EL SELLO DE LA RENOVACIÓN

INTRODUCCIÓN

Ex Deo nascimur, In Jesu Morimur, Per Spiritum Sanctum Reviviscimus En el eterno camino en espiral de la vida, el hombre es enviado por Dios en su Creación, a fin de perfeccionarla. Podáis encontrar en este libro, El Sello de la Renovación, la Mano de Dios, que, en el Amor del Cristo, se tiende hacia sus hijos para que se eleven en su gloria divina y en la Fuerza de su Espíritu Santo. Nacido de Dios, Aniquilado en Jesús el Señor, Renacido por el Espíritu Santo.

Noviembre 1959

CATHAROSE DE PETRI

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I La Estrella de la esperanza y de la realización

Consideramos importante introducirles en los aspectos más internos de la Escuela Espiritual de la Rosacruz de Oro. Muchos de los alumnos son muy jóvenes todavía en el trabajo de la Escuela de la Joven Gnosis y para estos en especial sería ventajoso y necesario obtener una imagen del desarrollo de nuestra Escuela para que puedan apreciar su amplio fundamento. Ya funcionan los Talleres y los Focos que son necesarios en el Reino Gnóstico de Europa para poner en práctica el Grandioso Plan que es el fundamento de todas las cosas. La Escuela Espiritual de la Joven Gnosis es capaz de realizar la tarea que le fue confiada. Para poder comprender esto y las consecuencias incalculables que van unidas, les explicaremos lo que viene a continuación. Es necesario informarles, en primer lugar, que todas las Fraternidades que constituyen la Cadena Gnóstica Universal son Fraternidades dignas de este nombre, lo que quiere decir que en la época en que realizaron su misión evangélica, no solamente llevaron a cabo esta misión llamando y precediendo a los hombres hacia la Vida Liberadora, sino que al mismo tiempo podían llevar su cosecha entera al Orden de Liberación. Con este fin, cada unas de estas Fraternidades tuvo necesidad de un período más o menos de desarrollo, cosa que se comprenderá según los progresos de cada una. Mientras esta madurez no había sido alcanzada, era ayudada por la Fraternidad precedente, cuyo desarrollo, ni que decir tiene, se encontraba así frenado, ya que una Fraternidad no puede elevarse en un campo de trabajo superior hasta que la Fraternidad que le sigue pueda asumir plenamente el trabajo en la naturaleza de la muerte. Para esta continuación se necesita que la Fraternidad siguiente sea una quíntuple Fraternidad en sentido perfecto. Dicho en lenguaje místico, esta Fraternidad debe hacer lucir la estrella de Belén por encima de los sombríos países de la naturaleza de la muerte. ¿Cuál es entonces el significado práctico de una Quíntuple Fraternidad Gnóstica? 1º Debe poseer y debe poder hacer funcionar una institución para ponerse en contacto con el público que busca, y que, por consiguiente, sea capaz de pescar a los hombres del mar de la vida. Como usted sabe, nosotros poseemos tal institución en nuestra Sociedad Rosicruciana. 2º Debe tener a su disposición un instrumento con el que todos los que vienen a la Escuela puedan ser introducidos metódicamente en el conocimiento de la Salvación. La enseñanza debe ser dada de forma que también el alumno medio vea que no existe ninguna otra oportunidad de Salvación que la de entrar en el Camino de la Liberación por la rendición del yo. Nosotros poseemos tal instrumento en el Lectorium Rosicrucianum. 3º Debe poder disponer de un organismo que pueda llevar a la rendición del yo, la abolición del ego, a los que lo quieren realmente y lo demuestran, lo que les permite participar realmente en la denominada vida interior por el nacimiento del Alma. Nosotros poseemos tal organismo: es la Escuela de Conciencia Superior, donde cada uno puede festejar en tres años esta maravillosa y magnífica victoria. 4º La Fraternidad debe tener a su servicio un grupo de servidores y servidoras selectos, que actúe de manera gnóstico-mágica en los procesos de circulación necesarios con nuevos fluidos vitales, dando así al Cuerpo Viviente las fuerzas necesarias para vivir realmente. Nosotros poseemos esta Comunidad Sacerdotal en nuestra Ekklesia, que diariamente cumple esta magnífica misión. 5º También tiene que haber un organismo que funcione en el Nuevo Campo Astral del Reino

Gnóstico, además de en otros lugares, para restablecer la Vida Liberadora del Reino de las almas y hacer entrar en él a todos los hermanos y hermanas que son dignos de ello. O dicho en lenguaje del Evangelio Gnóstico de la Pistis Sofía, debe existir un treceavo eón perfectamente constituido. La Joven Fraternidad dispone de tal organismo: es su Comunidad de la Cabeza de Oro. Así vemos que la Joven Gnosis ha alcanzado en la actualidad la madurez, liberando a la Fraternidad precedente de más de una preocupación. A partir de ese momento, la Estrella de Belén brilla de nuevo sobre todos los países de Europa, dónde la aurora gnóstica ha aparecido. ¡La Estrella de la Esperanza y de la Realización! Ya que existe desde hace poco una nueva Escuela Espiritual Gnóstica completa, un nuevo grupo de Perfectos se prepara para cumplir con su tarea de la cabeza, del corazón y de las manos a través de los países de las tinieblas. De este modo la Joven Fraternidad Gnóstica se ha convertido en una Escuela de los Misterios, respondiendo a su vocación original, y su valor equivale al de cada una de las fraternidades precedentes de la Cadena Universal. Esto es, en verdad, una justa razón para elevar nuestras voces llenas de agradecimiento, de adoración y de alegría, por haber podido llevar a buen fin nuestra tarea tras largos y angustiosos años. ¡Pero todavía hay mucho más! Cuando una Quíntuple Fraternidad Gnóstica cumple verdaderamente su misión, ella tiene la libertad de llevar a la Morada del Padre a todos los que vienen a ella. Este es uno de los aspectos del denominado "Reino de los mil años". Un reino de mil años es período durante el cual una Fraternidad protegida por los tres rayos principales del Espíritu Séptuple no puede experimentar, en el transcurso de su trabajo, ninguna dificultad proveniente de cualquier actividad que se presenta en la naturaleza de la muerte para perturbar y destruir la cosecha de los Hijos de Dios. Nosotros esperamos que puedan percibir estas cosas o sentirlas un poco para que puedan entender la importancia de la época en la cual hemos entrado. Cuando una Fraternidad Gnóstica consigue construir el edificio de su ciudadela en país enemigo, se la da fuerza para permitirle limitar temporalmente el radio de acción de la antigua serpiente, para que pueda cumplir su misión sin ser molestada. Un período de este género tiene incalculables consecuencia. ¿Ve usted con nosotros que ha sido establecido un pasaje, una vía protegida y segura, un camino de abajo hacia arriba, de arriba hacia abajo? Y esto quiere decir entre otras cosas que numerosos prisioneros y esclavos de la esfera reflectora y los que cautivos de su estado de ser no han podido proseguir su desarrollo porque su microcosmos no puede ser vaciado, que todos tienen ahora la posibilidad de participar en la Vida Liberadora. Hay un ejemplo millares de almas no liberadas todavía que, en el transcurso de los siete últimos siglos, después de que la Fraternidad precedente tuvo que retirarse de la esfera de la materia, fueron matados por el testimonio de Jesús y la Palabra de Dios; hombres que negaron en aquel entonces a la Bestia de la dialéctica y a sus representaciones eónicas fantasmagóricas, y que así, puros de pecado mortal, rindieron un gran servicio a la

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humanidad; hermanos y hermanas valerosos que, a pesar de su muerte heroica, no pudieron entrar en el mundo del estado del alma viva porque no poseían la señal de la Liberación, el sello del Alma Nueva. Su sacrificio por el mundo y la humanidad y su amor infinito por todos los que debieron sufrir amargamente en la naturaleza de la muerte fueron tan grandes, que no pudieron ser vaciados microcósmicamente y no pudieron recorrer por ello el camino de los otros mortales. Estos seres permanecen en un plano que se podría calificar de limítrofe entre el sexto y el séptimo plano cósmico. Muchos de ellos, los que pudieron ser tomados un poco en consideración, fueron liberados ya por la Fraternidad precedente y admitidos en la Vida Liberadora. Los otros no obstante, tuvieron que esperar, porque las condiciones en la esfera de la materia no permitieron que estos microcosmos se reencarnasen, ya que su potencial de fuerza les habría ocasionado de nuevo un sufrimiento muy profundo e inmerecido. Por esto, estas almas tuvieron que esperar a que fuesen creadas las condiciones propicias, condiciones realizadas por la Joven Fraternidad Gnóstica. Ahora pueden descender en el tiempo y entrar en la Morada del Padre siguiendo el rápido y sublime Camino de la Iniciación Gnóstica. Es evidente que el Grupo que puebla el Cuerpo Viviente, y continuará poblándolo en un futuro próximo, dará nacimiento a generaciones de valor extraordinario. En el Grupo de la Joven Gnosis nacerán durante los diez y veinte próximos años, hombres que demostrarán tempranamente una orientación positiva y unas posibilidades marcadas. Estos seres jóvenes todavía, harán avergonzarse a los mayores, pero les enmudecerán de alegría ante el impulso que ellos darán al Grupo y los progresos que ocasionarán. Por esto no debemos inquietarnos más en cuanto al futuro de la Escuela. La peregrinación a la Nueva Jerusalén será emprendida y llevada a buen fin por un grupo lleno de jubilo, cada vez mayor y más fuerte. Durante mucho tiempo se demostrará la Bendición de la Gnosis.

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II El Espíritu y el Espíritu Santo

Evangelio de Juan capítulo 1, versículos 32, 33 y 34: «También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu descender del cielo como una paloma y pararse sobre él. Yo no le conocía, pero El que me ha enviado a bautizar con agua, Aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo, y yo le vi y rindo testimonio de que él es el Hijo de Dios.»

Notarán que en este texto se hace una distinción entre Espíritu y Espíritu Santo. El Espíritu se convierte en Espíritu Santo cuando puede descender sobre un hombre y puede permanecer en él. Este es un hecho extremadamente extraordinario e instructivo, y la Doctrina Universal moderna lo ratifica. El Espíritu es la esencia de la Gnosis, la esencia del Reino Inmutable, la energía de la Vida Nueva. Hay un abismo profundo aparecido por la pureza y la inmensa diferencia en el grado vibratorio entre el Espíritu Divino y el principio de la conciencia del que vivimos en tanto que hombres dialécticos. La esencia de la Vida original puede ser entregada a un hombre cuando este libera en su interior, de forma profunda y estructural, el camino en su microcosmos a través de una orientación perfecta hacia el objetivo único: servir incondicionalmente a la humanidad en su servicio a la Gnosis. Entonces desciende en él el Espíritu, y este Espíritu se vuelve Espíritu Santo, Espíritu Santificante y Curador. Ustedes saben lo que entendemos por "rendición del yo". Mientras quede en la auto-rendición tan siquiera una ligera huella de alegría y satisfacción personales, de que el "yo"quiera dejar su charco de lágrimas para ir hacia la Eterna Patria, el Espíritu no podrá comunicarse con nosotros, puesto que esto sería un estado más refinado de egocentrismo y significaría una sujeción a la tierra. No, el Espíritu del Reino de Dios sólo puede revelarse en nosotros cuando manifestamos nuestra auto-rendición sirviendo de manera perfecta a la humanidad. Y en este servicio no deben haber ninguna satisfacción personal. Así lo dice nuestro canto de Templo 73: «Señor, te entrego las alegrías, incluso la alegría de servir.» El "yo" tampoco debe quedarse en el servicio. El servidor debe ofrecerse en holocausto para la multitud, incluso para los adversarios, en un estado de no-yo absoluto. Este estado, libre de satisfacción personal, le inmuniza igualmente contra el sufrimiento que es su consecuencia.

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Entonces el Espíritu se convertirá en Espíritu Santo. El Espíritu Santificante estará permanentemente en el alumno. Y este Espíritu será un Espíritu curador perfecto. Este servicio impersonal a la humanidad estará orientado hacia las leyes de la Vida Liberadora, y es generado por ellas. Es tan completamente impersonal que excluye la alegría al igual que la tristeza, la auto-satisfacción o el sufrimiento. La Manifestación del Espíritu tiene lugar con mucha frecuencia con la ayuda para llegar a la verdadera Vida Divina. Pero esta ayuda sólo podrá ser liberadora en sentido absoluto cuando el Servicio a la Gnosis se transforma en un servicio a la humanidad se transforma en un servicio a la Gnosis: ¡Entonces hay cosechadores!

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III El Verbo de la Alianza Gnóstica

En el capítulo 8 del Evangelio de Juan, versículo 51 aparecen las siguientes palabras: «En verdad, en verdad, os digo, si alguno guarda mi palabra, no verá la muerte.» Deseamos aconsejarles ahora que comprendan estas palabras de Jesús el Señor de una manera diferente de la usual. Evidentemente, se puede traducir: "Jesús el Señor designa de esta manera la Enseñanza Universal que El anuncia; El se refiere a la Manifestación Divina que aporta. El aplica esta Enseñanza Universal, la sigue con un comportamiento de vida positivo, y entra así en la vida renovadora, vencerá a la muerte. Esto, naturalmente es correcto y seguramente usted lo ha interpretado de esta manera. No obstante, si asocia este versículo 51 al prólogo del Evangelio de Juan, esta asociación le lleva a un plano muy distinto de compresión. En este prólogo se dice: "Al principio era la Palabra". Aquí no se habla de la difusión de una Enseñanza Universal. La Palabra debemos comprenderla aquí como sinónimo de Fuerza. Al principio era la Fuerza Divina. Esta Fuerza Divina era y es Dios. Sobre esta base relean el texto precitado: "En verdad os digo, si alguien guarda "la Palabra", la acepta, la oye, la siente y reacciona a ella, nunca verá la muerte". La Palabra es, pues, una Fuerza, un Sonido, una intensa y poderosa vibración electromagnética. La Palabra es la Consonancia del Espíritu Santo Séptuple. Hay siete corrientes de Fuerza Divina, y en su concordancia emiten la Palabra, la manifestación de la energía divina. Cada uno de los siete rayos divinos pueden manifestarse perfectamente porque cada rayo tiene siete subdivisiones. Por consiguiente, pueden imaginarse fácilmente que se trata de siete veces siete rayos, o sea, cuarenta y nueve rayos. Estos cuarenta y nueve rayos constituyen conjuntamente la Palabra Única de Dios. Cuando los alumnos penetran en el Templo de Haarlem ven encima del lugar del Servicio este grandioso símbolo de la Palabra Única, concretizada en una Estrella de cuarenta y nueve rayos. Se podría preguntar: ¿No se puede dar a este símbolo magnífico otra significación? ¿No se puede dar al prólogo del Evangelio de Juan otra explicación también exacta? ¿No se puede decir, por ejemplo, con la misma certeza: "Al principio era el Amor"? Ciertamente, el Amor de Dios estaba también al principio. Sin embargo, para que el Amor Divino pueda revelarse, la Palabra debe ser pronunciada. Es percibida la consonancia de todos los rayos y el sonido es producido. El Sonido, la Palabra, es la fuerza más poderosa de todo el Universo. Por esto el Espíritu Santo penetra tan poderosamente en el destino de los seres humanos y de las cosas, ya que el

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Espíritu Santo es siempre el Séptimo Rayo. Y cuando se manifiesta el Séptimo Rayo, la lira de siete cuerdas vibra continuamente, y la Palabra Divina es percibida. Es grandioso reflexionar sobre esto y comprender que la realización de Dios se efectúa por el Sonido, la Fuerza más poderosa del Universo. Sin embargo, esta no es la razón determinante de nuestro planteamiento. Lo que nosotros queríamos hacer comprender ante todo, es que en lo que concierne al Cuerpo Viviente de la Escuela se ha realizado el día de Pentecostés. La Luz y la Fuerza del séptimo Rayo se vierten en le Cuerpo Viviente de la Joven Gnosis, donde la Palabra del comienzo ha sido pronunciada. A la luz de lo antedicho, escuchen las palabras de Jesús el Señor: "Si alguien guarda mi palabra, no verá nunca la muerte". Pablo dice en Corintios 1, capítulo 15: "El último enemigo que será destruido es la muerte". Este último enemigo es vencido por la Fuerza del Espíritu Séptuple, por la Fuerza de la Palabra. La Palabra Viviente, esta Fuerza extraordinaria, actúa en estos momentos en el Cuerpo Viviente de la Escuela, y con esto se nos da a todos la posibilidad de destruir al enemigo. Sería necesario profundizar en este punto, pues puede ser que haya alguien que tome todo esto al pie de la letra, y lo interprete en el sentido de inmortalidad en la materia. No se trata en absoluto de que se pueda conservar indefinidamente el cuerpo físico nacido de la naturaleza, y substraerlo de la muerte. En el transcurso de los siglos se ha buscado una solución de este género y se han hecho toda clase de experimentos para obtenerlo. Pero el resultado de estos intentos fue invariablemente negativo, y de hecho muy triste. Por esto deseamos hacerles la pregunta: ¿Qué es en realidad la muerte? ¿Se han planteado alguna vez esta pregunta? Cuando se la hagan, tienen que distinguir claramente ciertos valores. Decir que existe la muerte, es admitir que hay "vida". ¿Puede ser considerada como "vida" la vida del hombre-animal? a la noción "vida" se le pueden dar diversas significaciones. Se puede sustituir la palabra "vivir" por ejemplo "existir". El hombre según la naturaleza existe en efecto. Y la muerte es simplemente la supresión de esta existencia. La Enseñanza Universal, no obstante, relaciona con la noción "vida" otra significación más elevada y profunda. En consecuencia, si nuestra visión de la "vida" cambia, también cambiará la de la muerte. Antes de ir más adelante queremos dejar a un lado los conceptos biológicos sobre la vida y la muerte y reflexionar sobre la verdadera "vida". En el microcosmos yace el plan de una vida humana divina verdaderamente perfecta. La Enseñanza Universal habla de una vida séptuple totalmente en concordancia con el Espíritu Séptuple. Especificando más se habla de la "trinidad superior" y de la "cuadruplicidad inferior", de los imperecedero y de lo perecedero. La trinidad superior, el aspecto imperecedero, es denominado en la Enseñanza Universal: Espíritu (Poimandres), alma-Espíritu, y Conciencia Racional Superior, que se eleva por

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encima de la naturaleza. La cuadriplicidad inferior está compuesta aquí del cuerpo cuádruple que el Hombre Superior emplea para expresarse y demostrarse. La Enseñanza Universal habla, en cuanto a este cuádruple estado vehicular, de "perecedero", porque al transfigurarse, el cuerpo se modifica sin cesar, siguiendo minuciosamente las fluctuaciones del Espíritu. Por el contrario, nuestra vida perecedera, es decir, nuestra vida dialéctica, es perecerá en el sentido de una muerte absoluta, de un aniquilamiento total después de la vida. La vida perecedera proviene de cierto prana de vida que se comunica a la semilla humana y del que se explica el nacimiento y desarrollo de una personalidad. Nosotros intentamos hacerle ver claramente que la pretendida vida humana no es más que una forma de reacción en cadena de nuestro cuerpo cuádruple, que está sometido a la muerte. En ella no hay nada y no habrá nunca nada de la "Trinidad Superior". Esta es la razón por la cual Hermes habla de la humanidad manifestada sobre la tierra como de un género animal, lo que es en efecto el caso. ¿Dónde está entonces la Trinidad Superior en la existencia de nuestro microcosmos: Espíritu, Alma-Espíritu y Conciencia Racional Superior? Pues bien, ella no se manifiesta en nuestro microcosmos, su presencia en él es sólo potencial. Está como "muerta", y mientras no sea llamada a la vida no se puede hablar de una vida verdaderamente humana. Por esto el cuerpo cuádruple avanza en una reacción en cadena desenfrenada, y se imagina vivir, mientras que la Trinidad Superior está prisionera en su muerte. ¡Y esta es la muerte que hay que vencer! Esta muerte es el último enemigo; en verdad, el enemigo único y fundamental. ¿Ve ahora el terrible drama que se efectúa en la naturaleza de la muerte? Esta reacción en cadena. ocasionada por la pasión de procreación de la cuadruplicidad inferior, hace que la apariencia de vida humana se transforme inevitable e irresistiblemente en una muerte absoluta. Y a esto se añade los esfuerzos continuos por arrastrar hacia abajo, por reducir a la Trinidad Superior-Espíritu, Alma-Espíritu y Conciencia Racional Superior que no pertenece a esta naturaleza- para impulsarle así a la vida y conferir a la dialéctica un estatuto eterno. Ahora bien, ¿qué exige la Gnosis de nosotros? La cuadruplicidad inferior tiene que sacrificarse en autorendición a la Trinidad Superior. Esta se despertará entonces, y la cuadruplicidad inferior será sometida a un proceso de transmutación y de transfiguración. Se elevará en el Hombre verdadero, y juntos despertarán a la vida al Hombre divino original del principio. Esta es una manera de obrar diametralmente opuesta a la anterior. El Espíritu Santo del Cuerpo Viviente nos capacita para ello, o sea, para vencer a la muerte más fundamental que existe, la muerte en vida del Elemento Superior en el microcosmos. Quien llega a vencer esta muerte se despide irrevocable de la muerte inferior de la naturaleza.

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IV El único camino para la Vida

Leemos en el Evangelio de Juan, capítulo 10, versículos 1 al 18: "En verdad, en verdad os digo: El que no entra por el redil de las ovejas, sino que sube por otra, ése es un ladrón y salteador. Más el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; a sus ovejas llama por su nombre y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas sus ovejas, va delante de ellas, y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños." Jesús les dijo esta parábola, pero ellos no entendieron que era lo que decía. Volvió, pues, Jesús a decirles:" En verdad, en verdad, os digo, yo soy la puerta del redil de las ovejas. Todos los que antes de mi vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, saldrá y hallará pastos. El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tenga vida por las ovejas; ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye porque es asalariado y no le importa las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mí, así como el Padre me conoce y conozco al Padre; y doy mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil, aquéllas también debe atraer y oirán mi voz; y habrá un sólo rebaño y un sólo pastor. Mi Padre me ama porque doy mi vida, para volverla a tomar; nadie me la quita si no que yo mismo la doy, tengo para darla, y poder para volverla a tomar: Tal mandamiento recibí de mi Padre". En el capítulo 9 de su Evangelio, versículos 1 al 7, Juan cuenta la curación de un ciego de nacimiento sumergido en el agua del estanque de Siloé. El agua origina un campo astral muy excepcional, el de la Plenitud Gnóstica, gracias al cual el hombre puede ser salvado de las tinieblas de este mundo. Siloé significa literalmente "excepcional", y esta significación confirma la autenticidad del mensaje de la Escuela Espiritual de la Joven Gnosis que se siente fuerte respecto al Evangelio que ella aporta. Toda la filosofía de la redención se encuentra confirmada sin interrupción por la Doctrina Universal, por los Evangelios y también por numerosas maneras más. Todos nosotros , en virtud de nuestro nacimiento natural, somos ciegos de nacimiento, lo que quiere decir que nuestro estado de vida, nuestro estado de ser, excluye absolutamente la verdadera percepción. No obstante, quien consciente, con comprensión y practicando el único comportamiento de vida justo, se lava en el estanque de Siloé, entra en la Luz de la Liberación, recorre el Camino y entra en el redil. El redil es el campo de Vida que se abre a nosotros cuando podemos revestirnos con el manto maravillosa del nuevo poder del pensamiento. Entonces y solamente entonces, el hombre se vuelve consciente del nuevo campo de Vida, del 6º plano cósmico. Entra completamente en

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este nuevo campo de Vida, el nuevo estado de ser, que es conservado para todos, al cual se nos invita a entrar y para el cual somos elegidos. Así pues, no hay más que un sólo camino que conduce al redil: el Camino de cruz-crístico, que libera en nosotros el Fuego Gnóstico, la luz de Oro de donde puede correr el elixir de oro, del cerebelo a la pineal, y con su formidable resultado en los talama optici. Ustedes saben probablemente que los talama optici son los grupos de células a las que llegan las ramificaciones de la pineal. De quien no recorre el Camino y no abre esta Puerta sino que se introduce por otra parte, se dice que un ladrón y un asesino. El se apropia de fuerzas sobre humanas, que por su indignidad no puede dirigir ni dominar, y por lo cual será el asesino de numerosos órganos y numerosas posibilidades de su tan complejo microcosmos. Existen diversos métodos ocultos que capacitan al hombre para subir "por otra parte" a la zona cerebral de la pineal, y que permiten obtener cierto poder nuevo. Pero repetimos con insistencia que esto no puede conducir más que a una catástrofe. Porque es absolutamente imposible que un hombre que ha adquirido ilegítimamente un poder tan grandioso pueda mantener el control sobre lo que el mismo ha desencadenado. Cada uno de nosotros comprenderá que un poder de este género sólo puede ser beneficioso para quienes han franqueado la puerta del renacimiento del Alma. ya que entonces y solamente entonces, existen suficientes garantías para un justo empleo de los dones divinos; sólo entonces puede ser horadado la fuente del Espíritu Séptuple en la pineal. El hombre dialéctico que quiere así lo dones de Dios basándose en su estado natural, es una criatura a la que hay que comparecer. El fuego que se desencadena en él es un fuego impío. Comprenda que no puede ser un buen pastor. Es evidente que muchos de los que escuchan estas cosas, no podrán ni querrán comprender mientras que otros se enojarán mucho. Cuando Jesús el Señor habla de ello, los mercenarios entran en ira. Por esto debemos advertirles seriamente. No sólo los métodos ocultos, también diversos comportamientos falsos, abren el fuego impío de la parte del cerebro regido por la pineal. Cuando esto sucede ese evidente que los talama optici expanden en la totalidad del sistema microcósmico un manto impío, una atmósfera funesta. Quien está a este estado se destruye así mismo por completo; es su propio ladrón y asesino. Les ha sido explicado ya que la actividad de la zona cerebral de la pineal, en su estado dialéctico, es puramente negativa mientras el Alma no ha nacido, y hasta que hayan sido colocados los siete "pesos" en su sitio. Por consiguiente, quien por medio artificial de especie oculta excita parte del cerebro regido por la pineal a un trabajo positivo, pero la fuerza empleada es de naturaleza únicamente egocéntrica, éste comete un crimen con consecuencias profundas. Tales personas dañan hasta tal punto su sistema que están prácticamente perdidas para el proceso transfigurístico en este estado de vida.

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Un resultado secundario espantoso para estas entidades, es que las partes de la personalidad que no desaparecen inmediatamente con la muerte, continuaran existiendo durante mucho tiempo en el más allá y sus planos. Se han creado en sí mismas una apariencia de eternidad. Pertenecen a los grupos que menciona la Pistis-Sophia en su Evangelio Gnóstico-, que retienen y frenan con todos los medios posibles el proceso de la pistis-sophia. Su apariencia de eternidad depende, en efectos, de una explotación científicamente ejercitada sobre los habitantes de la esfera de la materia, tal como alumno de la Escuela Espiritual Gnóstica debería saber. Por esto, cuando no se quiere recorrer el Camino, es preferible dejar la pineal en su estado negativo, en lugar de entrar por otra parte en el redil y convertirse así en un ladrón y un asesino para sí y los demás. Pueda nuestra más sincera plegaria ser que entremos por la Puerta única en el redil, afín de que seamos encontrado Buenos Pastores.

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V El discernimiento, primer escalón en el camino

Leemos en el Evangelio de Juan, capítulo 14, versículos 1 al 11: "Espero no se turbe vuestro corazón, creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; así no fuera, yo os lo hubiera dicho; Voy pues, a preparar un lugar para vosotros. Si me fuere y os prepararé lugar, vendré otra vez, y os tomaré en mí mismo, para que donde estoy, vosotros también estéis, y sabéis a dónde debo ir, y sabéis el camino. Le dijo Tomás: Señor no sabemos a dónde vas, ¿cómo pues podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino y la verdad, y la vida, y nadie viene al Padre sino por mí. Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. Felipe le dijo: Señor muéstranos al Padre y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre ¿cómo pues, dices tú: Muéstranos al Padre? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre en mí?. Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras". El discernimiento es el primer escalón de la quíntuple Gnosis Universal. Para progresar en el camino de la Salvación, el discernimiento es indispensable. Sin embargo, es un hecho que este discernimiento falta frecuentemente en muchos alumnos de una fase preparatoria gnóstica. Esta situación puede llamarse clásica, y el trabajo gnóstico, en el transcurso de sus intentos de salvación de los hombres, tropezó con esta misma dificultad en el pasado. Encontramos la prueba en el texto del Evangelio de Juan, en el Jesús dijo a sus discípulos: "Vosotros sabéis a donde voy, y vosotros conocéis el camino". Nosotros también conocemos este camino; numerosos hermanos y hermanas, cada uno según su estado de ser, viven este único Camino dándonos su ejemplo. En la época de que habla el Evangelio de Juan, el Camino de la Salvación era igualmente vivido públicamente, los discípulos fueron instruidos de todas las maneras posibles y todos eran llevados por la Luz Gnóstica del Campo Paternal. Y no obstante hubo quienes respondieron a la palabra de Jesús: "Vosotros sabéis a dónde voy" como Tomás: "Señor, nosotros no sabemos a donde vas". Y esta monstruosidad a continuación:"¿Cómo podemos conocer el camino?". El nombre Tomás implica la idea de una cosa doble y dividida. Si ustedes saben esto, entonces comprenden esta situación. Tomás es el tipo de hombre que oscila siempre entre dos pensamientos; es el que mantiene dos luces encendidas: la luz de la naturaleza ordinaria y la Luz, el resplandor de la Gnosis. Quien no puede decidirse, quien no llega a tomar una decisión definitiva con respecto a los

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problemas de la vida, descubrirá, de vez en cuando, los momentos importantes de su existencia, que la Luz Gnóstica, que el resplandor del alma, se retira más o menos. Esta Luz se apaga y sólo quedará visible la luz natural. Y guiado por esta luz terrestre, no se puede comprender las intenciones de la Gnosis ni hacer madurar el verdadero discernimiento. Y entonces el discernimiento ya no es una puerta abierta ante nosotros; entonces tenemos oídos que no pueden oír. Y quien no llega a actuar como debería, porque es el juguete de estas trágicas circunstancias, sólo puede ser ayudado por las palabras de Jesús el Señor: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, "Nadie viene al Padre sino por mí". Estas palabras atraen la atención sobre el alma y sus formidables posibilidades. Aquí Jesús insiste diciendo: "Si vosotros me conocieseis, también conocerías a mi Padre," ya que allí donde el alma irradia, allí donde el alma persevera, allí se manifiesta incontestablemente el Espíritu, el Padre. Pero para el alma que no puede perseverar a causa de sus estado dividido, la enseñanza no puede ser repita y se encontrará situada ante realidades nítidas y desnudas. Jesús el Señor es el maravilloso símbolo de la Luz Gnóstica tal como se manifiesta en el Alma Nueva. Esta Luz ha descendido en muchas entidades de la tierra. Igualmente puede manifestarse en nosotros. Y esta Luz es el Camino y la Verdad; ella abre a la verdadera Vida. No hay otro método en esta Luz reside toda la Verdad; y el que ve esta Luz y prueba la Verdad debe vivir de ella. El que vive de la Luz Gnóstica llega al Padre. Por consiguiente, si ustedes dicen sin cesar, " Mi camino es difícil, mi desarrollo se cumple muy lentamente, hay tantos obstáculos en el camino", nosotros les respondemos: "Ustedes nunca han cambiado verdaderamente los intereses de su vida". Allí donde el Alma Nueva luce, donde el resplandor del alma se extiende, se manifiestan el Camino, la Verdad y la Vida. Por esto es una certeza absoluta que "nadie va al Padre más que por la Luz Gnóstica manifestada". Un alma-Tomás, una alma dividida que no puede deshacerse de su dualidad, no puede llegar a una convicción concreta. Se queda en la duda agitada sin cesar entre ideas opuestas y se queda en tanto que hambriento, pobretón y desdichado que se agota y no puede liberarse de su pobreza imaginaria. Pero cuando el alma-Tomás se entrega a la Luz Universal que se manifiesta en él, el alma supera su dualidad; penetra en el camino, en la Verdad y en la Vida. El alma que se esfuerza por ir hacia la libertad, encuentra otra dificultad que tiene que vencer. Dificultad personificada por Felipe en su diálogo con Jesús. Para comprenderla analicemos primero la figura de Felipe. A Felipe se le puede designar con el hombre que vive en las nubes; el hombre que se complace en ideales y castillos imaginados, y que por esto niega la realidad. El hombre que en un momento dado puede ver lo inmediato, pierde la pista y se separa totalmente de la realidad perfecta. Es el hombre que está entrando de forma tan ideal en un nuevo estado de vida que olvida y niega el camino situado entre la naturaleza dialéctica y la vida nueva. El habla del camino...sin cumplirlo. Cuando dicho hombre llega al acto, éste es realizado generalmente olvidándose de su prójimo. Felipe puede hablar de la vida nueva de manera muy interesante, puede mostrarles castillos en el aire como por encanto y es un artista, pero un artista del cual se dice que cultiva el arte por el arte como ocurre muchas veces en este mundo. Nos da

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impresiones de belleza pero no realiza esta belleza en su propio estado de vida..Por el contrario un artista es aquél que por la Gracia de Dios está orientado sin tregua hacia la felicidad eterna, hacia el Camino, la Verdad y la Vida. Felipe es el hombre que un momento dado, no sabe ya que hay un Camino, una Verdad y una Vida; que no sabe ya que hay un camino que recorrer y un comportamiento de vida que cumplir, está fuertemente sorprendido, disgustado de que las situaciones le rebasen, las cuales no llega a dominar; se irrita al ser confrontado con el abismo a sus pies. Por esto por defenderse a sí mismo, desembocará rápidamente en la negación. Piensen en un árbol majestuosamente coronado por una cúpula frondosa. Extiende a lo lejos sus ramas y su gloria. ¿Cómo ha llegado a ser lo que es ? Gracias a la fuerza poderosa que estaba en potencia en la semilla. Entonces es justo decir que el árbol es la prueba directa de esta fuerza. Vamos a decir ahora: ¿Muéstranos la fuerza? No, no lo decimos porque sería una gran estupidez. Hay una radiación-Jesús, hay una energía, una fuerza del alma nueva. Muchos la poseen y nosotros podemos poseerla también. La fuerza de radiación gnóstica y el resplandor del alma pueden activarse en nosotros. El resplandor del Alma ha actuado a través de los siglos y ha realizado muchos milagros. Ha manifestado, por ejemplo, la Escuela Espiritual Moderna, esta Escuela ha avanzado en pocos años de fuerza en fuerza y de magnificencia en magnificencia. Diríamos ahora: "Muéstranos la Fuerza". No, lo decimos pues esto sería prueba de una insensibilidad y de una incomprensión imperdonables. Pero el hombre-Felipe en la Escuela Espiritual Moderna negará la prueba, porque estando sin cesar en las nubes, busca la prueba en las nubes, en lo abstracto. Niega lo concreto, lo cercano, está aparentemente ciego. Así pierde su comprensión de las circunstancias y los indispensables progresos de las cosas, vive como un borracho que vive su santidad en su embriaguez y que se conduce incorrectamente en su comportamiento de vida escupiendo en la cara a su creador. También nosotros les hablamos del nuevo campo de vida. Les confrontamos con la maravilla del misterio del espíritu, pero al mismo tiempo nos encontramos unos a otros en nuestra propia realidad. Nos decimos mutuamente: " Vamos juntos hacia el mismo objetivo, en la Fuerza que nos es ofrecida, en la Fuerza que nos es demostrada, en Jesús que se ha manifestado en nosotros".¡ Y por ello: venzan en ustedes tanto a Tomás como a Felipe. Abandonando, desde ahora la dualidad y los sueños en las nubes demuestren un comportamiento de vida nuevo y positivo. Actúen de forma destructora con respecto a sí mismo. Sigan los preceptos de una moral y una ética elevadas. Ejerciten así el Arte Real de la construcción poniendo los pies sólidamente sobre el Santo Tapiz.

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VI Judas, el prototipo del humanitarista

Leemos en el extracto del Evangelio de Juan, versículos 16 al 20 del capítulo 14: «En cuanto a mí, yo rogaré al Padre, y os dará al Consolador para que esté con vosotros eternamente; es el Espíritu de verdad, el cual el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le reconoce, pero vosotros le conoceréis porque morará con vosotros y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos, vendré a vosotros. Todavía un poco de tiempo, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis. En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.» En el capítulo precedente hemos descrito dos problemas en lo que concierne al aprendizaje gnóstico, como nos presenta el Evangelio de Juan en las figuras de Tomás y Felipe. Examinemos ahora un tercer problema del hombre que encontramos en la práctica de este aprendizaje en la figura de Judas que poseemos en el capítulo 14 del Evangelio de Juan, cual inmenso tesoro de sabiduría gnóstica. Se dice que éste no es el Judas Iscariote que traiciono a Jesús, sino el otro Judas del Evangelio. Es el prototipo del humanitarista extremado; es el hombre que quiere estrechar contra su corazón a la humanidad entera, el hombre que quiere demostrar a cada uno su amistad redentora y activa. Este hombre, bajo aspectos de cualidades magníficas, crea un problema profundo desde el punto de vista gnóstico. Para comprenderlo debemos analizar el texto bíblico citado. Jesús el Señor dice a la falange íntima de sus discípulos: "Yo no o dejaré huérfanos, volveré a vosotros dentro de poco y el mundo ya no me verá, pero vosotros, sí me veréis: puesto que yo vivo, también vosotros viviréis". Y entonces viene la pregunta: ¿Por qué tú te harás conocer a nosotros y no al mundo? Ven ustedes aquí reside el problema. El hombre con el complejo humanitario quiere exceder a la Gnosis en su práctica de amor científica. Nosotros le hemos descrito sobre el hombre con alma dividida y sobre el hombre que vive en las nubes. Y aquí tienen ahora al salvador de los hombres, que se vuelve el destructor de los hombres y por ello su mayor enemigo y uno de los mayores factores que obran en contra del Santo Trabajo. Vamos a tratar de explicarles de dónde procede este problema. Si sacamos un pez del agua para dejarlo en la tierra, lo matamos porque el animal es alejado de su elemento de vida natural. Si usted coloca a un hombre en la esfera de vida de la Gnosis tiene que considerar antes sino lo ha sacado de su elemento vital natural. ¿Cómo saberlo? Determinando la señal que caracteriza a este hombre. Dicha señal debe responder a algunas condiciones. 1º Es necesario que la esfera de vida dialéctica se haya convertido para este hombre en una prisión asfixiante. 2º Es necesario que un elemento de búsqueda positivo y nuevo hable en él claramente.

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3º Dicho hombre debe vivir ya espontáneamente "como si fuera de una nueva naturaleza" según leyes nuevas. El debe hacer tentativas quizás aún ridículas, por recorrer un camino nuevo. Si esta señal está ausente, dicho hombre no es apto para el campo gnóstico, o por lo menos no es apto todavía. El que no hace caso de estas reglas, causa siempre un gran daño al hombre que no posee la señal. Imaginen por un momento que su intervención haga entrar demasiado pronto a cierta persona en la Escuela Espiritual. Es casi seguro que no puede mantenerse en ella, que entra en conflicto con la Escuela y que debe ser alejada del campo de trabajo. Partiendo a menudo con gran odio. La consecuencia es que por su indudable experiencia amarga, se perderá para siempre el órgano de búsqueda normal de este hombre, y a causa de esta experiencia no querrá entrar más en la Escuela. Con otras, el alumno que actúa así con dichas consecuencias, ha matado un alma. Ahora debemos decir que más de un trabajador de la escuela, empujado por su complejo humanitario y con las mejores intenciones, es culpable de más de un crimen del alma de este género. Es así de sencillo como lo dice Juan en el capítulo 14: "El que me ama cumple mi palabra, y mi Padre le amará y nosotros vendremos hacia el y haremos morada en él. El que no me ama tampoco cumple mis mandamientos." .....con todas las consecuencias resultantes. Por ello debemos respetar éstas en interés de las almas. Muchos trabajadores con este complejo humanitario se vuelven víctimas de compasión para con el sufrimiento humano. No queremos arrebatarle esta compasión y no intentaremos nunca endurecer su corazón. Al contarlo a los hombres, los que despiertan su compasión. Muestre siempre la grandeza de su corazón. No hace más que honrarle. Pero no trate de ayudar por compasión, haciendo entrar en la Escuela Espiritual, a los que no están todavía maduros para ello. Todo hombre dialéctico sufre grandes penas, es la característica del orden de naturaleza en que vivimos. Y por este sufrimiento y la experiencia que la acompaña maduran las almas a tal punto que empiezan a mostrar la triple característica definida anteriormente. Cuando no posee esta característica, deje entonces tranquila al alma natural en su elemento...hasta que se le vuelva insoportable e intente salir de ella. Hasta este momento conténtese con ayudarle en el plano dialéctico. Dé de comer a los que tienen hambre, y de beber a los que tienen sed, vistan a los que tienen frío y por el resto no hable de la Única Salvación cuando no se interesan en ello, y no fuercen dicho interés. Hemos creído nuestro deber dar estas advertencias, para que comprendan que la Escuela es la que prepara el camino, en primer lugar para sus alumnos, pero además para conducir a la Gnosis a los buscadores y perdidos. Por ello el alumno puede ayudar a la Escuela en esta tarea con mucho gusto. Pero debe hacerlo con gran prudencia y por ello advertimos: ¡ cuidado con no dañar las almas!

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VII

La luz de la Gnosis que descubre y desenmascara

Leemos ahora los ocho primeros versículos del capítulo 15 del Evangelio de Juan: "Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador, todo sarmiento en mí que no da fruto lo corta y todo el que da fruto lo limpia, para que dé más fruto. Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado. Permaneced en mí, como yo en vosotros, lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en mí como yo en él ése da mucho fruto, porque separados de mí no podéis hacer nada. Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera como el sarmiento y se seca, luego lo recogen, los echan al fuego y arden. Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis, y lo conseguiréis, la gloria de mi Padre está en que me deis mucho fruto y así seréis mis discípulos." Si estas palabras encuentran eco en usted, entonces comprenderá que se refieren aquí a la Ley del Amor Divino, que reglamenta las relaciones entre la Gnosis y el hombre que busca a la luz Liberadora. Si, en tanto que alumnos de la Escuela Espiritual moderna, usted quiere avivar realmente su unión con el Cuerpo magnético de la Renovación, si, con seriedad, se comporta con arreglo a esta unión llena de gracia, usted sin excepción, son los sarmientos fructíferos. Y esto quiere decir que el proceso de la Renovación se ha emprendido y avanza paso a paso. Ninguno de nosotros necesita preguntar más: "¿Soy capaz?". Y ninguno de nosotros necesita culparse con la conocida palabra: "¿Quién soy?" ya que el que vive en esta unión seriamente en virtud de sus posibilidades, por modestas que sean, en él se demostrarán las fuerzas de Luz portadoras de fruto. Una simple rendija horadada entre el postigo del tragaluz que guarda en tinieblas el espacio subterráneo, por pequeña que sea, es suficiente para que la luz se infiltre en la profundidad de la oscuridad. Pero preguntará, cuando la luz penetre en las tinieblas de la bóveda, no aparecerá al día todo lo que estaba escondido en la sombra? ¿La luz no descubrirá la densa capa de polvo y las telas de araña, la ruina sin esperanza del estado humano? La respuesta a esta cuestión se encuentra en el versículo antes citado: "Todo sarmiento que da fruto lo limpia para que dé más fruto". La Luz descubridora de la Gnosis no se limita a desenmascarar despiadadamente, sino que también y ante todo nos ayuda con todo su amor y nos purifica absolutamente. La Luz gnóstica no es sólo un reflejo como el que emite una lámpara, sino que al mismo tiempo es una energía de luz que lleva a cabo algo concreto en nuestro sistema de la personalidad. Y nadie necesita preguntar: ¿Esta Luz salvadora no me va ha destronar? Ya que si nos dirigimos seriamente hacia la Gnosis, es decir, si aspiramos con todo anhelo a la Gnosis, la Luz gnóstica obra siempre de manera curativa, ayudadora y propulsiva. esta es una Ley de amor inmutable y universal. La Luz no nos abandona nunca si nosotros no la abandonamos. Pero hay aún más, y también esto debe brillar ante usted, como un Sol: "Vosotros estáis ya limpios por la Palabra que os he anunciado".

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La Escuela Espiritual Gnóstica le habla en su centros de la Luz, y mientras que usted escucha y así está concentrado orgánicamente en la Luz de la Gnosis...mientras abre su alma a lo que le quiere tocar, la unión se intensifica cada vez más y el proceso de purificación, el proceso de curación puede realizarse más intensamente que nunca, con la gracia crística. Nosotros, hombres espacio-tiempo, medimos todo en función del tiempo y la distancia. Por esto para nosotros hay una distancia infinita y un espacio-tiempo ilimitado entre el presente y el objetivo, a causa de nuestra conciencia dialéctica. Ahora bien para la Luz eterna de la Gnosis, el toque es una unión perfecta, y esta unión es una purificación absoluta. Ustedes están ya purificados cuando se unen con la Gnosis. Perciben todo cuando se entregan a Ella. y entonces se hace valer un resultado en el estado de su personalidad dialéctica, el cual se manifiesta en una serie de acontecimientos en el transcurso de la lenta marcha de los tiempos. Por esto pudo Jesús decir al ladrón. "En verdad, tú estarás hoy conmigo en el Paraíso". En la Escuela Espiritual nos hemos vuelto .... por la palabra de la alianza Gnóstica que fue sellada en nosotros. A partir de entonces, el que permanece en la Luz, el que ya no permitirá que una escisión se produzca en su unión con la Gnosis, descubrirá que la Luz permanece eternamente en él. Y todo lo que ansíe teniendo esto como base le será dado.

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VIII

Este es mi mandamiento: amaros los unos a los otros

Leemos en el Evangelio de Juan capítulo 15, los versículos 9 al 17: "Como el Padre me amo, yo también os he amado a vosotros. Permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos del Padre, y permanezco en su amor. Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado. Este es mí mandamiento: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo más siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído de mi padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros y os he destinado a que vayáis y deis fruto que permanezca de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. lo que os mando es que os amáis los unos a los otros. Más que nunca hasta ahora tomamos conciencia del amor Divino tan excepcional que nos ha tocado en la Escuela de los Misterios Moderna, y de la sobrehumana radiación de amor que nos quiere liberar de la noche del orden mundial espacio-tiempo. Quizás se ha preguntado usted, después de haber sido confrontado muchas veces con la escuela: ¿por dónde debo empezar ahora que veo ante mí la enorme tarea del Camino? La respuesta es: "Este es mi mandamiento : Amaros los unos a los otros". Esta es la primera condición esencial de su estado de alumno. Usted podría conocer todo, querer todo, y hacer todo, pero si no tiene el amor, no es ni tiene nada. Insistimos intencionadamente sobre el Amor que es la Gnosis, el Espíritu. Este Amor no tiene nada en común con la ola de sentimentalismo y de emociones dialéctica conocida por todos nosotros. Pues este Amor, en razón de nuestro estado natural no está en nosotros ni con nosotros, como mucho está junto a nosotros. No tiene sentido reprocharnos mutuamente la falta de amor; no tiene sentido poetizar y escribir de manera romántica sobre este amor. Pues el Amor Verdadero nos coloca ante la realidad fría y desnuda, la realidad de nuestro estado natural dialéctico ordinario y nos sitúa así cara a la exigencia práctica de la vida. He aquí, pues, por donde hay que empezar: con la realización de una condición elemental de vida, y en esto no hay nada romántico. ya que el amor de Dios, cuando nos acercamos a El y aceptamos sus exigencias, es como la espada de los mitos y leyendas. esta espada nos hiere y penetra hasta nuestra sangre. "Este es mi mandamiento: amaros los unos a los otros". "Si guardáis mis mandamientos permaneceréis en mi amor" "Nadie tiene mayor amor que el da su vida por sus amigos". Cientos de personas se reúnen en la Escuela Espiritual Moderna. Vienen de todas las partes de la vida dialéctica, nacidas de la naturaleza, llenas de egocentricidad y empujadas por naturaleza a odiar a Dios y los hombres. Todos ellos se reúnen juntos en un grupo. Un fuego de llamas caracteriza esta unidad. El juego de llamas de sentimiento , de amor o de odio según la naturaleza, de simpatías y antipatías, de pro y contra. Es un juego de

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llamas...pero nunca el Fuego de Pentecostés. Se puede decir a lo más, que nosotros nos juntamos y nos mantenemos unidos por una aspiración común de búsqueda y por el toque mágico procedente del Cuerpo magnético de la Escuela. Ahora que nosotros, hombres y mujeres somos confrontados con este Cuerpo Vivo, se nos dice: " Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros". ¿Qué significa esto? Esto significa que nosotros, en primer lugar, tenemos que apagar el juego de llamas del fuego satánico que arde en nosotros y que nos empuja los unos contra los otros. De la ceniza de este fuego apagado, de este no-ser, puede desarrollarse entonces el Amor que es de la Gnosis. Quien en sí esta brasa del fuego impuro puede entregarse a sus amigos, ocupados aún en realizar este trabajo de extinción. ¿Cómo se debe demostrar este servicio fraternal? Ni con sentimentalismo, ni con el relumbrón de la apariencia, sino con la negación de sí mismo, con la entrega del yo en serviciabilidad absoluta, subestimando totalmente el dolor, la ignominia y la calumnia que esta serviciabilidad engendra. En efecto, apagar el fuego satánico del yo de otros causa heridas, aporta sufrimientos a su vida. Quién persevera y lleva a cabo este trabajo es un verdadero hermano, una verdadera hermana, llenos de amor en sentido gnóstico. "Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando" así dijo Jesús el Señor. Forjemos juntos esta cadena de hermanos y hermanas, a fin de que El Amor de Dios, que sobrepasa toda comprensión llegue a nosotros y permanezca en nosotros. Ofrecemos este sacrificio del servicio a los hombres a cada uno, no agachando la cabeza y pensando: ¡Oh que horrible! sino sintiéndose penetrado por una alegría profunda, ya que estas cosas nos dice la Gnosis para que como dice Jesús el Señor: "que mi alegría esté con vosotros y que vuestra alegría sea perfecta". Es extremadamente importante que comprendamos el sentido profundo de la palabra "alegría" tal como se emplea en el Evangelio de Juan. En la Gnosis, la alegría es un estado de ser; es el estado de ser de la Vida Nueva, la cual penetra con un verdadero estado de alegría a quien entra en ella. En nuestra naturaleza conocemos una alegría que nunca puede ser estática. Nuestra alegría hace relevo continuo con la tristeza, con la depresión y la indiferencia, con toda clase de situaciones que despiertan lo contrario de ella. Por esto nuestra alegría es como mucho un estado sentimental pasajero que casi nunca corresponde con la realidad, y que por ello puede ser una falsa alegría que puede convertirse en tragedia. No obstante, en la Gnosis hay un estado de ser que es verdadera alegría. Un nuevo estado de ser que irradia de cada célula y que está unida por completo a todo el sistema. Es una alegría indestructible que no nos abandona ni en transcurso de experiencias tal vez fuertemente dolorosas. Tiene que ser una experiencia triste para los Liberados en la Luz, el ver a buscadores errar en la noche y llegar a un comportamiento de vida profundamente reprochable. Sin embargo la alegría de estos grandes es perturbada por ello. Este estado de alegría es para nosotros una realidad existencial desconocida. Pero no es presentado. Entrará en este estado, quien recorra el Camino y cumpla sus condiciones.¡Este estado estará en él y se cumplirá en él!

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IX Bañemos en la Luz de la Sabiduría

Puede usted leer en el Evangelio de Juan, capítulo 1.. los versículos 5 al 11: "Pero ahora me voy al que me ha enviado y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas? sino que vuestros corazones se han llenado de tristeza por haberos dicho esto. Pero yo os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy no vendrá a vosotros el Consolador; pero si me voy, os lo enviaré; y cuando él venga convencerá al mundo en lo referente al pecado, a la justicia y al juicio, en lo referente al pecado porque no creen en mí, en lo referente a la justicia, porque me voy al Padre, y ya no me veréis; en lo referente al juicio, porque el príncipe de este mundo está condenado". Comencemos por traducir estas palabras en nuestro lenguaje actual, para que ninguno de nosotros piense que se trata de un asunto histórico entre Jesús el Señor histórico y sus discípulos. La verdad, la realidad de la Escuela Espiritual Gnóstica es que después de su aparición desaparecerá. Después de la instalación y del anclamiento de la Escuela Gnóstica en el tiempo, después de su manifestación en el campo de vida del séptimo plano cósmico -campo de vida lleno de engaños, y apenas - la Escuela con su Cuerpo Entero debe ponerse en movimiento hacia el campo de vida del Alma, el sexto plano cósmico. Si fuera así la Escuela no tendría razón de ser ni finalidad en el ser del tiempo. Por esto la Escuela, en cuanto es fundada y preparada para su misión, empieza con su tarea: Marcharse de aquí. Es una tarea que el hombre dialéctico la mayoría de la veces no puede comprender, y que le llena de tristeza. Pero comprenda que con la separación de este lugar de muerte, se engendra una corriente que le ayuda a salir de aquí. Y a través de la actividad de esta corriente ascendente, serán numerosos los que no deberán despedirse de los que se van, puesto que de esta forma crearán un lazo con ella y se irán con ella también. la Escuela, preparada para su tarea, cierra sus Puertas y no las abre de nuevo si no es bajo ciertas condiciones. Doce: prepárense, pues nos vamos. La Escuela parte hacia la nueva morada de las Almas. Ella se separa de la oscura y dura tierra. Para ello se necesita Fuerza. Cuando esta Fuerza es puesta en acción, aplicada y utilizada, cuando se siente el movimiento, nace al mismo tiempo una corriente que nos atrae impulsa y ayuda. Y como resultado, aparece una radiación totalmente desconocida por el mundo hasta entonces. Un factor estimulante completamente nuevo paras las almas buscadoras; serán para ellas una ayuda insospechada. Y así, entendemos la Palabra: "porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Consolador". El Paráclito, la radiación de ayuda, sólo puede desarrollarse cuando la Escuela celebra su despedida del mundo.

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¿Entiende usted uno de los objetivos más importantes del trabajo gnóstico? La despedida de la Escuela del mundo tiene el propósito de poner en movimiento la corriente que debe estimular al mundo. Por esto aparece en la traducción de la Biblia de forma tan bella la palabra: "Os conviene que yo me vaya". Es saludable y curativo para ustedes. Quizás se haya preguntado alguna vez si el despliegue momentáneo que se lleva a cabo en la Escuela Espiritual concuerda con el resultado.¡ Cuánta energía es utilizada para un efecto benéfico debe ser y será suficiente cuando la Escuela se entrega a su Objetivo. Nosotros, el Grupo actual, formamos el combustible energético, formamos la posibilidad que la Escuela necesita para marcharse. Si decidimos poner todo en juego para elevarnos a la Vida Nueva, y vuestro cohete despega así del suelo, la radiación auxiliadora en ese instante se convierte en realidad. La corriente engendrada, arrastrará a gran número de entidades y las hará entrar en el Nuevo Reino. Y esta corriente, esta ayuda abrirá los ojos del mundo, mostrándole su pecado y la justicia y el juicio para su vergüenza. Y el mundo caerá asombrado como numerosas almas se liberan para elevarse a un destino superior. Esta corriente auxiliadora será tan fundamental que ningún adversario prevaldrá contra ella. La historia del Gnosticismo da fe de que la Corriente auxiliadora que siguió a la separación del núcleo gnóstico, pudo arrastrar a miles de almas con ella. He aquí expuesta ante nosotros, bajo una luz radiante, el significado del evangelio sagrado de Juan. ¡Bañémonos en esta Luz de la Sabiduría! Que ella nos afirma y consuele.¡Podamos cumplir nuestra misión en esta Luz, en esta Fuerza y en este Consuelo!

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Los siete escalones del nuevo devenir del Alma

Queremos comentar ahora sobre los últimos versículos del capítulo 16 del Evangelio de Juan, los versículos 12 al 15: "Mucho podría deciros aún, pero ahora no podéis cargar con todo. Pero cuando el Consolador venga, el Espíritu de la verdad os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir. El me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo comunicará a vosotros, todo lo que tiene el Padre es mío, por esto he dicho: Recibirá de lo mío y os lo comunicará a vosotros". Nosotros les hemos dicho como se forma el Paráclito o auxiliador, la corriente auxiliadora y portadora del Cielo-Tierra que parte. Usted puede percibir que este Paráclito existe desde hace mucho tiempo, puesto que todas las Fraternidades precedentes han dado nacimiento a tal Corriente y cada una de ellas ha reforzado y vivificado esta Corriente con su aportación rendida. Lo mismo ocurre en el presente. la Fraternidad existente en el presente se une al tipo racial humano actual y a su estado de conciencia. Es así como, primero, la grandiosa Corriente auxiliadora del pasado se une a la humanidad actual y, segundo de esta forma, por la despedida del mundo de la nueva Fraternidad, el Paráclito es dinamizado, vivificado y se vuelve activo de nuevo. Sin esta revivificación, el auxiliador del comienzo solo podrá ser encontrado ni entendido por los grupos de buscadores del tiempo presente. así comprenderemos que si nosotros continuamos con nuestro trabajo sacrificándonos y entregándonos totalmente, el Espíritu de la Verdad se elevará y se hará valer cada vez más claramente en el mundo. Una enorme Corriente de la Verdad, de la Revelación de los acontecimientos venideros, se manifestará en el mundo. Todos los países y pueblos serán conmovidos por esta Verdad como por un diluvio, tal como se empieza ya a percibir. El mundo y la humanidad son obligados, por así decir, a sobrepasar sus propios límites y su mirada se dirige a acontecimientos intercósmicos, a su relación con la manifestación universal, para que todos sepan que la humanidad debe ser un instrumento condescendiente en magnífico plan de salvación divino. El Espíritu de la Verdad, no hablará por él mismo, lo que quiere decir que no se manifestará como una entidad central, como una divinidad, pues todos nosotros sabemos lo que ocurriría en este caso, Millones de hombres caerían de rodillas, en adoración enmudecida, otros le renegarían. Una violenta lucha estallaría en y en contra; y los eones naturales de nuestro séptimo plano cósmico abusarían de cada situación en virtud de su naturaleza. No, la Verdad conmoverá ahora al universo bajo forma de misterio. ahora aquí y después allá. Ahora como un murmullo silencioso, ahora como una tempestad. En un momento hablará de cosas casi incomprensibles e insospechadas, para testimoniar a continuación de manera absolutamente clara; todos serán tocados, tanto grandes como pequeños, los sabios de este mundo como los hombres sencillos. Así se despertará un "Goodwill", una buena voluntad intencional, a favor de la Gnosis. todos los verdaderos buscadores, los que aspiran profundamente a la Verdad, serán conducidos a los focos de la Nueva Fraternidad que parte, a fin de ser arrastrados en su corriente de gracia.

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Esto es el aspecto general de esta prodigiosa magnificencia. Hay otra, otro aspecto muy particular, del que debe usted tomar conocimiento. Cuando usted sube por los siete peldaños del nuevo devenir del alma, es evidente que participa intensamente en el Espíritu de la Verdad el cual le dará a conocer toda la Verdad que puede serle revelada, anunciará todos los acontecimientos venideros. Sí, incluso si acaba usted de penetrar en este momento el primer escalón del nuevo devenir del alma, el Espíritu de la Verdad posee ya una base en su sangre que le permite manifestarse ahora en usted. Esta es la razón por la cual cuando en la Escuela se habla de nuevo de la vida redentora, muchos de nosotros aceptan y experimentan directamente estas cosas como Verdad porque el Espíritu de la Verdad habla y se manifiesta ya en su sangre. Así pueden saber todos con claridad lo que ocurrirá en ellos de forma cada vez más rápida en un futuro muy próximo. La Verdad, la Fuerza de la Sabiduría eterna del mundo del estado del Alma-viva, crecerá en usted en la medida que suba los siete escalones del Devenir del Alma. Esta Verdad le unirá de manera indisoluble con la Salvación eterna de la Gnosis Universal.

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XI La Oración Sacerdotal(I) El que conoce la Luz va de magnificencia en Magnificencia Atraemos su atención sobre las palabras del capítulo 17 del Evangelio de Juan, conocido como la Oración Sacerdotal Suprema. habrá leído este lenguaje supremo y sublime y comprendido quizás su mágica influencia. Sin embargo, percibirá también la importancia y la necesidad de comprender el contenido de esta oración, a la luz de la enseñanza de la Escuela Espiritual moderna. Le hemos hablado ya de la importancia que los gnósticos de nuestro tiempo dieron y dan aún al Evangelio de Juan. Todos nosotros sabemos que es una fuente de grandes tesoros imperecederos y cuyo valor es inmutable. Analicemos para empezar, los tres primeros versículos del capítulo 17: "Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti, ya que le has dado poder sobre toda carne, para que dé también vida terna a todos lo que tú le has dado. Esta es la vida eterna: que reconozcan en ti el único Dios Verdadero y tu enviado Jesucristo". Usted sabe que estas palabras fueron pronunciadas al poco del arresto de Jesús. Desligada de los sentimientos deseados propagados y cultivados intencionadamente por el mundo religioso-natural, esta Oración Sacerdotal Suprema jubilosa expresa la alegría de una tarea cumplida. Pues la expresión "la hora ha llegado" no designa la hora del martirio que empieza, el comienzo de un calvario, sino la hora de la coronación de un camino de cruz y de rosas. Usted puede ver este camino de cruz y rosas con la senda que usted mismo debe recorrer; pero usted debe considerarlo también como el camino que hemos de recorrer en la Gnosis emprende un camino, cumple un proceso, afín de poder servir a todos los que quieren servirla. Y a esto se refiere la Oración Sacerdotal Suprema. Pues ese himno de alabanza no se refiere a cierta personalidad aparecida en la historia a tal cual fecha, sino al hecho y gracias a Dios, al triunfo conseguido por la Gnosis, tantas veces repetido en la historia. Si nosotros le recordamos este sublime canto de alegría, no es para conmemorar un hecho ocurrido hace ya casi 2000 años, sino la coronación del desarrollo de un trabajo gnóstico actual realizado en nuestro siglo, para nuestra época, para todos los elegidos por la Gnosis. Por esto ha llegado la hora de la glorificación del Hijo a fin de que el Hijo glorifique al Padre. Considere aquí exclusivamente al Hijo como la Luz radiante del primer Misterio. El Hijo es la Luz, el Fuego gnóstico que ahora parte del Rayo fundamental para dirigirse hacia la humanidad en nuestra época. Y la glorificación de esta Luz indica que ella ha alcanzado su propósito; que un resultado se demostrará y guardará su cosecha en los graneros. La glorificación no significa una muerte sombría después de sufrimientos indecibles, sino que expresa el nacimiento de un rayo gnóstico y la realización de su tarea grandiosa, la cual demostrará ahora sus resultados sumamente maravillosos. Le hemos querido colocar ante esto: la glorificación del Hijo Gnóstico que ha llegado ahora, la Luz que ha cumplido ahora su obra coronándola con un resplandor triunfal. ¿Cuáles son las señales del triunfo? Se trata del hecho glorioso de que una Luz gnóstica, un poder divino " que no es de este mundo", ha obtenido poder sobre "la carne", esto quiere decir sobre los hombres nacidos de la naturaleza que yerran en las tinieblas, los cuales han

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realizado una unión de manera definitiva con la Luz que se la puede considerar "eterna". El que está unido con el Hijo, con la Luz del primer Misterio ha alcanzado la eternidad. ¿Qué es la Vida eterna? "Que te conozcan a ti, la única y verdadera Gnosis". Deben entender la palabra "conocer" aquí Sinónimo de "estar unidos". así pues, quien conoce la Luz avanza de magnificencia en magnificencia y de fuerza en fuerza. ¿Vamos acordar nosotros también de vivir de hoy y en adelante de la conciencia que nos da esta unión? ¡Penetrados por la Luz, alcanzamos la Eternidad que se eleva por encima del tiempo!

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XII El nombre de la Gnosis Manifestada La Oración Sacerdotal Suprema (2)

Leemos los versículos 4 al 8 de la Oración sacerdotal: "Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar, y ahora Padre, glorifícame Tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes de que el mundo fuese. He manifestado Tu nombre a los que me has dado, sacándoles del mundo. Tuyos eran y Tú me lo has dado, y han guardado Tu Palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de Ti. Porque yo les he comunicado lo que Tú me comunicaste, ellos han aceptado verdaderamente que vengo de Ti, y han creído que Tú me has enviado". Como acabamos de decirle, La Oración Sacerdotal es un canto de alegría que celebra un trabajo gnóstico extremadamente importante. La Escuela ha orientado su conciencia desde ya hace muchos años hacia la cadena universal de la Fraternidad Gnóstica. Un nuevo eslabón debe ser aportado siempre a esta cadena. Y la iniciativa para forjar todo nuevo eslabón debe venir en primer lugar del anterior eslabón de la cadena, y a continuación, de algunas entidades aptas para ellos que yerran en las tinieblas de la dialéctica. Resumamos en algunas palabras dicho proceso: En el transcurso de la historia mundial de la dialéctica fue fundado siempre un nuevo Reino Gnóstico en el mundo. La Radiación fundamental vivificadora siempre vino " de lo alto", es decir del campo magnético del reino gnóstico precedente. Si tal trabajo tiene éxito, apareciendo como resultado una fuerte reacción -no reacción descontrolada de aquellos más o menos sensibles, sino una reacción organizada, una fusión ordenada de buscadores sensibles y de los que escuchan y tienen buena voluntad-, así pues, cuando esta unión es establecida y el núcleo para el nuevo Reino Gnóstico está formado, la Fraternidad precedente puede seguir su iniciativa personal y elevarse hacia la senda de la libertad en un nivel superior. Imagínese que un grupo de entidades entra en perfección en el nuevo estado de vida. todos ustedes saben que el Amor es la semilla de todo nuevo devenir, y por ello el corazón de la comunidad de los liberados, mira, lleno de misericordia hacia los que se han quedado atrás aún prisioneros. Esta radiación de Amor; Llena de Compasión; No es sólo exaltación espontánea. No, es enviada conscientemente de forma organizada. Pero, el hecho de emitirla, crea consecuencias para todos los que colaboran en ella. En efecto cuando estando en libertad usted es arrebatado por la compasión hacia los que están prisioneros todavía frena usted su proceso. ya que la comprensión es un lazo que le liga a los prisioneros. Usted quiere sacarles de sus celdas por el dinamismo de su compasión, y cuando los prisioneros reaccionan tendiendo los brazos- le retienen fuertemente. Así, comprenda usted que en tanto que "liberado" tiene que llevar un pesado fardo y tiene que llevar a cabo un sacrificio indecible. Y entonces una alegría sin medida le arrebata cuando se da cuenta: "mi tarea se ha cumplido; los prisioneros están liberados, mi sacrificio no fue en vano; por mi sacrificio los prisioneros fueron rescatados". Pues la liberación de los prisioneros significa que este eslabón puede seguir su camino ascendente y que pueden y deben utilizar la libertad ya obtenida. Los prisioneros liberados se hacen cargo de su misión en el momento previsto.

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Ahora comprenderá los versículos de la Oración Sacerdotal Suprema citados anteriormente. En el círculo fraternal precedente están llenos de regocijo después del sacrificio realizado: "yo te he glorificado en la tierra y he acabado la obra para los que Tú me has dado. Y ahora Padre, glorifícame en Ti con la gloria que me espera, en virtud de mi libertad". Hemos revelado a los hombres prisioneros en nombre de la Gnosis: ellos han conservado la palabra, la han aceptado y han reconocido su verdad. Ellos han creído. Entienda así el enorme significado del hecho de la vivificación actual del nuevo Reino gnóstico. El que cree, y recorre realmente el Camino, libera a su propio microcosmos y ayuda a sus co-prisioneros. Pero ¡Oh alegría!, liberamos también en un nivel superior, a los que se entregaron por nosotros en sacrificio inmenso para posibilitar nuestra salvación. Todo este devenir, este proceso, está en relación con la práctica de la Palabra: "La Gnosis ha amado tanto al mundo que ha enviado a su propio Hijo para nuestra redención".

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XIII Insensible al mal La Oración Sacerdotal (III)

Atraemos su atención sobre los versículos 9 al 14 del capítulo 17 del Evangelio de Juan: "Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque tuyos son y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. Y ya no estoy en el mundo; más estos están en el mundo, y yo voy a ti, Padre Santo; a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros. Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre, a los que me diste, los guardé y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la escritura se cumpliese. Pero ahora voy a ti, y habló esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. Yo les he dado tu palabra y el mundo los aborreció, porque no son del mundo como tampoco yo soy del mundo." Después de todo lo que le pudimos comunicar del canto de alegría de la Fraternidad Gnóstica precedente, usted no tendrá ninguna dificultad en comprender el trozo citado de la oración sacerdotal suprema. La Gnosis no invoca ninguna fuerza de ayuda para el mundo o para un orden dialéctico y tampoco para la que colaboran totalmente en dicho orden. No, todos los eslabones en la Cadena Universal de la Fraternidad envían su ayuda al nuevo eslabón forjado. Y a pesar de que la joven unidad de grupo que se acaba de formar está todavía en el mundo, pertenece ya a la cadena gnóstica. Las Fraternidades precedentes, que realizaron el gran sacrificio de amor por nosotros se han unido con nosotros y, por esta unión del gran auxiliador, nos hemos vuelto uno con todos los liberados de la Luz. De aquí viene la alegría de los grandes enviados: "Todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío y yo he sido glorificado en ellos". Ahora que la Fraternidad precedente ha llevado a cabo su sacrificio, y ve su esfuerzo coronado con éxito, una nueva fase comienza. La Joven Unidad de grupo, unida a la Cadena Universal ha aprendido como debe dividir y liberar la Fuerza atómica gnóstica. Ahora debe demostrar que es capaz de volar son sus propias alas. Esto engendra evidentemente algunas situaciones más o menos críticas. Por esto, una llamada recorre toda la Cadena, todas Fraternidades: "Estemos despiertos". La Fraternidad precedente se retira del trabajo para el mundo, dejando sola a la Joven Fraternidad. De aquí las palabras: "Padre Santo, Santa Fuerza del Padre, guarda en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno". Comprenden, se trata de esto de que sean "uno" dicho de otra manera que formen juntos una unidad. El momento ha llegado en que la joven Escuela Gnóstica debe demostrar su fuerza de existencia, demostrar sus posibilidades, subrayar su nacimiento con hechos. Y el núcleo de este conjunto de pruebas por dar es la unidad de grupo. Como nuevo factor de vida práctico. El coro jubiloso de los Auxiliadores prosigue: "Cuando estaba con ellos en el mundo yo los

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guardaba en tu nombre, a los que me diste, yo los guarde y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición". Pero ahora la Joven Fraternidad ha alcanzado la edad adulta; se pasa una página del libro y unas manos nuevas deben llenar la página blanca con caracteres nuevos. Todos somos llamados para esta tarea. Y todos somos capaces de contribuir en ella, ya que el hijo de la perdición ha sido expulsado. ¿Quién o qué es el hijo de la perdición? Este hijo personifica el dominio de la naturaleza y sus eones que quieren sumergir todo trabajo gnóstico que comienza en una multiplicidad de ideas, en una bella apariencia sin contenido. sí, fuerzas que quieren disolver el trabajo de una obra al servicio del mundo. ¡Pues bien! este hijo, esta fuerza que bajo una multitud de formas ataca a todo trabajo joven ha sido aniquilada totalmente y no puede ejercer ya ninguna influencia en la esencia de nuestra obra. Su aniquilamiento en este sentido es cosa absolutamente imposible. Esta situación tan regocijante se expresa claramente en la Oración sacerdotal: Yo hablo esto en el mundo para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. Así nos ha sido dada la palabra. así ha sido reforzada la palabra en nosotros. así el nuevo eslabón está en la cadena en calidad de participar en las posibilidades de liberación desarrolladas totalmente. Leemos a continuación en la Oración sacerdotal: " Yo no te ruego que les apartes del mundo, sino que los liberes de mal". Si hay alumnos de la Escuela Espiritual moderna que suponen que avance en el Camino implica una retirada total del orden mundial dialéctico, unido al mismo tiempo con " dulce farniente" en el nuevo Campo de Vida, estos se engañan enormemente. Tomar parte en el nuevo campo de Vida no significa, para el nuevo eslabón forjado de la Cadena Universal, abandonar este mundo. Sino que "estar en el mundo sin ser del mundo" hasta que se haya realizado por completo el Grande y Santo trabajo de salvación. Lo que la Joven Fraternidad nueva puede esperar legítimamente " es ser salvaguardado del mal". El universo entero está poblado de un número incalculable de dioses; queremos decir con esto que hay entidades y grupos de entidades que envían al mundo las radiaciones ideo-motoras de una calidad muy inferior. Tales radiaciones no provienen de la Radiación fundamental, sino que están constituidas del éter reflector o de gas de hidrógeno. La Fuerza ideo-motora verdadera y divina es la radiación fundamental. Usted conoce ya el proceso: la Radiación fundamental engendra la radiación astral en tanto que "medio de alimentación del alma". este alimento se manifiesta en los cuatro éteres santos. La materia-pensamiento o la fuerza pensamiento pertenece a estos cuatro éteres santos. Ahora bien hay numerosas fuerzas que intentan influenciar a su alma a través del yo del hombre o de conciencia, subyugándola con ideas. hay también impulsos que perturban su vida sentimental, la de su voluntad y la de sus actos. Por consiguiente, el maligno, es decir el no-gnóstico, emplea cuatro caminos para intentar influirles. De esta forma el alma es unida al ego mismo, y el yo ordinario se vuelve el factor dominante en su vida. Esta noción de "el mal" hay que comprenderla tal como se utiliza en la Oración sacerdotal, en tanto que "no gnóstico". Pues todo lo que es de la naturaleza dialéctica es perecedero, y así en relación con la nueva naturaleza, absolutamente malo y nefasto. Está claro, así que innumerables de los buscadores

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sinceros, son víctimas de radiaciones ideo-motoras que entran en el alma y la subyugan de la manera descrita. El alma es dañada así muy gravemente y este estado de alma es responsable de las ansias a veces tan bestiales hacia las que el alma es empujada. La Fraternidad precedente, llena de alegría, constata que, a pesar de que la Joven Fraternidad debe permanecer en el mundo durante mucho tiempo, aún es insensible sin embargo " al malo", es decir a influencias funestas. ¿Cómo es posible esto? Se preguntará. La solución de este aparente enigma es muy sencillo: Cuando el buscador ha alcanzado el límite en el plano horizontal y puede escapar a las multiplicidad de ideas, la verdadera fuerza ideo-motora divina se acerca y le toca, si tiene aún fuerza para ello, pero no por una de las cuatro vías del ego, sino en la rosa del corazón, y penetra directamente hasta el centro del alma. la Gnosis va hacia el alma siempre por el camino de la negación del yo humano. Para que el alma libre del yo, se despierte a la otra vida nueva, y como resultado de esta nueva alma se puede hablar también de un hombre nuevo. No vamos a discutir aquí si las almas manchadas y desnaturalizadas de los hombres tienen derecho a este don de gracia, En la Gnosis reina la Ley del Ley del amor Universal, y esta ley no habla de "derecho", sino de "posibilidad". Por consiguiente, la cuestión que se plantea en un momento dado es está ¿Existe alguna posibilidad de tocar tal o cual alma? Si hay posibilidad, la ayuda es concedida. El hombre ordinario, con sus ideas de derecho no entiende esto y habla de "gracia" como usted sabe. Quizás es posible percibir ahora en todo su amplitud las consecuencias de esta aproximación gnóstica a la rosa del corazón. La nueva alma se eleva y gracias a ella un cuádruple poder aparece. Y, en un momento dado se puede hablar de un nuevo yo, al igual que hay una nueva alma. El nuevo yo y sus cuatro poderes cambian las estructuras de los órganos del pensamiento, de la voluntad, de los sentimientos y de las actividades. Este cambio desarrolla una insensibilidad total a las fuerzas de ideación de la naturaleza ordinaria. El candidato que en este desarrollo franquea el límite, que alcanza un criterio en ese mismo instante se vuelve insensible "al mal". Entonces se realiza la grande maravillosa y divina realidad: estar en el mundo, pero no ser del mundo.

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XIV Santifíquese para todos los que aún buscan Oración Sacerdotal Suprema (4) Leemos los versículos 16 al 19 del capítulo 17 del Evangelio de Juan: "No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Como Tú me enviaste al mundo así yo les he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad". El que lee estas palabras con cierta comprensión sentirá latir su corazón de alegría y de gratitud, ya que se indica aquí el Santo Método de Salvación emprendido por la Gnosis para un determinado grupo de entidades. Entre los escritos gnósticos descubiertos en Egipto hace algunos años, y entre los que se encuentran el Evangelio de la Verdad del que se habla en la Escuela, se encontró también "el Evangelio de las tres naturalezas". La humanidad está dividida en este escrito en tres grupos principales, con motivo de los cuales este Evangelio dice: "la generación neumática que es luz de luz y espíritu del espíritu se apresuró a acercarse a su "cabeza" cuando ésta apareció y formo un cuerpo para su cabeza. Esta generación recibió la Gnosis y se dirigió a Ella en la fe.. Pero la generación hyliqua, que es absolutamente extraña a la Gnosis, será separada en tanto que tinieblas por el brillo de la Luz. En el primer grupo encontramos hombres abiertos hasta tal punto a la Gnosis, y cuyo ser tiene una necesidad tan imperiosa del contacto y de la realización de la Luz que, cuando la Luz aparece, van rápidamente a su encuentro, aspiran a una unión directa y tratan de responder a ella por la formación de un cuerpo. Construyen una escuela con la materia de la naturaleza a fin de servir a la Luz y de ofrecerle una morada. Ellos reciben la Gnosis con celo cuando ella se manifiesta. A este grupo de hombres se aplica especialmente las palabras de la Oración Sacerdotal Suprema. Pues, aunque nacidos de la naturaleza, en su ser profundo no son de este mundo, de la misma manera que Jesús el Señor no era de este mundo. Estos orientados hacia el Espíritu y estos cautivos del espíritu, estos neumáticos pueden estar convencidos de que ellos recibirán de nuevo y de forma continua la santificación, serán ayudados sin interrupción por el contacto salvador de la luz Universal. Por ello está escrito: "Santifícales por tu verdad, tu palabra es Verdad". Comprendemos que por la presencia de estos "neumáticos", de estos tocados por el Espíritu, de este grupo menos caído de la humanidad, grandiosas posibilidades de gracia se liberan. Ya que por su nacimiento en la naturaleza, este grupo está en unión con el segundo, el que se denomina la generación síquica, que no es "luz de la luz", sino "luz del fuego". Estos últimos aspiran a la salvación, la buscan y la desean, pero han caído por debajo de la posibilidad de reconocer a la Luz directamente. Cuando la Luz aparece no la ven. Por esto deben ser ayudados por medio de los "neumáticos". Así, cuando la Luz aparece, los "neumáticos", que la reconocen inmediatamente, deben santificarse y luego son enviados al mundo a fin de que los síquicos crean en la Luz. Y la Oración Sacerdotal nos la da a entender: "Como Tú me enviaste al mundo, así yo les he

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enviado al mundo". Nosotros debemos comprender así la gran Ley de la Vida Gnóstica: todo servidor y toda servidora debe santificarse urgentemente para servir a los demás. Jesús el Señor dice: "Y por ello yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad". Poco importa que pertenezcan a la primera o a la segunda de estas naturalezas humanas, que seamos "portadores de la Luz" o "creyentes", todos en tanto que participantes en el Cuerpo Vivo de la Escuela, tenemos el deber de santificar nuestras vidas. Ya que éste es un factor de suma importancia. El que está santificado puede santificar a otros, el que posee algo puede compartirlo con los demás. La Lengua Sagrada lo dice así: "Sed Santos ya que yo también soy Santo". Este poderoso mántram tiene un sentido profundo; pues el que está en la Luz, la refleja en un ámbito espacioso. Se convierte en un faro para los que buscan el Camino y, por resplandor de su Luz, permitir reconocer al ser de las tinieblas. Aporta así la verdad y la claridad, de forma que nadie pueda ya perderse. Por esto santifíquese con fuerza, según las normas y reglas de la Gnosis. Santifíquese para todos los que buscan todavía a fin de ellos puedan ser santificados también por la Verdad. Entonces todos ustedes pueden salvar a todos los que aspiran a la Luz, gracias a esta poderosa certeza interior: "Sed Santos ya yo también soy Santo".

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XV LA ORACIÓN SACERDOTAL SUPREMA (V) EL VERDADERO HOMBRE DE ACUARIO Vimos en el capítulo anterior que el Evangelio de las Tres Naturalezas diferencia los siguientes tres tipos de hombres: el tipo de los espirituales directos, los neumáticos; el tipo de los creyentes, los psíquicos; y el tipo de los ligados a la naturaleza, la generación hílica (material). Ahora podría ocurrir que usted se inquietara y le atormentará la pregunta: <<¿Soy para la Gnosis un ser espiritual directo o simplemente un creyente, es decir, un ser caído?>> El hecho de que se plantee esa pregunta y que sienta temor por esta causa, prueba ya directamente que usted pertenece al segundo grupo. Pues el espiritual ve la luz, la conoce o la reconoce, se apresura hacia ella, la abraza y acepta todas las consecuencias. Si este desenmascaramiento le oprime en gran medida, debemos añadir sin demora que no existe ningún motivo para la inquietud ni el temor, puesto que la Oración Sacerdotal Suprema incluye muy expresamente a este segundo tipo de hombres en su radiación. Seguimos leyendo en el capítulo 17 del Evangelio de Juan, los versículos 20 a 26 inclusive: Mas no ruego solo por ellos, sino también por los que crean en mi a través de su palabra, para que todos sean una sola cosa en nosotros, para que el mundo crea que Tu me enviaste. Yo les he dado la gloria que tu me diste, para que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos, y Tu en mi, para que sean perfectos en la unidad, y así el mundo conozca que Tu me enviaste y que los amaste como me amaste a mi. Padre, yo quiero que también los que me diste estén conmigo donde yo estoy, para que vean mi gloria, la que me has dado; pues tu me amaste antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te conoce, pero yo te conozco, y ellos han conocido que Tu me enviaste. Yo les he dado a conocer Tu nombre y lo daré a conocer aún para que el amor con que Tu me has amado este en ellos y yo en ellos. Sin duda alguna, estas palabras harán desaparecer toda inquietud. La Oración Sacerdotal Suprema es un compendio de todos los esfuerzos del Espíritu Séptuple en favor de la humanidad. Y descubrimos claramente que toda la humanidad está incluida en este esfuerzo, a excepción del tercer tipo ya que éste no puede reconocer a la Gnosis y todavía necesita realizar otra circunferencia, otra rotación en el tiempo. La Gnosis ha venido por tanto para los conocedores y para los creyentes, para los dos tipos de hombres primarios. La meta es que todos se vuelvan una misma cosa. La Cadena Universal de la Gnosis quiere fundir estos dos tipos en un nuevo eslabón en la Cadena de Oro, de manera que se establezca una unidad indestructible en gran magnificencia. Por consiguiente, debería serle en cierto modo indiferente el que sea un neumático o un psíquico, siempre y cuando aproveche las oportunidades y posibilidades que se le ofrecen. Entonces estará allí donde está la Gnosis. Para ello su disposición y su riqueza de actos deben estar dirigidas principalmente hacia el objetivo de sustituir la conciencia del yo por la conciencia del alma.

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La Escuela, después de muchos años de preparación, ha asumido la tarea de realizar este fin en ustedes y con ustedes, para que el sello de la renovación brille un día sobre sus frentes. Hay que dar a conocer mucho aún, muchísimo sobre este tema para que todos comprendan con claridad lo que se espera de un alumno gnóstico, y en que consiste su salvación de grandes peligros. Los grupos religiosos naturales y la literatura mundial exponen con frecuencia que la conciencia del yo y el concepto de individualidad generado en consecuencia, son el súmmum de una creación divina. ¡Pero esto no es así en absoluto! La conciencia del yo con todo lo que conlleva es, a lo más, una fase de desarrollo en un orden de emergencia divino que sirve para llevar a un microcosmos caído nuevamente de regreso a la morada original del Padre. El que quiera conservar la conciencia del yo, perecerá; esto quiere decir que la rueda giratoria del mundo le hará regresar de nuevo a un punto de partida dialéctico, para subir una vez más a su punto culminante legítimo, y así sucesivamente, hasta que ... sí, hasta que el hombre <<quiera perder su vida para encontrarla>>; esto significa que este dispuesto a abandonar su conciencia del yo para encontrar la liberadora conciencia del alma. Nosotros y todos nuestros semejantes poseemos un alma, es decir un órgano del alma con los efectos correspondientes. Pero una conciencia del alma es algo totalmente distinto. Quien obtiene la conciencia del alma se ha vuelto un hombre completamente diferente, un hombre nuevo; él está liberado de la rueda del mundo y en sentido gnóstico se ha vuelto un verdadero hombre de Acuario. Solo entonces el amor que está en la Gnosis puede manifestarse en él plenamente. En este estado de ser, él toma conciencia de que su unión con la Gnosis sólo será perfecta cuando todos los que aspiran al Espíritu se hayan abierto en la misma orientación del alma al campo magnético de la plenitud. Mientras solo le apremie la obtención de su propia salvación individual, la Oración Sacerdotal Suprema no se cumplirá en usted. La Oración sacerdotal Suprema testimonia de la vivencia interior profunda y consciente de que la verdadera felicidad y la magnificencia únicamente se pueden encontrar en la unidad con el Padre, es decir, poseyendo una conciencia del alma que ha nacido de Dios. Cuando los conocedores y los creyentes están unidos en un campo magnético en el que se irradia la intervención divina, acontecerá una santificación en el Padre y en el Hijo. Nosotros nos reunimos a menudo en tales circunstancias en nuestros focos. ¡Pueda el misterio del devenir consciente del alma nueva desarrollarse en nosotros con claridad y magnificencia! El Evangelio nos dice: <<El Reino de los Cielos está en vosotros>>. Ahora bien, en tanto que alumno de la Escuela Espiritual Transfigurística, usted también sabe que el nuevo reino creciente está en y por encima de nosotros. Lo que le queda por hacer ahora es: ¡Servir al glorioso proceso en usted! El que sirve a la Gnosis se sirve a si mismo. El que sirve a la Gnosis sirve a su prójimo. El que libera el Reino en él puede ayudar también a otros a despojarse de sus vestiduras de muerte. ¡En dicho hombre se cumple entonces toda la Oración sacerdotal Suprema!

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XVI LA COMUNIDAD DE LA CABEZA DE ORO Leemos en Pedro 1, capítulo 2, los versículos 1 al 10: Deponed pues toda la malicia, todo engaño y toda clase de hipocresía, envidias o calumnia y anhelad, como niños recién nacidos, la leche pura de la razón para que por ella crezcáis para la salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor. Habiéndoos acercado a El como una piedra viva, desechada por los hombres, más para Dios escogida y preciada. Vosotros también, como piedras vivas, edificaros como casa espiritual y sacerdocio santo para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Pues se dice en la Escritura: He aquí que pongo en Son la piedra angular, escogida y preciosa; y el que creyera en ella, no será avergonzado. Para vosotros, pues, los que creéis, es un preciado bien; pero para los incrédulos, la piedra desechada por los constructores que ha venido a ser una piedra angular, será una piedra de tropiezo y causa de escándalo; pues ellos tropiezan en la palabra y no creen en ella, para lo cual fueron también destinados. Mas vosotros sois la raza escogida, el sacerdocio real, el pueblo santo, el pueblo de la propiedad, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su maravillosa luz; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois el pueblo de Dios; que anteriormente no estabais en la misericordia, pero que ahora habéis alcanzado misericordia. Si puede comprender de la forma debida la palabra que le es revelada en la Escuela Espiritual Gnóstica, entonces percibirá hasta en cada fibra de su ser su significado trascendente y su grandeza. Entonces la salvación oculta en la Gnosis es colocada muy cerca de usted. Si, en caso de ser necesario, todavía desea encontrar una confirmación a los temas ya tratados anteriormente, puede dirigirse a la enseñanza universal o a la Biblia, por ejemplo a la Primera Epístola de Pedro, capítulo 2. En las diferentes traducciones de la Biblia los citados versículos se han interpretado con frecuencia de forma muy distinta. Al parecer, los traductores de la Biblia no sabían nada de la jerarquía gnóstico-mágica y de sus procesos al servicio de la humanidad. Compare entre si las diferentes traducciones de la Biblia. <<Más vosotros sois la raza escogida, el sacerdocio real, el pueblo santo, el pueblo de la propiedad, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas a su maravillosa luz; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois el pueblo de Dios, que anteriormente no estabais en la misericordia, pero que ahora habéis alcanzado misericordia.>> Todos los que buscan y se despiertan en el corazón de rosa forman juntos una raza escogida, un sacerdocio real, un grupo liberado de la naturaleza, a condición de que quieran vivir y actuar de manera mágico-gnóstica a partir de las fuerzas nucleares y del principio del grupo de los servidores gnósticos, quienes vienen al mundo para llamar a la luz maravillosa a los que son dignos de ello. Todos los que comprenden esto y lo llevan a cabo son reunidos en un único grupo, en un único cuerpo, por la fuerza de gracia de la magia gnóstica. Los hierofantes de una plenitud gnóstica manifestada son siempre copartícipes de este grupo

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que en la Escuela llamamos la Cabeza de Oro. A tal comunidad pertenecen todos aquellos que en una existencia anterior o en esta vida, han recibido el Consolamentum, y que por ello pueden proteger aquello con lo que -y por lo que- han sido sellados. La Comunidad de la Cabeza de Oro, cuando realmente es una comunidad apostólica, nunca se coloca en el centro, aunque a pesar de ello no deja de ser el centro de atención en un sentido muy particular. Esto se puede apreciar, entre otras cosas, en el capítulo 20 del Evangelio de Juan: <<Jesús les dijo: ¡La Paz esté con vosotros! Como me envió el Padre, así también os envío yo a vosotros; y habiendo dicho esto, les sopló y les dijo: recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonaréis los pecados, les serán perdonados, y a quienes se los retuvierais, les serán retenidos.>> Estas palabras expresan muy claramente la verdad de todo lo que es revelado en la Escuela Espiritual Gnóstica. La grandiosa y magnífica misión de los grandes servidores universales de la salvación fue y es transmitida siempre jerárquicamente a los miembros del quinto aspecto de una escuela espiritual gnóstica. Y siempre de nuevo resuena el mántram de los Grandes: <<¡Como me envió el Padre, así también os envío yo a vosotros!>> Con estas palabras son unidos algunos con un grano de semilla que ha sido tomado de la sangre del corazón de la Jerarquía Crística. Usted es enviado con esta semilla Jesús a un campo de trabajo, a fin de erigir la fuente de la vida en el centro de una muchedumbre buscadora y desesperada. Para ello está unido a una fórmula electromagnética como manantial de fuerzas vitales; y su misión consiste en utilizar y aplicar esta fórmula. Cuando algún hombre se dirige hacia esta fuente para pedir ayuda o fuerza para la liberación, entonces los servidores unen al hombre con esta fuerza para que ella coloque la señal de la cruz sobre su frente. Así pues, cuando los servidores de la fuente admiten de esta manera a algún alumno, se cumplen las palabras: <<A quienes perdonarais los pecados, les serán perdonados>> Este perdón de los pecados no se refiere en absoluto a un milagro y aún menos a la determinación de un sacerdote dialéctico, que de forma arbitraria, o bien simplemente por el hecho de que alguien vaya hacia él, otorga una supuesta absolución. Tales prácticas surgen de una verdad deformada y perdida, la verdad sobre la intervención de los servidores de la Gnosis en el tiempo. Cuando un hombre cualquiera es unido con una fuente de la plenitud gnóstica, es decir, con un campo gnóstico electromagnético, y este hombre, por su propia preparación seria, aplica la voz y el nombre, entonces ejecuta sobre sí mismo todo el proceso del toque gnóstico; en tal caso sus pecados deben ceder por el momento, para finalmente desaparecer. Esto significa al mismo tiempo que si la voz y el nombre son empleados por un sentido del deber, simplemente por ser una regla del orden de la Escuela, sin que el que las emplea se eleve hasta el nivel vibratorio de la fuente y de sus protectores desde el interior, plenamente consciente, con comprensión absoluta y en base a una aspiración interior, no se producirá nada esencial en el sentido de una liberación gnóstica. Al contrario, en ese caso evocaría y extendería sobre si mismo y sobre el auditorio las fuerzas del adversario. Las consecuencias serían entonces una gran desilusión y debilidad de fuerzas en sentido liberador. Para este hombre la fuente se secaría y ya no sería el manantial original de todas las cosas. Se convertiría en victima de la <<voz>> y del <<nombre>>. En este caso no se podría hablar del perdón de los pecados. Por ello, el perdón de los pecados de los hierofantes es siempre un proceso que debe ser realizado por el alumno mismo. Ahora también comprenderemos obviamente el otro aspecto: <<A quienes les retuvierais los pecados, les serán retenidos>>.

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Cuando alguien entra en el campo de trabajo con intenciones impuras, a pesar de no poder ser ayudado ni unido al proceso de salvación, porque representa un peligro para los demás, entonces es apartado de la fuente: la radiación del campo de la fuente es cerrado para él y así su estado dialéctico permanece inalterable.

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XVII EL EVANGELIO TRANSFIGURÍSTICO DE LA VERDADERA REDENCIÓN En el último párrafo del Evangelio de Marcos encontramos estas palabras (capítulo 16, versículos 15 a 18): "Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que crea y sea bautizado se salvará; mas el que no crea será condenado. Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre arrojarán demonios, hablarán nuevas lenguas, ahuyentarán a las serpientes y si tomarán una bebida mortífera no les hará daño; pondrán sus manos sobre los enfermos y estos sanarán." El estado de ser descrito aquí detenidamente y sus resultados son de un genero muy especial que no puede ser aplicado en ningún caso a las incontables multitudes de creyentes que actualmente posee el mundo en diversas gradaciones. Tampoco los guías de esta muchedumbre responden al tipo de hombre descrito en el Evangelio. Aunque este hecho se lamenta por doquier y a lo largo de todos los siglos, y siempre existe el esfuerzo por atraer en tiempos de crisis de la humanidad, a una multitud tal de servidores del Evangelio, todos estos intentos, no obstante, no aportaron ni aportarán resultado alguno, a excepción de algunas figuras negativas por quienes el intento se convierte siempre de nuevo en una caricatura. Comprenderá claramente que la capacidad del comportamiento liberador que describe el Evangelio de Marcos tiene una significación extremadamente profunda, y que los poderes a los cuales hace alusión, exigen una explicación muy detallada. Pero tal explicación no es ni posible ni deseable. Aquí solo pretendemos darle una idea general sobre el estado de vida de aquellos que están creciendo en el Espíritu Séptuple de un cuerpo magnético; pues es este el estado que considera el evangelista. En primer lugar se hace referencia a dos tipos de estados diferentes, a saber, el de la fe y el del bautismo. El estado de la fe en Cristo consiste, como usted sabe, en el hecho de estar unido a la Gnosis y con su fuerza de radiación a través del campo magnético del esternón. El estado del bautismo es el de la unión con la Gnosis y con su fuerza de radiación a través del campo magnético del cerebro de la pineal. Se hace referencia por tanto al candidato que ha renacido en la Gnosis con toda su alma quíntuple, y es evidente que este hombre heredará la <<bienaventuranza>>, es decir, toda la plenitud de la transfiguración salvadora, pues tal hombre está integrado en el proceso. Ahora también queda claro lo que debemos entender bajo el termino <<condenación>>. Esto no es, como imaginaban los antiguos, ser consumidos por tormentos infernales, sino el final de un estado de vida en tanto que almas mortales, la cual no tiene ya sentido sin el camino de salvación. El microcosmos es desembarazado así de semejante peso inútil, poniendo fin a un deterioro aún mayor y pudiendo recibir así un nuevo portador de imagen. Es importante comprender bien la verdadera misión encomendada: <<Id y predicad el evangelio a toda criatura>>. El evangelio transfigurístico de la verdadera redención debe ser anunciado, evidentemente, a todos los que quieran escucharlo. Y ahora ha llegado el tiempo para realizar esta misión evangélica de la única manera correcta posible. ¿Que hacen actualmente los servidores de la Escuela Espiritual? Ellos ofrecen su entusiasmo,

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su amor y su inteligencia como sacrificio para las multitudes que todavía buscan. Ellos también aportan el sacrificio de su tiempo y con frecuencia el de su salud. Ellos todavía no pueden hacer otra cosa, pues se encuentran aún en la primera fase de su autorevelación. Su sistema del esternón está abierto y por ello ya han unido así la rosa a la cruz y se han vuelto en verdad Rosacruces. Sin embargo no han efectuado todavía su camino hacia el monte calvario, el lugar del cráneo. No han expresado todavía su <<Consummatum est>>, porque su sistema magnético del cerebro no se ha abierto aún a la Gnosis. En este sentido no están bautizados todavía. Sin embargo, todos los que recorren el camino interior crecerán ahora más rápidamente que nunca en la gracia del Espíritu Séptuple, la cual se manifiesta cada vez más en el Cuerpo Vivo de la Escuela. Y así, la verdadera enunciación del evangelio será posible únicamente para los que forman parte de un Cuerpo Vivo semejante. Los trabajadores del futuro expulsarán demonios, ellos hablarán nuevas lenguas y ahuyentarán a las serpientes; una bebida mortífera no les hará daño, y sanarán a los enfermos. Imagínese bien la situación. Los servidores de la Escuela que forman parte del Cuerpo Vivo y operan a partir de y por la gracia del Espíritu Séptuple, serán confrontados cara a cara con una muchedumbre de buscadores del camino. Ya sólo por su palabra llameante, ellos arrojarán las fuerzas de Authades y sus hordas fuera del campo de respiración de los buscadores. Ellos atacarán el fuego de la serpiente de los buscadores y las serpientes allí presentes de la kundalini dialéctica. Todas las fuerzas magnéticas y corrientes de la naturaleza ordinaria no tendrán ya poder sobre ellos, y así purificarán y curarán los sistemas muy enfermos de los buscadores rápidamente y con un dinamismo increíble, siempre y cuando ellos se muestren receptivos a una penetración directa de la Gnosis. Usted comprenderá que de esta manera, con este método, puede ser liberada una multitud enormemente grande según nuestros conceptos. Es nuestro ruego diario que esta anunciación del evangelio para toda criatura que lo merezca pueda realizarse lo más pronto posible.

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XVIII LA PIEDRA BLANCA DE LA PRUEBA Cuando del corazón de la Cadena Gnóstica Universal es depositado un grano de semilla en el abismo oscuro de la naturaleza de la muerte, sabemos que en este principio vital se encuentra escondida la totalidad de la manifestación de salvación. Este es el comienzo. Por consiguiente, el que niega este principio es un hombre muy necio. Antes de que usted empiece a recorrer el camino, ya se encuentra por tanto en el corazón de la Escuela, en el foco de la Escuela, todo lo que debe conducir a la realización práctica de su camino. Incluso antes de que usted se halla unido a la Escuela, la salvación ya le está esperando. La fuerza magnética escondida en el corazón de la Escuela, la fórmula de la salvación, es llamada en la Biblia frecuentemente <<el nombre>>. Cuando se dice: <<Todos los que invocan el nombre del Señor, serán bienaventurados>>, entonces se alude a todos los que se unen de forma absoluta a la fórmula magnética sobre la que se sustenta la Escuela Espiritual. Cuando en el capítulo 2 del Apocalipsis se dice a la Comunidad de los Efesios: <<Soportas y tienes paciencia y trabajas a causa de mi nombre sin desfallecer>>, se hace referencia sin lugar a dudas al trabajador que obra en comunión con la fuerza fundamental de la semilla. Puede ocurrir, no obstante, que algún trabajador actúe con el nombre en su sentido general, como tantos en la Escuela Espiritual, que hablan sobre la Gnosis y su salvación sin desplegar ninguna fuerza. ¿A que se debe esto? Pues bien, a que ha abandonado el primer amor. Por eso encontramos en el siguiente párrafo del capítulo 2 del Apocalipsis: <<Pero tengo contra ti que has olvidado tu primer amor>>. La Gnosis que emprende su trabajo en los oscuros lugares de la vida, se manifiesta desde el principio en su totalidad. Su amor absoluto, con el que todo tiene que ser manifestado, está unido directamente al corazón de cada trabajo gnóstico comenzado en este mundo. Este es el punto de partida. El amor de Dios se manifiesta siempre en primer lugar en perfección. El está relacionado con el corazón del templo espiritual y sus guardianes destinados para este fin. Por ello no debe pensar aquí en una abstracción, pues en nuestro orden de existencia el amor divino tiene que manifestarse siempre en la carne. El amor de Dios, si quiere ser efectivo, debe ser revelado y dado a conocer, debe ser confirmado en el tiempo. Pues sin este maravilloso poder magnético el trabajo no puede realizarse y no se debe esperar ningún resultado. Por esto el amor de Dios está unido siempre a algunos servidores y servidoras destinados para este fin, quienes lo protegen, lo propagan, y lo mantienen encendido, pase lo que pase. El que desconoce o niega esta base primaria de todo verdadero devenir superior, abandona el primer amor. Por esta razón el buscador debe aprender a reconocer, a comprender de donde ha caído, con que no está unido, que no aplica. Si esto se logra, entonces el concernido puede aprender a acercarse al trabajo básico y llegar a aplicarlo. Entonces vuelve a su primer amor que le está esperando. Entonces se transforma. Recibe la <<piedra blanca de la prueba>> o bien se convierte en esa piedra. El amor de Dios, el amor primero es la piedra angular, y en la Epístola de Pedro leemos: <<También vosotros, en tanto que piedras vivas, edificaros en casa espiritual y en sacerdocio santo>>. El que recibe la piedra blanca de la prueba es un hombre especial, un elegido que, en el ardor del amor divino, se vuelve blanco, se vuelve puro. Un nombre nuevo es inscrito en la piedra

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blanca de la prueba, el nombre que, según la leyenda antigua, está compuesto de siete letras. Los antiguos decían que el nombre de Dios está compuesto de siete letras; y la piedra blanca de la prueba debe reflejar el amor de Dios manifestado en y a través del hombre, para que sea cincelado sobre la piedra angular y el nuevo templo se pueda elevar hasta la eternidad. Que la magia gnóstica le transforme pronto en una piedra blanca de la prueba. ¡Que quien pueda comprender, comprenda!

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