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¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón! ¡Que tupé para hacer semejante pregunta!

La primera respuesta que se me viene a la mente es: ¿Qué te importa? Sin embargo, más de 800 millones de usuarios respondemos más de una vez por día a la pregunta del título.
Hablamos de la cara de libro o del Facebook. O del Face como le llamamos los amigos. Entre “me gusta”, te doy “un toque”, “personas que quizás conozcas”, “actualizar estado”, “perfil”, “noticias”, “titulares” y más, mucho más, capaz que nos perdemos, hasta de nosotros mismos. Pero lo intentaremos, ¡Conmigo no, Facebook! Esta red social nació en la Universidad de Harvard, porque un chico puso en la web fotos de muchachas para hacer un “sondeo” de a quienes elegían los muchachos. Este sitio se fue perfeccionando hasta la actualidad. Y como todos los usuarios saben, se sigue modificando aún hoy. En sus comienzos, a esa rústica manera de “elegir” mujeres se le agregó la condición en la que se encontraban; es decir, solteras, comprometidas, en una relación, etc. ¿De qué otra manera podría surgir? A través de hombres tratando de medirse. O de calificar. Y así se fue complejizando hasta lo que hoy conocemos. Y sigue mutando permanentemente. Recientemente ha incorporado las actualizaciones agrupándolas en el tiempo en el que fueron publicadas. Es decir, transformó la parte derecha del monitor en un súper chusmerío, como el minuto a minuto de las vidas privadas. ¿Perdón? ¿Existe vida privada en este mundo virtual? Creo que se ha convertido en el “diario de los conocidos”. ¿Cuántos de nosotros prenden la compu al despertar y la apaga cuando se deja atrapar por Morfeo? Es muy común escuchar: “veo que está pasando en el face y ya estoy con vos”. Allí pasa la vida de otros, la diferencia con los diarios “comunes” es que este es de conocidos. Excepto expresar las necesidades fisiológicas, en este “caradelibro”, se cuenta todo. Y se encuentran todos. Es una herramienta comunicacional por excelencia. Nos acerca. A veces, demasiado. Mediante esta red uno construye su identidad, se crea un mundo, se apropia de un discurso: “Planta bandera”. Cuenta qué come o cocina, con quién está, o dónde está (con una reciente aplicación que permite aclarar donde se encuentra el usuario), si se baña o si sale de paseo. Hasta puede valerse de unos “simpáticos” íconos que ilustran en forma de nubes y soles tus actividades. Se pue-

de expresar a través de ellos el humor del minuto, y si a muchos de tus usuarios se les da por utilizarlos, en determinado momento podés llegar a sentir que estás en el cielo. Al principio era divertido encontrar “amigos” en este mundillo, gente con la que hace ya un tiempo que no había contacto (por diversas razones), amigos que están a la distancia, familiares lejanos, ex parejas, posibles parejas, compañeros de facultad, etc. Pero hoy ya no lo es tanto. Las políticas de privacidad son un punto delicado para el señor Mark Zuckerberg, su creador. Tuvo que aclarar en una oportunidad que la información que se brinda en el sitio es sólo utilizada dentro de él, aunque… Si se quiere dar de baja una cuenta, el proceso es muy largo; y en caso de defunción del usuario, su cuenta es mantenida «activa bajo un estado memorial especial por un período determinado”. Las reglas del juego están en contra de sus usuarios; y tal parece, cada día más. Se están experimentando varios cambios en el face. En breve contaremos con una nueva estética que permitirá »destacar las historias que explican quién eres», anunció Mark. Así, al comienzo de tu perfil, será una fotografía que ocupe todo el ancho de la pantalla. Según su creador, el perfil es “la historia de tu

vida”. Asimismo, se presentó también “la integración de las plataformas de música y vídeo Spotify y Netflix dentro del portal, para que los usuarios puedan acceder a los contenidos que consumen sus amigos de manera más rápida y sin salir del sitio”. Es una red que definitivamente trata de atraparnos como peces y, tal parece, todos somos animalejos acuáticos. El señor Facebook pregunta a cada instante “¿qué estás pensado?”, intenta inmiscuirse en nuestras cabezas, la juega de “intelectual” y se mete con los pensamientos, aunque logra mucho más que eso: le contamos todo (léase en tono Julieta Prandi). Por H o por B dejamos entrever mucho de “nuestros mundos”, de lo que pensamos y sentimos. Puede ser a través de la respuesta a esa inquisidora pregunta, o mediante un tema que “colgamos”, o los comentarios sobre determinadas noticias que compartimos, lo que leemos, las fotos que publicamos (y publican los demás) de uno mismo, etc. Facebook es un mundo donde uno va “recolectando amigos”. Aunque la palabra amigos esté tan devaluada. Ahora el señor F se acordó de esto parece, y nos permite categorizar en conocidos, mejores amigos y demás. No es cuestión menor mencionar que ese mundo, como tantos otros conocidos, es

LA FOTO QUE HABLA

#s GRATIS PARA COMUNICARTE2

NUMERO FIJO DE CUALQUIER COMPAÑÍA3

SMS4

MB PARA INTERNET Y EN MINUTOS EXCEDENTES MINUTOS DE NAVEGACION PARA HABLAR4 MAILS EN TU SMARTPHONE4

REDES SOCIALES EN INTERNET
Roxana Cabello (*) Cuando se habla de REDES SOCIALES se hace referencia a un servicio basado en Internet que ofrece a los usuarios la posibilidad de construir un perfil público dentro de un sistema delimitado; articular una lista de otros usuarios con los que comparten una conexión; y explorar su lista de conexiones y las de otros usuarios dentro del sistema. En Argentina, las mediciones de la primera mitad de 2011 indican que los internautas destinan más horas a estas redes que sus pares latinomericanos. Además de esos usos iniciales, cada vez más se desarrollan redes que tienden a la vinculación y el enlace social y dan lugar a la formación de lo que los estudiosos del tema denominan inteligencia colectiva. Gran número de personas se inicia en el uso de las tecnologías interactivas a través de estos medios y esto ha dado lugar a la generación de distinto tipo de expectativas. Hay quienes encuentran en esta situación una posibilidad de alfabetización e inclusión digital. Se supone que si las personas usan la computadora e Internet para administrar su perfil en alguna de estas redes, entonces habrán abierto una puerta que las relaciona con el mundo de las tecnologías interactivas. Las potencialidades de las redes se capitalizan mejor cuando la horizontalidad de las participaciones se orienta hacia la producción y jerarquización de informaciones y conocimiento; cuando los grupos y usuarios en general aprovechan los intereses compartidos y las vinculaciones que van tejiendo para producir colectivamente contenidos interactivos que trascienden el breve intercambio interpersonal (sin reemplazarlo, por supuesto) y que pueden circular dentro y fuera de la red. Para ello, los usuarios se ven en la necesidad de complementar el uso de las redes con otras aplicaciones que imponen nuevos y renovados aprendizajes. Entonces se tornan cada vez más productores y asumen un rol mucho más protagónico: enredados, sí, pero para producir juntos (¡y para chusmear, también!).
(*) Licenciada en Sociología y Doctora en Ciencias de la Comunicación Social. Docente de la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarría. Se dedica a la investigación sobre problemas vinculados con las implicancias de la expansión de las tecnologías de la información y la comunicación en diferentes ámbitos

Pros y contras
• El Facebook es un medio que utiliza la re-producción más que la propia producción. ¿Cuánto de lo que se publica en tu perfil es de otros? • Ahora permite re-encontrarte con tus estados, del mismo día pero de hace 2, 3 ó 1 año. ¿Quién quiere ponerse a prueba a los archivos? ¿Quién resiste? • “Fulanito te dio un toque”. ¿Qué es un toque? Se quiere acercar… ¿Es una manera de empezar la relación ciberespacial? No quiero que me toqueteen así como así. • Es un espacio de marketing. Además de publicitar tu propia persona, varios locales comerciales hacen uno del face para promocionar sus productos, de manera totalmente gratuita. De la misma forma, programas de radio hacen uso de esta herramienta para acortar la distancia con sus oyentes. Es el minuto a minuto mundial. • Se olvida la diferencia de clase. El face borra las distancias económicas. Aunque suele dejar las huellas de quien suscribe o reproduce. Permite inferir qué lee, cómo opina, hasta la profesión y el uso que hace de la herramienta según su trabajo.

monogámico. No se puede indicar que uno está en más de una relación con otros. Acabó con los rumores, ahora es info de primera mano: “fulanito pasó de estar casado a estar soltero”. Chau rumor. A eso iba con lo de “crear tu propia identidad” en este mundo virtual. Uno expresa sus posturas casi sin filtro porque nos es más fácil a través de la pantalla. A todos “nos gusta” que se haga una marcha por la inseguridad, pero no todos los “me gusta” se hacen presentes en cuerpo y alma a la marcha. Existe una distancia considerable entre lo que se dice en el face y llevamos a cabo en la realidad. Sigamos compartiendo el mundo y re-construyendo el propio, sin olvidar que no es sólo el monitor de una pc. Estamos conectados en todos los sentidos. Esto a los señores Claro y Movistar no les gusta (opción que se podría incluir en el Face efectivamente), ya que los usuarios evitamos el mensaje de texto. Con el chat del face, los inbox, los muros y demás, alcanza para hacer llegar nuestros mensajes. Son y somos personas. El cuore todavía nos hace vivir, no todo pasa por una pantalla. A no olvidar… o me desetiqueto. Romina Reser

Datos
• La página de Facebook es la más popular para subir fotografías, con más de 83 millones de fotos subidas a diario. • De acuerdo a Alexa.com, la página subió del lugar número 60 de las más visitadas al número 7 en un año. Actualmente se encuentra en la posición 2. La número uno es Google. • Cada uno pasa más de 10 horas por mes en el sitio. Se ha determinado que en Argentina le dedican un promedio de 21,2 minutos diarios. El país está segundo a nivel mundial en tiempo de conexión, detrás de Israel. • En Argentina hay 16.800.000 usuarios de la red social.

¿Qué se siente ir a fondo por una recta a la máxima velocidad que permite tu auto? Muy pocas cosas en comparación. Es muy difícil explicarlo mientras recorrés los 400 metros a toda velocidad. Aquí te contamos de qué trata este mundo tan apasionante, con mucha adrenalina, llamado Cuarto de Milla. “La idea es llevarlo a un nivel nacional, y están dadas todas las condiciones”, cuentan los organizadores.

¿Cómo se corre?
El “Cuarto de Milla” (o picadas, como muchos lo conocen” es un movimiento nacional que en nuestra ciudad nació varios años con el objetivo de disminuir las carreras ilegales dentro de las calles de Olavarría. Implementarlo de manera permanente fue muy difícil, debido a distintos altibajos, e incluso al poco interés de ciertos representantes de la organización. Pero esto cambió hace muy poco tiempo, con la llegada de una camada de gente joven que quiere hacer crecer la categoría a niveles nacionales. Así, el Cuarto de Milla comenzó a tener el éxito buscado: mucha concurrencia, muchos pilotos y muchas ganas de vivir la adrenalina de viajar a toda velocidad en el Autódromo “Hermanos Emiliozzi”. Allí es la cita domingo por medio en horario diurno. La cabeza de la organización, Marcelo Valcarcel, es un empresario gastronómico amante de los fierros, quien decidió hacerse cargo de esta movida. No es tarea sencilla, pero se lo ve decidido y con muchas ganas de salir adelante. “Agarramos la organización cuando me acerco al AMCO y ahí detecto una gran falta de gente con ganas de trabajar en el Cuarto de Milla, me acerco con ánimos de ayuda y ahí nació todo”, comienza su relato. Luego de la segunda fecha del campeonato (la primera a su cargo), el Cuarto de Milla en Olavarría convocó a más de 1.200 personas, un record para estos eventos. Valcarcel, ante esto, asegura que “nunca hubo esa cantidad de público. Hubo 94 autos de los cuales fueron muchos invitados y dos autos de Buenos Aires con el fin exclusivo de animar la actividad. La verdad es que se trabajó muy bien y estamos muy conformes con eso”. La popularidad de las picadas se hace evidente y el objetivo es cada vez más claro: “Mi idea es llevar al Cuarto de Milla de Olavarría a un nivel nacional, que sea reconocida por todo el país, ya que tenemos un autódromo que es espectacular, tenemos capacidad hotelera, tenemos todo para lograrlo”, se entusiasma Valcarcel. Los pilotos son los protagonistas de esta historia. Los que cada fecha dejan todo en 400 metros. A los que les corre la adrenalina por las venas. Este movimiento sorprende cada vez más, y toda la zona crea una gran expectativa en torno a este evento. Preparan sus autos, los acomodan, los emprolijan a más no poder. Todo para ser los más lindos y, además, los más rápidos. Un piloto de la zona, Eduardo Leonetti, me cuenta su experiencia sobre cómo llegó y qué siente al correr a gran velocidad en el lapso de 15 segundos. “Llego de curioso, porque unos amigos me hacen la invitación, la acepto y le pedí a mi papá que me acompañe. Fui en el auto de mi mamá (un Fiat Marea) y charlaba con mi viejo de lo lindo que sería participar, ya que me habían comentado que podían hacerlo autos de calle. Cuando llegamos ya lo tenía convencido, así que sin experiencia me anoté. Después de descubrir que mi auto era más rápido, no solo corrí en otra clase sino que además gané esa fecha. Lo gracioso del asunto era decirle a mi mamá la locura que habíamos cometido”, se ríe Leonetti. El relato, así contado, pierde fuerza, porque la pasión con que se cuentan todas estas anécdotas da a entender el momento de la categoría, que se vive con mucha fuerza. A veces, por cuestiones de motores y desarrollo, es grande la diferencia entre autos, sobre todo en pruebas libres, para ver cuánto da un vehículo antes de la carrera. Esto obviamente crea desafíos y expectativas diversas, que “Eddie” nos cuenta: “es una sensación rara, estás compitiendo contra los mejores autos del país en sus distintas categorías, que ves en revistas conocidas, te los cruzás en las pruebas libres, y sin importar que sea un clase 8 das lo mejor de vos. Es un privilegio, un sueño y también una motivación para seguir desarrollando el auto de uno para algún día llegar a ese nivel, es un desafío para uno mismo”. Uno de los temas que más repercusión tiene, tanto en la organización como en los mismos pilotos, es el tema de la seguridad e, incluso, el tema de las picadas callejeras en la ciudad, exponiendo a un gran riesgo a todos sus ciudadanos. Esto, obviamente, no es un tema menor y Valcarcel no escapa a ello: “Me gusta correr, lo hago en un autódromo, creo que es el lugar más seguro que hay, y siempre tengo el pensamiento de que si te gusta correr, no le arruines la vida a nadie. Siempre tenemos que tener en cuenta que hay riesgos a terceros, si vos te mandás una macana con el auto podés arruinar la vida de una familia completa, al igual que los que andan fuerte en las rutas, arruinás vidas que son totalmente ajenas a tu círculo, entonces no tenés derecho a nada de eso”. Y agrega: “Yo, por ejemplo, estoy de acuerdo con el lema que tienen en Bahía Blanca, que dice ‘no corras en la calle, vení a correr al autódromo’. Creo que eso lo dice todo. Es para eso que hay que trabajar”. Los pilotos también se preocupan por ello. Se alejan de la calle para sacarse las ganas dentro de un Autódromo. El piloto entrevistado afirma que “las picadas ilegales no van a dejar de existir pero si existen clases que permiten que coches estándar puedan competir, hace que más gente tenga la posibilidad de correr y se saque las ganas en un autódromo. Teniendo en cuenta las medidas de precaución correspondientes y los seguros, creo que sí disminuyen”. Según datos de Seguridad Vial local, las picadas han disminuido con el correr de los años, al mismo tiempo que aumenta la variedad de personas que se animan a enfrentar los 400 metros que tiene el recorrido de la picada a toda velocidad. Una vecina que vive en la avenida Pringles de nuestra ciudad, da cuenta de este asunto: “es notorio cómo se ha calmado el tema de picadas en esta avenida. Con los vecinos apoyamos la idea de que existan las picadas en el Autódromo, hace un tiempo por las noches esta avenida era imposible de cruzar por la cantidad de carreras ilegales que se realizaban, sin tener en cuenta al semáforo, nada (de hecho, desde allí se largaba). Hoy podemos decir que todo cambió para bien”. Además, toda la familia puede disfrutar de este evento. Tanto el organizador general como uno de los pilotos coincidieron en que “el Cuarto de Milla es algo muy especial, donde la familia entera puede venir, comer un asado, disfrutar de una hermosa tarde y sentir el olor a neumático quemado, para ver un excelente espectáculo y, además, ver a todo el mundo divirtiéndose y pasando un excelente momento”. Ir al Autódromo aunque sea a mirar una fecha de Cuarto de Milla te vuela la cabeza, metafóricamente. Al ver la pasión y la locura que genera todo este movimiento, te hacen dar ganas de sacar el auto del estacionaEs difícil agrupar a todos los autos, teniendo en cuenta que tienen potencias distintas y, por consiguiente, distintas velocidades que hacen a la categoría despareja. Para ello, se divide en clases y por tipo de tiempo que se realiza en los 400 metros. CLASE 1: Mínimo 17:80/100 CLASE 2: Mínimo 17:20/100 CLASE 3: Mínimo 16:20/100 CLASE 4: Mínimo 15:20/100 CLASE 5: Mínimo 14.20/100 CLASE 6: Mínimo 13.50/100 CLASE 7: Mínimo 12.80/100 CLASE 8: Mínimo 12.10/100 CLASE LIBRE: Sin tiempos mínimos. ¿Cómo se “cae” un auto de tiempo? Es cuando corre una picada y hace un tiempo menor al de su clase. Como esto se considera como una “ventaja deportiva” sube una clase, siendo mayor las velocidades y mayor desafío para el piloto y su auto.

¿Qué vehículos pueden correr?
Cualquiera. Para los que suelen ir a alguna fecha de Cuarto de Milla no sorprende ver cualquier tipo de vehículo en la línea de largada. Tampoco es sobrenatural ver un Fiat 600 enfrentarse a un Mercedes Benz, ya que lo importante no es la marca, sino la velocidad. Obviamente, para que un Fiat 600 haga frente a un auto de jerarquía como un Mercedes Benz tiene que estar acondicionado y potenciado para poder llegar a la par de semejante vehículo. No importa la marca o el modelo, importa llegar a la velocidad máxima y primero en la línea de meta. Tampoco importa mucho la pinta. Ojo, una buena presentación ya deja entrever lo que traes dentro de tu auto. Igualmente, los pilotos se aseguran de tener un excelente auto, ya sea en presentación y en calidad deportiva. Si querés ir a correr, procurá no robarle el auto a tus padres. Pedilo. Si tenés el propio, mucho mejor. Si es de calle no hay problema, hay clases que te permiten correr con el auto que vas a trabajar o paseas por la ciudad. Tratá de asesorarte con las personas que concurren más seguido y toma las medidas de seguridad pertinentes. Puede correr cualquiera pero respetando las normas de seguridad.

miento y de llegar a la línea de largada con el acelerador preparado. Puede servir hasta para quitarse el stress. Una actividad que los amantes de los fierros y de la velocidad no pueden dejar de hacerla, aunque sea una vez. Alexis Grierson
(Trabajo realizado para la cátedra Taller de Periodismo Gráfico 2011, de la carrera de Comunicación Social de la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarría)

Diseño Gráfico: Jhonatan Latapié

(Estudiante de la carrera de Diseño Gráfico de la Escuela de Artes Visuales “Miguel Angel Galgano” de Olavarría)

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Antes de mi llegada a Olavarría procuré recabar algo de información acerca de qué era lo que identificaba a la ciudad. Inmediatamente me hablaron de su geografía de llanuras y pequeñas sierras, nombraron a Loma Negra, el cemento y a Fortabat. Pero principalmente la fama de este digno pueblo pasa por sus logros en el ámbito del automovilismo, principalmente de la mano de los hermanos Emiliozzi. Y así fue que arribé creyendo que sus habitantes buscarían honrar ese orgullo justamente allí donde nace, frente al volante de sus automóviles. Pero no tardé en descubrir que la excelencia olavarriense no pasaba justamente por la calidad en el manejo de sus vehículos. Para ello bastó con un pequeño paseo de a pie, cargado de riesgos extremos y adrenalina, que ciertamente la ciudad podría aprovechar para concretar las aspiraciones de volverse una ciudad turística. Algunas de las pruebas favoritas de este novedoso turismo de aventura podrían ser: -“Cruce en la rotonda”. Muy simple, pues se juega

de a pie. La idea es sortear la incesante caravana de automóviles y alcanzar la acera opuesta de la avenida en hora pico, sin tener que caminar dos cuadras extra para continuar el rumbo. Gana quien lo consiga en menos de 30 minutos. Nivel de dificultad: medio. -“Paseo en bicicleta por el centro”. La clave de este juego son los frenos, por eso es conveniente revisarlos antes de comenzar. La idea es que en cada esquina el conductor de la bicicleta debe frenar sí o sí, sin importar si tiene o no el paso, para evitar ser atropellado. Ante un ciclista, el automovilista nunca frenará. Nivel de dificultad: moderado. -“El juego de las señas”, basado en la aproximación a la esquina de dos conductores en sus vehículos que, una vez allí, comenzarán un duelo de gestos que puede durar varios minutos, con el objetivo de hacer pasar al otro primero. El desconocimiento de las normas de tránsito es también necesario aquí. Nivel de dificultad: bajo. -“Ruleta rusa sobre ruedas” es otra propuesta in-

teresante, y en este caso se juega con auto. En un cruce de calles dos vehículos avanzan sin precaución alguna y depende de Dios o del azar la posibilidad de llegar ileso a la cuadra siguiente. Pues cientos de autos hacen lo mismo en todas direcciones y en todas las esquinas de la ciudad. Nivel de dificultad: alto. Los potenciales usuarios de esta propuesta de turismo de alto riesgo tal vez sientan miedo de aceptar tales desafíos, así como yo lo tuve durante mi paso por la ciudad. Pero el sistema de salud pública de Olavarría tiene fama de muy buena calidad, uno de los mejores de la Provincia. Y sin dudas, el dolorido turista sabrá apreciarlo. Pablo Ayala

¿Quién imaginaba que iba a discutir con mis padres sobre dónde está el disco de Dire Straits, que debería estar en el auto y que por última vez yo lo dejé arriba de la mesa del comedor, después de dos meses de no apretar STOP en el reproductor de música? Eso es lo que pasa cuando los años pasan, las generaciones se multiplican pero las bandas siguen siendo las mismas durante décadas. A Dire Straits se suman The Rolling Stones, U2, Guns ‘n Roses, Aerosmith y muchísimas más. El correr de los tiempos las ha llevado a tener que adaptarse. Ya no se dedican a contar cuántos cassettes o cd’s llevan vendidos, sino a mantener al día sobre las fechas de sus conciertos a sus seguidores en Twitter. No les dicen que no a la era digital, no se resisten al cambio tecnológico; por el contrario, lo adoptan y lo aprovechan siempre en provecho de magnificar su obra, mejorar su música y dejar sin aliento a sus fans en sus recitales. Recordemos que la escenografía utilizada por U2 en su última gira “360° Tour” fue catalogada como la estructura más imponente jamás construida, respecto a sus dimensiones y la tecnología puesta en marcha para desarrollar el espectáculo. Son muchos los años que tienen encima, así como también la cantidad que hace que se suben sobre un escenario. Sin embargo, su esencia musical y espíritu no se han desgastado, además de que su popularidad ha ido en permanente aumento. Continúan causando la misma sensación que antaño, tanto al momento de tocar las mismas canciones que hace dos décadas, como cuando promocionan nuevos lanzamiento, en públicos leales y en los que han comenzado a surgir en el último tiempo por igual. Actualmente, sus seguidores no son sólo esos viejos fans con sus cortes “mullet” que hace 20 años no se perdían una presentación o un disco, sino que ahora también han conquistado almas más jóvenes. Puede ser por legado familiar o por elección propia, pero hoy la música sigue siendo el lenguaje universal que transgrede cualquier segmentación etaria. Paula Siracusa

Llegan las vacaciones, un fin de semana largo, y el estudiante foráneo se va (generalmente) a su casa. Tras largas y extenuantes cursadas, la ilusión es tomarse ese colectivo que te deposita nuevamente en tu primer hogar. Algunos osados que conozco hacen dedo, lo cual le pone al viaje otro tipo de condimentos. Pero sea cual sea el medio para llegar a destino, en general salimos todos con las mochilas a emprender ese viaje místico. Al principio es algo más entretenido y entusiasta el viaje. Luego, con el tiempo, es un poco rutinario y uno no ve la hora de llegar a casa, porque no aguantas más al chiquito que te patea el asiento o a la señora que se pone a roncar al lado tuyo. Lo bueno es cuando te encontrás con un compañero de universidad con el que ténes trato fluido y buscan la manera de poder ocupar asientos contiguos para charlar y hacer más llevadero el viaje. También está la posibilidad de charlar con gente nueva. Otra cosa que no falta en el viaje es la música, y olvidarse los auriculares del mp3 o el celular es la tragedia más grande que puede pasarle a un viajero. Pasar la cantidad de horas que puede demandarte un viaje a casa (algunas más cercanas que otras) sin algo para entretenerte es algo perturbador. Y más si hacés transbordo y esperás una hora o más en otra ciudad. Está también la opción de ponerte a leer fotocopias. Muchos las llevamos con nosotros en la mochila, pensando que por ahí nos van a dar ganas de leer en el micro, cosa que nunca ocurre y jamás salen de su habitat incluso una vez en destino, a menos que un parcial te esté esperando a la vuelta. Y ahora con la tecnología, el afortunado es el que goza de la compañía de un blackberry, en donde al menos se puede chatear, revisar mails y mirar el Facebook y el Twitter. Está bueno para avisar paso a paso nuestros movimientos. “Estoy a 100 Km de casa”, “Ya llegué a la terminal”, “odio los taxis que no vienen”, y demás comentarios vivenciales que se pueden plasmar en una red social. Una vez llegado a casa, el estudiante lo primero que visita es el baño y la heladera, en ese orden. Recién luego de ese ritual le empezás a prestar atención a tu familia, ansiosa por conocer novedades, aunque uno hable seguido con ellos. Finalmente, luego de días de comida casera, de visita a parientes y amigos, llega el momento de volver a desandar el camino y regresar a tu vida en Ciudad Universitaria, que te cansa, pero también genera apego y puede que la extrañes incluso cuando volvés a casa. Con el bolso con ropa limpia y comida, llegás de nuevo a aquella terminal que te vio partir, emprendés el recorrido a casa, y buscás a alguien para tomar mate porque después de días rodeado de gente, el silencio de tu casa te tira la nostalgia por la cabeza. Alan Laursen

No digo nada nuevo si resalto que en los últimos días han ocurrido hechos asombrosos. Y no porque los hechos en sí sean extraordinarios, sino que lo que resulta extraordinaria es la capacidad de tales hechos para ocupar tanto margen televisivo. “El fenómeno wachiturro”; antes de realizar cualquier presunción habría que preguntarse a qué se llama fenómeno. Pero si, desde el sentido común, se da por sentado que el término implica la realización o el suceso de algo totalmente fuera de lo normal, inesperado y hasta podría decirse inexplicable, entonces qué parte de la aparición de este grupo sería lo fenomenal. Que los chicos “hagan” música, no está mal; que elijan un modo de vestir y bailar en particular, tampoco, porque después de todo es lo que caracteriza y distingue a un grupo o banda. Pero que esas letras les permitan recorrer el margen disponible -de punta a punta sin distinción de horarios ni de canales o de conductores- de un modo burdamente impune, eso me resulta fenomenal. Que Susana intente hacer el pasito wachiturro, ni siquiera

es anecdótico. Como tampoco lo es que se utilice esa melodía (¿?) como parte de una campaña política. Y si de política hablamos, lo que sobra es tela para cortar… pero no pienso utilizar este espacio. Sí voy a hacer mención, en resumidas palabras, de las elecciones llevadas a cabo en la AFA: una vergüenza. Que ese señor siga manchando la pelota, pero mucho más que algunos canales hayan anunciado como nuevo presidente a Daniel Vila para minutos más tarde cambiar el titular utilizando esa palabra que nos atormenta desde el cambio constitucional del ´94. Mientras el medio nos siga mostrando estas cosas, el mejor modo de resolverlas seguirá siendo golpe a golpe. ¡Galeras y vasos con agua para todos! Verónica Nesprías

Los argentinos pateamos entre todos un penal, y fue como lo hacen los grandes, fuerte y al medio. Tan, tan al centro, que se definió por la mitad del país. Hablamos del 54% de la nación que en el pasado domingo definió los próximos 4 años. Y por tal suceso, se ha prescindido del fútbol. Y se hizo extrañar, por eso durante esta semana nos dieron una buena dosis del juego que mueve pasiones. Pero no todo es votar, patear y elegir. También pasan por estos días los XVI Juegos Panamericanos 2011, en Guadalajara. Y allí están nuestros representantes locales. Hablamos de los olavarrienses Leandro Messineo que participó en la prueba de ruta y quedó en el puesto 35; de Dolores Fernández y Soledad Angeletti, integrantes de la selección femenina de sóftbol; y del criado en Coronel Suárez, pero nacido en Olavarría, Juan Emilio Fernández Chávez, jugador del equipo nacional de básquet. Argentina está dejando una muy buena impresión en esta competencia, logró medalla de oro en handball masculino, también llamado balonmano; y Las Leonas (al cierre de esta columna) acaban de conseguir el pase a la final, donde irán por su séptimo Oro en Juegos Panamericanos. Cabe recordar que ganaron todas las ediciones desde el debut en Indianápolis 87. Así se va marcando el ritmo, Argentina no sólo es fútbol y lo esta demostrando. La fecha 12 del Torneo Grande de la Argentina arrancó picante, y no por Pereyra, sino por el taladro y más aún por el recién ascendido Rafaela. Banfield con el bigote La Volpe a la cabeza parece que sale de su mala racha y Rafaela goleó a un bichito colorado que no logra encontrar respuestas. Y otro que no encuentra el camino, sino fantasmas demasiado cercanos, es San Lorenzo. El cuervo perdió por 1 a 0 frente a Arsenal, y la tabla es la pesadilla del plantel. Hasta se empieza hablar de la continuidad del director técnico, aunque él afirme que se queda hasta el final. En contrapartida, Vélez empieza a creer en la magia, Ramírez le dio la victoria frente a Estudiantes y así sigue prendido en la lucha por la punta que tiene un único dueño. Boca, en el partido que disputó frente a un Colón que todavía extraña a su virgen, demostró una vez más que nadie es imprescindible. Con la ausencia de 3 de sus mejores jugadores, dio cátedra de buen fútbol. A través de un Clemente Rodríguez que corre en el final del segundo tiempo como en los primeros dos minutos del partido, un Mouche que se inspiró y tiró un buen centro con su pierna menos hábil, y un Blandi que parece haberse sacado la mufa; el equipo de Falcioni consiguió mucho más que 3 puntos, le da gloria y, por sobretodo, un poco de historia… algunos hasta lo comparan con el Boca del Virrey. Parecen penales últimamente los partidos de los bosteros: certeros y festejantes. Romina Reser
STAFF Producción Periodística: Pablo Ayala, Alan Laursen y Romina Reser. Colaboran en este número: Alexis Grierson, Mónica Sterki, Roxana Cabello, Leonardo Barcelona, Yesica Guevara, Jhonatan Latapié, Verónica Nesprías y Paula Siracusa. Secretario de Redacción: Lic. Jorge Arabito. Director periodístico: Lic. Pablo Zamora. Diseño Gráfico: Natalia Schumacher. Director de El Popular Medios: Jorge Botta. Los contenidos de El Umbral son producidos por estudiantes de la carrera de Comunicación Social de la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarría (a través de Facso Producciones), mediante un convenio con Diario EL POPULAR. www.facsoproducciones.com • elumbral@facsoproducciones.com

¿Es el Facebook una nueva forma de comunicación? ¿Es la profundización de lo que se dio en llamar “comunicación de masas”? ¿O es el disparador que facilita el despegue de la propia territorialidad hacia un horizonte de posibilidades comunicacionales insospechadas?
Mónica Sterki (*) ¿Podemos hablar del fenómeno del Face o esta nueva forma de comunicar/nos es simplemente una profundización del proceso denominado “comunicación de masas” que emerge a mediados de la segunda mitad del siglo XX y sigue un largo camino, que en la actualidad se ha denominado, “comunicación en red”? Sin dudas, no hay una respuesta única a esta pregunta, dado que habrá tantas respuestas como internautas navegando en el mar de las nuevas tecnologías. De todas maneras, desde distintas perspectivas se ha logrado al menos un mínimo consenso respecto al hecho de que en la primera década del siglo XXI, a partir del avance generalizado de Internet en distintos contextos históricos, la comunicación adquiere mayor horizontalidad y la pluralidad de voces vía teclado amplía la territorialidad de los conflictos o de los aciertos, a escala geopolítica. Es decir, el face puede provocar desde la caída del régimen de Mubarak en Egipto hasta la caída del pelo de alguna madre sobreprotectora cuando descubre que su hijo se hizo “la rata” porque adhirió a un faltazo masivo convocado desde el face. Por otro lado, y jugando con los conceptos, la palabra face en español significa rostro, o más popularmente “cara” (siempre teniendo en cuenta que no hay nada de “cara” en la palabra “cara”) ya que el lenguaje es una convención social, se impone la pregunta más ingenua y revolucionaria al mismo tiempo: ¿en verdad nos comunicamos cara a cara? ¿O precisamente el anonimato que permite la red -que todo lo atrapa- es el disparador que facilita el despegue de la propia territorialidad hacia un horizonte de posibilidades comunicacionales insospechadas? En lo personal adhiero a esta última idea, ya que partir de un comentario en el muro emergen muchos actores resignificando la mayoría de las veces aquello que se escribió y generando distintas clases de debates que pueden entusiasmar, aburrir o en el peor de los casos encender la ira de los involucrados, el humor de los indiferentes y el apoyo o la descalificación de una multitud de cibernautas que, en el encuentro face to face, harán mutis por el foro y seguirán con su propia cosmovisión del mundo levantando las banderas de la “independencia ideológica”. También hay cierto acuerdo respecto a definir el face como una nueva propuesta de sumar soledades en la inmensa pantalla de la aldea global, cada vez más aldea y cada vez menos global. En tal sentido se observa que es cada vez más finito el límite entre lo que denominamos “la esfera de la vida privada y el espacio público”. Estas dos esferas separadas por el ascenso del capitalismo industrial fueron sin dudas el motor de la Modernidad respecto a la distinción entre la posibilidad de desarrollar nuestro espacio doméstico, independientemente de las limitaciones generadas desde un espacio público a través de la legalidad de conductas ciudadanas. Las nuevas aplicaciones de face abren un abanico de posibilidades que van desde etiquetar una foto hasta subir un video de nuestro último cumpleaños, donde el tío borracho será la diversión de multitudes en red, pasando por mensajes de amor al amado/a que, desde la otra notebook e instalado a pasitos del emisor, le contestará en público haciéndonos participar de una especie de algarabía pública, extasiados en el disfrute ajeno tildaremos un “me gusta” y de esa manera el gran amor universal nos atravesará con su inconmensurable derrotero de buena onda. Otras instancias menos románticas están dadas por la posibilidad de compartir con nuestros “contactos” diversas noticias que nos llaman la atención. Esa lectura compartida ampliará nuestras percepciones respecto a determinados procesos políticos, culturales y socioeconómicos al mismo tiempo, que darán cuenta de los límites, la tolerancia y la capacidad de compartir con “los otros” un posicionamiento, una mirada o una opinión que es siempre relativa, apasionada y parcial. En fin, otra dimensión no menos importante es la utilización del face como herramienta para entretenernos y divertirnos, generar nuevas relaciones que van desde compartir proyectos políticos hasta encontrar al amor de tu vida a unos tipeos del corazón. Amores nacidos bajo el signo del “arroba punto com” pueden durar lo que una coma mal puesta o el infortunio de escribir con errores de ortografía. La red de redes no garantiza el amor eterno pero los usuarios agradecen transitar el camino de la soledad acompañados por la esperanza de encontrar en la pantalla esa compañera o compañero que les regale un “me gusta” en el último video de Shakira ardiendo sin Antonito.
(*) Licenciada en Antropología, docente de la Facultad de Ciencias Sociales de Olavarría