad como un espíritu de fuego y llenad la tierra y someterla. Y Dios miro todo lo que había creado y vio que todo ello era bueno". Entonces vinieron los hombres que, de este encantamiento, de este radiante esplendor, hicieron una dolorosa miseria; de la alegría celeste, una agobiante tristeza, y del agradable Jardín del Edén un valle de sangre y de lágrimas. Entonces vinieron los hombres que, con manos y garras, se destrozaron vivos. Entonces vinieron los hombres que se pasaron por el filo de la espada. Entonces vinieron los hombres que se desgarraron. Entonces vinieron los hombres que practicaron el asesinato a gran escala, con la ayuda de la negra religión, cuyas cloacas exhalan por todas partes la ilusión, un vapor pestilente que invadió toda la tierra, con ayuda del arte que encarcela todo en sus sortilegios, y con la ayuda de la ciencia al servicio de la destrucción general. Entonces vinieron los hombres cuyos sacerdotes bendicen a los homicidas, cuyos artistas esculpieron las tumbas y las adornaron con estatuas de mármol blanco, cuyos intelectuales dementes fueron condecorados. Y lo mismo que en China las desgracias de la guerra volvieron áridos y desiertos territorios de miles de kilómetros cuadrados en otro tiempo fértiles y poblados, así toda la tierra llegara a ser desierta y árida.

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Entonces vinieron los hombres que se traicionaron y se vendieron. Entonces vinieron los hombres cuya mugre física, moral y espiritual despide un insostenible hedor. Y de la tierra asciende un clamor que desgarra los cielos, el clamor de la angustia y del intenso dolor de los hombres, provocado por los hombres. Y nos reconocemos a nosotros mismos, reencontramos nuestra realidad rota. Nos vemos como el Hijo de Dios del que fue dicho un día: "Y Dios vio lo que había hecho y vio que estaba muy bien". Si comprendéis que todo en el origen estaba muy bien, descubrís que, según vuestro ser más profundo, estáis dotados de fuerzas inconmensurables. Descubrís que es preciso despedirse de todas las ilusiones, de todos los lazos demoníacos de este mundo de impureza; que es necesario volverse extranjero en esta naturaleza pecadora en todas las expresiones degeneradas de su arte, de su ciencia y de su religión; que es preciso renacer para reencontrar a Dios nuestro creador, para conocer el plan divino para el mundo y la humanidad. Si esta nueva y pura comprensión os pertenece, la aspiración a realizar este renacimiento se despertara ciertamente en vosotros. Y nosotros os decimos que no existe más que un único camino, una sola posibilidad, que se encuentra en la fuerza de Jesús-Cristo, nuestro Señor. Únicamente por El os volveréis aptos para reencontrar el estado de Hijo de Dios, es decir os uniréis a ese grupo de hombres del cual es dicho: "Y Dios vio que eso estaba muy bien". Quizás ya habéis emprendido tentativas para llegar a la regeneración por la Fuerza del Cristo. Hay muchos que manejan esta terminología crística, pero se equivocan ellos mismos y equivocan a otros. Si queréis encontrar la fuerza crística, debéis sacudir el polvo impuro de vuestros pies y aceptar todas las consecuencias correspondientes. Esto parece algo difícilmente aceptable. Se prefiere dejar a otros que se ocupen de ello. ¿No se encuentra todo ello con el dinero?. ¿Con un poco de sacrificio material, moral y espiritual, no se puede obtener todo ello? Debemos humanizar nuestro comportamiento. ¿Qué más debemos hacer?. ¡Despedirse de este mundo de impureza! ¡Volverse extranjero en esta realidad degenerada! Esto no significa retirarse, ¡Esto seria demasiado fácil!. Esto significa como lo expresa Pablo: "Estar en este mundo pero no ser de este mundo". Ser como una prueba llameante, sin duda irritando mucho en el mundo pero siendo el verdadero amigo de todos. Johann Valentín Andreae sacudió la materia impura de sus pies en el curso de su viaje hacia Caphar Salama, hacia el cordero divino que borra los pecados del mundo. Por ello se volvió objeto de irritación y se le calumnió. Por ello se le difama todavía en nuestros días, y se hace de todo para impedir el progreso de

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su trabajo. Todo neófito que se esfuerza en seguir sus huellas vive las mismas experiencias y desencadena violentas protestas. Y vosotros ¿Porqué protestáis? Porque estáis todavía atados a las ilusiones, encadenados al mundo de las impurezas del que no queréis desataros todavía. Según las palabras de la Biblia, tenéis ojos y no veis, orejas y no oís. Aunque tenéis ojos, no queréis ver y aunque tenéis orejas, no queréis oír. Según el espíritu, estáis enfermos. Y cuando el neófito que se ha desatado de la realidad rota os lo advierte, entonces os indignáis mucho. Pero nosotros os decimos que vuestras protestas no hacen más que acelerar y agravar vuestros conflictos. Si no queréis elevaros, debéis descender. Que comprendáis los desgastes casi irreparables que, de esta manera, os ocasionáis en vuestra vida, es nuestro deseo más querido y el objeto de nuestro ruego ardiente. Si poseéis un poco de discernimiento, comprenderéis más deprisa quien es vuestro amigo y quien vuestro enemigo. ¿Habéis oído hablar de una iglesia militante, colocada en orden de batalla en este mundo?. Vosotros sois llamados a ello con el fin de pertenecer un día a la iglesia triunfante de la Logia de lo Alto. Si respondéis a esta llamada de la manera indicada, veréis entonces la ciudad fortificada por una muralla y cuatro torres colocadas hacia los cuatro puntos cardinales de la tierra. Esto significa que la Escuela de los Misterios cumple su trabajo regenerador en total correspondencia con los cuatro elementos fundamentales del reino natural: el agua, el aire, el fuego y la tierra. A partir de estas cuatro altas torres, la Escuela de los Misterios debe, como los cuatro Señores del Destino, recrear la tierra salvaje y vacía, en bondad, verdad y justicia. Jesús dice: "En verdad, en verdad os digo, si no renacéis de agua y de espíritu, no entraréis en el Reino de los Cielos. "Dios dijo: Que sea la luz, y la luz fue". Al servicio de aquel que esta elevado por encima de todos los tiempos, los hermanos de la ciudad de los misterios irradian en este mundo la luz crística que toma forma en ellos. Por esta razón pueden separar la luz de la oscuridad. Nadie enciende una vela para colocarla debajo de un celemín sino que la coloca encima, de forma que pueda cumplir su tarea, como dice el Sermón de la Montaña. Impulsados por esta ley, los Hermanos de la Luz irradian su luz, llamando a la luz "día" y alas tinieblas "noche". "Hubo una tarde y hubo una mañana: este fue el primer día". Y Dios dijo: "Que halla una extensión entre las aguas y que separe las aguas de las aguas". Sostenida por este orden, la Luz desciende como un relámpago para rasgar y separar las aguas de este mar rojo de sangre. La Luz celeste de la Verdad se convierte en el Fuego del Acto. Así la ardiente Chispa Divina, Espíritu de su Espíritu, se sumerge voluntariamente en el agua, para que surja de su unión con el agua (como en una epopeya canceriana de engendramiento y

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alumbramiento eternos) un nuevo firmamento. Y ello fue así, y Dios llamo al firmamento "cielo". "Y hubo una noche y hubo una mañana, este fue el segundo día". La Escuela de los Misterios actúa de esta manera a partir de sus cuatro torres blancas, según el ordenamiento divino. De este modo irradia su luz blanca. De este modo ella os golpea con su Espíritu de Fuego, para separar lo que se vuelve hacia lo alto y lo que es de las tinieblas. Es así que en esta violenta lucha, despierta en vosotros un nuevo firmamento según las leyes del elemento aire. Un nuevo cielo empieza a manifestarse en vuestro microcosmos. ¿Ya se ha levantado el segundo día en vuestra vida? Entonces podéis ir hacia el tercer día. Y Dios dijo: "Que las aguas que están debajo del cielo se reúnan en un solo lugar y que aparezca lo seco. Y fue así. Y Dios llamo tierra a lo seco. Y vio que esto era bueno. "La Escuela de los Misterios se esfuerza, a partir de su influencia sobre vosotros, por medio de vuestro firmamento microcósmico, de vuestra nube del Alma, de vuestra realidad de vida, en crear la nueva tierra, en formar una nueva personalidad, pura. Y Dios dijo: "Que la tierra se adorne de hierba, de flores , de plantas y de frutos. Y así fue". En tanto que hombre nuevo tenéis que manifestar una vía hacia nuevas obras, creando un nuevo ordenamiento en el caos de vuestra impureza. De este modo hubo una noche y una mañana; este fue el tercer día. En esta fase las cuatro torres se unen, unidas por una poderosa muralla, en un luminoso pilar de fuerza. Y Dios dijo: "Que halla luminarias en la extensión del cielo, para separar el día de la noche". En las nubes del alma del neófito comienzan a dibujarse las líneas de fuerza. Una luz superior, una conciencia superior se desarrolla, que puede reconocer cara a cara. Lo que antes era oscura razón, se vuelve clara comprensión. Y Dios vio que eso estaba bien: "Y hubo una tarde y hubo una mañana: este fue el cuarto día." La alegría radiante de la nueva creación estalla en el quinto día. La ola de vida animal, conforme a su misión, es de nuevo confiada a la custodia de la nueva humanidad que, en el sexto día, se despierta con un grito de alegría del nuevo cielo y de la nueva tierra. "Hagamos hombres a nuestra imagen y semejanza; que ellos gobiernen el reino animal." Y Dios creo al hombre a su imagen, según la imagen de Dios; El lo creo hombre y mujer. Esta enseñanza divina es tan profunda, tan vasta, que incluso ahora no podemos llegar a una visión un poco satisfactoria. Estamos expuestos a la luz de las cuatro torres de la Escuela de los Misterios. Nos conducen en la Fuerza Crística, hacia una recreación absoluta para que seamos de nuevo unidos al plan divino, que nos convirtamos por fin en Hijos de Dios. "Y Dios vio todo lo que había hecho, y eso era muy bueno. Así hubo una noche y hubo una mañana: este fue el sexto día."

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Os proponemos como una visión de un sueño, esta antigua y sin embargo siempre nueva historia de la creación, como un bálsamo de Galaad, como un bálsamo de ayuda y consolación. ¡Pero sabed que este sueño debe volverse realidad!. Sabed que las cuatro torres del ordenamiento de la naturaleza están sostenidas por otras ocho poderosas torres que simbolizan la fuerza de la justicia, el empujón de los acontecimientos cósmicos, al cual nadie puede oponerse. Hay todavía dieciséis torres de menor importancia que no deben ser olvidadas, pues de la destrucción y de la aniquilación de la impureza surgen el trabajo cumplido y la victoria, que se vuelven posibles por la Fuerza del León, por la fortaleza inexpugnable de en medio. "Así fueron creados la tierra y los cielos. Y Dios descanso el séptimo día."

Trabajad tanto tiempo como sea de día. Romped con el mundo de las impurezas. Antaño erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor. Marchad como Hijos de la Luz. Pues el fruto del Espíritu esta solamente en la Bondad, la Verdad y la Justicia.

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VIII LA CIUDAD DE LOS MISTERIOS II Cuando damos un nuevo paso en la ciudad de los misterios, leemos: "Los edificios están repartidos en dos hileras, o bien, si se añade la sede del gobierno y los almacenes, en cuatro hileras. No existe más que una sola calle publica y una sola plaza del mercado, pero son de gran importancia. A partir de la calle más interior, cuya anchura es de veinte pies, y yendo hacia el centro, la hilera de casas, los jardines, la universidad y la plaza tienen sucesivamente veinticinco, treinta, treinta y cinco, cuarenta y cuarenta y cinco pies de anchura, por lo tanto cinco más cada vez, hasta el templo circular en el centro, que tiene un diámetro de cien pies. Saliendo de la calle más interior hacia el exterior, los espacios intermedios, los almacenes y las hileras de casas tienen cada vez veinte pies. La muralla mide veinticinco pies." Cuando se nos permite contemplar la ciudad santa de los Rosacruces como en un encantamiento de los sentidos, asimilarla, mirada tras mirada, en nuestra conciencia, nos dirigimos de nuevo hacia la alta montaña del saber interior. Juntas las manos y dobladas las rodillas, vemos aparecer las formas sagradas de Cristianópolis, en el campo de observación del firmamento microcósmico, formadas en nosotros por el milagro divino de la creación. Es posible que en vuestro campo de observación, esta esfera celeste este aún muy ensombrecida, lo que dificulta vuestros esfuerzos por comprender las señales y maravillas del plan universal divino para el mundo y la humanidad. Pero un día, estad seguros de ello, se extenderá como un campo azulado y transparente en el que todo se iluminara en el resplandeciente amor de JesúsCristo, nuestro Señor. Aquí se elevan las veintiocho torres que ya hemos podido contemplar atentamente en nuestra ultima visita a la ciudad de los misterios. Y en el tañido argentino de las campanas que cantan las alabanzas del Señor, vemos a los privilegiados ciudadanos y ciudadanas caminar por esta única calle publica que posee Cristianópolis. Una pequeña ciudad muy sencilla ¿no es así?. Una sola calle rodeada de casas. ¡Mortalmente aburrida! Pues a parte de algunas ínfimas diferencias, estas hileras de casas son todas semejantes. No hay almacenes, ni tiendas de artículos seleccionados y esplendorosos escaparates. Todo lo que los ciudadanos necesitan debe ser buscado en la única plaza del mercado de la ciudad. La única calle de veinte pies de ancho describe un cuadrado que se asemeja a una pequeña plaza donde los ancianos se reúnen. ¡Imaginad que allí debiéramos terminar nuestros días! y aún más, ¡detrás una muralla de veinticinco pies!.

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¡Pronto nos faltaría allí el aire y reclamaríamos espacio!. Y sin embargo la palabra clásica: "Desgracia a quien toma el vestido de la Thora por la Thora misma", resuena desde hace mucho tiempo. Dios conoce nuestro corazón. Conoce nuestra inclinación, nuestra realidad y no se ata a la apariencia. Por El somos impulsados "a ver desde el interior" y a romper todas las ilusiones. Aprender de nosotros que no se puede poner vino nuevo en odres viejos, que ninguna verdad absoluta se puede manifestar claramente en una realidad rota, en un orden de naturaleza degradado, en un mundo de hombres pecadores. Si la verdad se quiere aproximar a vosotros, abrirse camino hasta vosotros, debe revestir forma humana, aproximarse a vosotros en las vibraciones de la tercera dimensión que tanto habéis deteriorado. Ella está, por consiguiente, siempre velada. La verdad viene a morar entre nosotros por mediación del Cristo, que asume la condición humana hasta la muerte, sí, hasta la muerte en la cruz, introduciendo la fuerza de la verdad en nuestra decadencia. El Dios de verdad os aparece como una serie de palabras sobre las cuales se argumenta sin cesar, pues al ser de la tierra, se percibe la letra y no la fuerza. El Dios de verdad os aparece como un hombre ciertamente bueno, como un instructor, un profeta: como un hombre excepcional, un instructor de envergadura mundial, como el Cristo de los teósofos, cuya palabra se confronta a la de otros, pues aún se es de la tierra. El Dios de verdad aparece como el hijo de un pueblo aborrecido, como un judío que se le condena y persigue por toda la tierra. El Dios de verdad se os presenta unas veces como un fastidio mortal que se repite, otras veces como la ocasión de reforzar vuestras blasfemias. El Dios de verdad aparece también en la Escuela de la Rosacruz, donde, la boca llena de palabras desprovistas de fuerza, se parlotea del Cristo no queriendo descubrir que en el orden de este mundo caído nuestra razón oscurecida se coloca entre El y nosotros, El que esta por encima de todos los tiempos. La Verdad no nos deja; nos persigue como una sombra, de segundo en segundo, de día y de noche, hasta que imploremos gracia. La verdad se nos presenta en forma de palabras pero no puede ser descubierta en las palabras. Se presenta bajo forma humana y usted dice: "Es un loco". Empezáis a comprender la verdad cuando algo del nuevo hombre crece en vosotros. Entonces percibís a través de velos e ilusiones. Entonces veis, escucháis y comprendéis de otra manera. Cuando el neófito mira en el campo de observación de su esfera celeste microcósmica, ya no ve las cosas bajo una perspectiva tridimensional, amenizadas con algunos colores y luces, sino que las contempla desde el interior. La ciudad de los misterios es para él una formula matemática, un principio de clave mágica. Y la forma bajo la cual esta formula le es transmitida

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le explica un poco su intención. La forma de Cristianópolis indica una nueva comunidad, un nuevo orden humano que, dirigido por los hombres, debe ser creado en la gracia divina. Cuando el Cristo aparece en el hombre Jesús, sabemos que debe tomar forma en los hombres por la realización de su ley, en bondad, verdad y justicia. Es por lo que emprendemos la tarea que se nos encomienda de otra manera que con la ayuda del método intelectual, que promete inútilmente el oro y el moro. Solo hay una calle en la ciudad crística que sabemos mide veinte pies de ancho. Este dato enseña al estudiante esotérico que los habitantes se han desligado de la ilusión y han restablecido el contacto con el plan universal divino. Los antiguos cabalistas hablaban del veinteavo camino de la sabiduría original, sobre el cual las sombras del materialismo ya no podían tener influencia. Debéis considerar que el Cristo ha venido para reuniros con esta sabiduría original, para conciliaros con Dios. En la base del universo entero se encuentra un poderoso plan de desarrollo, donde cada cabeza, cada corazón, cada ola de vida tiene su tarea que cumplir. Por esto el Logos irradia hacia vosotros una parte de este plan de futuro, para que sea reconocido y que podáis realizarlo. ¡Tal es la tarea fundamental que el hombre debe cumplir! ¡Es a esto a lo que es llamado!. Pero habiéndose desviado de su misión, se ha elegido una realización de vida que ha hecho de nuestro mundo un matadero y un estercolero nauseabundo. Se trata por tanto en primer lugar de uniros a esta sabiduría original, a este plan divino, de reconciliaros con él para que a continuación, según vuestra propia misión, podáis realizarlo según el ordenamiento divino. Johann Valentín Andreae, os precisa como podéis llegar a esta calle única de la ciudad crística y progresar hasta el corazón del santuario. Para que podáis penetrar hasta allí, debéis franquear la muralla de veinticinco pies, los almacenes, la hilera exterior de las habitaciones y los espacios intermedios de veinte pies de ancho cada uno. Por lo tanto debéis recorrer, hasta la hilera más interior de las casas, una distancia de 125 pies, dividida en seis etapas. Podéis vencer la muralla de veinticinco pies en la fuerza del Espíritu Santo, es decir, en la fuerza que da forma a la idea divina. Por muy limitada, oscurecida y dañada que esté esta idea divina por la mancha del pecado, cuando el hombre se esfuerza de verdad, con la entrega de todos sus poderes limitados, en dar forma a la idea divina, libera en él la fuerza escondida del Espíritu Santo, por la cual se incorpora al Cristo. El valor de vuestra aspiración en este sentido, la medida del desapego a las ilusiones y a las tendencias anticrísticas determinan la rapidez con la cual veis desaparecer la muralla de la ciudad de los misterios. Cuando en la Escuela de la Rosacruz fulminamos contra el humanitarismo en todos sus aspectos, incriminamos así las tentativas desesperadas de miles de

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seres que demuestran poseer amor y están totalmente dispuestos a la ofrenda, que se entregan a la acción con todo su ser, lo que hace crecer de hora en hora sus cualidades de alma. Pero sin embargo obtienen resultados desalentadores, totalmente inútiles, porque no conocen al Cristo, realmente, sin velos. El Cristo que únicamente puede ponerles en estado de volverlos Hijos de Dios. Es por lo que el numero de los que consiguen franquear la muralla de veinticinco pies es desesperadamente escaso mientras que los instrumentos disponibles son muy abundantes. El muro atraviesa, cinco estadios de desarrollo, cinco postes de control que esperan al neófito. Cuando el mismo ha llevado la cruz hasta el otro lado de la muralla, graba luego, por el fuego, en su ser, el pentagrama, la estrella que luce detrás de la Rosacruz. La obra del Espíritu Santo se perpetua en cinco maravillas mágicas que se manifiestan en los cinco primeros grados de la Escuela de los Misterios, donde la verdadera franc-masonería, el Arte Real de la arquitectura, debe manifestarse y ejercer según su primer aspecto. No confundáis jamás la posesión de las cualidades del alma, de las cualidades del carácter, con este cuerpo del alma engendrado del fuego y por el fuego. Las primeras son el resultado de la lucha ante la muralla; este ultimo nace de la ascensión a la montaña de llamas, del fuego de la purificación detrás de las murallas de Cristianópolis. Los que han escalado esta montaña de la purificación han escalado los seis grados. Se han elevado como Cristian Rosacruz, con la ayuda de la sexta cuerda fuera del pozo del deterioro. Caminan por la única calle de la ciudad de los misterios, claramente unidos al plan divino "A la sombra de tus alas, ¡oh Jehovah!". Pero caminar en la luz, como El esta en la luz, no es el cumplimiento del plan divino. Cuando los masones y sus compañeros han avanzado en el Arte Real de la construcción hasta el punto que la comunidad teocrática empieza a manifestarse claramente, cuando la humanidad es de nuevo religada al plan divino y que la bestia es atada en el abismo, ellos deben continuar y cumplir la tarea que los nuevos cimientos inquebrantables han vuelto posible, cimientos que se renuevan siempre en ellos mismos. ¿No hay una plaza del mercado donde los que pueden avanzar por la única calle reciben todo lo que es necesario para el mantenimiento de su estado espiritual engendrado por el fuego?. Por esto el camino se abre ahora hasta el centro del santuario. Y de nuevo se presentan cinco estadios de trabajo, cinco grados de desarrollo, respectivamente de veinticinco, treinta, treinta y cinco, cuarenta, y cuarenta y cinco pies de ancho, por tanto aumentando siempre cinco pies, hasta el templo circular del medio que tiene el diámetro de cien pies. Por la fuerza mágica del pentagrama obtenido, el hermano coloca primero el pie

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en el veinticincoavo camino, no como un hombre llamado, sino como un apóstol llamado. El comienza su trabajo con el Agua Viva Crística que, en sus manos, adquiere un poder diferente. Luego pone el pie en el treintavo camino, donde une el agua y el fuego. En el treinta y cincoavo camino, crea un nuevo campo de trabajo. En el cuarentavo camino, enciende una luz nueva, mientras que en el cuarenta y cincoavo camino irradia un dinamismo prodigioso. Que quien tenga oídos para oír, comprenda esto. Este es el trabajo de los Señores de la Compasión, de los Hermanos Mayores de la Rosacruz, jerarquía humana de los Hermanos del Templo de la Luz, que por su quíntuple ofrenda al interior de Cristianópolis, os permiten trazar, con la fuerza del Cristo, el Pentagrama inferior. Por tanto el pentagrama posee dos aspectos. Sin el superior, el aspecto inferior no puede ser realizado. Debéis sentiros mudos de reconocimiento hacia el Cristo y sus santos servidores que ofrecen este sacrificio de amor por vosotros. Helos aquí marchando por el cuarenta y cincoavo camino ante las puertas del templo circular del medio. Allí se abren las puertas eternas y, como un huracán, se derraman los cantos, la música de Cristianópolis: "Vosotros que estáis sedientos, venid a las fuentes y vosotros que no tenéis dinero, venid, comprad y comed, sí, venid, comprad sin dinero, coged gratuitamente el vino y la leche. ¿Porqué dais vuestro dinero por lo que no alimenta y vuestro trabajo para lo que no puede saciar?. Consolad, consolad a mi pueblo. Una voz grita: preparad, en el desierto, el camino del Señor. Allanad, en los lugares áridos, un camino para nuestro Dios. Tu, anunciador de la buena nueva. Escala la alta montaña, ¡Oh Tu Jerusalén! Eleva la voz con potencia, ¡he aquí tu Dios!."

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IX ARQUITECTURA MÁGICA Los millones de habitantes de nuestro país * son, en su conjunto, muy individualistas: cada uno tiene, bajo múltiples aspectos, conciencia de su existencia y forma un estado dentro del estado. Cada uno, en un dominio particular y bien delimitado, tiene conciencia de representar una autoridad a la cual no es bueno oponerse. El deseo de mantenerse coloca a muchos de nosotros en un nervioso estado de alerta, siempre tensos y dispuestos a golpearse. El espectador objetivo se sorprenderá sobre todo por el hecho de que la masa con la que se cruza en las calles esta continuamente en un estado de desconfianza. Se mira de arriba abajo para ver como uno reacciona ante la autoridad de otro. Una mirada demasiado escrutadora, y vosotros escucharéis al otro preguntar: "¿Qué quiere usted de mi?". Si esto no se dice, por lo menos se piensa. Estamos seguros que usted es muy consciente de este estado de cosas, pues usted es muy individualista. No puede soportar que alguien camine detrás de usted; las vibraciones de uno molestan al otro. -----------------------------*Los Países Bajos; Las conferencias reproducidas aquí estaban destinadas a un auditorio holandés. Aceptando las diferencias nacionales, sin embargo se puede observar que las propiedades descritas se presentan en cada pueblo. El otro viola vuestro reino y, asustado, aceleráis el paso o, según vuestro temperamento, dejáis a vuestro perseguidor que os adelante, y le pagáis con la misma moneda. Salvaguardar vuestra autoridad, vuestra individualidad, vuestro reino, esa es vuestra vida, vuestro sufrimiento, vuestro pesar. Los limites que habéis establecido son muy transparentes; por ello os sentís molestos cuando otro os echa el ojo y os ponéis nerviosos, reaccionando según vuestra naturaleza. Si os sentís atravesados un día, levantáis la cabeza desdeñosamente o tomáis una actitud agresiva. Todos los hombres cultivan así cuidadosamente su terreno individual. El termino

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"espacio vital" lo tienen en el corazón, lo que provoca graves crisis. Queréis ante todo espacio vital. De este modo se crea un gran caos en el mundo tridimensional. No deseáis lo mismo, sino que deseáis más. Y cuando habéis obtenido más, la angustia y la inseguridad os oprimen. Continuáis gritando o pensando: "¿Qué queréis de mi?". Pues, alrededor de vosotros, reflejados en el otro, veis las mismas tendencias, las mismas pasiones que las que engendra vuestro instinto natural. Civilizado o tosco, grosero o refinado, educado o insolente, cada uno se bate según sus tendencias por más espacio vital, agarrado como está por esta fiebre del individualismo, la cual es diabólica. Este lamentable estado no solo se expresa en el terreno material, sino que repercute en efectos psíquicos, creando así un esquema cultural determinado, con colores propios, que posee una cierta belleza, una cierta distinción, un refinamiento, gracias al cual se tiene la impresión de que el desierto está sembrado de oasis. Si ello no es así, veréis rápidamente hacia que callejón sin salida dirigís vuestra vida. Drogándose así, el hombre intenta olvidar por un instante sus angustias y sus combates, a los cuales sin embargo se agarra, que cultiva y llama "progreso". Una de las manifestaciones culturales típicas de los Países Bajos es su arquitectura. Ahí también se manifiesta la individualidad. Los holandeses son más cuidadosos en lo que concierne a su hábitat, mientras que en el plano de las construcciones imponentes, los países occidentales son todos, sin duda, tal para cual. Nuestros arquitectos son artistas. Saben dar a los barrios residenciales un atractivo particular y no esta lejos el tiempo en que ya no habrán más holandeses viviendo en los barrios bajos. Un rasgo de carácter típico del pueblo holandés es el cuidado que se dedica a la casa. Representa un importante elemento de su vida, y esto desde hace siglos. Es por lo que la arquitectura holandesa se conoce sobre todo por sus residencias y no solamente por sus iglesias, palacios y otros monumentos de los que se puede ver bellos ejemplos por todo el país. Cuando el carácter muy individualista de un pueblo puede manifestarse sin trabas, aparece una arquitectura nacional. Cuando se viola este carácter, sus expresiones culturales se esfuman. A nuestro juicio, el estilo de construcción lamentable del siglo pasado es el fruto de la dominación francesa en tiempos de Napoleón, que ha dañado el carácter propio del pueblo holandés, el cual únicamente puede reponerse lentamente. Y el nuevo arte arquitectónico actual demuestra que las bases particulares de su desarrollo natural han sido reencontradas y que ciertos obstáculos han sido suprimidos. Os enseñamos una ley esotérica fundamental: toda expresión artística por la que se distingue un pueblo está limitada por las características étnicas de las que proviene; ella triunfa y perece con ellas. El deseo de poseer su propia casa, de embellecerla, decorarla, arreglarla y adaptarla a ciertos cánones de belleza

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establecidos, consecuencia del alma popular muy individualizada del holandés, es al mismo tiempo su juicio, pues esto hace nacer arquitectos que poseen exageradamente este rasgo de carácter. Incluso, en razón de sus problemas específicos, este territorio ha dado nacimiento a excelentes especialistas en hidráulica, a verdaderos castores humanos que han vuelto la vida posible en un territorio literalmente invadido por el agua. Por ello solamente queremos decir que todo artista, todo hombre que sobresale en una disciplina material es el producto del carácter popular, es una prueba de él. El arte, la ciencia y la religión de la "inteligencia" muestran el reflejo exacto de la maldad, de la agresividad, de la degeneración o de la excelencia de un pueblo dado, de su grado de cultura. Ellos reflejan el carácter de él. Esta misma ley nos explica, por ejemplo, porque Alemania ha dado tantos filósofos y tantos compositores. Toda la filosofía materialista y especulativa de la escuela alemana proviene de la tendencia de esta nación a querer ser más sabia que cualquier otra. Toda verdadera música nace de una conciencia religiosa; y el alma popular alemana es religiosa sin lugar a dudas. Cuando la religión se inmiscuye en la emoción y el materialismo, la simpleza y el egoísmo, aparece sin embargo una música bastarda, una oleada de sonidos sin contenido que solo puede ensordecer. Muy religioso también, el pueblo holandés habría debido producir muchas obras en el terreno musical; pero en razón de su individualismo muy pronunciado, no ha dado nada en esta forma de expresión. Su naturaleza religiosa se ha manifestado en múltiples confesiones, de manera que ha nacido una gran disonancia en el campo intermedio que nos aporta las vibraciones de la esfera de los sonidos. Lo mismo puede decirse del pensamiento holandés. Grandes valores y raros tesoros permanecen a veces escondidos en razón de un comportamiento poco inteligente y defectuoso. Volvamos ahora al concepto de "arquitectura mágica", dejándonos guiar por las indicaciones que da Johann Valentín Andreae en Cristianópolis. Leemos: "Todos los edificios se levantan sobre tres pisos. Unas escaleras comunes conducen a ellos. Están construidos en ladrillo y separados unos de otros por un muro incombustible, de manera que un incendio no puede provocar graves daños". Seria deseable -a la luz de nuestra exposición precedente- comprender que es un error suponer que los bienes culturales que transmiten el arte, la ciencia y la religión son intrínsecamente y de manera absoluta bellos, verdaderos e imperecederos. Esta suposición es una mistificación. Nuestro mundo ha zozobrado en una gran disonancia. La humanidad que vive de forma totalmente errónea adopta líneas de conducta aberrantes. Por ello la "inteligencia" debe manifestar claramente todas las características

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de una nación. Toda tristeza, todo odio, toda mentira, toda calumnia, toda intensa maldad, así como todo deseo de liberación, toda aspiración a la salvación que emanan de ella, impregnan a los grupos dirigentes y dominantes. Por esto afirmamos -incluso si por ello nos tratáis de locos- que un avión, por ejemplo, no puede de ninguna manera alcanzar la ultima perfección, como muchos lo imaginan y lo piensan; sino que esta maquina no es más que una sombra, una materialización deformada, el resultado de un deseo de liberación cristalizado, que deja por tanto detrás de él un rastro de sufrimiento y de sangre como debe ser el caso para toda nuestra técnica, dada su naturaleza. La arquitectura, en su intrínseca belleza, no es nada más que una ilusión, una intensa tristeza, una nostalgia de algo diferente, que es inasequible. ¿Conocéis la leyenda del emperador y el arquitecto?. Un emperador ve en sueños una ciudad maravillosamente bella. Encuentra un arquitecto, artista en la sangre, le comenta su sueño y su deseo de construir tal ciudad. El arquitecto empieza el trabajo. Bajo su autoridad se elevan las construcciones más poderosas y espléndidas. Sin cesar, recomienza su obra, y ciudades de basalto, de mármol, de cristal, de piedras de colores adornadas con puentes y terrazas, surgen ...Pero esto supone cada vez una gran decepción. Y la ciudad celeste se le aparece de nuevo al emperador en una exaltación de los sentidos. Una ultima vez, incita al arquitecto a superarse. Entonces se levanta una torre impregnada de disposiciones celestes por los colores y la ejecución, pero siempre según los informes tridimensionales caídos. Pero el juicio llega y el fuego celeste desciende. La ilusión estalla en pedazos y la sangre del arquitecto tiñe las ruinas con un reflejo rojo. Y en una ultima imagen, vemos al emperador, suplicante, arrodillado y con las manos levantadas hacia la ciudad celeste que se le aparece en una tercera visión. Comprenderlo, el reino de Dios no es de este mundo. Belleza, Verdad, Bondad y Justicia no pueden ser establecidas en esta decadencia. Y allí donde os parece haberlas encontrado, descubrís una ilusión a la que os agarráis y que se vuelve un obstáculo en el camino, un monstruo luciferino. Solo existe una solución: echaros de rodillas, según la exigencia de vuestro origen imperial y sacerdotal, implorando: "¡Oh Dios, libérame de esta ilusión, de esta pasión de la materia. Hazme comprender la belleza del Plan de Tú creación original que Tú quieres, con la ayuda de Tus santos servidores, unir de nuevo a nosotros por la Gracia del Cristo!". Si así podéis arrodillaros, veréis ante vosotros el camino de Cristianópolis. Y seréis llamados hacia las moradas de los misterios, donde descubriréis la majestuosa arquitectura mágica. Cojámonos de la mano y subamos la escalera comunitaria. ¡No hay escaleras privadas para individualistas!. Sino una escalera comunitaria que resplandece. Si no queréis seguir con nosotros, deberéis quedaros detrás.

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Los escalones no son anchos según los criterios terrestres. La arquitectura actual es, a vuestros ojos materiales, infinitamente más bella que las casas de tres pisos de Cristianópolis. Estas están hechas de ladrillos puestos en su sitio uno a uno por los masones y vueltos, en el fuego de la renovación, duros como el acero. El primer piso se ha vuelto así una clara toma de conciencia de vuestro origen, de vuestra ascendencia imperial, sacerdotal, y de vuestro actual estado caído en las marejadas del pecado. Entonces se levanta el segundo piso, por una subida hacia la vida nueva. Según la naturaleza tenéis una nueva personalidad que no es de este mundo, pero si está en este mundo. Según el espíritu estáis unidos al Plan de Dios por la aceptación de la cruz. Y como una corona de la victoria toma forma el tercer piso y oís la voz de vuestro camino de cruz: "Yo os lo digo, hoy estaréis conmigo en el paraíso". El está en nosotros y nosotros en El. Si tomáis la firme decisión de levantar con los otros esta construcción, numerosas y difíciles serán las consecuencias. Pero vuestra construcción será como un peñasco: inquebrantable, una roca, Petra, sobre la cual la teocracia se podrá fundar con seguridad. Aquí hablamos en particular para los que son jóvenes y que tienen todavía toda la vida por delante. Y les repetimos, en el caso en que aún no hallan comprendido: Romped los lazos con los que se os ha encadenado desde vuestro nacimiento. Rechazar entrar en los hábitos de este orden caído. Considerad vuestra vocación de Hijo de Dios. Sin duda entonces no seréis colmados de riquezas y llevaréis una vida pobre y dura ante los ojos de los habitantes de la ciudad de basalto, pero seréis muy ricos, fabulosamente ricos, en tanto que habitantes de la ciudad del Cristo. Se piden trabajadores que tengan el coraje de desgarrar las ilusiones a través de las miserias, dolores y tristezas, en medio del país de los bárbaros; constructores que se pongan en camino hacia el puerto salvador. "¡Oh Dios, libérame de esta ilusión y de esta pasión de la materia. Hazme comprender la belleza del plan de Tu creación original que Tu quieres, con la ayuda de Tus santos servidores, unir de nuevo a nosotros por la Gracia del Cristo!".

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X ALGUNAS PRECISIONES SOBRE LA CIUDAD DE LOS MISTERIOS Cuando en la Escuela de los Misterios de la Rosacruz, el neófito toma contacto por primera vez con el núcleo del campo de fuerza, con Cristianópolis, y le es permitido estudiar con detalle el ordenamiento de esta ciudad, no solo se colma de alegría y de reconocimiento, sino también de gran sorpresa, ya que descubre que la Escuela de los Misterios no es una comunidad de estudio sino más bien una comunidad de trabajo. Si primeramente ha pensado ser admitido en una universidad de un genero particular, en una escuela superior de sabiduría divina con para que, nuevamente investido con este saber, libere en él fuerzas todavía escondidas, ofreciéndose al trabajo en el gran viñedo de posibilidades nuevas, entonces toda esta serie de suposiciones erróneas se ven severamente invalidadas por la realidad. De nuevo diversas ilusiones se revelan vanas y se descartan con un gesto desengañado. No tiene ninguna tristeza por abandonar lo que en él es error, pero ha de haber podido conservar mucho tiempo, con las mejores intenciones, si, incluso con una oración en sus labios, un señuelo. Los amigos de la Rosacruz conocen esta aflicción. Cuando hace varios años comenzamos a implantar el núcleo de una verdadera vida espiritual nueva y nos arriesgamos vacilando en el camino, nuestra aspiración era inmensa, pero nuestra experiencia, la base sanguínea sobre la cual empezábamos, todavía era muy pobre. Es la razón por la que hemos debido orientarnos, en este mundo de apariencias, y tomar la literatura filosófica y científica con la que, en nuestro inmenso deseo, nos hemos llenado como con un vino burbujeante, chispeante de renovación. Hemos tomado innumerables obras que debían, como lo creíamos, transmitirnos los misterios occidentales. Y no

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oíamos las risas, las burlas sádicas de Lucifer: ¡He hay todavía gente que busca establecer el núcleo de una nueva fraternidad, mientras que el material de trabajo ya esta podrido hasta su fibra por las ilusiones de este orden de naturaleza!. ¿No es una pena perdida de antemano? ¿no es para morirse de risa?. Pero si la aspiración es bastante fuerte y si ella irradia el amor a los hombres, la luz aparece en esta oscuridad y la risa luciferina debe pararse. Desde el comienzo de estos años, hemos colocado al Cristo en medio de nuestro trabajo y nos hemos puesto como base, bajo la Rosacruz, el resumen de nuestra vida para todos, la Santa Biblia. Si hubiéramos considerado a este libro sagrado como un adorno, si hubiéramos dejado sellados los siete sellos, los servidores de la ilusión habrían tenido paz. Pero desde el principio, guiados por nuestra aspiración suplicante, hemos colocado en medio de un grupo de interesados regularmente creciente, toda una nueva teología esotérica, una Biblia cuyos siete sellos habían sido abiertos. Esta magia se ha convertido en nuestra salvación. Esta luz nos ha guiado, a través de angustias, dolores y penas, hacia el puerto salvador de los misterios. Esta fuerza hecho cambiar la risa luciferina en grito de furor. Habíamos avanzado un buen paso sobre nuestros adversarios del campo de la oscura maldición. Mientras que ellos pensaban que, por falta de discernimiento, nos serviríamos, tanto en nuestra vida como en nuestro trabajo, de una literatura puesta bajo su control, empezamos interiormente por el verdadero esoterismo de la Biblia, especialmente el esoterismo y la magia escondida en el Evangelio de Juan y en el Pentateuco. Pues sabedlo, una teología de laicos elaborada sobre un fondo esotérico, es funesta para los que quieren mantener el orden de naturaleza luciferiana. Toda teología oficial, científica, está, desde la traición histórica de Agustín, entregada a la mistificación, atada de pies y manos. Ella no ofrece, por consiguiente, ningún peligro para el poder del Maligno. La teología actual, tan buena y pura en sus intenciones como pueda ser, no puede romper los lazos; y quien no puede romper no puede construir. Los que, al principio de nuestro trabajo, nos escuchaban sin conocernos, que nos clasificaban a lo mejor como gente de la clase media sin envergadura, pensaban que sacábamos nuestras enseñanzas de fuentes desconocidas o inéditas para ellos, fuentes con autoridad en el terreno oculto-científico. Y cuando nos hacíamos conocer como servidores de la Rosacruz, se percibía detrás de nuestras sencillas palabras la enseñanza de valores mágicos reconocidos y nuestra influencia era infinitamente más grande que lo que expresaba nuestra actitud y nuestra personalidad. Desesperados esfuerzos fueron emprendidos con el fin de poner termino a esta situación. Influencias que venían tanto del interior como del exterior intentaron

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destruir el trabajo, pero todo en vano. Pues lo que nace del Espíritu Santo no puede ser destruido. De esta forma fue fundado el germen de un nuevo campo de fuerza que todos conocéis como el Lectorium Rosicrucianum. Esta Escuela es para muchos una gran aflicción, pues ella combate vuestras ilusiones e imposturas con una fuerza cada vez más grande. Este combate empezó con inteligencia, muy prudentemente, pero fue llevado a un frente cada vez más amplio. Tan pronto entusiastas, como profundamente disgustados, muchos no saben ya si son amigos o enemigos de la Escuela Espiritual. Desconcertados nos miran y se preguntan: ¿Hablan según un verdadero saber o son unos insensatos?. Buscáis un punto de apoyo y nosotros os lo retiramos. Cuando alguien quiere trabajar en este mundo, cuando esencialmente, fundamentalmente, ya no es de este mundo, debe obedecer hasta la muerte y acompañar a los ilusionados para poder, en un momento psicológico, romper sus quimeras. Cuando alguien os pide ir a algún lugar con él, vais dos. Por lo tanto el Lectorium Rosicrucianum os ha acompañado a muchos lugares y espera añadir muchos otros con el fin de liberaros de todos vuestros errores. Hacemos caer de vuestras manos la literatura nacida del orden natural tridimensional y lo haremos cada vez más bruscamente, después de un principio prudente, pues vivimos en una era de revelación y nada puede ya separarnos de la claridad que está en Jesucristo. Los amigos atentos sabrán que a lo largo de los años, los trabajadores de la Rosacruz han hablado siempre el mismo lenguaje, conservando siempre su punto de apoyo, es decir la gloria de la cruz. Sin embargo esta gloria es desconocida por la mayor parte de los hombres e incluso no es deseada por ellos. Proviene de una verdad que no puede ser aprendida intelectualmente, según el orden de esta naturaleza. Por ello esta verdad se aproxima a vosotros con siete sellos, siete velos, iluminada por el amor del Logos, caída por el sacrificio del Cristo en esta oscura tierra de ilusión como una semilla de trigo para estallar en una séptuple luz, en una séptuple alegría, en el renacimiento según el Espíritu Santo. Esta verdad, este camino directo hacia la Logia de Arriba no está nada escondido. Está Omnipresente. No está reservada a las Escuelas de los Misterios, y no se encuentra tampoco en las cajas fuertes de un iniciado. Está cerca de vosotros y en vosotros; ella os está destinada sin ninguna reticencia. La verdad no está en los mundos superiores, sino que está aquí. Habita en medio de este infierno, donde las armas brillan a la luz del sol y donde los fantasmas están rabiosos. Ella habita en medio de nuestra decadencia, y por esto se dice que el Cristo es nuestro espíritu planetario. Pues Dios ha amado tanto al mundo que le ha enviado a su Hijo Único, la sangre de Su corazón, para que todos los que le descubran ya no perezcan sino que alcancen la vida eterna.

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Se considera habitualmente que el Cristo desciende en nuestra tierra el veintiuno de septiembre para llegar el veinticinco de diciembre al nadir. Pero nosotros os decimos que este Príncipe Celeste os acompaña en cada respiración, en cada latido del corazón, desde el comienzo hasta el cumplimiento del mundo. Es Él el que protege vuestra salida y vuestra entrada. Por ello es nuestro espíritu planetario. Vosotros no podéis separaros de El: Es el juicio del Amor. Este juicio se encuentra en la locura de la cruz. Locura según los criterios de nuestro orden de naturaleza que la juzga imposible de reconocer y de realizar. Es vuestro conflicto. Es el trabajo. Aviva vuestra animosidad, aunque sepáis que deberíais ser nuestros amigos. En este juicio del amor que no confirma nuestro orden de naturaleza sino que lo agrede, se encuentra la puerta de la escuela de los misterios. Esto significa lucha, prueba, intenso combate; pero también purificación según los cuatro elementos de vuestra corporeidad. Comprenderlo bien, las pruebas del fuego, de la tierra, del aire y del agua en el camino de la iniciación y el hecho de pasar al guardián del umbral, conciernen a la esfera aérea de vuestro cuerpo mental, a la esfera ígnea de vuestro ser del deseo, a la esfera acuosa de vuestro vehículo etérico y a la esfera terrestre de vuestra materialidad. Estos cuatro elementos de vuestra personalidad, nacidos y recibidos en el pecado, este cuádruple soberano, este Herodes, asesina continuamente al elemento luz en vosotros, con el fin de que os despertéis en los vapores sulfurosos de Lucifer. Esta cuadruplicidad de la antigua naturaleza debe por tanto perecer, para renacer en otra naturaleza, en un estado vehicular cuádruple iluminado. La cruz de la muerte se vuelve cruz de la victoria en la gracia crística: vosotros entráis en Cristianópolis y descubrís que la escuela de los misterios no es una comunidad de estudio sino una comunidad de trabajo. Mientras que no hayáis tenido experiencias bajo las amenazas de muerte de Herodes, el soberano cuádruple, mientras que no hayáis querido llevar la cruz de Belén al Gólgota, no podréis entrar en la Iglesia triunfante. En Cristianópolis viven, según las palabras de Johann Valentín Andreae, cuatrocientos ciudadanos, en la paz y en la piedad. Las zanjas que rodean la ciudad están llenas de peces de manera que incluso en tiempos de paz, tienen su utilidad. En los campos, libres y por otra parte no utilizados, se encuentran animales salvajes, no para el placer, sino con fines utilitarios. La ciudad entera está dividida en tres partes: una está destinada al suministro de alimentación, otra a la enseñanza y al ejercicio y la ultima a las ceremonias. El resto de la isla sirve a la agricultura y a la industria. He aquí, en lenguaje velado, el programa de trabajo de la Iglesia triunfante. La nueva comunidad de trabajo nacida de las manos, de las cabezas y de los corazones de los hombres, en el campo de fuerza del nuevo orden de naturaleza.

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Cristianópolis cuenta con cuatrocientos habitantes, indicación cabalística de un estado completo mágico. Un sol nuevo se eleva en el horizonte, luz nueva que proviene de la fuerza crística nacida en los hombres, foco nuevo en la naturaleza de la muerte, en este mundo, pero no de este mundo. Es una ciudadela en medio del país enemigo, inatacable e inexpugnable, pues descansa en una fuerza de la cual vive, fuerza que ha vencido la muerte de la materia. Por ello se dice que la ciudad está rodeada de zanjas llenas de peces para que sus habitantes puedan vivir de esta plenitud tanto en tiempo de guerra como en tiempo de paz. Comprender el símbolo del pez según su significado evangélico, la plenitud que está en Jesús-Cristo nuestro Señor, la plenitud del circulo que rodea la ciudad de los misterios. En los campos libres, unos lugares están dispuestos para los animales salvajes. ¡Oh mudo estupor! ¿Qué tiene que hacer un jardín zoológico en Cristianópolis? ¿Se divierten los ciudadanos delante de las jaulas pestilentes de los monos y son seducidos por las deformidades y la suciedad de la fauna de la selva virgen? ¿Les interesa la espalda monstruosa de un hipopótamo revolcado hasta las orejas en el fango? ¿Quizá se trate de intereses y consideraciones económicas desconocidas? ¿O, nunca se sabe, de una cierta curiosidad de los habitantes de estas regiones, que querrían buscar ciertos secretos? ¿No es muy rentable extraer de nuestras ballenas un aceite que, según nuestros médicos, cura a los niños raquíticos? ¿Qué milagro escondido puede por tanto residir en los hipopótamos o en los indecentes monos? Os desengañaréis: La escuela de los misterios se vuelve por otras razones hacia los animales salvajes que buscan para devorar, pues esta naturaleza salvaje proviene de los elementos que degeneraron por intermedio de Lucifer y que por ello son malsanos. Un elemento representa una fuerza, y cuando este elemento se aproxima a otro elemento, con una polarización positiva o negativa, nace la vida. La ola de vida animal es victima de este acoplamiento y se revela en oposición a su misión divina, como malsana, malvada, como una vergonzosa deformidad, como una peste de naturaleza salvaje reproducida en millones de ejemplares. Sabéis que la humanidad está muy estrechamente ligada a la ola de vida animal. Hasta aquí la humanidad no lo ha comprendido más que de una manera lucrativa. Ella ha aprendido a explotar a la ola animal, y la ha exterminado cuando molestaba a sus objetivos. Pero la escuela de los misterios comprende la unión entre estas dos olas de vida de una manera muy diferente. Empujada por una intensa compasión, se vuelve hacia la fauna, con el fin de acudir en ayuda de las chispas divinas que se manifiestan en estas deformidades y horrores, para combatir en ellas el mal de los elementos. Este trabajo no se puede cumplir más que a partir de la forma de la misma revelación, no desde arriba, sino desde abajo. Por ejemplo, la

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desaparición de los monstruos de los tiempos remotos se atribuye únicamente al trabajo de una escuela de los misterios. Las entidades que antiguamente se expresaban así ya no pueden, habiéndose ligado la maldad de los elementos en este dominio. El taller general de los Hierofantes Crísticos esta dividido en tres partes: -una para procurar la alimentación. -una para la enseñanza y el ejercicio. -y una para las ceremonias. Es decir: -Una parte trabaja en la extracción y en la transformación de las fuerzas divinas cósmicas que deben servir de materia a la Gran Obra; -una parte enseña y estudia el correcto empleo de estas preciosas riquezas, -y una parte trabaja en la observación del gran campo de trabajo en sus diversos dominios para que la panacea, preparada y probada, pueda ser empleada de la justa manera para la curación del mundo y de la humanidad. Por esto el resto de la isla, el resto del campo de fuerza de la escuela de los misterios sirve, hasta en sus menores parcelas, a la agricultura y a la industria. Los arados trazan allí los surcos, las guadañas de los cosechadores brillan al sol y resuenan los golpes de martillo: todo un nuevo mundo se construye; el orden de la naturaleza divina. Disturbios y tensiones del Este o del Oeste no suscitan allí interés; allí no se participa ni del fascismo ni del comunismo. Sino que, en este mundo pero no de este mundo, se lleva una lucha muy particular, con gran coraje y perseverancia, por el mundo y la humanidad. Que aquel que quiera venir, venga rápidamente. Llamad y se os abrirá.

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