RETO A UNA REALIDAD CRISTIANA

SANTIAGO 1:19-27 Introducción El sábado hice algo que casi nunca hago… ayunar. Aquí en la iglesia hubo un ayuno por las familias de la congregación, y durante uno de los recesos pasamos a ver algunas fotografías, las cuales me recordaron que los años si han pasado por mí aunque no lo haya querido reconocer…. También vi como los años pasan también con personas que están a mi alrededor y con otras no. Pero observé con detenimiento una foto en particular en la que miro a mi hermano menor Richard junto a mí. Qué buenos tiempos eran aquellos cuando era más bajito que yo, ahora me sobre pasa por bastantito y apenas tiene 18 años, pero también recordé mirando las fotos al hermanito menor que estaba detrás de mí todo el tiempo y la relación que teníamos, creo que era una relación normal a esas edades, pasábamos peleando a cada rato pero nos queríamos mucho… todavía nos queremos y ya no peleamos tanto Me imagino que Jesús vivió algo parecido con Santiago (Jacobo) su hermano, ese que muchos consideran como el autor del libro del mismo nombre que se encuentra en nuestras Biblias, este muchacho, seguro sacó algo de su hermano Jesús, parece que también fue un poco contagioso, pues se dice que era uno de los pilares de la iglesia y de los líderes del concilio de Jerusalén e inclusive murió como un mártir se cree que alrededor del año 62 después de Cristo. Santiago dirigió su mensaje a las congregaciones cristianas dispersas en todo el mundo, y con amor y conocimiento las amonesta y exhorta a seguir los caminos del Señor con obediencia en la Palabra de Dios y las Enseñanzas del Señor Jesucristo. Santiago no habla de problemas de fuera de la iglesia, más bien de problemas internos y reta, yo creo que no sólo a las iglesias de ese tiempo sino a nosotros hoy, a vivir una verdadera Realidad Cristiana

QUÉ HACER PARA RECIBIR LA PALABRA VRSC. 19-21
Una de las cosas que él vio en las Iglesias de ese tiempo y no le gustó fue el temperamento de los hermanos que seguramente los hacia meterse en graves problemas, pues se airaban mucho vrsc.19, reaccionaban ante cualquier cosa y empezaban a hablar… seguramente eran los primeros sindicalistas. Recuerdo mis años de escuela en los cuales no aguantaba nada, si alguien me decía algo, era fijo que terminaba con un buen golpe y los dos sentados en la dirección, bueno es algo peculiar luego de haberme peleado me daba cuenta de la buena persona que era ese otro niño y terminaba siendo un muy buen amigo, de tantas idas a la dirección por peleas ya el director me conocía y yo pasaba como en casa. Escuchar, no reaccionar con insultos o palabras y no enojarme fue lo que aprendí a duras penas, pero Santiago nos recuerda que debemos de dar ejemplo con nuestra vida, con lo que hacemos y con lo que decimos. (reflejos del viejo hombre que dejamos atrás al recibir a Cristo)

Es algo difícil de controlar (la lengua y el enojo), insultar o decir algo de otra persona es fácil, sólo hay que abrir la boca… pero la palabra de Dios nos invita a oír, no solamente lo que nos dicen los demás sino también lo que Dios tiene para nosotros. Él nos ofrece la Palabra de libertad para que luchemos contra el cautiverio en el que la ira y el enojo nos encierran. • ¿Qué es la Palabra? La palabra es la Biblia, la voluntad de Dios para nuestra vida, ese libro que la mayoría de veces portamos los domingos cuando nos reunimos como congregación y de la que escuchamos una reflexión, un sermón o un mensaje, o también la que debemos de leer a diario en nuestros devocionales. Esa misma Biblia (palabra) que a muchos nos cuesta estudiar como es debido… Pero todo requiere disciplina, esa fue una de las cosas que aprendí en un campamento de líderes de jóvenes que fui la pasada Semana Santa dedicar tiempo a su estudio diario y a separar por lo menos media hora diaria para oír lo que Dios quiere decirme y que él escuche lo que yo le quiero decir. Otra de las cosas que aprendí y que tiene mucho que ver con el mensaje de hoy es que: la humildad crea la condición ideal para recibir la palabra (vrsc. 21), debemos, con arrepentimiento y humildad llegar al Señor pidiendo que limpie nuestros corazones, nuestras bocas y nuestras mentes para que su palabra llegue con poder a nuestras vidas y a las de los que nos rodean. Pero cómo hacer que esa palabra que escuchamos llegue a otros cristianos y a otros no cristianos; pues que más que siendo:

HACEDORES DE LA PALABRA VRSC. 22-25
Hacemos o tan sólo oímos (qué pasa los domingos y los demás días) ¿Cuánto de todo lo que leemos en la Biblia y escuchamos en los sermones de cada domingo estamos aplicando en nuestra vida?

No desechemos la Palabra
Muchas veces vivimos una vida de fantasía que parece muy real pero que en el fondo es pura ilusión (como una película que dieron hace pocos años, ue por cierto pronto estrenan la segunda parte: Matrix, es la historia de un muchacho que se da cuenta que su vida es una simple ilusión, que lo que ve, lo que hace y lo que piensa es controlado por una máquina y que cada vida de ilusión le da energía y fuerza a esa maquina llamada La Matriz (Matrix) • Realidad o Fantasía (Matrix) oidores olvidadizos ¿Entonces, en donde vivimos en una Matriz que nos crea una vida fantástica en la que nos conformamos con oír la palabra de Dios y cumplimos cómodamente con aspectos meramente morales o de imagen cristiana o somos cristianos que viven en una realidad que demanda no ser

sólo oidores y espectadores sino también actores…(hacedores de ella de la palabra de la voluntad de Dios)? LA PUESTA EN PRÁCTICA VRSC. 26-27 • El resultado de oír la palabra y su puesta en marcha

Santiago analizó lo que pasaba en su contexto: que el mundo se estaba metiendo en la iglesia y no la iglesia en el mundo, que las personas estaban viviendo una religión vacía, no estaban viviendo una religión consagrada al amor, a ese amor que Dios a través de Jesucristo les brindo, el analizó su realidad, su contexto, y lo que pasaba y decidió actuar, recordarles y recordarnos una de las razones primordiales del ser cristiano, que es el amar a nuestro prójimo, un prójimo rechazado por el mundo (los considera sin valor) en ese tiempo las personas con mayores problemas eran los huérfanos y las viudas no había nadie que los consolara ni los ayudara excepto la iglesia, ese es su papel, ¿Cuál es nuestro papel, hoy en día, cómo ponemos en práctica la palabra, quiénes son nuestras viudas y nuestros huérfanos hoy, qué tribulaciones pasan, pero sobre todo qué hacemos por ellos.? • Mi realidad (el mundo y yo) Es hora de afrontar cual es mi realidad, ¿si es una realidad fantasiosa llena de ilusión y donde todo es color de rosa, o es una realidad auténtica, que requiere de acción y que me reta a ser un CRISTIANO VERDADERO y no un cristiano de nombre.?

Conclusión Más importante que decir que voy a una iglesia y que soy cristiano, es reflejar en mi vida el pleno conocimiento de una realidad, una realidad cristiana, siguiendo el camino de Jesús (oír y hacer según la realidad influyendo en el mundo, predicando con mi Biblia y con mi vida (actuando según la palabra) y no dejando que el mundo influya en mí. “El cristianismo no es tan emocional ni sentimental como muchos creen, el cristianismo es más racional, seguir a Cristo se piensa y se siente, se escucha y se aprende, pero sobre todo, se vive (se hace)” OREMOS…. “Espero que salgamos de aquí hoy siendo hacedores de la palabra (de la voluntad de Dios) y no simplemente oidores o simples espectadores, olvidadizos de lo que el Señor quiere DE y PARA nosotros.”