Crisipo de Solos

LÓGICA
ESTOICA
traducción española de Adrián Castillo
según la edición de Johannes von Arnim


2


Advertencia Preliminar

La siguiente traducción está basada en la edición de Johannis von
Arnim, Stoicorum Veterum Fragmenta, Stutgart, Teubner 1972 (1923
1
), 4
vols. Se limita a los fragmentos (35 – 287) sobre la Lógica de Crisipo,
recogidos en el tomo II, pp. 14 – 94. Quedan excluidos unos pocos
fragmentos de los que aún no tenemos traducción.
La siguiente traducción carece de notas, tanto críticas al texto como
interpretativas, exceptuando algunas observaciones obvias y otras
recogidas por el mismo von Arnim. Las condiciones requeridas para esa
tarea son inexistentes en nuestro medio. Incluimos un pequeño glosario al
final.
De todos modos, dado que estos fragmentos no han sido traducidos
en su totalidad al español, y dado el gran interés que el estudio de la lógica
estoica a cobrado en las últimas décadas, espero que sea de ayuda por los
historiadores de la Lógica, para los estudiosos de la filosofía antigua y para
el público con intereses filosóficos en general.








Adrián Castillo
Montevideo, 2007



3
Índice
Prolegómenos a la filosofía 4
La Filosofía de Crisipio: Lógica. 8

Capítulo I: Sobre la doctrina del Conocimiento


§1. Sobre la Fantasía 12
§2. Sobre la sensación 20
§3. Sobre los conceptos 22
§4. Aprehensión, ciencia, técnica 25
§5. Sobre la investigación 30
§6. Sobre el criterio 31

Capítulo II: Dialéctica


38
A. Sobre los Significantes 44
B. Sobre los Significados

52
§1. Sobre los contrarios, los contradictorios y las
privaciones

54
§2. Expresables incompletos 58
§3. Expresables completos 62
§4. Sobre las proposiciones simples 67
§5. Sobre las proposiciones no simples 76
§6. Sobre el signo 82
§7. Sobre la definición 86
§8. Sobre los argumentos y los silogismos 88
§9. Sobre la solución de los sofismas 111

Glosario de términos griegos

118
4






Prolegómenos a la
Filosofía







35. Aecio, Opiniones I Proemio, 2: “Los Estoicos decían que la sabiduría es un
conocimiento tanto divino como humano, mientras que la filosofía es el ejercicio de una
técnica útil. Ahora bien, las virtudes más generales son (aρετaς δc τaς γενικoτατας) tres,
a saber, física, ética y lógica. Por esta razón también la filosofía es tripartita,
dividiéndose en física, ética y lógica. Es física cuando investigamos acerca del cosmos y
las cosas que están en el cosmos. La ética versa sobre las ocupaciones de la vida
humana, y la lógica, a la que también llaman dialéctica, concierne al discurso (λoγος).”

36. Sexto Empírico, Contra los Profesores IX, 13. “Dicen que la filosofía es una
práctica (cπιτ{δευσις) de la sabiduría, mientras que la sabiduría es el conocimiento de los
asuntos divinos y humanos.”

5
37. Diógenes Laercio VII, 39: “Dicen que el discurso filosófico consta de tres partes.
En efecto, una de ellas es la física, otra la ética y la tercera la lógica. El primero que
dividió así fue Zenón de Citio en su libro Sobre la Razón (περ| λoγου), y así lo hizo
también Crisipo en el primer libro de su Sobre la Razón y en el primero libro de su
Física. [...] A estas partes Apolodoro las llama ‘tópicos’ (τoπους), mientras que Crisipo y
Eúdromo las llaman divisiones específicas (εiδη). Otros las llaman géneros (γcνη).”

38. Sexto Empírico, Contra los Profesores VII, 16: “Dicen que una parte de la
filosofía es la física, otra la ética y otra la física. – Lo dicen expresamente los del círculo
de Jenócrates y los peripatéticos, e incluso los Estoicos adhieren precisamente a esta
división. De aquí que persuasivamente comparen la filosofía con una tierra fértil y
abundante en frutos, de modo que la parte elevada de los brotes la asemejan a la física,
lo fértil de los frutos a la ética, y el cerco a la lógica. Otros dicen que es comparable a
un huevo. En efecto, asemejan la yema, de la que algunos dicen que procede el polluelo,
a la ética, la clara, que es el alimento de la yema, a la física; y la parte exterior,
semejante a una ostra, a la lógica (Posidonio, sin embargo, puesto que las partes de la
filosofía son inseparables unas de otras, mientras que los frutos se conciben como
distintos de los brotes y el cerco está separado de los frutos, cree mejor comparar la
filosofía con un ser vivo, la física con la sangre y la carne, la lógica con los huesos y los
nervios, y la ética con el alma).”

Diógenes Laercio VII 40. “Comparan a la filosofía con un animal, asemejando la parte
lógica a los huesos y los nervios, la ética a las partes más carnosas, y la física al alma.
También la comparan con un huevo: la lógica es la parte exterior, luego de esto viene la
ética, y lo más interior es la física. O a un campo fértil, cuyo cerco es la lógica, la ética
es el fruto, y la física es la tierra o los árboles. O finalmente a una ciudad bien
amurallada y gobernada por la razón.”

39. Filón, Sobre la agricultura, 14: “Dicen que los antiguos, puesto que la doctrina
filosófica tiene tres partes, la asemejaron a un campo de cultivo. La Física la
parangonaban a los árboles y los brotes, la Ética a los frutos, por mor de los cuales
viven las plantas (óν cνεκα κα| τa φυτa), y la Lógica, a su vez, al cerco y la empalizada.”
[…] §16. “Una vez que desarrolla (cξαπλοi) las expresiones dobles y ambiguas,
soluciona las que persuaden mediante sofismas, y destruye la seducción del engaño,
6
mediante razonamientos sumamente evidentes y demostraciones indudables, pulida
como la cera se constituye la mente, dispuesta para recibir fácilmente los caracteres
fisiológicos y etopoiéticos.”

40. Orígenes, Comentario al Evangelio de Mateo III, 778: “Mira si podemos hablar de
la fisiología presentada en la sagrada escritura como de un viñedo. Decir que la vida
adecuada a la verdadera fisiología es el fruto del viñedo, que florece en la virtud y en los
caracteres más nobles (καλλlστοις). El tópico (τoπος) lógico (y toda la letra de la
escritura) es la cerca del viñedo, que lo rodea exteriormente.”

41. Diógenes Laercio VII, 40: “Ninguna parte de la filosofía, según el testimonio de
algunos de ellos, es preferible a otra, sino que todas se mezclan. Y de hecho ellos las
mezclaban en la enseñanza.”

42. Plutarco, Contradicciones de los Estoicos 1035 A: “Crisipo cree que es necesario
que los jóvenes escuchen primero las lecciones de Lógica, luego las de Ética y después
de éstas las lecciones de Física, así como es necesario transmitirles en último lugar la
doctrina acerca de los dioses. Como estas cosas las ha dicho en repetidas ocasiones, aquí
bastará con citar literalmente lo contenido en el cuarto libro de su escrito Sobre las
Vidas: ‘Considero que, de acuerdo con las declaraciones acertadas de los antiguos, hay
tres géneros de investigación que conciernen al filósofo, a saber, la Lógica, la Ética y la
Física. Luego, de ellos es necesario exponer primero la Lógica, luego la Ética, y en
tercer lugar la Física. De las doctrinas físicas, la doctrina acerca de los dioses ocupa el
último lugar. Por esto también los antiguos exponían al final las lecciones sobre ella.”

43. Diógenes Laercio VII, 40: “Otros estoicos, sin embargo, disponen en primer lugar
la lógica, en segundo la Física y en tercero la Ética. Entre ellos figuran Zenón, en su
escrito Sobre el razonamiento (περ| λογου), Crisipo, Arquédemo y Éudromo.”

44. Sexto Empírico, Contra los Profesores VII, 22: “También los de la Estoa dicen
que hay que comenzar con la Lógica, seguir con la Ética, y finalmente exponer la Física.
Pues primero es necesario disponer fuertemente la mente para una custodia
inexpugnable de las enseñanzas recibidas. Efectivamente, el tópico dialéctico es un
fortificador del pensamiento. Luego hay que exponer la teoría ética para el
7
mejoramiento de las costumbres, puesto que su recepción no presenta peligros una vez
que la capacidad para el razonamiento lógico está establecida. La teoría física hay que
enseñarla última, ya que es más divina y requiere conocimientos más profundos.”













8

La filosofía de Crisipo

Parte I

Lógica Lógica Lógica Lógica

45. Cicerón, Sobre los bienes y males extremos IV 4, 9: “¿Qué? ¿Acaso las cosas que
ahora los dialécticos venden y enseñan no fueron establecidas por los antiguos? Y si
bien muchas materias lógicas fueron acabadamente elaboradas por Crisipo, el aporte de
Zenón fue mucho menor que el de los antiguos. En algunas materias su trabajo no fue
mejor que el de los antiguos, otras las abandonó completamente. Si hay dos artes con las
que la razón y la oratoria se completan en su perfección, una de la invención
(inveniendi), otra de la discusión (disserendi), esta última fue tratada tanto por Estoicos
9
como por Peripatéticos, pero la primera, aquellos la transmitieron notablemente, éstos
no la tocaron en absoluto.”

46. Galeno, Sobre los libros propios 11: “Digo que los filósofos difieren entre sí en
cuanto a la teoría lógica, a saber, los Peripatéticos, los Estoicos y los Platónicos. Por el
contrario, los miembros de cada una de esas escuelas parecen tener doctrinas propias.
Sin embargo, la discordancia (διαφωνlα) es en cierto modo pequeña entre los
Peripatéticos, pero grande entre los Estoicos y los Platónicos.”

47. Galeno, Sobre la diferencia de los pulsos II, 4: “Pues no encontré el nombre entre
ninguno de los helenos. Y todo esto porque él no escribió ningún libro sobre los
dialectos particulares (περ| τ,ς |δlας διαλcκτου), como precisamente hizo Crisipo acerca
de los nombres usados en la Dialéctica
1
.”

48. Diógenes Laercio VII, 41: “Algunos dicen que la parte lógica de la filosofía se
divide en dos ciencias, a saber, la Retórica y la Dialéctica.”

Ibid. 42: “La Retórica es una ciencia del bien decir, o una ciencia acerca de los
discursos expositivos (περ| τoν cν διεξoδç λoγων). La Dialéctica es una ciencia de la
conversación correcta, o acerca de los discursos mediante pregunta y respuesta. Por esto
la definen así, como una ciencia de las cosas verdaderas y falsas y de las cosas que no
son ni verdaderas ni falsas.”

49. Amonio, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 8, 20: “Los Estoicos
no sólo no estiman adecuado decir que la Lógica es un instrumento (oργανον) de la
Filosofía, sino que tampoco la llaman ‘porción’ (µoριον), sino ‘parte’ (µcρος).”

Idem. 9, 1: “Ciertamente, los Estoicos dicen que la Filosofía misma engendra la
Lógica, y por esta razón ésta sería una parte (µcρος) de aquella. También tienen muchos
otros argumentos (λoγος) de este tipo, todos deficientes, mediante los cuales creen
demostrar (κατασκευaζειν) que la Lógica es una parte de la Filosofía. Por lo tanto, es
preciso dejar de lado la mayoría de ellos, y sólo merece enunciarse aquél que ellos

1
Cf. Diog. Laert. VII, 189.
10
consideran que es el más decisivo y penetrante. En efecto, su silogismo es el siguiente:
si una determinada técnica se sirve de algo que no es ni una porción ni una parte de
ninguna otra técnica, esto siempre será o una porción o una parte de esta técnica. Así,
por ejemplo, dicen que la Medicina se sirve del arte quirúrgico, y puesto que ninguna
otra técnica se sirve del arte quirúrgico ni como porción ni como parte, el arte
quirúrgico no es un instrumento de la medicina. Por su parte la Filosofía, dicen, se sirve
de la Lógica, que no es parte ni porción de ninguna otra técnica. La Lógica, pues, no es
un instrumento de la Filosofía, sino que es ya una parte ya una porción de ella. Si
alguien dice que hay también otras técnicas que se sirven de la Lógica, como la
Medicina se sirve de silogismos, y de hecho todas las técnicas restantes se sirven de
silogismos, respondemos que si bien estas técnicas también se sirven de la Lógica, los
que las emplean no están versados en el método, y que no se aplican a éste en virtud de
alguna causa anterior (προηγουµcνως). Así como el médico no usa el método silogístico
en virtud de alguna causa anterior, tampoco dirías que este método es ni una parte ni
una porción de la Medicina, sino que tanto como le es útil para la exposición de los
teoremas médicos, en esa medida recurre a la Dialéctica como instrumento. Sin
embargo, el filósofo conoce por demás la naturaleza de este método. Y por esto los
Estoicos, según ellos creen, establecen que la Lógica no es un instrumento. Resta
considerar por qué no es una porción, sino una parte. Dicen que, de las tres porciones de
la Filosofía práctica, las cosas humanas son la materia, y el fin es la felicidad de la vida
humana, la cual el político se esfuerza por conservar. A su vez, de las porciones de la
Filosofía teórica, las cosas divinas son la materia, y el fin lo es la felicidad teorética
(θεωρητικ{). Pero la actividad lógica no tiene ni la misma materia ni el mismo fin. En
efecto, su materia la constituyen los argumentos, y su fin es el conocimiento del método
demostrativo. Y de hecho todas las cosas restantes confluyen hacia esto: la
demostración científica. De este modo, no puede clasificársela bajo ninguna parte de la
filosofía. Pues si la Lógica se ocupa tanto de los asuntos humanos como de los divinos
(de hecho nos servimos de ella cuando tratamos sobre asuntos tanto humanos como
divinos), pero no sólo de los humanos, como las porciones de la Filosofía práctica, ni
sólo de los divinos, como las de la Filosofía teórica, entonces no puede ser una porción,
sino que es una tercera parte de la Filosofía.”

50. Plutarco, Contradicciones de los Estoicos 9 1035 E: “Si alguien dijese (Crisipo lo
ha escrito en Sobre el Uso de la Razón) lo siguiente: ‘Quien aprende en primer lugar la
11
Lógica no debe por ello abandonar de una vez para siempre los estudios restantes, sino
que también debe aplicarse a ellos según lo que se le ha enseñado’, entonces habrá
hablado con verdad.”

51. Arriano, en Epicteto, Disertaciones I, 17, 10: “Aquello es suficiente, porque las
cuestiones lógicas son, respecto de las restantes, capaces de distinguir (διακριτικa) y de
observar (cπισκεπτικa), y como alguno diría, capaces de evaluar (µετρητικa) y pesar
(στατικa). ¿Quién dice estas cosas? ¿Acaso sólo Crisipo, Zenón y Cleantes?”


























12




Capítulo I.

Sobre la Doctrina del Conocimiento


§ 1. Sobre la fantasía.

52. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 49: “A los Estoicos les agrada disponer
en primer lugar la doctrina acerca de la fantasía y la sensación, en tanto el criterio por el
cual se conoce la verdad acerca de las cosas es, según su género, una fantasía. Además,
porque la doctrina acerca del asentimiento (συγκατaθεσις) así como la de la aprehensión
(κατaληψις) y la intelección (νoησις), al tiempo que precede a las restantes, no puede ser
establecida sin la fantasía. Pues la fantasía es lo primero y luego, el pensamiento, que es
principalmente enunciativo (cκλαλητικ{), aquello que experimenta por la fantasía lo
expresa mediante el discurso.”

53. Diógenes Laercio VII, 46: “La fantasía es una impresión en el alma, y el nombre ha
sido apropiadamente trasladado a partir de las marcas que los anillos producen en la
cera. En cuanto a la fantasía, una es aprehensiva (καταληπτικ{), la otra inaprehensiva
13
(aκατaληπτον). Dicen que es aprehensiva aquella que es el criterio [de la verdad] de las
cosas, que es generada por algo existente, e impresa y estampada por eso existente
mismo. La inaprehensiva es la que no es generada por algo existente, o, si lo es, no lo es
en acuerdo con eso existente, sino que no es ni clara ni definida.”

54. Aecio, Opiniones IV, 12, 1: “¿En qué difieren la fantasía, el fantastón, lo fantástico
y el fantasma?
Crisipo dice que estas cuatro cosas difieren entre sí. Por un lado, la fantasía
(φαντασlα) es ciertamente una afección que se produce en el alma, que muestra en sí
misma también lo que la ha producido. Por ejemplo, cuando mediante la vista (oψις)
vemos lo blanco, hay una afección que se ha producido en el alma a través de la visión.
Y según esta afección, podemos decir que subyace (.πoκειται) lo blanco, que produce un
movimiento en nosotros. Lo mismo ocurre mediante el tacto y el olfato. [...] Se la llama
fantasía a partir de la luz (φoς). Pues la luz se muestra tanto a sí misma como a lo
contenido en ella, precisamente del mismo modo que la fantasía se muestra a sí misma y
lo que la ha producido.
Fantastón (φανταστoν) es lo que produce la fantasía, al modo en que lo blanco y
lo frío -y todo cuanto pueda mover al alma- es un fantastón.
Lo fantástico (φανταστικoν) es una movimiento (cλκυσµoς) vacío, porque la
afección no es producida en el alma por ningún fantastón, precisamente como ocurre
con el que pelea con sombras, lanzando golpes al vacío. En efecto, a la fantasía subyace
algún fantastón, pero a lo fantástico ninguno.
Fantasma, finalmente, es aquello según lo cual somos arrastrados en la
aprehensión vacía de lo fantástico Esto ocurre en el caso de los afectados por la bilis
negra y los maníacos. Por ejemplo, el Orestes trágico, cuando dice (Eur. Or. 255ss):

¡Oh madre!, te suplico, no agites contra mí
las doncellas sanguinarias y serpentinas.
Ellas, sí, ellas se apresuran hacia mí.

Dice esas cosas como un maníaco, pues no ve nada, sino que sólo cree ver. Por
eso también le responde Electra:

Permanece, ¡oh sufridor!, tranquilamente en tu lecho,
14
Pues no ves ninguna de las cosas de las que crees saber con claridad.

Lo mismo ocurre en Homero con Teoclímeno (Od. v. 350).”

55. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 50: “Hay una diferencia entre la
fantasía y el fantasma. Pues por un lado el fantasma es un parecer (δoκησις) del
pensamiento, tal como se produce en los sueños, mientras que la fantasía es una
impresión en el alma, es decir, un movimiento, como establece Crisipo en el segundo
libro de su tratado Sobre el alma. Pero tampoco hay que entender esta impresión
[literalmente] como si fuera la marca de un sello, pues es inadmisible que muchas
marcas se produzcan en lo mismo al mismo tiempo.

56. Sexto Empírico, Contra los Profesores VII, 227: “Bien, estos hombres [los
Estoicos] dicen que el criterio de la verdad es la fantasía aprehensiva. A ésta la
conoceremos una vez que conozcamos primero qué es lo que ellos entienden por
fantasía, y cuáles son sus diferencias específicas. Ahora bien, según ellos la fantasía es
una impresión en el alma, sobre cuya naturaleza al punto difieren. Pues Cleantes
entiende la impresión según la profundidad y la protuberancia (ε|σοχ{ τε και cξοχ{), del
mismo modo que la impresión generada por los sellos. Pero Crisipo cree que tal cosa es
absurda. En primer lugar, dice, será necesario que si el pensamiento es afectado
fantásticamente (φαντασιουµcνη) por una cosa algunas veces triangular y también
cuadrangular, entonces el mismo cuerpo, al mismo tiempo, tendrá en sí esquemas
diferentes y será a la vez triangular y cuadrangular, o también circular, lo cual es
absurdo. Luego, si muchas fantasías se hallan en nosotros, también el alma tendrá
numerosas configuraciones, lo cual es peor que lo anterior. Él mismo, pues, concibe la
impresión de la que habló Zenón como una alteración, de modo que el enunciado sea el
siguiente: ‘la fantasía es una alteración (cτεροlωσις) del alma’, no siendo ya absurdo que
un mismo cuerpo, en uno y el mismo tiempo, cuando varias fantasías coexisten en
nosotros, sufra numerosas alteraciones. En efecto, del mismo modo que el aire, cuando
varias personas hablan al unísono, sufre marcas (πληγ{) inefables y diversas en un
mismo tiempo, e inmediatamente tiene muchas alteraciones, así también el principio
rector (τo ,γεµονικoν), que tiene fantasías variadas, padecerá algo análogo a esto.”

15
372: “Si en efecto la fantasía es una impresión en el alma, o bien se trata de una
impresión según la profundidad y la protuberancia, como creen los seguidores de
Cleantes, o de una simple modificación, como creen los seguidores de Crisipo. Si existe
según la profundidad y la protuberancia, resultan los absurdos que han señalado los de
Crisipo. Pues, si efectivamente el alma que experimenta fantasías recibe una impresión
del mismo modo que la cera, siempre el último movimiento oscurecerá la primera
fantasía, del mismo modo que la impresión del segundo sello puede borrar la del
primero. Pero si esto es así, entonces se destruye la memoria, que es un tesoro de
fantasías, y se destruye toda técnica. Pues ésta era un sistema y una colección de
aprehensiones.”

57. Filón, Sobre la formación del mundo §166: “Las sensaciones, trayendo hacia el
interior las cosas que se manifiestan afuera, las transmite y las presenta, imprimiendo
las formas de cada una y produciendo una afección idéntica. En efecto, de manera
similar a la cera, [la mente] recibe mediante las sensaciones las fantasías, con las que se
aprehenden los cuerpos.”

58. Alejandro de Afrodisia, Sobre el Alma 72, 5: “Pues, propiamente, impresión es la
que se da por profundidad y protuberancia, o bien la forma de lo que imprime que se
genera en lo que recibe la impresión, como vemos que ocurre con los sellos. Pero no se
generan así en nosotros los recuerdos (cγκατaλειµµα) que provienen de las sensaciones.
Tampoco la recepción (aντlληψις) de las sensaciones tiene su origen (aρχ{) según forma
alguna. ¿Pues cómo sería la forma de lo blanco o del color en general? ¿Cómo sería la
forma del olor? Sin embargo, por una aporía de algún nombre propio, a la huella y el
recuerdo subyacente que proviene de nuestras sensaciones, los llamamos ‘tipo’, usando
el nombre metafóricamente.”

59. Alejandro de Afrodisia, Sobre el Alma 68, 11: “Por esto también definen la
fantasía como una impresión en el alma, y una impresión en el principio rector del
alma.”

68, 16: “Y aún, llamamos fantasía bien a la impresión que se está produciendo,
o bien a la ya producida y existente. Ahora, si se trata de la impresión que se está
produciendo, llamaríamos a la sensación ‘la fantasía en acto’
16
(τ,ν κατ` cνcργειαν φαντασlαν). Ella es, en efecto, la génesis de la impresión. Sin
embargo, también se generan fantasías independientemente del acto de las sensaciones.
Pero si se trata de la impresión ya generada y guardada, llamaríamos fantasía al
recuerdo.”

60. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 50: “Se entiende por fantasía la que
está impresa, estampada, o marcada como un sello, a partir de algo existente y de
acuerdo con eso existente, tal que no podría haber fantasía a partir de una cosa
inexistente.”

61. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 51: “Según ellos, algunas fantasías son
sensibles, otras no. Sensibles son las obtenidas mediante uno o varios órganos de los
sentidos. No sensibles son las obtenidas mediante el pensamiento, como las fantasías de
las cosas incorpóreas y otras obtenidas mediante el argumento (λoγος). Dentro de las
sensibles, unas se generan a partir de cosas existentes, acompañadas de nuestra
concesión (εlξις) y asentimiento (συνκατaθεσις). Pero hay también presentaciones que
sólo en apariencia son fantasías, que se generan cual si procedieran de cosas existentes.
Según otra división, hay fantasías racionales (λογικαl) e irracionales. Racionales
son las correspondientes a los seres vivos racionales, irracionales las de los seres vivos
irracionales. Las fantasías racionales son concepciones (νoησις), pero para las
irracionales no se ha encontrado un nombre. A su vez, hay fantasías técnicas y no
técnicas; pues es evidente que una estatua (ε|κoν) es apreciada de distinta manera según
se trate de una persona versada o no en el arte.”

62. Cicerón, Sobre la Adivinación II, 61, 126: “…principalmente cuando Crisipo,
refutando a los académicos, dice que son mucho más claras y ciertas las cosas vistas por
quienes velan, que las vistas por los que sueñan.”

63. Sexto Empírico, Contra los Profesores VII, 162: [hablando de Antíoco, que en
este punto sigue a los Estoicos]. “También hay que decir que la fantasía es cierta
afección en el ser vivo, que refiere (παραστατικoν) tanto a sí misma como a lo otro. Por
ejemplo, al modo en que, cuando dirigimos la vista hacia algo, dice Antíoco,
disponemos de algún modo la vista, y no la tenemos dispuesta del mismo modo que
como la teníamos antes de mirar. Y ocurre que con esta alteración (aλλoιωσις) logramos
17
acceso a dos cosas. En primer lugar, a la alteración misma, esto es, a la fantasía. Luego,
a lo que produjo la alteración, o sea, a lo visible. Y de modo semejante para las
sensaciones restantes. En efecto, tal como la luz se muestra a sí misma y a todo lo que
en ella se encuentra, así también la fantasía (que es la causa principal del conocimiento
en el ser vivo), del modo que la luz, debe hacerse manifiesta a sí misma al tiempo que se
constituye en una indicadora de aquello real que la produjo.”

64. Sexto Empírico, Contra los Profesores VII, 241: “La fantasía se genera a partir de
las afecciones tanto externas como internas a nosotros, lo que entre ellos [i.e. los
Estoicos] se llama un movimiento vacío en sentido propio
(κυριoτερον διaκενος cλκισµoς).”

65. Sexto Empírico, Contra los Profesores VII, 242: “Si bien existen muchas otras
diferencias entre las fantasías, bastará con las que señalaremos. Pues bien, de las
fantasías, unas son verosímiles (πιθαναl), otras inverosímiles (aπlθανοι), otras al mismo
tiempo verosímiles e inverosímiles, y finalmente, otras no son ni verosímiles ni
inverosímiles. Verosímiles son las que producen un movimiento apacible (λεiον) en el
alma, como que ahora es de día y yo estoy hablando. Inverosímiles son las que no son
de este tipo, sino que impiden nuestro asentimiento (συγκατaθεσις), como ‘Si es de día,
entonces el sol no se halla sobre la tierra’, o ‘Si está oscuro, entonces es de día’.
Verosímiles e inverosímiles son las que resultan tan pronto de una manera como de
otra, de acuerdo con la disposición hacia una cosa u otra (κατa τ,ν πρoς τι σχcσιν), como
las presentes en los razonamientos aporéticos (αi τoν aπoρων λoγων). Ni verosímiles ni
inverosímiles son las que conciernen a este tipo de cuestiones: ‘Los astros son bien
proporcionados’, ‘Los astros son inmensos (περισσοl)’.
Dentro de las fantasías verosímiles o inverosímiles, unas son verdaderas, otras
falsas, otras son verdaderas y falsas y finalmente, otras no son ni verdaderas ni falsas.
Verdaderas son aquellas de las que es posible hacer una predicación verdadera
(óν cστιν aληθ, κατεγορlαν ποι{σασθαι), como ‘Es de día’, a partir de lo presente
(cπ| το. παρoντος), o ‘Hay luz’. Falsas son aquellas de las que es posible hacer una
predicación falsa, como que ‘la empuñadura [del remo] golpea el fondo [del mar]’, o
que ‘el pórtico [tiene forma] afilada.
Entre las verdaderas y falsas, está la que llegaba a Orestes en su locura,
procedente de Electra (en efecto, en tanto llega desde algo existente, es verdadera, pues
18
Electra existía; pero en tanto llega desde la Erinia, es falsa, pues no había Erinia). Y a su
vez, si alguien (εiτις) recibe en sueños una fantasía del Dión vivo, como si se tratase de
una persona presente (oς aπo παρεστoτος), se trata de un impulso (cλκυσµoν) vacío y
falso. Ni verdaderos ni falsos son los nombres genéricos (αi γενικαl). En efecto, de las
cosas cuyas especies (τa εiδη) son tales o cuales, los géneros no son ni tales ni cuales,
como, por ejemplo, de los hombres unos son helenos y otros bárbaros, pero el Hombre
genérico no es heleno, puesto que si fuese así, todos los hombres, según sus especies,
serían helenos; y tampoco es bárbaro, por la misma razón.
Dentro de las fantasías verdaderas, unas son aprehensivas (καταληπτικαl), otras
no. No aprehensivas son las que caen sobre algunos por una afección (πaθος). En
efecto, miles de locos y biliosos arrastran (cλκουσι) una fantasía verdadera, mas no
aprehensiva, sino que les resulta así desde afuera y por casualidad (cκ τ.χης), por lo cual
ni hacen frecuentemente afirmaciones categóricas acerca de ella
(διαβεβαιο.νται περ| α.τ,ς), ni asienten a ella (συγκατατlθενται α.τ¸). Aprehensiva es la
fantasía que está impresa y estampada a partir de algo existente y de acuerdo con eso
existente mismo, tal que no se generaría a partir de algo que no existiese. En efecto,
consideran que esta fantasía es extremadamente receptiva (aντιληπτικ{) de los sujetos
existentes (τoν .ποκειµcνων) y que moldea con arte (τεχνικoς) todas sus
particularidades, cada una de las cuales, dicen, son accidentales (cχειν συµβεβηκoς). De
aquí surge, en primer lugar, el ser generada a partir de lo existente. […] En segundo
lugar, el ser generada a partir de lo existente y de acuerdo con eso existente. En efecto,
algunas fantasías proceden de cosas existentes, aunque no se asemejan (|νδaλλονται) a lo
existente mismo, como hace poco señalábamos a propósito de la locura de Orestes. […]
Pero no sólo esto, sino que también resulta ser una impresión y un estampado, a fin de
moldear con arte todas las particularidades de los fantastones (φανταστoν). [‘Impresos
como anillos de cera’,] así también, los que consideran que la aprehensión tiene como
objetos a los sujetos, deben aplicarlo a todas las particularidades de éstos. Pero añaden:
‘tal que no se generaría a partir de algo que no existiese’, puesto que no consideran,
como los de la Estoa, imposible que en todas las cosas se halla de encontrar algo
similar. Lo mismo creen los Académicos. Los Estoicos, en efecto, dicen que quien tiene
con arte la fantasía aprehensiva se dirige hacia la diferencia subsistente de las cosas,
puesto que la fantasía de este tipo también tendría una cierta particularidad frente a las
demás, así como las serpientes con cuernos (οi κερaσται) frente a las demás serpientes.
19
Los Académicos dicen lo contrario, que es posible que una semejanza falsa sea
reconocida por la fantasía aprehensiva.”

66. Cicerón, Académicos Primeros II, 47: “Pues preguntan [i.e. los nuevos
Académicos a los Estoicos], cuando dices que algunas presentaciones (visa) son
enviadas por los dioses, como las que se ven en sueños, oráculos, auspicios y sacrificios
(pues afirman que éstos son demostrados por los estoicos contra los que disputan),
preguntan cómo puede el dios volver probables las presentaciones falsas…”

67. Sexto Empírico, Contra los Profesores VII, 405: (Carnéades) “Si efectivamente
algunas de las fantasías son aprehensivas (καταληπτικαl), en tanto que nos llevan al
asentimiento (συγκατaθεσις) y a unir a ellas la práctica que les es apropiada...”

68. Sexto Empírico, Contra los Profesores VII, 424: (Carnéades) “Según ellos [i.e.
los Estoicos], para que la fantasía resulte sensible, por ejemplo visual, deben concurrir
cinco cosas, a saber, el órgano de los sentidos (α|σθητ{ριον), lo que puede ser percibido
por él (α|σθητoν), el lugar, el cómo de la sensación, y el pensamiento, de modo que si
faltase una sola de ellas (como por ejemplo si el pensamiento se conduce contrariamente
a la naturaleza (διaνοια παρa φ.σιν cχουσα)), aún estando presente el resto, no se
garantizaría (σωθ{σεται), dicen, la captación de la fantasía (aντlληψις).”

69. Sexto Empírico, Contra los Profesores VII, 426: “Cuando investigamos qué es la
fantasía aprehensiva, nos responden con una definición: ‘la que procede de algo
existente...’. Luego cuando a su vez (puesto que todo lo que se enseña por definición se
enseña a partir de cosas conocidas) intentamos averiguar además qué es lo existente
(τo .πaρχον), dando vuelta la definición anterior nos dicen que lo existente es aquello
que pone en movimiento a la fantasía aprehensiva.”

70. Alejandro de Afrodisia, Sobre el Alma 71, 10: “A las fantasías verdaderas solemos
llamarlas vivaces (σφοδρaς) y aprehensivas, puesto que la aprehensión es el asentimiento
(συγκατaθεσις) a este tipo de fantasías. Llamamos fantasía inaprehensiva a la fantasía
falsa, y también a aquellas entre las verdaderas que son oscuras (aµυδρaς).”


20







§ 2. Sobre la sensación.


71. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 52: “Los Estoicos llaman ‘sensación’
tanto a la corriente que va desde el principio rector del alma hasta las sensaciones
(α|σθ{σεις), como a la aprehensión que se genera mediante ellas, como al aparato de los
órganos sensoriales, respecto del cual algunas personas se vuelven defectuosas (πηροl).
También llaman ‘sensación’ a la actividad de los órganos sensoriales
(, cνcργεια δc αiσθησις καλεiται).”

72. Aecio, Opiniones IV, 8, 12: “Los Estoicos dicen que toda sensación es asentimiento
(συγκατaθεσις) y aprehensión.”

73. Cicerón, Académicos Primeros II, 108: “El segundo punto es que niegas que
ninguna acción respecto a cosa alguna sea posible para aquél que no da su asentimiento
(adsensu) a nada. Primero, es necesario que la cosa sea vista, lo cual incluye el
asentimiento, pues los estoicos dicen que las sensaciones (sensus) mismas son
asentimientos, y puesto que a ellas les sigue el apetito, a éste sigue la acción, de modo
que si se erradican las presentaciones sensibles (visa) con ellas se erradica todo.”

74. Porfirio, Sobre el Alma, en Estobeo II, 349, 23: “Los de la Estoa no emplazan a la
sensación sólo en la fantasía, sino que hacen a su esencia depender del asentimiento. En
efecto, la sensación es el asentimiento a la fantasía sensible, produciéndose este
asentimiento de acuerdo con un impulso (oρµ{).”

21
75. Galeno, Sobre la labor médica de Hipócrates XVIII B, 654 K: “Y en efecto,
algunos también hicieron una interpretación de este tipo. Dicen que al decir ‘se da el
ver, tocar y oír’ no se significa lo mismo que al decir ‘el sentir se da por la vista, el oído
y el tacto’. Pues se da a veces ver, tocar y oír inaprehensivamente, pero la sensación ya
no puede ser inaprehensiva. Esta interrelación de la sensación es debida a Simias el
Estoico, por lo que también Ifiquianos, el discípulo de Coíntos, que abraza la filosofía
estoica, la ha sostenido.
Ahora bien, lo que dicen es lo siguiente. Una parte de la expresión (ρ{σεως)
enseña sólo sobre el género de las cosas a partir de las que surgen nuestras indicaciones
(σηµειoσεις). La segunda parte [enseña] sobre lo que es exacto y lo que es verosímil
respecto de ella; por esto, incluso se ha escrito lo siguiente:
‘Conviene hacer los diagnósticos a partir de los fenómenos, semejantes y
desemejantes a los naturales, que se muestran en el cuerpo del enfermo. Éstos son los
objetos de la sensación (τa α|σθητa), y entre ellas no cuantas se ven o escuchan
anormalmente (παρεiδεν , παρ{κουσεν) – y, en general, cuantas se sienten anormalmente
(παρ¸σθετο) según alguno de los sentidos –, sino cuantas se sienten correcta y
aprehensivamente por el conocimiento.’
De hecho, dice que Hipócrates se sirvió de la voz ‘sentir’ aplicada al
conocimiento (γνoµης).”

76. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 185: “Los de la Estoa y los del
Peripato cortaron por el camino intermedio (µcσην oδoν τcµνοντες) cuando dijeron que
algunas de las cosas sensibles subyacen como verdaderas, mientras que otras no existen,
por ser falsa la sensación correspondiente.”

77. Cicerón, Académicos Primeros II, 101: “Y nosotros [los Académicos] no decimos
contra las sensaciones nada diferente que los estoicos, que dicen que hay muchas cosas
falsas y muy diferentes de como aparecen a los sentidos.”

78. Aecio, Opiniones IV, 9, 4: “Los Estoicos [decían que] las sensaciones son
verdaderas, pero en cuanto a las fantasías, unas son verdaderas, otras falsas.”

22
79. Galeno, De dignoscendis pulsibus I, 5: “Las primeras cosas sensibles (α|σθητa) son
efectivamente las afecciones (παθ{µατα) en nuestros cuerpos, en segundo lugar las
cosas externas que subyacen y producen estas afecciones.”

80. Sexto Empírico, Contra los Profesores IX 352: “Acerca de estas perplejidades
sobre el lugar, los dogmáticos solían decir que el sustrato
(τo cκτoς .ποκειµνoν κα| α|σθητoν) exterior perceptible no es ni un todo ni una parte, sino
que somos nosotros los que le añadimos (cπικατηγορο.ντες) el todo y la parte. Pues el
todo es de las cosas que son en función de algo (τoν πρoς τι), al modo como
efectivamente el todo se concibe en función de las partes. A su vez, las partes son
también en función de algo, pues en función del todo se concibe las partes. Las cosas
que son en función de algo existen en nuestro acto de recordar (συµµνηµoνευσις), y este
acto existe en nosotros. Entonces el todo y la parte existen en nosotros. El sustrato
exterior perceptible no es ni un todo ni una parte, sino que es una cosa (πρaγµα) a la que
nosotros añadimos nuestro propio recuerdo (ο.
cπικατεγορο.µεν τ,ν ,µoν α.τoν συµνηµoνευσιν).

81. Aecio, Opiniones IV, 9, 13: “Crisipo dice que lo genérico es un concepto
(,δ. νοητoν), mientras que lo específico y que declina (προσπiπτον) ya es sensible.”



§3. Sobre los conceptos.


83. Aecio, Opiniones IV, 11. “Cómo se genera la sensación y la concepción y el
pensamiento de acuerdo con la disposición (o κατa cνδιaθεσιν λoγος).”
Los Estoicos dicen: cuando nace el hombre, la parte dominante del alma es
como una hoja (χαρτ{ν) eficaz para el registro (aπογραφ{). A este fin registra cada una
de sus concepciones (cννοιoν). El primer modo de este registro es el que se produce
mediante las sensaciones. Cuando tenemos la sensación de algo, por ejemplo lo blanco,
retenemos un recuerdo (µν{µη) suyo incluso cuando ha desaparecido. Cuando se
23
generan muchos recuerdos de la misma especie, entonces decimos que tenemos
experiencia
2
(cµπειρlα). Pues experiencia es el conjunto de fantasías de la misma
especie. [...]
3
De las concepciones, unas se producen naturalmente (φυσικoς) de acuerdo
con los modos antedichos
4
y sin intervención de reglas (aνεπιτεχν{τως), otras a través de
nuestra instrucción y estudio. Sólo éstas se llaman concepciones (cννοιαι), mientras que
aquellas reciben el nombre de anticipaciones (προλ{ψεις). La razón (λoγος), por la cual
nos llamamos racionales (λογικοl), se dice que se completa a partir de las anticipaciones
en los primeros siete años.
5
El concepto es el fantasma del pensamiento de un ser vivo
racional. Pues el fantasma, una vez que acaece en el alma racional, entonces se llama
concepto (cννoηµα), tomando ese nombre a partir de la mente (νο.ς). Por esta razón,
cuantas cosas acaecen a los animales irracionales, sólo son fantasmas. Pero cuantas nos
acaecen a nosotros y a los dioses son fantasmas por el género y conceptos según la
especie. Del mismo modo, los denarios y los estáteres (στατ{ρ) en sí mismos son
denarios y estáteres. Pero si se entregan como pago por un barco, desde ese momento,
además de ser denarios, se llaman flete (να.λα).”

84. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 52: “La aprehensión de las cosas
blancas y negras, ásperas y suaves, se produce, según ellos, por medio de la sensación,
mientras que la de las consecuencias de la demostración
(τoν δι’ aποδεlξεως συναγοµcνων) se da por medio del razonamiento (λoγç), como que
‘los dioses existen y tienen providencia’.”

85. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 409: “Los otros [i.e. los Estoicos]
intentan prestar apoyo a su afirmación [a saber, “que los incorporales no ejercen
ninguna actividad ni producen fantasías en nosotros, sino que somos nosotros los que
producimos fantasías sobre ellos”, cf. §406] también mediante ejemplos. Dicen que tal
como el maestro de gimnasia o esgrima unas veces (cσθ’ oτε µcν), sujetando las manos
del niño, marca el ritmo y le enseña cómo realizar ciertos movimientos, y otras
(cσθ’ oτε δc), colocado a distancia y realizando rítmicamente ciertos movimientos, se le
ofrece al niño como un objeto para la imitación, del mismo modo, entre las fantasías,

2
Cf. II, 87, donde (según Sandbach, 46) cµπειρlα corresponde a περlπτωσις.
3
Laguna según Sandbach, 46.
4
Los modos dichos, supuestamente referidos en el texto perdido, corresponden a los señalados en II, 87
(Sandbach, 46)
5
Sandbach (p. 47) refiere a II, 841, donde Crisipo llama al alma cννοιoν τc τινων κα| προλ{ψεων.
24
unas, cual si palparan y tocaran la parte dominante del alma, producen la impresión en
ella – como ser lo blanco, lo negro y, en general, el cuerpo), pero otras tienen una
naturaleza tal que la parte dominante del alma ejerce su actividad fantástica sobre ellas,
y no bajo su influjo, como ser los expresables incorpóreos (τa aσoµατα λεκτa).”

87. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 52: “Las cosas concebidas (νοουµcνων)
se conciben por contacto casual (περlπτωσις), por semejanza (oµοιoτης), por analogía
(aναλογlα), por traslación (µετaθεσις), por síntesis (σ.νθεσις) y por oposición
(cναντlωσις). Por contacto casual se conciben las nociones de las cosas sensibles. Por
semejanza las nociones de algo adyacente, como se concibe a Sócrates a partir de su
estatua. Las nociones por analogía se obtienen tanto por aumento, como la noción de
Tityo o del Cíclope, como por disminución, como la noción del Pigmeo. También el
centro de la tierra fue concebido por analogía a partir de las esferas más pequeñas. Por
traslación se obtienen nociones como las de ojos en el pecho. Por síntesis se concibe un
Hipocentauro. Y por oposición, la muerte.
También se concibe mediante alguna especie de transportación (µετaβασις), por
ejemplo las nociones de espacio y de los asertibles (τa λεκτa). Por naturaleza (φυσικoς)
se concibe lo justo y lo bueno.
6
Y por privación (στcρησις), por ejemplo, la noción de un
manco.”

88. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII 56: “Toda concepción (νoησις) se
genera o a partir de la sensación o no aislada de la sensación, a la vez que lo hace a
partir de un contacto casual (περlπτωσις) o no sin él. Por esta razón tampoco hallaremos
que las llamadas fantasías falsas, como las que ocurren en los sueños o la locura,
dependan de nuestro conocimiento obtenido por contacto casual mediante la sensación.
En general no es posible hallar mediante pensamientos (κατ’ cπlνοιαν) aquello que
alguien no haya conocido primero mediante contacto casual. En efecto, esto será
obtenido (ληφθ{σεται) bien por semejanza con lo que está manifiesto en el contacto
casual, o bien por aumento, disminución o síntesis sucesiva (cπισ.νθεσις) de ello.”
[Siguen ejemplos].

Cf. id. IX 393-395.

6
Cf. Sandbach, 48, considera esta frase una adición posterior. ‘Φυσικoς’ = ‘propia vi sua’, cf. III, 72
(Sandbach, 48).
25

89. Galeno, Definiciones Médicas 126 Vol. XIX p. 381 K: “Una idea (cπlνοια) es una
concepción determinada. Una concepción es una fantasía lógica.”






§4. Aprehensión, ciencia, técnica.


90. Sexto Empírico, Contra los Profesores VII, 151: “Aquellos [los Estoicos
impugnados por Arcesilao, es decir, Zenón y Cleantes] dicen que hay tres cosas
conectadas entre sí: el conocimiento, la opinión y la aprehensión, que está colocada en
el límite entre las dos primeras. El conocimiento es la aprehensión firme, estable e
inmutable de la razón. La opinión es el asentimiento (συγκατaθεσις) débil y falso. La
aprehensión es lo intermedio de las anteriores, el asentimiento de la fantasía
aprehensiva. La fantasía aprehensiva resulta ser, según ellos, la aprehensión verdadera
y tal que no podría existir si fuese falsa. Dicen que el conocimiento sólo se encuentra
en los sabios, la opinión sólo en los ignorantes, pero la aprehensión es común a ambos,
y ellos la toman como criterio de la verdad.

91. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 396: “Puesto que los Estoicos
parecen haber sido bastante precisos en cuanto a los modos apodícticos, explayémonos
también nosotros un poco sobre ellos […] 397. “Por una parte la aprehensión, como ser
por ejemplo la audición, es asentimiento a la fantasía aprehensiva, y parece tener un
doble aspecto. Por un lado, tiene un aspecto involuntario (aκο.σιον), por otro, un aspecto
voluntario (cκο.σιον), que reside en nuestro juicio. Pues el recibir fantasías sería
involuntario, y el tipo de la disposición resultante (τo ο.τωσ| διατεθ,ναι) no residiría en
26
aquél que experimenta sino en lo que produce la fantasía, como cuando habiéndose
presentado el color blanco la disposición es blanquecina
(λευκαντικoς λευκο. .ποπεσoντος χρoµατος) o como la disposición es dulce, una vez que
lo dulce ha sido conducido al sentido del gusto. Pero asentir a este movimiento residiría
en aquél que recibe la fantasía.”

92. Cicerón, Académicos Primeros II, 119: “Cualquier proposición (sententiam) que
haya aprobado con verdad, la retendrá firme en su ánimo del mismo modo que retiene
las presentaciones de los sentidos, y no aprobará más el hecho de que ahora hay luz, que
(puesto que es un Estoico) el hecho de que este mundo es sabio y tiene una mente que
se ha fabricado a sí misma y al mundo, y que controla, mueve y rige todo cuanto existe.
También estará persuadido de que el sol, la luna, las estrellas todas, la tierra y el mar
son dioses, dado que una inteligencia animal las permea y atraviesa; aunque de todos
modos llegará un momento cuando todas las cosas de este mundo se conflagrarán en
ardor.”

93. Galeno, Definiciones Médicas 7: “El conocimiento es la aprehensión firme e
inconmovible por la razón (aµετaπτωτος .πo λoγου). También se puede definirla del
siguiente modo: el conocimiento es la posesión constante, suministrada
irreprochablemente por la razón, de una opinión que procede de las fantasías.”

8: “La técnica es un sistema obtenido a partir de aprehensiones coordinadas
(συγγεγυµνασµcνων), al servicio de alguna finalidad vital útil. O bien puede ser definida
así: la técnica es un sistema, obtenido a partir de aprehensiones coordinadas, al servicio
de una finalidad que tiene retribución.”

94. Escolios a Dionisio Tracio 649: “Los Estoicos dicen que la técnica es un sistema
obtenido a partir de aprehensiones que mediante la experiencia han sido coordinadas al
servicio de una finalidad vital útil.”

95. Filón, Congreso de los Eruditos §141: “La definición de técnica es ésta: un sistema
obtenido a partir de aprehensiones coordinadas, puesto al servicio de alguna finalidad
útil (la utilidad se añade sensatamente a causa de la existencia de técnicas artificiosas y
dañinas (διa τaς κακοτεχνlας)). La ciencia, por su parte, consiste en una aprehensión
27
firme y estable, inconmovible por la razón (aµετaπτωτος .πo λoγου). Así llamamos
técnicas a la música, la gramática y las técnicas emparentadas con ellas, mientras que a
la filosofía y las demás virtudes, las llamamos ciencias, y llamamos científicos a los
que las han adquirido. Pues, en efecto, son prudentes (φρoνιµοι), moderados (σoφρονες) y
filósofos, sólo aquellos que nunca son llevados a error en las conclusiones dogmáticas
(δoγµασι) de la ciencia que han trabajado y adquirido (διαπονηµcνη), del modo que les
ocurre a los antes mencionados en las conclusiones teóricas (θεωρ{µασιν) de las técnicas
medias.”
7


96. Sexto Empírico, Esbozos del Pirronismo III, 188: “Nuevamente, los Estoicos
dicen que existen ciertas técnicas que versan sobre los bienes concernientes al alma, a
saber, las virtudes. Añaden que la técnica es un sistema obtenido a partir de
aprehensiones coordinadas y que las aprehensiones se generan en la parte rectora del
alma. Cómo es que un depósito de aprehensiones, reunidas de modo tal que den lugar a
una técnica, se genera efectivamente en la parte principal del alma, que según ellos es el
hálito (πνε.µα), es algo imposible de concebir, desde el momento que cada impresión
sucesiva siempre borrará a la precedente, puesto que el hálito es fluido y se dice de él
que se mueve como un todo (cξ oλου) con cada impresión.”

97. Sexto Empírico, Contra los Profesores XI, 182: “En efecto, la técnica es un
sistema obtenido a partir de las aprehensiones, y la aprehensión es el asentimiento de la
fantasía aprehensiva.”

Ibid. 183: “Antes que éstos, los Estoicos juzgaron que la fantasía aprehensiva es
aprehensiva por generarse a partir de algo existente y de acuerdo con eso existente
mismo, al modo de un estampado o una impresión. Se juzga que lo existente es
existente a partir del hecho de poner en movimiento la fantasía aprehensiva.”

Cf. Esbozos del Pirronismo III, 242.

99. Filón, Congreso de los Eruditos §146: “Y es así que nadie desconoce esto, que para
todas las ciencias particulares, sus principios y gérmenes, a partir de los cuales parece

7
También: ‘técnicas inferiores’.
28
que surgen sus teoremas, son un obsequio de la filosofía. Pues la geometría investiga los
triángulos isósceles o escalenos, así como los círculos, los polígonos y todas las figuras
restantes. Pero cuando se trata de la naturaleza del punto, la línea, la superficie o el
sólido, es decir, de las raíces y fundamentos de los objetos antedichos, ya no es una
investigación de la geometría. Pues, ¿de dónde podría ella obtener la definición de un
punto como lo que no tiene partes, o de una línea como longitud sin ancho, o de
superficie como lo que sólo tiene largo y ancho, o de sólido como lo que tiene las tres
dimensiones, largo, ancho y profundidad? Estas cosas corresponden a la filosofía, y
todo el trabajo con las definiciones corresponde al filósofo. – Escribir y leer es la tarea
(cπaγγελµα) de la gramática menor (aτελεστcρας), a la que algunos, modificando el
nombre, llaman gramatística (γραµµατιστικ{). A la gramática superior (τελειοτcρας)
corresponde la exposición (aνaπτυξις) de los escritos de los poetas y los prosistas.
Entonces, cuando discurren sobre las partes del discurso, ¿no traspasan y adoptan, sin
saberlo (παρεργολαβο.σι), los descubrimientos de la filosofía? Pues es propio de ella
investigar a fondo qué es una conjunción (σ.νδεσµος), qué un nombre (oνοµα), un verbo
(:,µα), un nombre común (κοινoν oνοµα) y uno propio (iδιον), qué es lo defectivo
(cλλιπcς) en el discurso, lo completo (πλ,ρες), lo enunciativo (aποφαντoν), qué es una
pregunta (cρoτηµα), qué una interrogación (π.σµα), qué es la orden
8
, el voto (ε.κτικoν),
la imprecación (aρατικoν). La filosofía es, en efecto, la que sistematiza los trabajos sobre
las oraciones completas (α.τοτελoν), los enunciados (aξιοµaτων) y los predicados
(κατηγορηµaτων). Y por otra parte, la tarea de estudiar los elementos semivocálicos
(,µlφονον), vocálicos (φων,εν), o completamente mudos (παντελoς aφωνον), así el modo
como suele pronunciarse cada uno de ellos, y en general la totalidad del estudio sobre la
lengua, los elementos y las partes del discurso, ¿no ha sido elaborado y consumado por
la filosofía?”.

100. Plutarco, De qué modo los adolescentes deben oír a los poetas 34 B: “Crisipo ha
indicado correctamente la utilidad de lo dicho por los poetas en la mayoría de los casos,
cuando dijo que lo que es útil debe ser transferido y aplicado a otras cosas de la misma
especie. En efecto, lo que dijo Hesíodo (Los trabajos y los Días, 348):

‘ningún buey desaparecería, si no existieran malos vecinos’

8
Aunque en el texto figura περιεκτικoν ‘comprehensivo’, von Arnim espera προστατικoν; sigo la
sugerencia.
29

lo dice también, lo mismo, acerca de un perro y de un asno y en general de todos los
seres que de modo semejante pueden desaparecer. A su vez, cuando Eurípides dijo (inc.
Fr. 950 N):

‘¿quién que sea despreocupado de la muerte puede ser esclavo?’

debe entenderse que ha dicho lo mismo acerca de la fatiga y la enfermedad.”

101. Plutarco, De qué modo los adolescentes deben oír a los poetas 31 E: “Es
necesario que los nombres no sean escuchados descuidadamente; antes bien se debe
rechazar las jugarretas de Cleantes. Pues ironiza (κατειρωνε.εται) cuando pretende
además interpretar

‘¡Zeus padre, protector del Ida!’ (Ilíada III, 320)
y
‘¡Zeus, señor de Dodona!’ (Ilíada XVI, 233)

exhortando a leer [las últimas tres palabras: Ζε. aνα ∆ωδωναiε] como un solo nombre,
como si el aire exhalado de la tierra, por la exhalación hacia arriba (aνaδοσις) fuera
‘arriba-dador’ (aναδωδωναiον). También Crisipo es artificioso (γλ.σχρος) a menudo, si
bien no haciendo jugarretas sino inventando, inverosímilmente, explicaciones de las
palabras (ε.ρησιλογoν). Así, fuerza el sentido de ‘Crónida que ve a lo ancho’ como si
significase que es talentoso en la conversación, estando traspuesto al poder del discurso
(τ¸ δυνaµει το. λoγου).”









30



§5. Sobre la investigación.


102. Clemente de Alejandría, Misceláneas VI, 14: “La investigación es un impulso a
captar y descubrir lo real (τo .ποκεlµενον) mediante algunos signos (διa τινων σηµεlων).
El descubrimiento es un término y una pausa en la investigación, la cual comienza en la
aprehensión.”

103. Cicerón, Académicos Primeros II, 26: [Antíoco está disputando contra la
doctrina de la ‘inaprehensión’ (aκαταληψlα)]. “¿Y qué de la abolición de toda razón,
casi la luz y luminaria de la vida, si estas doctrinas son verdaderas? ¿Aún así persistirán
en esta perversidad? Pues la razón llevó a iniciar la investigación (quarendi), fue la que
perfeccionó la virtud, siempre que la razón misma fuera fortalecida (confirmata) al
investigar. Pues la pregunta (quaestio) es el apetito por el conocimiento, y el fin de la
pregunta es el descubrimiento (inventio). Pero nadie descubre lo falso, ni aquellas cosas
que permanecen inciertas pueden ser descubiertas, sino que hablamos de
descubrimiento siempre que las cosas que estuvieron como envueltas son abiertas. Así
es como la razón contiene tanto el inicio de la investigación como el fin de la
percepción y la comprensión.”
9


104. Plutarco, en Olimpiodoro, Sobre el Fedón de Platón 125, 7: “Pues realmente
hay una aporía en el investigar (ζητεiν) y descubrir (ε.ρlσκειν), si se los propone como en
el Menón.
10
No investigamos ni descubrimos las cosas que conocemos; en efecto, es
inútil. Tampoco las que no conocemos. Pues si diéramos con ellas, las desconocemos,
como para encontrarlas. […] Los de la Estoa tienen en gran consideración las
concepciones (cννοlας) físicas.
11
Si ellas existen en potencia, diremos lo mismo. Si
existen en acto, ¿Por qué investigamos lo que ya conocemos? Si a partir de éstas

9
Sigue en 111.
10
Platón, Menón 30E.
11
En Crisipo, las φυσικα| cννοιαι son lo mismo que las προλ{ψεις.
31
investigamos otras que desconocemos, ¿cómo precisamente las que no conocemos?
(ε| δc aπo το.των aλλα aγνοο.µενα, πoς aπερ ο.κ iσµεν).”




§6. Sobre el criterio. §6. Sobre el criterio. §6. Sobre el criterio. §6. Sobre el criterio.


[Sobre cuál sea la norma del juicio. Contra los escépticos, se defiende la existencia de
una norma del juicio].

105. Diógenes Laercio VII, 54: “Dicen que el criterio de la verdad resulta ser la
fantasía aprehensiva, es decir, la que procede de algo real, según afirman Crisipo, en el
segundo libro de Sobre las cosas físicas, Antípatro y Apolodoro. Pues Boeto admite
muchos criterios, a saber, la mente (νο.ν), la sensación, el apetito (oρεξιν) y la ciencia
(cπιστ{µην). Pero Crisipo se contradice a sí mismo en el primer libro de su Sobre la
Razón, cuando dice que los criterios son la sensación y el preconcepto (πρoληψις).”

106. Agustín, Sobre la ciudad de Dios VIII, 7: "En lo referente a la doctrina sobre la
que versa la otra parte de la filosofía, que ellos llaman lógica, es decir, filosofía
racional, no permita Dios (absit) que parezcan comparables a éstos [i.e., los platónicos]
aquellos que pusieron el criterio (iudicium) de la verdad en los sentidos corporales, y
decretaron que todas las cosas que se discuten deben ser medidas por las reglas no
fidedignas y falaces de estos sentidos, como hicieron Epicuro y otros de su tipo, como
hicieron incluso los Estoicos, que aunque amaran vehementemente la destreza
(sollertia) en la disputa, la cual denominan ‘dialéctica’, postularon que ella debe ser
obtenida a partir de los sentidos corporales (ducendam a corporis sensibus), afirmando
que es a partir de aquí donde la mente (animus) concibe las nociones -a las que llaman
cννοlας-, a saber, de aquellas cosas que explican mediante la definición y que de aquí se
propaga y aquí se conecta todo el sistema racional de enseñanza y aprendizaje (totam
discendi docendique rationem).”
32

107. Sexto Empírico, Contra los Profesores VII, 35: “A su vez, es posible subdividir
este criterio lógico, diciendo que uno es criterio en tanto que es el agente (.φ’ ο.), otro
en tanto es el medio (δι’ ο.) y otro en tanto es la actividad (προσβολ{) y la disposición
(σχcσις). El agente sería el hombre, el medio la sensación, y el tercer criterio sería la
actividad de la fantasía. 37. Y el hombre, aquél por el que se da el juicio, es semejante al
pesador público y al carpintero. La sensación y el pensamiento, mediante el cual se da el
objeto del juicio (τa τ,ς κρ.σεως), son similares a la balanza y la regla. La actividad de
la fantasía, de acuerdo con la cual el hombre ejerce el juzgar, es similar a la disposición
de los órganos mencionados.”

108. Orígenes, Contra Celso VII, 37: “[Celso] establece tesis (δογµατlζειν) parecidas a
las de los Estoicos, que niegan las esencias inteligibles (νοητaς ο.σlας), acerca de que
por las sensaciones se aprehende todo lo que se aprehende, y que toda aprehensión
depende de las sensaciones.”

109. Plutarco, Contradicciones de los Estoicos 1036 C: “Tanto se enorgullecen y
alardean por los escritos publicados sobre la Experiencia Común (Συνηθεlας), que,
puesto que los argumentos de todos los Académicos juntos llevan a lo mismo, no son
dignos de parangonarse a los que Crisipo escribió acerca del enfrentamiento (διαβολ{ν)
de las sensaciones […] Esto es cierto, que cuando quiso reunir nuevamente la costumbre
y las sensaciones, resultó inferior a sí mismo, y [esta] doctrina (σ.νταγµα) resultó más
débil que [aquella] doctrina.”

1036 E: “Pues con placer les preguntaríamos a los Estoicos: ¿creen que las
paradojas (cρωτ{µατα) megáricas son más potentes que los escritos de Crisipo Contra
la Experiencia Común, en seis libros?”

1037 A: “Tú mismo, al escribir tantos libros Contra la Experiencia Común –
que si algo descubres, lo anexas –, vanagloriándote tanto de sobrepasar a Arcesilao […]
pues [Crisipo] no se sirve de los meros argumentos (cπιχειρ{µασι) contra la experiencia
común, sino que como, en un pleito, compadeciéndose con cierta pasión [por la causa],
dice que a menudo habla tonterías y se esfuerza en vano.”

33
Cicerón, Académicos Primeros II, 87: “Para ir a cosas más claras, desarrollaré
las cosas universales (res universas profundam), sobre las que existen volúmenes
enteros no sólo escritos por los nuestros sino también por Crisipo, de quien se quejan
los Estoicos, pues habiendo investigado (conquisierit) diligentemente todos [los
argumentos] contra los sentidos y la evidencia (perspicuitas), así como contra toda
costumbre y razón, al responderse a sí mismo resultó inferior, de modo que Carnéades
se vistiera con sus armas.”

Cicerón, Académicos Primeros II, 75: “También disponía de filósofos molestos
para ustedes [los estoicos], aunque pequeños: Estilpón, Diodoro, Alexino, de quienes
hay algunos tortuosos y espinosos sofismas (así se llaman las pequeñas conclusiones
falaces).
12
Pero por qué habría de reunirlos cuando tengo a Crisipo, puesto a fortificar el
pórtico de los Estoicos. ¡Cuántos argumentos produjo contra los sentidos, cuántos
contra todo lo que se aprueba en la experiencia común (consuetudine)! Pero el mismo
que los produjo luego los refutó. Para mí, al menos, no lo hizo. Mas supóngase que los
haya refutado: ciertamente no habría reunido tantos argumentos que con su gran
probabilidad nos engañen, si no viese que no se puede resistir fácilmente a ellos.”

110. Cicerón, Académicos Primeros II, 67: “Sin embargo, los Estoicos, y su seguidor
(adstipulator) Antíoco, afirman que la primera premisa, a saber, que el sabio, si llegase
a asentir, opinará, es falsa. Pues puede distinguir lo falso de lo verdadero, y lo
imperceptible de lo perceptible.”

111. Cicerón, Académicos Primeros II, 26: “La conclusión de un argumento, que en
griego se llama aπoδειξις, se define así: ‘razonamiento (ratio) que a partir de cosas
percibidas conduce a aquellas que no se percibían.” 27. “Si todas las presentaciones
(visa) fueran tales (eius modi) como éstos dicen, de modo que, por ejemplo, pudieran
ser falsas y ninguna noción (notio) pudiese distinguirlas, ¿cómo diremos que alguien ha
concluido o descubierto algo, cuál será la fe puesta en los argumentos conclusivos
(conclusi argumenti)?”
13



12
Fallaces conclusiunculae.
13
Aquí se puede ver que junto a conclusio, Cicerón también maneja la noción de ‘argumento válido’.
34
113. Cicerón, Académicos Primeros II, 85: “[Dices que todas las cosas existen en su
género (omnia sui generis esse), que ninguna es la misma que otra (nihil esse idem quod
sit aliud).] Esto es Estoico, y no demasiado creíble: ningún pelo es en todo respecto
(ómnibus rebus) tal cual es otro pelo, tampoco ningún grano.”

114. Cicerón, Académicos Primeros II, 54: “¿Por qué antes bien contienden lo que no
es patente en la naturaleza de las cosas, que no es cierto que cada cosa sea tal cual es en
su propio género, ni que entre dos o más cosas nunca existe comunidad alguna que no
difiera en ninguna cosa (nulla re differens ulla communitas)?” 56. [Luculus dice
separarse de Demócrito] “a causa de aquello que enseñan los físicos más acabados, que
existen propiedades singulares de las cosas singulares.”

115. Cicerón, Académicos Primeros II, 37: [Antíoco disputa contra la doctrina de la
aκαταληψlα.] “Digamos ahora unas pocas palabras sobre el asentimiento y la
aprobación, que los griegos llaman συνκατaθεσιν, [no porque no se trate de un tópico
amplio, sino porque sus fundamentos fueron establecidos hace poco tiempo.
14
] Pues
cuando explicábamos la fuerza que reside en los sentidos, al mismo tiempo era
manifiesto que muchas cosas son comprendidas y percibidas por los sentidos, lo cual no
puede producirse sin el asentimiento. Entonces, puesto que entre lo inanimado y el
animal existe esta máxima diferencia, a saber, que el animal realiza alguna acción (agit
aliquid) (en efecto, es imposible pensar qué podría ser un animal que no actuara), o bien
se le debe quitar [al animal] los sentidos, o bien darle una facultad de asentimiento
situada en nuestra potestad (aut ea quae est in nostra potestate sita reddenda adsensio).
38. Pero en verdad son despojados de la mente los que no quieren sentir ni asentir, pues
tal como es necesario que el plato de una balanza se hunda cuando se le colocan pesos,
así la mente cede ante lo evidente (animum perspicuis cedere): ya que del mismo modo
que ningún animal puede no apetecer aquello que le aparezca como acomodado a su
naturaleza (los griegos lo llaman ο|κεiον), así tampoco la mente puede no aprobar una
cosa evidente que se le enfrenta. De todos modos, si estas cosas sobre las que se disputa
son verdaderas, no es en absoluto atinado hablar de asentimiento. Pues quien percibe
algo asiente de inmediato. Pero aún se siguen estas cosas: sin el asentimiento no se
pueden conservar (constare) la memoria
15
, ni las nociones (notitias) de las cosas, ni las

14
Seguramente en respuestas a las objeciones de Arcesilao y Carnéades.
15
Cf. Ibid. II, 22.
35
artes. Y aquello que es lo más importante, es necesario para que halla algo en nuestro
poder, pero en aquél que no asiente a cosa alguna no lo habrá. ¿Dónde está la virtud, si
nada reside en nosotros mismos (nihil situm est in ipsis nobis)?”

116. Cicerón, Académicos Primeros II, 24: [Antíoco disputa contra la doctrina de la
aκαταληψlα.] “Aún este otro punto es manifiesto: es necesario que se constituya un
inicio que la sabiduría siga, siempre que inicie una acción, y este inicio debe ser
acomodado a la naturaleza. Pues de otro modo el apetito (con ello queremos traducir
oρµ{ν), por el que somos impelidos a la acción –y apetecemos aquello que se nos
manifiesta (id quod est visum) no puede ser puesto en movimiento. 25. Mas aquello que
mueve primero debe ser visto, y debe creerse en ello, lo cual no podrá producirse
cuando un objeto percibido no pueda ser distinguido de uno falso. ¿De qué modo podría
ser movida la mente (animus) a la apetencia si no puede percibir si aquello que ve es
acomodado o ajeno a su naturaleza? Del mismo modo, si a la mente no se le muestra
algo de su función propia (si quid officii sui non ocurrit animo), entonces, no realizará
acción alguna, no será impelido hacia ninguna cosa, nunca se moverá. Porque si en
algún momento alguien realiza alguna acción (acturus est) es necesario que aquello que
se le ofrece (quod ocurrit) se muestre verdadero (verum videri) para él.”

117. Cicerón, Académicos Primeros II, 23: [Antíoco] “En realidad el conocimiento de
las virtudes confirma en máximo grado que muchas cosas pueden ser percibidas
comprendidas. Pues decimos que sólo en ellas inhiere (inesse) la ciencia (en la cual de
ningún modo contamos la mera comprensión de las cosas sino la comprensión que
también es estable e inmodificable), y la sabiduría, el arte de vivir, la cual obtiene su
constancia a partir de sí misma. Mas si esta constancia no tiene nada de percibido y
comprendido, pregunto, ¿de dónde o de qué modo habría nacido?”

118. Sexto, Contra los Profesores VII, 440: “Pero en su réplica, los dogmáticos suelen
investigar cómo el escéptico muestra que ‘no hay ningún criterio’. Si lo hace sin
criterio, resultará inconvincente, pero si lo hace según un criterio, se autorefutará
(περιτραπ{σεται), y al tiempo que dice que no existe criterio, reconocerá que se sirve de
un criterio para establecer esto.
A su vez, cuando nosotros inquirimos: ‘Si hay un criterio, o ha sido establecido
mediante un criterio, o bien no tiene criterio’, y entonces concluimos cada una de estas
36
dos cosas: o bien un regreso al infinito (ε|ς aπειρον cκπτωσιν) o bien que es absurdo decir
que haya algo que sea criterio de sí mismo; ellos replican diciendo que no es absurdo
aceptar que algo sea criterio de sí mismo. Pues lo recto (τo ε.θ.) es apto para juzgar
(δοκιµαστικoν) de sí mismo y de lo demás, la balanza sirve para pesar la igualdad de lo
demás y la propia, y la luz no sólo se muestra reveladora de lo demás sino también de sí
misma. Es por esto que el criterio puede establecerse como criterio de lo demás y de sí
mismo.”

119. Sexto, Contra los Profesores XI, 162: “Por esto es necesario desdeñar a los que
creen acorralar al escéptico en la inercia (aνενεργησlαν) o el absurdo (aπcµαφασιν).
En la inercia porque, dado que la vida toda consiste en elecciones y rechazos, el
que no elige ni rechaza, deniega (aρνεiται) en potencia la vida, y se abstiene al modo de
una planta.
En el absurdo porque, si alguna vez cayera bajo un tirano y fuese obligado a
realizar alguno de los actos inefables (aρρ{των), o bien no cumpliría la orden, o bien
elegiría voluntariamente la muerte, o bien, para rechazar los castigos, haría lo que se le
ordena, de modo que ya no existirá –como dice Timón- ‘sin rechazo ni elección’, sino
que una cosa la elegirá, de la otra se apartará. Por lo cual, entre las cosas aprehendidas
bajo coerción (µετa πεlσµατος), se da algo rechazable y algo elegible. Evidentemente, si
dicen esto, no comprenden…”

120. Galeno, Contra Juliano 5: “A no ser si alguien cree que la disparidad de
opiniones (διαφωνlαν) es testimonio suficiente de la ignorancia (aγνοlας) sobre algún
dogma (δoγµατος), inmediatamente convertido en Escéptico (aπορητικoς), en lugar de
Estoico. Pues si ha sido persuadido por este argumento, que dice que ninguna de las
cosas sobre las que todos los filósofos discrepan puede llegar a ser conocimiento para el
hombre...”

121. Clemente de Alejandría, Misceláneas VIII, 5: “Contra los Pirrónicos. Si la
suspensión del juicio (cποχ{) dice: ‘no hay nada firme’, es claro que si se toma a sí
misma como principio se auto anulará. Pues o concede que hay algo verdadero y que no
hay que abstenerse en todas las cosas, o persiste diciendo que no hay nada verdadero y
así es claro que tampoco ella misma será verdadera. Pero o es verdadera o no es
verdadera. Pero si es verdadera, concede, contra su propósito, que hay algo verdadero.
37
Si no es verdadera, acepta que hay cosas verdaderas, precisamente las que pretendía
eliminar. Pues en lo que la suspensión que elimina [lo verdadero] se muestra falsa, en
esto se indica que las cosas eliminadas son verdaderas, como el sueño que dice que
todos lo sueños son falsos. Pues al eliminarse a sí misma resulta confirmar lo restante. Y
en general, si es verdadera, tomará el principio de sí misma, no siendo suspensión de
alguna otra cosa, sino ante todo de sí misma.
Luego, si alguien acepta que el hombre existe o que suspende el juicio, es claro
que ese no suspende el juicio. ¿De qué modo alcanzaría el principio de la duda, si
suspende el juicio sobre todo? ¿Y cómo respondería a esta cuestión? Es claro que sobre
esto mismo no suspende el juicio. E incluso afirma que suspende el juicio.
Y si deben persuadir de suspender el juicio sobre todo, primero suspenderemos
el juicio sobre la suspensión misma, haya que confiar en ella o no.
Pero si esto mismo es lo verdadero, que no se conoce nada verdadero, tampoco
se concede que el principio es algo verdadero fuera de aquello. Y si se ha de decir que
esto es también objeto de duda, el no conocer es lo verdadero, y en esto mismo concede
que existe el conocimiento verdadero, en lo que muestra no mantenerse firme en la
suspensión del juicio sobre ello.
Pero si la elección es la propensión (πρoσκλισις) de las opiniones, o, como dicen
algunos, la propensión a muchos dogmas que se implican unos con otros y que abarcan
los fenómenos, dispuesta para el bien vivir, y si el dogma es cierta aprehensión racional
y la aprehensión es un hábito (cξις) y un asentimiento del pensamiento, los escépticos
no harían elecciones. Sin embargo, parece que no sólo los escépticos, sino también todo
dogmático suspende el juicio en algunas cosas, ya sea por debilidad de la opinión, o por
desconocimiento, o por la fuerza equivalente de los argumentos.”










38







Capítulo II

Dialéctica


122. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 62: “Dialéctica es, como dice
Posidonio, conocimiento de lo verdadero, lo falso y lo neutro
(aληθoν κα| ψευδoν κα| ο.δετcρων). Pero ésta resulta versar, según dice Crisipo, sobre
los significantes y los significados (περ| σηµαlνοντα κα| σηµαινoµενα). [Así pues, tales
cosas dicen los Estoicos en su teoría del lenguaje (φων,ς).]”

39
123. Sexto Empírico, Contra los Profesores XI, 187: “Ellos [i.e. los Estoicos] llaman a
la dialéctica conocimiento de lo verdadero, lo falso y lo neutro.”

124. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Tópicos de Aristóteles 3: “Está bien
que de antemano señalemos que no todos los filósofos refieren el nombre ‘dialéctica’ a
la misma cosa. Por ejemplo, los de la Estoa definen a la dialéctica como conocimiento
del bien decir (τo εò λcγειν); éste, a su vez, postulan que consiste en decir lo verdadero y
lo conveniente (τa προσ{κοντα), lo cuál sólo lo atribuyen al filósofo, por lo que refieren
[el nombre de ‘dialéctica’] a la filosofía en su perfección (τελειοτaτης φιλοσοφlας). Por
esto para ellos sólo el sabio es dialéctico.”

125.
16
Filodemo, Sobre la retórica I, 10: “Es valioso saber que nunca alguien diría
cosas inconvincentes, pues existe el arte dialéctica. Pero no se logra nada mediante ella,
cuando no estuviese fuertemente unida a los discursos éticos y físicos. Así discurrieron
algunos de los Estoicos. Del mismo modo ocurre con la retórica…”

126. Plutarco, Contradicciones de los Estoicos 1045 F: “Habiendo escrito [Crisipo] en
el libro tercero de su Dialéctica que ‘Platón se aplicó con esmero a la Dialéctica,
también Aristóteles y quienes les siguieron, hasta Polemón y Estratón, pero más que
nadie Sócrates’ y habiendo agregado que ‘alguien podría querer engañarse junto a éstos,
que son tantos y tales’, escribe literalmente: ‘Si hubieran discurrido marginalmente
sobre estos temas, alguien podría desechar rápidamente esta materia. Pero siendo que
han discurrido sobre ella con tanto celo, como si se encontrara entre las facultades más
poderosas y necesarias, no es plausible (πιθανoν) que en esto ellos hayan errado en tal
medida y de manera general (cν τοiς oλοις), siendo tales como los concebimos.”

127. Plutarco, Contradicciones de los Estoicos 1035 F: “Dice no rechazar
absolutamente la argumentación a favor de opuestos (τo πρoς τa cναντlα διαλcγεσθαι),
sino que aconseja servirse de ella con precaución, como en los tribunales, no como
justificación (συνηγορlα), sino separando de [cada uno de] ellos lo que hay de probable
(τo πιθανoν). ‘Hacer esto – dice – les corresponde a quienes suspenden el juicio sobre
todas las cosas, y resulta de ayuda para lo que quieren. Pero a los que se ejercitan en el

16
Este fragmento está muy mutilado.
40
conocimiento, según el cual viviremos en acuerdo (oµολογουµcνως) [con la naturaleza],
les corresponde admitir los opuestos como elementos (στοιχειο.ν), y reducirlos a
elementos básicos (καταστοιχlζειν) desde el principio hasta el final. Sobre los cuales es
oportuno memorizar también los discursos opuestos, separando de ellos lo que hay de
probable, precisamente como en los tribunales.’ Lo ha dicho con estas mismas
palabras.”

128. Plutarco, Contradicciones de los Estoicos 1037 B: “En las Tesis Físicas ha escrito
lo siguiente: “Se dará también que quienes han aprehendido (καταλαµβανο.ντας) algo,
se dediquen [a argumentar] por las [tesis] opuestas, haciendo la defensa pertinente
(cνουσαν); pero también, algunas veces, que sin aprehender ninguna de ambas
[posiciones contrarias], argumenten lo que hay en cada una.”

129. Plutarco, Contradicciones de los Estoicos 1037 B: “En Sobre el uso de la razón,
luego de decir que no hay que servirse de la potencia del discurso para lograr lo
inconveniente, como tampoco hay que usar para ello las armas, escribe esto: ‘Hay que
servirse de ella para descubrir las verdades y para familiarizarse con ellas
(πρoς τ,ν το.των συγγcνειαν), pero no para sus contrarios, aunque sean muchos los que lo
hacen.’ Diciendo ‘muchos’ probablemente se refiera a los que retienen [el juicio].”

130. Diógenes Laercio VII, 46 – 47: “La dialéctica misma es una necesidad y una
virtud, que comprende como especies otras virtudes. La no-precipitación (a-προπτωσlαν)
es el conocimiento de cuándo hay que asentir y cuándo no. La no-ilusión (aνεικαιoτητα)
es un fuerte argumento (λoγος) contra lo aparente (τo ε|κoς), a fin de no ceder ante ello.
La irrefutabilidad (aνελεγξlαν) es el vigor en la argumentación (cν λoγç), a fin de no ser
llevado por ella hacia [la tesis] opuesta. La no-vanalidad (aµαταιoτητα) es la
disposición (cξιν) para retraer las presentaciones a un razonamiento correcto
(λoγον oρθoν). El conocimiento mismo dicen que es o una aprehensión firme
(κατaληψιν aσφαλ,), o una disposición para la recepción de presentaciones,
inconmovible por el argumento. No sin la teoría dialéctica el sabio será inconmovible en
la argumentación. Pues lo verdadero y lo falso lo conoce completo por ella, así como
por ella discrimina correctamente en todo lo persuasivo y lo dicho ambiguamente
(aµφιβολoς). Fuera de ella no hay camino para preguntar y responder. La propensión
(προπcτειαν) se extiende sobre las afirmaciones (aποφaσεσι) y sobre el curso de los
41
acontecimientos (τa γινoµενα), de modo que lleven hacia el desorden (aκοσµlα) y la
ilusión (ε|καιoτητα) a quien no tiene ejercitadas sus presentaciones. No es de otro modo
que el sabio se muestra agudo, ocurrente y, en general, terrible en la argumentación.
Pues es propio de la misma persona el discurrir (διαλcγεσθαι) y el razonar (διαλογlζεσθαι)
correctamente, y a la misma persona corresponde tratar dialécticamente (διαλεχθ,ναι)
las tesis establecidas (τa προκεlµενα) y responder a las preguntas, todo lo cual es propio
del hombre experimentado en la dialéctica. ”

Cf. VII, 83: “Así tratan la lógica los Estoicos, de modo tal que establecen con
firmeza que sólo el sabio es dialéctico. Pues todas las cosas se ven a través de la teoría
lógica, cuantas se hallan en la física y cuántas se hallan en la ética. Pues no podrían
exponer racionalmente qué hay que decir sobre la rectitud de los nombres, ni cómo las
leyes se distribuyeron sobre los hechos (διcταξαν οi νoµοι cπ| τοiς cργοις). Por otra parte,
siendo dos los tipos de investigación usuales respecto a la virtud, uno investiga (σκοπεi)
qué es cada cosa, el otro cómo se la llama.”

132. Sexto Empírico, Contra los Profesores VII, 38: “Algunos, y principalmente los
Estoicos, creen que la verdad (τ,ν aλ{θειαν) se diferencia de lo verdadero (τaληθο.ς) en
tres modos: por la sustancia (ο.σl,), por la estructura (συστaσει) y por la significación
(δυνaµει). Por la sustancia en tanto que la verdad es un cuerpo, pero lo verdadero es
incorporal (aσoµατον). Verosímilmente, dicen, lo verdadero es una proposición. Pero la
proposición es un significado (λεκτoν), y el significado es incorporal. A su vez, la
verdad es un cuerpo en tanto parece ser conocimiento asertórico (αποφαντικ{) de todo lo
verdadero, y todo conocimiento es [idéntico a] el principio rector (,γεµονικoν) en un
cierto estado (πoς cχων), del mismo modo que también concebimos al puño como la
mano en cierto estado. El principio rector, según éstos, es un cuerpo. Así, la verdad será,
por su género, corporal. […] Por la estructura, en tanto lo verdadero está concebido
como algo de un único género (µονοειδcς) y simple (aπλο.ν) en su naturaleza […] Pero la
verdad, por el contrario, resulta captada como un conocimiento que se ha tornado
sistemático, y como una condensación
17
de muchas cosas.”


17
aθροισµα; cf. infra 148.
42
42: “Están separados también por la significación, desde que lo verdadero no
pertenece exclusivamente al conocimiento (en efecto, el vil, el niño y el loco a veces
dicen algo verdadero, pero no tienen conocimiento de lo verdadero), mientras que la
verdad se concibe teóricamente (θεωρεiται) como conocimiento. Por esto, quien la posee
es sabio (en efecto, tendría conocimiento de las cosas verdaderas) y nunca miente
(ψε.δεται), y si dijera una mentira (κaν ψε.δος λcγ¸), sería por proferirla no a partir de la
maldad, si no de la urbanidad (aπo aστεlας) de su disposición (διαθcσεως).”

44: “Así también el sabio, esto es, el que posee el conocimiento de lo verdadero,
dirá alguna vez una falsedad (ψε.δος), pero no mentirá nunca, puesto que no tiene una
creencia (γνoµην) que asienta (συγκατατιθεµcνην) a lo falso.”

45: “Decir lo falso y mentir difieren mucho entre sí, en tanto [decir lo falso]
proviene de la urbanidad de la opinión, pero el mentir proviene de la maldad.”

[cf. Esbozos del Pirronismo II, 80-84]

133. Alejandro de Afrodisia, Comentario a la Metafísica de Aristóteles 258, 4: “No
creer más una cosa que otra (µaλλον aλλο aλλου) es mentir (διαψε.δεσθαι), así parece a
los de la Estoa, que la mentira es contraria a los fenómenos.”

134. Cicerón, El orador 32, 115: “Yo por mi parte estimo que quien sea movido por la
gloria de la elocuencia no debe ser del todo imperito en estas cosas, sino que debe
instruirse ya en aquella vieja disciplina [la de Aristóteles] ya en esta de Crisipo.
Conocerá el significado (vim), la naturaleza y los géneros de las palabras (verborum),
tanto de las simples como de las compuestas (copulatorum). Luego, de cuántos modos
se dice una cosa; con qué razón se juzga lo verdadero y lo falso; qué se deduce
(efficiatur) a partir de qué, qué sea consecuencia de qué y qué sea contrario; y como
muchas cosas se dicen ambiguamente, conocerá de qué modo hay que dividir y explicar
cada una de ellas.”

135. Galeno, Sobre el arte médico de Hipócrates XVIII, 649: “Dispone a continuación
el conocimiento de todas las sensaciones, lo que es justamente el pensamiento (διaνοια),
al cual los hombres llaman comúnmente también ‘mente’ (νο.ν), ‘mientes’ (φρcνα) y
43
‘razón’ (λoγος). Pero, dado que también existe cierto discurso en las voces, los filósofos,
distinguiéndolo [de éste], al discurso antes mencionado lo llaman ‘interno’ (cνδιaθετος),
discurso mediante el cual conocemos las consecuencias (τa aκoλουθα) y las
inconsistencias (τa µαχoµενα), en las que están contenidas la división (διαlρεσις), la
síntesis (σ.νθεσις), el análisis (aνaλυσις) y la demostración (aπoδειξις).”

Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 275: “Dicen que el hombre se diferencia
de los animales irracionales no por el discurso emitido (προφορικoς) (en efecto, también
los cuervos, los loros y las parturientas emiten voces articuladas), sino por el discurso
interno. Tampoco [se diferencia] por la mera fantasía aislada (pues también aquellos
fantasean), sino por la fantasía transitiva y sintética (µεταβατικ¸ κα| συνθητικ¸).
Por esto, apenas [el hombre] tiene una concepción (cννοια) de la relación de
consecuencia (aκολουθlα), capta inmediatamente el noción (νoησις) del signo mediante
esta relación de consecuencia.”




















44







A. Sobre los significantes,
o sobre la voz.



Estos fragmentos se complementan con los fragmentos Sobre la voz de Diógenes
de Babilonia, editados en el vol. III.


136. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 55: “La mayoría está de acuerdo en
comenzar la teoría de la dialéctica a partir del tópico de la voz (φων,ς).”

137. Escolios a Hesíodo, Teogonía 266: “Iris (`Ιρις) es el discurso (λoγος) expresado
(προφορικoς), [puesto que] λcγω viene de εiρω.”

138. Orígenes, Contra Celso II, 71 (“La voz del cielo sólo la oye el que tiene oído
adecuado”): “Todavía no digo nada sobre que la voz de Dios que figura en la Escritura
no es en absoluto aire percutido, ni una percusión del aire, ni nada de cuanto está escrito
en los [tratados] sobre la voz.”

45
Cf. Idem VI, 62 (“La voz de Dios”): “A decir verdad, no se podrá decir que Dios tenga
voz, si la voz es aire que vibra o percusión del aire, o una especie de aire, o como quiera
definan la voz los que entienden de estas cosas.”

139. Escolios a Arato, 1: “Los Estoicos lo aceptan, sobre todo, todos los que dieron una
definición de ‘voz’: la llaman ‘aire percutido’ (πεπληγµcνον acρα).”

140. Diógenes Laercio VII, 55: “También la voz es un cuerpo, de acuerdo con los
Estoicos, como dice Arquédemo en Sobre la voz, Diógenes y Antípatro, así como
Crisipo, en el segundo libro de Cuestiones Físicas. Pues todo lo activo (τo ποιο.ν) es
cuerpo, y la voz es activa, en tanto avanza desde los emisores hasta los oyentes.”

141. Aulo Gelio, Noches Áticas V, 15: “Pero los Estoicos sostienen que la voz es un
cuerpo y dicen que es aire impulsado (ictum aera).”

142. Servio, Comentario a la Eneida de Virgilio II, 488: “‘Un clamor golpeó’ (ferit
clamor): de acuerdo con los filósofos físicos, que dicen que la voz es un cuerpo.”

143. Varrón, Sobre la lengua latina VI, 56: “Hablar’ (loqui) se dice a partir de ‘lugar’
(loco). Porque quien se dice que habla por primera vez dice vocablos y las restantes
palabras (vocabula et reliqua verba dicit) antes de poder decir cada una en su lugar.
Crisipo niega que esta persona hable, sino que hace como que habla (ut loqui). Porque
así como la imagen de un hombre no es el hombre, así en los cuervos, las cornejas y los
niños que comienzan a hablar, desde luego las palabras no son palabras, puesto que no
hablan (loquantur). Entonces, se dice que ‘habla’ aquél que pone con conocimiento
cada palabra en su lugar, y que ‘ha proferido’ (prolocutus), cuando, hablando
(loquendo), expresa (extulit) lo que tenía en su ánimo.”

144. Galeno, Comentario a Sobre los Humores de Hipócrates I, 16, 204: “No son la
misma cosa la voz, el dialecto y la palabra (α.δ{), sino que la voz es el producto de los
órganos fonadores y el dialecto de los órganos dialécticos, de los cuales el primero es la
lengua, luego la nariz, los labios y los dientes. Los órganos fonadores son la laringe y
los músculos y nervios que la mueven, cuantos transportan la potencia desde el encéfalo
a éstos. Los antiguos no llamaban ‘palabra’ ni a todas las sensaciones propias del oído,
46
ni la restringían sólo a lo que es emitido por la boca, entre lo que se incluye también el
llanto, la interpretación de la siringa, el gemido y la toz, y cuantas cosas son similares.
Sólo llamaban ‘palabra’ a la voz (φων{) del hombre por la que dialogamos unos con
otros.”

Galeno, Comentario al libro III de las Epidemias de Hipócrates III, 17, 1 (757
K): [iguales palabras desde ‘Los antiguos no llamaban...’ hasta ‘dialogamos unos con
otros’. Continúa:] “Así también el poeta, cuando hizo que Aquiles hablase con sus
caballos, dice allí que uno de ellos le respondió usando un dialecto humano: Pues de
humana voz habíale dotado (α.δ{εντα cθηκε) Hera, la diosa de los brazos blancos
(Ilíada XIX, 407). No como si fueran áfonos hasta ese momento, o no tuvieran la voz
propia de los caballos, sino que esa voz no se llama ‘palabra’. Así también llama diosa
dotada de voz (θεoν α.δ{εσσαν)
18
a la que se sirve de un dialecto humano, porque
también dice que ella tiene una figura humana, aspecto que no comparte con todos los
dioses. Pues evidentemente el sol, la luna, y el resto de los astros, están infinitamente
apartados de la figura (|δcα) humana.”

145. Filón, Problemas y soluciones del Génesis IV, 117: [compara el intelecto, la
sensación y el cuerpo con las vocales, las semivocales y las consonantes].

146. Orígenes, Contra Celso I, 24 (“Sobre los nombres divinos”): “Respecto a lo
anterior, se trata de un tema (λoγος) profundo e inefable: el de la naturaleza de los
nombres; a saber, si, como piensa Aristóteles
19
, los nombres existen por imposición
(θcσει), o, como creen los Estoicos, por naturaleza, siendo que las primeras voces imitan
las cosas, según las cuales
20
se forman los nombres. De acuerdo con esto, introducen
algunos principios (στοιχεiα) de etimología.”


18
A Calipso en Odisea XII, 449.
19
Cf. De interpretatione 2, 16-27.
20
Esto es ambiguo –también en griego-, puede referirse tanto a las voces como a las cosas. La traducción
de la BAC dice: “Según los estoicos, las voces primigenias imitarían las cosas a que se refieren los
nombres, y esto explica que introduzcan ciertos principios de etimología.”
47
147. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 57: “Hay cinco partes del discurso
(λoγος), como dice Diógenes... y también Crisipo: el nombre propio (oνοµα), el nombre
común (προσηγορlα), el verbo (:,µα), la conjunción (σ.νδεσµος) y el artículo (aρθρον).”

148. Galeno, Sobre las opiniones de Hipócrates y Platón VIII, 3: “Cree que este fuego
sensible y compacto (aθρoον) es una condensación (aθροισµα) de pequeños cuerpos,
todos con un esquema piramidal. Dice [sc. Platón] que cada uno de ellos es un elemento
(στοιχεiον) del fuego, aún si alguien dijera que cada uno de los fuegos es un elemento
del conjunto (σωρoς) de los fuegos. Por el mismo razonamiento también los elementos
de la voz dan lugar primero a las sílabas, y luego a partir de ellas surge el nombre, el
verbo, la preposición (πρoθεσις), el artículo y la conjunción, a los que a su vez, Crisipo
llama elementos del discurso.”

149. Galeno, Sobre la diferencia de los pulsos III, 4: “Pero dice que tanto blítyri como
skindapsós son completamente a-significativos (aσηµα) [...] Pero, ¿por qué asientes,
hombre? Pues blítyri manifiesta (δηλοi) un cierto tipo de música [o ritmo, o golpe]
(κρο.µα), y skindapsós no es propio sólo del criado, sino que también es el nombre de
cierto instrumento musical.”

150. Simplicio, Comentario a las Categorías de Aristóteles 8 Z: “Aristóteles llama
sinónimas a las cosas que comparten junto con el nombre una misma definición, con
más propiedad que los Estoicos, que llaman así a las cosas que tienen al mismo tiempo
varios nombres, como Paris y Alejandro, que son una misma persona, y sencillamente a
[todos] los llamados ‘multi-onomásticos’ (πολυoνηµα).

151. Varrón, Sobre la lengua latina IX, 1: “Insigne es el error de quienes prefieren
enseñar cosas que desconocen antes que aprender lo que ignoran: en este error cayó
Crates, famoso gramático, que confiado en Crisipo, hombre agudísimo que dejó tres
libros Sobre la anomalía, se dirigió contra Aristarco y la analogía, pero de tal forma –
como sus libros lo indican-, que parece no haber comprendido la intención de ninguno
de ellos, porque Crisipo, cuando escribe sobre la desemejanza (inaequabilitate) del
discurso, tiene el propósito de mostrar que cosas similares son significadas (esse
notatas) por palabras disímiles y cosas disímiles con vocablos similares, lo cual es
cierto. [Y porque Aristarco, cuando escribe sobre la semejanza (aequabilitate) de lo
48
mismo, dispone seguir cierta similitud de las palabras en la derivación (inclinatione),
hasta donde lo permita el uso (consuetudine).”

152. Aulo Gelio, Noches Áticas XI, 12: “Crisipo dice que toda palabra (verbum) es
ambigua por naturaleza, pues a partir de la misma palabra se pueden captar (accipi) dos
o más cosas. Por su parte Diodoro, que recibió el cognomen de Crono, afirma que
‘Ninguna palabra es ambigua, y nadie dice o escucha (sentit) una palabra ambigua, ni
debe parecer que dice otra cosa que la que el que habla cree (sentit) que está diciendo.
[Pero cuando yo –dice- creo una cosa y tú comprendes otra, puede decirse que he
hablado más bien oscura que ambiguamente. Pues la naturaleza de una palabra ambigua
debió ser tal, que aquél que la dijera diga dos o más cosas. Pero nadie que cree que dice
una cosa, dice dos o más cosas.]”

153. Galeno, Sobre los Sofismas en las Expresiones 4: “Sobre esto también los
Estoicos han dicho alguna cosa, por lo que parece adecuado mostrar cómo exponen su
división, aún si algún modo (τρoπος) cae fuera de los que antes mencionamos.
[…] Si bien su definición de ambigüedad (aµφιβολlα) parece entrar en conflicto
con muchas de nuestras [definiciones], debemos aceptarla de momento. Pues se ha de
investigar además otras materias superiores. Pero se ha de captar las diferencias entre
las ambigüedades mencionadas. En vistas a una clasificación más fina, se las dice en
número de ocho. La primera, que llaman común (κοιν{), pertenece tanto a lo dicho como
a lo dividido, como ‘la flautista cae’. En efecto, esta flautista es común al nombre y a lo
dicho. La segunda ambigüedad se da por la homonimia (oµωνυµlαν)
21
en las expresiones
simples, como ‘varonil’, pues puede serlo tanto una capa como un hombre. La tercera se
da por la homonimia en las expresiones compuestas (συνθcτοις), como ‘hombre es’. Esta
expresión (λoγος) es ambigua, pues significa tanto que existe la sustancia como el caso
gramatical (πτoσις). La cuarta es por elipsis (cλλειψιν), como ‘lo que es tuyo’, pues
también elide el término medio (τo διa µcσον), como ‘del señor’ o ‘del padre’. La quinta
es por pleonasmo (πλεονασµον), como la siguiente: ‘le prohibió no navegar’
(aπηγoρευσεν α.τç µ, πλεiν). Pues el ‘no’ añadido hace al total ambiguo (aµφlδοξον), en
cuanto a si prohibió navegar o no-navegar. Dicen que la sexta es la que no muestra qué

21
cν τοiς aπλοiς oµωνυµlαν fue añadido por von Arnim, en paralelo con la frase siguiente. El texto dice
aπλoς.
49
parte no significativa está dispuesta junto a qué otra, como en ‘y o bien ya le hubiera
aventajado’ (Ilíada 23, 382), pues el elemento no podría volverse disyuntivo. La
séptima es la que no muestra qué parte significativa está dispuesta junto a qué otra,
como en ‘el divino Aquiles privó a cincuenta de hombres a cien’. La octava es la que no
muestra qué se atribuye a qué, como en ‘Dión Theón es’. No se muestra si se atribuye a
ambos la existencia, o si se atribuye de este modo: ‘Dión es Theón’, o a la inversa.
Enumeran estos modos en vistas a una clasificación más fina. Es evidente su falta de
método y técnica.”

154. Varrón, Sobre la lengua latina VI, 1: “En este libro hablaré de las palabras para
los tiempos y para aquellas cosas que en la acción se realizan o se dicen con respecto a
algún tiempo, tales como ‘sentarse’, ‘deambular’, ‘hablar’. Y si hubiera palabras de otro
género adjuntas a éstas, trataremos de privilegiar el conocimiento de las palabras antes
que ser demasiado prolijos para el lector.
En este asunto para mí es autor suficiente Crisipo, también Antípatro y todos
aquellos en quienes, si bien no había tanta agudeza, había sí mayor erudición, entre
quienes están Aristófanes
22
y Apolodoro
23
, todos quienes escriben que las palabras
declinan de otras palabras de tal forma que unas palabras añadan letras, otras las
pierdan, otras las conmuten.”

155. Varrón, Sobre la lengua latina X, 59: “Ahora bien, a veces ocurre que una
palabra es vista a través de otra y viceversa, como escribe Crisipo, del mismo modo que
el padre es visto a partir del hijo y el hijo a partir del padre, no menos que en las
bóvedas, la derecha está en relación a la izquierda y la izquierda en relación a la
derecha. Por lo cual, a veces también es posible recuperar los casos oblicuos a partir de
los rectos y los rectos a partir de los oblicuos, los plurales a partir de los singulares y los
singulares a partir de los plurales.”


22
Aristófanes de Bizancio (262-185 a.c.) eminente gramático alejandrino.
23
Apolodoro de Atenas (s- II a.c.), alumno de Aristarco el gramático y Diógenes de Seleucia. A él se
atribuye a veces la Biblioteca mitológica.
50
156. Escolios a Homero, Ilíada 4, 295: “También es criminal (aλaστωρ) el pecador, o,
según Crisipo, el asesino, por ser justo que ande como vagabundo (aλaσθαι), es decir,
errante.”

157. Anécdotas Griegas I, 374: “‘Criminal’: el pecador, o el demonio asesino. Y según
el filósofo Crisipo, se dice a causa del destierro (cλaσεως), pues es justo ser desterrado
por asesinato. Según Apolodoro se dice a causa de pecar (aλιτεiν).”

158. Gran Etimológico, entrada ‘criminal’ (aλaστωρ): “Según Crisipo el filósofo, se
dice del pecador y el asesino, en virtud del destierro, pues es justo ser desterrado por
asesinato.”

159. Etimológico Orión, entrada ‘articulación’ (aγκων): “Según Crisipo se dice cγκoν
a partir del encastrarse (cγκεiσθαι) un hueso con otro.”

160. Gran Etimológico, entrada ‘enseñar’ (διδaσκω): “Herodiano dice que Crisipo
afirma que ‘enseñar’ obtiene significado de ‘ejercitar’ (aσκεiν). Aquello que enseño
(διδaσκω), lo ejercito (διaσκω). Por epéntesis de una δ se obtiene διδaσκω.”

161. Gran Etimológico, entrada ‘palma’ (παλαιστ{): “Se dice ‘palma’ (σπιθαµ{) por
hacer una separación (aποσπασµoν), a través de la separación del dedo mayor, el pulgar,
hasta el extremo del menor. Como dice Crisipo, por extender (σπaσθαι) la mano entera.”

162. Etimológico Guda, entrada ‘asalariado’ (βaναυσος): “Según Crisipo, porque a los
artesanos le es connatural también tener que procurarse el sustento para la vida (βlον).”

163. Varrón, Sobre la lengua latina VI, 11: “Eternidad’ (aevum) se dice a partir del
‘período’ (aetas) de todos los años (de aquí aeviternum (‘eterno’), que se ha vuelto
aeternum): lo que los griegos llaman α|oνα; Crisipo dice que esto es aε| oν (‘siempre
existente’).”

164. Amonio, Comentario a Sobre la interpretación de Aristóteles 42, 30: “Parece
que los antiguos han investigado sobre la enunciación recta (κατ’ ε.θεiαν προφορaς) de
los nombres, sobre si conviene o no llamarla un ‘caso’. Ahora bien, esta enunciación es
51
un nombre, pues cada una de las cosas es nombrada según ella, pero las otras son
declinaciones del nombre, generadas por la transformación (µετασχηµατισµoς) de la
enunciación recta. Aristóteles es un exponente de la segunda opinión. La primera es
expuesta por los Estoicos y, como seguidores de éstos, por los gramáticos. Cuando los
Peripatéticos les preguntan: ‘¿Por qué razón es justo llamar ‘declinación’ a la
enunciación recta, pues de qué habría de declinar?’ Los de la Estoa les responden que
también esta enunciación está declinada desde el concepto (νoηµα) presente en el alma.
Pues cuando pronunciamos el nombre ‘Sócrates’, queremos mostrar el concepto de
Sócrates que tenemos en nosotros mismos. Así como se dice del estilete que ‘ha caído’
soltado desde arriba y elevado derechamente y que la declinación ha sido ‘derecha’, del
mismo modo juzgamos que la (enunciación) recta ha caído desde la concepción (cννοlας)
y que es derecha por el arquetipo de la expresión según la proferencia.”

165. Escolios a Dioniso Tracio (Bekker, Anécdotas Griegas II, 891): “Al presente
(cνεστoτα) los Estoicos lo definen como presente durativo (παρατατικoς), porque se
prolonga (παρατεlνεται) también hacia el futuro. Así, el que dice ‘hago’, muestra que
hizo algo y que hará.”

















52









B. Sobre los significados
o sobre los expresables.



166. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 11: “[Los dogmáticos] hacían
también otra división, por la cual unos atribuían lo verdadero y lo falso a lo significado,
otros a la voz y otros al movimiento del pensamiento. Los de la Estoa defendían la
primera opinión, diciendo que hay tres cosas conectadas entre sí: lo significado, el signo
y lo que resulta el caso. El signo es la voz, p. ej. ‘Díon’. Lo significado es el hecho
mismo mostrado por la voz, del que nos apoderamos mediante nuestro pensamiento,
con el que coexiste. Los bárbaros no lo comprenden, aún escuchando la voz. Lo que
resulta el caso es el sujeto exterior, p.ej. Díon mismo. De ellos, dos son cuerpos, a saber,
la voz y lo que resulta el caso, pero uno es incorporal: el hecho significado, también
[llamado] expresable, que es precisamente lo que resulta verdadero o falso. Pero no
todo expresable, puesto que lo hay incompleto y completo. Y del completo, sólo el
llamado ‘proposición’, sobre el cual escriben: ‘la proposición es lo que es verdadero o
falso.”

53
167. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 80: “Todo expresable debe ser
dicho, razón por la que recibe esta apelación [...] En efecto, ‘decir’ es, según los de la
Estoa, pronunciar una voz que significa un hecho pensado.”

168. Amonio, Comentario a Sobre la Interpretación de Aristóteles 17, 24: Aristóteles
enseña qué cosas son las significadas primaria e inmediatamente por las voces, y enseña
que [inmediatamente] se significan los conceptos, pero mediante éstos se significan las
cosas, y que no es necesario concebir además de éstos nada intermedio entre el concepto
y la cosa, precisamente lo que los Estoicos, al postularlo, creían conveniente llamar
expresable.”

169. Escolios a Homero, Ilíada B, 349: “Mentira (ψε.δος): en lugar de ‘falso’ (ψευδcς).
Esto entre los Estoicos es llamado un expresable, lo que es expresado mediante otras
cosas en vistas a la significación.”

170. Sexto Empírico, Contra los Profesores XI, 224: “El cuerpo no es lo que se
enseña, sobre todo en opinión de los de la Estoa. Pues lo que se enseña son los
expresables, y los epresables no son cuerpo.”

171. Plutarco, Contradicciones de los Estoicos 1037 D: “Ellos dicen que quienes
prohíben dicen (λcγειν) una cosa, prohíben otra (aπαγορε.ειν), y designan (προστaσσειν)
aún otra. Pues quien dice ‘No robes’, dice esto mismo, ‘No robes’, prohíbe robar,
designa no robar.”











54

§1. Sobre los contrarios, los contradictorios y
las privaciones.
24


172. Simplicio, Comentario a las Categorías de Aristóteles 98 Γ: “Ahora bien, puesto
que la exposición de Aristóteles resultó clara, veamos también aquello que los más
ilustres intérpretes añadieron a la categoría de lugar. Si bien los Estoicos se preocupan
mucho del cultivo de las cuestiones lógicas, los intérpretes se esfuerzan en señalar que
fue Aristóteles quien suministró los principios para el tratamiento del tema en un único
libro, el que escribió Sobre los contradictorios, en el que también hay una gran cantidad
de aporías irresolubles, de las que los Estoicos expusieron una pequeña división. No es
razonable incluir las restantes en una mera introducción. Hemos de señalar sólo aquellas
en las que los Estoicos armonizan con Aristóteles. Pues bien, Aristóteles, en Sobre los
Contradictorios, después de haberla puesto a prueba de diversas maneras, rechaza una
antigua definición de los contrarios, que ya hemos mencionado, según la cual cuantas
cosas pertenecen a un mismo género difieren máximamente entre sí. Esta misma
definición fue utilizada también en el libro Sobre la cantidad, luego de señalar que se
trata de una definición antigua, y los de la Estoa la han adoptado y la usaron, señalando
sus puntos débiles e intentando al mismo tiempo despejar sus presuntos absurdos. [...]
Los de la Estoa utilizan todas estas [definiciones], y en las definiciones restantes de los
contrarios siguen las huellas de Aristóteles, pues éste les brindó, en su escrito Sobre los
contradictorios, los puntos de partida que aquellos desarrollaron en sus propios libros.”

173. Simplicio, Comentario a las Categorías de Aristóteles 98 Ε: “Y consideran
contrarios tanto a los caracteres (igual que Aristóteles), tales como la sensatez y la
insensatez, a los predicados, como ‘ser sensato’ y ‘ser insensato’, y a los intermedios,
como ‘sensatamente’ e ‘insensatamente’. La cualidad y el modo no los consideran
contrarios, sino dicen que se hallan en disposición contraria, y no éste a éste, sino

24
Este capítulo debería ser incluido en el tratamiento de las proposiciones simples, pues las privativas
(στερητικa) son una especie de ellas. (cf. Aristóteles, Categorías 10 y Metafísica V, 10/22).
55
inmediatamente el sensato al insensato. En caso que digamos que esto es contrario a
esto, significamos atendiendo a lo que no tiene [grados] intermedios. La contrariedad es
concebida fundamentalmente en relación a los caracteres, las disposiciones, las
realidades y todo lo similar a éstos. En segundo lugar se dicen contrarios los predicados
y lo de algún modo predicado por ellos. Se admite pues de alguna manera como
contrarios a ‘sensatamente’ e ‘insensatamente’. Pero en general se concibe los
contrarios en las cosas, y se dice que la sensatez es así inmediatamente contraria a la
insensatez, y no [ésta a ésta]. Siendo tal la enseñanza Estoica, veamos de qué modo se
aparta de la opinión recibida de Aristóteles.”

174. Simplicio, Comentario a las Categorías de Aristóteles 98 Ζ: “Siendo posible
decir la misma cosa ya mediante una expresión (φων{) incompuesta (ασ.νθετον), como
sensatez e insensatez, ya mediante una definición, como ‘conocimiento de las cosas
buenas, malas e indiferentes’, y la insensatez como la ignorancia de ellas, investigan si
son contrarias (cναντlα) sólo las expresiones simples (aπλa) o también las definiciones.
Crisipo dice, que sólo las expresiones simples y los apelativos (προσηγορικa) son
contrarias, pero las definiciones nunca. Pues en éstas componemos muchas cosas y las
expresamos tanto mediante artículos y conjunciones como mediante otras partículas
exegéticas, cada una de las cuales seríamos renuentes a admitirlas en el enunciado
(logos) de los contrarios. Por esto dice que la sensatez es contraria a la insensatez, pero
la definición ya no es contraria a la definición del mismo modo, sino que ‘haciendo
anáfora sobre aquellas [i.e. las expresiones simples], también oponen según parejas
(κατa συζυγlαν) las definiciones.’”

175. Simplicio, Comentario a las Categorías de Aristóteles 102 Z: “Los de la Estoa
afirman enfáticamente que nada de lo dicho según negación (απoφασις) es contrario
(cναντlον) a nada. Pues la no virtud sería contraria a la virtud, y la no maldad contraria a
la maldad, siendo que por un lado bajo la no virtud cae tanto la maldad como también
muchas otras cosas (también la piedra y el caballo y todas las cosas distintas a la virtud
(πaνων τoν παρa τ,ν aρετ{ν)) y por otro bajo la no maldad cae tanto la virtud como el
resto de las cosas. A una cosa se opondrán todas las cosas, y las mismas cosas serán
opuestas tanto a la virtud como a la maldad, si no es la virtud el opuesto de la maldad,
sino que lo es la no maldad. Y se seguirá que los intermedios (µcσα) serán opuestos
tanto a los esforzados como a los viles (φαυλοiς), pero esto es absurdo, y lo es más si son
56
y no son las mismas cosas. También que dados dos contrarios, todo lo que cae bajo uno
sea una cualidad (ποιoτης), como bajo la virtud y la maldad, pero bajo el otro, cualidades
y cualificados (ποιa), como bajo la no virtud y la no maldad (bajo éstas, en efecto, caen
tanto cualidades como cualificados, actividades y prácticamente cualquier cosa). Todo
esto se aparta de la evidencia (aπεµφαiνον). Así se distinguen (διoρισται) entre los
estoicos los contrarios y los opuestos por negación (aποφατικoς aντικεlµενα).”

176. Simplicio, Comentario a las Categorías de Aristóteles 102 ∆: “Los Estoicos
creen que sólo las negaciones (aποφατικa) son opuestas a las afirmaciones (καφατικοiς).


Anécdotas Griegas 484: “Tampoco omitamos lo dicho por parte de los Estoicos,
para quienes existe cierta diferencia en las cosas disyuntas por naturaleza de
inconsistencia o de contradicción. Sería inconsistente (µαχoµενον) lo que no es posible
aceptar de una misma cosa, sobre lo cual se hablará en lo que viene. “Es de día o es de
noche”, o “hablo o callo”, y aún todas las similares a éstas. ‘Contradictoria’ es la
[proposición] que excede [a otra] por una negación.”

177. Simplicio, Comentario a las Categorías de Aristóteles 100 Β: “Existe una
privación (στcρησις) distinta de la natural (digo distinta de la que referimos a las cosas
naturales y cuando son naturales), a la cual Crisipo llama ‘habitual’ (,θικ{ν). ‘Sin
túnica’, ‘sin calzado’, ‘sin comer’ significan por un lado la simple supresión (aναlρεσιν),
pero tienen también un cierto significado adicional (παρcµφασιν), cuando se dan por
privación. Pues no diremos del buey que carece de manto, ni de nosotros, cuando nos
bañamos, que estamos descalzos, ni de nosotros ni de los pájaros que estamos sin
desayunar al mismo tiempo que el día comienza, sino que la privación debe indicar
además el hábito y cuándo se da el hábito. Así, dado que el hábito de desayunar tiene
establecida determinada hora, el que tiene el hábito, cuando no hubiere de desayunar en
la hora establecida, destruirá por privación una manifestación (cµφασιν), no de la
naturaleza, sino de la costumbre. Las carencias (acχειαι), pues, son unas de cosas
naturales, otras de cosas habituales; y también las destrucciones, en cada una de las
cosas que son naturales o habituales.
57
A menudo, la privación enfatiza la caída no del hábito sino de lo conveniente,
como ir a cenar sin estar invitado, cuando co-significamos que no acudió
convenientemente, ni según lo impuesto por el hábito.
De otro modo existe la privación de las cosas que decimos por homonimia. Pues
cuando un género en conjunto no fuese engendrado para poseer algo, decimos de él que
está privado de aquello que no fue engendrado para tener. De este modo, decimos que
las plantas están privadas de sensación, pues no fueron engendradas para tener
sensación. Cuando en un género unas cosas fueran engendradas para tener, pero las
otras no, se dice que están privadas las que no fueron engendradas para tener, como por
ejemplo, en el género de los animales, el topo está privado de la vista. Y decimos esto
con más propiedad que en la privación por violencia.
Propiamente, la privación se refiere a las cosas que están engendradas para tener
pero no lo tienen cuando están engendradas para tenerlo, y acostumbran tenerlo y
comienzan a tenerlo, lo que se considera antitético de la posesión. Y [de hecho] la
antítesis entre estas cosas se llama antítesis según posesión y privación.”

[…] “Esto hay que saberlo, pues a veces nombres no privativos indican
privación, como ‘pobreza’ indica la privación de las riquezas o ‘ceguera’ la privación de
la vista. Por otra parte, a veces nombres privativos no indican privación. En efecto ‘in-
mortal’, si bien la estructura (σχ,µα) de la dicción es privativa, no señala una privación.
Pues no nos servimos del nombre para referirlo a lo que es engendrado para morir en el
caso que luego no muera.
Hay mucha confusión en las voces privativas. Pues dado que las expresamos
mediante a- y an-, como en ‘sin casa’ (aνοικος) o ‘sin hogar’ (aνcστιος), ocurre que unas
veces se confunden con las negaciones, otras con los contrarios [siguen ejemplos].
Puesto que la anomalía es grande, Crisipo la recorrió en los libros llamados Sobre las
partículas privativas, mientras que el problema no estuvo presente para Aristóteles...
La teoría completa sobre las formas de privación se puede tomar del libro de
Aristóteles y del de Crisipo.”

Cf. 102 Β: “… pero el discurso completo sobre las privativas hay que tomarlo
del libro de Aristóteles o Crisipo.”

58
178. Simplicio, Comentario a las Categorías de Aristóteles 101 Ε: “[Resuelve
[Aristóteles] todas estas disputas añadiendo una diferencia más entre ellas [sc. las
diferentes formas de opuestos], a saber, que los contrarios pueden cambiar uno en otro
en las cosas que los reciben, pero] no es posible una transposición mutua de la posesión
y de la privación. Pues la ceguera surge de la vista, pero no se da el caso inverso. Por
esto Crisipo indagó si hay que llamar ‘ciegos’ a quienes sufren cataratas (que pueden
recobrar la vista por parecentesis de la córnea) y a quienes tienen cerrados los párpados.
Puesto que la posibilidad [de ver] parece existir para el que ha cerrado los ojos o para el
que no puede ver por causa de algún velo, despojado del cual, nada le impide ver. Por
esto, este tipo de transposición no se da de la privación a la posesión. Ahora, considera
[Aristóteles] privación aquella que se da por mutilación.”

179. Simplicio, Comentario a las Categorías de Aristóteles 100 Β: “Y también
Crisipo, siguiendo a Aristóteles, llama a éstas ‘privativas’, las que sustraen connotando
la naturaleza de la posesión, no simpliciter (aπλoς), sino cuando connota (cµφαlν¸) lo
que es natural y cuándo es natural […] La privación se opone a la llamada -a partir del
poseer- ‘posesión’. Y las privaciones no lo son sólo de cualidades (ποιοτ{των), sino
también de actividades (cνεργεlων), como la ceguera lo es de la actividad de ver, y la
cojera de la de caminar.”




§2. Expresables incompletos.


181. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 63: “Dicen que el expresable es lo
que existe comprendido (.φισταµcνον) en la fantasía racional (λογικ{). Dicen los
Estoicos que los expresablees son unos completos y otros defectivos. Defectivos son los
que tienen expresión inacabada (aναπaρτιστον), como ‘escribe’. Pues además
inquirimos: ‘¿quién?’ Completos son los que tienen una expresión acabada
(aπηρτισµcνην), como ‘Sócrates escribe.”
59

182. Filón, Sobre la Agricultura 139: “De los seres unos son cuerpos, los otros
incorporales. Y de los cuerpos unos son inanimados, los otros poseen alma. Y entre
éstos, unos poseen almas racionales, otros irracionales. Unos son mortales, otros son
dioses. Y entre los mortales los hay macho y hembra, las secciones (τµ{µατα) del
hombre.
A su vez, entre los incorporales unos son completos, otros incompletos. Entre los
completos, los hay preguntas (cρωτ{µατα) y pesquisas (π.σµατα), súplicas (aρατικa) y
juramentos (oρκικa), y cuantas otras diferencias específicas se describen en los manuales
elementales de estas materias.
Por otro lado, están las que es costumbre de los dialécticos llamar
‘proposiciones’ (αξιoµατα). Y de éstas, unas son simples, otras no simples. De las no
simples unas son condicionales (συνηµµcνα), otras para-condicionales (παρασυνηµcνα)
respecto al más o menos. Se añaden las disyuntivas (διεζευγµcνα) y otras semejantes.
También verdaderas, falsas, no evidentes, posibles e imposibles, [corruptibles (φθαρτa)
e incorruptibles]
25
, necesarias e innecesarias, resolubles e irresolubles
(ε.πορα κα| aπορα), y cuantas surgen con éstas.
A su vez, entre los expresables incompletos, están los llamados ‘predicados’
(κατηγωρ{µατα) y ‘accidentes’ (συµβεβηκoτα), y cuantas divisiones menores a éstas
añadas.”

183. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 63: “En los expresables defectivos
están incluidos los predicados, en los completos, las proposiciones, los silogismos, las
interrogaciones (cρωτ{µατα) y las pesquisas (π.σµατα).”

64: “Predicado es lo que se dice de algo, o también una cosa (πρaγµα) asociada a
uno o varios -como dicen los seguidores de Apolodoro-, o bien un expresable defectivo
que se asocia (συντακτoν) a un caso recto para formar una proposición.
De los predicados, unos son accidentes
26
(συµβaµατα), como ‘navegar entre las
piedras’ [***]
27
.

25
El texto entre [] ha sido omitido por Wendl. (nota de von Arnim).
26
Puede traducirse: ‘adjetivales’.
60
De los predicados, unos son rectos (oρθa), otros reversos (.πτια), otros neutros
(ο.δcτερα). Son rectos los que se asocian a uno de los casos oblicuos para formar otro
predicado, como ‘oye’, ‘ve’, ‘dialoga’. Son reversos los que se asocian a la parte pasiva
(τç παθητικç µορlç), como ‘soy escuchado’, ‘soy visto’. Neutros son los que no son
como ninguno de los anteriores, como ‘piensa’, ‘pasea’. Los reflexivos (aντιπεπονθoτα)
están entre los reversos. Son los que, siendo reversos, son sin embargo operaciones
(cνεργ{µατα), como ‘se corta (el pelo)’. Pues el que se corta el pelo se comprende a sí
mismo.
28

Casos oblicuos son: genitivo, dativo, acusativo.”

184. Porfirio, en Amonio, Comentario a Sobre la Interpretación de Aristóteles 44,
19: “[En esos [libros] también refiere Porfirio que la disposición que los estoicos hacen
de las definiciones de los predicados en las prótasis es la siguiente:]

“El predicado se predica de un nombre o de un caso, y en cada caso, el
predicado es o bien completo (τcλειον) y, en conjunción con el sujeto, suficiente por sí
mismo para formar una afirmación; o bien es defectivo y necesita la adición de algo más
para formar un predicado completo.
Cuando se hace una afirmación habiendo predicado de un nombre, ellos le dan el
nombre de ‘predicado’ o ‘accidente’ (σ.µβαµα) (ambos términos significan lo mismo),
por ejemplo, ‘camina’ en ‘Sócrates camina’. Si se ha predicado de un caso, lo llaman
‘para-accidente (παρασ.µβαµα)’, como si fuese cercano (παρακειµcνον) a un ‘accidente’,
siendo como un ‘para-predicado’. Por ejemplo, ‘hay preocupación’ (µεταµcλει) en ‘hay
preocupación para Sócrates’. Pues ‘estar preocupado’ es un accidente, pero ‘dar
preocupación’ es un para-accidente, ya que cuando se lo asocia a un nombre no puede
producir una afirmación, como ‘Sócrates hay preocupación’ –ésta, en efecto, no es
ninguna afirmación. Tampoco admite flexión (κλlσις), como [la admite] ‘paseo, paseas,
pasea’, ni ser transformado (µετασχηµατισθ,ναι) según el número, puesto que decimos
‘hay preocupación para éste’ del mismo modo que ‘hay preocupación para éstos’.

27
Von Arnim supone que faltan varias cosas, entre ellas, una relación de los παρασυµβaµατα. Lo mismo
el traductor de Loeb, que remite a Luciano, Subasta de las vidas 21 (fragmento anterior al comienzo de
SVF 287)
28
A saber, en la esfera de su operación.
61
A su vez, si lo predicado de un nombre requiere la adición de la declinación de
un nombre para hacer afirmación, se habla de ‘menos-que-predicado’
(cλαττον , κατηγoρηµα), como ocurre con ‘quiere’ y ‘beneficia’ en ‘Platón quiere’.
Pues cuando a éste se le ha añadido el ‘a quién’ –por ejemplo, ‘a Dión’- se produce una
afirmación definida (oρισµcνην): ‘Platón quiere a Dión’.
Cuando es el predicado de un caso el que requiere ser asociado a otro caso
oblicuo para producir una afirmación, se habla de ‘menos-que-para-accidente’, como
ocurre con ‘hay preocupación’, en ‘hay preocupación para Sócrates por Alcibíades’.
A todos éstos los llaman verbos.”

Esto es lo que referente a estas materias nos han dejado los estoicos.”

Lo mismo trae Estéfano, Comentario a Sobre la Interpretación de Aristóteles
10, 22 ss.; 11, 8 ss.

Cf. tn. Apolonio, Sobre la Sintaxis III, 32: “A ‘hay preocupación para
Sócrates’, e incluso ‘hay ocupación’, por no ser rectos, los de la Estoa los llamaron
para-accidentes. Los otros verbos, de acuerdo con las disposiciones accidentales
(συµβαlνουσας διαθcσεις), ellos los llaman ‘accidentes’ e incluso ‘predicados’. Y llaman
‘pseudo-accidente’ al que completa el pensamiento, por ejemplo ‘hay ocupación para
Sócrates’, pero al que lo deja inconcluso lo llaman ‘menos que para-accidente’; digo,
por ejemplo, ‘hay preocupación’.”

I, 8: “Todo nombre infinitivo (aπαρcµφατον) es verbal (:ηµατικoν), incluso los de
la Estoa a él lo llaman ‘verbo’, pero a ‘camina’ o ‘escribe’ los llaman ‘predicado’ o
‘accidente’.”

185. Simplicio, Comentario a las Categorías de Aristóteles 84 ∆: “Es preciso
examinar cuándo la operación o la afección son rectas y cuándo son reversas.
Para empezar, a la mayoría le parece que ‘afligir’ (λυπεiν) es recto, y ‘estar
afligido’ (λυπεiσθαι) es reverso. Pero ciertamente, esto no acaece siempre, como sí
sucede en el caso del que golpea y lo que es golpeado. Pues no siempre puede coexistir
(συνεiναι) lo que aflige –por ejemplo, un hijo que ha muerto-, cuando alguien está
62
afligido por ello. Y puede no darse también el estar afligido, si la fantasía, que es algo
productivo y ella misma una causa, no permanece.
Ocurre también que habiendo cesado el agente, padece el paciente, puesto que la
disposición permanece, como le ocurre a lo calentado por el fuego, que luego de la
recesión del fuego, aún padece el estar caliente. Pues el padecer es doble: uno es
simultáneo con el producir, el otro se concibe (θεωρο.µενον) según la disposición. Sin
embargo, también aquí lo productivo está interiormente unido [con lo paciente], sea la
fantasía o bien el fuego generado en el exterior. En estas distinciones (cπικρlσει), es
bueno seguir a los hechos, no a las expresiones. Pues el resultado de estas [distinciones]
es variado, según los Estoicos, de quienes han llegado hasta nosotros la enseñanza y la
mayoría de los escritos.”




§3. Sobre los expresables completos.


186. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 66: “Son diferentes la proposición, la
pregunta, la pesquisa, la orden (προστατικoν), el juramento, la súplica, la suposición
(.ποθετικoν), la evocación (προσαγορευτικoν), y la cuasi-proposición
(πρaγµα oµοιον aξιoµατι).
Proposición es lo que manifestamos (aποφαινoµεθα) al hablar, precisamente
aquello que es verdadero o falso. La pregunta es una cosa (πρaγµα) completa, lo mismo
que la proposición, pero que además pide una respuesta; por ejemplo, “¿es de día?”,
esto no es verdadero ni falso. De modo que ‘es de día’ es una proposición, pero ‘¿es de
día?’ es una pregunta. Pesquisa es una cosa a la que no puede responderse
simbólicamente (συµβολικoς) -como a la pregunta-, con un ‘sí’, sino que debe decirse:
‘vive en tal lugar’. La orden es una cosa que, al decirla ordenamos; por ejemplo:

Badea tú las corrientes del Ínaco.
(TGF 177 Nauck
2
)
63

Juramento ***
Evocación es una cosa que, cuando alguien la dice, evoca, por ejemplo:

¡Átrida glorioso, Agamenón señor de hombres!
(Ilíada IX, 96)

Cuasi-proposición (oµοιον aξιoµατι) es lo que aunque tiene una expresión
proposicional (cκφορaν aξιωµατικ{ν), debido ya a la intensidad (πλεονασµoν), ya a la
afectación (πaθος) de alguna de sus partes, cae fuera del género de las proposiciones,
por ejemplo:

¡Qué bello el Partenón!

¡Cuán parecido a los Priámidas es el pastor!
(FTG 286 Nauck
2
)

Existe también algo como la sugerencia aporética (cπαπορητικoν), que difiere de
la proposición, y que cuando alguien la dice, produce perplejidad (aποροlη aν):

¿Acaso la pena y la vida están emparentadas?
(Menandro 281, 9 Kock)

La interrogación, la pesquisa y similares, no son verdaderos ni falsos., mientras
que las proposiciones son o bien verdaderas o bien falsas.”

187. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 70: “Ahora bien, […] todos los
Estoicos consideran que lo verdadero y lo falso existen en el expresable. Expresable es
lo comprendido en la fantasía racional (λογικ{). Racional es la fantasía por la que lo
representado es transmitido (παραστ,σαι) mediante el discurso (λoγç)”

“De los expresables, a unos los llaman defectivos, a otros completos. En este
momento no nos ocupamos de los defectivos. Pero de los completos son muchas, dicen,
las diferencias.
64
Y así, llaman ‘órdenes’ a unos, los que decimos cuando ordenamos, por ejemplo:

¡Vamos, ve querida ninfa!
(Ilíada III, 30)

A otros, ‘asertóricos’ (aποφαντικa), los que decimos cuando mostramos algo
(aποφαινoµενοι), por ejemplo: ‘Dión pasea.’ Otros son ‘pesquisas’ (π.σµατα), aquellos
que, cuando los decimos, inquirimos (πυνθανoµεθα), por ejemplo: ‘¿Dónde vive Dión?’.
A algunos los llaman ‘imprecativos’ (aρατικa), aquellos que al decirlos, imprecamos
(aρoµεθα), por ejemplo:

Así sus sesos corran a la tierra como corre este vino.
(Ilíada III, 300)

A otros los llaman ‘súplicas’ (ε.κτικa), aquellos que cuando los decimos,
suplicamos (ε.χoµεθα):

Zeus padre, que gobiernas el Ida, muy glorioso y grande.
Da la victoria al Ayante, y que obtenga brillante voto (εòχος).
(Ilíada VII, 202-3)

A algunos de los completos los llaman ‘proposiciones’, aquellos que cuando los
decimos, hablamos con verdad o mentimos. Existen también las ‘más-que-
proposiciones’ (πλεlονα , aξιoµατα). Por ejemplo, algo como

Semejante a los Priámidas es el pastor,

es una proposición; pues al decirla, decimos la verdad o mentimos. Pero algo como

¡Cuán semejante a los Priámidas es el pastor!

es más que una proposición, y no es una proposición.
Además, habiendo suficiente diferenciación en los expresables como para que
algo, dicen, sea verdadero o falso, es necesario que esto, más que todo, sea un
65
expresable, y además, sea completo, y que no tenga una cualidad común, sino que sea
una proposición. Sólo cuando decimos ésta, como señalamos antes, halamos con verdad
o falsedad.”

188. Amonio, Comentario a Sobre la Interpretación de Aristóteles 2, 26: “Los
estoicos llaman ‘proposición’ al enunciado asertórico (aποφαντικoν), al imprecativo lo
llaman ‘súplica’, al vocativo (κλητικoν), ‘evocativo’, añadiendo correctamente a éstas
otras cinco especies de enunciado (λoγων) que caen bajo algunos de los enumerados.
En efecto, dicen que una cosa es el juramento (oµοτικoν), por ejemplo:

Tierra, mira ahora esto.

Otra es el enunciado ‘expositivo’ (cκθετικoν), por ejemplo: ‘Sea la siguiente línea
recta’. Otro el hipotético, como ‘supongo (.ποκεlσθω) que la tierra es el centro de la
esfera del Sol’. Otra la ‘cuasi-proposición’, por ejemplo

¡Cómo adorna a las vidas la fortuna!
(Menandro fr. 855)

Todas [los expresables] que admitan tanto falsedad como verdad caerían bajo el
asertórico.
[…] En quinto lugar, además de estos está, dicen, la sugerencia aporética
29
, por
ejemplo

Daos está presente. ¿Qué es lo que viene a anunciar?

que, en los hechos, resulta ser idéntica a una pregunta, excepto porque antepone el
motivo de la pregunta.”

189. Amonio, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 2, 26: “De modo
que allí [i.e. en los Analíticos] no se trata todo enunciado (λoγος), ni las súplicas, ni las

29
Esta explicación no tiene nada que ver con la de supra 186.
66
órdenes, ni ningún otro, ya sea de los cinco que distinguen los Peripatéticos o de los
diez de los Estoicos, a no ser del asertórico (aποφαντικoν).

190. Escolio a Hesíodo, Teogonía 463: “La respuesta (aπoκρισις) se sigue
simbólicamente (συµβολικoς) de la pregunta (cρωτ{µατι), extensamente (διεξοδικoς) de
la pesquisa (π.σµατι).

191. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Tópicos de Aristóteles 539, 17: “En
efecto, en ese lugar [Tópicos I] Aristóteles dijo que no son dialécticas las preguntas que
investigan qué cosa es lo propuesto, preguntas a las que es costumbre de los autores más
recientes llamar ‘pesquisas’.”

192. Simplicio, Comentario a las Categorías de Aristóteles 103 A: “Mas allá de esto,
dicen, desde antiguo se rescata esto en las exégesis sobre la definición de aξlωµα:
‘proposición, aquello que es verdadero o falso’. En efecto, el juramento no es
susceptible de ser verdadero o falso, sino que en los juramentos, verosímilmente, se jura
correctamente (ε.ορκεiν) o se perjura (cπιορκεiν). Decir la verdad o la falsedad no es
posible en ellos, aún cuando [a menudo] alguien jure sobre cosas verdaderas o falsas. El
enunciado ‘admirativo’ (θαυµαστικoν) excede a la proposición por la admiración, y la
‘censura’ (ψεκτικoν) por la burla. No es ni verdadera ni falsa, sino similar (oµοια) a las
[proposiciones] verdaderas o falsas. Estas son las distinciones (λ.σεις) resultantes de la
exactitud de los Estoicos.”










67

§ 4. Sobre las proposiciones.

Sobre las proposiciones simples.


Los libros de Crisipo que pertenecen a este parágrafo son:

Sobre las proposiciones, 1 libro.
Sobre las apelativas (καταγορευτικoν), a Atenodoro, 1 libro.
Sobre las proposiciones indefinidas, a Dión, 3 libros.
Sobre la diferencia de las indefinidas, 4 libros.
Sobre las posibles, a Cleiton, 4 libros.
Sobre las expresiones definidas según el sujeto
(κατa τo .ποκεlµενον oρισµcνων cκφορoν), 1 libro.



193. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 65: “Proposición es aquello que es
verdadero o falso. O una cosa completa significativa por sí misma
(πρaγµα α.τοτελcς aποφαντoν oσον cφ’ cαυτç), como dice Crisipo en sus Definiciones
Dialécticas: ‘Proposición es lo que afirma o niega por sí mismo, como ‘Es de día’ o
‘Dión camina’.” Se denomina proposición (aξlωµα) a partir de ‘considerar’ (aξιο.σθαι) o
‘rechazar’ (aπτεiσθαι).
30
Pues quien dice ‘Es de día’ parece considerar que es de día. Y

30
aξιο.σθαι debe entenderse como: ‘considerar verdadero’.
68
bien, cuando es de día, la proposición anterior se vuelve verdadera, pero cuando no es
de día, se vuelve falsa.”

194. Aulo Gelio, Noches Áticas XVI, 8, 1: “Cuando quisimos ser introducidos e
instruidos en las disciplinas dialécticas, fue necesario acercarse y conocer lo que los
dialécticos llaman ε|σαγωγaς (‘introducciones’). Luego, dado que en primer lugar había
que aprender περ| aξιωµaτων (‘sobre las proposiciones’), a las que Marco Varrón llama
unas veces ‘proferencias’ (profata) y otras ‘prolocuciones’ (proloquia), intentamos
denodadamente adquirir el Comentario sobre las Prolocuciones de Lucio Aelio, hombre
erudito, que fue maestro de Varrón. Habiéndolo hallado en la biblioteca de la Paz, lo
leímos. Pero en él no había nada escrito para la instrucción o para establecer claramente
la cuestión, sino que parece que Aelio lo había escrito más para su propia comprensión
que para instruir a otros.
Por tanto, volvimos necesariamente a los libros griegos. En ellos comprendimos
que aξlωµα está definido con estas palabras: λεκτoν α.τοτελcς aπoφαντον oσον cφ’
α.τç (‘un decible completo significativo por sí mismo’). Yo desistí de traducir esto,
porque debería hacer uso de voces nuevas y recónditas, voces que los oídos, a causa de
su infrecuencia, apenas podrían soportar. De todos modos, Marco Varro, en el libro
vigésimo cuarto de su Sobre la lengua latina, dedicado a Cicerón, expeditivamente lo
define así: ‘una prolocución es una oración (sententia) en la que nada falta’.
Qué sea esto se verá más claro si ponemos algunos ejemplos. De modo que un
aξlωµα, o, si se prefiere, una ‘prolocución’, es de este tipo: ‘Aníbal fue un cartaginés’,
‘Escipión destruyó Numancia’, ‘Milón fue condenado por asesinato’, ‘El deleite no es
ni un bien ni un mal’. Y en general, todo lo que se dice así, con una cadena de palabras
(verborum sentientia) completa y perfecta, de modo que necesariamente sea verdadera o
falsa, es llamado por los dialécticos aξlωµα, por Marco Varrón, como dije,
‘prolocución’, pero por Marco Cicerón es llamado ‘pronunciamiento’ (pronuntiatio), un
vocablo que se ha comprometido a emplear sólo ‘hasta tanto no encuentre -dice- otro
mejor’.”

195. Sexto empírico, Contra los Profesores VIII, 10: “Los de la Estoa dicen que
algunas de las cosas sensibles e inteligibles son verdaderas, pero no lo dicen rectamente
de las cosas sensibles, sino por anáfora con las cosas inteligibles que coexisten
69
(παρακειµcνα) con ellas. Verdadero es, según ellos, lo que existe (τo .πaρχον) y se
contrapone a algo (aντικεlµενον τινι), falso, lo que no existe y no se contrapone a nada.”

196. Cicerón, Académicos Primeros II, 95
31
: “Sin duda, es un principio fundamental
de la dialéctica que cualquier cosa que se enuncie (eso [los estoicos] lo llaman aξlωµα,
esto es, algo como ‘expresión’ (effatum)) sea o verdadera o falsa. ¿Entonces qué? ¿Es
verdadera o falsa esta proposición: ‘Si dices que tú mientes, y lo que dices es verdadero,
mientes’? Ustedes dicen que estas proposiciones son irresolubles (inexplicabilia)
32
, lo
cual es más odioso que aquellas cosas que nosotros [los escépticos] llamamos no
comprendidas y no percibidas. […] Si no pueden explicar este tipo de proposiciones ni
hallan un criterio para determinar si ellas son verdaderas o falsas, ¿dónde queda su
definición, dado que proposición (effatum) es aquello que o es verdadero o es falso?”

197. Estobeo, Miscelánea 28, 18: “De Crisipo. Crisipo dice que jurar verdaderamente
(aληθορκεiν) difiere de jurar correctamente, lo mismo que perjurar difiere de jurar
falsamente (ψευδορκεiν). El que jura, de acuerdo con lo que jura y si lo hace en el
momento oportuno (καιρoν), siempre jura verdadera o falsamente. Pues lo jurado por él
es verdadero o falso, puesto que resulta ser una proposición. Pero el que jura no
siempre, en el tiempo que jura, lo hace correcta o incorrectamente, cuando no existe el
tiempo hacia el cual se refiere anafóricamente el juramento. En efecto, de este modo
también se dice que alguien compone correcta o incorrectamente, no cuando compone,
sino cuando son presentes los tiempos de las cosas entre las que se hace la homología.
De este modo también, se dirá que alguien jura correctamente, cuando existan
(παραστoσι) los momentos apropiados, de acuerdo con los que se acuerda que tendrá
cumplimiento lo jurado.”

198. Simplicio, Comentario a las Categorías de Aristóteles 103 B: “Sobre los
enunciados contrapuestos (aντlφασις) en tiempo futuro, los Estoicos opinan lo mismo
que sobre los demás. En efecto, así como las proposiciones contradictorias
(τa aντικεlµενα) sobre el presente (τo παρoν) o el pasado (τo παρεληλυθoς), del mismo
modo dicen de las futuras y sus partes, que o bien es verdadero que será o bien que no

31
Este fragmento, que trata de la paradoja del Mentiroso, se complementa con el frag. 282.
32
En griego: aπορα.
70
será, si es que han de ser verdaderas o falsas. Según ellas está definido lo futuro. Y si
habrá una batalla naval mañana, entonces es verdadero decir que la habrá, pero si no la
habrá, es falso decir que la habrá. Ahora bien, la habrá o no la habrá, entonces cada una
es verdadera o falsa.”

199. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 79: “La proposición completa es
algo compuesto (σ.νθετον), como, por ejemplo, ‘El día es’ se compone de ‘día’ y de
‘es’.”
33


200. Proclo, Comentario a los Elementos de Euclides 193: “Y los de la Estoa suelen
llamar ‘proposición asertórica’ a todo enunciado simple, y siempre que para nosotros
escriban artes dialécticas Sobre las Proposiciones, claramente pretenden esto a través
del título.”

201 Diocles Magnes en Diógenes Laercio VII 75: “‘Verosímil’ (πιθανoν) es la
proposición que conduce al asentimiento, por ejemplo ‘si alguna engendró algo,
entonces es madre de ello’. Pero esto es falso, pues el pájaro no es la madre del huevo.
Aún más, algunas proposiciones son posibles (δυνατa), otras imposibles (αδ.νατα), unas
necesarias (aναγκαiα), otras no necesarias (ο.κ aναγκαiα). Posible es la que puede ser
verdadera, sin que circunstancias externas le impidan ser verdadera, como ‘Diocles
vive’. Imposible es la que no puede ser verdadera, como ‘la tierra vuela’. Necesaria es la
proposición verdadera que no puede ser falsa, o que, aún pudiendo serlo, está impedida
de ello por circunstancias externas, como ‘la virtud es ventajosa’. No necesaria es la
proposición capaz de ser tanto verdadera como falsa, sin que se opongan circunstancias
externas, tal como ‘Dión camina’. Razonable (ε.λογον) es la proposición que tiene
mayores posibilidades iniciales de ser verdadera, como ‘viviré mañana’.”

Boecio, Comentario a Sobre la Interpretación de Aristóteles, 371: “Los
Estoicos definieron lo posible como aquello que fuese susceptible de ser predicado con
verdad, sin que lo impida ninguna de las cosas exteriores que resultan ocurrir al mismo
tiempo (cum ipso). A su vez, imposible es lo que nunca es susceptible de verdad,

33
Recuérdese que en griego la frase es ,µcρα cστl.
71
puesto que cosas externas a él mismo lo prohíben. Necesario, lo que, siendo verdadero,
por ninguna razón admite ser falso.”

Idem, 429: “No debe ignorarse que para los Estoicos parecía ser más universal
lo posible que lo necesario (universalius possibile a necesario). En efecto, dividieron
los enunciados (enuntiationes) de este modo: ‘Entre los enunciados, dicen, unos son
posibles, otros imposibles. Entre los posibles, unos son necesarios, otros no necesarios.
A su vez, entre los no necesarios, unos son posibles, otros son imposibles.’ Establecen,
pues, disparatada e irreflexivamente, que lo posible es tanto género como especie de lo
no necesario.”

202. Plutarco, Sobre las incongruencias de los Estoicos 46, 1055d: “¿Cómo puede ser
que el argumento Sobre los Posibles no sea para él inconsistente con el argumento del
destino (εiµαεµcνης)? Pues si lo posible no es lo que es verdadero o lo será, como dice
Diodoro, sino que ‘todo lo susceptible de ocurrir, aún cuando nunca haya de ocurrir, es
posible’, entonces habrá muchas cosas posibles que no pertenecen al destino. Luego, o
bien el destino pierde su potencia invencible, inviolable, superior a todas las cosas, o
bien, y esto es lo que sostiene Crisipo, frecuentemente lo susceptible de ocurrir caerá en
lo imposible.”
34


202a. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Primeros Analíticos de Aristóteles
177, 25: “Crisipo, cuando dice que nada impide que lo imposible se siga de lo posible,
si bien no dice nada acerca de lo que Aristóteles ha llamado la ‘ostensión’ (δεiξιν),
intenta, mediante ejemplos en los que las partes no se componen correctamente
(ο.χ .γιoς συγκειµcνων), mostrar (δεικν.ναι) que la explicación aristotélica es errada.
35

Así dice que en el condicional: ‘si Dión ha muerto, entonces éste ha muerto’, que es
verdadero cuando se señala (δεικνυµcνου) a Dión, el antecedente ‘Dión ha muerto’ es
posible, puesto que la muerte de Dión puede alguna vez devenir verdadera, pero ‘éste ha
muerto’ es imposible. Pues una vez muerto Dión, se destruye el enunciado ‘éste ha
muerto’, pues ya no hay quien sea el objeto de la ostensión. Porque, en efecto, la
ostensión se realiza sobre seres vivos y por el hecho de estar vivos (κατa ζoντος).

34
τo cπιδεκτικoν το. γενcσθαι πολλaκις ε|ς τo aδ.νατον cµπεσεiται.
35
Lit.: “que esto no es así.”
72
Ciertamente, si no es posible aplicar el ‘éste’ al que ha muerto, y si a su vez tampoco
subyace Dión, como para que ‘éste ha muerto’ se pudiese decir de él, entonces ‘éste ha
muerto’ es imposible. No sería imposible si, poco después de la muerte de Dión -sobre
quien en el condicional, al principio, cuando Dión vivía, se predicaba ‘éste ha muerto’-,
fuese posible predicar (κατηγορηθ,ναι) el ‘éste’. Pero como esto no es factible (µ, οlον),
‘éste ha muerto’ ha de ser imposible. Crisipo presenta otro ejemplo, similar a éste. [Se
dice:] ‘Si es de noche, entonces este día no existe’, señalando al día. Pues también, tal
como Crisipo cree, en este giro, que es verdadero, a un antecedente posible le sigue un
consecuente imposible.”

Cf. Amonio, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 50, 13.
Filópono, Comentario a los Analíticos primeros 42 b: “En efecto, ‘éste’, siendo un
demostrativo (δεικτικoν), significa algún hecho existente (oν τι πρaγµα), pero lo que ha
muerto no existe (τo τεθνaναι µ, oν), y es imposible que lo que es no sea. Entonces, ‘éste
ha muerto’ es imposible.”

203. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 68: “De las proposiciones, unas son
simples (aπλa), las otras son no-simples (ο.χ aπλa), como dicen los seguidores de
Crisipo, Arquédemo, Atenodoro, Antípatro y Crinis. Simples son las compuestas a
partir de una proposición no duplicada
36
(διαφορουµcνου), como ‘Es de día’. No-simples
son las compuestas a partir de una proposición duplicada o de varias proposiciones. A
partir de una proposición duplicada, por ejemplo: ‘Si es de día, [es de día]
37
’. A partir de
varias, por ejemplo: ‘Si es de día, hay luz’.”

204. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 69 – 70: “Entre las proposiciones
simples están la negación (aποφατικoν), la denegación (aρνητικoν), la privativa
(στερητικoν), la asertórica (κατηγορικoν), la determinada (καταγορευτικoν) y la indefinida
(aoριστον). Entre las no-simples están el condicional (συνηµµcνον), el pseudo-condicional
(παρασυνηµµcνον), la conjunción (συµπεπλεγµcνον), la disyunción (διεζευγµcνον), la
causal (α|τιoδες) y la que esclarece lo más y lo menos
(διασαφο.ν τo µaλλον κα| τo ýττον). Una proposición negativa es, por ejemplo: ‘No es de

36
Loeb traduce: ‘not ambiguous’. El texto parece incluir , cξ aξιωµaτων, que von Arnim (y el editor de
Loeb) pone entre corchetes y Rossius omite. Creo que hay que omitirlas.
37
Adición de von Arnim. Requerida.
73
día’. Una especie de ella es la super-negación (.περαποφατικoν). La super-negación es la
negación de la negación (aποφατικoν aποφατικο.), como: ‘No no es de día’
38
. Ahora
bien, esto postula que ‘Es de día’. La denegación es la proposición compuesta a partir
de una partícula denegativa y un predicado, como: ‘Nadie camina’. La privativa es la
proposición compuesta a partir de una partícula privativa y una proposición que expresa
capacidad (aξιoµατος κατa δ.ναµιν), por ejemplo: ‘Éste es a-filántropo’. Asertórica es la
proposición compuesta a partir de un caso nominativo y un predicado, como: ‘Dión
camina’. Determinada es la proposición compuesta a partir de un caso nominativo
demostrativo (δεικτικ,ς) y un predicado, por ejemplo: ‘Éste camina’. Indefinida es la
proposición compuesta a partir de una o varias partículas indefinidas y un predicado,
como: ‘Alguien camina’ o ‘Aquél (cκεiνος) camina’.”

204a. Apuleyo, Sobre la interpretación 266: “Unas [proposiciones] son indicativas
(dedicativae)
39
, las que indican algo de algo, como: ‘La virtud es un bien’ […] Otras
son abdicativas, las que abdican algo de algo, como: ‘La voluptuosidad no es un bien’.
[…] Sin embargo, los Estoicos también la consideran indicativa, pues dicen: ‘a alguna
voluptuosidad le acontece que no es un bien; por lo tanto, indica que le acontecía, es
decir, que era. Por esta razón –dicen-, es indicativa, porque también en eso que niega
que exista, lo indica, a saber, como que no parece ser.” Sólo llaman ‘abdicativa’ a la
[proposición] que tiene antepuesta una partícula negativa.”

205. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 93: “Los dialécticos trazan una
diferencia casi primera y mayor entre las proposiciones, según la cual unas son simples,
otras no simples. Son simples cuantas no se componen ni de una misma proposición
tomada dos veces, ni de dos proposiciones diferentes [agrupadas] mediante una o más
conectivas.”

94: “[Algunas] proposiciones se dicen ‘simples’, puesto que no se componen de
proposiciones, sino de algunas otras cosas.


38
En griego ο.χ| ,µcρα ο.κ cστι. Ante cualquier duda, véase que la negación simple es ο.χ ,µcρα cστlν, y
que Diógenes dice que lo que se afirma es ,µcρα cστlν.
39
Dedicativa parece un calco de καταφατικoν, como abdicativa ha de serlo de aποφατικoν.
74
95: “Resultan ser no simples las ambiguas (διπλa)
40
, y cuantas se componen de
una única proposición tomada dos veces o de varias proposiciones, mediante una o más
conectivas, por ejemplo: ‘Si es de día, es de día’, ‘Si es de noche, hay oscuridad’, ‘Es de
día y hay luz’
41
, ‘O es de día o es de noche’.

96: “Entre las proposiciones simples, unas son definidas (oρισµcνα), otras
indefinidas (aoριστα) y otras intermedias (µcσα). Son definidas las que se expresan con
una indicación (δεlξιν), por ejemplo: ‘Éste camina’, ‘Éste está sentado’. En efecto,
señalo (δεlκνυµι) a alguno de los hombres particulares (cπ| µcρους). Indefinidas son,
según ellos, aquellas en las que gobierna (κυριε.ει) una partícula indefinida, por ejemplo:
‘Alguien está sentado’. Intermedias son [las proposiciones] tales como ‘Un hombre está
sentado’ o ‘Sócrates camina’. ‘Alguien camina’ es indefinida, puesto que no está
definido (ο.κ aφoρικε) ninguno de los caminantes particulares. En efecto, puede
aplicarse (cκφcρεσθαι) por igual a cada uno de ellos. ‘Éste está sentado’ es definida, pues
tiene definido al personaje señalado. ‘Sócrates está sentado’ es intermedia, puesto que
no es indefinida –en efecto, tiene definido el género (εlδος) –, ni definida –en efecto, no
está expresada con una indicación. Parece ser intermedia entre ambas, la indefinida y la
definida. Dicen que la indefinida se vuelve verdadera […] cuando resulta que la
definida [correspondiente] es verdadera […]”

100: “Esta proposición definida, ‘Éste camina’, dicen que es verdadera cuando a
lo que cae bajo la indicación le acaece (συµβεβ{κ¸) el predicado, por ejemplo, el estar
sentado o el caminar.”

206. Alejandro de Afrodisia, en Simplicio, Comentario a la Física de Aristóteles
1299, 36: “Entre estos enunciados (λoγων), se puede comenzar señalando las
proposiciones que manejan los Estoicos, que algunos llaman ‘cambiantes
incircunscriptamente’ (µεταπlπτοντa aπεριγρaφως), puesto que no son del mismo tipo.
Son cómo ésta: ‘Si Dión vive, Dión vivirá’. En efecto, esta proposición, aún cuando
ahora sea verdadera, ya que parte de lo verdadero –‘Dión vive’– y llega a lo verdadero –

40
Cf. Mates 161. También podría ser ‘las dobles’ o ‘las duplicadas’. Pero queda redundante respecto de
lo que sigue.
41
El texto griego tiene un ε| que ya fue borrado por Bekker y que Von Arnim puso entre corchetes.
Efectivamente, está fuera de lugar.
75
‘vivirá’–, existirá un tiempo (cσται ποτε) cuando aunque la co-asunción (πρoσληψις) sea
verdadera –‘pero Dión vive’–, el condicional se cambiará en falso, puesto que habrá un
tiempo cuando, aunque ‘Dión vive’ todavía sea verdadera, ya no será verdadera ‘y
vivirá’, que al no ser verdadera hace que el condicional en conjunto, cambiando, se
convierta en falso. En efecto, no siempre que ‘vive’ es verdadera, lo es también ‘vivirá’,
pues en ese caso Dión habría de ser inmortal. Pero no será posible decir definidamente
cuándo ‘vivirá’ no ha de ser verdadera del que vive. Por esto dicen que el cambio
(µεταπτoσιν) [veritativo] de este tipo de proposiciones se da en un tiempo indefinido y
no circunscrito.”

206a. Dionisio de Halicarnaso, Sobre la composición del discurso 31: “Yo mismo,
luego que decidí clasificar esta materia, investigaba si alguno de mis precursores había
dicho algo sobre ella, y principalmente los filósofos de la Estoa, pues sabía que no poca
ha sido la reflexión de estos varones sobre las materias léxicas (το. λεκτικο. τoπου). En
efecto, es necesario dar testimonio de la verdad a favor de ellos: entre los autores
considerados de renombre, en ninguna parte encontré nada reunido por nadie sobre el
asunto al que antes me he referido. Sin embargo, las dos sintaxis (συντaξεις) dejadas por
Crisipo con el título Sobre la disposición de las partes del discurso no tratan de la teoría
oratoria, sino de la lógica (διαλεκτικ{), como saben los que conocen bien estos libros.
[Tratan] sobre la estructura (συντaξις) de las proposiciones, sobre [las proposiciones]
verdaderas y falsas, posibles e imposibles, plausibles (cνδεχοµcνων), cambiantes
(µεταπιπτoντων) y ambiguas, y otras de este tipo, que no conllevan ninguna utilidad ni
beneficio para los discursos políticos, es decir, para el placer y la belleza del estilo
(cρµηνεlα), a los que necesariamente debe tender la composición (σ.νθεσις). Me alejé
entonces de esta materia.”









76


§5. Sobre las proposiciones no simples.


Aquí corresponden los siguientes libros de Crisipo:

Sobre las proposiciones no simples, 1 libro.
Sobre la conjunción, 2 libros.
Sobre la disyunción verdadera, a Gorguípides, 1 libro.
Sobre el condicional, a Gorguípides, 4 libros.
Sobre lo obtenido por consecuencias, 1 libro.

207. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 71: “Entre las proposiciones no
simples, la condicional, como dice Crisipo en su Dialéctica y Diógenes en su Arte
Dialéctica, es la proposición compuesta mediante la conectiva condicional ‘si’. Esta
conectiva anuncia (cπαγγcλλεται) que lo segundo sigue (aκολουθεiν) a lo primero, como
‘Si es de día, hay luz’. Pseudo-condicional, como dice Crinis en su Arte Dialéctica, es la
proposición enlazada con la partícula ‘puesto que’ (cπεl), que parte de una proposición y
llega a una proposición, como ‘Puesto que es de día, hay luz’. La conectiva anuncia que
lo segundo sigue a lo primero y que además se da lo primero. Conjunción es la
proposición conjuntada mediante algunas conectivas conjuntivas, como ‘Es de día y hay
luz’. Disyunción es la proposición disyunta mediante la conectiva disyuntiva ‘o’, como
‘O es de día o es de noche’. Esta conectiva anuncia que una da las proposiciones es
falsa. Causal es la proposición compuesta con ‘porque’, como, ‘Porque es de día, hay
luz’. En efecto, como que lo primero es la causa de lo segundo. Indicativa-del-más es la
proposición compuesta mediante la conectiva indicativa de más y ‘que’, colocada entre
las dos proposiciones, como ‘Más es de día que es de noche’. Indicativa-del-menos es la
proposición contraria a la anterior, como ‘Menos es de día que es de noche’.”

77
208. Galeno, Introducción a la dialéctica 4, 10, 13: “Cuando la expresión (φων{) se
refiera a cosas diferentes, que ni se siguen una de otra, ni son inconsistentes y se niegan
(cχει µaχην aποφατικ,ν), llamaremos ‘conjunción’ (συµπεπλεγµcνων) a esta
proposición, tal como ‘Dión camina y Teón dialoga’. En efecto, en este caso, no
habiendo inconsistencia (µaχην) ni consecución (aκολουθlα), se expresan mediante una
conjunción (κατa συµπλοκ{ν). Por eso, tan pronto como las neguemos (aποφaσκωµεν),
diremos que el enunciado [resultante] es una ‘conjunción negativa’
(συµπλοκ,ν aποφατικ{ν) o una ‘conjuntiva negativa’ (συµπεπλεγµcνον aποφατικoν ). En
efecto, en el caso presente, no hay diferencia en decir ‘conjuntiva negativa’ o
‘conjunción’. […] Sin embargo, los seguidores de Crisipo, dirigiendo su pensamiento,
también en este caso, más hacia la forma de expresión (λcξις) que hacia las cosas
(πρaγµατα), llaman ‘conjunciones’ a todas [las proposiciones] compuestas mediante las
conectivas llamadas ‘conjuntivas’, tanto si [se componen de proposiciones]
inconsistentes o consecuentes [unas de otras]. En los casos en que apremia cierta
exactitud en la enseñanza, se sirven despreocupadamente de los nombres; en los casos
en que las expresiones (φωναl) no significan nada diferente, ellos legislan
(νοµοθετο.ντες) significados particulares (iδια σηµαινoµενα).”

209. Dexipo, Comentario a las Categorías de Aristóteles 22, 18: “Decimos,
ciertamente, que quienes sólo llaman conjunción a la expresión (προφορaν) que contiene
una conectiva conjuntiva, siguen en esto a los Estoicos; Aristóteles, anterior a ellos,
seguía la costumbre de los antiguos, quienes denominaban ‘conjunción’ a la reunión
(σ.νοδος) de las mayores partes del discurso.”

211. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 124: “Después de esto, será posible
extenderse en común, sobre las conjunciones y las disyunciones, así como sobre las
restantes especies de proposiciones no simples. […] Dicen que la conjunción válida
(.γιcς) es la que tiene todas sus [proposiciones] verdaderas, por ejemplo ‘es de día y hay
luz’; es falsa la que tiene [alguna de sus proposiciones] falsa.”

128: “Del mismo modo que en la vida [corriente], dicen, de un manto del que la
mayoría de las partes están sanas, y está muy poco roto, decimos que está sano (.γιcς)
en virtud de las partes más numerosas y sanas, pero en virtud de las pocas rotas decimos
que está roto, así también de la conjunción, aún en el caso de que contuviera una única
78
[proposición] falsa, pero la mayoría verdaderas, se dirá que como un todo es falsa, en
virtud de esa única [proposición] falsa.”

212. Galeno, Sobre la simplicidad de los medicamentos II, 16: “… la prótasis
hipotética, que los seguidores de Crisipo denominan proposición condicional.”

213. Aulo Gelio, Noches Áticas XVI, 8 - 9: “Pero a aquello que los griegos llaman
συνηµµcνον aξlωµα (‘proposición condicional’), algunos de los nuestros lo llamarían
(dixerunt) ‘adjunción’ (adiunctio), otros ‘proposición conexa’ (conexum). Esta
`proposición conexa’ es de este tipo: ‘Si Platón camina, Platón se mueve’, ‘Si es de día,
el sol está sobre la tierra’.”
A su vez, ellos [llaman] συµπεπλεγµcνον, lo que nosotros llamamos ‘conjunción’
(coniunctum) o ‘cópula’ (copulatum), que es de este tipo: “P. Escipión, hijo de Paulo y
dos veces cónsul, fue y triunfó y fue condenado a muerte, y fue compañero de condena
de L. Mummio.’ En toda la conjunción, si una [de las proposiciones] es falsa
(mendacium), aún si las restantes son verdaderas, se dice que todo es falso.”

214. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 88: “[…] En efecto, dicen: ‘son
contradictorias las proposiciones de las que una excede (πλεονaζει) a la otra por una
negación, por ejemplo: ‘Es de día’ – ‘No es de día’. En efecto, la proposición ‘no es de
día’ excede a ‘es de día’ por una negación – el ‘no’ –, y por esto es contradictoria de
ésta.’
Pero si lo contradictorio es esto, entonces serán contradictorias también
[proposiciones] como éstas: ‘Es de día y hay luz’ y ‘Es de día y no hay luz’. En efecto,
la proposición ‘Es de día y no hay luz’ excede por una negación a ‘Es de día y hay luz’.
Pero ciertamente, según ellos, éstas no son contradictorias; luego, ciertamente no son
contradictorias las [proposiciones de las] que una excede a la otra por una negación. Sí
son contradictorias, dicen, pero son contradictorias junto con esto: la negación esta
antepuesta al resto, de modo que efectivamente gobierna a toda la proposición. Puesto
que en el caso de ‘Es de día y no hay luz’ [la negación] es una parte del todo, no
gobierna como para volver al conjunto una [proposición] negativa.”

215. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 73: “Existen además proposiciones
contradictorias (aντικεlµενα) entre sí según la verdad y la falsedad, de las cuales una es
79
la negación de la otra, como ‘Es de día’ y ‘No es de día’. Un condicional es verdadero
cuando el opuesto del consecuente es incompatible (µaχεται) con el antecedente, como
‘Si es de día, hay luz’. Esto es cierto. Pues ‘No hay luz’ es opuesto al consecuente e
inconsistente con ‘Es de día’. Un condicional es falso cuando el opuesto del
consecuente no es incompatible con el antecedente, como ‘Si es de día, Dión camina’.
Pues ‘Dión no camina’ no es incompatible con ‘Es de día’. [Una proposición pseudo-
condicional es verdadera cuando el antecedente es verdadero y el consecuente se sigue
de él (ε|ς aκoλουθον λ{γει), como ‘Puesto que es de día, el sol está sobre la tierra.’ Es
falso cuando el antecedente es falso o cuando el consecuente no se sigue de él, como
‘Puesto que es de noche, Dión camina’, cuando es dicha de día.]
42
Una proposición
causal es verdadera cuando el antecedente es verdadero y el consecuente se sigue de él,
pero el antecedente no se sigue del consecuente, como ‘Porque es de día, hay luz’. Pues
de ‘es de día’ se sigue ‘hay luz’. Pero de ‘hay luz’ no se sigue ‘Es de día’. Una
proposición causal es falsa cuando el antecedente es falso, o cuando el consecuente no
se sigue, o cuando el antecedente a su vez se sigue del consecuente, como ‘Porque es de
noche, Dión camina’.”

216. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 108: “Ciertamente, también hay
proposiciones no simples, […] aquellas que se componen de una proposición duplicada
(cκ διαφορουµcνου) o de proposiciones diferentes (cκ διαφερoντων), y en las cuales
dominan (cπικρατο.σιν) una o varias conectivas. Así, éste [i.e. el condicional] se
compone de una proposición duplicada o de proposiciones diferentes, mediante la
conectiva ‘si’ (ε|) o ‘si en efecto’ (εiπερ). Por ejemplo, el siguiente condicional, se
compone de una proposición duplicada y la conectiva ‘si’: ‘Si es de día, es de día’. Uno
como éste se compone de proposiciones diferentes y la conectiva ‘si en efecto’: ‘Si en
efecto es de día, hay luz.’ De las proposiciones presentes en el condicional, la dispuesta
a continuación (µετa) de la conectiva ‘si’ o ‘si en efecto’ se llama ‘antecedente’
(,γο.µενον) y ‘primera’, la restante ‘consecuente’ (λ,γον) y ‘segunda’, aún si el
condicional completo está expresada en anástrofe, por ejemplo, así: ‘Hay luz, si en
efecto es de día’. En efecto, también en este caso se llama ‘consecuente’ a ‘Hay luz’,
por más que se exprese en primer lugar, y ‘antecedente’ a ‘si en efecto es de día’,

42
Von Arnim colocó este pasaje entre los fragmentos de Crinis [SVF III, p. 269]. En efecto, el pseudos-
condicional se atribuye a autores posteriores a Crisipo. Lo mismo para la proposición llamada ‘causal’.
80
aunque se la diga en segundo lugar, debido a que está dispuesta a continuación de ‘si en
efecto’. La composición (σ.στασις) del condicional, para hablar resumidamente, es de
este tipo: este tipo de proposición parece anunciar que su segunda proposición sigue
(aκολουθεiν) a la primera, y que dándose el antecedente se dará el consecuente. Por lo
tanto, si se preserva tal anuncio y el consecuente sigue al antecedente, también resultará
verdadero el condicional; si no se preserva, resultará falso.”

217. Galeno, Introducción a la dialéctica 3, 8, 11: “Dado que, porque esto no se da,
pensamos que se da esto, por ejemplo, que [porque]
43
no es de noche, es de día. […] Es
denominada proposición disyuntiva por algunos de los filósofos recientes, del mismo
modo que es denominada ‘condicional’ la otra especie de las prótasis hipotéticas, que
decíamos que resultan por continuidad (κατa συνcχειαν). La expresión ‘disyuntiva’ es
más propia (οικειοτcρα) de las proposiciones –a las que decíamos que se denominaba
‘prótasis divididas’ (διαιρετικaς) – [compuestas] mediante la conectiva ‘o’ (,) –no hay
ninguna diferencia en decir , con una sola sílaba o ,τοι con dos–; lo mismo que
‘condicional’ [es más propia] de las compuestas mediante la conectiva ‘si’ o ‘si en
efecto’ – éstos, en efecto, también significan una única cosa. De este modo, un
enunciado como éste: ‘Si es de día, el sol está sobre la tierra’ es llamado ‘condicional’
por los filósofos recientes. […] Las [proposiciones] como ésta: ‘o es de día o es de
noche’, son llamados ‘disyunciones’ por los filósofos recientes.” Etc.

Ibid. 14, 32, 13: “A las [prótasis] continuas (κατa συνcχειαν) los Estoicos las
llaman ‘proposiciones condicionales’, a las divididas (κατa διαlρεσιν), ‘disyunciones’, y
concuerdan en que a partir de la proposición condicional resultan dos silogismos, y
otros dos a partir de la disyuntiva.
44
[…] Ciertamente, el tercer indemostrado
(aναπoδεικτον) de los aceptados por Crisipo, a partir de una conjunción negativa
(cξ aποφατικο. συµπεπλεµcνου) y uno de sus dos conjuntados, concluye (περαlνοντα) el
contrario (aντικεlµενον) del restante.”


43
oτι añadido por Prantl.
44
A partir del condicional se forman el primer y segundo indemostrable, a partir de la disyunción, el
cuarto y el quinto.
81
Epimerismi Homer. Cramer. Anecd. Ox. I p. 188: “La conectiva ‘o’ (,)
desnuda y con acento agudo significa tres cosas. Es exclusiva (διαζευκτικoς), inclusiva
(.ποδιαζευκτικoς) o comparativa (διασαφητικoς). […] ¿En que difieren entre sí? La
exclusiva toma sólo uno de los sujetos (.ποκειµcνων), el otro lo rechaza: ‘O es de día o
es de noche’ (sólo uno; en efecto, ambos no son posibles) […] La inclusiva
(παραδιαζευκτικoς) también puede tomar ambos, puesto que, al decir: ‘remando, o atrae
hacia sí el remo o lo aleja’
45
(en efecto, hace ambos). […] Es también explicativa,
también llamada disputativa (cλεγκτικoς) por los Estoicos, por ejemplo: ‘Yo quiero
pertenecer a tu pueblo o morir’. En efecto, está dado morir. Por otra parte, Agamenón lo
dice para sus adentros.”

218. Aulo Gelio, Noches Áticas XVI, 8, 12: “Existe también otra proposición que los
griegos llaman διεζευγµcνον aξlωµα, y nosotros ‘disyunción’ (disiunctum). Es así: ‘El
deleite o es un bien o un mal, o no es ni un bien ni un mal.’ Ahora bien, todas las
proposiciones que formen disyunciones es necesario que sean incompatibles entre sí
(pugnantia esse inter sese), y sus opuestos (opposita), que los griegos llaman
aντικεlµενα, deben ellos mismos oponerse entre sí (adversa esse). De todas las
proposiciones que forman disyunciones, una debe ser verdadera y la otra falsa. Porque
si ninguna es verdadera, o lo son todas o hay más de una verdadera, o si los disjuntos no
son incompatibles, o si sus opuestos no son contrarios (contraria) entre sí, entonces se
trata de una falsa disyunción (disiunctum mendacium), y se la llama παραδιεζευγµcνον.
Por ejemplo éste, donde las proposiciones opuestas [a las disjuntas] no son contrarias:
‘O corres, o caminas, o estás de pie.’ Estas cosas son efectivamente opuestas entre sí,
pero sus opuestos no son contrarios: ‘no caminar, ‘no estar de pie’, ‘no correr’ no son
contrarios entre sí, porque se llaman ‘contrarias’ las proposiciones que no pueden ser
verdaderas al mismo tiempo. Pero tú puedes en uno y el mismo tiempo no caminar ni
correr ni estar de pie.”

219. Cicerón, Académicos Primeros II, 97: “No conseguirán que Epicuro, que
desprecia y se ríe de toda la dialéctica, conceda que es verdadera una proposición como

45
La cuestión principal reside en el valor aspectual del presente. Cf. supra 165: “Al presente (cνεστoτα)
los Estoicos lo definen como presente durativo (παρατατικoς), porque se prolonga (παρατεlνεται) también
hacia el futuro. Así, el que dice ‘hago’, muestra que hizo algo y que hará.”

82
la que expresábamos así: ‘O mañana vive Hermarco o no vive’. Cuando los dialécticos
establecen que toda proposición disyuntiva de esta forma: ‘o [p] o no [p]’ (aut etiam aut
non), no sólo es verdadera, sino incluso necesaria, mira cuán cauto es éste, a quien
consideran retardado: ‘Pues –dice-, si concediera que una de ambas es necesaria, será
necesario que mañana Hermarco viva o no viva. Pero en la naturaleza de las cosas no
existe ninguna necesidad tal.’ Déjese pues que los dialécticos, es decir Antíoco y los
Estoicos, luchen con él, pues pervierte toda la dialéctica, si ocurre que de una
disyunción de [proposiciones] contrarias –llamo contrarias a aquellas de las que una
afirma [lo que] la otra niega. Si una disyunción de este tipo puede ser verdadera,
ninguna es falsa.”

220. Galeno, Introducción a la dialéctica 5, 12, 3: “En algunas proposiciones está
permitido que sean varias o todas [verdaderas], no sólo una, aunque necesariamente una
debe darse. Algunos llaman a tales [proposiciones] para-disyunciones. En las
disyunciones sólo una puede ser verdadera, sea que se componga de dos proposiciones
simples o de más de dos.”




§6. Sobre el signo.


221. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 244: “Del mismo modo, será
necesario adelantar objeciones a su parecer, según el cual pretenden que el signo
(σηµεiον) es una proposición (aξlωµα), y por ello, algo inteligible (νοητoν). En efecto, tal
como lo han escrito, dicen que el signo es una proposición antecedente (καθηγο.µενον)
en un condicional válido (.γιεi συνηµµcνç), reveladora de la naturaleza del consecuente
(cκκαλυπτυκoν το. λ{γοντος).
83
Dicen que hay muchos otros criterios (κρlσεις) de la validez del condicional, pero
hay uno que prevalece entre todos, aunque ni siquiera sobre él hay acuerdo.
Presentaremos ese. Todo condicional o bien llega (λ,γει) de un antecedente (,γο.µενον)
verdadero a un consecuente verdadero, o bien llega de un antecedente falso a un
consecuente falso, o de uno verdadero a uno falso, o de uno falso a uno verdadero. En
efecto, de un antecedente verdadero a un consecuente verdadero llega la proposición ‘Si
existen dioses, el universo está gobernado por la providencia divina’, de uno falso a uno
falso la proposición ‘Si la tierra vuela, la tierra tiene alas’, de uno falso a uno verdadero
‘si la tierra vuela, la tierra existe’, de uno verdadero a uno falso ‘si éste se mueve, éste
camina’, cuando éste no camina, pero se mueve. Siendo cuatro las combinaciones del
condicional […] dicen que en los tres primeros modos (τρoποι) el condicional se vuelve
verdadero […] y sólo en uno resulta falso: siempre que de un antecedente verdadero
llegue a un consecuente falso.
Siendo así las cosas, es preciso investigar el signo, dicen, no en el condicional
inválido (µοχθηρoς) sino en el válido (.γιcς). En efecto, se le ha llamado proposición
antecedente en un condicional válido. Pero como no era uno el condicional válido, sino
que eran tres -a saber: el que parte de lo verdadero y llega a lo verdadero, el que de lo
falso llega a lo falso y el que de lo falso llega a lo verdadero-, se ha de investigar
(σκεπτcον) si es necesario buscar el signo en todos los condicionales verdaderos, en
algunos, o sólo en uno. Pero si es necesario que el signo sea verdadero y que esté por
algo verdadero (aληθο.ς παραστατικoν), no podrá encontrarse ni en [el condicional] que
parte de lo falso y llega a lo falso, ni el que de lo falso llega a lo verdadero. Resta pues,
que se encuentre sólo en aquél que partiendo de lo verdadero llega también a lo
verdadero, como existiendo el signo y debiendo coexistir con él lo significado.
46
De este
modo, cuando se dice que es una proposición antecedente en un condicional válido, se
habrá de entender el antecedente sólo del condicional que partiendo de lo verdadero
llega a lo verdadero. […] Aún más, no es el caso que si una proposición antecede en un
condicional válido que parte de lo verdadero y llega a lo verdadero, se trate ya de un
signo. [Siguen ejemplos] Pues el signo debe tener también una naturaleza reveladora del
consecuente, tal como ocurre en los condicionales siguientes: ‘si ésta tiene leche en las
mamas, ésta ha parido’. Este condicional es verdadero, […] parte de lo verdadero y

46
oς aν κα| α.το. .πaρχοντος κα| το. σηµειωτο. συνυπaρχειν oφεlλοντος α.τç
84
llega a lo verdadero […], al tiempo que lo primero es revelador de lo segundo. Pues
aplicándonos a aquél hacemos aprehensión (κατaληψιν) de éste.
Aún, dicen, el signo presente debe ser signo de algo presente
(τo σηµεiον παρoν παρoντος εlναι δεi σηµεiον). Algunos, confundidos, pretenden que algo
presente sea signo de algo pasado (παρçχηµcνου), como en ‘si éste tiene una cicatriz,
éste ha tenido una herida’. Pues si tiene una cicatriz, se trata de algo presente, pues se
muestra (φαlνεται), pero haber tenido la herida es pasado, pues ya no hay herida.
También [pretenden] que [un signo] presente [sea signo] de algo porvenir (µcλλοντος),
como en este condicional: ‘si éste tiene el corazón dañado, éste morirá’. Pues, dicen, la
herida del corazón ya (,δη) existe, la muerte es porvenir. Evidentemente, los que dicen
esto no reconocen, que aunque existen lo pasado y lo porvenir, efectivamente el signo y
lo significado son también en este caso algo presente que significa algo presente.
47
En
efecto, en el primero […] la herida ya ha ocurrido y es algo pasado, pero la proposición
que establece que ha tenido una herida permanece (aξlωµα καθεστηκoς cνcστηκεν),
hablando sobre algo pasado (περ| γεγονoτος τινoς λεγoµενον). En ‘si éste tiene el corazón
dañado, éste morirá’, la muerte es porvenir, pero ‘haber de morir’, esta proposición
permanece, hablando sobre algo futuro y siendo presente y verdadera ahora (ν.ν).
De modo que el signo es una proposición, antecede en un condicional verdadero
-el que partiendo de lo verdadero llega a lo verdadero-, es reveladora del consecuente, y
siempre es el signo presente de algo presente.
Presentadas las cosas de acuerdo con su propia técnica (τεχνολογlα) [la de los
estoicos]…”

Cf. Esbozos del Pirronismo II, 10: Sobre el signo.

222. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 177: “Unos han sostenido que [el
signo] es sensible (α|σθητoν), otros que es inteligible (νοητoν). Epicuro y los que
defienden su secta, dijeron que el signo es sensible, los de la Estoa, que es inteligible.”

223. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 275-281: “Los dogmáticos han
acallado cada uno de los [argumentos] así dispuestos [con los que los escépticos
pretenden probar la inexistencia del signo]. Disponiendo lo contrario, dicen que el

47
τo µcντοι σηµεiον κα| τo σηµειωτoν κaν το.τοις παρoν παρoντος cστlν.
85
hombre no difiere de los animales irracionales por el lenguaje expresado
(λoγος προφορικoς) – en efecto, también los cuervos, los loros y las parturientas profieren
voces articuladas –, sino por el lenguaje interior (λoγος cνδιaθετος), y tampoco por la
fantasía simple (pues también aquellos tienen fantasías), sino por la fantasía transitiva y
sintética (µεταβατικ¸ κα| συνθητικ¸).
Precisamente por esto, cuando alguien capta mentalmente la relación de
consecuencia (aκολουθlας cννοιαν cχων), inmediatamente hace intelección
(νoησιν λαµβaνει) del signo por medio de esta relación de consecuencia. Y, en efecto, el
signo mismo es de la forma ‘si esto, esto’. Luego, en virtud de la naturaleza y
constitución del hombre se da también la existencia del signo […]
Se está de acuerdo que la demostración (aπoδειξις) es, por su género, un signo.
En efecto, es reveladora de la conclusión, y la conjunción de sus premisas ha de ser
signo de la existencia de la conclusión, como en el caso siguiente:

Si existe el movimiento, existe el vacío.
Pero existe el movimiento.
Luego, existe el vacío.

La conjunción ‘Si existe el movimiento, existe el vacío, [y existe el
movimiento]
48
’, mediante la conjunción de las premisas, es directamente un signo de la
conclusión ‘existe el vacío’.
Dicen que los argumentos contra el signo presentados en forma aporética o bien
son demostrativos o bien no lo son. Si no son demostrativos, no resultan confiables
(aπιστος), porque también siendo demostrativos difícilmente serían conocidos. Pero si
son demostrativos, entonces es evidente que existe algún signo. En efecto, la
demostración es, por su género, un signo.
Si nada es signo de nada, o bien las voces pronunciadas en el signo significan
algo, o bien no significan nada. Y si nada, tampoco anulan la existencia del signo. ¿Pues
cómo pueden voces que nada significan persuadir de que no existe ningún signo? Pero
si significan, los escépticos (οi aπo τ,ς σκcψεως) resultan ridículos, pues mientras
rechazan el signo de palabra, lo asumen de hecho […]

48
Añadido por von Arnim. El argumento lo requiere.
86
Si nada es un teorema (θεoρηµα) propio del arte, el arte no diferirá de la falta de
arte. Si hay un teorema propio del arte, o bien es manifiesto o bien no lo es. Pero no
podría ser manifiesto, pues los fenómenos se manifiestan para todos de la misma
manera y sin necesidad de instrucción. Si resulta oculto, será concebido (θεωρο.µενον)
mediante un signo. Pero si hay algo concebido mediante un signo, habrá también algún
signo.
Algunos también argumentan así:

Si existe un signo, existe un signo.
Si no existe un signo, existe un signo.
O no existe un signo o existe.
Luego existe.”



§7. Sobre la definición.

224. Sexto Empírico, Contra los Profesores XI, 8: “Los tecnógrafos dicen que la
definición difiere del universal (το. καθολικο.) solo en la sintaxis, siendo en alcance
(δ.ναµις) lo mismo. Esto es verosímil, pues quien dijo ‘hombre es animal racional
mortal’, respecto del que dijo ‘si algo es hombre, eso es animal racional mortal’, dice en
cuanto a su alcance (τ¸ δυνaµει) lo mismo, mas difiere en la expresión. También dicen
que esto resulta evidente por el hecho de que no solo el universal es comprehensivo
(περιληπτικoν) de sus partes, sino que también la definición atraviesa todas las especies
de una cosa (πρaγµατος) dada, como la definición del hombre atraviesa todas las
especies de hombres, la de caballo todas las de caballos. Cuando algo subsumido
(.ποταχθcντος) es falso, ambos resultan defectuosos (µοχθερoς), tanto el universal como
la definición.
Pero en efecto, del mismo modo que éstos, modificados en la expresión, tienen
un mismo alcance, así también, dicen, la división exhaustiva (τcλειος διαlρεσις), tiene
alcance universal, pero difiere del universal en la sintaxis. Pues quien divide así: ‘de los
hombres, uso son helenos, el resto bárbaros’, dice lo mismo que ‘si existen hombres,
87
ellos son helenos o bárbaros.’ Y si se descubre un hombre que no es ni heleno ni
bárbaro, necesariamente la división es defectuosa, y el universal resulta falso.
Por esta razón, la expresión: ‘de los seres, unos son buenos, otros malos, otros
intermedios (µεταξ.)’ es en su alcance, según Crisipo, un universal: ‘si existen seres,
ellos son o buenos, o malos, o indiferentes (aδιaφορα)’.”

226. Escolios Vaticanos a Dioniso Tracio 107, 5: “Crisipo dice que la definición es la
restitución de lo propio (, το. |δlου aπoδοσις), esto es, lo que restituye lo propio.
Antípatro el Estoico dice: ‘Definición es un enunciado concluido con necesidad (κατ’
aνaγκην cκφερoµενος), esto es, por conversión (aντιστροφ{). Y, en efecto, la definición
pretende convertir.”

Diógenes Laercio VII, 60: “La definición es, según Antípatro, en el primer libro de
Sobre las Definiciones, un enunciado obtenido mediante un análisis acabado (κατ’
aνaλυσιν aπαρτιζoντως cκφερoµενος), o, según Crisipo, en Sobre las Definiciones, la
restitución de lo propio. Un esbozo (.πογραφ{) es un enunciado que conduce a las
cuestiones mediante rasgos principales, o una definición más simple que presenta el
mismo alcance que la definición [en sentido propio]”

227. Galeno, Definiciones Médicas 1: “Una definición es un enunciado obtenido
mediante un análisis acabado.”

“Un esbozo es un enunciado mediante rasgos principales (τυπωδoς) que
introduce al conocimiento manifiesto del asunto.”

228. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Tópicos de Aristóteles 24 (42, 20):
“Evidentemente, ‘era’ (,ν) no es un término independiente [a saber, en la expresión
τo τl ,ν εlναι, ‘lo qué era ser’], como creen algunos, de los que el primero parece ser
Antístenes, e incluso algunos de los Estoicos, sino que, a toda luz, depende de ‘ser’
(τo εlναι πρoσκειται).”

Poco más adelante: “Los que dicen que una definición es un enunciado
obtenido por un análisis acabado – llaman ‘análisis’ al desarrollo de lo definido
(cξaπλωσιν το. oριστο.) en sus rasgos principales, con ‘acabado’ [indican] que ni excede
88
ni es deficiente –, dirían que la definición no difiere en nada de la restitución de lo
propio.”

229. Galeno, Sobre la Diferencia de los Pulsos IV, 2: “Comencemos nuevamente,
partiendo de las definiciones nocionales (cννοηµατικoν), que dijimos que no interpretan
nada más de lo que todos los hombres conocen, […] a las que los expertos en
denominaciones no consideran definiciones, sino que las denominan ‘esbozos’ o
‘delineamientos’ (τυπoσεις).”

230. Galeno, Contra Licos 3: “Licos argumenta con una tesis tan grosera que no ve que
destruye todas las artes. Pues las artes se fundan en el conocimiento de las diferencias
de cada uno de los seres. Esto sobre todo lo expuso Platón en el Filebo, casi al comienzo
del texto. Aristóteles y Teofrasto guardaron su opinión, también Crisipo y Mnesiteo, y
no hay quien en su exposición de las artes no sostenga la misma tesis.”


§8. Sobre los Argumentos y los Silogismos.


231. Galeno, Sobre los libros propios 11: “Aún siendo niño, cuando mi padre me
entregó a quien me enseñara la teoría lógica de Crisipo y los principios generales
(cνδoξων) de los Estoicos, me hice, para uso personal, un resumen de los libros de
Crisipo acerca de los silogismos.”

232. Galeno, Sobre los libros propios 16: [Hay testimonio de que sobre la doctrina
lógica de los Estoicos escribió los siguientes libros:] “Sobre la teoría lógica de Crisipo,
en 3 libros; Resumen de la silogística primera de Crisipo, en 3 libros; un libro sobre la
segunda; Sobre el alcance lógico y sobre la teoría, en 6 libros; Sobre la utilidad de los
teoremas para formar silogismos, en un libro […] Sobre la utilidad de los teoremas
para formar silogismos, en dos libros.”
89

233. Luciano, Icaromenipo 24: “Así que más estériles que yo podrías ver a los
pedestales de las Leyes de Platón, o los Silogismos de Crisipo.”

234. Galeno, Sobre las opiniones de Hipócrates y Platón II, 31: “Por esta razón, la
premisa científica (cπιστηµονικoν λ{µµα) de la prueba (δεlξεως) difiere de la retórica, de
la gimnástica y de la sofística, sobre las cuales los partidarios de Zenón y Crisipo
tampoco nos han enseñado método ni ejercitación algunos. En consecuencia, en sus
libros se mezclan confusamente uno tras otro todos los tipos de premisas. Si así están
las cosas, a menudo se comienza con un epiquerema retórico, a éste le sigue uno
gimnástico y dialéctico, luego uno científico, a continuación, si así resultase, uno
sofístico. Esto no corresponde a los que conocen, dado que son las premisas científicas
las que conducen a la sustancia de lo investigado…”

235. Diógenes Laercio VII, 45: “Un argumento (λoγος) es un sistema de premisas y
conclusión. El silogismo es un argumento silogístico formado de éstas [i.e. premisas y
conclusión]. La demostración (aπoδειξιν) es un argumento que a partir de lo mejor
aprehendido concluye lo menos aprehendido.”

236. [Amonio], Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 68, 4: “¿De qué
nombres se sirven los estoicos? Pues bien, a las cosas (πρaγµατα) las llaman ‘lo que
resulta el caso’ (τυγχaνοντα), dado que su haber resultado es un término (τcλος). A los
conceptos (νο{µατα) los llaman ‘proferencias’ (cκφορικa), pues éstas las expresamos
(cκφcροµεν) mediante las voces, y las voces son expresables. Al condicional y la
disyunción los llaman trópicos (τροπικoν), pues efectúan un tropo desde una prótasis a la
otra. Al antecedente, lo mismo que nosotros, lo llaman ‘antecedente’, al consecuente, lo
llaman λ,γον, a la co-asunción (πρoσληψις), lo mismo que nosotros, la llaman ‘co-
asunción’ […] Lo que nosotros llamamos conclusión (συµπcρασµα), ellos lo llaman
cπιφορa. A los silogismos hipotéticos los llaman ‘indemostrados’ y ‘metaprincipios’
49

(θcµατα).”


49
Esta traducción por metaprincipio corresponde a B. Mates.
90
237. Amonio, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 26, 36: “[A las
prótasis] los estoicos las llaman ‘proposiciones’ (aξιoµατα) y ‘asunciones’ (λ{µµατα),
porque se supone (λαµβaνειν) y se considera (aξιο.ν) que son verdaderas, como hacen
los geómetras con los axiomas.”

238. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 77: “De los argumentos, unos son no-
conclusivos (aπcραντοι), los otros conclusivos (περαντικοl). Son no-conclusivos aquellos
en los que el contrario de la conclusión no es inconsistente (ο. µaχεται) con la
conjunción de las premisas, como:

Si es de día, hay luz.
Pero es de día.
Luego, Dión camina

Entre los argumentos conclusivos, unos –tomando el nombre del género- se
llaman ‘conclusivos’, otros ‘silogísticos’. Son silogísticos los que o bien son
indemostrados (aναπoδεικτοι), o bien son reducibles a los indemostrados según uno o
más metaprincipios (θεµaτων), como:

Si Dión camina, Dión se mueve.
Pero ciertamente Dión camina.
Luego, Dión se mueve.

Son específicamente (ε|δικoς) conclusivos los que concluyen de modo no
silogístico, como:

Es falso que es de día y es de noche.
Pero es de día.
Luego, no es de noche.

No-silogísticos son los argumentos aparentemente semejantes a los silogismos,
pero no-conclusivos, como:

Si Dión es un caballo, Dión es un animal.
91
Pero Dión no es un caballo.
Luego, Dión no es un animal.

Además, los argumentos son unos verdaderos y otros falsos. Son verdaderos los
que concluyen mediante [premisas] verdaderas, como:

Si la virtud conviene, la maldad daña.
Pero la virtud conviene.
Luego, la maldad daña.

Son falsos los que tienen alguna premisa falsa o son no-conclusivos:

Si es de día, hay luz.
Pero es de día.
Luego, Dión vive.

También hay argumentos posibles e imposibles, necesarios y no necesarios.”

239. Sexto Empírico, contra los Profesores VIII, 411: “En efecto, [los Estoicos] creen
que hay tres argumentos relacionados entre sí: el conclusivo (συνακτικoν), el verdadero
(aληθ,) y el demostrativo (aποδεικτικoν). De ellos, el demostrativo siempre es verdadero
y conclusivo, el verdadero siempre es conclusivo pero no necesariamente demostrativo,
el concluyente no es ni siempre verdadero ni siempre demostrativo […]
Cuando es de día, el argumento siguiente:

Si es de noche, hay oscuridad.
Pero es de noche.
Luego hay oscuridad,

concluye, puesto que está planteado en un esquema válido, pero no es verdadero, pues
su segunda premisa es falsa, a saber, la co-asunción‘pero es de noche’.
Cuando es de día, un argumento como éste:

Si es de día, hay luz.
92
Pero es de día.
Luego hay luz,

es a un tiempo conclusivo y verdadero, pues está planteado en un esquema válido y
concluye lo verdadero a partir de premisas verdaderas.
Dicen que un argumento conclusivo se juzga que es conclusivo cuando la
conclusión se sigue de la conjunción de las premisas. Por ejemplo, el argumento
siguiente, cuando es de día:

Si es de noche, hay oscuridad.
Pero es de noche.
Luego hay oscuridad,

aunque no es verdadero, pues conduce a lo falso, decimos que es conclusivo, pues
conjuntando las premisas de esta manera: ‘es de noche, y si es de noche hay oscuridad’,
construimos un condicional que partiendo de tal conjunción, llega a la conclusión de
este modo: ‘si es de noche, y, si es de noche hay oscuridad, hay oscuridad.’
Este condicional es verdadero, pues nunca parte de lo verdadero y llega a lo
falso. Pues cuando es de día, parte de lo falso […] y llegará a lo falso […] y así será
verdadero. Cuando es de noche, partirá de lo verdadero y llegará a lo verdadero, y por
esto mismo será verdadero. Así, un argumento conclusivo es válido (.γιcς), cuando
habiendo conjuntado las premisas y construido el condicional que parte de la
conjunción de las premisas y llega a la conclusión, se halla que este mismo condicional
es verdadero […]
El argumento verdadero se juzga que es verdadero no sólo a partir del hecho de
que el condicional que parte de la conjunción de las premisas y llega a la conclusión es
verdadero, sino también sobre la base de que la conjunción de las premisas es
verdadera. Pues si se descubriese que una de ellas es falsa, necesariamente el argumento
resulta falso De modo que un argumento resulta verdadero no cuando sólo la conjunción
sea verdadera ni cuando sólo lo sea el condicional, sino cuando ambos sean verdaderos
[…]
El demostrativo difiere del verdadero, en que el verdadero puede tenerlas todas
evidentes (cναργ,), quiero decir, las premisas y la conclusión, mientras que el
demostrativo pretende tener [evidente] sobre todo una. Me refiero a que la conclusión
93
[…], siendo no manifiesta (aδηλον), es revelada (cκκαλ.πτεσθαι) por las premisas. Por
esto, un argumento de este tipo […], al tener premisas y conclusión manifiestas, es
verdadero, pero no es demostrativo. Pero uno como éste:

Si ésta tiene leche en las mamas, ésta ha parido.
Pero ésta tiene leche en las mamas.
Luego ésta ha parido,

al tiempo que es verdadero, es también demostrativo. Pues su conclusión es no
manifiesta […] y la revela mediante las premisas.”

239 a. Apuleyo, Sobre la interpretación 277: “Existe aún otra prueba (probatio) común
de todos los indemostrados, llamada ‘por imposibilidad’, y que los estoicos llaman
‘primera constitución’ (prima constitutio) o ‘primera exposición’ (primum expositum).
Se define así: “Si de dos cosas se concluye una tercera, una de los primeras, unida al
contrario de la conclusión, concluye el contrario de la restante.”

240.
50
Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 429: “Dado que sobre los
argumentos conclusivos se ha investigado mucho y en detalle, no necesitamos
extendernos ahora sobre ellos. Pero sobre los no conclusivos es bastante lo que hay que
señalar.
Ahora bien, dicen que los argumentos no conclusivos resultan de cuatro
maneras: por incoherencia (διaρτησιν), por redundancia (παρολκ{ν), por estar planteados
en un esquema inválido y por elipsis (cλλειψις)
[…] Por incoherencia, siempre que las premisas no tengan ninguna comunidad
ni conexión (συνaρτησιν), ni entre sí ni con la conclusión, como ocurre en un argumento
como éste:

Si es de día, hay luz.
Pero se vende trigo (πυροl) en el ágora.
Luego hay luz’ […]


50
Este pasaje debería insertarse al comienzo del capítulo sobre Sofismas.
94
El argumento resulta no conclusivo por redundancia siempre que se suponga en
las premisas algo externo y excedente, como en este caso:

Si es de día, hay luz.
Pero es de día.
Pero la virtud conviene.
Luego, hay luz’

[…] Un argumento resulta no conclusivo por estar planteado en un esquema
inválido siempre que esté planteado en alguno de los esquemas considerados fuera de
los esquemas válidos. Por ejemplo, dado un esquema válido como el siguiente:

Si lo primero, lo segundo.
Lo primero.
Luego lo segundo,

y dado también:

Si lo primero, lo segundo.
Pero no lo primero.
Luego no lo segundo,

decimos que el argumento planteado en este esquema:

Si lo primero, lo segundo.
Pero no lo primero.
Luego no lo segundo,

es no-conclusivo, pero no porque en tal esquema sea imposible plantear un argumento
que conduzca a lo verdadero mediante premisas verdaderas, pues esto es posible, como
en este caso:

Si tres es cuatro, seis es ocho.
Pero tres no es cuatro.
95
Luego seis no es ocho,

sino porque es posible disponer en él algunos argumentos inválidos, como éste:

Si es de día, hay luz.
Pero no es de día.
Luego no hay luz

[…] Un argumento resulta no concluyente por elipsis, siempre que esté elidida
alguna de las premisas pertinentes para la conclusión (συνακτικoν). Por ejemplo:

O bien la riqueza es mala, o la riqueza es buena.
Pero la riqueza no es mala.
Luego la riqueza es buena.

Pues en la disyunción se elide ‘o la virtud es indiferente’; de modo que el planteo válido
es más bien éste:

O la riqueza es buena, o es mala, o es indiferente.
Pero la riqueza no es ni buena ni mala.
Luego es indiferente.”

241. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 79: “Hay también algunos
argumentos indemostrados, por no necesitar de demostración. Varían de un autor a
otro, pero para Crisipo son cinco, mediante los cuales se construye todo argumento, y
están supuestos en los argumentos conclusivos, en los silogísticos y en los esquemáticos
(τροπικoν).
El primer indemostrado es aquél en que todo el argumento se compone de un
condicional y de su antecedente, del cual parte el condicional, y se concluye el
consecuente. Por ejemplo:

Si lo primero, lo segundo.
Pero lo primero.
Luego lo segundo.
96

El segundo indemostrado es el que a partir de un condicional y de la
contradictoria del consecuente, tiene como conclusión la contradictoria del antecedente,
como:

Si es de día, hay luz.
Pero es de noche.
Luego no es de día.

En efecto, la premisa menor resulta de la contradictoria del consecuente y la
conclusión de la contradictoria del antecedente.
El tercer indemostrado es el que mediante una conjunción negada y uno de los
conjuntados, concluye la contradictoria del restante, como:

No: Platón ha muerto y Plató vive.
Pero Platón ha muerto.
Luego, Platón no vive.

El cuarto indemostrado es el que mediante una disyunción y uno de los disjuntos
tiene como conclusión la contradictoria del restante, como:

O lo primero o lo segundo.
Pero lo primero.
Luego no lo segundo.

El quinto indemostrado es aquel en el que todo el argumento se compone de una
disyunción y una contradictoria de los disjuntos, y concluye el disjunto restante, como:

O bien es de día o es de noche.
Pero no es de noche.
Luego, es de día.”

242. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 223 “Se llaman ‘indemostrados’ en
dos sentidos, tanto los que no están demostrados como los que no necesitan
97
demostración, porque es inmediatamente evidente que concluyen. Señalamos repetidas
veces que los argumentos dispuestos al principio de la Primera introducción a los
Silogismos de Crisipo se consideran indemostrados en el segundo sentido.
Ahora, conforme a esto, hay que saber que el primer indemostrado es el que a
partir de un condicional y su antecedente, tiene como conclusión el consecuente de
aquel condicional. Esto es, siempre que el argumento tenga dos premisas, de las que una
sea un condicional y la otra sea el antecedente del condicional, y tenga como conclusión
el consecuente del mismo condicional, tal argumento se llama ‘primer indemostrado’.
Por ejemplo:

Si es de día, hay luz.
Pero es de día.
Luego, hay luz.

En este argumento, en efecto, una de las premisas es un condicional, ‘si es de
día, hay luz’; la otra es el antecedente de ese condicional, ‘pero es de día’; y en tercer
lugar, la conclusión ‘luego hay luz’, es el consecuente del condicional […]
El segundo indemostrado es aquél que a partir de un condicional y de la
contradictoria del consecuente de ese condicional, tiene como conclusión la
contradictoria del antecedente. Esto es, cuando un argumento compuesto de dos
premisas, de las cuales una es un condicional y la otra es la contradictoria del
consecuente de ese condicional, tenga también como conclusión la contradictoria del
antecedente, tal argumento resulta un segundo indemostrable. Por ejemplo:

Si es de día, hay luz.
Pero no hay luz.
Luego no es de día.

Pues una de las premisas del argumento, ‘si es de día, hay luz’, es un
condicional, ‘pero no hay luz’, la otra premisa del argumento, es la contradictoria del
consecuente del condicional. Y la conclusión, ‘luego no es de día’, es la contradictoria
del antecedente […]
98
El tercer indemostrable es el que a partir de una conjunción negada y uno de los
conjuntados, tiene como conclusión la contradictoria del conjuntado restante. Por
ejemplo:

No: es de día y es de noche.
Pero es de día.
Luego, no: es de noche.

En efecto, ‘no: es de día y es de noche’ es la negación de la conjunción ‘es de
día y es de noche’, ‘es de día’ resulta ser uno de los conjuntados y ‘luego no: es de
noche’ es la contradictoria del conjuntado restante […]
Tales son, pues, los argumentos. Y estos son los ‘modos’ (τρoποι) o ‘esquemas’
(σχ{µατα) en que están planteados. El del primer indemostrable:

Si lo primero, lo segundo.
Lo primero.
Luego, lo segundo.

El del segundo indemostrable:

Si lo primero, lo segundo.
No lo segundo.
Luego, no lo primero.

El del tercer indemostrable:

No: lo primero y lo segundo.
Lo primero.
Luego, no lo segundo.

[…] Todavía es necesario saber que de los indemostrables unos son simples y
otros no simples, de los cuales son simples aquellos de los que es inmediatamente
evidente que concluyen […] De este tipo son los recién expuestos. […] No simples son
99
los que estando compuestos de simples, aún requieren ser analizados en éstos para saber
que también aquellos son conclusivos.
De los no simples, unos están compuestos de partes homogéneas, otros de partes
no homogéneas. De partes homogéneas, por ejemplo, los compuestos de dos primeros
indemostrables, o de dos segundos. De heterogéneas, por ejemplo, los compuestos de un
primer indemostrable y de un segundo, o de un segundo y un tercero, y en general, los
semejantes a éstos.” [Siguen ejemplos]

243. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 81: “De algo verdadero se sigue algo
verdadero, según los Estoicos, como ‘hay luz’ se sigue de ‘es de día’. De algo falso se
sigue algo falso, como de ‘es de noche’ (cuando esto es falso) se sigue ‘hay oscuridad’,
y de algo falso se sigue algo verdadero, como de ‘la tierra vuela’ se sigue ‘la tierra
existe’. Pero de algo verdadero nunca se sigue algo falso. En efecto, de ‘la tierra existe’
no se sigue ‘la tierra vuela’.”

244. Galeno, Introducción a la dialéctica 7, 16, 18: “En este tipo de silogismos [los
indemostrados] las prótasis rigen sobre las co-asunciones
(προτaσεις ,γεµονικα| τoν προσλ{ψεων). En efecto, ni en la disyunción [resultan más de
dos co-asunciones, ni en el condicional]
51
, sino que según la inconsistencia incompleta
(τ,ν cλλιπ, µaχην) hay sólo una que puede tomarse. Por esto, los seguidores de Crisipo
llaman a tales proposiciones [i.e. las premisas mayores] no sólo rectoras (,γεµονικa)
sino también trópicas (τροπικa), como que sobre ellas se construye todo el silogismo del
mismo modo que la nave sobre la quilla (τροπlς). Y, por cierto, también lo hacen
algunos del Peripato. Por ejemplo, Boeto no sólo llama ‘indemostrados’ a los
silogismos a partir de premisas rectoras, sino también ‘primeros’. Pero cuantos
silogismos constan de prótasis categóricas, a estos no concuerdan en llamarlos
‘primeros’. Sin embargo, según otro modo (τρoπος), tales [silogismos] son anteriores a
los hipotéticos, puesto que sus prótasis, a partir de las que se componen, es forzoso que
sean anteriores. En efecto, nadie discutirá que lo simple es anterior a lo compuesto.”

245. Galeno, Introducción a la dialéctica 6, 15, 8: “Los dialécticos dan el nombre de
‘modo’ (τρoπον) a los esquemas de argumento, como en el caso del argumento que a

51
Agregado por von Arnim, que sigue a Kalbfl.
100
partir de un condicional y su antecedente concluye el consecuente, argumento al que
Crisipo da el nombre de ‘primer indemostrado’. Su modo es:

Si lo 1º, lo 2º.
Pero lo 1º.
Luego, lo 2º.

Para el argumento que de un condicional y la contradictoria de aquello a lo que
llega concluye la contradictoria del antecedente, al que Crisipo llama ‘segundo
indemostrado’, su modo es:

Si lo 1º, lo 2º.
Pero no lo 2º.
Luego no lo 1º.”

246. Galeno, Introducción a la dialéctica 5, 13, 10: “En la prótasis hipotética continua,
que los seguidores de Crisipo llaman ‘proposición condicional’, tomando el antecedente
obtendremos como conclusión el consecuente, tomando la contradictoria del
consecuente obtendremos como conclusión la contradictoria del antecedente, pero ni
tomando el consecuente ni la contradictoria del antecedente obtendremos una
conclusión.”

247. Galeno, Introducción a la dialéctica 19, 48, 23: “[…] Los llamados [argumentos]
‘sub-silogísticos’ se dicen con expresiones equivalentes (|σοδυναµο.σας) a los
silogísticos. Finalmente, luego de éstos vienen los llamados ‘no-metódicos’, los cuales,
aunque no son argumentos metódicos, deben ser aceptados.”

249. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 443: “A Crisipo no le parece
correcto decir que existan argumentos (λoγους) de una única premisa (µονοληµµaτους).
Algunos dirán inmediatamente que tal resistencia es completamente frívola. En efecto,
ni es necesario confiar en las palabras de Crisipo como si fueran anuncios inspirados
por la Pitia, ni fiarse del testimonio de los hombres para una prohibición particular a
partir de testimonio de quien dice lo contrario. En efecto, Antípatro, de los hombres más
101
destacados en la escuela Estoica, dice que también es posible construir argumentos de
una sola premisa.”

Cf. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Tópicos de Aristóteles 6 (Ald.) 8
(Wal): “En efecto, los silogismos que los seguidores de Antípatro llaman ‘de una sola
premisa’, no son razonamientos (λογισµοl), sino que están formulados incompletamente
(cνδεoς cρωτoνται), cómo estos:

Respiras.
Luego, vives.’”

251. Dexipo, Comentario a las Categorías de Aristóteles 25, 22: “¿Cómo
responderemos a los erísticos, que toman lo que no está presente en un predicado como
dicho de él y hacen para el sujeto un silogismo de la negación? Por ejemplo, el hombre
se predica de Sócrates como de un sujeto, pero del hombre se dice que no es Sócrates,
así se podría decir de Sócrates que no es Sócrates. En efecto, nuevamente respecto de
estos casos, consideramos, no la reducción (.πεξαlρεσιν) de las negativas, como dicen los
Estoicos, sino como enseña Aristóteles, la elección (λ,ψιν) de los sujetos esenciales,
que, al no aceptarlos, aquellos razonan falazmente (παραλογlζονται), considerando
sustancia a lo que no existe como dicho de un sujeto.”

252. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles
390, 16: “Nuevamente, según él [Aristóteles], o como creen los autores más recientes,
los argumentos hipotéticos son válidos, pero no son silogismos […] silogismos son los
categóricos.”

253. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles
373, 28: “Así, Aristóteles se condujo de este modo respecto a las transposiciones en las
expresiones (περ| τoν κατa τaς λcξεις µαταληψcων). Los autores más recientes, sin
embargo, puesto que se atienen a las expresiones (λcξεσιν) y no a los significados
(σηµαινοµcνοις), dicen que no ocurre lo mismo en la transposición de definiciones a
expresiones equipotentes (|σοδυναµο.σας). En efecto, aunque significan lo mismo ‘Si Α,
Β’ y ‘Β se sigue de Α’, dicen que, asumida la expresión

102
Si Α, B.
Pero Α.
Luego Β,

hay un argumento silogístico. Sin embargo

Β se sigue de A.
Pero Α.
Luego Β,

ya no es silogístico, sino válido (περαντικoν) [en el sentido específico].”

254. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles
262, 28: “Mediante otra hipótesis, como dijo [Aristóteles], existirían también [esos
argumentos] a los que los autores más recientes quieren reservar el nombre de
‘silogismos’. Estos son los que resultan de un ‘trópico’ –como lo llaman– y una co-
asunción, siendo el trópico un condicional, una disyunción o una conjunción. Los
antiguos los llamaban mixtos de una prótasis hipotética y una deíctica, esto es,
categórica.”

cf. 264, 7: “El mismo argumento se aplica al [silogismo] disyuntivo (διαιρετικoν)
‘o esto o esto’, que también dicen que [resulta] de un trópico y una co-asunción.”

265, 3: “Aquellas que llaman ‘trópicas’, en todos [los casos] las asumen
(παρα-λαµβaνεται), por hipótesis y de común acuerdo, como evidentes. Pero sobre todo
se necesita una indicación (δεiξις) de lo que se trans-asume (τa µετα-λαµβανoµενα) y lo
que se co-asume (τa προσ-λαµβανoµενα), si es que estos argumentos han de ser en
absoluto útiles. Puesto que lo que se obtiene no necesita de indicación, lo que resulta ya
no es un silogismo, puesto que todo es evidente.”

255. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles
278, 6: “Este tipo de síntesis resulta según lo que los autores más recientes llaman el
‘tercer postulado’ (θcµα).”

103
256. Simplicio, Comentario a Sobre el Cielo de Aristóteles 236, 33: “El siguiente
análisis del argumento, que toma la conclusión y añade otra prótasis concluye según el
tercer postulado (θ,µα) de los Estoicos, cuyo enunciado (λoγος), según los antiguos, es
el siguiente: si de dos cosas se concluye una tercera, y la conclusión, junto con alguna
[proposición] externa [a las dos primeras] concluye alguna cosa, también de las dos
primeras y la co-asunción externa se concluirá lo mismo.”

257. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles
283, 7: “Por ejemplo si tomamos Α según Β (τo Α κατa το. Β), Β según Γ, Γ según ∆, ∆
según Ε, entonces [tomaremos] Α según Ε. […] En esta continuidad (συνεχεl,) de las
prótasis está el ‘teorema sintético’ (τo συνθετικoν cστι θεoρηµα) -sobre el que ya hemos
hablado-, y también lo que lo autores más recientes llaman silogismos de conversión
(cπιβaλλοντες) y silogismos convertidos (cπιβαλλoµενοι). Los llamados epibállontes y
epiballómenoi estarían en las prótasis tomadas en forma continua (συνεχoς), sin las
conclusiones (χωρ|ς τoν συµπερασµaτων). En efecto, son epiballómenoi aquellos de los
que se concede (παρεiται) la conclusión, son epibállontes aquellos de los que se concede
la prótasis indicativa (, δεικιτ, πρoτασις). Las conclusiones omitidas (παραλειπoµενα) de
los silogismos epiballómenoi, que se ordenan en primer lugar, son las prótasis
indicativas de los epibállontes, que van segundos. Por ejemplo: Α según todo Β, Β
según todo Γ, Γ según todo ∆, Α según todo ∆. En efecto, el primero es epiballómenos,
aquél del que se concede la conclusión, que es ‘Α según todo Γ’. Pero es epibállon el
que demuestra de lo concedido – ‘Α según [todo] Γ’ – y de ‘Γ según [todo] ∆’, del que
la conclusión es ‘Entonces Α según [todo] ∆’.
De los mencionados, tanto el epibállon como el epiballómenos están en el
primer esquema. Pero es posible, mediante este método (oδoν) epibállein un silogismo
del primer esquema con un silogismo del segundo. En efecto, sea ‘A según todo B, B
según todo C, A según ningún D, C según ningún D’. El epiballómenos resulta en el
primer esquema, cuya conclusión es ‘A [según todo] C’, pero el epibállon en el
segundo, que tiene como prótasis ‘A según todo C’ – lo que se concede (παρεiται) que
es la concusión del primero es la prótasis de éste –, y ‘A según ningún D’, y tiene como
conclusión ‘C según ningún D’.
[…] A la inversa, es posible que el epiballómenos esté en el segundo esquema y
el epibállon en el primero. [Siguen ejemplos]

104
Con el mismo método es posible también tomar epibállonta y epiballómena del
tercer esquema, tanto hacia algunos de los [formulados] en el primer esquema como de
los formulados en el segundo. Sin embargo, también se puede [reducir] unos a otros
[silogismos] en los mismos esquemas, los del primero unos a otros, los del segundo
unos a otros, y lo mismo los del tercero. Pero también es posible tomar, de este modo,
tres silogismos, epiballontas y epiballómenos, a partir de los tres esquemas, según el
tradicional ‘teorema sintético’ (συνθετικoν θεoρηµα), al cual los aristotélicos,
considerando la utilidad, transmitieron en la medida de lo que ésta exige, pero los
Estoicos, habiéndolo tomado de aquellos, y dividiéndolo, formaron a partir de él los que
llaman segundo, tercer y cuarto themas. Despreocupados de lo útil, recorriendo y
buscando con celo todo lo que en esta teoría se pueda decir de alguna manera, por más
que sea inútil.”

258. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles
263, 26: “Según los antiguos, parece que difieren lo trans-asumido (µεταλαµβανoµενον)
y lo co-asumido (προσλαµβανoµενον). En los casos en que lo asumido (λαµβανoµενον) se
encuentra (cγκεiται) y está en las premisas (cν τοiς ε|ληµµενους), no de este modo ni tal
como se lo asume (ο. µ,ν ο.τως ο.δc τοιο.τον οlον λαµβaνεται), lo asumido es trans-
asumido. En efecto, no se añade externamente, sino que estando presente de otro modo
se lo trans-asume en otro. En efecto, en ‘Si es de día, hay luz’, ‘es de día’ –lo que los
autores recientes llaman ‘co-asunción’- está dado, no ciertamente tal como se lo asume
(ο. µ,ν τοιο.τον oποiον λαµβaνεται). En efecto, por una parte, se lo postula (τlθεται) en el
condicional en hipótesis y consecuencia (cν .ποθcσει τε κα| aκολουθl,), pero se lo asume
(λαµβaνεται) como existente. […] Dicen ‘co-asunción’ en los casos en que algo exterior
se añade a las [proposiciones] ya establecidas (τοiς κειµcνοις cξωτεν τι προστlθεται).”

259. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles
164, 27: “Es evidente que también a estos [argumentos] –de los que [Aristóteles] no ha
hablado, aunque sí lo han hecho los autores más recientes –, puesto que son inútiles para
la demostración, [Aristóteles] los ha omitido no por ignorancia sino por ser inútiles,
tales como son los argumentos duplicados (διαφορο.µενοι) o los indiferentemente
conclusivos (aδιαφoρως περαlνοντες), o el llamado ‘materia ilimitada’ (, aπειρος .λη) y,
en general, lo que los autores más recientes llaman el segundo thema.”

105
260. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 21,
28: “En efecto, en general, si hubiese alguna conclusión, pero [obtenida] no de las
[premisas] establecidas, sino por una co-asunción diferente de la prótasis, se la llamará
ciertamente ‘necesaria’, pero ya no se tratará de un silogismo. De esta clase son los
argumentos conclusivos no-metódicamente, empleados por los Estoicos, como si
alguien dijera:

Lo primero es mayor que lo segundo.
Pero lo segundo [es mayor que] lo tercero.
Luego, lo primero es mayor que lo tercero.

Esto, en efecto, se sigue necesaria, pero no silogísticamente, a menos que se le
añada alguna prótasis externa que diga: ‘lo que es mayor que lo mayor también es
mayor que lo que es menor que ello [lo mayor].’

22, 17: “Y así es en general esta especie de argumentos, que los autores recientes
llaman no-metódicamente conclusivos, como lo es, por ejemplo:

Es de día.
Dices que es de día.
Dices la verdad.”

345, 13: “De este tipo son también aquellos que los autores recientes llaman no-
metódicamente conclusivos, de los que no dicen que concluyan silogísticamente,
aunque sí validamente. En efecto, hay muchos de este tipo. Puesto que creen que
tomados así, tal como ellos los proponen, son equivalentes (oµοlους) a los silogismos
categóricos –de los que tratamos al presente –, yerran completamente. Si en efecto
fueran equivalentes a éstos, tendrían también el ‘ser silogismos’.”

Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Tópicos de Aristóteles 10 (14, 20): “Existe
además este tipo de argumentos, y también los que los de la Estoa llaman no-
metódicamente conclusivos”. [Siguen las mismas explicaciones del Comentario a los
Analíticos]

106
261. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Analíticos Primeros (24b18) de
Aristóteles 18, 12: “Por otra parte, ciertamente [Aristóteles] añadió correctamente que
la conclusión debe ser distinta (cτερον) de las premisas (τoν τεθcντων). […] Lo útil del
silogismo no está presente en

Si es de día, hay luz.
Pero, ciertamente es de día.
Luego, hay luz.

ni, en general, en todos los argumentos que los autores recientes llaman
indiferentemente conclusivos (aδιαφoρως περαlνοντες). Tales son también los duplicados
(διφορο.µενοι), por ejemplo:

Si es de día, es de día.
Pero ciertamente es de día.
Luego, es de día.”

19, 3: “En efecto, el silogismo disyuntivo (διαιρετικoς) a partir de una contradicción
(cξ aντιφaσεως), no sobrelleva (cπιφcρει) una conclusión idéntica ni al trans-asumido ni,
como dicen los autores recientes, al co-asumido. En efecto, el que dice ‘O bien es de día
o no es de día’; y luego añade una de las [proposiciones] presentes en la disyunción, ya
la negación ‘Pero ciertamente no es de día’, o la afirmación ‘Es de día’, tiene como
conclusión (συναγoµενον) ya ‘Luego, no es de día’ o ‘Luego, es de día’, que parece ser
idéntico a lo añadido, ya sea a ‘Pero ciertamente no es de día’ o a ‘Pero ciertamente es
de día’. Sin embargo, no es como siendo idéntica a ésta que se la deduce, sino en tanto
es la contradictoria (aντικεlµενον) de la otra [proposición que figura] en la disyunción
(διαιρετικç).”

20: “Decir lo cual es necesario también para los de la Estoa, si es que en los silogismos
divididos (διαιρετικοiς) y disyuntivos a la co-asunción de una de las [proposiciones]
presentes en la disyunción, sigue la contradictoria de la restante de la conjunción
silogística.”

107
20, 10: “Pero, ciertamente, tampoco los que ellos llaman ‘argumentos duplicados’ son
silogismos. Por ejemplo:

Si es de día, es de día.
Pero ciertamente es de día.
Luego, es de día.

En efecto, tampoco tiene la utilidad propia del silogismo, aún cuando la co-asunción del
antecedente en el condicional nunca es silogística, en estos condicionales el antecedente
es idéntico al consecuente, y la co-asunción resulta ser no más del antecedente que del
consecuente.”

Cf. Amonio, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 27, 35, 32,
13.

262. Apuleyo, Sobre la interpretación 272 (9, 12): “Son superfluos los modos de los
Estoicos que concluyen indiferentemente (non idem differenter periagentes):

O bien es de día o es de noche.
Pero es de noche.
[Luego, es de día].

Del mismo modo producen el siguiente:

Si es de día, es de día.
[Pero es de día.]
Luego, es de día.”

263. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Tópicos de Aristóteles 8 (10, 5): “Ni
siquiera podría ser un silogismo [todo argumento] que no preservara la utilidad propia
del silogismo. El silogismo es tal porque en él la conclusión es idéntica a alguna de las
premisas. De este tipo son, según los Estoicos, [los argumentos] que ellos llaman
‘duplicados’ e ‘indiferentemente conclusivos’.
Según ellos, es ‘duplicado’, por ejemplo, uno como el siguiente:
108

Si es de día, es de día.
Pero ciertamente es de día.
Luego, es de día.

Son indiferentemente concluyentes aquellos en los que la conclusión es idéntica
a alguna de las premisas:

O bien es de día o es de noche.
Pero ciertamente es de día.
Luego, es de día.”

264. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 84,
5: “Si lo Μ existe para (.πaρχει τç) todo Ν, pero no para todo Ξ, se concluirá que Ν no
[existe] para todo Ξ. Tal es el que los autores recientes llaman [argumento] ‘sub-
silogístico, que tomando una [proposición] equipotente con la prótasis silogística,
concluye lo mismo también a partir de ella. En efecto, ‘No existe para todos’ se trans-
asume como equivalente a ‘Para alguno no existe’. Pero aquellos no
52
dicen que tales
[argumentos] sean silogismos, puesto que se fijan en la voz (φων{) y la expresión
(λcξις). Sin embargo, Aristóteles, atendiendo a los significados, los cuales se significa
igualmente [en ambas], y no a las voces, dice que se concluye el mismo silogismo en
esta trans-posición (µετaληψις) de la expresión en la conclusión, como si fuera en
conjunto una conjunción (συµπλοκ{) silogística.”

265. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 20,
2: “En los [silogismos] disyuntivos no a partir de contradictorias, como en los a partir
de contrarias, la conclusión no es idéntica a ninguna de las premisas, ni siquiera en la
expresión, porque en éstas no ocurre que la contradictoria sea idéntica a la [proposición]
restante [en la disyunción]. En efecto, en

O bien es de día o es de noche.

52
La corrección de οòν en ο., señalada pero no elegida por von Arnim (presente supuestamente en el
manuscrito B, omitida en LM), es imprescindible para el sentido.
109
Pero ciertamente no es de día.
Luego, es de noche.

‘Es de noche’ no es idéntica a ninguna de las premisas, ni a la que ellos [i.e., los
Estoicos] llaman ‘trópica’ (en efecto, aquella era ‘O bien es de día o es de noche’, todo
esto), ni a la co-asunción. En efecto, la co-asunción es ‘Pero ciertamente no es de día’.
‘Es de noche’ es distinta de ambas.”

266. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 310: “Siendo así estas cosas, se
requiere antes que nada que la demostración sea un argumento, segundo, que sea [un
argumento] concluyente (συνακτικoς), tercero, que sea también verdadero, cuarto, que
también tenga una conclusión no-evidente, y quinto, que ésta sea develada
(cκκαλυπτoµενον) a partir del significado (δυνaµεως) de las premisas.” [Esto se ilustra
con ejemplos §§ 311 – 313]

314: “Puesto que todos éstos concuerdan en que el argumento es concluyente y
verdadero, y que también lleva a algo no-evidente, subsiste (.φlσταται) la demostración.
Por esto escriben a continuación (.πογραφoυσι)
53
: ‘la demostración es un argumento que
a partir de premisas acordadas y mediante consecuencia (κατa συναγωη{ν), devela una
conclusión no-evidente’.”€

267. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 367: “Pero no se necesita, dicen,
pedir una demostración de todas las cosas, sino que algunas hay que tomarlas por
hipótesis, puesto que no será posible que el argumento progrese (προβαlνενιν) en
nosotros, a menos que se otorgue cierta confianza (τι πιστoν).”

369: “Los dogmáticos no sólo creen conveniente que la demostración progrese a partir
de hipótesis, sino también [que lo haga] prácticamente la totalidad de la filosofía.”

375: “¡Por Zeus! pero cuando responden, suelen decir que hay confianza (πlστις) en que
la hipótesis es fuerte y que descubre lo verdadero, aquello que se concluye a partir de

53
Podría ser que se tratara de una lección donde Sexto estuviese leyendo y comentando en clase algún
texto de Crisipo.
110
las cosas asumidas en la hipótesis. Si, en efecto, lo que se concluye de ellas es válido
(.γιoς), luego, también aquellas cosas a partir de las que se concluye quedan
establecidas como verdaderas e incontrovertibles (aναµφlλεκτα).”

268. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 463: “Los filósofos dogmáticos
creen que el argumento que considera (aξιο.ντα) que no existe demostración es auto
refutativo (α.τoν .φ’ α.το. περιτρcπεσθαι), y que con las mismas cosas con las que la
destruye, con ellas también la establece (oριζειν). Por esto, oponiéndose a los escépticos,
dicen: “El que dice que no existe demostración, dice que no hay demostración o bien
sirviéndose de una afirmación (φaσεως) aislada (ψιλ¸) e indemostrada, o demuestra esto
con un argumento. Si se sirve de una afirmación aislada, ninguno de los que reciban la
demostración le tendrá confianza -pues se sirve de una afirmación aislada-, sino que se
atendrá a la afirmación contradictoria [de ésta], diciendo que hay demostración. Si, por
otro lado, demuestra que no existe demostración (en efecto, esto dicen), por esto mismo
estará de acuerdo en que existe demostración. En efecto, el argumento que muestra
(δεικν.ς) que no existe demostración es una demostración de que existe demostración. Y
en general, el argumento sobre la demostración o bien es una demostración o no es una
demostración. Y si no es una demostración es inconvincente (aπιστος), pero si es una
demostración, existe una demostración.” Algunos también lo plantean (συνερωτoσιν) de
este modo:

Si existe demostración, existe demostración.
Si no existe demostración, existe demostración.
O bien existe demostración o no existe demostración.
Luego, existe demostración.”

269. Galeno, Comentario a los Pronósticos I de Hipócrates XVIII B, 26: “Un
analogismo (aναλογισµoς) es un argumento que parte de lo aparente (cκ το. φαινοµcνου) y
logra una aprehensión de lo no-evidente. Un epilogismo (cπιλογισµoς) es un argumento
común y en el que todos están de acuerdo.”
54




54
Este es el único fragmento de los SVF donde aparecen estas definiciones.
111

§9. Sobre la solución de los sofismas.

270. Plutarco, Contradicciones de los Estoicos 1036 C: “De modo que es inconsistente
consigo mismo […] cuando aconseja a los otros cuidarse de los [argumentos] opuestos,
como si desviarán la aprehensión, mientras él compone los argumentos que destruyen la
aprehensión con más veneración que los que la confirman. Ahora bien, qué él mismo
teme esto, está suficientemente indicado en el cuarto libro de su Sobre las Vidas, donde
escribe lo siguiente: “No hay que presentar al azar ni los argumentos contrarios, ni lo
que hace probables (τa πιθανa) a los contrarios, sino con prudencia, no sea que,
desviados por ellos, arrojen de sí las aprehensiones, al no poder escuchar
suficientemente las soluciones y tener aprehensiones débiles. Puesto que también los
que tienen aprehensión de la experiencia, de las sensaciones y de lo que proviene de las
sensaciones, las dejan escapar fácilmente, desviados tanto por las interrogantes
dialécticas (cρωτηµaτων) de los Megáricos, como por otras interrogantes más
numerosas y poderosas.”

271. Plutarco, Contradicciones de los Estoicos 1036 F: “Pero ¿acaso hay que indagar
esto del propio Crisipo? Observa cuanto ha escrito sobre el argumento Megárico en el
primer libro de Sobre la Utilidad del Argumento: “Algo similar ocurre con el argumento
de Estilpón y Menedemo. En efecto, forzosamente, una vez que han gozado de buena
fama por su sabiduría, su argumento cae ahora en el vituperio, como que unos son más
bien toscos, otros claramente sofísticos.”

272. Galeno, Sobre el diagnóstico de los males del alma 3, 72: “Es necesario que quien
procede paso a paso a la crítica de un argumento no puede dilucidar y discriminar los
falso de lo verdadero. Testimonio suficiente de esto son los llamados ‘sofismas’,
argumentos astutos que, siendo falsos, tienen semejanza con los verdaderos. Que son
falsos aparece evidente, dado que la conclusión no es verdadera. Pues todos los
argumentos falsos o bien tienen una de sus premisas falsa, o extraen inválidamente su
112
conclusión, pero como esto no se muestra claramente en los sofismas, por esto resultan
difíciles de ver para quienes no están entrenados en los argumentos.”

273. Anónimo, Escolios in status (Rh. Gr. VII 1, p. 383): “Entre los Estoicos también
se maneja un argumento llamado ‘recíproco’ (διaλληλος), que es indemostrable.

Donde vive Teón, allí vive Dión.
Donde vive Dión, allí vive Teón.

Tal argumento, el ‘recíproco’, digo que es una demostración (τ,ν aπoδειξιν cχειν),
y que no se genera ningún límite para él, cuando los signos de la cosa se establecen
recíprocamente.”

274. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 82: “Existen también algunos
argumentos irresolubles: Figuras veladas (cγκεκαλυµµcνοι), Escondidos (διαλεληθoτες),
Sorites (σωρεiται), Cornudos (ηερατlδες) y Nadies (ο.τιδες). La Figura velada es así:
[***]
55


‘No puede ser que si dos es poco, tres no sea poco, pero si éstos son poco, no puede ser
que no lo sea tres, y así hasta el diez. Ahora bien, dos es poco, así que diez también lo
es.’ [***]
56

El Nadie es un argumento conclusivo compuesto de una proposición indefinida y
una definida, que tiene también una co-asunción y una conclusión:

Si alguien está aquí, no: ése está en Rodas.
[Pero alguien está aquí.
Luego, no: alguien está en Rodas’.]
57
” [***]


55
Hay una laguna en el texto, que no figura en von Arnim. En ella se insertarían quizá versiones de la
Figura Velada y el Escondido.
56
El editor de Loeb señala aquí una laguna, donde se insertaría un ejemplo (supongo) del Cornudo.
57
Este fragmento entre corchetes es una conjetura de von Arnim, quien también recomienda leer
συνηµµcνον (‘condicional’) en lugar de συνακτικoς (‘conclusivo’).
113
275. Sexto Empírico, Esbozos del Pirronismo II, 253: “E incluso los dogmáticos
seguidores de Crisipo dicen que en el planteamiento (συνερωτ{σει) del argumento del
Sorites progresivo, es necesario detenerse y suspender el juicio (cπcχειν), para no caer en
el absurdo (aτοπlαν), - sin duda, mucho más nos correspondería a nosotros, que somos
escépticos, cuando sospechamos un absurdo, no precipitarse en el planteamiento de las
premisas, sino suspender el juicio sobre cada una de ellas en particular, hasta que el
argumento no haya sido planteado por entero.”

277. Cicerón, Académicos Primeros II, 93: “A Crisipo le place, cuando se lo interroga
gradualmente si –por ejemplo- tres es poco o mucho, descansar un poco antes de decir
que es mucho, lo que ellos llaman ,συχaζειν. ‘Por mí no sólo descanses, podrías incluso
roncar –dice Carnéades-, [pero ¿cuál es el provecho? Pues luego viene alguien que te
saca del sueño y te interroga del mismo modo: Si al número en que enmudeciste le
adiciono uno, ¿será mucho? – y así avanzar nuevamente hasta que se quiera.]”
58


278. Simplicio, Comentario a las Categorías de Aristóteles 26 E: “Vale la pena
investigar entre aquellos que otorgaron sub-sistencia a las especies y los géneros, si se
ha de decir que estos son. Y en efecto, Crisipo también presenta una aporía, si se dice
que son un individuo (τoδε τι). Ha de considerarse en conjunto la actitud de los Estoicos
hacia las propiedades genéricas (τoν γενικoν ποιoν), cómo se profieren según ellas los
casos, cómo no se llama entre ellos ‘algo’ a lo común, de modo por ignorar que ‘esto’
(τoδε τι) no señala a toda sustancia, se genera el sofisma del Nadie, según un esquema
de expresión como

Si alguien está en Atenas, no: alguien está en Megara.
[Algún hombre está en Atenas.
No: algún hombre está en Megara.]
59



58
El pasaje se extiende desde II, 92 hasta II, 94 y es paralelo a los fragmentos sobre el Mentiroso, que
Carnéades considera ejemplos en los que una propiedad –la validez- que se cree que sólo pertenece a los
argumentos verdaderos, no sirve para distinguirlos de los falsos.
59
Esto lo añado, siguiendo infra 279, para completar el argumento.
114
En efecto, el Hombre no es alguno (τις). Pues lo común no es alguno, pero en el
argumento lo tomamos como si fuera alguno, y por esto tiene este nombre el argumento
llamado Nadie (ο. τις). Lo mismo ocurre con el siguiente sofisma:

Lo que yo soy, tú no lo eres.
Yo soy hombre.
Luego tú no eres hombre.

En efecto, en este sofisma el ‘yo’ y el ‘tú’ se dicen de los particulares, pero el
Hombre de ninguno de los particulares. Este uso desviado se genera por usar nadie
(ο. τις) como ‘alguno’.”

279. Diógenes Laercio VII, 186: “[Crisipo] el filósofo solía plantear argumentos como
éstos: ‘El que expone los misterios a los no iniciados comete impiedad. Pero el
hierofante los expone a los no iniciados. Luego, el hierofante comete impiedad.’ Otro:
‘Lo que no hay en la ciudad, esto tampoco hay en la casa. Pero no hay pared en la
ciudad. Luego, no hay pared en la casa.’ Otro: ‘Hay una cabeza. Esa cabeza tú no la
tienes. Hay, pues, una cabeza que no tienes. Luego, no tienes una cabeza.’ Otro: ‘Si
alguien está en Megara, no está en Atenas. Hay un hombre en Megara. Luego no hay un
hombre en Atenas.” Y a su vez: ‘Si dices algo, esto atraviesa tu boca. Dices un carro.
Luego, un carro atraviesa tu boca.’ Y: ‘Si de algo no te has desprendido, eso lo tienes.
Pero no te desprendiste de los cuernos. Luego, tienes los cuernos.’ Hay otros que dicen
que éste último pertenece a Eubúlides.”

280. Epicteto, Disertaciones II, 17, 34 (en Arriano): “Sin embargo, deseo saber qué
dice Crisipo en los libros sobre el Mentiroso.”

281. Jerónimo, Epístola 69: [a Océano]: “Y al instante recordé el sofisma de Crisipo:
‘Si mientes, y lo dices verdaderamente, mientes’.”

282. Cicerón, Académicos Primeros II, 96: “¿De qué modos juzgas que este
argumento llega a su conclusión: ‘Si dices que hay luz y dices la verdad, hay luz. Dices
que hay luz y dices la verdad. Luego, hay luz.’ Ciertamente ustedes aprueban este
género [de agumento] y dicen que concluye perfectamente, puesto que es el primer
115
modo de concluir que tratan en sus clases. Por lo tanto, aprobarán todos [los
argumentos] que concluyen en este modo, o no existe ningún arte dialéctica. Mira, pues,
si habrás de aprobar la siguiente conclusión: ‘Si dices que mientes y dices la verdad,
mientes. Dices que mientes y dices la verdad. Luego, mientes.’ ¿Cómo puedes no
aprobar este argumento, habiendo aprobado el anterior, que es del mismo género? Estos
argumentos son de Crisipo, pero él mismo no ha podido solucionarlos. ¿Qué podría
hacer entonces con esta conclusión: ‘Si hay luz, hay luz. Hay luz. Luego, hay luz.’ Por
supuesto que lo concederá, pues la racionalidad misma de la conexión (ipsa enim ratio
conexi), por la que concediste lo de arriba [las premisas], te fuerza (cogit) a conceder lo
de abajo [la conclusión]. ¿Pero en qué difiere de aquella, la siguiente conclusión: ‘Si
mientes, mientes. Mientes. Luego, mientes.’? Niegas que puedas aprobarla o
desaprobarla. Entonces, ¿Qué más podrás hacer con la otra? Si el arte, la razón, el
método, incluso si la fuerza de la conclusión son válidos, lo son en ambos casos. Pero
esto es una extralimitación: postulan que se haga una excepción con estos inexplicables
(excipiantur haec inexplicabilia). Les aconsejo que recurran a algún tribunal, nunca
obtendrán de mí esta excepción.”

283. Epicteto, Disertaciones II, 19, 1-4: “El argumento Soberano parece haber sido
planteado a partir de alguna de estas premisas (aφορµoν). Pues estas tres [proposiciones]
son inconsistentes:

Todo lo pasado verdadero es necesario.
Lo imposible no se sigue de lo posible.
Hay algo posible que ni es ni será verdadero.

Al ver la inconsistencia, Diodoro, en virtud de la plausibilidad de las dos
primeras, se sirve de ambas para establecer que

Nada es posible que no sea o haya de ser verdadero.

Alguno retendrá éstas dos: que existe algo posible que ni es ni será verdadero y
que lo imposible no se sigue de lo posible. [Obtendrá]: No todo lo pasado verdadero es
necesario. Así parecen haberlo hecho los seguidores de Cleantes, a los que
116
principalmente sigue Antípatro. Otros
60
, toman las otras dos: que hay algo posible que
no es ni será, y que todo lo pasado verdadero es necesario. [Obtendrá:] algo imposible
sigue a algo posible. Pero retener las tres no es factible, pues hay una lucha común entre
ellas.”

9: “Crisipo ha escrito maravillosamente [sobre el Soberano] en el primer libro de Sobre
los Posibles. También lo hizo Cleantes por su parte, así como Arquédemo. También ha
escrito Antípatro, no sólo en los libros Sobre los Posibles, sino también en los libros
Sobre el Soberano.”

284. Cicerón, A la familia IX, 4: “Debes saber que Περ| δυνατoν (Sobre los Posibles)
yo κατa ∆ιoδωρον κρlνειν (‘juzgo según Diodoro’). Por lo tanto, si vas a venir, debes
saber que es necesario que tú vengas, pero si no vienes, ‘que tú vengas’ es τoν aδυνaτων
(‘de los imposibles’). Considera, pues, qué κρlσις (‘juicio’) te agrada más,
Χρυσιππεlα (‘el Crisípeo’), o éste, que nuestro Diodoto no podía digerir. Pero hablemos
de estas mismas cosas una vez que estemos ociosos: esto también es
κατa Χρ.σσιπον δυνατoν (‘posible según Crisipo’).”

285. Cicerón, Académicos Primeros II, 143: “En esto mismo, que figura entre los
rudimentos (in elementis) que enseñan los dialécticos, a saber, de qué modo debe
juzgarse la verdad o falsedad de un condicional como éste: ‘Si es de día, hay luz’.
¡Cuánta discrepancia! Una cosa parece a Diodoro, otra a Filón, otra a Crisipo. ¿Y qué?
¿Acaso Crisipo no disentía en muchas cosas con su maestro Cleantes? ¿Qué? ¿Acaso no
disienten en muchas cosas dos de los principales dialécticos, Antípatro y Arquédemo,
hombres de la más alta reputación?”

286. Siriano, Escolios a Hermógenes II, 42, 1: “El irresoluble en categoría, que los
Estoicos llaman también el Cocodrilo, es así: El [discípulo] victorioso acostumbraba dar
al sofista Protágoras una paga, si en su primer juicio resultaba vencedor. [Un discípulo,]
habiendo aprendido, no quiso hacerlo, y fue llevado a juicio por Protágoras en reclamo
por la paga. El otro le respondió: si él hubiera de ganar, no sería justo dar [paga] según
el acuerdo. Si perdiera, como nunca habrá aprendido, no será digno reclamar.”

60
Entre ellos, Crisipo.
117

287. Luciano, Subasta de vidas 22: “COMPRADOR: ¿Y qué otra cosa dices conocer
perfectamente? CRISIPO: Las trenzas de razonamientos con las que ato los pies de
quienes me frecuentan, los obstaculizo y conmino al silencio, luego de colocarles un
bozal falaz (aτεχνoς). El nombre para este poder es Silogismo celebrado.
COMPRADOR: ¡Por Heracles! Hablas de algo incombatible y poderoso. CRISIPO: Ve por tí
mismo: ¿tienes un hijo? COMPRADOR: ¿Qué hay con eso? CRISIPO: He aquí que si algún
día un cocodrilo lo encontrara extraviado a la vera del río y lo raptara, y a continuación
prometiera devolvértelo, a condición de que le digas cuál es su verdadera creencia (δcδοκται)
respecto a la futura devolución del niño, ¿qué dirías que ha concebido (cγνωκcναι)?
61
[…] Y aún
te enseñaré otros todavía más asombrosos. COMPRADOR: ¿Cómo cuáles? CRISIPO: El
Segador, el Soberano, y sobre todo la Electra y la Figura velada. COMPRADOR: ¿Qué
dices que son la Electra y la Figura velada? CRISIPO: Sin duda se trata de aquella famosa
hija de Agamemnón, que al mismo tipo conocía y desconocía las mismas cosas. Pues enfrentado
a ella Orestes, todavía no reconocido, ella conocía a Orestes, porque era su hermano, pero
ignoraba que éste
62
era Orestes. En cuanto a la Figura velada has de escuchar un
razonamiento sin duda asombroso. Respóndeme: ¿conoces a tu propio padre?
COMPRADOR: Sí. CRISIPO: ¿Y qué? ¿Y si coloco frente a ti una figura velada y te pregunto
si la conoces? ¿Qué dirás? COMPRADOR: Obviamente diré que no la conozco. CRISIPO:
Pero resulta que este mismo era justamente tu padre. De modo que si desconoces a éste, es
evidente que desconoces a tu padre. [COMPRADOR: Pues no es así, sino que develándolo
sabré la verdad.]”







61
De este modo no hay sofisma, pues aunque el cocodrilo puede tener una creencia sobre sus intenciones,
eso no garantiza por sí solo que sus intenciones se cumplan. Si el cocodrilo preguntara: ‘¿Es verdad que te
entregaré el niño?’, el padre responderá ya que sí –y el cocodrilo le dirá que eso es falso y lo devorará-, ya
que no –y el cocodrilo le dirá que eso es verdadero, y por lo tanto no se lo devolverá.
62
Como señala el traductor de Loeb, Luciano hace escasa justicia a la falacia, justamente al incluir el
demostrativo ο.τος.
118


Glosario de términos griegos


Se añade entre paréntesis la referencia a los fragmentos. En algunos casos, se
incluyen las definiciones estoicas, señalando el fragmento del que provienen.



aδηλον: no-evidente (223).

αiσθησις: sensación (74 – 81; 74: “el asentimiento a la fantasía sensible, produciéndose
este asentimiento de acuerdo con un impulso”).

aκολουθεiν (243 = cπεσθαι): ‘ser consecuencia lógica de’

aκολουθlα: consecuencia lógica (207).

α|τιoδες: proposición causal (204, 207, 215; 207: “Causal es la proposición compuesta
con ‘porque’, como, ‘Porque es de día, hay luz’. En efecto, como que lo que primero es
la causa de lo segundo.”)

aλεθεlα: verdad. (132: “la verdad es un cuerpo en tanto parece ser conocimiento
asertórico de todo lo verdadero.”)

τo aληθoς: lo verdadero (132: “lo verdadero es una proposición.”)

aναγκαiον: Proposición necesaria (201: “Necesaria es la proposición verdadera que no
puede ser falsa, o que, aún pudiendo serlo, está impedida de ello por circunstancias
externas, como ‘la virtud es ventajosa”).

119
aνaλυσις: análisis (226 – 228)

aναπoδεικτος: argumento indemostrado (236, 240, 241, 242: los argumentos que no
necesitan demostración, porque es inmediatamente evidente que concluyen. Cf.: 273
con el sentido de ‘indemostrable’)

aντικεlµενον: proposición contradictoria (214: “Son contradictorias las proposiciones de
las que una excede a la otra por una negación, por ejemplo: ‘Es de día’ – ‘No es de día’;
cf. 218, 219 = lat. contrarium, oppositum)

aντιστροφ{: conversión (226).

aξlωµα: proposición (193: “Proposición es aquello que es verdadero o falso. O una cosa
completa significativa por sí misma […] Proposición es lo que afirma o niega por sí
mismo, como ‘Es de día’ o ‘Dión camina’.”; 237: “las llaman ‘proposiciones’
(aξιoµατα) […] porque se considera (aξιο.ν) que son verdaderas, como hacen los
geómetras con los axiomas.”).

aπcραντος: no-conclusivo (238, 240)

aπιστον: inverosímil (223)

aπoδειξις: demostración (223, 234 239; 223: “la demostración es, por su género, un
signo. En efecto, es reveladora de la conclusión, y la conjunción de sus premisas ha de
ser signo de la existencia de la conclusión”).

aoριστον: proposición indefinida (204, 205: “Indefinidas son, según ellos, aquellas en las
que gobierna una partícula indefinida, por ejemplo: ‘Alguien está sentado’.”).

aπορος: argumento irresoluble (182, 202 a – b, 274; cf.: 196 = lat. inexlicabilia)

aποφαντικoν: proposición asertórica (187, 188, 200)

aποφατικoν: negación (204; cf. 204 a = lat. abdicativa)

120
aρατικoν: proposición imprecativa (182, 186, 187, cf.: 188 = ‘súplica’; 187: “aquellos
[expresables] que al decirlos imprecamos (aρoµεθα), por ejemplo: Así sus sesos corran
a la tierra como corre este vino”).

aρθρον: artículo (147, 148)

aρνητικoν: denegación (204: “La denegación es la proposición compuesta a partir de una
partícula denegativa y un predicado, como: ‘Nadie camina”).

aσoµατον: incorporal (132)

γενικoν: nombre genérico (65, 81, cf. 278: τoν γενικoν ποιoν).

δεικτικoν: deíctico (202a).

διαφορο.µενον: proposición duplicada (20, 216, 259)

διασαφευτικoν: proposición comparativa (204, 207: “Indicativa del más es la proposición
compuesta mediante la conectiva indicativa de más y ‘que’, colocada entre las dos
proposiciones, como ‘Más es de día que es de noche’. Indicativa del menos es la
proposición contraria a la anterior, como ‘Menos es de día que es de noche’.”).

διεζευγµcνον: disyunción (182, 204, 207: “Disyunción es la proposición disjunta
mediante la conectiva disyuntiva ‘o’, como ‘O es de día o es de noche’. Esta conectiva
anuncia que una de las proposiciones es falsa.”; cf. 218: = lat. disiunctum).

δ.ναµις: alcance lógico de una expresión, significado (cf. 134 lat. vim; 232).

δυνατoν: proposición posible (201: “Posible es la que puede ser verdadera, sin que
circunstancias externas le impidan ser verdadera, como ‘Diocles vive”).

cκθετικoν: expositivo (188: “por ejemplo: ‘Sea la siguiente línea recta’.”)

cκφcρεσθαι: extraer (una conclusión).

cλκυσµoν: impulso, movimiento (55, 64 – 65).
121

cναντlον: opuesto (172, 175, 265, 270).

cννοια: concepción (164, 223; cf. νoηµα, νoησις).

cπαπορητικoν: sugerencia aporética (186, 188; 186: “cuando alguien la dice, produce
perplejidad: ¿Acaso la pena y la vida están emparentadas?”).

cρoτηµα: pregunta (182, 186: “La pregunta es una cosa completa, lo mismo que la
proposición, pero que además pide una respuesta; por ejemplo, “¿es de día?”, esto no es
verdadero ni falso”).

ε.κτικoν: súplica 187: “A otros los llaman ‘súplicas’, aquellos que cuando los decimos
suplicamos (ε.χoµεθα): Zeus padre, que gobiernas el Ida, muy glorioso y grande / da la
victoria al Ayante, y que obtenga brillante voto (εòχος).”; cf. 188: = aρατικoν)

ε.λογον: proposición razonable (201: “Razonable es la proposición que tiene mayores
posibilidades iniciales de ser verdadera, como ‘viviré mañana’.”)

τo ,γεµονικoν: principio rector del alma (56).

θαυµαστικoν: proposición admirativa (192: “El enunciado ‘admirativo’ excede a la
proposición por la admiración.”).

θcµα: meta-principio para analizar argumentos (236: “A los silogismos hipotéticos los
llaman ‘indemostrados’ y ‘metaprincipios’”; cf. 239 a: = lat. constitutio, expositum).

θεoρηµα: meta-principio para analizar argumentos (223, 232).

καθολικoν: universal (224)

καταγορευτικoν: proposición afirmativa (204: Afirmación es la proposición compuesta a
partir de un caso nominativo y un predicado, como: ‘Dión camina”; 204 a = lat.
dedicativa)

122
κατaληψις: aprehensión (52, 70 – 72, 221 cf. 65: “Aprehensiva es la fantasía que está
impresa y estampada a partir de algo existente y de acuerdo con eso existente mismo, tal
que no se generaría a partir de algo que no existiese.”)

κατηγoρηµα: predicado (182, 183, 184; 183: “Predicado es lo que se dice de algo, o
también una cosa asociada a uno o varios -como dicen los seguidores de Apolodoro-, o
bien un expresable defectivo que se asocia a un caso recto para formar una
proposición”).

κατηγορικoν: proposición predicativa (204: “Predicativa es la proposición compuesta a
partir de un caso nominativo demostrativo (δεικτικ,ς) y un predicado, por ejemplo: ‘Éste
camina’.”)

κυριε.ειν: gobernar una partícula conectiva a una expresión (205, cf. 214 =
cπικρατεiν, 215, cf. δ.ναµις).

λεκτoν: expresable, significado de una expresión (166 – 171; 166: Lo significado es el
hecho mismo mostrado por la voz, del que nos apoderamos mediante nuestro
pensamiento, con el que coexiste. Los bárbaros no lo comprenden, aún escuchando la
voz. Lo que resulta el caso es el sujeto exterior, p.ej. Díon mismo. De ellos, dos son
cuerpos, a saber, la voz y lo que resulta el caso, pero uno es incorporal: el hecho
significado, también [llamado] expresable.”)

λoγος: lenguaje, argumento, enunciado, argumento (235: “Un argumento es un sistema
de premisas y conclusión”; cf. 223: λ. προφορικoς: lenguaje exteriorizado; λ. cνδιaθετος:
lenguaje interno).

µcσον: proposición intermedia (205: “Intermedias son [las proposiciones] tales como
‘Un hombre está sentado’ o ‘Sócrates camina’. ‘Alguien camina’ es indefinida, puesto
que no está definido (ο.κ aφoρικε) ninguno de los caminantes particulares.”).

µεταπlπτοντον aπεριγρaφως: proposición cambiante incircunscriptamente; proposición
que cambia su valor de verdad en un tiempo no definido (206, 207).

µεταπτoσις: cambio de valor veritativo; 206, 207; cf. 202 a: valor modal)
123

µοχθερoς: argumento inválido (224).

νoηµα: concepto (164).

νoησις: concepción (61: “Las fantasías racionales son concepciones.”)

oµοιον aξιoµατι: cuasi-proposición (186, 188 = πλεiον , aξlωµα, 187: “Cuasi-
proposición es lo que aunque tiene una expresión proposicional, debido ya a la
intensidad, ya a la afectación de alguna de sus partes, cae fuera del género de las
proposiciones.”)

oνοµα: nombre (147, 148)

oρκικoν: juramento (182, 188, 197; 186 = oµοτικoν)

oρος: definición (224 – 230; 228: “Los que dicen que una definición es un enunciado
obtenido por un análisis acabado – llaman ‘análisis’ al desarrollo de lo definido
(cξaπλωσιν το. oριστο.) en sus rasgos principales, con ‘acabado’ [indican] que ni excede
ni es deficiente –, dirían que la definición no difiere en nada de la restitución de lo
propio.”)

παραδιεζευγµcνον: disyunción inclusiva (218, 220: “En algunas proposiciones está
permitido que sean varias o todas [verdaderas], no sólo una, aunque necesariamente una
debe darse. Algunos llaman a tales [proposiciones] para-disyunciones”).

παρασυνηµµcνον: pseudo-condicional (204, 207: “Pseudo-condicional, como dice Crinis
en su Arte Dialéctica, es la proposición enlazada con la partícula ‘puesto que’ (cπεl),
que parte de una proposición y llega a una proposición, como ‘Puesto que es de día, hay
luz’. La conectiva anuncia que lo segundo sigue a lo primero y que además se da lo
primero.”)

περαντικoς: conclusivo (238: “Dicen que un argumento conclusivo se juzga que es
conclusivo cuando la conclusión se sigue de la conjunción de las premisas”; cf. 239:
124
συνακτικoνς; π. ε|δικoς: 238: específicamente conclusivo; 247: π. aµεθoδως: no-
metódicamente conclusivo; 248: π. aδιαφoρως: indefinidamente conclusivo)

πιθανoν: verosímil (201: “‘verosímil’ (πιθανoν) es la proposición que conduce al
asentimiento, por ejemplo ‘si alguna engendró algo, entonces es madre de ello’. Pero
esto es falso, pues el pájaro no es la madre del huevo.”)

προσαγορευτικoν: proposición vocativa (186, 187, 188 = κλητικoν)

προσηγορlα: apelación (147)

πρoσληψις: co-asunción, premisa menor de un argumento (206)

προστατικoν: proposición imperativa, orden, mandato (186, 187; 186: “La orden es una
cosa que, al decirla ordenamos; por ejemplo: Badea tú las corrientes del Ínaco.”)

π.σµα: pesquisa (182, 186, 187; 186: “Pesquisa es una cosa a la que no puede
responderse simbólicamente (συµβολικoς) -como a la pregunta-, con un ‘sí’, sino que
debe decirse: ‘vive en tal lugar’.”)

:,µα: verbo (147, 148)

σηµεiον: signo (221 – 223; 221: “El signo es una proposición, antecede en un
condicional verdadero -el que partiendo de lo verdadero llega a lo verdadero-, es
reveladora del consecuente, y siempre es el signo presente de algo presente.”)

στερητικoν: proposición privativa (204: “La privativa es la proposición compuesta a
partir de una partícula privativa y una proposición que expresa capacidad, por ejemplo:
‘Éste es a-filántropo.”)

συγκατaθεσις: asentimiento (70, 72, 74, 132 )

συλλογισµoς: silogismo (235, 254: “Son los [argumentos] que resultan de un ‘trópico’ –
como lo llaman– y una co-asunción, siendo el trópico un condicional, una disyunción o
una conjunción.”

125
σ.µβαµα: accidente (184: παρασ.µβαµα: pseudo-accidente)

συµπεπλεγµcνον: conjunción (204, 207: “Conjunción es la proposición conjuntada
mediante algunas conectivas conjuntivas, como ‘Es de día y hay luz’”; cf. 213 = lat.
coniunctum, copulatum)

σ.νδεσµος: conectiva (147, 148)

σ.νηµµcνον: condicional (204, 207: “Es la proposición compuesta mediante la conectiva
condicional ‘si’. Esta conectiva anuncia (cπαγγcλλεται) que lo segundo sigue
(aκολουθεiν) a lo primero, como ‘Si es de día, hay luz”; 216: “De las proposiciones
presentes en el condicional, la dispuesta a continuación (µετa) de la conectiva ‘si’ o ‘si
en efecto’ se llama ‘antecedente’ (,γο.µενον) y ‘primera’, la restante ‘consecuente’
(λ,γον) y ‘segunda’, aún si el condicional completo está expresada en anástrofe, por
ejemplo, así: ‘Hay luz, si en efecto es de día”; cf. 213 = lat. adiunctio, conexum)

τcλειος διαlρεσις: división exhaustiva (224)

τροπικoν: trópico; proposición que sirve de base para los indemostrados (236, 241, 244;
236: “Al condicional y la disyunción los llaman trópicos (τροπικoν), pues efectúan un
tropo desde una prótasis a la otra.”)

τρoπος: modo, esquema de argumento (245: “Los dialécticos dan el nombre de ‘modo’
(τρoπον) a los esquemas de argumento.”)

τυγχaνον: lo que es el caso (166 236; cf. supra, λεκτoν)

.γιcς: argumento válido (221, 238, 239: un argumento conclusivo es válido (.γιcς),
cuando habiendo conjuntado las premisas y construido el condicional que parte de la
conjunción de las premisas y llega a la conclusión, se halla que este mismo condicional
es verdadero […]

.περαποφατικoν: doble negación (204: La super-negación es la negación de la negación,
como: ‘No no es de día’. Ahora bien, esto postula que ‘Es de día’.”)

126
.πογραφ{: esbozo (226, 227, 229 = τ.πωσις; 226: “Un esbozo es un enunciado que
conduce a las cuestiones mediante rasgos principales, o una definición más simple que
presenta el mismo alcance que la definición [en sentido propio].”)

φαντασlα: fantasía, aparición, representación 52 – 70; 53:
καταληπτικ{ - aκατaληπτον, 61: α|σθετ{ - λογικ{, τεχνικ{ - aτεχνος; 65:
πιθαν{ - aπlθανος, aλεθ{ - ψευδ{; 56: “la fantasía es una alteración (cτεροlωσις) del alma”)

φανταστικoν: aparición fantástica (54: “Lo fantástico (φανταστικoν) es un movimiento
vacío, porque la afección no es producida en el alma por ningún fantastón, precisamente
como ocurre con el que pelea con sombras, lanzando golpes al vacío. En efecto, a la
fantasía subyace algún fantastón, pero a lo fantástico ninguno.”)

φανταστoν: correlato de la fantasía (54, 65; 54: “Fantastón (φανταστoν) es lo que
produce la fantasía, al modo en que lo blanco y lo frío y todo lo que pudiera mover al
alma, es un fantastón.”)

φaντασµα: fantasma, correlato de la aparición fantástica (54; 55; 54: “Fantasma es
aquello según lo cual somos arrastrados en la aprehensión vacía de lo fantástico Esto
ocurre en el caso de los afectados por la bilis negra y los maníacos”; cf. 83 donde el uso
es anómalo.)

ψεκτικoν: censura (192)

τo ψε.δος: lo falso (132)

oρισµcνον: proposición definida (205: Son definidas las que se expresan con una
indicación, por ejemplo: ‘Éste camina’, ‘Éste está sentado’. En efecto, señalo a alguno
de los hombres particulares.”)




2

Advertencia Preliminar
La siguiente traducción está basada en la edición de Johannis von Arnim, Stoicorum Veterum Fragmenta, Stutgart, Teubner 1972 (19231), 4 vols. Se limita a los fragmentos (35 – 287) sobre la Lógica de Crisipo, recogidos en el tomo II, pp. 14 – 94. Quedan excluidos unos pocos fragmentos de los que aún no tenemos traducción. La siguiente traducción carece de notas, tanto críticas al texto como interpretativas, exceptuando algunas observaciones obvias y otras recogidas por el mismo von Arnim. Las condiciones requeridas para esa tarea son inexistentes en nuestro medio. Incluimos un pequeño glosario al final. De todos modos, dado que estos fragmentos no han sido traducidos en su totalidad al español, y dado el gran interés que el estudio de la lógica estoica a cobrado en las últimas décadas, espero que sea de ayuda por los historiadores de la Lógica, para los estudiosos de la filosofía antigua y para el público con intereses filosóficos en general.

Adrián Castillo Montevideo, 2007

3

Índice
Prolegómenos a la filosofía La Filosofía de Crisipio: Lógica. 4 8 Capítulo I: Sobre la doctrina del Conocimiento

§1. Sobre la Fantasía §2. Sobre la sensación §3. Sobre los conceptos §4. Aprehensión, ciencia, técnica §5. Sobre la investigación §6. Sobre el criterio

12 20 22 25 30 31

Capítulo II: Dialéctica

38

A. Sobre los Significantes B. Sobre los Significados

44 52

§1. Sobre los contrarios, los contradictorios y las privaciones §2. Expresables incompletos §3. Expresables completos §4. Sobre las proposiciones simples §5. Sobre las proposiciones no simples §6. Sobre el signo §7. Sobre la definición §8. Sobre los argumentos y los silogismos §9. Sobre la solución de los sofismas 54 58 62 67 76 82 86 88 111

Glosario de términos griegos

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13. las virtudes más generales son ( ρετ ς δ τ ς γενικ τατας) tres. Por esta razón también la filosofía es tripartita. mientras que la sabiduría es el conocimiento de los asuntos divinos y humanos. Sexto Empírico. a saber. y la lógica. Contra los Profesores IX. Opiniones I Proemio. “Dicen que la filosofía es una práctica ( πιτ δευσις) de la sabiduría. ética y lógica. mientras que la filosofía es el ejercicio de una técnica útil. dividiéndose en física. 2: “Los Estoicos decían que la sabiduría es un conocimiento tanto divino como humano. Ahora bien. Es física cuando investigamos acerca del cosmos y las cosas que están en el cosmos. ética y lógica. a la que también llaman dialéctica.” 36. La ética versa sobre las ocupaciones de la vida humana.” . física. Aecio.4 Prolegómenos a la Filosofía 35. concierne al discurso (λ γος).

y así lo hizo también Crisipo en el primer libro de su Sobre la Razón y en el primero libro de su Física. la asemejaron a un campo de cultivo. asemejando la parte lógica a los huesos y los nervios.. La Física la parangonaban a los árboles y los brotes. al cerco y la empalizada.” […] §16. la lógica con los huesos y los nervios. otra la ética y la tercera la lógica. En efecto. a la lógica (Posidonio. “Comparan a la filosofía con un animal. sin embargo. y el cerco a la lógica.5 37. y la parte exterior. puesto que las partes de la filosofía son inseparables unas de otras. la física con la sangre y la carne. soluciona las que persuaden mediante sofismas. puesto que la doctrina filosófica tiene tres partes. En efecto. También la comparan con un huevo: la lógica es la parte exterior. 16: “Dicen que una parte de la filosofía es la física. Filón.. por mor de los cuales viven las plantas ( ν νεκα κα τ φυτ ). y la ética con el alma). El primero que dividió así fue Zenón de Citio en su libro Sobre la Razón (περ λ γου). semejante a una ostra. asemejan la yema. y destruye la seducción del engaño. luego de esto viene la ética. O finalmente a una ciudad bien amurallada y gobernada por la razón. – Lo dicen expresamente los del círculo de Jenócrates y los peripatéticos.” Diógenes Laercio VII 40. y la Lógica. la Ética a los frutos. . cree mejor comparar la filosofía con un ser vivo. de la que algunos dicen que procede el polluelo. que es el alimento de la yema. “Una vez que desarrolla ( ξαπλο ) las expresiones dobles y ambiguas. Otros dicen que es comparable a un huevo. una de ellas es la física. la clara. De aquí que persuasivamente comparen la filosofía con una tierra fértil y abundante en frutos. a su vez.] A estas partes Apolodoro las llama ‘tópicos’ (τ πους). y la física al alma. y lo más interior es la física. a la física. lo fértil de los frutos a la ética. Diógenes Laercio VII. a la ética. cuyo cerco es la lógica. 39: “Dicen que el discurso filosófico consta de tres partes. la ética a las partes más carnosas. [. otra la ética y otra la física. 14: “Dicen que los antiguos.” 39. mientras que los frutos se conciben como distintos de los brotes y el cerco está separado de los frutos.” 38. Contra los Profesores VII. la ética es el fruto. y la física es la tierra o los árboles. mientras que Crisipo y Eúdromo las llaman divisiones específicas (ε δη). de modo que la parte elevada de los brotes la asemejan a la física. Otros las llaman géneros (γ νη). e incluso los Estoicos adhieren precisamente a esta división. Sexto Empírico. O a un campo fértil. Sobre la agricultura.

Contradicciones de los Estoicos 1035 A: “Crisipo cree que es necesario que los jóvenes escuchen primero las lecciones de Lógica. Contra los Profesores VII. 22: “También los de la Estoa dicen que hay que comenzar con la Lógica. la Lógica. a saber. según el testimonio de algunos de ellos. la doctrina acerca de los dioses ocupa el último lugar. Luego hay que exponer la teoría ética para el . y finalmente exponer la Física. el tópico dialéctico es un fortificador del pensamiento.” 40. seguir con la Ética. en segundo la Física y en tercero la Ética. De las doctrinas físicas. 778: “Mira si podemos hablar de la fisiología presentada en la sagrada escritura como de un viñedo. Pues primero es necesario disponer fuertemente la mente para una custodia inexpugnable de las enseñanzas recibidas.6 mediante razonamientos sumamente evidentes y demostraciones indudables. Orígenes. de ellos es necesario exponer primero la Lógica. 40: “Otros estoicos. Entre ellos figuran Zenón. y en tercer lugar la Física.” 41. así como es necesario transmitirles en último lugar la doctrina acerca de los dioses. Efectivamente. luego la Ética. dispuesta para recibir fácilmente los caracteres fisiológicos y etopoiéticos. aquí bastará con citar literalmente lo contenido en el cuarto libro de su escrito Sobre las Vidas: ‘Considero que. de acuerdo con las declaraciones acertadas de los antiguos. Por esto también los antiguos exponían al final las lecciones sobre ella. Decir que la vida adecuada a la verdadera fisiología es el fruto del viñedo. Plutarco. Arquédemo y Éudromo. la Ética y la Física. pulida como la cera se constituye la mente. luego las de Ética y después de éstas las lecciones de Física. Como estas cosas las ha dicho en repetidas ocasiones. El tópico (τ πος) lógico (y toda la letra de la escritura) es la cerca del viñedo.” 44.” 43. que florece en la virtud y en los caracteres más nobles (καλλ στοις). Y de hecho ellos las mezclaban en la enseñanza.” 42. Sexto Empírico. en su escrito Sobre el razonamiento (περ λογου). hay tres géneros de investigación que conciernen al filósofo. Crisipo. es preferible a otra. Luego. disponen en primer lugar la lógica. Diógenes Laercio VII. sino que todas se mezclan. Diógenes Laercio VII. sin embargo. Comentario al Evangelio de Mateo III. que lo rodea exteriormente. 40: “Ninguna parte de la filosofía.

puesto que su recepción no presenta peligros una vez que la capacidad para el razonamiento lógico está establecida.” . La teoría física hay que enseñarla última.7 mejoramiento de las costumbres. ya que es más divina y requiere conocimientos más profundos.

una de la invención (inveniendi). Sobre los bienes y males extremos IV 4. Si hay dos artes con las que la razón y la oratoria se completan en su perfección. En algunas materias su trabajo no fue mejor que el de los antiguos.8 La filosofía de Crisipo Parte I Lógica 45. otra de la discusión (disserendi). 9: “¿Qué? ¿Acaso las cosas que ahora los dialécticos venden y enseñan no fueron establecidas por los antiguos? Y si bien muchas materias lógicas fueron acabadamente elaboradas por Crisipo. el aporte de Zenón fue mucho menor que el de los antiguos. otras las abandonó completamente. esta última fue tratada tanto por Estoicos . Cicerón.

como una ciencia de las cosas verdaderas y falsas y de las cosas que no son ni verdaderas ni falsas. Sin embargo. a saber. aquellos la transmitieron notablemente.” 47. o una ciencia acerca de los discursos expositivos (περ τ ν ν διεξ δ λ γων). mediante los cuales creen demostrar (κατασκευ ζειν) que la Lógica es una parte de la Filosofía. todos deficientes. 41: “Algunos dicen que la parte lógica de la filosofía se divide en dos ciencias. 42: “La Retórica es una ciencia del bien decir. 9. Diog. 189. Galeno. Sobre la diferencia de los pulsos II. Galeno.” Idem. los Estoicos y los Platónicos. Sobre los libros propios 11: “Digo que los filósofos difieren entre sí en cuanto a la teoría lógica. los miembros de cada una de esas escuelas parecen tener doctrinas propias. sino que tampoco la llaman ‘porción’ (µ ριον). pero grande entre los Estoicos y los Platónicos. 1: “Ciertamente. También tienen muchos otros argumentos (λ γος) de este tipo.9 como por Peripatéticos. Diógenes Laercio VII. los Peripatéticos. y por esta razón ésta sería una parte (µ ρος) de aquella.” 49. 20: “Los Estoicos no sólo no estiman adecuado decir que la Lógica es un instrumento ( ργανον) de la Filosofía. .” 48. VII. Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 8. La Dialéctica es una ciencia de la conversación correcta. Por lo tanto. y sólo merece enunciarse aquél que ellos 1 Cf. pero la primera.” 46. Y todo esto porque él no escribió ningún libro sobre los dialectos particulares (περ τ ς δ ας διαλ κτου). Por el contrario. como precisamente hizo Crisipo acerca de los nombres usados en la Dialéctica1. la discordancia (διαφων α) es en cierto modo pequeña entre los Peripatéticos. éstos no la tocaron en absoluto. es preciso dejar de lado la mayoría de ellos. los Estoicos dicen que la Filosofía misma engendra la Lógica.” Ibid. a saber. Laert. Por esto la definen así. 4: “Pues no encontré el nombre entre ninguno de los helenos. o acerca de los discursos mediante pregunta y respuesta. la Retórica y la Dialéctica. sino ‘parte’ (µ ρος). Amonio.

Pero la actividad lógica no tiene ni la misma materia ni el mismo fin. y el fin es la felicidad de la vida humana. Y de hecho todas las cosas restantes confluyen hacia esto: la demostración científica. La Lógica. y puesto que ninguna otra técnica se sirve del arte quirúrgico ni como porción ni como parte. su silogismo es el siguiente: si una determinada técnica se sirve de algo que no es ni una porción ni una parte de ninguna otra técnica. se sirve de la Lógica. de las tres porciones de la Filosofía práctica. pues. dicen que la Medicina se sirve del arte quirúrgico. dicen. En efecto. sino una parte. De este modo. el arte quirúrgico no es un instrumento de la medicina. entonces no puede ser una porción. Sin embargo. como las de la Filosofía teórica. su materia la constituyen los argumentos. pero no sólo de los humanos. ni sólo de los divinos. como la Medicina se sirve de silogismos. los que las emplean no están versados en el método. Si alguien dice que hay también otras técnicas que se sirven de la Lógica. Por su parte la Filosofía. no puede clasificársela bajo ninguna parte de la filosofía. las cosas humanas son la materia. las cosas divinas son la materia. y de hecho todas las técnicas restantes se sirven de silogismos. esto siempre será o una porción o una parte de esta técnica. sino que es una tercera parte de la Filosofía. Contradicciones de los Estoicos 9 1035 E: “Si alguien dijese (Crisipo lo ha escrito en Sobre el Uso de la Razón) lo siguiente: ‘Quien aprende en primer lugar la . no es un instrumento de la Filosofía. Así. y su fin es el conocimiento del método demostrativo. como las porciones de la Filosofía práctica. por ejemplo. Así como el médico no usa el método silogístico en virtud de alguna causa anterior. Dicen que. A su vez. Y por esto los Estoicos. y que no se aplican a éste en virtud de alguna causa anterior (προηγουµ νως). establecen que la Lógica no es un instrumento. En efecto. según ellos creen. Pues si la Lógica se ocupa tanto de los asuntos humanos como de los divinos (de hecho nos servimos de ella cuando tratamos sobre asuntos tanto humanos como divinos).10 consideran que es el más decisivo y penetrante. el filósofo conoce por demás la naturaleza de este método. Resta considerar por qué no es una porción. la cual el político se esfuerza por conservar. sino que es ya una parte ya una porción de ella. respondemos que si bien estas técnicas también se sirven de la Lógica.” 50. que no es parte ni porción de ninguna otra técnica. sino que tanto como le es útil para la exposición de los teoremas médicos. y el fin lo es la felicidad teorética (θεωρητικ ). Plutarco. de las porciones de la Filosofía teórica. tampoco dirías que este método es ni una parte ni una porción de la Medicina. en esa medida recurre a la Dialéctica como instrumento.

porque las cuestiones lógicas son. sino que también debe aplicarse a ellos según lo que se le ha enseñado’.” 51. 17. en Epicteto. ¿Quién dice estas cosas? ¿Acaso sólo Crisipo. 10: “Aquello es suficiente. capaces de evaluar (µετρητικ ) y pesar (στατικ ). Zenón y Cleantes?” . y como alguno diría. Arriano. Disertaciones I.11 Lógica no debe por ello abandonar de una vez para siempre los estudios restantes. respecto de las restantes. entonces habrá hablado con verdad. capaces de distinguir (διακριτικ ) y de observar ( πισκεπτικ ).

el pensamiento. porque la doctrina acerca del asentimiento (συγκατ θεσις) así como la de la aprehensión (κατ ληψις) y la intelección (ν ησις). Pues la fantasía es lo primero y luego. Sobre la Doctrina del Conocimiento § 1. En cuanto a la fantasía. Diocles Magnes. Sobre la fantasía. Diógenes Laercio VII. una fantasía. que es principalmente enunciativo ( κλαλητικ ). según su género. no puede ser establecida sin la fantasía. en tanto el criterio por el cual se conoce la verdad acerca de las cosas es. Además.12 Capítulo I. 49: “A los Estoicos les agrada disponer en primer lugar la doctrina acerca de la fantasía y la sensación. en Diógenes Laercio VII. 46: “La fantasía es una impresión en el alma. al tiempo que precede a las restantes. 52. una es aprehensiva (καταληπτικ ). y el nombre ha sido apropiadamente trasladado a partir de las marcas que los anillos producen en la cera. la otra inaprehensiva . aquello que experimenta por la fantasía lo expresa mediante el discurso.” 53.

Fantastón (φανταστ ν) es lo que produce la fantasía. cuando mediante la vista ( ψις) vemos lo blanco. Ellas. Por eso también le responde Electra: Permanece. 1: “¿En qué difieren la fantasía. si lo es. lo fantástico y el fantasma? Crisipo dice que estas cuatro cosas difieren entre sí. que es generada por algo existente. Opiniones IV.” 54. En efecto.. no lo es en acuerdo con eso existente. al modo en que lo blanco y lo frío -y todo cuanto pueda mover al alma. Por ejemplo. precisamente del mismo modo que la fantasía se muestra a sí misma y lo que la ha producido. finalmente. el Orestes trágico. Por ejemplo. Lo fantástico (φανταστικ ν) es una movimiento ( λκυσµ ς) vacío. Or. a la fantasía subyace algún fantastón. Pues la luz se muestra tanto a sí misma como a lo contenido en ella. Aecio. Dice esas cosas como un maníaco. 12. Por un lado.] Se la llama fantasía a partir de la luz (φ ς).es un fantastón. sino que sólo cree ver. la fantasía (φαντασ α) es ciertamente una afección que se produce en el alma. sino que no es ni clara ni definida. o. ¡oh sufridor!. tranquilamente en tu lecho. ellas se apresuran hacia mí. porque la afección no es producida en el alma por ningún fantastón..13 ( κατ ληπτον). Lo mismo ocurre mediante el tacto y el olfato. Fantasma. Dicen que es aprehensiva aquella que es el criterio [de la verdad] de las cosas. es aquello según lo cual somos arrastrados en la aprehensión vacía de lo fantástico Esto ocurre en el caso de los afectados por la bilis negra y los maníacos. que produce un movimiento en nosotros. hay una afección que se ha producido en el alma a través de la visión. no agites contra mí las doncellas sanguinarias y serpentinas. podemos decir que subyace ( π κειται) lo blanco. La inaprehensiva es la que no es generada por algo existente. cuando dice (Eur. 255ss): ¡Oh madre!. [. precisamente como ocurre con el que pelea con sombras. . Y según esta afección. el fantastón. e impresa y estampada por eso existente mismo. sí. te suplico. lanzando golpes al vacío. pero a lo fantástico ninguno. que muestra en sí misma también lo que la ha producido. pues no ve nada.

también el alma tendrá numerosas configuraciones. pues. Pero Crisipo cree que tal cosa es absurda. tal como se produce en los sueños. un movimiento. si muchas fantasías se hallan en nosotros. según ellos la fantasía es una impresión en el alma. 350). que tiene fantasías variadas. cuando varias personas hablan al unísono. A ésta la conoceremos una vez que conozcamos primero qué es lo que ellos entienden por fantasía. cuando varias fantasías coexisten en nosotros. 56. al mismo tiempo. del mismo modo que la impresión generada por los sellos. e inmediatamente tiene muchas alteraciones. entonces el mismo cuerpo. Pero tampoco hay que entender esta impresión [literalmente] como si fuera la marca de un sello. así también el principio rector (τ γεµονικ ν). es decir. Pues Cleantes entiende la impresión según la profundidad y la protuberancia (ε σοχ τε και ξοχ ). lo cual es peor que lo anterior. Él mismo. Luego. mientras que la fantasía es una impresión en el alma. Diocles Magnes. tendrá en sí esquemas diferentes y será a la vez triangular y cuadrangular.” 55. y cuáles son sus diferencias específicas. Lo mismo ocurre en Homero con Teoclímeno (Od. en uno y el mismo tiempo. pues es inadmisible que muchas marcas se produzcan en lo mismo al mismo tiempo. será necesario que si el pensamiento es afectado fantásticamente (φαντασιουµ νη) por una cosa algunas veces triangular y también cuadrangular. Contra los Profesores VII. no siendo ya absurdo que un mismo cuerpo. concibe la impresión de la que habló Zenón como una alteración. Pues por un lado el fantasma es un parecer (δ κησις) del pensamiento. estos hombres [los Estoicos] dicen que el criterio de la verdad es la fantasía aprehensiva. lo cual es absurdo. En primer lugar. dice. sufre marcas (πληγ ) inefables y diversas en un mismo tiempo.14 Pues no ves ninguna de las cosas de las que crees saber con claridad. sobre cuya naturaleza al punto difieren. sufra numerosas alteraciones. 227: “Bien.” . Sexto Empírico. 50: “Hay una diferencia entre la fantasía y el fantasma. como establece Crisipo en el segundo libro de su tratado Sobre el alma. En efecto. padecerá algo análogo a esto. de modo que el enunciado sea el siguiente: ‘la fantasía es una alteración ( τερο ωσις) del alma’. en Diógenes Laercio VII. del mismo modo que el aire. Ahora bien. v. o también circular.

Pero no se generan así en nosotros los recuerdos ( γκατ λειµµα) que provienen de las sensaciones. si se trata de la impresión que se está produciendo. siempre el último movimiento oscurecerá la primera fantasía. como creen los seguidores de Cleantes. Sobre el Alma 72.” 68.15 372: “Si en efecto la fantasía es una impresión en el alma. propiamente. Sobre la formación del mundo §166: “Las sensaciones. Sobre el Alma 68. En efecto. por una aporía de algún nombre propio. llamamos fantasía bien a la impresión que se está produciendo. Pero si esto es así. Ahora. o de una simple modificación.” 57. usando el nombre metafóricamente.” 58. a la huella y el recuerdo subyacente que proviene de nuestras sensaciones. los llamamos ‘tipo’. las transmite y las presenta. entonces se destruye la memoria. 5: “Pues. o bien a la ya producida y existente. resultan los absurdos que han señalado los de Crisipo. con las que se aprehenden los cuerpos. 16: “Y aún. y una impresión en el principio rector del alma. [la mente] recibe mediante las sensaciones las fantasías. impresión es la que se da por profundidad y protuberancia. del mismo modo que la impresión del segundo sello puede borrar la del primero. o bien la forma de lo que imprime que se genera en lo que recibe la impresión. si efectivamente el alma que experimenta fantasías recibe una impresión del mismo modo que la cera. 11: “Por esto también definen la fantasía como una impresión en el alma. que es un tesoro de fantasías. trayendo hacia el interior las cosas que se manifiestan afuera. Pues. como creen los seguidores de Crisipo. Si existe según la profundidad y la protuberancia. ¿Pues cómo sería la forma de lo blanco o del color en general? ¿Cómo sería la forma del olor? Sin embargo. de manera similar a la cera. y se destruye toda técnica. Pues ésta era un sistema y una colección de aprehensiones. Alejandro de Afrodisia. imprimiendo las formas de cada una y produciendo una afección idéntica.” 59. Tampoco la recepción ( ντ ληψις) de las sensaciones tiene su origen ( ρχ ) según forma alguna. llamaríamos a la sensación ‘la fantasía en acto’ . Filón. o bien se trata de una impresión según la profundidad y la protuberancia. como vemos que ocurre con los sellos. Alejandro de Afrodisia.

Por ejemplo. acompañadas de nuestra concesión (ε ξις) y asentimiento (συνκατ θεσις). que se generan cual si procedieran de cosas existentes. 51: “Según ellos.” 63. cuando dirigimos la vista hacia algo. Pero si se trata de la impresión ya generada y guardada. o marcada como un sello. disponemos de algún modo la vista. que en este punto sigue a los Estoicos]. Cicerón. Racionales son las correspondientes a los seres vivos racionales. Sobre la Adivinación II. Sexto Empírico. dice Antíoco. también se generan fantasías independientemente del acto de las sensaciones. 61. a partir de algo existente y de acuerdo con eso existente. Ella es. “También hay que decir que la fantasía es cierta afección en el ser vivo. tal que no podría haber fantasía a partir de una cosa inexistente. 162: [hablando de Antíoco. en Diógenes Laercio VII. Y ocurre que con esta alteración ( λλ ιωσις) logramos . Dentro de las sensibles.16 (τ ν κατ ν ργειαν φαντασ αν). Sin embargo. A su vez. pero para las irracionales no se ha encontrado un nombre. Las fantasías racionales son concepciones (ν ησις).” 61. la génesis de la impresión. No sensibles son las obtenidas mediante el pensamiento. Contra los Profesores VII. en efecto. 126: “…principalmente cuando Crisipo.” 60. otras no. Según otra división. Diocles Magnes. estampada. en Diógenes Laercio VII. Sensibles son las obtenidas mediante uno o varios órganos de los sentidos. algunas fantasías son sensibles. hay fantasías técnicas y no técnicas. dice que son mucho más claras y ciertas las cosas vistas por quienes velan. 50: “Se entiende por fantasía la que está impresa. unas se generan a partir de cosas existentes. como las fantasías de las cosas incorpóreas y otras obtenidas mediante el argumento (λ γος). pues es evidente que una estatua (ε κ ν) es apreciada de distinta manera según se trate de una persona versada o no en el arte. refutando a los académicos.” 62. irracionales las de los seres vivos irracionales. y no la tenemos dispuesta del mismo modo que como la teníamos antes de mirar. que refiere (παραστατικ ν) tanto a sí misma como a lo otro. llamaríamos fantasía al recuerdo. hay fantasías racionales (λογικα ) e irracionales. Pero hay también presentaciones que sólo en apariencia son fantasías. que las vistas por los que sueñan. al modo en que. Diocles Magnes.

otras falsas. 242: “Si bien existen muchas otras diferencias entre las fantasías. unas son verdaderas. otras son verdaderas y falsas y finalmente. Verosímiles e inverosímiles son las que resultan tan pronto de una manera como de otra. o sea. Verdaderas son aquellas de las que es posible hacer una predicación verdadera ( ν στιν ληθ κατεγορ αν ποι σασθαι). ‘Los astros son inmensos (περισσο )’. Contra los Profesores VII. otras no son ni verdaderas ni falsas. otras inverosímiles ( π θανοι). tal como la luz se muestra a sí misma y a todo lo que en ella se encuentra.17 acceso a dos cosas. a partir de lo presente ( π το παρ ντος). los Estoicos] se llama un movimiento vacío en sentido propio (κυρι τερον δι κενος λκισµ ς). del modo que la luz. o ‘Si está oscuro. otras al mismo tiempo verosímiles e inverosímiles. es verdadera. Pues bien. a la alteración misma. Falsas son aquellas de las que es posible hacer una predicación falsa. En efecto. Entre las verdaderas y falsas. sino que impiden nuestro asentimiento (συγκατ θεσις). Dentro de las fantasías verosímiles o inverosímiles.e. a lo que produjo la alteración. como las presentes en los razonamientos aporéticos (α τ ν π ρων λ γων).” 65. entonces es de día’. bastará con las que señalaremos. esto es. Inverosímiles son las que no son de este tipo. 241: “La fantasía se genera a partir de las afecciones tanto externas como internas a nosotros. como ‘Es de día’. debe hacerse manifiesta a sí misma al tiempo que se constituye en una indicadora de aquello real que la produjo. En primer lugar. Luego. Verosímiles son las que producen un movimiento apacible (λε ον) en el alma. en tanto llega desde algo existente. otras no son ni verosímiles ni inverosímiles. Ni verosímiles ni inverosímiles son las que conciernen a este tipo de cuestiones: ‘Los astros son bien proporcionados’. unas son verosímiles (πιθανα ). Y de modo semejante para las sensaciones restantes. procedente de Electra (en efecto. como que ‘la empuñadura [del remo] golpea el fondo [del mar]’. como ‘Si es de día.” 64. de acuerdo con la disposición hacia una cosa u otra (κατ τ ν πρ ς τι σχ σιν). Contra los Profesores VII. así también la fantasía (que es la causa principal del conocimiento en el ser vivo). pues . Sexto Empírico. está la que llegaba a Orestes en su locura. como que ahora es de día y yo estoy hablando. o que ‘el pórtico [tiene forma] afilada. entonces el sol no se halla sobre la tierra’. o ‘Hay luz’. a lo visible. y finalmente. Sexto Empírico. lo que entre ellos [i. de las fantasías. a la fantasía.

por lo cual ni hacen frecuentemente afirmaciones categóricas acerca de ella (διαβεβαιο νται περ α τ ς). ni asienten a ella (συγκατατ θενται α τ ). de los hombres unos son helenos y otros bárbaros. [‘Impresos como anillos de cera’. como si se tratase de una persona presente ( ς π παρεστ τος). puesto que si fuese así. De aquí surge. puesto que la fantasía de este tipo también tendría una cierta particularidad frente a las demás. dicen. Pero añaden: ‘tal que no se generaría a partir de algo que no existiese’. miles de locos y biliosos arrastran ( λκουσι) una fantasía verdadera. los géneros no son ni tales ni cuales. En efecto. tal que no se generaría a partir de algo que no existiese. el ser generada a partir de lo existente. como hace poco señalábamos a propósito de la locura de Orestes. pero el Hombre genérico no es heleno. consideran que esta fantasía es extremadamente receptiva ( ντιληπτικ ) de los sujetos existentes (τ ν ποκειµ νων) y que moldea con arte (τεχνικ ς) todas sus particularidades. de las cosas cuyas especies (τ ε δη) son tales o cuales. Y a su vez. En efecto. En efecto. dicen que quien tiene con arte la fantasía aprehensiva se dirige hacia la diferencia subsistente de las cosas. puesto que no consideran. En efecto. los que consideran que la aprehensión tiene como objetos a los sujetos. pero en tanto llega desde la Erinia. por ejemplo. unas son aprehensivas (καταληπτικα ). como. . el ser generada a partir de lo existente y de acuerdo con eso existente. por la misma razón. pues no había Erinia). en efecto.] así también. según sus especies. todos los hombres. cada una de las cuales. Ni verdaderos ni falsos son los nombres genéricos (α γενικα ). serían helenos. No aprehensivas son las que caen sobre algunos por una afección (π θος). si alguien (ε τις) recibe en sueños una fantasía del Dión vivo. […] En segundo lugar. se trata de un impulso ( λκυσµ ν) vacío y falso. son accidentales ( χειν συµβεβηκ ς). es falsa. sino que les resulta así desde afuera y por casualidad ( κ τ χης). […] Pero no sólo esto.18 Electra existía. aunque no se asemejan ( νδ λλονται) a lo existente mismo. deben aplicarlo a todas las particularidades de éstos. en primer lugar. Los Estoicos. mas no aprehensiva. como los de la Estoa. algunas fantasías proceden de cosas existentes. imposible que en todas las cosas se halla de encontrar algo similar. Dentro de las fantasías verdaderas. otras no. y tampoco es bárbaro. Aprehensiva es la fantasía que está impresa y estampada a partir de algo existente y de acuerdo con eso existente mismo. Lo mismo creen los Académicos. sino que también resulta ser una impresión y un estampado. a fin de moldear con arte todas las particularidades de los fantastones (φανταστ ν). así como las serpientes con cuernos (ο κερ σται) frente a las demás serpientes.

para que la fantasía resulte sensible. los Estoicos]. los nuevos Académicos a los Estoicos].” 66. y el pensamiento. oráculos. 426: “Cuando investigamos qué es la fantasía aprehensiva. Llamamos fantasía inaprehensiva a la fantasía falsa. que es posible que una semejanza falsa sea reconocida por la fantasía aprehensiva. 405: (Carnéades) “Si efectivamente algunas de las fantasías son aprehensivas (καταληπτικα ). lo que puede ser percibido por él (α σθητ ν). de modo que si faltase una sola de ellas (como por ejemplo si el pensamiento se conduce contrariamente a la naturaleza (δι νοια παρ φ σιν χουσα)).. Luego cuando a su vez (puesto que todo lo que se enseña por definición se enseña a partir de cosas conocidas) intentamos averiguar además qué es lo existente (τ π ρχον). el órgano de los sentidos (α σθητ ριον). deben concurrir cinco cosas. puesto que la aprehensión es el asentimiento (συγκατ θεσις) a este tipo de fantasías. nos responden con una definición: ‘la que procede de algo existente. en tanto que nos llevan al asentimiento (συγκατ θεσις) y a unir a ellas la práctica que les es apropiada. la captación de la fantasía ( ντ ληψις). dando vuelta la definición anterior nos dicen que lo existente es aquello que pone en movimiento a la fantasía aprehensiva. no se garantizaría (σωθ σεται).” 70. 47: “Pues preguntan [i.e.” . dicen. Contra los Profesores VII. auspicios y sacrificios (pues afirman que éstos son demostrados por los estoicos contra los que disputan). y también a aquellas entre las verdaderas que son oscuras ( µυδρ ς). 424: (Carnéades) “Según ellos [i. Contra los Profesores VII. aún estando presente el resto. el cómo de la sensación. Sobre el Alma 71. por ejemplo visual.19 Los Académicos dicen lo contrario. Cicerón. cuando dices que algunas presentaciones (visa) son enviadas por los dioses. Alejandro de Afrodisia. Contra los Profesores VII. Sexto Empírico.e.’.” 68. 10: “A las fantasías verdaderas solemos llamarlas vivaces (σφοδρ ς) y aprehensivas.. Sexto Empírico.” 69.. a saber.. Académicos Primeros II. preguntan cómo puede el dios volver probables las presentaciones falsas…” 67. Sexto Empírico. como las que se ven en sueños. el lugar.

” 72.” 73. como a la aprehensión que se genera mediante ellas.” 74. lo cual incluye el asentimiento. en Estobeo II. Opiniones IV. en Diógenes Laercio VII. 12: “Los Estoicos dicen que toda sensación es asentimiento (συγκατ θεσις) y aprehensión. 108: “El segundo punto es que niegas que ninguna acción respecto a cosa alguna sea posible para aquél que no da su asentimiento (adsensu) a nada. Diocles Magnes. produciéndose este asentimiento de acuerdo con un impulso ( ρµ ). En efecto. Académicos Primeros II. sino que hacen a su esencia depender del asentimiento. como al aparato de los órganos sensoriales. Sobre la sensación. respecto del cual algunas personas se vuelven defectuosas (πηρο ). de modo que si se erradican las presentaciones sensibles (visa) con ellas se erradica todo. 52: “Los Estoicos llaman ‘sensación’ tanto a la corriente que va desde el principio rector del alma hasta las sensaciones (α σθ σεις). 8.20 § 2. 71. es necesario que la cosa sea vista. 23: “Los de la Estoa no emplazan a la sensación sólo en la fantasía. Cicerón. a éste sigue la acción. la sensación es el asentimiento a la fantasía sensible. Porfirio.” . y puesto que a ellas les sigue el apetito. Aecio. pues los estoicos dicen que las sensaciones (sensus) mismas son asentimientos. Primero. 349. También ( llaman ‘sensación’ a la actividad de los órganos sensoriales ν ργεια δ α σθησις καλε ται). Sobre el Alma.

el oído y el tacto’. La segunda parte [enseña] sobre lo que es exacto y lo que es verosímil respecto de ella. pero la sensación ya no puede ser inaprehensiva. Galeno. 185: “Los de la Estoa y los del Peripato cortaron por el camino intermedio (µ σην δ ν τ µνοντες) cuando dijeron que algunas de las cosas sensibles subyacen como verdaderas. que dicen que hay muchas cosas falsas y muy diferentes de como aparecen a los sentidos. que abraza la filosofía estoica. mientras que otras no existen. Dicen que al decir ‘se da el ver. cuantas se sienten anormalmente (παρ σθετο) según alguno de los sentidos –.” . semejantes y desemejantes a los naturales. Pues se da a veces ver. 4: “Los Estoicos [decían que] las sensaciones son verdaderas. 101: “Y nosotros [los Académicos] no decimos contra las sensaciones nada diferente que los estoicos. otras falsas.21 75. Éstos son los objetos de la sensación (τ α σθητ ).’ De hecho.” 77. Académicos Primeros II. en general.” 76. tocar y oír’ no se significa lo mismo que al decir ‘el sentir se da por la vista. por lo que también Ifiquianos. Sexto Empírico. y entre ellas no cuantas se ven o escuchan anormalmente (παρε δεν παρ κουσεν) – y. Contra los Profesores VIII. la ha sostenido. incluso se ha escrito lo siguiente: ‘Conviene hacer los diagnósticos a partir de los fenómenos. algunos también hicieron una interpretación de este tipo. por ser falsa la sensación correspondiente. Ahora bien. Sobre la labor médica de Hipócrates XVIII B.” 78. el discípulo de Coíntos. sino cuantas se sienten correcta y aprehensivamente por el conocimiento. Esta interrelación de la sensación es debida a Simias el Estoico. lo que dicen es lo siguiente. por esto. 9. que se muestran en el cuerpo del enfermo. Aecio. 654 K: “Y en efecto. Cicerón. Opiniones IV. pero en cuanto a las fantasías. dice que Hipócrates se sirvió de la voz ‘sentir’ aplicada al conocimiento (γν µης). Una parte de la expresión (ρ σεως) enseña sólo sobre el género de las cosas a partir de las que surgen nuestras indicaciones (σηµει σεις). tocar y oír inaprehensivamente. unas son verdaderas.

por ejemplo lo blanco. pues en función del todo se concibe las partes. 5: “Las primeras cosas sensibles (α σθητ ) son efectivamente las afecciones (παθ µατα) en nuestros cuerpos.” 80. De dignoscendis pulsibus I. Sobre los conceptos. 81.22 79. Contra los Profesores IX 352: “Acerca de estas perplejidades sobre (τ el lugar.” §3. retenemos un recuerdo (µν µη) suyo incluso cuando ha desaparecido. Las cosas que son en función de algo existen en nuestro acto de recordar (συµµνηµ νευσις). Sexto Empírico. El primer modo de este registro es el que se produce mediante las sensaciones. Cuando tenemos la sensación de algo. Opiniones IV. las partes son también en función de algo. El sustrato exterior perceptible no es ni un todo ni una parte.” Los Estoicos dicen: cuando nace el hombre. Opiniones IV. mientras que lo específico y que declina (προσπ πτον) ya es sensible. Cuando se . 11. la parte dominante del alma es como una hoja (χαρτ ν) eficaz para el registro ( πογραφ ). Entonces el todo y la parte existen en nosotros. A su vez. 83. Pues el todo es de las cosas que son en función de algo (τ ν πρ ς τι). Aecio. 9. “Cómo se genera la sensación y la concepción y el pensamiento de acuerdo con la disposición ( κατ νδι θεσιν λ γος). y este acto existe en nosotros. al modo como efectivamente el todo se concibe en función de las partes. Galeno. en segundo lugar las cosas externas que subyacen y producen estas afecciones. 13: “Crisipo dice que lo genérico es un concepto ( δ νοητ ν). Aecio. sino que es una cosa (πρ γµα) a la que nosotros añadimos nuestro propio recuerdo (ο πικατεγορο µεν τ ν µ ν α τ ν συµνηµ νευσιν). los dogmáticos solían decir que el sustrato κτ ς ποκειµν ν κα α σθητ ν) exterior perceptible no es ni un todo ni una parte. A este fin registra cada una de sus concepciones ( ννοι ν). sino que somos nosotros los que le añadimos ( πικατηγορο ντες) el todo y la parte.

supuestamente referidos en el texto perdido. 47) refiere a II. tomando ese nombre a partir de la mente (νο ς).5 El concepto es el fantasma del pensamiento de un ser vivo racional. los Estoicos] intentan prestar apoyo a su afirmación [a saber. 3 2 . Laguna según Sandbach. 87 (Sandbach. Pero si se entregan como pago por un barco. corresponden a los señalados en II. 52: “La aprehensión de las cosas blancas y negras. y otras ( σθ’ τε δ ). Pues el fantasma. se llaman flete (να λα). Dicen que tal como el maestro de gimnasia o esgrima unas veces ( σθ’ τε µ ν).. Sólo éstas se llaman concepciones ( ννοιαι). se le ofrece al niño como un objeto para la imitación. [. 87. entonces se llama concepto ( νν ηµα).” 85. 4 Los modos dichos. donde Crisipo llama al alma ννοι ν τ τινων κα προλ ψεων. 46) µπειρ α corresponde a περ πτωσις. se produce.. Por esta razón. Diocles Magnes. “que los incorporales no ejercen ninguna actividad ni producen fantasías en nosotros. Cf. se dice que se completa a partir de las anticipaciones en los primeros siete años. Sexto Empírico. colocado a distancia y realizando rítmicamente ciertos movimientos.23 generan muchos recuerdos de la misma especie. 46. por la cual nos llamamos racionales (λογικο ). donde (según Sandbach.” 84. ásperas y suaves. otras a través de nuestra instrucción y estudio. La razón (λ γος). además de ser denarios.]3 De las concepciones. según ellos. en Diógenes Laercio VII. Pues experiencia es el conjunto de fantasías de la misma especie. Contra los Profesores VIII. una vez que acaece en el alma racional. cuantas cosas acaecen a los animales irracionales. entonces decimos que tenemos experiencia2 ( µπειρ α). Del mismo modo. sujetando las manos del niño. entre las fantasías. mientras que la de las consecuencias de la demostración (τ ν δι’ ποδε ξεως συναγοµ νων) se da por medio del razonamiento (λ γ ). marca el ritmo y le enseña cómo realizar ciertos movimientos. desde ese momento. sino que somos nosotros los que producimos fantasías sobre ellos”. 46) 5 Sandbach (p. unas se producen naturalmente (φυσικ ς) de acuerdo con los modos antedichos4 y sin intervención de reglas ( νεπιτεχν τως). sólo son fantasmas. §406] también mediante ejemplos. mientras que aquellas reciben el nombre de anticipaciones (προλ ψεις). 409: “Los otros [i. Pero cuantas nos acaecen a nosotros y a los dioses son fantasmas por el género y conceptos según la especie. II. los denarios y los estáteres (στατ ρ) en sí mismos son denarios y estáteres. 841. como que ‘los dioses existen y tienen providencia’. por medio de la sensación.e. del mismo modo. cf.

producen la impresión en ella – como ser lo blanco.24 unas. lo negro y. en general. por semejanza ( µοι της). id. ‘Φυσικ ς’ = ‘propia vi sua’. por ejemplo las nociones de espacio y de los asertibles (τ λεκτ ). 48. 72 (Sandbach. Por traslación se obtienen nociones como las de ojos en el pecho. Y por oposición. Cf. 52: “Las cosas concebidas (νοουµ νων) se conciben por contacto casual (περ πτωσις). como ser los expresables incorpóreos (τ σ µατα λεκτ ). Por semejanza las nociones de algo adyacente. También el centro de la tierra fue concebido por analogía a partir de las esferas más pequeñas. Sandbach. como se concibe a Sócrates a partir de su estatua. III. como por disminución. Por esta razón tampoco hallaremos que las llamadas fantasías falsas. Las nociones por analogía se obtienen tanto por aumento. Contra los Profesores VIII 56: “Toda concepción (ν ησις) se genera o a partir de la sensación o no aislada de la sensación. pero otras tienen una naturaleza tal que la parte dominante del alma ejerce su actividad fantástica sobre ellas. dependan de nuestro conocimiento obtenido por contacto casual mediante la sensación. o bien por aumento. IX 393-395. Cf. Sexto Empírico. cual si palparan y tocaran la parte dominante del alma. 48).” [Siguen ejemplos]. disminución o síntesis sucesiva ( πισ νθεσις) de ello. 6 . el cuerpo). la muerte. considera esta frase una adición posterior. en Diógenes Laercio VII. Por síntesis se concibe un Hipocentauro. cf. Por naturaleza (φυσικ ς) se concibe lo justo y lo bueno. por ejemplo.” 87. por analogía ( ναλογ α). Por contacto casual se conciben las nociones de las cosas sensibles. por síntesis (σ νθεσις) y por oposición ( ναντ ωσις). por traslación (µετ θεσις). la noción de un manco. como la noción de Tityo o del Cíclope.6 Y por privación (στ ρησις). como la noción del Pigmeo. También se concibe mediante alguna especie de transportación (µετ βασις). En efecto. Diocles Magnes.” 88. y no bajo su influjo. a la vez que lo hace a partir de un contacto casual (περ πτωσις) o no sin él. esto será obtenido (ληφθ σεται) bien por semejanza con lo que está manifiesto en el contacto casual. como las que ocurren en los sueños o la locura. En general no es posible hallar mediante pensamientos (κατ’ π νοιαν) aquello que alguien no haya conocido primero mediante contacto casual.

XIX p. es asentimiento a la fantasía aprehensiva. el asentimiento de la fantasía aprehensiva. Dicen que el conocimiento sólo se encuentra en los sabios. Por un lado. estable e inmutable de la razón. pero la aprehensión es común a ambos. la aprehensión verdadera y tal que no podría existir si fuese falsa. “Por una parte la aprehensión. La aprehensión es lo intermedio de las anteriores. que reside en nuestro juicio. tiene un aspecto involuntario ( κο σιον). 151: “Aquellos [los Estoicos impugnados por Arcesilao. es decir. Sexto Empírico. La opinión es el asentimiento (συγκατ θεσις) débil y falso. Aprehensión. 91. un aspecto voluntario ( κο σιον). Una concepción es una fantasía lógica. y ellos la toman como criterio de la verdad. Galeno. 90. como ser por ejemplo la audición. Pues el recibir fantasías sería involuntario. la opinión sólo en los ignorantes. que está colocada en el límite entre las dos primeras. 396: “Puesto que los Estoicos parecen haber sido bastante precisos en cuanto a los modos apodícticos.” §4. El conocimiento es la aprehensión firme. la opinión y la aprehensión. y el tipo de la disposición resultante (τ ο τωσ διατεθ ναι) no residiría en . Contra los Profesores VII. Sexto Empírico. técnica. Definiciones Médicas 126 Vol. por otro.25 89. La fantasía aprehensiva resulta ser. explayémonos también nosotros un poco sobre ellos […] 397. Contra los Profesores VIII. ciencia. 381 K: “Una idea ( π νοια) es una concepción determinada. según ellos. Zenón y Cleantes] dicen que hay tres cosas conectadas entre sí: el conocimiento. y parece tener un doble aspecto.

que (puesto que es un Estoico) el hecho de que este mundo es sabio y tiene una mente que se ha fabricado a sí misma y al mundo. 119: “Cualquier proposición (sententiam) que haya aprobado con verdad. Académicos Primeros II. y no aprobará más el hecho de que ahora hay luz. obtenido a partir de aprehensiones coordinadas. la luna. mueve y rige todo cuanto existe. puesto al servicio de alguna finalidad útil (la utilidad se añade sensatamente a causa de la existencia de técnicas artificiosas y dañinas (δι τ ς κακοτεχν ας)).26 aquél que experimenta sino en lo que produce la fantasía. las estrellas todas. La ciencia. al servicio de una finalidad que tiene retribución. También estará persuadido de que el sol. como cuando habiéndose presentado el color blanco la disposición es blanquecina (λευκαντικ ς λευκο ποπεσ ντος χρ µατος) o como la disposición es dulce. de una opinión que procede de las fantasías. al servicio de alguna finalidad vital útil. Cicerón.” 94. Congreso de los Eruditos §141: “La definición de técnica es ésta: un sistema obtenido a partir de aprehensiones coordinadas. También se puede definirla del siguiente modo: el conocimiento es la posesión constante. dado que una inteligencia animal las permea y atraviesa. Filón. Pero asentir a este movimiento residiría en aquél que recibe la fantasía. Definiciones Médicas 7: “El conocimiento es la aprehensión firme e inconmovible por la razón ( µετ πτωτος π λ γου). consiste en una aprehensión . por su parte. Galeno.” 92. la retendrá firme en su ánimo del mismo modo que retiene las presentaciones de los sentidos.” 93. O bien puede ser definida así: la técnica es un sistema.” 95. aunque de todos modos llegará un momento cuando todas las cosas de este mundo se conflagrarán en ardor. una vez que lo dulce ha sido conducido al sentido del gusto. suministrada irreprochablemente por la razón. y que controla.” 8: “La técnica es un sistema obtenido a partir de aprehensiones coordinadas (συγγεγυµνασµ νων). la tierra y el mar son dioses. Escolios a Dionisio Tracio 649: “Los Estoicos dicen que la técnica es un sistema obtenido a partir de aprehensiones que mediante la experiencia han sido coordinadas al servicio de una finalidad vital útil.

mientras que a la filosofía y las demás virtudes. Sexto Empírico.” 97. 188: “Nuevamente. la gramática y las técnicas emparentadas con ellas. del modo que les ocurre a los antes mencionados en las conclusiones teóricas (θεωρ µασιν) de las técnicas medias. los Estoicos juzgaron que la fantasía aprehensiva es aprehensiva por generarse a partir de algo existente y de acuerdo con eso existente mismo. a saber. a partir de los cuales parece 7 También: ‘técnicas inferiores’. moderados (σ φρονες) y filósofos. se genera efectivamente en la parte principal del alma. 183: “Antes que éstos. desde el momento que cada impresión sucesiva siempre borrará a la precedente.”7 96. Esbozos del Pirronismo III. Cómo es que un depósito de aprehensiones. las llamamos ciencias. 242. 182: “En efecto. Filón. puesto que el hálito es fluido y se dice de él que se mueve como un todo ( ξ λου) con cada impresión. inconmovible por la razón ( µετ πτωτος π λ γου). Pues. Así llamamos técnicas a la música. al modo de un estampado o una impresión. 99. Contra los Profesores XI. es algo imposible de concebir. . sólo aquellos que nunca son llevados a error en las conclusiones dogmáticas (δ γµασι) de la ciencia que han trabajado y adquirido (διαπονηµ νη). Añaden que la técnica es un sistema obtenido a partir de aprehensiones coordinadas y que las aprehensiones se generan en la parte rectora del alma. las virtudes. Sexto Empírico.27 firme y estable. y llamamos científicos a los que las han adquirido. y la aprehensión es el asentimiento de la fantasía aprehensiva.” Ibid. Esbozos del Pirronismo III. Congreso de los Eruditos §146: “Y es así que nadie desconoce esto. reunidas de modo tal que den lugar a una técnica. la técnica es un sistema obtenido a partir de las aprehensiones. son prudentes (φρ νιµοι).” Cf. que para todas las ciencias particulares. Se juzga que lo existente es existente a partir del hecho de poner en movimiento la fantasía aprehensiva. los Estoicos dicen que existen ciertas técnicas que versan sobre los bienes concernientes al alma. sus principios y gérmenes. en efecto. que según ellos es el hálito (πνε µα).

así el modo como suele pronunciarse cada uno de ellos. o de superficie como lo que sólo tiene largo y ancho. un verbo ( µα). son un obsequio de la filosofía. y en general la totalidad del estudio sobre la lengua. o completamente mudos (παντελ ς φωνον). cuando discurren sobre las partes del discurso. ya no es una investigación de la geometría. ancho y profundidad? Estas cosas corresponden a la filosofía. En efecto. los descubrimientos de la filosofía? Pues es propio de ella investigar a fondo qué es una conjunción (σ νδεσµος). cuando dijo que lo que es útil debe ser transferido y aplicado a otras cosas de la misma especie. a la que algunos. qué una interrogación (π σµα). así como los círculos. la línea. el voto (ε κτικ ν). la superficie o el sólido. los enunciados ( ξιοµ των) y los predicados (κατηγορηµ των). ¿no traspasan y adoptan. qué es lo defectivo ( λλιπ ς) en el discurso. ¿de dónde podría ella obtener la definición de un punto como lo que no tiene partes. qué es la orden8. ¿no ha sido elaborado y consumado por la filosofía?”. llaman gramatística (γραµµατιστικ ). Pues. . largo. lo completo (πλ ρες). un nombre común (κοιν ν νοµα) y uno propio ( διον). los elementos y las partes del discurso. von Arnim espera προστατικ ν. A la gramática superior (τελειοτ ρας) corresponde la exposición ( ν πτυξις) de los escritos de los poetas y los prosistas. lo enunciativo ( ποφαντ ν). y todo el trabajo con las definiciones corresponde al filósofo. De qué modo los adolescentes deben oír a los poetas 34 B: “Crisipo ha indicado correctamente la utilidad de lo dicho por los poetas en la mayoría de los casos. es decir. La filosofía es. qué un nombre ( νοµα). Pero cuando se trata de la naturaleza del punto. Pues la geometría investiga los triángulos isósceles o escalenos. 348): ‘ningún buey desaparecería. si no existieran malos vecinos’ 8 Aunque en el texto figura περιεκτικ ν ‘comprehensivo’. Entonces. Plutarco. la que sistematiza los trabajos sobre las oraciones completas (α τοτελ ν). modificando el nombre. lo que dijo Hesíodo (Los trabajos y los Días. 100. vocálicos (φων εν). – Escribir y leer es la tarea ( π γγελµα) de la gramática menor ( τελεστ ρας). de las raíces y fundamentos de los objetos antedichos. o de sólido como lo que tiene las tres dimensiones. sigo la sugerencia. Y por otra parte.28 que surgen sus teoremas. sin saberlo (παρεργολαβο σι). en efecto. los polígonos y todas las figuras restantes. la tarea de estudiar los elementos semivocálicos ( µ φονον). qué es una pregunta ( ρ τηµα). la imprecación ( ρατικ ν). o de una línea como longitud sin ancho.

” 101. antes bien se debe rechazar las jugarretas de Cleantes. explicaciones de las palabras (ε ρησιλογ ν). 233) exhortando a leer [las últimas tres palabras: Ζε να ∆ωδωνα ε] como un solo nombre. Fr. 950 N): ‘¿quién que sea despreocupado de la muerte puede ser esclavo?’ debe entenderse que ha dicho lo mismo acerca de la fatiga y la enfermedad. lo mismo. acerca de un perro y de un asno y en general de todos los seres que de modo semejante pueden desaparecer. inverosímilmente.” . como si el aire exhalado de la tierra. si bien no haciendo jugarretas sino inventando. Así. Pues ironiza (κατειρωνε εται) cuando pretende además interpretar ‘¡Zeus padre. cuando Eurípides dijo (inc.29 lo dice también. De qué modo los adolescentes deben oír a los poetas 31 E: “Es necesario que los nombres no sean escuchados descuidadamente. También Crisipo es artificioso (γλ σχρος) a menudo. fuerza el sentido de ‘Crónida que ve a lo ancho’ como si significase que es talentoso en la conversación. protector del Ida!’ (Ilíada III. Plutarco. por la exhalación hacia arriba ( ν δοσις) fuera ‘arriba-dador’ ( ναδωδωνα ον). señor de Dodona!’ (Ilíada XVI. 320) y ‘¡Zeus. estando traspuesto al poder del discurso (τ δυν µει το λ γου). A su vez.

casi la luz y luminaria de la vida. en Olimpiodoro. El descubrimiento es un término y una pausa en la investigación. en efecto.”9 104. la cual comienza en la aprehensión. y el fin de la pregunta es el descubrimiento (inventio). Plutarco. Platón. “¿Y qué de la abolición de toda razón. Sobre el Fedón de Platón 125. siempre que la razón misma fuera fortalecida (confirmata) al investigar. Tampoco las que no conocemos. 14: “La investigación es un impulso a captar y descubrir lo real (τ ποκε µενον) mediante algunos signos (δι τινων σηµε ων). es inútil. ¿Por qué investigamos lo que ya conocemos? Si a partir de éstas 9 Sigue en 111. sino que hablamos de descubrimiento siempre que las cosas que estuvieron como envueltas son abiertas. las desconocemos. 7: “Pues realmente hay una aporía en el investigar (ζητε ν) y descubrir (ε ρ σκειν). […] Los de la Estoa tienen en gran consideración las concepciones ( ννο ας) físicas. 26: [Antíoco está disputando contra la doctrina de la ‘inaprehensión’ ( καταληψ α)].” 103. Sobre la investigación. Misceláneas VI. Así es como la razón contiene tanto el inicio de la investigación como el fin de la percepción y la comprensión. si estas doctrinas son verdaderas? ¿Aún así persistirán en esta perversidad? Pues la razón llevó a iniciar la investigación (quarendi). Académicos Primeros II. 102. las φυσικα ννοιαι son lo mismo que las προλ ψεις. Menón 30E. diremos lo mismo. Clemente de Alejandría.11 Si ellas existen en potencia. 10 . 11 En Crisipo.30 §5.10 No investigamos ni descubrimos las cosas que conocemos. Si existen en acto. fue la que perfeccionó la virtud. Cicerón. si se los propone como en el Menón. Pues la pregunta (quaestio) es el apetito por el conocimiento. Pero nadie descubre lo falso. como para encontrarlas. ni aquellas cosas que permanecen inciertas pueden ser descubiertas. Pues si diéramos con ellas.

Agustín. π ς περ ο κ σµεν). 54: “Dicen que el criterio de la verdad resulta ser la fantasía aprehensiva. a saber. el apetito ( ρεξιν) y la ciencia ( πιστ µην). Sobre la ciudad de Dios VIII. como hicieron incluso los Estoicos. 105. 7: "En lo referente a la doctrina sobre la que versa la otra parte de la filosofía. Contra los escépticos. la mente (νο ν). como hicieron Epicuro y otros de su tipo.e. postularon que ella debe ser obtenida a partir de los sentidos corporales (ducendam a corporis sensibus). a saber. Diógenes Laercio VII. se defiende la existencia de una norma del juicio]. Sobre el criterio.. cuando dice que los criterios son la sensación y el preconcepto (πρ ληψις). Pero Crisipo se contradice a sí mismo en el primer libro de su Sobre la Razón. Antípatro y Apolodoro. que ellos llaman lógica.” 106. [Sobre cuál sea la norma del juicio.” §6. Pues Boeto admite muchos criterios.” . la que procede de algo real. en el segundo libro de Sobre las cosas físicas. los platónicos] aquellos que pusieron el criterio (iudicium) de la verdad en los sentidos corporales. filosofía racional. afirmando que es a partir de aquí donde la mente (animus) concibe las nociones -a las que llaman ννο ας-. la cual denominan ‘dialéctica’. la sensación. es decir. y decretaron que todas las cosas que se discuten deben ser medidas por las reglas no fidedignas y falaces de estos sentidos. es decir. según afirman Crisipo. de aquellas cosas que explican mediante la definición y que de aquí se propaga y aquí se conecta todo el sistema racional de enseñanza y aprendizaje (totam discendi docendique rationem). ¿cómo precisamente las que no conocemos? (ε δ π το των λλα γνοο µενα.31 investigamos otras que desconocemos. que aunque amaran vehementemente la destreza (sollertia) en la disputa. no permita Dios (absit) que parezcan comparables a éstos [i.

lo anexas –.” . y [esta] doctrina (σ νταγµα) resultó más débil que [aquella] doctrina. 35: “A su vez. puesto que los argumentos de todos los Académicos juntos llevan a lo mismo. mediante el cual se da el objeto del juicio (τ τ ς κρ σεως). es posible subdividir este criterio lógico. en seis libros?” 1037 A: “Tú mismo. es similar a la disposición de los órganos mencionados. compadeciéndose con cierta pasión [por la causa]. Contra Celso VII. El agente sería el hombre. es semejante al pesador público y al carpintero. vanagloriándote tanto de sobrepasar a Arcesilao […] pues [Crisipo] no se sirve de los meros argumentos ( πιχειρ µασι) contra la experiencia común. que cuando quiso reunir nuevamente la costumbre y las sensaciones. resultó inferior a sí mismo.32 107. diciendo que uno es criterio en tanto que es el agente ( φ’ ο ). otro en tanto es el medio (δι’ ο ) y otro en tanto es la actividad (προσβολ ) y la disposición (σχ σις). acerca de que por las sensaciones se aprehende todo lo que se aprehende.” 108. en un pleito. La actividad de la fantasía. La sensación y el pensamiento.” 1036 E: “Pues con placer les preguntaríamos a los Estoicos: ¿creen que las paradojas ( ρωτ µατα) megáricas son más potentes que los escritos de Crisipo Contra la Experiencia Común. que niegan las esencias inteligibles (νοητ ς ο σ ας). dice que a menudo habla tonterías y se esfuerza en vano. el medio la sensación. no son dignos de parangonarse a los que Crisipo escribió acerca del enfrentamiento (διαβολ ν) de las sensaciones […] Esto es cierto. aquél por el que se da el juicio.” 109. Plutarco. Contra los Profesores VII. al escribir tantos libros Contra la Experiencia Común – que si algo descubres. Contradicciones de los Estoicos 1036 C: “Tanto se enorgullecen y alardean por los escritos publicados sobre la Experiencia Común (Συνηθε ας). de acuerdo con la cual el hombre ejerce el juzgar. y el tercer criterio sería la actividad de la fantasía. 37: “[Celso] establece tesis (δογµατ ζειν) parecidas a las de los Estoicos. 37. son similares a la balanza y la regla. Orígenes. Sexto Empírico. sino que como. que. y que toda aprehensión depende de las sensaciones. Y el hombre.

cuántos contra todo lo que se aprueba en la experiencia común (consuetudine)! Pero el mismo que los produjo luego los refutó. desarrollaré las cosas universales (res universas profundam). así como contra toda costumbre y razón.” 27. ¡Cuántos argumentos produjo contra los sentidos. ¿cómo diremos que alguien ha concluido o descubierto algo. sobre las que existen volúmenes enteros no sólo escritos por los nuestros sino también por Crisipo.12 Pero por qué habría de reunirlos cuando tengo a Crisipo. de modo que Carnéades se vistiera con sus armas. por ejemplo. al responderse a sí mismo resultó inferior.33 Cicerón. 75: “También disponía de filósofos molestos para ustedes [los estoicos]. que el sabio. cuál será la fe puesta en los argumentos conclusivos (conclusi argumenti)?” 13 12 13 Fallaces conclusiunculae. que en griego se llama π δειξις. Cicerón. si llegase a asentir. pudieran ser falsas y ninguna noción (notio) pudiese distinguirlas.” 111. y lo imperceptible de lo perceptible. Pues puede distinguir lo falso de lo verdadero. Académicos Primeros II. de quien se quejan los Estoicos. Académicos Primeros II. Cicerón también maneja la noción de ‘argumento válido’. al menos. es falsa. de quienes hay algunos tortuosos y espinosos sofismas (así se llaman las pequeñas conclusiones falaces). los Estoicos. se define así: ‘razonamiento (ratio) que a partir de cosas percibidas conduce a aquellas que no se percibían. . 26: “La conclusión de un argumento. y su seguidor (adstipulator) Antíoco.” Cicerón. Académicos Primeros II. Para mí. puesto a fortificar el pórtico de los Estoicos. 87: “Para ir a cosas más claras. si no viese que no se puede resistir fácilmente a ellos. Cicerón. Diodoro. opinará. pues habiendo investigado (conquisierit) diligentemente todos [los argumentos] contra los sentidos y la evidencia (perspicuitas). Aquí se puede ver que junto a conclusio. 67: “Sin embargo. Académicos Primeros II. Alexino. “Si todas las presentaciones (visa) fueran tales (eius modi) como éstos dicen. aunque pequeños: Estilpón. afirman que la primera premisa. no lo hizo. a saber. Mas supóngase que los haya refutado: ciertamente no habría reunido tantos argumentos que con su gran probabilidad nos engañen. de modo que.” 110.

pues tal como es necesario que el plato de una balanza se hunda cuando se le colocan pesos. Entonces. Pues quien percibe algo asiente de inmediato. que el animal realiza alguna acción (agit aliquid) (en efecto. así tampoco la mente puede no aprobar una cosa evidente que se le enfrenta. tampoco ningún grano.] “Digamos ahora unas pocas palabras sobre el asentimiento y la aprobación. 38. Académicos Primeros II. Académicos Primeros II. ni las nociones (notitias) de las cosas. que los griegos llaman συνκατ θεσιν. sino porque sus fundamentos fueron establecidos hace poco tiempo.] Esto es Estoico. 37: [Antíoco disputa contra la doctrina de la καταληψ α. que existen propiedades singulares de las cosas singulares. Cicerón. II.” 114. . no es en absoluto atinado hablar de asentimiento.34 113. ni las 14 15 Seguramente en respuestas a las objeciones de Arcesilao y Carnéades. Cicerón. [no porque no se trate de un tópico amplio. que no es cierto que cada cosa sea tal cual es en su propio género. Académicos Primeros II. 54: “¿Por qué antes bien contienden lo que no es patente en la naturaleza de las cosas.” 115. lo cual no puede producirse sin el asentimiento. y no demasiado creíble: ningún pelo es en todo respecto (ómnibus rebus) tal cual es otro pelo. a saber. Cf.14] Pues cuando explicábamos la fuerza que reside en los sentidos. 85: “[Dices que todas las cosas existen en su género (omnia sui generis esse). Pero aún se siguen estas cosas: sin el asentimiento no se pueden conservar (constare) la memoria15. así la mente cede ante lo evidente (animum perspicuis cedere): ya que del mismo modo que ningún animal puede no apetecer aquello que le aparezca como acomodado a su naturaleza (los griegos lo llaman ο κε ον). Ibid. Cicerón. Pero en verdad son despojados de la mente los que no quieren sentir ni asentir. al mismo tiempo era manifiesto que muchas cosas son comprendidas y percibidas por los sentidos. De todos modos. 22. [Luculus dice separarse de Demócrito] “a causa de aquello que enseñan los físicos más acabados. ni que entre dos o más cosas nunca existe comunidad alguna que no difiera en ninguna cosa (nulla re differens ulla communitas)?” 56. o bien se le debe quitar [al animal] los sentidos. o bien darle una facultad de asentimiento situada en nuestra potestad (aut ea quae est in nostra potestate sita reddenda adsensio). es imposible pensar qué podría ser un animal que no actuara). si estas cosas sobre las que se disputa son verdaderas. puesto que entre lo inanimado y el animal existe esta máxima diferencia. que ninguna es la misma que otra (nihil esse idem quod sit aliud).

Pues de otro modo el apetito (con ello queremos traducir ρµ ν). Sexto. se autorefutará (περιτραπ σεται). es necesario para que halla algo en nuestro poder. lo cual no podrá producirse cuando un objeto percibido no pueda ser distinguido de uno falso. entonces.35 artes. Académicos Primeros II. no realizará acción alguna. los dogmáticos suelen investigar cómo el escéptico muestra que ‘no hay ningún criterio’. y este inicio debe ser acomodado a la naturaleza. Mas aquello que mueve primero debe ser visto. pero en aquél que no asiente a cosa alguna no lo habrá. cuando nosotros inquirimos: ‘Si hay un criterio. el arte de vivir.] “Aún este otro punto es manifiesto: es necesario que se constituya un inicio que la sabiduría siga. pregunto. la cual obtiene su constancia a partir de sí misma. ¿de dónde o de qué modo habría nacido?” 118. no será impelido hacia ninguna cosa. 23: [Antíoco] “En realidad el conocimiento de las virtudes confirma en máximo grado que muchas cosas pueden ser percibidas comprendidas. Académicos Primeros II. ¿De qué modo podría ser movida la mente (animus) a la apetencia si no puede percibir si aquello que ve es acomodado o ajeno a su naturaleza? Del mismo modo. 440: “Pero en su réplica. Cicerón. por el que somos impelidos a la acción –y apetecemos aquello que se nos manifiesta (id quod est visum) no puede ser puesto en movimiento. Contra los Profesores VII. ¿Dónde está la virtud.” 117. Pues decimos que sólo en ellas inhiere (inesse) la ciencia (en la cual de ningún modo contamos la mera comprensión de las cosas sino la comprensión que también es estable e inmodificable). y al tiempo que dice que no existe criterio. Si lo hace sin criterio. reconocerá que se sirve de un criterio para establecer esto. 24: [Antíoco disputa contra la doctrina de la καταληψ α. y debe creerse en ello. y la sabiduría. siempre que inicie una acción. 25. A su vez. nunca se moverá. si nada reside en nosotros mismos (nihil situm est in ipsis nobis)?” 116. Mas si esta constancia no tiene nada de percibido y comprendido. Cicerón. o bien no tiene criterio’. pero si lo hace según un criterio. si a la mente no se le muestra algo de su función propia (si quid officii sui non ocurrit animo). Y aquello que es lo más importante. y entonces concluimos cada una de estas . o ha sido establecido mediante un criterio. resultará inconvincente. Porque si en algún momento alguien realiza alguna acción (acturus est) es necesario que aquello que se le ofrece (quod ocurrit) se muestre verdadero (verum videri) para él.

5: “Contra los Pirrónicos.” 121. Sexto. Pues lo recto (τ ε θ ) es apto para juzgar (δοκιµαστικ ν) de sí mismo y de lo demás. Misceláneas VIII.36 dos cosas: o bien un regreso al infinito (ε ς πειρον κπτωσιν) o bien que es absurdo decir que haya algo que sea criterio de sí mismo. haría lo que se le ordena. Galeno. ellos replican diciendo que no es absurdo aceptar que algo sea criterio de sí mismo.. entre las cosas aprehendidas bajo coerción (µετ πε σµατος). En el absurdo porque. de la otra se apartará. Contra Juliano 5: “A no ser si alguien cree que la disparidad de opiniones (διαφων αν) es testimonio suficiente de la ignorancia ( γνο ας) sobre algún dogma (δ γµατος). Contra los Profesores XI. que hay algo verdadero. si alguna vez cayera bajo un tirano y fuese obligado a realizar alguno de los actos inefables ( ρρ των).” 119. Pues o concede que hay algo verdadero y que no hay que abstenerse en todas las cosas. inmediatamente convertido en Escéptico ( πορητικ ς). de modo que ya no existirá –como dice Timón. o bien no cumpliría la orden. Clemente de Alejandría. sino que una cosa la elegirá. o persiste diciendo que no hay nada verdadero y así es claro que tampoco ella misma será verdadera. el que no elige ni rechaza. o bien. Si la suspensión del juicio ( ποχ ) dice: ‘no hay nada firme’.‘sin rechazo ni elección’. que dice que ninguna de las cosas sobre las que todos los filósofos discrepan puede llegar a ser conocimiento para el hombre. . Evidentemente. o bien elegiría voluntariamente la muerte. Pero o es verdadera o no es verdadera. deniega ( ρνε ται) en potencia la vida. para rechazar los castigos. si dicen esto. Pero si es verdadera. se da algo rechazable y algo elegible. Por lo cual. es claro que si se toma a sí misma como principio se auto anulará.. dado que la vida toda consiste en elecciones y rechazos. en lugar de Estoico. la balanza sirve para pesar la igualdad de lo demás y la propia. 162: “Por esto es necesario desdeñar a los que creen acorralar al escéptico en la inercia ( νενεργησ αν) o el absurdo ( π µαφασιν). y la luz no sólo se muestra reveladora de lo demás sino también de sí misma. y se abstiene al modo de una planta. Pues si ha sido persuadido por este argumento. no comprenden…” 120. concede. contra su propósito. En la inercia porque. Es por esto que el criterio puede establecerse como criterio de lo demás y de sí mismo.

acepta que hay cosas verdaderas. como dicen algunos. Y en general.” . y en esto mismo concede que existe el conocimiento verdadero. sino ante todo de sí misma. primero suspenderemos el juicio sobre la suspensión misma. Pues en lo que la suspensión que elimina [lo verdadero] se muestra falsa. no siendo suspensión de alguna otra cosa. los escépticos no harían elecciones. como el sueño que dice que todos lo sueños son falsos. ¿De qué modo alcanzaría el principio de la duda. Sin embargo. es claro que ese no suspende el juicio. en esto se indica que las cosas eliminadas son verdaderas. el no conocer es lo verdadero. en lo que muestra no mantenerse firme en la suspensión del juicio sobre ello.37 Si no es verdadera. o por desconocimiento. Pues al eliminarse a sí misma resulta confirmar lo restante. ya sea por debilidad de la opinión. Y si se ha de decir que esto es también objeto de duda. o por la fuerza equivalente de los argumentos. si suspende el juicio sobre todo? ¿Y cómo respondería a esta cuestión? Es claro que sobre esto mismo no suspende el juicio. tomará el principio de sí misma. precisamente las que pretendía eliminar. que no se conoce nada verdadero. y si el dogma es cierta aprehensión racional y la aprehensión es un hábito ( ξις) y un asentimiento del pensamiento. Pero si la elección es la propensión (πρ σκλισις) de las opiniones. dispuesta para el bien vivir. sino también todo dogmático suspende el juicio en algunas cosas. o. si es verdadera. Luego. parece que no sólo los escépticos. haya que confiar en ella o no. tampoco se concede que el principio es algo verdadero fuera de aquello. E incluso afirma que suspende el juicio. Y si deben persuadir de suspender el juicio sobre todo. la propensión a muchos dogmas que se implican unos con otros y que abarcan los fenómenos. si alguien acepta que el hombre existe o que suspende el juicio. Pero si esto mismo es lo verdadero.

lo falso y lo neutro ( ληθ ν κα ψευδ ν κα ο δετ ρων). en Diógenes Laercio VII. conocimiento de lo verdadero. tales cosas dicen los Estoicos en su teoría del lenguaje (φων ς). según dice Crisipo.38 Capítulo II Dialéctica 122.]” . [Así pues. como dice Posidonio. Diocles Magnes. sobre los significantes y los significados (περ σηµα νοντα κα σηµαιν µενα). 62: “Dialéctica es. Pero ésta resulta versar.

a su vez. no como justificación (συνηγορ α). alguien podría desechar rápidamente esta materia. Por ejemplo. Contra los Profesores XI. 187: “Ellos [i. Del mismo modo ocurre con la retórica…” 126. y resulta de ayuda para lo que quieren. lo falso y lo neutro. postulan que consiste en decir lo verdadero y lo conveniente (τ προσ κοντα). que son tantos y tales’. Pero no se logra nada mediante ella.39 123. como en los tribunales. los Estoicos] llaman a la dialéctica conocimiento de lo verdadero. cuando no estuviese fuertemente unida a los discursos éticos y físicos. Pero a los que se ejercitan en el 16 Este fragmento está muy mutilado. Alejandro de Afrodisia. Sobre la retórica I. lo cuál sólo lo atribuyen al filósofo. Plutarco. Comentario a los Tópicos de Aristóteles 3: “Está bien que de antemano señalemos que no todos los filósofos refieren el nombre ‘dialéctica’ a la misma cosa.16 Filodemo. . los de la Estoa definen a la dialéctica como conocimiento del bien decir (τ ε λ γειν). Pero siendo que han discurrido sobre ella con tanto celo. éste. Por esto para ellos sólo el sabio es dialéctico. Contradicciones de los Estoicos 1045 F: “Habiendo escrito [Crisipo] en el libro tercero de su Dialéctica que ‘Platón se aplicó con esmero a la Dialéctica.” 127. hasta Polemón y Estratón. Así discurrieron algunos de los Estoicos. Sexto Empírico. escribe literalmente: ‘Si hubieran discurrido marginalmente sobre estos temas. sino que aconseja servirse de ella con precaución.e. no es plausible (πιθαν ν) que en esto ellos hayan errado en tal medida y de manera general ( ν το ς λοις).” 124. también Aristóteles y quienes les siguieron. como si se encontrara entre las facultades más poderosas y necesarias. 10: “Es valioso saber que nunca alguien diría cosas inconvincentes. siendo tales como los concebimos. pero más que nadie Sócrates’ y habiendo agregado que ‘alguien podría querer engañarse junto a éstos. ‘Hacer esto – dice – les corresponde a quienes suspenden el juicio sobre todas las cosas. Contradicciones de los Estoicos 1035 F: “Dice no rechazar absolutamente la argumentación a favor de opuestos (τ πρ ς τ ναντ α διαλ γεσθαι). por lo que refieren [el nombre de ‘dialéctica’] a la filosofía en su perfección (τελειοτ της φιλοσοφ ας). pues existe el arte dialéctica.” 125. sino separando de [cada uno de] ellos lo que hay de probable (τ πιθαν ν). Plutarco.

Diógenes Laercio VII.40 conocimiento. No sin la teoría dialéctica el sabio será inconmovible en la argumentación. pero también.’ Lo ha dicho con estas mismas palabras. así como por ella discrimina correctamente en todo lo persuasivo y lo dicho ambiguamente ( µφιβολ ς). Contradicciones de los Estoicos 1037 B: “En Sobre el uso de la razón. o una disposición para la recepción de presentaciones. La no-ilusión ( νεικαι τητα) es un fuerte argumento (λ γος) contra lo aparente (τ ε κ ς). luego de decir que no hay que servirse de la potencia del discurso para lograr lo inconveniente.” 130.” 129. que comprende como especies otras virtudes. Contradicciones de los Estoicos 1037 B: “En las Tesis Físicas ha escrito lo siguiente: “Se dará también que quienes han aprehendido (καταλαµβανο ντας) algo. Plutarco. separando de ellos lo que hay de probable. haciendo la defensa pertinente ( νουσαν). a fin de no ceder ante ello. pero no para sus contrarios. que sin aprehender ninguna de ambas [posiciones contrarias]. 46 – 47: “La dialéctica misma es una necesidad y una virtud.’ Diciendo ‘muchos’ probablemente se refiera a los que retienen [el juicio]. El conocimiento mismo dicen que es o una aprehensión firme (κατ ληψιν σφαλ ). según el cual viviremos en acuerdo ( µολογουµ νως) [con la naturaleza]. precisamente como en los tribunales. escribe esto: ‘Hay que servirse de ella para descubrir las verdades y para familiarizarse con ellas (πρ ς τ ν το των συγγ νειαν). La propensión (προπ τειαν) se extiende sobre las afirmaciones ( ποφ σεσι) y sobre el curso de los . Pues lo verdadero y lo falso lo conoce completo por ella. Sobre los cuales es oportuno memorizar también los discursos opuestos. La irrefutabilidad ( νελεγξ αν) es el vigor en la argumentación ( ν λ γ ). Plutarco. inconmovible por el argumento. les corresponde admitir los opuestos como elementos (στοιχειο ν). algunas veces.” 128. y reducirlos a elementos básicos (καταστοιχ ζειν) desde el principio hasta el final. argumenten lo que hay en cada una. La no-precipitación ( -προπτωσ αν) es el conocimiento de cuándo hay que asentir y cuándo no. como tampoco hay que usar para ello las armas. La no-vanalidad ( µαται τητα) es la disposición ( ξιν) para retraer las presentaciones a un razonamiento correcto (λ γον ρθ ν). se dediquen [a argumentar] por las [tesis] opuestas. aunque sean muchos los que lo hacen. a fin de no ser llevado por ella hacia [la tesis] opuesta. Fuera de ella no hay camino para preguntar y responder.

pero lo verdadero es incorporal ( σ µατον). en tanto lo verdadero está concebido como algo de un único género (µονοειδ ς) y simple ( πλο ν) en su naturaleza […] Pero la verdad. y el significado es incorporal. Verosímilmente. corporal.” 132. A su vez. terrible en la argumentación. 38: “Algunos. Por la sustancia en tanto que la verdad es un cuerpo. El principio rector. ocurrente y. siendo dos los tipos de investigación usuales respecto a la virtud. infra 148. Así. Por otra parte. en general. No es de otro modo que el sabio se muestra agudo. . […] Por la estructura. ni cómo las leyes se distribuyeron sobre los hechos (δι ταξαν ο ν µοι π το ς ργοις). Pues no podrían exponer racionalmente qué hay que decir sobre la rectitud de los nombres. uno investiga (σκοπε ) qué es cada cosa. cf. lo verdadero es una proposición. la verdad es un cuerpo en tanto parece ser conocimiento asertórico (αποφαντικ ) de todo lo verdadero. por el contrario. por su género. Pero la proposición es un significado (λεκτ ν). creen que la verdad (τ ν λ θειαν) se diferencia de lo verdadero (τ ληθο ς) en tres modos: por la sustancia (ο σ ). Contra los Profesores VII. y como una condensación17 de muchas cosas. Sexto Empírico. cuantas se hallan en la física y cuántas se hallan en la ética. de modo tal que establecen con firmeza que sólo el sabio es dialéctico. Pues es propio de la misma persona el discurrir (διαλ γεσθαι) y el razonar (διαλογ ζεσθαι) correctamente. es un cuerpo. y principalmente los Estoicos. según éstos. ” Cf.41 acontecimientos (τ γιν µενα). de modo que lleven hacia el desorden ( κοσµ α) y la ilusión (ε και τητα) a quien no tiene ejercitadas sus presentaciones. Pues todas las cosas se ven a través de la teoría lógica. todo lo cual es propio del hombre experimentado en la dialéctica. resulta captada como un conocimiento que se ha tornado sistemático. VII. por la estructura (συστ σει) y por la significación (δυν µει).” 17 θροισµα. el otro cómo se la llama. y todo conocimiento es [idéntico a] el principio rector ( γεµονικ ν) en un cierto estado (π ς χων). dicen. la verdad será. del mismo modo que también concebimos al puño como la mano en cierto estado. y a la misma persona corresponde tratar dialécticamente (διαλεχθ ναι) las tesis establecidas (τ προκε µενα) y responder a las preguntas. 83: “Así tratan la lógica los Estoicos.

Esbozos del Pirronismo II. el que posee el conocimiento de lo verdadero. Comentario a la Metafísica de Aristóteles 258. el vil. tanto de las simples como de las compuestas (copulatorum). sino que debe instruirse ya en aquella vieja disciplina [la de Aristóteles] ya en esta de Crisipo.” 45: “Decir lo falso y mentir difieren mucho entre sí.” 134. esto es. pero no tienen conocimiento de lo verdadero). El orador 32. quien la posee es sabio (en efecto. la naturaleza y los géneros de las palabras (verborum). Cicerón. 80-84] 133. dirá alguna vez una falsedad (ψε δος). Galeno. pero el mentir proviene de la maldad. 115: “Yo por mi parte estimo que quien sea movido por la gloria de la elocuencia no debe ser del todo imperito en estas cosas. con qué razón se juzga lo verdadero y lo falso. desde que lo verdadero no pertenece exclusivamente al conocimiento (en efecto. 4: “No creer más una cosa que otra (µ λλον λλο λλου) es mentir (διαψε δεσθαι).” [cf. el niño y el loco a veces dicen algo verdadero. sería por proferirla no a partir de la maldad. en tanto [decir lo falso] proviene de la urbanidad de la opinión. Luego. 649: “Dispone a continuación el conocimiento de todas las sensaciones. qué sea consecuencia de qué y qué sea contrario. Sobre el arte médico de Hipócrates XVIII. ‘mientes’ (φρ να) y . que la mentira es contraria a los fenómenos. Alejandro de Afrodisia. puesto que no tiene una creencia (γν µην) que asienta (συγκατατιθεµ νην) a lo falso. mientras que la verdad se concibe teóricamente (θεωρε ται) como conocimiento. tendría conocimiento de las cosas verdaderas) y nunca miente (ψε δεται). y si dijera una mentira (κ ν ψε δος λ γ ). si no de la urbanidad ( π στε ας) de su disposición (διαθ σεως). al cual los hombres llaman comúnmente también ‘mente’ (νο ν).42 42: “Están separados también por la significación. así parece a los de la Estoa. pero no mentirá nunca. Por esto. Conocerá el significado (vim). qué se deduce (efficiatur) a partir de qué. de cuántos modos se dice una cosa.” 135.” 44: “Así también el sabio. y como muchas cosas se dicen ambiguamente. lo que es justamente el pensamiento (δι νοια). conocerá de qué modo hay que dividir y explicar cada una de ellas.

en las que están contenidas la división (δια ρεσις). distinguiéndolo [de éste]. Pero. apenas [el hombre] tiene una concepción ( ννοια) de la relación de consecuencia ( κολουθ α). Contra los Profesores VIII. la Sexto Empírico. discurso mediante el cual conocemos las consecuencias (τ síntesis (σ νθεσις). los filósofos.43 ‘razón’ (λ γος). también los cuervos. sino por la fantasía transitiva y sintética (µεταβατικ κα συνθητικ ). Por esto.” κ λουθα) y las inconsistencias (τ µαχ µενα). dado que también existe cierto discurso en las voces. los loros y las parturientas emiten voces articuladas). capta inmediatamente el noción (ν ησις) del signo mediante esta relación de consecuencia.” . el análisis ( ν λυσις) y la demostración ( π δειξις). al discurso antes mencionado lo llaman ‘interno’ ( νδι θετος). 275: “Dicen que el hombre se diferencia de los animales irracionales no por el discurso emitido (προφορικ ς) (en efecto. sino por el discurso interno. Tampoco [se diferencia] por la mera fantasía aislada (pues también aquellos fantasean).

Teogonía 266: “Iris ( Ιρις) es el discurso (λ γος) expresado (προφορικ ς). [puesto que] λ γω viene de ε ρω.” 138. Diocles Magnes.44 A. Sobre los significantes. Escolios a Hesíodo. editados en el vol. ni nada de cuanto está escrito en los [tratados] sobre la voz. ni una percusión del aire. en Diógenes Laercio VII. 55: “La mayoría está de acuerdo en comenzar la teoría de la dialéctica a partir del tópico de la voz (φων ς). o sobre la voz. Orígenes. Estos fragmentos se complementan con los fragmentos Sobre la voz de Diógenes de Babilonia. 136. 71 (“La voz del cielo sólo la oye el que tiene oído adecuado”): “Todavía no digo nada sobre que la voz de Dios que figura en la Escritura no es en absoluto aire percutido.” .” 137. Contra Celso II. III.

Diógenes Laercio VII. Galeno. puesto que no hablan (loquantur). Crisipo niega que esta persona hable. Varrón. 62 (“La voz de Dios”): “A decir verdad. Aulo Gelio. Diógenes y Antípatro. 55: “También la voz es un cuerpo. se dice que ‘habla’ aquél que pone con conocimiento cada palabra en su lugar. cuando. de los cuales el primero es la lengua.” 141. y la voz es activa.” 140. Entonces. sobre todo. 204: “No son la misma cosa la voz. así como Crisipo. todos los que dieron una definición de ‘voz’: la llaman ‘aire percutido’ (πεπληγµ νον ρα). así en los cuervos. 56: “Hablar’ (loqui) se dice a partir de ‘lugar’ (loco).” 142. desde luego las palabras no son palabras. Comentario a Sobre los Humores de Hipócrates I. Noches Áticas V. en tanto avanza desde los emisores hasta los oyentes. Porque quien se dice que habla por primera vez dice vocablos y las restantes palabras (vocabula et reliqua verba dicit) antes de poder decir cada una en su lugar. Porque así como la imagen de un hombre no es el hombre. las cornejas y los niños que comienzan a hablar. Comentario a la Eneida de Virgilio II. como dice Arquédemo en Sobre la voz. Sobre la lengua latina VI.45 Cf. los labios y los dientes. en el segundo libro de Cuestiones Físicas. o una especie de aire. y que ‘ha proferido’ (prolocutus). .” 144. Pues todo lo activo (τ ποιο ν) es cuerpo. si la voz es aire que vibra o percusión del aire.” 139. el dialecto y la palabra (α δ ). que dicen que la voz es un cuerpo. 488: “‘Un clamor golpeó’ (ferit clamor): de acuerdo con los filósofos físicos. hablando (loquendo). 16. 15: “Pero los Estoicos sostienen que la voz es un cuerpo y dicen que es aire impulsado (ictum aera). Escolios a Arato. Servio. expresa (extulit) lo que tenía en su ánimo. Idem VI. 1: “Los Estoicos lo aceptan. sino que la voz es el producto de los órganos fonadores y el dialecto de los órganos dialécticos. sino que hace como que habla (ut loqui). Los órganos fonadores son la laringe y los músculos y nervios que la mueven.” 143. no se podrá decir que Dios tenga voz. cuantos transportan la potencia desde el encéfalo a éstos. Los antiguos no llamaban ‘palabra’ ni a todas las sensaciones propias del oído. luego la nariz. de acuerdo con los Estoicos. o como quiera definan la voz los que entienden de estas cosas.

dice allí que uno de ellos le respondió usando un dialecto humano: Pues de humana voz habíale dotado (α δ εντα θηκε) Hera. La traducción de la BAC dice: “Según los estoicos. como piensa Aristóteles19. Filón.. Pues evidentemente el sol. entre lo que se incluye también el llanto. introducen algunos principios (στοιχε α) de etimología.” Galeno. la sensación y el cuerpo con las vocales. Problemas y soluciones del Génesis IV. Continúa:] “Así también el poeta. De interpretatione 2. 146.” . cuando hizo que Aquiles hablase con sus caballos. No como si fueran áfonos hasta ese momento.” 145. Sólo llamaban ‘palabra’ a la voz (φων ) del hombre por la que dialogamos unos con otros. 16-27. 17. 1 (757 K): [iguales palabras desde ‘Los antiguos no llamaban. Cf.’ hasta ‘dialogamos unos con otros’.46 ni la restringían sólo a lo que es emitido por la boca. las voces primigenias imitarían las cosas a que se refieren los nombres. como creen los Estoicos. 449. el gemido y la toz.. y esto explica que introduzcan ciertos principios de etimología. 407). por naturaleza. o. y el resto de los astros.” 18 19 20 A Calipso en Odisea XII. la luna. 24 (“Sobre los nombres divinos”): “Respecto a lo anterior. Comentario al libro III de las Epidemias de Hipócrates III. la diosa de los brazos blancos (Ilíada XIX. según las cuales20 se forman los nombres. si. siendo que las primeras voces imitan las cosas. porque también dice que ella tiene una figura humana. 117: [compara el intelecto. Contra Celso I. la interpretación de la siringa. aspecto que no comparte con todos los dioses. puede referirse tanto a las voces como a las cosas. Orígenes. a saber. o no tuvieran la voz propia de los caballos. sino que esa voz no se llama ‘palabra’. se trata de un tema (λ γος) profundo e inefable: el de la naturaleza de los nombres. están infinitamente apartados de la figura ( δ α) humana. De acuerdo con esto. los nombres existen por imposición (θ σει). y cuantas cosas son similares. Así también llama diosa dotada de voz (θε ν α δ εσσαν)18 a la que se sirve de un dialecto humano. Esto es ambiguo –también en griego-. las semivocales y las consonantes].

hombre agudísimo que dejó tres libros Sobre la anomalía. Dice [sc. 3: “Cree que este fuego sensible y compacto ( θρ ον) es una condensación ( θροισµα) de pequeños cuerpos. que confiado en Crisipo.” 150. aún si alguien dijera que cada uno de los fuegos es un elemento del conjunto (σωρ ς) de los fuegos.. la conjunción (σ νδεσµος) y el artículo ( ρθρον). 57: “Hay cinco partes del discurso (λ γος). ¿por qué asientes.. todos con un esquema piramidal. que parece no haber comprendido la intención de ninguno de ellos. Simplicio. en Diógenes Laercio VII..” 149. pero de tal forma – como sus libros lo indican-. y también Crisipo: el nombre propio ( νοµα). a los que a su vez. y luego a partir de ellas surge el nombre. como Paris y Alejandro. Diocles Magnes. la preposición (πρ θεσις). cuando escribe sobre la semejanza (aequabilitate) de lo . y skindapsós no es propio sólo del criado. que son una misma persona. que llaman así a las cosas que tienen al mismo tiempo varios nombres. famoso gramático. Galeno. Comentario a las Categorías de Aristóteles 8 Z: “Aristóteles llama sinónimas a las cosas que comparten junto con el nombre una misma definición. Sobre la diferencia de los pulsos III. 1: “Insigne es el error de quienes prefieren enseñar cosas que desconocen antes que aprender lo que ignoran: en este error cayó Crates. Por el mismo razonamiento también los elementos de la voz dan lugar primero a las sílabas. como dice Diógenes. sino que también es el nombre de cierto instrumento musical. lo cual es cierto. [Y porque Aristarco. el nombre común (προσηγορ α). 151. Sobre las opiniones de Hipócrates y Platón VIII. o golpe] (κρο µα). se dirigió contra Aristarco y la analogía.47 147. Crisipo llama elementos del discurso. con más propiedad que los Estoicos.. Galeno. el artículo y la conjunción. hombre? Pues blítyri manifiesta (δηλο ) un cierto tipo de música [o ritmo.] Pero. Varrón. cuando escribe sobre la desemejanza (inaequabilitate) del discurso. porque Crisipo. el verbo ( µα). tiene el propósito de mostrar que cosas similares son significadas (esse notatas) por palabras disímiles y cosas disímiles con vocablos similares. el verbo. 4: “Pero dice que tanto blítyri como skindapsós son completamente a-significativos ( σηµα) [. y sencillamente a [todos] los llamados ‘multi-onomásticos’ (πολυ νηµα).” 148. Platón] que cada uno de ellos es un elemento (στοιχε ον) del fuego. Sobre la lengua latina IX.

hasta donde lo permita el uso (consuetudine). Noches Áticas XI. Pero se ha de captar las diferencias entre las ambigüedades mencionadas. pues puede serlo tanto una capa como un hombre. En vistas a una clasificación más fina. 12: “Crisipo dice que toda palabra (verbum) es ambigua por naturaleza. como ‘lo que es tuyo’. Aulo Gelio. que recibió el cognomen de Crono. Pues la naturaleza de una palabra ambigua debió ser tal. Por su parte Diodoro. se las dice en número de ocho. y nadie dice o escucha (sentit) una palabra ambigua. por lo que parece adecuado mostrar cómo exponen su división. esta flautista es común al nombre y a lo dicho. afirma que ‘Ninguna palabra es ambigua.creo una cosa y tú comprendes otra. En efecto. puede decirse que he hablado más bien oscura que ambiguamente. Esta expresión (λ γος) es ambigua.48 mismo. La tercera se da por la homonimia en las expresiones compuestas (συνθ τοις). aún si algún modo (τρ πος) cae fuera de los que antes mencionamos. . en paralelo con la frase siguiente. Pero nadie que cree que dice una cosa. La cuarta es por elipsis ( λλειψιν). La primera. pues a partir de la misma palabra se pueden captar (accipi) dos o más cosas. La quinta es por pleonasmo (πλεονασµον). debemos aceptarla de momento. pertenece tanto a lo dicho como a lo dividido. Dicen que la sexta es la que no muestra qué 21 ν το ς πλο ς µωνυµ αν fue añadido por von Arnim. La segunda ambigüedad se da por la homonimia ( µωνυµ αν)21 en las expresiones simples. dispone seguir cierta similitud de las palabras en la derivación (inclinatione). pues también elide el término medio (τ δι µ σον). […] Si bien su definición de ambigüedad ( µφιβολ α) parece entrar en conflicto con muchas de nuestras [definiciones]. como ‘varonil’. Pues se ha de investigar además otras materias superiores. que aquél que la dijera diga dos o más cosas. en cuanto a si prohibió navegar o no-navegar. Pues el ‘no’ añadido hace al total ambiguo ( µφ δοξον). dice dos o más cosas.]” 153. como ‘la flautista cae’. El texto dice πλ ς. ni debe parecer que dice otra cosa que la que el que habla cree (sentit) que está diciendo. como la siguiente: ‘le prohibió no navegar’ ( πηγ ρευσεν α τ µ πλε ν). pues significa tanto que existe la sustancia como el caso gramatical (πτ σις). [Pero cuando yo –dice. Sobre los Sofismas en las Expresiones 4: “Sobre esto también los Estoicos han dicho alguna cosa. Galeno. como ‘hombre es’. como ‘del señor’ o ‘del padre’. que llaman común (κοιν ).” 152.

a veces también es posible recuperar los casos oblicuos a partir de los rectos y los rectos a partir de los oblicuos. del mismo modo que el padre es visto a partir del hijo y el hijo a partir del padre. trataremos de privilegiar el conocimiento de las palabras antes que ser demasiado prolijos para el lector. los plurales a partir de los singulares y los singulares a partir de los plurales.) eminente gramático alejandrino. Varrón. Sobre la lengua latina X. a veces ocurre que una palabra es vista a través de otra y viceversa. Sobre la lengua latina VI. ‘deambular’. Apolodoro de Atenas (s. 382). No se muestra si se atribuye a ambos la existencia.). La octava es la que no muestra qué se atribuye a qué. Por lo cual.” 22 23 Aristófanes de Bizancio (262-185 a.” 155. como escribe Crisipo. La séptima es la que no muestra qué parte significativa está dispuesta junto a qué otra. 59: “Ahora bien. otras las conmuten. había sí mayor erudición. ‘hablar’. todos quienes escriben que las palabras declinan de otras palabras de tal forma que unas palabras añadan letras. A él se atribuye a veces la Biblioteca mitológica. tales como ‘sentarse’. pues el elemento no podría volverse disyuntivo. si bien no había tanta agudeza.49 parte no significativa está dispuesta junto a qué otra. como en ‘Dión Theón es’. también Antípatro y todos aquellos en quienes. Enumeran estos modos en vistas a una clasificación más fina.II a. o si se atribuye de este modo: ‘Dión es Theón’. otras las pierdan. o a la inversa.c. En este asunto para mí es autor suficiente Crisipo. como en ‘y o bien ya le hubiera aventajado’ (Ilíada 23. 1: “En este libro hablaré de las palabras para los tiempos y para aquellas cosas que en la acción se realizan o se dicen con respecto a algún tiempo.c.” 154. alumno de Aristarco el gramático y Diógenes de Seleucia. no menos que en las bóvedas. como en ‘el divino Aquiles privó a cincuenta de hombres a cien’. Y si hubiera palabras de otro género adjuntas a éstas. . entre quienes están Aristófanes22 y Apolodoro23. Varrón. la derecha está en relación a la izquierda y la izquierda en relación a la derecha. Es evidente su falta de método y técnica.

Ilíada 4.” 161. por extender (σπ σθαι) la mano entera. Por epéntesis de una δ se obtiene διδ σκω. entrada ‘articulación’ ( γκων): “Según Crisipo se dice γκ ν a partir del encastrarse ( γκε σθαι) un hueso con otro. Ahora bien. Varrón. 295: “También es criminal ( λ στωρ) el pecador. o. es decir. Según Apolodoro se dice a causa de pecar ( λιτε ν).” 159. entrada ‘enseñar’ (διδ σκω): “Herodiano dice que Crisipo afirma que ‘enseñar’ obtiene significado de ‘ejercitar’ ( σκε ν). pues es justo ser desterrado por asesinato. Sobre la lengua latina VI. Escolios a Homero.” 158. se dice a causa del destierro ( λ σεως). en virtud del destierro. Anécdotas Griegas I. 11: “Eternidad’ (aevum) se dice a partir del ‘período’ (aetas) de todos los años (de aquí aeviternum (‘eterno’). 374: “‘Criminal’: el pecador. pues es justo ser desterrado por asesinato. sobre si conviene o no llamarla un ‘caso’. Etimológico Orión. 30: “Parece que los antiguos han investigado sobre la enunciación recta (κατ’ ε θε αν προφορ ς) de los nombres. el pulgar.” 164. Amonio. entrada ‘asalariado’ (β ναυσος): “Según Crisipo. según Crisipo. esta enunciación es . entrada ‘palma’ (παλαιστ ): “Se dice ‘palma’ (σπιθαµ ) por hacer una separación ( ποσπασµ ν). Etimológico Guda. el asesino. Como dice Crisipo. Gran Etimológico. Gran Etimológico. que se ha vuelto aeternum): lo que los griegos llaman α να. lo ejercito (δι σκω).50 156. por ser justo que ande como vagabundo ( λ σθαι). entrada ‘criminal’ ( λ στωρ): “Según Crisipo el filósofo. se dice del pecador y el asesino. Crisipo dice que esto es ε ν (‘siempre existente’). Comentario a Sobre la interpretación de Aristóteles 42. Y según el filósofo Crisipo. o el demonio asesino. Gran Etimológico.” 162. errante. Aquello que enseño (διδ σκω). porque a los artesanos le es connatural también tener que procurarse el sustento para la vida (β ον). hasta el extremo del menor.” 160.” 157. a través de la separación del dedo mayor.” 163.

pues cada una de las cosas es nombrada según ella. porque se prolonga (παρατε νεται) también hacia el futuro. Anécdotas Griegas II. pero las otras son declinaciones del nombre. queremos mostrar el concepto de Sócrates que tenemos en nosotros mismos. Escolios a Dioniso Tracio (Bekker. generadas por la transformación (µετασχηµατισµ ς) de la enunciación recta. Aristóteles es un exponente de la segunda opinión. Cuando los Peripatéticos les preguntan: ‘¿Por qué razón es justo llamar ‘declinación’ a la enunciación recta.51 un nombre. por los gramáticos. Pues cuando pronunciamos el nombre ‘Sócrates’. La primera es expuesta por los Estoicos y.” . 891): “Al presente ( νεστ τα) los Estoicos lo definen como presente durativo (παρατατικ ς). Así. muestra que hizo algo y que hará. del mismo modo juzgamos que la (enunciación) recta ha caído desde la concepción ( ννο ας) y que es derecha por el arquetipo de la expresión según la proferencia. pues de qué habría de declinar?’ Los de la Estoa les responden que también esta enunciación está declinada desde el concepto (ν ηµα) presente en el alma.” 165. el que dice ‘hago’. como seguidores de éstos. Así como se dice del estilete que ‘ha caído’ soltado desde arriba y elevado derechamente y que la declinación ha sido ‘derecha’.

también [llamado] expresable. De ellos. con el que coexiste. la voz y lo que resulta el caso. Díon mismo.ej. otros a la voz y otros al movimiento del pensamiento. a saber. Sexto Empírico. Lo significado es el hecho mismo mostrado por la voz. diciendo que hay tres cosas conectadas entre sí: lo significado. El signo es la voz. el signo y lo que resulta el caso.52 B. p. por la cual unos atribuían lo verdadero y lo falso a lo significado. sobre el cual escriben: ‘la proposición es lo que es verdadero o falso. 11: “[Los dogmáticos] hacían también otra división. dos son cuerpos.” . sólo el llamado ‘proposición’. Lo que resulta el caso es el sujeto exterior. Pero no todo expresable. Contra los Profesores VIII. ej. que es precisamente lo que resulta verdadero o falso. puesto que lo hay incompleto y completo. Los de la Estoa defendían la primera opinión. p. ‘Díon’. pero uno es incorporal: el hecho significado. 166. Y del completo. aún escuchando la voz. Sobre los significados o sobre los expresables. del que nos apoderamos mediante nuestro pensamiento. Los bárbaros no lo comprenden.

Sexto Empírico. Contra los Profesores VIII.” 171.. sobre todo en opinión de los de la Estoa. Sexto Empírico. Escolios a Homero. al postularlo. 349: “Mentira (ψε δος): en lugar de ‘falso’ (ψευδ ς). Plutarco. razón por la que recibe esta apelación [. creían conveniente llamar expresable. Pues quien dice ‘No robes’. 80: “Todo expresable debe ser dicho. prohíbe robar. ‘No robes’. Comentario a Sobre la Interpretación de Aristóteles 17. pero mediante éstos se significan las cosas. y que no es necesario concebir además de éstos nada intermedio entre el concepto y la cosa. Amonio.” 168. dice esto mismo.] En efecto. designa no robar. prohíben otra ( παγορε ειν). Ilíada B.” 169.. Esto entre los Estoicos es llamado un expresable.” 170. precisamente lo que los Estoicos. lo que es expresado mediante otras cosas en vistas a la significación. según los de la Estoa.53 167. Pues lo que se enseña son los expresables.” . y designan (προστ σσειν) aún otra. Contra los Profesores XI. y los epresables no son cuerpo. Contradicciones de los Estoicos 1037 D: “Ellos dicen que quienes prohíben dicen (λ γειν) una cosa. ‘decir’ es. pronunciar una voz que significa un hecho pensado. 24: Aristóteles enseña qué cosas son las significadas primaria e inmediatamente por las voces. y enseña que [inmediatamente] se significan los conceptos. 224: “El cuerpo no es lo que se enseña.

que ya hemos mencionado. luego de señalar que se trata de una definición antigua. de las que los Estoicos expusieron una pequeña división.” 173. y no éste a éste. y en las definiciones restantes de los contrarios siguen las huellas de Aristóteles.. Pues bien. los contradictorios y las privaciones. Esta misma definición fue utilizada también en el libro Sobre la cantidad. Categorías 10 y Metafísica V. La cualidad y el modo no los consideran contrarios. rechaza una antigua definición de los contrarios. sino dicen que se hallan en disposición contraria. sino 24 Este capítulo debería ser incluido en el tratamiento de las proposiciones simples. pues las privativas (στερητικ ) son una especie de ellas. 10/22). el que escribió Sobre los contradictorios. Comentario a las Categorías de Aristóteles 98 Ε: “Y consideran contrarios tanto a los caracteres (igual que Aristóteles). [. los intérpretes se esfuerzan en señalar que fue Aristóteles quien suministró los principios para el tratamiento del tema en un único libro. Aristóteles. veamos también aquello que los más ilustres intérpretes añadieron a la categoría de lugar. Simplicio. tales como la sensatez y la insensatez. pues éste les brindó. No es razonable incluir las restantes en una mera introducción.. según la cual cuantas cosas pertenecen a un mismo género difieren máximamente entre sí. señalando sus puntos débiles e intentando al mismo tiempo despejar sus presuntos absurdos. a los predicados. (cf.24 172. los puntos de partida que aquellos desarrollaron en sus propios libros. puesto que la exposición de Aristóteles resultó clara.] Los de la Estoa utilizan todas estas [definiciones]. Si bien los Estoicos se preocupan mucho del cultivo de las cuestiones lógicas. Hemos de señalar sólo aquellas en las que los Estoicos armonizan con Aristóteles. y los de la Estoa la han adoptado y la usaron. después de haberla puesto a prueba de diversas maneras. Simplicio. Comentario a las Categorías de Aristóteles 98 Γ: “Ahora bien. en el que también hay una gran cantidad de aporías irresolubles. Aristóteles. en su escrito Sobre los contradictorios. como ‘ser sensato’ y ‘ser insensato’. Sobre los contrarios. como ‘sensatamente’ e ‘insensatamente’. y a los intermedios.54 §1. en Sobre los Contradictorios. .

cada una de las cuales seríamos renuentes a admitirlas en el enunciado (logos) de los contrarios. siendo que por un lado bajo la no virtud cae tanto la maldad como también muchas otras cosas (también la piedra y el caballo y todas las cosas distintas a la virtud (π νων τ ν παρ τ ν ρετ ν)) y por otro bajo la no maldad cae tanto la virtud como el resto de las cosas. Comentario a las Categorías de Aristóteles 98 Ζ: “Siendo posible decir la misma cosa ya mediante una expresión (φων ) incompuesta (ασ νθετον). Simplicio. pero la definición ya no es contraria a la definición del mismo modo. y las mismas cosas serán opuestas tanto a la virtud como a la maldad. pero esto es absurdo.’” 175. y no [ésta a ésta]. En segundo lugar se dicen contrarios los predicados y lo de algún modo predicado por ellos. malas e indiferentes’. y la no maldad contraria a la maldad. que sólo las expresiones simples y los apelativos (προσηγορικ ) son contrarias. ya mediante una definición. Pues la no virtud sería contraria a la virtud. si no es la virtud el opuesto de la maldad. como ‘conocimiento de las cosas buenas. Pero en general se concibe los contrarios en las cosas. Simplicio.e. las expresiones simples]. y la insensatez como la ignorancia de ellas.” 174. Pues en éstas componemos muchas cosas y las expresamos tanto mediante artículos y conjunciones como mediante otras partículas exegéticas. investigan si son contrarias ( ναντ α) sólo las expresiones simples ( πλ ) o también las definiciones. Y se seguirá que los intermedios (µ σα) serán opuestos tanto a los esforzados como a los viles (φαυλο ς). y se dice que la sensatez es así inmediatamente contraria a la insensatez. A una cosa se opondrán todas las cosas. Comentario a las Categorías de Aristóteles 102 Z: “Los de la Estoa afirman enfáticamente que nada de lo dicho según negación (απ φασις) es contrario ( ναντ ον) a nada. La contrariedad es concebida fundamentalmente en relación a los caracteres. como sensatez e insensatez. las realidades y todo lo similar a éstos. pero las definiciones nunca. En caso que digamos que esto es contrario a esto. significamos atendiendo a lo que no tiene [grados] intermedios.55 inmediatamente el sensato al insensato. y lo es más si son . Por esto dice que la sensatez es contraria a la insensatez. Se admite pues de alguna manera como contrarios a ‘sensatamente’ e ‘insensatamente’. sino que lo es la no maldad. también oponen según parejas (κατ συζυγ αν) las definiciones. Crisipo dice. Siendo tal la enseñanza Estoica. las disposiciones. sino que ‘haciendo anáfora sobre aquellas [i. veamos de qué modo se aparta de la opinión recibida de Aristóteles.

sobre lo cual se hablará en lo que viene. sino que la privación debe indicar además el hábito y cuándo se da el hábito. son unas de cosas naturales. como bajo la virtud y la maldad. Simplicio.” 176. a la cual Crisipo llama ‘habitual’ ( θικ ν). ni de nosotros. como bajo la no virtud y la no maldad (bajo éstas. no de la naturaleza. ni de nosotros ni de los pájaros que estamos sin desayunar al mismo tiempo que el día comienza. También que dados dos contrarios. pero bajo el otro. y también las destrucciones. Sería inconsistente (µαχ µενον) lo que no es posible aceptar de una misma cosa. Las carencias ( χειαι). sino de la costumbre.” 177. cuando se dan por privación. cuando no hubiere de desayunar en la hora establecida. dado que el hábito de desayunar tiene establecida determinada hora. en efecto. pues.56 y no son las mismas cosas. Simplicio. en cada una de las cosas que son naturales o habituales. que estamos descalzos. Todo esto se aparta de la evidencia ( πεµφα νον). y aún todas las similares a éstas. Así. Así se distinguen (δι ρισται) entre los estoicos los contrarios y los opuestos por negación ( ποφατικ ς ντικε µενα). o “hablo o callo”. Anécdotas Griegas 484: “Tampoco omitamos lo dicho por parte de los Estoicos. Comentario a las Categorías de Aristóteles 102 ∆: “Los Estoicos creen que sólo las negaciones ( ποφατικ ) son opuestas a las afirmaciones (καφατικο ς). . ‘sin calzado’. ‘sin comer’ significan por un lado la simple supresión ( να ρεσιν). pero tienen también un cierto significado adicional (παρ µφασιν). Comentario a las Categorías de Aristóteles 100 Β: “Existe una privación (στ ρησις) distinta de la natural (digo distinta de la que referimos a las cosas naturales y cuando son naturales). ‘Sin túnica’. Pues no diremos del buey que carece de manto. otras de cosas habituales. “Es de día o es de noche”. el que tiene el hábito. actividades y prácticamente cualquier cosa). todo lo que cae bajo uno sea una cualidad (ποι της). caen tanto cualidades como cualificados. destruirá por privación una manifestación ( µφασιν). cualidades y cualificados (ποι ). cuando nos bañamos. ‘Contradictoria’ es la [proposición] que excede [a otra] por una negación. para quienes existe cierta diferencia en las cosas disyuntas por naturaleza de inconsistencia o de contradicción.

En efecto ‘inmortal’. cuando co-significamos que no acudió convenientemente. como en ‘sin casa’ ( νοικος) o ‘sin hogar’ ( ν στιος). pues a veces nombres no privativos indican privación. Y [de hecho] la antítesis entre estas cosas se llama antítesis según posesión y privación. Crisipo la recorrió en los libros llamados Sobre las partículas privativas. decimos de él que está privado de aquello que no fue engendrado para tener.” […] “Esto hay que saberlo. el topo está privado de la vista. a veces nombres privativos no indican privación. como ir a cenar sin estar invitado. lo que se considera antitético de la posesión. Pues no nos servimos del nombre para referirlo a lo que es engendrado para morir en el caso que luego no muera.. la privación enfatiza la caída no del hábito sino de lo conveniente. decimos que las plantas están privadas de sensación. Y decimos esto con más propiedad que en la privación por violencia.” . y acostumbran tenerlo y comienzan a tenerlo. Cuando en un género unas cosas fueran engendradas para tener. como ‘pobreza’ indica la privación de las riquezas o ‘ceguera’ la privación de la vista.57 A menudo. ocurre que unas veces se confunden con las negaciones.” Cf. pues no fueron engendradas para tener sensación. De otro modo existe la privación de las cosas que decimos por homonimia. no señala una privación. Por otra parte.. otras con los contrarios [siguen ejemplos]. Pues dado que las expresamos mediante a. la privación se refiere a las cosas que están engendradas para tener pero no lo tienen cuando están engendradas para tenerlo. De este modo. ni según lo impuesto por el hábito. Propiamente. se dice que están privadas las que no fueron engendradas para tener. Pues cuando un género en conjunto no fuese engendrado para poseer algo. La teoría completa sobre las formas de privación se puede tomar del libro de Aristóteles y del de Crisipo. mientras que el problema no estuvo presente para Aristóteles. pero las otras no. en el género de los animales. 102 Β: “… pero el discurso completo sobre las privativas hay que tomarlo del libro de Aristóteles o Crisipo. Hay mucha confusión en las voces privativas. como por ejemplo. Puesto que la anomalía es grande. si bien la estructura (σχ µα) de la dicción es privativa.y an-.

Comentario a las Categorías de Aristóteles 100 Β: “Y también Crisipo. sino también de actividades ( νεργε ων). como ‘Sócrates escribe. nada le impide ver.‘posesión’. Y las privaciones no lo son sólo de cualidades (ποιοτ των). Diocles Magnes. Simplicio.58 178. pero] no es posible una transposición mutua de la posesión y de la privación. como ‘escribe’. Comentario a las Categorías de Aristóteles 101 Ε: “[Resuelve [Aristóteles] todas estas disputas añadiendo una diferencia más entre ellas [sc. pero no se da el caso inverso. Simplicio. despojado del cual. Ahora. en Diógenes Laercio VII. Pues la ceguera surge de la vista. Pues además inquirimos: ‘¿quién?’ Completos son los que tienen una expresión acabada ( πηρτισµ νην). y la cojera de la de caminar. que los contrarios pueden cambiar uno en otro en las cosas que los reciben. Puesto que la posibilidad [de ver] parece existir para el que ha cerrado los ojos o para el que no puede ver por causa de algún velo. 63: “Dicen que el expresable es lo que existe comprendido ( φισταµ νον) en la fantasía racional (λογικ ). este tipo de transposición no se da de la privación a la posesión. como la ceguera lo es de la actividad de ver.” . Expresables incompletos. Por esto Crisipo indagó si hay que llamar ‘ciegos’ a quienes sufren cataratas (que pueden recobrar la vista por parecentesis de la córnea) y a quienes tienen cerrados los párpados. considera [Aristóteles] privación aquella que se da por mutilación. Por esto. las que sustraen connotando la naturaleza de la posesión. Dicen los Estoicos que los expresablees son unos completos y otros defectivos. Defectivos son los que tienen expresión inacabada ( ναπ ρτιστον). no simpliciter ( πλ ς). sino cuando connota ( µφα ν ) lo que es natural y cuándo es natural […] La privación se opone a la llamada -a partir del poseer. 181. a saber. siguiendo a Aristóteles.” 179. llama a éstas ‘privativas’. las diferentes formas de opuestos].” §2.

los hay preguntas ( ρωτ µατα) y pesquisas (π σµατα). otros incompletos. necesarias e innecesarias. A su vez. Sobre la Agricultura 139: “De los seres unos son cuerpos. Puede traducirse: ‘adjetivales’. en Diógenes Laercio VII. Y de los cuerpos unos son inanimados. (nota de von Arnim). las interrogaciones ( ρωτ µατα) y las pesquisas (π σµατα). De los predicados. otras no simples. los silogismos. como ‘navegar entre las piedras’ [***]27. falsas. A su vez. otras para-condicionales (παρασυνηµ να) respecto al más o menos. Entre los completos.” 183. unas son simples. las secciones (τµ µατα) del hombre. 63: “En los expresables defectivos están incluidos los predicados. Se añaden las disyuntivas (διεζευγµ να) y otras semejantes. entre los expresables incompletos. [corruptibles (φθαρτ ) e incorruptibles]25. súplicas ( ρατικ ) y juramentos ( ρκικ ). Y de éstas. De las no simples unas son condicionales (συνηµµ να). Unos son mortales. los otros incorporales. en los completos. Y entre éstos. las proposiciones. Filón.” 64: “Predicado es lo que se dice de algo. resolubles e irresolubles (ε πορα κα πορα). o bien un expresable defectivo que se asocia (συντακτ ν) a un caso recto para formar una proposición. Y entre los mortales los hay macho y hembra. entre los incorporales unos son completos. no evidentes. posibles e imposibles. . unos son accidentes26 (συµβ µατα). están las que es costumbre de los dialécticos llamar ‘proposiciones’ (αξι µατα). los otros poseen alma. y cuantas divisiones menores a éstas añadas. Por otro lado. están los llamados ‘predicados’ (κατηγωρ µατα) y ‘accidentes’ (συµβεβηκ τα). o también una cosa (πρ γµα) asociada a uno o varios -como dicen los seguidores de Apolodoro-. También verdaderas. otros son dioses. 25 26 El texto entre [] ha sido omitido por Wendl. y cuantas otras diferencias específicas se describen en los manuales elementales de estas materias. Diocles Magnes. y cuantas surgen con éstas. unos poseen almas racionales.59 182. otros irracionales.

‘camina’ en ‘Sócrates camina’.28 Casos oblicuos son: genitivo. ‘soy visto’. no es ninguna afirmación. ‘hay preocupación’ (µεταµ λει) en ‘hay preocupación para Sócrates’. . dativo. que remite a Luciano.60 De los predicados. ni ser transformado (µετασχηµατισθ ναι) según el número. una relación de los παρασυµβ µατα. Cuando se hace una afirmación habiendo predicado de un nombre. ‘ve’. como ‘piensa’. Pues el que se corta el pelo se comprende a sí mismo. 27 Von Arnim supone que faltan varias cosas. lo llaman ‘para-accidente (παρασ µβαµα)’. puesto que decimos ‘hay preocupación para éste’ del mismo modo que ‘hay preocupación para éstos’. Si se ha predicado de un caso. o bien es defectivo y necesita la adición de algo más para formar un predicado completo. siendo como un ‘para-predicado’. como [la admite] ‘paseo. Son rectos los que se asocian a uno de los casos oblicuos para formar otro predicado. en Amonio. Lo mismo el traductor de Loeb. Tampoco admite flexión (κλ σις). en conjunción con el sujeto. ‘pasea’. Neutros son los que no son como ninguno de los anteriores. acusativo. en la esfera de su operación. ellos le dan el nombre de ‘predicado’ o ‘accidente’ (σ µβαµα) (ambos términos significan lo mismo). el predicado es o bien completo (τ λειον) y. Son reversos los que se asocian a la parte pasiva (τ παθητικ µορ ). ‘dialoga’. como ‘se corta (el pelo)’. Por ejemplo. pasea’. Porfirio. Comentario a Sobre la Interpretación de Aristóteles 44. como si fuese cercano (παρακειµ νον) a un ‘accidente’. 19: “[En esos [libros] también refiere Porfirio que la disposición que los estoicos hacen de las definiciones de los predicados en las prótasis es la siguiente:] “El predicado se predica de un nombre o de un caso. en efecto. por ejemplo. como ‘oye’. otros neutros (ο δ τερα). Son los que. suficiente por sí mismo para formar una afirmación. ya que cuando se lo asocia a un nombre no puede producir una afirmación. son sin embargo operaciones ( νεργ µατα). entre ellas. Los reflexivos ( ντιπεπονθ τα) están entre los reversos. como ‘soy escuchado’. como ‘Sócrates hay preocupación’ –ésta. unos son rectos ( ρθ ). siendo reversos. otros reversos ( πτια). paseas. y en cada caso. Pues ‘estar preocupado’ es un accidente. pero ‘dar preocupación’ es un para-accidente.” 184. Subasta de las vidas 21 (fragmento anterior al comienzo de SVF 287) 28 A saber.

Cuando es el predicado de un caso el que requiere ser asociado a otro caso oblicuo para producir una afirmación. ‘a Dión’. por ejemplo ‘hay ocupación para Sócrates’. Comentario a Sobre la Interpretación de Aristóteles 10. Simplicio. Los otros verbos. incluso los de la Estoa a él lo llaman ‘verbo’.. pero a ‘camina’ o ‘escribe’ los llaman ‘predicado’ o ‘accidente’. se habla de ‘menos-que-para-accidente’.” I. Comentario a las Categorías de Aristóteles 84 ∆: “Es preciso examinar cuándo la operación o la afección son rectas y cuándo son reversas. por no ser rectos. Pues cuando a éste se le ha añadido el ‘a quién’ –por ejemplo. pero al que lo deja inconcluso lo llaman ‘menos que para-accidente’. como sí sucede en el caso del que golpea y lo que es golpeado. por ejemplo.” Esto es lo que referente a estas materias nos han dejado los estoicos.” Lo mismo trae Estéfano. de acuerdo con las disposiciones accidentales (συµβα νουσας διαθ σεις). Apolonio. Cf. Para empezar. 8: “Todo nombre infinitivo ( παρ µφατον) es verbal ( ηµατικ ν). esto no acaece siempre. se habla de ‘menos-que-predicado’ ( λαττον κατηγ ρηµα). Pues no siempre puede coexistir (συνε ναι) lo que aflige –por ejemplo. 8 ss. ellos los llaman ‘accidentes’ e incluso ‘predicados’. 11. 32: “A ‘hay preocupación para Sócrates’. Sobre la Sintaxis III. 22 ss. Pero ciertamente. ‘hay preocupación’. y ‘estar afligido’ (λυπε σθαι) es reverso. A todos éstos los llaman verbos. si lo predicado de un nombre requiere la adición de la declinación de un nombre para hacer afirmación. Y llaman ‘pseudo-accidente’ al que completa el pensamiento.se produce una afirmación definida ( ρισµ νην): ‘Platón quiere a Dión’. los de la Estoa los llamaron para-accidentes. cuando alguien está .” 185. tn.61 A su vez. digo. como ocurre con ‘hay preocupación’. e incluso ‘hay ocupación’. a la mayoría le parece que ‘afligir’ (λυπε ν) es recto. en ‘hay preocupación para Sócrates por Alcibíades’. un hijo que ha muerto-. como ocurre con ‘quiere’ y ‘beneficia’ en ‘Platón quiere’.

66: “Son diferentes la proposición. Ocurre también que habiendo cesado el agente. no a las expresiones. Pues el resultado de estas [distinciones] es variado. la pregunta.62 afligido por ello. sino que debe decirse: ‘vive en tal lugar’. puesto que la disposición permanece. que luego de la recesión del fuego. pero ‘¿es de día?’ es una pregunta. por ejemplo: Badea tú las corrientes del Ínaco. La orden es una cosa que. “¿es de día?”. el juramento. de quienes han llegado hasta nosotros la enseñanza y la mayoría de los escritos. Proposición es lo que manifestamos ( ποφαιν µεθα) al hablar. lo mismo que la proposición. esto no es verdadero ni falso. por ejemplo. también aquí lo productivo está interiormente unido [con lo paciente]. la suposición ( ποθετικ ν). como le ocurre a lo calentado por el fuego. la pesquisa. La pregunta es una cosa (πρ γµα) completa. Y puede no darse también el estar afligido. aún padece el estar caliente. Diocles Magnes. En estas distinciones ( πικρ σει). la súplica. Sin embargo. si la fantasía. Pues el padecer es doble: uno es simultáneo con el producir. De modo que ‘es de día’ es una proposición. el otro se concibe (θεωρο µενον) según la disposición.” §3. en Diógenes Laercio VII. (TGF 177 Nauck2) . es bueno seguir a los hechos. Pesquisa es una cosa a la que no puede responderse simbólicamente (συµβολικ ς) -como a la pregunta-. Sobre los expresables completos. y la cuasi-proposición (πρ γµα µοιον ξι µατι). que es algo productivo y ella misma una causa. pero que además pide una respuesta. padece el paciente. sea la fantasía o bien el fuego generado en el exterior. la evocación (προσαγορευτικ ν). precisamente aquello que es verdadero o falso. según los Estoicos. no permanece. al decirla ordenamos. la orden (προστατικ ν). con un ‘sí’. 186.

Racional es la fantasía por la que lo representado es transmitido (παραστ σαι) mediante el discurso (λ γ )” “De los expresables.” 187. Sexto Empírico.63 Juramento *** Evocación es una cosa que. dicen. por ejemplo: ¡Qué bello el Partenón! ¡Cuán parecido a los Priámidas es el pastor! (FTG 286 Nauck2) Existe también algo como la sugerencia aporética ( παπορητικ ν). 96) Cuasi-proposición ( µοιον ξι µατι) es lo que aunque tiene una expresión proposicional ( κφορ ν ξιωµατικ ν). a unos los llaman defectivos. cae fuera del género de las proposiciones. Expresable es lo comprendido en la fantasía racional (λογικ ). 9 Kock) La interrogación. Contra los Profesores VIII. por ejemplo: ¡Átrida glorioso. evoca. Agamenón señor de hombres! (Ilíada IX. las diferencias. . la pesquisa y similares. que difiere de la proposición. ya a la afectación (π θος) de alguna de sus partes. debido ya a la intensidad (πλεονασµ ν). mientras que las proposiciones son o bien verdaderas o bien falsas. produce perplejidad ( πορο η ν): ¿Acaso la pena y la vida están emparentadas? (Menandro 281. […] todos los Estoicos consideran que lo verdadero y lo falso existen en el expresable. cuando alguien la dice. 70: “Ahora bien. a otros completos. no son verdaderos ni falsos. Pero de los completos son muchas.. y que cuando alguien la dice. En este momento no nos ocupamos de los defectivos.

‘asertóricos’ ( ποφαντικ ). sea verdadero o falso. cuando los decimos. (Ilíada VII. 202-3) A algunos de los completos los llaman ‘proposiciones’. por ejemplo: ¡Vamos. aquellos que cuando los decimos. habiendo suficiente diferenciación en los expresables como para que algo. dicen. suplicamos (ε χ µεθα): Zeus padre. los que decimos cuando ordenamos. ve querida ninfa! (Ilíada III. que gobiernas el Ida. pues al decirla. es una proposición.64 Y así. sea un . Existen también las ‘más-queproposiciones’ (πλε ονα ξι µατα). Además. 30) A otros. Pero algo como ¡Cuán semejante a los Priámidas es el pastor! es más que una proposición. aquellos que. por ejemplo: Así sus sesos corran a la tierra como corre este vino. imprecamos ( ρ µεθα). por ejemplo: ‘Dión pasea. y no es una proposición. algo como Semejante a los Priámidas es el pastor.’ Otros son ‘pesquisas’ (π σµατα). Da la victoria al Ayante. Por ejemplo. y que obtenga brillante voto (ε χος). por ejemplo: ‘¿Dónde vive Dión?’. es necesario que esto. los que decimos cuando mostramos algo ( ποφαιν µενοι). llaman ‘órdenes’ a unos. muy glorioso y grande. (Ilíada III. decimos la verdad o mentimos. aquellos que cuando los decimos. más que todo. aquellos que al decirlos. inquirimos (πυνθαν µεθα). hablamos con verdad o mentimos. 300) A otros los llaman ‘súplicas’ (ε κτικ ). A algunos los llaman ‘imprecativos’ ( ρατικ ).

la sugerencia aporética29. 855) Todas [los expresables] que admitan tanto falsedad como verdad caerían bajo el asertórico. En efecto. ‘evocativo’. y que no tenga una cualidad común. añadiendo correctamente a éstas otras cinco especies de enunciado (λ γων) que caen bajo algunos de los enumerados. Otro el hipotético. dicen que una cosa es el juramento ( µοτικ ν). por ejemplo: ‘Sea la siguiente línea recta’. . por ejemplo Daos está presente. dicen. 26: “Los estoicos llaman ‘proposición’ al enunciado asertórico ( ποφαντικ ν). excepto porque antepone el motivo de la pregunta. ni las 29 Esta explicación no tiene nada que ver con la de supra 186. Otra es el enunciado ‘expositivo’ ( κθετικ ν). sea completo. además de estos está. Otra la ‘cuasi-proposición’. por ejemplo ¡Cómo adorna a las vidas la fortuna! (Menandro fr.e. ¿Qué es lo que viene a anunciar? que. Sólo cuando decimos ésta. en los hechos.65 expresable.” 189. como señalamos antes. por ejemplo: Tierra. ni las súplicas. como ‘supongo ( ποκε σθω) que la tierra es el centro de la esfera del Sol’. sino que sea una proposición. Amonio. en los Analíticos] no se trata todo enunciado (λ γος).” 188. al vocativo (κλητικ ν). Amonio. al imprecativo lo llaman ‘súplica’. halamos con verdad o falsedad. y además. Comentario a Sobre la Interpretación de Aristóteles 2. mira ahora esto. […] En quinto lugar. 26: “De modo que allí [i. Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 2. resulta ser idéntica a una pregunta.

Comentario a las Categorías de Aristóteles 103 A: “Mas allá de esto. desde antiguo se rescata esto en las exégesis sobre la definición de ξ ωµα: ‘proposición. Teogonía 463: “La respuesta ( π κρισις) se sigue simbólicamente (συµβολικ ς) de la pregunta ( ρωτ µατι). preguntas a las que es costumbre de los autores más recientes llamar ‘pesquisas’. Alejandro de Afrodisia. 190. Comentario a los Tópicos de Aristóteles 539. No es ni verdadera ni falsa. sino similar ( µοια) a las [proposiciones] verdaderas o falsas. verosímilmente. ni ningún otro. El enunciado ‘admirativo’ (θαυµαστικ ν) excede a la proposición por la admiración. aquello que es verdadero o falso’.” . En efecto. se jura correctamente (ε ορκε ν) o se perjura ( πιορκε ν). Simplicio. y la ‘censura’ (ψεκτικ ν) por la burla. aún cuando [a menudo] alguien jure sobre cosas verdaderas o falsas. Estas son las distinciones (λ σεις) resultantes de la exactitud de los Estoicos. sino que en los juramentos. en ese lugar [Tópicos I] Aristóteles dijo que no son dialécticas las preguntas que investigan qué cosa es lo propuesto. Escolio a Hesíodo.” 192. el juramento no es susceptible de ser verdadero o falso. 191. Decir la verdad o la falsedad no es posible en ellos. ya sea de los cinco que distinguen los Peripatéticos o de los diez de los Estoicos. extensamente (διεξοδικ ς) de la pesquisa (π σµατι). dicen.66 órdenes. 17: “En efecto. a no ser del asertórico ( ποφαντικ ν).

. Sobre (κατ τ las expresiones definidas según el sujeto ποκε µενον ρισµ νων κφορ ν).” Se denomina proposición ( ξ ωµα) a partir de ‘considerar’ ( ξιο σθαι) o ‘rechazar’ ( πτε σθαι). 3 libros. 1 libro. a Atenodoro. como ‘Es de día’ o ‘Dión camina’. en Diógenes Laercio VII. 4 libros. Los libros de Crisipo que pertenecen a este parágrafo son: Sobre las proposiciones. a Dión. 4 libros. a Cleiton. O una cosa completa significativa por sí misma (πρ γµα α τοτελ ς ποφαντ ν σον φ’ αυτ ). Diocles Magnes.30 Pues quien dice ‘Es de día’ parece considerar que es de día. 1 libro. Sobre las proposiciones. Y 30 ξιο σθαι debe entenderse como: ‘considerar verdadero’. 1 libro. 65: “Proposición es aquello que es verdadero o falso. Sobre las apelativas (καταγορευτικ ν). Sobre la diferencia de las indefinidas. 193. Sobre las proposiciones simples. como dice Crisipo en sus Definiciones Dialécticas: ‘Proposición es lo que afirma o niega por sí mismo. Sobre las proposiciones indefinidas.67 § 4. Sobre las posibles.

‘prolocución’. Sexto empírico. En ellos comprendimos que ξ ωµα está definido con estas palabras: λεκτ ν α τοτελ ς π φαντον σον φ’ α τ (‘un decible completo significativo por sí mismo’). 8. pero por Marco Cicerón es llamado ‘pronunciamiento’ (pronuntiatio). pero no lo dicen rectamente de las cosas sensibles. Habiéndolo hallado en la biblioteca de la Paz. o. una ‘prolocución’. Yo desistí de traducir esto. Qué sea esto se verá más claro si ponemos algunos ejemplos. a causa de su infrecuencia.otro mejor’. Noches Áticas XVI. Luego. que fue maestro de Varrón. ‘El deleite no es ni un bien ni un mal’. fue necesario acercarse y conocer lo que los dialécticos llaman ε σαγωγ ς (‘introducciones’).68 bien. Contra los Profesores VIII.” 195. dado que en primer lugar había que aprender περ ξιωµ των (‘sobre las proposiciones’). De modo que un ξ ωµα. intentamos denodadamente adquirir el Comentario sobre las Prolocuciones de Lucio Aelio. ‘Milón fue condenado por asesinato’. de modo que necesariamente sea verdadera o falsa. Por tanto. 10: “Los de la Estoa dicen que algunas de las cosas sensibles e inteligibles son verdaderas. ‘Escipión destruyó Numancia’. un vocablo que se ha comprometido a emplear sólo ‘hasta tanto no encuentre -dice. sino que parece que Aelio lo había escrito más para su propia comprensión que para instruir a otros. 1: “Cuando quisimos ser introducidos e instruidos en las disciplinas dialécticas. porque debería hacer uso de voces nuevas y recónditas. lo leímos. pero cuando no es de día. en el libro vigésimo cuarto de su Sobre la lengua latina. Pero en él no había nada escrito para la instrucción o para establecer claramente la cuestión. si se prefiere. dedicado a Cicerón. hombre erudito.” 194. todo lo que se dice así. expeditivamente lo define así: ‘una prolocución es una oración (sententia) en la que nada falta’. Aulo Gelio. apenas podrían soportar. con una cadena de palabras (verborum sentientia) completa y perfecta. es de este tipo: ‘Aníbal fue un cartaginés’. la proposición anterior se vuelve verdadera. como dije. sino por anáfora con las cosas inteligibles que coexisten . Marco Varro. a las que Marco Varrón llama unas veces ‘proferencias’ (profata) y otras ‘prolocuciones’ (proloquia). se vuelve falsa. volvimos necesariamente a los libros griegos. es llamado por los dialécticos ξ ωµα. cuando es de día. por Marco Varrón. Y en general. De todos modos. voces que los oídos.

algo como ‘expresión’ (effatum)) sea o verdadera o falsa. . puesto que resulta ser una proposición. esto es. siempre jura verdadera o falsamente. del mismo modo dicen de las futuras y sus partes. Miscelánea 28. cuando existan (παραστ σι) los momentos apropiados. lo que no existe y no se contrapone a nada. Comentario a las Categorías de Aristóteles 103 B: “Sobre los enunciados contrapuestos ( ντ φασις) en tiempo futuro. de acuerdo con los que se acuerda que tendrá cumplimiento lo jurado. dado que proposición (effatum) es aquello que o es verdadero o es falso?” 197. Pero el que jura no siempre. Pues lo jurado por él es verdadero o falso. Verdadero es. Estobeo. de acuerdo con lo que jura y si lo hace en el momento oportuno (καιρ ν). Crisipo dice que jurar verdaderamente ( ληθορκε ν) difiere de jurar correctamente. mientes’? Ustedes dicen que estas proposiciones son irresolubles (inexplicabilia)32. no cuando compone. […] Si no pueden explicar este tipo de proposiciones ni hallan un criterio para determinar si ellas son verdaderas o falsas. que o bien es verdadero que será o bien que no 31 32 Este fragmento. es un principio fundamental de la dialéctica que cualquier cosa que se enuncie (eso [los estoicos] lo llaman ξ ωµα. Académicos Primeros II. 9531: “Sin duda. lo mismo que perjurar difiere de jurar falsamente (ψευδορκε ν). se complementa con el frag. En griego: πορα. se dirá que alguien jura correctamente. y lo que dices es verdadero. que trata de la paradoja del Mentiroso. ¿dónde queda su definición. De este modo también. así como las proposiciones contradictorias (τ ντικε µενα) sobre el presente (τ παρ ν) o el pasado (τ παρεληλυθ ς). en el tiempo que jura. sino cuando son presentes los tiempos de las cosas entre las que se hace la homología. cuando no existe el tiempo hacia el cual se refiere anafóricamente el juramento.69 (παρακειµ να) con ellas. Cicerón. lo que existe (τ π ρχον) y se contrapone a algo ( ντικε µενον τινι). según ellos. falso. El que jura. 282. lo cual es más odioso que aquellas cosas que nosotros [los escépticos] llamamos no comprendidas y no percibidas. lo hace correcta o incorrectamente. En efecto.” 196. ¿Entonces qué? ¿Es verdadera o falsa esta proposición: ‘Si dices que tú mientes. de este modo también se dice que alguien compone correcta o incorrectamente. Simplicio. 18: “De Crisipo. los Estoicos opinan lo mismo que sobre los demás. En efecto.” 198.

33 Recuérdese que en griego la frase es µ ρα στ .70 será. Pero esto es falso. Imposible es la que no puede ser verdadera. tal como ‘Dión camina’.”33 200. A su vez. No necesaria es la proposición capaz de ser tanto verdadera como falsa. algunas proposiciones son posibles (δυνατ ). Ahora bien. claramente pretenden esto a través del título. por ejemplo ‘si alguna engendró algo. pero si no la habrá. o que. como ‘viviré mañana’. otras no necesarias (ο κ ναγκα α). aún pudiendo serlo. sin que circunstancias externas le impidan ser verdadera. Aún más. sin que se opongan circunstancias externas. como. Comentario a los Elementos de Euclides 193: “Y los de la Estoa suelen llamar ‘proposición asertórica’ a todo enunciado simple. 371: “Los Estoicos definieron lo posible como aquello que fuese susceptible de ser predicado con verdad. 79: “La proposición completa es algo compuesto (σ νθετον). como ‘la virtud es ventajosa’. Posible es la que puede ser verdadera. pues el pájaro no es la madre del huevo. Proclo.” Boecio. como ‘Diocles vive’. Según ellas está definido lo futuro. Sexto Empírico. está impedida de ello por circunstancias externas. entonces es verdadero decir que la habrá. Necesaria es la proposición verdadera que no puede ser falsa. Razonable (ε λογον) es la proposición que tiene mayores posibilidades iniciales de ser verdadera. imposible es lo que nunca es susceptible de verdad. Comentario a Sobre la Interpretación de Aristóteles. por ejemplo.” 201 Diocles Magnes en Diógenes Laercio VII 75: “‘Verosímil’ (πιθαν ν) es la proposición que conduce al asentimiento. es falso decir que la habrá. como ‘la tierra vuela’. ‘El día es’ se compone de ‘día’ y de ‘es’.” 199. entonces cada una es verdadera o falsa. . si es que han de ser verdaderas o falsas. otras imposibles (αδ νατα). unas necesarias ( ναγκα α). la habrá o no la habrá. Contra los Profesores VIII. Y si habrá una batalla naval mañana. entonces es madre de ello’. y siempre que para nosotros escriban artes dialécticas Sobre las Proposiciones. sin que lo impida ninguna de las cosas exteriores que resultan ocurrir al mismo tiempo (cum ipso).

que es verdadero cuando se señala (δεικνυµ νου) a Dión. Entre los posibles. dividieron los enunciados (enuntiationes) de este modo: ‘Entre los enunciados. o bien. y esto es lo que sostiene Crisipo. 1055d: “¿Cómo puede ser que el argumento Sobre los Posibles no sea para él inconsistente con el argumento del destino (ε µαεµ νης)? Pues si lo posible no es lo que es verdadero o lo será. unos son necesarios. inviolable. otros no necesarios. 34 35 τ πιδεκτικ ν το γεν σθαι πολλ κις ε ς τ δ νατον µπεσε ται. pues ya no hay quien sea el objeto de la ostensión. el antecedente ‘Dión ha muerto’ es posible. siendo verdadero. entonces habrá muchas cosas posibles que no pertenecen al destino. Plutarco.35 Así dice que en el condicional: ‘si Dión ha muerto.’ Establecen. En efecto. lo que. por ninguna razón admite ser falso. otros son imposibles. o bien el destino pierde su potencia invencible. sino que ‘todo lo susceptible de ocurrir. que lo posible es tanto género como especie de lo no necesario. superior a todas las cosas. dicen. se destruye el enunciado ‘éste ha muerto’. como dice Diodoro. la ostensión se realiza sobre seres vivos y por el hecho de estar vivos (κατ ζ ντος). mediante ejemplos en los que las partes no se componen correctamente (ο χ γι ς συγκειµ νων). en efecto. unos son posibles. Alejandro de Afrodisia. cuando dice que nada impide que lo imposible se siga de lo posible. Sobre las incongruencias de los Estoicos 46. es posible’.”34 202a. Comentario a los Primeros Analíticos de Aristóteles 177.” . Pues una vez muerto Dión. pues. aún cuando nunca haya de ocurrir. Lit. intenta. si bien no dice nada acerca de lo que Aristóteles ha llamado la ‘ostensión’ (δε ξιν). A su vez. Luego.: “que esto no es así. frecuentemente lo susceptible de ocurrir caerá en lo imposible. disparatada e irreflexivamente. Porque. puesto que la muerte de Dión puede alguna vez devenir verdadera. entre los no necesarios. entonces éste ha muerto’.” Idem. otros imposibles. pero ‘éste ha muerto’ es imposible.71 puesto que cosas externas a él mismo lo prohíben. 25: “Crisipo. unos son posibles. 429: “No debe ignorarse que para los Estoicos parecía ser más universal lo posible que lo necesario (universalius possibile a necesario). Necesario. mostrar (δεικν ναι) que la explicación aristotélica es errada.” 202.

Antípatro y Crinis. El texto parece incluir Loeb) pone entre corchetes y Rossius omite. Filópono. significa algún hecho existente ( ν τι πρ γµα). como dicen los seguidores de Crisipo. Entre las no-simples están el condicional (συνηµµ νον). por ejemplo: ‘Si es de día. en Diógenes Laercio VII. la privativa (στερητικ ν). Diocles Magnes. 68: “De las proposiciones. pero lo que ha muerto no existe (τ τεθν ναι µ ha muerto’ es imposible. la determinada (καταγορευτικ ν) y la indefinida ( ριστον). que es verdadero. Pues también. la asertórica (κατηγορικ ν). la causal (α τι δες) y la que esclarece lo más y lo menos (διασαφο ν τ µ λλον κα τ 36 ττον). y si a su vez tampoco subyace Dión. cuando Dión vivía. tal como Crisipo cree. 13. Requerida. No sería imposible si. en Diógenes Laercio VII. A partir de una proposición duplicada. . Comentario a los Analíticos primeros 42 b: “En efecto. la disyunción (διεζευγµ νον). Diocles Magnes.” ν). señalando al día. siendo un demostrativo (δεικτικ ν). [es de día]37’. a un antecedente posible le sigue un consecuente imposible. [Se dice:] ‘Si es de noche. la denegación ( ρνητικ ν). Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 50. se predicaba ‘éste ha muerto’-. ‘éste’.72 Ciertamente. Atenodoro. por ejemplo: ‘No es de ξ ξιωµ των. y es imposible que lo que es no sea. la conjunción (συµπεπλεγµ νον). Crisipo presenta otro ejemplo. Arquédemo. Creo que hay que omitirlas. Amonio. al principio. el pseudo-condicional (παρασυνηµµ νον). A partir de varias. hay luz’.” 204. poco después de la muerte de Dión -sobre quien en el condicional.” Cf. como para que ‘éste ha muerto’ se pudiese decir de él. si no es posible aplicar el ‘éste’ al que ha muerto. fuese posible predicar (κατηγορηθ ναι) el ‘éste’. similar a éste. 37 Adición de von Arnim. entonces ‘éste ha muerto’ es imposible. Una proposición negativa es. entonces este día no existe’. que von Arnim (y el editor de Loeb traduce: ‘not ambiguous’. ‘éste ha muerto’ ha de ser imposible. No-simples son las compuestas a partir de una proposición duplicada o de varias proposiciones. 69 – 70: “Entre las proposiciones simples están la negación ( ποφατικ ν). las otras son no-simples (ο χ πλ ). por ejemplo: ‘Si es de día. unas son simples ( πλ ). ‘éste 203. Entonces. en este giro. como ‘Es de día’. Simples son las compuestas a partir de una proposición no duplicada36 (διαφορουµ νου). Pero como esto no es factible (µ ο ον).

ni de dos proposiciones diferentes [agrupadas] mediante una o más conectivas. como: ‘Alguien camina’ o ‘Aquél ( κε νος) camina’. como que no parece ser. a saber.” 204a. . Determinada es la proposición compuesta a partir de un caso nominativo demostrativo (δεικτικ ς) y un predicado. puesto que no se componen de proposiciones. 39 Dedicativa parece un calco de καταφατικ ν. como: ‘Dión camina’. otras no simples. 38 En griego ο χ µ ρα ο κ στι. según la cual unas son simples. La super-negación es la negación de la negación ( ποφατικ ν ποφατικο ). Contra los Profesores VIII. La denegación es la proposición compuesta a partir de una partícula denegativa y un predicado. sino de algunas otras cosas. es indicativa. como: ‘No no es de día’38. Por esta razón –dicen-. las que indican algo de algo. Sexto Empírico. como: ‘Nadie camina’. por ejemplo: ‘Éste es a-filántropo’.” Sólo llaman ‘abdicativa’ a la [proposición] que tiene antepuesta una partícula negativa. por ejemplo: ‘Éste camina’. Apuleyo. esto postula que ‘Es de día’. […] Sin embargo. lo indica. los Estoicos también la consideran indicativa. Son simples cuantas no se componen ni de una misma proposición tomada dos veces. las que abdican algo de algo.” 94: “[Algunas] proposiciones se dicen ‘simples’.” 205. Una especie de ella es la super-negación ( περαποφατικ ν). y que Diógenes dice que lo que se afirma es µ ρα στ ν. Indefinida es la proposición compuesta a partir de una o varias partículas indefinidas y un predicado. por lo tanto. 93: “Los dialécticos trazan una diferencia casi primera y mayor entre las proposiciones. como: ‘La virtud es un bien’ […] Otras son abdicativas. La privativa es la proposición compuesta a partir de una partícula privativa y una proposición que expresa capacidad ( ξι µατος κατ δ ναµιν). Ante cualquier duda. como: ‘La voluptuosidad no es un bien’. Sobre la interpretación 266: “Unas [proposiciones] son indicativas (dedicativae)39. Ahora bien. como abdicativa ha de serlo de ποφατικ ν. indica que le acontecía. Asertórica es la proposición compuesta a partir de un caso nominativo y un predicado. pues dicen: ‘a alguna voluptuosidad le acontece que no es un bien. porque también en eso que niega que exista.73 día’. véase que la negación simple es ο χ µ ρα στ ν. es decir. que era.

no está expresada con una indicación. En efecto. Comentario a la Física de Aristóteles 1299. Parece ser intermedia entre ambas. por ejemplo: ‘Alguien está sentado’. por ejemplo: ‘Si es de día. 36: “Entre estos enunciados (λ γων). es de día’. mediante una o más conectivas. aún cuando ahora sea verdadera. ‘Alguien camina’ es indefinida. 96: “Entre las proposiciones simples. ‘Sócrates está sentado’ es intermedia. que algunos llaman ‘cambiantes incircunscriptamente’ (µεταπ πτοντ περιγρ φως). Dicen que la indefinida se vuelve verdadera […] cuando resulta que la definida [correspondiente] es verdadera […]” 100: “Esta proposición definida. Son cómo ésta: ‘Si Dión vive. señalo (δε κνυµι) a alguno de los hombres particulares ( π µ ρους). por ejemplo. esta proposición. ‘O es de día o es de noche’. ‘Éste camina’. ‘Si es de noche. También podría ser ‘las dobles’ o ‘las duplicadas’. dicen que es verdadera cuando a lo que cae bajo la indicación le acaece (συµβεβ κ ) el predicado. Efectivamente. Mates 161. puesto que no son del mismo tipo. ni definida –en efecto. Indefinidas son.” 206. está fuera de lugar. Son definidas las que se expresan con una indicación (δε ξιν). se puede comenzar señalando las proposiciones que manejan los Estoicos. Alejandro de Afrodisia. hay oscuridad’. la indefinida y la definida.74 95: “Resultan ser no simples las ambiguas (διπλ )40. ‘Éste está sentado’ es definida. 41 El texto griego tiene un ε que ya fue borrado por Bekker y que Von Arnim puso entre corchetes. en Simplicio. ‘Éste está sentado’. Dión vivirá’. Intermedias son [las proposiciones] tales como ‘Un hombre está sentado’ o ‘Sócrates camina’. por ejemplo: ‘Éste camina’. puede aplicarse ( κφ ρεσθαι) por igual a cada uno de ellos. . aquellas en las que gobierna (κυριε ει) una partícula indefinida. puesto que no es indefinida –en efecto. otras indefinidas ( ριστα) y otras intermedias (µ σα). el estar sentado o el caminar. Pero queda redundante respecto de lo que sigue. En efecto. unas son definidas ( ρισµ να). pues tiene definido al personaje señalado. tiene definido el género (ε δος) –. ya que parte de lo verdadero –‘Dión vive’– y llega a lo verdadero – 40 Cf. ‘Es de día y hay luz’41. y cuantas se componen de una única proposición tomada dos veces o de varias proposiciones. puesto que no está definido (ο κ φ ρικε) ninguno de los caminantes particulares. según ellos. En efecto.

En efecto. pues sabía que no poca ha sido la reflexión de estos varones sobre las materias léxicas (το λεκτικο τ που). es decir. sino de la lógica (διαλεκτικ ). Dionisio de Halicarnaso. en ninguna parte encontré nada reunido por nadie sobre el asunto al que antes me he referido. y principalmente los filósofos de la Estoa. no siempre que ‘vive’ es verdadera. Pero no será posible decir definidamente cuándo ‘vivirá’ no ha de ser verdadera del que vive. ya no será verdadera ‘y vivirá’. En efecto. para el placer y la belleza del estilo ( ρµηνε α). Sin embargo. pues en ese caso Dión habría de ser inmortal. que no conllevan ninguna utilidad ni beneficio para los discursos políticos. luego que decidí clasificar esta materia. como saben los que conocen bien estos libros. sobre [las proposiciones] verdaderas y falsas. que al no ser verdadera hace que el condicional en conjunto. Me alejé entonces de esta materia.75 ‘vivirá’–.” 206a. [Tratan] sobre la estructura (συντ ξις) de las proposiciones. aunque ‘Dión vive’ todavía sea verdadera. Por esto dicen que el cambio (µεταπτ σιν) [veritativo] de este tipo de proposiciones se da en un tiempo indefinido y no circunscrito. existirá un tiempo ( σται ποτε) cuando aunque la co-asunción (πρ σληψις) sea verdadera –‘pero Dión vive’–. las dos sintaxis (συντ ξεις) dejadas por Crisipo con el título Sobre la disposición de las partes del discurso no tratan de la teoría oratoria. es necesario dar testimonio de la verdad a favor de ellos: entre los autores considerados de renombre. cambiando. puesto que habrá un tiempo cuando. plausibles ( νδεχοµ νων).” . lo es también ‘vivirá’. cambiantes (µεταπιπτ ντων) y ambiguas. investigaba si alguno de mis precursores había dicho algo sobre ella. y otras de este tipo. Sobre la composición del discurso 31: “Yo mismo. el condicional se cambiará en falso. se convierta en falso. a los que necesariamente debe tender la composición (σ νθεσις). posibles e imposibles.

76 §5. la condicional. 2 libros. como. como ‘Más es de día que es de noche’. que parte de una proposición y llega a una proposición. Diocles Magnes. colocada entre las dos proposiciones. Sobre la disyunción verdadera. Disyunción es la proposición disyunta mediante la conectiva disyuntiva ‘o’. Pseudo-condicional.” . Sobre la conjunción. Indicativa-del-menos es la proposición contraria a la anterior. Sobre el condicional. como ‘Si es de día. Esta conectiva anuncia que una da las proposiciones es falsa. es la proposición enlazada con la partícula ‘puesto que’ ( πε ). 207. hay luz’. como dice Crinis en su Arte Dialéctica. a Gorguípides. como ‘O es de día o es de noche’. 4 libros. ‘Porque es de día. 1 libro. En efecto. La conectiva anuncia que lo segundo sigue a lo primero y que además se da lo primero. Sobre las proposiciones no simples. como ‘Es de día y hay luz’. a Gorguípides. 1 libro. 71: “Entre las proposiciones no simples. Conjunción es la proposición conjuntada mediante algunas conectivas conjuntivas. Causal es la proposición compuesta con ‘porque’. es la proposición compuesta mediante la conectiva condicional ‘si’. en Diógenes Laercio VII. hay luz’. como que lo primero es la causa de lo segundo. 1 libro. Aquí corresponden los siguientes libros de Crisipo: Sobre las proposiciones no simples. Sobre lo obtenido por consecuencias. como dice Crisipo en su Dialéctica y Diógenes en su Arte Dialéctica. como ‘Puesto que es de día. hay luz’. Esta conectiva anuncia ( παγγ λλεται) que lo segundo sigue ( κολουθε ν) a lo primero. Indicativa-del-más es la proposición compuesta mediante la conectiva indicativa de más y ‘que’. como ‘Menos es de día que es de noche’.

” 209. que ni se siguen una de otra. en el caso presente. no hay diferencia en decir ‘conjuntiva negativa’ o ‘conjunción’. En los casos en que apremia cierta exactitud en la enseñanza. Por eso. En efecto. 13: “Cuando la expresión (φων ) se refiera a cosas diferentes. […] Sin embargo. Contra los Profesores VIII. dirigiendo su pensamiento. siguen en esto a los Estoicos. es falsa la que tiene [alguna de sus proposiciones] falsa. aún en el caso de que contuviera una única . tan pronto como las neguemos ( ποφ σκωµεν). no habiendo inconsistencia (µ χην) ni consecución ( κολουθ α). diremos que el enunciado [resultante] es una ‘conjunción negativa’ (συµπλοκ ν ποφατικ ν) o una ‘conjuntiva negativa’ (συµπεπλεγµ νον ποφατικ ν ). también en este caso. seguía la costumbre de los antiguos. decimos que está sano ( γι ς) en virtud de las partes más numerosas y sanas. de un manto del que la mayoría de las partes están sanas.” 128: “Del mismo modo que en la vida [corriente]. Comentario a las Categorías de Aristóteles 22. ni son inconsistentes y se niegan ( χει µ χην ποφατικ ν). Galeno. Aristóteles. será posible extenderse en común. los seguidores de Crisipo. tal como ‘Dión camina y Teón dialoga’. por ejemplo ‘es de día y hay luz’. Introducción a la dialéctica 4. en los casos en que las expresiones (φωνα ) no significan nada diferente. sobre las conjunciones y las disyunciones. 18: “Decimos. quienes denominaban ‘conjunción’ a la reunión (σ νοδος) de las mayores partes del discurso. ellos legislan (νοµοθετο ντες) significados particulares ( δια σηµαιν µενα). Sexto Empírico. En efecto. así también de la conjunción. dicen. se sirven despreocupadamente de los nombres.” 211.77 208. Dexipo. que quienes sólo llaman conjunción a la expresión (προφορ ν) que contiene una conectiva conjuntiva. tanto si [se componen de proposiciones] inconsistentes o consecuentes [unas de otras]. llamaremos ‘conjunción’ (συµπεπλεγµ νων) a esta proposición. pero en virtud de las pocas rotas decimos que está roto. llaman ‘conjunciones’ a todas [las proposiciones] compuestas mediante las conectivas llamadas ‘conjuntivas’. 124: “Después de esto. 10. anterior a ellos. […] Dicen que la conjunción válida ( γι ς) es la que tiene todas sus [proposiciones] verdaderas. ciertamente. en este caso. así como sobre las restantes especies de proposiciones no simples. más hacia la forma de expresión (λ ξις) que hacia las cosas (πρ γµατα). se expresan mediante una conjunción (κατ συµπλοκ ν). y está muy poco roto.

78 [proposición] falsa, pero la mayoría verdaderas, se dirá que como un todo es falsa, en virtud de esa única [proposición] falsa.”

212. Galeno, Sobre la simplicidad de los medicamentos II, 16: “… la prótasis hipotética, que los seguidores de Crisipo denominan proposición condicional.”

213. Aulo Gelio, Noches Áticas XVI, 8 - 9: “Pero a aquello que los griegos llaman συνηµµ νον ξ ωµα (‘proposición condicional’), algunos de los nuestros lo llamarían (dixerunt) ‘adjunción’ (adiunctio), otros ‘proposición conexa’ (conexum). Esta `proposición conexa’ es de este tipo: ‘Si Platón camina, Platón se mueve’, ‘Si es de día, el sol está sobre la tierra’.” A su vez, ellos [llaman] συµπεπλεγµ νον, lo que nosotros llamamos ‘conjunción’ (coniunctum) o ‘cópula’ (copulatum), que es de este tipo: “P. Escipión, hijo de Paulo y dos veces cónsul, fue y triunfó y fue condenado a muerte, y fue compañero de condena de L. Mummio.’ En toda la conjunción, si una [de las proposiciones] es falsa (mendacium), aún si las restantes son verdaderas, se dice que todo es falso.”

214. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 88: “[…] En efecto, dicen: ‘son contradictorias las proposiciones de las que una excede (πλεον ζει) a la otra por una negación, por ejemplo: ‘Es de día’ – ‘No es de día’. En efecto, la proposición ‘no es de día’ excede a ‘es de día’ por una negación – el ‘no’ –, y por esto es contradictoria de ésta.’ Pero si lo contradictorio es esto, entonces serán contradictorias también [proposiciones] como éstas: ‘Es de día y hay luz’ y ‘Es de día y no hay luz’. En efecto, la proposición ‘Es de día y no hay luz’ excede por una negación a ‘Es de día y hay luz’. Pero ciertamente, según ellos, éstas no son contradictorias; luego, ciertamente no son contradictorias las [proposiciones de las] que una excede a la otra por una negación. Sí son contradictorias, dicen, pero son contradictorias junto con esto: la negación esta antepuesta al resto, de modo que efectivamente gobierna a toda la proposición. Puesto que en el caso de ‘Es de día y no hay luz’ [la negación] es una parte del todo, no gobierna como para volver al conjunto una [proposición] negativa.”

215. Diocles Magnes, en Diógenes Laercio VII, 73: “Existen además proposiciones contradictorias ( ντικε µενα) entre sí según la verdad y la falsedad, de las cuales una es

79 la negación de la otra, como ‘Es de día’ y ‘No es de día’. Un condicional es verdadero cuando el opuesto del consecuente es incompatible (µ χεται) con el antecedente, como ‘Si es de día, hay luz’. Esto es cierto. Pues ‘No hay luz’ es opuesto al consecuente e inconsistente con ‘Es de día’. Un condicional es falso cuando el opuesto del consecuente no es incompatible con el antecedente, como ‘Si es de día, Dión camina’. Pues ‘Dión no camina’ no es incompatible con ‘Es de día’. [Una proposición pseudocondicional es verdadera cuando el antecedente es verdadero y el consecuente se sigue de él (ε ς κ λουθον λ γει), como ‘Puesto que es de día, el sol está sobre la tierra.’ Es falso cuando el antecedente es falso o cuando el consecuente no se sigue de él, como ‘Puesto que es de noche, Dión camina’, cuando es dicha de día.]42 Una proposición causal es verdadera cuando el antecedente es verdadero y el consecuente se sigue de él, pero el antecedente no se sigue del consecuente, como ‘Porque es de día, hay luz’. Pues de ‘es de día’ se sigue ‘hay luz’. Pero de ‘hay luz’ no se sigue ‘Es de día’. Una proposición causal es falsa cuando el antecedente es falso, o cuando el consecuente no se sigue, o cuando el antecedente a su vez se sigue del consecuente, como ‘Porque es de noche, Dión camina’.”

216. Sexto Empírico, Contra los Profesores VIII, 108: “Ciertamente, también hay proposiciones no simples, […] aquellas que se componen de una proposición duplicada ( κ διαφορουµ νου) o de proposiciones diferentes ( κ διαφερ ντων), y en las cuales dominan ( πικρατο σιν) una o varias conectivas. Así, éste [i.e. el condicional] se compone de una proposición duplicada o de proposiciones diferentes, mediante la conectiva ‘si’ (ε ) o ‘si en efecto’ (ε περ). Por ejemplo, el siguiente condicional, se compone de una proposición duplicada y la conectiva ‘si’: ‘Si es de día, es de día’. Uno como éste se compone de proposiciones diferentes y la conectiva ‘si en efecto’: ‘Si en efecto es de día, hay luz.’ De las proposiciones presentes en el condicional, la dispuesta a continuación (µετ ) de la conectiva ‘si’ o ‘si en efecto’ se llama ‘antecedente’ ( γο µενον) y ‘primera’, la restante ‘consecuente’ (λ γον) y ‘segunda’, aún si el condicional completo está expresada en anástrofe, por ejemplo, así: ‘Hay luz, si en efecto es de día’. En efecto, también en este caso se llama ‘consecuente’ a ‘Hay luz’, por más que se exprese en primer lugar, y ‘antecedente’ a ‘si en efecto es de día’,

42

Von Arnim colocó este pasaje entre los fragmentos de Crinis [SVF III, p. 269]. En efecto, el pseudos-

condicional se atribuye a autores posteriores a Crisipo. Lo mismo para la proposición llamada ‘causal’.

80 aunque se la diga en segundo lugar, debido a que está dispuesta a continuación de ‘si en efecto’. La composición (σ στασις) del condicional, para hablar resumidamente, es de este tipo: este tipo de proposición parece anunciar que su segunda proposición sigue ( κολουθε ν) a la primera, y que dándose el antecedente se dará el consecuente. Por lo tanto, si se preserva tal anuncio y el consecuente sigue al antecedente, también resultará verdadero el condicional; si no se preserva, resultará falso.”

217. Galeno, Introducción a la dialéctica 3, 8, 11: “Dado que, porque esto no se da, pensamos que se da esto, por ejemplo, que [porque]43 no es de noche, es de día. […] Es denominada proposición disyuntiva por algunos de los filósofos recientes, del mismo modo que es denominada ‘condicional’ la otra especie de las prótasis hipotéticas, que decíamos que resultan por continuidad (κατ συν χειαν). La expresión ‘disyuntiva’ es más propia (οικειοτ ρα) de las proposiciones –a las que decíamos que se denominaba ‘prótasis divididas’ (διαιρετικ ς) – [compuestas] mediante la conectiva ‘o’ ( ) –no hay ninguna diferencia en decir con una sola sílaba o τοι con dos–; lo mismo que

‘condicional’ [es más propia] de las compuestas mediante la conectiva ‘si’ o ‘si en efecto’ – éstos, en efecto, también significan una única cosa. De este modo, un enunciado como éste: ‘Si es de día, el sol está sobre la tierra’ es llamado ‘condicional’ por los filósofos recientes. […] Las [proposiciones] como ésta: ‘o es de día o es de noche’, son llamados ‘disyunciones’ por los filósofos recientes.” Etc. Ibid. 14, 32, 13: “A las [prótasis] continuas (κατ συν χειαν) los Estoicos las llaman ‘proposiciones condicionales’, a las divididas (κατ δια ρεσιν), ‘disyunciones’, y concuerdan en que a partir de la proposición condicional resultan dos silogismos, y otros dos a partir de la disyuntiva.44 […] Ciertamente, el tercer indemostrado ( ναπ δεικτον) de los aceptados por Crisipo, a partir de una conjunción negativa ( ξ ποφατικο συµπεπλεµ νου) y uno de sus dos conjuntados, concluye (περα νοντα) el contrario ( ντικε µενον) del restante.”

43 44

τι añadido por Prantl. A partir del condicional se forman el primer y segundo indemostrable, a partir de la disyunción, el

cuarto y el quinto.

Agamenón lo dice para sus adentros. Cicerón. Cf. 188: “La conectiva ‘o’ ( ) desnuda y con acento agudo significa tres cosas. hace ambos). Académicos Primeros II. 97: “No conseguirán que Epicuro. puesto que. o estás de pie.’ Ahora bien. porque se llaman ‘contrarias’ las proposiciones que no pueden ser verdaderas al mismo tiempo. Cramer. y nosotros ‘disyunción’ (disiunctum). Por otra parte. supra 165: “Al presente ( νεστ τα) los Estoicos lo definen como presente durativo (παρατατικ ς). y sus opuestos (opposita). Así. inclusiva ( ποδιαζευκτικ ς) o comparativa (διασαφητικ ς). está dado morir. Ox.” 219. el otro lo rechaza: ‘O es de día o es de noche’ (sólo uno. todas las proposiciones que formen disyunciones es necesario que sean incompatibles entre sí (pugnantia esse inter sese). o no es ni un bien ni un mal. que los griegos llaman ντικε µενα.81 Epimerismi Homer. 12: “Existe también otra proposición que los griegos llaman διεζευγµ νον ξ ωµα. muestra que hizo algo y que hará. el que dice ‘hago’. o lo son todas o hay más de una verdadera. Anecd. Noches Áticas XVI. […] ¿En que difieren entre sí? La exclusiva toma sólo uno de los sujetos ( ποκειµ νων). En efecto. 8. deben ellos mismos oponerse entre sí (adversa esse). Por ejemplo éste. por ejemplo: ‘Yo quiero pertenecer a tu pueblo o morir’. […] Es también explicativa. al decir: ‘remando. I p. en efecto. De todas las proposiciones que forman disyunciones. conceda que es verdadera una proposición como 45 La cuestión principal reside en el valor aspectual del presente. Porque si ninguna es verdadera. también llamada disputativa ( λεγκτικ ς) por los Estoicos. una debe ser verdadera y la otra falsa. Es exclusiva (διαζευκτικ ς).” 218. o caminas. y se la llama παραδιεζευγµ νον. o si sus opuestos no son contrarios (contraria) entre sí.’ Estas cosas son efectivamente opuestas entre sí. porque se prolonga (παρατε νεται) también hacia el futuro. ambos no son posibles) […] La inclusiva (παραδιαζευκτικ ς) también puede tomar ambos. que desprecia y se ríe de toda la dialéctica. o atrae hacia sí el remo o lo aleja’45 (en efecto. Aulo Gelio. Es así: ‘El deleite o es un bien o un mal. entonces se trata de una falsa disyunción (disiunctum mendacium).” . donde las proposiciones opuestas [a las disjuntas] no son contrarias: ‘O corres. ‘no correr’ no son contrarios entre sí. o si los disjuntos no son incompatibles. pero sus opuestos no son contrarios: ‘no caminar. ‘no estar de pie’. Pero tú puedes en uno y el mismo tiempo no caminar ni correr ni estar de pie.

si ocurre que de una disyunción de [proposiciones] contrarias –llamo contrarias a aquellas de las que una afirma [lo que] la otra niega. Galeno. Sobre el signo. Cuando los dialécticos establecen que toda proposición disyuntiva de esta forma: ‘o [p] o no [p]’ (aut etiam aut non). si concediera que una de ambas es necesaria. sea que se componga de dos proposiciones simples o de más de dos. Pero en la naturaleza de las cosas no existe ninguna necesidad tal. según el cual pretenden que el signo (σηµε ον) es una proposición ( ξ ωµα). y por ello. aunque necesariamente una debe darse. es decir Antíoco y los Estoicos. algo inteligible (νοητ ν). En efecto. mira cuán cauto es éste.” 220. Si una disyunción de este tipo puede ser verdadera. Introducción a la dialéctica 5. 221. no sólo una. Contra los Profesores VIII. no sólo es verdadera. 3: “En algunas proposiciones está permitido que sean varias o todas [verdaderas]. 12. tal como lo han escrito. Algunos llaman a tales [proposiciones] para-disyunciones.’ Déjese pues que los dialécticos. sino incluso necesaria. ninguna es falsa. 244: “Del mismo modo. a quien consideran retardado: ‘Pues –dice-. dicen que el signo es una proposición antecedente (καθηγο µενον) en un condicional válido ( γιε συνηµµ ν ). reveladora de la naturaleza del consecuente ( κκαλυπτυκ ν το λ γοντος).” §6. será necesario adelantar objeciones a su parecer. Sexto Empírico. En las disyunciones sólo una puede ser verdadera. . será necesario que mañana Hermarco viva o no viva. luchen con él. pues pervierte toda la dialéctica.82 la que expresábamos así: ‘O mañana vive Hermarco o no vive’.

de uno falso a uno falso la proposición ‘Si la tierra vuela. Presentaremos ese. ésta ha parido’.83 Dicen que hay muchos otros criterios (κρ σεις) de la validez del condicional. o bien llega de un antecedente falso a un consecuente falso. éste camina’. ni el que de lo falso llega a lo verdadero. Este condicional es verdadero. se trate ya de un signo. cuando se dice que es una proposición antecedente en un condicional válido. Resta pues. dicen. el universo está gobernado por la providencia divina’. pero se mueve. se le ha llamado proposición antecedente en un condicional válido. de uno verdadero a uno falso ‘si éste se mueve. o de uno verdadero a uno falso. Siendo cuatro las combinaciones del condicional […] dicen que en los tres primeros modos (τρ ποι) el condicional se vuelve verdadero […] y sólo en uno resulta falso: siempre que de un antecedente verdadero llegue a un consecuente falso. aunque ni siquiera sobre él hay acuerdo. […] parte de lo verdadero y 46 ς ν κα α το π ρχοντος κα το σηµειωτο συνυπ ρχειν φε λοντος α τ . se ha de investigar (σκεπτ ον) si es necesario buscar el signo en todos los condicionales verdaderos. que se encuentre sólo en aquél que partiendo de lo verdadero llega también a lo verdadero. Todo condicional o bien llega (λ γει) de un antecedente ( γο µενον) verdadero a un consecuente verdadero. pero hay uno que prevalece entre todos. la tierra existe’. Pero si es necesario que el signo sea verdadero y que esté por algo verdadero ( ληθο ς παραστατικ ν). como existiendo el signo y debiendo coexistir con él lo significado. [Siguen ejemplos] Pues el signo debe tener también una naturaleza reveladora del consecuente. Pero como no era uno el condicional válido. el que de lo falso llega a lo falso y el que de lo falso llega a lo verdadero-. Siendo así las cosas. En efecto. no es el caso que si una proposición antecede en un condicional válido que parte de lo verdadero y llega a lo verdadero. no en el condicional inválido (µοχθηρ ς) sino en el válido ( γι ς). la tierra tiene alas’. es preciso investigar el signo. o sólo en uno. de un antecedente verdadero a un consecuente verdadero llega la proposición ‘Si existen dioses. […] Aún más. cuando éste no camina. se habrá de entender el antecedente sólo del condicional que partiendo de lo verdadero llega a lo verdadero. sino que eran tres -a saber: el que parte de lo verdadero y llega a lo verdadero. tal como ocurre en los condicionales siguientes: ‘si ésta tiene leche en las mamas. de uno falso a uno verdadero ‘si la tierra vuela. en algunos. no podrá encontrarse ni en [el condicional] que parte de lo falso y llega a lo falso.46 De este modo. o de uno falso a uno verdadero. En efecto.

dicen que el 47 τ µ ντοι σηµε ον κα τ σηµειωτ ν κ ν το τοις παρ ν παρ ντος στ ν. Pues si tiene una cicatriz.84 llega a lo verdadero […]. pero ‘haber de morir’. es reveladora del consecuente.47 En efecto. hablando sobre algo futuro y siendo presente y verdadera ahora (ν ν). como en ‘si éste tiene una cicatriz. pues ya no hay herida. la muerte es porvenir. al tiempo que lo primero es revelador de lo segundo. que es inteligible. los que dicen esto no reconocen. en el primero […] la herida ya ha ocurrido y es algo pasado. 177: “Unos han sostenido que [el signo] es sensible (α σθητ ν). Sexto Empírico. Epicuro y los que defienden su secta. pues se muestra (φα νεται). En ‘si éste tiene el corazón dañado. como en este condicional: ‘si éste tiene el corazón dañado. dicen. Evidentemente. pero haber tenido la herida es pasado. otros que es inteligible (νοητ ν). efectivamente el signo y lo significado son también en este caso algo presente que significa algo presente. También [pretenden] que [un signo] presente [sea signo] de algo porvenir (µ λλοντος).” 223. Pues aplicándonos a aquél hacemos aprehensión (κατ ληψιν) de éste. pretenden que algo presente sea signo de algo pasado (παρ χηµ νου). Presentadas las cosas de acuerdo con su propia técnica (τεχνολογ α) [la de los estoicos]…” Cf. . dicen. Esbozos del Pirronismo II. Disponiendo lo contrario. éste ha tenido una herida’. 275-281: “Los dogmáticos han acallado cada uno de los [argumentos] así dispuestos [con los que los escépticos pretenden probar la inexistencia del signo]. Sexto Empírico. la muerte es porvenir. confundidos. los de la Estoa. Algunos. se trata de algo presente. 222. hablando sobre algo pasado (περ γεγον τος τιν ς λεγ µενον). 10: Sobre el signo. que aunque existen lo pasado y lo porvenir. Contra los Profesores VIII. pero la proposición que establece que ha tenido una herida permanece ( ξ ωµα καθεστηκ ς ν στηκεν). y siempre es el signo presente de algo presente. De modo que el signo es una proposición. Contra los Profesores VIII. Pues. la herida del corazón ya ( δη) existe. éste morirá’. Aún. esta proposición permanece. dijeron que el signo es sensible. el signo presente debe ser signo de algo presente (τ σηµε ον παρ ν παρ ντος ε ναι δε σηµε ον). antecede en un condicional verdadero -el que partiendo de lo verdadero llega a lo verdadero-. éste morirá’.

Luego. sino por la fantasía transitiva y sintética (µεταβατικ κα συνθητικ ). es reveladora de la conclusión. pues mientras rechazan el signo de palabra. sino por el lenguaje interior (λ γος νδι θετος). En efecto. Si nada es signo de nada. como en el caso siguiente: Si existe el movimiento. . por su género.85 hombre no difiere de los animales irracionales por el lenguaje expresado (λ γος προφορικ ς) – en efecto. el signo mismo es de la forma ‘si esto. ¿Pues cómo pueden voces que nada significan persuadir de que no existe ningún signo? Pero si significan. un signo. Precisamente por esto. en virtud de la naturaleza y constitución del hombre se da también la existencia del signo […] Se está de acuerdo que la demostración ( π δειξις) es. Dicen que los argumentos contra el signo presentados en forma aporética o bien son demostrativos o bien no lo son. lo asumen de hecho […] 48 Añadido por von Arnim. por su género. Pero existe el movimiento. inmediatamente hace intelección (ν ησιν λαµβ νει) del signo por medio de esta relación de consecuencia. El argumento lo requiere. en efecto. y tampoco por la fantasía simple (pues también aquellos tienen fantasías). Si no son demostrativos. no resultan confiables ( πιστος). es directamente un signo de la conclusión ‘existe el vacío’. En efecto. existe el vacío. Y si nada. un signo. porque también siendo demostrativos difícilmente serían conocidos. Pero si son demostrativos. tampoco anulan la existencia del signo. y la conjunción de sus premisas ha de ser signo de la existencia de la conclusión. existe el vacío. [y existe el movimiento]48’. existe el vacío. esto’. o bien las voces pronunciadas en el signo significan algo. o bien no significan nada. mediante la conjunción de las premisas. los loros y las parturientas profieren voces articuladas –. Luego. entonces es evidente que existe algún signo. Y. la demostración es. La conjunción ‘Si existe el movimiento. los escépticos (ο π τ ς σκ ψεως) resultan ridículos. también los cuervos. cuando alguien capta mentalmente la relación de consecuencia ( κολουθ ας ννοιαν χων).

la división exhaustiva (τ λειος δια ρεσις).86 Si nada es un teorema (θε ρηµα) propio del arte. el resto bárbaros’. tienen un mismo alcance. Pero en efecto. Contra los Profesores XI. Si resulta oculto. dicen. 8: “Los tecnógrafos dicen que la definición difiere del universal (το καθολικο ) solo en la sintaxis. dice en cuanto a su alcance (τ δυν µει) lo mismo.” §7. Pero si hay algo concebido mediante un signo. el arte no diferirá de la falta de arte. pues los fenómenos se manifiestan para todos de la misma manera y sin necesidad de instrucción. siendo en alcance (δ ναµις) lo mismo. así también. uso son helenos. del mismo modo que éstos. Pues quien divide así: ‘de los hombres. tanto el universal como la definición. Sobre la definición. habrá también algún signo. existe un signo. Esto es verosímil. Algunos también argumentan así: Si existe un signo. o bien es manifiesto o bien no lo es. 224. sino que también la definición atraviesa todas las especies de una cosa (πρ γµατος) dada. Si hay un teorema propio del arte. será concebido (θεωρο µενον) mediante un signo. tiene alcance universal. También dicen que esto resulta evidente por el hecho de que no solo el universal es comprehensivo (περιληπτικ ν) de sus partes. Pero no podría ser manifiesto. pero difiere del universal en la sintaxis. Sexto Empírico. dice lo mismo que ‘si existen hombres. Luego existe. Cuando algo subsumido ( ποταχθ ντος) es falso. Si no existe un signo. eso es animal racional mortal’. . mas difiere en la expresión. modificados en la expresión. respecto del que dijo ‘si algo es hombre. como la definición del hombre atraviesa todas las especies de hombres. existe un signo. la de caballo todas las de caballos. ambos resultan defectuosos (µοχθερ ς). pues quien dijo ‘hombre es animal racional mortal’. O no existe un signo o existe.

Por esta razón. en efecto. de los que el primero parece ser Antístenes. Y. e incluso algunos de los Estoicos. Antípatro el Estoico dice: ‘Definición es un enunciado concluido con necesidad (κατ’ ν γκην κφερ µενος).” Diógenes Laercio VII. ‘era’ ( ν) no es un término independiente [a saber. o. Escolios Vaticanos a Dioniso Tracio 107. Un esbozo ( πογραφ ) es un enunciado que conduce a las cuestiones mediante rasgos principales.” “Un esbozo es un enunciado mediante rasgos principales (τυπωδ ς) que introduce al conocimiento manifiesto del asunto.” 226. esto es. por conversión ( ντιστροφ ). lo que restituye lo propio. 20): “Evidentemente. necesariamente la división es defectuosa. ellos son o buenos. Galeno. o una definición más simple que presenta el mismo alcance que la definición [en sentido propio]” 227. 60: “La definición es. esto es. Definiciones Médicas 1: “Una definición es un enunciado obtenido mediante un análisis acabado. unos son buenos. un enunciado obtenido mediante un análisis acabado (κατ’ ν λυσιν παρτιζ ντως κφερ µενος). un universal: ‘si existen seres. ‘lo qué era ser’]. la restitución de lo propio. con ‘acabado’ [indican] que ni excede . en Sobre las Definiciones. según Antípatro.’ Y si se descubre un hombre que no es ni heleno ni bárbaro. en el primer libro de Sobre las Definiciones. en la expresión τ τ ν ε ναι. Alejandro de Afrodisia. depende de ‘ser’ (τ ε ναι πρ σκειται). 5: “Crisipo dice que la definición es la restitución de lo propio ( το δ ου π δοσις). como creen algunos. o indiferentes ( δι φορα)’.87 ellos son helenos o bárbaros. sino que. la expresión: ‘de los seres.” Poco más adelante: “Los que dicen que una definición es un enunciado obtenido por un análisis acabado – llaman ‘análisis’ al desarrollo de lo definido ( ξ πλωσιν το ριστο ) en sus rasgos principales. o malos. la definición pretende convertir. según Crisipo. Comentario a los Tópicos de Aristóteles 24 (42. otros malos. a toda luz. según Crisipo. y el universal resulta falso.” 228. otros intermedios (µεταξ )’ es en su alcance.

Aristóteles y Teofrasto guardaron su opinión. también Crisipo y Mnesiteo.” .” 232. cuando mi padre me entregó a quien me enseñara la teoría lógica de Crisipo y los principios generales ( νδ ξων) de los Estoicos. Resumen de la silogística primera de Crisipo. Galeno. Galeno. 2: “Comencemos nuevamente. […] a las que los expertos en denominaciones no consideran definiciones. un libro sobre la segunda. Galeno. Contra Licos 3: “Licos argumenta con una tesis tan grosera que no ve que destruye todas las artes. Sobre los libros propios 16: [Hay testimonio de que sobre la doctrina lógica de los Estoicos escribió los siguientes libros:] “Sobre la teoría lógica de Crisipo. Sobre la utilidad de los teoremas para formar silogismos. un resumen de los libros de Crisipo acerca de los silogismos. Sobre la Diferencia de los Pulsos IV. Sobre el alcance lógico y sobre la teoría. dirían que la definición no difiere en nada de la restitución de lo propio. que dijimos que no interpretan nada más de lo que todos los hombres conocen. en dos libros. 231. sino que las denominan ‘esbozos’ o ‘delineamientos’ (τυπ σεις). Esto sobre todo lo expuso Platón en el Filebo.” §8.” 230. Pues las artes se fundan en el conocimiento de las diferencias de cada uno de los seres. me hice. para uso personal. Sobre los Argumentos y los Silogismos. en 3 libros. partiendo de las definiciones nocionales ( ννοηµατικ ν). en un libro […] Sobre la utilidad de los teoremas para formar silogismos.” 229. en 6 libros. Galeno. y no hay quien en su exposición de las artes no sostenga la misma tesis. en 3 libros. casi al comienzo del texto. Sobre los libros propios 11: “Aún siendo niño.88 ni es deficiente –.

Sobre las opiniones de Hipócrates y Platón II. premisas y conclusión].e. a éste le sigue uno gimnástico y dialéctico.” 49 Esta traducción por metaprincipio corresponde a B. A los conceptos (νο µατα) los llaman ‘proferencias’ ( κφορικ ). Diógenes Laercio VII. a la co-asunción (πρ σληψις). uno sofístico. sobre las cuales los partidarios de Zenón y Crisipo tampoco nos han enseñado método ni ejercitación algunos. 45: “Un argumento (λ γος) es un sistema de premisas y conclusión. a las cosas (πρ γµατα) las llaman ‘lo que resulta el caso’ (τυγχ νοντα). al consecuente. Icaromenipo 24: “Así que más estériles que yo podrías ver a los pedestales de las Leyes de Platón. pues efectúan un tropo desde una prótasis a la otra. dado que su haber resultado es un término (τ λος). [Amonio]. en sus libros se mezclan confusamente uno tras otro todos los tipos de premisas. Galeno. 4: “¿De qué nombres se sirven los estoicos? Pues bien. 31: “Por esta razón. la llaman ‘coasunción’ […] Lo que nosotros llamamos conclusión (συµπ ρασµα). Si así están las cosas. Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 68.89 233. o los Silogismos de Crisipo. El silogismo es un argumento silogístico formado de éstas [i. y las voces son expresables. lo llaman ‘antecedente’. pues éstas las expresamos ( κφ ροµεν) mediante las voces. Mates. la premisa científica ( πιστηµονικ ν λ µµα) de la prueba (δε ξεως) difiere de la retórica. si así resultase.” 234. Al condicional y la disyunción los llaman trópicos (τροπικ ν). A los silogismos hipotéticos los llaman ‘indemostrados’ y ‘metaprincipios’49 (θ µατα). lo llaman λ γον. a menudo se comienza con un epiquerema retórico. En consecuencia. lo mismo que nosotros. lo mismo que nosotros. . de la gimnástica y de la sofística. ellos lo llaman πιφορ . Esto no corresponde a los que conocen. luego uno científico. La demostración ( π δειξιν) es un argumento que a partir de lo mejor aprehendido concluye lo menos aprehendido. Luciano. a continuación.” 236. Al antecedente. dado que son las premisas científicas las que conducen a la sustancia de lo investigado…” 235.

Pero ciertamente Dión camina. No-silogísticos son los argumentos aparentemente semejantes a los silogismos. Son no-conclusivos aquellos en los que el contrario de la conclusión no es inconsistente (ο µ χεται) con la conjunción de las premisas. como: Si Dión camina.” 238. Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 26. como hacen los geómetras con los axiomas. Luego. porque se supone (λαµβ νειν) y se considera ( ξιο ν) que son verdaderas. Dión se mueve. los otros conclusivos (περαντικο ). . Dión es un animal. Dión camina Entre los argumentos conclusivos. Luego. o bien son reducibles a los indemostrados según uno o más metaprincipios (θεµ των). Amonio. hay luz. Son específicamente (ε δικ ς) conclusivos los que concluyen de modo no silogístico.90 237. como: Es falso que es de día y es de noche. Pero es de día. Pero es de día. no es de noche. en Diógenes Laercio VII. Dión se mueve. como: Si Dión es un caballo.se llaman ‘conclusivos’. 36: “[A las prótasis] los estoicos las llaman ‘proposiciones’ ( ξι µατα) y ‘asunciones’ (λ µµατα). pero no-conclusivos. 77: “De los argumentos. unos son noconclusivos ( π ραντοι). Son silogísticos los que o bien son indemostrados ( ναπ δεικτοι). unos –tomando el nombre del género. Diocles Magnes. Luego. otros ‘silogísticos’. como: Si es de día.

puesto que está planteado en un esquema válido. el demostrativo siempre es verdadero y conclusivo. Son verdaderos los que concluyen mediante [premisas] verdaderas. a saber. la co-asunción‘pero es de noche’. . Pero es de noche. Luego. También hay argumentos posibles e imposibles. Luego hay oscuridad. el concluyente no es ni siempre verdadero ni siempre demostrativo […] Cuando es de día. necesarios y no necesarios.91 Pero Dión no es un caballo. Además. De ellos. hay luz. Luego. concluye. 411: “En efecto. Luego. Cuando es de día. el argumento siguiente: Si es de noche. contra los Profesores VIII. [los Estoicos] creen que hay tres argumentos relacionados entre sí: el conclusivo (συνακτικ ν). la maldad daña. un argumento como éste: Si es de día. como: Si la virtud conviene. Sexto Empírico. Pero la virtud conviene. la maldad daña. Dión no es un animal. Pero es de día. hay oscuridad. pero no es verdadero.” 239. Son falsos los que tienen alguna premisa falsa o son no-conclusivos: Si es de día. los argumentos son unos verdaderos y otros falsos. el verdadero ( ληθ ) y el demostrativo ( ποδεικτικ ν). pues su segunda premisa es falsa. hay luz. el verdadero siempre es conclusivo pero no necesariamente demostrativo. Dión vive.

y si es de noche hay oscuridad’. mientras que el demostrativo pretende tener [evidente] sobre todo una. y. partirá de lo verdadero y llegará a lo verdadero. pues conduce a lo falso. Luego hay oscuridad. Pues si se descubriese que una de ellas es falsa. hay oscuridad. Cuando es de noche. aunque no es verdadero. es a un tiempo conclusivo y verdadero. el argumento siguiente. Así. hay oscuridad. llega a la conclusión de este modo: ‘si es de noche. las premisas y la conclusión. sino cuando ambos sean verdaderos […] El demostrativo difiere del verdadero. Me refiero a que la conclusión . Por ejemplo.’ Este condicional es verdadero. pues está planteado en un esquema válido y concluye lo verdadero a partir de premisas verdaderas. un argumento conclusivo es válido ( γι ς). Luego hay luz. necesariamente el argumento resulta falso De modo que un argumento resulta verdadero no cuando sólo la conjunción sea verdadera ni cuando sólo lo sea el condicional. pues nunca parte de lo verdadero y llega a lo falso. Pero es de noche. cuando es de día: Si es de noche. construimos un condicional que partiendo de tal conjunción. sino también sobre la base de que la conjunción de las premisas es verdadera. si es de noche hay oscuridad. pues conjuntando las premisas de esta manera: ‘es de noche. y por esto mismo será verdadero. decimos que es conclusivo. en que el verdadero puede tenerlas todas evidentes ( ναργ ). Pues cuando es de día. Dicen que un argumento conclusivo se juzga que es conclusivo cuando la conclusión se sigue de la conjunción de las premisas. se halla que este mismo condicional es verdadero […] El argumento verdadero se juzga que es verdadero no sólo a partir del hecho de que el condicional que parte de la conjunción de las premisas y llega a la conclusión es verdadero. parte de lo falso […] y llegará a lo falso […] y así será verdadero. cuando habiendo conjuntado las premisas y construido el condicional que parte de la conjunción de las premisas y llega a la conclusión.92 Pero es de día. quiero decir.

hay luz.” 240. y que los estoicos llaman ‘primera constitución’ (prima constitutio) o ‘primera exposición’ (primum expositum). no necesitamos extendernos ahora sobre ellos.” 239 a. al tener premisas y conclusión manifiestas. . Pero se vende trigo (πυρο ) en el ágora. Pero uno como éste: Si ésta tiene leche en las mamas. un argumento de este tipo […]. ésta ha parido. dicen que los argumentos no conclusivos resultan de cuatro maneras: por incoherencia (δι ρτησιν). Ahora bien. Luego hay luz’ […] 50 Este pasaje debería insertarse al comienzo del capítulo sobre Sofismas. Sobre la interpretación 277: “Existe aún otra prueba (probatio) común de todos los indemostrados. una de los primeras. es también demostrativo. Pues su conclusión es no manifiesta […] y la revela mediante las premisas. Se define así: “Si de dos cosas se concluye una tercera. Pero ésta tiene leche en las mamas. ni entre sí ni con la conclusión. por estar planteados en un esquema inválido y por elipsis ( λλειψις) […] Por incoherencia.50 Sexto Empírico. Luego ésta ha parido.93 […]. concluye el contrario de la restante. Apuleyo. es verdadero. siendo no manifiesta ( δηλον). 429: “Dado que sobre los argumentos conclusivos se ha investigado mucho y en detalle. unida al contrario de la conclusión. Contra los Profesores VIII. es revelada ( κκαλ πτεσθαι) por las premisas. al tiempo que es verdadero. Pero sobre los no conclusivos es bastante lo que hay que señalar. Por esto. por redundancia (παρολκ ν). pero no es demostrativo. siempre que las premisas no tengan ninguna comunidad ni conexión (συν ρτησιν). como ocurre en un argumento como éste: Si es de día. llamada ‘por imposibilidad’.

hay luz. Pero es de día. Lo primero. como en este caso: Si tres es cuatro. lo segundo. dado un esquema válido como el siguiente: Si lo primero. seis es ocho. lo segundo. lo segundo. hay luz’ […] Un argumento resulta no conclusivo por estar planteado en un esquema inválido siempre que esté planteado en alguno de los esquemas considerados fuera de los esquemas válidos.94 El argumento resulta no conclusivo por redundancia siempre que se suponga en las premisas algo externo y excedente. Pero no lo primero. . es no-conclusivo. Luego no lo segundo. Luego. y dado también: Si lo primero. pues esto es posible. Luego no lo segundo. pero no porque en tal esquema sea imposible plantear un argumento que conduzca a lo verdadero mediante premisas verdaderas. como en este caso: Si es de día. Luego lo segundo. Pero no lo primero. Pero la virtud conviene. Pero tres no es cuatro. decimos que el argumento planteado en este esquema: Si lo primero. Por ejemplo.

en Diógenes Laercio VII. .” 241. y están supuestos en los argumentos conclusivos. El primer indemostrado es aquél en que todo el argumento se compone de un condicional y de su antecedente. Luego es indiferente. de modo que el planteo válido es más bien éste: O la riqueza es buena. como éste: Si es de día. siempre que esté elidida alguna de las premisas pertinentes para la conclusión (συνακτικ ν). Pero no es de día. 79: “Hay también algunos argumentos indemostrados. mediante los cuales se construye todo argumento. Pero lo primero. Por ejemplo: O bien la riqueza es mala. por no necesitar de demostración. Luego lo segundo. Luego la riqueza es buena. hay luz. en los silogísticos y en los esquemáticos (τροπικ ν). lo segundo. o es indiferente. Diocles Magnes. Pues en la disyunción se elide ‘o la virtud es indiferente’. pero para Crisipo son cinco. Por ejemplo: Si lo primero. Luego no hay luz […] Un argumento resulta no concluyente por elipsis. sino porque es posible disponer en él algunos argumentos inválidos. o es mala. o la riqueza es buena. Varían de un autor a otro.95 Luego seis no es ocho. y se concluye el consecuente. Pero la riqueza no es ni buena ni mala. Pero la riqueza no es mala. del cual parte el condicional.

” 242. Pero Platón ha muerto. como: O lo primero o lo segundo. El tercer indemostrado es el que mediante una conjunción negada y uno de los conjuntados. como: Si es de día. Platón no vive. Luego. concluye la contradictoria del restante. la premisa menor resulta de la contradictoria del consecuente y la conclusión de la contradictoria del antecedente. Pero no es de noche. Pero lo primero. 223 “Se llaman ‘indemostrados’ en dos sentidos. es de día. hay luz. En efecto. como: O bien es de día o es de noche. y concluye el disjunto restante.96 El segundo indemostrado es el que a partir de un condicional y de la contradictoria del consecuente. Sexto Empírico. Luego. El quinto indemostrado es aquel en el que todo el argumento se compone de una disyunción y una contradictoria de los disjuntos. como: No: Platón ha muerto y Plató vive. Contra los Profesores VIII. Luego no es de día. Pero es de noche. Luego no lo segundo. tiene como conclusión la contradictoria del antecedente. El cuarto indemostrado es el que mediante una disyunción y uno de los disjuntos tiene como conclusión la contradictoria del restante. tanto los que no están demostrados como los que no necesitan .

la otra es el antecedente de ese condicional. ‘pero es de día’. Pero es de día. hay luz’. de las que una sea un condicional y la otra sea el antecedente del condicional. Luego no es de día. Esto es. Pues una de las premisas del argumento. ‘pero no hay luz’. tiene como conclusión el consecuente de aquel condicional. ‘si es de día. Pero no hay luz. hay luz’. hay que saber que el primer indemostrado es el que a partir de un condicional y su antecedente. Esto es. conforme a esto. Ahora. es la contradictoria del antecedente […] . es un condicional. es la contradictoria del consecuente del condicional. tal argumento se llama ‘primer indemostrado’. la otra premisa del argumento. y tenga como conclusión el consecuente del mismo condicional. En este argumento. hay luz. una de las premisas es un condicional. hay luz. tenga también como conclusión la contradictoria del antecedente. hay luz. en efecto. Por ejemplo: Si es de día. cuando un argumento compuesto de dos premisas. es el consecuente del condicional […] El segundo indemostrado es aquél que a partir de un condicional y de la contradictoria del consecuente de ese condicional. tal argumento resulta un segundo indemostrable.97 demostración. y en tercer lugar. Y la conclusión. ‘luego no es de día’. Luego. Señalamos repetidas veces que los argumentos dispuestos al principio de la Primera introducción a los Silogismos de Crisipo se consideran indemostrados en el segundo sentido. la conclusión ‘luego hay luz’. siempre que el argumento tenga dos premisas. Por ejemplo: Si es de día. tiene como conclusión la contradictoria del antecedente. ‘si es de día. porque es inmediatamente evidente que concluyen. de las cuales una es un condicional y la otra es la contradictoria del consecuente de ese condicional.

Luego. No lo segundo. Luego. tiene como conclusión la contradictoria del conjuntado restante. Pero es de día. El del primer indemostrable: Si lo primero. […] Todavía es necesario saber que de los indemostrables unos son simples y otros no simples. ‘es de día’ resulta ser uno de los conjuntados y ‘luego no: es de noche’ es la contradictoria del conjuntado restante […] Tales son. ‘no: es de día y es de noche’ es la negación de la conjunción ‘es de día y es de noche’. no lo primero. los argumentos. no lo segundo. Por ejemplo: No: es de día y es de noche. El del tercer indemostrable: No: lo primero y lo segundo. […] No simples son . de los cuales son simples aquellos de los que es inmediatamente evidente que concluyen […] De este tipo son los recién expuestos. lo segundo. lo segundo. En efecto. El del segundo indemostrable: Si lo primero. Luego. Lo primero.98 El tercer indemostrable es el que a partir de una conjunción negada y uno de los conjuntados. Y estos son los ‘modos’ (τρ ποι) o ‘esquemas’ (σχ µατα) en que están planteados. lo segundo. Lo primero. pues. Luego. no: es de noche.

16. 8: “Los dialécticos dan el nombre de ‘modo’ (τρ πον) a los esquemas de argumento. otros de partes no homogéneas. como de ‘es de noche’ (cuando esto es falso) se sigue ‘hay oscuridad’. los semejantes a éstos. en Diógenes Laercio VII. las premisas mayores] no sólo rectoras ( γεµονικ ) sino también trópicas (τροπικ ). Pero cuantos silogismos constan de prótasis categóricas. por ejemplo. como de ‘la tierra vuela’ se sigue ‘la tierra existe’. De algo falso se sigue algo falso. y en general. Galeno. Por esto. En efecto. como en el caso del argumento que a 51 Agregado por von Arnim. Pero de algo verdadero nunca se sigue algo falso. ni en el condicional]51. sino que según la inconsistencia incompleta (τ ν λλιπ µ χην) hay sólo una que puede tomarse. de ‘la tierra existe’ no se sigue ‘la tierra vuela’. los seguidores de Crisipo llaman a tales proposiciones [i.” [Siguen ejemplos] 243. es forzoso que sean anteriores. tales [silogismos] son anteriores a los hipotéticos.e. Introducción a la dialéctica 7. unos están compuestos de partes homogéneas. puesto que sus prótasis. aún requieren ser analizados en éstos para saber que también aquellos son conclusivos. 81: “De algo verdadero se sigue algo verdadero. o de un segundo y un tercero. En efecto. . por cierto. En efecto. como ‘hay luz’ se sigue de ‘es de día’. Por ejemplo. De los no simples. a estos no concuerdan en llamarlos ‘primeros’. según otro modo (τρ πος). De heterogéneas.99 los que estando compuestos de simples. 15. como que sobre ellas se construye todo el silogismo del mismo modo que la nave sobre la quilla (τροπ ς). que sigue a Kalbfl. Diocles Magnes. Introducción a la dialéctica 6. Galeno.” 245. sino también ‘primeros’. por ejemplo. Y. Sin embargo. 18: “En este tipo de silogismos [los indemostrados] las prótasis rigen sobre las co-asunciones (προτ σεις γεµονικα τ ν προσλ ψεων). a partir de las que se componen. De partes homogéneas. según los Estoicos. ni en la disyunción [resultan más de dos co-asunciones. Boeto no sólo llama ‘indemostrados’ a los silogismos a partir de premisas rectoras. también lo hacen algunos del Peripato. los compuestos de un primer indemostrable y de un segundo. nadie discutirá que lo simple es anterior a lo compuesto. o de dos segundos. y de algo falso se sigue algo verdadero.” 244. los compuestos de dos primeros indemostrables.

Pero no lo 2º. 48. ni es necesario confiar en las palabras de Crisipo como si fueran anuncios inspirados por la Pitia. tomando el antecedente obtendremos como conclusión el consecuente. 13. lo 2º. Algunos dirán inmediatamente que tal resistencia es completamente frívola. lo 2º.” 249. 10: “En la prótasis hipotética continua.” 246. Para el argumento que de un condicional y la contradictoria de aquello a lo que llega concluye la contradictoria del antecedente. ni fiarse del testimonio de los hombres para una prohibición particular a partir de testimonio de quien dice lo contrario. Luego no lo 1º. que los seguidores de Crisipo llaman ‘proposición condicional’. tomando la contradictoria del consecuente obtendremos como conclusión la contradictoria del antecedente. Introducción a la dialéctica 5. Su modo es: Si lo 1º. En efecto. Galeno. lo 2º. de los hombres más . 443: “A Crisipo no le parece correcto decir que existan argumentos (λ γους) de una única premisa (µονοληµµ τους). argumento al que Crisipo da el nombre de ‘primer indemostrado’.100 partir de un condicional y su antecedente concluye el consecuente. Contra los Profesores VIII. 23: “[…] Los llamados [argumentos] ‘sub-silogísticos’ se dicen con expresiones equivalentes ( σοδυναµο σας) a los silogísticos. pero ni tomando el consecuente ni la contradictoria del antecedente obtendremos una conclusión. Luego. Pero lo 1º. Finalmente. En efecto.” 247. Introducción a la dialéctica 19. su modo es: Si lo 1º. los cuales. Sexto Empírico. luego de éstos vienen los llamados ‘no-metódicos’. aunque no son argumentos metódicos. Antípatro. Galeno. deben ser aceptados. al que Crisipo llama ‘segundo indemostrado’.

Comentario a las Categorías de Aristóteles 25. 28: “Así. o como creen los autores más recientes.101 destacados en la escuela Estoica. la elección (λ ψιν) de los sujetos esenciales. como dicen los Estoicos.) 8 (Wal): “En efecto.” 253. Alejandro de Afrodisia. cómo estos: Respiras. los silogismos que los seguidores de Antípatro llaman ‘de una sola premisa’. sino como enseña Aristóteles. considerando sustancia a lo que no existe como dicho de un sujeto. Alejandro de Afrodisia. Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 373. Β’ y ‘Β se sigue de Α’. al no aceptarlos. no la reducción ( πεξα ρεσιν) de las negativas. dice que también es posible construir argumentos de una sola premisa. asumida la expresión . el hombre se predica de Sócrates como de un sujeto. que toman lo que no está presente en un predicado como dicho de él y hacen para el sujeto un silogismo de la negación? Por ejemplo. vives. Alejandro de Afrodisia. pero no son silogismos […] silogismos son los categóricos. consideramos. dicen que. no son razonamientos (λογισµο ). los argumentos hipotéticos son válidos. En efecto. aunque significan lo mismo ‘Si Α. sin embargo. En efecto. puesto que se atienen a las expresiones (λ ξεσιν) y no a los significados (σηµαινοµ νοις). que. Aristóteles se condujo de este modo respecto a las transposiciones en las expresiones (περ τ ν κατ τ ς λ ξεις µαταληψ ων). dicen que no ocurre lo mismo en la transposición de definiciones a expresiones equipotentes ( σοδυναµο σας). pero del hombre se dice que no es Sócrates. nuevamente respecto de estos casos.’” 251. aquellos razonan falazmente (παραλογ ζονται). Luego. así se podría decir de Sócrates que no es Sócrates. Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 390. Comentario a los Tópicos de Aristóteles 6 (Ald. Los autores más recientes. sino que están formulados incompletamente ( νδε ς ρωτ νται).” 252. según él [Aristóteles]. 16: “Nuevamente. 22: “¿Cómo responderemos a los erísticos. Dexipo.” Cf.

siendo el trópico un condicional. sino válido (περαντικ ν) [en el sentido específico]. si es que estos argumentos han de ser en absoluto útiles.” . 7: “El mismo argumento se aplica al [silogismo] disyuntivo (διαιρετικ ν) ‘o esto o esto’. 6: “Este tipo de síntesis resulta según lo que los autores más recientes llaman el ‘tercer postulado’ (θ µα). Pero sobre todo se necesita una indicación (δε ξις) de lo que se trans-asume (τ µετα-λαµβαν µενα) y lo que se co-asume (τ προσ-λαµβαν µενα). ya no es silogístico. hay un argumento silogístico. una disyunción o una conjunción. existirían también [esos argumentos] a los que los autores más recientes quieren reservar el nombre de ‘silogismos’. puesto que todo es evidente. Sin embargo Β se sigue de A. esto es. Pero Α. Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 278. como evidentes.” 255. 264. Alejandro de Afrodisia. Los antiguos los llamaban mixtos de una prótasis hipotética y una deíctica. Luego Β. como dijo [Aristóteles]. Puesto que lo que se obtiene no necesita de indicación. categórica.” 265. Estos son los que resultan de un ‘trópico’ –como lo llaman– y una coasunción. 3: “Aquellas que llaman ‘trópicas’. lo que resulta ya no es un silogismo.” 254. en todos [los casos] las asumen (παρα-λαµβ νεται).102 Si Α. que también dicen que [resulta] de un trópico y una co-asunción. por hipótesis y de común acuerdo.” cf. 28: “Mediante otra hipótesis. B. Luego Β. Alejandro de Afrodisia. Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 262. Pero Α.

[…] A la inversa. sea ‘A según todo B. y ‘A según ningún D’. A según ningún D. según los antiguos. pero el epibállon en el segundo. [Siguen ejemplos] . Β según todo Γ. y tiene como conclusión ‘C según ningún D’.” 257. Pero es epibállon el que demuestra de lo concedido – ‘Α según [todo] Γ’ – y de ‘Γ según [todo] ∆’. En efecto. Γ según ∆. que toma la conclusión y añade otra prótasis concluye según el tercer postulado (θ µα) de los Estoicos. En efecto. De los mencionados. es posible que el epiballómenos esté en el segundo esquema y el epibállon en el primero. 33: “El siguiente análisis del argumento. tanto el epibállon como el epiballómenos están en el primer esquema. junto con alguna [proposición] externa [a las dos primeras] concluye alguna cosa. sin las conclusiones (χωρ ς τ ν συµπερασµ των).103 256. entonces [tomaremos] Α según Ε. El epiballómenos resulta en el primer esquema. C según ningún D’. son epiballómenoi aquellos de los que se concede (παρε ται) la conclusión. […] En esta continuidad (συνεχε ) de las prótasis está el ‘teorema sintético’ (τ συνθετικ ν στι θε ρηµα) -sobre el que ya hemos hablado-. el primero es epiballómenos. que tiene como prótasis ‘A según todo C’ – lo que se concede (παρε ται) que es la concusión del primero es la prótasis de éste –. Comentario a Sobre el Cielo de Aristóteles 236. Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 283. del que la conclusión es ‘Entonces Α según [todo] ∆’. que van segundos. y también lo que lo autores más recientes llaman silogismos de conversión ( πιβ λλοντες) y silogismos convertidos ( πιβαλλ µενοι). Las conclusiones omitidas (παραλειπ µενα) de los silogismos epiballómenoi. también de las dos primeras y la co-asunción externa se concluirá lo mismo. que se ordenan en primer lugar. Α según todo ∆. Pero es posible. Γ según todo ∆. mediante este método ( δ ν) epibállein un silogismo del primer esquema con un silogismo del segundo. aquél del que se concede la conclusión. son las prótasis indicativas de los epibállontes. B según todo C. Simplicio. En efecto. Por ejemplo: Α según todo Β. cuyo enunciado (λ γος). 7: “Por ejemplo si tomamos Α según Β (τ Α κατ το Β). Alejandro de Afrodisia. Β según Γ. Los llamados epibállontes y epiballómenoi estarían en las prótasis tomadas en forma continua (συνεχ ς). cuya conclusión es ‘A [según todo] C’. que es ‘Α según todo Γ’. ∆ según Ε. y la conclusión. son epibállontes aquellos de los que se concede la prótasis indicativa ( δεικιτ πρ τασις). es el siguiente: si de dos cosas se concluye una tercera.

En los casos en que lo asumido (λαµβαν µενον) se encuentra ( γκε ται) y está en las premisas ( ν το ς ε ληµµενους). puesto que son inútiles para la demostración. pero los Estoicos. . de este modo. hay luz’. sino que estando presente de otro modo se lo trans-asume en otro. también se puede [reducir] unos a otros [silogismos] en los mismos esquemas. en ‘Si es de día. epiballontas y epiballómenos. En efecto. por más que sea inútil. lo que los autores más recientes llaman el segundo thema. [Aristóteles] los ha omitido no por ignorancia sino por ser inútiles. parece que difieren lo trans-asumido (µεταλαµβαν µενον) y lo co-asumido (προσλαµβαν µενον). transmitieron en la medida de lo que ésta exige. […] Dicen ‘co-asunción’ en los casos en que algo exterior se añade a las [proposiciones] ya establecidas (το ς κειµ νοις ξωτεν τι προστ θεται). pero se lo asume (λαµβ νεται) como existente. En efecto. Sin embargo. los del segundo unos a otros. y dividiéndolo. Pero también es posible tomar. formaron a partir de él los que llaman segundo.” 259. habiéndolo tomado de aquellos. los del primero unos a otros. a partir de los tres esquemas.” 258. se lo postula (τ θεται) en el condicional en hipótesis y consecuencia ( ν ποθ σει τε κα κολουθ ). no se añade externamente. aunque sí lo han hecho los autores más recientes –. y lo mismo los del tercero. 27: “Es evidente que también a estos [argumentos] –de los que [Aristóteles] no ha hablado. Alejandro de Afrodisia. o el llamado ‘materia ilimitada’ ( en general. 26: “Según los antiguos. considerando la utilidad. tanto hacia algunos de los [formulados] en el primer esquema como de los formulados en el segundo. recorriendo y buscando con celo todo lo que en esta teoría se pueda decir de alguna manera. Alejandro de Afrodisia. por una parte. al cual los aristotélicos.” πειρος λη) y. tales como son los argumentos duplicados (διαφορο µενοι) o los indiferentemente conclusivos ( διαφ ρως περα νοντες). no ciertamente tal como se lo asume (ο µ ν τοιο τον πο ον λαµβ νεται). tercer y cuarto themas. según el tradicional ‘teorema sintético’ (συνθετικ ν θε ρηµα). tres silogismos. no de este modo ni tal como se lo asume (ο µ ν ο τως ο δ τοιο τον ο ον λαµβ νεται). En efecto. lo asumido es transasumido. Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 263.está dado. ‘es de día’ –lo que los autores recientes llaman ‘co-asunción’. Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 164. Despreocupados de lo útil.104 Con el mismo método es posible también tomar epibállonta y epiballómena del tercer esquema.

se la llamará ciertamente ‘necesaria’. lo primero es mayor que lo tercero. como lo es. yerran completamente. Dices la verdad. pero [obtenida] no de las [premisas] establecidas. empleados por los Estoicos. pero no silogísticamente.’ 22. Puesto que creen que tomados así. que los autores recientes llaman no-metódicamente conclusivos. de los que no dicen que concluyan silogísticamente. tendrían también el ‘ser silogismos’. y también los que los de la Estoa llaman nometódicamente conclusivos”. Dices que es de día. en general. De esta clase son los argumentos conclusivos no-metódicamente. sino por una co-asunción diferente de la prótasis. 28: “En efecto. si hubiese alguna conclusión. tal como ellos los proponen. [Siguen las mismas explicaciones del Comentario a los Analíticos] . Alejandro de Afrodisia. aunque sí validamente. son equivalentes ( µο ους) a los silogismos categóricos –de los que tratamos al presente –. 13: “De este tipo son también aquellos que los autores recientes llaman nometódicamente conclusivos. por ejemplo: Es de día.105 260.” 345. a menos que se le añada alguna prótasis externa que diga: ‘lo que es mayor que lo mayor también es mayor que lo que es menor que ello [lo mayor]. Esto.” Alejandro de Afrodisia. en efecto. Luego. hay muchos de este tipo. se sigue necesaria. pero ya no se tratará de un silogismo. 17: “Y así es en general esta especie de argumentos. En efecto. Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 21. Pero lo segundo [es mayor que] lo tercero. como si alguien dijera: Lo primero es mayor que lo segundo. 20): “Existe además este tipo de argumentos. Comentario a los Tópicos de Aristóteles 10 (14. Si en efecto fueran equivalentes a éstos.

106 261. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Analíticos Primeros (24b18) de Aristóteles 18, 12: “Por otra parte, ciertamente [Aristóteles] añadió correctamente que la conclusión debe ser distinta ( τερον) de las premisas (τ ν τεθ ντων). […] Lo útil del silogismo no está presente en

Si es de día, hay luz. Pero, ciertamente es de día. Luego, hay luz. ni, en general, en todos los argumentos que los autores recientes llaman indiferentemente conclusivos ( διαφ ρως περα νοντες). Tales son también los duplicados (διφορο µενοι), por ejemplo:

Si es de día, es de día. Pero ciertamente es de día. Luego, es de día.” 19, 3: “En efecto, el silogismo disyuntivo (διαιρετικ ς) a partir de una contradicción ( ξ ντιφ σεως), no sobrelleva ( πιφ ρει) una conclusión idéntica ni al trans-asumido ni, como dicen los autores recientes, al co-asumido. En efecto, el que dice ‘O bien es de día o no es de día’; y luego añade una de las [proposiciones] presentes en la disyunción, ya la negación ‘Pero ciertamente no es de día’, o la afirmación ‘Es de día’, tiene como conclusión (συναγ µενον) ya ‘Luego, no es de día’ o ‘Luego, es de día’, que parece ser idéntico a lo añadido, ya sea a ‘Pero ciertamente no es de día’ o a ‘Pero ciertamente es de día’. Sin embargo, no es como siendo idéntica a ésta que se la deduce, sino en tanto es la contradictoria ( ντικε µενον) de la otra [proposición que figura] en la disyunción (διαιρετικ ).”

20: “Decir lo cual es necesario también para los de la Estoa, si es que en los silogismos divididos (διαιρετικο ς) y disyuntivos a la co-asunción de una de las [proposiciones] presentes en la disyunción, sigue la contradictoria de la restante de la conjunción silogística.”

107 20, 10: “Pero, ciertamente, tampoco los que ellos llaman ‘argumentos duplicados’ son silogismos. Por ejemplo:

Si es de día, es de día. Pero ciertamente es de día. Luego, es de día.

En efecto, tampoco tiene la utilidad propia del silogismo, aún cuando la co-asunción del antecedente en el condicional nunca es silogística, en estos condicionales el antecedente es idéntico al consecuente, y la co-asunción resulta ser no más del antecedente que del consecuente.”

Cf. Amonio, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 27, 35, 32, 13.

262. Apuleyo, Sobre la interpretación 272 (9, 12): “Son superfluos los modos de los Estoicos que concluyen indiferentemente (non idem differenter periagentes):

O bien es de día o es de noche. Pero es de noche. [Luego, es de día].

Del mismo modo producen el siguiente:

Si es de día, es de día. [Pero es de día.] Luego, es de día.”

263. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Tópicos de Aristóteles 8 (10, 5): “Ni siquiera podría ser un silogismo [todo argumento] que no preservara la utilidad propia del silogismo. El silogismo es tal porque en él la conclusión es idéntica a alguna de las premisas. De este tipo son, según los Estoicos, [los argumentos] que ellos llaman ‘duplicados’ e ‘indiferentemente conclusivos’. Según ellos, es ‘duplicado’, por ejemplo, uno como el siguiente:

108

Si es de día, es de día. Pero ciertamente es de día. Luego, es de día.

Son indiferentemente concluyentes aquellos en los que la conclusión es idéntica a alguna de las premisas:

O bien es de día o es de noche. Pero ciertamente es de día. Luego, es de día.”

264. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 84, 5: “Si lo Μ existe para ( π ρχει τ ) todo Ν, pero no para todo Ξ, se concluirá que Ν no [existe] para todo Ξ. Tal es el que los autores recientes llaman [argumento] ‘subsilogístico, que tomando una [proposición] equipotente con la prótasis silogística, concluye lo mismo también a partir de ella. En efecto, ‘No existe para todos’ se transasume como equivalente a ‘Para alguno no existe’. Pero aquellos no52 dicen que tales [argumentos] sean silogismos, puesto que se fijan en la voz (φων ) y la expresión (λ ξις). Sin embargo, Aristóteles, atendiendo a los significados, los cuales se significa igualmente [en ambas], y no a las voces, dice que se concluye el mismo silogismo en esta trans-posición (µετ ληψις) de la expresión en la conclusión, como si fuera en conjunto una conjunción (συµπλοκ ) silogística.”

265. Alejandro de Afrodisia, Comentario a los Analíticos Primeros de Aristóteles 20, 2: “En los [silogismos] disyuntivos no a partir de contradictorias, como en los a partir de contrarias, la conclusión no es idéntica a ninguna de las premisas, ni siquiera en la expresión, porque en éstas no ocurre que la contradictoria sea idéntica a la [proposición] restante [en la disyunción]. En efecto, en

O bien es de día o es de noche.

52

La corrección de ο ν en ο , señalada pero no elegida por von Arnim (presente supuestamente en el

manuscrito B, omitida en LM), es imprescindible para el sentido.

que sea también verdadero. Por esto escriben a continuación ( πογραφ υσι)53: ‘la demostración es un argumento que a partir de premisas acordadas y mediante consecuencia (κατ συναγωη ν). .” 266. sino que algunas hay que tomarlas por hipótesis.e. Sexto Empírico. ni a la co-asunción. subsiste ( φ σταται) la demostración. Contra los Profesores VIII..” [Esto se ilustra con ejemplos §§ 311 – 313] 314: “Puesto que todos éstos concuerdan en que el argumento es concluyente y verdadero. se requiere antes que nada que la demostración sea un argumento. es de noche. a menos que se otorgue cierta confianza (τι πιστ ν). Sexto Empírico. 367: “Pero no se necesita. devela una conclusión no-evidente’. cuarto. pedir una demostración de todas las cosas.109 Pero ciertamente no es de día. suelen decir que hay confianza (π στις) en que la hipótesis es fuerte y que descubre lo verdadero. segundo. 310: “Siendo así estas cosas. que ésta sea develada ( κκαλυπτ µενον) a partir del significado (δυν µεως) de las premisas. la co-asunción es ‘Pero ciertamente no es de día’.” 375: “¡Por Zeus! pero cuando responden.”€ 267. tercero. ‘Es de noche’ es distinta de ambas. En efecto. los Estoicos] llaman ‘trópica’ (en efecto. aquella era ‘O bien es de día o es de noche’. Contra los Profesores VIII. ‘Es de noche’ no es idéntica a ninguna de las premisas. que sea [un argumento] concluyente (συνακτικ ς). sino también [que lo haga] prácticamente la totalidad de la filosofía. y que también lleva a algo no-evidente. todo esto). que también tenga una conclusión no-evidente. dicen.” 369: “Los dogmáticos no sólo creen conveniente que la demostración progrese a partir de hipótesis. ni a la que ellos [i. Luego. aquello que se concluye a partir de 53 Podría ser que se tratara de una lección donde Sexto estuviese leyendo y comentando en clase algún texto de Crisipo. y quinto. puesto que no será posible que el argumento progrese (προβα νενιν) en nosotros.

Por esto.” 269. O bien existe demostración o no existe demostración. y que con las mismas cosas con las que la destruye.”54 54 Este es el único fragmento de los SVF donde aparecen estas definiciones. dicen: “El que dice que no existe demostración.” Algunos también lo plantean (συνερωτ σιν) de este modo: Si existe demostración. lo que se concluye de ellas es válido ( γι ς). ninguno de los que reciban la demostración le tendrá confianza -pues se sirve de una afirmación aislada-. sino que se atendrá a la afirmación contradictoria [de ésta]. Sexto Empírico. Y si no es una demostración es inconvincente ( πιστος). pero si es una demostración.110 las cosas asumidas en la hipótesis. también aquellas cosas a partir de las que se concluye quedan establecidas como verdaderas e incontrovertibles ( ναµφ λεκτα). el argumento sobre la demostración o bien es una demostración o no es una demostración. En efecto. esto dicen). en efecto. demuestra que no existe demostración (en efecto. Luego. Si no existe demostración. o demuestra esto con un argumento. existe una demostración. existe demostración. existe demostración. Y en general. con ellas también la establece ( ριζειν). por esto mismo estará de acuerdo en que existe demostración. existe demostración. luego. 463: “Los filósofos dogmáticos creen que el argumento que considera ( ξιο ντα) que no existe demostración es auto refutativo (α τ ν φ’ α το περιτρ πεσθαι).” 268. Si se sirve de una afirmación aislada. Si. por otro lado. el argumento que muestra (δεικν ς) que no existe demostración es una demostración de que existe demostración. 26: “Un analogismo ( ναλογισµ ς) es un argumento que parte de lo aparente ( κ το φαινοµ νου) y logra una aprehensión de lo no-evidente. Un epilogismo ( πιλογισµ ς) es un argumento común y en el que todos están de acuerdo. Comentario a los Pronósticos I de Hipócrates XVIII B. diciendo que hay demostración. Contra los Profesores VIII. Galeno. oponiéndose a los escépticos. . Si. dice que no hay demostración o bien sirviéndose de una afirmación (φ σεως) aislada (ψιλ ) e indemostrada.

su argumento cae ahora en el vituperio. Que son falsos aparece evidente. Plutarco.” 271. siendo falsos. sino con prudencia. de las sensaciones y de lo que proviene de las sensaciones. Plutarco. Testimonio suficiente de esto son los llamados ‘sofismas’.111 §9. Puesto que también los que tienen aprehensión de la experiencia. arrojen de sí las aprehensiones. ni lo que hace probables (τ πιθαν ) a los contrarios. como si desviarán la aprehensión. tienen semejanza con los verdaderos. Pues todos los argumentos falsos o bien tienen una de sus premisas falsa. 72: “Es necesario que quien procede paso a paso a la crítica de un argumento no puede dilucidar y discriminar los falso de lo verdadero. mientras él compone los argumentos que destruyen la aprehensión con más veneración que los que la confirman. desviados por ellos. Ahora bien. al no poder escuchar suficientemente las soluciones y tener aprehensiones débiles. Galeno. argumentos astutos que. dado que la conclusión no es verdadera. como que unos son más bien toscos. forzosamente. Contradicciones de los Estoicos 1036 C: “De modo que es inconsistente consigo mismo […] cuando aconseja a los otros cuidarse de los [argumentos] opuestos. donde escribe lo siguiente: “No hay que presentar al azar ni los argumentos contrarios. desviados tanto por las interrogantes dialécticas ( ρωτηµ των) de los Megáricos. está suficientemente indicado en el cuarto libro de su Sobre las Vidas. 270. una vez que han gozado de buena fama por su sabiduría. otros claramente sofísticos. Sobre la solución de los sofismas.” 272. Contradicciones de los Estoicos 1036 F: “Pero ¿acaso hay que indagar esto del propio Crisipo? Observa cuanto ha escrito sobre el argumento Megárico en el primer libro de Sobre la Utilidad del Argumento: “Algo similar ocurre con el argumento de Estilpón y Menedemo. o extraen inválidamente su . las dejan escapar fácilmente. qué él mismo teme esto. En efecto. no sea que. como por otras interrogantes más numerosas y poderosas. Sobre el diagnóstico de los males del alma 3.

que tiene también una co-asunción y una conclusión: Si alguien está aquí. no: ése está en Rodas. p. [Pero alguien está aquí. Anónimo. que no figura en von Arnim. Gr. VII 1. digo que es una demostración (τ ν π δειξιν χειν). no puede ser que no lo sea tres. Donde vive Dión. por esto resultan difíciles de ver para quienes no están entrenados en los argumentos. pero como esto no se muestra claramente en los sofismas.]57” [***] 55 Hay una laguna en el texto. tres no sea poco. y que no se genera ningún límite para él. 56 57 El editor de Loeb señala aquí una laguna. pero si éstos son poco. dos es poco. Escondidos (διαλεληθ τες). Tal argumento. Este fragmento entre corchetes es una conjetura de von Arnim. allí vive Teón. Ahora bien. Diocles Magnes. quien también recomienda leer συνηµµ νον (‘condicional’) en lugar de συνακτικ ς (‘conclusivo’). Escolios in status (Rh. y así hasta el diez.’ [***]56 El Nadie es un argumento conclusivo compuesto de una proposición indefinida y una definida. En ella se insertarían quizá versiones de la Figura Velada y el Escondido. donde se insertaría un ejemplo (supongo) del Cornudo.” 273. cuando los signos de la cosa se establecen recíprocamente. que es indemostrable. Sorites (σωρε ται). así que diez también lo es. allí vive Dión. 383): “Entre los Estoicos también se maneja un argumento llamado ‘recíproco’ (δι λληλος). no: alguien está en Rodas’. Luego. Cornudos (ηερατ δες) y Nadies (ο τιδες). 82: “Existen también algunos argumentos irresolubles: Figuras veladas ( γκεκαλυµµ νοι). . La Figura velada es así: [***]55 ‘No puede ser que si dos es poco. Donde vive Teón.112 conclusión. en Diógenes Laercio VII. el ‘recíproco’.” 274.

si se ha de decir que estos son. sino suspender el juicio sobre cada una de ellas en particular. . lo que ellos llaman συχ ζειν.]59 58 El pasaje se extiende desde II. 92 hasta II. siguiendo infra 279. hasta que el argumento no haya sido planteado por entero. 253: “E incluso los dogmáticos seguidores de Crisipo dicen que en el planteamiento (συνερωτ σει) del argumento del Sorites progresivo. [pero ¿cuál es el provecho? Pues luego viene alguien que te saca del sueño y te interroga del mismo modo: Si al número en que enmudeciste le adiciono uno. que Carnéades considera ejemplos en los que una propiedad –la validez. 93: “A Crisipo le place. Sexto Empírico. mucho más nos correspondería a nosotros.tres es poco o mucho. [Algún hombre está en Atenas.” 277. cuando se lo interroga gradualmente si –por ejemplo. Comentario a las Categorías de Aristóteles 26 E: “Vale la pena investigar entre aquellos que otorgaron sub-sistencia a las especies y los géneros. . para no caer en el absurdo ( τοπ αν). si se dice que son un individuo (τ δε τι). No: algún hombre está en Megara. Ha de considerarse en conjunto la actitud de los Estoicos hacia las propiedades genéricas (τ ν γενικ ν ποι ν). Esbozos del Pirronismo II. que somos escépticos. de modo por ignorar que ‘esto’ (τ δε τι) no señala a toda sustancia. Simplicio. se genera el sofisma del Nadie. no sirve para distinguirlos de los falsos. podrías incluso roncar –dice Carnéades-. no precipitarse en el planteamiento de las premisas. Cicerón. cómo no se llama entre ellos ‘algo’ a lo común.que se cree que sólo pertenece a los argumentos verdaderos. 94 y es paralelo a los fragmentos sobre el Mentiroso. según un esquema de expresión como Si alguien está en Atenas. Y en efecto.113 275.]”58 278. Académicos Primeros II. no: alguien está en Megara. cuando sospechamos un absurdo. ‘Por mí no sólo descanses. ¿será mucho? – y así avanzar nuevamente hasta que se quiera.sin duda. Crisipo también presenta una aporía. descansar un poco antes de decir que es mucho. para completar el argumento. 59 Esto lo añado. cómo se profieren según ellas los casos. es necesario detenerse y suspender el juicio ( π χειν).

Luego. eso lo tienes. 186: “[Crisipo] el filósofo solía plantear argumentos como éstos: ‘El que expone los misterios a los no iniciados comete impiedad. pero en el argumento lo tomamos como si fuera alguno. puesto que es el primer . Esa cabeza tú no la tienes. esto atraviesa tu boca.’ Y: ‘Si de algo no te has desprendido. Luego.” 282. Luego no hay un hombre en Atenas. Luego. mientes’. tienes los cuernos. Lo mismo ocurre con el siguiente sofisma: Lo que yo soy. Epístola 69: [a Océano]: “Y al instante recordé el sofisma de Crisipo: ‘Si mientes. hay luz. hay luz. no tienes una cabeza. esto tampoco hay en la casa.” Y a su vez: ‘Si dices algo. no está en Atenas. tú no lo eres. el hierofante comete impiedad. Pues lo común no es alguno.’ Otro: ‘Lo que no hay en la ciudad. Hay un hombre en Megara.” 280. 96: “¿De qué modos juzgas que este argumento llega a su conclusión: ‘Si dices que hay luz y dices la verdad. pues.’ Hay otros que dicen que éste último pertenece a Eubúlides. Disertaciones II. Pero el hierofante los expone a los no iniciados.114 En efecto. Dices un carro. Luego. no hay pared en la casa.’ Otro: ‘Si alguien está en Megara. Cicerón. Luego. Académicos Primeros II. una cabeza que no tienes. 34 (en Arriano): “Sin embargo. Dices que hay luz y dices la verdad. Hay. Luego. en este sofisma el ‘yo’ y el ‘tú’ se dicen de los particulares. Yo soy hombre. pero el Hombre de ninguno de los particulares. deseo saber qué dice Crisipo en los libros sobre el Mentiroso. Jerónimo.” 281. Luego tú no eres hombre. 17. Diógenes Laercio VII. Este uso desviado se genera por usar nadie (ο τις) como ‘alguno’. el Hombre no es alguno (τις).’ Ciertamente ustedes aprueban este género [de agumento] y dicen que concluye perfectamente.’ Otro: ‘Hay una cabeza.” 279. En efecto. y por esto tiene este nombre el argumento llamado Nadie (ο τις). y lo dices verdaderamente. un carro atraviesa tu boca. Epicteto. Pero no te desprendiste de los cuernos. Pero no hay pared en la ciudad.

115 modo de concluir que tratan en sus clases. Por lo tanto, aprobarán todos [los argumentos] que concluyen en este modo, o no existe ningún arte dialéctica. Mira, pues, si habrás de aprobar la siguiente conclusión: ‘Si dices que mientes y dices la verdad, mientes. Dices que mientes y dices la verdad. Luego, mientes.’ ¿Cómo puedes no aprobar este argumento, habiendo aprobado el anterior, que es del mismo género? Estos argumentos son de Crisipo, pero él mismo no ha podido solucionarlos. ¿Qué podría hacer entonces con esta conclusión: ‘Si hay luz, hay luz. Hay luz. Luego, hay luz.’ Por supuesto que lo concederá, pues la racionalidad misma de la conexión (ipsa enim ratio conexi), por la que concediste lo de arriba [las premisas], te fuerza (cogit) a conceder lo de abajo [la conclusión]. ¿Pero en qué difiere de aquella, la siguiente conclusión: ‘Si mientes, mientes. Mientes. Luego, mientes.’? Niegas que puedas aprobarla o desaprobarla. Entonces, ¿Qué más podrás hacer con la otra? Si el arte, la razón, el método, incluso si la fuerza de la conclusión son válidos, lo son en ambos casos. Pero esto es una extralimitación: postulan que se haga una excepción con estos inexplicables (excipiantur haec inexplicabilia). Les aconsejo que recurran a algún tribunal, nunca obtendrán de mí esta excepción.”

283. Epicteto, Disertaciones II, 19, 1-4: “El argumento Soberano parece haber sido planteado a partir de alguna de estas premisas ( φορµ ν). Pues estas tres [proposiciones] son inconsistentes:

Todo lo pasado verdadero es necesario. Lo imposible no se sigue de lo posible. Hay algo posible que ni es ni será verdadero.

Al ver la inconsistencia, Diodoro, en virtud de la plausibilidad de las dos primeras, se sirve de ambas para establecer que

Nada es posible que no sea o haya de ser verdadero.

Alguno retendrá éstas dos: que existe algo posible que ni es ni será verdadero y que lo imposible no se sigue de lo posible. [Obtendrá]: No todo lo pasado verdadero es necesario. Así parecen haberlo hecho los seguidores de Cleantes, a los que

116 principalmente sigue Antípatro. Otros60, toman las otras dos: que hay algo posible que no es ni será, y que todo lo pasado verdadero es necesario. [Obtendrá:] algo imposible sigue a algo posible. Pero retener las tres no es factible, pues hay una lucha común entre ellas.”

9: “Crisipo ha escrito maravillosamente [sobre el Soberano] en el primer libro de Sobre los Posibles. También lo hizo Cleantes por su parte, así como Arquédemo. También ha escrito Antípatro, no sólo en los libros Sobre los Posibles, sino también en los libros Sobre el Soberano.” 284. Cicerón, A la familia IX, 4: “Debes saber que Περ δυνατ ν (Sobre los Posibles) yo κατ ∆ι δωρον κρ νειν (‘juzgo según Diodoro’). Por lo tanto, si vas a venir, debes saber que es necesario que tú vengas, pero si no vienes, ‘que tú vengas’ es τ ν δυν των (‘de los imposibles’). Considera, pues, qué κρ σις (‘juicio’) te agrada más, Χρυσιππε α (‘el Crisípeo’), o éste, que nuestro Diodoto no podía digerir. Pero hablemos de estas mismas cosas una vez que estemos ociosos: esto también es κατ Χρ σσιπον δυνατ ν (‘posible según Crisipo’).”

285. Cicerón, Académicos Primeros II, 143: “En esto mismo, que figura entre los rudimentos (in elementis) que enseñan los dialécticos, a saber, de qué modo debe juzgarse la verdad o falsedad de un condicional como éste: ‘Si es de día, hay luz’. ¡Cuánta discrepancia! Una cosa parece a Diodoro, otra a Filón, otra a Crisipo. ¿Y qué? ¿Acaso Crisipo no disentía en muchas cosas con su maestro Cleantes? ¿Qué? ¿Acaso no disienten en muchas cosas dos de los principales dialécticos, Antípatro y Arquédemo, hombres de la más alta reputación?”

286. Siriano, Escolios a Hermógenes II, 42, 1: “El irresoluble en categoría, que los Estoicos llaman también el Cocodrilo, es así: El [discípulo] victorioso acostumbraba dar al sofista Protágoras una paga, si en su primer juicio resultaba vencedor. [Un discípulo,] habiendo aprendido, no quiso hacerlo, y fue llevado a juicio por Protágoras en reclamo por la paga. El otro le respondió: si él hubiera de ganar, no sería justo dar [paga] según el acuerdo. Si perdiera, como nunca habrá aprendido, no será digno reclamar.”

60

Entre ellos, Crisipo.

117

287. Luciano, Subasta de vidas 22: “COMPRADOR: ¿Y qué otra cosa dices conocer perfectamente? CRISIPO: Las trenzas de razonamientos con las que ato los pies de quienes me frecuentan, los obstaculizo y conmino al silencio, luego de colocarles un bozal falaz ( τεχν ς). El nombre para este poder es Silogismo celebrado.
COMPRADOR: ¡Por Heracles! Hablas de algo incombatible y poderoso. CRISIPO: Ve por tí

mismo: ¿tienes un hijo? COMPRADOR: ¿Qué hay con eso? CRISIPO: He aquí que si algún
día un cocodrilo lo encontrara extraviado a la vera del río y lo raptara, y a continuación prometiera devolvértelo, a condición de que le digas cuál es su verdadera creencia (δ δοκται) respecto a la futura devolución del niño, ¿qué dirías que ha concebido ( γνωκ ναι)?61 […] Y aún te enseñaré otros todavía más asombrosos. COMPRADOR: ¿Cómo cuáles? CRISIPO: El

Segador, el Soberano, y sobre todo la Electra y la Figura velada. COMPRADOR: ¿Qué dices que son la Electra y la Figura velada? CRISIPO: Sin duda se trata de aquella famosa
hija de Agamemnón, que al mismo tipo conocía y desconocía las mismas cosas. Pues enfrentado a ella Orestes, todavía no reconocido, ella conocía a Orestes, porque era su hermano, pero ignoraba que éste62 era Orestes. En cuanto a la Figura velada has de escuchar un

razonamiento sin duda asombroso. Respóndeme: ¿conoces a tu propio padre?
COMPRADOR: Sí. CRISIPO: ¿Y qué? ¿Y si coloco frente a ti una figura velada y te pregunto si la conoces? ¿Qué dirás? COMPRADOR: Obviamente diré que no la conozco. CRISIPO: Pero resulta que este mismo era justamente tu padre. De modo que si desconoces a éste, es evidente que desconoces a tu padre. [COMPRADOR: Pues no es así, sino que develándolo

sabré la verdad.]”

61

De este modo no hay sofisma, pues aunque el cocodrilo puede tener una creencia sobre sus intenciones,

eso no garantiza por sí solo que sus intenciones se cumplan. Si el cocodrilo preguntara: ‘¿Es verdad que te entregaré el niño?’, el padre responderá ya que sí –y el cocodrilo le dirá que eso es falso y lo devorará-, ya que no –y el cocodrilo le dirá que eso es verdadero, y por lo tanto no se lo devolverá.
62

Como señala el traductor de Loeb, Luciano hace escasa justicia a la falacia, justamente al incluir el

demostrativo ο τος.

207. α τι δες: proposición causal (204. 74: “el asentimiento a la fantasía sensible. aún pudiendo serlo.”) λεθε α: verdad. δηλον: no-evidente (223). señalando el fragmento del que provienen. o que. hay luz’. está impedida de ello por circunstancias externas. 207: “Causal es la proposición compuesta con ‘porque’. 215. α σθησις: sensación (74 – 81. se incluyen las definiciones estoicas. En efecto. como que lo que primero es la causa de lo segundo. . como ‘la virtud es ventajosa”). κολουθε ν (243 = πεσθαι): ‘ser consecuencia lógica de’ κολουθ α: consecuencia lógica (207).”) τ ληθ ς: lo verdadero (132: “lo verdadero es una proposición.118 Glosario de términos griegos Se añade entre paréntesis la referencia a los fragmentos. En algunos casos. ‘Porque es de día. produciéndose este asentimiento de acuerdo con un impulso”).€ (132: “la verdad es un cuerpo en tanto parece ser conocimiento asertórico de todo lo verdadero.”) ναγκα ον: Proposición necesaria (201: “Necesaria es la proposición verdadera que no puede ser falsa. como.

πορος: argumento irresoluble (182. 240) πιστον: inverosímil (223) π δειξις: demostración (223. 219 = lat. 223: “la demostración es. 205: “Indefinidas son. y la conjunción de sus premisas ha de ser signo de la existencia de la conclusión”). 200) ποφατικ ν: negación (204. 218. ριστον: proposición indefinida (204. Cf. cf. inexlicabilia) ποφαντικ ν: proposición asertórica (187. cf. 237: “las llaman ‘proposiciones’ ( ξι µατα) […] porque se considera ( ξιο ν) que son verdaderas. abdicativa) . por ejemplo: ‘Alguien está sentado’. como hacen los geómetras con los axiomas. contrarium. 274. según ellos. π ραντος: no-conclusivo (238. 241. es reveladora de la conclusión. cf. En efecto. 234 239. 188.”.: 273 con el sentido de ‘indemostrable’) ντικε µενον: proposición contradictoria (214: “Son contradictorias las proposiciones de las que una excede a la otra por una negación. por ejemplo: ‘Es de día’ – ‘No es de día’. ξ ωµα: proposición (193: “Proposición es aquello que es verdadero o falso. oppositum) ντιστροφ : conversión (226). 202 a – b.”).”). 240. un signo.: 196 = lat. porque es inmediatamente evidente que concluyen. como ‘Es de día’ o ‘Dión camina’. aquellas en las que gobierna una partícula indefinida. 204 a = lat. O una cosa completa significativa por sí misma […] Proposición es lo que afirma o niega por sí mismo. 242: los argumentos que no necesitan demostración.119 ν λυσις: análisis (226 – 228) ναπ δεικτος: argumento indemostrado (236. por su género.

κθετικ ν: expositivo (188: “por ejemplo: ‘Sea la siguiente línea recta’. como ‘Diocles vive”). 64 – 65).”. 186. colocada entre las dos proposiciones. significado (cf. δ ναµις: alcance lógico de una expresión. διαφορο µενον: proposición duplicada (20. 278: τ ν γενικ ν ποι ν). 134 lat. cf. 187: “aquellos [expresables] que al decirlos imprecamos ( ρ µεθα).”).”) κφ ρεσθαι: extraer (una conclusión). Esta conectiva anuncia que una de las proposiciones es falsa. . σ µατον: incorporal (132) γενικ ν: nombre genérico (65. como ‘O es de día o es de noche’. 207: “Indicativa del más es la proposición compuesta mediante la conectiva indicativa de más y ‘que’. 232). διεζευγµ νον: disyunción (182. vim. λκυσµ ν: impulso. sin que circunstancias externas le impidan ser verdadera. movimiento (55. 207: “Disyunción es la proposición disjunta mediante la conectiva disyuntiva ‘o’. 204. por ejemplo: Así sus sesos corran a la tierra como corre este vino”). cf. como ‘Menos es de día que es de noche’. ρθρον: artículo (147.: 188 = ‘súplica’. δυνατ ν: proposición posible (201: “Posible es la que puede ser verdadera. disiunctum). como: ‘Nadie camina”). 187. 81.120 ρατικ ν: proposición imprecativa (182. 216. δεικτικ ν: deíctico (202a). 218: = lat. 259) διασαφευτικ ν: proposición comparativa (204. cf. Indicativa del menos es la proposición contraria a la anterior. como ‘Más es de día que es de noche’. 148) ρνητικ ν: denegación (204: “La denegación es la proposición compuesta a partir de una partícula denegativa y un predicado.

καθολικ ν: universal (224) καταγορευτικ ν: proposición afirmativa (204: Afirmación es la proposición compuesta a partir de un caso nominativo y un predicado. ν ηµα. produce perplejidad: ¿Acaso la pena y la vida están emparentadas?”). cf.”). 186: “cuando alguien la dice. 232). por ejemplo. dedicativa) . 186: “La pregunta es una cosa completa. θαυµαστικ ν: proposición admirativa (192: “El enunciado ‘admirativo’ excede a la proposición por la admiración. pero que además pide una respuesta. cf.121 ναντ ον: opuesto (172. cf. 188. lo mismo que la proposición. expositum). 239 a: = lat. 175. esto no es verdadero ni falso”). aquellos que cuando los decimos suplicamos (ε χ µεθα): Zeus padre.”) τ γεµονικ ν: principio rector del alma (56). θ µα: meta-principio para analizar argumentos (236: “A los silogismos hipotéticos los llaman ‘indemostrados’ y ‘metaprincipios’”. muy glorioso y grande / da la victoria al Ayante. ε κτικ ν: súplica 187: “A otros los llaman ‘súplicas’. 188: = ρατικ ν) ε λογον: proposición razonable (201: “Razonable es la proposición que tiene mayores posibilidades iniciales de ser verdadera. como ‘viviré mañana’. 270). constitutio. ρ τηµα: pregunta (182. παπορητικ ν: sugerencia aporética (186. como: ‘Dión camina”. ν ησις). ννοια: concepción (164. 265.”. θε ρηµα: meta-principio para analizar argumentos (223. que gobiernas el Ida. 223. y que obtenga brillante voto (ε χος). 204 a = lat. “¿es de día?”.

la voz y lo que resulta el caso. tal que no se generaría a partir de algo que no existiese. 65: “Aprehensiva es la fantasía que está impresa y estampada a partir de algo existente y de acuerdo con eso existente mismo. µεταπτ σις: cambio de valor veritativo. νδι θετος: lenguaje interno). Los bárbaros no lo comprenden. o bien un expresable defectivo que se asocia a un caso recto para formar una proposición”). pero uno es incorporal: el hecho significado. 184. cf. a saber.122 κατ ληψις: aprehensión (52. 183: “Predicado es lo que se dice de algo.”). proposición que cambia su valor de verdad en un tiempo no definido (206. 202 a: valor modal) . del que nos apoderamos mediante nuestro pensamiento. προφορικ ς: lenguaje exteriorizado. 166: Lo significado es el hecho mismo mostrado por la voz. con el que coexiste. 221 cf. 214 = πικρατε ν. 207). cf. enunciado. λεκτ ν: expresable. 206. significado de una expresión (166 – 171. por ejemplo: ‘Éste camina’. µ σον: proposición intermedia (205: “Intermedias son [las proposiciones] tales como ‘Un hombre está sentado’ o ‘Sócrates camina’. 223: λ. 207. cf.ej. aún escuchando la voz. Lo que resulta el caso es el sujeto exterior. argumento (235: “Un argumento es un sistema de premisas y conclusión”. µεταπ πτοντον περιγρ φως: proposición cambiante incircunscriptamente. Díon mismo. dos son cuerpos. p. De ellos.”) κατηγ ρηµα: predicado (182.”) λ γος: lenguaje. δ ναµις).”) κυριε ειν: gobernar una partícula conectiva a una expresión (205. también [llamado] expresable. λ. argumento. 70 – 72. κατηγορικ ν: proposición predicativa (204: “Predicativa es la proposición compuesta a partir de un caso nominativo demostrativo (δεικτικ ς) y un predicado. cf. puesto que no está definido (ο κ φ ρικε) ninguno de los caminantes particulares. ‘Alguien camina’ es indefinida. 215. 183. o también una cosa asociada a uno o varios -como dicen los seguidores de Apolodoro-.

”) περαντικ ς: conclusivo (238: “Dicen que un argumento conclusivo se juzga que es conclusivo cuando la conclusión se sigue de la conjunción de las premisas”. debido ya a la intensidad. ν ηµα: concepto (164).”) µοιον ξι µατι: cuasi-proposición (186. con ‘acabado’ [indican] que ni excede ni es deficiente –. ya a la afectación de alguna de sus partes. 188 = πλε ον ξ ωµα. 239: . La conectiva anuncia que lo segundo sigue a lo primero y que además se da lo primero. cf. es la proposición enlazada con la partícula ‘puesto que’ ( πε ). 220: “En algunas proposiciones está permitido que sean varias o todas [verdaderas].”) νοµα: nombre (147. como ‘Puesto que es de día. 148) ρκικ ν: juramento (182. 207: “Pseudo-condicional. no sólo una. 228: “Los que dicen que una definición es un enunciado obtenido por un análisis acabado – llaman ‘análisis’ al desarrollo de lo definido ( ξ πλωσιν το ριστο ) en sus rasgos principales. 197. 188.”) παραδιεζευγµ νον: disyunción inclusiva (218. dirían que la definición no difiere en nada de la restitución de lo propio. ν ησις: concepción (61: “Las fantasías racionales son concepciones. Algunos llaman a tales [proposiciones] para-disyunciones”). hay luz’.123 µοχθερ ς: argumento inválido (224). cae fuera del género de las proposiciones. como dice Crinis en su Arte Dialéctica. 186 = µοτικ ν) ρος: definición (224 – 230. 187: “Cuasi- proposición es lo que aunque tiene una expresión proposicional. παρασυνηµµ νον: pseudo-condicional (204. que parte de una proposición y llega a una proposición. aunque necesariamente una debe darse.

orden. 247: π. µεθ δως: no- metódicamente conclusivo. al decirla ordenamos. sino que debe decirse: ‘vive en tal lugar’.”) στερητικ ν: proposición privativa (204: “La privativa es la proposición compuesta a partir de una partícula privativa y una proposición que expresa capacidad.”) συγκατ θεσις: asentimiento (70. antecede en un condicional verdadero -el que partiendo de lo verdadero llega a lo verdadero-. 186: “Pesquisa es una cosa a la que no puede responderse simbólicamente (συµβολικ ς) -como a la pregunta-. entonces es madre de ello’. 132 ) συλλογισµ ς: silogismo (235. por ejemplo: ‘Éste es a-filántropo. 186.”) π σµα: pesquisa (182. Pero esto es falso. 186: “La orden es una cosa que. 188 = κλητικ ν) προσηγορ α: apelación (147) πρ σληψις: co-asunción. 148) σηµε ον: signo (221 – 223.124 συνακτικ νς. ε δικ ς: 238: específicamente conclusivo. 221: “El signo es una proposición. por ejemplo: Badea tú las corrientes del Ínaco. una disyunción o una conjunción. 187.” . y siempre es el signo presente de algo presente.”) µα: verbo (147. pues el pájaro no es la madre del huevo. 187. π. con un ‘sí’. es reveladora del consecuente. mandato (186. 254: “Son los [argumentos] que resultan de un ‘trópico’ – como lo llaman– y una co-asunción. por ejemplo ‘si alguna engendró algo. 74. 248: π. 72. premisa menor de un argumento (206) προστατικ ν: proposición imperativa.”) προσαγορευτικ ν: proposición vocativa (186. διαφ ρως: indefinidamente conclusivo) πιθαν ν: verosímil (201: “‘verosímil’ (πιθαν ν) es la proposición que conduce al asentimiento. siendo el trópico un condicional. 187.

cf. cf.”) τρ πος: modo. proposición que sirve de base para los indemostrados (236. supra.”) . 239: un argumento conclusivo es válido ( γι ς). aún si el condicional completo está expresada en anástrofe. 241. esto postula que ‘Es de día’. cuando habiendo conjuntado las premisas y construido el condicional que parte de la conjunción de las premisas y llega a la conclusión. Esta conectiva anuncia ( παγγ λλεται) que lo segundo sigue ( κολουθε ν) a lo primero.”) τυγχ νον: lo que es el caso (166 236. así: ‘Hay luz. por ejemplo. la restante ‘consecuente’ (λ γον) y ‘segunda’. si en efecto es de día”. como ‘Es de día y hay luz’”. 216: “De las proposiciones presentes en el condicional. pues efectúan un tropo desde una prótasis a la otra. 213 = lat. conexum) τ λειος δια ρεσις: división exhaustiva (224) τροπικ ν: trópico. 238. 148) σ νηµµ νον: condicional (204. λεκτ ν) γι ς: argumento válido (221. esquema de argumento (245: “Los dialécticos dan el nombre de ‘modo’ (τρ πον) a los esquemas de argumento. 236: “Al condicional y la disyunción los llaman trópicos (τροπικ ν). coniunctum. se halla que este mismo condicional es verdadero […] περαποφατικ ν: doble negación (204: La super-negación es la negación de la negación. 207: “Conjunción es la proposición conjuntada mediante algunas conectivas conjuntivas. la dispuesta a continuación (µετ ) de la conectiva ‘si’ o ‘si en efecto’ se llama ‘antecedente’ ( γο µενον) y ‘primera’. adiunctio. hay luz”. como: ‘No no es de día’. 207: “Es la proposición compuesta mediante la conectiva condicional ‘si’. 244. como ‘Si es de día.125 σ µβαµα: accidente (184: παρασ µβαµα: pseudo-accidente) συµπεπλεγµ νον: conjunción (204. 213 = lat. cf. Ahora bien. copulatum) σ νδεσµος: conectiva (147.

En efecto.”) .κατ ληπτον.126 πογραφ : esbozo (226.λογικ . representación 52 – 70. ‘Éste está sentado’. lanzando golpes al vacío. 54: “Fantastón (φανταστ ν) es lo que produce la fantasía. señalo a alguno de los hombres particulares. 53: 65: καταληπτικ . τεχνικ . 56: “la fantasía es una alteración ( τερο ωσις) del alma”) φανταστικ ν: aparición fantástica (54: “Lo fantástico (φανταστικ ν) es un movimiento vacío. al modo en que lo blanco y lo frío y todo lo que pudiera mover al alma.ψευδ . precisamente como ocurre con el que pelea con sombras.”) φανταστ ν: correlato de la fantasía (54. a la fantasía subyace algún fantastón.τεχνος. pero a lo fantástico ninguno. En efecto. por ejemplo: ‘Éste camina’. 54: “Fantasma es aquello según lo cual somos arrastrados en la aprehensión vacía de lo fantástico Esto ocurre en el caso de los afectados por la bilis negra y los maníacos”.”) φ ντασµα: fantasma. correlato de la aparición fantástica (54. o una definición más simple que presenta el mismo alcance que la definición [en sentido propio]. 55.) ψεκτικ ν: censura (192) τ ψε δος: lo falso (132) ρισµ νον: proposición definida (205: Son definidas las que se expresan con una indicación. es un fantastón. cf. 61: α σθετ . 65. 229 = τ πωσις. aparición. 227. porque la afección no es producida en el alma por ningún fantastón. 83 donde el uso es anómalo.π θανος.”) φαντασ α: fantasía. πιθαν . λεθ . 226: “Un esbozo es un enunciado que conduce a las cuestiones mediante rasgos principales.

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